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EL PATRÓN HA VUEL TO A AND AHU ASI

POR CULP A DE EDU AR DO N ÚÑEZ
CÁM ARA
Huacho - Perú

El actual estado de crisis por la que atraviesan los trabajadores de la Empresa
Agraria Azucarera Andahuasi S.A.A. tiene un responsable principal: ése es el
judas Eduardo Núñez Cámara.

Aunque cierto es que cada vez se requiere mayor competitividad en las
empresas para mantenerse en el mercado, y que la sobreoferta de un producto
genera problemas financieros en empresas con altos costos de producción;
cierto es también que el déficit de los últimos estados financieros de la empresa
Andahuasi se debió a una mala administración encabezada por el judas. Pero,
con el patrimonio que tiene la empresa, no era para que los trabajadores pierdan
el control de la misma.

La actual crisis de Andahuasi ha sido agudizada por el mismo judas Eduardo
Núñez Cámara, quien al perder el control de la empresa ante terceros, optó por
vender casi cincuenta millones de acciones de la empresa Andahuasi al grupo
Wong e induciendo a los trabajadores a despojarse de los suyos. Con ese
demencial accionar, despojó del poder a los trabajadores, generando la actual
disputa del poder entre dos grupos económicos, Wong y Bustamante, para los
que los trabajadores son piezas descartables y los han dividido convirtiéndolos
en carne de cañón en el enfrentamiento.

NUÑEZ: DE POBRE A RICO

Sin lugar a dudas, Eduardo Nuñez Cámara encontró en Andahuasi la fuente de
su riqueza. De ser un contratado para el campo, hoy es un gran acaudalado, y
no por haber sido un gran empresario ni por haberse sacado la lotería. Tiene
costosas propiedades pagados con dinero provenientes de la empresa, dándole
acaso forma legal, a lo que moralmente linda con el robo.
El judas tuvo sueldo de Gerente General, cargo que no siempre ejerció, además
de las dietas por integrar el directorio en montos que son insultantes para la
mayoría de los trabajadores de la empresa; aparte de lo que ha percibido como
presidente de la Junta de Regantes. Prácticamente ganaba en un día, lo que un
trabajador de campo obtiene por romperse el lomo durante un mes. Pero tales
ingresos tampoco le alcanzaban para sus gastos familiares, para el patrimonio
acumulado, para pagar sus deudas y para darse la vida de rey.

Mientras que a los trabajadores sus ingresos apenas le alcanzan para sobrevivir,
Núñez Cámara pudo acumular riqueza, sumando a su patrimonio personal
cientos de hectáreas de terreno, casas y acciones, en el valle Huaura-Sayán, en
el lujoso distrito de La Molina y hasta en el extranjero. Según diversas
publicaciones, Eduardo Núñez Cámara habría amasado una fortuna que llega a
los $ 1´120,000.00 dólares americanos, en los doce años que duró su
administración en la azucarera Andahuasi. El año 2006, abusando de su cargo,
se hizo prestar de la empresa la cantidad de S/. 73,440.00, destinado a su
campaña electoral a la presidencia del Gobierno Regional de Lima. La Fiscalía
tiene que investigarlo por el presunto delito de enriquecimiento ilícito.

LA DESTRUCCIÓN DE UN PUEBLO

A Eduardo Núñez no le importa la existencia de un pueblo ni sus tradiciones. Por
ello arrasó arbitrariamente con lo que fue el poblado "La Verónica". Cuántos
hemos nacido allí; cuántos conservamos gratos recuerdos de aquel lugar,
cuántos hemos participado en las celebraciones de las festividades en honor al
Señor de los Milagros (donde se concentraban cientos de visitantes los fines de
octubre de cada año).

