"DOLORACI ÓN DE VOS COMO CLAUSURA

":
EXPRESI ÓN DEL DOLOR
Y REESCRI TURA SANJUANISTA
EN CARTA ABIERTA, DE JUAN GELMAN
En su refl exi ón acerca de l a "fi l i al i dad"
1
, Emmanuel Lévi nas defi ne
la paterni dad como una salida de la "clausura de la i denti dad"
2
, que
i naugura una trascendenci a "frente a l a existencia propi a", que abre
al sujeto a un "exi sti r pl ural i sta"
3
. El poeta argenti no J uan Gel man
(1930) da un testi moni o desgarrador de esta trascendencia suigenms
en Carta abierta (1980). Gel man dedi ca este poemari o "a [su] hi j o", se-
cuestrado por un comando mi l i tar y "desaparecido" en 1976j unto con
su mujer, embarazada! La al teri dad si ngul ar del hi j o que, según Lévi -
nas, abre para el padre "un porveni r más al l á de mi propi o ser"5, ti ende
aquí a i nverti rse: el poeta ti ene que expl orar este ti empo cl ausurado
por la muerte del hi j o. Éste le precede en el orden de una temporal i -
dad finita abocada a la muerte de tal manera que el poeta llega a po-
ner en tel a de j ui ci o l a rel aci ón "natural " de engendrami ento: "¿acaso
no te soy para padrearte? /...real i dad que sufrí s como pari endo"
6
.
La expresi ón del dobl e sufri mi ento del hi j o y del padre es uno
de los hi l os conductores del l i bro. Si n embargo, a pesar de echar sus
raí ces en un aconteci mi ento concreto de l a vi da del autor, la expre-
si ón del dol or no es una temáti ca nueva en l a poesí a de Gel man. A l
1
"L'amour et la filiation", Ethique et infini. (Dialogues avec Philippe Nemo), Librairie
Arthème Fayard-Radio-France, Paris, 1982, pp. 55-65. La palabra "filialidad" traduce
el térmi no francés "filialité".
2
"Le fait de voir les possibilités de l'autre comme vos propres possibilités, de
pouvoir sortir de laclôture de votre identité et de ce qui vous est imparti vers quelque
chose qui ne vous est pas imparti et qui est cependant de vous -voilà la paternité"
(ibid.,p. 63).
3
Ibid.,p. 65.
4
Cf. el postscriptumal final del poemario. Recordemos que Carta abierta se publi-
có en Si dulcemente, Lumen, Barcelona, 1980, pp. 43-73. En este libro se encuentran
también Notas (pp. 9-42) y Si dulcemente (pp. 75-105). Nos basamos en la edición
siguiente: Carta abierta en de palabra, Visor, Madrid, 1994, pp. 125-155.
5
E. LÉVI NAS, op. cit., p. 63.
6
Poema X, cf. cit., p. 139.
NRFH, LI V (2006), núm. 2, 591-607
592 GENEVI ÈVE FABRY
NRFH, LrV
contrari o, se trata de una de las constantes que se pueden rastrear en
el conj unto de su vasta obra
7
. Según J ai me Gi ordano, los poemari os
del pri nci pi o de la década de los años ochenta
8
presentan una "recon-
centraci ón del dol or", y algo que empi eza a parecerse a una verdadera
"sabi durí a". En Citas y Comentarios (1982)
9
, por ejempl o, los "poemas
resumen la presencia y el dol or desde todos los ángul os de l a memo-
ri a y l a percepci ón, en una escri tura dislocada y confl i cti va"
10
. Mi guel
Gomes confi rma, ampl í a y actualiza la l ectura de Gi ordano al defi ni r
la estéti ca gel maneana como un "expresi oni smo patol ógi co":
El expresionismo de Gel man... es "patol ógi co", no por ser enfermizo,
sino por responder a un sujeto l í ri co empeñado en conmocionar, en
manifestarse menos a través de la dignidad del ethos que a través de los
afectos y las pasiones. Ésta es, a mi modo de ver, la vía elegida en la tota-
lidad de su poesí a
1 1
.
Si bi en es representativa del conj unto de l a obra, es de notar que
Carta abierta es uno de los lugares donde este "expresi oni smo" de "los
afectosy las pasiones" reci be un tratami ento de mayor i ntensi dad. Este
poemari o, escrito en el exi l i o en 1980, es, según Dani el Frei demberg,
"una de las más arduas, hondas y l úci das indagaciones en el dol or
que presenta la poesí a de todos los ti empos"
12
. Para llevar a cabo esta
i ndagaci ón, el poeta despliega e i ntensi fi ca todos los recursos expre-
sivos ya caracterí sti cos de su poesí a anteri or: la desarti cul aci ón si ntác-
tica, l a creaci ón de neol ogi smos audaces y muy significativos, el ri tmo
quebrado que se amol da al fl uj o de las emoci ones, la oral i dad que se
asienta en un tono, un ri tmo, un l éxi co, una morfosi ntaxi s pecul i ares
y el trabajo i ntertextual . Este úl ti mo recurso cobra una i mportanci a
especial en varios l i bros de los años ochenta, sobre todo en Citas y Co-
mentarios y Com/posiciones, poemari os cuyos tí tul os ya hacen hi ncapi é
en la i ntertextual i dad. En Carta abierta, el paratexto, centrado en las
circunstancias externas de la escri tura, no evi denci a ni nguna clave de
7
La importancia de la obra de Juan Gelman es un hecho cada vez más estableci-
do. En 1997, J. Gelman recibió el Premio Nacional de Poesía 1994-1997 por Salarios
del impío. En noviembre de 2000 le fue otorgado el Premio de Literatura Latinoameri-
cana y del Caribejuan Rulfo; en el 2004, el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón
López Velarde y, en 2005, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
«J AI ME GI ORDANO no cita Carta abierta; se refiere principalmente aHechos y rela-
ciones (1980) y Citas y Comentarios ("Juan Gelman o el dolor de los otros", Inti, 1984,
núms. 18/19,169-190).
9
Se trata de dos libros publicados como un conjunto en la primera edición
(Visor, Madrid, 1982), pero que luego aparecen como dos entidades distintas (como
consta, por ejemplo, en su inclusión en de palabra).
1 0
J. GI ORDANO, op. cit., p. 179.
11
"Juan Gelman en la historia de lapoesía hispanoamericana reciente: neorro-
manticismoy neoexpresionismo", Revlb, 1997, núm. 181, p. 658.
1 2
"Libro por libro", La Maga, 1997, núm. 28, p. 38.
