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Las Palmeras Juan R.

Montosa INTRODUCCIÓN Como aficionado a la jardinería y sobre todo a las palmeras, considero que éstas son autenticas joyas, por su belleza y exotismo, plantas deseadas por muchísima gente en todo el mundo para darle un toque especial a su jardín. Gracias a estas interesantes plantas, podemos crear espacios exóticos en zonas de clima templado, aunque la gran mayoría son tropicales o subtropicales podemos encontrar varias especies de entre las más de 2300 que se estima actualmente que hay, que pueden resistir el frío, algunas de ellas muy interesantes por su floración como la Brahea armata, o por las fibras y restos de vainas que adornan su tronco, como la Trachycarpus fortunei, ambas muy resistentes al frío. LAS PALMERAS Las palmeras pertenecen al orden de las angiospermas (plantas que tienen el óvulo protegido en el interior del ovario). Dentro del orden de las angiospermas hay dos grupos diferenciados, las monocotiledóneas y las dicotiledóneas. Dentro del grupo de plantas monocotiledóneas encontramos a las palmeras, aparte de otras plantas como las gramíneas, las bromelias, los ágaves, las cordilines, las yucas, etc. Plantas que por el aspecto similar al de las palmeras en ocasiones hay gente que las incluyen dentro de su mismo grupo erróneamente. Como hemos dicho, las palmeras son monocotiledóneas, de la familia de las Arecaceae (antes llamadas Palmae) que se incluyen dentro del orden de las Arecales. Actualmente se estima que hay entre 2300 y 2500 especies dentro de unos 189 géneros, pero esto va cambiando a medida que se van descubriendo nuevas especies, o a través de la investigación de algunos científicos que demuestran mediante el ADN que algunas especies que estaban incluidas en otros géneros, no pertenecían a estos. MORFOLOGÍA DE LAS PALMERAS

A nivel morfológico dividimos la palmera en tres partes: - Sistema radicular. - Estípite o tronco. - Copa o corona. SISTEMA RADICULAR

