MERCENARIOS SIONISTAS ISRAELÍES EN PARAGUAY- (NOTAS).docx

(NOTAS) -Mercenarios israelíes en Paraguay

-Senadora denuncia a civiles paraguayos y sionistas israelíes en acciones militares
-Mercenario israelí habría formado paramilitares en Paraguay, según reportaje de canal internacional

-Yair Klein: el instructor de la muerte

Yair Klein estuvo en Paraguay en el año 2011, formó a grupos paramilitares y combatió en el norte contra el EPP

Miércoles, 18 Diciembre 2013 Escrito por RIN Mercenarios del Estado Sionista de Israel operan al interior de las fuerzas de seguridad de Paraguay, según denunció una senadora de ese país. La legisladora señaló que agentes del Mossad forman parte del equipo de seguridad del presidente Horacio Cartes e intervienen en operaciones contra el Ejército del Pueblo (EPP) y el narcotráfico. El avance de la militarización y represión contra campesinos paraguayos busca expandir los agronegocios en los que el sionismo israelí tiene fuertes intereses económicos en juego.

“En otros países esto empezó así y terminó con paramilitares. Es gravísimo. (…) El presidente no dice públicamente que hay israelíes que están metidos dentro de las fuerzas de seguridad, entre los policías y los militares. Son unos mercenarios. ¿Y si esos están violando los derechos humanos en el Norte? ¿A quién se le pide cuentas?, si no están dentro de las estructuras de las fuerzas de seguridad”, denunció la senadora Desiree Masi del Partido Democrático Progresista de Paraguay. Meses atrás un medio local señaló que agentes del Mossad operaron en los departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay. También se denunció que Cartes contrató miembros de la misma fuerza como parte de su seguridad personal. A su vez, se dio a conocer que Yair Klein estuvo en Paraguay en el año 2011, formó a grupos paramilitares y combatió en el norte contra el EPP, según reseñó entonces Hispan TV. Klein es un reconocido sionista que posee una empresa privada de conformación de cuadros paramilitares, entre los que se cuentan los grupos armados irregulares paraestatales de Colombia. La senadora Masi, también señaló que civiles paraguayos participan en acciones militares, tal es el caso de un banquero – Hugo Portillo- amigo y socio económico de Cartes que intervino en una operación contra el EPP. El propio Ministro del interior, Francisco de Vargas, sostuvo que investigarán la denuncia, ya que Portillo era un ex asesor de la Secretaría Nacional Antidrogas, pero no estaba habilitado a combatir con las Fuerzas Armadas. El cuestionado Portillo fue quien ofreció al Gobierno Nacional la incorporación de tecnología militar y de inteligencia del Estado sionista de Israel . Agronegocios Los combates contra la guerrilla en Paraguay se articulan con la represión y desalojo contra los campesinos en un marco de profundización de políticas neoliberales. El Gobierno avanza con la militarización como parte de la política en beneficio de los capitales privados, el sector financiero, los tenedores latifundistas de la tierra y las empresas transnacionales vinculadas a agronegocios. En esos rubros, el sionismo israelí tiene fuertes intereses. A fines de octubre, autoridades del Gobierno de Paraguay viajaron al Estado sionista de Israel y mantuvieron una reunión con el primer ministro Benjamín Netanyahu. La comitiva estuvo encabezada por el Ministro de Comercio Gustavo Leite quien viajó junto a funcionarios vinculados a los agronegocios, a la par que organizaciones campesinas paraguayas denuncian el avance de medidas neoliberales en el sector. “La delegación paraguaya será huésped del Ministro de Agricultura de Israel durante el día miércoles visitando los más avanzados centros de investigación, desarrollo y negocios en dicho sector”, puntualizaron desde la cartera de Comercio en esa oportunidad. Mientras desde el estado sionista ingresa alta tecnología para los agronegocios, Paraguay exporta carne y soja, principalmente. (PIA) FUENTE: http://www.rinacional.com.ar/rin25/index.php/latinoamerica/item/5821-denuncian-presenciade-mercenarios-israelies-en-paraguay

