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XII Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación.

“Nuevos escenarios y lenguajes convergentes”
Escuela de Comunicación Social – Facultad de Ciencia Política y RRII - Rosario 2008.

Apellido y nombre: Papalini, Vanina Andrea E-mail: vaninapapalini@gmail.com Institución a la que pertenece: CONICET – Centro de Estudios Avanzados – Universidad Nacional de Córdoba. Área de interés: Discursos, lenguajes, textos. Palabras claves: autoayuda – géneros – cultura masiva. Título: “LA AUTOAYUDA: UN GÉNERO DE LA LITERATURA MASIVA”

Resumen: Este trabajo presenta una síntesis de las características que permiten definir al género de la autoayuda como una clasificación especial dentro de la literatura masiva. Tomando como fundamento el análisis de un corpus de 60 libros, se establece una definición restringida, que estipula un conjunto de componentes presentes en la mayor parte de los casos analizados. También se propone una definición amplia del género, que comprende a aquellas obras en las cuales algunos de estos elementos están presentes, dándoles una tonalidad semejante aunque no pertenezcan estrictamente al género. Esta descripción sumaria se completa con una breve "historia interna" del género que rastrea ciertas peculiaridades ligadas a las significaciones dominantes en diferentes etapas de desarrollo de la autoayuda. A partir de la teoría de los géneros discursivos de Bajtin, se plantean algunas relaciones entre los libros de autoayuda y la tonalidad de la cultura contemporánea.

“LA AUTOAYUDA: UN GÉNERO DE LA LITERATURA MASIVA”

CRÓNICAS DE LA AUTOAYUDA El prefijo “auto”, que proviene del griego, se adhiere con facilidad a una multiplicidad de términos –sean verbos, adjetivos o sustantivos. Su significado –“él mismo”- admite dos 1

connotaciones complementarias; aplicado a sustantivos, indica reflexividad, como por ejemplo “autoestima”; en el caso de acciones realizadas por seres humanos, se le agrega un matiz: la voluntad. Así, un sujeto que se autocontrola no sólo se controla a sí mismo, sino que ejerce intencionalmente este dominio sobre sí. Algo semejante sucede con la autoayuda: no es sólo un auxilio brindado por uno mismo a uno mismo, sino que constituye un procedimiento discrecionalmente aplicado. El extendido uso del prefijo llama la atención sobre una característica de la cultura moderna, esto es, justamente, la conciencia de sí, ese movimiento ensimismado que “auto” señala y que es característico de la modernidad.1 Hay también otra razón que impulsa la proliferación de palabras a las que se les antepone la partícula: la automatización –de la que “automóvil” es ejemplo-, el funcionamiento sin intervención humana, parece indicar un movimiento que proviene del interior de la cosa, que le sería inherente y que por lo tanto, no requeriría esfuerzo. Esta insinuación crea la sensación de que lo “auto” está facilitado, que una vez puesto en marcha el dispositivo, el proceso se desenvolverá mecánicamente. La noción de autoayuda participa de la constelación de significados e insinuaciones asociadas a su prefijo, aunque su uso contemporáneo implica algo más: la idea de que no debe esperarse nada de los otros. El auxilio reposa sobre el propio sujeto a tal punto, que las teorías del individualismo deberían describirse también como teorías de la omnipotencia del ego. Conciencia reflexiva, voluntad para transformarse a uno mismo y potencia intrínseca: los elementos apuntados en esta clase de libros resultan particularmente sugerentes. La fuerza del sujeto autónomo debe provenir exclusivamente de su interior –la consigna “¡usted puede!” sintetiza ejemplarmente este mandato-, desestimando la solicitación de eventuales ayudas externas.2 Podemos encontrar otro ejemplo de innovación lexical que señala esta exacerbación del “por sí mismos” contenida en el prefijo “auto”: el uso del término “resiliencia”. Acuñado recientemente, designa a la capacidad de sobreponerse, soportar el dolor y adaptarse. La
Giddens, Anthony, Modernidad e identidad del yo, Barcelona, Península, 1995, 1998. Véase especialmente el capítulo 3. 2 Danilo Martucelli muestra con claridad meridiana cómo cierto tipo de “soportes” que ayudan a que el sujeto se sostenga son estigmatizados, mientras que otros son invisibilizados. Martucelli, Danilo, Gramáticas del individuo, Buenos Aires, Losada, 2007. Richard Sennet, por su parte, señala las características de un proceso que tiende a responsabilizar casi exclusivamente al sujeto de problemas que son estructurales. Sennet, Richard, La corrosión del carácter, Barcelona, Península, 2000. Ampudia de Haro revela que este “neoprudencialismo”, del que participan los libros de autoayuda, es una de las tendencias del neoliberalismo que tiende a economizar el ejercicio del poder, pretendiendo que el individuo aporte la mayor cantidad de energía aplicada a su autogobierno. Ampudia de Haro, Fernando, “Administrar el yo: literatura de autoayuda y gestión del comportamiento y los afectos”, en Revista Española de Sociología Nº 113, 2006: 49-72.
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Madrid.. 1987. El concepto de autoayuda propiamente dicho reconoce sus orígenes en el siglo XIX. Traducción nuestra. Siglo XXI de España editores. Traducción nuestra. 2002 [1859]. La perspectiva de conjunto es. Resistir todo.3 En el contexto del libro.. Samuel Smiles titula su libro. F. p. Samuel.. aplicada en primera instancia a quienes soportaron el dolor y sobrellevaron un trauma tan profundo como la vida en un campo de concentración. estos atributos aparecen ya ligados a una forma de individualismo que propone el progreso social despegado de las instituciones. pero quizá la novedad radica en que. hoy se utiliza para designar la supervivencia “normal”: el lenguaje corriente parece advertir que la vida cotidiana se ha cargado de dramatismo y la abrumadora carga pesa casi exclusivamente sobre el sujeto.7 Las características paradigmáticas del género literario aparecerán recién hacia 1940. más vinculada al carácter que a la realización o el placer. Literatura de Autoajuda e Individualismo. el concepto significaba esencialmente la “fuerza de voluntad aplicada al cultivo de buenos hábitos”.. Fondo de Cultura Económica. escrita y publicada en Estados Unidos en 1936 bajo el título How to Win Friends and Smiles. que apremia al sujeto. Edición en un tomo. Del sentido moral a la moral sentimental. en esencia. según informa Rüdinger. La versión original. 5 Rüdinger. como un logro dependiente de las capacidades de los hombres. Porto Alegre. 6 Elias. a veces forzosa. Con ese término. para el autor. el concepto clave no es el de éxito sino el de carácter. el célebre libro de Dale Carnegie Cómo ganar amigos e influir en las personas constituye uno de los primeros y más notables ejemplos de un manual de autoayuda tal como los conocemos modernamente. aparecen rastros de una moral victoriana llamada a desaparecer en las versiones del siglo XX. 33. p. Self Help. Editora da Universidade. a cualquier precio.) consiste de hecho en conciliar el espíritu del progreso personal. Madrid.5 El libro de Smiles todavía guarda resonancias de los manuales de cortesía por un lado. 1995. Señala Rüdinger: “en Self-Help. cit. En este sentido. premoderna y no individualista. op. Oxford University Press. Universidad de Rio Grande do Sul. Julio. Self-help. 37. tan valorada que se transforma en un mérito. Francisco. New York. es una victoria interior. basado en el imperio de la voluntad. Norbert. nombra una cualidad que se ha tornado indispensable. Esta capacidad. 2004.4 En el libro de Smiles reverberan las ideas de la época en torno a la autoconfianza y el cultivo de la personalidad.palabra. importada de la física de los materiales. Rüdinger. El proceso de la civilización. 7 Seoane Pinilla. que data de 1859. El proyecto contenido en sus páginas (.6 y de los libros de educación sentimental por otro. sin embargo. 4 3 3 . Original el alemán: 1977 (Tomo I) y 1979 (Tomo II). En este libro. con la moral tradicional”.