Las raíces de las palmeras nacen de la base del tronco o bulbo basal. Como en el resto de las plantas las raíces ejercen las funciones esenciales de anclaje y absorción de agua y nutrientes. Las palmeras muestran dos sistemas diferentes de raíces, el primero es el sistema radicular principal o seminal que se manifiesta en la fase inicial de la plantula, aunque suele durar poco tiempo, luego es sustituido por el sistema radicular secundario, este es mucho mas importante para la palmera y se conoce por el nombre de Sistema radicular adventicio. Este sistema nace en la base del tronco, muy cerca de la superficie del suelo aunque en algunas especies las raíces adventicias pueden verse por encima del suelo. Este tipo de raíz es característico de las monocotiledóneas, forman un abundante haz en forma de cabellera de raíces finas y largas, pueden cubrir distancias de más de 10 metros respecto al tronco y algunas hasta 50 metros de longitud, pudiendo alcanzar una profundidad de unos 5 metros, aunque normalmente no pasan de 2 metros. ESTÍPITE O TRONCO A los troncos de las palmeras se le llama, estípite o estipe, este termina en un ápice de crecimiento llamado yema apical. Este órgano es vital, ya que si sufre algún daño o alteración fisiológica y muere, fallece la planta. Esto no pasa con las palmeras multicaules ya que cuando muere una de sus yemas apicales los hijuelos que permanecen en fase estacionaria empiezan a desarrollarse. El estípite de las palmeras, en lugar de tener corteza como los árboles tiene una epidermis endurecida que forma una capa protectora. La mayoría de las especies alcanzan el diámetro máximo del tronco antes de empezar a crecer en altura. Puede haber engrosamientos posteriores por el hinchamiento de las células o el robustecimiento de sus paredes. Los troncos de las palmeras son muy fuertes, gracias a un anillo periférico de haces frondosos lignificados y tiene mucha flexibilidad debido al córtex blando de su interior. La mayoría de las palmeras tienen un tronco de anchura uniforme y recto, aunque hay algunos que se estrechan hacia arriba, otros que son estrechos y parecen cañas de bambú, otros en forma de botella, etc. La superficie del tronco se puede ver de diferentes formas, que pueden ser, lisas, cubiertas de fibras entrelazadas, de vainas persistentes de las hojas, con espinas, etc. El punto del tronco donde se inserta la hoja se llama nudo, y el espacio entremedias internudo. Las cicatrices dejadas por las hojas caídas se denominan anillos. En las palmeras se puede calcular el vigor de crecimiento dependiendo de la distancia entre los anillos y pueden servir para calcular la edad que tiene. Cuando se observan los internudos cortos o anillos muy juntos, quiere decir que ha tenido un crecimiento lento, y cuando sucede lo contrario y los anillos están muy separados, significa que ha tenido un crecimiento rápido. Se pueden diferenciar cinco grupos de palmeras en función de la forma del tronco: - Unicaules: Palmeras con un único tronco, forman un grupo muy común y que incluye muchas especies. - Multicaules: Palmeras que producen hijuelos a nivel del suelo o por debajo de el, consiguiendo que surjan varios troncos. - Ramificadas: La ramificación epigea natural en las palmeras es inusual, reducida a solo siete géneros. Hay dos tipos de ramificación: por bifurcación del ápice de crecimiento (ramificación dicotómica, es decir, que se divide en dos partes) o por ramificación lateral. Ramificación dicotómica: Se produce cuando el ápice de crecimiento se divide en dos partes iguales y surgen dos ramas. Este tipo de ramificación puede ser epigea (es decir, que se desarrolla sobre el suelo) o darse en troncos subterráneos. Ramificación lateral: Se produce en especies con troncos subterráneos, rara vez se da en la parte aérea de los troncos de las palmeras, aunque puede verse ocasionalmente. - Acaules: Palmeras que carecen de tronco o lo tienen muy reducido. Suelen tener tallo aunque no es visible por ser subterráneo. Este grupo suele ser de palmeras pequeñas. COPA La copa de las palmeras la forman tres elementos, las hojas, el sistema o aparato reproductor y la yema apical. HOJAS O FRONDES Las hojas de las palmeras, también llamadas frondes o palmas, suelen nacer en la parte superior del tronco, formando una corona o penacho, aunque en algunas especies pueden estar repartidas a lo largo de la parte superior del tronco.

Las hojas jóvenes nacen verticalmente, en forma aguijada, reduciendo de este modo la radiación solar y protegiéndolas de los agentes externos. Partes principales de las hojas: - Pecíolo: Es la parte que une el Limbo foliar con el tronco, suele ser estriado en la parte superior y puede ser liso o tener espinas o pinchos en forma de gancho en los márgenes. - Vaina: Es la base del pecíolo, se ensancha y envuelve el tronco, su función es la de unir la hoja al tronco. - Raquis: Es la prolongación del Pecíolo hasta el extremo de la hoja, una especie de eje en el que se unen los segmentos foliares. - Foliolos: Son las hojas pequeñas (hojuelas), que forman las hojas compuestas. - Limbo: Es la parte ensanchada y aplanada de la hoja y puede estar entera o dividida en segmentos o foliolos.

Las palmeras pueden agruparse según el tipo de hoja, destacando cinco tipos principales:

Pinnada: Este tipo de hojas están divididas en pinnas o foliolos que parten del raquis, dándole un aspecto de pluma o espina de pescado. Los foliolos tienen formas muy variadas.

Palmada o Palmeada: Este tipo de hoja tiene una silueta semicircular o circular, en forma de abanico, y dividida en muchos segmentos. Se llama Palmada o Palmeada si la división de los segmentos llega hasta la base en la unión con el Pecíolo, o Palmatífidas si se dividen en parte.

