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COLECCIÓN GRANADA

VIAJES

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BORROW: LA BIBLIA EN ESPAÑA TRAD. DEL INGLÉS POR M. AZAÑA

LA BIBLIA EN ESPAÑA
POR

BORROW

TRADUCeiUN DIRECTA DEL INGLES POR Manuel Azaña

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Madrid. Glorieta de Chamberí.ES PROPIEDAD QUEDA HECHO EL DEPÓSITO QUE MARCA LA LEY OP Imprenta Clásica Española. .

muriendo en aquellas tierras en 1834. Norfolk. Tomás Borrovv^ obtuvo el grado de capitán. y en 1808 y 18 10 estuvo otra vez en su pueblo natal. de familia de labradores esta blecida desde muy antiguo cerca de Liskeard. merced a los cambios de guarnición del regimiento en que servía su padre. a veces sentía una impre- . En 1798. El 5 de julio de 1803 nació en East Dereham el hijo segundo del matrimonio Borrow. Viajó primeramente por las provincias de Sussex yKent. por esquivar las consecuencias de una fechoría juvenil. Juan Tomás. En 1800 le nació un hijo. había de ser popular en' Madrid con el nombre de Don Jorgito el inglés. siendo todavía mozo. y sentó plaza de soldado en 1783. Diez años más tarde. con la cabeza caída sobre el pecho. en Cornwall. que gustaba de permanecer horas enteras en un rincón solitario. Jorge era «un niño triste. La infancia de Jorge transcurrió en diferentes poblaciones de Inglaterra y de Escocia. mente. el cual. que fué pintor y soldado. cuando era sargento. dominado por un abatimiento peculiar. del que no pasó en su carrera militar. y acabó por emigrar a Méjico en busca de fortuna. se casó con hija de un agricultor de East Dereham. treinta y tres años más tarde. se fugo de su casa.NOTA PRELIMINAR Tomás Borrow. de abolengo francés probable- Ana Preferment. Jorge Enrique.

y los continuó en Edimburgo. yéndose con él a un cam- pamento de gitanos. diciéndole que la abogacía «era la mejor ca- . y. te había hecho gran jinete. y se juraron fraternidad. Llegado el momento de adoptar una profesión que le diese para vivir. Sus padres le dejaban vagar libremente por los campos. Jorge. desentendiéndose de él en lo posible. El desarrollo mental de Jorge fué algo tardío. teníale por un verdadero gitano. además de aprender la lengua del país. se decidió por el último. hasta de horror. Jorge leía griego en ia Grammar School. Terminadas las guerras napoleónicas. Comenzó los estudios de humanidades en Dereham. sin causa real>. además. En 1810 conoció a Ambrosio Smith. y el año 181 5 en la «Academia Protestante» de Clonmel (Irlanda). Amaba la vida al aire libre y ios deportes. o Jasper Petulengro. Sentía inclinación natural por los idiomas. Las aventuras. adonde el regimiento de su padre fué destinado. de italiano y de español. Los gastos y las costumbres de Jorge le hicieron antipático a su padre. no se le parecía en nada. así se lo aconsejó un amigo. En Irlanda. reales o soñadas. se inició en sus costumbres y aprendió su idioma. La vida escolar le curó de sus hábitos insociables y de su reserva. A Jorge le gustaban los estudios. dudoso entre la Iglesia y el Foro. y de un emigrado francés tomaba lecciones de este idioma. la caza y el pugilismo. y. Jorge se encontró de nuevo con Ambrosio Smith. los acompañó por ferias y mercados. y los aprendía con desusada facilidad. en situación semejante a la suya. y licenciado el regimiento. cultivaba. el gitano a quien después representó en sus escritos con el nombre deJasperPetulengro. propias o ajenas. su memoria era descomunal. le dejaba hacer cuanto quería.— VI — sion de miedo muy extraña. encandilaban su imaginación. En 1818. los Borrow se establecieron en Norwich. después en Norwich. pero no la sujeción de la escuela.

Aprendió gales. como desquite déla aridez de su empleo. El padre de Jorge le costeó el aprendizaje. el Peregrmo de Bunyan. amarrado a un oficio tan opuesto a su vocación. Así vivió el pobre cinco años. hebreo. colocándole en 1819 de pasante en casa de unos curiales de Norwich. El futuro misionero era entonces ateo empedernido. el Childe Harold. Quizás la lectura de libros de viajes y aventuras le fué entonces más gustosa y necesaria que nunca. Por . le inculcó la irreligión. el mío pobrísimo!» En 1824. el capitán Tomás Borrow murió. pero sus esperanzas eran muchas. árabe.— VII — rrera para quienes (como ellos) no pensaban ejercer ninguna». que sus amigos temieron verle poner fin a sus días. y. Sterne. y padeció además la crisis característica de la juventud al encararse indefensa con la vida. Llevaba por todo capital un legajo de traducciones. Luchaba con la escasez. Jorge. Su primera estancia en Londres fué poco placentera. danés. «¡Oh genio de De Foe. Jorge se interrogaba acerca del valor de la existencia y de la verdad: «¿Qué es la verdad? ¿Qué es lo bueno y lo malo? ¿Para qué he nacido? ¿Todo perecerá y será olvidado. y las amarguras de la vocación que busca a tientas su camino. sobre todos. su amigo William Taylor le enseñó el alemán. su amigo Taylor. con la falta de salud. además de enseñarle el alemán. La tristeza y el descorazonamiento de Jorge fueron tales. con la inseguridad del trabajo. todo es vanidad?» Y no encontraba respuesta satisfactoria. que llegaba entonces a la mayor edad. se marchó a Londres a buscarse la vida en cuanto terminó su contrato de pasantía. Jorge Borrow le gustaban mucho Gil Blas. De Foe. yo te saludo!— exclama en su autobiografía ¡Cuánto no te debe A — . de jando por heredera de sus escasas rentas a su mujer. Pero Jorge debía de tener mediana afición a los pleitos. y en el despacho de sus maestros trabajaba en traducir de esas lenguas al inglés. armenio.

al paiecer. para zafarse de sus apuros del momento. 59. una Vida y aventuras de José Sell. «Bernardas Address to his army». zanquilargo. trabajando en hacer herraduras. «The french Princess». de rostro oval y tez olivácea. Vendida la obra. En «Monthly Magazine». ^ nish. riñó. 60. a bailad from the Spa«The singing Mariner». tenía la nariz encorvada. y viajó a pie en busca de salud corporal y de paz para su ánimo. abandonando la literatura. flaco. Seis volúmenes. el periódico en que escribía desapareció. Knight and Laey. andando el tiempo. Supónese que el anuncio de un librero le indujo a escribir. además. 3 «Danish Traditions and Superstitions». 58. . y se quedó en la calle con sus manuscritos y un puñado de dinero. Cuatro meses duró su vida errante. y tradujo para una revista fragmentos de leyendas danesas 3. con el editor que le daba trabajo. Una canicie precoz le dejó la cabeza completamente blanca. y preso en las redes honestas de una linda mo2a de la tribu. a bailad from the Spanish. escribió. from the earliest records to the year 1825.— VIII — aquella época publicó Borrow algunas traducciones de poesías extranjeras (varios romances españoles 1 ). ponían en su rostro un violento trazo obscuro. y ojos pardos. prominentes y espesas. (182+). Jorge Borrow. volumen 57. Jorge Borrow tenía veintidós años. por encargo de un editor. London. y se fué con él a vivir en hermandad con los gitanos. al escribir. con otros cuentos y narraciones en una colección que hoy no se sabe cuál fué. Borrow se marchó de Londres. Después compró un caballo. pero no demasiado larga. vols. Pero en 1825. Cuando estos viajes concluyeron. 1825. Las cejas. a bailad from the Spanish. la boca bien dibujada. y recorrió Inglaterra en busca de aventuras. Era alto. 2 «Celebrated Triáis. and Reraarkable Cases of Criminal Jurisprudence. muy expresivos. Volvió a encontrar a Jasper Petulengro. obra publicada. una colección de «causas célebres» ^. En «Monthly Magazine>.

182'^. China y Tartaria. Un gran cambio sobrevino en la vida de Jorge Borrow durante el año 1833. se empeñó en rodear de misterio ciertos años de su vida (18261832). y escribió por gusto y por encargo. Translated from the French. Wiikin. 2 «Memoirs of Vidocq>. relacionado con esa familia. by George Horrow. Arnot. Viajó por la Europa occidental. viuda de un marino. En su frugal pobreza. 4 vols. es excesivo tanto misterio. . Writen by himself. London. de treinta y seis años. y en veintidós horas recorrió una distancia de ciento veinte millas. pero. indujo a Jorge Borrow a solicitar de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera un empleo donde pudiera utilizar su conocimiento de los idiomas. Norwich. en un litro de cerveza. principal agent of the French pólice until 1827. de la que formaba parte Mrs. 1S28-29. cerca de Lowestoft(Suffolk). insertó en algunas revistas trabajos de menos importancia. en sentir de sus biógrafos más autorizados. Jorge se fué a pie a Londres. en efecto. pero este viaje no pudo entrar en el marco de La Biblia en España. En 1826 se publicó una colección de sus traducciones del danés ^ con otras composiciones suyas. Un reverendo pastor. Whittaker. Probablemente. Dos años más tarde apareció una traducción de las Memorias de Vidocq ^. y parece que estuvo en Madrid. Treacher and. Conocía Jorge Borrow a una familia residente en Oulton Hall. viajó un poco. lo que Borrow hizo en esos años. Borrow vivió todo ese tiempo sin ocupación fija. Translated froni tlie Danish and Miscellaneous pieces. Jorge sólo gastó en el viaje cinco peniques y medio. que decidió de su destino. Mary Clarke. atribuida a Borrow. S. Ignórase. medio de 1 «Roniantic Baliads». y con alusiones más o menos veladas (algunas encontrará el lector en La BibUa ¿n España^ quiso dar a entender que se había visto envuelto en misteriosas aventuras y dado cima a dilatados viajes por países como la India.— IX — sus narraciones autobiográficas.

para donde salió sin dilación. aunque no en talento. me atrevo. Sin duda. que el mismo reverendo le escribía: «El espíritu de su última carta es verdaderamente cristiano. y mayor que usted en años. en armonía con aque'la regla sentada por el mismo Cristo. después de examinarle de lenguas orientales durante una semana.— leche. como sacerdote. en cierto sentido. etc. tales como Job. a colabo- .» Acota una frase que ha llamado la atención de algunos de «los excelentes miembros de nuestro Comité»: aquella en que «habla usted de la perspectiva de ser útil a la Divinidad. estudió con ahinco y a los seis meses triunfaba en las pruebas a que sus futuros jefes le sometieron. Los señores déla Sociedad Bíblica. o porque las ideas que le inculcó su amigo Tayior arraigaron poco en su espíritu y se marchitaron al acercarse la treintena. X un pedazo de pan y dos manzanas. XXI. con la mejor intención. a hacerle una advertencia que podrá no ser inútil. tan prodigioso ejemplo.» La res- puesta de Borrow debió de ser tal. lo cierto es que Borrow profesó un protestantismo tan fanático como el ateísmo que abandonaba. quiso usted decir la perspectiva de glorificar a Dios. a mediados de año. pero el giro de sus palabras nos hizo pensar en ciertos pasajes de la Escritura. uno de los secretarios de la Sociedad Bíblica censuraba así el estilo de una carta de Borrow: «Perdóneme usted si. al hombre y a usied mismo. la Sociedad Bíblica aceptó los servicios de Borrow y le envió a Rusia. ya fuese por influjo de Mrs. Clarke. 2. Cuando aun se hallaba en curso su nombramiento.» Finalmente. que dice: El que se humille será ensalzado. Jorge Borrow se jetractó de su ateísmo. y de la que El dio. le preguntaron si estaba dispuesto a aprender en seis meses la lengua raanchú. Por aquellos mismos días. y con un buen viático se volvió a Norwich. Aceptó Jorge. ya en diligencia. No tardó en asimilarse el «tono misionero» ni en adoptar la jerga propia de sus patronos.

Knapp: Lifr. para distribuir el Evangelio por el Oriente. que había estado en el Oriente remoto K Durante su estancia en Rusia tradujo al ruso unas homilías de la iglesia anglicana. 1835. ' «The Talismán». enviándole a Lisboa y Oporto con encargo de acelerar la propagación de la Biblia en Portugal. el único motivo que tuvo Borrow para creer. la Sociedad Bíblica decidió utilizar de nuevo sus servicios. or Metrical translations from thirty languages and dailects». by George Borrow. el envío de Borrow a Portugal era un empleo interino. en opinión de uno de sus biógrafos. Sirvió con celo y buen éxito a la Socie- dad Bíblica. 2 «Targum. ig--. 1835. En octubre de * «. a través del Asia. V'ol. y hacérselo creer a sus lectores. y en la impi-esión del Nuevo Testamento en la misma lengua. with other pieces. St. pág. . Borrow ignoraba si tendría o no en Portugal libertad suficiente para lanzarse a una propaganda intensa. y publicó en San Petersburgo dos colecciones de poesías traducidas por él al inglés: Targutn^ y el Talismán '. visitó Moscú y Nowgorod. Ese proyecto de viaje fué. from the Kussian or Alexander Pushkin. y proyectó un viaje a China. 1899. El Gobierno ruso le negó los pasaportes. Petersburg. ni si el ánimo glaterra. Schulz and Beneze. I.» W. Ni la Sociedad Bíblica ni Jorge Borrow preveían entonces que sus campañas en la Península iban a tener la importancia que después adquirieron. Schulz and — — Beneze. podría usted pasar fácilmente por hijo suyo.— XI — rar en la transcripción y colación del manuscrito de la Biblia traducida al manchú. y. ivritings and correspondence of George BorroW' London. Murray.No le ha chocado a usted nunca le escribía en una ocasión su amigo el danés Has''cHt cuánto se parece usted al buen hidalgo Don Quijote de la Mancha? A mi juicio. Jorge Borrow estuvo en Rusia hasta septiembre de 1835. Petersburg. Para la Sociedad. St. en espera de que se decidiese su viaje a China. 1835 volvió Jorge Borrow a Inapenas llevaba un mes en su país.

y que fuese. XII — gente se hallaría bien dispuesto para recibirJorge Borro w se embarcó en Londres el 6 de noviembre de 1835. los dogmas y prácticas de la Iglesia romana contradicen la letra y el espíritu del libro ' Fechas establecidas por Mr. sino en difundir la lectura de la Biblia. Pero lo difícil no era eso. lo difícil era obtener permiso para imprimirla si7i 7iotas. y llegó a Lisboa el 13 del mismo mes ^. Desde la invención de la imprenta. Por el camino fué madurando su plan de campaña: le pareció necesario. y por Mérida. desde entonces.° de enero de 1836. poniendo al alcance del mayor número el texto genuino de la Escritura. hizo una excursión por el Aleratejo. por tanto. en predicar una confesión determinada.— de la. Oropesa y Talavera llegó a Madrid. En 1790 apareció la traducción de Scio. no se había impreso en España ninguna traducción de la Biblia descargada de comentarios y notas. en nueve volúmenes en cuarto. separándose de Borrow da eu La Biblia en España las que . detúvose en Badajoz diez días. hacer en España la una tirada de la Biblia en castellano. esencialmente. Borrow resolvió pasar a España. traducción de Scio. ante todo. y de estos viajes y de sus conversaciones con el representante de laSociedad Bíblica en Lisboa nació la determinación de aplazar sus trabajos en Portugal. hasta la llegada de Borrow a España. Como. en opinión de los cristianos reformados. La propaganda de la Sociedades bíblicas no consiste. pero sin notas. nada más se había hecho. cruzóla frontera el día 6. Kaapp. en diez volúmenes en folio. hasta 1820. accesible a todos. Al amparo de la fugaz libertad política. la de Amat. de tamaño manual y de precio reducido. Salió de Lisboa para Badajoz el r. se imprimió en Barcelona (1820) el Nuevo Testamento. y en 1823. porque sólo podían circular las impresas en el reino. instaurada por la Revolución de 1820. visitó los alrededores de la capital.

llegó a Londres el 3 de octubre. imprimió dos y. Miguel. Así. aceptados sus planes. se embarcó en Gibraltar. Galicia. Borrow y la Sociedad Bíblica desconocían las versiones castellanas de la Biblia. se reembarcó el 4 de noviembre. No perdió el tiempo. emprendió. En 8. y en i. para minar las bases de la dominación papista. obispo electo de Segovia. Imprenta a cargo de don Joaquín de la Barrera. 1837. instó en la Sociedad Bíblica la inmediata apertura de la campaña de propaganda en España.°. traducido al español de la Vulgata Latina. de las Kscuelas Pías. ' El Nuevo Testamento. De regreso en Madrid. que duró desde mayo a noviembre de 1837.*^ de mayo siguiente se publicó el libro 1. abundando en las intenciones de sus directores. y. Asturias y Santander.— y XIII — sagrado. gestionó desde luego el permiso que necesitaba para imprimir el Evangelio sin notas. Borrow se fué de Madrid a los pocos días de la revolución de La Granja. adonde llegó el 26 de diciembre. 1826. se dispuso a reimprimir en Madrid la traducción del Nuevo Testamento. por el Kmo. vencidas no pocas dificultades. libros rarísimos entonces. de Scio. acompañado de su famoso criado griego. y con autorización expresa de ellos. Madrid. En 14 de enero de 1837 firmaba con Andrés Borrego el contrato para la impresión del Evangelio. llegando a Cádiz el 22 del mismo mes. hechas por los antiguos reforla mistas españoles. Phelipe Scio de S. editada sin notas por Sociedad Bíblica en Londres. Por Sevilla y Córdoba se dirigió Borrow a Madrid. P. Borrow. el larguísimo viaje por Castilla la Vieja. estuvo en Granada y Málaga (viaje no referido en La Biblia en tspaña). Borrow obtuvo de la Sociedad Bíblica autorización para repartir en persona la obra por los pueblos. y. 53+ págs. basta la lectura de su texto auténtico» la restauración del sentido propio en su inteligencia e interpretación. . dejando en Madrid encargado de sus asuntos a don Luis de Usoz y Río.

o dialecto de los gitanos de España.°. El Evangelio según S. por un señor Oteiza 2.— XIV — nuevas traducciones parciales del Nuevo Testamento: una traducción del Evangelio de San Lucas al caló ^ hecha por él. hechos que Borrow no conoció hasta después de salir de la cárcel. Brotoboro rodado andré la chipé griega. Segunda edición: Criscoie e Majaró Lucas. Lucas. Kl Kvangelio según S. el jefe político de Madrid secuestró los libros existentes en la tienda abierta por Borrow. Compañía . Madrid. fel Evangelio según S. llamado Graydon. que operaba principalmente en las pro- 1 Fmbeo e Majaró Lucas. chibado andré o Romanó. de i spaña. Borrow cuenta en La Biblia en Espafia la historia del secuestro y de su prisión. La publicación del Evangelio en caló.undra. la apertura de un Despacho de la Sociedad Bíblica en la calle del Príncipe. puso fin a ios trabajos de Borrow en España. [Madrid]. en mayo. 177 págs. En i6. 1S72. i?37. 1838. de elJa nació también un primer disentimiento entre la Sociedad y su agente. los métodos empleados por Borrow para llamar la atención del público hacia su obra y ciertas imprudencias de otros agentes de la Sociedad en España. fué preso Don Jorge por desacato a un agente de la autoridad y por vender libros impresos fuera del reino. Tru- cas. I. 177 págs. Imprenta de la Tipográfica.**.°. o dialecto de os gitaao. o chipé es Zi'cales de Sesé. o chipé es Zincales de Sesé. traducido al vascuence. 2 Evangelioa San Lucasen Guisfan. En 16. y otra del mismo Evangelio al vascuence. introducidos en España con infracción de las leyes vigentes. pero omite ciertos hechos que influyeron grandemente en aquellas resoluciones del Gobierno. a la larga. Lucas. Rn 16. acána chibado andré o Romano. disentimiento que terminó en ruptura. Había por entonces en España otro agente de la Sociedad Bíblica. traducido al Romaní. traducido al romaní. En enero del 38. i76pags. en la que naufragó la propaganda evangélica y. provocaron la intervención de las autoridades y desencadenaron una borrasca.

y ha empelado tales procedimientos y escogido de tal modo las ocasiones. una reunión precipitada del Consejo de ministros. desfogara su inquina tratando a don Jorge con extremado rigor. sino que repartía folletos. como puede suponerse. no se accedía a . )' N. que casi siempre ha conseguido derribar los planes hacederos trazados por mis amigos y por mí para la propagación del Evangelio de una manera permanente y segura. en 1837. En la carta al Correo Nacional. por su lenidad. un ofrecimiento de dimisión por parte del jefe político. Excarcelado Borrow.. que imprimió en Barcelona una edición del Nuevo Testamento y otra de la Biblia (A. movido por los curas.. B.>.— XV — vincias de Levante. publicada el 27 de mayo. La prisión de Borrow y las reclamaciones del ministro británico produjeron.). Graydon. supo por el ministro británico la parte que la conducta de Graydon había tenido en sus persecuciones. y también el mío. Esta conducta produjo aigunos escándalos en Valencia. como Borrow. sino íntimo colaborador y asociado de Borrow. sin notas. dio pretexto para que el Gobierno. dice respecto de Graydon: «Hasta el momento presente. a propagar el libro. no sólo agente de la Sociedad Bíblica. luego de referir las entrevistas del ministro británico con Ofalia. no se limitaba. al clero español y a sus doctrinas. y como Graydon se proclamaba. Kn la carta a sus directores de Londres. prospectos y opúsculos atacando al Gobierno modeíado. se titula «único agente autorizado en España de ia S. e interpelaciones en las Cortes censurando al Gobierno. ese hombre ha sido el ángel malo de la causa de la Biblia en España.Sociedad fué un cruel desengaño para Borrow: reconocíase en ella que Graydon era tan legítimo representante de la Sociedad Bíblica como él.» La respuesta de la . Murcia y Málaga. y se le ocurrió escribir sendas cartas al Correo Nacional y a ia Sociedad Bíblica desautorizando y condenando el proceder de su colega. T.

Clarke y su hija. El 24 de agosto llegó a sus manob ^^ o^<ien de sus jefes llamándole a Inglaterra. allá se fué. tras al gunos artículos oficiosos en que se le excitaba í &eVLTnT'í^íTiJ^^t^ri^s^rdiiri/^:. en relativa inacción. a quienes instaló en su propia casa de la Plazuela de la Pila Seca.nta horas. hizo solo un viaje a Tánger. que pasó en Madrid dedicado a la propaganda. en adelante. todavía estuvo en proceder «con mano dura» contra los escarnece dores de la religión. salvo Jos tres primeros meses. Allí fueron a buscarle Mrs. casi todo el año 39 estuve en í^evilla.XVI — desautorizar y condenar su proceder. y en Tánger se acaba bruscamente la narración de sus aventuras De """¿^ ^nunzió su matrimonio con Mr^r"? Mrs. El 31 de diciembre de 1838 desembarcó en Cádiz.:^^ tre. el Gobierno español. y en tres o cuatro meses que permaneció en su pais zanjó sus diferencias^con los directores y logró que le enviaran a España por tercera y última vez. además se le advertía a Borrow que. se abs tuviese de publicar cartas como la del Correo Na cional. En relaciones poco cordiales con sus jefes y frente a la hostilidad resuelta de los gobernantes españoles. Por su parte. Clarke ^f (Ja Seña Biuda con Don Jorgiioel los preparativos parí vol í^r a ? Madrid gestionan . a través de Francia. Aquel verano del 38 anduvo don Jorge por La Sagra y por tie rras de Segovia. Borrow no podía ya realizar en la Península una obra duradera ni fructífera. donde Je alcanzó la orden del Comité de Ja Sociedad Bíblica dando por ter minada su misión en España. y. prohibió de Real orden (2^ de mayo) la circulación y venta del Nuevo Testa' mentó editado por Borrow. y. y.

observados directamente. hechos. v. propiedad de su esposa. in Spain . the man and his books. XVII — Cotiage (Lowestoft). London.. Es importante para los conocer las costumbres de los gitanos. Siguen una colección de poesías populares en caló. ' Hand-Book for Travellers London. La publicación de T/ie Zincali puso a Borrow eri relación con Ricardo Ford. evitar las gazmoñerías y la declamación. docto en cosas hispá- que preparaba por entonces su Manual úe España 3. London. Contiene una descripción preliminar de los gitanos de diversos países y un estudio de la historia y costumbres de de España. En The Zincali s^ aprecia «una fuerte personalidad y una observación extraordinarias. 1845. By George Borrow. Al saber que tenía entre manos una Biblia en España. i. or. no preocuparse del bien decir. ' The Zincali. An Account of the Gypsies of Spain. * E.— tareas literarias.2. Chapman and Hall. and Readers at Home.» (Knapp. nada de erudición libresca. muchos hechos. recogidas verbalmente por Borrow. «Las ediciones posteriores están abreviadas o adaptadas a los itinerarios del ferrocarril. y un vocabulario. compuesto de observaciones personales y extractos de libros referentes a ellos. Murray. Thomas: George Borrow.* 1912. John Murray. pero cualquiera puede advertir el desorden con que está compuesto el libro.) 8. arrojo para no caer en las vulgaridades. 1841. Whit an original colleciion of their Songs and Poetry. Ford aconsejó a Borrow que publicase sus aventuras personales y se dejara de extractar libracos españoles. donde vivió muchos años entregado a las pacíficas Lo primero que publicó fué su obra sobre los gitanos ^ en la que había trabajado mucho durante su permanencia en España. y completa además algunas aventuras que en La Biblia en España sólo están indicadas.. and a copious Dictionary of their Language. insistió en sus advertencias: nada de vagas descripciones. Borrow se aprovenicas. In two volumes. 2 vols. El verdadero «Ford» no ha vuelto a parecer.

La obra defraudó las esperanzas del público.— XVIII — chó de esos consejos. y una edición de diez mil ejemplares en dos tomos. los críticos. Adventures. By George Borrow. En su retiro de Oulton ordenó y completó los materiales de que disponía: diarios de viaje. London. By George Borrow. • The prisonmeuts of an Englishman. By George BoLondon. Borrow saboreó la popularidad.. author of «The Gypsies of Spain». en 19 11 iban publicadas de La Biblia e?i España más de veinte ediciones inglesas. a sequel to «Lavengro». 1857. y aparecía un revoltijo de sucesos reales e imaginarios más que ^ suficiente para desorientar al lector. hasta la fecha en que comienza aquel misterioso período de su vida. pronunciaron sobre ella un fallo adverso.. se aguardaba una narración rigurosamente veraz. . the Scholar-the Gypsy-the Priest. historia de su niñez y juventud. La vanidad herida. In three volumes. Ricardo Ford le aconsejó que escribiese su autobiografía. John Murray. Borrow se consoló difícilmente de lo que algunos llamaron su «fracaso». John Murray. continuándola años después 2. Dos veces reimpresa en Norteamérica aquel mismo año 43. sin levantar mano. Su triunfo fué inmenso. 2 Lavengro. 184.ás áspero y agrio Bible in Spain. fué traducida al alemán. 1851. al francés y al ruso. cartas a la Sociedad Bíblica. In two volumes. Don Jorge.3.. no iba a contribuir a suavizarle el humor. de que ya se hizo mención. The Romany Rye. sus escritos posteriores contribuyeron poco a sostenerla. or thc Journeys.. John Murray. and Imin an attempt to circulatt. compuso el Lavengro. la three volumes. Sus aventuras en España despertaron en el público un deseo muy vivo de conocer otros hechos de la vida del «héroe». En el primer año se agotaron seis ediciones de a mil ejemplares en tres volúmenes. y en diciembre de 1842 se publicaba la obra que velozmente le llevó a la celebridad. con gran indignación del autor. cada día m. London.the Scriptures ia the Península. rrow.

estaba viudo desde 1869.— XIX — Llevaba con impaciencia la vida sedentaria de escritor. crearon en torno suyo una especie de leyenda. era ya anticuada. visitó Gales. In three volumes. y se paseaba por el jardín enmarañado cantando poemas de su cosecha. y recogió parte del fruto de estas jornadas en un libro 1 que fué la última obra importante que publicó. obra que. el consulado de HongKong: pero sin resultado. que otros cultivaban ya con diferente método. le gritaban: ¡Gitano!. London. donde vivió catorce años sin producir nada desde la aparición de Wild Wales. El arriscado Don Jorge de otros tiempos era un anciano de mal humor.. que algunos le creían muerto. un vocabulario 2 del dialecto de los gitanos ingleses. En suma: Borrow se sobrevivió. al aparecer. Desde 1860 residía en Londres. en tal silencio. misiones literarias en Asia. se lanzó a publicar. La muerte tardaba en llegar. By Ceorge Bonow. o ¡brujo!> — — * Wild Wales: its people. Knapp podía devolverle la notoriedad perdida. en 1874. su soledad y «sus conversaciones con los gitanos. LoDdon. y recogió nuevos datos acerca de la vida y lenguaje de sus amigos los gitanos en Hungría. . Language. 1SÓ2. Sentía. and Scenery. a quienes permitía acampar en la finca. Borrow se marchó de Londres en 1874. sumido en tanta obscuridad. John Murray. JohH Murray. Borrow quería viajar y solicitó empleos fuera de su patria. Estimulado por el deseo de conservar su antigua primacía en los estudios gitanos. Escocia y otros lugares. By Gcorge Borrow. Su extraño continente. Hizo un viaje por el Oriente de Europa.. inquietudes religiosas.. en viéndole pasar. 1874.. tan sólo la muerte observa Mr. que vivía triste y solo en una casa de campo mal cuidada. Los muchachos. además. * Romano Lavo-Lil: Word-Boo!c of the Roraauy. or English Gypsy Language. Anduvo también por su país. y se refugió en su casa de Oulton. Valaquia y Macedonia. los antiguos tterrores» le atormentaban.

