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Reflexiones sobre el olvido
Yosef Hayan Yerushalmi*

Preludio en vals de hesitación

Hace varios meses me informaron que se iba a realizar un coloquio en Paris, coincidiendo con una estada mía en esa ciudad. Falto de más amplias precisiones, no tardé en olvidarlo...

La invitación oficial me llega a Nueva York en momentos en que, una vez concluido mi semestre en Columbia, me preparo para conducir por primera vez un seminario en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.

“Usos del olvido”. No, no he leído mal el título...

Se sugiere primero el tema: “Hipertrofia de la memoria; olvido de la historia”. Debo rechazarlo, a menos que sea: “Atrofia de la memoria; hipertrofia de la historia”. Pero prefiero más bien no tener ningún título, o el más indeterminado posible. En realidad, anhelo secretamente que Jacques Le Goff, por quien siento un inmenso respeto, hable, mientras yo lo escucho. Por desgracia, no será el caso. Por haber escrito sobre la memoria, parece que en lo sucesivo debo expiar este acto de presunción, tratando del olvido. Acepto mi suerte no sin emoción. ¿Qué puedo decir que no haya escrito ya, por lo menos implícitamente?1 Pues bien, Eric Vigne traducirá mi exposición al francés -exposición que temo deshilvanada- y será ya un consuelo...

Mi inquietud inicial se ve también, en cierto modo, mitigada por una coincidencia que prefiero interpretar, a la manera de un supersticioso, como un augurio favorable.
En: Yerushalmi, Y.; Loraux, N.; Mommsen, H.; Milner, J. C. y Vattimo, G. Usos del Olvido, Segunda edición, Nueva Visión, Buenos Aires, 1998, pp. 13-26. Y.H. Yerushalmi, Zakhor: Jewish History and Jewish Memory, Seattle-Londres, University of Washington Press, 1982; trad. francesa, Zakhor: historie juive et mémoire juive, trad. Eric Vigne, París, La Découverte, 1982.
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). aquí tengo sobre qué ponerme a reflexiona en el avión a París.R Luria. mostraba desde la infancia una memoria tan prodigiosa que llenaba de asombro a los psicólogos que se interesaban en su caso. habitualmente consideramos la amnesia como una patología. “Bien. 1987. este hombre no podía llevar una existencia normal. Por el solo empeño de su voluntad y al precio de un esfuerzo increíble.edu. y lo hizo todos los días durante y veinte cinco años. tra. Lynn Solotaroff. The Man with a Shattered World. 1987. La primera lleva el título inglés de The Man Wuth a Shattered World: the History of a Brain Wound. También a él le resultaba difícil leer: no porque..www. Luria. no seguimos esta traducción. trad. Jérome Bruner. Cambridge (Mass. olvidara el sentido de las palabras. me dije.son estudios de casos clásicos en la literatura psiquiátrica. La tragedia del herido de Smolensk no nos sorprende. Lentamente. se puso en condiciones de recobrar jirones de su pasado. acometió la labor de escribir algunas frases por día. pero también de ponerlos en orden y de darles un amargo de sentido. sino porque.2 ya traducida al francés con el título de Une prodigieuse mémoire. Si el hombre del cerebro herido no podía recordar. Si bien esta actividad le tejía un tenue lazo con la vida. perdió por decirlo así la memoria y casi la facultad de recordar. I El hombre al que el mundo se le hizo añicos había sufrido una herida de bala en la cabeza durante la Segunda Guerra Mundial.3 Estos dos libros ustedes quizá lo sepan.). y The Mind of a Mnemonist. otras palabras 2 A.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales Unos días antes de que me llegara la invitación a este coloquio había comprado y devorado dos obras del gran psicólogo ruso Alexandr Romanovich Luria. batalla de Smolensk. la otra The Mind of a Mnemonist. y luego al público que acudía a sus exhibiciones en el escenario. a Little Book About a Vast Memory. 1970. Une prodigieuse mémoire. Harvard University Press. Harvard University Press. pres. Uno es el reflejo invertido otro. por su parte. Neuchátel. Pero el Mnemonista no era menos patológico. apenas leía. pres. el Menmonista no podía olvidar. étude psycho-biographique.cholonautas. Nina Rausch de Traubenberg con la colaboración de las señoras Chaverneff. trad. ¡Mi pasado se desvaneció!” El “Mnemonista”. penosamente. Delachaux y Niestlé. Cambridge (Mass. Si bien sobrevivió. En cierta página exclama: “¡No me acuerdo de nada! ¡Unas pocas migajas de información…y nada más! No sé nada de ningún tema. A. 3 2 .R. Oliver Sacks. a semejanza del hombre de Smolensk. Lynn Solotaroff.