Senadora contra civiles paraguayos e israelíes en acciones militares
Asunción, 18 dic (PL) La senadora del Partido Democrático Progresista, Desiree Messi, rechazó la presencia de funcionarios civiles paraguayos y contratados israelíes en acciones policiales y militares y pidió información inmediata al Congreso sobre ese tema. Messi se incorporó al debate nacional que continúa con el enfrentamiento de los ministros del Interior y de la Secretaría Antidrogas por la aparición del presidente del Banco Amambay, Hugo Portillo, en una operación contra un grupo armado en la zona norte. Francisco de Vargas, titular del Interior consideró ilegal esa situación propiciada por su colega de la Antidrogas, Luis Rojas, quien reaccionó alegando derechos por ser Portillo su asesor y dirigiendo críticas a la idoneidad y honestidad de grupos policíacos. Aunque el presidente Horacio Cartes, quien a la vez es propietario del banco Amambay, trató de calmar los ánimos y llamó a evitar discusiones públicas sobre el tema, los dos altos funcionarios siguieron defendiendo sus puntos de vista. Es en ese contexto que intervino la senadora Messi quien además de fustigar a Portillo, aseguró existe la contratación de mercenarios israelíes para participar en las operaciones contra el llamado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y culpó directamente a Cartes por ello.

La legisladora anunció que, en la sesión del Senado este jueves presentará oficialmente la solicitud de un informe oficial sobre este tipo de contrataciones para la lucha contra el EPP y el tráfico de drogas, las cuales consideró de extrema gravedad. Aseguró finalmente que el uso de este tipo de personas en otros países terminó con la formación de grupos paramilitares, además de tener efectos negativos en el seno de las fuerzas armadas y policiales de la nación. tgj/jrr FUENTE: http://www.prensalatina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=2187731&Itemid=1

Mercenario israelí habría formado paramilitares en Paraguay, según reportaje de canal internacional
POR E’A ⋅ SEPTIEMBRE 4, 2013 ⋅ PALABRAS CLAVE PARAMILITARES, YAIR KLEIN Sería responsable de ataques mortales en el campo, según informes a los que tuvo acceso Hispantv. Se trataría de Yair Klein, quien formó paramilitares y milicias del narcotráfico en Colombia. El Ministerio del Interior dijo al medio que el mismo no presta “servicios al gobierno”. Yair Klein. Foto: El Espectador. “Varios informes de inteligencia en Paraguay hablan de la implicancia de Yair Kleim, de origen israelí en casos de extrema violencia”, indica un reportaje del canal internacional Hispantv. Klein habría estado en el país para combatir al Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP) en el año 2011, indica. Varios referentes de derechos humanos en Paraguay mostraron preocupación ante esta posibilidad. El Dr. Joel Filartiga aseguró que Klein es un “terrorista profesional mercenario”. “Lo trajo Uribe Vélez, presidente de Colombia, para crear paramilitares” agrega el médico. “Informes de inteligencia lo señalan como responsable de ataques mortales en el campo”, en Paraguay, que dejan a la población en zozobra en el norte de Paraguay”, agrega en otra parte el material. Defensores de derechos humanos afirman que la aparición de paramilitares solo contribuiría a generar más violencia. El periodista Jorge Zárate expresó al respecto, “aquí se intenta mostrar como una esencia de acción la movilización militar, cuando la acción debería ser el Estado completo en forma de guardapolvos, de los médicos, de los docentes, de técnicos agrícolas”.

