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Espíritus de los Elementos V

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ESPÍRITUS DE LOS ELEMENTOS (V

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Por Jaq D. Hawkins (Tradu ido !or Manon d" S!iri#s o$ #%" &"#%"r) La Na#ura'"(a d"' )#"r
“Todo hombre y toda mujer es una estrella” Aleister Crowley El Éter es el elemento del Espíritu. Engloba la base para todos los otros elementos; Tierra, Aire, Fuego y Agua, y los magos creen que es el tejido de la e istencia a tra!"s del cual la magia y la creaci#n en sí mismas se transmiten. Es la materia de lo que Arist#teles llam# la $%rimera &ateria' o la (uente primigenia, algunas !eces el $primer elemento' o $cuerpo primario'. Esta no es una re(erencia a una secuencia num"rica, sino a la (uente de Todo, la cual debe e istir con el (in de que todo lo dem)s pueda !enir a e istencia. Es, en esencia, el caos primordial de la misma creaci#n. Arist#teles consider# a este elemento como puro e incorruptible, no a(ectado por el cambio y la decadencia. En un reino de Espíritu puro, las cualidades de los elementos !isibles se combinan y descomponen como la lu* coloreada la cual es +ec+a !isible separadamente a tra!"s de un prisma, pero con el Espíritu el prisma (unciona en ambas direcciones, trayendo las cualidades de cualquier elemento dentro de la totalidad del Espíritu tan ()cilmente como descompone el aspecto simple desde la totalidad. El elemento del Éter representa la magia y el Espíritu, y el misterio de c#mo se relaciona la una con la otra. ,a magia reali*ada a tra!"s del elemento Éter es del espíritu. %uede incluir pr)cticas que apelen a (ormas del Espíritu tales como elementales, Ang"licas o incluso espíritus demoníacos, pero es generada muy estrec+amente a tra!"s de la propia esencia espiritual personal. ,a magia et"rica es magia del yo, del mago, y de las relaciones de los magos con el mundo del Espíritu como una totalidad interrelacionada. Es en el reino del Espíritu que uno puede !er la interrelacionalidad de los otros elementos; la base (ísica de la Tierra, las cualidades inspiradoras del Aire, la (uer*a impulsora del Fuego y la mutabilidad de la capacidad directi!a en la

naturale*a emocional del Agua que !ienen juntas dentro de un delicado equilibrio de la magia que es a lo que llamamos Espíritu. El Éter +a sido re(erido como el $tejido del espacio-tiempo', la substancia a tra!"s de la que la magia es trans(erida desde la (uente al objeto. Es representado por muc+os símbolos en di(erentes culturas, qui*) el m)s apto es la lemniscata que representa a la eternidad. Arist#teles dijo de su propia teoría de la eternidad que el uni!erso en su presente arreglo cosmol#gico nunca +a sido generado en el pasado, y nunca cesaría de ser en el (uturo. Esta es una temprana (orma de teoría de tiempo continuo, en la que la cientí(icamente aceptada teoría del $big bang' no tiene lugar, sino que la siempre cambiante materia del uni!erso, como la energía, no es realmente creada o destruida, s#lo transmutada. El argumento de Arist#teles para esta teoría es que la materia es no.generada porque si tu!iera que !enir a ser, entonces algo debe +aber e istido antes que ella con el (in de +aberla generado, o como un substrato, porque nada !iene a ser de la nada, y esto es materia en sí misma. Él considera la teoría del Éter como una con(irmaci#n de la creencia en un uni!erso eterno. Algunos de sus argumentos e puestos en este di)logo De Philosophia son que/ 0. El uni!erso no puede ser destruido desde el e terior ni desde el interior, porque no +ay nada e terior a "l para destruirlo, y no +ay nada lo bastante poderoso para destruirlo desde el interior. 1. Cuando quiera que un cuerpo compuesto pere*ca, sus partes, que +an sido mantenidas juntas en una posici#n contra natura, retornan a sus lugares naturales. ,a composici#n del uni!erso, sin embargo, es armoniosa y natural; por lo tanto, el uni!erso no puede perecer. 2. 3i el uni!erso (uera creado, 4ios mismo nunca lo destruiría, ni incluso con el (in de crear un nue!o uni!erso. %orque el nue!o uni!erso sería peor que, igual a, o mejor que el presente uni!erso. 3iendo las tres posibilidades incompatibles con la idea de un principio di!ino incambiable. 5b!iamente este 6ltimo argumento est) basado en una creencia de la teología Cristiana que era la religi#n aceptada del tiempo y era, aunque las teorías de Arist#teles de la eternidad del mo!imiento y el tiempo en la (ísica uni!ersal no concordaban algunas !eces con esta teología y se adelantaban a los tiempos. Arist#teles, incluso a tra!"s del repudio, +a contribuido signi(icati!amente a las modernas teorías de la (ísica y la cosmología, y consecuentemente a la (iloso(ía de la magia. ,a creencia y

