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Marsilio Ficino

De Amore
Comentario a «El Banquete» de Platón

Traducción y estudio preliminar Rocío de la Villa Ardura TERCERA EDICIÓN

tecnos

TITULO ORIGINAL: De Amore Commentarium in Convivium Platonis (1594)

Diseño de colección: Rafael Celda y Joaquín Gallego

1.a edición, 1986 2.a edición, 1989 3.ª edición, 1994 Reimpresión, 2001

Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la Ley, que establece penas de prisión y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la preceptiva autorización. © Traducción, presentación y notas, Rocío DE LA VILLA ARDURA, 1986 © EDITORIAL TECNOS (GRUPO ANAYA, S. A.), 2001 Juan Ignacio Luca de Tena, 15 - 28027 Madrid ISBN: 84-309-1237-1 Depósito Legal: M- 44.466-2001 Printed in Spain. Impreso en España por Closas Orcoyen

ÍNDICE
INTRODUCCIÓN................................................................................................Pág. XI SOBRE LA TRADUCCIÓN.......................................................................................... XLI BIBLIOGRAFÍA......................................................................................................... XLIII

DE AMORE O COMENTARIO A «EL BANQUETE» DE PLATÓN
DISCURSO PRIMERO: CAPÍTULO I....................................................................................................... CAPÍTULO II. Regla para alabar al amor. Cuál es su dignidad y grandeza....... CAPÍTULO III. Del origen del amor.................................................................. CAPÍTULO IV. Sobre la utilidad del amor......................................................... DISCURSO SEGUNDO: CAPÍTULO I. Dios es bondad, belleza, justicia, principio, medio y fin............. CAPÍTULO II. Cómo la belleza de Dios engendra amor................................... CAPÍTULO III. La belleza es el esplendor de la bondad divina y Dios es el centro de cuatro círculos.................................................................................. CAPÍTULO IV. Cómo habla Platón de las cosas divinas................................... CAPÍTULO V. La belleza divina resplandece a través de todas las cosas y es amada en todas................................................................................................. CAPÍTULO VI. De las pasiones de los amantes................................................. CAPÍTULO VII. De los dos nacimientos de amos y de la doble Venus............. CAPÍTULO VIII. Exhortación al amor. Del amor simple y del amor recíproco CAPÍTULO IX. Qué buscan los amantes............................................................ DISCURSO TERCERO: CAPÍTULO I. El amor está en todo y para todo................................................. CAPÍTULO II. El amor es el autor y el conservador de todas las cosas............. CAPÍTULO III. El amor es maestro y gobernador de las artes........................... CAPÍTULO IV. Ningún miembro del mundo odia a otro miembro................... DISCURSO CUARTO: CAPÍTULO I. Exposición del texto de Platón sobre la antigua naturaleza del hombre............................................................................................................. CAPÍTULO II. Exposición de la opinión de Platón sobre la antigua forma del hombre............................................................................................................. CAPÍTULO III. El hombre es el alma misma y el alma es inmortal.................. CAPÍTULO IV. Que el alma fue creada ornada con dos luces, y por qué desciende en el cuerpo..................................................................................... CAPÍTULO V. Por cuántas vías el alma retorna a Dios..................................... CAPÍTULO VI. El amor lleva al cielo, distribuye los grados de felicidad y da gozo eterno....................................................................................................... DISCURSO QUINTO: CAPÍTULO I. El amor es felicísimo, porque es bello y bueno........................... CAPÍTULO II. Cómo se representa el amor y porque partes del alma se conoce la belleza y se engendra el amor.......................................................... 5 7 10 14 21 23 26 31 35 36 38 41 47 51 53 56 60

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........................ De los siete dones que Dios concede a los hombres a través de los espíritus intermedios....................... 193 CAPÍTULO III................................................ CAPÍTULO IV......................................... Del nacimiento del amor.............. Del orden de los demonios venusianos y cómo lanzan las flechas del amor.................................. CAPÍTULO XIV.............. La belleza es el resplandor del rostro de Dios.................. La belleza es algo incorpóreo........... por encima del ángel.. Qué dones tienen los amantes a causa del padre del amor........... En todas las almas hay dos amores.... De qué modo la luz de la verdad está en el alma..................... CAPÍTULO XI...... que es una especie de locura.............................................. Cómo..................................CAPÍTULO III.. DISCURSO SEXTO: CAPÍTULO I..................... CAPÍTULO XV............ CAPÍTULO IV.............. Introducción a la discusión sobre el amor................................ El amor está entre la belleza y la fealdad y entre Dios y el hombre.......... 91 95 98 101 105 107 110 111 113 115 117 121 123 125 128 131 133 136 140 143 151 159 163 166 168 170 175 177 180 185 DISCURSO SÉPTIMO: CAPÍTULO I... del ángel........................................... El amor reina sobre la necesidad..................................... 198 ...................... CAPÍTULO VIII..................................................................... Sócrates fue un amante verdadero y semejante a Cupido.......................................................................... Saturno castra al Cielo y Júpiter ata a Saturno..... Retrato del amor...... bajo el reino de la Necesidad............................. CAPÍTULO XVI... Conclusión de lo anteriormente dicho y opinión del filósofo Guido Cavalcanti. CAPÍTULO XVIII...................... el alma y el cuerpo.. Cómo nacen el amor y el odio................. CAPÍTULO VIII........ CAPÍTULO V....................................... CAPÍTULO VII........... CAPÍTULO IX.............................. CAPÍTULO X.................................................................... Qué comparación hay entre la belleza de Dios........................................... De los dones del amor.. Cuántas cosas se requieren para que una cosa sea bella y que la belleza es un don espiritual........ del alma y del cuerpo............. De la virtud del amor....... CAPÍTULO II........... Cómo somos seducidos por el amor......................................... Por encima del cuerpo está el alma.......... Sobre las almas de las esferas y de los demonios.............. Qué artes conceden los dioses a los hombres y qué dioses las conceden....... el ángel........................ De dónde viene el amor hacia los hombres y hacia las mujeres................... CAPÍTULO XIII........ CAPÍTULO VII....................................................... Cómo el alma se eleva de la belleza del cuerpo a la belleza de Dios..................................................................... CAPÍTULO XVII............ CAPÍTULO XII.................... CAPÍTULO VI............... CAPÍTULO XI................................................... De los dos amores y que el alma nace dotada de verdad..... Comparación entre Dios................................ el ángel......... 189 CAPÍTULO II............................. o que la belleza es incorpórea............................................................ Cómo se debe amar a Dios................... por encima del alma................................................................................ pero en las nuestras....... El amor es más antiguo y más joven que los otros dioses....................... CAPÍTULO XIII.... Cuál es la utilidad del amor a partir de su definición.................. CAPÍTULO X......................... cinco........................ Del amor bestial.... Dios.................................. CAPÍTULO III..... CAPÍTULO VI..... CAPÍTULO V.............. CAPÍTULO XIX........ Qué pasiones se encuentran en los amantes por causa de la madre del amor.......... CAPÍTULO IX.. CAPÍTULO XII......................................................................................................

................. CAPÍTULO XII.............. Acerca de un efecto asombroso del amor vulgar........... De qué modo se debe dar gracias al Espíritu Santo que nos ha iluminado y animado en esta disertación....... Proemio a Giovanni Cavalcanti.......................... 235 ÍNDICE DE NOMBRES. CAPÍTULO IX.................. CAPÍTULO XIV........................ IV............ CAPÍTULO X............................. CAPÍTULO VII....................... Del modo de librarse del amor vulgar.............................. CAPÍTULO XVI........ Cómo el amante se hace semejante al amado...... II........................ CAPÍTULO V.................. CAPÍTULO XVII......................................... CAPÍTULO XI......... Cuan útil es el verdadero amante........................... 200 205 208 210 211 213 215 216 218 219 222 225 226 229 231 231 232 233 ÍNDICE DE MATERIAS..............CAPÍTULO IV............... 239 ... APÉNDICES: I.......................................................................................... CAPÍTULO XV...... Por qué grados los furores divinos elevan el alma...................... Por quiénes principalmente somos seducidos..... Cardenal Sienes. De qué modo los amantes somos fascinados................................... CAPÍTULO XIII.......................... Carta a Giovanni Antonio Campano........... y acerca de sus cuatro especies......................................... CAPÍTULO VIII..... El amor vulgar es una perturbación de la sangre.... CAPÍTULO VI................................ Cuan fácilmente somos envueltos por el amor en sus redes............................. Cuan útil es el amor divino............................................. Proemio a Francisco................ Es propia del amor vulgar una especie de fascinación................... III................. De todos los furores el amor es el más excelente......... Proemio a Giovanni Pannonio................... Cuan nocivo es el amor vulgar......

modo.[XI] Introducción FICINO Y LA SENSIBILIDAD CULTURAL DE SU TIEMPO En una carta dirigida a su amigo Bernardo Bembo1 Ficino trata de la sufficientia. A. como la propuesta más incisiva de la renovado humanista. condimento de la amistad. y poco después. . Hay un litigio entre platonismo y aristotelismo. II. Comienza el mecenazgo de Marsilio Ficino. fue precisamente esta imagen de celebración la que quedó plasmada para los mitos futuros en la ficción del Comentario a «El Banquete» de Platón como la representación típica del círculo neoplatónico florentino. Garin. altos comerciantes. Storia della Academia Platonica. junto con influencias caldeas y estoicas. educado por Landino y Ficino mismo. 43. Cosme le regalará la Opera de Platón. Ficino. y el breve período continuista de Piero il Gotoso. a una rala disciplina. Laterza. Medievo e Rinascimento. p. materia. Pero no es hasta los últimos años de su vida cuando Cosme. alimento de la buena voluntad. en 1463. 51. fine. En ella afirma: el banquete es «descanso de las tareas. como decía. entonces. de dilettanti. Madrid. es demostración de amor y esplendor. forma. y este alejamiento de la vida pública de la ciudad el fundamento del trato «alegre y juvenil» que para Ficino conllevaba la familiaridad platónica. escasa importancia de los elementos materiales del banquete. Con ocasión de sus informales manifestaciones se reunían amigos y discípulos de Mar-[XII]-silio Ficino. bajo la continuidad del poder de su familia. levadura de la gracia y solaz de la vida». sino que además ofrecía un sistema político-religioso alternativo. 3 M. y la villa de Careggi. Trad. Bari. si bien ritual. p. parece vislumbrar la posibilidad de crear. la de Plotino. 1 2 M. recogerá el proyecto de Careggi como algo ya perteneciente a su casa y. tras insistir en la. y la hegemonía intelectual sigue en manos de Aristóteles. algunos escritos pitagóricos. el grupo neoplatónico irá unido para la posteridad con la edad lla-[XIII]-mada áurea del Magnífico. coincidiendo el esplendor de la Academia con el período laurenciano. Y. «Le problème des influences byzantines sur le platonisme italienne de la Renaissance». Cosme. desde entonces. 1954. conoce al hijo de éste. basado en el platonismo heterodoxo de Mistra4. Bulletin de l'Association Guillaume Budé. Diotifeci. un joven fervientemente interesado por Platón. del Renacimiento2. 1. y que se atenían. Después. El proyecto de la Academia surgió vagamente en Cosme de Medici3 cuando conoció a Gemisto Pletón en la «llegada de los griegos» a Florencia para el Concilio de la unión de las dos Iglesias (1439). un utópico Estado platónico en Florencia. Massai. 1961. era a la búsqueda de esta compartida distensión a lo que acudían los miembros de la Academia a la villa de Careggi. 1973. II. Letters. Argirópulo. Opera. la moda de Platón pasa. p. Della Torre (1902). Ficino. cast. condimento y auctoritate del convivium. el Pimandro de Hermes Trimegisto.537. En definitiva. profesor aristotélico del Studio florentino. 5 E. Studi e ricerche. La Academia de Careggi fue la primera y el modelo de las numerosas academias no oficiales. 4 A. Tras Cosme. Pletón no sólo era enemigo de ambas. a través de Landino y también de su médico personal. Taurus. comenzará a hablar5 de Platón y de Plotino. 174 y ss. poetas. Sin duda.. músicos. liberación para los cuidados y nutrición del genio. y hombres que a menudo eran algunas de estas cosas simultáneamente. subraya que su fin es la «dulce comunión de la vida». hombres de Estado. el joven Lorenzo de Medici. religiosos.

y otros muchos autores de la amplia tradición platónica contemplada por Marsilio. Por otra. He aquí la auténtica capacidad de un filósofo que puede captar las preocupaciones de una sociedad y señalar el comportamiento futuro de su sensibilidad. Además. Y es en este paso del primer humanismo al humanismo maduro donde aparece la figura de Marsilio Ficino. pues de él se puede decir que fue médico. luego. va proyectándose en la ciudad florentina y. el pensamiento ficiniano. la labor de Ficino adquiere una importancia capital al reavivar cuantitativa y cualitativamente la tradición platónica en la historia del pensamiento occidental. En la Academia de Careggi. y hay un encuentro posterior con el mundo griego. como decíamos al abrir esta introducción. . del epicureismo al estoicismo. conspirador. como veremos. este mismo trabajo lo realiza con Plotino. Fruto de la recién estrenada ociosidad de la burguesía ya asentada. astrólogo. a veces con su pedantería libresca y grotesca imitación de los «antiguos». pues en este tiempo son varias las repúblicas que mantienen el equilibrio social a instancias de un ambiente cortesano. los sucesos concretos de la convivencia comienzan a adquirir una importancia desconocida. sumada a las demagógicas acciones políticas de Lorenzo. Garin (1958). Studi sul platonismo medievale. se crea una forma de pensar y de sentir. La selecta clientela de la Academia. las asociaciones de libre elección. al nuevo Aristóteles de las Éticas y los libros Económicos. puntualmente comentado por Ficino. como el pequeño tratado o el epistolario—. religioso. con tal fortuna que es esta versión del pen-[XIV]-samiento platónico. hasta entonces parcialmente conocido6. Klibansky (1939). o el eclecticismo característico aún del humanismo diseminado además en los típicos géneros literarios renacentistas. Por una parte. de vivir. Surgen 6 E. en otros Estados italianos. verdadero enemigo del humanismo. a pesar de ser un verdadero humanista en muchos de sus rasgos —como la diversidad de sus intereses y ocupaciones. se sienten impelidos a abandonar la oscuritas y ruditas medievales y a recuperar la claritas y elegantia olvidadas. Basado en el intento de la síntesis de platonismo y cristianismo. de la escolástica-tomista. formó un foco de difusión e implantación de una ideología que. Dentro de la amplia gama que ofrece el panorama cultural del Quattrocento. que se desarrollará en los treinta años de su dirección de la Academia. más allá de la institución familiar. es sin embargo el único pensador de su tiempo que compone un sistema filosófico completo y original. los nuevos burgueses sustentadores del poder. el movimiento que en este momento de inestable transición y continua inquietud cambia el curso del pensamiento occidental. También. afirmación de la conciencia gnoseológica cartesiana. En el excedente de las esferas de la vida del comerciante —su casa en la ciudad. es el humanismo italiano. ver R. la formulación de una cosmovisión nueva que marcará profundamente las líneas generales del siglo XVI. y a la genial. dominado por las preocupaciones éticas del hombre. su villa y su compleja [XV] vida social— se fortalece el papel de la mujer y. Ficino. sometidas a la culpabilidad y autocensura de la originalidad medievales. Anterior a los descubrimientos científicos que cambiaron la faz de nuestra Tierra. encarnando los principios del programa ficiniano. filósofo y músico. será. la que se leerá hasta el siglo XVIII. en suma. agitados por las anticipatorias palabras del De ignorantia de Petrarca.Entre el Medievo y el pensamiento moderno se encuentra el Humanismo renacentista. Hay en un primer momento una asimilación de la cultura romana. como la amistad o el amor. retoman los textos clásicos y deciden reinterpretarlos en otra clave. Animados por el afán de redescubrir el sentido de las palabras de los hombres. pero en ningún caso espontánea. The Continuity of Platonic Tradition. Los humanistas. traduce las obras completas de Platón.

Con todo. aúna platonismo y cristianismo. añadiendo. la Teología platónica. compartida con todos sus contemporáneos. como a otros autores. Ficino traduce el De Monarchia de Dante dentro del programa de recuperación medicea del héroe republicano de las letras para el nuevo panorama político. de otro. el tono extravagante y soñador del Cinquecento. El alma. con su enorme flexibilidad ante las posibles vías hasta Dios. Marsilio Ficino forma una nueva psicología. de acuerdo con la política cultural medicea o con su carrera de clérigo y. con las consecuencias decisivas que se desprenderán de la melancolía para la teoría del genio y. ante la situación de la Iglesia y. Tomás. en la Disputatio contra iudicium astrologorum hace su aportación a la controversia sobre astrología.. Y es el pensamiento de la Academia platónica el que va a dar nombre a esos sentimientos y a ofrecer una cosmovisión legitimadora. Con todo este material. para Ficino. va a ser el firme apoyo ontológico de su sistema. traducciones y. de un lado. Posiblemente. construcciones más personales. y otros temas herméticos y mágicos que darán mucho juego hasta el siglo XVII. tratados. sino más bien de definición de su naturaleza. de un lado. la necesidad ambiental del paso al heliocentrismo. especialmente en Francia y Alemania. En el conjunto heterogéneo de la obra ficiniana hay que distinguir. Agustín a Sto. Ficino crea. el seguro camino hacia la interioridad. con su pretendida ortodoxia en el De christiana religione expresa la disconformidad. y una extraña cadena formada por su síntesis personal del pensamiento alejandrino e imperial de los siglos III y IV.. de una manera más general.nuevos sentimientos que deben conocerse y falta una ideología propia que respalde la situación de esta nueva clase dirigente. tal [XVI] como hiciera Landino con la lujosísima edición de la Divina Comedia con ilustraciones de Botticelli.. trabajos más oficialistas. por fin. por ceñirnos a la palabra de los textos. una cosmología. que es orientado por una fortísima erudición. una nueva opción religiosa. Recoge. no es un error afirmar la coherencia de su recorrido intelectual. en el De amore hablará largo y tendido sobre los nuevos sentimientos y la contemplación como aspiración ideal de vida. Pero principalmente en su obra más esforzada. de otro. En el Renacimiento. da consuelo en calidad de médico a la desolación causada por la epidemia de peste en su Consiglio contra la pestilenzia. el cristianismo de S. el tema del alma no se planteaba en términos de cuestionamiento de su existencia. Haciendo un rastreo de algunas de sus obras más significativas es fácil imaginar a qué tipo de mentalidad está respondiendo y guiando el trabajo ficiniano: desde aspectos públicos y concretos de la sociedad a las elucubraciones más individualistas que van tomando cuerpo en la segunda mitad del Quattrocento. como el De lumine o el De sole. y todo ello traspasado por la dimensión estética. en tratados más específicos. o en el concepto más extenso de pia philosophia: desde Orfeo y Hermes Trimegisto —al cual. datará sin escrúpulos filológicos en fechas muy anteriores a las reales— a un Platón superior pero reconciliable con Aristóteles. . la posibilidad de felicidad lejos de la incertidumbre de la muerte. un nuevo ideal de vida. nunca se sabrá con seguridad si Ficino tuvo mucho que ver con la aceptación de este postulado como dogma por parte de la Iglesia (1512). y da una teoría del alma que subraya su inmortalidad. la autoridad indiscutida de una larga lista de pensadores que a su vez se encuentran enmarcados en la idea de tradición platónica. casi con espíritu medieval. marca un parámetro más que razonable en comparación con las rigideces que se expresarían en la Reforma y la Contrarreforma. diseña una nueva tipología de los temperamentos en el De vita.

corrió la misma afortunada suerte de ésta. incluida en la traducción de las obras de Platón y sus comentarios. Ficino entregará a Lorenzo una segunda versión con algunas modificaciones9: formalmente el manuscrito consta de una capitulación inexistente en la anterior. No obstante. pues ésta es la primera vez que aparece como mecenas del círculo platónico—. ver J. Viti. fuge negotia. 485-591. Festugiére (1941). Esto es interesante. A raíz posiblemente de una crisis en el temperamento melancólico de Marsilio. Firenze. ver M. estuvo bien asegurada entre las clases cultas. la Teología platónica. entonces. «Todos son dirigidos por el bien al bien. y N. pensó que la vulgarización en italiano tendría éxito entre círculos menos doctos. termine finalmente en el más allá. pp. Nelson (1958). Menéndez Pelayo. y de hecho no se llegó a editar hasta 1544. 10 P.En los umbrales de la Academia una inscripción [XVII] decía7: «A bono in bonum omnia diriguntur. Opera. En su juventud se interesa profundamente por Lucrecio. editada en 1484. J. como el amor. Gentile. son. Contento en el presente. 4. y de esta colaboración surge la mejor y más bella síntesis del pensamiento ficiniano. 7 8 M. Kristeller (1981). Marsilio compone el Comentario a «El Banquete» con su amicus unicus. Mientras tanto. huye de los excesos. Marsilio Ficino e il ritorno di Platone. 9 S. la edición latina. A. Cavalcanti acude a consolarle. la caracterización del hombre — polarizada en el alma y la situación intermedia de ésta en la jerarquía del universo— y movimientos del alma. Lorenzo también tomaría prestadas frases literales de Ficino en otras obras. Lorenzo en el Commento ad alcuni sonetti. en la vida ultraterrena. 1. La influencia del Comentario. subtitula a su compendio. pero su repercusión rebasó con mucho los límites de un tratado filosófico11. O. traducida por Ficino mismo. pero esta aceptación estaría reservada a sus variadas imitaciones. lejos de las convencionales soluciones de su época por la gloria o el patrimonio familiar. 609. Al igual que la Teología platónica. laetus in praesens»8.a ed. «Marsilio Ficino letterato e le glosse attribuite a lui nel codice Caetani di Dante». Historia de las ideas estéticas en España. . Giovanni Cavalcanti. Robb (1935). no estimes los bienes ni desees dignidad. contento en el presente». Dependiente de la tradición anterior del comentario al poema. es el impulso singular de la filosofía ficiniana. en 1469. Ficino.. algunos personajes han cambiado y el volumen viene aumentado por todas las referencias astrológicas. CSIC. como veremos. Madrid. Indudablemente. Este mensaje de alegría terrena a través de la iniciación hacia una interioridad profunda en la que encontraremos la armonía propia en consonancia con la armonía de las estrellas y de la creación entera. con al menos veintitrés ediciones hasta 1602. 1984. pese a su mayor sensualismo. los que aseguran la felicidad en esta tierra y. después. como L 'altercazione o las Selve d"amore. Para su influencia en España. ya en su madurez. o de la inmortalidad del alma. sigue al pie de la letra las principales ideas de Ficino en la interpretación de sus versos. Le Lettere. aunque la solución última del problema. Lorenzo es ahora el verdadero an-[XVIII]-fitrión del Convivium —dato significativo. Además de estas dos versiones existe una tercera. por Alberti y Landino10. La preocupación por la muerte y la carencia de felicidad real y completa en esta vida guían el desarrollo intelectual de Marsilio Ficino. y como ya había hecho Ficino en el último discurso con el «Donna mi prega» de Guido Cavalcanti. p. 68. En 1475. Laetus in praesens neque census existimes. el acto se celebra en Careggi. titulada De amore. ya que Ficino sólo es sobrepasado en su siglo. 11 Para la influencia. 1974. neque appetas dignitatem. Niccoli y P. huye de los negocios. en vulgar. En las obras de algunos miembros de la Academia encontramos las primeras adaptaciones del De amore. fuge excessum. p. Ch. S. en cuanto a divulgaciones.

En sus epístolas amatorias recurre a menudo a imágenes recogidas de los poetas toscanos y el stil novo. En la esfera filosófica del Quattrocento el amor ya había merecido atención. Tras I asolani de Bembo e Il Cortigiano de Baltasar de Castiglione. trata indiferentemente de varias acepciones: el amor. 861. Baste afirmar que el Comentario a «El Banquete» es un pretexto para exponer el propio pensamiento ficiniano.. encontramos toda una larga lista de pensadores. con tratados del tipo Del perfetto matrimonio o Della perfetta vedovenza. Shaftesbury. Platón había ambientado su banquete con el pretexto de la celebración agatoniana. I. Mientras que el poema del Bienivieni se ve acentuado por la influencia religiosa de Savonarola. y el marco del discurso promete ya la vinculación del amor. a G. y por último decaerá bajo la influencia de la Contrarreforma en el más aburrido didactismo. manteniendo de alguna manera las características de los originales: el amor considerado es más bien un fenómeno antisexual. LA CONSTRUCCIÓN CIRCULAR: BELLEZA. desde el aristotélico Nifo. la amistad. Pero la influencia del De amore no sólo va a marcar la sensibilidad cultural del Cinquecento. BIEN La primera pregunta de carácter general que se plantea con el De amore es si nos encontramos ante el comentario de un traductor aventajado o ante la obra de un pensador original. Por otra parte. La observación más simple e inmediata sobre estos dos «banquetes» nos revela una distinción significativa. pero la crítica más general es el confusionismo en la noción misma de amor. En Salutati o en Alberti se trata el valor del amor como base de la familia. El único tratado que puede considerarse también original es I dialoghi d'amore de León Hebreo. Ficino. El De amore. conexiones ya estudiadas por miembros destacados del Instituto Warburg. con un talante más poético. Panofsky. Así. y son frecuentes las explicaciones médicas y astrológicas. Gombrich. p. verdadero manual de educación del joven cortesano en el XVI. Rafael o Tiziano. va unido siempre a reflexiones sobre la belleza y su apreciación a través de la vista y el oído. Miguel Angel. como André Chastel. Toda la producción posterior es deudora de uno o de [XX] los dos. Esta síntesis y esta indiferenciación es lo que engendra la riqueza de influencias. Opera. o estudiosos cercanos a él.[XIX] Otra versión será la de Girolamo Bienivieni y el comentario del poema realizado por Giovanni Pico della Mirandola. los diálogos y tratados sobre el amor se multiplican por toda Europa. que con el De amore y el De Pulchro retiene las notas más originales de Marsilio Ficino. pero también por las metáforas lumínicas que le ponen en conexión con el poema-visión de Buonincontri. Bruno. Con el tiempo. o en su función cívica. el tratado sobre el amor. la caritas cristiana. como Botticelli. . como un amor intelectual entre amigos. Tasso. comienza con Ficino y termina en el siglo XVII. Y. Spenser.. Miguel Angel. Wind. Donne. Ficino acuña el término de «amor platónico» como verdadero fundamento de la amistad12. la moda del amor desembocará en los «dubbi» sobre celos y caprichosas distinciones. el comentario de Pico es la primera señal de disensión entre éste y Ficino. EROS. es cierto. en Francesco Cattani da Diacetto. La poética originalidad de Ficino iluminará la base iconográfica de las obras de los principales artistas italianos de la época. como instaurador del sentido de comunidad en la Academia de Careggi. su mejor discípulo. como género literario. Pico pone en solfa muchos de los conceptos ficinianos sobre el amor. tema de 12 M. A continuación. A partir de Ficino el enfoque filosófico del amor queda convertido al platonismo.

sobre todo. Garin. y su autor es por añadidura un joven agraciado. . además. también de Marsilio Ficino se puede repetir que toda su metafísica se reduce a una psicología del alma. La luz. aquello que a Marsilio le parece más importante del pensamiento platónico en su conjunto. 3. Amor y belleza tienen importancia suficiente en el sistema platónico. visión. no se comenta sólo el Simposium. cit. Pero no es la estética ni la teoría del amor el centro de la filosofía platónica. bajo el tratamiento. el «Sobre la belleza» (I. va apareciendo toda una temática inexistente en el diálogo de Platón y. anterior a su «descubrimiento». Giovanni Pico della Mirandola nos recuerda16 otro punto de conexión entre estos dos sistemas neoplatónicos al señalar cómo Plotino pensaba que el término eros provenía de orasis. 14 E. Gentile. Ficino oculta14 la importancia de la enseñanza por Argirópulo de Platón y Plotino en Florencia. como veremos. p. atraído por la belleza. y de una manera secundaria se hacen referencias a otras obras. 6) y «Sobre el amor» (III. Hay. Niccoli y P. en la que aparecen las principales citaciones del Comentario. hablando del amor.so-[XXI]-bremesa de los comensales. van a definir la filosofía ficiniana. es decir. es una conmemoración platónica. 15 J.. Pico della Mirandola (1942). no podemos menos que aceptar la originalidad del sistema de Ficino. La relevancia que da al alma es también uno de los aspectos más plotinianos de Ficino. M. con detalles en S. En definitiva. Les Belles Lettres. el segundo inspira a Ficino. ya que el festín es una consecuencia del premio a la poesía. Charrue. las cosas sobre el amor. quizá incluso más profunda. el afán del individualismo en su sistema acaba con todo misticismo nihilista. la más distinguida de las artes en la Antigüedad. nos encontramos ante un material de trabajo de Ficino cara a la elaboración de su propia teoría. En la antología citada aparecen los dos tratados que incumben al Comentario a «El Banquete». así. por parte de Ficino es mucho menos reconocida. La emanación queda sustituida por la creación. es la reinstauración de una tradición. Ficino elige la erótica. Paris. en Ficino encontramos un círculo en el que cada elemento tiene su fuerza de atrac13 También existe una antología similar de textos sobre el alma. Plotin lecteur de Platon. en efecto. el banquete de Marsilio no es una celebración cualquiera. Y. discurso tras discurso. sin embargo. la mirada. la profetisa: esta vez. sino también el Fedro y el Fedón. se recuerda vivamente en V. Sin embargo. [XXII] La segunda comparación se vuelve hacia Plotino. 1978. a desmembrar el Comentario a «El Banquete» en una remodelación del contenido del Simposium y del Fedro. Ficino utiliza el Simposium de Platón como un estribillo alternativo. es único. como continuador de ésta. Actualmente conservamos una antología de textos griegos Sobre el amor13 manuscrita por Ficino. Cuando realiza la versión definitiva del Comentario aún restan algunos años hasta su traducción de las Enéadas plotinianas. Donde en Plotino hay una pirámide en cuyo vértice todo ele-[XXIII]-mento es absorbido. estamos abiertamente en el terreno de los misterios. al que va poniendo su música y. 5). La compleja dialéctica que Platón desarrolla en este diálogo se ve sobrepasada con la inclusión de Diótima. De hecho. cit. y vuelve a oscurecer el influjo de Plotino en su caso. bajo el tema del nacimiento u origen del amor. Pero la obra no apunta únicamente a Platón. Commenta alla Canzone d'amore. de este autor. una huella. el amor y la belleza ocupan el primer término. bajo el enfoque particular de Ficino. Pero este dato no ha de confundirnos. La influencia. Viti. pues. Medioevo e Rinascimento. op. en esta celebración. op. S. El primero. Y precisamente. 16 G. Evidentemente. como ha dicho Charrue de Plotino15. como el Hippias o la República. ni la celebración del banquete simboliza una ocasión privilegiada. 176. con la belleza.

«qué es el amor. Estas dos opciones son la Belleza y el Bien. Al comienzo del último discurso. celeste y vulgar. la inmortalidad. Dice: Fedro trató del origen del amor. en la condensación de ideas que presenta. una estética. La Belleza es algo que le entra de una manera muy inmediata a través de los niveles más bajos de su capacidad cognoscitiva y apetitiva. sin aludir en modo alguno al hilo conductor de su propia composición. a la que después dota de dinamismo. la unión con [XXV] Dios y. la iniciación en la ascensión de los furores. por el amor se restituyen. la divinización. cómo es y de dónde nace. Los siete discursos que constituyen el Comentario nos ofrecen una ontología. cuántas partes tiene. En esta suma. la que da la verdadera comprensión del pensamiento ficiniano. espiritual e inmortal. y de fuego. pero es la metafóri-[XXIV]-ca de la luz. pues en la amplitud de la Belleza los grados ascendentes confluyen en su origen con el Bien. la profundización paulatina de la Belleza hasta el Bien. una ética. Cristóforo Marsuppini hace un resumen del De amore refiriéndose exclusivamente a los discursos de El Banquete de Platón. el amor vulgar quizá desemboque en una locura enfermiza. y también en la manera en que está compuesto. y este movimiento cristaliza en el principio de afinidad. y se pasa de una clave teológica a una clave cosmológica o astrológica. y que sólo él hace feliz a los hombres. cómo los hombres. Erixímaco nos mostró su extensión. la actuación de nuestra posibilidad superior. parece algo mucho más abstracto e inasible. que surge del caos. una psicología. El Bien necesita una preparación. el planteamiento va a ser tajante: si sólo nos quedamos en la belleza externa. cuánta es su virtud y poder. mientras que el Bien. su presencia en todas las cosas. o sea. Sin embargo. su nunca perdida individualidad. Sócrates. hacia lo interior y divino. e incluso podemos perder nuestra naturaleza humana y convertirnos en bestias. Planteada la base general. Pausanias dividió este amor en dos especies. Queda lejos el abismo de aquella simetría imperfecta de los dos mundos de Platón. el otro. de la poesía al amor auténtico con el que alcanzaremos el logro de nuestras aspiraciones. . el Comentario fundamenta en primer lugar una ontología. cuando se habla del amante. o amor cósmico. y una teoría del amor. en el que lo concreto se multiplica interrelacionándose. Ficino se centra en el alma del hombre. al hombre no le ha sido dado sino el ámbito de la Belleza. mejor dicho.ción. Como el resto del universo. es decir. divididos. cercana. A la par de la recreación platónica. en realidad. Ficino se demora hasta la descripción de los síntomas. en alegorías. eslabón intermedio de la cadena del ser. El Comentario entonces se dilata en todos los matices del proceso de aprehensión y la relación de esta belleza y este amor terrenos que nos hablan del otro mundo. dos amores: uno tiende hacia lo exterior y terreno. y. una cosmología. Las lecturas a menudo se entrecruzan. Aristófanes. La otra alternativa será la divina locura. por tanto. la suciedad de la culpa no aprisiona al hombre. por fin. de qué modo y en virtud de qué la belleza y el amor de este mundo nos pueden conducir y traspasar a aquél. de la comparación entre ambos se deduce que los dos son aspectos de una misma cosa. por tanto. La luz de Ficino no se mancha. En todos y cada uno de los discursos surge la referencia humana. Esquemáticamente. y detenidamente. la concreción y la limitación. la felicidad eterna. el alma se mueve por el amor o. El valor de este tratado radica. se habla del universo como de un enamorado más. material y perecedero. El tratado abunda en imágenes. en comparación. a qué fines tiende y qué valor tiene». Agatón. una iniciación especial. Ficino nos recuerda el punto del que parten las sucesivas disquisiciones en el turno de palabra del banquete platónico. Ficino va cumpliendo un proyecto en el que desarrolla un apretado apunte de su sistema. Al final. que Alcibíades dedica a las alabanzas de Sócrates como amante en acción. y. Pero. sin duda.

en tres polos de fuerzas. es caprichosa. y con [XXVII] este . como veremos. a reforzarlo e incrementarlo. vivifica. cuerpo y alma. se habla de cuatro estratos: Dios. éste es el principio y el final del Comentario. Este mismo argumento será central en el Discurso sobre la dignidad del hombre de G. sino de subordinación: el alma gobierna. y naturaleza. es el frágil punto de unión necesario entre los dos extremos. Y entre tanto se habla del amor. para que esté dotada de razón. mente angélica. de lo superior.Esto es lo que «sucede» en el Comentario. el aire o el fuego. el hombre ha sido puesto en la tierra. el gran artista. el hombre puede perder su carácter de intermediario. tanta fuerza. la tierra no es su lugar natural. el guión o la trama de la historia. Dice Ficino: «el amor va de Bien a Bien». se habla del hombre. el hombre es un ser único en toda la creación. que respaldará la concepción moderna del artista. basado. o el alma entre la naturaleza y la mente angélica. esta tensión de aquello que puede caer y también puede elevarse. del «transcurrir hasta». ambiguo del hombre se sigue de su misma función. Los otros seres con razón o bien habitan elementos más elevados. Pico della Mirandola. Hasta cierto punto la función dada al hombre por Dios. dependiendo del ámbito en que se encuentre el discurso. tiene un instrumento que supera su ubicación en este mundo. Por esta libertad. toda su ontología está construida en favor de esta afirmación. se habla de la Belleza. aquello que le interesa a Ficino es la situación del hombre en el Universo. que pueden ser bien el alma entre Dios y la materia. Este carácter ambivalente. Ya hemos comentado anteriormente la importancia que tenía para Ficino este tema. que al final volcará sobre sí todos los atributos y poderes de lo celeste. y su raíz última: su inmortalidad. o flujo vital. como el agua. las huellas del camino para no perderse. esta capacidad es una opción a elegir entre uno u otro extremo del sistema. En virtud de su posición central. es también ineludible: sólo la razón del hombre está tan cercana a la materia. o están ya en la esfera supralunar. La conclusión será paradójica: este pulso de lo que empieza y no llega a ser. el recorrido de las elecciones de Marsilio Ficino al escribir el Tratado. del hombre afín con la belleza. al plantear de una manera muy general los grandes temas del De amore. de los grados intermedios. Pero. el hombre. y en esta explosión surgirá la figura de un artista nuevo. el alma del hombre acoge simultáneamente los atributos de los grados superiores e inferiores. De hecho. es decir. animal racional. [XXVI] además. se habla del trayecto. Pero. Es esta apertura. Sin embargo. si el alma abraza con demasiado calor y detenimiento al cuerpo. Más adelante el alma del mundo se desdobla en alma propiamente dicha. el tratado que posteriormente se ha juzgado el más significativo sobre la conciencia del hombre en el Renacimiento. con su capacidad intelectiva y generativa. Por añadidura. En el Comentario hay dos versiones acerca de la jerarquía de los seres. la distinción fundamental del hombre con cualquier otro ser. Este segundo esquema le permite la reducción a dos tríadas posibles. la belleza se espiritualiza. Esta reducción de las cinco jerarquías a un trío armoniza más fácilmente con el desarrollo dinámico de su sistema. de lo divino. cuida del cuerpo. el mundo del cuerpo. subraya con más nitidez la situación media del hombre. El hombre no es sino alma. Entre todos los seres. El hombre se va a divinizar. alma del mundo y cuerpo del mundo. En el primer discurso. En primer lugar. Sin embargo. Precisamente. estética: «ornar esta tierra». Entre sus dos componentes fundamentales no hay una relación de igualdad. La unión del alma con el cuerpo no deja de ser una concesión de ésta. más radical o más gradual. adquiere tal protagonismo. esta riqueza de capacidades. ya que a nada de lo creado puede faltarle.

que se relacionarán con la Venus urania y la Venus vulgar. la otra. copula mundi. las razones. los iguales comparten legítimamente su afinidad. por tanto. Y si el hombre quiere llegar hasta Dios. incluso por encima del ángel. Así pues. los superiores aman a los inferiores. ver E. Hay un perfecto acuerdo entre macrocosmos y microcosmos. Ver también E. p. El mundo entero es un dar. por un deseo innato de atracción. en el que está inserto. se mueven los cuatro círculos: mente. Tampoco en el ascenso gradual se ve rebajada. Todo tiene su correspondencia. aunque 17 18 M. de género a especie. esto es. . ¿cómo puede llegar a realizarse? La explicación de este movimiento fundamental sólo la hallaremos tras la exposición del dinamismo del sistema ficiniano. tal como ejemplifica la iconografía de las Gracias renacentista19. Allen18 ha demostrado suficientemente cómo Ficino borra la distinción entre la mente humana. éstos a aquéllos. En torno a Dios. Pico della Mirandola (1942). pero el conjunto no ha dejado de tener el sentido de aquella unidad. los cuatro anillos que le separan arrastrado por el amor. divina e infusa. armonizando con el ritmo universal. Por un lado. Para Ficino. Ficino. son dos aspectos de una misma cosa. Opera. su ansia de inmortalidad no es vana. Habrían de pasar aún algunos siglos hasta la autonomía de la [XXIX] Estética. J.carácter ambivalente de la naturaleza humana queda bien fundada la aspiración del hombre por escapar del tiempo y de la materia. Según la utilización que haga de estas luces el hombre. [XXVIII] que es el centro. ya que el alma ve a Dios sin mediación. y la mente angélica. y otra. Lo que en principio parece un imposible. Pero. la Bondad es la raíz que sustenta el crecimiento de la flor. El universo es un enorme organismo. Allen (1975b). Le parece un grave error por parte de Ficino el insistir en una cierta indiferenciación de estos dos conceptos. por un principio de afinidad. Correspondiendo a la encrucijada que se abre ante esta situación. a lo largo del Comentario va disolviéndose fácilmente. desde el mundo de las formas. las aspiraciones del hombre. En su misma naturaleza. y de aquí la famosa carta de Ficino a Lorenzo de Pierfrancesco sobre El nacimiento de Venus y La Primavera de Botticelli17. puede sumergirse en la materia y bestializarse. que esté desligado. materia. Para Pico. la diferencia entre Bondad y Belleza es específica. tendrá que recorrer. la parte más elevada del alma. o divinizarse. Ficino. Este es uno de los aspectos que Pico criticaría con más rudeza en su propio Comentario20. Ficino ha traspasado al orden universal un sentimiento humano. de la estética a la ética. tiene la capacidad de trascender todas las jerarquías hasta la unidad. encontramos que Dios ha dotado al alma de dos luces: una. entonces. B. Son dos partes de un mismo proceso. En M. tenemos el Bien en el centro y la Belleza en el círculo. Wind (1968). su sentido. expresado en términos aristotélicos. Por tanto. Gombrich (1972) y E. Los contrarios se ven contrarrestados. La unidad última se ha desplegado. se da la posibilidad. «Dios es el Bien y la Belleza los cuatro círculos». El rayo de Dios ha pintado en estos cuatro sucesivamente las ideas. 805. natural e innata. No hay nada que escape. Ficino no sólo invierte los atributos divinos en humanos. la primera está tan capacitada como la angélica en cuanto a la contemplación de Dios. un recibir. las semillas y las formas. 19 Sobre las Gracias. El alma. una clara relación de subordinación de la Belleza al Bien y. Wind (1968). naturaleza. Todo el universo se mueve por amor. uno es la perfección interior. sino que además acorta las distancias entre el hombre y Dios. 20 G. quiere elevarse. El mundo es una gigantesca armonía. potencialmente. la exterior. su enlace. alma. un devolver.

Es decir. Al igual que el alma. Toda belleza visual es espiritual. mucho [XXX] más de acuerdo con el arte gótico21. sino el amor. Ficino recoge la crítica que Plotino (I. y el argumento ad absurdum de que también las partes individualmente deberían ser bellas. símbolo y sistema visual. rehúsa subordinarlo al Bien y vuelve a reforzar de una manera personal el !"#$%!"&"'() platónico que el mundo cristiano hasta cierto punto había escindido. lux fiat. La luz. por el mayor o menor grado de afinidad. 3). Nieto Alcaide. En último término. con su volumen. la luz. agrada o 21 V. y de manera muy especial la estética de la luz del siglo XIII. cantidad o color (ordo-modus-species). ninguna cosa simple sería bella. imágenes y formas» (V. 6). razones y nociones. Ficino llega a afirmar que «incluso si la hermosura de cualquier cuerpo estuviese en la misma densidad de su cuerpo como en cierto modo corporal. en su impulso «hacia arriba» debía ser inmortal. la Belleza. y el Evangelio. el rayo de la belleza universal pinta «en los ángeles. La luminosidad es una garantía de la participación del esplendor de Dios. pero también de la filosofía medieval. El conocimiento racional no nos ayuda a conseguir el acercamiento sucesivo de unión con Dios. A la metáfora del Sol del Libro VI de la República se une toda la tradición cristiana del principio bíblico de la creación. la materia. si la belleza residiera en la armonía de las partes. Marsilio Ficino es el filósofo de la luz por excelencia. en este degradado. la Belleza que «desciende de» ha de ser incorporal. Plotino también había dado como prueba de su espiritualidad este otro aspecto difícilmente aprensible y vital de la belleza.no llega a aislar el concepto de Belleza. . De más claras a más oscuras. Madrid. y. la proportionalitas y la claritas. Ficino toma partido por los «luminosistas» en contra de los «proporcionalistas». Hay también otra caracterización de la belleza en Ficino que tuvo una amplia aceptación en los ambientes cortesanos: «La belleza del cuerpo es una cierta vivacidad. Es más. por otra parte. 1978. y en esta recepción sí que tienen sentido los argumentos en favor de la proporción de longitud. inmaterial de la belleza queda asegurado por el proceso cognoscitivo en el hombre. es una parte constituyente imposible de obviar. Las preparaciones a la belleza en el fondo coinciden con la matematización platónica-pitagórica del universo y el arte científico que se desarrolla en el Renacimiento con Alberti o Leonardo. Sin embargo. es espiritual. pero el tránsito de un punto al otro del círculo. que había distinguido dos componentes fundamentales en lo bello. Ficino recoge la tradición lumínica de Platón y Plotino. modelos e ideas. Por tanto. gesto que resplandece por el influjo de su idea» (V. 3). gracia. no agradaría a quien la contempla» porque al espíritu al que llega finalmente toda sensación «le gusta sólo aquella belleza que es por él percibida» (V. en las almas. Cátedra. Pero no así su teoría de la belleza como luz. 6) había hecho a los estoicos y su teoría de la belleza basada en el concepto de proporción. la espiritualidad lumínica de la belleza es recibida en bases más o menos aptas. No sólo porque el medio que une ojo y objeto. Repitiendo los argumentos de que. sino porque la misma captación es incorpórea. el carácter espiritual. en la materia. va desvaneciendo su claridad concéntrica hasta perderse en la oscuridad del fondo. En su sistema circular el origen y el fin es el Bien. no es el conocimiento el que nos puede llevar a la ascensión a través de los grados de belleza. y sin ésta ni el ojo tiene capacidad para ver ni el objeto de ser visto. La aventura del hombre es el viaje a través de la Belleza. En la belleza universal hay un degradado de luz a través de los círculos concéntricos. Nos encontramos ante la figura de una esfera que. Es su resultado en términos voluntaristas: se co-[XXXI]-noce algo.

una proyección ajena: Dios. tiene. Este es el fin del amor. Si es posible morir y revivir en vida mediante el amor. El amor. el amor de Ficino es una tensión de infinitud entre dos conceptos antitéticos y finitos: el poder22 y la muerte. y se genera vida. que Ficino se demora en describir. Ambos siguen la imagen divina. La realización. pero también restringiendo el sentido específico del amor que le va a interesar. Tiene su importancia. El amor. El amante pierde su spiritus. y se muere. p. además. pues en ambas experiencias el tiempo se pierde. 22 23 Sobre la representación de Venus y Marte de Botticelli. es puro deseo. resucitará. mucho más podremos después de muertos vivir y unirnos por amor a Dios. Gombrich (1972). pero también aparece en la poesía italiana del Trecento. a la belleza de las virtudes. Pero. El tema amormuerte es. a través de la contemplación de la belleza física del amado. Por vía platónica posiblemente el origen sea el Vitae philosophorum de Diógenes Laercio23. del que siempre se habla con vaguedad de su posición a medio camino entre Medievo y Renacimiento. Sin embargo. Esta insatisfacción gira hacia una proyección trascendente. «hijo de Poros y Penía». roza los límites del tiempo. Se encuentra también en el De vita Platonis y en el De divino furore. el deseo no se agota en el amado. entonces. Sólo después de la aceptación y la entrega. en el De amore. se identifica con la vida en oposición a la muerte. también. cuando Ficino recuerda los tres ejemplos que Fedro pone en El Banquete platónico de las posibles combinaciones sexuales. Sin embargo.desagrada. es decir. Gentile (1983). Este argumento de morir para revivir en otro es algo que no aparece en ningún paso de Platón. como la muerte. como decía. El amor entre los amigos. para Ficino el objeto del deseo es Dios. a modo de intercambio o devolución. ya que es la prueba de la inmortalidad del alma en el De amore. por tanto. ya no tiene valor alguno. destinado a crear la belleza en los cuerpos. es el argumento más fuerte e inmediato de la inmortalidad. y éste colma. y una aportación a un tema literario anterior. sino que da un [XXXIII] gozar inacabado. . la anulación del deseo. que más tarde toma unos rasgos más pesimistas en autores como Miguel Angel. un amor que encaja perfectamente con los conceptos de semejanza y espiritualidad. o el tiempo pasa. y muere. Y precisamente esta conclusión se sigue del mismo carácter del amor. 52. del spiritus del amado. es instantáneo. Aspira a algo que jamás puede llegar a poseer. dirigido a contemplar la belleza en Dios. Así. elemento sutil que une alma y cuerpo en el hombre. S. y así «aquel que tenía una vida. y desprecia hasta cierto punto la honesta pero menos elevada capacidad generativa. todos los rasgos de lo que hoy llamamos enamoramiento. ante el amado. En el caso de Ficino. tiene necesariamente un tercer vértice oculto. una aniquilación. En último término. a través de la muerte. tiene ahora dos» (II. y en esto consiste el amor platónico que. como «amor platonicus». como en Plotino. nos lleva. destacando por un lado su valor alegórico. una muestra de las herencias culturales próximas de Ficino. correspondientes a las dos capacidades del alma: uno. La diferencia básica entre el amor y la muerte es que en ese mis-[XXXII]-mo «instante» el tiempo cesa. La posesión es el resultado del poder. aun cuando sea perecedera. ¿en qué consiste el amor humano? ¿Cómo llega a producirse el afecto de amor? Hay dos formas fundamentales de amor «honesto» en el hombre. en autores tan conocidos para Ficino como Guido Cavalcanti y Dante. Incluso en el caso de esa reciprocidad. en esta vida la posesión del otro no es completa. ver E. elige el amor de hombre a hombre. entre los semejantes. que se reproduce eternamente. no acaba con el deseo. 8). el amor produce muerte para después producir vida eterna. el cumplimiento son. se ama o se odia. Mientras se mantiene el deseo se da rienda suelta a la vida. Este amor. otro. Pero el amor.