Costapalmada: Este tipo de hoja también esta dividida en muchos segmentos, que es como se denominan a las divisiones de estas. En este caso el pecíolo puede desaparecer de forma escarpada en la unión de los segmentos o extenderse en el limbo, la extensión del pecíolo se llama costilla

Bipinnada: Este tipo de hojas están doblemente divididas, es algo inusual en las palmeras y solo se produce en el género Caryota.

Entera: Este tipo de hojas son simples e indivisas. La estructura es similar a la de las hojas pinnadas, y pueden parecer de este tipo en ocasiones cuando son desgarradas por el viento porque lo hacen en puntos predeterminados. SISTEMA REPRODUCTOR Las palmeras como el resto de seres vivos, tienen un sistema reproductor que normalmente desarrollan en su madurez, aunque la edad varía mucho entre las distintas especies. LA INFLORESCENCIA La inflorescencia entera se llama espádice y en su estado de inmadurez esta envuelta por la vaina o espata. Las vainas suelen desprenderse después de la floración, aunque en algunos casos persiste. Las inflorescencias de algunas palmeras pueden llegar a superar la longitud de las hojas, en algunos casos llegan a los 6m de longitud como en la brahea armata. La mayoría de las palmeras muestran una inflorescencia axilar, excepto algunas que muestran inflorescencias terminales sobre el eje principal y mueren tras la fructificación (palmeras hapaxánticas). Si la palmera es monocárpica (de un solo tronco), muere la planta entera, por ejemplo especies del género Corypha. Si es una especie multicaule la vida de la palmera se prolonga gracias a sus hijuelos.

Aunque la mayoría de las palmeras florecen cada año (palmeras pleonánticas) cuando las condiciones son favorables para ello. Algunas palmeras florecen una sola vez al año pero la mayoría lo hacen de tres a cinco veces. Las especies que tienen inflorescencias por debajo de las hojas normalmente son las que tienen capitel, como la Archontophoenix spp. A este tipo de inflorescencia se le denomina subfoliar o infrafoliar. En algunas especies la inflorescencia se desarrolla entre las hojas, a este tipo se le denomina interfoliar, como Sabal spp o brahea armata. En algunas especies, aunque rara vez, las inflorescencias nacen sobre las hojas como en Corypha spp., o Metroxylon sagu. A este tipo se le denomina superior o suprafoliar. Un grupo muy reducido de palmeras enanas producen inflorescencias por debajo del suelo o a nivel del suelo, como en Chamadorea radicalis, estas provienen de las raíces y se denomina inflorescencia radical o basal.

LA FLOR Las flores de las palmeras son pequeñas y poco llamativas individualmente aunque en grupo hacen el efecto contrario, se estima que una sola inflorescencia puede llegar a tener millones de flores. Viven muy poco tiempo, generalmente no más de un día. La mayoría de las flores suelen ser grisáceas o blanco-crema, pero se pueden encontrar de varios colores, amarillo, lila, naranja o rojizas. Algunas flores desprenden un olor desagradable, pero normalmente son aromáticas para atraer a los insectos, como los escarabajos, moscas, abejas, etc. Que llevan a cabo la polinización. Otras palmeras son polinizadas por el viento. Pueden ser bisexuales, hermafroditas o unisexuales y suelen estar dispuestas en verticilos a lo largo del raquis del espádice. Las flores unisexuales pueden verse separadas en zonas especiales de la inflorescencia o en inflorescencias separadas y en la misma planta. Cuando una palmera tiene flores macho y hembra en la misma planta, esta se llama Monoica, si las flores unisexuales van separadas por géneros en plantas distintas, estas se llaman dioicas. Y las especies que tienen los dos tipos de flores (unisexuales y bisexuales) en la misma planta, son las llamadas polígamas. FRUTOS Y SEMILLAS

Los frutos de las palmeras pueden ser grandes y llegar a pesar 20kg. Como los del cocotero de mar (Lodoicea maldivica) o solo pesar unos pocos gramos como los de chamaedorea. Algunos son esféricos otros ovoides, etc. Unos son comestibles y otros tienen sustancias toxicas. Tienen muchas texturas y colores, pero todos cumplen su función básica de reproducción de las palmeras.