Padecimientos subjetivos: Stress. he trazado una somera cronología que presento a continuación. José Silva. 1952 El método Silva de control mental. “Nueva Era”. cognitivismo. Lo nuevo se superpone a lo ya existente. 1936 El poder del pensamiento positivo Norman V. Es interesante notar cómo durante el tercer período se retoma la noción de “interioridad”. angustias Los hombres son de Marte. mejorar la vida cotidiana. el género de la autoayuda exhibe una pequeña historia que data de mediados de la década del ’30. pero no se “cierra” sobre ellas. “Pensamiento positivo”:Flower Power “Nueva Era” Aplicar las capacidades personales al mundo del trabajo Desarrollar capacidades mentales latentes Interioridad Teorías de sistemas. organizaciones civiles. 1992 Cada período ofrece ciertas características emblemáticas. fue traducida a varios idiomas: en español. “HISTORIA INTERNA” DEL GÉNERO Como queda indicado. Psicologías diversas. fobias. 1982. management Vida cotidiana en todas sus esferas. Historia interna del género de autoayuda: etapas Período Característica de los textos 1930 – 1950 SURGIMIENTO Manuales de ventas. las mujeres son de Venus John Gray. Libros de autoayuda “Biblioterapia”: curar los síntomas del malestar subjetivo. Tomando en cuenta la variación de los discursos con los que los procedimientos promovidos por los libros justifican su eficacia. cognitivismo. Publicaciones de divulgación abierta al público general (“Hágalo usted mismo”) Enseñar técnicas para una finalidad concreta 1950 – 1970 REBELIÓN Libros espirituales. Novelas ejemplares. asociada a la espiritualidad contracultural de los ’60. Objetivos Discurso legitimador Área de acción Psicología conductista Trabajo Estimular el desarrollo personal y la autoconfianza “Empoderamiento”: Black Power. trabajo Cómo ganar Textos representativos amigos e influir en las personas Dale Carnegie. con transmisión de las enseñanzas de maestros orientales 1970 – 1990 REENCAUZAMIENTO Manuales de management Manuales de autoprogramación 1990 – 2005 EXPANSIÓN Biografías y autobiografías con eje en cuestiones “espirituales”. de manera tal que en el momento actual de auge de este tipo de literatura se reeditan textos que ya estaban en circulación. la primera edición fue publicada en Buenos Aires tempranamente: data de 1940. Pale. desde una perspectiva que la traduce en 4 . Toyotismo (liderazgo) Inteligencia.Influence People.

como parte de un repertorio de producciones propias de la cultura masiva. La cultura masiva no ofrece ninguna resistencia a los sistemas clasificatorios. En este sentido. Adorno. a sabiendas de que constituye una base de entendimiento con su público.9 La definición crítica clásica de Theodor Adorno y Max Horkheimer insiste en que se trata de una cultura producida para las masas.8 que tiene un correlato en la configuración de los sujetos: lo que se está en disputa es la dirección en la que se orienta la construcción el mundo. Madrid. LA SERIE COMO RASGO Antes de comenzar el análisis. la estereotipia de contenidos y una decisiva orientación hacia el consumo manifestada en la forma-mercancía que adquieren sus producciones. la pertinencia del abordaje desde el campo de la comunicación. se apoya en ellos y los utiliza con comodidad. Valentin. la cultura apropiada por las masas. pues. El marxismo y la filosofía del lenguaje. el cual ofrece un enfoque particularmente fructífero: tomando los libros de autoayuda como una serie homogénea. 5 . por el contrario. M. La cultura masiva. Se evidencia así una “lucha” ideológica a nivel de los discursos. en un proceso racional intencionado en 8 9 Voloshinov. y la redesigna bajo una categoría científica. es necesario definir el punto de mira específico de la investigación que desarrollo. Le otorga un sustrato material. se forjan y circulan en virtud de las regulaciones que esta cultura dispone y adhieren mucho más a las determinaciones de género que cualquier obra a la que se le atribuya un valor estético. 2006. Vale la pena observar también que la etapa actual es aún más sincrética y que coexisten tanto las tendencias que se desvían del “mainstream” o curso central del proceso de subjetivación. y Horkheimer.. 1992 [1929]. localizándola anatómicamente en el cerebro. Trotta. Sostengo. ante todo. Barcelona. No es ésta una elección azarosa: los libros de autoayuda deben ser considerados. T. Dialéctica de la Ilustración. Se trata de una perspectiva que es propia del campo de la comunicación. 1994. puede encuadrárselos en una categoría propia.términos productivos. una divergencia que no está zanjada en modo alguno. interesándose en sus rasgos comunes y su orientación hacia el mercado. Alianza. es decir. como las orientaciones hegemónicas. se distingue tradicionalmente por la serialidad en la reproducción de formas simbólicas.

