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LOPEZ AZPITARTE E. - Amor Sexualidad y Matrimonio - San Benito, Buenos Aires 2004

LOPEZ AZPITARTE E. - Amor Sexualidad y Matrimonio - San Benito, Buenos Aires 2004

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AMOR, SEXUALIDAD Y MATRIMONIO

Para una fundamentación de la ética cristiana

Eduardo López Azpitarte sj.

Editado en papel por: San Benito, Buenos Aires 2004

ÍNDICE
Introducción 1. La situación actual 2. Los riesgos y peligros de esta situación: escepticismo y comodidad 3. Tolerancia civil e influjos ambientales 4. El riesgo de una doble amenaza: resignación y silencio 5. El peligro de una moral autoritaria 6. La necesidad de una renovación 7. Las ambigüedades de un planteamiento 8. Hacia una sexualidad 9. Conclusión BIBLIOGRAFÍA Capítulo 1: Antropologías sexuales 1. La moral como exigencia antropológica 2. La búsqueda de un sentido: paradoja y ambivalencia de la sexualidad 3. Antropologías rigoristas: recelo y desconfianza hacia lo corporal 4. Antropologías espiritualistas: la dificultad de un equilibrio 5. Consecuencias de un espiritualismo exagerado 6. Las antropologías permisivas: el nacimiento de nuevos mitos 7. Las antropologías naturalistas 8. Los peligros de toda antropología dualista 9. Conclusión BIBLIOGRAFÍA Capítulo 2: Valor simbólico de la sexualidad humana 1. Más allá de todo dualismo 2. La unidad misteriosa y profunda del ser humano 3. Simbolismo y expresividad del cuerpo 4. Hombre y mujer: dos estilos de vida diferentes 5. La nostalgia de un encuentro: entre la naturaleza y la cultura 6. La metáfora del cuerpo: el diálogo entre hombre y mujer 7. La dimensión genital 8. El destino procreador: un horizonte incompleto 9. Dimensiones psicológicas en la conducta de los animales 10. Riqueza afectiva de la sexualidad humana 11. Cariño y fecundidad: relaciones mutuas 12. La opción por el amor 13. La ambigüedad del placer: entre el sueño y la realidad 14. Densidad y límites de la experiencia afectiva 15. Conclusión BIBLIOGRAFÍA Capítulo 3: Visión bíblica de la sexualidad 1. Sentido de la reflexión 2. Antropología unitaria 3. La consagración de la sexualidad humana 4. Los relatos fundamentales del Génesis: la dimensión procreadora 5. La dimensión unitiva: el gran regalo de Dios 6. La fecundidad en la Biblia: diferentes motivaciones 7. El matrimonio como símbolo e imagen de la alianza 8. Las enseñanzas de los profetas: Oseas o el testimonio de una vida 9. La imagen del adulterio en Jeremías 10. La alegoría de Ezequiel y los cantos de Isaías 11. El simbolismo profetice 12. Principales características de los libros sapienciales 13. Un evangelio del amor: el Cantar de los Cantares 14. La tragedia del pecado 15. Orientaciones generales del Nuevo Testamento 16. Carácter sagrado y personalista de la relación sexual

17. Un antagonismo en el hombre: la carne y el espíritu 18. La glorificación del cuerpo en el mensaje cristiano BIBLIOGRAFÍA Capítulo 4: Fundamentación de la ética sexual 1. Necesidad de una ética: radical insuficiencia del instinto 2. Exigencias psicológicas para una maduración humana 3. Los límites de la moral tradicional 4. La experiencia amorosa: un nuevo punto de partida 5. La necesidad de una purificación progresiva 6. Renuncia a la plenitud infantil 7. La gratuidad de la experiencia afectiva 8. Totalidad de la entrega 9. La apertura amorosa hacia los demás 10. Hacia una fidelidad definitiva 11. Entre la utopía y el realismo BIBLIOGRAFÍA Capítulo 5: Exigencias básicas de la moral sexual 1. Concretizaciones del amor 2. Maduración personal de la libido 3. Determinismo animal y responsabilidad humana 4. Valor interpersonal del erotismo 5. La degradación del erotismo 6. Significado del pudor sexual 7. La regulación del impulso genital 8. Dimensión social de la sexualidad 9. La imagen social de la sexualidad 10. JO. La valoración ética del pecado sexual 11. Las nuevas matizaciones 12. Entre el fariseísmo y la culpabilidad excesiva BIBLIOGRAFÍA Capítulo 6: Estados intersexuales y cambio de sexo 1. La existencia de ciertas patologías 2. Del sexo cromosómico a la alteridad sexual 3. Patologías genéticas y hormonales 4. Otras disfunciones sexuales 5. Hacia una valoración ética 6. La transexualidad: una doble explicación etiológica 7. La ilicitud de una intervención: primacía de los datos biológicos 8. Tolerancia de una adecuación: importancia de la sicología 9. El matrimonio de los transexuales: diferentes situaciones BIBLIOGRAFÍA Capítulo 7: La masturbación 1. Entre la obsesión y la trivialidad 2. La complejidad de un hecho: diferentes significados 3. El descubrimiento de un mundo nuevo 4. Etapa evolutiva hacia una integración personal 5. Otros factores posteriores: diferentes significados 6. Los datos bíblicos y tradicionales 7. Presupuestos para una fundamentación: valoración objetiva 8. La culpabilidad subjetiva: dificultades para una exacta valoración 9. Orientaciones pastorales: necesidad de una evolución progresiva 10. Visión optimista y evangélica 11. Hacia las motivaciones más profundas BIBLIOGRAFÍA Capítulo 8: La homosexualidad

Razones psicológicas para este rechazo 3.1. Reflexiones previas para una fundamentación ética 12. Simbolismo de la entrega conyugal 4. Las intervenciones de Juan Pablo II BIBLIOGRAFÍA Capítulo 11: Conflictos matrimoniales 1. La fundamentación teológica 11. La opción por el valor preferente 17. La doctrina actual de la Iglesia 3. La reforma de la legislación BIBLIOGRAFÍA Capítulo 9: La institucionalización del amor 1. La fidelidad al servicio de un valor 3. Dos aspectos complementarios 7. Un presupuesto discutido: ¿qué tendencia tiene la sexualidad? 7. El derecho: defensa de la conyugalidad y garantía de permanencia 9. Nueva situación sociológica 2. Carácter profetice de la encíclica 10. Verificación y autentificación del amor 13. Interpretación personalista de la terapia 14. La nueva situación sociológica 4. El miedo a un compromiso definitivo 11. Una doble obligación: la castidad y el orden jurídico 14. Un rigorismo sociológico 2. Una invitación a superarse 10. Entre el inmovilismo y la novedad 5. Orientaciones pastorales 12. Los documentos de la Comisión pontificia 7. La historia que comienza . La privatización del matrimonio 5. Los planteamientos del Sínodo sobre la familia 9. En camino hacia un ideal 11. Naturaleza de la inclinación homosexual 4. La valoración personal: nuevas perspectivas 9. Conclusión BIBLIOGRAFÍA Capítulo 10: La ética matrimonial 1. La génesis de la homosexualidad 6. La crisis de la fidelidad 2. Las razones de una condena 15. La esterilización indirecta 13. Primacía de lo afectivo sobre lo institucional 6. La valoración objetiva 8. Publicación de la Humanae vitae 8. Los documentos más recientes de la Iglesia 5. El valor de la decisión definitiva 4. Otros factores personales 5. La urgencia del cariño conyugal 3. La posibilidad de una superación 10. La dimensión social y comunitaria de la conyugalidad 8. Situaciones conflictivas 15. Dimensión amorosa y procreadora 2. Las relaciones afectivas 13. Ayuda a los mecanismos de la naturaleza 12. Los diversos valores de la ética matrimonial 16. El problema de la esterilización 18. Tendencias innovadoras 6.

La fragilidad del enamoramiento 7. La tolerancia civil del divorcio 8. El juego de las renuncias 9. El amor de la despedida BIBLIOGRAFÍA Capítulo 12: Situaciones irregulares 1. La pobreza bienaventurada de un amor 18. Las parejas de hecho BIBLIOGRAFÍA Capítulo 13: El celibato religioso 1. Un resto que no se resigna 13. El descubrimiento de un carisma 9. Las primeras sombras del paisaje 8. La separación de los cónyuges 3. Un significativo avance pastoral 6. Virginidad y matrimonio 10. Un reconocimiento honesto de la propia situación 19. El matrimonio civil de los bautizados 2. Justificación humana del celibato 5. La dimensión escatológica 7. Posibilidad de una interpretación 7. Hacia una posible reconciliación 12. Ayuda en el proceso de clarificación 20. Nuevos simbolismos humanos 8. La amistad privilegiada 17. Los peligros de una legislación tolerante 10. El amor posible en el desierto BIBLIOGRAFÍA . La realidad del celibato: dificultades actuales 2. Exigencias religiosas y obligación civil 9. Interrogantes actuales 3. La aplicación concreta de los principios 12.6. El adulterio: una experiencia traumática e idealizada 11. Los divorciados vueltos a casar 4. Planteamiento de la Familiaris consortio 5. Ambigüedad de una renuncia afectiva 12. La estabilidad del matrimonio 11. Eunucos por Jesús y su Reino 6. La tentación de la huida 10. Constatación de una realidad 11. Los caminos para la maduración: una triple renuncia 14: Análisis de la propia realidad 15. Motivaciones históricas 4. El valor de la experiencia afectiva 16. El difícil arte de amarse a sí mismo 13.

se esconden algunos peligros fácilmente comprensibles y que constatamos con frecuencia a nuestro alrededor. Como no se puede imponer ninguna verdad por encima de las otras opiniones. La legislación civil no ha de prohibir o aceptar los códigos éticos de una mentalidad concreta. Lo que jurídicamente se acepta o condena constituye la norma básica de orientación. ya que todas gozan más o menos de la misma probabilidad. Solamente me limito a enumerarlos. sería absurdo optar por la más difícil y sacrificada. fruto del respeto y deferencia hacia el otro. se reduce a los mínimos indispensables. Esto significa. Lo preocupante no es que existan fallos e incoherencias. Cuando son tantas las opiniones y tan diferentes las ofertas éticas. Vivimos. cuando la concordancia básica de otras épocas se ha fraccionado en tantas posturas que mutuamente se excluyen. 2. Cualquiera que observe la realidad que nos rodea se da cuenta enseguida del enorme desajuste existente entre lo que la Iglesia enseña en su doctrina y lo que la gente vive en la práctica. El ecumenismo ético se vuelve tan amplio e indulgente que no se rechaza como inaceptable ninguna conducta. En estas circunstancias. es la única que puede imponerse a los ciudadanos. La tolerancia no es. En un mundo tan pluralista como el nuestro. que la autoridad tolere una serie de comportamientos que. absoluto y definitivo. de la inseguridad y de lo relativo. sino la actitud desinteresada e indiferente. Como la verdad objetiva no está garantizada. desde una perspectiva ética. no hay ningún motivo para aceptar unas por encima de otras. la inclinación hacia lo que resulta menos molesto y exigente se hace comprensible. en esta hipótesis. Una ética de mínimos es a lo único que se puede aspirar. la respuesta más frecuente es dejar que cada persona proceda como juzgue conveniente.INTRODUCCIÓN 1. el pluralismo de las soluciones y las dificultades para encontrar un fundamento común. sino que debe permanecer abierta a las otras valoraciones diferentes que resulten válidas y razonables para otros grupos. La imagen que se ofrece de la sexualidad se ha diversificado en múltiples rostros y no parece que el ofrecido por la ética cristiana sea precisamente el más atractivo y seductor. para sintetizarlo en unas palabras. cuando se pregunta sobre alguna valoración ética. Tolerancia civil e influjos ambientales Finalmente. la tolerancia se revela como el valor prioritario de toda sociedad. que prescinde casi por completo de su doctrina. Esta incertidumbre e indiferencia se convierten también en un estímulo para la comodidad. en primer lugar. en la edad del fragmento. cuando nada se considera cierto. un talante de escepticismo e indiferencia ante la dificultad de una fundamentación cierta y segura. pues si cualquier oferta ética aparece tan válida como las otras. La elección pertenece en exclusiva al propio individuo y. entonces. ofrecerían serios reparos. la oferta de opciones sobre los diferentes problemas éticos que se presentan en este campo es tan diversa y contradictoria que se encuentran soluciones para todos los gustos e ideologías. Se aumenta. 3. . que cada uno actúe y se comporte como le parezca. Es curioso observar cómo en muchas encuestas que se hacen por la calle para determinados programas. La ética civil que. En lo único que todos estamos de acuerdo es en que no todos tenemos que estar de acuerdo por la complejidad de los problemas. el bien o el mal quedan configurados por la fuerza de la ley. La situación actual Para escribir hoy sobre la moral sexual se requiere una cierta dosis de ingenuidad o mucho de osadía. como siempre se han dado. Es necesario. por ello. como hemos dicho. Los riesgos y peligros de esta situación: escepticismo y comodidad Dentro de un contexto cultural como éste. no cabe otra salida que el respeto hacia las diferencias. de lo parcial y provisorio. de lo débil e inconsistente. la educación se ha hecho más difícil y compleja en la actualidad. Por eso. sino el síntoma de un escepticismo radical. cuando las normas son producto de un consenso social. Nadie tiene derecho a exigir o prohibir una conducta determinada.

que ni responde a nuestros principios ni podemos controlarlo. sólo queda un silencio resignado. sin ninguna implicación por nuestra parte. La ruptura de los esquemas anteriores. los deja indefensos. en un mundo tan abierto como el nuestro. que impide cualquier otra manifestación contraria. que la tolerancia o prohibición jurídica se identifica con la bondad o la malicia ética. Padres de familia. que no han sido reemplazados por otros. Con la condena y el rechazo de estos comportamientos. que su formación fue demasiado rigorista e inadecuada. entonces. Una postura que se ha generalizado con exceso ante una situación que. pero que también no todo lo que se permite y tolera en una legislación civil tiene que ser aprobado por la moral. Ante una situación como ésta se da en muchas personas un desconcierto generalizado. Baste añadir solamente que es demasiado cómoda y no exime tampoco de la responsabilidad. dejan. En cualquier caso. De ahí que. entonces. que no admite ningún tipo de normas o criterios éticos. El primero consiste en quedarse simplemente en una denuncia retórica. Por eso tampoco aceptamos una postura de resignación y silencio que pretenda construir la moral con el imperativo de los hechos. como para transmitirla de nuevo a las generaciones actuales. bastantes estarán de acuerdo en este diagnóstico fundamental. por lo menos. y terminar aceptando. El puritanismo de antes. que provocó un mundo de sospechas. el aplauso popular. que la educación intentara crear "niños burbujas" para que vivieran siempre en un clima artificial. como un intento de satisfacer la propia conciencia. El peligro radica. el deseo de no contradecir. entonces. por miedo a que nos señalen como anticuados e ineptos para valorar la cultura de nuestro tiempo. Pero basta observar las reacciones y comentarios a nuestro alrededor para constatar cómo de hecho influyen y se hacen presentes. pero tampoco llegan a comprender la naturalidad con que los jóvenes actúan en este campo. Tal vez el análisis pueda parecer demasiado abstracto. que no todas las exigencias éticas deben quedar sancionadas por el derecho. El riesgo de una doble amenaza: resignación y silencio Un doble peligro amenaza. muchas veces. recelos y culpabilidad. La sicología podría también encontrar una explicación más profunda. aunque sea con matices algo diversos. creando con mucha frecuencia fuertes antagonismos entre lo que se recibe en el hogar y lo que se respira por fuera. provoca una tolerancia benévola que no se atreve a intervenir. que no se ajustan a las pautas tradicionales. Hasta la presentación de un proyecto ético o educativo parece casi vergonzoso. 4. en la que el espacio para la ética cristiana se ha ido reduciendo de forma progresiva. bajo la aparente excusa de . Los medios de comunicación y el ambiente dejan caer sus mensajes en todos los rincones. para no sentirse colaboradores de la nueva situación. Estos intentos de acomodación para reducir las exigencias a los datos sociológicos son fruto de un conformismo cobarde y el servicio que se prestaría por este camino a la humanidad sería demasiado pequeño. Vivimos en una sociedad desgarrada. que nos vuelve incapaces para afrontar este desafío y nos despoja de la responsabilidad que pesa sobre cualquier educador. tolerante. Por otra parte. y con mayor fuerza aun en el campo de la sexualidad. Aceptan. se ha convertido en una permisividad casi absoluta. sobre todo cuando no existe seguridad en aquello que se propone. Aunque no se esté de acuerdo con ella. el miedo a ser tachados de conservadores se convierten en una tentación para no intervenir ni manifestar nuestro pensamiento. sin saber lo que pueden decir ni qué orientaciones ofrecer. pluralista. La ineficacia de esta actitud resulta tan manifiesta que no es necesario detenernos en su explicación. no se sabe cómo abordar. en no distinguir suficientemente lo legal de lo ético. educadores y sacerdotes experimentan un malestar profundo. pues no saben cómo enfrentarse a un fenómeno que supera sus posibilidades. Oponerse a los imperativos y modas del ambiente se hace molesto. ni se tiene conciencia de que la praxis se encuentra dinamizada por estos principios más ideológicos. Sería nefasto. con todas sus lamentables consecuencias. A veces. no existe ningún reducto cerrado que pueda sentirse libre de estas influencias. Al narcisismo humano le duele ofrecer una imagen que no está valorada en el ambiente en que se vive. el convencimiento de que la culpabilidad recae sobre los otros. secular.como se ha defendido en una amplia tradición de la Iglesia. a lo mejor. pues en la vida real no se utiliza este lenguaje. La inseguridad de acercarse a un mundo tan diferente.

si es válida y buena para la persona. Si hay que estar "dispuestos siempre a dar razón de vuestra esperanza a todo el que os pida una explicación" (1 Ped 3. en el fondo. pero desde luego no parece ésta la solución más adecuada ni suficiente. Hoy no basta ya la repetición de unas normas. las consecuencias que de ahí se han derivado. hay que reconocer. Algunos creen que es la única alternativa eficaz. del simple dejar hacer. tenemos que considerarlas como negativas. al mismo tiempo. tal vez con más frecuencia. por muy verdaderas que sean. con mayor motivo aun tenemos que estar preparados para justificar una determinada conducta que. En otras. sobre aquellos responsables que no han sabido -o no han querido. 15). A nadie se le puede obligar a la aceptación de una norma obligatoria sin un convencimiento interno de que así debe actuar para su propio bien y para agradar a Dios. 6. El problema es demasiado complejo para tratarlo aquí con mayor amplitud. producto de la excesiva tolerancia.con su autoridad tomar unas medidas más eficaces. La buena voluntad no basta por sí sola si no va acompañada. La culpa de tales excesos recae. en el caso de los creyentes. hoy muchos sienten la obligación de comportarse como mandan las nuevas formas liberadoras. La necesidad de una renovación Para evitar estos peligros. los valores que en ella se encierran. El análisis crítico permite descubrir que en el fondo de tal "liberación" existe un nuevo tipo de esclavitud. Las formas concretas de esta imposición serán diferentes. Si hemos llegado hasta aquí ha sido como consecuencia de un relajamiento progresivo. al mismo tiempo. en parte. Toda persona tiene derecho a saber el porqué de lo mandado como imperativo moral y esa pregunta no es siempre fruto de la rebeldía o falta de docilidad. es una falta de preparación para examinar los problemas que hoy se plantean con una mentalidad adecuada. aunque a veces se proponga en ese clima. En cualquier hipótesis. del miedo a ir contra corriente. El miedo y un sentimiento de culpabilidad excesivo formaban una frontera bien vigilada que impedía el acceso a una zona peligrosa. Es necesario levantar la voz con fuerza y denunciar con valentía esta deshumanización actual. Si esa respuesta no existe. Aunque la buena voluntad y el fin pretendido fueran excelentes. Y es que el puritanismo exagerado de antes y el desenfreno de ahora tienen idénticas raíces: la sumisión ante la sexualidad como un destino impuesto. El peligro de una moral autoritaria Pero tampoco vale la vuelta a una moral que se fundamente exclusivamente en la fuerza de la autoridad. que regulan la conducta del ser humano. para que nadie los pueda tachar de conservadores. es un deseo de no deteriorar el propio rostro frente a los demás. cuyas consecuencias se quieren evitar. Es el mayor desafío que se plantea a los educadores en el mundo actual: saber dar razón y justificar aquellos valores que ofrezcan. del confusionismo ideológico. La pedagogía utilizada por generaciones anteriores pertenece a una etapa que se ha de dar por superada. el simple dejar hacer no provoca ninguna maduración ni lleva a una mayor libertad. Si la conducta estaba regida con anterioridad por una normativa rigorista e impuesta por diversas presiones. la imagen presentada ofrecía muchos inconvenientes y lagunas que dificultaron una reconciliación pacífica y armoniosa en la conciencia cristiana. o no sabemos darla. 5. y que sufrimos todavía en parte. La imposición autoritaria de unas obligaciones éticas sólo sirve para mantener una sumisión infantilizada en aquellos que no aspiran a vivir de una manera adulta. Sin caer en exageraciones o críticas. que la educación en este terreno no ha sido siempre la más adecuada. de poco servirá la propuesta que se ofrece. si no se indican. en primer lugar. El fracaso ha sido demasiado evidente para continuar por el mismo camino. no puede serlo simplemente por el hecho de estar mandada. sino una manifestación de la madurez humana y evangélica. . se dé una abstención que. La solución habría que buscarla por el extremo contrario: una vuelta a las normas claras y taxativas.un respeto. Los antiguos ídolos quedan sustituidos por otras imágenes nuevas igualmente falsas. El no estar a la moda intelectual que se lleva es un motivo de crítica y de rechazo. de la suficiente preparación. que no tienen en cuenta el contexto cultural de otras épocas. El esfuerzo por encontrar la respuesta adecuada es la tarea de una ética actual y no la mera repetición de lo que siempre se ha dicho.

Se requiere un esfuerzo lúcido para que la gente descubra lo razonable de nuestra propuesta y el porqué no estamos satisfechos con una visión que nos parece muy corta y limitada. radica en la urgencia de una información adecuada. Frente a una visión demasiado espiritualista y uniforme. hubiera que aceptarla como un hecho positivo en todos los órdenes. Las ciencias que afectan a esta dimensión de la persona han disipado ya muchas ignorancias e ingenuidades. no hay apenas fronteras que delimiten la actuación sexual. queda aún una mentalidad de fondo que todavía se vale de este lastre negativo para frenar cualquier avance. Las ambigüedades de un planteamiento Sin embargo. Experimentar un sentimiento de repugnancia o desprecio manifestaría que algo no funciona del todo bien en su interior. Si antes era el alma la que debía liberarse de todas las ataduras y esclavitudes del cuerpo para alcanzar un nivel de espiritualización. El abrazo de la reconciliación se ha hecho posible. Se trata. Hemos llegado al fin de una clandestinidad que se celebra como una verdadera conquista. No negamos el carácter lúdico del sexo. finalmente. ni su función lenitiva contra la fatiga y el cansancio. Lo que no queremos es que la sexualidad se limite a ser una acción utilitaria y productiva para la obtención de un placer y pierda por completo su dimensión expresiva y simbólica. El silencio y la ignorancia eran buenos colaboradores para no sentir su amenaza. ni el valor del placer como factor de equilibrio y felicidad. o penetre en la mentalidad oculta de campañas recientes. 7. Y. como ya hemos dicho. La primera obligación. Hacia una sexualidad simbólica Es lógico. Frente a las sombras del pasado. de saber hacia dónde orientamos esa pulsión y qué significado le damos. prisionero durante tanto tiempo. Fuera de las conductas patológicas. lo que nadie debería echamos en cara es que la oferta que. como analizaremos después. ahora es el cuerpo quien debe despojarse de todo aquello que le impida su expresión más espontánea y natural. contemple la imagen ofrecida por tantas películas y manifestada en la publicidad. El diálogo con otras ideologías. hasta convertirla en un hecho insignificante. ofrecemos a la sociedad no es también razonable y queda justificada por serios argumentos. Ni es posible. por ello. que cuando se ofrece un proyecto ético con otras perspectivas. en una expresión sin mensaje. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. nos encontramos en medio de una sociedad que presenta diferentes antropologías sexuales de signo muy contrario a la anterior. como si fuera un simple fenómeno zoológico. haya visto esos programas de televisión que se consideraban muy científicos y modernos. El problema es de otra índole. si deseamos que nuestra oferta se haga creíble. hay motivo para alegrarse por la superación de antiguas barreras y tabúes irracionales. sencillamente. como la que se ha vivido hasta las épocas más recientes. la confrontación con otros criterios éticos diferentes. nace hoy una actitud antagónica y diferente que busca sustituir el miedo y el pecado por la verdad del sexo. Aunque tales posturas puedan estar superadas. Una educación sexual exige también una preparación para que el modelo ofrecido tenga el crédito y las garantías que exige nuestro mundo actual. que sepa compaginar los conocimientos científicos. la apertura y sensibilidad frente a las críticas ajenas serán un gesto de respeto o un . Es decir. Aun en la hipótesis de que muchos lo rechazaran. que serán dañinas por esta condición. La permisividad absoluta y un naturalismo biológico son el denominador común de muchas comentes modernas. no le costará mucho trabajo descubrir este tipo de antropología. porque resulta menos agradable y levanta de inmediato las sospechas de otros tiempos. A cualquiera que recorra ciertos libros publicados para la formación sexual. purificando una atmósfera demasiado enrarecida. La necesidad de un planteamiento renovado es una de las tareas más urgentes de la ética y de cualquier proyecto educativo. sería absurdo fomentar un ingenuo optimismo. en una palabra vacía. por tanto. 8. éticos y religiosos dentro de esta tarea.de la que era mejor permanecer alejado. como creyentes. rebajar nuestras exigencias cristianas para que tengan cabida dentro del mercado actual de valores. como cristianos. la reacción inmediata sea de rechazo. pedagógicos. como si la liberación del sexo. que se la despoje de todo contenido humano.

padres. sin la fuerza para imponer las propias valoraciones. BORREGO.. A. 7). J. la moral católica no tiene que cambiar por el hecho de estar situada en una sociedad pluralista. 6). "Sicología de la sumisión y sicología de la responsabilidad en la Iglesia". 13) es un recuerdo que no debemos olvidar. Iglesia Viva 187 (1997) 63-73. me he limitado a sugerir una bibliografía breve en castellano.enriquecimiento del propio patrimonio. GARCIA-MONGE. 4).una visión de la sexualidad que supere las limitaciones de épocas pasadas. no fueron tan exactas. pero que no tienen mayor interés para el que busca una formación general. a lo mejor. BIBLIOGRAFÍA AA. donde todas las ideologías civiles y creyentes han de tener espacio. 8). Al contrario. la luz y la fuerza del Evangelio deberían tener una presencia mucho mayor.VV. CORTINA. situaciones irregulares (cap. que sólo resultan interesantes para personas que pretenden profundizar en algunos temas. pero entrar en el debate como un interlocutor más. Observaciones puntuales". 5) de una ética sexual.. Lumen 47 (1998) 297-325 y 403-438. Sal Terrae 88 (2000) 345-356. aunque después no terminen por aceptarse. han desaparecido las notas bibliográficas a pie de página. cualquiera de los participantes tienen derecho a presentar sus propias opciones. De ahí deduciremos los criterios fundamentales (cap. "Religión y ética civil". 10). . Conclusión Ésta es justamente nuestra intención al escribir estas páginas. tal vez como reacción a los influjos anteriores de la Iglesia. aunque no siempre la compartan. 1). Así. no significa renunciar a su defensa dentro de un diálogo plural y democrático. en un mundo donde las prácticas y las creencias no ayudan para nada y existen otros múltiples atractivos. Y terminaremos reflexionando sobre el celibato (cap. He procurado omitir otros temas más históricos y especulativos para facilitar la lectura y centrarme en los problemas concretos. y ayude al convencimiento interior para que cada persona se sienta también comprometida en la realización de semejante proyecto. los problemas que se plantean dentro del matrimonio: regulación de nacimientos (cap. maestros y educadores.. Es bueno sentirse ayudado desde fuera para revisar ciertas valoraciones que. que nos sirvan para valorar los comportamientos concretos: cambio de sexo (cap. Ofrecer a los lectores -sacerdotes. A. Las palabras de Jesús sobre la sal que se vuelve insípida y "no sirve para nada más sino para ser tirada fuera y pisoteada de los hombres" (Mt 4. El laicismo autoritario. "Los católicos ante la ética moderna". relaciones prematrimoniales (cap. y las exigencias básicas (cap. para confirmarla con los datos de la revelación (cap. masturbación (cap. la oferta de una ética sexual cristiana se haga comprensible y razonable a los demás.. E. "Evolución de la ética sexual cristiana. pero con los datos necesarios para que sepan enfrentarse a las nuevas ideologías con un espíritu crítico. Sal Terrae 84 (1996) 21-34. 11). No se trata de realizar una operación parecida a las rebajas comerciales. Para ello. La visión cristiana ya no aparece como el único proyecto ético con validez universal. 2). Es decir. Sinite 109 (1995). finalmente. Para tocar. entre lo mucho que hoy se escribe sobre estos puntos. Que entre los modelos de una sociedad cada vez más pluralista. pero nunca una estrategia política de renuncias y concesiones para conseguir a toda costa un escaño en el parlamento de la sociedad. Con la misma intención. 3). pero ello no implica renunciar al talante y radicalismo evangélico que le caracteriza. 9. homosexualidad (cap. 13). pero en una sociedad laica. quiere que domine una explícita mentalidad a-religiosa. analizaremos las principales antropologías que hoy se dan en nuestra sociedad (cap. J. crisis matrimoniales (cap. ANDONEGUI. 12).. como el que abarata el precio del mercado para ver si la gente acepta mejor el producto que se le ofrece. Presentaremos a continuación cuál es la antropología de la que parten nuestras reflexiones (cap. 9). la persona que lo desee podrá ampliar con estas lecturas otros aspectos que le ayuden a completar sus conocimientos. Al final de cada capítulo. "Postmodemidad y moral: ¿matrimonio imposible?".

VICO PEINADO. VALADIER. SÁNCHEZ MONGE. E. 1996. Iglesia Viva 187 (1997) 49-61.. "La autoridad en Moral".. a MARDONES. M. PPC. ayer y hoy. LÓPEZ AZPITARTE.LÓPEZ AZPITARTE. E. THIEBAUT. Proyección 41 (1994). Madrid. . Revista Agustiniana 36 (1995) 503-535. 1995... Surge 54 (1996) 25-46. "Cruces y caras de la ética civil". J. 305-314. "Moral cristiana y ética civil: relación y posibles conflictos".. Una crítica a estas éticas civiles en: C. Madrid. M . P. San Pablo.. Éticas teológicas. Análisis de la sociedad y fe cristiana. J. "Evangelizar en tiempos de tolerancia". "La educación moral en la familia". Selecciones de Teología 33 (1994) 193-200.

No tienen otra moral que el sometimiento a sus imperativos biológicos. el griego se valía de la palabra éthos. de nuestras propias estructuras antropológicas.a ser éticos. el estilo de vida que cada persona le quiere dar a su existencia. por el simple hecho de existir. El ethos. sin haber intervenido o colaborado de manera activa en su existencia. Venimos a la existencia con un cierto defecto de fábrica. como si nos hubiera faltado una revisión final. como una doble dimensión que cualquier sujeto experimenta. Los seres irracionales siguen ciegamente las leyes de su naturaleza e instintos. preceptos. está condenado a vincularse con una moral. que padecemos como algo que nos ha sido impuesto. pero todo ser humano. nadie es capaz de aniquilarla por completo. el modo de ser. que la función primaria de la moral consiste en dar a nuestra vida una orientación estable. Ofrece los materiales sobre los que el hombre y la mujer han de trabajar para construir su vida. pero el hombre que respondiera de la misma forma a las exigencias instintivas de sus pulsiones. Dentro de esta última acepción entraría todo lo que nos ha sido dado por la naturaleza. Mientras que su segunda acepción haría referencia a los actos concretos y particulares con los que se lleva a cabo semejante proyecto. que los conducen con una eficacia admirable a la consecución de sus objetivos. Esta carencia radical con relación a los animales. Dicho de otra manera. Aunque la sociobiología haya descubierto en la conducta humana estructuras parecidas al comportamiento de los animales. al margen de nuestra decisión o voluntad. habría que decir que se encuentran mucho mejor programados y con una dotación mejor de la que el hombre y la mujer poseen. ideológicamente ordenados al bien individual y de la especie. La moral como exigencia antropológica A pesar de todas las críticas y dificultades que se hayan levantado contra la moral. el ser humano. Pero la moral no es un simple código de leyes. existe una frontera cualitativa que separa con nitidez ambos mundos. Estamos condenados -queramos o no queramos. como el artista esculpe la madera para sacar una obra de arte. como una fuerza coactiva que se nos impone desde fuera. Se podrá rechazar una ética determinada. encontrar el camino que lleva hacia una meta. El animal que siguiera las leyes de sus instintos sería un animal perfecto. crear un estilo y manera de . Es el mundo que constituye nuestro talante natural. en la existencia humana. La misma etimología de la palabra ética nos da un sentido mucho más rico y profundo de lo que para muchos significa este término. es la cara opuesta del pathos. Esta necesidad humana e irrenunciable de modelar nuestro comportamiento brota. sin necesidad de poner ningún reparo.CAPITULO 1 Antropologías sexuales 1. indicaba fundamentalmente el carácter. sino que requiere un ajuste posterior para que su conducta sea integrada y razonable. Si en el animal los estímulos suscitan en cada momento una respuesta determinada y precisa. incluso. que no se deja vencer por el pathos recibido. para vivir con dignidad. no se puede dejar conducir por los simples impulsos. Lo llamamos así por haberlo recibido pasivamente. Para expresar este esfuerzo activo y dinámico. para dirigir nuestra conducta. A primera vista. La búsqueda de un sentido: paradoja y ambivalencia de la sexualidad Tendríamos que decir. Su orientación resulta tan perfecta y adecuada que para actuar bien sólo tienen que dejarse llevar. por tanto. y que no sirve. como hemos visto. se compensa radicalmente por la existencia de la libertad. mandatos. anárquicos y desordenados. por el dinamismo interno de sus propias tendencias. nuestra manera instintiva de ser. se convertiría en una auténtica bestia. nacemos sin estar hechos ni programados por la propia naturaleza. imperativos a los que no hay más remedio que ajustar nuestra conducta. que catalogaría al género humano como inferior y menos perfecta. 2. En el primer caso. por tanto. pero con dos significaciones diferentes.

existir coherentes con un proyecto. de acuerdo con el sentido otorgado a esta dimensión. que evite cualquier contacto con la esfera sexual. Toda persona. hay que irlo descubriendo también en cada una de nuestras actividades personales. subrayando únicamente su carácter atractivo y placentero. Por eso. el deseo. Es lo que ha sucedido con mucha frecuencia en la historia. a un nivel por debajo de los animales -cuya conducta queda regulada por sus instintos-. para adoptar como criterio único el capricho y el libertinaje. La sexualidad se ha vivido siempre. como el deseo de acercarse a ella para penetrar en el misterio que la envuelve. entonces. Es como una frontera que conserva en su interior algo cuyo contacto mancha. produce una sanción automática. saber lo que es mejor para la humanización de la sexualidad no se realiza sin un diálogo abierto y sincero con todas las ciencias y bajo la influencia de una determinada óptica cultural. en coherencia con el proyecto ético. por el contrario. que determina el comportamiento de acuerdo con la meta que cada uno se haya trazado. pues hasta el suicidio supone una respuesta implícita: la vida no merece la pena. La abstinencia sexual es obligatoria en algunas épocas especiales. la ilusión de un acercamiento. Sin pretender ahora un análisis detallado y completo. donde aparece. Este mismo sentido. se intenta evitar cualquier contagio y huir lo más posible de lo que se vivencia como un peligro inconcebible. esta tensión contradictoria. la curiosidad. la historia de las costumbres sexuales revela una variedad impresionante de éticas. al mismo tiempo. entonces. que buscamos darle al conjunto de nuestra existencia. Hacer simplemente lo que apetezca es descender hacia la zona de lo irracional. aunque involuntaria. sin embargo. cuya violación. recelo y sospecha. a lo largo de la historia. ha sido un terreno abonado para la génesis y el crecimiento de muchos tabúes.el estilo y la configuración querida por nosotros. en primer lugar. esta doble postura se ha ido entretejiendo de manera casi continua en todos los tiempos y con matices diferentes. La distinción clásica . La praxis ética se convierte. Las costumbres más antiguas de todos los pueblos testimonian este carácter de la sexualidad. Produce instintivamente una dosis de miedo. Desde la antigüedad. Se trata de encontrar ahora el significado y destino de la sexualidad. en darle a nuestro pathos -ese mundo pasivo y desorganizado que nos ofrece la naturaleza. Se trata de una pregunta a la que hay que responder de una u otra manera. mediante nuestros actos y formas concretas de actuar. Aquí está la gran tarea y el gran destino del hombre y de la mujer. En función de este esquema más concreto y determinado -cuál es la función del sexo como realidad humana. Es una actitud de alejamiento respetuoso frente al miedo que brota de un misterio inexplicable. 3. se levanta de inmediato una barrera a su alrededor que impide el simple acercamiento. ineludiblemente. y despierta. en un clima de enigma y de misterio. Ahora bien. la meta hacia la que desea orientarla. tiene que plantearse el sentido que quiere darle a su vida. si no se ha reprimido ningún elemento. como una realidad asombrosa y fascinante que ha provocado con mucha frecuencia una doble actitud paradójica. reviste una dificultad especial.podremos deducir aquellos valores éticos fundamentales que humanizan la conducta sexual. El rigorismo de la antigüedad en torno a estos temas fue impresionante. Cualquier comportamiento que no respete estas exigencias básicas o impida su realización habrá que catalogarlo como negativo y deshumanizante. Así se explica el deslizamiento operado tanto hacia una lejanía constante. como durante el período de guerra o de siembra. cuando se ha intentado comprender su naturaleza insistiendo con exclusividad en el aspecto negativo y misterioso o. Cuando una zona resulta arriesgada y peligrosa por su aspecto misterioso. se desea e incomprensiblemente se teme y se rechaza. Antropologías rigoristas: recelo y desconfianza hacia lo corporal El sexo. que explican su carácter histórico y evolutivo. Determinados factores biológicos y naturales exigen una serie de ritos y purificaciones. Ser persona exige un proyecto de futuro. La ética consistiría. Ante el asombro que revela lo desconocido. Se busca. que oriente nuestra conducta y ayude a la realización de la persona en esta dimensión específica de nuestro ser. Es un hecho fácilmente constatable en la sicología de cada persona. La concretización de estos valores. expongo con brevedad las antropologías fundamentales que han surgido de esta experiencia. en el camino que lleva hacia el ideal y la meta propuesta.

El cuerpo y la materia han sido creados por el reino de las tinieblas y se han convertido en la cárcel y tumba del alma. el odio a la carne constituirían una monótona repetición. que comparten. en concreto. que utiliza con mucha frecuencia y constituye un rotundo mentís de cualquier pesimismo exagerado. al cuerpo o al matrimonio. de la vida humana. el matrimonio. mientras que el placer y los deseos corporales se convierten en los enemigos básicos de ese ideal. como la fuente del mal. De nuevo el cuerpo aparecía como el lugar sombrío. Bajo el influjo de estas ideas. que mancha. la malicia de la procreación. culpabiliza y rebaja el espíritu a una condición brutal. supone ya un atentado contra la condición básica del ser humano. que surgieron en ambientes ajenos a ella. Por eso el acto matrimonial. A partir de tales presupuestos. que de esa forma queda prisionera y sometida a las exigencias de la carne. era con la condición de no procrear a fin de que no se multiplicaran las esclavitudes del alma en el cuerpo. la misma mentalidad de fondo: una desconfianza. aunque las razones que han conducido hasta este desprecio hayan sido muy diferentes. El matrimonio era una opción prohibida para los verdaderos elegidos y. Lo más opuesto a la dignidad humana era el obnubilamiento de la razón que se opera en el placer sexual. Las razones para esta condena han sido muy variadas. donde la hostilidad hacia la materia. la sexualidad. La virtud aparece como una lucha constante para evitar todo tipo de placeres. De ahí toda la corriente ascética y rigorista que se manifestaba en las máximas y consejos de aquellos autores. si se toleraba para aquellos que no pudieran contenerse. La idea aparece ya en . mientras se defendían. como la caverna del pecado. Su ética será también un intento por evitar el contacto con la materia. el alejamiento de la mujer. aunque estuvieran muy extendidas y se justificaran con argumentos espirituales. el placer. Las tendencias maniqueas añaden un nuevo aspecto pesimista en esta atmósfera cargada de sospechas y desconfianzas. Podría elaborarse un amplio florilegio de frases y sentencias. por el contrario. La Iglesia. en este terreno. El mismo nombre de pequeña epilepsia. lo más posible. La muerte aparece en el horizonte -recuérdese a Sócrates en el Fedón.entre el logos (la razón) y el alogon (lo irracional) adquirió una importancia extraordinaria. Antropologías espiritualistas: la dificultad de un equilibrio Esta corriente negativa seguirá teniendo otras múltiples traducciones históricas. la pecaminosidad del acto sexual. El esfuerzo. incluso en escritores paganos. estaba orientado hacia la liberación progresiva de esta prisión para el conocimiento limpio de la verdad y de la belleza eterna.como el momento cumbre de conseguir la libertad. es cierto. Su moral se centraba en un esfuerzo heroico y continuado para eliminar las pasiones y liberar al hombre de sus fuerzas anárquicas e instintivas hasta conducirlo a una apatía (falta de pasión) lo más completa y absoluta posible. Las rejas y mazmorras de los sentidos dejan paso al alma. Sería vergonzosa cualquier conducta en la que el alma entrara en relación con el instinto. el desprecio del matrimonio. 4. no cayó nunca en estas doctrinas radicales y condenadas. Los gnósticos de los primeros tiempos y las tendencias maniqueas y estoicas en el ambiente grecorromano tendrán su prolongación en otras ideologías posteriores. las excelencias de la continencia y la virginidad. La ética que se deducía era coherente con semejante proyecto. Dios es el autor de la sexualidad y del matrimonio y no podrá ser nunca perverso lo que ha brotado de sus manos y ofreció como un regalo a los hombres en aquella primera aurora de la creación. pues existen demostraciones de todo tipo. donde la persona renuncia precisamente a esta primacía de la razón. liberada ya de sus bajas pasiones y sin obstáculos para la contemplación. lejanía y miedo frente a todo lo relacionado con el cuerpo. Una buena educación debía estar orientada a que todos estos elementos negativos se mantuvieran alejados. Para la filosofía estoica lo fundamental consistía en vivir de acuerdo con las exigencias de la razón humana. Su magisterio recoge también todas las herejías y exageraciones relativas al sexo. Pero resulta reconfortante y consolador encontrarse con una. como una lógica consecuencia. la imagen de una antropología demasiado espiritualista -sin darle a este adjetivo ningún contenido religioso. es algo indigno y animalesco.ha estado presente en todos los tiempos. Esta lucidez intelectual se mantenía como norma suprema por otras corrientes de pensamiento. el alejamiento de estas realidades aparecía como un ideal filosófico y cristiano. como era considerado por la ciencia médica de entonces.

Sería absurdo negar su influencia negativa. mantenida hasta nuestros días. de forma inconsciente. que aconsejaban una abstinencia sexual los días de comunión o en determinadas épocas litúrgicas y festividades. Nos ha faltado una actitud de mayor transparencia. No basta manifestar este aprecio con la palabra. o para evitar el adulterio del cónyuge. pues la simple expresión de amor no parecía suficiente para evitar el pecado de incontinencia. que ha provocado sus efectos negativos. Las prácticas cristianas. ha sido clara y explícita. como si la cima de esta virtud estuviera reservada exclusivamente para aquéllos. El rigorismo de las ideologías paganas en torno al placer sexual era bien significativo. en la práctica. que el cristianismo predicara una moral más laxa y amplia que la de los filósofos paganos. lógicamente la educación sexual tendía a evitarse. que se consideraba como un estado superior y más perfecto. Y hubiera resultado incomprensible. El seguimiento verdadero de Cristo sólo era posible en la opción virginal. Cuando la Iglesia permitía el matrimonio a los viejos y estériles era. el cambio de conversación. sin embargo. en una atmósfera clandestina y chabacana. La primera norma pedagógica exige que el educador esté convencido y entusiasmado de aquello que enseña. O la educación ofrecida resultaba más bien contraproducente por una sencilla razón. A un nivel ideológico. adonde había que entrar por la fuerza y de manera subrepticia. los que descubren nuestra verdadera actitud interior. la falta de . aparecían en los libros de espiritualidad y aún quedan restos de estas ideologías en ciertos ambientes. 5. una aptitud de sospecha a veces demasiado excesiva. no podían aspirar a una perfección tan sublime. Las citas y ejemplos de los autores clásicos se utilizan con frecuencia cuando se abordan los temas sexuales. Durante mucho tiempo la entrega sexual exigía un motivo justificante. Hoy está de moda echar en cara a la Iglesia su oscurantismo y hacerla responsable de todos los conflictos. según algunos autores. como solía decirse. y esta vida es la que verdaderamente comunicamos a través de un lenguaje mucho más significativo: el de nuestras reacciones afectivas. Con esto. las medias palabras. entonces. Consecuencias de un espiritualismo exagerado Es verdad que todas estas posturas pudieron tener una explicación histórica y han sido ya superadas en una ética cristiana actualizada. encerrada muchas veces bajo nuestras ideas y mensajes externos y racionalizados. el miedo. El equilibrio pretendido no se ha conservado siempre en el centro. pero también sin temores tan acentuados. La división clásica de la moral sexual. La historia ofrece abundantes testimonios de esta orientación. no hemos dicho todo. pero no convendría olvidar tampoco que la explicación última se halla en otros factores ajenos a ella. En un clima como éste. y hasta escandaloso. resultaba ya expresiva al contraponer la castidad perfecta de los solteros con la castidad imperfecta propia de las personas casadas. el paganismo se convierte en una fuente de autoridad para fundamentar las exigencias cristianas. Todas las demás expresiones que no estuvieran orientadas hacia esa meta no estaban exentas por completo de pecado. en una frontera que impedía el paso por un terreno arriesgado aunque con frecuencia quedara disfrazado bajo la máscara de una ética rigorista. prudente sí. por una u otra causa. frente a todas las corrientes negativas y rigoristas. la actitud eclesial. y el conocimiento se efectuaba a escondidas. La procreación y dar el débito eran las únicas razones para permitir el uso del matrimonio. Aunque se piense de una manera se puede vivir por dentro de otra. Quedaba reservado a los que. el nerviosismo. A pesar de que el matrimonio se ha considerado siempre como un sacramento de gracia. Los contenidos más auténticos y eficaces son aquellos que transmitimos sin querer. Se querían evitar los peligros del sexo y para ello se levantaba una muralla de silencio e ignorancia que evitaran el contacto con éste. como si la sexualidad fuese un coto cerrado. neurosis y represiones en este terreno. para que vivieran castamente. si tenemos en cuenta las consecuencias prácticas que muchas veces se han derivado de su doctrina. como hemos dicho. de nerviosismo y suspicacia. El miedo se convertía.los primeros Padres y se repite de nuevo siempre que sobre estos temas vuelve a recaer una acusación extremista y radicalizada. pero no conviene olvidar la mentalidad de fondo. De esta manera. El intento por evitar los peligros del sexo le ha hecho fomentar. no ha constituido nunca un verdadero camino de santidad. El rubor. Era necesario acudir a mentiras piadosas y fábulas para saciar la curiosidad normal sobre estos temas.

Y mientras no partamos de la realidad que todos llevamos. pero sólo habrá conseguido. comprenderemos cómo hemos fomentado. el esfuerzo religioso recaía de ordinario sobre este tema. como seres sexuados. Es la función que han tenido los mitos de todos los tiempos. con todo lo que ella supone. pero del que nunca se puede prescindir. que lo impulsa al descubrimiento de lo imaginado. a pesar de su rigorismo. madura e integrada. impiden que todo lo bueno que se afirme consiga su objetivo. Las antropologías permisivas: el nacimiento de nuevos mitos Lo que no cabe duda es que el peligro del mundo actual no es fomentar estas antropologías rigoristas o desencarnadas. Hay que acercarse a ella para lograr una plena reconciliación que evite la sospecha y el desprecio de las posturas anteriores.. de hecho y en la práctica. pues no experimenta ninguna tentación. como si se tratase de un dato del que es posible prescindir.. En lugar de olvidarlo se ha convertido en el centro del interés y de la preocupación cristiana. Esta denominación puede entenderse de manera aceptable: la anarquía instintiva de la libido debe evolucionar hacia un estado de integración y de armonía. deseos. marginarla de la vida. Mientras que nos manteníamos insensibilizados a otros problemas éticos más urgentes e importantes. 6. Si aplicamos estos datos a la pedagogía practicada en muchos ambientes. Un ideal de pureza que no tuviese presente esta dimensión caería en un irrealismo catastrófico. tendencias. La castidad no trata de eliminar la pasión ni el impulso. La sicología ha sabido denunciar el auténtico significado de algunas actitudes y comportamientos muy castos que estaban provocados por otros mecanismos inconscientes. sin problemas aparentes en este campo. curiosidades naturales. sino el simbolismo que todos ellos revelan: hemos temido demasiado al sexo. Pero lo importante no son los hechos en sí. una pura continencia biológica. Y ya decía Pascal. pero todavía más absurda y desastrosa: la de poner entre paréntesis la sexualidad. Pero la expresión no deja de ser peligrosa porque..aparece siempre también como algo atractivo y tentador. situaciones malsanas desde un punto de vista psicológico. junto con el miedo que la acompaña. como una realidad benéfica o positiva. De una o de otra manera se ha buscado sacralizar su existencia para vivirla sin miedo. por ello. inquietud y culpabilidad. El deseo se rechaza por las presiones de una rígida educación. incluidas las más mínimas reacciones o mecanismos instintivos. como la espontaneidad artificial. pero. Como constatar la realidad instintiva del sexo. a través de un proceso evolutivo. aunque parezcan no tener relación con la sexualidad.. lo mejor es evitar esos desengaños mediante la represión de los deseos. sino que busca vivirlo de una manera adulta. El individuo así se cree casto. La castidad ha sido siempre designada como la virtud angélica por excelencia. pero cuya tranquilidad es periférica por haberse obtenido con una fuerte represión. El ideal cristiano se ponía en la búsqueda de un cierto angelismo que eliminara todo lo relativo al mundo del sexo. rompería nuestra imagen ideal y narcisista.naturalidad. no existe ninguna posibilidad de progreso y maduración. se disfrazan con otras máscaras para no crear conflictos a la conciencia. el pudor excesivo. Es la virtud que humaniza el mismo deseo para canalizarlo armónicamente. al mismo tiempo. el prurito de información. No creo exagerado afirmar. que se vivía con una dosis mayor de ansiedad. Y lo curioso es que se ha conseguido lo contrario de lo que se pretendía. La castidad no es sinónimo de continencia. Si el tabú . pues el ser sexuado es una exigencia fundamental de la persona e implica un mundo de fuerzas. tendencias y afectos que se habrán de integrar. pulsiones. es alimentado en su dinámica interna por esas barreras psíquicas de las medias palabras y del misterio. Ésta puede darse también en sujetos inmaduros. muchos la han traducido como un intento por suprimir la sexualidad en cualquiera de sus manifestaciones. durante el tiempo que pueda mantenerla. La sexualidad -por esa expectación que suscita en su misterio. curiosos y superficiales en muchas ocasiones. Cada uno recordará múltiples anécdotas de su historia anterior y de la que hemos vivido hasta épocas recientes. Las consecuencias no tardan en manifestarse por otros caminos que. que quien pretende vivir como un ángel termina por convertirse en una bestia. sin querer y con buena voluntad. la morbosidad y chabacanería. impulsos. A veces se ha conseguido una reacción contraria. que en nuestros ambientes cristianos la vivencia profunda del sexo ha sido demasiado problemática para poder transmitir una estima y aprecio equilibrado de su valor personal.

como pretendía Freud. pero con un mismo denominador común: defender el derecho a seguir las apetencias biológicas y naturales. Frente al miedo y oscurantismo de otras épocas. sería tan aburrido e insoportable como alimentarse todos los días con lo mismo. como la siembra. hay que recuperar la reconciliación con el sexo y el placer. sin necesidad de recurrir a otras interpretaciones que escapan a este único tipo de experiencia. El conflicto no se da en el fondo del psiquismo humano. la poligamia o la infidelidad en el amor pues. que humanizan la existencia humana.asusta y aleja. Recomendarla a los jóvenes equivale a preparar el terreno a una neurosis que aparecerá con posterioridad. Es un mundo de arquetipos. Las afirmaciones de los que se consideran en cabeza de este movimiento progresista son de una claridad impresionante. Todo tiene una explicación en los constitutivos genéticos y biológicos del individuo. sino en los gestos humanos y acciones rituales que imitan los comportamientos divinos. Nadie puede reprobar el adulterio. No hay que mantener la abstinencia de ningún tipo. Las variaciones históricas de estas ideologías han sido también muy diversas. podríamos encontrar esta mentalidad bajo dos antropologías algo diferentes. La persona normal es la que no encuentra ningún obstáculo y puede dar salida tranquilamente a estas exigencias orgiásticas. Así. El que nunca haya mantenido una relación adúltera ni se haya permitido otras licencias es por vivir aún amenazado por un sentimiento absurdo de culpabilidad. La regulación del instinto por la moral es algo patológico y dañino para la salud. El amor se convierte en un féretro cuando sobre él se quiere fundar una familia. La encarnación de estas realidades se manifiesta no sólo en los fenómenos de la naturaleza. Reich ha sido para muchos el símbolo de esta nueva revolución. los únicos que se pueden examinar con criterios científicos. incluso. De una forma generalizada. El mito relata siempre una historia sagrada que tuvo lugar en la aurora de los tiempos. 7. pues además de ser peligrosa y perjudicial para la salud. ya que no existe ninguna diferencia significativa en el comportamiento sexual de los diversos mamíferos. La sociedad. mientras que el neurótico se siente reprimido por la familia y la sociedad. ella misma constituye un síntoma patológico. El interés se centra en el análisis de los componentes biológicos. . la sexualidad encuentra también un modelo en el mundo de los dioses. el amor y el matrimonio son funciones sagradas. Negarle a cualquier individuo el derecho a esta satisfacción es un grave atentado contra su libertad. Sólo ha de considerarse libre aquella sociedad en la que se acepte. Hay que liberarse de cualquier sentimiento de culpa y dar cauce a los propios sentimientos sexuales sin necesidad de avergonzarse. De ahí el sentido religioso que se descubre incluso en las orgías y en la prostitución sagrada. cualquier tipo de comportamiento. donde la fecundidad. la libertad en la utilización del propio cuerpo sin ninguna cortapisa. el mito hace del sexo una realidad sagrada con la que es necesario llegar a encontrarse y vivir en perfecta armonía. No se acepta nada que esté fuera o por encima de la experiencia. Su punto de partida ahora es el estudio del ser humano como un simple mamífero. a las que no se puede renunciar sin caer en la represión. debería ofrecer las estructuras indispensables que favorezcan este tipo de comunicación. El ser humano se asocia a lo sagrado con esta imitación y el hecho profano se consagra de esta manera. W. de acuerdo con los gustos y apetencias de cada persona. sino entre el mundo exterior y la satisfacción de sus necesidades. cuyas imitaciones quedan reflejadas en la naturaleza y en la sociedad humana. Su primera exigencia psicológica es el rechazo de toda norma o regla absoluta. Las antropologías naturalistas Una mentalidad parecida está presente en esta nueva orientación. Al recorrer sus páginas comprueba uno las consecuencias radicales de semejante postura. sin ninguna limitación. como él mismo dice. la denuncia y aniquilamiento de todo obstáculo que impida la búsqueda de cualquier satisfacción. sin que ninguna conducta llegue a condenarse como inaceptable. marginando los componentes afectivos y racionales que se dan en nuestra sicología . Algo que los dioses realizaron como un acontecimiento primordial. Lo único importante es liberarlo de su esclavitud y orientarlo hacia una actividad sexual completa. La sexualidad humana y la de los animales están reguladas por los mismos mecanismos automáticos. la exaltación del gozo sexual como fuente de bienestar y alegría.

Los peligros de toda antropología dualista En el fondo de todas estas antropologías apuntadas. Un esfuerzo ascético para no dejarse llevar por los impulsos de la carne. La única diferencia consiste en la valoración que se otorga a cada uno de esos elementos. no hay por qué regular sus demandas biológicas y naturales. pero ellos mismos se encargan. las diferencias en los mecanismos del hombre y de la mujer. existe el riesgo de subrayar la supremacía de uno con el correspondiente desprecio del otro. se repite con énfasis que se trata de presentar una descripción neutra de la sexualidad para que cada uno tome después sus propias decisiones en este terreno. por citar sólo algunos ejemplos. El ideal por excelencia consiste en conseguir la mayor espiritualización. Nada hay que oponer a la información sobre estos aspectos. como condición primera e indispensable para el conocimiento de su naturaleza. Al valorar con exceso la biología. para dejarse llevar por las exigencias naturales. El riesgo contrario es también una realidad. Así. que rechaza cualquier otra adoración en la que él no esté presente. y en otras. sino a la primacía que se les otorga como si fueran los más importantes. sin el lastre pesado de esos elementos materiales. entonces. con una pseudojustificación científica y sanitaria. La observación directa. se margina con frecuencia el otro componente humano. de un espíritu sin sexo hemos pasado a un sexo sin espíritu. Morris. de sacar sus propias conclusiones valorativas. Es decir. incluso pagadas a sueldo. el número de pulsaciones en cada fase de la respuesta sexual. 8. en una nueva liturgia moderna. existe un mismo punto de partida: la absoluta separación entre el psiquismo y la corporalidad. La antropología espiritualista. En unas ocasiones se despreciaba todo lo corpóreo y sexual como indigno del ser humano para fomentar un espiritualismo descarnado. se presenta una imagen de la sexualidad despojada de contenido humano para reducirse a la descripción objetiva de los fenómenos biológicos. como si fuese un simple mono desnudo. Cuando las exigencias fisiológicas requieren quedar satisfechas. el tiempo de reacción orgánica. Si la persona está constituida por dos elementos antagónicos. para expresarnos de una manera simbólica. pretende liberar al alma de sus cadenas corporales que le impiden su verdadera realización. Lo que para unos tiene la primacía no cuenta apenas para los otros. a pesar de que forman parte de la estructura y sicología humana. como ya aparece en la filosofía estoica. al margen por completo de la sexualidad que ensucia y esclaviza. según el conocido libro de D. la renuncia concreta al placer sexual e. Hay que despojarse de lo trascendente y espiritual para dedicarse a la exaltación de los sentidos y al disfrute del placer que nos ofrece la propia anatomía humana. y al olvido de otras dimensiones a las que no se les da mayor relieve. 9. sin el deseo de influir en las convicciones personales. la presión sanguínea. se cae en una visión puramente biológica y materialista. se analizan los estímulos más adecuados. o se subraye. con olvido de la dimensión espiritual. como si se tratara de verdaderas necesidades a las que no se debe renunciar. al mismo matrimonio constituyen el mejor camino para una vida auténticamente libre y racional. la encuesta y la filmación son los métodos elegidos para medir con exactitud la base fisiológica de la conducta sexual. entre el espíritu y la materia. entre lo racional y lo biológico. Por otra parte. pues constituiría una violación de la ciencia experimental. es lógico que los esfuerzos de una autodisciplina no sirvan nada más que para dañar permanentemente la personalidad de un individuo. Con personas que se ofrecen a este tipo de experiencias. Y es que si el ser humano es un simple mamífero. incluso. El culto al cuerpo se convierte. las condiciones que la favorecen o dificultan. La opción entre angelismo y zoología aparece como la única alternativa posible. como el espíritu y el cuerpo. Conclusión . Es el cuerpo ahora quien debe liberarse de cualquier sometimiento a los imperativos absurdos y alienantes del espíritu. a partir de la antropología presentada. el dominio de los sentidos.Cualquier valoración ética no tiene cabida en este planteamiento. el carácter tonificante y enriquecedor de las relaciones extramatrimoniales para superar el aburrimiento de una fidelidad monógama. En cualquiera de ellas se constata un claro y perfecto dualismo. que resulta también necesaria y conveniente.

Barcelona. ante todo. como de una libertad que no tolera fronteras ni normas de comportamiento. 1984. R. El primer paso será. Madrid. como si fuera un peligroso delincuente. Historia íntima de una época. Este acercamiento progresivo a la verdad no será nunca un obstáculo ni una amenaza a la ética cristiana. superar las antiguas barreras que impedían el conocimiento y la aceptación de esta dimensión tan humana. Podríamos decir que hemos llegado definitivamente al fin de una clandestinidad. aunque la forma mejor de iluminar el camino no sea tampoco el recuerdo impositivo y autoritario de la ley. Educación sexual y cambio cultural. Por ello. entre otras. CÍAS 47 (Buenos Aires. El mundo de los primitivos. mera función biológica. La sicología . 1998)267-276. LÓPEZ AZPITARTE. Concilium 279 (1999) 71-78. descubrir los valores que en ella se encierran desde una visión humana y sobrenatural.Frente a esta doble postura extremista hay que buscar un camino intermedio. conviene rastrear las zonas más oscuras de nuestro psiquismo para encontrarse también con la verdad que no siempre aflora a la conciencia.. 53-150. Por debajo de las apariencias. sino una ayuda necesaria a su mejoramiento y perfección. PEINADO Vico. en concreto. por tanto.. sin máscaras que ocultan a veces comportamientos menos limpios. como punto de partida para una fundamentación de la moral. Madrid. como si la sexualidad fuera un simple fenómeno zoológico o una forma vulgar de entretenimiento y diversión. que iluminan y enriquecen nuestra visión actual. "Ética de la sexualidad en el mundo de hoy". E. acercarnos al significado y simbolismo de la sexualidad humana. Hoy más que nunca. Es necesario. 1994. los conocimientos actuales de la medicina. U. RANKE-HEINEMANN. Sal Terrae 88 DOMÍNGUEZ MORANO. Trotta. Todas las demás ciencias han aportado también datos de interés extraordinario para comprender mejor la naturaleza del sexo y ayudarnos a deducir su riqueza de contenido y expresividad.. Hay que sustituir el miedo y el temor por la verdad del sexo. que aleje tanto de un rigorismo inaceptable. . como personas humanas y como hijos de Dios. C. La España de nuestros abuelos. DOMÍNGUEZ MORANO. Liberación sexual y ética cristiana. J. No tenemos nada en contra de este conocimiento mayor que evite las ignorancias de otros tiempos. los mecanismos de la biología. 1999. ha servido para destrozar muchos idealismos ingenuos y para un encuentro con la realidad al desnudo. BIBLIOGRAFÍA DE MIGUEL. El paradigma de la sexualidad". es imposible estar de acuerdo con las múltiples manifestaciones deshumanizantes que se observan con tanta frecuencia. Madrid. Las exigencias que de ahí dimanen orientarán la manera de realizarnos. los datos sociológicos. aunque con una parcialidad excesiva en sus juicios. San Pablo. las enseñanzas de la historia. Madrid. Un mecanismo anónimo y despersonalizado.. A. la literatura de información sexual se ha multiplicado y está al alcance de todos. Espasa. QUINN. donde el psiquismo queda sustituido por la simple zoología. Sería lamentable que. Es necesario. moral.. C.. GALLI. Y no cabe duda de que el estudio científico de la sexualidad ha disipado muchas de estas ignorancias y purificado en muchos aspectos la atmósfera que se respiraba. "Imágenes de Dios. (2000) 373-390. Herder. pues. en la que el sexo estaba prisionero y oculto. imágenes de hombres.. Creer después de Freud. Pero tampoco hay que dejarse seducir por los mitos actuales. el comportamiento de los animales. en esta zona de nuestra existencia. 1992. El que se quiera engañar o permanecer ignorante no será ya por falta de medios y posibilidades. 1996. La Iglesia católica y la sexualidad. como personas y como creyentes. no tuviéramos un mensaje que ofrecer para evitar los extremismos de uno u otro signo. las diferentes ideologías filosóficas constituyen diversas aportaciones. A. La sexualidad requiere una educación para poder vivirla como expresión y lenguaje humano. "Sublimar la sexualidad: la aventura del celibato cristiano". Eunucos por el Reino de los cielos. y sólo así pudiera evitarse la amenaza de su liberación. Lo que resulta desolador es recorrer tantas páginas escritas en las que el sexo es pura anatomía. San Pablo..

SOPEÑA MONSALVE. VIDAL. 73-98. . Moral del amor y de la sexualidad. M.SIMÓN. 1978. Perpetuo Socorro. Barcelona... Sal Terrae. 1991. 115-118.. Santander. El florido pensil: memoria de la escuela nacional católica. M. A. Circulo de Lectores. 19974. Comprender la sexualidad hoy. Madrid.

sin embargo. como si se tratara de una simple combinación química de elementos para dar una nueva reacción. 2. no se ha explicado de una misma manera. la clásica teoría hilemórfica da pie para una visión mucho más unitaria y profunda de lo que aparece en estas expresiones de tipo platónico. contempla el paisaje o escucha la música. No existen . El dualismo griego tuvo. una fuerte influencia para acentuar la oposición entre la carne y el espíritu. sin duda. Si hay algo que especifica al ser humano es su unidad misteriosa y profunda. Ésta. hasta las más modernas reflexiones con sus variados matices. El mismo que piensa. un cuerpo en el que se injerta y permanece como algo distinto de la simple materia. entonces. La experiencia personal nos lleva al convencimiento inmediato de que el sujeto de todas las operaciones espirituales y corporales es la persona humana. O las meras exigencias biológicas prevalecen de tal manera. Desde la intuición clásica de santo Tomás sobre el alma como forma del cuerpo. no queda otra alternativa que darle un carácter demasiado animal o excesivamente angélico. a pesar de su vinculación con la materia. La mutua relación existente entre ambos.CAPITULO 2 Valor simbólico de la sexualidad humana 1. Sin entrar ahora en el análisis de otras interpretaciones. Hablar del alma como forma del cuerpo es decir de otra manera que nuestra corporalidad es algo singular y diferente a cualquier otra materia animada. se insiste en una tonalidad de fondo común. El dualismo aparecía de nuevo con todas sus lamentables consecuencias. La unidad misteriosa y profunda del ser humano Sin embargo. por el peligro de caer en cualquiera de los extremismos apuntados con anterioridad. entonces. aunque fuera en su estadio más primitivo e informe. del cuerpo y de la sexualidad. que lo humano ya no tiene cabida ni merece alguna consideración. destinada a desaparecer. se desliza el ser humano de cada día. La teoría hilemórfica -composición de materia y forma. Cuando se elimina el sentido psicológico y trascendente de la materia. Una antropología con estos presupuestos está viciada desde sus raíces para captar el sentido y la dignidad de la materia. que se caracteriza por su oposición a toda clase de dualismo. tendrá que admitir ese plus. en la que el alma se siente prisionera y condenada a vivir escondida como en su propia tumba. Todo humanismo que no haga de la persona una simple realidad biológica. La materia y el espíritu -aunque entendidos de formas diferentes han sido siempre considerados como los principios constitutivos de cada persona. Es una totalidad que no está compuesta por dos principios. que resultaban populares por su esquematismo y sencillez. Algo análogo acontece en las estructuras humanas. Nunca podría existir si no es bajo una figura determinada. sobre todo cuando en el pensamiento cristiano se traducía bajo los nombres de cuerpo y alma. Una forma de existir que se caracteriza por la profunda unidad entra las dos dimensiones de su ser. o se olvida la condición encarnada del espíritu. quisiéramos insistir en la que nos parece más conveniente y eficaz. La forma que configura a una estatua de mármol no es una realidad distinta a la materia con la que está construida. como una luz sumergida en la opacidad. Sería como un ángel venido a menos. que fomentó el rigorismo ascético y un desprecio del cuerpo. El espíritu humano tendría. como sustancia espiritual. ama. Más allá de todo dualismo Ya hemos insistido en que todo intento de acercarse al ser humano desde una óptica dualista se encuentra condenado al fracaso. Y entre ese reduccionismo biológico y el idealismo ingenuo. era inmortal e incorruptible. La persona aparece.ha podido inducir en ocasiones a una excesiva separación. Ella es la que hace posible su conocimiento y diferenciación. comprende y desea es el que siente el dolor y el hambre. como una libertad encadenada. Lo corpóreo constituye la parte sombría de la existencia. que la convierte en una realidad superior y cualitativamente distinta. aunque se le designe con términos diferentes. como ángel o como bestia según la dimensión que se haya acentuado.