NRFH, LI V CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 593
ti po i ntertextual . Al contrari o del l i bro casi contempor áneo
1 3
, Citasy
Comentarios, los tí tul os de los poemas de Carta abierta se reducen a una
mera numeraci ón romana
14
. Sin embargo, otras voces, otros textos
asoman y dan a esta "i ndagaci ón en el dol or" su tonal i dad i nconfun-
di bl e. ¿De dónde vi enen esas voces? ¿Se puede vi sl umbrar una organi -
zaci ón si gni fi cati va en el entramado textual que confi guran?
Un anál i si s del pri mer poema proporci ona las claves de l ectura
que nos permi ti rán desentrañar las modal i dades textuales e i ntertex-
tuales de l a "i ndagaci ón en el dol or" que se despliega en los vei nti cua-
tro poemas restantes. Los dos pri meros versos del poema abren un
espacio i ndeci so, vaci l ante, al rededor del dol or:
hablarte o deshablarte/dolor mí o/
manera de tenerte/ destenerte/
Esta vaci l aci ón está enmarcada en los dos dobletes de i nfi ni ti vos
construi dos de la mi sma manera: infinitivo-te/¿fc-infinitivo-te. "Des-
habl arte" y "destenerte" son dos entre los numerosos neol ogi smos
de la obra. Un anál i si s gl obal permi te aislar 55 neol ogi smos entre los
cuales vei nte están formados con el prefi j o des-
15
, l o que contri buye
a col ocar el l enguaje del poemari o bajo el signo de la carencia. Mi en-
tras que "habl arte" funda la existencia del poemari o, "deshabl arte",
con su mati z de i nversi ón y negaci ón, la pone en tela de j ui ci o nada
más abi erto el l i bro. El segundodobl ete, si bi en es un eco del pri mero,
i ntroduce una pequeña vari ante al borrar la conj unci ón "o" y susti-
tui rl a por una barra que puede si gni fi car la di syunci ón excl uyente o,
al contrari o, la vol untad de no zanjar. En otros térmi nos, la pal abra
"habl ada" o "deshablada" podrí a ser a la vez una manera de "tenerte"
(recordarte, hacerte vivo) y "destenerte" (aceptar el duel o y la pérdi -
da i rremedi abl e). En el espacio abi erto por esta tensi ón se mueve el
poemari o no de manera l i neal sino en "espi ral "
16
, vol vi endo y ahon-
dando obsesivamente en el mi smo punto, en pos de ese l ugar en el
cual se aunarí an los térmi nos opuestos.
1 3
Véase la nota 43.
1 4
Recordemos que los títulos de los poemas de Citasy Comentarios incluyen la
menci ón entreparéntesis del autor 'citado' y/o 'comentado' en el texto que encabe-
zan (san Juan de laCruz, santa Teresa, Hadewijch, Ezequiel, Rey David, etc.).
1 5
Se tratade los neologismos siguientes (con la menci ón del poema en el que
aparecen): desabuenándose (X), desalmadura (Vil), desapartando (XI X), desapenando
(I ), (te) descriaturás (X), desdoler (XVI I I ), desperaba (XI V), desfuéramos (I I I ), desfuiste
(I I I ), desfuera (XXI V), deshablar(te) (I), deshijar (VI I ), desmorirte (I V-XXiV), desniñar
(I X), despadecerme (V), despadra (V), despajaritarse (XV), desperseveran (XVI I I ), desquerer
(V), destener (I), destrabajo (XXI I I ), desvuelo (XXI I I ).
1 6
Cf. el análisis de NÉSTOR PONCE, quien habla de "escritura en espiral" ("La
«nota XXI I » de Juan Gelman y un soneto de Quevedo", en Réceptions et réélaborations
sociales, culturelles et linguistiques aux xix' et xx' siècles. Actes du Colloque ALMOREAL,
Angers, 1992, p. 53).
594 GENEVI ÈVE FABRY NRFH, LI V
La sintaxis y el ri tmo refuerzan esta construcci ón en espi ral . El
poema consta de ocho estrofas de cuatro versos sin ri mas regul ares.
Los encabal gami entos son frecuentes, especialmente de una estrofa
a otra. El texto se presenta como una sucesi ón i nconexa de frases
nomi nal es, muchas de ellas con oraciones relativas. Los sustantivos
nucleares de estos sintagmas esbozan el espacio i ntersubjeti vo donde
se mueve el poema: pasi ón, hi j o, paredes, al ma, recordaci ón, al ma, hi -
j i to, ai re, agüi tas, rostro, hi j o, pedazo, ami go, amor, sangre, ci el o. La
categorí a del sustantivo no sól o es la más frecuente, sino que ti ende
a absorber las otras categorí as
1 7
, ya que se sustantivan verbos
18
o con-
j unci ones
19
. De ahí que resaltan los i nfi ni ti vos del incipit (ya ci tados)
y del final del poema:
besar con besos de la boca/o
cielo que abrís hijando tu morida
(w. 31-32).
El verbo "besar" - no sustanti vado- no sól o consti tuye el punto
cul mi nante de toda la red semánti ca que gi ra al rededor del afecto pa-
terno (el "amor derramadí si mo", w. 27-28), si no que tambi én evoca
cl aramente el versí cul o bí bl i co que abre el Cantar de los Cantares: " ¡ Oh
si él me besara con besos de su boca!" (I , 2)
2 0
. Nos encontramos aquí
frente a una ci ta casi l i teral de la Bi bl i a, l o que nos permi te habl ar de
intertexto, concebi do éste como "el o los texto (s) que un texto determi -
nado reescri be-2
1
.
El i ntertexto bí bl i co remi te a su vez a otro: en el seno de la tradi -
ci ón hi spáni ca, ¿cómo no perci bi r el Cantara través de su rel ectura
por parte de los mí sti cos castellanos? Esta presencia l atente de los
mí sti cos de hecho se ha sugeri do en la segunda estrofa del poema al
1 7
Notemos que también hay un caso de transformación de un sustantivo en
adjetivo: "astrísimo", v. 23.
'8 En esossintagmas hay numerosos verbos sustantivados (por ejemplo, "tu mi-
rar", v. 19; "del acabar temprano", v. 22; "mi propio volar", w. 28-29; "el siendo", v. 9;
"el no avisado"; v. 27).
1 9
Cf. "el mientras", v. 9.
20 Según La Santa Biblia, Sociedades Bíblicas en Améri ca Latina, 1960, p. 646.
2 1
Esta es ladefinición que da Nathalie Piégay-Gros en su síntesis crítica de las
principales teorías acerca de la intertextualidad desarrolladas por G. Genette, M.