Juan Carlos Troche, corresponsal y quien realiza el reportaje para Hispantv, señala que el Ministerio del Interior les aseguró que Yair Klein “no presta servicios en el gobierno”. Klein Yair Klein es un veterano de guerra israelí que estableció una empresa privada de mercenarios llamada Spearhead Ltd con la que proveyó de armas y entrenamiento a fuerzas armadas y así como grupos armados irregulares de varios países en especial de Sierra Leona y de Colombia donde entrenó a grupos paramilitares en la década de 1980. En segunda mitad de los años 80 entrenó a los grupos paramilitares colombianos, así como a las milicias del narcotráfico de ese país, encabezadas por hombres como Gonzalo Rodríguez Gacha (El Mexicano) y Pablo Escobar Gaviria (El Patrón). Actualmente se refugia en su país de origen, tras intentos infructuosos de países como Colombia, que solicitaron su extradición. Klein fue condenado por una corte colombiana en 2002, pero en ese entonces no fue capturado, entre otros motivos porque los procesos prescribieron y una circular roja de la Interpol en su contra expiró. Tras su paso por Colombia, estuvo en Sierra Leona, país donde pagó una condena de 16 meses por proporcionarle armamento al grupo subversivo Frente Revolucionario Unido. Klein afirmó en una entrevista con Caracol Televisión que visitó Colombia por solicitud de la policía para entrenar a sus miembros. Criticó el proceso de desmovilización de los paramilitares, calificándolo de “estupidez” y dijo que, si lo dejaran volver a Colombia, sería capaz de destruir la guerrilla de las FARC en seis meses. Dicha entrevista motivó a las autoridades colombianas a pedir nuevamente su captura. La Interpol emitió una circular roja contra él y otros dos mercenarios israelíes en abril de 2007. Fue detenido en Rusia en agosto de 2007. El 11 de febrero de 2008, el Gobierno de Rusia anunció que extraditará a Bogotá al ex coronel israelí Yair Klein, condenado en ausencia por terrorismo en Colombia. El 3 de abril de 2010, la Vicepresidencia de la República de Colombia criticó fuertemente una decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en relación con la extradición del criminal de guerra Yair Klein. El 9 de noviembre de 2010 es negada la orden de extradición para Yair Klein por parte del gobierno de su país en donde permanece oculto tras la medida de aseguramiento que existe en su contra desde el 2002; simplemente porque se cree que no habrá garantías de su seguridad en una cárcel de Colombia. En noviembre de 2012, Klein declaró ante el Tribunal superior de Bogotá. En dicha declaración dijo que los entrenamientos a grupos de autodefensa que realizó en Colombia en los años 80 eran conocidos y estaban respaldados por el Gobierno de la época, sin indicar nombres concretos. Querés apoyar a E'a?. Enterate como. http://ea.com.py/mercenario-israeli-habria-formado-paramilitares-en-paraguay-segun-reportaje-de-canalinternacional/

Yair Klein: el instructor de la muerte
Publicado el 7 septiembre, 2011de COLAREBO |

Yair Klein, el peligroso mercenario israelí que entrenó a los paramilitares en el Magdalena Medio en los años ochenta, ha completado diez años eludiendo a la justicia colombiana, luego de la condena en su contra a casi once años de prisión, por concierto para delinquir y entrenamiento de grupos paramilitares, definida en 2001 por el Tribunal Superior de Manizales. El teniente coronel en retiro de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI o Tsahal, por sus siglas en hebreo) ha sabido burlar la justicia y hoy se refugia en su patria, mientras decenas de investigaciones independientes documentan su participación en delitos de lesa humanidad cometidos en varios países, entre los que se encuentran Líbano, Sierra Leona y, especialmente, Colombia. Contra el mercenario pesan graves acusaciones, desde la época en que hizo parte de las FDI, y algunos especialistas especulan que hace parte del Mosad (Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales, por sus siglas en hebreo) y mantiene fuertes vínculos con la CIA, pues el militar se ha vuelto tristemente célebre por su participación como mercenario en varias guerras del Tercer Mundo en las que los intereses de su país y de los EE.UU. terminaron viéndose beneficiados. Lo cierto es que Klein logró aprovecharse del enorme desarrollo de la industria bélica de su país. Gracias a la intervención directa o indirecta de Israel en los países vecinos y en decenas de conflictos en otras partes del mundo, los servicios prestados por las empresas de seguridad Hod Halanit y Spearhead Ltd., ambas fundadas por el teniente coronel israelí, ganaron un amplio reconocimiento internacional, especialmente por las labores desempeñadas por sus mercenarios en África, Latinoamérica y Medio Oriente, donde, además de participar en cientos de acciones armadas, entrenaron grupos protagonistas de masacres y delitos de lesa humanidad. En Colombia, Yair Klein es la pieza fundamental para que se sepa la verdad sobre el entrenamiento que ofreció a los grupos narco paramilitares del Magdalena Medio, Antioquia y Urabá en los años ochenta, particularmente en métodos de guerra sucia que incluían operaciones de secuestro, tortura, desaparición forzada y terror psicológico. Según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), entre 1999 y 2010, al menos 3’630.897 personas fueron desplazadas a la fuerza en Colombia y se cometieron