Barcelona. Al calor de los procesos expansivos del capitalismo. señalaba la Escuela de Frankfurt. Los media y la modernidad. Desde la perspectiva de John Thompson. 11 Thompson. En cuanto a la recepción. Thompson. debe ser capaz al mismo tiempo de generar la ilusión de una renovación constante. y la separación espaciotemporal o distanciamiento que origina la mediación tecnológica. No obstante los argumentos que Thompson despliega.se resuelve generalmente con la estructuración fuerte de los géneros. son más proclives al anquilosamiento que al ímpetu innovador.se funda centralmente en dos datos: la ruptura estructural entre contextos de producción y contextos de recepción. son objeto de intercambio en el mercado global. Así. tradicionalmente se la asocia a la homogeneidad: el formato de sus producciones y la estructura del género facilitan de reproducción. 1998.10 La noción de industria cultural tiene a la cultura masiva como correlato y efecto. es el procedimiento productivo que distingue al capitalismo y es inherente a la lógica del intercambio comercial: la cultura deviene mercancía. Para Adorno y Horkheimer. que son bienes de consumo con un valor económico. que retoman la ya divulgada posición de los Estudios Culturales. tecnificación y organización del trabajo propios de la forma actual de la empresa capitalista. En tanto es fruto de una actividad de fabricación en cadena. La tensión entre la uniformidad necesaria para el flujo productivo y la novedad –principal atractivo para el consumo. en cambio. postula el doble carácter de las producciones culturales masivas. sin duda.el que interviene un componente técnico específico y cuyas reglas de producción y circulación responden a la lógica capitalista: la bien conocida definición de industria cultural. Las estructuras sobre las que se organizan los formatos y contenidos de los medios están endurecidas. 10 6 . pero al mismo tiempo entrañan un valor simbólico. la “novedad” es la simple introducción de un aspecto distinto en un género consolidado y de probada aceptación entre los públicos. creo que el “contrato de lectura” propuesto desde los formatos propios de la cultura masiva tiende a posibilitar una menor deriva interpretativa que otras producciones culturales. John. las características de la cultura masiva se relacionan con la intervención de un dispositivo tecnológico que permite la fijación. los bienes culturales son también mercancías “exportables” e “importables”.11 La reproducción. p. 25-68. Paidós. La producción de los bienes simbólicos no es ajena a la división. Sin embargo. es decir. La experimentación. que entraña riesgos (fundamentalmente riesgos económicos) es desterrada casi completamente de la programación mediática. formatos y matrices de la producción cultural y la variación de los contenidos y los protagonistas. Thompson postula que la asignación de sentidos es indeterminada: esta aseveración –que no es original. reiteración e innovación acontecen a la vez. el almacenamiento y la reproducción de las formas simbólicas.

valiéndose para ello de las operaciones del discurso ideológico. Buenos Aires. la fijeza temporal y la restricción de modelos que requiere la cultura masiva para su reproducción encuentran correspondencia en la determinación genérica. Muchas grandes obras se inscriben sin lugar a dudas en los géneros ya prefigurados y este “encuadre” no reduce su riqueza ni su calidad. Para él. “Perspectivas para el estudio de los géneros”. no creo que la simple pertenencia a un género implique una valoración negativa. pero me lleva a considerar la existencia de una relativa indeterminación de la recepción. 12 7 . En tanto producidos bajo esos parámetros. p. Eagleton considera que la ideología entraña un proceso de legitimación del poder. al contrario de lo que hace el arte. y el ensombrecimiento de la realidad social de modo conveniente a sí misma. Arán. Pampa. Entre el arte -y las obras literarias que comparten esta vocación.13 De esta manera. 14 Vale la pena aclarar que. Creemos que. Eagleton. la exclusión de maneras de pensar opuestas. ajustándola a matrices prefiguradas. las normas que impone el género esclavizan la creación y empobrecen la cultura. EL AUTOR COMO “MARCA REGISTRADA” Me refiero a las estrategias definidas por Terry Eagleton en Ideología. en cambio. resultaría “un instrumento que favorece el modelado homogéneo de conciencias y saberes sociales.y la cultura de masas.14 La autoayuda puede ser considerada un nuevo género de la cultura masiva ya que revela tener los mismos atributos que los productos propios de la industria cultural. encaminada a la obtención de ganancias. si bien. Paidós. se establece una tensión semejante a la que existe entre autonomía y heteronomía. en anclar el sentido y reducir las variaciones posibles en la lectura. la denigración de las ideas que puedan combatirlo. Es sabido que el hecho artístico tiende a escapar del encorsetamiento del género. efectivamente. que no es totalmente libre ni azarosa. por mi parte. ni obvia las claves que la producción masiva contiene. clase social o grupo dominante. como es comúnmente conocida. a lo largo del tiempo. las producciones propias de la cultura masiva respetan y se amoldan al tipo de restricciones que éste comporta. Ideología. así. los libros de autoayuda responden a un proceso racional intencionado en el que interviene un componente técnico específico y cuyas reglas de producción y circulación corresponden a la lógica capitalista. VIII Congreso de Semiótica. Eagleton explica también de qué manera estos procedimientos atañen a la dimensión subjetiva: “Tal ‘mistificación’. 13 Pampa Arán critica las restricciones que impone la noción de género entendida como “cultura gramaticalizada” pues considera que. de lo que se desprende el concepto de ideología como una resolución imaginaria de contradicciones reales”.12 Se esfuerzan. favorecedor de las políticas que buscan el control de las diferencias”. Terry. Barcelona. la naturalización y universalización de estas creencias para hacerlas evidentes y aparentemente inevitables. este proceso involucra seis estrategias diferentes: la promoción de creencias y valores afines a él. 2002. nuevos géneros aparecen y los tradicionales sufren transformaciones. De allí también que las obras de la cultura masiva sean más fácilmente referidas a ellos que las obras artístico-literarias. La restricción no implica la anulación de la interpretación propia. 24. Una introducción. a menudo adquiere la forma de enmascarar o suprimir los conflictos sociales. 1997.