«¡No he revelado los secretos de la Sociedad!». no cometería ninguna indiscreción. ardientes elogios. Las cartas de Borrow a laSociedad Bíblica ^ son tan extensas como la mitad de ' «Letters of George Borrow to the Bible Society». motivos también valederos para su divulgación en nuestro país. No es muy honroso para nuestra curiosidad que hayan transcurrido cerca de ochenta años desde que vio la luz. H. decía después Borrow. se lo encontraron muerto. además. edited by T. en su mayor parte. su hijastra fué con su marivivir en su compañía. Aunque The Bible in Spai7i no fuese. actores en las escenas y su tierra marco de aquella narración. Cuando volvieron. Borrow redactaba un diario de viaje. el que más títulos tendría a la atención de nuestro público. con enorme diferencia respecto de sus otros escritos. mucho les rogó que no se fueran. La Sociedad prestó a Borrow esas cartas luego de cerciorarse de que. con más el de ser los españoles. sería en todo caso. pero le dijeron que ya otras veces había expresado igual temor sin fundamento alguno. el «ángel malo» de la causa bíblica. 1911. . dejando a Borrow completamente solo. Darlow. a las pocas horas. le hicieron popular en Inglaterra y Norteamérica y conocido en varias naciones de Europa. traducido. sino parte interesada. y la singular reputación de España. el mejor libro de Borrow. en efecto. porque se sentía morir. no mienta su desacuerdo con los directores. al aprovecharlas.— Muy do a 26 de XX — cerca ya del fin. al alcance de todos. el matrimonio se fué a Lowestoft a sus asuntos. y tributa a Graydon. y remitía. El libro fué compuesto. en térmi- nos absolutos. sin ponerlo hasta hoy. En la mañana del julio de 1 881. El mérito intrínseco del libro. a la Sociedad Bíblica cartas de relación de sus aventuras y trabajos. en los lugares mismos que describe. no lectores distantes.

si me trajese . elevado a la categoría de un semidiós. si me trajese usted pólvora. la preocupación de Borrow es de la misma índole que la de los «idólatras». dueños de la religión verdadera. que a la insistencia con que Borrow solicitaba el permiso para imprimir el Testamento. ^ irritante para quienes. sino el ambiente en que se mueve y respira un personaje extraordinario. van encauzados a la divulgación de la palabra divina. descontentos. los hombres y las tierras de España. todos sus pensamientos. De esos temas. sus enemigos. a propagar el Evangelio de Inglaterra! En el fondo. los no conformistas. No será hoy menos irritante para buen número de personas el antipapismo de Borrow. país de idólatras. el evangélico es el que nos importa menos. España. materia de su explicencia. dentro de nuestro solar. Do?i Jorge. era un punto de vista nuevo. El mayor número seguiría la opinión de Mendizábal. fundiéndose todo al calor de su espíritu cuando recordaba y revivía a distancia las impresiones indelebles recibidas. y constituye su armazón interior. España. habíanla exportado durante siglos. respondía: «¡Si me trajese usted cañones. en 1835. país de misiones. Tres son los temas de la obra: la difusión del EvangeDon Jorge el inglés y España. lo demás salió de sus diarios. constituj'en. todas las idas y venidas de Don Jorge. Los tres se enlazan en un conjunto armónico. asombrosa por el relieve y color. pero sólo aprovechó la tercera parte de ellas en la composición del libro. La regeneración de España por la lectura del Evangelio sería un programa que acaso hiciera hoy sonreír. no sólo una decoración de fondo. pero que es Borrow mismo despojado de toda vulgaridad y flaqueza. al campo.— XXI — The Bible in Spain. algo distinto de Borrow. la propaganda evangélica es el propósito deliberado de que remotamente trae origen el libro. salvación única de España. rompan a gritar: ¡Al campo. pero es improbable que los españoles lio.

«El principal estudio de Borrow fué él mismo. vemos la imagen de un Don Jorge muy aventajado: subyugaba y domaba a los animales fieros. nunca se apartaba de la razón. en suma: el héioe y el justo se funden en su persona. para pintar el efecto que su persona y sus hechos causan en el ánimo del prójimo. en favor de Borrow hablan su osadía personal. encendía en sus servidores devoción sin límites. ni perdía la serenidad. no se atrevían a permitir que circulase el Evangelio sin notas. es un apóstol que propaga la palabra de Dios. II. los gitanos le adoraban. era afable y llano con los humildes. The Bible in Spain es un libro autobiográfico. no en las leyes. pero sin el delirio de la Cruz. era la admiración de los manólos'. sino en el espíritu de los españoles. no se confiesa con el lector. él es el asunto principal y el objeto principal» i. formalmente. temíanle los picaros. la consideración de que luchaba contra un poder omnímodo.— Don XXII — usted dinero para acabar con los carlistas!» Pero Jtian y Medio. sin las que los hombres en sociedad son como fieras. su procedimiento consiste en dejar hablar a los que le tratan. y a cada momento cree uno verle emprender la ruta de Don * Ed. No emplea en esta obra las confidencias. y la de que. y eso está siempre bien. trataba a los potentados de igual a igual y hacía bajar los ojos al soberbio. El libro de Borrow es un precioso documento para la historia de la tolerancia. cap. un prestigio misterioso le envuelve. confundía al posadero ruin y a los alcaldillos despóticos. irresponsable. hágase como se haga. es un caballero andante que se compadece de la miseria. pugnaba por un mínimo de hospitalidad y de libertad. y los liberales que hicieron la desamortización eclesiástica. sin romper el decoro. Thomas. y en todos sus mejores libros. Aunque movido por un fanatismo antipático. asomándonos a ese espejo. .

no puede uno dejar de quererlos. don Jorge descubrió y pintó. El lector apreciará seguramente en La Biblia en España. arrieros. de tal fuerza que. Lo que le importaba era el carácter de los hombres. en una España que creyese en él y le tomase en serio. donde los rasgos nacionales se conservan más puros. otros santos. lo que quedaba de España. el novelesco interés de algunos pasajes que parecen arrancados de un libro picaresco. y al verlos gesticular y oírlos hablar. poco a poco la domina. curas de aldea. Unos son picaros. una realidad de «guía oficial». gitanos. el movi- . arrastrada en mucha parte la tierra vegetal. otros muy zotes. Borrow lucha a brazo partido con la realidad española. Es difícil encontrar otro caso en que un escritor haya triunfado con más brillantez de la hostil realidad presente. se disuelve en el paisaje. agostado el césped. a pesar de la traducción descolorida. casi todos groseros. y no de todos. o colocó a su héroe. pasan ante nosotros. y la verdad es que. pero sin burlas. la asedia. el aventurero se borra. mendigos. pastores. y lo sintió e interpretó de un modo enteramente moderno. con todas sus picardías o su zafiedad. unos son listos. Borrow se colocó. Arrancados los árboles. para nuestro gusto. Apóstol y caballero están bajo el amparo del pa- bellón británico. Tuvo además Borrow una espléndida visión del campo. posaderos. asomaba la armazón de roca. en un escenario sin segundo. Así. Labradores. No se atuvo í. con toda su fealdad y su inconmovible firmeza. pero unidos en general por un aire de familia inconfundible. sin yangüeses. monterillas.Quijote. o queda a la zaga de la muchedumbre española que suscita. y con la lentitud peculiar de su procedimiento acaba por poner en pie una España rebosante de vida. muchos con sentimientos nobles. en realidad. creemos encontrarnos con antiguos conocidos. sino los de la clase popular.

El libro no es sólo verdadero. de la nación.XXIV — miento de ciertos cuadros. y no hay en el libro caricatura ni falsificación de sentimientos. La Biblia en España es una obra de arte. los bosquejos de tipos 5^ caracteres. cierto. ni un «cuadro del estado político. La verdad artística del conjunto y su efecto conmovedor son innegables. están notados con puntualidad. La traducción que hoy ofrecemos ai público está hecha siguiendo el texto de la edición de U. que ante los defectos del libro.^. personajes inventados aglutinando rasgos dispersos. ni una reseña de las catedrales y otros monumentos pergeñada para uso de los snobs de ambos mundos. etcétera». propios de un «episodio nacional. es excelente en la inteligencia de las costumbres. es. Burke (1896). las notas de Burke no las repro- — — . No es un informe a la Sociedad bíblica respecto de los progresos del Evangelio en España. pero lo mismo ante ellos. una creación. social. ¿es ilícito? Pudiera com^pararse la creación de Borrow a una estatua de mayor tamaño que el natural. R. hemos aprovechado parte del glosario que la acompaña. las figuras. Episodios compuestos. poniendo al pie de la página correspondiente las equivalencias del calo y del castellano. del pai'ecido del retrato y de las «invenciones» del autor. pero hay que entenderse acerca de su calidad. el sabor de otras escenas de costumbres. conviene estar prevenido para no incurrir en las descarriadas apreciaciones que acerca de este libro se han proferido en nuestro país. ni un itinerario para recién casados. sin duda los ha de haber. y con arreglo a eso hay que juzgar de su exactitud. en ciertos puntos. y frente a la repulsión que ciertos juicios expresos o sobrentendidos del autor puedan suscitar en el ánimo de un español. Los paisajes. no vistos por Borrow. La Biblia en España es un libro de viajes. los lugares. con tantos otros méritos que es innecesario señalar. revelador. pero eso.

a la curiosidad del lector. hemos sacado algunas notas que aclaran el texto. porque algunas son innecesarias para el lector español. . y otras contienen errores de bulto.— XXV — ducimos todas. De la biografía de Borrow. A. o placen. por Míster Knapp. M. simplemente.

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— Avendel Tajo. — — Alemtejo Cap. El acueducto. — Vendas cer- Novas. rriente.— Contrados del Alemtejo. Capítulo primero. — Aldea tura de un arriero. — Colhares.— — ÍNDICES Páginas. — Sabocha. ¡Hombre al agua! El Tajo. drois. — Los 68 bandistas españoles. Juan de Castro. ui.— El león y el . — Don Sebastián. —Los portugueses. II.. — Cintra. Sitio Real. — El pa—El maestro de escuela. — Peligros de cogallega. — Los hijos de los campos. — Mafra. —La hoste— Ladrones. —Monte Moro. — Su ignorancia de las Escrituras. . culación. La Biblia tolerada en — — — — Portugal. Un cabrero singular. — Infieles y saduceos. Las lenguas extranjeras. — El lacio. 49 la — Boteros ría. —Un comerciante de Evora. La gestiCalles de Lisboa. — Don — Un Estalagetn de la- Gerónimo. — Los curas rurales. — Conversación con un cura. Cap.

— La disputa. — Los judíos de Lisboa. — Lamentación. — La atalaya en ruinas. piedra druídica. — Confianza Todopoderoso. fe. — La mata de romero — Dilaciones molestas. superstición 119 — El frío extorsión. —El rector. —El conjuro. — Un fidalgo portugués. el — La fuente. —Prejuicios nacionales. en Portugal— Me libro de una Sensación de soledad. Vislumbre de España. VII. 147 .28 ÍNDICES Páginas. —La — Un joven espa—Los males de guerra. IV. — Deportes juveniles. — Reparto de en —La librería en Evora. —El convento. —El castillo morisco. — Volney. —El cochero borracho. — Criunicornio. — Creencias corrompidas. — La escolta. Plegaria por un enfermo 134 Cap. ñol. Cap. — Soldados la rufianes. — El hombre de Palmella. vi. — Estremoz. —Domingo. auto de Lectura de un —Nuevos viajeros. —Un paisaje encantador. La infame María. Cap. —La piedra de toque. —Un manuscrito. 87 la 105 men y Cap. —Regreso a Lisboa —El colegio. — Aventura en un descampado. — El régimen frailuno. — Un —Hombres de España. — El perro. — Una muía muerta. — La Biblia como guía. —Ayer y hoy. folletos. — El miedo a obscuridad. folleto. V.

-Una conversación seria.— La nación inglesa.—El país del moro. mendigo español.— Una proposición de Antonio. —Antonio el gitano.— La vida en sierto.— El poder del oro.—La sutileza de las hembras.— Mi alojamiento en Madrid. Cap. Muerto por los lobos.— Las fortificaciones.—Un viajero nocturno.—Proyecto maalguacil. 224 xn.—El desayuno gitano. XI.—Es aceptada.NDICE . vin. El trimonial.— Un La Badajoz.— Ingratitud por- tuguesa.— a Trujillo.— — — Abarbanel—Los tesoros ocultos.—El borrico del gitano. X.— Trote nieta Noche de lluvia.—Longevidad extraordinaria. el de^73 —La cena de la Cap.— La selva.— Llegada largo. S 29 Páginas.— El caballero Balmerson.—Los hombres negros. IX.—La comadre.—Lobos y past<jres.—El ataque.— ¿Qué es la verdad?— Noticia inesperada IQ^ Cap.— Se aclara el Las montañas. aduana — — 161 Cap.—El vi- vac— iLevántate y anda!—Jaraicejo.—El arzobispo.— Entre jarales.— La gitana. Mérida. La hora misterio.— La patro- .—Elvas.—La muralla en ruinas.— Salida de Badajoz. tenebrosa.— Llegada a Madrid Cap.— El puerto de Mirabete.— Badajoz. El Nacional.

30 índices Páginas. —El asturiano. —Disolución de Cortes.— Quesada y Ga- 263 281 Itáli- calle y el desierto 297 Cap. final. — Los tres bandidos. na. — La tormenta. — El anfiteatro. — Las dos «piniones carlista. — La población de Madrid. Las corridas de toros. — La escena —Fuga de los moderados. — El posadero Buen consejo. — Sevilla. — Gómez. las sa. — El hombre de Lucerna. — El barón Taylor. —Salida para Córdoba. —Los corresponsales de periódicos. — Los presos. — El embajador británico. dizábal. — ción de La Granja. — El cabo de Finisterre. Istúriz. — La liano. — Carmona. XVI. Cap. — Llegada a Cádiz. — El idioma. . — ca. — El vapor. — La revuelta. — Un caballo haragán. — Sangre moza. — Men— Baltasar. —Arrojo de Quesada. Cap. —Testarudez aragone—El Concilio de Trento. Las clases altas. —Deberes de un Nacional. xra. Las clases bajas. — El recibimiento nocturno. —Las colonias alemanas. El gitano — — . 244 Cap. El secretario. —Intrigas de la Corte. — El Tesoro —Revoluxrv. — El encuentro. — Estado de España. —La ejecución. — El genovés viejo. — El café XV. — Benedicto Mol. . 315 . — El Nuevo Testamento. Síntomas alarmantes.

— Los palomares profanados. 31 Páj^inas. —Los Los ingleses. —Salida dista. — Propuesta del posadero 331 Cap. — Córdoba. moros de Berbería. xviii. — Un cura viejo. — El contraban— Llegada a 347 Madrid . — El breviario romano. —Judaismo. — El Santo Oficio. de Córdoba. — El palomar. —Treta judaica. XVII.índices Cap.

LA BIBLIA EN ESPAÑA

PRÓLOGO

rara vez se lee MUY bro,y, en realidad,

el la

prólogo de un

li^

mayor parte de

los

que han visto la luz en estos últimos años, parecido, no tienen prólogo alguno. Me ha
sin

embargo, conveniente escribir este prehumildemente la facio, y sobre él llamo su lecatención del benévolo lector, porque cabal intelitura contribuirá no poco a la volúmenes. estos gencia y apreciación de La obra que ahora ofrezco al público, tien una tulada La Biblia en España, consiste mi durante sucedió de lo que me

narración envió residencia en aquel país, adonde me suyo, para la Sociedad Bíblica, como agente No obsEscrituras. propagar las

imprimir y
tante,

comprende también algunos viajes y aventuras en Portugal, y concluye dejando-

me
1

en «el país de los Coralmhy

^

región a

la

Los gitano: moros del norte de África. en Borrow por empleados ingleses no vocablos traducción esta The Bible in Spain se estampan en

En

con letra cursiva.

36

PROLOGO

que me pareció oportuno retirarme por una temporada, después de haber sufrido en España considerables ataques. Es muy probable que si yo hubiese visitado España por mera curiosidad o con el propósito de pasar uno o dos años agradablemente, jamás hubiese intentado dar cuenta detallada de mis actos ni de lo que vi y oí. Yo no soy un turista ni un escritor de libros de viajes; pero la comisión que llevé allá era un poco extraña y me condujo necesariamente a situaciones y posiciones insólitas, me envolvió en dificultades y perplejidades, y me puso en contacto con gente de condición y categoría muy diversas; de suerte que, en conjunto, me lisonjeo pensando que el relato de mi peregrinación no carecerá enteramente de interés para el público, sobre todo, dada la novedad del asunto; pues aunque se han publicado varios libros acerca de España, éste es el único, creo yo, que trata de una obra de misiones en
aquel país.

Es verdad que en

el libro

se encontrarán

bastantes cosas muy poco relacionadas con la religión o con la propaganda religiosa;

pero no tengo por qué excusarme de haberlas traído aquí a colación. Desde el principio hasta el fin fui, digámoslo así, a la deriva por España, tierra de antiguo renombre, tierra de maravillas y de misterios, en condiciones tales para conocer sus extraños se-

Y ha desvanecido |ayl . me vería llamado a participar. andando el tiempo.PROLOGO 37 cretos y peculiaridades como quizás a ningún otro individuo le hayan sido nunca dadas. fueron. que. en el drama descomunal de su vida. no me hallaba yo por completo falto de preparación para tal empresa. sin presentir que. y ciertamente a ningún extranjero. España ocupó siempre un lugar considerable en mis ensueños infantiles. y las cosas españolas me interesaban por modo especial. de modo que al entrar por vez primera en España me sentí más en mi si casa que lo que sin esas circunstancias me hubiese sentido. su historia y tradiciones. si bien modestamente. si no los más accidentados. no vacilo en decirlo. aquel interés me indujo. los más felices ahora que la ilusión se de mi existencia. que hubiera sido difícil referir con fidelidad mis andanzas sin dar de tales cosas una referencia tan puntual como la que aquí he puesto. sólo haré observar que durante mi estancia en España me vi tan inevitablemente mezclado con ellos. y en muchos casos presento escenas y caracteres tal vez sin precedente en una obra de esta índole. Es digno de nota que. llamado repentina e inesperadamente a «acometer la aventura de España». en edad temprana. a aprender su noble idioma y a conocer su literatura (apenas digna del idioma). En España pasé cinco años.

y los altos hechos de Ruy Díaz el Cid se cantan todavía entre las asperezas de Sierra ^ Morena» ^. es una cuestión distinta que no pretendo resolver. Copenha- «Om End i gue. entre muchas cosas lamentables y reprensibles. en revanche he tenido el honorde vivir familiarmente con los campesinos. 1829. al menos entre la gran masa de la nación española. Por Severin Grundtvig. pero muy poco vicio de vulgar bajeza. Si sus hijos son o no dignos dti tal madre.38 PROLOGO para no volver jamás. probablemente el más fértil y con toda seguridad el de clima más hermoso. cuyo pan y bacallao he comido. pastores y arrieros de España. porque bueno será notar aquí que no tengo la pretensión de conocer íntimamente a la aristocracia española. of Rodrik Cid. de la que me mantuve tan apartado como me lo permitieron las circunstancias. siunges Sierra Murene!> Krónike Riim. he encontrado también muchas nobles y admirables. a la que concierne mi misión. me contento con observar que. y a quienes con frecuencia he debido amparo y protección. siento por España una admiración ardiente: es el país más espléndido del mundo. austeras^ y muchos crímenes de horrible salvajismo. . Frands Gonzales. que siempre me trataron con bondad y cortesía. muchas virtudes heroicas. «La generosa conducta de Francisco González.

hasta cierto punto. y. su suerte ha sido muy diferente de la de Ñapóles. Sí. honradez en Castilla la Vieja. generosidad en Aragón. a despecho de los Austrias. brutales y sensuales. Algo sé acerca de ella. sobre todo. es el hecho de que. España todavía se mantiene independiente. sin embargo. y las labradoras de la Mancha pueden aún poner un tenedor de plata y una nivea servilleta junto al plato de su huésped. combate en causa propia.PRÓL0(70 39 El argumento más fuerte que. muchísimo. todavía media un abismo entre España y Ñapóles. de la estupidez de los Borbones. Esto es decir mucho. mendigos rastreros. y los españoles no son aun esclavos fanáticos ni cer. Cierto que durante casi dos siglos España fué La Verduga de la malvada Roma. y de de y la buena ley del carácter de sus habitantes. un gran pueblo de muy levantados ánimos. porque España ha sufrido lo que Ñapóles no ha tenido nunca que sufrir. Aun hay valor en Asturias. Aunque suene a cosa rara. España no es un país fanático. y afirmo que ni es fanática ni lo ha sido nunca: España no cambia jamás. el instrumento escogi- . hoy en día. y. y que sus hijos sean aún. de la tiranía espiritual de la corte de Roma. el país no se halle extenuado ni agotado. Sí. de los Borbones y de Roma. a pesar del desgobierno de los Austrias. a mi parepuede aducirse como prueba del vigor los recursos naturales de España.

la excitaba: su orgullo fatal. El a otras muchas tenía accio- amor a Roma muy poca influencia en su política. de España más dinero que de todo el resto de la cristiandad. cerró los ojos y corrió a su propia destrucción al grito de: «¡Cierra. pero no la dieron de lado. que durante el siglo pasado sacó.40 PRÓLOGO do para llevar a efecto los atroces planes de esa potencia. Aunque ya no servía para blandir la espada con buen éxito contra los luteranos. virtió en el . podía ser útil para algo. España se recogió dentro de sí misma. predominante en ella. Dejó de ser instrumento de la venganza y de la crueldad de Roma. Con halagos a su orgullo fué inducida España a despilfarrar su preciosa sangre y sus tesoros en las guerras de los Países Bajos. pero el resorte que impelía a España a su obra sanguinaria no era el fanatismo. miraron durante mucho tiempo como una gran ventura que les permitieran saciar la rapaz avidez de Roma. y los pobres españoles. probablemente. la vid. y aun era la tierra del olivo y de Dejó de ser el verdugo y se conbanquero de Roma. Aun tenía oro y plata. EspañaU Cuando sus armas fueron impotentes en el exterior. a equipar la armada Invencible y nes insensatas. otro sentimiento. que siempre estiman como un privilegio pagar cuentas ajenas. pero halagada por el título de Gonfalonera del Vicario de Cristo^ y ansiosa de probar que era digna de él.

PRÓLOGO 41 Pero la guerra prendió en el país. Napoleón y sus fieros francos invadieron España. voy a gastarme estas cuatro fanegas de cebada. y para los príncipes. además. mis hijos. pues. Al conocer. y desde entonces. que no respeta a ninguna nación más que en cuanto puede hacer de ella el ministro de su crueldad o de su avaricia. siguiéronse saqueos y estragos. Roma. lo siento mucho. El español tenía aún voluntad de pagar. en una corrida de toros y en otras diversiones convenientes para la reina. dentro de lo que sus medios le permitían. cuyos efectos se sentirán. pero guardaos de insinuar que le tenéis por pobre o que su sangre es inferior a la vuestra. pero muy pronto le dieron a entender que era un ser degradado. pues la levadura antigua es tan fuerte en él como en los tiempos de Felipe el Hermoso. probablemente. pero como eso no tiene remedio. que había reservado para aliviar la miseria del Santo Padre. España no pudo ya seguir pagando a Pedro sus cuartos con la holgura de antaño. ¿Yo un mendigo? ¡Carajo! El agua de mi . un bárbaro. más: un mendigo. un bárbaro y. un pordiosero. la miró con desprecio. la baja estimación en que había caído. mi mujer. el rústico viejo replicó: «Si soy un bestia. Ahora bien: a un español podéis sacarle hasta el último cuarto con tal que le otorguéis el título de caballero y de hombre rico. durante muchas generaciones.

Batuschca ^. en forma de limosnas. esperando. en tanto que al obrar así acrecentase su gloria.» Veo que en la última carta pastoral dirigida a los españoles. con la idea de que todo esto es obra de la malicia de unos pocos. y que la generalidad de la nación le ama.» Se consuela. ¡Desengáñese. — — 1 Palabra rusa equivalente a padrecito. sobre todo. el obispo de Roma se queja amargamente del trato que ha recibido en España por parte de algunos hombres dice inicuos. sobre todo los campesinos. _. incluso como banquero. España se encoge de hombros y profiere unas palabras algo parecidas a las que ya he puesto en boca de uno de sus hijos: «Estas cuatro fanegas de cebada». etc. No se opone a llevar su dinero a vuestras arcas. y. sin embargo. al sospechar que tenéis a Austria en mayor estimación. «Mis catedrales se arruinan insultan a mis sacerdotes y cercenan las rentas de mis obispos. desengáñese! España estaba dispuesta a luchar por vuestra causa. . verlas aceptadas con la gratitud y la humildad propias de quien recibe una caridad. sin embargo.42 PROLOGO pueblo es mejor que el vino de Roma. que vierten lágrimas al pensar en los sufrimientos de su Papa y de su religión. pero no le agrada perder batallas y más batallas en servicio vuestro. Pero al encontrar que no sois humilde ni agradecido. los inocentes campesinos.

al menos de los que se lanzaron al campo por su causa. Había. Casi lo mismo puede decirse de sus partidarios españoles. se aprovecharon de la situación perturbada del país para robar y asesinar a la parte honrada de la población. merecía de sobra. que. . Respecto de la reina re^ La primera guerra carlista. sin embargo. mandados por dos forajidos. Usaron su nombre como un cri de guerre solamente. y tomaron las armas tan sólo por defender ciertos derechos y privilegios que tenían. una gran diferencia de carácter entre éstos y los vascos. Por el encanijado hermano de Fernando mostraron siempre soberano desprecie. ha sido llamada por quien debía estar mejor enterado. guerra de religión y de principios. La verdad es que los vascos se cuidaban muy poco de Carlos y de Roma. y que los vizcaínos sentían fanático apego a su religión. cobardía y crueldad. Los ejércitos españoles de don Carlos se componían enteramente de ladrones y asesinos. Se admitía. que su carácter. empero. mezcla de imbecilidad. la cual.PROLOGO Es. sorprendente lo a la 43 poco que gran masa de la nación española le intertísó la última guerra ^. que Vizcaya era el reducto del carlismo. en verdad. casi todos valencianos y manchegos. a la que creían en peligro. soldados valerosos y hombres honrados. generalmente. Cabrera y Palillos.

¡Desengáñese. a difundir el evangelio cipitadamente exclamaba: de Inglaterra.' 44 PROLOGO gente Cristina. con la energía de tigre característica del español cuando se excita. al campol Me voy con usted y aprenderé la ley de los ingleses. cuanto menos se hable. y aun supone el Santo Padre que los labradores de España son amigos suyos y le quieren. oíamos el lejano tiroteo de los soldados erísimos o de los bandidos carlistas. Muchas veces. desde mañana. pues. y por modo aborrecían honrados y estrujados labradores. levantándose prege^ al «/ Vamos^ don Jorcampo. Lue- go.» Entre los campesinos españoles fué donde encontré mis defensores más acérrimos. como digo. Al campo. a referir mis sucesos en España mientras anduve por allá empeñado en difundir las Escrituras. y execraban a las dos facciones. tomó en sus manos las riendas del gobierno a la muerte de su marido. La parte respees- table de la pecial los nación española. con lo que comenzaba mi hombre a echar maldiciones a los dos pretendientes. mejor. María Safttísínia. Respecto de mis . al caer la noche. y con ellas el mando del ejército. compartiendo la frugal comida de un labriego de cualquiera de las dos Castillas. Batuschca^ desengáñese! Pero volvamos al presente libro: está consagrado. sin olvidar al Santo Padre y la a diosa de Roma.

mediante el apoyo de buenos amigos. cierto que fui enviado a España. que subsiguientemente repartí por la capital y las provincias. los señores Rule y Lyon. obtuve. y en una obra de esta índole sería injusto pasar en silencio sus esfuerzos. llamado Graydon. . sin embargo. mientras. Durante mi estancia en España. unos pocos nombres relacionados con la propaganda evangélica.PRÓLOGO 45 modestos trabajos. con respeto y estimación. Villano es el corazón que rehusa al mérito su recompensa. y por insignificante que sea el valor de un elogio que brota de una pluma como la mía. dos misioneros de Gibraltar. no tengo la pretensión de haber conseguido brillantes triunfos. con celo e infatigable diligencia. a explorar el país y a comprobar hasta qué punto el espíritu del pueblo estaba preparado para recibir las verdades del cristianismo. más que nada. un permiso del Gobierno español para imprimir en Madrid una edición del libro sagrado. en difundir la luz de la Escritura en la provincia de Cataluña y a lo largo de las costas meridionales de España. no puedo por menos de mencionar. Un caballero irlandés. he de hacer notar aquí que lo realizado fué muy poca cosa. otras personas prestaron muy buenos servicios a la causa del evangelio. predicaron la verdad evangélica durante un año entero en una iglesia de Cádiz. se empleó.

que me ayudó en la edición española del nuevo Testamento. y en mis numerosos y largos viajes. felicidad y civilización de su tierra natal. Durante mi permanencia en España recibí toda clase de pruebas de amistad de este caballero. vastago de una antigua y honorable familia de Castilla la Vieja. Para componerlo me he valido de ciertos diarios que fui escribiendo .46 PRÓLOGO Tan buen éxito alcanzaron los esfuerzos de estos dos tjltimos. animosos discípulos del inmortal Wesley. que. pero la mayor parte de Andalucía habría entonces confesado las puras doctrinas del Evangelio y desechado para siempre los últimos restos de la superstición Papista. con razón sobrada podemos suponerlo así. en Madrid. en mis ausencias por las provincias. me sustituía de buen grado en Madrid y se empleaba cuanto podía en adelantar las miras de la Sociedad Bíblica. Por hallarse más inmediatamente relacionado con la Sociedad Bíblica y conmigo. considero felicísima la oportunidad que se me presenta de hablar de Luis de Usoz y Río. Para concluir. de no haber sido reducidos al silencio y desterrados del país por la fracción pseudo-liberal de los Moderados^ no sólo Cádiz. permítaseme declarar que conozco muy bien los defectos y errores del presente libro. que. sin otro móvil que la esperanza de contribuir acaso con su esfuerzo a la paz.

que sin temor me obra. donde no tenía libros de consulta. y la etcétera. . ni amigos cuya opinión o consejo pudiera en ocasiones serme provechoso. tal como hoy someto nuevamente a su consideración.PROLOGO 47 durante mi estancia en España y de numerosas cartas escritas a mis amigos de Inglaterra. que han tenido después la bondad de restituírmelas. En va- de él. me darán al menos reputación de hombre bien intencionado y que no se emplea en escribir ruindades. se debo a mi memoria. rios casos tar he omitido los nombres de los lu- gares. y con todas las incomodidades resultantes del quebranto de mi salud. fué escrita en una aldea solitaria de una apartada región de Inglaterra. la mayor parte res consistente en descripciones de lugaescenas. sin embargo. Pero he recibido en ocasión reciente tales muestras de la lenidad y generosidad extremadas del público británico y americano para conmigo. o por haberlos olvidado. 26 de noviembre de 1842. en bosquejos de caracteres. La está. y confío en que. o por no es- seguro de su ortografía. si en los presentes volúmenes hay poco que admirar.

.

