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Michener James a - El Manantial de Israel

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Sinopsis

Novela que narra la historia del pueblo de Israel desde hace doce mil años hasta la fundación de su estado moderno entre el final de la década de los cuarenta y el principio de los cincuenta. Basándose en el descubrimiento arqueológico del “Tell de Makor”, en la Galilea Occidental, el domingo tres de mayo de 1964, la novela comienza con el descubrimiento del mismo y el inicio de las excavaciones A medida que avanzan las excavaciones y van quedando al descubierto los diferentes niveles de residuos y estratos, aparecen también los restos de las

diferentes culturas y el ir y venir de numerosos conquistadores (cananitas, hebreos, egipcios, babilonios, asirios, persas, griegos, romanos, árabes, cruzados, mamelucos, turcos y británicos). La novela se irá desarrollando de abajo arriba; es decir, a partir del nivel XV de la excavación (la prehistoria y el homo-sapiens), hasta el nivel I (final de la II guerra mundial y principio de la fundación del Estado de Israel). A pesar de ser un producto de la ficción, está basado sólidamente en investigaciones históricas y hechos establecidos por las excavaciones realizadas en numerosos lugares existentes en Israel.

El manantial de Israel es la historia de la Tierra Santa, y lo que sucedió allí está íntimamente ligado al desarrollo de la civilización occidental. Allí estaba el manantial en el que manaron las grandes ideas que han dado forma a nuestro pensamiento, y allí han dejado sus indelebles huellas todos los grandes imperios que dominaron en Occidente. Es la historia de nuestra herencia universal del pasado: una historia, no sólo del fanatismo y la voracidad, codicia y crueldad humanas; también es la lucha que libró la humanidad por la ley y la justicia, el amor y la fe...

James A. MICHENER

EL MANANTIAL DE ISRAEL

Historia del pueblo judío en la tierra de Israel desde los albores de la civilización

EDICIONES GRIJALBO, S. A. BARCELONA-BUENOS AIRES-MÉXICO, D. F. Título original THE SOURCE Traducido por FEDERICO LÓPEZ-CRUZ de la 1ª edición de Random House, Inc., Nueva York, 1965 © 1965, RANDOM HOUSE, INC. © 1980, EDICIONES GRIJALBO,

S. A. Déu i Mata, 98, Barcelona, 29 Primera edición Reservados todos los derechos PRINTED IN SPAIN ISBN: 84-253-1208-6 Depósito legal: B. 43.523 — 1979 Impreso en Gráficas Salvá, Casanova, 140, Barcelona — 33

Esto es una novela. Sus personajes y escenarios son imaginarios, salvo cuando se indica lo contrario. El «rabí» Akiba fue un hombre real que murió, según se describe, en el año 137 de la Era Cristiana. Todas las citas a él atribuidas pueden ser perfectamente verificadas. El rey David y Abishag, Herodes el Grande y su familia, el general Petronio, el emperador Vespasiano, el general Josephus y el doctor Maimónides, fueron asimismo personas reales y todas las citas atribuidas a ellos son igualmente verificables. Akko, Zefat y Tiberíades (hoy Tabarich) son lugares que existen en la Galilea y las descripciones que se hacen en la novela de esas

ciudades se ajustan fielmente a la realidad, pero Makor, su ubicación, su historia y la excavación, son enteramente imaginarias.

EL TELL

El Tell de Makor, en la ubicación 17072584 de la Galilea Occidental, según fue visto por los arqueólogos en la mañana del domingo 3 de mayo de 1964, mientras se hallaban en el olivar, sito al Sur. Por la apariencia visual del Tell nada podía deducirse en lo referente a su génesis, construcción o historia, como no fuera que la superficie uniformemente lisa de la falda o

declive parecía sugerir que en algún momento del año 1700 a. de J. C. pudo haber sido empedrada con grandes bloques de piedra por los invasores Hyksos que atacaron a Egipto desde el Norte. En cuanto a la ligera prominencia que se observa cerca del extremo oriental del montículo, podría indicar que allí existió alguna vez un edificio de cierto tamaño. *

El martes, el carguero pasó por el Estrecho de Gibraltar y por espacio de cinco días avanzó hacia el Este por el Mediterráneo, de manera que en la noche del sábado

el camarero advirtió al Dr. Cullinane: «Si desea ver temprano la Tierra Santa, deberá levantarse un poco antes del amanecer.» En efecto, unos minutos antes de amanecer, el Dr. Cullinane salió a cubierta mientras las estrellas lucían aún en el cielo, pero cuando la luna bajó hacia la popa del barco, el sol comenzó a elevarse por la proa y la corona de estrellas que se cernía sobre Israel emitió sus últimos parpadeos y se esfumó. La línea de la costa apareció entonces y Cullinane vio tres cosas que conocía: a la izquierda, la blanca mezquita musulmana de Akko; en el centro, la cúpula dorada del templo Bahai; y a la derecha, en la cima de una colina, los muros color marrón de

los carmelitas católicos. —Tenían que ser judíos —dijo en voz alta a pesar de estar solo—. Todo el mundo les ha negado la libertad religiosa, pero ellos se la otorgan a todos. —Le pareció que ése podría ser un buen lema para el nuevo Estado, pero conforme el barco fue acercándose a tierra, pensó: «Me sentiría más como un viajero a Israel, si me permitiesen ver una buena sinagoga». Pero la religión judía era una cosa cerrada, interna, un sistema para organizar la vida más que para construir edificios, y no había ni una sola estructura religiosa judía a la vista. Hasta en el muelle le fue postergada su presentación al Estado judío, ya que el primer hombre a quien reconoció era un

árabe risueño y bien parecido, vestido a la europea, que le gritó en inglés: «¡Bienvenido! ¡Todo está listo!» Y el Dr. Cullinane, del Museo Bíblico de Chicago, se tranquilizó. Durante años había soñado con excavar uno de los silenciosos montículos de Tierra Santa, y hasta descubrir allí quizá nuevas revelaciones de la historia del hombre y sus dioses. Y mientras esperaba que el carguero amarrase al muelle, lanzó una mirada a través de la bahía, hacia Akko esa joya de puerto, donde había comenzado una parte tan importante de la historia en la que estaba a punto de hurgar. Los fenicios, griegos, romanos, árabes y finalmente Ricardo Corazón de León y sus Cruzados, habían

llegado a esa bahía en busca de gloria y seguir sus pasos era, para un arqueólogo como Cullinane, todo un privilegio. No bien presentó los documentos para la enorme cantidad de equipo que ahora estaba en la bodega del carguero: libros, materiales químicos, el equipo fotográfico, la diminuta locomotora Diesel y el millar de cosas que jamás se le ocurrirían a un lego, bajó corriendo por la planchada y abrazó a Tabari, que le informó: «Las cosas no podían andar mejor. La Dra. Bar-El llegará en seguida. Los otros norteamericanos ya están acomodados y el fotógrafo llega por avión de Londres esta tarde.» —¿El tiempo ha sido bueno?

—preguntó Cullinane. Era un hombre delgado, alto, entrado ya en la cuarentena, católico, irlandés, educado en las Universidades de Harvard y Grenoble; tenía experiencia en excavaciones por haberlas realizado en Arizona, Egipto y la zona al sur de Jerusalén. Hablaba el hebreo, un poco de árabe y francés. Era el tipo del nuevo erudito, sólidamente preparado y muy poco dado a la frivolidad. —Espléndido —respondió el árabe, que hablaba con la fluida facilidad de quien era hijo del extinto sir Tewfik Tabari, O.B.E., K.B.E., uno de los líderes árabes que habían merecido la confianza de los británicos. Había enviado a su hijo a Oxford, con la esperanza

de que seguiría como él la carrera del servicio civil, pero el muchacho, desde el primer momento, reveló su entusiasmo por el trabajo de excavaciones de su tío Mahmoud, y sus profesores en Oxford le convirtieron en un arqueólogo científico excelente. En el invierno de 1948, cuando los judíos amenazaron apoderarse de Palestina, despojando a los árabes, el joven Jemail, que entonces contaba veintidós años, meditó largamente lo que debía hacer. Y terminó por permanecer en Akko y luchar vigorosamente contra los judíos. Después, cuando su improvisado y desorganizado ejército fue aplastado, anunció que no buscaría asilo en Egipto o Siria. Se quedaría en Israel, donde había

vivido siempre, y trabajaría con los judíos para reconstruir el país desgarrado por la guerra. El resultado de tan audaz decisión fue que se convirtió en una figura popular y casi el único árabe capacitado para las numerosas excavaciones arqueológicas que proliferaban por todo el país. Mientras los dos amigos hablaban, un jeep llegó velozmente y se detuvo en seco ante la Aduana. Su conductora, una joven menuda, de treinta y tantos años, saltó del vehículo, pasó corriendo ante el guarda que la miró murmurando una protesta y de un salto se arrojó en brazos de Cullinane, a quien besó ruidosamente. «¡Shalom, John!», exclamó, «¡Qué maravilloso es

verle otra vez aquí!» Era la doctora Vered Bar-El, la más destacada experta de Israel en la datación de las piezas de alfarería antigua y sin su ayuda el doctor Cullinane no podría triunfar, pues la vivaracha joven poseía la excepcional capacidad de retener en su memoria los innumerables informes científicos emitidos durante el siglo XX, de tal modo que, cada vez que alguien como Cullinane o Tabari le entregaba un fragmento de alfarería, de unos cuantos miles de años de antigüedad, ella no tenía más que estudiarlo un momento y encontrar, en su memoria, piezas similares halladas en Egipto, Jericó o Beit Mirsim. Arqueólogos de cinco países la llamaban «el

calendario viviente» y lo notable de su trabajo era que, cuando no le era posible datar la pieza, lo confesaba con entera franqueza. Era menudita, hermosa, con dos grandes y brillantes ojos y alegre a la vez que simpática. —Deje todo donde está, John —dijo—. He traído conmigo dos hombres de nuestro personal que montarán guardia hasta que todo haya sido cargado. Ahora, vámonos directamente a la excavación. ¡Tengo verdadera hambre de empezar! Se dirigieron al jeep, y con la doctora al volante, poco después tomaron el camino clásico a Damasco, la capital de Siria, que durante unos cinco mil años había sido y seguía siendo la principal

arteria por la cual pasaban las contribuciones de Asia rumbo a Venecia y Génova. Mientras el jeep avanzaba velozmente, los dos discutieron la excavación a punto de iniciarse y las asignaciones de trabajo que ya habían sido convenidas. «El fotógrafo que viene de Londres es un maestro» —aseguró Cullinane a sus dos colegas—. «En Jericó realizó un trabajo notable. Y nuestro arquitecto es de lo mejor. Universidad de Pennsylvania. No he visto ningún dibujo hecho por la muchacha que ustedes han elegido como dibujante. ¿Es capaz?» —Yigael Yadin la consideró suficientemente capaz para trabajar con él en Hazor —respondió la doctora Bar-El.

—¡Ah, es ésa...! ¿Cómo pudieron conseguirla? —Estamos adiestrando algunos grandes artistas en este país —respondió la grácil experta y Cullinane pensó: «He de recordar que debo halagar la vanidad nacional de los judíos». Y en voz alta agregó: —Si tenemos la joven que trabajó con Yadin n Hazor, somos afortunados. —Lo somos —dijo la doctora defensivamente. Callaron todos mientras el jeep se acercaba al punto del camino desde donde sería posible ver por primera vez el montículo que debían excavar. Cullinane se inclinó hacia adelante, tenso de emoción. Al norte aparecieron unas macizas colinas y hacia el sur

vio que comenzaban a alzarse otras similares, formándose entre ambas sierras un valle. La doctora Bar-El tomó bruscamente una curva, enderezó el jeep y prosiguió la marcha unos minutos. Y por fin, ante ellos, apareció el misterioso montículo. Era Makor, un árido montículo elíptico, que se alzaba al pie de una estribación protuberante. Resulta difícil creer que fuese real, pues poseía dos extrañas características: su cima era una planicie perfectamente lisa y los flancos visibles del montículo formaban perfectos declives de tierra. Cada uno de ellos era un glacis a un ángulo de 45°. No tenía nada de natural. Era como una fortaleza sin muros y esa

impresión se intensifica al ver la dura estribación rocosa que se elevaba al fondo y las abruptas montañas cuyos picos se recortaban en el azul del cielo. El montículo era, así, el punto terminal de una cadena de fortificaciones, el más bajo de cuatro peldaños descendentes, y perfectamente colocado, tanto para su propia protección como para defender el importante camino que pasaba a sus pies. Su nombre completo era Tell Makor, lo que significa que los ciudadanos de la zona sabían que no era un montículo natural, sino los residuos pacientemente acumulados de una comunidad tras otra, cada una establecida sobre las ruinas de su predecesora

desde los tiempos más remotos de la historia. Desde la pelada roca sobre la cual se había construido la primera comunidad de Makor, hasta la cima cubierta de pasto, mediaba una distancia de alrededor de 21 metros, integrados por ladrillos derruidos, paredes de piedra derrumbadas, rotas torres, trozos de pedernal prehistórico y, lo que era más valioso que todo, los fragmentos de alfarería que, una vez debidamente lavados e inspeccionados por la doctora Bar-El, contarían la historia de aquel solemne y sin embargo excitante lugar. —Hemos elegido el mejor Tell de todo el país —dijo el doctor Cullinane a su equipo. Sacó de su portafolios los mapas preliminares

trazados en base a las fotografías aéreas tomadas y, en ese momento, los tres arqueólogos experimentaron la sensación de que su voluntad era impuesta al montículo y que lograría, finalmente, arrancarle de sus más recónditos escondites, los restos de existencias vitales del remoto pasado. Ayer, Tell Makor había sido un hermoso montículo elíptico que dormía a la vera del camino de Akko a Damasco; hoy, era un objetivo, cuidadosamente parcelado, en el cual no se daría un solo golpe de pico a la ventura. —Comparemos con el mapa de Palestina —sugirió Cullinane, y Tabari desenrolló una sección de ese hermoso mapa hecho años atrás por ingenieros británicos.

Sobre él los dos hombres realizaron algunos cálculos de la ubicación de Tell Makor, para que otros arqueólogos diseminados por todo el mundo pudieran identificar el montículo con exactitud. En adelante, el lugar de la excavación llevaría una cifra identificadora: 17072584. Los primeros cuatro números indicaban la orientación este-oeste, y los últimos cuatro la norte-sur. Cuando los excavadores hubiesen penetrado las capas superpuestas de tierra, una por una, el mundo podría decir, con cierta exactitud, qué habría ocurrido en el montículo. Y era la meticulosa reproducción de esa historia la que ocuparía a John Cullinane y su equipo de expertos en los años

siguientes. Dejó a un lado los mapas y bajó de un salto al camino. A grandes zancadas escaló el escarpado glacis y finalmente alcanzó la planicie superior que medía unas doscientas yardas de largo por ciento treinta de ancho. En algún lugar de ese montículo sus hombres comenzarían a excavar y hasta cierto desagradable punto, el éxito o fracaso de los primeros años dependería de su visión en elegir los puntos a excavar. —¿Está decidiendo dónde excavaremos? —preguntó Tabari al llegar también él a la cima. Cullinane esperó que llegase la doctora Bar-El y entonces dijo: —Me inclino a favor del noroeste del montículo, porque así

podremos descargar la tierra de la excavación allí. —Señaló al borde septentrional de la planicie, desde el cual los arqueólogos podían mirar hacia abajo, algo que no era visible desde el camino: un escarpado barranco cuyas paredes, como las de los acantilados, habían protegido siempre a Makor contra los ejércitos que trataban de sitiarlo por el norte. El barranco era lo suficientemente profundo como para absorber fácilmente todos los escombros del montículo entero, si se encontraba algún millonario dispuesto a facilitar el dinero suficiente para excavarlo enteramente, hasta el nivel del terreno circundante. La excavación de Makor, según

los planos de Cullinane, demandaría diez años de trabajo, a un costo de 50.000 dólares por año, y puesto que contaba con fondos para los primeros cinco años solamente, era esencial que descubriese rápidamente cosas interesantes. Había comprobado que los millonarios que financian las excavaciones arqueológicas pueden ser candidatos a donar fondos adicionales si se consigue mantener su interés durante todo el primer año, mientras que guardan rápidamente sus libretas de cheques si no se producen hallazgos de cierta importancia. Por lo tanto, era imperioso que él ubicase sus trincheras de prueba en los lugares exactos, puesto que aún después de que pasara diez

años descubriendo niveles seleccionados, sus hombres sólo habrían excavado menos del quince por ciento del montículo. Esperaba hallar allí los restos de unas veinte capas distintas de civilización. Para ir eliminando una tras otra, científicamente, todas esas capas, hasta no dejar más que el perímetro original de tierra, se necesitarían unos cincuenta años. Y pensó: «Lo que haremos es excavar dos trincheras exploratorias que lleguen hasta la última capa. Ese trabajo demorará un año, pero cuando lo hayamos terminado sabremos, en general, lo que tenemos. Así, en años subsiguientes, si conseguimos los fondos, volveremos para excavar más profundamente en zonas

elegidas que prometan resultados satisfactorios.» Mientras se hallaba allí en la lisa cima del Tell, no era un hombre común, llegado a Tierra Santa armado de su entusiasmo y una pala: había conquistado el título de arqueólogo sólo después de un largo período de sutil y duro adiestramiento. En Harvard, aprendió a leer el arameo, el árabe y las antiguas escrituras hebreas. Durante sus trabajos con el profesor Albright, en la Universidad Johns Hopkins, había conseguido dominar la escritura mesopotámica y los jeroglíficos egipcios, a tal punto que podía leerlos con la facilidad con que cualquiera lee un diario. Asistió por espacio de un año a la Universidad

Carnegie Technical para realizar trabajos avanzados en metalurgia, a fin de poder identificar con cierta exactitud los procesos de fundición de metales locales y sus aleaciones. Posteriormente, estudió tres cursos invernales en la Universidad del Estado de Ohio, sobre cerámica avanzada y, sobre la base de lo aprendido allí se adiestró para poder adivinar hasta con una diferencia de cien grados centígrados, el calor del horno al cual había sido cocida cada pieza antigua de alfarería. Sabía menos de las relaciones históricas de la cerámica que un verdadero especialista como la doctora Bar-El, pero en cuanto al análisis técnico, la superaba. Después de esos cursos científicos, vivió un

año en Nueva York, estudiando vestimentas y armamentos en el Museo Metropolitano, y por espacio de otro año— uno de los mejores de su vida— en la pequeña ciudad universitaria francesa de Grenoble, especializándose en prehistoria. Coincidente con su trabajo entre los indios de Arizona, asistió a cursos de verano de la universidad de dicho estado, trabajando en los problemas de la dendrocronología. A eso siguió un año entero en la Universidad de Princeton, donde trabajó con expertos en los problemas de las investigaciones bíblicas, pero como sucede a menudo una de sus habilidades más valiosas la había desarrollado por sí solo. De niño le había agradado mucho coleccionar

monedas, y tal vez era ahora arqueólogo como consecuencia de aquella afición infantil. Había escrito uno de los ensayos que contribuyeron a demostrar que hubo dos emisiones de los «shekels» judíos: una que se usó en la revuelta judía original encabezada por Judas Macabeo, 166 años antes de Cristo, y la segunda, acuñada durante la rebelión final de Bar Kochba, 135 años antes de Cristo. Como resultado de ese ensayo, era conocido como experto en numismática. Todas esas capacidades, además de otras como arquitectura antigua y conducción de la guerra en los tiempos bíblicos, debía aplicarlas ahora a la excavación de Tell

Makor, pero la ubicación de sus dos trincheras era tan importante que postergó intuitivamente su decisión sobre las mismas. Cuando los otros abandonaron la cima del Tell, él se quedó allí solo, caminando de un lado a otro, a la aventura, mientras daba pequeños puntapiés a la capa superior de tierra, para determinar su constitución. «Una planicie que mide solamente doscientas yardas de largo por ciento treinta de ancho no parece gran cosa», musitó. «Es más o menos el tamaño de dos canchas de fútbol. Pero cuando uno la contempla con una cuchara en una mano y alguien le dice: “¡Excava!”, la maldita planicie parece inmensa...» Pero su

atención fue distraída cuando observó, semienterrado, un pequeño objeto que no parecía una piedra. Se inclinó para inspeccionarlo y vio que era un pequeño pedazo de plomo, ligeramente aplastado en un costado. Era un proyectil, y movió el brazo para arrojarlo lejos, cuando algo le hizo reconsiderar. —Voilà! —exclamó—. ¡Nuestro primer descubrimiento en Tell Makor! Se escupió en los dedos y limpió el proyectil hasta que el plomo quedó al descubierto. Luego, se preguntó: «¿Nivel...? ¿Antigüedad...? ¿Procedencia?», utilizando así el proyectil como excusa para postergar su decisión sobre las trincheras. Tomó de su

portafolio una tarjeta de excavación, se sentó en el borde del montículo y la llenó. El proyectil había sido disparado probablemente por un fusil británico, puesto que dicha arma era la más común en aquella región. Cualquier fecha reciente resultaría aceptable, pero le parecía lógico el año 1950, puesto que el proyectil mostraba señales de vejez. Así lo consignó en la tarjeta, pero no bien lo había hecho cuando borró el A. D. que puso tras el año. Trabajaba ahora en un país judío que otrora había sido país musulmán, y el empleo del Anno Domini no era ciertamente popular. Sin embargo, era necesario respetar el sistema universal, por lo cual anotó las letras E. C. de Era

Cristiana. Con precisos trazos de su pluma dibujó el proyectil, indicando su escala 2:1, que significaba que el dibujo era dos veces mayor que el original. De haber sido lo contrario, habría escrito 1:2. Cuando había terminado ya el dibujo, alzó la cabeza y vio que el miembro más importante de su personal había llegado de Jerusalén y subido a la cima para saludar a sus colegas. Era un judío alto y esbelto, dos años mayor que Cullinane, con ojos profundamente hundidos en sus cuencas, pero labios gruesos que siempre estaban ansiosos de sonreír. Sus mejillas eran también hundidas y su pelo negro caía cubriendo

buena parte de su frente. Se movía con la gracia de un hombre que había sido a la vez soldado y estudioso. Ahora trabajaba en uno de los ministerios del gobierno de Jerusalén, y se mostraba agradecido de la invitación que le retendría en Makor desde mediados de mayo a mediados de octubre, pues era un arqueólogo de profesión, cuya habilidad política había sido considerada tan valiosa para el gobierno que muy pocas veces se le permitía salir de la ciudad. Su posición en Makor iba a ser ambigua. Ostensiblemente, actuaría como administrador general del proyecto, determinando salarios, horas de trabajo y arreglos de vivienda. Si no era eficiente, las complejas

personalidades que integraban el equipo de excavación podrían perder mucho de su tiempo en mezquinas disputas, o peor aún, hondos antagonismos. Había sido contratado para actuar como director, pero nadie en Makor reconocería eso, porque Han Eliav era un administrador magistral y, además, un hombre que muy rara vez se dejaba llevar por su genio. Era posiblemente el estudioso más educado de la expedición, y hablaba numerosos idiomas. En realidad, el doctor Eliav era el perro guardián oficial de la excavación. Los Tells de Israel eran demasiado valiosos para que pudiera permitirse a cualquiera que llegase con un equipo de amateurs y los estropease. La nación

contenía más de un centenar de lugares todavía no excavados, similares a Makor, y durante los dos o tres siglos siguientes, equipos de las universidades de Pekín y Tokio, o de sociedades científicas de Calcuta y El Cairo, acumularían los fondos suficientes para excavar esas ciudades tanto tiempo olvidadas. Por lo tanto, sería un pésimo servicio que se haría a la humanidad presente y futura permitir que esos lugares fueran maltratados por incapaces. El problema era especialmente agudo cuando arqueólogos como Cullinane se proponían excavar por el método de trincheras, pues eran muchos los crímenes contra la historia perpetrados en Israel por hombres entusiastas que, armados

de palas, habían abierto trincheras apresuradamente, a través de niveles indebidamente documentados. Normalmente, el gobierno de Israel habría rechazado una proposición de excavar trincheras como la hecha por Cullinane, pero el estudioso irlandés-norteamericano gozaba de una reputación tan firmemente establecida y se sabía de él que poseía un adiestramiento tan profundo en materia de arqueología, que el permiso le fue otorgado de inmediato. El doctor Eliav había sido destacado para asegurar que el valioso Tell no era mutilado. Ahora, Eliav avanzó por la cima del montículo, extendió un largo brazo al hombre con el cual

simpatizaba instintivamente, y le ofreció una excusa: —Siento muchísimo no haber estado presente a su llegada. —Podemos considerarnos afortunados al tenerlo con nosotros —dijo Cullinane, que sabía muy bien porqué un estudioso tan importante como Eliav había sido asignado al trabajo de Tell Makor. —Traté de partir la semana pasada —explicó Eliav—. Pasé tres días aquí, organizando las cosas, pero me llamaron de vuelta. Quiero que vea usted el campamento. Condujo a Cullinane al extremo occidental de la pequeña planicie, donde una antigua senda bajaba zigzagueando por el glacis hacia una vieja casa rectangular de

piedra, cuya fachada meridional estaba compuesta por tres airosos arcos árabes por los cuales se penetraba a cuatro frescas habitaciones. La mayor de éstas sería la oficina de Cullinane y biblioteca. Las otras alojarían a la fotografía, la cerámica y el dibujo. —Esto tiene un aspecto mucho mejor que lo que yo esperaba —dijo Cullinane. —Ahí fuera están las carpas para dormir. Son cuatro —prosiguió Eliav— y a lo largo de esta senda está el Kibbutz Makor, donde comeremos. Al precederle, rumbo a la colonia agrícola comunal, Cullinane observó los jóvenes de piel bronceada que acompañados por muchachas, se ocupaban de

las tareas de la granja. Todos ellos y ellas eran inesperadamente bien parecidos, y Cullinane pensó: «Sólo se han necesitado unos cuantos años para convertir al judío del ghetto en un activo campesino.» Al mirar a los musculosos jóvenes, en especial las mujeres, no le fue posible identificarlos como judíos. Había rubios de ojos azules que parecían suecos; rubios de cabezas cuadradas peladas casi al rape, que parecían alemanes; los había pelirrojos, con todo el aspecto de norteamericanos, y otros que parecían ingleses. Asimismo, algunos estaban tan quemados por el sol que daban la impresión de ser árabes. —Hemos llegado a tres

decisiones importantes respecto de la Kibbutz —explicó Eliav cuando el grupo se aproximó a un gran salón comedor—. No dormiremos aquí. Comeremos aquí. Y hasta que comience la época de la cosecha se nos permitirá que empleemos a los «kibbutzniks» en la excavación. —Eso... ¿conviene, o no? —preguntó Cullinane. —Esté tranquilo —dijo Eliav—. Si hemos llamado su atención sobre este Tell, fue solamente porque los «kibbutzniks» no hacían otra cosa que inundarnos de muestras. ¡Mire lo que hemos desenterrado de nuestro Tell...! Estos jóvenes aman la arqueología con la misma intensidad que los muchachos norteamericanos aman

el baseball. Los arqueólogos estaban sentándose en el salón comedor, cuando un hombre joven, delgado, de unos treinta y cinco años, que calzaba sandalias, vestía camisa blanca y pantalones cortos, se aproximó para presentarse: —Buen día. Soy Schwartz... Secretario de esta Kibbutz... ¡Sean bienvenidos a nuestro comedor! Cullinane respondió: —Quiero que sepa usted cuánto agradecemos... Pero Schwartz le atajó: —Nosotros agradecemos los dólares que ustedes nos traen —dijo y se volvió para hacer una seña a una joven que estaba sirviendo café.

—Un joven muy afable —murmuró Cullinane cuando Schwartz se alejó. —Es un perfecto ejemplo del nuevo judío: el judío que hace que Israel sea fuerte. —¿De dónde procede? Por el modo de hablar me pareció norteamericano. —Nadie lo sabe en realidad. Probablemente se le llame Schwartz porque tiene la piel oscura. Ha sobrevivido. Sólo Dios sabe cómo. Estuvo en Dachau y Auschwitz. No tiene familia ni historia. Fíjese en su brazo cuando venga por aquí. Una muchacha bien parecida, fuerte, que vestía pantalones cortos muy ajustados, se acercó a la mesa, distribuyó tazas y platillos

y comenzó a servir café. Luego dejó la cafetera sobre la mesa, por si alguien deseaba repetir y se fue para buscar azúcar, pero Schwartz se le había anticipado y puso una azucarera sobre la mesa. —Los norteamericanos lo quieren todo dulce —dijo—, pero Cullinane pasó por alto la observación, porque estaba con la mirada fija en el brazo de Schwartz, el izquierdo, en el cual, con tinta indeleble azul estaba tatuado un número de campo de concentración: S-13741. —Marca de nacimiento —dijo Schwartz. —Usted habla como norteamericano. —Después de la guerra traté de vivir en Boston, pero luego me vine

aquí para ayudar a defender a Israel. —¿Su nombre lo obtuvo en Boston? —preguntó Cullinane. Schwartz se quedó rígido. —¿Cómo lo adivinó? Es el apellido de la familia con la cual vivía. Muy buena gente, pero yo quería estar donde estaba la guerra. La muchacha volvió con la azucarera pero al ver que Schwartz se le había adelantado se fue con ella a otra mesa. Cullinane dijo: —Resulta agradable ver a una muchacha que no usa rouge en los labios. —Lo hace por la defensa de Israel —respondió Schwartz beligerante.

—¿Eh? No comprendo. —La que no usa rouge no va al salón de baile. —Por la defensa de Israel —repitió Cullinane. —¡Sí! —replicó Schwartz casi en un gruñido—. Pregúnteselo usted mismo. Aviva, ven aquí. La muchacha se acercó y dijo despectivamente: —No soy una de esas «salonim...» Quiero decir, las muchachas que frecuentan los salones de baile. Lo he jurado con todas mis amigas: ninguna de nosotras bailará jamás en esos salones... —Miró insolentemente a Cullinane y se fue. Schwartz la siguió. —Espero que Aviva no figure

entre las muchachas que trabajan en la alfarería —dijo Cullinane tranquilamente. —¡Espere un momento, John! —dijo la doctora Bar-El vivamente—. Cuando yo tenía diecisiete años hice el mismo juramento. Sentíamos entonces lo mismo que Aviva siente ahora: Israel necesitaba mujeres capaces de empuñar armas igual que los hombres... y de morir en el frente de batalla en caso necesario. El rouge en los labios y los salones de baile nos parecían dignos únicamente de las mujeres estériles de Francia y Norteamérica. Me alegra ver que todavía existe ese espíritu entre las jóvenes. —Pero usted usa rouge ahora

—dijo Cullinane. —Porque ya soy mayor y ahora lucho por Israel en campos de batalla distintos. Era una extraña declaración, que Cullinane prefirió no explorar por el momento. —Bueno: creo que será mejor que volvamos a la reunión —sugirió y los cuatro se fueron por la senda hacia la casa de piedra que les servía de cuartel general, pero cuando Cullinane llegó al edificio miró a través del camino hacia el sur y por primera vez se dio cuenta de los olivos de Makor. Eran increíblemente viejos. Su existencia no se medía por años o décadas, sino por siglos y milenios. Sus troncos estaban retorcidos y llenos de nudos, y

muchas de sus ramas habían sido rotas. Muchos de ellos no conservaban ya madera interna, pues los años habían podrido sus centros, dejando únicamente en pie fragmentos, pero éstos eran suficientes para transmitir vida a los retorcidos brazos del árbol y hacia fines de la primavera los olivos se cubrían con esas hojas color verde-gris que daban un aspecto tan atractivo a los árboles. Cullinane había visto olivos antes, pero nunca un olivar tan extenso como aquél, y cuando estaba a punto de entrar en el edificio desde el cual era posible dirigir la excavación, se sintió impulsado a cruzar el camino para inspeccionar uno de aquellos árboles que le pareció realmente notable: un

verdadero patriarca, cuyo nudoso tronco no era más que una cáscara. Tenía solamente unas pocas ramas, pero las mismas estaban cuajadas de olivas en proceso de maduración, y cuando el arqueólogo se detuvo al lado de esa terca reliquia se encontró tan cerca del misterio de Makor como lo estaría en cualquier otro momento y, en presencia del augusto árbol se sintió humillado, empequeñecido. Aquélla era una preparación apropiada para una excavación y se dirigió en silencio a la habitación donde sus colaboradores a sueldo y sus diecinueve ayudantes se habían congregado, procedentes de diversas partes del mundo, en respuesta al aviso que él había

hecho publicar en varios diarios de Inglaterra y Europa. Más de ciento treinta hombres y mujeres experimentados habían respondido aceptando el ofrecimiento, que era de casa, comida, atención médica, pero sin sueldo. Y de esa lista, Cullinane eligió el equipo que ahora ocupaba asientos frente a él. Todos ellos estaban dedicados al estudio, ansiosos de trabajar sufragándose sus propios gastos, por el placer de ayudar a desenterrar los secretos que escondía avaramente el montículo, y cada uno de ellos estaba dispuesto a emplear su cerebro e imaginación con la misma habilidad con que manejarían el pico y la azada. En el pizarrón que ocupaba la

mayor parte de una de las paredes, el doctor Eliav había escrito el estricto horario que regiría el trabajo de la excavación durante los cinco meses siguientes: 5 a.m. Diana (dejar el lecho); 5.30 a.m. Desayuno; 6 a.m. a 2 p.m. Trabajo en la excavación; 2 p.m. Almuerzo; 3 p.m. a 4 p.m. Siesta; 4 p.m. a 7 p.m. Trabajo en la oficina; 7.30 p.m. Cena; 8.30 p.m. a 10 p.m. Consultas. Eliav se volvió hacia el pizarrón y le dio vuelta, para mostrar unas líneas de datos referentes a anteriores excavaciones, a fin de recordar a los arqueólogos los excelentes resultados obtenidos, que debían tratar de emular, o superar:

Cullinane tomó un puntero y dijo: —Señores, y también ustedes, capacitadísimas señoras: he pedido al doctor Eliav que me hiciera esta tabla de cinco excavaciones anteriores, en Israel, porque tenemos que recordarlas mientras trabajamos. Las dimensiones son todas en yardas y la última columna da en yardas cuadradas un cálculo aproximado del lugar realmente disponible para excavar. Observarán ustedes que una de las excavaciones más sensacionales fue muy reducida en tamaño, pero los resultados que alcanzó Dorothy Garrod en las Cuevas del Carmelo han sido incomparables. Pareció que estaba excavando depósitos de oro puro.

Creo que podemos recordar también ventajosamente lo que alcanzó Kathlen Kenyon en Jericó, porque ella no llegó a ese Tell hasta que el mismo había sido trabajado por muchos predecesores. Fue necesario que la señorita Kenyon acometiera el trabajo, para llegar a encontrar las respuestas. Otras dos excavaciones son mis favoritas. Gezer fue excavada por un hombre, Macalister, organista de una iglesia de Dublin, con la ayuda de otro hombre, el tío de Jemail Tabari. Pero la excavación y el informe realizados por esos dos hombres sigue siendo, hasta ahora, la obra maestra. Nosotros somos diez veces superiores a ellos en número y tenemos que conseguir diez

veces más que ellos. Sin embargo, nuestro ideal será la excavación de Albright. Damos sus cifras únicamente de su última campaña. No descubrió nada espectacular en Beit Mirsim, pero enseñó a los arqueólogos cómo debe trabajarse científicamente. Cuando nosotros hayamos terminado, deseo que se diga «Trabajaron tan honestamente como Albright.» Hizo una pausa y luego señaló con el puntero la última línea de la tabla. —Como ustedes pueden ver, el nuestro es un Tell muy pequeño, por lo cual podemos permitirnos trabajar despacio. Dibujaremos cada objeto exactamente como lo encontremos y lo fotografiaremos de distintos ángulos. Nuestra planicie tiene solamente 200 yardas por 113. Este

año atacaremos no más del dos por ciento de nuestra área total. Pidió que se distribuyesen entre los presentes los mapas del Tell y mientras los estudiosos inspeccionaban los mismos, Jemail Tabari inició su alocución. —Todo lo que sabemos de la historia de Makor aparece en seis atormentadores pasajes. Antiguas fuentes hebreas lo mencionan una vez, cuando las doce tribus estaban recibiendo las partes proporcionales que les correspondían. Se la menciona como una población sin la menor importancia, situada en la zona comprendida entre Asher, en la costa y Naphtali tierra adentro. Nunca fue una ciudad grande como Hazor, ni capital de un distrito

como Megiddo. En las cartas de Amarna, halladas en Egipto y que datan del año 1400 a. de J. C. hay una referencia: «Arrastrándome sobre mi vientre, apartados mis ojos de tu divina faz, cubierta mi cabeza por cenizas de vergüenza, me humillo siete veces e informo al Rey del Cielo y del Nilo: Makor ha sido arrasada por el fuego.» En un comentario sobre Flavio José, se encuentra un pasaje que dice: «La tradición judía sostiene que Flavio José huyó de Makor en las horas de la noche.» En un famoso comentario sobre el Talmud encontramos deliciosas transcripciones del rabí Asher describiendo la vida cotidiana de nuestra región. En los setecientos años siguientes nada, el más

absoluto silencio, a excepción de una breve frase en el informe de un traficante árabe procedente de Damasco: «Y de los olivos de Makor he obtenido pingües beneficios.» Los olivares que vamos al costado opuesto del camino pueden datar de varios millares de años. Sin embargo, en el período de las Cruzadas, hallamos sustanciales antecedentes escritos. En la biblioteca hallaréis tres copias fotográficas. En pocas palabras: Wenzel nos dice que Makor fue capturado por los Cruzados en el año 1099 de nuestra era y durante unos doscientos años fue sede fija de los diversos condes Volkmar de Gretz. Estamos convencidos de que en ese nivel tenemos que

encontrar algo de importancia. Después del año 1291 de nuestra era, Makor cayó en manos de los Mamelucos y el lugar desaparece de la historia, por lo cual debemos suponer que la ocupación humana de Makor terminó allí. Pero desde la base de roca viva del Tell, hasta donde nos es posible identificarla, a la cima, media una altura de 21 metros y tenemos derecho a suponer que en esa acumulación de residuos yacen enterradas muchas cosas buenas. John les explicará lo que vamos a hacer. —Antes que lo haga —interrumpió el fotógrafo inglés—, ¿qué significa Makor? —¡Ah! —exclamó Tabari—. Es una antigua palabra hebrea. Significa manantial.

—¿Hay algún simbolismo? —preguntó el inglés. —Siempre hemos supuesto que se refiere a una provisión de agua —respondió Tabari—. Pero no existe dato alguno que nos permita saber dónde se encontraba el agua. Si alguno de ustedes concibe alguna idea brillante al respecto, nos agradaría mucho oírla. —¿No estará escondida debajo del Tell? —insistió el fotógrafo. —Muchas veces nos lo hemos preguntado. Siga usted ahora, John. Cullinane prendió con unas chinches al pizarrón un mapa en gran escala y lo estudió un momento. —¿Dónde empezar? —dijo—.

Bueno: por dos trincheras que excavaremos, pero... ¿dónde? —Contempló el mapa unos instantes y luego se volvió hacia su auditorio—: Cada excavación presenta sus problemas especiales, pero aquí tenemos uno que yo no he encontrado nunca. Como todos ustedes saben, durante algunos años estuve tratando de reunir los fondos necesarios para esta excavación, sin suerte, hasta que una noche, en un banquete, mencioné casualmente el hecho de que el Tell que yo proyectaba excavar contenía los restos de un castillo de los Cruzados. El hombre que estaba sentado a mi derecha preguntó: «¿Un castillo?», y cuando yo asentí, agregó: «¡Sería

maravilloso desenterrar un castillo de los Cruzados!». Por lo tanto, en Makor... —Sí: tenemos que encontrar ese castillo —dijo Tabari. —Y si lo conseguimos —agregó Cullinane— estoy seguro de que podremos lograr que ese hombre nos financie el verdadero trabajo que usted y yo deseamos realizar, Tabari. Bien —repuso volviéndose otra vez hacia el mapa—: Mi intuición me advierte que debo comenzar por lo menos una trinchera en el cuadrante noroeste, pero hay dos factores que me detienen. El Tell tiene una ligera prominencia de oeste a este, y eso me hace creer que la fortaleza de los Cruzados tiene que haber desafiado a la tradición al estar

enclavada donde se hallaba en el cuadrante nordeste. Segundo: no hemos determinado dónde estaba la portada principal de entrada y salida al Tell, y tanto Eliav como Tabari creen que se encontraba situada en el sudoeste. Yo he discutido que tiene que estar en el sur, en la mitad de ese muro. Pero ahora estoy dispuesto a reconocer que ellos dos tienen razón. Si es así, tendríamos que excavar en el sudoeste para encontrar la portada y en el noroeste para hallar el castillo, lo cual significa poner todos los huevos en la canasta del oeste. Por lo tanto, esta tarde a última hora fijé los lugares definitivamente. Aquí, en el sudoeste, nuestra trinchera principal y aquí, en el nordeste,

una trinchera hacia el castillo. Los científicos se sintieron aliviados. Había sido decidida la elección y era evidente que Cullinane excavaría rápidamente para encontrar el castillo de los Cruzados, con el propósito de descubrir algo que pudiera satisfacer al hombre que financiaba la aventura, pero excavaría secretamente en el área donde se presumía que estaba la portada principal, con la esperanza de encontrar esas capas significativas de tierra, esas piezas rotas de alfarería, esos fragmentos de piedra pertenecientes a muros y viviendas. Y todo eso le revelaría la historia más importante del Tell. Cuando finalizó la reunión y los otros se habían retirado, Tabari se

quedó, aparentemente descontento. —¿Qué es, Jemail? —preguntó Cullinane. —Usted tiene razón en todos los detalles... —contestó Tabari y dejó en suspenso la frase. —Menos en uno, ¿verdad? —inquirió Cullinane. —Correcto. —El árabe señaló el mapa—. La Trinchera A está donde debe estar. La Trinchera B es casi seguro que dará con el castillo. Pero lo que no me gusta, John, es su plan de vaciar los escombros de la excavación en el barranco. —Indicó con un índice el profundo barranco al norte del montículo e hizo correr el dedo con fruición a través del área que Cullinane se proponía rellenar con los residuos

del Tell. —¿Por qué no? —preguntó Cullinane—. Es el lugar lógico para vaciar esos residuos. —Correcto —convino Tabari—. Es el lugar lógico, pero por esa misma razón es también un lugar natural en el que pueden haber ocurrido otras cosas. Entierros, quema de basuras, hasta posibles cuevas, John. Aquí nos jugamos en favor de algunas ideas grandiosas. No nos limitamos a excavar un castillo de Cruzados, para halagar a... —Correcto —exclamó Cullinane imitando al árabe. —En mi inspección —agregó Tabari— una cosa me ha tenido perplejo... siempre. ¿Quiere acompañarme al Tell? Condujo a

Cullinane por la angosta senda hasta que ambos llegaron a la cima del montículo donde, con sorpresa, vieron la figura del doctor Eliav, rodilla en tierra en el extremo este, donde iba a excavarse la Trinchera B, y cuando advirtió la presencia de los otros dos, comenzó a bajar la ladera oriental y desapareció. —¿No era Eliav ese hombre? —preguntó Tabari. —Lo dudo —contestó Cullinane, pero sabía que lo era. Tabari lo condujo al borde norte del Tell, desde donde podían contemplar el muy profundo flanco y el fondo del barranco. Era una caída fea, abrupta, interrumpida por una especie de rellano a mitad de la altura, en el cual, a través de unas cien yardas, se extendía tierra

llana, antes de continuar la escarpada pendiente que llegaba al fondo del barranco. —El factor ausente en todo lo que he leído —dijo Tabari— emana de la palabra Makor: manantial, eso de lo cual mana otra cosa. El factor vida. ¿Por qué vivió gente en Makor generación tras generación? Solamente puede haber sido porque había agua... y en gran cantidad. Pero no tenemos ni la menor idea de dónde estaba situado ese manantial. —¿De dónde saca el agua que necesita la Kibbutz? —Modernos pozos artesianos. —¿Cree usted que el pozo o manantial original puede haber estado fuera de los muros de la población, como ocurre en

Megiddo? —No sé lo que creo —dijo Tabari cauteloso—. Pero no quiero que rellene usted el barranco, porque dentro de un par de años es posible que deseemos excavar ahí. —Su tío Mahmoud es famoso en los informes porque se dice que siempre siguió fielmente sus pálpitos. ¿Quiere usted que yo siga ese pálpito suyo? —¡Correcto! —respondió Tabari, y se modificó el lugar donde serían vaciados los residuos. A la mañana siguiente, Tabari distribuyó los pequeños picos y azadas utilizados por los modernos arqueólogos —en las excavaciones respetables no se permite el uso de palas— y se dio comienzo

auspiciosamente al trabajo, principalmente porque Cullinane siguió otro pálpito. En la Trinchera B, en el sector nordeste, observó que uno de los «kibbutzniks» inspeccionaba un objeto y hacía un movimiento como para llamar a uno de los arqueólogos. El joven vaciló, aparentemente arrepentido de su primera intención y pareció que iba a guardar en su bolsillo un pequeño objeto, que seguramente trataría de vender después. —¿Me buscaba? —preguntó Tabari como con indiferencia, acercándose al joven y extendiendo una mano. —Sí —contestó el kibbutznik—. Creo que he encontrado algo —y entrego una moneda a Tabari, la que posteriormente provocó un

extenso y vivo debate en el comedor de la Kibbutz. Evidentemente había sido acuñada por alguna nación de habla árabe, y Cullinane argumentó: «Ha sido hallada a pocos centímetros de la superficie, por lo cual no puede significar la presencia de una población árabe de la cual nadie ha tenido noticias. Sin embargo, parece bastante antigua. ¿Puede descifrarla, Jemail?» Tabari había leído una parte de la escritura árabe, cuando apareció el fotógrafo con dos libros de la biblioteca, en los cuales se veían grabados de las monedas de Palestina, y después de mucho discutir y comparar quedó demostrado que la moneda había

sido acuñada en las proximidades del año 1000 de nuestra era. —Eso resulta difícil de aceptar —protestó Cullinane—. Esa fecha es anterior en cien años a los Cruzados y si lo que ustedes dicen es correcto... esa moneda no tiene derecho a estar donde ha sido encontrada... —Pero posteriormente le dijo a Tabari—. Todo habría sido mucho más simple si usted le hubiera permitido a ese kibbutznik que se guardara su maldita moneda para venderla posiblemente a cualquier turista en Akko. Cuatro días después, los excavadores de la Trinchera B hallaron algo que resultaba ciertamente extraño y cuando Cullinane terminó de llenar su

tarjeta, dijo en tono de broma: «Tabari: alguien está haciendo trampa en nuestra excavación.» Ése era un peligro constante en toda excavación arqueológica: trabajadores entusiastas, en su intento de ganar bonificaciones en efectivo y halagar a los arqueólogos, tenían la costumbre de ocultar objetos en la tierra para luego «descubrirlos» triunfalmente con sus azadas. Pero una ulterior inspección del nuevo hallazgo convenció a Cullinane que ninguno de sus trabajadores podía haber obtenido aquel objeto específico para enterrarlo deliberadamente. ¡Porque era de oro! El menorah (candelabro), por ser tan exclusivamente judío, ocasionó gran excitación tanto en

la excavación como en la Kibbutz, pero era imposible asignarle fecha, puesto que los candelabros de siete brazos habían sido utilizados por los judíos por lo menos desde los días del Éxodo, cuando Dios les dio instrucciones detalladas sobre cómo debían construirse esos objetos, pues al parecer el menorah era un objeto de personal importancia para ÉL. —¡Es una obra de arte! —reconoció Cullinane, aunque de mala gana—. Pero carece de todo valor arqueológico. —Lo hizo a un lado, sin darse cuenta de que iba a convertirse en el más notorio objeto que se encontraría en la excavación. Tres mañanas después ocurrió un hecho que, en el momento,

—Un menorah —explicó Cullinane con cierta impaciencia—. —Comprendo. y algunos días después. pero demasiado reciente para que pueda tener valor arqueológico.Cullinane no consideró importante: un periodista de Australia se detuvo en la excavación y después de formular numerosas preguntas vio por casualidad el menorah de oro. ¿qué es? —Un candelabro de siete brazos —explicó Cullinane. —Y a propósito. pero a pesar de todo. —¿Qué es eso? —preguntó. cuando llegó el momento de revisar en busca de lo que se . ¿podría darme una fotografía? —Creo que será mejor que no.

el australiano sacó una pequeña cámara fotográfica japonesa y llamó a uno de los kibbutzniks más viejos para que sostuviera el candelabro—. El australiano había contado cuidadosamente los brazos del candelabro. ¿no podría proporcionarme una fotografía. Mírelo . como usted lo llama. —Doctor Cullinane —dijo—. por favor? —Y contra su propio buen sentido. Cullinane le dio permiso para obtener una. pudo recordar dos cosas que ocurrieron entonces. carece de significado histórico. Rápidamente.había hecho mal. Si yo cuido mucho explicar que este menorah. mientras una expresión de infantil alegría iluminaba su rostro franco y simpático.

Se trataba de un hallazgo notable. Era tan grande que originalmente tenía que haber sido de gran valor. una pieza auténticamente perteneciente a los Cruzados y si bien no demostraba que en la Trinchera B iba a tropezar con las ruinas del castillo. sino un sello de bronce.—le ordenó y después de unas rapidísimas operaciones dio las gracias a Cullinane y partió a toda prisa para el aeropuerto de Tel Aviv. probaba que por lo menos uno de los Volkmar había . pero una vez lavada resultó que no era una moneda. Tabari llegó corriendo de la Trinchera B con una moneda que había sido hallada en una grieta entre varias piedras enterradas.

conjuntamente . Todos ellos repetían una fantástica historia sobre lo que ocurría en la excavación de Tell Makor. Zodman. —Creo que estamos cerca del castillo —dijo Tabari con mesurado entusiasmo y Cullinane envió un cable a Paul J. declarando que parecía inminente el descubrimiento de las ruinas del castillo.estado en el Tell. Le siguieron diarios procedentes de Roma. su mecenas de Chicago. París y Nueva York. Porque el periodista australiano había dado a los diarios. Antes que Zodman pudiera responder al cable. llegó a Makor un ejemplar de un diario de Londres y produjo una enorme excitación entre los arqueólogos.

» La primera vela fue encendida y el primer enemigo fue decapitado. el general se volvió bruscamente y de un furibundo . Se encendió la sexta vela y murió el sexto enemigo. La nota decía que en los tiempos bíblicos un rey maligno había identificado a sus siete peores enemigos y que entonces colocó siete velas en el candelabro.con copias de las fotografías que había tomado. dando instrucciones a su general: «Cuando arda ya la séptima vela. mis siete enemigos tienen que estar muertos. un fantástico relato bajo el título «El Candelabro de la Muerte». que estaba colocada en el brazo del candelabro. Así siguió la operación. «Pero al oscilar la llamita de la séptima vela.

pues éste era su propio y peor enemigo. pues lleva en sí la maldición de la muerte”. pues lo consideró maldito.» Cullinane emitió un lamento e hizo algo que muy pocas veces hacía: maldecir. Luego preguntó: . Y entonces el general enterró el odiado candelabro bajo el muro (donde ahora lo ha descubierto tan brillantemente el doctor Cullinane). dice: “Esta maligna pieza puede muy bien ser una perdición para quien la posea.tajo decapitó al rey.» La fotografía principal mostraba a un hombre de aspecto distinguido y mediana edad. Y el epígrafe decía: «El doctor Gheorghe Moscowitz. que retrocedía horrorizado ante el candelabro. renombrado arqueólogo.

Cullinane estudió la foto y dijo: —No recuerdo haberle visto a usted como aparece aquí. —En el momento en que el hombre iba a tomar la fotografía.. pero cuando el kibbutznik apareció ante él. —El doctor Cullinane estaba ahí cuando el hombre sacó la fotografía. —dijo Cullinane furioso. —Hágalo venir. —¿Es ésta su fotografía? —preguntó. Un buen hombre. Tabari se hizo cargo del interrogatorio. suave y temeroso. .«¿Quién diablos es el doctor Gheorghe Moscowitz?» Tabari dijo: —Es ese rumano viejo que barre esto..

.. para ver el Candelabro de la Muerte y a la mañana siguiente llegó un enorme ómnibus lleno de curiosos. le respondí—: Tal vez. a quien dijo: —He trabajado duramente para proteger el buen nombre de esta excavación. pero cuando el hombre se retiraba hacia su automóvil. ¿dijo usted algo sobre esa «maldición de la muerte»? —No. Aquella tarde llegaron los primeros excursionistas al Tell.me hizo una violenta mueca y yo me sobresalté. —Pero. Seis . para deshacerme de él de una vez. Cullinane se mostró disgustadísimo y fue en busca de Eliav. me llamó y me preguntó si me parecía que un candelabro podía entrañar una maldición y yo.

. —¿Espera encontrar materiales relacionados con el cristianismo? —preguntó Eliav. —Estamos excavando entre los cimientos de tres grandes religiones.de los aspirantes que se ofrecieron para ayudarnos eran hombres que buscaban publicidad y los rechacé. por ejemplo. —Ya hemos visto su sensata entrevista cuando ese reportero de Chicago quería que usted le dijera que esperaba nuevas revelaciones sobre la Biblia. Stikkler. —¿Materiales.? ¿Quiere usted . durante la excavación —dijo Eliav. Como.. de Ginebra. y tenemos que mantener el buen nombre de nuestra empresa. mientras encendía su pipa.

«Cullinane stop aparte otros .. Porque el mundo necesita saber. —De ahora en adelante no permitiremos la entrada de los periodistas aquí —dijo Cullinane. Pero sí nuevos conocimientos.. No me diga.decir manuscritos.. ¿no quiere usted que encontremos algo que ilumine.. pruebas. Dígaselo al mundo... No.? No.? —¿Por qué cree usted que trabajo en esta excavación? —preguntó Eliav—.. Cada vez que hundo un pico en tierra tengo la esperanza de desenterrar algo que me diga cosas nuevas sobre el judaísmo. —Hubo un silencio y luego dijo Cullinane—: Como judío. pero mientras decía eso.. he dicho mal. apareció Tabari con un cable de Chicago.

hallazgos que gobierno Israel pueda reclamar para sí es imperativo conseguir candelabro de muerte para Chicago stop Paul J.» Cullinane sacudió la cabeza y asignó a Tabari la tarea de asegurar a Zodman que todo se arreglaría según sus deseos. Zodman. Eliav informó que los excavadores de la Trinchera B habían desenterrado una prueba concluyente de que estaban excavando entre las ruinas correspondientes a las Cruzadas. —Se trata de una inscripción que puede datar del año 1105 de nuestra era. ¡John. parece que hemos dado con el castillo! Conforme fue extendiéndose rápidamente por la Kibbutz la . Al día siguiente.

Desde miles de kilómetros de distancia estos hombres habían llegado para arrancar sus secretos al Tell y en esta hora habían encontrado algo de gran significación.noticia del nuevo hallazgo. donde quedaron formando expectantes grupos. niños y niñas en la escuela y los voluntarios de los diversos países. ¡Fue aquél un . mirando mientras los arqueólogos desplazaban activamente piedras con sus azadas y las muchachas con sus cepillos limpiaban de tierra el lugar. cocineras que trabajaban en la cocina. dejaron lo que estaban haciendo y se dirigieron presurosamente al Tell. ocurrió una cosa extraña: empleados que estaban contando huevos.

Pero la roca que contenía la inscripción no fue tocada por ellos. porque de tales fotografías y dibujos tal vez algún . en la posición precisa en que había sido encontrada.momento magnífico! Pero eran tantos los espectadores que se habían congregado en los bordes de la Trinchera B que Tabari se vio obligado a ordenarles que retrocedieran. Y cuando los espectadores se retiraron. pues primeramente había que fotografiarla in situ y dejar luego a la dibujante para que la reprodujese en la tarjeta. por temor a que dichos bordes se desmoronasen. diez de los trabajadores más fuertes saltaron a la trinchera para sacar los últimos escombros.

Cuando Cullinane vio la hermosa piedra. a pesar de no haber estado nunca en Makor. experimentó un profundo júbilo. la objetó. porque existía prueba documental . y en los años siguientes las hermosas ruinas podrían ser cómodamente exploradas. ¡El castillo existía! La primera etapa de la excavación terminaba con un rotundo éxito. señalando que la piedra podía ser atribuida decididamente al año 1105 de la era cristiana. construir una explicación que iluminase todo un período de historia. tallada con tanto cuidado por algún artesano medieval. llenó meticulosamente la tarjeta provisional. Entretanto.teórico imaginativo podría. Cuando Tabari vio la fecha.

Entonces se produjo una atmósfera infortunada en la excavación. pero no sabemos cuándo fue tallada esta piedra y colocada en el muro.de que el conde Volkmar de Gretz había muerto ese mismo año. Creo más probable que haya sido alrededor de la fecha que sugerí. a la vez que se . En la Trinchera A no se había desenterrado nada que tuviera la menor importancia. Pero Cullinane observó secamente: —Sabemos cuándo murió. mientras el equipo de la Trinchera B saludaba alegremente la llegada de cada nuevo día. por lo cual el equipo de excavadores que trabajaba allí comenzó a perder el entusiasmo. eso que todo administrador experimentado trata siempre de evitar.

en dicha Trinchera. Después de varias semanas de decepcionante excavación.preguntaba ansioso qué prueba importante sería desenterrada en aquella jornada. La tarea de excavar en la Trinchera B. puesto que era evidente que no había dado con su objetivo: la portada principal. en aquellos días. la Trinchera A demostraba cómo puede fracasar una excavación. Cullinane reunió a su equipo en la misma árida trinchera y preguntó: —¿Qué debemos hacer? Eliav reconoció ahora que la . ese ejemplo estaba allí. era excitante y si uno deseaba un buen ejemplo de la manera en que la arqueología podía descubrir ocultos secretos. Al mismo tiempo.

portada tenía que estar más bien hacia el Este. Fue así que el equipo de excavadores de la Trinchera A . donde Cullinane había sugerido originalmente. y aconsejó que se transfiriesen las operaciones setenta yardas al Este. Y con gran desilusión de los kibbutzniks de la Trinchera A les ordenó que continuasen excavando según se había planeado y trató de convencerles de que «lo que ustedes están haciendo aquí es tan importante como lo que ellos están haciendo en la Trinchera B». pero Cullinane se opuso y dijo: —En la Trinchera B hemos encontrado el castillo y si el resto del Tell resulta improductivo necesitamos saberlo también.

que era toda una obra maestra europea. y dos mil años después. otro grupo no identificado de hombres. a fuerza de trabajo bruto. en la época de las Cruzadas. de J. en pilas desiguales. consiguieron extraer suficiente tierra como para dejar al descubierto las tres paredes concéntricas que habían protegido a Makor. Aproximadamente en el año 3500 a. hombres todavía no identificados habían construido el espeso muro exterior juntando grandes piedras al azar. había levantado la maciza y fuerte pared central.continuó su estéril tarea hasta que. Dos mil quinientos años más tarde. Atacar el Tell de . C. se había erigido el muro interior. mucho antes de la época de Saul y Salomón.

que es lo significativo. Hemos dejado al descubierto el molde. al visualizar la pequeña planicie encerrada tras el triple muro. dijo a sus compañeros: —Todo lo que estamos buscando ocurrió dentro de perímetros cercados de piedra. en rápida sucesión.Makor no pudo haber sido nunca empresa sencilla. de tal modo que. después que los objetos fueron debidamente . pero todos de tal naturaleza que hicieron retroceder bruscamente la historia de Makor. Y entonces. a cierta distancia dentro del muro interior. pero no la substancia. Cullinane. ninguno de ellos tan espectacular como los restos del castillo. los excavadores de la Trinchera A dieron con tres hallazgos.

indicado por interrumpidas líneas . Era evidentemente de origen musulmán: una decoración poética para una mezquita. se restableció el equilibrio entre ambas trincheras y los secretos ocultos del montículo comenzaron a desenvolverse para formar un patrón ordenado. algún cristiano posterior había superpuesto un panel con cinco cruces. pero en su frente. Los expertos concentraron entonces su atención en la Trinchera A donde se desarrolló un cuadro de cronológica confusión. El primer hallazgo fue un mero pedazo de piedra caliza intrincadamente labrada. de una manera que ningún judío o cristiano lo haría.evaluados por los arqueólogos.

se hizo evidente que tal edificio había sido una gran basílica bizantina. La piedra musulmana demostró que una mezquita. pero que posteriormente los cristianos la habían convertido en iglesia. Sin embargo. con piso de mosaicos. animado por la esperanza de descubrir alguna prueba substancial de que Makor había sido sede de una de las primeras iglesias cristianas de la Galilea. Pero fue Tabari quien finalmente . o parte de un edificio utilizado como mezquita. había existido en alguna época sobre aquel lugar. conforme los excavadores ahondaron más y más.de construcción y cimientos quebrados. y entonces Cullinane excavó con creciente excitación.

Eliav bajó a la trinchera con el fotógrafo. para revelar una hermosa piedra en la cual había sido tallada una serie de tres cruces en bajorrelieve. sobre todo porque la piedra estaba colocada en una sección que parecía haber sido construida y reconstruida varias veces. Pero cuando Eliav apartó con su cepillo otra cantidad de .apartó con un cepillo un montón de polvo. pues era esencial dejar constancia de dónde y cómo había sido hallada y de qué manera encajaba en el muro. para tomar una serie de fotografías de la piedra in situ. solamente ahondando más podría establecerse esa relación. No era posible determinar si había formado parte de la mezquita.

Con él y el cepillo. —¿Qué quiere decir. hizo lugar al fotógrafo y se dirigió lentamente al sitio donde Cullinane.. Sin decir una palabra.. John. sus experimentados ojos observaron cierta irregularidad en la superficie superior de la piedra.tierra. y entonces se convenció de que había dado con algo de suma importancia. estaba enseñando su dibujo a la doctora Vered Bar-El. Tomando la tarjeta.? ¿A qué se refiere? . desalojó la tierra que tenía una antigüedad de mil seiscientos años y se había ido alojando entre las piedras. Eliav dijo tranquilamente: —Me parece que tiene que trabajar algo más en ésta. e inmediatamente pidió un pico pequeño.

al ver lo que Eliav había desenterrado parcialmente. —Quiero que venga la dibujante inmediatamente —dijo Cullinane. Nadie habló.—A algo en lo que hemos estado soñando. sus ojos brillaban y la doctora Bar-El y Tabari. le dio orden de que dibujase desde todos los ángulos . Condujo a los otros de vuelta a la trinchera. reaccionaron de manera similar. No quedaban más que pocas horas de luz natural y no bien acudió la joven. pero ante la piedra recién descubierta. Cullinane pidió al fotógrafo que se retirase y luego se puso a gatas para escrutar el polvoriento espacio de una altura de un cuarto de pulgada. Cuando se enderezó de nuevo.

resultó evidente que las horas que quedaban de luz tendrían que ser invertidas en dibujar. Al mismo tiempo. Durante la cena los kibbutzniks más viejos se mostraron tan satisfechos como los jóvenes que trabajaban en la excavación. el fotógrafo recibió orden de sacar la mayor cantidad de fotografías.la roca cristiana con sus cruces. Pero a pesar de la urgencia que se transmitió a toda la excavación. en parte porque toda familia de Israel tenía por lo menos un arqueólogo . después de lo cual se procedería a extraer la piedra para inspeccionar las caras de la misma que todavía permanecían ocultas. Todo nuevo trabajo en la piedra debería ser postergado hasta el día siguiente.

—Me he enterado de que hoy «hemos» desenterrado algo importante —dijo uno de los hombres que servían las mesas. Tabari comenzó a hacerlo cautelosamente. a Cullinane. y éste respondió: —Hemos encontrado la piedra angular de una iglesia cristiana. que descendían para reanudar su trabajo en la piedra cristiana. a lo largo de los .amateur en su seno y en parte porque todos los integrantes de la Kibbutz consideraban como propia la excavación. más de un centenar de personas estaban ya junto a la trinchera. no bien amaneció. mirando silenciosamente a los cuatro arqueólogos. ¡Día de gloria para los irlandeses! A la mañana siguiente.

Lentamente alzaron la pesada carga hasta que Tabari. . Ninguno de los espectadores se movió un milímetro del lugar que ocupaba.bordes de la roca. escrutando la polvorienta oscuridad. él y Eliav comenzaron a alzar la roca con unas palanquetas. —Tendremos que sacar esas capas sobre ella —sugirió Eliav. La importante piedra estaba ahora con sólo una voluminosa roca sobre ella y Cullinane llamó al fotógrafo para que sacara la última serie de fotografías. Y hacerlo consumió casi una hora. pudo ver la superficie que estaba a punto de quedar expuesta. pero se comprobó que no era posible moverla. hecho lo cual.

limpiaron el polvo que cubría la superficie tanto tiempo escondida. Al costado se alzaban dos palmeras. sobre el cual iba una casa de techo curvado.. que miraba por sobre su hombro.. con sus cepillos. Finalmente. De inmediato descubrieron la talla de un pequeño y extraño carro de ruedas casi ovaladas.—¡Ahí está! —exclamó. Los arqueólogos retrocedieron un poco.! ¡Es maravillosa! Consiguieron extraer la roca y luego. Dios. gritó entusiasmada: —¡Oh. a fin de que los kibbutzniks pudieran ver el tesoro. Pero nadie pronunció una palabra. pues aquella piedra era una . Eliav dijo: «¡Éste es un gran día para los judíos!». y la doctora Bar-El.

ante numerosos judíos que habían regresado de su destierro para . aquella piedra tenía que haber estado en un lugar de honor en la sinagoga de Makor. Originalmente. pero cuando la estructura fue destruida por los cristianos victoriosos. mientras la que representaba a los vencidos judíos quedaba enterrada en la oscuridad de la basílica. algún trabajador había tallado sus tres cruces en otra de las caras de la piedra.representación folklórica del chato carro en el cual iba el arca de madera que contenía las tablas de los diez mandamientos. Sacar a la luz ahora los símbolos judíos. que según se suponía habían sido trasladadas del Monte Sinaí a la Tierra Prometida.

Con profundo placer.. que en aquel momento alzó la cabeza desde la trinchera. vio que algunos de los kibbutzniks más ancianos tenían los ojos llenos de lágrimas.. sinagoga. todas ellas arrasadas por una compartida destrucción. y lo agregó a las demás tarjetas. uno de los excavadores desenterró una moneda que completó la violenta secuencia de aquel período: templo romano.construir su Kibbutz cerca del muchas veces milenario solar de sus antepasados. constituyó un momento luminoso. para el archivo. basílica. . mezquita. Casi antes de terminar ese pequeño trabajo. Y el doctor Cullinane. modificó su anterior dibujo. iglesia.

destruyéndolos y tornándolos inútiles casi por completo para su estudio contemporáneo. Zodman: «Acontecimientos precipítanse velozmente stop será conveniente venga.» La relación entre las dos trincheras se invirtió ahora. envió el siguiente cable a Paul J. cuyos muros ahondaban a través de numerosos niveles de ocupación del Tell. como suele ocurrir tan a menudo en las excavaciones. Los excavadores de esta trinchera parecían ahora ocupados principalmente en . La Trinchera B excavaba ahora en los cimientos del castillo de los Cruzados.Cullinane. profundamente afectado por aquellos tres hallazgos emocionalmente ligados entre sí.

Pero en la Trinchera A la actividad era febril. arribar a hábiles deducciones sobre la forma en que las diferentes piezas del rompecabezas podían colocarse en sus lugares correctos. y fue entonces que se manifestó el motivo por el cual se había llevado a Makor un arquitecto de la Universidad de Pennsylvania. el arquitecto podía. El arquitecto era un hombre paciente. la trinchera tenía solamente diez metros de ancho y sus paredes eran inclinadas. algunas veces. pero picoteando por así decirlo en la tierra y adivinando qué era lo que había estado sobre qué. .remover pesadísimas piedras. de tal modo que la cantidad de pared expuesta no era nunca grande. En su parte superior.

John.que permitía a los sudorosos kibbutzniks pasar ante él. como si no lo vieran. tirar y arrancar. pero cuando ellos terminaban de levantar. Ninguno de los otros cuatro arqueólogos principales de Makor podía acercarse siquiera a él en materia de eficiencia en su especialidad. y se quejó de ella a Cullinane: —Verdaderamente. de rodillas. empujar. tiene . Sólo una cosa interfería su labor. allí estaba él. a menudo con un cepillo en la mano. en busca de señales de cómo habían sido dispuestas las piedras y si las mismas mostraban fragmentos de anteriores argamasas que indicasen un uso más antiguo en algún otro muro.

sin medias. los jóvenes usaban sombreros. camisas de manga larga.usted que decirles a esas muchachas que se pongan más ropa. La excavación de Makor presenciaba un fenómeno propio de la época y común a todos los países: para protegerse del sol casi tropical. —Yo también he estado pensando en eso —respondió Cullinane. pantaloncitos cortos y zapatos de tenis. las jóvenes de la Kibbutz se convertían en bronceadas diosas. . mientras las muchachas se las arreglaban con mucho menos: blusas sin mangas. Al cabo de algún tiempo de tostarse al sol. zapatos y medias. He llegado a la conclusión de que me resultan un elemento muy perturbador.

porque allí las mujeres tenían que ir completamente cubiertas de ropa. pero muy esbeltas. Eran modestas y se comportaban muy bien. En Egipto —dijo— era mucho más fácil excavar. creo que será mejor que les hable a . llamó a la doctora Bar-El y le dijo. con el tono más administrativo que le fue posible adoptar: —Señora Bar-El. no sintiesen la tentación de extender un brazo y pellizcar a esas encantadoras doncellas judías.hermosas y llenitas de carnes. decidió que había que hacer algo. Por lo tanto. pero al mismo tiempo eran tentadoras y en la excavación debía haber muy pocos hombres que. Cullinane estaba de acuerdo con el arquitecto—. Sin embargo. en algún momento.

. sí! Pero.las muchachas. —Bueno. no —tartamudeó él. han comenzado a quejarse. confío en que ningún hombre sensato proteste por esos «shorts»..... ¡Tienen que ponerse más ropa! —¿Qué quiere decir? —preguntó ella inocentemente. ¿quiere hacerme el favor de hablarles? —Me pregunto si seré la más . —¿Acaso las muchachas no trabajan eficientemente? —¡Sí. exactamente.... —Los hombres. John. —¿Se refiere usted a los pantaloncitos cortos? —De inmediato comenzó a reír ante el embarazo de Cullinane—. Verdaderamente.

—Es que usted no ha visto los shorts que me propongo usar —replicó ella tranquilamente. abandonó lo que estaba haciendo para contemplarla. Y Cullinane decidió ipso facto . jugueteando distraídamente con un lápiz. al ver al arquitecto que la seguía aprobador por la trinchera. estaba dispuesto de modo harto atormentador y cuando Cullinane la vio caminando hacia la Trinchera A.indicada para hacerlo —dijo ella tímidamente. porque usted es mujer. —Sí. y Cullinane se quedó solo. Luego sonrió. Aquella tarde. Vered Bar-El apareció con sus shorts y si bien su atuendo no resultaba inmodesto.

. a quien se le habían ofrecido excelentes cargos en universidades de varios países. Vered Bar-El era una deliciosa personita de 33 años. viuda y destacada estudiosa. pero uno de estos días tengo que solicitar el divorcio.suspender todo esfuerzo de introducir una disciplina en la vestimenta de las muchachas de la Kibbutz. A Cullinane le sorprendía que ella no se hubiese casado de nuevo desde 1956. Él le preguntó qué quería decir . cuando su joven marido fuera muerto en la campaña del Sinaí. con Israel. mientras iban juntos cruzando la cima del Tell. y ella le respondió con entera franqueza: —Me he casado. Una vez la interrogó al respecto..

Pregúntele a Eliav algún día. Absorbió todas nuestras energías. su educación. Sin embargo. —Y escapó del Tell. bajando a todo correr la pendiente. sabía que era manifiestamente absurdo que un hombre de . Como hijo que era de un obrero empobrecido. que no le quedó tiempo ni siquiera para pensar en casarse. En cuanto a la segunda parte de aquella respuesta. Cullinane la comprendía perfectamente. se había dedicado tan concentradamente a un solo propósito.la primera parte de su contestación. y ella explicó: —Un extraño jamás podrá imaginar siquiera lo dura que ha sido nuestra lucha para conseguir este Estado nuestro.

Zodman en el sentido de financiar la excavación de Tell Makor había solucionado sus problemas económico y profesional para la década siguiente. hombre meticuloso. donde encontró algunas piezas interesantes.cuarenta años estuviese sin una esposa. no existía excusa razonable alguna para demorar más su casamiento. pero hasta el momento no había hallado nada en el campo humano que pudiera compararse con la piedra angular cristiana-judía que había . Pero. y puesto que el afortunado ofrecimiento de Paul J. Podría decirse que había excavado a través de los niveles I al XIII de la sociedad irlandesa de Chicago. se abocó al estudio del problema científicamente.

además. ahí estaba la doctora Bar-El. Cada vez que meditaba sobre el matrimonio recordaba cómo los hombres de su edad cometían a menudo colosales tonterías.. él siempre se había sentido atraído por las mujeres a quienes superaba en estatura ¡Y Vered era decididamente una mujer menuda! El hecho de que. Vered tenía sólo siete menos y. y él había jurado no enamorarse jamás de ninguna joven que fuese más de doce años menor que él.desenterrado en el Nivel VII de Makor.. además. vestida con sus shorts y sonriéndole tanto con sus brillantes ojos como con sus blanquísimos dientes. Pero. que trabajaba a su lado todos los días. era .

no eran dignas de tal distinción: católicos con protestantes. no dedicó un solo pensamiento más al problema. lo eliminó como problema de escasa o ninguna importancia. donde había ido creciendo en el seno de una . o viceversa y. Le parecía que más de la mitad de sus amigos estaban casados con mujeres que. judíos con armenias.también arqueóloga no sumaba ni restaba un ápice a su atractivo general y en cuanto al hecho de que ella era judía y él católico. Sus actuales puntos de vista liberales respecto de esas cuestiones marcaban un agudo cambio si les comparaba con su adolescencia y juventud en Gary. estado de Indiana. a juicio de los padres de ellos. por lo tanto.

y apedrearle cuando él huía. el agente de policía encargado de vigilar a los «raboneros». cuyo deporte más popular era buscar a los niños y adolescentes judíos durante las tediosas tardes. Él y sus amigos solían esconderse detrás de algún cerco. para esperar el paso de algún muchacho judío del distrito. su muchacho tiene que dejar de perseguir y maltratar a los chiquillos de Ginsberg. armados de gruesas piedras. Y su padre había tronado: . Cierta vez. saltaban de su escondite para golpearle sin piedad. llegó a casa de los Cullinane con una advertencia al padre: —Mike. rumbo a su casa. No bien lo divisaban.vecindad católica.

se preguntaba Cullinane algunas veces en años posteriores. Conforme se acercaba cada Semana Santa. eso tiene que cesar! ¡Los judíos se están quejando ya al Alcalde! Y el padre respondió con sorna: —¿Los judíos se quejan? ¿Con qué derecho. perdiendo el tiempo en una tontería como ésa! Y el agente replicó: —¡Mike.. el sacerdote de su parroquia pronunciaba una serie de sermones en los cuales .—¡Lindo espectáculo! ¡Todo un defensor de las leyes. y no encontraba mucha dificultad en determinar la respuesta.? ¿Acaso ellos no crucificaron a Jesús? «¿Por qué hacíamos eso?»..

al oír cómo los judíos habían traicionado a Jesús. se burlaron de él en su agonía y hasta vendieron sus ropas y regatearon el precio.rememoraba la crucifixión de nuestro Salvador. Cullinane y sus amigos escuchaban con creciente indignación. hirieron su costado. Les enfurecía pensar que descendientes de aquellos judíos deambulaban hoy por las calles de Gary tranquilamente. Recién llegado Cullinane a su primer colegio superior descubrió que no habían sido los judíos quienes habían hecho todas . le obligaron a ceñir una corona de espinas. y se extendía casi anhelantemente al hablar sobre el terrible misterio de la pasión de Nuestro Señor. y le clavaron en la cruz.

sino los soldados romanos. y cuando uno los pone juntos en . Se descubrió pensando en Vered más de lo lógico y uno de los pensamientos que con mayor frecuencia acudía a su mente era una advertencia formulada años antes por un arqueólogo francés.aquellas cosas a Jesús. en Egipto: «Muchas excavaciones en el Cercano-Oriente han fracasado porque Dios ha creado mujercitas arqueólogas y hombrecitos arqueólogos. Y no tardó mucho en descubrir que era realmente insensato odiar a los judíos. Desde entonces cambió a tal extremo que ahora hasta le era posible pensar en casarse con una judía. como la cosa más natural del mundo.

y en las largas noches de verano el grupo se congregaba para ejecutar danzas folklóricas.. A pesar del agotador programa decretado por Eliav. y algunas muchachas muy hermosas lo arrastraban hasta la pista de baile. y Cullinane no se lo criticaba.tiendas de campaña al borde de un desierto. Como para confirmar esa teoría. Se había corrido la voz de que el Jefe era soltero. mientras el acordeón ejecutaba música folklórica y las parejas se movían en los pasos de . ¡pueden suceder las cosas más extrañas!». en la Kibbutz había bastante vida social.. el fotógrafo inglés vivía en aquellos momentos un apasionado romance con cada muchacha de la Kibbutz que le hacía caso.

Tabari concertaba también excursiones nocturnas a lugares históricos como Tiberias. sobre todo en las danzas en que la mujer tenía que realizar ciertas piruetas. Eliav. Vered prefería bailar con el Dr.hermosas danzas antiguas. El delgado cuerpo de Eliav se movía con masculina gracia en los pasos de cada danza. En julio. y que los dos formaban una atrayente pareja. en la costa del Mar de Galilea o las . Cullinane advirtió con no poco disgusto que. en aquellas danzas folklóricas. procedentes de Rusia o de las escarpadas montañas del Yemen. mientras el menudo cuerpo de Vered poseía un vivaz encanto. que levantaban sus faldas hasta que sus bordes quedaban paralelos al piso.

pero antes que pudiera hacerlo. Había estado detrás de la columna. a la luz de la luna. advirtió que alguien se movía a lo largo del borde norte de la pequeña . a mediados de julio.poéticas ruinas de Cesárea. Una noche. tomándola de una mano. donde Cullinane vio a Vered de pie. junto a una columna de mármol. una morena y encantadora judía de los tiempos bíblicos. y se le antojó que parecía el espíritu de Israel. la antigua capital del rey Herodes. el doctor Eliav se acercó a Vered. mientras estaba inspeccionando la excavación a la luz de la luna. En aquel momento le acometió un enorme deseo de correr hasta ella y decírselo. y Cullinane enrojeció de vergüenza.

y sospechó que pudiera ser uno de los obreros empeñado en robar alguna reliquia de los Cruzados. la tomó en sus brazos y la besó con un vigor que los sorprendió a los dos. Eliav? —¿Es cierto eso? —¡Claro! Es por eso que decidí venir a esta excavación. Era Vered Bar-El. mientras le miraba con sus ojos negros y algo picarescos. Pero no. y entonces corrió a ella como animado por un súbito alivio. ¿Acaso no sabe que estoy comprometida con el Dr. que se . en lugar de aceptar la de Massada. —¡John! —rió cálidamente—. Vered lo empujo lentamente.planicie. extendiendo los brazos pero agarrada con las manos de las solapas de su saco.

pareció como si Vered se hubiese estado formulando también aquella pregunta. Si está comprometido con usted. Vered! —exclamó—.. ¿por qué no hace algo al respecto? Por un instante. para trabajar conmigo?» Y de pronto sintió una gran irritación. «¿Por qué Bar-El ha rechazado una proposición como la de Massada..me había ofrecido. Cullinane se había preguntado eso precisamente. pero se recobró rápidamente y respondió con tono ligero: —Algunas veces estas cosas. en Chicago. Él la besó nuevamente y dijo con gran seriedad: . —¡Maldición.

—¿Cuánto tiempo hace que se comprometieron? Ya separada de él. Ésas son cosas que ligan a las personas. como si le invitase a besarla otra vez. Fui compañera de pieza de su esposa.—¡Vered! Si Eliav se ha contenido tanto tiempo. —Es que usted es demasiado decidido —dijo con voz dulce. antes que ella muriese. Él luchó junto a mi marido.. —En la forma que lo dice usted.. eso suena a un incesto patriótico. y luego le apartó sin violencia. ¿por qué no se casa usted con un hombre más decidido? Ella vaciló. . Vered respondió: —Estuvimos juntos en la guerra.

.. Era inapropiada para este momento en que dos seres humanos estaban buscando a tientas el amor.Ella le dio una bofetada con todas sus fuerzas y toda su ira y luego dijo: —Éstas son cosas muy serias. Pero he luchado desesperadamente por Israel. nunca.. Aquella declaración de Vered era arcaica y en cierto modo ofensiva.. —Pero de pronto. Si los judíos de Europa habían soportado . John. Él dejó caer los brazos. por esta tierra judía. Nunca. y jamás me casaría con un hombre que no fuera judío. se arrojó en sus brazos sollozando convulsivamente. Al cabo de unos segundos susurró—: Usted es un hombre al que podría amar.

dijo: —Esas palabras no son dignas de usted... una muchacha judía que ha visto tantos horrores .. Ella le tomó las dos manos y se las llevó a sus mejillas. John. Muy bien: ha estado excavando en esta trinchera y ha desenterrado algo que no le gusta. Luego.. sin separarlas. y usted lo sabe.todos los sufrimientos que soportaron sólo para construir un Estado en el cual una atractiva viuda de treinta y tres años podía hablar de esa manera. Le he estado observando mientras trabajaba en las trincheras. —Siento haberla besado —dijo secamente. John. Usted quiere conocer todo cuanto hay que conocer en ellas y no hay prejuicio capaz de desviarlo.

Como el Israel del cual formaba parte. Vered estaba atrapada en un torbellino de históricas corrientes encontradas. Si él entendía algo de relaciones humanas.que ya sólo hay una cosa en el mundo que desea ser: ¡una muchacha judía! La fuerza de aquellas palabras hizo que Cullinane las respetase. sabía que Vered Bar-El no iba a casarse con el doctor Eliav. de estar hambriento de ella. Ella no daba la impresión de estar enamorada de él y Eliav no experimentaba la sensación de desearla. y delataba su conocimiento de tan desagradable situación. Observó su incertidumbre con compasión y . más que en la emoción de un amor. pero no le fue posible aceptarlas racionalmente.

dijo: —Vered: he pasado los últimos veinte años buscando esposa.. sino como podría hablarle un muchacho a su compañero de pieza del colegio: . Eliav decía risueñamente. Quería una mujer que fuera inteligente. bueno: muy femenina. al mismo tiempo. no como un amante ultrajado. ¡Pero sí se casará conmigo! —Volvamos —dijo ella y cuando penetraron en la habitación principal de la casa de piedra. que no temiese a las grandes ideas y.. ¡Nunca se casará con Eliav! De eso estoy completamente convencido. Cullinane se afirmó más aún en su teoría. por lo cual no dejaré que se me escapase usted. al oír que el Dr. Tales muchachas no son fáciles de hallar.

Cullinane extendió su diestra y dijo: —Cuando hayan pasado bastantes años. habría podido irme a vivir a Chicago con todo un hombre. y los dos arqueólogos se estrecharon las manos.—Me parece. cuando Cullinane estaba dibujando en una tarjeta el primer objeto desenterrado hasta entonces que podría datar de antes de la Era . Cullinane. —Estoy segurísimo de que oiré esas palabras —respondió el judío. que usted ha estado besando a mi prometida. A la mañana siguiente. con toda justicia: —Si no me hubiese casado contigo. su esposa podrá decirle seriamente.

llegaba esa misma tarde al aeródromo y debía ser objeto de toda clase de cortesías. puesto que había contribuido muy generosamente al establecimiento del Estado de Israel. ¡Ah. Era el agente de la Agencia Judía Unida. bien. y pocos minutos más tarde sonó de nuevo el teléfono. Unos minutos después. informándole que Paul J. Zodman.! Zodman llega esta tarde. de Chicago. que le decía: «¿La excavación Zodman? Quiero hablar con el Director. el doctor Eliav recibió una llamada telefónica del despacho del Primer Ministro en Jerusalén. Cullinane recibió un cable en el que se le anunciaba la llegada de Zodman..Cristiana. ¡Por amor de Dios haga todo lo posible para ..

y en el otro la doctora Bar-El y Cullinane.mantenerlo feliz y contento!». al intuir que el desagrado potencial de la noche anterior tenía que ser concienzudamente disipado si la excavación había de seguir funcionando debidamente.. ¿Qué clase de hombre es? Cullinane reflexionó un instante y luego respondió: —Es tres veces más inteligente de lo que usted lo va a juzgar. Y. Vered dijo: —Hemos oído hablar mucho de Paul Zodman. Fue Eliav quien insistió en ese arreglo. En uno de ellos iban Tabari y Eliav. al .. Dos coches partieron de Makor. Durante el largo viaje al aeropuerto.

—¿Estrictamente caridad? —preguntó Vered—. ¿No tiene sentido particular alguno el ser nuestro socio? . Medio millón para la Escuela de Administración Comercial. —¿Has estado alguna vez en Israel? —No. tres veces más estúpido.mismo tiempo. —He leído sobre sus donaciones: cincuenta mil dólares para plantar árboles. ¿Cuánto ha donado para la excavación? ¿Un tercio de millón? —Como dicen los ingleses —replicó Cullinane— no es un hombre enteramente contrario a la generosidad.

—¿Qué edad tiene? —Eso puedo revelárselo sin temor. .. bibliotecas. hospitales. —Cuando vea lo próspero que es este país. —¿Heredó el dinero de su padre? —Cuatro de sus casas de comercio fueron heredadas.Cullinane rió. caminos. se va a sentir defraudado. —¿Casado? —Sí.. —Le visualizo como un gran hombre —dijo Vered— agresivo.. El resto las ha creado él. Cuarenta y cinco años.. porque está convencido que ha estado alimentando a destituidos en un ghetto.

Nuestra familia puso el grito en el cielo. En su caso. —Ciertamente. pero fue mi abuela la que aplicó el golpe de . eso significa un prusiano de pelo rubio y ojos azules. Cuando nos trasladamos de Rusia a Alemania una tía mía quería casarse con un ario. pues de lo contrario no habría contratado a un católico para este cargo suyo aquí. Nuestra familia tiene una historia que resume todo eso. Tiene que ser liberal.que nunca ha leído un libro pero respeta a los profesores universitarios como usted. —¿Hablaba usted en serio cuando dijo que jamás se casaría con un hombre que no fuese judío? —preguntó Cullinane de pronto. poseedor de una excelente educación universitaria.

gracia. pero no se casó con Otto. Él se casó con otra judía y en . y mi tía lloró. a desprenderse de su esposa simplemente porque es judía. más adelante en su vida. mientras respondía entrecortadamente: «¿Y por qué ha de sentir Otto la tentación de abandonarme porque soy judía?». a lo cual mi abuela explicó: «Es posible que llegue el día en que Alemania hará que sus hombres casados con judías las abandonen». Mi padre dijo que todos rieron cuando mi abuela razonó de tal modo. la vida matrimonial es difícil. Ya tendrá razones de sobra para hacerlo». y ningún hombre debe ser tentado. Le dijo a su hija: «Para cualquier hombre. Mi tía lloró muchísimo.

—¿Cree usted que podría llegar el día en que Estados Unidos me obligase a abandonarla a usted por ser judía? —Yo no pierdo el tiempo en casos específicos —replicó Vered—. pero carentes de toda cualidad intelectual.1938 se le obligó a que la abandonase. Lo único que sé es que las sabias abuelas de antes tenían mucha razón. los primeros pasajeros que bajaron fueron varios hombres de negocios comunes de Francia y Estados Unidos. cargados de cámaras fotográficas. a . Cuando descendió el jet. Luego lo hicieron algunos hombres de cierta edad. A continuación descendieron dos hombres fornidos.

Su piel estaba tostada. Y después bajó un hombre de aproximadamente un metro setenta de estatura. que vestía un traje azul oscuro de indudable corte inglés. delgado. Bajaba ansioso. no por el sol. —¡John! —exclamó—. saltando por los peldaños para saludar cuanto antes a Cullinane y era evidente que le agradaba todo cuanto veía. Zodman de no estar vestidos descuidadamente y tener aspecto de despreocupación por su presencia personal. sino por la lámpara de cuarzo de una peluquería. ágil.quienes siguieron tres o cuatro hombres que podían haber sido Paul J. ¡No era necesario que hiciese un viaje tan largo sólo para venir a recibirme! .

Y dijo: —Ha conseguido reunir un grupito . y una mujer hermosa. tostados por el sol. nuestra especialista en alfarería —dijo Cullinane. Sabía cuánto impresionaban los títulos de «Doctor» a los hombres de negocios. y agregó—: El señor es el doctor Ilan Eliav. como empleado suyo. regresado de la Universidad de Oxford. ¡que Dios le protegiese!) —Le presento a la doctora Bar-El.—(Pero de no haber ido a recibirle. Y ahora le presentaré al más destacado experto de todos. Jemail Tabari. (Oxford siempre impresionaba también a los hombres de negocios.) Paul Zodman se detuvo y contempló a su equipo: tres hombres apuestos y bien parecidos.

—Eso demostraba también que él era Paul Zodman. Zodman sugirió ir en el asiento que ocupaban Tabari y . —Averígüelo usted mismo. entregando a Cullinane un papel—. Una sola y pequeña. Había aprendido que la mayor parte de los viajeros se cargan con tremenda cantidad de piezas de equipaje. —Una sola —respondió Zodman. mientras yo voy en busca de sus valijas —dijo Cullinane. vio que era de las super-caras y que su peso era prácticamente nulo. Y cuando Cullinane encontró la valija que buscaba. Confío que sabrán lo que hacen. John.espléndido de colaboradores. En el viaje de regreso a la excavación.

Intentó ganarse mi simpatía con halagos. Cullinane preguntó a Vered: —¿Y? —Estoy impresionada —respondió ella—. Contrataría a cualquiera de ellos para mis casas de comercio sin la menor vacilación. Zodman se bajó del coche de Eliav y pasó al de Cullinane. Ese Tabari es un encantador desvergonzado.Eliav la mitad del camino. . —Espere a comprobar lo astuto que es —respondió Cullinane. Y cuando los coches partieron del aeropuerto. para cambiarse después al de Bar-El y Cullinane. —Dos excelentes hombres —dijo al subir. Cuando llevaban recorrida la mitad del camino. Es más joven y más astuto de lo que creía.

Eliav es la usina.. Y eso se refiere a usted también. auménteles cinco dólares. John. Desde que usted salió de Chicago. he hecho que la señorita Kramer me consiguiese los informes de todas las importantes excavaciones de esta región: Macalister. —Esta cuestión de los sueldos en una excavación arqueológica es sumamente intrincada —dijo Zodman. John? —inquirió. Kenyon. Yadin. ¿Les paga buenos sueldos. —De hambre —dijo Vered rápidamente. después que trabajen aquí seis o siete años. Albright. —Señora Bar-El —corrigió Vered. —Pues si son tan buenos como parecen.. señorita Bar-El. .

—¿Ha leído usted todos esos grandes volúmenes? —preguntó Vered. —Sí: todos esos grandes y caros volúmenes. ¿Le parece que podría ver los árboles? —¿Qué árboles? —preguntó Cullinane intrigado. Vered acudió prontamente en su auxilio. —Los bosques —dijo— están allá —extendió un brazo en la dirección general de la derecha y.. He gastado en ellos casi tanto como en usted.. —murmuró Cullinane. —Bueno. .. —He donado ochenta y un mil dólares para la plantación de árboles en este país.. John.

para distraer a Zodman comenzó a formularle preguntas específicas respecto de los informes arqueológicos. sino que estaba admirablemente versado en detalles de los mismos. Eso ocurrió en 1909. ¿Cuánto valía la libra esterlina en 1909.. hay una excepción: Macalister dijo que para continuar en Gezer necesitaría alrededor de. —metió una mano en la cartera que acababa de sacar del bolsillo y leyó—: «por lo menos 350 libras esterlinas mensuales. descubriendo que el millonario no sólo había hojeado los volúmenes..? ¿Alrededor de cinco dólares? Eso ... Es decir. —Nunca dicen lo que cuestan las expediciones. y en esa cifra no va incluido margen alguno para otros gastos».

750 dólares mensuales. Ahora bien: Makor es mucho menor que Gezer. pero el . En nuestra planilla de sueldo y salarios. o sea 11.000 dólares por temporada de excavación. me cobra alrededor de cincuenta mil dólares por temporada. tratando de distraerle. El coche había virado en la dirección indicada por Vered. usted.. y Zodman preguntó: —¿Es ahí donde se encuentran los árboles? —Por allí —respondió Vered. a pesar de lo cual. John.significa 1. ¿Cómo es eso? —Macalister no tenía a nadie más que el tío de Tabari y contrataba a los excavadores a razón de 21 centavos de dólar por día..

Eliav! Se ha empeñado en verlos y nada puede disuadirlo. John. mientras que los árboles están vivos. pero desearía ver mis árboles.camino no tardó en torcer hacia «allí» y Zodman volvió a preguntar: —¿Vamos a ver los árboles? Vered le aseguró que estaban más adelante y así llegaron al Tell. Tabari llevó a Eliav a un lado y le advirtió: —¡No hay nada que hacerle. Su castillo murió hace mil años. vamos a vernos en dificultades! . ¡Si no presenta usted unos árboles. pero cuando Cullinane comenzó a describir el castillo de los Cruzados. Zodman dijo tranquilamente: —Va usted a creer que soy un tonto.

—Aquí tiene su Candelabro de la Muerte —dijo y durante unos minutos el millonario permaneció abstraído. según descubrió Eliav. Por desgracia. —La del centro —respondió Tabari. un árbol recién plantado tenía exactamente el aspecto de lo que era: un pequeño brote de crecimiento potencial.Se produjo un alivio temporal cuando Cullinane mostró a Zodman el menorah de oro. contemplando embobado el objeto. —¿A qué vela pertenecía la cabeza del rey? —preguntó. con menos de un cincuenta por ciento de probabilidades de sobrevivir. y las relaciones de amistad entre el Estado de Israel y sus amigos .

. castañeteó de pronto el pulgar y el dedo medio de su mano izquierda. y el árabe. —Lo que nosotros necesitamos ahora es un bosque ya hecho —susurró a Tabari. Eliav había intentado varias veces llevar a tales donantes a laderas de montañas. pero desde una distancia que pasase de siete metros no era posible ver árbol alguno. donde millones de aquellos brotes habían sido plantados.judíos de los Estados Unidos habían sido seriamente perjudicadas por la incapacidad de mostrar a hombres como Zodman a dónde habían ido a parar sus donaciones. tras meditar unos instantes. Y algunos de los visitantes jamás conseguían recuperarse de la tremenda desilusión recibida.

El árabe llevó a un lado a Cullinane poco después y le preguntó—: . y se sorprendió al observar con qué facilidad aceptó Zodman. Bar-El. —Mañana a la mañana. —¿No podríamos ir ahora? —No —dijo Tabari con firmeza.—¡Ya lo tenemos. Paul. Y usted también. tranquilícese! —exclamó—.. —Llámeme Paul. ¡Nuestro problema está resuelto favorablemente! —¿Qué es lo que piensa hacer? —preguntó Eliav en voz baja. le llevaré en mi jeep para ver sus árboles —agregó Tabari. Mañana a la mañana va usted a ver uno de los bosques más hermosos.. —Señor Zodman —anunció Tabari pomposamente—. por favor.

. dentro de poco.. el bosque Orde Wingate.¿Tiene pintura de ésa que seca en seguida? —Creo que queda algo. —¡Un momento. —Voy a convertir.. —Jamás ha de haber sido usada para un fin mejor.. y esa noche pintó un cartel que decía: «Bosque donado por PAUL J.. ZODMAN» ..! ¿Esos enormes árboles? —Paul Zodman no notará la diferencia —replicó Tabari. Es carísima. —¿Qué fin es ése? —preguntó Eliav.

desapareció por el resto del día. a ordeñar sus vacas. y se fue. Zodman regresó a la oficina y se quejó a Eliav: . Después. ¿puede decirme dónde está la sinagoga? —¿Trata usted de burlarse de mí? —respondió el joven. por lo cual lo sacó al Tell y lo revolcó un rato por la tierra de la excavación. el cartel tenía un aspecto de cosa recién hecha y pintada. Aquella noche. que era un campesino. riendo. Paul Zodman se alejó de la casa de piedra y poco después preguntó a un kibbutznik: —Joven.Una vez que la pintura estuvo seca.

.. pero otras sí —contemporizó Eliav. ya sé —replicó Vered— esperan ustedes que nosotros. Paul? —No —dijo Zodman— pero los judíos que ayudamos financieramente a Israel. esperamos.. seamos más religiosos que ustedes los judíos de los Estados Unidos.. —Sí. —Ésta no tiene.—Dispuse mi vuelo desde Chicago para llegar aquí el viernes. bueno. los judíos de Israel. ¿no? . Vered preguntó: —¿Concurre usted a la sinagoga en Chicago. a fin de asistir a las oraciones en mi primera noche en Israel. Y ahora se me dice que la Kibbutz no tiene sinagoga.

—¿Como por ejemplo amasar dinero? Zodman bajó la voz. Yo vivo en los Estados Unidos y tengo otras obligaciones. señora Bar-El.. para que nosotros podamos ser santos en su nombre. Y me dicen que son necesarios para que Israel siga siendo un Estado Judío. Usted vive en Israel y tiene ciertas obligaciones. gentes de este país vienen a cada momento a pedirme. —Sí: y usted nos envía cada año unos cuantos dólares. —Alzó la voz ligeramente y agregó secamente—.—Francamente. a molestarme. —Siento haber formulado preguntas embarazosas —dijo—. pero.. para que provea fondos. sí. .

Observó asombrado aquella combinación de carne y manteca. en Israel. Al sentarse a la mesa para cenar. Pero quien acudió a su llamado fue Schwartz. Schwartz extendió una mano. vive otra clase de judíos! Y Paul J. y llamó a un camarero. se limpió el dedo pasándolo por la camisa y preguntó a su vez: —¿Y qué otra .¡Han pasado ya los días de la caridad! ¡Ahora. Zodman estaba a punto de conocer a uno de ellos. el secretario de la Kibbutz. vio ante sí una sopera llena. pasó el índice por la manteca. lo llevó a la boca. —¿Eso es manteca? —preguntó Zodman. una fuente con un gran trozo de carne y un platillo con un pan de manteca.

Schwartz lo miró y luego desvió la mirada para posar los ojos en Cullinane. Zodman pasó por alto aquel desaire. Crema para su café —dijo despectivamente al millonario. o algo por el estilo? —Luego detuvo a un mozo que pasaba y tomó una jarrita de crema de leche que llevaba en una bandeja—. dijo tranquilamente: —¿No les parece extraordinario que este lugar no sea kosher? . pero cuando Schwartz se hubo alejado a otra mesa. preguntó: —¿Es loco este hombre.cosa podía ser? —¿Esta kibbutz no es kosher? —preguntó Zodman. Con acento marcadamente norteamericano.

sin mucha simpatía.. ¿verdad? —terminó ella con sarcasmo. pues estaba seriamente preocupado por el hecho de que una Kibbutz no tenía sinagoga y un comedor no .. hoteles. pero yo.. todos son kosher...—¿Es usted kosher en Chicago? —preguntó Vered. aviones.. —Usted espera que Israel lo sea. —No. —No terminó la frase y se encogió de hombros. ¿No le tranquiliza eso? Zodman no respondió. —Me parece que una Kibbutz en la cual se están desarrollando personas muy jóvenes. Eliav interpuso concesiones: —Nuestros buques.

Zodman tenía la impresión de que estaba malgastando su dinero en un Estado Judío que no hacía caso de las sinagogas y los ritos. el árabe musulmán. Después que lo visitemos.. ¿por qué no nos vamos hasta Zefat? Será el Shabbat y podemos ir a la sinanoga de Vodzher Rebbe.. ¡Cuando vea su bosque mañana!. Cullinane sospechaba que ese día había . Paul. —Paul.. quien le brindó consuelo. Pero Zodman no respondió al ofrecimiento y esa noche el grupo se retiró a dormir irritado y aprensivo. Fue Tabari. allí podrá ver el Israel que está buscando. —¡Excelente idea! —exclamó Eliav—..era kosher.

Pero . Únicamente Tabari estaba satisfecho de aquel primer día de la visita de Zodman y alrededor de la media noche entró en la carpa de Cullinane. como agente del gobierno de Israel. su deber había sido hacer que Zodman estuviese contento y feliz. despertó a éste y Eliav y les ofreció unas botellas de cerveza helada. y Vered recordaba al norteamericano como un irritante tonto. que se mostraba condescendiente hacia su país. Deseaba que Zodman se fuese. Eliav consideraba que.significado para él la pérdida de su mecenas. para que los arqueólogos pudiesen volver a sus respectivos trabajos. —Estamos en un verdadero aprieto —dijo alegremente—.

tenemos una salida. reservado para cuando llegase algún personaje importante.. Para mañana a la noche. porque. vamos a conseguir que Paul J. Mi tío Mahmoud sabía mucho más de excavaciones que cualquier otro hombre de Palestina.. ¡Acuéstense. y tenía una regla básica: el hombre que pone el dinero tiene que ser mantenido satisfecho y feliz en todo momento. ¡tiene que ver lo que han desenterrado esta mañana mis muchachos! Lo tengo escondido bajo tierra y he colocado dos guardianes en el lugar. acuéstense! —Dio un . Zodman sea el más feliz de todos los millonarios del mundo. Mahmoud tenía siempre un hallazgo espectacular bajo tierra.

. Permítame que le diga una cosa.. Raanan ni siquiera conoce esa palabra. ¡Y se lo dará! . Si desea sacarle más dinero a Zodman. —. y cuando regresemos de la sinagoga de Vodzher Rebbe nos encontraremos con la sorpresa mayor de todas.salto y cerró la salida de la carpa con su cuerpo—. en el momento en que nos dispongamos a partir para ese maldito bosque. Zodman.. al grito de: —¡Effendi!. John. Y en el bosque de Paul J.. ¡Effendi! —¿Effendi? —gruñó Eliav—. tengo una sorpresa para ustedes. pídaselo mañana a la noche. Mañana a la mañana. va a llegar corriendo hasta mi coche. Raanan. ese húngaro.

Cullinane se quedo boquiabierto de asombro. pero perfecta en su relación con la mano... a la mañana siguiente temprano.. Raanan. Era un fragmento de una estatua griega: una mano y muñeca de mármol tan delicadamente formada que producía admiración. Empuñaba un raspador. para ver lo que habían desenterrado los picos. ¡En la Trinchera A! —Y todos bajaron presurosos de los coches.Tal como lo había pronosticado Tabari.. ¡Effendi!. llegó corriendo mientras gritaba: —¡Effendi!. cuya hoja estaba rota. un húngaro muy patizambo. cuando los coches estaban a punto de partir. que apenas alcanzaría a la quincuagésima . y el conjunto.

indicaba lo que debía haber sido esta.parte de una estatua completa. podía oír las tentadoras razones de aquellos que habían seguido a . si llegaba a encontrarse. sería el compendio de la larga lucha que los tenaces judíos habían librado para proteger su austero monoteísmo contra las seducciones de Grecia. el centro pagano desde el cual los jerarcas griegos habían tratado de imponer su voluntad a los sometidos judíos. Aquella estatua del atleta griego había adornado sin duda antaño un gimnasio en Makor. y mientras Cullinane dibujaba el hallazgo le parecía oír a los sofisticados filósofos de Atenas. discutiendo con los torpes judíos. de la misma manera que la estatua.

¡Qué provocativo resultaba descubrir que aquella lucha había llegado incluso a Makor y muerto finalmente para resurgir ahora en el símbolo de la mano de un atleta que empuñaba un raspador con la hoja rota! En una de las colinas entre Akko y Zefat. y le fue posible visualizar la lucha durante la cual el helenismo. una de las más rígidas. había tratado de aplastar al judaísmo.Zeus y Afrodita mientras chocaban con el inamovible monoteísmo de los judíos. una de las civilizaciones más espontáneas de la historia. judíos agradecidos habían plantado en 1949 un pequeño bosque en memoria de Orde Wingate. el comprensivo militar inglés que otrora había .

tocando sus gruesos troncos y alzando la . estaba oculto y otro cartel más reciente lo reemplazaba. Los árboles habían prosperado y ahora mostraban macizos troncos y amplias copas. se metió entre los árboles. mirando silencioso. Cuando los dos coches se detuvieron. bajaron a tierra y trataron de reprimir sus sonrisas cuando Zodman descendió para inspeccionar «su» bosque. siempre sin hablar. Permaneció durante unos minutos en el camino.servido en Palestina y muerto posteriormente en Birmania. Los cuatro arqueólogos. el cartel que demostraba que aquél era el bosque plantado en memoria de Wingate. luego. bastante avergonzados de sí mismos.

Un poco de resina se le pegó a los dedos y la probó. un grupo de niños y niñas llegase corriendo a través del bosque. de rosadas mejillas y cara gordezuela. pero su garganta estaba apretada por la emoción y no pudo hablar. pero el hombre y la . Hacía meses que ningún niño lo visitaba y ahora sus voces sonaron entre los árboles. y consiguió agarrar a una pequeña niña. sorprendido cuando la alegre turba pasó a su lado. Zodman se volvió.cabeza para mirar sus ramas. No hablaba inglés ni hebreo. Luego se volvió para mirar a las personas que tenía a sueldo en la excavación de Makor. por lo cual reanudó su contemplación de los árboles. Tabari había dispuesto que en ese momento.

Después. es muy lindo! —Se sentó en el coche y durante el resto del viaje no pronunció una palabra más. por sobre el hombro de Zodman. pero Tabari la había adiestrado debidamente y ahora. Zodman la abrazó atrayéndola contra su pecho y bajo la cabeza. Después de un prolongado y doloroso intervalo. . luego ella hizo un esfuerzo para desprenderse de los brazos que la aprisionaban. la soltó y ella corrió a unirse a sus compañeritos.criatura se miraron un momento. Zodman regresó a los coches y dijo con voz entrecortada: —¡Es lindo que las criaturas jueguen en los bosques! —Se enjugó unas lágrimas y añadió—: ¡Sí. el árabe hizo una seña y la nena besó al norteamericano.

la ciudad enclavada entre las colinas y al acercarse la hora de asistir al oficio religioso de la mañana. Zodman. También tengo un gorro para usted. Cullinane y Tabari no son judíos. sumamente empinados. a lo largo de las laderas de una colina. Algunas veces aquellos callejones eran tan estrechos que Zodman podía . Eliav explicó: —En la sinagoga de Vodzher no se reserva lugar para las mujeres. Será mejor que Vered espere en el coche.Llegaron a Zefat. Precedió a los otros tres saliendo de la calle principal para internarse en una serie de tortuosos callejones. pero yo he traído «yatmulkes» para ellos y serán bien recibidos.

varias veces centenarios y sobre ellos estaban sentados unos hombres que parecían más viejos aún que aquéllos. Todos tenían luengas barbas y ojos irritados. A los costados había unos bancos de piedra. los edificios se unían en sus segundos pisos y entonces los cuatro avanzaban atravesando túneles. Y todos eran muy cargados de hombros. hasta que por fin Eliav empujó y abrió una pequeña puerta que daba paso a una habitación de no más de seis por seis metros.extender los brazos y tocar las casas de ambos costados al mismo tiempo. Ocasionalmente. Vestían largos levitones negros y cubrían sus cabezas con . haciendo zigzags por aquel laberinto de historia.

envuelto en un chal de orar. Pero resultaban conspicuos más que nada porque unos largos y algunas veces hermosos rizos pendían junto a sus orejas.gorros adornados con pieles. El famoso hombrecillo estaba sentado en un lugar apartado de los demás. a la vez que movían sus cuerpos hacia atrás y adelante. Allí sentados. Sólo sus penetrantes ojos azules eran . en una constante serie de convulsivas sacudidas. un hombre santo emigrado de la ciudad rusa de Vodzh muchos años antes y que había llegado acompañado por esos ancianos y otros que ya habían muerto. oraban casi en silencio. Eran judíos asideos. que se reunían en torno al rebbe de Vodzh.

un hombre alto y cadavérico.visibles entre sus largos y espesos rizos blancos y la poblada barba. Eliav susurró: —Cuando os pregunte «¿Cohen o Levi?». que raspaban el piso. cuyos bordes estaban tan duros de la suciedad acumulada en ellos. Cuando condujo a Eliav y sus tres compañeros a los bancos. contestadle «Israel». Calzaba unos zapatones agrietados que rechinaban cuando su dueño daba un paso y su gorro con adornos de piel estaba comido por la polilla. Era conocido por el nombre de Vodzher Rebbe y ésa era su sinagoga. —No bien los cuatro hombres estuvieron . desdentado y vestido con un sucio manto. Pero todavía más memorable era su bedel.

aquel lamentable despojo humano preguntó: —¿Cohen o Levi? —y los hombres respondieron— Israel.acomodados en sus asientos. al mismo tiempo que el anciano rebbe. pero cada uno por su cuenta. al llegar a cierta oración que debía ser rezada en conjunto. empeñados en una discusión comercial. increíblemente viejo según pensó Cullinane. Otros dos oraban en voz alta. Dos viejos judíos estaban sentados en un rincón. uniéndose solamente en algunos pasajes. . Había diecisiete hombres en la sinagoga esa mañana y cada uno de ellos conducía su propia ceremonia religiosa. que nadie podía oír bien ni entender. murmuraba sus oraciones.

El bedel los llevó a una especie de púlpito. Nadie escuchaba. a sus compañeros. donde un lector comenzó a entonar las palabras santas en un monótono canto. —Primero llama a un Cohen. y al extraerlos. luego a un Levi y por fin a un Israel —dijo Eliav en voz baja. a modo de honorarios lectores. los viejos los besaron reverentemente.En mitad del oficio religioso. atribuidos a Moisés. —¿Y esos qué son? —preguntó . pero de cuando en cuando el viejo bedel llamaba a distintos miembros de la congregación para que se colocasen de pie al lado del lector. el viejo bedel se dirigió a un nicho en el cual se guardaba el Torah: los primeros cinco libros de la Biblia.

. todo el significado del día sufrió una modificación. y por sobre el hombro de aquel hombre Zodman fijó sus ojos en los caracteres hebreos antiguos. —Luego le explicaré —replicó Eliav. De pronto. fue señalando las palabras de la escritura. Bruscamente. Acudieron a su memoria recuerdos de su padre recitando aquellas palabras y de la pequeña población alemana de Gretz. Los ojos del millonario se llenaron de lágrimas. utilizando una varita de plata. donde el lector. en la cual había nacido. el bedel estaba al lado de Paul Zodman y le tiraba de una manga. Se levantó y fue hasta el destartalado púlpito.Cullinane.

Zodman respondió en voz baja: —Doscientos dólares.Cuando. En él no había organización. al final de la lectura. ni aparente belleza. El bedel se movía de un . —¡Seiscientas liras! —gritó el bedel a los fieles. y todos suspendieron sus oraciones para mirar al norteamericano. en el cual permaneció sentado y silencioso durante el resto del servicio. sistemática división. acostumbrado al rígido formalismo de las ceremonias religiosas católicas. Hasta el mismo rebbe alzó la cabeza y Zodman regresó a su banco. no pudo apreciar debidamente el ritual judío. el bedel le preguntó en yiddish con cuanto contribuiría a la sinagoga. Cullinane.

si bien el judaísmo podía tener significado para Paul Zodman. para iluminar su . Y entonces llegó un momento que jamás podría olvidar: un momento de supremas experiencias religiosas en su vida. el anciano rebbe oraba por su cuenta. que seguían empeñados en su discusión comercial.lado a otro. en Makor. y llegó a la conclusión de que. En años posteriores. jamás podría substituir a la belleza controlada del catolicismo. y cada uno de los judíos presentes parecía estar en su propia sinagoga personal. mientras excavaba a través de las capas de historia judía. Miró a los dos viejos del rincón. volvía a su memoria en los momentos más inesperados.

los cuales los cuatro descalzos echaron sobre sus cabezas. fuera de la puerta. se lavaron las manos. mientras los otros oraban. La entregó al descalzo y éste se dirigió a una canilla que había en la pared. Luego se les entregaron cuatro chales blancos de orar.comprensión. Otros tres hombres se descalzaron y cuando el primero volvió con la olla llena de agua. . mientras el bedel extendía por el suelo una angosta alfombra. El viejo judío lo hizo y el bedel fue a un pequeño armario que estaba debajo del nicho y. El bedel se dirigió a un anciano que estaba sentado junto a Zodman y le pidió que se descalzase. abrió las puertas del mismo con una llave y descubrió una especie de olla de cobre.

Era arcaica. Cullinane los miraba mientras se preguntaba qué significado podría tener aquella parte de la ceremonia. emitieron una serie de emotivos gritos.tomando posiciones sobre la alfombra. extendieron sus brazos hasta formar una especie de palio de tela que ocultó sus rostros. apasionada: un conjunto de voces que gritaban algún mensaje desde . donde oraron en silencio y de cara a la pared. El Vodzher Rebbe comenzó un tipo distinto de cántico. pero permitió a sus voces que emergiesen. compuesto por frases cortas. sin significado pero profundos. y los cuatro se volvieron cara a la congregación e inclinándose profundamente desde la cintura. Desde aquella extraña posición.

y los Israel son la mayoría restante. aunque muchos lo son— se levantan. cubren sus . los gritos cesaron. Todos los judíos están divididos en Cohen. fuera lo que fuere. Finalmente. En cada servicio de los sábados. Los Cohen son los sacerdotes. Los Levi son los ayudantes de los templos. —¿Eso del chal? —preguntó a su vez Eliav—. El rebbe murmuró una plegaria y el servicio de la sinagoga llegó a su fin. Levi e Israel. había terminado. profundamente alterado por la última parte del servicio. —¿Qué fue eso último? —preguntó Cullinane. los Cohen presentes —no tienen que ser llamados así. La ceremonia.la más antigua historia del hombre.

—No. Zodman salió de la sinagoga de Vodzher en un estado de completa euforia y cuando todos volvieron a los coches. —Y no permitió que los coches se moviesen hasta que terminase el día santo. Le gusta con locura el fútbol norteamericano y todos los sábados se va en el coche a Urbana para presenciar algún partido —respondió Cullinane en el .cabezas con esos chales y bendicen a la congregación. —¿Ha hecho alguna vez algo parecido en Chicago? —preguntó Vered en voz baja a Cullinane. en uno de los cuales esperaba Vered. asombró a todos al declarar solemnemente: —Me parece que no está bien que viajemos en automóvil durante el Shabbat.

—Creo —dijo Zodman gravemente— que con suficientes hombres santos como Vodzher Rebbe. puesto que durante el Shabbat estaba prohibido encender fuego alguno en Zefat. —Subamos a la colina —sugirió Cullinane—. los arqueólogos explicaron a su mecenas lo que estaban haciendo en Makor. . durante un lunch frío. Paul. Desde allí podré mostrarle mejor. Israel está en buenas manos. Cullinane llevó a pie al grupo hasta un hotel que tenía varios olivos en su patio y allí. —Suficientes hombres como el rebbe —susurró Vered— y este país está condenado.mismo tono.

porque creo que vamos a desenterrar una mayor parte de él. Zodman se mostró entusiasmado al ver aquellas grandes rocas y preguntó: —¿Será tan espléndido como éste el nuestro? —Mejor —le aseguró Cullinane— porque Makor tenía un castillo mejor. Paul. en primer lugar y. que cuando lo desenterremos tendremos que retirar muchas de sus piedras y proseguir excavando para alcanzar los niveles que están debajo de él. además. —¿Y entonces qué pasará con .Los cinco subieron a la cima de la colina que dominaba la ciudad de Zefat y allí encontraron las ruinas de un castillo de los Cruzados. Pero tiene que comprender.

Éste. Zodman frunció el ceño. pero los hallazgos más importantes van a ser los que estén debajo de él. —Una parte de él desaparecerá. el de Starkenberg y otros. piedra a piedra. Pero lo que nosotros estamos buscando en nuestra excavación puede no estar .el castillo? —preguntó Zodman. —Pero yo he puesto dinero para encontrar un castillo —protestó el millonario. o sea los de historia cada vez más antigua. Cullinane dio el paso siguiente con cautela: —En Israel tenemos media docena de excelentes castillos de Cruzados —dijo—. —Y lo encontrará.

hay algo que vale la pena? —preguntó el millonario. —¿Como en Gezer? —preguntó . en Zefat. —¿Así que ustedes creen que en Makor. Buscamos los secretos fundamentales de la historia judía. Tabari añadió: —Algo así como lo que usted acaba de ver en la sinagoga. aquí. debajo del castillo. o sea más o menos la época de Jesucristo. —Donde nos hallamos en este momento. la historia se remonta a los días de Flavio José.más que en Makor. Pero en Makor puede remontarse a unos siete u ocho mil años más. pero que sonaba muy bien. —Era una declaración absurda.

—Entonces. Makor puede ser un tesoro de historia judía. tendremos que excavar para encontrarlo —dijo Zodman— aun a costa de que yo pierda mi castillo. —Será mejor que vayamos a los coches ahora —insinuó Tabari— porque para esta noche tengo dispuesto algo muy especial. creo que ya está bien que viajemos. —¿Le parece que hay probabilidades de que ocurra eso? —Sí —intervino Tabari—. Pero cuando los coches . Zodman consultó su reloj y respondió: —Sí.Zodman—. ¿O como en Jericó? —Sí —dijo Cullinane.

para ver sus árboles de nuevo? Respondió: —Creo que podemos permitir que los árboles vuelvan a su legítimo dueño. Es que. vi el otro cartel de Orde Wingate. que a alguien se le pasó por alto. —Jamás podré olvidar el bosque —respondió Zodman. va usted a ver algo que jamás podrá olvidar. mientras jugaba con esas criaturas preparadas. Paul. y . Por un instante nadie supo qué decir. Tabari le preguntó: —¿Le gustaría detenerse otra vez aquí. pero Tabari rompió el silencio con esta viva observación: —Esta noche.llegaron a «su» bosque.

porque «cuando es posible ver tres estrellas en el cielo de una sola mirada» termina el Shabbat y los ortodoxos.ninguno pudo decir si bromeaba o no. la Kibbutz de Makor hacía el papel de local en las finales galileas del Concurso sobre la Biblia. quedan en libertad para viajar y celebrar. la noche de fiesta de la semana es la del sábado. en el cual los participantes eran sometidos a las más difíciles preguntas sobre la historia del Antiguo Testamento. para clasificarse (o no) para las finales mundiales. Los vencedores de esa noche irían a Jerusalén. en las que intervendrían numerosos . En Israel. que han observado sus restricciones. En la noche de este sábado.

Tabari pidió permiso para pronunciar unas palabras a la multitud.países. ¿no? . Zodman. que no sabía una palabra de eso se movió nervioso. Antes de comenzar el concurso. sino por premios en efectivo que nuestro distinguido huésped de los Estados Unidos. mientras el incorregible árabe le miraba fijamente y agregaba—: Primer premio: cien dólares norteamericanos. el señor Paul Zodman ha convenido otorgar—. por lo cual reinaba gran excitación cuando los omnibuses llegaron a la Kibbutz procedentes de Akko. y dijo: —Esta noche nuestros concursantes competirán no solamente por el derecho de ir a Jerusalén. Zefat y Tiberias.

en su mayoría menores de treinta años. se alinearon ante un grupo de cuatro expertos procedentes de Jerusalén.—Zodman asintió con un movimiento de cabeza y la multitud lo aclamó—. El millonario había esperado que la velada fuese un acto superficial. pero no tardó en darse cuenta de su error. lo mismo . «Nómbrenos siete pájaros mencionados en la Biblia. Cincuenta dólares y tercer premio. citando los lugares donde son mencionados. que comenzaron a dispararles preguntas. Doce israelíes. —Sonrió blandamente a Zodman y se sentó.» Esa pregunta fue contestada sin dificultad. Segundo premio —añadió Tabari—. veinticinco dólares.