Allí se realiza el salto del reino animal al humano. La mirada. En otras palabras. concepción que parte de Aristóteles y se desarrolla en la filosofía medieval hasta el siglo XIII. como en el ejemplo de Porfirio de la 24 R. 6). el terreno del amante platónico. Esta sensación no es capaz de impresionar al alma. y a través de él en el cuerpo y en el alma. y mediante la imaginación. Por ello. es una especie de envoltura del alma. El papel de la imaginación. El spiritus. la imaginación. a la que le resulta un material aún demasiado grosero. es una facultad cognoscitiva intermedia entre sensibilidad e intelecto. a la contemplación de aquella belleza indeterminada. Por tanto. Klein (1970). Cubre el hiato entre lo particular y lo universal. que incide en el spiritus. agua y tierra. La actividad de la imaginación dependerá de los factores prevalecientes de este conjunto. pues utiliza indistintamente dos conceptos diferentes de imaginación24. pura. que no pueden fijarse en el alma. La superioridad del spiritus sobre el cuerpo se demuestra por sus manifestaciones lumínicas. única. aire. y. Por eso. duda entre la mente y el tacto. en aquella escena en la que amante y amado se encuentran. Nos encontramos de nuevo en ese segmento característico del pensamiento ficiniano. en el primer paso de la percepción exterior por el hombre. y su acción dependa en gran parte de la filiación más o menos intensa con el cuerpo. de ese sujeto especialmente apto para la captación de la belleza. es algo incorpóreo en sí mismo. es la vista. dice Ficino. 4). es cuando el alma rememora aquel ideal común. y éstos a sus temperamentos básicos: flemático. que perfecciona las carencias y deformaciones aún existentes en el [XXXIV] amado en comparación con el modelo. el amante atraído por su semejanza con otro —pues ambos se han formado respondiendo a un ideal común— percibe la imagen concreta del amado. pues la sustancia incorpórea que es superior a los cuerpos no puede ser formada por ellos al recibir las imágenes» (VI. como los efluvios de la mirada. sangre. 60 y ss. da lugar a los humores predominantes en el hombre. comparada algunas veces con la naturaleza astral (VI. La imaginación o fantasía en Ficino es una noción resbaladiza y confusa. pituita y atrabilis. una influencia cosmológica. bilis. y su capacidad de plasmar con [XXXV] la imaginación figuras en el cuerpo y transformarlo. El carácter mismo del amante. entonces. pero también el delicado punto de elección. el spiritus «toma a través de los instrumentos de los sentidos las imágenes de los cuerpos exteriores. La combinación de los cuatro elementos básicos. finalmente. e incluso más puras. fuego. lo concreto y lo abstracto. El carácter mediador de la imaginación o fantasía hace que ésta vaya ligada al spiritus. como Ficino hace. esas imágenes necesitan una transformación en otras «imágenes semejantes a aquéllas. Hay. «cierto vapor sutilísimo generado del calor de la sangre del corazón» (VI. el spiritus. A esta concepción la llamamos imaginación y fantasía». . cuando se produce la primera alianza entre la interioridad y aquella apariencia que nos habla oscura y débilmente de otro mundo. traducida en términos astrológicos y mitológicos. Pero quisiera detenerme. En su sustancia.las ideas. En general. sanguíneo. 6). que es tanto como decir entre los bajos sentidos y la razón. colérico y melancólico. origen de la fascinación del amor. Ya hemos hablado de la espiritualidad que Ficino introduce en la percepción de la belleza. es fundamental. ya abstracto. por tanto. están inscritos ciertos rasgos o dones concedidos por los dioses o planetas. p. Pero en determinados contextos Ficino aplica la noción platónica de imaginación como intuición contrapuesta a la razón. en el momento en que surge el amor. es vacilante.

9). en el placer de la contemplación y la música (VI. en el De amore. fijadas en la obse- . puede lle-[XXXVII]-var al amante a la creencia errónea de la posibilidad de transferirse corporalmente en el otro. Ficino. Ficino. se ven reducidas y modificadas por las interferencias del cuerpo. el sujeto de las penas es la imaginación. reflejan los dos extremos posibles del humor. dotes artesanales. en el infierno (T. Los terribles sufrimientos de un amor tardo pero duradero. hacen que busque su consuelo. los humores.. pueden llevarles. P. el nivel intermedio es el amor activo o propiamente humano. Por tanto. Hay un tipo de hombre especialmente apto para esta vida: Saturnino. maestro de las artes. así. adoptó la teoría del «neuma imaginativo» del De somniis de Sinesio. vuelta su mirada. no obstante. que es raptado por fuerzas superiores. en su desarrollo más negativo descrito en el caso del melancólico. los temperamentos. Aristóteles fue el primero que habló de la conexión del humor melancólico y una aptitud especial para las artes y las ciencias. la fascinación más perniciosa. Así. ayudada también por las crisis religiosas y sociales. el spiritus y los humores. Sin embargo. que aún se encuentra sometida a las vanas ilusiones del cuerpo. a la desviación enfermiza. Las cualidades saturninas del artista identificado a un personaje que linda entre la inspiración y la locura. Estas no tienen un carácter definitivo. Estos tres diseñan esquemáticamente las tres posibles vidas en el hombre. Además. y en general el spiritus y la imaginación son los protagonistas de migraciones y accesos a la inspiración. Durante el siglo XVI hay toda una moda de la melancolía. la errada imaginación y. en definitiva. afectado por la atrabilis. la elección de un amor contemplativo o divino. a que está sometido por la sequedad de su humor. hombres de letras. A la del corazón se la llama comúnmente amor. a una serie de fantasías monstruosas que. Esta locura. parte de la inclinación de la imaginación hacia las cosas inferiores o su reposo y liberalidad hacia las superiores. fin de las almas impuras. a la locura. y esta tipología. de temperamento melancólico. se decide claramente por la vita contemplativa. concepción que ha perdurado hasta nuestro tiempo y de la que aún quedan residuos incluso en la figura actual del artista-productor. las «vacaciones del alma» de las que se habla en la Teología platónica (XIII) dependen de la actuación positiva o negativa de la fantasía. aquellos que por su inclinación a la contemplación desprecian el mundo exterior y. lo terreno. como alguien que ve más allá. Esta innovación ficiniana se debe también a una curiosa adopción aristotélica. por ejemplo. el temperamento melancólico determina a pensadores. puede alejarse en mayor o menor medida del cuerpo. a partir de esta tipología. que tradicionalmente venían auspiciadas por Mercurio. En los Problemata (XXXII). Estas libertades. debidas a defectos del cerebro o del corazón. se basará [XXXVI] la idea del artista como genio. los rasgos de habilidad. se transforman en los atributos saturninos y se origina la idea de artista-genio. Entre las manías o locuras en el hombre. Cristóforo Landino había planteado en las Disputaciones camaldulenses la distinción y preferencia de una de ellas. tal como había señalado Platón en el Ion a propósito del poeta. De hecho. lo material. Las repercusiones no serán sólo artísticas. poetas.mujer encinta. la profecía y el éxtasis. Sobre la semejanza de Dios y el hombre en el acto creativo. XVIII). estas cualidades pasan al artista en general y. son iluminados e inspirados. capaz de reflejar una Belleza que proviene de otro mundo. más que a otros temperamentos. más que otros. Las conjunciones y aspectos negativos del astro. ingenio. o de un amor voluptuoso y bestial por el hombre. Entre uno y otro amor. y en el transcurso de la existencia se puede pasar de una a otra. los sufrimientos extremos que padecen los melancólicos. junto con la ideología pujante del artista renacentista. En Ficino. y la atención directa o inercial que se preste a las apariencias. Ficino señala en principio dos clases.

en estos intercambios. el papel de la imaginación no estaría propiamente a la altura de la opinión. la relación queda invertida. ITINERARIO POSIBLE PARA EL DE AMORE En los diálogos de Platón con los que se confronta preferentemente el De amore de Marsilio Ficino. el que recibe esta enseñanza difícilmente avanzará con un conocimiento que es inflexible. provocado en nosotros por la presencia de la belleza corporal» (VII. . el furor poético viene puesto a la altura del amoroso.sión de lo corporal. La imagen «incluso más pura» que nos ofrece la imaginación quedará grabada en la [XXXVIII] memoria y. Sócrates es tajante: los hombres. Sheppard (1980). aprisionando y cegando definitivamente el alma. el profético y el amoroso. para Ficino esta jerarquía era un problema que ya le venía de antes. En realidad. o el que da alas. introduce inesperadamente una metáfora. nuestros sueños despertarán. una imagen que rompe la tranquila línea discursiva y establece un nuevo paradigma en la conversación. Pero el amor. el discurso —cerrado— quedará empobrecido con el tiempo. con su sociedad. y las fantasías quedarán abiertas a otras realidades. Al final del Fedro se discute sobre la utilidad y conveniencia de la enseñanza escrita. En el De amore. la perderán. y esto no en un sentido figurado. «el verdadero amor no es otra cosa que un esfuerzo por volar a la belleza divina. nos recordará otra Belleza. 15). o al menos minimizar. tal como Ficino describe la finalidad y utilidad del banquete. La imagen contiene un valor simbólico que excede el contenido racional. 25 Esta opinión estaría respaldada por A. La imaginación. el De divino furore. o furor divino. de los cuales «el amor es el más excelente». con el mundo. comparte cualidades de ambos mundos. En uno de sus primeros trabajos. no cesarán jamás y. 13). A menudo Sócrates. Es el resultado del acto imaginativo. Para Ficino. sino estricto. Como resultado del amor el hombre armoniza con el cosmos. lejos de aumentar su memoria. el lenguaje. El Banquete. Este furor se puede dividir en cuatro clases ascendentes: el poético. el mistérico. opinión. En este caso. sale a colación el problema del discurso racional. Pero hay otro tipo de locura. que «eleva al hombre por encima de su naturaleza y lo convierte en Dios» (VII. cuestionando el valor y la fidelidad del discurso lógico. mediador entre la concreción y la abstracción. queda de nuevo subrayada en esta elevación del hombre por canales iniciáticos. Ante la imagen idealizada del amado. la escritura. los diálogos platónicos son un intento de evitar. entonces. como se dice en el Fedro. un escrito jamás podrá responder a las preguntas que acechen al lector. abstraída por la razón. La espiritualización de la figura particular del amado que produce la imaginación es el inicio del batir de alas de Eros. razón y mente. monolítico. los inconvenientes señalados por Sócrates. Es interesante señalar que el orden de esta ascensión no coincide con el enumerado en el Fedro. convertirán al hombre en bestia. Subrayan el placer y la utilidad de la conversación. del intercambio vivo entre hombres preocupados por la búsqueda de la verdad y una concepción afín de la existencia. siguiendo probablemente25 el Comentario al Fedro de Hermias. puestos por Ficino en relación con la metáfora del carro del Fedro y la ascensión del alma a través de los cuatro grados de naturaleza. Así. de la dialéctica. es el dios alado. el Fedón y el Fedro.

produciéndose la refracción. Ficino. Él todo lo ilumina. y hacia la cual el alma. de hecho rompe la linealidad del rayo de luz. . La imagen que aparece en su superficie. El espejo. pero también de la parte de acá la fecundidad del alma reproduce un microcosmos resplandeciente: «En su seno brilla la luz eterna de Dios. además. El espejo nunca refleja lo que representa. las figuras pueden aparecer y desaparecer. Pero no así el alma. 13). buscando la identidad. 26 27 M. el amor. que por medio de la memoria va coleccionando las imágenes del espejo. Los ojos que miran el espejo. La imagen de Venus simboliza la humanidad. sino la que procede de los ojos interiores que miran la imagen fantasmagórica que hay en el espejo. El espejo nunca refleja todo. las realidades que representan aquellas imágenes. saben de una realidad más sentida. y el último discurso culmina con una combinación de la luz y el fuego a través del espejo. 190. Pero es. Los ojos que miran de la parte de acá. en su desarrollo se despliegan variadas ilustraciones que completan el contenido en términos de mirada. Así. Garin (1958). es tan intensa que no podemos alcanzar a verla con los ojos. los ojos del cuerpo y el spiritus necesitan de la presencia ante el espejo. la luz la que ilumina la belleza interior y la exterior. la imaginación. La luz es la unidad última y la diversificación en todas las cosas. Todo amor comienza en la mirada. el desdoblamiento. y enciende el deseo por volver a vivir aquellas realidades que oscuramente representa por un camino de interioridad. completamente llena de las razones y las ideas de todas las cosas. Opera. rayo. lo calienta. espejo. en todo caso. 805.Ya he mencionado la carta26 en la que aconseja a Lorenzo [XXXIX] de Pierfrancesco de Medici el tema de la Primavera y el Nacimiento de Venus. Es difícil afirmar hasta qué punto Ficino fue influido por los ritos paganos de Gemisto Pletón con relación al Sol. el aspecto práctico o aplicado de la luz. Ficino inunda su filosofía con la metáfora de la luz. pues recuerda los episodios. jamás creerán en la fidelidad total del aspecto fantástico e ilusorio de las imágenes que aparecen en la superficie fronteriza. convierte la luz en fuego. Símbolo de lo escindido. De una realidad también más amplia. En este espejo. E. Al mirar esas imágenes ya fijadas. cuando quiere. El calor. el deseo. el Sol. Entonces se produce el efecto del espejo. es la atracción. y empieza el conocimiento sintético de la imagen. p. Es más. lo vivifica. De la parte de allá del espejo está la belleza iluminada por Dios. la iluminación más fuerte es la interior. La luz es metafórica y literalmente el principio espiritual de todas las cosas. . al rayo de la luz única que le ilumina y alumbra toda la belleza del mundo. más vivida. sólo la parte que abarca. y que guarda la memoria. En el De Sole hay algunos paralelismos con el «Himno al Sol» del emperador Juliano27. El Comentario se abre con una metáfora de la creación como incendio de deseo. el conocimiento. su simbolismo sobrepasa la descripción lógica. [XL] El espejo es la imaginación. la mirada responde con otra luz interior. y el influjo de estas representaciones será beneficioso para su educación. A la luz del Sol. los ojos interiores. es con todo más pura que la presencia que hay del otro lado. Su fuente es Dios. p. en sus diferentes formas y matices. el arco de la verdad. La mirada es el parámetro del grado de humanidad en el hombre. En su origen. éstas palidecen. no la que viene del lado del espejo. se vuelve» (VI.

la de K. siempre que la evolución semántica no ha corrido caminos dispares. sin la que esta traducción no habría visto la luz. conservado en la Biblioteca del Vaticano (Vat. Esta traducción. P. prácticamente inencontrable. otra inglesa. reeditada en 1984 con introducción y notas de P. familiares. entre las ediciones modernas hay que mencionar una edición rumana. estas dos basadas en la versión toscana. Meiner. espacios ya ocupados en el texto del De amore. Lanciano. las diferencias con el texto toscano. de S. Spi-[XLII]-ritus es traducido normalmente como soplo o aliento. bajo la dirección de Eugenio Garin. a cargo de Sorin Ionescu. Hasse (F. Por lo demás. Marcel. 1956). Marcel consideró su versión definitiva: un manuscrito autógrafo. alumnos. He preferido no anular. el ambiguo juego de Ficino entre anima-alma y animus-espíritu. sin ningún aviso especial. los añadidos y. También. el texto latino viene comparado con la versión toscana en las notas. A la hora de los agradecimientos. . 1944). 7705). de una recepción más agradable por parte del lector. en las que se han señalado las omisiones.[XLI] Sobre la traducción La presente traducción del Commentarium in Convivium Platonis está realizada sobre el texto que R. quisiera recordar la ayuda inapreciable del profesor José Gómez Caffarena. que tanta mano me han prestado en las notas. y. las referencias bibliográficas en las notas de la traducción y la introducción son escuetas e incompletas siempre que tienen su correlato en la bibliografía general. 1914). Leipzig. remito a la Introducción para un posible esclarecimiento de la complejidad que reviste este término. evocar aquellos días felices en el Istituto Nazionale sul Rinascimento de Florencia. De entre las diversas traducciones y ediciones en nuestro siglo se han tomado en cuenta la de R. quizá. gracias y pese a los cuales esta edición llegó a término. editada por la Universidad de Cuyo en 1948. en perjuicio.. R. y sin pesar. y también una traducción al castellano. amigos. Aunque menos afortunadas. de 1942. y dejar constancia de mi deuda con M. Lat. Se han hecho las correlaciones de los términos latinos al castellano. tras muchos quebraderos de cabeza. la adaptación italiana de G.a Jesús Vacas. sin traducción. 1934). pero también algo más cercano a la idea de «espíritu del vino» o «humor». Jayne (University of Missouri. Rensi (Carabba. así como a mis compañeros de Departamento Guillermo Solana y Francisca Pérez Carreño. intentando responder «a la letra y espíritu» del Comentario sigue tan de cerca como es posible la puntuación y terminología ficinianas. Columbia. En todo caso. R. Por otra parte. Commentaire sur le Banquet de Platon (Les Belles Lettres. El concepto en Ficino acogería esta acepción en determinados momentos. hoy en día.. Paris. de Adolfo Ruiz Díaz. El término spiritus ha quedado.. Blum. finalmente. y reconocer el esfuerzo de todos los que me rodearon durante esta tarea. que influyeron definitivamente en mi aprendizaje de Marsilio Ficino. como se ha hecho en otros lugares.

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De Amore o COMENTARIO A «EL BANQUETE» DE PLATÓN .

Cfr. con magnificencia real. murió al final del banquete al que había asistido. de la que resulta que yo represente el papel de Fedro de Mirrinonte. . 682). Todos aceptaron esta suerte. Cristóforo Landino. De vita. al que por su virtud de espíritu y noble presencia los convidados le nombraron héroe. retórico. queriendo reinstaurar el banquete platónico. 29 A las variantes sobre la muerte de Platón. Eusebio. Terminada la comida. de aquél cuya amistad 28 El primer capítulo de la versión latina fue titulado en la versión italiana «Proemio». Y entonces el héroe comenzó así su exposición.DISCURSO PRIMERO [5] CAPITULO I28 Platón. obligados a acudir uno al cuidado de las almas y el otro al de los cuerpos30. lo renovaban cada año todos los antiguos platónicos hasta los tiempos de Plotino y de Porfirio. el siete de noviembre. el del poeta Aristófanes. IV. el del médico Erixímaco. a Antonio el teólogo. 3. Op. la de Alcibíades. el famoso Lorenzo de Medicis. 5 (Marcel. a Cristóforo. Op. 28). el del joven Agatón. 770. médico. Este banquete. Bernardo Nuzzi. el de Fedro le tocó exponer a Giovanni Cavalcanti. Finalmente el Bandino quiso que yo fuese [6] el noveno. por criterios generales. que celebra a la vez su nacimiento y su muerte. en nuestros tiempos. seguimos la ordenación latina. el discurso de Pausanias. 1958. 11 y 15. Cósimo le habría dicho al padre de Ficino: «Tu. hijos de Carolo el poeta. I. Tommaso Benci. y dos de los Marsuppini. [7] CAPITULO II Regla para alabar el amor. para que. se completase el número de las Musas. Ficine corporibus. Ficino se refiere en su Vita. poeta. «Introducción». hoy me ha tocado. 1. Op. 125). Y así.. dedicat. el obispo de Fiésole. dejaron a Giovanni Cavalcanti encargado de ocupar sus puestos. las fuentes son: Cicerón. De Fedro31. al médico Ficino. Bandino. 493. Phaedros. el siete de noviembre. a Cristóforo Marsuppini. Pero después de Porfirio y durante mil doscientos años estas solemnes celebraciones se perdieron. digo. Una vez leídos. Vida de Plotino. Pero el obispo y el médico. Porfirio. Evang. a Carolo Marsuppini. padre de los filósofos. a nuestro amigo Giovanni Cavalcanti. Por fin. at Marsilius hic tuus animis medendis coelitus nobis demissus est». en el 1468. 31 Cfr. Ep. X. cumplidos ya los ochenta y un años.200 años después de que Porfirio hubiese abandonado a Plotino. Bernardo Nuzzi tomó el libro de Platón titulado el Banquete o Sobre el amor y leyó todos los discursos de este simposio. 1. designó como anfitrión a Francesco Bandino. Los demás se volvieron hacia éste y callaron dispuestos a escucharle. A Tommaso Benci le fue concedida la disquisición de Sócrates. quizá más acertadamente.. Praep. Vita Marsilii Ficini. 227a-236a. recibió en la villa de Careggi a nueve invitados platónicos: Antonio Agli. Séneca y Porfirio. Cuál es su dignidad y su grandeza Gratísima suerte. Nosotros. 30 Giovanni Corsi. poeta. con Marsilio a aquéllos sumado. 1. inquit. Platón. Con referencia al simbolismo de los 9 x 9 años de vida. 657. día de su aniversario29. Cristóforo y Carolo.. tuvieron de nuevo lugar estas fiestas (Marcel. muy ilustres invitados. al maestro Ficino. También después de la muerte de Cosme (1464) se celebraron fiestas en su memoria (Supp. Ep. Sobre la fiesta de aniversario de Platón. pidió a los otros convidados que cada uno expusiese uno de los discursos.

donde aparecerá la maravillosa utilidad de éste a partir del efecto. y II 97 s. con estos felices augurios. et de pulchritudine simul atque amore». Orfeo. XI. afirmando que es el más antiguo entre los dioses. 1270: «De pulchro». ya que no yo. Fe[9]-dro lo alaba después por sus antecedentes. en efecto. lo que le acompaña. pues tanto no me atribuyo. 35 Orfeo. me ha juzgado semejante a Fedro. a él el primer libro sobre la belleza que tituló Fedro. I. las elegías platónicas32. por su presente como grande. Symposio. Cualquier filósofo platónico considera. Y añadió digno de admiración por los hombres y los dioses. p. . Por esto. que se esforzó en ganarse su favor con un discurso compuesto durante muchas noches en vela. Frg. 933-935. conmovido por su brillantez.). Walker. por sus consecuencias como útil.]. los dioses. se mencionan las tempranas traducciones de Ficino de Hesiodo y Orfeo con dos citas de los cantos órficos (para esto. come vogliono i nostri Teologi». Y no sin razón admiramos las cosas propiamente grandes. Sócrates admiró sus cualidades naturales hasta el punto que. Por sus antecedentes una cosa es elogiada como noble. pues todos aman aquello cuya belleza admiran. El Fedro se tiene como el más antiguo de los escritos de Platón. Y es así como la alabanza del amor se ha deducido de su excelencia presente. narra la forma actual y presenta los sucesos futuros. Ep. si malas. Platón. 34 «Di che natura sono quelle cose che vanno innanzi». Platón se deleitó tanto con su ingenio que dedicó a Fedro las primicias de sus trabajos. ver el comienzo de IV. Diógenes Laercio. CXLIV s. Charioteer. Y esto lo demuestran Orfeo35 y Hesiodo. los hombres la hermosura de los cuerpos. Si estas partes son buenas. Hippias disputatur». Y bien. lo alabará por las cosas que le siguen. A él los epigramas. Pero primero trataremos de su origen antiguo y noble. cuando dicen que las mentes de los hombres y de los dioses son subyugadas por el amor. 27 s. Se dice. Orphica.tanto estimó Lisias tebano. además. 7. Así. Op. la critica. Himno a Venus. lo que le sigue. cantó misterios divinos. Más correctamente «el primer libro sobre la belleza»: en Hippias. tres partes en toda cosa: lo que le precede34.. hombres excelentes33. él. la grandeza y la utilidad. el famoso orador. en «Phaedros. sino la suerte primero y vuestra aprobación luego. alaba aquella cosa. 89). entonces.. estando cercanos al río Ilisio y altamente inspirado. 33 «O viri optimi» omittitur. 4-5 (Abel. y después de su futura utilidad. que antes predicaba ser ignorante de todo. o como dicen los nuestros36. Después. Y. 13. en Phaedro. entre los antiguos tanto los dioses como los hombres aman. Se dice que es verdaderamente grande aquello a cuyo poder se someten todos los hombres y los dioses. pp. que debe ser admirado. no sólo de las cosas celestes sino también de las terrestres. ver también Supp. Hesiodo. contemplando ante todo la excelencia presente del amor lo llamó gran dios. 121 s. Los dioses paganos y los ángeles cristianos son equiparados aquí. En tercer lugar. 32 Cfr. ovvero angeli. III. La alabanza perfecta. 29 y 31. De las tres partes por tanto se concluirán tres alabanzas: la nobleza. nuestro Fedro. Allen. 1363: «Plato noster [. interpretaré con gusto en primer lugar [8] su discurso. Op. los ángeles admiran y aman la belleza divina. Theogonia. Op. 36 «Certamente gli dii. es aquélla que examina el origen de la cosa. que a él mismo acompaña. Introd. por lo que la nobleza del amor resplandece tan pronto se habla de su origen. expondré en la medida de mi ingenio las partes de Antonio y de Ficino. en Anthologia Lyrica Graeca I (Diehl).

y a la forma del primer planeta. como Platón afirma42. A este mismo sumo Dios no lo llamamos mundo. el pitagórico. se basa en la metáfora de la luz. Platón en el Timeo describió el caos de forma semejante. el alma del cuerpo universal. y las formas de las piedras. pero afirmamos que es el principio y el fin de todas las cosas. sin embargo.. y Acusilao el poeta coincidieron con Orfeo y Mercurio39. y en él colocó el amor40. de las plantas y de los animales. 45 «Ut ita loquar». Esta. la mente angélica es el primer mundo hecho por Dios. hay tres mundos e igualmente existirán tres caos. se une entera a Dios. Theogonia 116-122. para comparar la cosmología en el Pimander. es informe y oscura.[10] CAPITULO III Del origen del amor Cuando Orfeo en las Argonáuticas37. 252. y al unirse es formada. II 4 1-5. Igualmente Ficino alude a la diferencia entre esencia y existencia en los espíritus creados: Sto. El segundo. Op. Vuelta hacia Dios.#60*$#7892:30. 395). Parménides./012"2(302. Y lo mismo refirió Fedro en el Banquete41. porque nació de Dios.45. 6. Corpus hermeticum. en estos tres mundos se consideran también tres caos. son las ideas. Hesiodo. al mundo caos formado. cantó los principios de las cosas en presencia de Quirón y de los héroes. por un cierto deseo innato. Y es por el resplandor de aquel rayo que su deseo se enciende. en el primer momento de su creación. Frg.0!"40"52$2. de los metales. en el libro de la Naturaleza. y al que llamamos bien en sí mismo. primero la mente angélica. 100. I 4-11 (Nock). 41 Symposium. Los platónicos llaman caos al mundo sin forma. 39 «Esiodo nella sua Teologia» (sic).: «machina». Allí se generan las esferas de los cielos y de los elementos. y verdaderamente El debe ser absolutamente simple. del segundo Júpi37 38 *+. autor de los universos. Así. Ciertamente.: «edifizio». Y a la forma e idea del cielo. cfr. Al principio Dios crea la sustancia de esa mente44. Acusilao. 178b. Yámblico. Saturno. 40 Timaios.-. Frg B 2 (Diels).<+=2">0 «eroi. que. compuesto de muchas cosas. perfecto en sí mismo y mejor consejero38. om. El tercero. 3. ital. 43 Lat. Argonautica 421-429 (Abel). por así decir45. concebidas con la ayuda de Dios en esta mente superior. De este modo. pero. 44 El espíritu del ángel existe como lo creado de la materia inteligible y también de la luz de lo creado como forma: Plotino. Júpiter y los demás dioses. 1817-1819. . todo este artificio43 que vemos. Tomás. siguiendo la teología de Mercurio Trimegisto. III 8 11. después el alma [11] de este mundo. Op. 46 Lat. Parménides a menudo es mencionado como pitagórico (p. Este crea. Y encendido. no dudamos que las formas de todas las cosas46. las estrellas. la naturaleza de los vapores.: «che in questo mondo sono». antes de Saturno. que llamamos esencia. De ente et essentia. «Orphica». puso el caos antes del mundo. a menudo la llamamos dios cielo. De vita Pythagorica 267. III 5 6. Platón coloca la inteligencia en el alma y el alma en el cuerpo. y por último el cuerpo del mundo. 30a. B 13 (Diels). y Parménides. En aquélla entonces se pintan de un modo espiritual. todas las cosas que percibimos en los cuerpos. imprime en la mente que a él se une la naturaleza de todas las cosas que deben ser creadas.: «que in corporibus istis sentimus». 394. 30a-b. con estas palabras: Amor es el más antiguo. pues Dios que todo lo puede. ej. en la Teología. cive huomino: angelici». 107. porque mundo significa ornamento. El primero de todos es Dios. es iluminada por su rayo. 42 Timaios. y colocó el amor en el seno de ese mismo caos. a Dios su principio se vuelve. Para ellos. ital. Hesiodo.

: «dipoi. en la luz del sol comprende los colores y las figuras de las cosas. a éste. Y el incendio que le sigue. el alimento del amor. por sí mismo perfecto. y al mirar es alcanzado por el rayo.: «videt deinde solis lumen». perfecta por ser formada por Dios. !(-8$3 en griego. Y. por tanto. por el mismo amor innato a ella se dirige al alma y a ella se ofrece. 11 y 26. cuando mira. 10. in Tim. la perfección del amor. Su primera conversión a Dios. Op. da vida a las cosas muertas. Y además. 47 Una de las cosmogonías de Ficino contempla las especies en el mundo creado como las realizaciones de la idea de un espíritu. e informe se vuelve hacia Dios y allí se forma. perfecciona las imperfecciones. La infusión del rayo. a la del aire Juno. y así nacida del caos se ha hecho mundo. non altro che il lume del sole è quello ch'ei vede». los dioses y los elementos deben corresponder a esas ideas determinadas. desde el momento en que nace. 50 Lat.. Después de estas alabanzas apenas se puede pensar o decir otras mayores. precede al mundo. y a los dioses que de ahí se generan. Pues parece que aquel primer instinto de la mente por su naturaleza toma su perfección de Dios y la transmite a la mente que de ahí se forma. igualmente también el alma del mundo se vuelve hacia la mente y hacia Dios. e [12] igualmente con los planetas que siguen. ella misma resplandece por su propio brillo49. caps. Hay. y por este amor conciliante recibe del alma todas las formas que se ven en el mundo. se hace mundo. Además. porque al volverse a Dios por amor. Finalmente. y al recibir el rayo es formado por los colores y las figuras de las cosas. en todos el amor acompaña al caos. ital. nosotros afirmamos que esta esencia no formada es el caos. ama la luz. Y justamente. 1442 s. 41. entonces. ornamento. ¿Quién dudará por consiguiente que el amor no sigue inmediatamente al caos y precede al mundo y todos los dioses que están distribuidos en las partes del mundo? Puesto que aquel deseo de la mente existe antes de su formación. A éste precedió el incendio de su deseo. primero oscuro e informe a semejanza del caos. el ímpetu del amor. de donde ha sido generada. lo llamamos crecimiento del amor. y a ésta la esencia de la mente informe.: «omnis sapientia cuius propium est consilium». Por esto. La mente se dirige a Dios del mismo modo que el ojo a la luz del sol50. y a ésta. ilumina las tinieblas. es decir. Y así como la mente. Tal es la condición del amor. aquí. y a la de la tierra Plutón. atrajo y condujo de una mente antes deforme a una mente hermosa. dirigida con amor hacia la mente y aceptadas las formas de ésta. Por lo que el ojo. desde el momento en que nació. y 1449 s. la infusión del rayo. a la del agua Neptuno. 49 Plotino. el nacimiento del amor. E igualmente la materia de este mundo. lo [13] que significa casi que él mismo se perfecciona.: «onde propriamente deriva ogni consilio». mundus en latín. y aunque antes era informe y caos. aunque al principio no era más que un caos informe sin ornamento de formas. Pero a esta concepción de las ideas47. precedió el acercamiento de la mente de Dios. la primera inclinación de su deseo. IV 7. La gracia de este mundo y este ornamento es la belleza a la que el amor. Su formación. da forma a lo informe. con lo cual —platónico o no— la relación real de toda la creación a través de la nueva creación debe ser garantizada por las distintas formas de los distintos niveles. y en la mente formada nacen los dioses y el mundo.ter. ornamento. . El acercamiento. tres caos y tres mundos. que rapta las cosas para la belleza y une lo deforme a lo hermoso. antes. esto es. Y así a la idea del elemento fuego la llamamos Vulcano. 48 Lat. En tercer lugar. Por lo cual. con razón Orfeo le llamó el más antiguo. por ejemplo. ital. despierta de la inercia. todos los dioses asignados a ciertas partes del mundo inferior son las ideas de estas partes reunidas en la mente. Prácticamente igual y más completo: Comm. lo llamó el mejor consejero. Y al conjunto de todas las formas e ideas lo llamamos mundo. pues toda la sabiduría de la que deriva propiamente el consejo48 se da a la mente. en suma.

como Plotino. Cfr. 1. pues Ficino toma. el gusto y el tacto?60 Estos sentidos perciben los olores. 1001).. ya que ésta concierne a la belleza visible para. 709 D (Op. en contraposición con. sigamos el bien. Considerando entonces que la mente y el ver y el oír son las únicas cosas que podemos disfrutar de la belleza. Cfr. entonces.. 1-3 y 78-3. lo es por la consonancia de muchas virtudes. ver VI 2 y VII 16. En ninguna de estas cosas. ital. a partir de aquí. Pues la vergüenza aparta al hombre de lo deshonesto. ital. el calor o el frío. 51 52 Lat.. esta definición como punto de partida. Op.. Sin embargo. 58 Sobre música. ej. y la de las voces es percibida por los oídos. se limita a estos tres. Cuando decimos amor. Comm. Porque la gracia que hay en los espíritus. La del espíritu sólo es conocida por la mente59. siempre está contento con la mente. y provoca su afán de sobresalir en las honestas. siendo el amor deseo de disfrutar de la belleza. la de los cuerpos por los ojos. nace de la concordancia de líneas y colores. 1574.». al ver y al oír. el amor él solo54 lo hace en breve. I. 64d. Ahora creo que se ha de hablar de su utilidad. consiste la belleza humana. 631. Nada más fácil y rápido que el amor enseña a los hombres estas dos cosas. Sobre esto Ficino comenta a Plotino en Op.: «omnia enim in eo consistunt». donde la definición de la belleza como simetría es criticada. PG 3. Porque la belleza del cuerpo requiere la armonía de varios miembros. nom. Sto.: «animorum mente cognoscitur». 994. los sabores. los ojos y los oídos. que principalmente y la mayoría de las veces nace en la armo-[15]-nía del mayor número de cosas56 Y ésta es triple57.: «perche l'offizio della vita umana consiste. más abajo. I 6. 60 Esta jerarquización de los órganos sensoriales es común. Pues todo consiste en esto51: que una vez evitado el mal. La que hay en los cuerpos. 3. ital. Y ciertamente es superfluo contar cada uno de los beneficios que el amor confiere al género humano.. Y del mismo modo la gracia altísima que hay en los sonidos. El amor. . a la inmediatez de las percepciones más bajas..: «ea triple est». Y ésa pertenece sólo a la men-[16]-te. su bien lo honesto. El mal del hombre es lo deshonesto. más adelante. 57 Lat. III 5. donde cualifica la «voluptate» de los sentidos correspondientemente (Op. 59 Lat. 1.[14] CAPITULO IV Sobre la utilidad del amor Hasta aquí hemos hablado acerca de su origen y nobleza. Op. viene de la consonancia de muchas voces58. Plotino. ver III 3. Aquí se trata de la utilitas ética. 1068). Porque ésta es la definición del amor en todos los filósofos55.: «scienze».. puesto que son formas simples. S.: «semplice».: «amor ipso unus». El amor considera el disfrute de la belleza como su fin. todas las leyes y disciplinas se esfuerzan en educar a los hombres en esto52. la blandura o la dureza o cosas semejantes.: «con la mente sola». La belleza es una cierta gracia. como en lo que sigue. Dionisio Areop. 56 Está. ¿cuál es la actividad del olfato. en De voluptate y Op.: «artes». Y el apetito que sigue a los otros sentidos no se llama amor sino deseo libidinoso y rabia. 54 Lat. I-II 27. in Lys. V 3 y Plotino. también Phaidros. Tomás. Th. Este comienza igualmente con la eliminación del olfato. Phaidros 250 s. 1272. pasar a la belleza espiritual y una teoría de la imagen como representación que se ajusta en gran parte a Plotino. V 2. Y esto las casi innumerables leyes y ciencias53 apenas lo consiguen en mucho tiempo. ital. Ficino la refiere al Timeo. De div. «dare tali instituti di vita». Y sin embargo. Sin duda. 250d. en donde distingue que la belleza siempre reside en las cosas mismas y no en los sentidos delectatio nominatur atque voluptas. sobre todo cuando podemos reducir todos a él.: «è di tre ragioni». que se aparten de las cosas deshonestas y se ocupen de las honestas. entended deseo de belleza. ital. Ep. sin referirse. 55 P. por lo tanto. 53 Lat. el gusto y el tacto de las percepciones de lo bello.

discretas y apropiadas. Del mismo modo parece que las inquietudes que mueven hacia estas cosas son contrarias entre sí. como jamás están libres de testigos. para no ser despreciables para el amado. IV 71. ni tan siquiera bastante. porque el amor que busca las cosas bellas. Y aquel que odia las feas es necesario que huya siempre de las obscenas e indecentes. Y en la medida en que se esfuerzan en agradarse el uno al otro. cualquiera en su sano juicio debe guardarse de llamar temerariamente amor. de amor de un hombre a una mujer. si dos se aman mutuamente se observan uno al otro.: «condecente». Y esto lo atestiguan los teólogos antiguos. Pero ahora no profundizaremos en la alegoría de 61 62 «essa bellezza umana». el pudor68 que nos aleja de lo deshonesto. Y también los teólogos posteriores64 lo han confirmado totalmente. Y asimismo parece que atrae a la deformidad63. esto. en cambio.» 65 Cicerón. 67 «Bellezza». siempre emprenden con apasionado empeño70 cosas magníficas. de amor de una mujer a un hombre. se sigue que el amor no apetece otras cosas sino aquéllas que son moderadas. ital. 69 «il desiderio della gloria». Uno. que deseó72 morir en lugar de su marido. no sólo el amor no los desea. y la armonía es una justa proporción. Symposium. Tusc. y ambos desean darse placer recíprocamente. la unión carnal. mujer de Admeto. si el amor hacia el hombre apetece esa belleza misma61. y la belleza del cuerpo humano consiste en una cierta armonía. 70 «con ogni sollecitudine e diligenza». Tercero. En la medida en que uno es observado por el otro. Primero. 72 «fu contenta». Y todo amante justo. que han atribuido a dios el nombre de amor. y en cambio el amor a la belleza. Así. como el de Orfeo a Eurídice. en relación a la polémica contra los amantes de los adolescentes. 179b-l80b. que el desenfrenado ardor que nos arrastra a la lascivia y nos empuja a la fealdad es contrario al amor67. y el afán69. sino que los abomina y los huye. a las perturbaciones insanas.. Pues los afectos decorosos. los placeres del gusto y el tacto. De aquí surge que todo amor es honesto. siempre desea las laudables y magníficas. como el de Patroclo a Aquiles. En ellos demuestra que no hay nada como el amor que ha[18]-ga más fuertes a los hombres. siempre se abstienen de lo deshonesto. Y para volver finalmente a la utilidad del amor. que nos alienta a las empresas honestas. proceden del amor.. que son hasta tal punto vehementes y furiosos que apartan a la mente de su estado y perturban al hombre. Después. Otro. como cosas que son contrarias a la belleza. La rabia del amor62 arrastra a los hombres a los excesos y por consiguiente a la falta de armonía. en donde habla de Alcestes71. Pero este razonamiento Fedro lo explica copiosamente y pone tres ejemplos de amor. honestos y divinos no podemos jamás atenderlos de-[17]masiado. Porque todo el que es bello y adecuado66 ama también justamente las cosas propiamente adecuadas. de amor de un hombre a otro hombre. Por lo que el deseo del coito. 63 «cioè la brutezza». . nombre divino. 68 «il timore della infamia». 71 Platón. Que se avergüence Dicearco65 y cualquier otro que se atreva a criticar la majestad platónica por el hecho de atribuir demasiado al amor. y el amor no son los mismos movimientos. 66 Lat. sino ser considerados dignos de la reciprocidad del amor. La fealdad y la belleza son contrarias. sino que aparecen como contrarios. Pues ningún nombre conveniente a Dios es común a las cosas deshonestas. 64 «i Cristiani Theologi. «cioè la lussuria». Por tanto.Además.: «decorus». Se considera.

proclamemos unánimemente que el amor es un dios grande y admirable. 75 «cioè mezzo conveniente». 76 «letum». amaremos ardientemente lo estable y decoroso del espíritu. porque ésta no se interesa nada más que por lo festivo. Con los otros sentidos gozamos74 no de la belleza. y entreguémonos de tal modo al amor que estemos satisfechos con su fin. como siguiendo una huella75. que el amor sea tan grande como haya sido la belleza. 74 «possediamo». que se muestra en las voces y en los cuerpos. investigaremos el decoro del espíritu. celeste y divino. Por tanto. Pero allí donde una y otra belleza concurran.Alcestes o de Orfeo73. que desea el amor. Y baste con esto en cuanto al discurso de Fedro. con la vista y con el oído. 73 Un argumento extraído del sensus de los exegetas de la Biblia. a través de ella. Por tanto. Y así demostraremos que ciertamente somos de la familia platónica. como a una sombra e imagen efímera de la belleza. y conocemos con la mente. que es la belleza misma. con estos tres buscaremos la belleza y. y además noble y muy útil. Pero disfrutamos con aquella parte con la que conocemos. La alabaremos. ya que estas historias muestran mucho más la fuerza del amor narrándolas como historias ocurridas que dándoles un sentido alegórico. y donde el cuerpo sea bello y el espíritu no. la estimaremos como útil y siempre nos esforzaremos en procurar esto. alegre76. Pasemos ahora al de Pausanias. amaremos vehementemente. sino más bien de cualquier otra cosa que necesita el cuerpo. El sensus histórico tiene más fuerza de demostración que el sensus alegórico. . apenas y débilmente amaremos. Allí donde sólo sea bello el espíritu. om.

. al bien retorna. bello. 712 d (Op. y estimo por esta causa que con el número ternario Dios gobierna todas las cosas. De mundo. Es allí donde el ardor de los 77 78 Virgilio. Porque él es aquel mismo Dios cuya belleza todas las cosas desean y con cuya posesión descansan. Eusebio.: «cioè Bellezza». en segundo lugar a él las rapta. luego a ésta refluyen. nom. 824b (Op. Bueno. Evang. y que. ya que habiendo nacido del bien. De Raptu Pauli. como un círculo. principio. el amor es necesariamente bueno. cuando crea. bello y justo. 4. y el mundo es raptado por él. amor. medio y fin Los filósofos pitagóricos quisieron que el número tres fuese la medida de todas las cosas. bueno. en tanto que hace retornar lo produ-[22]-cido a sí mismo. Op. Op. Op. 705. Frag. de allí de donde partió allí retorna. a la que le es propio el atraer hacia sí. 75. en tanto que perfecciona lo que vuelve a él. Ya que si Dios rapta para sí el mundo. belleza.. de esta perenne fuente. III 9. las da su perfección.DISCURSO SEGUNDO [21] CAPITULO I Dios es bondad. Cada una de éstas fluye.. 1070). cuando atrae hacia él. Evang. en cuanto que retorna al autor y une a él su propia belleza. cuando perfecciona a cada uno según su mérito. Nomoi. y por último se perfeccionan. . Así. 1418 en el comentario a la República. Orphica. Así.. como se dice a menudo en las obras de Platón79. «Questo divinamente canto Orfeo». placer. el amor comienza en la belleza y termina en el placer. hay un continuo atraerse entre Dios y el mundo. cuando intentan alcanzar su origen. medio. 614. el deseo de ella misma. En cuanto comienza en Dios y atrae hacia sí. 7. rey del universo. belleza. Por tanto. y finalmente en Dios termina. Aristóteles. 1097). lo rapta. 2. 5.. ital. Praep. Ver también: Ep. De aquí las palabras de Virgilio: Dios se alegra con el número impar77 Ciertamente aquel sumo autor primero crea todas las cosas. 715e-716b. que comienza en Dios y pasa al mundo. después de que regresaron a su principio. 546e. De div. vaticinando esto. Eusebio.. medio y fin del universo. Jeroteo es el maestro del Pseudo-Dionisio. se encuentra entre la bondad y la justicia. Timaios. Cfr. 81 Dionisio Areop. 401a 25 ss. es decir. Allí nuestro deseo se enciende. Orfeo78. Praep. 29e-30b. pasando al mundo. En efecto. podemos apelar a éste. 168 y 21/22a (Kern). justo.: «speties». III. Dionisio Areop. y en tercer lugar. Y esto lo entendieron Jeroteo y Dionisio Areopagita en aquel himno excelente en el que estos teólogos cantaron así: El amor es un círculo bueno que gira eternamente de bien a bien81. [23] CAPITULO II Cómo la belleza de Dios engendra el amor Ciertamente. en cuanto. 79 Platón. 80 Lat. fin.. 9. Así que un solo y mismo círculo de Dios al mundo y del mundo a Dios es designado con tres nombres. Principio en tanto que produce. cuando nacen. la belleza. llamó a Júpiter principio. De div. esta belleza80 divina ha engendrado en todas las cosas el amor. cfr. y también las cosas por ese número se perfeccionan. digo. Églogas. justicia. VIII. I. nom.

Una fuente importante sería la de Proclo: su doctrina de las hipóstasis. 965-975. crea. el propio rayo no basta a los ojos ni los propios colores a los cuerpos para que se cumpla la visión.. además en Phileb. si la luz misma.. Pues. Para eso. Y no sin razón Dionisio82 compara a Dios [24] con el sol. 89 La metáfora de los cuatro círculos no está contemplada presumiblemente porque aquí los diferentes filosofemas y modelos están entrelazados. X (Op. móvil en 82 83 Id. S.5. 85 «con la sua presenza da conforto. vita e perfectione». 28). Este acto es sin duda débil e impotente en la ejecución de la obra.amantes reposa. la naturaleza y la materia. Finalmente. la mente. 1797 y 1799 ss.. y los cuatro círculos en torno a Dios son la mente. (en Plotino. 700b (Op. V 28. calienta.. 84 Sto. Sobre Giorgio Trapenunzio en Op. Proclo. ciertamente.. 170-174). Yo os diré además cómo entendemos esta comparación del sexto libro de la República de Platón83. De la misma manera. sino que se colma. Y en tanto que estando dentro de la fuerza cognoscitiva. completa y consolida todas las cosas85. 1213 y 1241 (Allen. Notes. 1515-1520). Cfr. en Phileb. 309 (Portus): 2?0"&"'?30*+?02$@0!"##$1). Resp. et tanto spirituali quanto esser possono. 86 Orfeo: cfr. En cuanto es acto de todas las cosas y fortifica. excita. 1. le fa deste. non sic agit quasi sua actione aliquid aequirat. cfr. vivaci. 271 (Marcel. Infunde a los ojos el espíritu lúcido para que vean y pinta de colores los cuerpos para que sean vistos. Cfr. bello87. También en el comentario al Phileb.. alivia y seduce. secondo le loro possibilità. al producirlas. al haber sido recibido en cosa creada y en un sujeto pasivo. Op.. «certamente in questo modo. I 934. 1056-1058). a cada una las ha dado acto y forma. A la bondad en un solo centro. Hay también referencia a Nomoi. IV. 934 (Walker. Orfeo. sed quasi sua actione aliquid largiatur». en Ficino: «Ordo divinorum apud Platonem secundum Proculum» (Saffrey. Ficino. dolci e grate.. aquel primer acto de todas las cosas84. crea los cuerpos visibles y los ojos que ven. come udirete. 1212 (Allen 109). y en cambio a la belleza en cuatro círculos89. 164). VI 9. La mente90 es un círculo estable. El único centro de todo es Dios. Lo que expresó divinamente Orfeo diciendo: calienta todo y a todo se extiende86. II. verdad. Theol. gent. Orphica. Sin embargo. se llama bueno. la aplica a lo conocido. 24 (Kern). no desciende en ellos y los ilumina y afirma. Op. vivifica. Para todo el capítulo. IV 693b. ver II 15. . Tomás. 2 y 9) y el De lumine (Quid sit lumine. la vista y el oído a los objetos que se deben conocer.. y no se apaga. Pero la perpetua e invisible luz única del sol divino está siempre presente.. XII 3. 88 Theol. plat. que se llama Dios. Op. Th. Opera. Op. 717-720 y 976-986). si trae». incluyendo caps. El alma. Plat. Op. [26] CAPITULO III La belleza es el esplendor de la bondad divina y Dios es el centro de cuatro círculos Y no sin razón los antiguos teólogos pusieron la bondad en el centro88 y la belleza en el círculo. rige y completa. si dice Bellezza». I 12. En tanto atrae a las tres potencias cognoscitivas del al-[25]-ma. belleza. Op. 8). En tanto vivifica. igualmente Dios concede a los espíritus la luz de la verdad y el ardor del amor divino. que es una sobre múltiples luces y por la cual muchas y apropiadas luces han sido distribuidas a los ojos y los cuerpos. 1047. ilumina e infunde gracia. como bien. así como el sol ilumina y calienta los cuerpos. III y 305). I 4. VI 15-16 y VIII 13. 87 «in quanti egli. el alma. Plat. 90 «la mente Angelica». 507e y 508a-509b (la metáfora del sol). con la cita extraída de Phileb. 1209-1211. Como bello. 64c. III 18: «Deus autem qui est primun agens omnium rerum. un resumen corto de esto en el VII 13 y Op. Frg. p. también el tratado posterior De sole (Op. El sol. Cfr. Cfr.

p. ign. Pico. incluso en todas las líneas divisibles y móviles. en donde hay referencias a S. El modelo es seguramente un cono cuyo ápice unifica los radios que se forman en la base del círculo.. ign. así. «Sicut undique in linea est punctus. a él retorna. como punto cardinal92. estable. se encuentra sin embargo en muchas. procediendo de Dios. se introduce en el universo. como un corte trasversal a través de los puntos de los radios. y la naturaleza. Timaios. Pero ya que nada puede ser tocado por su contrario. sino también porque a todas las cosas creadas por él ha dado una potencia intrínseca. antes de adherirse a su creador. Op. El círculo del mundo que nosotros vemos es la imagen de aquellos círculos invisibles. III 6. 18. pues cada línea toca por su punto el punto que está en el medio del círculo. Y la naturaleza del centro es tal que aunque es uno. I 4. 20 ss. 93 Cfr. 82-88. Y es necesario que las cosas creadas se unan enteramente a su centro.). 2-8 (Friedlin). la naturaleza y la materia. E igualmente hacen el alma y las otras cosas. centro de todas las cosas. Y como el centro se encuentra en cada parte de la línea y en todo el círculo. VI 8. desde luego. Esta circunferencia divisible gira sobre el centro. ¿Quién negará llamar merecidamente a Dios el centro de todas las cosas. Plotino. Heptaplus. Doct.. 11. porque tanto su operación como su sustancia permanecen siempre la misma y obra de igual manera96. simple e inmóvil94? Y todas las cosas que han sido creadas por él son múltiples. que se llama unidad de las cosas: de la cual y respecto a la cual como del centro y a su centro todas sus otras partes y potencias dependen. 1972. puesto que en todo es íntimamente uno. indivisible e inmóvil. IV 4. El centro de un círculo es un punto único. de la mente. La materia. De éste parten muchas líneas. 1-9 (Friedlin). que como todas las demás cosas. móvil por otro y en otro. así. en Op. expondremos91 brevemente por qué llamamos centro a Dios y círculos a aquellos cuatro. ita in superficie et corpore». no sólo porque está presente en todas las cosas. Plotino. 95 Cfr. 96 Los puntos medios confluyen inmediatamente en el Uno sin niveles intermedios. igualmente Dios. siempre entiende de un mismo modo y quiere del mismo modo. como las líneas o las circunferencias. XVIII 3. Ahora. In Euclid. 34b. 1758. puesto que en una línea en todas partes hay un punto93. V 6. 11. Y se puede decir que la mente es móvil sólo por esta razón. .. indivisi-[27]-ble. La mente angélica se eleva hacia su cima y su ápice antes de ascender hasta Dios. 403 (Marcel. y cualquier otra. che un corpale tondo in un ghanghero si faccia».. In Euclid. «Nom altrimenti. muy simple y excelente. en la medida de sus fuerzas. Def. semejante a ellas. ubicumque ipsam diviseris. Sobre la mediación en Ficino: Kristeller. se unan al centro de todas las cosas. a ésta su propia unidad. Agustín.. II 3. Doct. Por lo que aquellas cuatro cosas son llamadas con razón círculos. con referencia al espíritu y al alma. 190 s. III. a saber.. del alma. así a él retornan. XV/XVI. círculo inmóvil. 153. en Op. Plat. p. 16. om. lo que Ficino lleva a cabo en otras ocasiones. 1450. y como ellas salen de él.. Pero en un cono se encuentran potencialmente no sólo cuatro. pero no por otro. Pero la mente. y el discurso de una cosa a otra y la operación temporal se 91 92 «breviter sic exponimus». es un círculo móvil. De tal modo la mente. que proceden de Dios. uno e inmóvil.. y Cusano. o sea. la materia podría alejarse máximamente del centro e igualmente moverse «en» y «a través» de otro. Porque por su naturaleza conoce discurriendo y obra en el curso del tiempo. Cfr. para que por su propio centro. donde el discurso trata del proceder de y volverse a Dios.otro. Una sombra y una huella representan la figura de aquello de lo que es sombra y huella. sino una infinidad de círculos y. 149. Proclo. Plotino. Cusano. V 1. El alma del mundo. las líneas que van de la circunferencia al centro son forzadas a alcanzar cada una el centro por un punto igualmente simple. 1797. 94 Theol. Proclo. el alma. Conf. Y se mueven en torno a él. como ya hemos dicho muchas veces. Op. En un modelo así. que es la [28] unidad más simple y el acto más puro. Porque los cuerpos no son más que sombras y huellas de las almas y las mentes. a él se esfuerzan por retornar95. estar subordinada. divisibles y móviles hacia la circunferencia. compuestas y en cierto modo móviles.