la (iloso(ía son memes mutables que cambian con el tiempo, la e periencia y los nue!os descubrimientos. El cientí(ico ,a!osier postula, e incluso demuestra por el m"todo cientí(ico, que el Éter no e iste, porque como la magia misma, no puede ser detectado ni medido por los m"todos cientí(icos, por lo tanto los cientí(icos no creen en el Éter. 3in embargo, los magos contin6an practicando magia a tra!"s de "l como un medio, sabiendo que el Espíritu puro nunca ser) demostrado por los cientí(icos, quienes a menudo pre(ieren demostrar la no e istencia de aquello que no pueden agarrar y controlar. ,a magia Et"rica puede ser practicada en cualquier momento y en cualquier lugar. Aunque los símbolos de la magia pueden ser empleados en el ritual Et"rico, en la pr)ctica real estas cosas son innecesarias. Aquello que es del Espíritu no depende de lo material. ,os implementos son usados para en(ocar el espíritu del mago, aunque llegar) un tiempo para muc+os en el que las cosas del ritual puedan ser transcendidas. El mago puede toda!ía usarlas, equilibrando los símbolos de los elementos colecti!os, pero el mago trascendente reconocer) que los objetos no son estrictamente necesarios, y ser) capa* de reali*ar magia cuando sea necesario sin la presencia (ísica de los objetos materiales. ,os +ec+i*os et"ricos podrían ser usados para casi cualquier cosa, pero son m)s apropiados para cosas tales como la autotrans(ormaci#n, el contacto con espíritus, alcan*ar la consciencia m)s ele!ada o la b6squeda de los registros A7)s+icos, y la magia bene!olente otorgada a otros. Tambi"n podría ser usada para magia mal"(ica, pero esto es e tremadamente peligroso ya que la magia del Espíritu debe (luir a tra!"s de la propia esencia espiritual del mago, y los magos m)s e perimentados que son capaces de +acer uso de esta )rea de la magia, generalmente ser)n conscientes de que +ay (ormas menos arriesgadas de conseguir los prop#sitos que pueden inspirar la posiblidad. ,as creencias sobre los espíritus Et"ricos son muc+as y !ariadas. Algunos creen en 8ngeles de !arios tipos, algunos creen en +adas cl)sicas. Algunos sienten que son obser!ados por sus ancestros, algunos creen en un pante#n de dioses y diosas o un espíritu supremo que gobierna sobre todos. En todos estos casos, pueden ser encontrados ejemplos de la creencia en que la in!ocaci#n de la asistencia de estos espíritus puede ser de bene(icio. 9ay algunos que creen que nuestro propio espíritu o alma es el 6nico espíritu real, o en alguna !ersi#n del $yo superior' como es representado por el concepto del 3anto 8ngel :uardi)n de Aleister Crowley, un tipo de espíritu gemelo c#smico.

