¡Champán, señores!

François Chaslin 4 OCT 2003 Con su peculiar imagen de hangar centelleante, la mediateca de Troyes, de Pierre du Besset y Dominique Lyon, plantea cuestiones candentes de la práctica contemporánea. Terminada recientemente, esta obra ha recibido la Equerre d'Argent, uno de los galardones de arquitectura más prestigiosos de los que se conceden en Francia. Hay cuestiones difíciles de afrontar para los arquitectos porque quebrantan uno de los fundamentos de la disciplina. Esas cuestiones tienen que ver con la fragilidad, con el carácter perecedero de edificios, paisajes y estilos. Hace cuarenta años, el pop reinaba en el mundo del arte. En Londres, el crítico Reyner Banham (que junto a otros había contribuido a sentar sus fundamentos en la memorable exposición This is Tomorrow, en la Whitechapel Art Gallery en 1956) rechazaba que esta corriente se inmiscuyera demasiado en los debates arquitectónicos. Sobre todo porque, insistía en 1963, "la cultura pop gira en torno a los objetos de consumo, efímeros" y "los edificios son demasiado inexorablemente permanentes".

los lugares más inmemoriales han quedado atrapados en la vorágine de las rotondas de autopista y el griterío de los neones.Las obras de Lyon y Du Besset son ligeras. de la deconstrucción estilística. extrovertidas y coloristas. Es la cuestión de las nuevas periferias. austero . entre una curva del Sena y un canal. vendidos y consumidos como los productos de la industria automovilística. dejando su huella en los territorios y paisajes de Europa. A estas dos cuestiones. tenían demasiado que perder. la permanencia y el buen gusto. tras de la cáscara de vidrio que construyeron en París en 1990. relacionada con lo que ha llegado a ser la realidad económica y física de la ciudad vulgar y banal. del desorden aparente. todo se sucede velozmente. Robert Venturi propugnaba aprender de Las Vegas. está la vieja sede del periódico Le Monde. Nuestros pueblos y ciudades. Y así también. Son para agradar. más inesperadas que dogmáticas. ¿Qué pueden hacer los arquitectos frente a este mundo? ¿Están preparados para verlo tal cual es? ¿Qué papel quieren jugar? Hace varios años que Dominique Lyon y su socio Pierre du Besset experimentan con el registro lúdico. están libres de angustia metafísica y prefieren seducir La "permanencia". El azar los ha hecho especialistas en mediatecas y este año han acabado dos más. y en parte trazada sobre un plano rectangular. Así. la misma en cualquier lugar del mundo. Hay otra cuestión que planteaba el pop. Un antiguo colegio. mucho más espectacular. Una o dos calles adelante. aunque en el fondo de los mitos colectivos esté esa angustia que empuja a querer resistir el paso del tiempo. Una ligera y metálica en la localidad normanda de Lisieux. vieja y legítima preocupación de los arquitectos. Cien metros más y todo se deshace: el entorno es heterogéneo. débil. Las generaciones jóvenes redescubren las tesis situacionistas y meditan sobre la oscura frase de La sociedad del espectáculo. una lógica irrefrenable ha barrido varios siglos de urbanidad. la avenida de Gambetta cuenta con numerosos edificios Beaux Arts en torno a un jardín público del siglo XIX: todo el estricto y opulento aparato de la república burguesa. Y hete aquí que se impone el crudo realismo del mercado. se añade una tercera. la espectacular mediateca de Orleans (1994). el libro de Guy Debord: "En el mundo realmente invertido. en Troyes. Esta ciudad de la Champaña francesa está en parte contenida en torno a su catedral. y una segunda. la ciudad y sus monumentos están petrificados y nos gustaría que durasen más que nuestros propios destinos. está despedazado. tal y como expresa sobre todo la sociedad de consumo. esa ciudad que Rem Koolhaas ha llamado ciudad "genérica". plásticas. Ahí. de todo lo provisorio que producimos. En nuestras civilizaciones. La legitimidad de las teorías arquitectónicas se cuestiona sin cesar. Sus arquitecturas son más alegres que severas. curiosamente vestida con una especie de miriñaque perforado. Algunas generaciones han podido soñar con edificios provisionales: fabricados. reflexionar sobre ese abismo que se había establecido entre el buen gusto y el gusto popular. lo verdadero es un momento de lo falso". en una abreviatura histórica: se pasa de la Rue des Chats y su pintoresquismo medieval a la iglesia de Santa Magdalena. en el flanco noroeste. con una célebre galería flamígera. las gasolineras y los centros comerciales. Sin ir más lejos. los arquitectos no acabaron de asumir este debate. la del reparto de los valores estéticos.