miles de crímenes atroces, principalmente a manos de los ejércitos de extrema derecha entrenados por el israelí que terminaron conformando las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). De soldado a empresario de la guerra Aunque se había vinculado a las FDI a inicios de los años sesenta y había participado en la Guerra de los Seis Días de 1967, fue la Guerra de Yom Kippur de 1973, librada entre Israel y los países árabes de Egipto y Siria, el conflicto que lo proyectó como criminal de guerra y donde conoció las dinámicas de la guerra sucia y las tácticas de terror. A inicios de la década de los ochenta, el teniente coronel se retira del ejército israelí y funda su primera empresa: Hod Halanit, con la que suministró servicios militares privados, mercenarios, armamento y conocimientos técnicos, durante la guerra de 1982, a la Falange Libanesa, movimiento católico maronita influenciado por el franquismo español y que apoya el exterminio étnico practicado por Israel. El 16 de septiembre de 1982, las tropas falangistas, junto con mercenarios, ingresaron a los campos de refugiados palestinos deSabra y Chatila, rodeados desde el día anterior por tropas de las FDI bajo el mando directo de Ariel Sharón, y masacraron a un número aún indeterminado de víctimas civiles –el gobierno del Líbano acepta ‘varios centenares’ de muertos, Israel 14, la Cruz Roja 2.400 y algunas investigaciones independientes hablan de más de 3.500–. Capacitando a los narcos Yair Klein llegó a Colombia por primera vez en 1987, luego de un oscuro paso por Centroamérica, con el fin de ofrecer a varios integrantes de la Fuerza Pública los servicios de formación en defensa y seguridad que sus empresas podían proporcionar a los uniformados. Especialmente, se han conocido los encuentros entre el mercenario israelí y el general de la Policía Carlos Arturo Casadiego, así como con directivos de la empresa Atlas Seguridad. Casadiego, quien llegó a ser subdirector de la institución, fue asesinado en extrañas circunstancias en Armenia (Quindío), el 14 de febrero de 1993, sin que haya podido aclararse su participación en los contactos que llevaron a Klein al Magdalena Medio. El mercenario llegó a Puerto Boyacá, población considerada como la cuna de las AUC, gracias a las relaciones que logró establecer con el polémico coronel Luis Bohórquez Montoya, comandante por ese entonces del Batallón ‘Bárbula’ del Ejército. De esta manera, logró enlazarse con narcotraficantes, ganaderos y latifundistas agrupados en la Asociación Campesina de Ganaderos y Agricultores del Magdalena Medio (Acdegam), fachada legal para el paramilitarismo en la región, así como con directivos de algunas multinacionales que eran susceptibles de requerir sus servicios. Según ha declarado el jefe paramilitar alias ‘Ernesto Báez’, Bohórquez fue uno de los principales promotores de los ejércitos privados en el Magdalena Medio y habría estado involucrado en el asesinato de Luis Carlos Galán, candidato liberal a la presidencia en 1989, siendo a su vez asesinado por sicarios, el 24 de junio de 1991, dos años después de haber sido destituido. Producto de las negociaciones con estos contactos, Yair Klein logra que, en febrero de 1988, se dé inicio al primer curso de paramilitarismo dictado por él y sus hombres. Fue denominado ‘Pablo Emilio Guarín Vera’, en honor a un promotor político del paramilitarismo en el Magdalena Medio asesinado por los propios ‘paras’ en noviembre de 1987, y se realizó en la finca La Cincuenta, de propiedad de Gonzalo Rodríguez Gacha alias ‘El Mexicano’. La capacitación fue contratada a la empresa Spearhead, que además de Klein, tenía como instructores a un grupo de mercenarios israelíes, ingleses y australianos. Según el libro “El sistema del pájaro:

Colombia, paramilitarismo y conflicto social” del periodista y escritor italiano Guido Piccoli, el laboratorio de treinta sicarios costó a los terratenientes, narcotraficantes y grandes empresarios involucrados alrededor de 800.000 dólares y en éste se emplearon las técnicas, equipos y armas más sofisticadas con las que contaban las FDI por ese entonces, así como uniformes de uso privativo de las tropas comandadas desde Tel Aviv. Posterior a esta generación de sicarios, Fidel y Carlos Castaño se enteraron de las habilidades de Klein y lo hospedaron por varios meses en haciendas de su propiedad en el Magdalena Medio, como Las Tangas y La Isla de la Fantasía, con el fin de obtener instrucción para sus hombres. Luego de esto, el mercenario retorna a Puerto Boyacá para continuar con la formación de los hombres de Gacha, Henry de Jesús Pérez y Pablo Escobar. El objetivo era adiestrarlos en el manejo de explosivos y en el diseño de los carros bombas que tanto horror generaron en los años ochenta y noventa en el país. Alonso de Jesús Baquero, alias ‘El Negro Vladimir’, responsable de la masacre de La Rochela en Santander, fue uno de los más destacados estudiantes en los cursos de la muerte de Klein. Adicionalmente, se ha sabido que los ejércitos privados que actuaron a favor de la multinacional agroindustrial Chiquita Brands no sólo fueron pagados por esa compañía sino que, además, surgieron como consecuencia del entrenamiento proporcionado por Klein a los paras. En una entrevista concedida en 2007 al programa “Hablando claro con la prensa” del Canal Caracol, el mercenario israelí afirmó que volvería a Colombia si lo necesitaran y calificó como “una estupidez y una falta de liderazgo desarticular a los paramilitares sin haber acabado con la guerrilla. Ahí hay presiones extranjeras porque el gobierno colombiano no puede ser tan tonto para ello”. La escuela del terror Gracias a un cable de la embajada estadounidense en Bogotá, desclasificado parcialmente en 2004, se sabe que Klein, con dineros del narcotráfico, se lanzó a la aventura de abrir una “escuela internacional de entrenamiento paramilitar y anticomunista en la isla caribeña de Antigua”, luego de abandonar Colombia en 1989. Según el libro “La búsqueda de la seguridad en el Caribe: problemas y promesas en los estados subordinados” de Ivelaw Lloyd Griffith, Klein llegó hasta esta zona de las Antillas, junto a un grupo conformado por otros israelíes, panameños, colombianos y antiguanos, por un pedido del gobierno de Antigua y Barbuda que estaba interesado en proveerse de armas y entrenamiento. Según la investigación, Klein y Pinchas Schachar, brigadier general en retiro de las FDI y representante por ese entonces de la Industria Militar de Israel, fueron contactados por el también exmilitar israelí Maurice Sarfati para encargarse del jugoso negocio por 324.205 dólares, que incluía proveer de 500 fusiles de asalto Galil, 200.000 municiones, subametralladoras, pistolas, rockets y miras infrarrojas al Ministerio de Seguridad Nacional de Antigua y Barbuda, entonces encabezado por el hijo del primer ministro Vere Bird –reelecto en distintas ocasiones desde 1960, gracias al apoyo británico–. El 29 de marzo de 1989, el cargamento partió del puerto de Haifa (Israel) en un barco de bandera danesa con destino a un puerto en Antigua y Barbuda. Allí, el 24 de abril, fue cargado de nuevo en un barco panameño que los transportó secretamente a Colombia, donde fueron recibidos por el Cartel de Medellín, siendo Gonzalo Rodríguez Gacha el verdadero comprador del lote de armas y quien pagó jugosos sobornos a los funcionarios antiguanos involucrados.