Algunos creen que el Espíritu puede ser m)s ()cilmente encontrado en ciertos lugares, ya sea que est" en una iglesia o Templo o en un lugar misterioso como una niebla (e"rica. Algunos relatos y conceptos de espíritus especí(icos e!olucionan con el tiempo, como la percepci#n de los espíritus !ampíricos que +an sido a(ectados tanto por la leyenda como la (icci#n a lo largo del tiempo. Aunque la esencia de tales espíritus siempre +a e istido, s#lo las percepciones y personi(icaciones son las que la adaptan. %ara el practicante de magia del Espíritu, incluso estas (uer*as aparentemente negati!as pueden ser dirigidas para buenos prop#sitos. Como los elementos m)s (ísicos, el Éter es auto.puri(icador y auto. equilibrante. Aquellos que buscan abusar del mundo del Espíritu, r)pidamente encontrar)n que la $onda' se corregir) a sí misma, reduciendo los recursos m)gicos propios del que busca usar esta (orma de magia para intenciones ruines, o +aciendo circular la energía negati!a de !uelta a su originador. Aunque el que busca grandes ideales encontrar) que muc+as energías positi!as tambi"n buscar)n equilibrio en el mundo del Espíritu, reduciendo de nue!o la energía del practicante y re!irtiendo sus e(ectos. &)s que cualquiera de los elementos (ísicos, el Éter demanda equilibrio. Es en este equilibrio que el que busca la justa compensaci#n a tra!"s de los senderos m)s oscuros puede encontrar el " ito, aunque +aci"ndolo así el mago recorre la (ina línea que puede así ()cilmente mo!er sus límites. El Espíritu requiere pa*, no !iolencia o !engan*a. Es en la b6squeda de la pa* del propio espíritu que la magia del espíritu oscuro puede ser e itosamente empleada. El poder del Éter, o Espíritu, es la (uer*a de(initi!a. ;na persona que $tiene espíritu' puede superar cualquier desastre, sobre!i!ir a cualquier cat)stro(e. ;na persona a la que le $(alta espíritu' puede sucumbir a la depresi#n ante la m)s ligera di(icultad o ceder ante las circunstancias sin +acer ning6n es(uer*o por mejorar las condiciones. En casos e tremos, la persona puede incluso caer en la psicosis con el (in de escapar de la responsabilidad del <o. Este tipo de psicosis es generada de (orma emocional m)s que biol#gica. 9e !isto una persona que su(re de una psicosis biol#gicamente inducida superar sus e(ectos a tra!"s de la (uer*a del espíritu que le permite buscar ayuda pro(esional, tomar la medicaci#n apropiada y buscar m"todos internos para la superaci#n de los e(ectos debilitantes de una biología (uera de equilibrio. Tambi"n +e !isto una persona con la misma condici#n alcan*ar un ni!el de estabilidad que la lle!# a un ni!el de (uncionamiento que parecía !erdaderamente impre. sionante, y despu"s sobrecon(iadamente dejar su medicaci#n y sistemas de

