La democracia maquiaveliana: Controlando a las elites con un populismo furioso.

JOHN P. MCCORMICK -Yale University Este ensayo pretende demostrar que el pensamiento político de Nicolás Maquiavelo direcciona las deficiencias de dos polos opuestos de la teoría democrática contemporánea: Al igual que los sistemas formales o minimalistas, él especifica mecanismos electorales para el control de las elites; y de forma similar a los enfoques sustantivas o de cultura cívica, él fortalece los más directos y robustos modos de participación. Sobre estas bases, seleccionaré de Los Discorsi de Maquiavelo una teoría de la democracia en el cual el pueblo selecciona a la elite quien podrá mantener su autoridad, pero además constantemente serán controladas a través de instituciones y prácticas extra-electorales, como son los tribunales populares o tribunales del pueblo, las acusaciones públicas y las apelaciones populares. Maquiavelo adhiere a estas características institucionales del gobierno popular una importante dimensión cultural: El pueblo debe despreciar y desconfiar de las elites, y ellos deben activamente confrontar la injusticia que inevitablemente implica el gobierno de la elite. Finalmente se exploran las ramificaciones o consecuencias de esta teoría para el debate sobre la cuenta pública de la elite en la democracia contemporánea. El control de las elites por parte de la mayoría del pueblo es un aspecto pasado por alto en el gran trabajo de Nicolás Maquiavelo, los Discorsi. Muchos académicos quienes comprenden a Maquiavelo como un defensor del gobierno popular —como un republicano— y en gran parte confinan el control popular en su teoría a la selección de magistrados entre aquellos disponibles candidatos de la elite. Este ensayo muestra que Maquiavelo teoriza muy extensamente, de modo constante y en especial sobre los vigorosos modos por los cuales el pueblo puede controlar las elites. Para logarlo, su teoría combina las fortalezas de dos polos opuestos de la teoría democrática contemporánea: como son los enfoques formales o minimalistas (Dahl 1971, Przeworski 1991, Schumpeter 1942), él especifica y justifica los mecanismos electorales para el control de las elites, y de modo parecido a los recientes enfoques de la cultura cívica y participativa (Gutmann y Thomson 1996; Putmam 2000; Sandel 1996), el apoya los modos más directos y robustos para fortalecer el compromiso popular con la política. Qué es más importante, para combinar las fortalezas de tales enfoques Maquiavelo deja a un lado sus respectivas debilidades. En las teorías minimalistas del gobierno popular las elecciones periódicas son el principal y más exclusivo método para evaluar el comportamiento de las elites y premiar o castigarlos de acuerdo a sus méritos. Pero porque Maquiavelo argumenta que las elites son motivadas por la voluntad de dominio, una posición que sugiero que la teoría democrática contemporánea debiera adoptar como un hecho o un dispositivo heurístico, las elecciones no son suficientes. Maquiavelo le suma procedimientos para el enjuiciamiento público de los funcionarios, juicios públicos en muchos tipos de casos legales, y generalmente interpreta las instituciones sociales y políticas de la República romana de forma más directa que las versiones representativas. Pero esto no sitúa a Maquiavelo de forma pura en el campo de la democracia sustantiva o participativa de hoy en día. La democracia contemporánea la cual se enfoca en la cultura cívica reproduce el modelo minimalista más sustantivo por la promoción de la participación política caracterizada por la civilidad, la integridad, la deliberación y la reciprocidad. A pesar de todo muestro que la preferencia sociopolítica de Maquiavelo es un ambiente de intensa animosidad socioeconómica y lucha política entre la elite y el pueblo. De acuerdo a Maquiavelo la elite no puede ser sensible o rendir cuentas al pueblo a través de elecciones solamente; auxiliarmente las instituciones gubernamentales que faciliten la acción política directa y una cultura política antagónica son requeridas también. En la primera sección de este ensayo expongo la comprensión maquiaveliana de la relación elitepueblo en la república romana y evalúo su descripción de las instituciones políticas romana. Luego bosquejo aspectos específicos de esta relación y las instituciones que corresponden con, y pueda tal vez ser útil a, la teoría democrática contemporánea, en particular la manera en que la

El pueblo. mientras que la elite tiene un apetito de dominio.plebe romana entrega o interpreta (rendered) la función del senado y la responsabilidad de la nobleza y su capacidad de dar cuenta pública. Los lectores de El Príncipe saben que Maquiavelo aconseja al príncipe que sustente su poder sobre el pueblo más que en la elite. Maquiavelo proporciona el antiguo ejemplo griego. siguiendo a Coby en focalizar en las ramificaciones políticas de la división de clases más que sus orígenes. El deseo del pueblo a no ser dominado puede ser satisfecho. MAQUIAVELO. aptitudes y demandas o lo que Maquiavelo llama humores (umori). inequidades de la riqueza y el poder político. este tiene ventajas y desventajas relativas a la minimalista y a la sustantiva concepción de la democracia. muchos consideran este el punto central de su más famoso trabajo. un príncipe debe construir su Estado sobre las demandas que él esté en condiciones de cumplir1. de oprimir. Advierte Parel (2000) por el inconveniente inherente en ignorar las relaciones de la teoría de Maquiavelo con el renacimiento de la astrofísica o de la cosmología. 1 Hay por lo menos dos persuasivas interpretaciones de estos deseos. Consecuentemente. En consecuencia. un deseo que es insaciable. soportará al príncipe tanto tiempo como él los proteja de las elites. los nobles o los “grandes” ( grandi)([1532] 1998. Él advierte en contra del empleo de la elite como base del poder porque ellos perciben a un príncipe simplemente como a uno más de ellos mismos. Libro IX). En efecto. ellos podrían prescindir de él muy fácilmente en el caso que les desagradara. El pueblo sólo quiere no ser oprimido. pero es más específico sobre cómo un príncipe debe tratar y asegurarse a sí mismo contra el pueblo. Esta imagen es usada repetidamente y parece ser el recurso favorito de Maquiavelo es contra la elite. tanto que ellos provocan el cesarismo y en última instancia el fin de la república? Finalmente ofrezco unas conclusiones preliminares sobre el lugar del republicanismo maquiaveliano en la evolución del gobierno popular. por otro lado Coby privilegia el efecto real de esos apetitos. LAS ELITES Y EL MODELO REPUBLICANO ROMANO Maquiavelo es muy conocido por sus consejos de cómo manipular al pueblo. Porque estoy interesado en aplicar la teoría maquiaveliana a los debates contemporáneos en la teoría democrática. Maquiavelo entrega el mismo consejo en Los Discursos. me concentro en la evaluación maquiaveliana de los inconvenientes inherentes a este modelo: ¿Se transforma el pueblo en una entidad muy agresiva en su intento por controlar la elite. El Príncipe. Clearco cambia su lealtad hacia el pueblo y se inclina hacia los nobles para ayudarlos en su afán de piratería en todo ámbito. Parel (1992) los interpreta apuntando al efecto de fuerzas cosmológicas o fisiológicas de los fenómenos naturales. Pero la evidencia sugiere que él considera su más importante y más original consejo algo completamente diferente: cómo controlar a las elites. sin embargo. y su potencial como un recurso para la democracia contemporánea. a saber. . Las dos interpretaciones no son necesariamente incompatibles: Parel privilegia los supuestos orígenes cosmológicos de las actitudes que separan a los segmentos de la sociedad. lo cual puede ser más firmemente ligado al contexto de Maquiavelo. y Coby (1999) lo ve como tipos de motivaciones. Luego.