El nuestro. pues. pues cuando observa el ojo o el brazo del paciente no tiene otro objetivo que la curación de tales órganos para que puedan cumplir con una determinada función: la de ver lo mejor posible y poder utilizarla sin otras limitaciones. el físico. se encuentra todo él transido por la corporalidad. ya que al adjetivarlos como humanos estamos diciendo que se trata de un alma encarnada o de un cuerpo animado. Habría más bien que decir que el hombre y la mujer son seres corpóreos. Esta dimensión orgánica. pueden ser objeto de estudio para el zoólogo. Al ser un espíritu carnal. . hospitales y laboratorios. Su ausencia haría de esa realidad un simple cadáver. sino como la forma. un montón de materia disgregada. según hemos dicho. Pero un estudiante que conozca sólo la anatomía de estos órganos no podrá comprender sin más su auténtico significado hasta que no se enfrente con unos ojos llenos de ternura o sienta el cariño de una caricia.principios diferentes para cada una de nuestras actividades. Son acciones simbólicas que nos llevan al conocimiento de una dimensión más profunda o sirven para hacerla presente y manifestarla: el cariño que estaba oculto por dentro. por otra parte. si leemos sólo el mensaje de su anatomía o de las leyes biológicas que lo determinan. pues. rebajamiento o humillación. ni dos estratos o niveles que pudieran limitarse en su interior. dos realidades distintas que se dan en nuestro ser. aunque ella pueda tener una subsistencia posterior de la que nos habla la revelación. La única posibilidad de revelarse. Desde este punto de vista. En esta antropología. sino el resultado de esa misteriosa unión. no agota el significado de la corporalidad cuando la adjetivamos como humana. Muchos mecanismos y reacciones poseen un parecido orgánico con las que observamos en otros animales e incluso en los seres animados. de entrar en comunión con los demás. como una realidad radicalmente distinta de cualquier otro fenómeno viviente. Lo que vulgarmente designamos como cuerpo humano no es uno de los elementos. entelequia. sobre todo. El cuerpo no es un simple elemento de la persona. en el fondo del corazón. Sólo es capaz de actuar cuando está comprometido el cuerpo y encuentra en él su apoyo y expresividad. de expresar su propia palabra. sin embargo. a diferencia del angélico. Es el mismo ser humano quien se revela y comunica a través de esas estructuras. que muchas veces designamos como alma. no es exacta la afirmación de que el ser humano tiene un cuerpo. No existe. Tenemos una dimensión que nos eleva por encima de la materia inorgánica. Lo que llamamos cuerpo y alma no son. el jinete que domina al caballo o el marino que conduce la embarcación. Nuestras estructuras corpóreas tienen una cierta analogía cuando las comparamos con las del mundo animal. en medio de los cambios y evoluciones que experimente. que configura una imagen: no puede existir sin una íntima fusión con la materia. tiene que efectuarse mediante un gesto corporal. sin poder nunca renunciar a esta fusión con la materia. idea directriz o inmanente y. donde el alma ya se encuentra incluida. por ejemplo. Los conocimientos necesarios e imprescindibles en el cumplimiento de su misión los habrá aprendido en las clases. sino la plenitud de todas sus posibilidades. No es como el conductor de un automóvil. no tiene nada que ver con el mundo de los espíritus puros. vivir corporalmente no constituye para el alma una especie de castigo. La categoría del tener no es aplicable en este ámbito de la corporalidad. espíritus encarnados que actúan y se manifiestan en todas sus expresiones somáticas. Y es que la mirada y la mano humana no sirven sólo para ver o tocar. que es exactamente lo mismo. Tal vez el nombre de alma resulta insostenible para algunos. el cirujano o el investigador. Simbolismo y expresividad del cuerpo Por esto la totalidad del cuerpo humano se nos manifiesta también. el término "estructura" empleado por los mismos mecanicistasapunta a esta misma finalidad. libros. de las plantas y de los animales. 3. dualidad entre el alma y el cuerpo. necesita constantemente de la materia para realizar cualquiera de sus funciones. que se quedan en el análisis de tales peculiaridades externas. Su tarea consiste en integrar los múltiples elementos de ésta y darles una permanencia. Hasta las realizaciones más sublimes del pensamiento están marcadas por este sello. pero esa fuerza trascendente. De ahí que su expresividad más profunda no logre descubrirse. pero el lenguaje que otras muchas concepciones modernas utilizan en la explicación del ser viviente -principio vital. Un médico podrá indicar la terapia más adecuada para una infección ocular o el método más conveniente para una fractura en la mano. Por ello.

cada uno con su estilo peculiar y con unas características básicas diferentes. Y el diálogo que surge de la relación entre ambos no tiene. por tanto. que especifican y diferencian el género de cada ser. sino en servir. donde quedaba reducida al ámbito de lo exclusivamente genital. para cumplir con esta otra tarea: la de ser epifanía de nuestro interior personal. sobre todo. a veces. más allá de un enfoque simplemente biológico. Sus raíces primeras tienen un fundamento biológico en la diversidad de los cromosomas sexuales. Es la ventana por donde el espíritu se asoma hacia fuera. esta corporalidad aparece bajo una doble manifestación en el ser humano. Su miseria. La sexualidad adquiere así un contenido mucho más extenso que en épocas anteriores. Ella designa las características que determinan y condicionan nuestra forma de ser masculina o femenina. Es una exigencia enraizada en lo más profundo de la persona humana.El cuerpo queda de esta manera elevado a una categoría humana. ni llegaría a existir. de que lo corporal tiene un sentido transcendente. El espíritu se encarna en un cuerpo. que influyen en la formación de la glándula genital (sexo gonádico). La genitalidad. por el contrario. por esa permeabilidad absoluta de la que antes hablábamos. Pero por encima de ella encontramos también una tonalidad especial. existe una llamada recíproca. la totalidad entera de la persona. afectivos y espirituales de la persona. se siente transido por una singular peculiaridad. como su grandeza y dignidad. de los órganos adecuados para esta finalidad. como consecuencia de la bisexualidad humana en todos los niveles. simboliza y hace presente lo que de otra forma no se podría conocer. que no se da en el otro. desde el principio. Estas dos dimensiones de la misma persona se hallan a veces vinculadas. que reviste a cada uno con una nota específica. Como un verdadero sacramento. pues hace efectiva una relación personal. . hace referencia a la base biológica y reproductora del sexo y al ejercicio. de apertura y revelación. aunque en otros muchos momentos no tenga por qué darse esa identificación. El cuerpo humano es algo más que un conjunto anatómico de células vivientes. indispensables sin duda para la propia existencia. 4. Cualquier expresión corporal aparece de repente iluminada cuando se hace lenguaje y palabra para la revelación de aquel mensaje que se quiere comunicar. el mismo significado que el mantenido con las personas de idéntico sexo. Por eso la presencia silenciosa de dos cuerpos-almas humanas puede convertirse sin más en un diálogo significativo y con la simple mirada puede darse. el sendero que utiliza cuando desea acercarse hasta las puertas de cualquier otro ser. Es la voz que resuena para despertar un diálogo y crear compañía o para descubrir el desprecio y odio que se experimenta. ya que nadie puede prescindir de esta dimensión. no radica en las limitaciones o en las complejidades maravillosas de sus mecanismos. el simple hecho de nuestra existencia nos hace diferentes y complementarios hasta convertir cualquier comunicación en un encuentro sexuado. La meta educativa se centra en que el niño llegue a vivir con plenitud su destino de hombre o mujer. una comunicación mucho más profunda que con la misma conversación. En el primer caso. A su esfera pertenecen todas aquellas actividades que mantienen una vinculación más o menos cercana con la función sexual en su sentido estricto. Por el momento no necesitamos más. que necesariamente tiene que ser masculino o femenino y. pero no la única ni tampoco la más frecuente y necesaria. desde sus estratos genéticos hasta las expresiones más anímicas. El hombre y la mujer constituyen las dos únicas maneras de vivir en el cuerpo. Será siempre una forma concreta de vivir la relación sexual. sino en la calidad o bajeza del mensaje que se quiera transmitir. Sólo hemos querido subrayar esta dimensión comunicativa para caer en la cuenta. Estas diferencias sexuales no radican tampoco exclusivamente en una determinada anatomía. ni puede tener. Su tarea no consiste principalmente en realizar unas funciones biológicas. En este sentido. en el que se enmarcan todos los demás componentes psicológicos. sostiene y condiciona la posibilidad de todo encuentro y comunicación. henchido de un simbolismo impresionante. Negar esto supondría un error pedagógico lamentable. Sólo podemos vivir como hombres o como mujeres. la palabra que posibilita un encuentro. encargada de producir las hormonas correspondientes para la formación de los caracteres secundarios de cada sexo. palabra y lenguaje que posibilita la comunión con los otros. Hombre y mujer: dos estilos de vida diferentes Ahora bien.

sin duda. las críticas de muchos contra estas falsificaciones han estado. . que la imagen del eterno femenino no responde en muchos puntos a ningún dato objetivo y realista. aunque el medio ambiente y la presión social acentúen. me atrevería a decir que lo más importante no es descubrir los diversos tipos de factores que la han determinado. Cuando Júpiter. con mucha frecuencia. Superar los prejuicios colectivos inconscientes y las imágenes estereotipadas que persisten sobre el tema no es trabajo a corto plazo. queda aún mucho camino que recorrer para que las ideas se traduzcan también a la vida concreta. aunque ahora no entremos en el estudio de esta problemática. Tanto en la sociedad civil como en la eclesiástica se requieren nuevas convicciones y actitudes. sino constatar el valor y la función que encierran. Hasta los mismos presupuestos científicos. que se despierta y explícita en ese deseo mutuo por el que se sienten atraídos. que impulsen a una mentalidad práctica de signo diferente. un síntoma de armonía e integración radica en el hecho de que. no despierta de inmediato otras resonancias. Es más. la alteridad y peculiaridades del hombre y de la mujer son de alguna manera irreductibles. aunque esta comunicación sea atractiva. que han permanecido vigentes durante mucho tiempo. sin alcanzar el grado pleno de evolución y desarrollo propio del hombre. La nostalgia de un encuentro: entre la naturaleza y la cultura A lo largo de todos los tiempos. Los datos de la naturaleza han sido analizados desde ópticas interesadas. tal y como Platón lo descubre en El banquete. No es preciso eliminar su existencia. Esto significa. sino que pertenecen inseparablemente a su esencia. Es cierto que esta polarización de los sexos ha sido elaborada. eliminen o impongan ciertos patrones de conducta. Por eso los psicólogos insisten en la necesidad de esta polarización. aun en la hipótesis de que la tipología de cada uno surgiera exclusivamente de unos condicionamientos culturales. Ser hombre y ser mujer no son accidentes del ser humano. Por eso. La mujer sólo puede descubrirse como tal ante la mirada complementaria del hombre. Negar esta llamada sería una nueva forma de represión o ingenuidad. Es más. la consideraban como un ser imperfecto. Decir que existe reciprocidad y complemento no significa. quiere debilitarlo en su fortaleza casi divina. sino a otros intereses ocultos del hombre como dominador. temeroso del poder que iba adquiriendo el ser humano. en busca de aquella unidad primera y con la ilusión de recuperar la superioridad perdida. negativo y subordinado. que todos los intentos por precisar esas características hayan sido una pura ilusión. 5. La explicación de este hecho la encontramos ya en el mito conocido de la media naranja.Que hombre y mujer mantengan una relación psíquica. A pesar de las declaraciones y denuncias teóricas. se ha constatado la llamada recíproca y mutua entre estas dos formas de existir y comportarse. En todas las culturas ha existido siempre una división de tareas entre ambos sexos. habría que aceptarla de todas formas como un fenómeno de enorme valor positivo. Desde entonces cada una camina con la ilusión de un nuevo encuentro. Que la antropología anterior haya absolutizado la visión masculina con evidentes exageraciones no supone. sin embargo. Si no tuviese ninguna otra explicación. en gran parte. La descripción es significativa para interpretar una vivencia común. sino la desigualdad. gratificante y enriquecedora. Aunque no sea posible trazar una frontera definida entre los datos culturales y los ofrecidos por la naturaleza. y el hombre sólo llega también a conocerse cuando se sitúa delante de la mujer. Hombre y mujer se sienten invitados a un diálogo humano. la alienación y el machismo que tantas veces le ha acompañado. sin duda. fundamentadas. ni se busca con ella intimidades que pertenecen a la otra esfera. por la cultura dominante y nadie podrá negar tampoco que semejante cultura contenía un marcado carácter machista. pues. A las diferencias biológicas y corporales corresponden otras anímicas. un papel inferior. en las que la mujer ha representado. como si buscasen una complementación ulterior que sólo puede alcanzar el uno frente al otro. aunque se haya repartido de forma diferente. complementaria y enriquecedora. Por ello permanece oculta la nostalgia de una mayor sintonía. que los contornos de la masculinidad y feminidad estén dibujados con exactitud y justicia. no supone introducir ahora ningún otro elemento que haga referencia a la genitalidad. que se ha quedado a medio camino. lo parte por la mitad para destrozar su fuerza.

6. La metáfora del cuerpo: el diálogo entre hombre y mujer Lo que ahora nos interesa, al margen de todas las discusiones que puedan darse, es descubrir el sentido humano de esta alteridad. Si el cuerpo es la gran metáfora del hombre, sería absurdo quedarse en la pura literalidad de esa palabra, sin llegar a comprender la riqueza de su lenguaje simbólico. Cuando el eros se despierta, incluso dentro de una tendencia homófila, provoca una irradiación psíquica agradable, que orienta hacia el punto de atracción. Los elementos constitutivos de ese impulso encierran una dinámica de cercanía y encuentro, pero aquí tampoco es lícita una postura superficial frente a este fenómeno. El símbolo, como el icono, alcanzan su grandeza no por lo que ellos son, sino por el mensaje que encierran, por su función mediadora que abre a otra dimensión oculta y trascendente. Aunque se admire la belleza de una expresión o de una figura, su valor más auténtico radica en el contenido que nos manifiesta. El que se pone de rodillas delante de una madera pintada, por mucha hermosura que encierre, no es para convertirla en un ídolo, sino para abrirse a la experiencia sagrada que nos ofrece, para entrar en contacto con una realidad hacia la que nos acerca a través de su mediación. También el cuerpo, como hemos dicho, es lenguaje, epifanía, comunicación, el único sendero por el que podemos acercarnos a la otra persona y el único camino por el que ella puede responder a mi llamada. En este carácter mediático se encierra toda su riqueza. No es una simple realidad biológica, una mera fuente de placer, una imagen que admira y seduce, sino un símbolo que descubre al ser que lo habita y dignifica. El riesgo que existe es el de quedar seducidos por el encanto y la atracción que también nos brinda, sin llegar hasta el interior de la persona que con él se nos comunica y manifiesta. La seducción del sexo no es para permanecer en su epidermis gustosa, sino para entrar en diálogo con otra persona. Cuando la atención se centra en lo simplemente biológico supone romper por completo su simbolismo, como el idólatra que convierte en dios a un pedazo de madera. Son muchas las formas de convertir la tensión recíproca en una búsqueda interesada, con una dosis profunda de egoísmo, donde el lenguaje pierde todo su contenido humano y enriquecedor. El diálogo se convierte en una palabra inexpresiva y hasta grosera, porque no hay nada profundo que comunicar. Cualquier acercamiento se produce por una simple necesidad. Tanto el cuerpo como la presencia del otro vienen a llenar un vacío. Se anhela y enaltece, porque gratifica, complementa, gusta o entretiene. Todo menos caer en la cuenta de que lo humano de esta relación exige un mensaje interpersonal. El otro permanece ignorado para utilizar solamente lo más secundario de su ser. Cuando el encuentro sexual, en este sentido amplio del que ahora hablamos, se reduce a la superficie, permanece cautivo de las manifestaciones más externas y secundarias o no termina, más allá de las apariencias, en el interior de la otra persona, la sexualidad humana ha muerto. Hemos matado lo único que la vivifica y se ha postergado a un nivel radicalmente distinto e inferior. En la novela La condición humana, A. Mairaux pone en boca de una chica, cuando sufría la amenaza de la violación, una frase que nunca debería olvidarse en este campo: "Yo soy también el cuerpo que tú quieres que sea solamente". Y ya dijimos que, cuando del cuerpo se elimina el espíritu, sólo resta un pedazo de carne. Todavía existe un paso ulterior, en el que el hombre y la mujer alcanzan una comunión más honda y vinculante, a través de la genitalidad. El impulso sexual lleva, en ocasiones, hasta el abrazo de los cuerpos como la meta final de todo un proceso evolutivo. ¿Qué significado reviste este gesto corporal? ¿Cuál es el simbolismo y la finalidad que manifiesta? 7. La dimensión genital La conducta instintiva es una forma de comportamiento innata, sin necesidad de ningún aprendizaje, que aparece como la respuesta del organismo ante un estímulo específico. El gesto de mamar por parte del niño desde su nacimiento o el picoteo del ave al salir del cascarón son ya una reacción de ese tipo. Los mecanismos del impulso genital tienen una estructura biológica bastante parecida a la de cualquier otro instinto, y los múltiples elementos que entran en juego para ponerlos en movimiento son semejantes en casi todas las especies. Todos ellos poseen una teleología hacia el apareamiento en los animales y la entrega corporal en el ser humano.

Hablar, sin embargo, de la pulsión sexual como si se tratara de un fenómeno idéntico al instinto de los animales, sería un lamentable error, pues la orientación y sentido de la sexualidad animal no pueden identificarse con la humana, aunque existan ciertos elementos comunes. Si queremos descubrir su valor específico, hay que partir de la radical diferencia entre el comportamiento de la persona y las reacciones que se observan en otros niveles inferiores de la vida. Al observar la conducta sexual del animal, se constata de inmediato su evidente finalidad procreadora. El mecanismo interno de los ciclos del estro depende de las diferentes hormonas que lo despiertan y estimulan, pero sólo tiene lugar en aquellos momentos en que la fecundación se hace posible. El hecho indica un marcado carácter fecundo. La concepción constituye siempre el término final del apareamiento, ya que la sexualidad no parece tener otra meta, al menos a primera vista, y queda perfectamente regulada por la fisiología de su ciclo. Cuando la parada no se efectúa durante el tiempo de la ovulación, existen mecanismos accesorios para la guarda y retención del esperma, a fin de obtener con posterioridad el único objetivo: la reproducción y subsistencia de la especie. La misma limitación de la prole se realiza de una forma natural y espontánea, en función de otras circunstancias que la etología moderna ha podido conocer y examinar con mayor precisión. Cuando las crías, por ejemplo, resultan inaceptables por la densidad excesiva del espacio vital, el impulso genésico se apaga e imposibilita nuevos nacimientos. La demografía queda así regulada por un descenso del instinto sexual. En este sentido puede decirse que el sexo, en el mundo de los animales, encierra una teleología armoniosa para conseguir su destino procreador. 8. El destino procreador: un horizonte incompleto A medida que se avanza hacia los primates, se comienza a constatar un uso del sexo, que excede a las necesidades de la reproducción. Este fenómeno alcanza en el hombre una evidencia completa. Existe una desarmonía profunda entre la búsqueda de la procreación y el deseo que invita y estimula al encuentro de la pareja. Cuando la fecundidad no es posible -períodos agenésicos normales, época de embarazo, lactancia o menopausia-, la llamada sexual puede levantar su voz. Aquí se da, en contraposición a lo observado en los animales, una escasa fertilidad, pero unida a una atracción genésica permanente. El hombre busca la entrega corporal fuera de los tiempos fecundos y el índice de su dimensión procreadora se revela, por el contrario, muy pequeño en relación con el ejercicio de su sexualidad. Ésta aparece como un lujo inútil y exuberante, como una abundancia superflua, si su destino exclusivo fuera la función reproductora. ¿Cuál es, entonces, el sentido pleno que encierra? Es cierto que el estudio y análisis de todo su complejo maravilloso, desde cualquier perspectiva que se examine, nos confirman su ineludible orientación hacia la fecundidad. Excluir que el hijo está completamente dentro de su horizonte sería cerrar los ojos a una realidad que se impone por sí misma. Todo el proceso gonádico, hormonal, anatómico y psicológico, en sus diferentes etapas y reacciones, está programado para que esta finalidad pueda alcanzarse, y en sus mismas estructuras biológicas aparece escrito con evidencia este mensaje, que no se debe ocultar o reducir al silencio. La respuesta sexual humana está tejida por una serie de mecanismos fisiológicos que preparan a la pareja para que cumpla con su función procreadora. El ser humano, cuando se deja conducir por los datos que detecta en su naturaleza, llega sin dificultades a esta conclusión. De la misma manera que el ojo es un órgano que sirve para ver o el oído posibilita la captación de sonidos, la sexualidad tiene como destino y tarea la procreación. En todas las épocas y culturas, aun cuando los otros aspectos se mantuvieran más en el olvido, este otro permanecía firme e inalterable. El hijo aparecía siempre como una consecuencia posible de todo el proceso. Decir, sin embargo, que posee esa orientación no significa que haya de realizarse en cada gesto, lo mismo que se puede dejar de ver o escuchar aquello que no interesa, aunque cada sentido esté destinado para cumplir con una determinada función. Pero de igual modo que no podemos negar esta dimensión, tampoco es lícito limitarse a ella, como si agotara por completo todo su significado. Habría que insistir de nuevo en el simbolismo de la corporalidad como lenguaje de una comunicación más humana y personalista. Una reducción de este tipo imposibilitaría comprender el auténtico valor de la sexualidad, de la misma manera que las expresiones de un rostro no sirven sólo para distinguir en un fichero a los diferentes individuos. Es

más, si aquélla tuviera una función exclusivamente fecunda, hubiera sido mucho más perfecta una libido regulada de forma idéntica a como se vive en el mundo de los animales. El deseo sexual se manifestaría exclusivamente vinculado con los mecanismos de la reproducción, y cuando ésta no fuera posible permanecería en un estado de tranquilidad y reposo absoluto. Para algunos, incluso, aquí estaría el ideal hacia el que tender, ya que no encuentran otra dimensión al ejercicio del sexo. Los animales vendrían a convertirse así en unos modelos típicos y ejemplares de la conducta humana. Sin negar la radical diferencia, a la que ya hemos hecho alusión, existen otros aspectos que la etología ha puesto de relieve y que, en cierto sentido, serían aplicables a la especie humana.

9. Dimensiones psicológicas en la conducta de los animales Los estudios pacientes y minuciosos sobre su comportamiento sexual nos llevan a la conclusión de que los animales no son tan animales como nosotros creemos. Su conducta parece transida por otra serie de tendencias y reacciones, que superan con mucho la mera instintividad. Cualquier amante y conocedor de sus costumbres y proceder hallará un amplio anecdotario, para cuya explicación tendría que acudir al lenguaje humano del psiquismo. Actúan y se comportan con unas manifestaciones muy parecidas a las humanas, como si el miedo, la soledad, el cariño, la fidelidad, el agradecimiento, la compañía, el éxito, la tristeza, el bien del otro... tuviesen profundas resonancias en su psiquismo. Los mismos mensajes afectivos que reciben estimulan o dificultan sus reacciones, como si los sentimientos tuvieran también resonancia en su interior. Y es que la sorpresa resulta tan mayúscula, que nos inclinaríamos a negar su verosimilitud si no fuese porque tales hechos han sido observados y analizados con toda clase de garantías científicas. En el campo de su sexualidad estas influencias psíquicas juegan un papel relevante. Hoy se conoce con bastante precisión la riqueza de contenido oculta en los ritos pre-copulatorios, que no sólo tienen un efecto evocador, como estímulo para el apareamiento -tal y como antes se creía-, sino que presentan un carácter marcadamente simbólico. Entre gran número de pájaros, sobre todo marinos, se requiere la entrega y aceptación de una ofrenda nupcial -la pesca de un pez-, imprescindible para realizar la cópula. No parece que los animales vivan en un estado de promiscuidad sin que, al poco tiempo, surja la formación de parejas, dentro de una jerarquía perfectamente organizada, donde la fidelidad, muchas veces, tiene una importancia extraordinaria. Las consecuencias del adulterio han conducido a estados depresivos y de abatimiento, de los que sólo llegan a recuperarse con la vuelta del ser querido, cuando de nuevo es posible la entrega sexual. Todo acontece como si en su psiquismo animal se diera la misma riqueza afectiva que en el humano. La comparación tal vez parezca excesiva, pero sabiendo que no se trata de fábulas piadosas o historias edificantes, habría que aceptar la importancia de los factores psíquicos por encima de los puramente biológicos u hormonales. Ni siquiera en el reino animal los mecanismos sexuales tienen su explicación definitiva en estos últimos. Lo que resultaba demasiado insignificante y anodino, como si se tratara de una perfecta máquina sincronizada, se hace mucho más variado y flexible. El ritmo del instinto puede quedar roto por la presencia de otros elementos que impiden su programación o la llenan de un contenido diferente. ¿No se podría decir que los animales tienen también su pequeño corazón? Y es que al no tener otro lenguaje para expresar ese mundo, tenemos que designarlo con las mismas palabras que explican la conducta personal. 10. Riqueza afectiva de la sexualidad humana Estas influencias psicológicas adquieren ya en el ser humano un relieve extraordinario. Bastaría recordar los múltiples conflictos sexuales de toda índole, que no tienen ninguna patología orgánica. El sexo encierra una resonancia de exquisita sensibilidad para recoger los sentimientos más profundos, incluso aquellos que escapan a nuestro control o son reprimidos al inconsciente. La armonía o el desajuste sexual no es problema de química. Sus raíces penetran por todos los rincones del psiquismo, favoreciendo u obstaculizando una plena comunión. Y es que el encuentro sexual, para vivirlo en un clima humano, requiere unos presupuestos afectivos como condición indispensable. Para la ofrenda del cuerpo hay que superar una serie de barreras inhibitorias, que impiden la

y la tendencia monogámica para fortalecer la unión amorosa en el hogar. Así se comprende muy bien que el exceso y abundancia con que se presenta en la familia humana no puede ser otra que ésta: además de para procrear y mantener la especie. A medida que aumenta la actividad sexual suele darse un decrecimiento en el número de hijos. Cualquier psicólogo podría señalar las múltiples heridas que se dan en este proceso por falta de acogida. por una parte. sino que supone un largo período de tiempo y unos factores psicológicos y ambientales que condicionan su evolución posterior. va a necesitar por más tiempo del apoyo de sus padres y requiere un clima de amor. otros fenómenos más específicamente suyos. Por eso el Vaticano II proclamó que el cariño conyugal "se expresa y perfecciona singularmente por la misma actuación del matrimonio. si una palabra o gesto de cariño y reconciliación no cicatriza antes las pequeñas heridas. además. para que el cuerpo hable y se comunique. en la personalidad de cada individuo. Todo parece ordenado a reforzar lo que llamaríamos la vida de familia. Y por otra parte. la palabra tiene que nacer del corazón. 11. como la menopausia -no podría procrear hasta el final de la vida sin negar la posterior ayuda a su prole. como condición indispensable para su desarrollo y madurez. La acentuación de estas características en la especie humana explicaría. Los zoólogos han constatado. el hombre es el mamífero que nace en un estado mayor de indigencia. en sus estudios sobre los primates. Está comprobado que la unión entre las parejas de los animales es tanto más duradera cuanto más necesaria resulta para la supervivencia de la especie. El amor. y cuando se ejercitan de un modo auténticamente humano significan y fomentan la mutua donación con la que uno al otro se enriquecen con agradecimiento y alegría". impide una mayor sintonía y comunicabilidad. una serie de peculiaridades que se hallan en estrecha correlación. seguridad. cuando la actividad sexual se halla transida por el amor. la nostalgia latente de un . de ahí que los actos en que los cónyuges se unen entre sí íntima y castamente sean honestos y dignos. Ahora bien.satisfacción inmediata del deseo. aunque sea insignificante. Cualquier individuo que se acerca a ciertas zonas de nuestra intimidad se experimenta de inmediato como un huésped o extranjero. como persona. no es algo que se injerta desde fuera para cumplir con la tarea procreadora. Para que sea un encuentro humano ha de darse antes un previo conocimiento. El hijo. sino una exigencia intrínseca de esta función. separación. Cuando por algún acontecimiento. La posibilidad permanente de ejercitarla en circunstancias donde la procreación queda excluida por la naturaleza es un ofrecimiento a la inteligencia y libertad de la persona para que descubra este nuevo sentido. al engaño. y una solicitud materna más pronunciada. unos períodos más largos de gestación. La estimulación erótica tiene siempre en sus comienzos una valencia agresiva. cuando el amor se intensifica hasta una altura conyugal. como si el hombre y la mujer fueran las orillas paralelas de un gran río que requiere un puente para pasar de un lado al otro. ruptura. deja de ser una función biológica para integrarse de lleno en una atmósfera humana. La procreación humana no es un puro fenómeno reproductivo que termina con el alumbramiento. que lo descubra como un ser benéfico. la palabra repetida de dos personas que se han ofrecido el corazón como un regalo mutuo y significativo. De esta manera la sexualidad manifiesta también una dimensión unitiva. Sólo así. se ha creado un cierta lejanía afectiva. cariño y protección. su misión radica en ser un vínculo de cercanía y amor personal. El miedo a una sorpresa molesta. Y es que. En el mismo matrimonio se hace frecuente una experiencia parecida. amigo y compañero del que uno se puede fiar sin temores. La etimología de sexo hace referencia a corte. Cariño y fecundidad: relaciones mutuas La unidad de esta doble corriente unitiva y procreadora es un dato que se descubre latente en la experiencia de la conyugalidad. El intervalo entre la ilusión de un encuentro y su realización no se realiza de inmediato. mayor dependencia de las crías. La entrega corporal es la fiesta del amor. que sólo llega a realizarse en muy contadas ocasiones. sin la cual es imposible comprender su verdadero simbolismo. a la violación psicológica. de forma diferente. lejanía. Es impresionante ver cómo estas carencias primeras repercuten más adelante. no es posible la entrega total y sincera. una dosis de hostilidad y expectación. es fruto del amor tanto como de la biología paterna.

un escape de la tensión nerviosa. Tal vez por aquí pudiera explicarse el hastío y aburrimiento de . aunque sin firmeza ni estabilidad.hijo. se requiere ahora un nuevo avance: hay que dejarlo también desligado del amor. personas que quieren de verdad a su cónyuge. pero que necesitan encontrarse con otra para satisfacer las carencias de otra índole. Hasta los autores que han analizado la sexualidad desde una perspectiva puramente biológica han confirmado esta experiencia. sea cual fuese su sexo. como un hecho que reporta beneficios y gratificaciones.aparece sólo como un bien de consumo. esta imagen es la que prevalece por encima de cualquier otra. hay un síntoma que por su importancia llama la atención. Lo más característico de la sexualidad infantil es el vacío y ausencia de todo componente humano. como otras muchas. A medida que se aleja de su etapa infantil -en donde la separación es radical-. A veces dará miedo explicitar ese deseo. como un requisito para la maduración de la sexualidad. Se vive como una respuesta a una urgencia biológica en la que la otra persona si existe en la realidad o está presente en el mundo de la imaginación. o una droga que estimula y eleva el tono. resulta incomprensible para una mayoría que no quiere descubrir su significación más humana. como la única válida y aceptable. una forma de entretenimiento. desde luego. Su función es fundamentalmente interesada y utilitarista. No conviene olvidar. Gratifica necesidades parciales y limitadas que. pero esta ilusión tímida y secreta anida silenciosa en el corazón. La misma sicología insiste en la necesidad de ambas dimensiones. el desarrollo progresivo de la madurez estimula a que la libido y el afecto se vayan unificando en un mismo objetivo. y estos hechos se aceptan como un postulado común. El impulso sexual que busca sólo la gratificación solitaria. que no se discute hoy en la mayoría de los ambientes. pero de forma confusa e indeterminada. el placer humano y totalizante exige un contexto de amor y compromiso. existe una tendencia acentuada hacia el amor como constitutivo del sexo. La opción por el amor Creo que aquí se plantea el núcleo fundamental de toda la problemática reciente. como si se tratara de una verdadera conquista y progreso. una vez satisfechas. se encuentra todavía en las etapas introductorias de una fase. La maduración es un proceso. No parece que exista un argumento definitivo que imponga la visión. Tal vez. como una conquista que ha supuesto mucho tiempo y esfuerzos contra la ideología de épocas pasadas. se trata de analizar qué opción parece más razonable. porque supondría una infidelidad con el propio cónyuge o una entrega que no debe admitirse por otras razones. Su lenguaje es más prosaico y realista de lo que hemos señalado y. Privar al sexo de su componente afectivo no supone ningún avance psicológico. A pesar del mayor liberalismo de nuestro mundo actual. incluso dentro del matrimonio. sin embargo. El hijo. aflora de una manera espontánea. En la cultura actual. pues no existe otra alternativa que la de vivirlo como palabra amorosa o como gesto anodino y gratificante. que se orienta hacia la otra persona. como manifiestan las mismas encuestas. Muchos se acercan a la sexualidad desde otros puntos de vista para encontrar en ella un desahogo fisiológico. fomentando una banalización del sexo. en el que se privilegia la posibilidad del encuentro. Si el simple placer puede lograrse mediante cualquier tipo de actividad genital. no requieren ningún compromiso afectivo. por ello. que la supuesta revolución sexual. incluso. ha provocado una regresión hacia etapas anteriores. Si el sexo ha dejado ya de estar vinculado con la procreación. por tanto. se comparte no tiene por qué tener un contenido afectivo y amoroso. de tal manera que se ame a la persona que se desea y se desee también a la persona que se ama. Más aun. con esa persona a la que así se quiere. habría que plantearse la pregunta de por qué vinculamos el sexo con el amor y no se acepta disfrutarlo simplemente como una experiencia placentera que. como algún autor ha señalado con fuerza. o que se entrega a una concreta. aparece siempre en el horizonte psicológico de dos personas como la encarnación y prolongamiento del amor que se profesan. que hemos ido presentando. Es posible encontrar. Suele decirse que el rasgo más típico de la sexualidad moderna es haber superado su destino primario y casi exclusivo a la procreación. hacen que el otro pierda su interés. Todas las encuestas manifiestan esta ruptura entre sexo y fecundidad. por el contrario. sino más bien una regresión infantil que elimina su componente expresivo. En el fondo. que aún no alcanzó la meta final. como si fuese algo que no radica en su propia naturaleza. 11. capaz de romper con todos los tabúes y miedos. una gratificación personal. El placer que provoca y que.

¿Por qué no llena esta esperanza? ¿Por qué termina sin cumplir la palabra que prometió? 13. pues busca encerrar. más de acuerdo con la dignidad de la persona y cuya validez se confirma con la práctica concreta de muchas parejas.aquellos que. que negara al placer su consistencia y significado. la dimensión inabarcable. Ninguna de estas exageraciones explicaría la paradoja apuntada. y pretende apagar su sed insaciable con unas pequeñas gotas de satisfacción. El individuo busca poseerlo. Una vez pasada la experiencia momentánea. como si despertáramos de un sueño a la realidad. En el momento en que dejara un sitio para la insatisfacción. sino con ese aprendizaje previo del amor. pero que está llena de un fuerte realismo. no podríamos catalogarlo como tal. Cuando dos personas han llegado a un nivel de cariño que compromete. nos devuelve al contacto con la vida y sus problemas. porque quiere satisfacer su deseo de felicidad e infinitud. Todo ello nos hace creer que esta opción es algo razonable. o lo convirtiera en el centro mágico de la existencia humana. para olvidar las dificultades y conflictos de cada día. Si hay algo evidente es la sensación de bienestar que el placer produce cuando acompaña y se vincula a una actividad sensible. Cuando un idioma se hace ininteligible hay que comenzar aprendiendo el significado de cada palabra para convertirlo después en un signo de relación. Alcanzarlo supone la conquista de una meta soñada y es lógico que. no alcanza los límites sin fronteras de la felicidad. cuando la felicidad estaba ya al alcance de la mano y la ve alejarse de nuevo hasta otra ocasión. se descubre con mucha facilidad que el sexo ya no puede vivirse como una simple gratificación placentera. Lo que parecía suficiente para hacernos felices provoca un desengaño posterior. La persona se siente invitada a sumergirse en él para hacer llevadera la vida. Sería demasiado simplista caer de nuevo en un radicalismo extremo. quebradizo y minúsculo. hace que su invitación se acepte con una enorme esperanza. sin ninguna estabilidad y consistencia. Aquí tropezamos con un dato sorprendente: ¿cómo es posible que la satisfacción placentera no conduzca a la felicidad? El placer ha surgido siempre como ilusión salvadora. al mismo tiempo. La promesa de una felicidad ansiada. Su tarea consiste en llenar los deseos y necesidades de cualquier tipo que todavía están sin respuesta. Como fenómeno pasajero. su ambigüedad. El placer satisface a la felicidad. que ofrece una respuesta al ansia de plenitud. henchida de plenitud. Allí experimenta una alegría acogedora. La ambigüedad del placer: entre el sueño y la realidad El tema ha sido motivo de estudio en toda la reflexión filosófica desde que el ser humano experimentó en su propia carne la antinomia paradójica entre esas dos invitaciones atrayentes: la llamada del placer y el deseo de la felicidad. tonifica. trágicamente pasajero. Sólo el camino intermedio nos haría comprender su sentido y. después de obtenerla. como si fuera algo negativo e indigno. Se trataría de comprender por qué la felicidad que anhela el corazón humano no llega a encontrarse en la búsqueda del simple placer hacia el que se siente atraído. Es la frustración del que comprende de pronto que todo es mentira. pero el placer por su propia naturaleza es limitado. como su valor definitivo. Por eso . escondida en ese deseo. en el instante caduco y dentro de unos límites reducidos. han quedado con un sentimiento de frustración. Probablemente al que no haya querido nunca. Al que no lo comprenda no se le puede imponer. Pero es aquí precisamente donde radica su carácter tentador. El problema no se resolvería con la discusión. que lo sacará de la realidad para llevarlo a otra situación diferente. pero en la medida en que la empequeñece y subordina a sus limitadas posibilidades. le será difícil captar este mensaje. Su llamada se realiza desde una confusa ambigüedad. sin pasado ni futuro. donde ya nada puede molestarle. Como el que piensa que ve bien y no se da cuenta de su miopía hasta que descubre una nueva visión con las gafas. recompensa. La experiencia de muchas parejas confirma la validez de esta orientación. para buscar un alivio a sus preocupaciones y dificultades. al abrigo de cualquier otra inquietud. Por ello el placer se revela como su mayor adversario. como si hubiera algo más profundo que no se ha llenado con las simples experiencias placenteras. Es como si ese momento denso quedara paralizado. La raíz de lo dicho hasta ahora nos llevaría a una reflexión que pudiera parecer más metafísica. lo que es ilimitado e infinito. después de tantas libertades. porque la conciencia no se sintiera rebosante. brote un estado de reposo y tranquilidad. Por eso el placer descansa.

una sensación de repugnancia y rechazo. y el gozo de la entrega continúa. Porque cuando dos seres se aman no es sólo la fuerza del placer lo que los lleva a unirse. Al contrario. el vacío presente en cualquier relación sexual: Omne animal post coitum triste. sino por una fuerza que lo trasciende y permanece incluso cuando haya desaparecido. con su fragilidad momentánea. desde los primeros balbuceos infantiles. ya que la promesa de ofrecer lo que el otro busca. La satisfacción que de ahí se deriva es recíproca. No porque responda a una nostalgia infantil de plenitud y totalidad. 15. Y la única alternativa que suaviza y serena estos límites es la experiencia afectiva del que ama y se siente querido. entonces. Aparece en su actuar como una decisión libre que el sujeto realiza y está al mismo tiempo orientada por otras fuerzas . de lo que no ha podido realizarse. la relativa felicidad que se nos permite a los humanos. Seguir por un camino diferente fomentaría un diálogo erróneo o mentiroso. El placer se vive. En vez de ser un lugar de encuentro y una cita para el amor. sino en el carácter simbólico y figurativo de un cariño que necesita encarnarse. la llama del amor calienta. llenando de felicidad el corazón de los que así se quieren. Necesita recorrer un camino que le lleve. al desaparecer. pues se revela como signo y expresión de una conducta que no se sostiene por él. ya no hay sitio para la tristeza y el vacío. Al convertir la relación sexual en una ofrenda amorosa. También ello. no como un objetivo primario. lo único que el placer ofrece: unos momentos de satisfacción pasajera. En esta tendencia hacia el cariño como meta es donde el placer adquiere su sentido verdadero». Si el placer se oculta. se levanta sobre un presupuesto diferente. Conclusión Resumiendo un poco lo dicho podríamos decir que la sexualidad se nos manifiesta como una fuerza compleja y llena de ambigüedades. y si han desaparecido también todas las resonancias sentimentales. no llega nunca a realizarse. como fruto. la reconciliación con un destino que forma parte indisociable de nuestra existencia. con un lenguaje muy revelador. Sólo él consigue cerrar cualquier herida humana para no dejar el dolor de la insatisfacción.cuando la actividad sensible y placentera se hace objeto de la felicidad. como si fuera posible sumergirse en un mundo de ensueño e irreal. hasta la posibilidad de una expresión adulta. 14. sino como un símbolo de la entrega amorosa y un soplo que la anima y densifica. como un rescoldo. la condena al fracaso de forma irremediable. La felicidad. Es demasiado pequeño para responder a las expectativas que despierta y siempre produce la honda amargura de una promesa incumplida. Ya en el latín antiguo se afirmaba. porque nunca podrá dar lo que a veces se le exige. pero su motivo último no radica ahí. Densidad y límites de la experiencia afectiva Si existe algo capaz de cubrir el deseo de felicidad. El placer vivido en una relación así quedaría marcado por un vacío lamentable cuando. pero penetra también en los niveles psíquicos y afectivos de la persona. Lo mismo sucede con el encuentro hombre-mujer. Aquí también se pasa por una situación parecida a la del niño que aprende a hablar. De esta manera. dejara a cada uno sumido en el abandono y soledad. se convierte en un factor destructivo. Lo que a primera vista aparece como una pulsión única tiene otros múltiples contenidos y condicionantes. como el que buscara en la droga el objeto de su felicidad. Es una fuerza que se enraíza en los mecanismos biológicos. Es querer algo imposible y recibe. esto supone la necesidad de un lento aprendizaje. pero también limitada. la sexualidad se reduce a una repetición mecánica y absurda. si existe todavía un espacio mínimo para la ternura y el afecto. Si hemos hablado del sexo como lenguaje de amor. Y la sexualidad requiere una idéntica andadura: sus gestos inexpresivos deben hacerse palabra y mensaje. el placer queda desvinculado de lo único que podría darle consistencia y llenarle de toda su densidad humana. Nadie nace con el idioma estudiado y los conocimientos básicos para entablar una conversación. hay que referirse de inmediato al amor. Ninguno de los dos puede convertirse para el otro en un mero objeto saturante. la frustración repetida de estas experiencias provocará. latente y escondida en el ansia de satisfacción. La tristeza surge al final del placer.

Misión Abierta 4 (1996). S. .. CASTELLOTE.. Pastoral Misionera 190-191 (1993) 83-98. M.. "Vivir la sexualidad: 'hombre y mujer los creó'". 1993. HERNANDO ÁLZATE. la fiesta y la alegría y puede caer en la tristeza. pero no respeta con frecuencia la diferencia imprescindible de cualquier encuentro. La doble dimensión unitiva y procreadora de la sexualidad constituye un buen fundamento para cualquier reflexión ética. R. Educadores 36 (1994) 29-59.. ANATRELLA.ocultas e inconscientes que no siempre se conocen. L. llega a jugar con la ilusión que nunca queda satisfecha. Iglesia Viva 174 (1994) 579-583. J.. "La afectividad y la sexualidad en su relevancia apologética para el cristianismo". Revista Vida Espiritual 132133(1999)4-139. San Pablo. patriarcalismo y poder". M. Sal Terrae 88 (2000) 357-371. R. 1994. BIBLIOGRAFÍA AA. HARÉ. Si ahora hemos rescatado al cuerpo de su prisión y oscurantismo mediante el conocimiento técnico y las aportaciones científicas. "Antropología de la sexualidad y teología moral: Una perspectiva feminista". "Cuerpo humano y visión integral de la sexualidad". Madrid. Estudios Eclesiásticos 73 (1998) 43-60. Carthaginensia 14 (1998) 289-320. El sexo olvidado. T. pues. HERNÁNDEZ J. Santander. "Dimensión trascendente de la sexualidad". la educación sexual no puede reducirse a una simple información de las diferentes funciones y mecanismos biológicos. Barcelona. Como tampoco el espiritualismo ignorante de otras épocas cumplía con esta tarea. 1988.. ROCCHETTA. habría que deducir cuáles son los criterios fundamentales. V. del recelo. en la pena o en el fracaso. Por ello. Sal Terrae.. "Criterio pastorales para una ética de la sexualidad". sería vergonzoso olvidar la reconquista del espíritu. Arbor 598-599 (1995) 91-110. De la promoción de la mujer a la teología feminista. queda amenazada desde el principio por la presencia de otros demonios inicuos. Marcar la diferencia. Se siente como una atracción instintiva y requiere el mundo de la emoción.. "La inferioridad natural de la mujer en la obra de Konrad Lorenz". PARRILLA FERNÁNDEZ. YOLDI LÓPEZ.MARECEK. . Santander. V. Sicología y construcción de los sexos. LUCAS. B. "El sexismo en los libros de texto". Siendo una realidad divina que nace en la mañana limpia de la creación. liberarnos de las cadenas del miedo. BROWN.. CAMPSGASET.. Hacia una teología de la corporalidad. El punto de partida de nuestras reflexiones nace. Solamente la persona libre y responsable puede descifrar el misterio y la paradoja que encierra. Barcelona. agresividades más profundas. T. A partir de este presupuesto. Es lo que intentaremos realizar en el próximo capítulo.FERNÁNDEZ. "Iglesia y sexualidad: el desafío del pluralismo". Revela la finitud del ser humano y despierta la omnipotencia infantil que no reconoce límites. Stu-dium Ovetense 26 (1998) 65-92. SALAS. de este simbolismo profundo que hemos apuntado a lo largo de este capítulo. o vivirla como una experiencia utilitaria y placentera sin ningún otro contenido. Utiliza el lenguaje del amor y de la ternura y desencadena. . J. Busca la comunión.. "Iglesia.. OVIEDO.. de la ignorancia para caer en otras esclavitudes peores. 1994. "Actualidad del problema alma-cuerpo". MASÍA CLAVEL. Es un lugar para el gozo. LÓPEZ AZPITARTE. que deberían regir todo comportamiento en el campo de la sexualidad. elegir entre sus múltiples significados y configurarla en función de un destino. E.. M. En el fondo no cabe otra alternativa que hacer de ella una forma de encuentro y comunión. BENNÁSSAR.. Gregorianum 76 (1995) 125-146. Herder. Anales Valentinos 17 (1991) 345-422. Sal Terrae 1993.. R.VV. S.. por otra parte. Los lenguajes secretos de los animales. Labor. "La condición de la mujer en la Doctrina Social de la Iglesia". Se configura hacia un determinado proyecto por la opción de cada individuo y queda a la vez condicionada por el ambiente social que impone con fuerza sus pautas y mensajes. Consciente de su vacío e impotencia. R.

2. El basar es la carne espiritualizada que nos eleva a nuestra condición humana. es la concepción tan unitaria que tiene del ser humano. para saber si una conducta es buena o pecaminosa no hay por qué apoyarse en una cita bíblica. cuando los interpretamos desde una antropología dualista. la realidad del ser humano en su dimensión más visible y externa. La perspectiva es muy diferente a la del dualismo griego.o para indicar cualquier otro aspecto de la corporalidad de los vivientes sobre el que ahora no vamos a detenernos. que nunca será designado con este término. pues. la Biblia nos descubre otro horizonte mucho más esperanzador y religioso. 19). La corporeidad aparece así como el elemento esencial con el que el hombre se identifica y se expresa. Por otra parte. ni la virginidad se valora de la misma manera en el Antiguo que en el Nuevo Testamento. muy presente en la reflexión cristiana. Expresa. no equivale al alma de los griegos. Recoger algunos datos fundamentales que nos descubran lo que la Biblia afirma sobre la sexualidad en su conjunto. mientras que el cuerpo es lo que designa a la persona. Es una fuerza vivificante que permanece en Dios sin ninguna especificación.CAPITULO 3 Visión bíblica de la sexualidad 1. 3. Antropología unitaria Lo primero que llama la atención en la Biblia. sin que tal dimensión encierre ningún significado pecaminoso o negativo. La visión del Pentateuco no puede ser idéntica. a la carne -la parte muscular del organismo. . Los términos que utiliza no encierran la misma significación que revisten en la actualidad para nosotros. Somos un adam. Sentido de la reflexión No se trata de hacer ahora un estudio detallado sobre las enseñanzas bíblicas en torno a la sexualidad. 7.que hace posible la vida. Su estructura corpórea está vivificada por ese aliento divino que nos constituye como personas. cárcel del alma y lugar del pecado. Por eso. El espíritu. desde el comienzo de la revelación. El término hebraico más cercano. si se considera como separado del cuerpo. De la misma manera que el silencio sobre algún determinado comportamiento no es signo de su licitud ética. que con tanta frecuencia acomodamos a nuestras categorías actuales. Nuestra intención es. pues la palabra de Dios se nos revela también en una evolución progresiva. sino como representación global del ser completo. como punto de partida de toda su reflexión posterior. sino de un contexto religioso que centra su atención en las relaciones de Dios con su criatura. aunque esa fe se exprese también dentro de una cultura determinada. Pero sí resulta útil contemplar cómo la revelación valora e ilumina nuestras reflexiones humanas sobre un fenómeno universal como éste. Se trata de algo viviente. que nos recuerda nuestro origen primero. que lo vio siempre como algo despreciable. paralela a las diferentes culturas y ambientes en que se escribieron los libros sagrados. mucho más modesta y sencilla. a la que aparece en los Libros Sapienciales. La exégesis de cada texto debería hacerla un especialista y tampoco bastaría quedarse en la enseñanza aislada de una frase o de un libro. utilizado para designar al cuerpo. Es más. pero no como un principio material opuesto a otro espiritual. es el de basar que equivale a la piel -superficie de un organismo viviente-. formado con el polvo del suelo (Gn 2. Sería una tarea larga y complicada en la que ahora no podemos entrar por motivos fácilmente comprensibles. porque Dios ha infundido su aliento nephes-. su enseñanza no parte de una visión filosófica o metafísica que intenta desvelar la naturaleza de la persona. su espíritu -ruach. pero por encima de cualquier otra realidad material o de un simple cadáver. por ejemplo. por tanto.

El haber surgido de sus manos creadoras la convierte también en un hecho sagrado. su poder. aparece como un intento evidente de desmitificación. Sabemos que en ellas se ha querido dar una explicación teológica del mundo que nos rodea y como un dato más. varón y hembra los creó". porque su origen se remonta también a esta génesis divina y nada de lo que ha nacido de Dios queda manchado por la iniquidad. La unión sexual era santificada. capta su bondad y su pureza internas. pues la revelación rechaza de plano el fundamento mítico de esta sacralidad. 18-24. La consagración de la sexualidad humana En el marco grandioso de las primeras páginas del Génesis existe ya una meditación profunda sobre el fenómeno humano de la sexualidad. porque su amor. un texto más antiguo tomado del documento yavista. como el que queda satisfecho con cada obra que va realizando. la sexualidad y sus múltiples manifestaciones aparecían como sagradas por ser una imitación de las experiencias que se daban en el mundo de los dioses. Dicho de otra manera. Tanto el relato del capítulo 1. Porque todo es transparente y limpio. explicitan esta intervención divina de una manera directa: "Y dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. aunque el sexo no pertenezca al mundo de los dioses. su misterio se han ido dibujando de una forma lejana en este lienzo maravilloso de la creación. En el otro texto se descubre la misma voluntad soberana: "El Señor Dios dijo: no está bien que el hombre esté solo. por tanto. pero sin ninguna otra relación con otros dioses o diosas. El mundo entero se convierte en una teofanía gigantesca de Dios. No ha surgido del pensamiento humano. La oposición del pensamiento bíblico a este ambiente fue total. no hay lugar para el miedo o para el pecado. sino el gran gesto consecratorio que Dios realizó en la creación. el lenguaje de la creación no conserva nada más que uno: la creencia en un solo Dios creador y padre. El relato de estas primeras páginas.. en su doble cualidad de varón y hembra. la sexualidad ha recibido una significación religiosa. Entonces Dios echó sobre el hombre un letargo. el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre". De los arquetipos sexuales paganos. Los relatos fundamentales del Génesis: la dimensión procreadora La lectura de los relatos fundamentales del Génesis revela la presencia directa de Dios en la formación de la primera pareja. su hondura. No serán ya los ritos sagrados los que harán de ella una realidad santa. perteneciente a la llamada fuente sacerdotal. no tiene su origen en ningún principio mitológico. pues queda vinculado con el creador. como el del capítulo 2. Cada una de las realidades que han ido brotando de sus manos amorosas quedan consagradas por este nacimiento sobrenatural. 26-28. ni su vida sexual es un mito que pueda servir de modelo a la de los hombres. que lo transforman en una realidad sagrada. y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y creció carne desde dentro. El sexo aparece libre de todos los ritos mágicos. ni su dimensión sexual . Como en ese mundo trascendente se dan también las relaciones sexuales entre el dios padre y la diosa madre. Sin embargo. Ambas descripciones coinciden en esta síntesis fundamental: la creación del hombre. La vida de los dioses era considerada como el modelo y prototipo de los comportamientos humanos. Como todo aquello que comenzó a existir al comienzo de los tiempos. que requiere aclaración. semejante conducta quedaba reflejada en las relaciones hombremujer. La primera reflexión sobre este hecho está llena de un optimismo extraordinario. no por ello se considera un dato profano. La imagen de Dios que se presenta al israelita tiene un carácter original e inédito comparada con la de otros pueblos. De esta visión sacralizada no puede excluirse tampoco la sexualidad. De la costilla que le había sacado al hombre. Como faltaba el concepto de creación. si se le compara con las concepciones de las tribus vecinas a Israel. voy a hacerle el auxiliar que le corresponde. la sacralidad del sexo no se deriva por haberlo recibido como un regalo que la divinidad otorga a los seres humanos. Cuando Dios deja posar sus ojos en la obra entera de la creación. 4. sino por la existencia de un mito en aquellas culturas.. Es la antífona de gozo repetida después de cada versículo creador. y creó Dios al hombre a su imagen. en cuanto reproducía una acción divina. Una postura como ésta supone una ruptura completa y radical con todo el ambiente religioso y con las culturas de aquellas épocas.3. Es buena y santa. la humanidad se enfrenta con su existencia corporal y bisexuada. a imagen de Dios lo creó.

expresamente señalado. y manteniendo intactos los datos que la revelación y la teología nos aportan. Cuando se nos describe la creación del hombre en el texto sacerdotal "varón y hembra los creó" (Gn 1. La presencia de los otros vivientes -animales y aves. a pesar de su dominio y superioridad sobre ellos: "El hombre puso nombre a todos los animales domésticos. el prototipo de la bisexualidad humana queda dibujado en estas primeras páginas. sino que todo es fruto de la palabra imperante y creadora de Dios. como el hombre-imagen de Dios. mucho más antiguo que el anterior. esta otra supone. está lleno de imágenes poéticas.20). tal y como brota de las manos cariñosas de Dios y en función de los designios por él señalados. El Génesis pretende demostrar que el animal no participa de nuestra propia naturaleza y que se muestra incapaz. Dios. El padre. pero no encontró 'el auxiliar que le correspondía'" (Gn 2.. a los pájaros del cielo y a las fieras salvajes. y a las que de ahí van a surgir. como el mundo entero. al menos. se hace sentir de nuevo la necesidad de una ayuda. contiene datos interesantes para comprender el significado de la atracción entre el hombre y la mujer. en efecto. un desierto árido y seco. en sentido inverso. una vez que conocemos ese misterio. imponiendo el nombre como un signo de su poder. por su mutua referencia. pero si el sexo comienza a existir. Por ello. un intercambio de comunión entre las personas que forman su única naturaleza. pero no por eso reviste menos importancia desde nuestro punto de vista. que en otro tiempo tal vez tuvieron un significado mitológico. por tanto. no vive en la soledad que imagina nuestra razón cuando subrayamos su unicidad. también entra en relación directa e inmediata con Dios y con una finalidad concreta. En esta insistencia con que se describe al ser masculino y femenino.al hombre corruptible. 5.". como punto de arranque. A partir de ahí la descripción adquiere una fuerza singular. llenad la tierra. Al contrario. Ahora no se atreve a emitir un juicio tan positivo. Según nuestra manera de hablar. Tal vez por ello san Pablo recuerda. Voy a buscarle un auxiliar que le corresponda" (Gn 2. y su despliegue correspondiente en la fecundidad del matrimonio. tendríamos que decir que en Dios existe una familia. La dimensión unitiva: el gran regalo de Dios El otro relato de la creación. la riqueza de sus expresiones. señalando de forma concreta la negativa total a la fecundidad en sus relaciones sexuales (Rom 1. multiplicaos. apuntada frecuentemente por los santos Padres. Creo que. En el momento en que utiliza sus atributos de rey de la creación. Con esta finalidad han sido creados como varón y hembra a imagen de Dios. La polaridad sexual no es fuerza divina. a través de su estilo literario. y el sentimiento de esta soledad le domina sobre el gozo mismo de su soberanía. donde el hombre aparece como dueño y soberano. Así como en la narración sacerdotal su explicación parte del caos que se observa en el cosmos. La soledad del hombre produce en Dios por vez primera la impresión de que algo no estaba bien en su obra creadora: "No está bien que el hombre esté solo.. El mandato no deja lugar a dudas: es el destino asignado a la primera pareja humana. pues no acepta como un bien que el hombre sea un ser solitario. donde aparece el binomio hombre-mujer como el culmen y corona de toda la obra creadora. También en él se da como una sociedad de amor. . es convertirse en icono. para que aseguren la multiplicación de los seres sobre la tierra. cuyo reflejo se patentiza en este diálogo del hombre y de la mujer. de llenar también nuestro corazón. se había dicho también: "Y vio Dios todo lo que había hecho y era muy bueno" (Gn 1. en una epifanía del ser que le ha dado la vida.no ha bastado para cubrir la soledad humana.18). 21-28). sino una realidad profana. han llegado al extremo de la perversión. la madre y el hijo constituyen la comunidad familiar. Ahí queda como una nostalgia profunda. un vacío de tristeza que es necesario eliminar con una compañía humana. ¿Cuáles son éstos en la enseñanza de este doble relato? El primer texto del Génesis. se ha querido ver también un reflejo de la vida trinitaria. por esa libre voluntad. que muestra una gran analogía. 31). Lo específico del hombre.ha sido causada por alguna potencia maligna. es una perspectiva que encaja dentro de la revelación. que los que no quisieron glorificar a Dios e hicieron de él una imagen semejante. 27). acentúa el aspecto procreador de la sexualidad: "Y los bendijo Dios y les dijo Dios: creced. con la comunidad amorosa de Dios. que Dios irá transformando en un oasis encantador.

De la costilla que le había sacado al hombre. Dentro de la vida rural y agrícola los hijos se convierten de inmediato en una fuente de riqueza. se abre hacia una fecundidad que brota como destino y consecuencia. si además habla acariciando. a la fidelidad del hombre. ciudadela en el día de la angustia.anuncia. escucha atenta y cariñosa. el baluarte y la fortaleza de los débiles. Es la roca firme. dé también al encuentro con la mujer un horizonte infinitamente más amplio: "Mujer hermosa ilumina el rostro y sobrepasa todo lo deseable. no es extraño que el Eclesiástico.4). 21-24). 28). hombre sin mujer andará vagabundo" (36. De ahí la . el deseo oculto de ésta quería suplirse de alguna manera por la supervivencia de los hijos. sobre todo. como en otras ocasiones. un encuentro en la unidad. 5). es una relación personal. Cuando a Cristo. lo único que ha podido elegir y hacia lo que se siente atraído entre todos los seres que habían desfilado ante él. aunque no sólo por motivos religiosos. La llamada recíproca entre el hombre y la mujer queda orientada. como fruto de la bendición divina (Gn 1. La ayuda y comunión es evidente que no se refiere sólo a una atracción sexual. de la suspensión de sentidos. no dudó un momento en referirse a este proyecto primero como el modelo típico que había de mantenerse por encima de todas las limitaciones y deficiencias: "¿No habéis leído aquello: Ya al principio el creador los hizo varón y hembra?" (Mt 19. pero no de manera tan sintética y exacta. La fecundidad fue siempre una preocupación constante en el pueblo de Israel. como un regalo de Dios. el auxilio en que se confía. esta misma donación. el báculo donde uno se puede apoyar. y el hombre se durmió. ni con menos palabras. Viña sin tapia será saqueada. en una ocasión. la compañera y ayuda que anhelaba en su dentro. producto del cariño. asilo en la tormenta. hacia esa doble finalidad. se junta a su mujer y se hacen una sola carne" (Gn 2. Por eso un hombre abandona padre y madre. un gran acontecimiento: "Entonces el Señor Dios echó sobre el hombre un letargo. sustento y alivio en el trabajo. porque la han sacado del hombre. El éxtasis que va a sufrir el hombre -sinónimo de estupor. su significado es de una profundidad extraordinaria. la promesa de una posteridad numerosa aparece vinculada. el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. la procreación aparece como un valor religioso fundamental. un diálogo afectivo pleno y totalizante. su enfrente. Por una parte. en las que la idea de la inmortalidad no estaba afirmada claramente. cuenta las estrellas si puedes. Desde su nacimiento. Desde la primera invitación a llenar la tierra. una comunidad de amor. haciendo una alusión manifiesta a este texto del Génesis. Le sacó una costilla y creció carne desde dentro. su marido no es un mortal. La fecundidad en la Biblia: diferentes motivaciones Esta doble dimensión de la sexualidad ha sido después ampliamente acentuada por toda la Biblia. 6. Ser rico en hijos es sentirse al mismo tiempo depositario de la promesa hecha a Abraham: "Mira al cielo. íntima. lugar para el reposo. Por ello. la intención profunda de Dios sobre la realidad sexual. pero por otra. El diálogo que aquí aparece entre el hombre y la mujer tiene resonancias afectivas y personales mucho más íntimas.. desde sus comienzos. Cuando el Antiguo Testamento afirma que "Dios es la ayuda" del ser humano. cuya palabra y expresión más significativa se encarna en la entrega corporal. columna y apoyo. aparece con claridad el destino establecido por Dios para la pareja humana.En esta situación afectiva es cuando la mujer se hace presente como el gran regalo de Dios. la luz que ilumina. 22-25). El hombre exclamó: ¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Hembra. El grito de exclamación manifiesta esa alegría inmensa de la que el hombre se siente lleno al haber encontrado por fin el reflejo suyo.. y en aquellas épocas. en la que los dos se sienten identificados en una sola carne y en un solo corazón. le arguyeron sobre un problema que afectaba a la relación conyugal. Y añadió: así será tu descendencia" (Gn 15. Acaba de brotar una comunidad más fuerte que ninguna otra. No se puede expresar mejor. tomar mujer es el mejor negocio: auxilio y defensa. por tanto. el escudo que defiende y alegra. Pero sin excluir ésta y otras motivaciones diferentes.

se han valido siempre de gestos simbólicos para expresar el mensaje divino. cuya voz se alza como una denuncia impetuosa e irresistible contra tantas falsificaciones religiosas. pues se vive con serias lagunas como el concubinato. Su ejemplaridad no resulta hoy tan convincente. tanto en el proyecto de fundar una familia como en la creación de una comunidad de amor. ama todavía. sin pararse en escrúpulos excesivos. El pueblo de Israel ha caído también en . dándose a otros amantes. Sabemos cómo los profetas. a vivir la alianza con toda profundidad. El caso de Ana y del padre de Samuel nos muestra que el amor es suficiente para cubrir el dolor de la esterilidad. El mensaje testimoniado con su vida no puede ser más explícito. 20). no tiene inconveniente en continuar otros siete años a su servicio. y cuando se siente engañado por aquél. 8). la importancia del amor ni lo considera como una dimensión añadida o superflua. Oseas es invitado por Dios a tomar como esposa a Gomer. a no olvidar que el amor de Dios por la humanidad es la explicación última de su existencia y comportamiento. Por eso. sirven como modelos concretos de amor conyugal. cierta libertad sexual. prescinde de la ley y vuelve junto a ella. y la fecundidad como un bien absoluto. desprecio y utilización de la mujer. sin embargo. Después de algún tiempo. aparecen con frecuencia una serie de parejas ideales que. en medio de los condicionantes sociológicos y de las limitaciones de aquel tiempo. ¿por qué lloras y no comes? ¿Por qué estás triste? ¿Es que no soy yo para ti mejor que diez hijos?" (1 Sam 1. "que se le antojaron como unos cuantos días. como ama el Señor a los israelitas. olvida y perdona a una mujer que no ha respondido a su amor. pero en este caso es la misma vida del profeta y su matrimonio. algo que es necesario conseguir de la forma y por los medios que sea. que se hizo después clásica en la moral de la Iglesia. una prostituta entregada a los cultos de fecundidad cananeos. los que se convierten en símbolos de la verdad que predica. ésta lo abandona para caer de nuevo en el adulterio. La pedagogía de Dios dará un nuevo paso con la enseñanza de los profetas. con tal de unirse con la mujer que desea. en concreto. 1). sin embargo. una mujer en estas condiciones no podrá volver a su primer marido. pero no olvidemos que por el momento no eran posibles otras exigencias mayores. Jacob. El sentido completo de la bisexualidad humana hay que seguir encontrándolo. Cuando se lamentaba de su desgracia. que desborda de una a otra generación. a quien recibe y perdona con un cariño impresionante. Hay rasgos significativos que surgen como de repente en medio de una narración. el que no ha llegado a ser padre ha roto la historia salvífica. Lo único que buscamos subrayar es que el aspecto amoroso adquiere también un lugar de privilegio. Las enseñanzas de los profetas: Oseas o el testimonio de una vida Oseas es el primero que utiliza el nuevo lenguaje para explicar la comunidad de amor entre Yahveh y su pueblo (Os 1-3). encuentra aquí su fundamento. etc. Elcaná se acerca para decirle: "Ana. de tanto que la amaba" (Gn 29. "Vete otra vez. según la línea del Génesis. y en general los autores sagrados. ni mucho menos ver si la duplicidad y jerarquización de fines.dimensión religiosa de la misma genealogía: el que no ha nacido de esta familia no pertenece al pueblo de la alianza. durante la época de los libros históricos. Según las leyes vigentes en aquella época (Deut 24. 1. En este contexto la esterilidad es considerada como un castigo. El matrimonio como símbolo e imagen de la alianza La insistencia de la Biblia en la fecundidad no disminuye. 8. Pero lo verdaderamente inédito hasta ese momento es el simbolismo que van a emplear los profetas como fondo de sus enseñanzas: el matrimonio como signo e imagen de la alianza divina. 7.. una terrible maldición. ama a una mujer amante de otro y adúltera. a pesar de que siguen a dioses extranjeros" (3. pero que descubren la densidad del cariño existente. Lev 21. 7). tiene que servir a Labán durante siete años. una vergüenza. Oseas ha amado. El pueblo entero y sus representantes más cualificados oyen con asombro la cruzada emprendida. Son problemas ajenos a la mentalidad e interés de los autores sagrados. para obtener en matrimonio a Raquel. Hay que volver de nuevo a la interioridad seria. No pretendemos ahora discutir cuál de los dos aspectos mantiene la primacía. pero él. por obedecer a la palabra de Dios.

La alegoría de Ezequiel y los cantos de Isaías El profeta Ezequiel. 26). 8). desnuda y abandonada en pleno campo.2). 20). pero la vida ulterior ha cambiado por completo el panorama de esperanzas e ilusiones: "Igual que una mujer traiciona a su marido. la recoge. por eso los hijos del profeta reciben nombres que denotan una creciente severidad de Dios. por tierras yermas" (2. hice alianza contigo.25). ella misma ofrece los regalos y . Más allá todavía se vislumbra a lo lejos la nueva y definitiva alianza. la guarda y la cuida hasta llegar a enamorarse: "Te comprometí conjuramento. a pesar de todas las amenazas. su infidelidad. cuando estabas desnuda y en cueros. después de haber establecido una alianza de amor en el Sinaí. por eso prolongué mi lealtad. una realidad se nos ha hecho mucho más comprensible.22). dentro de los límites reconocidos del derecho vigente. cuando me seguías por el desierto. capital de Israel" (31. su idolatría. La vivencia del amor conyugal implica una perspectiva de fidelidad. El pago vuelve a ser la prostitución. 8). 3-4). Hay un primer momento de nostalgia: "Recuerdo tu cariño de joven. Una infidelidad así revestiría el carácter de un crimen imperdonable. sin nadie que le lleve los cuidados y el cariño necesarios. El capítulo 16 es de una ternura impresionante. La descripción es ampliada con los múltiples y valiosos regalos.. la escribiré en su corazón. y por ello puede servir como un símbolo apto para intuir el significado de la alianza de gracia. no te acordaste de tu niñez. los excesos sexuales ligados al culto de los dioses quedan estigmatizados en la alegoría de la unión conyugal. 2). El pecado de Israel. y ningún otro símbolo más expresivo e hiriente que el propio matrimonio de Oseas para proclamar el cariño de Dios: así también Dios ama a su pueblo. ¿no está esa mujer infamada? Pues tú has fornicado con muchos amantes. Dios pasa junto a ella. cubierta por su propia sangre. pero Dios rompería incluso estas mismas limitaciones jurídicas para descubrir la eternidad del amor que ha prometido en su matrimonio con los hombres. pero efectuada de una manera constante: "En las encrucijadas instalabas tus puestos y envilecías tu hermosura. pero la tragedia entra de nuevo en escena. Es más. Ninguna palabra mejor para expresar este hecho que el término adulterio. a través de una experiencia tan dramática y llamativa.. olvidó por completo su historia pasada: "Con todas sus abominables fornicaciones. y el motivo de su pecado era precisamente "para irritarme" (16. 33). que constituye la cumbre espiritual del mensaje de Jeremías: "Meteré tu ley en su pecho. y fuiste mía" (16. que habían contaminado la práctica del verdadero yavismo. yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo" (31. ahora con un dramatismo especial. ella se separa y se casa con otro. La imagen del adulterio se hace familiar en sus afirmaciones y una vez más se alude a la prohibición legal de un segundo matrimonio en estas condiciones: "Si un hombre repudia a una mujer. pues se trata de una auténtica infidelidad. te reconstruiré y quedarás construida. el profeta termina señalando la fidelidad infinita de un amor que no acaba ni se consume: "Con amor eterno te amé. 20). Israel ha tomado la iniciativa del divorcio. en lugar de recibir el precio de su comportamiento. continuamente te prostituías" (16. en una larga alegoría. chapoteando en tu propia sangre" (16. Jerusalén aparece como una niña recién nacida. 1). tu amor de novia. 9. que le otorgan el esplendor y la majestad de una reina. 10. Un matrimonio concreto ha servido de vehículo para el conocimiento de una verdad revelada. Al último se le llama "no-pueblo-mío". Esta apostasía se manifiesta sobre todo en los múltiples ritos paganos. Yahveh se siente abandonado una vez más.la prostitución y en la infidelidad: "El país está prostituido y alejado del Señor" (1. abriéndote de piernas al primero que pasaba. La unión parece afirmada aun más por el nacimiento de hijos e hijas (16. El testimonio de una vida conyugal es la acción profética en la que se encarna un mensaje con más fuerza que la sola palabra. reproduce toda la historia de Israel con un relieve singular. "porque vosotros no sois mi pueblo y yo no estoy con vosotros" (1. ¿podrás volver a mí?" (3. La imagen del adulterio en Jeremías En el libro de Jeremías se emplea también de manera constante el símbolo del matrimonio. ¿volverá él a ella?. así me traicionó Israel" (3. Sin embargo.

de mentalidad bastante diferente. de la revelación progresiva y recíproca hasta formar una sola carne. este hondo sentido de la intimidad. esposa de alianza.es el mismo que se utiliza para nombrar la alianza de Dios con los hombres. De ahí que el conjunto de sus enseñanzas tenga matices diferentes a los de las otras épocas. Serán tiempos de amor permanente: "No se retirará de ti mi misericordia ni mi alianza de paz vacilará" (54. 6-7). controlaos para no ser infieles a la esposa de vuestra juventud" (Mal 2. los sobornabas para que acudieran de todas partes a fornicar contigo. familiar y religiosa del pueblo. Si los profetas se han valido del matrimonio para que el hombre vislumbre cómo son sus propias relaciones con Dios. con sus gozos y tinieblas. el vínculo del matrimonio es tan consistente que el término empleado para designarlo -berith. a la que fuiste infiel aunque era compañera tuya. es necesario que el amor conyugal sea capaz de descubrir este misterio de alianza. La fecundidad no aparece más como un bien absoluto ni la . Un primer aspecto revelador. El corazón de Dios se nos hace de esta manera mucho más comprensible. Como gesto y experiencia humana tiene que estar llena de este valor trascendente y amoroso: ser un signo e imagen de la amistad y el cariño divino. de que su pueblo no ha llegado a conocerlo de verdad.joyas de su matrimonio para atraer a los amantes: "A las prostitutas les hacen regalos. cuál debe ser el significado de la entrega conyugal. una sola vida. El resultado de este matrimonio restablecido es impresionante. ese uno busca descendencia divina. sobre todo a través de Oseas. sino que abarca también la relación sexual más íntima. 60). La cercanía que él esperaba. Por un instante te abandoné. Pero la perspectiva queda de nuevo abierta al arrepentimiento y al perdón: "Yo me acordaré de la alianza que hice contigo cuando eras moza y haré contigo una alianza eterna" (16. de la entrega profunda en todos los órdenes. 12. Uno solo los ha hecho de carne y espíritu. eras tú la que pagabas y a ti no te pagaban y obrabas al revés" (16. 10). Esta comunidad de amor no se refiere sólo a su aspecto más espiritual. "Conocer un hombre a su mujer" nos evoca. no se ha conseguido nunca con plenitud. repudiada -dice tu Dios-. 1-3). los profetas nos han hecho también una teología del matrimonio y han acentuado con una fuerza extraordinaria. Hay una falta de intimidad y conocimiento por parte del ser humano que se echa de menos en el marco de la mutua amistad. al hablar contra el divorcio con estas palabras: "Porque el Señor dirime tu causa con la mujer de tu juventud. que san Pablo aplica a la Iglesia del cielo (Gal 4. como a esposa de juventud. sino la humanidad entera transformada por la gracia (54. tú. por tanto. La historia de un amor con sus progresos y crisis. El simbolismo profético Lo importante de todo este lenguaje profético para nosotros reside en su presupuesto de base. Al proclamar este mensaje de salvación. Los cantos de Isaías reproducen las líneas apuntadas: la ruptura con Sión no será definitiva y el retorno al hogar de la esposa abandonada se realizará más adelante: "Como a mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Señor. en cambio. Tú hacías lo contrario que las otras hembras: a ti nadie te solicitaba. fue el reflejo de una intimidad profundamente misteriosa. Sabemos cómo el verbo utilizado por la Biblia para expresar la donación corporal es conocer. como una sola persona. Es más. Malaquías ha sintetizado lo que hemos visto hasta ahora. es posible que adquiera esta densidad significativa. Principales características de los libros sapienciales Toda la literatura sapiencial nos enseña el lado profundamente humano del amor y de la sexualidad. a nivel personal y colectivo. En el fondo late la idea de una Jerusalén escatológica. La vinculación de dos personas reviste así un carácter de comunión extraordinario o. y Dios se queja constantemente. 14-15). aunque sin buscarlo de manera directa. pero con un gran cariño te reuniré" (54. No se puede pensar que la dimensión unitiva no haya estado presente en la palabra de Dios. La mayor parte de estas obras surgieron de la comunidad judía de Alejandría y en contacto con la civilización griega. La esposa de Yahveh no será sólo el pueblo. al menos.33-34). La experiencia del exilio produjo cambios sociológicos que afectaron la vida moral. diste tus regalos de boda a tus amantes. como respuesta a su entrega. II. 27).

llenas de encanto y poesía. Sin embargo. y bendito tu nombre por los siglos de los siglos. 1-4). Tú creaste a Adán.). En segundo lugar. 24). La función femenina es algo más que la sola maternidad. hasta el momento de la gracia final. una auténtica antología de coplas. sino en otras actitudes éticas más importantes. se ha interpretado con mucha frecuencia. Tob 6. sino que procedo lealmente. 13. No era explicable que el Espíritu pudiera comunicar su mensaje a través de las expresiones usadas entre dos amantes ardientemente enamorados. por ello. muchas mentalidades.. sea rico o pobre estará contento y tendrá cara alegre con toda razón" (Si 26. San Jerónimo en su Vulgata recoge la primera orientación. Ya hemos visto cómo Dios se ha dirigido a nosotros con un lenguaje de amor y es aquí donde su palabra se hace más apremiante y decisiva. durante las tres noches posteriores a la boda. Un evangelio del amor: el Cantar de los Cantares Y es que en esta corriente hay un influjo escondido de aquella otra que nació con anterioridad en el Cantar de los Cantares. 22). 10 y ss. el que este libro forme parte integrante de la Biblia es suficiente para que no provoque recelos. La virilidad no hay que ponerla en el hecho de tener hijos. Hay. El porqué de tales alabanzas no tiene otra explicación que el cariño presente en el centro del hogar. una tonalidad mucho más cercana al segundo relato del Génesis. en el libro de Tobías. las variantes en algunos de sus capítulos manifiestan una doble tendencia significativa. en la que el nombre de Dios sea bendito por los siglos. cumplido el plazo. La visión del cariño queda enaltecida hasta límites que resultaron desconcertantes para . Una vez más nos encontramos con el símbolo clásico de la alegoría nupcial para describir las relaciones entre el Señor y su pueblo. Tú dijiste: no está bien que el hombre esté solo. Tobías se acercará a su mujer. como algún autor lo ha designado. por tanto. voy a hacerle a alguien como él que le ayude. Cualquiera de sus estrofas rebosa esta atmósfera a primera vista profana. se acentúa la grandeza del amor conyugal y el relieve que toma la mujer como ayuda y compañera. para unirse después con la finalidad de traer hijos y continuar la raza de Abraham. Lo que aquí aparece es un amor cargado de emociones y afectos. y este diálogo seguirá caminando. a la luz de la revelación. 10).. mientras que en la otra -la versión original y más auténtica. una abstinencia sexual. y como ayuda y apoyo creaste a su mujer. El texto contiene abundantes alusiones a toda la literatura bíblica y. Eva: de los dos nació la raza humana. "dichoso el marido de una mujer buena. no busco satisfacer mi pasión. alcanza favor del Señor" (Prov 18. La muerte de los siete maridos que hasta el momento había tenido Sara se debía a la realización del acto conyugal en busca del placer y sin motivo procreador (vg. Con las citas abundantes de estos autores podría hacerse una espléndida descripción de lo que significa la mujer en la vida del hombre: "Quien encuentra mujer encuentra un bien. por tanto. enraizados en la belleza física de la persona amada.esterilidad. el texto original prescinde de todas esas consideraciones para mantener solamente la bella plegaria de Tobías en su misma noche de bodas. Sin embargo. el aspecto unitivo de la sexualidad se explica con plena evidencia. por amor de la sola posteridad. La insistencia en la fecundidad es manifiesta. no cabe duda. Su alusión al Génesis se limita al recuerdo de Eva como ayuda y compañera: "Bendito eres. a través de los siglos. 17-22). con un sentido alegórico. La literatura cristiana ha visto también aquí un modelo de la unión mística entre Cristo y el alma. "Vale mucho más que las perlas" (Prov 31. Que te bendigan el cielo y todas tus criaturas por los siglos. Si me caso con esta prima mía. es considerada tampoco como maldición. Es más. acentuándose en una la importancia de la procreación. Por ello. Dios de nuestros padres. El Dios vivo del Sinaí se comprometió un día con su esposa para darle su vida y su amistad. .se subraya la primacía del amor. Desaparece en gran parte la poligamia y la ley del levirato no tiene vigencia. del amor definitivo. a los impulsos de la carne y mantener. El consejo del ángel para evitar la muerte del propio Tobías era no ceder. más de acuerdo con la línea fundamental del Pentateuco. "un evangelio del amor erótico y de la sexualidad". Los elogios que recibe en el canto último de los Proverbios alcanzan una altura y belleza excepcional (31. Una fecundidad puramente biológica no tiene sentido sin el temor del Señor. pues "tomar mujer es el mejor negocio" (Si 36. Finalmente.

modelo de unidad y compenetración. La segunda expresión. poligamia. pero frente a esta situación hemos encontrado la enseñanza repetida de que el ideal trazado por Dios. 16-19)-. como amor fecundo y como fecundidad amorosa. cuando la criatura no estaba contaminada con el pecado y aun después de la caída. prostitución. es decir. travestismo. fuese una ingenua utopía. como una tara de nuestra naturaleza caída. la nueva alianza sellada con la sangre de Jesús. orgías. la clásica imagen de san Pablo (Ef 5. no cierra los ojos a la trágica realidad del ser humano en este terreno. En el capítulo 3 del Génesis se explica también la etiología de estos hechos lamentables. Así. colocada inmediatamente después de la caída. bestialidad. indica el cambio que acaba de operarse: "Se les abrieron los ojos a los dos. 14. Y es que la pareja. crímenes pasionales. violaciones. 23). la ruptura operada exige que la palabra de Dios se dirija a cada uno por separado para escuchar su propia condena (3. como vínculo unitivo y como fuerza procreadora. épocas y acontecimientos. rompiendo la bondad y armonía de su creación. 25-33) no resulta extraña ni sorprendente. El diálogo mantenido con Yahveh está lleno de matices con una enorme riqueza psicológica. que provocó en la primera pareja un sentimiento de culpabilidad. La pareja en la que Dios había soñado estaba construida sobre una solidaridad perfecta. la dimensión personal. La primera cierra el anuncio gozoso de la comunidad nueva y grandiosa que acaba de surgir en el matrimonio: "Los dos estaban desnudos. adulterios. 22). por otra parte. entonces. En el texto . pero no sentían vergüenza" (2. como al hombre en singular del relato primero. Cuando quiso expresar el misterio de la revelación divina. 27). 28). y haznos llegar juntos a la vejez" (8. Los múltiples desórdenes que destrozan esta orientación humana y religiosa son condenados repetidas veces de una forma concreta. lugares. lo personifica encarnado en los individuos. provoca el desajuste y desorden posterior de las relaciones entre ambos. En esta atmósfera conyugal. como estructura radical del ser humano en sus tareas más específicas -maternidad y trabajo (Gn 1. La tragedia del pecado La Biblia. 5-7). como si el proyecto primero de la pareja. y se convierta casi en algo impuro y malvado. La razón fundamental de que el sexo no se viva con un gesto de inocencia ahonda sus raíces en esta primera experiencia trágica y dolorosa. para hacerlos partícipes de las gracias y bendiciones (2. pero ahora la culpa está "en la mujer que me diste por compañera" (Gn 3. en tensión amorosa hacia el otro.6-17). ha quedado rota en su base. incestos. 15. No es extraño que la sexualidad adquiera. desde entonces.Dígnate apiadarte de ella y de mí. y símbolo de la raza humana sexuada. celos y envidias. La lista impresionante de tragedias y pecados relacionados con el sexo no sería fácil de sintetizar. desde ese momento. El egoísmo instalado. El pecado ha dejado sentir sus resonancias en la sexualidad. El abismo abierto entre los planes de Dios y las realizaciones humanas se refleja constantemente en las páginas de la revelación. El relato de la caída va inserto muy significativamente entre dos afirmaciones paralelas. Frente al mundo luminoso de la creación se alzan las sombras de la sexualidad corrompida. sustituye al gozo anunciado de la fecundidad y del dominio sobre la tierra (2. una totalidad sombría. complejo y teórico. sobre todo porque el Antiguo Testamento. los cuales señalan el ambiente de cisma y de separación. La concupiscencia y el deseo sexual se vivirán.25). en la mañana de la creación. La recreación de lo que estaba perdido será un nuevo comienzo en la historia de cada persona. queda manchado por las perversiones de todo tipo: divorcio. en lo más profundo del ser humano. Aquella experiencia cismática del paraíso. más que una reflexión general sobre el pecado como fenómeno religioso. Orientaciones generales del Nuevo Testamento Las taras y sombras que oscurecen la sexualidad humana eran demasiado evidentes. extática. exige una superación constante. 7). y descubrieron que estaban desnudos" (3. Ya no es posible referirse a los dos. La dialéctica del sufrimiento. el hombre y su mujer. el ideal de la sexualidad. hace ya difícil la actitud de apertura y entrega. pero contradictorias. no tuvo otro símbolo más explícito que la misma amistad matrimonial. El hombre había acogido a la mujer con un grito de alegría incontenible (Gn 2. Esa esperanza iluminada que se intuye en la interpretación mesiánica del protoevangelio va a convertirse en una gozosa realidad con la venida de Cristo.