¿Qué es una palmera? Las palmeras son plantas arbóreas o incluso arbustivas, pertenecientes a la clase monocotiledóneas (embrión con un solo cotiledón cuya característica principal es que son herbáceas), orden espacifloras y familia Palmae o Arecaceae, tal y como se denominan en la actualidad al no existir un género Palma o Palmarum. Existen ciertas características que las hacen fácilmente distinguibles de otras especies arbóreas. ESTÍPITE –“Tronco” de la Palmera Es necesario hacer varias matizaciones ya que las palmeras, como monocotiledóneas que son, no son árboles propiamente dicho, sino más bien hierbas y por tanto, las palmeras no tienen troncos como otros árboles, es decir, no desarrollan madera con anillos que cuentan sus años, sino que generalmente tienen troncos llenos de pequeños conductos filamentosos semejantes a la fibra o a pequeñas venas que le dotan de un tejido mucho más suave que la madera y que la hace mucho más flexible que un árbol, lo que le permite doblarse sin problemas en tormentas huracanadas. Así, no es de extrañar que después de aun huracán, si queda algún árbol en pie, lo más probable es que sean palmeras. Las palmeras, por tanto, poseen un falso tronco denominado correctamente estípite o estipe, generalmente solitario y no ramificado a excepción de la Hyphaene thebaica y Nypa, los cuales se ramifican dicotónicamente. Hay sin embargo palmeras multicaules con varios troncos; otras producen hijuelos en su base y acaban formando pequeños bosquecillos. La savia de la palmera circula principalmente por la parte interna del estípite, al contrario que los árboles, proporcionando una mayor resistencia al fuego, pero por el contrario son incapaces de regenerar los tejidos externos y así no pueden cicatrizar sus heridas como suceden los árboles. RAÍCES DE LA PALMERA Las palmeras, como todas las monocotiledóneas, tienen un sistema radicular fasciculado, siendo el diámetro de las raíces igual en toda su longitud, pueden alcanzar hasta los 20 metros, sobre todo aquellas cultivadas en zonas secas o desérticas. Sus raíces, generalmente abundantes, no crecen y se ramifica como otras plantas. A medida que la palmera envejece, produce nuevas raíces desde la base del tronco y en alguna ocasión incluso salen por encima de la tierra formando incluso formas similares a ramas, que realmente no lo son. Generalmente, este tipo de raíces las desarrollan las palmeras adultas plantadas en lugares poco profundos o con un mal drenaje y se llaman raíces adventicias. Las raíces de las palmeras plantadas en plena tierra no suelen producir daños a las construcciones colindantes ya que no son agresivas. HOJAS DE LA PALMERA