Riffaterre y R. Barthes (Introduction à lïntertextualité, Dunod, Paris, 1996, pp. 7-10). Ve-
remos más adelante que estadefinición centrada en la reescritura es muy pertinente
al definir el funcionamiento del texto de Gelman (cf. nota 28). Estadefinición amplia
del intertexto plantea el delicado problema de las fronteras de la intertextualidad.
En esta perspectiva, nos parece pertinente la observación de LAURENTJ ENNY: "nous
proposons de parler d'intertextualité seulement lorsqu'on est en mesure de repérer
dans un texte des éléments structurés antérieurement à lui, au-delà du l exème, cela
s'entend, mais quel que soit leur niveau de structuration" ("La stratégie de la forme",
Poétique, 1976, num. 27, p. 262).
NRFH, L I V CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 595
evocar l a ausencia del hi j o en térmi nos propi os de los tratados sobre
la vi da ascéti ca y mí sti ca:
hijo que vuela por qui etudes/por
arrobamientos/voces/sequedades/
levantamientos de la ser/...
(w. 4-6).
Es i nteresante subrayar el hecho de que el i ntertexto presente
aquí remi te a la escri tura en prosa: éste es un rasgo fundamental que
el estudi o del resto del poemari o comprobará. Además, el moti vo del
vuel o del hi j o, presente en la pri mera estrofa del poema, encuentra
un eco en un l ugar si métri co
2 2
("mi propi o/ / vol ar de vos a vos", w. 28¬
29), como si toda la evocaci ón anteri or permi ti era preci samente una
comuni caci ón bajo el signo del "vuel o". De hecho, el hi j o se si túa en
la esfera celestial ("rostro o noche/ / donde bri l l ás astrí si mo de vos",
w. 22-23), l o que confi rma el úl ti mo verso: "ci el o que abrí s hi j ando tu
mori da" (v. 32). El neol ogi smo "hi j ando"
2 3
ti ene otra ocurrenci a en el
poema donde el Y O (o sea el padre) es sujeto del verbo: "hi j o que hi jé
contra la l l oradera" (v. 24). En el verso 32 en cambi o, es el hi j o qui en
engendra... la muerte. Al duel o como proceso evocado al pri nci pi o
("tenerte/destenerte") corresponde esta entrada en la muerte como
apertura, l o que i nvi erte l a rel aci ón de engendrami ento.
El pri mer poema, el más l argo de la col ecci ón, reúne las pautas
temáti cas así como la mayorí a de los recursos expresivos que se van a
profundi zar y enri quecer en el resto del poemari o: no sól o la expl o-
raci ón del dol oroso "hi j ar" tanto del padre como del hi j o constituye
el tema fundamental del poemari o, sino que tambi én el i ntertexto
mí sti co que apenas afl ora en el pri mer poema vuelve a hacer escuchar
su voz en otros textos.
Antes de desarrol l ar un anál i si s si stemáti co es preciso recordar
que el descubri mi ento de un i ntertexto i mpl í ci to (es decir, no de-
signado como tal en el texto) depende del lector, de manera que los
resultados que vamos a exponer a conti nuaci ón no pretenden ser ex-
haustivos. Sin embargo, tal y como consta más adel ante, consti tuyen
un conj unto coherente que apunta a un i ntertexto dotado de una
arti cul aci ón y una si gni fi caci ón que quedan por analizar.
En efecto, hemos podi do rastrear la presencia significativa de un
nutri do i ntertexto sanjuanista en un bl oque determi nado de poemas:
2 2
Al cuarto verso ("hijo que vuela") responde el cuarto verso antes del final
("volar de vos a vos", v. 29).
2 3
Se encuentra también esta palabraen la obrade CÉSAR VALLEJ O, por ejemplo
en Trilce, XI I I : "Pienso en tu sexo.// Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,//
anteel hijar maduro del día" (Obrapoética completa, ed. E. Bailón Aguirre, Biblioteca
Ayacucho, Caracas, 1985, p. 60).
590 GENEVI EVE FABRY NRFH, LW
del XI I I al XI X, se mul ti pl i can las alusiones al Cántico espiritual de san
J uan de la Cruz, tanto en su versi ón poéti ca como en el comentari o
en prosa. Estas alusiones remi ten a su vez a la fuente pri nci pal de san
J uan de la Cruz: el Cantar de los Cantares. Veamos paso a paso cómo se
despliega esta red i ntertextual .
En la úl ti ma estrofa del poema XI I I aparece un eco del Cantar de
los Cantares:
por arrabales/plazas donde busco
¿quedo pensando porque no te hallé?
(w. 13-14).
Por las calles y por las plazas, buscaré al que ama mi alma.
Busquél eyno le hallé
(Ct3,2).
El escenario (la ci udad), las acciones (buscar y no hal l ar) y el tono
(ansia l l ena de amor) se repi ten casi textual mente en uno y otro texto.
Sin embargo, la modal i dad (i nterrogati va en Gel man) i ntroduce un
cambi o. Asi mi smo, la pri mera estrofa del mi smo poema XI I I parece
consti tui r un eco del Cántico espiritual de san J uan de la Cruz: la i nte-
rrogaci ón "¿dónde estás escondido?", la menci ón del "gemi do" y de l a
"heri da" remi ten a la pri mera estrofa del famoso poema del carmel i ta:
¿Adonde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habi éndome herido;
salí tras ti clamando, y eras i do
24
.
Se podrí a objetar que estos son i ndi ci os demasiado leves y disper-
sos como para poder asegurar una i ntertextual i dad "fuerte"
25
. Si n em-
bargo, si tomamos en consi deraci ón el comentari o en prosa de estos
mi smos versos, las alusiones se i ntensi fi can de manera sorprendente:
Poema XIII (Gelman) Intertexto
26
dentro de mí el gemido tengo como// Nosotros dentro de nosotros tenemos
(v. 4) el gemido, esperando la adopci ón y
posesión de hijos de Dios (san Pablo,
citado en el CE, prosa, 1, p. 444).
2 4
SAN J UAN DE LA CRUZ, Cántico espiritual (A), Obras completas, ed. L. Ruano de la
Iglesia, BAC, Madrid, 1982, p. 436.
2 5
L. J ENNY (op. cit, pp. 262-264) distingue entrela intertextualidad débil (cuan-
do la alusión es un préstamo reconocible pero aislado) y la intertextualidad propia-
mente dicha, es decir fuerte (cf. supra).