EE. Imparfait. Francia. Mars and Venus On a Date (1997). 9. 13. 3. 1995). 15. Mars and Venus Together Forever (1996). 4. 8. Vivre heureux. 13. Mars and Venus In the Bedroom (1995). 3. Judgement Day (1989). The Power of Self-Esteem (1992). 10. 12. Psychologie de la peur (2004). 16. 1999). Petits Penibles et Gros Casse-Pieds (2007). L’estime de soi (con Francois Lelord. La gestion du stress (con Patrick Légeron et Francois Lelord. He aquí algunos ejemplos de autores y libros publicados en distintas lenguas. 6. Son libros producidos tan “en serie” como cualquier programación televisiva. 2. 1. Women Are from Venus Book of Days (1998). 2. 4. 2. 11. 12. The Art of Self Discovery (1993). Petits complexes et grosses deprimes (2004). Taking Responsibility (1996). Children Are from Heaven (1999). How to Live for Change and Change for Life: Practical Ways to Have the Life You Want (2001). El camino de la autodependencia (2000). The Six Pillars of Self-Esteem (1994).. The Romantic Love Question & Answer Book (1982). Women and Relationships (1993). aunque los tiempos de producción. Cuentos para pensar (1997). 7. 10. How To Get What You Want and Want What You Have (1999). 6. 2. 7. 14. 11. 8. 7.. John Gray. 5. 7. que se apliquen a dominios diferentes pero que esencialmente mantengan los conceptos y estructura iniciales.UU. La force des émotions (con Francois Lelord. 1. Comment gérer les personnalités difficiles (con Francois Lelord. Honoring the Self (1983). 2001). 12. Breaking Free (1970). 6. Self-Esteem at Work (1998). The Psychology of Romantic Love (1980). De l’art du bonheur (2006). What You Feel You Can Heal (1984). Truly Mars & Venus (2003). Women Are From Venus (1992). Argentina. 8. vendrán nuevos volúmenes estructurados sobre la misma base. Mars and Venus In Love (1996). 5. circulación y permanencia en el mercado sean diferentes. 4. que sirve también de indicador de la mundialización de este género. 1998). 1. 5. livres et heureux –pratiques de l’estime de soi (2006). Men Are from Mars. 3. 5. The Disowned Self (1971). Nathaniel Branden. 15. Psychologie du bonheur (2003). The Mars & Venus Diet & Exercise Solution (2003). Amarse con los ojos abiertos 8 . EE. How To Raise Your Self Esteem (1987). Men. 3. (2000). La peur des autres (con Patrick Légeron. 9. Practical Miracles for Mars and Venus (2000). Cartas para Claudia (1989). 6. 10. Men Are from Mars. Recuentos para Demián (1994). 1. Christophe André. Si el libro tiene éxito. 14. A Woman's Self-Esteem (1998).Los libros de autoayuda son editados para ser consumidos de manera más o menos inmediata y son de pronta obsolescencia. 1996). 9. 4. How To Get What You Want at Work (2002). The Art of Living Consciously (1997). 11. El cochero: Un libro en vivo.The Psychology of Self-Esteem (1969). Petites angoisses et grosses phobies (2002). Jorge Bucay.UU. Mars and Venus Starting Over (1998). De la autoestima al egoísmo (1999).

puede ser entendido como un “fragmento de la semiosis”. Los libros de autoayuda.. EL GÉNERO DE LA AUTOAYUDA En este apartado. 2005. 15. A. que es sin duda menos compacta y no excluye vertientes contrahegemónicas. en Francia. Volver a empezar después de la ruptura de la pareja (2004). Cuenta conmigo (2005). 20 pasos hacia delante (2000). Los textos y su estructura son visiblemente parecidos entre sí. Libros notables en términos de ventas como Los hombres son de Marte. aún cuando los autores sean locales. Es el caso de Jorge Bucay. El mito de la diosa fortuna (2006). p. El camino del encuentro (2001). 13. El candidato (2006).. la frecuencia es menor. La relación con el espacio mediático también es fuerte: muchos de los libros más vendidos son de quienes transmiten sus consejos en emisiones mediáticas. una porción de 15 Mattelart.. Aquí se evidencia el ritmo productivo: desde los inicios a la consagración. 9.. luego se intensifica –al menos un libro al año. como el grueso de la cultura de masas. debe hacerse la salvedad que el proceso así descrito se verifica especialmente para la producción cultural de las grandes corporaciones: debe necesariamente ser matizado si se quiere dar cuenta de toda la producción cultural. El camino de las lágrimas (2001). La mundialización de la comunicación. 104-112. El discurso de la autoayuda. y debe ser analizado de manera muy diferente cuando de lo que se habla es de la recepción. como cualquier otro que se pretenda analizar. en la Argentina y de Jean-Marie Cohen. contenidos y pautas metropolitanas a los gustos nacionales. son inclusive origen de piezas teatrales. Barcelona. 16. 10. forman parte del proceso de globalización de la cultura. 14.(2000). Esa demanda productiva a veces lleva a caer en el plagio o en el autoplagio. la “aldea global” parece implicar. 9 . Las formas y figuras consagradas se repiten: son las recetas ya probadas de éxito. Déjame que te cuente (2005). y en varios casos más. reconfigurada sobre los rasgos occidentales pero fundamentalmente norteamericanos. 12. Todo (no) terminó.15 No obstante. 11. Los medios de comunicación y las editoriales son agentes de este proceso: sólo muy marginalmente recogen elementos diferentes y apenas si adaptan algunos formatos. 8. Como señala Mattelart. una monocultura. Paidós. El camino de la felicidad (2002). describiré los rasgos sobresalientes de los textos de autoayuda y compondré una definición provisional del género. fundamentalmente.

Tienen una utilidad cierta para el público a la hora de anticipar los rasgos del objeto cultural. p. Estos rasgos de previsibilidad están asociados fundamentalmente al tema. cit. Paidós. empresa. p. En la reflexión de Bajtín y su círculo. y Horkheimer. condiciones de previsibilidad en distintas áreas de la producción e intercambio cultural”. como se ha señalado. Entiendo por “género” a una “clase de textos u objetos culturales”. Barcelona. La semiosis social. Carlos (director). 2002. Eliseo. o sea por la selección Verón.16 que debe interpretarse en relación con configuraciones sociales más amplias cuyas huellas quedan plasmadas en él. La idea de que la multiplicidad de situaciones existentes pueda tipificarse y que un libro de consumo masivo pueda aportar soluciones indistintas a todos ellos implica una concepción simplificadora evidente ya en su propósito. M. un género se establece como tal en tanto sea reconocible. Gedisa. p. 18 Adorno. 16 10 . “Dicho de otro modo –propone Verón-: analizando productos apuntamos a procesos. “El uso de la lengua se lleva a cabo en forma de enunciados (orales y escritos) concretos y singulares que pertenecen a los participantes de una u otra esfera de la praxis humana.. los géneros no se aplican solamente a la literatura sino que puede hablarse de géneros discursivos. Términos críticos de sociología de la cultura. 101-105. Se trata de “opciones comunicacionales sistematizadas por el uso (. como se ve. Los formatos propios de la cultura masiva se ciñen al género más que cualquier otra producción artística pues. que son formas características de la comunicación corriente. Estos enunciados reflejan las condiciones específicas y el objeto de cada una de las esferas no sólo por su contenido (temático) y por su estilo verbal. 101. 127. el tema de la “solución de problemas” es común a todos ellos. las industrias culturales limitan al máximo el riesgo que entraña la innovación. la orientación hacia la heteronomía propia de la cultura de masas no está dada solamente por el respeto a las restricciones del género sino que puede reconocerse ya en el eje fundamental que define el género de la autoayuda: el ofrecimiento de soluciones a problemas personales o de la vida cotidiana. T. psicología. Entrada “Géneros”. Aunque puede encontrarse una cierta diversidad que permitiría una clasificación en sub-géneros.17 La definición de género.) que instituyen en su recurrencia histórica. 17 Altamirano. op.. relaciones interpersonales o filosofía.” P. 1998. las características retóricas y la situación enunciativa que construye en relación al receptor.un proceso social de producción de sentidos.. ya se trate de textos sobre espiritualidad. está sancionada por su uso.18 En el caso que analizo. 124. Buenos Aires.