La tercera fue: «Nómbrenos tres princesas de fuera de Israel que provocaron dificultades en el mundo. que sabía la diferencia entre el primer Isaías. «Díganos las diferencias que existen entre los tres Isaías y distribuya entre ellos el Libro de Isaías. puramente judío en su teología y el segundo que parecía profetizar la fe cristiana.» Un joven de Tiberias respondió a esa pregunta. La mujer siguiente.» Esa pregunta eliminó a una joven.que la siguiente sobre siete animales. pero no la del tercer Isaías. una yemenita de Zefat pudo contestar la pregunta y especificar los capítulos y versos en los cuales se mencionaba a los . una borrosa figura que retrogradó al pensamiento hebreo.

y la pregunta fue todavía más difícil: «Establézcanos la diferencia entre Jedaiah. con enorme júbilo y algazara de todos los integrantes de la Kibbutz. Jedidah y Jeduthun y determine en qué lugares de la Biblia se les menciona. derrotó al otro hombre.» Un hombre quedó eliminado pero la muchacha respondió correctamente y. al final. Y lo .tres Isaías. Nunca he visto a una persona ganar un premio tan merecidamente como usted lo acaba de hacer. —Jovencita —le dijo Zodman con evidente respeto—. quedaban todavía en él tres competidores: dos hombres y una atractiva muchacha de la Kibbutz Makor. Al final de la tercera hora del concurso.

podríamos haber presentado otro equipo que se comportase con tanta eficiencia como el que compitió. ¿Este grupo de competidores ha sido especialmente elegido. todos estudiamos la Biblia. porque la Kibbutz era administrada en base de un puro socialismo—. Pero me gustaría hacerles una nueva pregunta. o saben los demás jóvenes la Biblia como ustedes? —Perdóneme —le interrumpió Schwartz.mismo digo a ustedes dos. —¡Sorprendente! —dijo Zodman . jóvenes. En Israel. De nuestra Kibbutz solamente. que ganaron los premios segundo y tercero. mientras embolsaba los cien dólares de la muchacha.

. y se dirigió con Vered. pero encontró al director de la excavación sentado silenciosamente ante aquella mano griega de mármol que empuñaba el raspador. —Yo estaba segura de que usted no podía haber sido tan mal informado como me pareció ayer —respondió ella. al olivar. por lo cual no quiso interrumpirle. antes de acostarse.y esa noche. tenía intención de decir a Cullinane que ahora pensaba más bondadosamente con respecto a Israel. que acababa de presentarse. señora Bar-El. a pesar de que la Kibbutz de Makor no tenía sinagoga. donde confesó: —Temo que estuve bastante estúpido al juzgar a su Israel.

. pero cuando vio lo que acababa de desenterrar la muchacha: un casco babilonio y una punta de lanza. también él se dejó llevar por el . tomando cautiva a toda su población. ¡Yo gano! —¡Cállese! —exclamó Tabari. y no pasó mucho tiempo sin que una muchacha de la Trinchera B gritase: —¡Yo gano!. que recordaban los días en que Nabucodonosor había dominado y esclavizado a Makor. temeroso de que Zodman oyese aquellos gritos. pues Tabari había prometido diez libras esterlinas de premio al obrero que desenterrase un hallazgo de valor mientras Paul Zodman estuviese en Makor.A la mañana siguiente se observaba una gran energía en la excavación..

¡Todos!.. la posición de los mismos. Zodman llegó a todo correr para ver el misterioso hallazgo.. A su regreso a la oficina vio con cierta aprensión que el equipo de la Trinchera A estaba excavando con rapidez muy poco científica e indudablemente destruyendo cualquier objeto de pequeño .. ¡Todos! En la confusión que siguió. y demás detalles que posteriormente figurarían en el informe.entusiasmo y comenzó a gritar: —A ver. Cullinane se apresuró a dibujar en una de las tarjetas el casco y la punta de lanza y luego dejó lugar en la trinchera para que actuasen los encargados de tomar nota del lugar donde habían sido hallados los valiosos objetos..

¡Si tuviera aquí una máquina excavadora. pero solamente una mañana para impresionar a Zodman. Uno de esos altares . resultó beneficioso. la utilizaría sin vacilar! Y su método. aunque imprudente. —El objeto más decididamente hebreo que hemos encontrado hasta ahora —le explicó Cullinane—. pues uno de los excavadores de dicha trinchera desenterró uno de los hallazgos realmente importantes de la excavación. —¿Qué es eso? —preguntó el millonario. Protestó a Tabari. pero el árabe le respondió: —Tenemos diez años de tiempo para impresionar a los científicos y estudiosos.tamaño que estuviese enterrado allí.

a Roma.. por avión. aunque dudo mucho que David haya estado alguna vez en Makor. Éste podría datar de la época del rey David. Tiernamente tocó la antiquísima pieza con una mano y luego dijo: —Esta noche me voy. y ya en camino al aeropuerto. tan extraño y de aspecto bárbaro. pero no puedo permanecer más tiempo aquí —respondió el activo hombre de negocios. —Zodman se inclinó para observar atentamente el altar. —Lo siento. —¡Pero si sólo lleva aquí dos días! —protestó Cullinane..con cuernos que se mencionan en la Biblia. dijo a Vered y Cullinane—: Estos dos días han . Hasta es posible que ese monarca de la antigüedad haya orado ante él.

¡Tenía que ser un enemigo! No es una cosa sin importancia ver a un soldado judío... —No: ¡un soldado israelí! —Hubo un profundo silencio y luego Zodman agregó con voz serena pero en la que se adivinaba una gran emoción—: Por espacio de dos mil años.. porque ello sólo podía significar una mala noticia. en su propia tierra. no persiguiéndolos. ¡He visto cosas que jamás podré olvidar! —¿La sinagoga de Vodzher Rebbe? —preguntó Vered.. con una sospecha de burla. —Y hubo otro . defendiendo a los judíos. cada vez que nosotros los judíos veíamos un soldado nos sobresaltábamos.valido por dos años. Porque ese soldado no podía ser judío.

señalando a Tabari con un rígido índice—: Pero a éste.silencio pesado.. —Vaciló un instante y añadió.. pero Zodman. Creo que debería dejarlo cesante. Vered sofocó una exclamación. Anoche. Zodman reunió a su personal y dijo: —Están haciendo ustedes una cosa admirable. No presta la menor atención a los . Son ustedes un equipo formidable y estoy seguro de que pueden hacerlo. Sigan excavando hasta llegar a la roca viva. sin cambiar su austera expresión. después que hablé con la señora Bar-El. En el aeropuerto. John. abandoné mi interés sentimental por el castillo de los Cruzados. añadió: —Le falta la actitud científica.

allí. que era reminiscente del pasajero .. para que mañana sea desenterrado a fin de halagar a un ricachón extranjero que no entiende nada de estas cosas pero ha puesto el dinero para esta excavación. Cuando el aparato levantó vuelo con un estruendo de sus turbinas. La primera noche que pasé aquí. en la carpa. No solamente tenía dos carteles el bosque de Orde Wingate.» —Y subió apresuradamente al avión. mientras ustedes estaban conspirando. fui a dar una vuelta por el Tell y un guardián me detuvo para decirme: «¡No se puede pasar!» Cuando le pregunté el motivo me respondió: «Porque el señor Tabari tiene enterrado ahí un fragmento de estatua griega.detalles..

Ser judío no . Vered le contestó. John. cautelosa: —La vida en Israel no es del todo simple. Y luego. volvió a preguntar a Vered porqué ella y Eliav no estaban casados ya. Por fin comprendo ese motivo. Cullinane le respondió: —Estados Unidos es un país muy grande y puede absorber toda clase de energías. Aquí no podríamos hallar lugar para más de uno o dos como él —y extendió un brazo para apuntar hacia el avión ya bastante lejano. Vered Bar-El suspiró y dijo: —En Israel se discute amargamente sobre el motivo por el cual los judíos norteamericanos se niegan a emigrar aquí. en el largo viaje hacia Makor.que transportaba.

. ¿Cuál o cuáles son los motivos? —Usted habla después de haber visto a los judíos de la sinagoga de Vodzher Rebbe.. poco después—. —¿Por qué ustedes los judíos se empeñan siempre en dificultar todas las cosas para sí. Nosotros los católicos realizamos concilios ecuménicos para minimizar la estructura arcaica de nuestra religión.es siempre una cosa fácil. Lo que quiero decir es esto. fue evidente que no deseaba seguir hablando. —Pero sobre ese tópico.. ¿Por qué no se fija en los judíos jóvenes de la .. y para los demás? —preguntó él. mientras ustedes los israelíes parecen empeñados en hacer todo lo posible para que la judía sea todavía más arcaica.

Creo. Cullinane tuvo una serie de fugaces visiones de la vida de la Kibbutz y descubrió por sí solo amplios motivos que apoyaban la creencia de Vered en que la salvación de Israel estaba probablemente en el idealismo y la dedicación generada por las Kibbutz. que las respuestas que buscamos las hallaremos en nuestra gente joven.Kibbutz? Éstos se niegan a perder el tiempo con las formas arcaicas. sino para descubrir las bases orgánicas del judaísmo. no en los ancianos rebbes. Inesperadamente.. John. no para hallar en ella formas religiosas. pero lo mismo saben la Biblia casi de memoria. La estudian.. mejor que cualquier católico que usted haya conocido. Era un viernes a la noche .

Durante dos años había sido embajador de Israel en los Estados Unidos y era muy conocido en dicho país. uno de los héroes de la guerra de independencia de Israel y ahora ministro del gabinete. Era el rostro fuerte.y él había regresado a la excavación después de participar del servicio nocturno en la sinagoga de Akko. . un hombre cuyo rostro reconoció. cargado de platos como los demás mozos. Era el general Teddy Reich. a la manera alemana y le faltaba el brazo izquierdo. Sus cabellos canosos estaban cortados casi al rape. vital. de un hombre de unos cuarenta y cinco años de edad. y mientras estaba sentado a la mesa en el salón comedor vio que salía de la cocina.

Teddy Reich era un miembro de la Kibbutz de Makor. el trabajo productivo. diplomático o estadista. para asistir a las sesiones de los directivos de la Kibbutz y cada vez que lo hacía trabajaba en la cocina y como mozo del comedor. Cada año regresaba de Jerusalén a Makor.donde había demostrado ser un hábil e inteligente diplomático. para demostrarles a los miembros más jóvenes de la comunidad lo que había descubierto en los largos años en que los judíos no tenían patria: que el trabajo. Pero más que soldado. es . Había ayudado a establecer dicha colonia comunal y fue el organizador de su economía y las reglamentaciones de vida de los integrantes de la misma.

y Eliav le siguió inmediatamente: Ya en la cocina. en busca de Cullinane. —¿Podríamos hablar un momento? —preguntó el ministro manco. Reich se ausentó y fue a la casa de piedra. Llegó con una fuente de carne a la mesa de los arqueólogos y dijo a Eliav: —¿Podría verle un momento en la cocina? Se fue. pero cuando se reunió la asamblea de la Kibbutz. Cullinane acogió con agrado aquella oportunidad y . Eliav y Reich pasaron varias horas hablando de política. muy especialmente.la salvación del hombre y. mientras el general lavaba la vajilla. del judío.

Escuchó atentamente mientras Reich le explicaba las razones de tal o cual acción. Cullinane visitó realmente la Kibbutz en la cual había estado haciendo impersonalmente todas sus comidas. Por primera vez desde su llegada. Vio los edificios que hombres como Reich habían construido. enfermerías. las escuelas. pero finalmente el general dijo: —Lo que yo deseaba hablar realmente con usted es de la posibilidad de conseguir el ingreso de mi hija a la Universidad de . las pequeñas casitas para casi mil quinientas personas. hospital. la riqueza acumulada a través de los años de trabajo comunal.Reich agregó—: ¿Le molestaría que volviésemos a la Kibbutz? Quiero que conozca a una persona.

como un escolar. Cullinane vio a una hermosa muchacha de unos diecisiete a dieciocho años e inmediatamente. Penetró en uno de ellos y golpeó la puerta de una habitación.Chicago. .. pero deseo que usted sea el juez. Cuando la misma se abrió. —Creo que lo es.. extendió una mano y la señaló: —¡Usted es la que ganó el concurso de la Biblia! —exclamó. —¿Vive su hija aquí. —Puede ser perfectamente factible. si es una buena estudiante. en la Kibbutz? —¿Y dónde sino? —Reich lo condujo hacia una serie de edificios utilizados como dormitorios.

—Sí —dijo ella inclinando graciosamente la cabeza en un saludo.. Cullinane se sentó en una de ellas y dijo a Reich: —No tiene porqué preocuparse... . Probablemente sabe más que muchos profesores.. —Pero. ¿sabrá suficiente inglés? Cullinane charló un buen rato con la adolescente y luego se volvió hacia el ministro y dijo: —Tiene el acento un poco fuerte. No tendrá la menor dificultad en ingresar a la Universidad. pero sabe de sobra para ingresar. y a continuación indicó dos de las cuatro camas de hierro para que se sentasen.

de unos dieciocho años. donde me ofrecieron darle una beca. poco menos que como una tromba. Podía haberla enviado al Reali de Haifa. Tras pedir perdón al general Reich y hacer un silencioso saludo a Cullinane se dirigió a la cama que . un jovencito fornido. cuando se abrió bruscamente la puerta y entró en la habitación.—¡Ojalá sea así! —dijo Reich—. aunque la escuela de aquí no sea de las de primera clase. pero me pareció más importante que conociese la vida de las Kibbutz. Estaba a punto de hablar sobre los requisitos necesarios para el ingreso a la Universidad. que vestía únicamente shorts y tenía media cara cubierta por una espesa capa de espuma de jabón.

en la Kibbutz Makor —le explicó el general y ministro—. —¡Ah. ese joven! —exclamó. Era evidente que aquel muchacho vivía en la habitación y al observar que ni él ni la muchacha tenían anillo nupcial. —¿Es hijo suyo? —preguntó Cullinane. se retiró presuroso. Aquí. debió enrojecer. porque de pronto Reich lanzó una sonora carcajada. Cullinane quedó en una situación embarazosa. Después de pedir disculpas otra vez. —No —respondió Reich.estaba al lado de la de la muchacha y anduvo buscando algo en la mesita de noche. decidimos . Su hija reía ya también y Cullinane se sintió incómodo ante aquellas risas que no sabía a qué atribuir—.

otro muchacho. Y allí. tomamos a dos niños de dos familias distintas y dos niñas de otras dos familias y les destinamos una habitación como ésta.. —¿Quiere usted decir que.. cuando todavía son unas criaturas. A . Por lo tanto.? —Sí —respondió el general rápidamente—. En esta cama mi hija y en ésa el joven que usted acaba de ver. —Sí: ésa es una edad natural para suspender el experimento. —¿Hasta los dieciocho años? —preguntó casi tartamudeando Cullinane.desde el comienzo que nuestros hijos fuesen criados fuera del hogar. Donde usted está sentado otra chica. En ella viven los cuatro hasta que cumplen dieciocho años.

. —Lo que usted quiere decir —intervino la adolescente muy tranquila— es que casi nunca nos casamos con los muchachos de nuestra Kibbutz. —En cuanto al otro problema que le preocupa —dijo la . Cullinane lanzó una mirada al escaso espacio que separaba las camas y dijo: —Sí: lo imagino. —Cullinane no podía poner en palabras su pensamiento. Allí los muchachos y las muchachas conocen a otras personas de su edad y se casan normalmente. —Pero. ¿no es eso? Lo que pasa es que los conocemos demasiado bien.los dieciocho años. todos se van al ejército..

La muy tonta tenía tres hijas y a los trece años de edad. en aquella pequeña habitación. Y las niñas de allí sólo tenían unos catorce años. bajo la tutela maternal. en prematuras Cleopatras de labios pintados. De pronto. Cullinane tuvo la visión de su hermana en una de las zonas suburbanas de Chicago. peinados permanentes y . a la que asistí mientras estuvimos en Washington. En nuestra escuela. desde hace dieciocho años y en todo ese tiempo sólo hemos tenido dos casos de embarazo y uno de aborto. en Makor. todas ellas se habían convertido. tuvimos diez veces más casos en sólo un año.encantadora muchacha— yo he vivido aquí.

Le resultaba muy difícil comprender lo que decían Teddy Reich y su hija: que había una manera distinta de criar a los hijos. La juventud de sus sobrinas había sido una cosa fugaz y a los dieciséis años cada una de ellas había comenzado a llevar en su bolso una cajita de anticonceptivos. Pero sus reflexiones fueron interrumpidas cuando el joven de antes volvió a la habitación.acompañadas por adolescentes de rostros cubiertos de granos. por si el muchacho que la acompañaba se los había olvidado. una manera que por lo menos daba los mismos resultados que el absurdo sistema que se seguía ahora en los Estados Unidos. afeitado ya pero .

me ayudaría usted si presento la solicitud? —Lo haré y será un orgullo y un honor para mí.. —Diles que yo iré dentro de unos minutos —le dijo la hija del general Reich. la muchacha se fue y los dos hombres quedaron solos . Con cierta torpeza se vistió y salió corriendo para asistir a una reunión que iba a realizarse en el colegio. —¿Y. Luego se volvió a Cullinane y preguntó—: ¿Le parece que estoy en condiciones de ingresar a la Universidad de Chicago? —De sobra —le aseguró él.siempre con sus shorts por toda vestimenta. Tras darle las gracias efusivamente..

Como es natural. tenemos también nuestra parte de adulterios. Y cuando los muchachos y muchachas se convierten en hombres y mujeres adultos. todos poseen ese gran impulso que necesitamos en Israel. —Sí.. añadió—: Los resultados de nuestro sistema puedo asegurarle que son notables. Se ha conseguido suprimir la delincuencia juvenil. pero nuestro éxito matrimonial está muy por encima de lo normal.. pero. ¡eso de vivir juntos hasta los dieciocho años! .en la habitación. Y sin esperar la respuesta del aturdido arqueólogo. Existe un mínimo de aberraciones sexuales. —¿Le parece a usted tan increíble todo esto? —preguntó Reich.

de una manera tan normal. Tal vez las cosas habrían salido de distinta manera si hubiese compartido una habitación con unas muchachas. los kibbutzniks.. Y Reich agregó—: Nosotros. que a los cuarenta años pasados no estaba casado todavía.Reich rió y dijo: —He conocido muchos casos de psicopáticos en los Estados Unidos. hasta los dieciocho años. Eso les habría ahorrado una gran cantidad de perturbaciones mentales. —Cullinane se preguntó si el ministro se refería a él. representamos solamente alrededor del cuatro por ciento de la población total de .. que no serían tales de haber vivido así en su niñez y adolescencia.

Israel. pero asimismo hemos brindado al país alrededor del cincuenta por ciento de sus conductores. Su fuerza de carácter. Su familia. realmente? —preguntó Reich a su vez—. En todos los campos. ¿son ellas las que lo poseen a usted? —Pero mientras caminaban de regreso a la casa de piedra de los . Su educación... ¿Cree usted que las posee en realidad? O. Y a continuación detalló una larga lista de distinguidos personajes de Israel. —¿Y ninguno de esos hombres posee propiedades o bienes? —preguntó Cullinane. todos ellos viejos kibbutzniks. —¿Qué posee usted. Porque hemos crecido en una atmósfera de ideales honestos.

Lo único que les interesa es ganar un dólar lo más rápidamente posible. Reich confesó—: Cada año disminuye el porcentaje de kibbutzniks en el total de población. sosteniéndose una a la otra y rindiendo fragmentos de piezas de . —Sacudió la cabeza tristemente y agregó—: ¡Tanto peor para Israel! —Y en un estado de ánimo sombrío se alejó entre los numerosos edificios que él había ayudado a construir con su único brazo.arqueólogos. La gente ya no se interesa hoy por nuestros ideales. Llegó el mes de setiembre y la excavación se entregó a la tarea importante y seria que le esperaba. Por fin las dos trincheras estaban operando al mismo nivel.

el mensaje de hombres que no conocían el hierro para cazar y que lo hacían a base exclusivamente de piedras afiladas y ramas de árboles a uno de cuyos extremos las ataban fuertemente. Vered Bar-El se convirtió en el miembro más importante del equipo.alfarería. a través de los siglos. Resultaba realmente asombroso. pues ella era la única capaz de mirar aquellos cacharros y asegurar a los hombres que habían excavado una civilización y estaban a punto de entrar en otra. mientras hallazgos de pedernales transmitían. casi sobrenatural. la facilidad con que Vered podía identificar aquellas piezas. Ahora. de muchas de las cuales sólo quedaban fragmentos del tamaño de una moneda. por su .

y eso significaba que cada siglo agregaba a su altura solamente unos veinte centímetros. como por ejemplo el del castillo de los Cruzados. inspeccionando las delgadas capas de residuos en las cuales eran descubiertos los hallazgos. El Tell contenía 21 metros de acumulación que se había ido depositando en él sucesivamente por espacio de once mil años. la manera en que el barro había sido cocido. había insumido una gran parte de aquellos depósitos. Pero los niveles más recientes. de modo tal que en los períodos . Tabari y Cullinane ratificaban los descubrimientos de Vered. y la clase de arcilla que se había empleado para hacer las piezas.brillo. sus decoraciones.

Y cuando se hallaron buenas muestras de ese hollín.pre-cristianos grupos enteros de siglos podían ser representados por sólo cinco centímetros de residuos. a no ser que uno viese una delgada banda de hollín extendida uniformemente desde la Trinchera A hasta la B. cómo el incendio de la población —ya fuese por enemigos o por accidente— podía haber dejado señales tan inequívocas. Resultaba difícil creer. fue posible enviarlas por avión a Chicago o Estocolmo. donde activos hombres de ciencia pudieron analizarlas y telegrafiar el año aproximado en que se produjo . a pesar de lo cual podían contener conocimientos tan fáciles de leer como si hubiesen aparecido impresos en un diario actual.

Por ejemplo. Pero al mismo tiempo.el incendio. envió por avión muestras a los laboratorios de los Estados Unidos y Suecia y esperó la confirmación o modificación de aquella fecha. hizo su dibujo en la tarjeta y escribió la fecha que calculaba probable. Cullinane. A través de la historia de la vida en la Tierra. al escuchar las deducciones de Vered Bar-El. cuando Tabari encontró las dos piezas de alfarería en el nivel XIII descubrió también un buen depósito de cuerno de carnero quemado cerca de ellas y que indiscutiblemente formaba parte de una conflagración general que tuvo que haber arrasado completamente a Makor entonces. todas las cosas vivas .

Se trata de una substancia estable. Pero hasta . es una substancia inestable. radiactiva. familiar a toda persona que haya limpiado una cocina o quemado hojas secas en el otoño. más pesada que el carbón normal. El Carbono-14.han tenido a su disposición dos clases de carbones. por el contrario. y cada cosa viva contiene substanciales cantidades de ese carbón. El Carbono-12 es el normal. Las plantas lo obtienen por medio de la fotosíntesis y los animales por medio de las plantas que comen. por cada parte de Carbono-12. Se forma en la atmósfera superior de la Tierra y finalmente se mezcla con nuestra atmósfera en la proporción casi imperceptible de una trillonésima parte de Carbono-14.

que es inestable. después de ser examinado por los laboratorios.500 años. Mientras continúan viviendo.esa ligerísima huella del carbón más pesado es descubierta en todas las cosas vivas o que han vivido. . absorben Carbono-14 y sólo dejan de absorberlo desde el instante mismo de su muerte. su contenido de Carbono-14. El Carbono-14 carecería de importancia para los arqueólogos. Al producirse la muerte de un organismo vivo. de no mediar una particularidad que le torna de un valor inapreciable. si el cuerno de carnero desenterrado por Jemail Tabari en Makor. Por ejemplo. comienza a desintegrarse y pierde la mitad de su total restante cada 5.

de J. producen 3. podría determinarse que databa aproximadamente del año 3535 a. C. de J.. las que murieron en el año 9035 a. por lo cual el carnero tendría que haber muerto entre los años 3205 y 3865 a. producen la mitad de dichas desintegraciones. Los laboratorios determinan el contenido de Carbono-14 de una muestra. C. Las muestras vivas producen 15. contando el número de desintegraciones de dicho carbón por minuto y por gramo de carbón ordinario. los materiales .65. de J. C. de J.83 desintegraciones por minuto. o sea 7. Lamentablemente.3 desintegraciones por minuto y las que han muerto 3535 años a.retuviese solamente la mitad de su Carbono-14. C.

por lo cual las fechas anteriores a los 70. Mientras los arqueólogos esperaban esos resultados para confirmar su cálculo de 1400 años a.000 años producen una proporción tan disminuida que los actuales instrumentos no pueden medir exactamente las desintegraciones.000 años son principalmente producto de simples cálculos. para el nivel XIII.que han muerto hace más de 50. C. se aproximó la época de la cosecha y la Comisión de Trabajo de la Kibbutz comenzó a retirar su gente . de J. Cullinane había sometido sus muestras a dos laboratorios —tenía más de 40 para elegir en numerosos países— a fin de poder cotejar un resultado con el otro.

por lo cual los fornidos excavadores fueron dejando uno a uno la excavación. Les disgustaba tener que irse y la hija del general Reich protestó cuando se la obligó a dejar la excavación. y lo mismo por muchos años siguientes. veinticuatro marroquíes a la Kibbutz de Makor. al anunciar que había establecido contacto con la Agencia Judía y que ésta había accedido a asignar. pero las muchachas eran necesarias y el doctor Cullinane les aseguró que en la primavera siguiente podrían ocupar sus puestos de nuevo. El doctor Eliav solucionó el problema de la mano de obra una mañana.de la excavación para aquel trabajo. . del siguiente buque de inmigrantes.

llevando inmigrantes al último de esos países. ¿qué le vamos a hacer? Dos noches después el equipo fue a recibir al buque de gran tonelaje que hacía la ruta entre Marruecos e Israel. que éstos no son unos inmigrantes jóvenes y buenos mozos. pero.para que trabajasen en la excavación. John. —Seguramente serán diamantes en bruto —advirtió Eliav—. no hablarán inglés ni tendrán la menor educación. —Antes de subir a bordo —resumió Eliav— tengo que advertirle. aun a riesgo de parecer pesado. o sea de la clase que ustedes aceptan en los Estados Unidos. Se trata de la hez .

gente limpia. es decir. Los comunistas les habían permitido salir del país porque carecían de dinero para mantenerse. tan deshechas que ya no podían ser útiles a nadie. el barco traía. y de fuerzas para ganarlo trabajando en algo.de la tierra. sana y educada. tres mujeres ancianas. enfermas de glaucoma y los efectos de una evidente desnutrición. no jóvenes regresados de colegios superiores . no la clase de gente que una nación podría elegir. De Francia. El buque que llegó al puerto de Israel esa noche llevó. De Bulgaria. De Túnez llegaba una lamentable familia de cuatro personas. pero en dos años conseguiremos convertirlos en excelentes ciudadanos de Israel.

pero sí le preocupó . viejos y abandonados por sus hijos. ¡Dios santo! susurro Cullinane—. analfabetos. a menudo inválidos a fuerza de enfermedades. con muchos años de productividad por delante. sin la menor esperanza de nada bueno. que habían sido expulsados de las poblaciones en que vivieran otrora por espacio de incontables generaciones. ¿Son éstos los inmigrantes que esperábamos? Fue lo suficiente íntegro para no pensar antes que nada en la excavación. sino dos trágicos matrimonios. cuyas perspectivas eran tan sólo esperar los días vacíos del corto futuro.o universidades. sucios y patéticos judíos. Y de las costas de Marruecos llegaban asustados.

se le ocurrió preguntarse: «¿Por qué buscarán estas gentes un nuevo hogar en Israel y no en los Estados Unidos?» Y entonces vio que Israel .» Pensó también en los flacos italianos que habían llegado a Nueva York y los chinos a San Francisco. y al pensar todo eso comenzó a sentir una sensación de compañerismo con Israel. cosa que muy pocas veces le sucede a quien no es judío.Israel al ver aquella gente. ¿Cómo era posible que una nación pudiera llegar a ser fuerte con semejante material humano? Pero pensó: «Mi bisabuelo tiene que haber presentado un aspecto parecido a esta pobre gente cuando llegó a los Estados Unidos. Y de pronto. medio muerto de hambre. procedente de Irlanda.

a fin de que dentro de cincuenta años las brillantes ideas del mundo llegasen a los demás países probablemente de Israel y no ya de una cansada Norteamérica.tenía razón: estaba aceptando gente. como los Estados Unidos lo habían hecho antaño. Esta última estaba embarazada y las dos restantes . procedente de Marruecos. se sobresaltó al descubrir que exactamente la mitad de las veinticuatro personas que se le habían ofrecido pertenecían a la familia encabezada por Yusuf Ohana. Sin embargo. pero le acompañaban tres esposas. cualquier clase de gente. Yusuf parecía tener alrededor de setenta años. otra de cuarenta años y otra de veinte. una de su edad.

explicándole que él y su familia iban a trabajar para el doctor Cullinane hasta que la Kibbutz encontrase para ellos hogares permanentes y trabajo. Tabari le recibió con una mezcla de francés y árabe.tenían ocho hijos entre ambas. Judío. Cuando Yusuf se movía (un hombre alto. había vivido como si estuviese todavía en los días del Antiguo Testamento y su palabra patriarcal era ley entre los suyos. obediente. . delgado. procedente de una pequeña población próxima a los Montes Atlas. vestido suciamente y con la cabeza cubierta por un turbante) era como si a su alrededor se desencadenase una tormenta de tierra. porque toda la familia se movía también.

documentos de ciudadanía israelí.Yusuf asintió con un movimiento de cabeza y con un amplio movimiento de sus brazos sobre los miembros de la familia. dinero para el pago de alquileres. seguro . se preguntó. seguros contra desocupación por un año. pero Cullinane observó que tanto él como su primera esposa estaban casi ciegos. Los otros doce recién llegados pertenecían a varias naciones y cuando todos estuvieron acomodados en un ómnibus especial que les llevaría a Makor. «¿De qué me podrán servir?». el hombre de la Agencia Judía pasó entre ellos. distribuyendo paquetes de alimentos. dijo que él se preocuparía de que todos trabajasen bien.

» Se dirigió a la puerta. En árabe. Cullinane se quedó en pie hasta tarde esa noche y Eliav le dijo: —Los críticos se quejan de que la gente anciana como Yusuf y su primera esposa jamás podrán ser útiles a Israel. inclinó la cabeza en saludo y se retiró. Uno tiene que contar con cuatro mil seres humanos para llenar los distintos puestos. cargos y . gritó: «Ahora. y bolsitas de celofán llenas de golosinas para las criaturas. y pueden votar así como criticar al gobierno. Yo juzgo a la productividad bajo otro punto de vista completamente distinto.de salud. ya son ustedes ciudadanos de Israel. Digo que se necesitan cuatro mil personas para crear una población.

Resulta fácil comprender que algunos tienen que ser niños. como seres humanos. o aunque no sea más que para que permanezcan sentados al sol. Sus autores son estas gentes que hemos visto esta noche. ¡Cuánto mejor estaría el mundo hoy si el buque ése atracara a uno de los muelles de Nueva York! Sinfonías y catedrales no son hechas ni construidas por los hijos de familias de la clase media superior. Nosotros necesitamos a . para que la población pueda seguir su vida en el porvenir. para ocupar los lugares que requieren experiencia y sabiduría. No todos ellos tienen que estar en la mitad de su lapso de trabajo. Pero también debe haber una parte de ancianos.trabajos.

por la sencilla razón de que ignoraban todo lo que se refería a la vida organizada.estas personas. Yusuf y su familia de doce no eran sólo analfabetos: eran también antisociales. tanto en la Kibbutz como en la excavación. usted las necesita también. ni conocían el pico y la azada de los arqueólogos. y la vida habría degenerado. de un modo asaz horrible. pero no podemos cedérselas y usted tiene miedo de tomarlas. Jamás habían visto una letrina o una ducha pública. si Jemail Tabari no hubiese acudido como protector de los recién llegados. Cullinane. Los próximos días en la excavación resultaron históricos. . No sabían lo que era un salón comedor.

no se le daría de comer. y el patriarca depuso su actitud y se abocó al trabajo. Tabari le explicó con toda paciencia que a no ser que él excavara y lo hiciera eficientemente. enseñó a sus tres esposas la forma de excavar y luego gritó a sus ocho hijos. porque Yusuf no tenía intención de trabajar personalmente. fue él quien desenterró en la Trinchera A el primer hallazgo de importancia: una riente y encantadora estatuita de una diosa. deidad sagrada para las mujeres embarazadas y . A su vez. Pero eso fue un error.Enterró seis fragmentos de cacharros en la tierra y enseñó a Yusuf cómo había que trabajar para desenterrarlos. Por suerte.

Yusuf —le dijo en árabe. —Entonces el .campesinos que se preocupaban tanto de la fertilidad. fue llevada a la mesa de Vered y ésta dijo tranquilamente: —Confieso que no alcanzo a comprender cómo lo ha sabido. la diosa de Canaán. de pechos redondos. y a Cullinane. le pareció que era una diminuta estatua de Vered Bar-El. se permitió a Yusuf que llevase la estatuita de la diosa al salón comedor de la Kibbutz para mostrarla orgulloso a los jóvenes que habían estado trabajando en el Tell. Uno de ellos gritó: «¡Se parece a la doctora Bar-El!» La diosa desnuda. y de inmediato autorizó a Tabari para que le pagase al anciano un premio. al verla. Era Astarté. Y esa noche. —Felicitaciones.

» Pocos días después el laboratorio de Chicago informó: «1420 a.muchacho rompió un pañuelo y confeccionó un bikini improvisado para la diosa y la antiquísima figurita se parecía entonces muchísimo más a la arqueóloga. C. el impulso hacia la creación. probablemente por la misma razón: que las dos representaban la cualidad primaria de la mujer: el deseo sexual. que algunas veces se torna tan tangible en una mujer con bikini o en la obra de un antiguo artista en barro. con posible . C. de J. Y fue entonces que llegó el cable de Estocolmo: «Cullinane stop su nivel III 13 data 1380 a. más menos stop royal institut. de J.

» Y Cullinane pensó que si ésa era la antigüedad de las dos piezas de alfarería. C. como si le urgiese a que fertilizase su tierra y tuviese hijos. de J. probablemente debería fechar la estatuita de Astarté aproximadamente en el año 2200 a. Y eso le hizo pensar con mayor intensidad en Vered Bar-El. Dejó que la improvisada bikini permaneciese en la estatuita de la diosa y todos los días la contemplaba. erguida con cierta impudicia sobre la mesa. Entre ellos había una ausencia total de pasión. puesto que ya era cada vez más evidente que no debía hacerlo con el doctor Eliav. Era un serio error el que cometía ella no casándose con él.diferencia de 110 años. y al .

Se estaba a punto de realizar una reunión de los mecenas del Museo Bíblico. desde Chicago.pensar en eso le acometió de nuevo el deseo de volver a formular su proposición. etcétera. siempre que fuese humanamente posible. el Candelabro de la Muerte. . Lo único que busca Zodman es un poco de publicidad barata. y convocó a una reunión de los arqueólogos. —Si quiere que le diga la verdad —expresó Eliav— creo que no debe ir. para que le apoyasen. Le impidió hacerlo el cable que llegó de Zodman. —¡No iré! —gruñó. pidiéndole que volase de inmediato a dicha ciudad y llevase consigo.

pero es que en este momento entramos ya en la fase de . antes de adoptar una decisión. no! Jemail insistió: —¿Por qué no manda a Vered? —¿Iría usted? —preguntó Cullinane a la doctora.. Recuerde. —Sí.. —Un momento —intervino Tabari—. —Me agradaría ver cómo es ese país —respondió ella.» —Si fuera cualquiera otra cosa que ese maldito candelabro. la primera de las normas de mi tío Mahmoud: «El hombre que paga las facturas debe ser mantenido siempre contento. ¡No.—Le enviaré un cable diciéndole que me es imposible ir —dijo el irlandés algo irritado.

iría la doctora Vered Bar-El. sugiriendo que pudieran ser de interés. pero que si se le pagaban todos los gastos.. con el Candelabro de la Muerte. osaba señalar que el director de la excavación no podría viajar.alfarería de la excavación —objetó Cullinane. y esas piedras mostraban tal construcción que el alto arqueólogo hizo detener todos los trabajos y congregó a los . y redactó un cable en el cual decía que. —Mantenga contento a Paul Zodman —advirtió Tabari.. una de las esposas de Yusuf encontró en la Trinchera B dos pequeñas piedras. Las llevó al doctor Eliav. por ausencia de Cullinane que se encontraba en Jerusalén. A la mañana siguiente.

igual que las anteriores! —Y cuando fue colocada al lado de las otras dos. por lo cual los pedernales no podían haber sido usados ni como puntas de lanza ni como cuchillos de mano. y el equipo excavó entre la tierra por algunos minutos hasta que Vered Bar-El gritó: —¡Tengo otra. Las dos piedras eran pedernales. El borde de atrás era grueso. Sin embargo.. las dos piedras produjeron tanta excitación como cualesquiera de los hallazgos que se habían hecho en la excavación hasta entonces.profesionales en la mencionada trinchera. de no más de dos centímetros y medio de largo y afiladas hasta una superficie dentada. Se intensificó la búsqueda pero pasó . se vio que las tres eran iguales..

Luego fueron llevados a la habitación de lavado. donde éste los dibujó en una tarjeta. Después.una hora antes que Yusuf encontrase un cuarto pedernal. ya no aparecieron más. Los arqueólogos colocaron los pedernales más o menos en la posición en que habían caído. muchos miles de años antes. el filo de una hoz y databan de las primeras mañanas cuando hombres y mujeres de la prehistoria. y se tomaron notas de los datos para el archivo. Aquellos cuatro trozos dentados de pedernal habían formado. como ahora los . donde Vered en persona los limpió concienzudamente y luego los colocó sobre la mesa de trabajo del doctor Cullinane.

que causaba una profunda admiración y un reverente respeto. tan antiguo este invento. Marcaba una de las diferencias entre el hombre que era su dueño y los animales que ese hombre cazaba. Era antiguo. salvado de entre la tierra era una de las primeras herramientas agrícolas usadas por el hombre. Este instrumento. puesto que ya no tenía necesidad de vagar de un sitio a otro en busca de . Para quien lo había hecho. Era más antiguo que el bronce y muchísimo más que el hierro: databa de antes que los animales domésticos. salían de sus cavernas para ir a cosechar sus granos ya maduros.jóvenes de la Kibbutz de Makor. este maravilloso y trascendental invento era una solución.

una iglesia bizantina o un imponente castillo de los Cruzados. Vered Bar-El preparó sus valijas para viajar a Chicago. . los marroquíes llegaron a la roca viva del Tell. De alguna misteriosa manera. llegó a ser el solar para una ciudad romana. Esa noche. La larga excavación había terminado.alimento. Los arqueólogos contemplaron con reverencia aquellos pedernales y tres mañanas después. ese hombre había conseguido que los granos se desarrollasen donde él quería y. tanto en la Trinchera A como en la B. pudo radicarse en un lugar determinado y comenzar a crear una población que. Debajo de ésta ya no había nada. con el tiempo. con esta hoz como ayuda.

tuvo una inspiración y se dirigió al Tell para echar una última mirada al montículo y la roca viva que los picos y azadas acababan de dejar al descubierto.pero una vez que lo hubo hecho. cuando se dio cuenta de que alguien la había seguido desde la casa de piedra y llamó: «¿Eliav?» —pero era Cullinane y ella. al fin de la tarea!» —En cierto modo —dijo él—. es usted. Yo había concebido la esperanza de . Estaba raspando esta última con el taco de uno de sus zapatos. John!» —Y cuando él bajaba por la trinchera para acercarse. dijo: «¡Ah. con lo que únicamente podría ser denominado una sensación de alivio. Vered agregó: «¡Qué desilusión haber llegado a la roca viva.

.. tal vez hasta encontrar cavernas como las del Monte Carmelo. a su modo —dijo ella. ¿Estarán usted y Eliav conmigo durante esos años? —¡Claro! —Recientemente he tenido un presentimiento de que podrían no estar.. en hebreo..que esto siguiera.. con voz que parecía querer consolarle. Cien mil años de existencia humana o algo así. —¡Qué tontería! —respondió ella. Aquel cambio inesperado de idioma tomó de .. —Lo que hemos conseguido es perfecto. —En los próximos nueve o diez años... convertiremos este Tell en una verdadera joya —replicó Cullinane—.

—John —susurró—. como si ella le hubiese guiñado un ojo o tirado un beso con la mano. como si supiera que ésa era la última vez que estarían juntos bajo el cielo de una noche de Galilea. ¡Muy querido! —agregó. —Porque si usted no iba a estar aquí.. esta vez en hebreo. —Lo dijo en inglés y luego alzó el rostro hasta que estuvo casi tocando el de Cullinane—. Vered se alzó en puntas de pie y tomó el rostro de Cullinane entre sus manos. y . La besó apasionadamente. —comenzó a decir. Con sorpresa tanto para él como para ella misma.sorpresa a Cullinane. Usted se ha convertido en un ser muy querido para mí..

por un fugaz momento ella no resistió. . como dos cometas que habían sido atraídos uno al otro momentáneamente pero que ahora tuviesen que buscar sus órbitas distintas. John. —Le dije la verdad cuando aseguré que nunca podría casarme con usted. —Pero cada día que la veo. como si apartase de sí una parte de su propia vida. que se había vuelto demasiado preciosa para llevarla despreocupadamente consigo. quedándose muy próxima a él. el católico y la judía se separaron. lentamente. como una pequeña Astarté cuya responsabilidad fuese recordar el amor a los hombres. puso las palmas de sus dos manos contra el pecho de él y así. Luego.

—¿Tiene algo que ver con Teddy Reich? Ella reprimió una exclamación y luego preguntó: —¿Por qué me pregunta eso? —Porque aquella noche. ... pero luego se contuvo y tras una pausa dijo en hebreo: —No se preocupe por mí.. me convenzo más y más de que nunca se casará con Eliav. cuando Reich llevó a Eliav a la cocina para hablar. John... Ella abrió los ojos como para hablar.. usted los miró como una escolar celosa.Vered. —Hizo una pausa y luego preguntó—: ¿Qué pasa entre ustedes dos? —Estamos atrapados entre fuerzas.

para pensar las cosas. se volvió de espalda a él y bajó de la roca viva de Israel.. de lanzar su vida completamente a la suya. ¿pensará lo que sería vivir allí.. Lentamente. conmigo a su lado. necesito tiempo para. porque..Necesito esa visita a los Estados Unidos. para siempre? Ella sintió la tentación de besarlo. para empaquetar el Candelabro de la Muerte que la acompañaría a los Estados Unidos.. pues había aprendido a conocerle y lo sabía un hombre sensitivo. honesto en todo y capaz de un profundo amor.. —Mientras esté en Chicago.. . Pero no se permitió gesto alguno de sumisión...

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NIVEL XV EL COMEDOR DE ABEJAS Cuatro de una serie de cinco pedernales. a modo de carozos de piedras calizas. El quinto pedernal terminaba en punta. para ser colocado en la primera posición de la hoz. C. trabajados para ser encajados en un mango de hueso. fueron hallados pedernales. Allá por el año 9831 a. de J. en los acantilados . y confeccionar así una hoz para la cosecha de granos.

* Había un manantial y había una roca. de J. más o menos un millón de años antes. En el manantial los hombres habían estado bebiendo agua dulce desde aquel remoto día. Aquel abrevadero había sido conocido siempre por el nombre de Makor: el manantial.de la costa. había llegado procedente del África. C. . Fueron trabajados hasta darles la forma requerida y luego quedaron sepultados en el Tell de Makor durante el verano del año 9811 a. en que un ser humano extraordinariamente parecido al mono.

ni siquiera algunas marcas talladas o un montón de piedras que hubiese sido puesto allí en honor de alguna deidad. Se alzaba más alta que el manantial. Era simplemente una roca. los cimientos para una población canaanita. lo suficientemente grande como para formar. Era una inmensa roca pelada: no contenía absolutamente nada. . espaciosa y cómoda.La roca era una enorme y plana extensión de granito. en el futuro. desde el cual la superficie bajaba en suave declive en todas direcciones. o la base de un fuerte de los Cruzados. con un lugar algo más alto en el medio. pero en la ladera que la separaba del mismo se abría la entrada de una profunda caverna.

Abrazó a varios de ellos..Una mañana de primavera. un fornido hombre.! ¡Miel! —gritaban los chiquillos. Estaba en el ocaso de su vida pero reía jubilosamente al ver al grupo de niños que corrían hacia él y saltaban a sus brazos con pequeños gritos animales de alegría. El hombre les prometió: —Si encuentro el lugar donde la . cubierto su tronco con una piel de oso. —¡Miel. de piernas estevadas. les revolvió los cabellos y les dio suaves azotes mientras reía. hace cerca de doce mil años. se detuvo en la entrada de la caverna. a pesar de que no eran de su sangre y cuando ellos comenzaron a tirarle juguetonamente de la barba.. revuelta barba y largos cabellos.

Su mente funcionaba todavía activamente y era capaz de hallar las huellas del jabalí y seguirlas como ningún otro cazador. no escatimaba esfuerzo alguno para brindar alegría a los hombres. Con su increíble sentido de la tierra. era más productivo que la gran mayoría de los de su generación. en paz con las fuerzas que regían el mundo. Tres años después. cazador que amaba los animales. Era un hombre viejo. cuando . muy feliz.esconden las abejas. conocía todas las sendas que atravesaban el bosque en diversos sentidos y los lugares elegidos por los ciervos y cervatillos para pastar. os la traeré. Se sentía feliz. su mundo. Dejó la caverna y bajó el borde del manantial.

durante esos tres años culminantes. que ahora no le era posible describir. cuando su hijo estuviese ya bien encaminado en la vida y su hija felizmente embarazada. que la historia recordada de Makor comienza. Y es con la experiencia de este hombre. temblando de inmenso terror. cuando su anciana esposa hubiese hallado extraña paz y comprensión.todo lo que había intentado hubiese prosperado. Estaba a punto de dejar la . Ur se inclinó y tomando una taza de madera que había sido laboriosamente tallada con afilados pedernales. Cuando llegó hasta el manantial. él se iría a lo más recóndito de un matorral de pistacho y espino. la llenó de agua y bebió.

Era peludo. cayó al manantial y agitó suavemente sus aguas en círculos concéntricos. fascinó a Ur. al pensar que alguna . que retrocedió. La luz aquella. cuando alcanzó a ver su propio rostro. el agua volvió a restablecer la normalidad de sus facciones y fue nuevamente Ur. y frente estrecha. Se estremeció. reflejándose en el agua. que emergía del espejo del agua. Algo en aquella manera de moverse el agua asustó a Ur. apenas mayor que el ala de una abeja. Pero no bien aquellos círculos desaparecieron. Tenía orejas pequeñas y pegadas a los costados de la cabeza. pero de pronto. un pequeño guijarro. pero dos ojos azules que brillaban como estrellas. que comenzó a reír.taza.

fuerza desconocida podía alterar su yo esencial. barranca abajo. Sobre su cabeza oyó un suave susurro. En ese barranco había muchos árboles muertos. y ahora Ur dio un salto y comenzó a correr con increíble velocidad. como el gran cazador que era. escrutó rápidamente el cielo y. aunque ya no se sentía tan libre y feliz como antes. y Ur dejó caer la taza de madera. divisó de inmediato al insecto y vio la dirección que llevaba. en persecución del insecto. en cuyos troncos vacíos las abejas escondían sus panales. Era una abeja. Pero poco después se rió de sí mismo. porque si conseguía mantenerlo a la vista tal vez hallaría la provisión de miel .

a fin de prepararla para el dolor que le esperaba y de pronto dio un enorme salto hacia el árbol muerto. Los labios de Ur comenzaron a babear. Se sentó en tierra y quedó inmóvil. Se golpeó la cara varias veces con fuerza. El fuerte zumbido de abejas en movimiento le aseguró que allí había mil. vio algunas abejas que entraban y salían volando del tronco. Al cabo de un rato.que buscaba. y entonces. Por fin estuvo seguro de haber hallado el árbol donde se escondía el panal. antes que los insectos pudiesen . se encaramó por su tronco antes que las abejas le descubriesen y con sus fuertes manos comenzó a arrancar trozos podridos de la corteza.

y salían con grandes puñados de delicioso. que arrojaba a tierra al pie del árbol. tirando. sólido néctar. dando muerte a centenares de abejas al caer. sus manos llegaron hasta el hueco corazón del árbol y tantearon hasta hallar el panal. las abejas atacaron! Cincuenta. Le picaron y murieron con sus cuerpos dilatados. Finalmente. volaron contra él cubriendo sus manos para buscar sus lugares débiles. Sólo entonces comenzó a sacarse a manotazos . se deslizó tronco abajo. ¡Y entonces.lanzarse contra él para expulsarle de su escondido tesoro. seguían arrancando. cien varios centenares. Pero sus manos ya entumecidas. cuando ya apenas podía ver.

una vez conseguido eso. que ya parecía el . se sacó la piel de oso que cubría su torso y amontonó los pedazos del panal sobre ella. Cuando llegó al manantial. pero un niño de la caverna lo divisó y gritó jubiloso: «¡Ur encontró miel!» De inmediato se vio sitiado por una nube de chiquillos.los fieros insectos del rostro y. corrió alejándose del barranco. de las innumerables picaduras recibidas. apuntando con sus dedos al hinchado rostro. su rostro se había hinchado ya como una luna llena. Todo el cuerpo era un enorme dolor. que le llevaron desde el manantial hasta la caverna. Luego. y apenas le era posible ver. con toda la rapidez de que eran capaces sus estevadas piernas.

En el extremo del fondo se angostaba para formar un túnel y en el techo había una pequeña abertura que permitía la salida del humo. ancha y alta habitación de enorme tamaño. La caverna a la cual penetró Ur con la ayuda de los pequeños. Con sus manos tocaban la piel llena de miel y las bocas se les hacían agua. con capacidad para numerosas personas. y profiriendo gritos de alegría.de un monstruo. se abría hasta formar una larga. tenía una entrada angosta. por lo cual la caverna era confortable. En el centro ardía un vivo fuego. que las mujeres podían alimentar con nuevos haces de leña cuando se necesitaba avivar las llamas para . pero en su interior. porque ya no veía.

cocinar y. pendían lanzas y cachiporras. a lo largo de las paredes obscurecidas por el humo. seis familias asociadas vivían allí en forma permanente: hermanos de un grupo que habían casado con hermanas de otro grupo. Era aquél un abrigado y cómodo refugio y. pero todos ellos de la misma cepa y todos unidos por el trabajo de recolectar alimentos y leña para el mantenimiento de la hoguera . pieles de animales tendidas a secar para usarlas posteriormente y toscos canastos llenos de granos. En la época de Ur. durante más de doscientos mil años había brindado albergue a los seres humanos que de tiempo en tiempo penetraban en la caverna.

y pasaban largas horas en el almacenamiento de los granos silvestres que crecían al azar en numerosos campos. en cuyo manejo eran muy eficientes. Sus mujeres curtían las pieles de los animales cazados. No: eran hábiles cazadores que no se exponían a riesgos innecesarios. Los hombres eran cazadores y recorrían grandes extensiones en busca de animales a los que daban muerte con sus flechas y lanzas. con las que elaboraban excelente cuero. Extendiendo un cuero bajo los tallos de los granos maduros. Ya habían dejado de ser los torpes y bestiales seres que perseguían a las enormes bestias prehistóricas para darles muerte a pedradas.comunal. .

golpeaban las espigas con palos y así recolectaban los preciosos frutos. Así. Cuando Ur apareció con su miel. alrededor del fuego. pues la miel era el único dulce que conocían los hombres de las cavernas. para escuchar a los hombres que relataban lo que habían hecho durante el día. fabricando así una harina que era posible conservar durante todo el invierno. que después molían en piedras ahuecadas al efecto. Y no bien llegaba la noche se reunían todos en la gran caverna. por algunos . mientras las mujeres cosían. cesó la actividad normal de la caverna y sus ocupantes cayeron como una manada de lobos hambrientos sobre el suculento tesoro.

Dos de los cazadores estaban ausentes. Y ahora que la miel había desaparecido. por lo tanto. pero Ur les ayudó a introducirse como cuñas entre los cuerpos de los hombres y mujeres. en busca de ciervos. la habitación ennegrecida de humo se llenó de rugidos y gruñidos mientras cada mano agarraba su parte del néctar. Los niños se las veían negras para alcanzar su parte. Ur pudo sentarse en una piedra. mientras su esposa aplicaba agua fría a su . y sus chillidos de placer demostraban poco después que las pequeñas manos ya no estaban vacías. en poco tiempo la piel de Ur había rendido ya todo su contenido.momentos. pero a nadie se le ocurrió guardar su parte de la miel y.

Su esposa. tenía casi la edad suficiente para tomar hombre para sí. y una muchacha que. pero que no daba muestras de preferir a ninguno de los de la . después de haber cumplido ya once temporadas. Era encabezado por el anciano que. Cuidaba a los hijos: un muchacho cuya antipatía hacia la caza tenía muy preocupado a Ur. había pasado ya las treinta temporadas.hinchado rostro y le extraía las abejas muertas que habían quedado prendidas entre las blancas hebras de su barba. también entrada en años. La familia de Ur formaba un grupo más íntimo que otras. después de vivir treinta y dos temporadas se aproximaba ya al día en que tenía que morir.

En su rostro. Ur caminaba erguido. Contrariamente a los bestiales seres que habían llegado originalmente al manantial procedentes de África. los que eran característica de su especie. brillaban sus ojos azules.cueva y no había llegado todavía extraño alguno en su busca. oculto casi completamente por la espesa barba y los largos cabellos. carecía de prominentes arcos superciliares y tenía la piel suave. en la cual no se . El viejo Ur era un hombre a quien la gente de las cavernas respetaba profundamente. de enormes hombros. Reía mucho y ahora que sus hijos estaban ya crecidos. jugaba con los de sus vecinos. Medía un metro sesenta de estatura y tenía un cuerpo fornido.

pero donde la tocaba el sol. aunque no podía comprender por qué misteriosa razón su diestra era siempre más ágil y hábil que su siniestra y realizaba la mayor parte de los trabajos. su lengua y su mandíbula inferior se habían modulado notablemente y ahora . Su piel poseía una particularidad que le tenía siempre sorprendido: bajo la piel de oso. En los últimos cuarenta mil años. el color era marrón oscuro. Había adquirido plena destreza en el empleo de sus manos relativamente pequeñas. de tal modo que.veía la gran cantidad de pelo que había caracterizado a sus remotos antepasados. su garganta. estaba toda de un color blanco rosado. a cierta distancia. Ur y sus camaradas parecían casi negros.

que exigían la invención de nuevas palabras. se acumulaban nuevas experiencias. por lo cual las palabras tendían a ser reducidas a los mismos sonidos que el tiempo había convertido en . algunas de las cuales tenían tres sílabas y unas pocas cuatro o cinco. pues Ur y sus vecinos eran extremadamente cautelosos y la pronunciación de una nueva palabra podía destruir el equilibrio de la naturaleza y crear extrañas fuerzas que era mucho mejor dejar dormidas. Poseía un vocabulario de más de seiscientas palabras. Cada cien años más o menos.eran ya instrumentos flexibles. pero eso constituía un proceso sumamente lento. adaptados a la articulación de las palabras.

Había otro uso que podía darse a la flexible voz del hombre: los seres humanos podían cantar —en especial sus mujeres— y algunas veces. hinchado todavía el rostro hasta el punto de que sus ojos . cuando todos los pequeños dormían como cachorros y del túnel se extendía por la caverna una fresca brisa.familiares. la comunidad estaba sentada formando un círculo en sombras y Ur. o substituyendo éstas por ruidos como «traaaaa» o «lalalaaaaaa». Esa noche. Ur oía a sus esposa e hija emitiendo agradables sonidos. sin emplear palabras. cuando regresaron los dos cazadores sin carne de ciervo y los fuegos estaban amortiguados. en las primeras horas de la mañana.

sin temer a las abejas que le atacaban. Es probable que Ur hubiera vivido su vida cazando animales y robando los panales a las abejas. y al referirse a la dulce carga que había llenado su piel de oso. explicaba cómo había hallado la miel.desaparecían tras la carne dilatada. si se hubiese casado con una mujer común. en las horas de la noche. echó hacia atrás la cabeza y lanzó un largo grito. Muchos años antes. pero su esposa no procedía de la caverna. cuando Ur comenzaba a salir con . Relató cómo se había encaramado por el tronco del árbol muerto y. alrededor de la hoguera comunal. para relatar sus hazañas luego. arrancó a grandes pedazos el tesoro del panal.

naturalmente. le explicó a Ur que en su tierra las familias no vivían así.los cazadores. y el padre de Ur la llevó consigo a su caverna comunal. Más adelante. pero después de la matanza encontraron a una niña de doce años que vivía. Los hombres de las cavernas triunfaron. El oscuro interior de la que ocupaba la familia de Ur la asustaba y cuando fue introducida en ella supuso que era para darle muerte. su padre había encabezado una expedición a las tierras que se extendían al este del Mar Susurrante y allí encontró un extraño pueblo con el cual. cuando aprendió a hablar el idioma de la caverna. La niña no sabía nada de la vida en cavernas. se trabó en batalla. .

esos granos podían almacenarse durante todo el invierno. pero él no lo creyó. Pero ella sabía que. encontró una acumulación . y por lo tanto solía caminar largas distancias para encontrar los mejores cereales. Un día. Tampoco comprendió. cuando aquella muchacha extraña se convirtió en su esposa.bajo tierra. Pero su explicación de cómo los hombres podían utilizar piedras y paredes de madera para construir sus propias cavernas sobre la superficie le pareció a Ur una perfecta tontería sin sentido. contrariamente a la carne. en un campo abierto. le aseguró ella. «Es un modo mejor de vivir». su preocupación por juntar granos silvestres.

que sabía que si los granos silvestres hubieran deseado crecer a las órdenes del hombre ya lo habrían hecho. cuando llegue el otoño madurarán en campos que sabremos donde están. Su esposa le dijo: «Mi padre hacía que los granos creciesen donde él quería».» Ur. pero Ur rechazó aquel concepto diciendo: «Sí: también construía cavernas sobre la . preguntándole: «¿Por qué no hacemos que estos granos crezcan donde podamos vigilarlos y cuidarlos? Porque si lo hacemos. ridiculizó la idea de su esposa y se negó a ayudarla en la tarea de levantar los terrones de aquellas plantas y trasplantarlos más cerca del manantial.accidental de esos granos y llevó a Ur al lugar.

Y con risueña tolerancia se fue a cazar. Pero dos años antes. durante los primeros quince años de su matrimonio.. por una inundación o por los jabalíes salvajes que atravesaban el campo desarraigando todas las plantas con sus colmillos.superficie». la esposa de Ur salía de la caverna con toda clase de condiciones atmosféricas para tratar.. y comían bien. de domesticar al trigo silvestre. a lo largo de . las otras familias que compartían la caverna seguían empeñadas en su tarea de buscar el trigo silvestre allí donde crecía. Sin embargo. Mientras tanto. la esposa de Ur había encontrado. pero cada año el grano era muerto por la sequía. infructuosamente.

Y aunque su rendimiento en trigo fue desilusionante. la esposa de Ur le dijo a su familia: «Vamos a ver si podemos hacer que ese trigo crezca a lo largo de los bordes de la gran roca. porque creo que en esos lugares la tierra nos ayudará. durante toda la estación seca. unos tiernos tallos de una especie de trigo más vigorosa y resistente.» Y como lo había previsto la decidida mujer. Entonces. las plantas vivieron como ella quería y en la primavera reaparecieron donde eran necesarias. a lo largo del borde de la gran roca. las plantas .lejanas laderas del barranco. los cuales trasplantó a una tierra mejor. suficiente humedad pasase de la roca a las plantas para mantenerlas vivas. de modo que.

Desde allí. —Los hombres deben vivir juntos —respondió—. Cuando su hija cumplió su undécimo año.» Y el cazador la miró como si fuese una nena que intentase robarle su miel. podríamos vigilar nuestro trigo. la esposa de Ur ya estaba completamente convencida de que podía hacer crecer el trigo donde quisiera y entonces creyó necesario reabrir otro problema que había estado meditando durante algún tiempo. Y un día le dijo de sopetón: «Deberíamos abandonar la caverna y vivir junto al manantial. Alrededor de . pero sin decidirse hasta ahora a discutirlo con su marido.silvestres prosperaron admirablemente en los nuevos lugares.

Como esposa. Pero siempre había tenido ideas poderosas —el padre de Ur había tenido que luchar encarnizadamente para exterminar a la familia de ella— y. y Ur estaba a punto de burlarse de semejante pregunta. cuando observó la animada cara de su esposa. como madre. por tanto.la hoguera a las noches. —¿Por qué siempre estás tan seguro de que tu manera de hacer las cosas es siempre la mejor? —preguntó ella. relatando historias después que ha terminado la caza. había sido una infatigable trabajadora y. reprimió la risa cuando ella repitió la pregunta—: ¿Por qué es mejor tu manera que la de los demás? . Era una mujer delicada. tierna y sensitiva.

. —En una casa —respondió ella. —En aquella tierra no hay tormentas como las que tenemos aquí —dijo Ur. —Las tormentas no consiguieron arrancar la casa de mi padre —insistió ella. Por lo tanto algunas mañanas después se sorprendió al ver que su mujer y su hijo estaban trabajando en el terreno plano cerca del manantial.—¿Y dónde viviríamos. —La primera tormenta la arrancaría de cuajo —pronosticó él. —¿Qué hacéis con esas rocas? . y esas palabras significaron el fin de la discusión. si dejásemos esta caverna? —preguntó defensivamente..

cuando regresó a la caverna.—preguntó. Cuatro días después al volver de otra expedición de caza. —Construimos una casa —respondió su esposa. —¿Y ahora qué haces? —inquirió. pero al atardecer. encontró a su hijo levantando sobre la pared de piedras una empalizada de troncos de árbol talados en el barranco. pudo ver junto al manantial una pila de rocas bastante grande y los comienzos de una sólida estructura. Y su hijo le respondió: «Si los . Encogiéndose de hombros ante aquella obstinación de su compañera se fue a la ciénaga con los cazadores.

árboles nos dan paredes. donde relató con vívidas frases la historia de su cacería. Era cierto. sí. pues se hallaba preocupado por la tarea que estaban realizando su mujer y su hijo. que criaba piojos y que no tenía un olor muy . Ur llevó a su familia a la caverna.» Y en ese momento. Al llegar la noche. Ur vio a su esposa que llegaba cargada de juncos y cañas. para entrelazarlas de modo de formar un techo bien apretado. tan fresca y convenientemente cercana al manantial. debemos utilizarlas. pero terminó la narración mucho antes que de costumbre. bajo el cual la familia encontraría protección contra los rayos del sol. Ur amaba profundamente su caverna.

en el angosto túnel. pero la hoguera calentaba el ambiente y la compañía de otras personas era una cosa que debía ser apreciada. un esqueleto embutido en tierra dura y más adelante. la caverna había estado ocupada continuamente por los antepasados de Ur. cargado de hombros. Ur recordaba haber encontrado. peludo cuerpo y arcos superciliares muy . dejando breves recuerdos de sus cortas y feas vidas. cuando era todavía un niño. Durante los últimos setenta mil años. allí.agradable. atrás de la caverna. diestramente trabajada de un pedernal por algún ser semi-animal. una generación tras otra. un hacha de mano. de largos brazos.

Ur había captado el espíritu interior de la caverna. le resultaba desagradable. Los hombres debían vivir juntos. destinada a una pequeña familia exclusivamente. más de doscientos mil años antes. esa íntima comunidad que abarcaba a todos sus miembros y excluía a los demás seres humanos. En fugaces ocasiones de su vida. A Ur le encantaba el momento en que una docena de hombres emergían de la caverna para . La caverna daba fuerza a quienes vivían en ella y la ridícula idea de que su esposa e hijo estuviesen construyendo una casa separada de la comunidad.pronunciados. oliéndose mutuamente y aportando miel para todo el grupo.

hasta conseguir acorralar a la fiera en un . Y no era por cierto cosa inusitada que los hombres de la caverna de Ur descubriesen las huellas de un león y se lanzasen en su persecución. cuando era todavía un niño. sin cejar en su empeño durante varios días. Recordaba que. de antemano. había sorprendido a los cazadores adultos por su insólito sentido del mundo que le rodeaba y su habilidad para saber.emprender una expedición de caza. que casi siempre era la suya. guiados por una sola voluntad. los lugares en que se esconderían los animales. Había explorado sendas que conducían al Mar Susurrante y conducido a sus hombres a lo largo de las mismas en busca de ciervos.

Aquellos enormes jabalíes pesaban alrededor de . después de varios días de extenuante lucha contra las acechanzas de aquella traidora zona.lugar donde les fuera posible atacarle con sus lanzas y flechas. Pero la parte más hermosa de la caza era cuando descubrían las huellas de un jabalí y las seguían hasta el vasto desierto que se extendía al sur del barranco. conseguían obligar a la monstruosa bestia a dejar su escondite. Pero al fin. pues entonces los hombres de las cavernas necesitaban internarse peligrosamente en la misteriosa ciénaga. donde las plantas espinosas se oponían a su paso con sus largas y puntiagudas púas y los tembladerales trataban de tragarlas.

Pero ahora. aquellos momentos finales de la caza constituían la experiencia más apreciada y sentía un profundo orgullo ante el hecho de que.cuatrocientos kilos. había actuado muchas veces como jefe del grupo de cazadores de su caverna. afilados y duros colmillos inspiraban terror. Para Ur. después de haberles herido varias veces a flechazos. se dio . desde los veinte a los veinticuatro. pero los cazadores de Ur conocían bien todas las mañas de aquellos animales y lograban por fin darles muerte con sus lanzas. mientras la casa junto al manantial iba acercándose más y más a su terminación. en los años de su edad mediana. Sus ojos eran crueles y sus largos.

por lo tanto. para vivir desde entonces en la vivienda aislada.cuenta de que. podían introducirse agregados cuando fueran . No era ciertamente una casa cómoda la que construían su mujer y su hijo. su mujer y sus hijos esperarían de él que se trasladase a ella de la caverna. Pero poseía enormes ventajas si se la comparaba con una caverna: estaba mucho mejor ventilada y. además de lo cual. era más saludable. la soledad y los grandes vientos. una vez que la misma estuviese construida ya. era vulnerable al fuego y los vientos penetraban fácilmente a través de sus paredes. ni carecía de intersticios por los cuales se filtraba el agua de la lluvia. sometido a los peligros de las tormentas.

los antepasados de Ur habían vivido casi como animales. tanto en sus acciones como en sus pensamientos. porque otras familias más jóvenes necesitaban la . en realidad. Se habían visto obligados a residir donde se hallaba la caverna y dentro del espacio que la misma les brindaba. y se hallaba situada de tal modo que sus ocupantes podían vigilar sus campos sembrados.necesarios. podía decirse que eran sus esclavos. y estar siempre cerca del manantial. y cuando llegaban a la vejez corrían el peligro de ser muertos o morir de hambre. Pero la ventaja más importante era de tal carácter que el anciano jefe de la familia no podría haber previsto jamás: en la caverna. sus prisioneros.

Al cabo de un buen rato de muda contemplación de aquello que . sus dos pieles de animales. Una vez que estuvo terminada la construcción de la nueva vivienda.caverna. Ur se convertiría en amo de la misma y la casa pasaría a ser su servidora. Ur congregó de mala gana a su familia en la caverna. Tomó sus cuatro lanzas. pero al darse cuenta de que ése era su adiós a un modo de vida que él había practicado desde su nacimiento. Con la construcción de aquella casa. su esclava. y se dirigió lentamente a la angosta entrada. un cuenco y un martillo de piedra. se detuvo para mirar una última vez los muros llenos de hollín. como todos sus antepasados desde remotos tiempos.

había sido siempre su hogar. La familia llevaba todavía poco tiempo en la casa cuando el hijo de Ur hizo un descubrimiento sensacional. colocó sus lanzas contra la pared de la nueva construcción y se sentó. permaneciendo largo tiempo en una muda contemplación de los limpios y blancos troncos de los árboles que formaban aquella pared. se volvió hacia la luz del exterior y pasó por la pequeña entrada. los cuales le parecían extraños. Reteniendo una pequeña parte de la cosecha de granos y manteniéndola seca dentro de una bolsita . avanzando rápidamente por la senda que conducía al manantial. inhospitalarios. hoscos. Allí.

los granos podían ser sembrados deliberadamente en la primavera y era posible hacer que el trigo creciese y madurase exactamente dónde y cuándo se le necesitase.confeccionada con piel de ciervo. No lo sabían. No bien comprobada la gran ventaja que ofrecía aquel descubrimiento. Los hombres podrían planear por anticipado y asignarse distintos trabajos entre sí. pero si les era posible asegurarse una provisión de alimentos. la familia de Ur se acercó al punto de partida de una sociedad que podía bastarse a sí misma. la rapidez del cambio resultaría increíble: en unos cuantos miles de años sería posible construir ciudades y crear civilizaciones. Comprobarían las ventajas de .

Toda esa intrincada estructura de una sociedad. Era un día de otoño. en el cual las hojas de los árboles parecían de oro al caer revoloteando de las ramas de los árboles. se tornó práctica desde el momento en que el hijo de Ur logró «domesticar» aquellos granos silvestres y obligarles a crecer donde él lo deseaba y cuando lo quería. y crear un sistema monetario. por medio de los cuales sería posible apresurar considerablemente el transporte de los alimentos.construir caminos. Fue la mujer de Ur la primera en apreciar debidamente el cambio inherente al descubrimiento de su hijo. que resultaría muy conveniente para los pagos. contemplando . y ella estaba de pie sobre la roca.

comprendió que en el futuro los hombres como su Ur no tendrían que ir a las peligrosas ciénagas como muchachos excitados y se quedarían en sus casas. la invadió una gran tristeza y .a su marido que regresaba de la ciénaga y ayudaba a cargar un enorme jabalí que sería depositado en la roca a fin de carnearlo para su división. para vigilar y cuidar el trigo. por primera vez. Y los hombres que cargaban el animal cantaban alegremente. pero mientras ella contemplaba a los cazadores que ya se iban aproximando a la roca. los vio. Era el suyo un canto agradable. con sus oscuras siluetas contra el fondo del trigo ya maduro y. Y al pensar eso. por un instante.

Había amado profundamente a su hombre cuando.un profundo deseo de dejar a los triunfantes cazadores y retirarse a llorar la simplicidad de vida que iban a perder. Les vio retirándose de los poblados bosques de robles en los cuales ambulaban los ciervos. y dejar de ir a las ciénagas en las que se ocultaban los monstruosos jabalíes cuando eran perseguidos. . había capitaneado a los cazadores. Vio toda la vida de los seres que la rodeaban completamente cambiada por el solo hecho de haber dominado aquellas insignificantes plantas silvestres. y ahora sentía como propio el dolor que le produciría el futuro cambio. dolor que él no había descubierto todavía. en la flor de la juventud.

los seres humanos casi animales que vivieron cerca del manantial desarrollaron una trabajosa pero viable relación con las fuerzas que les rodeaban. aunque fuese de manera incompleta. su relación con fuerzas mayores aún que los cazadores. fue también la primera en percibir. y ahora comenzó a meditar sobre las invisibles fuerzas que influencian a los hombres. era una mujer a la vez valiente y perceptiva. y así como había intuido rápidamente el impacto del cultivo de las plantas silvestres en hombres como Ur. A través de las .Como lo había demostrado la forma en que había conseguido doblegar a voluntad el trigo silvestre. Por espacio de diez mil siglos.

En las noches. cuando terribles tormentas aullaban y tronaban sobre el Monte Carmelo al sur. ¿De qué otro modo podía uno explicar el enceguecedor relámpago del rayo. ni conocían su interrelación.alternas edades del hielo y los grandes calores. habían aprendido a coexistir con dichas fuerzas. No las comprendían. que partía en dos los troncos más fuertes de los árboles y desataba furiosos incendios en los bosques? ¿De qué otra manera podía describirse a un vecino el . para ellos era aparente que el espíritu de la tormenta estaba irritado contra el hombre y deseaba destruirlo. ni siquiera les habían dado nombres. pero las conocían íntimamente como fuentes del supremo poder.

inesperado diluvio que se precipitaba sobre el barranco. otras veces se enfurecía y permanecía ausente hasta que los hombres estaban a punto de perecer. salir proyectada repentinamente y rodar barranca abajo entre las tumultuosas aguas. Algunas veces amaba a los hombres y les brindaba la vida. Y hasta el agua del manantial se comportaba de esa manera. sino. retirándose a las entrañas . muchas veces mayor que un hombre. arrastrando todo cuanto encontraba a su paso? ¿Y cómo. para ir a estrellarse contra un hombre? Y el mismo comportamiento podía observarse respecto al agua. podía una inamovible roca.

el espíritu de la muerte. el quemante viento del sur. ni se daba sangre humana al horrible y cruel . el árbol que producía fruta o la negaba: todo. El aire. sin ella. para reaparecer de nuevo.de la tierra hasta que los hombres. no se sacrificaban todavía preciosas criaturas al dios de la tormenta para conseguir su favor. el espíritu que abría el cuerpo de una mujer para que pudiesen nacer nuevos hombres. se hallaban abocados al peligro de morir de sed. o en su contra. con júbilo y besos para los sedientos mortales. En aquellos días. todo lo que tenía importancia en la naturaleza poseía una voluntad propia que operaba en favor del hombre. inesperadamente.

volvían con ellos los hombres que tanto se parecían a los monos. en los doscientos mil años precedentes. pero no . ni templos al dios del día. No existían aún altares a la lluvia. Los hombres no habían descubierto todavía que las fuerzas del mundo podían ser halagadas y propiciadas por medio de actos conscientes de humilde sumisión. la caverna había quedado desierta cuando disminuían las provisiones de alimentos en la región. que vencía cotidianamente a la noche. para aplacar su hostilidad. Obedecían los mandamientos de la naturaleza y estaban siempre atentos a los presagios. Muchas veces.jabalí de las ciénagas. pero cuando regresaban los animales.

animales o pájaros. el cielo y cada uno de los árboles. pero todavía no se había descubierto que aquella malevolencia podía ser contrarrestada por algún acto consciente del hombre. el viento. tanto por su aspecto físico como por su comportamiento. La mujer de Ur se daba cuenta. En otras palabras. aún no habían sido concebidos los embriónicos comienzos de la religión. como lo tenían también el agua. Hasta entonces.eran esclavos ni del espíritu de la tormenta ni de sus ominosas advertencias. . la actitud de la mujer de Ur respecto de estas cuestiones había sido muy clara: la tormenta tenía un espíritu viviente. Se sabía que el jabalí salvaje era malevolente.

constantemente. Por lo tanto. una vez había sostenido con el espíritu del rayo. que ella . de la existencia de esos espíritus. ella le enterró con sus mejores cuencos de madera. y los trataba con medroso respeto. ni hablaba con nadie de la conversación que. no se jactaba de haber podido sobrevivir a la tormenta. Ignoraba qué relación existía entre ella y esos innumerables espíritus. para que no le causase daño alguno. cuando oyó una voz extraordinaria que le hablaba como un silbido sulfúrico y ella le contestó serena. pero tenía en ese sentido una norma fija para todos: «No puedo ofenderlos». ni desperdiciaba el agua y cuando murió el padre de Ur. No arrojaba piedras contra los animales.

se aterró realmente al ver que no llegaban las lluvias y empezó a .misma había hecho. Antes de finalizar la primera temporada. resultó evidente que el éxito de la plantación dependía de que la misma contase con suficiente lluvia. por lo cual comenzó a vigilar con profunda aprensión todo cambio en la actitud del espíritu del agua o el del sol. el equilibrio de la naturaleza se alteró y ella lo sabía muy bien. con la mejor lanza de Ur y unas cuentas hechas de piedrecitas. En las temporadas segunda y tercera. Pero con el advenimiento del trigo cultivado. y que el sol decidiese portarse fielmente con las plantas. cuando el área sembraba ya era considerable.

—¿Y sucede lo mismo con el trigo? —preguntó ella. Y si ese hombre lucha contra el jabalí como es debido. y verás cómo te trae alimentos —replicó su marido. —Siémbralo bien. tiene que encontrarlo. tiene que vencerlo.meditar sobre qué cosa tangible podía hacer para animar al espíritu de la lluvia a enviarle la tan ansiada agua. a Ur. cada día mayores. vigílalo desde nuestra nueva casa. Cuando habló de sus temores. éste se rió de ellos y le respondió: —Si un hombre sigue correctamente las huellas de un jabalí. Pero los cazadores de la .

comprobó que él se le había anticipado. el muchacho vio partir a los cazadores y luego compartió con su madre ciertas especulaciones que también a él le habían preocupado no poco. Y dijo: —En el barranco tenemos muchos pájaros: los de cabeza negra que cantan tan melodiosamente en las horas de la noche. y antes que hubiese terminado de formulárselas.caverna le gritaron: —Ya estamos listos... Fue así que la mujer de Ur acudió a su hijo con aquellas preguntas. ¡Vamos! —y Ur salió de la casa para ponerse a su frente rumbo a la sombría ciénaga. Sentado en una roca junto al sembrado de trigo. y esos otros tan .

.. Tenemos también las alondras crestadas que caminan por los campos en busca de granos. el más rápido de todos. —Mira. cuerpo azul y alas profusamente coloreadas.hermosos. ¡Atrapa una abeja en pleno vuelo! Se la lleva a una rama y allí la come.. de largos picos y alas azules. para atrapar peces. —Señaló el lugar desde el cual un pájaro algo mayor que su puño. ¡Escupe las alas!... ¡Pero mira!. —Vaciló y por fin agregó—: Ése que come abejas. se lanzaba en vuelo por entre los árboles.. que hacen sus nidos en las márgenes del río. Era un pájaro magnífico.. de largo y afilado pico.. Y ese pájaro tan veloz. Y he observado que no hace . pero lo que interesaba al hijo de Ur no era su belleza.

y uno de los primeros recuerdos del muchacho era el de su padre al regresar a la caverna.otra cosa en todo el día. A las abejas se las respetaba por su . dándose golpes en la barba para aplastar los que se habían enredado en ella. que las abejas constituían una de las ventajas que brindaba el barranco a los seres humanos. Ahora bien: la familia de Ur sabía. mejor que la mayoría. mujeres y niños de la caverna. que la miel de cuatro colmenas diferentes podía tener otros tantos gustos. y cargado con los pedazos del panal. Las flores de la región poseían néctares tan distintos. que después eran disputados por los hombres. casi ciego a fuerza de picotazos de los insectos.

¿Cómo era posible que dos cosas. ambos tan excelentes. suscitó en la mente del muchacho toda una larga serie de preguntas.aguijón.. Y sólo pensar que un pájaro tan encantador como aquel comedor de abejas existía únicamente para alimentarse de las mismas. pudieran estar en un conflicto mortal? ¿Cómo podían ser tan incompatibles dos aspectos tan agradables de la naturaleza? Le preguntó a su madre: —Si una abeja hace tanto bien en el barranco y es atormentada y destruida por un enemigo tan fatal como ese pájaro. pero se las amaba por su zumbido y su miel. ¿es posible que nosotros tengamos también enemigos invisibles. un pájaro y un insecto.. que esperan .

¿no puede tenerlo también nuestro trigo? Un segundo aspecto de la naturaleza llevó al hijo a otra pregunta todavía más difícil. para ocultar las semillas.la oportunidad de lanzarse sobre nosotros? Supongamos que la lluvia tiene su espíritu. además. notable por el hecho de que cada una contenía nueve caras hábilmente adosadas entre sí. sino siempre nueve. Jamás tenía ocho. ingeniosamente dispuestas de tal manera que no era posible pensar que se trataba de un accidente. El ciprés era un espléndido árbol en cuyo angosto y largo ramaje los pájaros anidaban con evidente placer. Algún espíritu dentro del ciprés . y. producía todos los años una cosecha de pequeñas piñas. o diez.

había ordenado conscientemente que apareciesen esas piñas tal como eran. ¿por qué no podía serlo también en lo referente al campo en el cual crecía el trigo? ¿Y al trigo mismo? El muchacho se sentó al sol. junto a su madre. pero que al mismo tiempo no podía dejar de lado. cuando un comedor de abejas pasó volando frente a ellos y desapareció en seguida entre los cipreses que parecían una fila de atentos centinelas. Un pensamiento atormentador cruzó la mente del muchacho: un pensamiento que no resultaba fácil formular. y meditaba profundamente esos problemas. y si esto era cierto en lo referente al árbol. Un terceto de alondras crestadas pasó .

cerca de él y su madre. pero el temor que los mismos habían provocado no pudo alejarlo. porque la familia de Ur .. No sería correcto decir que con el descubrimiento del cultivo del trigo se descubrió también el miedo. no porque ella misma lo desee. —Aquellos pensamientos le estaban llevando a regiones demasiado vagas y obscuras para que le fuera posible explorarlas y. picoteando el suelo en busca de granos caídos. dejó de pensar en eso. y después que desaparecieron el muchacho se quedó mirando los cipreses y preguntó: —¿Y si el espíritu que forma esas hermosas piñas no está dentro del ciprés? Supongamos que la lluvia cae o se ausenta.. por el momento.

. Y cuando una mujer de la caverna estaba a punto de dar a luz. pues había visto morir a bastantes mujeres en semejantes trances. Y una triste noche. la mujer de Ur sentía miedo. Pero el miedo que la familia estaba descubriendo .había conocido el mismo en sus formas ordinarias.. También ella conoció el miedo en aquel instante. sentía miedo. ¡Ha muerto!» y creyó que era su padre el que había perdido la vida. atravesado por los terribles colmillos del jabalí. cuando Ur había perdido a uno de sus cazadores en la ciénaga. Cuando Ur se aproximaba cautelosamente a un jabalí acorralado o a un león del norte. su hija había sentido el lejano grito del mensajero: «¡Ha muerto!.

que maduraba lentamente. que le utilizaba como exquisito mensajero para advertir a los seres humanos que las abejas estaban en peligro. El hermoso comedor de abejas atravesó el barranco una y otra vez en raudo vuelo.ahora era de otra clase: emergía de la aprensión. cuando el trigo estaba acercándose a su madurez . la roedora sospecha de que tal vez las cosas no eran tan sencillas como parecían. Y una mañana. respecto de la relación que existía entre el ser humano y su mundo. y eso obligó a la madre y el hijo a preguntarse si el ave no era impulsada a hacerlo por alguna fuerza exterior. y que ese mismo peligro acechaba a los hombres en sus campos y sus casas.

el origen de ese miedo. o mejor dicho. —Hemos caído en la trampa de dedicar todas nuestras energías al trigo —respondió Ur. presa ya de una fea sospecha de que Ur había descubierto el miedo que a ella la atormentaba. sí. puede ser destruido muy fácilmente —dijo él. mirándole con desconfianza.ideal. —¿Quieres decir por el sol. además. o el fuego? —Sí. por el jabalí. —¿Qué quieres decir con eso de la trampa? —preguntó ella. Ur exclamó de pronto: —¡Sí. eso es! —¿Qué? —preguntó su esposa. —Si tenemos todo el trigo en el mismo lugar. por eso y. que puede arrancar las .

había osado expresar en palabras el creciente miedo que ella y su hijo sentían. un cazador sensato y hombre a quien todos respetaban. Y.plantas. buscando su . puesto que Ur era toda una autoridad. El hijo de Ur estaba observando en ese momento al iridiscente comedor de abejas. Ella lo miró con temor que no parecía avergonzarla. además. tímidamente. que volaba entre los cipreses. —¿Qué podemos hacer? —preguntó. ya que era una de las reglas de la vida lo que estaba descubriendo la familia de Ur: que cuando más empeñada está una familia en un proyecto determinado. más vulnerable se torna.

descubrieron que su enemigo podría quizás ser otro muy distinto que el que había provocado su miedo. que avanzaba hacia el norte con terribles resplandores de rayos y horrísonos tableteos de truenos. comenzaron a caer sobre la tierra seca grandes gotas de lluvia y un minuto más tarde se precipitaba un verdadero diluvio que poco después cubría el suelo del barranco y lanzaba por entre .. —Pero la familia no pudo pensar en ninguno y aquella tarde. puesto que sobre el Monte Carmelo se estaba gestando una tremenda tormenta. a última hora. De pronto. y el muchacho dijo: —Si supiéramos algún modo de hacer que la lluvia y el sol apreciaran nuestro problema.presa..

los árboles un revuelto torrente. dispuesto a luchar contra los elementos. Armado con ella. —¡La tormenta se lanza sobre nosotros porque hemos robado el trigo silvestre! —se lamentó su esposa. regresó a todo correr al borde del barranco. cuando las turbulentas aguas estaban ya bastante cerca de su trigal. Corrió hasta la casa y tomó su mejor lanza. —¡Atrás! —le gritó al rugiente y . —¡No tardará en llegar a la casa! —gritó Ur. al ver que el diluvio continuaba y que sus campos de trigo estaban condenados a la más completa destrucción. Ur no estaba más dispuesto a darse por vencido ante la tormenta que lo habría estado ante el ataque de un león.

Por consiguiente. Pero su hijo se dio cuenta de que si la lluvia cesaba pronto. con barro y palos. tal vez tendría tiempo para construir un dique que contuviese las aguas del barranco. con lo cual evitaría que las mismas arrasasen el trigal. El muchacho llamó a su familia y dio instrucciones a todos sobre lo que tenían que hacer. a lo largo de la parte más baja de los campos sembrados. pero indeciso respecto del lugar a donde debía arrojar su lanza. comenzó a correr de un lado a otro recogiendo piedras y colocándolas. Y cuando Ur vio finalmente lo que . Las aguas comenzaron a desviarse. y luego alzando la cabeza hacia el cielo. lanzó otro grito igual contra la tormenta.barroso torrente.

. cuando la lluvia era más torrencial. dejó en tierra su lanza.podía lograrse. acalló sus furiosos gritos y corrió a colaborar en la construcción del dique. La hija de Ur llamó a otros de la caverna. pero el hecho fue que la tormenta amainó y las aguas comenzaron a retirarse. alzado el cansado rostro para gritar: —¡Vete. En aquellos momentos críticos. trabajaron afanosamente para levantar un muro de contención que detuviese y desviase el torrente. tormenta! ¡Vete y no destruyas nuestros campos! —Y fuera o no que el espíritu de la tormenta la oyese nadie pudo decirlo jamás. Ur vio a su esposa de pie bajo la tormenta. y mientras el trueno estallaba sobre todos ellos.

Y luego vio que su mujer estaba haciendo una cosa muy extraña. —¡Esposa! —le gritó—. confundido. en una roca. ¿Qué estás haciendo? Y ella le explicó en voz baja. asombrado ante aquella muestra de capacidad y destreza de su hijo en la concepción y realización del dique. Aquél fue un acontecimiento . Ur se sentó.Cuando ya todo había pasado. mientras arrojaba puñados de granos de trigo a las aguas del barranco: —Si el dios de la tormenta ha dejado intacto nuestro trigo. lo menos que podemos hacer es ofrecerle a él unos puñados de granos. como señal de agradecimiento.

Por primera vez. con lo cual parecía darle la categoría de un ser personificado al que era posible dirigirse sin intermediarios. el hecho de que su mujer hubiese pronunciado la palabra «él». lanzó los últimos granos al agua y exclamó: —¡Te agradecemos que te hayas retirado! —y la tormenta suspiró mientras se alejaba sobre sus cabezas.trascendental. Ése era el incoativo comienzo del concepto de que una deidad humanizada podía ser propiciada y que era posible discutir con ella sobre una base personal. un ser humano en el manantial de Makor había hablado de un espíritu empleando el vocablo «él». susurrándole una . de mujer-a-deidad. Abriendo los brazos cuanto pudo.

bajo el cual viviría desde entonces la sociedad. Éste fue el primero y torpe esfuerzo realizado por los seres humanos para evocar la relación Yo-Tú.respuesta. fue alejándose gradualmente de sus amadas cacerías. Comenzó a referirse a la tierra como «mis campos» y a la construcción como «mi casa». Cuando Ur comprendió cómo era posible proteger a los campos contra inundaciones. como su mujer había previsto que ocurriría. y sus sentimientos . hasta que la multitud de dioses se tornase más real que los seres humanos conscientes. y cómo era posible depender de ellos para una copiosa provisión de alimentos en forma de granos para toda la comunidad.

Era «su» casa. Aquel seguro y enorme agujero en las entrañas de la roca no había sido de su propiedad.hacia todo eran ya distintos a los que había tenido cuando la familia vivía en la caverna. nadie lo había construido ni introducido mejoras en él. Pero en cuanto a la nueva casa. para retener la primera y los segundos. durante el tiempo en que le fue posible llevar a ella más alimentos que los que consumía. eso era completamente distinto. Ur sólo había compartido una porción de la caverna. en su nueva apoteosis . él se dispuso a luchar contra el barranco y el cielo. no la de sus hermanos o vecinos. Y ahora. También los campos eran suyos: en lo más fragoso de la tormenta.

Y entonces fue que Ur descubrió uno de los misterios esenciales de la tierra. un campo era un área que no superaba en extensión a una mesa grande. del cual dependería toda la agricultura del futuro: que si continuaba sembrando su trigo en un campo. Pero la palabra «campos» podría dar una impresión engañosa. la tierra se cansaría pronto de alimentar a las semillas y después de un cierto tiempo sólo . que se filtraría a ellos desde la roca. comenzó a incorporar nuevos campos a su cultivo. crecería mejor porque los granos tendrían asegurada la humedad necesaria. Para Ur. o cuando mucho a varias mesas. pero al mismo tiempo.como dueño. cerca del borde de la gran roca.

produciría trigo enfermizo. Ur quedó . ésta podría ser utilizada ventajosamente un año tras otro. en los costados del barranco. Sin saberlo. que posteriormente sería operado a lo largo de los ríos Nilo y Éufrates: permitir que los ríos se desbordasen y arrastrasen nueva tierra para reconstruir la desgastada por los excesivos años de cultivos. Ur había dado con un principio. si plantaba el trigo en algún lugar más abajo. en lo referente a las inundaciones. donde las lluvias podrían mojarlo y llevar todos los años nuevas partículas de tierra para mezclarlas con la tierra gastada. Fortificado por este secreto de cómo mantener la fertilidad de sus campos. Por el contrario.

en los últimos tiempos. con los cazadores. Al ir abandonando sus expediciones de caza en favor de la atención de sus cultivos.atado todavía más a la tierra. —Un muchacho como tú debería saber ya cómo se da muerte a un león —le dijo levemente irritado un día—. Ur experimentó un vago desagrado ante el hecho de que su hijo no demostraba el menor deseo de reemplazarlo en los bosques. Ur había sospechado la posibilidad de que su hijo careciese de valor puesto que el muchacho se mostraba más inclinado siempre a trabajar en los . ¿cómo puedes esperar que te acepte ninguna mujer? Una o dos veces. De lo contrario.

no en el desencanto que le producía la actitud de su hijo. y entonces no tuvo más remedio que reconocer: —No: no es ni estúpido ni perezoso. recordaba también que el muchacho aquel día de la tormenta y en lo más duro de la misma. pero su malestar tenía origen. que parecía caer sobre él únicamente: él era un cazador a quien se exigía que cuidase cultivos. Ur lo ignoraba. un hombre instintivamente de las cavernas obligado a vivir en una casa. pero más que todo eso. sino en el aplastante impacto de un nuevo modo de vida. No obstante. era un hombre .cultivos que a salir de caza. había trabajado valientemente para contener la inundación que habría destruido todos los sembrados.

respirando agitadamente. se sentó dominado por una especie de terror. dio unos pasos hasta colocarse en la parte más alta de la misma y se quedó de pie allí. en el tercer año de esa metamorfosis. subió hasta la gran roca. Una mañana. un hombre que sabía seguir los rastros de un león. corrió por la senda.que había sido un feliz miembro de un grupo que habitaba una caverna y a quien ahora se pedía que fuese Ur. Cuando sus pulmones estuvieron llenos de aire. un hombre que obraba por su sola cuenta. Ur salió como una tromba de su casa. en una época en que los leones se estaban retirando ya tierra adentro. y comprobó que no había experimentado alivio alguno. .

ocupaba un lugar vacilante en la comunidad que vivía cerca . gracioso cuello que ella adornaba con joyas elaboradas de conchillas y cuentas. y comenzó a encontrar en ella un solaz que su hijo no le proporcionaba. y atrayente rostro. Estaba ya madura para la maternidad y las responsabilidades de un hogar.—¿Qué me está sucediendo? —se preguntó en voz alta. por lo tanto. A los catorce años. y en ese momento en que la posibilidad de la muerte se le presentó como una realidad. la muchacha era ya una atractiva mujer de largas y morenas piernas. pero al mismo tiempo conservaba los intereses de su niñez y. por primera vez. vio a su hija que estaba trabajando en los trigales.

y. cuerpos grises y una mancha amarilla bajo la cola. aprendiendo todo lo que podía de curtir los cueros y coser. trabajaba con su madre. En su carácter de casi adulta. al mirarla ahora.del manantial. Ur. Los adultos tenían cabezas negras. se sintió seguro de que era la clase de mujer que alegraría un hogar y cuyo cuerpo prometía numerosos hijos. una familia de pájaros cantores tenía su nido. como su familia. También ella creía que tenía que haber alguna manera de apaciguar a los invisibles espíritus. se hallaba en íntimo contacto con la naturaleza. por lo cual resultaban fáciles de divisar mientras salían en busca de . En uno de los árboles que se erguían cerca del manantial.

cuando sus cuatro pichones estaban ya bastante creciditos. donde con toda seguridad habría muerto. descubrieron que uno de ellos tenía una patita defectuosa. si la hija de Ur no hubiese corrido en su auxilio. Cayó a tierra. los padres juntaron sus largos picos bajo el cuerpo del pichoncito semi-inválido y con un brusco movimiento hacia arriba. lo lanzaron fuera del nido.insectos a lo largo de los bordes de los trigales. En las semanas siguientes lo cuidó amorosamente y el pajarillo. con el . sólo que. Como suelen hacerlo en tales casos algunas especies de pájaros. Cantaban admirablemente y resultaban unos pájaros encantadores para tenerlos tan cerca de la casa.

tiempo. pues experimentaba la sensación de que le había sido enviado como una especie de seguridad de que los pájaros del bosque no estaban irritados con la gente que vivía cerca del manantial por haber abandonado la caverna para iniciar . A saltitos. aunque con aquella pata debilitada. pero regresaba siempre a la casa de Ur. picotear las cuentas de su collar y canturrearle junto al oído. Más adelante. se convirtió en un robusto adulto. comenzó a cantar y a menudo volaba para atrapar insectos. en la que entraba volando para posarse en uno de los hombros de su dueña y protectora. solía vagar por las cercanías del manantial. A Ur le agradaba el pájaro.

una nueva forma de vida. Una vez que Ur contemplaba a los dos y vio el cálido efecto de la avecilla hacia su hija. Y desde ese día. la familia de Ur no volvió a ver a su pájaro domesticado. una bandada de pájaros cabezas negras avanzó en vuelo por el barranco. Entre ellos iba una hembra muy vivaracha. En el extremo opuesto del barranco vivía una familia de perros cimarrones —que andando . exclamó: —¡Pronto tendrás criaturas tuyas! Yo te encontraré un hombre. Y la muchacha amaba al pájaro porque lo consideraba el último símbolo de su niñez y un presentimiento de los años mucho más serios que la esperaban. —Poco después de pronunciar esas palabras.

a fin de iniciar algún . por estar ya inservible para todo. Y esos hombres. igualmente ciegos. eran capaces de una gran amistad hacia los hombres contra quienes tenían que luchar. Eran animales muy poderosos y algunas veces hasta atacaban a algún anciano a quien sus semejantes abandonaban para que muriese de inanición. Vivían dando muerte a ciervos debilitados por alguna herida o enfermedad o forrajeando en las cercanías de las comunidades humanas.el tiempo serían llamados perros parias— y cuyo tamaño era casi tan grande como el de las hienas. y aunque en su estado salvaje no se daban cuenta de ello. no hienas. Pero eran perros. no podían prever que necesitaban a los perros.

la que observó por primera vez al gran perro. las dos criaturas: hombre y perro.proceso de pastoreo. en ausencia de los hijos que todavía no podía concebir. triste por la pérdida de su pájaro cantor y hambrienta de tener algún ser al que amar. Por el momento. el . tales como las vacas y las ovejas. compartían el mismo barranco. Pero todo eso ocurriría miles de años más adelante. sin intuir siquiera la compensadora sociedad que el remoto destino les tenía reservada. Fue la hija de Ur. proteger y cuidar. o las cabras. puesto que sin esos inteligentes animales jamás les sería posible atender y vigilar debidamente a vastos rebaños de animales más estúpidos.

Y entonces.mayor de toda la manada. se dio cuenta de que aquel enorme perro la estaba mirando. un día en que la hija de Ur estaba acostada en la parte más alta de la roca. gruñó amenazador y se retiró velozmente como lo hacían siempre los otros perros. que voluntariamente salió de las profundidades del sombrío barranco y se aproximó a los trigales en busca de algo que comer. sino que estaba al descubierto. No se ocultaba a medias tras el tronco de algún árbol. pero no permaneció alejado de aquel lugar. Cuando Ur le arrojó una piedra. contemplando las viajeras nubes que cruzaban el espacio azul. . en el borde más lejano de la roca.

Inmediatamente tomó una gruesa piedra y la arrojó con admirable puntería. esperándole un gran .Ur. Ur vio que estaba llorando. aullando fuertemente. y ella alzó la cabeza. que trabajaba abajo. El perro se alejó a todo correr. Ur subió gateando por la ladera del barranco y corrió hasta llegar junto a su hija: —Estás lastimada —le gritó. alzó la cabeza y vio al animal salvaje que amenazaba a su hija. y pocos segundos después se perdió entre los árboles del bosque. Pasaron varios días antes que el enorme perro se aventurase otra vez a la roca. pero cuando lo hizo encontró allí. alcanzando a la bestia en el flanco derecho.

que devoró cautelosamente. Y una vez que hubo terminado de comer. la hija de Ur dijo a su padre que no tenía que volver a tirar piedras al perro. Y una vez que lo hubo hecho durante unos cuantos meses. porque estaba decidida a alimentarlo regularmente en el borde de la roca. sin dejar de mirar de reojo a la muchacha.trozo de carne de jabalí. pero cada vez que demostraba su . Aquella noche. Sentía el impulso de acercarse todavía más y hasta tocarlo. acercándose cada día un poco más al lugar donde el animal devoraba la comida que ella le dejaba. pudo llegar a una distancia de unos quince metros de él. se retiró sin prisa hacia el bosque.

quince metros fue el mínimo de seguridad entre el animal y la muchacha.intención de hacerlo. Que aquella relación significaba mucho para el perro. Cuando desapareció en el interior de la vivienda. En aquellos años de intentos de amistad. quedó demostrado claramente una mañana. hasta que ella llegó a su casa. En momentos en que ella estaba sentada contemplando al cimarrón fue llamada de pronto desde el manantial. a la misma distancia de quince metros. Cuando la vio desaparecer repentinamente. hasta cuando la muchacha no le llevaba comida. el perro se alejaba prudentemente. el perro pareció desilusionado de que ella le dejase solo y la siguió. el animal se quedó .

Tal vez la hija de Ur hubiera podido reducir. vio que su perro —su . el cual fue ahogado por el penetrante lamento de un perro. pero un día. Pero al fin se levantó y galopó de regreso al bosque. mientras se hallaba trabajando en los trigales. con el tiempo. y de inmediato corrió con todas sus fuerzas a la roca. oyó una voz humana que emitía un grito de triunfo. esperando su reaparición. sin preocuparse del animal pero consciente de que él la contemplaba como siempre. Al llegar. aquella distancia mínima a la cual podía acercarse al perro sin peligro.largo tiempo echado en tierra. puesto que ella poseía una notable paciencia y el animal era curioso.

pero en el otro extremo de la roca se erguía un alto y apuesto hombre joven..! ¡He dado muerte al perro salvaje! Y la hija de Ur se lanzó contra él con una angustia que únicamente los despojados pueden conocer.. hasta que le obligó a retroceder de la roca. Estaba inerte. y comenzó a golpearlo fuertemente con sus puños. con sus ojos castaños todavía abiertos como en asombrada tristeza. que gritaba entusiasmado: —¡He dado muerte al perro salvaje. .altivo y salvaje perro del bosque— había sido muerto por una lanza que le atravesaba el pecho.

EL TELL Ausente Vered Bar-El en Chicago. descubrió que las frases que deseaba escribir para decir cómo había sido creada la sociedad primitiva podían resultar vagas a no ser que cada palabra fuese cuidadosamente explicada. pero. Por ejemplo. al hacerlo... Cullinane quedó en libertad de concentrar toda su atención en la tarea de redactar un informe preliminar sobre las actividades del año. pero no bien vio las tres palabras en el . cuando estaba tratando de describir cómo vestía su familia imaginaria. dijo del padre de la misma «él vestía pieles»..

era un concepto que debía llegar muchísimo tiempo después en el desarrollo humano y. como era lógico. usado para identificar a un hombre entre muchos. Él: ese pronombre personal de tercera persona. existía ya entonces una distinción entre los . al ser humano singular diferenciado de todos los demás. con una voluntad. destino y personalidad suyas. Al principio habían existido hombres y mujeres que vivían gregariamente en cavernas y. era necesario definirla de una manera especial.papel comprendió que para que cada una fuese inteligible. suscitó varios problemas filosóficos. cuando Cullinane lo empleó como lo hizo.

A los 30 años ya era todo un viejo. Si llegaba a los 40 años ya era un sabio anciano de cabellos blancos que sólo vivía porque alguna mujer de corazón tierno tomaba a su cargo la misión . Cuando perdía su primer diente. Nacía una criatura y no mostraba características especiales. pero en el seno de esas dos categorías no podía haber habido mucha individualización. Al llegar a los 14 o 15 años ya tenía la fuerza necesaria para tomar parte activa en todo cuanto hacía el clan. o arrancarla al hueso con sus otros fuertes dientes. sentía la garra de la muerte en torno de su cuello.dos sexos. pues ya no podía estar lejos el día en que no le sería posible luchar por la conquista de su comida.

existía en relación a verdades conocidas y. vivía y moría dentro de un nebuloso destino y por espacio de casi un millón de años. en Israel su muerte no era señalada ni por el menor indicio fúnebre. Nacía.de llevarle comida. con el tiempo. El hombre empezó a realizar un trabajo especial o a vivir en una parte de la caverna comunal. Así. El resultado fue que desarrolló un espacio . La identificación de él. que impuso una más clara separación de categorías. empezó a participar de características identificables y hasta a desarrollarlas a fin de poder cumplir los requisitos de un nuevo orden social. fue tal vez el resultado de un orden social en expansión. el ser humano personal.

y en las reuniones del grupo en cuyo seno vivía en la caverna. Y había otra implicación del vocablo él: significaba que quien lo llevaba existía en cierta relación con las fuerzas de la naturaleza que le rodeaba. y su descubrimiento debe haberse producido muy tarde. empezó a defender sus pensamientos. una función que era suya y un comportamiento que le distinguía. por así decirlo. con dolor y no poco terror —hace unos 20. sabía. tal . Pero lo que era más importante aún. y desarrolló un poderoso sentido de la propiedad privada. cuál era su lugar.personal que se movió con él y era suyo. según calculó Cullinane— un modo de pensar suyo y sólo suyo.000 años. comenzó a desarrollar.

vez dentro de los últimos 10 o 12.. en lo que podría llamarse la era de la meditación.000 años a. con los animales regía una guerra franca. mientras que la vaca y la cabra. El hombre y la tormenta coexistían en paz. del cual dependía una parte tan grande de la primitiva vida pastoril. a juicio de Cullinane. y hasta donde podía saber Cullinane el perro.000 años.000 años más tarde. pero en una especie de tregua armada. Antes de eso. pero sabían también que eran impotentes para afectarla. que el perro debía . había sido domesticado en otras partes del mundo ya unos 12. de J. pero en Makor no hasta 5. C. los hombres habían sabido que en torno de ellos existía una atmósfera de poder.

Era exacto imaginar al hombre más antiguo como viviendo. en un aislamiento de estupidez sin diferenciarse plenamente del mundo espiritual o del de los otros animales conscientes. Era dudoso. así como la incapacidad de sus animales para hacer lo mismo. cuando empleo la palabra “él” para especificar un hombre que vive en una casa junto a un manantial.ayudar a cuidar y de las cuales dependía en grado sumo la civilización. durante la mayor parte de sus primeros dos millones de años. que el hombre hubiera apreciado su capacidad de ejercer influencia sobre el futuro. hasta un período bastante posterior. . «Así. pensó Cullinane. llegarían muchísimos años más tarde.

significaba toda una escala de juicios sociales y era el resultado final de muchas decisiones morales.hablo de una revolución intelectual de magnitud tan enorme que no tengo palabras con que describirla». escribió Cullinane. ¿Por qué decidieron los . Dejó la estilográfica y musitó: «¡Cómo me gustaría ver los ojos de ese hombre que cultivó el trigo por primera vez en el mundo! ¡Del primer hombre que domesticó a un perro salvaje! ¡O el acto en que dispuso la entrega de su hija en una especie formalizada de casamiento! ¡O descubrir que en los lugares más altos se hallaba un dios!» «Vestía»: Según el empleo que dio Cullinane a la palabra.

para obligarles a hacer lo mismo? ¿En qué punto descubrieron las mujeres que eran más funcionales como tales si usaban algún adorno que las diferenciase de los hombres? Esto último era más significativo de lo que le gustaría creer al lego. pues en Israel se habían encontrado cuentas de collares que databan de 40. como se sugiere en el Génesis? Cuando los hombres empezaron a vestir algo.hombres usar materiales para cubrir sus cuerpos? ¿Qué proporción de esa decisión emanó de un deseo de heredar la fuerza de los animales. al usar sus pieles? ¿Qué proporción emanó de una necesidad de decoro sexual.000 . ¿qué clase de presión aplicaron contra otros.

El hombre de negocios de Chicago que objeta los gastos de su esposa en joyas. resultaba notable y todo un misterio todavía no explicado. el porqué los hombres contemporáneos. C. La mujer necesita joyas como el hombre necesita alimentos. No obstante. Allí comprobaría que su esposa no hace más que seguir una gran tradición multimilenaria. y ver que siempre era el macho el más chillón en cuanto a colorido. habían decidido que entre los .años a. que podían observar a los pájaros y animales. y fueron comunes las pruebas de perfumes intencionalmente preparados antes de que fuera inventada la escritura. pensó Cullinane. pensó. debería visitar una caverna prehistórica. de J.

Supuso que eso podía ser una de las diferencias esenciales entre el hombre y los animales: aquél hermosea a sus mujeres. prefería no meditar. que integraban la formulación de un concepto como «vestir». algún estudioso podría especificar cómo se habían desarrollado esos conceptos. él no sabía pero casi todas las palabras de las que simbolizan un juicio de valores tenía una historia única que databa de unos cien mil años antes de la era en que el hombre .seres humanos debía invertirse esa ley fundamental. En cuanto a los componentes de utilidad. mientras tanto. Cuando se hubieran excavado suficientes lugares y completado suficientes investigaciones. ritual y «tabú».

o sea la última palabra de la frase. «Pieles». Recordó vagamente que actuando como oficial en las zonas más tórridas y húmedas de las Islas Salomón. lanzaba al lector a los imprecisos orígenes de la tecnología. ¿A qué edad del desarrollo humano descubrió el . había comentado el hecho de que todos los hombres y mujeres habían vestido alguna prenda de ropa «y no ciertamente porque necesitasen abrigarse. Para ser específico siguió meditando en qué fuerza había dado al categórico imperativo «viste ropas» su efectividad social.aprendió a hablar por primera vez. ya que el calor hacía que toda prenda de ropa estorbase indiscutiblemente».

secada al sol frotándola con grasa y curtirla toscamente hasta convertirla en una substancia flexible.hombre que la piel de un animal podía ser raspada hasta eliminar de ella todas las partículas de carne. diez veces mayor que el total de la historia escrita del . Era una cantidad incomprensible de tiempo. paso a paso.000 años de acumulación de experiencias. esa frase suscita tantos problemas que únicamente un super-mecánico como Thomas Edison podría empezar a resolverlos. hasta dominar el complicado proceso. reflexionó Cullinane. capaz de adaptarse al cuerpo humano? En realidad. Repitió la frase: 50.000 años. Probablemente se necesitaron 50.

Pero la palabra pieles conjuraba problemas técnicos relacionados. por lo cual era probable que.hombre y sólo un fragmento del tiempo total que al hombre había preocupado el problema pieles. habían comenzado a emplear el proceso del curtido. Lo único que Cullinane sabía con certeza era que más o menos por el año 40.000 a. de J. que eran más fascinantes aún. Es probable. Cosidas . razonó. que la gente que vivía en Makor en el año 9000 a. C. los hombres de las cavernas del Monte Carmelo habían producido piedras de chispa (pedernales) con filos dentados que podían ser utilizadas para raspar las pieles. de J. por lo menos. C. usase pieles flexibles que se amoldaban al cuerpo.

¿el concepto? Este último era el principal. Pero. con su afilado pico. ¿dónde conseguían las agujas? ¿Y el hilo? Y. Pero. ¿quién había sido el o la primera en decir «Cosamos»? Adivinó que había sido una mujer mientras observaban a un pájaro que hacía su nido acomodando las pajas como si cosiera. musitó Cullinane— que el marido de la mujer cortase . seguramente encontraría la manera de llevar a efecto la tarea de coser. puesto que. tal vez. lo que era todavía más importante.unas a otras. Una vez comprendido ese concepto ya fue relativamente simple —digamos que demoró 50.000 años. una vez que un grupo de personas tenía la inteligencia suficiente para decir: «Cosamos nuestras pieles».

se sentiría humillado ante los años. el hombre adquirió su tecnología de ensayo-y-error y si hoy pudiera uno visualizar la tenaz fuerza de voluntad necesaria para hacer que una cosa como una piel pudiera llegar a ser útil.una piedra de chispa para usarla a modo de punzón. el trabajo de unos torpes dedos. a través de un período de tiempo que produce vértigo sólo imaginar. o un fragmento de una tibia humana. las obstrucciones de la mente y el anhelo de ejecución que integraban hasta el más simple de los procesos. o. . a lo mejor un hombre halló un hueso de venado que podía ser afilado. De todos modos. que podía servir muy bien como aguja.

la domesticación de los granos y los animales. y llegó a la conclusión de que en cada categoría quien la leyese tendría que comprender tres desarrollos fundamentales. la segunda un orden social y la tercera una actitud hacia la tecnología.Él vestía pieles. la idea del yo y la idea de Dios. En el orden social. En la tecnología. la palabra. la obediencia. el . En la filosofía. a normas aceptadas y el concepto de comunidad. «¡Qué comprensión infinita se precisa —escribió Cullinane en su informe— para apreciar esta sencilla frase en la cual he apretado tantas cosas!» La primera palabra implicaba un sistema filosófico. por el grupo humano.

o punto de apoyo para la palanca. y se preguntó cómo la mano de un hombre de hace once mil años pudo haber creado esas herramientas sencillas y de inapreciable valor. cada uno de ellos una diminuta obra de arte.. las herramientas para trabajar el pedernal.fuego. Contempló los cuatro pedazos de pedernal.. el principio del fulcro. Y se encontró de nuevo en el punto de partida: «¿Cómo puedo explicar los miles de siglos que necesitó el hombre para llegar a dominar el pedernal de manera tan precisa?» Y luego la pregunta mayor: «¿Cómo pudo el hombre concebir originalmente la hoz?» Cuando el joven cazador .

en Makor. otras muchachas con su misma sensibilidad encontrarían otros perros dispuestos a aceptar el riesgo de dar el tremendo paso desde el bosque a la casa. pero entonces ella no viviría.retrocedió hasta salir de la roca. Presa de una profunda angustia. Sollozó . lanzándose sobre aquel cuerpo antes poderoso. abrazándose a la cabeza del animal que había querido ser su amigo. sin dejar de golpearle con sus puños. la enfurecida muchacha le siguió. audaz y altivo y ahora despojado de vida. pero su padre y su hermano consiguieron dominarla primero y aplacarla un tanto después. se desprendió de los brazos de sus familiares y corrió hacia el perro yacente. En milenios posteriores.

Era oriundo de las tierras situadas al norte del manantial y amaba los barrancos y las colinas boscosas. pues sabía que algo superior le había sido robado. al mirarlo atentamente. de piernas musculosas.largamente. Ur. recordó su propia adolescencia y cuando el muchacho estaba inmóvil junto a la gran roca. ideales para la persecución de los animales salvajes. Era un hábil cazador y a los diecisiete años de edad tenía un cuerpo fornido y poderoso. mientras golpeaba la roca con sus puños. El joven cazador se mostraba asombrado ante el comportamiento de la muchacha. sin saber porqué había . por donde merodeaba constantemente.

le dijo: —Quédate con nosotros un tiempo —y los tres hombres se alejaron. al dar muerte al perro.. Ur señaló a su hijo y respondió: —Él trabaja los pedernales.angustiado de aquella manera a la muchacha. el joven cazador descubrió que. en lugar del roto. —Y cuando el cazador hubo explicado al hijo de Ur lo que necesitaba. el muchacho se puso a trabajar en un nódulo de pedernal que había encontrado en el interior de una piedra caliza.. había roto la punta de su lanza y preguntó a Ur si habría algunos pedernales afilados que pudiera atar al palo. Posteriormente. Cuando la punta de lanza estuvo . dejando a la hija de Ur abrumada por su dolor.

—¿Necesitas pedernales? —dijo el cazador. y ese instante señaló el comienzo de una profunda amistad que se desarrolló entre Ur y el joven desconocido. —En este barranco escasean muchos los pedernales —respondió el muchacho. el cazador exclamó con evidente admiración: —¡Este muchacho es el mejor de cuantos han trabajado pedernales para mí! —Pero no vale mucho como cazador —dijo Ur con manifiesta pena. —¿Podrías hacerme dos o tres puntas de lanza más? —preguntó el joven al hijo de Ur.debidamente trabajada. pues éste informó a la familia sobre un risco .

donde había numerosos pedernales. —¡Claro! —respondió el joven—. que se alzaba a orillas del Mar Rugiente. que en sólo unas horas un hombre podía encontrar suficientes para toda una vida. El cazador los llevó al lugar de los riscos blancos y allí el hijo de Ur encontró algo que casi no podía creer: . y después de dos días de marcha llegaron al Mar Rugiente. dos jornadas de viaje hacia el oeste. hacia el oeste. ¡Soy cazador! —Y en efecto. condujo a Ur y su hijo por entre las espesas arboledas del bosque. tantos.blanco. que el hijo de Ur no conocía y que apareció ante ellos rebrillando al sol. —¿Sabes cómo se llega a ese risco? —preguntó Ur.

un millar de perfectos «carozos» que sólo esperaban la mano que los abriese de la blanca greda. Los ojos del muchacho brillaron. e inmediatamente explicó a su padre y al cazador qué clase de pedernal quería: «Los que son más largos que anchos.» Y en unas cuantas horas los tres hombres habían encontrado ya todos los que podían cargar. Habían dado.elevadísimas paredes de greda de las cuales. inconscientemente. un . con una de las sorpresas de la naturaleza. cien. Con una mano el hijo de Ur podía alcanzar cincuenta. a intervalos y depositadas allí millones de años antes. sobresalían capas de nódulos de pedernal.

Sus cuerpos contenían productos químicos peculiares y cuando billones o trillones de esos insignificantes animalitos depositaron sus cadáveres en un . cuando las cosas de ese mar se estaban formando en base a los depósitos de diminutos esqueletos de animales que millones de años después serían convertidos en greda. Incontables edades antes. podían proporcionar herramientas que no podrían ser superadas hasta que otros hombres. a lo largo de aquel gran mar. debidamente trabajados.«almácigo» de pedernal cuyos nódulos. descubriesen el cobre-bronce. enormes colonias de extraños animales marinos se congregaban en corrientes especiales y morían.

sierras o casi cualquier otra herramienta que el hombre pudiera idear. dos . desparramados por la substancia más ordinaria. puesto que el pedernal podía ser convertido en hachas. El hombre había descubierto los nódulos. de modo que posteriormente. se formó allí una especie de depósito dentro de la greda.lugar. pero ¿cuánto tiempo hacía? Seguramente más de un millón de años. aquellos cuerpos muertos se coagularon en nudos que formaron nódulos de pedernal. y esto era muy importante. cabezas de flecha. cuando fueron aplicadas inmensas presiones desde arriba. Además. agujas. puntas de lanza. Y con ellos había trabajado los instrumentos que le permitían vivir.

Pero el perro salvaje. cosiendo pieles para la familia.trozos de pedernal. tan vitales! Le trabajó al cazador las puntas de lanza que necesitaba y para su hermana tres agujas con las cuales pudo consolarse en parte. aquella bestia buena que . producían las chispas con las cuales podía encenderse una hoguera. el hijo de Ur tenía a su disposición una cantidad ilimitada de pedernales. ¡Y ahora. Un día. Ur le sugirió a su hija: —Deberías coserle unas nuevas pieles al cazador —y un poco contra su voluntad ella lo hizo y a su debido tiempo el cazador le construyó una casa redonda y ella comprobó que estaba embarazada por primera vez. al ser frotados vigorosamente uno contra el otro.

transcurrido el cual reapareció para entregar a su madre un implemento de nuevo diseño. Y cuando el cazador se lo entregó. una especie de cuchillo curvado cuyos pedernales estaban firmemente encajados en el hueso y atados con finos hilos de cuero. que le encontrase un hueso curvado de ciertas dimensiones. el muchacho se aisló misteriosamente durante un tiempo. que ahora era su cuñado. además de pegados con una substancia hecha con resina de los cipreses y . nunca fue olvidado.tantas veces había estado cerca de ella en la gran roca. El hijo de Ur continuó trabajando los pedernales y un día le pidió al cazador. Era una hoz.

que movía el brazo en amplios semicírculos.miel. esa clase de días que los hombres de todas las sociedades del mundo llegan a conocer ocasionalmente: esos escasos días que hacen tolerables los numerosos años. El sol brillaba sobre los cultivos como . que al quedar bien apretados entre sí caían segados por la hoz. reuniendo los tallos de trigo. Todas las familias de la caverna se congregaron para mirar envidiosas a la mujer de Ur. La mujer de Ur y su hijo trabajaban los campos y hallaron nuevas maneras de hacer que los mismos produjesen más. ¡Era todo un milagro! Y llegaron los grandes días para el manantial.

aquellos dorados días fueron un ininterrumpido sueño. y los búhos bisbiseaban desde sus escondites de los cipreses. Inspirado . pero no pudo ser satisfecho su deseo. Para Ur y su yerno. un ciervo pasaba fugazmente por los campos que se extendían más allá de la gran roca. y alondras crestadas seguían a los cosechadores para recoger los granos que caían. Los encantadores comedores de abejas cruzaban y recruzaban el barranco veloces como flechas. La hija del anciano cazador-agricultor cuidaba a su primogénito y deseaba secretamente que otro pájaro llegase para poder cuidarlo. Algunas veces. y la lluvia los regaba generosamente.aprobándolos.

por lo tanto. cacerías en masa. el joven dejaba a Ur marcando el lugar. cuando descubrían las huellas de un jabalí. la caza. y corría a la caverna para llamar a los otros hombres. A menudo se producían. el joven caminando vigorosamente delante y el fornido Ur algo más trabajosamente detrás.por el joven. y salía todas las mañanas para recorrer los lejanos extremos del barranco o los bordes de la misteriosa ciénaga. con las cuales quería enseñarle todos los secretos de aquella tierra. acompañado por él. Resultaba divertido verles salir. mientras de sus labios salía un interminable chorro de instrucciones. Algunas veces. . Ur volvió a su pasión de antaño.

y ahora. le consolaba y hasta le alegraba profundamente el hecho de que su yerno fuese un cazador tan eficiente.De vez en cuando. En efecto. Podía manejar la lanza mejor que el mismo Ur y cuando éste terminase de enseñarle los secretos de pelear cerca de los espantosos colmillos del jabalí. el joven era veloz y audaz. después de correr cuesta arriba por espacio de dos o tres horas sin parar. sentía que le resultaba algo difícil respirar. y aunque sentía una especie de temor animal hacia la muerte. posiblemente lo superaría a él en . Algunos de sus dientes se habían caído ya. Tenía la impresión de que estaba debilitándose. Ur sentía las intimidaciones de la muerte.

un rayo se precipitó a tierra e incendió los trigales. como para recordar a los hombres la clase de mundo en el cual vivían. Por medio de un esfuerzo . las misteriosas fuerzas que rodeaban el barranco.todo. como sucede con tanta frecuencia cuando los años han sido demasiado benignos y el sol excesivamente cooperador. el manantial y los campos circundantes se desencadenaron. —¡Es un gran cazador! —repetía orgullosamente cuando los dos estaban sentados alrededor de la hoguera. ¡Creo que ya es mejor que lo que era mi padre! Y entonces. con los demás hombres de la caverna—. de un cielo minutos antes limpio de toda nube. Un día.

pero la mitad de la cosecha se había perdido y. La mujer de Ur pareció convencida de que el engrandecimiento de la familia y su despreocupación ante los inmanentes derechos de la naturaleza. y la familia de Ur comenzó a meditar en qué habría causado que el rayo cayese en aquel instante. —El cazador dio muerte al perro .combinado la gente de la caverna consiguió sofocar las llamas. En lugar de abundancia. eran las causas que habían provocado la severa reprimenda. como consecuencia. ahora había sólo lo estrictamente necesario. la situación alimentaria de toda la comunidad cambió radicalmente.

para hacerles saber que ni ella ni su marido pensaban volver a usurpar sus derechos. la . En este razonamiento. su hijo la apoyó. —Llegó a la conclusión de que las fuerzas que compartían el barranco con la familia y los habitantes de la caverna. pero el viejo Ur se mostró vacilante. y creyó que su deber era erigir alguna señal de su arrepentimiento. pero no dimos granos a las aguas del barranco.—dijo— y nosotros nos regocijamos porque su primera criatura fue un niño. que dijo: —Si levantamos. en la parte más alta de la roca. una larga piedra. El monolito fue una idea de ella. estaban comprensiblemente irritadas.

tormenta. su hijo y su yerno. consiguieron subirlo . con Ur. el viento y el jabalí salvaje la verán y sabrán que no les deseamos más que el bien. el viento y el jabalí salvaje podrían saber semejante cosa. —Ur le preguntó cómo la tormenta. Después de enorme trabajo conjunto. con sus primitivas herramientas y algunas grandes rocas que dejaban caer como martillos. trabajaron de una enorme roca un monolito mucho más alto que un hombre y redondeado en uno de sus extremos. pero su hijo le aseguró: —¡Lo sabrán! Fue así que todos los hombres de la caverna fueron. a una parte del barranco en la que había muchas grandes piedras y allí.

lo aseguraron sólidamente con piedras encajadas en todos los intersticios. En la tercera noche después de la erección del monolito como guardián de la zona del manantial. Aquello era su portavoz ante la tormenta. en el hueco que para ello había abierto en la roca viva el hijo de Ur. consoló a todos extraordinariamente. un jabalí salvaje —símbolo del implacable odio— salió repentinamente del barranco y destrozó dos terceras partes del trigo que quedaba en pie.hasta la parte más alta de la roca donde. y allí quedó erguido. después de ponerlo en posición vertical. pero que. Cuando amaneció el día siguiente y la . sin embargo. una cosa sin nombre.

pero la mujer de Ur y su hijo lo impidieron. se dirigieron a la ciénaga y allí buscaron . se apoderó de todos un enorme pánico e intentaron derribar el monolito. ¡Y esa cacería sería relatada alrededor de la hoguera de la caverna durante mucho.gente de la caverna vio aquella destrucción. muchísimo tiempo! No bien amaneció. razonando: —Si han hecho eso contra nosotros a pesar de ver nuestra señal. ¡Le matarían! Y fue así que recogieron sus lanzas y se fueron a cazar a la bestia. y comprendió cuántos alimentos perdidos significaba. ¿qué no habrían hecho de no haberla visto? —Ur y su yerno expusieron un razonamiento más simple: El jabalí salvaje había arrasado los trigales.