El antiguo pueblo, que apenas ocupaba media hectárea de espacio, fue
destruido por el accionar endemoniado del maldito judas, dizque, para aumentar
la producción. En abuso de poder envió maquinarias a tirar abajo todas las
viviendas, incluida la capilla que fue construida por sus devotos, asegurándose
así su eternidad en el infierno. Mi padre resistió hasta el final, pero igual fue
sacado y su vivienda también fue demolida. Si bien no pudo matar la tradición
que continúa celebrándose en el poblado de Santa Inés, pero a muchos nos dejó
sin lugar natal, y hoy sólo quedan desmontes arrinconados al cerro, de lo que un
día fue la Hacienda La Verónica.

LA CAIDA DE LOS DOCE AÑOS
Cuanto Eduardo Núñez tenía todo el poder, dominando al directorio y, por ende,
colocando al gerente general de su complicidad, tal judas coaccionaba a los
trabajadores accionistas para que no vendan sus acciones a terceros, bajo pena
de, por ejemplo, no darles estabilidad o no contratar a sus familiares, o
despedirlos si ya estaban contratados.

Luego, en las elecciones para renovar el directorio de la empresa, obligaba a
esos trabajadores accionistas a firmar cartas de poder a su favor, con los cuales
se hacía de los votos con antelación, asegurándose sus reelecciones en el cargo
de presidente del directorio. Para operar todo ello ha tenido y mantenido a un
grupo numeroso de lacayos.

Este año, ante la alarmante situación económica de la empresa, un grupo
numeroso de trabajadores accionistas le salieron al frente contra su reelección.
Saltaba a la vista las pérdidas y deudas millonarias de la empresa, atraso en los
pagos a los trabajadores y cero utilidades, proveedores impagos y
endeudamiento financiero con los clientes mayoristas, que comparado con otras
azucareras, se demostraba la ineficiencia de la gestión de Eduardo Núñez en la
conducción de la empresa.

En las elecciones del 30 de abril del 2009, este sujeto perdió el control del
directorio de la empresa, a pesar de haber sido elegido presidente del mismo.
De los 7 directores electos cinco fueron de representantes de terceros y un
trabajador (Wilder Ruiz) del lado contrario. O sea, se quedó prácticamente solo y
el grupo Bustamante se hizo del poder en la empresa. Esto le causó pánico al
judas, pues, el nuevo gerente general, cuyo nombramiento compete al directorio,
ya no sería de su confianza y, lo peor para él, se revisarían las cuentas de la
docena de años durante los cuales administró directa o indirectamente a la
empresa.

TRAICIONERA VENTA DE ACCIONES A LOS WONG

Aunque su primera reacción fue desconocer los resultados de las elecciones
alegando vicios en el proceso, pero, calculando que ya no volvería a tener el
poder que había perdido, entonces ejecutó el traidor plan de entregar la empresa
al grupo Wong.
Eduardo Núñez y sus funcionarios, aprovechando que aún tenían los poderes
vigentes, el día 14 de mayo de 2009, en Sesión de rueda de la Bolsa de Valores
de Lima, se vendieron 49´422,583 acciones comunes representativas del capital
social de Empresa Agraria Azucarera Andahuasi S.A.A, de propiedad de
Industrial Andahuasi S.A.C., fueron vendidas al grupo Wong mediante una
operación al contado a un precio de S/. 1.00 por acción. Estas acciones, por
pertenecer a la misma empresa Andahuasi, no tenían votos, pero que vendidos
a cualquiera (en este caso a los Wong) se convierten en votos, con los cuales
hoy este grupo empresarial pretende tomar el control total de la empresa
andahuasina.

Si esos casi cincuenta millones de acciones no se hubieran vendido, no se
hubiera agudizado el problema y, seguramente, no hubiéramos contado al
muerto ni a los heridos.

TRABAJADORES OBLIGADOS A VENDER SUS ACCIONES

Contrariamente a lo que exigía antes, esta vez, luego de la venta de los
cincuenta millones de acciones al grupo Wong, el judas ordenó a sus serviles
para que vayan de puerta en puerta induciendo a los trabajadores para que
vendan sus acciones, generándose así una expectativa negativa y, por tanto,
una corrida de acciones a los terceros, especialmente al grupo Wong, que siguió
sumando acciones. La mayoría de los trabajadores accionistas corrieron a las
SAG depositarias de sus acciones para vender las que tenían.

