You are on page 1of 1

EL IMPERIO DEL TIEMPO Es temprano en Valladolid.

Don Sergio de Reyes y Mariano de Torres, dos propietarios, intelectuales, se encuentran esperando afuera ue empiece el de!ate entre "artolom# de las $asas y Sep%l&eda. De Reyes es un t'pico !ien(ec(or de ideas preesta!lecidas, pues tiene fama de con&encer y comunicar con una rapide) ue (asta los m*s desinteresados le lle&an la atenci+n. De Torres dice preferir la pol'tica de la e,pansi+n imperial romana antes ue la filosof'a griega. -dem*s, (a sorprendido a &arios cuando en discursos en la corte s+lo (acia apolog'as al suicidio. De Torres le dice a De Reyes ue este de!ate (a!la de la incertidum!re ue (ay en el reino so!re la con uista, pues c+mo un imperio &a a de!atir so!re su funci+n primordial. De Reyes asiente, pero le recuerda ue no es para alarmarse, pues m*s all* de si los indios se re!elan o no, ser* cuesti+n de tiempo ue el propio Dios &uel ue la !alan)a para el lado papal.europeo. -dem*s, agrega ue el Papa no de!e entrometerse de forma coerciti&a en la creencia de los indios, s+lo puede (acerlo cuando los indios se nieguen &iolentamente a escuc(ar la pacificante pala!ra del &erdadero Dios. De Torres (ace una pausa y se r'e. Le dice ue, con todo respeto, le parece tan ingenuo lo ue (a dic(o. Le recalca sua&emente al o'do dici#ndole/ 0Don Sergio, los imperios no est*n (ec(os para esperar, los imperios dominan si aceleran el tiempo, pues mientras m*s r*pido pase el tiempo m*s cerca estaremos de Dios, 1entiende23.