la organización de recursos lingüísticos y expresivos que implica el género. cit.. 253-254. Estética de la creación verbal. (. es decir.) En cada época del desarrollo de la lengua literaria. como género relativamente elaborado y organizado. La génesis.) los que reflejan de una manera más inmediata. son indicadores de una sensibilidad. que apunta a la brevedad de la denuncia –que luego devenga consigna.) Para comprender la compleja dinámica histórica de estos sistemas. Bajtín. Los enunciados y sus tipos.. 248.. op. atenta y flexible todas las transformaciones de la vida social. Por ejemplo. La literatura de autoayuda. ante todo. “Los cambios históricos en los estilos de lengua están indisolublemente vinculados a los cambios de los géneros discursivos. (. 1999. los géneros discursivos secundarios –de mayor complejidad y formalizaciónabsorben y reelaboran los géneros discursivos primarios. la predominancia o la virtual desaparición de los distintos géneros discursivos se vinculan a las transformaciones de los horizontes epocales. p. se da en un determinado momento de la historia. sino. 1999. los géneros discursivos. son determinados géneros los que le dan el tono. hace falta una elaboración especial de la historia de los géneros discursivos (. (. M. puede definirse como un género “secundario”. La literatura de autoayuda se convierte así en expresión de una 19 20 Bajtín. cuyas características coinciden con una tonalidad emotiva. un rasgo expresivo..”.19 Para Bajtín.. M.). en el que se entrecruzan y subsumen formas conversacionales propias de los géneros primarios. 11 .20 Lo que Bajtín señala es que la forma.de los recursos léxicos. p.. son correas de transmisión entre la historia de la sociedad y la historia de la lengua. fraseológicos y gramaticales de la lengua. el panfleto o libelo es una forma-contenido apropiada para una sociedad que hace la política en las calles y no en el ágora. México... Así como la carta y la confesión fueron géneros discursivos de importancia en una época determinada. de una preocupación y de un modo de entender el mundo correspondiente a un determinado grupo social en un momento de su historia.más que a la confrontación pública de argumentos.. 1982... Examinando el libelo es posible interpretar el mundo en el que tuvo trascendencia.. considero que el género de la autoayuda es una de las notas que distinguen discursivamente al mundo contemporáneo: la naturalidad de las significaciones que lo transitan y de las representaciones que lo pueblan están en correspondencia con la tonalidad emotiva de la cultura.. y el tema que les es propio. un determinado orden de problemas y ciertas peculiaridades de la organización social. por su composición o estructuración”. La predominancia de este género. Siglo XXI editores.

géneros y horizontes de expectativas. La materia sobre la que discurren los libros de autoayuda es la persona. de resolución de los problemas que éste presenta. los textos se caracterizan por la borradura de las marcas ficcionales como proceso de autentificación. Su función es. pues. Buenos Aires. Le pacte autobiográphique. Esta modalidad. Leonor. en correspondencia con una de las significaciones sociales más ampliamente aceptadas. es para facilitar su adaptación. son capaces de generar la confianza que procede de la plenitud de la presencia y producir efectos de verdad y certeza. la política o la filosofía-. el autornarrador aparece en actitud de búsqueda. Seuil. Philippe. como parte del denominado “espacio biográfico”. En otros casos. encontrándose con estos relatos de las vivencias ajenas en su intento por explorar el alma humana. No se trata simplemente de abordar el problema de la subjetividad. Los libros de autoayuda se presentan como una estrategia al alcance de la mano para resolver los malestares subjetivos. El espacio biográfico. sino de darle salida. que se despliegan en la doble dimensión de la interdiscursividad y la intertextualidad Arfuch. También aquí se revela el parentesco entre los libros de autoayuda y los mensajes de los medios: como señala Arfuch. “confesada” al autor del libro en ámbitos de interacción diversos: su gabinete de terapia. No construyen ficciones estéticamente valiosas ni escrutan el alma para comprender sus múltiples escondrijos: si abordan la interioridad del sujeto. como la religión. instrumental. la riqueza de la vivencia es reducida. En ella. retoma y amplía el concepto propuesto por Lejeune que lo considera como “la forma de circulación de las vidas. se apela a la narración biográfica en boca de otros. Sin embargo. París. Fondo de Cultura Económica. Cuando no se trata de la narración personal de boca de los autores. los “momentos biográficos” de la narrativa mediática y el acontecimiento en boca de sus protagonistas o de sus testigos directos. ofrece una técnica: en un mundo en el que la tecnología aparece como la vía preferida para la resolución de los problemas generales de la humanidad -reemplazando otras modalidades de resolución posibles. Para que la administración de soluciones Tomo la definición del “espacio biográfico” de la obra homónima de Leonor Arfuch. un viaje o charlas ocasionales. según veremos. En estos casos. un curso. 1975 21 12 . Podemos ubicarla. Para Arfuch será además un lugar de confluencia de mútliples formas. tanto como la forma de las vidas mismas”. Lejeune.21 un dominio discursivo poblado por géneros orientados a la dimensión subjetiva. el relato es expurgado de todo aquello que lo singulariza de modo tal que se preste a la síntesis. 2002. entonces. el dispositivo montado por la literatura de autoayuda se torna perfectamente compatible.modalidad específica de acercamiento al mundo y. aun en la incertidumbre que caracteriza a la época presente.

En este sentido. 22 13 . el primer paso consiste en la construcción de tipologías. de acuerdo a los cánones de la cultura masiva. conseguirá esparcir un bienestar sedante ofrecido como felicidad sobre la totalidad de su existencia personal. libros de salud o sobre psicología infantil. El primer aspecto a considerar. estilo y composición o estructura.estereotipadas sea admisible. los decálogos y las instrucciones proporcionadas se tornan de alcance universal. en torno a la presentación de un problema.22 A pesar de la evanescencia de estas fronteras. la angustia. Los libros de autoayuda pretenden expandir su eficacia fuera de los límites del texto. En ellos hay una promesa condicionada: si el lector sigue el camino prefigurado por el texto. liderar grupos humanos. es el tema. su finalidad es producir una sensación de dicha a través de la red microscópica que el texto teje. A partir de la identificación de los elementos que son propios de los libros de autoayuda. reflexología. identificaré los tres aspectos que definen al género: “tema”. postularé una definición del género tal que permita trazar límites y exclusiones. se observa que los textos se estructuran. libros esotéricos y. Por el contrario. Esta promesa condicionada constituye uno de sus rasgos salientes en cuanto a su definición como género. este conjunto heteróclito tiene en común un tema y un enfoque: la literatura de autoayuda trata la dimensión subjetiva como fundamento de un cambio vital individual atendiendo a fines instrumentales -superar el dolor. Conducen a situaciones sin riesgos –puesto que ya han sido probadas-. Los libros de autoayuda remiten al relato de la experiencia. en algunos casos. existen una gran variedad de subgéneros dentro de lo que se denomina “literatura de autoayuda” en la clasificación utilizada por quienes editan o comercializan libros. Es habitual que se exponga el tema utilizando ejemplos y La clasificación utilizada por las librerías suele incluir terapias orientales (feng-shui. CARACTERIZACIÓN DEL GÉNERO Siguiendo la teoría bajtiniana de los géneros discursivos. Así. pero no la entienden como un acontecimiento que irrumpe en la serie vital configurando un nuevo modo de vivir. en general. Como ya he adelantado. entonces. por ejemplo). las recetas. la forma del estereotipo. yoga. los testimonios adquieren. hay un dato común a todos los textos que permite unificar el género. influir en las personas. desarrollar ciertas capacidades. sin experimentación –se siguen los pasos prefijados. etc.y sin angustia: muy por el contrario. En relación a la composición.