De esta forma, se demostró que al traidor Núñez, nunca le importó que la
empresa sea de los trabajadores, sino que los utilizó para manejar a la empresa
como le dio la gana. Cuando se le fue el poder de las manos, optó por entregar
la empresa a los Wong, a fin de que le pasen por alto los doce años de saqueo
sistemático, con los cuales pudo obtener propiedades inmobiliarias y darse la
vida de rey a costa de la empresa, o sea, a costa de los trabajadores.

Cabe aclarar que si bien es cierto que en las elecciones el grupo Bustamante
tomó el control del directorio de la empresa, pero los trabajadores seguían
teniendo la mayoría del accionariado. En una nueva elección, dejando de lado a
los que ya fueron, los trabajadores hubieran podido recuperar el control del
directorio; pero el judas eliminó esa posibilidad vendiendo los casi cincuenta
millones de acciones que estaban a nombre de la empresa e induciendo a los
trabajadores a correr sus acciones a terceros.
De esta forma, el judas Eduardo Núñez Cámara, con maldad, con mentiras, con
amenazas y lindando con la estafa, hizo que los trabajadores se despojen de
sus acciones, favoreciendo a los Wong.

Queda así demostrado que este sujeto nunca fue un líder, pues al perder la
mamadera se cayó como ídolo de barro.

LOS TRABAJADORES: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Los trabajadores, la mayoría sin acciones y, por tanto, sin poder tomar el control
de la empresa, ahora lucha cada uno por su estabilidad laboral, pues unos por
haber defendido a Wong y otros a Bustamante, la permanencia de cada uno en
la empresa depende de que su respectivo empresario tome el control de la
empresa.

Explico: el maldito Núñez que con mentiras y amenazas obligó a muchos
trabajadores a apoyar a los Wong, los ha puesto en un barco que si se hunde,
se hundirán todos ellos, pues, de lograr los Bustamante el control total de la
empresa, los seguidores de Wong serían definitivamente despedidos. Lo mismo
ocurrirá si los Wong se hacen de control total de la empresa, los trabajadores
que hoy apoyan a los Bustamante serían despedidos. Cabe mencionar que
muchos trabajadores son utilizados como resguardo y no trabajan (no
producen).

Cabe aclarar también que hay trabajadores responsables que han optado por
estar al margen de las confrontaciones, apoyando a la empresa, dedicados de
lleno a su trabajo, para que la producción no se pierda, a pesar del atraso de sus
salarios.

TERROR Y MUERTE: CRISIS SE AGUDIZA

Eduardo Núñez prometió que con los cincuenta millones pagaría las CTS, pero
ni siquiera se paga los aportes a las AFP. A los parceleros no se les paga, a
pesar que han entregado sus cosechas a la empresa hace meses.
Pero ambos grupos se arranchan las cosechas, Wong lo lleva a Paramonga y
Bustamante a Andahuasi. Mientras tanto, las cuentas impagas generan costos
adicionales, los beneficios de los fraccionamientos tributarios se pueden perder y
se incumplen los contratos de venta anticipada de azúcar y alcohol que se han
realizado.

Dicen que los Bustamante están cumpliendo con pagar algunas deudas con la
venta del azúcar, pero ¿A dónde va el dinero que los Wong están recaudando
por la venta de las cañas que se llevan a Paramonga?

Mientras tanto, en los enfrentamientos, ya van un muerto y varios heridos, y
lógicamente, millones en pérdidas que se reflejarán al cierre del ejercicio 2009.

AUTORIDADES INCAPACES DE SOLUCIONAR

En un estado de derecho, en pleno siglo XXI, vemos con mucho asombro, cómo
es que sicarios armados pueden pasearse por nuestra provincia hiriendo y
matando gente como si nada. Estos matones rentados no actúan por convicción
sino porque para ello les pagan. Hay, pues, autores intelectuales que deben
purgar condena en la cárcel.