Dies gerade ist der Satz. Esto es algo que nos retrotrae irresistiblemente a Nietzsche. I. proclama la crisis del historicismo en términos de enfermedad: “todos nosotros sufrimos de una fiebre histórica devoradora y por lo menos deberíamos reconocer que la sufrimos. Unzeitgemässe Betrachtungen. es preciso que un instinto vigoroso nos advierta cuándo es necesario ver las cosas históricamente y cuándo es necesario verlas no históricamente. Pero el problema no queda por esto resuelto: si tanto tenemos necesidad de recordar como de olvidar. sucedía precisamente lo contrario. Refiriéndose a nuestro Mnemonista -al que llama “S. dass man ebenso gut zu rechten Zeit zu vergessen weiss.”5 De estas contundentes premisas. nadie se plantea el problema de saber olvidar. continúan sin respuesta. quien.cholonautas. En el caso que nos preocupa. ¿En qué medida tenemos necesidad de la historia? ¿Y de qué clase de historia? ¿De qué deberíamos acordamos. ni la de Henri Albert (Flammarion). de una nación. F. Werke. “Vom Nutzen und Nachteil des Historie für das Leben”. Nietzsche. como tantas. davon. zu dessen Betrachtung der Leser eingeladen ist: das Unhistorische und das Historische ist gleichermassen für die Gesundheit eines einzelnen. era aprender a olvidar. ohne Vergessen überhaupt zu leben”. Munich. y el más penoso.”. se ubica en algún punto entre el Mnemonista y el hombre de Smolensk. II. Y el lector moverá la cabeza afirmativamente ante una verdad tan primaria como banal. así como sabe uno acordarse adrede. se han vuelto más 4 “[…] wir alle an einem verzehrenden historischen Fieber leiden und mindestens érkernnen sollten. Bd. Carl Hanser Verlag. das wir daran leiden”. ed. Y he aquí el principio sobre el que el lector está invitado a reflexionar: el sentido no histórico y el sentido histórico son igualmente necesarios para la salud de un individuo. p.edu. 5 6 3 . 213: “[…] es ist aber ganz und gar unmöglich. ni la de Geneviéve Bianquis (Aubier).Luria resume pertinentemente el problema: La mayoría de nosotros se dedica a mejorar su memoria. historisch.”4 Y añade: “Sobre todo. por Karl Schlachta. in Werke in drei Banden. 214: “[…] davon. El hombre sano. qué podemos autorizarnos a olvidar? Preguntas que. Nietzsche concluye con sobriedad: […] se trata de saber olvidar adrede. ¿dónde debemos trazar la frontera? Aquí Nietzsche nos es de alguna utilidad. Simplemente. de una civilización.www. p. 210. p. eines Vokes und einer Kultur nötig”.6 Con toda seguridad. als man sich zur rechten Zeit erinnert. es absolutamente imposible vivir sin olvidar. wann es nötig ist. el de S. 1966. nos veríamos tentados a decir.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales y otras imágenes surgían del pasado hasta sofocar las palabras del texto que tenía ante sus ojos. El gran problema para él. ya en 1874. hoy como ayer. No seguimos aquí ninguna de las traducciones francesas actualmente disponibles. dass man mit kräftigen Instinkte herausfülht. Werke. wann unhistorisch zu empfinden.