Durante todo un día anduvieron con el agua hasta las rodillas y al llegar la noche. a través de espesos y hermosos bosques de pinos o robles.largamente hasta que encontraron sus huellas que llevaban a lo más espeso de la zona donde se ocultaban las sabandijas mordientes. El jabalí subía corriendo empinadas colinas y buscaba cuevas. Les era posible oír al enorme jabalí y sabían que aquel animal comenzaba a asustarse. respirando cada vez con mayor dificultad ante la . se echaron a dormir entre las sabandijas. El animal los llevó hasta un lugar muy alejado de la ciénaga. reanudaron la persecución. cansados. A la mañana.

. —Recuerda lo que te he dicho —gritó Ur mientras él y su yerno se disponían a lanzarse sobre la feroz bestia desde costados distintos. pues el jabalí había conseguido que se . en una espesura de pistacho y espinos lo acorralaron. el cazador joven voló al aire..persistencia de la persecución.! Con un penetrante grito. Siguieron a su presa hasta el extremo sur de aquel mar y allí. hasta que los hombres vieron ante sí las aguas del Mar Susurrante. y cuando se separó del joven murmuro—: ¡No tengo que morir ahora! ¡No puedo morir hasta que el jabalí haya sido muerto! ¡El muchacho no sabe todavía. El corazón le latía con una rapidez sin precedentes.

que lo destrozaron hasta darle muerte. pues no tenía nada a qué agarrarse. triunfante.pusiera al alcance de sus terribles colmillos. —¡Huye! —gritó Ur con todas sus fuerzas. Miró a su yerno muerto y a su mente acudió la visión de la mujer y el pequeño hijo . pero el joven no pudo controlar su caída. abrumó al viejo. y cayó de nuevo sobre los colmillos asesinos. dejando tras sí el cuerpo sin vida del cazador. el pavoroso y doloroso misterio del hombre en conflicto con las cosas que le rodean. Antes que Ur pudiese llegar al lugar la bestia galopaba ya. Fue entonces que la inmensidad de la vida. a la vez que se lanzaba al interior de la espesura.

¿Por qué un animal tan maligno tiene que haber triunfado? —Y se mesaba los cabellos. —¡Yo era quien estaba en condiciones de morir! —se lamentó—. impotente y furioso. ¿Qué era lo que no había hecho? Y de pie junto al destrozado cuerpo del . ¿Por qué ha sido él el elegido? Del norte le llegaban los ruidos del jabalí que se abría paso por entre los matorrales. Pensó en el fútil monolito que su mujer había hecho levantar para impedir tales contradicciones y se preguntó qué podía haber hecho él para salvar al bravo cazador. —¿Por qué tiene que haber sucedido una cosa tan mala? —protestó Ur—.que le esperaban.

joven que había amado tanto. comenzó a formular palabras que expresaban su asombro. la terrible soledad de sentirse solo. su aturdimiento espiritual: «¿Por qué está muerto el joven cazador y vivo yo? »¿Por qué ha triunfado el jabalí salvaje y por qué chilla? »¿Dónde está la senda que conduce a mi casa. . y por qué no la veo? »¿Por qué oculta su cara el sol. el triunfo del mal. y por qué se burla?» Y la angustia que Ur conoció esa noche —el misterio de la muerte. el descubrimiento de que el yo es insuficiente por sí solo— es la ansiedad que atormenta al mundo hasta hoy.

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por los hebreos con el de . Era conocida por los babilonios con el nombre de Ishtar. Astarté.NIVEL XIV DE LA VIDA Y LA MUERTE Figurita de barro que representa a la diosa canaanita de la fertilidad.

de J. Deliberadamente enterrada junto al muro de Makor.Ashtoreth (plural Ashtaroth) y por los griegos como Afrodita. * A gran altura en sobre el desierto. en una noche de otoño del año 2202 a. Ha sido hecha con un molde de dos partes en el puerto de Akka. C. Cocido en barro a una temperatura de 750° centígrados. Esta diosa aparece repetidas veces en el Antiguo Testamento como una permanente tentación a los hebreos. fijos penetrantes en un el espacio un buitre sus ojos objeto casi . evolucionaba. C. de J. en el año 2204 a.

se produjo un cambio en la situación. que parecía vacilar entre la vida y la muerte. Parecía que la muerte había llegado por fin.invisible en el interior de un espeso matorral que crecía donde las arenas movibles se unían con la tierra fértil. De pronto. No daba muestra alguna de impaciencia. el ave de rapiña podía dejarse caer con la suficiente velocidad. Si la decisión iba a ser la muerte. Mientras eso no ocurriese continuaba su tranquilo y expectante vuelo. la poderosa ave mantenía sus ojos centrados en el diminuto objeto. Extendidas las alas para tomar las corrientes favorables de aire. y el buitre cesó de inmediato su perezoso vuelo y se dispuso a .

un pequeño burro yacía.lanzarse rectamente y a enorme velocidad hacia la presa. La muerte estaba ya muy próxima y en su angustiosa situación el infortunado burro abandonó la lucha. atrapada una de sus patas traseras en la horqueta de un grueso arbusto del desierto. Decisión y rapidez eran necesarias. con ojos que ya se apagaban. En tierra. pues no pasaría mucho tiempo sin que otras aves carniceras descubriesen el objeto sin vida y se dejasen caer sobre él. la pequeña bestia pudo . Fue precisamente esa rendición la que el buitre había interpretado como la muerte y ahora. y sus desesperados esfuerzos por soltarse le habían extenuado.

que usaba para hacer a un lado las malezas que se oponían a su paso. abriéndose paso por entre los matorrales que señalaban el borde del desierto. apareció un nómada. Calzaba sandalias y vestía un manto amarillo con medias lunas rojas que cubría su cuerpo. En ese instante. Tenía espesa y larga barba y en una mano empuñaba un torcido palo. Periódicamente se detenía para escuchar. Buscaba a un burro que había desaparecido de su caravana. Los dos estaban preparados para la muerte: uno para sufrirla y el otro para aprovecharse de ella.ver a la siniestra ave que se aproximaba. sujetado sobre su hombro izquierdo. .

por la actitud del buitre. que como él había sido nómada. al ver a la repugnante ave. agonizante pero no muerto. pero no obstante apresuró el paso y un momento después su cayado de pastor apartó un matorral y junto a él vio a su burro. Temía. el lugar donde posiblemente se hallaba su burro. pero alcanzó a divisar al buitre en su vuelo descendente y por medio de un cálculo que le había enseñado su padre.No oía ruido alguno. emitió un agudo y repelente chillido y luego se elevó en enormes círculos hasta una . despojado así de lo que consideraba su próxima comida. dedujo. El buitre. que su pequeño animal estuviese muerto ya.

altura desde la cual ya era casi invisible para el pastor. Era a comienzos del verano del año 2202 a. pasando sobre verdes tierras en las cuales había saciado su hambre en días pasados. recordando pasadas buenas suertes. hasta que llegó al montículo de Makor. y luego. y en los siete mil años largos que habían . y fuerzas mucho más complicadas que un ave de rapiña hambrienta y un nómada vestido con un manto amarillo. en cuya población estaba a punto de producirse otra contienda entre la vida y la muerte. que comprendía a personajes mucho más importantes que un pobre burro extraviado. de J. C. se alejó sin aparente esfuerzo hacia el oeste.

Unas ruinas se habían amontonado sobre otras hasta que unas capas que en total llegaban a unos seis metros de altura. Una desconocida civilización tras otra habían florecido allí fugazmente. borrando hasta su memoria.transcurrido desde aquel día en que la familia de Ur levantara su monolito en la gran roca. habían cubierto completamente la gran roca. fragmentos de piedras y tierra al ser demolidos sus edificios y llevados sus habitantes a la esclavitud. una extensa secuencia de cambios había transformado la zona. que ahora sólo sobresalía escasamente . pero cada una dejó tras de sí una acumulación de residuos. a excepción del antiguo monolito erigido en la parte más alta.

hasta que. que tanto tránsito había contemplado en sus innumerables milenios quedó tapada de tal modo que ni siquiera las cabras podían deslizarse por las pequeñas grietas para gozar la frescura de aquel refugio que les había servido tantos años. El techo de la caverna se había derrumbado y su entrada. era necesario emplear recipientes atados a .de la superficie. la tierra había ido elevándose. El resto había desaparecido. que todavía justificaba la concentración de vida a su alrededor. En el manantial. para llegar al agua. Era aquél el objeto más sagrado de aquella zona y se creía que había sido colocado en aquella elevada posición por los mismos dioses.

el cambio más conspicuo era el gran muro que rodeaba a la población. cuando un pueblo. cuyo nombre tribal ya no se recordaba.cuerdas de unos diez metros de largo. C. a la ganadería y a la agricultura. Sin embargo. El montículo era sede ahora de una población formada por un centenar de casas de barro y ladrillos. y contenía una población de alrededor de setecientas personas que se dedicaban al comercio. estas dos últimas en los campos que se extendían al sur de la población. decidió. que se levantaban a lo largo de tortuosas calles.. Había sido construido aproximadamente en el año 3500 a. que no tenía más . en su desesperación. de J.

de modo que. Desde cierta distancia. de dos metros y medio de espesor y le habían agregado como cara otro metro de piedra. pero cuando los atacantes se acercaban a él descubrían que.remedio que protegerse. contra la cara interna del mismo los defensores habían adosado un segundo muro de tierra apisonada. el muro parecía fácil de salvar en un momento determinado. so pena de perecer. quien pretendiese superar aquellas . construyeron un macizo muro de dos metros y medio de altura por un metro veinte centímetros de espesor. Por consiguiente. amontonados unos sobre otros. empleando para ello solamente enormes bloques de piedra sin trabajar.

por lo . tierra y roca. Hasta los predecesores de la Gente del Mar. posteriormente conocida por Mesopotamia y por los egipcios del Nilo. amorreos del norte. había sido asaltado sesenta y ocho veces: por los heteos. en sus irrupciones preliminares en el puerto de Akka. sumerios y akkadianos de la Tierra de los Dos Ríos. En siglos más recientes. Makor fue totalmente destruida sólo dos veces. En los mil trescientos años que tenía ese muro.defensas tenía que abrirse paso a través de más de cuatro metros en capas sucesivas de roca. pero de los numerosos asedios que sufrió la población solamente nueve habían tenido éxito. lo que resultaba muy difícil. habían intentado capturar Makor.

las caravanas habían comenzado a pasar por Makor procedentes del puerto de Akka hasta la ciudad mediterránea de Damasco y ya empezaban a conocer numerosos objetos exóticos: cuchillos de obsidiana procedentes de Egipto. Hazor y Megiddo. Durante los siglos más recientes. Originalmente. pescado seco de Creta y Chipre. cuyos ricos campos producían excedentes que podían ser comerciados a cambio de productos manufacturados.cual puede decirse que tuvo más suerte que sus vecinas más importantes. La riqueza de Makor estaba controlada en su mayor parte por . leña de Tiro y tejido de las hilanderías al este de Damasco. Makor fue un centro agrícola.

. pero en aquellos días tal número no era por cierto despreciable y si uno tomaba en consideración los campos circundantes y las aldeas . de J.el rey. El tamaño de la población y su importancia en los asuntos mundiales. eran claramente ilustrados por lo que sucedió en el año 2280 a. C. ¡nueve hombres! Tal vez resultaba extraño hasta el hecho de que en Makor hubiese un rey que gobernaba una población de sólo setecientas personas. pero la palabra rey podría interpretarse erróneamente.. El rey de Makor respondió enviando a la ciudad en peligro un ejército de. cuando la vecina ciudad de Hazor se hallaba en una situación angustiosa y pidió ayuda..

Nunca perteneció permanentemente a ningún sistema nacional. en la cual los super-imperios intentaban establecerse firmemente. desde un siglo al siguiente había sido sometida a Egipto por un tiempo y Juego a los imperios que tenían su territorio en la Mesopotamia. a . se llegaba a la conclusión de que el soberano reinaba sobre un área que alcanzaba.indefensas a las cuales protegía el rey. Pero casi siempre gozó del mismo «status» que comunidades bastante mayores. a constituir una unidad económica. Akka y Damasco. se permitía existir a Makor solamente porque era una colonia menor. por su tamaño. como Hazor. En una era de violentos cambios.

En las ocasiones en que Makor tuvo que ser destruida. la población fue tratada severamente: todos los hombres a quienes se consiguió capturar fueron exterminados y sus mujeres violadas y llevadas después como concubinas de jefes o reyezuelos.cierta distancia a un costado de la vía principal de comunicaciones con Egipto y Mesopotamia. pero después que terminaban las batallas trascendentales en otras partes. mientras los hijos eran capturados para ser vendidos luego como . los generales victoriosos despachaban generalmente unas cuantas tropas para hacerle saber a Makor a qué nueva hegemonía pertenecía. Jamás fue un importante objetivo militar.

heteos. horitas y fenicios.esclavos. Había canaanitas. sólo una cosa era segura: la confusión respecto de la religión había sido solucionada en forma permanente. otros grupos llegaron al montículo para reemplazar a los desaparecidos. y reconstruir la población. lo cual explicaba la presencia en ella de numerosos tipos. cuando llegaba la paz. Todos vivían juntos en una especie de indiferente amalgama. y cada uno de ellos estaba representado por un monolito . Más tarde. En aquella era de incertidumbre. Ahora se sabía que el mundo estaba regido por tres dioses benevolentes: el de la tormenta. el de agua y el del sol.

puesto que sólo sobresalía de la superficie de la tierra menos de la altura de un hombre bajo. Además de esos dioses . mientras los otros eran monumentos impresionantes. Había. Pero su aspecto distaba mucho de ser imponente. una cuarta piedra en la línea que daba frente al templo. naturalmente. y esa piedra era más sagrada que todas las otras.especial que se alzaba en la parte más alta del centro de la población. Estaba redondeada en su parte superior y casi sumergida en la tierra que se había acumulado a su alrededor a través de los siglos. era reverenciada como el padre de todos los dioses y tenía el nombre de Él. Debido a que tenía cierto parecido con un pene humano.

los pájaros. Los había pequeños y más grandes y cada uno era adorado de una manera distinta. Pero había una deidad especial a la que los habitantes de Makor sin excepción mantenían muy cerca de sus .mayores. el barranco. como lo tenía la montaña que la dominaba a su espalda. en cuyo honor no se erigían monolitos en el lugar más alto del montículo pero a quienes se oraba diariamente. la colina que se elevaba detrás de Makor tenía su dios. había la multitud de los menores. Por lo tanto. los ríos. los granos en sazón. Esos dioses llevaban el nombre de Baals. Eran los dioses de los árboles. y particularmente los de toda característica del paisaje que se destacase prominentemente.

la pequeña y sonriente Astarté era la más inmediatamente significativa de todas las deidades. en ambas había revivido. Pero eran muy pocas las familias que podían .corazones. pues sin ella nada de cuanto concernía al ciclo de vida podría ocurrir. En general. y era Astarté. y protegidos por Astarté sus campos producían cada vez más. nacer al ternero. En una sociedad agrícola como lo era la de Makor. la tentadora diosa de la fertilidad. los Baals habían sido generosos con Makor. con sus redondos senos. Era ella quien hacía madurar los cereales. pues aunque la población había sido arrasada en dos ocasiones. alumbrar a la mujer casada y nacer a los pollitos.

pero cuando la derrota era inevitable eran los primeros que se retiraban a un escondite secreto. Cuando hacía falta valor. cada vez . del cual no salían hasta que el exterminio y el fuego habían cesado. vivía un hombre cuyos antepasados habían conseguido sobrevivir tanto a las guerras como a las sucesivas ocupaciones. Y con el advenimiento de cada ciclo de paz. en una casa de barro y ladrillo situado al oeste de la puerta principal de la población. volvían a sus olivares. los hombres de su familia saltaban voluntariamente con sus armas a las murallas de Makor. No obstante.decir: «Hemos vivido en Makor desde hace muchas generaciones».

Si hubiese deseado ser . no era calvo ni propenso a la obesidad. Era tierno con sus esposas. ruidosamente alegre con sus hijos y bondadoso con sus esclavos. descendiente directo de aquel gran Ur. que asomaban cuando sonreía. El actual descendiente de aquel astuto y práctico clan era el agricultor Urbaal. Urbaal era un hombre fornido y muy fuerte. dotado de grandes dientes blancos. Contrariamente a muchos de su edad. cuya familia había comenzado a cultivar los campos de Makor. de treinta y seis años. y a sus campos de trigo. En la guerra había demostrado ser un excelente soldado y en la paz un agricultor productivo. como deben ser los buenos agricultores.mayores.

La calle en la que se hallaba la casa de Urbaal no era recta. Por el contrario. iba pensando: «Mi bienestar de todo el año depende de lo que haga bien ahora».rey o sacerdote podía haberlo sido fácilmente. y cuando se dirigía desde su casa al elevado lugar donde se alzaban los monolitos. y cuando el agricultor pasaba pisando sus desiguales guijarros. Urbaal se hallaba poseído ahora por una preocupación que lo estaba consumiendo. serpenteaba de manera imprevista muchas veces. cara al templo. muchos ciudadanos de . pero la pasión de su vida era la agricultura y las mujeres. como la senda de pastores que había sido antaño.

y cuando llegó a la cima del montículo se dirigió gravemente al más lejano de los monolitos.la población le saludaron cordialmente. gran Él. Su mente estaba preocupada con graves asuntos. Baal de las Aguas. le hizo una profunda reverencia y lo besó numerosas veces. que sea yo este año! —Luego fue deteniéndose ante cada uno de los otros tres monolitos y musitó parecidas oraciones—: Baal de la Tormenta. haz que sea yo este año. pero él no respondió a los saludos. Baal del Sol... Cruzó la plazoleta y penetró en . os pido poca cosa: que sea yo este año. aquél que apenas sobresalía de la tierra un metro y medio. mientras murmuraba: —¡Este año. Al llegar ante él.

¿Qué debo hacer? —¿Por qué no consultas a los sacerdotes? —respondió Heth. la clase de consejo que buscaba Urbaal. que se hallaba inspeccionando unas piezas de tela. precisamente. Y cómprate la mejor Astarté que puedas encontrar.. —Lo único que puedo decirte —dijo Heth— es que cuides tus olivares. —Miró al preocupado agricultor y añadió lentamente—. el heteo que traficaba en mercancías procedentes de numerosos países. le dijo: —Este año. . Y una vez ante el barbudo dueño de la casa. Ésa era.. tengo que ser elegido. —De ellos ya me he enterado de todo lo que pude —replicó Urbaal.la casa de comercio de Heth. evasivamente.

la verdad es que yo me he estado preguntando eso también —dijo Urbaal. como un niño que rogase insistentemente para que se le diese una golosina. —¿Te parece que son suficientes con tantos olivos como posees? —El astuto traficante se acarició la barba y miró al rico agricultor. tomó una .Acercó su rostro al de Heth y le preguntó: —¿Crees sinceramente que eso podrá ayudarme? —Así fue cómo ganó Amalek el año pasado —le aseguró el comerciante. —Pero ya tengo tres estatuillas de Astarté. —Bueno. Luego.

ni un abstracto símbolo teológico. no era un pedazo de arcilla hábilmente modelada. Para él. Se veía claramente que el traficante estaba orgulloso de ella y que iba a pedir un elevado precio. Era la verdadera diosa Astarté. Tenía unos quince centímetros de alto. estaba desnuda y era muy femenina. Urbaal miró atentamente la estatuilla. Sus caderas eran rotundas y tenía las dos manos formando cuencos en los cuales descansaban sus dos grandes pechos redondos. Era erótica y seductora.mano de Heth y dijo—: ¿Te parece de verdad que eso me ayudará? Heth no respondió pero de un estante tomó una pequeña figulina de arcilla. que . Era una diosa.

las mujeres. a cambio de aquella adoración. se había mostrado buena con él. él nada podía hacer.. Sin su ayuda. Otros temían sus caprichos: hambre un año y abundancia el siguiente. hasta cuando los campos y colmenas de los demás fracasaban. no le sería posible ganar ese año. y si ella no le sonreía. Adoraba a Astarté.. Si los campos y las colmenas de Urbaal prosperaban. ello se debía a que él y Astarté habían llegado a un entendimiento. —La estatua que me vendiste el . pero él se había adaptado al arbitrario comportamiento de la diosa.determinaba la fertilidad de la tierra. como lo había sido con sus padres. La adoraba fielmente y ella. los olivos.

como las otras. En Akka han descubierto una nueva manera de hacerlas.. Urbaal sabía que el precio iba a ser alto. pero ahora hizo mentalmente unos cálculos. —¡El año pasado me cobraste más barata la otra estatua! —dijo.. . Heth asintió con un movimiento de cabeza y replicó: —Sí. —Hacía tres años que no podías conseguir embarazar a Tintinea —apuntó Heth— y en cuanto compraste esa estatua. pero esta Astarté es especial. —¿Cuánto vale? —Siete gurs de cebada y siete de trigo —replicó Heth. y cuesta mucho. No ha sido hecha a mano.año pasado me trajo suerte —dijo.

sino que se preocupaba especialmente de que estuvieran generosamente provistas de dioses masculinos. la besó y salió a la plazoleta. . dirigiéndose al lugar donde se alzaban los monolitos. por lo cual él jamás dejaba solas a sus diosas. El secreto del éxito de Urbaal en sus actividades agrícolas radicaba en lo que ahora estaba a punto de hacer. donde la diosa te estará esperando. susurrándole: —Esta noche.—Bien: la llevo —dijo Urbaal. tenía que apreciar el acto sexual como fuente de su poder. Llevó su nueva diosa al monolito de Él y se la presentó. Sabía que si Astarté era la diosa de la fecundidad. puedes venir a la casa de Urbaal. gran Él. y tomó la estatuilla.

Su . llevó la estatuilla a los otros monolitos. se cruzó con una muchacha alta de unos dieciséis años que vestía ropas de toscas telas y sandalias. pero al hacerlo. ve a la casa de Urbaal. Era esbelta y a cada paso que daba sus largas piernas aparecían al descubierto por los bordes de sus ropas. que caían sobre sus hombros. cuando pasaba por el porche del templo. cuando baje la luna. Sus cabellos negros. eran suavemente acariciados por la brisa que los hacía mover.A continuación. Emprendió el regreso a su casa. donde te esperará Astarté. frotando su cuerpo contra las pétreas superficies y murmurando: —Esta noche. acercándola seductivamente a ellos.

Hasta cuando la segunda esposa de Urbaal. el agricultor sólo pudo pensar en la esbelta esclava y ella era la que le . nariz afilada y bella. Desde su llegada a Makor. precisamente. estaba en sus olivares cuando él iba a inspeccionarlos. esclava capturada durante una campaña ofensiva en el norte. su propósito. porque ése era. La veía en sueños. y cuando las jóvenes de Makor pisaban sus uvas allí estaba ella. Urbaal estaba fascinado por su hermosura. negros y grandes los ojos. dio a luz su hijo. Timna.rostro era extraordinariamente hermoso: tenía oscura la tez. Caminaba con una consciente gracia y se daba perfecta cuenta del efecto que causaba a los hombres.

Se llevó la estatuita a los labios.. Era un hombre completamente poseído por ansias y deseos que parecían a punto de consumirle. Con la figulina apretada contra su pecho. contempló a la muchacha hasta que ésta desapareció en otra parte del templo. pero la bella esclava no reapareció. ¡Ayúdame!. la besó varias veces y susurró: —¡Astarté. mis campos tienen que producir más que nunca!.había impulsado a adquirir la nueva estatuilla de Astarté. Hacía muchísimo tiempo que Makor había aprendido . ¡Ayúdame! Esperó en las sombras durante algún tiempo. Desconsolado.. emprendió el regreso hacia la portada principal...

Pero la entrada de Makor no brindaba a sus enemigos tal oportunidad. en condiciones de saquearla. la cual era casi tan convoluta como aquella . No bien un invasor pasaba por la portada principal. Era en aquella maraña del muro donde Urbaal tenía su casa. tenía que doblar en ángulo recto hacia la izquierda.una cosa: si su portada principal era ancha y abría directamente al corazón de la población. cualquier enemigo que consiguiese forzarla se encontraría de inmediato y cómodamente dentro de Makor. le esperaba otra vuelta igual a la derecha. y antes que pudiese adquirir velocidad. tan bruscas las dos que le dejaban expuesto por unos instantes a las lanzas y flechas de los defensores.

siempre ruidoso. el más próximo a la portada. En el centro había un patio de rara conformación. hijos. En la casa de Urbaal vivían alrededor de veinte personas.entrada. las cocinas y las habitaciones de los esclavos. por lo cual. con alas que radiaban en diversas direcciones. . vivían sus dos esposas con sus cinco hijos: cuatro de la primera y un recién nacido de la segunda. En el ala opuesta a ésa estaba los graneros. los recipientes del vino. que le deleitaban. alegre. y debido al carácter de su dueño. En uno de aquellos brazos. la vivienda era un centro de vitalidad y amor. Todos: esposas. entre ellos dos atractivas muchachas que le habían dado una serie de hijos.

una estancia ricamente alhajada. acompañada cada una por un pedazo de piedra que representaba a uno de los monolitos. sino porque lo consideraban su igual: un campesino que les acompañaba en las tareas de los campos. Había estado . esclavas e hijos de éstas. Colocó la cuarta Astarté en el estante. en la cual guardaba sus tres Astartés en un pequeño estante. atravesó el patio y se dirigió sin pérdida de tiempo a la habitación destinada a los dioses.esclavos. Entró a la extensa casa. amaban a Urbaal no sólo porque él los amaba también. acomodándola cuidadosamente en su nuevo ambiente y luego sacó un pequeño trozo de basalto de un nicho abierto en la pared.

ellas le recompensaban.reservando aquella piedra especialmente para ese propósito. Baal de la Tormenta vendrá a acostarse contigo. —Había descubierto que. si mantenía felices a sus diosas. murmurando: —Esta noche. un poderoso símbolo masculino. Era evidentemente fálica. y lo puso muy cerca de la diosa. sea yo el elegido. cuando llegue el momento de las mediciones. pero ahora su necesidad era urgente y específica. Lo único que te pido es que. Goza esta noche y todas las noches —agregó—. cuando haya descendido la luna. Le interrumpió la llegada de su . y él deseaba que su nueva patrona comprendiese el propuesto pacto—.

Ahora. considerada y comprensiva.segunda esposa. sus grandes ojos negros estaban desorbitados de miedo y antes que hablase Urbaal pudo adivinar lo que había sucedido. En consecuencia. Timna. en visita . que parecía perturbada. Había llegado procedente de Akka. Urbaal se preparó para las lágrimas que estaba seguro iban a brotar inmediatamente. Era una mujer maternal. —¿Qué tienes? —le preguntó tiernamente. Timna era una mujer joven poco común. Algunos años antes había visto aquellos ojos aterrados en el rostro de su primera esposa cuando tampoco ella había podido hacer frente con entereza a la terrible realidad. con su padre.

por ello.comercial. lo que fue todavía más meritorio en ella porque. y se ganó el respeto de Urbaal por la forma en que de inmediato se había amoldado al carácter de Matred. Timna dijo: —El sacerdote del dios Melak . En lugar de luchar contra ella. como lo habrían hecho casi la totalidad de las mujeres. había resultado yerma y. Timna insistió en que aquélla fuese una casa donde imperase el amor. Respondiendo a la pregunta de su marido. Pero con la reciente llegada de su primogénito. se había logrado un equilibrio más armonioso en la casa. víctima del desprecio de Matred. durante los primeros tres años de vida matrimonial con Urbaal. la dominante primera esposa.

después de una pausa. —¿No podríamos huir. Urbaal? —preguntó llorosa. y se cubrió el rostro con las manos.estuvo aquí. . Mira lo que acabo de traerte: ¡Una nueva Astarté! —Ella contempló la sonriente diosa. Por fin. Tenían que llegar y en ese instante se lamentó de no tener palabras apropiadas para consolar a su tierna esposa. —¡Timna! —aquella idea le resultaba una verdadera blasfemia. dijo: —Tendremos otros hijos. Ésas eran las palabras que Urbaal había temido oír. —Ella rompió a llorar y entonces una mentira hábil acudió a la mente del marido—: Timna —murmuró seductoramente—. tan bullente de fertilidad.

—Todas tienen que hacerlo —razonó él suavemente. esos olivares cercanos al manantial. La abrazó y le contó cómo Matred había conseguido hallar el valor suficiente para resolver el mismo problema. Timna: tendrás otros hijos. pero más adelante tuvo otros hijos y una noche me confesó: «Hicimos bien».. —¡No entregaré mi hijito! —gritó ella desesperada. Vas a ver.. y sentirás lo mismo . que le prometían fertilidad en los años venideros..pues él era un hombre que formaba parte indivisible de la tierra. —Al principio —dijo— estuvo a punto de morir de dolor.. y la llevó hasta un lecho. esta tierra. desde el cual ella podía ver las estatuillas de Astarté.

pero al final exclamó: —¡No. y se levantó del lecho para irse. eso resultaba una lógica persuasiva. no puedo! Urbaal siguió razonando: —Es de Melak que esperamos protección. pero en la guerra únicamente Melak es nuestro protector. Ella le escuchó atentamente. —Nos colma de favores continuamente —le explicó Urbaal— y lo único que nos pide es nuestro primogénito. —Para él. El Gran Él es necesario y le adoramos. . —¿Y por qué tiene que ser tan cruel.que sintió Matred. pero Timna le tomó de las dos manos llorando desconsoladamente. entonces? —lloró ella.

al verlo. que no había querido delatar ante Timna.hasta que él comprendió que tendría que hacerle comprender enérgicamente la realidad—. Pero ésta le había seguido y. pero al pasar por el patio vio a su último hijito. Desde que existe Makor —dijo con cierta dureza— hemos estado entregando nuestros primogénitos al dios Melak. Tenía sólo seis meses y. el de Timna. ¡Tú lo harás igual que ellas! Abandonó la habitación. acostado en una tosca cunita a la sombra. Matred lo hizo y las muchachas esclavas también. desde la puerta. y pensó: «Tres veces ha tenido que desprenderse de sus primogénitos: . Urbaal experimentó un paralizante dolor. vio su involuntario gesto de dolor.

Timna tenía razón. y recordó el primer día que la viera. trató de contrarrestar la muerte conjurando una visión de la seductora esclava que había visto en el templo. pero no se atreve a demostrarlo». Su marido era víctima de las contradicciones de aquellos tiempos: Melak que exigía vidas mientras Astarté las otorgaba. Mientras caminaba entre aquellos hermosos árboles color verde-gris. pasó corriendo por la portada principal. Los guerreros de . y se fue a buscar un poco de tranquilidad y olvido entre sus olivos. Su dolor es tres veces mayor que el mío.los de Matred y las esclavas. Urbaal huyó de la casa de la alegría.

los sacerdotes reclamaron su posesión. sino esclava capturada por ella a otra sita más al norte. La . que entonces contaba sólo quince años y no era oriunda de la población atacada por los guerreros de Makor. Habían llegado cantando por la portada de los zigzags y entre sus prisioneros Urbaal vio a la encantadora adolescente. pues vieron en ella un símbolo que podrían manipular en beneficio de la población. y él no se preocupó de ir con ellos. pero cuando los soldados regresaron salió de su casa para recibirlos.Makor salieron de la población para realizar un raid de menor importancia. Puesto que no había sido capturada por ningún soldado específico de Makor.

prensas de olivas y ganado como no lo habían hecho jamás. El plan tuvo éxito. Los hombres de Makor estaban excitados por la presencia de la bella joven y cuidaban sus campos. hicieron saber que estaba reservada para un propósito solemne. Al mismo tiempo. donde una piedra redonda.secuestraron y desde entonces sólo permitieron que fuese vista en muy contadas ocasiones. que sobresalía apenas quince centímetros de la tierra. Después de inclinarse . Y ahora. servía de vivienda al Baal que era el dios de los olivos. mientras Urbaal inspeccionaba sus olivos. Primeramente fue al centro del olivar. iba con él la atormentadora visión de la esclava.

Urbaal llamó a su capataz.en homenaje al dios. —¿Todo está bien? —le preguntó. que medía unos tres metros por costado. que corrió hacia él sudoroso. En el nivel más alto en la extensión de roca. pero el empleo al que se destinaba requería talento inventor. se había abierto en la misma un pozo cuadrado bastante profundo. Habían sido necesarias muchas herramientas y enorme paciencia para cavar un hoyo tan profundo. —Todo —respondió el capataz y condujo a su amo a un lugar donde se hallaba una vieja máquina que producía buena parte de la riqueza de Makor. En el centro de aquel pozo se alzaba una mesa de madera cuya superficie .

Como los hombres escaseaban en Makor y los que había no podían pasarse horas enteras haciendo funcionar aquel poste.tenía un borde alto alrededor y dentro de ese borde se amontonaba el aceitoso fruto de las olivas deshuesadas. Atado a un agujero en el extremo norte del hoyo estaba el extremo de un grueso poste. y era contra ese rectángulo que bajaba el poste con enorme fuerza. había unas enormes piedras . que podía moverse hacia arriba y abajo con entera libertad y con considerable acción de palanca. Sobre la mesa del borde alto encajaba un pesado rectángulo de madera que presionaba hacia abajo para apretar las olivas y extraerles el jugo o aceite.

por pura gravedad. Todo el proceso representaba un sistema .colgadas de cuerdas en el otro extremo del poste. el aceite del hoyo apisonador podía filtrarse al segundo y tercer hoyos. para mantener la presión constante día y noche. Aquélla era una de las primeras máquinas complicadas inventadas por el hombre. obreros especializados habían abierto un pequeño agujero de modo tal que. y funcionaba. Pero una buena parte de su ingeniosidad radicaba en el hecho de que debajo del primer hoyo abierto en la roca había otro y debajo de ése un tercero. operación en la cual perdía todo sedimento e impurezas. A través de la roca viva que unía los diversos niveles.

—Esta vez ganarás con toda seguridad —dijo el capataz sonriente. El capataz se le acercó y dijo en voz baja: —Podríamos soltarle algunos perros entre los terneros y terneras. —No necesitamos tales trampas —dijo— pero por si a él se le ha .sofisticado que muy poco habría de ser perfeccionado en los cuatro mil años siguientes. Urbaal sacudió la cabeza. —Siempre le va bien. Urbaal expresó el temor que le perturbaba. —¿Qué tal le va a Amalek con su ganado? —preguntó. —Se dice que muy bien.

se cruzó con el hombre que podía destruir esa sensación: el agricultor y ganadero Amalek.ocurrido algo semejante. El capataz indicó con una mano una casilla recién construida: cuatro postes clavados en tierra. para servir de soportes a una plataforma que se alzaba casi un metro sobre el suelo y que tenía un techo de ramas. un hombre más bien delgado pero muy fuerte y más alto que él. confío en que tendrás bien vigilado todo esto. Pero cuando regresaba por la portada del corredor en zig-zag. cuyo . voy a dormir en esa atalaya —dijo. y Urbaal se alejó del olivar con una sensación de confianza. —Desde ahora hasta el fin de la cosecha.

Amalek saludó a Urbaal con un amistoso movimiento de una mano y salió de la población con su vigoroso paso de siempre. Por lo tanto. pues ya le había ganado una vez y por lo visto tenía toda la intención de repetir aquella hazaña. Cuando Urbaal llegó a su casa recibió la desagradable noticia que tanto había temido Timna.rostro amable estaba iluminado por una sonrisa. No era un rival despreciable por cierto. Los sacerdotes de Melak habían regresado para hacer saber su decisión: «Las estrellas indican que vamos a ser atacados desde el norte. es esencial adoptar medidas y. la principal es la cremación de primogénitos. . que realizaremos mañana».

Urbaal salió de la casa. donde repitieron la operación. podía muy bien atraer sobre su casa un terrible desastre. Los dos hombres no se dirigieron la palabra.Con un tinte rojo pintaron las muñecas del hijo de Timna y luego se alejaron de la casa para dirigirse a otras siete. para no oír los lamentos de Timna. pues si cualquiera de ellos hubiese expresado el menor descontento por la decisión de los sacerdotes. y cuando Urbaal vio la angustia que se reflejaba en el rostro de su rival comprendió que el hijo de Amalek había sido elegido también. y en la calle volvió a cruzarse con Amalek. que volvía presuroso a la población. Los sacerdotes de Makor eran .

Eran duchos en matemáticas y astronomía. mientras a Egipto mandaban mensajes en jeroglíficos. Sin su inteligencia.implacables. No propiciaban barbarismos innecesarios y ordenaban únicamente lo que consideraban necesario para proteger a la comunidad. Supervisaban las extensas tierras del rey. y enviaban a Mesopotamia sus tabletas de arcilla escritas en cuneiforme. pero no crueles. la vida en Makor habría sido imposible. Sólo ellos conocían el . Eran los únicos que sabían leer. administraban sus esclavos y los depósitos en los cuales se almacenaban las provisiones. pues ellos actuaban también como médicos y jueces.

no había más remedio que aceptar su decisión. un sacerdote sobreviviente explicó a los habitantes que quedaron: «Este desastre se debe a que habéis sacrificado a Melak únicamente primogénitos de padres pobres o criaturas defectuosas.misterio de Él y Melak y si ahora decidían que la amenaza de guerra podía ser eliminada solamente con un nuevo sacrificio de primogénitos. ¿por qué ha de preocuparse Melak en protegerlas?». Cuando Makor fue destruida la última vez. Si las familias respetables de Makor se niegan a sacrificar sus primogénitos. La lógica de aquellas palabras era evidente por lo cual en la reconstruida .

sonriendo benevolente. Pero sobre la criatura estaba la nueva Astarté. Urbaal pasó aquella noche a solas en la habitación de las cuatro Astartés y allí.población se ofrecían al dios en sacrificio únicamente los primogénitos de familias principales. nueva . en una cuna colocada en un rincón. Urbaal se convenció de que el niño sería elegido. Astarté estaba aportando constantemente nueva vida a la casa. y desde el mismo instante en que Timna había dado a luz un varón. inocente de la terrible suerte que le esperaba. durmió su hijito con las muñecas marcadas de rojo. y desde su llegada los hoyos de prensar las olivas habían producido su más copiosa cosecha de aceite.

recorrió las calles haciendo sonar sus tambores y trompetas. a la que deseaba tan ardientemente. Acostado en el lecho. un grupo de sacerdotes vestidos con sus mantos rojos. y era posible que aportara también la esbelta y hermosa esclava.fecundidad. se dirigió apresuradamente a . en esa extraña mezcla de muerte y erotismo que caracterizaba a una parte tan importante del pensamiento de aquella época. Urbaal escuchaba primero el respirar de su hijito y luego se puso a pensar en la joven esclava. Y era tal la confusión que dominaba a Urbaal que a pesar del dolor que sentía por el inminente sacrificio de su hijito. Poco después del amanecer.

Sonó una trompeta y en la . Ésta comenzó a proferir agudos gritos. sonó un golpe en la puerta de la casa de Urbaal y al abrirla apareció un sacerdote que llegaba en busca del primogénito de Timna. los sacerdotes se separaron. Cuando la procesión hubo completado varios circuitos de la población.la puerta para ver si la esclava iba con los sacerdotes. pero Urbaal le puso una mano sobre la boca y el sacerdote aprobó el gesto con un movimiento de cabeza. mientras salía de la casa con la criatura. cesó el batir de los tambores. Pero no era así. Finalmente. y las madres comenzaron a sentirse invadidas por un inmenso terror.

ello podía ser interpretado como señal de que acataban de mala gana la decisión de los sacerdotes. no podía decidirse a ir al lugar del sacrificio. —¡Por lo menos. tomando de una mano a su segunda esposa. —Tenemos que ir —dijo Urbaal. pues si las madres de los niños sacrificados no se hallaban presentes en el acto del sacrificio. escondida!— suplicó. Urbaal la llevó pacientemente a la habitación de los dioses y le mostró la sonriente figurita de Astarté. . que no era oriunda de Makor. Pero Timna. déjame que permanezca aquí.población se oyó un confuso clamor.

llevó a sus dos esposas a lo largo de la tortuosa calle. Pero como ella seguía sollozando violentamente. Y luego de aquellas palabras consiguió llevarla fuera de la casa. Pero cuando iban caminando por la calle. Les observé.—Anoche —le aseguró— Baal de la Tormenta vino y se acostó con la diosa. te lo prometo. Con un agudo dolor en el pecho. —¡Basta de llorar! —le dijo duramente. hasta la plazoleta del templo. Ahora ella está embarazada y tú lo estarás también. se arrepintió de haberla tratado así y le enjugó las lágrimas. perdió la paciencia y le dio una bofetada. —Seamos valientes —susurró— porque habrá mucha gente .

y los dos hombres cuyos hijos morirían dentro de pocos minutos. En la plataforma había un dios de piedra de . bajo la cual una enorme hoguera ardía ya furiosamente. —Pero la casualidad quiso que el primer hombre a quien vio en el lugar reservado a los sacerdotes y los niños a punto de ser sacrificados. Entre el palacio y los cuatro monolitos dedicados a los dioses más benignos. que evidentemente estaba tratando de reprimir su angustia.observándonos. Ni uno ni otro reveló su angustia y se alejaron juntos hacia los monolitos. se miraron con mudo dolor. se había erigido una plataforma de piedras sueltas. fue el ganadero Amalek.

se acercaron a los extendidos brazos . rodaba rápidamente hacia abajo y se precipitaba a la hoguera. de modo tal que cualquier cosa que se colocase en aquellos brazos. La figura representaba al dios Melak. Murmurando encantamientos.construcción poco común. Tenía dos brazos extendidos. dos sacerdotes agarraron a uno de los ocho niños —un rollizo varoncito de nueve meses— y lo alzaron en el aire. Varios esclavos arrojaron nuevos haces de leña bajo la estatua y cuando las llamas se elevaron hasta salir por la gran boca del dios. pero sobre el lugar donde los mismos se unían al torso había una enorme boca desmesuradamente abierta. el nuevo protector de Makor.

Mientras el dios lo aceptaba con un eructo de llamas. y arrojaron la criatura a ellos a la vez que empujaban con fuerza. Urbaal miró rápidamente y vio que el grito había partido de las esposas de Amalek y con amarga satisfacción sonrió. se oyó un angustioso lamento de dolor y protesta de la madre.» Decidido a impedir que ocurriese lo mismo con Timna. lo que le haría perder el favor de los . Y este año seré yo el elegido.de piedra. Los sacerdotes habían advertido aquella violación de la solemnidad religiosa y Urbaal pensó: «Recordarán que Amalek no pudo reprimir el grito de su esposa. El infortunado niño resbaló por los brazos y desapareció entre las llamas.

la tomó de un brazo y susurró: —¡No grites!—. que fue alzado en brazos. Vio que los sacerdotes habían observado su rápida acción y le sonreían aprobatorios. la agarró del cuello y consiguió mantener la dignidad del sacrificio. Y entonces tuvo la seguridad de que los presagios le .sacerdotes. el niño desapareció por la enorme boca y cayó a la hoguera. Pero otros cuatro niños fueron lanzados a las llamas antes que le tocase el turno al hijito de Timna. lloroso y arrojado a los voraces brazos del dios. con su mano libre. Una nube de humo salió de aquellos labios de piedra y al mismo tiempo Timna comenzó a proferir un grito. Rodando sobre sí mismo. pero Urbaal. como una rosada pelotita.

cambió como por encanto el ambiente que reinaba en el templo. satisfecho ya por considerar que su nuevo dios lo protegería contra todo mal. Los tambores comenzaron a batir de nuevo. sus fuegos fueron apagándose poco a poco y los sacerdotes se abocaron a otros importantes asuntos. El dios Melak fue olvidado.eran favorables y que él sería proclamado vencedor ese año. lo dejó humeando todavía junto a los monolitos y se reunió alrededor de la escalinata del templo propiamente dicho. No bien desapareció la última criatura por la boca del monstruoso dios. El pueblo de Makor. y sonaron estridentes las trompetas. donde una . pero esta vez con un ritmo más alegre.

entumecidas de dolor. a dos espirales que . Hasta las madres de las ocho criaturas sacrificadas. se exigía su presencia en la nueva ceremonia. fueron conducidas a nuevas posiciones. los creyentes eran atrapados. sin saberlo. como figuras principalísimas. Cuando una comunidad como la de Makor se dedicaba a un dios de la muerte como Melak. y aunque todas ellas habrían deseado huir de allí para dar rienda suelta a su dolor donde nadie pudiera impedirlo.sensación de evidente excitación reemplazaba ya al terror que había encogido todos los corazones poco antes. y a una diosa de la vida como Astarté. ya que habían complacido al dios con sus primogénitos.

durante los largos siglos en que la población de Makor se había limitado a practicar la adoración al monolito original de Él. tampoco estos dioses exigieron honores extraordinarios.giraban hacia arriba o abajo. los sacerdotes se mostraban satisfechos con el solo hecho de que los habitantes celebrasen a su dios con libaciones de aceite o consumiendo alimentos servidos en bandejas de madera. y en su carácter de humildes Baals de los olivos. llevándolos en su seno a ritos que por fuerza tenían que ser todavía más extraños. puesto que Él exigía únicamente honores muy modestos. Cuando se agregaron al de Él los otros tres monolitos. Por ejemplo. de la .

sino también porque habían llegado a sentir un poco de desdén hacia sus dioses locales. el trigo y el ganado. precisamente porque éstos no se mostraban tan exigentes. como si eso probase su poder. se conformaban con ritos muy sencillos: un beso. con sus fieras celebraciones no le había sido . o una simple genuflexión.prensa de aceite. un ramito de flores. Pero cuando fue importado de las ciudades de la costa septentrional el dios Melak. se originó un nuevo problema en Makor. Melak. no sólo porque sus exigencias eran severas. Los habitantes de la población se mostraron ansiosos de adorar a la nueva deidad.

pues cuando fueran anunciadas las nuevas exigencias. más satisfechos estaban los habitantes.impuesto a Makor: Makor lo había deseado y buscado como medio de satisfacer una necesidad. Nadie podía predecir qué nuevo sacrificio exigiría Melak a sus fieles. éstas no serían algo impuesto al pueblo por ellos: serían ritos impuestos por el mismo pueblo. y menos que nadie los sacerdotes. y cuanto más exigente se mostraba el dios. Por otra parte. . el culto de los sacrificios humanos no era. que dentro de ciertos límites recibía la clase de dioses que le era posible imaginar. en sí. y más respetaban al nuevo monolito que lo representaba.

había algo de grave y augusto en el cuadro de los hombres dispuestos a sacrificar a su primogénito. . y el número de sacrificados no era ciertamente excesivo. Tampoco podía decirse que los ritos que se observaban en aquellos sacrificios contaminasen la mente. pero el asunto terminaba con la muerte. no lejos de Makor. En años posteriores. sería fundada una de las religiones más grandes del mundo y la misma tendría sus bases en la idealización espiritual de tales sacrificios como acto central y culminante de fe. como contribución a la salvación de la comunidad. Es más.abominable. ni conducía a una brutalización de la sociedad: se perdían vidas que de otro modo podrían haber sido utilizadas.

las cosas eran muy distintas. Y se necesitaba solamente un instante de reflexión para convencer a cualquier hombre de que la misteriosa fuerza que daba o negaba la fertilidad tenía que ser . era una deidad mucho más antigua que Melak y hasta posiblemente más antigua que el mismo Él. Lo que aseguraba la prosperidad no era lo que él hacía. En primer lugar.En el caso de la diosa Astarté. sino lo que el dios decidía hacer. pues cuando el primer hombre sembró intencionalmente trigo se ligó como un verdadero esclavo al concepto de la fertilidad. Sin la ayuda de algún dios que fructificase la tierra el agricultor era impotente.

Una vez que los hombres tomaron en serio el cultivo de sus campos. su brillante sonrisa era el sol que daba calor al mundo. sus pechos eran las lluvias que alimentaban los campos. En principio. y sus ondeantes cabellos eran la fresca brisa que impedía que la tierra se resecase. su bombeado vientre reflejaba el crecimiento que se producía en la obscura tierra. Hasta la representación más tosca de la forma femenina podía ser reconocida como símbolo de fertilidad: sus pies estaban plantados en tierra. la adoración a tal diosa fue inevitable. fue una religión . sus piernas llevaban el receptáculo en el cual la semilla tenía que ser echada.femenina.

El homenaje que exigía Astarté era tan persuasivo.suave. No bien una diosa garantizaba la . tan suave y dulce en su simplicidad. que transcurría paralelamente a la más profunda experiencia del hombre: la regeneración por medio del misterio del sexo. fue uno de los más notables descubrimientos filosóficos. a la vez ennoblecedor y productivo. El concepto del hombre y la diosa trabajando juntos en poblar el mundo y en su alimentación. Pero en ese concepto encantador estaba implícita una espiral más rápida y repugnante que las que operaban en el caso de Melak. que todos se mostraban ansiosos de rendírselo. el dios de la muerte.

sus ritmos no eran marciales ni sombríos.fertilidad de una población. Hermosas mujeres que deseaban tener hijos y se les negaban. el trigo más dorado. y cuando los tambores sonaban para anunciar sus ritos. y las vírgenes que estaban a punto de casarse se reunían para danzar seductivamente ante ella. La diosa estaba envuelta en un hermoso encantamiento: sólo veía los racimos más grandes de uvas. La espiral de Astarté era una sucesión de las cosas más encantadoras que . se soltaban blancas palomas y corderitos recién destetados. eran inevitables ciertos ritos: ante su imagen se colocaban flores más ricas en polen. acudían a la diosa para suplicarle su intervención.

pues una vez que Makor se entregase de lleno a la adoración del principio de la fertilidad era inevitable que los ritos tuviesen que ser celebrados finalmente de la única manera lógica. ni las mujeres. . el agricultor. y la inevitabilidad de esa repugnante espiral estaba a punto de ser demostrada nuevamente en la persona de Urbaal. sólo que cualquier hombre sensato tenía que advertir a donde conducía. ni los hombres quienes exigían esos desmoralizadores ritos públicos: era el pueblo entero. No eran los sacerdotes. Urbaal se dejó llevar fácilmente. Y tarde o temprano los ciudadanos insistirían en que eso se hiciese públicamente.conoce el hombre.

viene la vida. la alegría! Un grupo de cantantes. en el cual figuraban personas de todas las edades. gritó: —¡Tras la muerte.casi con júbilo. Con excitación creciente escuchó el batir de los tambores. y esperaba ansioso la próxima celebración. y tras el dolor. en un vívido «crescendo». comenzó a entonar una alegre canción. para pedir silencio. alzando los brazos sobre su cabeza. de la muerte a la vida. a los cuales acompañaban los agudos sonidos de las trompetas. Pero todo ello fue suspendido por un sacerdote que emergió del templo. que había sido astutamente preparada por los sacerdotes con tal fin. Y una vez que instrumentos y personas callaron. cuyas palabras .

y todo lo que contribuyese a intensificar ese aumento era bueno. Era una canción de pensamientos prístinos. A continuación.decían de crecimiento y fertilidad de los animales que poblaban los campos. y resumía en forma ideal los elementos básicos de la fertilidad: el hombre podía vivir porque la tierra y todo cuanto estaba sobre ella aumentaba. La criatura de meses —y al decir eso miró a Urbaal y su esposa— es tan notable héroe como el general de cuarenta años. el sacerdote habló: —No importa a qué edad muere un hombre en defensa de su comunidad. Los hombres han nacido para morir gloriosamente y quienes lo .

que produjo satisfacción a no pocos. pero no a la tenaz Timna. sus madres deben sentirse orgullosas. Para aquellos cuyos hijitos han muerto para salvar a esta población. convencida instintivamente de que acababa de cometerse un acto maligno contra su hijito inocente. acordarse de la vida. —Pero en la hora de la muerte— prosiguió el sacerdote. de sólo seis meses.hacen cuando son niños alcanzan la grandeza antes que aquellos que llegan a una edad más avanzada. aunque se trate de un héroe. la diosa de la fertilidad y la vida. Aquélla era una teoría inspiradora. tiene reservadas nuevas . —es obligatorio. Por ello. Astarté.

mientras . en esta hora de la muerte que acaba de pasar. alta. y el coro de hombres. ¡Era el momento que Urbaal había estado esperando! Porque aquella sacerdotisa era la hermosa esclava. en momentos en que dos sacerdotes salieron del interior del templo conduciendo entre ellos una sacerdotisa vestida completamente de blanco. Erguida junto al borde de la escalinata del templo. nace de nuevo la vida. tenía los ojos bajos y las manos cruzadas ante el cuerpo. más campos. nuevos hijos. de radiante belleza. mujeres y niños sonó de nuevo. esbelta. un mayor número de animales que pastarán en ellos. Volvieron a oírse los tambores y trompetas. por lo cual ahora.vidas.

el sacerdote hizo cesar la música. Era todavía más hermosa que lo que él . y no había hombre capaz de contemplar aquella hermosura provocativamente sin ver en ella la sublime representación de la fecundidad. perfecta como la diosa Astarté. Urbaal la contemplaba completamente encandilado. Era una adolescente exquisita. o más todavía. para que fuese aprobada la hermosura de su cuerpo por el pueblo. Era una joven cuyo propósito era ser llevada por un hombre para ser fecundada para que pudiera reproducir su grandeza y bendecir a la tierra. Inmediatamente. él y su compañero comenzaron a desnudar a la esclava hasta dejarla completamente en cueros.

Es servidora de nuestra diosa Astarté y muy pronto. Timna. cebada. —Esta virgen es Libamah —anunció el sacerdote solemnemente—. al ver aquello tan extraordinario: que un hombre. —¡Que sea yo ese hombre! —susurró Urbaal roncamente. elevando su ruego a la diosa Astarté. en el mes de las cosechas. mujer razonadora y sensata. será para el hombre que este año haya producido más y mejor. mucho más deseable que lo que la había juzgado al comérsela con los ojos hasta este momento. olivas o ganado. ya sea trigo. Pero su segunda esposa.la había imaginado al verla vestida. pudiese estar babeando de . a quien se acababa de arrebatar un hijo.

al ver a la bella esclava desnuda. pues su sentido de la vida había sido corrompido. Siempre con la cabeza modestamente baja. que fueron . y le inspiró compasión. sus brazos y rodillas se movían en seductores ritmos. pensó que su marido debía haber perdido el juicio. hombres y mujeres entonaron un cántico a media voz y la esclava empezó a moverse en los pasos de una danza. Vio que sus labios se movían en una plegaria. por lo cual los músicos comenzaron a tocar. El sacerdote alzó sus brazos en bendición sobre la muchacha desnuda y luego los bajó lentamente para indicar que el coro debía reanudar su canto.deseo sólo unos minutos después.

Todos los hombres del auditorio se mordían los labios lujuriosamente. toda la tierra. Urbaal. con los ojos fijos en la danzarina. obligarla a que abriese los ojos y volviese al mundo desde las misteriosas regiones que habitaba en aquellos instantes. pero la pasión de su cuerpo virgen resumía. .intensificándose conforme los tambores y trompetas aumentaron el volumen de su música. para Urbaal. como un muchacho fascinado. observó que la esclava no abría los ojos en ningún momento. Bailaba como una diosa extraña. tal que si no tomase parte en aquella ceremonia. y sentía un poderoso deseo de saltar al porche del templo y tomarla en sus brazos.

Rápidamente. Los sacerdotes procedieron a desnudarlas. revelando cuatro cuerpos muy inferiores en belleza. Sin . pero de todos modos símbolos de fertilidad. y unos segundos después la llevaron al interior del templo. Muchos eran los hombres allí presentes que conocían sus encantos íntimamente. aparecieron en seguida. al de la esclava.—En el mes de las cosechas —gritó nuevamente el sacerdote a la multitud— esta bella virgen pertenecerá a uno de vosotros. Pero la escalinata no permaneció vacía mucho tiempo: cuatro sacerdotisas harto conocidas por todos. sus ayudantes cubrieron el maravilloso cuerpo con las ropas que antes le habían sacado.

Urbaal pasó casi todas sus horas . —Por intermedio de ellas.la menor demora. En los días siguientes al anuncio de que la esclava Libamah iba a ser entregada ritualmente al hombre que produjese mejor cosecha. y los cuatro se separaron de sus esposas y subieron a saltos la escalinata. y la llevó a las cámaras especiales destinadas en el templo para aquel periódico rito. Cada uno tomó a una de las mujeres. la vida nacerá de nuevo —cantó el coro y los tambores hicieron suave eco a las palabras. los sacerdotes designaron a cuatro hombres para que subiesen junto a las sacerdotisas. hasta algún tiempo después. cuando los hombres reaparecieron.

se dirigía a la roca en la cual habían sido abiertos los hoyos y allí se arrodillaba para agradecer al dios de los olivos por lo que le había otorgado el día anterior y suplicándose su ayuda para ese día. al dios de los jarros en los cuales se almacenaba el aceite y al dios del olivar en general. y a todos ellos les hablaba como si fueran seres vivientes. y sólo entonces consultaba con su capataz sobre la marcha de las operaciones. . antes de retirarse. Antes de hablar con el capataz.trabajando afiebradamente en su prensa de aceite. Luego oraba al dios de los tanques. ofrecía una plegaria al dios de los caminos por los cuales serían transportados sus recipientes de aceite. Finalmente.

ello .pues en el mundo que Urbaal conocía. Era evidente que sólo un dios podía haber inventado un producto tan excelente y. por lo tanto. Los dioses eran amigos mientras duraba la vida y si por casualidad se volvían contra el hombre. podía mejorar extraordinariamente la calidad del aceite. tan necesario y bueno para infinidad de cosas. estaba rodeado de una infinidad de dioses y si deseaba ganar a la arrobadora Libamah necesitaba la ayuda de todos ellos. el dios de los olivos podía hacer que la cosecha de aceitunas fuese abundante y el dios de la prensa. Por ejemplo. Le agradaba saber que compartía la tierra con aquellas poderosas criaturas. el dios del aceite debía ser adorado.

para que los dioses queden libres. para que las de ellos puedan permanecer erguidas.» Tal la canción de Urbaal. »Que mi espuela se curve. gran Él. que solamente él podía rectificar: «Echa la carga sobre mí. Los sacerdotes. mientras sudaba trabajando en la prensa.era únicamente porque éste había cometido alguna falta. observando la diligencia de todos los agricultores experimentaron una gran alegría. para extraerle a las aceitunas hasta la última gota de aceite. pues ello significaba el éxito de la estratagema ideada miles de años antes por sus predecesores: al proporcionar a los agricultores un incentivo para que intensificasen .

Cierto que en Akka el terrible dios Melak no habría exigido que ella le entregase su primogénito. En esos días de mitad del verano. de tal modo que no podía comprender algunas de las costumbres de la población. Contaba ahora veinticuatro años y había llegado a Makor como una extraña.su tarea. Akka. el templo podía establecer normas para juzgar lo que se suponía que sus esclavos debían realizar. cuando se estaba determinando la calidad de las distintas cosechas de Makor. Timna sintió la necesidad de revisar los principios que regían su vida. pero nunca había creído que la vida hubiera sido mucho mejor que en su ciudad natal. para sacrificarlo en .

para pasar unos días con el rey. En general. por lo cual ella no abrigaba muchas ilusiones. la vida en Makor era tan buena como podía serlo en cualesquiera de las otras comunidades de la región. algún tiempo antes. Un día. de una manera de vivir muy distinta en regiones lejanas como Egipto y la Mesopotamia. se había detenido en Makor. que desconfiaba de todo el mundo por experiencia. No obstante. Al pasar frente a la casa . pero otros dioses habrían reclamado otros tributos. y parecía ser un hombre que poseía la capacidad de ver a enormes distancias más allá de los muros que limitaban una población.las llamas. un general egipcio. periódicamente oía rumores en los círculos mercantiles.

Al observar a su marido mientras oraba ante el dios de los campos. otro. y otro. dedujo que esos dioses debían ser muy insignificantes. y tras ése. más allá de Makor. o hasta qué punto Él podía dominar en aquellas comunidades. al comprobar que estaba embarazada nuevamente. Fue debido a esa experiencia que Timna concibió el concepto de que. no mejores que simples hombres y que si uno de ellos era destruido o se perdía. existía otro mundo. ello no tendría importancia alguna. y se preguntó qué autoridad tendría el cruel dios Melak en esos mundos. sintió .de Urbaal se detuvo curioso y por intermedio de un intérprete formuló numerosas preguntas inteligentes. y a los otros. Ahora.

¿por qué debía suponer nadie que Astarté era más poderosa que los lamentables e insignificantes baals que su marido adoraba? Se trataba de un interrogante que le produjo honda perplejidad.una enorme alegría ante el hecho de que su hijito sacrificado sería reemplazado. sintió una contradicción sumamente seria: su embarazo había coincidido con la llegada de la estatuilla y tal vez Astarté era directamente responsable del mismo. pero por otra parte. pero el día que informó a su marido que se hallaba embarazada. Pero cuando fue a darle las gracias a la nueva estatuilla de Astarté y vio el cuerpo seductor y la adorable sonrisa. Urbaal demostró tanta alegría que cuando la llevó a la .

era evidente que Astarté había bendecido no . ni por mi futuro hijo.habitación de los dioses y la colocó suavemente sobre el lecho exclamando: «¡Yo sabía que Astarté nos daría nuevos hijos!». Cree que la diosa le dará el derecho de acostarse con la esclava Libamah». sino porque le prueba que su nueva Astarté es poderosa. Pero no bien había realizado aquella rendición. pero no por mí. tuvo que mirar a su marido y decirse: «Es feliz porque estoy embarazada. ella sofocó su escepticismo y convino: «Sí: Astarté lo ha hecho». Conforme iba acercándose el mes de las cosechas. Y desde ese instante nació en ella un desprecio que ya no pudo sofocar en toda su vida.

los tejedores amontonaban piezas y más piezas de géneros en sus depósitos. sino a toda la población de Makor. y la cosecha de trigo era enorme. en cuyo puerto anclaban naves de Egipto y Tiro para llevarse los excedentes.sólo a Urbaal y a su segunda esposa. En las zonas alrededor de Makor . Los ganaderos informaban un récord de aumento en sus tropas y majadas. tenía una riqueza sin precedentes y estaba vendiendo aceite y miel a las caravanas de burros procedentes de Akka. Urbaal. Las amenazas militares del norte no habían materializado. y reinaba una atmósfera de optimismo y abundancia. según lo había pronosticado el dios Melak. en sus olivares.

Urbaal se tornó irritable y Timna.se había desarrollado una tradición que posteriormente había de ser observada por numerosas naciones: la celebración del año tan fructífero por medio de ceremonias de acción de gracias y al finalizar las cosechas. satisfecha con su . En su hogar. comenzaron a sonar las músicas y el pueblo se preparó para las inminentes festividades. Los hombres que podían aspirar a ganar la esclava Libamah empezaron a revelar su nerviosidad cuando los sacerdotes llegaron para inspeccionar sus operaciones. y Urbaal se enteró con no poca zozobra que Amalek había logrado hacer maravillas con su ganado.

y terminaría. después de servir unos meses como principal atracción en el templo. le contemplaba con dulce condescendencia. Le parecía ridículo que un hombre con dos esposas y un número adecuado de lindas esclavas. . se dejase arrastrar a un estado de casi locura nerviosa sólo ante la perspectiva de pasar unos días con una adolescente que.embarazo. se iría convirtiendo gradualmente en una de las prostitutas comunes que servían. en una mujer vieja a quien nadie desearía pero que sería entregada a los esclavos con la esperanza de que alguno de ellos consiguiese engendrar en su matriz otro hijo. en grupos de tres o cuatro. a la terminación de los festivales. por fin.

conforme iba acercándose el día de elegir el compañero de Libamah.Timna no sentía el menor resentimiento contra Libamah. Además. provocando una gran confusión en todo el ritual y cubriendo de vergüenza a Makor. a tal punto que Astarté se . al ser elegido. Un año. La muchacha era indiscutiblemente hermosa y Timna comprendía que un hombre la desease. recibió una conmoción tan violenta que dio un espectáculo realmente lamentable. pero que su marido hubiese tomado el asunto tan en serio le resultaba repugnante. la inteligente esposa podía adivinar las otras aprensiones que tenían que estar atormentando a su marido. se había producido el caso de un hombre que.

al acercarse el día en que debían elegir definitivamente el ganador del año. Una noche. y luego le rogaba que. le diese la virilidad necesaria para cumplir su misión a entera satisfacción. pues resultaría ridículo celebrar un rito de fertilidad en el cual la misma fuese evidentemente imposible. Todas esas cuestiones eran tomadas en consideración por los sacerdotes. cuando Timna meditaba sentada en el patio. Amalek y Urbaal eran dos hombres fuertes y ambos . si resultaba elegido. a la que pedía que fuese él el elegido para llevarse a la esclava.irritó y se negó a otorgar sus favores a las cosechas siguientes. oyó a su marido que oraba ante la nueva estatuita de Astarté.

El clímax de la acción de gracias comenzaba con tres días de festividades. y los sacerdotes vacilaban entre los dos. pero la sorprendente fecundidad del ganado de Amalek era igualmente muy digna de ser tenida en cuenta. Se sacrificaban numerosos animales y se distribuía liberalmente al pueblo vino de las .habían demostrado ya su capacidad al procrear varios hijos. El hecho de que Timna estaba embarazada otra vez contribuía a reforzar las pretensiones de Urbaal. en las cuales se realizaban enormes banquetes que ofrecían los sacerdotes del templo que para ello empleaban parte de las provisiones almacenadas por sus esclavos en el año precedente.

Los músicos tocaban durante las veinticuatro horas del día y la noche. donde como aperitivo. que algunas veces alcanzaba a un millar de personas. después de lo cual permitía que un adolescente de dieciséis años la llevase a una de las cámaras. cantos. Al llegar el cuarto día. Al elegido se le había fortificado . Había bailes. que dejasen las mismas por unas horas y se uniesen a los celebrantes. toda la población y sus alrededores. se hacía que una de las prostitutas más hermosas del templo bailase desnuda.grandes bodegas del templo. y se invitaba a los integrantes de las caravanas en tránsito. músicas y alegría. se congregaba en el templo.

y finalmente se procedía a la presentación de la juvenil sacerdotisa. en gracia. y los hombres que se consideraban con probabilidades de ser elegidos se inclinaron hacia adelante. . adoración de la figura tanto masculina como femenina. Libamah. Había otras danzas de carácter erótico. a fin de prepararle para el ritual. La misma fue muy superior.previamente con vinos generosos. a quien los sacerdotes volvían a desnudar ceremoniosamente ante el pueblo. mientras la encantadora esclava comenzó a bailar su última danza del año. Cuando llegó el momento culminante un profundo silencio cayó sobre la multitud. seducción y erotismo. a la ejecutada algún tiempo antes.

mientras los sacerdotes le desnudaban rápidamente. y la multitud lo aclamó cuando. sonriente. cualquiera de los hombres del auditorio habría sido eficaz como compañero suyo. La esclava se volvió hacia él para aceptarlo. Melak. pero los sacerdotes se reunieron.cuando fueron sacrificados los primogénitos para obtener los favores del dios de la muerte. conferenciaron unos momentos y su jefe se dirigió a la multitud y declaró en voz alta: —¡Urbaal es el hombre elegido! El agricultor saltó a la escalinata y se acercó a Libamah. tras . Allí quedó. mirándola fijamente. ante la cual quedó de pie. y cuando ya llegaba a su conclusión. separadas las piernas. poderoso.

la alzó en sus fuertes brazos y la llevó a la cámara de Astarté. Con dioses distintos..una breve pausa... donde permanecería con ella por espacio de siete días y siete noches. y está en mí—. La fertilidad está en la tierra.. su marido Urbaal habría sido un hombre diferente. contempló todo aquello desapasionadamente y murmuró: —¡Qué locura!. Ahora veía la vida con una nueva y dolorosa claridad. Penetró en la habitación que su marido destinaba a los dioses y . todavía dolorida por la muerte de su hijito. Y mientras los demás proseguían la celebración. Timna. se acercó a Libamah. ella se dirigió lentamente a su casa.

en efecto. su actual embarazo y que si la destruía el mismo podría malograrse. No podía estar segura por lo cual llevó la figurita y todos los fragmentos de las otras a un lugar a lo largo del muro que circundaba la población y enterró todo profundamente.miró con aborrecimiento a las cuatro figuritas de Astarté. Luego alzó la cuarta diosa y la habría arrojado también al suelo para destruirla. pero en el momento de intentarlo la acometió la atávica sospecha de que tal vez esa Astarté había producido. mientras se burlaba de las diosas y el hombre que se había entregado a ellas tan . Metódicamente. destruyó las primeras tres conjuntamente con sus fálicos compañeros.

completamente. .

Eliav que se dirigía a ella. Una noche.. EL TELL Los arqueólogos habían dispuesto una ducha en la parte trasera del edificio de la administración y cuando alguno la utilizaba tenía. para meterse en su carpa y vestirse otra vez. El judío asintió y después que Cullinane se había frotado . se cruzó con el Dr... después de haberlo hecho. mientras Cullinane regresaba de la ducha. y el irlandés le dijo: —Cuando termine. quisiera que se me aclarase una cosa. que regresar apresuradamente a lo largo de una senda.

y esperó sentado en el borde de su cama el regreso de Eliav.vigorosamente el cuerpo con una gruesa toalla de baño. una camisa de sport. se puso los shorts. Breaster la usaba para designar la tierra comprendida entre la Mesopotamia y el río Nilo. Usted comenzó a formular una observación. . Cullinane dijo: —El otro día estábamos hablando durante el almuerzo y yo describí a Israel como parte de «la media luna fértil». pero fuimos interrumpidos. —La oí y la adopté en Chicago. Cuando éste volvió. ¿Qué era lo que iba a decirme? Eliav se recostó contra el poste de sostén de la carpa y respondió: —Esa frase me suena a anticuada. se calzó.

Eliav tomó tres de los libros de Cullinane y los puso sobre la cama. África. Los descubrimientos de Leakey en Kenya el año pasado demuestran bastante . —Asia. —¿Por qué? La tierra sigue siendo fértil. Europa y esta región vacía: el Mediterráneo —dijo—.—Un cliché útil —reconoció Eliav— pero ya no. Se le escapa el dinamismo de nuestra historia. tocándose sus esquinas y con un espacio vacío en el medio. los campos cultivables sobre los cuales la gente caminaba para dirigirse a otros campos cultivables. —Pero si usted concibe a Israel como un país meramente pasivo. esa idea sigue siendo pasiva.

Somos un punto de fractura donde se juntan continentes y se retuercen. pero más probablemente de África. —Puesto que esta región es una ruta natural. llegó a Israel bastante tarde. procedente posiblemente de Asia. Muchos terremotos y violentas tormentas. —No veo qué relación tiene todo eso con la media luna fértil.elocuentemente que el hombre es originario de África y que data de por lo menos dos millones de años. ha sido siempre centro de fuerzas antagónicas. Hasta en la geología. siglo más o menos. ¿Recuerda usted lo que encontró Stekelis a lo largo del río Jordán? Una zona donde rocas que otrora habían estado en posición . En su ambular.

el . ¡Imagínese el terremoto que tuvieron que soportar esos hombres! Pero lo que trato de decir es que hasta los primeros pobladores de esta región vivieron rodeados de violencias.. ha sido lo mismo. digamos un millón de años..horizontal habían sido arrancadas y puestas en posición vertical. pero. Ahí arriba. Ahí abajo. las potencias mesopotámicas. sepultadas en esa zona convulsionada. Stekelis encontró partes de un esqueleto e inequívocas herramientas pertenecientes a hombres que habían vivido hace. Tales fracturas eran comunes en todo el mundo. Y desde entonces. el poderoso Egipto. Y cada vez que esas grandes fuerzas presionaban unas contra otras.

Cuando nos hallamos en la cima de Tell. en ese violento pasar de innumerables pies. John. que nació Israel. sino polvorientos egipcios avanzando desde el sur con poderosos ejércitos y los mesopotámicos descolgándose del norte con fuerzas más o menos iguales. Eliav. no deberíamos visualizar campos fértiles. Porque después de la lucha entre Egipto y la Mesopotamia llegaron los pueblos del mar. Y fue en este torbellino. que ésa ha sido la característica permanente? —preguntó Cullinane. procedentes del oeste: los fenicios y los filisteos con sus carros de guerra y sus armas de . —¿Cree usted.punto en que por lo general chocaban era Israel. —Sí.

según creo. En los tiempos más recientes. en las que los cristianos de Europa guerrearon contra los musulmanes de Asia. Más fracturas. los griegos del oeste trabados en mortal combate con los persas del este. fueron las Cruzadas. para enfrentar a los sirios que llegaban del este. y después. los bizantinos contra los árabes. Éste es siempre el campo de batalla. Más adelante. más violencia. hemos tenido aquí a Napoleón guerreando contra los turcos en Acre y más recientemente los alemanes de Rommel que intentaron capturar . Pero lo más dramático. los romanos en su marcha para luchar con los partos. el punto céntrico de innumerables fuerzas.hierro.

los judíos contra los árabes. los Cruzados contra los infieles y. Éste es el lugar donde la violencia chocó contra la violencia. Grecia contra Persia. porque nos recuerda el conflicto y la confrontación intelectual que hemos presenciado. Roma contra el Oriente. finalmente. Cullinane recordó las luchas que Eliav acababa de resumir: Egipto contra Babilonia.Jerusalén y Damasco. —¿Cree usted que ese concepto del «foco central de fuerzas» tiene más significado que la vieja idea de la «media luna fértil»? —Sí. ¿Qué espera usted que deduzca yo? —En realidad no lo sé —confesó . —Muy bien —reconoció—.

No tuvimos más remedio. eso significa que no ha comprendido la realidad de las cosas. y luego añadió: —Pero sé que si usted visualiza a Israel simplemente como un lugar de reposo en una media luna fértil donde plácidos agricultores descansaban en su marcha hacia Egipto. si queríamos seguir existiendo. pero porque éramos judíos esa situación nos encantó. ¿No ve usted. en los rostros de los niños . nos convertimos en el pueblo más dinámico de todos. porque éstas han sido muy distintas. Girábamos en un terrible vórtice. Esta tierra ha sido el punto en el que chocaron dinamismos.Eliav. Y porque nosotros los judíos estábamos en el centro de esas fuerzas.

Schwartz! —llamó y cuando el secretario de la Kibbutz penetró en la carpa. desde la cual había estado inspeccionando lo excavado en el día. Nos encontramos en el epicentro de las fuerzas antagónicas.» John: ¿no lo ve usted algunas veces en sus rostros? Se detuvo al ver a Schwartz que descendía de la cima del Tell. —¡Eh. —¿Y a la frontera este. a Siria? .de la Kibbutz una especie de resplandor? Es producido por lo que piensan: «Estamos donde los fuegos arden más furiosamente. ¿qué distancia hay hasta la frontera norte de Israel? —Dieciséis kilómetros. le preguntó: —Desde aquí.

—Treinta y siete kilómetros. —¿No le asusta tener a los enemigos tan cerca. escuchar las amenazas que profieren por la radio? El rudo israelí gruñó despectivamente: —No pasa una semana sin que por lo menos leamos un artículo en el diario sobre cómo Egipto nos va a destruir con cohetes teledirigidos fabricados por los científicos alemanes que tienen a su servicio. —¿Y hacia el oeste. O que un ejército árabe nos arrojará a todos al mar. —Miró a . al lugar desde el cual intentaron invadirnos los egipcios? —Trece kilómetros. O que Siria nos va a borrar del mapa.

ahora me siento mucho más tranquilo que lo que estuve en momento alguno de mi vida en Alemania. Pero este año el resultado iba a ser . no estaría ya aquí. estaba condenado a la hoguera del dios Melak. era regresar a sus esposas legales y olvidar a aquélla. El procedimiento usual cuando un hombre había estado acostado siete días y siete noche con una de las prostitutas rituales. Pero por el contrario. A menudo la sacerdotisa quedaba embarazada y su hijo. desde el instante mismo de ser concebido.Cullinane beligerantemente y dijo con la mayor tranquilidad del mundo—: Si yo fuera de esos hombres que se asustan fácilmente.

con entrecortadas palabras. Poseía una rara habilidad de imitación. y con sorprendente discernimiento contaba sucintamente sus intentos de seducirla mientras sus camaradas observaban la escena. y en su relato imitaba notablemente a los soldados que la habían capturado en las diversas batallas como consecuencia de las cuales ella se había convertido en esclava. pues Urbaal abandonó el templo al final de su semana de erótico contacto con Libamah. la breve historia de su vida en el norte. que gustaba de relatar. Era .distinto. inflamado por una pasión de carácter permanente. La había hallado una adolescente encantadora e ingenua.

que encantaba a Urbaal. no era extraño que le dominase a tal extremo su pasión hacia ella. . con su voz ligeramente pastosa.especialmente divertida cuando describía. Una mañana. cómo la habían enseñado a bailar aquellas danzas eróticas. En cuanto a Libamah. cómo los sacerdotes la habían adiestrado para aparentar timidez. Y le demostró no una sino varias veces. como en el acto físico de la posesión. más tierno que la mayoría de los que habían intentado poseerla. Por lo tanto. tanto en sus apreciaciones. Urbaal la descubrió perfectamente capaz. reconocía al fornido agricultor simplemente como un hombre común. le dijo casualmente: —Te admiro porque no eres vanidoso.

excesivamente exaltado en tus opiniones. ni demasiado preocupado por pensamientos mezquinos. No: allí estaban simplemente dos sencillos seres humanos que gozaban uno del otro y que reían alegremente al hacerlo. no habrían podido librarse de cierta zozobra. pues allí no se observaba un elevado sentido del ritual. Si los sacerdotes hubieran podido espiar al interior de la cámara sagrada durante los siete días y siete noches que la ocuparon Urbaal y Libamah. era comprensible que Urbaal no lo aceptase como . Cuando llegó el día de separarse. ni un principio masculino que fructificase a la sacerdotisa de Astarté.

Pero pensaré alguna manera de conseguirlo. ella preguntó: —¿Y cómo? —pero él no se dio cuenta de que sus palabras encerraban una burla. pues la esbelta . Cuando salió de la cámara los sacerdotes le entregaron sus ropas y mientras se vestía apenas supo lo que hacía. pues bajo los auspicios de la diosa del amor se habían enamorado locamente.definitivo. la sorprendió al formularle una dramática promesa. con voz entrecortada: —¡Tienes que ser mía para siempre! Más por diversión que por pasión. —No sé —respondió gravemente—. y cuando besó con pasión a la encantadora muchacha. para despedirse.

completamente desnuda y no le era posible borrar aquella adorable imagen. ¿Y si ese hombre deseaba acostarse con Libamah?. Casi no sabía por dónde iba. de tez tostada por su vida al aire libre con el ganado. Tampoco pudo responder cuando unos hombres a quienes encontró en la plazoleta.Libamah estaba presente en su imaginación. fuerte. le preguntaron con envidia: —¿Conseguiste embarazarla? Negándose a compartir las bromas comunes en tales casos. pensó . alto. y fue en ese instante que comenzó a concebir sus profundos celos. Al acercarse a su casa encontró a su amigo Amalek. se alejó envuelto en una especie de bruma.

No podía bromear con eso. se detuvo en el patio para saludar a sus esposas y jugar con sus numerosos hijos. experimentó un momento de tranquila satisfacción al encontrarse de nuevo en su hogar. En su casa. Y tampoco se atrevió a demostrar sus incipientes celos. a pesar de su agitación interior. Amalek le dijo medio en broma: —¡Hace siete días que no te vemos!—.con angustia. rodeado por su ruidosa familia. Urbaal no pudo pensar una frase ingeniosa de respuesta. Por desgracia. Miró al ganadero sin decir una palabra y se alejó. Al día siguiente iría a sus . Una esclava le acercó un jarro de jugo de granada recién exprimido por lo cual.

¡Sus diosas habían desaparecido! Corrió de nuevo al patio y al llegar gritó: —¿Qué ha sucedido? —¿Sucedido? —preguntó Timna muy serena. ¡Han . en agradecimiento por la dicha que le habían otorgado. las diosas.. la prensa del aceite y los campos de trigo.. para beber un poco de vino ante Astarté. como señal de agradecimiento por la importante ayuda que le había prestado en su triunfo sexual.. —Sí. Pero al penetrar en la habitación de los dioses.campos y oraría ante el baal de los olivos y ante las deidades del panal de miel.. su corazón se encogió de terror.

—¿Ha estado aquí alguien que pudiera desear hacerme daño? —preguntó al cabo de un rato.desaparecido! —¡No! —exclamó Matred y. revelando un terror que Timna no había previsto. Urbaal se dejó caer sobre el banco de tierra apisonada que se extendía por dos costados del patio. . rechazaba los alimentos que llevaban las esclavas. corrió a la habitación y regresó inmediatamente con una expresión de profunda ansiedad. alzando la cabeza para mirar a sus dos esposas. aturdido. —¿Qué puede haber sucedido? —preguntó mientras. seguida por Timna.

—No —respondió Matred. por lo tanto. dijo: —El día del sacrificio de los . Había concebido la esperanza de que sus diosas hubiesen sido robadas. Urbaal sintió que se intensificaba su pánico. su desaparición no era ningún misterio. Pero con la intención de ayudar a su marido. pues ello significaría que habían desaparecido contra su voluntad. ¡Y ahora sus olivos se agostarían. la prensa no rendiría más aceite! Estaba tan asustado ante semejante perspectiva que Timna comprendió que debía explicarle que ella había destruido las pequeñas estatuitas y que. Si había huido por voluntad propia ello sólo podía significar que Astarté estaba disgustada por algo.

sí —recordó Matred. quienes recordaron también el detalle de la puerta entornada. cuando regresamos a casa. Poco después encontré a Timna y cuando llegamos a casa la puerta estaba entornada. Lo habían comentado entre ellos. Sabía que eso era cierto por la sencilla razón de que ella misma la había dejado así al salir. para enterrar los pedazos de las figurillas.niños a Melak. nosotros nos quedamos a oír música. Cuando tú llevaste a Libamah a la cámara del amor. —Sí. Urbaal interrogó ansiosamente a todos los esclavos. encontramos la puerta entornada—. Urbaal se . Pero. ¿quién podía ser el ladrón? Al formularse la pregunta.

—¡Amalek! —exclamó—. Pasaba revista. meditando. sus incipientes celos le sugirieron uno. le vi muy huidizo! Entonces Timna. deplorando el pánico que se había apoderado de su simple marido. Y puesto que ahora podía creer que un enemigo . hasta que. cuando lo encontré en la calle. a la lista de sus enemigos. en su mente. por fin. ¡Estaba envidioso de ti porque habías conquistado a la esclava! Urbaal aceptó ansiosamente aquella solución. ¡Hoy. trató de consolarlo agregando una mentira que muchas veces había de lamentar: —Creo que debe haber sido Amalek. sentado.alejó de la familia y quedó solo.

y deteniéndose de cuando en cuando para orar ante sus baals. por lo tanto. Aliviado. corrió de la casa a la tienda de Heth. Vagó por entre sus olivos. que instaló poco después en el estante de la habitación. sintió que aquella tremenda carga de miedo se disolvía. pero adquirió tres nuevas estatuitas de la diosa. recogiendo piedras que estudiaba atentamente. en el mismo lugar donde habían estado las otras.suyo le había robado las estatuitas de sus diosas y que. Luego se fue a sus campos para buscar para ellas las rocas fálicas que merecían. donde se negó a responder las preguntas del heteo sobre Libamah. éstas no le habían abandonado voluntariamente. pero cuando llegó a la .

Urbaal. y el alto ganadero tuvo la mala ocurrencia —que en vista de sus consecuencias podría calificarse de fatal— de preguntarle despreocupadamente: —¿Qué haces... entrelazó las . Al cruzar el camino en busca de una tercera piedra conformada como las preferían las diosas.? ¿Buscas piedras para tus nuevas diosas? ¿Cómo podía saber Amalek que él tenía nuevas estatuitas de la diosa? Miró desconfiadamente a su reciente competidor.prensa de aceite murmuró: —¡Gracias por haberme ganado a Libamah! —Y la sola mención del nombre de la adolescente le hizo comprender cuán vulnerable se había vuelto. encontró a Amalek que cuidaba su ganado.

Y Amalek. tal vez podría ganar a Libamah. con las manos todavía a su espalda. cómo sabes lo que estoy haciendo? —Lo sé. —Supongo que sabrás cómo mantener feliz a Astarté —dijo Urbaal con torpe estrategia. porque si yo hubiese ganado a la esclava —respondió Amalek generosamente— habría comprado varias estatuitas más de Astarté. pero no pudo hallarla. al volverse para atender a su ganado.manos a su espalda y le preguntó: —¿Y tú. y se alejó. al llegar el año nuevo. Se volvió. Para Urbaal aquellas palabras resultaron injuriosas e intentó pensar una respuesta efectiva. —¡Ojalá lo supiera! Porque entonces. . Urbaal.

Lo único que podía visualizar desde su encuentro con Amalek era la figura del ganadero que le había robado su diosa. Sentía que su boca se había vuelto pastosa. Las propias palabras de aquel hombre le condenaban y lo que resultaba especialmente enfurecedor era que todavía osaba referirse burlonamente al asunto. como si supiese que Urbaal había perdido su poder. y su estado de . el día estaba arruinado. Para Urbaal.dijo: —Veo que ya has encontrado las piedras. Sombríamente llevó sus tres piedras a la habitación de los dioses. pero las tres nuevas Astartés no dieron señal alguna de que apreciasen su atención con ellas.

todos podremos poseer a esa muchacha. y habría golpeado a Heth de no verse obligado a reconocer que lo que había dicho el heteo era cierto: una vez que Libamah había sido utilizada para santificar la cosecha.ánimo no mejoró ciertamente cuando se dirigió al templo. su virginidad era ya cosa del pasado y desde ahora sería . La hermosa esclava no apareció. el mercader adivinó porqué estaba allí Urbaal y le dijo: —Olvídala. Urbaal. con la esperanza de ver a Libamah. Heth el heteo cerró su casa de comercio y fue al encuentro de Urbaal para hablar con él. En los meses venideros. Con su natural astucia. El agricultor se enfureció. pero hacia el atardecer.

y una vez ante ella se quedó entre las sombras tratando de adivinar dónde estarían las estatuitas de Astarté que el ganadero le había robado. Mientras estaba allí. por lo cual regresó a su casa. . Urbaal se alejó de aquel lugar. ideó varios modos de penetrar en la casa de su enemigo y recuperar las diosas. No tendrás más que golpear la puerta del templo y será tuya. —Dentro de un año —dijo Heth —podrás tenerla en cualquier momento que la desees.ofrecida a los hombres en las fiestas menores. pero no fue a su casa. Por una angosta callejuela se dirigió a la casa de Amalek. pero por el momento ninguno de aquellos planes le pareció factible.

la esclava atravesó la escalinata del templo y cuando vio que él la miraba fijamente desde el lugar donde estaban los monolitos. y dejó de ir al olivar. pero cuando lo hizo el efecto en él fue todavía más poderoso que antes. lo miró despreocupadamente. y él recibió aquella mirada como un lanzazo. pues le pareció que en ella se encerraba una señal. Dejó .Pasó más de una semana antes que volviera a ver a Libamah. Pero lo único que pudo hacer fue prolongar su contemplación. Comenzó a perder su sentido de continuidad. Con elegante gracia. Los días siguientes apresuraron su situación. a ignorar que sus olivos necesitaban atención. hasta que ella desapareció.

de huecos troncos. Una noche en que no había luna. Inevitablemente. aunque no sabía cómo. Pasaba su tiempo meditando sobre el daño que Amalek le había causado y la nostalgia de la hermosa esclava. dentro de los cuales las abejas almacenaban su miel y sus campos de trigo junto a los robles blancos estaban descuidados por completo. aquellas dos ideas fijas comenzaron a fundirse en una y desde entonces ya no le fue posible concentrar su atención en una o la otra separadamente. deslizándose de su casa con la intención de vengarse de Amalek. Permaneció toda la noche en las .de buscar los árboles muertos. encontró un pedazo de tela oscura y lo ató sobre su rostro.

Pero tampoco le fue posible idear la manera de hacerlo. el del Baal de la Tormenta. con los ojos bajos. a la espera de que se le ocurriese alguna idea práctica. como se le había enseñado. y Libamah fue sacada de nuevo a ejecutar su danza.cercanías de la casa de su enemigo. Llegó un festival de amor. pero no lo consiguió y al llegar la primera claridad del día metió el trozo de tela debajo de su camisa y se fue al templo para ver si encontraba algún medio de penetrar por su portada y rescatar a Libamah. . Pero dos veces lanzó otras tantas miradas hacia el lugar donde se hallaba Urbaal y éste tuvo la seguridad de que la adolescente le enviaba mensajes secretos con sus ojos.

Pero cuando estuvo a solas con la sustituta de la sacerdotisa. La idea le resultó repugnante y se negó a moverse de su lugar. Libamah se retiró y los sacerdotes sacaron a las cuatro prostitutas veteranas. pero Timna. cuando Urbaal estaba consumido de deseo. a pesar de que ella estaba completamente desnuda frente a él. que se dio cuenta de lo que ocurría. no le fue posible hacer nada. le susurró: —Si no vas te matarán —y entonces él simuló ansiedad al dirigirse apresuradamente a la escalinata. nombrándole a él para una de ellas. La desilusionada mujer informó a los sacerdotes sobre su comportamiento y éstos .Al terminar su danza erótica.

comenzaron a sospechar. Urbaal urdió una hábil estratagema para dar muerte Amalek. Y entonces. Le saldría al paso en la calle y le atravesaría el pecho con una lanza. completamente perdido ya en su alocada manía. y la expresión de súbito miedo que se reflejaría en ella cuando él saltase para darle muerte. Compararon esa actuación suya con la anterior frente a Libamah y adivinaron así astutamente lo que ocurría. ¿Escapar después? No tenía tiempo para preocuparse de tales detalles. En la habitación de los dioses estuvo practicando horas . sonriente. ¿El castigo si se le descubría y arrestase? Lo único que le era posible ver era la cara de su enemigo.

Vio a su segunda esposa . Te encuentras atormentado por ideas malignas —dijo ella—.enteras aquel salto fatal. cuando por fin oyó la voz de Timna que estaba de pie a su lado.. De pronto. recordó que había amado a Timna en aquellos plácidos días como ahora amaba a Libamah pero de un modo más profundo y maduro. con sus ropas de dormir: —Marido. ¿Puedo ayudarte? Urbaal la miró.. Luego. vio sus esbeltas y armoniosas formas y recordó a medias el júbilo que ambos habían compartido cuando ella quedó embarazada la primera vez. vio aquellos fuegos de la muerte y retrocedió un paso. de aquel hijito que los sacerdotes habían sacrificado al dios Melak.

le preguntó con fiereza: —¿Cómo conoces mis temores? —Urbaal —le confesó ella dulcemente—. Aquella noche. permanecí cerca de ti. vigilando desde las sombras.como la sonriente Astarté de la vida y su cerebro se confundió. tus olivares disminuirán. ¡Olvida a la prostituta y olvida también a Amalek! Tomándola fuertemente de un brazo. . durante varias horas. Pero Timna volvió tercamente y le dijo: —Urbaal: si continúas dejándote dominar por esa locura. Ella estaba en su camino y la empujó hasta hacerla salir de la habitación. para ayudarte.

Quería rescatar a Libamah y.. acaso. como si fuese una espía. —¿Quién te ha dicho estas cosas? —preguntó. al mismo tiempo deseaba recapturar aquella feliz simplicidad que había conocido con Timna. y por otro quería rendirse a los dulces consuelos de Timna. Urbaal sintió que le invadía una sorda furia. Por un lado. Y Timna le explicó pacientemente: —Eres tú mismo quien te delatas ante todos..Él la apartó de sí bruscamente. que los sacerdotes no se han dado cuenta ya? En el festival. A la vacilante . si yo no te hubiera empujado. ¿Crees. quería salir corriendo para dar muerte a Amalek donde le encontrase.

pero en esa noche de extenuación mental no deseaba . con mucha más sabiduría que la generalidad de las mujeres y no se sorprendió de que hubiese sido ella quien adivinó sus secretos. Urbaal. pero cuando lo hacía Timna le dijo: —Olvida a tus diosas. comprensiva. serena. Aquella idea le resultaba extraña y repugnante. Le permitió que se sentase en su cama y aquella locura que parecía estrangularle decreció. Por primera vez en muchas semanas oró a la diosa Astarté. Ahora la conocía como su amante esposa.luz de la lamparita de aceite. No tienen el menor poder sobre un hombre como tú. que ardía en un cuenco de barro cocido miró como rindiéndose a la digna mujer que había hecho suya.

Ha sido un ladrón cualquiera. —¡No me pidas que olvide a la sacerdotisa! —imploró él.discutir. ¡Estoy segura! Urbaal se inclinó hacia ella. Era ridículo. Timna sonrió.. que una esposa consolase a su marido por la pérdida de una prostituta del . pero no él. por lo cual ella continuó: —Olvida tu odio hacia Amalek. No fue él quien robó las estatuitas de tus diosas. ansioso de creer aquellas palabras pues sabía que Amalek era un hombre honrado. y ella lo sabía. —Sé que no lo es.. —¿Crees que él no es culpable? —preguntó esperanzado. Y tú debes olvidar.

templo. —¡No! Será traída a esta casa y entrará en ella como mi esposa. Antes de mucho nacerá nuestro nuevo hijo y tú puedes enseñarle a encontrar los panales de miel. si la amas tanto. pero sofocó su repugnancia y razonó: —Urbaal. Pero en verdad. como una criatura.. —Tomó las dos manos de Timna e insistió—: ¡Tú le enseñarás a hilar y tejer! —Lo haré —prometió ella—. —Urbaal .. tal vez más adelante te elijan otra vez para acostarte con ella. —Tienes que olvidar a tus Astartés y dedicarte a cuidar tus árboles y tus campos. ¿qué probabilidades hay? —¿Qué debo hacer? —preguntó él.

reconoció la razón de sus palabras y se rindió—. A lo largo de la tortuosa calle. ¡Vamos al único dios que importa. Timna iba delante. Timna se arrodilló ante el más antiguo. Él. Luego. conduciendo a su confundido marido hasta el lugar donde se alzaban los monolitos. . los dos salieron de la casa. y Urbaal se quedó de pie a su lado. ¡Vamos ahora mismo! —dijo ella en voz baja—. Sin detenerse ante los tres prominentes. a rogarle que haga el milagro de que los fuegos que ahora torturan tu corazón se apaguen! Urbaal se levantó de la cama y ella llamó a dos esclavas para que les alumbrasen el camino. pasaron ante las casas en las cuales los habitantes de Makor dormían ya.

en aquel momento alguien se movió en el interior del templo... Huyó del lado de su esposa. Se arrojó . Y poco a poco. y corrió desesperadamente hacia el templo. y Urbaal exclamó en voz alta: —¡Es Libamah.mientras ella oraba pidiendo al dios Él que liberase a su marido de las iras que lo consumían. Por desgracia.! ¡Me hace señales! —Su atención se desvió del dios Él y se sintió prisionero de un incontrolado deseo de poseer nuevamente a la sacerdotisa del amor. saltando los escalones donde Libamah había danzado. que seguía arrodillada ante el monolito. con una luz. una gran paz fue apoderándose de su atormentada mente.

a medio vestir. se acurrucó en un rincón y allí se quedó hasta el amanecer. a quien ordenaron: —Llévate a tu marido de aquí. para ella. que controlaba todas las . pues era evidente. Timna se fue a su habitación preguntándose angustiada qué podría hacer. Timna consiguió alejarlo de aquel lugar y los dos se dirigieron a su casa. Allí.contra la puerta y la golpeó ruidosamente hasta que los sacerdotes.. Por fin. que sólo podía haber un dios: Él. salieron a llamar a Timna. Estaba convencida de haber obrado bien al destruir las falsas Astartés.. Timna lo llevó a la habitación de los dioses y él se quedó mirando las tres estatuitas de Astarté.

tuvo que reconocer que no había ni siquiera sospechado la perturbación que la pérdida de las estatuitas iba a producir a Urbaal.acciones humanas y que. por lo tanto. los otros dioses tenían que ser intrusos que trataban de hacer que los hombres se sintiesen un poco más seguros. Timna aceptaba la responsabilidad y le produjo profunda pena pensar que si hubiese confesado su culpa al . Verdadero poder no podían tener. Por su estado actual. que guardaba en una pequeña redoma. ni el odio que le iba a provocar contra Amalek. y ella no sintió el menor remordimiento por haber hecho desaparecer a cuatro de ellos. Pero mientras se frotaba su cansado rostro con aceite dulce.

principio. Al mismo tiempo. se levantó y fue al olivar. vigilaría atentamente a su marido y haría todo lo que estuviese a su alcance para desviarle de su determinación de causar daño a Amalek. para ver qué trabajos era imperioso hacer. que estaban en peligro de inutilizarse. comenzaría a poner un poco de orden en los campos de olivo de su marido. decidió lo que haría. Después de un breve descanso. Por un lado. Pero al mismo tiempo estaba segura de que si confesaba ahora causaría más daño que bien. no habría ocurrido nada de eso y hasta quizás Urbaal la habría perdonado. y comprobó que el capataz había abandonado su casilla junto a la . Antes de dormirse.

donde se enteró que Urbaal había penetrado en la misma. sin dejar a nadie en su lugar para vigilar. Pero cuando estaba terminando de impartirles las instrucciones.prensa de aceite. para exigir al ganadero que le devolviese sus Astartés. Volvió a la población y pasó algún tiempo reuniendo a los trabajadores de su marido. Fue necesario llamar a varios soldados para dominarle y habría . oyó un tumulto en las calles de Makor y presa de un profundo miedo corrió a la casa de Amalek. a quienes advirtió que ahora era ella quien estaba al frente de todo y suspendería sus salarios si no cumplían con su deber aprovechando que su marido estaba enfermo.

No ha causado daño alguno. Timna se adelantó y dijo: —He venido para llevarle a casa. el infortunado agricultor se serenó por fin y comenzó a darse cuenta de lo que había hecho. —Cuando quedaron solos los tres. Amalek tomó a Urbaal de los dos hombros y lo sacudió mientras le decía: —Viejo amigo. vuelve a este mundo —y cariñosamente atendido por quienes le amaban. no le hubiese protegido. sorprendido ante aquel ataque cuyos motivos desconocía.sido tratado sin consideraciones si Amalek. diciendo a los soldados: —Dejadle. Le costó trabajo creer que había estado a punto de lastimar a su . Al ver que los soldados vacilaban.

Contempló a Timna. donde oró dando gracias al dios por haberle liberado de aquella tortura. hermosa y ahora en estado interesante y recordó la paciencia que había demostrado al tratar de devolverle la sensatez. pero Urbaal adivinó aquella estrategia y le dijo: —Ahora podemos pasar frente al templo. Timna eligió una senda que no pasaba por el templo. —Insistió en pasar hasta frente al monolito de Él. Ya la he olvidado.vecino y se sentía avergonzado. Cuando llegó el momento de regresar a la casa. Timna reflexionó otra vez que si esta población no hubiera tenido tal profusión de deidades y sus horribles ritos que desviaban la . y mientras oraba.

mente humana de un lado a otro. ocupaba su lugar en el gran patio. Urbaal volvió a sus olivos y a última hora de la tarde. cuando el trabajo había terminado. donde hablaba con sus esposas. reía y jugaba con sus hijos. Urbaal habría seguido siendo el riente y sencillo hombre lleno de bondad para todos y que para ella había comenzado siendo un marido tierno y comprensivo. Pedía que le llevasen unas jarras de buen . Le repugnaba pensar que la estructura moral de una población pudiera determinar la clase de gente que vivía en ella. Los días que siguieron fueron algo así como una bendición para la leal Timna y la fe que había demostrado. pero por lo visto era así.

en grandes recipientes de barro sepultados en la tierra. Su más extraña satisfacción. a fin de mantenerlo fresco.vino de la bodega. le produjo una profunda vergüenza. Ya no se preocupaba de los grandes monolitos que se alzaban frente al templo y todos los días recorría sus campos. sin embargo. donde rendía tributo a los pequeños baals que vigilaban y aumentaban sus cosechas. donde el riquísimo líquido era guardado para su añejamiento. tenía origen en algo que él podía haber previsto: cuando la noticia de su impotencia con la prostituta del templo se extendió por la ciudad. pero ahora ya había superado eso y le era posible verse tal como era. riéndose de .

se tornó más encantadora aún que aquella tarde de verano en que había subido la rampa que conducía a la . Sin embargo. —Rió de sí mismo y al hacerlo allanó el camino para su vuelta a la alegría que siempre había sido suya con sus muchachas esclavas. —Ahora puedo dejársela a Amalek —le confió a Timna—. mientras la criatura se gestaba en sus entrañas.aquella experiencia humillante. Era un hombre de treinta y seis años. quien. Al fin es seis años menor que yo. que se aproximaba ya a la vejez y ahora reconocía que el loco deseo que le había despertado Libamah no era sino un intento de su parte de revitalizar sus recuerdos. su más profundo amor era reservado para Timna.

que jugaba a los dados con los hombres de la guardia. cuando vio que su marido. el final del invierno. normal ya. Se observaron los diversos rituales de toda comunidad agrícola y como acto de fe. para la estación del cultivo y desarrollo de las plantas. Y llegó el final del año. en todas las cocinas de . donde encontró a Urbaal. iba en busca de Amalek para burlarse de su comportamiento reciente. Timna sintió la seguridad de que había obrado correctamente durante todo aquel período tan difícil. días llenos de aprensión sobre cuál sería el comportamiento de los dioses con Makor.portada principal de Makor. Y ése fue el momento en que comenzó su felicidad. Ahora.

en lugar de sacar agua. y una vez allí. que se hallaba fuera del muro de la población. sin esperar siquiera la levadura. para que no hubiese ningún espacio de tiempo en que la casa careciese de pan. tomadas de sus casas mientras pedían al dios del manantial que éste les brindase .la población. el pan y el trigo sobrantes del año que acababa de finalizar fueron quemados hasta carbonizarlos. vertieron en el manantial muestras de la misma. Urbaal llevó luego trigo nuevo de sus plantaciones de invierno. Todas las mujeres en condiciones de caminar se reunieron entonces con jarras y desfilaron hasta el manantial de Makor. el que fue molido a toda prisa y convertido en pan.

El sol salió. La población oró reverentemente en voz baja. En el extremo este. El último día del viejo año. y la astronomía de los sacerdotes era tan exacta que sus rayos brillaron y atravesaron . donde unas puertas que no se utilizaban más que para esta ocasión fueron abiertas de par en par. la población entera observó un ayuno y antes del amanecer. para que los ciudadanos pudieran mirar el interior del templo vacío sin obstrucción.abundante provisión del líquido durante todo el año que comenzaba. otras puertas iguales fueron franqueadas. se reunió en el extremo oeste del templo. implorando al Baal del Sol para que protegiese a Makor un año más.

Melak. bajo cuya hambrienta boca abierta se había encendido la hoguera de los sacrificios. las puertas rituales fueron cerradas de nuevo y así permanecerían por espacio de un año. rubio y de ojos azules. según aquel presagio. sería bueno. sin tocar ninguna de sus paredes. de tres años de edad. El año. Mientras el pueblo entonaba cánticos de loa. La multitud rompió en grandes aclamaciones y sonaron frenéticamente los tambores y un niño hermosísimo. Los fieles se alejaron del templo.lateralmente todo el templo. fue arrojado a los brazos del cruel . dirigiéndose a los monolitos donde los sacerdotes habían llevado ya al dios de la guerra.

ella le . aun contra su convicción de que sería mejor alejar de allí a su marido. Matred le ordenó en voz apenas perceptible que le dejase donde estaba. permitió a Urbaal que se quedase donde estaba. Fue así que. El sacrificio provocó un asombroso efecto a Urbaal y la aparente curación de aquella su locura de los meses precedentes. y cuando él dio señales de llorar por su hijo sacrificado. pero cuando pretendió hacerlo. comprendió que en aquel momento debía llevarlo a la casa.dios. para caer en la hoguera. temiendo lo peor. «¡Los sacerdotes te castigarán muy severamente!». Comenzó a temblar y Timna. le susurró. de los cuales resbaló hasta desaparecer por la boca.

Los sacerdotes ordenaron que sonase de nuevo la música. los sacerdotes la despojaron una a una de todas sus ropas. pues como sabía Timna nunca era la muerte la que corrompía. ceñía admirablemente su cuerpo y encendía la lujuria de todos los hombres presentes. sino como una prostituta común. a pesar de ser una tela ordinaria. el cual.tomó una mano y la posó sobre su vientre ya muy dilatado. El temblor amainó. pero ahora no ya como sacerdotisa virgen. Con estudiada lentitud y gracia ritual. y en seguida se abrió una puerta y Libamah apareció ante la multitud. . a la vez que le consolaba en voz baja. que vestía un manto de algodón.

reemplazado por una sensación de irresponsable y juvenil excitación.hasta que por fin la joven quedó sola con su provocativo poder. Aquel violento temblor había cesado ya por completo. vivaz e inteligente muchacha capaz de hacer experimentar a cualquier hombre deleites que nunca podría olvidar. Ni siquiera Timna había podido sospechar el efecto que la joven produciría en Urbaal. Era todavía más excitante que lo que él recordaba. como si ésta estuviese bailando . más encantadora que el mismo concepto de Astarté: una alegre. No podía ver otra cosa que no fuera Libamah. que había llenado tan maravillosamente los siete días y siete noches de Urbaal.

Timna maniobró para colocarse lo más cerca de su marido que le fuera posible para consolarle. como si hubiera alguna probabilidad de que los sacerdotes le eligiesen nuevamente a él para acostarse con Libamah. comenzó a pavonearse.para él solo. cuando los sacerdotes designaran . a fin de asegurar la fertilidad del año siguiente. Sonrió. Fue alejándose de Timna hasta colocarse en una posición prominente y trató de aparecer como un joven. y su mente revivía el delirante éxtasis que los dos habían conocido el año anterior. pero más que nada sus ojos no se apartaban ni un segundo de la figura de la danzarina. y separando su mano de la de Timna.

frente al auditorio que la contemplaba mudo de expectativa. Cesó el batir de los tambores. —Y al . Libamah ejecutó los últimos pasos de su danza y quedó de pie. con las piernas separadas. pero cuando estuvo casi a su lado.. Su postura daba la impresión de que esperaba para dar la bienvenida a su próximo amante. alzó los brazos pidiendo más silencio y exclamó en un grito: —El hombre es Amalek. Uno de los sacerdotes avanzó unos pasos. impulsado por la esperanza de que sería él el elegido.al elegido de ese año.. Libamah comenzó una parte tremendamente sensual de su danza y Urbaal se acercó aún más a la escalinata.

el alto ganadero dio un salto. enturbiados los ojos por el deseo. con el último salto le hundió la lanza en la espalda. temblorosas las manos. Al pasar junto a uno de los guardias. al ver que Urbaal se dirigía a ella anhelante la respiración. avanzando a traspiés hacia el grupo. subió la escalinata y quedó inmóvil junto a Libamah. mientras los sacerdotes le desnudaban. profirió un agudo grito y ese acto de rechazo aturdió al . Amalek trastabilló y por fin cayó de bruces. —¡No! —gritó Urbaal en desesperada protesta. Libamah. le arrancó de las manos la lanza y en el momento en que Amalek extendía los brazos para reclamar a Libamah.oír aquellas palabras.

saltó escalones abajo y se alejó a toda carrera hacia la portada principal de la población. Libamah se había quedado inmóvil y puesto que era la personificación terrena de la diosa Astarté. so pena de que Makor fuese víctima del hambre en el año recién iniciado.agricultor. —¡Silencio! —gritó uno de ellos. Ni siquiera la muerte podía interrumpir los ritos de la vida. Antes que nadie pudiera impedírselo. y por lo tanto un sacerdote gritó: . mientras otro examinaba a Amalek y comprobaba que estaba muerto. los sacerdotes reaccionaron sin perder un segundo. los ritos que a ella tenían como figura central debían continuar. Como si esperasen aquella tragedia.

era que había asesinado a alguien.—¡El hombre es Heth! —Con enorme ansiedad. pero lo único que sabía. Confundido. se cerró la puerta sagrada y prosiguió el simbólico rito de homenaje a Astarté. Sonaron de nuevo los tambores. el mercader heteo se dejó desnudar y en un estado de asombrosa virilidad si se tenían en cuenta los acontecimientos que acababan de producirse. donde vagó de un lado a otro durante unos minutos. tratando de comprender lo que había sucedido. abandonó sus olivos y . Al dejar tras sí la portada principal. Urbaal corrió ciegamente hacia su olivar. y eso vagamente. llevó a Libamah hasta la cámara del amor.

pero más bien delgado y curtido por los años de desierto. pero caminaba como quien sólo ansia y busca la paz. Urbaal vio numerosas ovejas y cabras. a lo largo del cual avanzó trastabillando. Calzaba sandalias y vestía un manto de lana sujeto a un hombro. Había recorrido sólo un corto trecho cuando vio que caminaba hacia él una especie de hombre como él nunca había visto. gran cantidad de niños. El manto era amarillo con medias lunas rojas. numerosas esposas y hombres jóvenes que le seguían por considerarlo su patriarca. así como un aspecto de eficiencia y valor.buscó el camino de Damasco. Tras él. . Era bajo. Tenía ojos azules y negra barba. con el otro desnudo.

Además. alrededor de dos mil años después que en la roca se había establecido la primera población de tal nombre. y era el primer habiru que llegaba ante Makor en momentos en que los grandes imperios de la Mesopotamia y Egipto se estaban desmoronando ya. Llegó tarde al manantial de Makor. tras él avanzaba una caravana de burros. pero llegó con una fuerza reverberante. que había elegido vivir tierra adentro. pero ésa era una cuestión que a él no podía preocuparle por ignorarla. no física ni belicosa. . Era Joktan. En milenios posteriores los expertos discutirían si él había sido el precursor del pueblo conocido por el nombre de hebreo. un nómada del desierto.

estaba dispuesto a luchar. con su clan y sus numerosos burros. que se detuvo en el centro del camino. pero el desconocido no deseaba pelear. inmóviles. —¿Y hacia dónde vas? . sobresaltó a Urbaal. procedente del este. Por espacio de un minuto los dos hombres quedaron frente a frente. y fue Urbaal quien habló primero: —¿De dónde vienes? —preguntó. y era evidente que ninguno de los dos temía al otro. Urbaal. silenciosos. —Del desierto —respondió el nómada. dueño de sí mismo. Su repentina aparición.sino una fuerza espiritual imposible de vencer. aunque sin saber a quién había dado muerte. si fuese necesario.

Urbaal se convirtió de pronto en el precavido campesino de siempre. —Ese campo me pertenece —dijo. Una vez armado el campamento. Allí armaré mis tiendas de campaña.—Hacia aquel campo. por lo cual agregó: —Pero puedes establecer tus tiendas de campaña en mi campo. pero de inmediato recordó su precaria situación y que necesitaba un lugar donde ocultarse. cerca de los robles blancos. se produjo un momento de vacilación pues el habiru se dio . se comportó como lo habría hecho en circunstancias normales. y aunque se dio cuenta de que al cometer aquel asesinato había perdido todo derecho a ser propietario de tierras.

Los techos de las casas deslumbrantemente blanqueados. al norte.. Joktan despachó a sus hijos para que atendieran a los burros y esperó. —Lo es. —Pero si este campo es tuyo. por la colina primero y las montañas que se alzaban tras ella después. brillaban al ser heridos por los .cuenta de que Urbaal no tenía intención de dejarlos. y esa población que se ve ahí es mía —llevó a Joktan al extremo de su campo y desde allí el habiru tuvo su primera visión del muro de Makor.. Finalmente. que se elevaba en la cima del montículo y estaba protegido. Urbaal se acercó a él y tras vacilar un instante le dijo: —No tengo hogar. —comenzó a decir el nómada.

pero ya no tienes hogar. La población resultaba tan dominante después de los interminables espacios abiertos del desierto. que el nómada no pudo pronunciar una palabra. Todos contemplaron largo rato la población y las tierras circundantes y la sombra de Makor pareció extenderse atravesando los campos y envolver al grupo. Pero Joktan era un hombre inteligente y listo por lo cual preguntó: —Si esa hermosa población es la tuya. Llamó por señas a sus hijos y éstos se acercaron hasta colocarse a su lado. y si te vi por primera vez corriendo por este camino solo.. ¿Has matado a un hombre? —Sí —respondió Urbaal sin .rayos del sol..

Siempre en silencio. pero te daré un burro para que puedas huir hacia el este.vacilar. Urbaal no pudo oír las palabras de aquella plegaria. para orar. pero cuando la misma hubo finalizado. Joktan no dijo más. Y ante ese altar se detuvo. donde sus hombres habían instalado ya un sencillo altar que consistía de unas piedras recogidas en el mismo campo. Urbaal rechazó el ofrecimiento y respondió: . dejó a sus hijos y se dirigió a un lugar bajo un corpulento roble. Joktan volvió a él y le dijo: —No puedes permanecer con nosotros. tratando de encontrar el camino que aquella revelación le obligaba a seguir. Se quedó inmóvil. meditando.

y los maridos de sus hijas. pero no revelaron su decisión a Urbaal. tratando de comprender la tragedia que se había precipitado sobre él. Joktan comprendió y los dos hombres discutieron el asunto durante un tiempo. . quien se dirigió al altar bajo el roble. al cabo del cual el habiru dijo al asesino que le concedía santuario en el altar. Los hombres consultaron largamente entre sí. y que por lo tanto tendrían que hacer frente a su primera crisis en esta nueva tierra. advirtiendo a todos que muy pronto saldría de Makor un ejército en busca de aquel asesino.—Ésta es mi tierra y he decidido no huir. Inmediatamente congregó a sus esposas e hijos.

besándole los pies. Corrió hacia ellas. pero sí una mujer. instaladas en el campo propiedad de Urbaal.. mientras gritaba con todas sus fuerzas: —¡Urbaal. Le explicó que los sacerdotes no enviarían sus soldados a buscarlo hasta la . Como no lo encontrase allí. corrió hacia él y cayó en tierra a su lado. que corrió al olivar en busca de su marido. avanzó por la vía de las caravanas que llevaba a Damasco y a su debido tiempo llegó a un lugar desde el cual podía ver las tiendas de campaña de aquellos desconocidos.Ese día no salió ejército alguno de Makor.! ¡Urbaal! Cuando lo encontró acurrucado al lado del altar.. pisoteando los restos de la cosecha anterior de trigo.

Se puso el sol y siguió una noche extraña. donde no era necesario que nadie se enterase del asesinato que había cometido. explicándoles que su marido era un hombre honrado. A continuación les relató las diferentes etapas que le habían llevado a su angustiosa situación. mientras Timna hablaba con los desconocidos. Pero Urbaal dijo tercamente: —No. un campesino. Ésta es mi tierra y ni los sacerdotes ni Joktan podrían obligarme a abandonarla. Urbaal. convertido de repente en un hombre viejo y confundido.mañana siguiente. ... pues confiaban que así él tendría tiempo de alejarse hacia el este. permanecía acurrucado junto al altar.

. con gran compasión. —¡Estaba embrujado! —replicó ella y a la luz de la hoguera del campamento lanzó una mirada a su marido. mientras agregaba—: En cualquier otra población y en otro momento habría muerto feliz. Timna le miró asombrada.—Te culpas demasiado —dijo Joktan— pero según parece la culpa ha sido finalmente de él. —Y lloró desconsoladamente por el desconsiderado destino que abrumaba a su marido. Joktan se dirigió al altar para orar a solas. —Y al oírle. No bien asomaron las primeras luces del amanecer. y cuando regresó dijo a Timna: —¿A qué dioses elevas tus plegarias? —y el nómada respondió: —Al dios uno y solo.

dieciocho hombres al mando de un capitán. —No está dentro de ningún templo —dijo el capitán— y por lo tanto tendrá que venir con . salió de la población. el ejército de Makor. Joktan dio unos pasos y sin levantar la voz respondió: —Se ha acogido al santuario de mi altar. lo cual les habría evitado toda acción ulterior. pero cuando vieron las tiendas de campaña de los desconocidos se acercaron a investigar y bajo el roble encontraron a Urbaal acurrucado junto al altar. con la esperanza de que el loco agricultor hubiese huido ya. —Hemos venido en busca de este asesino —dijo el capitán.Cuando el sol brillaba ya en lo alto.

y éstos llegaron a la conclusión de que.nosotros. si bien era cierto que podrían dominar a los desconocidos. Pero Joktan se mantuvo firme y sus hijos se apresuraron a colocarse a sus lados. El capitán se retiró para consultar con sus hombres. pero este . El capitán envió uno de sus soldados en busca de los sacerdotes y cuando éstos llegaron con todas sus vestimentas de las grandes solemnidades el capitán les explicó: —Urbaal está ahí. deteniéndose a poca distancia del campamento nómada. un encuentro con ellos significaría la pérdida de muchas vidas. Por consiguiente. la pequeña fuerza se retiró. en el campamento.

desconocido se niega a entregárnoslo. Los sacerdotes deseaban ordenar a sus soldados que sacaran de allí al asesino. El aturdido agricultor no . tras una breve conferencia entre sí. y tu vida ha tocado a su fin. El principal sacerdote se acercó entonces a Urbaal y le dijo: —Amalek ha muerto. Finalmente. aunque fuese por la fuerza. Tu obligación es venir con nosotros. pero la aparente disposición de los nómadas a pelear les contuvo. uno de los sacerdotes dijo: —Respetamos el santuario. —Se ha acogido al santuario de mi altar —explicó el habiru.