Klein tomó sus ganancias del contrabando y, apoyado por el teniente coronel Clyde Walker, jefe de las fuerzas armadas de Antigua y Barbuda, mantuvo en funcionamiento su escuela paramilitar en ese país. Meses después, el proyecto anticomunista de Klein y sus socios narcotraficantes había entrenado a decenas de criminales de lesa humanidad de varias nacionalidades, entre ellos varios panameños que luego participaron en la invasión estadounidense a la nación centroamericana que terminó deponiendo al general Manuel Antonio Noriega. Sin embargo, el escándalo de corrupción suscitado por el caso estuvo a punto de acabar con la larga dictadura de Vere Bird y el gobierno antiguano, presionado por EE.UU., Inglaterra e Israel, se vio obligado a terminar con la empresa criminal de Klein a mediados de 1990. Poco después se supo, por el propio Klein, que había dado entrenamiento a los Contras de Nicaragua en esa escuela y que años antes había ayudado a su unificación en la Resistencia Nicaragüense y a su financiación por parte de la CIA. Posteriormente, el mercenario llegó a África occidental a mediados de los años noventa. Allí, se encargó de la formación de los miembros del Frente Revolucionario Unido de Sierra Leona, que llegó a tener 15.000 combatientes en 1995 –gran parte de ellos niños reclutados a la fuerza–, y aprovechó su posición en ese grupo para vincularse al lucrativo negocio del contrabando de diamantes. Durante los once años de guerra civil en el país africano se dieron entre 50.000 y 120.000 asesinatos, un número indeterminados de desapariciones forzadas, desplazamientos, incontables mutilaciones a machete, violaciones y otros delitos de lesa humanidad. La justicia de Sierra Leona capturó a Klein en 2000, internándolo en una cárcel de Freetown donde cumplió dieciséis meses de reclusión. Sin embargo, cuando fue liberado, el israelí logró eludir nuevamente a la justicia, pues en su contra pesan acusaciones que lo relacionan con el contrabando de fusiles a Somalia. Recientemente, han podido volverse a rastrear las actividades del mercenario judío por Latinoamérica, luego de que el DAS colombiano desmantelara en Cali (Valle del Cauca), en mayo de 2000, una red de tráfico de armas en la que Klein estaba involucrado. Según el DAS, esta red había extendiendo sus operaciones a países como Panamá, Ecuador, Perú, Venezuela, Nicaragua, Austria y Rusia. De vuelta a Colombia El 22 de junio de 2001, el Tribunal Superior de Manizales condenó a Klein, en condición de reo ausente, a una pena de diez años y ochos meses de prisión, y una multa de veintidós salarios mínimos por los delitos de concierto para delinquir y conformación de grupos paramilitares. Durante una década, ha sido imposible el cumplimiento de la sentencia, pues Klein ha aprovechado que el Estado de Israel, donde es considerado por la derecha sionista como un héroe de guerra, no suscribe los tratados internacionales relacionados con crímenes atroces ni tiene tratado de extradición con Colombia. En agosto de 2007, el Estado colombiano retomaría esta sentencia para solicitar a Interpol emitir una circular roja con el propósito de requerir la extradición del mercenario, además de sus colaboradores israelís Terri Melnik, Abraham Tzedaka, Izhack Merariot y Arik Afek, y de los colombianos Luis Alfredo Rubio Rojas y Carlos Arturo Álvarez Montero alias ‘Trampas’. Sin embargo, pasaron seis años antes de que el gobierno colombiano asumiera medidas en el caso de Yair Klein, luego del histórico fallo del tribunal de Manizales. Sin embargo, Dmitri Yampolski, abogado defensor de Klein, quien por ese entonces había sido detenido en Rusia, se aprovechó de unas declaraciones del ex vicepresidente, Francisco Santos, para pedir su libertad. En