no existen. que hoy te prescribo yo.] te ensoberbezcas en tu corazón y te olvides de Yavé. En toda la Biblia sólo se hace oír el terror al olvido. haré una distinción provisional entre la memoria (mnemne) y la reminiscencia (anamnesis).www. Y yo dudo. 4 .cholonautas.. No se puede hablar con pertinencia de “olvidar” sin interrogarse al mismo tiempo sobre el sentido que damos a “recordar”. 30b) un curioso paralelo: ahí se dice que el feto conoce toda la Tora y que puede ver el mundo de un extremo a otro. continuo.edu.. que podamos responderlas ahora ni en un futuro cercano. Si olvidándote de Yavé te llegaras a ir tras otros dioses y les sirvieras y te prosternaras ante ellos. todo conocimiento es anamnesis. de la casa de la servidumbre. Deberá -¡ay!. que te sacó de la tierra de Egipto. El locus classicus se encuentra quizá en el Deuteronomio. Pero justo en el momento de nacer aparece un ángel y le toca la boca (una leyenda tardía pretende que se la besa) y el pequeño olvida inmediatamente todo. sus leyes y sus preceptos. yo doy testimonio hoy contra vosotros de que con toda certeza perceréis (Deuteronomio.. [No sea que. comenzaré de acuerdo con mi costumbre.. A la buena manera judía. Como hay aquí colegas que conocen a los griegos mucho mejor que yo. Nuestra terminología básica todavía no está afinada. donde remiten no a la historia si no al conocimiento filosófico de las Ideas eternas.volver a aprender la Tora. es el pecado cardinal del que se derivarán todos los demás.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales urgentes. Por lo tanto. La anamnesis designará la reminiscencia de lo que se olvidó. dejando de observar sus mandamientos. y luego ampliaré mi exposición a perspectivas más generales. II Pero nos hemos adelantado demasiado. 14. por tratar de los judíos... Llamaré memoria a aquello que permanece esencialmente ininterrumpido. todo verdadero aprendizaje es un esfuerzo por recordar lo que se olvidó. Existe en el Talmud (Tratado Niddah. tu Dios. Con excepción de esos pocos y raros individuos cuya alma ha conservado huella de los recuerdos prenatales del mundo de las Ideas. El olvido. VIII. tu Dios. reverso de la memoria. 19). tomé estos términos de los griegos y particulamiente de Platón. por razones que mencionará más adelante. 11. III Usos del olvido: en la Biblia hebrea. VIII: Guárdate bien de olvidarte de Yavé. es siempre negativo.

Véase asimismo el texto “metapsicológico” de 1915 que se había perdido y fue publicado recientemente bajo el título Ubersicht der Ubertragungsneurosen: Ein bisher unbekanntes Manuskript. S.). (trad.. 4.). Basic Books. los pueblos y grupos sólo pueden olvidar el presente. no debemos ver en ellos verdaderas analogías. Biologist of the Mind. 274 y ss. en realidad decimos primero que un pasado fue activamente transmitido a las generaciones contemporáneas a través de lo que en otro lugar llamé “los canales y receptáculos de la memoria” y que Pierre Nora llama con acierto “los lugares de memoria”. 8 7 5 . Por eso. La ruptura en la transmisión puede producirse bruscamente o al término de un proceso de erosión que ha abarcado varias generaciones. Onthogeny and Phylogeny. S.se presenta como si cayera por su peso. Pierre Nora (dir. Para lo esencial. Frank J. Les Lieux de la mémoire. Estrictamente. Freud. 1981). un pueblo “olvida” cuando la generación poseedora del pasado no lo transmite a la siguiente. Si la encerramos en una acepción psicológica. a menos que decidamos leer la historia con Freud y asumir las consecuencias de un psico-lamarckismo ya totalmente desacreditado. pierde virtualmente todo su sentido. op. no podrían olvidar un pasado que ha sido anterior a ellos. nonothéiste. 1984-1987(4 vol. 1. Fisher Verlag.7 y que después ese pasado transmitido se recibió como cargado de un sentido propio. del mismo modo “la memoria de un pueblo”es una metáfora psicológica. Zahkor. cuando decimos que un pueblo “recuerda”. los individuos que componen el grupo pueden olvidar acontecimientos que se produjeron durante su propia existencia. Harvard University Press. 155-161 y passim. cap. edición establecida por llse Grubrich-Simitis. 1977. pp. Así como “la vida de un pueblo” es una metáfora biológica. véanse Stephen Jay Gould. a menos que hagamos del grupo un organismo dotado de una psiquis colectiva cuyas funciones se corresponderían estrictamente con las del individuo.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales Esta premisa asombrosa –la de que todo un pueblo puede no sólo ser exhortado a recordar. Totem et tabou. aunque el hombre de Smolensk y el Mnemonista nos hayan servido de metáforas introductivas. Pero el principio sigue siendo el mismo: un pueblo jamás puede “olvidar” lo que antes no recibió. Francfort. sino también considerado responsable de olvido.cholonautas. Véase su introducción: “Entre mémoire et historie: la problématique des lieux”. Gallimard. francesa: Freud biologiste de L’esprit. XVII-XLII. o cuando ésta rechaza lo que recibió o cesa de transmitirlo a su vez. Sulloway. lo que viene a ser lo mismo.H. 1985. Paris. 439 y ss. p.www. La crítica de la marckismo en general y del psico-lamarckismo de Freud en particular fue objeto de una vasta literatura. cit . En otros términos. Cambridge (Mass). 1979. en otros términos. New York. Pero el olvido colectivo es seguramente una noción tan problemática como la de la memoria colectiva.edu. En consecuencia. Fayard. en el sentido en que el individuo olvida los primeros estadios de su propia vida. Malaise dans la civilisation y sobre todo L’ homme Moïse et la religion. Paris. Yerushalmi. De esto modo. ibid. no el pasado.8 Y. Freud. vol.