y la belleza es el rayo de Dios. En el segundo. El espíritu del hombre desea saber cuáles son aquellas cosas. pues todo movimiento del cuerpo se realiza en un lugar. 5. Cfr. y entre las que ninguna le satisface. nada es así. om. De este modo el rayo pinta en estos cuatro círculos las [30] especies101 de todas las cosas. Op. cfr. razones en el alma. A aquella fuerza la llamaremos propiamente hombre99. 103 «Questo testo si espone in questo modo». Op. Las terceras en torno a lo tercero. 99 «atta a generare». Por sí. Cuando decimos alma entendemos. sino fuera del rey. 100 Cfr. I. Se dice también que se mueve en sí porque toda operación suya termina en el cuerpo. se mueve por sí. Gracias a él existen. podemos entender claramente por qué los antiguos teólogos ponen la bondad en el centro y la belleza en el círculo. que llamamos naturaleza. Ya que la bondad de todas las cosas es Dios mismo. Y en otro. infuso en aquellos cuatro círculos que en cierto modo giran en torno a Dios. y en el último. En el primero. IV 3. Pero la materia y la masa del cuerpo es un círculo móvil por otro y en otro. tercero. 1211 (Allen. add. caps. allí mismo en la Introducción. porque su obra se cumple en un espacio de tiempo. II 312e-313a. Y su obra no afecta necesariamente al cuerpo. de las razones.. Op. Pero en torno al propio rey y a aquéllas que he dicho. Puesto que en Dios no hay composición alguna. Ella nutre. A ésta ídolo y simulacro del hombre. . y en esto se diferencia de aquella propiedad del alma. al ser una cierta potencia del alma que se mueve por sí. 101 Cfr. En sí. que nosotros solemos llamar ideas en la mente. Theol. el de las semillas. La metafórica del círculo se dirige ahora a estos pasajes oscuros de Platón. digo. VI 5. Plat. 102 «originem».. semillas en la naturaleza y formas en la materia. pues necesariamente100 es conducida por el alma.llaman sin duda movimientos. según el uso de los antiguos teólogos. el de las formas. El mismo es la causa de todo lo bello. che per Natura dell' Anima». En torno al rey significa no dentro. cuando decimos naturaleza se entiende la fuerza del alma para generar98. 8/9 (Saffrey/Westerink) y de su prehistoria. porque ella es el principio de su movimiento. [31] CAPITULO IV Cómo habla Platón de las cosas divinas Platón reveló este misterio en la carta al rey Dionisio cuando afirmó que Dios es la causa de todo lo bello. mirando a las que le son familiares. porque en la misma sustancia del alma permanece la operación de la razón y de los sentidos. 1782 sobre Plotino. «più tosto è per benefizio della Mente. Se dice ciertamente que esta facultad de generar es móvil. En torno al rey de todas las cosas está todo. Pero aquella fuerza de generar. Ya. También la naturaleza es un círculo móvil. Y lo que significa el empleo de la expresión en torno a lo expone Platón cuando añade: todas las cosas existen gracias a él y él mismo es la causa de todo 97 98 En Phileb. II. por quien todas son buenas. 1530. Ep. pues el espíritu habla de aquello que hay después de esto. entonces. en tanto que principio y origen102 de toda belleza103. Las segundas en torno a lo segundo. Por eso en estos cuatro círculos parece haber cuatro esplendores. la interpretación de Proclo. Y si hay alguna estabilidad en el [29] conocimiento del alma se debe más bien a la inteligencia que al alma97. el esplendor de las ideas. hace crecer y engendra el cuerpo. 99). la potencia del alma que reside en la razón y en los sentidos. Por otro. en que el alma se mueve por sí y en sí.

igualmente los cuerpos no nos muestran la naturaleza propia de las cosas divinas109. 20. esto es. sino rey de todo. Frg. 106 Platón. en torno a Dios. éstas por las razones y las razones por las ideas. . de la misma manera que por [32] él. 107 «l'Animo divino». Mithrin y Arimanin105. a través de la utilidad.. Las segundas en torno a lo segundo. Op. señores de tres órdenes: Oromasis. a través del orden. su bondad. 162 ss. IV 1. o sea. Después de estos tres esplendores de la belleza divina que brillan en los tres círculos. Entre las cuales nada le satisface. Y no dijo que alrededor de él estaban las primeras cosas sino todas. 30a-b. II. Pero Platón no las enumera en esta jerarquía. De Isis et Osiris. Plat. I. Plotino. como principio. Pues las verdaderas cosas son las ideas. Timaios. om. 104 105 «il re di tutto». XI. pp. Pues las formas de los cuerpos se reconducen a Dios por las semillas. Pues. Siguiendo el mismo orden. cfr. en efecto. De allí ciertamente se enciende el ardor del espíritu. 1-4. Enn. 252). como nacidas muy cerca de ella108. Mirando aquellas cosas que le son familiares. 109a/b (J. por esto están todas las cosas en torno al rey104. Las terceras en torno a lo tercero. 369d-370d. Pletón. Zoroastro puso tres príncipes del mundo. Evang. Puesto que es adecuado que lo divino107 desee cosas divinas. Tratado de las leyes (ed. puesto que pasan por la mente al alma y dirigen el alma a la mente. en torno a lo primero. para que no creamos que es el gobernador de un orden particular de cosas. También Theol. las razones en torno a la mente. o sea. Para Platón. 30a. Las segundas en torno a lo segundo. Les mages hellénisés. Tampoco quiso Platón llamar a Dios primer rey. 108 «Quasi proxime natas». De todo lo bello. las ideas. las semillas de las cosas en torno al alma.. Las primeras. pues interrogado por Dionisio sobre las cosas divinas. 279-280). El espíritu del hombre desea entender cuáles son estas cosas. pues por Dios son dadas a la mente y conducen de nuevo a Dios a la mente que han sido dadas. las formas de los cuerpos se colocan en el grado siguiente al del alma. a esta fuerza de generar. mente y alma. presentó como divinos los tres órdenes pertenecientes a las especies incorporales y omitió las formas de los cuerpos. Eusebio. ni nos muestran suficientemente las cosas divinas. esto es. Praep. ya que a través del alma pasan a la naturaleza. Pero las formas de los cuerpos parecen ser más bien sombras de las cosas que cosas reales. 0. las razones y las semillas. las formas descienden de la naturaleza a la materia. Alexandre. lo colocaba junto con los dioses que le siguen en algún orden numérico y en una cierta igualdad. su sabiduría. de toda la belleza que resplandece en los círculos antes mencionados. todas han sido creadas. pues en éstas se incluye todo el resto.lo bello. cuando dice todo entiende las ideas. Ya que el conocimiento humano comienza en los sentidos. 109 «delle substanzie divine». para que no pareciera que quizá si lo lla-[33]-maba el primero. 1938. Timaios. Las terceras en torno a lo tercero. p. Pues así como la sombra del cuerpo no da una figura fiel y distinta del cuerpo. Bidez/F. y por aquellas cosas que vemos superiores en los cuerpos solemos a menudo juzgar sobre las divinas. sino de todas. y de nuevo unen la naturaleza al alma. infunde el amor del espíritu por aquéllos. razones y semillas. V. Cumont. a los que Platón106 llama Dios. y son producidas por Dios en el mismo orden. porque todas se vuelven a él por su propia naturaleza como a su fin. A través de la fuerza de las cosas corporales descubrimos la potencia de Dios. Cfr. París. Cfr. Y justamente. Y estableció tres órdenes en las especies divinas: ideas. Plutarco. En cuanto a las formas del cuerpo las llama familiares del alma. como si dijese. es decir. Tales formas ni son suficientes. 130 (Marcel. esto es.). Zoroastro.

Pues la fuerza humana es siempre superior en los hombres más fuertes y más sabios. que resplandece en las cosas hermosas. 111 «dell'Universo». En efecto. Y así como cualquiera que observe la luz en estos cuatro elementos. aunque atraídos por este olor manifiesto deseamos el sabor latente. ¿cómo pueden ser las cosas mor-[34]-tales y falsas semejantes a aquellas inmortales y verdaderas? El espíritu habla de aquello que está después de esto. el espíritu. Completa con la serie de las razones el alma. la naturaleza y el cuerpo. el aire. primero en la mente angélica. que incluso hombres sabios y fuertes solieron sufrir en presencia de la persona amada. lo que obliga a los hombres a temer. 937: «Proculus idem in elementis Theologiae (Prop. maravillarse y 110 «essenza». pero ignoramos el sabor. sin duda ignoramos qué es aquello que deseamos y sufrimos. el fuego. [36] CAPITULO VI De las pasiones de los amantes De aquí se sigue que el ímpetu del amante no se apaga por la mirada o el tacto de ningún cuerpo. Op. pues. y no designa las divinas. tercero en la naturaleza. y a través de él se vuelve a contemplar la luz del sol. igualmente aquél que contempla lo bello en estos cuatro. y ama en ellos el resplandor de Dios. Igual que un único rayo de sol ilumina los cuatro elementos. Sentimos sin duda este olor. aunque fuera inferior. unumquenque Deum ita esse formaliter bonitatem quandam essentialem. Y la belleza es un cierto acto o rayo que desde allí penetra en todas las cosas. Cfr. Pues. sicut primus est ipsum bonum super essentiam». sino que admira. por medio de este resplandor ve y ama a Dios mismo. Por esto los amantes ignoran lo que desean o buscan. Pues él no desea este cuerpo o aquél. así también el rayo único de Dios ilumina la mente. 119) probat. o sea. decimos que el bien es la existencia110 de Dios que se eleva por encima de todas las cosas. De aquí se sigue el hecho de que siempre los amantes teman de alguna manera y veneren la presencia del amado. les conmueve y se apodera de ellos. percibe el rayo del sol mismo.En torno al rey y a aquellas cosas que he mencionado. cuyo oculto sabor ha introducido en sus obras su olor suavísimo. Viste la materia de formas. yo diría. el alma. . [35] CAPITULO V La belleza divina resplandece a través de todas las cosas. Con el orden de las ideas dignifica la mente. Excerpta ex Proculo in Rempublicam Platonis. sino las mortales. el alma. y es amada en todas Por lo demás. Así. para resumir muchas cosas en pocas palabras. el agua y la tierra. cuarto en la materia de los cuerpos. nada es así. la naturaleza y la materia. ya que no es algo humano aquello que les asusta. habla falsamente de las divinas. Este olor nos excita diariamente. la mente. Fecunda la naturaleza con las semillas. Sino que es aquel fulgor de la divinidad. pues desconocen a Dios mismo. juzgando las cosas divinas a través de las mortales. desea y contempla con estupor el esplendor de la majestad divina que se refleja en los cuerpos. si no temiera que alguno de vosotros al oírme se sonrojara. segundo en el alma de todo111 y en las demás almas.

(Lohe). Suspiran porque se alejan de sí mismos. Cfr.venerar a los amados como a una imagen de Dios. A veces sienten calor y a veces frío. En cuanto entiende las cosas divinas. 180d). que está situada en el alma del mundo. . La celeste ha nacido del cielo sin madre. Y la mente es ajena a todo trato con la materia corporal. 269-272. otras audaces. (Op. La llaman a veces Saturno. mirar II 3. La segunda Venus. Chastel. III 6. 15 s. 115 «l'Amore». Saturno. así el sumo Dios se eleva por encima de todos los espíritus117. También al alma [39] del mundo la llamamos igualmente Saturno. la madre es la materia.. para su relación con el movimiento del proceder y volverse a. vulgar. Aristóteles. 1963. A la frialdad sigue la timidez. 50d. [37] Suele suceder también a menudo que el amante desea transferirse en la persona amada. amando. vive y entiende. ha 112 Theol. Dice que una de estas Venus es celeste.. que está en la inteligencia. Y piensa que es necesario116 que haya tantos amores como Venus. 114 Cfr. Plotino. III 5. 192 a 14. ¿Quién no cambiaría la condición humana por la de Dios? Sucede igualmente que aquéllos que son seducidos por el amor a veces suspiran y a veces se alegran. afirma que Cupido115 es el compañero de Venus. Los platónicos llaman cielo al sumo Dios por esto. rige y contiene todos los cuerpos. Timaios. 125 ss. om. ¿quién no ve con muchísima agudeza cuando inspira el rayo divino? Pero basten estas cosas acerca del amor mismo y de la belleza113. Este capítulo está parafraseado en Landino. Pausanias. Phys. la audacia. la correspondencia en latín facilita la comparación madre-materia. Por esta misma razón el amante ante la presencia del amado desprecia honores y riquezas sin darles ningún valor. como aquéllos a los que les invade la fiebre terciana. La primera Venus. cfr. 2. III. 485). los más torpes se vuelven más agudos. 6.. Proclus. a veces Júpiter. VI 9. Asclepius. engendrada de Júpiter y Dion. y Dodds. Así. porque así como el cielo. [38] CAPITULO VII De los dos nacimientos del amor y de la doble Venus Ahora disputaremos brevemente de los dos nacimientos del amor114. Y no sin razón. Disp. Panofsky. Op. y para su historia ver Beierwaltes. en cuanto mueve los cuerpos celestes. según los físicos. Venus. y la otra. Plat. 118 Sobre la triada ser-vivir-pensar. III 5. Se alegran porque se transfieren a un objeto mejor. 113 «deffinizioni dello Amore». en cuanto engendra los inferiores. Iconologie. Además. Y puesto que la mente es. Venus. Y dan muchos nombres a la mente. Plotino. Y con razón sienten frío aquéllos que han perdido el calor propio. Júpiter y Venus. 19. y calor. 1206 (Allen. Art et humanisme. Sobre las dos Venus. Y por esto aparecen a veces tímidos. om. 2. Pues. Plotino. solieron llamar a su esencia Saturno. La vulgar. cuerpo sublime. pues ciertamente desea y se esfuerza por convertirse de hombre en Dios112. Oxford. al calor. 6. Teeteto. I 9. Argumentum in Phileb. 117 «Regit et continet. y se pierden y se destruyen. Camald. a veces Venus118. a las que acompañarían dos amores. VI 4. Pues es justo que las cosas divinas se antepongan a las humanas. pues. 252 ss. 211-218. 305-319. a su inteligencia. 1714). 9. 93-113. 176a/b. menciona dos Venus. Proklos.. porque son encendidos por los fulgores del rayo divino. 116 «necessarium arbitratur». Elements of Theology. 119 Sobre la analogía madre-materia. sic summus ille Deus omnes spiritus supereminet». 28 s. Op.: más abajo. y 51a. de su origen y de las pasiones de los amantes. 24 (en Symp. I 2. se dice que ha nacido de cielo sin madre119. Júpiter. a su vida Júpiter. según Platón. XIV 1-8.

Y una y otra tienen como compañero un amor semejante a ellas. ¿Qué es. Y goza del deber de la generación y la unión hasta el punto que dictan el orden natural y las leyes establecidas por los hombres prudentes. Finalmente. entonces. IV. si os parece125. os lo ruego. que vive en un cuerpo ajeno123. Lat. y la admira y la ama con más fervor. que van acompañadas de dos amores.: «vitupera».. Una es aquella inteligencia que situamos en la mente angélica. Escuchad con atención. os exhorto y os pido vivamente que con todas las fuerzas abracéis el amor. 454-506. Cfr. la fuerza para generar. Esta. aquél ciertamente hace mal uso de la dignidad del amor. dice. En ambas. Pues uno y otro siguen la imagen divina. la mente y Dios. Del amor simple y del amor recíproco Pero a vosotros. 122 «ferunt». om. es un espíritu muerto en su propio cuerpo.. De Júpiter. 248c. Aquélla comprende en sí primero el fulgor de la divinidad y después lo transmite a la segunda Venus. También le atribuyen una madre. aquello que Pausanias desaprueba121 en el amor? Yo os lo diré. A su vez. La otra es aquella capacidad de engendrar que se atribuye al alma del mundo. desea engendrar una forma semejante a ésta. que lo usa rectamente. Este abuso del amor es lo que critica Pausanias. 120 121 «naturale». ital. alaba la forma del cuerpo. Disp. amigos míos. aquí de generarla. que es en nosotros la Venus primera. de aquella virtud del alma que mueve los cuerpos celestes. sin duda cosa divina. puesto que ésta crea la potencia que genera los cuerpos inferiores.nacido de Júpiter y Dion. esto es. a crear la misma belleza en los cuerpos. Landino. y para resumir. de qué modo se deben entender estas cosas y cómo se pueden remediar. ma pregovi. Y no os asuste aquello que se dice122 que dijo Platón de un amante. pues infusa en la materia del mundo se piensa que tiene trato con la materia. o busca esta generación con mujeres más allá de lo normal. III. [41] CAPITULO VIII Exhortación al amor. o Venus segunda. Aquel amante. en cambio. 123 Platón. nuestra men-[40]-te. De estas cosas trata extensamente Pausanias. y a través de ésta es incitada a menudo hacia aquél. Tan pronto como la belleza del cuerpo humano se presenta ante nuestros ojos. Aquélla es arrastrada por el amor innato120 a comprender la belleza de Dios. Esta irradia las chispas de este fulgor en la materia del mundo..» . De este modo. 126-127 (Lohe). Phaidros. Venus es doble. por su amor. Georg. hay amor. 124 Orfeo.: «improbat». en la medida de su naturaleza. cada uno de los cuerpos del mundo se muestra bello. Y estos dos amores son honestos y merecedores de elogio.. la del espíritu. Si alguno demasiado deseoso de engendrar pospone la contemplación. o prefiere la forma del cuerpo a la belleza del espíritu. entonces. Ni tampoco os turbe aquello que canta Orfeo de la amarga y miserable suerte de los amantes124. Camald. o con hombres en contra del orden de la naturaleza. Estas dos fuerzas son en nosotros dos Venus. por la presencia de tales chispas. la venera y ama como una imagen del ornamento divino. 125 «Io ve la dirò. Virgilio. La belleza de estos cuerpos es percibida a través de los ojos por el espíritu del hombre que posee dos fuerzas. pero por medio de ella conoce una belleza más excelente. la fuerza de entender y la potencia de engendrar. Aquél. Allí deseo de contemplar la belleza.

quizá. como ya hemos demostrado. te tengo antes y más a ti que a mí mismo. Pues el espíritu humano no vive sino en cuerpo humano. Pero sobre cómo reciben al otro. la tierra o en el cuerpo de algún otro animal? No. entonces. tampoco vive en sí mismo. olvidándose de sí. Si no piensa sobre sí. pues se olvidan de sí mismos. Petrarca. pues hay una identidad entre estas dos cosas. ya que en sí mismo no obra. lo veo129. en cualquier otro cuerpo de una persona no amada? Tampoco. ¿Dónde vive. el otro. Y no sin razón. pues ni vive en sí. mucho menos poseerá a otro. gracias a ti me poseo. Pero si ciertamente tanto el uno como el otro se poseen a sí mismos. 130 Sobre el poder de Ares. I.. Sin duda cuando te amo. el amante vive al menos en él. Amor simple cuando el amado no ama al amante. se vuelca en el amado. agridulce127. y cada uno de los amantes se aleja de sí mismo y se acerca al otro. Y el amante se apodera de sí mismo por otro. «un pomo dolce amaro». allí también la asociación de lo amargo y lo dulce que sigue ahora. si la indignación no le reanima. II. ser y obrar128. Y por tanto. Frg. Y Orfeo lo llama &#1!1*:!+$3. 611. 2. Tomás. 252d. puesto que yo no me adhiero a mí mismo. Y lo mismo haces tú en mí. 316 (Abel) = 361 (Kern). el espíritu afectado de tal manera. Hay dos especies de amor. En el amor recíproco hay una sola muerte y dos resurrecciones. después de que me perdí a mí mismo. Aquí el amante está completamente muerto. cuando se abandona. Por tanto. Pues su pensamiento. 130 Lobel-Page). El uno se posee. «amara dulcedo»: Ep. y estoy más cerca de ti que de mí. Y aquí se produce ciertamente un hecho admirable. Quien no vive está muerto. no es en sí. ni tampoco en el amado.Platón llama al amor cosa amarga126. . Y por esto el amante que no es amado está muerto completamente. resucitan en el otro. teol. En la medida en que es muerte. no está en sí el espíritu del amante. Y no resucita jamás.. éste vive en aquél. el fuego. Y esto también parece admirable. porque cualquiera que ama muere. Aquél se posee. Muere. S. no obra en sí mismo. pero en éste. esto es. el agua. De qué modo se dan. cuando el amado lo acoge con ardiente pensamiento. aquél que ama a otro y no es amado por él no vive en ninguna parte. y allí donde está obra. Por lo cual. y me recupero en ti que conservas lo que había perdido por mi propia negligencia. entonces? ¿Vive en el aire. No hay ser sin operación ni la operación excede el ser mismo. y si por ti me poseo. pues la operación principal del espíritu es el propio pensamiento. Si en sí no es. Pero cuando el amado corresponde en el amor. Op. sino por ti como intermediario. De este modo los hombres se cambian entre sí y ambos se dan para recibir al otro. [43] Cuando dos se rodean de mutua benevolencia. es dulce. Pues quien ama muere en sí una vez. 129 «Non è si chiaro». también poseerán al otro. Y también revive cuando se reconoce por fin en 126 127 Platón. Aquel que no obra en sí. es una cosa amarga. Y en esto la fuerza de Cupido difiere de la violencia de Marte130. ¿Vive al menos en otro? Seguramente. También. 75. Phileb. Pero al instante revive en el amado. pero en el otro. La referencia más antigua: Safo. Frg.] Si igitur anima secundum operationem suam perficitur in reliquendo corpus. por ti me rescato. también. ciertamente no piensa en sí. incorporea substantia sua in esse suo non deficit per hoc quod a corpore separatur». no lo comprendo. Ni obra cualquiera donde no está. pues si no vive en aquél donde desea vivir muy vehementemente. En la medida en que [42] es voluntaria. Porque el amor es una muerte voluntaria. aquél en éste. al amarte me reencuentro en ti que piensas en mí.. el recíproco.. ¿cómo podría vivir en otro? Por tanto. S. uno es el amor simple. 137 (Diehl. 46e-47a. 79: «Operatio enim rei demonstrat substantiam et esse ipsius [. ¿Vive. al ser despreciado por éste. Soneto 129: «il dolce e l'amaro ond'io mi pasco». Pues si yo. gent. Un emperador posee por sí mismo a otros. está muerto en sí aquél que ama. I. y muertos en sí. Pero. ver Phaedros. Pues ciertamente el amor y el poder son diferentes. 128 Sto. pues el que no se posee a sí mismo. cualquiera que ama.

Al reconocerse el amado en el amante. 135 «e così facendo». 8.: «commertium». es empujado a amarle. I. 672 s. En este caso135. tú necesariamente eres semejante a mí. 137 Lat. Pues a cualquiera le son muy queridas sus cosas.. el sol en Libra y la luna en Aries. Y no sólo debe. Al homicida se le castiga con la muerte. ital. y ¿quién negará que el amado es un homicida. Op. a menos que él mismo por su propia voluntad cumpla la ley y ame naturalmente al que le ama. Y así el espíritu del amante se convierte en un espejo en el que brilla la imagen del amado139. 133 «senza dubbio per una vita. uno al otro le da la suya y correspondiendo al amor devuelve la ajena por medio de la suya. por ej. es digno de tres muertes. y como infame e impío. O Venus situada en la misma casa del nacimiento y en el mismo grado. es ladrón. y al nacer tú. a través de la muerte. Op. due vite». se apodera junto con el espíritu del cuerpo y de la riqueza. La semejanza es una cierta cualidad137. la luna en Libra. La semejanza engendra amor.el amado. Así. ganancia inestimable. homicida y sacrílego.6: «fortis est ut mors dilectio».: «natura». esto es. Por esto.. dos resucita. puede ser asesinado impunemente por cualquiera. 139 En Ep. cuando dos se convierten de tal modo en uno que cada uno de los dos por [44] uno solo se hace dos y. Cant. Amándose. 134 «che già tolse». sino [45] que está forzado. Las comparaciones entre el amor y la muerte son innumerables. ¡Oh. al separar el alma del amante? Y ¿quién negará morir igualmente él mismo cuando también ama al amante? Esta restitución es obligada. Quien se apodera del espíritu. Carta 141. ver: VI 6. Añádase que el que ama esculpe la figura del amado en su espíritu. igualmente una vez muere. La riqueza es poseída por el cuerpo. si yo soy semejante a ti. Ciertamente hay una justísima venganza en el amor mutuo. el sol estuviera en Aries. O si planetas favorables miran hacia el ángulo oriental. I. y con aquél que dos veces revive. ital. Los platónicos añaden aquéllos cuya vida está gobernada 131 132 Lat. casi palabra por palabra. y por uno se han conseguido dos. por una vida ha adquirido dos133. A saber. con justicia debe corresponder en el amor cualquiera que es amado. tiene al otro y no deja de tenerse a sí mismo! ¡Oh. . Los astrólogos piensan que la reciprocidad del amor es preferente140 entre aquéllos en cuyo nacimiento hubo una oposición de los astros. feliz muerte a la que siguen dos vidas! ¡Oh. que es la misma en muchos. esta semejanza que me empuja a amarte. del sol y de la luna. VII 9. Por tanto. con aquél que ya ha muerto una vez. Además. en el que cada uno se confía al otro. 138 «e così diventa cosa dell'amato». también en Ep. 140 Cfr. el cuerpo por el espíritu. sobre la estrella de la amistad.: «qualità». Canticum. 141 «o se veramente avessimo nell'ascendente un medesimo e simile segno». como engendrado. el amante se arranca de sí y se da al amado138. hace la metáfora sobre la reflexión de una representación que guía la de la insuficiencia en el interior intuitus a la búsqueda de lo mismo en otros. si al nacer yo. Entonces el amado lo cuida como cosa suya. homicida y sacrílego.. a Cavalcanti. Y quien no ama al amante ha de ser acusado de homicidio. también te fuerza a amarme. cuando éste a aquél y aquél a éste da en pago el alma que aceptó134. aquél que tenía una vida.: «contratto». admirable intercambio131. Por lo cual sucede que como ladrón. 136 Desde aquí hasta el final del capítulo. O entre aquéllos tienen el ascendente en el mismo planeta y el mismo signo141. tiene ahora dos!132 Pues el que ha muerto una vez. Con estas razones se demuestra que el amado debe136 amar a su vez al amante. 626. él también revive dos veces. por el que se posee tanto el cuerpo como la riqueza. Es más. y no duda ya de que es amado.

La belleza del cuerpo no es otra cosa que el resplandor mismo en la gracia de las líneas y los colores. costumbres y opinión. honesto. El que es más joven alcanza con la mente la belleza del de más edad. . mayor utilidad. 143 Damón y Pithias: Yámblico. y el de Pílades y Orestes. Para la demonología. 233-236 (ver Schiller. ¿qué buscan éstos cuando se aman mutuamente? Buscan la belleza144. ni el gusto. también ambas parejas en Valerio Máximo. pues tan honesto es aprender como enseñar. Op. El de más edad146 disfruta con los ojos de la belleza de su joven amado.. sólo el ojo disfruta de la belleza del cuerpo. cioè Belleza». Así pues. La belleza es un resplandor que atrae a sí el espíritu humano. Die Bürgchaft). Pero esta luz del cuerpo no la perciben ni las orejas. también Op. De mysteriis. Resp. Choephoren. sino una especie de petulancia. Vita pyth. III 16. Y finalmen-[46]-te. 1707-1713. El deseo de tocar no es parte del amor ni un afecto del amante.. Y este es un intercambio maravilloso. Walker. y ésta es aprehendida sólo por los ojos. Asimismo. Y aquel que es hermoso sólo en el cuerpo. Yámblico. La belleza del espíritu es el fulgor en la armonía de doctrina y costumbres. Los físicos y los moralistas afirman que la causa de afectos semejantes es la similitud de carácter. ya que en la medida en que el espíritu es superior al cuerpo. 146 «il più antico». 1905 s. De occulta philosophia. aquel que desea la belleza del espíritu sólo se contenta con la contemplación de la mente. aquella luz y belleza del espíritu sólo la comprendemos con la mente145. Para el de más edad hay más deleite. Y como el amor no es otra cosa que deseo de disfrutar de la belleza. entre los amantes. Orestes y Pilades: Esquilo. Allí donde coinciden todas. Por lo cual. 617 ss. ni el olfato. Facta et dicta IV 7 (De amicitia). de educación. ¡tanto más preciosa es la adquisición de la belleza del espíritu que la del cuerpo! 142 «aut certe similis». de alimentación. resurge un amor como el de Pitias y Damón143. 144 «pulchritudine. la belleza se cambia por belleza. ni el tacto. Magic. [47] CAPITULO IX Qué buscan los amantes Por lo demás. La honestidad es igual en ambos. Plotino. con este trato llega a hacer también su [48] espíritu bello. 250 c-e. y una perturbación propia de un esclavo. Para el joven. III 4. Quien sólo es bello de espíritu. Además. sólo él la disfruta. llena los ojos del cuerpo de belleza corporal. y Agripa. pues se deleita con la vista y con la inteligencia. el que ama el cuerpo se contenta sólo con la vista. Si sólo el ojo la conoce. ver más abajo VI 3. cfr.por el mismo o parecido demonio142. om. Pues el amor es un deseo de disfrutar de la belleza. Finalmente. útil y agradable. sino el ojo. allí donde muchas causas concurren es donde se encuentra una reciprocidad más vehemente. 145 Phaidros.

Igualmente. espiritual.. Y por último. iguales. 15. Esto es lo que dice Dionisio. animal o natural. A la inversa. Esta es con147 148 «Che lo amore è in tutte le cose. En la naturaleza se consideran tres grados de cosas149: superiores. om. Tercero. del agua y de la tierra y. Y ésta es la prueba del amor de los inferiores a los superiores. 150 Lat. [53] CAPITULO II El amor es el autor y el conservador de todas las cosas El segundo punto de nuestro discurso. inferiores. Aquéllas que están por encima son causa de las inferiores. los ángeles junto con Dios las almas. los animales de una misma especie siempre se aproximan con mutua familiaridad152.DISCURSO TERCERO [51] CAPITULO I El amor está en todo y para todo147 Hasta aquí Pausanias. invita a las inferiores a dirigirse a las mejores y más nobles153. obra de las superiores. Las causas aman sus obras. Y en esto se ve claramente el amor de los superiores a los inferiores. las partes del aire. Aquéllas que están situadas en un mismo orden se aportan amor mutuo como miembros de un único y mismo cuerpo. De donde resulta el amor entre las cosas iguales y semejantes. [52] Nuestros espíritus desean la felicidad celeste. e inverso tutte». como partes e imágenes suyas.: «avidissime». Primera. 153 De div. que mueve las cosas superiores a ejercer su providencia sobre las inferiores. ital. no es otra cosa que una cierta virtud de juntar y unir. en cualquier especie animal. todas las partes del fuego se cohesionan de buena gana entre ellas. La perfección absoluta es en su totalidad el poder de Dios. 151 «mal volentieri». «creatore di tutte e maestro di tutte». Las obras desean vehementemente las causas como sus conservadoras. Y por esto Dios gobierna con benevolencia los ángeles. los cuerpos se unen con gran avidez150 a las almas y se separan de ellas con pesadumbre151. Op. Segunda. 152 «con iscambievole benevolenza insieme s'accostano». y concilia las cosas iguales en una comunión social entre ellas. Pues ¿quién podrá dudar que el amor no está innato en todo y por todo? Y esto es lo que Dionisio Areopagita quería decir en el libro De los nombres divinos a través de las palabras de Jeroteo: El amor divino. 149 El cuarto círculo de II 3. El deseo de propagar la perfección propia es una forma de amor. que es el maestro y señor de todas las artes.: «volentieri». 1070. comparten la misma naturaleza. add. y las almas junto a éstos rigen los cuerpos. se demuestra así. las que están por debajo. Descendiendo. ahora como nivel intermedio. interpretemos ahora el discurso de Erixímaco. en el que se dice que el amor es el autor y el conservador de todo. 713 AB. Nos parece conveniente según el propósito de Erixímaco tratar a continuación tres cuestiones. . Los espíritus celestes veneran beatamente la majestad divina. «Atque gubernat». las iguales. angélico. IV. nom. que el amor está en todas las cosas y a todas se extiende. que es creador148 y conservador de todas las cosas naturales.

El amor atrae lo semejante a lo semejante. «per quanto in fuoco presta di sua natura all'aria».. a engendrar su descendencia. Y puesto que cualquier partícula de esta esfera se corresponde igualmente158 con cualquier otra de aquella. Y esto mismo puede verse en los humores de nuestros cuerpos y en los elementos del mundo. los santos espíritus mueven los cielos y conceden sus dones a todas las cosas que les siguen. y por su dispersión perecen. Esta «unidad de las partes es un efecto de su amor mutuo. Y también por amor estos dos elementos ascienden a la región superior. el agua al aire y el aire al fuego. queriendo propagar su semilla. los semejantes son conservados por los semejantes. a fin de que cada una de sus partes alcance al mismo tiempo a las otras según sus fuerzas.. y cada planta y cada árbol. mueve el aire155. El cielo. La reciprocidad les da verdaderamente una concordia de paz y amor. Yámblico. las estrellas difunden su luz en los elementos. como dice el pitagórico Empédocles159. Por éste. y el agua la tierra. Phys. germinan plantas semejantes a ellos. Y toda la tierra desciende con avidez al centro del mundo como semejante suyo. Y en orden inverso. Este mismo instituto de propagación es introducido en todos los seres por aquel mismo autor. Igualmente. Y vuela velocísimamente para poder estar en la medida de lo posible todo entero al mismo tiempo. conveniente y semejante para ellos. porque siempre le pertenece a él mismo la tarea de hacer y conservar. el fuego. En fin. Por esta razón dice nuestro Dionisio: El amor divino no permite al rey de todas las cosas permanecer en sí mismo sin engendrar154. Politikos. por el deseo de gozar del alma. 31 A 28. ej. El alma del cielo está toda entera al mismo tiempo en todos los puntos del cielo. Sólo tú entre los dioses llevas las riendas de todo. Igualmente. Corriendo. .. el mundo y nuestro cuerpo existen por la concordia. y por la discordia son destruidos. También el cielo. IV 5. om. Por éste. comunicando su calor. 158 «sommamente». como dice Platón en su libro el Político157. 8 (Abel). conserva igualmente todas las cosas. P. [54] Si el amor hace todo. por la unidad de sus partes todas las cosas [55] se conservan. B 17 (Diels). por los encantos de este mismo deseo. nom.. entonces. Hymnos 58. la tierra atrae a sí el agua. Por éste. 156 Aristóteles. 159 «ut ait Empedocles pythagoreus». reggi le redini di tutte le cose mondane"». cada una desea alcanzar todas las partículas de aquella otra. y allí donde toda el alma está simultáneamente. Pues. se mueve por el amor innato. 160 «La concordia in questi nasce de naturale amore. corre y con todas sus partes disfruta de toda el alma. Per questo Orfeo dello Amore così cantò: "Tu solo Amore. IV 10. Si el cielo reposara. Frg. Y esto mismo hacen las partes del aire y del fuego. Ciertamente. Vita Pyth. se tocarían una a otra. pero no una a todas. Corre por tanto sumamente deprisa. Y la voluntad desea propagar ésta fuera de sí. entonces. 166 y 267. el aire al agua. De aquí las palabras de Orfeo160: A$3$)0&B+02$12=30*"32=30 $:9!"0!+"273. 212b-213a 10: los cuatro elementos tienen una tendencia a su lugar natural. las partes del agua son atraídas entre sí y con toda la masa del agua se mueven hacia el lugar que les conviene156. 154 155 De div. Además. Orphica. los animales y los hombres son arrastrados. 157 Platón. es como obtiene aquello que no podría conseguir reposando. Las partes de la tierra una a una se acercan a las otras partes de la tierra a ellas semejantes por este amor mutuo que las une.templada por la inteligencia divina. 708 B. la superficie cóncava de la esfera mayor es el lugar natural de la esfera menor.:). Por esto todas las cosas son creadas a partir de este amor de propagar. 269c-e.

en Walker. 3-15. Pero entre uno. En música [58] dos son las clases de melodía: una es grave y constante. 164 «Dimmi che». 510-529. Theol. cfr. Op. los afectos inmoderados aman lo contrario. 171 «et postulet». ital. En la agricultura. 172 Para la teoría de la música y su relación con la medicina.[56] CAPITULO III El amor es maestro y gobernador de las artes Queda. 650 s. 163 «et curant» om. Op. que describió Pausanias más arriba. qué ejercicios.. Saturn. 174 «magis». a esto otro jamás se debe obedecer. 166 «atque requirat». De vita. e otto più veemente amore hanno trovato». Ma tra uno e tre. Agustín. se hacen amigos entre ellos. om. También en gimnasia170 se estudia qué hábitos. om. Magic. Lo mismo se observa en la música172.. om. quattro. no se encuentra más que un amor ínfimo173. con citas de S. cuatro. tres. 167 «per similitudinem quamdam». y las cosas contrarias. om. esta afirmación declara la postura innovadora de Ficino con respecto a la música. además. Combinando conjuntamente los movimientos veloces y lentos de manera moderada. cinco y seis han encontrado un amor vehemente. 173 «quasi niuno. Merece. cuyos artistas investigan los números que aprecian más o menos a otros números. 170 «nell'arte dello schermire e d'altri giochi corporali». XII 6. 278-280. que expongamos cómo el amor161 es maestro y gobernador de todas las artes. y qué alimentos. Comprenderemos que es el maestro de las artes si consideramos que ninguno puede encontrar o aprender arte alguna si no se mueve por el placer de buscar lo verdadero162 y el deseo de invención. celeste y vulgar.. 168 «conventiesque». I 51-56 (De rationibus musice). más ampliamente. qué movimientos ama y requiere171 el cuerpo. qué trabajo y qué modo de trabajo precisa cada planta. Así entre uno y dos. om. llamarse gobernador. De aquí nace la composición armoniosa y suave. Ahora con brevedad expondremos sucesivamente las artes que menciona Erixímaco en el diálogo de Platón164. II. se hacen más amigas174 entre ellas. Como se ha notado. Por lo contrario. 175 «concordia grata». Sobre la patología de los humores. Añádase que los artistas en cualquier parte no buscan ni cultivan163 otra cosa que el amor. cinque. la teoría de la armonía en Supp. y si el que enseña no ama a los discípulos y si los discípulos no están ávidos de tal doctrina. 165 «e sieno benevoli».: «diletto di ricevere il vero». Con aquello se es indulgente169.. qué semilla. Lat. Plat. Por eso las voces agudas y graves de naturaleza diversa. El afecto moderador en el cuerpo lleva consigo un amor hacia lo moderado y las cosas moderadas y convenientes168. sei. I. 169 «a quello si vuol dare opera». 3-4. la otra blanda y lasciva. fuentes en Ficino: Ep. si no el modo en que los cuatro humores del cuerpo lleguen a ser y permanezcan amigos165. Y vehementísimo entre uno y ocho. Ver también Klibansky/Panofsky/Saxl. se reencuentran en Erixímaco por una cierta analogía167. ¿Qué es de lo que trata la medicina. qué suelo. ésta da- 161 162 «come l'amore».: «investigationibus oblectati». y muestran ritmo y armonía175. . y uno y siete. con ciertos intervalos y modos. necesidades y otros usos ama y requiere la naturaleza166? [57] Aquellos dos amores. Pues atentamente ejecuta las obras de arte y las consuma exactamente el que ama máximamente estas obras y las personas que las hacen. Op. De musica. después de esto. om. Aquélla es útil a quien se sirve de ella.

3: «appetitus naturalis est inclinatio cuiuslibet rei in aliquid. otros aman la segunda. 1981). Península. Gorgias. Himno a Eros. E inmoderado. ver. 398d-399e. el propósi176 Respublica. También de lo dicho anteriormente podemos deducir la razón por la que Orfeo dice que tiene las llaves del mundo. En éstos se reencuentran de nuevo estos dos amores. De lo otro. De tal modo que con razón se puede llamar al amor nudo perpetuo y cópula del mundo. [60] . Con razón el divino Orfeo le llamó Ingenioso. ex natura sua: unde naturali appetitu quaelibet potentia desiderat sibi conveniens». 180 Cfr. Bari. Symposium 187e. Esto mismo se puede conjeturar en las otras artes y. 179 «mutua caritate». Y también en las estrellas y en los cuatro elementos hay una cierta amistad. sino por un cierto amor de extender su propio frío es atraída a generar agua semejante a sí a partir de la materia del fuego. ningún miembro de esta obra puede ser enemigo entre sí de ningún modo. 177 Astrología. que en todos es innata. En qué modo sea de dos naturalezas. resultan los efectos contrarios. Porque. cast. sobre astrología y Renacimiento: Eugenio Garin. Eth. 78... Nic. De aquello resulta la grata serenidad del aire. III 6. Ni tampoco el agua por odio al fuego lo apaga. portador de las llaves de todo178. y darles los sonidos que desean. puesto que de hecho obliga a germinar fuera de sí las semillas. vulgar. 1. porque son obra de un mismo artífice y miembros de una misma máquina. de qué modo los hombres se hacen amigos de Dios y qué tipo de amor y de caridad se debe observar para con Dios. Eud. 293-296.ñina. 1976 (trad. 1235 b 25-29. S. La polemica sull'astrologia dal Trecento al Cinquecento. explica la escondida e implícita fecundidad de cada uno. Por este motivo todas las partes del mundo se unen con recíproco y mutuo amor179. ej. Kristeller. la patria. VII 812d-e. sino por amor a sí mismo y para no ser apagado por el frío del agua. Sto.1*"#B8$3C0D:36C0*B32=30!#9ED")0FG$32">0 CAPITULO IV Ningún miembro del mundo odia a otro miembro Si es así. cuando alguno de ellos se ama demasiado a sí mismo y descuida a los otros. 614. 467c-468b. 113 a 15 ss. El fuego no huye del agua por odio. VI 56.. Agustín. semejantes entre ellas en el ser y en el vivir. porque en ellos hay amor moderado cuando juntos están de acuerdo con sus mutuas y recíprocas fuerzas. Lo zodiaco della vita. que considera la astronomía177. Al amor de los primeros se debe ceder. Tomás. en suma. y para ésta la musa Polimnia. Y en el Banquete propone para aquélla la musa Urania. De musica. sobre la dependencia con la armonía de las esferas y sobre el furor divino. la fertilidad de la tierra. Eth. y el de los otros. Aristóteles. porque el amor de los primeros es celeste. Unos aman la primera clase de música. Se debe resistir al apetito de los otros. según lo que demostramos. 178 Orfeo. este deseo de ampliar la perfección propia. sostén inmóvil de sus partes y fundamento firme de toda la máquina. maestro y gobernador de todas las artes. Barcelona. p. Ver S. de dos naturalezas. que es el autor y conservador de todas las cosas. ya lo habéis oído. y los demás. 4 (Abel). Puesto que todo apetito natural tiende al bien y ninguno al mal180. III. Theol. Op. la tranquilidad de las aguas. 58. . la facultad de los profetas y sacerdotes parece consistir en que ellos nos enseñan cuáles son las obras de los hombres amigos de Dios. los familiares. la salud de los animales. primero por Pausanias y después por Erixímaco. 1972. Sobre astrología y profecía. saca las fuerzas de cada uno de su propio seno y concibe el feto y con tales llaves deja al descubierto la concepción y la hace salir a la luz. VII 2. Ep. tanto vivos o muertos. como juzga Platón en los libros de la República176 y en las Leyes. concluir que el amor está en todas las cosas [59] y para todas. Finalmente. De vita. Nomoi. I.

Por este juez y protector somos gobernados. ya que no podemos huir de su imperio. sino por amor a sí. que parecen contrarias y enemigas entre ellas. fuera de toda duda le temeremos como a un poderoso señor. nada impide que el amor esté en todas las cosas. . La misma razón se afirma de las otras cosas. sigámosle como preceptor. no es porque los odiemos. Por lo cual. 183 Lat.: «perseveramus in nostro essere». Y el lobo no por odio al cordero. Por este preceptor somos instruidos y formados para vivir bien y felizmente. Y si ella pudiese hacer esto sin apagar el fuego. entonces.to del agua no es apagar el fuego. ya que él está en todas las cosas. lo que es malo. y estimémosle como protector y refugio. «amore». y en todo penetre. que es bueno. temerosos de ser abatidos por ellos totalmente. sino los vicios del hombre. este dios es tan grande. Y porque es también el creador de todo y el conservador de todas las cosas. om. Por este autor somos y vivimos. 181 182 «lacerat».: «permanemus». incluso dentro de lo más recóndito. lo desgarra181 y devora. Porque enseña todas las artes. que se sigue del lobo. Y el hombre no teme al hombre. venerémosle como a un padre. sino por benevolencia182 con no-[61]-sotros mismos. ital. Y si tenemos envidia de los que son más poderosos y agudos que nosotros. pero teme su perdición. Pues el cordero no odia la vida y la figura del lobo. al cual nuestras razones no pueden esconderse. Por este conservador perseveramos en nuestro ser183. y como a un juez muy sabio. Si. no consumiría el fuego. sino generar agua semejante a sí.

sino también un tercero compuesto de los otros dos. tenía el dorso y los costados en círculo. el tutor. como los que cortan los huevos184 con un pelo a lo largo. corrían para reunirse y. hombre distinguido por su doctrina y al que conocimos en esta época como poeta órfico y platónico. cuatro manos. y de uno hizo dos. masculino y femenino. que se esfuerza por hacer uno de dos y por cuidar la naturaleza humana. cualquiera que sea el sexo. mediador de la primitiva naturaleza. en tanto que guía a cada uno hacia su mitad. nos restituirá a la antigua forma y. no sólo dos como ahora. Así. corre a su encuentro y. El amor. sin embargo. e incluso el médico del hombre. y requiere todavía alguna aclaración y luz. el responsable. curándonos. . y cada cual busca su mitad. Pues ésta no es ahora como era en otro tiempo. en otro tiempo perdida. Pues cada uno de nosotros es un medio hombre. nuestro amigo puso fin a su discurso. dice Aristófanes. d'un pesce duoi pesci restano vivi». om. el femenino por la tierra. ya que está cortado como esos pececillos que se llaman doradas y platijas. y dos rostros absolutamente semejantes unidos por un cuello cilíndrico. 186 «nixus». la forma de cada uno de estos seres humanos era entera y redonda. se abrazaban deseando ser devueltos al estado anterior. Aunque Giovanni Cavalcanti con el celo de su exposición nos ha librado en parte de los enredos de una larga discusión. Por lo que eran de [66] espíritu soberbio y cuerpo robusto. Por esto. se adhiere con ardiente amor y no soporta separarse de él ni un momento. es sobre todos los dioses el sumo benefactor del género humano. El género masculino había sido engendrado por el sol. En primer lugar conviene examinar cuál fue al principio la naturaleza de los hombres y cuáles sus pasiones. tendidos los brazos. el pensamiento de Aristófanes está envuelto en oscurísimas palabras. cada uno deseaba su otra mitad. intentaban combatir con los dioses y ascender al cielo. nos es sumamente útil. Y así todo deseo de unión186 y de restauración ha recibido el nombre de amor. y nos inspira una gran esperanza para el futuro. pues. Cristóforo Landino. atraído con vehemencia. Luego que la naturaleza de los hombres fue dividida. Este. i quali segati in lungo bene per il mezzo.DISCURSO CUARTO [65] CAPITULO I Exposición del texto de Platón sobre la antigua naturaleza del hombre Dichas estas palabras. en la actualidad. prosiguió para explicar el oscuro y complicado pensamiento de Aristófanes. y que. Y por esta razón Júpiter los dividió a cada uno de ellos a lo largo. 184 185 «uovo sodo». nos hará muy felices. Por esto habrían muerto de hambre e indolencia si Dios no hubiera impuesto una manera de unirse. seccionados. Siempre que alguno está ávido de su mitad. Al principio había tres géneros de hombres. Después. tantas piernas como manos. Además. si honramos piadosamente a los dioses. sino muy diferente. «come que'pesci che si chiamano orate. A partir de aquí ciertamente siempre es innato el amor mutuo entre los hombres. de uno solo se hacen dos185. el mixto por la luna. Y después les amenazó con dividirles de nuevo de la misma manera si volvían a ensoberbecerse contra los dioses.