Huid de la lujuria. La entrega corporal. en efecto. supone la ofrenda de toda la persona. precisamente. sino para el Señor. Sabéis muy bien que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. 28). destinado de inmediato a la destrucción. La unidad entre ambos se hace tan profunda que desaparece toda posibilidad de ruptura y división. un mensaje profundo. hasta en sus estructuras corporales. la referencia al ideal primero de la creación aparece claramente explicitada. Carácter sagrado y personalista de la relación sexual No es necesario insistir en que la misma antropología unitaria. propiedad exclusiva de Dios. Para aquéllos la entrega corporal no tiene ninguna trascendencia. Camina desde ahora impregnado por la fuerza pneumática. de que la Iglesia es el cuerpo de Cristo. de igual manera la entrega del hombre a la mujer tiene que estar transida por el mismo cariño. 24) descubre una prefiguración profética de la unión de Cristo con su Iglesia. Así se comprende la afirmación un tanto original de que con la lujuria se daña al propio cuerpo. no pueden ya vivir como los paganos. que él mismo ha santificado y purificado "mediante el baño del agua en virtud de la palabra" (Ef 5. Lo que desea exponer. nos resucitará también con su poder. pero que ahora se nos hace más comprensible y patente por esta experiencia del cariño conyugal. que le lleva a convertirse en una realidad sagrada. El cuerpo -soma. sino para vivir una comunión a niveles más profundos. como herencia del judaísmo. se halla también presente en el pensamiento paulino. 26). La presencia de ciertos gnósticos libertinos. hace referencia sin duda al gesto del bautismo por el que quedamos limpios y lavados. para los que esta actividad no llega a manchar el espíritu -el único heredero del Reino-. a cuyo dominio ha sido transferido. 13). como símbolo del hombre entero. . En cambio. es llevada hasta sus últimas consecuencias: "Maridos. pues Dios.del Génesis (2. Está preocupado porque los neófitos. le provoca una exposición religiosa que demuestra. el lujurioso perjudica a su propio cuerpo. sino que expresa. no es un gesto periférico e insignificante. Este dato básico en su teología le produce una nueva motivación en materia sexual. como la mentira daña y pervierte la posibilidad de comunicación. impulsado por su amor.no es tampoco un componente del ser humano. cualquier perjuicio que uno cause queda fuera de uno mismo. al mismo tiempo. 16. una verdad largo tiempo oculta y misteriosa. ha sido transformado por la presencia salvadora de Cristo. No os pertenecéis. pero esa glorificación no es posible mientras la unión sexual no manifieste la plenitud y totalidad de su significado. pues glorificad a Dios con vuestro cuerpo" (1 Cor 6. tantas veces repetida en todas sus cartas. sino que la donación del cuerpo. de la vida pascual cristiana. que resucitó al Señor. amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella" (Ef 5. Y el Señor para el cuerpo. el carácter profundamente humano y personalista de la relación sexual. Pero la idea. La relación sexual auténtica no es valerse del otro para alimentar una urgencia de placer o un vacío psicológico. Con esta dimensión simbólica y religiosa. De ahí la urgencia de glorificar a Dios en el propio cuerpo. pues "el que ama a su mujer a sí mismo se ama" (Ef 5. el hombre entero. como "la comida es para el estómago" (1 Cor 6. y la línea profética. Si Cristo. que ha resucitado el cuerpo de Jesús. en cambio. ha hecho lo indecible por llenar a su esposa de gracia y santidad. Aquí también. No se reduce a una simple necesidad biológica. Por razón del bautismo. convertidos a la fe. que no se realiza en la unión con una prostituta. pues se trata de un gesto tan caduco e indiferente como el que toma un alimento. que habíamos visto con anterioridad. sino expresión de su unidad psico-física y estrechamente vinculado con la actividad sexual. pues no se emplea para el servicio al que está destinado. es la radical diferencia entre una actividad vulgar e insignificante que alimenta al cuerpo y el simbolismo de un cuerpo cuando se entrega para compartirlo con otra persona: "Pero el cuerpo no es para la lujuria. que está en vosotros porque Dios os lo ha dado. pero lo original de su pensamiento reside no en que parte de una reflexión antropológica o ética. El texto más denso se encuentra en su Carta a los corintios. 4-6). estar unidos al Señor es ser un espíritu con él. 13-20). ¿Se os ha olvidado que sois miembros de Cristo? Y ¿voy a quitarle un miembro a Cristo para hacerlo miembro de una prostituta? ¡Ni pensarlo! ¿No sabéis que unirse a una prostituta es hacer un cuerpo con ella?. la vida sexual no se concibe nunca como pecaminosa. A más ya no es posible aspirar. lo dice la Escritura: 'Serán los dos un solo ser'. os han comprado pagando. 25). El cuerpo participa también de este destino. sino en que la condena de estas actitudes brota de una exigencia bautismal. desde un punto de vista antropológico. como en el pasaje de san Mateo sobre el matrimonio (19.

donde el relajamiento llevaba a una creciente degeneración. en su doble dimensión. ni tampoco el hombre es dueño de su cuerpo. un estilo de vida ajeno al mundo de la gracia.1). sino que significa. para el que las realidades corpóreas son malas por su naturaleza e imposibilitan la vida del espíritu. Esta oposición es tema bien repetido en las cartas paulinas y explica el fenómeno de no poder hacer aquello que quisiéramos: "Quiero decir: proceded guiados por el espíritu y nunca cederéis a deseos rastreros. 16-17). Mirad. 17. la recreación operada por Cristo manifiesta la esperanza de un rescate para nuestra corporalidad ya redimida. se predicaba una abstención matrimonial: "Está bien que uno no se case" (1 Cor 7.La tentación de la continencia no era una ilusión lejana entre la comunidad de Corinto. Lo contrario sería imprudencia y un posible engaño. Los deseos corporales no son contrarios a los del alma. ya que "cada uno tiene el don particular que Dios le ha dado" (7. por otra. 7). una reflexión filosófica sobre los compuestos del ser humano. sino que la totalidad de la persona. homicidios" (Gal 5. La explicación tan frecuente de que el alma es la sede de las virtudes y el cuerpo aparece como el receptáculo de todos los vicios. Para la exégesis de este y de otros textos parecidos hay que superar la mentalidad propia del dualismo griego. no estáis sujetos a los bajos instintos. Resultado: que no podéis hacer lo que quisierais" (Gál 5. por tanto. las amenazas y los riesgos consiguientes son idénticos para ambas actividades. Esto supone. hechicería. celos. Por ello es posible enumerar un catálogo amplio de comportamientos explícitamente condenados. divisiones. pero de una forma temporal y pasajera para fomentar la vida de oración. el espíritu no equivale a la parte espiritual. sino una teología de la doble posibilidad existente en su enfrentamiento con Dios: "Los que viven sujetos a los bajos instintos son incapaces de agradar a Dios. que no están vinculados para nada con el cuerpo humano. "siga cada uno en el estado en que Dios lo llamó" (7.4). tanto en nuestras funciones corporales como espirituales. al menos en estos textos concretos. Los consejos del apóstol muestran un equilibrio realista extraordinario. 44). envidias. sino que significa la posibilidad ofrecida al hombre de vivir. porque los dos están en conflicto. en cuerpo y alma. como contrapuesta a la materia. De esta manera la siembra del espíritu transforma nuestra propia corporalidad en un lugar privilegiado de gracia (1 Cor 15. disensiones. Bajo la influencia del espiritualismo griego. odios. La conducta de los cristianos no debió siempre responder a ese ideal de la castidad. incluso aquellas que designamos como estrictamente espirituales. pues por la entrega matrimonial se pertenecen el uno al otro: "La mujer ya no es dueña de su cuerpo. Vosotros. admitir la posibilidad de que. el hombre entero puede encontrarse bajo la esfera de la carne o del espíritu. aunque sea un ideal del que hablará a continuación. Si vivimos en un mundo de pecado. La . Cuando san Pablo habla de este dualismo entre carne y espíritu no hace. La continencia. pero. Un comportamiento como éste supondría el desconocimiento de los deberes mutuos entre los esposos. Vivir según la carne es la expresión empleada para señalar la situación pecadora de cualquier actividad humana. puede darse también en el matrimonio. Por lo mismo. Según ella. sobre todo en las grandes ciudades. 20-21). También en el Nuevo Testamento se hallan innumerables testimonios de los desórdenes que en este terreno se producían. es la que se revela contra la llamada e invitación de Dios. 20). el desorden y el pecado se hagan presentes. no representa de ninguna manera la oposición bíblica de la carne y del espíritu. discordias. pero teniendo en cuenta que la carne no aparece en este lenguaje como sinónimo de cuerpo. en cambio. 9). El hombre vive una lucha a muerte entre la carne y el espíritu como consecuencia de su desarmonía original. rencillas. por una parte. su nueva apertura al Señor. Por ello. ajena por completo a la concepción cristiana más auténtica. Un antagonismo en el hombre: la carne y el espíritu La raíz de esta situación la volvemos a encontrar en el hecho del pecado. y las exhortaciones a huir de los vicios de la impureza se repetían de manera frecuente. lo es la mujer" (7. La inmoralidad era un hecho manifiesto. ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros" (Rom 8. En ella se fundamentan también los pecados de "idolatría. La simple lectura de otros pasajes paulinos nos orienta hacia otra interpretación. lo es el hombre. los objetivos de los bajos instintos son opuestos al espíritu y los del espíritu a los bajos instintos.

"La humanidad otea impaciente" (8. 5). a la nada. queda sometido al influjo y presencia de Jesús. Lo que se afirma del universo puede aplicarse con la misma fuerza al ámbito de la sexualidad. encierra también una esperanza de que "se verá liberada" (Rom 8. Precisamente por esta situación y para conseguir estos objetivos. entonces. 23). caduco y sin consistencia no significa nada más que la ambigüedad dolorosa en la que se halla colocado: ser un lugar de condena o de salvación. 21). El Espíritu permanece como herencia para llevar a cabo esta tarea transformadora. lo rescata de su perversión y caducidad para darle un nuevo destino. podríamos afirmar que la revelación. al mencionar el destino interno del cosmos y del estado actual de su redención. en su conjunto. que puede llevarnos hacia el vacío y la más completa soledad. San Pablo no olvida añadir. la ética se nos revela como una exigencia imprescindible. espiritual. Las imágenes empleadas para comprender esta actitud de cara al futuro no pueden ser más significativas. Allí aparece el mundo sujeto a la vanidad. Lo mismo podríamos decir del misterio de la asunción en cuerpo y alma de la Virgen. Dentro del mensaje cristiano no existe espacio para una concepción pesimista. Ahora cualquier realidad humana se convierte en una fuerza destructora. Prefiguran. con un anhelo interior por "el rescate de nuestro ser" (8. Las fuerzas del mal residen en el corazón y se infiltran en la totalidad de nuestro ser. "pues con esta esperanza nos salvaron" (Rom 8. pero para el cuerpo de Jesús el anuncio profético de lo que nos espera se ha hecho ya un espléndido presente con la resurrección y ascensión a los cielos. resplandece el desorden íntimo introducido por el pecado. La curación de los enfermos y la resurrección de los muertos anuncian la transformación que se efectuará "para alcanzar la libertad y la gloria de los hijos de Dios" (Rom 8. por la que el hombre ha querido alejarse de Dios. por así decirlo. podemos leer el destino del nuestro y la renovación que poseemos. Cuando san Pablo dice que los cuerpos son miembros de Cristo (1 Cor 6.indica claramente esta incorporación bajo la cabeza. como consecuencia de su situación pecadora (Rom 8. aunque la gracia de Dios ha sembrado ya una semilla que posibilita al hombre una vida bajo el influjo de la gracia. lo mismo que no es posible otra salvación que la de esta tierra redimida por Jesús y transformada dolorosamente en un espacio de gracia. tampoco hay motivo para una excesiva ilusión.necesidad de estar alerta se impone en cualquier tipo de conducta. aunque todavía como semilla y embrión. en la que el cuerpo aparezca como una cárcel o como una sala de espera hasta el momento de la visita definitiva de Dios. rompió la armonía de las cosas y en ellas. la existencia definitiva que nos aguarda. al asumir el cuerpo humano. 22). En esos cuerpos. De ahí que sin caer en un pesimismo exagerado. Como resumen de todo lo dicho. san Pablo nos vuelve a dar una perspectiva luminosa. se encuentre o no relacionado de forma directa con la dimensión material. 20). La naturaleza humana de Cristo ha sido constituida como cabeza del universo. Que el mundo es vano. que si la creación está sometida a la esclavitud. la inteligencia. No es posible realizar este proyecto sin un esfuerzo educativo que controle y canalice la pulsión . también la sexualidad y el cuerpo aparecen como posibles aliados de la seducción. el cuerpo no queda excluido tampoco de esta salvación. transidos de gloria. Los milagros no son. de una forma misteriosa que no nos ha sido revelada. Como el dinero. sin embargo. La posibilidad de resbalar hacia esa zona oscura del pecado pesa sobre nosotros -sobre nuestra alma y sobre nuestro cuerpo. 21) por la fuerza del Espíritu. un mero signo del poder. 19). como en un espejo. 18. y la ambigüedad en él presente a causa del pecado. y esto supone que el mundo entero. El término bíblico utilizado -anakephalaiosis. El mismo cuerpo es también el lugar destinado para construir nuestra eternidad. La glorificación del cuerpo en el mensaje cristiano En la Carta a los romanos. 24).como una amenaza permanente. sino un descubrimiento de las nuevas posibilidades que encierra la naturaleza en manos del Salvador. Esta realidad salvadora no se ha manifestado por completo para nosotros. no es ninguna consideración piadosa o una afirmación exagerada. y encarnación significa que Jesús. y si creemos que Jesús nos ha liberado. La decisión interna. donde el orden quedaría de nuevo restablecido y el cuerpo liberado de su angustia y dolor. El amor de Dios penetra por su encarnación hasta en las raíces de nuestra corporalidad. confirma los mismos datos que habíamos encontrado en la reflexión humana sobre el sexo: su doble dimensión unitiva y procreadora. el prestigio. con un dolor ilusionado como la mujer que sufre cuando va a dar a luz (8. que lo eleva hasta una comunión con Dios.

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Semejante optimismo no deja de parecer a la mayoría un sueño demasiado ingenuo. al mismo tiempo. en el fondo. la libido aparecerá como una fuerza dócil e integrada. La historia de las costumbres sexuales aporta una conclusión significativa. sin límites o prescripciones. purificarla de sus componentes agresivos y mentirosos. de agresividad. su visión se reduce al presente que le rodea. A lo largo de todas las culturas. Ni siquiera en los pueblos primitivos donde la sexualidad produce la impresión de vivirse en un clima espontáneo. un mentís rotundo al mito de la absoluta libertad en este terreno. Nada sería más funesto para la educación que dejarlo abandonado en manos de esta fuerza anárquica y descontrolada. Necesidad de una ética: radical insuficiencia del instinto Vivir la sexualidad con este perfil humano no se consigue de una manera espontánea siguiendo las leyes del instinto. abierta a cualquier posible configuración. En el momento en que ésta desapareciera descubriríamos el rostro inocente y benéfico de una sexualidad armónica y sin conflictos. agresivos y egoístas son una consecuencia exclusiva de la represión moral. nunca ha faltado una cierta normatividad. Purificar a la libido de sus elementos anárquicos y convertirla en palabra. ha sido creer que. necesita un esfuerzo ascético y una dosis seria de renuncia. si no existe una cultura que lo enseñe y facilite. Al no tener perspectivas de cara al futuro. pero cuya veracidad no es posible poner en duda: la radical insuficiencia del instinto para regular un comportamiento humanizante. Si el animal puede satisfacer sus propios impulsos a un ritmo instintivo y esta conducta queda ordenada por la maravillosa teleología de la que están dotados. la libertad de comportamiento es plena. y otros ideólogos. se ha dado una intuición más o menos consciente. para un tiempo posterior. por tanto. La conducta. de anarquía incontrolada. cuando el ser humano se libere de toda normativa. La moral pretende. al menos. Su moral quedaría subordinada a gratificar lo antes posible las apetencias que siente. La capacidad de expresarnos y entrar en comunicación con los demás es anterior al idioma. Aquí sucede lo mismo que con el lenguaje. como si en la vuelta a ese supuesto primitivismo pudiera encontrarse la solución a los problemas actuales. si quiere alcanzar un mínimo de madurez y equilibrio humano. Exigencias psicológicas para una maduración humana La fuerza que regula la pulsión sexual tiene también en sus comienzos una dosis fuerte de egoísmo. en el ser humano se hace imposible semejante regulación. El gran error de Reich. ya que sus componentes destructores. culturales o religiosas de todo tipo. Lo único que busca es la satisfacción de sus exigencias en el momento que las experimenta. Y es que. sino que se halla sujeta por múltiples normas higiénicas. tan repetido por ciertos movimientos. Las mismas exigencias . como signo de un encuentro personal. sin comprender por qué ha de renunciar a lo que ahora le satisface. la humanización de la libido. pero éste no resulta viable. Educar a una persona es ayudarle a que domine e integre el mundo de sus pulsiones por la renuncia al goce de un capricho o el abandono.CAPITULO 4 Fundamentación de la ética sexual 1. cuya existencia latente ya se constata en las diferentes etapas infantiles que recorre. 2. La pulsión sexual no escapa tampoco a este presupuesto. quedando la conducta sometida al puro egoísmo de su instintividad. La educación se hace imprescindible en todos los órdenes para superar ese estadio infantil y egoísta en el que sólo se busca la satisfacción inmediata de las propias apetencias y caprichos. que constituye. convertirla en una palabra expresiva como vehículo de encuentro y de comunión personal. Todos sabemos que el niño es un ser profundamente egoísta desde el punto de vista psicológico y que reacciona exclusivamente en función de sus propias necesidades cercanas e inmediatas. no se realiza sin un empeño educativo y sacrificado.

Hay que reconocer que esta posibilidad no puede excluirse. Un nuevo planteamiento ético no tiene por qué reducir las exigencias. el carácter amoroso que simboliza la entrega del cuerpo. de que semejante control predispone o indica ya una base neurótica. como las exageraciones y barbaridades de éste no justificarían el retorno a una ascética absurda e incomprensible. La abstinencia sería la consecuencia y el fruto de una inmadurez psicológica. Por ello la moral sigue siendo hoy un requisito de primera necesidad. por ello. para conseguir el humanismo y maduración del sexo. por otra parte. que la búsqueda de la fecundidad justifique por sí misma una conducta vacía de cariño. para la rectitud o falsedad de cualquier comportamiento: la sexualidad tiene como destino prioritario y fundamental la procreación y supervivencia de la especie humana. es posible que falte el aspecto unitivo. "cuando la satisfacción erótica no tropezaba con dificultades". como ya hemos apuntado anteriormente. el esfuerzo de purificación no puede eliminarse. a pesar de todas las actitudes hostiles que proliferan. Un recorrido por toda la tradición nos llevaría a este principio. y para ello no existe otro camino que la negativa a muchas de las gratificaciones inmediatas. como un estímulo y compensación para el cumplimiento laborioso de esta tarea. o el camino inevitable hacia cualquier otro desequilibrio. La vía del menor esfuerzo no conduce a la maduración y reduce paulatinamente el ámbito de la libertad. sino el presupuesto básico de toda su normativa concreta. hasta la publicación de la Humanae vitae. es a la que orienta también la moral. cuya formulación podrá ser incluso más severa que las anteriores en algunos puntos. aun dejando abierto el acto conyugal a la procreación. Nadie podrá negar esta dimensión. No es aceptable. que no abarcaba el significado pleno de la sexualidad. incluso. No se trata de fastidiar con las normas. Esta misma insistencia. Hoy existe. la idea difundida con aires científicos de que el dominio de la sexualidad no es posible o. La ética sexual no puede reducirse a cumplir con esta función procreadora. La satisfacción que provoca debía quedar al servicio de la especie. nunca se había explícitado con tanta claridad. como solían recordar los libros clásicos . El problema no consiste en la defensa o eliminación de la moral. cuando el esquema de conducta se hace represivo. Y es que los excesos de una ética o pedagogía castradora no pueden servir de pretexto para un laxismo sin límites. que todo acto conyugal que no nazca del amor va contra el recto orden. ni se acepta el displacer provocado por una ascética educativa. pues no se soporta la tensión de una necesidad presente. dejando a la persona en una etapa primaria de su evolución. si no tiene en cuenta también. por tanto. que habrían de ir después concretizándose. que impulsa hacia un sexo oblativo y amoroso. 3. sino de su admiración por la riqueza psíquica que ha podido aportar a una humanidad demasiado corrompida. incluso como valor prioritario. pues no creo que sea la más importante. De hecho. ni de imponerlas autoritariamente a beneplácito del educador. que se ha mantenido siempre como la norma suprema y orientadora. La meta suprema de la sicología . Los límites de la moral tradicional Las enseñanzas de la Iglesia han intentado siempre denunciar las ambigüedades ocultas en este terreno. Pero la afirmación contraria sería también una realidad si en lugar de la abstinencia habláramos de la absoluta liberación. Es verdad que el ambiente consumista de nuestra sociedad dificulta una ética basada en el aguante y en la espera de un futuro mejor. ha hecho que el sexo pierda para muchos cristianos su carácter festivo. pero tampoco basta insistir en ella. que no nacen de su fe ni de su aprecio por el catolicismo. pero me parece que la deficiencia mayor de sus normas tradicionales no ha sido tanto el rigorismo en que se gestaban. autoritario e inconsciente. con intención altruista. ni es suficiente para regular la conducta en el campo de la sexualidad por un triple motivo. Es curioso constatar las alabanzas de Freud para toda la corriente ascética cristiana. en segundo lugar. sino por un motivo auténtico. Y. en el momento oportuno y con la intensidad adecuada. El hambre de consumo ha convertido el sexo en una fuente de placer. La razón última de cualquier conducta pecaminosa radicaba siempre en esta negativa a la fecundidad. La experiencia demuestra que. sino en conocer cuáles son los criterios fundamentales. pero lo que sí se necesita es que broten de una visión más completa del simbolismo sexual.psicológicas para una maduración se convierten aquí en imperativos éticos. la manifestación de alguna patología interna.

un producto falsificado de su verdadero rostro. Es una exaltación gozosa para celebrar la fiesta del amor y alimentar el cariño.. existe el riesgo de convertirlo en un ídolo. Querer excluirlo a toda costa de la existencia sería síntoma de una estructura muy cercana a lo patológico. queremos desprestigiarlo hasta su completa eliminación. Sin embargo.aparecía escrupulosamente dividido en zonas anatómicas cuya valoración radicaba en su poder estimulante.de moral. la ética quedó reducida a la pura genitalidad. sino en valorar la actividad de la que es inseparable o en descubrir la primacía que se le concede. hay que excluir cualquier tipo de ambigüedad y confusión. Camuflada bajo capa de amor estamos asistiendo a una serie de atropellos impresionantes y de conductas mentirosas. Nadie puede negar los riesgos inherentes a todo goce sensible. la felicidad de una comunión. La afirmación tal vez parezca demasiado abstracta y subjetiva y hasta podría considerarse como una escapatoria para cualquier tipo de libertinaje. Al decir que el sexo tiene que llenarse de cariño y de ternura. La ética tiene que ir más allá de la pura genitalidad. aunque las exigencias no dimanen de los mismos presupuestos que se habían admitido con anterioridad. hacer el amor ha venido a significar desgraciadamente cualquier tipo de relación sexual. nuestro punto de partida coloca a la persona en el centro. entonces. cuando se viva en el matrimonio como donación y entrega corporal. En todos los idiomas modernos. Al tener miedo de que se convierta en todo. Y es que una de las asignaturas más difíciles de aprender y de vivir sigue siendo el difícil arte de amar. para sí esta dimensión placentera.. donde no deben estar ausentes el juego. Esta plenitud de la sensibilidad es una invitación a sumergirse en ella y a valorizarla de tal manera que el placer aparezca como un absoluto de la vida. Al insistir en la función procreadora. Ahora bien. el placer ha de considerarse como lícito y apetecible. La experiencia amorosa: un nuevo punto de partida Para no caer en estas limitaciones apuntadas. se debe catalogar como pecaminoso. Los manuales sólo se ocupaban de este aspecto. La moral consideraba pecaminoso cualquier comportamiento que pudiera despertar esa reacción venérea sin ningún motivo justificante. Esta condena absoluta manifiesta que somos culpables de estimarlo en demasía. la alegría y la satisfacción más plena entre dos personas que mutuamente se entregan y comparten sus vidas. como si fuera el único camino por el que dos personas pueden encontrarse o el simple hecho de tenerla manifestara la autenticidad del cariño. para hacer de su sexualidad una relación amorosa que. La imagen del amor que se dibuja en nuestra sociedad es muchas veces una auténtica caricatura. La imperfección de este planteamiento no está en lo que afirma. Pero tal vez cuando descubramos su contenido nos daremos cuenta de que la moral sexual mantiene una meta todavía más alta y exigente. . Pero mientras no se le absolutice como valor supremo o acompañe a una conducta deshumanizante. pero el pecado no radica en la satisfacción. El cuerpo humano -y hasta el de los mismos animales. El cuerpo se hace lugar de cita. Cuando se experimenta su calor y cercanía. El encuentro sexual debería recuperar. que degrada al ser humano a un nivel inferior. constituyen una conducta deshumanizante. según fuera el sentido que sobre ellas actuara y teniendo en cuenta otras circunstancias personales. finalmente. palabra y mensaje. como si la excitación venérea constituyese la única fuente posible de pecado. para evitar este peligro no podemos condenarlo negándole su propio valor. vale la pena reflexionar sobre la naturaleza y complejidad del amor humano para deducir después algunas consecuencias. 4. sino en el gesto idolátrico con el que se le adora y diviniza. sino en lo que olvida y deja por completo en la penumbra. a través de su ofrenda. pues en toda relación sexuada pueden darse actitudes que. ninguna clase de placer. quede orientada también hacia la procreación. La experiencia placentera aparecía casi como un comportamiento indigno. Por eso. símbolo de un encuentro total que expresa. e incluso cuando hacían referencia a otras acciones se analizaba exclusivamente el peligro más o menos remoto que tenían de provocar una reacción genital y la causa más o menos justificante que pudiera existir para la aceptación de ese riesgo. Así el problema no está en saber si hay que aprobarlo o condenarlo. como veremos en el capítulo siguiente. Esto significa que el eje de toda la ética tiene que ser el amor. por el simple hecho de serlo. sin repercutir para nada en esa zona.

Jamás sentirá miedo frente a ninguna aventura. Con su arco y sus flechas se dispone a triunfar en las más difíciles tareas. imagen de la debilidad. del que se aprovechan sus competidores. hereda las cualidades contradictorias de sus padres. Lo único que sucede es que. Por amor se toman las grandes decisiones y se realizan también las mayores insensateces. Su padre es el dios guerrero por excelencia. El único punto débil. Aunque los autores antiguos no ofrezcan siempre la misma genealogía. y de esta manera consigue lo que pretende hasta de sus mismos enemigos. Con su sonrisa calma los vientos y las tempestades. De ahí que. entonces. sabiendo que nadie podrá escaparse a su influjo halagador. Una naturaleza. ya está preparado para embarcarse en cualquier hazaña. impulsa. compleja y contradictoria: fuerza y debilidad. no sufrir el rechazo de los que le rodean. No posee firmeza ni estabilidad. Si cada uno escribiera sus experiencias afectivas. hijo de ambos. El Amor. supera cualquier desgracia o infortunio. pero también hunde. Se muestra pequeño. dinamismo y receptividad. Si el niño comienza a querer a los que le cuidan es únicamente por la gratificación que le producen y por la utilidad que tales personas le comportan. Lo único que posee es el arte de la conquista y de la seducción. amarga y entristece. amar a una persona? La mitología griega nos aporta una primera constatación interesante. Es el impresionante dios de la guerra. capaz de vencer todas las dificultades y destruir a sus enemigos. Los mecanismos de esta primera experiencia actúan después con posterioridad. es la impureza del amor en sus comienzos. como si. tal vez resultaría difícil que el amor. Antes de esperar un poco para pensar serenamente. Se le representa como a un niño. plenitud y vacío. La necesidad de una purificación progresiva Lo primero que deberíamos recordar. Es la energía misteriosa que asegura la perpetuidad de la vida y doblega a las voluntades más firmes. se vuelve dócil a todas sus insinuaciones. En él se armonizan una serie de aspectos antagónicos que indican su origen y manifiestan su verdadera naturaleza. Amar equivale a ser amado. incapaz de valerse por sí solo sin la colaboración de los demás pero. reside en su ímpetu ciego e irracional. La sicología moderna ha insistido mucho en que esta alimentación psíquica y afectiva es mucho más importante que la meramente biológica. El ser humano nace en un estado de orfandad impresionante. pero cuando alguien queda cautivado por su encanto. pero que se fundamentan en la misma realidad que pretenden explicar. le faltara una dosis de paciencia y reflexión. Una mirada es suficiente para sentirse prisionero e incapaz de reaccionar. Su madre. experimentar el calor y la presencia de un cariño que haga de su existencia un lugar confortable. destroza. El cariño posee registros musicales que no siempre se integran en una armonía. en ocasiones. el dios del amor. el símbolo de la fuerza y del poder. se aprende mucho mejor a encubrir el egoísmo radical e . destruye los carros. Lo que no puede conseguir por la fuerza lo alcanza por el corazón. alienta. Los mitos son historias fabulosas. símbolo de una dependencia absoluta. por tanto. pero camina por la vida solitario. Revestido de armadura y cubierta su cabeza con un casco. que se hace odioso y rival del propio Zeus. liberación y dependencia. al mismo tiempo.¿Qué supone. está dotado también de una capacidad y fuerza extraordinaria. 5. pero ayuda también a quién se encuentra necesitado. puedan encontrarse actitudes y vivencias muy diferentes. incapaz de valerse por sí mismo para cubrir sus necesidades biológicas y afectivas. Hasta el lenguaje que utilizara no sería tampoco inteligible para todos los lectores. oxigena. representara siempre los mismos papeles. deshace murallas. Es la ambigüedad que todos sentimos en nuestras propias experiencias personales. pues la misma dificultad le hace crecerse y estar dispuesto a la lucha hasta derrotar a quien pretenda ser su adversario. vacío de poder e indigente. a medida que somos mayores. por tanto. Spitz llama hospitalismo a esa depresión triste y melancólica que se observa con tanta frecuencia en los internados de huérfanos. causa de ideales y motivo de frustraciones. como fruto de la unión de Ares y Afrodita. bajo un mismo nombre y a la sombra de un término tan positivo. Debe sentirse acogido. constancia y fugacidad. dispuesto a las mayores heroicidades y vencido por múltiples esclavitudes. sin embargo. muchos consideran a Eros. necesitado de protección y ayuda constante. entrega salvadora y egoísmo interesado. Estimula. a los que les ha faltado el calor y el clima del hogar. como las olas que se deshacen en la arena. sin fuerza ni consistencia. surge de la espuma del mar. Pide protección. como protagonista. buscando a quién poder subyugar.

La experiencia amorosa parece conducir a una fusión progresiva. la persona corre peligro de quedar instrumentalizada en función de las necesidades. sólo posibilita vivirlos ahora de una manera distinta. Cualquier búsqueda afectiva que pretenda una simbiosis absoluta es producto de un deseo infantil. El texto bíblico de que "se hacen una sola carne" (Gn 2. con su diferencia y autonomía. Y algo parecido acontece con el amor. se busca el encuentro para colmar la propia soledad. como si se pudieran romper las fronteras de la alteridad. Los psicólogos hablan del mito del paraíso perdido.ingenuo de los pequeños. Una visión demasiado pesimista y que no compartimos. como signo de que el otro ya no es término de una necesidad. No es posible gozar de su consuelo hasta que no se haya aceptado el desierto y la soledad. pero con una base de verdad y realismo. llena o gratifica. lo único que le queda de cariño es el nombre con que la designamos. Los místicos han descrito mejor que nadie la etapa de silencio y purificación que se pasa. 24) indica ciertamente una comunión singular. latiendo siente por dentro la nostalgia de algo mejor que lo que ahora se tiene. un alimento que colma y satisface. Con una ingenuidad infantil se sueña que la experiencia afectiva será una especie de nido caliente que abrigue y proteja . ni siquiera a besos. que el cariño tiene siempre su origen en una necesidad y carencia. enraizado en lo más profundo del psiquismo humano. 6. El amor nunca come. de una omnipotencia ingenua que no se reconcilia con la finitud y pequeñez de nuestra existencia. Hay que reconocer. 25). El que quiere porque no puede vivir sin esa experiencia. sino porque lo único importante es él. cuando no se ha recibido la alimentación afectiva necesaria para satisfacer las carencias primeras. aunque parezca extraño y contradictorio. o se dio con una sobreabundancia que no dejó casi espacio para las saludables frustraciones. un alivio que serena y gratifica. sirve. pero sin negar la duplicidad de esta relación. Durante la infancia. de una penuria afectiva que se quiere superar. Por eso. Es una traducción psicológica del radicalismo evangélico por el que sólo se gana cuando se está dispuesto a perder: "El que ama su vida. pues nadie se enamora si está satisfecho consigo mismo y seguro de su propio valer. en ese itinerario hacia Dios como en el camino del amor humano. la relación amorosa se dificulta por las experiencias tenidas con anterioridad. para que no se le busque por los dones que otorga. aunque ese egoísmo natural e innato en el corazón de las personas se encubra y disimule de múltiples maneras. Para estos casos empleamos una palabra mentirosa que oculta otra realidad. pues lo primero que exige es respetar la diferencia que no se elimina por el encuentro. Todos sueñan con recuperar de nuevo un estadio en donde desaparezcan los problemas y conflictos de la existencia. serena y tonifica. hará del amado un objeto que gratifica. un test espléndido para medir la profundidad y limpieza del cariño es analizar la actitud de despojo frente a la persona o realidad que se ama. ya que tampoco desaparecen para siempre. se quiere porque hay urgencia de ayuda y protección. un cobijo para la soledad o un remedio contra las dificultades. la pierde" (Jn 12. sino alguien al que vale la pena querer por sí mismo. Renuncia a la plenitud infantil Este paso de la necesidad al deseo no es posible sin una dosis de conflicto y frustración. A una actitud como ésta. no es un valor utilitario. de buscarla por todo lo que ella ofrece. Entonces es cuando el cariño también calma. pues siempre quedarán espacios donde las raíces egoístas asoman de nuevo. hasta el punto de que algunos afirman que el enamoramiento es siempre consecuencia de una insatisfacción interior. La purificación no elimina el gozo y la alegría posterior. el hambre insatisfecha buscará saciar con los otros la anemia psicológica o se le hará insoportable cualquier limitación posterior. como una vuelta a los tiempos primitivos del seno materno. de quererla en tanto en cuanto sirva de provecho. Ya sé que precisamente por esta menesterosidad e indigencia nunca se llegará a una oblatividad absoluta. antes del encuentro más profundo. pues. de encontrar en el otro algo que interesa. En este contexto. que hacen tomar conciencia de que el otro. Nunca es posible querer de verdad mientras no se esté dispuesto a prescindir interiormente de ese amor. En ambos casos. Se empieza a amar para llenar un vacío. Es el equívoco tan corriente de que el hecho de amar se confunda con la experiencia de sentirse querido. Nadie se resigna a pactar con el realismo doloroso y molesto de la vida. pero sin quedar seducido por la dignidad y el atractivo de su persona. como a veces se afirma. sino sujeto de un deseo. aunque tenga gamas muy diferentes.

Es verdad que cuando se le quiere en serio. necesarias para su autenticidad y con las que no hay más remedio que reconciliarse. que responda siempre a nuestras necesidades. y hasta como un estímulo para continuar la difícil aventura pero. que cicatrice las heridas frecuentes. hasta por su propia naturaleza.contra el frío. como algo que nunca falta ni desaparece. porque se apoya en aquello que permanece como intransferible. Cuando se ha penetrado hasta el fondo. es que no valoramos lo único que tiene mayor importancia. Me atrevería a decir que. de colmar la añoranza de una felicidad sin límites. Pero también es verdad que el cariño seguirá existiendo. pero no tanto por el valor intrínseco que contenga. tal vez nos haga descubrir. sino lo intransferible y exclusivo de su persona. enriquecido con toda clase de valores. Es un proceso que separa cada vez más del propio egoísmo. El amor va más allá de las cualidades que el ser amado contiene. El amor tiene también sus inevitables fronteras que son. que llene los vacíos más profundos. cualidades y valores de aquel a quien se amó. como la de cualquier espectador. porque penetra hasta el esplendor incomparable de la persona y como aquello le ha servido de camino introductorio. Sus cualidades han podido servir para invitar a un conocimiento profundo. detrás de todo. Si para querer a los demás bastara desprenderse de ciertas cosas. La mirada del amante no es frívola. porque lo que se ama es su originalidad única e irrepetible. y no por lo que ella tiene. como algún autor ha señalado. allá dentro. Es que cualquier cosa parece pequeña al corazón del amante para la gloria y felicidad del amado. es porque. La aceptación de ese margen insatisfactorio será señal de que se la quiere y de que no se la utiliza. poder. tendrá que haber un Alguien que responda a esa nostalgia de felicidad y plenitud. 7. sino por tratarse de una realidad que pertenece a la persona amada y a través de la cual se nos comunica. para poner en el tú ajeno el centro de gravedad de nuestra existencia. también lo estima y lo valora. Y es que cuando se quiere de veras a alguien. la misma superficie es querida y aceptada como es. al contrario. para ir descubriendo el misterio de su interior. La gratuidad de la experiencia afectiva Hablar de amor no es posible. La donación de aquello que tengo sería demasiado insignificante si no simbolizara la entrega de algo mucho más profundo. Por ello no es posible trasladar el amor a ningún otro. aunque no tuviera o se quedara sin nada. por tanto. etc. con sus aspectos positivos y limitaciones. inteligencia. exclusivo y singular de cada persona para amarla por lo que ella es. pues el respeto a la alteridad y diferencia de la otra persona impide que busque servirme de ella como respuesta satisfactoria a cualquier tipo de menesterosidad. Totalidad de la entrega De igual modo. No es el provecho que pudiera obtenerse de su inmensa riqueza humana. que sea capaz. Lo que menos le importa es la fachada y si ante ésta también se siente extasiado. Es el dulce recuerdo que flota sobre los lugares y objetos que han sido tocados por la presencia de una persona querida. Cuando san Pablo dice que cualquier . 8. mientras no caminemos en busca del carácter único. y la alegría de verlo con este ropaje de cualidades es benéfica y altruista. una vez que haya nacido. El amor verdadero no es ciego. como a veces se dice. Esa experiencia. sobre todo a los creyentes que. Quedará siempre un resto sin llenar plenamente que mantiene al deseo insatisfecho. simpatía. el cariño se transformaría en una máscara farisaica. pero reservándose el corazón. Aquí se encuentra el punto decisivo para el análisis de su autenticidad.interesa por sí mismo o por su utilidad. Mantener a la persona en el centro de esa vivencia y saber que cuando todo lo demás que posee -belleza. su respuesta exige una entrega total. aun cuando reproduzca las mismas expresiones. en una palabra. deja siempre una pequeña carencia. sabe captar la belleza de lo externo.. Se llega poco a poco a que el interés no lo despierte ya lo que el otro posee o comunica. riqueza. habita alguien que la llena con su propio encanto y majestuosidad. manifiesta o comunica. se desea para él lo mejor. en un gesto de disimulo. incluso con más fuerza aún. como una promesa que nunca acaba de llegar. su visión es tan aguda y penetrante que ninguna otra alcanza a descubrir lo valioso que se encuentra detrás de la superficie. el amor no necesita de otros fundamentos. incluso. se hace absolutamente insustituible. cualidades.

sin embargo. es por no haber comprendido todavía que el único regalo significativo tiene que nacer del corazón. la dinámica del amor es totalizante. Él vislumbra mejor que nada lo que hay oculto en su interior y los valores inéditos que posee. semejante experiencia descubre ineludiblemente el valor de la persona. sino que subraya un presupuesto humano anterior: la exigencia de una interioridad para valorar los gestos y expresiones externas. Todo lo que se tiene es posible repartirlo entre varios por tratarse de valores divisibles. Si porque se ha dado algo pudiéramos quedar tranquilos. Es cierto que amar de verdad se reduce siempre a un grupo reducido. la atención o cualquier otra cosa se pueden distribuir de tal manera que sea posible reservar una parte para las propias necesidades o para las de otros individuos. el que tiene mucho. Cada uno conserva sus características peculiares. sino el que está capacitado para donarse. el tiempo. a veces. Pero cuando se ofrenda a través de un gesto amoroso el yo único e irrepetible. es un puro formulismo mentiroso y un engaño tan sutil. como si fuera un gesto indigno y egoísta que se opone a esta actitud anteriormente descrita. No hay que olvidar.acción. cuando se reparte. que aceptar el don ofrecido por los otros es una de las formas más bellas y profundas de vivir la oblatividad. El dinero. Las resonancias afectivas nunca serán idénticas. que se abre y se despliega en las múltiples pequeñeces de los gestos diarios. La apertura amorosa hacia los demás La auténtica experiencia amorosa tiene siempre una dimensión universal. La primera sin duda es la totalidad de la entrega. La reserva es un límite fronterizo que el amor jamás construye. Amar es la comunión de dos personas que mutuamente se han ofrecido como regalo su yo más íntimo y profundo. 1-3). todas las demás adquieren un relieve extraordinario. sin la entrega interior. Es más./ la monedita del alma/ se pierde si no se da". Rico no es. no habría corazón que resistiera con vida. supusiera una pérdida imposible de recuperar. de pueblos y familias los capacite para una generosidad y altruismo mayor. De ahí que la pobreza. por el contrario. de ciertos altruismos aparentes que no permiten ser sujetos pasivos de un favor por parte de los demás. Pero si se abre a ese regalo que le ofrecen y lo acepta. por tanto. La lucha contra este vacío en el culto litúrgico y en la praxis moral ha sido constante en la revelación. reconoce con ese hecho su indigencia y pobreza. no es tanto porque lo necesite. No se podría amar y entregarse a más de uno si el cariño fuese una simple cosa que. a través de un individuo concreto. Por otra parte. no hay más remedio que entregarlo en su totalidad. con destino a todas las personas. Mientras que el que recibe. pues la vida religiosa y ética. sino porque goza con la felicidad del prójimo que siente la alegría de prestar una ayuda o de satisfacer cualquier otra necesidad. que no está dispuesto a ofrecer nunca. Si nuestra afectividad se sintiera comprometida con el dolor y las tragedias de todo el mundo. Habría que sospechar. Igualmente en el amor. cuando alguna vez se ha experimentado la gracia de la amistad. Quiero decir que. Quien guarda una zona acotada. 9. no obstante. como tantas veces sucede. pues como no tienen nada que ofrecer. que deja incluso la satisfacción de una conciencia tranquila. sólo cabe la propia entrega. no sirve para nada sin amor o es como una campana ruidosa o unos platillos estridentes (1 Cor 13. pues todo se habría entregado. como dice bellamente. El hecho de darlo nunca resta ni empobrece pues. El cariño ha de medirse con otras matemáticas diferentes. de los amigos o el de los esposos. De aquí se siguen algunas consecuencias importantes. El que da se encuentra siempre situado en un nivel superior. Dicho con otras palabras. no afirma sólo una verdad religiosa. pues posee algo de lo que los demás no gozan. No es lo mismo el cariño de los padres. Llegaría entonces un momento en que no habría nada que ofrecer. Antonio Machado: "Moneda que está en la mano/ quizá se pueda guardar. Jugamos con cantidades que exigen una división para su reparto. lo que se puede regalar sin necesidad de donarse. aunque todos coinciden . pues se hace imposible sentir hacia ellos la misma fuerza sentimental. la entrega de algo puede encubrir la negación del don personal. El amor se convierte entonces en una fuente inagotable de riqueza abierta a todos los seres humanos. es porque nunca llegó a querer de verdad. Esto no significa que todos sean queridos con la misma intensidad. por extraordinaria que fuese -mover los montes. el amor tiene matices muy diferentes. repartir la hacienda a los pobres o disfrutar de algún carisma-. Poner límites es un síntoma de que sólo se entrega aquello que se tiene. A partir de ese momento. según la persona hacia la que vaya dirigido.

Alguien que vale por sí mismo y que supera la categoría de lo útil y de lo práctico. Es el gozo de saber que para el otro no existe nadie tan valioso como el propio yo. sino porque se ha comprendido que en esa inmensa alegría ha puesto el amante su misma felicidad. Esto provoca en el otro un cierto narcisismo. como una persona tan grandiosa que no admite ninguna rivalidad. Se ha vivenciado de pronto que la felicidad no tiene otra meta que el servicio. es cierto que no encontramos mucho parecido con el esquema anterior. la entrega y la donación total al ser amado. es más bien la tristeza de haber constatado la propia incapacidad de hacerlo feliz. Ser amado así significa conocerse. En cualquier caso. Entre la utopía y el realismo La más grave dificultad contra lo afirmado hasta ahora sería considerarlo como demasiado utópico e ingenuo. Y es que cuando las fronteras se cierran hacia afuera. Queda siempre el rescoldo de un afecto que nunca se apaga por completo. aunque ya no se alimente con la presencia de la persona amada. porque la razón de la entrega radica precisamente en algo que no pasa ni podrá desaparecer. tal y como hoy se manifiestan en la mayor parte de nuestra sociedad. El corazón humano está podrido en lo más íntimo . la misma existencia ocupa un plano secundario. está ya preparado para relacionarse con los demás. estamos sometidos a la pérdida de otras muchas. Pero si hay un amor recíproco. para instalarse en el gozo intimista y sin ninguna apertura hacia los demás. A estas alturas. Algunos creen. 11. Por eso. Aunque no llegase a un nivel de trato mayor. a pesar de la propia pobreza y limitación. incluso. si la infidelidad produce un amargo dolor. Desde ahora en adelante existe un nuevo centro de gravedad. 10. la seguiré queriendo a pesar de sus cambios superficiales. porque le hace sentirse cargado de un valor impresionante. es muy probable que semejante experiencia no haya superado aún los primeros estadios de inmadurez egoísta. pues si las cualidades psíquicas o físicas son factibles de cambio. cuando observamos las formas de amor ordinario. el ser de la persona. Ya sabe el respeto impresionante que toda persona se merece. podría ponerse en duda la autenticidad de lo que llamamos cariño. lo mismo que adquirimos nuevas realidades. el valor de lo que significa ser persona. La brisa del recuerdo sopla constantemente sobre la brasa que calienta y acompaña. La respuesta mejor es hacerle comprender y sentir que ha conseguido su mayor ilusión: la plena felicidad del amado. el amor trasciende la frontera de la muerte. con una tonalidad de espíritu diferente. pues adquiere un carácter exclusivo y totalizante. Hacia una fidelidad definitiva Ahora se puede comprender mejor por qué el cariño verdadero encierra una nostalgia de estabilidad y permanencia. al tratar sobre la naturaleza de la fidelidad. lo que constituye su meollo más auténtico. la gratificación se acepta no para recrearse solitariamente en ella. no porque el afecto no busque una encarnación visible y cercana. es algo que permanece por encima de todas sus mutaciones. como el que quisiera escaparse del realismo de los hechos. no es tanto por el hecho de haberlo perdido. que representa la ilusión más bella en el áspero camino de la vida. el que haya aprendido a querer una vez. como veremos en un capítulo posterior. En el amor conyugal esta fuerza se densifica aun más. Es la experiencia afectiva más profunda que se pueda sentir: en el mundo no hay nadie con tanto relieve y significado como esa persona singular. la conyugalidad no brota mientras el tú no se convierta en alguien único e insustituible. La historia de cada uno lleva consigo un proceso constante de evolución en el que. En contra de lo que pudiera parecer. incluso con el extraño y desconocido. En este sentido. que repercute en la propia sensibilidad. Si esta actitud de fondo no se encuentra ante el otro. existe ya una capacidad embrionaria que posibilitaría el desarrollo posterior de una relación afectiva. Si amo a la persona. sino porque el motivo que lo alimenta se ha hecho independiente hasta de su vida e inmediatez. que se trata de un intento imposible.en una base común: se trata de una relación que ha iluminado. Así como la amistad puede repartirse entre varios. como antes decíamos. cuando el cuerpo ha desaparecido y sólo queda la presencia intocable del recuerdo.

pero se requiere superar esta primera etapa. No se trata de cosificar o aprovecharse del sujeto que se quiere. CABADA CASTRO. En la vida adulta estos mecanismos actúan con idénticos esquemas. J. "Espejismos y peripecias del amor". BERZOSA. al margen de la utilidad que reporte. FRANKL. B. dócil y obediente merece el reconocimiento.. Lo que acontece.164-188 y 205-217. a través de un continuo proceso. Si hay algo claro en la experiencia amorosa es su dimensión antiutilitaria. "La afectividad y la sexualidad en su relevancia apologética para el cristianismo". Fondo de Cultura Económica. como la experiencia también lo señala. pero de lo que no cabe duda.. pues la única benevolencia total se da en Aquel que no tiene indigencia ninguna. Pero un intento de ascensión progresiva. Una investigación sobre la naturaleza del amor. 1998. ORTEGA Y GASSET. huérfano y solitario. A veces. como si fuera importante porque responde a la propia indigencia. aunque sintamos la fatiga. Lo difícil es vivir la experiencia de la gratuidad. México. no se lanza hacia el otro para mendigar aquello que necesitamos y que nos falta. Buenos Aires. BENNÁSSAR. E. ser dócil a las exigencias que se nos presentan. Moral de la vida y de la sexualidad. se busca también la limosna que gratifica y alegra. como se constata en el proceso educativo. "Pautas éticas para la educación de la sexualidad". Pensamiento 40 (1984) 33-54.. El arte de amar. DOMÍNGUEZ. Subir hasta el extremo y remontarse hasta la cumbre más alta es una ardua tarea. En el fondo del psiquismo humano. "El deseo y sus ambigüedades". Querer o sentirse querido. la ley del talión impone su visión justiciera. "El amor como energía social humanizadora". entra dentro de nuestras pequeñas posibilidades. F. "Criterio pastorales para una ética de la sexualidad".. Su objetivo es hacer que el lenguaje del sexo sea de verdad una palabra de amor. M. es que nuestras experiencias antropológicas primarias encierran inevitablemente un aspecto egoísta y utilitario. pero como algo que se nos da como añadidura.. no nos quedemos satisfechos a mitad del camino. sino el fruto de una conquista y el premio de un merecimiento. como ya lo hemos subrayado. Tal vez con esto se pretenda hallar una justificación a la propia debilidad. cuando se siente con más fuerza el vacío y la soledad. E. E. 1977. CÍAS 48 (1999) 531-558. Revista Teológica Límense 30 (1996) 231-241. ya que sólo pretende llenar su vacío e impotencia. Madrid. Carthaginensia 14 (1998) 289-320.de su naturaleza y ha destrozado por completo la dinámica del amor. para que.. Cómo se puede concretizar algo más este criterio básico es lo que veremos en el capítulo siguiente.. que no niega tampoco la limitación y finitud de nuestro psiquismo.. FABBRI. 184-234. Estudios sobre el amor.. V. Misión Joven 198-199 (1993) 57-64. Quien rechaza este esfuerzo es digno de castigo y rechazo. La ética impulsa semejante tentativa para no permanecer dormidos en la propia comodidad. Hay que encontrar una compensación para que el cariño surja. Sólo el bueno. Desde pequeños nos han enseñado que el amor hay que ganárselo a pulso. El amor no es un regalo. Cuando el amor alcanza un cierto nivel. Editorial CCS. Madrid. M. "¿Educar en el amor desde la cultura de la postmodemidad?: retos y posibilidades".. que todo ser humano anhela para no sentirse como extraño. 1967. FROMM. A. actuar de acuerdo con las normas sociales que se nos imponen. la estima y el afecto. OVIEDO. Paidós. Para experimentar el cariño y la estima de los que nos rodean hay que pagar un precio costoso: responder a las expectativas de los demás. es que la aspiración hacia esa meta constituye una utopía a la que no se debe renunciar. de avance continuo. Sal Terrae 84 (1996) 607-620. Pastoral Misionera 190-191 (1993) 83-98. BIBLIOGRAFÍA ALBURQUERQUE. o el ofrecimiento de algo para que el otro nos quiera. LEÓN GUIMET. L. Psicoanálisis y existencialismo. R.. . C. 1978. Espasa-Calpe.

donde entran las diversas formas de diálogo. demuestra. a una simple experiencia utilitaria. al mismo tiempo. Sirven nada más que para expresar un sentimiento que se manifiesta en su simbolismo. porque están llenas de un contenido profundo. 2. la pureza y la verdad del cariño. descubrir la superficialidad de los sentimientos. el social para que no se olvide la dimensión pública y comunitaria que se hace presente en este campo concreto. para que la llamada que se despierta hacia el otro se viva como un gesto de comunión respetuosa. con el escándalo del que piensa que hubiera sido más fructífero entregar ese dinero a los pobres. Son valores básicos en cualquier actividad de este tipo. Como ya hemos visto. como tantas veces acaece. la sexualidad es también una acción llena de simbolismo que manifiesta una actitud amorosa de encuentro y comunión. encierra al mismo tiempo un carácter utilitario por la compensación y el placer que reporta. Me atrevería a decir que las acciones más ricas y humanas son las que no buscan ninguna utilidad. sin posibilidad de . Aunque ya se han analizado las características de este amor. Es un gesto con el que se muestra que el recuerdo aún perdura. Sin intentar todavía una valoración ética de los comportamientos concretos. integrar sus tendencias anárquicas. El personal que busca la maduración y el equilibrio de la propia libido para canalizar esta fuerza en función del proyecto presentado. que lo distinguen de tantas falsificaciones e hipocresías. Pero la integración del sexo en el psiquismo de cada uno no es posible sin un esfuerzo ascético y educativo. Se trata de condenar. desenmascarar los engaños sutiles. Y finalmente. es el requisito primero para una conducta sexual. Si hemos insistido en la importancia y urgencia del amor como criterio básico.CAPITULO 5 Exigencias básicas de la moral sexual 1. El cariño y la ternura se hallan entretejidos con otras pulsiones más orgánicas e instintivas. sin embargo. sino impedir que la seducción del placer destruya su valor simbólico y la sexualidad se reduzca. sin que desaparezca con el paso del tiempo. Dejar una flor sobre la tumba de un ser querido no reporta ningún interés. donde se mezclan dinamismos contrapuestos. La ética no pretende eliminar su carácter gustoso y gratificante. es con el deseo de superar semejante riesgo y aprender este lenguaje complejo. en todas sus expresiones. evitar un estancamiento en el desarrollo y maduración de la persona. Maduración personal de la libido La humanización de la libido. en el que sólo se busca la propia satisfacción y utilidad. que servirán como puntos de referencia en nuestras valoraciones éticas de los capítulos posteriores. la amistad de los que comparten la misma mesa. que dificulta el diálogo transparente. tal criterio resulta aún demasiado abstracto en su generalidad. La comida es una fuente de bienestar biológico y vale para mantener las fuerzas y salud del organismo. para que no se convierta en algo incontrolable. evidente. no dejarse arrastrar por el instinto. en una palabra. como sucede también con otros comportamientos humanos. moldearla con una configuración determinada. Concretizaciones del amor La vida está tejida de hechos que aparentemente no tienen mayor utilidad. La ambigüedad de estas acciones resulta. Además de que alimenta. quisiera determinar un poco más cómo deben encarnarse las exigencias de ese amor en los diferentes niveles de la personalidad con los que el sexo se encuentra vinculado. Pero. llena de significado. Como la mujer que derrama un frasco de perfume sobre los pies de Jesús. que se han de integrar armoniosamente en una palabra común. que lleve a reconciliarse con esa realidad. Sobre ellas cae la amenaza de que pierdan su dimensión simbólica para reducirlas a su aspecto puramente placentero. en cada uno de los niveles en que se aplique. Sirve para expresar el amor interior y gratifica hondamente al individuo que la vive. impedir la comercialización y el juego de las personas. El relacional. respetuoso y sensible. Voy a fijarme en tres niveles que me parecen más fundamentales. pero también se organiza para expresar con ella el afecto que une a un grupo de personas. Cualquier normativa busca defender. poner en guardia contra los peligros del placer. la mentira de actitudes que se adjetivan muchas veces como amorosas.

no habría que hablar tanto de la educación sexual cuanto de la educación afectiva. Es decir. como afirmaba Freud del niño. aunque tal satisfacción pueda obtenerse en proporciones diferentes. que no hay más remedio que satisfacer. que intentara unificar. que pretende ignorar nuestro frágil equilibrio. más adelante. nace en un estado de indefensión mucho mayor que el de los irracionales. Se trata de un proceso evolutivo. pero puede configurarse de otras formas diferentes. incluido al ser humano. nuestra grandeza radica precisamente en esta aparente debilidad. por citar algunos bien conocidos. que se consideran muchas veces como términos sinónimos. entonces. lento y complejo. El primero es una exigencia enraizada en la misma biología. revisten tales características y son imprescindibles para la existencia humana. durante esta primera época de la infancia. con un determinismo muy concreto y especificado. El perverso polimorfo. como una fuerza incontrolable. por tanto. no está determinada por completo. Es como la corriente final de un río donde se junta y entremezclan diversos afluentes. apoyándose en este presupuesto. como si el sexo fuera una corriente impetuosa perfectamente canalizada. convendría distinguir con nitidez entre el instinto y la pulsión. Son leyes que fijan y determinan la conducta sin necesidad de ningún aprendizaje previo. las múltiples pulsiones parciales de las épocas anteriores. al no estar protegidos. y posee la capacidad de configurar sus propios mecanismos impulsivos. en el que intervienen una serie de factores que no dependen siempre de nuestra voluntad y sobre los cuales el inconsciente mantiene siempre un dominio relativo. es dúctil y maleable como un pedazo de cera. el ser humano no es un animal que necesita de una domesticación para crearle reflejos condicionados. la sed o el descanso. pero nadie puede renunciar a un mínimo de alimentación para vivir por muy grande que sea su ascetismo y sobriedad. obtener nuevos tipos de satisfacciones. aunque no desaparece por completo. pues. buscar otros estímulos. pero permite otro tipo de dominio responsable para orientarla hacia otros posibles objetos. no constituye ninguna necesidad que se ha de satisfacer irremisiblemente. Por otra parte. ni resulta necesario su ejercicio genital como si se tratara de una verdadera exigencia. no protege ni modera con la eficacia del instinto. renunciar a cualquier tentativa y dejarse conducir por las necesidades biológicas. Determinismo animal y responsabilidad humana El comportamiento de los animales está regido por este mundo instintivo que dirige también su conducta sexual. pues queda siempre en el interior algún resto que no se ha humanizado por completo o que no se resigna a vivir para siempre renunciando a sus tendencias más primitivas. como una fuerza caótica que se impone a la propia voluntad. Tendrá una orientación más común hacia la alteridad con el otro sexo. a pesar de una cierta orientación. sin necesidad de sentirse arrastrado por ellos. por el contrario. La pulsión. El ser humano. orientados a la consecución de un objetivo ineludible para la propia supervivencia. se rompe y flexibiliza. Muchos de estos instintos primitivos. En cierto sentido. El hambre. No quiero con ello caer en un mito ingenuo. Creer que todo está integrado o que algún día se alcanzará esta completa integración nace de una imagen demasiado narcisista. hasta el punto de que son posibles ciertas desviaciones que no se encuentran en el reino animal. Para evitar equívocos. Pero no vale tampoco. Pero si bajo este aspecto somos débiles y estamos desguarnecidos. 3. La libido no es una fuerza estática que aparece de pronto en el despertar de la adolescencia. El rígido determinismo de aquellos. ya que las funciones y mecanismo biológicos están mucho más influenciados por factores psíquicos. La libido humana. por la fuerza eficaz de los instintos. que encauce nuestras acciones con una teleología precisa. Se podrá comer en mayor o menor cantidad. de una serie de comportamientos innatos. ya que la sexualidad no es nada más que un aspecto . Ya diré al final del capítulo lo difícil que es su absoluta y definitiva integración. Incluso su base orgánica es bastante menor. Sus mecanismos están regidos por una base neurológica y muscular que desencadenan la respuesta inevitable. sino que requiere fundamentalmente una educación responsable para darle la configuración deseada a sus propias pulsiones. aparecen modificados en el ser humano y se transforman en una pulsión. como ellos. como un dinamismo frágil. no tenemos una garantía de fabricación. Su génesis comienza desde las primeras experiencias infantiles. esta tarea se realiza a lo largo de un proceso histórico. como el sexual.dominio. sociales o culturales. nacidos con frecuencia de prejuicios interesados. La naturaleza ha dotado a todos los animales. De alguna manera.

pues abarca también todo el mundo de símbolos que fomenta el interés humano. el eros (amor) aparece en labios de Sócrates con unos rasgos significativos. precisamente por su menesterosidad. Al ser el principal mediador de todo encuentro. emprendedor. que forman parte de esa misma llamada. como un contraste de luz y de sombras. en el cuerpo humano. pero que. por tanto. se siente pobre e indigente. sino que permanezcan integrados en la misma experiencia amorosa. sino que lo descubre como portador de un mensaje humano. Una meta que no se consigue sin esfuerzo. como sucede con mucha frecuencia. sin confundirlo para nada. pero revela y manifiesta. En este sentido. como el dios pequeño que conduce . pero tampoco resulta fácil trazar sus fronteras. ya no existiría lo imaginario y el deseo desaparecería satisfecho hasta otra ocasión. pero que ahonda también el ansia de un Bien superior. moviliza. la conquista y seducción del amado. El erotismo se apoya. Eliminar tales contenidos se hace una tarea imposible. que no sean ellos los que predominen. encanto. sin embargo. pero nunca se acerca a él o lo ofrece como simple realidad biológica o instintiva. Se designa como erótico. imágenes y palabras moviliza a la sicología para abrirse a este tipo de amor. la existencia de algo que colme la nostalgia de plenitud. No es el sexo lo que se educa. el único sendero posible para entrar en relación con los demás. La fuerza que impulsa a la búsqueda del compañero encierra elementos biológicos e instintivos. tiene que jugar un papel importante en la experiencia amorosa. pero sin quedar reducido a él. el erotismo sería algo que llena ciertamente la propia indigencia. como hemos visto. el aburrimiento. como puro instrumento de placer. hacia un estadio de oblatividad. que existen elementos suficientes para una mayor clarificación. la sexualidad y hasta la misma genitalidad. a la búsqueda constante de una plenitud que le falta. 4. atrae. Lo importante es. pero que deja a medio camino y abre el horizonte. aunque no intervenga el aspecto genital. donde entran también el placer. por el que el hombre y la mujer se sienten llamados a una comunión recíproca y complementaria. creando una atmósfera de misterio. respeto. a todo ese mundo de signos y mediaciones que con los gestos. el diálogo que se despierta debería impregnarse de la corriente afectiva. a no ser que se repriman o encubran bajo falsas apariencias. La degradación del erotismo El auténtico erotismo busca impedir la vulgaridad. pero que encamina hacia la plenitud del amor. Incluye ciertamente el atractivo de índole sexual. búsqueda y admiración. se siente atraído por las múltiples llamadas que lo seducen. La corriente erótica. fuerte. por tanto. de apertura y misterio. moviliza la fantasía. justamente por su carácter de mediador. Si se consumara desde el principio la felicidad ofrecida. un juego constante entre lo oculto y lo revelado. de un complemento que anhela para su completa satisfacción. como ya explicamos en un capítulo anterior. pero sin caer en un espiritualismo ingenuo y peligroso. poderoso. Es un geniecillo divino. de promesa cercana que despierta la ilusión y valoriza con una cierta lejanía. poco a poco. convencimiento y control del individuo. fecundo. En el fondo de su nostalgia hay un anhelo de la Belleza suprema y trascendente. experimenta la necesidad. estimula hacia la comunión. También aquí. Para comprender cómo es posible tal armonía. Es. la mera instintividad. convendría insistir en el valor humano del erotismo. sino la personalidad entera que se abre. y lo presenta como palabra significativa que invita a una comunión personal. Creo. a un Valor más trascendente y definitivo. con el silencio de una espera. al mismo tiempo. Valor interpersonal del erotismo En todo encuentro sexuado hay una dosis de seducción complementaria y gustosa. sugiere. se convierte en el gran signo erótico del deseo amoroso. Pero no se trata de una técnica refinada para disfrutar del placer o de un estudio científico sobre los mecanismos biológicos que lo favorecen o disminuyen. la rutina. el dinamismo que nos hace trascender lo material y visible para elevarnos hasta el Bien supremo. Una promesa que ofrece satisfacción y quietud.del equilibrio y maduración de cada individuo. indomable. con la simple pornografía. Si el cuerpo es la gran metáfora del ser humano. 5. Como signo. No son términos sinónimos. despierta la emoción que gratifica y satisface. una vez más. Por su propia naturaleza exige una oscilación permanente entre lo real y lo imaginario. pues. Ya en El banquete de Platón. la palabra más original y primitiva de cualquier comunicación.

no impulsan más allá de la corporalidad. que actúa como un freno frente a impresiones o posturas que pudieran herir la sensibilidad. en el placer egoísta. La misma etimología descubre ya su trágico significado. entonces. La pornografía que mancha. Es una fuerza espontánea que hace salir de sí mismo. Esto significa que el ojo o el corazón del espectador son un factor preponderante para ver un mismo símbolo con una óptica bastante diferente. 21). Los signos eróticos pierden su sentido trascendente. No alcanza la densidad y hondura del auténtico amor cristiano. ya que la libertad e intención de la persona. es la que puede rebajarlo a un nivel instintivo o darle una dimensión humana. De la misma forma que el ojo limpio sabe purificar mucho sus elementos pornográficos para descubrir. El diálogo que comienza puede resbalar hacia un simple monólogo. sino un simple pedazo de carne que alimenta y sacia la soledad y el vacío interno. Lo pornográfico es. cuya expresión. cuando ambos aspectos se entremezclan con frecuencia en una misma realidad. por tanto. como si no hubiera otro horizonte que la llamada del instinto y la biología se convirtiera en la meta última de todo el proceso. subraya por encima de todo la supremacía de la persona. Haciendo alarde de realismo. la apertura iniciada inclinarse hacia un encuentro interesado. y como signo de su propia indigencia y soledad que mendiga también una limosna para su vacío interior. la antítesis del erotismo. donde adquiere su verdadero significado. ni siquiera es comparable con los rasgos de una verdadera amistad. aislada del simbolismo que representan en armonía con otras. Desde el momento en que el erotismo no continúa su itinerario hasta la comunión personal y se estanca en lo biológico e instintivo. Es más. sus valores eróticos y trascendentes. hace del cuerpo un sendero que no acaba en el gozo de su posesión. Sobre la obra de arte más exquisita y armónica puede proyectarse una mirada turbia y rastrera que elimine por completo su mensaje artístico y humanista. pues intenta mantener el clima íntimo y necesario para que el sexo no pierda su misterio y su candor. resultaría un tanto obscena e indigna. Es el encuentro con el otro lo que anhela. sino la que sale del corazón del hombre. pero demasiado frágil todavía para romper siempre el círculo egoísta que nos rodea. para conseguir con la técnica más eficaz la mayor satisfacción posible. que se explicaría por diversas causas. una determinada representación que pudiera ser pornográfica sacada de su contexto se purifica de este carácter integrándola dentro de un conjunto. La posibilidad de deslizamiento hacia lo pornográfico se halla siempre presente en cualquier signo erótico. La dimensión pornográfica va a depender de la lectura e interpretación que cada uno le quiera dar a los signos eróticos. comenzando por las primeras manifestaciones de la cercanía y atracción sexual. donde el otro ya no es sujeto de relación. Santo Tomás lo considera como una pasión que provoca cierta vergüenza y malestar cuando se penetra en este terreno. no es tanto la que viene de fuera. La pornografía podría definirse. Y es aquí precisamente donde reside todo su peligro y ambigüedad. el cuerpo queda rebajado para convertirse en un estímulo pornográfico. Baste pensar en los frescos de ciertas catedrales. sino objeto que satisface y del que uno se apodera y lo utiliza para su exclusivo provecho e interés. Mc 7. sobre todo. la apertura hacia la comunión personal. darlo para que otro lo utilice a cambio de unas monedas. se elimina toda la dimensión humana del eros y la preocupación se centra en lo físico. una reacción espontánea.hacia regiones superiores. Es un mecanismo psicológico e instintivo de defensa. 6. Aunque se manifieste a veces como un sentimiento casi patológico. por encima de todo. recordando la frase de Jesús (cf. La educación del pudor aparece como paso previo para esta humanización. ya que constituye su más completa y absoluta destrucción. su función en la persona tiene una exquisita finalidad. Pornein es el término griego que se aplica a la prostitución y prostituirse es ofrecer el cuerpo como una mercancía. . como la degradación del erotismo o como una erotografía de baja calidad. Significado del pudor sexual A la luz de estas consideraciones deberíamos enfocar todos los problemas éticos. con pseudo-justificaciones sacadas de la naturaleza y de datos aparentemente científicos. que brotan de otros presupuestos distintos y reflejan un rostro con una fisonomía diferente. va más allá de la pura biología. El cuerpo no es lugar de cita ni sendero de comunión. como un don que regala para ofrecer un poco de alegría e ilusión.

pues su carácter fugaz y momentáneo deja siempre el vacío de una nostalgia mayor. ya no hay motivo para temer una conducta indiscreta que pisotee los valores personales. Es el fenómeno que aparece en muchos juegos eróticos. por ello. Es una exigencia con raíces biológicas. por citar un ejemplo. Se desea porque falta algo. La acentuación excesiva de las cualidades o de la belleza y anatomía del cuerpo demuestra que no hay apenas espacio para una valoración más humana y comprometida. si lo único que intenta es ofrecer el cuerpo como una mercancía. sin manipular al otro para hacerlo simple instrumento de la satisfacción. pero hay que respetarlo en su diferencia a pesar de la fuerza que quisiera acapararlo. donde el cuerpo no alcanza este nivel de significación. El deseo está orientado hacia el bien del otro. que no podrá sentirse utilizado. el pudor sexual mantiene una atmósfera de reverencia y delicadeza hacia el cuerpo. que no está hecho para convertirlo en un objeto de placer. pero que descubre la significación suprautilitaria del cuerpo humano. La imagen publicitaria de la mujer. para negarle precisamente su papel de compañero. Todo eso existe.El pudor sexual oculta aquello que. y la llamada recíproca se extingue. como gesto de amor encarnado. conversaciones y caricias es la del respeto y aceptación del otro como persona. La moralidad no reside sólo en el peligro de lo genital. no se da en el mundo de los animales o de los niños. Están cargadas de un lenguaje que no debería convertirse en mentira o en burla hiriente. por el contrario. la persona queda reducida a ser un simple instrumento. disminuye el valor de la persona y aumenta el peligro de cosificarla. ni pueden jamás desvincularse de la persona que las entrega o de aquella que las recibe. El deseo de plenitud ha de aceptar los límites. Desde el momento en que se centra el interés sobre la mera satisfacción sensible. al acentuar el sexo. de lo que nadie se puede apoderar y que hace descubrir las propias indigencias. Las manifestaciones corporales tienen que vivirse como un don responsable. puede constituir un atentado contra el pudor. a buscarlo para que apague el deseo de una necesidad biológica. pero indirectamente supone una protección de la persona. es toda forma de comportarse que. Impúdico. 7. un sentimiento de plenitud. Se trata de valores canjeables que cualquiera puede ofrecer. El respeto a ese recinto humano de la corporalidad está impuesto por el valor expresivo e íntimo que contiene y. cuando lo único que se aprecia y busca son los aspectos secundarios y marginales del otro. a disfrutarlo como una promesa sin límites. hasta que el impulso lleve de nuevo a la búsqueda del otro por un atractivo muy epidérmico e interesado. ha creado una plena comunicación. aunque no lleguen a la entrega absoluta del matrimonio. Si el pudor no desaparece por completo. Directamente es una defensa de la castidad. El placer es símbolo de vida. pero manifiesta también la propia fínitud y limitación no sólo por su caducidad. por ello. para que se viva de acuerdo con sus exigencias teleológicas y con las que se derivan por estar situado en un contexto de diálogo y comunión. sino en la forma de enfrentarse con la otra persona como simple objeto de interés. porque no importa casi nada la dimensión personal del que los tiene. la falta total de aquél acabaría también por destrozar todo el encanto del sexo. La regulación del impulso genital De la misma forma. Tal gozo -ya lo hemos visto. El objeto de la actividad genital es el placer que satisface a la tensión creada y provoca.invita a considerarlo como el valor por excelencia. en los que la relación no tiene consistencia ni seriedad. pues la gratificación afectiva que produce está llena todavía de excesivas impurezas psíquicas. Cuando el amor. o en una forma de comercialización. según esto. El sentimiento de vergüenza ha sido superado por la cálida fuerza del cariño. ni experimentar la necesidad de ocultarse como medida precautoria. aunque sea bueno. simbolizaría el relajamiento y degradación con la que tantas veces se contempla esta relación heterosexual. el amor debería regular las necesidades del impulso genésico. como el mismo deseo genital. Lo mismo que el pudor psicológico protege el centro íntimo de la mirada curiosa e inoportuna. es que existen otras raíces más ocultas o queda el miedo de que el egoísmo intente aprovecharse de la confianza y libertad otorgada. pero no es lo más importante. no se debe revelar por el momento a cualquier persona. el contexto humano desaparece. Y si una apertura psicológica permanente sería insoportable. Por eso hay circunstancias en que la desnudez no tiene nada de impúdico y el vestido. Y la única palabra válida que se afirma en las miradas. La violencia. de entretenimiento. sin embargo. sino porque el otro se hace presente como algo distinto. que es una .

la sociedad debe ejercer un cierto control sobre la manifestación y publicidad de todo lo relacionado con el sexo. La construcción de esta comunidad tiene mucho de artesanía. Ninguna persona sensata aceptará que un proyecto como éste sea el modelo de sexualidad que ha de imponerse en nuestro mundo. perversión. Su olvido. Si el mensaje de una obra ya hemos dicho que puede ser traducido por la perversidad o limpieza de la persona. adquiera una maduración oblativa y que cualquier tipo de relación a través del cuerpo no viole el misterio y la dignidad de la persona. Desde un punto de vista ético y humanista habría que afirmar y defender que todo lo que sea una instrumentalización de la persona. Lo que ahí se busca no es nada más que la exaltación del sexo. El ser "una sola carne". está siempre escondida para evitar justamente la diferencia ineludible que recuerda la pobreza de cada ser. fomente la búsqueda del mero placer sin ningún tipo de relación humana. incite a la violencia. agresividad o falta de respeto. ciertas formas aparecen como hechos normales y aceptables o están cargadas de contenido negativo. no tiene que ver nada con la oblatividad y el cariño. no es la búsqueda de una simbiosis para recuperar un sueño infantil de omnipotencia. Por eso.manera de rechazar la alteridad. el componente narcisista de toda relación humana. es evidente que existen también muchos mensajes objetivos. Ella es la única que puede legitimar la constitución de esta célula y declarar oficialmente su existencia con todas sus obligaciones y derechos. De ahí que la legalización del matrimonio haya sido una constante histórica a través de las diferentes épocas. Aunque los criterios históricos hayan sido algo diferentes. Pero tal gesto ha de ser signo también de una benevolencia que se niega a toda forma de cosificación. sin otros componentes humanistas y afectivos. En una época determinada o dentro de un clima social concreto. Se trata de ver si el bien común exige una amplia tolerancia en este terreno o deberían prohibirse. La tarea de este esfuerzo trasciende la simple información técnica y hasta las obligaciones que dimanan del carácter procreador de la sexualidad. incluso. como el único camino que fomenta la comunión. en el campo del erotismo y de la pornografía. tan frecuentemente olvidado. tiene también una dimensión social. es una exigencia de la ecología humanista. al menos. y que acepta la dualidad que se supera con el abrazo. La dificultad surge cuando se intenta poner unos límites concretos y en una sociedad tan pluralista que no comparte los mismos presupuestos y perspectivas. ya que nos enfrenta con nuestra condición mortal. pero la mutua donación sitúa a los cónyuges en un nuevo ámbito que por su propia naturaleza exige un vínculo con la sociedad. También el ambiente limpio y respirable. invite al ejercicio de la pasión instintiva e incontrolada. sin negar la herida. En este contexto la ética sexual aparece como un requisito para que el diálogo comunitario entre el hombre y la mujer. El deber de la amistad y compañerismo en la pareja. en la que el corazón trabaja mucho mejor que el mismo cuerpo. engaño o juego narcisista. es más urgente y difícil que el oficio paterno o materno. aquellas conductas y expresiones públicas que supongan un mal social o hieran la sensibilidad de la gente. El aspecto de gratificación forma parte del componente sexual. con todo su profundo significado. existen algunos valores básicos cuya vigencia parece incontestable. aunque los dos tienen que ir unidos para que el placer sea amoroso y el amor se haga placentero. ni olvide lo que ello significa: algo más que estancarse en la superficie de la piel. El ambiente cultural hace también que el acercamiento a la realidad se efectúe a partir de unos valores que matizan su lectura e interpretación. sino que obliga a un comportamiento transido por el respeto y la ternura. Dimensión social de la sexualidad El cariño. Es cierto que a nadie se le puede imponer el amor a una persona. . 8. más o menos inconscientemente. en sus diferentes facetas. agresividad. a pesar de que muchos lo consideren como un asunto privado. subraye exclusivamente los aspectos biológicos del sexo. esta experiencia hiere. el mito de un poder que fue destruido. como indicaremos más adelante. finalmente. Es cierto que la cultura ejerce una influencia extraordinaria en la expresividad de los signos para darles un significado erótico o pornográfico. resulta indigno y deshumanizante. culturas e ideologías. Pero de alguna manera también. El cariño conyugal deja de ser un hecho oculto para convertirse en un fenómeno público por las múltiples influencias que de él se derivan. o se convierta en una fuente de ganancias económicas o de intereses políticos. cuya lectura es tan explícita que no cabe otro tipo de interpretación.