Iba con destino a Lisboa. que acababa de levantarse de la hamaca.— Cintra. noviembre de la altura de la costa de Galicia. al — La gesticulación. cuyas elevadas montañas. es- tando el mar muy alborotado. encontrábame a la vista la tierra. —El palacio.. — Calles de Lisboa. metiéndonos mar adentro. doblamos el cabo Finisterre. — Mafra.CAPÍTULO PRIMERO ¡Hombre jeras. —Juan de Castro. uno de ellos. — La Biblia tolerada en Portugal. — Los curas rurales. porque continuó señalando al mástil he so- — — . — Conversación con un cura.-Su ignorancia de las Escrituras. — Don Sebastián. perdimos rápidamente de mañana del lO de EN 1835. ocurrió un suceso notable.— Los portugueses. — Colhares. En la mañana del día II. —El maestro de escuela. ofrecían una vista espléndida. dijo: «He tenido esta noche un sueño extraño y muy poco agradable.— Las lenguas extran- — El Alemtejo. — El acueducto. doradas por el sol naciente. agua! — El Tajo. y. Hallábame en el castillo de proa departiendo con dos marineros.

mas por desgracia no se halló a mano el timón. yo no le perdí de vista y observé que luchaba valientemente con las olas. y habían llegado ya a diez brazas del náufrago.» Así se lo oyeron decir varios tripulantes que estaban junto a mí. Dada la voz de alarma. Por fin. en ese tiempo el marinero se quedó muy lejos a popa. cubierto de hirvientes espumas. con los que los tripulantes no avanzaban gran cosa en un mar tan alborotado. a su regreso dijeron los ma- . que continuaba luchando por su vida. remaron de firme. y lo menos pasaron dos minutos antes de que el barco se parase. cuando le perdí de vista. Estaban en la maniobra cuando una racha de viento hizo girar la antena. y en el acto reconocí en aquel desdichado al que poco antes nos había referido su sueño. se arrió un bote. advirtiendo que la borrasca iba en aumento. y en el acto. No obstante. el capitán del barco. velozmente. y sólo se pudo disponer de dos remos. Nunca olvidaré la mirada de agonía que nos lanzó. dando tal golpe a uno de los marineros. El marinero emergió en seguida. vi su cabeza asomar en la cresta de una ola muy grande. le dejaba atrás. que cayó desde la cruceta al mar. mandó tomar la gavia. mientras el barco. Un momento después.50 B O R R O W nado que me caía al mar desde la cruceta. hubo una gran confusión. aquel marinero y otros varios treparon a la arboladura. sin embargo.

anclamos de nuevo a corta distancia del Caesodré 1. el mar se calmó mucho. Burke. Allí estuvimos algunas horas junto al enorme casco negro de la Rainha Nao^ navio de guerra que en otros tiempos cautivaba de tal modo los ojos de Nelson. o muelle principal de Lisboa.) . ahora Praga dos Roinulares. que de muy buena gana lo hubiera adquirido para su país natal. pero que se habían encontrado en la imposibilidad de salvarlo. a la madrugada siguiente levamos anclas. Mucho después fué navio almirante de la escuadra miguelista. 51 rineros que le habían visto debajo del agua. ¡Verdaderamente admirables son los caminos de la Providencia! Aquella misma noche entramos en el Tajo y echamos el ancla delante de la antigua torre de Belem. (Nota de U. ^1 barco era un vapor llamado London Merchant. con los brazos abiertos. Inmediatamente después.LA BIBLIA EN ESPAÑA a intervalos. y remontando el río como cosa de una legua. como si ya estuviera satisfecho con la presa que acababa de hacer. hijo único de una viuda. y el in^ Caes do Sodré. El pobre muchacho que pereció de tan singular manera era un apuesto joven de veintisiete años. y cuantos le conocieron le querían. hundiéndose cada vez más. y el cuerpo. al parecer. rígido. Este suceso ocurrió el II de noviembre de 1835. era el mejor marinero de a bordo. R.

con la mira principal de perfeccionarme en la lengua. y. Encontré por demás molesta la operación de desembarcar en Lisboa. y alguien afirmó que si éstos se hubieran defendido con la mitad del coraje que la vieja y belicosa «reina» desplegó. y examinaron cada pieza de mi reducido equipaje con irritante minuciosidad. Mi costumbre invariable al llegar a un país consiste en valerme de los servicios de un indígena. país de donde había salido un mes antes. y ya deseaba de corazón volverme a Rusia. Al siguiente día tomé un criado portugués. la aduana muchos abusos y exacciones. tomar tierra en la Península estaba muy lejos de ser favorable. y como ya conozco casi todos los idiomas y dialectos im- . apenas hacía una hora que hollaba su suelo. dejando en él amigos muy queridos y al Mi primera impresión muy vivos afectos. La Rainha Nao dícese que dio a Napier más quehacer que todos los demás barcos enemigos juntos. encontré uno. al fin. procedí á buscar alojamiento.52 B o R R o W trépido Napier lo capturó unos tres años antes de la fecha a que me refiero. Los empleados de la aduana eran extremadamente descorteses. el resultado de la batalla que decidió la suerte de Portugal hubiese sido por com- pleto diferente. pero sucio Después de soportar en y caro.

la más elevada de todas la ocupa el castillo de San Jorge. Los que desean hacerse entender de un extranjero hablándole en su propio idioma tienen que hablar a gritos y vociferar abriendo mucho la boca. que los ingleses sean. ^Es de extrañar. punto el más eminente que la mirada descubre al contemplar a Lisboa desde el Tajo. con las manos metidas en los — perezosamente. En unos quince días logré hablar en portu- gués con mucha facilidad. pues. ya que siguen un sis- tema diametralmente opuesto? Por ejemplo. en lugar indispensable menester de la gesticulación. cuando intentan hablar en español— la lengua más sonora que existe apenas abren los labios.LA BIBLIA EN ESPAÑA 53 portantes de oriente y occidente. Lisboa es una gran ciudad ruinosa. los peores lingüistas del mundo. Con razón los pobres españoles exclaman: estos ingleses tienen un hablar tan cerrado que ni el mismo Satanás los entiende. Las partes más animadas y bulliciosas de la ciudad hállanse en la hondonada que cae al Norte de esa colina. La ciudad se alza sobre siete colinas. en general. que bolsillos. terrible visita que le hizo Dios hace unos ochenta años. y. farfullan ai de aplicarse aún muestra por doquiera las huellas del terremoto. Allí se encuentra la Pía- . me pongo con prontitud en condiciones de hacerme entender perfectamente por los naturales.

que desemboca en el Caesodré. pero lo que hacen más bien es estorbar. muy hábiles en su oficio. la del Alecrim. muy suntuosas. sin disputa. Es muy pendiente. . Estas calles son completamente llanas y están bien pavimentadas. la principal de Lisboa.54 B O R E O W za de la Inquisición i. que se asoman a la calle desde gran altura. así liallamadas porque en ellas viven los orífices y los plateros. me limitaré a notar que es tan digna de la atención de un artista como la misma Roma. Verdad es que. pero grandes y pintorescos. desde la que corren paralelas hacia el río tres o cuatro calles. y acaso del Sur de Europa. y a ambos lados se alzan los palacios de la más rancia nobleza de Portugal. La calle más singular es. la ciudad más notable de la Península. edificios pesados y adustos. estas ca'les son. Las casas son grandes y altas como castillos. Inmensas columnas protejen a intervalos la calzada. o del Romero. 1 Es el Tcrrciro do Pago. en lo cual se diferencian de todas las demás de Lisboa. en conjunto. No me propongo entrar aquí en minuciosos detalles acerca de ella. entre las que se cuentan la del Oro y la de la Plata. con jardines colgantes aquí y allá. sin embargo. catedral gigantesca como la no hay ninguna de San Pedro. si abundan aquí las iglesias. Lisboa es. Con toda su ruina y desolación.

aunque el manantial está a siete leguas de allí.LA BIBLIA EN ESPAÑA 55 para atraer las miradas llenándolas de admiración. en la fría tumba del autor de Amelia ^. el genio más singular que nuestra isla ha producido. Fielding. 1 . En el mismo cementerio descansan los restos mortales de Dodles dridge. después de consagrar una mañana entera a visitar los ^r<:<9j" y la Mai das agoas^ pueden dirigirse a la iglesia y al ce- menterio británicos. rivalizar con las obras hidráulicas para el abastecimiento de Lisboa. si se trata de viajeros ingleses. donde. Al desembarcar no tenía yo intención de deH. han sido durante mucho tiempo denigradas en público y leídas en secreto. desde donde se abastece toda Lisboa de linfa cristalina. Aludo al estupendo acueducto cuyos arcos principales cruzan el valle al Noreste de Lisboa y vierte un arroyuelo de agua fría y deliciosa en una cisterna de piedra dentro del hermoso edificio l'amado Madre de las aguas. bien podrá perdonárse- que estampen un beso. Los viajeros. otro autor inglés. este último es un Pé^ela-Chaise en miniatura. por pura moda. pero justamante admirado y estimado. de diferente cuño. pero me atrevo a decir que no hay en en la moderna Roma una la antigua ni obra del trabajo y del arte humanos que pueda. cualquiera que sea su destino. como hice yo. y cuyas obras.

ya que España había sido hasta entonces una región donde la admisión de la Biblia estaba vedada. por la difusión de aquélla. Con el fin. donde se permitía desde la revolución la entrada y circulación de la Biblia. con objeto de difundir la palabra de Dios. por tanto. ni ciertamente en Portugal. Poco se había realizado. No ocurría lo mis- en Portugal. me decidí a no esperar su regreso. porque la intención de la Sociedad Bíblica era comenzar sus trabajos en este país. de no gastar tiempo. a ser posible. pero ¿'querría o podría leerlas el pueblo? El amigo de la Sociedad a quien yo iba recomendado.56 B O R R O AV tenerme mucho en Lisboa. Tenía yo a mi disposición un buen repuesto de Biblias y Testamentos. hacia donde me proponía encaminar mis pasos muy en breve. empero. porque podía haberme suministrado algunas indicaciones útiles. lo sentí. y de si el estado de la educación en general le permitiría sacar de elJa bastante provecho. en este país. por saber de sobra que me formaría una mo . no sin cerciorarme ante todo personalmente de hasta qué punto la gente estaba preparada para recibirla. determiné hacer algo. mi destino era España. y al punto empecé a recoger cuantas noticias pude acerca de los extremos a que he aludido. no obstante. ya que me hallaba en él. estaba ausente de Lisboa al tiempo de mi llegada. Comencé mis investigaciones a cierta distancia de Lisboa.

es segura- mente Cintra. Aquellas ruinas sobre el picacho. pero el otro lado es como una decoración de mágica hermosura. Si hay en el mundo algún lugar al que con razón pueda llamársele país encantado. presenta el muro de piedra que parece ocultar a Cintra de los ojos del mundo. memoria de cuan- No debe suponerse ni por un memento que al hablar de Cintra se alude sólo a la pequeña ciudad de este nombre. ¡Oh! Admirables y sorprendentes cosas hay en Cintra.LA BIBLIA EN ESPAÑA 57 idea muy errónea de los portugueses en general si juzgaba de su carácter y opiniones por lo que veía y oía en una ciudad tan sujeta a la influencia entranjera. fueron en otro tiempo la princila . Tivoli. las torres. que bruscamente surgen ante los ojos al bordear la ladera de una montaña de aspecto triste. Nada tan hosco y repelente como la vista que por el lado suroccidental. hacia Lisboa. las cúpulas. las flores y las cascadas se mezclan de modo que no tiene semejante bajo el sol. que cubren en parte la escarpada pendiente. a las que van unidos recuerdos maravillosos. Mi primera excursión fué a Cintra. por Cintra debe entenderse tos ven el Paraíso portugués. palacio. rocas. agreste y estéril. ruinas moriscas. región entera: ciudad. quintas^ bosques. sitio pintoresco se borra con rapidez de la y bello. donde la elegancia artificial y la agreste grandeza. los árboles gigantescos.

virey de Goa. Aquel palacio gris presenció la reunión de las últimas Cortes celebradas por el rey-niño Sebastián antes de partir para su romántica expedición contra los moros. se hallan las ruinas de la casa de un millonario inglés que aquí daba pasto a los caprichos de su ánimo antojadizo. los salvajes santones del Mogreb a orar en la tumba de un famoso Sidi sepultado en esas rocas. admirables cosas se . En aquella pequeña y sombría quinta^ escondida entre los altos alcornoques^ vivió antaño Juan de Castro. tan desordenado.58 B O R R O moros W lusitanos. rico y vario en matices como el paisaje circundante. brillantísimo escenario de su gloria. en una abrupta elevación de las rocas. son piedras traidas por Castro desde Goa. Sí. Ante el portal de la quinta hay unos fragmentos de estelas que tienen profundamente grabados versos en sánscrito. que tan bien supieron vengar en Alcazarquivir el agravio hecho a su fe y a su país. antes de que Portugal cayera en su profunda decadencia. en determinada luna de cada año. y adon- mucho después de su expulsión se permitía que acudiesen. Cañada abajo. viejo singular que empeñó los cabellos de la barba de su difunto hijo para levantar dinero con que rehacer los muros ruinosos de una fortaleza amenazada por los salvajes indios. tan oscuros como si estuviesen en caracteres rúnicos. pal fortaleza de los de. sacados de los vedas.

sólo existía una en el lugar. Entre otras cosas. Sospecho que las últimas palabras del digno cura encubrían una sátira. como a una legua de allí. y no tuve motivo para siguiente a mi disponía a subir a la afable y arrepentirme de comunicativo. donde no hay literatura. uno de los tres curas del lugar. La ciudad de Cintra tiene unos ochocientos habitantes. y respecto a escuelas. no obstante. y admirables son los recuerdos unidos a ellas. ciencia ni cosa alguna útil (coisa que presta). Díjome. visitar un sitio como Cintra. Al instante le abordé. bastante jesuíta para aparentar que las recibía como un fiao cum- . sin embargo. La mañana llegada. por su traje. me pareció un eclesiástico. le encontré pai- Después de alabar saje. en efecto. el pueblo más instruido e inteligente de la tierra. que había una escuela en Colhares. en el pueblo bajo había muy pocos que supieran leer o escribir. me declaró cuánto le sorprendía ver a los ingleses. era. cuando me montaña para visitar las ruinas moriscas. le hice hermosura del algunas preguntas acerca del grado de instrucción de sus feligreses.LA BIBLIA EN ESPAÑA 59 ven en Cintra. pero aun esa estaba ahora cerrada. fui. observé que venía hacia mí una persona que. donde cuatro o cinco chicos aprendían el alfabeto. Respondió que sentía decir que se hallaban en la mayor ignorancia. la ello.

muchos habían últimamente renunciado sus empleos. y. Dijo que. unos campesinos que estaban en la fragua les pregunté por la escuela. donde encontré al maestro con una docena de alumnos formados en hilera. en las inmediaciones de la montaña de Cintra. eran unos silabarios muy semejantes a ios usados en las escuelas rurales de Inglaterra. por eso. Al preguntarle si era costumbre poner las Escrituras en manos de los chicos. los padres retiraban de la escuela a sus hijos para que los ayudasen en las labores del campo. y uno de e!los se ofreció en el acto a servirme de guía. Me declaró que poseía un ejemplar del Nuevo Testamender. El mismo día visité Colhares. A bien las escuelas estaban nominalmente sostenidas por el Gobierno. Subí por unas escaleras a un pequeño aposento. me recibió con urbanidad y me hizo sentar en la única banqueta que había en la habitación. y me enseñó los libros que usaba para la instrucción de los chicos. Hablamos un poco. por considerar tiempo perdido el empleado en aprenplido. era raro que los maestros cobrasen sus sueldos. si . me despedí haciéndole infinidad de reverencias.6o B O R R O quitándome el W sombrero. en general. por el lado del noroeste. romántica aldea. me respondió que mucho antes de adquirir capacidad suficiente para entenderlas. los padres no tenían el menor deseo de que sus hijos aprendieran cosa alguna.

al partir. empero. con muchas notas. La mayor parte del camino corre por escarpados cerros. frailes para cuidarlo. como en otros tiempos. . porque en su mayor parte la encontraría inin- sideraba teligible. pero que la gente no instruida poco provecho podía sacar de la Escritura sin el socorro de las notas. no obstante. Uno o días después hice una excursión a Mafra. muy apropiada a la magnitud y esplendidez del edificio donde se encierra. ciertamente. y resultó ser tan sólo un ejemplar de las Epístolas. algo semejante al Escorial por su estructura. traducción de Pereira. 6i quise verlo. y que nunca hubiese sido escrita si no bastara a iluminar por sí sola el entendimiento de toda clase de personas. y. Ya no había. con libros de todas las ciencias En y en todos los idiomas. expulsados de allí. replicó que. Le pregunté si conpeligroso leer las Escrituras sin notas. construído para convento y palacio. diciendo esto nos estrechamos la mano. no había peligro alguno. en él se halla la mejor biblioteca de Portugal. llegué a mi destino sin novedad. distante de Cintra unas tres leguas. le dije que no había pasaje de la Biblia tan difícil de entender como las mismas notas puestas para aclararla. a veces peligrosos para las cabalgaduras. Mafra es un pueblo grande en las inmediaciones de un edificio inmenso.LA BIBLIA EN ESPAÑA to.

entre los cuales estaba el. Cuando estuvimos cerca de la casa donde vivía el maestro. que no siendo a aquélla. en verdad. muy digna de verse. Por el camino me contó que el maestro era uno de los frailes recientemente expulsados del convento. el muchacho me la indicó. hombre muy instruido. Abandonada a dos o tres guardas. que hablaba francés y griego. y persignó con detalle el muchacho se inclinó y mucha devoción. y me dijeron que muchos vivían del merodeo como bandidos. Al decirle yo. según dijo.62 B o R R o W algunos mendigaban su sustento. y me preguntó (supongo que con la esperanza de ganarse una propina) si le permitiría enseñarme la iglesia del pueblo. en España. sin embargo. pues sólo contaba media docena de alumnos. se decidió de mala gana a acompañarme. Me miró con asombro y aseguró que en la escuela no había nada notable. Menciono se el porque fué el primer caso de esa índole que observé en los portugueses desde el día de mi llegada. la m^ansión ofrece un aspecto solitario y desolado que. pero añadí que si me guiaba a la escuela se lo agradecería mucho. no me llevaría a ninguna otra parte. se me acercó un muchacho muy apuesto y de rostro inteligente. Pasamos junto a una cruz de piedra. Cuando estaba viendo los claustros. rehusé. oprime el ánimo. y fué a esconderse detrás . otros habían ido a servir bajo las banderas de do a Carlos.

sí — dijo suspirando — frailes? . Rama de olivo de los portugueses. aunque aborrezco el rapé. miró con dureza y me preguntó en francés en qué podía servirme. donde esperó a que yo vol- Al cruzar el umbral. quien desee estar a bien con ellos no debe negarse a meter el índice y el pulgar en la caja de rapé cuando se la' ofrezcan. mentía. Me disculpé por intrusarme de aquel modo. especialmente de Lisboa y . pues. El fraile estaba ansioso de noticias. entre hallé frente a los sesenta un los y setenta años de edad. 63 de una tapia. Entonces. demasiado verdad. su buen natural se sobrepuso a la cólera. y pronto estuvimos en la mejor armonía posible. iba a ofrecerle mis respetos y a pedirle permiso para preguntarle algunas Me cosas referentes a la escuela. vestido con un jubón azul y unos calzones grises. y le dije que. es verdad. ¿no es verdad dije yo que todos los conventos han sido cerrados y — — — expulsados los — Sí. me hombre bajo y recio. Respondió que quien me hubiese dicho que él era maestro de escuela. y al cabo. enterado de que desempeñaba las funciones de maestro. Guardó silencio un minuto. y nada más. sin camisa ni chaleco. una buena pulgarada. Tomé. extrajo una caja de rapé y me ofreció un polvo. porque era fraile del convento.LA BIBLIA EN ESPAÑA viera.

exclamando que eso era imposible. empero. el día antes de salir yo de la capital. Cuando le dije. Dos o tres veces intenté hacerle hablar de la escuela. vista su desguarnecida vivienda actual. asegurándome que las cosas no permanecerían tranquilas en Lisboa.aestro de escuela. En cuanto le dejé. se habían presentado en masa a la reina e insistido cerca de ella para que exonerase al ministerio. Pregunté al muchacho si él o sus padres conocían la Escritura y si la leían alguna vez. Debo hacer notar que era un muchacho de unos quince años. Me condolí del pobre hombre. no lo toleraría. muy despierto. el fraile frotábase las manos. en mi opinión. no pareció haberme entendido. Le conté que los oficiales de la guarnición de Lisboa. se había escondido temeroso de que su maestro supiera quién me había llevado allí. y que. pues no quería que los extraños descubrieran que era m. si no quería que depusiesen las espadas. que. su antiguo hogar. pero esquivó el tema. al oirlo. con algunos sez . se enfurruñó. o dijo en pocas palabras que no sabía nada acerca de eso. expulsado del insigne convento inmediato. salió de su escondite el muchacho y se reunió conmigo. porque Dios. en su justicia. trocaba en la senectud la abundancia y las comodidades por la escay la miseria.64 B O R R O W de España. la causa de don Carlos declinaba (hacía poco de la muerte de Zumalacárregui).

en las fuentes de piedra al borde de los caminos. encontré a nuestro amigo. donde abrevan sus ganados. En las puertas de las posadas lugareñas. en los hogares rústicos. muy superior. he interrogado a la clase más humilde de los hijos de Portugal acerca de la Escritura. no conocía la Escritura ni de nombre. que me recibió coa mucha bondad. y no tengo duda. que cuando menos los dos tercios de sus compatriotas.LA BIBLIA EN ESPAÑA conocimientos de latín. aunque la lengua inglesa es. me sorprendió tanto como el des- embarazo y soltura con que los campesinos portugueses sostienen una conversación. en los campos donde trabajan. no están en asunto de tal importancia mejor instruidos que él. de estructura más sencilla que el portugués. Nada. en general. aunque muy pocos saben leer o escribir. y ni una sola vez han sabido a qué me refería ni me han dado una respuesta racional. Al regresar a Lisboa. en verdad. sin 65 embargo. Los diez días siguientes fueron extraordina- . y la pureza del lenguaje en que expresan sus pensamientos. son en su conversación de una grosería y torpeza rayanas en la brutalidad. aunque en todas las demás cosas sus contestaciones fuesen bastante sensatas. mientras que los campesinos ingleses. de la Biblia. y cometen absurdas faltas gramaticales. cuya educación es. del Viejo y del Nuevo Testamento. por mis observaciones ulteriores. en conjunto.

Resolví. Deseaba yo visitar el Alemtejo. Pensé enviar algunos repartidores a los pueblos inmediatos. porque los curas rurales. a diferencia de casi todas las demás partes de Portugal. durante ese tiempo vi con frecuencia a nuestro amigo. por el momento. fué puesto en práctica sin tardanza. en su mayoría. B O R R O W riamente lluviosos. podían muy bien ser causa de que maltrataran o asesinaran a nuestros emisarios.66. región muy atrasada según mis noticias. impidiéndome hacer excursiones por el país. hay en ella muy pocas colinas y . pero nuestro amigo se opuso a ello. establecer depósitos de Biblias en una o dos ciudades principales de provincias. sin embargo. no podíamos.í difusión del Evangelio. y examinamos con mucho detenimiento los mejores medios de difundir los Evangelios. y con éxito no del todo malo. En su opinión. y. y emplear al mismo tiempo algunos repartidores que voceasen los libros por las calles^ concediéndoles cierta ganancia por cada ejemplar vendido. dueños aún de gran ascendiente en sus respectivas parroquias. Esta provincia no es bella ni pintoresca. resueltamente contrarios a l. antes de marcharme de Portugal. Aceptado este plan. hacer cosa mejor que entregar parte de nuestras existencias de libros a los libreros de Lisboa. nombre que significa «más allá del Tajo». Consideraba peligroso el intento.

En su mayor parte se compone de páramos cortados por alcores. la terrible que . y a Evora me resolví a ir. Ahora' se verá lo que allí me sucedió. todavía más cruel y mortífera de Lisboa. con veinte Testamentos y dos Biblias.LA BIBLIA EN ESPAÑA 67 montañas. la comarca está infestada de bandidos. sede. de una rama de la Inquisición. La principal ciudad es Evora. de las más antiguas de Portugal. por sombrías cañadas y pinares enanos. en otro tiempo. Evora está a unas sesenta millas de Lisboa.

y no tenía yo muchas ganas de hacer mi erdrée en el Alemtejo a tales el punto entre cual horas. pero al llegar a la orilla del Tajo. La hostería. que prestan servici:» leguAle habían dicho que la corriente sería favorable a eso de las cuatro. me encontré con que la corriente no les permitiría salir antes de las ocho de la noche Si esperaba hasta esa hora. para tarde del 6 de diciembre ENEvora en compañía de mi criado. les llaman.— Infieles y saduceos.— Peligros de la corriente. Aldea Gallega. SaboAventura de un arriero. lar. — Ladrones. como vi varados alií algunos cual- pequeños botes. Estalagetn de cha. desembarcaría probablemente en Aldea Gallega hacia la media noche. por tanto. Un Sitio Real. Don Gerónimo. como y Lisboa circulan las lanchas. — Los hijos de los — — — — — — — — — — — campos. Ei paso la salí del río se hace en unas lanchas o faluchos. Un cabrero singular. Los cerdos del Alemtejo. ladroes. frente a Aldea Gallega. Vendas Novas. Monte Moro. que podían sair en .CAPITULO II Boteros del Tajo.

en cualquier tiempo. Dije al botero que era casi imposible que el bote llevase tanta vela sin zozobrar. según dijo. en modo alguno. precisamente desde enfrente de Aldea Gallega. y el muchacho que parecía ser el jefe y dirigirlo todo. el sol estaba ya cerca de la raya del horizonte. aunque uno para Pronto cerré rar selvático mucho mayor. hacía mucho frío. del que era copropietario. era un jubón y unos calzones andrajosos. a pesar de la estación. oírme. momento. pero sobre todo a la caída de la tarde en invierno. Su pronunciación era la más rápida y áspera que hasta entonces había observado en ningún ser humano. mezclábanse en ella alaridos de hiena con ladridos de perro. alegre y y al . remaron hasta llegar a media milla de la costa. y comenzó una charla de lo más incoherente. se echó a reír. La tarde comenzaba a oscurecer. entonces izaron una vela muy grande.T. y las olas del noble Tajo co- menzaron a coronarse de espumas. El muchacho. No sabía yo lo peligroso que es cruzar el Tajo por su parte más ancha. indicio de su condición natural. cuyo único vestido. empuñó el timón y se puso a gobernar el bote. y un camarada suyo de aspecto miserable. pero eso no era. que a saberlo no me hubiera aventurado a tanto. trato con un muchacho de mique se ofreció a tomarme a costo era bordo de uno de aquellos botes. A BIBLIA EN ESPAÑA resolví alquilar el Gg la quier travesía.

reía y parlaba. pero el viento nos era favorable. semejaba las olas. Cuando. me dijo que haría todo lo posible por no ahogarnos. donde comienza la ensenada o bahía en que se haila Aldea Gallega. el viento era cada vez más fuerte. canción miguelista. encrespadas por el viento contrario. emprendimos una carrera vertiginosa. según vi muy pronto. y a veces. que no se podía cantar en Lisboa sin ir a la cárcel. me puse a cantar Fm que son contrabandista^ se echó a reír con toda su alma. A pesar de todo. el bote se ponía con frecuencia de través. Al otro pobrecillo no parecía repugnarle gran cosa irse a fondo. y cuando el lado del mar. las olas más hirvientes. para demostrarle el poco caso que le hacía. corriente estaba en contra nuestra. sonreía. berreaba un trozo de Quando el rey chegou. aquel mozo salvaje.70 B O R R O W desenvuelta y sin asomos de mala intención. La voluntad del Todopoderoso . De allí a poco me convencí de que había llegado nuestra última hora. porque entonces ya no tendríamos que luchar con las olas del río. le mojaban los escasos vestidos. sin soltar el timón. sentado en la proa del bote. y dándome palmadas en el hombro. y vi que nuestra única probabilidad de salvación estaba La en doblar rápidamente el saliente de la margen del Tajo. y el agua nos entraba a torrentes por sotavento. la rompiendo por estatua del hambre.

poco. única disponible en la posada. costumbre de los posaderos proveer al sustento de sus huéspedes. Me acosté temprano. Mi criado dormía en la misma habitación. y sin tardanza m»e satisfizo. entré y pedi al dueño que me proporcionase algo de cena. no sin que antes el bote se llenase casi por completo de agua. Pregunté la causa la de tanto bullicio. vendrían a buscarnos a las cinco de la mañana siguiente. comenzaron a volar cohetes aquí y allá. son el nombre de un pueblo que podrá tener unos cuatro mil habitantes. porque las muías que había contratado para llevarnos a Evora. y me dijeron que era víspera de la concepción de la Virgen. viendo a unos soldados que comían y bebían en una especie de taberna.LA BIBLIA EN ESPAÑA 71 nos permitió ganar prontamente aquel refugio. y nos calláramos hasta eso de las siete de la tarde los huesos. Esas dos palabras españolas: Aldea Gallega. al cabo. un estruendo horrible de tambores y gritos nos atronó los oídos. vagué por las calles en busca de provisiones. Era noche cerrada cuando desembarcamos. tiritando de frío. iluminando el espacio en todas direc- A A ciones Cuando íbamos por la calle sucia y desempedrada que conduce al ¡arf^o o plaza. No pude pegar los ojos en toda era Como no . aunque cobrándolo a buen precio. y en un estado lamentable. no del todo mal. atracamos en Aldea Gallega.

y los almocreves roncaban ele un modo horrible. en cual dormían varios almocreves o carreteros con sus muías. enviando a mi criado a dar prisa al hombre de las muías. que marchaban a buen paso. dueño de las muías. seis hombres a caballo. acompañado de un muchacho descalzo. y desde media noche hasta las cuatro. y tío del muchacho. que eran bastante regulares. hora en que me levanté y comencé a vestirme. Respondióme que los caminos estaban muy al viejo la .72 la B o R R o W la noche. ^iCómo dormir? Los cerdos gruñían. venía dispuesto a acom- pañarnos hasta Evora. Tomamos un camino hondo y arenoso. al salir del cual pasamos ante un vasto edide la ficio. Cuando dorosa. Oí dar las horas en el reloj del pueblo hasta media noche. había una pocilga. y la boca de los cañones asomaba como a dos pies por de- Cinco o bajo de la panza de los caballos. de extraño aspecto. Todos llevaban largas escopetas colgadas del arzón. porque estaba harto de la posada y deseaba marcharme cuanto antes. Un viejo huesudo y fuerte. en el corral. situado en una descolina arenosa. llegó con las bestias. la luna brillaba esplenel frío mañana era penetrante. Teníamos debajo una cuadra. a nuestra izquier- amparada da. El viejo. resoplaban las muías. y salimos. nos dieron rápidamente alcance. Detrás de nosotros. Pregunté razón de aquel aparato guerrero.

no sabía hablar más que de «los ladrones» y de las atrocidades que tenían por costumbre cometer en los mismos sitios por donde íbamos pasando. y conforme avanzamos.LA BIBLIA EN ESPAÑA 73 malos (quería decir q'je abundaban los ladrones) y que aquellos hombres iban armados así para su defensa. cubierto de mato. pero la mañana era triste y nublada. horribles. causaba en mi ánimo una impres ón desagradable. y al mirar a Ja derecha. Las historias que contaba eran. las cencerrillas que llevaban colgadas del cuello sonaban con un tintineo apagado y monótono. El «sol estaba empezando a salir. vi las . en verdad. Al parecer. unido al desdado aspecto de la comarca. donde pastaban rebaños de cabras y ovejas. en dirección de Palmella. los árboles fueron espesándose hasta formar un bosque. Las muías detuviéronse a beber en un charco de poca hondura. yermo y bravio. muy poco después torcieron a la izquierda. Eché pie a tierra y anduve un poco. monté de nuevo y me adelanté un buen trecho. salpicada de pinos enanos. o matorrales. trabando conversación con el viejo. con espacios claros. el camino era poco más que un sendero. Al cabo de hora y media salinos del bosque a un terreno quebrado. Entramos en una planicie arenosa. que se extendía unas dos leguas. y por no oírlas. y esto.