—Y los sacerdotes respetaron aquella honorable decisión y se apartaron. Fue Timna quien adoptó la decisión. Se acercó al roble. allí permanecerá. Pero al oír aquellas palabras. Hemos hecho todas las . pues tenemos que llevarle.comprendió muy bien lo que se le exigía. Los sacerdotes se dirigieron a Timna a quien dijeron: —Ve a retirarle del altar. a quien él había asesinado y comenzó a llorar. Joktan intervino de nuevo para decir: —Si está decidido a permanecer junto al altar. su amigo de antes. pero por fin entendió que era Amalek. Urbaal. se arrodilló junto a su marido y le dijo dulcemente: —He llegado al final de los días.

tiernamente. —Yo moriré con él —dijo Timna—. el rey de . pues la falta ha sido mía. Timna le ayudó a levantarse y le llevó al lugar donde estaban los sacerdotes. —Tú vagarás por los caminos —respondió el primer sacerdote. Urbaal la miró tristemente y luego tomó sus manos. era de nuevo el hombre que amaba sus campos y el zumbido de las abejas sobre las flores.cosas mal y yo moriré contigo. pero hasta llegar junto al muro de la población ella fue abrazada a Urbaal. quienes ordenaron a los soldados que le atasen una cuerda al cuello. Alzó la cabeza y vio a su insensato marido. Por fin los soldados les separaron y Timna cayó sobre el polvo del camino.

Poco después oyó redoblar de tambores y finalmente.los olivos. . Las mujeres de los habirus iban serenamente al manantial. avanzar por última vez rampa arriba y perderse en seguida tras la portada principal de Makor. Llevaba algún tiempo tendida allí. En los días que siguieron se produjeron esos intercambios de curiosidad que señalaban siempre la llegada de cualquiera nueva familia a los campos que rodeaban la amurallada población. —Y de ese modo. sobre el polvo. la viuda Timna ingresó como nueva integrante del campamento del habiru. cuando Joktan dijo a sus hijos: —Id a buscar a esa mujer. el silencio. pues ha sido una esposa fiel.

utilizando una senda que no pasaba por la población. Algunos sacerdotes salieron de Makor para inspeccionar el campamento de los nómadas. Sobre sus cabezas llevaban las altas vasijas para llenarlas con la rica agua. y las mujeres de Makor las contemplaban en silencio. Joktan parecía no estar dispuesto o ser incapaz de comunicar el carácter exacto de sus deidades. pero los sacerdotes le explicaron que si iba a seguir utilizando el agua del manantial de Makor tenía que reconocer al dios Él. que había estado decidida a morir antes que violar el santuario de sus dioses. en el cual descubrieron que todos los recién llegados eran miembros de una gran familia: la gente de Joktan. así como a los .

baals principales. pero aclaró firmemente que al mismo tiempo mantendría su propio altar bajo el roble. Los habiru. amoldándose a la vida de la misma. él dijo que no se oponía. según pudo comprobarse mediante una cuidadosa . precursores de una inmigración en masa que llegaría siglos después. Y aunque Timna trató de disuadirle de formular semejante promesa. entre ellos Melak y Astarté. Los sacerdotes consintieron. sus costumbres y sus dioses. No fue sorprendente que Makor aceptase tan fácilmente a los extraños. pues en los últimos años muchas familias aisladas habían llegado a los campos circundantes y luego a la misma población.

El hecho de haber sido .inspección. cuando su altar de debajo del roble fuese incorporado a la adoración de los monolitos frente al templo. Tal asimilación había ocurrido siempre en el pasado y no había razón alguna para suponer que no volvería a ocurrir. Joktan les había impresionado como hombre poderoso. no daban señal alguna de ser distintos a los otros y los sacerdotes tenían. por lo cual acogían con agrado la probabilidad de darle la bienvenida como parte integrante de la población. con fuertes y decididos hijos. derecho a suponer que dentro de un período relativamente corto los recién llegados serían absorbidos por la población. por lo tanto.

Las casas de comercio estaban abarrotadas de mercaderías que provocaron su envidia: vinos. telas.aceptado por la comunidad hacía que ahora Joktan contase con entera libertad para penetrar dentro del muro que rodeaba a Makor. alfarería.. aceites. joyas. Pero lo que atrajo más su atención fue la zona del templo en la cual los cuatro monolitos eran elocuentes muestras de autoridad.. pero en Makor había más de un centenar amontonadas unas al lado de otras y el efecto que le produjo el conjunto fue asombroso. Cuando los sacerdotes le llevaron ante la . Jamás había vivido en una casa y en toda su vida no había visto muchas. y el lujo de la población le asombró.

antiquísima estatua del dios Él. comprendió en seguida que se trataba de una raza vigorosa y tenaz. Timna. muy unida ante los extraños. Los niños varones eran marcados por medio de la circuncisión y las niñas se casaban muy temprano. muy dada a comer y cantar. sobre todo. Para los habiru el altar de Él no era tan importante como el templo para los ciudadanos de Makor. pero pendenciera cuando se pasaba en la bebida y. Joktan dijo serenamente: —El dios que yo adoro es también Él —y los sacerdotes dieron muestras de gran satisfacción. en las carpas del campamento habiru. con mucha frecuencia con primos. pero se lo consideraba con una mayor .

Timna se sintió especialmente impresionada cuando Joktan.reverencia. sin batir de tambores ni estridentes notas de trompetas. para depositar flores o plumas de palomas. se dirigía solo a orar ante aquel altar. —¿Quién es tu dios? —le preguntó un día. y Timna concurría ante él a menudo. El dios que habitaba aquel lugar sagrado no necesitaba que le fueran sacrificados los hijos primogénitos de sus fieles ni deseaba ver a muchachas desnudas en cópulas con agricultores o ganaderos. . que la había alojado con sus esposas y que había declarado desde el primer momento que aceptaba a su hijito todavía no nacido en su campamento.

pues está en todas partes. como te lo exigieron los sacerdotes de Makor? —En cualquier país al que entro. adoro a los dioses locales también. —¿Es el mismo que mora en la piedra más pequeña de las que dan cara al templo en Makor? —Él no tiene morada.—El único —respondió él. —Yo creo que entre los numerosos dioses hay uno que es el que realmente cuenta y que los otros no merecen que se les adore. —Entonces. ¿Cómo se llama tu dios? —Él. ¿por qué aceptaste a los baals. Ésa sencilla idea llegó a la inquisidora mente de Timna como los rayos del sol después de una .

Y cuando la caravana regresó. Con el permiso del patriarca nómada. que no residía en monolito alguno y carecía de voz específica. pues habiru significaba «conductor de burros». Fue Timna quien enseñó a los habiru el camino que conducía a Akka. Joktan envió a sus hijos al olivar mientras él iba a Makor a consultar . a cuyo puerto Joktan llevó su caravana de burros en una expedición comercial. cargada de mercaderías del puerto. informe. comenzó a colocar todos los días sobre el altar las flores primaverales que recogía en los campos circundantes. Reconoció la explicación de Joktan como el concepto tras el cual ella había estado tanteando: un dios solitario.tormenta.

ante la casa de la alegría que ella había contribuido casi inconscientemente a destruir. —Y los sacerdotes consintieron. Me agradaría vivir dentro del muro y traeré conmigo a la esposa de Urbaal. como esposa de Urbaal. —Y ahora Joktan la condujo a un mezquino cobertizo que le había sido asignado por los . recordó aquel día en que había llegado a ella por primera vez. —En Akka he comprobado que se puede realizar un activo comercio. nerviosa. pues ahora es mi esposa. exclamando: «¡Que llegues a tener tantos hijos como semillas tiene esta granada!». Pero cuando Timna pasó. En las piedras.con los sacerdotes. Amalek había estrellado una granada madura.

que se dirigieron a una de las esclavas de Joktan para decirle: —Tu hijo es primogénito de Joktan y marcaremos sus muñecas con este tinte rojo. a lo largo de la parte oriental del muro. y halló consuelo cuando le nació un hijo a quien insistió en llamar Urbaal.sacerdotes. En la angustia de aquella desesperada muchacha. Timna revivió la suya. pero ahora sintió más compasión hacia ella que la . con un altar al dios único. Timna lo transformó sin pérdida de tiempo en un lugar digno. para que la línea de familia de su ex marido no desapareciese. Su alegría se vio empañada un día por la llegada al cobertizo de los sacerdotes de Makor.

que había sentido hacia sí misma. En esa humildad . —Y lloró desconsolada por Urbaal. no contenéis vida! ¡Sois la corrupción! La vida está ahora en el vientre de esa muchacha esclava. pues ahora le era posible juzgar el infantil sacrificio como la incomprensible crueldad que realmente era. Abandonó el cobertizo y corrió desconsoladamente por las calles y a lo largo de la parte occidental del muro hasta llegar al lugar secreto donde había enterrado a las cuatro estatuitas de Astarté con sus ridículas piedras fálicas. por la joven esclava y por el niñito marcado de rojo. En aquel lugar pisoteó furiosa la tierra mientras gritaba: —¡Vosotras que dormís ahora ahí abajo.

sin altar o sacerdote. experimentó una sensación de reverente temor que hasta entonces no había conocido. con música y cantos. adivinó que algo . a aquel dios informe al cual los habirus la habían presentado para iniciar su adoración. cuando los tambores convocaron a los fieles al lugar de los sacrificios. Joktan quedó deslumbrado ante el poder de aquellos nuevos dioses. El fiero y cruel Melak le fascinó y cuando el niño fue alzado por los sacerdotes para colocarlo en los brazos del dios. A la mañana siguiente. y cuando comenzó la parte festiva de la celebración.de espíritu se recostó contra el muro y se convirtió en la primera ciudadana de Makor que oraba a solas.

en momentos en que su marido se daba cuenta de que un hombre . Timna dejó a la llorosa esclava y se mezcló a la multitud. de la cual jamás se hubiese creído capaz. Joktan tuvo que sofocar una exclamación de profundo deleite. que salió de la puerta del templo. una diosa viviente. Era más hermosa que todas las mujeres que él había visto en su vida y cuando el sacerdote terminó de desnudarla y ella se irguió en toda su esplendorosa belleza. Dejó a Timna y la joven esclava ante el altar de Melak y fue a colocarse en la primera fila entre la multitud. Allí vio por primera vez a la sacerdotisa Libamah.emocionante estaba a punto de suceder.

Y cuando terminó la danza y los sacerdotes deliberaban sobre la elección del compañero de Libamah. con incredulidad. pudo adivinar qué . Y cuando un alfarero de Makor subió a saltos la escalinata. que los labios de Joktan formulaban silenciosamente las palabras: «¡Que sea yo!». fijos los ojos en la desnuda sacerdotisa. que Joktan se inclinaba ansioso hacia adelante. Timna vio. mientras ésta bailaba. que ya conocía lamentablemente aquella mirada.entre los allí presentes estaba a punto de ser elegido para acostarse con Libamah. Joktan observó el procedimiento con tal intensidad que Timna. con horror. para cumplir las exigencias del rito. y vio. abierta la boca.

visiones ardientes cruzaban en aquel instante por la mente de su marido. no fue recordado ni una sola vez más! . ¡Y desde ese instante. el solitario altar que se hallaba debajo del roble.

La de la derecha. Todos éstos oscurecidos por la absorción de ceniza producto de una . De color rojo claro. C. La de la izquierda.NIVEL XIII UN ANCIANO Y SU DIOS Dos vasijas de barro cocidas a una temperatura de 8800 centígrados en Makor. decorada por dentro con rayas rojo oscuro y amarillo. de J. de los mismos colores. en el año 1427 a.

conflagración a mitad del verano del año 1419 a. * El desierto. El único sonido era el suave susurro en la arena que producía una serpiente que. en reacción a un miedo no especificado. estaba tan silencioso como los cielos en una noche cuando no hay estrellas fugaces. . barrido por el sol. y dos perros de pelambre gris. Unas cuantas cabras pastaban silenciosas entre las piedras. C. hallando briznas de hierba donde no parecía existir una sola. dejó la caricia solar para buscar la protección de una alta roca. de J.

se movían sin hacer el menor ruido. como si una hiena hubiese llegado sigilosa para llevarse un corderito. no a las cabras. pues sabían muy bien que aquello no era causado por animal alguno. para impedir que las cabras se alejasen demasiado. sino a una cosa misteriosa que se movía no sabían dónde. Procedía de un arbusto de alrededor de un metro de altura. Pero no ladraron. Como la serpiente.pertenecientes al campamento. parecían aprensivos y no hacían más que mirar. Luego se produjo un sonido susurrante. y los dos perros fijaron repentinamente la vista en él. como el de alguna rama liviana que el viento hiciese rodar. Entre las ramas del arbusto .

de cabeza descubierta. Contaba más de . —¿Zadok? —El más absoluto silencio—. ¿Zadok? De detrás de la roca a la cual había huido la serpiente. se oyó de pronto una voz que hablaba suave y persuasivamente. a pesar de que no soplaba viento.comenzó a brillar una débil luz. de piel apergaminada. ¿Zadok? —Los perros se inclinaron hacia el arbusto—. apareció un hombre viejo. y el arbusto se sacudió como si estuviese decidido a desprenderse cuanto antes de algo que le molestaba y salir rodando por el desierto. Y cuando aquella claridad y el sacudimiento aumentaron. pero sin llama ni humo. delgado.

Vestía un tosco sayo de lana y calzaba pesadas sandalias. .sesenta años y los había pasado todos bajo el sol. —Tenía miedo de dejar el desierto.. Su barba estaba descuidada y le llegaba hasta el pecho. grueso y retorcido. ¿Has venido para castigarme? —Debería hacerlo —dijo la voz con dulzura— puesto que me has desobedecido. —Aquí estoy. se acercó hasta quedar frente al arbusto. —Te he llamado tres veces. Zadok —replicó la voz. El-Shaddai —dijo. Empuñaba un cayado de pastor. El-Shaddai.. —Tenía miedo. Salió cauteloso de detrás de la roca y como un niño semiasustado.

—¿Y cómo sabré dónde es el lugar? —Mañana. después de la puesta del sol. El muro de la población se abrirá para recibirte y respetarás a los dioses de ese lugar. Ellos te mostrarán. tienes que ir. —¿Hacia el oeste? —Sí. . Los campos te están esperando. tu hijo Epher y su hermano Ibsha regresarán de su inspección de la zona circundante.—Esta vez. —¿Debemos ocupar esas tierras? —Campos que tú no has cultivado serán tuyos y prensas de aceite que no has construido te pertenecerán.

—Todo eso que me has dicho haré. —Lo recordaré. —Y la misteriosa voz respondió: —Duerme a la sombra. El-Shaddai. —¿Viviré hasta ver los campos prometidos? —Los verás y los ocuparás. Eres un anciano cansado. o si dejas de obedecer mis instrucciones. y el viejo se postró a la vez que exclamaba: —¡El-Shaddai!. y en . Soy El-Shaddai. Zadok. ¡El Shaddai! Perdóname por no haberte obedecido.. —Pero recuerda la maldición que caerá sobre ti si adoras a otros dioses.. tanto yo como mis hijos y los hijos de mis hijos. Cesó el temblor de las ramas del arbusto.

Se produjo un silencio. Buscó y encontró un lugar a la sombra de la alta roca. Como en todos los tiempos. afiló el . Zadok estudió cuidadosamente el hecho de que su dios le había ordenado dormir.la víspera de la victoria hablaré contigo por última vez. y ese día la hiena no se acercó siquiera al lugar. aquéllos eran años en que El-Shaddai tenía poder para mandar y los hombres tenían la libre voluntad de aceptar o rechazar sus órdenes como sus conciencias se lo dictasen. pero decidió que mejor empleado estaría su tiempo en tareas que debía completar si su clan iba a atravesar territorio enemigo. Por consiguiente.

En los últimos tres mil años ya se conocían en esa región las herramientas de cobre. forjadores de las poblaciones habían descubierto que si mezclaban una parte de estaño con nueve partes de cobre. Pero este anciano se aferraba todavía a sus pedernales. y por lo menos desde dos mil años antes. con los cuales . a fin de hacer algunas hojas para cuchillos y mientras trabajaba. que era más duro que cualquiera de los dos metales que lo componían. Con ese bronce. producirían el bronce. los habitantes de las poblaciones estaban haciendo ahora herramientas de sutil precisión y armas poderosas. resumió su propia historia.extremo de un nódulo de pedernal.

Ante todos los problemas. el anciano reaccionaba de idéntica manera: había una antigua verdad y había una innovación que podía llevar a los hombres a regiones desconocidas. Utilizaba el pedernal no solamente porque podía obtenerlo gratis. sino también porque sabía que si su dios hubiera querido que sus hebreos emplearan el bronce lo habría puesto en el mundo para ellos y no habría exigido que se mezclaran metales para conseguirlo. mientras el bronce en herramientas costaba muy caro. y él estaba decidido . lo cual constituía una ocupación sospechosa y una prueba de altivez humana.trabajaba todas las herramientas que necesitaba su gente.

hechas a la manera práctica. Si Zadok. Su pueblo trabajaba más intensamente que la mayoría de los otros. y por ello sus rebaños aumentaban.a mantener a su clan seguro con la manera antigua de vivir. por lo cual las familias que formaban su clan se multiplicaban. su vida transcurría feliz y creadora. Sus mujeres destinaban interminables horas a la fabricación de telas por medios primitivamente domésticos. Y puesto que su pueblo estaba conforme con vivir bajo la protección de El-Shaddai. Prefería las cosas prácticas. el patriarcal jefe del . por lo cual sus hombres iban mejor vestidos que otros pueblos nómadas. Zadok enseñaba y predicaba la diligencia en todas las actividades.

clan. El-Shaddai. En generaciones posteriores. El-Shaddai estaba destinado a madurar en aquel dios a quien adoraría una gran parte del mundo. ya que. al mismo tiempo. que significaba «el de la montaña» por el de Dios Todopoderoso. trabajando sus nódulos de pedernal. cuyos cansados ojos podían ver más allá del desierto. a la sombra de la alta roca. moraba. hasta aquellas invisibles cimas de la imaginación en las que había un aire fresco y el dios único. era práctico sentado allí. un hombre espiritual. Pero en aquellos días trascendentales . pueblos que hablaban otros idiomas traducirían su antiguo nombre semítico. era. por medio de diversos cambios.

había elegido a estos hebreos como su pueblo predilecto. y ellos vivían cobijados entre sus brazos. Pero Zadok estaba seguro de una cosa: El-Shaddai determinaba personalmente el destino de su clan.cuando el pequeño grupo de hebreos acampó a la espera de la señal de avanzar hacia el oeste. gozando de la seguridad que otros clanes y . y ellos ni siquiera estaban seguros de que Él fuese el dios de aquellos otros hebreos que habían emigrado hasta regiones distantes como por ejemplo Egipto. en la intensamente poblada región que se extendía entre los ríos Éufrates y Nilo. El-Shaddai no era dios de nadie más que de ellos. pues de todos los otros pueblos disponibles para él.

Era incorpóreo. El-Shaddai era un dios muy difícil de comprender. el dios de este grupo específico de hebreos. Vivía en todas partes. cosa peculiar. cuando Zadok era todavía una criatura de siete años. y no obstante podía moverse como una bola de fuego. en un momento determinado. Era todopoderoso.pueblos no conocían. pero era. como lo había hecho en el caso de Timri. pero al mismo tiempo podía ordenar. Y era un dios celoso. Era benevolente. no obstante lo cual permitía que quienes no eran hebreos adorasen a los dioses . Era invisible. y sin embargo hablaba. la extinción de toda una ciudad. y a pesar de ello les alentaba a ejercitar su propio juicio personal.

todo cuanto poseían y a todos los seres que amaban. como acto de fe. los nómadas que vivían a merced del desierto. En cambio. que viajaban de un manantial o pozo natural a otro desconocido. llevando consigo. necesitaban estatuas y templos. Era el hecho de poseer ese dios lo que había provocado el reciente temor de Zadok. confiados ciegamente en . porque el anciano intuía que tal deidad jamás habría podido ser concebida por gentes que habitasen en una ciudad o población. Tales gentes afincadas en la tierra necesitaban dioses visibles ante quienes pudieran orar.menores que quisieran. ni por agricultores radicados en tierras sitas en los valles de los ríos.

Solamente podían confiar en que. si trataban a El-Shaddai respetuosamente. . los nómadas tenían que confiar en un dios que veía la totalidad del desierto y las colinas más allá. Confiar en El-Shaddai. el invisible. el desconocido. él les conduciría sin peligros. a los lugares que él mismo había elegido de antemano. con entera seguridad. pues en ningún momento de sus vidas podían estar seguros estos solitarios viajeros: muchas veces se daba el caso de llegar a manantiales o pozos que estaban secos. era una religión que requería la más exquisita fe.que su rumbo había sido trazado por ellos y que después de muchos días encontrarían el manantial o el pozo donde se suponía que estaba.

donde ahora . Zadok. había mantenido a su clan en el desierto. desde que era un niño pequeño. habían partido para Egipto. de acuerdo con las instrucciones que le impartía el solitario dios. Siglos antes. hijo de Zebul. y su hijo Isaac. como si respondiese a un consejero en quien confiaba ciegamente: —El-Shaddai. Por espacio de cincuenta y siete años. Abraham. Pero el arbusto no le respondió. había estado hablando periódicamente con El-Shaddai y.Zadok volvió el rostro hacia el ahora silencioso arbusto y dijo. por fin estoy listo para llevar mi gente hacia el oeste. el patriarca de todos ellos. mientras otros habían partido rumbo al sur.

Posteriormente. y éstas eran evitadas . Había grandes extensiones arenosas en las cuales nada fructificaba. para llevarle a la tierra prometida. escuchando siempre las claras palabras de El-Shaddai. El clan de Lot había colonizado el país del Moab. pero Zadok había mantenido a su clan en el desierto septentrional. el clan de Naphtali se había separado para ocupar la región montañosa del oeste. El desierto en el cual habían vivido los hebreos durante tantas generaciones. que un día le sacarían de aquel solitario desierto.sus descendientes languidecían en esclavitud. consistía de tres partes. mientras los hijos de Esau conquistaron la Idumea.

Había también dilatadas extensiones de rocas y tierra árida. que se hallaban próximas a otras cultivadas sin suficiente agua para la siembra regular de trigo o el cultivo de la aceituna. puesto que nadie que dependiera exclusivamente de sus burros podía atravesarlas. pero apenas. Y era en esas tierras donde Zadok y su gente habían vivido por espacio de los últimos cuarenta años. Y finalmente. con ocasionales oasis donde era bastante seguro encontrar agua y en ellas los hombres y sus burros podían vivir. pero sí suficiente para alimentar a las ovejas y cabras.por los nómadas. había grandes zonas de tierra semi-árida. Los hebreos más sabios estaban convencidos de que tarde .

pero lo que no sabían era que el dios había ordenado tres veces a Zadok que lo hiciese. algunas semanas después. —¡Pero si ya nos ha dado esa orden! —replicó Epher—. no al anciano Zadok. Y el resultado de ese mensaje fue que Epher. Anoche. el pelirrojo Epher. Impaciente por fin. deberíamos dirigirnos a las buenas tierras del oeste. —El-Shaddai nos ordenará cuando debamos irnos de aquí —respondió el patriarca. sino a su hijo.o temprano El-Shaddai les ordenaría que abandonasen esas tierras. llegó junto a mí y me dijo. «Ve . regresó a su padre y le dijo: —Padre. pero el patriarca había tenido miedo. El-Shaddai había impartido su última orden.

hacia el oeste y observa esas tierras». . al oír a su hijo. lo había tomado de los hombros y le preguntó directamente: —¿Te habló el mismo El-Shaddai? —Y Epher. insistió en que el dios había hablado con él. Zadok. ¿Por qué habría decidido El-Shaddai hablar con su hijo y darle un mensaje tan importante? Le había parecido muy poco probable que eso hubiera sucedido. Esa noche. un joven de genio excesivamente pronto. Durante su ausencia. pero ahora el dios acababa de confirmar. Zadok había estado preocupado. Epher y su hermano Ibsha habían sido presurosos para observar las tierras del oeste.

y él. puesto que él tenía solamente siete años cuando el dios le habló por primera vez. no tuvo más remedio que reconocer que no era tan extraño que El-Shaddai hubiese hablado directamente con su hijo. Y desde ese día. Zadok. al anunciarle que al día siguiente regresarían sus hijos con instrucciones para su marcha hacia el oeste. desde aquella primera conversación.indirectamente lo que Epher le había dicho. . Su nombre. Y cuando Zadok reflexionó sobre eso. él había sido un niño completamente distinto a todos los demás. había continuado sirviendo a modo de agente por medio del cual El-Shaddai mantenía informado al pueblo de su elección. significaba «justo» o «virtuoso».

Los nómadas de Zadok no podían ser llamados una familia. con el anciano patriarca. Pero todas las personas del grupo estaban emparentadas. de una u otra manera. Por ejemplo. pues las grandes tribus hebreas no se habían formado aún. porque comprendían mucho más que una unidad. llevaron consigo menos de un millar de personas. . El clan de Zadok estaba integrado solamente por setecientas personas.Nunca eran muchos. muchos de los cuales tenían ya sus propias familias. Cuando Lot y Esau marcharon hacia el sur. aquellos hebreos del desierto. las cuatro esposas y treinta hijos de Zadok. no alcanzaban a componer ni siquiera una cuarta parte del total del clan.

El patriarca confiaba para todo en El-Shaddai.Por eso formaban un clan. y en los siglos posteriores. de esa unión emergerían las tribus conocidas por la historia. principalmente. porque amaba la paz y la buscaba siempre que le era posible. gracias. y generoso en la caridad. Amaba los animales e inició la . Mantenía la paz entre sus esposas y la unión fraternal entre sus hijos. al carácter justo del hombre que lo dirigía. En la guerra no se excedía en el empecinamiento. cuando varios de esos clanes se uniesen. que eran valerosos y audaces guerreros. El de Zadok era uno de los grupos mejor organizados. En el comercio era honesto. aunque su afán no agradase a sus hijos.

que había condenado a muerte a numerosas personas. En su clan. debido a infracciones a la ley divina. Pero a pesar de todo eso. y advertido el culpable que no cabía apelación alguna. y se . Pero una vez dictada su sentencia. las mujeres que habían alumbrado hijos no trabajaban hasta después de haber pasado cinco meses del parto. tales como el adulterio. insubordinación filial o profanación de El-Shaddai. era un juez severísimo. generalmente le proporcionaba la oportunidad de huir.costumbre de no sacrificar jamás al miembro de una familia en presencia de los otros. así como la de no matar un cabrito y una oveja madre en el mismo día. salvo las tareas más livianas de la cocina.

Lo que estaba terminantemente prohibido era su reingreso al clan. en la época de la cosecha. en su huida. «por miedo a que produzca una abominación».sobreentendía que cualquier condenado podía llevar consigo. Dos jóvenes solteros no debían ocupar la misma habitación cuando trabajaban en alguna granja. Los detalles más íntimos de la vida eran regulados por el anciano patriarca. «por miedo a que produzca una abominación». un burro y tres bolsas de agua. Se prohibía estrictamente a los hombres que vistiesen ropas de mujer. o a las mujeres ropas de . Era él quien instituyó la ley que prohibía a los pastores solteros cuidar las ovejas solos.

hombre. Como consecuencia de la experiencia de su vida en el desierto. los hebreos habían elaborado un código de leyes sensatas. que Zadok sabía de memoria y que había transmitido a sus hijos mayores. que actuarían como jueces una vez que él hubiese desaparecido. por miedo a que se produzca una abominación». «por miedo a que produzca una abominación». . por miedo a que se produzca una abominación. Porque era esencial que la gran vida de la familia y del clan continuase ininterrumpidamente. Algunas de ellas decían: «Un hombre no podrá casarse con dos hermanas. tampoco podrá casarse con una mujer y su hija.

en nombre de su desaparecido esposo. era obligado que uno de los hermanos del muerto tomase a la viuda inmediatamente y la embarazase. era responsabilidad de los cuñados acostarse con ella hasta embarazarla. con descendientes para reforzarla.Zadok impuso la antigua ley que si el esposo moría antes que su esposa tuviese familia. no importaba. Si Zadok se mostraba insistente en un comportamiento sexual . para que la vida del clan pudiese seguir adelante. para que se perpetuase su nombre. Si los hermanos sobrevivientes estuviesen casados. como tampoco que odiasen o no simpatizasen con su cuñada. si ésta no tenía hijos.

le habló contra el dios canaanita y se convenció de que estaba convirtiéndola y que la muchacha no tardaría en aceptar al . La reclamó y experimentó gran placer en tenerla para sí en su carpa durante las largas noches. sintiendo el calor de su cuerpo. Dos años antes. crecidos ya sus hijos y ocupadas sus esposas en numerosos menesteres. Era una canaanita que adoraba a Baal el Omnipotente. un día vio en un grupo de esclavas que habían capturado sus hijos. a una adolescente de dieciséis años. ello no significaba que despreciase esa función de la vida.cuidadosamente organizado. particularmente hermosa. pero mientras Zadok yacía con ella. cuando tenía sesenta y dos.

más joven y tranquilo.verdadero dios. que había organizado la expedición que había explorado las tierras del oeste y que siempre se mostraba ansioso de combatir con cualquier enemigo. Pero eran sus hijos menores —los de su cuarta esposa— quienes le interesaban más: Epher el audaz. una adolescente de diecisiete años. Ibsha. Los mayores eran ahora ya los jefes secundarios del clan. Sin embargo. todavía soltera. pero que estudiaba con ojos atentos a varios hombres que su padre le había sugerido como . y sobre todo. Leah. su mayor gozo eran sus treinta hijos. pero tal vez más seriamente dedicado a la comprensión del mundo.

inventor . Cualquier hombre que hubiese producido únicamente esos tres hijos podía sentirse orgulloso. que había conseguido salvarse del gran diluvio. cuyas hazañas eran muy famosas. o sobre Nimrod. para recordar las tradiciones de los hebreos.posibles maridos. aquella hermosa muchacha esclava había empezado a concurrir a dichas reuniones. Por espacio de muchos años. había sido costumbre de Zadok pasar el final de las tardes sentado con Leah y cualesquiera otros hijos que quisieran unirse a ellos. o sobre Jubal. el cazador. Últimamente. Se sentaba siempre a la derecha de su amo y escuchaba con evidente deleite lo que éste contaba sobre su antepasado Noé.

pero todos los días se las componía para llegar a un episodio de la vida de Abraham. Y era un placer para Zadok explayarse en lo referente a Abraham y su hijo Isaac. que la comparación entre él y ellos resultaba carente de todo significado. soberano . que había sido el primero en recorrer ese desierto. sosteniendo que en el día en que El-Shaddai declaró inhumano el sacrificio de personas. y Baal no merece que nadie se ría de él —dijo aprobatoriamente mirando a la joven esclava— pero no es posible ni siquiera discutir cuál dios es superior.del arpa. demostró que era un dios misericordioso. un dios tan superior a todos los demás. —Naturalmente hay otros dioses.

apartado del campamento. como un severo juez. mirándolo con ojos críticos.sobre todos los demás. y es la voluntad de El-Shaddai que nos . por lo cual Leah y la joven esclava siguieron con sus tareas y desde su carpa la segunda pudo ver al anciano que estaba de pie. dijo para sí Zadok. En esta última tarde en la que Zadok estaba esperando el regreso de sus hijos. no se presentó para aquella conversación diaria con la gente menuda. listo para disparar flechas con fuerza hacia el oeste. «Nuestro ganado nunca ha sido más hermoso y nuestros burros están gordos. «Por fin estamos listos». Tenemos cerca de doscientos guerreros y somos como un poderoso arco en tensión.

Estaba bien organizado. para lo cual nos ha colocado en espléndidas condiciones. era fiel a un dios unificador. y además de ser vigoroso era disciplinado. o fundir el bronce. .dirijamos allá. pero estaba unificado como no podía estarlo ningún otro. puesto que ninguno de sus miembros sabía leer ni escribir.» Estudió a continuación el estado de su clan. Tal vez no poseía la educación de otros grupos. pues había sido la severa orden de Zadok que no se permitiese el ingreso al clan a ningún extraño sin que antes se sometiese a un período de adoctrinamiento tan riguroso como para desanimar a la mayoría de los interesados.

la fidelidad a cualquier otro dios significaba la muerte y muy pocos hombres estaban dispuestos a someterse a un tratamiento tan duro por el solo hecho de casarse con una hebrea. sin discusión posible. Zadok había mantenido completamente homogéneo a su clan. por una razón lógica: porque no solamente constituía un convenio entre el circuncisado y El-Shaddai. sino porque tenía el valor práctico de indicar. por muy atractiva que fuese. una indisoluble prueba de lealtad cuya marca perduraba toda la vida.Después de eso. en lo referente a los hombres. Los hebreos insistían en someter a todos sus varones a la circuncisión. De esa manera. el hecho de que .

Y de una gran parte de ese espíritu de cohesión era responsable la práctica de la circuncisión. pero jamás desmoralizados. rito que imperaba entre las tribus del desierto. porque de ninguna manera podían ocultar su identidad. . Sus captores no tenían más que examinarlo para demostrar que mentía. Eso explicaba perfectamente el hecho de que los hebreos fueran poderosos guerreros. En la guerra contra los no circuncisados era posible que el cobarde quisiera huir y posteriormente negar que había sido hebreo.el hombre así marcado era un hebreo. por lo cual los circuncisados tenían que pelear hasta morir. que algunas veces eran derrotados.

entre los cuales solía haber mujeres.En lo referente a las mujeres. los hombres de Zadok tomaban a menudo prisioneros. y entre éstas. Cuando se capturaba a una joven esclava. se le afeitaba la cabeza y no se le daba nada con que limpiar o cortarse las uñas. En sus constantes guerras con tribus establecidas en lugares fijos. algunas hermosas. aceite para friccionarse el rostro o agua para lavarse. Ni siquiera Zadok podía impedir que sus hijos se acostasen con ellas y él era lo bastante listo como para darse cuenta de su impotencia en ese sentido. se la envolvía en ropas de la más burda calidad. los problemas eran distintos. Al cabo de un . Pero insistía en que se adoptasen precauciones.

se ponía a prueba a la esclava para ver si estaba dispuesta a aceptar como dios a El-Shaddai. el mismo Zadok la entregaba a quien la había capturado. con la siguiente advertencia—: Tened muchos hijos. para lo cual tenía que reconocer su superioridad sobre todos los demás dioses y si salía airosa de la prueba. Con su propia esclava.mes de semejante tratamiento se la llevaba ante el guerrero que la había capturado. Zadok había seguido fielmente ese sistema y estaba muy contento al comprobar que ella se iba convirtiendo en una fiel hija de . y Zadok le preguntaba: —¿Todavía deseas a esta mujer? —Si el hombre respondía afirmativamente.

El-Shaddai. —Tiene ciudades rodeadas de altos muros. —Es una tierra en la que hay ejércitos —agregó su pelirrojo hermano—. pero no imposibles de vencer. —Y mostró a su padre y hermanos armas de metal que había . El día siguiente. —Tienen lanzas de metal. pero éstos pueden ser escalados. —Es una tierra con extensos campos llenos de hierba. los jóvenes Epher e Ibsha regresaron del oeste con entusiastas informaciones: —¡Es una tierra de aceite y miel! —informó Ibsha. y nosotros las tenemos de pedernal. como se lo había anunciado El-Shaddai.

¡Protégenos de todos los .conseguido. ordenó a todos que se congregasen ante él. Formaban una compacta multitud. Entonces. en el cual hemos vivido tanto tiempo. Zadok habló a su clan. para ir en busca de los valles y las ciudades. a quien ningún hombre ha visto cara a cara: nos entregamos por completo en tus manos! Es tu deseo que abandonemos nuestro desierto. y todos se arrodillaron mientras Zadok oró: —¡Poderoso El-Shaddai. Debemos ocupar esa tierra. en la última noche que residirían en el desierto: —El-Shaddai ha hablado. Cuando llegó la noche. Los cultivos serán nuestros y los muros de la ciudad se abrirán para darnos paso.

Había ayudado a sitiar varias y muchas veces envió a sus hijos a comerciar en ellas. Jamás había estado en el interior de una ciudad en sus sesenta y cuatro años de vida.peligros que no podemos prever! Terminada la oración. Zadok el Justo se internó solo en el desierto. Mientras los demás trabajaban. que le . pues solamente él se daba cuenta de lo terrible que era esto que su clan estaba a punto de intentar: ese salto de los modos milenarios de vida a los modernos. Su joven esclava había residido en una ciudad canaanita del norte. el clan se disgregó y a la vacilante luz de haces de leña encendidos. prepararon sus tiendas de campaña para la marcha.

a pesar de lo incierto y ominoso de la aventura.deleitaba describir cuando los dos estaban acostados juntos. El mismo El-Shaddai había ordenado la marcha. aparte de que era lugar tan hacinado que El-Shaddai no parecía frecuentar sus angostas callejuelas. pero no El-Shaddai. Otros dioses florecían en las ciudades. No obstante. y los ojos de los hijos mayores de Zadok brillaban de expectación mientras escuchaban a Epher e Ibsha que describían la ciudad que habían . Pero Zadok no comprendía plenamente lo que era una ciudad. era aparente para el anciano que había llegado el momento en la vida de su clan en que era apropiado que intentasen la vida en una ciudad.

el que lanzaba el tremendo reto: «Penetra en mí para demostrar que tienes valor». buscando el agua. ni de la batalla inminente. Era el desierto el que ponía a prueba a los hombres. ni de la criatura a punto de nacer unos días después.visto. En cambio Zadok volvía su rostro hacia el desierto. sino las preguntas más trascendentales: ¿por qué. tiene esa insignificante partícula que es el hombre la confianza para trasladarse de este lugar a otro. en lo infinito del desierto. Era el desierto de ilimitada magnitud el que alentaba al hombre a meditar las respuestas definitivas: no la cuestión de la comida del día siguiente. conforme avanza? ¿Qué . tan vital para su vida.

pero su padre Zebul dijo: —Tenemos que seguir con la fresca de la noche.ayuda divina le guía? Y sobre todo. y entonces recordó aquella noche tan remota en que su clan se había perdido en el desierto al este de Damasco. —Los hebreos protestaron. y todos estaban ya a punto de perecer. en el lugar más desolado de cuantos había visto en su vida. diciendo: —¡No podemos dar un paso más! —pero él ordenó que fuesen levantadas las tiendas de campaña . ¿cómo puede el hombre determinar la voluntad divina y vivir luego en armonía con ella? El anciano avanzó por las arenas hasta que llegó a un lugar desde el cual le era posible ver todo el campamento.

y nuevamente elevaron sus protestas de que no podían seguir. cuando el clan se negó a seguir adelante. sin encontrar la tan ansiada agua. Descansaron todo aquel día. En la última de ellas. Zebul recorrió las tiendas de campaña gritándoles furiosamente: —¿Creéis acaso. que El-Shaddai nos ha traído hasta este lugar para perecer sin propósito alguno? ¿No tiene él enemigos en el manantial esperando que lleguemos para darnos muerte en encarnizada . hinchados y partidos los resecos labios.y todo el clan siguió la marcha hasta el amanecer. hombres de voluntad vacilante. medio muertos de sed. pero siguieron y eso se repitió tres noches consecutivas.

—Y condujo a sus hebreos. Zebul encontró el manantial.batalla. agonizantes casi. Esta noche. y junto a él se estableció el clan por espacio de tres años. o un rey que nos capture y nos lleve como esclavos? ¿Hemos llegado hasta aquí para morir entregándonos a la desesperación como débiles mujeres? ¡Arriba. pero sí miró con dolorosa ansiedad al desierto que había conocido toda su vida de ser racional.. y cuando asomó el sol a la mañana siguiente. arriba! ¡Vayamos a ver qué nos tiene reservado El-Shaddai!. ese mismo sol que ninguno de ellos esperaba ver. y se preguntó si le sería posible. hallar la paz y . en adelante. Zadok no tenía intención de orar..

en el cual habían vivido tan cerca de su dios. Intuyó que en adelante su visión disminuiría y desaparecería su proximidad a las estrellas. concentró su atención en las tiendas de campaña y como estaba en un lugar en que no podía verle su clan. fueran donde fueren sus hebreos. llevarían siempre consigo los recuerdos de aquellos años del desierto. Y ahora. lloró.el consuelo que habían sido suyos en aquella inmensidad desolada pero tan amada. . pero estaba seguro de que. Se estaba perdiendo un modo de vida más allá de toda recuperación y él sentía una gran aprensión al pensar en el porvenir. pues él y nadie más que él tenía conciencia del pecado que había cometido.

llegaste hasta mí en el desierto. Mis hijos llegaron ante mí y me pidieron que llevásemos nuestros rebaños a los verdes campos de los valles. fui dilatando mientras te ofrecía tal o cual excusa. pero yo le temía a la batalla.—¡Todopoderoso El-Shaddai! —imploró—. pero tampoco les hice caso y durante . Hace seis años. por lo tanto. ha llegado el momento de que dejes el desierto y ocupes la ciudad amurallada». después de haber cometido alguna travesura—. Le temía a la ciudad y quería mantenerme en la seguridad del desierto y. ¡Perdóname! —Y le habló a su dios como si fuera un niño que hablase con su padre. cuando el último de los clanes partió para el sur. y me dijiste: «Zadok.

¡El-Shaddai.los últimos seis años me he mantenido terco contra dios y hombre. Pero llegará un momento en que me impacientaré y entonces hablaré a otros como he hablado a tu hijo . El-Shaddai. anciano. temeroso de alejarme. Ahora ha regresado con tus órdenes. tuve miedo! A través de las arenas se oyó un leve susurro y la voz de El-Shaddai llegó hasta Zadok el Justo: «Mientras vivas. y tomaremos el camino que tú me ordenaste que siguiese hace seis años. gozarás de completa libertad para desobedecer mis mandatos. Tú fuiste paciente conmigo. pero el mes pasado le hablaste a Epher y le enviaste a que explorase personalmente. perdóname.

—¡Mi hogar es el desierto! —dijo Zadok tratando de justificarse—. ¡Tenía miedo de abandonarlo! —¡Esperé —respondió El-Shaddai —porque sabía que si tú no amabas tu hogar del desierto tampoco me amarías! Pero ahora. Zadok ordenó.Epher». ¿te conoceremos como te hemos conocido en el desierto? —Dentro de sus muros no me será fácil hablarte —replicó la deidad— pero estaré allí. y no bien amaneció. en esa ciudad. . —¡El-Shaddai! —exclamó desesperado Zadok—. me alegra saber que ya estás dispuesto a obedecer. Con esa eterna promesa a sus hebreos. El-Shaddai dejó de hablar.

teñidas de rojo. aquella pequeña tienda de campaña se distinguía netamente de todas las demás. y sobre ellas se colocaban otras de carnero. Encima de todo ese conjunto. Cada vez que Zadok indicaba que su clan debía detenerse en un lugar determinado. construida con tres capas de piel: sobre un marco de madera tan reducido que no podían arrastrarse debajo de él dos hombres. Así. cada clan mantenía una carpa sagrada. se ponían tiras de suave piel de tejón. que fuese desmantelada la pequeña carpa roja. se extendían pieles de cabra. En aquellos siglos en que los hebreos vivieron en el desierto. lo primero que se armaba en el nuevo campamento era la pequeña .por fin.

la última tienda de campaña que se desarmaba era la roja. en que los hebreos abandonaban permanentemente una zona. sólo unos pocos elegidos pudieron ver lo que contenía. Y en días como éste. con lo cual quedaba expresado que aquél era el hogar del clan. es porque tú lo deseas así. como tú lo ordenaste —oró Zadok— y si ahora vamos a ocupar verdes campos. Cuando la tienda de campaña roja fue desmantelada.tienda de campaña roja. —Hemos vivido en el desierto. operación que se realizaba mientras los ancianos oraban. con el cual Zebul había dado muerte a un . Aquel tabernáculo de Zadok guardaba un pedazo de madera de curiosa forma.

Mientras sus ayudantes empaquetaban el tabernáculo para emprender la marcha tierra adentro. el anciano patriarca agregó a los anteriores un quinto objeto que desde entonces iría siempre con el clan de Zadok doquiera que fuese. Había allí también un collar de cuentas cuya historia nadie conocía y un cuerno de carnero que había sido usado cerca de mil años antes para la ceremonia de recibir un año nuevo. había un pequeño trozo de tela procedente de Persia.cobarde que intentara convencer a los hebreos a morir en el desierto antes que intentar la marcha de tres días hasta el oasis al este de Damasco. en memoria de la beneficencia que el El-Shaddai . Y por fin.

sus ojos cansados ya por la edad se entornaban mientras trataba de . cubierto su cuerpo por un liviano manto de lana. iba un burrito cargado solamente con la tienda de campaña roja. calzado con sandalias. pero que recordaría cada vez que viese la piedra. Y detrás de la pequeña bestia caminaba Zadok. cuando el clan emprendió la marcha.había otorgado siempre al clan en el desierto. Era una simple piedra del desierto que el clan no vería más. A la cabeza de los setecientos hebreos. No tenía forma especial alguna. y empuñando en su mano izquierda el largo cayado que utilizaba para afirmarse en la rocosa senda. Algunas veces. recogió una roca. Del árido terreno.

muchos de los hebreos se detuvieron para mirar atrás.decidir el rumbo. pero la mayor parte del trabajo correspondía a los burros ya que sobre sus lomos iban plegadas todas las tiendas de campaña y utensilios del clan así como las provisiones y las criaturas más pequeñas. ovejas. nietos. y tras los dos iban las esposas del patriarca. al gran desierto que . Al llegar a la cima de la primera colina. tías y todos cuantos se habían plegado a la extensa unidad nómada. las pocas vacas y bueyes y los perros. que cargaba una gran bolsa de agua. carneros. pero en esa tarea le ayudaban sus hijos. los primos. A su lado caminaba la joven esclava. seguían al grupo. con nostalgia. Las cabras.

estuvieron a cargo de Epher. en el viaje hacia el oeste. el fornido guerrero llevó al clan y sus rebaños a la cima de otra colina —que en años posteriores sería recordada como montaña— y desde allí los hebreos contemplaron por primera vez la tierra de Canaán. y al aclarar el decimonoveno día. Las decisiones. en su corazón. donde viviría eternamente la ansiedad de aquel día.durante tantas generaciones les había servido de seguro hogar. el joven pelirrojo que había guerreado a menudo contra ciudades amuralladas. Pero Zadok no miró hacia atrás. que se extendía hacia el oeste de un hermoso río . Dijo su despedida al desierto silenciosamente.

sería una verdadera locura dejarla atrás en busca de otra mejor. Jamás había visto la gente de Zadok tantos árboles juntos.que ya entonces llevaba el nombre de Jordán. pero Epher. Era una tierra de extraordinaria riqueza. por primera vez en su vida posiblemente. una poderosa ciudad. aconsejó cautela y dijo: —No lejos de aquí. A la derecha hay un pequeño lago y a la izquierda un extenso mar que se llama Kinnereth. y tendremos . está Hazor. al norte. Cuando los hebreos se congregaron alrededor de su patriarca. algunos argumentaron que si la tierra que flanqueaba el río era tan rica. —Cruzaremos el río por allí —explicó Epher—.

como ahora avanzamos nosotros a ocupar una pequeña porción que será nuestra. —Y a continuación se arrodilló para dar gracias a su dios que le había concedido esa tierra. Los hombres que tendrían que pelear si los canaanitas atacaban al clan miraron con aprensión hacia la todavía invisible ciudad.mucha suerte si su ejército nos permite cruzar el río. no ya ocupar las tierras que ellos llaman suyas. por lo cual profetizó: —En un día futuro. la cual sería herencia para todos . y El Shaddai le permitió que previese hombres como Josué y Gedeón. Hazor será humillada y los hijos de El-Shaddai ocuparán toda Canaán. sino a los siglos venideros. pero el anciano Zadok no miró hacia el potencial enemigo.

los hebreos. las abejas que zumbaban en el aire. cargadas con el polen y . eludiendo al ejército de Hazor. las laderas en las cuales crecía más abundantemente el pasto. los olivos. Pero fue el joven Epher quien condujo al clan silenciosamente hasta la orilla del Jordán. Mientras los hebreos iban siguiendo las faldas de las colinas. pudieron contemplar con entera libertad los riquísimos valles de Canaán y quedaron fascinados por los numerosos ríos que llevaban agua a las viñas. cuyo cauce consiguieron cruzar las familias sin ser descubiertas. los huertos de árboles frutales. mucho más que el que los animales del clan podrían comer. Inmediatamente siguieron rumbo al oeste.

El burrito que cargaba la tienda de campaña roja continuó al frente. Cuando se acercaron a Makor. En ese instante. al llegar el primer día de primavera con el que . Finalmente. lo harían hasta morir.las innumerables palomas que volaban sobre ellos. resolvieron que si se veían obligados a luchar por aquella tierra maravillosa. pero el ganado fue trasladado a un lugar cerca del centro de aquella movible masa y se prohibió a los niños que se alejasen demasiado de sus madres. Epher comenzó a formar a su gente para que integrase un grupo más compacto. Una sensación de tremenda excitación se apoderó de todos.

Y a la tarde. —Hemos estado avanzando hacia una batalla —les dijo— y mañana veremos los muros que deseáis escalar. el timorato anciano acampó a unos kilómetros de la población y reunió a sus hijos y a los jefes de las familias subsidiarias. regresaron corriendo para informar a su padre que a la mañana siguiente temprano llegarían a la población de Makor. Esa noche.comenzaba el año. ellos con . Pero no habrá batalla. Epher e Ibsha se adelantaron al clan para explorar la ubicación exacta de la población que era su objetivo. sus hijos murmuraron entre sí y el anciano continuó—: Viviremos en paz entre los canaanitas. —Al oír aquellas palabras.

La idea de una ocupación negociada desilusionó a los hebreos. para asaltarlos. —Dominaremos los muros de Makor sin emplear la fuerza .sus campos y nosotros con los nuestros. contra los muros de la población. ¿Era para eso que habían trabajado tanto en preparar sus armas de pedernal y traficado con caravanas ambulantes para conseguir puntas de lanza y hojas de hacha de bronce? Protestaron ante el patriarca y pidieron que a la mañana siguiente ordenase el avance. Pero sin derramar sangre. en formación de batalla. El-Shaddai nos ha prometido esta tierra y será nuestra. ellos con sus dioses y nosotros con el nuestro.

Advirtió a sus hijos y los demás ansiosos guerreros que era la voluntad de su dios que la ocupación de los campos fuese pacífica y sus hijos le respondieron: —Pregúntale otra vez qué debemos hacer —porque no les era posible imaginar que pudieran conseguir campos sin derramamiento de sangre. —No los has visto —argumentaron sus hijos menores. hasta llegar a . —Es cierto —replicó el anciano—. Cuando Zadok se alejó un trecho por el camino de Damasco.—sostuvo Zadok. pero El-Shaddai los ha visto y para él todos los muros son iguales. Solamente se les vence cuando él lo ordena.

—¿Sigues teniéndole miedo a la guerra. Mis impacientes hijos están ansiosos de guerrear y dar muerte a muchas personas.un valle rocoso. Zadok? —Sí. nadie le siguió. Cuando teníamos sitiada a la ciudad de Timri. deberás ocupar la tierra que te ha sido destinada. —Pero en el desierto no me dijiste si la ocuparía por medio de la guerra o en paz. tú le ordenaste a mi padre que la destruyese por la abominación en que vivía y él me . —Como ya te he explicado en el desierto —le llegó aquella paciente voz—. —¿Qué debemos hacer? —preguntó el indeciso patriarca a una roca más alta que las circundantes.

. cuando tu padre dormía cerca de la serpiente que le habría mordido? Zadok recordó aquel remoto día de cincuenta y siete años antes.obligó a que permaneciese a su lado mientras daba muerte a hombres. y ni una sola vez. Desde entonces. —Recuerdo aquella noche —replicó el dios—. en que él había hablado por primera vez con su dios. pues te consideré cruel. El-Shaddai. ¿No fue entonces que te hablé por primera vez. jamás he querido ver una lanza. Tú tenías entonces siete años y me maldijiste. en la mañana del ataque a Timri.. mujeres y niños. en el largo tiempo transcurrido desde entonces se le ocurrió que . Y llegué a odiarte.

a pesar de no tener más que siete años de edad.El-Shaddai hubiese elegido aquel día precisamente debido a su oposición la noche antes de la matanza de Timri. Haz ocupar las tierras por tu gente y el que haya guerra o paz será cosa mía. —¿Entonces tengo que aproximarme a la ciudad sin . El-Shaddai podía haber elegido a hombres mayores y más sabios que él como vocero suyo. había estado dispuesto a juzgar las cuestiones de compasión y humanidad con su propia conciencia. —No te he hablado de guerra o paz —continuó la deidad— porque esas son cuestiones que sólo yo puedo decidir. pero había elegido al niño Zadok porque.

al acercarse a una población. ¿Podía haber evitado esto tomando precauciones? Yo soy El-Shaddai y te he prometido que los muros de Makor se abrirán a tus órdenes. sus muros se abrirán obedeciendo sus órdenes? Sin embargo. Recuerda a tu abuela Raquel. meditando. Pues bien. hombre de poca fe! ¿Acaso no viviste en el desierto en esas condiciones? ¿Quién puede estar seguro de que. que fue al pozo de Zaber ochocientos días sin que le ocurriese nada. y al ir el día ochocientos uno fue muerta por un escorpión. ¿puedes tú.saberlo? —¡Ah. aumentar esa . te he prometido que los muros de Makor se te abrirán y tú me preguntas si ha de ser peleando o en paz.

durmieron aquella noche sin encender las hogueras y a la mañana siguiente se prepararon para la marcha final a la población amurallada.promesa? El anciano se humilló ante su dios. pero cuando volvió junto a sus hijos interpretó las palabras de El-Shaddai a su gusto: —Mañana no habrá guerra —anunció. . satisfechos de que aquélla era la voluntad de su dios. Los hebreos.

y después que Cullinane les explicó una vez a cada grupo que el objeto se encontraba expuesto en Chicago. EL TELL En un día infortunado. Cerró con llave la puerta de su oficina y se sentó dentro.. y antes de . «Uno empieza lo que parece que será una excavación simple: fragmentos históricos enterrados en la tierra. para meditar sobre los problemas de la excavación. tres grupos distintos de turistas llegaron al Tell de Makor.. «No falla ni una sola vez».. Pedían ver el Candelabro de la Muerte. se sintió deprimido. reflexionó.

» Se recostó en su asiento y recordó sus días de Arizona. Había comenzado aquella excavación en posesión de conocimientos iguales o tal vez algo superiores a los de la mayoría de los peritos en la materia. pero terminó por pasar dos años de concentrada búsqueda en sus procesos mentales. pasando revista a todo cuanto se había escrito sobre el tema y aventurándose bastante lejos en busca de sugestiones desde los ainu del Japón a los esquimales de Alaska.haber llenado de escombros el primer canasto se sorprende excavando en su propia comprensión de la civilización a que pertenecen los objetos hallados. Ahora se .

Albright? Cullinane asintió con un movimiento de cabeza. a quien preguntó: —¿Tiene algún material. —¿Ha leído a De Vaux. que me preste para leer. Una vez que estuvo seguro de que ya se habían retirado los últimos turistas. que había sido responsable por la conformación de una parte tan importante del Tell. sobre los judíos? Hoy he estado escuchando una sarta de tonterías.pasaba los días excavando físicamente en la tierra de Makor. Kaufmann. y las noches hurgando en el espíritu del judaísmo. . que me han repugnado. y me gustaría hincar el diente a algo sólido. se dirigió a la oficina de Eliav.

El Deuteronomio. Ése es el gran libro central de los judíos.. el Deuteronomio es tan real que me hace sentir como si mis antepasados inmediatos. Eliav? —No. —¿Bromea. llegasen de pronto por ese valle . ¿merece ser leído cinco veces? —Para mí. y si consigue asimilarlo debidamente.—¿A Maimonides? —Ése es el mejor. —Pero. nos comprenderá a la perfección. —Hay otro mejor que él.. —¿Quién? —Lea cinco veces el Deuteronomio. el quinto libro del Pentateuco de Moisés. digamos por ejemplo mi bisabuelo. Cinco veces.

por cinco veces.con sus cabras y burros. Fue así que Cullinane renovó su conocimiento de la obra maestra judía. «Éstas son las palabras que Moisés dijo a todo Israel en esta margen del Jordán. y se presentasen ante mí. que había estudiado seriamente por primera vez en la Universidad de Princeton. —¿Así que cree que la lectura. Se pretende que el Deuteronomio es el mensaje de despedida del general Moisés a sus judíos cuando estaban a punto de abandonar el desierto para penetrar en la tierra de Canaán. . del Deuteronomio me va a producir esa sensación? —Léalo como le he dicho y verá.» En Makor no había un ejemplar de la versión Douay de la Biblia.

Descubrió conceptos que yacían en el mismo corazón de su catolicismo del Nuevo Testamento. y «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y toda tu alma y todas tus fuerzas». respecto de la historia de Jesús. y ahora. pero eso no le preocupó mayormente. y que le impusieron una segunda . encontró frases y palabras que otrora había supuesto vagamente que pertenecían al Nuevo Testamento: «No sólo del pan vive el hombre». En Princeton se había familiarizado con la versión 1611 del rey protestante James.por lo cual Cullinane no pudo utilizar la traducción católica. Y leyó otras frases que le produjeron gran conmoción. al pasar su mirada por las columnas.

» Cuando Cullinane terminó la primera lectura del Deuteronomio. comenzó de nuevo la lectura. Esta vez obtuvo . desde el principio.. se sintió inclinado a decir a Eliav que ahora podía hacer frente al siguiente ómnibus cargado de turistas. pues el Señor vuestro Dios os pone a prueba para saber si amáis al Señor vuestro Dios con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma. para darle el gusto. no escucharéis las palabras de ese profeta o soñador de sueños..lectura: «Si apareciese entre vosotros un profeta o un soñador de sueños y os diese alguna señal o un portento. pero sabía por experiencia que el arqueólogo judío desconfiaba siempre de esas cosas y.

pero si una . quien se retiraba temeroso ante la primera invasión de la Tierra Prometida. y eso comenzó a transmitirse a él.. Era él quien salía de Egipto. había sido.la sensación del gran valor histórico del libro. indudablemente. no la verdadera historia tal vez.. El desconocido autor que había utilizado el recurso literario de escribir como si él fuese Moisés. quien moría de sed en el Sinaí. Dejó el libro de la Biblia con una clara sensación de haber leído la historia de un pueblo real. un gran estudioso sumergido por completo en la historia judía y escribía sobre ella como si hubiese sucedido ayer. Ahora leyó los Diez Mandamientos como si estuviese entre las tribus que escuchaban a Moisés.

una traducción es una . —John —le dijo—.destilación de centenares de antiquísimas tradiciones y recuerdos nacionales. Sin embargo. Al llegar a ese punto. —Para mí —protestó Cullinane—. Eliav se presentó con un libro bajo el brazo y retiró la versión del rey James. Es nuestro libro sagrado y para nosotros significa el doble que para cualquier católico o bautista. El Deuteronomio es particularmente judío por su carácter. todo el mundo lo lee en traducciones protestantes o católicas. me gustaría que leyese las dos últimas veces pero en esta nueva traducción inglesa hecha por un grupo de estudiosos judíos en Filadelfia.

Sí: es algo hermoso y poético. ya era deliberadamente anticuada. Ustedes los católicos descubrieron eso muy pronto. Que la gente joven estudie su religión en ese libro sólo puede significar que considerarán también arcaica la religión. —Tal vez. cubierta de polvo e imposible de tomar como contemporánea. por lo cual prefirieron la versión Douay. que es tan .traducción. pero. ¿por qué una traducción judía? —Otra cosa que está mal en la versión del rey James es que en su elección de las palabras es puramente protestante. Cuando se hizo la versión del rey James. —No —replicó Eliav—. pero en nuestros días positivamente arcaico.

Nosotros creemos que deberíamos tener una traducción que tome en cuenta esas cosas. el Señor mismo os dará un portento: una virgen concebirá y parirá un hijo. —¿Así que ustedes quieren ahora algo que sea parcial hacia los judíos? —Nada de eso. Y mientras tanto.desequilibrada. especialmente en lo referente al Deuteronomio. escrito por judíos para enseñar a los judíos una religión eminentemente judía. pero en favor del catolicismo. el libro que está leyendo usted es un libro judío... pero no se trata de ese punto.» Cullinane consultó su Biblia protestante y se convenció de que . y le llamará Immanuel. ¿Conoce usted el Isaías 7:14? «Por lo tanto.

—¿Y con qué autoridad hicieron ese cambio? —preguntó con cierta sorpresa. la palabra «virgen» no figuraba. —Consulte el original hebreo —sugirió Eliav. Cullinane lo hizo y encontró que la palabra «virgen» había sido traducida por «mujer joven». A través de . por lo tanto. hágame el favor de buscarla en la traducción judía. entregándole una tercera versión y en el idioma original en que fue escrita la Biblia. Había sido incorporada por estudiosos cristianos como un recurso para probar que el Viejo Testamento profetizaba el Nuevo y que. Entonces el judío dijo: —Y ahora.Eliav había transcripto fielmente la frase. éste debía reemplazar a aquél—.

los siglos —explicó Eliav— cientos de miles de judíos fueron quemados vivos o exterminados porque su propia Biblia fue mal empleada contra ellos. Creo que tenemos derecho a una exacta versión judía. ofrecía al lector una literatura torpe. Comparó media docena de pasajes y se convenció de que los traductores judíos habían tratado. Comparó la traducción moderna con el original hebreo y descubrió que la traducción hebrea era literal y la versión del rey James no. Cullinane comenzó lo que habría de ser una alarmante experiencia. . La nueva traducción judía. al despojar al Deuteronomio de su poesía shakespeariana. Cuando Eliav se fue.

todos los que nos encontramos aquí hoy». sino con nosotros. los vivos. . En su segunda lectura de esa versión. de producir una versión fiel. Pero su juicio crítico fue amainado gradualmente y poco después se sorprendió al darse cuenta de que estaba leyendo por el puro placer de hacerlo. ya que no poética. llegó a ese pasaje que siempre ha ejercido tanto poder sobre el lector judío: «No ha sido con tus padres que el Señor ha concertado este convenio.por lo menos. Y lo que Eliav había estado tratando de hacer comprender a Cullinane quedó ahora grabado en su conciencia: el Deuteronomio era un libro viviente y para los judíos vivos tenía fuerza contemporánea.

mientras les eran dados los Diez Mandamientos. parece que . el simple idioma de la nueva traducción le dio la sensación de hallarse realmente con los judíos en Horeb. pidieron a Moisés que volviese a Dios a recibir nuevas instrucciones. Tiene sentido de actualidad. Al leerlo. después de haber recibido los Diez Mandamientos. luego repítenos todo lo que el Señor nuestro Dios te diga y nosotros lo haremos con toda nuestra buena voluntad.» Cuando terminó la cuarta lectura.Cuando llegó a la escena en la que los judíos. «Acércate más y escucha todo cuanto diga el Señor nuestro Dios. le dijo a Eliav: —Ahora comprendo lo que usted quería decir.

Le creo si usted me asegura que es una buena traducción.uno podría tocar a los judíos. llegó a esa tranquila pero resonante declaración de fe que es la verdadera esencia del judaísmo. la última lectura. esta vez en hebreo. pues al sumergirse en aquel poderoso idioma. el pasaje que expresa la esencia . —Es que deseo probar una cosa —dijo Eliav— y para eso su hebreo es suficiente. —Mi hebreo es demasiado defectuoso —protestó Cullinane—. —Bueno. Cullinane tardó todo un día en leer el texto hebreo y fue uno de los mejores días que pasó en Makor. y ahora. Puede saltear las palabras que no conozca. Exactamente como fue escrita.

Nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra. Los egipcios nos trataron duramente.misma de la historia judía: «Mi padre era un arameo fugitivo. que rebosa de leche y miel. pero allí llegó a ser grande y su nación fue populosa. oprimiéndonos. Eliav dijo: . el Dios de nuestros padres. con su brazo extendido y terrible poder. Fue a Egipto con un pequeño clan y allí permaneció. nos impusieron trabajos de los más rudos. así como por medio de señales y portentos. nuestra miseria y la opresión en que vivíamos. y el Señor oyó nuestros ruegos y vio nuestro dolor. El Señor nos liberó de Egipto con su poderosa mano. Nosotros elevamos nuestras plegarias al Señor.» Durante la cena.

sonriente. Verá. El hebreo empleado para escribir el Deuteronomio durante el siglo VII a de J. Eliav le preguntó—: ¿Puedes encontrarme a alguien que hable inglés? —El muchacho respondió que él lo hablaba y entonces Eliav le entregó el Torah hebreo. —El muchacho . es el mismo que nosotros hemos revivido en Israel después que estuvo mil años como lengua muerta. léelo.. ¡Muchacho! —Un muchacho de quince años se acercó a ellos. feliz.—Lo que deseaba probar es esto.. C. le señaló un pasaje del Deuteronomio y preguntó—: ¿Puedes leer eso? —¡Claro! —Bueno. con las mangas de la camisa remangadas para la tarea de limpiar el salón comedor.

sonriente—.. Verá. se trata de un libro vivo. que eran de las más antiguas que se hayan escrito en hebreo y dijo: «Mi padre era un arameo sin hogar. no necesariamente un libro religioso. ¡Muchacho! —El muchacho volvió junto a ellos. ¿Vas . Cullinane quedó muy impresionado y dijo: —¿Eso quiere decir que cualquier israelí culto puede leer la Biblia exactamente como ha sido escrita? —¡Claro! Para nosotros. volvió a su trabajo.. Fue a Egipto. —Muy bien —dijo Eliav y el joven kibbutznik. pero allí se convirtió en una nación». No eran muchos. muy satisfecho.estudió las palabras. entiéndame bien.

¿Dónde están los babilonios. todavía no —le corrigió Eliav—. moabitas. ¿verdad? —¡Claro! —Eso es lo que debe recordar usted.. Cullinane. los Profetas. Todos los judíos que usted vea en esta excavación pueden leer la Biblia original mejor que usted puede leer a Chaucer.alguna vez a la sinagoga? —No. Eliav —confesó Cullinane. Nosotros los judíos hemos persistido en la historia. con sus multitudes de . edomitas. —Pero tú conoces el Torah. —No.. —Creo que ha demostrado usted lo que quería demostrar. —¿Son religiosos tus padres? —No.

les agrade o no tanto a los gentiles como a los judíos. . Eliav recitó: «Porque vosotros sois un pueblo consagrado al Señor nuestro Dios: de todos los pueblos de la Tierra. para nosotros. Y eso sucede porque lo que usted ha estado leyendo en el Deuteronomio es. Hay un pasaje que usted tiene que haber leído con más atención. una cosa real. el Señor nuestro Dios os eligió a vosotros para que fueseis su pueblo predilecto. pero nuestro pequeño grupo de tenaces hebreos sigue viviendo.dioses? Han desaparecido todos. —¿A cuál se refiere? Sin consultar el Torah. porque tiene una realidad histórica.» —¡Me gustaría creerlo! —dijo Cullinane.

Supongo que usted me llamaría un librepensador. ¿qué es lo último que se dice de él como hombre. pero Eliav tomó el volumen y dijo. que hizo a un lado la Biblia... el hombre que conoció a Dios como quien dice cara a cara. y demás. Pero. Aquello ya era demasiado complicado para Cullinane. como . en un sentido despojado de todo lo que sea raza. señalando al muchacho—. y lo más fascinante es que lo cree exactamente igual que yo. sino fuera que yo creo en el Deuteronomio.—Él lo cree —replicó Eliav. sonriente: —El pasaje del Torah que prefiero es ese en que se elogia a Moisés como el más grande de los hombres que hayan existido jamás.

hombre viviente? Me parece que esto es un discernimiento profundo y ésta es la verdadera razón por la cual amo al Deuteronomio. que había creado una nación. pero poco antes de morir sus ojos no habían perdido su brillo ni había menguado su fuerza natural» —Eliav repitió la última frase—: «no había menguado su fuerza natural». —Cerró el libro y puso sus dos manos sobre él. Primero voy a leerlo en la versión del rey James: «Y Moisés vivió ciento veinte años. Luego dijo—: Un hombre que había conocido a Dios. que había dictado la ley que todos nosotros . Pero nuestro original hebreo termina su elogio a este gran hombre así: «su jugo no se había secado»...

No me negará. se dice de él: «todavía podía funcionar virilmente en la cama». En la población de Makor habían transcurrido ochocientos años desde aquel memorable día en que cinco de sus habitantes se habían visto envueltos en una tragedia y los poetas de aquellos días transformaron a los hombres y mujeres de la tragedia en dioses. que nuestra religión es bastante borrascosa.observamos. Cullinane. que agregaron riqueza espiritual a la religión de aquella región. con muchos . Joktan el Habiru era recordado ahora como un desconocido celestial llegado a Makor procedente del este. Y cuando muere.

más que nada porque se mostró dispuesto a reconocer a los dioses locales como superiores a los suyos. Los poetas dejaron claramente sentado que la diosa Astarté le había sonreído. propietario de campos y .burros. que heredó la casa de la alegría. Urbaal. de la cual había sido dueño el hombre al que él ayudó. y la leyenda no daba lugar a dudas sobre la bienvenida que Makor le había tributado. el Agricultor. convirtiéndolo luego en un destacado vecino de Makor. Fue absorbido rápidamente por la población. gozaba una transformación más espectacular puesto que los poetas locales le vieron como un gran hombre. para brindar protección al asesino.

a través de los siglos. Amalek. enviado a Makor para un divino propósito y. sufrió una curiosa suerte. . por lo cual resultaba evidente que no pudo haber sido un hombre. el dios de la guerra. se le recordaba siempre como el enemigo al cual Ur-Baal tenía que matar y así se le transformó gradualmente en el villano Malek. atrapado en las garras de pasiones que no pudo vencer. los poetas habían acortado su nombre para convertirlo en el dios principal de Makor.padre de numerosos hijos. pues aunque en muchos sentidos había sido el actor más decente de la tragedia. conocido como Baal el Omnipotente. y posteriormente Melak. el Ganadero. Era el dios Ur-Baal.

C. quedó perfectamente aclarado: Ur-Baal había dado muerte a Melak. contribuyó también al concepto de Astarté y se recordaba que. Timna. y únicamente el valor de Ur-Baal. aunque había . la encantadora adolescente esclava era considerada ahora como una manifestación de los aspectos más hechiceros de Astarté. a fin de proteger a Astarté. así como su buena voluntad para marcharse entre los burros de una caravana habían salvado a Makor.. la fiel esposa. de J. y su capacidad para enamorar a Ur-Baal había llegado a representar el proceso creador de la naturaleza. lo que había sucedido el día del año nuevo del 2201 a. Libamah.Cuando se realizó todo eso.

. descalza y embarazada. Dios de las Tinieblas. llegaron las lluvias.. Huyó en la noche.. Y Ur-Baal huyó al olivar. al destierro. privando a Makor de las cosechas y obligándole a perecer de hambre.. Pero fue aquella decisión de Timna de seguir a su esposo. la que brindó a la diosa Astarté una de las más hermosas aventuras de la mitología canaanita: «Cerró el año y llegaron las lluvias.amado a Ur-Baal. fue también responsable directa de su muerte. de no haber ido .» Allí habría permanecido Ur-Baal desterrado.. al imperio de Melak.. Hasta Makor.

el omnipotente. y todos los inviernos desde entonces se había repetido aquel viaje de Astarté. cuyas características se tornaban todavía más vagas conforme pasaban los siglos. y Astarté.Astarté en su busca. Baal. descuartizándolo en pequeños trozos y esparciendo éstos sobre los campos a modo de semillas de granos. Encontró el más grande de los dioses prisionero en el altar de Melak. el invisible padre de los dioses. para devolverle a sus campos y a sus asignadas funciones. su . y en un terrible duelo Astarté dio muerte a Melak. Eso hizo que el trigo germinase y floreciesen los olivos. Era así que Makor estaba gobernada ahora por una benigna trinidad: Él.

la pugna entre la mujer y el hombre. Los tres dioses vigilaban a Makor. entre el invierno y el verano.esposa. entre la vida y la muerte. En los últimos ochocientos años. la Mesopotamia y Egipto habían luchado entre sí por los grandes valles del este. guiándola a través de las turbulencias de aquella época de caos. y era ese conflicto el que explicaba la confusión imperante en el mundo. otros . Y esa trinidad tenía una particularidad adicional: Astarté amaba y odiaba a Baal simultáneamente. que era a la vez eternamente virgen y estaba eternamente encinta como madre de todos los seres. Él. Baal y Astarté. la guerra entre la noche y el día.

pero la pequeña población de Makor. Fue ocupada por numerosos vencedores y dos veces fue destruida por las llamas. El montículo había crecido otros cuatro metros y medio y ahora tenía ya una altura de cerca de once metros sobre la llanura que le circundaba. sobre su montículo que lentamente iba ganando mayor altura. pero siempre consiguió revivir. Cuando . asolándolas e incendiando cuanto hallaban a su paso. había conseguido sobrevivir.ejércitos que no pertenecían a ninguna de esas dos potencias habían irrumpido en las tierras de Canaán. La población tenía ahora un aspecto distinto. gracias al manifiesto interés que la trinidad tenía por ella.

Ya no existía el Baal de la Tormenta. los salvajes hicsos para conquistar la región. Todos esos atributos se concentraban ahora en Baal. procedentes del norte. adoptaron a Makor como ciudad-fortaleza e importaron esclavos para que cubriesen la pendiente con piedras pulidas. Dentro del muro se habían producido otros cambios. podía decirse que Makor era prácticamente inexpugnable. De esa forma. El creciente nivel de la población había hecho desaparecer los cuatro monolitos. sobre los cuales se alzaba ahora un pequeño templo consagrado a Astarté. El . formando de esa manera un glacis que protegía el acceso al muro. o del Agua. o del Sol.aparecieron.

Otras cuatrocientas: agricultores y sus familias. en las que se mantenían provisiones de emergencia para casos de asedio contra la ciudad por algún enemigo. vivían fuera de los muros de la población. cuya principal misión era proteger los silos subterráneos en los cuales se almacenaban los granos y las cisternas del agua.gran templo de antaño no existía tampoco. pues Baal residía en la cima de la montaña que se elevaba detrás de la población. Makor contaba ahora con más de ciento ochenta casas y la mayor población interior que habría de tener: cerca de mil cuatrocientas personas. pero había viviendas para sus sacerdotes. en los cuales había dos grandes .

la que acusaba un cambio más perceptible. Entonces. En varios asedios a Makor los enemigos habían triunfado al apoderarse del manantial que manaba fuera de los muros y estableciendo el sitio de la población hasta que las cisternas interiores se agotaban. una poterna en el muro del norte. la población se veía . importada de Tiro. ante el horrible peligro de perecer de sed. que preservaba el acceso original por el sur. era mucho más ancha que antes y estaba coronada por cuatro torres cuadradas. La primera. Era la otra portada. dos de las cuales daban hacia el exterior del muro y las otras dos al interior.portadas de gruesa madera de roble.

encabezados por un enérgico joven llamado Uriel. Makor ofrecía ahora el aspecto de una simbólica representación de . Una vez construidos esos muros. los padres de la ciudad. de manera que. fueron cubiertos por un techo. C.. en el año 1440 a. las mujeres de Makor podían ir tranquilamente al manantial sin el menor peligro y las cisternas eran mantenidas llenas. de J. Como resultado de esa extensión hacia el norte. Fue así que.obligada a rendirse. en su otro extremo. lo cual surtió el efecto de llevar el agua al interior de la población. habían decidido construir un par de gruesos muros que salían desde la poterna y. formaban un círculo que rodeaba el manantial. durante un asedio.

el propietario de los olivares del sur de la población y los bosques de robles que se extendían hacia el este. argumentando que si el dios Baal hubiese deseado que su manantial fuese protegido. Indiscutidamente era el principal ciudadano de Makor. La gran familia de Ur estaba representada ahora por aquel joven Uriel. Al principio se habían opuesto a la construcción del muro al manantial.los órganos masculinos de la reproducción. Tenía cuarenta y un años y era más alto que la mayoría de los canaanitas. lo habría hecho él mismo. los . pero cuando la estrategia de Uriel demostró su eficacia. Los sacerdotes de Baal acudían siempre a él en busca de consejos.

tales como Hazor. y era un caso sumamente raro en aquella época. que ahora era la nación soberana sobre la región. Ahora no existía un rey en Makor. que gozaba de una casi realeza. . era conocido como el Gobernador. Megido y Akka. pero Uriel desempeñaba tantas de las antiguas funciones del monarca. Uriel tenía una barba negra. En los archivos oficiales de Egipto. recortada en forma cuadrada bajo el mentón. pues los hicsos triunfantes habían exterminado a toda la familia real.sacerdotes trocaron en apoyo su oposición. papel que cumplía mejor que la mayoría de los designados egipcios en las ciudades y poblaciones vecinas.

Cuando era más joven. en épocas en que Makor podía poner en pie de guerra una fuerza de cuatrocientos hombres bien armados. Rahab. pero su amor era exclusivamente de su esposa a la que consideraba a la vez una agradabilísima compañera y una sabia consejera. Tenía. Uriel era un hombre consagrado fielmente a Makor. había servido como general en el ejército. sí. como cuadraba a un hombre de su alcurnia. de la cual había nacido un hijo llamado Zibeon. algunas.pues sólo tenía una esposa. Los egipcios le habían elegido dos veces como jefe de contingentes reclutados en la región y con ellos . Las concubinas no parecían tener la menor importancia en su vida.

Fuera de los muros numerosos agricultores producían excedentes de granos que eran enviados por caravanas al puerto de Akka. Fue él quien inició la práctica de que el Gobernador residiese en una vivienda pegada a la portada principal de la población.realizó campañas que le llevaron a lugares lejanos como Damasco y Carchemish. Bajo la conducción de Uriel. a fin de que cualquier traficante que entrase o saliese le tuviera a mano para consultarle en cuestiones relacionadas con los tributos a pagar. mientras que en el interior de la población otros . Makor había progresado. Pero siempre regresaba a Makor y se sentía más feliz allí que en cualquier otra parte.

y los objetos manufacturados salían con destino a numerosas poblaciones y ciudades. que se basaba en la fabricación de piezas de alfarería.hombres operaban un sistema económico sofisticado. y la fundición del bronce para sus múltiples utilizaciones. Los principales productores de alfarería. telas y bronce eran apoyados por intermediarios que proporcionaban los fondos necesarios para la adquisición de . con barro del barranco cercano. En Makor nadie usaba ya los pedernales. El estaño llegaba al puerto de Akka desde los de Asia Menor. el tejido y teñido de telas. El cobre necesario era llevado a Makor por caravanas de burros desde las minas situadas al sur del Mar Rojo.

no sólo las cosas que se fabricaban en la población. y gozaba una forma de gobierno tan segura como cualquier otra de las conocidas en la región comprendida entre la Mesopotamia y Egipto. oraba a una trinidad organizada de dioses que la protegían eficientemente. sino las importadas de centros especializados sitos en Chipre. no habían descubierto todavía el concepto de . vestía bien. Si. También surtían las casas de comercio locales. Grecia y Creta al oeste.materias primas y que se hacían cargo del riesgo de exportar las mercaderías. que vendían. Damasco y la India al este. por una parte. La población de Makor se alimentaba bien.

No tenía libros. en pago de mercaderías. Uriel podía escribir en tres idiomas: el cuneiforme akkádico de la Mesopotamia.la moneda. para los informes al gobierno. tenían mensajeros que viajaban regularmente en ambos sentidos. tenían un sistema bien probado de dinero-por-peso. entre los ríos. que era el principal para todas las transacciones diplomáticas o comerciales. Y si no poseían un sistema organizado de correos. el de jeroglíficos de Egipto. pero sí una . por el cual era posible enviar oro y plata a largas distancias. y la nueva forma de escritura utilizada en la parte norte de Canaán. de la cual habría de originar posteriormente el alfabeto.

Uriel era un administrador sensato. y sabía de memoria muchas leyendas rimadas de la Mesopotamia y Canaán. No se daba cuenta de que aquellos poemas eran una recapitulación de aventuras en las cuales sus antepasados habían intervenido y si alguien le hubiese informado de eso. Durante un tiempo . A los cuarenta y un años. se habría sentido confundido.colección de tabletas de arcilla en las cuales eran escritas las ideas importantes. moreno y hermoso. pues era un hombre completamente desposeído de vanidad o deseo alguno de competir con los dioses. En lo único que podría considerársele vanidoso era en su hijo Zibeon de veintiún años de edad.

C. aunque las familias de los agricultores lo permitían. de J. El día en que comenzaba la primavera en el año 1419 a. el gobernador Uriel estaba sentado en una banqueta de tres patas. al mismo tiempo. situada de tal manera que le era posible observar a cualquiera que subiese por la rampa y. pero como resultado de la actitud severa de Uriel. mirar hacia el . cuando Zadok y sus hebreos se aproximaban a Makor desde el este.pareció que el muchacho podría tropezar con dificultades por su aparente inclinación a imponer sus atenciones a muchachas cuyos padres no deseaban que sus hijas se casasen tan niñas. su hijo tomó finalmente una amante de la raza hicso y aquella crisis terminó.

interior de la población. de tez tostada. —¿Están preparadas esas . para ver lo que ocurría en la misma. —¿Desearía el Gobernador inspeccionar? —preguntó el heteo. colonos egipcios. En esa última dirección le era posible ver una compleja sociedad consistente en soldados hicsos que habían regresado de los campos de batalla. un puñado de hebreos procedentes del norte y media docena más de razas oriundas del desierto y países allende el mar. en una tolerante amalgama. que tenía una nariz muy ganchuda. se destacó de la multitud y avanzó hacia Uriel. joven. unos cuantos africanos. Un hombre bajo. Pero todos aquellos seres vivían juntos.

Como siempre. la de telas. El joven asintió con un movimiento de cabeza y el Gobernador ordenó a un guardia que llevase la banqueta al interior de su vivienda y se unió al heteo. desde la portada principal hasta la poterna. que atravesaba rectamente el montículo. Y por el camino. observó . la de artículos de metal en la que se veían espadas. dagas y joyas. que exhibía más de dos docenas de clases distintas. el Gobernador iba inspeccionando las casas de comercio que bordeaban la calle: la del alfarero que vendía hermosas piezas procedentes de las islas griegas. Ambos caminaron a lo largo de la ancha calle principal.cosas? —preguntó a su vez Uriel.

las que una vez terminadas sonaban como cristal. o soplaban por largas cañas.los silos de granos y las cisternas del agua para comprobar si se hallaban en buenas condiciones. para elaborar toda clase de cacharros. En las forjas del bronce. Había hornos encendidos en los que se cocían las piezas más delicadas. con las cuales levantaban el fuego de diminutos hornos. donde se hallaban los hombres que trabajaban la arcilla. equipos de jóvenes aprendices hacían funcionar los fuelles. y luego los dos siguieron hasta la parte este de la poterna. El guía condujo al Gobernador a la sección oeste del muro del agua . los cuales serían vendidos al mes siguiente.

en una serie de bajos cobertizos de madera. y llamó la atención de Uriel hacia un grupo de heteos. —¿Todo está en orden? —preguntó el Gobernador. .y hasta el punto en que el muro de Makor se abultaba por el norte y allí. —Sí —respondió el joven. unos dispositivos tan terribles que probablemente anularían todo intento futuro de asedio a la población. —¿Te parece que esos hombres podrán actuar con la rapidez necesaria? —No bien se lo ordenes —replicó el heteo. el joven heteo mostró a Uriel las armas más flamantes en las que se confiaba ciegamente para la defensa de Makor.

—Un ejército avanza por el camino hacia Makor. Uriel regresó hacia la población. subió a toda carrera la rampa. donde pidió al guardia que le sacase otra vez la banqueta de tres patas. escrutando el horizonte. y llegó poco después a la portada.Convencido y satisfecho de que las defensas de Makor eran como él las deseaba. el hijo del Gobernador. señalando hacia el este. Pero antes que el guardia reapareciese con ella. Zibeon. —¿Desde dónde? —De allí —respondió Zibeon. Eran portadores de noticias emocionantes. Su primer pensamiento fueron . acompañado por un joven agricultor. y Uriel volvió la cabeza en aquella dirección.

y no le pareció oportuno interferir esos procesos normales de la tierra. Y en ese instante de indecisión. pero en el mismo instante en que iba a dar la orden visualizó los ricos campos que esperaban la siembra primaveral y las viñas que estaban a punto de madurar. De inmediato pensó en los quinientos agricultores que vivían fuera de los muros de Makor y en el primer momento pensó en ordenar que sonaran las trompetas para llamarlos al interior de la población. y acababa de ver que las mismas estaban llenas. También los silos contenían gran cantidad de granos. El muro del agua se hallaba en perfectas condiciones.las cisternas. decidió inconscientemente el futuro .

Uriel sintió un gran alivio. ¿por qué dijiste que es un ejército? —Porque no se trata de un puñado de hombres. Estaba seguro de poder concertar alguna especie de tregua con el jefe de la hueste que se aproximaba. ¿traen ovejas consigo? —Sí. Tribus nómadas habían estado atravesando las tierras de Canaán en los últimos siglos y diez veces de cada once las ciudades amuralladas no habían sido . —Pero.destino de Makor. fuera quien fuese. sino de muchos centenares. por lo cual apoyó ambas manos en los hombros de su hijo y le preguntó: —Zibeon.

o decidían establecerse en las cercanías de la población. Por lo tanto. Por lo general. naturalmente. Éste . los nómadas miraban durante un rato los muros y el glacis protector.atacadas. pero sí alertó a sus soldados ordenándoles que ocupasen las posiciones que tenían asignadas de antemano. En seguida. y proseguían su marcha sin provocar a nadie. siempre. Al principio lo único que vio fue el camino completamente vacío. a fin de estudiar a la horda desconocida. que los habitantes de las mismas no fueran quienes provocaban la lucha. no hizo sonar las trompetas. y envió algunos guardias al muro del agua. impartió orden de cerrar las dos portadas y luego subió a una de las torres.

con gran alivio. como si un remolino de aire hubiese soplado sobre el camino. Pero después de un rato. pero en seguida apareció. —¡He ahí el ejército! —exclamó y los dos niños. se echó a reír. una senda angosta. al ver por fin los . a lo lejos. rocosa y polvorienta que serpenteaba por la región. vio una pequeña nubecilla de polvo.era. que de repente corrieron hacia adelante. un burrito seguido por dos niños de corta edad y de tez tostada. al verlos. Aquél le pareció un presagio ominoso y retrocedió un paso. como lo había sido siempre desde muchos siglos atrás. Uriel. precursor de acontecimientos de gran importancia. para ver quién divisaba primero las murallas de la población.

cubierto de tierra y vestido con burdas ropas de lana. se detuvieron en el centro del camino. miraron hacia Makor y luego regresaron a toda carrera hacia sus mayores. pero no estaba armado. Empuñaba un largo y retorcido cayado. Su rostro desaparecía en su parte inferior bajo una espesa barba y sus blancos cabellos le caían hasta los hombros. viejo. Era un hombre alto. Avanzaba con una decisión que parecía no permitir que nadie le cortase el paso y no bien llegó ante . El Gobernador reía aún cuando apareció el primer hebreo. Alrededor de la cintura llevaba una cuerda y calzaba pesadas sandalias.poderosos muros y las torres.

Por otra parte.la portada principal se detuvo. el gobernador Uriel observó que ni ese hombre ni los que le seguían. habían prestado la menor atención a los agricultores cuyos campos bordeaban el camino. y ésa le pareció una buena señal. Uriel no estaba preparado para el número de nómadas que seguían apareciendo en el camino. sin demostrar el mismo asombro de aquellos dos niños poco antes. No obstante. desde el este. Ésta no era la familia hebrea común que él conocía de haberlas visto muchas veces en el pasado. Makor había absorbido a menudo a tales unidades y no había tropezado con mayores dificultades para convertirlas a los cultos .

Algunas familias habían llegado con hasta veinte hijos. Y Uriel . un verdadero clan. pero este grupo era completamente distinto. sino el gran número de hombres en edad de empuñar las armas. y sus características más conspicuas no eran los niños.canaanitas. pues vio que los recién llegados contaban con muy escasas armas de metal. Uriel vio que se trataba de una congregación de familias. ya estuviese o no animado de propósitos bélicos. de un ejército. pero el orden en que avanzaban imposibilitaba desdeñar la información que su hijo le había impartido poco antes. Sí: se trataba. en efecto. El Gobernador no tenía miedo.

a la espera de que éste le hiciese una visita oficial o enviase mensajeros. los nómadas parecían no estar al tanto de ese procedimiento diplomático.descendió de la torre con una expresión grave en su rostro. No: fue el alto anciano que parecía el jefe del clan quien avanzó solo hasta ella. pues Uriel vio que ningún mensajero se aproximaba a la portada. la golpeó fuertemente con su cayado y gritó: —¡Puertas de . Pero en este caso. La costumbre de aquellos tiempos exigía que el gobernador o rey de una ciudad permaneciese dentro de sus muros cuando un desconocido se aproximaba. los que harían saber cuáles eran las intenciones de la horda detenida ante los muros.

miró fuera por una rendija y se aseguró de que los hombres que estaban algo más atrás del recién llegado no tenían armas. se echaron a reír.Makor. pero el gobernador Uriel avanzó hasta la pesada puerta. el anciano la empujó con su cayado y penetró audazmente para . brazo derecho de El-Shaddai! Aquélla era una orden extraña. Los habitantes de Makor y algunos soldados que estaban sobre el muro cerca de la portada. —¡Abrid! —ordenó a los guardias y cuando la pequeña puerta. pues asumía que la portada iba a ser abierta sin la aplicación de la fuerza militar. que formaba parte de la grande y maciza. abríos para Zadok. fue abierta un poco.

encontrarse cara a cara con Uriel. El canaanita era. Sus servicios con los egipcios le habían dado también una mejor comprensión de la sociedad contemporánea. el hebreo era el más alto y el mayor. También era el más reflexivo y el más consagrado en su vida espiritual. Como jueces de sus respectivos pueblos. eran iguales en su respeto a la santidad de los dioses. Su principal diferencia era que . De los dos hombres que así se enfrentaron por primera vez. los dos hombres eran iguales en su apreciación de la justicia y. el más civilizado y el mejor educado. por su parte. como jefes prácticamente de sus religiones. así como el mejor adaptado a la naturaleza.

mientras que Zadok vivía personalmente en el seno de El-Shaddai y no podía visualizar existencia alguna fuera de aquella deidad que lo abarcaba todo. A Zadok le repelía la guerra. que había sido un general de gran imaginación al servicio de los egipcios. y los dos estaban convencidos de que dos pueblos tan diferentes como el canaanita y el hebreo podían vivir perfectamente en armonía. y Uriel.Uriel aceptaba su trinidad de dioses como útiles pero no esenciales. Pero los líderes que ahora estaban frente a frente se parecían en dos características notables: ninguno de ellos deseaba imponer sus dioses al otro. no tenía el menor deseo de sacrificar a su propio pueblo en .

900 canaanitas y 700 hebreos.un conflicto armado. pero no fue esa previsión militar la que impresionó más a Zadok. pues ambos eran hombres de paz. Le confundió la brusca vuelta hacia la izquierda. y luego la vuelta hacia la derecha. Más . junto a la cual estaban las habitaciones de la guardia. Si había de producirse ese conflicto como consecuencia de este trascendental encuentro de 1. Cuando Zadok penetró por la portada. el mismo no tendría origen en acción alguna de Uriel y Zadok. Ningún hombre podría asaltar fácilmente esa portada. se asombró ante el laberinto en el cual se encontró y por las torres que parecían ejercer presión sobre él. la que le llevó ante un muro.

sus tentadoras casas de comercio. con sus calles abarrotadas de gente. de tal modo que ninguna casa o persona tenía mucho espacio entre sí. sus habitantes de numerosas razas y colores de piel. el patriarca vio por primera vez una población canaanita. Instintivamente le produjo desconfianza. sintió nostalgia de la amplitud y libertad del desierto y volvió a preguntarse si su clan no estaría cometiendo un error al llegar a tal población. pues le parecía sentir el opresivo peso de los muros y la manera confusa en que una casa se unía a otra. En aquel primer momento de observar la misteriosa ciudad. flanqueado .allá de las habitaciones de la guardia. El gobernador Uriel.

todos los campos están tomados. —¿Estás dispuesto a pagar impuestos? Zadok asintió con un movimiento de cabeza y el canaanita agregó: —A lo largo del camino. gobernador de Makor —dijo. pero detrás de ellos se extienden ricos pastos y zonas en las cuales se dará muy bien la vid.por guardias que ostentaban armaduras de cuero. —Soy Uriel. —Yo soy Zadok ben Zebul. que llego en busca de un lugar para mi pueblo. avanzó para saludar al anciano. El anciano había hablado con . brazo derecho de El-Shaddai.

pues doquiera que había llevado a su clan en los últimos cuarenta años. porque pertenecen a Baal. —¿A qué campos te refieres? —preguntó el hebreo. ciertos lugares habían sido sagrados en honor de ciertos . —Los que están más allá de los olivares y del bosque de robles. Pero en estas tierras no podrás establecerte con su gente. El anciano asintió con la cabeza.tono tan sencillo que el Gobernador sintió una intuitiva simpatía hacia él y juzgó de inmediato que Makor prosperaría con un hombre como aquél entre sus habitantes. Toda esa zona que lleva hacia la ciénaga —se volvió y señaló hacia las montañas—.

Era sensato que los que gobernaban la población recibiesen cordialmente a los extraños. había un punto que era necesario aclarar: —Nosotros adoramos a El-Shaddai.dioses. También él tenía la impresión de que la entrevista se estaba desarrollando en forma favorable. pues ésa era una cuestión en la cual él no podía ceder. y aunque él no adoraba a esos dioses comprendía perfectamente que los demás lo hiciesen. —La montaña pertenece a Baal . —Nosotros respetamos los dioses de los lugares altos —dijo. el de la montaña —dijo. Uriel frunció el ceño y retrocedió un paso. Sin embargo.

y al verlo se sintió impulsado a apartarse del hebreo. La montaña será sagrada para Baal. pero Uriel observó que los ojos del anciano brillaban con un fuego intenso. pues la montaña que ocupa El-Shaddai no es ese montón de rocas ni el que se eleva más allá. como él jamás había visto: el apasionado fuego del fanático. —Ninguno —dijo honestamente el patriarca hebreo. como uno se . —Naturalmente —convino Zadok. sino. y el canaanita respiró aliviado—. —¿Entonces no hay conflicto entre nosotros? —preguntó Uriel con evidente alivio. otra montaña que el hombre no puede ver.—respondió.

El canaanita observó con respeto el aspecto varonil de aquel clan y los altos y fornidos hijos del jefe. tanto para la guerra como para la paz. un hombre razonable con quien podía tratarse. Llamó a sus guardias heteos y acompañado por el patriarca nómada salió de la población y avanzó por entre los hebreos estacionados cerca de su portada esperando el resultado de la entrevista. . —Te acompañaré hasta los campos a los que me referí antes —dijo. así como los otros que parecían estar tranquilos. pero aquel brillo se apagó y entonces vio solamente a Zadok.apartaría de algo misterioso y desconocido.

que le miraban silenciosos. había causado el menor daño a la prensa o talado un solo olivo. —El olivar es mío —explicó— pero de acuerdo con nuestra antigua costumbre. —En un millar de años de casi constantes guerras. después de la cosecha. —El hebreo asintió en silencio. y por ello Uriel lo trató con el debido respeto. pues sabía que ésa era la costumbre en todas las tierras. nadie. y sus hijos pequeños. cualquiera tiene derecho a recoger todas las aceitunas que hayan caído. Y Uriel agregó: —Nadie debe tocar la prensa del aceite. ni siquiera los salvajes hicsos. Era aquél un grupo mejor que los que generalmente pasaban por Makor.Vio mujeres de ojos límpidos. pues todos .

. Si los hebreos querían agua.los ejércitos que conseguían ocupar Makor necesitaban tanto los olivos como la prensa. por lo cual era imposible utilizarla para beber. El muro construido por Uriel no permitía que nadie llegase hasta el manantial desde fuera de la población. En la ciénaga. el agua era salobre y de gusto nauseabundo. Y ahí fue donde se suscitó el problema fundamental de canaanitas y hebreos compartiendo una misma zona. —¿Agua? —preguntó Zadok. sus mujeres tendrían que subir la rampa. pasar por la portada principal con su zig-zag. salir por la poterna y caminar a lo largo del obscuro corredor hasta la fuente. avanzar por la calle ancha.

Diariamente pasarían en ambas direcciones. No pasaría mucho tiempo sin que la superior cultura de la población conquistase inevitablemente a la ruda vitalidad del desierto. y eso sería imposible de evitar porque las hermosas muchachas hebreas estarían viendo a cada momento a los apuestos jóvenes canaanitas. no en derrota y humillación. Los hebreos tendrían que sucumbir. conforme se . de sus oraciones. y así los hebreos intimarían con los canaanitas y unos y otros llegarían a conocerse mejor y a enterarse de las costumbres de vida. sino en una especie de suave rendición. A su tiempo. se producirían fatalmente casamientos entre ambas razas.

. —¿Entonces nuestras mujeres tendrán que atravesar la ciudad? —preguntó Zadok. nunca sería resuelto definitivamente. Involucraría a personas como Sansón y Dalila. porque la victoria habría de ser un día de unos y otro día de otros. Era esa lucha la que tendrían que librar los hebreos y los residentes locales por espacio de un centenar de generaciones. El problema de la coexistencia de hebreos y canaanitas compartiendo la misma tierra pero no la misma religión. Jezabel y Elijah. Sanballat y Nehemiah. y muchas otras. y el resultado jamás sería claro.dejasen llevar a un plano más elevado de civilización y a un nuevo sistema de valores.

.. Sopesaron in mente la situación. pero ambos eran sensatos y estaban ansiosos de hallar alguna manera de establecer una mutua cooperación. —De ninguna manera aceptaría Uriel abrir una brecha en el muro de seguridad que había planeado y construido con tanto cuidado. Los dos hombres se miraron fijamente. . unos segundos. —¿No podríamos abrir una portada en el manantial? —No.—No hay otra manera —dijo Uriel. estudiándose. —Y Uriel regresó a la población. satisfecho. y al cabo de un rato Zadok dijo: —Aceptaremos esos campos y pagaremos los impuestos correspondientes.

tuvo oportunidad de hablar con el hijo de Uriel.pues creía haber obrado sabiamente al no emplear su poder militar para oponerse a los nómadas—. siempre con beneficio propio. le dijo: —Hoy. Ahora. En el pasado —dijo a su teniente heteo— Makor ha absorbido muchas clases de gentes. —Mantendremos nuestras armas listas —respondió el guerrero. nuestro único problema es que este clan de hebreos es mucho más numeroso que los que han pasado por aquí a través de los tiempos. y cuando poco después. tu padre ha cometido un grave error. Debimos haber atacado a esos nómadas y alejarlos de aquí por la fuerza. .

Zibeon salió de Makor para inspeccionar a los hebreos y cuando volvió era de la misma opinión que el teniente. —Tal vez —reconoció Uriel— pero en Makor tenemos escasez de brazos para realizar los trabajos necesarios. lo mismo que el teniente heteo. y los dos fueron a ver a Uriel. pero Zibeon los vio. Rahab. —Tú no los has visto. Los dos han visto muchas gentes del . —Has cometido un serio error —dijo Rahab con voz serena.Al oír aquellas palabras. —Es cierto. —Los brazos que se necesitan aquí no son los de esos hebreos —argumentó Rahab. Discutió el asunto con su madre.

ni a éstas y sus casas.desierto. Es El-Shaddai quien ha hecho esto por nosotros. y es a él a quien debemos agradecer ahora. —Pero respetan los campos y el ganado —repuso Uriel— y los dioses de los demás. Necesitamos a esa gente aquí. pero no somos nosotros quienes lo hemos ganado. Estos campos y esas colinas serán nuestro hogar. gentes que no respetan los muros de las poblaciones. Zadok también estaba satisfecho. como nos lo prometió. reunió a su pueblo ante la pequeña tienda de campaña roja que sus hijos habían armado bajo un roble y allí informó diciendo: —El-Shaddai nos ha traído a este lugar. . Al terminar el día.

Los cuernos. y el animal fue arrastrado.Ordenó a sus hijos que le llevasen un carnero blanco. ofreciéndolo en sacrificio a la gloria del dios solo y único. luchando. el anciano lo degolló. y de la sangre que ahora goteaba del altar a tierra. hasta el tabernáculo. donde con un afilado cuchillo de pedernal. que finalmente pasaría al interior del tabernáculo en memoria de ese día. La lana del carnero sería tejida para hacer con ella un manto blanco y negro de orar. emanaría el lazo que uniría a este grupo de hebreos permanentemente con el dios que . formarían las trompetas que más adelante convocarían a los hebreos a la oración en aquel mismo lugar. fuertes y retorcidos.

tú el de las montañas. que Zadok intensificó al exclamar: —¡El Shaddai. mientras los canaanitas y egipcios . esperando una respuesta.les había elegido para habitar esta hermosa tierra. entendiendo que. nos ponemos en tus manos. Fue un momento de intensa dedicación. Pero el dios permaneció mudo. tú el de la tormenta. Durante muchas generaciones. Aconséjanos y guíanos por las sendas que debemos seguir! —Y cayó de rodillas ante el tabernáculo. los hombres más sabios del clan de Zadok habían adorado a El-Shaddai. La primera desavenencia se produjo como consecuencia de algo que ni Uriel ni Zadok podrían haber previsto.

no era tan fácil de comprender.podían ver directamente a sus dioses. imaginaba un hombre anciano. pero para el hebreo común. que no era un filósofo. que su dios no vivía en esta o aquella montaña —la que ellos veían en ese momento— pero sospechaba que vivía en otra no muy lejana. de largos cabellos y barba blancos. con Zadok. y cuando decía eso. la teoría de un dios que no vivía en lugar alguno y que no existía ni siquiera en forma corpórea. Los patriarcas hebreos habían predicado ese concepto en forma inequívoca y los más sabios de los clanes lo aceptaban. Esa gente estaba dispuesta a convenir. . El-Shaddai era invisible y no habitaba un lugar específico.

en busca de la cima en la cual vivía Baal. y El-Shaddai. que evidentemente vivía en aquella montaña. a desarrollar la idea de que Baal. comenzaron a ver procesiones canaanitas que salían por la portada principal y ascendían la montaña del norte. que según se les había informado siempre. al establecerse aquellos hebreos de mentes ingenuas fuera de los muros de Makor. por etapas fáciles y de manera sutil.que residía en una tienda de campaña y a quien algún día quizá verían y hasta tocarían. vivía también en una montaña. Ahora bien. . y observaron el júbilo que experimentaban aquellas gentes al visitar a su dios. Fue así que los hebreos empezaron.

eructó un problema más inmediato. un grupo de ellos encontró una roca larga y derecha. Antes que Uriel o Zadok se enterasen de aquella acción no autorizada por ninguno de los dos. Furtivamente al principio. y abiertamente después. parecida en tamaño a la que representaba a Baal y con gran esfuerzo la arrastraron una noche obscura hasta la cima y la levantaron verticalmente. Ésa era una cosa tangible que ellos podían comprender y tocar y después de mucho buscar por la montaña.debían de tener mucho en común. comenzaron a subir por la senda montañosa hasta el lugar donde se alzaba el monolito de Baal. . no muy lejos del lugar donde se alzaba la otra.

y al finalizar aquella erótica danza una mujer del auditorio subió corriendo la escalinata del templo. El templo estaba dedicado a la diosa Astarté. A continuación. cuando oyeron una conmoción que las atrajo fuera de la arteria principal a un pequeño templo construido sobre el lugar que antaño habían ocupado los cuatro monolitos de los dioses.Tres adolescentes hebreas atravesaban la población de Makor con sus vasijas de agua. . el bailarín llevó a la mujer al interior del pequeño templo. se desnudó y abrazó al joven apasionadamente. y ante su puerta danzaba un joven completamente desnudo y de una manera que las doncellas hebreas no habían visto jamás.

.mientras la multitud aplaudía. para asegurar que nuestras semillas florezcan. Las doncellas hebreas no informaron de lo que habían visto a Zadok.. pues en este caso fue una mujer la que danzó y un hombre quien corrió hacia ella al finalizar la danza. sólo que a la inversa. penetraron en la población y presenciaron otra escena igual. . y al día siguiente Epher e Ibsha.? —Siempre que sea agricultor. para desnudarse y abrazarla. Epher preguntó a una canaanita: —¿Qué sucede? —y recibió la siguiente respuesta: —Adoración sagrada. pero en el campamento hubo muchos cabildeos secretos. —¿Y puede cualquiera. los dos hijos de Zadok.

Esa noche hubo nuevos cuchicheos en el campamento hebreo y en los días subsiguientes varios hombres dejaron su trabajo para dirigirse al interior de la población. golpeó y dijo a la atractiva muchacha que la abrió: —Estos dos son agricultores y desean orar. por fin. pero el escándalo que llegó.Y la canaanita llevó a los dos jóvenes hebreos a la puerta del templo. fue el comportamiento de una joven mujer casada llamada Jael. que se desvió de la fila de aguateras y luego corrió al pequeño templo donde esperó que un joven . a oídos de Zadok. La muchacha condujo a Epher a una experiencia que contribuiría a determinar los acontecimientos de aquel verano.

pero cuando Zadok gritó indignado que la mujer llamada Jael había violado todo respeto y debía ser apedreada hasta morir. hombres y mujeres. y comprendían que El-Shaddai tenía que estar irritado. se golpeó violentamente la frente. Hizo que se tocase el cuerno de carnero y cuando se reunieron ante él. tres hombres igualmente pecadores . como lo exigía la antigua ley. al final de la cual ella corrió hacia él. contritos. Cuando Zadok se enteró de aquella terrible falta. dejando junto a la puerta su vasija de agua. pues sospechaban el motivo de aquella convocatoria. todos estaban dispuestos a ofrecer una retribución.desnudo ejecutase la erótica danza.

había pequeños ramilletes de flores silvestres y la cabeza de un corderito sacrificado.consiguieron llevársela y hallaron refugio para ella dentro de los muros de Makor. en tierra. ante el cual se inclinó con el debido respeto. Esa noche. Pero no lejos del mismo vio la piedra recién levantada —una roca dedicada al desconocido dios de los hebreos. ante la cual. Zadok se enteró de la existencia de aquella roca dedicada a El-Shaddai y tomando su cayado subió a la cima de la montaña donde. vio el monolito de Baal. —¡Abominación! —gritó y con un fuerte golpe de su cayado apartó la cabeza del cordero. Luego se recostó contra el nuevo . por primera vez.

en la cima de la . el anciano bajó de la montaña y por primera vez desde el día de su entrada en Makor se dirigió al templo. No había en ese momento danza alguna. pero él pudo imaginar los abominables ritos y con tremenda repugnancia partió en busca del gobernador Uriel. Confuso y sumamente preocupado. a quien acribilló a preguntas directas: —¿Has dado refugio a la prostituta Jael? —¿Hay en tu templo prostitutas del sexo femenino y masculino? —¿Aprobaste la erección de ese monolito de roca en honor de mi dios El-Shaddai. para contemplarlo personalmente.monolito. tratando de derribarlo para lanzarlo montaña abajo. pero la piedra resistió sus esfuerzos.

puesto que los casamientos entre personas de los dos grupos apresuraría también la . junto al de tu propio dios? Al oír aquello. Nadie le había dicho una palabra sobre ese monolito y si era cierto que el mismo había sido erigido. De las visitas de hombres y mujeres del clan hebreo a las prostitutas y a las jóvenes bailarinas del templo tenía conocimiento y las había aprobado. También estaba enterado de la llegada de Jael y personalmente le había encontrado un hogar en la casa de un viudo canaanita. Uriel frunció el ceño. pues esa clase de intimidad representaba un saludable intercambio. ello podía provocar muy graves dificultades.montaña.

Esperaba que algunos hebreos más establecieran sus residencias dentro de los muros de Makor.asimilación del clan por la población. Ese intercambio de mujeres era la forma tradicional en que los recién llegados se fusionaban con la población. y sobre todo en el mismo lugar donde se levantaba el de Baal. con . y él tenía esperanzas de que ese proceso se acelerase lo más posible. Pero la erección de un monumento a un dios extraño. y acogería con entusiasmo el día en que los canaanitas comenzaran a salir de la población para casarse con jóvenes hebreas. Llamó a su guardia y partió. constituía una infracción que él no podía tolerar.

entre todos lo volcaron y la . Con gran sorpresa de Uriel. después que los hombres de la guardia trabajaron con sus lanzas para aflojar la tierra alrededor del nuevo monolito. el anciano patriarca estaba tan ansioso o más que él de arrojar el monolito pendiente abajo. por lo cual. porque tenía que confiar en la supremacía de Baal. Uriel se espantó. Zadok estaba aterrado porque la suposición de que El-Shaddai no era más que otro dios canaanita representado por una piedra era una degradación del dios hebreo. de quien sabía que era un dios muy celoso. para inspeccionar aquella herejía y los dos contemplaron con enorme disgusto el nuevo monolito dedicado al dios El-Shaddai.Zadok.

y mientras el anciano hablaba con el hombre que podía ser su hijo. Los soldados se retiraron. dejando a Uriel y Zadok solos en la cima de la montaña para discutir el asunto. Zadok: —Me opondré a tal integración.voluminosa roca cayó estrepitosamente al barranco. quedaron al descubierto abiertamente las diferencias fundamentales que existían entre ellos. Zadok: —No tienes que permitir jamás que mis hebreos visiten a tus prostitutas sagradas. Uriel: —Un día tu gente y la mía serán un solo pueblo que vivirá en perfecta armonía y adorará a los mismos dioses. .

Uriel: —¿Crees que nuestros dos pueblos pueden vivir juntos sin que entre ellos haya un toma y daca? Zadok: —Creo que vosotros debéis seguir a vuestros dioses y nosotros a nuestro El-Shaddai. que gobierna a esta población. Uriel: —¡Pero si tú mismo acabas de ayudarnos a destruir tu propio dios! Zadok: —¿Y por qué crees que lo hice? Uriel: —Por respeto al dios Baal. Zadok: —¡Estoy asombrado! ¿No has comprendido que arrojé montaña abajo esa piedra sin vida. porque era un insulto al único dios que no necesita una morada terrenal? .

Baal tiene que perecer un día. Lo respeto como respeto a una anciana mujer que tiene una veintena de nietos. por el respeto que me inspiras. Uriel: —¿Y esperas vivir con tu gente en esos campos de allí. puesto que solamente es una cosa. Tu . durante interminables generaciones? ¿Cómo crees que puede ser eso si tu dios está enemistado con los nuestros? Zadok: —Esa enemistad no continuará mucho tiempo. porque no es una cosa.. El-Shaddai vivirá eternamente. Pero no paso de ahí.Uriel: —¿Estás sugiriendo que tu dios es más poderoso que nuestro Baal? Zadok: —Respeto a Baal..

.. Y viviremos en paz.. Zadok: —No.. te niegas a permitir que tu gente adore a Baal y Astarté. Uriel: —Ésa es una palabra . Te niegas a permitirle que se fusione con la mía en todas las formas más comunes.? Zadok: —Para tu pueblo son dioses justos y vosotros tenéis derecho a adorarlos como lo habéis hecho en el pasado.. Pero para mi pueblo sus ritos constituyen una abominación. ¡Me niego a permitir abominaciones! Uriel: —¿Te atreves a calificar a Baal y Astarté.pueblo se unirá pronto al mío para reconocer y adorar al dios único.. Uriel: —Pero mientras tanto.

.. Pero bajo ellos se extendían los campos más hermosos de Canaán y una de las poblaciones mejor gobernadas de toda la región. Los dos intentaban desesperadamente comprenderse y convertirse a la lógica. Zadok fue el primero en hablar nuevamente: . a la sombra del monolito de Baal. porque habían sido identificadas diferencias absolutas. y entre ellos había un profundo temor. Zadok: —No.demasiado dura. Con buena voluntad. estos dos pueblos viriles podrían seguramente convertir a toda esa zona en un verdadero paraíso. ¡Abominación! Los dos hombres permanecieron en la cima de la montaña...

también de hacer olvidar aquella fea confrontación que se había producido entre ambos.—Estos campos son muy ricos —dijo serenamente—. Era un gesto de sincera conciliación y Uriel respondió a él con las clásicas palabras de todo convenio amistoso: —Estoy seguro de que entre nosotros podremos llegar a un acuerdo . ninguno daba olivas como las de tu olivar. —De todas las tierras que hemos visto —agregó Zadok— éstas son las mejores. En todos los campos que hemos pasado. —Tu pueblo es industrioso —dijo Uriel. ansioso. Esperamos permanecer en ellas muchas generaciones.

parecía tener razón. A primera vista. pero ya en los primeros momentos de compartirlo. pues los canaanitas fueron disminuyendo sostenidamente sus cualidades universales. Por ser un pueblo de ciudades y poblaciones capturaron a Él y le convirtieron en un prisionero dentro de sus muros: lo descompusieron en Baal y Astarté y toda una legión de dioses menores. los dos pueblos habían tratado a Él de maneras completamente opuestas. Parecían decididos a disminuirlo hasta el nivel de sus . que representaba un poder invisible.provechoso. Canaanitas y hebreos habían empezado sus respectivas historias nacionales compartiendo el mismo dios: Él.

representándolo únicamente por las misteriosas e impronunciables . el dios todopoderoso. intensificaba los poderes abstractos de Él. o Eyon. Y pronto terminarían por suprimir el Él y dejar de llamarle por su nombre. de poder también infinito. lo habían liberado de todas las características limitadoras. Los hebreos. en definitiva. comenzando con el mismo dios que tenía los mismos tributos. por otra parte. o El-Shaddai. hasta que todo su poder se disipó. Cada modificación introducida por los hebreos en sus años de vida en el desierto. Le llamaron Elohim: todos los dioses. el más alto. estableciendo un proceso que.fieles. lo transformaría en un dios infinito.

letras YHWH cuando su transformación sería ya completa. Pero generaciones posteriores retrocederían ante aquella austera apoteosis hebrea y una vez más le darían un nombre: Dios. Cuando tus hombres lleguen a entender la agricultura algo mejor. —Se lo diré —prometió Uriel— pero tienes que recordar que ésa es una costumbre que ha producido una gran prosperidad a nuestro pueblo. Zadok aceptó el gesto conciliador de Uriel y dijo: —Respetaremos a Baal. podrán apreciar debidamente a las . pero tú tienes que advertir a las prostitutas de tu templo que no deberán recibir más a mis hombres o mujeres.

¡Ahí asomaba su fea cabeza la serpiente! Ahí se abría la herida que no cicatrizaba: esa constante intromisión de la población en las costumbres del desierto. Como Uriel el Canaanita era un hombre dedicado a la población. y solamente en aquel ambiente de seguridad podía una biblioteca acumular los textos escritos en tabletas de . y cuando adoraba a dioses que habían tenido su origen en ellas. Únicamente dentro de un muro podía atreverse un hombre a construir un templo. cuando miraba a la misma desde su torre veía claramente que la mayor parte del progreso del hombre hasta entonces se había producido en las ciudades.sacerdotisas e insistirán en adorar a los dioses con ellas.

fieles a los dioses de la vida ciudadana. «es la historia de los hombres en su aprendizaje de vivir juntos en una población. una vez unidos. Solamente en una población como Makor podían prosperar los hombres y realizar esos progresos materiales que. no habían descubierto ni las ruedas del alfarero ni los silos para la conservación de los granos.arcilla. serían denominados civilización. los hombres que ambulaban por los desiertos no habían acusado progreso alguno: no construían caminos. y ésa es la única historia en el . no inventaban nuevos métodos para construir viviendas. «La historia de este montículo que tenemos bajo nuestros pies» pensó Uriel. En un millar de años.

no podía dejar de ver a Makor como el foco generador de todas las contaminaciones. Zadok el Hebreo miró hacia la población que se extendía a sus pies y la pesó en una balanza diferente. Él mismo había tomado de esa manera a su segunda esposa. diera al proceso la debida dignidad. La .mundo que interesa». un sistema de prostitución sagrada sería completamente imposible. Como hombre libre del desierto. comprensible. un hombre rijoso podía violar a una mujer núbil y ello era. con ello. pero cuando se había realizado la violación un estricto código moral exigía que la pareja se casara y. hasta cierto punto. En el desierto. En el desierto.

como producto lógico de la misma. En la población. pero eso tenía una fulminante y ciega solución: la muerte. Escribían en tabletas de arcilla que . había muchos hombres que pasaban la vida hacinados. La población estaba llena de hombres que jamás habían trabajado en los espacios abiertos. cuidando ovejas.prostitución de esa clase sólo podía existir en una ciudad o población. una mujer como Jael podría ser infiel a su marido. fabricando cacharros. Se necesitaba la ciudad para reconocer a una mujer de esa clase como una heroína y ofrecerle santuario. En el campo abierto o el desierto. descubriendo por sí solos la realidad de su dios. ante una rueda de alfarero.

ni siquiera excavaban y vendían vino que era elaborado por otros. recordó la instructiva historia de dos antiguos miembros de su clan y le parecía estar oyendo a su padre Zebul mientras la relataba: «Tu antepasado Caín era un hombre de ciudad y cuando llevaba sus presentes a El-Shaddai. pues El-Shaddai ha preferido siempre a la gente honesta que vive en plena . y cuando se presentaba ante El-Shaddai con sus presentes el dios se mostraba contento. Sus valores morales estaban deteriorados y sus dioses eran de insignificantes dimensiones. el dios se los despreciaba. Mientras contemplaba la odiosa población. pero tu antepasado Abel vivía al aire libre como nosotros.

y desde ese momento siempre ha existido una profunda enemistad entre la ciudad y el desierto». por su intermedio. a pesar de conocer a su dios como sus hebreos lo habían conocido en el desierto. cuando . Aquel rechazo irritó a Caín y dio muerte a Abel. Pero para Zadok la cuestión crítica era todavía la incertidumbre que le había mantenido en el desierto por espacio de seis años. Todavía seguía preguntándose si los hombres podían vivir en un lugar contaminado como lo era Makor. después que El-Shaddai les había ordenado a los hebreos. que se fuesen a la población. y no a la gente astuta que reside en las poblaciones.naturaleza. Pero ahora.

El patriarca y el gobernador iniciaron el descenso de la montaña compartiendo un claro entendimiento y honestas intenciones. pero estaré allí». Esa misma noche llegó la primera prueba para ello. sintió miedo del futuro y recordó las palabras de El-Shaddai: «Dentro de los muros no me será fácil hablarte. Ambos estaban seguros de que esa misión sería cumplida. y uno y otro harían cuanto estuviese a su alcance para mantener a los dos pueblos en paz.contemplaba la ciudad. pues los dos eran decididos partidarios de la conciliación. pues el marido hebreo de Jael permaneció en la población después de cerrarse las portadas de la misma y a favor de la .

pero les fue fácil a los dos probar a sus respectivas gentes que las dos muertes habían anulado la una a la otra: una adúltera había sido muerta. lo cual debía apaciguar a los canaanitas. Era cerca de medianoche cuando el gobernador Uriel y Zadok se encontraron. lo cual debía satisfacer a los hebreos. y un invasor había sido muerto por guardias uniformados. El populacho reconoció la sabiduría de ese juicio y el incidente que casi seguramente habría provocado un conflicto sumamente grave fue .obscuridad de la noche corrió a la casa donde vivía ahora su esposa infiel y la asesinó. Antes que pudiera huir. la guardia le capturó y le dio muerte.

su mujer. ¿Es que las palabras dadas no tienen el menor significado en estos días?». dentro de sus muros. le preguntó porqué había permitido a los hebreos que insultaran a la población. Pero entonces comenzaron las presiones sobre Uriel y Zadok que no habrían de disminuir jamás. y da muerte a una mujer a quien tú mismo has dado santuario.olvidado rápidamente. «Un extraño se oculta en Makor. Cuando el Gobernador regresó a su vivienda después de su entrevista con el patriarca hebreo. Y los dos jefes consideraron —y confiaron— que ése sería un augurio de la futura convivencia de ambos grupos. Rahab. a su . Uriel le preguntó qué era.

a lo cual ella replicó: «Debiste hacerlo ayer. y su esposa respondió: «Lo que hizo mi padre cuando los heteos atacaron a los agricultores fuera de los muros de la ciudad: capturarlos a todos y hacerlos sus esclavos. Sal y extermina a la mitad del clan y así habrás solucionado este problema cuando todavía te es posible hacerlo. Hoy. lo que debía hacer. Uriel le preguntó si creía que él debía salir de Makor y destruir al clan hebreo. Espera. Tú cierras los ojos a la grave amenaza que significa para Makor la presencia ante sus muros de esa gente.juicio. y tendrás que hacer frente a terribles consecuencias». . los hijos de aquellos esclavos son los mejores soldados con que cuentas».