2 6
Las siglasremiten alas fuentes siguientes: Cántico espiritual (= CE) de san Juan
NRFH, LLV CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 597
Poema XIII (Gelman) Intertexto
desolación de vos/ausencia heri da/
//seca/sola de vos... (w. 5-6)
...salgo de todas//
las cosas paraverte/ odiándome//
(w. 7-8)
toque sacándome de mí /hi jo mí o
...¿pueda yo
desasirme de mí para ya asirte
(w. 10-12)
por arrabales/plazas donde busco?
¿quedo pensando porque no te
[hallé? (w. 13-14)
¿gano tu pérdida para perderme?
(v. 15)
Este, pues, esel gemido que el alma
tiene siempre en el sentimiento de la
ausencia de su Amado, mayormente
cuando, habiendo gustado alguna
dulce y sabrosa comunicación suya,
la dejó seca y sola (loe. cit).
Y es de saber que este "salir se
entiende de dos maneras: la una,
saliendo de todas las cosas, lo cual se
hace por desprecio y aborrecimiento
dellas; la otra, saliendo de sí misma
por olvido y descuido de sí, lo cual
se hace por aborrecimiento santo de
sí misma en amor de Dios... (CE,
prosa, 1, p. 446).
Esposo mí o, en aquel toque tuyo
y herida de amor sacásteme no
sólo de todas las cosas... mas
también me hiciste salir de mí ... y
levantásteme a ti clamando por ti ,
desasida ya de todo para asirme a ti
(loe. cit).
por los arrabales y las plazas buscaré ü
que ama mi ánima; busquél e y no
le hallé. (Cantar i, 2 citado por san
Juan en loe. cit).
habiéndose ya perdido de amor por
Dios, no ha hallado la ganancia de
su pérdida, pues carece de la dicha
posesión de el Amado, porque él se
perdió (CE, prosa, 1, pp. 446-447).
de laCruz (versión A, cit. supra, n. 24). Para el comentario en prosa, mencionamos
la canción y lapágina; para lapoesía, indicamos lacanción y los versos. La menci ón
Cantar remite al Cantar de los Cantares; lascursivas son mías. Cae fuera del propósito
de este artículo justificar ampliamente laelección de laversión A, cuya autentici-
dad esaceptada por todos (al respecto véase, especialmente, laargumentaci ón de
MAX HUOT DE LONCHAMP, Lectures de Juan de la Croix. Essai d'anthropologie mystique,
Beauchesne, Paris, 1981, pp. 417-420). Para una opinion contraria sepuede citar a
DOMI NGO YNDURÁI N, "La preferencia por CB es, en cierto modo, arbitraria ya que
hubiera podido lo mismo elegir CA oCA..." (en su ed. alasPoesías desan Juan de la
Cruz, Cátedra, Madrid, 1995, p. 231).
598 GENEVI ÈVE FABRY NRFH, L I V
Las correspondenci as saltan a la vista. En general , se conserva
la mi sma palabra
2
?, pero a veces i ntroduci endo modi fi caci ones en
cuanto a la persona o el ti empo del verbo. En otras alusiones, apa-
rece la mi sma raí z l éxi ca, pero de otra categorí a morfol ógi ca (paso
de un sustantivo a un verbo). De manera más general , el poema gel-
maneano aparece a la luz del i ntertexto como una verdadera rees-
cri tura
2 8
del texto sanjuanista. No sól o retoma sintagmas aislados,
situaciones o senti mi entos de actantes caracterizados de manera
semejante (el al ma en ansia de amores vs. el amado ausente), si no
que enlaza estos rasgos en una conti nui dad que respeta las arti cul a-
ciones del comentari o en prosa, pero modi fi ca la si gni fi caci ón del
proceso en cuesti ón. La necesaria puri fi caci ón que sól o posi bi l i ta la
uni ón humano- di vi na en san J uan de la Cruz se desliza, en el poe-
ma de Gel man, hacia un cami no nocturno en el que es el hi j o qui en
ocupa el l ugar del Dios, a la vez ausente y presente, de los mí sti cos
cristianos. La modal i dad afi rmati va sanjuanista da paso a un tono
preferentemente i nterrogati vo; el ansia de reencuentro es aquí una
esperanza sin otro fundamento que un deseo dispuesto a todo, i n-
cluso a la l ocura
29
: "¿desal mándome l l egue a tu al mi tar?" (v. 16).
Este úl ti mo verso se ci erra con un neol ogi smo muy hermoso, en el
cual se puede l eer una conj unci ón de "al ma" y de "al tar", como si
el úni co l ugar sagrado para el poeta fuese el al ma de su hi j o, que
i ntenta alcanzar gracias a una voz poéti ca marcada por la al teri dad.
El poema XI V confi rma la presencia sanjuanista, i ntensi fi cando
las alusiones a la prosa. La conti nui dad esbozada en el poema XI I I se
refuerza en el XI V ya que remi te al comentari o de la segunda estrofa
del Cántico espiritual y, sobre todo, del qui nto verso (no menci onado
2 7
Subrayemos el caso si gni fi cati vo de la pal abra "arrabal ". Según J ORGE BO¬
CCANERA, "arrabal " f orma parte de esos "tér mi nos... que enl azan aún más l a voz de
Gel man a la súpl i ca del san J uan de la Cruz del Cántico espiritual}' a santa Teresa en los
Versos nacidos del fuego del amor de Dios' ( Confiar en el misterio. Viaje por la poesía de Juan
Gelman, Sudameri cana, Buenos Ai res, 1994, p. 197). Este comentari o de Boccanera
versa sobre Citas y Comentarios, que consi dera como el punto de parti da de una ex-
pl oraci ón más "concentrada" de la Bi bl i a y de los mí sti cos castel l anos (op. cit., p. 195),
pasando por al to la i ntensa presenci a sanjuani sta en Carta abierta.
2 8
Empl eamos el tér mi no general de "reescri tura" ya que ni ngún otro concepto
nos parece adecuado para cal i fi car el f unci onami ento textual descri to aquí . La noci ón
de "transposi ci ón" (así como todas sus vari antes: "transtyl i sati on", "contami nati on",
etc.), defi ni da por GÉRARD GENET T E (Palimpsestes. La littérature au second degré, Seui l ,
Paris, 1982, pp. 237 ss.), ocul ta el hecho de que hay rel aci ones de "co-presenci a", es de-
ci r de i ntertextual i dad en el senti do de Genette, en Carta abierta. La noci ón de "pasti -
che" tampoco convi ene para Carta abiertaque no puede consti tui r de ni nguna manera
un "faux i ntenti onnel ", según la defi ni ci ón de PI ERRE L AURET T E ("A l ' ombre du pas-
ti che. La réécri ture: automati sme et conti ngence", Texte, 1983, num. 2, pp. 115-116).