Ventas has. el ventero Sabocha ejerció su atroz oficio sin infundir sospechas. que infestaban aquellos despoblados y vivían del robo. en verdad. en el camino de Coimbra. una partida de cuarenta bandoleros. según dijo el guía. y muchos infelices viajeros fueron asesinados en el silencio de la noche dentro de la venta solitaria regentada por él en aquel bosque. situación más a propósito para robar y matar. o bocha. cruzando el Tajo para refugiarse en las provincias del Norte. unos diez y seis años antes. lo que quedaba de Vendas Velantigua guarida de SaViejas. Los ladrones frecuentan todavía esas rui- . tipo íort^simo y feroz. nunca he visto. y quizás allí se lavaban las manos manchadas con la sangre de sus víctimas. Sabocha y toda su cuadrilla perdieron la vida. Su casa fué arrasada por orden del Gobierno. El secundo de la cuadrilla era hermano de Sabocha. en un encuentro fortuito con la fuerza pública. Durante mucho tiempo. famoso sobre todo por su destreza en tirar el cuchillo. Aquello era. La cuadrilla tenía la costumbre de abrevar sus caballos en aquel charco. ladrón famoso. Parece que el tal Sabocha tuvo a sus órdenes. y el ventero huyó con la mayor parte de sus socios.74 B O R R O W me ruinas de una pared. con el que solía atravesar a sus la enemigos connivencia de SaboAl fin se descubrió cha y de los bandidos.

porque tenía muy poco que ganar y sí mucho que perder haciendo que prendieran al ladrón. al reconocer a su víctima. a su parecer. El individuo. Dejé un ejemplar del Nuevo Testamento y algunos folletos. ya que no hubieran tardado en soltarlo por falta de pruebas. 75 y en ellas comen y beben. del hijos robo habían pasado por allí Los muy poco antes.LA BIBLIA EN ESPAÑA ñas. en acecho de una presa. salió de aquel nido de asesinos. El viejo me aseguró que. y entonces era inevitable su venganza si no se adelantaban sus compañeros a viejo se estuvo tomarla. al volver a Aldea Gallega con sus muías de acompañar a unos viajeros. le había derribado. Llevaríamos próxi- . porque el sitio domina un buen trozo del camino. con inmensos bigotes y patillas. Díjome que el agresor era joven y de fuerza extraordinaria. Me apeé y fui hasta las ruinas. donde vi los restos df^ una hoguera y una botel a rota. desnudado y robado un individuo que. armado con una espingarda o mosquete. le llevó aparte. Unos diez días más tarde vio al ladrón en Vendas Novas. el en paz. en donde nosotros íbamos a pasar la noche. El sol había disipado las nieblas y empezaba a calentar mucho. y con horrendas imprecaciones le intimó que no volvería a ver más su casa si intentaba delatarle. unos dos meses antes. y partitimos apresuradamente.

un poco detrás seguían un oficial. sino en el inglés más puro que he oído bablar a un extranjero. además. Pegóes se compone de dos o tres casas y de una posada. y el criado respondió qué sí. Oí al ca- que parecía principal. al emparejarse con quién era yo. hablaba yo mejor el italiano y el francés. tardaron lo menos veinte minutos en alcanzarnos. hubiera creído que s-e trataba de un compatriota. y Le dijo que un cabaPreguntó entonces si entendía el portugués. No hay en todo Portugal un sitio . francés ni italiano.76 B O E R O W mámente otra hora de camino. cuando sonó un relincho a nuestra espalda. y. Continuamos juntos departiendo hasta llegar a Pesi francés o inglés. no había en su pronunciación ni el más leve acento extranjero. preguntar a él. hay en el semblante de un inglés unaparticularidad indescriptible que le delata). mi criado. goes. pero no en portugués. a no haber conocido en su rostro que mi intei locutor no era inglés (como todos saben. una especie de barraca donde se alberga media docena de soldados. llero inglés. dos soldados y un mozo de ballero librea. El caballero espoleó el caballo y me abordó. y el guía nos dijo que venía un grupo de hombres a caballo. El jinete que rompía la marcha era un caballero vestido con elegante traje de camino. pero que. como nuestras muías andaban a buen paso. a su parecer. hay. de viaje.

Varios hombres. Mi nuevo amigo. me invitó con gran amabilidad a participar en él. ardía en un fogón bajo. hermano suyo. que dijo saber de letra. y la posada lleva el apodo de Estalagem de Ladfoes^ o sea. tienen la costumbre de venir a esta posada a gastar el dinero y demás productos de su criminal oficio. Mi amigo resultó ser don Jerónimo José de mismo tiempo. o más bien almuerzo. Ríceles algunas preguntas indiferentes. porque los bandidos que campan por los despoblados que se extienden a varias leguas a la redonda. a las que contestaron con desembarazo y cortesía. fácilmente podían ser tomados por tales. aceptó la de madas un folleto que le ofrecí. alimentada por el tronco de un alcornoque. allí cantan y bailan. pero con menos perfección. Una enorme fogata. a la izquierda entrada de la espaciosa cocina. que si no eran bandidos. comen conejo guisado y aceitunas. hostería de ladrones. cuyo apetitoso olor me recordó que aún no me había desayunado. a pesar de ser cerca de la una y de haber hecho a caballo cinco leguas. de aspecto siniestro. al a su acompa ñante el oficial. me presentó . Arrial fuego cocían varias ollas.LA B I BL I A EN E S PANA 77 de peor fama que éste. estaban sentados en unos leños al amor de la lumbre. y beben el vino espeso y fuerte del Alemtejo. después de encargar la comida. que también hablaba inglés. y. y uno de ellos.

huido a Inglaterra poco después de la usurpación del Treno de Portugal por don . Don Jerónimo se había educado en Inglaterra. que nos sirvieron entero en una fuente. muy abundantes en los páramos de las cercanías. pero el cuartito reservado en que comimos era de suelo cenagoso. por ejemplo. secretario del Gobierno en Evora. Con unos higos de los Algarves. y luego vertió sobre los pedazos una salsa sabrosa. Comí con mucho gusto de ambos platos. Había. sobre todo del último.78 B O R R O W y Azveto. y unas manzanas. y luego otro asado. la posadera. después de lavarse las manos. concluyó nuestra comida. En Pegoes. con una pringue deliciosa. que únicamente se puede aprender bien residiendo en el país durante aquella etapa de la vida. en el lugar donde nos encontrábamos detenidos. su hermano pertenecía a un regimiento de húsares que tenía el cuartel general en aquella ciudad. además. excelentes. Comimos uno frito. quizás por la curiosa y para mí nueva manera de aderezarlo. el principal artículo de comer parece que son los conejos. país en que transcurrió su infancia. y su frialdad me penetró de modo que ni de los manjares ni de la agradable compañía pude sacar todo el placer que en otro caso hubiera t«nido. lo partió. pero con patrullas destacadas a lo largo del camino. lo cual explicaba en mucha parte su dominio de la lengua inglesa.

y po- escritores y mi conocimiento de las obras de los más famosos de Portugal fué aco- gido son sorpresa y contento. Habríamos avanzado dos leguas. con grupos de pinos aquí y allá. que era. en muchos respectos. eso de las dos cabalgamos de nuevo y proseguimos juntos nuestro camino a través A de un país exactamente igual al que había- mos atravesado y quebrado. nada tan halagüeño para un portugués como observar que un extranjero se interesa por su literatura nacional. en cuyo pedestal había cierta inscripción conmemorativa . pueblo donde íbamos a pernoctar. llegar a Antes de Vendas Novas pasamos junto a una cruz de piedra. de majestuosa apariencia. parecía mucho más próximo. gal. se enorgullece con justicia. y le que terminó por expedición la acompañó en la caída del usurpador y el establecimiento del Gobierno constitucional en Portugal. y los brillantes rayos antes. áspero del sol realzaban la desolación del paisaje. La tarde era muy despejada. de la que. 79 Miguel. y desde al allí donde se de don Pedro. según me un palacio real situado al otro extremo de Vendas Novas.LA B consagró I B L I A EN ESPÁNA fué al Brasil. Nuesservicio tra conversación versó sobre literatura lítica. pero a través de la clara y transparente atmósfera de Portudijeron. aun nos faltaba más de una legua para llegar a él. cuando per- cibimos en lontananza un gran edificio.

la inscripción era. algo así como la puerta de un granero. El edificio. que puede condimentarse en ellas al mismo tiempo comida suficiente para todos los habitantes del Alemtejo. al menos para mí. lejos de todos aquellos ruidos tan frecuentes en las posadas portuguesas. excepto las cocinas. . ilegible. El interior corresponde al exterior.8o . y no hay en él nada interesante para el curioso. la cruz parecía ya antigua y estaba cubierta de musgo. que no podía gastar mucho tiempo en descifrarla. porque Evora sólo dista diez leguas de Vendas Novas. en su mayor parte. que esperábamos terminar antes de ponerse el sol. y su aspecto exterior es poco notable. mi nuevo amigo y yo fuimos dando un paseo a ver el palacio. y tan grandes. aunque parece mucho más alto por estar situado en una elevación del terreno. magníficas en verdad. y a las seis de la mañana del siguiente día continuamos el viaje. largo y con dos alas. Si la mañana anterior había sido fría. Pasé la noche con toda comodidad en una cama limpia. tiene quince ventanas en el piso alto y doce en el bajo. consta de dos pisos tan sólo. a la que se llega por un solo peldaño. Llegados a Vendas Novas y encargada la cena. Fué edificado por el difunto rey de Portugal. con una puerta mezquina. B O E R O W de un asesinato horrible cometido en aquel lugar en la persona de un lisboeta.

de la excelencia de su carne puedo dar testimonio. de color negro o rojo oscuro. asado en el rescoldo. con mucho interés aquellas miserables chozas. echando pie a tierra. y allí se concertó la renuncia de este último a la corona en favor de doña María de la Gloria. de salir el no pude desolados páramos. poco anresistir más a tes caballo. con una corta cantidad de Testamentos^ llevaba en mi saco de noche. sol. corrí y anduve hasta llegar a unas casuchas en el límite mucho más. Evora fué el postrer reducto del usurpador. En una de aquellas casas se encontraron los emisarios de don Pedro y los de don Miguel. Los cerdos son muy hermosos: de patas cortas. corpulentos. el lomboy o lomo. El paisaje comenzó desde allí a mejorar.LA BIBLIA EN ESPAÑA ésta lo era 8i tanto que. es de- de los . y las parameras del Alemtejo el último teatro de las luchas que tanto tiempo agitaron al infortunado Portugal. Contemplé. porque muchas veces la he saboreado con deleite en mis viajes por esta provincia. y no dejé de esparcir por los contornos algunos de los preciosos foUetitos que. y. y principal alimento en invierno de los numerosos cerdos que cría el Alemtejo. pues. dejamos atrás los agrestes matorrales y atravesamos colinas y valles cubiertos de alcornoques y de azinheiras^ las cuales producen bellotas dulces o balotas^ tan agradables como las castañas.

con muchas casas antiquísimas. y va faldeando hacia Noreste. hállase cubierta de alcornoques hasta la cima. especialmente comiéndolo con acei- tunas. en cuyas cúspide y vertiente yacen muros y torreones en ruinas. en la seel i gunda. en la primera dirección está el camino directo a Elvas. Badajoz y Madrid. corre un delgado arroyo. Bajo los rayos gloriosos del sol. Se llama Monte Almo. que. Por el lado de Poniente. más abajo hay un vado. Tenía grandes deseos de examinar los restos de la fortaleza m-ora en la parte alta del monte. Es una colina alta y escarpada. construidas a la manera morisca. la cual comienza casi al pie de la montaña. por el Norte. . en un profundo barranco o valle. Monte Moro es cabeza de una cadena de colinas que cruza esta parte del Alemtejo. cruzado por un puente de piedra.82 lie B o R R o W oso. Nos hallábamos a la vista de Monto Moro. La ciudad es sumamente pintoresca. y la brevedad de nuestra estada en el lugar no me consintió satisfacer ese gusto. que atravesamos para subir a la ciudad. y que aquí se bifurca hacia el Este y el Sureste. pero el tiempo urgía. brillaban las. el camino a Evora La tercera montaña de la cadena que bordea el camino de Elvas es muy hermosa. como su nombre indica. y un arroyo rumoroso corre al pie. fué en otro tiempo una fortaleza de los moros.

encontré debajo de una azinheira a un hombre. su izquierda había un saco. se volvió luego hacia el sol. por cuya boca asomaban las cabezas de dos o tres animales bastante extraños. una cuerda. según me dijo. ya próximo al ocaso. que generalmente suelen cambiar los que se encuentran en un camino. Tras unas pocas palabras. iSobre sus hombros tenía un jabalí en su seno dormía un oso negro. a su derecha se agazapaba un lobezno gruñón que estaba domesticando. Para que nada faltase en el cuadro. etc. acabada de cazar en el arroyo inmediato. y no me contestó. la cual significael ba. era una lontra^ o nutria. Traté entonces de averiguar si tenía alguna idea de Dios o de Jesucristo. haciendo sonar 83 verdes praderas. la rodeaba el cuello.LA BIBLIA EN ESPAÑA bras. Todo su aspecto era de lo más — A salvaje y las fiero. que Dios era autor de . y de nuevo clavó en mí su mirada. probablemente. donde pacían rebaños de caalegremente sus campanillas.» El cabrero tenía en un hombro un animal. atada por un extremo al brazo del cazador. cuyo aspecto me hizo recordar al pastor salvaje mencionado en cierta balada danesa. que. El tout ensemble semejaba un lugar encantado. Creo que entendí I I como bien esta muda respuesta. le pregunté si sabía leer. un cabrero. y mirándome fijamente al rostro por un momen to. hízole una reverencia.

me habían tomado Siempre he encontrado en el ánimo de los campesinos más determinada inclinación a la religión y a la piedad que en los habitantes de las ciudades y villas. le dejé. además. i¡ son más bien la excrecencia de un refinamiento recargado. y son. la perfección no existe en los hijos del pecado. sus ocupaciones. y me apresuré a dar alcance a mis compañeros.! dondequiera que residan. la fuente y el origen del mal está en los grandes centros. menos favorables para engendrar la presunción y la suficiencia propia. y corrompe en ellos a muchos hombres. que considerable delantera. pero mientras el' i i) j I . son sencillas. Los que se burlan de la religión y la escarnecen.84 B O R R O W toda aquella gloriosa luz que alumbra y alegra la creación. la razón es obvia: aquéllos están menos familiarizados obras de los hombres que con las de Dios. no sa- con las i \: • r ] ¡i > len de entre los sencillos hijos de la naturaleza. donde la población se apiña y donde la naturaleza es casi desconocida. fundamento verdadero de la piedad. no requieren tanta habilidad o destreza como las que atraen la atención del otro grupo de sus semejantes. tan radicalmente distintas de la humildad de espíritu. y aunque su influjo pernicioso llega ciertamente a los campos. por tanto. No soy de'| los que van a buscar la perfección humana en la población rural de ningún país. Satisfecho con esta creencia.

como es uso en Portugal. me dirigí con mi criado al Largo de San Francisco^ donde. La casa era grande. en el extremo había una divisoria para formar una alcoba de regular comodidad. Gobernaban la casauna vieja que parecía gitana. y después de despedirme de mis amigos. donde los arrieros solían dormir en las mantas y . hermosa y fresca como una flor. el piso era de baldosa. ^y qué otra cosa es un incrédulo moderno más que un Saduceo de última hora? La noche cerró antes que llegásemos a Evora.LA BIBLIA EN ESPAÑA 85 corazón no se corrompe. y la prudencia según la carne refuerza la incredulidad. estaba la mejor hostería de la la ciudad. pero muy fría. porque hasta Simón Mago se convirtió. que amablemente me ofrecieron su casa. según dijo el arriero. hay esperanza para el alma. a continua- ción de la cual estaba la cuadra. pero en ninguna parte se menciona la conversión del burlón Saduceo. como el de la espaciosa sala contigua. a modo de granero. Entramos a caballo en cocina. porque en el libro sagrado leemos que el fariseo y el mago llegaron a ser receptáculos de gracia. y su hija. que ocupaba casi toda la longitud del edificio. En el piso alto había un vasto aposento. hace falta para ablandarlo que la gracia 4e Dios se manifieste con exuberancia desusada. Pero una vez que la incredulidad endurece el corazón. muchacha de unos diez y ocho años.

o Mcntemayor. (Knapp). y luego de ofrecer mis devociones a Aquel que me había protegido en un viaje tan peligroso.86 B O R R O W enjalmas de sus malas. . me dormí profundamen^. te hasta el otro día 1 El Monte Moro de que habla Borrow en este capítulo y describe después en el VI es Monte- mór. Después de cenar me acosté.

Los dos edificios principales son la Seo. donde también se celebra una feria el día de San Juan. — — — EVORA es u-a pequeña ciudad murada. . El hombre de Palmella. pero con sobrada capacidad para doble número de gente. — El régimen frailuno Domingo. Contrabandistas esleón y el unicornio. entrando por la puerta del Suroeste. — Lectura de un folleto Nuevos viajeros. en la misma plaza en que. se hallaba mí posada. III — El de Evora. frente a él. — La librería en La Biblia como guía. Cuenta unos cinco mil habitantes. delante de la del Suroeste se halla el paseo principal. La fuente. — Volney. Las casas son. y no resistí de veinticuatro horas. en general. A mano derecha. La infame María. Confianza en el Todopoderoso. El conjuro. pero sin ría un sitio un sistema defensivo. — — — — — Reparto de foEvora. Tiene cin- co puertas. y el convento de San Francisco. y muchas están vacías. — La mata de romero. Un auto de fe. muy antiguas. lletos.CAPITULO Un comerciante pañoles. Hombres de España. o catedral. — Un manuscrito.

trabé conversación con diversas personas. Quise obtener noticias respecto del estado de la instrucción en la localidad. donde le encontré detrás del mostrador. El día siguiente a mi llegada lo empleé principalmente en visitar la ciudad y sus cercanías. bella. pero tenían muy pocas cosas que decir. y. se marchaban lo antes poel sible.88 B O R R O W caballería. alberga en sus escondrijos muchos lobos y te. llevaba . Fui a ver a un comerciante para quien yo una carta de presentación. hay un cuartel de jabalíes. Por el Suresseis leguas unas de distancia. Algunas eran de la clase media. En el curso de nuestra conversación averigüé que le habían perseguido mucho durante el antiguo régimen. de su hipocresía y holgazanería. no había escuelas ni librerías. Como a legua y media más allá de esa montaña. al parecer. porque. y ai vagar de un lado para otro. y de sus respuestas deduje que el nivel debía de estar muy bajo. y se la entregué en su tienda. comerciantes o artesanos. mostraban grandísima indiferencia por asunto. y todos constitucionalistas. llamada Serra Dorso^ pintoresca. Si les hablaba de religión. salvo unos cuantos lugares comunes acerca de la vida de los frailes. o se llamaban tales. la más alta. está Estremoz. descúbrea se una cadena de montañas azules. haciéndome una cortés inclinación de cabeza.

Díjele que ignorancia del pueblo en materia de reliel gión había sido men. y que si él deseaba contribuir a extirpar las raíces de la superstición y de la tiranía. No hablaban ni una palabra. Se declaró dispuesto a ello. Eran contrabandistas españoles de ínfima categoría. debajo de la inmensa campana de la chimenea de la sala común. y que el mejor sostén del antiguo régimodo de impedir su retorno sería llevar la luz a todos los espíritus. que iban clasificando. Volví a mi posada y me senté en un leño. y ganaban miserablemente su vida llevando de matute tales desechos desde Portugal a España. no podía hacer cosa mejor que encargarse de tales libros. en la cuadra del piso bajo tenían cuatro miserables borriquillos. Estaban tan sucios y mohosos como el hierro en que traficaban. me contestaron con una especie de gruñido. determinado a entregarle la mitad de los que tenía. y cuando me dirigí a ellos en su lengua natal. y colocábanlos después en sacos. La posadera y su hija me trataban con . y me fui. dos hombres de rostro huraño estaban arrodillados en el suelo. y deseaba entregárselos a un comerciante respetable para su venta.LA BIBLIA EN ESPAÑA al la 89 que profesaba aversión sincera. Tenían ante sí un buen montón de objetos de hierro viejo. latón y cobre. Añadí que había llevado a Evora un pequeño repuesto de Biblias y Testamentos.

y por adularme hicieron algunas preguntas respecto de Inglaterra. sentado frente campana. Como a media milla de las murallas. pero . «Sí. ^'qué diría'» «Diría reque me daba usted una respuesta puso perfecta.» Se refería a la ley de Dios. dona mí debajo de la — A — — — — — . llevaba unos cuantos caballos y muías.» Luego.» representan el león que usted a que le dijese de Bethlehem y la bestia cornuda de los abismos ardientes.» Aquel hombre y yo llegamos a ser grandes amigos. dijo: «Yo aborrezco a los ingleses porque no están bautizados y son gente sin ley. y era tratante en cebada y trigo. a lo cual repuso: «Entonces sois más rigurosos que nosotros. no lejos de Setubal. añadió: «jQué significan el león y el unicornio que vi el otro día en un escudo a la puerta del cónsul inglés en Setubal?» Respondí que eran las armas de Inglaterra.''» replicó Dije que no lo sabía. Me eché a reír y le dije que. De nuevo volví a pasearme y a vagar por los alrededores de la ciudad. . a nadie sin bautizar podía dársele sepultura en tierra sagrada. Un hombre con traje algo parecido al de los marineros ingleses. luchando por el predominio en Inglaterra. por el lado Sur. según la ley inglesa. hay una fuente de piedra. Venía de Palmella. «Entonces no conoce usted los secretos de su propio le contesté lo cual: «Supóngase pa's.qué representan.90 B O R R O W me amabilidad extremada.

bestias. era un insigne impos tor y el principal ministro de Satanás en la tierra. a quien reverenciaban. Hago notar que durante mi estancia en Evora repetí a diario esta visita. Allí me ria. aducía invariablemente la ig- . cuya ausencia lamentaban. creo que hablé. y ponían la esperanza de sú salvación en reglas externas y prácticas supersticiosas inventadas por Satanás para mantenerlos en tinieblas y que al cabo cayesen en el abismo que les tenía preparado. cuando me decían que eran cristianos. Casi to- dos eran fanáticos papistas y migaelistas de corazón. deteniéndome en ella el mismo tiempo. Cuando me pedían pruebas. Por tanto. eran agentes subalternos suyos. Díjeles muchas veces que el Papa. negábales yo la posibilidad de que lo fueran. por lo menos. Descubrí que muy pocos de aquellos a quiea la ciudad. pues ignoraban a Cristo y sus mandamientos. gracias a este plan. nes hablé habían recibido educación literaninguno había leído la Biblia. y que los frailes y monjes. no más de media docena tenían una ligerísima noti- cia de lo que son los libros santos.LA BIBLIA EN ESPAÑA de los arrieros 91 y demás gentes que acuden acostumbran a dar agua a sus estaba sentado unas dos horas. con unos doscientos portugueses acerca de asuntos tocantes a su salvación eterna. a quienes estaban acostumbrados a confesar sus pecados. hablando con todo el que hacía alto en la fuente.

y decía que si sus guías espirituales hubiesen realmente sido ministros del Señor. y allí sirve de bendición y consuelo a millones de gentes que ignoran su procedencia! Al siguiente día. pensé que servirían de instrumento para que en lo futuro cayeran en otras manos y alguien los utilizara para su salvación. fui a visitar en . en verdad. Lo mejor frente al peligro es mirarlo cara acara. viernes. confiado protección del Todopoderoso. nada malo me sucedió. puede haber sido la causa de ello. el peligro se hace de fijo mayor. porque vi a muchos de ellos marcharse abstraídos y pensativos. no hubieran dejado a sus rebaños ignorar su palabra. Desde entonces acá. En ocasiones repartía entre estas gentes al- gunos folletos. y así generalmente se desvanece como las nieblas de la mañana a la luz del sol. pues aunque fuesen incapaces de sacar de ellos personalmente gran provecho. (Cuánto libro abandonado a las olas aborda a remotas playas. Abrigo la viva esperanza de que mis palabras llegaron muy adentro en el corazón de algunos de mis oyentes. des- animándose. mientras que.92 B o R R o W norancia de mis oyentes respecto de las Escrituras. y me inclino a creer que la extre- mada audacia que yo en la desplegaba. me ha sorprendido muchas veces el no recibir insultos ni malos tratos de la gente cu3^a superstición atacaba yo de ese modo.

bajo la que probablemente se cumplían los sacrificios a la divinidad más poética y atrayente de los gentiles. del que se decía que en tiempos pasados fué templo de Diana. entre los que se halla el de don Sebastián. donde vive ahora el gobernador. era el gobernador de Evora. Después de hablar un rato salimos juntos a visitar un edificio antiguo.LA BIBLIA EN ESPAÑA No 93 su casa a mi amigo don Jerónimo Azveto. que me recibió con toda bondad y cortesía. en un aposento contiguo hay una colección de cuadros de autores portugueses. Quiero creer que el pintor no le hizo justicia. en efecto. o palacio episcopal. pero los antiguos intercolumnios habían sido macizados en tiempos modernos. hay una magnífica biblioteca. escribiendo con otro señor. Dentro de la Seo. Parte de él era evidentemente de construcción romana. y fué residencia del obispo an tes de construirse la Seo actual. como la nave de una catedral. Estaba situado en un extremo de la antigua casa de la Inquisición. en uno de cuyos aposentos le hallé. no había lugar a error ante las bellas y elegantes columnas que sostenían la cúpula. que ocupa una inmensa pieza abovedada. . porque le representó en figura de un tosco mancebo como de diez y ocho años. pero me dijeron que le buscase en la Seo. principalmente retratos. y el resto del edificio parecía ser de fines de la Edad Media. le encontré. a quien me presentó.

Ya le había yo dicho a don Je- . ]\Ii amigo y yo hablamos con detenimiento de cosas importantes. Sav. Empezó lamentándose de la ignorancia en que estaban sumidos sus conterráneos. y otros manuscritos. por motivos que se adivinan con sólo decir que su título era: Forma sive ordinatio Cap elle iliistrissimi xianissimi principis Henrici Sexti Regís Aíiglie et Francie am dñi Hibernie descripta serenissio principi Alfonso Regí Portugalie <(^ et per humilen servitore?i sm Willm. varón muy ilustrado y piadoso. habiéndose illustri dirigido al Gobierno en demanda de autorización para utilizar un convento vacío. Decanü cap elle supradiete. llamado el Espwheiro^ o el espino.^ ¡Me pareció oír la voz de mi amada tierra natal en los tiempos pasados! La biblioteca y la colección de cuadros las formó uno de los últimos obispos. y una golilla en torno del cuello corto y apoplético. Por la noche cené con don Jerónimo y su hermano. y esperaban ver aceptada su propuesta. uno de los cuales atrajo sobre todo mi atención. Me enseñaron varios inisales con bellas miniaturas.94 B O R R O W abotagado y bebo. y me dijo que tanto él como su amigo el gobernador se proponían establecer un colegio en aquellos contornos. con ojos saltones. distante una legua de allí. éste nos dejó en seguida para cumplir sus deberes de militar.

aduje propio país. ni la superche- ría clerical ni la tiranía como ejemplo mi y prosperidad cabalmente la duran mucho. Me separé de mi amigo ya muy entrada la noche. le rogué con las más vivas instancias que usase de su valimiento para que la educación dada a los muchachos tuviera por base el conocimiento de las Escrituras. y aceptó mi oferta con gran placer. cuya libertad se deben a la Biblia. también suyas en muchos respectos. y al manifestarle ahora mi contento por los planes que abrigaba. Entonces añadí que yo no había ido a Portugal con la idea tendió la me de propagar los dogmas de una secta particular. fi:é también el último tirano que se sentó en el trono. sanguinaria e infame María Tu Jor. que no me importaba lo que la gente profesara. y a la mañana siguiente le envié los libros. sino con la esperanza de difundir la B:blia. y donde el último perseguidor del libro. Al instante mano. porque allí donde se leen las Escrituras. y añadí que la mitad de las Biblias y Testamentos llevados por mí a Evora nía gustoso a la posu disposición. con tal que tuviese por guía la Biblia. prometiéndose hacer cuanto pudiera en pro de mis intenciones. manantial de cuanto es útil y conducente al bien de la sociedad.LA BIBLIA EN ESPAÑA 95 rónimo mi calidad y mis propósitos. en la firme y confiada esperanza de que una aurora radiante y gloriosa iba a disipar las lúgubres sombras de la no- .

y me parecen un arma bastante más eficaz que el continuó puñal. y voy a hacer por usted lo que haría por muy pocos. y extrajo «^Pues qué es?» «Esto del seno un escapulario que llevaba colgado Aquí del cuello con un cordón de seda llevo una oragam. porque voy bien protegido. y mientras no se aparte de mí no me ocurrirá nada. escrita por una persona de virtud.» el hombre lo que da más contestó. «Pero no es este cuchillo me confianza. me respondió que no. pues. Esos cuchillos se emplean para muchos usos. viajaba acompañado. en general. hablé de nuevo con el hombre de Paimella. mostrándome uno de esos enormes cuchillos de manufactura inglesa.» Como la curiosidad es el principal rasgo de mi carácter. Le pregunté si nunca en sus viajes le habían atacado los ladrones. o plegaria. y así se lo dije. dije al momento al hombre aquel.96 B O R R O VV che que durante tanto tiempo habían envuelto al Alemtejo. «Bueno contestó somos amigos. y sin deseo- — — — — — — — . . Al siguiente día de este interesante suceso. — — . con gran Chlor. «No más arma que esta» repuso.» Me pidió el cortaplumas. «Sin embargo añadió cuando viajo solo tampoco tengo miedo. de que suelen estar pro vistos los campesinos portugueses.» Supuse que llevaría buenas armas. sábado. que si me dejaba leer la oración me proporcionaría un placer vivísimo.

por aquellas tres benditas cruces. ni oírme. y tan manchado de sudor. la paz de Cristo. pero que me impresionó en aquella ocasión. que sus pies no puedan seguirme. que me costó mucho trabajo descifrar su contenido. dijo Dios a sus discípulos. la paz sea con nosotros. venga a mí la paz.LA BIBLIA EN ESPAÑA ser el envoltorio 07 sacó un pedazo de papel. escrito en mal portugués. además. para apoderarse de mí o robarme. Justo juez y divino Hijo de la Virgen María. tu sexto día. Si la maldita justicia recela de mí. que sus oídos no puedan oírme. Señor. armado con las armas de San Jorge. cuidadosamente ajustado a él. Na- — zareno. la paz sea con nosotros. y fuiste crucificado entre la muchepor dumbre de los judíos. ni verter la sangre de mi cuerpo. por tratarse de la composición más extraordinaria que había visto: El conjuro. que mi cuerpo no sea preso por la justicia ni reciba de sus manos la muerte. que sus ojos no puedan verme. bastante grande. que sus manos no puedan agarrarme. por aquellos . o pone en mí sus ojos. al caba conseguí hacer la siguiente transcripción literal del conjuro. Corrí a mi aposento para examinarlo. cubierto con el manto de Abraham y embarcado en el arca de Noé. te suplico. no puedan verme. Te conjuro. de suerte que. Estaba escrito con garrapatos casi ilegibles. que naciste en Belén. que su boca no pueda hablarme. Señor.

trafican las iglesias griega y siria también con estas cosas. madre. por aquellos tres ber. según decían. y. ditos sacerdotes.9» B O R R O W tres benditos cálices. que se los vendían a sus entontecidos penitentes. y la explanada que hay delante del con- Los monjes de . de todo maleficio. siempre virgen. porque de aquél sacan muy buenas ganancias y mantienen así el engaño que les permite vivir regaladamente. La mañana del domingo fué muy hermosa. y creo que entre todos los de Portugal. para librarse.por aquellas tres hostias consagradas. Esta es una de las reliquias del régimen frailuno. y anteponen ese comercio a la difusión del saludable bálsamo del Evangelio. para que pueda yo ir y venir alegre }' gustoso con Jesucristo. el Hijo de la Virgen María. sin embargo.» La posadera y su hija llevaban pendientes del cuello otros escapularios con amuletos se- mejantes. que me des aquella dulce compañía que diste a la Virgen María desde las puertas de Belén a los portales de Jerusalem. que en todos los países donde ha existido parece haberse propuesto embotar el entendimiento del pueblo para extraviarlo con más facilidad. aun sabiendo que son nocivas. Todos esos amuletos estaban confeccionados por los frailes. La creencia en la brujería está muy extendida entre los campesinos del Alemtejo.

LÁ BIBLIA EN ESPAÑA

gg

vento de San Francisco se llenó de gente que iba a misa o volvía de oírla. Cumplidas mis devociones matinales me desayuné, y bajé a la cocina; una muchacha llamada Ge-

rónima estaba sentada al amor de la lumbre. Le pregunté si había oído misa, y me respondió que ni la había oído ni pensaba oírla. Inquirí el motivo y replicó que desde la expulsión de los frailes de sus iglesias y conventos, había dejado de oír misa y de confesarse, porque los curas no tenían ental ministerio poder espiritual, y, por tanto, se abstenía de ir a molestarlos. Dijo que los frailes eran unos santos varones, muy caritativos, que a diario daban de comer en el convento de enfrente a cuarenta pobres con las sobras de la comida del día anterior, y ahora a esa gente se la dejaba morirse de hambre. Contesté que como vivían de la enjundia de la tierra, bien podían permitirse los frailes arrojar unos pocos huesos a sus pobres, haciéndolo así por política, con la esperanza de ganar amigos para los casos de apuro. La muchacha me dijo después que, como domingo, tal vez desearía yo entretenerme viendo algún libro, y sin esperar respuesta me trajo unos cuantos. Eran en su mayoría narraciones populares de vidas y milagros de santos, pero entre ellos había una traducción del libro de Volney, Las ruinas. Pregunté

cómo

había

adquirido

tal

obra.