191 Tres de las cuatro virtudes cardinales. si por segunda vez se ensoberbecían. por la luz natural e innata que conservaron. las almas ya divididas e inmersas en los cuerpos. christiana. la mitad es atraída hacia la otra mitad por el amor. L-LI.. que es femenina. igualarse a Dios. 190 «ancora il lume naturale si spegnera in parte». y la infusa para contemplar las superiores. cuando se volvieron sólo a la innata y al instante cayeron en los cuerpos. Pues muchas se han unido a aquéllas que tienen un significado en favor del orden y la consecuencia. habían de ser divididos [68] en dos partes. para que no fueran mancillados por los profanos e impuros. Pero queriendo. Por esto fueron divididos. igualmente prodigiosas y portentosas. parecido. como velos. las femeninas de la tierra y las mixtas de la luna. De doctr. De trinitate. 1129. estaban adornadas por dos luces. de Platón. hijos del sol.[67] CAPITULO II Exposición de la opinión de Platón sobre la antigua forma del hombre Aristófanes narra estas cosas y otras entre muchas. que ya fue anteriormente la mitad de ella misma y que perdieron al caer. 187 La segunda carta 314a. Pero en Dios estas tres se llaman sol. Este será. si confían demasiado en el ingenio natural. 15. Vita Pyth. fueron escindidos en dos y. Esta es la suma. I. entonces. Op. Estaban enteros. y en nosotros masculino. luna. Recibida ésta. XV-9. Hecha la división. Tenían tres sexos. bajo las cuales. I (Op. otras según la templanza. se añaden al arado los otros elementos necesarios. La suma de nuestra exposición será. el género humano ha de ser feliz. Y efectivamente. La tierra sólo se surca con la reja del arado pero. Agustín. Y así San Agustín dice que debe pensarse que no todas las cosas que se representan en las imágenes tienen algún significado188. Antiguamente los hombres tenían tres sexos. se inclinaron únicamente a la luz innata. Los hombres. el prólogo al Com. esto es. Completa ésta. innata e infusa189.. Si se ensoberbecían de nuevo serían divididos. aquella luz innata y natural que ha quedado se extinguirá en cierta medida190. también en Yámblico. femenino y mixto. por la soberbia. entonces. de lo que nos propusimos exponer. Cfr. II/III. tierra. ver cap. cuando fueron creadas por Dios. que es mixta191. Recibieron el fulgor de Dios unas según la fortaleza. ya estarán enteras y dichosas con la visión de Dios. la mitad es atraída hacia la otra mitad por el amor. 226 y 246. entonces. la natural para contemplar las cosas iguales e inferiores. para que se haga la restitución de su integridad. nacidas las masculinas del sol. para poder hacerlo. esto es. las almas de los hombres. Era costumbre de los antiguos teólogos187 cubrir con las sombras de las figuras sus secretos sagrados y puros. Estas tres virtudes en nosotros son hijas de otras tres que tiene Dios. Perdieron el esplendor infuso. Se quisieron igualar a Dios. por aquello que es su mitad. Y estaban enteros. De vera religione. . esto es. ha de pensarse que se esconden misterios divinos. 5 y VI 18. otras según la justicia. o sea.. el resumen de nuestra interpretación. femenino y mixto. Hecha la división. son impulsadas a retomar por el afán de la verdad esta luz infusa y divina. así. tan pronto como han llegado a los años de la adolescencia. la tierra y la luna. masculino. Op. que es masculina. no pensamos que los hechos descritos en estas imágenes anteriores y en otras correspondan plenamente al sentido. 188 S. 1531 s. 1858). Asclepius. Hermes Trim. Antiguamente. 189 «naturale e sopranaturale».

habla. por el contrario. es el alma quien percibe los cuerpos exteriores por los instrumentos de los sentidos. Plotino. y a través de éstas. Op. se le puede atribuir propiamente el nombre de hombre. lo hace crecer y lo nutre. el alma extiende las manos. los dobla y los hace vibrar. sin ningún instrumento del cuerpo. crece. siente y entiende. 1548. mientras que por el cuerpo sólo se conocen las corpóreas. y estas fuerzas y cualidades no están compuestas de materia y de cantidad. Theol. Excerpta ex Procli Comm. puesto que es dicho de cada uno de nosotros durante toda la vida. crea obras de arte. y el cuerpo es obra e instrumento del hombre. se levanta. Plat. y en nuestro cuerpo el temperamento. en Op. 1925 y 1927 s.. De esto resulta que las cualidades. Lo que está en otro no puede sustentarse a sí mismo. en la materia del agua el frío. Si hablamos de sentir. estas fuerzas son instrumentos del obrar. Plat. 626. Si. Si entonces una acción parece que conviene al cuerpo. Y no calienta más aquel fuego que es más extenso. engendra éste. las gobierna a su arbitrio y agita los pies. Pues el fuego no calienta porque sea largo. le conviene un ser propio no común al cuerpo. a pesar de que están en la materia y en la cantidad. entonces. Vive entonces sin cuerpo aquello que obra sin el cuerpo. queremos decir que el alma como padre y artífice del cuerpo. III 143). . VI 7. Por tanto. ancho y profundo. XVI 8. Si por sí mismo es. sino en cuanto en él hay una cierta fuerza y cualidad de algún modo incorporal. es el alma por sí misma sin ningún instrumento del cuerpo quien alcanza la verdad. Si hablamos de crear o correr. El comienzo del capítulo es un resumen de Theol. y a la materia le corresponde recibir. Si decimos que el hombre genera. Pero el cuerpo fluye con192 Plotino. I. De este modo el alma es aquélla que estando presente e inserta en los cuerpos. Si decimos que el hombre está de pie. De estas cualidades proceden las operaciones de los cuerpos. Ep. en el cuerpo y a través del cuerpo. I 1. se nutre. Y todas estas cosas las hace verdaderamente el alma misma. se sienta. y el actuar a algo inmaterial. puesto que ellas son contenidas necesariamente en un cuerpo. Op. menos a causa de la dispersión. Ciertamente. Cfr. [71] por esto. De aquí se afirma que el hombre genera. que es sin duda la inteligencia. puesto que por ella misma entiende las cosas inmateriales. se nutre. Si de entender. in Alcib. es el alma la que sostiene los miembros del cuerpo. es el alma misma quien lo hace.. y la recepción y la división son pasiones. Op. todo aquello que se dice que hace el hombre. las operaciones tienen lugar gracias a cualidades y fuerzas. independientemente de la materia corporal. 75-88. y ciertamente depende de otro. si el espíritu actúa por sí mismo. como en la masa del fuego el calor. porque no son suficientes para [70] existir. ciertamente por sí es y vive. Por tanto.. Por lo cual. y el cuerpo padece. no es en cuanto cuerpo que actúa. ejerce varias operaciones. sean producidas y dependan de otra sustancia superior que no es el cuerpo ni está en el cuerpo. sino porque es caliente. subsiste por ella misma y ha dado a los cuerpos la cualidad y la fuerza de su temperamento. Porque el hombre sólo es espíritu. sino aquél que es más caliente. parece significar cualquier cosa que permanece estable. y a la cantidad ser dividida y extendida. se sigue que el cuerpo por su naturaleza está sometido a la pasión y la corrupción.[69] CAPITULO III El hombre es el alma misma y el alma es inmortal192 Como el cuerpo está compuesto de materia y de cantidad. Sobre todo porque el espíritu ejerce preferentemente su operación. como si fueran orificios y ventanas. se sigue que el padecer pertenece al cuerpo. 4-6. Este nombre. Op. como instrumentos. I 2-4. pues en efecto se le llama hombre a cualquier edad. corre. se sienta y habla. Pero ellas por sí mismas no son suficientes para obrar. el alma será el hombre. 384 (Marcel. crece..

De doctr.. creciendo. Este capítulo está parafraseado en Landino. y la firma conservación de la memoria. Manilio. a semejanza del cual el mundo fue hecho. y con su presencia adorna la tierra. Ep. 201 «secondo i platonici».. II 301 s. 200 «L'uomo». y la Tierra se vaciaría de animales racionales. Pero este primer fulgor. todos los cuerpos. Pero la divina Providencia ha ordenado que el alma200 sea dueña de sí misma y pueda usar ambas luces a la vez o una de las dos. Una natural e innata y la otra divina e infusa197. III 213-215 (Lohe). ¿Quién. VI 2. gracias a éste. entonces. 197 «L'altro sopranaturale». 20. argumento sobre la dignidad del hombre. 659 s. Cfr. . moviendo y sintiendo. como claramente nos muestran la búsqueda de la verdad y la voluntad de bien. Theol. el alma. cambiando sin cesar. se ve a sí misma y a las cosas que están por debajo de ella. II 470 s. pero no ve a Dios ni otras cosas superiores196. con la que conoce también las cosas de arriba. 196 «Deum vero et alia». S. en Op. Cfr. 158 (Marcel. El alma siempre permanece la misma. cuando es recibido en la sustancia del alma que era hasta entonces informe por naturaleza. decreciendo.. VI 7. por tanto. Op. olvidando la luz divina. Plat. frigore». En Theol. según dicen201. Pero el alma. om. De aquí se sigue que. recibe además otra luz más clara. al cuerpo que siempre fluye y cambia194 de todos modos. Camald. alterado unas veces por el frío. Phaidros. y atraído hacia su capacidad. descuidando lo divino. según el uso platónico. II 105 s. por un instinto natural se vuelve hacia Dios. y por qué desciende en el cuerpo195 Por otra parte. I. 5-6. El alma. habiéndose acercado a Dios más por esta chispa. Disp. se ocupa de sí y de sus fuerzas.tinuamente. nuestras almas.. más bien que al espíritu que es sumamente estable? De esto se puede afirmar evidentemente que cuando Aristófanes habló de hombres. usó sólo de su luz y comenzó a estar con193 194 «calore. desde el mismo momento de su nacimiento de Dios. es iluminada por sus rayos. [72] CAPITULO IV Que el alma fue creada ornada con dos luces. om. XIII. siempre las mismas.. se vuelve más oscuro. Trinkaus. le permiten volar por las regiones superiores198. «et undique permutando». Así cayó nuestra alma en el cuerpo cuando. al instante por un ímpetu de su naturaleza se dirige a las regiones superiores. será tan demente como para atribuir el nombre de hombre. ya que el autor del mundo. región ínfima del mundo. e perchè ella venne nel corpo con due lumi». vuelta hacia Dios. 195 «Che l'anima fu creata con due lumi. Plat. 5-6 (Corpus Hermeticum. VII 14.. se hace propio a ella y natural. esto es. entendió. desciende en el cuerpo. Si el alma usara siempre la luz divina. donde ejercita la fuerza generando. en continua descomposición y disolución. más abajo. Tiene. [73] como dos alas. la metáfora de la luz para la percepción de la verdad y el conocimiento. Cargada por este deseo. VI 13. om. más abajo. Agustín. y desea ejercer estas fuerzas en procrear cuerpos. no de otro modo que el fuego generado en la tierra por la fuerza de seres superiores. Image. dos luces. siempre muy firme en nosotros. 246e. I 22. a fin de que ninguna parte del mundo esté desprovista de la presencia de seres vivientes racionales. Por esto. es todo razón. I 227). Op. 199 «alla divinità». otras por el calor193.). bajo el dominio de su naturaleza. 1368. estaría siempre unida con ella a lo divino199. Y a la que no debe faltarle la razón. christ. Plotino. 198 Cfr. vuelta hacia su propia luz. Asclepius. Astron.. que conciernen al gobierno del cuerpo. su padre. Y éstas reunidas en una sola.

Theol. la cual consiste en la posesión de Dios. vigilias y trabajos otros doman los excesos. 205 «mossa e alletata». que nació entero. X. Por lo cual. Y entonces brilla su fulgor natural y busca el orden de las cosas naturales. esto es. el alma entonces se hizo semejante a Dios cuando quiso estar contenta sólo consigo misma. otros por la de la justicia y otros por la de la templanza. S. la concedió sobre todo para esto. Y la mente por la búsqueda de la luz propia es estimulada205 a recuperar la luz divina. Otros ordenan la vida con justicia para no hacer daño alguno ni permiten que se haga en la medida de sus fuerzas. Pero. 210 «secondo che la Providenza mostra».tenta de sí misma. se bastase a sí misma. y sobre el cual no hay nada. es atraído por los sentidos y el goce libidinoso. [75] El espíritu del hombre desea entender cuáles son las cosas divinas considerando aquellas cosas que le son conocidas. I-II 84. dispone diversamente en varios espíritus su chispa para este fin. Estas tres virtudes están igualmente contenidas en la prudencia de Dios mismo. para conducir a los hombres a la felicidad208. Porque unos gracias a este don con fuerte espíritu. que se llama su otra mitad. se arrepiente un poco. .. 207 Platón. otros por la virtud de la fortaleza. entonces. Las otras restantes. Cartas. Tomás. siendo el cuerpo ya adulto. 62. y purificados los instrumentos de los sentidos. avanzan por tres caminos. como en el río Leteo204. se da cuenta de que hay un arquitecto de este enorme edificio. inmerso en lo profundo del cuerpo. En esta investigación. Respublica. S. [74] CAPITULO V Por cuántas vías el alma retorna a Dios202 Aristófanes dijo que esta soberbia203 fue la causa de que el espíritu. Y tal estímulo y deseo206 es verdadero amor. y que en otro tiempo fue despreciada. vuelvan su obediencia a su creador. Y esto es lo que dijo Platón207 en una carta a Dionisio. justicia y templanza. II. está contento consigo mismo. 2c. La prudencia nos muestra primero la felicidad. que de las dos luces después usase una y olvidase la otra. 204 Platón. y desea verle y poseerle. por lo honesto. per la Patria. y olvidándose de sí mismo temporalmente. Sólo Dios. Ciertamente. gracias al cual una mitad del hombre desea la otra mitad del mismo hombre. Llamamos a la fortaleza de los hom202 203 «e arte». perdura y se es suficiente. fuese dividido. Por esto. Pero cuando Dios infundió su luz en el espíritu. nos conducen a la felicidad. casi como guardia y tirano. 208 S. 209 «per la Religione. no menos que Dios. de tal modo que gracias a la prudencia unos. Con ayunos. como si. S. Encendidos por el deseo de éstas los hombres desean llegar hasta ellas a través de su obediencia. como tres vías. om. al que nada le falta. que es la mitad del espíritu. Dios. fortaleza. Tomás. per i Genitori». Th. puesto que la luz natural. 206 «appetitioque». 312e. A ésta somos conducidos por cuatro virtudes: prudencia. Pero éste se contempla únicamente con la luz divina. con ayuda de la educación. pero todos se esfuerzan por alcanzar un mismo fin de felicidad que les muestra la prudencia210. unirse a ellas y poseerlas perpetuamente. por la patria209 o por la religión afrontan los peligros y la muerte. se esfuerza en encender de nuevo en nuestro espíritu aquella luz divina. I-II.

decimos que le fue concedida una luz masculina. como los epicúreos. la fortaleza. De Natura Deorum. diferentes. A aquéllos que la han recibido de la luna de Dios con inclinación a la justicia. por consiguiente. Y por atribuir a Dios una apelación más excelente. a través de la luz [77] mixta buscan igualmente disfrutar de la virtud compuesta. cuando oscurecen con opiniones falsas también la luz natural que en ellos quedaba. Aquéllos que en la investigación de las cosas divinas. Supp. son divididos de nuevo. cada uno busca así su mitad. la Luna. al instante despreciamos la infusa y divina. perdida en otro tiempo y ya recuperada. la Tierra. conducidos por la luz natural. de igual modo. Y. Aquéllos. Lo que se ha corrompido se considera con razón roto y dividido. A la Tierra la llamamos hembra. y unos por la luz masculina de Dios. merecidamente son designadas con el nombre de macho. a causa del dar y recibir. Manilio.bres masculina. ver Cicerón. dijeron que Dios no existe. llamamos a estas virtudes en él Sol. 214 Para Protágoras. femenina. por su carácter más apacible y frío y su temperamento benigno. pues su inocencia no hace daño a nadie. los estoicos. M. Y así hemos conservado la mitad de nosotros y hemos perdido la otra mitad. Otros. el Sol. mixto y hembra. 215 «l'Anima del mondo». no sólo no recuperaron la luz divina en otro tiempo despreciada. A aquéllos que la han recibido de la tierra de Dios con inclinación a la templanza. Masculina. Finalmente. sino que incluso echaron a perder la natural a causa de su abuso. Femenina. Pero. Dei. a la templanza211. consideran que es suficiente en cierto modo para juzgar las cosas 211 212 «la Temperanza. y la extinguen con costumbres inicuas. Para Varrón. como soberbios y henchidos de orgullo216 se confían en sus fuerzas. usan rectamente de la luz natural los que sabiendo que aquélla es defectuosa e incompleta. avanzamos de manera diversa hacia su adquisición. om. VII 6. a través de la femenina. femmina per la mansueta natura». la justicia y la templanza. que en su nacimiento han recibido del sol de Dios esta luz divina con inclinación a la fuerza. y de la hembra el recibir. los cirenaicos y otros muchos. A través de la fortaleza aquéllos que recibieron en otro tiempo de la fortaleza de Dios esta luz con inclinación a la fortaleza. Se dice que muchos han errado completamente en esto. 2. porque recibe de todos y no da a ninguno. Diágoras y Cirenaicos. como dice Aristófanes. como Marco Varrón. Astron. todos deseamos la divina.. 31. Por esto sus espíritus que. mixta. Pues. en un cierto momento de nuestra vida. quieren disfrutar de la fortaleza masculina de Dios. . y algunos otros. 128147. o que era un alma215. Igualmente. prestamos atención a la otra. ya que da luz a todos sin recibir de ninguno. Por esto. Agustín. Manilio. tan gran don lo consiguen aquéllos que después que esta chispa natural brilló en ellos en la edad adulta. estimándola menos. mixto y femenino. consideran que aquélla no es suficiente para juzgar las cosas divinas para que no atribuyan al descubrimiento de la chispa natural la prueba de la magnitud divina de las almas o de los cuerpos y piensen que aquélla es más importante que los cuerpos y las almas. confiados en su ingenio natural. como Protágoras. Y puesto que el dar es propio del macho. así. 82 y I. Ciertamente. femenina. I 484. ver S. Ver también Di Dio et Anima. II. Luna y Tierra y en nosotros sexo masculino. Pero. porque no tolera que se haga a otros y censura con una [76] crítica muy severa a los hombres inicuos212. a causa de su energía y audacia. llamamos al Sol macho. om. y otros. o pensaron que era cuerpo. los otros a través de la justicia y la templanza. 216 «fastu timidi». a la justicia. compuesta de los dos sexos213. om. Y. como Diágoras214. La Luna que recibe la luz del Sol y la da a otros elementos. o dudaron. «et severiori censura in homines iniquos animadvertit». I. por consiguiente. como impíos. mixta. tal como la recibiera al principio. IV. 213 «a dando et accipiendo». vueltos hacia la luz natural. Civ. A aquéllos.

Pero amarle. Aquéllos que le conocen y le aman. si no ha complacido al rey de los cielos. y tanto dura el deleite cuanto persiste el apetito. Así que por beneficio del amor resulta que en los diferentes grados de felicidad cada uno está contento de su suerte sin envidia alguna. no le aman. tenemos muchos enemigos que nos conocen. Ciertamente. y finalmente los retiene suavemente por la eternidad. Aquéllos que conocen a Dios no le complacen si. 223 «gli animi Beati». E incluso. haceos propicios con toda clase de sacrificios a este dios del que dice Aristófanes que es para el género humano benigno por encima de todos los dioses. Pues aquéllos que han amado de una manera más excelente a Dios disfrutan de manjares más excelentes. Sucede también que los espíritus223 se alimentan de los mismos manjares eternamente sin saciarse. Invocadle con pías oraciones. Su beneficencia conduce primero a los espíritus a la mesa celeste. sino el amor. [79] CAPITULO VI El amor lleva las almas al cielo. de cualquier manera que se le conozca. 220 «la quale amò vivendo». Y así los diversos espíritus disfrutan las diversas ideas y razones219 de la Mente divina. igualmente de la templanza. quienes practicando la fortaleza cultivaron la fortaleza de Dios. y no le preocupará si el otro posee un amado más bello. por cuyos rayos juzgarán rectamente sobre Dios y serán devueltos a su integridad primitiva. ciertamente de la justicia. se prepa-[78]-ran con una purificación muy precisa de sus espíritus. después de conocerlo. distribuye los grados de felicidad y da gozo eterno En cuanto a vosotros. siendo lo más agradable de todo poseer la cosa amada. pues todo él está en cada una de las ideas. Puesto que si dos amantes se consideran dueños de su amor. sino porque le aman. Por lo que [80] aquello que nos restituye no es el conocimiento de Dios. Id. Y aquéllos que la templanza. son amados por Dios no porque le conozcan. . 222 «nel corro de' Beati». 221 Phaidros. Pues ninguno retorna al cielo. Naturalmente. Cada uno posee la virtud de Dios que amó220. conocerle completamente en esta vida es imposible. ¿Quién negará que este apetito es un cierto [81] 217 218 «cioè cibo e liquore eterno». en virtud del diverso rapto de amor. vive contento y pleno. sino a los que nos aman. Y le complacen218 aquéllos que le aman por encima de todo. nosotros no abrazamos con amor a aquéllos que nos conocen. Aquéllos que la justicia. el orden de los que toman lugar en la mesa celeste siguen los diversos grados de los amantes.naturales. Pues para deleitar a los convidados no bastan ni viandas ni vinos si no les incita el hambre y la sed. Timaios 29e. no hay envidia en el coro divino222. excelentes convidados. Pero poseen a Dios entero de una manera más excelente aquéllos que le ven en una idea más elevada. 219 «et rationibus». Y todos disfrutan de Dios en su totalidad. es posible y fácil. abundante en ambrosía y néctar217. después acomoda a cada uno en su lugar. uno y otro descansará en la posesión de su amado. «colui più che altri gli piace». 247a. De hecho. abrazadle con todo el corazón. de esta misma disfrutan. pero pensando que las cosas que están por encima de la naturaleza necesitan una luz más sublime. Además. poseyendo cada uno lo que ama. Pues. de tal modo que la luz divina resplandezca de nuevo en ellos. om. Y como dice Platón en el Fedro221.

con su ardor enciende en el espíritu continuamente el deleite como si fuese nuevo y le hace feliz con esta fruición dulce y cariñosa. y que.amor? Por lo cual el amor eterno. 224 «cosa nuova». eliminado todo disgusto. nos lleva al cielo. hace siempre de este goce de Dios como un nuevo espectáculo224. estando divididos desde hace mucho tiempo. Además. elogiamos tres beneficios del amor: que. que coloca a cada uno en su lugar y hace que todos se encuentren a gusto en esa distribución. restituyéndonos la integridad. . por el que el espíritu es conmovido hacia Dios. la bondad de Dios enciende sin cesar en el espíritu este amor que hace feliz al amante. Para resumir brevemente entonces.

Y en esto aparece admirable la utilidad de la belleza. como el conocimiento de nuestra mente tiene su origen en los sentidos. querido discípulo225 de las Musas. en las piedras preciosas.: «spetiem». Pero. no entenderíamos ni apeteceríamos jamás la propia bondad inserta en el fondo de las cosas. así los amantes producen esta flor de la bondad que es la belleza. investigar por qué razón para mostrar que el amor es feliz. en primer lugar. Con estas enumeraciones hace el retrato del amor. dijo que es muy bello y bueno. siguiendo al poeta Landino. aquello que es en toda parte perfecto. como un alimento que está oculto más adentro. a ésta belleza. la fecundidad innata227 en sus raíces y médulas reviste a los árboles y las plan-[86]-tas con una variedad agradabilísima de hojas y de flores. porque es el más bello y mejor. y qué diferencia hay entre la bondad y la belleza. a la exterior. Phileb. Después de que ha expuesto lo que es el amor. Y en los animales.31. La sustancia sublime de los cielos despliega en torno a ellos una luz clarísima.. con cuyos encantos de flor. Es por esto que afirmamos que la belleza es una flor de la bondad229. Igualmente. . porque es bello y bueno Carolo Marsuppini. A nosotros corresponde. Y esto ya antes lo demostró ampliamente nuestro héroe. 33.: «apparenza». 225 226 «degno allievo». 229 Plotino. alimenta la bondad a los que la contemplan. 228 Lat. aborda así el discurso de Agatón. 230 Lat. cfr. ital. si no fuéramos conducidos a aquélla por las señales manifiestas de esta hermosura exterior. Platón. Esta diferencia la vemos en todas las cosas. y del amor. que es su compañero. Hay una perfección interior y otra exterior. recapitula los beneficios concedidos por él al género humano.DISCURSO QUINTO [85] CAPITULO I El amor es felicísimo. Y enumera aquello que se requiere para ser bellísimo. VI 7. Así. Y éste es el resumen de su disquisición.: «spetiem». 60c. A la interior la llamamos bondad. Y aquello que es enteramente bueno y bello lo llamamos felicísimo. También parece que la virtud del espíritu se traduce en un cierto decoro honestísimo en las palabras. 20b. belleza. el saludable equilibrio entre los humores crea la alegre apariencia228 de líneas y colores. Platón en el Filebo226 dice que es feliz aquél a quien nada le falta. produce su brillo exterior. Por todo esto me parece que ha quedado demostrado suficientemente que hay tanta diferencia entre la bondad y la belleza230 como entre la semilla y las flores y. como las flores que nacen de las semillas de los árboles producen de nuevo ellas mismas otras semillas. ital. Podemos llamar a aquélla bondad. según creen los físicos. Nuestro Agatón estima que el amor es dios felicísimo. pues es perfecto en todo. porque nace del bien y para el bien. En todas estas cosas la perfección interna produce la externa. y para ser óptimo. los gestos y las obras. 227 «la interiore fecondità». la mezcla interior muy bien proporcionada de los cuatro elementos.: «la bellezza». Esto es.

todavía. el olfato [88] al olor de los vapores. y por el espacio del aire penetran en las orejas. Por esto las tres que se inclinan más al cuerpo. gusto y tacto. como son los olores de las hierbas. concuerdan más con el cuerpo que con el espíritu. II 7-11. 233 Cfr. tierno. como entre el aire y el agua. el gusto y el olfato. Theol. Hemos de buscar en primer lugar qué cualidades llevan a la belleza. y toca muy fácilmente aquello que es sólido y pesado. ya que se produce a través de todas las partes del cuerpo terreno y se realiza en los nervios. que es propia del fuego. el calor. ver también Walker. el oído al aire. p. a través de los cinco instrumentos del cuerpo. oído. el gusto al agua y el tacto a la tierra. El oído conoce cosas más lejanas y no es afectado de la misma manera. Plat. y las otras tres pertenecen al espíritu (spiritus): la razón. difícilmente atañen al alma. [89] sino también aquéllas que están por encima de los cielos y que fueron o serán. No sólo percibe las cosas que están en el mundo y están como presentes a la sensibilidad. la vista y el oído. por lo que respecta a nuestro propósito.. Y aquellas cosas que son por ellas percibidas.. que sigue al olfato.. donde también se mencionan los nervios. que son sobre todo terrenos. Por estas cosas. Aristóteles. Sobre la siguiente fisiología del spiritus. 389a 12. La razón comprende cosas más lejanas. tres pertenecen más bien al cuerpo y a la materia: el tacto. Magic. olfato. puesto que conmueven el cuerpo adecuado a ellas a su conveniencia. alcanza las imágenes y las cualidades de los cuerpos: los colores por los ojos. 234 Aristóteles. y percibe por su naturaleza la luz. La sensibilidad. empapado por el continuo líquido de la saliva. De anima. esto es. y que. III 4-8. el gusto y el olfato sienten solamente lo que está próximo a ellos. proporcionado y radiante. cómo se deben interpretar al ser atribuidas a este dios. así como la divinidad tampoco tiene ninguna sede determinada en ninguna parte del mundo. vista. las flores y las frutas suavísimos para la nariz. Op. I 5. El oído que sigue a la vista. 377 s. . se deleita intensamente en la bebida y en los sabores húmedos? ¿Quién dudará. ¿Quién dudará comparar a la fluidez del agua el gusto. el sabor por la lengua. los olores por la nariz. Agatón enumera largamente todo aquello que requiere la hermosura de este dios. percibe las voces que se originan en el aire fraccionado. 410b 1. ágil. La vista percibe aún desde más lejos y hace al momento lo que el oído en el tiempo. La razón se atribuye a la divinidad suprema233. hay seis potencias del alma pertenecientes al conocimiento232: razón. La razón por sí misma comprende las razones inmateriales de todas las cosas231. por los oídos las voces. XV s. asignar el tacto a la tierra. pues se ve el rayo antes que se oiga el trueno. y sintiendo padecen mucho. Aristóteles. Los hombres tienen razón y sensibilidad. cfr..[87] CAPITULO II Cómo se representa el amor y por qué partes del alma se conoce la belleza y se engendra el amor Después de esto. La vista está situada en la parte superior del mundo. La razón busca las cosas celestes y no tiene su propia sede en ningún miembro del cuerpo. la vista al fuego. es manifiesto que de las seis potencias del alma. como a un aire más espeso. Dice que es joven. aunque el olfato parezca tomar cosas más lejanas que el gusto y el tacto. ej. IV 10.: «Quomodo mens insit corpori». De anima. Así que. por los nervios las cualidades simples de los elementos. cualidades que la tierra da a los cuerpos?234 De aquí resulta que el tacto.. El olfato se asigna al aire denso y a los vapores mezclados de aire y agua. el frío y lo demás. porque al estar situado entre las orejas y la lengua. como el aire puro sigue al fuego. y De anima. y como no son 231 232 Cfr. 7-9. toma fácilmente estos vapores y ama sobre todo los que provienen de la mezcla del aire y el agua. Metor. y después.

[91] CAPITULO III La belleza es algo incorpóreo239 Siendo así. I 24. que las otras tres. Orfeo llama esplendor a aquella gracia y belleza del espíritu que consiste en la claridad de la verdad y la virtud237. in Alcib. . nada le agradan. Nos es agradable el verdadero y óptimo carácter del espíritu. Ver Op. Merecidamente. Hymnos 60 (Abel). 240 «sia una natura comune». I 6). sano y eterno que sentimos con una melodía musical.: «cioè verdezza». Llama verdor238 a la suavidad de la figura y del color. 828. nom. del cuerpo. Op. Dionisio Areop. sino de otro. Y aquellas cosas que mueven a los otros tres sentidos son más necesarias para nutrir. del verbo !B##$). convienen mucho más al alma y captan aquellas cosas que conmueven poco al cuerpo y mucho al espíritu. IV 7. la razón de la verdad inmaterial. porque sobre todo provoca al espíritu. Por el contrario. cuidar y engendrar al cuerpo.. Pero sobre todo estimulan a la agudeza del espíritu a indagar y orientan su deseo hacia ellas. Proclo. 1927. 701c (p. calor. 239 «che la bellezza è cosa spirituale». esto es.: «viriditatem». colores. Así. los olores. no a causa de sí. 236 Orphica. a Plotino. que están lejanísimas de la materia. El alimento del espíritu es la verdad.. No llamaríamos a ninguna de estas tres cosas bellas si no hubiese en las tres una definición común de la belleza. que quiere decir provoco. De div. Esplendor.. que llama y rapta al alma hacia sí por medio de la razón. Pero. puesto que el espíritu estima más estas cosas. en la virtud del espíritu. 1060).. consideramos que el amor pertenece solamente a las ciencias. Por tanto. 416d. como alimento propio. Y llama finalmente alegría a aquel placer sincero. Y se dice que amamos aquello que deseamos por nosotros mismos. y son deseadas por él moderadamente. y cualidades semejantes o lo perjudican mucho o son muy útiles al cuerpo. sabores. entonces. Y esta misma gracia de la virtud. verdor y alegría desbordante236. la vista o el oído. aquellas cosas que pertenecen a la razón. y grata la consonancia de las voces. grata la figura de un cuerpo hermoso. Los ojos sirven en gran medida para encontrarla. las figuras y las voces. mueven nada o muy poco al cuerpo. Y por esto se revela que la razón misma de la belleza no 235 Cratilo. es [90] decir235. 1574 (Intr. Theol. ital.en manera alguna similares a ella. figuras y voces. Plat. Pero confieren poco a la admiración y juicio del espíritu.=. y como él incorpóreas. Excerpta ex Procli Comm. 238 Lat. para él conocidas. es preciso que la belleza sea algo común240 a la virtud. el espíritu busca éstas.:"0!"40<1K+$-7390*$#7$. Ciertamente. Pero las otras tres. es natural que las busque más ávidamente..0JB#. Y es por esto que aquella gracia que sólo se encuentra en estos tres. Y !B##$) en griego significa en latín belleza. la vista y el oído. y amamos muy poco aquello que deseamos por otra cosa. es decir. porque ésta florece sobre todo en el verdor de la juventud. 237 «nella chiarezza delle scienze e de'costumi». el espíritu las desea por su mismo beneficio. Estas son las tres gracias de las que habló Orfeo así: 0 /H&#"I902. provocación. Op. se llama !"#. de la figura o de la voz. en las figuras y en la voz. se llama muy justamente belleza. las figuras y las voces. los oídos para conocerla. las abrace con más ardor y las admire con más vehemencia.

31. finalmente. cfr. aunque sea semejante a un cuerpo exterior. 243 «vel concipitur». entonces. Frg. Sucede también muchas veces que permaneciendo la misma proporción y me241 242 «spetiosa». 246 «l'anima. que no sólo no puede ser corpórea aquélla que está en las virtudes del espíritu. Y tampoco son hermosos los cuerpos por su cantidad242. porque si fuese corpórea no convendría a las virtudes del espíritu. 21-24 (I 6 está preconcebido por la discusión de la simetría). de ninguno. no es sino también en éste incorporal. 4. I 6. originan la belleza. Plotino. I-II 145. Y estas cosas nos deleitan extraordinariamente. . Porque un mismo cuerpo de hombre hoy es hermoso y mañana por cualquier accidente que le desfigure puede ser deforme.. la ciencia. la mente e Dio». Cicerón. las luces. om. cita Phileb. Y está tan lejana de ser cuerpo. la pureza de la plata. la belleza permanece. por su propia materia241. sin embargo. una sola voz. y la belleza misma es más bien un simulacro espiritual de la cosa que una belleza corporal. y a veces transformada la cantidad. Theol. puesto que cosas. de donde resulta un absurdo. Alberti. Aristóteles quiere decir con «grande» lo limitado que se puede ver. Tusc. Pero la proporción de todo lo compuesto nace precisamente de las partes. Pero el espíritu recibe en un punto toda la amplitud del cuerpo. 2. Si. puesto que como esta disposición de partes sólo la hay en las cosas compuestas.. cada miembro por sí mismo no será bello. ninguna cosa simple sería bella. o al contrario. III 278/279. 7. cfr. XIII 3. Y aquello que es agradable es. todos los cuales son simples. om. A los colores puros. ¿De qué modo la pequeña pupila del ojo podría percibir todo el espacio del cielo si lo recibiese de manera corporal? Ciertamente. VI 7. De aquí se concluye que el amor se refiere a algo incorporal. deben ser cosas completamente diferentes. porque al espíritu le gusta la apariencia de una persona. incluyendo 22. También muchas veces sucede que hay la misma belleza en algunos cuerpos grandes y en algunos pequeños. sino en todos juntos. que son incorporales. la belleza incorporal es aquélla que agrada. como si una cosa fuera ser cuerpo. la belleza por algún accidente cambia. Por tanto. no en cuanto yace en la materia exterior. Por tanto. y muchas veces los grandes son deformes y los pequeños hermosos. Se añade a esto que aquella proporción incluye todos los miembros del cuerpo compuesto. no agradaría a quien la contempla que fuese corporal. Metaph. una igualdad de medida o proporción. y otra ser hermoso. 245 «ut eorum verbis utamur». 30. porque algunos cuerpos grandes y también algunos cuerpos pequeños nos parecen hermosos. sino tampoco aquélla que está en los cuerpos y en las voces. Sto. Por el contrario. 1450b 36 (la belleza se constituye en la grandeza y el orden). los pe-[92]-queños feos y los grandes muy agradables. belleza y cantidad. permaneciendo a menudo la misma cantidad. 64e: lo bueno y lo bello mezclado.1. Tomás. Estoic. puesto que éstos no son corpóreos. S. Y aquella imagen. II 35. om. 244 Plotino. co-[93]-mo ellos dicen245. Además. Y aunque llamamos bellos a algunos cuerpos. que no son por naturaleza bellas. De pictura. Hay algunos que tienen la opinión de que la belleza es una cierta posición de todos los miembros244 o. Al espíritu le gusta sólo aquella belleza que es por él percibida. no son bellos. Esta opinión no la admitimos. VI 6. el brillo del oro. como cosas realmente bellas. 1078b 1: de todas maneras. de modo espiritual y en una imagen incorporal. y no está en cada uno de los miembros por sí. los llamamos bellos. 32-35.. con una cierta suavidad de colores. ciertamente estas dos cosas. el alma246. Y ésta. bello. sino en cuanto la imagen de aquélla es concebida243 por el espíritu a través del sentido de la vista. Poética. en la vista y en el espíritu no puede ser cuerpo. y parece igual en los grandes y en los pequeños.puede ser el cuerpo. incluso si la hermosura de cualquier cuerpo estuviese en la misma densidad de su cuerpo como en cierto modo corporal. Aristóteles.

Por tanto. que están cercanos a él. a los ángeles y espíritus por ella creados. tienen sed de belleza. pero prestad atención. Yo os lo diré ahora. Y en los de la misma edad alguna vez sucede que aquél que supera a otro en color es superado por el otro en gracia y belleza. ni los colores ni las luces. Ciertamente hoy en nuestro cuerpo hay la misma figura que el año pasado. la Luna y las estrellas. que carecen de figura y de color. Además. IV 3 11. y nada más pronto que la gracia. bebiendo este licor. 251 Plotino. pero la gracia no es la misma. De lo cual resulta que ésta no puede ser una cosa corporal. en las almas. Porque muchas veces el color en un viejo es más claro. en el ángel. Los platónicos250 llaman a estas pinturas en los ángeles. apagar tan ardiente sed. Estas están claras en el mundo. 249 «dispositionem». y la gracia es mayor en un joven. los árboles y los animales uno por uno. del Sol. I 6 1. en el cual está la fuerza fecunda de crear todas las cosas. modelos e ideas251. el deseo de cada uno sin duda es satisfecho después de que se ha poseído lo que se deseaba. el único rostro de Dios se refleja en tres espejos diferentes colocados en orden. la figura y los colores. serían dignos de amor. encendidos de amor. En el que está más próximo se refleja muy claramente. las piedras. de los elementos. 250 «a platonicis». . razones y nociones. Este rayo divino imprime en éstos. Míseros amantes. imágenes y formas. VI 129. que no tienen una figura determinada. om. Nada envejece más lentamente que la figura. no sabemos por qué razón éste es considerado por nosotros hermoso. Y todavía muchas veces vemos en alguno una disposición de las partes y una medida de los miembros mejor que en otro. en la materia del mundo. Pero el amor no se sacia por ninguna mirada o abrazo del cuerpo. la disposición249 y el orden de todo el mundo con mucha más exactitud que en la materia del mundo. Eneida. Esto parece que nos lleva a pensar que la hermosura es otra cosa diferente a la disposición de los miembros. en el alma y en el cuerpo del mundo. om. no hace arder a ninguna naturaleza corporal y no busca la belleza. si al menos quieren. Y por esto se muestra claramente que no es lo mismo figura y belleza. en el que está más lejano se refleja de una manera más oscu247 248 Sigue comentando Plotino. [95] CAPITULO IV La belleza es el esplendor del rostro de Dios La potestad divina que se eleva por encima de todo infunde benignamente su rayo. porque ni las ciencias ni las voces. y es amado más ardientemente. como el hambre y la sed se apaciguan por el alimento y la bebida. brilla con una claridad especial en los ángeles y en los espíritus. Entonces. Sin embargo. más claras en el alma y clarísimas en la mente angélica. Por todas estas cosas se concluye que aquéllos que. [94] Y nadie se atreverá a afirmar que la belleza es una conjunción de figura y de colores247. He aquí por qué esta pintura toda entera del mundo. En aquéllos aparece la figura de cada esfera. que vemos.dida de los miembros el cuerpo no agrada como antes. he aquí el esfuerzo248. es necesario que busquen el dulcísimo humor de la belleza que aumenta su sed en otra parte que en el río de la materia o de los riachuelos de la cantidad. ¿a dónde os dirigiréis entonces? ¿Quién enciende tan vivas llamas en vuestros corazones? ¿Quién apagará tan gran incendio? He aquí la dificultad. Virgilio. La misma razón nos lleva a no suponer que la belleza es la suavidad de los colores.

sin ofensa alguna. De aquí resulta que el espíritu no reconoce la luz del rostro divino que siempre resplandece en él antes de que.» 254 «al ministero corporale». se refleja en sí misma. [96] muy oscuramente. Y. y mezclada con la suciedad. Estas condiciones no son propias de la naturaleza del cuerpo. que está en el ángel. . siendo ya el cuerpo adulto y despierta la razón. Y del mismo modo se ve que ella es recibida por los ojos. la santa mente del ángel. Después. ya que en un momento completa todo el orbe de Oriente a Occidente. amor universal. porque las figuras y los colores de los cuerpos no se perciben jamás si no están iluminados por la luz. En el ángel y en el alma ninguno duda de que ésta no es un cuerpo. Y un cuerpo no penetra en otro sin molestia257 de sí o del otro o sin destrucción de ambos. ni ellos llegan con su materia a los ojos. 257 «offensione». Y nosotros llamamos belleza a aquella gracia del rostro divino. De donde resulta que toda la belleza de este 252 253 «si ad ceteras compares». volviendo a repetir lo mismo255. con la ayuda de un cierto rayo natural suyo perciben la luz del sol así dispuesta y. Y el impulso que se vuelve hacia ésta. es necesario que el rostro de Dios Padre sea gratísimo a los espíritus. Entonces. Por esta consideración es inducido a contemplar aquel rostro de Dios que resplandece en su interior. creado con la condición de estar cercado por el cuerpo terreno. Y. Puesto que el cuerpo no se mueve en un momento sino en el tiempo. amici miei. lo recibe según su naturaleza. che. Por tanto. om. Y nosotros no dudamos de que esta belleza es incorporal.ra. debe llamarse belleza universal. o en el alma o en la materia del mundo. contemple con su pensamiento el rostro de Dios que reluce en la máquina del mundo y que es evidente a sus ojos. Y dos cuerpos a su vez mezclados se corrompen continuamente por un contagio recíproco. y amor a aquella ansiedad del ángel que le une totalmente al rostro divino. olvida el tesoro que está escondido en su interior. y penetra en cada parte del cuerpo. puesto que en aquella luz se ha separado de la materia. no se mancha. Y puesto que el rostro del padre es grato a los hijos. om. en aquél que está lejanísimo con respecto a los otros252. y así ve el rostro de Dios grabado en su seno. pintada de colores y de figuras de todos los cuerpos iluminados por ella. sirve durante mucho tiempo al provecho del cuerpo.. 255 «ut idem sepius repetam». Y esto lo vemos en la mezcla del agua y el vino. Y siempre acomoda a este trabajo la sensibilidad y también la razón más de lo que debiera. en esta percepción. sino del modo en que está en la luz infundida a los ojos. ven la propia luz percibida y todas las cosas que hay en ella. El resplandor y la gracia de este rostro. parece necesario que estas cosas estén en los ojos para ser vistas por los ojos256. envuelto en el cuerpo terreno. la luz única del sol se presenta a los ojos. ¡Ojalá253 que esto también nos ocurriera a nosotros! Pero nuestro espíritu. Por esto recibe los colores y las figuras de los cuerpos de una manera espiritual. Los ojos. gravado por esta inclinación. y al punto se maravilla de lo que ha visto. no del modo en que está en la materia de los cuerpos.. om. Sin embargo. está necesariamente desprovisto de cuerpo. y que también en los cuerpos es incorporal lo demostramos más arriba y por ello a partir de aquí consideramos muy importante que el ojo [97] no ve otra cosa que la luz del sol. Es por esto que todo este orden del mundo que se ve es percibido por los ojos. puesto que la luz del sol es incorporal. del aire y del agua. del fuego y de la tierra. puesto que no está impedida por el gobierno del cuerpo. 256 «e che la bellezza è spirituale». se desvía a la tarea de generar254. todo lo que recibe. Y esto aparece aún más evidente en el hecho que la luz por sí misma no puede ser un cuerpo. Entonces. y con gran ansiedad se une para siempre a él. «Iddio volessi.

Plotino. Cuando es semejante a ellos concuerda.MD=#$3 (Ep. sino también en sus partes. es incorporal. . en seguida agrada. innatas (que surgen por la Idea). menos.. Plat. se ama. 1008 («semina innata virtutum». se presenta incorpórea a los ojos a través de la luz incorpórea del sol. che si debbe generare intera». Aristóteles. él las llama en la discusión con Epicuro 2L*$) y . la vera figura dell'uomo. en este acuerdo consiste la belleza. Pero la composición del hombre en la materia del mundo. Para Ficino las almas permanecen inmutables. el espíritu conmovido ama u odia a la cosa misma. 7 = Diógenes Laercio. no por la materia o por la cantidad. a Plotino..6). En la materia mejor dispuesta aparece más semejante. impedido con el gobierno del cuerpo. pintada en el espíritu. IV 3. al instante nos gustan o nos disgustan. Aquella fuerza divina infundió en el ángel y en el alma la figura perfecta del hombre a crear260. El alma aprueba este acuerdo. En consecuencia.. en la otra. [98] CAPITULO V Cómo nacen el amor y el odio. no solamente en el ángel o en el alma. si la imagen del hombre que es tomada por los sentidos y pasa al espíritu no concuerda con la figura del hombre que posee el espíritu259. Plotino. 1574 (Introd. 260 «quel raggio divino. y por esta oculta ofensa o caricia. I 6). La idea innata de la Belleza: Op. se juzga que la constitución del hombre es semejante a ellas. VII 7. Teeteto. Si alguno preguntara cómo la forma del cuerpo puede ser semejante a la forma y razón del espíritu y de la mente. de donde nace el amor particular a la belleza particular. también Op. y como deforme. Este afecto nace de dos causas. sino por algo incorpóreo más digno. la forma exterior de una cosa. I 6 2-3). no mira las formas [99] que por naturaleza están dentro de él. XI 3-5). 262 «la ragione o vero sigillo». que se llama belleza universal. 26. Cfr. le ruego que considere el edificio de un arquitecto. o que la belleza es incorpórea258 De todas estas cosas se sigue que toda la gracia del rostro divino. Al 258 259 «e che la bellezza è spirituale». lo mismo que con la noción que hay en el alma261. Ya porque la apariencia y la figura del hombre dispuestas de manera apropiada concuerdan perfectamente con la noción del género humano que nuestro espíritu tomó del autor de todo y que guarda. ad. Herod. Metaph. Op. 261 «Così si confa ancora alla ragione e sigillo che è nell'animo». sin que sepamos la causa de esta impresión. 1. di che sopra parlammo infuse. está en acuerdo o en desacuerdo. pulsando con su imagen la forma de la cosa misma. al momento le disgusta. y cuando concuerda es be-[100]lla. que es el tercer rostro de Dios. según Cicerón). «la quale l'animo dalla sua origine possiede». Pero sucede entonces que por una natural inconveniencia o conveniencia. sino incluso en la mirada de los ojos. Op. 1251 s. (sobre Plotino. El concepto (ratio) no es una forma (species) aristotélica.. Y puesto que la idea y la razón262 son ajenas a la materia del cuerpo. X 46)— sigillum y formula innata (Theol. 1576. sino como una impresión de una impresión de una idea (cfr.. 1032a 26-b 21. porque el espíritu. De voluptate XV.. Ciertamente. se odia. sobre todo cuando en aquél resplandece claramente la chispa de la belleza divina.mundo. y en esta aprobación consiste el afecto del amor. Y conmovidos por su admiración no amamos esta faz toda en conjunto. formas de conocimiento (species). V 8. 191 s. 1575 s. Si concuerda. el cuerpo y la belleza son cosas diferentes. que está lejanísima del artífice divino. se muestra indigna de aquella figura perfecta. y como hermosa. (sobre Parménides). Así. En consecuencia. Aquella que resulta más semejante se ajusta y concuerda con la fuerza de Dios y la idea angélica. VI 7. Y por esto sucede que algunos que nos encontramos. somos atraídos por cualquier hombre como miembro del orden del mundo. 46. 2. Op.

Estas tres cosas. medida y aspecto. Añádase que el orden no es otra cosa que el intervalo conveniente de las partes. ésta. o un vacío absolutamente inútil. 267 «intervallum vero quid aliud dicemus quam distantiam partium?». además de esto. recogida de Vitruvio. «Ordo-modus-species». V 11. Y la preparación del cuerpo viviente consiste en tres cosas264: orden. No te quedará nada del cuerpo ni de la materia. Después. vivacidad y gracia. ¿qué es entonces la belleza del cuerpo? Es un cierto gesto. porque el orden está en todos los miembros y ningún miembro se encuentra en todos los miembros. y el brillo266 de los colores adornen el orden y la medida de las partes. II 35-36. Y bien263. de mo-[102]-do que tres narices a lo largo completen la longitud de un rostro. la cual da a cada uno de los miembros la magnitud debida. De pictura. la apariencia se refiere a las líneas y el color. que son necesarias al cuerpo. sino el límite de la cantidad. en S. Encontrarás que la forma de aquél que se ajusta a la razón del espíritu es simple y desprovista de materia. y de las piernas y de los pies. aunque están en la materia. Y los dos círculos de los ojos igualen la apertura de la boca. para que los artificiosos trazos de las líneas. y los otros miembros del cuerpo estén en su lugar. Y la longitud de la nariz iguale la longitud de los labios y también de la oreja.. atendiendo a la proporción de todo el cuerpo. [101] CAPITULO VI Cuántas cosas se requieren para que una cosa sea bella y que la belleza es un don espiritual Finalmente. El uso de la palabra modus corresponde aquí más adecuadamente a la música. se debe juzgar semejante al arquitecto más por una cierta condición incorporal que por la materia. . trai all'edifizio la materia».principio el arquitecto concibe en su espíritu la razón y. Pero esta igualdad de distancias que pertenece al orden265 no es suficiente si no se añade la medida de las partes. por medida. en la medida de sus fuerzas. y hagan esto mismo las cejas si se juntan. estimamos que es necesaria la apariencia. Y ocho cabezas comprendan la altura de un cuerpo. que las orejas. que carecen de anchura y de profundidad. om. por otra parte. las arrugas. XIII 3. habrá el orden interior que proviene del artífice y en el artífice permanece. la idea del edificio. los dos semicírculos de las orejas juntos hagan el círculo de la boca abierta. Metaph. Pero. 1078b 1. Por orden se entiende la distancia entre las partes. 265 Esta teoría de la proporción. que los ojos estén próximos y a distancias iguales de la nariz. una comparación posible en la determinación de lo bello: Aristóteles. a cuya semejanza ha sido hecha? Además. no pueden ser parte alguna del cuerpo. Porque primero hace falta que cada uno de los miembros del cuerpo tenga su lugar natural. Dei. que es igual a la longitud de los brazos extendidos a los lados. ciertamente. es entre otros utilizada por Alberti. Los límites son superficies. ¿diremos que es otra cosa que la distancia de las partes?267 Pues la distancia. pero deja el orden. o un trazo de líneas. esto es. son cuerpo? Además. y efectivamente puedes hacerlo con el pensamiento. Este resplandor no desciende a la materia si ésta no está antes convenientemente preparada. la medida no es cantidad. en fin. Así. que las dos orejas disten ambas lo mismo de los ojos. es o nada. que resplandece en él por el influjo de su idea. líneas y 263 264 «orsu. Haz esto mismo en el cuerpo de cualquier hombre. El orden de los miembros no es miembro alguno. Agustín. la cantidad. separa la materia si puedes. junto con otras triadas. 266 «degli occhi». los ojos y la nariz. construye la casa tal como la concibió. por así decirlo. ¿Quién negará que la casa se muestra como un cuerpo y que ésta es muy semejante a la idea incorpórea del artífice. Y este intervalo. Civ. ¿Quién dirá que las líneas.

que son explicados en el hombre por la doctrina de la complexión (cfr. Así. II 63-64. Plat. así el espíritu no necesita ninguna añadidura para aparecer hermoso. y aquella forma perfecta del hombre. Por esto es evidente que la belleza está tan distante de la materia corporal que no participa de la materia misma si no está provista de aquellas tres preparaciones incorporales. cuya sustancia es equilibrada. fecundidad y claridad inherente a su naturaleza. no en la materia. y no se aparte de la formación de su espíritu por el exceso de algún humor268. De modo semejante se disponen los sonidos para recibir su belleza. Op. . quintas y sextas e igualmente de los tonos y semitonos. Tomás. 271 Cfr. de las que hemos hablado. de modo que nuestro cuerpo sea muy semejante al cielo. que mueve y deleita nuestros espíritus por medio de la razón y de la vista y del oído. en los sonidos y en los cuerpos. porque él es espíritu (spiritus). en el cual. 272 Esta parte del discurso de Agatón que quiere describir al dios mismo es interpretada por Ficino antropomórficamente: los atributos son —correspondiéndose con V 6— sólo preparaciones. El fundamento de estas tres preparaciones es la reu[103]-nión equilibrada de los cuatro elementos. bien proporcionado y brillante. S. no se consideran cuerpos. los animales. y las piedras. VII 7-15. según la costumbre de los antiguos poetas. sino que basta separarlo de las impurezas de la tierra. que tiene el espíritu.puntos que. los metales. brillará la belleza natural del espíritu. en las figuras. 273 Om. gent. el resplandor celeste brillará fácilmente en un cuerpo semejante al cielo. de la misma manera que no hace falta añadir nada al oro para que aparezca bello. ¿Por qué así?273 Esto es más bien la preparación para un carácter hermoso que la hermosura. Su orden es el ascender y descender del tono grave a la octava. y al deleitarlos los rapta. tierno. 178-181. como los árboles. vivaz y espiritual. y como un espejo próximo a Dios. y los sonidos simples se preparan a la misma suficientemente por un cierto equilibrio. Y dice que el amor es joven. III 3 y IV 3). sombras y líneas. infundida por el rayo de Dios que ilumina. luce la imagen del rostro divino. y también la reunión de muchos sonidos. cuartas. Por estas tres cosas. como son los cuatro elementos. Pues. después en las almas de los hombres. sino en la alegre concordia de luces. si se adhirieron. careciendo del grosor de la profundidad. y al raptarlos los inflama de un amor ardiente. como más arriba dijimos. Y colocamos la apariencia. Los cuerpos más simples. [105] CAPITULO VII Retrato del amor El poeta Agatón. Theol. los cuerpos compuestos de muchos miembros. que el alma es complexión y armonía de acuerdo con Sto. sino abandonar el cuidado y la solicitud tan ansiosa del cuerpo y apartarse de la perturbación del de[104]-seo y del temor: al instante. resultará más viva en una materia sumisa y obediente. reviste a este Dios de imagen humana272 y lo pinta a semejanza de un hombre hermoso. Pero el espíritu está por su naturaleza preferentemente adaptado a ella271. «il discorrere».. puesto que de estas cin268 269 «per la esorbitanza d'alcuno umore». La apariencia sonora es la intensidad270 de un sonido brillante. Pero. concluiremos de todo lo dicho que la belleza es una cierta gracia. como por tres elementos. ágil. se disponen a recibir la belleza. La medida es la progresión269 debida a través de las terceras. primero en el ángel. 270 «la risuonanza». para no alejarnos mucho de nuestro discurso. flexible.

pero en el poder del amor se deben entender de otro modo. el advenimiento de la gracia279. hay una recíproca benevolencia. porque los temperamentos amables son seducidos más fácilmente. la delicadeza uniforme y firme del cuerpo indica la disposición moderada en sus cuatro humores. om. se vuelven mansos. que es el primer fundamento. delicado y tierno. Proporcionado y armonioso. nos basta haberlo resumido brevemente. porque donde hay amor verdadero y completo. Porque cuando el calor se eleva demasiado. . Por tanto. porque penetra a escondidas. cosa que ni la prudencia. como hemos dicho. la cual no admite ni ultrajes ni injurias281. Por esta razón. Ágil y flexible. ni la fortaleza. pueden conseguir sin la benevolencia. Pero ¿por qué lo llama joven? Porque este equilibrio se posee no [106] sólo por beneficio de la naturaleza. Se afirma que es justo. cuando impera el frío. 279 «quella gratia che è bellezza». deben entenderse así. Y añade brillante. fluxum». el cuerpo es rígido. porque muestran su fuerza y cualidad. la medida y la apariencia. Estas cinco partes parece que se han de conocer en la figura del hombre. resplandeciente por la suave belleza de sus colores. Y ¿por qué también ágil y flexible? Para que entiendas que es apto y pronto a todos los movimientos. porque en la florida y espléndida edad inspira el ingenio del hombre y desea lo que está en flor. 276 Idem. cuando lo llama suave.. 280 «De le virtù d'amore». desigual. 274 275 «complexione». sino también por beneficio de la edad. Los físicos han demostrado que la señal de la armonía274 en los cuerpos es el suave y firme equilibrio de la carne delicada. de las leyes o de la elocuencia. es fluido276. 281 «ingiuria di fatti o villanía di parole». Con el paso del tiempo. y las otras dos indican el orden. 277 «acque». Pero. Agatón llamó al amor suave. o sea. 278 «diversa». cuando se han disuelto las partes más sutiles de los humores quedan las partes más densas. vacilante y alambicado. las tres primeras designan una complexión armoniosa. pues ésta es contraria278 a una complexión equilibrada. aunque antes fueran feroces. porque comúnmente los jóvenes son seducidos por el amor. Agatón se calla lo restante. [107] CAPITULO VIII De la virtud del amor280 Aquellas cosas que Agatón dice de las cuatro virtudes para dar a conocer la bondad del amor. esto es.co partes. porque desea cosas hermosas y ordenadas. después de éstas. Disipados el fuego y el aire. Brillante. y de la misma manera desaparece. Es tanta la fuerza de este amor que él solo puede mantener al género humano en una tranquila paz. que ha querido referirse a la lánguida e inepta debilidad femenina. om. «durum. y seducidos por sus asechanzas se acercan a los de edad joven. Suave. y huye de las contrarias. cuando la humedad. el cuerpo es árido e hirsuto.. y no pienses. formado honestísimamente con un orden y medida de las partes. puesto que Agatón expone muy elocuentemente todo esto. Y los que son seducidos. Es a nosotros a quienes corresponde comprender. duro275 y áspero. cuando la sequedad. domina un exceso de agua277 y de tierra. Después de esto añadió bien proporcionado. ni la fuerza de las armas. Una vez dispuestas estas medidas. Se dice que el amor es joven.

