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Dicen que soy rey y no tengo reino; dicen que soy rubio y no tengo pelo;

afirman que ando y no me meneo; arreglo relojes sin ser relojero.
(El sol)

Tiene dientes y no come, tiene cabeza y no es hombre.
(El ajo)

Verde, muy verde de chico fui y cuando crecí, sin vergüenza, colorado me
volví.
(El tomate)

Blanco por dentro,
verde por fuera;
si quieres que te lo diga,
es-pera.
(La pera)

Oro parece,
plata-no es;
el que no lo adivine,
bien tonto es.
(El plátano)

A cuestas llevo mi casa.
Camino sin tener patas.
Por donde mi cuerpo pasa
queda un hilillo de plata.
(El caracol)

Tiene cuatro patas,
mas no puede andar.
Tiene cabecera
y no sabe hablar.
(La cama)

Mi madre es tartamuda ,
mi padre es cantaor;
tengo el vestido blanco
y amarillo el corazón.
(El huevo)

Vuela sin alas, silba sin boca, pega sin manos y ni lo ves ni lo tocas.
(El viento)

Salta que salta y la colita le falta.
(La rana)

Dos cristales trasparentes tienen agua y no son fuentes.
(Los ojos)

Grande como un ratón, guarda la casa como un león.
(La llave)

Una señorita muy aseñorada, siempre esta en la casa y siempre esta
mojada.
(La lengua)

Salgo de la sala, voy a la cocina, moviendo la cola como una gallina.
(La escoba)

Ayer vinieron y hoy han venido, vendrán mañana con mucho ruido.
(Las olas)

Tengo cola y no soy animal, y aunque subo muy alto, muy alto, de las alas
del ave estoy falto y no puedo a mi antojo volar.
(El barrilete)

En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me
ponen limpio si limpio, me ponen sucio.
(El pañuelo)

Un platito de avellanas que de día se recogen y de noche se
desparraman.
(Las estrellas)

Si soy joven, joven quedo, si soy viejo, quedo viejo; tengo boca y no te
hablo, tengo ojos y no te veo.
(El retrato)

Cajita chiquita de buen parecer, ningún carpintero la ha podido hacer, solo
el Dios del cielo con su gran poder.
(La nuez)

Cuando me siento me estiro, cuando me paro me encojo.
Entro al fuego y no me quemo, entro al agua y no me mojo.
(La sombra)
En alto vive, en alto mora, en alto teje la tejedora.
(La araña)

Verde me crié, rubio me cortaron, maduro me molieron, blanco me
amasaron.
(El trigo)
No soy florista pero trabajo con flores y por mas que me resista el hombre
arrebata el fruto de mis labores.
(La abeja)

Me gustaría ser tigre mas no alcanzo tu estatura, cuando escuches un
miau lo adivinaras sin duda
(El gato)

Me veras siempre de noche alta, grande y plateada paseando con las
estrellas en un maravilloso coche.
(la luna)

Cuando no estoy cosida roja soy, cuando me cocinan me pongo marrón, y
soy alimento del león.
(La carne)

si al fuego estoy y con aguas me salpicas yo te diré quien soy con
milanesa y papas fritas.
(Aceite)

No son ninguna rareza: hay gordos y flacos, largos y cortos y siempre les
pegan en la cabeza.
(Los clavos)
Llevo dinero y no soy banquero, papel o metal sea lo que sea a mi me da
igual.
(La billetera)

Dicen que mis patas son cortas pero animal no soy, siempre pero siempre
paleada con las verdades estoy.
(La mentira)
Cuando cierres los ojitos si quieres me puedes ver, a veces te doy miedito
Quien soy?
La oscuridad)

Mi vida es frágil y poca: por donde quiero me voy diciendo a todos quien
soy sin decirlo con la boca.
(El grillo)

Soy de color amarilla y de sabor dulce, si quieres saber mi nombre
espera.
(La pera)

Muchas damas en un agujero y todas visten d negro; muchas damas por
un camino y no hacen polvo ni remolino.
(las hormigas)

Ave tengo yo por nombre y es llana mi condición.
el que no acierte mi nombre es por cierto un tontolon.
(La avellana)
Una caja muy chiquita, blanquita como la cal, todo la saben abrir pero
nadie cerrar.
(El huevo)

No ves el sol, no ves la Luna, y si esta en el suelo, no ves cosa alguna.
(La niebla)
¿ Cual es aquel pobrecito que se esta anda que anda y no sale de su
sitio?.
(El reloj)

Una copa redonda y negra, boca arriba esta vacía y boca a bajo esta
llena.
(El sombrero)

Primero mi cabeza es roja y si me raspo es negra.
(El fósforo)

A algunos les sabe mal, a otros les sabe a beso, blanco, azul, con o sin sal.
(El queso)