por rechazo. Todos los mandamientos y órdenes de “recordar” y de no “olvidar” que se dirigieron al pueblo judío no habrían tenido ningún efecto si los ritos y relatos históricos no se hubiesen convertido en el cánon de la Tora -torah. y hasta nos extraña. Este oscuro pasaje es inesperado. Este proceso es lo que forja la mnemne del grupo. indiferencia o indolencia. lo que establece el continuo de su memoria. II]: Vienen días -soy yo.edu. Segundo texto Cuando nuestros Maestros penetraron en el Viñedo de Jabneh. a través del período talmúdico.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales IV Lo que llamamos olvido en el sentido colectivo aparece cuando ciertos grupos humanos no logran -voluntaria o pasivamente. significaba literalmente “enseñanza”. Tratado Shabbat. sino el hambre y la sed de la Palabra (Talmud de Babilonia. lo que forma una cadena de eslabones en lugar de desenrollar de una sola pieza un hilo de seda. VIII. en el sentido más amplio. Por lacónico que sea. No se lo puede explicar como la exégesis inevitable del versículo de Amós. dijeron: la Tora está destinadas a ser olvidada en Israel. A la larga. No hambre de pan ni sed de agua. o bien a causa de alguna catástrofe histórica que interrumpió el curso de los días y las cosastransmitir a la posteridad lo que aprendieron del pasado. hasta el final de la Edad Medía. como está escrito [Amós. tenemos que comprenderlo dentro del contexto temporal y espacial en que lo colocó la tradición: el “Viñedo de Jabneh” remite a la academia que el rabino Johanan ben Saccai estableció 6 . esta cadena iba a tenderse. revelando la “Cadena de la tradición” (Shalshelet ha-qabbalah) farisea. este pasaje me parece encerrar la quinta esencia de la memoria colectiva definida como movimiento dual de recepción y transmisión.en que mandaré hambre sobre la tierra.y si la Tora a su vez no hubiese cesado de renovarse como Tradición. Dios e Señor quien habla. lo recuerdo. 138a). En realidad. Primer texto Moisés recibió la Tora en el Sinaí y la transmitió a Josué y Josué a los Antiguos y los Antiguos a los Profetas y los Profetas la transmitieron a los Hombres de la Gran Asamblea. Así se inicia la Mishnah Abot. Los judíos no eran virtuosos de la memoria.www.cholonautas. eran receptores atentos y soberbios transmisores. que se continúa alternativamente hacia el futuro.