Pues quien ama. procura inclinación al amor. los animales y todos los cuerpos aman. Images (66-69) y Wind. y sobre todo desea que el amado ame a aquél que a su vez le ama. y es necesario que aquél que hace mejores a otros sea él mismo mejor. aquél que ha nacido. Por el contrario. De todo esto se concluye que el amor es por esto el más feliz. El amor. muchas veces Venus estando en su conjunción o en oposición o en exilio. y él no obedece a ninguna. porque es el más bello y el mejor. pero el amor está satisfecho con el premio de sí mismo. Porque los hombres no son seducidos por ser audaces286. el amor es libre y nace espontáneamente en una voluntad libre. el argumento más claro sobre la fortaleza del amor. superior a todos. Y por estas cosas se demuestra la sabiduría del amor. Por esta razón el amor es el creador y el conservador de todas las cosas y maestro y señor de todas las artes. Igualmente. Pero el amor no se somete a ninguno de ellos. como si no hubiera otro premio excepto el amor que fuese digno del amor. De modo que si al nacer alguno. en la segunda o en la octava casa de [108] la natividad. todos los otros deseos se desdeñan. como semejantes a él. 283 «minaccia: nati dicasi infelici». Libra o Tauro. Marte se encuentra en la casa de Venus. los fuertes y los sabios. Y también que es el mejor porque hace a los amantes muy buenos. además. sapientísimo. Finalmente. lo que ya ha sido tratado suficientemente en el discurso de Erixímaco. detiene. Marte sobresale en fortaleza. porque doma los deseos deshonestos. pues ¿qué hay más fuerte que la audacia? Y ¿quién combate con más audacia que el amante por el amado? Sobre los otros dioses. puesto que la audacia es la esclava que acompaña al amor. pero refrena el defecto de la irascibilidad. Porque si es284 la guía de la vida. Añade muy fuerte. 286 «perche gli uomini non si innamorano propio per essere audaci». cuando Marte predomina en el nacimiento del hombre le da magnanimidad e irascibilidad. se vuelven muy audaces para afrontar intrépidamente cualquier peligro por el amado. escapa a la violencia de todos. Pero Marte no domina jamás a Venus. vuelve más ardiente con su calor el ímpetu de Venus. que consiste en un cierto orden y templanza. om. los hombres ricos y los reyes más poderosos se someten al imperio del amor. al buscar la belleza. donde reina el amor. por la presencia de Marte. o bien en el aspecto sextil o trino de Marte. 284 «si Venere tiene la signoria della natività dell'uomo». artes y operaciones del espíritu. esto es. Y tanta es su libertad que las otras inclinaciones. ni las amenazas y violencias de los poderosos pueden obligarnos a amar. . eligen la mayoría de las veces un premio diverso a ellas. Y consta que es bellísimo porque se deleita en las cosas bellas. Mysteries. y no el amor a la audacia. será abrasado por amores muy ardientes285. sobre los otros planetas. es que todas las cosas le obedecen. Esto lo oísteis al principio suficientemente al héroe. De donde parece que hace a Marte más clemente y lo domina. ver Gombrich. Ni los dones de los ricos compran el amor. Ciertamente. la malignidad de aquél.Lo llama después moderado. o hacer que [109] dejemos de amar. no fuerza. 285 «alle fiamme d'Amore». En efecto. 282 «Venus hunc domat». Por otra parte. da malos presagios a los que nacen283. Es. Venus le domina282. principalmente ama el amor. En efecto. y es incompatible siempre con los gestos vergonzosos. Y si Marte influye próximamente. desprecia los deseos viles e inmoderados. por así decirlo. porque él hace a los hombres más fuertes. Sobre Venus y Marte en el arte del Ren. Igualmente. cuando Marte colocado en los ángulos del cielo. sino que muchas veces. los habitantes de los cielos. 86-89. Marte sigue a Venus y Venus no sigue a Marte. que Dios. pero si Venus se aproxima a continuación.. no impide la magnanimidad concedida por Marte. ya que determinó desde el principio que sería libre. porque son heridos por el amor. De lo que resulta que el amor que inspira fuerza a todos.

agudo para disputar. Además. que el amor está en todas las cosas y a todas se extiende. Segundo. y en las cosas serias fortísimo. genera concordia. Pues allí donde hay amor recíproco. que mueven a Júpiter. 292 «Dio».. por el que son creados los cuerpos celestes290. [111] CAPITULO X El amor es más antiguo y más joven que los otros dioses Pero antes de que termine. en el instante en que nacen. Por el contrario. Y Agatón lo señala aquí. resolveré en la medida de mis fuerzas tres cuestiones que nacen de la exposición de Agatón. qué significa en Platón el reino de la necesidad y el imperio del amor. padre de todas las cosas. el [112] amor del ángel hacia Dios. genera concordia tras alejar la discordia. después que las ha recibido. 289 «col caldo suo». 287 288 «reca sicurtà. Así. Saturno y los otros planetas. Estas mentes. induce la felicita». Se ha mostrado que la tranquilidad es concedida por el amor recíproco no sólo a los animales. . alegre en las diversiones. es más antiguo que ellos. qué artes inventaron los dioses bajo el reino del amor y qué dioses las inventaron. sus mediadores. 290 «le menti». y da felicidad evitada la miseria287. lo que entenderá cualquiera que recuerde lo que fue ya demostrado anteriormente. después de reconocer a su padre. de una parte. otro recíproco. magnánimo para llevar los negocios. Por tanto. 291 «più giovane che le menti». el primero y el último de los dioses. más joven291. el amor es el principio y el fin. ne tradimenti». lo aman. por un cierto amor de propagar su semen y por la generosidad de su providencia ha engendrado las mentes. excelentes amigos.. la mente angélica no recibe de su padre las ideas del planeta Saturno y de otros antes que por su amor innato se vuelva hacia su rostro. Dios. y Agatón dijo que era más joven. y más arriba en el discurso de Erixímaco se ha tratado ampliamente. Qué dones concede a los hombres. y cómo es. a partir de las palabras de Agatón. pronto en los juegos. es más antiguo que las ideas. En primer lugar cabe preguntarse por qué razón Fedro dijo que el amor era más viejo que Saturno y Júpiter. El simple. Al final de este discurso se dice que el amor con su canto289 dulcifica las mentes de los dioses y de los hombres... y de otra es más joven. a cualquiera de quien se apodere vuelve prudente para prever.[110] CAPITULO IX De los dones del amor Qué es el amor se ha mostrado a partir de nuestra discusión anterior. que se llaman dioses. «non vi sono insidie. elocuente para hablar. los homicidios y las luchas. no hay insidias288. pero aquél por el que las criaturas aman a su creador. sino también a los cielos y a los elementos. y desaparecen las querellas. ama con más ardor el don del padre292. se puede deducir fácilmente de lo dicho. Tercero. Hay un amor simple. Decimos que este amor. Allí todo es común. los robos. El amor recíproco procura seguridad disipando los peligros.

voluntas Dei necessaria simul et libera est et agit libere. Porque aquella mente encendida por este primer resplandor de Dios.. Esta. Hymn. proceden de la necesidad y en el proceso degeneran. estimulada por esta chispa de luz. Resp.5 (Abel). oscura por naturaleza. II 11-13: «Deus voluntatem habet. al sembrar él. la mente que le sigue.:)02+:--=308$:+Q3C0&. ama a su autor. Orfeo cantó estos dos imperios en dos himnos.. El imperio de la necesidad en el himno de la noche297. por tanto. ya incluso en la degeneración. 55. y Dios ilumina por amor a aquélla que se ha vuelto hacia él. puesto que la luz que desciende de Dios no es recibida por la mente.33R)0DP02S0*B32" Tú mandas sobre las tres Parcas y engendras todas las cosas 293 Theol. no teniendo nada sobre sí. Deus amat et providet». igualmente lo debemos entender del alma y de las demás obras de Dios. porque el amor divino. es buena. Elem. Por lo cual. desea la plenitud total de la luz. I 81. Sin embargo. X 616 s. Y así los poderes del amor y de la necesidad se van sucediendo alternativamente. 298 Id.[113] CAPITULO XI El amor reina sobre la necesidad Pero resolvamos ahora la segunda cuestión.. II 23-30. se vuelve ardientemente hacia él y. El imperio de la necesidad consiste ya en este proceso necesario del efecto. sin ser coaccionado. espontáneamente293. Pero la mente. si hablamos de las cosas creadas por Dios. pues las cosas por sí mismas.. sin embargo porque procede de fuera de Dios necesariamente degenera respecto de la infinita perfección del padre. necesariamente se propaga. Y lo que hemos dicho de estos dos imperios. 3 (Abel). 295 Proclo. Hymn. da generosamente además de aquella primera luz natural. Se dice que el amor reina por encima de la necesidad. antes de volverse por amor hacia su padre. aquél produce por amor y ésta por necesidad294. por la generosidad de su providencia.. De nuevo aquí se insinúa el poder de la necesidad. él obra por doquier. así: D. con una claridad tan grande como le es concedida por Dios.. Esta sucesión se efectúa en las cosas divinas según el principio de su naturaleza y en las otras según intervalos de tiempo. aquella luz se vuelve más oscura. . Pues es forzada a recibir según la capacidad de su naturaleza y por [114] la violencia de la naturaleza receptora. la luz divina. De modo que el amor es siempre el primero y el último de todas las cosas. así: 0 !"40!+"2P. 294 Cfr. A partir de aquí Dios. Porque ésta se eleva hacia Dios por amor. 296 «in questo atto». gent. en el cual no tiene lugar la violencia de la necesidad. ha dado origen a todas las cosas nacidas de él.:3N0&B+0O3B&!90*B32"0!+"273.. 297 Orphica. Tomás. Y aquí296 resurge el reino del amor. Puesto que el efecto no recibe jamás toda la bondad de su causa295. aunque nace de la suma bondad de Dios y. Pues. A esta necesidad sucede otra vez la primacía del amor. Theol. la tiranía de la necesidad antecede al reino del amor. 7.: La grave necesidad domina todas las cosas Al reino del amor en el himno de Venus298.. Sto. S. Plat. desde el instante que ha nacido. Cfr. Y así.

Orfeo ha situado divinamente estos dos reinos, y los comparó mutuamente, y antepuso el amor a la necesidad, cuando dijo que éste mandaba sobre las tres Parcas, en las que consiste la necesidad. [115]

CAPITULO XII Cómo, bajo el reino de la Necesidad, Saturno castra a Cielo y Júpiter ata a Saturno
Pero de qué modo dice Agatón que mientras domina la necesidad, los dioses siguientes castran o atan a sus padres, lo entendemos fácilmente por lo anteriormente dicho. No se deben interpretar estas cosas en virtud de que la mente angélica divide y dispersa299 a Dios mismo, sino que le ha sido otorgado por Dios en sí misma. Un poco más arriba hemos demostrado suficientemente que los favores de Dios decaen necesariamente de su suma perfección en el espíritu que los recibe. De lo que resulta que aquella fecundidad de su naturaleza que es intacta en Dios, pero disminuida y de algún modo mutilada300 en el ángel, se dice con razón que fue castrada. Y esto se dice que sucede mientras reina la necesidad, porque no sucede necesariamente por la voluntad de quien da o de quien recibe, sino por esta necesidad, por la que el efecto no se puede igualar a su causa. Y así Saturno, esto es, el ángel, parece castrar a Cielo, o sea, el sumo Dios, y también Júpiter, esto es, el alma del mundo, parece atar a Saturno, o sea, restringe la fuerza recibida del ángel en él mismo a confines más estrechos por defecto de su naturaleza. [116] Pues es más amplio el poder de aquél que el de éste. Así que se estima que el poder que en aquél, por su amplitud, está libre y suelto, en éste, a causa de su estrechez, está ligado y restringido. Sin entrar en lo que los astrólogos opinan, que la malignidad del planeta Saturno es neutralizada muchísimas veces por la conjunción, recepción u oposición de Júpiter, en el aspecto sextil o trino. Pero es suficiente lo que hemos hablado sobre estas cosas. Entremos en la tercera cuestión. [117]

CAPITULO XIII Qué artes conceden los dioses a los hombres y qué dioses las conceden
Agatón estima que es a causa del amor que las artes fueron entregadas al género humano. El arte de reinar por Júpiter; el arte de lanzar flechas, adivinar y curar, por Apolo; el arte de trabajar los metales, por Vulcano; la industria de tejer, por Minerva; y finalmente, la música por las Musas. Doce divinidades están al frente de los doce signos del Zodíaco301: Palas en Aries, Venus en Tauro, Apolo en Géminis, Mercurio en Cáncer, Júpiter en Leo, Ceres en Virgo, Vulcano en Libra, Marte en Escorpión, Diana en Sagitario, Vesta en Capricornio, Juno en Acuario, Neptuno en Piscis. Todas las artes han sido transmitidas por ellos a nuestra especie. Aquellos signos infunden sus fuerzas para cada arte en el cuerpo, y las divinidades302 que están al frente de ellos, en el alma.
299 300

«et discerpat», om. «et quammodo mutilato», om. 301 Esta ordenación también en Theol. Plat., IV 1, Op. 126 (Marcel, I 153). Ficino se ajusta a Manilio. Astronomica II 439-447, cuyo sistema introduce aquí en una concepción moderna: Kaske, Zodiac, 198 s. 302 Las divinidades, om. en latín. Sobre las artes: Manilio, Astron., IV 176-188 (Löwe), 124-139 (Wilder); los atributos de Libra y de Géminis no figuran en Manilio. En Géminis puede verse una contaminación con Cosme y Damián, santos patronos de los Medici-médicos.

Así, Júpiter a través de Leo hace al hombre muy apropiado para el gobierno de los hombres y los dioses, esto es, para llevar a cabo dignamente tanto las cosas humanas como las divinas. [118] Apolo, a través de Géminis, nos enseña el arte de tirar con el arco, la adivinación303 y la medicina. Palas, a través de Aries, la habilidad de tejer. Vulcano, a través de Libra, el trabajo de los metales, y los otros, las artes restantes. Y puesto que, ciertamente, nos conceden generosamente sus favores por la benignidad de su providencia, decimos que lo hacen por el amor que los estimula. Además, estimamos que la consonancia musical nace de la revolución muy rápida y ordenada de los cielos. Y los ocho tonos de los movimientos de los ocho círculos, y que el noveno se produce como acuerdo de todos juntos. Por tanto, a los nueve sonidos del cielo los llamamos las nueve Musas a causa de la armonía musical. Desde el principio nuestro espíritu fue dotado304 de la razón de esta música, y puesto que su origen es celeste, con razón se dice que esta armonía celeste es innata. Después, ésta se imita305 con los diversos instrumentos y cantos. Y este don igualmente nos ha sido concedido por el amor de la divina providencia. Por tanto, ilustres amigos, amemos a este dios porque es el más bello, imitémosle porque es el mejor, venerémosle porque es el más feliz, para que por su clemencia y generosidad nos conceda la posesión de su belleza, bondad y felicidad.

303 304

«vaticinium», om. Sobre la armonía de las esferas, Resp. X 617b. También Macrobio, Comm. in Som. Scip., 2, 3, 1. Cfr. Op. 614 y Supp. I 54-55; Op. 1434 sobre Resp. X; Op. 1737 sobre Plotino, IV 3, 12. 305 «imita e mette in opere».

DISCURSO SEXTO
[121]

CAPITULO I Introducción a la discusión sobre el amor
Hasta aquí Carolo Marsuppini. Después Tommaso Benci, fiel imitador de Sócrates306, con agrado y el rostro sonriente, se aplicó a la reflexión de las palabras socráticas. Nuestro Sócrates, dijo, juzgado por el oráculo de Apolo el más sabio de todos los griegos, solía dedicarse más al arte de amar que a ningún otro, como si por la experiencia en este arte Sócrates y cualquier otro hubiera de ser considerado el más sabio. El decía que este arte no lo había recibido de Anaxágoras, ni de Damón, ni del físico Arquelao, ni de los profesores de retórica como Pródico de Quíos y Aspasia, ni del músico Conós, de los que había aprendido muchas cosas, sino de la profetisa Diótima, inspirada por el espíritu divino. A mi juicio, para mostrar que sólo por inspiración divina los hombres podían entender qué es la verdadera belleza, qué el amor legítimo, y de qué modo se debe amar. ¡Tanto es el poder de la facultad del amor! ¡Tanta su sublimidad! Por tanto, alejaos de estos festines celestes, alejaos, digo, vosotros, ¡oh, profanos!307, que sumergidos en las bajezas terrestres y [122] esclavos de Baco y Príapo, como los puercos308, echáis por la tierra y por el fango al amor, don celeste. Pero, vosotros, castísimos convidados, y todos los demás consagrados a Palas y a Diana, que estáis entusiasmados con la libertad del espíritu purísimo y el eterno gozo de la mente, sed bienvenidos y escuchad con diligencia los misterios revelados por Diótima a Sócrates. Pero, antes de que escuchéis a Diótima, hay que resolver una cierta controversia entre aquéllos que hablaron anteriormente sobre el amor y los que lo harán ahora. Los anteriores llamaron al amor bello, bueno, feliz y dios. Sócrates y Diótima niegan esto, y lo sitúan en el medio entre lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo, lo feliz y lo desdichado, Dios y el hombre. Nosotros consideramos que ambas sentencias son verdaderas, aunque por diferentes razones309. [123]

CAPITULO II El amor está entre la belleza y la fealdad y entre Dios y el hombre310
El imán transmite al hierro una cierta cualidad suya por la cual, haciendo el hierro muy semejante al imán, se inclina hacia esta piedra311. Esta inclinación, en cuanto que nace de esta piedra y hacia ella se vuelve, sin duda se llama inclinación pétrea. Pero en cuanto está en el hierro es igualmente férrea y pétrea. Pues tal inclinación no está en la pura materia del hierro, sino en la materia ya formada por la cualidad de la piedra, pero
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Biografías sobre Sócrates: Apologie, 21a (oráculo); Symp., 177d, y Theages, 128b (ignorancia y Eros); su teoría: Diógenes Laercio, II C 19, Menon, 96d, y Asioco, 366b-c, Menexenos, 235e-236a; ver también VII 2. Lysias 204c, Jenofonte, Memor., II-6, 28; Symp., VIII, 2. 307 «empii». 308 Ad. ital. 309 «Noi approviamo l'una et l'altra sentenzia, benche l'una per una ragione e l'altra per un'altra». 310 «Che lo amore è in mezzo tra la bellezza e il uso contrario: ed è Iddio e Demonio». 311 Cfr. Platón, Ion 533dc.

[125] CAPITULO III Sobre las almas de las esferas y sobre los demonios Pero conoced de qué modo los demonios habitan estas zonas intermedias317 entre el cielo y la tierra por las palabras de Diótima318 en este Banquete. Así. sin ninguna duda lo llamamos bello. Plat. suspendido en el aire por la cualidad del calor. Para hablar más claramente312. Op.conserva las propiedades de ambas. sino ya encendido. los demonios. 306 (Marcel. vuela hacia la región superior del fuego. 318 Symposium. muchas veces muy bella a la [124] vista por la bondad interior felizmente concedida por Dios. como el espíritu del amante posee la propia cosa bella y en parte no la posee. etc. por las de Sócrates en el Fedro y el Filebo. La figura del hombre. Resp. Allen 498 s. 1469-1471). sobre todo Epinomis 984d-985b (en Op. 1386 s. al vuelo que. Cfr. También. X 885e-903a. ¿quién desea aquello que tiene? Sólo queda entonces que el espíritu se consume de ardiente amor cuando habiendo encontrado la apariencia hermosa de alguna cosa bella. 316 «ragione». es un afecto intermedio entre lo bello y lo no bello. El lino. De este modo. 1527). según la opinión de Agatón y de los otros anteriores. y por las del huésped ateniense en las Leyes y los Epinomes. entonces.). 317 Lo siguiente es una contaminación de Phaidr. enciende el lino.). Theol. 1912 s. sin duda en parte es bello y en parte no bello. om.. Platón considera que toda la máquina de este mundo319 está regida y se mueve por un alma. estamos obligados a llamarlo un cierto afecto entre lo bello y lo no bello.). partícipe de uno y de otro.. ya que el cuerpo del mundo como todo cuerpo está compuesto de los cuatro 312 313 «ut loquamur apertius». así el amor ocupa el punto medio entre la ausencia de forma315 y la forma.. es incitado a la entera posesión de la belleza. para volver ya a ella. las esferas de las almas y las almas propiamente en sí. bello y feliz se vuelve hacia lo mismo.. también Excerpta ex Procli Comm. Y ciertamente. o sea por el calor. también. no la ama. que es el amor. II 248). lo llamamos por naturaleza tanto del lino como del fuego.). no puro.. . se dirige hacia el que le atrae. Op. por esta mezcla. Nomoi. Ficino los ha interpretado como muestran los comentarios citados. Phileb. 90a (en Op. En efecto. llamó al amor demonio. el fuego también por su cualidad. 27c-31a (en Op. igualmente de lino y de fuego. atraído por esta chispa como por un anzuelo313. 1364). Plat. 26b-18a (en Op. en la medida que es excitado por el fuego se vuelve hacia el fuego. IV 1. 1262. comentada en Theol. Porque así como los demonios están en medio de las cosas celestes y las terrenas. Timaios 39e-41a. Y porque él está en el espíritu ya encendido por la presencia de aquel rayo bello. lo llamamos ciertamente ígneo. puesto que dependiendo de lo bueno. X 616 s. Pues el espíritu que no recibió la imagen de ninguna cosa bella. feliz y dios. 319 La teoría del alma escalonada en el mundo de las almas.. cuando los textos no parece que hablen de todos los asuntos (el alma del mundo. XIV 1. Y aquél que posee la belleza entera no es conmovido por los estímulos del amor. IV 713c-e. (en Op. El espíritu. por esta primera degustación314. Apologie. 1436 s. a través de los ojos que la contemplan. por esta razón Diótima.» 315 «tra la bellezza et la privatione di quella». Pero en cuanto está en el lino. transmite al espíritu. 202b-203a. in Alcib. A esta atracción. 314 «e di quella gustato (trova) qualche sapore nel suo giudizio. como cosa no conocida por él. 245c-247e (ver en Op. En su primer y segundo discurso Giovanni puso de manifiesto suficientemente esta región316 intermedia entre la naturaleza deforme y la hermosa. el rayo de su esplendor. bueno. Y de este modo consideramos que el amor. per tal saggio è incitato.

y los animales de la tierra y del agua. 322 Plotino. Resp. de la materia primera. El alma de todo debe ser una. o sea. 36cd-39b. X 896c-899d. no liga las almas de esta naturaleza a los cuerpos de las esferas. cael. también podemos llamar a aquéllos que Platón llama dioses y almas de las esferas y de las estrellas. habitan la región del fuego etéreo. III 107. ya que los cuerpos de los animales. ya que tampoco percibimos el elemento puro del fuego y del aire. III 4. y estas doce esferas son distintas entre ellas y diferentes en aspecto. malos. tanto más perfecto es el cuer-[126]-po del mundo que el cuerpo de cualquier ser vivo. 324 Cfr. según el uso de Dionisio. porque como se muestra en el libro X de las Leyes325. Sto. vemos los animales del cielo. 325 Platón. todo el cuerpo del mundo.. por tanto.elementos cuyas partículas son los cuerpos de todos los animales. Pero los del fuego y del aire no los vemos. 9. ver la carta de Filippo Buonaccorsi (Callimacus Experiens). si como opina Platón320. Así. las cuales dan vida a los animales generados de ellas? Y si estos elementos impuros del mundo viven y están llenos de seres vivientes. en tanto que el todo es más perfecto que la parte. puesto que siguen al sumo Dios y a la mente angélica. Hier. En cambio. llaman demonios a los animales [127] que. Pero no atribuyen a los demonios las pasiones del cuerpo. . Timaios. los hombres. mortales y pasibles. como una es la materia y uno el edificio. sólo son adornados por seres racionales. gent. Los dioses son inmortales e impasibles. el alma de la materia primera. no debe estar menos provista de razón que la tierra. Plotino. hay doce esferas en el mundo. pues ya que el agua es un cuerpo más digno que la tierra. ni del aire. Algunos platónicos322 y los teólogos cristianos han pensado que hay otros demonios. a causa de su sublimidad. movimientos y propiedad. esto es. Y esto no disiente de Platón.. Pero la diferencia está en que en la tierra hay dos géneros de animales. e igualmente en el agua. sino ciertos afectos del espíritu. sino de ciertas partes de estos elementos. 38e-39c-40ac. que está cerca del agua. ¿Quién negará que viven la tierra y el agua. no vivirán y tendrán seres vivientes en ellos e. 966d-e. Tomás. Nomoi X 886d-898d X 11. Una será. Dionisio Areopagita323 suele llamar con el nombre exacto de gobernadores del mundo inferior a los ángeles buenos324. ¿por qué el aire y el fuego. sobre la doctrina de los demonios buenos de Ficino. como a sus cuerpos las de las criaturas terrenas. 6. X 617a. Así. los demonios inmortales pero pasibles. viven. que son las estrellas. por los que de algún modo aman a los hombres buenos y odian a los malos. los diez círculos superiores del globo. Entonces. Cfr. del aire puro o del aire nebuloso. Pero ahora no es cuestión de ocuparse de los malos. Los platónicos321 llaman dioses al alma del mundo. que son nuestros protectores. ni del agua o la tierra. y hombres a aquellos seres racionales que habitan la tierra. y las almas de las doce esferas y de las estrellas. Además. situados bajo la luna. Nomoi. entonces. y muy cercana y ardientemente intervienen en el gobierno de las cosas inferiores y en particular de los humanos. por tanto. Y no está compuesto del elemento entero del fuego. que son parte de ese todo. ¿Quién está tan enajenado como para decir que la parte vive y el todo no? Vive. que son partes del mundo más excelentes. es necesario entonces que estén presentes en ellas doce almas diferentes en belleza y virtud. igualmente. ministros de Dios. III 5. los brutos y los racionales. Sin duda sería absurdo pensar que un cuerpo imperfecto tuviese alma y el perfecto no tuviese alma ni viviera. lo cual apenas discrepa del pensamiento de Platón. Por esta labor todos parecen buenos. y doce las almas de los doce círculos. 323 Dionisio Areop. el cuerpecillo de cualquier animal es una partícula del cuerpo del mundo. ángeles. Pero afirma que están dotados de tanta virtud 320 321 Timaios. los cielos? Ciertamente.. Final (cita Porfirio). S. ocho cielos y cuatro elementos bajo el cielo. 6.

Venus inspira amor por los venusianos. sin ningún esfuerzo o molestia. sus dones a los hombres a través de los dioses y los demonios. los presentan a los siete órdenes de los demonios que les sirven. Saturno fortifica el don de la contemplación por medio de los demonios saturnianos.. que mueven los siete planetas y que llamamos328 ángeles. Mysteries. De aquí resulta que los espíritus de los planetas confirman y fortifican en nuestros espíritus. la discrepancia entre Platón y Dionisio es más de palabras que de sentido. Pues el orden natural requiere que el espíritu purísimo no pueda caer en este cuerpo impurísimo antes de haber recibido un medio y una envoltura pura. y los demonios a los dones de estos dioses. Finalmente.por el sumo Dios que pueden a la vez gozar de la visión de Dios. V. Marte. regir y mover las esferas del mundo según la voluntad de su padre. con la contribución de los lunares. pueden parecer sin embargo deshonestos en nosotros a veces por su abuso. De esta misma tarea se encargan otras tantas especies de demonios. Después concede el poder de éstos a los siete dioses. Y aunque conceden a todos los hombres la facultad de estas cosas. de modo que cada uno recibe de uno por encima de los demás. Kratylos 407 s. por haber sido infundidos por voluntad divina. 805. ardor del amor. Las almas descendiendo en los [129] cuerpos desde la vía láctea. Júpiter. sutilidad al interpretar. Op. para estos datos sobre los planetas Ep. y. Al principio Dios contiene en sí la fuerza de estos dones.7).. Pues todas las cosas pasan desde el sumo grado al ínfimo por los intermedios327 de tal manera que aquellas ideas que son concebidas por la mente divina dan. (otros documentos: Wind. de donde se deriva la predicción. .. gobernar fácilmente las cosas inferiores. La Luna. son envueltas en un cuerpo celeste y lúcido y. Y al mover éstas. 330 Según la etimología. la grandeza de espíritu por medio de los demonios marciales. intermediarias entre los seres celestes y los hombres. generosamente. es estimada por los platónicos la cópula más apropiada del alma con el cuerpo terreno. aunque son honestos. revestidas por éste. y pasando por Cáncer. éstos los transmiten a los hombres329. favorece el ejercicio de la generación. 122). 329 «isti tradunt hominibus». Cfr. para no alargarnos. che intorno al Trono di Dio si rivolgono in modo che.. entusiasmo. Mercurio330 aumenta con la intervención de los mercurianos la habilidad en la dicción y la interpretación. om. 328 «e da noisi chiamano Angeli sette. a su vez. las fuerzas de aquellos siete dones dadas por Dios desde el principio e incesantemente. potestad para gobernar. Dios los infunde en los espíritus en el instante en que nacen. El Sol con la ayuda de los demonios solares la claridad de los sentidos y de la opinión. De estos dones los principales son siete: agudeza de contemplación. como es más densa que el alma pero más sutil y pura que el cuerpo. y sus cuerpos en nuestros cuerpos. Esta. Hermes (= Mercurio)-T+893. «a lo infimo della natura. son encerradas en los cuerpos terrestres. [128] CAPITULO IV De los siete dones que Dios concede a los hombres a través de los espíritus intermedios326 Se dice que los dioses inferiores sirven a las ideas de todas las cosas que contiene la mente divina. el poder para gobernar y mandar con el servicio de los demonios jovianos. Estos dones. Por lo cual. finalmente. Lo cual es evidente en el ejerci-[130]-cio del poder. claridad de los sentidos. per debiti mezzi». nos viene 326 327 «De' sette doni che descendono da Dio agli uomino per il mezzo de' ministri di Dio». el valor. Y aquéllos. y fecundidad para engendrar. Ciertamente.». El instinto de amor. tienen mayor influencia en ellos según la disposición del cielo en el momento de su concepción y nacimiento. el amor y la generación.

Estos dos se llaman demonios puesto que están entre la belleza y la privación de ella. Op. como está dispuesto óptimamente. es decir. cuatro tipos lo son especialmente. Y todos son llamados héroes. [133] CAPITULO VI Cómo somos seducidos por el amor Lo que diré de un solo tipo. demonio venusiano. Los platónicos ponen el primero en la Venus celeste. Charioteer. amantes. reinando Júpiter. Todos los hombres [132] son heridos por las flechas del amor. según Diótima. y de los demonios venusianos. y porque es confirmado por los demonios. a 331 332 «Dicesi il Demonio venereo essere Amore di tre ragioni». 333 «la collera che è umore foccoso». El segundo en la Venus vulgar. entendedlo de los otros tres. esto es. Los terceros hacia aquéllos en los que predomina la pituita y la atrabilis. En su cuerpo etéreo. Comm in Somn. habiendo encontrado en la tierra la semilla idónea. como ya tratamos más arriba y en adelante explicaremos con más detenimiento. in Phaidr. y uno de ellos. Los segundos hacia aquéllos en los que domina la sangre. suelen amar sobre todo a aquellos hombres que han nacido bajo las mismas estrellas. otros al aire purísimo. cfr. 1381 (Allen. demonio. Marte y Juno.. Febo. A menudo sucede que dos espíritus descienden. justamente según Agatón. en esa inteligencia misma de la mente angélica. Cualquier espíritu que desciende a un cuerpo terreno bajo el dominio de Júpiter recibe al descender una cierta figura del hombre que ha de crear correspondientemente a la estrella de Júpiter. los marciales por los marciales. 15. esto es. 336 Hera = Afrodita (Iuno = Venus): Comm. y añadiré. 335 Phaidros. también para el amor como elección del Dios adecuado. y otros al del aire más denso y nebuloso. Estos los distribuimos todavía en tres órdenes: uno los asignados al elemento fuego. Pues Platón demostró en el Fedro335 que sobre todo son heridas las almas que siguen a Júpiter. ha sido llamado dios y. 181). Los primeros lanzan las flechas de amor hacia aquellos hombres en los que predomina la bilis. . Y por esto. pero en el caso contrario. pues éstas. 1381 s. Si la semilla encontrada en la tierra fue igualmente apropiada. pero de ellos. demonio. Macrobio. mientras que el otro. De aquí que los jovianos son conmovidos vivamente por los jovianos. 334 «la flemma e la malinconia». Cfr. la representa con la máxima exactitud. La etimología héroe-eros: Kratylos 398c-d. en la capacidad que tiene el alma del mundo para generar. Puesto que desciende de Dios ha de ser llamado dios. de la palabra griega F+=). que significa amor332.. humor acuoso y terreno334. humor aéreo. inclinadas desde los primeros instantes de su generación al amor. pinta en éste la tercera figura similar a la primera y a la segunda. forma el cuerpo perfectamente según aquellas ideas primeras. Op. 252c-253e. Scip. el demonio venusiano es un amor triple331. no es muy parecida. e igualmente otros por otros de modo semejante. aunque en intervalos de tiempo diversos.del Dios soberano y de Venus. comienzo I 2. esto es Venus336. que llamamos diosa. [131] CAPITULO V Del orden de los demonios venusianos y cómo lanzan las flechas del amor Ciertamente. el humor colérico y fogoso333.. El tercero es el orden de los demonios que acompañan al planeta de Venus. I 17.

Al espíritu. pero agrada más el que es considerado más hermoso entre éstos. como dijimos. y lo concibe por la imaginación. Sobre la estrella de la amistad. en relación con Pico. a aquéllos nacidos de modo semejante337. generado por el calor del corazón de la parte más sutil de la sangre. Sin embargo. aunque el alma. sino a los suyos. 338 Lat. mientras la contempla. fácilmente ve las imágenes de los cuerpos que se reflejan en éste como en un espejo. Después ama esta imagen reformada como su propia obra. se unen por el espíritu (spiritus) intermedio. Pues. por su propia fuerza. sin embargo. toma a tra-[135]-vés de los instrumentos de los sentidos las imágenes de los cuerpos exteriores. Compara ésta constantemente a la suya interior. Pues con el paso del tiempo no ven al amado en su imagen real percibida por los sentidos. El alma y el cuerpo.causa de la ineptitud de la materia. contempla al mismo tiempo con el intelecto la naturaleza y la definición común a todos los hombres a través de su idea innata de humanidad y. no pudo.. que es un cierto vapor muy tenue y transparente. Ficino expone el valor de su estrella de la amistad con Pico. que conserva de memoria la imagen concebida una vez de un hombre hermoso y reformada según él. De vita. cfr. concibe en sí misma imágenes semejantes a aquéllas. III 3. sino en la imagen ya reformada por su alma a semejanza de su idea. aquéllos que han nacido bajo este astro se aprecian de tal modo que la imagen del más bello entre éstos. reformándola. Ambos se agradan mutuamente por su semejanza natural. pero no la completa con tanta semejanza respecto a su modelo. Entonces. En nosotros. hay tres partes: alma. Las imágenes concebidas aquí son conservadas por la memoria. Op. 64 s. Y por éstas a menudo la perspicacia del espíritu340 es incitada a contemplar las ideas universales de las cosas. Esta es sin duda en la medida de lo posible tal como la que él mismo posee desde el principio y que queriéndola esculpir en su cuerpo. 534. 339 Cfr. le sería suficiente haber visto una sola vez al amado. juzga los cuerpos. 1537). y a través de ellas. del que procedió en un principio la imagen. Pero. e incluso los ojos. instrumentos del alma. que no pueden fijarse en el alma. Igualmente. difundido por todos los miembros. e incluso mucho más puras. evidentemente. comienza la misma obra. Y este conocimiento es llamado por los platónicos sensación. o sea. pues le agradece su traducción de Plotino (Op. ad: «quod ipso corpore pulchrius est». penetrando a través de los ojos en el espíritu del otro. habiéndola contemplado341. de naturaleza muy diferente entre sí. incluso con el cuerpo ausente. [134] aunque sean menos hermosos que otros muchos. De aquí. 341 «et que fuerit comtemplata conservat». espíritu (spiritus) y cuerpo339. A esta concepción la llamamos imaginación y fantasía. Pero el alma. . 340 «l’occhio dello intelleto». Pues. estando presente en el espíritu en todas partes. el espíritu (spiritus). la conserva. entonces. para el ojo y para el espíritu (spiritus) que como espejos reciben las imágenes del 337 «che hanno avuto natività consimile». desean ver continuamente aquel cuerpo. toma las fuerzas del alma y las comunica al cuerpo. Aquel cuerpo será más hermoso que éste. El espíritu así impresionado reconoce como suya la imagen de aquél que le sale al paso. Por esto sucede que todos aman sobre todo no a los que son más hermosos. conserva en ella la imagen de aquél y ésta le es suficiente. mientras que ve con los sentidos un hombre. II 2. la mejora. pues la sustancia incorpórea que es superior a los cuerpos no puede ser formada por ellos al recibir las imágenes. no la conservan. Además. Mysteries. Wind. y si le hace falta algo en relación a la imagen perfecta del cuerpo joviano. que contiene en sí. cuadra y concuerda en todos sentidos con aquella imagen semejante a la formada por su propia generación tanto en el cuerpo etéreo como en las profundidades del espíritu. Esto hace que los amantes se engañen de tal modo que consideran al amado más hermoso de lo que es338.

es por naturaleza informe y oscura. describió su origen a Sócrates de este modo. aquella capacidad de entender por un instinto natural suyo. vuelta hacia su padre. por las razones que hemos expuesto. que llamamos Saturno y Júpiter. Poro. o sea. es necesario que antes sea conocido de 342 343 «del corpo esteriore». y todo consejo se dirige a conseguir su verdad. con todo. En éste. che prima era nello Angelo». es decir. Después que hubo referido que el amor pertenece al orden de los demonios. Saturno y Júpiter disfrutaban ya de sus propios bienes. Al principio el ángel es y vive por Dios. ni aquello de lo que carecemos totalmente. están contenidas las razones de todas las cosas. Aquel instinto natural es encendido por las llamas de este rayo. ebrio de néctar. destello del Dios soberano. esto es. Esta capacidad. es el amor. condescendiente343 con ellos la mayoría de las veces. . también aquéllos. ¿qué buscaría más allá? Y dado que ninguno desea las cosas desconocidas. la indigencia que antes había en éste345. Estaban con los dioses en la mesa. Tiene la capacidad de entender. engendrado a la sombra de la vida. hijo de Consejo. Ciertamente. falta y carencia de luz. y la pierden cuando está ausente. que propiamente llamamos dos Venus. como en la semilla. porque es verdad y bondad de todas las cosas. «volendo a costoro servire». a causa de su indigencia. por así decir. y también estaba en el alma del mundo el conocimiento de las cosas superiores y el movimiento de los cuerpos celestes. se unió con Penia en el jardín de Júpiter. o sea. En el jardín de Júpiter. esto es. ya existía aquel Dios supremo que llaman Cielo y también la esencia y la vida en el ángel. El día del nacimiento de Venus. En cuanto a estas dos cosas. Pero. en la cual cuando desciende Poro. Creemos que esta oscuridad es Penia.mismo estando presente el cuerpo. que es Poro y abundancia. nacían de la suma majestad de Dios. se calienten y se deleiten. se ve obligada a desearla. puesto que el deseo de entender nace inmediatamente después del vigor de la vida. Así pues. Y visto que cada uno busca lo que le falta. 345 «con la povertà. que por la razón ya dicha llamamos Venus. se llaman Saturno y Júpiter. esencia y vida. Cielo. Dios es llamado consejo y fuente de consejo. que a nuestro juicio es Venus. estando con los dioses en la mesa344. el que posee totalmente una cosa. si no es iluminada por Dios. exigen la presencia del cuerpo. hijo de Consejo. Poro y Penia significan abundancia y miseria. el rayo de Dios. y el alma. es necesaria la presencia permanente del cuerpo hermoso342 para que por su luz empiecen a brillar de una manera continua. como la capacidad del ojo antes de recibir la luz del sol. Poro. Por su esplendor todo consejo llega a ser verdadero. nacido de la pobreza y de la abundancia. toma de él el rayo divino. crea el amor. De esta unión ha nacido el amor. om. y este ardor. Puesto que cuando aparecían la inteligencia en el ángel y la fuerza de generar en el alma del mundo. Este incendio. [136] CAPITULO VII Del nacimiento del amor Pero volvamos ya a Diótima. que nace de la oscuridad anterior y de la chispa que salta. cuando la mente del ángel y el alma del mundo. Por el jardín de Júpiter se entiende la fecundidad de la vida angéli-[137]-ca. que de nuevo llamamos Saturno y Júpiter. 344 «discumbentibus». Pero ¿por qué representan a Poro ebrio de néctar? Porque rezuma rocío de la vivacidad divina. esto es. Y ¿por qué el amor es en parte rico y en parte pobre? Porque nosotros no solemos desear lo que poseemos completamente. unido a Penia. El día del nacimiento de Venus.

porque está en medio de la pobreza y la abundancia. juicio y esperanza es como una anticipación presente del bien ausente. no. Ni esto parece que baste para una ardiente benevolencia. la otra es su capacidad creadora para las inferiores. sino una imitación de la contemplación angélica. es ajeno a Dios. en parte. Ambas tienen un amor. sino también es necesario que haya sido juzgado bueno346 y agradable para nosotros. que antes estaban en aquel rayo. entendemos su capacidad natural. Sin embargo. Lo cual. con razón se dice que el amor es una mezcla de pobreza y de riqueza. Pues ésta. es llevada a través del amor a la entera plenitud de la luz total. celeste. encendida por esa primera degustación del rayo divino. La celeste para conocer la belleza divina. pero cada una a su modo. ciertamente no lo posee todavía en su propio ser. y está más inclinado a la región inferior del mundo. la segunda por el contrario sí es propia de la naturaleza del alma. gracias a la fecundidad de las semillas divinas. ya que los amantes tienen en parte aquello que desean y. y empiezan a relucir más clara y distintamente. Por esto. Pues no lo desearía si no le agradara. cada vez que ponemos una sola Venus en el alma. ésta lo quiere dar a la máquina del mundo en la medida de sus fuerzas. ciertamente. y las razones de todas las cosas. pues muchas veces solemos odiar lo conocido. porque se dirige a lo divino. cualquiera que ama algo. La vulgar. tanto una como otra son llevadas a generar belleza. cinco Estas dos Venus y estos dos amores no sólo se encuentran en el alma del mundo. Y uniéndose con este esfuerzo más estrechamente a su padre. Y como 346 «utile». pero la mayoría de las veces lo llamamos demonio. genera formas semejantes a aquéllas en la materia de los elementos. Y no sólo conocido. Entonces. la segunda. sino también en las almas de las esferas. que llamamos Poro. su propia Venus. se aclaran ya en la capacidad inherente de Venus. y genera un amor partícipe de abundancia y escasez. concebida en sí por voluntad divina. Hay. . así es el alma del mundo con respecto al ángel y a Dios. Una es sin duda la capacidad de este alma para conocer las cosas superiores. y con su capacidad para engendrar. entonces. Es más. mueve los cielos. a ejemplo de ellas. Y cuando ponemos dos. Al primer amor le llamamos algunas veces Dios. Y por este motivo aquella Venus superior. Al segundo amor lo llamamos siempre demonio. los demonios y los hombres. y apropiado a la naturaleza de los demonios. se esfuerza en que se manifieste en la materia mundana la belleza divina. la vulgar para generarla en la materia del mundo.alguna manera lo que amamos. lo conoce en sí con el conocimiento del espíritu. Pero de la misma manera que es el ángel con respecto a Dios. y se enciende. entendemos que una es común al ángel y la otra es propia del alma. porque parece tener una cierta atracción hacia el cuerpo. si antes no estimamos que podemos conseguir fácilmente [138] aquello que es agradable. volviéndose hacia las cosas superiores. vulgar. ni le agradaría si no lo hubiese probado de algún modo. los astros. Aquélla no es propia del alma. Este conocimiento. [140] CAPITULO VIII En todas las almas hay dos amores. A partir de aquí. confusas y ocultas. adornada por las formas de todas las cosas. Y aquí de nuevo vemos dos Venus. al instante brilla con el esplendor plenísimo de aquél. [139] dos Venus en el alma: la primera. La celeste se esfuerza en pintar en sí con su inteligencia de manera muy exacta la belleza de las cosas superiores. Pues tal como aquélla ve aquel decoro. Por tanto. pero en las nuestras. recibe igualmente el rayo de aquéllas. lo juzga agradable y tiene la esperanza de poder conseguirlo.