Díjome

que un joven, ardiente constitucionalista, se

roo
la

B O R R O

W

había dado unos meses antes, con muchas instancias para que la leyese, ponderándosela com.o uno de los mejores libros del mundo. Repuse que el autor, enviado de
Satán, enemigo de Jesucristo y dei alma hu mana, había escrito la obra con el único propósito de mofarse de la religión y de inculcar la doctrina de que no hay vida futura ni premio para el virtuoso ni castigo para el malo. La muchacha, sin responder palabra, se fué a otro aposento, del que volvió con el delantal lleno de astillas y otra leña menuda, volcándola en la lumbre, que levantó viva llama. Entonces, tomando de mis manos el libro, lo echó en la hoguera, se sentó, sacó del bolsillo un rosario y estuvo rezando hasta que el volumen quedó consumido. Fué esto un auto de fe en el mejor sentido de la palabra. El lunes y el martes hice mis acostumbradas visitas a la fuente, y también recorrí los alrededores, montado en una muía, para repartir folletos. Dejé caer una buena porción de ellos en los paseos preferidos por la gente de Evora, porque era dudoso que los aceptaran si yo se los ofrecía en propia mano, mientras que si los veían tirados por el suelo, pensaba yo que la curiosidad acaso los indujera a cogerlos y leerlos. En la tarde del martes fui a despedirme de mi amigo Azveto, pues mi intención era salir de Evora el jueves siguiente y regresar

LA BIBLIA EN ESPAÑA
a Lisboa;

101

con dueño cuyo

esta mira alquilé

una

calesa,

me

dijo

que había servido

como soldado en \2. gr and arméeA^^^V^de Rusia. 1 eleón y asistido a la campaña bu
nía toda
la

estampa de un borracho, aliento apestaba rostro era carbuncoso, y su Muchos deseos tenía de haa aguardiente.

blar

conmigo en

francés, enorgulleciéndose

yo rehuse, y de poseer ese idioma; pero hablase en la lengua del le dije que me con él. o no cruzaría la palabra
país

tiempo y, a raEl miércoles empeoró el la cocina me encontré tos, llovió. Al bajar a Palmel'a se había con que mi amigo el de varios conmarchado; pero habían llegado todos eran trabandistas de España. Casi los dos de muy apuestos, y, a diferencia expanque vi la semana anterior, locuaces y lengua natal y paresivos; sólo hablaban su por el portugués. cían sentir gran desprecio resoLa magnífica entonación del español dialecto al junto ventajosamente
naba

muy

trabé con ellos chillón de Portugal Pronto descubrí con alegría

un grave coloquio, y más viejo, que todos sabían leer. Ofrecí al edad, un hombre de unos cincuenta años de
folleto

examinarlo en español, y después de de su alzo un rato con mucha atención, se cuarto, del asiento y, poniéndose en medio despacio voz, y con comenzó a leer en alta rodearon, le gran énfasis. Sus compañeros manifestaban su cony de vez en cuando

I02

B O R R O

W

formidad con lo que oían. En ocasiones, el lector acud a a mí en demanda de explicación de algún pasaje que no entendía bien, por referirse a determinados textos de la Escritura, ya que ninguno de la cuadrilla había visto nunca el Antiguo ni el Nuevo Testamento. Continuó leyendo más de una hora, hasta acabar el folleto; al concluir, todos clamaron por otros parecidos, y se los di con mucho gusto. Casi todos aquellos hombres hablaban del clericalismo y del régimen frailuno con odio profundo, hasta preferir la muerte a someterse de nuevo al yugo que hab'a oprimido
sus cuellos. Híceles muchas preguntas acerca de la opinión de sus parientes y amigos sobre ese punto, y me aseguraron que en la parte de la frontera española frecuentada por ellos, todos eran de la misma opinión, importándoles tan poco el Papa y sus frailes como don Carlos, porque éste
era un chicoiito y un tirano, y los otros, ladrones y salteadores. Díjeles que no debían confundir la religión con la superstición

por odio a ésta que hay un Dios y un Ciisto en quien hemos de buscar nuestra salvación, y cuya palabra estaban obligados a meditar en todo momento; expresáronse, al oírme, como muy devotos creyentes en Cristo y en la Virclerical, ni olvidar

gen.

Estos hombres eran, en muchos respectos,

LÁ BIBLIA EN ESPAÑA
más
ilustrados

103

que

los

campesinos del con-

torno, pero en otros se hallaban en iguales

en brujerías y en el poder de hechizos y ensalmos. La noche fué muy borrascosa. eso de las nueve oímos un galope que se acercaba, y a poco llamaron a la puerta; abrieron, y se precipitó en la cocina, todo azorado, un hombre montado en un jumento; llevaba una raída chaqueta de piel de carnero de las llamadas en español zamarras^ con calzones de lo mismo; desde las rodillas para abajo tenía las piernas desnudas. Alrededor del sombrero llevaba atada una gran cantidad de la hierba llamada en inglés rosemary^ romero en español, y en portugués rústico alecrim^ palabra de origen escandinavo (ellegren)^ que significa planta mágica, llevada probablemente al Sur por los vándalos. El recién llegado parecía loco de terror, y contó que las brujas le habían venido persiguiendo y revoloteando en torno de su cabeza desde hacia dos leguas. Aquel hombre traía de la
tinieblas; creían

A

frontera
tículos;

de España harina y otros
dijo

ar-

que su mujer venía tras él y estaba a punto de llegar. Llegó, en efecto, un cuarto de hora después, chorreando agua y montada también en un borrico. Pregunté a mis amigos los contrabandistas qué significaba el romero, y me dijeron que era bueno contra las brujas y las desventuras del camino. No me entretuve en combatir

104

B O R R O
superstición,

W

porque la calesa iría a buscarme a las cinco de la mañana y deseaba yo aprovechar el poco tiempo que podía
esta

consagrar

el

sueño.

CAPITULO IV
Dilaciones molestas.— El cochero borracho.

muía muerta.— Lamentación. Aventura en un descampado. El miedo a la oscuridad. Un fidalgo portugués. La escolta. Regreso a

— Una

Lisboa.

levanté a las cuatro, y después de torefrigerio, bajé a la cocina, donde al hombre que me había llamado la atenvi ción la víspera y a su mujer, durmiendo al

MEmar un
la

amor de

lumbre aun encendida. Se despertaron en seguida y comenzaron a preparar su desayuno, consistente en sardinhas saladas, asadas en el rescoldo. Al mismo tiempo, la mujer cantaba trozos de una bella canción, muy conocida en España, que co-

mienza

así:

En Belén tocan a fuego; Del portal salen las llamas, Porque dicen que ha nacido El Redentor de las almas.

la de más alzada tendría poco menos de diez y seis palmos. del con- la puerEl cochero hizo alto delante del portal de una casona. y. más que a su propia mujer y a sus hijos. cuando llegaron dos carruajes a la puerta de la casa. dejándonos en la calle. probablemente. fuese.io6 B O R R O W la mujer me un poco de romero del de mi marido. y le mandé seguir. y se apeó dicien- do que por ser aún muy si temprano. y esperándolos podíamos aprovechar su escolta de soldados y ponernos al abrigo de todo peligro. no se los ladrones resisobre aviso. pero que los moradores de aquella casa iban a salir para Lisboa un cuarto de hora más tarde. Doblamos la esquina vento y seguimos calle abajo hacia ta del Suroeste. y a él le matarían. El calesero las quería. Entonces puse atención en las muías que nos llevaban. nos ciudad estaban dentes en la robarían. y subí al carruaje con mi criado. atrevía a continuar.» Tuve la debilidad de permitir que Al saber que me marchaba. Una hora llevábamos esperando. pero se negó. estando en esto llegó el calesero con las muías. para que le ampare contra los peligros y le libre de cualquier mal suceso. según nos dijo en detestable francés. dije adiós a mi servicial posadera. pues . Respondí que yo no tenía miedo. dijo: «Voy a darle a usted me pusiera unas ramitas en el sombrero. nunca había visto otras tan buenas como aquéllas.

Le buscaron. En todo ese tiempo no habíamos vuelto a ver a nuestro cochero. Al fin. y tomando a las muías por el ramal. La escolta tampoco había comparecido. En cuanto salimos de la ciudad intentó repetidas veces. le vi venir tambaleándose calle arriba. al parecer dispuesta todavía. pre guntaron por el cochero. Sin decirle nada. nos aho- . al fin se salió con la suya. Llegamos a un sitio donde arrancaba un carril angosto y pedregoso. y la familia se puso en marcha. andar hacia la puerta. al fin salió la familia. echó a tar la Marsellesa. camino abajo. y en el acto emprendimos. el cochero se apeó tam bien y se fué. pasados unos minutos más. dijo: «No estoy tan borracho que no pueda guiar». Colocados los equipajes. todo se arregló. pero en vano más de otra hora pasó antes de encontrar un sustituto. y fué preciso enviar por dos veces un criado al cuartel en busca de los soldados. sin conseguirlo. borracho. echando por él. y ya estaba yo harto convencido de que nos había abandonado definitivamente. y empeñado en can- puse Entuvo un rato mirando fijamente a las muías y mascullando disparates inconexos en francés. cuando. una carrera desenfrenada. me a observarlo. que no parecía por parte alguna. Pasó otra media hora. que iba ensillada. Al cabo.LA BIBLIA EN ESPAÑA pero 107 como la familia no estaba. montar en la muía más pequeña.

y en un minuto alcanzare- mos a esa familia:^. Comprendí que de continuar en el coche. se haría pedazos con nuestro peso. Apenas ocupamos nuestros asientos. con idea de alcanzar a la familia. no tiene usted más que mandar y yo obedeceré. Entonces. y en él entramos. avanzamos subiendo y bajando^ con mucho crujir de ruedas y unas sacudidas tan violentas.» Nos apeamos y fuimos andando hasta la carretera. Seguí el consejo. efectivamente. que cae al Noreste. pues si algo podía apaciguarle. habríamos de dar en torno de Jos muros de la ciudad antes de salir al camino de Lisboa. Apenas tenía anchura bastante para dar paso al carruaje. pero el hombre fustigó y espoleó a las muías con más brío. y le rogué que nos permitiese apearnos y andar hasta la salida del sitio peligroso. El resultado confirmó las previsiones de Antonio El cochero paró instantáneamente y dijo: «Señor. donde volvimos a montar. mi criado me suplicó por el amor de Dios que le hablase en francés. usted es el amo. que nos llevaba como un cuarto de milla de venta- . y dirigiéndome al cochero en portugués. en otro caso.io8 BORRO W rrábamos el rodeo que. que corríamos peligro de vernos lanzados como por una honda. muy escarpado y quebrado. el cochero lanzó las muías a galope tendido. y era. le mandé parar. era eso. además. El cochero dijo: «Voy a tomar el carril.

después de patalear un poco. . ^Qué le voy a hacer? Paciencia.-^ Al mismo tiempo envié a Antonio a la ciudad para que alquilase otras muías. Yo salí despedido contra el lodo. atrala muía quedó tendida cuan larga era. y empezó a dar patadas a la muía en la cabeza. y después de descargar mis maletas del carruaje. que cayó pesadamente de cabeza al suelo.» «P¿z- ciencia». contestó. patas al pola cuerda se le enredó en las bre animal. atolondramiento el de la borrachera. vida había volado. esperé al borde del camino su regreso. La capa se le escurrió de los El suceso me enfureció. y el borracho del cochero cayó sobre el cuerpo de la muía muerta. ya puedes morirte de hambre. corté los tiros del carruaje. y al querer ponérsela de ramal con que guiaba a la muía más alta.LA BIBLIA EN ESPAÑA ja. ahora que has destruido d sostén dé tu vida. pareció al pronto dispuesto a despreciar tal pérdida. y tomando la navaja que se le había caído del me bolsillo. y comencé a gribasta te tar: «jBorrachol ¡Renegado! Que avergüenzas de hablar la lengua de tu país. 109 hombros. esa era la voluntad de de El individuo aquel. de un empellón le aparté de allí. diciendo: «Se ha matado la muía. cadel vesada en el camino. y el velo de la pero la muerte empañaba ya muía. para hacerla levantar. con las varas rruaje sobre las costillas. soltó el nuevo. en los ojos la Dios.

lanzando lastimeras quejas: «Yo hubiera sobrellevado esta per dida decía pero el ver llorar a mi hijo. acudió a su hijo.» Al cabo. y rompió a llorar. entonces. se ha caído se ha muerto de repente. la collera a la la muía muerta y se la puso a metiéndola con algún trabajo en vaias. Era hijo del cochero. cruzando las manos.i Le socorrí con algún diñe- — — . Un muchacho de unos trece años. pero Dios lo ha querido. ^qué va a ser de mí? ^-Cómo voy a ga- ^Dónde podré hacerme con otra muía? Mi muía. Aquello era demasiado para el pobre hombre. quitó y otra. no la he visto nunca. pero una muía como ésta. diciéndole: «No llores. exclamó: «Virgen bendita. Nos hemos quedado sin pan. se detuvo ante la muía muerta. y sus la narme vida? tribilio: lamentaciones tenían siempre el mismo es«Mi muía se ha matado.no siparse en B O R R O W a di- Los vapores del alcohol comenzaron el cerebro del cochero. llegó de la ciudad corriendo como una liebre. mi mejor muía. se ha caído al suelo y se ha muerto de repente. ¡La muía se ha matado!» Se dejó caer después al suelo.» En este tono continuó durante mucho rato. me vuelve loco. He visto muchos animales en los países donde he vivido. muy guapo. y sabía por Antonio lo sucedido. se ha matado. ¡y se ha matadol ¡Mi muía se ha matado! Se ha caído y se ha muerto de repente.

como aquel cochero. donde aguarda- ban nuestra llegada a la posada dos excelentes muías de paso. porque después del amor a Dios. y le dije algunas palabras de consuelo. Quien se enorgullece de gal. era indudable que Dios se apiadaría de él y le remediaría. y por eso poco me había servido el romero en aquel caso. Invariablemente. regresaban llenos de desprecio hacia su patria y manchados con los peores vicios de los países donde habían vivido. y yo tengo la opinión. el amor a la patria es el mejor preservativo contra el crimen. Algunos borrachos he conocido en Portuexcepción. volvimos a la ciudad. después de viajar fuera de su tierra. les recomiendo vivamente que si su destino los lleva a España o Portugal. estas gentes dicen de su país natal todo el mal posible. eran individuos que. de que un individuo capaz de tal bajeza. no vacilará en cometer cualquier villanía. sin A . Por fin se tranquilizó un poco. y después de colocar las maletas en el coche. Le aseguré que si dejaba la bebida.LA BIBLIA EN ESPAÑA ni ro. porque muy probablemente serán bandidos desalmados o borrachos. pero. No vi a la españono pude decirle de cuan la. mis compatriotas que por acaso lean estas líneas. no tomen a su servicio ni traten individuos de las clases bajas que hablen otra lengua que la suya materna. fundada en la experiencia.

páramo. y al contestarle que sí. manifestó deseos de seguir en nuestra compañía. Allí nos alcanzó un jinete. íbamos por un sendero bordeado de altas malezas. y salimos al trote largo. Llevaba puesto un sombrero de alas anchas y caídas. y apenas habíanoche cerró por completo. y montaba un buen caballo español. Se puso a la cabeza de todos. dos. sin dar la menor señal de fatiga. porque el páramo era lugar temeroso en la oscuridad. y las llega- mos a Monte Moro a eso de mimos allí lo que permitían del lugar. Me preguntó si pensábamos pernoctar en Vendas Novas.112 B O R R O W su patria. cuando el jinete me rogó que pasase yo delante. el mozo o arriero que nos acompañaba venía detrás corriendo. y él me seguiría el Entramos en mos avanzado una milla. Miró luego al sol. la . de mediana estatura. que ya se hundía rápidamente en el horizonte. jubón de paño azul. tiene especial cuidado en no hacer cosa que pueda deshonrarla. de la silla llevaba colgado un trabuco. Co- los recursos y proseguimos el viaje hasta llegar a un cuarto de legua de las chozas enclavadas en la linde del despoblado que habíamos cruzado a la ida. Tomamos el camino de Lisboa. y nos rogó que avivásemos para aprovechar la luz todo lo posible. con botonadura de tachones de plata y broches del mismo metal. era un hombre robusto. calzón de cuero amarillo y botas fuertes.

Corríamos como un toriluminándose el sendero con las chispas arrancadas a las piedras por las herraduras de los animales.I. y en poco tiempo nos pusieron en Vendas Novas. El caballo arrancó a todo correr. y me respondió qu en otro tiempo no le causaban miedo alguno las tinieblas. donde nuestros compañeros nos alcanzaron. Anduvimos así un buen trecho y otra vez se detuvo el miedoso. al oírme. Me pareció que el hombre aquel era un daron muy bellino. Antonio y el mozo se queatrás. pero las cabalgaduras conocían el camino. y enarbolando el trabuco. una de las más ligeras de su casta. . capaz de transformar la noche en día. nos perdíamos a cada paso. del terror de su amo. se espantó y salió disparada. y acabó por colocarse de nuevo a nuestra cabeza. Le aconsejé que invocara el nombre de Jesús Nuestro Señor. Le pregunté el motivo de su temor. pero tinieblas. lanzó un terrible alarido. pisándole los cascos al caballo. impacientábase el hombre. al parecer. contagiado. y mi muía. lo disparó al aire. diciendo que no podía resistir el influjo de las ¿US descos. sobre todo en lugares inhabitados. Accedí a como desconocía el camino y apenas me veía los dedos de la mano. temb ábanle las patas al caballo. Yo no sabía adonde íbamos. pero que desde hacía unos años temíalas mucho. A BIBLIA EN ESPAÑA ¡a 113 porque era incapaz de afrontar oscuridad.

A pesar de tan numerosa guardia. opinión injusta. los ató. z\ fidalgo le apuraba mucho. Había . entre Vendas Novas y Pegoes. Unos cinco años antes le habían atacado dos ladrones en el páramo. Pero de noche. vestido el último de uniforme. Llevaba una guardia de veinticuatro servidores. y con alguna diñcultad obtuvimos alojamiento y cena. el rumor de una hoja le aterrorizaba. persona de muy buena posición. En cuanto a mí. porqueros. y nada temía. una escolta de cuatro soldado?. armados con sendos rifles.114 B O R R O W cobarde. el temor de que le robasen en el descampado. Ocupaba la posada la familia de cierto fidalgo de Estremoz. El individuo de que he hablado era un labrador de Evora. confieso que no soy hombre de un valor inusitado. eran sus pastores. pero los peligros de la noche no me intimidan más que los que pueden sobrevenir en pleno día. porque durante el día era valiente como un león. según nos dijeron. mandados por el hijo y el sobrino áe\ fidalgo^ ambos jóvenes. y los entregó a la justicia. y a entrambos dominó. He conocido casos análogos en personas de extraordinaria valentía. al parecer. probablemente. porque solicitó del oficial que mandaba la tropa destacada en este punto. vaqueros y cazadores. Encontré la posada de Vendas Novas llena de gente. las rentas de sus estados. el cual iba a Lisboa custodiando una gran suma de dinero.

penetrantes y vivos.LA BIBLIA EN ESPAÑA en el 115 séquito del hidalgo varias mujeres. signo seguro. era capaz de habérselas con todos los ladrones del Alemtejo. y era de aventajada estatura. sentados a la lumbre. contra mi costumbre. Como había salido el sol. idioma que el hidalgo hablaba con facilidad por residir no lejos de la frontera. el acto. el hombre era de costumbres depravadas y acérripoco de mo partidario de Don Miguel. según averigüé. se nos acercó el hidalgo. y cuando mi compañero de viaje y yo estábamos en la cocina. me mantuve reservado y en slencio. A la mañana hallé siguiente la familia me levanté a las de Estremoz se había puesto en camino unas horas antes. sus miedos se desvanecieron. Llevaríamos andada una legua. pequeños. pero muy encorvado. podía tener unos sesenta años. los ojos. a mi entender. Su rostro era bastante desagradable. Me desayuné con mi compañero de la noche pasada. y que En co. pero. hijas ilegítimas suyas. de un corazón perverso y desleal. y lo que menos me gustó en él fué su perpetua sonrisa burlona. siete. cuando al mozo que nos acompañaba le pareció ver unas cabezas entre los matorrales. nuestro jinete al empuñó el trabu- y obligando caballo a dar dos o tres . A llegar. Me dirigió la palabra en español. tenía la nariz larga y ganchuda. y emprendimos la última jornada de aquel viaje.

Cómo dos años antes. tenía algo que contar acerca de cada vericueto. como media legua más lejos había otra elevación semejante.ii6 B O K R O W brincos. terreno por donde íbamos. y todo fué. aquellas colinas era a puesto^ predilectos de los ladrones. o de cada grupo de pinos que encentrábamos. y a galope tendido caían sobre su pres3. que parecía conocer palmo a palmo e". en cuya cima crecían tres ma jestuosos pinos. pero las cabezas no volvieron a aparecer. con la silla y el freno puestos. Los caballos. daban el alerta al acercarse los viajeros. Reanudamos h marcha. apuritó hacia el sitio indicado por el mozo. montaban de un salto en los caballos. una falsa alarma. probablemente. en forma que desde ellas se columbraba a cuantos iban y venían entre estos dos puntos. en torno de los ladrones. picaro! Nosotros pasamos sin tropiezo. una cuadrilla de seis bandidos a caballo estuvo allí tres días. y dos centinelas. como era de esperar. encaramados en las ramas más altas. Al decir de mi amigo. ydesvalijó a cuantos venían por ambos lados. y a eso de un cuarto de legua antes de Pe- . Estas dos alturas dominaban una parte del camino de Pegoes a Vendas Novas. estaban atados al tronco de los árboles. y Ja conversación giró. gritando: ¡Réndete apicaro! ¡Réndete. Cuando los veían a distancia conveniente. Mi compañero. Llegamos a una pequeña eminencia.

LA BIBLIA KX ESPAÑA 117 goes. sable en mano. cuando di alcance a esta comitiva. y el hij»-' del fidalgo^ mancebo de diez y seis años. cabalgaba a la ca(eza. de una fuerza igual a la vanguardia conducida por su primo. los otros eran carros de toldo. No pude por menos de pensar. no habrían tomado mayores precauciones. y muy bien montados. advirtiéndoles del paso de imensas riquezas por . pues si bien se proponía amedrentar a los ladrones. podía igualmente servir para atraerlos. en la imprudencia de tanto aparato bélico. de caballería ligera. El sobrino. dos de ellos calesas. por fortuna. y parecían cargados con el menaje casero. galopaban en todas direcciones alrededor del convoy. con pistolas en el arzón y el consabido trabuco español pendiente de la silla. Seguían seis vehículos. en las que iban el fidalgo y sus hijas. Los soldados. caso de estar emboscado en las cercanías. fusil con sendas hachas pendientes al hombro de la faja. mandaba la retaguardia. dimo5 alcance a la familia del fidalgo. Si hubiesen llevado las riquezas de la India a través de los desiertos de Arabia. Cada vehículo llevaba a los lados un campesino armado. Marchaban tras él seis hombres en hilera. en cuanto se aventurasen a luchar cuerpo a cuerpo. destinadas probablemente a tajar a los bandoleros hasta la cintura. con objeto de descubrir al enemigo en su escondite.

Desde aquel momento. tomamos la barca para Lisboa. donde pasamos la noche. y llegamos aquí a las ocho. . a las tres de la mañana siguiente. pero me inclino a creer que si tres hombres como Ricardo Turpin les hubiesen acometido súbitamente. saliendo al galope de entre los matorrales que cubren aquellas colinas.ii8 B O R R O W No sé cómo se habrían portado los soldados y los campesinos en caso de ataque. nada dig^no de mención nos sucedió hasta Aldea Gallega. aquellos lugares. Así terminó mi primera excursión por el Alemtejo. ni el número ni la resistencia de los defensores bastaran a impedir que los asaltantes se llevasen el contenido de las cajas que tintineaban en la grupa de los caballos.

.. preguna de portero vino en seguida U yo— modo tar lo lo explico. y nos puntos de los un edificio situado en uno Llamamos. .-La Juveniles -Preufdos nacionales. ingleses» Condújome sin falta» -le contesté ante detuvimos por varias calles. vándonos a un lóbrego vestíbulo invitarnos a todonde nos dejó después de salió un persomar asiento. ficante misterio. -Deportes corrompidas.Fl colceio.) 1 ser «católi- editor U. lleVaciló un instante y nos de piedra. que a su merced K «Lléveme alia elcolegio de los. Losludíos de Lisboa.-Creencias superstición. Crimen y T Tna tarde me dijo Antonio. y un a más altos de Lisboa.CAPÍTULO V piedra de toque . Antonio se mandó entrar..Me parece ver le gustar. R. Boríow gustaba de Pf «^"l^Jj^^^f"'" Burke. De allí a poco de setenta anos de naje venerable. como La palabra suprimida parece éste al cos.a Senhor. (Nota del . que queríamos.-El rcctor.

Nos sentamos en el poyo de piedra. «¿Qué es lo que veo. el anciano clavó los ojos en Antonio. vestido con una r pa flotante a manera de sobrepelliz. cuando vuestra reverencia era su director espiritual » «Cierto. tendría un placer muy vivo en visitar el colegio. el anciano me rogó que agíjardara unos minutos. pero me declaró que no llegaba en muy buena ocasión. A — — . terminada la comida. reverendo padre contestó Antonio levantándose y haciendo una profunda reverencia «Yo servía en casa de la condesa de.T20 B O R R O vr edad. y tocado con la gorra colegial. Se acercó a nosotros lentamente y en nuestro idicma me preguntó en qué podía servirme.-^ dijo al fin Tengo la seguridad de que esa cara no me es desconocida.. .. y al querer retirarme. hasta que.» «Así es. había en las facciones de aquel hombre un tenue matiz rojizo. característico del inglés. Antonio. suspirando Ahora le recuerdo a usted perfectamente. cierto— dijo el anciano varón. y después de examinarme atentamente un poco de tiempo. pesar de sus años. — — . ¡Ahí Las cosas han cambiado mucho desde entonces. como viajero inglés. si era costumbre enseñárselo a los extraños. Dijele que. los directores del colegio pudieran tener el gusto de acompañarme. — . en Cintra.. Me excusé. por ser la hora de la comida. No opuso inconveniente alguno a mis deseos.

de estatura más que regular. Con perdón de usted. — — .» Entonce?. ha muerto. «Voy a España le dije — y de paso me he detenido en Lisboa. — . y podría mirándome preguntó adonde era mi viaje. me — .» «No se forje usted ilusiones. alborotos y efusión de sangre.LA BIBLIA EN ESPAÑA decir nueva religión. que era su Cid. habiendo como hay allí ahora guerras enconadas. La causa de don Carlos no está vencida Su triunfo no depende de la vida de un frágil gusano como el que acaba usted de nombrar». dicien o que ya debía de haber concluido la comida. muy pálido de te7. Departimos así un breve rato y luego se levantó. ha esexclamó el viejo cogido usted una ocasión singular para ir a España. a quien los otros dos trataban con notable deferencia. creo que el Señor no permitirá que triunfe tan fácilmente el poder de las tinieblas. joven. era delgado y seco. Zumalacárregui.las facciones dema- de nuevo. nuevo sistema. y lo eran. España! Ciertamente. Estos son los directores del colegio. en efecto. cuando entraron en el vestíbulo tres individuos que se me acercaron pausadamente.» «¡España. El primero de aquellos varones.» «Me parece que la causa de don contesté ha perCarlos está ya vencida dido el único general capaz de llevar sus huestes a Madrid. 121 nuevo gobierno. Aun no hacía cinco minutos que nos había dejado solos. — — . dije entre mí.

pero bellas. el otro era un mocetón coloradote. Sus dos compañeros estaban en plena juventud. Vo: Saludo a todos ustedes humildemente. y tomándome la mano me dirigió. las siguientes razones: Bien venido seáis. su organización: yo iré explicándosela a usted en el curso de nuestra visita. a nuestra pobre casa. más bien bajo. podía tener unos cincuenta años. yo soy el — rector de este humild'í asilo inglés. señor. salvo. con voz clara y de timbre argentino. tenía en su sombrío semblante aquella expresión dolorida tan frecuente en los [católicos] ingleses. este contento se aminora mucho al considerar que aquí nada hay digno de la atención del viajero. hebreo y siriaco. Siempre nos alegra mucho recibir en ella a los compatriotas que vienen de nuestro amado país natal. permítanos usted que nos presentemos nosotros mismos. quizás. Pero ante todo. nada notable hay en esta casa. En verdad. es nuestro profesor de lenguas sabias. Los tres llevaban el birrete peculiar del colegio y sotanas de seda. y éste (sen ---lando al mocetón).122 B O K R O W cradaF. y de ojos oscuros y chispeantes. El uno. este señor es nuestro profesor de humanidades. con cara de buena persona. y les ruego me excusen si me permito preguntar quién era aquel venerable señor que se ha tomado la molestia de acompa- . El de más edad se acercó a mí.

nieto de Manases. la razón es que en cada aposento de las casas rusas hay un cuadrito de la Virgen colgado en un rincón. nuestro capellán. se trata muy arraigada. Acabo No raimita. Sin duda. y en prueba de respeto. padre de los ga- Los israelitas de la tribu de Ephraim se amotinaron contra los galaaditas y fueron vencidos. donde he estado algunos años. Vino a este país antes de nacer ninguno de nosotros. querido señor. ^'por qué permanece usted descubierto en este vestíbulo. ^ Galaad. parecería grosería o barbarie. tan frío y tan hú- medo? Yo: La explicación es de una costumbre ya de llegar de Rusia. persona digna de la mayor admiración. subamos. muy fácil. si gustáis. no un hijo de Galaad ^. y aquí ha estado siempre desde entonces. y descubrían en mí un Ephpalacio. Pero. Los rusos se quitan el sombrero indefectiblemente cuando entran bajo techado. El modo de pronunciar la palabra Schibbolet laaditas. a visitar nuestra pobre casa. Había tropezado en su Shibbolet. Los tres señores cambiaron rápidas ojeadas de inteligencia. los que entran se quitan el sombrero. 123 ñarme hasti que ustedes han tenido como- El rector: ¡Ohl Es nuestro limosnero. ya sea en una choza. . en una tienda o en un hacerlo así. Ahora.LA BIBLIA EN ESPAÑA didad para venir. muy cerca del techo.

muy agradable e interesante: un cuadro de la «santa» Virgen en cada aposento. Era muy natural su eiror. si b en un ob- servador escrupuloso hubiera quizás percibido una leve sombra en la cordialidad de sus maneras. aquellos señores aumentaron visiblemente su cortesía. y acaso sacerdote. El rector.) . Es un ejemplo muy digno de imitación. de su antigua. lejos de disminuir sus atenciones para conmigo después de tal descubrimiento. y una vez descubiertos.-* Creo que es eso lo que ha dicho usted. XII. los degollaban. lo confieso. en verdad. señor (espiga) servía a los galaaditas para descubrir a los fugitivos de Ephraim que trataban de ocultar su origen.Qué interés podía moverle a conocer la organización de la casar Sin embargo. del T. Libro de los jueces. cerca del techo. i a 6. ^Qué decís a esto. ^Debajo del techo en cada aposento. Es. grandiosa e imponente religión. ^Qué motivos podía tener un protestante para entrometerse en aquel retiio? .124 B o R R o W hasta aquel momento me habían tenido por uno de los suyos. íA'. V. La noticia es tan inesperada como agradable Desde este momento tendré de los rusos una opinión mucho más elevada que hasta aquí. miembrr. Quisiera sinceramente que también nosotros tuviéramos la costumbre de poner una «imagen» de la «santa» Virgen en cada rincón de nuestras casas.