2 9
Es l o que evoca el poema X: "te gel maneo/ te cabal go como / / l oco de vos/ po-
tro tuyo que pasa" (w. 4-5 ).
NKFH, L E V CARTA ABIERTA, DEJ UAN GELMAN 599
como tal por Gel man): "Deci l de que adolezco, peno y muero" (CE,
poesí a 2, v. 5). En su comentari o, el santo defi ne con preci si ón los tres
dol ores enunci ados en tono crescendo en la poesí a: a cada dol or co-
rresponde una de las tres potencias del al ma que sufre de una manera
especí fi ca l a ausencia de Dios. El texto de Gel man menci ona estas
tres potenci as: l a vol untad, la memori a, el entendi mi ento. He aquí la
correspondenci a precisa entre ambos textos:
Poema XPV (Gelman) Cántico espiritual
anda pidiendo verte/entendimiento Tres maneras de necesidades
que pierde sangre como vos/de vos/ representa aquí el alma, conviene
voluntad que no mira tu mirada a saber: dolencia, pena y muerte,
En este caso, el trabajo i ntertextual es di ferente del anteri or: Gel-
man retoma expl í ci tamente la concepci ón sanjuani sta^ de las tres
potencias del alma. Pero, en l o que a las dos pri meras atañe, el parale-
l i smo no va más lejos: la pri vaci ón de la vi si ón pasa del entendi mi ento
(san J uan) a la vol untad (Gel man). En cambi o, Gel man retoma la i dea
sanjuanista de que el mayor mal afecta la memori a, la cual padece una
3 0
No es una concepci ón original. Véase la presentación de "la antropologí a
sanjuanista" por DARÍ O GUTI ÉRREZ MARTÍ N, quien recuerda que san Juan de la Cruz
toma prestada la doctrina de las tres potencias del alma a san Agustín (SanJuan de la
Cruz. Su personalidad psicológica, Ediciones Paulinas, Ávila, 1990, p. 22).
memoria que amarísima de muere
amarillea al pie de tu otoñar/
memoria que morís con cada viva
[recordación
porque el alma que de veras ama,
ordinariamente en el sentimiento
de la ausencia de Dios padece
destas tres maneras dichas, según
las tres potencias de la alma, que
son: entendimiento, voluntad y
memoria. Acerca del entendimiento
adolece porque no ve a Dios...
Acerca de lavoluntad pena porque
carece de la posesión de Dios...
Acerca de lamemoria muere por que,
acordándose que carece de todos
los bienes de el entendimiento,
que es ver a Dios, y de todos los
bienes de la voluntad, que es po-
seerle, y que también es muy posi-
ble carecer de Él para siempre,
padece en esta memoria a manera
de muerte (CE, prosa, 2, p. 449).
El asensio que es yerba amarísima,
se refiere a la vol untad... (loe. cit.)
600 GENEVI ÈVE FABRY
NRFH, LI V
suerte de muerte. Gel man desarrol l a este punto más que los dos an-
teri ores y aparecen dos referencias a la muerte ("muere", "morí s"); el
arcaí smo "amarí si ma", que en san J uan se refi ere a la vol untad, remi -
te en Gel man a la memori a^
1
. La experi enci a del mí sti co permi te al
escri tor argenti no expresar con fuerza los estragos de la ausencia en
l a memori a. Toda la escri tura de Gel man, que se alza l i bro tras l i bro
"contra los perros del ol vi do" ( A t eXXV ), encuentra en la prosa de
san J uan un l enguaje capaz de traduci r i ntensa y acertadamente l o
que está enj uego tanto en su vi da como en su escritura.
Los poemas XV, XV I y XV I I si guen teji endo ecos del Cántico espiri-
tual. Lo más notabl e es que conti núan respetando el orden del Cánti-
co: el poema XV remi te a la canci ón 3, el XV I a la canci ón 5, mi entras
que el XV I I remi te a las canciones 6 y 7.
Gelman
XV
O corazón desnudo/fuerte/l i bre/
Rechazador de mundos/fl ores/
[dichas/
XVI
paso de sol a l una/por criaturas
como pruebas de vos/que habrás
[mirado
mucho/ ya que andan por aquí
[vestidas
de vos/o sea hermosas/ tiernas
[como...
XVI I
no quiero otra noticia sino vos/
Cántico espiritual
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras (CE,
poesí a, 3,w. 3-5).
pasó por estos sotos con presura
e, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura (CE,
poesí a, 5, w. 1-4)
Como ve no hay cosa que la pueda
curar su dolencia sino la vista y la
presencia de su Amado, desconfiada
de otro cualquiera remedio, pí del e
en esta canción [6] la entrega y
posesión de su presencia diciendo
que no quiera de hoy más entretenerla
con otras cualesquier noticias y comuni-
caciones suyas, porque no satisfacen
a su deseo y voluntad... (CE, prosa,
6, p. 458).
3 1
En otro artículo hemos desarrollado el tratamiento del tema de la memoria
por parte de Gelman en varias de sus obras (G. FABRY, "Las noches de la memoria en
la poesí a de Juan Gelman", Trilce, diciembre de 2001-abril de 2002, núm. 8,13-30).
NRFH, L T V CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 601
Gelman Cántico espiritual
cualquiera otra es migajita donde
se muere de hambre la memoria/...
...no acabo de acabar/
es claramente entiendo que no
[entiendo
porque todas las demás cosas no so-
lamente no la satisfacen, mas antes,
como habernos dicho, la hacen
crecer la hambre y apetito de verle a
Él como es, y así cada visita que de
el Amado recibe de conocimiento,
o sentimiento, o otra cualquiera
comuni caci ón: los cuales son como
mensajeros que dan a la alma re-
caudos de noticias de quien Él es,
aumentándol e y despertándol e más
el apetito, así como hacen las mea-
jas en grande hambre (CE, prosa, 6,
pp. 458-459)
en aquel sentir siente Un alto de
Dios, que entiende claro se queda el
todo por entender; y aquel entender
y sentir tan inmensa la Divinidad, que
no se puede entender acabadamente
(CE, prosa, 7, p. 462).