apoyo, el equilibrio (ue inclinado y empe*# a tener desilusiones sin sentido que la condujeron a abandonar amistades y aceptar la ine!itabilidad de su propia auto.destrucci#n e!entual. Tal es la naturale*a del Espíritu en la que un momento de (uer*a o debilidad puede !olcar el equilibrio. Es a tra!"s de la (uer*a del espíritu que algunas personas triun(an donde otras puedan (allar, ya sea a tra!"s del " ito (inanciero o de otras (ormas de lo que la gente llamaría $suerte'. 4e (orma similar, la +abilidad para trabajar esta (orma de magia tiene el potencial para lograr metas aparentemente imposibles. El Éter es la materia prima de potencial in(inito, del caos no (ormado, donde todas las posibilidades e isten, e incluso lo improbable puede ocurrir si la correcta combinaci#n de (actores son empleados. ,a magia del Espíritu es in(inita en su potencial. Aprender a en(ocar y dirigir este potencial in(inito es el car)cter del Éter, y de la magia en sí. ,a creaci#n y destrucci#n toman un nue!o signi(icado cuando son aplicados al reino del Éter. El potencial para crear y destruir sobre el plano espiritual es m)s terrorí(ico que las perturbaciones (ísicas de cat)stro(es tales como los terremotos, las grandes tormentas, (uegos y mareas estacionales. Aunque como con estas trans(ormaciones (ísicas, el Espiritu puede ser trans(ormado derribando lo antiguo para recrear lo nue!o. En esto est) el concepto de la $noc+e oscura del alma', la completa de!astaci#n del Espíritu a tra!"s de los desastres emocionales que tan ine!itablemente tienden a !ol!erse un rasgo del sendero m)gico. Es derribando los antiguos conceptos y creencias en la arena del Espíritu que el mago se !uel!e capa* de encarar sus propias (uer*as y debilidades, su propio lado m)s oscuro o $sombra' como =ung lo denomin#, y esperan*adoramente emerger de la prueba espiritualmente m)s (uerte y lo que es m)s importante, conociendo los matices de su propia naturale*a. Este es el renacimiento del Éster, el despertar de la propia naturale*a espiritual indi!idual. A menudo la gente buscar) ayuda de entidades espirituales de alg6n tipo a lo largo de las pruebas de la !ida. Algunos creen que estas entidades son de alg6n modo ampli(icadas en lugares de adoraci#n o a tra!"s de la de!oci#n personal. Tales creencias est)n e tendidas y toman muc+as (ormas, desde la bella dama pr# ima a la puerta que !a a la iglesia cristiana, al a*teca sacri(icando a sus dioses, al incienso que yo enciendo cada ma>ana a la estatua de una diosa que me +i*o un muy grande (a!or una !e*. ,as (ormas de de!oci#n !arían, pero el concepto detr)s de ellas es en todas b)sicamente el mismo. 4ejar un platito de lec+e (uera para las

+adas pro!iene del mismo concepto, apaciguar a los espíritus Et"ricos sea cualquiera la (orma que creamos que tomen. ?ncluso el ateo es conocido a menudo por $soplar sobre los dados para tener suerte' o +acer alg6n otro acto que +uela a superstici#n, pero es en e(ecto una (orma de pedir a una (uer*a espiritual inde(inida un poco de ayuda e trema. ,os espíritus del Éter, aunque atribuidos a las correspon.dencias y asociaciones alquímicas, son un poco di(erentes de los elementos (ísicos en que los límites entre lo (ísico y lo espiritual est)n menos de(inidos. Aquellas cosas que son de los elementos (ísicos est)n permeadas tambi"n por el Espíritu, y por lo tanto los espíritus de cualquiera de los elementos pueden ser considerados como espíritus Et"ricos. A6n así, +ay algunos espíritus que no son de los elementos (ísicos, y nos en(ocaremos sobre esos como el prop#sito de este !olumen ya que los otros +abr)n sido tratados en los !ol6menes apropiados de esta serie. Algunos se solapar)n ine!itablemente, especialmente en el reino de las +adas. 5tros, mientras que estrictamente considerados como $del Espíritu', toda!ía abarcan el equilibrio de los reinos elementales como una totalidad. ,as correspondencias, como +e e plicado en los !ol6menes anteriores de la serie, son las percepciones +umanas y las (ormas de categori*aci#n que los interrelacionan en el reino del Espíritu. A6n así las asignaremos en nuestros intentos por crear sentido en lo que transciende las de(iniciones suministradas por el lenguaje +umano. En el mundo del Espíritu, buscamos entender aquellas cosas que la ciencia es incapa* de pesar, medir y categori*ar. Al aprender a entender esas entidades espirituales que asociamos con el Éter o el mundo del Espiritu en sí, buscamos entender el equilibrio del uni!erso, la naturale*a del Espíritu tal como se aplica a nuestros propios espíritus +umanos y el poder del caos primordial que da nacimiento a toda la e istencia y lo potencial. ,a naturale*a de la magia, como se relaciona con el mundo del Espíritu, es la meta que buscamos entender con(orme aprendemos sobre el tejido del espacio-tiempo, el primer elemento, que podemos llamar Éter.

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