El ambiente social que influye poderosamente en la educación de los individuos. para la ascética humana. para la fidelidad del cariño. sin que tengan que buscarlos por otros sitios o molestar a otras personas. sino de retroceso y deshumanización. su existencia y funcionamiento para evitar el peligro del escándalo. entonces. donde priman los criterios sociológicos sobre los éticos y humanistas. Semejante presentación no educa para el dominio y control de las pulsiones.Hoy son muchos los que abogan por una libertad de expresión ilimitada. pero sin descender al nivel inferior de la pornografía. de la que va desapareciendo todo su contenido humano. en estos casos. exhibición o propaganda pública. que afectara a otros intereses sociales. como si el derecho a ella fuera siempre ilimitado. La legislación civil no tiene ninguna función en este campo. De la misma manera que. lúdico y placentero. No pretendemos imposiciones absurdas y trasnochadas. Y una sociedad que favorece. con una legislación adecuada. se asimila hasta convertirse en el modelo ideal. existe una inversión de capital impresionante que ha de hacerse rentable con un mercado cada vez más amplio que no se puede perder. esta última lo degrada y envilece a simple utilidad y mercancía. en los conocimientos anatómicos. Si el erotismo tiene un valor humano. pero olvidando que el bombardeo continuo en sentido contrario y el clima que se crea terminan por imponer otra imagen diferente. demasiado instintiva. poco a poco y de forma sutil. La imagen social de la sexualidad Lo que parece inaceptable es la libertad absoluta de expresión. se están defendiendo unas ganancias de extraordinaria rentabilidad. Y frente a las diversas antropologías permisivas y naturalistas de cualquier clase. Si una educación puritana y rigorista ha impedido un encuentro espontáneo y natural con el sexo. La ley regularía. donde lo erótico tenga su espacio adecuado. por tanto. aunque se tratara de aberraciones manifiestas. Como en el caso de la fabricación de armamentos o de la producción de drogas. sin otra orientación que la llamada del instinto. como un derecho del ser humano. en la superación de cualquier límite o norma que se consideran como prejuicios. Lo que está en juego. en las que lo pornográfico se incluye como un elemento más. Las consecuencias pueden ser peores a corto y largo. con el deseo aparente de una mejor educación. sólo buscan la epidermis del sexo. Lo que cada una haga en privado pertenece al ámbito de su propia responsabilidad. la posibilidad del rechazo para los que piensen o deseen actuar de otra manera. un tema digno de reflexión y de cambio. El problema. Porque la preocupación no ha de centrarse directa ni exclusivamente sobre los daños o beneficios personales. La formación radica en la técnica. para vivir con un liberalismo absoluto el fenómeno sexual. sin que apenas aparezcan en este discurso los aspectos más humanos. sin embargo. hay que luchar por otra concepción más humanizante y personalista. pero tampoco hay que resignarse a dar gusto en todo. Incluso una cierta tolerancia sería aceptable para que existan espectáculos. en otras ocasiones. para el amor y la ternura. No hay que olvidar tampoco los factores políticos y económicos que intervienen en la regulación de la sexualidad. Es cierto que la vida privada e íntima de las personas no están sujetas a ningún tipo de reglamentación. puramente placentera. que no pueden ponerse en peligro por cualquier forma de control. con la excusa. no es signo de progreso. El uso de la mujer en la publicidad sería. en la conciencia de que cada uno es libre para actuar como quiera. además. para evitar aquellas manifestaciones que. implica el rechazo de toda norma coactiva en este terreno. fomenta e invita a superar todo sentimiento de culpa. . para el respeto a la dignidad de la persona. proselitismo. lo están transformando en una realidad biológica. 9. en las encuestas sociológicas. se ofrece como alimento y engaño para distraer al pueblo de otras preocupaciones más importantes y urgentes. pues su objetivo se centra en la salvaguardia del bien social y común. La autonomía. o bastara. sobre todo de la mujer. de que el que no quiera tendrá derecho a comportarse como juzgue oportuno. Bajo la bandera de la libertad y del progreso. por ejemplo. Los medios de comunicación social. La masa se inclina con mayor facilidad hacia la tolerancia más completa. en la que es posible cualquier forma de actuación. es la imagen que se ofrece sobre la sexualidad. Lo que está en juego es la imagen de la sexualidad que se impone en el ambiente y que. perversión. donde algunos puedan satisfacer sus necesidades. debería regularse. la superación de esos tabúes está llevando a una nueva reconciliación con él. me parece más profundo. sin puritanismos ni temores absurdos.

de acuerdo con estas orientaciones. El principio de la no parvedad de materia resulta ya para muchos de un rigorismo excesivo y poco fundamentado. Desde una perspectiva ética habría que designar esta postura como grave. La valoración ética del pecado sexual Así pues. Es la negativa a una exigencia básica del ser humano. ¿cómo podemos valorar la importancia de estos comportamientos negativos? Las dos fuentes de la moral católica han sido siempre la palabra de Dios explicada por la Iglesia y la reflexión humana sobre las exigencias de la ley natural. supondría siempre un pecado mortal. que no alcanzan de ordinario en nuestra moral una idéntica condenación. el pecado va a consistir en una búsqueda deshumanizante. A lo mejor. en cuanto ésta desintegre y rompa el sentido relacional o mantenga paralizada su evolución. al menos. envidias. Por el contrario. divisiones. pues las categorías en que ella se mueve no corresponden a las nuestras tradicionales. 21). Por ello no queda otro camino que la meditación sobre el significado del sexo para descubrir el valor ético pisoteado en una conducta. como grave sería la actitud de quien no se preocupa en absoluto de la veracidad de sus relaciones con los demás. iras y celos. Pero. egoísta y privada de esos contenidos. aunque no pueda encontrarse siempre la importancia concreta de cada conducta. cualquier acto venéreo directamente voluntario. no es fácil deducir siempre de tales afirmaciones la dosis de culpabilidad que encierra cualquier comportamiento de acuerdo con la división entre pecado mortal y venial. fuera del matrimonio. Toda falta se convierte por este motivo en una individualización aislante de la sexualidad. porque "los que se dan a eso no heredarán el reino de Dios" (Gál 5. La cosmovisión que sobre el hombre y el sexo aparece en sus páginas ilumina y fundamenta la reflexión posterior. Aunque la impureza aparece como pecado importante. No hay que explicar ahora las razones históricas que motivaron estos planteamientos tan rigoristas. la moral explicita como exigencia lo que la naturaleza misma de la sexualidad postula. Éticamente será positivo todo comportamiento que ayude a la consecución de los objetivos propuestos. 11. es omitir que para san Pablo la misma consecuencia producen las discordias. a no ser por falta de libertad o de conocimiento indispensable. El Evangelio. cuando queremos catalogar la gravedad de un pecado. La discriminación efectuada entre el sexo y los restantes problemas éticos es demasiado evidente para que no surjan sospechas sobre su falta de objetividad.10. y la experiencia histórica de tantas injusticias elaboradas con el dinero. se muestra mucho más comprensivo con las deficiencias sexuales. La Iglesia ha condenado siempre cualquier atentado contra alguna de las exigencias inherentes a la sexualidad. El interés específico de la moral radica en la defensa de ambos aspectos. Decir que la fornicación o impureza es un pecado mortal. Las nuevas matizaciones . y desde un punto de vista negativo. debía considerarse como materia grave e importante. está cerrada a un valor serio y trascendente. Al descender a los actos concretos. y la persona que no se preocupa por evitar los riesgos del instinto e integrarlo armoniosamente en su personalidad. que con otros pecados en los que hemos admitido una benevolencia mayor por no enjuiciarlos siempre como graves. nuestra moral económica sería hoy mucho más rigorista que la ética sexual. Es decir que. Sin embargo. no basta acudir con ingenuidad a cualquier cita de la Escritura. si hubiéramos tomado en serio las afirmaciones tan repetidas de Cristo sobre el peligro de las riquezas. Con él se aceptaba en la práctica que. aunque también las condena. las enseñanzas de los manuales han sido valoradas hoy con nuevas matizaciones. rencillas. Un amor que se encarna en los gestos corporales para moderar el dinamismo ciego de la pulsión. por muy pequeño e insignificante que fuese. que han de ser asumidos en una tarea responsable. por el contrario. Cerrarse al amor o a su tendencia fecunda es la razón de fondo para aceptar ciertos comportamientos como lícitos.

habrá que descubrir la densidad humana de éste y ver si posee la fuerza suficiente e indispensable para romper con la opción tomada. En este sentido la claridad tradicional en la clasificación de los pecados queda algo . Cualquiera de estas dificultades obstaculiza. También es necesaria una honestidad grande y sincera para sospechar. Y es evidente que desde esta perspectiva. aun sin la conciencia de esta limitación. En teoría. sin embargo. a través de su evolución histórica por las diversas etapas que atraviesa. por lo menos. pues humanamente sería ingenuo lo contrario y teológicamente una barbaridad. Ni creo que nadie. la negativa a dar los primeros pasos que no parecen peligrosos. pues integran el patrimonio de tantas experiencias vividas desde la primera infancia.y lo que es producto de una responsabilidad condicionada -lo psicológico-. la levedad moral de esa conducta.Con esto no pretendemos negar la importancia y gravedad de las faltas en este terreno. que debería catalogarse como grave por atentar contra una estructura tan fundamental del ser humano. Esto explica la posibilidad de conductas insatisfactorias. con una nueva visión más realista y evangélica. el pacto cobarde con la realidad que se vive. que no se llegan a dominar por completo y que brotan a veces en los momentos más inesperados. Existen muchos comportamientos conscientes que escapan. Son actos más o menos compulsivos. La falta de limpieza psicológica. el soñar despierto. A lo largo de todo este proceso son inevitables ciertos desajustes y regresiones. la armonía y conjunción posterior. Lo que resulta mucho más difícil hoy día de aceptar es que la más mínima transgresión constituya objetivamente un pecado grave. si es posible. como consecuencia de factores externos que no dependen de nuestra voluntad. ni que todos los actos concretos expresen siempre un cambio profundo de actitud. como forma aislada y solitaria. el valor ético de nuestros actos particulares. mantener o producir un cambio de actitud. sin caer en el extremo contrario de negar que un acto concreto pueda cambiar la opción. fuera de algún extremista radicalizado. nada de lo dicho con anterioridad debe convertirse en una tentación al laxismo. 12. sin embargo. La malicia del acto radica en la renuncia a vivir los valores de la sexualidad que en cada gesto concreto se eliminan. y reconocer. que se entremezclan con los elementos educativos. el margen de colaboración prestada. pero que no siempre brotan de una libertad personal... Entre el fariseísmo y la culpabilidad excesiva Todo esto no puede eliminar la condena objetiva de tantos comportamientos ilícitos. en tales circunstancias. sea el mejor camino para vivir la sexualidad. Una negación teórica o práctica del significado profundo del sexo constituye un desorden. Serán buenos o malos en cuanto colaboran o dificultan la realización del ideal que nos hayamos propuesto. la búsqueda de ciertos estímulos. por tanto. Ellos participan de la moralidad en la medida en que sirven para crear. Creemos en la existencia del pecado y del pecado mortal. ponga en duda semejante principio. ambientales y fisiológicos en la personalidad de cada individuo. La sexualidad tiene una función decisiva en la maduración de la persona y en su apertura a la comunidad humana. son elementos de una tensión interior que más adelante parece incontrolable. busca su satisfacción con diferentes objetos. La sexualidad. pero no estamos tan seguros de las aplicaciones rigurosas en algunos casos. Nadie podrá decir que la masturbación. en proporciones desconocidas. toda la literatura en torno a la opción fundamental ilumina. o que una vida conyugal cerrada caprichosamente a la procreación constituye el ideal del matrimonio. es una organización frágil de pulsiones parciales que. A veces. al control del propio sujeto. Si una conducta aislada no llegara a herir gravemente el sentido de aquella. como ya apuntamos. donde se hace presente la cobardía. Precisamente por esto último. como en otros campos de la moral. Por otra parte. las pseudo-justificaciones e intereses ocultos que disminuyen el deseo de luchar. radica en medir el grado de esa fuerza irresistible que aparentemente doblega. Las causas de esta compulsividad no se descubren fácilmente. Nadie está libre de estos condicionantes que forman parte también de las acciones consideradas como voluntarias. La dificultad práctica. habría que distinguir. queda siempre un espacio para la cooperación libre. cuando. que incluso deben catalogarse como éticamente importantes. entre lo que nace de una verdadera libertad -lo pecaminoso. la falta de tensión o la comodidad excesiva. se debería admitir. la valoración ética se hace más compleja.

Una aplicación concreta de estos principios generales la iremos realizando en los capítulos siguientes. 1997) 33-48. sin conocer en qué medida.. "Radicalismo evangélico y gradualidad de la ética". Sal Terrae 80 (1992)507-516. . E. Centro de Estudios Sociales. es posible ofrecerlo también en el desarreglo y compulsión de una conducta que no responde a las normas éticas. de libertad y condicionantes. escapan al control del individuo. de cobardía y buenos deseos... Dimensiones antropológicas y medios de comunicación social: la sexualidad en las emisiones televisivas. PIERA JIMÉNEZ. tan bueno. H. Ninguna de las dos posturas se justifica con el Evangelio. La fe es un estímulo para sentirse a gusto delante de él. "Hombres con sicología de diosecillos". que necesita sentirse gratificado por su propia imagen. Centro de Estudios Sociales. El ser humano actúa siempre con una mezcla de luces y sombras. J. en AA. Valle de los Caídos. "Evangelio y criterios de la ética sexual". (En torno al narcisismo)".. La pornografía. A. como valor supremo. Madrid. sin saber con certeza y exactitud el fondo más auténtico de nuestro interior. dejando al sujeto sumido en la ignorancia de su condición. G. Selecciones de Teología 33 (1994) 193-418. LÓPEZ AZPITARTE. en AA. Hay que evitar..L.. de ilusión y conformismo. E. erotismo y derecho". Sal Terrae 88 (2000) 357-371.. Tal desconocimiento será un problema para el narcisista. "El dinero y la pornografía". A.VV. "Así es Dios. por ello. LÓPEZ-YARTO. Cuadernos de Realidades Sociales n° 41-42 (1993) 187-197. 79-147. social y moral sexual". Communio 19 (España. pero el auténtico cristiano vive contento en su misma opacidad. La impotencia y la culpabilidad se entremezclan en proporciones desconocidas. HOLGADO. J. El sí a Dios. GARCÍA.VV. Madrid. Sólo Dios es capaz de conocer la situación real de cada uno. cuyas fronteras permanecen en la penumbra. que se considera indemne de todo fallo y merecedora de la benevolencia divina. L. Su interés está centrado mucho más en servir a Dios y ayudar a los otros que en la preocupación por su perfeccionismo individual. "Moral CASTRO FARIÑAS. La pornografía. Sal Terrae 78 (1990) 133-147. 239-272.. B. J. sino de una valoración compleja de muchos elementos.. Valle de los Caídos. "Iglesia y sexualidad: el desafío del pluralismo". 1977. Sal Terrae 80 (1992) 91-101. cuando esos gestos. A.. BIBLIOGRAFÍA CALVEZ.. y la culpabilidad del que se hunde por no superar sus conflictos. "Pornografía. PESCHKE. ESPINA BARRIO. Sal Terrae 77 (1989) 803-816. que no resulta fácil dilucidar en todas las ocasiones. K. No es problema de matemáticas. Parábola al fariseo que habita en nuestro corazón". 1977. un doble extremismo entre el sentimiento farisaico de la persona autosatisfecha.difuminada. M. LÓPEZ AZPITARTE. "El centro de la burbuja.

Otros. En esta región del Y se encuentran. En cualquier caso. . Pero no hay duda de que el cerebro masculino y femenino son dos variantes biológicas del cerebro humano. todavía indiferenciadas. es evidente que existe también un sexo hormonal. Una diferencia que afecta también al cerebro en el área del neocortex. ¿Qué pensar de todos estos procedimientos desde un punto de vista ético? Antes de ofrecer unas reflexiones valorativas. el gen o los genes responsables de esta diferenciación. sobre todo si se trata de personajes conocidos. relacionada con las experiencias conscientes y la actividad cognoscitiva. Es lo que podríamos llamar el sexo cromosómico. mientras que la pareja XY lo será del hombre. Supone la aceptación de su naturaleza específica y la respuesta adecuada a sus exigencias concretas. la información suficiente para la elaboración de los ovarios o de los testículos: sexo gonádico. A partir de estos datos fundamentales. La presencia en el cigoto de dos cromosomas XX dará origen a una mujer. La existencia de ciertas patologías Ciertamente no se trata de fenómenos normales y frecuentes en la vida ordinaria. desde las primeras nociones de genética. aparece como una de las soluciones posibles. incluso. a su vez. El cambio. Es lógico que se busquen las terapias más eficaces para reajustar estas disfunciones que. mediante la cirugía plástica. son aireados por la prensa. tienen también una enorme influencia sobre la sicología del individuo. hasta destruir en bastantes ocasiones su tranquilidad y equilibrio interior.CAPÍTULO 6 Estados intersexuales y cambio de sexo 1. A lo largo de todo este proceso de diferenciación genital juegan también un papel importante ciertos tejidos que deben recibir la inducción por parte de las hormonas esferoides y cuya capacidad de respuesta depende de la presencia en sus células de algunas enzimas y receptores. del sexo. 2. apuntemos de una forma sumaria cómo se realiza el largo proceso evolutivo hacia la plena identidad sexual. Menos claro es el mecanismo que provoca el proceso inverso en la mujer. que uno de los 23 pares de cromosomas de la especie humana es el encargado de configurar el sexo de la persona. En el sujeto con gónadas masculinas se da la regresión de los conductos de Müller por la presencia de una sustancia inhibidora. aunque los mecanismos que la condicionan sean todavía objeto de un intenso estudio para un conocimiento mayor. al margen de sus repercusiones biológicas. por tanto. producto del anterior. El sexo heterófilo busca su complementación en el encuentro con el otro. que influye en la configuración masculina o femenina del ser humano. posibilitan el sexo morfológico o fenotipo que distinguen al cuerpo masculino del femenino. Desde aquí se enviará a las gónadas. En el fondo de todas ellas hay siempre un cierto desajuste entre los datos genéticos y los procesos siguientes que deberían conducir hacia la identidad sexual de la persona. el ambiente y la educación posterior contribuyen también de manera importante a la formación del sexo psicológico: la vocación de todo ser humano a vivir su existencia con las características propias de su sexualidad masculina o femenina. La transexualidad y el travestismo son las conductas más corrientes y conocidas del público. La diversidad anatómico-estructural de los dos hemisferios es bien conocida. en cambio. Algunos casos pertenecen al ámbito de las patologías genéticas que son estudiados en la bibliografía científica. aunque parece que comienza con la producción de los estrógenos. La proporción y diferencias de hormonas son las que. como invitación mutua a una plenitud mayor. sin que tengan mayores resonancias sociales. La diversidad biológica es tan manifiesta que constituye el criterio más inmediato y evidente para la adjudicación de la identidad sexual de hombre o de mujer. mientras que la dihidrotestosterona produce la configuración de los órganos extemos. Del sexo cromosómico a la alteridad sexual Todos sabemos. Estas mismas diferencias morfológicas y biológicas conducen normalmente hacia la reciprocidad entre ambos polos. y bajo la acción de la testosterona los conductos wolfianos se transforman en los genitales internos.

no es absoluta. sin grandes diferencias con el varón normal. Mujeres que se creen prisioneras en un cuerpo de hombre -o al revés. por supuesto. Son individuos. producida por otras causas. de alguna manera. Otras veces se da una verdadera inversión del sexo. la normalidad. 3. pues son posibles otras alteraciones. sin que esto suponga tampoco. Si en algunas formas más ligeras es suficiente una terapia psico-farmacológica. Otras disfunciones sexuales El fenómeno de la transexualidad ha sido objeto de estudios más recientes. incluso con una composición genética normal. existe un cromosoma XY. En todos estos casos de inversión. se encuentra un cromosoma XX. aunque sus órganos externos son una mezcla gradual e intermedia de ambos. 4. sobre todo de sexo masculino. aunque de ordinario estériles.A lo largo de este lento y complejo itinerario puede darse una serie de fallos y desajustes. El transexual está convencido de ser un verdadero error de la naturaleza. Es decir. Suelen ser estériles. no es completa por la presencia del doble tejido gonadal que explica esta dualidad sexual. cuando en individuos fenotípicamente masculinos. podría dar lugar a la existencia de hombres con algunas características femeninas -ginecomastia. Son mujeres. y la ausencia o disminución de otras hormonas necesarias para la evolución posterior. Aquí la persona es consciente de su identidad sexual y se reconoce como es. De la misma manera que en el travestismo el sujeto desea utilizar la ropa que no le corresponde. del tejido ovárico y testicular. en otras la cirugía aparece como la única alternativa para adecuar el cuerpo a su identidad sexual psicológica y conseguir una serenidad y equilibrio mayor. Existe una clara y radical oposición entre su fenotipo y su sicología . aunque no respondan por completo al fenotipo ideal y. con una composición XO. no revisten mayor importancia. se sienten del sexo contrario. En otros casos. aunque querría y le hubiera gustado pertenecer al sexo diferente. se da una completa contradicción entre el sexo cromosómico y el sexo gonádico que orienta la evolución posterior en sentido contrario. pero con manifestaciones características del contrario. por citar sólo las más conocidas. o cuando en sujetos de apariencias femeninas y órganos genitales externos e internos de mujer. en el síndrome de Turner. Así. en el síndrome de Klinefelter (XXY). la ablación de los órganos masculinos o femeninos. como un mecanismo de defensa contra la angustia de la castración. Y por el contrario. La inversión. A veces. la presencia de otro cromosoma X obstaculiza el influjo masculinizante del Y. sobre todo en ciertos ambientes. una verdadera disfunción. Una deficiencia hormonal. a pesar de los grandes progresos que se van dando en este terreno. que caracteriza al hombre. la persona es portadora. o a mujeres con ciertas apariencias viriles. o ser signo de una transexualidad. la falta del segundo cromosoma imposibilita la diferenciación de los ovarios o testículos. La técnica ha hecho posible la creación de vaginas o penes artificiales que suplen. ya que los órganos externos pueden pertenecer a cualquiera de los sexos. pero de ordinario. dentro de sus posibilidades limitadas. El rechazo del propio sexo no es identificable con la anomalía anterior. con órganos rudimentarios y ciertas apariencias femeninas como la ginecomastia (desarrollo de los senos). que les lleva a vivir en una tensión permanente. Podría tener otras raíces más profundas. al menos en todos los casos. que. sobre todo en la capacidad de reproducción. distribución de grasas. y su interés sobrepasa el de los ámbitos científicos para despertar también la curiosidad y el comentario de la gente. desde el punto de vista psicológico. bien en una sola gónada o en dos separadas. al mismo tiempo. Este hermafroditismo verdadero es muy raro en la especie humana y provoca una disfunción parecida a la anterior. . tengan alguna repercusión psicológica. en esta última anomalía. en ocasiones. y exigen una terapia de estrógenos para su desarrollo fisiológico. que desea superar a toda costa. cuya etiología nos resulta aún desconocida en muchas ocasiones. falta de vello-. En el pseudohermafroditismo las gónadas pertenecen a un solo sexo.y desean liberarse de los atributos biológicos que les impiden comportarse de acuerdo con sus deseos más profundos. Patologías genéticas y hormonales Algunas anomalías genéticas del mismo cromosoma sexual son causa de ciertas patologías.

Algunos casos de este tipo se han descubierto incluso después del matrimonio. durante los primeros meses -producto de un error en el momento de la circuncisión-. sin que exista tampoco un rechazo de la propia identidad. Hay pruebas de que sujetos que habían sido educados y habían vivido como mujeres modificaron su identidad. sería lícito insistir en el fenotipo aceptado. sobre todo si la situación era desconocida por la persona. En los gemelos monocigóticos la proporción de transexuales alcanza el 50%. del tipo que sean. si fueran necesarias. de la que hablaremos en un próximo capítulo. aunque se desconozca el momento preciso de esos errores cruciales. y el sexo biológico termina por predominar sobre el psicológico y educativo. Otros. como consecuencia de una penectomía. sin embargo. cómo pueden darse ciertos desajustes en los diferentes niveles del proceso evolutivo. La influencia de estos elementos culturales aparece clara en el caso de un gemelo que. Para unos los factores hormonales y biológicos son los más importantes. mediante un tratamiento de testosterona. La meta ideal de toda terapia debería estar orientada hacia una armonía. que no está exenta de originalidad o de un cierto amaneramiento. Hay algunos hechos significativos que avalan esta opinión.se ha convertido en una forma de ganar dinero. es la inclinación erótica hacia el propio sexo. 6. con la constitución primera. si ahora se pretendiera un cambio tan radical. Algunas experiencias parecen confirmar también esta nueva hipótesis.en los transexuales masculinos. La apertura heterófila no se ha desarrollado en este caso y el individuo no busca en ella su propia complementariedad. Hacia una valoración ética Hemos visto. que configuren a la persona en función de su sexo genético. Evitar otros conflictos mayores justificaría mantener una situación anómala. entonces. Lo mismo que la terapia psicológica es la única eficaz. cuando se trata de personas que no aceptan el destino impuesto por la naturaleza. Hermafroditas análogos desde un punto de vista cromosómico y gonádico han desarrollado con posterioridad el sexo psicológico masculino o femenino. precisamente. mientras que se ha descubierto presente en las mujeres que no aceptaban su condición. tendrían un marcado carácter terapéutico. Es más. sin que haya existido ninguna otra duda o problemática. que no ha provocado especiales problemas. para evitar el disformismo que podría causar problemas biológicos y psicológicos más o menos acentuados. en este último caso. pues. sobre el que vamos ahora a detenernos. fue quirúrgicamente configurado y recibió una educación como mujer. si la configuración externa está lo suficientemente definida y el sexo psicológico ha sido educado de acuerdo con ella. insisten más en la importancia de los factores psicológicos y ambientales. o de travestís. También se ha constatado la ausencia del antígeno HY -proteína específica necesaria para el sexo gonádico testicular. cuando la pareja pretendía descubrir las razones de su esterilidad. antes o después del nacimiento. Dos explicaciones fundamentales se dan. cuyo comportamiento no se fundamente en razones económicas o sea indicio de una cierta transexualidad. sólo el 8. La normalidad supone una adecuación para que todo se desarrolle en coherencia con el destino primero. Todas ellas. farmacológicas y hasta quirúrgicas. aunque se descubriera que el sexo cromosómico o gonádico es diferente. escrito ya en los cromosomas sexuales. lo más completa posible. en la hipótesis de alguna ambigüedad. 3%. mientras que su hermano continuó con su identidad . Cualquier otra adecuación sería demasiado traumática en todos los órdenes. mientras que en los dicigóticos. las intervenciones que buscan corregir las anomalías y disfunciones que hemos apuntado? Todos están de acuerdo en la licitud de aquellas ayudas psicológicas. El sentido común y las circunstancias de cada persona determinarán qué medio parece el más adecuado para no comenzar con aquellos que resulten los más agresivos. como camino para la reconciliación.en el que habían sido educados. 5. Las mayores dificultades se dan. La transexualidad: una doble explicación etiológica Todavía quedan muchas lagunas e incertidumbres para justificar esa desarmonía existente entre el cuerpo y la sicología . ¿Cómo valorar. Finalmente la homosexualidad.

Es evidente que. en otras. Pero con mucha frecuencia. limitados por el respeto y la fidelidad al hecho de haber nacido hombre o mujer. Y aun en la hipótesis de que semejante tentativa no resulte válida. incluso. sufren un desajuste profundo que les provoca un fuerte malestar. que no responden al ideal de una sexualidad adulta y equilibrada. habría también que aprobar otras conductas. el recurso a la cirugía se presenta también como la única alternativa válida o complementaria a otros tratamientos. sino en conformar la tendencia psicológica a la constitución irrenunciable del propio organismo biológico. En estas situaciones. vivirá . no queda otro camino que la terapia psicológica. como la solución más eficaz y adecuada. La disociación anterior entre el soma y la psique se cambia ahora por un nuevo contraste entre los elementos artificiales externos y su propia constitución sexual. un cierto tratamiento psicológico e. Por otra parte. La libertad y el dominio de la persona están.constituye la base y el criterio primario de la identidad sexual en la persona. como veremos. la terapia no puede consistir en sacrificarla a las exigencias de aquélla. Si la simple inclinación a comportarse contra las exigencias de la propia biología se permitiera. que no se reduce exclusivamente al fenotipo. Es un dato de tal importancia que siempre se habrá de respetar. de los que acabamos de hablar poco antes. en aceptar qué elemento de esta disfunción -lo biológico o lo psicológico. pues por muy perfecta que sea la operación. Si la sicología . ha de prevalecer como norma primera. que puede hacerse soportable con un poco de esfuerzo y ayuda. se trata de una situación llevadera. Cualquiera que sea su explicación. Por tanto. no se ajusta a esta realidad básica. será siempre inaceptable. la solución ética va a ser también diversa. la biología ha de constituir el presupuesto fundamental de las intervenciones posteriores.masculina. el aparente cambio de sexo sigue siendo frustrante. producto de las influencias externas recibidas. Pero. 8. La identidad somática. a los que no se les puede considerar como viciosos o perversos sexuales. tampoco resulta eficaz para la superación del conflicto. ¿Qué pensar sobre este cambio o adecuación del sexo? El problema de fondo radica. impulsadas por querencias psicológicas. La ilicitud de una intervención: primacía de los datos biológicos Para los primeros. La importancia de la identidad sexual. como substrato inalienable. ya que se extirpan unos órganos sanos y en condiciones para suplirlos con otros completamente artificiales. De acuerdo con la doble explicación anterior. que nadie tiene derecho a modificar. la diferencia psicológica de ambos se mantiene. Ciertas experiencias de algunos Centros han hecho rebajar las ilusiones que se habían creado en un principio. Al cabo de muchos años. no habría que acudir a otros remedios más enérgicos y agresivos. En ella se descubre el destino dado por la naturaleza que nos conduce a vivir como hombres o como mujeres. se atribuye mucho más a la sicología que a los datos biológicos. para transformar el cuerpo en función del deseo psicológico. Tolerancia de una adecuación: importancia de la sicología La otra opinión que aboga por su licitud parte desde una perspectiva diferente. la persona que se siente extraña y prisionera de un sexo que no responde a su sicología . la realidad es que algunos individuos. Una cirugía. en este caso. sino que encuentran su explicación en el ámbito de la corporalidad. cuando esta anomalía fuera reducible con cualquier otro tipo de terapia. pues se trata de una mutilación que no tiene nada de terapéutica. a veces. Es verdad que el fenómeno se manifiesta. algunas ayudas farmacológicas son suficientes para resolver un problema que no reviste mayor trascendencia. en algún caso. incapaces de cumplir con su función específica. que acabamos de exponer. en el caso de una disociación. de forma superficial y sin raíces más hondas. 7. al margen de las ambigüedades sexuales que podrían darse en algunos casos de hermafroditismo o pseudohermafroditismo. Lo masculino o femenino no son simples dinamismos psíquicos.

el problema que subyace. La nulidad del compromiso sería también admitida. probablemente por la disparidad de criterios éticos y científicos que existen en la actualidad. Es cierto que se da una mutilación de órganos sanos. cuando se trata de correcciones o disonancias accidentales. . pero que revisten una importancia y significación que. dentro de la pareja. a un problema dramático. que podrían encontrar por aquí la solución. que no afectan al antagonismo entre el cuerpo y la sicología . En los casos de ambigüedad física. Aunque no pueda darse un auténtico cambio de sexo. en la que la adecuación quirúrgica del sexo aparezca como la única viable y eficaz. todos aceptan un tratamiento concorde con la identidad en que la persona ha sido educada. a su identidad psicológica. la única alternativa existente es acomodar su morfología. como antes decía. sin ninguna dificultad. sería insuficiente para su tolerancia moral. En el nuevo Derecho Canónico no se trata para nada el tema. Tal vez los estudios y experiencias para valorar las posibilidades e inconvenientes de las diversas terapias no hayan alcanzado aún una amplitud suficiente para deducir una conclusión definitiva. con unas funciones que su sicología rechaza de manera absoluta. en esta hipótesis. llegan a ser decisivas. que no esté fundamentado en un análisis serio y científico. Ahora bien. mientras refuerza los que le convienen. se busca la curación de un drama personal a través de unas transformaciones aparentes y artificiales. en ocasiones. aunque exista la posibilidad de tener hijos. cuando el desajuste alcanza sólo los niveles psicológicos. El matrimonio de los transexuales: diferentes situaciones Otro problema diferente sería el posible matrimonio de estas personas. 9. que para ella constituyen su verdadera personalidad. no se ve por qué la intervención quirúrgica se hace inadmisible. Por eso. Cuando el rechazo del sexo somático se detectara después del matrimonio. aunque el sexo gonádico sea distinto y existan manifestaciones del contrario. Si en los casos de una cierta ambigüedad. Cada opinión insiste en los aspectos negativos de la contraria.siempre. El respeto y la fidelidad hay que mantenerla también a los datos de la sicología . con anterioridad al compromiso. sin que la intervención sobre el propio cuerpo deba quedar orientada exclusivamente por los elementos biológicos. como parece más lógico. Se trata de una opción extrema para situaciones irreversibles. en el fondo. Esta dimensión parece más importante y prioritaria que los mismos datos biológicos. como una acción necesaria para superar la angustia y la tragedia de quien se siente patológico por la presencia de algo que le destruye por dentro. como algunos afirman. aunque resulte estéril e infecunda. nadie pone obstáculo a su celebración. estaban ya presentes las raíces de esta anomalía. capaces de sufrir una aparente adecuación. La búsqueda de una armonía es lícita y deseable. siempre que los cónyuges estén capacitados para el ejercicio de la vida conyugal. La legislación actual admite como incapaces para contraerlo a "quienes no pueden asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causa de naturaleza psíquica". no parece válido el matrimonio celebrado por un auténtico transexual para cumplir. cuando la decisión sea tomada después de una valoración diagnóstica y estructural de la personalidad del paciente. si se trata de un transexualismo auténtico y profundo. aunque no fuera completa. es aceptar qué dimensión es la más importante para la identidad sexual: los datos ofrecidos por la naturaleza biológica o los que están presentes en la sicología del ser humano. habría que analizar si. Sus aspiraciones y sentimientos más íntimos chocan contra una biología que le impone una conducta para la que se vivencia radicalmente incapacitada y le impide actuar de acuerdo con sus inclinaciones más profundas. no me atrevería a negar su licitud ética. El simple deseo por cambiar la morfología corporal. La repugnancia a vivir conforme a sus manifestaciones corporales le impide asumir las obligaciones de una convivencia conyugal. que no se había manifestado con toda su fuerza y dramatismo. en la medida de lo posible. La presencia de unos órganos que contradicen su identidad psicológica es la causa de esta grave molestia que le incapacita para un comportamiento social adecuado. en un conflicto permanente e irreversible. que se hace inviable en el otro nivel de su personalidad. pero que estaría justificada por el principio de totalidad. De acuerdo con sus orientaciones generales. Pero. cuando la tendencia psíquica se constata irreversible y definitiva.

1988. juzgan prematuro pronunciarse. Pirámide. FERNÁNDEZ.. El que algunas legislaciones civiles lo autoricen no constituye ningún argumento para su tolerancia moral.. Madrid. MOLINSKI..). Desarrollo de las diferencias sexuales. Marova. Madrid. M. ya que lo juzgan como una unión donde no existe una verdadera heterosexualidad. "Intersexualidad y transexualidad". 260-267. cuando el cambio se realiza para crear unas apariencias femeninas. "El tratamiento del transexualismo desde el punto de vista ético". (ed. Verbo Divino. 1988.. Razón y Fe 225 (1992) 403-418. MACCOBY. Los órganos postizos. en oposición al sexo gonádico. J. VIDAL. 122 . sin embargo.130-136. E. E. J. 1972.La mayoría. Nuevas perspectivas en el desarrollo del sexo y el género. X. Perpetuo Socorro.. sobre todo si se trata de una configuración masculina. Madrid. 1998. W.359-374. 1991. Madrid. Moral del amor y de la sexualidad. niega la validez del matrimonio cuando los órganos sexuales han sido artificialmente construidos. THÉVENOT. imposibilitan la relación conyugal propia de los cónyuges. Anales Valentinos 43 (\996) 159-168. Moral de la vida y de la sexualidad. no obstante.. GAFO. BIBLIOGRAFÍA ALBURQÜERQUE. Estella. Algunos. Pautas éticas para un mundo nuevo. Aun los que aceptan la licitud de estas operaciones no se atreven a permitir el posterior matrimonio. Editorial CCS.

cuando la conducta ha sido reprimida por el miedo o una excesiva culpabilidad. y hasta dentro del matrimonio. lejos de toda mentalidad puritana. la cara interna de la pulsión sexual para ver la dinámica y orientación que lleva. El cambio supone la conquista irreversible de una sociedad secularizada que no se deja impresionar por prejuicios religiosos o morales. y sin apenas ninguna connotación pecaminosa. pues sería imposible enmarcar dentro de una sola todas las posibilidades latentes en ese comportamiento. de acuerdo con las circunstancias y momentos peculiares de cada individuo. presentando la masturbación como un hecho cargado de valores positivos y que la hacen. hay quien sigue obsesionado con él. podría tener un carácter masturbatorio mucho más profundo que la misma experiencia aislada de un adolescente. ¿ha sido exagerada la postura de la moral en este punto? ¿Podemos seguir condenando la masturbación como antes o se ha dado una modificación radical en la valoración ética? ¿Es simplemente un fenómeno natural y biológico o implica otros aspectos más profundos de la persona? Para intentar la formación de un juicio ético equilibrado resultan necesarias una serie de consideraciones previas que nos lleven más allá de la obsesión o trivialidad. no habría que darle ya ninguna importancia. es fácil caer en el extremo contrario. cuyo significado puede ser múltiple y variado. De la misma forma que una relación heterosexual en sus apariencias. la búsqueda del adorador. Se mantiene una constante preocupación que quisiera evitar. pues. Admitir la malicia de este comportamiento iría contra las conclusiones más unánimes de la ciencia moderna. y en contra de lo que pudiera parecer a primera vista. sino en la maduración progresiva e integrada de la libido. toda experiencia relacionada con un gesto como éste. Los dos rasgos más característicos que aparecen en la mayoría de ellas -excitación sexual de manera solitaria y egoísta. 2. como si se tratara del problema básico y más importante de la vida cristiana. en la práctica. es un comportamiento aceptado con una dosis grande de tranquilidad. a no ser que se tratara de un síntoma patológico. Es el único camino para liberar la tensión sexual. conocer el propio cuerpo. en muchos casos. Entre la obsesión y la trivialidad Ante un fenómeno como la masturbación existe el peligro todavía de mantener una doble actitud extremista y radicalizada.con una actitud que reviste el mismo significado narcisista e inmaduro que la búsqueda solitaria de lo genital. favorecer la autoestima y la sensación del propio valor. La preocupación ética ha desaparecido casi por completo. que debería excluirse con una adecuada educación. frente a las exageraciones y excesos de otras épocas. es cierto que para muchos. Hay.no resultan válidos para todas las ocasiones. La complejidad de un hecho: diferentes significados Nos encontraremos ante todo. La coquetería excesiva -y no sólo en la mujer-. aun cuando se diera una aparente continencia. Por otro lado. En una palabra. el deseo incesante de seducir podrían ser algunos ejemplos simbólicos. Según esto. Y se olvida que la castidad no consiste en la simple ausencia de semejante manifestación. cuando se trata de una manifestación tan amplia y generalizada. El único peligro consistiría en un falso sentimiento de culpabilidad. De ahí la dificultad de encontrar una definición exhaustiva y aplicable a todos los casos. frente a una conducta de extraordinaria complejidad. a cualquier precio. que puede estar ausente de una persona aparentemente casta.CAPITULO 7 La masturbación 1. que examinar por debajo de todo. como producto de una mentalidad arcaica que todavía perdura en algunas conciencias. Sin llegar tal vez a este realismo. Lo que reviste verdadera importancia para la maduración y equilibrio de la persona es la forma de vivir el sexo en su conjunto y no la mera genitalidad. Sin necesidad de una experiencia placentera. deseable. se puede uno enfrentar a la sexualidad -en su sentido más amplio. Por una parte. benéfica y hasta obligatoria. .

aparezca una dosis de tensión. Vamos a fijamos ahora en esta su forma más universal y corriente para ver los diferentes factores que la condicionan. La falta de confianza o la impresión latente de que es un hecho irremediable cortarán sin duda muchas de las energías necesarias. que busca ser liberada a través de estas experiencias placenteras. Las circunstancias harán que un día tropiece con el placer escondido y misterioso. El joven de ambos sexos descubre un mundo inédito y fascinante. El acercamiento al otro sexo comienza de una forma aislada y solitaria en la realidad. Hay que reconocer. Como el temor a perder el equilibrio en el que aprende a montar en bicicleta o se acerca al borde de una altura. Como toda función psico-física. Semejante experiencia tiende a repetirse por la vinculación profunda entre la percepción y las emociones agradables que de ella se derivan. El problema puede tener también otras raíces y ni siquiera la búsqueda gratificante del placer explica su génesis o permanencia posterior. o que se le manifieste de pronto sin saber el porqué.Tampoco basta insistir en sus motivaciones egoístas. una individualización bastante personal. La maduración conseguida en su anatomía no se produce con la misma celeridad en su vida anímica y psicológica. pero como un prólogo introductorio hacia el encuentro con la otra persona. En la época de la pubertad no solamente las estructuras anatómicas han alcanzado una mayor evolución. cuando se encuentra con los fenómenos psíquicos y biológicos de su propia naturaleza sexual. Determinadas acciones normales e indiferentes motivarán. La masturbación sería. Etapa evolutiva hacia una integración personal En la adolescencia se da. Se trata de una situación incómoda e inestable. La aparente facilidad de conseguir lo que se busca es también un factor positivo para la formación del hábito. que intuía desde antes sin comprenderlo. se corporaliza con una fuerza impresionante a partir de la adolescencia. antes de entrar en su valoración ética. la existencia de una tensión característica que impulsa a la gratificación. sin embargo. en este sentido. provocado por una educación rigorista y por el sentimiento consecuente de culpabilidad. pero sin poder alcanzar todavía una relación heterosexual. sino que las funciones glandulares y los diferentes estímulos específicos provocan la llamada del instinto e invitan a la correspondiente gratificación. el simple recuerdo de esa experiencia es suficiente para despertar el deseo de repetirla. La curiosidad. con miedo hacia el ambiente que le rodea y que hace al individuo sumergirse placenteramente en un clima de imaginación y afecto solitario. . La unión de todos estos elementos hace que. produce de inmediato un descontrol que imposibilita conseguir lo que. por sus vinculaciones afectivas con ese gesto. que la masturbación se vive con mayor frecuencia a un nivel genital y. como si el masturbador fuese siempre un ser doblado sobre sí mismo y sin ninguna apertura hacia la alteridad. Se encuentra biológicamente preparado para el ejercicio de una actividad que no le resulta posible por muchos motivos en el campo de su psiquismo. conserva de ordinario esta impostación. El mismo miedo. El descubrimiento de un mundo nuevo La sexualidad. además. Cualquiera puede constatar el influjo negativo de estos sentimientos en el momento decisivo. unidos a situaciones que no constituyen por sí mismas estímulos específicos. una primera apertura hacia la heterosexualidad. podría crear una sensación de vértigo que llevase a la caída. cuando se habla de ella. 4. por la que el joven debe renunciar a una actividad infantil. Cuando ambos aspectos se canalizan hacia una situación gratificante. por tanto. como la masturbación. la emoción deja un residuo oculto que favorece e incita a una especie de toxicomanía. La gama de significados es abundante y se requiere. en circunstancias normales. desde un punto de vista biológico. Podrían crearse incluso ciertos reflejos condicionados. 3. despierta ya en épocas anteriores. que no llega a realizarse en toda su plenitud. alcanza aquí una invitación suprema por la transformación que experimenta el cuerpo. una etapa de transición. aunque presente desde el comienzo de la vida humana. por ejemplo. de una competición deportiva o de otras múltiples acciones de la vida ordinaria. no supondría mayor dificultad.

Es una experiencia demasiado cercana y asequible para no buscar en ella un consuelo y pequeño refugio ante las situaciones que se presentan como negativas. que rompan la soledad y el sentido compensatorio que tantas veces revisten. etc. en la práctica. puede provocar una renuncia a tales prácticas y estimular hacia otras formas más deseables de encuentros afectivos. los fracasos en los estudios. cuando la abstinencia de las relaciones heterosexuales. A falta de otra posibilidad mejor se opta por este recurso. La normalidad. de incomprensión por parte del ambiente que le rodea. como si al que no la hubiera realizado le fuese imposible conseguirla. no significa que se trate de una experiencia necesaria para la maduración de la personalidad. Los sentimientos de soledad afectiva. 5. Habrá ocasiones en las que mantenga un carácter sustitutivo. la ausencia de estos pensamientos no es un síntoma positivo y benéfico. O es posible también que esta misma insatisfacción las fomente con la ilusión y esperanza escondida de que resulten por fin plenificantes. que no se llega a dominar. esta tendencia se manifiesta a través de los actos masturbatorios con una frecuencia estadística elevada. podría catalogarse como deficiencia psicológica más o menos profunda. El hecho de que las primeras experiencias psico-afectivas con el otro sexo resuelven o aminoran en gran parte este fenómeno. pues manifestaría más bien que la gratificación masturbatoria no constituye ya un puente hacia la etapa posterior. en contra de lo que pudiera creerse. Pero. La masturbación adulta. junto con la lejanía y recelo frente al otro sexo. Por eso es frecuente que tales actos solitarios estén acompañados ya por imaginaciones que revelan un deseo más o menos implícito de relación y comunión amorosa. En el fondo. un papel importante. se equilibran así de alguna manera. que lleva al abandono inmediato en manos del placer. las dificultades y primeros tropiezos. y hasta en la misma vejez. pueda considerarse normal desde una perspectiva psico-biológica. explican por qué.De ahí la importancia otorgada por los psicólogos al mundo imaginativo de los adolescentes. Por ello. Otros factores posteriores: diferentes significados Por eso.. en circunstancias normales. La insatisfacción de fondo que produce la experiencia masturbatoria. sino una regresión o estancamiento de signo diferente. En esta época no podemos olvidar tampoco el papel estimulante que representa la vida afectiva y sentimental del adolescente. aunque a veces se prolonga y estabiliza en una etapa posterior. por las razones que sean. A través de la imaginación se mantiene una tendencia vaga de intimidad. que la vida real niega. El calor y el placer. durante este tiempo de crecimiento madurativo. Todo este cúmulo de circunstancias hace que la tendencia hacia la masturbación. donde el factor imaginativo juega. hay que situarla a este nivel de tendencia e inclinación como etapa pasajera hacia una fase posterior. a pesar de su carácter gratificante. impulsan a encontrar una especie de compensación agradable y placentera. Patológico sería precisamente lo contrario -la ausencia completa de esta inclinación-. y teniendo en cuenta la inestabilidad de todo el período evolutivo. de cercanía amorosa. Lo que a primera vista aparece como soledad y aislamiento tiene una corriente de fantasía claramente heterosexual. es índice evidente de lo que significa con frecuencia esta etapa primera de la juventud. que por el momento no puede llegar a realizarse. pues indica . este comportamiento suele reducirse después de la adolescencia. sobre todo si los viejos hábitos dificultan una actitud de mayor resistencia. Las transformaciones fisiológicas de la pubertad con su fuerza y aspecto novedoso. fácil y corriente este último hecho. pues indicaría que existe algún obstáculo o problema de diversa índole que dificulta el desarrollo lógico y coherente de la sexualidad. se despierta un deseo de encuentro con el otro. Hay una conciencia más honda de un cierto vacío. de frustración frente a los ideales abstractos y un tanto imaginarios. Se buscaría un desahogo fisiológico a una cierta tensión. por ello. aunque sea comprensible. como antes dijimos. aunque no se explicite con toda claridad. porque sólo se consigue una relativa descarga tensional que no llena psicológicamente. En él se manifiesta el carácter ambivalente de la etapa evolutiva. de independencia y autonomía personal. de la que hablan muchos psicólogos. la postura intermedia entre una fase autoerótica y la nueva apertura incipiente hacia los demás. Sólo cuando este dominio sea producto de una fuerte represión. puede suponer un serio obstáculo al desarrollo personal. La falta de esfuerzo e integración. reviste significados diferentes. lleva a encontrar en ella una especie de sustitución imperfecta.

El sujeto comprende que es absurda su postura. Es fácil incluso que una acción como ésta deba incluirse en las condenas generales que se dan contra las impurezas y desórdenes de todo tipo. que se dan con mayor frecuencia todavía que en la época anterior de la juventud. que se reduce a la pura manifestación de ese gesto sin conocer más a fondo sus posibles lecturas o significados. hasta llegar a vivirse como una fuerza compulsiva. Los datos bíblicos y tradicionales La base bíblica en la que se apoyaba su condena no parece tan clara y explícita como se había creído con anterioridad. pero un análisis de las diferentes afirmaciones lleva a la siguiente conclusión. ilusiones profundas inconfesadas. al sentirse arrastrado por una fuerza que no se llega a dominar. con una falta elemental de lógica. como una función defensiva contra la ansiedad. generalmente admitida por los autores: no aparece ninguna condenación directa y expresa contra esta práctica determinada. cuya influencia práctica es absurdo minusvalorar. Sin embargo.una dosis de egoísmo y aislamiento digna de atención. aumentan los sentimientos negativos y. junto con otros escritores. al mismo tiempo. Lo único que decimos es que así como otros comportamientos quedan excluidos de la vida cristiana. e incluso su misma valoración ética. No es la causa sino la expresión de que existe algo por dentro que no funciona con absoluta normalidad. contra éste no existen afirmaciones tan categóricas y explícitas. pero no consigue eliminarla. 6. Cualquier planteamiento pastoral o educativo. Los mecanismos del hombre son demasiado complejos para saber de inmediato cuáles son las raíces auténticas de su comportamiento. Agresividades y venganzas ocultas. Revelan ya una falta de armonía e integración interna. El único objetivo era insistir en la complejidad de su etiología para no quedarse en una interpretación demasiado simplista. Esto no supone admitir que la masturbación no sea pecado. ciertas gratificaciones buenas que no culpabilizan. como Rousseau y Voltaire -tan lejanos y poco afectos al cristianismo-. los que insistieron en las trágicas y funestas consecuencias . nostalgias que no se quieren reconocer. Es una búsqueda para obtener la tranquilidad. deseo de castigo personal por la culpabilidad engendrada con tales prácticas. tal situación afectiva engendra esta práctica como un intento de disminuir la angustia. La misma confesión juega un papel más psicológico que religioso. En estas situaciones suelen darse hasta reacciones de tipo mágico. que posibilita el paso a un nuevo intento de superación posterior. La angustia y depravación experimentadas. que se ocultan por debajo de la masturbación. La tradición de la Iglesia ha sido mucho más taxativa. aunque en los primeros siglos no había alcanzado aún la importancia y trascendencia que tuvo con posterioridad. Las reacciones pueden resultar incomprensibles. de un desajuste psicológico de la personalidad. El grado extremo sería el de aquellos que encuentran aquí su mayor felicidad. De estos dos puntos trataremos a continuación. que requeriría un tratamiento peculiar. En la Escritura existen abundantes textos que afectan de un modo genérico al sexo y condenan de forma específica determinadas desviaciones y comportamientos. En el extremo de este camino la masturbación puede aparecer. El vocabulario empleado en los diferentes textos no responde nunca a los términos griegos que se utilizaban para hablar de este acto. en gran parte tiene que encontrar aquí su punto de partida y fundamento. existen otras series de factores explicativos de esta misma realidad. Me refiero en concreto a todo el mundo de motivaciones más o menos inconscientes. miedos irracionales. más que la manifestación de un arrepentimiento por la posible ruptura de una relación personal. que intentan recuperar la limpieza perdida. Sería una conclusión demasiado ligera y sin la lógica más elemental. incluso. pues la Biblia no es un manual para confesores donde se encuentran todas las conductas pecaminosas. pero despiertan la dinámica sexual y otras mil variedades de todo tipo. Y en este terreno son múltiples las causas que condicionan y fomentan un hábito semejante. pues ni siquiera el placer ocupa una especial relevancia y no existen motivaciones racionales que justifiquen semejante comportamiento. Lo que comenzó siendo un simple medio se ha convertido ya en un fin casi absoluto. Con esto no hemos pretendido elaborar una lista completa de los factores que motivan o condicionan el fenómeno de la masturbación. A veces hasta crear un círculo vicioso. como el síntoma de una patología más aguda. Se ha reconocido que fue Gerson el primer autor rigorista sobre este tema.

Si tenemos en cuenta el significado de la sexualidad humana. supone una dificultad seria para la evolución posterior. aunque se produjese de manera casual e involuntaria. ni el más importante. pues se temía que con tales excepciones quedara socavado el principio básico de la ética sexual: que el placer venéreo está destinado exclusivamente a su finalidad procreadora. Eliminar esta finalidad primera del sexo es la esencia del pecado y el único motivo para negar su licitud en cualquier hipótesis. Las ciencias humanas han ido aportando nuevos datos para una visión del problema más justa y adecuada. sino a su resonancia en el psiquismo. No es sólo una negativa a la fecundidad sino. Es una conclusión que se impone con toda lógica y exactitud a partir de esos presupuestos. pero esto no impide que se aporten nuevas matizaciones que no pudieron tenerse en cuenta con anterioridad. Así se designa en todos los textos. La malicia de la masturbación indirectamente voluntaria.que produce el vicio solitario. para las personas no casadas. la excesiva genitalización del sexo. por la no parvedad de materia. ni es fácil tampoco encontrar una argumentación que pudiera considerarse unánime. a no ser que la voluntad se gozase sólo en el hecho de constituir un alivio a la naturaleza. Buscar el placer sólo será admisible cuando esté orientado a la procreación y dentro del matrimonio. que sólo se darán en casos verdaderamente patológicos. El simple abandono a la necesidad que se experimenta. son las consecuencias más frecuentemente . la masturbación bajo cualquier forma y condiciones será siempre un pecado mortal. y si cualquier fallo en esta esfera hay que considerarlo. de un análisis espermático. dependerá del peligro más o menos próximo que presenten tales circunstancias y de las razones más o menos graves y justificantes para aceptar ese riesgo. a partir del siglo XVII. ya hemos apuntado que su malicia intrínseca residía en su negativa radical a la procreación. Si la sexualidad no tiene sentido al margen de la procreación. no es lícita su aceptación. pues opta por un camino opuesto al sentido relacional que aquélla encierra. 7. Con los manuales de moral. sin una dosis de esfuerzo y renuncia para superarla. como gravemente pecaminoso. Nadie se atreverá a negar la dimensión procreadora del sexo. aun cuando se trate de admitir el placer involuntariamente provocado. tal y como la planteamos en un capítulo anterior. Los mismos psicólogos no han dejado de señalar los peligros que le son inherentes y que se manifiestan con relativa facilidad cuando se convierte. la doctrina quedó configurada con bastante unanimidad. constituye también un pecado mortal. Los autores están de acuerdo en que no todas las razones son suficientes. el utilizarlo como una droga para escapar a otros compromisos o convertirlo en analgésico para encubrir otros problemas. o se buscara por otras razones no libidinosas. podemos comprender mejor lo que representa el fenómeno masturbatorio dentro de una reflexión más totalizante y personalista. Este último. No nos referimos ya a sus consecuencias sobre la salud biológica del individuo. sin que deba eximirse de esta culpabilidad a los niños y adolescentes en circunstancias normales y ordinarias. Por ello. pues irá siempre en contra de su orientación prioritaria. sobre todo. sobre todo. El que quisiera vivir su sexualidad de esta manera tendría razón para sentirse preocupado. para iluminar su valoración ética. El riesgo de quedarse en un estado narcisista. por ejemplo. El que se ha utilizado con mayor frecuencia ha sido el considerarla como un pecado contra la naturaleza. Pero ¿qué significa esta afirmación? ¿Contra qué atenta un gesto como éste? En la tradición anterior. Existe una malicia diferente entre el placer solitario que va acompañado de orgasmo (acto completo) y aquel otro que no llega a producirlo (acto incompleto). La masturbación directa y voluntaria es siempre por su propia naturaleza un pecado grave. como en el caso. pero tampoco parece que tenga que ser el único criterio. Dentro de esta perspectiva sería falso mantener que la mejor forma de maduración humana y sexual sea precisamente esta práctica concreta. Ni tampoco es admisible con fines terapéuticos. Algunos de estos argumentos han perdido por completo su validez. en un hábito adquirido. Presupuestos para una fundamentación: valoración objetiva La valoración teológica de estas enseñanzas representa la opinión común de una larga época. un obstáculo grave para vivir su aspecto unitivo. de encuentro y comunión. como consecuencia de actos o situaciones que pudieran provocarla (actos indirectos o impúdicos -así se llamaban en los manuales-).

porque él no ha solucionado los problemas que interesaban. aunque esto no implica que un acto aislado y esporádico haya que valorarlo como grave. incluso en aquellos que conscientemente no experimentan ningún complejo de culpa. en la que el único perjudicado será su propia persona. resultaría desaconsejable una total despreocupación. Pero creer que no hay tampoco por qué preocuparse de cara a la maduración sexual. y nadie debería sentirse psicológicamente satisfecho hasta no alcanzar esa última meta. en los que la libertad parece suficiente. ambigua. y lo que otro acepta como una realidad dolorosa e irremediable. Quien por haber llegado al autoconvencimiento de que es un gesto sin mayor trascendencia y elimina el intento de superar esta práctica. es demasiado gratuito y tal exageración no sirve siquiera como una ayuda pedagógica. La sexualidad posee una significación decisiva para la madurez de la persona y su integración con los demás. los que pueden determinar a la acción. es difícil.señaladas. que nunca jamás constituye el ideal de la maduración y del equilibrio humano. Con esto deseo evitar una vez más los dos extremos: condenar sin misericordia y con rigor. que sólo apuntamos con brevedad. y a pesar de algunas advertencias oficiales. Ya indicamos antes la complejidad de un fenómeno como éste. que imposibilita un juicio único y generalizado para todos los casos y situaciones. La importancia de una actitud masturbatoria debe tener también un valor diferente. en el campo de la culpabilidad subjetiva. Estas consideraciones fundamentales. poco limpia y descuidada. pues la ruptura de la dimensión amorosa y unitiva despierta una sensación de vacío y falta de plenitud. sin embargo. Son muchos los factores que entran en juego para tener siempre una idea neta de la propia culpabilidad. Y es que la dinámica del instinto requiere una superación de esta etapa. y que los actos concretos no pueden ser significativos de una actitud oculta. No parece que entre los moralistas exista la menor duda en la objetividad de este planteamiento. ha existido. ¿hasta qué punto su conducta puede ser gravemente pecaminosa? ¿Quién sabrá el grado exacto del influjo ejercido por tales motivaciones inconscientes? Aunque los autores hablan de las notas y características para diferenciar los casos normales. una actitud benevolente en el enjuiciamiento ético de cada acto personal. No es lo mismo cuando se realiza con una . De hecho. Lo que para uno resulta suficientemente libre podría estar más condicionado de lo que se cree. No son las apariencias superficiales. pues queda un camino todavía por recorrer para una integración humana. aun cuando no aparezca como síntoma de un desajuste más profundo. Si hay ocasiones en las que se puede tener una adecuada certeza. Tiene un destino y una meta hacia la que se deben orientar el esfuerzo y la educación. Los sentimientos de culpabilidad no tienen siempre raíces religiosas. y el individuo ignora este mecanismo e intenta corregir. Aquel que no se preocupe y comprometa en la realización de esta tarea renuncia a una obligación seria e importante de su vida. La culpabilidad subjetiva: dificultades para una exacta valoración Es justo reconocer que. muchos autores habían ya limado ciertos rigorismos sobre la frecuencia y gravedad de las caídas. o absolver por completo con ingenuidad. de la que está convencido que no es posible prescindir. ¿Significa esto que todo acto masturbatorio ha de considerarse necesariamente como pecado grave? Su aplicación a los individuos concretos requiere una mayor matización. la forma de llamar la atención o el síntoma de un conflicto más hondo. sería también un engaño y un falso servicio a la educación. aunque con toda certeza no existiese la más mínima culpa moral. por no dar con la raíz del problema. sin éxito. de aquellos en los que suele darse una disminución llamativa. Cuando la masturbación es una búsqueda compensatoria por el rechazo sufrido en el hogar. 8. de acuerdo con el significado característico que revista. adopta una postura absurda y lastimosa. trazar una frontera nítida entre una y otra situación. son suficientes para que el juicio ético y objetivo sobre la masturbación tenga que ser negativo. Afirmar que todo acto de masturbación es siempre subjetivamente grave en cualquier circunstancia o que la falta de libertad y conocimiento hay que suponerla sólo en rarísimas ocasiones. sino los procesos interiores que escapan a primera vista. En cualquier hipótesis. en otras sería atrevimiento una aseveración absoluta en cualquier sentido. a lo mejor es la consecuencia de otras decisiones anteriores en las que el individuo tuvo la posibilidad de elegir y no quiso. desde hace algún tiempo. Son la manifestación de una incoherencia interna. una venganza sutil contra Dios.

despreocupación hacia los valores profundos del sexo, cuyo ideal no se trabaja por conseguir, que cuando brota en una etapa evolutiva, a pesar de los sinceros intentos por controlarse. Ni es idéntica la que nace por una falta de limpieza interior de la que brota por una simple tensión biológica. Siempre será una deficiencia y una laguna objetiva, pero si un acto aislado y pasajero no compromete gravemente la evolución armónica de la persona, ni destruye plenamente el sentido de la sexualidad, son muchos los autores actuales que lo juzgarían con mayor benevolencia. De cualquier manera, lo más importante es descubrir la pedagogía adecuada y la orientación pastoral más apta para que, evitando cualquier extremismo, se consiga una progresiva superación de esta fase, sin aceptar el estancamiento o una ulterior regresión. En esta línea van los siguientes consejos prácticos. 9. Orientaciones pastorales: necesidad de una evolución progresiva La castidad no es el centro de la ascesis cristiana y no puede centrarse la atención sobre ella de tal manera que se dificulte la integración de lo sexual en la dinámica de la persona. La maduración de ésta en todos sus niveles constituye la meta del humanismo cristiano, y el mejor camino para intentar alcanzarla no es la preocupación obsesiva. Hay que abrir a la persona hacia la comunión y oblatividad. Donde dominan el caos y el libertinaje del sexo se revela siempre una desarmonía más íntima. En este sentido, el sexo será un termómetro para medir el avance, retroceso o estancamiento de la personalidad. Indispensable para esta madurez es la aceptación de la propia realidad con sus deficiencias y limitaciones, sin culpabilidades ni autojustificaciones infantiles. Ello exige una imagen de Dios verdadera, un sentido serio de lo que es el pecado, un enfrentarse, en último término, con el significado auténtico de la moral. Esto supone que aquí, más que en otros puntos de la ética, hay que instaurar una pastoral de progreso. No es posible, sobre todo en ciertas circunstancias, alcanzar un dominio suficiente de manera rápida. Dicho de otra forma, es necesaria a veces la renuncia a un éxito inmediato. A un enfermo no se le puede decir nunca que mañana estará completamente sano, ni darle más esperanzas de las posibles. Por no aceptar esta necesidad de avance progresivo vienen los desánimos, después de las deficiencias tal vez inevitables por el momento. Lo más importante no es conseguir un control rápido de la fuerza que arrastra -lo que también puede conseguirse con la represión-, sino la armonía interior capaz de canalizarla progresivamente. La ley de la gradualidad, que el mismo Juan Pablo II acepta e interpreta, se hace más necesaria en este campo. La masturbación no es siempre problema de voluntad. Tenemos sólo una, que puede mostrarse firme y con fortaleza en todas las actividades de la vida menos en ésta, y no vamos a decir que sólo en este terreno se encuentra debilitada. Ni tampoco supone necesariamente un egoísmo voluntario y culpable, aunque se dé casi siempre una actitud psicológica egocéntrica e inmadura. Si es la manifestación de otras situaciones internas más complejas, si brota como consecuencia de una crisis evolutiva, si ha creado ya un cierto hábito o un reflejo condicionado, sería muy difícil su eliminación repentina e incluso hasta contraproducente. En estos casos la masturbación, como la fiebre, constituye un síntoma o una señal de alarma, y el hecho de que desapareciera de forma artificial no significaría que la infección quedaba superada. Y lo importante no es sólo eliminar el síntoma, sino purificar la raíz morbosa que lo condiciona. 10. Visión optimista y evangélica En estos casos, la responsabilidad moral no debería caer tanto sobre los actos concretos y determinados; lo que habría que hacer es valorar la actitud básica de la persona de cara a su maduración humana y sexual. Al individuo que pusiera su interés en un esfuerzo serio por superar estas dificultades, que intentara con ilusión acercarse poco a poco al ideal y a las exigencias de su maduración, que evita las situaciones ambiguas y sus justificaciones interesadas, habría que juzgarlo con benevolencia, pues sus caídas aisladas serían consecuencias todavía molestas de una situación complicada y en vías de solución. La opción fundamental que tenga en este terreno servirá mucho para acercarse a la moralidad de tales acciones. Como dice muy bien el Catecismo para adultos II. Vivir de

la fe, de la Conferencia Episcopal Alemana: "Estas situaciones indican que todavía no se ha logrado la integración plena de la sexualidad en la persona. La masturbación puede expresar madurez, pero también un narcisismo equivocado [...]. Lo decisivo es si hay voluntad de dar una forma y orientación responsable a la sexualidad o si domina un egocentrismo culpable" (342-343). En orden a la eficacia educativa, ayudará mucho más esta visión optimista y estimulante que no la amenaza temerosa de una culpabilidad, de la que puede incluso dudarse. La mayor culpa se revelaría con certeza en la negativa libre y aceptada a este trabajo de superación progresiva. No llegar a saber con exactitud el grado de pecaminosidad será preocupante para el narcisista o el fariseo, que se satisface con su propia imagen y necesita estar seguro del pecado grave para recuperar su belleza interior, aunque sea de una manera tan superficial y ritualista, pero no para el que de veras ama a Dios y le tiene su corazón abierto, que es lo único que le importa. La confesión no debería quitar, por ello, un cierto malestar psicológico, una insatisfacción humana de que resta un camino largo de superación, y no servir, como sucede con frecuencia, además de para perdonar la culpa en el grado que la hubiere, para producir también una tranquilidad psíquica de que todo se ha arreglado con la penitencia sacramental. El perdón y la paz de Dios deben tener un significado diferente a esta otra tranquilidad de contenido humano, fruto de la integración y armonía sexual. 11. Hacia las motivaciones más profundas Una ayuda apropiada no puede darse mientras no se conozca la razón de fondo que motiva el comportamiento. Es verdad que el tiempo y las circunstancias variantes producen muchas veces un mejoramiento y curación sin otras razones aparentes, pero si se logra intuir qué posibles motivos determinan su existencia, el camino se hace mucho más rápido y eficaz. Todos estamos de acuerdo en que el que roba para cometer un adulterio es más un adúltero que un ladrón. La afirmación podría traducirse al caso que nos ocupa con la misma lógica. El que se masturba por buscar un refugio a su fracaso, por no encontrar un mínimo de hospitalidad y cariño, por huir de su propia realidad o para mentirse a sí mismo, etc., habría que decir que es un cobarde, un ingenuo o un mentiroso más que un impuro. Mientras no se logre trabajar contra estas motivaciones profundas, los otros remedios serán más bien secundarios y marginales. Y si aquellas motivaciones existen, como sucederá de ordinario, habrá que insistir mucho más en su propia eliminación que en atajar directamente sus consecuencias. Las condiciones sociológicas, el clima familiar, la educación dada, la tensión de algunas situaciones personales, etc., pueden tener más trascendencia sobre el individuo que su propia responsabilidad. Por eso no basta aquí una pastoral de paños calientes o de consejos superficiales. No hay derecho a decir que todo es cuestión de interés o de falta de voluntad y que bastan unas determinadas prácticas, aunque sean religiosas, para la curación de un hábito como éste. No dudamos de la fuerza que supone la gracia y de su influjo a nivel psicológico, pero pediríamos un milagro moral si quisiéramos exigir de la devoción a la Virgen o de la comunión frecuente la solución de un problema que pertenece más bien a otras esferas. Lo mismo que si para curar cualquier otra anomalía psíquica o biológica intentáramos fomentar sólo una mayor vivencia religiosa. Ésta no dejará de tener validez para descubrir un sentido a todos los acontecimientos y como ayuda a las exigencias humanas y sobrenaturales que recaen sobre la responsabilidad del individuo, pero la actuación de Dios no repercutirá, salvo en casos muy excepcionales, sobre las dificultades psicológicas. Es más, si la última posibilidad que se ofrece para la curación es el recurso a los medios sobrenaturales, existe el peligro de crear una profunda decepción al comprobar, como es lógico, que ni siquiera el recurso a Dios puede arreglar la situación planteada. Pero el fracaso no estaría en el sujeto afectado, sino en los que se han atrevido a orientarlo de esa manera. Así, sin negar la meta de la sexualidad humana, ni la responsabilidad del hombre en su trabajo para conseguirla, buscamos una actitud positiva de ilusión y de esfuerzo personal, y el intento de encauzarlo por los caminos que parecen más eficaces y auténticos. Lo que sí ha de quedar claro es que se hace imposible mantener un control sobre la libido, si no existe un esfuerzo previo para mantener limpia la cabeza y el corazón: el mundo de la imaginación y del sentimiento.