se volvió por instinto hacia el ejemplo de Jabneh para encontrar en él una palabra de consuelo que hizo llegar. envió a Anna Freud para que leyera un breve extracto de la tercera parte de una obra que todavía no había publicado: Der Mann Moses und die monotheistische Religion (III. Este pasaje me parece en realidad menos una predicción que una proyección de su propia angustia del momento. la angustia de los Sabios no es que se olvide la historia. No sé de nada que ilustre mejor el formidable poder de Jabneh que cierto gesto realizado por Freud casi dos mil años después. el rabino Johanan ben Saccai solicitó el permiso de abrir en Jabneh la primera escuela para el estudio de la Tora. por intermedio de Anna Freud.C: “Der Fortschritt in der Geistigkeit”).cholonautas. tras escapar de su Jerusalén vienesa inmediatamente después del Anschluss. como lo revela el próximo pasaje. Freud. estudió y ordenó la tradición para asegurar su perpetuación para los tiempos por venir. Las prioridades están fijadas: aquí. Sin embargo. p. Ellos. L’homme Moïse et le monothéisme. La cita está tomada de este texto. Inmediatamente después que Tito destruyó el templo de Jerusalén. demasiado viejo y enfermo para asistir al congreso. ¿Qué era entonces la Tora para los sabios de Jabneh? La enseñanza incluye una buena parte de historia. el pueblo disgregado se mantuvo unido gracias a la Sagrada Escritura y al interés espiritual que ésta suscitó. En consecuencia. Desde entonces. ignoraban qué duración y continuidad iba a tener su esfuerzo.). la Ley.9 Justamente. a la diáspora psicoanalítica reunida en París con motivo del XV Congreso Internacional: Los infortunios políticos sufridos por la nación [judía] le enseñaron a valorar debidamente el único bien que le quedó: su Escritura. seguramente. 363 y ss. pero Freud el judío sabía aún y sentía lo que podía significar este episodio ancestral. sino la halakhah. En agosto de 1938. ese templo que fue “lugar de memoria” judío por excelencia. y el programa del congreso en Korrespondenzblatt (ibid. N° 24 (1939).www. 9 7 . Véase Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse und Imago. Jabneh era la fortaleza erigida contra el olvido. la Ley es lo primero. la de que la Tora corría peligro de caer en el olvido.2. es por lo menos extraño que la sombría predicción de que la Tora iba a ser olvidada haya sido enunciada por los mismos que echaron los fundamentos de su transmisión ulterior. 6-9.edu.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales durante la destrucción del Segundo Templo por los romanos. Freud el psicólogo rechazó “la cadena de la tradición” en provecho de la cadena de la repetición inconsciente. pp. En él se salvó.

en ciertas circunstancias. mientras los levitas van explicando su sentido. El sentido general de este pasaje está muy claro: aquello que el pueblo “olvidó” puede. en Jerusalén. V No estamos nosotros. Tratado Sukkah. que fueron real y absolutamente olvidadas. La Tradición conoce. hay una clase de olvido cuya naturaleza era tal que las fuentes jamás podían mencionarlo. seguramente parciales. y Jabneh se hace posible. en este caso. Así nació la exégesis. Pues recaía sobre cosas en ocasiones de una gran potencia. lo que vuelve a la memoria está también metamorfoseado. Por ejemplo. de la religión del antiguo Israel nació el judaísmo.www. pues. Si me permití evocarlos ante ustedes fue por su condición de paradigmas. Hiyya y sus hijos llegaron y la establecieron (Talmud de Babilonia. realmente olvidada y luego restaurada. en su totalidad o en parte. 20 a). lo único que la memoria retiene es aquella historia que pueda integrarse en el sistema de valores de la halakhah. todo lo cual se inscribe en una tradición singular que otorgó siempre un lugar privilegiado al problema de la memoria y del olvido. tres ocasiones en las que la Tora fue. sino que estamos en Royaumont y no me perdonaría aburrirlos mucho tiempo más con textos antiguos. Esdras y sus compañeros leen toda la Tora -es decir. “olvidado”. El resto es ignorado.como un “libro” (sefer) continuo. [Una parte] de ella fue olvidada de nuevo y R. cuando en Israel se olvidó la Tora. Esdras reúne a su pueblo en la plaza de la Puerta del Agua. reunidos en la Puerta del Agua. Por primera vez.cholonautas. Por primera vez en la historia un libro sagrado se convierte en propiedad común de un pueblo y cesa de ser patrimonio exclusivo de los sacerdotes. públicamente. Esdras llegó de Babilonia y la estableció. Así.edu. Nuestros textos son limitados. los cinco libros de la ley de Moisés. En el capítulo VIII del libro de Nehemías. para un ejercicio dramático de rememoración nacional. señoras y señores. durante los siete días de los Tabernáculos. Tercer texto […] en el tiempo antiguo. por sí solos no pueden abarcar todo el campo del olvido. Pero como sucede siempre en cualquier anamnesis colectiva.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales En consecuencia. ante todo el pueblo reunido. de una crisis de olvido. El primero de los tres ejemplos de olvido es el más célebre e igualmente el más significativo. de una anamnesis colectiva. ser recuperado. es decir que hasta su olvido se 8 . del funcionamiento de la memoria colectiva. Así nació la Escritura.