. pero casi en ruinas.LA BIBLIA EN noticia E S P A X A 125 profesor de humanidades. sí. es el hombre. Mis corteses amigos me enseñaron toda su «pobre casa»... nuestra amada patria. cidos a como yo me los figuraba. visité aquella singular y antigua mansión para conversar con sus habitantes. me dio algunos detalles interesantísimos respecto de los trabajos de la propaganda en la India. os señores resultaron bastante parerito. espaciosa. Pero yo no había ido buscando a lugar obras de arte. pero declaro que no me coge enteramente desprevenido. Llenos de amabilidad y cortesía recibieron al compatriota hereje y aunque el adelan- . pues no estableci- era la primera vez que visitaba un miento [católico] inglés en tierra extraña.. ni hermosas vistas. porque mi estudio favotal y pudría decir ünico. Aquel. ni libros raros. Cierto. cuando paso por Lisboa. El doctor W. La adoración de la Santa Virgen se extiende cada día más por países donde estaba olvidada o era hasta aquí desconocida.. La biblioteca era pequeña y no poseía nada notable. qué d* cís de ia que con tanta amabilidad nos ha dado este excelente caballero? El profesor de humanidades: Digo que es placentera y de grandísimo consuelo. no parecía ser muy rica. Hasta Inglaterra. Desde las azoteas se descubría un vasto y hermoso panorama del Tajo y de la mayor parte de Lisboa.

¿podía espe[católicos] ingleses les . Realmente. cierto: son los subditos más fiede nuestro gracioso soberano. los ligionarios ingleses. aunque éste no los favoreció nunca y los miró siempre con desconfianza. Hablé de los [católicos] ingleses. veo que conoce usted bien al venerable gremio de mis correnunca faltaron a la lealtad. y de la lealtad que uniformemente han guardado a sus soberanos. Actualmente. Durante las guerras civiles los [católicos] ingleses vertieron de buen grado su sangre y prodigaron sus riquezas por la causa del mártir infeliz. conservaban en grado portentoso algunos prejuicios nacionales casi extinguidos ya en la madre patria. pero su conducta ha sido detestable. carísimo señor. Mucho me contentaría poder decir otro tanto de nuestros hermanos irlandeses. El Rector: Me regocija mucho oírle a usted hablar así. de su elevada respetabilidad. con una inconsecuencia bastante divertida. y aunque les achacaron conjuraciones y complots.126 B o fi R o W to de su propia religión era para ellos un objeto de primordial importancia. y movidos por ellos llegaban a censurar y desdorar a sus mismos correligionarios. de sobra se sabe ya que todo eso eran calumnias inventadas por los enemigos de su religión. aunque de religión diferente y no obstante haber sufrido no pocas persecuciones e injusticias. no tardé en observar que.

De dónde sacan que nuestros cánones aprueben su proceder. exclamé. Así es. Miré desde una ventana. . Hay entre los irlandeses algunas personas que son el oprobio de la iglesia que pretenden servir. scbre lodo. a mi parecer fomenta el vicio y la hipocresía. ni sus inconsideradas expresiones respecto de quien es su soberano por derecho divino y no puede errar? V.LA BIBLIA EX ESPAÑA rarse otra cosa? 127 Los verdaderos [católicos] se avergüenzan de ellos. «estos muchachos no dejarán de ser buenos sacerdotes porque dediquen un rato a los deportes.» Fuimos después al aposento del rector. demasiado rígida y seria. debajo de nosotros. El Rector. Yo: Este fué un grande hombre. a gran altura. tan censurada por muchos. . La educación puritana. encima de un crucifijo. o ninguno. un pequeño retrato. la compañía que fundó. donde había colgado. ha producido infinitamente más beneficios que daños. «Eso me parece muy bien». tiene muy pocos alumnos. En mi opinión. ^en qué autoridad se apoyan para inflamar las pasiones de una turba vil contra la nación destinada naturalmente a gobernarla? Yo: Creo que hay un colegio irlandés en Lisboa. no me gusta. y vi que en un patio. prodigioso y sin tacha. esta- ban jugando veinte o treinta apuestos muchachos. pero vive lánguidamente.

anchos calzones o pantalones de lienzo. en general. soy protestante.. puede verse a diario cierta caterva de hombres de extraña catadura. y. En la parte baja de las calles del oro y de la plata. Me parece execrable la conducta de los liberales de Madrid. cuando llegan a Id edad viril. por cuyas solicitud y sabiduría se han desarrollado dos de los más brillantes talentos de la España actual: Toreno y Martínez de la Rosa.. Sus discípulos. pero estoy dispuesto a sostener que no hay en el mun \o gente a quien. que no parecen portugueses ni europeos. generalmente. rara vez son viciosos ni licenciosos. Su vestidura consiste. Nada . Su sistema moral y su disciplina. porque. Yo: diré respecto los jesuítas. que asesinaren el año pasado a los indefensos padres. son verdaderamente admirables.bres instruidos y de ciencia. habla con admiración y de Ignacio de Loyola? inglés El de la doctrina de como acaba usted de decir. protestante. en general. de Lisboa. gala de la causa liberal y de la literatura moderna de su país. Congréganse tn pequeños grupos junto a las columnas de la calle a eso del mediodía. pueda encornen dársele con más confianza la educación de la juventud. poseedores de todas las prendas de una educación esmerada. son hom.128 B o K E o Rector: W ¿Qué es lo que oigo? :UsteJ. en una túnica azul sujeta a la cintura por un ceñidor rojo.

Diéronme la bienvenida. Tenía yo muy vivos deseos de conocer la situación de los judíos portugueses. favoreciendo su error. Al pasar entre los grupos se les oye hablar en español o en portugués corrompidos. Aquellas gentes son los judíos de Lisboa. en pocos días me enteré de cuanto a sus personas y a su tráfico en Lis^ boa concernía. y aproveché la oportunidad que se me ofreció.LA BIBLIA EN ESPAÑA 129 y un bonete colorado con una borlita de seda azul en lo alto. y. . y. los judíos de esta clase se les considera generalmente más civilizados que los otros. Un día me metí en uno de ios grupos y pronuncié un beraka o bendición. La más famosa de las dos es la portuguesa. « Este hombre es un rabí poderoso dijo una voz en arábigo nos importa tratarle con bondad». a veces. A En Londres hay un hermoso edificio llamado la sinagoga de los judíos portugueses. como las llaman algunos): la portuguesa y la alemana. en una lengua áspera y gutural^ en la que cuantos han viajado por Oriente reconocen el arábigo o alguno de sus dialectos. y conozco bien sus maneras y fraseología. — — — . En diversas partes del mundo he vivido en contacto con la raza hebrea. mejor educados y más profundamente versados en la lengua de la Escritura y en las tradiciones de sus mayores. Los judíos de Europa están al presente divididos en dos clases (o sinagogas.

todos ladrones. sorpresa considerable al oír a los seres a quien he tratado de describir más arriba dar esta cuenta de sí mismos: «Nosotros no somos de Portugal^ venimos de Berbería. allá lejos». de Berbería. ¿Y vuestras esposas y familias? dije — — yo — ^dónde están? — En Swirah. en Salee. era natural que. sin . nunca traemos a nuestras mujeres ni a nuestras familias. — excepción. conocemos a nadie fuera de nos- perespondieron los berberiscos otros ro hemos oído decir que aquí hay otros judíos. Cada año viene de Swirah un barco cargado de ladrones: es el que nos trae a nosotros a Portugal. y otros. Mu- . no quieren tratarse con nosotros. al llegar a Portugual. y hacen bien.130 B O R R O W donde los ritos de la religión hebraica se cumplen con todo el esplendor y magnificencia posibles. si así es. pero los más. ¡oh Tsadik!. res de donde venimos. Experimenté. de Argel. o en otros luga. ¿Y dónde están los judíos de Portugal hijos auténticos de este pregunté — — país? — No — — . al que por costumbre se asociaban en mi ánimo muchas cosas respetables e imponentes. de Levante. pues. algunos. Conociendo estas cosas. esperase el uno encontrarse en cuartel general de aquel judaismo. y señalaban al Suroeste. porque somos malísima gente.

¡oh varón justo! (i) ramos decir. decís. podrían sumir nuestras almas en la cons. a fango.LA BIBLIA EN ESPAÑA 131 chos de nosotros se han escapado de allí con lo puesto por salvar la vida. son nuestros superiores y hay que temerlos y obedecerlos. ¿Tenéis sinagogas y doctores? Sí. pero poco puede decirse de unas y otros. ¡oh varón justo!. Uno de ellos tiene en su casa una hija del Nazareno: es de Swirah. Si no diéramos oídos a sus palabras.ernación. y viven del fraude como nosotros. Algunos viven en pecado con las hijas del Nazareno. El nombre que no puede pronunciarse. de palabras mágicas y del Shem Hamphorash (l). — — — ¿Y doctores. (Nota de Burke. y nuestros doctores están como nosotros presos en el galoot del pecado. porque somos una casta depravada. es Jehovah o Yahwch. con todo. y de tal país no puede venir nada bueno. Nuestros chenourain son lugares infectos. disponen de sortilegios. como tú podrías también. reducirlas a niebla.'' escucháis la palabra de vuestros aunque son tan depravados como — ¿Cómo así? podríamos vivir si no lo hicié- Nuestros doctores son malísima gente. Los ángeles están a su mandar. huyendo de los castigos merecidos por nuestros de litos. ¡oh Tsadikly y no guardamos los preceptos de la ley.) .

no se atreverían a comer de los animales de uña indivisa ^ ni del pez sin escamas. .). según se ha hecho notar acertadamente. y tiemblan al oír una palabra cabalística pronunciada por alguno que quizás los aventaja en infamia. Actualmente. donde aun se los conc ce con su nombre de origen. a éstos los tendréis por inmundos». 6 y 7 (N.. Los que se libraron del auto da fe sin convertirse a ia idolatría papista. Deuteronomio. Dios fuese a delegar el ejercicio de su poder en los fautores de la iniquidad. si bien todas las religiones están toleradas en Porla 1 «Todo animal que tiene la uña hendida en dos partes y rumia le podéis comer. pues por diferentes caminos fui luego com probándolas.aneras. Es absolutamente cierto que en otro tiem- po los judíos de Portugal gozaron merecida fama de riqueza. pero Inquisición hizo en ellos pavoroso estrago. como si.132 B o B B o W Tales fueron las cosas extraordinarias que de sí mismos me contaron aquellos judíos. del T.. sobre to 1o en Inglaterra. ¡Qué buena pareja hacen el delito y la supersticiónl Aquellos miserables que quebrantaban sin escrúpulo los mandamientos eternos de su Hacedor. se refugiaron en países extranjeros. Mas no debéis comer de los que rumian y no tienen la uña hendida. XIV. Desdeñan las amenazas de los santos profetas contra los hijos del pecado. saber y finas m. y no tuve motivos para ponerlas en duda.

133 no se ve por parte alguna a los auténticos judíos portugueses. gente proscrita. que no oculta su propia degradación. .LA BIBLIA EN ESPAÑA tugal. y en su lugar se encuentra por las calles de Lisboa a la ralea berberisca.

porque no pensaba retener a mi criado más que hasta Aldea Gallega. Además de eso. Para llegar a ella. Sensación de soledad. Me libro de una extorsión. tenía que rehacer hasta Monte Moro el camino ya recorrido en mi excursión a Evora. Evora y terminados los indispensables emprendí el viaje a Badajoz. donde pensaba t' mar la diligencia para Ma drid. por tanto. para donde salí a las cuatro de la tarde. El perro. Badajoz está a unas cien millas de Lisboa y es la principal ciudad fronteriza de España por la parte del Alemtejo. poca diversión podía prometerme de la novedad de los sitios. El convento. no me embarqué ahora en un bote.CAPÍTULO VI El frío en Portugal. — — — — — — UNOS quince días después de mi regreso de preparativos. iba a hacer el viaje muy solo. El castillo morisPlegaria por un enfermo. Escarmentado por la primera travesía. co. sin otra compañía que la del arriero. sino en uno de los faluchos que . Un paisaje encantador.

aquel amigo mío que se asustaba de la oscuridad. cuando desembarqué luego de escapar de una horrorosa tempestad. y así Aldea Gallega. pero cuando . el frío fué verdaderamente te- y aunque iba yo empaquetado en un excelente shoob de pieles. después de seis horas de viaje. desde donde sólo hay tres leguas cortas hasta Badajoz. La travesía fué el reverso de la primera completamente segura. que cien veces deseé verme de nuevo bajo la conducta de aquel marinerillo bárbaro. Me alojé por aquella noche en una casa en que me había presentado. y los marineros no pudieron soltar los pesados remos ni un instante.LA BIBLIA EN ESPAÑA hac^n el 135 servicio regular llegué a de pasajeros. y al pisar de nuevo el Alemtejo. Mi primer cuidado fué buscar muías que nos llevasen con el equipaje a Elvas. pero tan lenta y fatigosa. no había viento. Los dueños de la casa dijéronme que podían poner a mi disposición dos muías excelentes. si bien me hacían pagar por todo precios inhumanos. el barco iba muy cargado. Desde las ocho hasta las diez rrible. me alegré aun más que la vez primera. con el que había desafiado los hielos del invierno ruso. en ella se encontraba mejor acomodo que en la posada de la Plaza. a nuestro regreso de Evora. de mucho abrigo. galopando sobre las olas hirvientes impelidas por el hu'^acán. tiritaba todo mi cuerpo.

porque yo me estuve aparte y sin hablar. sin embargo.136 B O el RR O W la pregunté precio tuvieron desvergüen- za de pedirme cuatro moidores. sin con Antonio y me dirigí a la casa del viejo que nos había llevado !a otra vez a Evora. a medio vestir. al oírme. pero. salí y de extranjero hasta después de cerrar el trato recibir una cantidad en señal. con una luz en la mano y tiritando de frío. pero no los aceptaron. alquilador de muías. sabían que yo era inglés. y díjeles que. antes de fomentar su picardía. rebajaron el pre- y medio. sólo por buscar un ajuste más razonable. al fin se levantó y nos abrió. Se equivocaron de medio a medio. y. y con él ajustó Antonio dos buenas caballerías por dos moidores y medio. porque el hombre estaba acostado. la oportunidid de ponerme a contribución les pareció excelente. dijo que sus muías habían ido de nuevo a Evora con el muchacho. pero yo. que era ya demasiado. mientras el dueño. nos llevó a ver sus bestias. para traer unas mercancías. a un vecino suyo. Me vol- . por tanto. Llamamos muchas veces. al oír nuestra petición. y el hombre no se enteró de que eran para un cio a tres moidores responder palabra. se determinara a salir a la calle en noche tan fría. Nos recomendó. Digo que las ajustó Antonio. me daría el gusto de volverme a Lisboa. Les ofrecí tres. porque no podían figurarse que una persona tan rica como un inglés «debe» ser.

penetrante. Acababa de ponerel Partimos. sin hacer gran caso de los posaderos. No se oía más ruido que el de las oscura y el como . que me apuñalaban con la mirada de sus ojillos judaicos. Con muías a la ellas venía un muchacho de diez y nueve o veinte años.LA BIBLIA EN ESPAÑA vi a 137 mi alojamiento muy satisfecho. al menos no pude descubrir nada digno de ese nombre. A ron las cinco las de la mañana siguiente llega- la casa. Era su rostro de fealdad repulsiva y en cuanto le dirigí la palabra. yendo se la luna. ya atravesado por mí otra vez. lenta y tristemente. descubrí que era idiota. Tal iba a ser mi compañero en un viaje de cien millas y de cuatro días. cuello. porque siempre me había servido con suma fidelidad y mostrado un celo y un deseo de contentarme que me llenaban de satisfacción. La mañana frío. puerta de imbécil del guía sentado en la muía de carga. a través de una de las regiones más agrestes y peor afamadas del reino. y por él caminamos algún tiempo. no lo tenía. Me despedí de mi criado casi con lágrimas en los ojos. pero sumamente recio. No tardamos en llegar al lúgubre bosque. con las piernas cruzadas. era profundamente siempre. encima del equipaje. y después de cenar un poco me fui a acostar. Era bajo. y poseía la cabeza más grande que he visto nunca sobre los hombros de un mortal.

Era inútil hablar al arriero idiota. desde este punto hasta Vendas Novas. El nombre de este posadero es. José Díaz Azido. ni tropezamos con ladrones. hice lo que muchas personas hacen cuando se ven privadas de todo consuelo humano: volví mi corazón a Dios y comencé a comunicar con El por la oración. Los dueños de la posada de este lu- gar conocían bien. o era. al alojarse en esta posada. por haber pasado dos noches bajo su techo. y al verme aparecer de nuevo me dieron la bienvenida con mucha amabilidad. es un hombre honrado. nunca he tenido sensación de soledad ni deseo de conversar y de cambiar ideas tan vivos y fuertes como en aquel momento. tuvimos la misma suerte. ni vimos ser vi- viente hasta llegar a Pegoes. con lo que mi alma se vio pronto confortada y tranquila. cía desolado y muerto. ni siquiera las lechuzas. Hicimos nuestro camino sin novedad. conocía muy bien el camino. pueden estar seguros de que no los saquea- me . los extranjeros. pero a cualquier pregunta que se le hacía no daba otra respuesta que una risa imbécil. En los matorrales no se rebullía animal alguno.138 B O R R O W muías. Ni un soplo de aire movía las ramas desnudas. Al verme en tal estado. Todo pareEn mis numerosos y lejanos viajes. ni volaban sobre nosotros los pájaros. y a diferencia de la generalidad de sus compañeros de profesión en Portugal.

había una iglesia. y atravesando el arco de una puerta me encontré en la parte mano izquierda cercada de la montaña. donde pasé la noche siguiente con muchas menos comodidades de todo orden. Por un tosco puente de piedra crucé un pequeño foso o trinchera. ni les cobrarán un solo re un portugués en iguales circunstancias. decidí visitar las ruinas yacentes en la cima y la falda de la soberbia montaña erguida sobre ¡la ciudad. muy superior al escaso talento descriptivo de que estoy dotado. porque la puerta estaba cerrada con llave y no vi por allí a nadie que pudiera abrirla. Anduve dando traspiés sobre las ruinas. pero no pude verla. bien conservada y destinada aún al caito. En este pueblo pagué exactamente la mitad de lo que me pidieron en ArroyoIos. y como no tenía gran prisa.LA BIBLIA EN ESPAÑA 139 rán ni robarán sin piedad a la hora de pagar la cuenta. subí cerro arriba hasta llegar a un ancho muro o parapeto que. las doce del siguiente día llegamos a Monte Moro. a cierta altura. ciñe la montaña entera. Pronto comprendí que mi curiosidad me había llevado a un lugar verdaderamente ex- más que a A A traor linario. y en un momento determinado me di cuenta de que caminaba sobre bóvedas. Después de pedir algo de comer en la posada donde paramos. deteniéndome de pronto ante un ancho agujero en el que . pasé al pie de una gruesa torre.

de cualquier especie que sea. porque es más fácil repeler a un sabueso o a un oso de Finlandia de la manera dicha.140 B O R R O W hubiera caído si llego a dar un paso más en mi distraída marcha. dando sa tos se me acercó. como gico». lo que hice fué inclinarme hasta casi pegar la barba con las rodillas. acostumbro a usar en tales circunstancias. mirando al perro fijamente en los ojos. perro salió herido por un conjuro máel Es un hecho conocido de mucha gente. y comprobado con frecuencia. con excepción del toro. Seguí un buen trecho a lo largo del muro por el lado oriental.e haga cara con firme y sereno continente. según creo. se atreve a atacar a un hombre que . que cierra los ojos y embiste a ciegas. como dice John Leyden en la más hermosa balada que la «Tierra del Brezo» ha producido. dispuesto a atacarme «con los ojos hechos brasas y enseñando los colmillos». cuando de pronto oí un tremendo ladrido y apareció un perrazo como los que guardan los rebaños en aquellas campiñas. sin falta alguna. Digo un animal mayor y fiero. Si hubiese huido o hubiese empleado un modo de defensa distinto del que. que ningún perro o animal mayor y fiero. contra el que un palo o una piedra son mucho mejor de- . el perro me hubiera mordido probablemente. y ocurrió. «que huyendo. que a un perro sin raza o a un perdiguero.

El hombre. les induciría. fá- de amansar. bastante cortés. pero. en uno de cuyos rincones había una especie de ventana cerrada por una tabla giratoria. sin poder ver a quien me habla- . en cambio. al mando del «gran lord». y como se mostrara dispuesto a llevarme a él. exacerbarían su colera.LA BIBLIA EN ESPAÑA fensa. me contó que había servido como soldado en el ejército inglés. surgió de una especie de paseo un viejo. haciéndola más terrible. sin decir palabra. dejándome algo perplejo. a sembrar el estrago en torno suyo. a quien hice varias preguntas acerca del lugar. lo sirve para aumentar la basta a insolencia de los débiles ciles si y de los necios. se retiró. donde se aparecía A un vasto edificio ruinoso. mientras que ese medio S. a mi pa recer. El viejo tocó campana. 141 Nada de la esto asombrará a quien con- sidere le que una serena mirada de reproche razón para mitigar los excesos de los hombres fuertes y valerosos. como pólvora arrojada en una hoguera. Me dijo que había un convento de monjas un poco más lejos. y. y. durante la guerra de la península. por donde se entregaban y recibían los objetos en la el convento. como palomas se les infligen castigos que. en loca desesperación. echamos a andar hacia la parte Sureste de la muralla. un instante después oí. Entramos en cierto lóbrego aposento de piedra. su amo. los ladridos del perro. aplicados a los primeros.

alcé la vista y descubrí en tres o cuatro ventanas los rostros melancólicos y los flotantes cabellos negros de las monjas. a esto me respondió una riahogada. no voy a verter sangre. Pregunté después si había en el convento ejemplares de las Sagradas Escrituras. aquella voz amigable no supo darme noticias sobre el particular. había subido si cerro a visitar las ruinas. cada año tenían superiora nueva. ba. La voz me respondió: «Supongo que será usted militar.142 B o B R o W una suave voz femenina preguntándome mi condición y el motivo de mi visita. Al preguntar si a las monjas no se les hacía muy pesado el tiempo. Según iba andando pegado al muro del convento hacia el Suroeste. como todos sus compatriotas. se entretenían haciendo quesadillas para el consumo de aquellos contornos. Dime a conocer como un ing és que. ansiosas de ver al forastero. soy un cristiano. Di las gracias a la voz por sus noticias. desconoce». e irá a pelear contra el rey. Me besé la . Me contó que el oficio de abadesa era anual. camino de España. y me fui. y casi no me sita atrevo a creer que mi interlocutora entendiese la pregunta. cuando no tenían cosa mejor en qué ocuparse. me declaró que.» «No dije yo no soy hombre de guerra. de paso en Monte Moro. sonaron sobre mi cabeza nuevas ymás fuertes risas ahogadas. sino a procurar la difusión del evangelio de Cristo en un país que le — — .

todo en ruinas. las escenas de mi vida pasada flotaban ante mis ojos en fantástica e impalpable formación. Bosquecillos de alcornoques cubrían el lado opuesto del valle y las pendientes lejanas. el lado Oeste. donde pacían los rebaños. a poco llegué al extremo Suroeste de aquella montaña tan fértil en curiosidades Allí encontré los restos de un gran edificio. mirando al valle por cuyo fondo corre el arroyo ya mencionado en otra ocasión. y por entre ellas aso- . porque de todos los placeres que por la bondad de Dios gozan sus hijos.LA BIBLIA EN ESPAÑA mano 143 repetidas veces. en forma de cruz. cae al borde de la colina. a pesar del frío noches anteriores. las aguas del arroyo se estrellaban en los pedruscos del cauce y hacían un suave murmullo que llegaba hasta mi oído. En su parte oriental subsiste una torre entera. ninguno tan caro a ciertos corazones como la música de los bosques y de los arroyos y la contemplación de las bellezas de su gloriosa creación. vertiendo lágrimas de felicidad. Transcurrió una hora. y aun permanecía yo sentado en la muralla. el radiante sol de Portugal alumbraba un paisaje de arrebatadora hermosura. Sentado en las ruinas del muro permanecí extático. bañándome el alma en delicias. formando deliciosas de las perspectivas. al parecer. El día era muy caluroso. y proseguí la marcha. construido.

observé a mano derecha una cripta vaciada en la vertiente del monte. quienes al invadir la recordase a tan singularísimo el cerro donde yacen estas rui- . pero nas tan sólo para debilitar el ánimo. hubiera permanecido allí hasta la noche. En mis correrías por aquellos lugares. de las montañas y de las ruinas. nada vi me que me pueblo. buerostro. no era obra de moros. lo confieso. las colinas y demás objetos del panorama que realmente tenía frente a mí. sin duda alguna. de suerte que la luz penetraba en el interior por una hendidura abierta en lo alto. Poco antes de llegar a la puerta de entrada. no me hubiese hecho ponerme en pie y recordar que aún me faltaban tres leguas para llegar a la hostería donde me proponía pasar la noche. Guié mis pases hacia la posada. tres columnas sostenían la techumbre. Aquello podía haber sido edificado para servir de capilla o de cementerio. si el disparo de la escopeta de un cazador. seguramente. siguiendo a lo largo de una especie de parapeto.144 B O R R O W maban aquí y allá los árboles. En nas hubo. El sol me quemaba el yo no hacía caso de ello. un poderoso castillo de los moros. pero. despertando los ecos de los bosques. creo yo. sumido en una de esas ensoñaciones. inclino a creer que de esto último. pero había cedido un poco hacia el fondo. y para malgastar muchos minutos que podrían emplearse mejor.

que parecen amenazar con la destrucción inminente de cuanto los rodea. más parecen nidos de águilas que restos de habitaciones humanas. bajo los rayos mente del viajero lugar. Viva satisfacción me produjo la visita a ese monte. las murallas entre cuyos escombros divagué. incluso de moros. Allí los peñascos gigantescos se apilan en forma tal.LA BIBLIA EN ESPAÑA altos 145 península ocuparon casi todos Jos lugares y naturalmente fuertes. Monte Moro presenta cierta lejana semejanza con Cintra. pero sin peñascos ni precipicios. sin brillantes del sol. que puede traer a la el recuerdo de este último embargo. con más holgura en el ancho lomo de un cerro. muchas cosas he de ver en mis viajes para olvidar la voz en el convento medio derruido. mientras que las ruinas de Monte Moro están asentadas. grande y levantado. hay en Cintra una nota agreste y ruda que no existe en Monte Moro. al que puede subirse por todos lados sin gran dificultad. sumido en mi arrobador ensueño. fuesen labrados por los cristianos después de reconquistar la posición del poder de los terribles enemigos de su fe. pero es probable que perdieran muy pronto el cerro visitado ahora por mí. . las ruinas aún adheridas a los peñascos. comparativamente. y el parapeto donde estuve sentado una hora. poniéndolos en estado de defensa. y que los muros y edificios cuyos despojos lo cubren.

con tal se uniese en espíritu a mi súplica. salí para Arroyólos ^. debía de ser una especie de cólera. pregunté el motivo a la huéspeda. y. al parecer. por los síntomas. Al observar el semblante triste y preocupado de la gente de la casa. con las manos devotamente juntas. pero sin pronunciar palabra por donde yo pudiera colegir si lo dicho por mí le había o no desagradado. y después me miró con asombro. Me despedí luego de la familia. montando en la muía. (Knapp). que. hasta el fin de la oración. librara a aquella familia de la grave aflicción que no yo que pesaba sobre ella. sentada casi sin movimiento en el suelo junto a la lumbre. Entonces ofrecí una breve plegaria en portugués. si así convenía. el médico no abrigaba esperanzas de salvación. pidiendo al Señor que. La animé a confiar en el poder de Dios. obra de las monjas del convento. capaz de restaurar al enfermo en pocas horas. . si sabía hacer la oración propia del caso. y restauré mis fuerzas con té y unas quesadillas muy dulces y agradables. y así debía ella pedírselo fervoro- samente al Todopoderoso. Añadí que. La mujer escuchó muy atenta. estaba dispuesto a orar por ella. trayéndole desde el borde de la tumba a la plena salud. * Es Arrayólos. díjome que su marido estaba en peligro de muerte a causa de una enfermedad.146 B O R R O W Volví a la posada.

moz. La disputa. como los huesos de un esqueleto gigante descarnado. Los males de la guerra. singulares montañas que se alzan en horrenda desnudez. Un joven español. Muchos de aquellos pedruscos emergían del . Estas son las piedras de que están formadas las sierras de LEGUAy media llevaríamos España y Portugal. Habíamos dejado el camino para utilizar un pequeño atajo practicable para las caballerías. Cruzábamos unos arenales cubiertos de maleza y de pedruscos que formaban una espesa capa sobre el suelo. como otros muchos. — — — — — — — andada. dos rufianes. cuando una tromba de aire se desencadenó por el Norte. pues en otro caso nos hubiera sido difícil seguir adelante. pero que. felizmente. no podía recorrerse en carruaje. Ayer y hoy. Vislumbre de España. levantando inmensas nubes de polvo.CAPÍTULO La piedra VII Sóida druídica. EstreLa atalaya en ruinas. el huracán no nos daba de cara. por su extremada violencia.

como si se las hubiera tragado la tierra. Los templos que los romanos. no se encuentran por parte alguna. trabajado por la mano del artista en forma parecida al festón o borde de una concha. Encima estaba puesta otra piedra lisa muy ancha. Era un altar druida. . que se iban adelgazando hacia el remate. un poco hacia mi izquierda. En el interior. Mientras nos fatigábamos caminando por tan agrestes lugares. Las iglesias de los godos arríanos. ^Y qué ha sido y dónde están las mezquitasd el moro. crecía un espino pequeño. cie. capaz para tres o cuatro hombres. inclinada hacia el Sur. conquistador de los godos? Sus ruinas mohosas se disipan poco a poco sobre las rocas. muchos yacían sueltos en la supeifi- removidos acaso de sus lechos por las aguas del diluvio. yacen hechos polvo no lejos de allí. No así la piedra druídica: allí se está. levantaron en una edad comparativamente moderna. el más bello y completo de cuantos yo había visto hasta entonces. descubrí. donde se abría una puerta. un amontonamiento de piedras de aspecto singular y hacia ellas guié mi muía. Era circular. herederos de su poder. constituíanlo unas piedras sumamente anchas y recias en la base.14» B O R R O W suelo. poderosos y diestros. Contemplé con veneración y temor respetuoso aquel altar donde los primeros pobladores de Europa ofrecieron su culto al Dios ignoto.