Los ecos sanjuanistas de los poemas XV y XV I son rel ati vamente
sutiles, pero en el poema si gui ente se van reforzando. En este úl ti mo
caso, Gel man ti ene tendenci a no a hi l ar citas, sino más bi en a resumi r
con al guna fórmul a si ntéti ca las largas disquisiciones de san J uan. Gel-
man vuelve a hacer hi ncapi é en el dol or de la memori a que se muere
de hambre en la ausencia del hi j o, que "cava para seguir buscándote
/ se vuelve l oca de oscuri dad" (w. 3-5). Las sensaciones traducen de
manera corpórea l a experi enci a de muerte por la que pasa ("sudo de
frí o", v. 9; "hel ado de amor yago", v. 10): el l enguaje de Gel man se en-
laza sin sol uci ón de conti nui dad con el de san J uan en estas expresio-
nes oxi moróni cas tan próxi mas a las del santo. El poema se ci erra con
una al usi ón al entendi mi ento cegado, tema central de la travesí a de la
"noche oscura", cuyas etapas pri nci pal es san J uan de la Cruz vuelve a
exponer en l a pri mera parte del Cántico espiritual.
El poema XV I I I sigue hi l ando sus lazos con el Cántico espiritual,
tanto el discurso en verso como en prosa. Aunque se puede vi sl um-
brar una al usi ón a las canciones 4 y 5, se respeta gl obal mente el orden
de las canciones, ya que la mayor parte del i ntertexto pertenece a las
canciones 7,8 y 9:
602
Poema XW//(Gel man)
balbucean criaturas (v. 2)
hablan niñando (v. 4)
nadie di ce/ / aquí pasaste (w. 2-3)
desperseveran de morir (v. 5)
se dol erí an para desdoler/
llagan su pura vez/alma vací a/
(w. 7-8)
NRFH, LI V
Cántico espiritual
un no sé qué que quedan balbuciendo
[las criaturas] (CE, poesí a, 7, v. 5).
Por eso dice que le "quedan" las cria-
turas "balbuciendo", porque no lo
acaban de dar a entender, que eso
quiere decir "balbutir", que es el
hablar de los niños, que es no acertar
a decir y dar a entender qué hay que
decir (CE, prosa, 7, pp. 462-463).
decid si por vosotros ha pasado (CE,
poesí a, 4,v. 5).
pasó por estos sotos (CE, poesía, 5, v. 2).
Mas ¿cómo perseveras,
¡oh vida!, no viviendo donde vives
(CE, poesí a, 8,w. 1-2).
y todos más me llagan (CE, poesí a,
7,v.3).
GENEVI ÈVE FABRY
¿dónde pagás los sueldos del amor?
3
* No puede dejar de desear el alma
(v. 16) enamorada la paga y salario de su amor
(CE, prosa, 9, p. 466).
En una pri mera aproxi maci ón, las fórmul as gelmaneanas parecen
situarse en la prol ongaci ón di recta de l a escri tura sanjuanista. La poe-
sí a de Gel man prol onga la del santo en la medi da en que le permi te
desarrol l ar una retóri ca del dol or, o según la expresi ón de Gomes, un
"expresi oni smo patol ógi co". Este discurso se busca a sí mi smo, nunca
adecuado a su fin, es un "bal bucear". En cambi o, Gel man ni ega la rea-
l i dad de la presencia del TÚ:
u
nadie di ce/ aquí pasaste". La ausencia
parece sin remedi o. Sól o quedan las "recordaci ones", los "pedazos del
habl ar" (w. 10-11). El i ntertexto sanjuanista sufre una i nversi ón se-
mánti ca compl eta. La i ncomprensi bl e obsti naci ón en vi vi r (san J uan)
se convi erte en un deseo i mpotente de mori r (Gel man, v. 5). El al ma
ya no espera "l a paga y salario de su amor", si no que le toca a ella pagar
"los sueldos" (v. 16)
33
.
32 Véase, también, "La muerterápida es castigo muy leve paralos impíos. Morirás
exilado, errante, lejosdel suelo natal. Tal es el salario que un i mpí o merece" (Eurí-
pides, citado en el epígrafe de Salarios del impío y otros poemas, Visor, Madrid, 1998, las
cursivasson mí as).
33 El sujeto de "pagás" es ambiguo, pero lo más lógico es considerar que el Vos es
el alma apostrofadaen el verso 14.
NRFH, UV CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 603
Este al ejami ento del espí ri tu del Cántico espiritual se ve reforzado
por otro el emento. Véase la úl ti ma estrofa del poema XV I I I :
en representación de la ternura/
alma a quien todo un hijo pena ha sido/
¿dónde aimarás con más amor?/o sea/
¿dónde pagás los sueldos del amor?
(w. 13-16).
El segundo verso es una ci ta casi l i teral de un verso de Quevedo,
sacado del famoso soneto: "Amor constante más al l á de la muerte"
34
.
Ci tamos las dos úl ti mas estrofas de este soneto:
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado
35
.
Como se puede observar, l a susti tuci ón es dobl e: no sól o "di os"
se transforma en "hi j o", sino que tambi én la "pri si ón" se convi erte en
"pena". La fe ciega de los mí sti cos del siglo xvi da paso al desengaño ba-
rroco, pero sin que permanezca la afi rmaci ón de la vi da ul traterrena.
El moti vo sanjuanista del salario del amor (canci ón 9) se encuentra
de nuevo al pri nci pi o del poema XI X, que prosi gue el enlace con frag-
mentos de versos y comentari os de la canci ón 10 del Cántico espiritual:
Poema XIX (Gelmím)
¿qué otro trabajo tenés/amor/si no
amar?/...
... ¿mi rando con ojos del alma?
Cántico espiritual
el alma no espera el fin de su trabajo,
sino el fin de su obra; porque su obra
es amar (CE, prosa, 9, p. 467).
Y véante mis ojos (CE, poesí a, 10, v. 3).
Esto es, véate yo cara a cara con los
ojos de mi alma (CE, prosa, 10, p. 468).
3 4
NÉSTOR PONCE ya ha analizado la reescritura de este mismo soneto en otro
poemade Juan Gelman (op. cit.).
3 5
FRANCI SCO DE QUEVEDO, Poesía varia, ed. J. O. Crosby, Cátedra, Madrid, 1987,
p. 255; las cursivasson mías.