compartida.cholonautas.edu.si ustedes lo prefieren. todo el vasto y rico mundo de la mitología pagana del Cercano Oriente cayó en el olvido. una enseñanza canónica. el culto de “maderas”y “piedras” inanimadas. La historia que practican los historiadores de oficio podría mover a engaño y hacer creer que combina mnemne y anemnesis por partes iguales. oral o escrita. Del pasado sólo se transmiten los episodios que se juzgan ejemplares o edificantes para la halakhah de un pueblo tal como se la vive en el presente. grupos o pueblos son igualmente capaces de proceder a la anamnesis aunque la iniciativa no corresponda al grupo como tal sino a individuos que se salen de lo común o a élites -Esdras y los levitas. sólo los detalles cambian. Es una aventura radicalmente nueva. Por ejemplo. porque la fenomenología de la memoria y del olvido colectivos son esencialmente los mismos en todos los grupos sociales. nomos. lo afirmo. si no se muestra efímero. No hay pueblo para el que ciertos elementos del pasado -sean históricos o míticos. es sólo en la medida en que se convierte en una “Tradición”. Cada “Renacimiento”. el pasado que recompone constantemente es apenas reconocible para lo que la memoria colectiva retuvo. Pero lo resultante de estas anamnesis. pues la halakhah no es la ley.www. el Tao. Cada grupo. en el sentido alejandrino y después paulínico. cada “Reforma” regresa a un pasado a menudo distante para recuperar episodios olvidados o dejados de lado para los cuales hay un súbito acuerdo. Nuestros textos son paradigmáticos. El resto de la “historia” arriesguemos la imagen.va a dar a la zanja. inexorablemente. deberá convertirse a su vez en una tradición. decretándolo apto para el olvido. la Vía. El 9 . En realidad. el camino por el que se marcha. por lo tanto. En ciertas circunstancias. y a menudo una mezcla de los dosno pasen a ser una “Tora”. halakhah es. el Camino. cuando en el antiguo Israel echó raíces el monoteísmo. Si esta “Tora” puede sobrevivir. Las anamnesis transforman inevitablemente su objeto: lo antiguo se convierte en nuevo. cada pueblo tiene su halakhah. de suerte que lo único que quedó de ella fue la caricatura que nos legaron los Profetas: la pura idolatría. con todo lo que ello comporte. Casi siempre. ellas denigran el pasado intermedio.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales olvidó. ese conjunto de ritos y creencias que da a un pueblo el sentido de su identidad y de su destino. La palabra hebrea viene de halakh. necesitada de consenso. un sentimiento de gratitud. que significa “marchar”. porque los problemas que suscitan y de los que tratan van más allá de su contexto judío. esta historia no es ni una memoria colectiva ni un recuerdo en su sentido primario. una empatía.