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tiene el peligro de una interpretación exagerada desde el ángulo opuesto. Razones psicológicas para este rechazo Las raíces de este rigorismo tan frecuente penetran en los niveles más ocultos del corazón humano. En el fondo de la conciencia popular se daba un rechazo sin paliativos. Excesiva benevolencia frente a una manifestación inaceptable o incomprensión absoluta frente a una realidad humana. lejana por completo de aquello que teme y cuya simple posibilidad no está dispuesto a reconocer de ninguna manera. Y cualquiera de estas actitudes que se tomen -a favor o en contra. Un rigorismo sociológico Hay que reconocer que nos encontramos frente a un fenómeno ante el que resulta difícil una postura objetiva y neutral. De la misma manera que en el homosexual se da también una fuerza heterófila. de que semejante realidad no tiene que ver con la propia sicología . Si tenemos en cuenta ambos factores -miedo inconsciente y una dosis real de homosexualidad. al margen de la sociedad. Todos los datos históricos que pudiéramos recoger en torno al tema van casi siempre en la misma dirección: el clima sociológico ha sido y es francamente hostil. la misma sicología nos enseña que. puede producirse un sentimiento positivo. incluso entre la gente joven. encerradas en su propio dolor por tener y experimentar una tendencia distinta de la mayoría y de la que muchas veces no se sienten responsables. como datos científicamente objetivos-. al menos sin una sonrisa despectiva y lacerante. Por eso construimos sin darnos cuenta una serie de barreras para defendemos de cualquier posible amenaza o peligro de contagio. La actitud más frecuente de cara a este comportamiento ha sido sin duda muy negativa. Un conocimiento más humano y científico de este fenómeno ha provocado un cambio de actitud. al menos en grupos y ambientes más reducidos. resulta explicable que uno de los mecanismos inconscientes de defensa sea precisamente la agresividad. Aun en las encuestas más recientes. El que así se comporta podrá tener la sensación de que posee una personalidad limpia. esta prevención continúa existiendo. aunque no se convierta en el componente más hondo y pionunciado. como si fuera una especie de castración. será probablemente porque existe una necesidad mayor de ocultar su existencia o una negativa plena a reconciliarse con la propia verdad. las ideologías se han radicalizado por ambos extremos. Quiero decir con esto que cuanto mayor sean el fanatismo y la repugnancia frente a la homosexualidad. de mayor tolerancia o de condena. que uno de los temores inconscientes más profundos es el miedo a la impotencia y a la homosexualidad. al proyectar sobre ellos nuestra indignación. como si fueran una secta peligrosa. Ahora bien. De ahí el drama silencioso y solitario de tantas personas. se toma como indicio de una posible complicidad. como si el simple hecho de tenerla fuera vergonzoso y humillante. se ha requerido un bombardeo sociológico constante de forma negativa. pues hablar de ellos. que no es tampoco la dominante. pero engañoso. existe siempre una dimensión homófila en proporciones diferentes. Parece que no cabe otra alternativa posible que la de su aceptación o rechazo. como un inconsciente colectivo. 2. Eran objeto de chistes y burlas en la conversación y ambientes ordinarios. sino al contrario. Y para que esta actitud haya fraguado con tanta fuerza. incluso en la persona heterosexuada. De esta forma. que han intentado una reflexión actualizada sobre el . Términos relacionados. en efecto. El homosexual no despertaba ninguna simpatía. Los psicólogos constatan.CAPITULO 8 La homosexualidad 7. Como sucede de ordinario en todos los problemas candentes. Muchos experimentan a lo sumo un sentimiento de compasión y lástima ante personas que han de vivir de forma clandestina. desprecio y rechazo de los homosexuales. con esta inclinación aún se utilizan para injuriar a otras personas y herirlas en su sensibilidad.

según el grado de bisexualidad reinante en cada individuo. Estos planteamientos provocan. Lo que caracteriza al homófilo no es tanto el ejercicio. Ciertos movimientos homófilos llegan a defenderla como la forma más plena y totalizante de relación. sino fundamentalmente por el rechazo y repugnancia hacia el sexo opuesto. sino que tiene su aplicación en la vida ordinaria. algunos interrogantes. Otros factores personales . Ciertas afirmaciones. Naturaleza de la inclinación homosexual Es necesario ante todo delimitar el concepto de lo que entendemos por homosexualidad en su verdadero sentido. a una buena parte de la sociedad. Esto no excluye una absoluta incompatibilidad con una inclinación diferente. Es un dato proclamado también con fuerza por los defensores de la homofilia. entonces. Hay que diferenciar. no habría por qué excluir una cierta bisexualidad más o menos acentuada hacia un lado u otro. sino la tendencia hacia las personas del propio sexo. Lo mismo que el ser humano posee hormonas y rasgos morfológicos masculinos y femeninos. Las imágenes populares no responden con frecuencia a la naturaleza de lo que caracteriza a esta inclinación. aunque en la práctica se utilizan como sinónimos. No se da una correlación entre las formas externas de actuar y su componente psicológico. La sociedad tiene una fobia tan marcada contra comportamientos no aceptados por ella. también aquí podría darse un encuentro donde predominara alguna de estas dimensiones. Se busca la eliminación de antiguos prejuicios. entonces. Sin entrar ahora en las posibles explicaciones de este hecho. entre sus componentes. pues el descubrimiento de este hecho puede retardarse hasta épocas posteriores. La fuerza de este sentimiento será variable. por haber tenido otro tipo de experiencias o conservar una dosis de atracción hacia el otro sexo. según las diferentes estadísticas. De ahí que. no parece que la media supere el 6% de la población. el eros y el amor. suele darse una repugnancia a mantener relaciones genitales con el otro sexo. Como la libido posee. se busca su defensa absoluta. Es decir. 4. de idéntico sabor y significado a la que se obtiene en la relación heterosexual. De la misma manera que la ausencia de estas relaciones no significa tampoco poseer una orientación heterosexuada. al quedar reprimido por diversos factores. como acontece también entre el hombre y la mujer. debería distinguirse entre la homosexualidad en su sentido estricto. han desaparecido ya del vocabulario científico y una parte de la sociedad se ha hecho más respetuosa y comprensiva al haber salido a la superficie lo que se mantenía en secreto y silenciosamente hasta hace poco.tema. también podría decirse que muchos homosexuales no lo son. Ni basta constatar que un sujeto ha tenido alguna o varias experiencias sexuales con personas del mismo sexo para catalogarlo como homosexual. En algunas ocasiones. En este sentido. que radica en la orientación psicológica. A medida que los componentes heterosexuales disminuyan. No se trata sólo de una división teórica. los autores están de acuerdo en que aquella no se perfila sólo por su inclinación. que reprime de inmediato cualquier sentimiento o deseo no heterosexual. del comportamiento que se manifiesta en los actos homosexuales. esta incapacidad se irá haciendo mayor. incluso. como una forma de relación plenamente comparable a la heterosexualidad. según el grado de bisexualidad reinante en cada individuo. Que el instinto se oriente hacia el otro sexo es consecuencia exclusiva de la cultura y la educación. el homoerotismo y la hemofilia. como veremos. Es una atracción psico-erótico-sexual en la que puede primar alguno de estos elementos sobre los otros. ¿Es una conducta plenamente natural y aceptable o hay que seguir condenándola? ¿Supone un camino verdadero para la realización humana y sexual o constituye más bien un obstáculo para ese progreso? ¿Se trata de un comportamiento ético o sigue siendo condenable? Para la respuesta a estas preguntas se requiere un examen previo de algunos datos fundamentales sobre la naturaleza y génesis de esta orientación. Es una extrapolación poco seria y suele utilizarse por quienes pretenden demostrar la normalidad y frecuencia de este fenómeno que afectaría. pues. Si no. 3. sólo cuando estas características se dan en proporciones superiores a las contrarias habría que hablar de homosexualidad auténtica. el sexo (lo genital). Además de la inclinación hacia el propio sexo. que han caracterizado de una manera tan lamentable el perfil humano del homosexual. con exactitud la condición homosexual.

de acuerdo con la personalidad de cada individuo. hace que su existencia sea menos percibida e incluso que permanezca oculta y larvada hasta para la propia persona. que se han adjudicado al homosexual. tan normal. continúan. resulta difícil para todos. pueden darse sin duda bastantes diferencias y divisiones. inadmisibles para los hombres. búsqueda exclusiva del placer.que a lo mejor no se hallan con tanta fuerza en otros homosexuales. y evidentemente cada una llegará a vivirla de manera distinta. La complejidad aumenta aun más al intentar descubrir su génesis y las causas que la hacen posible.También aquí. posesividad y acaparamiento. según sus rasgos personales.encierra otros matices que la diferencian. pero sería injusto creer que todo esto es un patrimonio exclusivo de ellos o que todos necesariamente tienen que actuar así. como en medicina. Tal vez un concepto demasiado unívoco y abstracto ha absolutizado ciertos signos específicos que a lo mejor no corresponden sino a un grupo determinado y concreto. Aquella que podríamos denominar como periférica. exceso de narcisismo. por la presencia de múltiples elementos psicológicos perturbadores. podría revelarse por medio de una situación fortuita y pasajera. más distintivos parecen tener su explicación en su estructura peculiar. Su encuentro podría estar cargado de múltiples elementos negativos -interés. Hasta épocas muy recientes. Si unos insisten. que manifiestan ciertos síntomas de fragilidad psicológica. los condicionantes psico-sociológicos parecen ser los más prevalentes e . por su mayor importancia pastoral. más de superficie. aunque puedan hallarse elementos comunes. pues alcanzar un nivel de oblativi-. pues esta última. tanto positivas como negativas. Las mismas deficiencias. señalada por todos los autores. Es evidente que la homosexualidad en la mujer -llamada también lesbianismo. producto exclusivo de una visión que estaba enormemente matizada por el prejuicio heterosexual y los datos aportados por la medicina. etc. Su carácter menos genitalizado y el hecho de que la sociedad les permita ciertas manifestaciones afectivas. que pueden predisponer y condicionar de alguna manera. Al que no domina la materia no le queda otro camino que reflexionar sobre los datos o confiarse en la autoridad de los especialistas. Por el momento. Los primeros no deben ser tan evidentes cuando los segundos no llegan a ponerse de acuerdo. inmadureces y limitaciones se dan con mucha frecuencia en las relaciones heterosexuales. Por eso. La génesis de la homosexualidad Para nuestro punto de vista. como meta de la maduración. otros creen hallar en ella un modelo de altruismo y servicialidad muy superior al de la amistad heterófíla.es posible vivirla de una forma inmadura. Desde una perspectiva psicológica. tal vez oculta y reprimida. podría afirmarse que. que en su comportamiento se traslucen a veces problemas interiores. Esto explicaría los dogmatismos existentes por ambas partes. en parte. habrá que tener en cuenta una doble división.. Las discusiones. todos estaban de acuerdo en que se trataba de una verdadera anomalía. Los mejores tratadistas. 5. habría que decir que no existe la homosexualidad. Se trataría simplemente de una variante en la forma de vivir el sexo. sin embargo. sin embargo. Los criterios para esta clasificación no resultan siempre evidentes. por ejemplo. producto más bien de ciertas condiciones o circunstancias accidentales y motivadas sobre todo por factores externos o ambientales. Su arraigo y profundidad suele ser mucho menor que cuando nos encontramos con una homosexualidad definitiva y estable. Tal vez ello indique la necesidad de proseguir estos estudios hasta alcanzar una mayor aclaración en varios puntos que no aparecen del todo definitivos. sin negar la posible influencia de ciertos elementos biológicos. la libido -sea cual sea su orientación. Los rasgos. o que viven en un clima de perversidad. cuyas raíces penetran en el psiquismo de la misma personalidad y por causas más primitivas e inconscientes. Lo mismo podría decirse de otras características. Hoy existe un movimiento de signo contrario para liberar al homófilo de todas esas sospechas enfermizas. Es necesario eliminar muchos tópicos y simplismos en la imagen del homosexual. aceptable y válida como la misma heterosexualidad. pues no existe una forma única y homogénea. la colocaban siempre en el apartado de las desviaciones sexuales y patológicas. dentro del mundo homosexual. en los diferentes campos. sino personas homosexuales. El hecho de que un hombre se sienta atraído por la mujer no es signo suficiente de que su normalidad psicológica sea mucho mayor. en la incapacidad de una auténtica relación amistosa. Es verdad que algunos han hecho del sexo una obsesión. de la masculina. falta de comunión. sin alcanzar un consenso generalizado.

comportamientos relacionados con expresiones de jerarquía y dominio. como una variante plenamente aceptable. a mi manera de entender. sería plenamente lógica y aceptable. con enorme respeto para los que afirmen lo contrario. Si es necesario continuar la reflexión científica sobre su origen -matizada también por las ideologías contrarias o favorables. Los argumentos y razones de ambas posturas carecen de base y son refutables para la otra opinión. La experiencia práctica demuestra que son muchos los elementos que pueden intervenir en la orientación de la libido humana. históricos. y los que se resisten a esta equiparación. deberíamos admitir que una sociedad en la que sólo ella existiera. no se requiere una certeza absoluta. sin embargo. Aquí reside. De la misma manera. sus concretizaciones no estén a su vez condicionadas por los datos naturales del hombre. Si la homofília fuera uno de los ideales de la sexualidad humana. el que haya florecido en algunas culturas no tiene otro valor que el de una simple constatación que nadie podrá negar. . Ahora bien. Es más. como punto de partida para una valoración moral objetiva. culturales. sino a toda la comunidad. el punto clave de cualquier planteamiento: saber cuál es su tendencia prioritaria de la libido. una maduración mayor. dentro de la biología. en este sentido. por una deficiencia. como la ausencia del sexo opuesto. pues el hecho tiene su explicación en otras causas. sin que tales elementos lo conviertan en una persona enfermiza. para aceptar como prácticos y orientadores unos principios. donde la convergencia se hace imposible entre los defensores de la homosexualidad. sin que existiera ningún motivo de preocupación o extrañeza Que la homosexualidad se dé en el mundo de los animales no tiene otro valor que el de probar que es posible. aunque nadie niegue su influjo. Ello supondría que si no se llega a la heterosexualidad es por un algo. No es sólo la consecuencia de una cultura determinada. genéticos. aceptación del compañero como si fuera del sexo contrario. Un comportamiento contrario sería sólo admisible cuando existiera una plena garantía y seguridad de que constituye un auténtico valor. que impide u obstaculiza el acceso hacia la alteridad heterosexual. etc. A pesar de las posibles falacias y extrapolaciones. Lo que afecta a una dimensión de sus vidas no tiene mayores influencias en el conjunto de su personalidad. no existiría ningún problema. etc. 6. Es aquí. por alguna razón determinada. llega a la conclusión de que se hace imposible convencer al contrario. Los datos bíblicos.importantes. pueden darse individuos con la libido orientada hacia el propio sexo. creo que la heterosexualidad aparece para la gran mayoría como el destino y la meta hacia la que se debe tender. Basta que se presenten como los más seguros y aconsejables. Será difícil distinguir lo que es producto de una y otra. y en un punto tan básico e importante. Cualquiera que conozca la bibliografía existente o tenga experiencia de haber dialogado sobre estos presupuestos. la cultura tiene también su explicación y fundamento. Hablar de obstáculos en la evolución homosexual no significa la existencia de ninguna patología. en muchas ocasiones. que afectan profundamente no sólo a la vida de los individuos. Si llegara a probarse que la homosexualidad es una inclinación tan humana y deseable como la contraria. pero que admite también diferentes lecturas. que posean un equilibrio y sicología más rica y madura que la de otros heterosexuales. se leen y aplican desde la perspectiva ideológica de cada grupo.. y no parece que la humanidad entera se haya equivocado por completo al proponer este camino para la realización sexual. o en la misma proporción que alcanzan los heterosexuales. Por ello. Semejante hipótesis constituiría una opción tan buena como la presente. También el heterosexual está afectado por otra serie de dificultades que impiden. pero parece incomprensible que lo cultural no tenga ninguna raíz en la naturaleza y que. psicológicos. De ahí no pueden deducirse conclusiones para probar su normalidad. Un presupuesto discutido: ¿qué tendencia tiene la sexualidad? La respuesta a esta pregunta me parece fundamental para cualquier valoración ética. como un fenómeno más de los que pueden instalarse en la naturaleza. sino que algo más debe existir en la realidad cuando se ha mantenido de una manera tan constante y generalizada.el problema se sitúa ahora a otro nivel más profundo.

La Iglesia ha distinguido siempre entre condición y comportamiento. Nadie es malo ni bueno por encontrarse con una orientación y unos sentimientos que no puede alejar de sí y que. 8. como se daban en las costumbres cananeas. de sentir atracción hacia el propio sexo. Desde el momento en que la homofilia no se basa en una opción elegida. ni las posibles deficiencias tampoco tendría que suponer un cambio en la valoración. En cualquier caso. UU. La valoración personal: perspectivas Con esto sólo hemos hablado de su valoración abstracta y objetiva. Si hay motivos para creer que interpretaciones erróneas han exagerado el carácter nefando de los actos homosexuales. Todo lo cual impide la utilización de estos textos en los planteamientos actuales. Sobre el célebre pasaje de Gomorra (Gn 19. queda su aplicación posterior a los individuos particulares. aunque sea de sentido común. 1-29) algunos autores no están de acuerdo. Ni las interpretaciones en su conjunto han sido tan incorrectas.22 y 20. o como consecuencia y castigo por haber rechazado el conocimiento de Dios. Otros textos se refieren más bien a la prostitución sagrada (Deut 23. El que afirmara. tampoco están exentos de error los que niegan por completo el valor de tales enseñanzas. desenfreno y perversidad. no entra en el campo de la moralidad. no hay lugar para la culpa en la existencia de esa orientación. hay que reconocer que a su favor existen fuertes presunciones. sino que deseaban más bien conocer si era extranjero y violar además a sus concubinas. a pesar de haber dado su nombre a este comportamiento. De igual manera se insiste en la necesidad de una hermenéutica que supere los límites históricos y culturales de esas enseñanzas y su interpretación aislada fuera del contexto. para que no se contaminara el culto del Señor. Las condenas que ahí aparecen se refieren exclusivamente a los casos de pederastía y a los proxenetas que reducen a los niños a la esclavitud. en un documento a los obispos de EE. La consecuencia de tal exégesis implica para algunos el que no existe fundamento bíblico para su valoración negativa en el Nuevo Testamento. aunque para Lot la falta más grave radique en el rechazo de la hospitalidad. los experimenta como un destino impuesto al margen de su voluntad. El mensaje revelado viene a confirmar lo que la reflexión humana mantiene todavía como una meta: la orientación heterosexual de la persona aparece objetivamente como el destino mejor. pues se ignoraba entonces que pudiera darse una estructura diferente. El pecado tiene otras categorías que no radican en la existencia pura y simple de un fenómeno psicológico. es que el simple hecho de tener tendencias homosexuales.7. pero aun aceptando este presupuesto. y se rechazan finalmente por tratarse de actos realizados por heterosexuales que actúan contra su propia inclinación.. pero con ellos también son muchos los autores que descubren en sus páginas una visión de la sexualidad claramente heterófila. no es motivo para la crítica que se levantó por parte de algunos grupos. Es indudable que los criterios hermenéuticos son necesarios para el estudio de la Biblia. incluso. del que parte la gran mayoría. Tampoco parece que los vecinos de Guibeá (Jc 19. que la condición es una tendencia hacia una conducta desordenada. En la Biblia existen abundantes testimonios que las consideran como pecado. Sin embargo. La valoración objetiva Lo primero que conviene dejar claro. sino que supone la aceptación libre y voluntaria de las prácticas homosexuales. como conducta contraria a los designios de Dios. de manera parecida a como nacemos hombre o mujer. con su doble dimensión amorosa y fecunda. Si el tener una inclinación como ésta no es muchas veces imputable a la propia voluntad. como así lo hicieron después. o se prohibían tales actos hasta con la pena de muerte (Lev 18. reprueban los comportamientos que nacen en un ambiente de orgía.18-19). ¿cómo deberían juzgarse los actos concretos de una persona homófila? Se oye decir con frecuencia que la Iglesia ha mantenido una postura intransigente de absoluto . en que la condena recaiga sobre la homosexualidad de sus habitantes. si esas leyes existían es porque se trataba de un peligro real y se valoraba de forma negativa. Afirmar que este objetivo es consecuencia exclusiva de los prejuicios contra la homosexualidad de los autores sagrados es una solución demasiado simplista y poco fundamentada.13) por el miedo de Israel a que se introdujeran esa prácticas entre sus miembros. 22-30) quisieran cometer actos homosexuales con el levita.

que no tiene por qué caer en las exageraciones condenadas por Juan Pablo II. Si un comportamiento provoca. como ninguna pulsión. y cuyas consecuencias han sido trágicas y lamentables. expresada con suma brevedad. Al hombre que se entrega a una mujer porque no ha . en la medida de lo posible. al menos en determinadas situaciones? ¿Por qué. La homosexualidad no debe reprimirse. en el campo de la ética. aunque tampoco constituya ningún modelo de imitación. Los homosexuales que no quieren perder su fe y desean encontrar en ella un motivo de ayuda y esperanza no tienen. Por otra parte. pero creo que en casi todas se da un denominador bastante común. la aplicación de esta teoría a cualquier forma de conducta debe tener en cuenta algunos presupuestos fundamentales. si esta persona es así. y mantenerla en un clima neurótico y de constante culpabilidad. a veces. en cualquier caso. La ayuda prestada puede ser provechosa. posibilita una integración reconciliada con algo que no fue elegido. La reflexión moderna. sólo le resta una doble posibilidad: vivir de una manera clandestina. superando aquellas etapas y circunstancias en las que existe mayor riesgo de quedar estancados. y la misma readaptación posterior. o intentar. Dentro y fuera del matrimonio. en el anonimato de la promiscuidad y de los bajos fondos. Quiero decir que si los homosexuales tienen derecho a vivir como ellos son. El ideal de una persona homófíla podría ser la sublimación de esa tendencia. quedaría aceptada por la siguiente consideración de fondo. cuando son incapaces de atenerse a su norma. sin tener en cuenta que una simple inclinación no es suficiente para humanizar las fuerzas pulsionales. Por ello las exigencias objetivas de la moral deberían acomodarse a las situaciones y posibilidades concretas de cada individuo. perversa. pero puesto que una conducta así le resulta heroica e imposible. los que no han querido y los que no han podido casarse necesitan una integración del sexo para vivirlo de acuerdo con su objetivo.manifiesta sin duda algunos positivos. no puede vivir de acuerdo con su inclinación? ¿Es humano exigir un comportamiento que resulta inalcanzable para algunos individuos? Estas y otras preguntas parecidas han hecho surgir nuevas reflexiones en el campo de la moral. en una relación personal de afecto y cariño. Sin embargo. muchos más efectos benéficos y positivos que lamentables. una mayor humanización del instinto mediante una comunión personal y afectiva. ¿No cabría la posibilidad de admitir como lícita una relación homosexual. No juzgo desacertado que la eticidad de una conducta se analice también por sus consecuencias. muy distinta a la que Jesús tuvo con los más necesitados. lo que pudiera ser aceptable en teoría tal vez no lo fuera tanto en su aplicación práctica. al menos. hacia ella debiera dirigirse la educación como profilaxis. Sería difícil dar ahora una síntesis de las diferentes posturas adoptadas sobre el tema. Sentir una necesidad sería signo de una exigencia ética y cada una de aquéllas tendría derecho a pedir las normas adecuadas a su propia sicología . sino por lo que se debe ser. no se podría juzgar como pecaminoso. no hay por qué excluirla. Considerar estos últimos gestos como pecaminosos supondría quitarle el único camino de reconciliación con su propia verdad. pues aunque tenga aspectos negativos -no alcanza el ideal del sexo. Si existe la posibilidad de una mejora. otra alternativa que apartarse de su enseñanza o vivir con un sentimiento de culpabilidad. no conviene olvidar que la licitud de una conducta no se justifica por lo que se es. ni vivirla como un mero placer egoísta. Entre ambos extremos podría aceptarse como expresión de amor. Por idéntico motivo. La posibilidad de una superación Si damos por razonable la opinión generalizada de que la apertura hacia el otro sexo es la mejor orientación del impulso. hundirla en una conducta más represora y despersonalizante. Las condiciones psicológicas y culturales deberían favorecer este destino en la configuración de la sexualidad. se orienta mayoritariamente por una argumentación teleológica moderada. 9. en su encíclica Veritatis splendor. el heterosexual o el fetichista podrían dejarse conducir por sus tendencias respectivas. Si la mera instintividad fuese criterio suficiente para justificar una conducta concreta. este principio habría que aplicarlo con la misma lógica a cualquier otro comportamiento. la moral quedaría reducida a un simple biologismo. De lo contrario. Y en el campo concreto de la homosexualidad sería conveniente proponer otras reflexiones previas.rechazo. La permisividad ética de estos actos homosexuales. en cuanto se aparta de otros comportamientos peores y más perversos. sobre todo cuando se trata de una tendencia más superficial y. en su conjunto.

Por ello. dejarse vencer por el cansancio. no me parece exacto y plenamente objetivo. incluso por otros factores secundarios. que mantienen un proselitismo lleno de amenazas y violencias psicológicas.podido casarse. cuando con ella la pulsión. De ahí la posibilidad ética de una opción por lo que se considera como un mal menor o un compromiso para resolver una situación conflictiva. no justifican abandonarse a la propia realidad. no es motivo para situarse cómodamente en niveles anteriores. El hecho de no conseguir la meta. Esto supuesto. en lugar de integrarse armónicamente en nuestro psiquismo. la decisión que ella tomara en su conciencia no me atrevería a condenarla. La libertad podrá encontrarse disminuida por una serie de condicionantes o. El que permanezca soltero contra su voluntad. que una de las características de la sexualidad humana es la capacidad que ella encierra de poder ser asumida sin el ejercicio de la genitalidad. libertina o neurótica. Mientras no seamos capaces de aceptar al homosexual como una persona merecedora. tendríamos que aplicar el mismo criterio a otras situaciones más o menos parecidas. La ética. que con frecuencia se plantea. o a costa de muchos y heroicos esfuerzos. aunque esta afirmación parezca demasiado conservadora. Es evidente que la simple abstención fomentaría una actitud neurótica cuando los mecanismos psicológicos no funcionen con normalidad. debería sufrir un cambio constante en función de las situaciones personales. como acontece también en las personas heterosexuales. Son muchos los homosexuales que. incluso. sin embargo. En camino hacia un ideal En segundo lugar. pues bastantes están convencidos de que es una práctica absolutamente indispensable para la salud y el equilibrio de la persona. Si así fuera. Y es que el ser humano necesitará siempre una dosis de esfuerzo y trabajo para la búsqueda de los caminos humanizantes. no es motivo para considerar a todos los demás con el mismo criterio. como antes hemos dicho. Hay individuos con capacidad para controlarse y otros que apenas pueden conseguirlo. porque la vida no le haya ofrecido otras posibilidades. desaparecer casi por completo. Si de verdad me encontrase con una persona cuya única alternativa fuera el dilema propuesto. pues por encima de ella se encuentra la meta hacia la que debemos dirigir nuestra conducta. a pesar de su inclinación. pero entre los extremos del dilema -perversidad o una cierta humanización por el cariño. No convendría olvidar. el dilema de fondo. como ciencia de valores que ilumina la conducta. pueden vivir sin una expresión genital. Y para ello se requiere una purificación previa de tantos prejuicios conscientes e inconscientes que dificultan esta relación. pues experimenta una tendencia parecida a la del homosexual. a pesar de sus deficiencias y limitaciones. queda soterrada y reprimida. ¿qué orientaciones fundamentales deberíamos ofrecer en la pastoral con estas personas? 11. El déficit y la limitación. 10. llegará a vivirlo de una manera perversa. Orientaciones pastorales Hay un primer punto fundamental en el que no insistiremos nunca demasiado. pero nadie podrá afirmar que ésta sea siempre la única alternativa. de lo contrario. como cualquier otra. en un trabajo constante de superación. Sé muy bien que esta idea no goza de mucho crédito en la cultura moderna. Admito que en ciertas conductas homófilas.quedaría el camino intermedio propio de todos los seres que se esfuerzan por alcanzar el ideal. patrimonio universal en todos los campos. todo intento de ofrecer una ayuda resulta falso y mentiroso. de nuestra estima y respeto. sí creemos discutible la opinión de que los homófilos tengan una moral propia fundada sobre su sistema de valores y su concepción del mundo. como único camino para evitar peores consecuencias negativas. o el cónyuge de un matrimonio fracasado tendrían el mismo derecho para buscar otras compensaciones. que impide aquí. resulte más difícil esta integración. como muchos heterosexuales pueden hacerlo sin necesidad de ceder a sus impulsos diferentes. El que tropecemos con individuos que han hecho de su tendencia una forma de perversión. no tendríamos nada que decirle. al menos en todas las ocasiones: a la persona homófila se le deja ejercer el sexo de acuerdo con su inclinación y con una dosis de amor y de cariño o. como en otras zonas. si creemos que vale la pena aspirar a ella. La . que se aprovechan de la clandestinidad y del engaño. En la aventura de la vida nunca debemos olvidar nuestra vocación de peregrinos.

sin embargo. por defender unos derechos hipotéticos y poco fundamentados. Para algunos esto supondría necesariamente el reconocimiento. a pesar de los esfuerzos. En la experiencia del propio fracaso puede estar presente un deseo sincero de buscarlo y quererlo por encima de todo. Aun a riesgo de parecer demasiado espiritualista. como si no hubiera ya nada que ofrecer. sin graves complicaciones. Cuando las manos se encuentran vacías. cuya posibilidad muchos defienden en contra de otras opiniones contrarias. que integre un dato más de la vida del que ya no podrá prescindir. Y es que a través de un paso lento y cansino. es indispensable y benéfica para todo el diálogo posterior. y no como una obligación de compromiso. cerráramos las puertas a una sensible mejora. que abarque la vida entera y que satisfaga. Al menos existe la posibilidad de compartir con otros y de manifestar hacia fuera lo que hasta ahora se vivía como una tragedia demasiado íntima y personal. Lo cual significa que el sendero para acercarse con mayor fidelidad a Dios es sentir el peso de la propia incapacidad. tal vez no exista otro gesto de entrega mayor que un sollozo de impotencia. la integración de la hemofilia es posible dentro de una amistad personal y responsabilizada. La experiencia médica confirma el mayor equilibrio que se deriva de este intento. Sólo la prudencia y un conocimiento de las situaciones concretas darán pie para los consejos oportunos en cada caso. Sería absurdo que. sobre todo en nuestros ambientes. La búsqueda de una verdadera y auténtica sublimación no hay que identificarla con una fuerza represora. sobre todo en los casos benignos. Un sentimiento neurótico de culpabilidad no es dable en quien haya conocido más de cerca el rostro verdadero de Dios. Lo que se busca con aquélla es dar salida a la libido dentro de una orientación global. hasta conseguir una integración suficiente para una vida normal. de la pareja homosexual con la consiguiente justificación para toda clase de prácticas. Ya hemos insistido también en la conveniencia de una ayuda. o se convierta en una fuente de perversión. pero sin llegar a tales extremos. hay que reconocer sus posibilidades e intentar aprovecharlas al máximo. optan por vivir juntos. no llega a conseguirse la meta pretendida. Que una persona se atreva a descubrirnos su situación interior. También las relaciones amistosas entre el hombre y la mujer están llenas de elementos eróticos y. Las relaciones afectivas Dentro de la literatura actual sobre el tema se insiste también en la conveniencia de una amistad estable como el medio más asequible de sobrellevar una vida solitaria cargada de tantas dificultades. Aunque no se consiga cambiar la estructura que parece definitiva. Creen que la continencia sólo se consigue a costa de la salud y del equilibrio psicológico y. después de luchas. dudas y ambigüedades. 11). Sin negar que tal mecanismo se hace más penoso en algunas psicologías. es suficiente para tomar una actitud de agradecimiento y de plena aceptación. Pero frente a este grupo se halla el de aquellos que llevan con dolor y con una tristeza solitaria el no ser como los demás. no dudo que la fe auténtica constituiría una ayuda profunda en tales circunstancias. Lo único que obstaculiza este don es precisamente la autosuficiencia y el creerse justificado por una vida perfecta (Lc 18. ofrecen el camino de una amistad.indignación que pudiera provocar es tan justificada como la que nace ante otras conductas perversas. no significa compartirla. por otros medios y al servicio de otras tareas. las exigencias del sexo. Otros. como el único remedio para superar su drama solitario. incluso social y jurídico. Sin negar la ambigüedad y los peligros que en ella pudieran encerrarse. sí se logra una reconciliación positiva consigo mismo. ocultan otros motivos poco transparentes. por eso. Aquí no cabe otra norma que la honradez limpia y el estar dispuestos a evitar las posibles consecuencias negativas. Los esquemas que él utiliza para juzgar tienen muy poco que ver con los nuestros. El respeto por esta opción. 12. Cuando existe una ilusión progresiva nadie tiene derecho a descalificar un intento en el que se busca la superación de la mera genitalidad dentro de un clima mucho más humano y respetuoso. . donde se siente con más intensidad la vergüenza y el rechazo. el corazón puede sentirse henchido de una gracia gigantesca. La salvación es una gracia ofrecida sobre todo a los que se sienten más débiles e impotentes. con una conducta que por fuera parece condenable. en ocasiones. Esta acogida que brota desde dentro. siempre que no constituya un obstáculo para personas que podrían reorientarse. cuando. El esfuerzo humano por este ideal asequible es digno de respeto y admiración.

la responsabilidad y otros muchos aspectos positivos se encuentran con idéntica proporción en estos individuos. Ser homosexual. como las personas heterosexuales. sino en el comportamiento concreto de tales personas. es decir. como cualquier otra persona. Si el matrimonio. un control suficiente de su libido. En cualquier hipótesis sería muchas veces un mal menor que el peligro de la promiscuidad o que los desequilibrios de una vida solitaria en tales sujetos. es también aceptable. habría motivos suficientes para aceptarlos dentro de los principios generales de la moral.Aunque esta amistad llevara en ocasiones a prácticas homosexuales. La perversión de menores. donde es posible el amor y la ternura. mientras no demuestren con su conducta. pero es indispensable haber demostrado con anterioridad un cambio positivo y cierto. para no considerar como actos criminales las relaciones homófilas que no atenten contra el bien común. o se realizan públicamente. ni se practican con personas menores de edad. aunque constituyera una falta ética. por ejemplo. o donaciones. sino en la orientación práctica que se le dé a cualquiera de ellas. cuya reforma ha sido siempre uno de los puntos exigidos por todos los movimientos de liberación. La práctica demuestra los traumas mayores que produce. Quiero decir que la simple razón de experimentar esta inclinación no es motivo justificante para negar ciertas exigencias. Sólo en aquellos casos de bisexualidad o que hayan superado una homofilia periférica. hiriendo la sensibilidad normal del grupo. puede ser tan peligroso o rechazable como ser heterosexual. Los sujetos que pretenden salir de la duda o creen que desaparecerá su tendencia por tener tales relaciones. de igual modo que la ley no penetra en la vida privada de personas heterosexuales cuyas relaciones fueran deshumanizantes y pecaminosas. no habría que imponer sin más la ruptura. Sería también aceptable un marco jurídico que reconociera la existencia de una convivencia común para obtener ciertos beneficios sociales y un tratamiento fiscal más adecuado. . cuando no son producto de la violencia física o psicológica. mucho más hay que excluir la relación sexual con personas de otro sexo. con tanta frecuencia. el matrimonio podría servir también de ayuda para una completa normalización. incluso en aquellos individuos capaces de una vida heterosexual. tiene estos peligros. Las dudas objetivas que pudieran existir deberían resolverse con el diagnóstico de una persona especializada. En esta línea. que permita ver con optimismo y sin complicaciones serias el ulterior desarrollo de su vida matrimonial. cuando no se traspasan los límites del bien común. sabiendo que avanzan y sueñan con una etapa superior. Tal experiencia no tiene ningún sentido terapéutico para los verdaderos homosexuales. Estamos hablando de personas que desean una superación progresiva y que no eligen esta posibilidad para aprovecharse tranquilamente de las facilidades que pudieran encontrar. El clima de esos ambientes y la situación psicológica con que se acercan son elementos propios para crear un conflicto. el descontrol. la reforma del derecho penal. Lo que dos individuos realicen en la esfera de su intimidad no tiene por qué ser castigado. no es remedio eficaz para el mejoramiento. Por ello. Si el único camino que les queda para seguir adelante. sobre todo en casos extremos de soledad depresiva. No se requiere mucha perspicacia para comprender que el remedio resulta peor que la enfermedad y que los problemas serían todavía mayores con la posibilidad de afectar aquí a otra persona. Que la honestidad. La reforma de la legislación Finalmente. El peligro social no radica en lo que las personas son. el respeto a los demás. suelen terminar en peores condiciones y con mayores perplejidades. la delicadeza. No tendría dificultad en reconocer que ciertas demandas me parecen justas y objetivas. que hicieran posible cumplir con deberes de gratitud en el campo de las herencias. el escándalo público. que son indignas de tal confianza. si tienen. en teoría. el compromiso. semejante condición no debe ser obstáculo para desempeñar una tarea o elegir un trabajo. La inhibición psíquica que provoca fácilmente su fracaso les refuerza el sentido de su anormalidad y aumenta la desconfianza de su mejoramiento y curación. En el mundo de las relaciones afectivas. la corrupción del ambiente no es patrimonio exclusivo de una inclinación determinada. otro problema distinto sería la legislación civil sobre la homosexualidad. Lo mismo que podrían reconocerse otros tipos de relaciones familiares o amistosas. 13. el encuentro con la prostitución. no se debe incluir nunca el matrimonio. El peligro y la perversidad no existen por tener una u otra tendencia.

En coherencia con lo hasta ahora expuesto, me parece legítimo que estas parejas de hecho, para el reconocimiento civil de tales beneficios, no se equiparen en todo a la unión legítima entre el hombre y la mujer, para no dar la impresión de que es una forma de vida tan válida y aceptable como ésta. Hay en juego valores muy importantes que afectan a la naturaleza de la familia y una igualdad plena con ella haría que la función pedagógica de la ley no fuera la adecuada. Los inconvenientes que recaerían sobre el hijo en el caso de la adopción o en el uso de las técnicas de fecundación artificial, por ejemplo, hacen dudar a muchos de su conveniencia legal, aunque tales procedimientos están aceptados en algunos países. Son limitaciones que no nacen de ningún prejuicio o desprecio, sino de un planteamiento que, aunque no todos lo compartan, es consecuente con los presupuestos en que se apoyan.

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CAPITULO 9 La institucionalización del amor
1. Nueva situación sociológica Podría afirmarse con bastante exactitud que, a través de todos los tiempos y culturas, la pareja formada por el hombre y la mujer- ha estado orientada siempre hacia el matrimonio con la intención, al mismo tiempo, de formar una familia. La institucionalización de ese amor, aunque con formalidades y ritos diferentes, era una exigencia socialmente admitida, que no levantaba tampoco ninguna dificultad o contestación, a pesar de los cambios experimentados en las diferentes épocas. Las críticas fueron siempre bastante restringidas y esporádicas, y dirigidas, sobre todo, contra algunas formas concretas para exigir el compromiso. Lo más característico de nuestra situación actual ha sido precisamente la disociación de estos tres elementos, que se habían mantenido estrechamente vinculados. Pareja, familia e institucionalización caminan, con frecuencia, por senderos diversos que no llegan a encontrarse. La fórmula más frecuente es la unión libre, la cohabitación sin ningún vínculo jurídico, la apariencia de matrimonio sin otro apoyo o ratificación social que la simple aceptación de ambas personas. Las estadísticas ofrecen ya una serie de datos, que comienzan a preocupar, pues la nupcialidad, que había mantenido proporciones muy estables durante los dos últimos siglos, ha sufrido un descenso llamativo. En algunos países, una de cada tres parejas no llega a institucionalizar su amor. Y son más todavía los que no encuentran ninguna utilidad en el compromiso civil o religioso, ni lo juzgan necesario para el éxito de su convivencia. La respuesta del cristianismo es suficientemente conocida y explícita: cualquier tipo de vida conyugal, al margen del matrimonio canónico, se convierte para el católico en una situación irregular e inaceptable. Aunque se haya dado cierta mitigación en las penas, el concubinato no tiene ningún reconocimiento eclesiástico y es rechazado desde una perspectiva moral. Sin embargo, no deberíamos acercamos al análisis y valoración de este fenómeno con una visión demasiado objetiva, en la que no cabe otra postura que la condena generalizada, olvidando otros aspectos y dimensiones que lo condicionan y favorecen. Una conducta tan extendida y universal no se explica sólo por la perversión, la mala voluntad o el libertinaje, aunque tampoco puedan excluirse en todas las ocasiones, sino por los condicionantes sociológicos y culturales que provocan semejante conducta y constituyen un reto también para nuestros planteamientos teológicos y pastorales. En el fondo de todas las discusiones actuales hay una triple interrogación a la doctrina tradicional de la Iglesia: ¿Por qué la sexualidad debe ser expresión de un amor conyugal? ¿Por qué este amor tiene que estar institucionalizado? ¿Por qué con anterioridad a su institucionalización no son lícitas las relaciones sexuales? La respuesta a estas preguntas constituirá el motivo de nuestras reflexiones.

2. La urgencia del cariño conyugal Hay un hecho constatable según las más recientes estadísticas: la decadencia progresiva de la prostitución como fenómeno social, aunque no se haya eliminado, por supuesto, ni jamás llegue a conseguirse. La razón no se debe, como es lógico, a un mayor ascetismo virtuoso, sino a una experiencia bastante común, que no deja de ser significativa: la necesidad de vincular el sexo con una vivencia de cariño. Aunque sea nada más que para obtener una mayor gratificación, los elementos afectivos se van haciendo más imprescindibles. Como esta posibilidad es hoy más frecuente que en épocas anteriores, acudir a la prostituta se hace menos urgente y necesario. La cosificación de una persona resulta demasiado grosera si no existe un mínimo de afecto y cercanía. Buscar al otro como simple instrumento de placer es un atentado que nadie se atreverá a justificar. Es cierto que su práctica se oculta ahora bajo formas más sofisticadas y elegantes, pero se necesita una falta casi total de sensibilidad para no darse cuenta de su carácter deshumanizante. No es poco ya que una fuerte mayoría haya superado esta primera etapa, donde

aparece la absoluta separación entre sexo y amor. Sin embargo, parece insuficiente todavía este primer presupuesto. La entrega plena en la comunión corporal no puede ser expresión de una simple amistad o de una cercanía afectiva más o menos profunda, sino que requiere una densidad amorosa, que sólo se encuentra en el cariño conyugal. Es decir, cuando hacia el otro se desliza el afecto con un sentido totalizante y exclusivo, pues amar conyugalmente significa que la otra persona se ha convertido en un alguien único e insustituible. Ya no es posible una donación mayor ni un cariño más fuerte que vayan dirigidos hacia otro sujeto. ¿Por qué ha de vivirse el sexo con esta plenitud? ¿No puede ser también un lenguaje entre personas amigas y compañeras? La argumentación tradicional, al insistir casi exclusivamente en la dimensión fecunda, era mucho más lógica y evidente. No era lícita ninguna relación que eliminara el destino primario del sexo. El hijo no puede buscarse sin la estabilidad de la pareja, que posibilite el clima necesario para su desarrollo y maduración psicológica. Las preguntas surgen cuando la sexualidad aparece, al margen de la procreación, con toda su fuerza unitiva. Sin negar este último aspecto, que hemos subrayado en un capítulo anterior, tampoco podemos olvidar que el hijo entra también en el horizonte de la pareja y forma parte de su proyecto totalitario. En este sentido, la reflexión clásica sigue teniendo vigencia: el sexo libre constituye un atentado contra la conyugalidad y destruiría esa atmósfera necesaria para su acogida y aceptación. 3. Simbolismo de la entrega conyugal Pero no es sólo su carácter procreador lo que fundamenta esta postura. Hay una intuición que encierra otro significado más profundo desde una óptica personalista. La entrega corporal lo que expresa y produce es precisamente la conyugalidad. Es decir, que aunque no busque la procreación, cuando se vive a un nivel humano, es una fuerza procreadora de amor. Por eso las relaciones extramatrimoniales se han vivido siempre y todavía se experimentan como un atentado contra la comunión conyugal. Su ejercicio llevaría lógicamente, si no existen otras reservas o impedimentos, a la creación de otra comunidad afectiva. La herida y el dolor del adulterio no es producto exclusivo de prejuicios y tabúes, sino que atenta contra la integridad del yo, como la muerte o alejamiento de un ser querido. El mismo fracaso de las comunas, cuando el sexo se ha querido repartir entre todos, no se explica tampoco por motivos éticos o religiosos. En la sicología humana existen unas leyes que el hombre no puede transgredir sin ninguna impunidad. Y es que cuando el hombre y la mujer comulgan a través de sus cuerpos están utilizando un lenguaje de extraordinaria importancia. La frase bíblica que los destina a ser una sola carne -sinónimo de persona- tiene resonancias populares y psicológicas. Se trata de un gesto apocalíptico, en su sentido etimológico, por el que mutuamente se revelan su propia intimidad y buscan gozosamente como una compenetración sin límites ni fronteras. Se celebra la fiesta del amor, que transforma la propia existencia, para entregarla como ofrenda y recibir también la del otro como un regalo. El éxtasis del placer es el sendero por el que dos corazones se juntan para repetirse de nuevo lo de siempre: la alegría de haberse conocido, de sentirse privilegiados por un amor que los fusiona. Son una sola carne no porque se junten sus cuerpos, sino porque ellos manifiestan que ya han donado el corazón. Por eso, aunque el encuentro no se realice en el anonimato, ni esté privado por completo de una vinculación afectiva, la simple amistad parece demasiado poco para lo que se expresa con ese mensaje. Si el amor al otro no reviste estas características de totalidad y exclusivismo -a nadie como a él-, la palabra que el cuerpo pronuncia dice mucho más de lo que existe en realidad y el gesto se convierte, entonces, en una mentira. Es posible que el clima afectivo les lleve a creer que se quieren con esta hondura, cuando lo que prima, en realidad, es el simple deseo de compartir una experiencia gratificante. No se puede dar, por tanto, la ofrenda del cuerpo a una persona con la que no se comparte la vida definitivamente y para siempre. Es el simbolismo de una comunión tan profunda, que sería falso utilizar ese lenguaje cuando aquella se hace imposible por diferentes motivos. La experiencia podrá resultar positiva y benéfica, porque se vive en una relación humana que supera la gratificación egoísta -de ahí la facilidad ética con que a veces se acepta-, pero en el fondo queda siempre un margen de falsedad. Se promete y expresa lo que, al menos por el momento, no están todavía dispuestos a entregarse.

Éste no es ya un compromiso público. el hogar aparece como uno de los pocos espacios en los que se descubre la dimensión personal. En este contexto se revaloriza. 4. Así se comprende que este proceso haya terminado en la privatización del matrimonio. pues en ella no son reconocidos los aspectos más auténticos de la personalidad. sino sobre la vivencia de nuestras propias emociones. La privatización del matrimonio Es un dato evidente que la esfera pública nos deja cada vez más insatisfechos. el abrigo y el reposo. que sólo tiene referencias públicas por razones muy secundarias y de orden utilitario. el contacto cercano. en el que se encuentre la acogida. lugar de recuperación y descanso. que no se debe sacrificar a un futuro incierto y desconocido. al margen por completo de cualquier otra vinculación externa. nunca podrá apoyarse sobre ninguna obligación legal. sino la asociación completamente libre de dos personas que buscan su felicidad en la experiencia de un encuentro amoroso. Los pastores y la comunidad eclesial se preocuparán por conocer tales situaciones y sus causas concretas. el compromiso jurídico es algo irrelevante que no sirve nada más que para mantener unas apariencias hipócritas. Este cambio de acento hacia lo personal infravalora los vínculos sociales para insistir. como él quiere. Hay demasiada burocracia y anonimato en la vida social para que lo jurídico penetre también en el único reducto íntimo que le queda al ser humano. La misma ley no constituye ninguna ayuda para su crecimiento y salvaguardia. que ha dejado de ser un vínculo de integración. la aceptación amorosa. Lo importante es la intensidad de la relación afectiva. El amor. por el contrario. que ahora intentamos sintetizar. una búsqueda del placer. abierto a la sociedad. El compromiso es mientras dure el cariño. costumbres tradicionales. como el valor más importante. Cuando ésta se apaga o desaparece. y ofrecerles una ayuda para regularizar su situación. como una compensación a tantas otras frustraciones. Nadie negará que mucho de esto puede existir. ya que su existencia puede partir de factores muy diferentes. en la convivencia común. si sólo aquí la sexualidad alcanza su más completa expresión. estén de . consecuencia de la ignorancia y pobreza de muchas situaciones injustas. desprecio de la familia. que se siente ahogada por la masifícación y el anonimato. para convertirse en un nido caliente que proteja de las amenazas exteriores. 5. En una sociedad solitaria y burocrática donde sólo se busca la eficacia de la producción y las relaciones humanas se superficializan de forma tan utilitaria. en la cohesión de la pareja. la familia moderna y nuclear. el mismo Juan Pablo II manifiesta una sensibilidad que desea hacer extensiva a toda la Iglesia. en al ámbito psicológico y afectivo. El Papa ha señalado algunos en particular: rebeldía y rechazo de todo lo institucional. La vida que se desarrolla en el trabajo se ha hecho demasiado inhóspita y es necesario otro centro psico-afectivo. la opción por el presente. ¿es necesario institucionalizar de algún modo la formación de la pareja? Frente a esta situación tan frecuente de parejas que cohabitan sin ningún compromiso canónico o civil. como se trata de un sentimiento tan personal y privado. el análisis ha de recoger también otros aspectos más profundos. Ahora bien. pérdida de ventajas económicas o peligro de otros daños y discriminaciones. sino que más bien se convierte en un obstáculo que lo aprisiona y hasta destruye. sobre todo. Primacía de lo afectivo sobre lo institucional La primacía de lo conyugal se subraya con fuerza y está por encima de cualquier otro objetivo para intensificar la relación de la pareja. pero. De ahí. como su núcleo y fundamento. A pesar de todas sus limitaciones y críticas. la importancia que encierra. Esta búsqueda de calor amoroso ha reducido aun más la función social de la familia. el hogar sigue siendo uno de los centros más cálidos de nuestro mundo. es el drenaje para las múltiples tensiones. La vida común es un asunto estrictamente privado. pero si hay que acercarse a los que conviven con discreción y respeto. De ser un sujeto privilegiado de la vida comunitaria. ha pasado a considerarse como el centro afectivo por excelencia.Así la vida conyugal aparece como el ámbito más adecuado para que el sexo pueda vivirse con todo su significado y plenitud. inmadurez religiosa que se manifiesta en el miedo a todo tipo de promesa estable y para siempre. de inestimable valor.

aunque en él se busque un refugio protector. como los vinos. Lo que desea manifestarle. ¿Para qué sirve. y la exigencia jurídica que obligara a mantenerla debería considerarse como una farsa. que la felicidad se encuentra en la comunión y entrega al compañero. se defiende como un derecho al que nadie puede oponerse. la única alternativa sensata es la búsqueda de otra oportunidad. La duración no aparece como algo valioso. El amor se proclama como un nuevo juramento que no encierra la perpetuidad. como una exaltación grandiosa de la propia libertad. . El reconocimiento y la aceptación del placer sexual alcanzan también un enorme relieve como elemento que cohesiona a la pareja. en el sufrimiento de un amor imposible cuando no puede vivirse. si la experiencia se prolonga de forma positiva. necesita también su solera. ciertamente. La entrega del cuerpo no simboliza ninguna donación más estable o un deseo de continuidad. que haga posible una nueva experiencia gozosa y gratificante. Hay que disfrutar intensamente lo que ahora se posee y dejarse conducir por el gozo que invade la actualidad. con tal de que sea fuerte. Lo jurídico. sin mirada hacia un futuro que. si hubiera algún compromiso legal. a un matrimonio-asociación que busca la solidaridad afectiva. Cuando en una pareja dejan de ser simples amigos es porque han descubierto que vale la pena caminar juntos hacia el futuro. No hay razón alguna para ocultar lo que se experimenta como dicha gozosa. pues será siempre mejor una experiencia corta y pasajera. el vínculo permanente. Se ha vivenciado silenciosamente. Cuando un chico le dice a una chica. Sólo la duración puede verificar la autenticidad del cariño que.acuerdo y lo pasen bien. en el fondo. Si no cumple con este destino. Los dos buscan la entrega mutua para realizar una tarea común. un compromiso de fidelidad que no desea agotarse con el tiempo. Quisieran caminar juntos hasta la eternidad para compartir siempre las penas y los gozos de la vida. después de un período de conocimiento mutuo. mientras dure. El divorcio. de una complacencia afectiva pasajera. como el que mantiene y oculta algo que no le pertenece. la obligación legal. por el momento. el significado de esa expresión está lleno de contenido y tiene una consistencia mucho mayor que un gesto ordinario de amistad o compañerismo. La clandestinidad roba al cariño una parte de su naturalidad y alegría. en el fondo. pues un amor que no incluya al tiempo es porque no se considera digno de conservarlo. en este cariño está incluido también el para siempre. la necesidad de hacerse pública y visible. cuyo centro de gravedad comienza a ser el tú de la persona amada. que llena de sentido la existencia presente y futura. la pareja pierde toda su razón de ser. como una gracia inaudita. hemos pasado de un modelo de matrimonio-institución. Pensemos. aunque tampoco se excluya una permanencia mayor. La experiencia más ordinaria descubre la tendencia a comunicar a los otros la nueva situación que ha surgido en la vida. no se pretende construir. donde prevalecía la fuerza de lo jurídico. sin ningún control que pueda limitar sus ansias. de un entretenimiento esporádico. del que no puede prescindir. además. la institucionalización del cariño? 6. Es el triunfo del individualismo sobre la dimensión pública y comunitaria de una alianza como ésta. como un síntoma revelador. de cara a los demás. como una consecuencia. donde no queda espacio para otras exigencias y obligaciones. El cariño no debe imponer ningún freno o cortapisa. no goza de buena prensa en el campo del amor. ni hay que protegerlo con otras garantías jurídicas. como un motivo extraordinario de compensación y como fuente de enriquecimiento y gratificación personal. En resumen. sin preocupaciones molestas por el porvenir lejano y desconocido. La vida en común ha de basarse exclusivamente sobre la voluntad libre de cada miembro. Por eso brota. Interesa exclusivamente la inmediatez. que una lánguida y más prolongada. Dos aspectos complementarios La palabra de amor que dos personas se ofrecen supone un cambio radical en la existencia de cada una. Se considera como un hecho estrictamente privado. entonces. Existe. por los motivos que sea. un proyecto que desean construir unidos más allá de una atracción fugaz. pero sin ningún compromiso social. Su vida adquiere una nueva orientación. ni necesita tener como testigos a la autoridad eclesiástica o civil. pero sin que suponga ningún compromiso o sea fuente de alguna obligación posterior. es que ya se ha convertido para él en un valor único e insustituible. en un clima abierto. Para amar conyugalmente no basta decir yo te amo. que la quiere como a su esposa. Cuando el fracaso se hace presente. Una vivencia de este tipo siente.

Dios se ha hecho presente y ha querido valerse de él como fuente de gracia y amistad.Si descubrimos ahora lo que significa la institucionalización. como algo objetivo y existente Si además admitimos. 7. una salvaguardia para defender su permanencia e invitar a un mejoramiento constante. sino la urgencia y necesidad de alguna reglamentación. la sociedad no puede permanecer indiferente ni en silencio ante esa situación. conviene insistir con fuerza en la dimensión social del amor. y hacer partícipes a los otros de su nacimiento y consistencia. Lo que dos personas realicen en la intimidad de sus vidas no tiene ninguna trascendencia pública. nunca algo aislado y solitario dentro de la pareja humana y cristiana. cuyo contenido sobrenatural supondrá también una vinculación profunda con toda la familia eclesiástica. y esta comunidad primera no puede desligarse. que se hace presente en ese mismo amor y lo transforma para convertirlo en símbolo de realidades trascendentes. la existencia de la familia dentro de los esquemas comunitarios. que el amor adquiere una resonancia sacramental. creadora de una nueva comunidad. confirmar lo que él mismo anhela desde su dinamismo interior. Manifiesta y confirma el deseo más profundo de los mismos cónyuges. Institucionalizar el amor es dejarse llevar de sus propias exigencias. al mismo tiempo. La dimensión social y comunitaria de la conyugalidad Por otra parte. De ahí que la legalización del matrimonio haya sido una constante histórica a través de todas las épocas. El encuentro de dos personas que mutuamente se aman y se entregan no es ya un simple gesto humano de extraordinaria importancia para los amantes. aunque parezca extraño. Es evidente que tal intervención requiere un carácter jurídico. por encima de todo. Aquí aparece una realidad nueva en el seno de la comunidad salvadora. entonces. de sus obligaciones sociales. Ella viene a realizar precisamente lo que la palabra significa. pues sería monstruoso e imposible crear una obligación jurídica allí donde el corazón no se siente cogido. culturas e ideologías. El bien común se apoya en gran parte sobre la estructura de la familia. pero. Es curioso que en un mundo donde la preocupación por lo social ocupa la primacía de muchas reflexiones no se quieran aceptar las exigencias comunitarias de la conyugalidad. sino un gesto de Jesús. el compromiso jurídico manifiesta y garantiza esta misma orientación. Esta donación total y definitiva sitúa a los cónyuges en un nuevo ámbito que por su propia naturaleza exige un vínculo con la sociedad. Ella es la única que puede legitimar la constitución de esta célula y declarar oficialmente su existencia con todas sus obligaciones y derechos. La pareja que buscara una escapatoria a esta exigencia no tiene ningún derecho a que se le confiera un estatuto real. pues. caeremos en la cuenta de que no puede considerarse nunca como un obstáculo o una amenaza al amor. El cambio y la evolución de las exigencias jurídicas se han efectuado precisamente en función de los valores fundamentales del matrimonio. de su exigencia comunitaria a todos los niveles. aunque lo importante no sea la forma que revista. 8. una vez que brota y es libremente aceptado. La autoridad dejaría de cumplir una función básica si no buscara integrar. Institucionalizarlo es tomar conciencia de su dimensión social. a pesar de su carácter íntimo y personalizado. desde una perspectiva religiosa. Se trata de evitar. El amor no será. como si se tratara de una realidad solitaria e independiente. Pero la institución es. Desde la fe se descubre aquí una dimensión trascendente: dentro de ese cariño. con una reglamentación justa. las grietas que pudieran minar . Si lo que ellos buscan es hacer de su cariño una realidad estable. La vocación de esas personas a vivir su amor queda consagrada a través del sacramento. A nadie se le puede imponer un compromiso como éste. que no puede ser un simple rito o un acto legal mandado por la Iglesia. la dimensión jurídica se hace ineludible. El derecho: defensa de la conyugalidad y garantía de permanencia La historia del derecho matrimonial civil y eclesiástico aporta enseñanzas valiosas para demostrarnos cómo cualquier reglamentación ha ido surgiendo con este carácter de defensa. eso significa que el cariño de los cónyuges participa de la gracia que Dios ha ligado a su Iglesia. Semejante cariño ha dejado de ser un hecho privado para convertirse en un fenómeno social y público por las múltiples influencias que de él se derivan. pero desde el momento en que exigen derechos o nacen obligaciones y responsabilidades frente a los demás.

lo primero que busca es su reconocimiento social y jurídico. Esta misma garantía recíproca nos abre también a otra perspectiva fecunda. La institucionalización por parte de la sociedad aparece. que ofrece una fidelidad para romperla de nuevo al menor inconveniente. sin la ayuda y el apoyo que le prestan. que la convierten a veces en una fuerza destructora de lo que debería fomentar. la unión libre no vendrá a favorecer la limpieza y transparencia de la opción amorosa. pero en el momento en que esta capacidad de comunión se debilite. pero tampoco conviene subrayar con exceso sus límites e imperfecciones. sin embargo. No negamos los riesgos anejos a toda institucionalización. El quedar dispensado de él pudiera ser una forma de eludir fácilmente la última seriedad del cariño y hacer que esta moneda continuara bajando hacia una devaluación progresiva. La pareja se siente casada por dentro antes de su regulación civil o eclesiástica. como una garantía y un estímulo para mantener la promesa. que no es lícito tampoco marginar: la necesidad de justicia que lleva consigo el amor. no habría que pensar en ninguna otra reglamentación. está dispuesto a intervenir como ayuda salvadora. Si tenemos en cuenta los múltiples engaños y condicionamientos que penetran en nuestro mundo sentimental. sino la vinculación amorosa que se ha ido gestando en silencio. La densidad y firmeza de un pacto jurídico no se la puede equiparar con la que nace de un gesto privado. La relación humana se hace en ocasiones una historia vacilante. Es verdad que éste la trasciende y va más allá. Toda obra que pretenda una cierta permanencia requiere un mínimo de institucionalización.sus cimientos. y el mínimo de condiciones indispensables para que se convierta en una realidad pública. Eximirse del pacto jurídico no constituye un signo de mayor autenticidad. Es cierto que el derecho defiende al amor desde fuera y nunca podrá sustituir a la dinámica interna que lo mantiene. que había cubierto el rostro de la persona amada. y nadie está seguro de no sentirse afectado algún día por esas inquietudes. religiosa o deportiva. de una manera latente y progresiva. Pero la experiencia ha enseñado que para ello es necesario saber al menos cuándo el compromiso matrimonial se realiza. Esto significa que la fidelidad como deber tiene que sustituir en ocasiones a la fidelidad como sentimiento. La vida también demuestra que lo individual tiende a desaparecer. Su obligatoriedad restaura muchas veces las posibles grietas que lo ponen en peligro y es una invitación constante a salir del cansancio y monotonía. hasta los más acérrimos individualistas se aprovechan constantemente de las estructuras sociales. por muy sincero que parezca. cambios psicológicos. que por necesidad psicológica aumenta y se clarifica cuando la promesa queda institucionalizada y ante testigos. forman parte del ser matrimonial y su existencia tiene un significado análogo a la crisis de maduración y crecimiento de cualquier persona. Si bastara la pura manifestación del cariño realizado en la más estricta intimidad para evitar las consecuencias trágicas que pudieran derivarse contra la comunidad civil y eclesiástica. por eso. el ser humano no puede desarrollarse. pero mayor injusticia sería aprovecharse de unas vivencias pseudoamorosas o imponer una ruptura que olvidase por completo las obligaciones contraídas y los . entonces. en proporción diferente según las situaciones y personas. Ese nosotros. pero el auténtico cariño no podrá nunca contradecirla. 9. cultural. Aunque hoy exista una queja generalizada contra las estructuras de cualquier tipo. que se abre al futuro con la ilusión de una permanencia indefinida. ni siquiera llegaría a serlo si no parte de un reconocimiento y aceptación de los derechos del otro como persona. crisis y dificultades por las que hay que atravesar sin remedio. está sometido a las presiones del tiempo. con las cuales. El amor no es un juego o un sentimiento veleidoso. Nadie tiene capacidad de valerse por sí mismo si no encuentra un entorno que complemente sus posibilidades. Es una exigencia de nuestra condición humana y. Pero buscar esta última supone una dosis mayor de reflexión y seriedad. Antes de otorgar un sí tan comprometido hay que pensarlo mucho y su dimensión jurídica es una invitación a ello. Es más. sea de índole política. no quieren comprometerse. La prueba es que todo grupo cuando nace. ni una búsqueda más responsable por dentro. No será nunca el ideal del matrimonio. Los conflictos. Lo más importante de la conyugalidad no es ciertamente el compromiso publico. pierde eficacia y se inclina hacia la desintegración cuando no encuentra una base que le dé consistencia y estabilidad. Una invitación a superarse La comunidad creada por el amor de dos personas participa también de una cierta fragilidad.

no debe nacer la rabia. La ley no suple nunca al compromiso de fidelidad interior. y abierto al porvenir que lo estimula. los cambios y el crecimiento para integrarlos en un proyecto. la ley no podrá ser el asesino. que reniega de sus compromisos pasados o futuros para gozar solamente del momento presente. pero no por ello podemos minimizar su función y sus valores. Es un ser de lejanía y futuro. aparece más bien como un gesto de valentía y coraje para romper con todo lo anterior. Vivimos en una sociedad en la que la ruptura de un compromiso no constituye ya un abandono o traición. La persona es infinitamente más de lo que sería si se redujera a lo que tiene en este momento. bastante poco se puede esperar. Para el primero. pues sólo estaba para su defensa y protección. El hecho tiene su explicación en nuestra cultura actual. por su naturaleza. Del que no arriesga su futuro con una promesa. Lo único importante es la fidelidad al tiempo presente que ahora tiene entre manos y del que puede disfrutar. Si esto es cierto. por su naturaleza tan frágil. Tanto el esclavo de la ley. como su confirmación. que ahora se vive como una carga pesada e impuesta. El que se compromete es por miedo a enfrentarse a su propia libertad. sin negar su objetividad en algunos aspectos.derechos de otras personas. que busca la perseverancia absoluta de la idea por encima de las circunstancias personales y de los nuevos datos históricos. Ella se pone al servicio del amor. Para el segundo. al contrario. ya que no se valora el compromiso jurídico. como si todo fuera instantáneo. signo y garantía. que sólo puede efectuarse desde el corazón y no por ninguna fuerza legal. Hoy habría que insistir en la función positiva y enriquecedora del compromiso. Entendido de esta manera. ni sabe mantener su palabra. excluyendo otras posibilidades que ignora en el momento actual de su compromiso. La persona libre no se deja encadenar por el pasado. 10. en parte. podrían tener otras raíces más ocultas y generalizadas: el miedo al compromiso. Y son muchos los factores que trabajan para que el cariño termine destruido. la institucionalización del amor aparece como un absurdo. La preocupación se plantearía no para ver por qué haya que aceptarla. Comprendo que la realidad ha podido ir a veces por otros caminos y que lo jurídico llegue a convertirse en un legalismo vacío. olvidando que el amor es una recreación y un nacimiento constante. El miedo a un compromiso definitivo Todos tenemos experiencias múltiples de que la última motivación -y a veces la más verdaderaqueda oculta a nuestra conciencia por una serie de racionalizaciones y argumentos que nos impiden conocer su existencia real. ni que su fracaso provoque una herida al psiquismo. del que no reniega. Tal vez el cariño pueda durar toda la vida -y. El compromiso es lo que da sentido a la vida y evita el . como el sometido al instante. como tampoco debe cerrarse a un futuro inédito y desconocido. y lo acompaña como un recuerdo y estímulo para que progrese y madure. que lo mantiene vinculado al pasado. todo permanece inmutable. Por eso no puede haber sumisión a lo inmediato. sometida con más fuerza que nunca al reino de lo provisorio. el problema cambia por completo. es histórico y evolutivo. sino en descubrir por qué precisamente se desea rechazar y suprimir. a lo mejor. hay que reconocer que existe también una libertad con miedo al compromiso. no quieren vivir en el tiempo. Un análisis sincero sobre las motivaciones de fondo que aparecen en estas actitudes agresivas de cara a la ley podría aclarar ciertas oscuridades y mentiras que no siempre interesa conocer. pero si algún día se quiebra. para que se agote con el tiempo. Si este ambiente se respira en nuestro mundo actual. sino que debe acoger las nuevas situaciones. se piensa con nostalgia e ilusión en semejante posibilidad-. Lo haremos más adelante. Y si no fuera por las amenazas del tiempo. nada tiene permanencia ni estabilidad. Y es que entre la libertad sin límites y los límites sin libertad hay que buscar una camino equilibrado en el que lo jurídico no ahogue con exceso y la autonomía acepte el control necesario. no comprobaríamos nunca la autenticidad de nuestras fidelidades. sin cambios ni evolución. Si hay algún peligro en la institucionalización es sentirse asegurado con exceso y dormirse amparado por ella. La provisionalidad de todo aparece como una nueva exigencia del ser humano que. El rechazo y la crítica que hoy despierta en muchos. Si a pesar de todo viene su muerte. No vale la pena arriesgarse por algo definitivo que se aleja de nuestras capacidades humanas. No es ahora el momento de hacerlo.