Sabemos que en una sociedad anónima el poder depende de las acciones,
teniendo el poder absoluto quien supera el 50% del total con derecho a voto;
pero tal poder se materializa necesariamente en una Junta general de
accionistas, que designa al directorio y éste que nombra al gerente general.

Con piedras, palos y balas, los Wong y los Bustamante de disputan el control de
la empresa. A estas alturas la gravedad del problema ha sobrepasado el ámbito
privado, convirtiéndose en un problema de seguridad pública en agravio de la
sociedad, de los heridos y de un muerto. El Estado está en la obligación de
intervenir oportunamente, para ello se tiene a la CONASEV, BVL, SUNAT,
INDECOPI, PNP, Fiscalía y al Poder Judicial y, por qué no, a la misma
presidencia de la República que puede emitir un Decreto de Urgencia. Pero
observamos que hay un vacío legal para resolver estos casos, ante la
negligencia normativa del Congreso.
COMISIÓN CHUI NO SIRVIÓ PARA NADA

El presidente regional Nelson Chui Mejía y otras autoridades, incluido un cura de
jerarquía, conformaron una comisión mediadora del conflicto, llegándose a
proponer algo así como un directorio mixto entre los representantes de los Wong
y de los Bustamante. Inicialmente ningunearon a los trabajadores, aunque los
Bustamante propusieron la también participación de los representantes de los
trabajadores. Las preguntas son ¿pudo haber sido legal eso?, ¿está previsto en
el estatuto de la empresa?, ¿pudo ese directorio transitorio haber designado
legalmente al gerente general de la empresa?, ¿pudo haberse inscrito ese
directorio transitorio en los Registros Públicos?, o es que ¡fue un cojudeo más
que dilató el tiempo?

Otras preguntas: ¿Puede uno tomar el control de la empresa desde el momento
que compra las acciones, o es que debe esperar que la junta general de
accionistas (donde recién tomará parte) elija a un nuevo directorio? ¿No es
acaso la junta general de accionistas el único órgano facultado a modificar el
estatuto, remover al directorio y designar a sus reemplazantes? ¿Porqué la
Comisión Chui no empujó la realización de una Junta General de Accionistas?

¿QUÉ DICE LA PRENSA?

Si el asesinado hubiera sido un millonario o de un farandulero de televisión, se
hubiera generado un escándalo de grandes proporciones que hubiera acaparado
primeras planas e incontables ediciones, pero como se trata de un pobre obrero
desconocido, la prensa nacional se hace la vista gorda.

La prensa local, igual de mercenaria y prostituta, saca provecho del caos,
ladrando a favor de quienes les dan unos miserables soles. Los trabajadores
saben quienes son.

TRABAJADORES: DE PROPIETARIOS A PROLETARIOS

La mayoría de los trabajadores han vendido sus acciones y, por lo tanto, no
tienen voz ni voto en la empresa. De propietarios pasaron a ser proletarios. El
patrón, cualquiera que sea, ha vuelto.

Muy a pesar la memoria del científico social Carlos Marx, el patrón volverá a
quedarse con la plusvalía de los trabajadores. Y aunque retumbe el alma del
general Juan Velasco, el patrón volverá a comer de la pobreza del campesino.
Ya no habrá reforma agraria que, como hace 38 años, vuelva a entregar la
administración de la azucarera a los trabajadores. Ya todo está perdido, pues el
patrón, cualquiera que sea, ha vuelto.

Ahora, la pugna por el poder está entre los capitalistas Wong versus
Bustamante, ambos con mayoría relativa de acciones, aunque ninguno con más
del 50%. ¿Quién ganará?, no se sabe. Lo cierto y lamentable es que ya
perdieron los trabajadores, pues, por culpa de Eduardo Núñez Cámara, EL
PATRÓN HA VUELTO.

Luis Rey Villavicencio Segura