Aquella noche. las sesenta casas adicionales insertadas aquí o allá por las calles. Y en el lugar secreto del muro norte. preguntó a sus heteos: —¿Podríamos vencer a los hebreos mañana? —Fácilmente —le aseguraron. el Gobernador caminó largas horas por la población. Y . los silos abarrotados de granos. Pero a continuación recordó la conciliación que le había ofrecido Zadok y llegó a la conclusión de que atacar a aquella gente sería criminal. inspeccionando las riquezas que él le había dado: las industrias. Makor era ahora una pequeña ciudad que vivía en plena prosperidad y paz. y esa paz no podía ser puesta en peligro por vacilaciones suyas.

se abrieron las portadas de Makor y por ellas salieron los jinetes.de regreso en su casa. en una demostración de fuerza destinada a impresionar a los hebreos. preguntó a su hijo Zibeon si creía que los hebreos podían ser derrotados. que no estaban acostumbrados a esas poderosas bestias. Fue al edificio secreto y ordenó a sus heteos que montasen en sus caballos y recorrieran un trecho por el camino de Damasco. que galoparon unos kilómetros hacia el este. Cuando llegó el amanecer. a lo que el joven contestó: —Fácilmente. Uriel contemporizó. pero cada día que pasa ellos estudian nuestras costumbres y eso los fortalece. No mucho después de salir el sol. .

espiaron a la caballería de Makor y no le perdieron pisada hasta que volvió a penetrar en la ciudadela. opinamos que debes dar la orden ahora mismo. los dos jóvenes corrieron a su padre. Epher e Ibsha. Los hijos de Zadok se dieron perfecta cuenta de la lección. Continuaron hablando con el anciano y le explicaron.blandiendo sus lanzas de bronce. a quien dijeron: —Los canaanitas piensan destruirnos. desde un lugar conveniente en el olivar. Puesto que tiene que haber guerra. No bien desaparecieron los jinetes. con diagramas en el polvo del piso. Poco después regresaron y penetraron en la población. cómo habían explorado la .

.población. y que habían ideado una compleja estrategia para perforar el muro del agua y apoderarse del manantial. a quienes advirtieron sobre las intenciones de los canaanitas. hablaron con todos los hombres jóvenes del clan. pidieron prestadas sus ropas a su hermana Leah y disfrazados de mujeres fueron al manantial donde consiguieron acumular valiosas informaciones que les serían necesarias si se producía el conflicto armado. Zadok les prohibió que discutiesen tales asuntos y los dos jóvenes callaron. Sin embargo. —Podemos vencerlos por sed —dijeron al fin. utilizando mujeres que iban a sacar agua del manantial. Además.

Como las otras muchachas de buena crianza. hasta . permanecía siempre alejada del templo de las prostitutas. Zadok pensaba casar a Leah con un joven que ya prometía llegar a ser un gran líder. Era una adolescente hermosa. Penetraba por la portada principal y avanzaba por la calle ancha. Leah fue a menudo al manantial en busca de agua. Muchos eran ya los hombres canaanitas que se habían fijado en ella con evidente admiración. con ese airoso continente de quien había caminado muchísimas veces con el cántaro sobre la cabeza. cuyas casas de comercio le resultaban tan tentadoras. de diecisiete años.Hacia la mitad de aquel intranquilo verano.

apoyado en el muro de la portada principal. los dos se dieron cuenta de que sus encuentros se hacían cada vez más frecuentes. pero ella. Una mañana. pues no estaba en el lugar de costumbre.posiblemente juez. acostumbrada como estaba a la rudeza de modales de las gentes del desierto. al apuesto joven Zibeon y aunque no le sonrió. empezó a ver. con la esperanza de ver a Zibeón. éste la desilusionó. en su ir y venir al manantial. lo que ella apreció debidamente. y con evidente . o sentado en aquella banqueta de tres patas perteneciente a su padre. Zibeon tenía una sonrisa conquistadora y era generoso y alegre. al penetrar Leah en la población.

pero al llegar frente a la primera casa de los guardias. Él se mostró tierno con ella y ese día no hizo más que besarla y abrazarla .tristeza dejó la luz del sol y penetró en la semi-obscuridad del muro del agua. Al principio se aterró. vacía aquel verano porque los hombres estaban trabajando en los campos. fue tomada del cuerpo con tal fuerza que la vasija que llevaba en la cabeza cayó a tierra y se hizo pedazos. pero cuando descubrió que quien la abrazaba y besaba era Zibeon su terror desapareció como por encanto. pues hasta ese momento ningún hombre la había tocado de esa manera. al mismo tiempo que ella era llevada a la casa vacía. y besada numerosas veces.

La substitución no fue advertida aquel día y durante los calurosos días del verano Leah fue a menudo al manantial. Y. Zibeon le murmuró que había que reponer la vasija rota y la dejó sola en la casa vacía mientras corría a comprarla. diles que la tomaste equivocadamente en el manantial. siempre con la esperanza de que Zibeon la tomase sorpresivamente en sus brazos al pasar por la casa de los guardias. Cuando ya había pasado un largo rato. llegó el día en que los dos se dejaron arrastrar por su pasión y fueron mucho más . ella se resistía a irse.apasionadamente. como era natural. Cuando volvió con la vasija nueva le advirtió: —Como seguramente notarán que ésta no es tu vasija.

Pidió a una mujer de cierta edad que iba diariamente al manantial que vigilase a su hermana y a su debido tiempo la espía le informó que Leah y el hijo del Gobernador se reunían siempre en la casa de los guardias. pues aquellas dos proyecciones del muro del agua .allá de los besos y abrazos. y ella se sonrojó violentamente al responder: —Debo haberla tomado equivocadamente en el manantial —pero su hermano no la creyó. —¡La casa de los guardias! —repitió Epher. Epher observó que la vasija que Leah llevaba sobre la cabeza no se parecía en nada a las de las otras muchachas hebreas. Un día. y le preguntó dónde y cómo la había conseguido.

consultó con su hermano Ibsha y los dos comenzaron a vigilar a Leah. ya estaban convencidos de que su hermana se estaba portando de una manera muy extraña y una . organizando las rutinas necesarias para el establecimiento del clan. porque el anciano estaba muy ocupado.eran puntos importantes en su plan de asalto a Makor. Poco tiempo después. Por lo tanto. Le fascinó enterarse de que las casas de los guardias no estaban ocupadas y. En el primer momento pensó correr con la noticia a su padre. le indignó el hecho de que su hermana estuviese pasando el tiempo allí. con un canaanita. pero pensándolo mejor decidió no hacerlo. en secreto. a la vez.

Epher e Ibsha la agarraron y comenzaron a correr con ella hacia la tienda de campaña de Zadok. No bien la joven salió de la población y estaba ya a cierta distancia de los muros. Salieron a relucir . alcanzándolo cuando ya estaba en el campamento hebreo. aplicó un fuerte golpe a Epher en la boca. que llegaba en ese instante. —¡Ha estado putañeando con los canaanitas! —gritó Epher a su padre.tarde se detuvieron semiocultos cerca de la portada principal y allí oyeron a Leah que se despedía tiernamente de su amante. Pero el hijo del Gobernador había subido a la torre para verla alejarse y sin llamar a nadie en su ayuda corrió tras el pequeño grupo. Zibeon.

de no intervenir rápidamente Zadok. pero Zadok se interpuso y esperó la respuesta de Leah.los cuchillos de pedernal y los hebreos habrían dado muerte al joven canaanita. que preguntó a su hija: —¿Qué has hecho? —¡Ha estado escondiéndose en la casa de los guardias con un canaanita! —gritó Epher. . Zibeon volvió a lanzarse contra el joven hebreo. que le dijo que amaba al hijo del gobernador de Makor y que si los padres podían concretarlo. —¡Físicamente ya se han casado! —advirtió Epher y Leah se sonrojó mientras su padre e Ibsha le tocaban el cuerpo y se convencían de que estaba embarazada. quería casarse con él.

a quien era evidente que Leah adoraba. —El Shaddai —imploró— ¿cuál es tu intención en este asunto? . Zadok entregó al joven a la protección de sus hijos mayores y se retiró al tabernáculo ante el cual había orado durante tantos años. No obligaría a Leah a adorar a Baal o Astarté. pero Zadok hizo que se alejase su impulsivo hijo y luego interrogó extensamente al joven Zibeon. Y parecía un joven honesto y serio. Satisfecho al comprobar todo eso. Como muchos de los canaanitas. había sido sometido de niño a la circuncisión. Se mostraba dispuesto a reconocer a El-Shaddai como único dios.—¡Démosles muerte ahora mismo! —exigió Epher.

por lo cual el patriarca regresó a donde se hallaban sus hijos y dijo: —Si lo aprueba el gobernador Uriel. en la cual una excitada multitud cubría la cima del muro a ambos costados. pero por lo menos el gran dios del clan no objetó aquella unión. —Y en silencio encabezó una delegación que se dirigió a la portada principal. —Nuestros hijos desean casarse —anunció el patriarca. Y allí los hebreos se encontraron frente a Uriel y su esposa Rahab.¿Debemos aceptar al canaanita en nuestra familia? ¿Debemos fusionar sus dioses contigo? —No recibió respuesta alguna. vuestra hermana se casará con su hijo. y la buena voluntad que caracterizaba las relaciones entre los dos líderes .

¡Y Astarté no bendecirá nuestros campos! —Es que vuestro hijo no se casará bajo la tutela de Baal ni Astarté —exclamó Zadok. Rahab —contemporizó su marido. Uriel manifestó que aceptaba el casamiento.. —¿Has aceptado adorar al dios .fue sometida a dura prueba. Un día será gobernador de Makor y. —Zibeon debe casarse con una joven de dentro de los muros —dijo fríamente—.. pues era un hecho como aquél lo que él había deseado secretamente. —¡Baal no lo aprobará! —advirtió ella—. —Éste es un buen casamiento. Pero su esposa obró de muy distinta manera.

—Es posible adorar a Baal y El-Shaddai —dijo.de los hebreos? —preguntó Rahab a su hijo. Aquél fue un momento difícil y que muy bien podía destruir para siempre las relaciones entre los hebreos y los canaanitas. Su hijo puede adorar a los dos dioses. Apreció debidamente el deseo que manifestaba Zadok de evitar todo . pero no perdió la esperanza de que pudiera mantenerse la paz de alguna manera. y cuando vio que Zibeon respondía con un movimiento de cabeza. Uriel emitió un suspiro. por lo cual Zadok quiso hacer una generosa concesión: —El gobernador Uriel tiene razón —dijo—. Uriel se sobresaltó.

conflicto. y se dio perfecta cuenta de cuán cerca habían estado los dos grupos de una ruptura que podía haber sido definitiva. porque mi hermana está embarazada! Rahab hizo un esfuerzo para no responder duramente: —Lo siento —dijo— pero mi hijo debe gobernar esta población un . pero su inteligente esposa dijo cruelmente: —Tal unión de dioses no puede dar buen resultado. confiando en que el grave problema había pasado ya. Comenzó a hablar sobre las ceremonias que se realizarían. ¡Este casamiento no se realizará! El pelirrojo Epher se abrió paso hasta colocarse ante Rahab y dijo severamente: —¡Se realizará.

que se dieron cuenta de los peligros que encerraba aquella unión. Con ahínco trabajaron Uriel y Zadok para trazar un plan que permitiese la realización del . se mantuvieron firmes en su oposición. y se habría producido allí mismo una verdadera batalla campal si Uriel y Zadok no hubiesen intervenido rápidamente para apaciguar cada uno a los suyos. El Gobernador se acercó a Leah y le preguntó si era cierto que estaba embarazada y cuando ella asintió avergonzada.día y es fuerza que se case con una mujer apropiada. —¡Tu hijo ha contaminado a mi hermana! —gritó Epher. el canaanita declaró solemnemente: —¡Se casarán! —Pero Rahab y Epher.

Uriel insistió en que Leah se convirtiese en una canaanita y ante la sorpresa general Zadok aceptó. recordando a sus rebeldes hijos: —La esposa debe seguir siempre a su esposo en todo. La única exigencia de Zadok fue que la pareja se casase bajo los auspicios de El-Shaddai.casamiento y gracias a su determinación canaanitas y hebreos comenzaron a dar señales de que podían vivir juntos en cierta armonía. asombró a canaanitas y a hebreos. Por consiguiente. y la misma fue concedida. —Y además. al ofrecerse para enviar seis ovejas engordadas con su hija. el matrimonio fue consagrado ante el pequeño altar de la tienda de campaña roja de los hebreos y en Makor se .

en abierta cópula con su esposo. otras mujeres hebreas de las que iban al . como ofrenda a la diosa Astarté. en la plaza pública. ella y sus compañeras. mientras reconociese que El-Shaddai era superior a todos ellos. producida únicamente por la buena voluntad que animaba a los jefes de los dos grupos. Dos días después. En el campamento hebreo aquello originó grandes protestas. Pero Leah llevaba solamente dos semanas de vida matrimonial en Makor cuando una de las mujeres hebreas informó que la habían visto.estableció una especie de paz. pero Zadok las silenció recordando a su gente que él mismo le había dado permiso a Zibeon para continuar adorando a sus dioses.

y cuando llegaron allí. El patriarca explicó de nuevo a su gente que el joven canaanita tenía derecho a la adoración de sus dioses en la forma acostumbrada entre su gente. pero en secreto se aterró al pensar qué podría suceder más adelante. Uriel y los soldados habían arrojado al fondo del barranco. Entre los tres trataron de volcar . el otro que él.manantial a buscar agua. Zadok vio que los tercos hebreos habían vuelto a colocar cerca del monolito dedicado a Baal. Pero un día Epher e Ibsha le pidieron que les acompañase hasta la cima de la montaña. vieron a Zibeon que hacía otro tanto con las prostitutas del templo y Zadok fue informado de aquella novedad.

Su brillante hijo. Al llegar al pie de la montaña se alejó solo y caminó por espacio de muchas horas. con terror. que la población de Makor era un foco de contaminaciones. Ahora Zadok se sentía solo. Epher. mientras exclamaba: —¡Padre. . se estaba alejando espiritualmente de él. tu tolerancia ha permitido esto! —Y los tres se sintieron invadidos por una gran amargura. y él veía.nuevamente la piedra. llamando incesantemente a El-Shaddai para que le ayudase. pero no les fue posible y Epher escupió sobre ella varias veces. Su hija estaba rodeada por dioses de la más baja estofa. Pero no sabía qué hacer. Sus hebreos adoraban ahora a ídolos de piedra.

Llevaré mi clan a otro lugar —pero sabía muy bien que si eso era necesario El-Shaddai se lo habría ordenado. En el tabernáculo. Les he instruido de acuerdo a tus órdenes y he destruido sus paganos altares. ¿Qué puedo hacer? En aquella extensión rocosa no obtuvo respuesta alguna y en los campos arados cerca del bosque de robles tampoco. ¿acaso el nuevo lugar no contendría las mismas . —¿Qué debo hacer? —seguía implorando el anciano—. Les he hablado de ti. Además.—¿Qué debo hacer con mi empecinada gente? —pidió—. la voz divina no se hizo oír y tampoco sonó entre las tiendas del campamento. pero ellos han rendido culto a falsos dioses.

desorbitados los ojos por el asombro y el terror... Acaso el dios había decidido que sus hebreos se hundiesen en la corrupción de Makor? Y seguía implorando—: ¡El-Shaddai!.tentaciones?. —¡Es un dios de fuego! —exclamaron entrecortadamente—. para informarle del otro dios al que adoraba la población de Makor. ¿Qué debo hacer? Por espacio de algunos días no recibió respuesta alguna. . pero. tres de las mujeres del clan que frecuentaban el manantial llegaron corriendo al campamento. ¡De su enorme boca abierta brotan llamas. conforme se aproximaba la estación critica de la cosecha. en la cual era esencial la cooperación de los dioses...

Salió de su tienda de . había oído hablar de aquel terrible dios. completamente desnudas ellas también. temblaron las manos de Zadok.a las cuales son arrojadas criaturitas de meses. cuando llevaba su clan hacia el norte. las mujeres corren a abrazar a los bailarines. Cierta vez. —¡Y al final de la danza. mientras hombres y mujeres bailan desnudos ante el templo! Al oír aquellas espantosas palabras. mientras sus maridos se cierran con las prostitutas para realizar con ellas las cópulas rituales de la diosa Astarté! ¡Muchos de nuestros hombres están allí ahora practicando esos ritos! —¡Abominación! —clamó Zadok.

se dio cuenta de una presencia que le hablaba desde detrás de uno de los troncos: —Sí. Zadok. el olivar. Pero pasada la medianoche. rendido. tú has pronunciado la palabra. cuando atravesaba. ¡Esa población es una abominación! —¿Qué debo hacer.. —Pero. ¿qué debo hacer? —¡Esas abominaciones tienen que perecer! —¿La ciudad y sus muros? —¡Esas abominaciones tienen que ser destruidas! . El-Shaddai? —Tuya fue la palabra..campaña y vagó muchas horas hasta que cayó la noche y oyó los ruidos y músicas que procedían del interior de Makor. Tuya es también la responsabilidad.

—¡Alabado seas. con el corazón encendido de amor hacia el pueblo que el dios le había . El-Shaddai! —suspiró el anciano. —¿Si me es posible hacer que dejen esas abominaciones —exclamó— puedo perdonar a la población? —Será perdonada —respondió el compasivo dios— y ni una piedra de la ciudad será removida. y la presencia silenció su voz. el patriarca tomó su cayado y avanzó por las tinieblas de la noche.Zadok cayó de rodillas ante aquella voz y en tal postura de rendición al anciano expresó su temblorosa compasión hacia los condenados del interior de los muros. Sin consultar a nadie.

ordenó a los guardias: —Dejadle entrar.permitido salvar. Zadok? . Llegó a la portada principal y golpeó fuertemente. a la vez que decía: —¡Tengo que ver al Gobernador ahora mismo! —y Uriel fue despertado por aquellos golpes y gritos y al asomarse a ver quién era y comprobar que se trataba de su colega Zadok. El anciano entró como una tromba en la habitación del Gobernador y gritó: —¡Uriel: Makor puede ser salvada! El adormilado canaanita se rascó la cabeza y preguntó: —¿De qué me hablas. Volvió a golpear la puerta. mientras gritaba: —¡Despertad y sed salvados! —pero los guardias no le permitieron entrar.

—Sus ojos brillaban fanáticamente. como Uriel los había visto el día en que él y Zadok se conocieron.—Lo único que se necesita para salvar a tu ciudad. amigo. es que suprimas inmediatamente todas esas abominaciones. —No sé a qué te refieres. pero es necesario que tu pueblo acepte el El-Shaddai como el único dios sobre todos. Y el anciano le explicó jubilosamente: —¡Tienes que destruir el templo a la diosa Astarté y la estatua del dios del fuego! —Y luego añadió generosamente—: Puede ser continuada la adoración a Baal. El Gobernador se sentó y dijo serenamente: .

penetró de pronto en la habitación y preguntó: —¿Qué dice este anciano nómada? Zadok se dirigió a ella para saludarla como si fuese una amada hija y exclamó: —¡Dile a tu esposo que acepte la voluntad de El-Shaddai! —¿Qué locura es ésta? . Pero el anciano. prosiguió anhelante: —¡Haz que tu ciudad viva de acuerdo con los dictados del verdadero dios! Rahab. que había despertado.—Hasta ahora nunca habías pedido eso. que aparentemente no había oído la lógica de Uriel.

¡Estos ritos son necesarios y tu hija tiene más sentido común que tú! .—preguntó Rahab a su confundido esposo. —¡Makor puede ser salvada! —explicó Zadok en un verdadero éxtasis—. de la misma manera que yo lo hice con Uriel. Anciano. ¡Sólo hace falta que sea suprimida esa prostitución sagrada y que no se arrojen más criaturas a las fauces de ese dios de las llamas! Rahab lanzó una larga risa y respondió: —No es prostitución.. Para asegurarme un parto feliz. cuando me encontraba embarazada. y tu propia hija envió a Zibeon para que se acostase con ellas. Esas jóvenes son sacerdotisas..

al que seguía su esposa Leah. entró en la habitación el hijo del Gobernador. avejentado de pronto. se apoderó de él una tremenda confusión. Cuando la joven vio a su padre. mientras le preguntaba: —¿Mandaste a tu marido a que se acostase con las . pero cuando Zadok la vio las palabras de Rahab volvieron a sonar en su mente y la alejó de sí con el cayado. confundido. De pronto. que esperaba que los demás reaccionasen igual que él. Estaba poseído por un éxtasis tan absorbente por el ofrecimiento de El-Shaddai de salvar a Makor. corrió a él compasiva y quiso besarlo. pero cuando vio que no era así.Zadok no oía lo que decía Rahab.

—Leah —preguntó— ¿y fuiste . La voz de su hija al pronunciar aquella confesión.prostitutas? Zibeon respondió: —Fui al templo para proteger a tu hija en su próximo parto. aterró al anciano. El patriarca miró a su yerno con profunda compasión y dijo: —¡Has cometido una abominación! —¡Pero tú conviniste en que yo podía seguir adorando a la diosa Astarté! —protestó el joven. —¡Yo le pedí que fuese. mientras un espantoso miedo se apoderaba de él. que se inclinó hacia delante para contemplarla. por mi bien! —dijo Leah.

acostándote con ellos como si se tratase de tu marido? —Sí —respondió ella serena. sin asomo de vergüenza—.también a entregarte a esos bailarines desnudos. —¿Y cuando nazca tu hijo. pues tras aquella confesión su hija ya no podía ser considerada hebrea. lo entregarás a ese espantoso dios del fuego? —Sí: es la costumbre de esta población. Zadok retrocedió para apartarse de aquellos cuatro canaanitas. Así oran las mujeres de Makor. y le invadió una especie de mareo que estuvo a punto de hacerle caer. Pero miró a los cuatro rostros que tenía ante sí y al ver sus expresiones obstinadas en su .

Sin embargo. preguntó—: ¿Estáis dispuestos a abandonar esta población condenada ahora mismo? —Ni Leah ni Zibeon respondieron. hasta en ese instante revelador.pecado comprendió que El-Shaddai había dispuesto aquella noche para exponer la verdadera abominación en que vivía Makor. señalando con un índice a Leah y su esposo. por lo cual el anciano cayó de rodillas y golpeó el piso con la cabeza tres veces. —Por última vez —dijo dirigiéndose a Uriel— ¿ordenarás que cesen esas abominaciones? —Nadie respondió. recordó la promesa del dios en el sentido de que si los canaanitas se arrepentían podían ser salvados. . y Zadok.

el patriarca se levantó. Al llegar a la puerta de la habitación. por lo cual Rahab pidió que se les trajese algo que comer y dijo a Leah: —Tu padre me da la impresión de ser un viejo demente. Era ya demasiado tarde para volver a acostarse. —En el desierto hablaba a menudo consigo mismo —respondió Leah. ¿puedo implorarte que te salves? —Y como el canaanita tampoco contestase. —Y se retiró. se volvió.Luego miró al Gobernador y le suplicó—: Como el más humilde de tus esclavos.. apuntó hacia cada uno de los cuatro y luego hacia la población. —Le advertí al Gobernador que . Y dijo: —Todo esto será destruido..

—Y no bien amaneció. se fue a consultar con sus soldados heteos. —¿Crees que pueda haber guerra? —preguntó el joven. Rahab ordenó a su hijo que no la dejase salir de los muros de Makor. —Zadok habló como si estuviese loco —respondió Uriel— y son los locos los que desatan las guerras.. y cuando Leah se retiró de la habitación.debía destruirlo inmediatamente —murmuró Rahab—. —No olvides —le dijo— que es hebrea y por lo tanto no es posible fiarse de ella.. pero ahora es él quien habla de destruirnos. . —Quizás tengamos que enviar a los heteos contra él —dijo Uriel.

y ellos le preguntaron: —Entonces. ¿habrá guerra? —Anoche. vio que Epher e Ibsha le explicaban un detallado plan para asaltar la población y obligarla a capitular.Así que llegó a su tienda de campaña. —Nos costará muchas vidas —le advirtieron sus hijos. Zadok llamó a sus hijos para preguntarles qué planes habían trazado para la captura de Makor. Aquella mañana. Con gran sorpresa. pero en su creciente furia el anciano se negó a tener en cuenta ese detalle. El-Shaddai nos ordenó que destruyamos la población —respondió el anciano. Llevó a sus hijos al tabernáculo y los tres oraron ante El-Shaddai en silencio. no bien se .

las dos torpes se deslizaron rápidamente a una de ellas. cuatro mujeres hebreas entraron para dirigirse al manantial. dos caminaban con una torpeza que debió llamar la atención. pero se les permitió pasar por la poterna y el oscuro pasadizo. mientras un destacamento de hombres avanzaba cautelosamente por el barranco hasta acercarse al muro del agua. De las cuatro mujeres. Una vez allí. sacándose las ropas femeninas y desenvainaron largos cuchillos de bronce.abrieron las portadas de la ciudadela. Las dos mujeres verdaderas siguieron caminando tranquilamente hacia el . al llegar al cual corrieron hacia las desocupadas casas de los guardias.

donde encontraron dos mujeres canaanitas.manantial. En seguida. El pasadizo era angosto y los dos hermanos hebreos eran valientes. arrojaron unas piedras como señales a los hombres hebreos que habían llegado ya al pie del muro del agua por su parte exterior. a las que dieron muerte. los cuales comenzaron a asaltar dicho muro. por lo cual los canaanitas se vieron detenidos en su carrera y después de un . donde fueron interceptados por Epher y su hermano Ibsha. entraron a toda carrera en el túnel. Los soldados canaanitas del interior de la población tardíamente advertidos del peligro. que habían levantado una improvisada barricada con cuantos objetos hallaron a mano.

Ahora tenían en su poder el manantial y tratarían de doblegar a la ciudadela por sed.cuarto de hora los hebreos del exterior del muro habían conseguido dominar el mismo y tomar posesión del manantial. pero a pesar del hecho de que cinco de sus soldados habían sido muertos en el muro del agua. El gobernador Uriel se dio cuenta inmediatamente del significado de aquella acción. todavía confiaba en que cualquier motivo de queja que pudieran tener los hebreos . Los hebreos habían triunfado en el primer encuentro. No bien hecho eso. corrieron para ayudar a los dos hijos de Zadok. pero cuando llegaron a la barricada Ibsha estaba muerto y Epher seriamente herido.

los que regresaron a la población convencidos de que no habría más remedio que luchar muy seriamente. por lo cual hizo llamar al capitán de los heteos que se hallaba en las cuadras. con tal propósito. Pero el patriarca se negó a recibir a los emisarios canaanitas. envió mensajeros a Zadok preguntándole qué podía hacerse para evitar la continuación de la lucha. decidió reconquistar inmediatamente el manantial. Los dos subieron a una de las torres. desde la cual estudiaron la situación y comprobaron. con la consiguiente .podría ser solucionado amistosamente y. Cuando el gobernador Uriel recibió el informe de los emisarios.

Muy pocos habitantes de Makor conocían la existencia de . El heteo corrió de nuevo a las cuadras y ordenó a sus hombres que aparejasen sus caballos de a dos en los carros de guerra. —Haz que tus jinetes recorran todo el terreno ocupado por ellos y den muerte al mayor número posible —ordenó el gobernador Uriel—. —¡Podemos exterminarlos por completo! —dijo el heteo con jactancia mientras se frotaba las manos muy satisfecho. la forma muy poco militar en que se estaban congregando los hebreos ante los muros de la población. Así podremos poner fin a esta guerra rápidamente. que hasta entonces habían estado ocultos.satisfacción.

Un golpe de aquella terrible arma bastaba para quebrar a un hombre y darle muerte. Detrás de cada conductor iban dos soldados. las que habían llegado secretamente. erizada de grandes púas. con los cuales manejaban sus . una cadena de bronce que llevaba adosada en su extremo una pesada bola del mismo metal. que hacía girar sobre su cabeza. En cada pescante de cada carro se encaramó un heteo. procedentes del puerto de Akka. a la menor altura posible. en horas de la noche. atados a los costados del carro de guerra a fin de que les quedasen libres los dos brazos.aquellas nuevas armas. y ninguno de los hebreos de Zadok había visto jamás máquinas de guerra como aquéllas.

sorprendidos por la audacia de aquellos enemigos. y cuando era mayor el número de hebreos que se habían congregado ante la portada. segando a cualquier enemigo cerca del cual pasase el carro. Los hebreos. Y de las ruedas del carro sobresalían unas hojas como de hoz. que permanecía cerrada.grandes espadas. comenzaron a . o mazas. se abrieron las puertas e infantes canaanitas salieron de la población a la carrera. calculados para sembrar el terror y la muerte. Una vez en posición todos los carros. Uriel hizo sonar las trompetas. que giraban a la par de las ruedas. Eran horribles instrumentos. Y el gobernador Uriel los hizo avanzar ahora hasta la portada principal.

Zadok. al darse cuenta de la . dejando el paso libre a los terribles carros. pues si los hebreos hacían frente a las máquinas de guerra. jinetes armados les perseguirían con sus espadas y mazas. ordenó a los carros de guerra que se lanzasen al ataque de las mismas a todo galope. Si se retiraban. Los infantes canaanitas.concentrarse en los lugares exactos que Uriel había previsto y en el momento en que aquellas masas eran más vulnerables. se hicieron rápidamente a los dos costados. adiestrados ya sobre lo que iba a suceder. los caballos los pisotearían y los carros darían muerte a los que se pusieran ante ellos. Aquello era el exterminio.

al que degolló de un solo tajo de su largo cuchillo. ¿qué hecatombe has precipitado sobre nosotros? —Pero en aquel instante Epher se separó violentamente de las mujeres que estaban vendando sus heridas y salto al cuello de uno de los caballos de los heteos. con lo cual el carro de guerra se volcó y se estrelló contra unas rocas. . que hicieron retroceder a los heteos con una verdadera nube de piedras y flechas. El pelirrojo guerrero demostró así que aquellos vehículos no eran invencibles ni los caballos inmortales lo cual produjo una inmediata reacción de los hebreos. gritó: —¡El-Shaddai.carnicería. dios de nuestras huestes.

pero cuando Zadok pasó revista a sus fuerzas ante el tabernáculo.. hijo mío.. contó treinta y cuatro muertos.. Joktan. —No eran muchos los generales que podían recorrer un campo de batalla al caer la noche y contar. Y cuando llegó al último cadáver. hijo mío. hijo de Naaman. Habían capturado el manantial. aquella primera batalla representaba una clara derrota para los hebreos. exclamó—: Simon. que era mi hijo y nieto de Zebul..Juzgada numéricamente. como pérdidas de la jornada. —Y se apoderó de él una ira tan . hijo mío. cinco hijos y veintinueve parientes muertos. Ibsha. y al caminar entre los caídos fue pronunciando sus nombres: —Naaman. sí.

Epher. el anciano amante de la paz se entregó por fin por entero al cumplimiento de la voluntad de El-Shaddai.terrible que se irguió ante el tabernáculo y gritó—: ¡Esa población será destruida totalmente! ¡No quedará un solo techo sobre sus sostenes. pero en ese momento no podía saber que aquella sumisión había llegado demasiado tarde. donde esta vez consiguieron lanzar barranco abajo el ofensivo monolito que los mismos hebreos habían erigido a El-Shaddai. a pesar de sus heridas. ni saldrá con vida uno solo de sus hombres! De esta manera. condujo a su padre y sus hermanos a la cima de la montaña. Y cuando el grupo estaba a punto de .

Epher exclamó: —¡Arrojemos también a Baal al barranco! El anciano trató de impedir que sus hijos llevasen a cabo su propósito. Saltó hacia el monolito y entre él y sus hermanos lo lanzaron también barranco abajo. pues pasarían más . Fue aquél un momento revolucionario. mientras les advertía a gritos: —¡No! ¡Luchamos solamente contra las abominaciones! ¡Baal reina aquí y El-Shaddai lo aprueba! Pero su hijo Epher le respondió también a gritos: —¡Nuestra guerra es también contra Baal! —e hizo a un lado bruscamente a su padre.abandonar la cima.

de ciento cincuenta años antes que El-Shaddai. no solamente el supremo dios del clan de Zadok. Fue esa evolución la que Epher anticipó cuando obró de acuerdo al principio de que El-Shaddai era. Zadok se dio cuenta de que su hijo obraba erróneamente. hubiese previsto cuál habría de ser la dirección en que . diese una orden a los hebreos en el monte Sinaí. sino también de otros pueblos. —¡Ésa no ha sido la voluntad de El-Shaddai! —tronó. en su posterior manifestación de Yahweh. Y cuando Epher extendió de manera tan arrogante las definiciones. por medio de una visión. de que abandonasen a todos los otros dioses. pero Epher no le hizo caso. como si.

Como un padre caminó al lado de Zadok. del cual necesitaba guía y ayuda. tratando de hablar con su dios. él se alejó caminando solo por entre los olivos. se vio obligado a confesar que la grandeza del liderato se había escurrido de sus manos. pero ahora el dios no se oculto tras un arbusto o detrás del tronco de un olivo. Zadok comprendió que él no tenía parte alguna en los mismos. En ese momento. para sostener con él la última . Mientras otros planeaban la próxima batalla. Le buscó entre aquellos árboles. cuando el joven jefe herido trazó sus planes finales para la captura de Makor.iba a expandirse El-Shaddai. Y esa noche.

—¿Y los muros. —¿No te prometí en el desierto que «los muros se abrirán para recibirte»? —¿Según los planes trazados por mi hijo Epher? —¿No he dicho «los hijos son más sabios que los padres»? Sí: de acuerdo a los planes de tu hijo. —¿Entonces mi terco hijo tenía razón cuando arrojó al barranco el monolito de Baal? —Obró apresuradamente. pues no ha llegado todavía el momento .conversación importante que le ofrecería. penetraremos en ellos? —preguntó Zadok. —Las abominaciones serán destruidas —le aseguró El-Shaddai.

y quien tiene esa misión necesita tener arrogancia. El-Shaddai? Siempre he buscado la paz. Cuando la población se haya rendido. sin que quede uno en la población. A los niños los adoptarás como si fueran hijos tuyos. . —¿Y yo. ¿qué debo hacer? —Destruir la abominación.en que ordenaré a mi pueblo que no tenga otro dios ante mí. —¿Perdonarás la arrogancia de Epher? —Debe conducir a mi pueblo a la batalla. a cada hombre de acuerdo a las pérdidas que haya sufrido. —¿Y los canaanitas? —A los hombres los matarás. Y las mujeres serán divididas entre vosotros.

Se le ordenaba que repitiese la matanza de Timri. pronunciada con el tono de una firme y dura orden por el dios mismo. —¡No puedo matar a todos los hombres de Makor! —respondió oponiéndose nuevamente a la orden de su dios y dispuesto aceptar las consecuencias de su rebeldía. El-Shaddai estaba en condiciones de realizar la ejecución en masa sin ordenársela a nadie. a pesar de ser decretada por el mismo El-Shaddai. Era una acción demasiado sanguinaria para él. y eso no podía hacerlo. pero siempre prefería razonar con sus hebreos por lo cual ahora dijo al anciano: . aterrorizó al viejo patriarca.Esa terrible sentencia.

acaso porque vosotros los hebreos sois locos y tercos y soléis caer cautivos de otros dioses y otras leyes?. sino porque amo a mis hebreos. El-Shaddai. ¿puedo perdonarles la vida? —Bien: si entre los canaanitas encuentras hombres justos —convino el dios— puedes perdonarles la vida. —¿Qué señal me darás de quiénes son justos y quiénes no? —En el momento de la victoria . No ordeno esto porque odie a los canaanitas... —Pero entre la gente de Canaán debe haber muchos dispuestos a adorarte. Si esos aceptan la circuncisión.—¿Crees que es por crueldad que ordeno que des muerte a los canaanitas? ¿No es.

que no . Necesito la ayuda de hombres sabios. a mi hija y al esposo de ésta? El-Shaddai no respondió a esa pregunta.tendrás que confiar en tu propio juicio. Hoy he perdido cinco hijos. —El-Shaddai —dijo—. pues sabía que cuando terminase la batalla Zadok ya no sería el jefe de su clan y las decisiones que esta noche le atormentaban ya no le corresponderían. que es un hombre de gran inteligencia y discernimiento. El anciano se resistía a formular la siguiente pregunta. Cuando capturemos la población. pero no le era posible evitarla. ¿puedo perdonarles la vida al gobernador Uriel. Y en ese ominoso silencio partió el dios.

hijo de Zebul. para que el gobernador se acostumbrase a lanzar sus carros de guerra contra ellos.volvería a hablar jamás con su fiel. El plan de batalla del capitán Epher requería una gran audacia de todos los hebreos y. de unos cuantos. Zadok. Esperaron ese día y en el intervalo todas las mañanas el grupo muchedumbre se concentraba con aparente estupidez ante los muros de Makor. muro del agua. En cada día . portada principal y cuadras. un valor a toda prueba. timorato y obstinado servidor. Hombres y mujeres. fueron divididos en cuatro grupos: muchedumbre. por igual. Pero para triunfar se necesitaba un día en que el viento soplase desde el norte.

uno o dos hebreos eran muertos y los demás fingían enorme terror cuando aquellas máquinas infernales. Pero en una parte invisible del olivar. aquellos días tórridos en que no soplaba ni la más ligera brisa y la atmósfera estaba supercalcinada al punto que sofocaba hasta a las bestias. con sus ruedas armadas de hoces. se lanzaban sobre ellos.sin viento. los otros tres grupos seguían practicando su plan de batalla y sólo esperaban aquel viento para ponerlo en ejecución. Esos días llevaban el nombre de «los cincuenta». pues ése era el número de ellos que se esperaba todos los años y en siglos posteriores sería . Habían llegado los días del calor del desierto.

pues en tales circunstancias ningún hombre podía ser declarado responsable de sus actos hacia una mujer de mal genio reconocido. mientras todos esperaban que . En un día de tal calor. saldría en libertad. pero el gobernador Uriel no fue lo bastante imprudente como para ordenar que salieran sus carros de guerra contra aquella concentración. la población se dispuso a gozar una especie de tregua. Epher envió a su grupo muchedumbre a concentrarse una vez más ante los muros.ley que todo marido que asesinase a su esposa durante ese período de «los cincuenta». Por lo tanto. Los caballos no podrían haber golpeado mucho tiempo en semejante horno.

comprobando que el centinela tenía razón. Y los estrategas regresaron al campamento y oraron ante su tabernáculo. pero sí para mover suavemente las hojas. un centinela hebreo llegó sudando al campamento para informar a Zadok: —Una ligera brisa sopla barranco abajo.pasasen «los cincuenta». Una brisa soplaba desde el norte. Al caer la tarde del octavo día. no lo suficiente fuerte todavía como para sacudir las ramas de los robles y olivos. —Zadok hizo llamar a Epher y los dos dieron una vuelta completa a Makor fuera de sus muros. Al día siguiente ya había claras señales de que «los cincuenta» .

dieron muestras de una mayor actividad. Pájaros que habían dormido todo aquel tiempo comenzaron a perseguir a las abejas por el olivar y los burros. donde el patriarca los bendijo.estaban pasando. Zadok dijo: —Mañana soplará un fuerte viento. y de la población llegaban distintos ruidos de actividad. —Mañana a la mañana —pronosticó Epher— los canaanitas emplearán sus carros de guerra otra vez. —Y al ponerse el sol. Aquella noche los cuatro grupos de Epher se congregaron ante el tabernáculo. . En el camino de Damasco se levantó un pequeño remolino de tierra. que habían estado a la sombra.

Y por orden de El-Shaddai. Cuando os lancéis a la lucha. los hombres de valor destacado que iréis a la portada principal de Makor.—Nuestra suerte —dijo— está en las manos de El-Shaddai. El-Shaddai nos salvó entonces. que desde tiempos remotos nos ha conducido siempre a la batalla. Esta noche. debemos pensar todos en aquellos días y eso nos infundirá valor. recordad que en el pasado hemos conocido días mucho peores. él irá a vuestro lado y os allanará el camino. Cuando luchamos para atravesar el desierto al este de Damasco y casi perecimos de sed. cuando os acostéis. Vosotros. tendréis la compañía de nuestro dios. Esta noche. el .

momentos en los que no sería suficiente el valor de los hombres.viento se levantó y dentro de los muros de Makor los canaanitas se sintieron refrescados y ansiosos de lanzar sus carros de guerra una vez más contra los hebreos. En la larga historia de los hebreos habrían de sobrevenir numerosas crisis en las cuales solamente un milagro podría salvarlos. ¿Se trataba de un accidente o de la intervención de un dios como . quienes no entendían porqué se les había dado orden de no reunirse en masa frente a la portada principal. y el observador imparcial tropezaría con grandes dificultades para explicar qué era lo que había apoyado a esos milagros.

durante el verano del año 1419 a. de J. C. Tenían a su disposición armamentos de metal. esperaban mil cuatrocientos canaanitas bien alimentados. Y frente .El-Shaddai? Pero ningún acontecimiento resultaría más difícil de explicar que el que se produjo en una mañana ventosa. armados hasta los dientes. caballos y carros de guerra contra los cuales los hebreos eran prácticamente impotentes. y reforzados por quinientos campesinos de la campiña circundante. Dentro de una ciudadela que había resistido numerosos y potentes asedios. protegida por un muro y un glacis que habían rechazado hasta a los egipcios y los amorreos.

aunque solamente cinco de ellos consiguiesen penetrar en la . La masa mayor de gente se reunió frente al muro que rodeaba la ciudadela. al mando de un barbudo anciano que le temía a la guerra y que. los cuatro grupos de hebreos entraron en acción. cuarenta decididos guerreros jóvenes dispuestos a morir y sabedores de que. Cuando el viento ya soplaba fuertemente. a su llegada ante Makor había expresado su deseo de aceptar la paz casi incondicionalmente. realizando infructuosos esfuerzos para escalar el glacis.a ellos había menos de setecientos hebreos mal armados. pero entre sus componentes iban ocultos los del segundo grupo.

esperaba el tercer grupo. en poder de los hebreos. En el sector del muro que conducía al manantial. El gobernador Uriel. que miraba a la parte del ataque que Epher . cargados con cacharros de aceite encendido.población. veinte hombres conscientes de que iban a tener que luchar contra un enemigo muy superior en número y en armamentos. cuando tratasen de forzar la poterna. El plan era insensato y sólo un milagro podría hacer que triunfase. integrado por Epher y treinta jóvenes dispuestos a escalar el glacis y el muro. Y acurrucados en el profundo barranco al norte de Makor estaba oculto el cuarto grupo. su sacrificio no habría sido inútil.

se dio cuenta de que los hebreos estaban haciendo precisamente lo que él quería. pero cuando el último carro dejó atrás la portada. Se abrió la doble puerta y los terribles vehículos salieron rampa abajo a todo galope de sus caballos. Los heteos comenzaron a usar sus armas contra el desorganizado enemigo.había dispuesto que viese. —Siguen concentrándose frente a la portada —comentó sin creer lo que veía—. ¡Que vengan los heteos! Los carros de guerra fueron dispuestos y formados. el segundo grupo de hebreos saltó a toda carrera a la . y los soldados que debían tripularlos subieron a ellos con sus pesadas espadas y mazas.

Pero la gente de Zadok lanzaba aquellos cacharros de fuego dentro de la población. —¡A la portada. al ver a los hebreos que parecían atrapados en el zig-zag de la entrada y eran atacados con flechas desde las torres. con la que comenzó a repartir formidables tajos.rampa y penetró por la portada principal. otros canaanitas proseguían disparando sus flechas. a la portada! —gritaban los canaanitas por las calles de Makor. Desde las torres. La lucha era desesperada. Todo parecía indicar que . De la puerta que se abría a la vivienda del Gobernador salió el joven Zibeon espada en mano. Con uno de ellos dio muerte a un hermano de su esposa.

puesto que ni un solo hebreo había conseguido entrar en la población propiamente dicha y muchos de ellos habían caído en la portada. encontró una resistencia mucho más débil que la esperada. y consiguió avanzar. de dos en fondo. Al final. nueve . puesto que los guardianes de otros lugares fueron atraídos a la escena de la lucha de tal modo que. mientras los que venían atrás pasaban por encima de los cadáveres de sus compañeros. por el túnel. Pero aquel ataque no tenía más que un propósito: desviar la atención del enemigo y consiguió lo que deseaba.esta segunda parte de la operación fracasaría. no bien éstos caían. al lanzarse al asalto la tercera unidad hebrea.

la cual arrancaron literalmente de sus goznes y colocaron cuatro hombres con cuerdas dentro de la ciudadela antes que los asustados canaanitas pudieran pedir refuerzos. donde habían quedado los caballos demasiado viejos para ser atados a los carros de guerra. Pronto le siguieron otros y en ese momento tres heroicos hebreos que habían sobrevivido a .hombres llegaron a la poterna. Ya entonces otros tres hebreos corrían desde la poterna a las cuadras. llevando otro cacharro de fuego. Desde la cima del muro. y el capitán pelirrojo fue el primero en encaramarse por una de las cuerdas. los invasores enviaron sus señales a Epher que esperaba en el barranco.

en las cuales había almacenado enorme cantidad de heno. Muchos canaanitas se dirigieron .las lanzas y espadas en la portada principal se abrieron paso al interior de Makor. Dio muerte a un heteo a quien ya le faltaba una pierna y prendió fuego a la paja. las cuales comenzaron a aplicar a los bajos techos de juncos de las casas. Llevaban antorchas encendidas. Epher avanzó hasta las cuadras. Se produjo un enorme caos. Otros hebreos arrojaron los cacharros de fuego que llevaban contra las paredes de las cuadras y muy pronto el viento avivó las llamas que no tardaron en propagarse por toda la población. Los caballos que estaban en las cuadras relinchaban aterrados.

aquel viento enviado por El-Shaddai extendió la conflagración a todo Makor hasta convertir la población en una inmensa hoguera. pero al salvarse del infierno interior. En pocos minutos. chocaban con las lanzas de los hombres de Epher que los exterminaban metódicamente. con recipientes de todas clases.corriendo a las cisternas. al enviar sus rayos verticalmente el sol . Al llegar el mediodía.. casi bloqueada por los cadáveres hebreos. Algunos canaanitas lograron huir de las llamas por la destrozada poterna y otro pequeño grupo se abrió paso en encarnizada lucha por la portada principal.. para arrojar agua a las llamas.

. pero sus paredes seguían intactas.. Pero sobre el silencioso montículo había quedado una profunda capa de ennegrecida ceniza. Quedaban en pie solamente el muro y sus torres en la portada principal. la población de Makor y sus habitantes habían dejado de existir. Los soldados heteos que iban en los carros de guerra. El túnel que conducía al manantial carecía ahora de techo. la Makor canaanita. y el manantial continuaba dando su fresca agua a los vencedores. que mientras existiese la tierra los hombres podrían leer como la señal de la muerte de Makor. Un grupo sobrevivió intacto.sobre las ruinas. se hallaban a bastante distancia de la población .

al iniciarse los incendios y ahora tomaron rumbo a Makor. Y no se les volvió a ver. teñidas de sangre las manos de todo su clan. que había deseado la paz. a una población que ya no existía. se alejaron al galope de sus caballos hacia el este. según creían en triunfo. . las horas de triunfo no le aportaron más que dolor. y ahora terminaba en una repetición. cincuenta y siete años antes. Contemplaron aquella desolación por un momento. hicieron cálculos y por fin. por el camino de Damasco. Sus ensangrentadas hoces giraban rebrillando al sol. como prácticos mercenarios que eran. regresando. Su vida pensante había comenzado con el saqueo de Timri. Para Zadok el Justo.

Zadok trató. El-Shaddai te lo ordena! —clamó el anciano. . muchos de ellos cubiertos de horribles quemaduras. la matanza. de salvar sus vidas. y ordenó. todos fueron muertos. como jefe del clan que era ahora. —Éste dice que acepta a nuestro dios El-Shaddai —rogó. pero su hijo Epher había visto morir demasiados hermanos y parientes suyos aquel día. hombre tras hombre. pues sabía que El-Shaddai había ordenado la matanza de todos los hombres canaanitas. en vano. fueron arrastrados ante él.Los pocos canaanitas que sobrevivieron a la matanza. Y por lo tanto. pero Epher lo miró despreciativamente. Epher. —¡No mates.

exclamando—: Éstos dos me han sido dados por El-Shaddai. —Éstos tienen que ser salvados —ordenó el patriarca. que aceptes a El-Shaddai como tu . pero Epher se dispuso a darles muerte. besó aquellas manos y dijo: —¡Te suplico. que fueron obligados a arrastrarse de rodillas ante Zadok. Uriel. por lo cual desató las manos de Uriel. Entonces Zadok. en un acto de humildad. y entonces Zadok se arrojó sobre los cuerpos de los dos infortunados.Finalmente. Por un instante Epher interpretó aquellas palabras como un deseo de su padre de reservar a los dos para torturas especiales. sus hermanos llevaron ante él al gobernador Uriel y su hijo Zibeon.

cuando tú . miró al patriarca y. padre! —El anciano emitió una exclamación de horror y Epher agregó—: ¡Anoche. —Yo vivo para Baal y Astarté —dijo. sin perder un instante. ¡Mientes.único dios! El Gobernador. miró a su padre y pronunció las espantosas palabras prohibidas: —¡Mientes!. aterrado por la violencia de su hijo exclamo: ¡El-Shaddai deseaba la vida de ese hombre! En aquella borrachera de violencia.. por fin. Epher dejó caer el brazo ya fatigado. y Epher. le dio muerte.. Zadok. comprendió los fuegos que había advertido en sus ojos. cuya indecisión había precipitado la destrucción total de Makor y su pueblo.

—Sí: acepto al dios único —respondió Zibeon. El-Shaddai se me presentó y por lo tanto. sé la verdad! —Y. por medio de cuyos hijos posteriores seguiría existiendo en la tierra la gran familia de Ur. —¿Aceptas a El-Shaddai como tu dios? —preguntó. pero Zadok protegió al joven con su cuerpo. —¿Dónde está Leah? —Ha sido muerta. apiadado. le concedió la vida de Zibeon. de acuerdo con la voluntad de su dios. De los mil novecientos .dormías. El dolor del anciano fue tan enorme que Epher. se dispuso a dar muerte a su cuñado.

además de unas cincuenta mujeres y un par de docenas de niños de ambos sexos. sólo nueve hombres se salvaron de la matanza. reunió a los varones canaanitas y personalmente les practicó la circuncisión. arrancándoles la promesa de que adorarían a El-Shaddai. A cada una de esas personas acudió Zadok. pues Epher estaba impartiendo ya sus nuevas . y después que las mujeres fueron distribuidas entre los hebreos.canaanitas. Y una vez finalizada aquella tarea. como si fuese todavía el jefe del clan. Era un anciano cansado de cuyos ojos los fuegos del fanatismo habían desaparecido ya. Allí permaneció y nadie le echó de menos. se sentó ante el tabernáculo y lloró.

Estaba avergonzado de la parte que le había correspondido en la tragedia de aquel día. al . ¿Por qué me has elegido a mí como autor de esta terrible destrucción? —Ese día había perdido nueve de sus más queridos hijos. Sin que nadie se fijase en él.órdenes. y exclamó: —¡El-Shaddai!. y al verla una profunda tristeza le invadió. su esclava adolescente había sido destrozada por uno de los carros de guerra y su hija Leah yacía muerta por sus propios hermanos. Pero ahora. Zadok se dirigió a la cima de la montaña donde se habían alzado los monolitos y desde allí contempló la población que su pueblo se había visto obligado a destruir...

se presentó ante él cara a cara. cantando una loa cuya letra decía que Zadok era el héroe que había destruido a Makor. el . Y el anciano murió. pensaba más que nada en los canaanitas que habían sido muertos inútilmente y puesto que no le era posible aceptar lo que el clan había hecho. y sus hijos subieron hasta allí para bajar su cadáver. Era ya noche cerrada cuando le encontraron sus esposas. y después de envolver a la montaña en una nube de luz. desafió abiertamente a su dios: —¡Eres despiadado. al ordenar semejante matanza! —Y El-Shaddai se impacientó por fin con su patriarca. caído en el mismo lugar donde hasta poco antes había reinado Baal.caer la tarde.

para impartirle sus órdenes. Y al colocar su cuerpo delgado y consumido ante el altar y cerrar sus ojos desorbitados por el asombro. de los cuatro hijos sobrevivientes.patriarca que triunfó sobre Baal. La discusión fue muy larga. tres habían pasado ya de los cuarenta años y todos eran devotos del dios único. su dios habló directamente al pelirrojo Epher y todos vieron que el joven capitán temblaba y rechazaba aquella distinción. discutieron entre ellos sobre cuál sería el hijo con el cual hablaría desde ahora El-Shaddai. mientras el clan celebraba la victoria y lloraba la muerte de su patriarca. puesto que. Pero los hermanos mayores reconocieron la . Pero esa noche.

ayudada por los canaanitas sobrevivientes. Fue un hombre con quien yo caminé muchas veces. y ahora tú me servirás como él lo hizo. en quien confié durante muchos años. había erigido de nuevo el monolito a Baal y el otro a El-Shaddai. Pero conforme fueron pasando los años. pero era un gran hombre. Se lanzó . Allí descubrió que su gente. sepultado ya mucho tiempo antes el anciano Zadok bajo los robles. Epher oyó rumores que le sobresaltaron y se dirigió a la cima de la montaña. pues ésta es la tierra prometida a la cual te he traído para que la heredes.jefatura de su hermano y entonces El-Shaddai dijo a Epher: —Hoy me he llevado a Zadok el Justo porque me desobedeció.

.contra las dos rocas y las habría arrojado al fondo del barranco. pero estaba solo y sus fuerzas no fueron suficientes para hacerlo.

de J.NIVEL XII SALMO DE LA ABUBILLA Altar astado. Una pequeña muesca . cortado de un trozo de roca basáltica con herramientas de hierro. en Makor. C. durante el año 1116 a. Tiene una cabeza de toro tallada en bajo relieve.

estaban seguros mientras estuviesen tocando los cuernos del altar. . según las órdenes impartidas por Yahweh a Moisés en el Éxodo 29: 12: «Y tomarás la sangre del toro y frotarás con ella los cuernos del altar con tus dedos y derramarás toda esa sangre junto al fondo del altar». hasta cuando los perseguía un rey. Los fugitivos que buscaban santuario. El significado religioso de las cuatro esquinas llamadas «cuernos» no es muy claro. según se explica en I Reyes 1:50.para permitir que salga la sangre de los animales sacrificados. pero al consagrar un nuevo altar cada uno de esos cuernos era frotado con la sangre del animal.

los pájaros cantaban en los techos de las casas y numerosos niños jugaban en las abarrotadas calles. Mientras la ciudad desarrollaba su actividad usual. Evidentemente disgustado por alguna decisión adversa tomada por el Gobernador. avanzó por la curvada calle principal de la población y se dirigió desconsoladamente a su casa. . se abrió la puerta de la vivienda del Gobernador y por ella salió un hombre cariancho que llevaba el ceño fruncido y lucía una gran cantidad de pecas en su calva cabeza. segura en la protección del flamante muro de piedra.* Era la mañana en Makor.

. tomó en sus brazos a una pequeña niña.Pero no había dado más que unos pocos pasos. como si no se acordase donde había guardado los dulces.. con un rápido movimiento... De pronto.. Su rostro perdió repentinamente aquella expresión preocupada y comenzó a sonreír. ¡Abubilla! El hombre se detuvo. que comenzaron a canturrear: —¡Abubilla!. dándole un beso. ¡Abubilla!. y al oírla el hombre la depositó en el suelo y comenzó a registrarse gravemente los bolsillos. la lanzó al aire y la volvió a tomar. —¡Dulces!. ¡Dulces! —chifló la nenita.. cuando se unió a él un grupo de pequeños de ambos sexos. Otros chiquillos llegaron corriendo y se pusieron a saltar a su .

con un cuerpo de plumas blancas y negras y una cabeza rosada. de unos veinte centímetros de largo..alrededor nerviosos. ¡Abubilla!.. Era una avecilla gorda. Finalmente. después de distribuirlas entre los pequeños. la abubilla. sacó de entre los pliegues de sus ropas una bolsita llena de golosinas y. mientras a su espalda la turba de criaturas coreaba: —¡Abubilla!. Era notable porque caminaba más que . que les había brindando más momentos de diversión que cualquiera otra cosa viviente. prosiguió la marcha hacia su casa. mientras él seguía muy serio la búsqueda... ¡Abubilla! Desde que existían hombres en el territorio de Israel los mismos habían sido acompañados por un curioso pájaro.

del mismo largo que el pico. que o bien se unían horizontalmente sobresaliendo de la cabeza por su . pues tenía una cabeza conformada como un delgado martillo. Uno de los extremos de la cabeza del martillo era un pico amarillo de unos cinco centímetros de largo. que movía hacia arriba y hacia abajo con sorprendente rapidez. como un mensajero responsable de alguna importante misión cuyos detalles hubiese olvidado. Siempre estaba ocupada.volaba. Su aspecto contribuía igual que su actividad a que se le considerase un pájaro grotesco. pero el extremo opuesto era asombroso: un mechón de delgadísimas plumas. corriendo de un lugar a otro.

para los canaanitas era un pájaro muy listo. ese cómico pájaro había sido llamado «abubilla». Hasta donde alcanzaba la memoria del hombre. pues Baal le había dotado de un fétido olor. Para los egipcios. formando uno a modo de cresta que daba la impresión de que el pájaro tenía puesta una enjoyada corona. y a los hombres de Israel no les evocaba poesía alguna que resumiese la tierra en la cual vivían. o se abrían como un abanico. la abubilla era sagrada. No cantaba como la alondra. el pájaro . ni arrullaba como la tórtola. que alejaba a los ladrones que pretendían atacar su nido. Para los hebreos. sin que nadie supiese porqué.parte posterior.

Pero para todos. suspendían a menudo su trabajo para contemplar sus eternas excavaciones en busca de insectos. y hasta hombres aparentemente importantes como el Gobernador.era un ejemplo de cariño y lealtad filial. era un objeto de diversión. Durante los últimos años del reinado del rey David en Jerusalén. el cómico pajarillo que podía volar y no lo hacía. la población de Makor tenía un ingeniero a quien sus habitantes llamaban Abubilla porque también él corría de un lado a otro la mayor . pues los pichones atendían tiernamente a sus padres. cubriéndolos en las noches frías y arrancándoles las plumas muertas en la época de la muda.

Tan amigable y generoso era que el Gobernador. había dicho de él: «Abubilla es el hombre más feliz de todo Makor. ese ingeniero bajo y regordete era considerado por todos con afecto. porque adora su trabajo. tarea para la cual había sido designado unos . Como el pájaro que le había dado su sobrenombre. husmeando agujeros. en uno de sus inusitados momentos de claridad mental. en parte porque hacía reír a los ciudadanos y en parte porque se sabía que era un hombre sin una sola intención maligna. a su esposa y a sus dioses.parte del día.» El trabajo de Abubilla era la construcción del nuevo muro defensivo alrededor de la población de Makor. en ese orden.

Su esposa era la curiosa joven llamada Kerith. cuyo padre había sido un sacerdote y que una vez la había llevado a Jerusalén. dios ahora tan poderoso que reinaba en los altos cielos y el profundo corazón . tales como la provisión de agua y la construcción del muro. observando todas las actividades de los humanos. Sus dioses eran los tradicionales de Makor: Baal. el antiguo y familiar guardián de los canaanitas. el dios de Moisés. donde ella pudo ver al rey David y la grandeza de su corte. Yahweh. que todavía moraba en el mismo monolito de la misma cima de la montaña.años antes. una nueva deidad hebrea que se había ido formando paso a paso con base en El-Shaddai.

que adoraban solamente a Yahweh. como el padre de Kerith. que había aceptado a Yahweh como la pavorosa deidad de los cielos exteriores. unos cuantos hebreos. En Makor había algunos canaanitas que adoraban a Baal.del hombre. y la gran masa del pueblo. mientras continuaba la adoración de Baal como deidad local para los problemas cotidianos. Abubilla tenía treinta y nueve años y era padre de dos vivarachas criaturas que le había dado su hermosa mujer. era un hombre que se había portado valerosamente en sus años jóvenes. mientras luchaba en las . A pesar de su aspecto cómico. como Abubilla. y de varias otras de sus muchachas esclavas.

de anchos hombros y grandes músculos. la gran . que había perecido cuatrocientos cincuenta años antes mientras trataba de impedir que los hebreos incendiasen su población. Sus ojos eran azules. En las décadas que siguieron al desastre.filas del ejército del rey David. según lo relataban numerosas tabletas de arcilla archivadas en Ekhe-Aton. en Egipto. Era un hombre bajo. Su cabeza calva era un poco demasiado grande. En resumen. el gobernador Uriel. fornido. parecía una versión de su bien recordado antepasado. Tenía la nariz aguileña y usaba una barba cuadrada. y era debido a esos leales servicios que se le había dado el trabajo de reconstruir el muro de Makor.

se había acomodado a la dominación hebrea. por unas pocas décadas. y ese pequeño engaño había dado resultado. confiados en que eso implicaría que era más hebreo que los hebreos. pues Jabaal fue aceptado. le habían dado el chauvinista nombre hebreo de Jabaal. un bien organizado imperio que el rey .familia de Ur. con la esperanza de que su hijo conquistase la confianza del grupo reinante. como muchas canaanitas. Ésos eran los excitantes años en que los hebreos dominaron. no sólo como un hebreo honesto. que quería decir «Yahweh es Baal». Los padres de Abubilla. sino también como el yerno de un sacerdote. convirtiéndose en hebreos nominales.

aquella constante espina en el costado de los hebreos había sido capturada a los fenicios. puesto que estaba al borde de la mayor parte de las rutas de caravanas. El reino de David se extendía desde el Mar Rojo por el sur hasta Damasco por el norte. llave de una fluida frontera. y proporcionaba a los hebreos inesperadas riquezas. aunque no fue posible conservarlo mucho tiempo. que le dejaban pingües beneficios. y los jueces . cuando sus extensas posesiones se desmembraron. tenía ahora bastante más importancia que antes. Hasta Accho. Y ese rápido crecimiento del imperio significaba que Makor.David había creado con fragmentos dejados por Egipto y la Mesopotamia.

Por consiguiente. el rey David y sus generales se habían alegrado cuando se enteraron de que en la pequeña población había un ingeniero que obraba como si tuviese a su cargo la principal ciudad del imperio: trabajaba duramente diez y doce horas todos los días y pasaba otras horas en planear los trabajos de los demás. hasta cuando. caso que se había repetido algunas . Quería entrañablemente a los esclavos que trabajaban a sus órdenes y ellos le profesaban un profundo afecto.y reyes tenían mucho interés en que siguiera siendo una población hebrea a la vez que un bastión imperial. siempre que fuese posible conservarla sin excesivo costo para el gobierno central.

en su memoria. Fue precisamente uno de esos ex esclavos que se encargó de llevar hasta Jerusalén el buen nombre de Jabaal la Abubilla. que tenía a su cargo las fortificaciones del imperio se enteró de la existencia de aquel mago de las construcciones que residía en el norte. tomando nota. eran manumitidos. del nombre de Makor. Incendios y . —Uno de estos días tengo que ir a ver lo que ha construido ese hombre —dijo el general. y allí el general Amram.veces. El nuevo muro que Abubilla y sus esclavos habían terminado fue necesario debido a la gradual sumersión del viejo muro canaanita.

y cuando Abubilla hizo eso. lo cual significaba que el nuevo muro solamente podía ser construido dentro de los antiguos.reconstrucciones habían acumulado alternadamente unos dos metros y medio de escombros sobre la superficie creciente del montículo. Pero al ir creciendo en altura el montículo. dentro de los muros. mil cuatrocientos canaanitas. por lo cual era imprescindible hacer algo. No . su cima de tierra utilizable se iba contrayendo. elevándolo al nivel del antiguo muro. el área disponible para la población disminuyó apreciablemente. pero ahora sólo ochocientos podían hacerlo. En los días del gobernador Uriel habían residido en Makor.

obstante. permitía que novecientos agricultores viviesen fuera de los muros. le era posible contemplar un sumario visual de la prosperidad de la . la tranquilidad dada al área por el buen gobierno del rey David. lo gobernaban muy bien. la gloriosa cúspide de la población. Abubilla vivía en una cómoda casa en la parte occidental de Makor y ahora. Ésta era la dorada mañana. Por ejemplo. y era asimismo el período en que los hebreos estaban demostrando su capacidad para gobernar su reino. mientras caminaba hacia ella a lo largo de la curvada calle. Si Makor podía tomarse como ejemplo. número record desde que el primer hombre se había establecido en Makor.

Las casas de comercio que bordeaban la calle estaban abarrotadas de materiales. La vivienda del Gobernador era una hermosa casa. De acuerdo con las antiguas leyes de los hebreos. los impuestos eran asignados justicieramente y los castigos nunca podían ser caprichosos. el desposeído podía reclamar caridad de sus vecinos. productos y artículos importados de numerosas partes del mundo: loza fina de Egipto.población. sedas de Persia. el débil tenía derechos. . delicados trabajos en bronce de Chipre. brocados de la India. desde la cual el funcionario dispensaba imparcial justicia que protegía a los ciudadanos en su propiedad de campos y otros bienes.

estaba el antiguo templo de Epher. las . en el cual se adoraba a Yahweh. frente a él. Sidón y Damasco. y en el costado opuesto. A la izquierda. de Tiro.hermosas piezas de alfarería de las islas griegas y maravillosos instrumentos. ahora un edificio que casi pasaba desapercibido. herramientas y armas de hierro de la cercana ciudad fenicia de Accho. Detrás de los comercios estaban las casas espaciosas. con fuertes techos de madera y encantadores patios. construidas de piedra hasta una altura de un metro más o menos y terminadas luego en madera o mampostería. en la dirección que llevaba Abubilla. además de los artículos comunes que introducían las caravanas regulares.

en parte porque no poseían aptitudes para eso y. porque habían pasado. además. carne y pescado procedentes del mar.pequeñas casas de comercio que vendían los artículos del consumo diario: vinos. poco o nada versada en las cosas del comercio. lanas. de un salto. aceitunas. aceite. Casi ninguna de las casas de comercio pertenecía a un hebreo. pan. de su vida ambulante por los grandes espacios abiertos. pues éstos habían sido originalmente gente nómada del desierto. a la agricultura y su gran amor era la . por lo cual trataban de rehuir ocupaciones como aquéllas o el trabajo de prestamista. Había dos cosas que caracterizaban a Makor en esos días.

La segunda característica era que. y en Makor el año nuevo comenzaba según el estilo antiguo al final de la estación fría. Baal y Astarté y por lo tanto era lógico . pues allí se adoraban. El edificio del templo y los ritos que en el mismo se realizaban eran de origen canaanita. Makor seguía siendo una población canaanita principalmente. que estaba dividido en dos estaciones. Por ejemplo. los dioses Él.tierra y las estaciones del año. pero algunas otras partes del imperio hebreo habían comenzado ya a usar el año que comenzaba al finalizar la estación calurosa. seguía utilizando el antiguo calendario de Canaán. desde tiempo inmemorial. la fría y la calurosa. culturalmente.

el templo de la nueva deidad consistiese solamente de una restauración de un antiguo edificio dedicado a los viejos dioses. pues desde Jerusalén el rey David y sus sacerdotes estaban tratando de inculcar a Israel una religión claramente definida.que cuando el nieto de Epher introdujo la adoración del dios Yahweh en la población. Éstos eran los grandes años formativos del ritual hebreo. Cerca del final de la calle estaba . pero esas reformas eran lentas en cuanto a su adopción por los habitantes de Makor. Su pequeño templo continuó funcionando como foco de un antiguo ritual de la comunidad más que un substituto de la religión unificada nacional.

construida muchos años antes que sus antepasados y ocupada por una sucesión de hombres decentes que habían tratado siempre de vivir decentemente. el sacerdote hebreo. pero su dualidad no pasaba de ahí. y ahora la pareja . habían tenido que disgregarse a menudo en lo referente a su fidelidad a Baal. en recientes generaciones se habían convertido abiertamente a la adoración de Yahweh. Como canaanitas que eran. sometían a sus hijos varones a la circuncisión y casaban sus hijas con jóvenes de las mejores familias hebreas.la casa de Abubilla. Ese proceso de asimilación había llegado a su clima cuando Abubilla se casó con la única hija de Samuel ben Zadok ben Epher.

Era un poco más alta que su marido y mucho más delgada. Dos de las habitaciones tenían pinturas murales en rojo y azul. revocada interiormente y cubierta con una fresca capa de cal blanca. Su rostro era precioso: tenía una nariz admirablemente formada. cutis marfileño y .había ocupado la residencia familiar. pero el adorno más hermoso de la vivienda era Kerith. Estaba construida casi toda de piedra. sino indicadoras del desierto del cual habían llegado los hebreos y las montañas que habían sido la morada de los canaanitas. azules ojos hebreos. que entonces contaba veintisiete años. la encantadora esposa de Abubilla. no de escenas específicas.

no por avaricia sino como obras de arte. de plata de Persia. Entre los esposos existía una afable relación. dedicada a sus hijitos. a menudo le llevaba pequeñas piezas obra de artífices de Egipto o Chipre. y hermoso adorno del hogar de su marido.cabellos obscuros. Kerith era una joven inteligente. en el cual se había engarzado un tosco óvalo de ámbar. Pero todos esos pequeños tesoros permanecían guardados en unas cajas de palo de rosa. Solamente usaba un pendantif de gran tamaño. pues si era cierto que en Makor había muchísimos . Su marido la amaba hasta la locura y como sabía que a ella le entusiasmaban las joyas. traído de los países del norte.

y de él la joven había heredado su fidelidad a dicho dios. Sólo había una diferencia significativa entre ellos pero se trataba de una diferencia vital: Kerith era hija de un austero religioso que había conocido a Yahweh casi cara a cara. y como tal no se oponía a reconocer a Yahweh. pero al mismo tiempo sabía. por su parte. era un constructor que tenía que trabajar con tierra. por dura experiencia. Abubilla.hombres más apuestos y bien parecidos que Abubilla —y Kerith podía verlos a docenas con sólo dar un corto paseo por las calles— no había ninguno que pudiese adorarla como él la adoraba. que Baal era el dios que reinaba sobre el suelo y que sería una locura que . piedras y ladrillos.

pues tanto el uno como la otra eran tolerantes de las respectivas fidelidades religiosas.un ingeniero ignorase o denigrase a la permanente deidad de la tierra en la que él trabajaba. Abubilla y su esposa vivían en perfecta armonía.. cuando la reconstrucción del muro que rodeaba a Makor había finalizado. Ahora. de J. C. Sin embargo. en la primavera del año 966 a. En muchas familias de Makor existía el mismo dualismo. cuando las lluvias primaverales llenaban los días y el barranco se adornaba con el rumoroso torrente que corría por su pedregoso suelo. cuando el trigo y la cebada maduraban en los campos y reaparecían las hermosas flores en los bordes de la ciénaga. en el mes de Abib. .

Los mejores tanques de teñir de todo el norte del país. y me pareció muy sólido —respondió ella y en seguida le alcanzó unas tortitas de cebada y vino caliente con miel. me fue dado observar las riquezas que encierra esta población. —Cuando las estaba inspeccionando hoy. —He visto el nuevo muro que has construido. Kerith! —dijo. él se dejó caer pesadamente sobre el banco de tierra y baldosas. fuera del muro los lugares de descanso para los camellos de las caravanas. y cuando su esposa le saludó a la puerta del hogar. y dentro todas estas . desanimado. —¡Estoy muy preocupado.Abubilla caminaba hacia su casa. a lo largo de la curvada calle.

no representaba una seguridad real . Y además. no hay que olvidar que es la verdadera puerta de Jerusalén. pero. a pesar de su fortaleza. —Pero.hermosas casas y las de comercio. ¿sabes cómo vamos a perder la población? Kerith sabía muy bien que cuando los fenicios deseasen realmente capturar la ciudadela de Makor podrían hacerlo. y reconoció que el nuevo muro construido por su esposo. —El muro podrá contenerlos. Kerith: esta población es una verdadera tentación para todos nuestros enemigos del oeste. de eso estoy completamente seguro. con sus ricas mercaderías. ¿no es precisamente por todo eso que has construido el muro? —preguntó Kerith.

sino por el contrario un peligro adicional. Por consiguiente. ella se negaría a confesar aquel convencimiento. pero en las discusiones que habrían de repetirse en las semanas siguientes. fue con honda aprensión que oyó a su marido que decía: —Ya me he decidido. que siempre le miraba como en burla. pero sabía también que si Abubilla iniciaba otro extenso trabajo de ingeniería en Makor ella quedaría prisionera otra vez en la población y vería destruido su sueño para el futuro. debido a las complejas razones que ahora la obligaban a callar. El Moabita . Amaba a su bajo y regordete ingeniero y le apoyaba contra hombres como el Gobernador.

Puedes encontrar trabajo en alguna otra parte. Sus palabras. Hoy. su voz suave y confortadora. Kerith posó una mano afectuosa sobre un hombro de su marido y le dijo: —Jabaal: si el Gobernador no está contento contigo. Convencida de que obraba sensatamente. dulces y razonables. y por un instante se sintió dispuesto a sentarse al lado de Kerith y hablarla francamente de todos los . pues comprendió exactamente lo que significaban. el Gobernador no ha querido escucharme. pero mañana tendrá que hacerlo. surtieron un efecto casi amedrentador en Abubilla.y yo tenemos un plan que permitirá salvar a Makor. no le discutas.

en la cual permaneció hasta muy tarde trazando toscos dibujos de su proyecto para salvar a Makor. —Señor: ahora que el muro ha sido terminado. después de asignar los trabajos específicos a cada uno de sus esclavos. me preocupa profundamente nuestra provisión . por lo cual bebió lo que quedaba del vino dulce y se dirigió a otra habitación. Amaba demasiado a Kerith para perturbarla con sus planes antes que éstos fuesen una cosa definitivamente decidida. A la mañana siguiente.problemas que los dos tenían ante sí. se presentó en la oficina del Gobernador y dijo a éste. que no se animó. pero los mismos involucraban un número tan grande de significativas ideas.

señor! Cincuenta fenicios podrían derribar ese muro sin la menor dificultad. —¡Eso no sirve para nada. El otro día lo inspeccioné y he visto que tu moabita ha realizado un buen trabajo de reparación. —¿Entonces. Poso una mano en un hombro del ingeniero y .de agua potable. ¿Hacer que tus esclavos construyan otro muro nuevo? —No: tengo un plan muy distinto —replicó Abubilla. ¿qué es lo que quieres hacer? —preguntó el Gobernador—. El Gobernador rió. —Ya te pedí que arreglaras el muro del agua —respondió el Gobernador—.

Abubilla Has terminado el muro que rodea Makor y ahora temes que si no inicias alguna otra obra de inmediato. El hombrecillo había hablado con tal gravedad que el Gobernador se sintió obligado a escucharle. sino la seguridad de nuestra población —respondió Abubilla muy seriamente.dijo condescendiente: —Comprendo tu problema. ¿No es eso lo que te preocupa? —No me preocupan los esclavos. —Bien —dijo— ¿de qué se trata? Abubilla formuló entonces la primera exposición de su audaz . Jerusalén reclamará tus esclavos.

hasta el manantial. Luego hundiremos el manantial bajo montículos de rocas. dentro del muro. muy por debajo del muro de la población. comenzaremos a excavar un túnel que nos lleve. y estaremos . —¿Qué longitud tendría ese túnel? —Cerca de doscientos codos y su techo debe permitir que caminen por el piso mujeres erguidas con cántaros de agua sobre sus cabezas. Al llegar al fondo del mismo. atravesando escombros y rocas sólidas.proyecto: —Aquí en el centro de Makor. tenemos que excavar un pozo de un alto y ancho casi como los de esta habitación. Su longitud deberá ser de unos noventa codos.

seguros contra cualquier ejército que pretenda sitiarnos. Al Gobernador. quién podía decir cómo. estaba seguro de que era una verdadera locura. No le era posible imaginar un agujero tan alto y ancho como la habitación en que se hallaban y hundido a semejante profundidad en la tierra. Consigue un buen campo fuera de la población y dedícate a excavar en él en busca de lombrices. —Abubilla —dijo— en Makor ya no necesitamos más excavaciones. Y en cuanto a la idea del túnel que atravesase toda clase de obstáculos. Abubilla ocultó su resentimiento . aquel proyecto le pareció tan fantástico que no pudo por menos que reír. entre ellos la roca viva y que llegase. al manantial.

—Estoy seguro que Jerusalén se llevará los esclavos —dijo el Gobernador. y los esclavos que trabajan a sus órdenes son todos excelentes y forman una cuadrilla admirable. —¿Has visto? Yo sabía que eso era lo que te preocupaba tanto. Acompañó a su ingeniero hasta la puerta y movió la cabeza hacia arriba y abajo . Ahora contamos con un equipo muy bien adiestrado. Tenemos que comenzar esta obra antes que Jerusalén se lleve nuestros esclavos. me preocupa —reconoció el ingeniero—... El Moabita es el mejor capataz que hayamos tenido en Makor. —Sí.y dijo: —En una cosa estás en lo cierto señor.

hundimiento del manantial. como la abubilla. —Y cerró la puerta. donde expuso a Kerith su plan: pozo. Y Kerith le irritó al decir que estaba segura de que el proyecto fracasaría. anda. mientras le decía—: Anda. —¿Cómo podría nadie partir desde el fondo del profundo pozo.. sino a su casa. excavar un túnel en pendiente y tener la esperanza de dar con una cosa tan pequeña como era el manantial? —le preguntó. Abubilla no se dirigió al muro. ve a desenterrar lombrices.. . como si quisiese poner aquel sólido obstáculo entre él y la ridícula idea de excavar un agujero a través de todo el subsuelo de la población.varias veces. túnel.

Tú no eres un topo. caminó por los bastiones del lado norte de Makor. Por el contrario. pero no perdió mucho tiempo en la contemplación de aquel sistema obsoleto.. donde se puso a estudiar el muro del agua en su salida de la poterna hasta el manantial.—Ése es mi trabajo y mi responsabilidad —respondió él muy seriamente. miró hacia el fondo del barranco y la pared opuesta del . —Pero. por lo cual besó a su esposa y rodeado ya por las primeras sombras de la noche. ¿cómo harás para ver bajo tierra? —rió Kerith—. Abubilla estaba cansado de tratar de explicar aquellas ideas suyas a personas que no podían ni siquiera imaginarlas..

se sorprenderán al ver que el manantial ha desaparecido! Pero durante las semanas siguientes. Lo vio ya en pleno funcionamiento y. podía alcanzar el punto que buscaba. Se convenció de que allí. imaginó el sistema que él proyectaba. —Sé que es posible —gruñó irritado.mismo hasta que sus ojos se posaron en un punto de la ladera de la montaña sobre el cual se levantaba el monolito a Baal. en su lugar. alzó los ojos para mirar a la lejanía. hacia Accho. en la montaña. Y a continuación miró de nuevo al muro del agua y. pareció que no llegaría a materializar aquel sistema de . y pensó—: ¡Cuando los fenicios nos ataquen otra vez. entonces.

—Si llevase este plan a Jerusalén —dijo— estoy seguro que tendría que irme de la ciudad cubierto de oprobio y de burlas. sin pedir ayuda y ahora no tenía la menor intención de invertir aquel procedimiento. pues cuando Abubilla volvió a la oficina del Gobernador. El Gobernador se había conquistado el respeto de Jerusalén al enviar a dicha capital los excedentes de ingresos.pozo y túnel. A fin de no perder aquel equipo de esclavos que tantos esfuerzos . fortificado por su propio entusiasmo. No estaba dispuesto a dedicar las riquezas de Makor a unos cuantos agujeros excavados aquí y allá en el suelo de la población. no obtuvo el menor éxito.

Abubilla. Abubilla lo puso a trabajar en la reparación del piso de la plazoleta del templo. lombrices? Pero cuando caía la tarde y .había costado adiestrar. y cuando terminó ese trabajo inició el de construir dos nuevos silos para almacenar el trigo. bajó muchas veces para inspeccionar el trabajo. Y cuando su redonda cara y su negra barba aparecían fuera de la excavación al volver a la superficie. impermeabilizando los costados de los silos con gruesas capas de revoque. la gente se reía y le preguntaba burlona: —¿Qué buscas. Y mientras sus esclavos excavaban profundamente en el subsuelo de Makor. para impedir filtraciones y la entrada de insectos.

los cuales formarían la base de su obra. Juzgando por los terrenos relativos dedujo que tendría que excavar el pozo desde un punto situado dentro de la poterna. a través de unos doce metros de escombros que formaban allí el subsuelo del montículo y después veintisiete metros más abajo. para continuar sus cálculos. a través de la roca viva. en cuyo nivel comenzaría la excavación de su túnel en pendiente. Abubilla solía ir a la parte norte del muro.despedía a sus esclavos. hasta llegar al manantial. si llegaba a autorizarse algún día la construcción de su sistema de aprovisionamiento de agua potable. el cual se extendía alrededor de ochenta y cuatro metros. la . Por consiguiente.

inalcanzable para los enemigos que lo buscarían en la superficie. terminó su plano maestro y comenzó a grabar detalles de la obra en un juego de tabletas de arcilla. hacia fines del mes de Abib. en su mayor parte a través de roca viva. con sus cántaros vacíos de agua sobre sus cabezas.totalidad del sistema requeriría la excavación de unos ciento veintitrés metros. Una noche. avanzar por su suave pendiente y llegar al sepultado manantial. «Pero al final tendríamos un sistema que ningún enemigo podría tocar.» Ya veía a las mujeres bajando los escalones del pozo. llegar al túnel. Era desilusionante no tener a mano nadie con quien discutir su .

El Gobernador no podía imaginar siquiera lo que significaban aquellas abstractas líneas. a alta hora de aquella noche. por lo cual. y Kerith estaba impedida por su inicial visualización de su marido como un topo excavando ciegamente la tierra. dirigiéndose al campamento de los esclavos. . Se trataba de un lugar espantoso. listos para dar muerte a todo esclavo que intentase huir de allí y los infortunados seres vivían en aquella verdadera cárcel la miseria del trabajo forzado hasta que. Abubilla enrolló el pergamino en que había trazado el plano y salió de la habitación.revolucionario plan. Guardias hebreos rodeaban el campamento. fuera del muro de Makor.

y de esas cuevas donde vivían los esclavos salía una sostenida corriente de hombres a posiciones de responsabilidad y hasta libertad. porque Abubilla odiaba el sistema y hacía cuanto estaba a su alcance para liberar a todos los que podía. como consecuencia de la intervención del ingeniero. Sólo dos justificativos podían hallarse a un sistema tan despiadado: cuando los egipcios o los amalecitas hacían prisioneros hebreos. Muchos de los actuales ciudadanos de Makor habían iniciado su vida local en aquel inmundo campamento y. se habían convertido a la religión de Yahweh y ganado .después de algunos crueles años. dejaban de existir. éstos eran tratados exactamente igual.

inundadas de ratas e inmundicias y llegó a la peor parte del campamento: los calabozos dentro de los cuales vivían los esclavos considerados peligrosos. algunos años mayor que él. que fuera capturado por el rey David en una de sus campañas contra el Moab. Abubilla pasó frente a las pocilgas comunes. tendido sobre un colchón de juncos. encontró a un hombre. Era el más inteligente y hábil de los esclavos que trabajaban para . Esta noche. pulcramente afeitado. fornido. Era muy conocido en Makor. Se le llamaba Meshab el Moabita y era hombre de una extraordinaria fortaleza. Y en una de aquellas mazmorras.una nueva y mejor vida.

—Es posible hacerlo —gruñó el esclavo— si consigues solucionar un problema. . sobre un codo.Abubilla. ¿A cuál te refieres? —Podemos excavar el pozo. de luz vacilante. La vieja lámpara. para recibir a su superior. En la construcción del muro que ahora circundaba a Makor. que llevaba Abubilla. iluminó el enérgico rostro con aquel fondo de suciedad. había servido como capataz del ingeniero y ahora se incorporó de aquella cama fétida con cierta insolencia. y hacer lo mismo con el túnel. ha llegado el momento de construir el sistema del agua potable. —Tenemos muchos. y el ingeniero dijo: —Meshab.

—¿Tienes un plan? —preguntó el esclavo. —¿Y qué le contestaste? —Le dije que ése era trabajo y responsabilidad mía. Pero cuando estemos sepultados en el fondo del pozo. —Mi esposa me ha formulado la misma pregunta —dijo. —Cuando yo era niño solíamos recitar un antiguo proverbio canaanita que dice: «Hay tres .—¿Entonces no le tienes miedo a la roca viva? —Consíguenos herramientas de hierro de los fenicios y atravesaremos la roca viva. ¿cómo vamos a saber hacia dónde tenemos que excavar para llegar al manantial? Abubilla rió nervioso.

era tan pequeña que no tenía derecho a estar allí. pues jamás había visto el mar ni las naves que lo surcan.cosas que son demasiado maravillosas para mí. —¿Y qué tenemos que ver nosotros con naves? —preguntó Meshab. cuatro que no conozco: el vuelo del águila en el espacio. sí. —Un día. caminamos por la noche y vi una pequeña nave. hace años. Por todas partes la acechaban . Meshab.» Hizo una pausa y repitió «el flotar de una nave en medio del mar». el flotar de una nave en medio del mar y el comportamiento de un hombre con una doncella.. cuando estuve en Accho con mi padre.. el reptar de una serpiente entre las rocas. entre las enormes olas.

tierra adentro. pero aquella pequeña nave de Chipre avanzó directamente hasta la bahía. . ¿Cómo? —¿Magia? —preguntó Meshab. si observa esas banderas y consigue mantenerlas en una misma línea. pero cuando le pregunté al capitán. tendrá un rumbo seguro a puerto. y él me respondió: —El rumbo —y a continuación me explicó que un marino perdido en el mar. —¿Qué son? —le pregunté.puntiagudas rocas y arrecifes. —Así lo creí yo. sin tropezar con ninguno de aquellos obstáculos. se echó a reír y me señaló tres banderitas que estaban izadas en los techos de otros tantos edificios.

Hizo otra pausa y agregó: —El otro día me hallaba en la parte norte del muro que circunda a Makor. Abubilla colocó su lámpara en tierra. al mirar hacia la montaña.. Poseído por una profunda excitación. Apenas había pronunciado la palabra «dos» cuando Meshab exclamó: —Podríamos ver las banderas desde dentro de las paredes de la excavación y ellas nos fijarían el rumbo... cerca de la poterna. Necesitaríamos dos banderas.. pude ver un lugar donde podríamos colocar una bandera. Meshab. con un .. el que acabamos de construir. y pude ver dónde está el manantial. Y luego.. No.

nuestra cuarta..amplio movimiento de un brazo. Señalando con un índice un punto situado en la ladera de la montaña.. y nuestra segunda aquí.. —Con enérgicos movimientos el esclavo indicó las banderas cuarta. dijo: —Si ponemos nuestra primera bandera aquí.... dejó libre de todo estorbo un lugar en tierra y el ingeniero extendió en el mismo su plano. mostrando al esclavo el manantial y la montaña que se elevaba detrás del mismo. ¡Así tendremos nuestro rumbo! —Has visto dentro de mi propio cerebro —dijo Abubilla con solemne murmullo y los dos . quinta y sexta. —Nuestra tercera. esta última en el techo de la residencia del Gobernador—.

para controlar la exactitud de su teoría. —Ha dado muerte a muchos hombres —dijo el guardián. advirtiendo a Abubilla que Meshab era un esclavo peligroso cuya salida del campamento durante la noche estaba prohibida. Cruzaron el camino que llevaba . pero en la portada del campamento les detuvieron los guardias. pero Abubilla hizo salir a Meshab bajo su responsabilidad personal y los dos se perdieron en la obscuridad de la noche. —Es mi capataz y lo necesito —dijo el ingeniero.hombres se entusiasmaron a tal punto con el proyecto que no pudieron esperar a la mañana y se dispusieron a escalar la montaña esa misma noche.

Esperemos un poco a que salga la luna. pero no entraron por la portada principal. formaba un pequeño círculo en torno a la fuente natural. Subieron a la cima del muro y allí colocaron un pedazo de tela que sería visible desde cierta distancia. Siguieron caminando al pie del muro hacia el norte. donde el muro del manantial. Cuando llegaron a un lugar que les colocó bien por encima del nivel de la población. . se detuvieron para determinar su posición y el Moabita dijo: —Aquí pondremos nuestra primera bandera. en su extremo. Luego se alejaron del manantial y comenzaron a escalar la montaña de Baal. Se sentaron en plena oscuridad.al muro de Makor.

Cuando salió la luna asomando sobre las cimas de las montañas de Galilea. en dirección a Fenicia. el muro del manantial se destacó nítidamente. me convenzo de que podremos realizar ese proyecto tuyo. permaneció sentado junto a su amigo y le dijo: —Ahora que hemos visto la población desde aquí. Por el contrario. y Abubilla y Meshab maniobraron hasta colocarse en línea recta con dicho muro.El esclavo era un hombre mucho más corpulento que Abubilla y mucho más fuerte. Era una línea recta que se extendía desde la poterna hasta el manantial. Abubilla dijo: —Mira . Habría podido dar muerte fácilmente al ingeniero y luego huir hacia el oeste.

. cuando vio una larga fila de personas con antorchas encendidas.. Habían pasado . hasta que corta el techo de la casa del Gobernador. —Ahí es donde colocaremos nuestra sexta bandera —respondió Meshab y ya imaginaba el rumbo recto que él y Abubilla utilizarían para mantener su orientación cuando excavasen el primer pozo profundo. Pero lo difícil —gruño— vendrá cuando lleguemos al fondo calculado del pozo. que bajaban de la cima de la montaña.cómo la línea se proyecta a través de la población. ¿Cómo vamos a ver ese rumbo entonces? —Ése es mi trabajo —replicó Abubilla y estaba a punto de preceder a Meshab montaña abajo para dirigirse al campamento de los esclavos.

—Pero Abubilla le contestó: —Yo iré contigo. Meshab dijo: —Tal vez yo debería ir a la cima también. a orar ante Baal. Makor ya no adoraba al fiero dios que exigía los sacrificios de criaturas Ya no había prostitutas públicas que adorasen a Astarté en cópulas a la vista de la población. —Y los dos escalaron hasta llegar al santuario que había sido lugar de adoración a Baal por espacio de más de mil años. pues los hebreos habían suprimido . adorando al dios Baal a la manera antigua. En la cresta encontraron el monolito dedicado a Baal.la noche allá arriba. y puesto que el dios había sido tan generoso con ellos dos en esa noche.

pero los Gobernadores de las regiones septentrionales recientemente conquistadas. durante el reinado de David. sugiriendo que había llegado el momento de prohibir el culto a Baal. Ahora. Pero no habían conseguido eliminar la callada y tranquila adoración del dios Baal. porque tanto el campesino hebreo como el comerciante canaanita necesitaban de aquella vital deidad. los gobernantes hebreos de Makor discutían la eliminación del dios canaanita. en las . habían llegado directivas de Jerusalén. pero la presión del pueblo le mantenía en su lugar. Hasta el rey Saúl había rendido homenaje al dios dando a sus hijos su nombre. Periódicamente.enérgicamente tales ritos.

Abubilla le preguntó: —¿Por qué no eres sensato.. habían advertido contra cualquier acción precipitada. Por consiguiente. Meshab el Moabita se arrodilló ante el monolito y repitió las oraciones que había aprendido en el desierto meridional. Luego se levantó. Meshab.que había grandes minorías canaanitas. al cual Baal le había asignado temporariamente. pero antes que pudiera iniciar la marcha montaña abajo. Makor conservaba todavía su antigua deidad.. dispuesto a volver al apestoso campamento de los esclavos.? ¿Por qué no aceptas a Yahweh y así serás un hombre libre? . que más adelante podría ser lamentada.

Y entonces Meshab expresó la diferencia que existía entre él y Abubilla: —Yo vivo y moriré con Baal —dijo tranquilamente y ésa había sido su intransigente respuesta. —Espera —dijo el ingeniero. Pero gradualmente llegamos a comprender que los hebreos. —¿No eres hebreo? —preguntó . llevando a su compañero hasta una roca desde la cual les era posible divisar Accho y Makor a la luz de la luna—.. lo que le había impedido ser ahora un general hebreo. Mi familia también era como tú. despreciativa del dios hebreo. adoramos a Baal. Durante incontables siglos.. lanzada al rostro mismo del rey David al ser capturado en el Moab.

Meshab. Al final. —Ahora lo soy. —¿Y cómo has podido ser falso con tu dios? —preguntó Meshab con desconfianza. los hebreos descubrieron que también necesitaban a Baal y nosotros que necesitábamos a Yahweh. pero no hace mucho. es la leyenda que aprendí de niño. Y desde entonces hemos convivido y prosperado. Nuestra familia vivía en la ciudad con Baal y del desierto llegaron los hebreos en burros con su dios El-Shaddai. y nos unía a ellos una estrecha amistad. Vivíamos en Makor entre los hebreos. mi familia era canaanita.Meshab. Abubilla respondió: —Lo único que puedo decirte. Acamparon .

El-Shaddai incendió la ciudad y dio las ruinas a los hebreos. Baal triunfó y entonces. —¿Dices que Yahweh es un dios nuevo? —preguntó Meshab. y desde entonces todos hemos vivido contentos.fuera del muro y se produjo una gran batalla entre los dos dioses por la posesión de la cima de la montaña. Otro grupo de hebreos se dirigió a Egipto y el dios que habían llevado consigo se convirtió . Naturalmente. Durante muchos años El-Shaddai reinó sobre los valles y Baal aquí arriba. —Sí. Pero después de algunos siglos se concertó un acuerdo y los canaanitas aceptaron al nuevo dios Yahweh mientras los hebreos hicieron lo mismo con el viejo dios Baal. en venganza.

que era algo distinto a El-Shaddai.. Y bajo la protección de Yahweh y Moisés. capaz de aterrorizar a sus enemigos. que condujo a los hebreos fuera de Egipto y les guió durante cuarenta años en el desierto.. Este nuevo dios produjo al hombre Moisés.en una deidad sumamente poderosa. donde Yahweh se fue haciendo más y más poderoso. el anciano Zadok había llevado su clan hasta Makor. La leyenda de Abubilla reflejaba con cierta exactitud la historia. Siglos antes. mientras otros patriarcas se habían dirigido a Egipto. los hebreos se convirtieron en una fuerza arrolladora. pero durante las vicisitudes sufridas en Egipto y . llevando consigo al dios del desierto.

Sinaí. los años de hambre y sed en el desierto. complaciente. de manera que cuando las tribus se unieron en torno a Moisés y regresaron a Canaán. el conflicto con los Faraones... con sus amigables dioses. el éxodo. ese dios se había convertido en un supremo concepto. jamás habría podido producir a Yahweh: esa transformación requirió el cautiverio en Egipto. Esta población de Makor. notablemente superior a cualquier deidad desarrollada por grupos menores de hebreos que se habían quedado atrás. la superioridad de su dios Yahweh era manifiesta para todos. Todo eso . el ansia de un hogar estable y el anhelo espiritual de tener un dios conocido.

en el reinado de David. en su hora de triunfo sobre los dioses menores de los hebreos.se necesitó para la creación de Yahweh. Yahweh siguió siendo solamente el dios de aquellos hebreos. Yahweh era reconocido como el dios de todos los hebreos. Pero ahora. Tal extensión de soberanía no iba a producirse hasta varios siglos después. No había llegado el momento. No obstante. en que el pueblo de Israel propondría abiertamente que su dios reinase universalmente. en aquellos tiempos de Saúl y Salomón. desde el extremo norte al extremo sur y los diversos convenios que había concertado con su pueblo elegido desde la época de Abraham eran .

se fue tornando también más remoto. por lo cual ya no era posible caminar con él por el olivar. Conforme Yahweh se fue fortaleciendo más. La última conversación había sido con el general Epher.reconocidos como vigentes hasta en lugares tan remotos como Makor. el pelirrojo . Habían pasado cuatrocientos cincuenta años desde que el último hebreo de Makor había hablado directamente con su dios. Cuando la tentación de adorar a Baal se había trocado en una cosa demasiado tentadora. Los varios Él: —los Elohim. Elyon y El-Shaddai— se habían fusionado felizmente ahora en el gran sucesor Yahweh. después de la destrucción de Makor canaanita.

Epher hizo construir una nueva población sobre las ruinas de la antigua y Makor. pero en la víspera de su partida El-Shaddai se le presentó por última vez para decirle: —¿No te he traído a esta población para entregártela. Así. la nueva. en años posteriores.general decidió llevar sus hebreos a un lugar más limpio. a pesar de las numerosas dificultades? ¿No es responsabilidad tuya aceptarla tal como es y convertirla en una ciudad buena? —Por lo tanto. prosperó y ejerció gran influencia en la zona circundante. cuando los unificados hebreos de Moisés habían cruzado ya el Jordán desde el este. encontraron en muchos obscuros rincones de la tierra de .

Baal siguió siendo adorado en la mayor parte del imperio del rey David.Canaán pequeños poblados como Makor que se mostraron dispuestos a reconocer al dios Yahweh. dos mujeres . y su severa invisibilidad. Astarté tenía fieles en numerosas partes y reaparecieron fieros dioses que reclamaban sacrificios de criaturas. aquella cualidad de remoto del dios. hicieron inevitable que muchos hebreos se negasen a abandonar sus cultos a deidades menores que les brindaban aquel calor personal que Yahweh ya no les daba. Mientras Abubilla y Meshab el Moabita hablaban de estas cosas a la luz de la luna. Sin embargo.

restableciendo su . Las mujeres llegaron a la cima y se arrodillaron ante el monolito y después de un rato Abubilla oyó a una de ellas que oraba con entrecortadas frases: «Baal. haz que mi esposo Jerubbaal regrese a salvo a nuestro hogar desde el mar.. ¡Gran Baal.hebreas subían la pendiente de la montaña...... pues llegaban preocupadas por problemas que únicamente Baal podía solucionarles. Iban a orar ante el monolito de Baal y no vieron a los dos hombres que estaban sentados no lejos de la larga roca. no permitas que los fenicios le hagan daño. tráeme a salvo a mi hombre!» Durante unos minutos oraron las dos mujeres. hacia un costado...

Reconoció a las dos mujeres. Abubilla corrió hacia ella y la mujer. —Meshab no mata a nadie —respondió Abubilla. Miriam? —preguntó Abubilla a la . rió nerviosa: —Vi a ese hombre —dijo— y creí que había venido a matarme. Eran Leah y Miriam.relación de amistad con el antiguo dios y cuando se levantaron para depositar sus ofrendas ante el monolito. una de ellas vio a Meshab a la luz de la luna y lanzó un agudo grito. dos amas de casa que dependían de Yahweh para que las guiase en todos los problemas esenciales. pero al mismo tiempo esperaban de Baal que las ayudase en los familiares. —¿Por qué vienes aquí a orar. al reconocerle.

Mi hogar está aquí. para adorar al dios de su padre. mientras yo elevo mi plegaria —y se dirigió solo al antiguo monolito. pero cuando las dos mujeres se fueron montaña abajo. en Makor.segunda mujer. «Querido Baal —rezó— mi esposa Kerith ansía ir a vivir a Jerusalén. arrodillándose ante él. —Lo hará —respondió Abubilla y ella suspiró. para pedirle que le ayudase en el problema doméstico del cual temía consecuencias adversas. —Mi hijo está a punto de realizar un viaje a Jerusalén y pido a Baal que el rey David lo trate con consideración y le asigne un puesto en su ejército. el ingeniero dijo a su capataz: —Quédate allí sentado. junto a .

ni a sí mismo ni a su esposa. Durante las dos semanas . Pero mi esposa Kerith tiene que ir a Jerusalén. pero ahora la compartía con Baal y no encontraba nada de contradictorio en lo que estaba haciendo. hasta ese momento. contigo. Pero te suplico que me ayudes a construir bien mi pozo y mi túnel y que el rey David lo vea y me llame a Jerusalén para dirigir la construcción de las cosas que necesita. Su corazón está allí. Su dios está allí.ti. para gloria de Yahweh. envíanos a Jerusalén!» Jamás. se había atrevido a dar voz a esa confesión. pues estoy completamente contento viviendo aquí. Baal. ¡Gran Baal. no es mi deseo el que me impulsa a pedirte esto.

el piso de la plazoleta del templo lucía un empedrado nuevo y los silos serían excavados muy pronto. por lo cual realizó un nuevo intento de conquistar el interés del Gobernador en su proyecto. Abubilla no adelantó nada en su proyecto. Si no se le ocurría alguna cosa nueva muy pronto. dicho funcionario no pudo comprender las posibilidades que ofrecía el proyectado sistema y Abubilla salió de su oficina dominado por sombríos pensamientos. los cuales . aquel deficiente equipo se disgregaría y sus hombres tendrían que trasladarse a diversos lugares del reino.siguientes. y le costó mucho hallar otros trabajos para su equipo de esclavos. Sin embargo. El muro estaba terminado.

Kerith le interrogó sobre el porvenir de la familia. al llegar a su casa. ella le esperaba en la puerta y le besó cariñosamente. Como aquel trabajo la había cansado. se bañó y tras la ablución se vistió con las ropas que más agradaban a su marido. . mientras exclamaba: —¡Mira las flores! —Y cuando él las había contemplado un rato sonriente.no se aliviaron por cierto cuando. Cuando éste llegó. ella dijo. sin motivo aparente alguno—: Cuando nos vayamos voy a echar mucho de menos a Galilea. Era un templado día de primavera y Kerith había ido al olivar para recoger algunas flores silvestres con las que adornaba siempre la casa.

. Luego le dijo: —¡Ansío desesperadamente llevarte allí!. —¿Si te darán trabajo allí? —rió ella alegremente ante el tono temeroso de su marido y agregó—: Jabaal: tú eres el mejor constructor de todo el imperio. ¡Y ellos lo . Iremos a donde necesiten un constructor. La tomó de las manos y la atrajo hacia sí.Abubilla quedó rígido un instante y luego preguntó: —¿Y adónde vamos? —Pero antes que ella hablase adivinó la respuesta.. Kerith. —Tu trabajo aquí ha terminado —dijo Kerith—. a Jerusalén. es decir. besándola nuevamente. pero me pregunto.

Pero a mediados del mes de Ziv. —Y eso fue todo cuando se dijeron aquel día sobre Jerusalén. y Kerith no había formulado todavía aquellos profundos problemas filosóficos y morales que habían comenzado a torturarla. Fue así que el momento dorado en que el polen de las ideas flotaba en el espacio se desvaneció. al borde de una discusión que podría haberles aportado un entendimiento. y Kerith dijo prosaicamente: —Algo se presentará.saben perfectamente! Por un instante los dos permanecieron en silenciosa vacilación. . pero el estólido ingeniero temió poner en palabras sus temores respecto de Jerusalén.

.. pero todo su cuerpo fue sacudido por una palabra. Kerith se apretó fuertemente una mano contra otra. para reprimir la exclamación que pugnaba por salir de sus labios. que sonaba como e! redoble de un tambor: ¡Jerusalén. Parece que quiere ver nuestras fortificaciones..cuando la cebada estaba ya en las bolsas y el trigo en grano.! ¡Jerusalén. cuando .! ¡Jerusalén.. —El general Amram viene al norte para una inspección a Megido —dijo el Gobernador— y ha prometido visitar Makor. Kerith fue un día de visita a la casa de la esposa del Gobernador.! Y finalmente.. cuando se enteró de algo que parecía dedicado especialmente a ella..

si me perdonas —respondió ella con una tímida sonrisa.! ¡Más agujeros para excavar! —Sí. . y no bien llegó a la portada preguntó a los guardias. eso deseo..ya había conseguido dominar su tremenda emoción. —¡Ah.. —¿Habéis visto a Jabaal? —¿A quién? —Jabaal. ¡Quieres correr a darle la noticia a Abubilla. señor? —¡Ah! —exclamó el funcionario—. a quien vosotros llamáis Abubilla —respondió ella sin delatar el desagrado que le producía aquel sobrenombre. eh.! Está en el campamento de los esclavos.. preguntó al Gobernador: —¿Me perdonas si me retiro..

el guardia la precedió marcialmente.Kerith cruzo hacia el olivar. Numerosas ratas pululaban por el espacio abierto entre aquéllos. atravesando el círculo exterior de los cuchitriles. Y Kerith. Allí volvió a preguntar: —¿Dónde está Jabaal. y los rayos del sol caían sobre montones de paja pestilentes y llenos de chinches y piojos. El agua que vio en vasijas y cacharros de barro estaba estancada y cubierta de verdosa espuma. el ingeniero que vosotros llamáis Abubilla? —Sígueme —y sin darse cuenta de la situación a la que conducía a Kerith. al contemplar . lo atravesó y llegó al lugar amurallado en el cual estaban los esclavos en sus momentos de descanso.

Allí no se permitía la entrada ni al sol. mostraban también montones de paja podrida y trozos de tela sucios y desgarrados. ¿Permites que seres humanos vivan en esto?». en la cual eran confinados los esclavos más peligrosos.. El guardia abrió la portada interior y la condujo hasta la sección rodeada de una pared. dijo para sí: «¡Todopoderoso Yahweh. En los rincones se veían cacharros llenos de restos de inmunda comida. y la parte destinada a retrete despedía un olor de una inenarrable fetidez. Miserables chozas cuyos pisos estaban todavía llenos de barro debido a las recientes lluvias. Un esclavo capturado en algún raid en .aquella espantosa miseria..

y algo en aquel hombre tan evidentemente dueño de sus sentimientos y poseedor de .el desierto y ahora demasiado viejo para trabajar. Y vio jóvenes que en otras condiciones estarían llenos de vida y vigor. pero que ahora arrastraban una existencia infinitamente peor que la de cualquier animal.. seguía implorando ella y el pensar que ese infierno existía en la misma tierra donde estaba la suntuosa Jerusalén la hizo sentirse como a punto de perder el sentido.. «¡Yahweh. Y a continuación llegó al cuchitril más terrible de todos y en él vio a su marido que hablaba con un hombre al que jamás había visto en Makor: el esclavo Meshab.! ¡Yahweh!». pasó encorvado y vacilante ante ella.

—¡Por fin tendremos aquí un hombre que entiende! —exclamó en voz alta. no por . El efecto que produjo aquella información en los dos hombres fue notable. mientras sonreía ampliamente. pareció dar al lugar una dignidad que ella jamás habría sospechado posible. Meshab retrocedió hasta un rincón. Por su parte. sin tratar de ocultar su satisfacción. Abubilla se puso de pie bruscamente.recursos poco comunes. Después de saludar al esclavo con un ligero movimiento de cabeza. Kerith dijo: —Esposo: el general Amram va a venir para visitar e inspeccionar tu muro. mientras se inclinaba sobre el pergamino lleno de líneas y dibujos.

Y ella se dio cuenta de inmediato que aquel hombre conocía al general Amram. tal vez de alguna batalla. Kerith sugirió a continuación .temor. se volvió hacia su capataz para confirmar sus sentimientos. cuando Abubilla. Y comprendió en seguida que aquel esclavo no tenía el menor deseo de encontrarse nuevamente con aquel general. Sin embargo. en su entusiasmo. pues los generales hebreos habían provocado grandes derrotas y destrucción a los moabitas. Meshab dijo simplemente: —El general Amram sabrá apreciar debidamente tu trabajo. sino en respuesta a alguna instintiva prudencia. pensó Kerith.

por lo cual el ingeniero. aunque a regañadientes. Pero al llegar a la portada. sólo merced a lo que yo puedo hacer en su beneficio. acompañó a su esposa a través de toda aquella inmundicia. vivan en semejante asquerosidad? —Viven el tiempo que viven.que Abubilla regresase con ella al hogar. que son seres humanos como tú. Jabaal. el general Amram . Kerith se volvió para contemplar el campamento de los esclavos y preguntó: —¿Cómo puedes permitir que hombres. al final de la cual ascendieron por la rampa que conducía a Makor. a fin de hablar sobre otros aspectos de aquella excitante noticia. Ya dentro de la portada. Kerith dijo dulcemente: —¡Oh.

Se detuvieron un rato frente a la vinería que estaba frente al templo y allí Kerith dijo con voz vacilante: —Sobre todo. —El ingeniero no respondió y ella insistió—: Tienes que pedirle que te lleve a la capital del rey David. Jabaal. cuanto antes. Ahora. Abubilla dio muestras de nerviosidad y respondió: .nos va a traer nuestra libertad! —¡Ojalá le agraden las obras que he construido! —Y si le agradan —sugirió ella con encantadora timidez—. cuando hables con el general tienes que referirte a Jerusalén. no temas hacerle saber que las mismas han sido dirigidas exclusivamente por ti.

tratando de ser justa. ¿Has perdido la razón? —Y luego. Ella se mordió los nudillos. Kerith emitió una pequeña exclamación como si hubiese sentido. —Querido Jabaal —murmuró—. ¡Tres años! ¡Tres años más de destierro. Lo que tengo que hacer es explicarle mi sistema de provisión de agua. lejos de Jerusalén! Luego. con una sonrisa de amor a . agregó—: Supongamos que el general aprobase tu proyecto. ¿Cuánto tiempo necesitarías para terminar ese trabajo? —Unos tres años. repentinamente un dolor y luego miró a su alrededor para ver si alguno de los transeúntes les había oído. Kerith.—No.

pero gradualmente se había visto obligada a reconocer que los hombres prominentes de la . pues lo amaba y apreciaba debidamente la ternura que él le prodigaba.. Si ése es tu sueño dorado. dijo: —Muy bien. Y entonces ella pronunció unas palabras de gran significado. en la que había algo de compasión. —Pero aquella perspectiva le resultaba espantosa y tomándole las manos añadió con ansiedad—: ¿Y si tu proyecto fracasa? —Es mi tarea asegurar que no fracase —dijo él.. esperaré los tres años.su esposo. Jamás le había dicho una cosa semejante. no dictadas por su voluntad sino por su supremo anhelo: —Me parece que cometes una locura—.

población. que vio por primera vez la fortaleza en la cima de la colina recientemente capturada por el rey David a los jebuseos y sus emociones de aquel día fueron tan . silos y agujeros. que corría de un lado a otro por las calles. Había sido cuando ella era una niña y vestía de luto. Sí. metiendo su afilada nariz en cisternas. habían llegado a considerar a su marido únicamente como un hombre divertido. como el gobernador. como el pájaro al cual debía su sobrenombre. ciertamente Jabaal era un hombre un poco loco. Pero esa sensación de desencanto podría haberla tolerado de no mediar el hecho de que en su caso se había entrometido una nueva dimensión: la ciudad santa de Jerusalén.

y su padre había ido a Jerusalén a orar. Fue en el invierno cuando falleció su madre. Kerith había exclamado: —¡Oh. Involuntariamente. la ciudad de David!—. Con ese nombre era conocida por los hebreos. Y cuando subían a la montaña desde las tierras bajas. pero en Makor el viejo nombre canaanita de Jerusalén seguía vigente.confusas que produjeron un efecto imperecedero. tan pura y blanca como una cigüeña en la primavera. Mientras ella y su padre contemplaban la todavía lejana ciudad. lo cual era apropiado. vieron allá arriba una ciudad cubierta de nieve. puesto que la ciudad había sido hebrea sólo desde unos cuantos años antes. Kerith sintió un inmenso .

Porque amaba a Kerith. estaba dispuesto a ayudarla a conseguir una cosa que tan intensamente deseaba. Aquella ansiedad la colocaba ahora en un agudo contraste con su marido. sabía que Baal regía la tierra de Makor. Él iría a Jerusalén. y por ello se conformaba con construir allí. de crecer con ella en sus nuevas funciones y compartir el esplendor que con toda seguridad habría de envolverla. Como descendiente de la familia Ur. pero sólo porque era una ciudad en la cual había muchas cosas que construir.deseo de ser parte de ella. en el antiguo . pero la preocupación de Kerith en lo referente al dios Yahweh solamente la comprendía a medias.

pues en el primero de esos dos trabajos habría visto la oportunidad de mantener vivos a los esclavos algún tiempo más. Era así que Jabaal el ingeniero. fiel a Baal. Dónde y en qué trabajaba era de muy escasa importancia para él. aceptaba las obras que se le confiaban y nunca trataba de investigar demasiado cuál era el origen de las mismas. Habría sido igualmente feliz construyendo un nuevo campamento para los esclavos. como dirigiendo la reconstrucción del pequeño templo de Makor. y Kerith la mística dedicada a Yahweh. lo cual era una ambición sensata.lugar familiar. llegaron a su casa al final de la calle y a esa . pues como excelente ingeniero que era.

confrontación que se repetiría a menudo dentro del muro de Makor durante su larga historia: la consciente elección entre los dioses. Enrolló su plano de pergamino... donde dio órdenes a un grupo de sus hombres de que construyesen una tosca mesa en la cual él y el Moabita pudieran . Abubilla y su esposa rehuían el diálogo directo. con la esperanza de resolver el problema con el tiempo. recogió sus materiales de dibujo y regresó al campamento de los esclavos. pero Abubilla no la oyó. Kerith comenzó a decir que cuando el general Amram llegase. Como mucha gente abocada a esa decisión sobre cuál dios debía adorar y de qué manera. pues ya estaba construyendo planes imaginarios.

Abubilla dijo: —Es ésta la que hará posible la excavación del túnel. y . En total. y Meshab observó que el ingeniero ponía especial cuidado en asegurar que la diagonal del pozo siguiera el rumbo establecido por las seis banderas. Abubilla terminó los detalles de un plan maestro. y le preguntó por qué. vinagre y aceite de oliva. 45 tabletas. Sin decir más. Señalando la diagonal. comenzó a trazar en unas tabletas de arcilla blanda dibujos de las distintas secciones del proyecto y las diversas clases de trabajos que deberían realizarse.trabajar en los críticos días venideros. Sobre el pergamino y utilizando una pluma hecha de un junco y tinta fabricada con hollín.

por lo cual. el general Amram y su séquito llegaron a caballo desde Megiddo. Meshab las llevó a un horno para que fueran cocidas a su forma permanente. en la noche antes de la llegada del general Amram. los dos hombres tenían ya completos todos los detalles del proyecto. Los niños corrían a los dos costados del camino admirando los caballos. así como la serie de tabletas para la debida «dirección de las obras en Makor. que muy pocas veces se veían en Makor. en un rollo que el general podría utilizar después para explicar al rey David en Jerusalén. A la mañana siguiente. fines del mes de Ziv. mientras en la portada principal de .cuando las mismas estuvieron terminadas.

entre las cuales se hallaba Kerith. Amram era el típico líder militar del imperio hebreo. Tenía ojos azules. En . Contaba alrededor de cincuenta años y era un hombre duro y delgado.la población esperaba el Gobernador con jarras de barro llenas de vino y palanganas llenas de agua fresca. profundas arrugas en su frente y una corta cicatriz en su mejilla izquierda. de barba corta y bien cuidada. que se había ofrecido para servir al general. Se mostraba atento a la vida que le rodeaba y daba la impresión de ser capaz de juzgarla con astucia. que los recién llegados se arrojaron sobre sus cabezas. y pelo rojizo. secándolas después con telas provistas por mujeres de Makor.

los primeros minutos vio que Kerith era una hermosa mujer de la edad que él prefería. .. esposa de Jabaal.. que deseaba impresionarle con las obras dirigidas por su marido. constructor de estas fortificaciones. —¿Tu nombre es. cuando Kerith le entregó el trozo de tela para secarse..? —Kerith —respondió ella y agregó apresuradamente—. que no era feliz en Makor.. Y sospechó que si él respondía. lo tomó lentamente y sonrió. Fue así que. —Desde los accesos a la población me parecieron muy fuertes. tal vez le fuera posible pasarla muy bien en esa población provinciana.

que seguía en la comitiva algo más atrás. el Gobernador interrumpió para anunciar que los recién llegados eran invitados a su residencia. para los discursos de bienvenida. Bruscamente abandonó la habitación donde se realizaba la ceremonia y se dirigió al muro. pero después que se habían pronunciado dos.Antes que ella pudiera asegurarle que en efecto lo eran. —Este muro es sumamente fuerte —dijo el Gobernador con voz melosa y Abubilla. evidentemente satisfecho al ver que Kerith seguía a su lado. pensó: «Durante todo un año tuve que luchar con él para conseguir el . el general Amram dijo: —He venido a inspeccionar el nuevo muro y deseo hacerlo—.

y ahora habla como si el mismo fuese suyo».permiso de construir ese muro. alejarlo y observar la actitud de la esposa cuando estuviesen solos. pero en ese instante el Gobernador respondió con tono condescendiente: —Lo ha construido este hombre a quien llamamos Abubilla—. por lo cual se dio cuenta de lo que debía hacer en ésta: elogiar al marido ante sus superiores. En sus diversas inspecciones. el general Amram se había visto en situaciones similares a la de ahora. pero la verdad es que parece tanto o más ridículo que el pájaro cuyo nombre lleva». . pero su jefe pensó: «Le llaman Abubilla. Los hombres del séquito del general rieron. lo cual parece enfurecer a su preciosa esposa.

subamos a esa colina que está al fondo de Makor. Durante más de una hora. —Yo llevaré el vino —dijo el Gobernador. los dos hombres recorrieron buena parte de la ciudad. alejándose con tal vigor que las gordas pero cortas piernas de Abubilla apenas podían seguirle.Por consiguiente. para ver desde allí lo buenas que son. para estudiar las . pero Amram le cortó en seco. inspeccionando diversos puntos y luego subieron por la montaña hasta mitad de camino a la cima. —No. iremos solos —dijo rudamente. dijo: —Jabaal: puesto que tú eres quien ha construido este magnífico muro y sus fortificaciones.

pero eso demandaría una gran cantidad de piedra. También podríamos excavar dos codos de tierra en toda la extensión. ¿Cuál de las dos alternativas consideras superior. Requeriría demasiados esclavos. con lo cual quedaría al descubierto el antiguo glacis de los hicsos. Y al final no se habría ganado nada . —Esas rampas de tierra que llevan al muro.fortificaciones metódicamente. ¿has pensado alguna manera de protegerlas? —preguntó el general. que está empedrado y en excelentes condiciones de conservación. general? —Ninguna —dijo Amram—. —Hemos estudiado dos posibilidades. Podríamos empedrar esas rampas.

pero prolongaban las del frente... —Entonces. hoy mismo..realmente eficaz. —Apuntó con un índice a una sección del muro contra el cual se habían construido algunas casas que así se ahorraban sus paredes posteriores. El general Amram se había referido dos veces a los esclavos. Recuerda como Rahab dejó caer las sogas para nuestros espías en Jericó.. —Suprime esas ventanas. Mientras todavía cuentas con tus esclavos. con algunas ventanas en las mismas—. por lo cual Abubilla le preguntó: ¿Es que piensas llevarte los esclavos? —Cuando termine el trabajo . Yo suprimiría esas ventanas —agregó—.

después de inspeccionar el trabajo realizado por el mismo se sintió obligado a reconocerlo como superior. Y tengo la impresión de que has terminado. aquí—. . disponiéndose a acometer el problema mayor. o casi. que llevaba mucho tiempo en campaña y aunque en los primeros momentos había mirado al ingeniero con desprecio.aquí. podemos utilizar constructores capaces en Jerusalén. Abubilla murmuró unas palabras de agradecimiento y luego elevó una silenciosa oración a Baal. Era un hombre rudo. Echó un brazo por sobre los hombros del rechoncho ingeniero y dijo: —Le informaré al rey que has realizado un trabajo excelente.

—General Amram —dijo—. —Desde aquí. —Ha sido reparado. pero tú y yo sabemos que hasta un ejército poco poderoso podría destruirlo con entera facilidad. pero nada había dicho. Si los fenicios decidían asaltarla. Amram estaba seguro de que podrían destruir el . No llevaba más que escasos minutos en Makor cuando ya se había dado cuenta de la debilidad de la plaza. y ahora está más fuerte que antes. las nuevas fortificaciones no significarán nada mientras la provisión de agua potable de la población sea vulnerable. El general estaba totalmente de acuerdo con este honesto ingeniero. ese muro del manantial me parece muy sólido.