abril de 2010, Santos señaló que se debía “buscar la manera para que este señor se pudra en la cárcel por haber participado en la conformación de grupos paramilitares”, lo que sirvió de argumento a Yampolski para indicar que “existe el peligro de que en Colombia se violen los derechos y libertades de Klein”. El caso terminó en manos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, donde la defensa y las presiones del gobierno de Israel lograron que, el 19 de noviembre de 2010, Klein fuera puesto en libertad y enviado a Tel Aviv, después de que el mercenario permaneciera encerrado durante tres años en prisiones rusas. El pasado 27 de enero, el gobierno de Santos solicitó directamente a Tel Aviv la extradición del mercenario, aunque no existe tratado alguno entre los dos países que obligue a Israel a enviar a uno de sus nacionales a cumplir una condena en Colombia. Por esta razón, el pedido está en manos del gobierno de esa nación y no ha recibido respuesta formal, aunque se está estudiando, de acuerdo al Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Debido a esto, el 30 de junio, varias organizaciones sociales, congresistas y familiares de víctimas del paramilitarismo realizaron un plantón frente a la embajada de Israel en Bogotá por el silencio que mantiene dicho país respecto al caso de Yair Gal Klein. Las decenas de personas que se reunieron frente a la representación diplomática exigen que el mercenario israelí sea enviado a Colombia o que, por lo menos, su condena sea cumplida en una cárcel israelí, de acuerdo con una propuesta del senador Juan Manuel Galán. Por su parte, el representante a la Cámara Iván Cepeda, quien también participó en el plantón, interpuso underecho de petición a la canciller María Ángela Holguín solicitando información sobre la situación jurídica de catorce mercenarios ingleses, israelíes y australianos que también fueron condenados junto a Klein y sobre los que no pesa ninguna solicitud de extradición./El Turbion RM FUENTE: http://colarebo.wordpress.com/2011/09/07/yair-klein-el-instructor-de-la-muerte/

“Ejército (colombiano) suministró armas para entrenamiento de paramilitares”: Yair Klein
Written by El Espectador Published on Tuesday, 13 November 2012

Tomado de Elespectador.com Lee también el Editorial de ANNCOL ayer lunes 12 de noviembre de 2012: JM Santos y sus amigos Sionistas El miliciano israelí pidió perdón por los daños y prejuicios que ocasionó. Vía teleconferencia desde Israel, el miliciano Yair Klein explicó de manera detallada la forma en cómo inició el proceso de entrenamiento a los nacientes grupos de paramilitares que llevó a la conformación de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia. Ante magistrados del Tribunal Superior de Bogotá, Klein aseguró que todo el entrenamiento fue conocido y avalado por el Ejército Nacional, que prestó una de sus bases para realizar la adaptación de lo que llamó modelos de lucha. Pese a las preguntas de los magistrados, el catalogado mercenario israelí no dio la ubicación exacta del lugar donde se entrenaron los paramilitares, sin embargo señaló que todas sus acciones eran conocidas por el Ejército Nacional. Ante esto fue claro y reiterativo en señalar que fue el Ejército el que “suministró” y estuvo pendiente para proveer las armas y otros elementos que él solicitó para realizar los entrenamientos los cuales tuvieron una duración de tres semanas, indicando que estuvo en Colombia en cinco oportunidades. “El Ejército fue en busca de seguridad ante estos grupos (guerrilleros) para seguir adelantando sus operaciones”, aclaró Klein, precisando que la mayoría de entrenamientos estuvieron dirigidos a adoptar misiones de defensa y ataque con el fin de fortalecer a esos hombres armados en diferentes técnicas. Ante esto señaló que las operaciones se hicieron con “un carácter civil y urbano”, indicando que debido a la exigencia del entrenamiento y a la forma en que se hizo se les acabó rápidamente con las municiones, por lo que el Ejército fue el encargado de proveer dichos herramientas, además del armamento y equipo. En uno de los puntos que más generó preguntas por parte de los togados, fue el hecho sobre la financiación que se buscó para pagar por sus servicios con el fin de lograr la realización de los entrenamientos.

“Para esto el Ejército y el Ministerio de Agricultura decidieron vender ganado para lograr obtener mis servicios. Eso me obligó a estar en Colombia durante una semana más, esperando recibir el dinero correspondiente”, aseguró Klein quien responde dichas preguntas con la ayuda de un traductor.

Leer el Editorial de ANNCOL ayer lunes 12 de noviembre de 2012: Editorial ANNCOL: JM Santos y sus amigos Sionistas http://anncol.eu/index.php/noticias/noticias-2012/120-noticias-noviembre-2012/730-ejercito-colombianosuministro-armas-para-entrenamiento-de-paramilitares-yair-klein

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Critican participación de contratistas israelíes en acciones militares de Paraguay http://t.co/XN4t2o3gFr

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