Por tratarse de una espiritualidad laxa. que constituye una forma religiosa. pero lo hacen de tal manera que se alejan de los relatos biográficos más tradicionales. de corte religioso. los relatos de vidas ejemplares. debe indicarse que los libros de autoayuda descansan en testimonios. el otro. que van desde el cognitivismo a la teoría de sistemas. En estos casos. El caso individual deja de ser único para representar un conjunto de situaciones similares y alcanzar niveles de mayor generalidad. es un discurso legitimador compatible con otras creencias. encontramos numerosas remisiones al discurso docto. Dos son los fundamentos más usados: uno es de tipo científico o pseudocientífico. De esto se derivan ulteriormente prescripciones de cierta universalidad. En cuanto al estilo. Este discurso legitimador puede ser de distinto tipo. Se trata. Es fundamental subrayar que los textos explicitan un discurso socialmente legítimo con el cual las técnicas de autoayuda propuestas justifican su eficacia. A los fines que nos proponemos.testimonios. de una justificación muy utilizada en los libros de autoayuda pues. De otro lado. La “enseñanza” que se pretende impartir reclama una validación que sostenga su carácter general y atemporal. A este relato le sigue una tipificación. En estos textos. además. no se la considerará como religión en tanto no exija compromiso con un dogma o núcleo fijo de principios y sí como un fundamento o discurso legitimador que ya forma parte del sentido común de la época. presenta problemas particulares. se apela a un razonamiento fundado en la ciencia o en la casuística. La New Age. En todos estos casos. está orientada a la refiguración de la existencia. o propia. la argumentación puede apoyarse en la experiencia –ajena. reglas o instrucciones directas que conforman el núcleo central de esta literatura. tanto como en teorías provenientes de la psicología o de las neurociencias. del narrador en primera persona que testimonia las circunstancias vividas-. se apela a un fundamento “espiritual” del orden humano y cósmico vinculado a la cosmovisión de la New Age. así como también son frecuentes las menciones a las “capacidades desconocidas de la mente”. que nomina la situación descripta como un tipo de problema particular. del profesional-narrador que da cuenta de los casos tratados. que proponen soluciones a modo de recetas o simples pasos a seguir. Existen tres rasgos estilísticos específicos que permite distinguir el género de la autoayuda de las biografías. El relato testimonial puede constituir la narración central de las que llamaré cuasibiografías. o simplemente enmarcar la serie de prescripciones. las confesiones y otros textos propios del 14 . al igual que la psicología.

las 15 . esta construcción busca un efecto de personalización cuyo objetivo es borrar la impronta homogeneizante de la industria cultural. La igualación de los sujetos. Esta repetición pertinaz no es ociosa. al apoyarse en los testimonios. El tercer paso culmina la lógica inductiva que. hay una torsión del relato del “yo” al “tú” que busca provocar identificaciones. Consideraré especialmente la situación de enunciación. descartan de ellos lo que tienen de peculiar. soterradamente. pues allí se hace evidente la distancia con las formas biográficas tradicionales. En los libros de autoayuda. orbitando alrededor de una voz narrativa fuerte en primera o tercera persona. Finalmente. permite avanzar hacia el siguiente movimiento.“espacio biográfico”: por un lado. confesiones. o a un “nosotros” inclusivo. Esquematizando la descripción precedente. La situación de enunciación tiende a producir un efecto de autoconfianza asignando de un gran poder al lector y otorgándole la capacidad de “cambiar su vida”. enfatizando en cambio lo que es igual en todos ellos. condensado en la consigna “tú puedes”. venía desplegándose e introduciendo una universalización de los preceptos. se revela un dispositivo discursivo montado en tres pasos. La potencialidad atribuida al receptor subyace a todo el género e insiste en adjudicarle atributos excepcionales no explotados. Por otro. Desaparecen los entornos y. relatos íntimos expuestos abiertamente componen una constelación característica de la cultura contemporánea que Arfuch ha llamado el “espacio biográfico”. el autor ofrece al lector una resolución al problema planteado. El primero supone el uso del lenguaje en función expresiva: la presencia de testimonios. con ellos. El segundo implica una interacción en otro nivel: el yo-enunciador es artífice directo de la estrategia de persuasión. individualizándolo. las diferencias. y lo instala en un ámbito descontextualizado. se manifiesta como dominante la función conativa. consumada de esta manera. volcándose hacia un tú/usted. El uso del “tú” no es inocuo. La reiterada apelación al lector busca producir un efecto de empoderamiento. señala al sujeto. las declaraciones citadas en primera persona o las autorreferencias del autor son expresadas bajo una voluntad manifiesta de ejemplificar. justificar o enfatizar algún rasgo de la terapia o propuesta vital. Opera aquí una intención de generar identificaciones inmediatas entre la situación narrada y el lector. Llegados a este punto. desprendido del “nosotros” colectivo. que lo facultan a transformar su existencia en tanto y en cuanto reconozca su valía y desarrolle sus capacidades “latentes”. bajo esa intencionalidad pedagógica. En lugar de tratarse de textos expresivos. Es decir que constituyen un apoyo a la intención final.