. Op. ésos tan obtusos que se hunden en lo ínfimo. demonio malo. que el segundo amor es un demonio malo es porque a menudo por nuestro abuso nos turba y. sobre todo. activa. Ciertamente. demonio bueno. esto es. Aquéllos son tan agudos que se elevan muy alto. de los cuales uno se eleva ha-[141]-cia las cosas superiores y el otro las hace descender hacia las inferiores. De aquí. pero el lugar de la libertad humana está abierta al trato social. crecen. cuando la figura de cualquier cuerpo. Los otros dos. también pasiones. Los dos extremos. porque concuerda con aquellas razones que. Op. Por tanto. al instante agrada al espíritu (spiritus). conserva nuestra mente y la capacidad de generar. como ya hemos dicho. gran demonio. no sólo son demonios. decrecen y acaban. 347 Vida contemplativa. gracias al cual seguimos los estudios de filosofía y la práctica de la justicia y la piedad. efectivamente. Diótima acostumbra a llamar a estos amores simplemente demonios y a aquél. El de éste dista lo mismo de uno y otro. Pero el amor del hombre contemplativo asciende desde la [142] vista a la mente. En medio de éstos. Disp. se inclinan hacia un extremo u otro. nos elevamos constantemente desde la visión de la forma corporal a la consideración de la espiritual y la divina. en Comm. aleja muchísimo al espíritu de su bien principal. El del activo se queda en la mirada. Estos tres amores toman tres nombres. como modelos de la misma cosa. no se encuentran sólo dos amores. hay en nosotros tres amores. entonces. Excerpta ex Proculo in Remp. no permite que los corazones se inmovilicen sino que los excita por doquier a amar. permanecen en la región intermedia. Ficino introduce aquí entre los demonios siempre activos un nivel intermedio que en su forma triple refleja otra vez las almas unidas. Estos dos amores eternos en nosotros son dos demonios. el del voluptuoso. por otra parte. IV 4. En nosotros. al estar la materia bien dispuesta. éstos. es eterno. El de ése se desvía más al inferior que al superior. recibidas en otro tiempo por voluntad divina. Desde el nacimiento o por educación estamos inclinados y dispuestos a la vida contemplativa.. elevándose por encima del universo. humano. X. sino cinco. A decir verdad. Y este amor que nos incita continuamente a reproducir en las figuras que procreamos alguna semejanza de la belleza divina. poder y poesía/música. Si se dice. demonios. También en la capacidad de generar hay un estímulo oculto a engendrar hijos. De éstos. Ciertamente. voluptuosa: estas tres formas de vida se consideran en Ep. descendemos súbitamente de la mirada a la concupiscencia del tacto. Camald. porque la procreación de hijos es considerada tan necesaria y honesta como la búsqueda de la verdad. que según dice Platón. entre otros Landino. El amor de aquél se dirige más al demonio superior que al inferior. Plat. como intermedios. I. que consiste en la búsqueda de la verdad y lo desvía hacia tareas más viles. es necesario que los amores de todas se vuelvan al amor de aquélla de tal modo que dependan de aquél de alguna manera. uno está justo en el medio entre los dos extremos. La vida activa y contemplativa son muy discutidas en la literatura humanista. están siempre presentes en nuestras almas. también. y el otro Cacodemón. uno y otro son buenos. puesto que no están en el espíritu tan sumamente firmes como éstos. 940 s. 919 s. 1749: «vita contemplativa libera est: activa ministra actionum atque fortunae: voluptuosa serva corporis». en la mente del hombre hay un eterno deseo de amor para descubrir la belleza divina. nacen esos tres amores. Si a la voluptuosa. bestial347. a los cuales. o sea.. como sabiduría.todas las almas se vuelven al alma primera de acuerdo con la sucesión del orden natural. pues comienzan. el del activo. poniéndose ante los ojos y penetrando por los ojos al espíritu (spiritus). uno es Calodemón. Si a la activa y moral. todo amor comienza por la vista. Por esto. perseveramos solamente en la delectación del ver y el conversar. a Plotino. Los tres amores intermedios. se les llama más correctamente movimientos y afectos que demonios. Op. El cual. El amor del contemplativo se llama divino. es tal como la contiene la mente divina en su idea y. 44. Cfr. El del voluptuoso desciende de la vista al tacto.

todos los miembros se debilitan y empalidecen por la pobreza y falta de digestión del alimento. es deseoso de prudencia. Por esto se reparte por las venas una sangre pobre y cruda y. facundo al hablar. el amor no es nunca ni mendigo ni rico. Por esto. 348 349 «affeti e passioni». Porque. ya que Venus es bellísima. Por lo cual. y la menor se mande sin digerir al hígado. los mortales se vuelven pálidos y flacos por el amor duradero porque a menudo la fuerza de la naturaleza no es suficiente para hacer dos cosas a la vez. sin casa. poderoso. En lo sucesivo trataremos qué afectos348 nacen en los amantes a causa de la naturaleza de este amor. encantador y fascinante. y siempre está necesitado. Y aquello que ha [144] adquirido se escapa. y siempre anda urdiendo nuevas trampas. o sea. nacido de la abundancia y de la pobreza y que está dividido en cinco especies. sin cama y sin abrigo alguno. Y to-[145]-da la fuerza de la complexión natural está dedicada a eso. pasa la vida filosofando. Cfr. tantas veces como está lleno. . Porque es hijo de la abundancia es acechado por lo bello y lo bueno. enciende las almas con el deseo de la suma y divina belleza. sin embargo aparecen más claras para nosotros en los tres de en medio. I/II y. Y por naturaleza no es del todo ni inmortal ni mortal. Diótima. duerme en la calle. La intención del espíritu del amante se vuelca completamente en el pensamiento constante del amado. mágico y sofista. son iluminados por el ornamento de la obra de Dios. siguiendo las palabras de Diótima349. Y aquí también por la misma razón se digiere mal. Es seducido por el deseo de lo bello. es seducido por el deseo de lo bello. engendrado con aquellos espíritus superiores que llamamos Venus. gracias a la naturaleza de su padre. audaz y feroz. Y a veces muere y de nuevo revive. Aunque estas condiciones existen en todos los tipos de amores. Engendrado en el nacimiento de Venus. Además. De lo mismo resulta que la mayor parte se elimine en residuos. lleva los pies descalzos. sigue a Venus. 350 Ad. flaco y áspero. hace entender que le falta tanto la humedad como el calor. queriendo describir la pobreza del amor. Muchas veces en un mismo día vive y se propaga. De vita. VII 2. vehemente. porque él mismo ha nacido en aquellos espíritus que. ¿quién puede decir que la palidez y la aspereza vienen de otra cosa que de la falta del calor de la sangre? Es más. Y ¿quién puede ignorar que aquellas cosas a las que les falta la humedad son áridas y secas? E igualmente. Ad. por estar próximos a Dios.[143] CAPITULO IX Qué pasiones se encuentran en los amantes por causa de la madre del amor Hasta aquí hemos expuesto que el amor es un demonio. al sereno. Hasta aquí Diótima. Ahora lo explicaremos tan brevemente como nos sea posible. el alimento no se digiere bien en el estómago. esto es. sagaz. cuando dice que es seco. hace volver350 los espíritus de los hombres a las cosas superiores. Es viril.: «convenientemente». Y está situado entre la sabiduría y la ignorancia. por tanto. Y nos elevan a estos mismos rayos. humilde. junto a las puertas. más abajo. flaco y áspero. el amor ha sido engendrado en el nacimiento de Venus. Porque es hijo de la pobreza es seco. cálido. dice. como la vida de todos los seres animados y las plantas y la fertilidad de la tierra consiste en la humedad351 y en el calor.: «le parole di Diotima sono queste». 351 Sigue una introducción según los tratados de medicina de los fundamentos de la patología de los humores. cazador. ya que Venus es bellísima.

y los melancólicos son corroídos por la aspereza de la bilis negra. se representa al amor seco y pálido. y al amado mismo. Pues los otros sentidos 352 353 «dal caldo del cuore». 359 «tali e quali abbiam detto». y no deja ni de noche ni de día de afligir al alma con imágenes tétricas y espantosas. Con razón. que llaman melancolía. seca y fría. De modo que un humor molesto angustia siempre a unos y a otros. om. y los obliga a buscar un alivio mayor y con-[147]-tinuo. Habiendo observado estas cosas los médicos antiguos dijeron que el amor es una pasión cercana358 a la enfermedad atrabiliaria. 361 «E quando dice Diotima arido e secco. Los melancólicos. se disipan. a semejanza del fuego. espesa y negra produce la melancolía. aman más lentamente. allí acuden los espíritus (spiritus) que son vehículos e instrumentos del alma. 355 «aridus». . quien. Pero. y volando a éste continuamente. 1150 b 25. 363 Aristóteles. de la parte más sutil de la sangre. necesita una provisión muy constante de sangre pura para recrear los espíritus (spiritus) consumidos353. Y no sólo el amor hace así a los hombres359. Además. VII 8. ésta el lugar de la tierra. intende l'huomo melanconico». como remedio contra la continua molestia de los humores. 360 «la collera». Los melancólicos361 se conocen porque son flacos y secos. 358 «una spezie d'umor malinconico e di pazzia». A ningún otro entre los deleites podemos emplearnos tan asiduamente como a las seducciones de la música y la voz y los encantos de la belleza364. 15. En el cuerpo de los seres vivos aquélla tiene el lugar del fuego. queda la sangre manchada. después que son seducidos. la cual con sus vapores llena la cabeza. al principio atormentado por el amor y después por la locura356. Y éstos son aquéllos en los que prevalece la bilis. Esto357 les puede suceder a aquéllos que. 354 «per ripasare gli spiriti che continovamente volan di fuori». Y Rasis el médico recomendó que se curaran con el coito. deseca el cerebro. Los espíritus (spiritus) son creados en el corazón352. o la bilis negra. disuelta la sangre pura y clara. a causa de su humor fogoso son arrastrados precipitadamente362 a amar. El alma del amante es arrastrada a la imagen del amado. Y allí son atraídos también los espíritus (spiritus). Esto es lo que hemos oído decir que le sucedió a Lucrecio. Pues soportamos más fácilmente el deseo de ver que la pasión del ver y el tocar. seca355 y negra. ya que los hombres que son así suelen entregarse al amor más que los otros. el ayuno. Los coléricos. 364 «le consonanza musicali e considerazioni di bellezza». allí donde las partes más sutiles y claras de la sangre se agotan cada día al rehacer los espíritus (spiritus)354. de aquí los amantes se vuelven melancólicos. por la pereza de humor terrestre. 356 «da furor di stoltizia». allí donde se lleva la asidua intención del alma. Pues la sangre seca. acabó por matarse con sus propias manos. por la estabilidad de su humor. «a ricreare spesso gli spiriti che continuamente si risolvono». que llaman cólera. la embriaguez y el ejercicio. perseveran durante muchísimo tiempo. lo que afirmó Aristóteles en el libro séptimo de la Ética363. La bilis360 es caliente y negra. entonces. esto es.Además. Por esto. 362 «come in un precipizio». De aquí el cuerpo se seca y empalidece. la bilis negra. Etic. 357 «questo scandalo». De esta naturaleza son los placeres de la música y el amor. Nic. Y esto pensamos que ocurre sobre todo porque los coléricos son consumidos por el incendio de la cólera. abusando del [146] amor. sino que los que son por naturaleza de esta manera nacen inclinados al amor. el filósofo epicúreo. sobre los otros humores. la bilis negra. cambian lo que es de la contemplación por la concupiscencia del abrazo. que está grabada en su fantasía. 1154 b 11.

abandonada su casa natural. La casa del espíritu (spiritus) es el cuerpo. del reposo deseado. La casa del alma es el espíritu (spiritus). donde reposar ni con qué cubrirse. siendo raptada por la violencia del amor fuera de su cuerpo. como aquéllos que no calzan sus pies con cuero. vida más miserable que toda muerte. mientras el alma se dirige apresuradamente a otra parte. El alma deja atrás el gobierno de su cuerpo y de su espíritu (spiritus) y se esfuerza por pasar al cuerpo del amado. era. suspiros. por lo que son heridos por numerosas espinas y guijarros. sino que. lo descubre la mirada torva. En sus andan-[148]-zas tropieza con frecuentes peligros. la 365 366 Aristóteles. no solamente son más firmes. el pequeño fuego del amor. la agitación de los miembros. Carm. taurina. Pero ¿quién es el que imitando continuamente muchachas y muchachos no se afeminaría? ¿Quién no se volvería muchacho o mujer? Sin casa. donde finalmente reposará. donde se saciará! Igualmente. Aquéllos se dan tan plenamente a los amados que se esfuerzan por transferirse a ellos. ¡Oh. fue también propenso al amor. También nuestro Virgilio367. debilidad y miedo a la muerte. se esfuerza en volver a ese cuerpo mismo. temerariamente se deja llevar a cualquier parte. phys. según su propio testimonio. Proem. Tres son los habitantes. sino también por la gracia de su belleza. Humilde. Probl. según él mismo confesaba. Cada uno de éstos. cuyo retrato nos muestra que fue melancólico. desprecie la figura del amado y se retire al templo del esplendor divino.. los suspiros frecuentes. La palabra griega de Platón G"8":*2U) significa que vuela por tierra y por lo bajo. evaporándose.pronto se sacian. sin prever ningún peligro. fija. Y son más sensibles a las seducciones del amor. porque el amante está tan ocupado en las cosas del amor que en todas las tareas tanto privadas como públicas no sólo no anda tan cauto como debiera. ¿quién negará que el amor vaga desnudo y sin ropas? Pues ¿quién puede disimular el amor? A éste. visse sempre in amore»: Servio. de la segunda. a causa del abuso del amor. viven sin sentido y grandes bienes perecen por los cuidados insuficientes. comment. No tiene. vuela también a otra parte. Pues ¿qué hay más conveniente a los espíritus (spiritus) del cuerpo que las voces y las figuras de los hombres? Especialmente de aquéllos que no sólo agradan por su semejanza natural. Pues a menudo ve que los amantes. en Verg. sino a los placeres del amado. «Saffo poetessa. En este ímpetu eleva consigo volando al que es deseado y al que desea. Y lo mismo podemos pensar de la melancolía Safo366. 953a 26. encendido en el deseo del amante por la vista de un cuerpo hermoso. de la tercera. Con los pies descalzos. XXX 1. la quale dipinge se stessa melancholica e innamorata». de sede natural. la queja continua. Como cada cosa retorna a su origen. Y Sócrates. Los placeres de estos sentidos. tres son las casas. De la primera salida se sigue inquietud y locura. Y por esto los coléricos y los melancólicos siguen. sino también más apropiados a la naturaleza humana. agitación. a quien Aristóteles365 juzgó de temperamento melancólico. en efecto. el rubor y la palidez del rostro. las alabanzas inoportunas. vive en el exilio.. sale el alma y sale el espíritu (spiritus). El espíritu (spiritus) que es el vehículo del alma. cuando el pensamiento sale de su propia casa. cruel suerte de los amantes! ¡Oh. Sin cama ni cubierta alguna. los placeres del canto y de las formas. y los imitan en ellos mismos con palabras y gestos. La casa del pensamiento humano es el alma misma. lo declara la palabra interrumpida. 367 Virgilio: «benchè vivesse casto. aunque casto. como único remedio y alivio de su complexión molestísima. ansiedad. Y por esto el amor está privado de Lares propios. porque todo pensamiento del amante no se vuelca sobre la tranquilidad y la disciplina de su alma. Así. pero la vista y el oído se alimentan durante mucho tiempo de débiles voces e imágenes vanas. el más propenso de todos al arte de amar. a no ser que vues[149]-tra alma. . la súbita indignación. Diótima pintó así el amor. Por otra parte.

. y no se puede extirpar totalmente aquello que es natural. no consideran sus deberes y. a veces el casto deseo de la belleza celeste. en tanto que le falta cualquier cosa por conseguir. pasan la vida a la intemperie. y ora aquél. el fuego del amor arde. y a veces es tambaleada arriba o abajo. las contrarias. Humildes369. ferocidad contra los que se indignan contra el amado. están expuestos a todos los peligros de la fortuna. tramposo. Y con razón.jactancia. sagaz. en las cosas amatorias le hace astuto y temerario. seguridad368 y fuerza invencible para los que luchan en defensa de éste. Raras veces su mente se recoge en sí misma. y no alcanzan su meta. como los que yendo desnudos. Más arriba se ha descrito como simple. porque no piensan en ninguna 368 369 «securitatem». Y por esto se dice que se tumban a la puerta. pues se le llama astuto. humildes. entendidas las anteriores. así del íntimo incendio del amor se siguen los indicios exteriores. parece. «vili». Duerme a la puerta. maquinador. Pues la hermosura del cuerpo debe ser una cierta vía por la que comencemos a ascender a una forma más alta. su padre. y de aquí que el alma del amante siempre duda. Pues como en el sol y en el fuego la luz del rayo acompaña al calor. que en otros asuntos hace al amante descuidado y tímido. Pues. parece que se quedan en el camino. filósofo. A veces nace en ella el deseo de abrazar. le halaga con elocuencia. le enreda con engaños. la mayoría de las veces. madre del amor. de la abundancia. los ojos y las orejas. Secos. Pues. Se dice también que se acuesta en la calle. En los otros. la desfachatez. como el primer origen del amor ha sido la indigencia. De modo que en aquéllos que son apreciados por la agudeza de su [152] ingenio y han sido honestamente educados. A menudo vaga por los ojos y las orejas. El amor. se les juzga infames. el amor siempre está necesitado. tiene su origen en la vista. prevalece aquél. incauto. le cautiva con su canto. viril y audaz. Pero aquellos que se arrojan a placeres vergonzosos o consumen más tiempo del que conviene en mirar. y como muy desvergonzados. siem-[150]-pre sediento. Y cada uno conocerá cuáles son las contrarias. Al sereno. Pues por éstos llegan muchas cosas al espíritu. desnudos. porque como temerarios están expuestos a todos los peligros. Siempre necesitado a causa de la naturaleza de su madre. le proporciona las armas. le trata con deferencia. vil y sin armas. la sospecha vana y los servicios viles. facundo. vence éste. om. Y el mismo furor que hizo al enamorado dócil para la obediencia. con razón se consideran secos. El mismo amor. desarmados. ora éste vence y le dirige. el mismo furor. Las puertas del espíritu son. como dijimos. La mayoría de las veces los amantes se demoran mirando las figuras o escuchando las voces. como viven al azar. Desnudos. La vista es un medio entre la mente y el tacto. porque siempre se consumen y jamás están satisfechos. digo. pero cuando ha conseguido todo. amigo de la prudencia. su ardor se apaga antes que subsistir sin necesidad. mago y sofista. y los afectos y las costumbres del espíritu se manifiestan muy claramente por los ojos. pues los enamorados ocupados por completo en una sola cosa. Aquéllos que se postran ante las impurezas del cuerpo. [151] CAPITULO X Qué dones tienen los amantes a causa del padre del amor Estas cosas se siguen de la pobreza. cesando su pobreza. y por medios maravillosos capta la gracia del amado. incapaces. Aquí se presentan las contrarias a éstas. la petulancia.

prudentemente. Aquéllos. porque el rayo de la belleza. define al sofista como un argumentador pretencioso y taimado. dependiendo todos de un solo autor. Y esta caza es la que en el Protágoras de Platón atribuyó a nuestro Sócrates uno de sus amigos. Sócrates?. Porque los amantes. Pero los contrarios parecen tener las condiciones contrarias. dijo. o sea. Y esta es la 370 «e però nel Protagora di Platone uno famigliare di Socrate chiamò Socrate uccellatore. enciende el deseo y conduce el alma herida y el deseo encendido a su remedio y refresco. sobre todo a través de los ojos. el pulmón. cegados por la niebla del amor. finalmente a Dios. y pasando por el ángel y el alma. así los miembros de este gran animal. se unen entre sí por su participación de una sola naturaleza. tercero al ángel. origen primero de su esplendor. porque sucumben a la pasión deshonesta. Pero. mientras que le atrae consigo al mismo lugar del cual había descendido gradualmente. y buscando así. . el corazón. preparado para recibir ese rayo. tiene esta virtud. y sagazmente investigan a partir de ellos la sagrada belleza del espíritu y de los dioses. Desarmados. Socrate mio? lo credo che tu venga da quella uccellagione. 268c. a la quale la onesta apparenza di Alcibiade ti suole invitare"». Traducción literal de Protágoras. Cambian de parecer ante el dominio de la persona amada y se enfrentan a sí mismos para condescender con otros. Y así incluso los que son hermosos caen en las redes por la astucia de sus amantes y se vuelven condescendientes aquéllos que antes fueron obstinados. Además. y como si estuvieran armados apartan lejos de sí los deseos vanos y someten los sentidos a la razón. y penetrando en los ojos del hombre de más edad. 309a. A esto mismo se exponen a veces los amantes y los amados. Y al [153] instante vuela por el aire. ventanas muy transparentes del espíritu. que con los artificios de sus argucias nos demuestra lo falso como verdadero y obliga a los que con él disputan a contradecirse en sus propios discursos. se elevan muy alto. atraviesa el alma. cuando estiman a sus amados más bellos. Las partes de este mundo. segundo al alma. ¿De dónde vienes. su propio padre. como los más ingeniosos y prudentes de todos. filosofan de tal modo que por las figuras de los cuerpos. Ciertamente. Este don tan grande del amor proviene de la abundancia. se favorecen recíprocamente y padecen conjuntamente si uno de ellos sufre. La obra de la magia es la atracción de una cosa por otra por una cierta afinidad natural. 231d-e. Nace la atracción común. ésta es la feliz persecución de los amantes. Esta es una caza útil. porque son hasta tal punto estúpidos que ignoran a dónde les conduce el amor y se quedan en el camino sin alcanzar la meta. brota de ese cuerpo de hombre joven. que es abundancia y padre del amor. que vuelve allí de donde ha venido y arrastra al amante consigo. Incluso se contradicen a sí mismos por la violencia del amor. muchas veces toman lo falso por verdadero. ¿por qué imaginamos al amor mago? Porque [154] toda la fuerza de la magia se basa en el amor. llama al amor sofista y mago. Incapaces. Pues la razón aconseja una cosa y la concupiscencia busca otra. Desprecian la sombría forma del cuerpo. todos los cuerpos del mundo unidos entre sí igualmente prestan y toman prestadas sus naturalezas. avanzan con mucha cautela. se satisfacen más y aman más tranquilamente y conservan el pudor. primero al cuerpo del amado. como por una materia transparente y descendiendo fácilmente del alma al cuerpo. como miembros de un solo animal. que son huellas y olores. agudos y buenos de lo que son. este rayo desciende primero de Dios. Platón en el diálogo llamado el Sofista371. Creo que vienes de aquella caza a la que la honesta apariencia de Alcibiades te suele invitar370. consiguen felizmente lo que desean. Y así como en nosotros el cerebro. el hígado y los otros miembros sacan el uno del otro alguna cosa.cosa elevada y magnífica. pues disfrutando de los bienes seguros del amor. De la común afinidad nace el amor común. dicendo così: "onde vieni tu. 371 Sophistes.

. el aire por la concavidad del fuego. 17-18. No es inmortal. Plotino. y las diversas hierbas atraen hacia sí a los diversos tipos de animales. en el instinto del hombre desde el principio de la vida hay un ardor innato e inextinguible. Los caracteres de los hombres son diversos y no se vive con un solo deseo379. Op. empuja a algunos al estudio de las letras. 31-43. Op. a causa del culto que les rindieron. Y se dice que esos demonios se les manifestaron estando en vela a través de sueños. la luna a las aguas373. III 26. encantamientos y sortilegios. a otros a las costumbres honestas o a la vida religiosa. Pues el arte. 31. cfr. o por cambio de naturaleza. Y toda la naturaleza es llamada maga por el amor recíproco377. 570. om. 4. el ámbar a las pajas. 374 Virgilio. porque aquellos dos amores. 376 Sobre el culto de Apolonio de Tiana y Porfirio. IV. Op. porque los demonios conocen qué parentesco hay entre las cosas naturales y qué conviene [155] a cada una. o por estar saciado por el uso frecuente de una misma cosa. 40. están en nosotros eternamente. un instrumento. Por tanto. parece que llegaron a ser magos por la amistad que tuvieron con estos demonios. y a muchos a la gula y a la lujuria de Venus. y a otros a otras cosas. Pauli Comm. y aún al mismo hombre a diversas cosas en sus diversas edades. figuras y cualidades375. así como los demonios son magos porque conocen la amistad de las cosas mismas. Así. ninguno puede dudar que el amor es un mago. 377 Naturaleza y Eros como magos: Prefacio al Sofista (según Proclo). Y no es enteramente mortal. IV 4. y mientras dormían. Así. y se los atraen a sí. revive en otra. la naturaleza produce los frutos. y con cuidados y regalos les hacen propicios y cautivan casi como por maleficios. como Zoroastro y Porfirio376. y cómo se puede reinstaurar la concordia entre las cosas allí donde puede faltar. el arte los prepara. e igualmente la tierra es atraída por el centro del mundo hacia las partes más bajas y también el agua es arrebatada a su propio lugar.verdadera magia372. 375 Cfr. IV. sino que busca nuevos deleites. o a las figuras. Inmortal. crecen y decrecen. También en las cosas humanas a cada uno le atrae su propio placer374. Cfr. Se dice que algunos de los antiguos tuvieron amistad con los demonios. ni tampoco inmortal. al mismo ardor se le llama inmortal y mortal. Los hombres seducen a éstos por la fuerza de su elocuencia y la melodía de sus cantos. Bucol. porque no se aplica siempre a lo mismo. que llamamos demonios. en Epist. Porque los tres amores intermedios entre éstos cada día cambian. Además. a otros a la música. Por tanto. 1745-1749. lo suple en los momentos oportunos por ciertos vapores. las obras de la magia son obras de la naturaleza. Como en la agricultura. voces y cosas portentosas. 379 «nec voto vivitur». como por encantamientos. Mortal. 378 «i corpi belli fanno mal d'occhio a chi molto si bada». No es mortal. Por esta 372 El mundo como organismo está regido por la «simpatía». Marte suele mover los vientos. De vita. a otros a los honores. Los que son hermosos nos fascinan por la dulzura de su mirada378. el azufre al fuego. Por esto. 65. y su Comentario. 432 s. el fuego es atraído por la concavidad de la esfera de la luna a lo alto a causa de su armonía natural. que es el amor natural. II. porque no se extingue jamás y cambia su materia antes que desaparecer. . el sol vuelve hacia sí las flores y hojas. Plotino. De donde aquel continuo ardor de la concu-[156]-piscencia. Los antiguos atribuyeron este arte a los demonios. que no deja reposar el alma y que la empuja siempre a que se aplique con vehemencia a algo en concreto. a algunos a la acumulación de riquezas. por una cierta semejanza de naturaleza. cuando la afinidad natural es insuficiente. 5. Así.. por revelaciones y visiones. ya que toda la fuerza de la magia se basa en el amor y la obra del amor se cumple por fascinaciones. y el arte. números. cfr. Op. y lo que muere en una cosa. el imán atrae al hierro. 373 Plotino. 1284.

dijo Diótima. Tú deseas escapar del que con sus llamas te abrasa. el amor se seca y reverdece. se ama en él mismo. buscas fuera de ti mismo. al menos. Tal es. no cesas de amar la primera. 380 «il volto non altrimenti di vari colori si veste. Pues. La sabiduría es la más bella de todas las cosas. Y por esto odias y al mismo tiempo amas a los hombres hermosos. los ojos vibran y nuestro rostro toma ante él diversos colores380. y no busca la ciencia de la que no sabe que está privado. 381 Virgilio. Por lo cual. Entonces. porque. loco!. como ladrones y homicidas. es que es delicado. 382 «O misero. Diótima pone al amor también en medio entre la sabiduría y la ignorancia. Por esta causa el amor se llama inmortal. no ardes por una nueva. ¿Qué puedes hacer. perfecto y feliz. Y tampoco quieres vivir sin esa visión feliz. Los odias. Pero aquel que desea la sabiduría no la posee del todo. desgraciado!. . Por tanto. estar unido a ti mismo. A esto se añade que el amor bestial y también el humano no puede existir jamás sin indignación. ¡Oh. Por esta alternancia sucede que casi a cada instante. cada vez que nos reencontramos con alguno que nos fue muy querido. y a ésta. Eneida. la benevolencia parece sucesivamente calentarse y enfriarse. perdido. nos conmovemos. se ama siempre. o sea. Pero hay una diferencia. porque está en parte privado de sabiduría. que estás dominado. al estar cerca del que te posee. Por esto. Y tampoco quieres no amar. ay. por así decir. V 743 y IV 4. Aquel que no sabe que ig-[158]nora. la condición del amor. y en parte es sabio. y cuantas veces se presenta a los ojos del alma. che si faccia l'aere nebulosa. quando per avere il sole avverso crea l'arco baleno». No puedes estar con aquél que te pierde y te mata. Pero la condición de lo bello. como soplando.razón se dice también inmortal. porque la figura una vez amada. porque el amor383 sigue las cosas que son bellas. nuestro corazón se estremece. tantas veces te consume de amor. como espejos que resplandecen por el fulgor celeste. y no puedes vivir sin aquél. en cuanto colma las cosas iluminadas de bienes eternos. Te ves forzado a admirarles y amarles. tiembla. porque no habías ardido antes por ella. a dónde dirigirte? No quieres estar con tu asesino. siempre fija en la memoria. así es odiosa la esclavitud. Delicado. aunque los rostros amados permanez-[157]-can siempre fijos en el pecho. a ti. reenciende el fuego dormido bajo las cenizas381. el hígado se licua. que antes la veías en otro y ahora sólo la ves en ti mismo. en cuanto que por su dulzura atrae el deseo de todas las cosas hacia sí. ¡Oh. ¿quién buscaría lo que ya posee? Pero tampoco le falta completamente. no quieres amar. Feliz. desgraciado?382 ¿No sabes. Pues todo el tiempo que ésta permanece en el mismo hombre. porque piensas que debes servir a ese simulacro de las cosas celestes. Pero es considerado también mortal. Pues. 383 «l'Amore per suo obietto». y te usurpa todo entero para sí. se sitúa entre la sabiduría y la ignorancia. ¿Quién es el que no se indignará con aquél que le ha robado su alma? Pues como es grata la libertad. Pero cuando de él ha desaparecido la figura que tú amabas antes ya no está más en aquél. sin embargo no se ofrecen igualmente a los ojos de la mente. que con admirables encantos te roba. y te acercas a tu ladrón para recuperarte algún día. Perfecto. tu non sai quel che tu ti facci». Por tanto el amor a la sabiduría. en cuanto que ilumina con sus rayos lo que se acerca a él y lo perfecciona. Pues esta presencia sugiere a los ojos del alma la figura latente en la mente y. es sabio en esto. sin embargo. sin duda ignora tanto las cosas mismas como su desconocimiento. la amas siempre. porque no quieres morir. desea la sabiduría. de la belleza suprema. y deseas unirte a él para. que reconoce su ignorancia.

Pues. Y esto no sucede sólo en el cuerpo. La generación. puesto que hace por medio de la sucesión las cosas mortales semejantes a las divinas. en una y otra parte del alma. para que los bienes nos duren siempre de alguna manera. como de la adolescencia a la vejez. aquella inclinación a la generación busca las cosas hermosas y huye de las contrarias. temores. El amor que está en la parte apropiada para gobernar el cuerpo en seguida. Y el olvido. y cuál es su naturaleza. aquel mismo amor estimula el semen. Por lo tanto. por los que [161] se restaura aquello que se pierde continuamente del cuerpo. semejantes y amigas. sino que también casi cada una de las ciencias padece esto. Pues la reflexión y el recuerdo es casi el restablecimiento de una ciencia desaparecida. 207e. Todos deseamos tener bienes. Los primeros son destruidos y les suceden y se desarrollan386 otros nuevos. ni somos siempre los mismos según aquellas ciencias. revela hacia dónde tiende y a dónde conduce a los hombres. en aquella que concierne al conocimiento y en aquella que rige el cuerpo. opiniones. así. dolores. como pelos. Por esta generación el cuerpo se nutre y crece. Por tanto. sino que siempre se renueva. y provoca el deseo de procrear hijos. no porque ellas sean siempre exactamente las mismas. parece ser casi el fin de la ciencia. es sin duda un don divino.[159] CAPITULO XI Cuál es la utilidad del amor a partir de su definición Después de que Diótima explicó cuál es el origen del amor. Platón. Cuando el cuerpo llega a ser adulto. conservado en su des384 385 «e a che giovi». al restablecer el recuerdo siempre nuevo en lugar del que desaparece. hábitos. y las hermosas. como dice Platón385. éste es el fin de nuestro amor. para que por los alimentos se generen los humores. Pero todos los bienes de los mortales cambian y perecen. Porque a las cosas divinas. sino porque aquello que se consume y desaparece. las feas les son contrarias. Y. la generación. y se despoja de lo viejo. deseos. aunque se llame idéntico. y todos se perderían rápidamente si en lugar de aquellos que desaparecen no se produjeran cada día otros nuevos. durante el tiempo en que se [160] dice que cada uno de los mortales vive y es idéntico a sí mismo. y no solamente tenerlos. carne. ciertamente. . huesos. om. por tanto. ya que esto es propio de las cosas divinas. deseamos recrear los que desaparecen. en efecto. Por esto el instinto de generar es innato en todos. 386 «atque adolescunt». Y al contrario en lo contrario. conserva la ciencia. Es el deseo de engendrar en lo bello para conservar la vida eterna en las cosas mortales. y ninguno de éstos permanece idéntico y semejante. también en el alma. Symposium. Hay. Y lo que aún es más admirable es esto. desde el principio nos obliga a comer y a beber. que también en el terreno de las ciencias. porque son bellas. Esta recreación se hace generando. Este es el amor de los hombres que viven en la tierra. Pero la reflexión. que es obra divina. sino tenerlos siempre. no sólo unas se van y otras vienen. de manera que parece que es la misma. jamás contiene en sí las mismas cosas. deja algo nuevo semejante a sí mismo. Preguntáis qué es el amor de los hombres384. un amor innato a la generación para conservar la vida eternamente. De este modo aquellas cosas que son mudables en el espíritu y en el cuerpo se conservan. Continuamente se cambia de costumbres. sangre y el cuerpo todo entero. Gracias a este remedio las cosas mortales se vuelven semejantes a las inmortales. placeres. a fin de que aquello que no puede permanecer siempre en sí mismo. se realiza perfecta y fácilmente en lo que es bello.

Uno y otro amor buscan las cosas bellas. gracias al amor parece que tanto el cuerpo como el alma pueden sobrevivir siempre después de la muerte entre las cosas de los hombres388. dice. vemos el cuerpo. juzgado a partir de su imagen. 390 Desde aquí hasta el final del capítulo. en cierta manera se regenera y recuerda en la mente lo que perdiera por olvido o que dormía por apatía. es fecundo y lleno. distin387 388 «et veritas». Expongamos ahora qué distinción hay. ese amor lo estimula con un ardiente deseo de enseñar y de escribir. por así decirlo. El amor a la generación. la barba se espesa. II. en el tiempo debido. atribuido también a aquella parte del alma que conoce. (Marcel. Si Sócrates busca a Alcibíades entre una gran multitud de hombres.cendencia semejante a sí. Y así. como formas y razones de estas mismas cosas. «tragli altri uomini». Y si el cuerpo es fecundo y está lleno de semillas. Y si alguna cosa escapa al espíritu por olvido o duerme por negligencia o descuido. aquél que rige y gobierna389 el cuerpo desea nutrir su propio cuerpo con los manjares más delicados. en un espíritu generoso y excelente. a su modo. suponemos que en un cuerpo hermoso hay un espíritu bello. buenas. con la actividad de la reflexión y la memoria. una vez descubierto. honestas y útiles?390 Ninguno desea lo que no conoce. om. saca de ello sus frutos. Ciertamente. búsquedas. [163] CAPITULO XII De los dos amores. brotan los pelos. que es mucho más noble que el cuerpo. si se cultiva bien. juicios y comparaciones. El cuerpo de todos los hombres. el espíritu. Por tanto. desde el comienzo del espíritu ha obtenido las razones de las costumbres. es fecundísimo y posee desde el principio las semillas de todas sus cosas. Así que. y en generar. que es sombra e imagen del espíritu. aquella misma ciencia en un espíritu bello. de modo que sepa a qué hombre busca sobre los demás y pueda. se nutra y crezca. hace que el alma busque la verdad como su propio alimento. Op. descubrimientos. ¿Quién negará que el espíritu desde la más tierna edad desea cosas verdaderas.. Y el amor que pertenece al espíritu se esfuerza en instruirlo en las disciplinas más distinguidas y agradables y en crear. entre la multitud. Desde el principio las semillas de todas las cosas han sido introducidas en el cuerpo. Por tanto. y ha de encontrarlo algún día. 246 s. om. y la inteligencia del maestro y la verdad387 permanezcan eternas entre los hombres. escribiendo. 389 «atque gubernat». por medio del cual. Esto mismo se prueba por la búsqueda y el descubrimiento. literalmente. para que la ciencia generada quede en los escritos o en los espíritus de los discípulos. En un transcurso de tiempo determinado salen los dientes. y que el alma nace dotada de verdad Ya hemos hablado bastante de la definición del amor. Por el contrario. una ciencia semejante a la suya con un estilo adornado y bello. enseñando. también en Theol. Por lo que enseñamos con más agrado a los hombres hermosos. dure para siempre. juzga que son deseables. agradables y bellos. y engendrar hijos bellos con una mujer bella. Pero no vemos el espíritu mismo. XI 3. antes de que las desee. según Platón. acerca del amor a partir de la fecundidad del alma o del cuerpo. es necesario que en la mente de Sócrates haya alguna figura de Alcibíades. fluyen los gérmenes de la procreación. es decir. y el espíritu está también lleno. Plat. puro. en el espíritu [164] hay algunas nociones de estas cosas por las que. artes y disciplinas y. . Por esto no [162] vemos su belleza. Y después que el espíritu es adulto. Que tiene en su interior las razones innatas de todas sus cosas lo comprendemos por sus deseos. 108-110).

en esto Platón parece ambiguo. 75b-76c-81e-84a. 157c-186e. la búsqueda y el descubrimiento.. puesto que muchas veces juzgamos muy bien entre las múltiples y diferentes opiniones de los filósofos. ciertamente sabe cuál es el sabor dulce. 72 s. para que sepamos qué cosas son más semejantes a ella. Además. y les enseñó que los niños pueden responder correctamente en cada arte. Menón y Fedón392 pensará quizá que aquéllas están pintadas en la sustancia del alma. Phaedon. [166] CAPITULO XIII De qué modo la luz de la verdad está en el alma Pero de qué modo estas razones están en el alma. música y pintura. y también de otros. Así. tal es Dios para las mentes. V 5. 91c-92a. Igualmente. 391 392 Platón. que lo que es el sol a los ojos. verdad. 393 Resp. 253 s. y las otras artes. Phaidros. ni las encontraría jamás. debe haber en nosotros una intuición de la verdad. y la mayor parte con poquísimos rudimentos de una doctrina recibidos de su maestro. e incluso los descubrimientos de los filósofos. como las figuras en una pared. honestidad y utilidad. y considerarlas justamente. en el sexto libro de la República393 este hombre divino pone al descubierto toda la cuestión y dice que la luz de la mente para entender todas las cosas es aquel mismo Dios por el que todo ha sido hecho. Platón. que juzga que uno es su amigo o su enemigo. no ayudara mucho a esto. a menudo aprobarían o desaprobarían rectamente las obras de arquitectura. si la naturaleza no les hubiese dado una razón y una forma de estas cosas? La comparación también nos demuestra esto mismo. o sea. puesto que una cosa parece mejor o peor que otra según su mayor o menor participación de la bondad. Plotino. . si se les pregunta prudentemente. Cualquiera.guir a Alcibíades de los otros. lo que ha sido tratado antes por vosotros y por mí. Teeteto. el Fedro está considerado por Diógenes Laercio el primer diálogo. Esto lo demostró Sócrates sobradamente a los niños Fedón. Menon. el espíritu no buscaría estas cuatro cosas. que sería vana y estaría sumergida en las tinieblas eternas si estuviera privada de la luz del sol en el que se reproducen los colores y las figuras de los cuerpos y en el que el ojo ve los colores y las figuras de los cuerpos. 508e-509b. cuál es más verosímil y más probable. en efecto. afirma que uno es más dulce que otro. Phaidros. ¿De qué modo podríamos considerar cada día muchas cosas verdaderas o falsas. Menon. Quien sigue aquellos libros que Platón escribió en la juventud. sin ninguna duda conoce la figura de Platón. Por lo cual algunos en la adolescencia. Y compara el sol y Dios de tal manera. que no están versados en estas artes. sino también por el juicio. Teeteto y Menón391. otros sin preceptor. 103e-106d. Pues así parece que lo insinúa allí. no ignora lo que es la amistad o la enemistad. como el Fedro. se dice que han llegado a ser doctísimos. como hemos dicho. III. Y no sólo probamos esto por el deseo. ya que están dotados por la naturaleza de las razones de todas las artes y disciplinas. es indis-[165]-pensable que no ignoremos la bondad. si no estuviera en nosotros de antemano el conocimiento de la verdad y la bondad? ¿Cómo muchos. donde Ficino vuelve a dar la idea de bueno como Dios. de manera que cada vez que encuentra lo que había buscado lo reconoce y lo distingue de sus contrarios. Cfr. bondad. Pues cualquiera que comparando la miel con el vino. Y aquél que comparando a Espeusipo y Jenócrates a Platón cree que Jenócrates es más parecido a Platón que Espeusipo. 7. Sin embargo. Lo que no podría suceder si la naturaleza. Pues. Los diálogos citados en cuanto al contenido forman un grupo según la opinión común hoy en día. buenas o malas. El sol genera los ojos y les da la capacidad de ver. si no tuviese alguna noción de ellas.

se unen a ellos. en que en su seno brilla la luz eterna de Dios. Nomoi. fabrica la imagen de un hombre en su fantasía. Y ciertamente no se ha de considerar menos homicida aquél que impide nacer a un hombre. capacidad para entender. De allí. porque en ellos domina mucho más la agudeza del intelecto que. en sus límites u opuesta a Saturno. Plat. bien por educación son más aptos para la generación del espíritu que para la del cuerpo. está adornada con las diversas formillas de los [167] cuerpos externos. Los otros. parece que ve cosas diversas. no hace distinción entre ningún sexo. De la misma manera Dios crea el alma y le concede la mente. según Platón. a continuación resplandece una chispa en la mente y aquí se entiende verdaderamente la naturaleza del hombre. otros. Aquéllos siguen el amor celeste. por su excelente belleza. Sin embargo. Entonces. éstos el vulgar. y vuelta a aquélla. y hacia la cual el alma. Op. eleva la mirada de su mente para contemplar la razón de hombre que existe en la luz divina. y sobre todo a aquéllos que ya son casi adultos. al contrario. cuando quiere. y ambos son estimulados por los incentivos del amor a la procreación. Aquéllos aman por su naturaleza más a los hombres. I 63b-d. que está en el alma. bien a causa de su naturaleza. «comprendere». y éstos son los más numerosos. sino sembrar y engendrar semillas y hacerla pasar del hombre a la mujer. XII 1. viendo con los ojos un hombre. es mucho más apropiada para la disciplina que van a generar. aunque parece que conoce cosas diversas.en efecto. [168] CAPITULO XIV De dónde viene el amor hacia los hombres y hacia las mujeres Por consiguiente. 267-268 (Marcel. En esto consiste ciertamente toda la fecundidad del alma. 256b. lo contrario. para calmar los estímulos de la parte generadora. y también es fecundo el espíritu. completamente llena de las razones y las ideas de todas las cosas. Ciertamente. porque la luz en él infusa. sucede que muchas veces aquéllos que conversan con hombres. el ojo no ve otra cosa que la luz. Sería conveniente sin embargo observar que las excitaciones de esta parte no quieren [169] echar por la borda este esfuerzo en vano. Pero no podemos ver395 en esta vida esta luz pura ni su fuente. VIII 836b-838c-841d. Por tanto. Cuando alguno. por carecer de conocimiento. y por su naturaleza nos invita a generar tantas veces como juzgamos algún cuerpo bello. . Phaidros. 396 Platón. De este modo creemos que por este error ha surgido aquel crimen infame que Platón en sus Leyes396 condena enérgicamente como un tipo de homicidio. que aquél que le quita de en medio después que ha nacido. porque entiende esta luz bajo diversas ideas y razones de las cosas394. que a las mujeres y los niños. el cuerpo de los hombres es fecundo. y reflexiona largamente juzgándola. Y esto sucede sobre todo en los nacidos cuando Venus se encuentra en un signo masculino y en conjunción con Saturno. es más 394 395 Desde aquí casi literal en Theol. Pero como la capacidad generadora. II 156). en la cual ve las razones de todas las cosas. por el placer del encuentro amoroso y la realización de la generación corporal. se vuelve por la pureza de su vida y por la máxima aplicación al estudio. conocemos todas las cosas por la luz de Dios. Y así sucede con el resto de las cosas. y sólo conoce la propia luz divina. el ojo percibe esta luz reflejada en los cuerpos. Respublica.. que sería vana y oscura si no le asistiera la luz de Dios. pero no puede comprender esta luz misma en su mente. 508c-509d. De donde entiende por la luz de Dios. resplandece por las chispas de las ideas. Pero unos.

del alma al ángel. ya que ella puede moverse a sí misma según su esencia. 101). pues no puede hacer nada por sí mismo. sino todas a la vez en un solo momento de la eternidad400. justamente pone Platón en el alma el primer movimiento y el primer intervalo de tiempo401. y ambos II 3. en otro momento otras. X 896a). lo demostraremos del modo siguiente. in Phileb. el alma está por encima de los cuerpos. Cfr. 1184 s. 400 «aeternitates». Cfr. a cualquier cosa en la que está presente.. [170] CAPITULO XV Por encima del cuerpo está el alma. Todo cuerpo es movido por otro. y al cabo del tiempo cumple las tareas de la nutrición. 401 Timaios. in quale Aristotele cavillando opose al gran Platone: ma intendiamo spiritualmente. se mueve. porque aquello que está por encima de ella no entiende en un momento unas cosas. 399 «in quel modo corporale. e Dio». I 3. y sobre la razón móvil debe encontrarse una inteligencia estable. Por tanto. II 15. 37d-38c. necesita ser movido por otros.. la réplica de Macrobio. (contra Timaios. por su naturaleza. o sea. I 4. que sea por sí conforme a toda inteligencia e inteligencia siem[172]-pre en acto. sino por la presencia de otros. a veces. e in modo assoluto più tosto che transitivo». ella misma debe tenerlo mucho [171] antes y en mayor grado.. sobre la mente del 397 398 «Per che via si mostra che sopra il corpo è l'anima. como dice Aristóteles399 que fue tomado por Platón. el ángel. Somn. Le conduce del cuerpo al alma. Este recorrido temporal se adecua al alma por su naturaleza. para esto y lo siguiente: In Parm. Por lo cual. como cuando aseguramos que Dios existe por sí. Op. sopra l'anima è l'angelo. VI 16. por encima del alma. Por tanto. Y cuando decimos que el alma se mueve por sí misma398 no lo entendemos en un sentido transitivo. ni tiene una capacidad de entender cierta sino ambigua. la crítica al concepto del alma como lo que se mueve por sí mismo: De anima.audaz el que interrumpe la vida presente. Hablemos a continuación de los grados por los que Diótima eleva a Sócrates de las cosas inferiores a las superiores. y no puede por su naturaleza moverse a sí mismo. Pues no hay una parte del alma que mueve y otra es movida. ya que él no tiene por su propia naturaleza esta capacidad. ya que el reposo es más perfecto que el movimiento. Estos párrafos casi literalmente en Comm. Pues el alma no comprende por sí toda ni siempre402. Op. 34b. Pero es necesario que antes del movimiento esté el reposo. sino que es el alma la que posee esta capacidad de moverse a sí misma. . Que es necesario que haya estos cuatro grados en la naturaleza. Pero a causa de la presencia del alma parece moverse por sí mismo y a causa del alma vivir. el crecimiento y la generación. Nomoi. 1211 (Allen. sino según una parte de sí y. de donde pasan el movimiento y el tiempo a los cuerpos. Scip. por encima del ángel. le presta la capacidad de moverse a sí mismo. y cuando el alma está presente de algún modo se mueve a sí mismo. Dios397 Hasta ahora se ha tratado de la doble fecundidad del alma. y de los dos amores. Pues. pero cuando está ausente. Esto es. 402 «l'Angelo».12. Y lo que presta por su presencia a otros. 405a 31 s. y por esto debe estar por encima de aquellas cosas que obtienen la facultad de moverse no por sí mismos. pasa por la razón de una cosa a otra. falta en italiano. del ángel a Dios. sino que lo entendemos en sentido absoluto. La pertenencia del alma al tiempo y a la eternidad. sino que toda el alma por sí. pero más cruel el que priva de la luz al que debe nacer y mata a sus propios hijos antes de nacer.. más abajo. que el Sol luce por sí y el fuego calienta. puesto que lo que es perfecto antecede a lo que es más imperfecto. para esto.

Comm. el intelecto por sí mismo y en primer lugar. Y por esto nos vemos obligados a anteponer a éste lo uno y simple. es por sí totalmente informe. que Platón en el Parménides404 llama Uno. así el alma tiene gracias a la mente siempre la facultad de entender. XIII. Sin embargo. Por lo que es necesario que lo que está dotado de mente por sí mismo y en primer lugar preceda a ésta. aunque es inmóvil. 405 «la privazione delle forme». Además tiene la capacidad de conocer que.. el don de su causa y de su propio defecto. pura y simple. Y del mismo modo que el cuerpo tiene gracias al alma su movimiento. se debe poner la mente angélica. la mente concede a todos hermosura y orden. Y entendiendo desea la luz de la verdad y la recibe. 406 «Insino a essa materia vacua. y conociendo se forma.alma que es móvil y en parte intermitente y dudosa. de elementos simples. Y la mente. 1164. sino que estaría compuesto al menos de dos cosas. . Pues decimos un silencio. Y al depender. no se da a todos los cuerpos. Pues el número se forma de la unidad. También esta razón nos muestra su sublimidad. porque el don de una causa eminentísima debe ser muy amplio. nom. 403 404 Cfr. Op. una muerte. Pues si por naturaleza el intelecto estuviese en el alma. los dones de la mente y del alma no se extienden hacia ésta407. o sea. Y es ahí donde parecen diferentes estas tres cosas: lo que entiende. Porque si tuviese alguna cosa por encima de él. Por tanto. 407 «non si distendono insino a essa materia vacua e alla privazion delle forme». totalmente continua y muy cierta. no es una sola cosa en sí. por lo que se ve que carecía de ella antes de entender. ese Uno en sí está por encima de todas las cosas. Por el contrario. entonces. lo que es entendido y el entendimiento. don del alma. Pues la mente da largamente una belleza artificial y un orden. así al alma que se mueve por sí misma le precede la mente403 estable por sí misma. ciertamente. sería menos perfecto respecto de eso. Tiene. toda estable. en sí la multitud de todas las ideas. El alma da la vida y el movimiento. 1185 s. e a la privazione delle forme». como suele todo efecto de su causa. Sin embargo. pero la materia primera e informe del mundo y la privación de las cosas están [174] desprovistas de vida y forma. Porque sobre la multitud de cosas compuestas debe estar ese Uno simple por naturaleza. y no todos los cuerpos sino sólo los animados parece que se mueven por sí mismos. que se mueve por sí. El don del Uno se propaga por el universo. antes del acto de conocimiento. y cada cuerpo uno. De este modo el ángel es más excelente que las almas. Dionisio Areopagita. y ambos piensan que el Uno en sí es el nombre más excelente de Dios. por sí misma informe. De div. in Parm. Pero sobre la mente angélica necesariamente se eleva el principio de todas las cosas y sumó bien. sea [173] entendida o sea entendimiento. dependería de aquello. Op. sino que incluso la materia. como dice Platón y Dionisio Areopagita405 confirma. Tú ves cuánta y qué variada multitud y composición hay en el ángel. como la capacidad de moverse a sí mismas. y cada alma una. una oscuridad. cfr. incluso en la de las bestias. y extenderse por la presencia de su virtud a todo. Y por esto no sería ya uno y simple. porque la vida. ese Uno antecede a la mente y al alma. No es propio del alma. a este Uno no podemos anteponer cosa alguna. Pues su propia razón es una u otra según que entienda. Pues se comprende a sí misma. porque la verdadera unidad está desprovista de toda multitud y composición. Pues no sólo la mente es una. Y de igual modo que al cuerpo que es movido por otros le precede el alma. y la privación406 de las cosas se llama de alguna manera una. y toda composición. estaría en todas las almas. ya que su don se difunde más lejos. Por la misma razón la mente parece superar el alma. Así.