Abubilla explicó que podría excavarse un pozo en medio de la población y conectarlo con un túnel hasta el manantial. le impresionó el hecho de que Abubilla se hubiese dado cuenta de la situación táctica. precisas. Miró . —Pero hay una manera de fortalecer de tal modo a Makor que ningún enemigo podría capturar la población —dijo el ingeniero.muro del manantial y sitiar a Makor haciéndola capitular no bien se agotasen las existencias de agua de sus cisternas. tratando de dar a su voz un tono convincente. sucintas. —¿Cuál? En pocas frases. Pero la pérdida de esa población no era muy importante para el imperio. Sin embargo.

y nadie podría volver a verlo como no fuese desde el interior del túnel.. —Luego —dijo— derribamos el muro del manantial.. —Sus propias palabras parecieron inspirarlo repentinamente. techaremos el manantial con grandes piedras y así quedará hundido alrededor de nueve metros. seguridad que el imperio compartiría por muchos siglos venideros.ansioso al general y vio que éste había comprendido perfectamente. y se refirió con entusiasmo a la seguridad con que contaría Makor una vez terminada esa obra. borramos toda señal de que hubiese existido jamás. —Contra esta población —exclamó— los fenicios podrían lanzar asaltos todos los días por espacio de muchos meses .

Contra su voluntad —pues no era hombre dado al entusiasmo— Amram se dejó llevar por el entusiasmo de Abubilla y de inmediato imaginó a Makor como un poderoso bastión permanente de la frontera occidental del reino. Por fin. general. Y Jerusalén estaría segura también. segura y sin temores. el vulnerable muro del manantial no existía ya. y vio a los mercenarios fenicios lanzándose inútilmente contra las defensas. la pequeña población comenzó a parecerle distinta: los bastiones eran más fuertes. estaría descansando dentro de Makor. Abubilla terminó de hablar y .consecutivos. Y mientras Abubilla continuaba su explicación. mientras la guarnición.

—Los esclavos que tengo ahora y otros cincuenta —dijo el rechoncho ingeniero. te los enseñaré —replicó Abubilla serenamente. general. —¿Qué haría falta para realizar esa obra? —preguntó Amram. —¿Quién? —dijo el general. Y cuando los dos entraron nuevamente por la portada principal. —Mi capataz. por miedo a parecer demasiado ansioso. . que es quien tiene las tabletas de arcilla.esperó. dijo a uno de los guardias—: Ve a buscar a Meshab el Moabita y tráelo aquí. —¿Has trazado ya planes de los trabajos? —Si me acompañas a mi casa.

Y éste. alzó la cabeza y la miró largamente. al cabo de un buen rato. con la esperanza de llegar antes que ellos. mientras Abubilla . por lo cual corrió tomando por callejas que acortaban el camino.Mientras esperaban en la casa del gobernador. Les sirvió bebidas frescas. pero ellos no parecían darse cuenta siquiera de su presencia. pero cuando entró en la casa los dos estaban ya tendidos boca abajo en el suelo. apoyados sobre sus codos y estudiando el pergamino que contenía el plano general del proyecto. Kerith se enteró de que el general Amram y su marido habían ido directamente a su casa. por lo cual se sentó en un lugar desde el cual le era posible observar al general.

. cuando el general Amram lo vio. Pero antes que el Moabita pudiera extender las tabletas. sobre el plano. Amram se volvió de espalda y dijo: —¡Que se vaya inmediatamente! —General —protestó Abubilla—. Y apenas había entrado en la habitación con sus tabletas de arcilla. mi capataz —explicó Abubilla—. Los tres permanecieron así algún tiempo. . cuando de pronto apareció el corpulento moabita. se puso en pie de un salto y exclamó ceñudo: —¿Qué hace aquí este hombre? —Es Meshab.continuaba trazando el imaginario túnel con un índice. al que conducía uno de los guardias.. Meshab: muéstrale al general Amram.

. —Sé cuando te fue enviado. este hombre atacó nuestro campamento y dio . —Sé perfectamente quién es —dijo Amram irritado—. —Nos ha sido enviado hace unos años. Los hebreos jamás habían derrotado realmente a los moabitas. pero al final el Moab había sido reducido a una especie de vasallaje. aun sin haber perdido batallas.Es nuestro mejor trabajador.. pues Meshab y un puñado de hombres como él habían realizado una habilísima retirada salpicada de repentinos ataques. Mató a mi hermano. Y el general Amram añadió: —Mientras se discutían las condiciones de paz. porque lo envié yo.

al cabo del cual Kerith dijo: —Deja las tabletas ahí. lo que hizo desaparecer la tensión. esclavo. y vuelve a tu campamento.. Cuando se le capturó. Y el general Amram pensó: «Esa mujer es muy hábil».muerte a mi hermano. y Kerith se preocupó muy especialmente de aparecer tentadora ante él. Cuando Amram quería dátiles o miel los recibía de .. quise matarlo con mis propias manos. Se volvió otra vez y hubo un silencio. —Y esa orden hizo recordar a todos que Meshab no era más que un esclavo. En las fiestas preparadas por el gobernador. el General tuvo nuevas oportunidades de observar la superioridad de aquella mujer.

preocupado por la probabilidad de obtener la autorización para iniciar la obra proyectada. Abubilla. por lo cual. en la mañana del tercer día.ella y al finalizar el segundo día de su visita ya era aparente para el General que la esposa de Abubilla deseaba encontrarse a solas con él. de inculcar al General toda clase de argumentos favorables a su proyecto. Amram le dijo: —Abubilla. no prestaba mayor atención a su esposa y trataba por todos los medios posibles. ¿por qué no llevas a tu moabita a la montaña para ver si podéis colocar esa línea de banderas de que me has estado hablando? —Ya hemos probado eso .

. —¡Yo te diré lo que tienes que hacer! Ve con él hasta la cima de la montaña y mientras él se queda allí. El General se irritó de repente. que vas a autorizar la construcción? —Bueno. situado como estaba. Abubilla se sonrojó de placer y exclamó: —¿Eso quiere decir. pero ahora.—respondió Abubilla—. —El general Amram estaba a punto de decidir no desperdiciar el esfuerzo que significaba esa obra en Makor. pudo ver a la esposa del ingeniero . Y estamos seguros de que el plan da resultado.. tú puedes colocar las banderas en sus lugares. general.

Una vez que hubo desaparecido y que el pomposo Gobernador hubo regresado a su residencia.. —Y poseído de un júbilo casi infantil. corrió por las calles. Ahora —dijo Abubilla— me voy a la montaña a colocar las banderas. y la autorización para su magna obra fue dada oficialmente—. para regresar de inmediato con el Gobernador. salió. —¡Voy a buscar al Gobernador! —exclamó Abubilla y antes que Kerith o el general Amram pudieran detenerle. Y en voz alta dijo impulsivamente—: Bueno. . mientras gritaba a los guardias que le enviasen a Meshab a la cima de la montaña. Puedes excavar ese túnel.y pensó: «Tengo que hacer algo para alejar de aquí a este tonto»..

Tenía tres esposas. y esta encantadora joven había llamado poderosamente su atención desde el primer instante. El general Amram era un hombre de gran experiencia. dos de las cuales había arrebatado a otros hombres. con evidente satisfacción en el sillón de madera de Abubilla. Estaba seguro de que Kerith le había facilitado las cosas para hallarse a solas con ella y hasta podía adivinar porqué: «Está aburrida de ese gordo marido que . Amram sugirió a Kerith: —Tal vez las esclavas desearían llevar a pasear a los niños.preguntándose qué habría hecho Abubilla para conseguir que el General aprobase su proyecto. —Y cuando se quedaron solos se reclinó.

—¿Tú qué? —preguntó él..». Tú has visto ya su capacidad y yo. Cree que cualquiera que llegue de Jerusalén es un hombre que trae consigo la aventura. para hablarte! —dijo ella sentándose en una banqueta a cierta distancia de él. . —¡Deseaba tanto estar a solas contigo.. inclinándose hacia delante en su asiento. General. —¿Para hablar sobre qué? —preguntó Amram.. —¡Tengo que ir a Jerusalén! —exclamó ella con evidente excitación—..tiene». pensó. Mi marido puede hacer trabajos importantes allí. «porque no sabe hacer otra cosa que excavar agujeros en la tierra.

Por primera vez en su vida. como todos los antepasados de que tenemos memoria. En Makor compartimos el . —¿Y qué tiene que ver eso con tu ida a Jerusalén? Y ella le explicó.—Yo ansío estar allí. el general Amram escuchó la queja que iba a tener eco en todo Israel por muchos siglos: —En Makor estamos muy lejos de las fuentes de Yahweh. donde la adoración a Yahweh es pura —replicó ella dulcemente. —Mi padre era sacerdote aquí. pero en Jerusalén podríamos vivir cerca de los santuarios de su santidad. y su padre lo fue también. en Makor. —¿Eh? —exclamó él. sorprendido.

pero David vive en Jerusalén y estar cerca de él es como estar cerca del sol. —Tienes que estar muy cansado.mundo con Baal. iniciando un movimiento hacia ella. pero en su inocencia Kerith interpretó erróneamente el propósito del General y se levantó de la banqueta para salir a su encuentro. En esta pequeña población no hay grandes reyes. General —dijo. ¿Me permites que derrame agua sobre tu cabeza y después puedes dormir un buen rato? . y le condujo a una habitación en la cual había varias tinas de agua fresca—. —Hay muchas maneras de que tú fueses a Jerusalén —dijo él. pero en Jerusalén Yahweh reina solo.

haciendo señales tontas —dijo sonriente... Luego frotó enérgicamente su pelo y pecho con una tela gruesa y le dio otra túnica para que se cubriese el torso. Y al correr las cortinas de la ventana alcanzó a ver a su marido allá arriba. por algún tiempo. Le llevó hasta una cama y prometió llamarlo si se quedaba dormido demasiado tiempo. mientras ella le lavaba la cabeza como años atrás solía hacerlo con su padre. Kerith lo miró un instante. en la montaña. —Le envié deliberadamente. —Todavía está allí. para estar a solas contigo —dijo el General-. y luego preguntó: .Le hizo sacar la túnica e inclinarse sobre una de las tinas.

pero en línea con el muro del manantial. puesto que era visible desde todas partes de la población. había colocado su primera bandera roja. Después había subido algo más por la montaña. sobre la población. con la que estableció un rumbo que pasaba . que durante los tres años siguientes serviría como marca del proyecto. colocando una segunda bandera.—¿Y cómo podemos ir a Jerusalén? El guerrero alzó la cabeza para mirar a la encantadora mujer y sonrió: —¡Ayúdale a construir su túnel y cuando lo haya terminado el rey se enterará! El plan de Abubilla era sencillo. En un lugar de la montaña.

En cuatro techos de otras tantas casas de Makor. podrían estar seguros de que estaban correctamente orientados para la excavación del túnel. Abubilla comenzó a hacer lo que Kerith había denominado «señales tontas». Cuando los esclavos tuvieran esas dos banderas en línea. estacionó esclavos con largos palos a cuyo extremo superior habían sido atadas unas banderas rojas y por medio de señales arregladas de antemano. hacía que los esclavos fueran modificando sus posiciones hasta que todos estaban en línea recta con el rumbo que él había fijado en la ladera de la montaña. el manantial y la mitad del muro del mismo. Y terminaba esa tarea. .por la primera.

el Gobernador se irritó y saliendo de su habitación gritó: —¿Quién anda en mi techo? Se congregó una pequeña multitud y el funcionario comenzó a reprender al esclavo. Abubilla movía un trapo blanco y el esclavo comenzaba a fijar el palo de la bandera. Había cierto peligro de que la situación degenerase porque el Moabita no . pues el mismo estaba más alto que los otros y por lo tanto resultaba más prominente. hacia atrás y delante. para establecer el rumbo exacto. A Meshab el Moabita le había asignado el techo de la vivienda del Gobernador. pero mientras el esclavo se movía a los costados.Cuando cada esclavo estaba en la posición correcta.

pero el General no le dio tiempo y agregó—: Pero puesto que esa . —Abubilla hizo un pequeño movimiento como para iniciar una protesta. Esa bandera no debe colocarse en su techo.se mostraba dispuesto a renunciar a su tarea. pero en el momento justo en que el Gobernador estaba más indignado. a quien la ducha y el descanso habían reanimado extraordinariamente. incluso Abubilla. —El Gobernador tiene razón —anunció—. apareció el general Amram. Subió al techo para estudiar el rumbo que señalaban las banderas y luego convocó a todos. a una conferencia. y de una sola ojeada se dio cuenta de la conveniencia de que la bandera fuese colocada allí.

no se verá la bandera. Meshab el Moabita. Cuando. y se indignó. como el palo no es suficientemente largo. en la cual pasó la tarde con Kerith. ¿por qué no colocarla en la pared? Todos aprobaron aquella sabia decisión.bandera es esencial. pero Abubilla dijo: —Si la colocamos en la pared. en tardes sucesivas. Amram ideó . que trabajaba en la pared. se dio cuenta de la treta que el hábil general estaba empleando. —Ya he pensado en eso —dijo el General— y lo que debes hacer mañana es ir al bosque y encontrar un árbol joven que sea lo bastante alto. Fue así que el ingenuo ingeniero desapareció en el bosque mientras el General volvía a la casa.

acomodado en el sillón de Abubilla. Pero sus sospechas de lo que sucedía en la casa de Abubilla eran completamente infundadas. pero al mismo tiempo rechazaba. De haber sido más joven. el esclavo sintió una creciente indignación. se estaba dando cuenta de que Kerith era una mujer mucho más complicada que lo que él creía. todos sus intentos de seducirla. con encantadora inocencia.nuevos modos de mantener ocupado al ingeniero lejos de su casa. Le servía bebidas frescas y le adivinaba hasta los más mínimos deseos. El General. Atendía a su famoso visitante como si fuese su propio padre. quizás lo habría conseguido empleando la fuerza .

Al final descubrió cual era. —Porque me siento corrompida al vivir aquí. —¿Y por qué estás tan disgustada en esta hermosa población? —le preguntó una tarde.bruta. —A mí me parece que Makor es muy atractiva. mirándola ardientemente. si era amable y afectuosa con él. donde se adora simultáneamente a los dioses Baal y Yahweh. aunque no tanto como habría deseado —replicó Amram. pero ya cerca de los cincuenta le divertía aquella esposa fiel e intentaba penetrar su razonamiento. quizás él los llevaría a Jerusalén. Kerith creía que. Kerith fingió no darse cuenta de la indirecta y preguntó: .

Son muy buenos guerreros y Dagon es un dios muy .. dijo francamente: —Si he de decirte la verdad. y llegué a simpatizar con ellos.—Cuando te despiertas a la mañana en Jerusalén. Aquella mujer era ingenua o lo estaba tentando pero de cualquier manera. —Sí —dijo él—. mi dios es Dagon. Es decir. Serví con el rey David cuando fue contratado por los filisteos.. El General tosió. ¿no te produce una gran emoción comprobar que estás en el centro de la Tierra?. donde mora Yahweh. —¡Dagon! —exclamó Kerith espantada. General. Como no viera razón alguna para prolongar las evasivas. ya comenzaba a aburrirse.

Kerith retrocedió un paso. pero yo soy un hombre de guerra y mis gustos siempre fueron sencillos.. Bueno: supongo que Yahweh también lo es y sé que el rey lo adora. . Pero mi lealtad personal. ¡Ese hombre. —Es hacia Dagon. declaraba sin temor que adoraba a un dios hecho de piedra como Dagon! —Me sorprende —dijo— que Yahweh no.. ese famoso general. —Sí. no puede desechar nada que pueda servirle de ayuda..poderoso.. —¿No me fulmine? —rió Amram—. ¡Pero si también rindo tributo a Yahweh! Cuando uno es soldado.

Se levantó del sillón de Abubilla y. no por sus besos —que pudo comprender— sino por su blasfemia. sujetándole los brazos para impedir que forcejease—. Lentamente se arrodilló ante el sillón de su marido y oró: —¡Yahweh. con gran sorpresa de Kerith la tomó por la cintura y la abrazó con riente buen humor. La besó—. profanada. irás a Jerusalén! —Volvió a besarla. ¡Y Yahweh te esperará allí! —Le dio otro beso como despedida y salió de la casa. permíteme que pueda subir a tu ciudad! ¡Permíteme que pueda llegar cantando a tus . Kerith! —exclamó. —¡Eres una esposa fiel y adorable. ¡Algún día. riendo para sí. Ella se quedó sola en la habitación.

¡Comenzaremos esta misma noche! —Y con muestras de gran alegría encabezó el grupo que salió de la residencia del . Jerusalén! Esa noche. Kerith lanzó una exclamación de júbilo: —¿Jerusalén? —No —dijo el ingeniero—. el general Amram se asombró cuando Abubilla anunció: —Gobernador: dejo mi casa del muro. en la cena final.puertas. Mañana comenzamos la excavación del pozo y voy a construirme una casa cerca del mismo. El trabajo es tan importante que necesitaré estar cerca de él. —¡Excelente idea! —dijo Amram—.

En mis viajes. La multitud aplaudió y el General terminó diciendo: «Estoy seguro que ese sistema para defender la fuente de vuestra agua potable.Gobernador y avanzó por la calle principal. que ha construido este hombre al que llamáis Abubilla». si . Derramado un cubilete de vino en aquel lugar. el General pronunció un corto y sardónico discurso: «Hace mucho tiempo que no visito una población tan encantadora como ésta y que no conozco una gente tan amable. cerradas y silenciosas. pasando ante las casas de comercio. no he visto fortificaciones superiores a las de Makor. hasta un lugar cerca de la poterna desde el cual Abubilla mostró dónde se excavaría el pozo.

será la verdadera maravilla de la región norte del país». y la inundó la profunda desilusión que habría de llevarla a su juicio definitivo sobre el General: le inspiró compasión porque vivía en Jerusalén. de su dios. tan cerca de Yahweh y el rey David. y así tal vez un día los dos . ni del rey. Kerith se dio cuenta de que Amram se estaba burlando de su marido y de Makor. Cuando finalizó la ceremonia.llega a completarse. y no había descubierto el significado interior de aquella ciudad. Amram sonrió condescendientemente a Kerith y le dijo: —Vuelve a tu hogar y ayuda a tu hombrecito a construir su pequeño túnel.

que tan desesperadamente ansiaba vivir allí para adorar a Yahweh. qué sería lo que provocaba aquella reacción en el esclavo. sorprendió a Meshab que la miraba con franco desprecio y se preguntó. no podía hacerlo. extrañada. . y cuando la cabalgata desapareció en dirección a la ciénaga. Kerith se sintió humillada. Se fue a su casa con Abubilla. Y al bajar del muro. mientras ella. pero a la mañana siguiente se encontraba entre la multitud que llenaba el muro de la ciudad para aclamar al General que se alejaba de regreso a Megiddo. pudiera vivir en aquella ciudad. que tan poco apreciaba a Jerusalén.vayáis a Jerusalén. pensó en lo extraño que era que él.

Los tres años siguientes iban a ser intolerablemente tediosos y ella lo sabía muy bien. Sí: confiaría en que su marido construyese el túnel sin inconvenientes y le ayudaría con la compasión y el amor que antes había sentido hacia . pero sospechaba que el cínico consejo del general Amram era correcto. lo que tenía que hacer: con el idéntico cuidado con que su marido planeaba su excavación. ella comenzó a planear cómo llegarían a Jerusalén. la ciudadela del dios único y solo. que ella estuvo cada día más sola.que ahora estaba tan absorbido por su proyecto y la construcción de la nueva vivienda. y al permanecer allí con sus dos hijos pudo ver con claridad despojada de toda emoción.

se dedicó a ayudarle en todo lo posible para que materializase aquella enorme ambición suya.él. Le ayudó a trasladar su cuartel general a la nueva casa. Por consiguiente. En todos los sentidos externos se convirtió en una mujer contenta con la vida que llevaba en Makor. pero en ningún momento de ningún día dejó que se apagase su ansiedad de la presencia de . atenta a los problemas de su marido y respetuosa de los dioses locales. escuchó comprensivamente lo que él le decía sobre las diversas dificultades con que tropezaba. a pesar de burlarse de Abubilla el hombre. pues no podía dejar de recordar el respeto del militar hacia Jabaal el ingeniero.

cuando. y se asombró que un hombre así pudiera haber progresado tanto en una ciudad espiritual como lo era Jerusalén. su marido elogió al muerto. Por eso. Cuando unos meses más tarde llegó a Makor la noticia de que el general Amram había sido muerto en una expedición contra los rebeldes moabitas le recordó principalmente como el hombre intrigante y obstinado que había hablado con lamentable arrogancia sobre Yahweh y el rey David. sentados a la cena. . pues había imaginado que una vez terminado su proyecto y ya en Jerusalén.Yahweh y la realidad de Jerusalén. ella guardó silencio. Abubilla había recibido con profunda emoción la noticia de la muerte del General.

¡Pero ahora.. La excavación de los diferentes hoyos que se unirían para formar la totalidad del proyecto requería. Los primeros diecisiete meses fueron invertidos en excavar el pozo principal. tres años completos de trabajo.Amram le adoptaría como una especie de protegido suyo. Al principio. cuya diagonal.. se preocupó muy concienzudamente de mantener en línea con las banderas. Y Abubilla se sintió abandonado. como había declarado Abubilla. el primer hombre que había comprendido la grandeza y conveniencia de su proyecto estaba muerto!. de cerca de nueve metros. el gran hoyo tenía que pasar a través de los escombros acumulados del .

montículo. primeramente de la edad de bronce cuando los hebreos habían llevado a El-Shaddai a aquel lugar. y los excavadores desenterraron reliquias. y luego de principios de la edad del cobre. En la excavación. para llegar finalmente a la edad de piedra. cuando los canaanitas erigieron monolitos a Baal. Era su opinión —no compartida por otros— que a los costados del hoyo podían . cuando la familia de Ur erigía su primer monolito a Él. a tal punto que la habitación especial de la casa se llenó de pequeños estantes abarrotados de estatuillas antiguas y trozos de metal. Abubilla encontró ocasionalmente algún artículo de interés que llevaba siempre a su esposa.

.descubrirse señales de muchas poblaciones ya desaparecidas y le impresionaba particularmente una sólida banda de negro hollín que se extendía a través de toda aquella área. La roca. Y fue ahí donde Meshab el Moabita se convirtió en un valiosísimo colaborador. que al ser empapada en agua podía ser trabajada como arcilla dura. era piedra caliza semi-blanda. a unos dos metros y medio bajo la superficie. arrancando así enormes bloques que posteriormente podían ser . en dicha área. pero no sé cuándo.. Era posible hundir en ella herramientas de hierro. —Me parece que eso significa que Makor fue destruida por un incendio. —le dijo a Meshab.

También dispuso las gruesas cuerdas que servían para sacar la piedra excavada y construyó las dos rampas circulares que llevarían a un grupo de mujeres hasta el manantial en una escalinata. mientras otro grupo subía por otra escalinata que no interceptaba la primera. Meshab se convirtió en algo más que un capataz.utilizados para la construcción de casas. Ahora . Fue Meshab quien descubrió la secuencia correcta para trabajar la piedra caliza: inclinar el piso del hoyo en una dirección. para que fuese posible que el agua se filtrase por sus grietas y luego excavar las porciones sobre las cuales había estado el agua para inclinar el piso en la dirección opuesta.

era el segundo en mando y fue Abubilla quien sugirió finalmente que dejase el campamento de los esclavos y se trasladase a una pequeña habitación al fondo de la nueva casa. por lo cual el Moabita ocupó aquella habitación del fondo de la casa. pero cuando recordó la inmundicia del cuchitril que ocupaba en el campamento. consintió. a Kerith no le agradó la idea de tener al que consideraba «asesino esclavo» tan cerca. para que estuviese disponible a cualquier hora de la noche por si se producía alguna emergencia urgente. Al principio. El Gobernador objetó. pero Abubilla insistió en que el proyecto era demasiado grande e importante para no contar con la debida protección. .

encontrarse en las entrañas de la tierra? Cuando terminó la excavación . ¿Cómo podrían dos hombres.. nos encontraremos.. mientras Abubilla y él estaban estudiando el hoyo que habían abierto en la tierra. Tú partirás desde aquí y yo desde el manantial. en plena oscuridad y a través de concentraciones de roca viva. ahí abajo. el ingeniero dijo: —La semana próxima comenzaremos el túnel.Una noche. comenzando desde extremos muy separados entre sí. pues se estaba preguntando cómo podría mantener recta la excavación de su parte del túnel. En algún lugar. Y en ese momento te abrazaré y serás un hombre libre. —El esclavo no respondió.

Abubilla y Meshab. y el esclavo dijo: —Desde aquí no se ve el rumbo que debemos seguir. en el fondo del mismo. miraron hacia arriba. al pequeño cuadrángulo de cielo azul que se veía allí. Entonces. El manantial puede estar en cualquier dirección —y Abubilla respondió: —¿Te habría traído hasta aquí si no tuviera un plan secreto? —Y llevó a Meshab fuera del pozo y de la población a un lugar lejano de la montaña donde había árboles muy altos. sirve —dijo Abubilla confiadamente y se sentó a esperar mientras Meshab fue a buscar una cuadrilla de . Una vez allí preguntó a su compañero: —¿Qué altura tendrá ése? —y el esclavo calculó la altura del árbol en por lo menos treinta codos—.del pozo.

de ti dependo para que nos ayudes a encontrar nuestro camino! —Y estuvo orando por espacio de casi una hora. Abubilla dijo: —Llevadlo inmediatamente al pozo —y allí lo colocó diagonalmente a través del hueco cuadrado de tal modo que el tronco estuviese exactamente paralelo al rumbo establecido por las seis . Cuando fue derribado el árbol y se le sacaron las ramas. Pero cuando el Moabita se fue. los esclavos comenzaron su marcha con él hasta la población y cuando fue entrado por la poterna. abrazado a su tronco y orando—: ¡Baal del Árbol. Abubilla perdió toda sensación de seguridad y se humilló junto al árbol.esclavos para talar el árbol.

Y puesto que el rumbo pasaba ahora directamente a lo largo del árbol. Después se dirigió al lugar donde el tronco del árbol formaba . a cuyo extremo ató una pesada piedra. pues reveló el secreto que había estado perfeccionando por espacio de los dos últimos años.banderas. —¿Y cómo haré después del primer día. —Tu trabajo será seguir fielmente al tronco del árbol —dijo al esclavo. cuando ya no pueda ver el árbol por encima de mi cabeza? Y entonces fue cuando se puso de manifiesto el genio de Abubilla. cualquier túnel que siguiese aquella línea tenía forzosamente que ir a parar al manantial. Pidió un ovillo de cuerda blanca y fuerte.

Y entonces. la del rumbo de las seis banderas. colocadas de tal modo que una línea trazada entre ellas reproduciría exactamente la línea del tronco del árbol y. A continuación fue al extremo norte de la diagonal y repitió la operación de tal modo que ahora tenía en el fondo del pozo dos rocas atadas a los extremos de dos cuerdas tirantes y perpendiculares. el cuidado de Abubilla. por lo tanto. pues mediante ese tosco dispositivo había asegurado que . en orientar su diagonal con tanta precisión rindió sus frutos. ató el extremo libre de la cuerda al tronco y lentamente dejó que la roca atada fuese cayendo hasta que tocó el fondo del pozo.el extremo sur de la diagonal.

brindando. fatalmente tenía que encontrar el manantial.las dos cuerdas estuviesen lo más alejada una de la otra que fuera posible. así. Si Meshab podía mantener en línea aquellas dos cuerdas mientras excavaba. podemos colocar dos lámparas junto a las cuerdas y así podremos ver la línea que tenemos que seguir en la excavación del túnel. por muy oscuro que esté —dijo. El Moabita. con una exclamación de alegría. la máxima protección contra un error. A las noches. Y al mirar al ingeniero sintió que le invadía una enorme . gritó: —¡Podemos hacerlo! —E inmediatamente bajó al fondo del pozo donde vio la línea tirante que establecían las dos cuerdas—.

y cuando los campesinos estaban esperando las lluvias para poder arar sus campos y plantar su trigo de invierno. excavando un túnel ligeramente inclinado hacia abajo.admiración hacia aquel hombre y su inteligencia. y durante doce meses desde entonces mantendría a sus hombres trabajando contra aquella roca. Y al sonar el primer golpe de martillo contra la cuña. Fue así que en una brillante mañana de sol del segundo año. Abubilla oró: —¡Baal. Meshab el Moabita introdujo a martillazos la primera cuña de hierro en aquella barrera de piedra caliza que separaba al fondo del pozo y el manantial. llévanos por la . cuando ya había terminado el verano.

en el borde del pozo. Makor había obtenido su agua potable de un manantial que manaba libremente de la tierra. debido a la acumulación de escombros.oscuridad! —Y allá arriba. Y . para comenzar allí la perforación que habría de encontrarse con la iniciada por Meshab. haz que termine la obra con éxito para que me lleve a Jerusalén! Y entonces Abubilla se trasladó al manantial. pero con el paso de los milenios. Pero su problema era más difícil que el del esclavo. Kerith oraba también: —¡Yahweh. Originalmente. se habían producido dos cambios: la tierra alrededor de los bordes del manantial iba creciendo en altura año tras año.

Esos dos elementos. demolió el muro circular . trabajando en direcciones opuestas. Abubilla arrancó el techo del muro del manantial. hacían que la superficie del manantial fuese hundiéndose más y más en la tierra de tal modo que cuando se construyó el primer muro alrededor del Tell de Makor el manantial se había convertido ya en un verdadero pozo cuyos bordes había que excavar constantemente y afirmarlos con piedra.durante cada siglo la tala de árboles en aquella área había hecho que el nivel del agua bajase apreciablemente. Además. Puesto que era esencial que sus obreros pudieran ver las banderas que señalaban el rumbo a seguir en la excavación.

encontró una antiquísima caverna que había sido habitada por seres humanos más de doscientos mil años antes. empezó a excavar un angosto pozo directamente perpendicular hasta el nivel del agua.que lo rodeaba y cuando el área quedó limpia de escombros. Ahora Abubilla la clausuró nuevamente y continuó su excavación hacia abajo rumbo al nivel del manantial. y no bien llegó al lugar que deseaba. Pero cuando se aproximó al mismo. esa caverna tenía ya unos dos mil siglos de antigüedad y estaba hundida y olvidada. En los días en que su antepasado Ur había estado preocupado por el cultivo de su trigo. ordenó a sus esclavos que excavasen un hoyo de considerables .

Pero puesto que el diámetro de ese pozo temporario era mucho menor que la diagonal del pozo excavado por Meshab. colocó un tronco de árbol atravesado en la abertura superior del pozo.dimensiones. las dos cuerdas no podían estar muy separadas una de la . que proporcionase un piso espacioso en el cual sus hombres pudieran trabajar y en el cual las mujeres que bajasen allí en lo futuro para buscar agua pudiesen descansar sus cántaros. dejó caer dos rocas atadas a cuerdas blancas en cada extremo del tronco. exactamente en la misma línea que trazaban las banderas. y como lo había hecho en el extremo de Meshab. que le mostrarían la dirección deseada. Después.

se encontrarían con los de Meshab. al excavar con una leve inclinación hacia arriba. Abubilla había tenido siempre la intención de que su proyecto acomodase a un gran número de mujeres que recorriesen el túnel en ambas . y el motivo por el cual había elegido trabajar él desde el manantial era que en aquel extremo la responsabilidad era mayor. quedaba todavía otro de una mayor dificultad. Cuando se solucionaron esos problemas de dirección e inclinación. por lo cual el rumbo no podía ser tan exacto. Después ya tuvo que confiar en que tarde o temprano sus hombres. Todos los días se tendía ocho o diez veces boca abajo para controlar el rumbo y asegurarse de que iba bien.otra.

siempre con sus cántaros en la cabeza. lo cual necesitaba un túnel de por lo menos tres metros de altura y unos dos metros de ancho y por muy hábilmente que Meshab excavase hacia abajo desde el pozo y él hacia arriba desde el manantial. —Jamás nos encontraríamos ahí abajo —confesó Abubilla—. sería un verdadero milagro que se juntasen exactamente. —Sí —convino Meshab—. si nos . De esa manera. y así podríamos pasarnos de largo sin encontrarnos.direcciones y subiesen y bajasen por el pozo. si los túneles eran de esas dimensiones. perderíamos años de trabajo. A lo mejor tú excavabas en tal nivel y yo en tal otro.

ensanchar los túneles al tamaño que necesitamos para el definitivo. en el mes de Abib. los dos hombres excavaban . —Pero lo que podemos hacer —razonó Abubilla— es comenzar con túneles de reducidas dimensiones: las suficientes para que puedan trabajar los excavadores.encontráramos sería por suerte y nada más. Entonces podríamos unir los pequeños túneles y así no importaría que no nos encontrásemos exactamente. Excavaríamos hasta que pudiéramos oírnos a través de la roca. Meshab opinó que aquél era el mejor sistema y ahora. porque podríamos corregir la diferencia y una vez unidos. al comienzo del tercer año.

otros esclavos entraban a gatas en el túnel para formar una fila que se iba pasando los escombros hasta llegar al fondo del pozo. los excavadores especializados salían entumecidos y ya casi sin fuerzas para manejar sus martillos. Cuando el excavador había terminado de arrancar los pedazos de roca.uno hacia el otro sus pequeños túneles. apenas de un metro veinte de altura por setenta centímetros de ancho. cuando la puesta del sol coloreaba a la población de un brillante bronce. desde donde eran izados a la superficie. Con turnos de cuatro horas solamente. Los turnos se sucedían sin interrupción durante las 24 horas del día. Todas las tardes. llegaba el momento más .

arrastrándose con una maza y avanzaba por su túnel hasta el extremo excavado. Cuando otros esclavos situados en las dos aberturas le hacían señales para indicar que los dos hombres con las mazas estaban ya preparados. mientras Abubilla bajaba hasta el manantial y se introducía en su túnel con otra maza. En el muro de Makor. el esclavo del muro movía ceremoniosamente su bandera y luego la bajaba rápidamente hacia . Los esclavos se retiraban de sus pequeños túneles y Meshab el Moabita descendía por el pozo principal. entre las dos entradas se colocaba un esclavo con un largo palo a cuyo extremo había una bandera blanca.emocionante de la excavación.

Meshab gritaba que había cumplido y la señal era pasada a la cabeza del pozo y allí al esclavo del muro. el cual movía su bandera un instante y luego la bajaba hacia el manantial situado fuera del muro. Los esclavos estacionados en el pozo principal gritaban entonces hacia el fondo del pozo: «¡Meshab!.la población.. . con la esperanza de que Abubilla los oyese desde donde se hallaba en su sección del túnel. ¡Es tu turno!» En la entrada del otro túnel otros esclavos gritaban exactamente lo mismo y el Moabita daba entonces nueve golpes con su maza contra la roca. Al terminar de dar esos golpes.. espaciándolos alrededor de un segundo cada uno.. ¡Meshab!..

¡Es tu turno!».....donde otros esclavos gritaban: «¡Abubilla!. el lugar aproximado . y en la oscuridad del túnel el ingeniero golpeaba nueve veces con su maza la roca que tenía ante sí. mientras Meshab escuchaba. Pero indefectiblemente la masa de roca ante los dos absorbía los golpes y se negaba a retransmitirlos hacia quien los escuchaba. hasta donde habían avanzado cada uno en su excavación del túnel. Cada anochecer los dos hombres enviaban esas nueve señales y después salían de sus agujeros para discutir lo que pasaba. Puesto que les era posible medir. ¡Abubilla!. les era posible también ver. en tierra y a la luz del sol. por medio de cuerdas.

Todas las mañanas se dirigían a sus respectivos túneles refrescados y animosos. La distancia alcanzaba a unos 18 metros y ya se estaban aproximando al lugar desde el cual uno podría oír los golpes que daba el otro al anochecer. ¡Tal vez éste sería el día en que oirían por primera vez las señales! Pero cuando pasó el mes . Comenzaron a acariciar la esperanza de que al día siguiente podrían oír las señales. para deducir la distancia que les separaba todavía.donde debían hallarse los dos extremos del túnel y al caer la noche se reunían en la superficie donde estaban las cuerdas. Y simultáneamente empezaban a vislumbrar que el rumbo que los dos seguían era el correcto.

abajo. estudiando con gran cuidado las posibles fuentes de error. —Y el Moabita salió de la población.. los dos empezaron a desanimarse. reconstruyeron toda la operación. como hombres bien preparados para tal obra. pues la roca seguía negándose a retransmitir los sonidos.de Abib y llegó de nuevo el de Ziv. honestamente. ¿Estarían mal los cálculos?. ¿Era posible que las dos excavaciones se hubiesen desviado hacia arriba. —Ve tú a la montaña esta vez —sugirió Abubilla— y coteja el rumbo que establecí. un costado o el otro y que por lo tanto las dos se encontrasen separadas por un amplio margen? Pacientemente. mientras Abubilla se encaramó a ..

el rumbo establecido por las banderas? En el pozo principal. llegó la parte crítica de toda la obra.los techos y paredes de las diversas casas. para ver si estaban en línea con las banderas que indicaban el rumbo. ¿Reproducían exactamente las primitivas plomadas que descendían hasta el fondo del pozo. eso era . y comprobaron que era así. —Luego inspeccionaron los dos troncos de árbol colocados diagonalmente en las dos bocas del pozo. Y Meshab se convenció de que los cálculos estaban bien y bajó de la montaña para informar a su jefe: —El rumbo está perfectamente correcto. A continuación. para desde allí enviar sus señales con una bandera.

—Podría ser un poquito más . Concienzudamente. lo cual aseguraba una apreciable exactitud. porque la diagonal era adecuada y permitía que las dos cuerdas estuviesen relativamente lejos una de la otra. en el cual la abertura era mucho más pequeña y por lo tanto las cuerdas no podían estar muy separadas. resultó aparente que podía haberse deslizado un error.relativamente fácil de comprobar. los dos hombres cotejaron y volvieron a cotejar la orientación en la cabeza de túnel del manantial y al final no tuvieron más remedio que confesar que era imposible asegurar nada. —Este extremo tiene que estar bien —dijo Abubilla. pero cuando se dirigieron al manantial.

hacia el norte —dijo Meshab honestamente— y hasta un ínfimo error al comienzo se convertiría en un trágico error cuando se alcanzase el extremo de un túnel tan largo. Subió a la . Estaba tendido en tierra junto al manantial. mientras Meshab se hallaba de pie junto a las cuerdas. Y fue entonces que Jabaal habló como un verdadero ingeniero. cansado y perplejo. ello será porque he fracasado. Me ha fallado la vista y toda la culpa es mía. y desde esa posición. Pero si no lo conseguimos. Abubilla dijo: —Este túnel tiene que estar bien. dejó a sus esclavos y salió del manantial. No puede haber error y tenemos que encontrarnos. Desconsolado.

montaña en busca de la cima donde moraba Baal y una vez allí. ¡Estoy perdido en las entrañas de tu tierra. en la cima. que parecían haberse desviado: —¡Baal. y conforme fue avanzando la noche allí. guíame por la oscuridad! Permaneció muchas horas hablando con el viejo dios que tantos consuelos había brindado a sus antepasados. y mis ojos han enceguecido! ¡Gran Baal. solo. las rocas. y los túneles debajo de ellas. y las estrellas se movían en los cielos como Baal les había ordenado en tiempos remotos que lo hicieran. como un pobre topo. Jabaal la Abubilla sintió . se tendió boca abajo ante el dios de aquella tierra. enséñame el camino! —imploró con humildad—.

que Jabaal cayó de rodillas y exclamó: —¡Yahweh. Y al llegar el amanecer le pareció que Baal le daba su bendición. tu instrumento! ¡Úsame como quieras!. gran Yahweh que me has dado la maravilla de este día! Abandonó la cima donde había estado hablando con sus dioses y se dirigió a la caverna del . Y al dar los primeros pasos para bajar de la montaña..que renacía su esperanza. si ello es necesario para lograr tus propósitos. Tan glorioso era aquel espectáculo. y su radiante gloria llenó los hermosísimos valles de la Galilea. soy tu criatura. e intensificó sus oraciones.. ¡Golpea la tierra con mi cabeza hasta perforarla. Yahweh. rompió la mañana.

lanzó con toda su fuerza la maza contra la roca. sin hacer caso de las señales. le llegó desde el lado opuesto. para estudiar las cuerdas de las que tanto dependía. donde se tendió nuevamente en el túnel. el golpear de otra maza. a través de la roca viva. pero antes de dar los nueve golpes. y esa noche. Y volvió a exclamar: —¡Tiene que estar bien! Hizo trabajar intensamente a sus esclavos todo el día y él mismo martilló contra la pared de roca. oyéndose mutuamente. es tu turno!».manantial. cuando el esclavo del muro envió la señal que quería decir: «¡Abubilla. . Se empezaron a oír exclamaciones de entusiasmo. y él y Meshab comenzaron a golpear a toda prisa.

Luego pasó a la habitación donde Kerith había preparado una buena cena. —¡Hemos triunfado! —le dijo . y las mismas se fueron extendiendo a toda la población. y era exactamente como lo habían planeado mucho tiempo antes. Los dos sabían dónde estaban con sus excavaciones. donde aparecieron banderas a lo largo del muro. que se pobló de gente en pocos minutos.primeramente en la parte del manantial y luego en la del pozo. pero no tenía hambre. Abubilla se dirigió a su casa acompañado por el Moabita. y allí le dio las buenas noches. Penetró en sus habitaciones. Esa noche. Y Abubilla y Meshab se encontraron a la luz del día. y se dio un largo baño.

y después de un rato llevó a su esposa a la cama. ¡Todos nos hemos sentido muy orgullosos! —Y al besarlo le dijo en voz baja—. y los dos extremos del túnel se unirán. donde no tardó en ser el hombre más feliz de Makor. pero no le fue posible hacerlo esa noche. ¡Hoy has acercado Jerusalén a nosotros! —Le rogó que comiera. Hasta el Gobernador fue allí también. —Oí los gritos y corrí al pozo.con tranquilo entusiasmo—. Unas semanas más. Abubilla y Meshab pusieron sus esclavos a trabajar en los escasos metros que separaban las dos puntas del túnel. pero el trabajo se demoró debido a que las herramientas de hierro necesarias .

para obtenerlas. es cierto. Debido a que obtenerlas a un precio justo era muy importante. Abubilla decidió que debía ser él quien hiciera el viaje y al principio pensó llevar consigo a Meshab.para perforar la roca se habían desgastado y ya no resultaban efectivas. había que ir al puerto fenicio de Accho. que era el único lugar de la región donde se encontraban. Los dos hombres decidieron que era necesario conseguir otras nuevas y. pero hace falta alguien que sepa hacer trabajar a los esclavos y Meshab lo sabe. pero el Gobernador le disuadió diciéndole: —Cualquiera capaz de oír sonidos puede terminar la obra ahora. . y para ello había que regatear no poco.

Aunque se estaba aproximando ya la temporada de los calores. como si no esperara volver a verla hasta dentro de algunos años. gritó unas últimas instrucciones al Moabita que estaba de pie en el muro. Accho estaba a trece kilómetros . y saludó al Gobernador.Al verle iniciar aquel emocionante viaje. vestía un largo manto. llevaba una daga a la cintura. Se despidió de Kerith saludándola con un brazo en alto. y partió. montaba un pequeño burro y se mezcló a la larga caravana que llevaba el mismo destino que él. Luego dio unos golpecitos al burro con los talones se recogió el manto alrededor de las rodillas. se hubiese pensado que se dirigía a un país remoto.

En otros años se producirían otras combinaciones completamente distintas. Ese año. Casi siempre Makor había señalado el terminal occidental del territorio de algún pueblo mediterráneo. que las caravanas llevaban miles de años usando. de modo que. Makor era hebreo y Accho fenicio. mientras que el puerto de Accho estaba ocupado casi siempre por pueblos extraños. sobre un período de varios . en dirección oeste y las dos poblaciones estaban unidas por un camino fácil. Pero era una de esas extravagancias de la historia que Accho y Makor. después de prolongadas negociaciones. a través de los milenios. muy rara vez eran ciudades pertenecientes a la misma nación.de distancia de Makor.

le daría derecho a salir del . aunque no de muy buena gana. una especie de exploración a costumbres desconocidas y lenguas extrañas. que siguiese viaje. la caravana llegó a un puesto de la guardia fronteriza. funcionarios de la aduana fenicia registraron todo cuanto llevaba. despojaron a Abubilla de su daga dándole una tableta de arcilla como recibo y permitiéndole.millares de años. donde soldados fenicios la inspeccionaron. al ser presentada en su viaje de regreso. era un viaje de apreciable magnitud. ir desde Makor a Accho o viceversa. Unos cuantos kilómetros más adelante. tomaron nota del oro y le dieron otra tableta de arcilla que. Tres kilómetros al oeste de Makor.

al promontorio en el cual se convertiría en un lugar famoso de la historia. y sus casas de comercio contenían una enorme variedad de mercaderías. No tardó en ver. una ciudad encantadora. que se alzaba de la llanura en el lugar donde el río Belus desembocaba en el mar. en el horizonte. años antes de ser trasladada hacia el oeste. Era ya entonces. sólo igualada en los . Los fenicios eran hombres poderosos. y por lo tanto Abubilla los trató con toda deferencia.territorio. allá lejos. pues naves de numerosos países del Mediterráneo llegaban a su puerto. la amurallada ciudad de Accho. que no toleraban tonterías a los extranjeros.

Abubilla esperaba encontrar todas las herramientas que necesitaban sus esclavos. en las casas de comercio de Accho. y los recibos que le habían dado los centinelas e inspectores fueron anotados. Al llegar a la puerta de la ciudad.bazares de Tiro Ashkelon. fue detenido por tercera vez. así como el día en que pensaba regresar. Se le advirtió que le estaba prohibido embriagarse. y . Era por este puerto que llegaba a los hebreos el hierro que se trabajaba en distantes fundiciones y. después de haber bebido unas jarras se tornaban revoltosos. pues los fenicios habían comprobado que los hebreos que llegaban a la ciudad. Abubilla prometió portarse bien.

se dirigió a los muelles. y vio con placer que una de las naves estaba descargando herramientas de hierro. que cuando era un niño le habían encantado tanto. ¡Qué distintos eran. unos de otros. Primeramente.entonces se le permitió que entrase al emocionante mundo de Accho. y allí permaneció algún tiempo. aquellos hombres que subían semidesnudos por las planchadas que llevaban al muelle! Pudo reconocer a unos cuantos egipcios. Miró con curiosidad y entusiasmo la multitud de rostros extraños que le observaban desde las cubiertas. fascinado al ver las naves que a él le parecían casas flotantes. negros africanos. .

Debían ser oriundos de Chipre y otras distintas islas y hablaban idiomas que él no conocía. lozas y esmaltes de Egipto.canaanitas y fenicios. y de los talleres locales una de las cosas más hermosas que Abubilla había visto en su vida: un trozo corto de . de enormes hombros. a los cuales no había visto nunca. amatistas adquiridas a los traficantes griegos. exhibía turquesas de Arabia. pero había varios otros hombres de distintas razas: fornidos. Dejó los muelles y vagó por las principales calles de la ciudad inspeccionando tiendas cuyas riquezas eran extrañas para él: un joyero que despachaba camellos a diversas partes del este. alabastro de Creta.

pues aquella cuerda de cristal resultaba más atractiva que una turquesa. al cual penetró con reverencia. todos ellos de distintos colores. Finalmente. pero se sorprendió al enterarse de su bajo precio. Temía que el precio fuera prohibitivo. igual que sus vecinos del sur. pues había sido con el hierro que los fenicios habían conquistado. —La hacemos aquí —dijo el joyero como explicación.cuerda de cristal. trenzada con dieciocho hilos de cristal también. en los . —Me gustaría llevarle esto a mi esposa —le dijo al dueño del establecimiento. llegó al negocio del comerciante en artículos de hierro. y de inmediato comenzó el regateo. El rey David. la tierra de Israel.

pero el ingeniero presentó una tableta de . parecía un vagabundo y estaba prohibido vender artículos de hierro despreocupadamente. había aprendido el uso de las armas de hierro y al fin consiguió acumular suficiente cantidad de dicho metal para emplearlo contra ellos y reconquistar una gran parte del territorio. Pero el hierro oscuro. El comerciante miró a Abubilla con desconfianza. seguía siendo monopolio de ciudades como Accho y todavía explicaba la superioridad de los fenicios a lo largo de toda la costa. en muchos sentidos más misterioso que el oro.años en que actuó como mercenario de los filisteos. pues el hebreo por su aspecto.

por la cual se le acordaba permiso para adquirir herramientas de hierro. pero estaba al tanto de las restricciones e indicó a Abubilla la parte de su negocio en la cual podía elegir libremente. cuando regresaban tierra adentro. murmuró una pequeña oración a Baal: «¡Ayúdanos a terminar nuestro . de modo que. con la consiguiente admiración y temeroso asombro. pudieran detallarlos a sus compatriotas.arcilla debidamente firmada. «siempre que no fueran armas de las utilizadas por los soldados». Los fenicios deseaban que los forasteros pudieran ver siempre arsenales como aquél. debidamente impresionado. El comerciante fenicio no sabía leer. Abubilla.

para impedir que se oxidaran y ahora Abubilla agarró la primera de ellas. Las herramientas de hierro eran tan preciadas que no bien eran fundidas y afiladas se las cubría con grasa animal. . La grasa se pegó a sus dedos y él retiró la mano. cuñas y formones que necesitaba para terminar su túnel. se produjo una divertida dificultad que el fenicio había anticipado y que le hizo llamar a varios de sus vecinos para que la presenciaran. vio los martillos.proyecto. antes que estos hombres del hierro decidan atacarnos!» Entre los artículos cuya compra le estaba permitida. pero cuando llegó el momento de poner aquellas herramientas en un montón. mirando asombrado aquella substancia pegajosa.

—Sí —dijo el comerciante—. —Sí. pero cuando vio sus queridas herramientas no pudo substraerse al deseo de agarrarlas y colocarlas en montón. para . Es grasa de cerdo. que al final él volvió a poner en aquellos objetos. es grasa de cerdo —repitió y Abubilla retrocedió. Los fenicios y otros pueblos costeros. Ya en aquellos días les estaba prohibido a los hebreos que comiesen carne de cerdo y para ellos todo el cuerpo de dicho animal resultaba repugnante. gustaban mucho de la sabrosa carne y gozaban tendiendo pequeñas trampas como aquélla que ponía a los hebreos en situaciones embarazosas. Sus manos se cubrieron de grasa de cerdo.

mientras miraba. pues sabía que él no regresaría esa misma noche a Makor. a un comerciante egipcio que . con creciente sed. que él había decidido estirarla todo lo posible. Junto a los muelles encontró una taberna y allí se sentó ante una de las mesas. Los fenicios presentes rieron y le ayudaron. dándole después un trapo para que se limpiase las manos. para comer extraños pescados. Abubilla salió de la ferretería decidido a inspeccionar la ciudad y se encontró con un guardia de su caravana. que le informó donde dormirían.evitar que se oxidasen. La oportunidad de visitar una ciudad fenicia se presentaba tan pocas veces a los hebreos.

arrojando al pavimento. después de pedir cerveza. se volvió de espalda al egipcio y siguió comiendo el pescado frito. pero el mismo estaba tan salado que no hizo más que aumentar su sed. Como recordase la advertencia de que no debía embriagarse en Accho. una parte del último. desperdiciándose en el pavimento. Su mala suerte quiso que un arameo entrase en la taberna y.bebía cerveza. . vaciase el tarro en cuatro enormes tragos. Parte del moreno líquido resbalaba por las comisuras de los labios de aquel hombre. junto a él. —¡No tamizan bien las cáscaras de la cebada! —exclamó el arameo y pidió una segunda jarra.

a propósito. sin sacar la jarra de los labios. para que uno sienta más sed y consuma más cerveza? A medianoche. —¿Quieres beber una jarra? —ofreció el arameo. y el fenicio dueño del establecimiento le trajo una gran jarra. Abubilla seguía en la taberna. Recogió una de aquellas cáscaras y la probó. gracias —replicó Abubilla. sin dejar de beber y cantando unas canciones egipcias .—Es cierto —dijo Abubilla con tono muy profesional. el otro dijo—: ¿Sabías que en estos lugares salan demasiado el pescado. —¿Tiene buen gusto con el pescado? —preguntó el arameo y cuando Abubilla asintió con un movimiento de cabeza. —Sí.

No producía demasiado escándalo. pero principalmente era porque tenía todo el aspecto de un hombre feliz. para explicar a los presentes: —¡Me encanta cantar! Escuchad como canta un chipriota. Al llegar la una de la madrugada cantaba ruidosamente. —No bien había . por lo cual los guardias fenicios no lo molestaron. visiblemente ajeno a toda intención mezquina. Supusieron que había estado trabajando intensamente en alguna granja y que ahora había decidido divertirse una noche. Ninguno de ellos habría podido explicar porqué no le arrestaban. Puedo aseguraros que un hombre que canta así está muy cerca de Yahweh. pero de pronto calló.con unos marineros.

—¿Yo?. se llevó una mano a la boca como pidiendo ser perdonado.. me llaman Abubilla. más o menos..pronunciado aquel nombre. mientras movía la cabeza rápidamente. y más . —¿Te gustaría visitar a las muchachas? —preguntó el cantor chipriota. —Y se levantó para caminar de un lado a otro vacilante.. ¡No!. Estoy casado —y comenzó a describir a su esposa mientras el tabernero y los guardias escuchaban sonrientes—. como el pájaro de su sobrenombre. Es así de alta. pero al mismo tiempo emitió una risita. En casa. —¡No me hagáis caso! —dijo a los guardias que escuchaban desde la puerta—. entre fenicios que no creían en su dios..

. Pelean. A la luz de las primitivas lámparas. Son difíciles de gobernar. aquellos cristales de colores le parecieron tan hermosos como la mujer a la que estaban destinados. Y el mejor amigo. —¡Tengo la mejor esposa del mundo! —exclamó sentimental—. . Os atacan cuando no.suave y gentil que una brisa que sopla desde el mar. Y permitidme que os diga una cosa: muchos de vosotros decís cosas feas de los moabitas. —Buscó entre sus ropas y sacó el paquete de la cuerda de cristal.. Adora todas las cosas que son hermosas. Pero permitidme que os diga esto: yo tengo tanta confianza en mi moabita que.... a pesar de que es moabita.. por lo cual hoy le compré esto.

y como aquellos sonidos fuesen cada vez más fuertes.Los dos dueños de la caravana de Makor entraron en su busca y los fenicios dijeron: —Mejor que llevéis a casa al hombrecito. y luego ir al manantial para escuchar los del lado opuesto. él podía ir a su parte del túnel y escuchar los sonidos que le llegaban de la parte del manantial. pensó Meshab. Durante la semana que permaneció en Accho. y en ciertos sentidos. pues de esa manera. —Y los hebreos le sostuvieron mientras él trataba de enderezar las piernas. pudo determinar exactamente su . el trabajo en los túneles avanzó. resultaba providencial que el ingeniero se hallase ausente.

para que las dos se encontrasen como se había planeado. en su habitación . salir del pozo y comprobar si el tronco del árbol estaba todavía en línea. cuando terminaba la jornada de trabajo.ubicación y modificar ligeramente la de la parte de Abubilla. que muy pronto sería derruido cuando funcionase ya el túnel excavado debajo de él. aumentando en la misma proporción el interés y el entusiasmo de todos los interesados. Había sido costumbre de Meshab. para dirigirse después a los parapetos e inspeccionar el muro del manantial. Después se iba a la casa de Jabaal la Abubilla y allí. Y cada día fueron más claros los sonidos.

siempre fiel a su dios y dedicado por entero a pensar en el futuro de su pueblo. Fue así que la primera . pero él los había soportado con dignidad. y se vestía ropa limpia. le había dicho: —Meshab quiero que cenes todos los días con Kerith —pero el esclavo no quiso hacerlo por temor a que el ridículo cayese sobre su jefe y amigo. Los años de su cautiverio habían sido tediosos. En la mañana que Abubilla emprendió viaje a Accho. pensando en el día en que se terminase el túnel y él sería manumitido. Calzado con sus pesadas sandalias. separada del resto del edificio.del fondo. se sentaba un rato. se lavaba bien hasta hacer desaparecer todo el barro y la suciedad.

Se puso su manto moabita y fue hacia el frente de la casa. estaré de nuevo entre mi gente —le dijo a Kerith. Al llegar a la segunda noche. propietario de campos y prensas de vino. . En el Moab. donde Kerith le saludó bondadosamente. —Dentro de algunos meses. Meshab había sido un hombre de cierta importancia. una esclava llamó a su puerta con un mensaje: —Mi señora ha cocinado más comida que la que puede comer y se pregunta si tú querrías ayudarla a consumirla.noche cenó en el campamento de los esclavos. Y cenaron juntos.

Te estoy diciendo cosas que no necesitas saber —agregó. —Cuando vuelvas al Moab. pero jamás habría podido prever y solucionar la infinidad de pequeños problemas.—¿Cuánto falta por excavar todavía? —preguntó ella a su vez. Ahora. —Es posible que los pequeños túneles se encuentren este mes. yo podría ir a cualquier otra parte y excavar otro túnel como éste. —Ha sido una obra muy hábilmente proyectada —dijo ella. —Rió—.. A eso se debió que yo haya peleado . —Tu marido es un hombre muy hábil —respondió él—.. —Mi esposa e hijos fueron muertos durante un raid hebreo. tu familia. —dijo ella y vaciló.

me sorprende que tu pueblo me haya dejado vivir. las historias que había oído contar a muchos hombres sobre cómo . Había aprendido que entre los impulsivos hebreos es muy rara la familia que.tan desesperadamente. ¿Recuerdas el momento en que me vio por primera vez aquí el general Amram? —Observó que ella se sonrojaba tímidamente al oír el nombre del general hebreo y recordó el desprecio que había sentido cuando la creyó complicada con el militar en una traición a su esposo. pero no dijo nada. Ahora tenía cuarenta y ocho años y había visto muchas cosas en su vida. En cierto modo. no experimenta alguna violenta cascada de emoción. en el curso de los años.

o de lo que habían hecho el rey Saúl y el rey David en sus años de juventud resumían a los hebreos. Abubilla y Kerith estaban contentos ahora y él simpatizaba con los dos.? —Kerith se interrumpió y tras una pausa agregó—: Bueno. para entonces. —¿Crees que cuando esté terminado el túnel. Eran un pueblo como el mercurio.habían vivido sus antepasados. ¿crees que será invitado a ir a Jerusalén? . ése era un problema que sólo a ella concernía. tú serás un hombre libre y podrás volver al Moab. que nunca era posible agarrar del todo y si la hermosa esposa de Abubilla había tenido relaciones de alguna clase con el general Amram.. Pero mi marido..

El Moabita sonrió. ¿Por qué? ¿Era porque Jerusalén era la ciudad donde se adoptaban todas las decisiones importantes para el reino y donde hombres y mujeres de importancia se reunían? Ella se había congraciado con el general Amram con la esperanza de que apoyase aquel deseo suyo. No era una cosa muy seria que una mujer desease estar donde no estaba. y tampoco resultaba permanentemente reprensible que tratase de apoyar las ambiciones de su esposo y las suyas por la única vía práctica que . terminando aquel intento.¡Así que era eso! Ahora. Meshab comprendía lo que había ocurrido. Kerith había ansiado ir a vivir a la capital. y el hombre había sido muerto en una batalla.

—¿Por qué sonríes? —preguntó Kerith. Finalmente. pero con una sospecha de divertida condescendencia. pude ver Jerusalén. con Jerusalén o el mar. y ahora la apreciaba todavía más. —Porque me recuerdas a mí mismo —respondió él. la capital jebusea. Siempre había sentido simpatía hacia esta linda mujer hebrea. Los desiertos del Moab eran demasiado aburridos y yo soñaba con Egipto. inclinándose hacia . —¿Yo? —Cuando era niño tenía una enorme ansia de ver otros países.estaba a su disposición. —¿Ah. la viste? —preguntó Kerith ansiosa.

Ten cuidado que tú no veas esa ciudad en las mismas condiciones que yo. —¿Quieres decir que no debo ansiar tales cosas? —Quiero decir que uno puede ver a Jerusalén cuando lo desee. Kerith. fui conducido por una escarpada colina con un yugo al cuello y si el rey me hubiera reconocido habría ordenado mi muerte inmediatamente. Sí. —Sí. En la tercera noche. —Yo la veré. Un día de lluvia. He visto Jerusalén. Meshab fue invitado otra vez a cenar con la . Y en las condiciones que yo establezca.delante sobre la mesa. Todo depende de la clase de yugo que esté dispuesto a aceptar.

Él y Kerith discutieron muchos asuntos y él despertó al hecho de que ella era una mujer sumamente inteligente. Pero también descubrió que si cualquier extraño llegase ahora a Makor con una actitud más visionaria hacia la vida. podría conquistar a esta mujer con toda seguridad. de un modo triste y pasivo. puesto que.esposa de Abubilla. Kerith estaba harta de Makor y sospechó que hasta estaba cansada de su bondadoso . fueren cuales fuesen. y luego todas las demás noches. Algunas de sus apreciaciones casuales sobre el general Amram le hicieron comprender que ahora Kerith estaba en condiciones de apreciar debidamente sus anteriores acciones. con bastante honestidad.

—Siempre hemos guerreado contra los hebreos —explicó— y estoy seguro que seguiremos guerreando contra ellos. —¿Estás seguro? —imploró ella y después de un instante desvió la conversación para volver al tema del Moab. Estoy seguro que si eso sucede. Preguntó si la vida allí era parecida a la de Makor y él le describió la hermosura de los valles altos al este del Mar Muerto. —Y a . un constructor como Abubilla será muy bien recibido en la capital. —Si Betsabé consigue llevar a Salomón al trono de Israel —le dijo Meshab la cuarta noche— todos creen que tratará de reconstruir Jerusalén para rivalizar con Tiro y Nínive.marido.

—¿No conoces la historia? Cuando conquistó por primera vez el Moab hizo que todos los .continuación relató a Kerith la encantadora historia de su compatriota Ruth. —¡No lo sabía! —exclamó ella. —Por lo tanto. que abandonó el Moab para ser la esposa de un hebreo—. Fue la bisabuela de vuestro rey David —agregó. David es realmente moabita —replicó Meshab— y al mismo tiempo nuestro más encarnizado y cruel enemigo. —¿David cruel? —un esclavo acababa de hablar mal de su rey y ella se sintió insultada. echando la cabeza hacia atrás al tratar de imaginar aquella increíble historia.

prisioneros se arrodillasen ante él en el campo de batalla y a todos se nos enumeró uno. David intervino y preguntó: «¿No es éste Meshab. David hizo que los soldados se mezclasen entre nosotros. Se produjo un silencio. cada uno con una de esas cifras. y todos los que tenían los números uno y dos fueron muertos. que ya estábamos desarmados. al cabo del cual Kerith preguntó fascinadamente aterrada: —¿Y tú tenías un número tres? —No: tenía un dos pero cuando dos soldados estaban a punto de matarme. dos y tres. —¿Y para qué? —Después. y . el caudillo de los moabitas?».

y a continuación me preguntó: «¿Aceptas el culto del dios Yahweh? Si lo haces.cuando se le respondió afirmativamente. Fue entonces que di muerte al hermano . te dejaré en libertad». me fui a reorganizar a mi pueblo derrotado y en un ataque por sorpresa. y yo le respondí: «Vivo y muero con Baal». Ponedle en libertad». dijo: «No lo matéis: es muy valiente y le haré general de mis ejércitos». Su rostro palideció de ira y creí que iba a darme muerte él mismo en aquel instante. Una vez libre. conseguí irrumpir en el campamento hebreo y las tiendas de campaña de sus generales. pero rechinó los dientes y exclamó: «¡No importa! Es un hombre valiente.

Kerith suspiró y desvió la conversación a otro tema. me convirtió en esclavo. Dime: ¿te parece que hay probabilidades de que el rey lleve a mi marido a Jerusalén? —Sí. Amram. las hay. ¿Por qué no lo hizo? —Porque David me había ofrecido una vez santuario. —El Moabita deseaba poder decir algo que . Y en lugar de la muerte. —El otro día —dijo— el Gobernador dijo que era probable que el rey David viniese al norte para ver la obra que estáis a punto de terminar aquí. dijo que quería matarte con sus propias manos. al verte.del general Amram. —El primer día de su visita a Makor.

con un yugo al cuello.calmase la impaciencia de aquella mujer. Kerith! —replicó él—. y la última noche le dijo: —Kerith. ¿es posible que no te des cuenta de lo grande que es tu marido.. ya .. no es una cosa que merezca ser tan deseada. y hablaron largamente. El Moabita volvió a sentir el deseo de eliminar aquel tremendo anhelo que ponía en peligro a la esposa de Abubilla. —¡Pero yo no iré con ese yugo! —dijo ella firmemente. —¡Yo lo tienes. pero lo único que se le ocurrió fue: —Jerusalén. ¡Y tu yugo es muchísimo más pesado que el que yo llevaba cuando vi a Jerusalén por primera vez! Volvieron a cenar juntos la quinta y sexta noches.

pero en los últimos tres años he descubierto que no es la clase de hombre que un rey llamaría a Jerusalén.. no en burla. ¡tengo . Yo también. él echó sobre sus hombros toda la responsabilidad y la culpa. y añadió—: Es un encanto de hombre y todos lo quieren. es honesto —concedió ella— pero el sobrenombre que le han dado revela su propia historia. —Sí.permanezca aquí o vaya a Jerusalén? —Nadie considera un gran hombre a Abubilla —respondió ella.. —Rió agradablemente. Cuando pareció que su túnel y el mío no iban a encontrarse. —Yo sí. Y. a pesar de ser el ingeniero y yo sólo un esclavo.

el dios de los moabitas! —contestó el esclavo y su .miedo! —¿No recuerdas la historia de lo que vuestro dios Yahweh dijo no lejos de aquí? —preguntó Meshab—. pues éstos miran lo exterior mientras que Yahweh mira al corazón!».. Kerith aceptó la censura. pero no respondió a ella. «¡No miréis su rostro ni su estatura! Yahweh no ve con los mismos ojos que los hombres. pues el nombre de Yahweh pronunciado por el esclavo desvió su atención y le hizo preguntar: —Meshab. ¿por qué no aceptas a Yahweh y así obtendrás tu libertad inmediatamente? —¡Jamás volveré la espalda a Baal..

al final de una . antes que renunciar a su dios. y preguntó con voz que apenas era más que un suspiro: —¿Seguirías soportando esa terrible vida del campamento? —y se estremeció al recordar lo que allí había visto—. suciedad y miseria. cerca ya de la puesta del sol. pero al día siguiente. ¿Cuántos años llevas así? —Siete. Kerith bajó la cabeza. ejerció un tremendo efecto sobre ella. pues éste llegó a la casa trastabillando.reiteración de fe. al evocar en la mente de Kerith el espanto del campamento de los esclavos. sus pensamientos volvieron a su marido. como tributo a un hombre que aceptaba toda aquella humillación.

. pero riendo para sí. pero en lugar de la daga.borrachera de seis días. y él prefirió que las mismas fueran cargadas por el burro a llevarlas sobre sus hombros. deshechas sus ropas. En el puesto avanzado de la frontera se había olvidado de reclamar su daga. Había realizado a pie el viaje desde Accho y estaba cubierto de tierra. no solamente las herramientas de hierro que había comprado. sino algunas más como regalo. Había recorrido la distancia a pie porque los funcionarios fenicios habían simpatizado tanto con él que cuando salió de Accho le entregaron. pues allí él y los guardias consumieron la última jarra de cerveza y entonaron canciones de Sidón.

con asombrosa claridad. y se alejó hacia su casa y su esposa. hizo una reverencia al funcionario. a los excavadores que trabajaban en el extremo del manantial. de hierro. . que le había obsequiado el gobernador de Accho. y entonces sus ojos se posaron en el rostro del Moabita con una expresión de inenarrable júbilo. descargó todas las herramientas ante la residencia del Gobernador que estaba en la puerta. Se sentía feliz y cuando hizo entrar al burro por la portada. y dos puntas de lanza. llamó a Meshab y los dos bajaron por el pozo y allí Abubilla pudo oír. Pero no bien se hubo lavado y aclarado un poco la cabeza.ahora traía una hermosa espada chipriota.

por lo menos. pero cuando bajaron al manantial y avanzaron por el túnel de aquel extremo. A gatas llegó hasta la roca que todavía separaba a los túneles. —Y poco después. de una prolongada demora en la terminación de la obra. escuchó los martillazos del otro túnel y se dio cuenta de la magnitud de su error y de que la intervención de Meshab le había salvado de un posible fracaso o.—¡Diste con la dirección exacta! —exclamó con generosa aprobación. . vio de inmediato la marcada corrección que Meshab había introducido durante su ausencia. Abrazó emocionado al Moabita y le dijo: —Cuando ensanchemos el túnel podremos eliminar esa desviación y nadie se dará cuenta.

y corrió a su casa. para .cuando ambos estaban ya de regreso en el manantial. y abrazó a Kerith. La besó innumerables veces y agregó—: ¡Fue por ti que hice esta obra! —y estaba a punto de llevarla al dormitorio. dijo—: Cuando tu formón perfore esa última roca te abrazaré y serás otra vez un hombre libre. —Y subió rápidamente a la superficie. —Hizo a un lado las tabletas que estaban sobre la mesa. con profundo júbilo: —¡Jerusalén es tuya! —exclamó. lo hemos materializado con nuestros formones y martillos. para decirle a Kerith—: Lo que yo dibujé en las tabletas de arcilla hace tres años. cuando recordó una importante responsabilidad y golpeó fuertemente la pared.

llamar a Meshab. en el tercer año de la obra. inmediatamente! —exclamó—. fue evidente que pocos días después los dos equipos que trabajaban en los dos extremos del túnel iba a encontrarse. —Y antes de acostarse esa noche. Hacia fines del mes de Ethanim. cuando comenzaron a caer las primeras lluvias que hicieron posible el arado y sembrado de los campos. terminada ya la temporada de los calores. —¡Llevemos las herramientas nuevas a los hombres. se preocupó de que sus esclavos tuviesen las afiladas herramientas para perforar lo poco que quedaba de roca entre los dos túneles. Para eso las he traído de Accho. pero las posiciones exactas de las dos .

con herramientas y equipo completamente primitivos. Abubilla y Meshab habían perforado cerca de 42 metros cada uno de roca viva. Creció la excitación general y hasta el Gobernador se puso unas ropas y sandalias viejas y avanzó a gatas por el pequeño túnel.perforaciones no podían ser determinadas todavía. para admirar personalmente la maravillosa obra que se había realizado. y ya . pero parecía seguro que por lo menos una parte de las dos coincidiría y que resultaría fácil introducir la necesaria corrección para que la conexión final fuese perfecta. o desviada hacia uno de los costados. Era casi seguro que una de ellas estaría un poco más alta que la otra.

Abubilla trató de disimular su excitación y se negó a ser él quien estuviese ante la pared de roca cuando se realizase la perforación final. Su trabajo había hecho posible la futura existencia de . contemplando el agua que manaba límpida y fresca y que seguiría manando miles de años más para que las mujeres la llevasen en sus cántaros. uno que había hecho un buen trabajo. El día que había de señalar el encuentro de los dos extremos del túnel. mientras él permanecía en la caverna del manantial. y le mandó que se arrastrase hasta el extremo del pequeño túnel con su maza. tal como se había planeado. Eligió a un esclavo cualquiera.estaban a punto de encontrarse.

y puesto que ahora se hallaba hundido bajo la superficie de la tierra y trabajando en la tierra. —¡Dulce Baal: me has traído cara a cara con mi amigo Meshab! ¡Ocultos a los ojos de los demás. y el triunfo es tuyo y de nadie más! —¡Abubilla! —comenzaron a gritar los hombres en el túnel.Makor. Delirantes gritos de júbilo estallaron por todas partes y reverberaban en la superficie del agua—. —Las voces se tornaron confusas y vio a varios hombres que llegaban hasta él con los ojos llenos de lágrimas.. oró al dios que regía los destinos de la misma. nos has unido. —¡Tienes que ir! —le rogaban los esclavos y le empujaron al . ¡Abubilla!..

que habían determinado el éxito final de la aventura. —Y cuando llegó al hueco vio a Meshab el Moabita y dijo—: ¡Eres mi hermano! ¡Desde este instante eres libre para hacer lo que quieras! —Terminaremos juntos lo que juntos empezamos —prometió el . gritad. Los hombres le esperaban en el otro costado del agujero y oyó que un esclavo decía: —Cuando pase la mano por el boquete. Pasó el lugar donde Meshab había corregido su error y llegó por fin al ansiado sitio donde una lámpara encendida brillaba por el boquete abierto en la roca. avanzó por la pequeña perforación pasando los comienzos tan difíciles de la misma.túnel. A gatas.

En una de sus manos llevaba una pequeña lira. ascendía penosamente la rampa que conducía a la población. Y cuando los guardias le detuvieron. para penetrar en la misma. que daba señales de extenuación. un hombre delgado.Moabita y en el glorioso momento en que se encontraron frente a frente en las entrañas de la tierra. y que pedía santuario en Makor. . dijo que era Gershom.

dando sus conferencias sobre el Candelabro de la Muerte. a través de los milenios.. EL TELL Vered Bar-El llevaba poco tiempo en Chicago. pero resultaban tan enervantes como lo habían sido siempre.. de la palabra árabe equivalente a «cincuenta». Durante ellos. pero hasta ellos . cuando un calcinante ejemplo de los «cincuenta días».. llegó en alas de vientos tórridos del desierto. Esos días eran llamados ahora «khamsin». para hacer casi imposible el trabajo en la excavación. únicamente los marroquíes siguieron trabajando en el Tell.

y entonces recordó la voz melodiosa de Vered que le había dicho un día: «La abubilla debería ser el símbolo mundial de los arqueólogos. o perforamos». Nosotros también corremos ansiosos de un lugar a otro. registrando ansiosas cuanto agujero hallaban en la tierra. .. metiendo las narices en cuanto agujero encontramos.prefirieron hacerlo en el fondo de las trincheras. contemplando a las divertidas abubillas que corrían de un lado a otro.. donde podían aprovechar la relativa protección de algunas sombras. Con tan imposibles condiciones meteorológicas John Cullinane se sentaba a menudo en el porche trasero de la casa-oficina.

más que lo que había creído posible. y acariciaba la esperanza de que volviese pronto. se llevaría la diosa de arcilla y la diosa viva. Cuando estaba sentado ante su mesa escritorio. pero . Y hasta le agradaba la idea de que Vered estaba viendo ahora la ciudad que habría de ser su hogar en el futuro.Echaba mucho de menos a Vered. Cullinane reanudó su labor de redactar el informe sobre los progresos logrados hasta entonces. Cuando el prolongado «khamsin» continuó dificultando el trabajo de la excavación. cuando regresase a Chicago. algunas veces soplaba a la figulina de Astarté con su pollerita y se dejaba llevar por el convencimiento de que.

Muy pocas jóvenes lindas. pues cuando escribía algo relacionado con la cerámica. y . la veía corriendo de un lado a otro a sus piletas para lavar los canastos llenos de fragmentos de alfarería y recordaba con afecto las frases que tan a menudo aparecían en los prefacios de los informes arqueológicos: «Debo muy especialmente a la señorita Pamela Mockridge (posteriormente señora Peter Hanbury)». y unas líneas después uno descubría que el señor Peter Hanbury había sido el arquitecto de la expedición. y muchos menos hermosas.hasta en eso le atormentaba la encantadora figura de Vered. podían sobrevivir dos temporadas de excavaciones sin casarse.

Pero cuando sometió el borrador de su informe a Eliav y Tabari. se produjo un contratiempo.. Cullinane se había dejado influenciar demasiado por lo que había sucedido en otros lugares colaterales. Y Eliav le advirtió: —Sus conjeturas son demasiado derivativas. es que usted . pues ambos opinaron que en la sección referente al nivel XII del Tell de Makor..)». —Lo que quiere decir Eliav —interpuso Tabari—.Cullinane pensó qué divertido sería incluir en su informe la siguiente frase: «Todos debemos especial gratitud a nuestra brillante ceramista señora Vered Bar-El (posteriormente señora John Cullinane.

todos los . ¿No les parece que los excavadores de Gezer y Megiddo tropezaron con los mismos problemas que los nuestros? Tabari evadió la respuesta: —Queremos que haga usted un pequeño viaje con nosotros. Confíe únicamente en lo que ven sus ojos. John —y cuando los tres hombres subieron al jeep. —No trabajamos en un vacío —dijo Cullinane defensivamente—. —Olvídese de lo que sucedió en Megiddo y Gezer —aconsejó Eliav—. el árabe dijo—: Estamos en el año 3000 de la Era Cristiana y nosotros somos unos arqueólogos que venimos a excavar cuatro lugares. si fuera mucho más tonto.sería mucho más listo.

¿De dónde procede . donde Tabari detuvo el jeep ante la residencia de un amigo.cuales fueron fulminados por cataclismos de una u otra especie. el aparato de radio de Alemania. Accesible a un activo comercio exterior. Teléfono.. cuyos componentes fue enumerando: —Era de la electricidad. para mostrar a Cullinane y Eliav una casa moderna. —Limitémonos a usar nuestros ojos —dijo Eliav— para decidir qué clase de informes redactaríamos. luz eléctrica en todas las habitaciones. como lo demuestran las alfombras procedentes de Gran Bretaña. en el año 1964. estufa eléctrica. aire acondicionado. Llegaron a un alegre y nuevo suburbio de Akka.. Heladera eléctrica.

Otto? —De Italia —respondió el dueño de casa. lentes como prueba de capacidad industrial y la botella de vino procedente de Francia. —Húngara —respondió Otto.esta silla. Por lo tanto. inglesas. pues hay obras alemanas. creo que es suficiente para convenir que ésta es la norma para . —Podríamos recorrer el resto de la casa —prosiguió Eliav— con lupas como prueba de capacidad médica. árabes y algo que no reconozco. Eliav continuó el análisis: —Y si encontrásemos fragmentos de estos libros podríamos decir que la familia había alcanzado una elevada cultura. francesas. hebreas.

el nivel XLV. Se dirigieron en el jeep a una aldea no muy lejana. Prácticamente. —Es que hemos trabajado intensamente desde que salimos de Hungría —respondió el aludido. modos de vida completamente . ningún objeto posterior a 1920. el cual le fue concedido por un grupo de recientes inmigrantes orientales que todavía no hablaban el hebreo. en la cual Tabari solicitó permiso para entrar en una casa. Muy pocas señales de adquisición cultural. —Sí. —Mire el contenido de esta casa —dijo el árabe—. y una norma muy elevada por cierto —dijo Cullinane sonriendo al dueño de casa. Nada de electricidad. Distintos métodos de cocina.

El aldeano asintió con un movimiento de cabeza y rodeado de gallinas. Nada . Dio unos cigarrillos a los ocupantes de la casa y les agradeció su gentileza. preguntándole si podían visitar su casa. No hay electricidad ni cocina.diferentes—. Una vez allí. Cacharros de barro como se usaban hace dos mil años. gritó a un hombre que estaba detenido en el camino de tierra. —Pero la verdadera conmoción para nuestros arqueólogos del año 3000 de la Era Cristiana. va ser cuando desentierren la casa que vamos a visitar ahora —dijo Tabari mientras conducía el jeep a una aldea árabe situada al norte de Makor. Tabari señaló—: Miren: arquitectura completamente distinta.

y un solo cuadro con una inscripción árabe. —Sí. Pero lo que quiero que vean ustedes muy especialmente es este molino para moler el trigo. pero a ver: ¿qué son esas cosas pequeñas que sobresalen para la molienda? Cullinane se puso a gatas para inspeccionar mejor aquel antiquísimo sistema de moler. sí: son pedernales —exclamó de pronto Cullinane—. Pero ¿de dónde han sacado estos pedernales en esta época? —Del mismo lugar donde los .de libros. de cuya sección superior sobresalían unas pequeñas puntas y preguntó: —¿Son lo que yo creo? —De metal no son —dijo Tabari. Fíjense: todo de madera. Las mismas ropas de hace muchos siglos.

En árabe interrogó al dueño del molino y luego dijo—: Sí. Los tres hombres de ciencia regresaron al jeep. y los tres penetraron para hallar allí . en cuya entrada el árabe dio unas voces. vamos a ver la muestra número cuatro. Tabari dijo: —Bueno: antes que me diga cómo va usted a poner fecha a esa choza árabe cuando la encontremos en la excavación.encontraba la gente de Makor hace diez mil años —respondió Tabari. y una vez en él. De las tinieblas interiores llegó una voz que les franqueaba la entrada. eso es: nódulos del suelo del barranco. —Dirigió el vehículo hacia un barranco cuyos costados escalaron a pie hasta que llegaron a la boca de una caverna.

al menos. treinta mil años —dijo Tabari— y lo único que puedo ver perteneciente al siglo en que vivimos son los botones de material plástico de la camisa del viejo. —Le dio una libra esterlina al anciano mientras . Esto ha estado ocupado de la misma manera que vemos ahora por espacio de. —Supongamos que usted desenterrase eso —continuó Tabari— con toda seguridad juzgaría que se trataba de una intrusión inapropiada. Aquí hay una botella de cerveza dinamarquesa.a un anciano que residía en la lóbrega caverna con sus cabras—. —Está equivocado —dijo Cullinane mientras inspeccionaba la parte de la caverna en la cual dormían las cabras—.

y son necesarios los cuatro para representar a nuestra civilización. en otra de 1920. En un espacio de unos cuantos kilómetros. en territorio de Israel moderno. cuando hablábamos sobre su informe.le decía—: Cómprese más cerveza. hemos estado en una casa de 1964. Mientras descendían al jeep. ¿No le parece que en la época del rey David. la gente que ocupa esos cuatro lugares coexiste. Sin embargo. Eliav dijo: —Esto es lo que queríamos decir hace unas horas. Makor debe haber tenido una variedad muy parecida a ésta? —No estoy muy seguro de que el razonamiento de ustedes sea . en otra de 1300 y en una cueva que data sólo Dios sabe de cuando. John.

cuando mucho. Y trató de resumir el viaje que acababan de realizar. la casa nueva. Tabari le interrumpió: —En nuestro primer día usted se orientó señalando al oeste. Después de todo. el rey David pudo haber visto casas de sólo cuatro o cinco niveles distintos. Pero la homogeneidad sobre la que usted escribe en su informe no existió probablemente.muy correcto —dijo Cullinane cauteloso—. —Me doy por vencido —reconoció Cullinane. —Conformes. ¿Empieza siempre así? Cullinane meditó unos segundos y luego dijo: .. En Akka.. en dirección a Akka.

—En Israel. Imaginó que desembarcaba para salvar a la Tierra Santa. por lo cual usted siempre se ha movido de oeste a este. . sí. Durante semanas enteras anduve imaginando que estaba en la misma nave que trajo a Ricardo Corazón de León al puerto de Acre. Pero la Tierra Santa no fue real para mí hasta que leí todo lo de las Cruzadas. y para mí a Israel le sucede lo mismo. —Sí. —Interesante —dijo Tabari—. —¿Por qué? —preguntó Tabari. —No lo sé —replicó Cullinane y después de un breve silencio añadió—: Cuando era niño ya había oído mucho sobre Israel —y señaló sobre su hombro hacia Galilea.

Tabari dijo: . detenido aquí y mirando al sur.—Eso es muy curioso —interpuso Eliav con reprimido entusiasmo—. ambulando desde el norte para ver por primera vez esta maravillosa tierra. y sus maravillosas montañas me invitaron a ir hacia el sur. la primera vez. O soy un judío de la época del rey Salomón. que uno pudiera imaginar a Israel de otra manera. Nunca se me ocurrió hasta hace un instante. Yo soy Abraham. desde el norte. —Calló un instante y luego agregó—: Yo vi a Israel. como deben haber invitado también a Abraham. en dirección a Jerusalén. ya que yo siempre he visto a Israel como extendido de norte a sur.

—¿Yo? —preguntó Tabari. Probablemente. Salir del desierto y encontrarse de repente con nuestra explosiva riqueza. Nada de norte. Cautelosamente. sorprendido. Sólo la tierra hasta donde mi familia puede recordarla. conocí a un árabe de la orilla opuesta del Jordán y me dijo la tremenda excitación que se apoderó de él cuando su unidad invadió Palestina.—Durante la guerra de 1948. agregó—: Yo lo veo como si siempre hubiese estado aquí. el verdor. —¿Y usted cómo ve Israel? —preguntó Eliav. yo podría vivir en cualquiera de las . y yo con él. sur.. este u oeste.. Nunca se había detenido a meditar en eso.

dejando tras de sí a su familia y su esposa. Y los tres hombres de ciencia. * Gershom era un trovador de las montañas. donde un día mató a un hombre y huyó. cada uno con un punto de vista tan distinto sobre la tierra en la cual estaban excavando. regresaron a Makor. Vestía las prendas sencillas del montañés y llegó a Makor sin . un hombre que había cuidado las ovejas de su padre en los altos valles. y creo que sería razonablemente feliz.tres casas y la caverna que hemos visitado hoy.

Pasó trastabillando ante los guardianes. Llegó en busca de santuario pues le seguían los hermanos del hombre al que había dado muerte y tenía la esperanza de llegar al anonimato de Accho. ropa de repuesto. —Los guardias le señalaron el lugar donde se hallaba el templo y luego corrieron . Llevaba una pequeña lira de siete cuerdas. herramientas de trabajo o dinero.oficio. pues montaban burros mientras él iba a pie. pero sus fuerzas le habían fallado y sus perseguidores se acercaban.. Las cuerdas eran de tripa de oveja. hecha con madera de abeto y adornos de bronce. mientras exclamaba con voz débil: —¡Santuario!..

tres hombres cubiertos de polvo. Era de piedra rojiza del desierto y . montados en burros. hasta el templo.a informar al Gobernador. que se presentó a tiempo para ver al pastor que corría vacilante por la calle principal. llegaron a la rampa y pidieron permiso para entrar en la población. Los hombres recibieron la noticia con evidente disgusto. Al desaparecer por la izquierda. —Si buscáis al otro —les dijo el Gobernador— ha llegado al templo. El edificio era mantenido intencionalmente chico para evitar que los sacerdotes tuvieran demasiada importancia y pudieran competir con los de Jerusalén. Desmontaron entumecidos y siguieron al Gobernador.

pues el templo no tenía ventanas ni fuegos perpetuos encendidos. Sus dos puertas eran de madera de olivo y cuando el Gobernador las abrió sus goznes de piedra rechinaron. Dentro reinaba la obscuridad. puesto que carecía hasta de escalinata y columna. aunque hacía muchos años que en Makor no se sacrificaban animales. a pesar de lo cual algunas pequeñas lamparitas de aceite mostraban los niveles que se habían ido agregando a las paredes y que terminaban en una sección más alta. bien tallado y decorado con una cabeza de toro que representaba los sacrificios que siempre se ofrendaban ante esos altares. . contra la cual estaba el altar de basalto negro.sencillísimo.

tomó uno de aquellos cuernos en cada mano. en el piso su lira de siete cuerdas. La característica más saliente de ese altar era la serie de cuatro cuernos que sobresalían hacia arriba desde cada una de las cuatro esquinas. A través de los siglos.por estar reservada dicha función a Jerusalén. pues se habían convertido en simples esquinas redondeadas de roca. cuando el homicida se arrodilló en la plataforma superior. muy pocas personas de Makor habrían adivinado que representaban cuernos. aparte de su nombre. los mismos habían sufrido tal modificación que. señalando . —¿Veis? Ha tomado santuario —dijo el Gobernador. Pero siempre habían tenido un significado especial y ahora.

—Pero no aquí —dijo el Gobernador. —Esperaremos —repitieron los hermanos. —Tenemos la obligación de alimentarlo —advirtió el Gobernador— todo el tiempo que permanezca agarrado al altar.hacia el altar. —No podéis permanecer a una distancia menor de cincuenta codos. —Esperaremos —respondieron los hermanos. Los tres hermanos respondieron que respetaban la ley y salieron del templo sin dirigirse para nada al hombre que había . no por mí. —Saldremos del templo. Es una ley dictada por el rey David.

—dijo. Y una vez que se hubieron retirado el Gobernador preguntó al fugitivo qué crimen había cometido y el hombre de la lira respondió despreocupadamente: —Maté a un hombre. —¿Y qué harás ahora? —preguntó el Gobernador. Tuvimos unas palabras por una cosa sin importancia. —Por eso no. una larga y lívida marca todavía no cicatrizada del todo. Se habían retirado a la distancia estipulada de . —¿Y por eso has matado a un hombre? El fugitivo dejó caer una mano del altar y señaló una cicatriz que le cruzaba el cuello...matado a su hermano....... indicando a los tres hermanos que esperaban afuera. por esto.

y pedían a unos habitantes de Makor agua para beber.cincuenta codos del templo. comprenderán cuán tonto es lo que hacen y regresarán a sus casas. Dentro de tres días. El Gobernador se sorprendió ante el cínico realismo del extenuado forastero y estacionó cuatro guardias en el templo. —Son unos hombres impulsivos —dijo el homicida— y si pudieran agarrarme ahora me matarían. porque eso les proporciona la excusa que esperaban para retirarse. Y hasta creo que puede agradarles que yo haya encontrado santuario aquí. . —¿Y cómo puedes estar seguro de eso? —Porque vieron que su hermano me hería.

cuando unos . pues sangrientas disputas como aquélla habían causado numerosas víctimas a las tribus. Ésa era una costumbre que los hebreos del desierto habían tenido que adoptar cuando se trasladaron a tierras habitadas. —Alimentadle —ordenó el Gobernador y estaba a punto de consultar con los tres hermanos respecto a la historia que les había relatado el fugitivo. Dichas disputas se prolongaban a través de los siglos y producían la pérdida de hombres que eran muy necesarios para cuidar los rebaños y como maridos.encargándoles la protección del fugitivo mientras estuviese en el templo y agarrado aunque no fuera más que de uno de los cuernos del altar.

¡Los túneles se han encontrado! El Gobernador salió a toda carrera hacia la cabeza del pozo y bajó por él.gritos que partían del muro norte de la población y los saltos de numerosas personas que se hallaban sobre el mismo. pero él se declaró satisfecho con la . Al llegar al fondo oyó la gritería de los esclavos y algunos de ellos extendieron los brazos.. empeñados en guiarle para que pudiera ver el hueco recién abierto. le hicieron salir corriendo hacia su residencia oficial.. —¿Qué ha sucedido? —preguntó a uno de los guardias allí estacionados y en ese momento pasó ante ellos un hombre que gritaba: —¡Los túneles se han encontrado!.

—¿Regresas al Moab? —Le prometí a Abubilla que lo acompañaré hasta que terminemos toda la obra. dirigiéndose al Maobita como si fuera su igual. —Abubilla me dijo hace tiempo que cuando ocurriese esto.noticia. a quien el Gobernador saludó cordialmente. Poco después volvió a la superficie y pasados algunos minutos lo hizo también Meshab. ¿Cómo se encontraron las dos puntas del túnel? Empleando sus dedos índices. —Sí. Meshab empezó con los codos separados del cuerpo y lentamente . tú serías libre. —Eso le alegrará mucho. ya lo soy.

apreciando el drama. sin palabras. sino una sincera expresión de justiciera admiración. —Todo ha sido obra de Abubilla —respondió el Moabita y el Gobernador se dio cuenta de que aquellas palabras no encerraban una adulación. ¿qué hacemos? —preguntó—. no había mostrado el menor interés en aquel trabajo de . —Hemos tenido mucha suerte —dijo el funcionario. Hasta aquí. Durante los meses en que pareció que el proyecto fracasaría. el gesto fue dramático y el Gobernador comprendió todo el ciego tantear que aquella hazaña había supuesto. —Y ahora.fue acercando una hacia otra las yemas de los dedos.

sucio pero entusiasmado y Meshab dejó al Gobernador para correr hacia el ingeniero y abrazarlo como a un hermano. el túnel sería «nuestro túnel». Ella corrió a donde se hallaban . pero ahora que el éxito estaba asegurado fue lo bastante listo como para comprender que aquella grandiosa obra podía servirle para atraer sobre sí la atención de Jerusalén.los esclavos bajo tierra. pero antes que pudiera explicar. El Gobernador fue a la casa de Abubilla y dijo a Kerith: —Ven a saludar al vencedor. para él. —Lo que falta ahora es fácil —dijo el Moabita. Abubilla entró por la poterna. En adelante. Kerith.

que ya es un hombre libre. Tomó las manos de sus dos buenos amigos y les dijo: —Sois ciertamente mi familia. tienes que besar también a mi hermano Meshab. quien le dijo: —Kerith.los dos compañeros. —Kerith besó gravemente al ex esclavo y éste tuvo que morderse los labios para que su rostro no delatase la tremenda emoción que sentía y posiblemente para reprimir las lágrimas. comprendió la felicidad que les embargaba y besó apasionadamente a su marido. El Gobernador dijo entonces al ingeniero: —Desde mañana empezamos a pagarle un salario —pero volviéndose a Meshab agregó—: ¿Por qué no accedes a que se te .

practique la circuncisión para que seas uno de nosotros? —Mientras hablaba señaló con una mano hacia el templo y para los que le observaban aquel movimiento fue como una sutil invitación. los hábiles egipcios. los heteos. que habían accedido a esa práctica para poder casarse con muchachas locales. los refugiados de Babilonia. pues aquella mano señalaba al mismo tiempo a las muchas razas de personas que habían contribuido a formar la población hebrea de Makor: los hombres de Chipre. que cuando su imperio se derrumbó se quedaron en Makor y emparentaron con . que después de años de esclavitud se habían formado un lugar honorable en la población.

deteniéndose un breve instante otra vez para contemplar a los tres sombríos hermanos que montaban guardia cerca del templo. . pero yo soy hombre de Baal. —He visto la grandeza de Yahweh —dijo serenamente—. el Moabita tomó la mano del Gobernador y la besó. El funcionario felicitó entonces a Meshab por su flamante libertad y partió. a la espera de poder atrapar al asesino de su hermano fuera del mismo. Afectado por aquel momento. Todos ellos eran ahora legalmente hebreos y no había razón alguna que impidiese que un moabita llegase a serlo también.familias locales. los africanos de piel obscura y los pelirrojos idumeos.

. estas últimas cumplidas por medio de cacharros. pero la población era la responsable de la alimentación por lo cual era constante el ir y venir de niños que llevaban alimentos al fugitivo. tenían la obligación de proveerle de agua y comodidades sanitarias. los niños se quedaban con él para oírle tocar la lira y cantar viejas canciones de las montañas.En los días que siguieron. Claro que los levitas. pues hacía toda una generación que ningún asesino buscaba santuario en Makor. encargados del cuidado del templo. y los niños pedían a sus madres que les permitiesen llevarle alimentos. la presencia del fugitivo en el templo se convirtió en asunto de general interés. Y cuando éste había comido.

por si sus perseguidores llegaban a penetrar repentinamente en el templo. pues a cada momento uno de los tres hermanos abría la puerta con la espada . Los niños se sorprendían al ver que de aquel cuerpo delgado y aparentemente débil pudiese salir una voz tan potente y empezaron a llevar a sus padres para que lo oyesen. Y los adultos se dieron cuenta de algo que los niños no habían percibido: que por mucha pasión que pusiese en sus cantos.y otras nuevas compuestas por él mientras cuidaba el rebaño de ovejas en los altos valles. Era prudente adoptar aquella precaución. siempre se mantenía en una posición que le permitiese tomar uno de los cuernos del altar un instante.

para asegurarse de que Gershom estaba allí. . mientras escuchaba. envuelto su cuerpo en la sucia piel de oveja. donde pudo oír por primera vez al dulce cantor de las montañas. de manera que cuando ella entró no la vio y continuó canturreando. Kerith reunió algunos alimentos y ella misma llevó los cacharros al templo. Su barba. Gershom estaba sentado en las sombras. Kerith se quedó junto a la puerta. Al tercer día le correspondió a la casa de Abubilla alimentar al homicida y como el ingeniero estaba ocupado en su túnel. ocultaba toda la parte inferior del rostro. esperando con los cacharros. revuelta. Estaba tocando la lira para un grupo de niños.desnuda.

para mirarla mejor cuando ella avanzó hacia el altar con los alimentos. pero al hacerlo vio a Kerith de pie junto a la puerta y los dos se miraron fijamente. Era el mes de Bul. —Sí: se han ido —le aseguró ella. Gershom sonrió a los niños que le rodeaban.Cuando terminó la canción. pero sí de cantar. No dejó de tocar. . y al acercarse ella le dijo: —Se han ido ya. —¿Los tres hermanos? —preguntó él. mientras él seguía pulsando las cuerdas de la lira despreocupadamente. durante el cual se cosechaba el trigo y Abubilla y Meshab pasaban muchas horas bajo tierra. y entonces la lira sonó en una alegre canción.

Cuando la necesidad de que permaneciese . la esposa de Abubilla. tenía numerosas ocasiones de oír cantar a Gershom sus melancólicas canciones del país de los pastores así como sus entusiastas relatos sobre los triunfos del dios Yahweh. Al juntarse las dos puntas. durante la última parte del tercer año. Mientras trabajaban los dos hombres. Sólo los dos amigos podían apreciar debidamente qué maravilla de exactitud era aquel túnel de Makor. había quedado un agujero de menos de setenta centímetros de altura por cuarenta de ancho.acicateando a sus esclavos para que completasen la transformación de los pequeños túneles a los del tamaño requerido. Keith.

el fugitivo encontró trabajo con un hombre que tenía una tienda frente al templo. y no tardó en convertirse en una figura popular entre la gente joven. a quienes agradaba mucho oír cantar a Gershom sobre costumbres de vida que ellos desconocían. en la cual se compraban los excedentes de lana para enviarla a Accho. El mismo Gershom no podía . en la que se vendía también aceite de oliva y la misma estaba a menudo llena de obreros manchados de amarillo de los tanques de teñir. Había una vinería contigua. En las noches del invierno se sentaba ante el templo y cantaba para quienes quisieran oírle.al lado de los cuernos del altar había pasado ya.

Kerith llegaba a la misma a comprar vino o aceite de oliva —tarea que antes había confiado siempre a sus esclavas— y en esas ocasiones escuchaba con creciente agrado las canciones del fugitivo.saber que aquellas canciones antiguas que cantaba tenían su origen en los canaanitas de miles de años antes. cuando Gershom cantaba frente a la tienda. pero algunas de ellas. cuando ellos acordaban a sus Baals los mismos atributos que él ahora acordaba a Yahweh. Se . tal como él las había modificado eran verdaderos himnos de loa al dios que regía el movimiento de los cielos y la automática reproducción de las estaciones del año. A menudo.

En cuanto al asesinato. dijeron que sin motivo alguno Gershom había tendido una emboscada a su víctima. sino por el suegro de Gershom. dijeron que la historia del asesinato no era tan simple como Gershom la había contado.enteró que el nombre del cantor significaba «un extraño entre nosotros» y los tres hermanos del hombre asesinado. que le castigó así al comprobar que no podía recuperar las ovejas robadas. un día al . durante su permanencia en Makor. Explicaron que él había llegado a su aldea desconocido y sin antecedentes familiares pero se casó con la hija de un hombre cuyas ovejas robó posteriormente. La herida que tenía en el cuello no le había sido infligida por el muerto.

ella ignoró deliberadamente aquellos antecedentes confusos y comenzó a escuchar sus canciones. pero los tres hermanos se encogieron de hombros—.caer la noche. sentado ante la . Puede ser —dijo uno de ellos. Al principio. pero cuando la gente de Makor comenzó a simpatizar con Gershom. Un día le oyó cantar. y ellos respondieron—: Sobre su pasado nada sabemos. antes de todo eso? —les preguntó alguno de los que les escuchaban. —¿Y cómo fue que llegó a ser un paria. —Nos dijo que era de la familia de Levi —apuntó un muchacho. Kerith se preguntaba cuál sería la verdad.

en camellos y burros me perseguían. con su amor.vinería. para un grupo de niños. sí. Yahweh guió mi camino. . y llegué al agua de la fuente Varios hombres me perseguían en la noche. y las rocas herían mis piernas. me trajo hasta este altar». y yo tuve miedo. pero Yahweh vigilaba mi paso desde la altura. y su canción era un clamor tan devoto de gracias a su dios. sí. pero Yahweh me vio tendido y moribundo y. que ella quedó cautiva de la voz: «Las espinas rasgaban mis tobillos.

Yahweh no solamente regía los cielos. se daba cuenta de que Yahweh no le había . Y aquellas palabras ejercieron un extraño efecto en Kerith. sino que le quedaba tiempo para observar compasivamente a un hombre cuyos tobillos eran rasgados por las espinas. En las canciones de Gershom. pues constituían una lógica extensión de los ideales que su padre le había inculcado cuando ella era todavía una criatura.Era una canción que asumía una relación personal del cantor con el dios Yahweh. que se destacaba como la culminación de todos los dioses precedentes. y esa capacidad dual le resultaba reveladora. pues aunque Kerith nunca había sentido la necesidad de Baal.

hasta para los obreros de los tanques de teñir. hasta que ya fue visible. y fue la revelación de aquel nuevo Yahweh. hecha por intermedio de un desconocido cantor de las montañas. Sus visitas a la vinería se hicieron cada vez más frecuentes. tal como era practicada en Makor. Gershom cantaba que Yahweh era esa clase de dios que ella había anhelado siempre: estaba a mano y podía ser conocido por sus fieles.brindado aquel consuelo personal que sus vecinos habían encontrado siempre en Baal. . Y ahora. la que produjo en Kerith una tan profunda conmoción. Aquel éxtasis lírico era lo que ella había echado siempre de menos en la religión de los judíos.

se quedaba junto a la puerta del establecimiento. Y poco después. Se fue a buscar a Abubilla y le encontró en una sección del túnel en la cual los excavadores estaban luchando con una parte de roca viva muy dura. Una vez realizadas sus compras. para mirar al hombre de la lira. y muchas personas de Makor comenzaron a comentar que se había enamorado del cantor. cuando se estaba cosechando ya la cebada para enviarla al puerto de Accho. Y Meshab dijo: —Abubilla: . Meshab el Moabita oyó aquel rumor.que ella estaba comprando mucho más aceite de oliva que el que podía necesitar en su cocina. donde sería convertida en cerveza. Era el mes de Abid.

.tu esposa está corriendo como un corderito hacia el borde de un abismo.. —¿Por qué me dices eso?. —¿Quién. —Sí: tú debes ser el único hombre de Makor que no sabe quién es ese homicida. —Y dónde. El ruido del túnel era demasiado para que pudieran hablar. ¿Qué ha ocurrido? —preguntó el ingeniero sobresaltado... Y Kerith está enamorada de él. —Se ha enamorado de ese fugitivo Gershom. ése que toca la lira y canta? Meshab miró a su amigo compasivamente. por lo cual el Moabita llevó al ingeniero .

como si fuera éste quien debía estar preocupado—. Dice que sería mucho más feliz allí.. Abubilla dio señales de clara excitación..hasta el fondo del pozo principal donde.. me doy cuenta exactamente de lo que quieres decir —aseguró a su amigo.. Es una buena mujer. pero. tengo una gran noticia. —Sí.. Y ahora. está ansiosa. como lo era mi esposa muerta.. le dijo: —Cuando tú fuiste a Accho para comprar esas herramientas he tenido oportunidad de conocer bien a Kerith... —Estaba nervioso de alegría y . en la frescura de aquella obscuridad. estas incertidumbres. sí. Kerith ha soñado siempre con ir a vivir a Jerusalén.

¡De ahora!... y viene a verla. porque no he querido que se haga demasiadas ilusiones. El Moabita sacudió la cabeza compasivo: —¿Cifras todas tus esperanzas en eso? —preguntó. —Bajó la voz y murmuró—: ¡El rey David va a venir a visitar el túnel! Se ha enterado de nuestra obra. sí! Kerith viviría feliz en Jerusalén. la tribulación de Kerith es una cosa de ahora mismo. Claro que me pedirá que me vaya a la capital. no de mañana. No se lo he dicho ni siquiera a Kerith. donde hay muchas obras que realizar. en Jerusalén.. . —Sí. —Querido amigo. ¡oh..advirtió en seguida—: No tienes que decir una palabra a nadie.

.... por lo cual dijo duramente: —Hace tres años. vamos!. Meshab —replicó Abubilla.En la vinería. Meshab comprendió que tenía que hacer algo para que su amigo viese la realidad... Después de todo. cuando estuvo aquí el general Amram. por alguna razón que no le habría sido posible explicar. —¡Vamos. que Abubilla había estado enterado de la actitud del General con su . ¡No digas nada contra el general Amram! —adivinó Abubilla—. ahora mismo. es gracias a él que tú eres ahora un hombre libre. —Estoy seguro que exageras. Meshab estaba a punto de continuar hablando cuando se le ocurrió.

el .esposa y que estaba tan decidido a obtener la autorización para emprender la obra después de terminar la del muro. Meshab miró a su amigo y se preguntó si Abubilla habría ido voluntariamente a todas aquellas excursiones vespertinas que el General había inventado para alejarle de su esposa algunas horas. Y con gran sorpresa para él. estaba bien. y él no tenía nada que objetar. que no le importaba realmente qué yugo tendría que soportar para conseguir aquella autorización. si ésa era la manera en que tenía que ser conseguida. Si Kerith era capaz de lograrla con sólo mostrarse amable con el General.

mi esposa se entregaba a él? ¿No has conocido a Kerith el tiempo suficiente para saber que es una mujer de inigualable pureza? Herido profundamente por aquella conversación con Meshab... a mi vez. tenía una cosa que yo deseaba: este túnel. Abubilla!. pero de inmediato volvió sobre sus pasos y tomó a Meshab de un brazo para decir con desdén: —¡El día que Amram llegó a Makor. ¡Vete allá.ingeniero le brindó espontáneamente la respuesta: —¿Crees que no sabía que el general Amram estaba cortejando a mi esposa? «¡Vete allí.. y la conseguí! Yo. tenía una .». se volvió para alejarse.. ¿Y creíste que mientras yo me iba a donde él me mandaba.

Kerith dejaría la vinería. Dime ahora: ¿quién fue el tonto entonces? Y Meshab no contestó una palabra. pulsando la lira y por primera vez le dirigió la palabra en la calle. —¿Dónde has aprendido esas canciones? —le preguntó. pero que no pudo alcanzar en ningún momento. En aquel preciso momento. por tercera vez aquel día. a la vista de todos. y se sintió impelida a hacer una cosa que jamás había hecho: se detuvo audazmente ante Gershom.cosa que él deseaba. —Algunas de ellas las escribí yo mismo —respondió él. —¿Y las otras? . que estaba sentado.

pero sí se sentía cautivada por el concepto de un hombre que expresaba en canciones el anhelo religioso de todos los hombres. —Esa historia que has contado sobre tu cicatriz.—Son viejas canciones de mi pueblo. físicamente. No la había encandilado el cantor ni el músico. Pero Meshab estaba enteramente equivocado al pensar que ella estaba enamorada. y . ¿es cierta o la has inventado? —Tengo la cicatriz —respondió él y en aquel instante Kerith deseó más que nada en el mundo estar a solas con aquel desconocido y enjugar su cicatriz con agua limpia y fresca. —¿Cuál es tu pueblo? —Levitas nómadas. de Gershom.

En las semanas que siguieron.ella respondía a su música como si él la hubiese compuesto para ella sola. —¿Puedo preguntarte el origen de esa cicatriz? —preguntó ella. —Puedes preguntarlo. pero algunas veces cuando Kerith estaba sola y podía . por lo cual él la siguió. —Sí me gustaría —replicó él y aunque ella sentía el deseo de tomar la mano del desconocido y llevarle por las calles hasta su casa... —¿Te agradaría venir a cantar a mi casa? Mi esposo llegará dentro de un rato. casi siempre cuando éste estaba allí. se abstuvo. Gershom fue a menudo a la casa de Abubilla.

y se sentaban largas horas a la noche mientras él cantaba y las revelaba la realidad del dios Yahweh.oírle cantar sin obstáculos. Se mostró un hombre intenso pero suave. pero inequívoco en lo que se refería a sus propios testimonios sobre Yahweh. Se había olvidado casi por completo de su esposa y del hombre al que había dado muerte. lo mismo que sus padres y sus hermanos. Y hasta Abubilla y Meshab llegaron a oír con agrado las canciones del fugitivo. no por cierto franco en cuanto a su propia historia. Ésos eran incidentes que ya no le preocupaban. con el acompañamiento de su lira: «Está en el balido del cordero que .

mientras el túnel se acercaba a su terminación. En casa de Abubilla. El Moabita escuchaba frases referentes a Yahweh como podía escuchar a un filisteo cantando loas a Dagon o a .busco en la noche. todos los habitantes de la casa de Abubilla estaban dispuestos a aceptarle por lo que él había dicho que era: un hombre que le había escapado a todo menos al poder perseguidor de Yahweh. y está también en el mugido del toro salvaje». bravío Y después que Gershom hubo cantado varias semanas. quienes le escuchaban oían sus canciones desde tres niveles distintos de comprensión.

Puesto que aquello no incluía a Baal.un babilonio cantando sobre Tammuz. no desconocería tan fácilmente a Baal . Meshab no sentía la menor preocupación. Hasta su mismo nombre. Respetaba a Yahweh como dios de los hebreos. Abubilla se sentía confundido. consideraba que Baal seguía siendo mucho más real que lo que este desconocido se mostraba dispuesto a reconocer. como ingeniero práctico que era. Jabaal. Pero también. se sentía inclinado a aceptar el mensaje de las canciones de Gershom. —Si tuviera que excavar un túnel a través de roca viva. era una prueba de que Yahweh era superior a Baal y. y eso era todo. por lo tanto. Por otra parte.

pues las desilusiones y contradicciones de su vida le habían demostrado que hombres y mujeres necesitaban alguna fuerza central a la que aferrarse. En lo referente a las canciones. La reacción de Kerith era más compleja. La razón le decía que había llegado el .—le dijo a Meshab en voz baja. Había decidido que tal fuerza no podía operar con efectividad si era dividida entre dos dioses distintos: no era posible. hasta antes de la llegada de Gershom había estado caminando a ciegas hacia una más purificada experiencia espiritual. le agradaba oír en ellas una definición de Yahweh que incluía austeridad y lírico júbilo. En cuanto a sí misma. adorar a la vez a Yahweh y Baal. para una persona.

momento de aceptar una sola deidad. hacía mucho tiempo que había abandonado a Baal. prensas de aceite. pero ahora estaba dispuesta a condenar a quienes se negaban a hacer lo mismo. y tanques de teñir. pero en mayor grado habían generado aquella ansiedad. olivares. En menor grado eran un resultado de su ansiedad de vivir en Jerusalén. preocupado exclusivamente por sus muros. Veía a Makor solamente como un puesto avanzado fronterizo. que absorbiese a todas las menores y ansiaba su identificación con ese dios que lo abarcase todo. Personalmente. y esas ideas no eran ciertamente originales suyas. y resultaba lógico que la población .

allá en Jerusalén. Pero ella confiaba en que. que parecían flotar por las habitaciones de su casa y las calles de Makor. y con palabras sencillas. Había un dios de poder ilimitado. que podía provocar el júbilo en el . como Baal. expresaba que todo cuanto ella había estado soñando era real. el hombre sin historia como no fuese la acusación de asesino. el carácter del culto— y estaba convencida de que en Jerusalén tenía que haber muchas personas que pensaban igual que ella.insistiese en seguir aferrada a sus dioses prácticos. las ideas eran más importantes que las cosas —la relación entre el hombre y su dios. Y entonces llegó Gershom. la justicia.

corazón humano y la seguridad entre las naciones. pues sabía que Kerith comprendía lo que él cantaba. Y él. En cuanto a su vida personal. por su parte. La respetaba y le producía júbilo cantar para ella. atada al sincretismo sin inspiración del culto local a Yahweh y la adoración a Baal. Le había traído un mensaje de las montañas. ocupaba una pequeña y sucia habitación al fondo de la casa del comerciante en lanas. Trabajaba lo menos que podía sin perder su . había comprendido a Kerith en aquellos primeros momentos en que le llevó los alimentos al templo: era una mujer ansiosa. hambrienta de un mundo más elevado y en Makor se sentía desgraciada.

salario. Cuando le era posible. Abubilla y Meshab se . Comía cuando había comida que no le costaba nada y bebía lo que le daban o podía robar en la vinería. conseguía pedazos de plata que repartía entre los guardianes de las portadas de la población. cuando las cigüeñas se habían alejado hacia el norte y ya se veía a los pájaros comedores de abejas revolotear sobre los campos. Entre las jóvenes esclavas de Makor había varias a quienes agradaba recibirle en su lecho y se convirtió en un experto escalador de muros. para que le avisaran si volvían los tres hermanos del hombre a quien había matado. cuarto año de la excavación del túnel al manantial. En el mes de Ziv.

dirigieron a la cantera de la ladera opuesta de la montaña. salvo la última precaución que Abubilla estaba a punto de adoptar: la ocultación del manantial propiamente dicho a una profundidad tal de roca que ningún . El sistema de agua potable estaba ahora completo. de más de cinco metros de largo y rectangulares. Enviaron un gran número de esclavos para arrastrar aquellos enormes monolitos hasta el manantial y durante los días que demoró el transporte de los mismos ordenaron a otros esclavos que limpiasen el túnel de escombros y sacasen éstos a la superficie por el pozo que llevaba al manantial. como tablones. y allí eligieron seis trozos de roca.

Luego se excavaron otras muescas de este a oeste en las cuales fueron encajadas las tres largas piedras restantes.invasor pudiera encontrarlo o ponerlo al descubierto si lo encontraba. Cuando las seis rocas llegaron al manantial. hasta que todo quedó cubierto. piedras más pequeñas y más tierra. de norte a sur. tres de aquellas grandes piedras fueron bajadas hasta encajarlas en las muescas. Terminada esa tarea se arrojaron sobre aquel techo piedras. con lo cual se formaba un techo sobre el manantial. sobre el mismo y cuando esas muescas fueron bastante profundas. formando un . Abubilla ordenó a los esclavos que excavasen tres pares de muescas. tierra.

y un hermoso día. Abubilla y Meshab subieron a su atalaya para ver si quedaba algo que pudiera delatar la existencia anterior del manantial.segundo techo en dirección cruzada respecto del primero. vamos a derruir el viejo muro del manantial —ordenó Abubilla y los esclavos atacaron el antiguo muro canaanita. —Las líneas del antiguo muro se ven claramente —dijo Abubilla . para construir nuevas casas con ellas. y el mismo fue cubierto hasta llegar a la superficie de la tierra. —Ahora. a un ejército invasor. cuando las colinas estaban cubiertas de flores silvestres. destruyéndolo rápidamente. Las piedras fueron llevadas al interior de Makor.

—¡Claro! —exclamó Abubilla. En efecto. de un color mucho más claro que el resto del . aquella línea se destacaba nítidamente. —No me refería a las banderas —replicó Meshab— sino a esa línea de mezcla que se ve en el muro de la población.con cierta aprensión. Delata claramente que de allí se ha sacado una construcción que se apoyaba en el mismo. ¿Lo ves? Abubilla contempló largamente la población y vio las banderas. —Las sacaremos de ahí inmediatamente —dijo. —El pasto y la cizaña se encargarán de ocultarlas —dijo Meshab— pero hay algo más que delataría el secreto.

Pero cuando Kerith oyó que Meshab estaba decidido a partir. —Podríamos construir una torre más chica. tengo que regresar al Moab —respondió el ex esclavo. . lo besó en presencia de Gershom. Los dos estudiaron lo que podría hacerse para eliminar aquella delatora prueba y fue el Moabita quien encontró la solución.muro. —No. —Sí: eso disimularía completamente la línea —dijo Abubilla y pidió a Meshab que se quedase el poco tiempo necesario para construirla. como si estuviese protegiendo la poterna. pues hasta poco antes había estado protegida contra la acción del sol y los elementos.

contra su decisión anterior. Meshab consintió en construir la torre sobre la poterna. —Y fue así que. Abubilla llegó a su casa. de la del Gobernador. con la noticia que su esposa estaba esperando hacía tres años: el rey David iba a viajar al norte por fin. y volviéndose a Gershom y Abubilla agregó—: En un período sombrío de mi vida. este hombre fue para mí más que un hermano. Una mañana. Cuando Kerith oyó la noticia se retiró apresuradamente a su habitación y oro: —¡Yahweh. tú . desde Shunem. para inspeccionar la obra de protección del manantial e inaugurarla con el nombre de Túnel David.—Quédate con nosotros un poco más —le rogó. mientras avanzaba el trabajo.

para informar al Gobernador que el rey David se aproximaba ya por el camino de Damasco..fuiste quien le ha traído a estos muros!. y comenzaron a sonar las trompas. mientras los sacerdotes del templo tocaban sus cuernos de carnero. vieron . un día aparecieron ante la portada principal de Makor varios escuadrones de jinetes.. Al cabo de cierto tiempo. como solían hacerlo cuando algún enemigo amenazaba sitiar la ciudadela. Todos los habitantes de Makor se concentraron sobre el muro que rodeaba la población o subieron a los techos de las casas. ¡Tú sólo puedes llevarnos a tu ciudad de Jerusalén! Al terminar el mes de Ziv. con la vista fija en el este.

no el esperado soberano. en el cual se suponía que viajaba el rey David. y el palanquín penetró en Makor y se detuvo ante la residencia del Gobernador. Cerraba la marcha un palanquín conducido por esclavos. sino una de las jóvenes más hermosas de Israel.varios hombres montados en burros y después jinetes. Por fin se abrieron las cortinillas del palanquín y apareció. a las cuales respondieron desde el muro las de la población. donde los hombres que montaban los burros hicieron sonar sus trompetas. Aquel cortejo llegó a la portada principal. —¡Es Abishag!— murmuraron las mujeres locales y todos se quedaron contemplando .

según habían explicado los consejeros cuando la buscaban. que servía desde entonces al rey con . Era la maravilla de aquellos últimos años del reinado de David: una muchacha campesina encontrada en una remota aldea de Shunem. después de una búsqueda por toda la nación para hallar alguna hermosa criatura que viviese con el rey en sus años postreros «una muchacha que durmiese con él en las frías noches de invierno». una adolescente casi sin falla. encontraron a la doncella perfecta para aquella misión. y aunque entonces pareció muy poco probable.asombrados la belleza de la joven que en aquel momento saludaba al Gobernador.

Poco después. sus hijos se pelearían más por la radiante concubina de su padre que por su reino y Adonijah. Kerith murmuró: —¿Puede ser ese hombre el rey David? —Pero el anciano sólo oyó los gritos de adoración de la . Abishag se volvió de nuevo hacia el palanquín. que lucía una barba blanca y tenía unas temblorosas manos. sería muerto por su causa.profunda compasión y hacía amables sus días de anciano. extendió un brazo y ayudó a bajar a un débil anciano de cerca de los sesenta años de edad. Cuando ella lo presentó ante sus súbditos como si fuese una criatura. medio hermano de Salomón. al producirse la muerte de David.

David fue nuevamente el gran rey. el peso de los años. y pareció revivir. el dulce trovador de Israel. el matador del gigante Goliat. el generoso David de los . volvió lentamente la cabeza. el juez. brillaron al continuar las aclamaciones y de sus hombros cayó. profundamente hundidos en sus cuencas. y nadie podría haber dudado quién era el rey allí. como por arte de magia..muchedumbre: «¡David!. el constructor del imperio. el ampliador de fronteras. Sus ojos luminosos. Hizo a un lado a su amante. para aceptar con una pequeña inclinación el homenaje de su pueblo. Sus piernas se movieron con real gracia y al sonar nuevamente dos veintenas de trompetas y redoblar otros tantos tambores.. ¡David!».

Calzaba pesadas sandalias con cordones dorados que se entrelazaban en sus tobillos. . no veía nada y era de nuevo un hombre aislado del mundo que él mismo había creado. Ya no oía nada.Hebreos. Vestía un manto con oro y esmeraldas y un gorro de brocado que protegía su blanca cabellera. el rey inigualado en todo el orbe. y Betsabé. Pero repentinamente aquella postura real desapareció y David posó una mano en la de Abishag y permitió que la joven le condujese. Caminó por entre la multitud con tan noble continente que nadie podría imaginar las guerras emocionales que había conocido con Michal. la hija de Saul. la esposa de Uriah.

advirtió su error cuando David se sacó la túnica . pero más tarde. cuando rescataste el arca! —David la miró y por un instante el fuego volvió a brillar en sus ojos. —Para Kerith aquél fue un momento de agudo dolor. pero luego sonrió y dijo: —Eso fue hace mucho tiempo. al ver así al anciano rey. Kerith. al contemplar el pálido y cansado rostro al pasar ante ella pensó que la vitalidad del gran hombre había desaparecido. Ya no le importan los reinos de este mundo. en la residencia del Gobernador.—Está traspasando el reino a Salomón —murmuró un fenicio—. se arrodilló por donde él tenía que pasar y tomándole la mano exclamó: —¡En Jerusalén bailaste para nosotros en las calles.