El argumento que podría tener más fuerza sería el que se llegara a probar que aquellas parejas que han mantenido relaciones sexuales durante su noviazgo alcanzaron una mayor estabilidad en su compromiso amoroso. Ni parece posible acudir a la Escritura para encontrar allí la respuesta adecuada. que para algunos es necesario aprender durante este tiempo de preparación. estimulada con las expresiones normales y lícitas de su cariño. que no depende exclusivamente de ellas. incluso admitiendo la conveniencia de estas relaciones para algunos . Reflexiones previas para una reflexión ética Tal vez no sea fácil encontrar en la tradición datos suficientes para responder a esta pregunta. La falta de naturalidad en este terreno dificultaría el equilibrio y la armonía posterior.absurdo turismo del que simplemente se pone a andar. Los riesgos aparecen siempre en un clima que no tiene por qué ser normal ni necesario. entre la maduración afectivo-sexual y el matrimonio suele darse un largo período de espera. Y hasta ahora parece demostrarse en la práctica que allí donde ha habido una mayor liberalización en este terreno los valores profundos del amor no se han descubierto con más fuerza y plenitud. Si a veces se apunta como una de las causas secundarias de los conflictos conyugales. parecería inhumana. pues al tratarse de una donación total todos los factores psíquicos y espirituales la ayudan o dificultan. los peligros suelen reducirse al mínimo o desaparecer por completo. Y si el fracaso se da por otras razones es lógico que también en este terreno repercuta. no es ninguna garantía para el éxito en el matrimonio. se pretende conocer lo que sería mejor para la maduración y éxito del amor conyugal: una libertad de relaciones con anterioridad al matrimonio o su exclusión hasta el momento de institucionalizarlo. Tampoco todos los argumentos y consejos que se encuentran en la tradición tienen ahora vigencia. queda el último problema que resolver: por qué. se condenan todas las relaciones sexuales fuera del matrimonio. en otras zonas más hondas de la personalidad. Si tenemos en cuenta esta situación tan frecuente. Aunque en el conjunto de las cartas paulinas. las relaciones sexuales se consideran ilícitas. En nuestro caso. su explicación radica en una falta de conocimiento y hábito fácilmente superable. bajo ciertos aspectos. Los autores están de acuerdo en que las orientaciones bíblicas no pueden aplicarse sin más al problema tal y como hoy se presenta. no tendrían por qué incluirse en esa condena cuando se realizan entre personas comprometidas y con el deseo incluso de casarse en un inmediato futuro. sin ningún itinerario por delante. la etapa de continencia. Y hoy se habla mucho de la importancia del amor. Con otra actitud más sana. que brota de una postura positiva y madura ante el sexo. por el contrario. Por otra parte. que se prolonga de ordinario contra la propia voluntad de los novios. Sería una expresión y una forma de perfeccionarse en el amor. Un punto en el que la doctrina de la Iglesia y la praxis de muchos cristianos no coinciden con mucha frecuencia. hay que descubrir en su conjunto cuál de ellas resulta menos peligrosa y más humanizante. podría ser una experiencia positiva. como sucederá después en el matrimonio. Parece absurdo no admitir que. sobre todo porque ese amor tiene también una dimensión genésica. pero tampoco conviene amplificarlas. Difícil es que una pareja fracase por este solo motivo. como una negativa constante a los impulsos sexuales. pero se trabaja mucho menos para mantenerlo a lo largo del camino. La misma armonía sexual. La situación psicosociológica es bastante diferente a la de otras épocas. hasta ese momento. o se encuentra. que depende sobre todo de otros factores personales mucho más importantes y necesarios. Por eso. En el cuerpo se explicitan con enorme resonancia los problemas afectivos del corazón. Cuando se trata de optar entre varias conductas. Supuesta la necesidad de esta institucionalización. 11. como consecuencia de una prolongada renuncia a las exigencias profundamente sentidas y rechazadas por otras motivaciones. Saber cuándo comienza el matrimonio es indispensable para hablar o no de relaciones prematrimoniales. como hoy se presenta en nuestro mundo actual. Estas posibles y otras posibles dificultades no podemos negarlas del todo. En el campo de la moral nunca debe aspirarse a una argumentación de tipo matemático cuya evidencia se imponga sin la menor duda o vacilación. por ejemplo. y la misma esencia y elementos constitutivos del matrimonio no quedaron clarificados de manera unánime hasta el siglo XII y sólo dentro de nuestra cultura y mundo cristiano.

como a veces se dice. pero nunca puede confundirse con este. que en la base de todo está presente el amor. y a pesar de todo. huele a cuarto cerrado. El alma del enamorado. De la misma forma que el éxito o fracaso de tal experiencia no prejuzga en nada la capacidad de ambos para la armonía futura y la superación de los conflictos. porque todo gira en tomo al amante. y las posibles dificultades. Es como introducirse en un mundo inédito. El mundo afectivo es demasiado intenso para no sentirse muchas veces engañado. cargado de sorpresas. se cae en la cuenta de que la realidad es mucho más amplia y oxigenada. que se consideraban poco menos que indestructibles. que la llamada recíproca sexual. una etapa educativa y pedagógica hacia la maduración de ese amor y que sirviera. que ilumina toda la existencia con una luz suave y apacible. sin malicia e inconscientemente. Se necesita honestidad y cierto tiempo para encontrarse con el tú real. tendría un valor probatorio. Para la futura felicidad del matrimonio es absolutamente necesario que las personas se demuestren. pues se vive de ordinario con el deseo de conseguir una conquista. Verificación y autentificación del amor Saber si dos personas se quieren no es fácil. Pero es un amor todavía demasiado embrionario y sietemesino. dice él mismo. Hasta que. Ya G. la urgencia de volver a experimentarla. que no tienen por qué darse. que manifiesta más lo que uno quiere que lo que de hecho es. Por eso define el enamoramiento como "una especie de imbecilidad transitoria". y no sólo con las palabras.aspectos. sobre todo en sus comienzos y en una etapa de maduración. En esta situación primeriza no hay todavía posibilidad para discernir si el cariño verdadero está presente en esas relaciones. sin que ninguna sombra oculte el espléndido paisaje. Para ello la imagen del propio yo. Es un preámbulo del amor. Ni siquiera. Marañón afirmaba que el enamoramiento es uno de los estadios más idiotas por los que atraviesa la humanidad. a lo mejor. de pronto uno sobresale con tal fuerza que en él queda centrada la atención. La gratificación obtenida. al mismo tiempo. y ver si es posible esa convivencia a todos los niveles. en su Estudios sobre el amor. como le sucede a cualquier nacimiento prematuro. como si ninguna otra cosa tuviera importancia. tendríamos todavía que examinar los valores positivos que aporta una abstinencia aceptada con normalidad y que la siguen haciendo aconsejable. Esta misma etapa ya es un momento difícil para cumplir con esa tarea. Resulta imposible experimentar lo que significa ese gesto cuando no existe todavía la comunidad de vida que lo llena de contenido. el afecto y la cercanía que provoca impulsan al convencimiento de una absoluta sintonía. Cualquier persona que se haya enamorado por primera vez siente que no hay vivencia más bella y encantadora. Decirles a dos enamorados que lo que sienten. sin apertura hacia el exterior. la necesidad de poseerse mutuamente queda subordinada y transida por la presencia del cariño. de obtener una seducción. entonces. ante otra experiencia semejante. analiza muy bien los mecanismos psicológicos que intervienen en este proceso. no es cariño auténtico es una verdad de la que sólo se van a dar cuenta más adelante. Por eso. se ofrece adornada con un idealismo excesivo. con el que se ha de compartir la vida entera. permaneciendo los demás en la periferia. La razón de estas decepciones radica en que se confunde la experiencia afectiva de la persona enamorada con el amor verdadero. Frente a los sujetos que nos rodean sin que ninguno tenga relieve especial. creo que la abstinencia sexual sigue siendo el camino más válido y aceptable. 12. Ortega y Gasset. cuando hayan descubierto lo que es amar en serio o cuando se hayan alejado el uno del otro. como prueba para la verificación de su autenticidad. cuando a lo mejor no existe nada más que una vinculación tenue y pasajera. . Existe sólo un punto de interés y cualquier ausencia se vive como un vacío insoportable. que no puede apoyarse en las simples emociones placenteras. Una relación sexual prematura en ese período de análisis y objetivación vendría a suponer un obstáculo mucho más fuerte. No se necesita mucha experiencia para comprender que la mayoría de los fracasos posteriores es por haber llegado al matrimonio ignorantes de la superficialidad de su afecto. El noviazgo debería ser. Hay que determinar con los hechos. en la práctica. La experiencia demuestra lo fugaz y quebradizo de muchos enamoramientos.

demasiado generalizada en la tradición. por el momento. como expresión verdadera de cariño. 14. en nuestro caso. Si el amor es lo primero. que de ninguna manera queda suplido por la existencia de la institucionalización. no es lo único ni exclusivo. unas relaciones prematrimoniales. la necesidad de una cierta institucionalización para garantizar. pero quedaría por solventar una pregunta posterior. la aceptación de un orden jurídico que regule socialmente el comportamiento del mismo instinto ya humanizado. pues requiere también un ámbito de sociabilización objetiva para encarnar en él la plenitud de su mensaje. como reconocen la mayoría de los autores. Aunque también otras. dificultaría el discernimiento de la experiencia afectiva. Una doble obligación: la castidad y el orden jurídico Tenemos que ser sinceros. ahora corremos el riesgo de eliminarlo con excesiva facilidad. aunque no contra el orden sexual. Son demasiadas las parejas que se casan simplemente enamoradas y que sólo después de su compromiso se dan cuenta del error cometido. que el placer se encuadre dentro de su verdadera dimensión humana. además. A la palabra de fidelidad que mutuamente se han ofrecido con todo su corazón. esos peligros quedaban eliminados por completo. en su caso. de la que se ha discutido con frecuencia en la historia: ¿puede darse alguna excepción en el cumplimiento de esta ley? Las posturas tradicionales no llegaron a ser compartidas por todos. por nuestra alergia presente por todo lo institucional. y admitir la posibilidad de unas relaciones prematrimoniales que nacen de un cariño verdadero y autentificado. pues falta un factor básico para la licitud de esa conducta. o convertirlas en una mera satisfacción egoísta. como si fuera lo único o lo más importante dentro del matrimonio. no se debe minusvalorar tampoco este último requisito. sin embargo. como si no tuviese ninguna trascendencia e importancia. como dijimos. institucionalizar su amor por diferentes motivos. Aunque las consecuencias negativas sean diferentes según la óptica de cada autor. por otra. El segundo supondría. La primera demanda que el sexo se viva como un encuentro de amor orientado a la fecundidad. El argumento de mayor fuerza utilizado es el de que se trata de una ley fundada en la presunción de un peligro universal. Pero. Frente a los autores que defendían esa posibilidad cuando la persona tuviera certeza de que. En la práctica. a pesar de ser ya marido y mujer. La afirmación. se daba por supuesta la eticidad de las relaciones sexuales por el simple hecho de estar jurídicamente casados. de otorgarle al elemento jurídico una preponderancia. existe bastante unanimidad en este punto. habría que preguntarse con sinceridad qué resulta más deshonesto: vivir las relaciones en un clima de profundo cariño. Bajo esta perspectiva. no le falta nada más que su regulación jurídica. sí existiría un pecado contra la castidad. Por un lado se supera la actitud. por tanto. en las mismas condiciones. sin contenido amoroso -como tantas veces sucede en el matrimonio-. Difícilmente podría probarse que una falta contra el recto orden jurídico deba ser más grave que un atentado contra el amor. aunque no fueran expresivas del amor y entrega de los cónyuges. En este caso. Requeriría. me parece objetiva y razonada.13. sino más bien contra el orden sexual exigido. aunque no estén todavía institucionalizadas. antes de mantener relaciones sexuales. el compromiso entre los esposos y sus relaciones con la comunidad. hay que reconocer honestamente que no existe ningún argumento apodíctico y definitivo. terminen por quererse de verdad. Plantear el problema en estos términos evita los peligros y exageraciones de un doble extremismo. como hemos dicho. Cualquier gesto que no brotara de aquí iría contra las exigencias fundamentales de su propia significación y simbolismo. ni se consiguió jamás una opinión común. ¿Cómo juzgar la moralidad de este comportamiento? Para la clarificación ética de esta conducta me parece importante admitir una doble distinción entre las exigencias de la castidad y las que provienen del orden jurídico. Las razones de una condena Cuando se intenta probar la absoluta necesidad de la institucionalización. No tenerla en cuenta supondría un riesgo grave para la sociedad y para los mismos novios ya que. De cualquier manera. Son personas comprometidas que no pueden. Si antes subrayábamos con demasía lo jurídico. otros afirmaban que semejante . no deberían considerarse como una falta contra la castidad.

que la responsabilidad ética podrá ser diferente de acuerdo con la situación. a no ser en algún caso particularmente extremo y grave. Queda claro solamente que su exclusión. honesta y comprometida en algunas ocasiones. aquí tampoco cabe otra actitud que la de una sinceridad enorme y responsable que no puede darse sino en aquellos que estiman. "La Familia". que se ha visto obligada a rechazarlos en su legislación. aceptan y valoran en sus debidas proporciones a la misma institución. Concilium 260 (1995). Algunos. no invalidan una opción seria. Sin olvidar que. con su última finalidad: la defensa de los intereses comunitarios y personales. Conclusión Lo que tiene verdadera importancia es que el noviazgo se viva como una auténtica escuela y verificación del amor. en la mayor parte de los casos. circunstancias y seriedad en la que cada pareja se encuentre. 15. máxime cuando el sexo prematuro despierta falsas esperanzas e ilusiones sin fundamento. ya lo hemos repetido. aun cuando vaya contra la norma general.W. Si porque se ama resulta imposible prescindir de la entrega corporal. Como la virtud de la epiqueya exime a veces de cualquier ley. no quieren aplicarla a las relaciones prematrimoniales. por motivos justificantes y serios. existen razones para preguntarse si el predominio pertenece al sexo o al afecto. habrán descubierto con una inmensa alegría que tienen otras múltiples formas de mantener su comunión amorosa. AA. tendría razones para poner en duda su sinceridad o sus propias posibilidades. o no supiera cómo mantenerlo y madurarlo. La aplicación casuística de este principio. pues. que cada uno tendrá que reconocer y aceptar. cuyo aprendizaje resulta siempre difícil y arriesgado. se requiere una serie de condicionantes previos. no despierta ningún interés. "Sociología de la Familia". con grave daño para la sociedad. No sería difícil encontrar. de toda norma institucional. El cuerpo. para vivir el sexo de una manera controlada y sin fuertes presiones. en lugar de servir para un discernimiento mejor. y cuando dos personas han llegado a quererse de verdad. Lo jurídico es también una exigencia ética de la que no se puede eximir. AA. Fundación Santa María. muchas parejas que se creyeran dispensadas de esa exigencia y prescindieran. Cuando ese cariño no existe. al menos. es sendero de encuentro y comunión con el otro. No juzgamos rechazable la validez objetiva de la primera opinión. Revista Internacional de Sociología 11 (1995). Madrid.hipótesis nunca llegaría a darse. la posibilidad de alguna excepción. ya que excusar de la obligación en una situación concreta comporta siempre el riesgo de que se disminuya la observancia eficaz de la ley y no se cumpla. en las circunstancias ambientales de hoy. teniendo en cuenta que los argumentos de autoridad no resultan hoy especialmente válidos. Jóvenes españoles 99.. en los que se apoyan otros autores para rechazar esta postura.W. . Sin negar. no basta dar una norma. por ello. aunque pedagógicamente sea necesario. la relación será siempre mentirosa.W. como norma generalizada. por ello. incluso admitiendo la posibilidad de semejante excepción para otras cuestiones. ni se le concede otra utilidad en el ambiente que reina. Es evidente. Los posibles abusos y peligros.. Un planteamiento que prescindiera con relativa facilidad del elemento jurídico desembocaría en un aumento creciente de los matrimonios clandestinos. se impone para el bien objetivo de la sociedad y también de los interesados. BIBLIOGRAFÍA AA. El que creyera que por esta abstención responsable y conscientemente aceptada iba a quedar estancado en su amor. sin que puedan excluirse falsas interpretaciones. Su fuerza tradicional e intrínseca imposibilita mantener que siempre y en cualquier hipótesis toda relación previa al matrimonio haya de considerarse como ilícita. sino que la ayuda mejor consistirá en descubrir las motivaciones existentes por debajo de esa tensión insoportable. Por eso. el valor de la norma sigue teniendo vigencia. cuando el problema se presenta. podría utilizarse para facilitar ciertas opciones que no nazcan de una reflexión sensata y muy personal. pero desgraciado el matrimonio que sólo sepa amar por este camino. La dificultad mayor radica en que ese trabajo ascético de dominio y maduración. pues.

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indispensable para la educación posterior. Hay que reconocer. Se desea como lenguaje de amor. pero no siempre debe buscar la procreación como fruto inmediato. mientras el amor se recuperaba poco a poco hasta alcanzar la misma importancia que la procreación. Nadie puede poner en duda estas dos exigencias fundamentales del matrimonio. que amenazaba la enseñanza tradicional. en aquellos párrafos donde se habla de los diversos fines -amor y fecundidad-. La paternidad y la vinculación afectiva aparecen así como la tarea ineludible de toda pareja. la tradición ha insistido de forma casi exclusiva en la primacía de la procreación. cualquier intento por igualar los fines. no se plantearía ningún conflicto ético. sin embargo. de las que se deriva también una doble obligación ética: la de amarse con un cariño fiel y único que lleva a una comunión total y la de quedar abiertos al hijo. festivo y placentero. quedaba de inmediato excluido como doctrina peligrosa. se ha mantenido siempre una misma exigencia práctica: la de no impedir la posible fecundidad con métodos artificiales. 2. Dimensión amorosa y procreadora La sexualidad humana. a su vez. En su análisis sobre la naturaleza del amor conyugal observamos ya un .CAPITULO 10 La ética matrimonial 1. Aquí radica el criterio básico sobre el que se ha construido la ética matrimonial. que se abre y encarna en la procreación. sin excluir su carácter lúdico. que desde el pensamiento agustiniano hasta la aceptación de la paternidad responsable por el Vaticano II. Para la mayoría de los autores se había superado ya una doctrina. Si ésta constituye un punto tan importante y básico. Mientras que los que pretendían un cambio en la ética matrimonial no querían que se ratificara de nuevo para no cerrar las puertas a una posible evolución. Creo que una lectura desapasionada y analítica de las diferentes redacciones es suficiente para ver cómo. tan discutida en los años recientes. De la misma manera que ésta requiere. cuando se vive dentro de la vida matrimonial. no aparece nunca una determinada jerarquización entre ellos. dejando en manos de la libertad su orientación y destino. Los que deseaban mantener la enseñanza de siempre insistieron en que se confirmara esta doctrina. Pero en medio de este desarrollo doctrinal. hubiera repetido sin duda una fórmula tradicional y. al mismo tiempo. la dimensión fecunda ha ido perdiendo primacía. el resultado final quedaría condicionado. Si el dinamismo del sexo estuviera regulado. cuando Pablo VI excluyó del Concilio la discusión sobre el control de natalidad. Por eso. De ahí que. El hecho resulta significativo. como algunos defienden. La doctrina actual de la Iglesia El planteamiento de la Humanae vitae ha venido a confirmar la superación de la enseñanza clásica sobre los fines del matrimonio. pues todo quedaría dirigido por la teleología del instinto. De acuerdo con la postura que se adoptara sobre este punto. no aparece por ninguna parte la terminología de fin primario y secundario. como en el mundo de los animales. Sin embargo. ya hemos dicho que encierra una doble dimensión: unitiva y procreadora. como prolongación del propio amor. En la especie humana la pulsión sexual es mucho más dúctil y compleja. La entrega corporal es el símbolo y la manifestación de un amor exclusivo. que sólo se despierta cuando la procreación es posible. Durante muchos siglos. pues sabemos que no se trataba de una opción inadvertida o sin ninguna intencionalidad. todas las intervenciones se centraron en la duplicidad y jerarquía de los fines. y el Papa pretendía una nueva y profunda reflexión acerca de la doctrina tradicional del matrimonio (no 4). Era el fin primario del matrimonio al que debían subordinarse todos los demás. sin ver en el amor un elemento secundario. cuya fundamentación se explicaba por motivos históricos y culturales que rodearon a la sexualidad durante mucho tiempo. para que sea auténticamente humana. un clima de cariño.

La formulación es muy diferente a la que se encuentra en el Código anterior. Es posible que para algunas parejas en concreto. con las implicaciones morales que comporta. si los esposos renunciaban al abrazo conyugal. como es lógico. sin embargo. no se cita ninguno de los documentos claves en esta materia. ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole. que no se agota en la comunión entre los esposos. Y. con más frecuencia que antes. 1). Por último. Aquí se recoge una visión mucho más personalista y unitaria que supera enunciados anteriores: "La alianza matrimonial. la educación de un elevado número de hijos no resulta factible cuando han dejado . que no había constituido hasta el momento ningún motivo especial de preocupación. a una mayor fecundidad. por dos motivos fundamentales. termina: "Es. Esta nueva orientación de la ética. A medida que el desarrollo industrial y económico aumenta. al recordar la "doctrina coherente. El contexto cultural subrayaba también la importancia de los hijos y las condiciones de vida favorecían esta mentalidad. hizo también plantearse una serie de preguntas posteriores. sobre la naturaleza del matrimonio". cuando debían evitar la fecundación y no podían realizarlo con la continencia periódica. sin reservas y cálculos egoístas. como un obstáculo a dicha elevación. El primero ha sido sin duda el crecimiento demográfico.giro significativo: "El matrimonio. como si la única tarea que tuviera en nuestra sociedad fuese la de traer hijos al mundo. como lenguaje y expresión de su cariño. por tanto. Esta misma dificultad se plantea también dentro de la familia. cuando enumera de este mismo amor plenamente humano. La nueva situación sociológica La doctrina de la Iglesia sobre la ética sexual no había creado dificultades especiales.. nos encontramos en un entorno muy diferente. debido a una serie de factores. un amor fecundo. Por muy digna e importante que sea esta función.. Hoy. ¿cómo se han de regular los nacimientos? 3. debía sacrificarse cuando no fuera posible su manifestación sin cerrar las puertas a la fecundidad. pero sin que ello creara complicaciones especiales a un nivel sociológico. han señalado que una honesta regulación de la paternidad ha de tener en cuenta el grave problema del incremento demográfico. con lo fácil que hubiese sido una alusión concreta a cualquiera de los muchos existentes. la procreación se hace más problemática. el nuevo Código de Derecho Canónico parece confirmar plenamente esta misma orientación. tienden a la comunión de sus seres en orden a un mutuo perfeccionamiento personal. por fin. Por otra parte. sino principalmente a una baja impresionante de la mortalidad infantil y a un desarrollo progresivo del índice medio de vida. mediante su recíproca donación personal. poco más adelante. y la fecundidad ilimitada no se percibe. Las causas de este aumento no se deben. como los últimos Papas... fiel y exclusivo hasta la muerte. ¿no les estaría permitido evitar el embarazo con otros métodos para no excluir la manifestación de su amor? Si la paternidad responsable constituye una obligación. donde el amor ocupa un puesto de primacía. 1055. hoy siente también otras urgencias y obligaciones. fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados" (c. sino que está destinado a prolongarse suscitando nuevas vidas" (no 9). por su carácter secundario y subordinado. El control nunca ha sido problema en aquellas sociedades y culturas donde no existe la ilusión por un nivel de vida superior. Si la expresión amorosa. donde se explicitaban los fines y su jerarquía. Los esposos. propia y exclusiva de ellos. Sin caer en un sensacionalismo exagerado. es una sabia institución del Creador para realizar en la humanidad sus designios de amor. por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida. Es más. para colaborar con Dios en la generación y en la educación de nuevas vidas" (no 8). se hiciera difícil su cumplimiento. El destino de la mujer no puede reducirse a una serie de maternidades sucesivas. ¿no sería lícito ahora sacrificar la procreación en aras del amor? Dicho de otra manera. y por razones muy particulares. donde el problema de la regulación de nacimientos se plantea con una urgencia y características que no se dieron en épocas anteriores. pero que sería inevitable con una abundante familia. tanto el Concilio. que la Iglesia ha dado en los tiempos antiguos y actuales. cuya renuncia no se le debe imponer.

Algunos manuales. aceptaban incluso que la mayor parte de los matrimonios onanistas no son conscientes de la gravedad de su pecado y no hay por qué destruir esa buena conciencia subjetiva. la enérgica postura de Pío XI buscó una confirmación sin ambigüedades de la doctrina tradicional. inaceptables. inaudita hasta el momento. a pesar de la oposición de una minoría pequeña. En esta situación de duda y confusionismo. no exento de sacrificios y preocupaciones. cuando el problema de la natalidad se presentaba con mayor fuerza y amplitud. Una de sus resoluciones aprobaba el siguiente texto: "en el caso de que exista una obligación moral evidente de limitar o evitar la fecundidad. sin embargo. sino por confirmar la doctrina existente con anterioridad y mantenida de manera constante en todos los tiempos. no dudó en reafirmar con fuerza su permanencia definitiva: "Esta prescripción sigue en pleno vigor lo mismo hoy que ayer y tal será mañana y siempre. debió suponer un definitivo empujón para que el Papa se expresara de una manera pública y con términos tan solemnes. y los que tal cometen se hacen culpables de un grave delito. enseñada desde el principio y transmitida en todo tiempo sin interrupción. Pío XII. como acontecía en otros tiempos. para convertirse en un consumidor de bienes cada vez más exigente. porque no es un simple precepto de derecho. pues. para conservar inmune de tan ignominiosa mancha la castidad de la unión nupcial. la conferencia admite que otros medios podrían utilizarse. la Iglesia católica. La mayor parte. estaba en peligro por los múltiples errores que comenzaban a extenderse entre los fieles. a quien el mismo Dios ha confiado la enseñanza y defensa de la integridad y honestidad de costumbres. a medida que los movimientos maltusianos fueron ganando posiciones. 4. la actitud de condescendencia se hace cada vez más rigorista. El párrafo fundamental quedaba redactado en los siguientes términos: "Habiéndose. y no ven tampoco el porqué tienen que sacrificar la expresión de su cariño para la regulación eficaz de su fecundidad. cuya santidad. que prohibe el empleo de los métodos anticonceptivos. como apuntábamos con anterioridad. en la moral cristiana. a finales del siglo XIX. y donde haya una sólida razón moral para evitar la abstinencia completa. Nadie duda que estas prácticas tienen motivaciones muy diferentes y. Los documentos más recientes de la Iglesia Si la fecundidad no había supuesto un problema agudo y universalizado hasta los tiempos actuales. sus palabras no pueden ser más expresivas y sin la más mínima vacilación. . sino la expresión de una ley que es natural y divina". pero son muchas las parejas también que no deben tener más hijos. y habiendo pretendido públicamente proclamar esta doctrina. si se les quiere ofrecer unas posibilidades para el futuro. el relieve otorgado a la dimensión unitiva de la sexualidad ha llevado a plantearse una nueva jerarquización de los valores matrimoniales. Ninguna condena tan firme se había dado en la historia. algunos manifiestamente separado de la doctrina cristiana. pero en esta asamblea. no es extraño que en los documentos de épocas anteriores no exista ninguna alusión al tema. que no son patrimonio exclusivo de las clases privilegiadas. en ocasiones. Sin embargo. celebrada el mismo año de su publicación. La conferencia de Lambeth. no tanto por esta afirmación. que disipara las posibles incertidumbres dentro del catolicismo. Todo ello supone una seria dificultad frente a la normativa de la Iglesia. En la primera mitad del siglo XX. colocada en medio de esta ruina moral. la jerarquía eclesiástica de diferentes países publica varios documentos sobre la anticoncepción. En segundo término. más adelante. La encíclica será un pequeño tratado sobre el matrimonio. eleva solemnemente su voz por nuestros labios y una vez más promulga que cualquier uso del matrimonio en el que maliciosamente quede el acto destituido de su propia y natural virtud procreativa va contra la ley de Dios y contra la ley natural. La doctrina protestante había estado de acuerdo por completo con la defendida por los católicos. pues no se explicaban de otra manera el énfasis tan extraordinario puesto en la enseñanza de esa doctrina.de ser una fuente de riqueza y ayuda en la familia. en señal de su divina delegación. decía el Papa. como exigencia moral de una paternidad generosa y responsable. con la condición de que esto se haga a la luz de los mismos principios cristianos". Su formación requiere un respaldo económico. se abre una nueva posibilidad. pero la intervención más definitiva llegaría con la Casti connubii de Pío XI. la interpretaron como una declaración infalible." Una condena tan solemne como ésta fue aceptada por muchos autores como una definición ex cathedra. Algunos temían que con esta postura aumentasen todavía más estas prácticas inaceptables. En cuanto al punto concreto de la anticoncepción.

cuando se iban a tratar los temas referentes al matrimonio. es decir. en las vísperas finales del Concilio. no cerraron por completo las nuevas tendencias innovadoras. la de su libertad. entre las cuales sobresale la primera la de los cónyuges. como debe ser en materia de tanta importancia. no produjera dudas en la práctica moral: "En la regulación.] Hemos querido que fuera amplia la base de nuestras investigaciones. Las nuevas perspectivas habían resonado con fuerza. según se decía. produjo la crisis en los últimos días del Concilio. en servicio a la vida que su vocación les pida? [. 6. Decimos que está en estudio. la de su amor y la de su deber. Semejante apertura del Concilio. Como él mismo afirmó. se añadieron unas líneas sobre la obediencia al Magisterio. "para conseguir esta certeza la Iglesia no está dispensada de investigar ni examinar muchos problemas propuestos a su consideración de todas las partes del mundo. Resultaría demasiado duro que una enseñanza con semejantes características no se hubiera mantenido con toda firmeza. indicaba la obligación de atenerse a las normas tradicionales. sin embargo. que los seglares y especialmente los esposos tuvieran sus calificados representantes en una empresa tan grave. que respondiera a los problemas de siempre con los nuevos datos planteados. la de su conciencia. que se mantuvo por encima de todas las presiones. es decir sus múltiples competencias. Será preciso considerar este desarrollo teórico y práctico de la cuestión. hasta que diera su palabra definitiva. el problema que se plantea puede resumirse así: ¿en qué forma y de acuerdo con qué normas deben llevar a cabo los esposos el ejercicio de su amor mutuo. la de la ley de Dios por ella interpretada. Un pequeño grupo intentó que no se publicaran las orientaciones sobre este punto. La Iglesia no podía cambiar una doctrina que había enseñado durante tanto tiempo y en un campo de tan extraordinaria importancia pastoral. al intervenir por vez primera en esta discusión. es decir. fomentada y defendida. La Iglesia reconoce sus múltiples facetas. si no va acompañada de algún comentario o discurso pontificio que eliminara las ambigüedades y el confusionismo peligroso por sus silencios como por su manera de abrir nuevos aspectos que permitían conclusiones opuestas a las tradicionales. siempre que habló sobre el tema. daremos sus conclusiones en la forma que más adecuadamente se considere.. dirigidas al Colegio Cardenalicio en 1964: "Es un problema en extremo complejo y delicado. al aplicar la ley divina. que en estos últimos tiempos han sido estudiadas y documentadas ampliamente. Los documentos de la Comisión pontificia La publicación de los documentos secretos elaborados por la Comisión pontificia aumentó aun . con estas prudentes y matizadas palabras. lo más grave y honesto. Esta esperanza de un posible cambio. Mas la Iglesia debe afirmar también la suya. pues. psicológicas. Pero con el deseo. no se explica la misma postura de Pablo VI en unas palabras dirigidas a los miembros de la Comisión: "En este caso. no aprueba" (no 51). que estuvieran mejor representadas en ella las diversas corrientes del pensamiento teológico. Pronto.5. parece indicar que la doctrina de los anticonceptivos no debía considerarse como infalible y definitiva. por el miedo de algunos padres conciliares." Los redactores de la constitución sobre La Iglesia en el mundo de hoy eran conscientes de que no podían prejuzgar en nada las futuras decisiones sobre los métodos de control y se mantuvieron coherentes con esta postura neutral. de la procreación no les está permitido a los hijos de la Iglesia. Es lo que Pablo VI quiso recordar. pues la enseñanza tradicional de la Iglesia seguía vigente. pues. que esperamos concluir pronto con la colaboración de muchos insignes estudiosos. para que el silencio sobre él. en virtud de estos principios. aportando datos de interés para una elaboración ética. operaciones éstas quizá largas y no fáciles". Si la doctrina tradicional permanecía tan clara como algunos creían. Así. pero tampoco era factible un cambio tan significativo sin un análisis serio y profundo de todos sus aspectos. ir por aquellos caminos que el Magisterio. según el objeto tratado. El problema está sometido a un estudio lo más extenso y profundo posible. sociales. La existencia de la misma Comisión pontificia indicaba la necesidad de un estudio actualizado. que no se cerró por completo. de que no se llegase a conclusiones excesivas. Tendencias innovadoras Estas intervenciones. nos encontramos con una situación compleja y delicada." Es verdad que el Papa.. y la Iglesia deberá proclamar esta ley de Dios a la luz de las verdades científicas. que los países que se enfrentan con graves problemas en el plano sociológico pudieran hacer oír su voz entre nosotros.

Segundo: los medios que se elijan deben tener una eficacia proporcionada al grado de obligación o necesidad de impedir.]. la elección concreta de los métodos depende mucho de cuáles sean aquéllos de los que puedan disponerse en una determinada región. incluso. existen criterios objetivos que bien aplicados permiten a los esposos encontrar y determinar su propio comportamiento [. A finales de junio. lo cual debe depender. sin dejar ningún espacio a las nuevas perspectivas que se estaban planteando.. no 3). la Humanae vitae produjo una cierta sorpresa. Era el presupuesto que sustentaba toda su argumentación en el documento que recopilaba su postura: "La Iglesia no puede cambiar esta respuesta porque esta respuesta es verdadera [. cuando existan varios posibles. e incluso durante un solo siglo. porque habían aflorado algunos criterios de soluciones que se separaban de la doctrina moral sobre el matrimonio propuesto por el Magisterio de la Iglesia con constante firmeza" (Humanae vitae. como lo recordaba el mismo Pablo VI. de la misma situación económica. C.comportan algún elemento negativo o malestar que afecta a los cónyuges más o menos gravemente. después de las reuniones tenidas en el consejo supremo de cardenales y obispos. Tercero: todos los métodos de regulación -sin excluir la continencia periódica o absoluta. si ahora se descubriera su equivocación. entraban para los autores del documento dentro de la evolución constante y progresiva del Magisterio. propuesta constante e insistentemente a través de todos los siglos. higiénico. no 6). La Iglesia no puede equivocarse substancialmente enseñando una doctrina muy importante referente a la fe o a las costumbres.. en la conciencia de muchos cristianos: "¿No sería indicado repensar las normas éticas hasta ahora vigentes. pues venía a confirmar la doctrina de siempre. y se intenta responder a las dificultades expuestas por el grupo anterior.. en el que se matiza el sentido que ha tenido la doctrina de la Iglesia. Sin embargo. por el momento o para siempre. Lo que pretendía fundamentalmente era responder a un interrogante básico que se había creado. Publicación de la Humanae vitae Por ello. Este elemento negativo o mal puede serlo bajo diferentes aspectos: biológico. En una tradición que se ha mantenido de manera tan constante y firme no cabe la posibilidad del error. "entre otros motivos porque en el seno de la Comisión no se había alcanzado una plena concordancia de juicios acerca de las normas morales a proponer y. fundada por Cristo para mostrar a los hombres el camino seguro de la vida eterna. psicológico. no ha podido equivocarse tan lamentablemente durante todos los siglos de su historia. será aquél que en la situación concreta de los esposos suponga el menor elemento negativo posible. De tal forma se ha comprometido en su defensa que. una nueva concepción. en un tiempo determinado o para un matrimonio concreto. Gaudium et spes. Se sabe que un grupo reducido de cuatro teólogos se opuso con tenacidad al cambio que aceptaba la mayoría. Entre estos criterios." . quería completar lo que . pocos días después de publicarse. Cuarto: por último. II. que copiamos en su integridad: "De igual manera. sobre todo. No pudo conseguirse una plena unanimidad." Unas conclusiones prácticas. en una alocución a los fieles. Es verdadera porque la Iglesia católica. aunque en ella no pueda encontrarse una visión completa sobre el tema.. el primero debe ser que la cópula esté de acuerdo con la naturaleza de la persona y de sus actos para que se conserve plenamente el sentido de la mutua entrega y de la fecundidad en un clima de auténtico amor (cf. que habría de presentarse al Papa.más esta apertura ideológica. 7. quedará aprobado por mayoría el Esquema del documento sobre la paternidad responsable. la confianza de los fieles caería por tierra con el consiguiente desprestigio de su magisterio en el campo de la moral. tan diferentes a las mantenidas con anterioridad. Junto a este nuevo enfoque general mucho más personalista e inteligible. como hemos visto. I. Pablo VI no llegaría a considerarlas como definitivas. algunas veces heroicos?" (Humanae vitae. como algo que necesariamente se ha de seguir para la salvación eterna. sobre todo si se considera que las mismas no pueden observarse sin sacrificios. nº 51). Ciertamente que la encíclica ha recogido las nuevas aportaciones del Vaticano II sobre el matrimonio. Los criterios utilizados en él para la vida matrimonial quedan sintetizados en los siguientes párrafos. El método a elegir. en el momento en que muchos se abrían a las nuevas perspectivas. Como respuesta a este escrito se elabora otro que firmarán los restantes. desde el punto de vista de la dignidad personal de los cónyuges o de la posibilidad de expresar suficiente y debidamente la relación interpersonal amorosa. con relación a los medios escogidos para regular responsablemente la amplitud de la familia..].

Hume). enraizados ciertamente en una convicción profunda. honestos y sinceros. al interpretar sus principios generales. entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador" (Humanae vitae. cuando se basa en una valoración fundada sobre el derecho natural. en una sesión solemne del Sínodo. por tanto. sin embargo. alguno manifestó con toda sinceridad: "los argumentos presentados. esta acusación se supera. concienzudas. Las . Es verdad que. pues la biología revela las exigencias de una sexualidad humana y personalista. no sería necesaria nuestra comisión. no 14). De acuerdo con la óptica desde la que cada uno se acerca. o en el desarrollo de sus consecuencias naturales. como reveladores de la voluntad de Dios. 8. tal como generalmente ha sido entendido" (B. "a menos de calificar la actitud de todas estas personas de obstinación.. Tampoco creo que sea deslealtad ni falta de cariño a la Iglesia admitir que bastantes cristianos. la intervención responsable del hombre para conseguir un bien no aparece en principio como rechazable. hay que excluir no sólo el aborto. La dificultad de un intento como éste quedó confesada por la minoría de la Comisión pontificia: "Si pudiéramos aportar argumentos claros y convincentes. o en su realización. casi nadie se atreve a decir hoy que se trata de una doctrina revelada. "Esta doctrina. Jullien). los argumentos filosóficos y antropológicos de esta doctrina. El rechazo de los métodos anticonceptivos se repite con absoluta claridad. repercutirá también en su credibilidad en otras muchas áreas. como ha sucedido ya" (J. "El problema es más complejo. puramente racionales. ignorancia o mala voluntad. no 11) y. que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa. Por eso. la mayoría de las personas dedicadas a disciplinas intelectuales se verán en situación de desechar una relación que consideran deficiente" (J. como fin o como medio. este planteamiento resulta convincente para algunos y otros no lo consideran válido ni filosóficamente aceptable. los ha restringido de alguna manera en su aplicación práctica. no encuentran una base suficiente para una argumentación racional. Bemardin). tiene que partir de una argumentación razonable. cuando existen graves y serias razones. Por ello. Una lectura que algunos juzgan demasiado biológica. Tales personas son frecuentemente buenas. sin comprender por qué no puede cerrarse voluntariamente el acto a la procreación. hacer imposible la procreación" (Humanae vitae. está fundada sobre la inseparable conexión. Quin). si hubiera sido posible. se proponga. El problema de fondo radica en la justificación filosófica de por qué "cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida". La enseñanza ética de la Iglesia. pues de nuevo recuerda que "cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida" (Humanae vitae. En la misma encíclica no aparece ninguna referencia bíblica que pueda confirmar su enseñanza y es lógico que. "si no llegamos a justificar de un modo adecuado nuestra postura en materia de regulación de natalidad. pues éste permanecía abierto a cualquier tipo de solución. ni se daría en la Iglesia la situación actual". "El hecho de que la credibilidad de la Iglesia se vea minada en esta importante materia. hijos o hijas fieles de la Iglesia. Y honradamente hay que decir que cualquiera de las opciones que hubiera tomado el Papa quedaría enmarcada dentro del Concilio.. o en previsión del acto conyugal. Para otros. esta oposición debe suscitar una seria preocupación" (J. El punto decisivo se halla justamente aquí. no 12). Quin). ¿En qué se fundamenta esta condena? Aunque Juan Pablo II lo ha insinuado en alguna ocasión. después de que los expertos trataran de explicar. El último y definitivo argumento parece encontrarse en la obligación que existe de respetar las leyes y los ritmos naturales.había quedado sin respuesta en la Gaudium et spes sobre los métodos correctos de regulación. No pueden aceptar que el uso de los métodos anticonceptivos artificiales sea en todas circunstancias intrínsecamente malo. El hecho de que para muchos católicos no resulte convincente su base racional. Aun aceptando como ideal el respeto a la naturaleza. Los planteamientos del Sínodo sobre la familia En el Sínodo sobre la familia se volvieron a plantear estas dificultades. De ahí que "para muchos éste es el núcleo de la presente crisis eclesiológica: creen que el fundamento racional de la enseñanza de la Iglesia no es convincente" (J. sino "toda acción que. habría insistido también en esta fundamentación para garantizar con mayor fuerza el tema que estaba siendo debatido. no han renovado ni profundizado de la manera deseada la argumentación relativa a las afirmaciones de la encíclica.

la experiencia enseña que la calidad de la relación puede disminuir hasta perder su contenido más humano y específico. se suplantan por la seguridad del método.. contra las campañas impuestas y obligatorias. sin embargo. siento el deber de dirigir una acuciante invitación a los teólogos a fin de que. sirven para una experiencia más profunda de amor o terminan en una banalización e insignificancia del acto. Creo que todos los que nos sentimos fíeles al Magisterio estamos dispuestos a esta colaboración. exclusivo y abierto a la vida". como en otros muchos campos del organismo. lo ideal sería no tener que intervenir para nada en los procesos biológicos. Es una confesión de las propias parejas. con mayor razón se plantea esta exigencia ante datos que no son de fe definida y que comprometen la praxis cristiana y lo más íntimo de la persona" (J. incluso cuando se emplean lícitamente. Es una salvaguardia. las motivaciones éticas y las razones personalistas de esta doctrina" (Familiaris consortio. Y no sería difícil encontrar esos fundamentos y motivaciones para defender que "el amor conyugal debe ser plenamente humano. "muchas personas no llegan a encontrar en el texto de la Humanae vitae una problemática y unas razones adecuadas (lo han recordado diversas intervenciones de los padres sinodales). no 30). por todo lo que ello supone. como respeto a la naturaleza humana.intervenciones parecen descansar sobre una intuición muy iluminadora para quienes la tienen. en político. Un problema familiar que se convierte. como después diremos. junto con los Padres del Sínodo. cuando en las relaciones internacionales "la ayuda económica para la promoción de los pueblos está condicionada a problemas de anticoncepción. para quienes resultaba más rentable una implantación del control que una promoción al desarrollo. Finalmente habría que subrayar también su carácter ecológico. Y "un acto conyugal impuesto al cónyuge sin considerar su condición actual y sus legítimos deseos no es un verdadero acto de amor" (Humanae vitae. El primero consiste en proteger el simbolismo humano de la sexualidad. que invaden la intimidad de las parejas. Sin rebeldías. por tanto. Carácter profético de la encíclica Desde una perspectiva humana y racional se puede asumir la afirmación de la Familiaris consortio que recoge una declaración del Sínodo sobre la familia. además. Los mecanismos naturales poseen sin duda sus . al margen de la propia responsabilidad. como se afirmaba en una de las Proposiciones presentadas al Papa. la exclusión segura del hijo podría llevar a un encuentro demasiado instintivo que margine su contenido amoroso. pero no muy convincente para los que no tienen acceso a ella y que con sinceridad están deseosos de comprender. uniendo sus fuerzas a colaborar con el magisterio jerárquico. cuando se trata de probar que "cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la procreación". Existen razones que justifican esta doctrina en su generalidad. sin mala voluntad. donde el gozo del placer ocupa un lugar relevante. se comprometan a iluminar cada vez mejor los fundamentos bíblicos. con un enorme cariño y hasta con una dosis muy profunda de dolor. Las dificultades surgen. Piden una explicación. Es evidente que aquí. Si los mismos dogmas piden una adhesión razonable. 9. cuando recuerda que tanto el Vaticano II como la Humanae vitae "han transmitido a nuestro tiempo un anuncio verdaderamente profético. que reafirma y propone de nuevo con claridad la doctrina y la norma siempre antigua y siempre nueva de la Iglesia sobre el matrimonio y sobre la transmisión de la vida humana" (n o 29). como ya dije. pues. Cuando el dominio necesario para la expresividad del gesto conyugal y el respeto debido a la otra persona. Tres aspectos me parecen importantes en esta defensa. esterilización y aborto provocado" (Familiaris consortio.. que plantearse con seriedad si el recurso a estos métodos. que a veces se imponía para evitar un embarazo. Jullien). Nadie podrá ser tachado de poca obediencia o desafecto al Magisterio si le resulta imposible descubrir cómo en la Biblia se fundamenta esta doctrina y cuáles son sus motivaciones éticas o razones personalistas. la encíclica se recibió como una defensa frente al imperialismo de aquellas naciones. En una cultura hedonista. no 31). En la mayoría de los países subdesarrollados. que se rebaja con la utilización egoísta e indiscriminada de las técnicas anticonceptivas. La llamada del Papa se hace comprensible en este contexto: "Por eso. Habría. no 13).

Es un problema real que muchas personas sinceras y comprometidas con la Iglesia experimentan. los argumentos que condenan su empleo porque impiden una verdadera relación amorosa. aprobado por Roma después de un amplio y detenido diálogo. como afirmaba el documento citado de la minoría. Cualquiera que conozca la bibliografía actual sabe muy bien las razones y respuestas que mutuamente se proponen. Lo cual significa que este problema de la ética debe plantearse a un nivel teológico. Los mismos intentos por encontrar nuevas justificaciones indican que las dadas con anterioridad. que hoy exista una campaña en muchos sectores. no llegan a quedar convencidas de su fundamento. y no por ello su relación se deshumaniza o rebaja. el punto básico de la declaración que hicieron al publicarse la . dan una garantía eficaz para cumplir con la paternidad responsable. aunque se repitan con demasiada frecuencia. Reafirma. al recordar a los sacerdotes la necesidad de una obediencia. por tanto. No es extraño. tal y como la enseña la Iglesia. Por eso. Y así lo han manifestado también con toda franqueza varios episcopados: "En particular. Las personas estériles o en situaciones agenésicas pueden celebrar su amor cuando lo deseen. afirmaba que "tal obsequio. en primer lugar. sino que depende de la naturaleza de la vida y la sexualidad humana. que impide una seria reflexión antes de tomar otras decisiones. El Catecismo Católico para adultos II. Todo esto es verdad. sino que. "el problema no es mera y principalmente filosófico. 10. ni falta de cariño o ilusión por comprender esta doctrina. como si la renuncia en determinados días fuese algo que rompe el dinamismo espontáneo del amor. Existe excesiva desafección hacia el Magisterio en la conciencia de muchos fieles. bien lo sabéis. en contra de lo que con frecuencia se afirmaba. No es posible formarse un juicio moral. Por eso. olvidando que para muchas parejas han servido para una honesta regulación de la fecundidad y para la riqueza amorosa del propio encuentro. ¿Cómo se ha de recibir esta enseñanza teológica? Ninguna de las muchas Conferencias episcopales que explicaron el alcance y contenido de la encíclica puso en duda la obligación de recibir y aceptar esta doctrina. que no están sino brevemente indicados. Si cualquier método no deja de tener sus inconvenientes. No serán las premisas de un silogismo.ventajas. No es mala voluntad. tal como ha sido interpretada por la Iglesia desde un punto de vista teológico". sino otros motivos superiores los que hagan aceptarlo con docilidad y obediencia. también los tiene la continencia periódica. no resultaron del todo convincentes. es obligatorio no sólo por las razones aducidas. debería aplicarse con el mismo empeño en este campo. Ni la elección de los tiempos agenésicos convierte la entrega sexual en un gesto rutinario y ficticio. no 28). de la cual están particularmente asistidos los pastores de la Iglesia para ilustrar la verdad" (Humanae vitae. Y es que. Por encima de todo está el valor y la autoridad de la Iglesia en el ejercicio de su Magisterio. ganar el asentimiento de hombres de ciencia y de alta cultura educados conforme al pensamiento empírico y científico de nuestra época" (Canadá). aunque a otras no les importe nada lo que enseña el Magisterio. pero ninguno de estos motivos implicaría un rechazo absoluto. que no conservan siempre lo artificial. La fundamentación teológica El apuntar las dificultades no es con el deseo de obstaculizar la aceptación de la encíclica. cuando el lenguaje del amor está en el fondo de todo comportamiento y es lo que más importa e interesa. como algunos de estos autores indican. cosifican a las personas o provocan determinadas consecuencias no han resultado convincentes. los argumentos y la base racional de la encíclica. en algunos casos. sino sobre todo por la luz del Espíritu Santo. al margen de las motivaciones éticas o religiosas. para explicar y defender el valor de estos métodos. pero que no llegan a persuadir a los que parten de otros presupuestos. sin tener honradamente en cuenta las exigencias éticas que plantea. Tal vez se han caricaturizado con exceso los métodos naturales. No he hallado ninguna declaración que pretenda apoyarse en una base racional. de la Conferencia Episcopal alemana. sin temor a un nuevo hijo. Su conocimiento y aplicación. me parece que presenta el problema con realismo y sinceridad. El mismo Pablo VI. no han conseguido. a pesar de una honrada reflexión. la preocupación ecológica que lleva a respetar los ciclos y mecanismos complejos de la naturaleza.

El mismo Pablo VI volvió a insistir. en que "la ciencia médica logre dar una base. para evitar el embarazo como consecuencia de una relación injusta. Dos caminos quedan abiertos de acuerdo con los criterios tradicionales. El problema consiste en saber si científicamente se trata de un descanso normal o no está exigido por el organismo. durante el tiempo prescrito por el médico. En cualquier hipótesis. Esto sólo serviría a bastantes parejas como un remedio válido para espaciar.encíclica: "Puesto que el Papa ha hablado después de examinar durante largo tiempo las cuestiones surgidas. Pero admiten. forma parte de una verdadera cura. los nacimientos. La esterilización indirecta Son muchos los que admiten cualquier anticonceptivo cuando se busca defender el derecho de la persona. tampoco habría dificultad ética en provocarla artificialmente. suficientemente segura. al mismo tiempo. en el ámbito concreto de la casuística. Excluir la procreación no es una acción ilícita. en las actuales circunstancias. Aunque muchos médicos se inclinan por esto último. 6. se encuentra ante las exigencias de aceptar esta doctrina". actuando de acuerdo con los mecanismos de la naturaleza. Algunos creen que la naturaleza exige un reposo agenésico. Su empleo parece también útil para ajustar el ciclo femenino. como ya lo había hecho Pío XII y lo repetirá Juan Pablo II. sobre todo en la administración de los sacramentos. Su empleo en estos casos. Desde el comienzo se conocieron los efectos beneficiosos de las pastillas anovulatorias. Se buscaría con ello reproducir el proceso normal de la naturaleza para evitar al máximo los embarazos sorpresa. para el tratamiento de diversas disfunciones femeninas. pues. pues la persona tiene derecho a impedir las consecuencias graves de un gesto que se le impone por la fuerza y en contra de su voluntad. El acto puede quedar privado de su aspecto procreador para ayudar a la naturaleza en sus leyes biológicas fundamentales. Si realmente esa agenesia es un fenómeno natural. aunque no todos las acepten. sin que la esterilización temporal producida se haya buscado como fin o como medio para no procrear. 12. no hay que excluir tampoco la interpretación que puede darse a su doctrina. semejante decisión "con independencia de la valoración ética que ella merezca. de la más estricta fidelidad al Magisterio de la Iglesia. lo que no es sinónimo de aprobación y menos aun de justificación" (Parte II. se dice allí que los pastores de almas en su ministerio. o cuando la esterilidad no sea directamente pretendida como fin o como medio. todo católico. que "hay parejas que no pueden reconocer aquí un camino practicable para ellos. Algo parecido habría que decir para mantener un reposo oválico después del parto que sirvieran como ayuda a las leyes biológicas del organismo. Es lo que la encíclica había designado como "el uso de los medios terapéuticos verdaderamente necesarios para curar enfermedades del organismo" (nº 15). Ayuda a los mecanismos de la naturaleza Dentro. Semejante situación podría darse aun dentro del matrimonio. en el caso de ciertas irregularidades que dificultan la seguridad de la continencia periódica. cuando tal acto no se quiere ni se debe realizar. cap. no creo que.puede responder de su punto de vista ante el tribunal de Dios". al menos. en el terreno de la ginecología. 11. aunque se haya formado hasta ahora otra opinión. para una regulación de nacimientos. b). fundada en la observancia de los ritmos naturales" (no 24). se pueda negar la toma de anovulatorios durante un año después del parto. Creo que las interpretaciones que apuntamos a continuación gozan de la suficiente garantía. Los cónyuges que llegan a la firme convicción de que en su situación personal no pueden seguir la doctrina de la Iglesia sobre la regulación de nacimientos se acogen a su responsable juicio de conciencia". 3. que no siempre se da de hecho. aunque no todos comparten los presupuestos médicos de esta utilización. como ya lo hicieron con anterioridad. y pueden constituir una ayuda para los que viven con amor su vida matrimonial y desean atenerse a la enseñanza pontificia. Sobre esta posibilidad de disentimiento recuerda que "quien crea que debe pensar así. si la mujer no tuviera otra . prolongado durante algún tiempo. respetan tal juicio de conciencia. para que la mujer se recupere de todos los desgastes anteriores antes de enfrentarse con un nuevo embarazo. ha de examinarse y preguntarse en conciencia si él -libre de toda arrogancia subjetiva y de una sabiondez irreflexiva.

Por ello me parece válida la interpretación. pues los síntomas de uno pueden tener sus raíces en el otro. cuando ella tampoco quiere. ciertos factores biológicos pueden prevenir o aumentar una patología psicológica. La salud no se reduce a la curación de una determinada patología orgánica. Las respuestas que. La esterilidad. Si se permite el empleo de anovulatorios para curar una erupción cutánea. en opinión de los psiquiatras. que busque el bien totalizante de la persona debería considerarse como una terapia auténtica. después de varias cesáreas. ampliamente discutido desde hace mucho tiempo. ya que una interpretación literal de los discursos de Pío XII sobre el principio de totalidad dificultó. que tanto ha pesado sobre nuestra cultura occidental. a veces. Situaciones conflictivas . Dentro de la medicina moderna ya quedó superada una visión exclusivamente biológica y mecanicista de lo que supone la enfermedad.. La perspectiva de la Humanae vitae hace referencia al nivel corporal. sino que ha de buscar el bien de la persona en todas sus dimensiones. Es evidente que el útero puede considerarse patológico e inepto para su función y el peligro sería causado no tanto por el embarazo -una simple ocasión-. al comienzo. sino por el estado anormal en que se encuentra. por diversos motivos. en tales circunstancias. a mucha gente se le hace incomprensible que no se puedan tolerar cuando está en peligro el amor de los cónyuges o la vida de la madre. 13. La clase de cura. por tanto. Se busca la cura del enfermo. el empleo de los anticonceptivos. Aquí no sólo es el útero. es el de la licitud de la histerectomía (ablación del útero) para evitar las graves consecuencias de una gestación. Otro caso. sino que debe ampliarse al enriquecimiento producido por otros valores espirituales. Interpretación personalista de la terapia El mismo concepto de remedio terapéutico necesitaría hoy también una interpretación de signo personalista. sean incapaces de gestar una prole viva. para una terapia orgánica. de la totalidad de su persona. Por aquí había ido toda la reflexión moral para defender la licitud de los trasplantes orgánicos entre vivos. se dan en estas circunstancias -Dios no manda imposibles. por citar únicamente los casos más extremos. que se acepta en la solución de otros problemas éticos y que no fuera aplicable al caso que nos ocupa. Sería la defensa también contra una maternidad involuntaria e indebida. su admisión en el campo de la ética. De la misma manera que una esterilidad temporal provocada podría ser. según la clásica dicotomía helenística. y no creemos. sería un intento por redescubrir el sentido de la maternidad a una persona que se ha vuelto estéril por razones psicológicas. Hoy son muchos los que aceptan que el bien de la persona no hay que situarlo sólo en la integridad del organismo. él ayudará con su gracia. ni puede. Semejante postura iría contra una exigencia razonable.forma para defenderse de los abusos del marido. en ocasiones. sino toda la facultad generativa la que se encuentra inepta para el cumplimiento de su función. ni debe ofrecerse a un nuevo embarazo y no es posible evitarlo por otro camino. No se trata de curar el cuerpo o el espíritu. La persona que entrega un riñón sano para que otro sobreviva pierde algo biológico. pero tal mutilación queda justificada por el gesto de solidaridad que lo dignifica como persona. un elemento importante en el tratamiento de la ciesofobia o neurosis del embarazo.podrían también aplicarse a las deficiencias orgánicas. pues lo que busca precisamente es superar las condiciones que imposibilitan la procreación. no tendría una intención anticonceptiva. sobre la que se va insistiendo cada vez más en el campo de la medicina. Lo mismo que el tratamiento psíquico es necesario. La misma respuesta podría darse a las mujeres que. en este caso. etc. que se pueda rechazar como inaceptable. ¿Por qué se admiten para superar una pequeña molestia y no para impedir una tragedia mayor? 14. pues explícita sólo "las enfermedades del organismo". La solución positiva es aceptable para muchos y lógicamente no habría tampoco dificultad en hacer una ligadura de trompas o utilizar cualquier anticonceptivo. Pero no creo que con esto niegue la interpretación de un principio como el de totalidad. Aunque la opinión de los moralistas es más bien desfavorable. que traería a lo mejor menos inconvenientes y peligros que la citada operación. cuando fuese necesaria.

recordamos simplemente la enseñanza constante de la moral: cuando uno se encuentra ante una alternativa entre deberes. Por tanto. Al mismo tiempo. ¿cómo puede ser empleada en algunas ocasiones sin que constituya un pecado mortal? 15. pero este desorden no es siempre culpable. atentos a cualquier nueva posibilidad que postule una nueva reconsideración de su elección o comportamiento actual. si la anticoncepción es un grave desorden. que la oriente y determine hacia el mayor bien posible. no 51. como sucede tantas veces en la vida ordinaria. En este contexto conviene situar la afirmación de los obispos franceses sobre el tema de la regulación: "La contracepción no puede ser nunca un bien. especialmente aquellos a los que la observancia de los períodos naturales no consigue 'darles una base suficientemente segura sobre la regulación de nacimientos' (Humanae vitae. Para muchas . efectivamente. son bastantes las parejas que pueden verse enfrentadas a un conflicto de valores. De esta forma. con una actitud generosa y no egoísta. no 24). acercarse a Dios escogiendo lo que la encíclica dice "que hay que excluir absolutamente como vía lícita"? Con otras palabras. sino que requiere la existencia de un motivo adecuado. Por otra parte. "la enseñanza constante de la moral". de que los esposos se encuentran ante un verdadero conflicto de deberes (Gaudium et spes. pero cuando no puedan cumplirse con todos por ser incompatibles. entonces. Nadie niega la jerarquización existente entre todos ellos y nunca se aceptará como lícita la opción por uno de estos últimos que lleve consigo la eliminación de los primeros. dentro de su vida conyugal. Que un fin bueno justifique los medios intrínsecamente malos no ha sido nunca. la sabiduría tradicional prevé que se busque ante Dios qué deber es mayor en este caso. hecha con todo el interés que requiere la grandeza de su vocación conyugal.es que no se trata de justificar lo que objetivamente ha sido declarado como desorden. ¿Cómo es posible. son conscientes del deber de respetar la apertura a la vida en todo acto conyugal. por hipótesis." Lo primero que conviene aclarar ante un texto como éste -aquí se fundamenta la mala interpretación de muchos. La paternidad responsable. ya que. la objetividad de todos los valores. pero no saben cómo deberían actuar. no lo entendemos como una contraposición entre los valores éticos o religiosos y los valores que pertenecen a un nivel inferior. constituye una obligación ética para no tener más hijos de los que cada pareja juzgue en conciencia que deba tener. en un mal físico que no reviste la categoría de ético. e iría contra la afirmación categórica de la encíclica: "No es lícito. atenerse a las enseñanzas de la Iglesia. ni aun por razones gravísimas. como nos recuerdan los obispos. Los diversos valores de la ética matrimonial La situación de conflicto entre los diversos valores morales propios del matrimonio podría sintetizarse en los siguientes puntos. Siempre es un desorden. aunque suponga lamentablemente el abandono de otro.un nuevo nacimiento. cuando se sienten incapacitados para cumplir con todas las exigencias que se les demandan. lo que en circunstancias normales sería moralmente ilícito se convierte en un simple desorden. no ven en lo que les concierne cómo renunciar entonces a la expresión física de su amor sin poner en peligro la estabilidad de su matrimonio ( Gaudium et spes. cuando hablamos de conflicto.1). A este respecto. El comportamiento tendrá que tener siempre en cuenta. en primer lugar. hacer el mal para conseguir el bien" (no 14). Ha de quedar claro que.Como indicaron diferentes Conferencias episcopales. están privados del recurso a los ritmos biológicos. para no caer en un situacionismo ético. Los esposos tomarán su decisión después de una reflexión en común. Por una parte. el más importante y preferente. mantendrán su corazón disponible a la llamada de Dios. no queda otro remedio que elegir uno de ellos. Estos católicos desean cumplir la voluntad de Dios. al menos por el momento. no puede alcanzar la plena realización de todos los valores que entran en juego. Nadie ignora las angustias espirituales en las que se debaten los esposos sinceros. Se da el caso. Es un deber ético que forma parte de sus obligaciones conyugales. cuando existen razones serias y objetivas para no tener más hijos. interés o capricho personal. en la que. pues responder a su llamada concreta supondría otras consecuencias morales todavía peores y de mayor trascendencia. Esto significa que también se puede pecar por irresponsabilidad en la procreación. No pueden olvidar ni menospreciar jamás ninguno de los deberes que entran en conflicto. no 51). sea cual fuese la decisión que se tome. Para cumplir con esta obligación queda el recurso de la continencia periódica. Creen igualmente que deben evitar en consecuencia -o aplazar para más adelante. Semejante elección no debería nacer del gusto. no se puede evitar una.

el encuentro sexual. Si la abstinencia produce tensiones. como lo demuestra la experiencia. Sin negar que haya parejas capaces de compartir todo. Por otro lado. por tanto. al menos por un determinado tiempo. a pesar de sus propias limitaciones. desde el momento que eligen honradamente el camino que estiman mejor. Sin esta honradez sobrenatural no tiene sentido la conducta posterior. entonces. lejanías afectivas. constituye un atentado contra la primera obligación básica de la pareja: mantener por encima de todo una comunidad profunda de amor. no 51). Entre las diversas posibilidades negativas ha escogido aquella que considera mejor. cuando la presencia del hijo hubiera que excluirla por serias razones. y si la abstinencia. al ordenar armoniosamente su vida conyugal. ni el desarrollo del amor leal ni la total comunidad de vida se pueden conservar sin dificultad. Por ello. aunque trajera algunas consecuencias negativas. en estas circunstancias. aumentar el número de los hijos y. el Concilio fue más sincero y realista al señalar las consecuencias graves e importantes que pueden derivarse de una situación como ésa: "El Concilio sabe que los esposos. Buscar cualquiera de ellos llevaría. a pesar de su tragedia. No será difícil que algunos . se aceptaba como ético. El nacimiento de un nuevo hijo o la aceptación de una mayor abstinencia. el cariño conyugal y la doctrina pontificia. lo hace buscando precisamente el mayor bien posible. Pero es posible también que. varias Conferencias episcopales no tuvieron reparo en afirmar que. como también corre su riesgo el bien de la prole. en tales circunstancias. que ponen en peligro la paz. nos encontramos ante una triple exigencia incompatible. como forma correcta de evitar otros daños que se consideran peores. lo que en un principio no era lícito ni aceptable por el peligro que incluía. cuando se interrumpe esta intimidad de la vida conyugal puede sufrir menoscabo el bien de la fidelidad no raramente. no cabe otra salida que el empleo de los anticonceptivos. pero por el momento no resulta factible este ideal. sino que esté motivada y sirva para la conservación del valor más preferente. La opción por el valor preferente Si existe. menos la entrega sexual. pues ninguna de ellas respeta todos los valores que deberían salvaguardarse: la paternidad responsable. por hipótesis. Con ello no se pretende justificar ninguna conducta. aunque el embarazo trajera como consecuencia la muerte de la madre. si la manifestación del cariño a través de la entrega corporal parece necesaria o conveniente en orden a conseguir una comunión y cercanía más profunda y evitar la crisis de una convivencia que se desmorona. en otras circunstancias y por diferentes motivos. aquél que considera de mayor trascendencia. en estos casos la educación de los hijos y la fortaleza que hace falta para seguir recibiendo el aumento de la familia se hallan en peligro" (Gaudium et spes. La única salida. optara por uno de esos tres males con la conciencia y la honradez de que es el de menor importancia. por ejemplo. La misma enseñanza clásica de los manuales permitía -para evitar el adulterio. evitan en estas situaciones difíciles lo que les parece más negativo desde el punto de vista ético. El matrimonio puede tener conciencia de su limitación y vivir ilusionado a la espera de que tales circunstancias cambien y posibiliten el cumplimiento de todos los valores. al incumplimiento de alguno de los restantes. la convivencia. Es decir. sin que provoque ningún conflicto. cuya utilización el Papa nos recuerda que es también un mal. entonces. La pareja que. pues lo contrario sería un mal. Se requiere. nerviosismo profundo. el clima necesario para la educación y hasta la misma fidelidad -sin analizar ahora las causas de tales efectos-. Aunque su opción suponga no tener en cuenta algún valor en concreto. podría constituir una elección válida de acuerdo con los principios enunciados. no podría ser acusada de pecado. Deseando aspirar a lo mejor. Es decir. aunque exige un cierto control durante algunas fechas y la atención requerida para determinar los días fértiles. el menos grave para ella. su utilización resulte difícil. pues. podrían considerarse también como de menor importancia. nadie podrá calificar esta conducta como pecaminosa. como una obligación más urgente. la obligación de no tener más hijos.parejas es un método posible y eficaz. 16. Cualquiera de las otras posibilidades. Que esto sea verdad no significa que el mayor bien posible tenga que ser siempre el empleo de los anticonceptivos. debilitamiento progresivo del amor. un esfuerzo sincero para que la decisión no brote del propio interés o comodidad. consistiría en una abstinencia absoluta y completa. provocara otra serie de males que irían contra las obligaciones primarias de los cónyuges. en teoría. se ven muchas veces impedidos por ciertas condiciones de la vida moderna y metidos en circunstancias tales en las que no es posible.

como ya ha sucedido. a pesar de que médicamente tales intervenciones comienzan a ser reversibles. con una sexualidad fuerte e incontrolada. el empleo de este mecanismo aparece como una opción razonable para evitar la tragedia que supone semejante descendencia. en la hipótesis apuntada de un conflicto de valores. Bastantes minusválidos gozan de la autonomía y capacidad suficientes para hacerse responsables de sus acciones. que a veces no se valoran como sería necesario. mediante una adecuada educación y la ayuda complementaria que siempre van a necesitar. Las intervenciones de Juan Pablo II . como la única defensa eficaz contra una paternidad o maternidad indebida. La sociedad española. No están preparados para fundar un hogar ni para el mantenimiento y educación de los hijos. optando por lo que resulta más cómodo. Pero este peligro no elimina el que otros descubran por ese camino la solución cristiana a un problema que juzgan como el único obstáculo para un encuentro sincero con Dios. ya que es. Su aplicación se plantea también en el caso de los deficientes mentales. aunque limitada a un espacio más o menos reducido de tiempo. No se trata de una solución que busque la comodidad de los padres o tutores. como sujeto libre y responsable de sus acciones. o ellos mismos. sin embargo.quieran encontrar por aquí una justificación al egoísmo personal. debería hacer una seria reflexión. La defensa frente a tales situaciones no resulta eficaz con el recurso a los medios anticonceptivos. junto con Italia. pero no habría que excluirla en algunas situaciones. sin embargo. Además. La paternidad responsable excluye la procreación en tales circunstancias. No estaría justificada una mutilación en estos casos. La valoración. de que las campañas anticonceptivas. Tampoco las previsiones para el futuro son demasiado optimistas. Y cuando esta generosidad está ausente es muy fácil que tampoco sea del todo responsable. La previsión se hace más difícil que cuando reviste un carácter temporal. están impedidos para el cumplimiento de tal obligación. La sencillez de estas operaciones y la ausencia de riesgos significativos que comportan las han convertido en un método de control bastante utilizado en la actualidad. impuestas a una determinada población. pues sigue siendo el país europeo con un índice menor de natalidad. Aunque la paternidad fuera responsable. que deberán ser acogidos por la propia familia o por otras personas. en concreto. cuando no tienen capacidad para defenderse de personas desaprensivas que se aprovechan de su condición. Ahora nos referimos a esas otras técnicas. Bastantes autores. cuando el final de la vida fecunda se encuentra ya cercano. sobre todo. al mismo tiempo. Lo que sería una intromisión inaceptable en la autonomía y libertad de cualquier individuo. la excluía como camino para la regulación de la natalidad o por motivaciones eugenésicas y sólo la aceptaba como remedio terapéutico para la curación de alguna anomalía. sin tener ya que preocuparse para nada. no son apenas responsables de las consecuencias que puedan derivarse de su acción. aquí estaría justificado precisamente por la deficiencia personal. cuando existen otros recursos que respetan su integridad y defienden con la suficiente garantía de otros peligros. 17. no es raro que el embarazo de estas personas o el dejar a otras embarazadas se repita con una frecuencia que aumenta aun más la preocupación de los que rodean al enfermo. pero como. cuando hace sólo 20 años estaba a la cabeza de los demás. la hacen ciertamente desaconsejable como recurso ordinario. el que menos hijos desearía tener. La doctrina tradicional. la utilicen como el medio más eficaz y económico. Su carácter más definitivo y sus posibles consecuencias psicológicas. además. 18. por su limitación psicológica. como la vasectomía o la ligadura de trompas. Con el peligro. podría ser distinta en otras situaciones mucho más complicadas. no la podemos adjetivar como generosa. siempre y cuando se tuviera el convencimiento de que esta opción iba a ser para el futuro el mal menor en cualquier circunstancia. que implican un rechazo de la procreación de forma definitiva. de acuerdo con las orientaciones dadas por Pío XII. no se oponen a su licitud. El problema de la esterilización Cualquier método anticonceptivo supone siempre una esterilización.

la norma dictada por los moralistas era que elija cada uno el mal que le parezca menor. donde negaba la posibilidad de un conflicto de valores. la siguiente: la encíclica. el verdadero camino para la conciencia. contestar con una mentira. a disposición de cuantos se interesan por el mismo tema".]. ni siquiera de lo bueno. La doctrina oficial de la Iglesia. pero la admisión de su doctrina no puede cerrar las puertas que ella misma deja abiertas. ha querido interpretar la doctrina de la Humanae vitae para sus aplicaciones pastorales. la elección no ya de lo mejor. Su pensamiento lo ha expresado. deberían condenarse de acuerdo con la naturaleza de la acción. de una manera constante. se daban como lícitos tales comportamientos. como respeto a los que piensan de otra manera. entonces. sin ningún asomo de duda o vacilación. La encíclica Veritatis splendor.]. No hay que olvidar. en un discurso pocos días después de ser publicada. eludir el adulterio del cónyuge. ocultar lo que puede poner en peligro a otros. al condenar una ética teleológica -que descubre la moralidad de una acción teniendo en cuenta su naturaleza y las circunstancias o consecuencias que la acompañan-. La cuestión es. ¿condena. a los esposos que recurren a tal desorden porque en su situación particular les parece un mal menor? A esta pregunta debemos contestar decididamente que no por la sencilla razón de que la encíclica no puede querer hacer lo contrario de lo que la Iglesia debe hacer en general [. la validez y vigencia de la doctrina tradicional sobre éste punto: la objetiva inmoralidad de los métodos artificiales para regular los nacimientos. otros males peores podrían acontecer. además. En todo su Magisterio la condena ha sido explícita y reiterada. Pues bien. como en los casos propuestos. En el comentario a la Humanae vitae. enseña la malicia objetiva e intrínseca de la anticoncepción. en algunos de sus más recientes discursos y documentos.. Nadie puede tirarse al vacío desde un rascacielos. matar a un niño inocente. Martelet. En las situaciones de hecho muchas veces complicadas que viven los cónyuges. El mismo Magisterio de la Iglesia. En caso de perplejidad.. No es una opinión particular que no tendría ningún peso. en la práctica. que exigía analizar las ventajas y los inconvenientes de una acción determinada para la formación del juicio recto. este autor la explicaba de la siguiente manera: "Pero en determinadas situaciones históricas y concretas. nadie pretende justificar esa acción que sigue constituyendo un verdadero mal. Aunque no todos los acepten. que le son también aplicables. sin embargo. se requería una razón proporcionada. sino simplemente de lo menos malo. impedir que el criminal huya. como un buen intérprete de su doctrina pues había sido uno de los redactores finales de la misma y el gran inspirador de la declaración hecha por el episcopado francés. el mismo Papa. confirmada por la Humanae vitae y por el Magisterio posterior. que hasta en la moral más clásica y tradicional se aceptaban como lícitas. Cuando se pretende evitar una violación. Sería muy duro y un desprestigio para la autoridad de los obispos decir que se han equivocado e inducido al error a sus fieles. la Humanae vitae con un sentimiento de obediencia filial hacia el Magisterio de la Iglesia. como veíamos con anterioridad. de hecho. a través de las declaraciones efectuadas por los episcopados. ser considerada por algunos cristianos como un mal menos grave que el peligro que representaría para ellos una nueva maternidad [. recordó que "no faltan ya y no faltarán publicaciones en torno a la encíclica. al denunciar en la contracepción la existencia de un desorden objetivo del amor. en teoría. por ello mismo. su valoración ética sería diferente. donde siempre se tolera la existencia de un mal. una práctica contraceptiva más o menos prolongada puede. deben gozar de la suficiente garantía y fundamento para su aplicación en . constituye. que nadie mejor que Pablo VI supo y defendió el contenido de la encíclica que había escrito. Hasta en el principio de doble efecto.. El problema radica en que si se quiere evitarlo a toda costa. ni excluye otros principios de interpretación de la moral.Para nadie es un secreto que Juan Pablo II ha ido repitiendo por todas partes. conductas que. cuando algunos valores éticos entran en conflicto." Aceptamos. supondría también la condena de esta misma orientación. Supongo. pero tal disconformidad no significa que sean inaceptables como normas orientadoras. a su redacción. Comprendo que no todos estén de acuerdo con algunas de estas explicaciones. con una fuerza mayor aun. o incendiar una casa para inmolarse los que se encuentran dentro. de una u otra forma. Aceptar este carácter impide que pueda catalogarse como buena en cualquier circunstancia y por muy digno que sea el fin pretendido. lo mismo que los colaboradores que ayudaron. en efecto. Cuando se habla del conflicto de valores. colaborar a un acto anticonceptivo. por tanto. o escaparse de los enemigos. tal y como lo hemos explicado. En nota citaba expresamente a G. Pero si ese mismo gesto se da en algunas circunstancias o provoca mayores males.. por citar sólo algunos de los muchos ejemplos.