tan firme y tan bada de hacer como el día en que. todo que de tales hombres se sabe. ha desgastado contra ella su pueden diente. tradiciones y el germen de instituciones muy nobles. quien desee estudiar antiguos celtas la ciencia y la historia de los y cimbrios. Díjome que el joven acababa de . sus descubrimientos en medicina y las bases del comercio moderno. Me instalé en un espacioso aposento de dos camas. su poesía. vino la huéspeda a preguntarme si no tendría inconveniente Llegamos a Arroyólos a en que un joven español pasase la noche en mi cuarto. Allí permanece la literatura. su liturgia. la piedra. Los romanos colegir. íérreo cable. su sus historia. puede contemplando lo esa piedra y meditando ante ella. oleadas la piedra del remate no se conseguir basin inundado lluvia la han de de su asiento. y el tiempo. su caballerosidad. hace acahoy so treinta siglos. con tan escaso efecto como rrerla observar cuantos la visiten. los godos.LÁ BIBLIA EN ESPAÑA 149 acabatida por los vientos. dejaron tras de sí sus escritos inmortales. ¿Qué memoria queda de las razas druídicas? [Hela aquí. y cuando me disponía a sentarme para cenar. menuzarla. fué erigida por medios terremotos. en ese rimero de piedra eternal cosa de las siete de la noche. los desconocidos. Sacudida por ha caído. el candente sol reverdesbera en su superficie sin agrietarla ni implaantiquísimo. los moros.

le tratarían como a un vagabundo. y en cuanto se le aca- basen. podría quizás ganar más. como llevaba consigo una cantidad considerable. Accedí. que por su buena presencia denotaba ser persona de distinción. con ánimo de no volver hasta haber recorrido varios países. y cuando se le acabara.150 B O R R O W con unos arrieros. pues se exponía a inconcebibles miserias y trabajos que muy pronto le harían maldecir la resolución tomada. Le contesté que si decía verdad había cometido una acción mala e insensata: mala. y acaso le dejarían morirse de hambre. si no le roban a usted antes. se había desgarrado de su familia. tenía dinero para mucho tiempo. por el dolor con que amargaba a las personas a quienes deb:a honrar y amar. Repuso que. Me saludó en su lengua natal. «Con esos apenas podrá usted le dije cien duros — — vivir tres meses en este país. gente opulenta de Madrid. hícele ver que en país exllegar tranjero le recibirían bien mientras tuviera dineros para gastar. cien duros nada menos. después de cenar con sus compañeros. En cinco minutos me refirió que. e insensata. Era un mancebo de diez y siete años. movido del deseo de ver mundo. y creer que va usted a ganar dinero honradamente es tan razonable como . comenzó a hablar con volubilidad asombrosa. y a la media hora apareció el español. y al ver que le entendía. y no había en la casa otro sitio donde aposentarlo.

estaban escritos el homicidio y todos los demás crímenes prohibidos por la ley de Dios. horrendos. una milla de Arroyólos di alcance a fila una de carros con bastimentos y municiones para España. uno de ellos comenzó a maldecir a los extranjaros. salí de Arroyólos. ciudad o lugar grande. obra de moros. muy separados del convoy: eran unos tunantes de malísima catadura. según se va a Estremoz. Díjele la fórmula usual en España: €Vaya usted con Dios^^ y no le volví a ver más. dijo: «Ahí va ese francés a caballo (iba en muía) con un hom- A A A A . en cuyes rostros lívidos. Seis o siete soldados iban de avanzada.» El muchacho no tenía aún bastante experiencia para seguir mis consejos. escoltados por un destacamento de soldados portugueses. colocado en una colina. cambiamos de conversación. Situado en una elevación del terreno y visible desde muy lejos. las nueve. a la izquierda del camino.LA Biblia en espana si 151 pensara usted ir a buscarlo en la cima de las montañas. Puede envanecerse de las ruinas de un vasto castillo antiguo. al parecer. y con voz áspera y gruñona. después de pagar un precio exorbitante por muy escasas comodidades. Al pasar a su lado. poco. las cinco de la mañana siguiente se me acercó a la cama para despedirse porque los arrieros hacían ya preparativos de marcha.

cuando me eché a reír.152 B o R R o (el W para cuidarle todo por ser rico. Hallábame justa- bre idiota) al borde de un pequeño arroyo. por sus acciones mejoraban su facha. lanzándola a través del cauce. en un lugar solitario. soque había un puente a muy considerable distancia por mi izquierda. en efecto. el diablo protege a los extranjeros. Aquellos individuos. a él y a sus compañeros los habían robado muchas cosas. ¡pafl. metí es- mente el bre puelas a la muía. de las cercanías de Badajoz. me contó que toda la escolta era de la misma calaña. a quien volví a encontrar en Badajoz. seguido muy de cerca por el aterrorizado guía. mientras un pobre soldado como yo. dos balas bien dirigidas me silbaron en los oídos. y ya le había sacado yo lo menos cuarenta varas de delantera. ipaf!. Uno de ellos. y una vez en la otra orilla galopé por la planicie arenosa hasta ponerme en salvo. no el viajero motivo de alabar su buena fortuna. ^En qué vale más él que yo? Pero es extranjero. enviados a Portugal para transportar los bastimentos. un momento después. y odia a los portugueses. De buena gana le mataría de un tiro. Los carreteros eran españoles. sin pensar que lo más prudente era permanecer tranquilo. Encontrárselos será nunca para .» Continuó el soldado vomitando injurias. tiene que andar a pie. con aspecto de bandidos.

plar . aunque nos daba de espaldas. el viento. España aguarda el socorro armado de Portugal. Prosiguiendo mi camino hacia Estremoz. muy encalmado durante la noche y la mañana anteriores. cuan- do meaos. Espanta imaginar lo que sería un ejército compuesto de tales seres. comparado con el inglés o el francés. colina alta y polvorienta. cuando escribo estas páginas. El país era desolado y desierto. vista la relajación de la disciplina en el ejército portugués. morisco probablemente. por más que de vez en cuando se descubría algún valle pobiado de alcornoques y azinheiras. Después del mediodía. A las cuatro de la tarde. al remontar una cuesta. Quiera Dios misericordioso que las tropas enviadas en su apoyo sean de diferente cuño: aun así. No quisiera morirme sin ver el día en que no se tolere la soldadesca en ningún país civilizado. o. descubrí con profunda alegría la ciudad de Estremoz. enviado a un país extranjero para conquistarlo o defenderlo. cristiano.LA BIBLIA EN ESPAÑA 153 amenazándolos de muerte si los denunciaban. temo. pasé junto a Monte Moro Novo. coronada por un edificio antiguo. volvió a socon tal fuerza que casi me aturdía. asentada en una colina. que a los habitantes pacíficos de las provincias asoladas por la guerra les parezca que los lobos se han juntado para cazar a los perros y echarlos del redil. no obstante.

El terrible frío no me consintió permanecer en la habitación a que me llevaron. llevaba al corral y a las cua- . y tan ancha. que mira a una explanada o plaza del mercado. adiestrado en la caza de lobos y jabalíes. El idiota de mi guía volvió su rostro imbécil hacia la sierra. y sintiéndose súbita- mente inspirado. Al cabo. y sus rayos reverberaban en los pardos muros de la encumbrada ciudad adonde íbamos. ya vista por mí d< sde Evora. nos aloja- mos en la posada principal. También me describió con gran minuciosidad un perro maravilloso que había por allí. Desde donde yo estaba. y cuyo dueño se había negado a venderlo en veinte moidores. casi podría decir desde que salimos de Aldea Gallega. llegamos a Estremoz. Hacia el Suroeste.154 B O E R O W a menos de una legua de distancia. que a mi parecer podrían evolucionar en ella diez mil soldados con toda holgura. la montaña más hermosa del Alemtejo. centro de la ciudad. El sol se ponía entre roy tormentosas nubes.sa. alzábase Serra Dorso. y entré en una especie de cocina abierta a un lado del pasadzo abovedado que. en los bajos de la C9. abrió la boca por vez pri* mera durante el día. se dominaba un panorama jas de singular belleza. no muy lejos. y comenzó a explicarme las extrañas cazas que podían hacerse en aquellos montes.

Esto facilitaría mucho la unión de ambos países. cuando un individuo.» Entonces observé por vez primera cierto cambio en el modo de hablar. para dirigirse unos a otros empleábanlos interlocutores el término español de cortesía usted^ en lugar del hinchado vossem se portugués. como el agua por el caz de un molino. montado en un prefiero . Me costó trabajo conseguir puesto. Esto es un resultado de la comunicación constante con los naturales de España. y como no se les pida o se los empuje. los españoles y los portugueses rara vez hacen sitio a un extraño. prefieren quedársele a uno mirando con expresión que parece significar: «sé muy bien lo que usted necesita. Un enorme tronco de alcornoque ardía en el fogón. y persisten en emplear su magnífico idioma materno. separados hasta hoy por la natural terquedad humana. ni aun en Portugal.LA BIBLIA EN ESPAÑA dras. pero permanecer donde estoy. que acaso andando el tiempo acabarán por adoptar todos los portugueses. menos sibilante y más gutural. Poco tiempo llevaba yo sentado a la lumbre. debajo de la espaciosa campana. y en torno de la lumbre se acurrucaba una ruidosa turba de campesinos y labradores de las inmediaciones y tres o cuatro matuteros españoles. que nunca consienten en hablar portugués. 155 Una impetuosa ráfaga caliente se pre- cipitaba a través del pasadizo.

indudablemente. pero al fin. del que brotó un poco de sangre. Los compañeros del español se metieron por medio. a fuerza de trasegar vaso tras vaso de aguardiente. o no le entenriió o no quiso entenderle. dejó el caballo en la cuadra y vino a sentarse junto a mí. como un . le hubiese cortado la cara. de no haber detenido yo a tiempo el brazo del matutero. reduciendo así el daño a un arañazo en la mandíbula inferior. y al cabo de media hora volvió. Exasperado por tal desprecio. perdiendo la paciencia. y con gran trabajo se lo llevaron a un pequeño aposento en lo más apartado brincó tigre. que a él se le antojaba francés. Viendo mi mutismo. Salió después a la explanada. donde se entretuvo galopando. asió el beodo el vaso en que bebía. con manifiesto peligro de cuantos se hallaban en el aposento. arrojándolo a la cabeza del español. se dirigió en mal español a uno de los contrabandistas. hablándome en una jerigonza ininteligible. le llamó borracho y le mandó callarse. se precipitó por el pasadizo desde la cuadra a la cocina. obligando al animal a encabritarse y a girar velozmente sobre las patas. y empezó a lucir sus habilidades de caballista. Estaba el hombre medio borracho. y pronto lo estuvo tres cuartos.156 B o R R o W y nervioso. éste. quien caballo fino desenvainó un cuchillo y tiró de abajo a arriba un tajo a las mejillas de su agresor.

LA BIBLIA EN ESPAÑA

157

de la casa, donde ellos dormían y guardaban además los arreos de sus muías. El borracho comenzó entonces a cantar o más bien a berrear la Marsellesa; después de mo

más de una hora, se le pudo persuadir que montase a caballo y se tuera, acompañado por un vecino suyo. Era el tal
lestarnos

un tratante en cerdos de aquellos contornos, pero había sido antaño soldado en el ejército de Napoleón, donde, como el cochero borracho de Evora, supongo que adquiriría sus hábitos de embriaguez y su francés rudimentario.

A

Desde Estremoz a Elvas hay seis leguas. las nueve de la mañana siguiente emprenla marcha. El camino corría al principio

por terreno cerrado, pero no tardamos en salir a unas llanuras yermas y desabrigadas, en las que el viento, que no dejaba de perseguirnos, gemía tristemente. No encontramos alma viviente en el camino. El paisaje era en extremo desolado. En el cielo,
gris oscuro,
sol.

no se vislumbraba ni un rayo distancia delante de nosogran de tros, sobre una elevación del terreno, se alzaba una torre, único objeto que rompía la uniformidad del desierto. Dos horas des pues de haberla columbrado, llegamos al pie de la altura donde estaba la torre; allí mana una fuente y vierte sus aguas transparentes y puras en un pilón de piedra. Hicimos alto para dar de beber a las muías.

A

158

B O R R O

W

Eché pie a tierra, y separándome del guía, emprendí la subida hacia la torre. La cuesta era muy suave, mas no dejé de pasar algún trabajo, por estar el piso cubierto de piedras afiladas, que, pasándome el calzado, me hirieron dos o tres veces en los pies; además,
la distancia resultó ser

mucho mayor de

lo

que yo supuse. Al

fin llegué

a las ruinas,

pues no otra cosa había allí. Me encontré con una de esas torres vigías, llamadas en portugués atalaids] era cuadrada, rodeábala un muro, derruido en grandes trechos. La torre, cuya parte inferior estaba toda macizada, no tenía puerta; pero en una de sus caras había unas hendiduras entre las piedras para apoyar les pies, y trepando por tan tosca escalera llegué a un aposento pequeño, de unos cinco pies en cuadro, con el techo hundido. Dominábase desde alí una extensa vista en todas direcciones; aquel era evidentemente el alojamiento de los encargados de vigilar la frontera y de dar la alarma encendiendo hogueras, acaso al aparecer los enemigos. Un puñado de hombres resueltos podía defenderse en tan pequeña fortaleza contra asaltantes numerosos, expuestos en la subida a los tiros de la torre. Ya iba a marcharme cuando, detrás de una parte del muro no recorrida por mí, sonó un grito extraño; acudí presuroso y me encontré con una miserable criatura, harapienta, sentada en una piedra. Era un loco,

LA BIBLIA EN ESPAÑA

159

como de treinta años de edad, creo que sordo-mudo. Clavado en su asiento, desvariaba y gesticulaba, retorciendo su ruda fisonomía en espantables contorsiones. Solo aquello faltaba para completar la escena. Unos bandidos hubieran estado fuera de lugar en tan melancólica desolación. Pero el loco, sentado en la piedra detrás de las ruinas batidas por el viento, contemplando los marchitos chaparrales, sobre los que gravitaba un cielo hosco y pesado, componía un cuadro de tristeza y miseria como no lo habrá concebido poeta o pintor alguno en sus delirios más sombríos. No es este el primer caso en que me ha tocado comprobar que
la

realidad sobrepuja a veces a la fantasía.

Monté de nuevo en

la

hasta que, al llegar a lo exclamó el guía súbitamente: «[Allí está El-

muía y caminamos alto de otra colina,

Miré en la dirección que me indicaba, y vi una ciudad encaramada en un alto cerro. Separado de éste por un profundo valle,
vas!>

hacia

la izquierda,

había otro cerro

mucho

más

alto,

donde

está la famosa fortaleza de

reputada por la más poderosa de Portugal. Entre ambos cerros, pero muy al fondo, y lejos, en dirección de España, columbré las vertientes sombrías y la cima nebulosa de una soberbia montaña, que, según más adelante supe, era Alburquerque, una de las mayores de Extremadura. El camino entraba allí en paraje cultivado;
Elvas,

i6o

B O R R O

W

por entre setos vivos llegamos a un sitio donde el terreno descendía suavemente. A la derecha arrancaba el acueducto que provee de agua a la ciudad; tenía allí escasamente dos pies de altura, pero según íbamos descendiendo, las proporciones de la fábrica crecían, hasta ser colosales. Cerca del íondo del valle, el acueducto torcía a la izquierda, salvando el camino con uno de sus arcos: al pasar por debajo, alcé los ojos para mirarlo. El agua corría a cien pies de altura sobre mi cabeza; la inmensidad de la obra realizada para transportarla me llenó de adtodo, cierto detalle rebaja mucho las pretensiones de grandeza y magnificencia de este acueducto: el agua no corre, como en el de Lisboa, sobre un solo orden de arcos gigantescos, posados en el valle como piernas de titanes, sino sobre tres órdenes de arcos superpuestos. El gasto y el trabajo necesarios para levantar tan insigne máquina, debieron de ser enormes;

miración.

Con

y cuando
con que

se piensa en la relativa facilidad
la

industria

igual resultado,

moderna obtendría no puede uno por menos de

alegrarse de vivir en tiempos en que es innecesario esquilmar la riqueza de una provincia para proveer a una ciudad, construida en un cerro, de un indispensable elemento de vida.

CAPITULO
Elvas.

VIII

— Longevidad extraordinaria. — La nación — Ingratitud portuguesa. — Las fortificaciones. — Un mendigo español. — Badajoz. — La
inglesa.

aduana.

mi llegada a la puerta de Elvas un oficial salió de una especie de cuerpo de guardia, y después de hacerme varias preguntas, me envió, acompañado de un soldado, a la oficina de policía, donde mi pasaporte había de ser vise\ porque en la fro itera son muy

A

exigentes en ese particular. Arreglado el asunto, me instalé en una hostería próxima a aquella puerta; me la había recomendado el posadero de Vendas Novas, y su dueño se llamaba José Rosado. Era la mejor de Elvas, pero muy inferior en comodidades a cualquier figón inglés. Acosado por el frío, me refugié gustoso en una cocina interior, alumbrada tan sólo, una vez cerrada la puerta, por el resplandor del fuego que ardía débilmente en el fogón. Una mujer de edad, sentada en una silla junto a la lumbre, pasa-

i62

B o R R o
las

W
é

cuentas de su rosario; discerní en su en cuanto la escasa luz del aposento me lo permitía, una expresión singular, extraordinaria. Hícele algunas preguntas sin importancia, y me contestó; pero parecía ligeramente sorda. Comenzaba a encanecer, y le dije que, si bien la creía de más edad que yo, no tenía seguramente el pelo tan blanco como el mío.

ba

rostro,

f

—¿Qué edad tiene usted, caballero?— predándome
el

guntó,

título

usualmente em-

pleado en España para denotar un grado de Respondí que iba respeto extraordinario dijo a cumplir treinta años. «Entonces al suponer que soy más tenía usted razón vieja; tengo más años que su madre de usted y que la madre de su madre; hace más de cien años era yo una chicuela, y jugaba con otras de mi edad por esos campos.» «En tal caso respondí se acordará usted, contestó sin duda, del terremoto.» «Sí si de algo me acuerdo, es de eso; cuando ocurrió, estaba yo en la iglesia de El vas oyendo misa, y el cura se cayó al suelo, y dejó también caer la Hostia de las manos. Aún me acuerdo de cómo temblaba el suelo; todos nos mareamos; las casas se tai.nbaleaban como si estuviesen borrachas. Ochenta años han pasado sobre mí desde el temblor de tierra, y entonces ya tenía yo más edad que usted tiene ahora.»

.

Miré con asombro a tan extraordinaria

LA BIBLIA EN ESPAÑA
labras.

163

mujer, y apenas podía dar crédito a sus paSin embargo, me aseguraron que, positivamente, tenía más de ciento diez años, y pasaba por ser la persona más vieja de Portugal. Conservaba todas sus facultades tan despejadas como la generalidad de la gente al rayar en la mitad de aquellos años. Era pariente de los dueños de la hostería. Conforme avanzaba la noche, fueron entrando varias personas para calentarse a la lumbre y gozar de la conversación; la casa era una especie de mentidero, donde llevaba la voz cantante el huésped, hombre de cierta sagacidad y experiencia, antiguo soldado del ejército británico. Entre otros, vino el oficial que mandaba en la puerta de la ciudad. Después de cambiar algunas palabras, este caballero, joven de unos veinticinco años, bien parecido, rompió en declamaciones violentas contra la nación inglesa y su gobierno, quienes, si en todo tiempo habían demostrado su egoísmo y su falacia, seguían ahora, respecto de España, una conducta sobremanera ignominiosa, pues estando en su mano acabar de golpe la guerra civil, enviando un poderoso ejército de soco-

mandar un puñado de tropas, con objeto de prolongar la lucha y aprovecharse de sus ventajas. Después de cumplimentarle irónicamente por su cortesía y urbanidad, pregunté al oficial si entre las acciones egoístas de la nación y del gobierno
rro, preferían

. y pregunté: «¿Cómo se llaman estas frutas?» «Grana«Muy bien. un respondió das y doíotas» dajoz. En cuanto a la guerra actual.i64 B O R R O W contaba la de haber derrochado centenares de millones de libras esterlinas y vertido un océano de preciosa sangre para sostener la campaña de la península contra dije el fuerte Napoleón. dirigiéndome al oficial ted quisiera creer que la prolongación indefinida de la guerra reporta grandes provechos a mi país. — — — — . y más aún el vecino castillo de Baingleses. dicen glés. Por deferencia al superior entendimiento de uscontinué. tomé de sobre la mesa un plato con fruta. después de la expulsión de los franceses gragratitud demoscias a nuestros ejércitos trada en los estorbos puestos al comercio inglés y en las misas de acción de gracias ofrecidas al abandonar las costas españolas no puede inducir a los herejes británicos Inglaterra a arruinarse por el propósito de expulsar a don Carlos de sus montañas. mucho y cada vez que — — . se — — respecto del egoísmo inlos mire se confirmará usted en la opinión que acaba de exponer. le diré a usted que la gratitud de España a Inglaterra.» Como tardara en contestarme. pero me haría usted un favor insigne explicándome el proceso químico en virtud del que la sangre vertida en las montañas españolas va a parar al tesoro inglés convertida en monedas de oro. «Seguramente de Elvas.

y un momento después se fué.por quién? ¡Por un portude horrible esclavitud dos veces gracias al esfuerno ser por Wellington y sus hézo inglés. roes.» Esta réplica mía era impropia de un cristiano. hombre de talento.LA BIBLIA EN ESPAÑA rústico inglés 165 que no haya salido nunca de su país. no hubiese podido darme esa respuesta. llamado Almeida. y me demostró cuántas reliquias de mi antiguo carácter quedaban en el fondo de mi alma. probablemente. Al día siguiente entré en relación con un comerciante respetable. aunque algo brusco de modales. a no ser por Napier y sus marinos. Volviendo al oficial. con todo. . diré que todos se le rieron. y apenas supo que yo era portador de cierta cantidad de Testamentos. lo confieso. pero no pude dominarme al oír tratar con injusticia a mi . a pesar de hallarse tan familiarizado con las granadas y las balotas como vuestra señoría con la línea de conducta que le incumbe tomar a Inglaterra en su política interior y exterior. Portugal sería francés a estas fechas. Y guésl Por un hijo del país libertado A guel reinaría en Lisboa. don Migloriosa tierra. Manifestó profunda aversión al sistema papista que durante tanto tiempo había mantenido en mortales tinieblas a su infortunado país. séame permitido decir que. ninguna otra provocación me hubiera inducido a responder con tanta cólera.

hasta el fuerte. permitirían visitar el interior. asegurándome que el solo hecho de poder colaborar en una obra tan santa y útil como la difusión de la Escritura.i66 B O R R O W con intención de dejarlos allí para su venta. Al llegar a la entrada del fuerte. me preguntó . con dar mi nombre al oficial comandante. y subí paseando. con el traductor. volvió a poco. por unas piedras varadas en el cauce crucé el arroyuelo que corre al pie. y. pues. aunque sólo fuese por el nombre. la edición portuguesa de la Sagrada Escritura que la Sociedad Bíblica repartía la hizo un protestante llamado Almeida. en efecto. mi tarjeta al oficial con un soldado me que vagaba por allí. y se publicó por vez primera en 17 12. cerro arriba. di un vistazo a los alrededores de Elvas. pero tuvo la amabilidad de decirme que. al Norte de la ciudad. Envié. un centinela me cortó el paso. expresó vivos deseos de hacerse cargo de los libros.» Porque. aguardé. y me dijo que le honraba mucho tener alguna relación. era para él suficiente recompensa. le dije: «En la portada va el nombre de usted. y se ofreció a trabajar cuanto pudiese para colocarlos entre sus numerosos parroquianos. La parte baja del cerro está poblada de azinheiras^ que le dan amenidad. sentándome en una piedra. Terminado este asunto. Al enseñarle un ejemplar. el comerciante sonrió. Echó a broma la propuesta de remunerarle por su trabajo.

desprecian sus vinos. se han batido por mar y por tierra. recorrido a la subida. a beber sus vinos. Los franceses han asolado Portugal y vertido la sangre de sus hijos como si fuese agua. sin embargo. dijo: «En tal caso. son los más impopulares de cuantos extranjeros visitan este país. La razón de esto no es ningún misterio. Los ingleses nunca han estado en guerra con Portugal. y es que. Tales son los provechos que se obtienen con proteger a una nación y con derrochar la sangre y el dinero en su defensa. En ningún país son tan populares los ingleses como en Francia. desde el lado oriental del cerro.» Respondí que lo mismo me daba visitarlo o no. señor. no compran sus productos. es aborrecer a los bienhechores que con sus beneficios lastiman del modo más generoso su miserable vanidad. no es costumbre enseñar el fuerte a los extranjeros. y después de contemplar a Badajoz en la lejanía. no ya de los portugueses. desanduve el camino yo era inglés. siempre con buen éxito. que en ninguna otra parte los quieren.LA BIBLIA EN ESPAÑA si 167 y al oír mi respuesta afirmativa. tan ordinarios y adulterados. sino de la corrupción del hombre. se han obligado. lo propio. si bien . y. en favor de su independencia. por un tratado de comercio. pero no hay aquí mala disposición para los franceses. no puede usted entrar.

no tendría la menor necesidad de aproximarse ni a doce leguas de sus muros. Las fortificaciones de Elvas son un modelo en su género. abierta por todas partes.i68 B O R R O W han sido con frecuencia tratados rudamente por los ingleses y ocupada su capital por un ejército inglés. para rivalizar con Badajoz. desde donde un general experto no dejaría de cañonearla. probablemente con buen éxito. los franceses pusieron en la plaza una corta los franceses . de tal modo. en caso de invasión. Es la última ciudad de Portugal por aquella parte. fuerza que. apenas tiene valor como defensa de la frontera. al que mira desde su altura a través de la planicie arenosa por donde van las lentas aguas del Guadiana. Pero aunque Elvas es una ciudad fuerte. evidentemente. si estuviera bien guarnecida. Son tan extensas sus fortificaciones que no harían falta menos de diez mil hombres para guarnecerla. nunca han estado sometidos a la supuesta ignominia de recibir de ellos asistencia y socorro. a media milla de distancia. que un ejército invasor dispuesto a esquivar esta plaza. a primera vista pudiera creerse que la ciudad. estaría mejor empleada en afrontar al enemigo en campo raso. sería capaz de retar a cualquier enemigo. Durante su ocupación de Portugal. pero tiene un punto flaco: un cerro la domina por Occidente. y apenas si la separan dos leguas de la frontera española. Fué construida.

sirve allí de límite a los dos reinos. que se retiró al castillo al acercarse los ingleses. mon- tado en una triste muía. pues con todas sus mataduras. llamado Acaia. me indicó el vado en el agrio dialecto de Portugal. y seguido por un muchacho que había de acompañarme montado en otra. Como ya no me detenía cosa alguna en Elvas. al borde del arroyo. Era innecesario. an- daba ligera como el viento. y gritando ¡Santiago y cierra España!^ seguí mi camino más de pri- . azuzar a mi muía.LA BIBLIA EN ESPAÑA 169 guarnición. y así lo comprendí en seguida. dispúseme a cruzar la frontera de España. con ansia de llegar a la romántica. que me dé usted una limosna por amor de Dios^ una limo snita para que yo me compre un Iraguillo de vino tinto! Un momento después pisé suelo español. Un hombre. reparada de la vista y coja. de esta manera: ¡Oh señor caballero. a la cabelleresca y vieja España. El guía idiota tomó el camino de vuelta a Aldea Gallega. cuyas aguas corrían impetuosas entre márgenes escarpadas. y capituló poco después. porque el arroyo. guiándola con el ramal. En poco más de media hora llegamos a un arroyo. bajé presuroso desde Elvas al llano. sin riendas ni es* tribos. y cuando aun estaba yo chapoteando en el agua. arrojé al mendigo una monedilla de plata. una voz me saludó desde la otra orilla en el espléndido idioma de España. y el 5 de enero.

Pagaba con bendiciones a quien le daba limosna. aunque de razonable anchura. de mejillas tostadas. con vio limosna otorgada con menos discernimiento. sus orillas blanqueaban con las ropas puestas a secar al sol. Badajoz estaba ya a la vista. nunca se poca atención. a poco más de media legua de distancia. porque al acercarme oí distintamente: Guadiana^ Guadiana^ repetido a coro por muchas mujeres.lyo B O R R O W sa todavía. río muy famoso en romances y cantares. cuyas voces fuertes y claras. prestando dice Gil Blas. y el tema de sus cánticos parecía ser las alabanzas del río en que estaban descrismándose. Pronto torcimos a la izquierda para tomar el puente de arcos que atraviesa el Guadiana. las unas mozas. multiplicaba el eco por todas partes. porque. aquel tipo era un borracho perdido que se instalaba todas las mañanas junto al vado para sacar a los viajeros unos cuartos y gastárselos por las noches en las tabernas de Badajoz. al rramado por el todo. Desde gran distancia oí cantar a las lavanderas. y con maldiciones a quien se la negaba. las otras de edad. que lucía resplandeciente. como torrente de bendiciones demendigo a mis espaldas. pero nada ameno en realidad. Pensé que había cierta seaiejan- . según más adelante averigüé. poco profundo y muy lento. e igual facundia y habilidad tenía en el empleo de las unas que de las otras.

y entrándose por la puerta de la ciudad. lavanderas se quemaban el rostro en la orilla del río para blanquear las romi mente pas de gentes que desconocían. yo estaba en vías de curtir mi tez septentrional exponiéndome al candente sol de España. alguna de las impuras manchas dejadas en ella por el papismo. me fatigaré en socorro de mis hermanos sin fortuna. dijo que era un guarda-puertas y nos llevaba a la aduana.LA BIBLIA EN ESPAÑA za entre 171 mi tarea y la suya.» Cruzado el puente. o alfandega^ para el registro del equipa- . nos llevó por una calle muy sucia. y así las como A embozado en una de esas inmensas capas. Sin pronunciar palabra asió del ramal de la muía. como las lavanderas curten su faz al sol por limpiar unas ropas que no son suyas. que sólo un español sabe llevar en forma que sienten bien. a quienes conocía apenas. y de una especie de garita salió a nosotros un individuo tocado con un sombrero andaluz de copa puntiaguda. y no se dignó contestar. pero el muchacho. Pregúntele qué se proponía. movido por la modesta esperanza de ser útil en la obra de borrar del alma de los españoles. llegamos a la puerta Norte de Badajoz. llena de gente embozada también en largas capas. mi acompañante. acudieron con mucha fuerza las palabras de un poeta oriental: «Día tras día. muy conocidas de cuantos han viajado por España. y noche tras noche.

y guiando el muchacho. me preguntó en mi idioma si yo era inglés. el guarda. lencia de manos en equipaje sin — — . (Knapp). B o R R o W Llegados a la aduana. en efecto. Preguntóme después lo que contenían las maletas: ropas de vestir contesté yo y pidiéndome perdón por la insolencia de su subordinado. * La fonda estaba en 30. sin romper su adusto silencio. en quien no tardé en reconocer al jefe de la aduana. alto y de edad madura. apareció en la puerta un personaje. . nóm. que me habían recomendado en Elvas ^. Al oír mi respuesta afirmativa. la calle de la Moraleja. sin pronunciar palabra. y severamente le mandó atar de nuevo las maletas y cargarlas en la muía. Ya iba a reprenderle como su brutalidad merecía. como lo hizo. fui directamente a la fonda de las Tres Naciones.172 je. pero antes de que pudiera abrir la boca. Le di las gracias por su extremada cortesía. preguntó al guarda cómo se había atrevido a las cometer el la inso- poner orden superior. me dijo que era libre de ir adonde tuviera por conveniente. Después de mirarme un momento. comenzó a echar las maletas desde la muía de carga al suelo y a desatarlas.

Los alrededores de Badajoz no me predispusieron gran cosa en favor del país a que acababa HALLÁBAME de Aquellas planicies parduscas.— en muralla La Mérida.— La vida en el — — — — — ya cn Badajoz. Allí fué donde encontré al indómito Paco. hombres Los dre.— El país del moro. La desierto. fué donde. unas montañas azuladas se yerguen en la lejanía monótona y animan un poco la entonación llegar.CAPITULO IX Badajoz. sin embargo. Salida de no.-Es aceptada. En . La comaruinas. cena. del paisaje. por vez primera. capital de Extremadura. en España. o gitanos españoles. apenas producen otra cosa que el arbusto llamado en español carrasco. tropecé con los singularísimos Zincali.— Una proposición El desayuno gitade Antonio. país que durante los cuatro años siguientes nos iba a ser teatro de mis trabajos.. Badajoz. borrico del gitaEl Badajoz. pero no anticipemos a los acontecimientos.— no negros.Antonio el gitano.