Pero el pequeño y gordo ingeniero se detuvo un instante para tomar de la mano a Kerith. Entonces Kerith vio que aquel cuerpo era todavía fuerte y que en él no había ni un poco de grasa. —¿Eres también el constructor del túnel del manantial? . —Aquí está —dijo el Gobernador y empujó suavemente a Abubilla para que avanzase.exterior y se sentó en un amplio sillón. Traedme a su constructor. y ambos se inclinaron ante el rey. Además. siempre tomado de una mano de Abishag. que estaba de pie a su lado. le oyó pronunciar palabras que hicieron latir su corazón apresuradamente. —Los muros de esta población son excelentes.

. el Gobernador pronunció un discurso que había ensayado en secreto y que terminaba rimbombantemente: —Y nosotros los ciudadanos de Makor. que hemos trabajado tan intensamente en la excavación de este túnel. Al llegar al pozo principal.—preguntó David. lo dedicamos ahora a nuestro soberano y desde instante se le llamará el Túnel David. con una tremenda emoción. —Sí —respondió Abubilla inclinándose nuevamente. —Cuando hayas descansado —sugirió el Gobernador. —Me gustaría verlo —anunció el rey. pero David dijo que iría inmediatamente al túnel y Kerith se unió al cortejo.

festoneadas de flores. pero cuando David llegó a la abertura se negó a descender.La muchedumbre estalló en una delirante aclamación. pero Kerith observó que el rey no prestaba la menor atención. limitándose a inclinarse para mirar hacia abajo por el agujero. —¿Y a dónde va ese túnel? —preguntó. —Lo verás cuando llegues abajo —explicó Abubilla. pero el rey dijo que no tenía intención de bajar. Abubilla quedó tan sorprendido . —¿Hacia dónde va? —preguntó nuevamente. A lo largo de los peldaños del pozo se había colocado un pasamano de cuerdas especiales.

Pero con la eliminación del muro del mismo y la construcción de la nueva torre. pero como el ingeniero callase. El Gobernador le dio un codazo disimuladamente. dijo: —Va hacia allí. el funcionario no pudo ver bien donde quedaba ahora el manantial y se produjo un momento embarazoso. —¿Dónde queda el manantial? —preguntó secamente a Abubilla el Gobernador. Majestad —y llevó al monarca al sector norte del muro para mostrarle el lugar donde.que no acertó a contestar. Kerith dio un pequeño codazo a . pero el Moabita se había escondido y no se le veía por ningún lado. estaba el manantial. bajo tierra. tras el cual llamó a Meshab.

. Y si ellos no lo encuentran. bajo tierra. que naturalmente no veía nada.su marido y éste reaccionó finalmente y señaló hacia una ladera que era exactamente igual a otras de los alrededores. hemos ocultado al manantial tan bien que ni siquiera los mismos ciudadanos de Makor pueden señalar ahora exactamente el lugar bajo el cual se encuentra. Y con cierta irritación dejó el muro y preguntó: —¿Los esclavos. que no dijo una palabra.? ¿Qué van a hacer ahora? El Gobernador miró al ingeniero. Podía haber dicho: —Majestad. por lo cual .. ¿cómo podría hallarlo un enemigo? —Pero en lugar de eso se limitó a decir: —Está allí. —¡Ah! —exclamó el rey.

El Gobernador miró a su alrededor. —Sí: los necesitamos allí —gruñó el rey. Yo iré a la . —Se me ha dicho —añadió— que aquí en Makor tenéis un cantor que se acompaña con la lira. En ese momento. Pero Kerith se apresuró a responder: —Sí. respondiendo: —Pueden ser enviados a Jerusalén. Abishag indicó que el rey debía volver para descansar pero él se hallaba en un estado de ánimo rebelde y se negó. ¿Quieres que le lleve a mi casa? —No —dijo David—. Majestad: tenemos un excelente trovador. sin saber de quién se trataba.Kerith habló.

La habitación apestaba a pieles de oveja rancias y el Gobernador quiso retirar de allí al monarca. —¡Está aquí el rey! —murmuró Kerith sacudiendo suavemente a Gershom. pero Kerith lo sabía y llevó al rey al templo y de allí a la vinería. pero David insistió en quedarse. mirando al dormido. Y ninguno de los funcionarios sabía dónde se alojaba Gershom. . dormido junto a un voluminoso jarro de vino. con Abishag a un costado y Kerith al otro.suya. de donde pasaron a la tienda del comerciante en las lanas y finalmente a la pequeña habitación del fondo de la casa donde encontraron a Gershom tendido en su camastro.

Entonces. —Y se me ha dicho que tú eres un buen cantor que se acompaña con esta lira —replicó el rey. Gershom se inclinó para tomar el jarro de vino. pero David se sentó sobre un montón de leña. Indicó una silla rota que Abishag acercó al rey. Entregó el instrumento al joven y esperó. se ajustó la sucia túnica y se puso en pie: —Es una buena lira. Majestad —dijo. Fue aquél un momento de aprensión en el cual nadie debía . hizo unos buches con él y luego escupió el vino a la calle. se echó hacia atrás los cabellos.El trovador levantó la cabeza y vio que el rey había tomado en sus manos la lira y estaba pulsando dulcemente las cuerdas. lo alzó y tomó un largo trago.

imperiosos. ¿quién entre nosotros puede hablar de Yahweh? ¿Quién conoce el misterio de sus acciones? . cantó: «¡Oh!. Majestad —dijo Kerith y el rey asintió con un movimiento de cabeza. pero de repente comenzó a tocar una serie de compases duros. Y luego. Gershom había afinado ya su lira y ejecutó unas notas. que parecieron agradar al rey. con su poderosa voz. como si fuese una intrusa. pero Kerith dijo: —Canta lo del cordero y el toro.hablar. Gershom la miró con sorpresa. pero el rey preguntó: —¿Es una linda canción? —Creo que te gustará.

Está en el balido del cordero que busco en la noche. y está también en el bravío mugido del toro salvaje. —Y él la siguió como un . agradó al rey. que se quedó inmóvil. el anciano monarca tomó la lira y dejó que sus dedos jugueteasen con las cuerdas.» La forma en que cambió del lamento inicial de anhelo a la sencillez de la escena nocturna y luego al vigor del mugido del toro. escuchando la capacidad artística del joven y. Sus ojos se llenaron de lágrimas y se quedó un rato contemplando la lira. pero no cantó. hasta que Abishag le dijo en voz baja: —Ahora tenemos que retirarnos. después de más de una hora de canciones.

cuando el rey no había visto todavía más que la entrada del pozo. y llegó el momento en que David se mostró dispuesto a tomar la lira él también y cantar algunas de las gloriosas composiciones que había ofrecido al dios Yahweh en su juventud. y ésa fue la primera vez que Gershom fue invitado a tan augusto círculo. puso fin a una sesión de canto declarando . cuando era adorado por su pueblo como el dulce cantor de Israel. Esa noche hubo cantos en la residencia del Gobernador. el rey le pidió reiteradas veces que cantase para él. Y los dos cantaron juntos por espacio de muchas horas. En los días subsiguientes.niño obediente. El cuarto día.

Cuando terminó el canto se . Kerith había permitido que Jabaal y Meshab desviaran su atención de aquella obsesión suya: Jerusalén.firmemente: —A mi regreso a Jerusalén. Por un breve período. Estaba dispuesta a dar el paso decisivo que la llevaría a la Ciudad de David. como si éste fuese un hijo suyo. después de la partida del general Amram. llevaré conmigo a este joven —y pasó un brazo por los hombros de Gershom. Pero después el rey y Gershom las reforzaron inconscientemente y ahora sí ya nadie ni nada conseguiría impedir que realizase lo que hacía mucho había decidido que estaba bien. y comenzó a dudar de sus propias conclusiones.

Llegaron a la puerta del mismo y ella le dijo: —Cuando te vayas con el rey a Jerusalén. yo me iré contigo. sin mirar a Kerith. pero ni uno ni la otra se atrevieron a abrazarse. pero cuando llegó lo único que se le ocurrió decir fue: —Me voy a Jerusalén. respondió: —Deseo que lo hagas.acercó audazmente a Gershom y le dijo que iba a acompañarlo hasta su cuchitril. Viviré . Gershom estaba a punto de poner su lira sobre el montón de maderas y lo hizo antes de responder. —Esta noche. me quedaré aquí. contigo —dijo ella. meditando sobre lo que tenía que decirle a su marido. Luego. Con Gershom. Lentamente. Kerith se dirigió a su casa.

en la puerta de la casa. Pasado mucho tiempo recordó que.! ¡No tienes que hacer eso! —suplicó. dijo adiós al patético ingeniero y cuando él trató de preguntarle. Después. lo mismo que el ave. como si. su marido empezó a mover la cabeza nervioso. porqué se había producido esa . con temblorosa voz. —¡No.con él el resto de mis días. cuando ella pronunció aquellas palabras... estuviese buscando un agujero para meter en él su cómica pero al mismo tiempo amorosa cabeza. exactamente igual al pájaro llamado abubilla. siguiéndole de una habitación a otra. mientras ella iba preparando sus efectos personales.

En el triste atardecer. pidió al Moabita que fuese a ver a Kerith y razonase con ella. solo con las dos criaturas que acababan de ser abandonadas por su madre. y el túnel que el rey había demostrado tan poco interés en ver. Abubilla fue en busca del único hombre que podía ofrecerle consuelo. se dirigió a la poterna. yo no puedo. . ella le respondió: —Quédate en Makor. con los viejos dioses. pero Meshab se negó.tragedia. donde Meshab estaba terminando la construcción de la torre que ocultaría las delatoras marcas y una vez allí. en su tremenda perplejidad. —Y se fue rápidamente hacia el cuchitril de Gershom. En su desolación.

amigo mío —dijo— hasta que se vaya el rey David. Todo cuanto estaba ocurriendo le confundía profundamente. a pesar de que no ignoraba lo que podía suceder. —Porque el rey David odia a muerte a mi pueblo. —¿Pero por qué? —preguntó Abubilla. Pero cuando los dos salían de la torre.—No. uno de los capitanes de la escolta del rey vio al Moabita y comenzó a correr por la calle gritando: —¡El . dejó sus herramientas. yo permaneceré oculto —explicó. se lavó las manos y consintió en ir a parlamentar con Kerith. —¡Pero si él mismo es medio moabita! —protestó Abubilla y era tan evidente su necesidad de ayuda que Meshab.

cuando aparecieron varios soldados en la puerta. se acercó al altar. Meshab trató de huir hacia el muro. el rey David. pero una fila de lanzas le cortó el paso. cuya vida . y una vez dentro de éste se acercó al altar y tomó uno de sus cuernos en cada mano. recorrió la curvada calle principal que llevaba a la poterna y al templo. solo y blanco de ira.asesino moabita está entre nosotros! En el primer momento. pero retrocedieron de inmediato al ver lo que había hecho el Moabita. Pasó corriendo ante la abertura del pozo. esta vez sin su concubina. Apenas había llegado Abubilla a él en el santuario. Poco después. —¿Eres tú Meshab.

—¿Y no destruiste el templo de Yahweh? —Sí. —El mismo y solicito santuario de ti. —Pido el mismo que tú has decretado. —Te niego el derecho de santuario..! ¡Tomadle preso! Una espantosa lucha quebró el silencio del templo. durante el sitio a la ciudad. ¡Te salvé una vez y has guerreado contra mí. pues Meshab no tenía intención de ser capturado .. en batalla. —¿Acaso no diste muerte a Jerebash..perdoné en el Moab? —preguntó..! ¡Guardias. —¡Te lo niego! —tronó David—. el hermano de Amram? —Sí.

Acicateados por el rey los guardias apartaron violentamente al ingeniero. pero éste. gritó otra vez: —David. y la lucha se hizo todavía más violenta cuando Abubilla saltó en defensa de su amigo y gritó al rey —¡Es un hombre libre que reclama santuario! —¡Ha ultrajado a Yahweh! —gritó David como un poseso. en momento en que era derribado.. ¡No profanes el santuario que tú mismo decretaste! —En ese momento uno de los guardias le dio una tremenda patada en la boca y la sangre le atragantó.. pero éste se defendió .vivo. por lo cual no pudo decir más. Los guardias concentraron entonces todo su esfuerzo contra el Moabita.

la joven Abishag encontró a su rey en el templo ahora enrojecido de sangre y . Un sacerdote.poderosamente. que cayó a los pies del rey herido en numerosas partes del cuerpo. Y siete guardias se lanzaron sobre el infortunado. entusiasmado por aquel horror. exclamó en un grito: —¡Yahweh está vengado! ¡Así fulmina Yahweh a quienes se oponen a él como enemigos! Finalmente. y al ver aquello la furia de David se duplicó: —¡Dadle muerte inmediatamente! —gritó. hasta que diez hombres le sacaron del altar. el cual cayó a tierra rompiéndose en dos pedazos. Su sangre empezó a correr sobre el piso y uno de los regueros llegó hasta donde estaba Abubilla.

arrepintiéndose de aquella pasión criminal. arrodillada . y sus súplicas. Como probó que no le era posible borrar de su mente la figura del Moabita aferrado a los dos cuernos del altar. sino también a Kerith. cuyo consuelo necesitaba. y se golpeó las sienes con los dos puños. preguntó por el joven cantor. Cada vez más arrepentido.tomándole de la mano le condujo hasta su sillón en la residencia del Gobernador. no sólo a Gershom. la más reciente en una larga cadena que había llenado su vida de actos similares. Allí encontraron. Allí tuvo tiempo de reflexionar sobre la dura y cruel acción que acababa de cometer. y dos mensajeros partieron en su busca a la miserable habitación.

No puedo dejarla aquí. David estaba mortalmente pálido de remordimiento: era un anciano atormentado por fantasmas: —¡He traicionado a mi propia ley! —murmuraba.ante un pequeño lío de ropa. el cantor dijo: —Tengo que llevar a Kerith conmigo. Y cuando los mensajeros informaron al cantor que el rey deseaba que fuera con su lira para consolarlo. pero Gershom se sentó en una banqueta junto a la puerta. Abishag se hallaba a su lado y le tenía tomada una mano. con Kerith en el suelo a su lado. y comenzó a tocar algunas de . y habría confesado todavía más. Encontraron al soberano acurrucado en un rincón de la residencia del Gobernador.

y acometió una canción que había compuesto unos años antes. por alguna razón que jamás les fue posible explicar después. las que el rey había declarado que le gustaban más. que le hacía aferrarse fuertemente a la mano de Abishag. Una vez que Gershom hubo tocado aquellas canciones que el rey conocía ya.sus canciones. se sintió inspirado. Y al escuchar la dulce música de la pequeña lira. Sus palabras . un día en las montañas. demostraba que se hallaba bien despierto y escuchando con profunda ansiedad las palabras del joven cantor. pero el temor a la soledad. David fue perdiendo aquella inmensa amargura y cerró los ojos como si durmiese.

y ama la rectitud y la justicia. pues los elogios son apropiados para los rectos. Dad gracias a Yahweh con la lira. Cantadle una canción nueva. Porque la palabra de Yahweh es recta. «Regocijaos con Yahweh. con gritos de júbilo.» .flotaron ahora en la pequeña habitación. y pulsad la lira hábilmente. Sus acciones se basan en la verdad. hombres justos. como una conversación entre el pueblo de Israel y su rey. cantadle con un salterio de diez cuerdas.

Las últimas tres líneas del pequeño poema produjeron una fuerte conmoción al rey. quien sin abrir los ojos movió su mano derecha para que cesase la música. apoyándose sobre éstas y los codos. ¡Toda mi vida he hecho cosas que Yahweh ha condenado! ¿De quién sino mía fue la mano que dio muerte al Moabita? —Se estremeció ante el recuerdo de aquella profanación y . En esa posición golpeó varias veces el piso hasta que Abishag le tomó de los brazos y le obligó a que abriese los ojos y volviese a su sillón. Luego se levantó y todavía medio enceguecido dio unos pasos por la habitación y luego cayó al suelo de rodillas. —¡He traicionado a Yahweh! —lloraba el anciano—.

que seguía sentada en el suelo. ¡Meshab era un hombre al que recordaré con lágrimas el resto de mi vida! Aquellas sencillas palabras eran exactamente las que David deseaba oír: la loa a un bravo guerrero. En la oscuridad construyó con mi marido el Túnel David para salvar esta ciudad.pidió sollozante—: Decidme algo sobre el Moabita. Kerith. fue el Moabita quien me protegió. se quedó aquí para terminar el túnel del rey. Cuando mi marido estaba ausente. a un hombre bueno. dijo: —Era un hombre justo. Y cuando fue manumitido. —Siéntate —pidió a Kerith y ella ocupó la posición que sería la suya muy a menudo en los postreros .

David la miró y le dijo: —El Moabita era valiente en la batalla. ¡Era un vigoroso defensor de sus dioses. —Pero cuando tomó el instrumento que mucho tiempo antes había tocado ante el rey Saúl. dijo a Abishag: —Dame la lira. y yo le di muerte. y yo le hice matar! ¡Qué cosa horrenda he cometido hoy! El anciano se movía desesperado entre las dos mujeres que le protegían y. y cuando esa música había adquirido para él una forma que los . por fin. Permitió que sus cansadas manos cayesen sobre las cuerdas como sin propósito.días del rey. arrancándoles sonidos que no formaban melodía alguna. no lo tocó como lo había estado haciendo Gershom.

o Yahweh. cantó un salmo que había compuesto muchos años antes y que en los últimos años recordaba con frecuencia. y quienes . no podré cantarte. no me rechaces en tu ira y no me castigues en tu irritación! ¡Ten piedad de mí.demás no podían comprender.!» Así se lamentó David. pues. Yahweh. ¿quién puede loarte desde la tumba? ¡Estoy cansado de tanto gemir. pues mis huesos tiemblan! ¡Vuelve a mí. porque soy débil! ¡Cúrame... y sálvame! Si muero. «¡Oh.

cuando el cortejo real salió rumbo al sur. lo mismo que sus rígidas leyes. Pasó la noche en el cuchitril y a la mañana siguiente. dirigiendo a los escribas que trasladaban a las tabletas de arcilla muchos de los .le escucharon aceptaron el arrepentimiento del vengativo rey. Pero fue la transformación de Gershom el proscrito. la que resultó más espectacular. en dirección a Megiddo y de allí a Jerusalén. pues en Jerusalén se convirtió en guardián de la música real. Y sus lamentos llegarían a ser parte del judaísmo. ella iba perdida entre el grupo. caminando hacia la ciudad que tan decidida estaba a ver de nuevo. Kerith no volvió a ver a Abubilla.

Fueron cantados en las iglesias presbiterianas de Escocia. pues doquiera que eran leídas las palabras. se convirtieron en los himnos de Australia. fueron cantados. un hombre que sabía formular palabras y sus palabras vivirían eternamente. con partituras muy distintas y en muchas religiones diferentes. todos pasaron a la liturgia del judaísmo. se las reconocía como parte del auténtico lamento de un hombre que busca a su dios. porque Gershom era un cantor. Con el tiempo.poemas escritos por el rey. y en aquella compilación aparecieron no pocos escritos por Gershom. Abubilla experimentó una . y la música religiosa de África del Sur.

Cuando el rey David partió para Jerusalén. Tampoco pudo ver a David. recordando que Abubilla había hablado con poco respeto al rey el día de la muerte del Moabita. Intentó en vano descubrir a Kerith entre el séquito. Abishag o Gershom. el descorazonado ingeniero subió al muro de Makor y allí se unió a la multitud que despedía delirantemente al monarca. se negó a dirigirle la . sin hacer caso alguno al túnel.transformación distinta. Los cuatro desaparecieron de su vida como fantasmas que hubiesen llegado para desatar un horror en una noche ventosa. pero ella había tenido mucho cuidado de no ser vista. El Gobernador. y desaparecer luego. al llegar la madrugada.

Retirados sus esclavos a Jerusalén. hasta el mismo Abubilla oía cantar aquellas baladas en las tabernas. por lo cual una de las mujeres más contradictorias que hubiesen vivido en Makor fue rebajada hasta convertirla en una vulgar meretriz. se había quedado con las dos . En su casa. —No comprenden —murmuraba para sí entonces. Y algunas veces. Los habitantes de Makor al recordar la historia de cómo su esposa se había ido con Gershom a Jerusalén.palabra desde aquel momento. crearon baladas en las cuales se incorporó también la supuesta aventura de Kerith con el general Amram. dejaron de encomendársele obras de importancia.

las defensas de Makor —todas ellas debidas a su genio de constructor— no fueron puestas a prueba. le recordaron solamente como un cómico hombrecillo gordo.criaturas que estaban destinadas a perpetuar la línea familiar de Ur en las nuevas generaciones. que corría de un lado a otro metiendo la nariz en un agujero tras otro. Comenzaron a considerar el manantial y el muro como cosa hecha que no merecía admiración y conforme su autor fue envejeciendo. Cuando ya era un anciano . En la vida de Abubilla. sin encontrar nada. por lo cual los habitantes de la población no pudieron apreciar la brillante obra que él había realizado.

aquella obra maestra de ingeniería que él había concebido solo. que estuviese muerto. o tal vez desearon. para que las esquirlas de piedra que proyectaba su formón no . encaramado en el cual trabajó varios días. Cuando se le interrogaba al respecto. con una manta tendida sobre el piso del andamio. y armó un pequeño andamio. él no respondía: seguía martilleando. Pero no: se hallaba en las profundidades de su túnel. Había bajado allí con un martillo y un formón.desapareció por un tiempo y sus desamorados hijos sospecharon. Las jóvenes que bajaban al manantial le llevaban algún alimento y discutían sobre el misterioso trabajo que lo tenía tan ocupado allí.

salió por la poterna y se dirigió al cementerio. Al subir a la superficie por el pozo. recorrió por última vez su hermosa construcción. había dado sepultura a su amigo Meshab el Moabita. Y al llegar a su tumba se sentó para recordar los días de amistad y trabajo con el muerto. terminó y aunque él no podía saberlo en ese momento. pues pensó que le agradaría orar ante su monolito por última vez. donde moraba el dios Baal. en el cual.fuesen a lastimar a las mujeres. Era un día de primavera y se sintió animado a subir hasta la cima de la montaña. a quien nadie había querido tocar después de muerto. Finalmente. pero de pronto . Comenzó a subir por la escarpada senda. años antes.

sintió un mareo y temiendo que aquello fuera la muerte. el gran constructor. obteniéndose . un descendiente de la gran familia de Ur encontró el túnel tanto tiempo olvidado y poco después estuvo excavado. volvió a sentarse. su pozo de descenso al manantial se fue llenando gradualmente de escombros. La Abubilla. Su túnel fue olvidado. cuando las primeras nubes de la temporada de lluvias aparecen sobre el Monte Carmelo y los campesinos amontonan leña para sus hogueras del invierno. Acéptame en tu seno. en este final de mis días. Pero en el otoño de 1964. en el mes de Bul. —Y dejó de existir. —¡Yahweh Todopoderoso! —oró—.

fotografías de la notable obra. Su túnel es un salmo material. la . puesto que ejemplarizó en trabajo esa parte del divino espíritu que siempre ha apreciado las obras tanto como las palabras. se escribieron muchos millares de palabras sobre aquel mensaje que el desconocido ingeniero de Makor había legado al mundo. Numerosos ingenieros calificaron la obra de maestra y en una era en que el mundo entero sabe apreciar las cosas de la ciencia. las cuales fueron enviadas a todo el mundo. Un filósofo francés escribió: «Este mudo genio del sistema de protección del manantial de Makor habla mucho más elocuentemente al hombre moderno que quienes escribieron los salmos.

examinó las húmedas rocas y luego llamó a sus ayudantes. el arqueólogo norteamericano John Cullinane descubriría el verdadero salmo del Tell de Makor. recorriendo el túnel. Todas las partes del túnel estarían ya investigadas por expertos que deducirían hábilmente cómo el desconocido constructor había operado y expondrían todos los detalles de cómo había realizado la obra. pero este día Cullinane. construyó este Túnel David. Pidió una escalera.» Y un día. observó una especie de sombra en las rocas de su techo. Porque allí había una inscripción que decía: «Jabaal. encontró . Utilizando seis banderas.canción de quienes saben que realizan la obra de Dios. de Makor.

Yahweh dirigió esta obra. Empleando unas cuerdas blancas. tanteó la tierra. perforó las rocas. Meshab trabajó desde el extremo del pozo y acertadamente. Desde la tierra.el secreto. la dirigió Baal. asesinado por el rey David. Meshab era su hermano y ahora está muerto. Pero sin Meshab el Moabita nada podría haber hecho. Jabaal trabajó desde el extremo del manantial y su túnel se desvió. Con la ayuda del hierro que compró en Accho. ¡Loados sean los dioses que nos protegen!» . Desde los cielos.

adosada a un palo de cedro de un . A la izquierda. de J. en el sur. de Asia Menor.NIVEL XI LA VOZ DE GOMER Armas de Babilonia. en el año 684 a. Originalmente. y llevada por traficantes a Babilonia. a cambio de tejidos. punta de lanza de hierro fundida en la ciudad de Urartu (Ararat) en la costa septentrional del Lago Van. C.

Depositado en Makor a fines del verano del año 605 a. C. importado de Tiro. de J. forjado a martillo en el año 653 a. desató a Tiglath-pileser III. rey de . en la frontera entre Babilonia y Persia. Y para castigarlos utilizó a los asirios. hecho de bronce. A la derecha: Casco estilo asirio. C. pues comprobó que todavía seguían siendo un pueblo testarudo. * Éstas eran las generaciones en que el dios Yahweh castigó a sus hebreos. C.metro y medio de largo. de J. en la ciudad de Shushan (Susu) capital de Elam. En el año 733 a. de J.

.. pues las defensas construidas por Jabaal la Abubilla resistieron los numerosos embates de un asedio formidable. Gilead y toda la Galilea. así como toda la tierra de Naftali.» En esa terrible campaña fueron muertos 185. de J. pero Makor resultó indemne. procedente del norte. hasta que se concertó un convenio de soberanía. y se apoderó de Hazor. llegó Tiglath-pileser. y de él dice la Biblia: «Ahora bien: en el décimocuarto año del reinado del . rey de Asina. C.Nínive y de las depredaciones de dicho monarca dice la Biblia: «En los días de Pekah rey de Israel. Pero en el año 701 a. apareció. Sennacherib.000 hebreos y arrasadas 591 poblaciones. llevando a todos esos pueblos cautivos a Asiria.

que se defendió merced a su Túnel David.rey Hezekiah. arrasada e incendiada. hasta que por fin los asirios solicitaron una tregua para negociar. dueño de la situación. Sennacherib. derruido su . el gobernador de la plaza abrió voluntariamente la gran portada principal de la población y al amanecer Sennacherib penetró en la misma. rey de Asiria. Al llegar el mediodía.» Ni siquiera esa asoladora campaña consiguió rendir la ciudadela de Makor. ya había percibido su tributo y al caer la tarde no quedaba una sola casa en pie de toda la población: Makor. apareció ante todas las ciudades amuralladas de Judea y las capturó. En vista de eso.

ya que no para la leyenda: escritores imaginativos tratarían de demostrar que aquellos judíos perdidos encontraron una nueva existencia como britanos. C. japoneses y esquimales. de J. etruscos. En el año 612 a. Yahweh utilizó asimismo a los babilonios. había dejado de existir. Para castigar a sus hebreos. el poderoso Nabucodrezzar encabezó sus tropas en una de las batallas . esa potencia que surgía avasalló a Nínive expulsando a los asirios de los dos ríos.muro en muchos lugares. para unirse a aquellas Diez Tribus del norte. y en el 605. hindúes. y su población hebrea fue llevada cautiva. que desde entonces se perderían para la historia.

» Y todo eso lo cumplió el rey Nabucodrezzar. y mucha gente. invariablemente a los egipcios para el cumplimiento de sus propósitos. jinetes y compañías de infantes.significativas de la historia. De él dice la Biblia: «Porque así dice el Señor Dios: ved. en la orilla del Éufrates. carros de guerra. al oeste de Nínive. rey de Babilonia. en Carchemish. lanzándolos algunas veces contra Asiria. pero . con caballos. Y Yahweh utilizó también. desde el norte. Dará muerte con la espada a vuestras hijas en los campos y pondrá máquinas de guerra ante vuestros muros y con sus hachas derribará vuestras torres. que lanzaré contra Tiro a Nabucodrezzar. rey de reyes. otras contra Babilonia.

en el año 609 a. C. los ejércitos de Egipto fueron vistos muchas veces en la Galilea. Josiah. durante esas luchas dinásticas. la tenaz familia de Ur . El enfrentamiento entre egipcios y hebreos se produjo en Megiddo y allí fue muerto el rey Josiah. Por ejemplo. Durante aquellos turbulentos años. Fuera quien fuere su enemigo. Los egipcios fueron siempre una amenaza para los hebreos. uno de los reyes más sabios que habrían de producir los hebreos. de modo que. de J.siempre contra los hebreos. debió sufrir un momento de enajenación mental. contra Egipto y Asiria. las batallas se libraban en aquel territorio. pues concertó un pacto de ayuda mutua con Babilonia..

si tal nombre podía dársele. Allí donde antaño habían lucido y progresado una veintena de tentadoras casas de comercio. sólo había dos que ofrecían muy poco. Los habitantes arrastraban una . Hasta el muro que rodeaba la población.consiguió mantener a Makor como un pequeño puesto avanzado. se extendía desde la portada principal hasta la de la poterna y pasaba por una miserable colección de viviendas. construido por Jabaal la Abubilla durante el reinado de David. existía ahora solamente en fragmentos. mientras la calle principal. pero de ningún modo comparable a lo que la población había sido en épocas precedentes. que tenían a la venta mercaderías de todas partes del Mediterráneo.

vivía Jeremoth. En los extremos opuestos de la Calle del Agua se alzaban dos casas que resumían a la nueva Makor. pues había desaparecido aquella suntuosidad que caracterizó a los días de los reyes David y Salomón.vida frugalísima. descendiente de la familia Ur y siempre dispuesto a actuar como gobernador de Makor a las órdenes de cualquier imperio que dominase el territorio. en un pobre y chato establecimiento que se extendía por un terreno de grandes dimensiones. Tenía cincuenta y dos años y era un hombre resuelto y astuto. cuyos antepasados habían mantenido intacta la población durante la guerra civil que destruyó . Junto a la portada principal.

el imperio del rey Salomón. y doscientos años de constantes presiones de los fenicios. cuya residencia oficial era la que se hallaba al lado de la portada principal. un hombre de barba negra. conservar sus olivares al sur de la ciudad y mantener una especie de gobierno. los decididos hombres de Ur habían conseguido. arameos. Jeremoth. Situados. asirios y egipcios. delgado pero fuerte y valiente más allá del valor común de los hombres de Makor. casi sin saber cómo. víctimas de plagas y sometidos a un constante terror. estaba dominado por una idea fija: ¡era imprescindible mantener esa continuidad de ocupación! Si el poder eruptivo de Babilonia hacía .

inevitable la guerra contra Egipto. como unidad bien . tendría que haber guerra. y Makor se vería atrapada una vez más entre dos ejércitos. cuatro de ellas casadas con prominentes comerciantes y agricultores. pero la astucia y la persuasión podían salvar a la pequeña ciudadela. la de Jeremoth había ido transformándose gradualmente en canaanitas que adoraban a Baal ante el monolito erigido al dios en la cima de la montaña que se elevaba detrás de la población y. Como muchas familias de Makor. y también tenía un grupo de hermanos que eran tan decididos y duros como él. Tenía cinco hijas. entonces Jeremoth estaba dispuesto a contemporizar con cualquiera.

acurrucada en una esquina cerca de las ruinas de la antigua poterna. confiaban en la esperanza de que siempre se produciría alguna treta por medio de la cual les sería posible conservar sus posesiones intactas. Era el hogar de la viuda Gomer. cuya vida había sido siempre uniformemente . Carecía de muebles. cuyo piso era de tierra.disciplinada. En el otro extremo de la Calle del Agua. a pesar de hallarse ya disminuidas. contaba con una sola ventana y el olor persistente de aquella miserable vivienda era elocuente prueba de mezquindad y pobreza. se alzaba una pequeña casa de una sola habitación. una mujer alta y muy delgada de cincuenta y ocho años.

Fea ya desde su niñez. como tercera esposa de un hombre miserable. Después de muchos años y. se había casado tarde. Tuvo ese único hijo. al cual puso el nombre de Rimmon (granada). difícil. que después la denigró públicamente por estéril. con la esperanza de que como las semillas de dicha fruta pudiera andando el tiempo tener .triste. y que la usó más como esclava que como esposa. como consecuencia de una escena que ella había tratado desde entonces de borrar de su memoria —soldados egipcios sueltos y dedicados al pillaje en las calles de Makor— había quedado embarazada y su viejo marido sospechó que la criatura no era suya.

ignorante y aborrecible. que le habrían dado un aspecto algo más respetable. a quien admiraban los jóvenes y que ahora desempeñaba el puesto de fiscalizador del olivar del gobernador Jeremoth.muchos hijos. Sus cabellos no eran ni siquiera de un limpio color gris. Él y su madre eran firmes devotos del dios Yahweh. pero Rimmon consideraba prudente adorar al mismo tiempo al dios Baal. No: eran de un gris barroso. para perpetuar su línea familiar. Tenía los ojos oscuros y su piel no lucía un . Gomer era una mujer desgarbada. Y Rimmon había crecido espléndidamente. hasta llegar a ser un apuesto y bien parecido joven de veintidós años.

lo que la hacía parecer más vieja que lo que en realidad era. cuando los hombres construían sus improvisadas chozas para permanecer cerca del producto de sus tierras. y lo único que resultaba atrayente en ella era su voz suave y dulce. aquéllos eran los únicos días que recordaba con afecto: los felices días de la época de la cosecha. sin alterarse.aspecto muy atractivo. . su absurdo marido después y su apuesto hijo finalmente. En toda su vida. Hablaba siempre serenamente. amortiguada a través de medio siglo de obediencia a su padre primero. como si todavía estuviese en los campos. Había trabajado durante toda su vida tan duramente que ahora caminaba encorvada.

Pero como ella no tenía esclava alguna ni nuera que la ayudase. en compañía de jóvenes esposas y adolescentes esclavas. y su larga y delgada figura. Era. con un cántaro de agua haciendo equilibrio sobre su cabeza.. la mujer más vieja de cuantas acudían al manantial para sacar agua. no tenía más remedio que ir a buscar el agua en persona. pobremente vestida. un día del año 606 a. parecía fuera de lugar mientras bajaba pacientemente aquellos escalones tan conocidos. en el mes anterior a Ethanim. Gomer salió de su pobre casa junto a la poterna. . el mes de las fiestas. y descendió por los escalones del pozo cuya boca estaba no lejos de su vivienda. de J. C. por mucho.Ahora.

y allí oyó una voz que le decía: —¡Gomer. cuando llegó a una parte del Túnel David en la cual la pequeña lámpara de aceite que pendía sobre el agua no podía verse ya. pero aquella misteriosa voz volvió a envolverla y esta vez ella tuvo la seguridad de que no podía pertenecer a ninguna de las .Había descendido al manantial. pues ello sucedía muy a menudo. iluminaba débilmente el lugar. pero donde la luz del día que se filtraba por el hueco del pozo. llenado su cántaro e iniciado la subida a la superficie. para que pueda posar sus ojos en mi ciudad! —Gomer creyó que alguna de las mujeres más jóvenes se había escondido para hacerle una broma. viuda de Israel! ¡Lleva a tu hijo a Jerusalén.

mujeres—: ¡Gomer haz que tu hijo vea Jerusalén! No asustada sino asombrada. Por suerte. pues Rimmon estaba arrodillado ante la prensa. penetrando entre los olivos pertenecientes al gobernador Jeremoth. por lo cual dejó el cántaro. Unos instantes después vio a su hijo que estaba en la prensa del aceite. y subió a la superficie. pidiéndole que el aceite se . fue en busca de su hijo. y ella se dio cuenta de que elevaba sus oraciones matinales al dios Baal. En una especie de arrobamiento. dejó el túnel. pero Rimmon se había ido ya al olivar. se dirigió a la portada principal y cruzó el camino de Damasco. se detuvo antes de llegar junto a él.

Y luego. disgustada ante la comprobación de que su hijo estuviese orando a Baal esa mañana precisamente. Rimmon. había trabajado toda su vida en los campos y no sabía leer ni escribir. como hijo de una viuda casi totalmente desposeída de bienes.produjese bueno y sin dificultades. Esperó que terminase. se acercó. A los veintidós años de edad. en especial la manera en que el dios Yahweh se había ido revelando gradualmente a los hebreos. por lo cual oraba para pedir a Yahweh la guía moral para su . pero había aprendido de su madre las atesoradas historias de su pueblo. era un joven trabajador que tenía a su cargo la operación que producía más dinero a Makor.

Gomer no dijo más. Cuando ya estaba al lado de su hijo. pero había una gran escasez de alimentos. —¿No has deseado nunca ir? —No. Gomer dijo: —Rimmon: ¿has trazado algún plan para ir a Jerusalén? —No —respondió Rimmon. al llegar el . que hiciese abundante la cosecha de aceite. por lo cual. como ahora.conducta en la vida. pero al mismo tiempo imploraba al dios Baal que protegiese el olivar y. Regresó a su casa y comenzó a realizar sus tareas. Trató de pedir unos pedacitos de carne para ponerle a la sopa de lentejas que daría a la noche a su hambriento hijo.

No fue posible encontrar lo que pedía. puesto que todavía no estaba casada. avanzó por la Calle del Agua hasta que llegó a la residencia del gobernador Jeremoth. sobre la cual se tejían en Makor muchas conjeturas. pues .mediodía. una menuda y morena adolescente de dieciocho años. donde pidió a las diversas mujeres que vivían en la casa algún trabajo de costura que pudieran darle. —Y llamó a Mikal. pero la esposa de Jeremoth se apiadó de ella y le dijo: —Mi hija Mikal me ha estado pidiendo un vestido blanco por si acompaña a su padre a Jerusalén para las fiestas. Mikal se alegró mucho de que fuese Gomer la encargada de coserle la nueva prenda.

la misma del día anterior. llena de . tenía la dignidad propia de la gente campesina.había considerado siempre a la viuda como una mujer agradable con quien trabajar: jamás llegaba tarde. fue detenida como si una invisible pero poderosa mano le obstruyese el paso y una voz. y era siempre obediente. hablaba serenamente de cosas interesantes mientras cosía. Además. Pero a la mañana siguiente. cuando Gomer volvió al Túnel David para sacar agua del manantial. nunca estaba de mal humor. y así la joven y la anciana reanudaron su agradable amistad. le dijo: —¡Para la salvación del mundo es imprescindible que Rimmon vaya a Jerusalén! Gomer preguntó.

al llegar la noche. ya no podía ni enhebrar la aguja. lo soy —respondió la voz—. . volvió a preguntarle a su hijo.reverente respeto: —¿Eres Yahweh? —Lo soy. si deseaba visitar Jerusalén. sí. Gomer pudo ver la luz del día que entraba por el hueco del pozo. cuando sonaban ya ante la portada de Makor los balidos y mugidos del ganado y ella. Trabajó en el vestido blanco de Mikal pero.. cansada.. que acababa de regresar del olivar. Y te ordeno: ¡lleva tu hijo a Jerusalén! Después de dar unos pasos vacilantes. Corrió a su casa y trató de ahuyentar de su mente todo pensamiento sobre el túnel y la misteriosa voz.

Era una ciudad dorada. —¿Y por qué no fuiste? —¿Puede una viuda pobre ir a Jerusalén? ¿Quién le construiría una choza o un simple cobertizo? Rimmon no podía verle la cara. Eso es para sacerdotes. Ninguna otra ciudad del mundo. pero ésta se había transfigurado de ansiedad. centro de adoración a Yahweh. sede del templo. —Pero. Como muchos hebreos de su generación.—No —respondió Rimmon—. ¿por qué he de verla yo? —Yo no la he visto pero siempre he deseado ir. ansiaba ir a Jerusalén. ¿no tienes deseos de ver la Ciudad de David? —Tú no la has visto nunca. hasta el .

con la capital en Jerusalén. rodeó a la capital. Pero al producirse la victoriosa invasión del rey Sennacherib. Samaria.advenimiento de Roma. . el vasto imperio del rey David había sido asolado por la guerra civil y partido en dos naciones separadas: Israel al norte. y le puso cerco. podría ejercer el profundo efecto en sus fieles que Jerusalén ejercía en los hebreos. En el noveno año de Hoshea. el reino del norte fue prácticamente exterminado. y Judea al sur. Después de la muerte del rey Salomón. y eso a pesar de los tiempos malignos que se habían precipitado sobre la región. como dice la Biblia: «Y entonces el rey de Asiria llegó al país. el cual duró tres años. con su capital en Samaria.

donde la distribuyó entre Halah y Habor.» Rimmon lanzó una carcajada. —Temo que ahora no podrás verla —contestó su hijo.el rey de Asiria capturó Samaria. . un residuo de hebreos continuaron existiendo en poblaciones como Makor. Jerusalén ha estado ante mis ojos —dijo Gomer. y también en la ciudad de Medes. junto al río Gozan. y se llevó a la población de Israel a Asiria. —Desde hace más de cincuenta años. —Supongamos que yo te dijese ahora: «Mañana a la mañana partimos para Jerusalén.» No obstante. sometidos a gobernantes foráneos y a la prohibición de visitar Jerusalén.

hasta el final de los días! Rodeada de profunda oscuridad. por tercera vez te ordeno que lleves tu hijo a Jerusalén. Gomer respondió obediente: —Llevaré mi hijo a Jerusalén.—¡No tenemos dinero y además tengo que cuidar el olivar y tú has de terminar esa ropa que estás cosiendo para Mikal! Gomer pensaba lo mismo. por lo cual borró tristemente de su mente todo plan de ir a Jerusalén. fue detenida por tercera vez y la voz le dijo. viuda de Israel. en el Túnel David. con un rugido como el del león: —¡Gomer. ¿puedo esperar a terminar el vestido blanco que estoy . o el castigo caerá sobre los hijos de tus hijos. pero. pero a la mañana siguiente.

—¡Lo usaré en el baile! —dijo con profunda emoción. —Sí: mi padre lo ha decidido. es apropiado que termines primero el trabajo y luego partas para Jerusalén. Hace cuatro años que no vamos y en su carácter de Gobernador.. —¿Entonces vas a Jerusalén? —preguntó Gomer.. Para ti. —La muchacha se puso .cosiendo? —Eres una mujer que se gana la vida con su costura. Gomer tardó dos días de intenso trabajo en terminar la costura de aquella prenda y cuando se la probó la hija del Gobernador la joven parecía más hermosa que nunca.

pero éste. —Vaciló un instante y añadió—: ¿Me harías el favor de preguntarle si me podría pagar hoy? —¡Sí. Tu padre nos ha protegido siempre bien y me alegro que vaya a Jerusalén para hablar con los prohombres de Judea.repentinamente seria y preguntó ansiosa—: ¿Crees que los egipcios se lanzarán de nuevo contra nosotros? —Los asirios. babilonios. sí. fue con ella de vuelta al cuarto de la . egipcios fenicios y arameos —dijo Gomer como repitiendo algo que hubiese aprendido de memoria— no hacen más que guerrear contra nosotros. al enterarse del inusitado pedido de la viuda. claro! —respondió la joven y corrió en busca de su padre.

Normalmente. una pobre mujer como Gomer habría escuchado con terror las palabras del Gobernador. Gomer ya no era una mujer común: Yahweh le había ordenado que realizase un acto del cual dependía la salvación del mundo. por lo cual había desarrollado una gran dureza. respondió: —Siempre me has pagado puntualmente. quien había ejercido su alto cargo bajo distintos reyes. además.costura. señor. Pero mañana por la mañana mi hijo . Pero éste no era un día normal y. —¿Ha dejado la familia de Jeremoth de pagar alguna vez? —preguntó irritado. y el gobernador Jeremoth no la asustó. evidentemente disgustado. Con su voz más tranquila.

. pero. ¿Está enterado de eso Rimmon? —Todavía no. Y cuando el joven estuvo ante él.. —¿Tú y tu hijo? —tronó el Gobernador que no creía lo que acababa de oír—.. El Gobernador. risueñamente despectivo. —¿Qué? —Sí: este año construiremos nuestro cobertizo en la ciudad santa.. Jeremoth le dijo: —Rimmon: tu madre me ha dicho que mañana a la mañana parte contigo para Jerusalén.y yo tenemos que partir para Jerusalén. lo que . se retiró de la habitación y dio orden a un esclavo para que fuese al olivar y trajese a Rimmon con él.

significa que abandonas mi olivar sin permiso. miró al Gobernador directamente a los ojos y dijo con su voz suave y tranquila. por breves momentos. Y entonces llegó el instante de la decisión. estuvo decidida. Por el contrario. al ver el desprecio del Gobernador y la poca disposición de su hijo a oponerse a los deseos del mismo. alzó la cabeza. —¿Jerusalén? —repitió el joven asombrado—.. No he pensado. Gomer. pero no le fue posible hacerlo. ese frágil instante que habría de determinar una parte tan importante de la historia de Makor en los meses siguientes. a abandonar sus planes.. pero subrayada por una . Las palabras de sumisión no acudieron a sus labios.

Pero como pobre viuda de humildísimo origen que era.» Pero hasta esa evasión fue suficiente.intensidad que nunca había tenido: —¡Se me ha ordenado que lleve mi hijo a Jerusalén! ¡Y debo hacerlo mañana! —No bien dijo aquellas palabras comprendió que había evadido el problema central de aquel día: no debía haber dicho «Se me ha ordenado.».. soslayó la responsabilidad y la traspasó a un poder anónimo: «Se me ha ordenado. sino «Yahweh ordena».. pues algo sucedió en aquella habitación que el Gobernador no podría haber explicado. En consecuencia.. no tuvo ni el valor ni la arrogancia para emplear la frase debida. evitó . Ese día..

de evitar la oposición a cualquier dios. sin embargo. Aquí tienes tu bolsa de dinero. como todo buen político práctico. anunció: —Muy bien.. y fue eso lo que le hizo rehuir el enfrentamiento con Gomer. Construye la mejor choza que haya en toda Jerusalén. Con gran sorpresa para su hija y también para Rimmon. yo no tuve nada que ver. Rimmon trató de disculparse: —Señor. contento de haber escapado a . Gomer.el enfrentamiento. estaba. —pero el Gobernador ya se iba. siempre ansioso. en momentos en que las sombras de Egipto y Babilonia se cernían amenazantes sobre la Galilea. Canaanita más que hebreo hombre de Baal más que de Yahweh..

había salido triunfante. una experiencia que Rimmon jamás olvidaría. Y Gomer. como lo había dispuesto Yahweh. sobre terreno difícil y agotador. aunque entonces ni Gomer ni Jeremoth se dieron cuenta. aunque en su transcurso la percibió como una aventura física más que una ascensión espiritual. Fue así que se produjo el primero de los críticos retos que marcarían esa época. una . La distancia entre Makor y la capital de Israel era de algo más de 145 kilómetros. la de la voz suave. Partieron por la portada principal al amanecer.una engorrosa decisión. El viaje a Jerusalén en aquel tórrido mes de Ethanim fue. por lo cual Gomer y su hijo tardaron ocho días en cubrirla.

que no tenía ni la menor idea sobre la ubicación de la ciudad capital. Precediendo a su delgada madre. Rimmon tomó rumbo al sur. Sobre sus espaldas llevaban algunas provisiones y en su bolsa unas cuantas monedas de plata. calzados con pesadas sandalias y empuñando sendos cayados. Luego bordearon la sombría ciénaga. pero Rimmon llevaba consigo algo adicional que habría de resultar de considerable valor: unas cuerdas con las cuales pensaba armar su improvisada choza en la ladera que llevaba al muro de Jerusalén. vestidos con las más humildes vestimentas. atravesando el olivar de Jeremoth.pareja de mujer y hombre altos. en la cual los .

bajaron hasta Samaria. pues dicha población había marcado siempre el puesto avanzado meridional de Israel y servido como una especie de perro guardián para impedir que . para comenzar la ascensión a Bethel. establecidos allí compulsivamente por el padre del rey Sennacherib. Samaria fascinaba y repelía a la vez a los viajeros.insectos los atormentaron. Desde la misma. y por lo tanto Gomer y Rimmon la abandonaron sin tardanza. la capital del antiguo reino de Israel. donde se encontraron con un problema de serias proporciones. un extraño lugar ocupado ahora por extranjeros. cruzaron el río Kishon y se dirigieron a la ciudad fortaleza de Megiddo.

pero la suave Gomer hizo frente a sus argumentos diciendo: —Soy una anciana que tiene que ver Jerusalén antes de morir. hasta llegar a la aldea de Anathoth.los septentrionales cruzasen la frontera en sus intentos de visitar Jerusalén. Y de allí. como Rimmon abandonase el norte. —Y siguió a su hijo. Aún hoy. en la cual vivían varios profetas. En las primeras horas de marcha ascendieron sin ver . ella y Rimmon comenzaron la empinada pendiente que les llevaría a Jerusalén. por entre una doble fila de bethelitas. y ciertos fanáticos intentaron impedírselo. había en Bethel muchos que consideraban desleal que un hombre de edad de guerrear.

a pesar de hallarse casi constantemente entre enemigos y había también . pero se aseguraron de que seguían la dirección debida al ver los centenares de peregrinos que se congregaban desde todas direcciones para celebrar en Jerusalén las grandes fiestas religiosas que señalaban el comienzo de cada año. que llegaban para pedir a Yahweh una abundante cosecha. Había jóvenes sacerdotes de Dan y cultivadores de dátiles de las costas de Galilea. Había tintoreros hebreos de Accho. Había hebreos de Samaria. que se habían mantenido tenazmente en su religión.realmente la noble ciudad. mezclados con traficantes arameos y chipriotas.

Quienes podían permitirse el lujo. destinadas también al templo. que era . la dulce Abishag. Otros llevaban gallinas destinadas al consumo propio y algunas mujeres cargaban jaulas llenas de palomas. para orar en la capilla central de los hebreos y ver con sus propios ojos la eterna gloria de Jerusalén. Algunos agricultores iban montados en burros.pobres aldeanos de Shunen. pero la mayor parte viajaban a pie. donde el rey David había encontrado a su última y más hermosa concubina. llevaban animales destinados al sacrificio ante los altares de los templos y uno podía oír los mugidos y balidos de los animales. Gomer y su hijo luchaban con la parte final de la pendiente.

cuando oyeron. incapaz . rodeados por peladas colinas y profundos barrancos.. oh Jerusalén. nuestros pies se han posado dentro de tus puertas. a cierta distancia delante de ellos los gritos de alegría de los peregrinos que entonaban también los tradicionales cánticos de la ascensión: «Me regocijé cuando me dijeron: Entremos a la casa de Yahweh. pues de pronto alguna voz atormentada. Ahora..la más escarpada.» Todos los peregrinos se unían para cantar con verdadero deleite pero aquel estado de ánimo no duraba mucho.

como Gomer.de creer que su dueño estaba ya a las puertas de Jerusalén. tampoco me dedico a cosas demasiado grandes. escucha mi voz: que tus oídos estén atentos a mi súplica!» La mayoría trataba de reprimir sus propios deseos y someterse a la voluntad de Yahweh. en que la guía del dios les sostendría: «¡Yahweh: mi corazón no es altivo ni mis ojos orgullosos. confiados. exclamaba en humilde súplica: «¡Yahweh. o que sean demasiado maravillosas para mí.» .

la multitud miró hacia el sur y vio. Y entonces. Y de aquellos muros se elevaban torres que señalaban una amplia portada. Los que venían atrás apuraron el paso y. cuando más sofocante era el calor de aquel día. Gomer y Rimmon se dieron cuenta de que los cantantes que les precedían callaban de repente.Y cuando llegaron a la última legua de camino. por fin. . fueran cuales fueren los impedimentos que hallasen a su paso. alzándose ante sus ojos. todos prometían solemnemente que seguirían avanzando ininterrumpidamente hasta la ciudad santa. un alto y grueso muro construido con enormes piedras que ahora brillaban al ser heridas por los rayos de sol de mediodía.

Muchos peregrinos cayeron de rodillas. macizo. —No mires a ese muro. de pronto. que absorbía la maravilla de Jerusalén trató de adivinar qué divina necesidad le había llevado hasta ese lugar.detrás de la cual se veían las majestuosas líneas de un templo. Al ver a su hijo. . pero no le fue posible y. monumental. con los fijos en el imponente muro. pero Gomer observó que su hijo Rimmon se mantenía apartado. emocionados hasta las lágrimas sólo al pensar que habían podido vivir hasta posar sus ojos en la ciudad santa. se llegó a su lado y con su suave voz comenzó a susurrar palabras e ideas que ella no podía en modo alguno haber concebido.

Así podría destruir el templo y exterminar a los hijos de Judea para siempre. el rey Sennacherib.Rimmon. en dirección a esas laderas llenas de batanes. Mira más bien al oeste. hace cien años. ¿Acaso no acampó en este mismo lugar. y Jerusalén sería suya. después de haber aplastado a Makor con su ejército que parecía la langosta en el séptimo año? ¿Y no hizo sus preparativos para destruir Jerusalén (de estas cosas Gomer no sabía una palabra) de tal manera que la ciudad de David estaba inerme a su merced? El terrible rey de Asiria sólo necesitaba lanzar el último ataque contra el muro. Pero en altas horas de la noche yo llegué a las tiendas de campaña de los asirios. Aquella . hijo de Gomer.

pero ninguno de los dos se mostraba muy dispuesto a indagar. y se dio cuenta de que ella no podía ser quien hablaba. Rimmon observó aquel extraño empleo de la primera persona al hablar su madre. y a la mañana siguiente la muerte había segado a la hueste. que desapareció. Y Gomer. al reaccionar como si hubiese estado privada de sentido. Rimmon . más mortal que las flechas con puntas de hierro. Madre e hijo comprendieron que se había producido un incidente de tremendo significado. experimentó por primera vez el misterio de saber que de sus labios habían salido palabras que ella no había modulado.noche fui más poderoso que los carros de guerra.

. que no sabía leer ni escribir. No era a personas como ella y Rimmon que Yahweh hablaba. Rimmon preguntó: —¿No destruyó Sennacherib la ciudad de Jerusalén.. Vagamente. pues no podía considerarse digno de tal elevación. igual que la de Makor? —Creo que no —respondió su madre. Gomer sabía perfectamente que era una mujer ignorante. En toda su vida ningún hombre la había amado y su hijo no sabía quién era su padre. Con voz que quería ser despreocupada. ahora con su voz de siempre.no quería creer que Yahweh había estado hablándole. recordaba una antigua conseja de cómo la ciudad santa había sido salvada: . Por su parte.

pero únicamente en Jerusalén podía verse la solemne pasión de todo un pueblo.«Las cohortes estaban listas para lanzarse al ataque. pero de pronto desaparecieron. penetraron en Jerusalén. De repente. Fue a esa cima de la fe hebrea que Gomer había llevado a su hijo para un propósito que ella jamás podría haber comprendido. concentrada en un espléndido templo construido siglos antes por el rey Salomón. en Persia un poderío en gestación.» Y Gomer y Rimmon. En Babilonia. naturalmente. se encontraron ante una escena que no podría haberse reproducido en ninguna otra parte del mundo conocido entonces. había suntuosidad y grandeza. como dos peregrinos comunes. Y al llegar ante .

árboles frutales y vegetales. La montaña. estaba llena de albergues improvisados como aquél. Luego Rimmon condujo a su madre fuera del muro de la ciudad. hasta donde se podía ver. Rimmon cortó ramas y cuatro palos gruesos para los esquineros de la choza que construyó utilizando las cuerdas que llevaba para atar unos a otros los parantes y el techo. a un monte de olivos a cuyo pie corría el arroyo. Todos los años. En ese refugio Gomer y Rimmon dormirían ocho noches. Toda aquella parte era rica en jardines y huertos.el templo. los hombres de Israel y Judea construían aquellos . los dos se inclinaron en una profunda reverencia. De algunos de aquellos árboles.

al cual eran admitidos solamente algunos sacerdotes. y los dos se quedaron observando los sacrificios de animales durante los cuales espléndidos toros eran llevados ante el altar y allí. mientras su hijo penetraba en el lugar sagrado. se reunió de nuevo con su madre. Rimmon captó una comprensión de la eterna sumisión del hombre a . Más tarde. al terminar el solemne rito. A la mañana siguiente se levantaron temprano y salieron del monte de olivos.refugios. mientras el aroma del incienso parecía penetrar en su cerebro. entrando de nuevo en la ciudad. donde fueron a orar al templo. Gomer se quedó con las demás mujeres en la nave principal.

pues después que habían terminado las ceremonias y oraciones del día. Esta ciudad sería recordada por él toda su vida. y al sexto día de su estada en ella Gomer le oyó murmurar: —¡Oh. Jerusalén. si te olvido haz que mis ojos cieguen para siempre! Pero no era solamente para esos momentos que los peregrinos realizaban el largo y penoso viaje a pie hasta Jerusalén. una vez prensadas las uvas y recolectados los cereales.Yahweh. se realizaban celebraciones líricas en las cuales se reproducían costumbres tan antiguas como la misma tierra de Canaán. Y ninguna resultaba más espectacular que la nocturna en la cual las vírgenes solteras de Israel se vestían con .

sus túnicas blancas. en el camino de Belén. No busquéis la belleza ni busquéis sonrisas. alzad los ojos y ved con quién. recién hechas. Una vez allí las mismas designaban a una de entre ellas para que entrase a la prensa del vino con su túnica nueva recogida hasta las rodillas. sino una muchacha de buena familia. . «Jóvenes. ved con quién. para salir de la ciudad a las viñas. os vais a casar. donde se habían reservado en las vides los racimos ceremoniales. para bailar sobre las uvas mientras sus compañeras cantaban. jóvenes de Jerusalén.

hija del gobernador de Makor.» Y mientras las jóvenes bailaban alrededor de la prensa del vino. se cansó y pidió. y entre dos hombres la . rogándole que las probase. que viese con cuál de ellas se casaría. Pero al cabo de un tiempo. que se la reemplazase y por casualidad las jovencitas de Jerusalén eligieron entre ellas para reemplazarla a una del norte. la jovencita que estaba hundida hasta los tobillos en las uvas. la hermosa Mikal.una familia que adore a Yahweh. por medio de una señal. Rimmon contempló con creciente asombro la frescura de sus rostros y la maravilla de los rientes ojos que pasaban ante él a la luz de las antorchas.

Cuando ella recogió su túnica para que no se manchase.alzaron para ponerla en la prensa del vino. sino una hermosa adolescente. Rimmon experimentó la curiosa sensación de que el vestido era. tratando en vano que el jugo de las uvas no manchase su túnica y finalmente. Se le antojó que el vestido bailaba por sí mismo y extendió una mano para tomar la de su madre. felicitándola por haber cosido aquella hermosa prenda. Y de inmediato su corazón estalló de amor. que reía. cuando comprendió . un amor que ya no lo dejaría jamás. en cierto sentido SU vestido. pues había salido de su cocina y él lo había visto antes que la misma Mikal. pues no era el vestido el que bailaba.

la dejó caer alzando los brazos. fue él quien alzó a Mikal y la sacó de la prensa.que ya no le era posible protegerla. Y Rimmon contemplaba a la hermosa jovencita extasiado. y ella quedó suspendida un instante en el aire mirándole emocionada. —¡Rimmon! —exclamó y permitió que él la depositara en tierra y le limpiase el jugo. y el jugo la salpicó hasta la cara. pero cuando cesó la música y le tocó a otra el turno de prensar las simbólicas uvas. al intensificarse el ritmo de la música. Fue aquél un momento primitivo que hacía recordar toda la historia de los hebreos desde antes de los días en que ellos conocían a Yahweh o los Faraones. Cuando la mano ruda del muchacho tocó .

y ella se opuso. alegando que un muchacho hebreo no debía casarse con una muchacha cuya familia era más canaanita que hebrea. Rimmon no quiso oír aquel argumento y entonces Gomer comprobó que existía en él la misma dureza que ella había tenido que desarrollar en el transcurso de las décadas precedentes. ¡Y Rimmon la besó! En el viaje de regreso a Makor. pero la asustó al aplicarlo al asunto de elegir . Ello le agradó en lo que al carácter de su hijo se refería. ella no la apartó y se quedó con la manchada barbilla levantada hacia él. Rimmon informó a su madre que estaba decidido a casarse con Mikal. como si le pidiera un beso.aquel suave y delicado rostro.

—¿Es que tratas de hacerme . resulta ofensivo. dijo: —Significa lugares altos. y él ora siempre en los lugares altos. el nombre de un hombre tenía siempre un significado desconocido en otras naciones y Rimmon. y que él haya ido a Jerusalén y que su hija haya bailado en la prensa del vino. Cuando iban atravesando la ciénaga al norte de Megiddo le preguntó como por casualidad: —¿Sabes lo que significa el nombre del Gobernador: Jeremoth? Para los hebreos.esposa. —Toda su familia lo hace. y se preguntó qué podría hacer para impedir que Rimmon adoptase una decisión apresurada. anticipándose al propósito de su madre.

Nuestra población tiene numerosas y excelentes muchachas hebreas. Por lo tanto. . expuso el más débil de los argumentos—. ¿No has meditado nunca sobre la conveniencia de casarse con Geula? Esa muchacha pertenece a una antigua familia de sacerdotes.desistir de mi decisión de casarme con Mikal? —preguntó él bruscamente. que son fieles a Yahweh. diciéndole que Yahweh le había elegido para algún austero propósito y que era imperativo que él hiciese las paces con el dios. —Sentía una profunda tentación de aconsejar a su hijo. —Sí. pero no pudo hacerlo porque no tenía ni la menor idea de cuál era la misión que el dios esperaba de su hijo.

. Cuando dejaron atrás la ciénaga y ascendieron a terreno más alto vieron a su frente el roto muro de Makor. —Y su madre no replicó una palabra más.. Rimmon hizo una mueca que irritó a Gomer. —Geula tal vez no sea muy hermosa —le dijo riñéndole—. Los dos compararon de . —Y Rimmon repuso al oír el argumento de su madre: —La mueca se la hice al agua de la ciénaga y a la culebra que se dejó caer a ella desde una piedra.En ese momento cruzaban la peor parte de la ciénaga y al oír que su madre pronunciaba el nombre de Geula. pero conoce la virtud y no es apropiado que hagas muecas al oír el nombre de una muchacha que es muy devota.

¡Los ejércitos invasores habían destruido tanto! Allí donde habían vivido ochocientas personas en tiempos del rey David. durante los cuales Makor contaba con la población más reducida de toda su historia.inmediato la modesta población con la grandiosa Jerusalén. vivían ahora algo menos de quinientas. pero . En los campos circundantes que habían mantenido a novecientos agricultores. Eran años espantosos en la Galilea. que nunca sabían cuando algún enemigo iba a quemar sus cosechas y llevarles a ellos como esclavos. sólo vivían ahora un centenar. casi en la pobreza. comprobando cuán miserable parecía la primera.

encomendándole la tarea de preparar a su hijo para las duras pruebas que esperaban a los hebreos y ahora. Contra los deseos de su madre. al regresar a Makor. apretó una mano de Rimmon y se dirigió a la portada principal.Gomer sospechaba que se avecinaban males todavía mucho peores. Tenía que ser por eso que Yahweh le había hablado en el túnel. Rimmon se casó con Mikal y contra sus propios deseos no tardó en tener que confesar lo agradable que era la hija del Gobernador. quien desde el primer momento demostró que iba a ser una . la riente y hermosa Mikal. sin darse cuenta de que la prueba no caería sobre su hijo sino sobre ella.

Mikal se lo sacó y dijo: —Desde hoy.excelente esposa para Rimmon. sino como copropietario. no como administrador simple. además. Una mañana. preparándose para descender al manantial a través del oscuro túnel. cuando Gomer alzó el cántaro del agua sobre su cabeza. consiguió que su padre permitiera que su marido administrase el olivar. Aportó al matrimonio una dote mayor que la que él había esperado y. seré yo quien vaya a buscar el agua al manantial. Mikal se trasladó a la sombría y mísera casucha de Gomer. tan . donde de inmediato empezó a coser y ayudar en las tareas domésticas. La cansada anciana contempló el hermoso rostro de su nuera.

y tan satisfecho con la criatura que ya llevaba en las entrañas.alegre y fresco a la luz matinal. apareció el gran ejército del Faraón Necho. con generales de plisadas túnicas y soldados de infantería cargados de lanzas. besó por primera vez a la joven y añadió—: La única cosa que puedo hacer ahora para mi hijo es ir a buscar el agua al manantial. Procedente del sur. el ejército ocupó aldeas y caminos y hasta algunas poblaciones amuralladas. . con hombres a millares y carros de guerra cuyo polvo oscurecía el sol. y le dijo: —Hoy me has traído rubíes —e inclinándose. Abriéndose rápidamente en abanico en todas direcciones. Y sobrevinieron días de terror.

diciendo que aquéllos . al ponerse el sol. Tendieron un cordón alrededor de la población y primeramente se llevaron a todos los agricultores que vivían fuera de la misma. Como Jeremoth protestara. los egipcios le ahorraron el trabajo.—Vamos hacia el norte. Aquella exigencia provocó un clamor de protesta en Makor y como Jeremoth no se mostrase muy dispuesto a elegir los doscientos hombres exigidos. realizándolo ellos. para aplastar definitivamente a Babilonia —dijeron los emisarios armados al gobernador Jeremoth— y exigimos de Makor doscientos hombres que deberán llevar sus propias provisiones. deberán estar listos. Esta tarde.

y empezaron a impartirse órdenes. le sacaron fuera de la población. En la casa de Gomer. sacaron a Rimmon. diciendo que él no se pondría al frente de . el general egipcio le gritó: —Cuando comencéis a sentir hambre. vuestras mujeres encontrarán los campos. y por eso no te morirás de hambre.eran los hombres que proveían a Makor de alimentos. al cual dijeron que desde ya le nombraban capitán del contingente de los hebreos. y antes que pudiese despedirse de su esposa y su madre. registraron las casas y tomaron a todos los hombres que les parecieron capaces de caminar ciento sesenta kilómetros. A continuación. Tú tienes cinco hijas. Rimmon comenzó a protestar.

soldados de Egipto!. pero no pudo terminar.hebreos para luchar contra los babilonios. pero una fuerza exterior se apoderó de su garganta y de ésta salió. ¡Por demasiado tiempo habéis estado atormentando a los hijos de Yahweh! ¡Ahora os dirigís . Desde el muro de Makor. su madre contempló aquella escena y creyó que su hijo había sido muerto. por primera vez en su vida una voz de extraordinaria potencia. que retumbó por todos los ámbitos de la población y penetró hasta los corazones de los invasores egipcios: —¡Oh.. pues uno de los soldados egipcios le aplicó un tremendo golpe en la nuca con una maza de guerra y cayó desmayado.. Quería gemir desesperada.

en esa batalla vuestros ojos os serán arrancados y pasaréis el resto de vuestros días sumidos en la más completa oscuridad. mientras trabajáis como esclavos para los babilonios! ¡Y vosotros. para librar una batalla que las hienas y los buitres celebrarán por muchos días mientras despedazan vuestras carnes muertas! ¡Vosotros.hacia el norte. oh generales altivos. cómo soñaréis con Tebas y Memphis. insolentes conductores de los carros de guerra: vuestros caballos os arrastrarán por entre cenizas y las piedras del campo de batalla os despedazarán los sesos! ¡Vosotros sacerdotes que acompañáis a este poderoso ejército para otorgarle vuestra sanción. y cómo soñaréis con .

Cuando Gomer recobró sus sentidos. Faraón Necho. cuando estéis trabajando como esclavos en las canteras de Babilonia! ¡Y tú.Egipto. vieja bruja! El gobernador Jeremoth. al oír al capitán. ahora avanzas hacia el norte con tus banderas desplegadas al viento y levantando nubes de polvo con las ruedas de tus carros de guerra. pues Egipto está irremediablemente perdido! Sus palabras atravesaban el aire como lanzas y un capitán egipcio. corrió hacia donde se hallaba Gomer y al llegar junto a ella la tomó de los hombros y la sacudió fuertemente. vio que Rimmon no había sido muerto . pero avanzas en vano. al observar el efecto que causaban en sus tropas. gritó: —¡Silencio.

incorporando a sus filas hombres en edad de guerrear. de las poblaciones y aldeas por las cuales pasaba. de pie sobre el muro de Makor. Y fue así que aquel ejército partió rumbo al norte.sino que se había levantado y obedecía las órdenes que le daban los egipcios. preparándose para el día en que tendría que hacer frente a las fuerzas de Babilonia. . de nuevo una pobre viuda anciana. Gomer. vio desaparecer a su hijo con aquella hueste y corrió en busca del consuelo de su hija política Mikal.

Y Eliav agregó: —Nuestra religión las reverencia.. ella le dijo: —Ninguna religión del mundo trata a las mujeres con más consideración que el judaísmo. John Cullinane se divertía siempre. al ver con qué vigor sus amigos judíos argumentaban que en su religión las mujeres eran tratadas como iguales a los hombres. —Si alguna vez ha existido un .. antes de que Vered partiera para Chicago. cuando se suscitaba el tema.. EL TELL En el salón comedor de la Kibbutz. Una noche.

—He ido muchas veces a ceremonias en las sinagogas —respondió Cullinane— y en las nuevas. si las mujeres quieren asistir. —¿Qué quiere decir? —preguntó Vered secamente. —¿Y qué has visto? —preguntó Vered. En las sinagogas más antiguas.caso de protestar demasiado. Lo que dice el Torah. tienen que sentarse en una galería. tras una cortina. como por ejemplo la de Vodzher Rebbe. éste es ese caso —dijo Cullinane. lo que dice el Talmud. lo que veo y lo que oigo. —Yo sólo puedo juzgar por cuatro cosas —replicó el irlandés-norteamericano defensivamente—. no hay lugar alguno destinado para .

—No por lo que he oído decir a los turistas que visitan la excavación —dijo Cullinane—. soportadas en la . en una pequeña galería. tras una cortina». Y hasta he oído decir a hombres judíos «¡Yo. En este asunto. cuando voy a orar a la sinagoga prefiero hacerlo acompañado por toda la familia!». Mujeres judías norteamericanas me han dicho «Yo me negaría a ser embutida así. —Es que nuestras mujeres prefieren que sea así —dijo Eliav. Las mujeres bajo la religión judía no eran tratadas peor que las mujeres del Medio Oriente en general: deplorándose su nacimiento como tales. el testimonio del Torah era bien claro.las mujeres.

En . contenía un pasaje que decía: «¡Bendito eres. Rey del Universo. oh Señor nuestro Dios. y una de las oraciones matinales recitadas por los hombres. casadas lo antes posible. víctimas de discriminación por parte de las leyes y sometidas a la miseria si enviudaban y no conseguían casarse nuevamente. Eran numerosos los textos bíblicos en los cuales algún héroe del Antiguo Testamento se regocijaba al enterarse de que era padre de un hijo varón. e infortunado quien tiene hijas».adolescencia. que no me has hecho nacer mujer!» Los sesenta y tres opúsculos del Talmud desarrollan cada uno de estos temas: «Feliz es aquél cuyos hijos son varones.

y con tales conversaciones el hombre no hace más que precipitar males sobre sí. y a menudo. al cual el mismo Maimonides agregó una glosa: «Se sabe que en su mayor parte una conversación con una mujer versa sobre cuestiones sexuales. durante la excavación.pasaje tras pasaje.» El Talmud aconseja directamente que no debe enseñarse a las mujeres a leer obras religiosas. ese conjunto de enseñanzas judías advierte contra los peligros de la mujer: «No habléis demasiado con mujeres. dice un pasaje. los diarios religiosos israelitas publicaron informaciones sobre resoluciones adoptadas por algún grupo de fanáticos: «Es función de . ni siquiera con vuestras propias esposas».

Al cabo de doce años. Akiba regresó a su casa una noche. se presentó el fotógrafo inglés a la hora de la cena. con un pasaje del Talmud que traza una semblanza de la esposa judía: «Estaba casada con el famoso rabí Akiba. Se casó con él y le envió a vivir aislado para que pudiera estudiar sin estorbos. Le conoció cuando él tenía cuarenta años y era un campesino analfabeto. por lo cual ella lo mandó por espacio de otros doce años y siguió trabajando para sostener la .las adolescentes judías casarse a los diecisiete años y tener hijos lo antes posible. para informar a su esposa que tenía que estudiar más.» Una noche. mientras ella trabajaba para sostener a los dos.

cuando los jueces se mostraron débiles. mientras decía a sus discípulos: —Todo cuanto es mío o vuestro. . de J. Vered se irritó y dijo: —No olviden que. —En el año 1125 a. procede de ella. Al cabo de los veinticuatro años Akiba volvió a la casa. pero ella estaba tan vieja y decrépita que los discípulos de Akiba trataron de hacerla a un lado creyéndola una mendiga y el gran rabí Akiba permitió que ella se le acercase y le besase los pies. C. Deborah reunió a su alrededor al pueblo judío en la batalla contra el general Sisera.casa. —¿Y cuándo ocurrió eso? —preguntó el fotógrafo.

la profetisa.Eliav dijo: —Y tenemos también el caso de Huldah. —¿No es extraño —preguntó Cullinane— que cada vez que se suscita este tema. ustedes citan a dos mujeres que vivieron hace más de dos mil quinientos años? —¿Y Beruriah? —exclamó Vered—. —En el año 621 a. —¿En qué época vivió esa mujer? —preguntó el fotógrafo. La iglesia . —Lo que quiero destacar es esto —dijo Cullinane—. Ninguno de los gentiles había oído hablar nunca de ella. de J. que contribuyó notablemente a que el Deuteronomio fuese aceptado como la esencia de la fe judía. C. O de Golda Meir.

católica ha demostrado verdadera capacidad para encontrar lugares para mujeres como Santa Teresa y Catalina de Siena. si no recuerdo mal. era ésta: «Dios meditó sobre cuál parte del hombre utilizaría para hacer a la mujer y se dijo: “No debo crearla de la cabeza del hombre. En el judaísmo eso no sucede. Y una secta de protestantes hizo lo mismo con Mary Baker Eddy. para que no se comporte con demasiada altivez. Vered se mostró ansiosa de responder y dijo: —Cuando somos niñas pequeñas. para que no se vuelva . ni de los ojos. solemos jugar un juego en el cual preguntamos: «¿Por qué fue hecha la mujer de una costilla de Adán?» Y la respuesta.

ni del corazón para que no sea demasiado celosa. mientras que nuestras mujeres judías viven plácidamente. la infelicidad de las mujeres es muy grande. con muy pocos divorcios. ni de las manos. para que no resulte demasiado charlatana.» —En las religiones que hacen lo que Cullinane quiere. ni de las orejas. La crearé utilizando una parte oculta del cuerpo del hombre.demasiado curiosa. para que no llegue a ser demasiado callejera. y menos neurosis. . para que no escuche lo que no debe. para que sea modesta”. ni de la boca. —Todo el mundo sabe que el judío es el mejor marido que se conoce —apuntó Vered. muy poca prostitución.

en un sentido siglo XIII. Estaba . y de la mujer cuidar el hogar. una familia.—¿Y ustedes las mujeres judías no experimentan la sensación de que se las hace a un lado? —Nosotras las mujeres judías conseguimos lo que queremos —insistió ella—: un hogar. ¿Oraciones públicas en la sinagoga? ¡Eso es para los hombres! Cuanto más oía Cullinane sobre este tema —y el mismo era suscitado en muchas cenas— más se convencía de que Vered tenía razón. era tarea del hombre aplacar a los dioses. pero eso se acercaba muy peligrosamente al ideal germánico de Kaiser. En las sociedades primitivas. un refugio seguro. Kinder. Küche.

pero le resultaba imposible olvidar que el cristianismo superaba abrumadoramente al judaísmo en parte debido al atractivo emocional que tenía para la mujer. se dijo para sí.dispuesto a aceptar el punto de vista de Eliav en el sentido de que una de las razones por las cuales el judaísmo había llegado a ser tan poderoso internacionalmente era la sutil relación entre los dos sexos. El judaísmo. y el cristianismo para mujeres. cuando los egipcios estaban tomando . es una religión para hombres. * En los largos meses de la temporada seca.

en los cuales trabajaron como animales.posiciones para aplastar definitivamente a los babilonios. Como lo había previsto el general egipcio. Mikal. «para que la tierra entre los dos ríos pudiera vivir en paz». podía haberse evitado aquel verdadero martirio . no pasó mucho tiempo sin que las mujeres de la población tuvieran que salir a los campos. Gomer y su hija política Mikal consiguieron organizar para sí una vida que. soportable. sino muy agradable era. por lo menos. para recoger lo poco que habían dejado los invasores. desaparecidas las familias de los agricultores e incorporados a las filas egipcias los hombres de Makor en edad de guerrear. como hija del Gobernador.

Pero la razón principal era que . Sabía que si estaba destinada a oír de nuevo la voz de Yahweh. por dos razones. Todas las mañanas se ofrecía para ir a buscar el agua al manantial y todas las mañanas Gomer rechazaba su ofrecimiento. siempre esperando aquella voz. donde una pequeña lamparita de aceite reflejaba su débil luz en el agua. por lo cual todos los días bajaba por la peligrosa espiral de escalones del pozo hasta llegar al manantial.—como lo hicieron sus cuatro hermanas— pero a pesar de estar embarazada consideró que su deber era trabajar a la par de Gomer. la misma habría de llegarle en las profundidades del túnel. y volvía a subir.

Las mujeres ancianas o embarazadas solían resbalar con cierta frecuencia y algunas habían . y los mismos habían ido gastando las piedras hasta el punto en que había que subir y bajar con mucho cuidado. habían sido usados todos los días desde entonces por alrededor de cien mujeres diarias. pues resultaba fácil perder el equilibrio al resbalar en alguno de los escalones. lo que significaba que hasta entonces se habían hecho más de trece millones de viajes de ida y vuelta. La tarea de ir a buscar el agua no le resultaba fácil. porque los escalones que los esclavos de Jabaal la Abubilla habían abierto en la roca trescientos sesenta y un años antes.deseaba proteger a Mikal.

donde oraba ante el monolito de Baal. En el pequeño templo que se alzaba en el mismo lugar donde había estado el monolito original del dios Él vivían tres prostitutas sagradas. cuyos servicios eran requeridos muy pocas veces en aquellos tristes días en que todos los hombres. Sólo había una cosa que le inquietaba respecto de Mikal. dejó de trabajar en los campos y consultó a las sacerdotisas de Astarté. La joven seguía las tradiciones de Canaán y a menudo subía hasta la cima de la montaña. estaban . o casi todos. Y conforme se iba acercando el día en que debía dar a luz. preguntándoles qué debía hacer.perdido la vida al rodar hasta el fondo del pozo.

ausentes. Nació un hermoso varón al que Mikal llamó Ishbaal. Pero al observar el amor con que Mikal cuidaba a la criatura. Gomer no pudo ocultar su desagrado y en cuanto oyó pronunciar el nombre del niño escupió en el piso de tierra. sino a las sacerdotisas. Cuando Mikal llegó de vuelta a la casa con el recién nacido. significando con dicho nombre que era hombre de Baal. y comprobar cuánto se parecía el niño a Rimmon. cuando llegó el día. Las tres eran jóvenes agradables y conocían todos los ritos sagrados para el alumbramiento femenino. que la ayudaron. por lo cual. no tuvo más remedio que . Mikal no se dirigió a Gomer y las parteras hebreas.

Y las dos mujeres. sin aliento. llegaron a desarrollar un amor mutuo como sólo madres e hijas conocen. comenzaron a llegar mensajeros procedentes de los campos de Carchemish. para mantener a su nuera y el niño. las rampas que conducían a las . Subieron corriendo. Era el amor de dos mujeres que luchaban desesperadamente para que pudiese sobrevivir la familia. trabajando juntas. y desde entonces trabajó en los campos dieciséis y diecisiete horas diarias. No bien Mikal hubo recuperado suficientes fuerzas para ayudarla en el trabajo puso su hijito al cuidado de una anciana canaanita y fue con Gomer a los campos. Y de pronto.aceptarlo.

. Descansaron. Les siguieron otros fugitivos.portadas de Makor y al llegar ante ellas cayeron exhaustos: —¡Egipto.. que declararon: —Los babilonios capturaron a todos nuestros generales y les sacaron los ojos en el mismo . ¡Los carros de guerra de Babilonia eran como las semillas del ciprés volando por los campos en el invierno! ¡Egipto ha dejado de existir!. extenuados tanto por su larga carrera como por el dolor del desastre y luego reanudaron su marcha hacia el Nilo. está destruido!.. donde la corte les haría estrangular por haber sido portadores de tan calamitosa noticia. el grande y poderoso Egipto..

—No muchos —dijeron los mensajeros y se alejaron . llevándoselos después con yugos al cuello. —¿Cuántos? —preguntó el Gobernador. temblándole las piernas de horror al pensar en las mujeres de Makor. —¿Y los hombres de Makor? —preguntó el gobernador Jeremoth—. ¿Qué ha sido de ellos? —Los que sobrevivieron fueron torturados también. Se les sacaron los ojos en el campo de batalla y luego fueron llevados para trabajar como esclavos.campo de batalla. A los conductores de nuestros carros de guerra les cortaron las lenguas y orejas. y fueron llevados a Babilonia como esclavos.

llegó a Makor. Finalmente. En Carchemish. nos tendió una astuta trampa y allí sus carros de guerra nos destruyeron. pero Nabucodrezzar de Babilonia nos estaba esperando con un ejército que nos superaba numéricamente en una proporción de diez a uno.corriendo. Había perdido un brazo en la batalla y los babilonios le habían dejado en libertad para que pudiera informar sobre el resultado de la lucha correctamente. a quien los egipcios habían incorporado a sus filas. como si fuéramos trigo segado con la hoz. Los babilonios eran tan poderosos que el ejército de Egipto no tuvo ni la menor probabilidad de . un hombre de Accho. —Avanzamos hacia el norte con un abrumador poderío.

triunfar. —¡De ese lamentable muro!. y entonces Makor y Accho desaparecerán de la faz de la tierra. Pero será conveniente que os preparéis. —¿De qué te ríes? —preguntó el gobernador Jeremoth. Luego lanzó una mirada al patético muro de Makor. ya no existen. .. pues Nabucodrezzar no tardará en avanzar hacia el sur por los barrancos. Gomer y las demás mujeres abrumaron a preguntas al hombre. —Todos han muerto —respondió él con indiferencia.. Los reinos pequeños que han tratado de oponerse a su poder. preguntándole por sus hombres. roto en varios lugares por Sennacherib. y comenzó a reír histéricamente.

al cautiverio que sufrían casi todos los hombres de la población y a la incertidumbre . pero no podéis ni siquiera imaginar lo que es Nabucodrezzar. Cuando Sennacherib había destruido la población de Makor. Los meses que siguieron al desastre egipcio en Carchemish fueron más espantosos todavía.¡Defendido por pobres mujeres! Vosotros recordáis a Sennacherib como un hombre terrible. debido a la falta casi total de alimentos. ello fue una fulminante y terrible venganza que eliminó a casi dos mil seres humanos en pocas horas. se le permitió a Makor que se reconstruyese como puesto avanzado de una provincia asiria. pero cuando terminó la carnicería.

uno de sus miembros iba a comportarse con un coraje como el que entonces demostró el gobernador Jeremoth.respecto de cuándo se produciría el ataque de Nabucodrezzar. el sitiador se cansa y se retira. Inmediatamente reunió a la población de Makor y anunció: —Constituimos un pobre grupo entre el cual hay muy pocos hombres. —Pero ahora no tenemos muro —dijo un anciano. Muy pocas veces en la larga historia de la familia de Ur. en venganza porque los hebreos habían peleado contra él en las filas egipcias. . Pero en el pasado hemos comprobado que si podemos ocultarnos tras este muro por espacio de tres o cuatro meses.

—Cuando llegue Nabucodrezzar lo tendremos —respondió Jeremoth— y tú. tendrás encallecidas las manos de construirlo. como todos nosotros. exhortador y general. despachó a la misma con cajas destempladas y . Se convirtió en constructor. sacerdote. Doquiera que iba instigaba a sus conciudadanos a mayores y constantes esfuerzos y cuando una comisión que representaba a los pesimistas fue a verle con la idea de que quizás fuese mejor que Makor se rindiese. Desde ese mismo instante hizo trabajar a lo que quedaba de la población de Makor con una afiebrada intensidad que ninguno habría creído posible. confiando en la benevolencia de Nabucodrezzar.

Una mañana. por aquel milagro que el dios había permitido realizar a sus antepasados. —Con esta provisión constante de agua en nuestro poder. gran Baal. Esta vez si nos toca morir. matando enemigos. podemos resistir contra los . cuando las fortificaciones comenzaban a alcanzar su antigua solidez. moriremos en el muro y en las portadas de Makor. Jeremoth bajó al túnel para inspeccionar el agua y cuando regresaba se detuvo en la oscuridad para murmurar una oración a Baal.dijo despectivamente: —Nuestros mayores se rindieron. Confiaron en Sennacherib y cuatro horas después la población estaba destruida.

¡Yahweh te bendecirá! —Gracias. Cuando llegue el día de la lucha tú estarás a mi lado en el muro. —Y al levantarse vio a Gomer que se acercaba a él con el cántaro de agua en la cabeza. —¡Eres un hombre valeroso. Estaba a punto de . Jeremoth! —dijo—. Pero después que el Gobernador había subido ya los escalones del pozo y Gomer fue al manantial y llenó su cántaro. daré muerte a cincuenta babilonios —replicó ella. y los dos se separaron. regresaba ella sola por el túnel cuando sucedió una cosa extraordinaria.babilonios. —En memoria de mi hijo. y ella se detuvo para saludarle. Gomer —dijo él—.

—Pero tenemos que destruir a los babilonios —exclamó ella. Una voz dijo: —Gomer. —¿Está vivo mi hijo? —preguntó ella. y su cántaro se rompió en pedazos. en los días que se avecinan hablaré por tu boca. viuda de Jathan. —Por tu boca salvaré a Israel. —¿Está vivo mi hijo? —El muro no debe ser terminado. inundándole la cara de agua. mientras frente a ella resplandecía una enceguecedora luz.llegar al pozo de salida cuando repentinamente fue derribada a tierra. Gomer. todavía arrodillada en las mojadas . más poderosa que la del sol. viuda de Israel.

y calló. para que pueda encontrar de nuevo a su dios. —Gomer. Es el destino de Israel perecer y dejar la tierra que siempre ha conocido. Gomer se levantó y miró los pedazos del cántaro.piedras. Subió por los escalones del pozo. pues no tenía dinero para comprar otro y no sabía qué hacer. Comenzó a llorar. —No puedo entender tus palabras —murmuró Gomer. el muro no debe ser terminado —dijo otra vez la voz. los que le llamaron a la realidad. —En cadenas y yugos iréis a Babilonia. viuda de Israel. cuidando mucho de no resbalar y lo único que le era .

Un . Gomer olvidó el muro de Makor. Y en medio de aquella desgracia. y por eso lloraron juntas. pues la pérdida del cántaro era tan costosa que no podían ni siquiera comprender lo que les había sucedido. Y entonces llegó el día que hizo soportables los largos meses. y el mismo fue terminado. cuando llegó a la casa y vio a su nieto Ishbaal jugando al sol y a su querida nuera Mikal trabajando en la cocina.posible pensar fue que la voz no había querido hablarle de su hijo. volvió a llorar y se lamentó: —¡Ahora estoy segura de que Rimmon ha muerto y he roto mi cántaro! Las dos tragedias eran de igual peso para la infortunada mujer y para su nuera. por lo cual.

ni ciegos. Allá abajo. ¡Es Rimmon que vuelve! El grito se extendió por toda la población.niño estaba jugando en el muro reconstruido cuando al mirar hacia el este vio un remolino de tierra que se elevaba del camino a Damasco y gritó: —¡Ahí vienen unos hombres! Nadie hizo caso de sus palabras. rubio. un poco lejos todavía. muy delgado.. Nadie habló más que el niño. Le acompañaban treinta o cuarenta hombres de Makor. ni mutilados. en efecto. que iba pronunciando nombres: —¡Allí . las figuras de unos hombres y gritó: —¡Gomer!... pero poco después.. vieron al capitán Rimmon. alto. ¡Gomer!. y Gomer y Mikal corrieron al muro. el niño vio.

Haad el edomita. Fueron sacados alimentos que estaban escondidos desde meses antes y hubo baile y regocijo general. ¡Habían vuelto los hombres!.. los recién llegados estaban abrazados a sus mujeres e hijos. y Mattan el fenicio!.... las tres prostitutas bailaban desnudas y comenzaron a aceptar a todos los hombres que las requerían. ¡Una vez más Baal había salvado a Makor! Llegó el amanecer antes que . Se ofrecieron sacrificios ante el monolito de Baal. Poco después. Azareel. y todos emitían pequeños gritos de júbilo. En el templo de Astarté.vienen Rimmon. para celebrar el retorno de los que ya eran considerados muertos. Shobal.

Ante esa noticia no hubo lamentaciones.Rimmon y sus compañeros terminasen de relatar la batalla de Carchemish y las maravillas de Babilonia. Egipto estaba muerto y naturalmente los hebreos que habían sufrido tanto bajo los . De la primera dijeron solamente que Egipto había sido aplastado tan totalmente que jamás volvería a resurgir. los bosques habían disminuido y la seguridad se había convertido en anarquía. pues bajo su dominio la tierra había sufrido daños. Tampoco volvería a oír Makor las pisadas de soldados egipcios. pues Egipto había sido un despreocupado y cruel administrador y tal vez el primer defecto era peor que el segundo.

y todos están cuajados de vidriado mucho más fino que el de esta joya. en la forma de un pájaro—. ¡Es una ciudad de una magnificencia que ni siquiera es posible imaginar!. —¡Pero Babilonia! —exclamó Rimmon—... por lo cual llamó a su esposa—. Mikal —le dijo— tráeme tu joya. En la Puerta de Ishtar. Esto es precioso —dijo Rimmon alzando aquella pieza para que la vieran los demás— pero en la Puerta Ishtar hay muros de un tamaño tres veces superior al de Makor. no sentían pena alguna. —No encontraba palabras para explicar.faraones.. Tienen canales que llevan el río a la ciudad desde una distancia mayor a la que hay entre .. —Y su feliz esposa corrió a la casa y volvió con una pieza de alfarería vidriada.

—¿Por qué os dejaron en libertad? —preguntó un anciano. quien dijo con voz severa: —Os han enviado aquí para que nos asustéis. ¡Rimmon. no digas una palabra más sobre las maravillas y el poderío de Babilonia! Con gran sorpresa para todos. .Makor y Accho. pero nosotros vamos a defender la población con nuestro valor y nuestra sangre. y en uno de los extremos de la ciudad se alza una torre tan enorme que no es posible describirla con palabras. De entre las sombras apareció el gobernador Jeremoth. —Para que pudiéramos relatar en Israel todo lo que habíamos visto en Babilonia —dijo Rimmon.

¡Vamos a defender la población! Porque hemos descubierto que cuando una ciudad resiste siempre consigue mejores condiciones de paz. explicó: —Durante todo el viaje de regreso a Makor hemos discutido lo que vamos a hacer. que llevaba vendada la cabeza.aquellas palabras no ofendieron a Rimmon. pues con una amplia sonrisa tomó la mano de Jeremoth y dijo: —Azareel dile lo que hemos estado hablando. un hombre curtido por las batallas. Y nos hemos comprometido a reconstruir el muro no bien llegásemos aquí. —Y Azareel. —Miró hacia el muro y preguntó extrañado—: ¿Quién ha tenido el valor suficiente para hacer eso? Un anciano desdentado señaló .

subieron a la cima de la montaña para ofrecer un sacrificio al dios Baal. y otros. entre ellos Azareel. La mayor parte de los soldados. que no había esperado volver a Makor. Cuando todo era alegría. —Y los soldados abrazaron al funcionario y le aseguraron que había hecho muy bien.al gobernador Jeremoth y dijo: —Él ha sido. Por último. Ahora les toca a los hombres jóvenes defenderlo. entre ellos Rimmon. Jeremoth anunció: —El muro ha sido reparado por ancianos y mujeres. unos pocos fueron de casa en casa . donde se divirtieron con las sacerdotisas. se retiraron a sus casas con sus esposas y los restantes. como Mattan el fenicio. se dirigieron al templo de Astarté.

En el fondo. Cuando salió el sol. pero cuando estaba a punto de bajarlo para que se llenase. Una voz tronó y Gomer se sintió aterrada.consolando a las viudas cuyos maridos no volverían. Israel se ha desviado hacia falsos dioses y tiene que ser destruido. el agua descendió varios codos y el manantial quedó seco. —¡Gomer. que se rompió. ardió de pronto un gran fuego y el aire se llenó del aroma del incienso. viuda de Israel —dijo la voz— por última vez te ordeno! Habla las palabras que te dicto. al punto de que dejó caer el cántaro nuevo. asegurándoles que los mismos habían muerto heroicamente. Gomer descendió al manantial con un nuevo cántaro. .

por haberme devuelto a mi hijo. En su lugar reapareció el agua del manantial. sino a Jerusalén. Esta vez Gomer no reveló preocupación por el cántaro roto. pues por fin comprendió que era Israel lo que estaba roto y que únicamente los tremendos fuegos . y el fuego dejó de arder. y llena de lujuria corre tras diosas desnudas. —Permanecerá aquí muy poco tiempo —dijo la voz. Tu gente adora a Baal. ¡Gomer: te ordeno que repitas estas palabras mías! —Gracias.Makor ha levantado un muro de vanidad sobre cimientos de arena. y ese muro será destruido. oh Yahweh. Eso le costará el cautiverio. Dile a tu hijo que no recuerde a Babilonia.

hombres . y exclamó con una voz dura y penetrante: —¡Oh..... ¡Israel ya no existe! Como un espíritu descorporizado continuó caminando hasta el muro.. y extendiendo un brazo apuntó con un rígido índice a los trabajadores. ¡Madre!.de la derrota y el destierro podían volver a juntar los pedazos. ¿Has vuelto a romper el cántaro? —Y ella respondió con una voz que no era la suya: —Lo que está roto es Israel. como lo había hecho a los egipcios. donde el gobernador Jeremoth estaba dirigiendo los últimos toques de las fortificaciones.. Subió los escalones del pozo y al pasar frente a su casa oyó que Mikal la llamaba: —¡Madre!.

derruid ese muro inútil! ¡Porque está escrito que Babilonia se apoderará de Israel y vosotros no volveréis a ver los montes y los valles de la Galilea! Aquellas palabras parecían claramente demoníacas y el gobernador Jeremoth no creyó necesario responder a ellas. Jeremoth era un hombre probado. Se limitó a mirarla fijamente y Gomer paseó por el muro hasta colocarse frente a él. un duro guerrero. A los cincuenta y tres años. y el conflicto que los ponía frente a frente era muy desigual. Era astuto e inteligente y pertenecía a la .vanidosos. De esa inesperada manera comenzaron el enfrentamiento que señalaría los últimos días de Makor.

Estaba decidido a salvar a Makor. tenía cincuenta y nueve años y era una anciana confundida.principal familia de la ciudad. y. Hasta para sus vecinos era una mujer que carecía de importancia. y tanto las mujeres y ancianos que habían reconstruido el muro como los jóvenes soldados que habían vuelto para defenderlo le respetaban por su valor y le consideraban su jefe. casi al final de su vida. por su parte. Gomer. a pesar de lo cual Yahweh la había elegido como vocera suya durante aquellos críticos meses. Gomer exclamó: —¡Derruid el muro y abrid las . desposeída de lo imprescindible para vivir. Ahora. determinaría lo que sucediese en y a Makor. como tal.

portadas de la población. pero el gobernador Jeremoth se abstuvo de hacerla arrestar. —¿Acaso no os dije de antemano que los egipcios serían humillados? —tronó la anciana—. Y Gomer entró en una especie . La mujer estaba pronunciando palabras que podían ser consideradas como una traición. ¿No os anuncié que sus generales serían llevados como esclavos? ¿No digo la verdad como vosotros la conocéis en lo más recóndito de vuestros corazones? Jeremoth no respondió. pues era la madre del capitán en quien confiaba Makor para su defensa. pues el destino de Israel es ser arrastrado al cautiverio! Se produjo un gran silencio.

de espasmo. se acercó al gobernador Jeremoth. tomó un bastón que él tenía en una mano y lo rompió. Después. al decir: —¡La estatua del dios Baal que está en la cima de la montaña tiene que ser derribada! ¡Los sacerdotes y sacerdotisas del templo tienen que ser expulsados! ¡Todas las abominaciones deben cesar inmediatamente en Makor! —Hubo un gran silencio y agregó—: ¡Todo eso debe hacerse hoy mismo! Impulsada por una fuerza fuera de sí misma. y fue hasta el templo de Astarté. donde entre maldiciones expulsó a una de las prostitutas de su habitación. . hizo tres cosas simbólicas: se dirigió al muro y arrojó a tierra una de sus piedras. se fue a su casa.

aquella dulce joven tan generosa. No bien se vio ante ellos. Yahweh le ordenó que revelase un cuarto símbolo de su nueva identidad. lo que Yahweh le exigía que hiciese le pareció demasiado horrible.donde su hijo y su nuera estaban hablando. y salió corriendo de la casa sollozando. ignorantes de todo lo sucedido. pero cuando miró a su nuera. con su voz natural: —¡Yahweh Todopoderoso. implorando ser . huyendo de la intolerable obligación que se le había impuesto. que le había salvado la vida en aquellos días del hambre. Oró.. no puedo!.. ¡No puedo! Escapó a una cuadra próxima al muro de la población y allí se acurrucó en un montón de paja.

como si de ese modo pudiera ocultarse a su dios. sollozando con tremenda angustia mientras decía: —¡Esa última orden. diciéndole: —Yo te traeré el agua. pero todo fue en vano. Yahweh.liberada de la misma. pero al hacerlo vio ante sí lo que debía hacer y aterrorizada volvió a caer sobre la paja. y a la mañana siguiente se dirigió a la casa de una vecina y le pidió prestado un cántaro de agua. Permaneció oculta en la cuadra. . te imploro que me liberes de ella! Permaneció oculta entre la paja toda la noche. incapaz de armarse del suficiente valor para aquella dura misión que le había encomendado Yahweh y cuando llegó la noche. se sintió más fuerte y comenzó a levantarse.

y. Yahweh. pero la luz brilló enceguecedora y por última vez la voz le habló con profunda compasión: —Gomer. llenó el cántaro. pero la última orden. el templo. no me rompas este cántaro. fiel viuda de Israel: he oído tu súplica. al regresar iba orando: —¡Piadoso Yahweh.—Se internó por el túnel. —Lo que busco es la salvación de un pueblo —dijo la voz—. pues es de Raquel y ella es una mujer necesitada! Pero permíteme hablar contigo. pero no puedo liberarte de la orden que ya has recibido. todo eso puedo destruirlo. Gomer sollozó: —El monolito. el muro. ¿Supones acaso que me produce . —Y no fue arrojada a tierra. me es imposible cumplirla.

—¡Es necesario! —¡No! —Furiosa. Mikal me salvó. Y luego la voz dijo pacientemente: —Gomer. la lengua de mi corazón y me niego a causarle daño. Es mi sangre. has roto el cántaro de . Gomer arrojó violentamente el cántaro al suelo. los ojos de mi cara.júbilo ordenarte todas esas cosas? Y Gomer insistió en sus súplicas: —Cuando yo estaba muriendo de hambre. Como una esclava trabajó en los campos. ¡No lo haré! Hubo un silencio. rompiéndolo en mil pedazos en presencia de Yahweh—. a pesar de que ya llevaba un hijo en sus entrañas.

—Y Gomer contempló asombrada que. los pedazos volvían a unirse y el cántaro quedaba entero. Gomer recogió el cántaro casi . y lleno de agua.una pobre mujer que lo necesitaba y no puede reemplazarlo. ¿cómo crees que no he de preocuparme de restaurar al pueblo de Israel? ¡Harás todo cuanto te he ordenado y hablarás de Jerusalén a tu hijo. a sus pies. para que él pueda recordar! —Desapareció la luz y la voz no volvió a hablar jamás a Gomer pero por intermedio de la anciana viuda realizaría cosas tremendas que tenían que ser terminadas si Israel iba a ser salvado en aquella generación. Y la voz agregó—: Si me preocupo de restaurar el cántaro de esa pobre mujer. como antes.

sin hablarle una palabra. apuntó. y dirigiéndose a la joven. En sus cabellos había aún numerosas pajitas. Luego cruzó la calle y se presentó ante Rimmon y Mikal. trató de huir de la casa. que estaba amamantando al pequeño Ishbaal. Su rostro estaba surcado por arrugas más profundas que de costumbre. a quien lo devolvió. y todos los hijos de Israel que han . Su voz se volvió dura y potente. que delataban el lugar donde había pasado la noche. Su índice... y se dirigió a la casa de su vecina Raquel. pero no le fue posible. exclamó: —¡Todas las hijas de Canaán serán expulsadas!. Cuando vio que Mikal tenía puesta la túnica blanca. como sumida en un éxtasis. rígido.sin darse cuenta de que lo hacía. ¡Sí.

. fue acercándose a la aterrada joven. ¿Qué has hecho? —¡Fuera! —chilló la anciana—. Por un instante... ¡Has dejado de existir! ¡Tú y tu hijo..... Cubriendo rápidamente su pecho. Rimmon trató de intervenir. murmuró: —¡Gomer!. pero Gomer se colocó entre marido y mujer y al final Mikal tuvo que correr sollozante por la Calle del Agua hasta la casa de su . mientras le gritaba—: ¡Prostituta!. ¡Hija de Baal!..estado putañeando con las hijas de Canaán las abandonarán! Mikal retrocedió un paso. —Y obligó a la suave y buena muchacha a salir de la casa. ¡Corrompida!. fuera de aquí! —Como una verdadera furia. aterrada y herida en lo más profundo de su corazón.

. Rimmon. entre las cuales se alzaba el gran templo de Yahweh!. deja que Jerusalén viva en tu corazón. envuelta en las sutiles brumas de la mañana.padre. Rimmon. Gomer cerró la puerta de la pequeña casa y habló a su hijo con palabras que ella no podía haber concebido: —¡Recuerda a Jerusalén. Una vez que su nuera se hubo ido. . Y ahora. el beso de tu amada! Rimmon estaba espantado. permite que sea el aliento de tu vida.. llevándose a su hijito. Había humillado a su esposa expulsándola de la casa con su hijito. Su madre se había vuelto loca y él no podía hacer nada. murmurando loas a la noble ciudad! ¡Oh. ¡Recuerda cómo tú subiste por entre los rayos del sol.

sí. los años que se extendían ante él. con tono apocalíptico: —¡Sufrirás en Babilonia.Rimmon se odiaba a sí mismo por no haber seguido a Mikal inmediatamente. serás tentado duramente y tus fuerzas flaquearán! ¡Me maldecirás y otros dioses te harán promesas que tendrán que parecerte dulces! . Dio un paso como para salir. Gomer dijo. pero las palabras que pronunció su madre a continuación lo inmovilizaron y al oírlas pudo ver. por primera vez en su vida. en lugar de quedarse para razonar con su madre. oh Israel! ¡En Babilonia gemirás en los sudores de la esclavitud! ¡Serás tentado.

hijos de Israel que deseéis prepararos para el largo cautiverio que os espera.¡Pero en tu seno habrá quienes recordarán a Jerusalén. por los siglos de los siglos! . y entonces serás redimido! Gomer retrocedió un paso. para que entre todos podamos destruir al dios Baal para siempre. tú que has olvidado tanto. donde exclamó con voz potente: —¡Vosotros. quienes han conocido su templo. quienes han visto danzar a las vírgenes a la luz de la luna y quienes cantaron los salmos del rey David y Gershom! ¡Recuerda a Jerusalén. venid conmigo a la montaña. Israel. Ni ella ni su hijo hablaron y al cabo de un instante ella salió de la casa sola y se dirigió al mercado.

cuando apoyaron sus hombros contra la gran roca y empujaron. que estaba profundamente hundido en la tierra. consiguieron derribarla y . despachó a unos cuantos guardias para que contuviesen a aquellos fanáticos. Pero naturalmente los dos solos no podían ni mover siquiera el monolito de Baal. Pero el gobernador Jeremoth.Y se dirigió al lugar sagrado de la montaña. Se produjo una encarnizada lucha y sólo Gomer y un anciano llamado Zadok pudieron llegar a la cima de la montaña. fieles a Yahweh. seguida por un pequeño grupo de hombres y mujeres. Sin embargo. asustado ante la perspectiva de iniciar la defensa de Makor sin el dios Baal.

Fue encerrada en un calabozo. usando la .precipitarla por el borde del abismo hasta el fondo del barranco. donde se quebró en innumerables pedazos. todos cuantos me oís en este día. pero toda Makor oyó su potente voz que gritaba: —¡Israel será destruido. ¡Baal no iría al cautiverio con ellos! Ante la pérdida del dios local. porque habéis abandonado a vuestro dios Yahweh! ¡Vosotros. moriréis en Babilonia. comenzó a extenderse por toda la población una sensación sombría y los habitantes que adoraban sinceramente a Baal protestaron enérgicamente contra Gomer. El Gobernador se irritó muy seriamente y ordenó que se arrestase a la anciana.

que ordena este servilismo a todo Israel! ¡Hombres de Makor. estáis perdidos para siempre. que habéis adorado a Astarté la prostituta. llamó a Rimmon y le . y vuestra población. preocupado por numerosos y serios problemas de la defensa. miserables hombres de Makor. porque ahora es el azote de Dios. igual que todas vuestras pretensiones.sal de vuestras lágrimas para sazonar vuestros alimentos! ¡Israel está condenado! ¡Rendíos a Nabucodrezzar antes de que derribe las portadas de Makor! ¡Salid y arrodillaos ante él. están condenadas a desaparecer! Aquellos horrendos gritos de la anciana quebraron el silencio de la noche y cuando el gobernador Jeremoth.

. —Y ahora. Gomer gritó . el joven capitán. que se encontraba allí alejado del encantamiento materno. pero cuando apenas había dado un paso en aquella dirección. Temía que tú.. Rimmon. dijo: —La miseria y los dolores la han enloquecido.preguntó que se podría hacer respecto de su madre.. y cada palabra que pronuncia es una traición a Israel. quiero hablarte de Mikal —dijo Rimmon—. Mi madre ha hecho una cosa horrible y yo le explicaré a tu hija.. ¡Será mejor que la silenciemos! El Gobernador emitió un suspiro de alivio y respondió: —Me alegro que coincidas conmigo. Se ofreció para acompañar al Gobernador hasta su casa.

¡No volváis a las malignas hijas de Canaán! ¡No llevéis con vosotros mujeres extrañas a Babilonia! ¡Llevad únicamente hijas de Israel! ¡Si os negáis a oír estas palabras. Muchos se habían dejado influenciar por sus esposas y se convirtieron en fieles del dios Baal.. .potentemente desde su encierro: —¡Hijos de Israel!.. hijo mío. no vuelvas a los brazos de la prostituta de Canaán! Aquellas terribles palabras parecieron quedar colgadas en la noche como una tremenda amenaza. ¡Rimmon. Yahweh os castigará con las peores plagas!... que quemaba la conciencia de los hebreos. Habían hallado atractivas a las jóvenes canaanitas y se habían casado con ellas.

Ahora estaban perplejos y aquella terrible voz seguía recordándoles que habían obrado mal al abandonar a Yahweh y hacer a un lado a las jóvenes de Israel. Sin embargo. Rimmon fue uno de los que sintieron más hondamente la maldición. pues apenas habían llegado a la residencia del . él y el gobernador Jeremoth no iban a tener que preocuparse por ese problema en aquella noche. pues de todas las adolescentes canaanitas él había elegido la más hermosa. Y ahora se le ordenaba que la abandonase. una muchacha que era más fiel a los preceptos de Yahweh que muchas de las jóvenes hebreas. en preparación para el destierro que se avecinaba.

fueron clavadas en . donde. Aquello ya fue más que lo que el Gobernador podía tolerar. en la cual esperaba Mikal.Gobernador. El viento que soplaba abanicó las llamas y poco después el templo era sólo un montón de cenizas. Allí. prendió fuego al edificio. donde ardía un gran incendio. Como si tuviese el poder de un Sansón. cuando fueron llamados urgentemente a las cercanías del templo. después de expulsar a las prostitutas sagradas. por lo cual hizo que la anciana fuese encadenada y llevada al fondo del pozo que llevaba al túnel del manantial. Gomer había conseguido salir de su encierro y al frente de un grupo de fieles de Yahweh. se dirigió al templo de Astarté.

¡Despedíos de los olivares. Allí quedó la infortunada mujer. las criaturas de vuestros vecinos y el manantial del que habéis estado sacando vuestra agua desde hace miles de años! ¡Todo esto será desolación dentro de poco tiempo! ¡El pueblo de Israel está condenado a errar sobre la faz de la tierra! ¡Habéis sido . a las cuales fueron sujetas las cadenas.. —¡Fortaleced vuestros corazones para la tragedia que va a llegar!. Pero desde allí continuó enviando su mensaje a cuantos pasaban y a los que se reunían allá arriba..la pared unas argollas. hasta que se terminaron las defensas de la población. las prensas del aceite y el vino. en la boca del pozo.

obstinados e infieles a nuestro convenio!. y mientras los hacía apareció un mensajero que confirmó la anticipada noticia: Nabucodrezzar en persona. porque me has traicionado! En su casa junto a la portada principal de Makor. ¿quién tendrá piedad ahora para tus aflicciones? ¡Errarás sobre la faz de la tierra. el gobernador Jeremoth puso fin a sus planes para la defensa de la población. —¡Riblah y la poderosa Damasco han caído ya! ¡Sidón es atacada ahora y Tiro está sitiada! ¡Llegará ante el muro de Makor . al frente de su enorme ejército asolaba ya todos los territorios que hasta entonces habían estado en poder de Egipto..descreídos. malignos. Israel. ¡Oh..

diciendo: —En los últimos trescientos cincuenta años ningún enemigo ha conseguido forzar este muro. comprometiéndolos a defender la población hasta la última gota de sangre. hermanos. asegurando a sus hombres que Makor no corría peligro de ser capturada. Colocó centinelas en el muro y se dirigió personalmente a todos los hombres de Makor. —Reunió a toda su familia: tíos. A menudo se refería al manantial. Nabucodrezzar tampoco podrá hacerlo y cuando descubra el hecho. conseguiremos concertar una paz que nos proteja durante muchos años. Todos los días recorría el muro. .dentro de unos tres días! Y fue entonces que Jeremoth demostró su fortaleza.

sus cinco hijas y sus maridos. —¿Lo sabe Rimmon? —Sí. A Mikal le dijo—: Olvida lo que ha estado gritando esa pobre anciana demente. tendréis muchos hijos. y dio a cada uno una tarea que cumplir. Al sur. y cuando termine todo esto. —Ya espero uno. vio los olivares que habían pertenecido a su familia durante . Entonces. Rimmon es un buen marido. en el lugar del muro que era atacado más frecuentemente en los primeros días de un sitio y una vez allí probó su espada y lanzó una mirada al camino que había sido recorrido por tantos ejércitos desde Damasco. el valeroso guerrero se fue al puesto que tenía asignado para sí.

llegó hasta él el grito de Gomer. oh Israel. y se lamentó que la infortunada anciana hubiese cometido tal acto de sacrilegio.miles de años. no unas horas más. encadenada en el fondo del pozo: —¡Unos días. donde antes se alzaba el monolito de Baal. Por entre los rumores y ruidos de la población. ahora hecho pedazos en el fondo del barranco. —¡Qué hermosa es esta población! —dijo tristemente—. ¡Y qué merecedora es de que la defendamos hasta morir! Luego miró aprensivamente hacia la cima de la montaña. y comenzará tu tormento! ¡Es la voluntad de Yahweh que recorras los caminos con yugos a tus cuellos! Pueblo de Makor: ¡ríndete ahora a Babilonia! .

Rimmon tomó las mordazas y dijo: —Yo silenciaré a mi madre. pero cuando los guardias comenzaban el descenso al pozo. —Pero. durante los años de tu agonía.. esclavizado...¡Ve hacia tu destino y trabaja. ya frente a ella en la oscuridad del pozo. Gomer le miró como si de nuevo fuese su madre —como si fuera sólo una anciana que había perdido la cabeza temporalmente— y le dijo: —Dentro de unas horas llegará la dura prueba. —Unos segundos después... Lo único que te pide Yahweh es que no olvides a Jerusalén. Pero esta batalla no tiene importancia..! —¡Amordazadla! —ordenó Jeremoth. ¿por qué? .

—¡Pero va a tener un segundo hijo! La anciana bajó la cabeza. cuando estés en la esclavitud y los otros olviden. Ardientes lágrimas resbalaron por sus mejillas arrugadas y no pudo hablar. En aquel momento era a la vez la fiel servidora de Yahweh y la amante madre. Habría . Sólo le fue posible recordar los días en que Mikal la había cuidado tan abnegadamente a mantener a la familia. haya uno que recuerde a Jerusalén. y.—Para que. Y tú eres el elegido entre todo el pueblo elegido de Yahweh. sobre todo. las largas conversaciones que habían sostenido. su nietecito Ishbaal. —¿Y Mikal? —No podrá ir contigo.

preferido morir antes que pronunciar las palabras que ahora tenía que decir. —Mi madre está amordazada . Rimmon se encorvó. pero se dispuso a amordazarla. Y Gomer le detuvo alzando una mano. pero hizo un tremendo esfuerzo y las dijo: —Hijo mío: cuando partas para el cautiverio en Babilonia. hijo mío: estoy silenciada para siempre. y Rimmon arrojó lejos de sí la insultante mordaza. No miró a su madre. —¿Nos permitirás luchar? —¡Estoy silenciada! —repitió ella. y subió los escalones del pozo. abrumado por el dolor. es voluntad de Yahweh que lleves contigo a Geula como esposa. mientras decía: —Ya no es necesario.

no se produjo un avance ordenado a lo largo del camino de Damasco. no bien apuntó el día de la batalla. puesto que contaba con un poderío humano casi ilimitado. desde todos los costados de Makor menos el escarpado del norte donde estaba el barranco. saltaron hacia la población. . como si fueran una manga de langosta. millares de soldados protegidos por sus escudos.—informó a Jeremoth—. Por el contrario. ¡Ahora podremos luchar! Nabucodrezzar había descubierto que. y por lo tanto. era mejor atacar a una población como Makor por medio de una serie de estupendos asaltos. aullando y arrojando grandes piedras.

Jeremoth no perdió la serenidad y señaló a sus hombres a donde debían acudir para repeler los ataques más peligrosos. y los . a pesar de la audacia de la misma. y tras ella otra. que produjeron numerosas bajas al enemigo. y una tercera.Pero el gobernador Jeremoth no se asustó ante aquella táctica. Esperó hasta que los babilonios lucharan para subir las escarpadas rampas y entonces desencadenó una verdadera lluvia de piedras de todos los tamaños. Sin embargo. sin haber logrado abrir ni la menor brecha en las defensas. Los babilonios se vieron obligados a retroceder. una nueva ola de guerreros se lanzó contra el muro. pero antes que los hombres de Jeremoth pudieran reorganizarse.

atacantes fueron rechazados numerosas veces. No bien se hallaban en condiciones de operar. y quiso saber de dónde conseguía su agua potable Makor. cubriendo hasta el barranco. fue aparente que Makor no podía ser capturada por medio de asaltos frontales. Al salir el . por lo cual Nabucodrezzar ordenó a sus hombres que montasen el sitio de la población. el gobernador Jeremoth las descubrió y envió algunos hombres a incendiarlas. Al caer la tarde. Cuando un prisionero de Accho le respondió: —De un manantial hundido bajo tierra dentro de la ciudad —gruñó y dijo: —¡Traed los arietes! —y en la oscuridad de la noche las pesadas máquinas de guerra fueron emplazadas.

pues es un gran general y podré enviarle contra Cilicia.sol. En el fondo del pozo. pues merced a su decisión moral rechazó a los ejércitos de Babilonia. Makor permanecía inexpugnable. un fogonazo de luz rompió las cadenas que sujetaban a la viuda . pero al despuntar el octavo día del asedio. —¿Quién es ese hombre que está sobre el muro y parece ser el jefe de la defensa? —preguntó Nabucodrezzar. se produjo un milagro en su contra: un milagro que él no presenció. y al informársele que era un canaanita dijo—: Quiero tomarle vivo. Fueron aquéllos los días en los cuales Jeremoth agregó lustre al nombre de Ur.

Como . seguidos inmediatamente por una verdadera ola humana de guerreros. subió a la superficie. Yahweh derribó todas las defensas y nueve soldados babilonios que se hallaban ante la misma. vio que aquella intensa luz avanzaba hacia la poterna donde. Makor estaba perdida pero Jeremoth continuó la defensa a lo largo de la parte sur del muro. corrieron y penetraron por la brecha. y rodeada de un gran halo radiante. Finalmente. Una vez allí. sin saber que Yahweh le había derrotado ya en la parte norte. el valeroso canaanita se volvió para defenderse contra los soldados enemigos que ya le rodeaban y armado únicamente con un palo trató de mantenerlos a raya.Gomer. con un poderoso golpe.

hablaba y obraba a menudo con una dureza que parecía increíble. que ahora amaba a la diosa Astarté. yacía atado de pies y manos. Y porque los hebreos eran un pueblo obstinado. y al ver lo que le había sucedido y observar aquel halo que flotaba sobre la cabeza de Gomer.. copulaban con sus prostitutas sagradas y arrojaban .. preguntó con voz que revelaba su terror: —¡Gomer!.era natural. ¿Qué nos has hecho en este día? —Y una voz terrible le respondió: —¡No ha sido Gomer. no tardó en ser dominado y derribado. Poco después. sino Yahweh! En aquellas generaciones históricas. cuando Yahweh estaba luchando por el alma de sus hebreos.

una dulzura hasta entonces desconocida. os traigo la esperanza! ¡Por muy . se veía obligado a someterlos a terribles castigos.criaturas vivas a las llameantes fauces de Melak. su pueblo elegido y los amaba. cuando su disciplina cayó sobre ellos y se sometieron. realmente. al sonar sobre la herida Makor. Y fue por esta razón que la voz de Gomer tuvo ahora. al pronunciar palabras de consuelo que serían recordadas a menudo por los hebreos esclavos en Babilonia: —¡Oh. ¿Por qué no los destruía de una manera fulminante? Porque eran. Y para probarlo. les dio seguridades de que los trataría con la mayor dulzura y los socorrería a través de los años de tinieblas. mis amados hijos de Israel.

porque yo soy un manantial de agua límpida y fresca. y después de vuestra esclavitud veréis de nuevo vuestros verdes campos! ¡El mundo será vuestro con todas sus dulzuras. para reanimarles diciendo: —En vuestro dolor. ¿Acaso voy a olvidaros ahora.profundas que sean las mazmorras en que os sepulten. recordad a Yahweh. pues cuando aceptáis mi castigo aceptáis también mi divina compasión! ¡Soy Yahweh y estoy a vuestro lado para siempre! Los babilonios comenzaron a reunir a los hebreos para la larga marcha a la esclavitud y fue deber de Gomer visitar a cada grupo de prisioneros. yo estaré con vosotros! ¡Mi amor os protegerá eternamente. cuando más me necesitáis? .

encadenado. a seguirlo a la esclavitud..Así llegó al grupo donde se hallaba su hijo. pues eres de un pueblo al que ordeno que recuerde! ¡Cuando se debilite tu aliento y falle tu corazón. . cuando te llegue la muerte en una tierra extraña. y le dijo: —¡Recuerda a Jerusalén!. Otras jóvenes canaanitas hicieron lo mismo con sus maridos.. recuerda a Jerusalén! Mikal vio a su marido esperando confundido con los demás prisioneros y con su hijito Ishbaal en brazos corrió hacia él. ofreciéndose. pero a éstas Gomer se acercó y la ahuyentó. por amor. ¡Recuerda la ciudad en la cima de la colina! ¡Recuerda a Jerusalén.

pero una misteriosa fuerza interior la obligó a exclamar: —La mujer escarlata de Canaán que alumbra en el templo de Astarté y que da a su hijo el nombre de Ishbaal debe ser abandonada. y habría seguido de largo. Con lágrimas de amor miró a la muchacha fiel que la había ayudado en los campos. —Y con un vigoroso empujón apartó a la sollozante joven.gritándoles: —¡Las prostitutas de Canaán no son necesarias en Babilonia! ¡Las falsas esposas deberán quedar atrás! —Pero cuando llegó junto a Mikal. que tuvo que ser levantada por un hombre. porque la lengua pareció pegársele al paladar. el que la . que vestía la blanca túnica que ella misma le había cosido. no pudo hablar.

rompió aquellas cadenas y llevó a Geula a donde se hallaba su hijo. Gomer dejó a su hijo y recorrió el grupo de prisioneros hasta que encontró a la joven Geula. que le dijo con aquella voz que no era la suya: —¡Estas cosas las hago. sino por amor! Otras naciones desaparecerán.acompañó hasta el grupo de canaanitas. también encadenada. no por odio. Cuando Rimmon alzó en sus manos las cadenas y trató de seguirla. fue interceptado por su madre. pues en el cautiverio os uniréis y cada uno será leal con el otro y todos recordaréis a Jerusalén! Luego. Con enorme fuerza. Al unir las manos . pero Israel sobrevivirá.

quedan olvidados ya. estos restos de una otrora altiva población. estás casado con Geula. tanto el nacido como el por nacer. Aquellas fueron palabras que hicieron sonreír a los soldados babilonios que las escucharon. los elegidos! Y los soldados comenzaron a reír a carcajadas. Rimmon. de raza canaanita. En este día.. Pero Gomer. Los dos sois hijos de Israel y tus hijos. volvió la . Y en presencia de tres personas. Porque tú y Geula sois del pueblo que yo he elegido. a las cuales se unieron poco después los canaanitas.. anunció: —¡Rimmon. hijo de Gomer. quedas divorciado. en su furia.de ambos. estás divorciado!. ¡Estos esclavos encadenados.

cuán breve será el triunfo de este día! Y se volvió hacia los cautivos hebreos. con su complicada red de canales! ¡Acabo de componer el decreto que pronunciará el persa Ciro al enviar a mi pueblo elegido de regreso a sus hogares! ¡Oh. impacientes por invadir tu deslumbrante ciudad.cabeza hacia el lugar donde se hallaba el rey Nabucodrezzar. mientras exclamaba: —¡Cuán breve será tu triunfo. que va con vosotros por la oscuridad y os . murmurándoles palabras de consuelo: —Soy Yahweh. rey. gozoso en aquella hora de triunfo y le señaló con un dedo. oh emperador! ¡Ya los persas se están concentrando a lo largo de tus fronteras.

a las tinieblas del pozo. un soldado babilonio hundió su espada en el pecho de la anciana. al ver la boca del pozo que se abría a pocos pasos de distancia. mientras ordenaba: —¡Silenciad a esa mujer! —En obediencia. pidió ayuda a otro compañero y entre los dos.llevaré de nuevo a la luz. Nabucodrezzar no quiso oír más y con su brazo derecho hizo una impaciente señal. arrojaron el cuerpo de Gomer abajo. Luego. . si recordáis a Jerusalén. donde tantas veces había hablado con Yahweh. sin mucha dificultad.