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Lo único importante sería la fidelidad al momento presente para vivirlo con todo su realismo y plenitud. miedo a la libertad o sentimientos de culpa. Las grandes decisiones de la vida nunca jamás se hacen con la pura razón. que se presentarán. Incluso los que no excluyen la posibilidad de una ruptura posterior. como si en el ahora ya se pudiera dominar lo que todavía resulta desconocido? La experiencia demuestra cómo muchas ilusiones se resquebrajan cuando la realidad desconocida descubre la falsedad en que se apoyaban. ¿no sería un orgullo demasiado presuntuoso querer abarcar el tiempo. un acto profundo de sinceridad para vivir de acuerdo con las exigencias actuales. de pasivismo. . al contrario. La verdad es que no es fácil mantener el amor a lo largo del camino. conviene levantar la voz en defensa de la fidelidad. No creo exagerado decir que. que ahora se vive como una carga pesada e impuesta. de vulgaridad. que gozaban de una gran estabilidad y favorecían los compromisos definitivos. La crisis de la fidelidad Con una ironía no exenta de realismo. De ahí que hoy se levanten una serie de críticas que van creando un ambiente distinto al de épocas anteriores. por la libertad. eliminando para siempre otros caminos de realización. que impulsa a superar cualquier tipo de esclavitud. Byron había dicho que es mucho más fácil morir por la persona que se quiere que vivir siempre con ella. lo nuevo. preferirían que el itinerario que comienzan juntos pudieran concluirlo también con las manos entrelazadas. pero tampoco se tomarían si no estuviesen en el fondo las ilusiones del corazón. al margen de lo que se había prometido en otras circunstancias diferentes. la fidelidad no es de los que se encuentran más cotizados. Más que mantener el orden establecido o el respeto por lo tradicional. Para muchos la ruptura de un compromiso ya no constituye un abandono o una traición condenable. Es la conciencia de una vocación personal. No se trata. tantas parejas se quedan a medio camino? ¿Qué factores provocan que las ilusiones primeras se destruyan con el paso del tiempo? Hay un primer aspecto que reviste especial importancia. 2. ¿Por qué. lo inédito. Queda siempre un margen que sólo es posible superar con la fuerza del afecto. El cambio y la evolución son mucho más apreciados que la estabilidad y permanencia. de la ingenuidad o de una ilusión demasiado exagerada. entonces. aparece más bien como un gesto de valentía y coraje para romper con todo lo de antes. Cualquier otro compromiso revestirá un carácter alienante. tal vez. Un signo de juventud que se resiste a la nostalgia de la vejez por el pasado. de opciones irracionales. La persona libre no se deja encadenar por el pasado. que se intuye y seduce como la mejor manera de realizar la propia existencia. como mejores. de inercia. La fidelidad al servicio de un valor A pesar de todo. en el mercado de nuestros valores culturales. Las cosas se hacen para que duren poco tiempo y haya que cambiarlas por las nuevas ofertas mejoradas. Las crisis matrimoniales constituyen un testimonio de esta dificultad que se acentúa más todavía en el carácter débil de nuestro mundo posmoderno. Supongo que nadie se casa con la ilusión de separarse al poco tiempo. El mismo reconocimiento de nuestro mundo inconsciente despierta en muchos la sospecha que evita una cierta seguridad para enfrentarse con el futuro. experimentan una menor credibilidad y firmeza.CAPÍTULO 11 Conflictos matrimoniales 1. ¿Quién está cierto de las razones por las que se ha comprometido? Y aun en la hipótesis de que fueran auténticas. pues estaría motivado por intereses ocultos: narcisismo. La misma economía fomenta el consumismo constante. Como tampoco debe cerrar el futuro a sus múltiples posibilidades inéditas y desconocidas. como si no quedara otra salida que la resignación fatalista a lo que pudo ser fruto del error. una opción. se busca lo diferente. Las mismas estructuras sociales. por aquello de que él también tiene razones que la cabeza no comprende. desde luego. en último término.

a pesar de todas las dificultades. como respuesta a las exigencias humanas y religiosas de nuestro interior. El sí primero es sólo el punto de partida de un itinerario. sin riesgo. que se compromete a recorrer. La fidelidad se revela sólo como un humilde atributo de aquel valor -lo único verdaderamente importante. también se comprometa a conservar. Anclarse en el aquí y en el ahora es renegar de esa llamada que impulsa hacia más allá de lo que uno es. En nuestro caso concreto es haber descubierto que el amor. Su función no consiste en crear algo. se mantiene algo mucho más importante: el amor a una persona. Desea ser dueño y actor de sus propias decisiones. sino porque así. pero que constantemente queda suspendida. Consciente del proyecto que se quiere vivir.al que deseamos defender contra el desgaste del tiempo y protegerlo de aquella fragilidad que encierra todo proyecto humano. cuando alguien descubre por una llamada interior que su opción preferente puede vivirla a través de un camino específico -matrimonio. o por apego a unas costumbres o ideas. se conserve intacto en el tiempo. Se escoge un camino o se elige una determinada opción. intentará que ese brote de vida ya existente no enferme o se paralice. vivir como una marioneta en manos del destino o dejarse llevar por la fuerza de los acontecimientos naturales. pero no quiere tampoco someterse al ritmo variante de la historia. no por simple conservadurismo del pasado. por conservar unas normas. que. pues. para despojarse de todo lo que condiciona y obstaculiza su obtención. superando los obstáculos que pudieran poner en peligro su existencia o evolución. . sino porque experimentó la seducción de una persona y/o de un compromiso por lo que merece la pena existir y arriesgar la propia vida. hay que reconocer primero en qué consiste la naturaleza de la fidelidad. Sabe que no puede renegar del pasado. vocación sacerdotal o religiosa. Una urgencia que. se convierte en una auténtica vocación. Como no existe libertad humana si no es para comprometerse con un ideal. y sueña con un futuro mejor que satisfaga las necesidades más profundas de nuestro ser. ya que se trata sólo de estar por completo al servicio de aquellos valores a los que asegura su permanencia y estabilidad. como si se tratara de un alumbramiento que se abre a la existencia. sino que se desarrolle y evolucione. no por fidelidad a unas leyes. El valor de la decisión definitiva Para ser fiel hay que aceptar un presupuesto previo: tener fe en la capacidad del ser humano para orientar su vida con un carácter definitivo.Para aceptar este compromiso. y acepta aun más el misterio del futuro. en ser fuente de vida para dar a luz una nueva realidad. Sería como un deseo apasionado por la continuidad. ninguna autonomía. de manera estable y definitiva. Una disponibilidad generosa y esforzada para consagrar la vida entera a lo que se ha descubierto como una vocación que da sentido y plenitud a la existencia. Es un riesgo que se asume por creer en la fuerza moral de poder arrostrarlo. sin querer empeñarse por una causa. lo que para él responde a su proyecto personal más íntimo y profundo. Lo contrario es la falacia de creerse libre. defenderlo contra el desgaste de los años que le hagan perder su relieve e importancia. 3. por citar los más generales e institucionalizados-. dar una estructura determinada que unifique su existencia y le otorgue una identidad. conservando con ilusión y cuidado tal compromiso. aunque para cada uno se traduzca de formas muy distintas. No hay fidelidad sin pasión. No es como cualquiera de las otras virtudes que tienen consistencia propia en sí mismas. sin apuesta por una persona. No posee. porque inclina e impulsa hacia un género de vida concorde y en armonía con su proyecto personal. vale la pena conservarlo por encima de las vicisitudes y obstáculos que pudieran presentarse. al borde siempre de tomar una decisión. Con un cariño exquisito. con la que uno desea definitivamente comprometerse. sino que busca prolongar y mantener lo que ya ha nacido. por tanto. Parece coherente. surge el deseo de conservarlo para siempre. una naturaleza substantiva que exige su inmediata realización. o por miedo a lo inédito del porvenir. que estimamos digno de perseverancia. porque uno se resiste a pactar cobardemente con lo que ahora es. no quedarse agotado en lo inmediato. Es un gesto de libertad. nacido en el fondo del corazón y que reconoce como un auténtico regalo. como el médico que se acerca al recién nacido. hasta su plenitud final. sin fuerza capaz de unificarlo en una historia. para conseguir lo que él quiere y no lo que las circunstancias le impongan. como si fuese posible hacer caso omiso de todo lo que le condiciona. ceñido exclusivamente a la temporalidad del momento. la fidelidad tiene como tarea específica que aquel valor. Dicho de otra forma.

porque nos haríamos esclavos de una inmovilidad muy cercana a la muerte. porque a todos nos cuesta trabajo perseverar. y ninguna otra realidad humana -ni siquiera el amor. la fidelidad exige también una recreación constante para acomodarse a las nuevas circunstancias. Cualquier tipo de fidelidad está amenazada por la inconstancia.puede escaparse de dar este tributo al tiempo. Mantenerse fiel. de no cambiar por fidelidad y de ser fiel en el cambio. a la vez. a lo más. Es un desafío. Comprometerse a morir. como si fuera un regalo que la propia naturaleza nos hace. La vida se despliega en la evolución. como el que ha aprobado un examen y ya no tiene que preocuparse en adelante. antes o después. Y también sabemos por experiencia que a las personas les cuesta el cambio. La persona fiel se arriesga porque desea ofrecer algo que merece la pena. al no existir evidencias irrefutables. y a las que se había renunciado con anterioridad. por la que uno se despide de algo que ya no podrá disfrutar. sería algo aterrador y fisicista. Somos animales de costumbres y a medida que envejecemos se hace más difícil su despojo. No somos simples espectadores del porvenir. La fidelidad que no cambia se esclerotiza y pierde su dinamismo. tendrá que ocurrir a la fuerza semejante acontecimiento. por tanto. sino dueños y creadores que lo van fraguando con las decisiones ilusionadas de cada día. Por eso es posible el compromiso. El futuro hay que irlo encajando con ahínco en la promesa realizada. en el atardecer de la vida. Si sólo consistiera en conservar el pasado. 4. porque esta renuncia implica una pérdida muy querida por el hábito de siempre. Sin embargo. urgencias diferentes. tan diverso al de los tiempos primeros. en una palabra. ya que nadie lo hace con lo que irremisiblemente va a suceder. Una paradoja aparente que sólo consigue comprender aquél que la acepta y se entrega a vivirla. sabe que no debe buscarlo. porque armoniza entre sí las tres dimensiones: recrea lo anterior en una ahora que deja abierto a las nuevas exigencias del porvenir. ya que el ajuste entre lo dicho y lo por venir no se efectúa siempre como un proceso biológico y natural. Lo inédito rompe el cansancio psicológico de repetir siempre el mismo camino. Y por dentro. No olvidemos que. Como el cariño que. hay presente una cierta dosis de . o vivir proyectados exclusivamente hacia el futuro. El ser humano se cansa con la monotonía de lo conocido y toda nueva experiencia lo atrae. Ni se puede descansar después. cuando un compromiso se acepta. que suavice el realismo de la propia existencia. Existen cambios personales. como un alivio en su esfuerzo de continuidad. porque rechaza de nuevo lo que un día se quiso abandonar y. aunque ahora lo desee. por ejemplo. Se trataría. en el fondo de todo compromiso definitivo. y a las que se había renunciado con anterioridad. por otra parte. El apego a lo conocido se hace menos doloroso que la búsqueda de nuevas formas para remozar lo anterior. Entre el inmovilismo y la novedad Por una parte. se da una renuncia a todas las otras posibilidades que no concuerdan con la opción elegida y que se abandonan en aras de la opción prioritaria que se ha tomado. es vivir con una agilidad fresca y sensible para adaptarse. porque la rutina les resulta más cómoda y necesita menos creatividad. sigue siendo el mismo y. de un fatalismo sin mérito o de una resignación más o menos aceptada. Se requiere una lucha constante para no dejarse absorber por las nuevas posibilidades que se presentan. como una nostalgia escondida. desde esta perspectiva. sensibilidades distintas. Las energías más profundas del amor son necesarias para esta constante adaptación. es una negativa de cambio que rechaza para el futuro cualquier nueva alternativa. sin necesidad de ningún otro esfuerzo por parte del que lo recibe. Se requiere una lucha constante para no dejarse llevar por las nuevas posibilidades que se presentan. Desde el aquí y el ahora. que exigen una innovación creadora dentro de la misma fidelidad. Es un abandono. Esta renovación constante es la que impide quedar aferrados al pasado. La fidelidad camina siempre en un difícil equilibrio entre dos exigencias que pueden parecer paradójicas y contradictorias. pero muy lejos de la estupidez. no tiene ningún sentido pues. Pero.La fidelidad vale precisamente por el riesgo que supone. no es una conquista definitiva. Mantenerse fiel. supone la aceptación de un cierto inmovilismo. late el deseo inquieto de una pequeña aventura. a las nuevas circunstancias. semejante a una pequeña muerte. como un destino que se nos impone desde fuera. desde esta perspectiva. Se trata. porque no nace de una absoluta seguridad que impide el miedo y la incertidumbre. fijarse sólo en el presente.

riesgo y osadía. Nadie sabe con exactitud a lo que se compromete, por mucho que reflexione sobre lo que ello significa, hasta que el futuro no se convierta en una realidad y nos descubra sus posibles sorpresas e imprevistos. Se intuye y vislumbra lo que puede ser porque, de lo contrario, sería una decisión insensata, como el que comienza un viaje sin saber adonde va. Queda por delante, sin embargo, el paso del tiempo que irá manifestando, poco a poco, lo que de verdad exigía aquella promesa. Con ella nace la orientación hacia una meta o ideal hacia el que alguien se pone en camino por el progresivo desarrollo de aquélla. Se realiza en un momento, pero con la intención ilusionada de integrar el futuro en la palabra dada, aunque no se conozca por completo lo que pueda ofrecemos. Lo único que se sabe fundamentalmente es por quién nos comprometemos -a pesar de que también las personas engañan y decepcionan- y, en función de ese amor, uno sueña razonablemente que vale la pena un determinado ofrecimiento. Pero esta ilusión primera habrá que renovarla cada día, viviendo lo que significa, para que el sendero comenzado no se desvíe y nos conduzca hasta el final previsto. 5. La historia que comienza Este equilibrio no está exento de riesgos, y explica con mucha frecuencia el fondo de cualquier crisis matrimonial. La fuerza y los matices podrán ser diferentes en cada pareja, en función de los múltiples factores que intervienen, aunque en un primer momento suelen encubrir realidades que no se desean reconocer. Pero el camino mejor para la maduración de los cónyuges y para la superación de las dificultades no es el olvido intencionado o la marginación inconsciente de lo que no interesa descubrir. Por ello, vale la pena acercarse a esta compleja realidad, tal y como se vive en muchas parejas, para comprender mejor sus posibles riquezas y sus amenazas latentes. Con frecuencia, muchas películas de antes terminaban con la boda feliz de los protagonistas, después de haber superado diferentes dificultades, como si la meta final ya estuviera alcanzada. La vida demuestra que, a partir de ese momento, es cuando comienza precisamente la verdadera aventura. Es cierto que hay un tiempo de ilusión para gozar la alegría de lo inédito. Haber descubierto que en la vida no hay nadie tan singular e importante, como las dos personas que se sienten seducidas mutuamente, hace salir del anonimato de la masa y provoca una alimentación afectiva que suaviza las muchas aristas de la realidad. Se crea un ambiente comprensivo y acogedor, capaz de irradiar por todos los rincones del alma y del cuerpo una atmósfera afectiva que tonifica y estimula. Ninguna dificultad se considera obstáculo para esa profunda armonía que ata por dentro con la fuerza de un amor que se considera indestructible. Las diferencias culturales, políticas, religiosas, sociales... no sirven nada más que para demostrar la autenticidad del cariño que destruye cualquier tipo de lejanía. El cuerpo y el corazón también se vinculan con este mismo lenguaje, sin que exista entre ellos ningún desajuste. Se da un diálogo hecho palabra en el silencio de la ofrenda. La llamada luna de miel no se reduce sólo al viaje de novios. Muchas parejas recuerdan aquellos primeros años que vivieron como un pequeño paraíso, donde todo quedaba de inmediato superado por un gesto, sin mayor importancia, pero de una eficacia sorprendente. La opción valía la pena, cuando todo estaba limpio y transparente, como la primavera que aún desconoce las lluvias y el frío de la realidad. En la escalada hacia lo imprevisto no existe miedo, porque van los dos juntos, con la alegría de ser fortaleza y aliento el uno para el otro y, además, todavía no están cansados. Todas las ilusiones se mantienen vivas, sin que el paso del tiempo provoque desgaste. Una mirada o caricia es suficiente para que la llama del corazón no pierda su calor. Sin embargo, no todo es tan auténtico como se trasluce en estas primeras manifestaciones. También aquí las apariencias engañan, encubriendo por dentro las inevitables limitaciones de todo amor primerizo. Además de todo lo bueno y positivo, quedan otras muchas sombras en el horizonte del corazón, que podrán enturbiar un paisaje con demasiada luz hasta el momento. La gratificación afectiva es tan fuerte que cubre de inmediato cualquier pequeña herida o molestia. Nadie piensa en esos momentos sobre la posibilidad de una crisis futura o de un posible deterioro. Parece que el paraíso soñado se ha convertido, por fin, en realidad. 6. La fragilidad del enamoramiento

La experiencia afectiva no nace por casualidad. Ni siquiera el flechazo es fruto de un destino anónimo, sino que halla su justificación en otros niveles más profundos de la personalidad. Son decisiones pre-reflexivas e inconscientes, surgidas por múltiples mecanismos compensatorios, afinidades instintivas, vacíos complementarios, búsquedas que sirvan para colmar expectativas y satisfacer otras diferentes necesidades del psiquismo humano. La justificación racional sólo vale para cubrir las apariencias de una realidad más profunda que brota, sobre todo, por la sensibilidad del corazón. Ya dijimos en un capítulo anterior, al tratar sobre las relaciones prematrimoniales, la diversidad que existe entre el fenómeno del enamoramiento y la experiencia del amor verdadero. Es una forma de indicar que en todo afecto hay una etapa primera demasiado embrionaria, sin tiempo suficiente para que ese cariño tenga garantías de sobrevivir, como le sucede a todo nacimiento que no llegó a un desarrollo suficiente. Por muy maravilloso que sea semejante estado, es aún demasiado frágil y quebradizo, como fuegos artificiales que se admiran sin mayor consistencia, como globos de colores que animan la fiesta, pero que se desinflan con excesiva facilidad. El amor verdadero encuentra también en él su introducción y preámbulo, pero necesita de otros capítulos para escribir su biografía completa. Lo más lamentable es que bastantes parejas se casan estando solamente enamoradas, sin haber descubierto y reflexionado con anterioridad sobre los posibles elementos que también enturbian su relación, a pesar del gozo que se comparte. El noviazgo debería ser, entonces, el momento adecuado para discernir en lo más fundamental si la experiencia amorosa va perdiendo su carácter utilitario y se acerca, con la inevitable limitación de todo lo humano, hacia una maduración progresiva. Muchas parejas no tienen mayor interés en realizar este esfuerzo y es posible que, después del matrimonio, se vaya realizando este proceso de purificación que nunca termina; es decir, que acaben queriéndose de verdad. Pero son también muchas las que, al poco tiempo, descubren que aquellos sentimientos fueron demasiado superficiales como para fundamentar sobre ellos una convivencia definitiva. Son bastantes los enamoramientos que parecían anclados en un cariño completo y para siempre y que, al poco tiempo, desaparecen con la misma rapidez con que habían nacido. Cuando casi la mitad de los divorcios y separaciones, según las últimas encuestas, ocurren en los dos primeros años de matrimonio, es porque el vínculo afectivo no había arraigado con fuerza en el corazón de los amantes. 7. Las primeras sombras del paisaje En cualquier hipótesis, la luna de miel no puede ser eterna, como ninguna otra época de la existencia. Es una etapa, más o menos prolongada en el tiempo, donde las ilusiones forjadas encubren bastante la realidad, como si no hubiera nada capaz de romperlas. A veces se mantiene, incluso, con una fuerte dosis de artificialidad, sobre todo, cuando los dos están interesados en conservar el equilibrio que ya se había conseguido y por temor a que ciertas grietas puedan poner en peligro su estabilidad. Sin embargo, resulta muy comprensible que con el desgaste y la monotonía del tiempo la pareja termine por abrirse al realismo que la vida ofrece. Es un fenómeno parecido al de la desilusión personal, cuando los sueños infantiles de la adolescencia se difuminan en contacto con las primeras frustraciones que nos hacen descubrir la realidad tal y como es y no como ingenuamente nos la habíamos imaginado. Tampoco la imagen del matrimonio soñado se ajusta por completo a su verdad más auténtica. La imaginación de lo que aún no se ha experimentado suele ser bastante más agradable que cuando se hace realidad y desaparecen ciertas expectativas demasiado ilusorias. A partir de ese momento, se constatan las inevitables y pequeñas desarmonías en las que nunca se había pensado. Como si el mismo paisaje de siempre se empezara a contemplar desde otra óptica distinta, que difumina el relieve con el que antes se admiraba. Todo sigue lo mismo y, no obstante, algo ha cambiado. Y es que las diferencias que ya existían desde el comienzo se hacen presentes en pequeños detalles. Por vez primera hay que realizar un esfuerzo para fingir un entusiasmo que no nace de forma espontánea o para ocultar un cierto cansancio que no se notaba con anterioridad. Cuesta algo más reanudar las conversaciones como las de otros tiempos o repetir las mismas palabras que salían desde dentro. Las primeras justificaciones son demasiado fáciles y aparentes: el agobio del trabajo que no deja espacio para mayores encuentros; las preocupaciones de los hijos que desvían el centro de la

preocupación y del interés; el haber superado las etapas ingenuas de un enamoramiento romántico, que no necesita el mismo lenguaje; los múltiples compromisos de cualquier índole, que exigen tiempo y dedicación. Y otras múltiples razones objetivas que se pueden multiplicar sin mucho esfuerzo. Todo esto será verdad, en muchas ocasiones, pero no constituye la única explicación. Es posible que otros problemas latentes hayan aguardado la primera fricción para hacer acto de presencia, y que ahora se quieren todavía ocultar con tales razonamientos. De un sabio matemático, como Pitágoras, al que imaginábamos viviendo entre números y ecuaciones, no era previsible que llegara a decir: "cuando estés cansado de descansar, cásate". Y es que la sicología juega también con guarismos bastantes exactos. Si la suma final no equivale a las cantidades anteriores es porque ha existido alguna operación equivocada. Aquellos sentimientos amorosos del principio siempre necesitarán un reajuste posterior que sólo es posible en la reconciliación con una nueva verdad que no responde a las expectativas primeras. La sensación que provoca el cansancio psicológico, la monotonía de la convivencia diaria, la frustración de algunas ilusiones que se quedan sin respuesta, abre un pequeño sendero de dolor en el corazón de los amantes. La sabiduría oriental nos recuerda, sin embargo, que cuando dos personas nunca se han hecho daño es porque tampoco se han querido. Y la experiencia básica que se revela -y que hay que aprender desde la primera crisis- es que el amor no es un nido caliente, como hemos dicho, que impide cualquier contacto con el frío de la realidad. Por eso, ante una situación como ésta, caben diferentes posturas como intentos de solución. 8. El juego de las renuncias Una primera puede nacer de la buena voluntad por impedir que estas pequeñas heridas terminen por causar una daño mayor. Incluso se siente un miedo más o menos oculto de que este proceso que ahora se abre pudiera aumentar otras lejanías interiores. Se vislumbra con horror hasta la posibilidad de que provocara más adelante una ruptura que echara por tierra toda la esperanza largo tiempo acumulada. El único remedio para cicatrizar esa herida sería la búsqueda de una comunión consensuada, en la que cada uno ofrezca determinadas renuncias, como una forma de contrato implícito, para satisfacer ciertas demandas mutuas que no se encuentran satisfechas. Es un precio a pagar que se hace con gusto, pues así se consigue también algún beneficio personal y se evita el peligro de un progresivo deterioro. Sin necesidad de ninguna firma, se llega a un acuerdo tácito de pequeños derechos que el otro tendrá que respetar, si desea que también se respeten los suyos, aunque ello suponga para los dos un cierto sacrificio. No es raro descubrir estos pactos implícitos en la vida de algunas parejas. Son conscientes de que para prevenir disgustos y tensiones no hay más remedio que respetar ciertas zonas que ya están acotadas para cada uno. Aunque algunos aspectos del cónyuge duelan o molesten, se toleran con gusto para que el otro acepte también las propias limitaciones que tampoco le agradan. La mutua renuncia aceptada reporta otros beneficios. Si la convivencia funciona, sin aparentes conflictos, nadie va a ceder de lo que para sí se reserva. Con el esfuerzo de ambos se evita cualquier tensión más grave. La sicología , sin embargo, sufre las consecuencias de esta situación que no es tan benéfica como se cree. En el fondo, se fragua una actitud que impide cualquier nuevo cambio, como si fuera inútil e ineficaz. Hay una dosis de conformismo demasiado escéptico, que no aspira a ningún otro avance. Bastante se ha conseguido con eliminar otras desavenencias más profundas y hasta es posible que ambos o uno, al menos, se declaren satisfechos de esta situación. La crisis queda paralizada y, a lo mejor, no obstaculiza una coexistencia educada y bastante tranquila. El problema es que la fidelidad va perdiendo, poco a poco, su riqueza. No es la palabra que se renueva con el paso del tiempo, dispuesta a repetir el sí de antes en cada nueva situación, sino la inercia que permanece de aquel primer impulso. El cariño se desliza hacia la rutina que continúa en la misma dirección, pero como si se tratara casi de una simple manía que se conserva por pereza y comodidad, porque cuesta menos que el cambio. Es posible, incluso, que la promesa se mantenga por una obstinación que hunde sus raíces en los bajos fondos del narcisismo, del orgullo latente, para tener la satisfacción de cumplir con un deber, para que ni la propia conciencia ni los otros puedan considerarnos como traidores. Una observancia de la ley que gratifica porque borra cualquier sentimiento de culpa, pero que está muy cercana a la actitud hipócrita del fariseo que pretende conservar las apariencias y el cumplimiento externo que no nace del

el equilibrio interior. pero que nunca llenará las aspiraciones más profundas del corazón. como en cualquier programa de televisión. Una diversión. Incluso las tareas apostólicas y las obras benéficas son justificaciones que tranquilizan por dentro. puede terminar haciéndose bastante insoportable. ante una experiencia tan incompleta que. De ahí que el coeficiente de paro o desempleo afectivo se pueda ir agudizando y predisponga al sujeto para cualquier tipo de aventura. los propios hijos cumplen con ese papel. El adulterio no se reduce a la entrega del cuerpo. es un síntoma inequívoco de que la relación prioritaria de los padres se debilita progresivamente. Es más. que ha perdido ya mucho de su interés. Y cuando el fruto y la manifestación de ese cariño se convierte en el centro afectivo de la pareja. aunque necesarias para obtener recompensas personales. reuniones. Por ello. queda siempre por dentro una posibilidad abierta para escaparse de este ambiente monótono y aburrido. como monótona repetición de actos. de forma más o menos consciente. esta primera actitud. que puede perder el honor y la estima de los demás. la experiencia demuestra que es difícil mantener este equilibrio en la pareja. Por dentro. Aunque no se pretenda conscientemente. sino la ruptura de un yo idealizado. preocupaciones de diversa índole. sin embargo. entonces. 9. para que sean ellos los que respondan a las frustraciones de un amor conyugal en decadencia. Las renuncias que exige. Mantener. pero que inconscientemente cumplen con otra función menos cercana al Evangelio. si no encuentra otras compensaciones diversas al margen de la conyugalidad. también en la imaginación se agolpan las carencias reales que podrían superarse con una nueva experiencia que se vislumbra. resulta excesivamente superficial y de poca eficacia para la solución de los problemas. compromisos sociales. por la que uno se vuelve hacia otro sitio para llenar algunos vacíos. sino la decisión renovada de expresar con ellos el cariño de siempre. En otras ocasiones. Se requiere una ilusión muy recortada para encontrarse feliz en una situación como ésta. trabajos necesarios para la economía del hogar. Y el camino más fácil que en estas ocasiones se presenta se dirige hacia el descubrimiento de alguien que comienza a ofrecer lo que no se recibe del otro cónyuge. lo que adjetiva como fiel a una conducta. ¡Cuántas parejas aparecen hacia fuera como modelos cuando por dentro se encuentran tan lejanos! No es la simple perseverancia. A veces. en el sentido más etimológico de la palabra. que en esa situación se transmiten. además. como el lugar preferente. Reviste múltiples manifestaciones. Lo que duele por dentro no es el sentimiento de haber destrozado una amistad. el desempleo afectivo necesita otras salidas que entretengan. máxime cuando la convivencia del matrimonio hoy se prolonga durante mucho más tiempo. La tentación de la huida Aunque no se lleguen a vivir semejantes patologías de la fidelidad. pero lo específico de este caso es que tales argumentos sirven fundamentalmente para eludir el hecho de encontrarse solos. pero todas con un mismo denominador común: el deseo de buscar por otros lugares y con otras relaciones el alivio y satisfacción que ya no se experimentan con el cónyuge. La experiencia demuestra. sin necesidad de abrir las puertas hacia fuera. La convivencia pacífica de antes se hace incapaz de llenar todas las exigencias de la persona en sus diferentes niveles. Es la tensión entre dos querencias que resultan muy difíciles de compaginar. La nostalgia de lo que no se tiene hace más difícil la serena aceptación de la realidad frente a una nueva promesa que parece mucho más auténtica y verdadera. sino que se quedan a medio camino. la tentación de la fuga es una amenaza que se esconde en esos momentos. incluso. Nada existe más lejano a la fidelidad que esa actitud solitaria. sino la molestia de cambiar lo que se ha convertido en una costumbre estéril y fría. porque con ellas no se consigue una mayor plenitud y satisfacción amorosa. sin que el conflicto trascienda hacia fuera. En estos casos. no es posible evitar una tensión latente. Con estos escapes ni siquiera tienen que estar juntos y en silencio. perseverante. lo que se teme no es el riesgo de romper un amor.corazón. y hasta es posible que lo sea en determinadas situaciones normales. pierde toda su riqueza afectiva para imponerse como una obligación. sin tener casi nada que decirse. es una fuente de frustración. pero donde ya no queda apenas espacio para la comunión personal. que sólo posibilita una coexistencia pacífica. Cualquier motivo se hace de inmediato razonable: amistades. inflexible. sin capacidad de recrear el pasado como una llama que se aviva. como un rescoldo que aún sigue calentando. exige bastante esfuerzo. tensa. . Cuando el amor se convierte en una especie de contrato. con el tiempo.

en el silencio de la clandestinidad. Y. sino reconstruir la relación conyugal de forma más madura . También aquí la quiebra de la fidelidad. La relación es mucho más gratificante. como la pérdida de algo irreparable o el adiós definitivo de una partida: el ideal primero se ha roto en múltiples pedazos que ya no se pueden ensamblar. mayor que la muerte. a toda la persona y se fragua una neoconyugalidad que habrá de vivirse. Los buenos ratos de convivencia no están manchados por ningún sinsabor. ni la verdad de la otra persona se descubre en su totalidad. que pueden terminar por destruirlo. sino sostenida sobre todo por los deseos de la imaginación. una serie de ventajas que lo hacen más atractivo psicológicamente. Por ello. la lejanía y el vacío se hace mayor en la pareja. las desilusiones que se fueron acumulando. El adulterio: una experiencia traumática e idealizada El encuentro con un tercero tiene. Cuando uno de los cónyuges queda abandonado. ni que su existencia se pusiera en peligro por cualquiera de los muchos obstáculos del camino. Ningún intruso habría entrado. la memoria de los disgustos sufridos. nace la pena de no poder llegar hasta el corazón que se ha buscado otros destinos. pero el agradecimiento por esa compensación moviliza. además. En estas condiciones se explica la aventura más o menos pasajera o el nacimiento de una vinculación psicológica más permanente. El amor había gestado una comunión que no se quería perder con el desgaste del tiempo. se procura mantener una cierta distancia afectiva para no crear ningún compromiso. para ver si es posible aún reavivar la llama mortecina. La situación es análoga a los conflictos neuróticos. pues nadie se puede imponer al destino ineludible de la naturaleza. Hacia una posible reconciliación En los momentos de crisis.demandas implícitas que se captan con facilidad por alguna persona con las que se relaciona. El trauma que ocurre en un momento determinado parece engendrar la crisis patológica. quedará siempre por dentro la señal de una cicatriz. Como contrapartida. a veces. sino que supone la amputación de un sentimiento. es consecuencia de las heridas internas del matrimonio. además. 11. a prejuicios y tabúes irracionales. lejos de impedir su contemplación. Aunque se lleguen a superar los sentimientos de culpabilidad y de un cierto narcisismo herido. Y si la situación de esta última se encuentra en circunstancias parecidas. Cualquiera de estas hipótesis manifiesta las grietas del vínculo anterior. buscar la solución de la crisis en otros estadios anteriores. Las sombras forman parte también del paisaje y. pues no encierra el peso de la historia vivida. cuando todavía no sólo se puede evitar la ruptura. Y al constatar que ya no existe ninguna vereda. pero aquí ha sido la libertad humana quien ha provocado la defunción del cariño. pero él sólo ha sido el desencadenante de la neurosis que se encontraba latente. Un proverbio escandinavo aconseja: "ve a menudo a la casa de tu amigo. por el momento. Nace la sensación de una mayor plenitud por respirar un nuevo aire oxigenado y limpio de tantas contaminaciones negativas. si las puertas no estuvieran ya entreabiertas. vivida con anterioridad. y el miedo a encontrarse solos fomenta cualquier escapatoria como una necesidad impulsiva. permiten dar relieve a la belleza del conjunto. sobre todo. existe el peligro de analizar la historia pasada con menor objetividad por los intereses inmediatos que ahora afectan a los cónyuges. en cualquiera de sus niveles. habría que examinar con atención las raíces más hondas de la experiencia afectiva. Cuando nace el dolor del adulterio no se debe. como el que espera la ocasión que no se descarta por completo. el factor decisivo y desencadenante de la crisis no suele ser con frecuencia la tercera persona que aparece en el escenario. no es extraño que brote entonces una nueva ilusión. como algunos creen. se tiene la experiencia de un duelo. Un dolor. Aquí no existe espacio para el desgaste de la convivencia y de la rutina. incluso. Si lo que importa es la satisfacción sexual. que atenta contra la integridad más profunda del yo. Sin embargo. 10. Como un espejo destrozado que ya nunca reflejará los rostros que allí se miraban. ya que no se encuentra gastada por el realismo de los hechos. porque la maleza borra pronto la senda que no se usa". antes de admitir que todo quedó destruido.

que en la vida no existen paraísos de felicidad absoluta. Entonces se empieza a querer de verdad. sin la mezcla de tantos intereses y egoísmos encubiertos. ya que ambos habrán de amoldarse a las nuevas circunstancias. cuando la aplicamos a nuestro psiquismo. por supuesto. menos amargo que la ruptura clandestina y el juego mentiroso: la comprensión y el olvido. sin que la óptica se deforme por ningún acontecimiento aislado. Es la persona quien debe ocupar el centro de la verdadera experiencia afectiva. aunque no posea la vivacidad y frescura de los primeros encuentros. el aparente abandono. necesita alejar el objeto de su mirada para poderlo contemplar con precisión. cuando la convivencia marchaba sin apenas dificultades. como la noche oscura en las relaciones con Dios. muchas más somos nosotros los que estamos engañados sobre la naturaleza del verdadero amor. La sensibilidad ha de quedar limpia de tantas impurezas psicológicas que ensucian el amor. golpes y situaciones límites. existe algo mucho más tolerable que la ambigüedad y. cuando sientan el regalo de un encuentro gozoso y permanente con él. con la experiencia ya almacenada de que los sueños de plenitud sólo existen en la imaginación infantil que todos llevamos por dentro. Como si fuera necesario un cierto desencanto de otras ilusiones para volver de nuevo a descubrir lo que no se valoraba. La llama excesiva se hace más peligrosa que una pequeña lumbre que siempre calienta. La presbicia es muy conveniente para contemplar el pasado en su conjunto. No es el momento de analizar ahora los múltiples mecanismos. necesitan posteriores reajustes bastante más objetivos. a pesar de las sombras y limitaciones. la nostalgia del ausente. La experiencia también demuestra que. Ahora se trata de comprender lo que significa la profundidad del cariño. se hace molesto cuando uno de los dos se harta de hacer obras de caridad o el otro no quiere continuar siendo un mendigo que recibe limosna. Con el paso de los años. la persona mayor sufre de vista cansada. Por lo visto. El matrimonio motivado por compasión. la aridez. uncidos por el mismo yugo. pero sin la nostalgia y el resentimiento del que se encuentra frustrado por el margen que separa el deseo de la realidad. Sólo así se llega a comprender que. Toda situación conflictiva echa por tierra muchos de los elementos artificiales y ayuda a descubrir los efectos negativos de la dinámica inconsciente. pues seguirá siendo la misma. Sería caer de nuevo en los sueños infantiles que no aceptan ninguna limitación. Para amar de verdad hay que reconciliarse con la limitación. Los conflictos asumidos tienen un carácter purificatorio. El difícil arte de amarse a sí mismo Para vivir a gusto con la realidad y con los demás es necesario aprender a reconciliarse con la finitud y limitación. que pueden desaparecer o cambiar por la evolución de las personas. que se habían instaurado con el enamoramiento. Si es verdad que el amor engaña a veces. Sólo por aquí se avanza hacia una fase de mayor plenitud en el amor. En cualquier caso. por las necesidades del momento. Ya dije que nadie mejor que los místicos saben lo que es la soledad. como ya he insistido. sin miedo a llamar a las cosas por su nombre. el interés por el cónyuge podría disminuir cuando aquellas quedaran ya satisfechas. en gran parte. a pesar de todos los cambios que hayan podido afectarle. hay que tener la valentía de reconocer aquellos espacios oscuros que conviene sacar a la superficie. . sino pequeños oasis que permiten el descanso y la recuperación para continuar el camino. No hay que pensar en una vuelta atrás para retroceder a los comienzos. más allá de los consuelos y dones que les ofrece. Es cuando se aprende que el sufrimiento padecido y compartido es una vereda sencilla que nos deja a las puertas del amor.y auténtica. Si determinadas carencias fueron un factor decisivo. que supone compartir los misterios de gozo y de dolor. como el que sube a la montaña para admirar desde ella el conjunto del paisaje. la totalidad del espectáculo merece la pena. ante la anemia afectiva del novio o de la novia durante el noviazgo. En ese espacio más reducido es donde el gozo sereno nunca se apaga. el vacío. no hay que descartar la posibilidad de la reconciliación. Pero esta patología orgánica de la visión deja de serlo. Un examen sincero y honesto de tales raíces es un trabajo necesario para el reajuste e integración posterior de los dos miembros de la pareja. comprendan que es Dios mismo el único que interesa. a pesar de los desgastes. Ahora es cuando se descubre la vocación de cónyuges. La respuesta que se esperaba del otro había nacido. Sirvan como ejemplo algunos de ellos. 12. Las afinidades profundas. para que. Hay que retirarse de la propia historia. Aceptar.

por tanto. durante el largo viaje de su historia. a otra perspectiva bastante diferente. 13. con toda tu mente y con todas tus fuerzas. que preferiríamos no haber escrito. sin nostalgias infantiles. sentirse anclado en Dios. como si se tratara de algo indigno y pecaminoso. Nadie llega a quererse hasta que no consigue aceptarse como es y no como le hubiera gustado haber sido. tampoco será posible amar al prójimo con sus propias deficiencias y fallos. . Es el comienzo de una difícil y dolorosa convivencia. Mientras la persona no sea capaz de amarse a sí misma.4-5) para amar al Señor con todo tu corazón. los cincuenta" para sumergirse en la experiencia mística de la divinidad. hipócritas o con cualquier otro impulso negativo. al menos. interesadas. ya sea porque no los conoce e ignora por completo. Reconocer que somos autores de ciertos capítulos o páginas de nuestra historia. Pero tendrá que esperar "diez años. por prejuicios y falsas interpretaciones. pues ha descubierto que los tendrá como compañeros inseparables. la persona incapaz de reconciliarse con los elementos negativos que oculta en su dentro. pues. en una palabra. que supone una apertura de sí mismo para el encuentro y la comunión con las otras personas. se vale también de las matemáticas para describir el proceso del cristiano que se acerca hacia Dios. o bien porque no quiere aceptarlos de ninguna manera y preferiría mejor vivir sin experimentar su compañía. Siempre se ha condenado esta actitud. no creo que exista una virtud tan difícil de alcanzar como amarse a sí mismo. a pesar de esta primera valoración espontánea muy poco positiva. En este caso. "El hombre no hallará la paz verdadera hasta los cuarenta años de edad". Reconciliarse con los propios límites. pues parece un serio obstáculo para la experiencia del verdadero amor. llena de comprensión y ternura y sin que falte tampoco una cierta dosis de humor. añade de forma explícita: "El segundo es: amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mc 12. a pesar de las diferencias y limitaciones. a través de múltiples mediaciones. anárquicas. la fusión más profunda de la fe no se realiza de inmediato. a no ser por una gracia excepcional. sin embargo. Y Jesús vuelve a insistir en esta verdad cuando le responde al escriba sobre cuál es el primero de todos los mandamientos. dentro de nuestra espiritualidad cristiana. Desde ahora en adelante hay que proseguir el camino en estrecha relación con nuestras tendencias egoístas. La cara oculta y sombreada que cada uno lleva en su interior no es nada más que un reflejo y exponente significativo de la sombra existente en el corazón de los demás. Sin embargo.31). es muy difícil. Los datos psicológicos y las recomendaciones evangélicas nos abren. Un verdadero arte que. cuando el sujeto sabe reconciliarse consigo mismo y se abre con cariño y benevolencia hacia el fondo más profundo y negativo de su verdad. uno de los grandes místicos alemanes. Pero no es fácil este acercamiento en la inevitable distancia. con una serie de elementos con los que había luchado a muerte para vencerlos y eliminarlos. con una mirada realista. sin que esto signifique cruzarse de brazos o quedar satisfecho. hasta ese momento. aceptar sus sombras y desajustes interiores. reconciliarse con sus limitaciones. Por eso. Se requiere un tiempo amplio de margen para que la pedagogía del Señor. pacífica y armoniosamente. Que existen. sino porque no se ama lo suficiente. ha de aprender a vivir. La persona. Hablar de amor propio tiene connotaciones muy negativas. despoje. El amor es el único puente por el que se consigue pasar a la otra orilla. Para reconciliarse con las sombras de los demás hay que haber aprendido con anterioridad el difícil arte de amarse a sí mismo. Se la valora con un sentido peyorativo. no hemos aprendido con mucha frecuencia. con toda tu alma. El encuentro y la reconciliación con el prójimo comienza. ni entraba tampoco entre los objetivos de una buena educación o de una pedagogía espiritual. el amor hacia sí mismo posibilita y condiciona el cariño a los demás. Es.También en las relaciones humanas se tropieza con que la pequeñez de la otra persona que tampoco satisface por completo. sin haber atravesado otras etapas anteriores. Cada día estoy más convencido de que el que no sabe amar a los demás no es porque se quiera demasiado a sí mismo. abrazarse con la propia pequeñez y finitud. está imposibilitada también para comprender la existencia de esos mismos componentes en el corazón de los otros. Parece imposible que un místico quiera utilizar los números para describir una evolución espiritual. algunos párrafos o frases que nos gustaría borrar para no volver a leerlos. Es una forma simbólica de recordar que. Después de hacer referencia al texto conocido del Deuteronomio (6. El amor de la despedida Taulero.

A. BIBLIOGRAFÍA ARROYO. 1992. Las mismas cicatrices que un día sangraron son ahora recuerdos de un amor que no quiso darse por vencido. E. La relación de amor a través de la comunicación. Sal Terrae. Sal Terrae. J. y el corazón se alimenta. No se necesitan tantas manifestaciones como antes. Sal Terrae. La pena es que bastantes personas se dieron cuentan de la equivocación en la que iban a incurrir. 1997. Pero también es verdad. como si deseara quedarse para siempre en la paz serena que experimenta.. entonces. menos los propios protagonistas de la historia. ¿Cómo acercarnos. Religión y Cultura 37 (1991) 483-508. pero queda un pequeño oasis. sobre todo cuando el rescoldo interior quedó definitivamente apagado. No es un momento deseable. 1980. en el momento de la viudez. "Amarse a sí mismo". Un testimonio espléndido de que el paraíso se prolonga o puede recuperarse en la época final de la vejez. . Mensaje 444 (Chile. con el cansancio compartido. porque no están tan separados como aparece. ¿no sería mejor mantener encendida la pequeña lámpara? Existen situaciones. en la fe. FROMM. sobre todo. Señor. se recoge con un enorme gozo que no ahorra nada de lo acontecido. S. cuando la luz del sol penetra impetuosa en la naturaleza. por la tuya/ pero aún estamos mezclados el uno al otro/ ella está medio viva y yo muerto a medias". Hace mucho tiempo que nos expulsaron del paraíso terrenal. El espíritu es capaz de resonar aún en la debilidad del cuerpo que sigue siendo palabra y comunión. En vez de soñar con la luz del sol.cierre caminos. de la misma manera que otras veces lo hicieron en cualquier esquina. En el museo de El Cairo vi hace años una escultura de la civilización egipcia que me encantó por la expresión que revelaba. GRÜN. Sigúeme. Teología del "gusano". introduzca en la soledad. 2000. El secreto para seguir amando. cuando llega la hora del crepúsculo en el otoño de la vida. pues muchos desearían partir antes que el otro compañero. MAÑERO. J. Un pequeño y humilde rincón cobija y abriga mejor que un palacio. Se trataba de una pareja de ancianos que. se miraban mutuamente como si fuera la primera vez. Víctor Hugo lo había plasmado en un bello poema: "Ya hace tiempo que aquella con quien he vivido/ abandonó mi casa. Tampoco hay que alimentar sueños infantiles... 25 lecciones sobre convivencia matrimonial. aunque no siempre supieron amar de verdad. Buenos Aires. El arte de amar. Una investigación sobre la naturaleza del amor. la pareja constata que cometieron un grave error al casarse del que no fueron conscientes en ese momento. Recomendamos de nuevo este pequeño y clásico libro. CHASSEGNET-SMIRGEL. 1997. Salamanca. con todo su dolor e incertidumbres. Autoestima y Evangelio. DOMÍNGUEZ. Es el gran premio de los que han sabido perdonarse.. Paidós. que el cariño alcanza. sino que se descubren en el atardecer de la vida. 1995) 14-18. DÍAZ MORENO. Sal Terrae 88 (2000) 231-241. "Paz en el matrimonio". a estas parejas fracasadas? Es lo que veremos en el próximo capítulo. para que crezca y se desarrolle. su cima más alta. E. en medio de sus formas adustas y rudimentarias. como una cita fijada para más adelante. Iba a decir que los amores mejores no nacen con la belleza del alba.. Amorrortu. Santander.. pero todavía sensible. la hora del abrazo definitivo. sin embargo. POWELL. Sal Terrae 84 (1996) 607-620. cuando sólo queda la presencia de un recuerdo que lo llena todo. cuando su resplandor acaricia el día que se acaba. basta saberse acompañado y sentir la caricia de una mano rugosa. aunque la estancia nunca suele ser confortable. Ensayo psicoanalitico sobre la "enfermedad de idealidad".-V.. Una dificultad que se aumenta cuando. BONET. Hasta me atrevería a decir que. "Por una ética del amor propio". LÓPEZ AZPITARTE. El ideal del yo. Mª. con las manos cogidas. Buenos Aires. donde recuperar fuerzas y evitar la soledad del desierto. La lejanía se acorta. Y todavía habrá que esperar otro nuevo período para gozar de su amistad privilegiada. 1977.. en las que el reencuentro ya no se hace posible. para no sufrir la soledad del último tramo. Es entonces. J. hasta el convencimiento de que él sólo vale por encima de todo. como la experiencia enseña. al echar una mirada hacia atrás. tampoco desaparece este pequeño paraíso. A.. J. cuando la historia pasada. Santander. C. símbolo de una plenitud soñada e inalcanzable.. entonces. Santander. Parecidos mecanismos psicológicos actúan en las relaciones humanas. Ahora sólo se espera. acose con lo inesperado. El cariño necesita una sala de espera. Portarse bien con uno mismo. "El deseo y sus ambigüedades".

1995. 1994.. Los vínculos amorosos. Te quiero. Desclée De Brouwer. C. L. Santander.. F. Dinámica de las relaciones humanas.. TRECHERA. te odio. Barcelona. G. ¿Qué es el narcisismo?. . 1996.SANZ. J. Bilbao. VALLES. Amar desde la identidad en la terapia de reencuentro. Kairós. Sal Terrae.

Cuando el matrimonio queda roto de una manera irreparable. Las razones podrán ser diversas: existen infidelidades matrimoniales de los que no cuidaron su amor. Su situación. tiene que sentirse acompañado. la comunidad debe ofrecer toda la ayuda necesaria para que en tales circunstancias se vivan también los valores de la fidelidad y del perdón. si conservan en su interior la fe necesaria. se acate lo que la Iglesia tiene intención de hacer cuando celebra el matrimonio. pues parece absurdo e incomprensible que. afectado por un divorcio civil. cuando la fe ha quedado de tal manera disminuida que hasta el mismo sujeto tendría la sensación de realizar un acto sin sentido y mentiroso. sin que pidan ningún arreglo posterior. Y una vez que este amor queda consagrado por el sacramento y consumado por la unión conyugal. Ninguna persona con fe debería negarse lógicamente a que la experiencia de su amor se convierta también en un encuentro de gracia y amistad con Dios. 2. Sobre ellas quisiera hacer una reflexión pastoral. Algún motivo especial tendrá que darse para no admitir con alegría la dimensión sobrenatural de ese cariño. Lo mismo que el cónyuge inocente.el mismo Juan Pablo II afirma: "Su situación no puede equipararse sin más a la de los que conviven sin vínculo alguno. se trate de una decisión coherente. según la legislación de la Iglesia. en esos momentos especialmente difíciles y dolorosos. en ocasiones. quedaría solucionada desde el momento en que desearan darle a su amor un contenido sacramental. En cualquier hipótesis -y en contra de opiniones recientes y autorizadas. no 83). llena de comprensión. el vínculo se hace indisoluble. a pesar incluso de la buena voluntad y esfuerzos realizados. aunque a veces no es extraña a esta situación la perspectiva de un eventual divorcio" (Familiaris consortio. El número de parejas que fracasan en su matrimonio aumenta de forma progresiva. Es posible también que. pues la ausencia de interés religioso les hace vivir tranquilamente. "En tal caso su ejemplo de fidelidad y de coherencia cristiana asume un particular valor de . La realidad nos ofrece diferentes circunstancias en las que el incumplimiento de tales exigencias provoca determinadas situaciones irregulares. no 82). Un primer caso sería el de aquellos católicos que rechazan la sacramentalización de su amor y se conforman exclusivamente con el matrimonio civil. que impiden normalmente el acceso a los sacramentos. El problema no crea mayor dificultad. o cualquier otro de los múltiples condicionantes que impiden continuar la convivencia. Cuando unos bautizados toman esta opción. además.CAPÍTULO 12 Situaciones irregulares 1. después de que cualquier intento razonable haya sido inútil" (Familiaris consortio. La misma Iglesia admite que "la separación debe considerarse como un remedio extremo. buscando con seriedad el compromiso humano por el que mutuamente se entregan para siempre. no quieran aceptar el contenido religioso que lo consagra y santifica. pero algunos ni siquiera estarán dispuestos a reconocer esta virtualidad religiosa por su rechazo y apatía interior frente a todo lo sacramental y eclesiástico. que ayudara a enfocarlas con una perspectiva evangélica. al compromiso contraído por lo civil. Las exigencias actuales para recibir el sacramento son mínimas. sin darle ninguna validez jurídica. La separación de los cónyuges El problema mayor se plantea con otras situaciones que se van haciendo cada vez más frecuentes dentro de la misma comunidad cristiana. en el foro eclesiástico. reconocimiento posterior de los errores o equivocaciones que motivaron un compromiso poco razonable. pero sin marginar tampoco las obligaciones canónicas y legales que dimanan por ser miembros de la comunidad eclesial. El matrimonio civil de los bautizados La legislación actual de la Iglesia exige que el matrimonio de los bautizados sea al mismo tiempo sacramental. ya que hay en ellos al menos un cierto compromiso a un estado de vida concreto y quizá estable. para no contraer una nueva unión. al menos de manera implícita. cometen una incoherencia manifiesta. pues sólo se requiere que.

testimonio frente al mundo y la Iglesia. merecen nuestra admiración y gratitud por mantenerse fieles a los más altos ideales evangélicos. se convierte en un símbolo y testimonio formidable del cariño con que Cristo nos ha amado y perdonado. aunque comprendo que se requiere tenerla muy honda e integrada. como habían comenzado a realizarse en algunas diócesis y se pedía con insistencia en otras. que deseaba mantener la disciplina tradicional. Los inconvenientes aumentan para los que. normas prácticas de orientación o. no 83). Por eso hizo del martirio la encarnación de su fidelidad y nunca retiró su amor y su perdón de aquella que había elegido como esposa. Se trataba. manifestaban con insistencia la necesidad de algún cambio. en esas condiciones. teniendo en cuenta las múltiples circunstancias personales y comunitarias. Son conscientes de su situación irregular. la inquietud pastoral se experimentaba con fuerza. cuando refleja esa misma actitud. ¿no debería tenerse un gesto de comprensión y misericordia? 3. pero se les hizo demasiado dura su soledad y cuando encontraron otra compañía. por parte de ésta. el signo de la unión con Cristo. exigía la búsqueda de una solución adecuada para encontrar unos cauces humanos y evangélicos que defiendan el ideal y se hagan comprensivos con la falta o equivocación. por diferentes causas e incluso después de intentar durante largo tiempo vivir sin ningún nuevo compromiso. un cónyuge abandonado que se mantiene fiel a su primer compromiso. no pudieron renunciar al nuevo futuro que se les abría por delante. se levantaron opiniones muy autorizadas. Los divorciados vueltos a casar El tema venía preocupando desde hace tiempo. Incluso en la hipótesis de una falta anterior. y se pedía a los obispos que mantuvieran el cumplimiento de la normativa vigente. una acción continua de amor y de ayuda. Ahora sólo tienen la nostalgia y el pesar de que la Iglesia. en la eucaristía. Cada caso concreto. sobre todo por parte de la jerarquía eclesiástica. No parecía difícil que pudiera encontrarse. Las personas que son capaces de vivir así. Desde una perspectiva de fe. en algunas ocasiones y bajo ciertas condiciones. Contra esta praxis. sin embargo. podrá encontrar un estímulo y aliento a la luz del misterio de Cristo y su Iglesia. a pesar de que nunca halló el eco y la respuesta que esperaba. si existe un arrepentimiento sincero y un deseo de vida cristiana más hondo. en algunas ocasiones. En el Sínodo sobre la familia. Si no encontramos tales caminos y medios. La Congregación para la Doctrina de la Fe recordaba de nuevo la costumbre vigente que debía ser mantenida contra ciertas prácticas contrarias. sobre todo teniendo en cuenta la valoración tan rigorista y negativa que estaba presente en la doctrina y praxis oficial de la Iglesia. en circunstancias difíciles y hasta heroicas. Es cierto que había de evitarse todo posible escándalo y no dar nunca la impresión de que se facilitan o se aprueban las infidelidades al compromiso conyugal. sin embargo. También el fracaso de un matrimonio. volvieron a plantearse las mismas preguntas. como si no bastara la normativa vigente: "Los que defienden con energías la enseñanza eclesial sobre la indisolubilidad piden igualmente misericordia y compasión para los arrepentidos que han sufrido un fracaso irrevocable en su matrimonio" (D. a los divorciados recasados. les niega el acceso a los sacramentos de la eucaristía y reconciliación. como alguno afirmó en una intervención inesperada durante el Vaticano II. Los mismos calificativos empleados son ya un testimonio evidente de esa actitud. sin traicionar la disciplina sacramental general de la Iglesia. incluso. Aun aceptando plenamente la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio. de un problema más angustioso aun que el de la limitación de la natalidad. También la Comisión Teológica Internacional recordaba que la situación de los divorciados vueltos a casar es incompatible con el precepto y el misterio del amor pascual del Señor y acarrea para ellos la imposibilidad de recibir. haciendo todavía más necesaria. unas vías de solución para determinados casos: "Nuestra Conferencia tiene la impresión de que debería haber caminos y medios para admitir a los sacramentos. El cuidado y la preocupación pastoral hacia estas personas no justifican el cambiar la disciplina vigente. ofreciendo. sin negar en nada las verdades básicas. que les hizo renacer su esperanza y ilusión. Esto eliminó la esperanza de unas orientaciones públicas y oficiales. terminan por contraer un matrimonio civil del que ya no pueden separarse. Por eso muchos obispos y teólogos habían defendido una mayor benevolencia pastoral para determinados casos. Worlock). sin que exista obstáculo alguno para la admisión a los sacramentos" (Familiaris consortio. al menos. nos podemos ver en el caso de separar a Cristo de los que le aman y precisamente en nombre de ese mismo Cristo que ha dicho . Jesús la amó con un cariño tan grande que se entregó a ella por completo.

La proposición sinodal aprobada sobre este punto confirmó "la práctica de la Iglesia. En primer lugar. Y un segundo motivo de orden más pastoral. "su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia. a un compromiso práctico. el simbolismo matrimonial queda destruido e incapacitado para expresar la . la celebración de ceremonias religiosas para estos divorciados. a fin de poner mejor en evidencia la misericordia pastoral". utilizada por el Sínodo. Sólo al final de ella quedó una recomendación que podría servir también como un punto de partida para un análisis y una praxis posterior: "El Sínodo. por cualquier razón o pretexto. más allá de la simple devoción.. Lo mismo que la posibilidad de una mala interpretación debería tenerse en cuenta para superarla con las debidas cautelas y prudencia y no sembrar ningún error o confusión. 4. Es verdad que los sacramentos no deberían administrarse sin discernimiento y sin determinados requisitos. pues basta la renuncia al acto matrimonial para que puedan ser aceptados.no pueden cumplir con la obligación de la separación. para la administración de aquellos en el caso de haberse arrepentido y abierto "a una forma de vida que no contradiga la indisolubilidad del matrimonio". si se arrepienten de haber violado el signo de la alianza y de la fidelidad a Cristo. pues todos los que desean una mayor comprensión pastoral son también conscientes de estos valores y no pretenden eliminarlos con una mayor apertura. desea se lleve a cabo un nuevo y más profundo estudio a este respecto. fundada en la Sagrada Escritura.] a no ser que. Por otra parte. cuando ya no deben separarse por causas serias. Dos son las razones fundamentales. a la comunión eucarística [. teniendo en cuenta igualmente la práctica de la Iglesia de Oriente. sino precisamente en el ejercicio de la sexualidad. A partir de ese momento. cuando se realiza como un puro rito que no afecta para nada a la conducta. ya que "podrían dar la impresión de que se celebran nuevas nupcias sacramentales válidas y como consecuencia inducirían a error sobre la indisolubilidad del matrimonio válidamente contraído". La ausencia de este último provocaría un escándalo por incoherencia entre la vida y la praxis sacramental. no el sacrificio'" (Conferencia episcopal nórdica). hace sospechar a muchos que el motivo definitivo para su rechazo radica no tanto en las razones apuntadas. donde se subraye más la benevolencia misericordiosa. si existe un cierto arrepentimiento bajo fórmulas un tanto vagas. la educación de los hijos. la posibilidad de administrarlos. para que no sólo comuniquen la gracia. aun en la hipótesis de que ya no tengan relaciones conyugales. se abran con un corazón sincero a una forma de vida que no contradiga la indisolubilidad del sacramento del matrimonio". para adoptar esta postura. o sea.quiero la misericordia. seguirán contradiciendo la fidelidad del amor entre Cristo y su Iglesia. por ejemplo.. Su afirmación no deja lugar a dudas: "Esto lleva consigo concretamente que cuando el hombre y la mujer. pues con tal condescendencia "los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio". asumen el compromiso de vivir en plena continencia. no 84). Este último deseo y la posibilidad de un acceso. Es evidente que el estado y situación de tales parejas. Juan Pablo II precisa también de manera concreta y sin ninguna ambigüedad la condición más indefinida e imprecisa. sino que expresen eclesialmente su contenido simbólico y estimulen. De ahí que para evitar cualquier mala interpretación se prohíba. Como ya había hecho en su discurso de clausura. sin embargo. movido por su interés pastoral por estos fíeles. El hecho importante surgió al romperse el primer matrimonio y haber contraído uno nuevo contra la doctrina católica. De cualquier manera. por motivos serios -como. de no admitir a los divorciados. incluso pastoral. existe una contradicción entre el símbolo que representa el sacramento y el testimonio cristiano que ellos ofrecen. Planteamiento de la Familiaris consortio La Familiaris consortio no recoge para nada la conveniencia de un estudio sobre la pastoral de las Iglesias orientales e insiste únicamente en la costumbre tradicional de negar los sacramentos a los que vivan en tales circunstancias. indican el nuevo talante que flotaba en el aula sinodal. irregularmente casados de nuevo. Es decir. tales argumentos no poseen una evidencia absoluta. que apunta en el mismo número. significada y actualizada en la eucaristía". si se comprometen a vivir en plena continencia. de abstenerse de los actos propios de los esposos" (Familiaris consortio.

aunque no puedan probarlo en el ámbito externo y jurídico. en la segunda. perseveren en la oración. 1-XI-1980. que exista un rechazo por parte de Dios o de la comunidad cristiana. no 2004. imposible de recomponer por múltiples factores. la gracia de Dios" (Familiaris consortio. aunque falte este tipo de encuentro. frecuenten el sacrificio de la misa. en contra de los que se utilizaron con anterioridad. El Sínodo había hablado de "merecer cada vez más la gracia de Dios" (Proposición 14. 5. incrementen las obras de caridad. eduquen a los hijos en la fe cristiana y cultiven el espíritu y las obras de penitencia "para implorar de este modo. como ocurría en tiempos pasados. 9). como si el conseguir ese intento fuera lo más importante. La misma diferencia gramatical entre el discurso de clausura en el Sínodo y la formulación de la Familiaris consortio no deja de ser también significativa. por mucho que se pretenda ocultar. no sabrán nunca la conducta íntima que tales parejas llevan en su hogar. luchen por la justicia. por otras razones diferentes. 4). por amor a la verdad. día a día. Es ciertamente una pena. Finalmente habrá también parejas que por su culpa destrozaron su unión válida. penitencia y caridad "para que puedan conseguir finalmente la gracia de la conversión y de la salvación" (Ecclesia. como signos de comunión eclesial. En cualquiera de esas hipótesis. pues los fieles que conozcan esa situación. por la falta de sacerdotes. fueron abandonados injustamente. tienen que desarrollar su fe sin la ayuda de los sacramentos. Me parece una visión muy estrecha y poco objetiva centrar todas las reflexiones pastorales en la práctica sacramental. No deja de ser positivo que los nombres de matrimonio y nuevas nupcias hayan sido empleados también. estuviera alejada de la gracia sacramental no supone. sino que participen en su vida. Unos se esforzaron a lo mejor por salvar su primer matrimonio y. Tal vez se haya centrado demasiado el problema en permitir a estas personas el acceso a los sacramentos o negarles su participación por los motivos expuestos. Otros se vieron obligados a tomar tal decisión buscando el bien de los hijos. aunque se haya repetido lo contrario. debe tener sus reglas de juego y . En diferentes partes del mundo existen bastantes comunidades cristianas que. procurando con solícita caridad que no se consideren separados de la Iglesia". iba a vivir de espaldas a Dios y privada de su amistad. "la Iglesia esta firmemente convencida de que también quienes se han alejado del mandato de Dios y viven en tal situación pueden obtener de Dios la gracia de la conversión y de la salvación". como el mismo Juan Pablo II apuntaba. Frente a la intransigencia y condena de épocas anteriores. pero semejante hecho nos indica que es posible estar muy cerca de Dios. 6. a pesar de todo. como si ésta fuese la única que contradice los motivos expuestos. Posibilidad de una interpretación El derecho a los sacramentos. como recuerda el mismo Papa. Por eso. El que una persona. están obligados a discernir bien las situaciones". a veces. pues existen entre ellas diferencias significativas.entrega y cariño de Cristo. no 84). mientras se mantuviera en tales circunstancias. muchos seguirán creyendo que el obstáculo definitivo sigue siendo la relación sexual. o con la conciencia de que su compromiso anterior fue ciertamente inválido. hay que reconocer el avance positivo que se ha dado en comparación a épocas pasadas. lo importante es descubrir el nuevo talante que se quiere inculcar a toda la comunidad cristiana. El posible error o confusión sobre la doctrina católica no va a desaparecer tampoco por completo. Se exhorta "vivamente a los pastores y a toda la comunidad de fieles para que ayuden a los divorciados. Un significativo avance pastoral Sin embargo. No todas se pueden analizar con idénticos criterios. sino que "los pastores. en este punto concreto. Exhortaciones y consejos que resultarían enormemente extraños y sin sentido para una persona a quien se juzgara. Es curioso que. los que dan un valor más secundario a esta praxis en el campo de la evangelización y de la vida cristiana quieran hacer de ella. Mientras que en el primero se habla de la oración. escuchen la palabra de Dios. p. tales prácticas posibilitan cada día el encuentro con Dios. para designar a esta unión civil que se consideraba como inexistente en la doctrina de la Iglesia. No sólo se ha superado ese vocabulario tan negativo de otros documentos anteriores. un motivo de su reivindicación. que.

pero que no supone. cuando la decisión se toma después de una reflexión sincera y analizando cada caso en particular. repito. ninguna condena o rechazo sobrenatural si el corazón busca a Dios y lo sigue amando. Sobre las reglas de juego que él utiliza con esas personas. y esto de tal manera que en lo religioso ni se obligue a nadie a actuar contra su conciencia. como por parte de grupos sociales y de cualquier potestad humana. por un lado. Toda ley tiene como objetivo la búsqueda del bien común tal y como parece que se plantea en la mayoría de los casos. Por eso el derecho a esta inmunidad permanece también en quienes no cumplen con la obligación de buscar la verdad y darle su admisión". no 84). ni del contenido objetivo de la opción que cada uno realice: "El derecho a la libertad religiosa no se funda en una disposición subjetiva de la persona. La tolerancia civil del divorcio Otro problema diferente sería el juicio moral sobre la legislación que permitiera el divorcio civil. El análisis de cada caso. puede abrirse a una vivencia espiritual que le llene de Dios por dentro. al mismo tiempo se comporta con espíritu materno hacia esos hijos suyos" (Familiaris consortio. El único límite señalado es que "no se puede impedir su ejercicio. la ignoran o la menosprecian. no queda otra postura que esta cercanía honesta y cariñosa para defender. que quisiéramos exponer sin mucha ampliación. . a pesar de las incoherencias. Tener esta conciencia sería ya un motivo de gozo y consuelo para los que se creen abandonados y sin salida en su situación personal. Con un espíritu sencillo se acepta esa excomunión. con tal que se guarde el justo orden público" (Libertad religiosa. se da una irregularidad canónica que implica un alejamiento sacramental. en cuanto se prohíbe el acceso a la eucaristía y no como alejamiento de la comunidad eclesial. Cuando ella no tiene en cuenta la literalidad de una norma es para cumplir aún mejor con los objetivos que esta misma busca y defiende. que juzga convenientes para el bien de los fieles. La epiqueya. la Iglesia ha querido mostrarse con un respeto y una delicadeza extraordinaria. también yo creo que las posibles excepciones a lo que hoy constituye la doctrina oficial de la Iglesia -según las enseñanzas de Juan Pablo II y el Sínodo. constituye para santo Tomás una verdadera virtud como la misma prudencia. la ética política tendría que tener en cuenta otros problemas que no se incluyen en un planteamiento estrictamente religioso. que se ha aceptado casi siempre como una peligrosa y egoísta justificación para liberarse de la ley. ha de respetar la libertad de conciencia de cada individuo. Siendo significativo que el Concilio no prejuzgue para nada de la buena o mala fe del hombre en la búsqueda de la verdad. La situación de conflicto externo y jurídico no implica siempre la lejanía de Dios o una ruptura de amistad con él.cuando por circunstancias objetivas no se está dentro de ellas. ¿habría de excluirse cualquier otra solución más comprensiva y misericordiosa en el ámbito de la vida privada? Con otros muchos autores. entre otros aspectos. comprensión y misericordia de Jesús. no parece que deba excluirse con ello la posibilidad de una solución más comprensiva en el ámbito de la vida privada. no 2). La declaración conciliar es clara y determinante en este punto: "Todos los hombres deben estar inmunes de coacción. de las que no podemos constituirnos en jueces. "Actuando de este modo. su tolerancia legal no tiene por qué excluirse por ser un atentado contra las leyes naturales y evangélicas. tanto de personas particulares. Es más. Semejante actitud no debe excluir la meta propuesta por la autoridad y nuestra admiración por las personas que la encarnan. La tarea y función de los poderes públicos consiste en la búsqueda del mayor bien posible en cada comunidad. Ello comporta. el ideal más alto de la fidelidad y la doctrina propuesta por la Iglesia. ofreciendo las posibilidades de actuar conforme a sus convicciones personales. sino en su misma naturaleza. la Iglesia profesa la propia fidelidad a Cristo y a su verdad. podría llevar en algún momento a una mayor benevolencia.no la eliminan. de la ternura. 7. La postura actual de la Iglesia elimina la esperanza de unas orientaciones públicas y oficiales. aunque se vea en la obligación de imponer las suyas propias. un doble requisito. ni se le impida que actúe conforme a ella en privado o en público". Determinadas excepciones sólo vendrían a confirmar la existencia de una regla común. no alcanzan esa meta. con sus circunstancias específicas y personales. pero desde esa pobreza interior que asume con humildad. por el otro. En primer término. Sin embargo. como signo de la ilegalidad existente. pero frente a los que por unas u otras razones. Desde una perspectiva ética. y dar testimonio también. Sin embargo.

traspase esas fronteras o sea un atentado contra el derecho natural. sino evitando las arbitrariedades que pudieran darse. Cuando en la sociedad actual no todos los ciudadanos entienden el matrimonio desde nuestra perspectiva cristiana. porque la fe personal es irrelevante y sin apenas influencia en la vida. De acuerdo con lo dicho habría que afirmar más bien lo contrario. Ya que la praxis resulta imposible eliminarla. 9 2 ad 3). Esta intromisión en el ámbito personal y religioso sólo sería aceptable. no se ve en virtud de qué principio el Estado tiene que exigir en su legislación una absoluta indisolubilidad. esta búsqueda del mayor bien posible postula también en ocasiones la tolerancia de ciertos abusos y deficiencias que sería mucho mejor por supuesto que no se diesen en la realidad. cuando se sabe que con ésta no se pueden evitar las prácticas contrarias. puede ser lícita una legislación que permita o tolere un mal.Según esto. no exige que el estado tenga que imponer la obligación legal de mantener semejante promesa. aunque para la conciencia de esa persona constituya también una auténtica falta. en su compromiso sacramental. como hemos apuntado con anterioridad. lo creamos positivo o lamentable. desde el punto de vista moral. Tolerar una conducta. Esto supone que. La aceptación del divorcio civil no significa. cuando los individuos no desean actuar de acuerdo con sus exigencias religiosas. la licitud jurídica y la licitud ética.el cristiano tendrá que aprender a . Pero la vida no está compuesta exclusivamente de ideales. sería absurdo que los poderes públicos no aceptasen semejante posibilidad y obligaran a la fuerza. es un derecho a defender. Pero está claro que cuando en una sociedad concreta existen divorcios y separaciones. Siempre serán un motivo de discusión las aplicaciones de este principio a los hechos reales y concretos. renegar de la propia fe o caer en un indiferentismo religioso. Exigencias religiosas y obligación civil El hecho de que muchos católicos admitieran una fidelidad para siempre. La razón última de esta postura pertenece al ámbito de la prudencia política. lo que debería nacer de un convencimiento religioso e interior. por citar los más frecuentes. como es lógico. como el aborto. El "justo orden público" no se mantendría así -impidiendo la libertad de conciencia-. otras posibles consecuencias negativas. no es la ley civil precisamente la que debe obligar de una manera externa y coactiva. un problema planteado desde los tiempos más antiguos es la distinción entre lo legal y lo moral. resultaría más beneficioso para la comunidad. En segundo lugar. mediante una determinada legislación. no responda a la enseñanza católica. la prostitución y el divorcio. incluso en una legislación que se quiera adjetivar como cristiana. pues. es de una claridad impresionante: "Por lo tanto. la ley humana no puede prohibir todas las cosas que prohíbe la ley natural" (Suma Teológica. ya que la existencia del pecado y de la fragilidad humana explica la multitud de comportamientos que no se ajustan a los valores éticos o religiosos de cada persona. puede resultar en su conjunto más beneficiosa que la absoluta prohibición. que requiere a veces una actitud heroica. cuando estuviera en peligro el justo orden público. Y no parece que la concesión civil del divorcio. Si Dios mismo respeta nuestra libertad para que podamos negarle nuestra adhesión. al menos. al reflexionar sobre este problema. Si para muchas ideologías religiosas y personas de buena voluntad el divorcio es una solución aceptable. según los imperativos de su propia fe o de su ética. aunque fuese deshonesta. Encontrar una salida legal a los problemas matrimoniales resueltos. de acuerdo con la prudencia política. Y la conclusión de santo Tomás. dentro de un marco legal que tutele y promueva los bienes de la comunidad conyugal. supuesta la ruptura del matrimonio anterior. no existe ninguna obligación ética de que la legislación civil se atenga en todos sus puntos al pensamiento concreto de la Iglesia. El tema con sus diferentes aplicaciones había sido tocado por todos los grandes teólogos clásicos. Con un régimen de tolerancia se busca conseguir el mayor bien posible o evitar otros males peores que pudieran darse. regular de alguna manera esas nuevas uniones para impedir. 8. Por ello. todo ciudadano tiene un derecho inalienable para actuar conforme a su conciencia. parece mejor una regulación civil que la existencia de parejas que no tienen ningún tipo de institucionalización. Cuando no se quiere vivir un ideal evangélico. para no exigir a otros por medios jurídicos lo que resulta obligatorio por motivos religiosos. Si hay algo claro en nuestro mundo actual es que -estemos o no de acuerdo. mediante una jurisprudencia lo más justa posible. I-II. Serviría para posibilitar a unos el cumplimiento de sus propias creencias personales. aunque ésta.