La corona de hojas, es probablemente la parte más distintiva de las palmeras. Algunas palmeras tienen hojas que son las más largas del reino vegetal, como por ejemplo la Raphia regalis (25 mtrs.). Se pueden dividir en 3 grupos: Pinnadas- Bipinnadas (con forma de pluma): Las pinnadas son aquellas que están formadas por una vaina que se inserta o abraza el tronco. Las hojas bipinnadas son aquellas pinnadas cuyos folíolos son pinados en lugar de simples. Sólo en uno de los géneros de palmeras, las Caryota, las hojas pinnadas se subdividen y por tanto se las conoce como “Bipinnadas” ( como las hojas de la Tipuana), la for ma es ondulada y se parece a la cola de un pescado. Palmadas o Palmeadas: son aquellas que tienen el limbo en forma de abanico, pudiendo ser la superficie de la hoja plana, plegad u ondulada. Costapalmadas: Son aquellas hojas palmadas en las cuales el pecíolo se prolonga en forma de costilla penetrando más o menos en el limbo. Dentro de los tipos de hojas puede haber una gran diversidad en forma y tamaño, así por ejemplo tenemos hojas palmeadas que pueden ser enteras sin corte alguno como por ejemplo la de la Licuala grandis, o divididas en segmentos como la de la Rhapis excelsa. También hay hojas segmentadas a medias como por ejemplo la Livistona o la Pritchardia. FLORES DE LA PALMERA Las palmeras, por lo general tienen pequeñas flores que son unisexuales. La mayoría de especies son monoicas con los dos sexos en la misma inflorescencia o por separado. Otras son dioicas, es decir, con flores femeninas y masculinas en diferentes pies. Algunas especies poseen flores hermafroditas. INFLORESCENCIAS DE LA PALMERA En las inflorescencias o espádices es donde están agrupadas las flores de las palmeras, protegidas por unas brácteas denominadas espatas, pudiendo resultar muy llamativas por su aspecto y tamaño. Las palmeras, cuando florecen, producen generalmente una inflorescencia con pequeñas flores insignificantes que suelen nacer por debajo, o incluso a veces, dentro o por encima de la corona central de palmas. Las flores de las palmeras pueden ser o machos o hembras e incluso, en algunas especies pueden ser hermafroditas y la polinización de las mismas se puede producir por una de estas 3 formas: MONOICAS – Se dan cuando las flores de los ejemplares machos y las de los ejemplares hembras se encuentran en la misma inflorescencia o en inflorescencias separadas pero en la misma planta. DIOICAS – Se da cuando las flores del macho y las de las hembras se encuentran en en ejemplares distintos. HERMAFRODITAS: Se da cuando en una misma planta, las flores (no las inflorescencias) tienen a la vez órganos masculinos y femeninos, como casi todas las flores que conocemos, con sus estambres y sus pistilos. FRUTOS DE LA PALMERA El fruto es una baya, drupa o nuez de forma, color y tamaño muy variable según cada especie. A menudo éste es mucho más decorativo que las flores. El fruto de la Lodoicea maldivica es el más grande y pesado del reino animal. Tras la polinización, los frutos formados contienen, por lo general, únicamente las semillas que suelen ser de distintas formas (ovaladas, elípticas o incluso esféricas) y tienen un tamaño variado que va desde apenas unos milímetros, como es el caso de la Washingtonia robusta, al casi medio metro de diámetro de laLodoicea maldivica originaria de las islas Seychelles, que produce la mayor semilla del reino vegetal , alcanza a pesar hasta 45 Kgr. . INTRODUCCIÓN.

