El Encadenamiento de los Mundos II

. « La potencialidad del hombre es poderosa a tal punto que cuando transforma su deseo de recibir en deseo de dar puede beneficiar a toda la humanidad » Hay cuatro índoles generales del deseo de recibir, las cuales nos indican cuatro formas de recepci n de la Lu! Infinita. Estas constituyen cuatro grados de manifestaci n del deseo de recibir en cada uno de los mundos" #t!il$t, %ri&, Iet!ir&, #si&. 'ichas índoles generales se manifiestan, a su (e!, en cada uno de los cuatro mundos en diferentes formas, siendo su denominaci n en el estrato material del olam #si&)mundo de la #cci n" mineral, (egetal, animal y humano*parlante. La cuarta índole del rat! n le+abel, el hombre, es el prop sito central de la ,reaci n. 'icha índole no se manifiesta de una sola (e!, sino acti(&ndose, desarrol&ndose gener&ndose en las índoles que la anteceden. .urge a partir de ellas gradualmente, hasta completar su forma en la cuarta índole. El relato de la ,reaci n en el libro %ereshit)/0nesis nos se1ala, asimismo, que el hombre es la $ltima criatura en manifestarse en el proceso creati(o. 2oda la ,reaci n est& al ser(icio del hombre y en el hombre est& toda la ,reaci n. ,omo est& escrito en en el libro del 3 har" 4Lo que est& arriba es igual a lo de aba5o, y el hombre es la síntesis de todas las cosas4. En los desarrollos espirituales, así como en el &mbito material, lo $ltimo en manifestarse es el ob5eti(o, siendo 0ste, parad 5icamente, lo primero que surge en el pensamiento. El ob5eti(o del arquitecto es construir una casa. Lo primero que hace es un po!o, luego gradualmente todo ir& tomando su (erdadera forma hasta que, finalmente, (emos la casa. Las 6 índoles del rat! n le+abel ) deseo de recibir en el estrato material del olam #si&, mundo de la #cci n de acuerdo a las ense1an!as del 7ab #shlag en su 4Introducci n al Libro del 3 har4 8.7eino mineral" primera índole del rat! n le+abel. Es el principio de la re(elaci n del rat! n le+abel en este mundo material. En esta índole hay una potencialidad de mo(imiento mínima y masi(a puesto que no se percibe mo(imiento indi(idual. El grado de rat! n le+abel en el reino mineral es ínfimo ya que controla a la totalidad de una sola (e!. ,omo ser" planetas, astros, etc., y no se percibe su control sobre las particularidades, piedras, monta1as, etc. 9.7eino (egetal" Es la segunda índole del rat! n le+abel en la cual se manifiesta el dominio de todos los detalles de sí mismo, ya que cada indi(iduo posee mo(imiento propio hacia la lu!. 2ambi0n se distingue en el reino (egetal la capacidad de absorber alimento y e:pulsar los residuos. # diferencia del reino mineral, en el reino (egetal cada indi(iduo puede actuar en forma particular, aunque limitado a sí mismo. -.7eino animal" La tercer índole del rat! n le+abel es inmensamente superior ya que genera en cada indi(iduo sentido independiente de sí. En el reino animal cada indi(iduo puede tambi0n relacionarse con su seme5ante, pero su conciencia acerca del sufrimiento o la alegría del otro no

posee un discernimiento pre(io. 2oda reacci n ante el otro es meramente instinti(a y est& basada en lo que recibe o puede de5ar de recibir. 6.7eino humano * parlante" El hombre es la medida final y completa del rat! n le+abel ya que tiene sentido completo del otro. El hombre posee un sentido tan desarrollado de su seme5ante que puede llegar a sentir que le falta todo lo que 0ste tiene, hasta llenarse de en(idia por (i(ir la realidad de su pr 5imo. ,uando tiene cien quiere doscientos, y así su codicia puede e:pandirse al mundo entero. La diferencia del deseo de recibir entre el reino humano y el reino animal es tal, nos e:plica el 7ab #shlag, que en un solo ser humano puede haber un deseo de recibir mayor que el e:istente en todo el reino animal. La potencialidad del hombre es poderosa a tal punto que cuando transforma su deseo de recibir en deseo de dar puede beneficiar a toda la humanidad. 6 índoles generales de la manifestaci n del deseo de recibir ) rat! n le+abel en el mundo de la acci n ) ;lam asia En los planos materiales En el plano del desarrollo espiritual del hombre MI<E7#L <E=E.H <o posee mo(imiento propio. 7ecepci n completamente pasi(a. 7esponde solo a estímulos e:ternos 'ominio del deseo de recibir egoísta. ,aracterística general del hombre hasta los 8- a1os. >E/E2#L 7?#@ 2iene conciencia de que recibe. Mo(imiento limitado hacia sí mismo. El mo(imiento representa la medida de su 4independencia4 Ar&ctica de actos de bien, mit!( t, con intenci n y conciencias parciales #<IM#L <E.H#M# .entido de sí. Auede recibir por (oluntad propia pero no puede dar a partir de su libre (oluntad. <o posee sentido con respecto a su pr 5imo sino a tra(0s de su deseo de recibir. 7eali!aci n de actos positi(os con intenci n. Aercepci n e:terior de la realidad. 7efinamiento de sí a ni(el intelectual*humano. H?M#<; * A#7L#<2E @#I# .entido del pr 5imo y del Bad sh %ar$5 H$. 'ue1o del libre albedrío" aC El mal, recibir s lo para sí bC El bien, recibir para compartir ,omprensi n profunda de las mit!( t y de la 2or& en su ni(el espiritual 2odos los grados de la (oluntad de recibir coe:isten dentro del hombre y hasta que el hombre no

logra superarlos lo escla(i!an e impiden que todos sus esfuer!os tengan frutos (erdaderos.