Este presupuesto elemental conviene subrayarlo.como una auténtica infidelidad. Si el drama de ciertos matrimonios debe constituir un motivo de preocupación. El cariño conyugal no puede ser. Por eso la reflexión sobre el matrimonio no debe realizarse en cualquier caso. pero en el fondo de todas ellas habrá que admitir la existencia de un error.que impiden centrarse sólo en lo negativo y lamentable de la misma realidad. Lo que está en juego muchas veces es una concepción auténtica del cariño. 10. al menos. de ayuda fraterna. en un obstáculo para la mejor educación de los hijos o en una sutil invitación para no afrontar los problemas y dificultades que suelen presentarse y que constituyen a veces el . por desgracia.vivir cada vez más sin el apoyo de seguridades legales. como si se tratara de un objeto que se abandona cuando sale un nuevo modelo en el mercado. Un amor que huye ante las primeras crisis y dificultades de la convivencia nunca llegará a densificarse. Los peligros de una legislación tolerante Su aceptación civil puede tener el riesgo de olvidar un punto que me parece muy importante: el divorcio debe considerarse. que ponga en peligro la seriedad y permanencia. desde una perspectiva pesimista. A pesar de todo lo dicho hay que reconocer también las dificultades concretas que cualquier legislación sobre el divorcio comporta. el gozo más profundo y verdadero no se hará tampoco presente. cuando su práctica se transforme en una costumbre fácil. Una legislación que subraye exclusivamente el lado oscuro del matrimonio olvidaría otros muchos aspectos de mayor urgencia e interés. como todo lo humano. para convertir el matrimonio en una especie de amor libre y periférico donde el más mínimo cansancio o dificultad justificará otras nuevas aventuras. de la felicidad. ni es posible la convivencia. el lugar más oportuno para descubrir todas sus posibilidades. no siempre llegue a realizarse. La estabilidad del matrimonio Y es que lo que aparece en el fondo de muchas discusiones actuales es algo más que la conveniencia o no de reglamentar su licitud jurídica. Por ello la ley debe evitar al máximo las consecuencias deplorables del divorcio. El ideal del matrimonio y de la familia abre nuevos horizontes -modestos y limitados si se quiere. como un fracaso. sin embargo. la permanencia fiel a la unión más profunda entre dos personas. como un hecho lamentable y en ocasiones también -¿por qué negarlo?. y para otros incluso una solución moralmente aceptable. La conyugalidad es una invitación a lo definitivo. de una equivocación o de una culpa. en teoría. Mucha gente tendría la impresión de que lo verdaderamente importante y decisivo es que los cónyuges tengan la posibilidad de divorciarse. Supongo que nadie irá al matrimonio con la ilusión de constatar un día que ya no se quieren. cuando lo verdaderamente importante y decisivo es que los cónyuges aspiren a quererse con plenitud y autenticidad. Aunque su reglamentación jurídica fuera lícita desde una perspectiva ética. Sin una dosis de purificación. a la encarnación del amor en los hijos. supusiera una negación de lo afirmado. Lo ideal sería ciertamente que nada ni nadie destruyese el amor definitivo y la fidelidad mutua que se habían prometido. o la simplemente jurídica. de estímulo para nuevas iniciativas. de la familia. Podrá ser una solución de emergencia para situaciones difícilmente sostenibles y hasta heroicas. como sería quedarnos sólo en el fracaso de la pareja. pues la existencia del divorcio puede oscurecer estos valores fundamentales. en una solución inmediata. a una vida compartida en su totalidad. 9. que debe tener el matrimonio. Lo que se justifica por un respeto a la conciencia ajena o se tolera para evitar males mayores no puede convertirse en un atentado contra la estabilidad de la familia. en cualquier hipótesis. y no ser tan ingenuos como para ignorar sus consecuencias y peligros. algo que se utiliza mientras sirve o interesa. como si la permisividad religiosa o moral -para los que la acepten-. aunque después. un compromiso pasajero. nunca será. nunca podremos presentarlo como la meta y el ideal del matrimonio. en un clima social que no le servirá de ayuda para el cumplimiento de sus compromisos evangélicos.

en teoría. De la misma manera. con todas sus ventajas e inconvenientes. que necesariamente ha de ser más abierta y tolerante para dar cabida al pluralismo de nuestra sociedad actual. Nunca se debe olvidar.sendero difícil para una mejor armonía y reconciliación posterior. justificada desde un punto de vista ético. Se termina aceptando como normal. como ya hemos dicho. un ambiente social donde el ideal humano de la pareja se devalúa progresivamente. Si la ética civil corresponde de ordinario a la sensibilidad generalizada de sus miembros. más allá de lo que en un principio se pretendió. Habría que recordar. lo que es solo respeto y tolerancia hacia otras ideologías. El cristianismo. sin necesidad de coacciones legales. en el fondo. ninguno estaría preocupado por las consecuencias negativas que se derivaran de esa concesión. se despierte también. Si vivimos en una sociedad democrática. por tanto. Y es comprensible que cuanta mayor amplitud y facilidad se ofrezca. que la ética civil no tiene que cambiar en nada la moral de los que tienen otra serie de exigencias. entonces. por ejemplo. los contenidos categoriales de la moral católica. que intentan responder a sus votantes. Un peligro que aumenta todavía cuando el tema se utiliza como instrumento político. ciertos valores que en ninguna hipótesis se deberían sacrificar. y hasta como un derecho. una mayor simpatía que. por ello. que la radicalidad del Evangelio. los juicios y opiniones serán diferentes. no se identifican con las normativas reductoras de una ética civil. aspira a una moral de máximos. por otra parte. muy por encima de los mínimos exigidos en una legislación laica. no se diese en la vida. sobre todo en ciertos ambientes. . entonces. En función de estas aplicaciones concretas. es lo único que se pretende. como la enfermedad. a un nivel abstracto sobre la conveniencia o no de una legislación permisiva. el plus de una ética cristiana en contacto con la revelación. por una serie de razones que no siempre comparto ni considero positivas. el gran esfuerzo habría que ponerlo en elevar esta conciencia comunitaria que se manifieste. siempre que acepta o tolera una determinada conducta. La experiencia demuestra. las ventajas o inconvenientes de esa alternativa. todo lo que se permite en una legislación civil no tiene por qué ser aprobado por la moral cristiana. 11. una cierta sensibilización de la conciencia. que la introducción de una ley permisiva. sería mucho mejor para todos que el fracaso matrimonial. que todas las exigencias de ésta no deben quedar tampoco sancionadas por el derecho. Ella podrá seguir manifestando al mundo en su enseñanza el ideal del matrimonio y preparando a los cristianos para que aspiren a vivirlo por convicción. para evitar ambigüedades posteriores. La opción a favor o en contra de su tolerancia civil puede estar. Unos creerán que. Por todo lo dicho. El problema se plantea cuando se introduce una ley concreta. sólo en aquellos casos en que la Iglesia lo otorga. al menos.que la Iglesia. Aunque después la praxis de los creyentes no responda al ideal dibujado. incluso dentro de un marco jurídico adecuado. según prevalezcan. a pesar de sus lagunas e imperfecciones. Su trabajo debería orientarse para que esa legislación fuera lo más justa posible y respetara. incluso. después. las leyes son promulgadas por los representantes del pueblo. Dicho de otra manera. La ley implica. suele ir ampliando sus límites de tolerancia. ponga todo su esfuerzo en evitar a toda costa cualquier posible legalización civil del divorcio. sirve para el cumplimiento de los objetivos propuestos. En hipótesis. sino valerse de una promesa demagógica que facilite la obtención de unos votos populares. en las actuales circunstancias. Este ambiente social ha influido para que la gran mayoría de las naciones lo tengan ya reglamentado de alguna manera. no parece conveniente -respetando otras opiniones más autorizadas. no es buscar el mayor bien posible para las personas y para la comunidad. en una legislación más acorde con la dignidad auténtica del ser humano. pero una vez que existe el enfermo habrá que buscarle alguna terapia. y ofrezcan así con su compromiso sincero un testimonio luminoso de amor conyugal. nunca se pueden sentir satisfechos con el programa minúsculo de las obligaciones legales. Su misma aplicación práctica va creando. La aplicación concreta de los principios La disparidad de criterios no se presenta. Creo que se trata de un proceso irreversible. mientras que otros pensarán que sus posibles ventajas quedan anuladas por los males que provoca. Si el Estado concediera el divorcio. por último. Lo que interesa. en la óptica personal de cada individuo.

Las parejas de hecho Es un fenómeno que aumenta de forma progresiva en muchos países. declaración de la renta. Los que se despreocupan de la ley y no tienen para nada en cuenta sus exigencias.a que cualquier forma de convivencia se identifique con el matrimonio debidamente contraído. en algún caso. BIBLIOGRAFÍA AZNAR GIL. sin embargo. al menos. también exige la defensa de aquellos valores que conservan su validez e importancia. La frontera de estos términos no se limita a la unión del hombre y la mujer. empiezan a exigir los mismos derechos que tienen las parejas casadas. como para equipararlo con otras formas que se alejan mucho de esta realidad. en el fondo. sobre todo. La ética de la tolerancia no significa rechazo de los propios principios. Ser comprensivos ante ciertas situaciones de hecho no implica claudicar ante las amenazas que buscan. sobre todo cuando está en juego el bien de otras personas. Semejante posibilidad queda abierta también para las personas homosexuales. R. fuera de las apariencias sociales. Sin embargo. es el mismo concepto de matrimonio y familia. El hecho no deja de ser algo paradójico. incluye otras dimensiones más profundas y peligrosas. aunque sea para conseguir beneficios personales. con una cierta garantía legal. F. La autoridad civil determina dónde se pueden inscribir estas parejas que afirman vivir juntas de manera estable. son muchos los que piden actuar de manera coherente. descuentos. Para que la verificación de este dato resulte más fácil. no debería excluirse ninguna forma de convivencia. dentro de ese ámbito. pues los que rechazan la legalización civil y eclesiástica terminan por aceptar otro tipo de control legal. herencias. su progresivo deterioro y marginación. F. o dejarse conducir por la inercia de los hechos.. pensiones. Es como si un anarquista convencido terminara por fundar o alistarse en un partido político.. cuando se ha llegado a probar la vida en común durante algún tiempo. AZNAR GIL. la familia sigue siendo en la sociedad un espacio demasiado importante y privilegiado. pero tampoco desean el contraído ante la autoridad civil. R. se encuentran posturas menos radicalizadas. Aunque algunos no estén de acuerdo. Otros autores. Ante una situación como ésta. etc. Revista Española de Derecho Canónico 53(1996) 811 -822. se violan los derechos del ciudadano.12. con sus hijos. y en otras legislaciones a lo largo del tiempo. Es una postura que se ha dado en otros momentos de la historia y que Napoleón. la ley debe también prescindir por completo de ellos e ignorar sus demandas y peticiones. sino que lo que se plantea. Los Tribunales tendrán que dictaminar si. obtienen ventajas y prestaciones que se conceden a los matrimonios. para gozar también de los beneficios que se les otorga a éstas: arrendamientos. no quieren ningún tipo de vinculación legal.FLECHA. No existe. por tanto. comienzan a multiplicarse por muchos sitios los libros de parejas de hecho. derechos de los hijos. Y. La Iglesia se ha opuesto -y me parece que con toda razón. AZNAR GIL. F. Se trata de parejas que. sino que se amplía a cualquier conjunto de personas que constituyen núcleos estables de vida en común. por motivos ideológicos o por cualquier otro. que podrían regularse con una legislación adecuada. de alguna manera. R. incluso inocentes. J. sin estar jurídicamente casadas. Si la ley no puede desconocer la realidad. exenciones fiscales. Lo que está en juego no es sólo la defensa de ciertas demandas. "Uniones estables de parejas y magisterio de la Iglesia".. el legislador debe acercarse a ellas para encontrar una solución jurídica a los problemas que pudieran plantearse. . en las Partidas de Alfonso X. Así. "Las parejas no casadas: Nota a propósito de algunas publicaciones recientes". sino salvaguardar. de acuerdo con la legislación vigente. Algunos tribunales han concedido estas demandas. defendía con empeño. R. constancia alguna. ciertos valores que parecen importantes. Revista Española de Derecho Canónico 56 (1999) 71-122. "Admisión a la comunión eucarística de los divorciados y casados civilmente . El tema. se muestran más comprensivos y tolerantes. Ya en el Derecho Romano. de que vivan de forma estable y no sea una simple convivencia transitoria. sin embargo. Como se trata de situaciones que siempre han existido y nunca se terminan de eliminar. Por falta de fe rechazan el matrimonio canónico.

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Sin embargo. El celibato hace referencia a una condición social que. debido a una serie de circunstancias que posibilitan el que no se acuda al matrimonio como la única solución para asegurarse el futuro. que sería injusto no tener en cuenta cuando se da una aceptación libre e integrada de un dato que no ha sido objeto con frecuencia de una previa elección. . La virginidad y el celibato suelen ser de ordinario los más empleados en la literatura cristiana. La virginidad tiene resonancias más femeninas y parece vinculada con la integridad física. Interrogantes actuales Hoy vivimos en un ambiente cultural donde este género de vida se valora con matices bastante diferentes a los de épocas anteriores. que no se hacía posible en el matrimonio al ser un estado que. La capacidad para el amor y el desarrollo de su sexualidad constituyen una tarea de la que nadie puede eximirle. La castidad perfecta deja la impresión de que en la vida conyugal el cumplimiento de esta virtud es por su naturaleza limitado e imperfecto. De ahí que cada autor opte por aquel término que mejor le parezca. 2. en la que el amor conyugal se vive como un lugar de cita y de encuentro con Dios. y mucho de lo que digamos sobre aquél tendrá también su aplicación en éste. son muchas las personas que por unas razones o por otras viven el celibato en nuestra sociedad. cuyo denominador común radica en no haberse casado. el tema no sólo encaja dentro de esta problemática. con todo lo que ello comporta. La continencia subraya principalmente la abstinencia sexual que se da también en otras personas. Antes constituía el único camino de perfección para los que buscaban una entrega más profunda a Dios. aunque a veces puedan existir otro tipo de motivaciones. Querer a otra persona no impide el cariño a Dios ni un compromiso para trabajar por su Reino. Como consecuencia nacía una situación de aprecio y estima social por tratarse de personas escogidas y privilegiadas. Todo ello sirvió de ayuda y estímulo para fomentar esta vocación y para mantenerla no sólo como una riqueza personal. De hecho. El enfoque cristiano tendría que abarcar a los diferentes tipos de célibes. a pesar de los inconvenientes que cada uno reviste.CAPITULO 13 El celibato religioso 1. Todas ellas deberían encontrarle un sentido a esta situación. Por ello. en ocasiones sin sentido religioso. sino como algo valioso y aceptable sociológicamente. puede ser impuesta contra la propia voluntad o elegida por múltiples motivaciones. Desde ahí podrán iluminarse otros aspectos del celibato no consagrado. sino que resultaría incompleto de no apuntar esta nueva perspectiva. y descubrir los valores y características que le son inherentes. Bastaría pensar en la imagen sociológica que ha rodeado con tanta frecuencia al sacerdote o religioso. cuando se acepta como una forma de consagración y entrega a Dios. La renuncia al ejercicio genital y a compartir la existencia con una persona no supone dejar en el olvido un aspecto imprescindible que forma también de nuestra realidad humana. aun cuando se trate de algo impuesto por una serie de circunstancias. impedía semejante donación. La situación se presenta ahora muy cambiada. La realidad del celibato: dificultades actuales No es una paradoja hablar del celibato en un libro que trata sobre el sexo y el amor. Las expresiones utilizadas para designar esta forma de vida cristiana han sido diferentes a lo largo de la historia. con ciertas diferencias lógicas y comprensibles. pues hemos asistido a una revalorización de la teología del matrimonio. incluso. Esta motivación es la que lo caracteriza y distingue de otras situaciones parecidas. por su naturaleza. a no ser que se conciba esta forma de vida como una negación de todo lo relacionado con la esfera afectiva y sexual. Su número va además en aumento. Tal forma de vida específica encierra una serie de aspectos positivos y enriquecedores para el conjunto de la comunidad. aunque todos con ciertas connotaciones negativas. nuestras reflexiones van a centrarse fundamentalmente sobre la virginidad y el celibato religioso.

como Pío XII recordaba en su encíclica sobre la virginidad. Es una opción también que facilita la maduración y el equilibrio afectivo. por tanto. Motivaciones históricas Hoy no podemos aceptar como válidas y objetivas todas las razones que se han dado en las diferentes épocas para justificar esta elección. El sacerdote. Dos argumentos se utilizaron con mucha frecuencia. ¿es posible por este camino la maduración y el equilibrio personal? Si se tratara de un objetivo real y al alcance del célibe. se han dado con tanta frecuencia. desde el principio. que le falta a tantos célibes. Ya en el Antiguo Testamento se mandaba a los sacerdotes israelitas abstenerse de las relaciones sexuales antes de su servicio en el templo. ¿cómo se llegaría a conseguirlo? Nuestra reflexión va a centrarse sobre esta triple pregunta. 32-35) sobre los problemas del matrimonio y la libertad del célibe. para que su cariño no permanezca dividido entre la entrega al cónyuge y su consagración al Reino. una incomprensión generalizada. que convierta a las personas en individuos psicológicamente castrados. Por eso la legislación se irá haciendo cada vez más rigorista.sino que se considera como una auténtica ayuda para el mismo trabajo apostólico. Las incoherencias y fragilidades que hoy se conocen con mayor facilidad producen la impresión también de que las apariencias engañan y muchas de estas personas encubren debilidades ocultas. El número de sacerdotes y religiosos que abandonaron su compromiso celibatario parece confirmar esta sospecha de que hay más conflictos latentes de lo que se manifiesta por fuera. 3. Más tarde se proclamó la nulidad del matrimonio intentado por los clérigos de órdenes mayores y fue desapareciendo casi por completo la ordenación de personas casadas. como una justificación determinante. y ya en el siglo V los obispos empiezan a ser elegidos entre el clero célibe. se hace incompatible con las exigencias de su vocación. al clérigo ordenado ya no le es lícito casarse. que exista una devaluación sociológica. que está llamado a un servicio constante en su ministerio. A partir del Concilio de Elvira se extiende la costumbre de no tener relaciones sexuales. Lo que sí está claro es que el que ahora se oriente por este camino encontrará inevitablemente un entorno hostil que puede tambalearlo en su propia seguridad. para descubrir el sentido de esta opción. Hasta las mismas discusiones sobre la conveniencia o no de vincular el celibato con el ministerio sacerdotal indicarían que la experiencia ha demostrado las dificultades presentes en tal legislación que muchos desean suprimir. La pureza cultual aparece también. y cuya importancia se subraya hoy con especial énfasis. Existe. después de las órdenes. pues la renuncia a esta experiencia afectiva llevará con frecuencia a un estado de mutilación y empobrecimiento psicológico. La idea de fondo suponía una imposibilidad de querer conyugalmente a una persona y servir al mismo tiempo a Dios con una entrega más profunda. La idea. de que las relaciones sexuales tienen algo de impuro y son incompatibles con . ni éstas son permitidas a los sacerdotes que hayan enviudado. ¿tienen hoy algún sentido la virginidad y el celibato religioso? Como Dios no puede querer un estado de vida que provoque neurosis y desequilibrios. Y el ejercicio de la sexualidad. que desemboca en otra serie de riesgos y ambigüedades. De ahí que los que aspiren a una mayor perfección deban decidirse por la virginidad. más todavía que el hecho de estar casado. por tanto. No es extraño. Durante los primeros siglos. La temática sobre la división del corazón ha sido constante en la literatura cristiana. fue interpretado de una forma restrictiva. aunque el celibato no es requerido para la ordenación. Todas ellas nacen de un idéntico presupuesto: la concepción peyorativa de la sexualidad y los recelos y sospechas que en torno al matrimonio. Por eso vale la pena preguntarse sin miedo. debe renunciar a todo lo que dificulte su encuentro con Dios. como forma de vida cristiana. hasta en los tiempos más recientes. ni siquiera con la legítima esposa. que se preocupa sólo de agradar al Señor. En un principio no se aceptan para las órdenes a los que hubieran contraído nuevas nupcias. El sexo se vive como una mancha y como una especie de profanación que aleja al ser humano de la esfera sagrada y del ámbito religioso. incluso entre cristianos comprometidos. Esta misma mentalidad va a estar latente en muchas prescripciones eclesiásticas para imponer el celibato y constituye uno de los argumentos fundamentales para su defensa y exaltación. El célebre texto de san Pablo (1 Cor 7. por tanto.

Incluso cuando la vida lo impone de una manera forzosa o involuntaria habría que reflexionar muy en serio sobre las posibilidades que se abren en esas circunstancias para realizar un servicio de ayuda comunitaria. Ante estas personas. sus relaciones sociales. pero que no tiene por qué menospreciar otras vocaciones ni rebajarlas de categoría. la unión conyugal. y no admitir.el culto litúrgico penetra en todos los ambientes cristianos. A nadie podemos decirle hoy para entusiasmarlo con la virginidad que. porque cumplen otra función en el cuerpo de la Iglesia. Si las hemos criticado es para intentar una purificación en el campo de las motivaciones y descubrir las que resultan válidas para nuestro tiempo. Si el cariño es capaz de cambiar la vida de una persona. El ser matrimonial es una vocación cristiana con todas sus exigencias. 4. resulta tan exigente que el sacrificio de otros valores. o el que no quiere distraer su energía o su tiempo para trabajar con mayor plenitud en bien de la humanidad o de una ideología que le llena por completo. aunque su forma de conseguirlo sea distinta. para prestar un servicio concreto. si se casa. nace de un presupuesto diferente. Ellos se encuentran también llamados a la plenitud del amor. Jamás estará motivado por un narcisismo egoísta y cómodo. lleva consigo la necesidad existencial de permanecer soltero. Justificación humana del celibato religioso Nuestro punto de partida. alcanza también un significado religioso. Las únicas causas que motivaron el esplendor y la frecuencia de la vida virginal no fueron éstas exclusivamente. Se trata de una situación interna en la que la entrega plena a una tarea o persona. no es cierto que el hecho de no casarse evite necesariamente esa división. Es una preocupación experimentada por dentro para entregarse con mayor independencia a lo que se considera digno de semejante opción. el amor de Dios puede irrumpir también con tal fuerza en su existencia que provoque . se estuvo desaconsejando hasta tiempos muy recientes. porque. manifestaría una estructura mental. El celibato verdadero -no cuando se acepta por otras motivaciones inconscientes e inmadurassupone siempre una actitud de disponibilidad y servicio a los otros. la frustración o la nostalgia de una ilusión perdida 5. sea cual sea la función que desinteresadamente pretendan realizar. se considera secundario. La vivencia. no hay más remedio que descubrirse con respeto. El celibato aparece así como una actitud creadora para el fomento y la realización de un valor determinado que exige la supresión de otro tan bueno y apetecible como el amor conyugal. La persona que no se casa por cuidar de unos padres o de un enfermo que la necesita. la virginidad? Sin acercarse siquiera a las motivaciones religiosas. pues el corazón humano puede buscar otros múltiples entretenimientos que lo distraigan de Dios. Ni el hecho de rechazar las que tuvieron vigencia en una cultura concreta supone un ataque directo contra la virginidad. no será nunca un egoísta interesado. capaces de renunciar a sentimientos muy legítimos y naturales por cubrir una urgencia que para ellas les resulta insoslayable. Incluso entre los laicos cristianos. Ni se puede negar la belleza del sexo cuando se vive con cariño y alcanza su grado máximo de expresividad en la entrega mutua de los cónyuges. Y la renuncia al ejercicio de la sexualidad. además de ser falso -el amor humano es también una vereda hacia el de arriba-. por considerarlo como algo impuro e indigno en cualquier hipótesis. no podrá amar a Dios con todo su corazón. y los casados no se santifican a pesar de su matrimonio. Eunucos por Jesús y su Reino Esto. que tiene validez y justificación como fenómeno humano. creo que en la misma esfera de lo humano podemos encontrar una plena justificación a este género de vida. en determinados días de fiesta o de comunión. carente de toda valoración humana y evangélica. como si los que se entregaron en ella hubieran vivido equivocados por completo. como puede darse en el típico solterón. entonces. como única alternativa. También podría recogerse un florilegio de testimonios que manifiestan otras motivaciones válidas y aceptables. para aceptar la validez y riqueza de semejante forma de vivir. familiares y profesionales. que se consideran urgentes e inmediatas. que podrían constituir un obstáculo o dificultad. ¿Qué sentido tiene.

Desde entonces. serán como ángeles del cielo" (Mt 22. sino porque ese hecho del amor matrimonial supone una serie de obligaciones y exigencias que dificultan una dedicación sin límites ni condiciones. que excluya la entrega matrimonial con otra persona. Deducir de aquí que el amor en la vida futura sea deshumanizante o que la existencia venidera se convertirá en una espiritualización platónica y desencarnada sería una lamentable equivocación. 29-30). como él. como si Cristo y el cónyuge se disputaran el corazón de una persona. que imposibilita. Como Jesús había explicado a los fariseos. la invitación de Cristo no parecía tan extraña. Hay ya alguien con el que el célibe se siente definitivamente comprometido en su existencia. la virginidad es también un enigma que manifiesta la trascendencia de nuestra realidad presente y el relativismo de nuestros valores actuales. Los que no se atrevieron a contraer matrimonio para vivir como eunucos al servicio de su Reino (Mt 19. la preocupación por otras tareas diferentes. Desde entonces hubo quienes se sintieron tan cogidos por la persona de Jesús y su obra. En aquel ambiente. Cerrarnos a esa dimensión sería mutilar un aspecto básico de nuestra vida cristiana. y el ser humano. Anclarse en Dios. sino la orientación definida hacia la persona de Cristo y su obra. Serían auténticos profesionales del Evangelio. Jesús. A partir de esa unión personal el celibato se manifiesta como un servicio de disponibilidad al servicio de la Iglesia. en una llamada constante hacia la eternidad. El deseo de encontrarse con los demás y ponerse a su servicio no irá en la línea de la conyugalidad. haciendo de sus vidas una ofrenda a esta misma causa. No porque al amar al otro cónyuge el corazón se divida y limite la capacidad de querer a Dios con toda plenitud. La dimensión escatológica Por otra parte. que no pueden exigirse con una vida de familia. como aquellos que se retiraban del mundo a la espera de su fin cercano. sin tener que contar con el peso gozoso de una familia. pues nuestra imaginación no puede sospechar lo que ella es y cómo se realiza. La transformación que supone el mundo venidero resultará siempre enigmática. dejando a un lado otras posibilidades y valores. Que dos personas se quieran mucho y que lleguen a contraer matrimonio no plantea ninguna . de manera concreta y existencial. Se convertían en tales para prestar un servicio al reino. Por aquí va toda la dimensión cristológica y eclesiológica de la virginidad. que facilita la realización de un proyecto determinado. El celibato de Jesús no fue una opción ascética. 29). Creo que todo el tema del cor indivisum contiene un realismo extraordinario. Porque cuando llegue la resurrección ni los hombres ni las mujeres se casarán. Cristo fue el hombre consagrado por el Padre para estar orientado por completo hacia él y dedicarse incondicionalmente a las tareas del Reino. una dedicación exclusiva. apegado a la inmediatez de los valores presentes. no significa amarlo más o mejor que el casado. puede constituir el centro de la vida y mantenerse con él una familiaridad tan íntima. El eunuco aparecía como guardián del harén en cargos administrativos y militares.una determinada orientación. porque no comprendéis las Escrituras ni el poder de Dios. 6. dispuestos a una vida de perpetuo riesgo (1 Cor 15. 12). El valor del celibato no lo constituye la negativa de contraer matrimonio. para entregarse a la tarea de la evangelización. al no tener herencia ni otras ambiciones dinásticas. Se da. a enseñarnos que el matrimonio y el amor humano tienen también una forma trascendente y distinta. posibilita la intensidad de un trabajo y ciertas formas de realizarlo. las ideas sobre la vida futura que mantenían no estaban de acuerdo con la verdad: "Estáis muy equivocados. sino a descubrir la dimensión escatológica y definitiva de la existencia actual. Cristo no ha venido a revelarnos la naturaleza de la resurrección eterna. El célibe se convierte. ni una huida de otras preocupaciones existenciales. 13). como la que existió -en algunos ambientes paganos y religiosos de aquellos tiempos. tan dignas y sagradas como cualquier otra. que sintieron la necesidad de seguirlo. como si dijéramos. que le estaban más bien reservados por su condición especial. sino de realidades más profundas: estar disponibles con facilidad para cualquier tarea. sin que sepamos cómo será. En tiempos de Jesús se aceptaba la castración de hombres para desempeñar ciertas funciones específicas. Predicó un ideal para las personas comprometidas que quisieran vivir. La libertad de compromiso y obligaciones familiares. por ello. otras muchas personas quisieron seguir sus huellas. El problema no es simplemente de sentimientos. tiene el peligro de olvidar lo que va a venir. sino hacerlo por otro camino en el que uno se siente satisfecho. Son aquellos que abandonaron todo "por mí y por el Evangelio" (Mc 10. sin una mediación conyugal. como persona.

donde la ofrenda que se hace incluye una demanda menor. Hace ya presente en este mundo. El que se casa no formula una pregunta a la que tenga que responderse con el más allá. Por ello. Sin embargo. hay que aprender la entrega del don. sin querer presentar el celibato religioso como el único modelo. Cualquier signo tiene que interpretarse con un lenguaje humano para que no quede demasiado lejos y oculto de nuestro horizonte de comprensión. que se nos pide y que se verá más adelante recompensado (18. recordaría la urgencia de un amor más abierto y oblativo. 26-27). que no se puede resolver con un sentido inmanente. que impide poseer al compañero como algo nuestro. de sentirse satisfecho por el calor que se recibe. es utilizado muchas veces para colmar el narcisismo. pero con el peligro de que toda palabra amorosa se canalice a través del sexo. Nuevos simbolismos humanos La fundamentación sobrenatural en la que hemos insistido no tiene por qué romper o eliminar otros significados más inmediatos. el evangelista de las exigencias más absolutas y radicales. El silencio del virgen en este terreno manifiesta que esta renuncia se hace posible y que el cariño tiene también otras múltiples veredas que conducen al corazón del amado. Si éste constituye una forma singular de expresión. Me impresionó la dedicatoria de una india en un libro reciente: "A mi madre. Tal vez este significado tenga menos resonancias en nuestro mundo actual. El hijo es como una prolongación de la propia existencia hasta el punto de que. desprenderse de la . También aquí el cariño del célibe. más allá de las capturas personales. Lucas. Aunque todos necesitamos alivios y recompensas para la soledad y el vacío interior. De alguna manera hay que morir -y hoy los padres experimentan esta sensación con mayor frecuencia que antes.interrogación. cuya explicación no sale del ámbito humano. El sacrificio que supone una elección como ésta es algo secundario. le hace ya vivir de una forma anticipada el mundo futuro. dentro de nuestras coordenadas temporales. que me amó tanto que me dejó partir".para que el hijo viva. pero el que renuncia a ella por motivos religiosos presenta un enigma. Hoy existe una revalorización del lenguaje sexual frente a los recelos de épocas anteriores. es una dimensión que no puede caer en el olvido. Renunciar a la mujer y a los hijos es una manifestación del radicalismo. aporta algunos aspectos sobre la realidad matrimonial que no deberían olvidarse. Desde una óptica antropológica. La fe en lo que ha de venir. La renuncia a convertirlo en objeto de la felicidad personal supone un desprendimiento doloroso. como si fuera la única alternativa existente de la que no se puede prescindir. a pesar de los prejuicios históricos. mientras no se acepta la limitación de la alteridad. Es una cosa natural. señala también este último aspecto como una forma de la cruz que nos vincula con Cristo (14. Los signos de Jesús para hacer presente su buena noticia gozaron siempre de esta visibilidad y cercanía. advierte y recuerda que el sentimiento más profundo de la vida no se agota aquí abajo. sería lamentable que se convirtiera en el único camino. Hacer el amor debería abrirse a otras expresiones que lo simbolizan y lo enriquecen para que su lenguaje tuviera un amplio vocabulario. al hablar sobre la naturaleza del cariño. Ya dijimos también. sino allí donde el tiempo deja paso a la eternidad. encubrir dificultades conyugales o compensar otros vacíos internos. En la experiencia matrimonial hay una amenaza de apoderarse de aquello que se abraza con tanta fuerza. de alguna manera. por estar vinculado con una escatología que alienaba en ocasiones de las responsabilidades terrestres. de cerrarse con exclusivismo en el gozo que se comparte de forma tan única. respetarlo en su diferencia que revela la propia finitud. en lo que todavía no está al alcance de su mano. que ha renunciado a esa experiencia. 29-30). Una imagen de la felicidad que no se recuesta y aísla en el cálido nido hogareño. la promesa definitiva de Dios. la paternidad humana es una forma parcial de vencer a la muerte. sino que se abre también a otras muchas necesidades que nos rodean. pero. estar dispuesto al despojo para que no se convierta en objeto de gratificación. que no es posible hacerlo auténticamente. 7. consciente o inconscientemente. de la misma manera que el matrimonio ofrece también otros datos complementarios que el célibe tendrá que recoger. La única respuesta válida tiene un origen sobrenatural y eterno. Una explicación puramente religiosa y sobrenatural lo haría sin duda menos inteligible aun. Lo primero es la opción gozosa por una forma de vida que compromete en su totalidad y que llena de sentido.

si la Iglesia cree conveniente esta condición. Aunque las razones de esta limitación pudieran ser discutibles. aquellos a quienes se les ha concedido" (Mt 19. mas la vocación sacerdotal. como es lógico. como es válida la entrega matrimonial que se hace a otra persona. Lo mismo que se intenta discernir los signos de la llamada al sacerdocio. Hablar de una ley que se impone a los clérigos de la Iglesia latina me parece un vocabulario inexacto e inaceptable. Algo parecido podríamos decir del celibato. 11). Nadie se enamora por las razones que se afirman con posterioridad para explicar el hecho. Hay una plenitud por encima que mantiene la esperanza incólume: toda muerte es semilla de un futuro mejor. como opción válida para una vida en concreto. y por consiguiente. toca a la autoridad de la Iglesia determinar. que la Iglesia latina. Y aquí creo que puede encontrarse la raíz de algunas crisis y dificultades. Cualquier tipo de vocación se constata fundamentalmente por los sentimientos interiores que le hacen a cada uno descubrir que una determinada opción le resulta válida y positiva. Se quiere a una persona porque uno ha descubierto algo que permanece oculto y sin relieve para los demás. enderezado al culto divino y al servicio religioso y pastoral del pueblo de Dios. como la profesión y el amor. no viene a ser definitiva y operante sin la prueba y la aceptación de quien en la Iglesia tiene la potestad y la responsabilidad del ministerio de la comunidad eclesial. porque roba una ilusión demasiado querida. por su naturaleza. Descubrir su sentido personal. cuando no está motivada por factores inconscientes. ya no se podrá hablar de una ley o de una imposición obligatoria. que asume la esterilidad de no perpetuarse en la descendencia. produce el bienestar y la sensación del que se encuentra a gusto y encajado en el compromiso con una tarea. El hecho de tener una vocación clara al sacerdocio no significa.prematuras. Nadie puede obligar a un género de vida que tiene que ser. que vale la entrega definitiva a este valor. entre las posibles vocaciones que pudiera tener. 8. además. La elección del celibato. ne 15). Experimentar con la cabeza. la Iglesia romana no quiere otorgar el ministerio a los candidatos al sacerdocio. Es la experiencia de una pequeña muerte que frustra y desengaña. Esta consistencia personal. Se podrá discutir si es conveniente o no mantener la exigencia de un verdadero carisma para poder ser ordenado.imagen idealizada con tanta ilusión para que sea él quien la construya como desee. cuáles deben ser en concreto los hombres y cuáles sus requisitos. aunque divina en su inspiración. Justificar esta forma de vida. Esto significa. En este caso la invitación de Cristo es categórica: "Quien pueda entender que entienda" (Mt 19. esta segunda vocación hacia el celibato. y sobre todo con el corazón. El mismo problema del celibato sacerdotal no puede plantearse desde otra perspectiva. pero permanecer fríos e indiferentes cuando se trata de su aceptación. Aquella persona que se ordenara de sacerdote y aceptara el celibato como una mera condición o requisito necesario tendrá necesariamente que sentir lo imperfecto de su elección. es distinto del carisma que induce a la elección del celibato como estado de vida consagrada. para que puedan considerarse idóneos para el servicio religioso y pastoral de la Iglesia misma" (El celibato sacerdotal. pero en caso positivo el sacerdote tendrá que experimentar la llamada virginal lo mismo que siente su vocación al sacerdocio. por ello. Y es que en todas las grandes decisiones de la vida juega un papel mucho más importante la dimensión afectiva que la puramente racional. no bastan las puras ideas. habría que descubrir también si existen las señales de ese carisma. En el campo de las opciones más fundamentales. sino de una opción libre y descubierta por el valor mismo de la virginidad. pues una obligatoriedad que naciese de la ley resultaría demasiado molesta. El descubrimiento de un carisma La elección de este camino no es una posibilidad ofrecida a todos. . nos habla de una victoria distinta sobre tantas muertes -frustraciones. Pablo VI manifestó con plena claridad este mismo pensamiento: "Ciertamente. 12). según los tiempos y los lugares. es indicio de que se ha recibido este carisma especial. tan brevemente señalada. el carisma de la vocación sacerdotal. es producto exclusivo de una revelación: "No todos entienden este lenguaje. poseer el carisma de la virginidad. Sin una auténtica vocación previa hacia la virginidad. no es suficiente para sentirse comprometido con ella. sólo quiere aquellas que sienten. Se pueden comprender intelectualmente las razones que motivan su existencia. carismático.

Con todo lo que hemos dicho es difícil convencer a una persona del valor del celibato. que ha querido prescindir. como diremos enseguida. reacciones infantiles. Esto demuestra la dificultad de una confrontación objetiva para ver dónde. al menos. que han sabido explotar al máximo sus capacidades afectivas y psicológicas.9. que la vida celibataria constituye un camino más difícil y . fuera ya indicio de una cierta rareza o condujera inevitablemente hacia otros desequilibrios psicológicos. Si tanto en uno como en otro estado existen personas con un psiquismo excelente. con otras múltiples manifestaciones del que no ha desarrollado su riqueza interior y su mundo sensible y afectivo. en algunos de sus documentos. no tendríamos por qué subrayarlo. evitando el orgullo sutil de la exclusividad o mayor importancia de alguna de ellas. De la misma manera que la vida sexual y el matrimonio no sirven de terapias eficaces para la curación de todos los conflictos. por las condiciones características en que han vivido. La virginidad sigue teniendo pleno sentido. el recuerdo de estas ideas podrá servirles para renovar con alegría y agradecimiento su consagración. Pero sería cerrar los ojos no querer darse cuenta de que también en el matrimonio es posible encontrar desequilibrios. rarezas y neurosis más o menos compensadas. 10. como si la renuncia a la experiencia afectiva de la conyugalidad y al ejercicio del sexo. Constatación de una realidad Mucho mejor que responder a esta pregunta con elucubraciones y teoría abstractas. A pesar de sus esfuerzos. El otro planteamiento comparativo. con todas las gratificaciones que comporta. al tratarse sobre el tema. según parece. se impone una constatación nacida de la experiencia. En los que ha resonado esta llamada. como hemos visto. Aunque la doctrina se haya repetido desde Trento hasta épocas recientes. que no conviene olvidar para evitar exageraciones de cualquier índole. se alcanza un equilibrio mayor. de una vida entregada y piadosa. lejanía e insensibilidad ante problemas humanos. normal. Basta muchas veces el conocimiento superficial de algunas parejas -y aun más. ¿no sería el celibato una especie de mutilación. que semejante opción es válida y razonable. Esto es lo principal y lo más importante. Postura que parece lógica cuando la valoración de la vida conyugal partía de unos presupuestos negativos. cuando se penetra en intimidades que no se detectan por fuera para descubrir múltiples actitudes regresivas e inmaduras de tantas personas que se quedaron a mitad de camino en su proceso de evolución. en cierto sentido. creemos mucho más positiva la postura del Vaticano II. de hecho y en teoría. Pero si el amor matrimonial debe ser una ocasión propicia para la apertura al otro y. Ambas vocaciones hay que vivirlas como exigencias necesarias a la vida cristiana. Lo mismo que sería injusto ignorar la riqueza humana de muchos célibes. no se hayan citado los textos clásicos que podrían haberla confirmado. aun viviendo en unas circunstancias. Los otros podrán comprender. hacia una maduración afectiva. de una confrontación en términos comparativos. es significativo que. Siempre se ha estado de acuerdo en que la mayor perfección depende de la caridad personal y que cada uno debe seguir la vocación a que Dios le tiene destinado. sin embargo. compensaciones. Hay conductas que revelan manías. Hay que reconocer. Nadie puede negar la pobreza psicológica de algunos célibes que no han sabido evolucionar. incluso. esto significa que no es tanto el género de vida cuanto la situación individual de cada uno lo que facilita o entorpece su propio desarrollo evolutivo. si previamente no se ha sentido seducida por la invitación del Señor. Al menos. buena voluntad e. un camino normal para la maduración psicológica. explicable en otras circunstancias diferentes. no constituyen ningún modelo de armonía e integración personal. Virginidad y matrimonio Si se acepta el matrimonio y el celibato como dos funciones diferentes y complementarias dentro de la Iglesia. La renuncia al amor conyugal o al ejercicio del sexo no son por sí mismas determinantes de ninguna anomalía psíquica o de conductas cercanas a lo patológico. sin tener que mirar desde arriba la vocación de otros cristianos. La tradición ha insistido en la superioridad del estado virginal sobre el matrimonio. donde se hace más difícil su maduración. la causa de los desequilibrios de muchos célibes con todas sus consecuencias? Es una idea bastante extendida en ciertos ambientes. pobre o patológico. que pueden seguir también con plenitud la llamada de Dios. la superioridad de uno u otro estado aparece como una cuestión accidental y de bastante poco interés en nuestros días.

cerrado sobre sí mismo. las respuestas que se buscan y de las que el propio individuo se escandaliza y asusta. Ya sé que en el corazón de cualquier ser humano anida siempre una nostalgia de más. indiferente. que el equilibrio conseguido no es una conquista definitiva y estable. pero que pueden acentuarse con exceso en la persona que no se siente satisfecha. andará pidiendo limosna para poder por fin colmarla. 12. En el cariño de la pareja. Esa penuria interior del corazón. para enfrentarse a la vida con una dosis básica de plenitud y optimismo. en segundo lugar. el juego afectivo que entabla las relaciones y vincula a las personas. La libido insatisfecha puede encontrar otras salidas. la necesidad de sentirse admirado. el llamar la atención de alguna manera. sin otros desajustes que influyen sobre el control de la libido. en este género de vida se renuncia a la experiencia humana de la conyugalidad. o se intenta espiritualizar tanto que parece falso y postizo. pero no hay que ver las simples apariencias. generosos y solidarios. Una herida oculta que. Bajo ciertas ingenuidades están latiendo. que impide la satisfacción absoluta y definitiva. No se anda mendigando el amor para llenar los huecos afectivos. Una gratificación amorosa. el deseo de dominar e influir sobre los otros. 11. Hay maneras muy sutiles de actuar o comportarse que despiertan. pero se intenta suplirlo con otras múltiples indemnizaciones que alivien su ausencia. se entregan con mayor facilidad y comparten con gusto su misma pobreza. que no se ha visto compensado por la fuerza de un amor peculiar. se busca superar la anemia con demandas más o menos inconscientes que sirvan de verdadera compensación. sino la motivación de fondo que las impulsa. Lo peor es que como no puede mendigar claramente. son dinamismos presentes y necesarios en cualquier sicología . más trasparente y sensible frente a otras soledades ya que sabe lo que significa caminar sin ciertas ayudas. insensible. sus mensajes se transmiten con formas neutras. como una forma de apagar con el éxito la desazón e inquietud interior. adquiriendo un significado distinto. entonces. en apariencia. El peligro radica en que esa falta de alimentación afectiva termine provocando una anemia que lo vuelva frío. la aceptación de un cierto vacío o soledad que nada ni nadie llega a suplir. ni siquiera la vivencia más profunda y cercana de Dios que se mueve en otras coordenadas diferentes. El que no se reconcilia con la pobreza del célibe. ni se alcanza de forma completa. se hace mayor en la persona que no goza de las gratificaciones conyugales. Y cuando se esclerotiza la sensibilidad. como si él no hubiera sido el verdadero causante. En otras ocasiones. que repercute en todos los niveles de la personalidad. cada uno encuentra en el otro su complemento más adecuado y le hace sentirse como ser único y exclusivo. habrá siempre un hambre interior que necesita saciarse en cualquier momento. Ya vimos cómo la integración del impulso sexual es fruto de un itinerario que no siempre se recorre sin conflictos. ajenas incluso al ámbito sexual. El apego a pequeñas riquezas. etc. Un resto que no se resigna No hay que olvidar tampoco. Un corazón pobre y vacío no deja de poseer una riqueza extraordinaria. más comprometido por estar desligado de otros lazos. la más rica y densa que se puede tener. El trabajo profesional y hasta el ministerio apostólico se viven. como es lógico. como si la felicidad que se busca no dejara de ser un sueño. cuando llegan a darse. Ambigüedad de una renuncia afectiva Ser célibe implica. sin pretenderlo explícitamente. desaparece. La conducta externa será muy digna y evangélica.arriesgado para el proceso de maduración. Como no tienen mucho que ofrecer. otras búsquedas no tan buenas e inocentes. Si el amor es un elemento decisivo para el equilibrio psicológico de la persona. Diversos condicionamientos de todo orden pesan sobre la conducta de las . lo puede hacer más libre y abierto al no sentirse cogido por nada especial. consultado e influyente. Aun en el abrazo más profundo de los cónyuges queda espacio abierto a un deseo mayor que nunca se sacia por completo. Las familias y los pueblos más despojados de bienes suelen ser también más acogedores. Si este ayuno de la virginidad no se hace conscientemente. el ansia de posesión y avaricia.. a veces. porque su identidad se lo impide y hasta le resulta vergonzoso reconocerlo. en el fondo. pero llenas de un contenido más provocador.

que la persona casada no experimenta con tanta fuerza. pero puede volver a gritar de nuevo. incluso. Nacen unas expectativas tan encantadoras que ocultan otros muchos datos de la situación. Nadie piensa haber renunciado a un amor con límites y desajustes. Podría decirse que su dimensión afectiva está profundamente vinculada con su trabajo y que su actividad se explica y condiciona por ese talante afectivo. la imaginación tiene siempre el peligro de idealizar lo que no se disfruta. como cualquiera puede comprender. exige por parte del célibe. La comparación entre la realidad que se vive y el mundo imaginado se hace. de la fantasía. la carne. El éxito en cualquiera de estos campos es suficiente para mantener un equilibrio psicológico. Para estos momentos se requiere una visión más realista y adecuada. ni siquiera ha conocido de cerca. Ha renunciado al calor de la familia para poner su cariño y su corazón en una tarea apostólica. en el mundo del sueño. Pero para el virgen. a lo mejor. no se resigna a perder la primacía que se le niega. que desaparece de ordinario en la persona hundida y fracasada. se repite con más frecuencia entre los célibes. hacen más difícil un equilibrio y control que en la persona casada. sin embargo. Cuando alguno de ellos se quiebra. cuando se renuncia a él. que no responde a la esperanza programada. La renuncia permanente a esas llamadas. Por otra parte. siempre queda otro recurso que impide el derrumbe total. a veces. En cualquier situación hay siempre un margen que frustra. La creencia de que todo está integrado nace más bien de un narcisismo idealista que pretende ignorar otras zonas más ocultas y encubiertas. incluso cuando las posibilidades se presentan. queda siempre algún resto sin pacificar o que se rebela y protesta por las continuas exigencias impuestas. La tentación en este caso es la misma para todos. En el fondo. que no han de faltar. de la nostalgia. La búsqueda de alguna compensación amenaza siempre como una alternativa atrayente. la capacidad de controlar unas pulsiones que nunca quedarán satisfechas. dificultando. En ciertas épocas o momentos se eclipsa y serena. Reconocer la realidad. sino a una experiencia humana. la más grande y seductora que se puede ofrecer. que no se integran por el mandato del propio querer. sin idealismos. sin darse jamás por vencida. como si no se resignara a permanecer para siempre en silencio.personas. La situación del célibe se encuentra menos protegida. 13. El casado soñará más bien con otra alternativa mejor o. impide otras seducciones peligrosas. que fomentan la nostalgia oculta de un paraíso perdido. de la curiosidad. La virginidad no debería estar reservada para los fracasados en el amor por limitaciones personales. en un grado que no es fácil valorar. Aunque se esfuerce y quiera vivir en coherencia con su vocación. En estas ocasiones. su dominio responsable. De ahí que las frustraciones de su vida repercutan en ambos campos sin posibilidades de separación. del hambre interior. que desea vivir en coherencia con su consagración. entonces. en cualquier momento desagradable y apurado. el cariño compartido con una persona a todos los niveles se vivencia como el alivio y drenaje más adecuado. que destruye el proyecto infantil. Es verdad que. requiere un temple psicológico que no se hace tan necesario en otros estados de vida. pues nadie se resigna a pactar con el realismo doloroso y limitado de la existencia. Ser virgen no significa haber matado la llamada incesante del deseo que le gustaría abrirse a nuevas experiencias inéditas o recuperar lo que había abandonado. Tales condicionantes. como símbolo de la dimensión más humana y sensible. El matrimonio es la felicidad vista desde el celibato fracasado. lo mismo que la vida sacerdotal o religiosa se llega a convertir en el paraíso de algunos matrimonios conflictivos. que hubiera preferido permanecer soltero a una convivencia tensa e insoportable. sin dejarse engañar por falsas ilusiones. la persona normal encuentra un doble punto de apoyo para sostener su bienestar interior: el amor del hogar y su profesión. La ilusión engañosa. Una inquietud que se manifiesta. Decir que no. como tampoco debería casarse ninguna pareja por ciertas . demasiado hiriente y cruel. el matrimonio soñado aparece como un ideal casi perfecto. Los caminos para la maduración: una triple renuncia Ningún célibe puede ser maduro y equilibrado si no fuese capaz psicológicamente de hacer feliz a otra persona en el matrimonio. Esta amenaza común a cualquier persona se acentúa más en el célibe que renuncia definitivamente a un mundo atrayente y que.

tendencias. en esos momentos. es vivir para siempre con una cierta soledad básica. y que posibilita llamar a cada cosa por su nombre. que evitan el enfrentamiento con la propia verdad. rebeldía e independencia de los propios ideales. una renuncia como ésta no se integra sin conocer y aceptar lo que ella exige y a qué compromete. o se decide conscientemente que el no es definitivo o quedará por dentro aletargada la curiosidad de un posible conocimiento. precisamente en el momento en que muchas cosas se vienen abajo y el realismo penetra en el alma. en el lenitivo de muchos problemas y compensa de alguna manera la fatiga y el aburrimiento que provoca con tanta frecuencia la vida. compense el mundo solitario se añora. Y el virgen no tiene este aire único. hacen más proclive esta búsqueda hacia el amor y la compañía privilegiada. Detrás queda alguien por quien valió la pena el esfuerzo y ayudó a enfrentarse con tantas muertes -incomprensión. que disminuyen las resistencias personales. que nada ni nadie podrá nunca llenar. La búsqueda de alguien que. habría que preguntarse con seriedad si esta elección vale la pena y resulta cristiana. Finalmente no podemos olvidar tampoco que el instinto de paternidad es una nostalgia escondida en el corazón del hombre y más todavía en la mujer. Si además constituye un triunfo. El hijo. de no encontrar este cauce. aun sin ser un reflejo del narcisismo paterno. El peligro que existe en este caso nace. y el convencimiento íntimo de esta posibilidad en las circunstancias concretas y personales del individuo. como refugio mutuo y compañía amorosa. primitivas e insatisfechas que. Análisis de la propia realidad Comprometerse con el celibato supone. aunque expresada ahora de forma negativa. en todos los niveles de la existencia. Como es posible también que nunca lo haya gozado en su expresión más profunda -e incluso aunque se haya acercado a él de alguna manera-. Ahora bien. estuvo el paraíso". sin las ilusiones e ingenuidades de otros tiempos. constituyen un importante factor de equilibrio y felicidad.se produzca un cierto tedio y monotonía existencial. . El encuentro definitivo con el otro.necesidades o exigencias falsas o inconscientes. Es el maravilloso sentimiento de que todo tiene sentido. que facilitan de ordinario el éxodo de nuestro caminar por el mundo. dinamismo y bienestar. En medio de las dificultades y problemas queda un espacio reservado para recuperar la ilusión y la alegría. exclusivo y totalizante. El placer compartido es un lugar privilegiado para dar salida a otras pulsiones arcaicas. como el que no se arriesga a una negativa total. en un contexto social donde tales encuentros se facilitan. El epitafio de Adán sobre la tumba de Eva deja de ser ficción literaria de un novelista para convertirse en realidad: "Donde quiera que estuvo ella. La soledad humana descubre aquí su remedio más oportuno. No es raro que al pasar el ecuador de los años -los antiguos designaban esta etapa como el diablo meridiano. despierta poder e iniciativas creadoras. aunque sea posible en ellas una entrega muy auténtica y sobrenatural. con mayor urgencia que la misma gratificación sexual. El servicio a Dios no tiene que realizarse con psicologías taradas. podrían hacerlo con otras manifestaciones más peligrosas. El punto de partida tendría que ser. La participación común en los misterios de dolor y gozo hace de la pareja un pequeño remanso de fortaleza. además. pues. que se conserva con una cierta ilusión implícita. es un remanso de fortaleza. y completa de alguna manera el ansia de permanencia y sucesión. Un segundo aspecto de mayor importancia consiste en la ausencia del compañero con el que compartir la vida entera y sentirse privilegiado como sujeto de un amor único. 14. Si el perfil humano del virgen tuviera que estar siempre destrozado. como segunda condición para madurar. Por ello se requiere. Diversas circunstancias. La continencia priva de unas gratificaciones que. dinamismo y bienestar. un discernimiento honesto de la situación en que cada uno se encuentra. Hay un primer vacío de todo lo que dice relación con el ejercicio de la sexualidad. Esto lleva consigo una triple negativa. Esta actitud de honradez y sinceridad consigo mismo es imprescindible para evitar los múltiples engaños y autojustificaciones.antes de la última y definitiva. En el fondo. pues. Se convierte. la marginación seria y gozosa de estos elementos. la libre aceptación voluntaria de lo que significa la virginidad: la renuncia a la más bella y profunda de las experiencias humanas. el retiro hacia la vejez se hace mucho más soportable. porque la felicidad se hace posible con el cariño que se comparte y experimenta. que refresca y tonifica el duro desierto de la vida. porque no interesa conocer los deseos. cuando se viven de una manera armónica y positiva.

cuando nos hace sentir la incapacidad. por muy santo que pueda ser en lo religioso. Por eso hay que superar el peligro de un narcisismo perfeccionista que está obsesionado por alcanzar la maduración plena. cuyo encuentro no siempre resulta agradable. eliminando lo mucho de imaginario que al principio existía. como sucede también en la biografía del amor matrimonial. de que todo ese mundo desintegrado encuentre salidas falsas y se revele bajo otras manifestaciones en apariencia más inocentes y virtuosas. no es dejarse llevar por las racionalizaciones. si no ha descubierto lo que significa amar a una persona. Es el momento de la reflexión sincera para recordar el significado del compromiso y. sino esperarlo a que se acerque. hay espacio para una entrega y un amor muy profundos. que justifican otras experiencias inéditas en la vida virginal. Las situaciones irreversibles. no resulta siempre estable y definitivamente adquirido. volver a una conducta coherente. Con el riesgo. Ser fiel consiste precisamente en la respuesta y acomodación a las circunstancias presentes. Lo mejor. con sus correspondientes crisis para irse adaptando a las nuevas exigencias personales. El aprendizaje del amor por . hay que repetirla de nuevo con una dosis mayor de autenticidad. pero se hace también presente entre el cansancio y las equivocaciones del ser humano. Cuando la vida descubre con realismo lo que significa la promesa hecha como un proyecto lejano. No hay que asustarse por la irrupción del deseo insaciable que quisiera acercarse a lo prohibido. El margen que siempre queda entre la perfección soñada y la realidad vivida es el terreno abonado para tantos desencantos y frustraciones.ilusiones. que habían permanecido demasiado silenciosas. Sin éxitos completos en la plenitud deseada y entre las ruinas aparentes de un perfeccionismo destrozado. aun en los casados. Es más. sino que radica en conservar la lucidez y no ceder a sus insinuaciones. en la hipótesis de una auténtica llamada. La integración de la libido. por tanto. y hasta el mismo trabajo desenfrenado como excusa. Renunciar a la conyugalidad no significa cerrarse al amor. que no tienen ya su objetivo puesto en la imagen ideal del propio yo. no se consigue desde el comienzo y exige un esfuerzo permanente. el tema de la amistad adquiere una importancia extraordinaria en la vida del célibe. El equilibrio de la virginidad. pues el corazón queda duro y reseco por una falta de riego afectivo. entonces.pueden darse en ellos con mayor propensión. incomprensión ante problemas humanos. Con frecuencia se crea un yo ideal al que se sacrifican los mejores esfuerzos y las mayores energías con tal de conseguirlo. por miedo a despertar un sentimiento de culpa y destruir con ello la buena conciencia que se quiere mantener. Una continencia que elimine la sensibilidad resulta demasiado enfermiza. fallos y equivocaciones -que también pueden convertirse en una experiencia positiva-. incluso. deseo de dominación. Es normal. Ser casto no consiste en haber matado las tendencias de la carne o verse libre de sus llamadas más o menos clandestinas. inflexibilidad. La evolución hacia la madurez exige un cambio permanente. Toda maduración tiene que partir de un análisis sincero de la propia realidad. son de ordinario consecuencia de una actitud prolongada donde ha escaseado la luz o la decisión. Es posible.. aunque la sensibilidad se agudiza a veces de tal manera que desborda al poder de la voluntad. Entonces la persona se contenta con una imagen ilusoria y narcisista de un yo virgen. dentro de la misma orientación fundamental. Es verdad que Dios no quiere el fracaso de nuestro proyecto. 15. reacciones infantiles. por otra parte. el que nunca haya tenido una experiencia semejante ha perdido sin duda una posibilidad de maduración. curiosidades y anhelos más íntimos. sin temor por los errores.. además. el desconcierto y la propia impotencia. que dejan por dentro el dolor y la amargura del fracaso. La madurez tiene siempre un idéntico punto de partida: la difícil reconciliación amorosa con las propias limitaciones. destruye múltiples valores y fomenta una serie de rarezas y comportamientos extraños. y reconocimiento y reconciliación con las limitaciones personales-. es evidente que algunas manifestaciones de esta sequedad -rigorismo. Sin creer que sea patrimonio exclusivo de los célibes. El único camino para encontrarlo no exige sentarse en el trono de la perfección personal. cuando el fondo no queda tan limpio y transparente como piensa. Nadie alcanza un equilibrio humano suficiente. El valor de la experiencia afectiva Supuestas estas condiciones -aceptación de lo que significa el compromiso. que muchas ilusiones se rompan y aparezcan determinados conflictos o surjan con fuerza ciertas necesidades. que problemas de diversa índole surjan en determinados períodos cruciales.

La misma relación afectiva heterosexual no hay por qué rechazarla como elemento de equilibrio y maduración. La llamada recíproca. como un argumento para rechazar esta posibilidad. En la vida celibataria se da una renuncia al ejercicio de la genitalidad. sino que nacen precisamente porque la firmeza y el convencimiento de la llamada estaban ya muy debilitados. El célibe no se orienta por el camino de la conyugalidad.se halla desamparado o con dificultades en el mundo afectivo. Su capacidad de escucha y sintonía es apta para despertar vinculaciones más profundas. aunque sea nada más que con vinculaciones afectivas. energías e ilusiones para mantener el compromiso. que superaba la prudencia imprescindible. que no interesa por el momento reconocer hasta que un día se manifiesta con claridad. sin negar. incluso. cuál ha sido la causa y cuál la consecuencia o efecto. complementaria y enriquecedora forma parte de cualquier encuentro entre hombre y mujer.la vereda de los encuentros personales es un punto de orientación para todo el mundo. Suscitar su interés y cariño late con frecuencia en el inconsciente. donde la ternura. que determina y especifica la propia existencia. Por ello no es fácil saber con claridad. son realidades que se excluyen. El recelo excesivo de otras épocas. que le llevaría. pero lo característico del matrimonio es hacer a la otra persona el centro de gravedad. la sensibilidad se pueden y hasta se deberían. indispensable para la integración y madurez en el celibato. pero experimentar un amor. Sólo que ahora puede vivirla con una renovada ilusión y en una acción de gracias. aunque haya fomentado la continencia. se trata de un terreno resbaladizo en el que se requiere una suficiente lucidez y una dosis grande de honestidad. en ocasiones. sino insistir en la necesidad de este conocimiento interior. que todos los abandonos de la vida religiosa o sacerdotal están motivados por problemas afectivos. la confianza. A veces se afirma. pues renuncia a compartir la vida en plenitud con otra persona. Es posible que un fuerte sentimiento destruya una verdadera vocación. representa un papel singular en el juego de las relaciones afectivas. que a ningún otro se le comentan. pues supone el gozo de una conquista especial por su condición sagrada. es posible también la experiencia de una amistad privilegiada. Un ambiente de mayor naturalidad parece mucho más sano y enriquecedor. Ser virgen y estar casado. Es como el descubrimiento de un ideal soñado que aún no se encontró en la realidad. aunque el sujeto prefería conservar la ignorancia o una ingenuidad demasiado interesada. El proceso de gestación inconsciente se venía desarrollando con antelación. ni un paso atrás en su compromiso anterior. Como a confidente y consejero. Estar atentos a este riesgo no implica fomentar el miedo. no sé si ha tenido un precio demasiado caro. como enseguida veremos. La amistad privilegiada Más allá de estas relaciones normales. semejante afecto no tiene por qué suponer una pérdida de autonomía y libertad. en circunstancias normales hasta el matrimonio. el cariño. no supone una ruptura de su consagración. la simpatía. La historia y la experiencia ofrecen abundantes testimonios y documentos. El sacerdote. sin embargo. cuando se ha hecho demasiado intenso y faltan fuerzas. La realidad. incluso sobre temas delicados. De ahí que el tema de la amistad y la importancia de la vida comunitaria sean factores importantes para esta maduración. Pero la experiencia demuestra que tales problemas afectivos no son muchas veces los que la aniquilan. en concreto. 16. no responde siempre a esta suposición. la sospecha o la desconfianza. sobre todo cuando el confidente -o él mismo. La persona madura está capacitada para vivir esta relación con una espontaneidad sana. Ahora bien. se le pueden revelar los secretos más íntimos. sus posibles riesgos. En este caso. El tema es delicado y se presta a tantos equívocos que algunos preferirían silenciarlo para no fomentar un camino que juzgan demasiado peligroso.hacer presentes. es posible que ciertas expresiones sexuales se encuentren motivadas por una dinámica genital oculta y sutil. como la frontera entre lo sexual y lo genital no está siempre bien delimitada. sin que se mezcle necesariamente con otros elementos genitales. un nuevo esquema de valores y preferencias en su trabajo. En cualquier hipótesis. pero me parece que hay que plantear el tema con honestidad y realismo. pero ello no significa marginar la dimensión sexuada de cada individuo que se manifiesta y actualiza en las relaciones con el otro sexo. . Sabe lo que ha prometido y mantiene su palabra.

que se iba desviando. 17. Por eso una relación así participa del misterio doloroso de la cruz. por tanto. Lo que había comenzado como una experiencia tan buena y extraordinaria termina donde nunca se había soñado ni pretendido llegar. queda entregado a Dios por una vinculación especial. si son muchos aún los vínculos que encadenan e impiden un control de las reacciones y un respeto de los límites establecidos. estar vigilante sobre el desarrollo del proceso. no hace referencia a un dato biológico. e incluso facilita el encuentro con Dios. Se trata de una experiencia gozosa que reanima las ilusiones. cuyas consecuencias no se constatan hasta que la situación se hace crítica o irremediable. que puedan iluminar la conducta del que desea vivir en coherencia con su vocación. suelen ser bastante positivos hasta para el trabajo apostólico y la vida espiritual.Sin embargo. Los mismos errores y equivocaciones pueden ayudar. pero al mismo tiempo se experimenta la bienaventuranza de una pobreza. Un reconocimiento honesto de la propia situación Conviene. suaviza las tensiones. el cariño y todas sus manifestaciones hacia los demás se regulan en el matrimonio por el compromiso previo con el propio cónyuge. es buena y enriquecedora no debería servir de justificación para ocultar una serie de equívocos. cuya expresividad queda limitada por su compromiso anterior. porque ya se ha ofrecido la vida por un camino diferente. Un buen signo para ver si este despojo se va realizando es reflexionar sobre la libertad y autonomía que se mantiene o. y en los que a lo mejor se andan los primeros pasos por caminos que nunca se habían imaginado. despierta nuevas esperanzas. una vez que ha pasado la primera etapa de euforia. por el contrario. En otros casos. sería ingenuo e injusto no señalar. afronta mejor las dificultades y conflictos de siempre. No es inútil alertar de nuevo sobre los múltiples engaños posibles. Ser eunucos. hacia una coherencia mayor. porque supone el silencio de un lenguaje que de alguna manera separa y mantiene distancias. Hay justificaciones demasiado ambiguas que tranquilizan aparentemente. El cuerpo. sino el hecho sencillo de no poder dar aquello que no es de uno. 18. Los comienzos. También el cuerpo hace acto de presencia para achicar la lejanía física de personas que no se sienten espíritus angélicos y que empiezan a encontrarse movidas por sentimientos y deseos que no siempre consiguen controlar. incluso la más profunda. No es la falta de cariño o su poca fuerza lo que impide una mayor donación. Son momentos que se viven como una cierta aventura. cuando se vive una situación afectiva tan gratificante e interesada. además de estar consagrado por el bautismo. Toda vinculación afectiva debe mantener. No es posible el tipo de entrega propio de los cónyuges. y son muchas las motivaciones ocultas que dinamizan el mundo afectivo. al mismo tiempo. La pobreza bienaventurada de un amor Hay un presupuesto de base que nunca se debería olvidar: el amor del virgen será siempre el de una persona pobre. como . aunque la solución no se pueda valorar con idénticos criterios. que termina enriqueciendo y recrea el corazón. impotente. el final se hace imprevisible. Incluso cuando la vuelta atrás se hace irreversible. Es muy difícil superar los engaños cuando las relaciones se hacen demasiado interesadas. como afirma el Evangelio. aunque en la distancia y con mayor objetividad tampoco satisfacen por completo. sino a la libre aceptación de lo que ya hemos dicho que significa la virginidad. además. entonces. Si la amistad. Admitir en teoría que la amistad. por otras personas antes que por los propios interesados. sin embargo. Creo que la única manera de afrontar el problema con eficacia es recordar algunos criterios básicos. esa lejanía que nace del compromiso adquirido y que impide donar a otro lo que no nos pertenece. aquí también cualquier gesto debe recordar la promesa anterior que se ha hecho. cuando el amor empieza a exigir espacios de tiempo más prolongados y un clima de intimidad excesivo en el que los otros aparecen siempre como unos intrusos. La pena es que semejantes justificaciones falsas suelen captarse. a un deseo de clarificación para reconducir un proceso. desde fuera. ni ya le corresponde. sin saber cuál será el fin. los riesgos y equivocaciones que la vida nos enseña.

no se conocen siquiera. Ayuda en el proceso de clarificación Por todo lo dicho hasta ahora. Con la conciencia. singular y personalizada que ninguno se atreve a comunicar. por otra parte. se deduce la importancia de confrontar la propia experiencia con un consejero. Se trata de una vivencia tan íntima. indicar signos de verificación y autenticidad. que alguno se quiera mantener fiel al compromiso primero o deseara retroceder hacia una relación menos intensa. habrá que tener también muy en cuenta la situación de la otra persona. hay ocasiones frecuentes en las que se capta su ausencia con un sentimiento de nostalgia profundo. Es posible. a pesar de la aparente inocencia con que se acepta. cuando descubre que semejante tentativa comporta una pena y sufrimiento tan grande en el otro que se siente incapaz de hacerlo desgraciado para siempre. aunque se mantenga el anonimato del compañero. la responsabilidad corresponde más a este período primero de gestación. tal vez. como ayuda inestimable en el proceso de clarificación. sobre todo en estos casos. además de que la inexperiencia facilita los errores. Por desgracia es frecuente que se acuda cuando el problema se ha complicado en exceso y la solución. habría que enfocarla hacia el pasado: ¿quería Dios que se llegara a esta situación? 19. para que el sujeto afectado sepa decidir con mayores garantías. por ello. que a la decisión última que ya estuvo demasiado condicionada. que puede ser bastante diferente a la que uno está viviendo. pero sería bueno estar convencido de que no basta fiarse de la buena voluntad o del sentido común. es necesario enfrentarse con otra nueva posibilidad. ya que la dinámica afectiva presente suele jugar malas pasadas. incluso. interesados y complejos para analizar el problema desde la propia perspectiva. aunque para el primero no le impidan seguir su camino adelante. incluir aspectos y circunstancias olvidados. se pretenden ignorar o no se objetivan lo suficiente. descifrar ciertas confusiones. pero está creando en el otro un estado cada vez más insostenible. porque su sicología personal o el momento que atraviesa lo coloca en una posición muy incómoda y delicada. en una palabra. haciendo más confusa la respuesta. como si nadie pudiera llegar a comprenderla o pareciera una violación compartirla. no consiste en prohibir o consagrar. en tales momentos. levantar la mirada por encima de la intensidad presente. como si él tuviera que imponer una decisión negativa o favorable. Los mecanismos psicológicos que actúan son demasiado fuertes. pues no resulta fácil este tipo de manifestaciones por diversos motivos. sin querer darse cuenta del daño y destrozo que se está provocando. es un comportamiento irresponsable y perverso. aunque fuera asequible. Hay que observar muchas veces las cosas desde fuera para comprender con realismo el dolor y hundimiento infligido. El hecho mismo de estar dispuesto es un signo de transparencia y sinceridad. El amor es siempre una ofrenda y un regalo de la vida que no se puede jamás conquistar ni merecer. 20. es muy difícil aceptar un consejo ajeno del que no se está interiormente convencido. pero su propósito resulta ineficaz. hacer más explícito y comprensible lo que se vive pero que no está del todo clarificado. Se anudan unos vínculos que para él resultan insuperables. La pregunta. de que no existen criterios tan evidentes que aseguren de forma absoluta la rectitud de cualquier opción. ni siquiera dentro de una vida comunitaria. se torna más dificultosa. A lo mejor el sujeto se cree con fuerzas y garantías suficientes para superar momentos delicados y conserva un convencimiento profundo de fidelidad a su vocación. Una amistad auténtica constituye un . donde faltó lucidez y fortaleza. La experiencia del consejero sabrá poner a flote motivaciones ocultas. Es verdad que estos problemas no son para exponerlos en público. En este campo.acontece en algunas situaciones. En tales circunstancias. Todo. Es una experiencia de gratuidad absoluta. El sentimiento de que Dios mismo no puede permitir ese abandono aflora y se explícita con frecuencia. Fomentar y mantener una relación que personalmente parece inocua y placentera. donde juegan muchos factores y. al mismo tiempo. El amor posible en el desierto Por otro lado. Su misión se limita a ofrecer una serie de datos que. El papel del testigo. Quedar siempre abiertos a la posibilidad de un cambio o rectificación será una postura sensata y aconsejable.

A. "¿Un desvalimiento también afectivo? Para una espiritualidad de los afectos en el . la virginidad cristiana se queda a medio camino. que sólo se vislumbra en la experiencia religiosa. J. El remedio no es lanzarse como un mendigo hambriento a la búsqueda y aventura de alguien que llene ese vacío interior. por tanto. El "por mí y por el Evangelio" serán los valores fundamentales vivenciados. Dicho con otras palabras y sin necesidad de mayores explicaciones: Dios y el Evangelio tienen que pesar mucho en la vida afectiva del célibe. Libertad y madurez afectiva en el celibato consagrado. de la que tal vez no se pueda prescindir. en el amor. se aceptan a cambio de otra plenitud de signo diferente. cuando sabe integrarlas con elegancia. ALDANAY. M. C.. El problema reside en la proporción que debiera existir entre ambas. Cuando el celibato es de tipo religioso. Claretianum 35 (1995) 181-300. "El clérigo y su humanidad durmiente. Cuanto más hambre y obsesión se experimente. la motivación básica debe tener un fuerte contenido sobrenatural. F. como no lo somos en el campo de la alimentación o de otras necesidades biológicas. J. A través de las frustraciones. pues semejante inquietud es ya un síntoma negativo y peligroso. el ser humano prosigue su camino de evolución hacia la madurez. Ésta requiere como primer paso la reconciliación serena con una verdad. El que no ha sido capaz de vivir la soledad de su consagración. DOMÍNGUEZ. CALVO. semejante experiencia afectiva no es necesaria para la vocación ni para la madurez psicológica. con amor. Hay que tener muy claro. A. renunciar a una forma concreta de amor no supone ninguna regresión o estancamiento si las exigencias fundamentales de la persona se alimentan y satisfacen por otros caminos. 1996. 2000.. me atrevería a decir que los valores de esta amistad no producen sus verdaderos frutos. Éxodo 32 (1996). nadie tiene derecho a desconocer o despreciar este regalo de Dios. Por eso no estaría mal insistir en los inconvenientes de ciertas experiencias demasiado primerizas. e incluso experimentado por dentro el realismo de esta situación. Sal Terrae 88 (2000) 373-390. "La formación de una afectividad célibe". Sin esa relación personal con Dios. Es más. DOMÍNGUEZ. es una urgencia para el celibato. y aceptar que. mientras no se haya uno tragado la posibilidad de una vida solitaria. Sal Terrae 79 (1991) 881-837. La aventura del celibato evangélico. Por amor. "Sublimar la sexualidad: La aventura del celibato cristiano". de la misma manera que tampoco constituye ningún timbre de gloria para poder vanagloriarse. Sin embargo. GARCÍA MONGE.. Negar las recompensas y consuelos que la vida ofrece es propio de un neurótico o de un masoquista. Seminarios 39 (1993) 249-262 y 41 (1995) 199-210. negar la conveniencia de otras gratificaciones y sublimaciones humanas. CENCINI. en el sentido más pleno de la palabra. aunque no haya vivido en las mejores condiciones. tiene el riesgo de ser una compensación a la añoranza de algo que falta y que no está aún asumido. Esto significa que la sublimación. En cualquier caso.. Entiendo por ella el proceso por el cual se ponen al servicio de otras tareas superiores o de otro tipo aquellas pulsiones que originariamente estaban orientados hacia metas más primitivas e inmediatas. APRIETA. aunque sea una ayuda y enriquecimiento.privilegio del que no es posible siempre disfrutar. al menos en sus niveles más íntimos. Madrid. La renuncia y soledad que comporta. en vez de ser un encuentro para compartir la felicidad que ya se disfruta.. Hay que atravesar el desierto del celibato antes de gozar con la tierra prometida.. Vitoria. para no caer en un espiritualismo exagerado. aunque no añada ningún elemento esencial a la gracia de la vocación. A vueltas con Drewermann y Criticando a Drewermann". en este caso. y en la que hemos insistido. "Clérigos". C. BIBLIOGRAFÍA AA. W. L-. a fin de que estas últimas no sean las que sostengan un estado de vida que se eligió por otros motivos. "La salud psíquica de los religiosos". Atenas. más difícil se hace un encuentro maduro. La amistad. Instituto Vida Religiosa.. por supuesto. difícilmente descubrirá el rostro de Dios en los ojos de la persona amada. Esto no significa.

"El celibato del Señor Jesús". "La experiencia del enamoramiento y cómo enfrentarla". Cuadernos de la Diáspora 3 (1995) 1145. Sal Terrae.sacerdote".DOMÍNGUEZ . Testimonio 114 (1989) 13-31. Madrid.. M.. Santander.. "El celibato eclesiástico. I. 1996. J. Scripta Theologica 26 (1994) 13-77.. R. GIORDANI. GARRIDO.. Ciencia Tomista 123 (1996) 535-557.. "Perseverancia en el compromiso y fidelidad fundamental". C. Sal Terrae 80 (1992) 853-866. GARRIDO. LEGAUT. 1987.TORRES QUEIRUGA. LÓPEZ MARTÍNEZ. Sal Terrae. KNAUER. Selecciones de Teología 35 (1996) 145-147. B. GÓMEZ MANZANO. 1989. . "Las crisis en la vida religiosa: sus causas y remedios". Razón y Fe 232 (1995) 393-405. Vida Religiosa 70 (1991) 2\3226. GONZÁLEZ FAUS. . "La sexualidad célibe". "El celibato por el Reino y la ley del celibato". J. J. Grandeza y miseria del celibato eclesiástico.. Seminarios 44 (1998) 295-306. JIMÉNEZ. M.. A. URIBARRI. PPC. . P. J.. G. Santander. su historia y sus fundamentos teológicos". "El camino hacia la maduración sexual de los religiosos".. M. Adulto y cristiano. Clérigos a debate. A. STICKLER. Theologica Xaveriana 45 (1995)297-319. "Las causas del abandono del sacerdocio ministerial". Crisis de realismo y madurez cristiana. VAN HEESWYK..

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