de rápidos progresos y dotada de su propio momento. no sin razón. En principio. su creciente aspiración a la objetividad científica parecía exigirle un desprendimiento cada vez mayor de los objetos inmediatos del grupo y también del propio tema que trataba. de ser profundizado y publicado. Más que hombre de ciencia y autor de la historia. Eso no quiere decir que la historia no sea selectiva. desde la perspectiva propia de la disciplina. el historiador no rompió amarras con el grupo y su memoria. El problema que planteábamos al comienzo -¿en qué medida nos hace falta recordar y olvidar?no puede encontrar respuesta en el marco de la disciplina histórica. Dios mora en los detalles. pues el problema es otro. En un principio. Entonces aparece Nietzsche. él mismo se sentía. Pero pronto descubrió que gracias a sus métodos podía practicar una anamnesis mucho más profunda que lo que jamás podría hacerlo una colectividad. pero también en las de una cultura paneuropea compartida. La tentación de restaurar el pasado total se volvió irresistible. un afinador. Paralelamente.edu. Pero es sólo el primero en emitir este diagnóstico. pues el objetivo al que ésta apunta no es la memoria colectiva. actor de la historia. la coherencia de los argumentos. No hay solución para este antagonismo.cholonautas. He tratado ampliamente este punto en Zakhor. no hay aspecto del pasado que no sea digno. la estructura de la exposición. el minúsculo detalle decisivo que hizo de eslabón necesario para conducir a una indagación más vasta? Para el historiador. pero no aquel de cuya pérdida nos lamentamos. ¿quién decidirá a priori sobre el valor potencial de un hecho? Enfrascado en su labor. Este doble movimiento nos parece hoy retrospectivamente ineluctable. La historia se convierte así en una disciplina independiente. denunciando que los detalles se han transformado en dioses. ¿qué historiador no encontró en alguna oscura monografía. sin vida ni carne. Pero la memoria se subleva. Era entonces un moldeador. el primero de la larga serie. En el siglo XIX emprendió su labor cuando aún se hallaba apresado en las redes de la vida orgánica de su pueblo. Todo el pasado se convirtió en objeto accesible a sus métodos de averiguación. un restaurador de la memoria.www. diagnosticando la malignidad y diciéndonos que la cura se ha convertido en la enfermedad. Pues si lo que perseguimos es el conocimiento del pasado. sino más bien que sus principios de selección son internos a la disciplina: el estado alcanzado por la investigación. hasta en el menor de los detalles.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales pasado que esa historia restituye es en realidad un pasado perdido. 10 . no me voy a extender sobre él.

en El proceso de Kafka. porque eso es prerrogativa de la halakhah.edu. para mi consternación.cholonautas. Puede. por qué fue para mí una especie de lucha constante. deseamos con ansia el acceso a la Ley. pero ella no nos es accesible. Pero demasiado tarde comprendo que en lo más profundo de mí hay algo que estuvo protestando todo el tiempo contra el tema de este coloquio. de nuestra vida espiritual. como ya lo he hecho tantas veces. Como Josef K. Lo que durante mucho tiempo se llamó crisis de historicismo no es sino reflejo de la crisis de nuestra cultura. la figura de Funes el memorioso -ese Funes que no olvidaba nada. al que por otra parte opongo semejante resistencia. Epilogo disonante Llegado a este punto me detengo bruscamente y me pregunto por qué me resultó tan difícil redactar mi alocución. volcarse a una historia todavía no escrita del olvido -de haberlo decidido. Denme por tema “Historia del olvido” o “Fenomenología del olvido” y no tendré ningún problema. Si hay malignidad.www. Entonces. Usos del olvido. tiene su fuente no en la búsqueda histórica sino en la pérdida de una halakhah que quiere saber de qué debe apropiarse y qué debe dejar de lado.. Pero ¿“Usos” del olvido? Una voz interior me cuchichea: “¿Te puedes imaginar la celebración de un coloquio con este título. tal vez con un toque de afectación. creyeron oportuno interpretar mi trabajo como un rechazo de la empresa 11 .. hoy les hubiese podido aportar un breve capítulo-. para leer en él la parábola de los excesos de la historiografía moderna. provocativo incluso por lo que tiene de paradójico. quizás a causa de esta parábola. El historiador no puede hacer esto solo. en Praga o en Santiago de Chile?”. tomé de Jorge Luis Borges. una comunidad de valores que nos permitiría transformar la historia en memoria. Y súbitamente creo comprender de dónde proceden mis fuertes reticencias. acabo preguntándome si involuntaria e indirectamente yo mismo no he contribuido a la aparición de este tema. seguramente original. Asumo el riesgo de revelarlas a ustedes. La presión del tiempo y la transición de Nueva York a París no bastan para explicarlo. me repito el título del coloquio. pero no puede decirnos lo que debería ser olvidado. Después tomé conciencia de que algunos de mis lectores. Es un título encantador. ciertamente.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales Nuestro verdadero problema es que ya no disponemos de una halakhah. Al final de Zakhor. Y.hermano gemelo en la ficción del Mnemonista de Luria.