604 GENEVI ÈVE FABRY NRFH, L I V
Poema XIX (Gelman) Cántico espiritual
para ver lo que amás?/ ¿laceración pues eres lumbre de ellos
o bri l l o/o bestia de dol or?/¿o lumbre (CE, poesí a, 10, v. 4).
que ilumina una cuna de esperar?/
La vi si ón beatí fi ca ansiada por los mí sti cos toma en Gel man una
resonanci a dol orosa. Aunque deseada, esta vi si ón del hi j o podrí a sig-
ni fi car un dol or i ntol erabl e al mi smo ti empo que el final de una pesa-
di l l a: si se consi dera el post scriptum del poemari o, Gel man desea ver
el cadáver de su hi j o para l l egar a una verdad tangi bl e que permi ta el
paso hacia una denunci a, por un l ado, y haci a un verdadero duel o
personal , por otro. De ahí que el tema de la vi si ón, esperanza gozosa
en san J uan, se vi ncul e en Gel man con un dol or agudo: "l aceraci ón",
"bestia de dol or". La vi si ón no revela ni ngún hori zonte que permi ta
dar senti do al dol or, sino que consti tuye la posi bl e (y terri bl e) encar-
nación defi ni ti va de éste.
La expresi ón de ese dol or alcanza su paroxi smo en el poema XX,
que retoma el comentari o de la canci ón 12, en la que el santo expl i ca
hasta qué punto la vi si ón de Di os es i naguantabl e para el al ma y el
cuerpo:
Poema XX (Gelman)
todo el dí a/todos los dí as/arde
hel ado/como si los huesos se
descoyuntaran/ (w. 5-7)
Cántico espiritual
Porque a veces es tan grande el tor-
mento que se siente en las semejantes
visitas de arrobamientos, que no hay
tormento que así descoyuntase los huesos
y ponga en estrecho al natural, tanto
que, si no proveyese Dios, se acabarí a
la vida (CE, prosa, 12, p. 473).
Estos versos consti tuyen el punto ál gi do de la reescri tura san-
j uani sta a la que se dedi ca Gel man en Carta abierta. En efecto, no es
posi bl e i r más al l á de ese dol or. En san J uan, el verso ("Apártal os, Ama-
do"), cuyo comentari o aparece en filigrana en Gel man, precede di -
rectamente el éxtasi s del al ma ("que voy de vuel o") que da l ugar a una
vi si ón beatí fi ca de la total i dad del cosmos
36
, i magen del "desposori o
3 6
Véanse las estrofas 13 y 14: "Mi Amado, las montañas, / los valles solitarios
nemorosos, / las ínsulas extrañas...".
NRFH, L E V CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 605
espi ri tual "
37
. En el poema de Gel man tambi én, este punto cul mi nante
del dol or precede un descubri mi ento fundamental :
.../o palabra muda
donde procuro andar contra la muerte/
alma que musicás música que
toda la anchura de la mundo a penas
pasa/rota/tristea alrededor
de lo que me dejaste/noche a pie
(Poema XX, w. 7-12).
No se trata, como en san J uan, de un éxtasi s de amor humano-
di vi no aunque se evoque "toda la anchura de la mundo". Pero el
poeta parece haber encontrado el discurso adecuado, superando las
alternativas binarias con las cuales se abrí a el poemari o ("habl arte o
deshabl arte"), en una expresi ón oxi moróni ca que concentra todo el
proyecto de Carta abierta: "palabra muda donde procuro andar contra
la muerte". Sin embargo, más al l á de la afi rmaci ón de l a validez de se-
mejante gesto poéti co, no hay ni nguna exal taci ón: sól o queda la tris-
teza de un mundo desencantado, "tri ste". Los "levantes de la aurora"
no se dejan vi sl umbrar en un mundo "roto", hundi do en la "noche",
en l a que a pesar de todo resuena una "músi ca".
Los úl ti mos poemas de la col ecci ón (XXI - XXV) vuel ven a profun-
di zar en las i mágenes dolorosas de la desapari ci ón: "¿nadi e tortura tu
bl ancor?" (poema XXI ) , "nave que se deti ene en pl eno mar / / como
puerto donde cargar su nunca" (poema XXI I I ) . El poeta prosi gue
su cami no i nteri or y su tarea creadora ("la al ma cami na/ / dentro de
sí / y oj al á respl andezcan//pi edras que pul o con tu respi rar", poema
XXI V ) , que son la úni ca manera de arrancar al hi j o del ol vi do, es de-
cir, de la muerte: "te destrabajo de la muerte como/ / puedo/ pobr e
de vos/" (XXI V). Este mi smo poema se ci erra con una nota esperan-
zadora: l a acci ón generosa del VOS ("compañer o/ / de los creí dos/
de los afl i gi dos") no ha sido vana ya que "por tu pobrear se alzan los
soles", "fuera/ / ternura que estuvieras/vivo/sos".
En el úl ti mo poema (XXV) se alcanza la expresi ón más despojada
de l a "i ndagaci ón en el dol or" que constituye los textos de Carta abier-
ta. Después de haber buscado un l enguaje adecuado para su propi o
dol or, retomando ecos de la tortura del al ma apartada de Dios pero
3 7
Cf., por ejemplo, el comentario de DOMI NGO YNDURÁI N: "En estasdos estrofas,
pues, se da la mera enumeraci ón de la maravilla del universo: el Amado, su presencia
y unión, hace que todo el universo se integre en armoní a y belleza; el circuito espiri-
tual se cierra y la belleza que desciende de Dios a las criaturas y de éstas al Creador se
hace evidente, no necesita explicación, y por ello se nombra, no es menester articula-
ciones que organicen los datosinmediatos de la conciencia" (en su ed. cit. a san Juan
de l aCruz,/ Was,p. 93).
606 GENEVI ÈVE FABRY NRFH, L I V
quedándose en el umbral del éxtasi s sin franquearl o, la voz de Gel -
man se desnuda de todo narci si smo, de toda consi deraci ón acerca de
su propi o dol or o de su escri tura, para reconcentrar la pal abra poéti ca
en el desti natari o. En efecto, este poema es el úni co en el cual el VOS
esté omni presente, sin ni nguna forma en pri mera personas». L o s dos
úl ti mos versos no sellan el dol or con ni ngún cuño consol ador:
.../¿hi j as?/
¿incansable de puro sufrir?
Aunque ciertos versos parecen sugeri rl o, pero si empre en tono
i nterrogati vo
39
, el dol or no abre a ni nguna experi enci a que permi ta
trascenderl o: el poeta está encerrado sin remedi o en esa "dol oraci ón
de vos como cl ausura" (poema XV). La clausura remi te tanto al dis-
curso del rel i gi oso carmel i ta como a la pri si ón quevedi ana (o valle-
j i ana). Paral el amente a la i ntertextual i dad "fuerte" que i nscri be los
textos de san J uan de la Cruz y Quevedo en el poema de Gel man, nos
parece que tambi én se puede evocar una i ntertextual i dad "débi l " con
la poesí a de Val l ejo por ese mi smo énfasi s en el dol or que apunta a
una mí sti ca sin otro éxtasi s que el de una pena sin sal vaci ón
40
.