. 400 s. se pierde con el tiempo. la forma del cuerpo. Theol. Saffrey. levate via le tre cose dette? E io ti risponderò. sobre Plotino. Op. Ya que tanto su operación como su esencia permanecen estables. Plat. II 5 y VII 13. El ángel tiene un número de partes o de formas. El alma tiene multitud de partes y deseos. y el cuerpo está sometido al número. Y el reposo es propio a la eternidad. Tú ves. el cuerpo sólo en el movimiento. sino incluso el paso del tiempo y conserva la composición múltiple: y ya la habrás encontrado. te lo ruego. en parte en el tiempo. quita los límites del espacio. 174 y 180: Notas de Ficino extraídas de Proclo sobre la sempiternitas. la forma del cuerpo consiste en la composición de muchas partes. El cuerpo está sujeto completamente al tiempo. Cfr. el movimiento y el lugar. discurre a través del tiempo. Pues su sustancia cambia y toda operación suya requiere discurso temporal. pero actual en el tiempo. Op. 1861 s. el alma y el cuerpo Por tanto. 191: cada parte del alma tiene una esencia eterna. La hermosura del espíritu padece las variaciones del tiempo y contiene multitud de partes. Notes. está sometido a todas estas cosas. la hay entre sus formas. En efecto.. también. el ángel se sitúa en el reposo. el Uno mismo existe por encima del reposo y el movimiento. Pero su operación. está limitada a un lugar.. pero por encima del lugar. I. ni cambia en absoluto de lo que es. se la bellezza altro che luce essere credessi». Dios está por encima de la eternidad. pero es libre de movimiento y lugar. sobre el movimiento y el lugar. Puesto que el Uno en sí no tiene ningún número o composición de partes. de ésta al ángel. La hermosura del ángel tiene sólo el número y está libre de las otras dos limitaciones. ciertamente. la formulación en Proclo. y también Theol. como un poco más arriba demostramos. cogitatio. S. te essere ignorante. Cfr. Pero410 ¿qué me que408 Sino que es atribuida la eternidad a Dios. el movimiento y el lugar. Agustín: «Deus est auctor aeternitatis». p. aeternitas y perpetuitas con relación a intellectus. el alma en el reposo y a la vez en el movimiento. Theol. Proclo. 657. el ángel. más arriba. 1721 (Comm. Por tanto. y de éste a Dios. ¿Deseas incluso ver la belleza de Dios? Quita además aquella composición múltiple de formas y deja la forma enteramente simple: al instante habrás alcanzado la hermosura de Dios. III 7). Pero la de Dios no padece ninguna de éstas.. Plat. el Uno permanece por encima del número. del ángel. Cfr. pero está libre de los límites de lugar. también S. Op. opinio y sensus. III 16: «Deus [. del alma y del cuerpo La misma comparación que hay entre estos cuatro. no sólo los límites espaciales. . pues su sustancia es siempre la misma sin ninguna variación de crecimiento o disminución. Elem. El alma409 está en parte en la eternidad. Op. en cambio. In Parm. Contra esto. [177] CAPITULO XVII Qué comparación hay entre la belleza de Dios... Además. 410 «Ma tu mi dirai: or che mi resta egli al presente. ascendemos del cuerpo al alma. 97. Op.. el alma en el número y el movimiento.[175] CAPITULO XVI Comparación entre Dios. El cuerpo. Theol. Tomás. el ángel se [176] sitúa en el número. 409 Ep. XVIII 2. y deja el resto: ya tienes la hermosura del espíritu. I 10. 1184.] est fons totus aeternitatis». 2. citado en Sto. y cambia por el transcurso de su razonamiento y la variación de sus emociones. el ángel408 está todo entero en la eternidad. ni está limitado en ningún lugar. ¿Quieres ver también la del ángel? Quita. ¿quieres ver también la hermosura del espíritu? Quita a la forma corporal el peso de su propia materia. ej. Cfr.

La misma comparación hay entre aquellas cuatro bellezas. 2. Metam. Dios es fuente de todo amor. sombra respecto a la luz del Sol. I 6. seducido por la forma corporal. sólo el alma. de modo que retenido por su sombra. que refulge en el Sol mismo413. y muere417. No considera su propia sustancia y virtud. 414 «ombra della spezie dell'anima». . 416 «mortali». por el límite espacial. sobrepasa el esplendor del Sol disperso. sólo transmitido aquí. en comparación a su luz más clara en el aire. Pues él no apetece en realidad el propio cuerpo. Quita ahora si quieres el cambio del tiempo y deja el resto y te queda: la luz clarísima. 8 y V 8. del espíritu. de modo que más allá del lugar retenga las otras dos partes: tal es justamente la belleza del espíritu. 413 «che nella ruota sua riluce». y por el cambio temporal. sin lugar y sin movimiento. el fulgor en el fuego. semejante a aquella luz que permanece en la esfera misma del Sol y no se dispersa en el aire411: ya casi en cierto modo has captado la belleza de Dios. Cfr. lo llevó del cuerpo al espíritu. y de éste a Dios. Y como no se da cuenta de este error. de éste al ángel. Esto es el ángel. pues la ves pintada de muchas figuras y colores. No mira su rostro. el espíritu del hombre temerario e ignorante. Narciso adolescente. sigue la forma del cuerpo. De aquí se sigue aquel destino cruel de Narciso que canta Orfeo415. 415 Orphica. De donde Diótima. es atormentado por perturbaciones perniciosas416 y corrompido por las bajezas del cuerpo. Abandona su figura. o sea. por la multitud de formas. la fuente de toda belleza es Dios. Pero sí nuestra alma. porque es el [179] origen de nuestra miseria. De aquí se sigue la miserable calamidad de los hombres. esto es. Y por esto se consume deshecho en lágrimas. lo cual es sumamente doloroso. Además. El esplendor en el aire es igualmente una sombra con respecto al fulgor en el fuego. después que está fuera de sí y caído en el cuerpo. Por tanto. «le altre bellezze». deja una luz simple y pura. y olvidándose de sí misma. 315 (Abel) = 362 (Kern). que ves manchada por estas tres cosas.dará ahora. 510. del ángel y de Dios. esto es la belleza del ángel. admira la belleza en el frágil cuerpo. como Narciso. que es su sombra. que pospone su propio aspecto. no puede colmar jamás su deseo. la multitud de las diferentes ideas. sino que. que corre como el agua. el espíritu. Ficino está de acuerdo con esto con Plotino. digo. 339. Ni el ángel es jamás cautivado por el aspecto del alma. y que es la sombra de su propio espíritu. una e íntegra. la cual supera al menos tanto las otras formas412 cuanto la luz del Sol en sí misma pura. queriendo que Sócrates evitase esta muerte. abandone su propia figura. 411 412 «fuora».. que es la imagen de su hermosura. del cuerpo. deseando una cosa y persiguiendo otra. siguiendo el cuerpo. Pero persigue su sombra en el agua y se esfuerza en abrazarla. se desprecia a sí mismo. o sea. eliminadas éstas? ¿Es [178] que crees que la belleza es otra cosa que luz? Pues la belleza de todos los cuerpos es esta luz del Sol. frg. Quita su apoyo en la materia. y no se sacia con el uso del cuerpo. por así decirlo. III. la luz del Sol en el agua es como una sombra. desea su propia belleza. porque ya parece ser más cuerpo que espíritu. que es su sombra414. pero esculpida en todas las razones de todas las cosas. Quita. No alcanza nunca la sombra. Ovidio. manchado y oscurecido por el aire nebuloso. 417 «quasi affoga e muore». dividido. o sea. Porque el espíritu. Dios no se engaña de modo que ame la sombra de su belleza en el ángel y olvide su belleza propia y verdadera. por último. es tan seducida por los encantos de la forma del cuerpo.

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CAPITULO XVIII Cómo el alma se eleva de la belleza del cuerpo a la belleza de Dios
Y bien, queridísimos convidados, imaginad de nuevo a Diótima hablando a Sócrates. Ningún cuerpo, Sócrates, es enteramente bello. Pues o realmente es en una parte hermoso, y en otra deforme, o bien hoy es hermoso y otro día en absoluto, o a los ojos de uno aparece bello y a los de otro feo. Por tanto, la belleza del cuerpo, corrompida por el contagio de la fealdad, no puede ser belleza pura, verdadera y primera. Además, ninguno puede pensar que la propia belleza es fea, así como ninguno puede pensar que la sabiduría es insensata, pero consideramos que la disposición de los cuerpos es a veces bella, y a veces fea. Y al mismo tiempo, unos piensan acerca de ella de una manera, otros de otra. No hay, por tanto, en los cuerpos belleza primera y verdadera. Añade a esto que muchos cuerpos son designados con un solo nombre de belleza. Una es por tanto la naturaleza de la belleza común en muchos cuerpos, por la que son llamados de igual modo bellos. Esta naturaleza una porque está en otros, o sea, en la materia, se estima que depende de otros. Pues aquello que no puede sustentarse, mucho menos puede depender de sí. Pero ¿dependerá de la materia? En absoluto. Ninguna cosa deforme e imperfecta puede ornarse y perfeccionarse a sí misma. Y aquello que es uno, de uno debe nacer. Por lo cual la única belleza de muchos cuerpos depende de un artífice incorpóreo. El único artífi-[181]-ce de todo es Dios, que por medio de los ángeles y de las almas continuamente hace bella toda la materia del mundo. Y por esto hay que pensar que la verdadera razón de la belleza se encuentra en Dios y en sus ministros más que en el cuerpo del mundo. Por estos grados, Sócrates, ascenderás, según pienso, fácilmente a ella. Si la naturaleza te hubiese dado, mi querido Sócrates, los ojos de lince, de modo que penetraras418 con la mirada todo lo que te rodea, el cuerpo de tu Alcibíades, exteriormente muy hermoso, te parecería muy feo. ¿Qué es lo que amas, amigo? Es una superficie, o mejor, un color lo que te rapta, un reflejo de luces y una ligerísima sombra, y quizá te embarga una vana ilusión, de modo que amas lo que sueñas más que lo que ves. Por lo demás, para que no parezca que te contradigo en todo, admitamos que tu Alcibíades es verdaderamente hermoso. Pero ¿en qué parte es bello? Ciertamente, en todos sus miembros, excepto en la nariz chata y las cejas demasiado altas. En cambio, estas partes son bellas en Fedro. Pero en él desagrada el grosor de sus piernas. Ciertamente, todo esto sería hermoso en Cármides, si no te molestara su cuello demasiado delgado. Así, si consideras cada hombre en particular, no alabarás a ninguno enteramente. Recogerás, entonces, lo que es correcto en cada uno, y fabricarás según tu juicio, a partir de la observación de todos, una figura irreprochable, de modo que la belleza absoluta del género humano, que se encuentra dispersa en muchos cuerpos, esté reunida en tu espíritu por la formación de una imagen. Y entonces, Sócrates, despreciarás la imagen de cualquier hombre si la comparas a ésta. Ciertamente419, no posees ésta tanto gracias a los cuerpos como al espíritu. Por tanto, ama a ésta, que fabricó tu espíritu, y al propio espíritu que es su artífice, [182] más que a aquella exterior, que es incompleta y dispersa. ¿Qué te propongo yo que ames en el espíritu? La belleza de los cuerpos es luz, y la belleza del espíritu es luz420. La luz del espíritu es verdad, la cual es la única que tu amigo Platón suele pedir a Dios en sus ruegos421. Concédeme, dice, Dios, que mi espíritu se haga bello, y
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«in modo che i corpi che in te si scontrano, non solamente di fuori, ma eziando dentro sedessi». «tu sai bene». 420 «La bellezza de' corpi è luce visibile: la bellezza dell'Animo è invisibile luce». 421 «in votis suis», om.

que las cosas que pertenecen al cuerpo no impidan la belleza del espíritu. Que yo considere rico sólo al que es sabio422. Platón declara en estas palabras que la belleza del espíritu consiste en la verdad y en la sabiduría, y ésta es concedida a los hombres por Dios. Una misma verdad dada a nosotros por Dios en sus distintos efectos, adquiere los nombres de las diversas virtudes. En cuanto muestra las cosas divinas, se llama sabiduría, que Platón pide a Dios sobre cualquier otra cosa, en cuanto muestra las cosas naturales, ciencia, si las humanas, prudencia, si nos hace equitativos, justicia, si invencibles, fortaleza, si tranquilos, se llama templanza. De donde se consideran dos géneros de virtud. Las virtudes morales, digo, y las virtudes intelectuales, que son más excelentes que aquéllas. Las intelectuales son sabiduría, ciencia, prudencia; las morales: justicia, fortaleza y templanza. Las morales, por sus obras y tareas cívicas, son más conocidas. Las intelectuales están más ocultas, a causa de la verdad escondida. Además el que es educado con costumbres honestas, como es más puro que los otros, fácilmente se eleva a las virtudes intelectuales. Por esto te aconsejo que en primer lugar consideres la belleza del espíritu, que se basa en las costumbres, para que entiendas que hay una sola razón de todas estas costumbres, por la cual del mismo modo son llamadas honestas423. O sea, una úni-[183]-ca verdad de vida purísima que, por los actos de la justicia, la fortaleza y la templanza, nos conduce a la verdadera felicidad. Ama, entonces, primero esta única verdad de costumbres y luz bellísima del espíritu. Sabe, también, que debes elevarte por encima de las costumbres a la clarísima verdad de la sabiduría, la ciencia y la prudencia, si consideras que éstas se conceden al espíritu formado en muy buenas costumbres, y que en ellas se contiene la regla rectísima de la vida moral. Y aunque examines varias doctrinas de sabiduría, ciencia y prudencia, considera, sin embargo, que en todas hay una sola luz de verdad, por la que todas de igual modo son llamadas bellas. Yo te recomiendo que ames con el mayor cuidado esta luz, como la belleza suprema del espíritu. Pero esta única verdad, que se encuentra en muchas doctrinas, no puede ser la verdad primera de todo, pues ella está en otro, al estar distribuida en muchas doctrinas. Y aquello que yace en otro, ciertamente depende de otro. Y una única verdad no nace de una multitud de doctrinas. Pues lo que es uno, debe nacer de uno. Por lo que hace falta que por encima del alma del hombre haya una sabiduría que no esté dividida en diversas doctrinas sino que sea una sabiduría única, de cuya única verdad nazca la verdad múltiple de los hombres. Recuerda, Sócrates, que aquella única luz de la única sabiduría es la belleza del ángel, que debes honrar sobre la belleza424 del alma. Aquélla, como más arriba mostramos, supera la hermosura425 de los cuerpos, porque no está limitada en lugar alguno, ni se divide según las partes de la materia, ni se corrompe. Supera también la belleza del espíritu porque es absolutamente eterna y no se mueve en el transcurso del tiempo. [184] Pero, como aquella luz del ángel resplandece426 en una serie de muchas ideas, hace falta que sobre toda esta multitud haya unidad, que es el origen de todo número, y es necesario que ésta salga de un principio de todas las cosas, que llamamos Uno en sí mismo. Por tanto, la luz absolutamente simple del Uno en sí mismo, es la belleza infinita, porque no está ensuciada por las manchas de la materia, como la hermosura del cuerpo, ni cambia por el transcurso temporal, como la del alma, ni está dispersada en una multi-

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Phaedon, 66a-67d. «belli». 424 Lat.: «speties»; ital.: «bellezza». 425 Lat.: «speties»; ital.: «forma». 426 «quella luce angelica risplende nell'ordine di più idee che sono nell'angelo».

tud427, como la del ángel. Y toda cualidad, que está separada de un elemento extraño, se llama, según los Físicos, infinita. Si hubiese un calor en sí mismo, no impedido por el frío y la humedad, ni gravado por el peso de la materia, se llamaría calor infinito, porque su fuerza sería libre y no estaría restringida por los límites de algo adicional428. Igualmente, la luz infinita es independiente de todo cuerpo, pues brilla sin medida ni límite, porque brilla por su naturaleza, puesto que no está limitada por otros. Por tanto, la luz y la belleza de Dios, que es enteramente pura y libre de toda condición, se llama sin duda belleza infinita. La belleza infinita requiere un amor inmenso. Por lo cual, te ruego, Sócrates, que ames el resto con medida y límite; pero que ames a Dios con amor infinito y no fijes al amor divino medida alguna429. Estas son las palabras de Diótima a Sócrates430. [185]

CAPITULO XIX Cómo se debe amar a Dios
En cuanto a nosotros, virtuosísimos amigos, no sólo amaremos a Dios sin medida, como imaginamos que aconsejaba Diótima, sino que sólo amaremos a Dios. Efectivamente, la mente es a Dios como la mirada de los ojos al sol. El ojo no sólo busca la luz sobre las otras cosas, sino que incluso sólo busca la luz del Sol. Si amamos los cuerpos, los espíritus, los ángeles, no amamos propiamente a éstos, sino a Dios; en los espíritus, la semejanza de Dios; en los ángeles, su imagen. Así, ahora amaremos a Dios en todas las cosas, de tal modo que finalmente amemos todas las cosas en Dios. Pues, viviendo así, llegaremos hasta el punto de ver no sólo a Dios, sino todas las cosas que están en Dios y de amarlo no sólo a él mismo sino a todas las cosas que hay en él. Aquél que en el tiempo presente se consagra con amor todo entero a Dios, finalmente se reencontrará en él. Porque retornará a la idea por la que fue formado. Allí, si le faltase algo, será reformado, y estará unido a su idea eternamente. Pues431 un hombre verdadero y la idea del hombre es una misma cosa. Pero cualquiera de nosotros que está separado de Dios en la tierra no es un hombre verdadero, porque está separado432 de su idea, y de su forma. El amor divino y la piedad nos conducirán a ella, pues como estamos aquí divididos y mutilados, unidos a nuestra idea [186] al amar, llegaremos a ser hombres completos de modo que parezca que hemos amado primero a Dios en las cosas, para amar después las cosas en él, y que honramos las cosas en Dios para reencontrarnos a nosotros mismos en él antes de todas las cosas, y, amando a Dios, parezca que nos hemos amado a nosotros mismos.

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«multitudine di forme». «creatura». 429 «Ma il Creatore ama con amore infinito e guardati quanto puoi, che nell'amore Iddio non abbi ne modo ne misura alcuna». 430 «Questi sono li ammonimenti, i quali noi abbiam figurato, che Diotima sacerdotessa castissima dia a Socrate». 431 «Io voglio che voi sappiate...» 432 «perche siamo disgiunti dalla nostra idea la quale è nostra forma».

de tal modo que aquélla por esta imagen reproduce para sí otra imagen. resplandece e inflama. 239 s. como era en la fantasía. puesto que sólo él los hace felices. sino que es razón común y definición de todo el género humano por igual. también en Marcel. la metáfora del espejo y las menciones de «sole» y «raggio» se traen de los pelos. de manera que es una imagen de un cierto hombre. cuya teoría del amor se interpreta en este capítulo. al mostrar que éste está en todas las cosas dividido en dos partes. la lana colocada cerca de él. brevemente resumió lo dicho por vosotros». después de imitar este amor socrático tanto en las costumbres como en sus poemas. como un espejo. en efecto. captada a través de los ojos. 437 «Si come dalla fantasia. es alcanzada por el simulacro de la belleza. 272 s. justo merecedor de su patria434. el amor inclinado a los sentidos. Favati. y en su siglo. instruido por Diótima. 436 Según el punto de vista general. poeta del dolce stil novo. felicito muchísimo a la familia de tu Giovanni. quien. a qué fines tiende y qué valor tiene. Theory of love. Ficino se apoya o en más textos o en la rica literatura de comentarios a la poesía (ver Nelson.. ed. que 433 Guido Cavalcanti. 79).: ver también aquí apéndice). o sea. alcanzado de algún modo por el rayo del sol. superior a todos en las sutilezas de la dialéctica. Milano/Napoli. por el reflejo de este resplandor. nace en el apetito sensitivo. y ama. . sino sin materia. Agatón trató cuánta es su virtud y poder. tomada de un cuerpo por la [191] fantasía437. entre otras obras. trató del origen del amor. Aristófanes declaró lo que hace en cada uno la presencia de un dios435 tan grande. Al igual que el espejo. exposición del concepto de amor socrático. Sócrates finalmente. que surge de las entrañas del caos. así considera él que la parte del alma que llama oscura fantasía y memoria. Pausanias dividió este amor ya nacido en dos especies. 435 «Cupidine». Y que de esta imagen al instante brilla en la mente otra forma. cómo es y de dónde nace. Por tanto. Marsilio. se interpreta ahora la más famosa poesía de Guido Cavalcanti: «Donna mi prega» (Le rime. que nos ha dado entre muchos hombres ilustres en doctrina y obras. «Ciertamente. apéndice. una biografía de Guido. divididos. En este capítulo. El filósofo Guido Cavalcanti parece que incorporó en sus versos436 todas estas cosas con mucho arte. se volvió a mí con estas palabras. Fedro. como por un cierto rayo que entra por los ojos. por el cual se enciende la capacidad de apetecer. demostrando que por éste los hom-[190]-bres. que iba a representar el papel de Alcibíades. se rehacen. situado en un lugar y en un tiempo determinado. explicó en suma qué es el amor. al servicio del cuerpo. 434 «diligente tuttore della Patria sua». la cual no parece ser ya semejante a un cuerpo humano particular.DISCURSO SÉPTIMO [189] CAPITULO I Conclusión de lo anteriormente dicho y opinión del filósofo Guido Cavalcanti En último lugar Cristóforo Marsuppini. celeste y vulgar. Pero la interpretación es muy forzada. Antonio Manetti escribió. 1957. así de esta forma de la mente y de la razón común. en Jayne. Añade que este primer amor encendido en el apetito sensitivo es creado por la forma del cuerpo. Erixímaco nos reveló su extensión. da poi che ha pressa la immagine del corpo». no de otro modo que la lana es encendida. así como de la imagen. a Guido433 el filósofo. Pero que esta forma no se imprime en la fantasía del mismo modo que en la materia corporal. G. que toma el lugar del propio Sol. cuántas partes tiene. hombre muy culto. casi como un resplandor de la primera imagen.

no he creído necesario examinarlo ahora438. Melito y Licón. A. Jenofonte. 442 Lo que sigue pertenece al género de las vidas de Sócrates. Pero ni aquellos poderosos ciudadanos en la acusación que llevó a Sócrates a juicio445 hablaron de amor des-[194]-honesto ni los oradores enemigos de él reprocharon nada de esto a Sócrates. y aquél está torturado por múltiples pasiones y se apodera de la mayoría. Sitúa aquel amor en el placer. 23e. resuelve éste con pocas palabras y es más prolijo al narrar las pasiones del otro. muy distante del trato del cuerpo. om.. Ni tampoco el cómico Aristófanes. aprox. . 440 «imperocche quando nei suoi versi dice: sole et radio». ej. 444 «si come suol colui. tal cual vosotros lo expusisteis más arriba.. «Nondimeno quelli potenti quando per levara dinanzi a Socrate veridico. Después que los convidados habían alabado bastante al dios de los amantes. Y que estos dos amores combaten entre sí en el hombre. Vayamos ahora a Sócrates y Alcibíades.está lejanísima del cuerpo. de Petris. e con falsi testimoni lo accusarono. aunque toda su vida manifiestamente y sin ningún disimulo militó en los campos de Cupido443. Su vida austera y su frecuente crítica de los vicios ajenos le habían hecho hostiles. opponendogli alcuni difetti da lui remoti». que et vos in superioribus narravistis. Y considera que aquél se vuelve sobre la figura particular de un solo cuerpo. ¿O creéis vosotros 438 «Ideo istum paucis verbis absolut. Vita Socratis et Senecae. nace en la voluntad otro amor. cfr. y segundo en la belleza de los cuerpos440. donde las fuentes son probadas ampliamente). la Intr. Firenze. Todos cuentan que Sócrates442 más que nadie entre todos amó convenientemente. la forma de los cuerpos. 439 «amorem preterea geminum illum / celestem scilicet et vulgarem quin in eius verbis non videat?». Polo y Calías. lo condussero in giudizzio. pues la instigación del amor lleva a unos hacia la forma del cuerpo. hic explicat. om. mientras que éste le hace elevarse a la vida angélica y contemplativa. p. 1979. Y termina diciendo que el fin del amor res-[192]-ponde a su principio. aunque recoge en sus Bacanales otras muchas calumnias ridículas y absurdas. VI 1. y aquél le rebaja a la vida bestial y voluptuosa. puesto que él explica muy claramente aquello que vosotros también contasteis antes. Cicerón y Diógenes Laercio. Pero. como suele la verdad444 a muchos e importantes hombres. ed. Además. en particular Anito. Por esto. ea in presentis recensere opus esse non censui». oradores. in alterius passiones enarrandis prolixor / Quoniam vero eadem apertissime. che non tace il vero». no hubo nadie que le acusara de amar a alguien deshonestamente. ciudadanos poderosísimos en la República. Este. 443 «seguitasse dietro al carro di Cupidine». 441 «in modo che l'instinto d'Amore fa cadere alcuno infino al tatto del corpo e alcuni fa salire infino a la vision di Dio». la de Gionozzo Manetti. y a otros a la forma de Dios441. ¿quién no ve en sus palabras ese doble amor celeste y vulgar?439 Pues pone su origen primero en la belleza de las cosas divinas. y por rayo. y éste sobre la belleza universal de todo el género humano. y a Trasímaco. Además. al decir que la oscura fantasía se iluminaba y que de la mezcla de la oscuridad y la luz nacía el amor. tuvo como perseguidor muy encarnizado al cómico Aristófanes. a éste en la contemplación. quedaba alabar a aquellos legítimos amigos de este dios. Pues por sol entiende la luz de Dios. [193] CAPITULO II Sócrates fue un amante verdadero y semejante a Cupido Baste hasta aquí lo dicho sobre el amor. que se compila de Platón. Ciertamente. 445 Apolog. de 1440 (Cfr. Afirma que éste está libre de perturbación y se encuentra en pocos. que os baste saber que este filósofo mezcló en la creación del amor una cierta ausencia de forma del caos.

III. Poned ante vuestros ojos la persona de Sócrates. según le reprochó Calicles en el Gorgias454. Problemata. Humilde y de bajo vuelo. que se deleitaba en el ver y el oír. 403.que nuestro Sócrates hubiera podido esquivar las venenosas lenguas de tales detractores si por el contrario él no hubiese estado lejanísimo de toda sospecha de este vicio? Virtuosísimos amigos. sobre los otros. I 2. Cuánta fue su fortaleza en las cosas de la guerra. XXX 1. No tenía casa propia ni blando lecho. Era. 23bc-38b. 21d. pues la mirada de Sócrates estaba siempre fija en la tierra. además. 453 Jenofonte. cubierto por un simple y viejo mantucho450. 451 Phaidros. 457 Apologie.. 496 s. que Sócrates siempre solía andar así451. Usaba palabras rústicas y toscas. Pues la patria está allí donde está el bien456. 454 Gorgias. que son las puertas del espíritu. II. Memor. envuelto en su manto457. 10.1. y que no tuvo jamás bastante con qué alimentarse a sí y a sus hijos?458 Y en todo lugar confesaba la pobreza de su mente. E hirsuto a causa del ayuno. desnudo. Diógenes Laercio. respondió: del mundo. De vita. 18. Veréis representado en él a Sócrates. 107. según Platón. Era. cuando no aceptó de ellos las riquezas que le enviaron ni quiso acudir a ellos460. 31bc. 220d-221c.. Aristóteles. en la calle. Sobre la melancolía en los literatos y en la interpretación física. W. 953a. Op. tan tranquilo que. Frecuentaba además lugares vulgares. Sin casa. II.. Lo veréis flaco. seco y pálido448. pues se le veía en los talleres de los es-[195]-cultores o de Simón el zapatero453. 458 Apologie. se cuenta que su espíritu no se conmovía jamás455. II. . el verdadero y legítimo amante? Vamos. 122 (Simon). 449 Aristóteles. se dice. 461 Symposium. Todo el discurso de Diótima es un análisis de la naturaleza socrática. 28 (Symp. XI. II. Econom. Audaz y feroz. como Alcibíades a Sócrates. como si el amor verdadero y Sócrates fueran muy semejantes entre ellos. le concedió su triunfo de buena gana461. la forma animal vital y divina de Saturno no se ha atribuido a los melancólicos. al ser preguntado de dónde era. en todo caso. Problemata. preguntando a otros y proclamando que él no sabía nada459. 229a. ¿es que no habéis advertido446 en lo anterior que cuando Platón imagina el amor pinta enteramente la figura de Sócrates447. y que por esto Sócrates es. ¿Quién ignora que Sócrates fue hijo de un escultor y de una comadrona. 460 Diógenes Laercio. cfr. Vehemente. 494d. habiendo obtenido la victoria en Pontidea. Duerme a las puertas. estas cosas indican en nuestro Sócrates el pecho abierto y su corazón descubierto a cualquiera. Tusc. pues Sócrates. V 38. Siempre pobre. 450 Diógenes Laercio. Además. Viril. e incluso despreció a Arquelao de Macedonia. aunque muchas veces le dijeron palabras muy injuriosas e incluso alguna vez fue golpeado. Respublica V. 1944. Apología de Sócrates. Que anda descalzo. 117b. Jaeger. 459 Apologie. Memor. 22cd. 954a 7. y que hasta su vejez tuvo que ganarse la vida con sus propias manos esculpiendo piedras. Jenofonte. 455 Diógenes Laercio. 452 Phaedon. Sócrates. como se cuenta. II. II. recordad bien en el espíritu aquel retrato del amor. 448 Cfr. p. ni bagaje costoso. 220b). 456 Cicerón. desastrado a causa de la negligencia. un hombre melancólico449 y descuidado por naturaleza. Alcibíades lo narra abundan-[196]-temente en el Banquete. Pues era de espíritu constante y opinión inquebrantable. o sea. Además. Y también que Sócrates andaba seguro y sin miedo. Escopas de Cranón y Euríloco de Larisa con altivez. Paideia. 3. como dice Fedón452. según le 446 447 «Ponete voi mente a quello che io sopra ho molto considerato». 21. esto es. I 4. al sereno. Fedro testimonia. y cuando lo necesitaba se acostaba en cualquier lugar.

468 Teages. igualmente alabamos a todos aquéllos que aman de manera semejante. Eutidemo. 114 s. así. Alcibíades dice que era seducido por las palabras socráticas más que por las melodías de los excelentes músicos Marsias y Olimpo470. 474 «vero cultore di questo Dio». Durante toda la vida filosofando. aunque ignorase las cosas mismas. Y. Aristófanes el cómico y también sus acusadores llamaron a Sócrates sofista.. Ingenioso. 242bc. Tusc. aquí las habéis escuchado. Cuáles son las alabanzas de Sócrates. 472 Aristófanes. 89e. Además. solía agitar las manos y tirarse de los cabellos463. 222b. 471 Hippias mayor. que yo no ignoro mi ignorancia mientras que los otros la ignoran absolutamente473. 21d. 272c. 80. Cazador hábil y sagaz. lo puede saber cualquiera que se acuerde de la doctrina de Diótima. conmovía los espíritus de los oyentes más que Temístocles. Pues fue de tanta prudencia y tan perspicaz en sus predicciones que cualquiera que obraba contra su consejo. «strapparsi i peli della barba». Por todo esto. Alcibíades dice que Sócrates le acechaba siempre465. 467 Protágoras. de tal modo que al alabar a éste. Que Sócrates solía cazar la forma divina a partir de la forma del cuerpo. encontraba argumentos casi iguales tanto a favor como en contra. muy vivo462. y claramente se muestran en las palabras de Platón por boca de Alcibíades. Phaidr. 304a. 464 Symp. 215bc. En medio entre la sabiduría y la ignorancia. Amigo de la prudencia. Apolog. preferiría morir a dejar de filosofar469. alentaba a los adolescentes. según dice Alcibíades en el Banquete. Muchas veces al hablar. Y que tenía un demonio familiar471 lo testimonian sus amigos y sus acusadores. ya que. 462 463 Cicerón. Sócrates los cautivaba con sus razones para el estudio de la filosofía466. estaba perdido. 466 Id.. 31d-40ab. Sócrates. Pericles y todos los otros oradores464. Y aunque usase palabras vulgares. bajo el impulso de su fuerza oratoria. De qué modo amaba Sócrates. 128d-129a. Acecha a los buenos y bellos. .. como indican los diálogos de Platón. después del amor mismo. se ha dicho suficientemente más arriba. estaba en el medio entre la sabiduría y la ignorancia. 473 Apolog. Facundo. 213c. dijo Sócrates... Alcibíades ha considerado que. Seducido por el amor de aquéllos que parecían dotados de un carácter honesto. En su defensa ante los jueces dijo a los jueces que si le absolvieran con la condición de que nunca más filosofara. IV-37. 470 Symp. hechicero y sofista. 469 Apolog. conocía sin embargo su ignorancia. Aunque todos los hombres sean ignorantes.. lo cual lo narra Platón en el Teages468. refutaba de muchos modos a los sofistas.. 29d. Porque tenía la misma capacidad para persuadir y disuadir472. 215e. mago. se ha de alabar a Sócrates como muy semejante al amor474 y como el amante más verdadero.había considerado Zopiro el fisonomista. yo me diferencio de los demás en esto. 465 Id. [197] Encantador. y Platón lo testimonia en el Protágoras467. instruía a los hombres modestos. Al disputar.

clara. Pero ¿por qué decimos que es caliente y dulce? Porque la vida y el principio del vivir. Pero en las edades siguientes poco a poco se va trocando en las cualidades contrarias. se hace más espesa y por esto se hace más oscura. Pues cuando aquellos humores se retienen en el corazón. Y por esto los hombres se vuelven locos. retomándolo de un poco más arriba. Pero consideramos que esta locura se produce por una enfermedad del corazón. cuando se han disuelto las partes más sutiles. Aquello que es ligero y poco denso. [200] CAPITULO IV Es propia del amor vulgar una especie de fascinación Y vosotros ahora poned atención con los oídos y la mente a lo que voy a decir. porque es nueva. o sea. El cerebro está ocupado a veces por un exceso de bilis demasiado caliente. Pero para que no parezca que quizá sabemos demasiado en contra de la opinión de muchos. y al contrario. Una nace de la imperfección del cerebro. prorrumpen sin contenerse en risas excesivas y hacen alarde en contra de las costumbres de todos. y de hombre se convierte casi en bestia. la sangre en el adolescente es sutil. a la segunda furor divino. caliente y dulce. 477 «prima viventium genitura». caliente y dulce. Aquéllos que están oprimidos por la bilis negra. A la primera la llama locura. Estima que una proviene de enfermedades humanas. Estas tres clases de locura se producen por un defecto del cerebro. En la enfermedad de la locura el hombre es arrastrado más allá de la figura humana. A éstas se atribuye falsamente el muy sagrado nombre de amor. dan origen a la angustia y la inquietud. se lanzan contra los que se encuentran y se golpean a sí mismos y a otros.[198] CAPITULO III Del amor bestial. sequedad y frialdad. la otra del corazón. es clara. Aquéllos que son atormentados por la bilis recalentada. Op. gritan fuerte. Pues lo dulce nace de la mezcla de lo 475 476 Phaidr. porque es caliente y húmeda parece que es dulce. es caliente y húmedo. Porque es sutil. a veces por sangre recalentada. Dos son las clases de locura. y el semen. gracias a esta discusión. [199] están siempre desolados476. E indica dos géneros de alienaciones. aunque no sean injuriados por ninguno. Os lo diré. que es el primer nacimiento de los vivientes477. por la que se afligen los que aman perdidamente. «sempre melancolici» ver De vita. se irritan violentamente. I. Esta naturaleza está llena de fuerza en la infancia y en la adolescencia. que es una especie de locura Pero me preguntará quizá alguno en qué es ventajoso este amor socrático al género humano. nosotros también emplearemos el nombre de amor para estas enfermedades. Nuestro Platón define en el Fedro475 el furor como una alienación de la mente. la propia generación se basa en el calor y la humedad. Pues con la edad. La sangre en la adolescencia es sutil. 256a. y otras por la bilis negra. por qué es digno de tantas alabanzas y en qué perjudica al contrario. y no a la locura. 1364. la otra de Dios. es puro y transparente. . Por esto. om.. prometen maravillas de sí mismos y se regocijan locamente cantando y saltan de gozo. es caliente y dulce. Pero cuando oprimen la cabeza a la demencia. por esto se dice que está en relación con un defecto del cerebro. Aquéllos que padecen la sangre recalentada. y se imaginan unos sueños que les asustan en el presente y les hacen temer el futuro. clara.

lanza a los ojos del que está cerca las flechas de sus rayos. sino que penetra. porque el espíritu (spiritus). condensada ya en esta materia. cuyos ojos resplandecen en las tinieblas. por pequeña que sea. También se cuenta que Tiberio481 tenía los ojos muy grandes y. y junto con el rayo fluye un vapor de sangre corrupta. parece que se ve dentro del ojo un círculo luminoso. nascendo del sangue è tale quale è il sangue». ¿Qué tiene de sorprendente entonces si el ojo abierto. De insomniis II. Y también. que veían en la noche y en las tinieblas. como el sol que es el corazón del mundo expande en su curso la luz y por la luz difunde sus virtudes a las regiones inferiores. Si en una materia densa. y su luz resplandece más copiosamente por los ojos. Y además sucede que si uno oprime con el dedo de una cierta manera el ángulo del ojo479. . lo podemos entender porque los ojos enfermos y rojos comunican por la emisión de su rayo la misma enfermedad a los ojos del que [202] los mira de cerca. como tela o madera. así el corazón de nuestro cuerpo. 68. no se ve. que es vapor de sangre. fácilmente asciende a las partes más elevadas del cuerpo. Porque al ser el espíritu (spiritus) ligerísimo. Creo que esto tiene su origen aquí. y en cuanto despertaban del sueño. Cuando esto ocurre en una materia menos compacta. 483 «similia». Porque la exhalación que se escapa de la saliva. pero sólo por un momento. Por la misma razón. como si hubiera mirado al sol. los más nítidos. lo que es asombroso. por la igualdad y suavidad lo conserva sin fragmentarlo. 481 Id. y después enrojecían. como piedras. se hace claramente perceptible. ladrillos u otras semejantes483. De donde se muestra también que el rayo se extiende hacia el que le sale al encuentro. Pero al igual que este vapor de los espíritus (spiritus) nace de la sangre. cuando con la boca exhalamos con insistencia sobre un vidrio. porque no permanece en la superficie de tal materia. pero al hacerse más densa en la superficie del espejo. favorece y aumenta el rayo del mismo espíritu (spiritus). pero rugosa. por su frialdad condensa en pequeñas gotas el ligerísimo vapor de aquél. bañamos la superficie de éste con un ligerísimo rocío de saliva. por cuyo contagio enferma el ojo del que mira. nos lo prueban muchos animales que ven en la noche.. a menudo con su mirada manchan un espejo con gotas de sangre. claros. que el rayo que es lanzado por los ojos lleva consigo el vapor seco del espíritu (spiritus). Y que en los ojos y en el cerebro hay alguna luz. el espejo por su dureza fija el espíritu (spiritus) en la superficie. Tiberio. Por otra parte. 480 Cayo Suetonio. parece que es una sangre tan ligera que escapa a los ojos. calientes y dulces. por la desigualdad de tal cuerpo se fragmenta y dispersa. desde él extiende los espíritus (spiritus) a todo el cuerpo. durante la menstruación.caliente y lo húmedo. Vitae Caesarum. 482 Aristóteles. Se dice también que el divino Augusto480 tenía los ojos tan claros y brillantes que cuando miraba fijamente a alguno le obligaba a bajar los ojos. che si chiama spirito. agitando la sangre próxima a él en su movimiento eterno. om. y este vapor la sangre. sobre todo a través de los ojos. Aristóteles482 escribe que las mujeres. que 478 «ma si come questo sapore di sangue. y junto con éstas. por su brillo. vuelve a ser saliva. Pues como los espíritus (spiritus) se generan de la sangre más pura por el calor del corazón478 en nosotros son siempre semejantes al hu-[201]-mor de la sangre. 79. entre todas las partes del cuerpo. 479 «cioè la lagrimatoria». y dirigido con atención hacia alguno. 459. así también manda fuera rayos semejantes a sí por los ojos. como a través de ventanas de vidrio. porque los ojos son transparentes y. Augusto. Sin embargo. Y a través de aquéllos difunde las chispas de luz de los rayos a cada miembro. ¿Por qué digo todo esto? Para que entendáis que en aquella edad los espíritus (spiritus) son sutiles.

y también..son el vehículo del espíritu (spiritus). en la sangre de Fedro. «In questo reciproco riscontro d'occhi. alguno. Porque tus ojos que han penetrado a través de los míos hasta el fondo de mi corazón. porque ha recibido la cualidad del imán. busca el pecho del hombre herido. generado en el corazón de Fedro. Y por esto es una fascinación ligera. sutil. tan fuerte. y el origen de mi dolor presente. cosa asombrosa. conmueve muy poco el corazón.. Por tanto. ante vuestros ojos a Fedro de Mirrinonte y a Lisias. como su propia morada. Pero es gravísima aquélla por la que el más joven hiere el corazón del más viejo. Poned. un espíritu (spiritus) tan leve.». por cuya dureza se hace más denso. Fedro. así Lisias sigue a Fedro más que Fedro a Lisias. Metamorph. Y porque el humor del más viejo es frío y más lento. que es ajena a la naturaleza del herido. si consideráis otras enfermedades que se originan por contagio como el prurito. y de nuevo vuelve a su anterior estado. al instante se dirige al corazón de Lisias. apenas toca en el chiquillo el dorso del corazón. Lisias sigue a Fedro. envenena la sangre propia de éste. la oftalmía y la peste. Esta sangre extraña. eres tú. cuatro cualidades. amigos míos. cautivado por el amor de éste. Porque es claro concuerda perfectamente con la claridad de los ojos y de los espíritus (spiritus) en el viejo. De aquí nace una fascinación doble. Fedro dirige las centellas de sus ojos a los ojos de Lisias. Lisias se queda con la boca abierta ante el rostro de Fedro. Lisias dice a Fedro: ¡Corazón mío. Porque este vapor espiritual y esta sangre introducidos por el adolescente en el hombre más viejo tiene. La de un adolescente fascina a uno más viejo. porque el humor sanguíneo reclama su propio vaso y su propia sede. queridísimas entrañas! Fedro dice a Lisias: ¡Mi espíritu (spiritus). [205] CAPITULO V Cuán fácilmente somos envueltos por el amor en sus redes Pero dirá. una cantidad tan pequeña de sangre de Fedro. la disentería. mi sangre. dice. es atraído hacia esta piedra. os ruego. pues el corazón sin una mínima partícula de su humor vive más fácilmente que el humor sin el corazón propio. ¿puede un rayo tan ligero. como hemos dicho más arriba. El rayo485 de Fedro se une fácilmente con el rayo de Lisias y el espíritu (spiritus) de uno se junta fácilmente con el espíritu (spiritus) del otro. extiende el vapor sanguíneo. porque el corazón reclama su humor. así como el hierro. y los 484 485 Apuleyo. El contagio del amor se produce fácilmente y llega a ser la peste más grave de todas. Ten.. . Es claro. y se convierte en sangre. pero él no atrae a la piedra. que la fuente del riachuelo. se enferma. de modo que. al mismo tiempo mi propio remedio y mi única salud. tan perniciosamente? Esto no parecerá asombroso. Pero Lisias sigue con más ardor a Fedro. Esto es de lo que se lamenta. misericordia del que perece por tu causa». La mirada de un viejo repugnante y la de una mujer durante la menstruación. encienden en mis entrañas un vivísimo fuego. a menos que a causa de su infancia sea muy tierno. Este vapor. [203] hiere su corazón y se condensa en su más duro dorso. entonces. el orador. Lisias! Fedro sigue a Lisias. esta sangre de Fedro está ya en el corazón de Lisias. la tisis. A partir de aquí. X. la sarna. Y envenenada la sangre. El río tiene más necesidad de la fuente. e incapacitado para transmitirlo. fascina a un chiquillo. il raggio. el platónico Apuleyo484: «Toda la causa. 3. Y con estos destellos transmite a la vez su espíritu (spiritus). quizá. la lepra. uno y otro prorrumpen en gri-[204]-tos. la pleuresía. corromper a Lisias entero tan rápidamente. caliente y dulce. que llamamos espíritu (spiritus)? De aquí la flecha envenenada traspasa los ojos y como es lanzada por el corazón del que hiere.

Patroclo mira a Héctor cuando éste lo hiere. después que se ha cambiado a la naturaleza de una sangre juvenil. Porque es caliente. ya porque poco antes estaba irritado contra él e incluso porque la sangre reclama sus espíritus (spiritus) y también los espíritus (spiritus) atraen a su sangre. muy castos amigos. Sucede también que este enfermo es afectado a la vez por el placer y el dolor. En estos versos Lucrecio quiere decir que la sangre del hombre herido por el rayo de los ojos cae sobre el que lo ha herido. pasan dentro de él. pues la materia lo requiere. porque es dulce. la otra calma. 16. el humor rojo lo cubre. IV. no le permite reposar en sí mismo. vuela velozmente al corazón. Texto original. a causa de la claridad y la dulzura de este vapor y esta sangre487. Y porque éstos son ligeros. Por el placer. De natur. y por su calor se mantienen un cierto tiempo. Porque es sutil. 489 «un efetto strano». acercándose al cadáver. Esto lo trató Lucrecio así: «De aquí ella destiló primero en tu corazón la gota de la dulzura de Venus. y a causa de este cambio. Una atrae. apetece necesariamente el cuerpo del más joven. Y súbitamente se enciende su ira por la venganza e inflama la sangre que al instante se dirige hacia la herida. 331. . Si al mismo tiempo Héctor. tanto para proteger como para vengarse. Héctor hiere y mata a Patroclo. 1059-60. éste quita al hombre lo que es suyo y lo cambia a la naturaleza del otro. pues la sangre puede en cierto modo fluir en dirección al enemigo. IV. y para que el humor de la sangre nueva penetre en sus venas igualmente nuevas y tiernas. Por el dolor. para habitar en sus venas. os la diré. rerum. [206] Además. mira la herida. Aquella divide y desgarra las entrañas. De modo semejante Lucrecio insinúa que la sangre del hombre que es herido por amor se precipita hacia aquél que lo hizo. De donde su pensamiento juzga que debe vengarse. ya porque todo el calor no ha sido aún apagado y el movimiento interior no ha terminado. Pero ¿quién podría 486 487 Lucrecio. sino que lo atrae siempre hacia aquél que le ha envenenado. las nutre y deleita. aunque el decirlo parezca absurdo490. [208] CAPITULO VI Acerca de un efecto asombroso del amor vulgar ¿Os diré ahora. unas siete horas. a causa de su sutilidad y del calor. actúa con más vehemencia e impulsa y corrompe con más fuerza la sangre del más viejo y la convierte a su misma naturaleza. de la misma manera que la sangre del que ha sido asesinado con una espada cae sobre el homicida. Esto lo insinúa Lucrecio así488: El cuerpo nos dirige a aquello donde la mente es herida por el amor pues todos comúnmente caen sobre la herida y la sangre brota hacia aquella parte donde fuimos golpeados y si el enemigo está próximo. lo que sigue489. 488 Lucrecio. conforta las entrañas de alguna manera. Al mismo lugar corren los espíritus (spiritus). dolcezza si quello vapore di sangue». De aquí resulta que toda la sangre del hombre. ésta lanza sangre hacia él. Y nosotros lo confirmamos plenamente. o mejor lo omitiré? Lo diré. Por esto sucede que es absorbido por ellos con avidez. volan-[207]-do hasta Héctor. 1047-51. a la que sucedió una inquietud fría»486. por así decirlo. «Per l'Amore della chiarezza e della dolcezza.acaricia y los seduce. y de éste se esparce fácilmente por las venas y las arterias a todo el cuerpo. Si buscáis la razón de este prodigio.

. 1052-56-1108-14. 495 «vel figuram». 18. A menudo. como oísteis en el discurso de Sócrates. sintió en sí mismo esto: «Así ocurre con el hombre herido por los dardos del amor. [210] CAPITULO VII El amor vulgar es una perturbación de la sangre La prueba de que esta pasión está en la sangre. es que este ardor carece de reposo. . ya por una mujer que arroja amor con todo su cuerpo. 494 «nasce sempre il pensiero fisso e profondo». respiran su aliento. por la sola eyaculación o fluido de aquél. Porque eso es lo que por momentos parecen querer ha-[209]-cer. la que cesa en un día. o sea. Este pensamiento vehemente conmueve los espíritus (spiritus) interiores y pinta en ellos la imagen de la cosa pensada.» Estas son las palabras del epicúreo Lucrecio492. que redujo su cuerpo muerto a polvo y. 493 Aulo Gelio. lo bebió493. las mujeres en cinta piensan vehementemente en el vino que desean con avidez. Con razón ponemos. om. como el semen corre por todo el cuerpo. Noct. la que cesa en seis horas.. y los físicos establecen esta fiebre continua en la sangre. lo demostró Artemisa. IV. mujer de Mausolo. para que o bien el humor nuevo encuentre vasos nuevos. El filósofo epicúreo Lucrecio. X. de la que se dice que amó más allá del sentimiento humano a su marido. Att. om. Oprimen ávidamente el cuerpo de su amante.hablar de lo deshonesto honestamente? El cambio de un hombre viejo que tiende a la semejanza del más joven es tan grande que se afana en trasplantar todo su cuerpo en aquél y en trasladar todo el de aquél a sí. que ninguno de vosotros se asombre si oye que un amante ha concebido en su cuerpo una imagen o figura495 del amado. la fiebre del amor en la sangre. [211] CAPITULO VIII Cómo el amante se hace semejante al amado Por esto. en el humor de la bilis negra. ya le sean lanzados por un muchacho a los miembros femeninos. ya que nada pueden arrebatar al cuerpo que abrazan ni penetrarlo y fundirse enteros con él. y la que cesa en dos. en la pituita. om. 490 491 «cosa disonesta». pues a esta sangre acompaña siempre una idea fija494. Tiende hacia quien lo hiere. pues. «Hinc multa inter se turpissime facere compelluntur». Esto les obliga a cometer entre ellos actos muy deshonestos491. todo el cuerpo puede dar o recibir el de otros. rey de Caria.. es el objeto de esa lucha: tanta pasión ponen en apretar los lazos de Venus cuando sus miembros se licuan.. pasmados de voluptuosidad. o los vasos más jóvenes alcancen el humor más joven. entonces. el más infeliz de todos los amantes. confían en que. Lucrecio. arde por unirse estrechamente a él y lanzarle en el cuerpo el humor que brota del suyo. en la sangre melancólica. 492 «versus». los dientes apretados contra su boca: vanos esfuerzos. mezclan su saliva a la suya. en la bilis. disuelto en agua. Y que los amantes desean recibir en sí al amado todo entero.

pero después jamás pueden liberarse. Cuando. y cómo se liberan. y tienen la sangre y el espíritu (spiritus) más claro. Cuando el colérico somete al colérico. Cfr. J. los deseos o los gestos? [213] CAPITULO IX Por quiénes principalmente somos seducidos Preguntará quizá alguno por quiénes principalmente y de qué modo son seducidos los amantes. o cuando la Luna estaba aspectada por Venus. de modo que fácilmente puede reflejarse el rostro de Fedro en su propia sangre. porque todos los miembros del cuerpo cada día se secan y reverdecen. Pero. Además. Die Kultur der Renaissance in Italien. y también aquéllos que están dotados del mismo temperamento. IV 7 y V 8. y que tienen los ojos grandes. ¿Quién se asombrará entonces de que los rasgos del rostro del amado. Porque la dulzura de la sangre templa la 496 «Or chi è si poco pratico. y no muy desgraciado. los melancólicos. sean pintados por el propio pensamiento en el espíritu (spiritus) y al instante reproducidos por el espíritu (spiritus) en la sangre? Especialmente cuando en las venas de Lisias ya se ha generado la delicadísima sangre de Fedro. en los que domina la bilis negra. en el color. Se restablecen. de la misma manera paulatinamente se restablece. por el contrario. che la donna gravide il vino?». 498 «nella qual cosa si appiccano le reti di Cupidine». Por tanto. Cuando el sanguíneo se une a un melancólico. Los flemáticos.Estos agitan igualmente la sangre y reproducen en la tiernísima materia del feto la imagen del vino. 297. azules y espléndidos. Y los hombres tanto más fácilmente en cuanto que son más semejantes a los hombres que las mujeres. fijos y grabados en el corazón del amante. Art et humanisme. ¿te asombrarás si la sangre pintada con cierta similitud la reproduce en los miembros de modo que Lisias finalmente parece que llega a ser semejante a Fedro en algo. y piensa en él con más fuerza y más firmeza496. Ahora bien. Chastel. y más fácilmente aquéllas que muestran un carácter masculino497. y especialmente si viven castos y no han manchado la serenidad de su rostro por el coito que consume la savia clara de los humores499. entonces. Cuando un sanguíneo somete a un sanguíneo. un amante desea más ardientemente su placer que las mujeres encinta el vino. Cierto es que la semejanza del temperamento crea una reciprocidad de benevolencia entre ellos. o los rasgos. pero el fogoso humor de la cólera los perturba por su frecuente irascibilidad. porque el temperamento semejante produce amor recíproco. che non sappia che uno amante appetisse più ardentemente la persona amata. Pues. Y de los varones más rápidamente fascinan a los hombres o a las mujeres sobre todo aquéllos que son sanguíneos. p. y algo coléricos. el nudo es perpetuo. 499 «il corpo fusco diventa». resulta que de día en día el cuerpo de cada hombre [212] que poco a poco se ha desecado. la suavidad de este humor da esperanza y confianza al amante. de placer y dolor. la sumisión es intolerable. después de tomar absorbiendo el jugo del alimento. de aquella mezcla del humor suave y el agrio nace una cierta alternancia de ira y de complacencia. Las mujeres conquistan fácilmente a los hombres. el yugo es leve y el vínculo suave. se necesita todo esto para lanzar aquellas flechas que justamente hieren el corazón. son seducidos con dificultad. Además. . un sanguíneo somete a un colérico. como hemos dicho más arriba. no son seducidos ja-[214]-más. los miembros por la sangre que corre por los arroyuelos de las venas. más caliente y más sutil. 497 El «virago» ejerció una magia especial en el período del Renacimiento. en los que domina la pituita. ya que la seducción se basa en las cosas amatorias498. Burckhardt. caen más fácilmente en las redes los que han nacido cuando Venus estaba en Leo. o al revés.