Se trata de una obra completa. no un fragmento. en el año 184 a. pues la intención del . después de alguna competición en el gimnasio. en mármol blanco importado de Carrara. de J. Esculpida en Antioquía. C. al norte de Roma.NIVEL X EN EL GIMNASIO Escultura helénica de la mano de un atleta empuñando un raspador utilizado para raspar el sudor y la suciedad del cuerpo.

en su larga historia.. C. pero ahora corroído. se verían amenazados los judíos con ser extinguidos.artista fue sugerir un fragmento de una escultura clásica. que se produjo en el año 171 a. pero ninguno de los holocaustos posteriores comenzaría con tanta suavidad y persuasión como el primero de la serie. Depositada en Makor durante los motines que se produjeron en el otoño del año 167 a. C. de J. La hoja del raspador es de bronce forjado en Macedonia. como resultado de persecuciones religiosas planeadas. . de J. * Muchas veces. por orden de Antíoco IV.

por espacio de los setecientos años siguientes todo el . En el año 336 a. pero unos cincuenta años después. C. por lo cual. En el año 605 a. de J. Ciro el Grande de Persia aplastó a Babilonia en una guerra que duró menos de una semana. de J. como lo había vaticinado la voz de Gomer. los hebreos de Makor habían sido llevados cautivos a Babilonia. no sólo el permiso. Alejandro III el Grande ascendió al trono y comenzó sus conquistas. sino el aliento necesario para que regresaran a sus hogares.. a la edad de 20 años. y los judíos de Makor recibieron. C.tirano del imperio seléucida. siempre que prometiesen obediencia al dominio persa..

pero el imperio no estaba destinado a permanecer . un dialecto griego común a todos aquellos países. desde Esparta a la India fue influenciado por la cultura griega y la mayoría de esos pueblos hablaban el Koine. que se desarrolló una especie de cultura griega substitutiva: el helenismo. Pero las distancias en el nuevo imperio eran tan vastas.mundo. pero que los interpretaban en términos egipcios o persas. y tan reducido el número de ciudadanos que podía estar en contacto directo con Grecia. Fue ese helenismo el que habría de imperar en el mundo conocido durante muchos siglos. nacido de hombres que amaban los ideales griegos de belleza.

arrebatándoles Israel como presa . los seléucidas. consiguieron humillar finalmente a los egipcios.. pues en la confusión que siguió a la muerte de Alejandro. de J.unido. Ptolomeo tomó para sí Egipto. sita unos 370 kilómetros al norte de Makor. que posteriormente llevarían el nombre de Imperio Seléucida. En el año 198 a. incluso Makor. mientras Seleuco se apoderó de enormes territorios desde la Tracia a la India. con su resplandeciente capital en Antioquía. C. la porción oriental fue finalmente dividida entre dos de sus generales macedonios. después de un siglo de guerra de fronteras entre los dos imperios helenistas. bajo el rey Antíoco III. como su puesto avanzado septentrional.

Sus sacerdotes podrán ofrecer sacrificios.de guerra. a quien todos aceptan como la suprema deidad de los seléucidas. El único requisito será que en modo alguno deberán ofender a Zeus. no . Una de las primeras cosas que hizo el nuevo soberano fue promulgar un decreto que alentó considerablemente a los judíos de Makor: «Sépase que nuestro majestuoso emperador advierte a sus nuevos súbditos judíos que en adelante quedan en libertad de adorar a su dios como lo deseen.» Aquel pronunciamiento era. y Makor dejó de ser puesto septentrional más avanzado de Egipto. para ser el más meridional del imperio seléucida. Pueden construir sinagogas.

Contenía una pequeña cabeza de Zeus. En otra parte de la población. tallada en mármol y ni el templo ni el dios resultaban fuera de lugar. En el centro de Makor sobre el antiguo lugar donde se hallaba sepultado el monolito del dios Él bajo una gruesa capa de escombros. pero durante los primeros veintisiete años del dominio seléucida los judíos que . con seis columnas dóricas y un friso en el cual se veían diosas descansando. aunque no tanto como el templo.sólo generoso. se alzaba una sinagoga apropiadamente hermosa. adosada al muro en su parte este. se construyó un hermoso aunque pequeño templo. sino simpático. Había sido construida con ladrillos color barro y maderas.

por lo cual. decían ser griegos. En el año 171 a.permanecían fieles a su sinagoga vivían cómodamente con el resto de la población que adoraba a Zeus y oraba en su templo. tal vez habrían previsto en ese momento que se cernían sobre ellos . Cada grupo respetaba las costumbres griegas. de J.. en todos sentidos. A pesar que ninguno de ellos había estado jamás en Grecia. C. utilizaba monedas con inscripciones griegas y en su vida pública hablaba el dialecto Koine. Antíoco IV (Epifanes). Makor era una típica población helenista. anunció un pequeño cambio en la vida religiosa de sus dominios y si los judíos de Makor hubieran gozado de una conducción sabia.

Algún tiempo después. la idea pareció alarmante a los judíos. una gigantesca cabeza del emperador fue llevada al templo y ocupó el lugar de la de Zeus. la cual fue colocada a un costado. y una vez terminado el . La nueva reglamentación era clara y rotunda: «En adelante. pero los funcionarios locales les aseguraron que la nueva reglamentación no les afectaría en modo alguno.tribulaciones de gran magnitud.» Al principio. Pero estaban pobremente dirigidos y no alcanzaron a percibir el peligro. todos los ciudadanos tienen que reconocer que el dios Zeus ha venido a la tierra en la persona de nuestro divino emperador Antíoco Epifanes.

acto. en efecto. deberán rendir homenaje a nuestro emperador Antíoco Epifanes y aceptarle como el olímpico Zeus. se convocó a toda la población a la plaza pública frente al templo. mientras éste reconozca a su .» Los ciudadanos que estiraban los pescuezos para ver la maciza cabeza. «Los judíos que prefieran orar en su sinagoga no son afectados por esta ley —continuó el lector— pues nuestro gran emperador no desea ofender a hombre alguno. Antíoco se parecía a Zeus. presente entre nosotros en forma mortal. hasta en sus rizos y su benevolente rostro. donde un funcionario dio lectura a la ley: «Quienes penetren en el templo de Zeus. convinieron que.

Epifanes.» Y sucedió lo natural. pues significaba algo así como Dios en forma humana. donde se quedaban asombrados ante aquella cabeza de proporciones heroicas. una buena cantidad de ellos por lógica curiosidad. comenzaron a entrar en el templo. mientras sonreían ante Antíoco el dios.deidad. era especialmente arrogante. y se preguntaban cómo podían sus amos griegos engañarse hasta el punto de creer semejante locura. Lo único que . Cuando los judíos se enteraron de que no tenían obligación de adorar a Antíoco. Les parecía que el segundo nombre. y se inclinaban en profundas reverencias ante Antíoco el emperador.

sin el menor temor. C. y ello iba a producir evidentes molestias y hasta penurias a los judíos. donde podían orar con entera libertad al verdadero dios Yahweh. como principal dios de los Seléucidas. sí. al cual no les era posible imaginar un dios. En el año 170 a. de J. pero en un sentido que ellos no podían haber anticipado. se anunció una ley por la cual se exigía a todos los ciudadanos que se presentasen cuatro veces al año para rendir homenaje oficial a Antíoco Epifanes. El día elegido para esas periódicas sumisiones . pero al hacerlo se mordían los labios para ocultar su desdén. Se inclinaban. y volvían felices a su sinagoga.veían ellos era una estatua de un hombre común.

No obstante.era el día semanal de descanso. . Por lo tanto. pero los funcionarios griegos les explicaron: —Nuestra elección de estos días no ha tenido la intención de ofender a los judíos. Se han elegido esos días para todo el imperio porque resultaban aceptables para una inmensa mayoría. —Cuando los judíos señalaron que no eran aceptables para ellos. los griegos replicaron—: Nuestro imperio contiene sólo muy pocos judíos y sería irrazonable que nosotros confeccionásemos nuestras leyes para darles el gusto. pidieron a sus líderes que protestasen por aquella nueva ley. pues lo dedicaban a sus oraciones. en el cual los judíos preferían no salir de sus hogares.

pero entonces los funcionarios griegos hicieron una notable concesión—: En bien de la paz.Antíoco en persona nos ha comisionado para decir que mientras él sea emperador. —Los judíos trataron de protestar que aquella genuflexión a que se les obligaba en los días fijados era. los judíos iban una vez cada tres meses al templo para . nada se hará que pueda ofenderos en cualquier sentido. una ofensa. y en la noche del día de descanso. Nosotros los griegos nos inclinaremos ante Antíoco durante las horas del día. cuando hayan finalizado nuestras oraciones. vosotros haréis otro tanto. vamos a convenir en esto. —Y merced a ese honorable «armisticio». precisamente.

» Ello provocó un inmediato clamor entre algunos judíos. Antíoco Epifanes ha decidido que los judíos supriman la práctica de la circuncisión a sus hijos varones recién nacidos.. pero en lo más recóndito de sus corazones ignoraban a Antíoco. de J.rendir homenaje debidamente a Antíoco el Emperador. los judíos fueron convocados para que escuchasen otro nuevo edicto: «A fin de terminar con la perpetuación de diferencias entre los pueblos de este gran imperio. pero la fuerza del mismo se desperdició porque otros consideraron razonable la orden del emperador seléucida. el presuntuoso dios. C. Para ello argumentaban así: —Los griegos . En el año 169 a.

. a pesar de lo cual llegó a oídos de Antíoco aquella obstinación y no la olvidó. su protesta se perdió debido a la indecisión de la comunidad judía.sostienen que el cuerpo humano es un templo. La circuncisión es un rito anticuado y barbárico cuya única función es diferenciarnos de los griegos—. que jamás debe ser profanado o alterado. —Los que así opinaban fueron apoyados por otros que dijeron—: Antíoco tiene razón. Pero hubo otros que sabían que el convenio concertado por Abraham con YHWH respecto de la circuncisión tenía vigencia por toda la eternidad. y éstos continuaron dicha práctica. Sin embargo. por lo cual este pedido de nuestro Emperador es realmente insignificante.

En el año 168 a. de J. a través de todo el imperio y desde este día. y ordenaron al heraldo que leyese el edicto: «Se ordena que.» Aquella perturbadora noticia fue recibida con un murmullo de irritación. C. los griegos de Makor recibieron orden de promulgar un edicto que estaba destinado a provocar dificultades y antes de anunciarlo incorporaron a un número de hombres como refuerzo de sus tropas. por lo cual el heraldo agregó rápidamente: «Pero después que . el culto a Antíoco Epifanes será la única religión de todo el pueblo. Luego convocaron a toda la población al templo de Zeus. no sólo de los judíos. a cuyo pórtico había sido trasladada la enorme cabeza de Antíoco.

Así. los canaanitas a Baal y los judíos leales podrán concurrir a su sinagoga para adorar a. pues después de su regreso de Babilonia habían adoptado la conclusión de que el dios que les había salvado era tan poderoso que su nombre no debía ser pronunciado jamás. Tampoco lo escribían ni se referían a él cuando hablaban entre sí. quedará en libertad de adorar a su dios.un hombre haya rendido el debido homenaje a Antíoco. .. como segunda y particular religión. Su dios era conocido simplemente por el sagrado tetragramaton YHWH.» El heraldo vaciló y los judíos se inclinaron hacia adelante para ver si iba a profanar a su deidad. los fenicios podrán adorar a Melkar..

impronunciable. y se alegró al ver que los soldados se colocaban en posiciones favorables para sofocar rápidamente cualquier tumulto que pudiera producirse. dijo simplemente: —Los judíos leales podrán concurrir a su sinagoga para adorar a su dios peculiar. «Los sacrificios al nuevo dios Antíoco Epifanes se realizarán cuatro veces al año. No anunció que estaban en completa libertad de adorar a YHWH. Ahora. tanto ante el altar a Zeus del templo principal. —Pero a continuación se dispuso a dar lectura a la parte de la ley que iba a producir dificultades. como en cualquier otro templo o . al conceder aquella excepción a los judíos. el heraldo evitaba ofenderles.

llevado ante el altar. de cualquiera religión. de J. llegó el clímax fatal de toda persecución religiosa. Las instrucciones decretadas por el desaforado Emperador fueron tan brutales.» Al pronunciar las últimas palabras. Luego. hizo un movimiento de cabeza gravemente en dirección a los lugares que ocupaban los judíos y fenicios. C. consistirá de un animal perfecto. que los funcionarios griegos de Makor no quisieron darles lectura. que exista en la población. ensanchó el pecho como preparando el golpe y anunció: «Y ese sacrificio. carraspeó. por lo .lugar sagrado. que debe ser repetido cuatro veces al año. ¡Y dicho animal será un cerdo!» En el año 167 a.

por haber desobedecido la ley dictada por . silenciosos. para escuchar cuál sería su castigo. el soldado gritó: —¡Judíos de Makor.cual el edicto fue entregado a un soldado raso. Y entonces. el soldado gritó: —¡Vosotros. en el terrible silencio del lugar sagrado. donde les obligaron a ponerse en punta de pies para besar el gran cuello de piedra. donde quedaron concentrados. hoscos. Con tono de voz agrio y gutural. judíos de Makor. ante la monstruosa cabeza de Antíoco. bajo la prominente nuez. quien hizo que los judíos fuesen llevados a la plaza pública. aproximaos en fila de a uno y besad al dios de Asia!— Y los recalcitrantes fueron introducidos en el templo.

oíd y obedeced! ¡Desde este momento. todo judío que se niegue a aceptar a Antíoco Epifanes como único dios. que suplantará a todos los demás.nuestro Emperador al proseguir la práctica de la circuncisión a vuestros hijos varones. todo judío que circuncide a sus hijos varones. incluso vuestro dios llamado Yahweh —los judíos se estremecieron— y todo judío que insista en obedecer la ley de vuestro profeta llamado Moisés. y todo judío que se niegue a posar sus manos sobre el cerdo del sacrificio. y por haber ofendido a nuestro dios negándoos a sacrificar en vuestra sinagoga. habéis perdido todo derecho a compasión! ¡Ahora. será arrestado y arrastrado ante el templo de .

Allí será azotado con cincuenta latigazos cada uno y después se le acostará en tierra. para arrancarle la piel mientras todavía esté vivo.Zeus. viejo y enfermo. donde había sido llevado ya un enorme cerdo para ser sacrificado. y mientras el animal se retorcía y emitía agudos chillidos. Los que se negaron a hacerlo fueron brutalmente flagelados y uno. todos pasaron junto a él y posaron su mano firmemente sobre el lomo del animal para ellos prohibido. para arrojarlo a los perros! ¡Escuchad estas penas y obedeced! Los asombrados y aterrados judíos fueron conducidos de vuelta a la plaza. que se negó . se le dará muerte y su cuerpo será despedazado. Después.

Entre aquellos que observaban con indignación aquellas brutalidades. se encontraban dos hombres de herencia disímil. de cabellos . y la amistad que los unía explicaba porqué los judíos habían aceptado una tras otra todas las restricciones preliminares. que eran culpables. de padres y familias que tenían antiguos antecedentes. Habían nacido en Makor. el gimnasiarca de treinta y cinco años. de la tragedia. un atleta pulcramente afeitado. apuesto. sin comprender lo que estaba sucediendo o cuál serían el fin. en parte. El más importante de aquellos dos hombres era el gobernador Tarphon.heroicamente a honrar al cerdo del Emperador fue muerto a lanzazos.

que añadía dignidad a sus presentaciones en público. pero él había realizado una meteórica carrera con la llegada de los seléucidas. pues éstos le habían reconocido como un niño de condiciones sobresalientes y le enviaron a educarse en Atenas. e inteligencia a sus reuniones privadas.rojizos que lucía la corta vestimenta típica de los oficiales militares griegos. A su regreso se le designó ayudante de los gobernadores de Ptolomais. doblemente apreciado como funcionario público y porque tenía una bella esposa nacida en Grecia. . Era un hombre atrayente. franco y generoso. Tarphon era descendiente de una familia canaanita de la clase media.

su esposa griega y su poder como atleta. Su educación griega. tenían . Asimismo. que Tarphon había aprendido y en el cual leía a los principales autores. prosperó proporcionalmente a ellos. y había sido él quien persuadió a los gobernadores de la conveniencia de construir un palacio de verano a lo largo de la parte este del muro de Makor. y por lo tanto. fue él quien enseñó a los gobernadores a invertir su dinero en olivares.como se llamaba ahora al antiguo puerto de Accho. eran pocos los que dominaban el ático clásico. Sólo unos pocos funcionarios seléucidas habían visto Atenas y si bien todos ellos hablaban el Koine.

en esta pequeña población.forzosamente que convertirle en un hombre prominente. a lo largo de la parte sur del muro. no solamente por su lengua.» Alentado por aquellas palabras Tarphon procedió a materializar una aventura que posteriormente le valió nuevos y entusiastas elogios del Emperador: organizó un grupo de ciudadanos de Makor que contribuyeron el dinero necesario para la construcción. un joven que es griego. de un impresionante gimnasio con baños calientes. sino por todas sus costumbres y espíritu. estatuas. una pequeña . dijo de Tarphon: «Es sorprendente encontrar. y cuando Antíoco Epifanes llegó a Makor para la ceremonia inaugural del templo de Zeus.

trasladándolo a los comerciantes locales que habían donado el dinero. Todas las tardes. y aunque sus deberes le llevaban con mucha frecuencia a Ptolomais. pues allí había nacido y la pequeña población había sido construida por sus antepasados. pasaba en Makor todo el tiempo que le era posible. En Makor. En el acto inaugural. darse un buen baño caliente y tomar . nadie se sorprendió cuando Antíoco Epifanes eligió al joven Tarphon para el cargo de gobernador del distrito. renunció a todo honor. se dirigía al gimnasio a ejercitarse. cuando se hallaba en su residencia.palestra para juegos atléticos y asientos de piedra para los espectadores.

y en esa última especialidad todavía podía derrotar a la mayoría de los jóvenes de su distrito. había representado al imperio seléucida en las pruebas pedestres y en la lucha. como . que los judíos de Makor cayeron en la trampa. en parte. Fue debido.después algún refresco con amigos que gozaban presenciando la preparación de los jóvenes atletas para los juegos regionales que se realizaban en las ciudades mayores como Damasco y Antioquía. a los equivocados esfuerzos de este hombre bueno. Tarphon seguía siendo un gran atleta. mientras como corredor era famoso en Makor. En sus días de estudiante en Atenas.

fue Tarphon. por lo cual. pues Tarphon sentía hacia ellos un sincero y profundo afecto. aminoró el impacto inicial de las restricciones e impidió así que las mismas tuvieran el efecto que debían haber tenido. Él y su esposa Melissa estaban siempre dispuestos a recibir en su casa y agasajar a los judíos.lo hicieron. Durante muchos siglos. Por la fuerza de su generosa personalidad. cuando llegó a Makor la primera de las leyes represivas. escuchar sus quejas y . proponiendo las concesiones que tornaban tolerables aquellas leyes. quien razonó con los judíos. su familia había trabajado con los judíos y algunos de sus antepasados abrazaron la religión hebrea.

para que no tuvieran que violar su costumbre de respetar el día del descanso. ayudó a arrancarle los colmillos al judaísmo. inconscientemente. por su parte.ayudarles si eran necesarios documentos o certificados. Entonces. Y fue Tarphon quien ideó la evasión por medio de la cual los judíos concurrían a rendir su homenaje a Antíoco Epifanes en horas de la noche. dejándolo inerme cuando las persecuciones comenzaron en serio. Incapaz de convencerse de que era verdad todo cuando estaba . ya no le fue posible proteger a sus amigos y las torturas continuaron. Así. contribuyeron financieramente a la construcción de un techo para la sinagoga. Ellos.

pero ese grito no sonó.sucediendo en su pacífico mundo. Tarphon había presenciado. ambos ocultos tras una de las columnas del porche del templo. Habían pasado ya los días en que un patriarca como Zadok estaba dispuesto a pelear hasta con su dios. ahora. Ahora. sobre cuestiones de política. que hablase directamente . Alguien entre los judíos debió haber lanzado el primer grito de rebelión que los uniese a todos. las torturas primero y muerte después de aquel anciano. Tampoco había entre los judíos de estos días un Gershom con una lira de siete cuerdas. conjuntamente con su amigo judío. arriesgando su vida y la de su clan al hacerlo. los hombres huían de tales diálogos.

. que se ganaba la vida con una serie de tanques de tintorero y. los que importaba de las ciudades del norte y de Damasco. tenía como preocupación principal la de obtener suficientes colorantes para aquellos. que había tenido el valor necesario para enfrentar personalmente al general de los egipcios y al poderoso Nabucodrezzar. Y ciertamente no había en Makor una anciana mujer de cabellos grises como Gomer. ahora los hombres preferían rehuir los enfrentamientos y emplear las referencias oblicuas. por lo tanto.con el corazón y al corazón de su dios. Ahora no había más que el gordinflón Jehubabel. un barbudo hombre de cuarenta y cinco años.

En efecto. En realidad. puesto que no era un hombre enérgico ni particularmente religioso. Si alguno de ellos le . y mientras se dirigía desde sus tanques de teñir a la sinagoga. no poseía más que dos calificaciones para aquel cargo al que había sido llevado casi a la fuerza: vivía en la casa contigua a la sinagoga y era lo que se consideraba localmente un hombre sabio.Jehubabel era el líder de la comunidad judía de Makor y ello por circunstancias extrañas. se detenía muchas veces para conversar con sus vecinos judíos que componían aproximadamente una tercera parte de la población de Makor. era un maestro de conocimientos comunes.

aquella provisión de proverbios podría haber resultado suficiente para guiarle a través de una vida . él respondía: —No dejes que tus pies penetren en la casa de tu vecino. Cuando algún conocido suyo decía algo apropiado. pues éste puede cansarse de ti y llegar a odiarte—.invitaba a su casa. Lo apropiado del proverbio y el acento pomposo que empleaba para decirlo convencían a sus amigos de que Jehubabel era un hombre sabio. él solía citar: «Una palabra apropiadamente dicha es como una manzana de oro en un platillo de plata.» De tan pedestre manera Jehubabel iba de un lado a otro cumpliendo sus cotidianas tareas y si Antíoco Epifanes no hubiese aparecido en escena.

Cuando les llegó el momento a los judíos de regresar a Israel. que entonces tenía ya más de noventa años. Su nombre: Jehubabel. era un hombre totalmente impotente.» Todos los hombres de su familia se habían llamado así desde los días de su cautiverio. El anciano los condujo desde los canales babilónicos hasta la ciudad santa de Jerusalén. la sabiduría doméstica de Jehubabel valía poco y ante la sofisticada cultura griega del gobernador Tarphon. Pero contra la fuerza bruta del Emperador. resumía toda su historia. pues significaba «Yahweh en Babilonia.sin incidentes. sobre la cual llevaba cincuenta años . se formó un grupo bajo la dirección del profeta Rimmon.

donde restableció su linaje familiar. pero cuando los acomodó en la ciudad. su dedicación a YHWH. Para él. y con ellos se dirigió a Makor. entre ellos su hijo Jehubabel y su anciana esposa. que no podía causar daño . Este Jehubabel de ahora era descendiente de aquellos valerosos judíos y si el gordinflón tintorero había perdido la mayor parte de la furia que les había caracterizado. pero cuando el gobernador Tarphon le aseguró que aquélla era una exigencia menor. reunió a todos los miembros de su familia. en cambio. con gran sorpresa para todos. conservaba intacta. besar el cuello de piedra de Antíoco Epifanes era una profanación.predicando. Geula.

Estaba dispuesto a confiar en Tarphon pero las tremendas . Para él. Para él. como viejo amigo suyo. reconocer a Antíoco como un dios era repelente. porque el Gobernador le había convencido que haciéndolo salvaría muchas vidas. obedeció. Jehubabel dijo a sus judíos: —«Los ríos producen brumas para que el sol reciba la ofrenda y no los seque». a pesar de lo cual había accedido a hacerlo. tocar con sus manos un cerdo constituía una abominación. pero cuando Tarphon le argumentó. Y por bien de la paz. no alcanzó a percibir el conflicto esencial.alguno. que los judíos podían hacer eso y al mismo tiempo adorar a YHWH en su sinagoga.

y en el gimnasio al que todos parecían respetar. mientras los judíos se concentraban en su . al cual nadie tomaba en serio. Se daba cuenta de que Tarphon amaba los concursos atléticos y el teatro. Sabía que en el palacio se producían ávidas discusiones sobre libros y comedias o tragedias de carácter profano mientras los judíos. Pero más que todo eso. sin complicaciones. comprendía que la vida griega tenía su centro en el teatro de Zeus. mientras los judíos seguían aferrados a una vida mucho más sencilla. parecían huir a su perspicacia. en sus hogares. entre el paganismo y el judaísmo. vivían sencillamente.diferencias que existían entre los griegos y judíos.

Es un hombre vanidoso pero nunca estúpido y no bien vea que estas nuevas leyes suyas repugnan a los judíos. y luego elevar . Créeme. hasta en lo que se refiere a tocar ese cerdo. Jehubabel estaba dispuesto a creer a Tarphon.antigua y sencilla sinagoga. cuando éste razonó: —Yo. se apeará de esa posición arrogante que ha adoptado. Jehubabel: la única táctica sensata que debéis adoptar los judíos es obedecer ahora. conozco a Antíoco. Pero no sabía apreciar el hecho de que esas diferencias eran fundamentales. mejor que casi todos. Por consiguiente. cuando llegaron los últimos edictos contra los cuales los judíos de cualquier otra época se habrían rebelado.

protestas por mi intermedio. ante cuya puerta principal se alzaban dos hermosas estatuas de Heracles como luchador y Hermes como corredor. y estaban completamente desnudos. Ese día. Puedes estar seguro de que derogará esos decretos. Los dioses eran altos y blancos. y él bajó los ojos. demostrando la divinidad de cualquier hombre que se adiestraba para llegar a la perfección física. el Gobernador abandonó el porche del templo y avanzó lentamente por la amplia avenida que llevaba a su gimnasio. los dioses parecían acusarle. mientras murmuraba: —Tengo que informar al Emperador sobre la pésima . Ahora.

Avergonzado por lo que había tenido que presenciar. Y al hacerlo. para lavarse con aceites perfumados y agua caliente. Tarphon penetró en el gimnasio. en su papel de discóbolo. pero satisfacía su vanidad que se . llegó ante una gran estatua blanca de Antíoco Epifanes. El Emperador jamás se había destacado en los juegos atléticos.acogida que han tenido sus leyes. donde fue recibido por el olor a transpiración de hombres que después de haber intervenido en diversos juegos. Estaba a punto de penetrar en el gran salón de los juegos directamente. pero se arrepintió de esa idea y se dirigió a una pequeña habitación que reservaba para sí en la espaciosa estructura. se dirigían a los baños.

posando no sólo como hombre que había suplantado a Zeus. Entró en su habitación. donde pasó algún tiempo redactando el borrador de su informe en griego clásico. Tarphon tuvo que reconocer cuán difíciles por no decir imposibles de imponer eran las nuevas leyes. Antíoco tendrá que dar marcha atrás. sino también como quien había vencido a mortales comunes en el lanzamiento del disco. Advertía en él al Emperador de la actitud de aquel anciano judío al desafiar la ley hasta su último suspiro y de los probables efectos en la .le representase como un atleta consumado. y murmuró: —Esta vez. por lo cual ahí estaba gigantesco y desnudo.

lo consideró presuntuoso.comunidad. Pero una vez que hubo terminado aquel análisis voluntario. agregó un breve párrafo en el cual pronosticó que si las nuevas leyes contra los judíos eran impuestas rígidamente. y lo hizo a un lado. no estaba dispuesto a confiar en su . pero se negó a meditar sobre ese problema. Cerró los ojos e intentó imaginar lo que le había asustado. podrían provocar una rebelión armada. Luego. y llegó notablemente cerca de ver la revolución que estaba a punto de estallar entre los judíos. mirando hacia el futuro con claridad poco común. puesto que nadie se lo había solicitado. pues aunque intuía las terribles fuerzas que habían sido desatadas ese día en Makor.

En busca de una comparación de sus ideas con lo que otros pudieran pensar. y no podía decidir si convenía o no enviar el informe. pues tenía la intención de enviarlos a una serie de competiciones regionales más hacia el final del año. Desnudo. llamó a uno de los esclavos que servían en el gimnasio y le pidió que fuese a buscar a Jehubabel. donde desde hacía un tiempo había estado adiestrando a un grupo de muchachos de Makor en el deporte de la lucha.propio juicio. Cuando el esclavo se fue. Y en el sano esfuerzo de la lucha olvidó las cosas horribles de aquel día. Tarphon se desnudó y entró a una de las habitaciones menores de juegos. anduvo por entre los .

En seguida comenzó a luchar con Menelaus. obligándole casi a ponerse de rodillas. Apartó al muchacho que en ese momento estaba luchando con él y dijo: —Mírame unos instantes—. ponía en juego toda su ciencia y fuerza. —¡Bien. poseedor de una tremenda fuerza. muchacho. un adolescente de tez morena.también desnudos muchachos. mientras. Si Menelaus hubiera buscado . y no bien lo hizo sintió que todo el poder del muchacho caía sobre él. a su vez. sigue!— gruñó. Los demás luchadores suspendieron sus respectivos encuentros para observar al gimnasiarca y Menelaus. comentando la habilidad de algunos y por fin llegó al llamado Menelaus. sigue.

y otros atletas de más edad que habían estado observando el encuentro comenzaron a exclamar: —En lucha. aplaudiéndole como si fuera uno de ellos. pero éste era un encuentro equilibrado y el poderoso muchacho se empleaba a fondo. Los atletas se congregaron alrededor del Gobernador. y Menelaus salió disparado por el aire y fue a caer de rodillas entre los otros jóvenes. tratando de sorprender en un instante de descuido a Tarphon. Pero al fin la experiencia infinitamente superior del gimnasiarca triunfó.preferencias de Tarphon seguramente le habría dejado ganar. hay muy pocos hombres de .

De pronto. Y entonces Menelaus saltó a la arena y gritó: ¡Gimnasiarca. pero esta vez Demetrius no era adversario para el gimnasiarca y no bien cometió su primer error Tarphon lo venció. menos hábil que Menelaus. protégete!— Y atacó al rival con tanta violencia que le . Tarphon exclamó: —¡Demetrius. protégete!— y lanzó su desnudo cuero contra un joven alto. —Y Tarphon llamó entonces a Menelaus y ante todos.Seleucia que puedan vencer a nuestro gimnasiarca. le explicó cuál había sido el error que acababa de cometer. en una cuidadosa recapitulación. Entre los dos reconstruyeron la maniobra que había costado la derrota al joven.

pero los espectadores gritaron: —Si el gimnasiarca hubiera querido ganar.obligó a retroceder. Y podrías ganar también en los de Antioquía. Le habría derribado sólidamente. Y Tarphon dijo a su adversario. En seguida aparecieron varios esclavos con raspadores que entregaron a los atletas y éstos comenzaron a . Fue aquél un momento de rara fraternidad. como para que nadie oyese: —Tú y yo sabemos que no es así. habría derribado fácilmente al muchacho. —¡Has ganado! —dijo. pero Tarphon se echó a reír y dio un golpecito con la mano abierta en un hombro de su desafiante. En los juegos de Ptolomais. ganarás sin esforzarte.

raspar la suciedad de sus cuerpos con los filos de los instrumentos. Se abrió la puerta y del ambiente caluroso y cargado de vapor emergió la incongruente y barbada figura de Jehubabel. ha llegado el judío Jehubabel —y entonces Tarphon dijo a Menelaus. completamente cubierto su cuerpo por un largo manto. bastante gastado. La habitación se vació rápidamente y el gobernador Tarphon se quedó solo en ella. Otro esclavo penetró en la habitación y dijo: —Gimnasiarca. . completamente desnudo. sin siquiera un raspador en la mano. —Será mejor que vayas a los baños antes que entre tu padre.

un atleta desnudo que consideraba su cuerpo. lo cual le daba un aspecto poco elegante.Los dos hombres se quedaron inmóviles. para quien un cuerpo desnudo no era otra cosa que un insulto a su dios YHWH. admirablemente cuidado. largo. Pero en cuanto lo hubo hecho lo lamentó. Tomó un manto dejado allí por uno de los luchadores y se lo echó sobre los hombros. como un templo. el judío. y Jehubabel. a la vez. mirándose. consciente de la repulsión del judío hacia la desnudez. que él siempre trataba de no tener y . adalides de la lucha que se había librado aquel día: Tarphon el griego. Tarphon. pues el manto era. tuvo un acto de cortesía para con él.

No le era posible olvidar que aquella ejecución de poco antes y su salvajismo habían sido ordenados por ese loco que había decretado . lo que le hacía parecer negligente en cuanto a su higiene personal. aterrorizaron al judío. Jehubabel se encontró cara a cara con la absurda estatua de Antíoco Epifanes en su papel de discóbolo. y aquella enorme figura de mármol blanco con la cabeza adornada a lo dios y los desarrollados órganos genitales. Pero no bien habían salido de aquella desnudez de la sala de lucha.además olía bastante a sudor y suciedad. por lo cual se envolvió en él y condujo a Jehubabel a su habitación. Pero lo había tomado y no le era fácil dejarlo ahora.

pues en el pasado había concebido la sospecha de que su amigo Tarphon tenía la esperanza de ser representado algún día en una estatua similar. Su repugnancia fue enorme. estaba el borrador del informe que había estado escribiendo. Tarphon lo condujo a su pequeña habitación en la cual.que se le representase así en la estatua alegando ser a la vez un dios y un desnudo campeón discóbolo. de tamaño natural. —¿Cómo es que se rompió esa . rota en la muñeca. pero no le era posible decir nada. sobre una mesa. sostenido por un objeto que a Jehubabel le pareció curioso: una mano de mármol. y que sostenía un instrumento que el judío no había visto nunca.

—En la primavera —dijo— ¿no has probado un pequeño mordisco de una ciruela de Damasco? ¿Y no te pareció tan suculenta que pudiste imaginar todas las ciruelas . —¿Y por qué hizo una cosa así? —Porque quien mire este fragmento puede imaginar toda la estatua. —¿Pero si quería que la estatua fuese vista en su totalidad. pero. divertido. Tarphon sonrió indulgentemente y le explicó: —No se ha roto. a la vez. por qué no la esculpió entera? Tarphon estaba irritado.estatua? —preguntó en el dialecto Koine. El escultor la hizo así deliberadamente.

Y además. para meditar sobre esa ridícula teoría. Jamás se le había ocurrido que pudiera haber una persona adulta que no supiese lo que era un raspador. y después de un buen rato de pensar llegó a la conclusión de que. —Pero vamos a ver: esta escultura. por . todo el cuerpo humano? El judío retrocedió un paso. aquélla era una mano y nada más que una mano que empuñaba un objeto que él no había visto nunca. ¿qué es eso que empuña? Tarphon se asombró. No me sugiere más que lo que veo. al verla. desconfiado. respondió: —No. ¿no te sugiere. para él...de la cosecha de ese año? —Yo no como ciruelas —respondió Jehubabel. Por lo tanto.

por lo cual puede ser que se use para excavar —razonó. se lo pasó al judío.. El efecto es sumamente refrescante—. preguntándole: —¿No adivinas para qué sirve esto? Jehubabel estudió el objeto cuidadosamente pero no pudo adivinar para qué servía. Y cuando el esclavo se lo entregó. Y el . —Es para raspar la piel —le explicó Tarphon— a fin de limpiarla de sudor y suciedad después de una competencia atlética. En fin: no sé. —Pero por otra parte veo que tiene filo.. —Tiene una punta roma.lo cual llamó a uno de los esclavos para pedirle que le llevase el que había dejado en la sala de lucha. lo cual me indica que quizá se le utilice para cortar.

Después de esparcirlo liberalmente por la espalda. y al hacerlo un aroma a especias se esparció por la habitación. se extendió sobre una especie de diván y pidió al esclavo que le alcanzase un recipiente con aceite templado. a fin de que la loción penetrase en los poros. Mientras Jehubabel estudiaba de nuevo la mano de mármol con el raspador. masajeó los músculos con sus pulgares. Tarphon se sacó el manto. —Lo elaboran en . que el esclavo comenzó a extender por todo el cuerpo del gimnasiarca.judío lo miró como si el Gobernador estuviese loco o quisiera burlarse de él. —Este aceite es el único lujo que me permito —explicó a su amigo.

pero jamás se refería a los grandes libros del judaísmo. Gozaba fama en Makor de ser un hombre muy culto. No: la . Lo único que había encontrado desagradable en trabajar con el líder era aquella constante andanada de rimbombantes frases.Macedonia y lo usé siempre cuando intervenía en los campeonatos de lucha en Atenas. jamás citaba las de judíos de gravitación similar. y Tarphon frunció la nariz. en las cuales se refugiaba Jehubabel cada vez que tenía que hacer frente a un problema intelectual. frente a las obras de Platón o Aristóteles. —El aroma de la rosa y el gusto de la uva no perduran hasta la mañana siguiente —dijo Jehubabel.

durante el trabajo. Jehubabel había expresado su reacción claramente: «Un amigo es un amigo en toda ocasión y los hermanos nacen para la adversidad.» Al año siguiente.» Para un hombre cuyos intereses intelectuales eran tan extensos y varios. Unos años antes. al comentar las nuevas leyes cada vez más adversas. dijo: «Los dioses castigan a quienes aman. hablar durante horas con Jehubabel era un tremendo . de la misma manera que un padre corrige al hijo que es su deleite. de labios de los ancianos.respuesta era siempre alguno de aquellos proverbios misteriosos recogidos en los campos. cuando Tarphon había prometido proteger a los judíos contra las leyes de Antíoco.

el judío era el único hombre completamente honesto con quien Tarphon tenía contacto. Pagaba bien y puntualmente a los obreros que trabajaban en sus tanques de . y el gimnasiarca se lamentaba a menudo que su amigo no pudiese olvidar por una vez aquellas gemas de sabiduría. para hacer frente de una vez a la realidad del momento. su palabra era tan valiosa como un documento y trabajaba intensamente en beneficio de la población. no practicaba la adulación. No aspiraba a nada que pudiera darle y proporcionarle el gimnasiarca.fastidio. ¿Por qué se tomaba tanto trabajo con Jehubabel? Porque en el cambiante mundo griego de Ptolomais y Makor.

—Y porque apreciaba la tremenda constancia de aquel hombre. y asumía la responsabilidad de la sinagoga sin escatimar esfuerzos. Jehubabel.teñir. gobernar este distrito sería un verdadero placer. Ahora. A tu juicio. el Gobernador dijo: —Dime honestamente. educaba con dedicación a sus hijos. esa . pero por lo visto únicamente los judíos pueden producir hombres así. Tarphon decía a menudo a su esposa: —Si tuviéramos en Makor una docena de hombres como Jehubabel. Tarphon aceptaba resignadamente la lluvia constante de sus proverbios. tendido sobre el diván de los masajes.

pueden provocar resultados muy dolorosos. —Que si esas leyes persisten. ¿ha sido el fin de un período difícil. las aguas no vuelven hasta que cesan las lluvias.ejecución que tuvimos la mala suerte de presenciar hoy. —¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Tarphon. originada en un impulso. o el comienzo de males mayores? Jehubabel desvió la mirada de aquel cuerpo desnudo tendido en el diván boca arriba. levemente irritado. fue más agria que la que habría dado en condiciones normales: —Cuando un río desborda sus orillas. porque le ofendía profundamente. y su respuesta. .

lo del cerdo —dijo Jehubabel— y reconocemos a Antíoco como soberano sin mayores dificultades. pero ¿crees que sucederá eso? —Si Antíoco cede un poco. en efecto. aunque con inmensa repugnancia. ¿cuál será la causa que los produzca? —Podemos pasar por alto.. El esclavo lavó el cuerpo de Tarphon con un trapo mojado y luego le trajo ropas que el gimnasiarca se puso. y hasta como dios de . tengo la seguridad de que podría evitarse..—Podría ser. dejando la mayor parte del cuerpo al descubierto. preguntó: —Si esos resultados se tornan inevitables. Adelantándose una silla.

¿por qué vosotros tenéis que tratar de mejorar su obra? .. El cuerpo humano tiene demasiado valor para que sea sometido a semejante alteración por cualquiera religión. Pero hay otra cosa que. ¿Por qué crees que hemos prohibido que se marcase a los esclavos.. las mutilaciones y los tatuajes? Dime una cosa. Jehubabel: si tu dios judío. —En esta cuestión estoy completamente con Antíoco.su propio pueblo. ha creado al hombre. —¡No. que es tan perfecto como tú sostienes. —¿Que te inspira temor? —Sí: los judíos están decididos a continuar la práctica de circuncidar a sus hijos varones. no! —protestó Tarphon.

pero se encogió de hombros: —La ley es explícita.Y esta vez. circuncidaréis a vuestros hijos varones. no contra la divina voluntad.! —y tras una fugaz vacilación.» Al hacerlo. Contestó: —Cuando el Creador terminó su obra más perfecta. por un verdadero milagro. Para probar al mundo entero que sois mi pueblo elegido. Jehubabel no recurrió a un aforismo. sino de perfecto acuerdo con ella.. llevó a un lado a Abraham y le dijo: «He creado un hombre perfecto y ahora necesito un pueblo perfecto.. . obramos. Jehubabel: ¡No más circuncisiones. Tarphon se sorprendió al oír aquella clara explicación del judío. agregó: —Por favor.

Jehubabel replicó: —No creo que ningún judío circuncide a un hijo sin antes discutir el problema conmigo. Tarphon experimentó un gran alivio.. Tarphon sonrió. Jehubabel era el único que realizaba las circuncisiones.. Sabía que en el seno de la comunidad judía. . si los judíos acuden a mí para pedirme consejo. el responsable tenía que ser Jehubabel. pero no quiso colocar a su amigo en una situación embarazosa confesando que estaba al corriente de este hecho. Y el judío añadió: —En consecuencia. les diré que por algún tiempo más. Eso era todo lo que necesitaba: un poco de tiempo. por lo cual si se violaba la ley decretada por Antíoco.

los judíos. nada podríais lograr. Y entonces. Por el contrario. y el Gobernador dijo: —Me alegra mucho que comprendas. mientras acompañaba a Jehubabel hasta la puerta de su habitación. Contra la inmensa fuerza de este hombre. se refugió en un proverbio judío cuya aplicación ni él mismo comprendía: «El aliento del rey . Jehubabel prefirió no mirar la indecente estatua. débiles. Si hemos de suavizar sus leyes. no por la fuerza. vosotros. Jehubabel.pues estaba seguro de que con ese tiempo podría aliviar todas aquellas dificultades. los dos vieron alzarse ante ellos la gigantesca estatuía de Antíoco Epifanes. únicamente lo conseguiremos por medio de la razón.

el gimnasiarca le dijo con cierto entusiasmo: —No te dejes engañar por esa estatua. Cómo gobierna en Antioquía. Por la noche.» Y entonces. pero sin él nos veríamos en dificultades todavía mucho mayores.» Tarphon pensó: «Realmente este hombre es capaz de enloquecer a cualquiera con sus sentencias.agosta la cebada. pero al final del invierno llegan las lluvias. entra de repente en una . ¿Te sorprenderías si te dijese que a mí me parece ridícula también? Pero yo conozco también a Antíoco el hombre. para ayudar a Jehubabel a comprender la situación. Se mueve entre el pueblo de aquella enorme ciudad en una forma que no podría hacerlo ningún tirano.

pero tomó un brazo de su amigo y . desaparece también el hombre maligno —respondió Jehubabel—. Créeme. se convierte realmente en un dios y dispensa justicia a todos.. pero el hombre justo es eterno. Tiene un deseo que lo consume: ser amado..taberna y canta con los marineros. —«Igual que pasa el huracán. cuando se entere de que sus últimas leyes han causado tanta pena e infelicidad a los judíos. sin que nadie le reconozca. los barrios bajos de la ciudad.» Tarphon sacudió la cabeza. Toma parte como actor en comedias y tragedias teatrales. en los juegos atléticos. y a menudo recorre. su pueblo le aclama. Y cuando. para ver cómo viven los pobres. Jehubabel.

esas leyes serán modificadas. Calzaban botas blancas y muy flexibles. cuyos cordones les llegaban. . sujetas al cuello con broches de plata. Pero cuando salían de la habitación del gimnasiarca. —Y le acompañó hasta la salida. Eran delgados y de ojos olímpicos y vestían un uniforme que la población de Makor les había proporcionado para usarlo en sus viajes a los torneos atléticos: sombreros de anchas alas y hermosas capas color azul claro. del extremo opuesto del edificio apareció un grupo de siete hermosos adolescentes: los atletas con quienes Tarphon había estado poco antes.replicó: —Cuando Antíoco lea mi carta.

En aquellos alegres uniformes los siete muchachos parecían siete estatuas de Hermes. Tarphon caminó con su amigo hasta la salida donde le dijo: —Jehubabel. citando una frase del rey Salomón— pero un hijo tonto es la carga de su madre.cruzados. tu hijo Menelaus será el mejor atleta que haya producido jamás Makor. hasta las rodillas. —Señaló por sobre su hombro hacia donde estaba la estatua de Antíoco Epifanes. y terminó la frase—: más tonta todavía. Cuando los muchachos se fueron... El lanzamiento del disco. —Un hijo sabio hace un padre contento —replicó Jehubabel. . La lucha me parece una cosa tonta.

.—¡No! —protestó el Gobernador—. —Yo he obtenido mi comprensión con la lucha . dijo: —«La sabiduría sigue siendo lo único necesario e imprescindible. Pero Jehubabel. siempre que con ella se logre también la comprensión». que al parecer seguía viendo el rostro del anciano muerto por los soldados. Los muchachos de nuestros días tienen que poseer sabiduría. los pasatiempos sociales. Pero todo con prudencia.. es cierto. sin excederse. pero al mismo tiempo tienen que practicar y conocer los juegos atléticos. Amigo mío: todo cambia y las personas tienen que cambiar también. Han pasado los tiempos en que eso era verdad.

cuyas numerosas casas de comercio contenían importaciones de todas partes del mundo: brillantes adornos hechos de hojalata de . pero el judío no pudo creer eso. donde contra su voluntad fue atraída su vista a la gigantesca cabeza del hombre que se hacía pasar por dios. Oró por espacio de varios minutos allí y luego tomó dirección al este por la calle principal.—respondió Tarphon. Estaba iluminada desde abajo por una lámpara de aceite. que ardía perpetuamente. —«Vanidad de vanidades». dijo recordando un antiguo dicho. Luego vio el lugar donde había sido asesinado el anciano: estaba húmedo todavía. y se alejó solo por la ancha avenida que llevaba al templo de Zeus.

—Todo es vanidad —dijo para sí Jehubabel al aproximarse a la sinagoga situada al lado del muro en su parte este. cacharros de cobre de Chipre. pues los orgullosos judíos del Israel rural eran todavía incompetentes para todo lo relacionado con el comercio y el manejo del dinero. Sus dueños eran todos extranjeros. Algunas tiendas ofrecían alimentos que un siglo antes eran completamente desconocidos en Makor: dulces de Egipto. oro de Nubia. cuentas de plata de España. mármol de Paros y ébano de la India. higos de Creta y canela de África. . quesos fuertes de Atenas. Aquellas tiendas con sus cosas brillantes no tenían ni habían tenido nunca el menor atractivo para él.Cornwall.

cuyo verdadero nombre era Benjamín. . Alto. Como muchos otros muchachos judíos en Seleucia. sobre todo en la orfebrería. y sus descendientes de ahora seguían las huellas de sus mayores. Sin embargo. No fueron aquellas tiendas seductoras las que provocaron las palabras de Jehubabel sobre la vanidad. algunos de ellos habían adquirido capacidad técnica. había adquirido desde pequeño un nombre griego por el cual se le conocía desde entonces mucho más que por el propio.inclinándose siempre hacia las ocupaciones más fundamentales de la agricultura en sus diversos aspectos y la tintorería. durante su cautiverio en Babilonia. sino su hijo Menelaus.

mientras su padre era bajo y fornido. Tanto en el estudio como en los juegos. pasaba la mayor parte de sus días en el gimnasio y muchas de sus noches en el palacio del Gobernador. donde se le estaba iniciando en la alta cultura griega. quienes le habían animado a ingresar a sus escuelas y tomar parte en sus juegos atléticos. aunque su madre era sumamente delgada. Como el gimnasiarca Tarphon. alejado de sus padres. había llamado rápidamente la atención de los griegos. con quien luchaba frecuentemente. Ahora. la inteligente esposa de . empezaba a considerar aburridores y pesados los aforismos y proverbios de su padre y como Melissa. se destacó de inmediato.

Menelaus ya no sería judío. no sólo a jóvenes judíos sino a persas y partos para que olvidasen la raza de sus padres y se convirtiesen en griegos plenos.Tarphon. pues el imperio de Antíoco Epifanes necesitaba hombres jóvenes con aptitudes y era posible que se le invitase a servir en regiones donde los judíos eran completamente desconocidos. juzgaba muy difícil tomar en serio los anticuados modos de vida de los judíos. o mientras estudiaba con Melissa y descubría la inmensa riqueza de la . Cuando llegase a los treinta años. y mientras el joven Menelaus se ejercitaba con Tarphon y aprendía los principios de la vida política griega. Se estaban ofreciendo alicientes.

un hombre de baja estatura y menudo físico le tomó de un brazo y le dijo: —Jehubabel. —Era Paltiel. tengo que hablar contigo. en camino a su casa. el hombrecito tiró de la manga de Jehubabel y pronunció las espantosas palabras que hacían inevitable la revolución de los judíos—: Hace ocho días que nació mi hijito. Pero ahora. que era la contigua. Pero al hacerlo. un agricultor dueño de algunas ovejas y hombre de quien nadie habría esperado valor.vida intelectual griega. . se sentía cada día más tentado a unirse al gran número que habían abandonado la sinagoga para convertirse en helenos. Jehubabel pasó la vacía sinagoga.

—¿Entonces. y estoy decidido a todo. El tintorero tuvo la intención de . y antes de morir me miró. —¿Lo viste tú? —Sí. Nos miró a todos. Jehubabel. Jehubabel? —preguntó el agricultor—. estás comprometido? —¿No lo estás tú también. ¿presenciaste la ejecución de hoy? —Me hallaba a sólo dos codos de distancia del anciano ejecutado. El anciano te miró a ti también. Me pareció que sus ojos llegaban directamente a mi corazón.El tintorero comenzó a sudar y preguntó: —Paltiel.

decir a Paltiel que se fuese. . mientras se preguntaba qué debía hacer. donde su esposa le tenía preparada ya la cena. dentro del cual tenía siempre un afiladísimo cuchillo. Lo sacó y lo colocó en el suelo. su esposa entró en la habitación para decirle que tenía la comida servida. Pasados unos minutos. sentándose luego frente a él y mirándolo con fijeza. por lo cual Jehubabel dijo: —Espera aquí —y se dirigió a su casa. pero al ver el cuchillo perdió ella también el apetito y se sentó en el suelo al lado de su marido. pero él pasó por su lado sin decir una palabra y entró en otra habitación. donde sacó de un cofre un pequeño envoltorio de tela. pero el hombrecillo no era fácil de despedir.

pero la que no lo es resulta como veneno en sus huesos. Después de aislarse ambos con aquellas frases. la esposa respondió con un movimiento afirmativo de cabeza. Y el buen judío respondió evasivamente con un proverbio: «Los pensamientos de los justos son rectos. Jehubabel y su esposa estaban a punto de alejar . —Ella sonrió como si quisiera darle las gracias por su confianza. y él se sintió atentado a añadir: —Una mujer virtuosa es la corona de su esposo. pero los pensamientos de los malos son torcidos y engañosos».—Eso que piensas es una cosa terrible. pero se abstuvo de decir nada que pudiera servirle de guía a él. Ante aquel impecable proverbio. Jehubabel —dijo.

¿Qué debo hacer? —Pero YHWH no le impartió instrucciones y entonces .. los ojos monitores del anciano ejecutado y exclamó—: ¡Un hombre que ya está muerto no tiene que dictarnos lo que debemos hacer! —Su esposa le preguntó qué quería decir con aquellas palabras.. estamos esperando! Desesperado.de sus mentes la tentación y guardar de nuevo el cuchillo. pero en ese momento alguien golpeó a la puerta y la voz urgente de Paltiel dijo: —¡Jehubabel. el líder espiritual de los judíos miró a su esposa y luego se arrojó al suelo exclamando: —¡Adonai!.. ¡Adonai!. saliendo de la obscuridad.. cuando Jehubabel vio.

Jehubabel. —Se estremeció. un hombre insignificante como Paltiel? ¿Por qué combate contra el imperio?» —y Jehubabel . una de las primeras personas en la historia del mundo en hacerlo. en aquella habitación. Y entonces. tuvo que dar la cara al misterio del judío: —«¿Por qué busca nuestro martirio. seré azotado hasta morir. Le vi que me sonreía de un modo raro.. Tarphon sospecha mi complicidad. —¡Jehubabel! —exclamó la voz fantasmal de Paltiel.él confió a su esposa—: No sé qué hacer. pues ya sentía los golpes en sus carnes y la sangre que corría por ellas. llamándole a la ineludible realidad.. Si sus soldados me sorprenden en ese acto.

solo.. exigente—.. Jehubabel tomó el cuchillo. ¿Debo yo. —Y para el matrimonio que escuchaba aquellas palabras. lo envolvió en un trapo y lo guardó. sin ayuda. —¡Jehubabel! —insistió la voz. sacrificar a mi hijo? Dime de una vez si tienes miedo. impulsado por fuerzas que no comprendía pero que regirían al judaísmo en los siglos siguientes. la voz que las pronunciaba se había convertido en la de Adonai. Lentamente. —Tengo que ir —le dijo a su .consideró que estaba mal que decisiones de vital importancia fueran impuestas por la simple mirada de un mártir muerto y la voz de un hombre dispuesto a ser mártir.

porque en su agonía final. Acompañado por el pequeño agricultor. El anciano me está mirando. que ya había sido preparado para la circuncisión.esposa—. pero hacia la mitad de aquella calleja se detuvieron para introducirse rápidamente en una pequeña casa ocupada por la familia de Paltiel. el anciano ejecutado le había mirado a ella también. —Y ella le acompañó hasta la puerta. donde le dio su bendición. Como si se tratase de un ritual . pasaron rápidamente ante la sinagoga y avanzaron por una callejuela obscura que llevaba a la portada principal de Makor. donde se hallaban reunidos cuatro judíos con un varoncito de ocho días de edad.

rutinario. tomó éste y con rara habilidad practicó la circuncisión al niño. después de lo cual sacó el envoltorio del cuchillo. Jehubabel preguntó: —¿Estamos preparados para materializar el convenio de Abraham? —y los judíos allí reunidos respondieron también de acuerdo a la antigua tradición. pero Paltiel introdujo en su boca un pedazo de tela empapada en vino y el llanto cesó. Jehubabel. tembloroso ante la gravedad de lo que estaba a punto de hacer. que empezó a chillar desesperadamente ante el para él inusitado dolor. —Su nombre es Itzhak —dijo el agricultor— porque Itzhak era el . se separó unos pasos para elevar una corta oración a YHWH.

hijo de Abraham. No le estaba permitido pronunciar el nombre YHWH. pues hacía siglos que aquella palabra no era dicha en Makor.. muchos . se desarrolló un curioso símbolo que los estudiosos hermanos. Sin embargo. Combinando las vocales de Adonai con las consonantes de YHWH. que posteriormente sería traducida en otros idiomas como Señor. ni siquiera sabía cómo se pronunciaba aquel sagrado cuarteto de consonantes. como toda deidad debe ser nombrada de algún modo. se había hecho ya costumbre llamar a YHWH con la arbitraria palabra hebrea Adonai. —Y en ese instante el padre del niño se encontró frente a una grave dificultad. que fue ofrecido en sacrificio a. es más..

que fue ofrecido en sacrificio a Adonai. Los judíos comunes le llamaban Adonai. palabra que jamás existió. todos nosotros ofrecemos nuestras vidas a . leerían erróneamente como Jehovah. Paltiel. Así el más grande de los dioses era llamado YHWH. y el dios conquistaría el mundo con el nombre de Jehovah. que era quien se arriesgaba más seriamente —puesto que los griegos podían examinar a su hijito en cualquier momento y descubrir la prueba de su culpabilidad. Pero vivió. imposible de pronunciar. lo cual era puramente arbitrario. alzó al niño y le dijo: —Es Itzhak. que jamás le había pertenecido.siglos después. Esta noche.

por lo cual se ocultó. oyó grandes gritos que partían de la calle principal y pensó que podía tratarse de algún grupo de soldados que le interrogarían. y se dirigían a la sinagoga para despedir a su hijo Benjamín.Adonai. se habría sentido orgulloso. Un padre normal. Pero quienes gritaban eran los siete jóvenes atletas que volvían de una velada en el palacio de Tarphon. pues todos ellos pertenecían a las familias más . haciéndole jurar que iría al gimnasio temprano al día siguiente. al ver el cariño con que los otros seis muchachos trataban a su hijo. ¡Que él nos haga vivir! Cuando Jehubabel se dirigía hacia la sinagoga.

pues a éste fue todos los días Benjamín en ausencia de su dueño.encumbradas de la población. no sintió otra cosa que vergüenza. pero Jehubabel. que observaba la despedida. escondido en callejuelas de los alrededores del palacio. Durante varios días vigiló. Y su aprensión respecto de Benjamín se intensificó cuando el gobernador Tarphon viajó a Ptolomais. al comprobar que su hijo se había apartado tanto del espíritu que animaba a Paltiel al decidir la circuncisión de su hijito. dejando a su esposa Melissa en el palacio. y para Jehubabel fue evidente que se había desarrollado una relación pecaminosa entre la hermosa esposa del gimnasiarca y su hijo. todos los .

Jehubabel esperó algunas horas hasta que Benjamín salió del palacio para dirigirse al gimnasio. —Me esperan los demás muchachos —respondió su hijo en el dialecto Koine. —También te espera tu madre —murmuró Jehubabel. Vendrás a casa conmigo. su padre se le presentó de golpe.movimientos del muchacho. pero cuando el muchacho se acercó. de espionaje. y arrastró al muchacho hacia el templo de Zeus y luego hacia el este por la calle principal. el . Y lo que vio le convenció de que Benjamín estaba traicionando a su benefactor. diciéndole en la lengua aramea: —No irás al gimnasio. En la tercera noche. Una vez en su casa.

pues éste. que tantas veces había demostrado su amistad. Conjuntamente. cuyos oídos estaban acostumbrados a la lengua griega. los dos acusaron al hijo de haber traicionado al gobernador Tarphon. mientras su hijo le miraba perplejo. pero sus palabras parecían no causar la menor impresión al hijo.judío sentó al confundido muchacho en un banco y llamó a la madre. . sin que se le quemen las ropas? —preguntó el padre. —¿Puede un hombre llevar el fuego del adulterio en su pecho. —¡Ahí está el perro que muerde la mano de quien le da de comer y el joven que seduce a la esposa de su protector! —exclamó Jehubabel sentencioso.

para que se aclarase la mente de su hijo y pudiese comprender el horrendo delito que era el adulterio.. en el dialecto Koine.. Acababa de ofrecer a su hijo las máximas más profundas que conocía. —Te hemos aconsejado y advertido que los labios de una mujer extraña dejan caer la dulzura como miel un panal y que su boca es más suave que el aceite. —Padre. Jehubabel se sintió anonadado. estás hablando tonterías —dijo por fin Menelaus. Sintió que tenía que formular alguna declaración más poderosa todavía. pero todo lo que se le ocurrió decir fue: —El hijo que ultraja a su padre verá .no entendía muy bien lo que quería decir su padre.

pero para Menelaus no era más que un grupo de palabras. aquella sentencia tenía complicaciones espantosas. Y ahora dime. —¿Es eso lo que tanto te asusta? —preguntó luego—. y es cierto. padre —respondió—.. ¿qué era lo que estabas tratando de decirme? Jehubabel se apartó de su insolente hijo y replicó: —¡Te advierto que el adulterio con la esposa del gobernador Tarphon!. Menelaus comenzó a reír estruendosamente. Dije que hablabas tonterías.que su lámpara se apaga en la obscuridad. diestro en judaísmo. —Para él. —Yo no te he ultrajado. ..

—¿Sobre qué? Menelaus se sintió momentáneamente confundido. cuando Tarphon está en Ptolomais.... o hablamos. —Volvió a reír a carcajadas y agregó—: Padre: el Gobernador me pidió muy insistentemente que lo hiciese. Jehubabel se sentó bruscamente y preguntó: —¿Qué dices? —Lo que has oído.. voy a la casa de Melissa. Melissa les había hablado sobre una pieza teatral que había . Ese día. Y allí nos sentamos alrededor de ella.. Nos lee.Quieres decir que yo. Somos muchos los que vamos a casa de Melissa. para que nos lea..

Hace mucho tiempo . sin decir una palabra más. asombrado. Cuando Jehubabel le preguntó a dónde iba. un oso domesticado la había perseguido. de un filósofo de Antioquía y además les contó cómo un día. Los siete somos como hijos de Tarphon y Melissa es nuestra segunda madre. en Rodas.visto en Atenas. Hablamos de muchas cosas. El muchacho sabía que no le sería posible explicar a su padre. —¡Has entrado en la casa del mal. el joven atleta tomó unas cuantas prendas de ropa y se fue. y su hijo lo miró en silencio. —Bueno —respondió—. y los servidores han cerrado las puertas! —dijo Jehubabel. dijo: —A casa del Gobernador. por lo cual.

Cuando fue leída la orden. el Gobernador llamó a Jehubabel al gimnasio y le dijo: —Espero que no habrás violado la ley. Ahora lo haré. pues estaba orando para . El tintorero miró a Tarphon en silencio. Por orden recibida del emperador Antíoco Epifanes. Cuando Tarphon regresó de Ptolomais. Y no se le volvió a ver en la casa de sus padres. se vio obligado a hacer dos cosas que le desagradaron.me pidió que fuese a vivir con él. y que en caso afirmativo. anunció a los judíos que todas sus casas debían ser revisadas para ver si había en alguna de ellas criaturas menores de seis meses circuncidadas. los padres serían flagelados hasta morir.

al menos por el momento. —No quiero que sean necesarias más ejecuciones en .. Jehubabel reaccionó y volvió a sentirse seguro. y el judío se dio cuenta entonces de la ansiedad con que el Gobernador había deseado que sus soldados no encontrasen violación alguna de la ley. Y Paltiel consiguió esconder a Itzhak entre sus ovejas. y ese día los judíos se salvaron. Cuando los soldados informaron al gimnasio que no se habían realizado nuevas circuncisiones. Fue Tarphon quien se dejó caer pesadamente en una silla..pedir a YHWH que el agricultor Paltiel lograse ocultar de alguna manera a su hijito recientemente circuncidado.

Gracias. diciéndole. y mientras ambos finteaban. Tarphon se desnudó y pasó a la sala de luchas. Jehubabel. —¿Luchaste con ellos? . por habernos evitado a todos grandes disgustos. Cuando el judío abandonó el gimnasio. Luego se levantó y echó un brazo sobre los hombros de su amigo—.Makor —dijo. buscando el punto débil en la defensa del rival. Sostienen que son los campeones del norte. después de una serie de fintas: —En Ptolomais me encontré un grupo de luchadores procedentes de Tiro. pero primeramente alentó al muchacho. el Gobernador tuvo que explicar una desagradable noticia. donde pidió a Menelaus que se enfrentase con él.

Vacilando. —¿Los venciste? —Fácilmente. Pero Menelaus era cauteloso. eso significa que yo podría ser el campeón». y se .—preguntó Menelaus. Un ligerísimo temblor movió apenas imperceptiblemente los labios del judío y el Gobernador adivinó lo que pensaba: «Si Tarphon ha podido vencerlos. como sin darle importancia a la noticia. por temor a ofender a su benefactor. Tarphon observaba atentamente al joven y lo que vio le tranquilizó. —Sí. preguntó: —¿Eran realmente campeones? —Así lo aseguraban. y yo soy capaz de vencer a Tarphon.

y dijo tranquilamente: —¡Estoy ansioso de competir en Antioquía! —Y yo deseo llevarte —respondió Tarphon—. No revelaba arrogancia ni engreimiento. Era aquélla la sonrisa de un joven que presiente muy próxima la victoria. En ese momento.. sino la expectativa de una competición en la cual había una probabilidad razonable de triunfo. ¿Cuál? —preguntó y de nuevo el .. Menelaus dejó de sonreír. —¿Noticia?. Menelaus sonrió.mostraban seguros de vencer en Antioquía. Menelaus era un griego hecho y derecho. pero en Ptolomais me enteré de una noticia que no es muy agradable.

—¿Qué tratas de decirme.. se han producido pequeñas diferencias entre Antíoco Epifanes y los judíos. trató de explicar lo que ocurría: —Que un judío pueda ganar en Antioquía sería sumamente popular. en efecto. Lentamente. tu propio padre. ... hasta.Gobernador se impresionó al observar en el muchacho aquella sobria disposición a dar la cara a la realidad. Convengo que. «Menelaus es un auténtico griego». pensó. Quiero decir que eso demostraría que en el imperio no discriminamos contra ninguna raza.... por ejemplo. Me consta que al emperador le agradaría muchísimo que uno de vosotros conquistase un trofeo importante.

. Los dos atletas se vieron obligados a bajar la vista para ver la rotunda prueba del convenio de Menelaus con YHWH. y continuó: —Quiero decir que todos deseamos que tú vayas a Antioquía. el .. Dice que sería ofensivo para el espíritu de los juegos. en los juegos. completamente desnudo. —Pero Antíoco ha decretado que ningún competidor circuncidado podrá presentarse ante él. ¡y que ganes! —Yo también lo deseo —dijo Menelaus.señor? Tarphon se secó el sudor de la frente con una mano. En sus primeros días del gimnasio.

a la vez que veían la circuncisión como un pequeño defecto físico producto de algún accidente. pues era el único judío que concurría al gimnasio. Antioquía. Menelaus comprendió todo eso más claramente todavía que Tarphon y fue él quien sugirió la solución: —¿No hay un médico en . como profanación del templo humano que era el cuerpo.joven judío había sido conspicuo entre sus compañeros por dicha prueba. no había visto nunca atletas judíos y allí la circuncisión resultaría escandalosa. y los otros muchachos se burlaban de él. Pero la capital seléucida. Pero sus victorias posteriores le habían conquistado respeto y los atletas le consideraban ahora con afecto y admiración.

Ptolomais que pueda corregir eso? —Sí. —¿Y si yo pudiera soportar ese dolor? —preguntó Menelaus con evidente ansiedad. buscó y halló dos raspadores y entregó uno de ellos a Menelaus y los dos se sentaron en unos bancos y . el joven judío sopesó los pros y contras de lo que acababa de decirle al Gobernador. —Entonces no habrá dificultad alguna en llevar a efecto la operación. y estaba indeciso. Por el contrario. lo hay —respondió Tarphon—. Tarphon apreció debidamente la perplejidad del muchacho y no insistió en que respondiese de inmediato. Cautelosamente. pero se trata de una operación dolorosísima.

pues a la agradabilísima sensación física se unía una notable claridad mental. Ése era el momento más hermoso del día. ¿Crees que tengo probabilidades de vencer en Antioquía? . donde los esclavos les sumergieron en agua templada. Menelaus pareció llegar a una decisión y se volvió hacia el gimnasiarca. después los masajearon con aceite perfumado y. después de lo cual se dirigieron a los baños. pasaron a una pileta de agua muy caliente. por fin. de la cual emergieron cansados pero con los músculos debidamente relajados. —Dime con toda sinceridad. y antes de quedarse dormido en el largo banco acolchado. señor.rasparon el sudor de sus cuerpos.

Por consiguiente. Tarphon .—He sometido a prueba a todos esos luchadores de Tiro y puedo asegurarte que ninguno de ellos podría hacerte nada. La operación que el médico de Ptolomais había inventado era sumamente dolorosa y no debía ser considerada a la ligera. tal vez eso compensaría el intenso dolor sufrido. Le agradaba la pragmática secuencia con que el joven judío hacía frente a sus problemas. Pero si existía la probabilidad de conquistar fama y un gran premio. —¿Y crees que si consigo vencer en Antioquía podré ir después a Atenas? —Con la misma seguridad con que el día sigue a la noche —respondió Tarphon.

Me consta que Antíoco Epifanes desea designar a un judío para un cargo de importancia. Y ese judío . —Menelaus —dijo— cuando un joven como tú lucha. pero al mismo tiempo estudié y llegó el momento en que el imperio necesitaba un hombre para Gobernador. Algún día creo que seré ascendido y esta gobernación quedará vacante. y se me eligió para el cargo. para que los judíos se reconcilien con él.consideró honorable dar a su joven amigo el pequeño aliento que los hombres necesitan a menudo para llegar a una decisión. Pero el mismo lo había ganado mucho antes. Cuando yo tenía tu edad luché como guerrero. lo hace no solamente para conquistar laureles inmediatos.

las trompetas convocaron a los espectadores a la portada principal de Makor. El ejercicio y el baño caliente. así como el penetrante aroma del aceite perfumado le estaban dominando ya. Menelaus sentía ya la pesadez del sueño. cuando se haga la carrera hasta Ptolomais. En la mañana del día de la gran carrera anual. A su alrededor estaban los siete atletas . me agradaría ser uno de tus desafiantes. espada al costado y cubierta la cabeza por el casco. pero antes de quedar sumido en el sueño respondió: —La semana próxima. —Lo serás —dijo Tarphon.podrías ser tú. donde ya se encontraba el gobernador Tarphon con uniforme militar.

Parecían dioses.con sus uniformes especiales. Una vez hecho eso. fenicios. mucho más livianas. viejos y jóvenes. Los corredores se sentaron en el suelo para desatarse sus sandalias de uniforme y reemplazarlas por las de correr. Cerca de ellos se hallaban cuatro o cinco competidores más jóvenes. que todavía no habían probado debidamente su capacidad. hombres y mujeres. pero que estaban ansiosos de conquistar tal reconocimiento en esa carrera desde Makor a Ptolomais. las probaron corriendo . egipcios y demás razas. judíos. Y contemplando la escena estaba la población entera de Makor: canaanitas.

sin que la menor sospecha de grasa deformase la armonía del conjunto.pequeños trechos. los competidores ataron unas pequeñas tiras de tela blanca sobre las frentes. hasta quedar completamente desnudos bajo los rayos del sol. Una vez convencidos de que sus sandalias no les molestaban. bronceados. porque sus capas azules flotaban a la suave brisa matinal. y eso les hizo parecerse todavía más dioses. Eran probablemente el grupo más hermoso de atletas que Grecia podría haber reunido aquella . En seguida sonaron de nuevo las trompetas y los competidores se sacaron todas las ropas. Formaban un hermoso grupo aquellos cuerpos musculosos.

de los jóvenes que ahora le rodeaban. y a pesar de haber excedido ya la edad ideal para las competencias de esa clase. ahora también desnudo ante su pueblo. se volvió a los competidores y les dijo con voz que pudieran oír los ciudadanos de Makor: —Todos los que no . que así quedaron listos ya para la dura prueba. Entonces.mañana. era capaz todavía de vencer a la mayoría. Tarphon tomó un taparrabo y se lo puso. por no decir a todos. pero ninguno de ellos superaba a la figura del gimnasiarca. Estaba maravillosamente formado. siendo imitado en seguida por los demás corredores. El gimnasiarca hizo una señal y las trompetas sonaron otra vez.

besó a su esposo y luego hizo lo mismo con Menelaus y otro joven que también vivía en su casa. se tornará insufriblemente vanidoso. por el largo y rítmico paso del pelirrojo .consigan vencerme en esta carrera hasta Ptolomais. Os ruego que no le dejéis ganar. Hacedlo por mí. —Todo el mundo rió. ni tendrán aceite perfumado en los baños al regreso a Makor. y ella misma dio la señal que lanzó al grupo a la carrera. les dijo: —Si no vencéis a Tarphon en esta carrera. no podrán beber vino ni cerveza allí. Los atletas bajaron la rampa y tomaron el camino de Damasco. hacia Ptolomais. Al resto. rumbo al oeste. Melissa se adelantó. y al verlos correr resultaba fácil advertir.

todos los judíos apretaron inconscientemente sus mantos alrededor de sus cuerpos. Y al verle así.gimnasiarca. que tuvo que soportar la vergüenza de ver cómo sus judíos. Y todos. hombres y mujeres. contemplaban el aborrecible espectáculo de un muchacho judío desfilando completamente desnudo ante las mujeres de todas las edades. silenciosos. que ese día no iba a ser vencido tan fácilmente. se . como si quisieran compensar de alguna manera la falta del joven. que lo miraban con los ojos abiertos ante la particularidad que le distinguía de los otros atletas. desnudo. Entre los espectadores que presenciaron la iniciación de la carrera se hallaba Jehubabel.

con la noticia siguiente: «El judío Paltiel ha sido . obedeciendo un plan trazado por Tarphon antes de partir.compadecieron de Jehubabel. En los días que siguieron a la partida de los corredores. entre ellas la del agricultor Paltiel. despachando inmediatamente un corredor a Ptolomais. los soldados de Makor. y sin previa advertencia registraron casas. Tomaron a la criatura y a sus padres y les encerraron en la prisión. iniciaron una nueva búsqueda en todas las casas de familias judías para ver si todas ellas habían obedecido el decreto de Antíoco Epifanes referente a la circuncisión. en la cual descubrieron el niño que había sido sometido a la circuncisión.

La tierra está refrescada por el copioso rocío y los olivos descansan después de . cuando han terminado ya los grandes calores del verano y no han comenzado todavía las lluvias invernales. él y su esposa deberían ser ejecutados dentro del plazo de dos días. Proceded como está planeado». ¿deseas que la ejecución sea aplazada hasta tu regreso?». De acuerdo con el plazo trazado por ti. Era uno de esos días de increíble belleza que se producen en la Galilea hacia fines del otoño.sorprendido en flagrante desobediencia de la ley. pero. Esa misma tarde regresó el emisario con la respuesta esperada: «Me es imposible partir de Ptolomais.

En el cielo no se ve ni una nube. pero suaves y frescas brisas cruzan todo el paisaje. pero en el otoño. esa magnificencia que está en las cosas familiares antes que en imponentes cascadas o majestuosas y enormes montañas. ello se debe en parte a que su magnificencia. esa tierra tiene una belleza especial y si grandes pensamientos se han producido algunas veces en esta pequeña región. cuando están a punto de cambiar. Las viñas están vacías y los bueyes ociosos. En todas las estaciones del año la Galilea es una obra maestra de la Naturaleza. anunciadoras del tiempo frío que llegará. .haber soportado hasta poco tiempo antes su pesada carga de fruto.

hasta Jerusalén. En ese otoño.ha impresionado profundamente. Era como si la misma Naturaleza hubiese contenido el aliento para ver lo que iba a suceder en el conflicto entre el poder imperial de Antíoco Epifanes y la inerme resolución de unos cuantos judíos. Y nunca había estado la Galilea tan hermosa como en este año aciago en que el imperio de los seléucidas parecía tan seguramente consolidado. pues cuando los judíos de la población fueron convocados ante . sino en todo el territorio de Israel. a las personas que habitaron la región. no sólo allí. por lo menos en Makor. en todos los tiempos. parecía evidente que Antíoco tenía que salir triunfante.

Las ropitas que cubrían a la criatura fueron arrancadas.el templo de Zeus. cabeza abajo. junto a los cuales había dos látigos de tiras de cuero en cuyos extremos se habían sujetado pequeños trozos de plomo. Los soldados habían erigido allí dos gruesos postes. Con espantosa rapidez una espada brilló al sol y la criatura fue . éste fue alzado por los pies. y una vez desnudo el cuerpecito. La familia de Paltiel fue llevada hasta el lugar: el pequeño agricultor. formaban un grupo tan numeroso como aterrorizado. su esposa y el niño. para demostrar a todos los presentes que había sido sometido a la circuncisión prohibida por la ley.

Antes que los padres pudieran dar voz a su angustia. donde se les aplicaron cincuenta latigazos a cada uno. El efecto de aquellos látigos cargados de plomo en el cuerpo humano era terrible y llenó de terror a cuantos presenciaron el salvaje castigo. y luego los . donde afilados cuchillos esgrimidos por los soldados procedieron a arrancarles la piel que no habían llevado los latigazos. Y todos bajaron la cabeza. sobre todo al ver cómo la sangre formaba pequeños ríos en las blancas carnes de la infortunada madre. para no ver. fueron desnudados y atados a los dos postes.partida literalmente en dos. Los cuerpos ya mutilados fueron arrojados a tierra.

donde se reunieron en silencio. un soldado con un balde y una escoba llegó ante el templo de Zeus. para orar. Pero a última hora de la tarde. donde no tardaron en ser devorados por perros y chacales. Aquella noche. que en aquellos momentos debía haberse alzado como líder espiritual de la comunidad. para eliminar de allí toda mancha delatora de la horrenda matanza. Jehubabel. pues los griegos eran gente para la cual la limpieza y la belleza eran cosas imperativas. .torsos fueron despedazados y arrojados a un montón de basuras en las afueras de la población. los desesperados judíos de Makor enviaron unos cuantos hombres a la sinagoga.

en la hora de su profunda humillación. pero aún ahora. Había sido su consejo el que persuadió a los judíos que permitiesen el sacrificio de cerdos en la sinagoga.permaneció mudo. Había permitido a su propio hijo que se pasase a los griegos y se mostrase completamente desnudo. quien había esgrimido la cuchilla que materializó el convenio. presa de una profunda sensación de auto-condenación. quien debía haber sido ejecutado. no le era posible pronunciar la vigorosa arenga que lanzase a los judíos a una rebelión . él mismo. a la luz del sol. Había permitido a Paltiel que realizase la operación a su hijito y era él. como un joven pagano que no conociese a YHWH. por lo cual era él y no Paltiel.

contra sus opresores. al aproximarse la medianoche. con su hijito. Cuando por fin los hombres más jóvenes preguntaron qué debía hacerse. y aquél que domina su genio es más poderoso que el que gobierna una ciudad. pues aquél que es lento para la cólera es más fuerte que el poderoso. Jehubabel respondió sentenciosamente: —Tenemos que ser prudentes. —Pero vosotros habéis . Pero ahora aquellas frases suyas recibieron un audaz desafío cuando. Y Zattu pronunció ante Jehubabel las fatales palabras: —Nuestro hijo tiene ya ocho días. avanzaron los mártires voluntarios siguientes: el panadero Zattu y su esposa Anat.

Jehubabel lanzó una mirada por la sinagoga. por lo cual el panadero Zattu se dirigió a cada uno separadamente.presenciado la horrenda ejecución —murmuró Jehubabel. —Sí —dijo Zattu. —¿Y estáis dispuestos a someteros a ese riesgo? —Si no somos fieles a nuestro Adonai. no somos nada —respondieron los esposos. para preguntarle: —¿Tengo tu permiso para someter a mi hijo a la circuncisión? —y . —¿Hay algún espía entre nosotros? —preguntó aprensivamente y cada hombre allí presente comprendió que la vida de la comunidad toda estaba en sus manos.

cada hombre estaba obligado a reconocer su complicidad en lo que se estaba a punto de hacer. Tendremos que huir de Makor. Ya no es posible retroceder. para vivir en las ciénagas como las bestias salvajes. ¿Deseáis que proceda? Hubo un murmullo de asentimiento. donde anunció ante todo: —Lo que hacemos esta noche nos coloca en guerra contra el reino de los gentiles. pero tras aquel valiente principio Jehubabel perdió todo su valor y volviéndose a Zattu y Anat les preguntó: —¿Sabéis lo . y nuevamente su esposa le preguntó qué sucedía. Jehubabel la llevó consigo a la sinagoga. Jehubabel se dirigió a su casa para tomar el cuchillo.

pero ahora había llegado el momento en que debía alzarse solo ante YHWH. Entonces. El líder.que estáis a punto de hacer? Y los dos respondieron con la fórmula conocida: —Si no somos fieles a nuestro Adonai. el conductor de los judíos. sin la protección de aforismos o evasivas. en la cual él nada tenía que ver. no somos nada. se produjo una transformación en Jehubabel. recordó aquellas solemnes palabras que el mismo . y al hacer frente a la congregación. En la primera circuncisión había sido obligado por el mártir Paltiel a realizar la circuncisión y de no haber sido así él habría evitado el enfrentamiento. tenía que conducir. sin saber qué decir.

y comenzó a recitar el juramento que unía a todos los judíos a su destino especial. en una especie de mártir desafío. Los judíos habían dado el paso que no tenía retroceso. Fue así que. ennoblecido por una fuerza que él no alcanzaba a comprender.YHWH había dicho a Abraham. . Jehubabel hizo a un lado su temor y realizó la circuncisión.

mientras John Cullinane contemplaba a las abubillas que jugaban a que eran arqueólogos. donde contra el azul del mar se veía un .. donde se divisaban unas diminutas manchitas blancas.. John? Cullinane tomó los prismáticos que le alcanzaba el árabe y los enfocó al Mediterráneo.. Eliav y Tabari se hallaban detrás de él en el montículo de Makor. con prismáticos que les permitían ver el mar en los alrededores del puerto de Akko. Y el árabe preguntó: —¿Ha visto usted esto alguna vez. EL TELL Un fresco y asoleado día de octubre.

—Tiene que haber sido un rudo golpe para los canaanitas y los judíos. El Antiguo Testamento contempla con bastante cinismo esos juegos. . y los tres miraron por los prismáticos alternándose. velas? —preguntó.conjunto de puntitos blancos que parecía bailar sobre las aguas. —Nosotros los judíos presenciamos sus exhibiciones con profunda repugnancia —dijo Eliav—. en Akko —dijo Cullinane. —¿Qué son. cuando los griegos introdujeron los juegos atléticos en gran escala ahí. para seguir a los distantes competidores. —La regata anual de Akko —dijo Tabari.

—Los griegos y los ingleses —reflexionó Eliav— son quienes han tomado los juegos en serio. la declaración de San Pablo en elogio de los juegos atléticos. Nos han dado un ideal deportivo. ¡Ojalá nosotros los judíos y árabes hubiésemos aprendido esa clase de disciplina! —Yo siempre me sentí como un . Uno pelea contra un inglés en la guerra o en la política. y cuando ha terminado el conflicto. pelea con él limpiamente. nuestro director solía recitar con lágrimas en la voz. Y no solamente en los deportes.—Pero el Nuevo no —respondió Tabari—. Recuerdo que en el colegio de Inglaterra donde estudié. el inglés tiende la mano para estrechar la nuestra.

otro individuo te rompa todos los dientes que tienes en la boca menos uno!». entre dientes. —Por las mismas razones que . murmuraba una vieja maldición árabe: «¡Ojalá. Tabari».extraño en mi colegio inglés —recordó Tabari—. maldito bastardo. me decía con ese espíritu deportista que no he podido comprender nunca: «Has peleado muy bien. —¿Y por qué no prendió ese ideal griego en esta tierra? —preguntó Cullinane. Había un cochino muchacho de Leeds que cuando boxeábamos me derribaba ocho o nueve veces en cada round y cuando terminábamos. Reconozco que entre el concepto suyo y el mío hay mucha diferencia. Yo.

pero es muchísimo más cómodo y divertido sentarse en la tribuna de un cómodo estadio y ver cómo los leones persiguen a un hombre que corre. Los romanos y los norteamericanos los degeneraron en espectáculos.no resultó aceptable en Roma —explicó Tabari—. Todos lo necesitamos —dijo Eliav—. Los griegos y los ingleses desarrollaron los deportes.. Es divertido correr detrás de un hombre que corre. Y los árabes y judíos dijeron: «¡Al diablo con todas esas tontas porquerías!». —Pero ese sentido del juego limpio. ¿A base de qué experiencia vamos a aprender esas lecciones en esta parte del mundo? Tabari declamó el lema de su familia: «Me dio una patada en la ..

y entonces yo le di una patada en la cara cuando él miraba». y se refiere constantemente a la lucha y las carreras pedestres. mientras que nosotros los judíos siempre miramos con repugnancia la idea de competencia en tales . Fue por su intermedio que los cristianos obtuvieron su idea de la vida moral como lucha contra rivales. Recuerdo que San Pablo dice algo sobre el atletismo. —Sólo puede haber sido la influencia griega —dijo Eliav—. en cuanto a esas cosas? —preguntó Cullinane—. cuando yo no miraba.espalda. —¿Y cómo se explica la gran diferencia que existe entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Pablo asistió a los grandes juegos atléticos de Antioquía.

Supongo que. Cullinane fue a su oficina a buscar una Biblia y en el capítulo dedicado a los corintios encontró las palabras que le habían sido inculcadas en la niñez. tanto . Cerró el volumen y preguntó: —¿No es ése el ideal del deportista: luchar para ganar. me siento bastante halagado —dijo Eliav— cuando veo a jóvenes judíos. en general. pero uno recibe el premio? Por lo tanto. pero dominarse al hacerlo? —En estos tiempos. para que te sea posible obtener. «¿No sabes que quienes corren una carrera corren todos lo mismo. Todo hombre que lucha en procura de maestría es sobrio en todo».actividades. quienes tenían razón eran los cristianos. corre.

masculinos como femeninos. lo cual demuestra que San Pablo tenía razón. nos será posible tomar las cosas donde los griegos las dejaron hace dos mil años. competir en los Juegos Olímpicos. —Enfocó los prismáticos en la regata y después de unos segundos dijo—: La vela triangular lleva ya una gran ventaja. Aunque muy tarde. En toda carrera o regata . —Y si los árabes hacen lo mismo —añadió Tabari— y si completamos la obra adoctrinándonos en la actitud británica hacia el juego limpio una vez que ha terminado la competición. estamos descubriendo que en estas cosas eran los griegos quienes tenían razón.

Aquellas poblaciones se habían retirado tierra adentro. ¿qué cochinas tretas puede uno emplear contra el rival. no tenía parecido alguno con el antiguo puerto de Akka de los egipcios. La cuestión es. sin que se le sorprenda. C.sólo puede haber un ganador. para asegurar que sea él y no uno quien pierda? * Ptolomais. pero Ptolomais. de J. o el Accho de los fenicios. una de las muchas . sobre un montículo que se alzaba sobre el río Belus. a donde el gimnasiarca Tarphon llevó a sus corredores aquel suave otoño del año 167 a.

Tras un muro que la rodeaba.ciudades del Asia Menor fomentadas por el espíritu progresista de Antíoco Epifanes. con funcionarios electos subordinados a Antíoco. mientras la zona interior abarcaba también el antiguo lugar de la ciudad. Ptolomais constituía una de las más sutiles invenciones políticas del hombre. su derecho a acuñar su propia moneda. su propio sistema particular de gobierno. y únicamente a él. una libre ciudad-estado griega con su propia asamblea. se alzaba audazmente en una península que se internaba en el mar. en materia de asuntos exteriores y las cuestiones más elevadas de la religión. A lo largo del frente portuario contenía un noble teatro .

y que eran famosas hasta en países tan lejanos como España. Existían también espléndidos baños dedicados a la diosa Afrodita. pero muchos a los dioses locales como Baal. en el cual se representaban las tragedias de Esquilo y Eurípides. Para explicar en un instante la superioridad de una verdadera . fábricas productoras de cristales que encantarían a las generaciones subsiguientes. para divertir al pueblo. y donde se ofrecían las comedias de Aristófanes. de objetos de platería y orfebrería con materias primas procedentes de Asia y África respectivamente. Dentro de la ciudad había asimismo exquisitos templos. uno de ellos a Antíoco Epifanes.construido con mármol.

Escuchadle. —Tiene que ser redonda —respondió el sofista negro y. Tarphon llevó a sus corredores a una plaza bordeada de bancos en la cual un negro de Nubia. de blanca barba se hallaba de pie majestuosamente sobre un podio. que era gobernada desde Antioquía. para discutir con cualquiera que quisiera poner a prueba su inteligencia. en . Tarphon se adelantó a la multitud que rodeaba el podio y dijo: —Señor: sostengo que la tierra es plana.ciudad-estado en comparación con una población como Makor. alto. —Es un sofista —murmuró el gimnasiarca a sus atletas—.

Cuando hizo una pausa para tomar aliento. Citó a Aristóteles. el ex esclavo. citando de . que había sido educado en Atenas. —Dile que la tierra es redonda.. —Menelaus obedeció y entonces el sofista miró con sus ojos luminosos al joven y dijo: —Un momento. Tarphon murmuró a Menelaus. viajeros de Arabia.. demostró a cualquier hombre sensato que la tierra tenía que ser redonda. ¿Cómo puede ser que la tierra sea redonda? —Y uno a uno fue destruyendo sistemáticamente todos sus argumentos anteriores. el sentido común de hombres que podían ver el océano y el vuelo de los pájaros.una serie de brillantes y lógicas deducciones.

nuevo a Aristóteles, y apelando al sentido común para refutar la idea de que una cosa tan esencial para la vida como la tierra pudiera ser redonda, con lo cual todos sus habitantes corrían el peligro de caerse de ella. —Entonces, tiene que estar vertical sobre uno de sus extremos —sugirió un egipcio del público, y el sofista se apresuró a demoler aquella sugestión con pruebas sumamente ingeniosas, hasta que todos cuantos le escuchaban tuvieron que confesar que el sofista era un brillante ingenio, que honraba y daba lustre a la ciudad. En aquellos días, Ptolomais contenía una población de aproximadamente sesenta mil almas, incluyendo comerciantes y

hombres de negocios de Roma, encargados de enviar informes secretos al senado romano, y cuando los jóvenes atletas de Makor contemplaron a esas personas en sus respectivos trabajos, comprendieron cuán preciosa podía ser la ciudadanía griega y qué tesoro conquistarían para sí si podían llegar a ser ciudadanos griegos. De las sesenta mil personas, solamente cinco mil eran ciudadanos. Unos treinta mil eran esclavos, y el resto, veinticinco mil eran residentes que no poseían el derecho del voto. Los judíos estaban comprendidos en su mayor parte en la última de esas categorías, pero como Tarphon explicó a Menelaus, «ésa es la razón esencial por la cual es

prudente que visites a ese médico. Porque si ganas en Antioquía, serás proclamado ciudadano pleno de Ptolomais. Sólo esa clase de ciudadanos pueden competir en las Olimpíadas de Grecia». —¡Seré ciudadano de Ptolomais! —juró el muchacho y pidió al gimnasiarca que le llevase al médico. En una calleja lateral, no lejos del teatro, un médico egipcio recibió a los dos forasteros, escuchó las explicaciones de Tarphon, y luego dijo: —Gimnasiarca, ahora deberás retirarte, pues ésta tiene que ser una cuestión entre el muchacho y yo. —Tarphon asintió y dijo al oído de su protegido: —¡Vas a entrar en la senda que conduce a la

ciudadanía! —y se retiró rápidamente. No bien se cerró la puerta el egipcio sobresaltó a Menelaus al correr bruscamente una cortina que reveló una estatua de un atleta, desnudo y de poderoso cuerpo. El médico tomó un cuchillo, agarró el pene de la estatua con su mano izquierda y fingió que lo cortaba con cuatro rápidos y profundos cortes, mientras exclamaba: —Esto es lo que vamos a hacer. —Observaba, no a la estatua, sino a su paciente, y vio con satisfacción que aunque Menelaus hizo un gesto y palideció, no apartó la vista sino que siguió mirando al pene de mármol, como si quisiera juzgar si podría resistir el dolor. Convencido de que

podría, se mordió un labio y esperó. —Impulsado por el tremendo dolor, un judío mayor que tú, de Jaffa, se suicidó —dijo el médico. —No trataba de conquistar el premio al cual aspiro yo —respondió Menelaus, y entonces el médico se acercó repentinamente esgrimiendo el cuchillo para asustarlo, pero el judío ni se movió. —Creo que estás listo para la operación —dijo el doctor— y puedes gritar cuanto quieras, pues con eso amortiguarás el dolor. A continuación preparó todo lo necesario sobre una mesa y llamó a tres esclavos para que sujetaran a Menelaus, a quien pidió que se tendiera sobre ella.

Cuando el médico aseguró a Tarphon que Menelaus había soportado la operación valientemente y que pronto estaría curado, reunió al resto de su equipo de atletas y los condujo de regreso a Makor, donde fueron recibidos en triunfo, pero pronto se advirtió que Menelaus, el judío, no estaba entre ellos y eso provocó numerosos comentarios, que el gimnasiarca silenció al anunciar: —Nuestro joven campeón Menelaus ha sido invitado a los juegos imperiales de Antioquía —y una vez que la multitud acalló las aclamaciones y aplausos, agregó—: Ahora se está adiestrando en Ptolomais, pero pronto volverá a Makor. Llevó consigo a tres de los

jóvenes al palacio, donde Melissa había preparado ya un festín para ellos, y allí anunció que el joven Nicanor, que le había vencido en la carrera de Ptolomais, tenía autorización para usar, en adelante, el uniforme de la población, el cual entregó ceremoniosamente al ganador, que era un adolescente fenicio. Melissa besó al joven y luego Tarphon anunció que se iba al gimnasio, donde pidió a su esclavo que fuese a buscar a Jehubabel y le llevase a su presencia. La entrevista entre ambos fue desagradable. Tarphon comenzó por explicar al líder judío que en el caso de la familia Paltiel él había estado con las manos atadas. Durante su ausencia en Ptolomais,

habían llegado órdenes de Antíoco Epifanes, y como a él no le fue posible regresar a Makor a tiempo... Jehubabel lo miró con severidad y eso irritó al Gobernador, quien le recordó: —¡Si yo hubiera estado aquí, probablemente te habría arrestado, pues tú tienes que haber estado complicado en eso! —Pero Jehubabel ya no se dejaba amedrentar y Tarphon, al darse cuenta de eso, trató de reconquistar su amistad por otros medios, pues sabía que si había una abierta enemistad entre ellos el control de Makor podía tornarse mucho más difícil—. Olvidemos a Paltiel —dijo— la noticia que importa ahora es la que se refiere a tu hijo. En Ptolomais actuó

brillantemente. Luchó contra los mejores y los venció a todos. Un día, ese muchacho será proclamado campeón en Olimpia. Jehubabel miró a Tarphon como si éste fuera un imbécil, y de pronto lanzó un ataque, no contra él, sino contra su esposa Melissa. —¿Cómo puedes suponer que eres capaz de gobernar, cuando no puedes fiscalizar a tu propia esposa? —exclamó. —¿Qué quieres decir? —preguntó Tarphon asombrado. —Mi hijo... Tu esposa... —¿Qué ha ocurrido entre tu hijo y Melissa? —Vive en tu casa y en la portada vi que ella le besaba en tu presencia. ¿Es que no tienes

vergüenza? El Gobernador bajó la cabeza y se miró las manos, que tenía entrelazadas. ¿Cómo podía explicar uno nada que fuese civilizado a los judíos? Durante los años que permaneció en Atenas, Tarphon había observado que las sensatas matronas griegas sabían comportarse como era debido y descubrió que uno de los más hermosos premios de su casamiento eran aquellas reuniones que su bella esposa realizaba con jóvenes de diversas capacidades, a los que alentaba para que se superasen. Era ese intercambio de filosofía, arte y política lo que sostenía la vida y Tarphon sintió compasión hacia este judío de mente reducida, que

interpretaba aquel proceso en forma tan distinta. —Deberías cuidar a tu esposa —le advirtió Jehubabel—. Como una joya de oro en el hocico de un cerdo, es una mujer sin discreción. —¿Qué tratas de inferir? —preguntó Tarphon exasperado. —¿Qué paz puede tener un hombre cuya esposa es una prostituta? —dijo Jehubabel. —¡Vete de aquí inmediatamente! —rugió Tarphon levantándose de un salto y avanzando hacia el judío, a quien sacó a empujones de la habitación. Había intentado, y ello sería debidamente probado, reconciliarse con Jehubabel, pero ahora ya resultaba evidente que era imposible una discusión fructífera entre ambos. Y cuando

tuvo al judío en la puerta, le dijo, como advertencia—. La ley será impuesta. Y cuando encontremos a otro niño a quien se le ha practicado la circuncisión, tú morirás también. Porque tú fuiste tan culpable como Paltiel. Acompañó a su huésped hasta pasar la puerta, pero eso colocó a Jehubabel bajo la estatua de Antíoco y, con un valor enteramente nuevo en él, el líder judío dijo despectivamente, empleando el chiste que los judíos hacían con el nombre del Emperador: —Antíoco Epimanes (que significaba «el tonto») esta vanidad perecerá —y después de escupir a la estatua, salió del gimnasio. Esa noche, Tarphon repitió a su

esposa Melissa la conversación que había sostenido con Jehubabel, y ella experimentó una gran pena al ver a qué ridículos extremos llegaba el judío en su fanatismo. Estaba dispuesta a perdonarle que hubiese interpretado torcidamente sus acciones, pues comprendía que las costumbres griegas tenían que resultar harto extrañas a los judíos, pero no le era posible comprender cómo Jehubabel no era capaz de apreciar debidamente a su propio hijo. —En Menelaus —dijo— Jehubabel tiene al muchacho mejor de Makor en todos sentidos, pero parece dispuesto a pisotear y aplastar su espíritu. ¿Por qué no podrá limitarse a aceptar ese hijo

maravilloso que le han dado los dioses, y juzgarlo como lo que es, no como un criminal? Se agitó a tal punto que insistió en hablar con Jehubabel inmediatamente, pero Tarphon se negó a permitírselo ni a discutir más con el líder judío. Melissa llamó entonces a dos de sus esclavas, para que la acompañasen con pequeñas lámparas encendidas y haciendo uso de su libertad como mujer griega se dirigió a la casa de Jehubabel a quien sorprendió al insistir en entrar y sentarse como una visita grata, en una de las sillas de la cocina. —Jehubabel —comenzó a decir, en el dialecto Koine—. Estoy muy apenada desde que me he enterado

de la enemistad que hay entre tú y tu hijo Menelaus. El judío pensó: «Ha atrapado a mi hijo y ahora quiere atraparme a mí. ¿Qué propósito perseguirá?» —Y me apena todavía más saber que has reñido con mi marido. Puedo asegurarte que Tarphon es el mejor amigo que podríais tener los judíos. Siempre ha tratado de suavizar las leyes decretadas por el Emperador contra vosotros. El judío pensó: «¡Ah!... Seguramente hay algún nuevo decreto que Tarphon tiene miedo de discutir conmigo cara a cara, y ahora ha enviado a su mujer para que me envuelva». —Mi esposo y Menelaus me han dicho lo que piensas de mí. Créeme, Jehubabel, que estás

equivocado. He tratado siempre de ayudar a Tarphon a gobernar con justicia en Makor y he tratado de enseñar a tu hijo la grandeza de nuestro imperio. Pero no soy importante y tu hijo Menelaus lo es. ¿No te das cuenta del hijo maravilloso que tienes? Si sigue así, algún día puede llegar a ser Gobernador de este distrito. Jehubabel retrocedió un paso, ante aquella tentadora mujer. Ahora comprendía perfectamente cómo era que su hijo había caído preso en sus encantos: era esbelta, hermosa y deseable, pero a él le resultaba espantoso que semejante mujer hablase del imperio y de educar a jóvenes. —A no ser que trabajes con nosotros —agregaba ella—

llegarán malos tiempos para Makor. La semana próxima se va a realizar otro registro casa por casa y si se encuentran nuevos casos de circuncisión... Jehubabel no oyó más de lo que ella decía. No le era posible pensar más que en el panadero Zattu y su esposa Anat, con quienes él había conspirado para violar la ley. Si los soldados descubrían al hijito circuncidado y detenían a los padres, era seguro que esta vez también sería ejecutado él. Le pareció que Melissa estaba hablando sobre la trivial manipulación de la sociedad —si los judíos se portaban bien, un muchacho como Benjamín podía llegar a ser Gobernador un día— mientras él se sentía impulsado a

considerar la relación del pueblo elegido con YHWH. En su altivez moral, no pudo comprender que la esposa del Gobernador no hablaba de política ni de sociedad, sino de algo completamente distinto: el profundo deseo que sentían muchos griegos de contar con una severa estructura moral que acompañase a su exquisito sentido de la belleza artística y filosófica. —¿No supones que nos avergüenzan profundamente esos terribles castigos? —preguntó ella. Y ante los oídos sordos del líder judío expresó un apasionado alegato en favor de una total armonía entre los griegos y los judíos. Pero Jehubabel sólo veía ahora a los griegos como opresores de una maldad salvaje.

Ella insistió, suplicándole que tratase de contemporizar otra vez con Antíoco Epifanes y su grandioso plan de helenizar a todo el mundo oriental, pero para el judío sólo existía Epifanes, el supuesto dios, que daba muerte a criaturas recién nacidas y adultos. Melissa trató de pintarle un cuadro de lo que sería el mundo como resultado de la eliminación de las irracionalidades religiosas, pero él no quiso oírla. Ella habló de una Grecia que trataba de extenderse hasta abarcar todo el mundo, pero él sólo pensaba en un judaísmo que se concentraba en sí mismo, buscando su propia purificación para las duras pruebas que se avecinaban. Había pasado el tiempo para un

diálogo entre el helenismo y el judaísmo. Por espacio de un tiempo corto, existió la posibilidad de que entre griegos intelectuales y judíos moralistas pudiera lograrse alguna clase de fructífera alianza, en la cual el lírico discernimiento de los primeros se fundiese con el rudo poder de los segundos, para formar una nueva y vital síntesis, pero los griegos se habían portado tan estúpidamente, y los judíos tan tercamente, que ahora la ruptura no tenía solución. Doscientos años más adelante, no lejos de Makor, el helenismo, todavía buscando, descubriría una religión más flexible que surgía en la Galilea y esa unión de los filosóficos griegos y los cristianos judíos proporcionaría la chispa que

habría de encender al mundo. Pero ignorante de que eso sucedería, Melissa regresó tristemente a su casa, convencida de que, en su generación, serían vanos los intentos para solucionar el problema. Una vez que ella se hubo retirado, Jehubabel no vaciló. Envió a su esposa a convocar a los líderes de la comunidad judía, entre ellos el panadero Zattu, y cuando todos estuvieron reunidos en la cocina, dijo: —La semana próxima se va a realizar una nueva inspección casa por casa, para descubrir si hay nuevos casos de circuncisión... —Zattu palideció, pero había estado seguro de que tarde o temprano llegaría ese momento, por lo cual se había

preparado adecuadamente. Sin embargo, esperó que los hombres de más edad tomasen la iniciativa, y Jehubabel lo hizo, al decir—: Tenemos que irnos de Makor. —¿Adónde? —preguntó Zattu. —La ciénaga... las montañas. —¿Podremos vivir ahí? —inquirió el panadero. —¿Acaso podremos vivir aquí? —respondió Jehubabel. Se produjo una seria discusión sobre la forma en que los judíos podrían sobrevivir fuera de la población, y todos revelaron una gran aprensión, hasta que Jehubabel les recordó: —Durante muchos siglos nuestro pueblo vivió de esa manera, así que nosotros podremos hacerlo

también. —¡Pero seremos tan pocos! —argumentó Zattu, a pesar de que era él quien estaba en peligro de ser sentenciado a muerte. Y entonces, por primera vez en su vida, Jehubabel se tornó profético: —Creo que otros judíos en otras poblaciones tienen que comprender que con los griegos no podemos tener la menor esperanza. Creo que otros judíos están realizando debates como éste... esta noche... ahora. —Calló y sus interlocutores pudieron imaginar la perplejidad con que sus compañeros de raza hacían frente a la dura persecución. Y pasada ya la medianoche, acordaron que, a la primera señal

del próximo registro casa por casa de los judíos, todos cuantos se encontraban en la habitación y sus familias, huirían de Makor, para vivir de la mejor manera posible en las montañas. Y conforme fue saliendo cada uno, Jehubabel lo miró atentamente y le dijo—: ¿Es una promesa? —Y todos prometieron. Al finalizar la semana, cuando más evidente era la tensión y nadie podía adivinar cuándo caería sobre los judíos el próximo golpe, se produjo una bienvenida distracción al regresar Menelaus de Ptolomais, acompañado por un equipo de luchadores que acababan de llegar en una nave procedente de Chipre. Tarphon anunció, contento, que organizaría una exhibición pública

de lucha entre los chipriotas y los atletas locales, en la cual él lucharía con el vicecampeón chipriota. —Su campeón —agregó— luchará con nuestro campeón Menelaus... —Y con evidente orgullo pasó un brazo por sobre los hombros del joven judío. Y todos los atletas se dirigieron al gimnasio. Esa tarde, fue abierto el pequeño estadio, cuyos asientos de piedra se colmaron en pocos minutos. Se obligó a los judíos a concurrir, pues se comprobó que, de otra manera se negarían a participar de lo que consideraban ritos paganos. En primera fila, frente al palco ocupado por Melissa, se sentó Jehubabel,

cruzados tercamente los brazos sobre su desarrollado estómago, fijos los ojos en la arena del piso. ¡Tener que presenciar el desfile de cuerpos desnudos, uno de los cuales sería el de su hijo, era humillante, pero hacerlo precisamente ese día, en que el destino de la comunidad judía estaba en peligro resultaba aborrecible, y él no estaba dispuesto a tratar de ocultar su sensación de haber sido insultado! Sonaron las trompetas y por una puerta que llevaba a los vestuarios salieron los seis jóvenes de Chipre, desnudos, tostados por su vida al aire libre y en el mar. Se veía que estaban seguros de vencer. Habían llegado de una de las importantes islas del

imperio ptolemaico, para mostrar a una pequeña población provinciana situada en la frontera del imperio seléucida cómo se conducían los hombres de un centro cosmopolita, y por ello desfilaron con cierta atractiva arrogancia. Melissa, al ver sus soberbios cuerpos, pensó lo hermosos que eran todos y la sorpresa que, por lo menos dos de ellos, iban a recibir cuando chocasen con Menelaus y su esposo. Sonaron nuevamente las trompetas y se abrió otra puerta distinta, por la cual salieron los seis atletas locales, encabezados por el pelirrojo gimnasiarca, varonil, espléndido, como lo había sido en aquellos días en que

conquistara el campeonato en Atenas. Todavía lucía un cuerpo espléndido y los espectadores aplaudieron delirantemente, pero cuando los atletas formaron en línea en el centro de la palestra, comenzó a sentirse un rumor en las primeras filas, que se extendió rápidamente a todo el estadio y se convirtió poco después en una enorme ovación de aclamaciones y aplausos. El público acababa de descubrir la transformación que había experimentado Menelaus. Toda señal de su circuncisión había desaparecido y puesto que eran muchos los que sabían lo dolorosa que era aquella operación, el joven campeón fue saludado por exclamaciones de

aprobación. —¡Menelaus!... ¡Ahora eres uno de nosotros! Un anciano, que antaño había sido campeón en Tiro, gritó: —¡Es un griego!... ¡Es un perfecto griego! —Y las jóvenes que veían con interés el cambio, aplaudieron con entusiasmo mientras gritaban: —¡Menelaus!... ¡Menelaus! Al principio, Jehubabel se había negado a mirar cuando entraron los atletas, pero al oír el nombre de su hijo en gritos de aprobación, no tuvo más remedio que alzar la cabeza y mirar. Vio a su hijo, soberbiamente hermoso, desnudo, con el cuerpo untado de aromático aceite. Al principio, no pudo comprender por qué el pueblo de

Makor le aplaudía tan estruendosamente, pero el panadero Zattu, que en cualquier momento podía ser ejecutado por haber cumplido al consagrar su hijito a YHWH, dio con el codo a Jehubabel y le señaló disimuladamente el resultado de la operación de cirugía. Los ojos del líder judío se posaron con asombro en la visible prueba de la ignominia de su hijo, y fue tal su espanto al ver lo que había osado hacer el joven que se ocultó la cara con las manos, y mientras la multitud seguía gritando «¡Menelaus!... ¡Menelaus!», él oyó las palabras de YHWH, que decían, como antiguamente: «Y el hijo de un circunciso que no sea circuncidado será separado de su

pueblo, porque ha violado el convenio.» Le pareció que aquello era una orden, por lo cual se levantó de su asiento bruscamente, agarró el grueso bastón de un judío inválido que estaba a su otro costado, y con él dio unos pasos y golpeó terriblemente a su hijo en la cabeza, derribándolo. Una vez en el suelo, siguió pegándole con tremenda furia y antes que nadie pudiese intervenir, le había destrozado el cráneo. Luego, con un tremendo grito de: —¡La promesa!... ¡La promesa! —salió corriendo del gimnasio y sin detenerse pasó por la portada principal de Makor, sin dejar de gritar—: ¡La promesa!... ¡La promesa!

Como estaba planeado, se dirigió a la ciénaga y al caer la noche unos cuantos judíos se le habían unido. Algunos de los líderes de la comunidad habían conseguido huir del gimnasio. Otros, al oír el grito de batalla, se dejaron caer hacia fuera desde el muro, con ayuda de cuerdas. Indudablemente había otros que consiguieron huir también, pero que todavía no se habían unido al grupo. La esposa de Jehubabel no había recibido el aviso a tiempo y sería azotada hasta morir, pero Zattu, su esposa Anat y el recién nacido consiguieron escapar. Formaban un lamentable puñado, desarmados, ocultos en la ciénaga, sin alimentos, y encabezados por un hombre que

acababa de asesinar a su propio hijo. Podían oír las pesadas pisadas de los soldados griegos que trataban de descubrir su escondite y algunas palabras en el dialecto Koine cuando los griegos pasaban cerca de ellos, pero al llegar la noche cesaron aquellos ruidos y ellos quedaron solos. Cuando estuvieron seguros de que sus perseguidores se habían ido, Jehubabel los reunió a todos para la oración y sin recurrir a los cansadores proverbios de siempre, dijo: —¡Adonai, en este día colocamos nuestras vidas en tus manos! Nada somos. Henos aquí, un triste grupo de judíos, sin alimentos ni armas. Pero estamos convencidos de que resultaremos victoriosos contra el demente que

osa llamarse dios. ¡Adonai, enséñanos el camino y lo que debemos hacer! Aquella oración hizo que los agrupados judíos comprendiesen tan honestamente su grave situación, que ninguno de ellos habló, pero todos se apretaron más unos contra otros y en el silencio de la ciénaga oyeron de nuevo los pasos y murmullos. —¡Han vuelto los soldados! —oró Jehubabel—. ¡Adonai, si los griegos nos capturan esta noche, permítenos que muramos en tus brazos! Los pasos se acercaron aún más y posiblemente habrían pasado de largo, pero en ese momento el recién nacido de Zattu comenzó a llorar, y eso los delató.

Los pasos volvieron a acercarse, aterrorizando al grupo y una voz murmuró en hebreo: —¡Jehubabel, sabemos que estáis ahí! Salid de vuestro escondite. Nosotros llevamos ya seis días en esta ciénaga. ¡Por todo Israel los judíos se han levantado contra el opresor!... ¡En Jerusalén, en Modi’im, en Beth-Horon!... ¡En todas partes! Nadie habló. Podía tratarse de una trampa preparada por los astutos griegos, pero con una desesperación que jamás había experimentado antes, Jehubabel quiso creer. Quiso creer que su lamentable grupo no estaba solo en aquella ciénaga. Y la voz volvió a sonar: —Jehubabel, sabemos que estáis ahí. Si deseas cumplir

las leyes, si eres fiel al convenio de Abraham, ven con nosotros, porque no somos una turba. ¡Somos un ejército, que obedece a Judas el Macabeo!

NIVEL IX EL REY DE LOS JUDÍOS

Redoma de cristal, soplado a mano en Cesárea en el año 20 a. de J. C... por un artesano de Roma. Erróneamente conocido como «vaso de lágrimas» que, según se

suponía, se utilizaba para recoger las lágrimas al morir una persona querida. En realidad, era un vaso o redoma para guardar perfumes caros, pues el largo y angosto cuello dificultaba su rápida evaporación. De cristal transparente cuando fue soplado, ahora está hermosamente teñido de color ámbar debido a la decoloración natural. Depositada en Makor en la primavera del año 4 a. de J. C... *

Siempre he sostenido que la población de Makor es una de las más encantadoras colonias romanas en nuestro reino judío, y

no hablo por hablar, pues conozco y he trabajado en todas las grandes ciudades del Oriente. He tenido la suerte de supervisar la ornamentación de Jericó y pasé tres años en Antioquía reconstruyendo aquella calle construida por Antíoco Epifanes. La pavimenté de mármol y la teché con una arcada que descansa en columnas tan numerosas que el ojo humano no podría seguirlas hasta su fin. Pero mi período más feliz llegó, naturalmente, cuando construí Cesárea, esa admirable ciudad, y asumí asimismo la responsabilidad de reconstruir el templo judío de Jerusalén, pero francamente, nunca me proporcionó mucha satisfacción ese trabajo porque yo no soy judío,

como tampoco lo es el rey y si cito ese templo lo hago simplemente para demostrar que he intervenido en una cantidad de proyectos arquitectónicos bastante importantes. Por lo tanto, si digo que, a mi juicio, nuestra población fronteriza de Makor combina lo mejor de la arquitectura romana con una exquisita ubicación, que domina tanto las montañas como el mar, lo que hago es comparar mi pequeña población con lo más hermoso que tienen Jericó y Antioquía. Y hasta soy lo bastante audaz para discutirlo en términos de la misma Cesárea, lo cual es mucho decir. Cuando me levanté, hace un momento, en las horas frías que preceden al amanecer, que

probablemente será el último de mi vida, lancé una mirada hacia fuera a toda la belleza que he ayudado a crear aquí en Makor, y aunque no soy un hombre sentimental exclamé involuntariamente: —¡Si fuera posible conservar esto tal como está ahora, tendríamos un recuerdo eterno de lo mejor que consiguió realizar Roma! Desde mi prisión en el Templo de Venus, puedo ver en la oscuridad las blancas fachadas que han dado a este foro una especie de perfección. A mi derecha se levanta el pequeño templo griego construido, según se me ha dicho, en honor de Antíoco, el benefactor de esta región. Es bajo y tiene seis maravillosas columnas dóricas, que nos

recuerdan todo lo que debemos a los griegos. En el plan romano para Makor, preservé esa estructura como foco central, pero lo convertí en nuestro templo a Júpiter. Los ciudadanos locales aseguran que se levanta en un lugar que desde hacía tres mil años era sagrado, lo cual no tengo la menor dificultad en creer, pues el pequeño edificio tiene una inherente poesía que no pudo haber tenido origen exclusivamente en el cerebro y las manos de un arquitecto. Frente a ese edificio griego, que yo no alteré para nada, se extendía el palacio de los gobernadores, el cual reconstruí por completo, agregándole una nueva fachada con dieciséis nichos en los cuales el rey colocó estatuas de los

grandes hombres de Roma. Cuando los impresionantes bustos de mármol fueron colocados en sus lugares, los judíos de Makor se amotinaron, pues las estatuas constituyen una ofensa a sus creencias religiosas, y mi esposa Shelomith, que pertenece a esa religión, lloró desconsoladamente. Pero el rey vino a Makor, reunió en el gimnasio a todos los dignatarios judíos y cuando los tuvo a todos allí lanzó fríamente a sus mercenarios contra ellos, con sus espadas desnudas, y los judíos fueron despedazados sin piedad, hasta que el piso del gimnasio era rojo y estaba resbaladizo de sangre. Yo le protesté al rey, diciéndole: —No era necesaria esta matanza

—pero él me respondió: «Yo he aprendido a dominar a los judíos, y tú no». Y tenía razón, puesto que después de aquel asesinato en masa, nuestros judíos de Makor se portaron muy bien, aunque los del resto del reino no los imitaron. Cuando terminé la construcción del viejo palacio griego, nadie podría decir que otrora había sido una construcción helénica. En cierto modo era una tontería referirse a nosotros como una población judía, pues el reino de los judíos estaba hacia el este y sur. Nosotros estábamos en un extremo, en un lugar donde la frontera de Fenicia se adentraba formando un tosco triángulo, y nuestro colorido básico local provenía de aquella región del

imperio romano. Como él, hablábamos el griego, adorábamos a los dioses romanos, concurríamos al teatro romano o al circo de Ptolomais, el cual convertí en una obra maestra para combates entre gladiadores. Pero estructuralmente, formábamos parte del reino judío y las familias como la de mi esposa desempeñaban un papel respetable en la población, aunque los cargos más elevados estuviesen en manos de romanos como yo. Las dimensiones del foro fueron determinadas por el templo de Júpiter al sur y el palacio del Gobernador al norte. A lo largo del costado occidental construí una serie de pequeños templos, de los cuales el central fue dedicado a

Venus. Siempre ha sido mi favorita. Es una cosa pequeña, de mármol, con seis columnas jónicas que parecen flotar en el aire. Es una ironía que yo me encuentre prisionero ahora en este templo, pero si es cierto que cada hombre construye en esta vida su propia prisión y la ocupa, yo he construido para mí una exquisita cárcel, adaptada exactamente a la clase de hombre que siempre he querido ser. En las oscuras horas de este amanecer, me place hallarme emparedado en el templo de Venus, porque se trata de una obra perfecta, en la que no existe el menor error. La vista desde cualquier punto del interior de la prisión es exactamente la que yo quise que

fuera al construirla, y si he de morir en este día, prefiero que sea aquí antes que en cualquier otro lugar del reino. Los palacios de Antioquía, son demasiado grandes. El grácil foro de Jericó es demasiado impersonal. Y la sin par belleza de Cesárea perteneció siempre al rey y no a mí. Pero este lugar tranquilo, al borde del imperio, parece haber sido proyectado desde el principio como un lugar apropiado para mi muerte. Miro hacia fuera desde este templo, más allá de los semi-dormidos guardias, y veo al extremo opuesto del foro el edificio del cual estoy más orgulloso. Cubre casi toda la distancia que media entre el antiguo templo

griego y el palacio del Gobernador y es un pesado edificio que no tiene ni columnas preliminares ni nichos para estatuas. Es simplemente una masa de piedra, perfectamente proporcionada, con líneas rectas y sencillas, tal vez un poco pesada pero con dignidad, esa dignidad que yo había visto a las legiones de Julio César, avanzando desde Damasco en