Esta pena desnuda es la que se expresa en los ci nco úl ti mos poe-
mas de Carta abierta en los cuales hemos buscado en bal de huellas san-
juani stas. El i ntertexto sanjuanista se i nterrumpe, repi támosl o, en el
momento en que se empi eza a descri bi r la uni ón entre Di os y el al ma.
Muy lejos de la consonanci a entre amor di vi no y humano que se hal l a,
por ej empl o, en ciertos textos de Ernesto Cardenal caracterizados
por una i ntertextual i dad fuerte con la poesí a del santo
41
, esa uni ón
3 8
Salvo un nosotros ("¿rostro es el tuyo?/ ¿que no vemos?") que abresu interro-
gación angustiadaal conjunto de los lectores.
3 9
Por ejemplo, el poema XXI I : "¿l eche/ / pensás que la dolor lechara como/ /
gracia volando/ derramada/ como/ / amor de quien se ausenta mucho?".
4 0
Al comentar los primeros versosde "Heraldos negros", J EAN FRANCO afirma:
"El cogito cartesiano se encuentraaquí invertido, sufro y soy pero no sé. El ser se com-
pruebapor los golpesy las caídas... cuyas causasson conjeturales... El hombre sufre
todaslas culpasy los castigosde latradición religiosa occidental sin la certidumbre de
lafe" ("La temática de Los heraldos negros alos Poemas postumos", en César Vallejo, Obra
poética, coord. A. Ferrari, UNESCO-Coferaón Archivos, Buenos Aires-Bogotá-México-
Madrid, 1988, p. 578). En la misma perspectiva se puede añadir el comentario de
J ULI O ORT EGA: "El lenguajeno es la «casa del ser» (como en el idealismo heideggeria¬
no) sino el espacio del desamparo. Si el carácter inefablede la tradición mística (y de
lalírica) implicaun discurso de la plenitud («un no sé qué que quedan bal buci endo»,
etc.), el «yo no sé» vallejiano implica un discurso de la carencia, un balbuceo que
verifica la erosión del edificio de la tradición. En estafisura nombra Vallejo" ("La
hermenéuti ca vallejianay el hablar materno", en ibid., p. 607). ParaGOMES, Gelman
es aún más radical que Vallejo ya que "no hay el «cáliz» redentor vallejiano" (op. cit,
p. 658).
4 1
Véase, al respecto, L U C E LÓPEZ- BARALT, "El cántico espiritual de Ernesto
Cardenal. Hacia la fundación de la literaturamística hispanoamericana", en El sol a
NRFH, UV CARTA ABIERTA, DE J UAN GELMAN 607
no existe en Gel man, aunque subsistan el amor y la memori a, las dos
fuentes del dol or en un mundo destrozado por la vi ol enci a.
La reescri tura gel maneana del Cántico espiritual sorprende por su
fidelidad y su l i bertad: su fidelidad, porque Gel man se ci ñe a la pro-
gresi ón de un discurso ajeno que ri ge de manera soterrada la orde-
naci ón del poemari o; su l i bertad, porque destruye las barreras entre
las épocas, los registros, los géneros y dota de una nueva si gni fi caci ón
un i ntertexto que, a su vez, da a la poesí a de Gel man una hondura
y una uni versal i dad insospechadas. Carta abierta constituye pues un
hi to fundamental en l a trayectori a de J uan Gel man que despl egará
nuevas modal i dades i ntertextual es en poemari os posteriores en los
cuales los escritos de los mí sti cos castellanos segui rán muy presentes
pero, esta vez, de manera expl í ci ta
42
.
En este senti do, hay una evol uci ón muy clara de Carta abierta* Ci-
tas y Comentarios^, l i bro dobl e en el que Gel man reescribe, expl í ci ta-
mente esta vez, a los grandes mí sti cos (de los profetas bí bl i cos a santa
Teresa, pasando por Hadewi j ch y san J uan de la Cruz) y a los letristas
de tango. Por un l ado, Gel man ahonda, de manera más si stemáti ca y
expl í ci ta, en l a prácti ca i ntertextual cuya si gni fi caci ón se focaliza en
la expresi ón hí bri da de una "vi si ón exi l i ar" que el poeta comparte con
los mí sti cos y los letristas de tango. Al i nscri bi r, en el seno de su propi o
l enguaje poéti co, los ecos de una poesí a popul ar por antonomasi a
(el tango) y el discurso mí sti co (poesí a y prosa), Gel man acentúa su
gusto por desplazar sorprendentemente los l í mi tes genéri cos. Por
otro l ado, Gel man atenúa el dramati smo de Carta abierta en numero-
sos poemas en los que no sól o reescribe las pri mi ci as angustiadas del
desposori o espi ri tual cantado en el Cántico, sino que tambi én al ude o
ci ta fragmentos de Llama de amor viva
44
, para evocar su reencuentro
con l a patri a a la vez perdi da y si empre presente
45
.
GENEVIÈVE FABRY
Université Catholiquede Louvain
medianoche. La experiencia mística: tradición y actualidad, eds. L. López-Baralt y L. Piera,
Trotta, Madrid, 1996, p. 25.
« Véase, al respecto, G. FABRY, "Les citations de saint Jean de la Croix dans la
poésie de Juan Gelman: typologieet effetsde sens", en Création, sens, éthique: la trian-
gulation des enjeux littéraires, études rassemblées et présentées par M. Watthee-Delmo-
tte, Lettres Romanes, Louvain-la-Neuve, 2000, pp. 77-91.
4 3
La noción de evolución se basaen las fechas de publicación. Habrí a que mati-
zarla aduciendo las informaciones relativas a las fechas de redacción mencionadas
en de palabra: Carta abierta (enero, 1980), Comentarios (1978-1979), Citas (noviembre-
diciembre, 1979) (cf. depalabra, pp. 125,185, 255).
4 4
Por ejemplo, en los Comentarios XXI I y XXV.
4 5
Cf. la dedicatoria "a mi paí s" en Citas y Comentarios. Véase, al respecto, el ar-
tículo de MARÍ A ROSA OLI VERA- WI LLI AMS, "Citas y Comentarios de Juan Gelman o la
(re) creación amorosade la patriaen el exilio", Inti, 1989, núms. 29/30, 79-88.