Por otra parte. 94. La melancolía. desgraciados. puesto que en tanto que dura comprime con una carga pesada el corazón. Ciertamente. aparte de los ojos. o la acidez de la pituita en los miembros. provocada en las entrañas por la fascinación. Virgilio. Y después retiene mucho tiempo al que mira de cerca en su propia observación. 502 «l'altro è dell'arte». sino que también concurren la armonía y el encuentro de todas las partes. Porque tal composición invita al que mira desde lejos a acercarse. Igualmente. aunque en los otros miembros no esté bien formado. la inquietud503 de los amantes dura necesariamente tanto tiempo cuanto dura la perturbación de la sangre. De modo que si alguno tiene los ojos muy brillantes. si añadimos que los mortales son fascinados sobre todo cuando al mirarse con mucha frecuencia. IV 474 s. es la peste más perniciosa de todas. por el cuidado502. Porque el prurito en la piel dura tanto cuanto dura el poso de sangre corrompida en las venas. fo500 Filis se convirtió en un almendro después de que su hombre se ausentó mucho tiempo. otra. que es partícipe de la divinidad. 501 Museo. no solamente el ojo es la causa. [215] CAPITULO X De qué modo los amantes son fascinados Del modo en que los amantes son fascinados nos parece que ya dijimos bastante anteriormente. el adolescente flemático o melancólico. La solución es doble: una. 503 «agonia». a la tristeza y a las lamentaciones eternas. Hay una llama suave en las entrañas y el infeliz amante arde. La desaparición repentina o la fricción se consideran muy peligrosas. y a menudo el fin del amor de aquéllos es el mismo que el de Filis. La armonía de los otros miembros. En cuanto al amor moderado. Pero sólo hiere el encuentro de los ojos al que se detiene. Purificada la sangre y dulcificada la flema. La cólera induce a la irascibilidad y va a parar en ira. [216] CAPITULO XI Del modo de librarse del amor vulgar Hasta aquí hemos tratado de qué modo y por quiénes somos seducidos. por la naturaleza. Y ésta no sólo concierne a esta enfermedad. Pero cuando el colérico seduce al melancólico. Hero y Leandro. . sino a todas las demás. Didón y el filósofo Lucrecio500. obliga a los que le miran a perder la cabeza por la razón antes dicha. Queda que brevemente mostremos de qué modo nos podemos librar. cesa el picor y desaparecen las horribles manchas de la piel. Quien está formado del modo contrario invita más a una moderada benevolencia que al ardor. La natural es aquella que cumple su obra con el tiempo. unen sus luces y. Eneida. a causa de la densidad de la sangre y los espíritus (spiritus) no conquista a ninguno.amargura de la melancolía. el ojo es toda la causa y el origen de esta enfermedad. como dice Museo501. se impregnan de un largo amor. no parece tener en este tipo de enfermedad la fuerza de la causa sino un impulso ocasional. No menos conveniente es su desaparición por el debido cuidado. y del que se trata sobre todo en este banquete. dirigiendo su mirada fijamente a la mirada de los otros. Dido murió en una hoguera que ella misma encendió cuando Eneas la dejó. El humor agudísimo del más joven penetra por todas partes en las entrañas del más viejo.

Cuando tal perturbación es suprimida.. de los dementes505. y de las venas a los miembros. Lucrecio también aconsejó practicar la unión carnal509. sobre todo si cayeron en las redes bajo el influjo de Saturno. «l'affano degli stolti amanti». Eneida. Se debe sacar sangre a menudo. también la práctica de una técnica muy escrupulosa. La inquietud ansiosa510 por la que son atormentados los amantes vulgares día y noche. 508 «quelli nutrimenti e cattovari». Se debe añadir a esta purificación natural. Platón. Ya que pasa del corazón a las venas. Esto requiere en todos un largo período de tiempo. [218] CAPITULO XII Cuán nocivo es el amor vulgar Pero para que no enloquezcamos hablando mucho tiempo de esta locura. ignoran a dónde se precipitan. Cuán pestilente es este falso amor tanto para los amados como para los amantes. son enormemente útiles. IV 2: «Vulnus alit venis et caeco carpitur igni». 511 «e chiunque così ama. o por mejor decir. rerum. es una especie de locura. si fueron subyugados en el momento en que Saturno era retrógrado o estaba en conjunción con Marte o en oposición al Sol. Tomar vino claro506. Y sobre todo tener cuidado de que nuestros ojos no se encuentren con los ojos del amado. Phaidros. lo demuestran Lisias tebano y Sócrates en el Fedro de Platón511. Además.. Se debe interrumpir las costumbres. 509 Lucrecio. 1063-66. ese tiempo es amarguísimo. cesan las inquietudes de los aman-[217]-tes. che. 510 «tra le spezie della pazzia. Este mal dura también muchísimo tiempo en aquéllos en cuyo nacimiento Venus se encontraba en la casa de Saturno o bajo el aspecto de Saturno y la Luna. por el cual todos los poros se abren y se produce la purificación. la più strana è.». Y si hay algún defecto en el espíritu o en el cuerpo de aquél. y aplicar el espíritu a muchas. . por encima de todas. hemos de guardarnos de intentar arrancar o amputar las cosas que no están todavía maduras y de correr el riesgo de cortar aquello que podemos disolver sin peligro. Ma che può essere peggio che questo.menta la aflicción en las venas504 y con llamas ciegas quema los miembros. Pues el hombre por este furor llega a convertirse en una bestia. que los físicos aplican para proteger el corazón y alimentar el cerebro. chiaro lo sente. En primer lugar. evocarlo detenidamente en el espíritu. Estos. variadas y pesadas tareas. después por la quemadura de la bilis negra se lanzan en el furor y en el fuego y.». en los melancólicos. concluyamos brevemente. 506 «chiaro e odorifero». 231a-234e-238d-241d. e incluso de vez en cuando embriagarse. 504 505 Virgilio. Estas cosas508. mientras dura el amor. afligidos primero por el incendio de la bilis. De nat. como ciegos.. 507 «non sudando». para que evacuada la sangre vieja entre una sangre nueva y un espíritu nuevo. IV. Es importante hacer frecuentemente ejercicios hasta el sudor507.. larguísimo.

Hermias. que es el principio de todas las cosas. En tanto que mira los cuerpos. Angel. la capacidad de nutrir. Op. La opinión que hay bajo la razón es una multitud de imágenes desordenada y móvil. De aquí proceden las generaciones y los crecimientos. 1281-1282. che da malattia procede. que viene del alma.. que ha descendido de las superiores a las inferiores. como las líneas del círculo derivan y tienden al centro. 512 De lo amore. y acerca de sus cuatro especies Por el contrario513. 516 Cfr. ma quella spezie di furore la quale Dio ci ispira. adquiere una cierta unidad. Pues. la opinión y la naturaleza. pero está difundida por los diferentes puntos del cuerpo. e igualmente la complexión animal. Los caps. e quanto è utile. . en tanto que es producida por el Uno en sí. y el ínfimo es el cuerpo. III 4. Por el contrario. del Ion. 119 s. Según Sheppard. a la eterna multitud. I 2. Pues. sus capacidades y operaciones. y a éstas con el alma entera.. Pero no sólo une las partes del alma entre ellas. VI 15.. 1972. La caída del alma desde el Uno en sí mismo515. y por éstas asciende. om. En tanto que se mira a sí misma. reflexiona gracias a la opinión sobre las formas particulares y las imágenes de las cosas móviles. y lo convierte en dios. III. y sus contrarios. Ver Kristeller. la razón.. sujeta al movimiento. que el alma desciende de aquella unidad divina. puesto que el alma en la que está la opinión es una sola sustancia que no ocupa lugar alguno. 225 s. la mueve y la [221] forma. Op. que está sobre la eternidad.. móvil pero ordenada. II 3. En tanto que atiende a la materia. de los cuales el más elevado es ese Uno mismo. y de la eternidad al tiempo. Plotino.» 514 «senza dubbio». recibidas por los sentidos. Para las siguientes hipóstasis. Por éstas desciende. contempla las ideas de todas las cosas por la mente. Nuestra alma contempla todas estas cosas517. Plotino. El Uno mismo es el fin y la medida de todas las cosas. 104. Veis. cfr. 79 s. en un acto estable. digo. considera las razones universales de las cosas y pasa razonando de los principios a las conclusiones. el furor divino eleva al hombre por encima de su naturaleza. 515 Cfr. Theol. o sea. 2. se realiza a través de cuatro grados. Ella desciende. habiendo en todo el orden de las cosas seis grados. 4-5 y VI 3. 8. es necesario que todo el que pase del primero hasta el último descienda por los cuatro intermedios. a los cuerpos. por medio del cual une la materia. también Allen. sino incluso une toda el alma al Uno mismo que es la causa de todas las cosas. pero unida por una sustancia y un punto. XIII y XIV son casi idénticos al Comm. cuando se aleja de la pureza con la que ha nacido. tiene condiciones semejantes. Op. y todo lo que hay en el alma deriva y tiende a esta unidad. En tanto que resplandece por el rayo de la mente divina. que une toda su esencia. usa la naturaleza como instrumento.[219] CAPITULO XIII512 Cuán útil es el amor divino. y del tiempo al lugar y a la materia. la mente. y los intermedios son los cuatro ya mencionados. El furor divino es una cierta iluminación del alma racional por la que Dios hace volver514 de las regiones inferiores a las superiores al alma.1. La razón del alma es una multitud de nociones y de razonamientos. exenta de confusión y multiplicidad. 8. principio de todas las cosas. abrazando demasiado el cuerpo. VI 2. Ficino se orienta en el Comentario al Fedro de Hermias. 513 «Infino a qui sia detto della spezie del furore. entonces. e gli quattro spezie di furori divini». con este capítulo: I 2. el cuerpo es una multitud indeterminada de partes y de accidentes516. Plat. pero es estable y eterna. y una sustancia dividida en momentos y puntos. Plat. 88 s. La mente angélica es una [220] cierta multitud de ideas. 517 Sobre la función intermedia del alma.. Theol. La naturaleza.

en Op. cabeza del auriga. Y donde la consideración procede del alma. a la unidad del alma. 244 s. Atribuye al espíritu dos alas. Pero se ha hecho múltiple. Ep. Hermias. que es la parte más importante del alma. Platón en el Fedro521 llama a la mente. entonces. 220-225. I. om. y 1374 s. 885). el furor poético. esto es. El cuarto. por la que Dios es venerado. cfr. después que el alma se ha hecho una. Ep. esto es. Ciertamente. Ep. Esto lo hace Apolo por la profecía. en un todo por encima de las partes. VI. 830. Comm. modera lo desacorde y disonante. 520 «questo gran dono. Por esto sus partes superiores se adormecen y las inferiores dominan a las otras. la adivinación de Apolo. 519 «all'unità della mente». 1282. cfr. que con los tonos musicales despierta las partes que duermen. Sobre la locura de los dioses. el espíritu no puede volver a esta unidad. Las cuatro artes del furor también en Leonardo Bruni (ver A. el caballo malo. Dios520. que reduce la mente a la unidad misma. Y. en suma. entonces. por el que nuestra voluntad siempre es provocada. 1368 y 1375 s. Phaidros. y con [223] la suavidad armónica calma aquéllas que están turbadas. 927. Buck. Couvreur). El furor divino es aquél que nos eleva a las cosas superiores. el furor de los misterios. unidad que hay en la naturaleza misma y esencia del alma. y pensamos que de éstas una es la búsqueda por la que la mente tiende continuamente hacia la verdad. porque su movimiento. el segundo. que está por encima de la esencia y de todo. presagia las cosas futuras. 246b. una entrada en el Comm. son las especies del furor divino: el primero. 1952. Y llama a la naturaleza del alma toda entera. con las cuales vuela a lo sublime. in Op. carro. 84. In Platonis Phaedrum Scholia (ed. el amor de Venus. ci dà». El primer furor. éstas por la confusión. que por sacrificios y purificaciones. Estas partes del alma pier518 Este capítulo se encuentra en Allen. Aquéllas son afectadas por la indolencia. entregada a las cosas divinas en el alma humana. el tercero. Sheppard. conduce al Uno. Tübingen. y ya el espíritu de muchos se ha hecho un todo que es uno. Se añade entonces el misterio que concierne a Baco. Italianische Dichtungslehren von Mittelalter bis zum Ausgang der Renaissance. Charioteer. Porque en el espíritu queda todavía la multitud. El tercero. Finalmente. por el amor. Por tanto. es necesario que por cuatro ascienda. El segundo convierte las cosas moderadas desde sus partes en un todo. Op. y Comm. De aquí en adelante. 522 «dum sui ipsius naturam animadvertit». a la fantasía confusa y el apetito de los sentidos. dirige la atención de todas las partes hacia la mente. p. al alma regresa. digo. el afecto del amor. porque ha caído en el cuerpo. comen-[224]-zando de ella a ella retorna. La poesía procede de las Musas. el misterio de Dionisos. 612-615. XI.[222] CAPITULO XIV Por qué grados los furores divinos elevan el alma Puesto que desciende por cuatro grados518. Esto lo cumple la Venus celeste. auriga. Op. Op. por el deseo de la belleza divina y por el entusiasmo del bien. el caballo bueno. y finalmente por la concordancia de diversas cosas elimina la discordia disonante y modera las diversas partes del espíritu. . la adivinación. Op. puesto que cada una de las partes del espíritu es reducida a una sola mente. 521 Platón. y todo el culto divino. como indica su definición. se ha dispersado en varias operaciones e incumbe a la multitud infinita de las cosas corporales. Hace falta además el tercer furor. 1364 s. al Ion. Pues cuando el alma se eleva por encima de la mente a la unidad misma519. reflexionando sobre su naturaleza522. Phaidros. a la razón y la opinión que habla de las cosas naturales. y la otra el deseo del bien. todo el espíritu está lleno de discordia y disonancia. en primer lugar hace falta el furor poético. Hermias. 104. Cuatro. el cuarto. por así decir circular.. con traducción inglesa. Y esto no es aún suficiente. si él no se hace uno.. sólo queda que se reduzca a aquel Uno que está sobre la esencia.

den su orden, cuando se confunden por la confusión del cuerpo. Así, el primer furor distingue el caballo bueno, o sea, la razón y la opinión, del caballo malo, o sea, de la fantasía confusa y del apetito de los sentidos. El segundo somete el caballo malo al bueno, y el bueno al auriga, o sea, a la mente. El tercero dirige al auriga hacia su cabeza, o sea, a la unidad, la cual es la cima de la mente. El último vuelve la cabeza del auriga hacia la cabeza de todas las cosas. Allí el auriga es feliz, y ante el pesebre, o sea, ante la belleza divina, deteniendo los caballos, o sea, acomodando todas las partes del alma a él, les ofrece ambrosía y además néctar para beber, esto es, la visión de la belleza divina y, mediante la visión, la alegría. Estas son los resultados de los cuatro furores; de los que trata Platón en general en el Fedro523, y propiamente del furor poético en el diálogo llamado Ion; y del amoroso en el Banquete; Orfeo se ocupó se todos estos furores, como lo pueden testimoniar sus libros. Pero sabemos que especialmente Safo, Anacreonte y Sócrates fueron arrebatados por el furor amoroso. [225]

CAPITULO XV De todos estos furores el amor es el más excelente
De todos estos furores el más poderoso y el más excelente es el amor, poderosísimo, digo, porque todos los otros tienen necesidad de él. Pues no conseguimos la poesía, ni los misterios, ni la adivinación sin una gran aplicación, ardiente piedad y solícito culto de Dios. Pero ¿diremos que el estudio, la piedad y el culto son otra cosa que amor? Por tanto, todos los furores dependen del poder del amor. Y también es el más excelente, porque los otros se refieren a éste como a su fin. Y éste nos une más estrechamente con Dios. Pero hay también cuatro afectos falsos que pueden imitar engañosamente a estos cuatro furores524. Al furor poético, esa música vulgar, que sólo es agradable a las orejas. Al mistérico, la vana superstición de muchos hombres. Al profético525, la falaz conjetura de la prudencia humana526. Al del amor, el ímpetu del goce libidinoso. Pues el verdadero amor no es otra cosa que un esfuerzo por volar a la belleza divina, provocado en nosotros por la visión de la belleza corporal. El amor falso, por el contrario, una caída de la vista al tacto. [226]

CAPITULO XVI Cuán útil es el verdadero amante527
Vosotros me preguntáis, ¿por qué es útil el amor socrático? Según Sócrates mismo, en primer lugar528 le permite recuperar las alas con las que retornar a la Patria, después es muy útil a su ciudad para vivir de una manera honesta y feliz. Ciertamente, la ciudad no está hecha de piedras, sino de hombres. Los hombres se deben cultivar desde la más tierna edad, como los árboles desde que son jóvenes, y deben ser encaminados a producir los mejores frutos. El cuidado de los niños lo tienen los padres y los pedagogos. Cuando son adolescentes no transgreden los principios de sus padres y pedagogos mien523 524

Phaidr., 249 y s. «Ma sono quattro affetti adulterati: quali contraffano questi quattro furori». Cfr. Ep. I, Op. 615. 525 «cioè de' sacrifizi». 526 «arte humana». 527 «il vero amatore». En el Comm. al Phaidr., cap. I, Op. 1363: «amoris Platonici el Socratici castitatem». Ficino es seguramente el creador del concepto de amor platónico; ver Kristeller, 1972, 268. 528 «Io vi rispondo che è prima».

tras no son corrompidos por las costumbres perversas del vulgo. Ciertamente, ellos seguirían la norma de vida más elevada recibida en casa si no fueran desviados de ésta por los usos y costumbres de hombres malvados, sobre todo de aquellos que les halagan. Ahora, decidme, ¿qué hará Sócrates? ¿Permitirá que por el trato con hombres lascivos sea corrompida esta adolescencia, que es la semilla de la futura República?529 ¿Dónde estará su amor a la Patria? Sócrates, por tanto, socorrerá a la Patria y librará de [227] la ruina a los hijos de ésta, que son sus hermanos530. Quizá escribirá leyes, por las que separará a los hombres lascivos del trato de los jóvenes. Pero no todos podemos ser Licurgo o Solón. A pocos se da la autoridad de dictar las leyes; poquísimos obedecen las leyes dadas. Por tanto, ¿qué hará Sócrates? ¿Actuará por la fuerza y apartará con su mano a los más viejos de los más jóvenes? Pero se dice que sólo Hércules ha combatido con monstruos; para los otros este combate es muy peligroso. ¿Podría quizá amonestar, reprender y castigar a los hombres desenfrenados? Pero el espíritu trastornado desprecia las palabras del que lo amonesta y, lo que es peor, muchas veces se enfurece contra el amonestador. Por esto, mientras que Sócrates probaba este procedimiento recibió golpes de uno con los puños y de otro con los pies531. Queda sólo un camino para la salud de la juventud, el trato de Sócrates. Por lo cual, éste, juzgado el más sabio de todos los griegos, movido por el amor532, se mezcla con los jóvenes por toda la ciudad, y estima a la gran multitud de jóvenes que le acompaña. Así, el verdadero amante, como un pastor, defiende a su rebaño de la voracidad y la peste de los falsos amantes, es decir, de los lobos. Pero porque los semejantes se juntan de muy buena gana con sus semejantes, se hace semejante a los jóvenes en la pureza de vida, la simplicidad de palabras, sus juegos, diversiones y chanzas. Se convierte ante todo de viejo en muchacho para convertir a los jóvenes en viejos con su trato familiar y alegre. La juventud, estando inclinada al placer, no se retiene más que por el placer533 y huye de los maestros rígidos. Por esto, nuestro tutor de la adolescencia, despreciando por [228] la salud de su Patria sus propios intereses, toma sobre sí todo el cuidado de los jóvenes. Y primero los capta con la suavidad alegre de su trato. Una vez que les tiene enredados, les amonesta un poco más severamente, y finalmente les reprende con una crítica más dura. De este modo, al joven Fedón, que se prostituía en un lupanar público534, lo sacó de tal calamidad y lo convirtió en filósofo. A Platón, entregado a la poesía, le obligó a tirar sus tragedias al fuego, y emprender estudios más valiosos535. Llevó a Jenofonte de un lujo vulgar a la sobriedad de los sabios. A Esquines y Aristipo, de pobres los hizo ricos, a Fedro, de orador, filósofo, a Alcibíades, de ignorante, doctísimo. A Cármides lo hizo austero y discreto. A Teágenes, un ciudadano justo y fuerte en la República536. Hace pasar a Eutidemo y Menón de los falsos argumentos de los sofistas a la verdadera sabiduría. De esto resulta que el trato de Sócrates no fue tan alegre como útil y, como dice Alcibíades, Sócrates fue más ardientemente amado por los jóvenes de lo que él amó.

529 530

«trapassano le leggi ricevute in casa per la iniqua usanza di quelli che ridono loro in viso». Ad.: «In che modo fara egli questo?». 531 Diógenes Laercio, II 21. 532 «caritá inverso la Patria». Las obras de Sócrates a través del ejemplo: Jenofonte, Memor., I 2, 2-3. 533 «l'esca del piacere». 534 «in Atene», om. 535 «(studi) i frutti dei quali noi tutto el giorno gustiamo». 536 «giusto e forte tuttore della patria». Para lo que sigue: Fedón: Diógenes Laercio, II 105. Platón: Ebd. HH 48. Esquines: Ebd. 62. Aristipo: Ebd. 65. Fedro: Symp. y el mismo diálogo. Alcibíades: Symp., y Jenofonte, Memor, I 2, 24. Cármides: Diógenes Laercio, II 29; Jenofonte, Memor., III 7. Teágenes: Resp., VI 486b-c. Eutidemo: Jenofonte, Memor., IV 5-6.

[229]

CAPITULO XVII De qué modo se debe dar gracias al Espíritu Santo que nos ha iluminado y animado en esta disertación
Hasta aquí, excelentes convidados, parece que hemos encontrado, primero por vuestro discurso y después por el mío, felizmente qué es el amor, cuál es el verdadero amante y cuál es la utilidad de este amante. Pero la cuestión es537 que reconozcáis que la causa y el maestro de este feliz descubrimiento es sin ninguna duda el amor mismo que hemos encontrado. Pues, como digo, encendidos por el amor de encontrar el amor, hemos buscado y encontrado el amor. De modo que a él mismo conviene dar gracias tanto por la búsqueda como por el encuentro. ¡Qué extraordinaria es la magnificencia de este Dios! ¡Qué incomparable la bondad del amor! Los otros dioses apenas se nos muestran por un instante después de una larga búsqueda. En cambio el amor se nos hace presente antes de que lo busquemos. Por eso los hombres reconocen que están mucho más obligados a éste que a los otros dioses. Algunos osan maldecir el poder divino que castiga nuestros crímenes. Algunos odian su sabiduría que observa to-[230]-das nuestras infamias. Pero no podemos no amar el amor divino, que nos dispensa todos los bienes. Por esto, veneraremos a este amor divino que nos es tan propicio de tal manera que honremos su sabiduría y admiremos su poder, para que mediante el amor como guía Dios nos sea propicio, por así decirlo, todo entero y amándole entero con un amor ardiente, gocemos de él todo entero con un amor eterno. Año 1469, mes de julio, Florencia.

537

«Ditemi chi».

fic. . Kristeller. Que sigas bien. Así. Nueve de agosto de 1469. cuando me pareció que estaba suficientemente instruido en las cosas amatorias. Ojalá nuestras cosas no ofendan tus oídos. necio? Tu amor hacia mí hará valer mis cosas ante ti. Sup. qué fuerza y poder tiene este dios. me mostró cuán grande es el poder del amor. he decidido dedicarte especialmente a ti. el cual. que no sólo eres ante todo platónico. Que sigas bien.[231] APÉNDICES I PROEMIO A GIOVANNI CAVALCANTI Marsilio Ficino a su amigo único Giovanni Cavalcanti. III PROEMIO A FRANCISCO. cardenal sienés. Pero. mi queridísimo Giovanni. recientemente publicado por nosotros. obispo. Creo que esto será muy fácil si por lo menos estas cosas mías sobre el amor te agradan tanto o no menos de lo que tus elegías son apreciadas por nosotros. sino que estás unido a nosotros por un extraordinario amor. había aprendido de Orfeo que el amor existe y tiene las llaves del mundo entero. 7705. Estas nos han deleitado muchísimo. 87-88. II PROEMIO A GIOVANNI PANNONIO Marsilio Ficino Florentino a Giovanni Pannonio. y luego de Platón qué es el amor y cómo es. ya que mi carta no puede hacerlo. compuse un libro acerca del amor. manifestándolo a través de una señal extraordinaria. Piero Garasda. De este modo. I. tu autoridad dará a nuestros escritos un crédito no pequeño de modo que si algún crédito tuvieran entre los Pannonios. Ya hace tiempo. el primero que hizo volver al estro a las Musas. I. el Comentario al Convivium de Platón acerca del amor. lo deberán no menos a Giovanni que a Marsilio. Vat. que estés bien. cuando esté contigo expresará mi amor hacia ti. Sup. Así pues. 98. hombre ilustrísimo. y tu autoridad las ponderará entre los Pannonios. hombre instruido y amigo de ambos. Además. habremos restituido las cosas platónicas a un platónico y las relativas al amor a un hombre amantísimo. Kristeller. había estado oculto para mí durante treinta y cuatro años hasta que un héroe divino a los ojos celestes. He decidido dedicarte especialmente a ti. lat. que estés bien. desde ese momento. fic. escrito por mi mano. ¿de qué voy a desconfiar yo. al mismo lugar hará entrar también a Platón. CARDENAL SIENÉS Marsilio Ficino se encomienda al reverendísimo en Cristo padre y señor mío Francisco diácono de San Eustaquio. en Florencia. Pero. para que lo que es tuyo vuelva a ti. a [232] ti.

Después. esculpido recientemente por mis manos. 89. «dice». y de cerca abrázalo con tus brazos sagrados. fic. no sólo el amor de todos se acoge a ti como a su refugio. su madre. Después de Aristófanes. He intercalado las propias palabras de Platón. Algunos dicen co-[234]-sas extraordinarias de ti y de tu cardenal. sino que ese amor. 88-89. I.Dice Platón que en otro tiempo. p. te lo ruego. pues así crecerá felizmente. las Gracias penetraron en el espíritu del poeta Aristófanes buscando un nuevo templo para ellas. y también Baccio Ugolino celebra con mucha frecuencia que ya sois llamados por todos los nuestros pilar de la Academia. Pues es adecuado que el amor acompañe siempre a la Gracia. si Dios me ayuda. Estas. Kristeller. casi todas excepto «digo». este amor lactante ávido de ti. Que sigas bien. como quiera que sean. IV CARTA A GIOVANNI ANTONIO CAMPANO Marsilio Ficino al obispo Campano. y la belleza arrastra suavemente hacia [233] sí el espíritu de los hombres. según he oído decir. Sup. . de tal modo que lo realces con tus palabras y recomendaciones. Nuestro amigo Gerardo te dará con estas letras un comentario escrito recientemente por nosotros al diálogo de Platón sobre el amor. Tú ofrecerás en compañía de Gerardo estas cosas nuestras como pequeños presentes al cardenal sienés. después del divino Orfeo. Que sigas bien. sino también muy amado. hombre no sólo muy amante de todos. y aquel dulce rapto es el amor. resultó que el espíritu de Francesco. p. he pensado que han de ser dedicadas a Francesco Piccolomini. y he aquí que huye para dirigirse a la sagrada mansión de Piccolomini. huye de nuestra casa como extraña. Sup. I. sin duda porque son relativas al amor. tenlo en tu regazo nutricio. Kristeller. le ofreceré cosas mejores. que estés bien. Y puesto que la gracia por sí misma es belleza. Campano. fic. templo de la gracia. y algunas pequeñas cuestiones sin importancia que exige el contexto del diálogo. En otro momento. como espero. Mira contento desde lejos. finalmente quisieron que las delicias del género humano adornaran el espíritu de Francesco Piccolomini. cultiva el amor socrático y venera a las musas platónicas. De este modo. arrebató hacia sí el espíritu de todos por amor.

Amor: XVII. 125. 177. 10. 147. 98. 111. 101. 7. 141. 109. 162. 215. 80. 164. 155. 77. 39.147-149. 172. 161. 23. 8. 59. 100. 58. XXXIII. 190. 96. — demonio: 129-131. 108. 141. 98. Conocimiento: XXXIX. 47. 102. 159. 12. 47. 59. 134. 41-45. 41. — innato: XXVII. 172. 95. 173. 141. 144. XXX. 100. 47. 18. Composición: 57. 231-233. 159. 133. 99. 206. — definición: 92-94. XXXVII. 29. 152. 78. Armonía: XVII. 147. 128. 181. 219-221. 109. 151. 183. Arquitectura: 74. XXV. XXIII. 18. 53. 9.99. 162. 149. — retrato: 85. 121. 14. XXXIII. 96. — inmortal: XXIX. 110. XXIV. — alas: 73. XIX. 126. Belleza: XXIV. — ejemplos: 17. XXVIII. 129. XVII. XXXII. 160. 216. 38. 96. Ángel: XXVII. 153. 35. 93. 164. 29. — amante-amado: XXIII. 114. 79. 26. XXXIII. 9. Ciencia: 89. 51. 92. — y muerte: XXXI. — y belleza: 85. 122. 35. 97. 40. 152. 42. Alma: XVI. — extensión: 92. 127. 54. 148. Cantidad: 69. 98. 116. — colores: 13. 122. XXV. 136. 91. XXV. 42. Cirenaicos: 77. 86. 91. 159. 175180. 184. 87. 117. 108. . 151. 178. — movimiento: XVII. 100. 66. 12. Alegoría: 18. 124. 212. — hermoso: XXX. 96. 126. 159. 104. 111. 173.56. XXXI. 172. 33. 223. 171173. 153. 102. 152. 105-107. 209. XXXIX. 231. 89. 43. 87. 44. XXV. 207. XXVIII. — amargo-dulce: 41. 40. 8. 160. 199. XXV. 160. 55. 136. 175-179. — artista: XX. 150. 191. 211. 206. 182. 211. 87. 180. 101. 223. 22. 115. — dos luces: 68. 164. XXVIII. 143. XXI. 226. 98. — ardor: 111. 28. 18. 153. 17. 208. 57. 223. 86. — bondad: 22. 86. — deseo de belleza: 14. 80. 195. 36. 134. XXVII. — gracia: 14. XXXVII. 86. 58. 152. 39. 164. 183. — vulgar y celeste: XIII. 104. — cuerpo-espíritu: XXX. 57. 33. 71. — vacaciones: XXXV. Bien: XXIV. 124. Banquete: XI. 29. 107. 123. — posesión: 43. 118. 148.61. XXXVI. 70. XXVI. 133. 28. 141. Caos: 10. — kallos: 90. — bello: 31. XIX. 145.ÍNDICE DE MATERIAS Adivinación: 222. XXIII. — potencias: 87-89. 43. XX. 15. 87. Círculo: XXIII. 61. 222. 233. 72. 46. 157. 136. 207. 47. XXVII. 58. 224. 98. 124. — nacimiento: XXIII. 104. 24. 51. XXXI. XXVII. — unidad: 223. 137. 165. 227. 137. — alma-spiritus (Véase Espíritu). 129-131. XXI-XXIII. 132. 143. 59. 138. 153. — mente angélica: XXV. Amistad: XVII. 219. 109. 99. 23. 175. XXV. 134. 48. — preparaciones (ordo-modus-especies): 10. 117. 99. 224. 147. 158. 193. 45. — y poder: XXIII. 229. 138. 44. 161. 194. 127. 8. 48. 16. 168. 26-29. 33. 180-183. 92. 191. 85. — simple y recíproco: 41. 94. 154. 52. 144. discordia: 15. 118. 118. 148. — utilidad: 8. 159. 15. 73. — afecto: 16. Astrología: XVIII. 157. XXXVI. 16. — copula mundi. — y necesidad: 109. XXXVIIIXL. 174. Arte: 51. XXXVIII. 80. 42. — origen: 8-10. 111. 113. 153. — enfermedad: 205. 35. 139. Cólera: 146. 93. 111. 217. Consejo: 13. 5. 143. 15. 13. 95. 173. 75. 213. 182. Concordia. 135. 23. 29. 76. 159.

214. 103. 141. XXXIV. — de los seres: 128. Idea: 11. 185. 183. 12. 154. 171. Grados de belleza: XXIV. 48. 190. tierra): XXXIV. — hacerse Dios: XXXVII. 198. 73-77. 69. XXX. 208. 156. 106. 40. Fuerza: 69. 137. 32. Educación: XXXIX. 87. 191. 69. 211. 181. Cosmos: 12. 12. Líneas: 27. 134. 89. Felicidad: 61. 222. 123. XXIX. Imagen: XXXIII. 137. 127. 177. 97. XXXVII. 182. 85. 123. 125. 198. . 136. 87. 191. 37. 24. 156. 125. Figura: XXXVII. 97. 135. 202. 160-163. 164. 30. 141. Cualidad: 69. 94. Luz: XXII-XXIV. 206. Honesto-deshonesto: 14. 31. 88. 192. 199. XL. 66. 220. 102. 168. 219. XVII. 158. 103. 33. 184. 222-225. 81. 173. 95. 131. 114.Contemplación: XXVII. 213. 175-180. 14. 148. 225. XXXIX. 96. 35. 21. 94. 220. 7. 86. 10. XXXV. 146. 11. 180. 198. 155. 201. XXIX. 98. 35. 28. 67. Gozo de Dios: 79. 153. 186. 204. Creación: XXII. Filosofía. 68. filósofos: 5. 101. 70. Locura: XXIV. 107. XXX. 205. sangre. 12. 184. 124. Fantasía: XXXIII. Humores (bilis. 128-131. 66. 102. 185. 47. 87. 28. 65-67. 14. 89. XXXV. 138. 100. 171. 13. Epicureismo: XIII. 217. 123. 93. 98-100. 211. 55. 85. 131. — semen: 161. 201. 211. 208. Demonio: 43. 77. 141. 90. 124. 175. — de conocimiento: 87-89. 39. Imaginación: XXXIII. Luna: 45. XXXV. Entusiasmo: 128. 146. XL. XXXV. XXXVII-XL. 35. 177-179. 96. 70-73. 143. Cuerpo: XXXV. 95. XXVII. XXXV. XL. 135. 73. 191. 177-180. 147. 167. 183-185. 220. XIII. 152. 135. 201. 224. 34. 152. 138. 113. Lenguaje: XXXVIII. Inteligencia: 29. Fuego: 12. 17. 75. 86. 77. 93. 29. 165. 95. Gracia: XXX. 220. 220. 185. 204. XXXVII. 223. 72. 13. 190. 218. Furor: XXXVII. Inspiración: XXXV. 217. 74. XXXVIII. 159-161. 70. Forma: 11. 106. deformación: 16. 124. Ignorancia: 197. 38. 142. 135. Eternidad: 79-81. 219. 178. Dios: XXV. Eros: XXII. 141. 148. 155. Goce libidinoso: 16. 87. 219. 227. 155. XXXIV. Elementos (aire. 98. 48. 141. XXXVIII. pituita y atrabilis): XXXIV-XXXVI. 68. formas: XXVIII. 159. 36. 112. 160. — esplendor: 30. XXXVI. 52. 178. 25. 126. 191. 42. 73. 214. 171. 139141. 171. 76. 91. 216. 147. 226. 29. 125. 89-91. razones. 45. 56. 33. XXXVI. 225. 208. XL. 87. 134. 154. 96. — naturaleza: XXVII. 230. 180. 205. 218. XXXIX. 156. 174. 104. 96. 134. 104. 70. 98. 137. 198. fuego. 11. 92. — cuatro: XXXVII. 232. 68. Magia: 151. Esferas: 125-127. 79. 55. 144. Inmortalidad: XVI. 181. 159. 133. 15. — microcosmos: XXXIX. 79. 152. 76. 218. 73. 128. — chispa: 39. XXXVI. 203. 53. XXXVII. 221. 51. 203. Estoicismo: XII. 199. 106. 81. 124. 42. 110. 91. 190. 86. 221. 182. 200-202. — rayo: XL. 135. 118. 179. 136-138. 26-29. — divino: XXIV. 165. 95. 40. Magnetismo: 123. XXXI. 78. 167. 126. XXVIII. 65. 95. 40. 23. 45. Físicos: 45. 99. 191. 77. 128-130. 178.135. 181. 203. agua. 130. 56. Espíritu (Spiritus): XXXII-XXXIV. Fortaleza: 75. 147. 157. 14. 93. 134. — ideas. semillas. Corazón: XXXVI. 124. Fealdad. Humanidad: — género humano: XXXIV. 170-172. 136. 51. 35. 141. 85. 183. 190. 198. Generación: 39. 86. 153-155. 213. 158.

102. 76. XXVI. 125. 21. 135. 56. 65. 118. 138. 74. 210. 58. 86. 218. 224. 90. Perfección: 12. 53. . 129. Teólogos: 16. — alma: 11. 125. 16. 190. 217. XXXIX. 45. XXXIX. 22. 28. 127. 135. 180. 68. Temperamento: XVII. 178. XXXVI. XXXIX. Sexo. 171. 232. 98. 223. 71. 163-165. 225. 35. 224. Odio: 60. 47. 90. 227. 104. Rayo: XXVIII. Templanza: 187. 71. 220. 143. Pasiones: 36. 142. 228. 201-203. 59. XXXII. 76. 219. 86. 104. 47. 222. 80. 18. 197. Medida: 93. Necesidad: 113-115. 222. 228. Paz: 55. 147. 76. 130. 210. Mente: XXVII. 97. 55. Virtud: 75. voluptuosa): XXXV. 151. 154. 173. 178. Memoria: XXXVIII. 227. 219. — contemplativa: 141. 29. 39. 154. 149. 71. 89. 13. XXXIII. 88. Placer: 16. 57. 90. 25.Materia: XXV. 219-223. Universo: 11. 160. 148. 152. 29. 39. 146. 131. Ritmo: 57. 155. 29. 38. 66. 191. 99. 97. 220. 13. 223. XXXV. 48. 164. 128. 11-13. 127. 164. 90. 45. Ojo. 104. 87-91. 161. 18. 100. 147. 190. 220. Sol: XXXIX. 87. 180. 126. Razón: XXVI. 16. 164. 91. 156. 96. 153. 171. 39. 28. Sombra: 33. Prudencia: 75. 76. 225. Rabia: 16. 152. 184. 38. 214. Misterios: 67. 74. — voluptuosa: 142. Pintura: 95. 87-90. Oído: 15. 225. — activa: 142. activa. 183. 220. 182. 158. 113. 182. 12. Verdad: XXXVIII. 13. 15. 89. 192. Sabiduría: 13. Voluntad: 53. Utilidad: 8. 142. 87. 142. 54. 151. Uno. 220. Proporción: XXIX. 15. Poesía: 222. 29. 96. 223. XL. 74. Sensación: XXX. 26. 104. Soberbia: 66. Poder: 116. XXXIV. 28. — belleza: 12. XXX. Melancolía: XVII. 77. 177. 220. XXXIII. 59. 215. Sensibilidad: 87. 141. 152. 65. 37. 219. 177. 224. 136. 147. Música: XXXV. 183. 74. 109. 87-90. Mundo. unidad: XXVIII. Vida (contemplativa. 33. Artificio. Orden (ordo-modus-species): 101. platónicos: XI-XIV. 115. Medicina: 56. 93. 126. 142. 156. 92. Voces: 15. 183. 28. Semejanza: XXXIII. 152. 97. 134. 223. 160. 85. Pudor: 17. 183. 157. 126. 24. 88. 157. 23. tres: 65. 225. 98. 191. 47. 222. 39. 97. 225. 36. Opinión: XXXVII. 165. 174. 182. Ornamento: 11-13. 136. 26. 58. 173. 91. 190. 184. 221. 54. 141. 87-90. 101-103. 56. Sentidos: 15. 171. 95. 220. 223. 23. 149. 92. 157. 142. 172-176. 17. Profecía: XXXV. Platonismo. 69. 221. 52. Naturaleza: XXXVII. 149. 101. 147. 107. 223. 71. Percepción: 47. Tacto: 16. Tiempo: XXXI. 114. 35. 133. 33. 8. mirada: XXX. 36. 73. 102. 28. XXI. 45. 25. 192.

99 n. 231. 5. XV. 189. 228. 67 y n. Euríloco de Larisa: 195. 6. 71.: XVIII n. Apuleyo: 203 y n. 172 n... Espeusipo: 164.: XVIII. J. Escopas de Cranón: 195. Esquilo: 46 n. Esquines: 228 y n.. P. Agrippa. F. Buonincontri. 184. J.. 101 n. M. Diógenes Laercio: XXXII. 92 n. Fedro: XXIII.: 5.: XIX.: XXVII y n.. XVIII.: 27 n. Gombrich. XXIX. Aristipo: 228 y n..: 213 n.. Campano. Benci. Cicerón: 5 n. A. 6..... 67. Alberti. Ficino.. XIX. 21 n.: 222 n.. Argirópulo: XII. Giovanni: XVII. 147. 130. 190 y n.: XXII y n. Cavalcanti. 21 n. 170. Benivieni. Damón: 121. 228 y n. 180.: 5.. A. . 88 n. XXXI n. 38 n... XX. 181.: XII n. 6.. Dicearco: 16.: XLI. XXXII n.. N. 190. XXXII. XXXI n.. 91. 105 n. E.: XVII n. San: XV. 52.. Aspasia: 121. 195. 227 n.: XX.: XIX. Empédocles: 55. 57 n.. 189. 175 n. 194. Castiglione. Eutidemo: 228 y n. 53. Hasse. 166 n. 57. 21 n. 57 n. Charrue. 101 n. Artemisa: 209. C: 454 n. 77 n. J.. Anaxágoras: 121. B. Bruno.. 197. 228 y n. 6. Caias: 193. Bruni. 133 n. Conón: 121. 99 n.: 222 n. Agli... Aristófanes: XXIII. Bandino. 73 n.: XX. XXVII n..: XI. G.. 107 n. 194.. Dante: XV. P. XII y n. 8. XXVII. 179 n. 6-8. Diótima: XXI. 26 n.. Blum. 193.. 23 n. Cattani da Diacetto. 202 y n. 74.... Augusto: 201. 228 n. 185. 146 y n.: XIX. n. XXXIV. 58. Guido: XVIII. 7 n. 39 n.: XX. 189. 226 n. 26 n. 59 n.. 175 n. 5. Diotifeci: XII.. 109.. 189. 193 n. 117.: XLI.. 60 n.. 127. L.. 190. 194 n. A. 211.. XIX y n. Alcibíades: 6. 143 y n... 115. Buck.. 8. 164. 193. Aristóteles: XII.. 130.. 51. 196. 125 n. 153 y n. 140. 194 n. 219 n.. 90 n. A. Cavalcanti. 173 y n. M. 7 n. 127 n. 87 n.. 110. Arquelao de Macedonia: 121..: XIX. Fedón: 165. 16 n. 196 n.. Chastel.. XIII.. 197. L. 189. 106. Ficino.. B. Erixímaco: XXIII. 194 n. 99 n. Garin. 124. F. XXXII. XXII n. 65.. 17. B.. 15 n. 58 n. 23 y n.: 233. 147 y n. R.: XVI. B.. 190 n.. 189... 110... 32 n. Botticelli. XX. 136. Anacreonte: 224.. XVII y n.ÍNDICE DE NOMBRES Acusilao: 10 y n.. 219 n. 197 y n. Agatón: XXIII. 79. Bembo. 212. T. 157-159. 54 n. XXII. 121 n. 111. 213 n. XXI n. 6. 87. Burckhardt. 92 n.. 107.. 24 n.. 117 n. XIII-XVI. XXXVI.. Agustín. 65. 222 n. 85. S.-M.. K. J.: XI. 124. 171 y n.. Gentile. 125. E. 124. 194. 195. Dionisio Areopagita: 14 n... 111. 203-205. 122. Aulo Gelio: 209.. 142 n. 144. A. Allen.. Cármides: 228 y n.: 5.. Donne: XIX. 181. Cusa. S. Diágoras: 77 y n. 105 n. 193 n. XXXIX n. 77 n. Anito: 193. L.. Festugiêre. Eusebio: 5 n. 231-233.. G.. 189 y n. 101 n... XIII n.

. XXI. 127 n..: XVIII n.. Platón: XI-XIII. 85... Miguel Angel: XIX. H. Petrarca: XIII. 26 n.. Hesiodo: 8 y n. 165 y n. Orfeo: XV. XIV. A.: XLI. 85 y n. 207. 135.. 6.. 175 n... D. Nieto Alcaide. 92 n. Lisias: 203-205.. Licón: 193. XVII.. 85 n. 198. Porfirio: XXXV. 127. 141. Manetti.: XVIII n. Protágoras: 77 y n. L.. Jaeger.. Salutati: XIX.. 189. 231233. 222 n.: XVIII n.. Marsuppini. XIV. 179 y n. 5. Kaske: 117 n. Jenócrates: 164.: XVIII n. 142 n. 218 y n. Panofsky. Marsuppini. Patroclo: 206.: XIII n. 153 y n.. 59.. 27 n. Quirón: 10. XVIII.. Licurgo: 227.. 193 n. 224.. 148.. XXXVIII. 10. 166 y n. 123 n. Medici.. G. W. 194. 5. 12. 190 n. A. 132.: XIX. 145. 24 y n. Rafael: XX. Mausolo: 209...: XXX n. 189. .. 73 n. 75 y n. 59 y n. Landino: XII. 207.: 26 n. 28 n.: XII n. 205 y n.. 17 y n. 30 n.. Lorenzo: XII.: XX. 126.. 32 n.. 6... 173. 154 n. 206 y n.. XXXIX.: 5. 232. Jeroteo: 52. Saffrey. 5 y n. Lorenzo de Pierofrancesco: XXVII. 28 n. 172 n. XX.. Séneca: 5 n.. 168. G. 31 y n. XXXIII..... XXIX. Klibansky. Massai. 41 y n. Plotino: XII. 155 y n. XXXII. 133 n. 38 n... 208. 228. 227 n. XXIII. 175 n. 172 n. 94 n. 111. 172. 209 y n. 72 n. 6. Kristeller.. XXXII. E. 8 y n. 91 n. XXII y n. Manilio: 73 n. 90.... Héctor: 206. Nifo.. XVI. R. XX. N. R. 56 n. Lucrecio: XVII. 65. 113 n. 58 n. 22 y n.. XVIII. 21 y n.. 27 n. O. Olimpo: 197. Narciso: 179... 5. Savonarola: XIX.. Klern.. Pródico de Quíos: 121.: XLI. 38 n. Medici. 5 y n.. Pico de la Mirandola.: XII. 175 n..... 142 n. 214. 126 n...: 194 n.. 223 y n. 56 n.: 232. 95 n. 132 n. 114 y n. 40. 212. 6.. Menón: 165. Carolo: 5. Ch. R.. Cristóforo: XXIII.. 67 n... 10 y n. A. 190 n. V. Shaftesbury: XIX. 217 y n. 27 n.. 45 n.. 160 y n. 171 n. F. Robb. Pausanias: XXIII. Nuzzi. 14 n.. C.. 193 n.. 99 n..Hebreo.. 41 n. Pletón. XXXVI.. XVIII. A.. 27 n. Marsias: 197. Piccolomini.. Leonardo: XXIX. 80. Rasis: 146. 133 n. XXXV. Hermes Trimegisto: XII. A. P. 219 n. 77 y n. 41 y n.. 55..: XLI. 179 n. Jenofonte: 121 n.. 166 n.. Macrobio: 118 n. 182. 67 y n. Medici.: XII. G. 171 y n. M. 10 y n. 231.. 163. Pannoni: 231. 226 n..: 189 n.. Rensi... S. 231-234... J. Menéndez Pelayo. Hermias: XXXVII. 5n. Safo: 41 n. Museo: 215 y n. XXII. 26 n. 196. Jayne. 211. 10. XXX. 117 n. 164. 5 n. Nelson. 224. Ovidio: 179 n.. 37 n. de: XII. 32 y n.: XXXIV n. Pericles: 196. Proclo: 26 n. 56. 127 n.. Marcel.. XXXIX. 228 y n. XXVI. 10 n. 147 y n. 28 n.: XLI. 224. Medici.. B. P.. 7 y n. 6. Parménides: 10 n.. 155 n. 118 n. 38 n.. R. 5 y n.. 228 y n. 13 n... 74 n. 197. 218. 85. 57. 24 y n. 54 y n.. XXVIII y n..: XIX.. 69 n. 219 n. Plutarco: 32 n.: XIX. Ruiz Díaz.. XV. 58. Melito: 193. 90 n. 15 n.. 38. XXX. 169 y n.

121 y n. 60 n. Vitruvio: 101 n. Zopiro: 196. A. 194 y n.. Temístocles: 196. 46 n.: 8 n...: 234. 136 147. 224. 94 n. XXXVIII.: 46 n. XXVII n. 113 n.. 214 n.Sheppard.... 216 n. Varrón.. 55 n. Virgilio: 21 y n. 154 n.. 156 n. 15 n. 170. 11 n..: 77 y n..... S. 45 n. D. 103 n.. 6. 41 n.. 57 n. 133 n. 45 n.. Ugolino. Yámblico: 10 n.: XV. C: 201 n.. ... 219 n. Walker. 218. 107 n. 155. 226. 180. Tasso. M.. 175 n..: XXXVII n. 24 n. Trinkaus: 73 n. Wind.. Spenser: XIX. T. 153 y n. 42 n. Tiberio: 201.: XIX. 195 y n. 67 n. 222 n. 74 n. Sinesio: XXXV. 184. 193 y n. 164. 210. E. Teágenes: 228. M.. 125. 24 n.. Trasímaco: 193... Sócrates: XXIII. 197. 87 n.. Tomás de Aquino. Zoroastro: 32. 147 y n. 7. P. XXVIII n. 196.. 92 n... Tiziano: XX.. Teeteto: 165.. Suetonio. Solón: 227.: XX.. 165. B. 75 n. 227 y n. 183.. 181. 127 n.. 190. Valerio. 129 n.