sobre un terreno libre y fácilmente accesible en coche. Un vasto techo de una sola pieza. y se ríe socarronamente de ella. en el cual no se distingue nítidamente entre interior y exterior. Los arquitectos han diseñado un volumen imponente. con letras azules de tres metros de altura. un poco de pacotilla. de aspecto deliberadamente vulnerable cuando toda la arquitectura remeda aún lo perenne. en perspectiva acentuada a la manera del teatro olímpico de Palladio. y al mismo tiempo se exhibe. alojado en una casona con cornisa y azotea. En tanto que falso techo. seductor y por entero contemporáneo. En el interior. Delgadas paredes. introduce un ilusionismo barato. la transparencia de las paredes que separan las salas. Una turbadora mezcla de densidad y transparencia cristalina baña esta nave delicada. una caja luminosa y un poco enteca. con tres fachadas de vidrio y la cuarta apoyada sobre el muro del antiguo colegio. evocan un papel de aluminio dorado que se hubiese arrugado con los dedos. estructuran el espacio. La fachada trasera se abomba. entre barroca y art nouveau. mezcla de énfasis y burla. la lateral es doble. sin engaño. y al fondo antiguo. transferido de la abadía de Clairvaux. la gente viene aquí más bien a solicitar libros en préstamo que a leerlos). un poco de sombra. .. una frase bastante enigmática de Lawrence Weiner: "Escrito en el corazón de los objetos". La nueva mediateca debía construirse allí. casi un hangar. Sin embargo es exacto. a cargo de Gary Glaser. denso y carnoso como una almohada o como el sombrero de esas setas que brotan del tronco de viejos árboles. están libres de angustia metafísica y prefieren seducir. de geometría "huidiza" dicen ellos. con las paredes tapizadas de millares de volúmenes encuadernados en cuero. de espesor: un ambiente de acuario. provista de una pantalla azul que sobrepasa ligeramente la altura del edificio. tonos mostaza para la moqueta. se destina una sala espectacular. espléndido y también un poco baratija. extrovertidas y coloristas. El edificio asume su papel de equipamiento público. inmuebles residenciales de los años 1960-1970 y. matizada.. De cerca. preside el espacio como una oleada gozosa suspendida sobre las cabezas. con una cubierta que hace de porche para la entrada. Las lamas de la rejilla metálica. depósitos. La estética de Lyon y Du Besset es frágil. Sus obras son ligeras. de contraste. Por todas partes efectos de color matizados. un McDonald's realizado según las directrices absurdas de un arquitecto de Patrimonio. Crea una monumentalidad franca. La delgadez de la estructura. aunque era preciso conciliar esta situación con la "nobleza" relativa de su misión como templo público de la lectura. también vítreas. la centelleante superficie de aluminio de los techos de la planta baja y hasta el curioso balanceo asimétrico de las carpinterías en la planta superior contribuyen a dar forma a este magro organismo. Tiene algo de supermercado (además. No se puede imaginar una situación urbana más trivial. es monumental. es un volumen incierto.como un cuartel. con lo que se le supone de dignidad. plásticas. o simplemente más contemporánea. hacen un ligero cling-cling con el aire de los extractores. Desde el deambulatorio de la planta baja se lee. Palidez ácida para los asientos. un poco no importa dónde.