como si fueran recursos didácticos. las “recetas” aconsejadas. su eficacia es personalísima: depende de cada uno de los lectores y de cuánto sean capaces de seguir las prescripciones contenidas en el libro En otros casos. más allá de sus creencias y sus características particulares. Los libros se leen. del caso a la ley. se presentan como decálogos o como pasos sintéticos bien establecidos. Aun cuando estuvieran escritos en segunda persona. por ejemplo. la ejemplificación o relato de la vivencia. cultural e históricamente. de extrema simplicidad. las situaciones y sus protagonistas se tornan indistintos. rápidamente. pues pueden ser consumidos por cualquiera. tests y otras estrategias que permitan al lector diagnosticar su situación y evaluar sus progresos. puesto que su lectura resulta facilitada a través de la utilización de múltiples recursos. 16 . Existen algunos otros recursos retóricos que aparecen ocasionalmente. Esto resulta factible porque la estructura atemporal de la fábula es semejante a la del libro de autoayuda: sin contexto. resumen o latiguillo insistente. en general. proponiendo un espacio de interacción directa entre el texto y el lector.pero al mismo tiempo se proponen como universales. De igual manera. Estas inserciones suelen presentarse como relatos enmarcados. los mandatos alcanzaron el estatuto de la “objetividad”. Suelen encontrarse. Los libros de autoayuda se presentan como “singulares universales”: se refieren a cada caso el test mismo es medida de “personalización” de la terapia. los recursos retóricos son puestos al servicio de una estructura que va de lo particular a lo general. funcionando como síntesis parcial. se incorporan fábulas o historias moralizantes y se trasladan sus enseñanzas al mundo humano. la consigna que sintetiza la enseñanza es destacada del resto de la narración. en las que quedan suprimidas todas las valoraciones y la expresividad que caracterizó al primer momento. Muy a menudo. A pesar de su extensión en cuanto a los casos a los que puede responder. De todos estos elementos puede inferirse que estos libros se dirigen a un público que se fatiga con libros extensos y que busca en ellos simplemente indicaciones útiles. sin especificar un escenario ubicado espacial. Estos elementos refuerzan la relación del yo-tú instalada por estos libros y permiten generar una ilusión de interacción que evoque el diálogo. como un conjunto de dogmas prácticos de los que se derivan instrucciones neutrales. En este sentido. De esta manera. en tanto son cuestiones que atañen a la vida. también resultan fácilmente comprensibles.recomendaciones se establecen como fórmulas impersonales.

construyendo de esta manera la verosimilitud de la proposición del texto. pues se trata de la cotidianeidad. al finalizar la lectura. las ideologías que tienen éxito deben ser más que “ilusiones impuestas”. cit. Segundo. pero. deben implicarse significativamente con las necesidades y deseos que la gente ya tiene. modulando éstas en su propia jerga particular y realimentando con ellas a sus súbditos de una manera que vuelvan a estas ideologías plausibles y atractivas.Las “verdades” presentadas por el texto. La literatura de autoayuda satisface todos estos requerimientos: se involucra claramente con los problemas de los sujetos y su voz se hace oír por boca de otros que exteriorizan padecimientos semejantes. en el mismo sentido en el que la subjetividad se vuelve un tema esencial y se adueña del núcleo vital de las preocupaciones sociales. acabadamente. Deben ser bastante ‘reales’ para proporcionar la base sobre la que las personas puedan forjar una identidad coherente. 1997. deben ser verosímiles y su pintura de la realidad debe ser lo bastante reconocible como para que no sea descartada de inmediato.. deben proporcionar motivaciones sólidas para una acción efectiva y deben intentar explicar someramente sus propias contradicciones e incoherencias más flagrantes”. La “realidad” que muestran estos textos es fácilmente reconocible. en la obtención del éxito y la eliminación del sufrimiento. que rápidamente resulte compatible con lo que la población experimenta. T. las condiciones solicitadas por la ideología. Primero. El discurso de la literatura de autoayuda cumple así. porque la apelación al otro con intención de convencer es un hecho corriente: es el lenguaje con el que la publicidad interpela a diario a la multitud. resultan evidentes. op. Asume los deseos colectivos de felicidad –cifrados. porque el “hágalo usted mismo” a partir de una receta hunde sus raíces en dos significaciones vertebrales de la sociedad capitalista moderna: la noción de “utilidad” y la entronización del individuo 23 Eagleton.y proporciona alternativas plausibles ante circunstancias perturbadoras. Los discursos de la ciencia o de la experiencia justifican sus respuestas. también. Más allá de sus contradicciones y sinsentidos. Tercero. captando esperanzas y necesidades genuinas. 17 . Afirma Terry Eagleton: “las ideologías dominantes pueden conformar activamente las necesidades y deseos de las personas sometidas a ellas.. En la modalización que oficia la literatura de autoayuda aflora el “tono” de la época actual. 35-36. para que resulten efectivas deben transmitir una visión del mundo convincente.23 Para Eagleton. básicamente. porque la “revelación de los dolores del alma” ante un público extraño y masivo es culturalmente “audible” sin extrañeza alguna. p.

los textos parten de la presentación de un problema. 197. Se presentan como soluciones rápidas a problemas cuyo origen identifican en el individuo y cuya salida depende igualmente y en su totalidad de acciones personales. en consonancia con el universo de creencias y valores que caracterizan al capitalismo tardío. generalmente en forma de ejemplos y testimonios. París. Los aspectos prescriptivos de la autoayuda se plasman en un dispositivo técnico que. The University of Chicago Press.24 Esta mirada ciega la visión de la sociedad y sus conflictos. Véase Cawelti. Le culte a la performance. Calmann-Lévy. Esta preferencia también se evidencia en las políticas públicas orientadas a los emprendimientos de pequeño tamaño. 2003. El recurso que facilita este trayecto es el test o prueba. que puede ser de distinto tipo: surge por la fuerza demostrativa de los testimonios. conducen a transformar la representación del mundo y a reorientar el sentido de la acción. The Apostles of the Self-Made Man. 1965. es decir que.omnipotente el “conquistador”. Los problemas son tipificados. 24 18 . se prescriben soluciones a modo de recetas o pasos simples de seguir. es emprender]. Puede afirmarse que el objetivo perseguido es mejorar la adaptación a las condiciones de existencia. existe un discurso con el que justifica su eficacia. Incluiré a la psicología basada en las neurociencias en este último grupo. Las prácticas terapéuticas tendientes a superarlos se basan en el control de las representaciones de los sujetos. puedo ya esbozar una caracterización sintética del género. que intentan estimular el “espíritu empresarial”. p. sobre la base de reglas y ejercicios. La mayor parte de los libros de autoayuda están dirigidos a disolver los síntomas del malestar cotidiano sin preocuparse por la modificación de sus causas. o por el efecto de verdad del discurso científico. adquiere sentido porque es semejante a otros y la experiencia del individuo es coextensiva a un conjunto de seres que padecen de igual forma. el “emprendedor”. Puede consultarse al respecto Ehrenberg. que al mismo tiempo constituye una dimensión de juego interactivo entre el texto y su lector. Chicago. aún cuando cada caso es presentado como singular. John. A partir de este diagnóstico. Changing Concepts of Succsess in America. dejando fuera de la consideración los condicionamientos socioculturales y económicos en los que estas situaciones pudieran inscribirse. En algunos casos se incluyen fábulas o historias moralizantes en las que la prescripción es destacada del resto de la narración. En cuanto a su estructura. Alain. Hablando del caso francés. SEMBLANZA EN PERSPECTIVA A partir de los rasgos descriptos. Una versión más antigua de esta figura es el “self-made man”. anulados por la restricción al mundo individual. c’est entreprendre” [triunfar. 1968. Hachette. 1991. Ehrenberg sintetiza la posición dominante con la frase: “réussir. Finalmente.