Yo vi cien damas hermosas en un momento nacer ponerse como un rosa y
enseguida perecer.
(Las chispas)

Una palomita blanca y negra; vuela sin alas, y habla sin lengua.
(La carta)

Con el piquito picotea y con el rabito tironea.
(La aguja)
Nadie me puede ver, mas junto a todos soy presto, en verano me busca la gente y en invierno
soy muy molesto.
(El aire)

Soy huésped aborrecible y nadie quiere tenerme.
Y no se acuerdan de mi si no cuando ya me tienen.
(El hambre)

Brama y brama como el toro y relumbra como el oro.
(El trueno)

Soy chiquito puedo nadar; vivo en los ríos y puedo nadar.
(El pez)

Con mi lente el cielo casi tocas y el universo a soñar te convoca.
(El telescopio)

Alto, alto
como un pino
y cabe en un cacharrino.
(El humo)

Largo, largo
como un camino
y cabe en un pucherino.
(El hilo)

Adentro no hay quien me alcance
y si salgo sufro un percance.
(El pez)

Con su cola inmensa,
vestido de gris,
busca tu despensa
en cualquier país.
(El ratón)

Duermo en una cama
que jamás se arruga.
De todas las hierbas,
prefiero la lechuga.
Tengo orejas largas
y una cola diminuta.
Si echamos una carrera,
gano sin disputa.
(El conejo)

Fluyo más fluida que la dulce rima.
Caigo hermosamente, mas subir no puedo.
Diez mil toneladas resisto sin miedo
pero el aire siempre me marca y lastima.
(La rana)

Hay ocho que están en pie,
dos a punto de aferrarse
y dos ojos desafiando.
(El cangrejo)

Los dedos muy separados,
la ropa de mil colores.
Van veloces y ordenados.
Los buscan los cazadores.
(Los patos)

No vuela muy alto pero es presumido.
Calza espuelas, mira con ojos feroces.
Soberbio y distante, pésimo marido,
se levanta pronto, grita a dos voces.
(El gallo)

Sobre tierra y mar me encanta volar,
goleta y también ondina.
Comienzo a viajar
cuando el aire se ilumina.
(La golondrina)

Soy una piedra preciosa
que se extravió en el jardín.
En la hiedra o en la rosa
me encuentras siempre en trajín.
(La mariquita)

Va caminando por un senderito
Te da muchas cosas y va despacito.
(La vaca)

Verde nací,
verde viví
y verde moriré.
(El lagarto)

Vuelo de noche,
duermo de día
y nunca verás plumas
en el ala mía.
(El murciélago)

Zumba el vuelo vibrador.
En su casa todo es oro.
Trabaja haciendo un tesoro
con lo que le da la flor.
(La abeja)

Amarilla en el centro,
blanca por fuera.
Si fuera huevo,
estaría en la nevera,
pero como no lo soy
aparezco en primavera.
(La margarita)

Blanco fue mi nacimiento,
verde mi niñez,
roja mi madurez
y negra mi vejez.
(La mora)
Casquete sobre casquete
casquete de paño fino
no lo adivinarás en un año
y en dos porque te lo digo.
(La cebolla)

Don Dolindón el viejo
Lleva dos mil a caballo
Todos visten de negro
Menos don Dolindón el viejo
(El olivo)

El sol las madura,
la mano las rompe.
El pie las tritura,
la boca las bebe.
(Las uvas)

En el campo fui nacida,
mis hermanos son los ajos,
y aquel que llora por mí
me está partiendo en pedazos.
(La cebolla)

Era un sol en miniatura
y en la hierba la encontré.
Cuando sin piel la dejé,
me fascinó su frescura.
(La naranja)

Es un fruto delicioso,
aunque no es el más carnoso.
Su piel es roja y brillante.
(La cereza)

Fui al campo, encontré un madero,
hice dos artesas y un caldero.
(La bellota)

Fui al monte, corté un palito,
hice una artesa y un calderito.
(La bellota)
Había una casita verde
y en esa casita verde había una casita amarilla
y en esa casita amarilla otra casita muy blanca
y en esa casita blanca un corazón también blanco.
(La nuez)

Largo, largo como una soga
y tiene dientes como una zorra.
(La zarzamora)

No tengo cabeza, pero llevo sombrero,
sin pies me mantengo erguido.
En los bosques me aglomero,
por los duendes soy muy querido.
(La seta)

Primero, blanca como la nieve.
Más tarde, verde como pradera.
Después tan roja como la sangre.
Y al fin tan negra como la noche.
(La zarzamora)

Tengo el corazón en la cabeza.
Vivir en una pata es mi proeza.
(La col)

Tú no te imaginas qué extraña es mi suerte:
salgo de la tierra y voy al mercado.
Llego a la cocina y una mano fuerte
me mata y destroza. Como resultado
enseguida llora sin dolor de mi muerte.
(La cebolla)

uando me observas de lado,
parezco una cordillera.
El don que me fue otorgado
es dar forma a la madera.
(La sierra)

