Comentarios sobre psicología infantil: ¿Porqué no debo?

Ignacio de 4 años corría de un lado al otro del restaurante junto a su amigo Nico de 2 años. La madre de Ignacio, gritaba, incansablemente, “ no corras”. Ignacio seguía corriendo. “Acá no se corre”, agregaba su madre. Ignacio seguía corriendo seguido por su amiguito. “ Ven, siéntate “. Ignacio, como si nada. La mamá de Nico acotó en otro intento por renarlos! “ si no vienen a sentarse, me tomo la coca de Ignacio y las papas fritas de Nico ”. Los niños, como si no escuc"aran, seguían su ren#tica carrera, atra$esando mesas, sillas % gente & un poco astidiada, ob$iamente, por el alboroto'. (omo era de esperar, en determinado momento se escuc"an llantos % gritos. )no de los niños se trope*ó, ca%ó % se lastimó. Las madres alteradas, se mo$ili*aron para $er lo +ue "abía sucedido con sus pe+ueños. )no de ellos "abía recibido un uerte golpe en la rente % escuc"aba a su madre repetirle “Ves, yo te dije, te lo dije “ mientras su amigo miraba consternado. , -or+u# comento esta an#cdota. -or+ue es un clásico! la $imos, la $i$imos o la oímos cotidianamente. No s# nada de la "istoria de estos niños % sus madres, pero ese incidente, bastante tri$ial/ +ue puede suceder con -aula, 0íctor, Lucía, 1anuel, etc./ nos permite re le2ionar acerca de determinados “$icios” presentes en la educación % crian*a de los "ijos! 3. Los imperati$os del estilo “ no corras”, “no toques”, “ no hagas”, lejos de lograr el e ecto esperado, producen el e ecto contrario. 4l niño no encuentra en esas rases ninguna ra*ón con$incente +ue le a%ude a comprender el sentido % las consecuencias de su acto. (on ese tipo de órdenes, aprende a imponerlas #l tambi#n! “ dame”, “ ven”, “llévame”, etc. 2. La educación basada en el c"antaje “si no vienen a sentarse, me voy a tomar la coca…”, enseña al niño a utili*ar el mismo m#todo para obtener lo +ue desea “si no me lo compras, rompo todo”. 5. 4stos m#todos no son ni buenos ni malos en sí mismos, pero no producen ning6n e ecto de aprendi*aje! los niños siguen corriendo.

4. 9olpearse no es entonces la consecuencia lógica % posible de determinados actos. estamos re or*ando la creencia del niño en el poder absoluto de la madre & o de los adultos en general'. el niño sabrá más acerca de la realidad &esto es muc"o más importante +ue dejar de "acer algo para darle el gusto a mamá'. cae % se lastima. 4ste momento puede ad+uirir distintos signi icados seg6n cómo se "able acerca de ello! 8i le decimos “ves. afortunadamente a sido s lo un golpe! Ahora ya sa"es que correr en lugares como estos tiene sus riesgos”. 7nte la alta de e2plicaciones +ue ad$iertan acerca de los riesgos reales de su conducta. 8i lo consolamos de su dolor. 4s su naturale*a. por ejemplo “has querido tener tu propia experiencia. . Los niños deben estar ad$ertidos acerca de los peligros a los cuales se e2ponen. 8ucedió lo +ue mamá dijo +ue iba a suceder. sino el cumplimiento de la pro ecía de mamá. No debemos asombrarnos de +ue +uieran conocerlos % tener su propia e2periencia! necesitan $er para creer % estar en el lugar del "ec"o. respetando su rustración % diciendo. te lo dije”. el niño encuentra el límite en la e2periencia! tropie*a.