un vínculo de identificación entre el autor y el lector que contrasta con las forma del discurso científico. Se apoya en testimonios y experiencias o en el discurso científico. Se presenta esquemáticamente esta caracterización: Tipificación del género GÉNERO DE AUTOAYUDA Tema general Dimensión subjetiva como fundamento del cambio vital Recursos retóricos 2 3 4 5 6 7 8 9 Uso dominante de la 2ª persona en función conativa o del “nosotros” inclusivo Fuerte redundancia Ejemplificación – moralización. la veracidad del argumento se confirma por los casos expuestos. generalmente a modo de ejemplos y testimonios Tipificación de los problemas Prescripción de las soluciones a modo de recetas o pasos a seguir. 1 10 Algunos textos comparten alguno de estos rasgos. muy simples (se incluyen las fábulas o historias moralizadoras donde la prescripción es destacada del resto de la narración).En cuanto a las características retóricas más sobresalientes. se destaca el uso de la segunda persona en función conativa y la primera persona en el relato vivencial. careciendo de otros. Los testimonios suelen acompañarse de una conclusión que “cierra” el sentido del relato sobre las ideas que se pretende inculcar. una insistencia notable sobre un manojo de ideas que atraviesan como un eje central toda argumentación. Esta presencia establece un lazo. 19 . Puede resumirse en un lema: el lector tiene el poder de cambiar su vida. Otro rasgo característico es la redundancia. estos anclajes parciales se destacan del resto del texto con el uso de recursos gráficos. Explicitación de un discurso legitimador de su eficacia: puede ser de distinto tipo. De la delimitación aquí esbozada se desprende que no forman parte del género los libros de tipo práctico -salud. a partir de casos y testimonios Dimensión interactiva de diagnóstico: tests (no siempre presentes) Empoderamiento (atribución al lector de la facultad de modificar su situación) Estructura Presentación del problema. el lenguaje está torsionado hacia un receptor-cliente de manera evidente al punto que la utilización de la segunda persona se convierte en el elemento esencial para identificar a estos textos. La ejemplificación es uno de los recursos más usados. Se emparenta así con el discurso de la publicidad y se aleja de la objetividad procurada por los relatos veristas. Cuando el texto toma la forma de fábula o narración. Aún cuando se pretenda “de ciencia”. Se incluye en la definición de ciencias al discurso de la psicología.

no se exija este compromiso.guías educativas para padres. como sucede en los libros que presentan algunas nociones New Age muy divulgadas. que en general se proponen como novelas breves. su preocupación y sus urgencias. Es el caso de los libros esotéricos y los libros religiosos. Según la definición que propongo. Este espacio muestra la tonalidad de la época. Un caso particular. Hablo de algo análogo a las “estructuras del sentimiento”. Los libros de autoayuda. sexualidad. en Religião e Sociedade Nº 17/1-2. Por último. la sociedad contemporánea parece buscar respuestas que siente imprescindibles para un malestar muy generalizado experimentado subjetivamente. 25 20 . por el contrario. históricamente Heelas. que no se interesan más que circunstancialmente por la dimensión subjetiva. en cambio. Entre estos casos se encuentran los libros de Paulo Coelho. Río de Janeiro. no suelen estar asociados a un cambio instrumental de la existencia. que contenga estos otros textos aun cuando correspondan a otra categoría como la de “novela”. Creo necesario. agosto 1996. entonces. un dominio más amplio. pueden incluirse dentro de la categoría “libros de autoayuda”. De muchas maneras distintas.25 Cuando el fundamento espiritual invocado solicite la “íntima convicción” para que la ayuda ofrecida por los textos resulte eficaz. Paul. Estos géneros. no serán considerados dentro de esta clasificación. es la New Age. que llamo el “espacio de la autoayuda”. quedan fuera del género a las narraciones moralizantes o ejemplificadoras basados en alegorías o símbolos que presentan un argumento. y las frases y opúsculos destinados a la meditación. “A Nova Era no contexto cultural: Pré-Moderno E Pós-Moderno”. muestran en qué sentido debe operarse esta transformación. Su legitimidad proviene del sentido común: son guías para ayudar a hacer. un concepto introducido por Raymond Williams que retiene fuertes trazos del pensamiento bajtiniano: “lo que estamos definiendo es una cualidad particular de la relación y la experiencia social. cocina-. dietas. un discurso legitimador. o se presenta en un grado débil. tampoco los libros que solicitan una participación del orden de la creencia pueden incluirse en el género. además de la definición estricta. como la califica Paul Heelas. Cuando. su peculiar configuración emotiva. una “lengua franca”. una nube de creencias poco determinadas y aún menos determinantes. establecer también. de larga trayectoria literaria. pues está ausente. jardinería. que constituye una religiosidad laxa. su sensibilidad. como ya se indicó.

26 Estas disposiciones son sociales. 150-158. también. Península. restricción y tono. 21 . Esta rasgo que construye cada personalidad como única. una pauta igualadora. Marxismo y literatura. elementos específicamente afectivos de la conciencia y las relaciones. objetivas y fijas. 1980. que toma la figura del individuo como responsable único y solitario de su propio destino. El género de la autoayuda forma parte de un universo de pequeños relatos. como en los relatos optimistas del progreso moderno. insiste en la singularidad.♦ 26 Williams. Barcelona.distinta de cualquiera otras cualidades particulares. Raymond. sino en el presente cotidiano. sino pensamiento tal como es sentido y sentimiento tal como es pensado. El horizonte de inteligibilidad de estos textos es la lectura de la peculiaridad. al contrario de la anterior. trémulo e inestable basado en un “contrato” sentimental.de los elementos característicos de impulso.”. se hallan en proceso y se configuran como una estructura en tanto establecen relaciones internas específicas. Apartado “Estructuras del sentir”.. que no están en el futuro. “Estamos hablando –continúa Williams. la biografía o la vicisitud doméstica. entrelazadas y a la vez en tensión. Los elementos subjetivos sostienen un orden social menos consistente. en la que el mundo tiende a cerrarse sobre la figura del individuo. configurando un fenómeno de características especiales que trabaja activamente en la formación de las subjetividades del mundo contemporáneo.. La retórica de la “diferencia personal”. Expresa así una tonalidad del sentir. más que en reglas de juego estructurales. como dueña y esclava de su solitario destino termina siendo. p. constata los confines del mundo contemporáneo. 1997. que determina el sentido de una generación o de un período”. y no sentimiento contra pensamiento. La etapa actual.