pueden borrar a un hombre de una fotografía para que nada quede de él con excepción de su sombrero. queden siempre otros. de los testimonios. instituciones y procedimientos propios-. el historiador. La historiografía -es decir. ya no se trata de una cuestión de decadencia de la memoria colectiva y de declinación de la conciencia del pasado.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales histórica en sí. animado por la austera pasión de los hechos. la historia como relato. no puede. contra aquellos que. con Zakhor. contra los revisores de enciclopedias y los conspiradores del silencio. que son los alimentos de su oficio. de modo que si algunos desapareciesen o fuesen retirados. sino de la violación brutal de lo que la memoria puede todavía conservar. Hasta tuve el cuidado de decirlo expresamente. este breve post-scriptum. aunque sólo los especialistas se regodeen con ellos. De modo que quienes 12 . y subrayar la hipertrofia de esta última. Procuré.www. que los datos acumulados no cesen de aumentar. Por mi parte. Pero la dignidad esencial de la vocación histórica subsiste. distinguir claramente entre la memoria colectiva y la historiografía. de la invención de pasados recompuestos y míticos al servicio de los poderes de las tinieblas. de la mentira deliberada por deformación de fuentes y archivos. que tales o cuales acontecimientos sucedieron realmente. que crezcan las olas de trabajos y monografías. e incluso me parece que su imperativo moral tiene en la actualidad más urgencia que nunca. no estamos en condiciones de trazar la línea divisoria entre lo “excesivo” y lo “demasiado escaso” de la investigación histórica. si me es dado elegir. suplantar a la memoria colectiva ni crear una tradición alternativa que se pueda compartir. Si ésa es la elección. Bien. tanto más poderoso es mi terror al olvido que el temor de tener que recordar demasiado. que los ejemplares jamás leídos ocupen. se entiende. No era ésa. me pondré del lado del “exceso” de historia. disciplina o género con reglas. de las pruebas. para un mejor esclarecimiento. para retomar la magnífica imagen de Kundera.edu. los anaqueles de innúmeras bibliotecas. Faltos de una halakhah. el historiador solo. que tal o cual interpretación no era la única. En el mundo que hoy habitamos. Contra los militantes del olvido. vuelvo a insistir. mi intención.cholonautas. los asesinos de la memoria. puede velar y montar guardia. de modo que quienes lo necesiten encuentren que tal o cual personaje ha existido de veras. los traficantes de documentos. hasta donde se pueda. pero en un coloquio consagrado a los “Usos del olvido” debo agregar. o como la expresión de una nostalgia de los modos premodernos del conocimiento histórico. No me desdigo de nada de lo que escribí.

Poco tiempo antes de dejar Nueva York. 9. 13 . señoras y señores. cuál es la que mejor caracteriza su actitud frente a los acontecimientos de este período de la guerra y de la Ocupación? ¿Habrán revelado los periodistas.10 La pregunta principal estaba formulada así: ¿De las dos palabras siguientes. Si éste es el caso. que pase entonces ya mismo entre ustedes el Ángel del olvido. algo cuya importancia no habrían calibrado del todo? ¿Es posible que el antónimo de “el olvido” no sea “la memoria” sino la justicia? He escrito mis reflexiones.edu. olvido o justicia. mi amigo Pierre Birnbaum me hizo llegar un sondeo publicado por el diario Le Monde sobre la necesidad o no de que se juzgara a Klaus Barbie. Tal vez estén demasiado alejadas de la idea que los organizadores se habían hecho de este coloquio.www.cholonautas. puedan pasar las cosas por el tamiz y recuperar lo que busquen. como al pasar. 10 10 Le Monde. de un tirón y en soledad. Sábado 2 de mayo de 1987. p.pe / Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales establecerán quizás un día una nueva halakhah.