Cuanto más profunda es,
tú mucho menos la ves.
(La oscuridad)

De noche llegaron sin ser invitadas.
De día se perdieron: no están extraviadas.
(Las estrellas)

Largo, largo como un camino
y goza, goza como un cochino.
(El río)

Pálida es mi cara, pero muy hermosa,
a veces de tarde se me ve borrosa,
en cambio de noche brillo como ninguna,
sobre el mar, sobre el río o sobre la laguna.
(La luna)

Si no hay, se ve;
si hay poca, se ve;
si hay mucha, no se ve.
¿Qué será?
(La oscuridad)

Soy el que jamás descansa
y va y viene sin cesar.
Nunca me puedo secar.
Jamás te aburre mi danza.
En presencia o añoranza
tú siempre me vas a amar.
(El mar)

Tiene lecho pero no duerme,
tiene boca pero no habla.
(El río)

Un cestito de avellanas
que por el día se recogen
y por la noche se esparraman.
(Las estrellas)

Una cosa kikiricosa
que va por el agua
y nunca se moja.
(La luna)

Algo suena en mi interior
tan fuerte que me confunde
pero se alza y se difunde
hasta ser más que un clamor.
(La campana)

Aunque soy superficial,
pertenezco a lo profundo,
Soy la prueba terrenal
de que estuviste en el mundo.
(La huella)
Cien gallinas en un corral
y todas mean a la par.
(Los canales del tejado)

Con mi doble erre, ruedo, ruedo y ruedo.
Mi cuerpo es redondo, mi sed infinita.
Prefiero las sombras cerca de un viñedo.
El tiempo en mi vientre su oficio ejercita.
(El barril)

Con su traje muy blanco encontré al hombrecito.
Bajo el terrible frío le vi muy derechito.
Pero cuando el sol de pronto nos envió su calor
se fue a la carrera el extraño señor.
(El muñeco de nieve)

Con techo de hierro, pared de cristal,
las noches en vela me gusta pasar.
(La linterna)

De bello he de presumir;
soy blanco como la cal.
Todos me saben abrir,
nadie me sabe cerrar.
(El huevo)

Diez monjitas en un corral
y todas mean a la par.
(Los canales del tejado)

Doce monjitas en un comedor,
con cuartos y medias y zapatos no.
(Las horas del reloj)

Empúñala con firmeza,
su cola es una maleza.
(La escoba)

En el cielo brinco y vuelo.
Me encanta subir,
flotar y lucir mi pelo.
(La cometa)

En muros de mármol de extrema blancura,
cubierta de un velo muy suave y sedoso,
la sustancia de oro brinda su hermosura.
No hay puertas que turben su inmenso reposo,
mas todo está expuesto a quiebra y ruptura.
(El huevo)

Encima de la mesa
está santa Teresa
con el pito tieso
y la boca abierta.
(El botijo)

Entre dos paredes blancas
sale una flor amarilla;
ni es tuya ni es mía
ni es del rey de Castilla.
(El huevo)

Entre dos piedrecitas blancas
una flor amarilla.
(El huevo)

Estando un muerto,
enterrado en un huerto,
pasó un vivo, le pisó el ombligo,
se levantó el muerto
y mató al vivo.
(El cepo)

Las cuatro hermanas gemelas
dan mil vueltas paralelas.
Giran, giran, siempre danzan
mas nunca jamás se alcanzan.
(Las aspas del molino)

Lo que no consiguen fuerza ni destreza
para mí es muy fácil, toda una simpleza
Pocos me respetan, pero no hay derecho,
pues sin mí estarían sin cama ni techo.
(La llave)

¿Qué será?¿Qué será?
Que está a la puerta
y no quiere entrar.
(El umbral)

Redondo, redondo
barril sin fondo.
(El anillo)

Redondo, redondo como un queso
y tiene el rabo tieso.
(La sartén)

Si sube, nos vamos.
Si baja, nos quedamos.
(El ancla)

Tenemos diez dedos,
sin huesos ni carne
(Los guantes)

Tiene dientes pero no muerde
(El peine)

Verde fue mi nacimiento,
amarilla mi mocedad
y ahora me visten de blanco
porque me van a quemar.
(El cigarro)

Al revolver una esquina,
vi un convento abierto;
más arriba, dos ventanas;
más arriba, dos espejos;
arriba, una montaña
donde se pasean
los señores caballeros.
(La cabeza)

Dos cajitas de sinrazón
se abren y se cierran
y no meten son.
(Las pestañas)

Hermanos inseparables,
soportamos un gran peso.
La tierra nos da su beso,
porque somos incansables.
(Los pies)

Te sirve para escribir,
dibujar, señalar y sentir.
(El dedo)

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