Las palmeras o palmas son plantas arbóreas o arbustivas de la clase Monocotiledóneas, pertenecientes al orden Espadicifloras (Príncipes) y a la familia Palmae o Arecaceae que portan un penacho o rosetón de hojas (corona) en la parte superior de un tallo generalmente único y no ramificado denominado estípite. Constituyen uno de los principales grupos botánicos de interés ornamental. En las palmeras se encuentran más de 200 géneros y alrededor de 3.000 especies que habitan en las zonas tropicales y subtropicales de todo el mundo. La gran mayoría de las especies de palmera proceden de las regiones tropicales de América, Malasia y lugares cálidos de África. Los países más ricos en cuanto a número de especies son Sumatra y Borneo, repúblicas de América Central y regiones situadas al Norte del Amazonas (Brasil, Guayanas, Venezuela, Perú y Ecuador). 2. DESCRIPCIÓN BOTÁNICA. Tallo, fuste, estipe o estípite. Se trata generalmente de un tallo único y esbelto, rara vez ramificado, pudiendo ser en función de la especie más o menos largo, delgado o robusto, liso o áspero, cubierto de fibras, espinas, etc. En muy pocos casos permanece bajo tierra, emergiendo únicamente las hojas y las inflorescencias. Algunas palmeras son trepadoras y sus delgados tallos están equipados de espinas que les ayudan a elevarse. Normalmente destacan las especies con tallos que llegan a los 24 m de altura, pudiendo llegar hasta los 60 m. Los estípites más finos que se conocen tienen un diámetro de entre unos 5 y 25 cm, y los más gruesos pueden llegar a medir hasta los 2 metros. Las palmeras jóvenes van desarrollando durante sus primeros años su yema apical o palmito y su sistema radicular, lanzando hojas más y más grandes, y solo cuando han adquirido su grosor definitivo o casi definitivo empiezan a crecer en altura, manteniendo siempre un diámetro constante a lo largo de todo el tallo. Las palmeras que desprenden con facilidad la hoja dejan en su punto de unión con el tallo una cicatriz o anillo. En otros casos las hojas secas cuelgan durante bastante tiempo del tallo y en otras disponen en espiral los restos de vainas foliares e incluso presentan raíces aéreas. Raíz. El sistema radicular de las palmeras es muy fasciculado. La raíz procedente de la radícula muere pronto y es sustituida por otras muchas emitidas en la parte baja del tallo. Las raíces son de escasa ramificación y no engruesan con el paso del tiempo. A medida que las raíces mueren, son sustituidas por otras nuevas. Hojas. Pueden ser pinnadas, almeadas e incluso bipinnadas. Se disponen en espiral y muy próximas unas a otras formando en la parte superior del tallo un penacho o rosetón. La base de la vaina es de forma cilíndrica y presenta grandes diferencias según la especie. En algunas especies el tronco termina en una especie de pseudotallo adicional más o menos largo, liso, verde, brillante, formado por una vaina de las hojas, alargadas, anchas, acanaladas, fuertemente imbricadas Flores. Son pequeñas pero se encuentran en gran número y su color puede ser blanco, crema, amarillo, verdoso, lila, etc., según la especie. la flor está compuesta por tres sépalos, tres pétalos, seis estambres y un ovario tricarpelar con tres estilos y sus correspondientes estigmas. La mayor parte de las especies son monoicas, con flores masculinas y femeninas sobre el mismo árbol, unas veces en la misma inflorescencia y otras en inflorescencias separadas. Otras especies son dioicas, en pocas especies las flores son hermafroditas. Las flores se agrupan en inflorescencias, espádices de flores unisexuales, envueltas por brácteas denominadas espatas. las inflorescencias surgen en las axilas de las hojas, aunque también lo pueden hacer en la parte superior del tallo por debajo de ellas, o encima de la corona. Las inflorescencias pueden ser simples o ramificadas. Frutos. Consiste en una baya o drupa, según las especies. Pueden ser pequeños, medianos o grandes. El epicarpio varía en cuanto a grosor, dureza y color con la especie. El mesocarpo en algunos casos es carnoso y comestible, y en otros, es muy fibroso. Generalmente contienen una sola semilla, pero a veces tienen dos o tres.

3. EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO. 3.1. EXIGENCIAS EN CLIMA. 3.1.1. Temperatura.

Las palmeras tropicales se desarrollan entre los 18 y 30º C. Las palmeras toleran más o menos bien las temperaturas bajas aunque su crecimiento es más lento. El frío reduce la actividad radicular, la traslocación de nutrientes y el crecimiento en general, debilitando a las plantas y haciéndolas más sensibles a los ataques de enfermedades. La mayoría de las palmeras tropicales detienen su crecimiento si las temperaturas nocturnas son inferiores a 15º C. y sufren daños si descienden por debajo de los 13º C. Temperaturas nocturnas de 13º C y diurnas de 25º C son válidas cuando la iluminación, humedad ambiental y riegos son los adecuados. 3.1.2. Humedad. La humedad ambiental ideal oscila entre el 60 y 80%. Las palmeras sobreviven durante largos períodos de tiempo con sólo un 30% de humedad ambiental, pero después de varias semanas o meses se marchitan, pierden brillo y el ápice de los foliolos se seca. 3.1.3. Iluminación. La luz es el condicionante más importante ya que las palmeras necesitan luz pero no sol. Si la luz es insuficiente el crecimiento es lento e incluso nulo y la planta termina por morir. Se estima que requieren un 40% de sombra, es decir, unos 40.000 lux. Muchas palmeras prefieren posiciones soleadas desde el principio para lograr su óptimo crecimiento o, al menos, cuando son adultas, requiriendo solamente posiciones permanentemente sombreadas las especies que, en su lugar de origen, ocupan las zonas más umbrías y alcanzan un reducido crecimiento. 3.1.4. Vientos. La especial naturaleza de sus troncos hace que las palmeras sean extraordinariamente flexibles y resistentes a los fuertes vientos. Sin embargo existen especies que tienen hojas frágiles y sensibles a la deshidratación provocada por el azote continuo del viento. Los vientos secos son, además, otro factor importante a tener en cuenta si no queremos fracasar al elegir una especie. Hojas gruesas y cerosas nos indican su adaptabilidad a estas condiciones. En resumen, las palmeras prosperan mejor en ambientes húmedos, abrigados, con temperaturas altas y con buena iluminación. Las palmeras de origen tropical que se cultivan en maceta, requieren por lo general agua de buena calidad, 25000 a 40000 lux y temperaturas no inferiores a 12-15º C. Cualquier zona donde pueden darse tales condiciones puede ser idónea para producir estas plantas. 3.2. EXIGENCIAS EN SUELO. Las palmeras se adaptan a gran número de suelos. El tipo de suelo depende de la procedencia de la especie. Las especies tropicales necesitan de suelos muy fértiles, neutros o ligeramente ácidos, mientras que las especies de latitudes más secas se desarrollan mejor en suelos más pobres. Entre los factores edáficos que condicionan el desarrollo de las palmeras destacan el exceso de cal, ya que bloquea la asimilación de hierro, magnesio, etc., dando lugar a clorosis y el exceso de sal que provoca necrosis foliar y radicular, junto a un enanismo de la planta. Sin embargo existen especies como la palmera datilera que prospera en casi cualquier tipo de suelo, especialmente en los limos arenosos bien drenados. Puede tolerar sumamente suelos alcalinos y se le puede regar con agua salada, cargada con demasiada sal para la mayoría de las otras especies. Importancia económica

El Parque nacional El Palmar, Entre Ríos,Argentina, es con 8500 hectáreas un inmenso territorio protegido con abundantes ejemplares depalmeras yatay. El parque atrae a miles de turistas anualmente. En general, las palmas constituyen uno de los elementos más importantes para las comunidades amazónicas por su valor económico, cultural y ecológico, ya que de este recurso obtienen su alimento, su vivienda y múltiples artículos que satisfacen sus necesidades materiales. Muchas especies de palmas tienen un gran valor actual y potencial como fuentes de alimento, aceites, fibras, medicinas y otros productos, incluyendo su valor como plantas ornamentales; todas las anteriores potencialidades (aprovechadas de manera sustentable) pueden llegar a ser una fuente de recursos valiosa para la economía 26 Es una de las familias botánicas de mayor importancia económica. Plantas para alimentación provienen de Areca, Attalea,Bactris, Cocos (cocotero, Cocos nucifera), Elaeis (que dan aceite, por ejemplo Elaeis oleifera), Metroxylon (que proveen almidón), y Phoenix (datilera). Muchos géneros poseen un brote apical comestible. Otras palmeras económicamente importantes son Calamus(ratán), Copernicia (cera de carnaúba, Copernicia cerifera: palmera de la cera), Phytelephas, Raphia (raffia), y muchos géneros que proveen paja. Finalmente la familia incluye un gran número de Washingtonia, ornamentales, Caryota, Chamaerops, Livistona,Roystonea, Sabal, Syagrus,

Chamaedorea,Raphidophyllum, Thrinax, Coccothrinax, Licuala, Veitchia,Acoelorraphe, Butia, Copernicia, Dypsis, y Wodyetia. Entre las ornamentales destacan Phoenix canariensis(palmera canaria) y Roystonea regia (palma real cubana) y muchas otras. Algunas especies son cultivadas en grandes extensiones, como el cocotero Cocos nucifera, la palmera del aceite Elaeis guineensis y la datilera Phoenix dactylifera. La savia de algunas especies es concentrada o fermentada para elaborar "mieles" y "vinos" de palmera. El fruto de Areca catechu se masca en Asia como estimulante y se conoce como betel.

Las palmeras, pertenecientes a la gran familia Arecaceae, tienen unos troncos esbeltos y robustos con hojas pinnadas, palmeadas...e incluso de colores que van desde el verde hasta el rojizo y que hacen que cualquier lugar sea un rinconcito tropical. También contienen pequeñas flores, que normalmente son unisexuales. Los frutos de la palmera suelen ser una baya o drupa, dependiendo de la especie. Normalmente el tamaño de éstos varía por el tipo de palmera, ya que hay más de 3000 especies de este árbol. Las palmeras se adaptan a todo tipo de suelos, en donde las especies tropicales necesitan suelos muy fértiles, neutros o ligeramente ácidos, mientras que las especies de latitudes más secas se desarrollan mejor en suelos más pobres.

Cuidados de las palmeras Comenzamos por el cocos nucifera, el tradicional e impresionante cocotero de las playas tropicales. Esta palmera puede alcanzar los 30 m de altura. Además, crece y se desarrolla con bastante rapidez. Requiere una humedad muy alta, una temperatura mínima anual de 15 grados, y sólo de adulto y volviendo rápidamente a los 10º, podrá aguantar hasta -2º. Es decir, que esta palmera sólo la podremos tener en el exterior sin problemas en Canarias, y quizás en la zona sur de Andalucía.

Otro tipo de palmera es la Dypsis lutescens (Areca), no es una especie difícil, y de hecho de adulta puede vivir en el exterior en muchas partes del mediterráneo. Es una palmera normalmente multicaule, es decir, que varios troncos salen del principal, pudiendo alcanzar los 5-10 m de altura. Es de crecimiento rápido, sobre todo durante la estación cálida del año. Hay que regarla cuando el sustrato está seco, no antes. Prefiere semisombra, pero si las tenemos en el interior de nuestros hogares, es conveniente que estén en una habitación muy bien iluminada.

Por su parte, la alejaremos de las corrientes de aire, sobre todo de las frías, ya que impide que se desarrolle con normalidad. Con el tiempo, la veremos crecer y formar su espectacular tronco anillado. Así, podremos ir aclimatándola hasta que poco a poco vaya aguantando el invierno, pudiendo resistir -2º en su edad adulta. Además, hay otras clases de palmeras como Washingtonia sp, Phoenix sp, Butia sp y Sabal sp que resisten a heladas y climas extremos.

Consejos para que las palmeras estén sanas Cuando vayamos a comprar una palmera, nos fijaremos sobre todo en su aspecto general. Si tiene insectos, hojas secas, o en el caso de las palmeras que se venden con muchos plantines, como la Dypsis lutescens, si hay algún plantín muerto, no la compraremos. La planta tiene que estar sana, contener unas hojas verdes y un poco rígidas según la especie.

En este sentido, si se le salen raíces por los agujeros de drenaje es síntoma de que está creciendo correctamente. Estos árboles se pueden plantar tanto en el interior de una casa, como en el exterior. Si la tenemos en nuestro hogar, la pondremos en un sitio y observaremos durante unos días si crece. Si se produce esta acción y la raíz de la palmera se sale de la maceta, podremos trasplantarla a un tiesto mayor. Para realizar el cambio necesitamos sopesar la altura, el tamaño y el peso de la misma. Además, las palmeras de interior son especies de lento crecimiento, por lo tanto la cantidad de abono necesario es pequeña. Normalmente, se suele aplicar una vez en primavera y otra en otoño. También, se intentan utilizar fertilizantes que se extienden lentamente, ya que de esta manera se van esparciendo los minerales poco a poco y la palmera puede absorberlo con cuidado y así estar más saludable.