Chor. hermano. . Antonio'. cuando entró Antonio el gitano. Antonia. Madrid. se imprimió más tarde en Madrid. por vez primera. ladrón. o engaño maestro. a su astuta mujer. Antonio: Buenas noches. a su suegro. y a otros muchos individuos del Errate. y comenzé la traducción del Nuevo Testamento al idioma de los gitanos españoles. el feroz gitano Antonio López. Permanecí tres semanas en Badajoz. vestido con su zamarra y tocado con puntiagudo sombrero andaluz. el país está en guerra. haró. o sangre gitana. grande. ^No te amedrenta el viaje? el 1 Tijeras. diestra en hokkano baro ^. y me dispuse a salir para Madrid. no puedo estar aquí más tiempo. mañana. y en el campo abundan los chories ^.174 B o R R o tenía ^ W hombre que ba las un brazo seco y maneja cachas con la mano izquierda. Yo\ Así es. poco menos notables que éstos. prediqué el Evangelio al pueblo gitano. Hok. 2 * * * Ayer. El camino hasta Madrilati es largo. en parte. un anochecido estaba yo en mi aposento arreglando mi escaso equipaje. traducción que. Hokkano (en la lengua de los gitanos ingleses): mentira. Aquí fué donde. me han dicho que callicaste ^ te propones salir para Madrilati *. fraude.

* 5 Busnó busné): el que no es gitano.? He sido soldado y contrabandista^ y he matado y robado también a los Busné *. años de edad. Lachó'.LA BIBLIA EN ESPAÑA Yo'. Feria. según la 1 2 3 Libro. Lit: piedra buena (talismán). chardi 2. tampoco tengo miedo. (pl. personalmente. y el carrascal silvestre lo mismo que la plaza del mercado o que lachí el ^. la noche oscura es para mí igual que el día claro. Antonio: Yo. bueno. Yo: Supongo que te refieres al imán. hermano. llevo en el pecho el bar la piedra preciosa a que se pega la aguja. Francés. Las balas del Gabiné ^ y del iara canallis ^ me han zumbado en los oídos sin tocarme por llevar conmigo el bar lachí. . Veinte veces he hecho cosas que. y aquí Hermano. « Guardas o empleados del resguardo. cuento ya cincuenta me tienes vivo y sano. ningún hombre puede eludir su destino. ¿Crees que una piedra inerte puede preservarte de los peligros que amenacen tu vida? Antonio'. 175 no tengo miedo. ser eso si el ¿Cómo podría bar lachí no tuviera poder alguno. lo que haya de ser de mi cuerpo y de mi alma. escrito está en un gabicoie ^ desde mil años antes de la creación del Yo mundo.

como no sea a desearme feliz viaje. ^'sabes a lo que vengo? Yo: Lo ignoro. Caloró (pl. Castilla. Antonio'. Luego me dije: estoy haciendo falta en la raya de Castumba ^ para cierto negocio. no tendría miedo. Antonio: Toda la noche pasada he estado despierto. y me lo bebí con aguardiente^ según tengo costumbre de hacer después de tomar una resolución. Gitano. tomé el bar lachi^ y raspándolo con un cuchillo saqué un poco de polvo.176 B O R R O embargo. confío en el bar lachi. y ya no volveremos a vernos más. Yo: No vamos a discutir por eso. que es del Caló. no soy bastante gitano para adivinar los pensamientos de la gente. haberme llevado há estrujado cha el cuello el frío garrote. nunca W al fílimi- ley busné debían 1 . cuando me levanté esta mañana. como los Caloré ^ de otro tiempo: aunque me viera en el golfo de Bombarda ^ sin una tabla a qué agarrarme. Calés. o sangre negra. El bar lachí es poderoso. y menos ahora. ella me sacaría sano y salvo a la costa. . un gitano. despidámonos rápidamente. porque llevando tan preciosa piedra. Hermano. pensando en los asuntos de Egipto. 2 3 * 5 León. en el momento de marcharme de Badajoz. Caloré): el halo rat. hermano. Hermano. El Caloró ^ fosin 1 me La horca.

gry: caballo. te dije en otra ocasión. trigo. De manera que me dije: el Caloró forastero puede caer en manos de los de su misma sangre y ser maltratado por ellos.LA BIBLIA EN ESPAÑA 177 rastero va a marcharse a Madrilati. y desde la raya de Castumba dejaré que el Caloró de Londres siga su camino a Madrilati^ porque hay menos peligro en Castumba que en Chim del Manró. hermano. ^En qué forma piensas que hagamos el viaje? la Antonio: Te lo diré. porque he de decirte. iré con él por el Chim del Manró hasta la raya de Castumba. y ahora o nunca es la ocasión de que los Caloré vuelvan a ser lo que fueron en tiempos pasados. Grá. . a mí que Chim 2 Chim: reino. p'aste. comarca. Tengo en cuadra un gras 2. del Manró: tierra del trigo: Extremadura. hermano. bueno y 1 y me costó. que los Calés abandonan ya las ciudades y aldeas y se echan al campo en cuadrillas para saquear a los Busné. y después podré ocuparme de los asuntos de Egipto que allí me re^ claman. Yo: Ese plan promete mucho. no hay ley ninguna en estas tierras. gras. que sería una vergüenza. quizás en las de gente de su propia sangre. es como ligero. De consiguiente. el camino es largo. amigo mío. Manró: pan. el mismo que compré en Olivenza. y pudiera caer en malas manos.

Yo: Antes de responder desearía que me dijeses qué asuntos son esos que te obligan a ir a Castumba. el plan no dejaba de tener atractivos para mí. Sin embargo. Dosta ^. Volviendo a lo de antes: eres libre de rechazar mi ofrecimiento. Basta. Antonio: Es un asunto de Egipto. hay un drungruje ^ de aquí a Madrilati^ y puedes viajar en el birdoche * o con los dramalis ^. que hay chories en el drun^ y algunos de ellos son del Errate. Drungruje o drunji: careal. como hermano. te aconsejo que no preguntes nada. Otros en mi caso hubiesen recelado una traición. Chulé): un ÚMTO. 2 3 Drun. lo que sea. por tanto. hermano. mino * 5 Galera.178 B o R R o W soy gitano. Arrieros. yo montaré en el macho. no podía satisfacerla de mejor ni más fácil modo que poniéndome en manos de tal guía. La verdad es que pocas personas en mi situación hubiesen aceptado la propuesta del singular gitano. acaso de una muía o de un tnacho. pero te advierto. drom: camino. Dada mi afición a las aventuras. y no puedo decirte más. . no se refiere a ti.ya a viajar. tú puedes ir en el gras. pero yo es1 ChuH {-^l. cincuenta chulé ^.t\i yerno Paco me tiene dicho que los gitanos no acostumbran. Acaso se trata de un caballo o de un borrico.

raza ya conocida y tratada por mí en diversas partes del mundo. y allí se me presentaba una excelente. «Iremos juntos — — . . je lo mandaré a Madrid po el birdoche. apenas llegado a España. además. medio siglo puede estar un extranjero entre españoles sin que le dirijan media docena de palabras. y no creía que el gitano abrigcse la más ligera mala intención en contra mía. La verdad es para nada necesitas llevar equipaje. a no ser que partan de él los primeros pasos para intimar.LA BIBLIA EN ESPAÑA 179 taba tranquilo sobre ese punto. hermano— contestó — y Busné se encontra- gras andará más ligero. aprovechar todas las ocasiones de conocer a fondo las costumbres de los gitanos españoles. lo más del tiempo se lo consagré a los gitanos. puede verse rechazado con un encogimiento de hombros y un no entiendo^ porque entre los muchos . y aun así. y con quienes me encontraba más a mis anchas que con los silenciosos y reservados hombres de España. tuve poco trato con los españoles. Deseaba yo. «Muy así el bien hecho. que jCómo ran en se reirían los el si camino a dos Calés viajando con equipaje!» Durante mi estancia en Badajoz. le vi plenamente con- vencido de que yo era uno de los del Errate^ y los rasgos más fuertes de su carácter eran el amor a su raza y el odio a los Busné. Total: que resolví acompañar al giMi equipale dije tano.

y apareció Antonio. la calle estaba. Un instante después se abrió la puerta de la casa del gitano. Que todo Busné corra la misma suerte. y sobre ella un pan y un puchero que despedía agradable olor. .:8o B O R R O vr prejuicios profundamente arraigados en este pueblo se cuenta la singular idea de que ningún extranjero es capaz de aprender su lengua. todo lo más que en tal caso conceden. 1 Cerdo. La mañana era profundamente oscura. situada en una calle sucia. a su lado una tosca mesa cubierta con grosero mantel. sin embargo. es esto: Habla cuatro palabras^ y nada más. idea a que siguen aferrados aunque le oigan hablar en ella corrientemente.» No entendí bien estas palabras. donde había un brasero encendido. y exclamó: «El puerco ha dado muerte a su hermano. Echó una mirada en dirección de la hoguera. Entremos. en torno del que dos o tres hombres parecían muy ocupados en sostener un objeto sobre la llama. Una mañana temprano. pero siguiendo al gitano. me encontré frente a la casa de Antonio. antes de salir el sol. y comeremos el corazón del puerco. pequeña y mísera construcción. «En e^tdi puchera dijo Antonio está el corazón del balicho ^\ comimos. parcialmente iluminada por un montón de paja ardiendo. llegamos a un aposento bajo. hermano.» Nos sentamos — — .

«Espérame en la calle. Cuando terminó. se puso en pie y me dijo. mientras voy a la cuadra a buscar las caballerías. mi pasaporte es el bar lachí. y al camino. «Bueno. era cortante.-» Le obedecí. hermano. Antonio vorazmente. hace mucho tiempo que le tenía echado el bro. pueenseñándole mi pasaporte repuso Yo no lo necedes necesitarlo sito. libro. ' Aguardiente. «Estás mirando el grasti dijo AntoTiene diez y ocho años. el frío — — — — . me pareció el bicho más raro que había visto en mi vida. carta. «Aquí está contesté.LA BIBLIA EN ESPAÑA a la i8i mesa y comimos.novimiento de asomdonde ni o lué posible examinarlo. Era de espectral blancura. Ahora un vaso de repañi 2. en un rincón del pasillo. y un momento después apareció Antonio llevando el caballo por la brida. que escondió luego debajo de una baldosa. y altísimo de cruz. pero es el nio mejor de Chim del Manró^ ni más ni menos. ' Lio Lil: papel. . No tardé en oír las pisadas de los animales. Hasta — — . pero la luz grisácea del alba me permitía ya distinguir los objetos con suficiente claridad. pero con unas patas de desmesurada longitud. Miré al caballo y no pude contener un . «^Has traido el li?')> ^. . muy corto de cuerpo. Antonio cerró la puerta con llave. el macho iba detrás.» Salimos del cuarto. El sol no había salido aún.

por el campo — . hermano. ya van a abrir la puerta de la ciudad Cerró la de su casa^ y se guardó la llave en la faja. «Aquí no hay casa Calo dijo Antonio tenemos que ir a la posada de los Busne\ — — tias. y como se me ocuForo: pueblo. Menos de un cuarto de hora después. habíamos dejado Badajoz a nuestra espalda. Monta. y le compré para emplearlo en los negocios de Egipto. nos sentamos a la mesa y pedimos pan y vino.» donde comeremos todos. hermano dijo Antonio Lo mismo al galope que al trote largo ninguno le aventaja. hombres y besEntramos en la cocina. y dejemos ]os foros i. cigarros. en las inmediaciones de un cerro pedregoso.» «Fs el caballo más ligero que hay en Ckim del Manró. . ciudad.» A eso del mediodía llegamos a una aldea.i82 B o R R o W ojo. pero deja que entre en calor y que el genio del viejo reviva. sobre — — todo por la mañana. «No me parece rruy bueno este ca>> ballo — dije a Antonio. monta. Apenas cuando íbamos ya si puedo hacerle andar. Ese caballo lo compré para los asuntos de Egipto. y no podrás contenerlo con el freno ni con la brida. hermano. pero tiene diez y ocho años y las co /unturas entumecidas. Había en la fumando unos 1 cocina dos individuos de mala catadura.

no sin haberle murmurado antes al oído no sé qué cosas en caló\ el burro tenía un paso magnífico. y después de examinarlo un rato. como os está prohibido entrar en el mercado) Amigo. que soy chalan y nacional? Malditos giatrevéis a entrar en esta/í>sada y a hablar en esa lengua delante de mí^" ^No está prohibida por la ley. y de un puntapié vas volando al tejado. . ^cómo os — — . — — . como vuelva yo a oír de tu boca una palabra en caló te muelo los huesos a palos. Caballero nacional^ me responde. voy al mercado. y allí me veo en un rincón a los malditos gitanos charlando en una lengua ininteligible.» «Quisiera verlo andar» tanos. exclamó: «^Qué es lo que oigo? ^Te atreves a hablar en caló delante de mí.LA BIBLIA EN ESPAÑA rriera decir caló^ 183 no sé qué cosa a Antonio en uno de aquellos tipos. Estando en Mérida o Badajoz. . salta el le salir andando. — replico yo — «Ahora mismo» — contesta — y burro y sobre hace . como yo no había visto otro.» «Haría usted muy bien dijo su compaporque la insolencia de estos gitañero nos es ya inaguantable. saco el dinero y le pago «Me voy a mi casa» dice el gitano. y desaparece rápidamente «Y yo a mi pueblo» contesto — — — — . «Creo que me conviene» digo al fin. «Señor gitano le digo a uno de ellos ¿cuánto quiere usted por ese burro?» «Diez duros. Es el mejor burro de toda España. notable por sus inmensos bigotes. — .

me han robado. me doy por contento vendiéndoselo en dos duros. y después de regatear mucho. y me pongo a darle espola- zos. — y montado en el — exclamo — . . Me pongo en pie y veo al burro contemplándome atentamente. los gitanos me . pudo inducir al jumento a portarse de tan inconcebible manera?» Ambos parecían completamente convencidos de la exactitud de es^a conclusión. Todo ello es una pura estafa.. pero no hay quien lo compre. el burro vuelve a su dueño y la cuadrilla se reparte la ganancia. y Al cabo. ofrecen treinta reals por él. «. Pero el maldito. al primer corcovo me tira por las orejas en medio del fango.jqué otra cosa sino las palabras en caló dichas a su oído. — . En vano le arreo con una varita. con sol© prohibir hablar el caló\ porque. Quiero desro hacerme del burro. perseguido muy exclama un tercede cerca por el diablo» En suma. le digo: Vamonos^ pero el burro se está quieto. y a la canaille gitana mirándome de través con sus ojos velados. — . — — yen. a mi parecer.jQué significa esto?> .. es una infamia que se evitaría. apenas siente la picadura. «^Dónde está el tunante que me ha vendido esta alhaja?» grito «Se ha ido a Granada» dice uno <Se ha ido a ver a su familia de Morería» añade otro «Le acabo de ver corriendo por el campo en dirección de.i84 B O R R O W yo burro. es un burro caló^ y todos le hu- — — — — .

échate a un lado . Esta gente no me parece muy amiga de los gitanos ni del lenguaje caló dije a Antonio cuando los dos matones se fueron. es lenguaje prohibido. porque tengo que arieglar algunos asuntos de Egipto. * Los moros. y arrojando ál suelo las puntas de los cigarros. Vamonos de aquí. Malos muermos les cojan los hocicos Ya se ve que algunos de —dijo Antonio los nuestros los han jonjabadoed ^. nos miraron con fiero desden. el rey ha destruido la ley de los Calés ^. 2 El crallis ha nicobado la liri de los Calés. porque. salieron de la habitación a paso largo. y quizás dos o tres días.í/'abary engañar. . como ya te he dicho. — — — 1 Engañado. hermano. pasaremos aqu'' la noche. en hablarme en caló en estdi posada. hermano. Al atardecer llegábamos cerca de un pue- — — — — . entonces se levantaron. antes que esos j'uníuríes ^ nos echen encima a la Justicia. has hecho mal. Jojana: engaño. 3 Juntuno: espía.LA BIBLIA EN ESPAÑA 185 continuaron fumando hasta consumir los cigarros. Terminación inglesa añadida a la terminación española de la palabra romaniyc. blo grande. Sin embargo. Esta es Mérida dijo Antonio que. se atusaron las patillas. hermano. Ahora. según cuentan los busne\ fué antaño una gran ciudad de los corahai ^.

en seguida llegamos. O Quer: Casa. Caloró de mi garlochín 2. — Yo tonio? soy el que usted busca. que se apoyaba en un palo. — dijo 1 Negociando. ^Y An- relos terela curelando.i86 B O R R O W y espera junto a Tengo que adelan- del camino con el caballo. tiene muchos neCorazón. gocios que hacer. casi negras. vi un rostro de mujer casi debajo del ala de mi sombrero. ^Es su merced el Caloró de Londres? dijo muy cerca de mí una voz desconocida. y como sentía algún cansancio. junto a la pared en ruinas indicada por Antonio. que Antonio A me dio. 2 3 . observé que sus facciones eran horriblemente feas. lo menos de setenta años. Venga conmigo. negociando. Me apeé del caballo y me senté en una piedra. esa tapia hasta mi vuelta. Eché por el camino. tarme para ver cómo están las cosas. detrás de la gitana. caí en un sopor que duró casi una hora. El sol declinaba y el viento era muy sutil. Me desperté sobresaltado. ^Es su merced el Caloró de Londres? — — repitió. andrajosa y vieja. pertenecían a una gitana vieja. venga conmigo a mi ker 3. i — Curelando. baribustres cúla vieja—. pesar de la poca luz. me arropé bien en una capa de gitano.

a poco. .Entra. y la oí trajinar en la oscuridad. Caloró mío. en la cuadra. Atravesamos un vasto patio. chabé. aunque pequeña. Ahora. chabó de la . Brida. — Hazle entrar también. la 187 ciudad. joven. el Epipto. chaboró: mozo. y le ataré él al pesebre. yo ja — Esto está más negro que pez — dije — y es muy a propósito para lo que yo trae una o no entro. el 2 la . Terciar: atar. hay sitio para ^ gras. y. — — entra. individuo.LA BIBLIA EN ESPAÑA hasta llegar a desierta. y nos detuvimos ante una puerta muy ancha. a pesar del viaje no se ha resentido. hijo de Egipto dijo la bruja —. y medio torcimos remontamos una luego por una callejuela angosta y lóbrega. mi guía abrió la puerta de una casa bastante capaz y muy estropeada. Entró con — — . vamos a mi casita. — Entra — me — ^Y gras?— pregunté. luz. esa es la cuadra. . me — Dame solabarri — respondió vie— y yo encerraré caballo. chabó dijo. el la el mío. ' » * Chabó. al reaparecer con la brida en la mano El caballo se ha soltado él solo. Grasti terelamos 3— dijo la gitana. no tardé en oír rebullirse también al caballo. sé. ruinosa calle. en cuadra.

Caloró de Londres. la ^. Siéntate. algunas tal como las de¡Ah! Qué gran pueblo jaron los corakanós son ios corakanós. 1 2 Callee. Miré en busca de una silla. ro- dándolo. Corahano: moro. calli. corahani. por lo grande puede servir de sobra para alojar a los hundunares ^. fem. empero. pero no la había. fem. Hay muchas casas de sobra en estos foros^ muchas casas de sobra en Mériaa. 3 * Soldados. Esta caí^a es muy hermosa. de caló. pero oírme de algo fría y húmeda. junto ai que se acurrucaban dos — Estas son callees — dijo gitana vieotra es su chahi ja — Una es mi ^ bultos oscuros. Muchacha. la . y que te oigamos el metal de la voz. Caloró de Londres. cerca de mí. ^has estado ¡Cómo! Madre dije yo en tierra de moros? — — — . — — — . madre de dije yo. por satisfacer su dese^'> los gitanos hablar Es muy hermosa. descubrí en el suelo el remate de una columna rota. — •^. donde no había otra luz que el débil resplandor de un brasero. fem. de chabd. hija. .i88 B O R R O W Entramos en la casa. puesto al fondo. lo acerqué al brasero^ y me senté. Muchas veces me entran ganas de volver otra vez a su chim. en un aposento muy capaz y tenebroso.

un gitano casado. se puso en salvo en la tierra de los corahai. dos veces he de los Corahai. en Ceuta. porque mi marido era soldado del Crallis de España. Entonces no estuviste con los verdaderos moros. y sin que le tocaran los tiros que le tiraron. Ro^ ro7n: marido. Estuve con los verdaderos moros. y en cuanto pueda te seguiré y me haré corahani. hace más de cincuenta años. entonces estaba yo con los sesé 1. nombre genérico del pueblo gitano. o ^ Pl. que no hay pan. y agua menos aún. he decidido escaparme y volverme corahanó. mi Caloró de Londres. Yo me quedé en el de seso: español. echó a correr. esta noche mataré al sargento y huiré al campo moro.í* Hace unos cuarenta años estaba yo con mi ro 2. saltó por la muralla. Aquel a misma noche mató a su sargento. porque era soldado del rey. y Oran pertenecía en aquellos tiempos a España. estado en la tierra — Dos veces. y le había maldecido. — — — — — .LA BIBLIA EN ESPAÑA 189 Caloró mío. La primera vez. . Roma. sino con ios españoles que ocupaban una parte de su país. los maridos. que cinco años antes le había llamado Caló. 2 Romani. cuando un día me dijo: «Estoy cansado de vivir aquí. ¿Quién conoce a los moros mejor que yo.> Hazlo respondí chahó mío.

encontramos a cuatro personas. al pie de un cerro. hombres y mujeres. tan ^ Taberna. tu ro te espera. luego. iba vestido como un cotahanó^ pero más parecía un callardó 2. pensé que se parecía un poco a los del Errate^ y me dijo: *. ven conmigo. Y Tuve un poco de miedo. dijo: «Está por allá. de cantinera. hermanita. Gitanos. Mulato. parné: general: dinero. ven conmigo. tampoco era un callardó^ a pesar de ser casi negro. y. vendiendo vino y repañi a los soldados. en una lengua tan rara que apenas le pude entender.Zincali ^. Un día entró en mi cachimani ^ un desconocido. En la puerta nos dio el pero le convidé a repañi^ y nos dejó pasar. pero me acordé de mi marido. sin embargo. muy lejos. y ya deseé verme en la tierra de los corahai. pues. según estaba mirándole.» «^Dónde está?» pregunté señalando hacia el Poniente. 2 3 moneda de plata. y te llevaré con él. eché la llave al cachimani y me fui alto el centinela. me dijo al oído. en un instante llegamos a la tierra de los corahai. En . chachipé^t *. una legua de la con el A ciudad. «Tu marido está esperándote. el poco parné ^ que tenía. 5 Partió: blanco. * La verdad. Dos años pasaron sin tener noticias de mi ro.ijo B o R R o W presidio de Ceuta.» — — . tomé. desconocido.

le miré a la cara. con las que me vestí como una corahani. y el hombre negro que me había ido a buscar.LA BIBLIA EN ESPAÑA 191 negros como mi desconocido guía. Eso fué lo único que entendí de toda su habla. Portugueses. y se unieron á nosotros. por desiertos y aldeas. Mucho tiempo estuve con mi ro en aquella ciudad. y llamándome hermanita. pero renegadas y convertidas en corahai. hermanita. yendo a veces con Fortuna. saludándome. Quitáronme las ropas que llevaba y me dieron otras. «Entra ahí. y reconocí a mi marido. los hombres que rían hokkawar con mulos y burros. Había allí sesé y laloré ^ y hombres de otras naciones. más de una vez me pareció encontrar- me entre los del Errate^ porque sus costumbres eran las mismas. de Candory: cristiano. que era muy cerrada. y encontrarás a tu ro.-* Me llegué a la puerta. Penar baji: decir Pl. las mujeres decían bají ^. todos eran sóidados del Crallis de los corahai^ y le servían en sus guerras. 2 3 . ^ la buena ventura. Era aquella una ciudad muy extraña. dijo. Al cabo llegamos a una ciudad grande. y vi estar dentro un co r a hanó dirmdimado. y entre ellos algunos del Errate de mi mismo país. que duró muchos días. llena de gentes que habían sido antes candoré 2. y luego emprendimos la marcha.

el ro está muy cerca. y fuera de la ciudad. ven conmigo. y los creía del Et'rate. En fin. estaban los mismos hombres y mujeres negros que la otra vez había visto. hermanita — dijo hombre negro — aquí está.» Muchas veces les pregunté si eran del Errate^ y se reían. y me dijo: «Ven conmigo. y volví a la ciudad de los renegados. y me dijo que había tenido algunos tratos con ellos.1^2 él B O R R O W a las guerras. . para no alar gar. y vivimos por los desiertos y hokkawared y choried. y fué mi r¿?. y vamonos de y quehaceres. en el desierto. se me plantó delante el mismo hombre negro a quien no había vuelto a ver desde el día que me llevó a juntarme con mi r¿>. Un día.» no faltan aquí. como la llamaban. hermano. desde hoy yo soy el 2. muchas veces le pregunté acerca de los hombres negros que me habían llevado hasta allí. que Me marché con él.» Fui con él. Gitana casada. se guramente estoy entre los del Errate^ en un país mejor que el mío. «^Dónde está mi ro}> té. y dije bají. delante de una ciudad sitiada por el rey de los corahai^ yo quedé piulí i. — «Aquí está. a mi marido le mataron en la guerra. di- — pregun- el ro^ tú la romi 1 2 Viuda. estando yo sentada. . hermanita. llorando. yo pensaba: «Esto me gusta. Ven. y me gané la vida como pude.

y tanto rieron. en tiempo de invierno. pero nunca me dieron más clara cuenta de sí. a quien llevaba en el seno. De este hice amistad con el capitán de un barco.^* Al llegar aquí. que llorando hasta quedarme casi lili modo llegué a la costa. es la Calli Así vivíamos y choried^ y decíamos bají. dos. y volví a esta tierra de España. Ahora que estoy aquí. irreg. Ocurrió que una vez. 13 . deseo muchas veces volver a vivir con los corahai. como muchos otros que hay en Chim del Corahai^ y el bote volcó con la rapidez de la corriente. de tonto. murieron. allí y les llegó el un rato largo. Horas y horas fueron pasando. rompió a reír a carcajadas. esto duró unos cuantos años. Bueno. fui errante por los despoblados^ implorando y estás viendo al lado del brasero. y todos se ahogaron menos yo y mi chabi. nuestra pandilla intentó atravesar un río muy ancho y muy profundo. que las tuve a todas así estuvo por locas. de chabó. errantes. 2. y tuve del hombre negro tres chai ^.LA BIBLIA EN ESPAÑA 193 ciéndome que muy bien podía ser porque no eran corakai. cuando se cansó. pero la más joven. Ya no me quedaba ningún amigo entre los corahai. vive. y aun estábamos acurrucados junto al brasero^ del ^ Pl. loco. turno de reír a su hija y a su nieta. liló: 2 Fem.

y oí la voa de Anto* nio. hermano. Copla. dijo la vieja . — to traerán luz. y en silencio. La habitación estaba en las blas. que decía: No te asustes. sólo quedaba en el brasero un rescoldo moribundo. ' • . las tres más densas tiniemujeres permanecían inmóviles un escalofrío. a encontrarme a disgusto. el leve fulgor que iluminaba el aposento también desapareció. Antonio. empero. soy yo.194 B O R R O W que todo calor había volado mucho tiempo hacía. y una bota La cena fué bastante frugal: pan. huir de con intención de cuando sentí posarse una mano en mi hombro. ^ al- guna vez. y cenaremos. Ahora dijo Antonio a la más joven de las tres mujeres tráeme el pajandi ^^ que voy a cantar una gachapla ^ — — — ^ Antonio. Despachamos los manjares a la luz de una lámpara de barro puesta en el suelo. sacó de excelente vino. Guitarra. la Ya casa. Proniba a levantarme. queso aceitunas. sentí y empecé — ^Vendrá aquí Antonio esta noche? pregunté — No tenga usted cuidao^ mi Caloró de Londres — gitana con tono desabrido — Pepindorio ha estado aquí al fin.

Con muchísimo gusto dije yo ¿Dónde vamos a dormir? En la cuadra. mientras la vieja hacía a veces restallar sus dedos o medía el compás golpeando en el suelo con el palo. Porque se encontró una capa Antes de perderla el amo. Aunque en la cuadra haga frío. * — — — — * Borrow se detuvo en Mérida por la gitana descrita en Th& Zincali. 195 y el gita- no. rascó vigorosamente las cuerdas y se puso a cantar. (Knapp). ipor qué vas preso? — Señor. y dijo: que el Caloró de Londres está cansado. mañana continuaremos. soltó — Veo bruscamente la guitarra. basta. en el pesebre. Pesebre. Al fin. después de templarla con cierto trabajo. El canto y la música duraron mucho tiem- po. Caminito de Antequera Preso llevan a un gitano. Antonio. * boda Cama.LA BIBLIA EN ESPAÑA La muchacha trajo la guitarra. * . Las dos mujeres jóvenes no se cansaban de bailar. por cosa ninguna: Porque he cogió un rama Y etrás se bino una muía. Ahora vamonos al charipé ^. basta. estaremos bastante abrigados en el bufa 2. — Gitano.

Una mañana. cional. . La casa era grande y estaba ruinosa. TRES días estuvimos en casa de las gitanas. y en el que dormían las gitanas. — El Nales. montado en el macho. — El vivac.CAPÍTULO La nieta X El alguacil. — 1 Hechicera. Antonio se marchaba. era aquella especie de zaguán donde cenamos. —Proyecto matrimonial. y no lo es menos la gente que vive en ella. — El ataque. — Trote largo. — Noche de lluvia. La gitana abuela tiene todo el aspecto de una sowanee^. seria. le dije: Esta casa es muy extraña. cuando Antonio ensillaba el macho y se disponía a partir. —Una conversación — El caballero Balmerson. muy temprano. — Llegada a Trujillo. — Entre jara¿Qué es la ver- — Todas las mañanas. — La selva. supuse yo. por los negocios de Egipto. en unos felpudos y colchonetas puestos en un rincón. además de la cuadra. de la gitana. dad? — Noticia inesperada. y volvía ya muy entrada la noche. la única parte habitable. — ¡Levántate y anda! —Jaraicejo.

y me convenció de que la probara. hallándome sentado en el zaguán con la gitana vieja. 2 Oh madre de los gitanos! . poco antes de ser ahorcado por los busné. me lo preguntas. ¿Hace mucho tiempo que — — Por la tarde. mi caloró de Londres? — ¿Eres un ró} Yo: ¿Por qué los Calés? 2. — ¿Cómo nio — ¿Pues 1. — filtros que ninguna persona viviente. o Dai de í Venenos. ya quisiera yo saber. mientras las dos Callees andaban por la ciudad y sus cercanías diciendo la buenaventura. Una vez hizo una especie de pasta. entre monstruos y duendes. ¿Que si la conozco? Mi hermano se casó con la hija. Ha vivido en tierra de moros. En la tierra de los corahai aprendió muchas cosas que más draos venenos y la conoces? Estás en esta casa como en la tuya. la Callí negra. poco después sentí como si el alma se me separase del cuerpo. y sabe hacer el . su principal ocupación.LA BIBLIA EN ESPAÑA 197 aspecto? exclamó Antoacaso no lo es? Más cosas ocultas y más palabras misteriosas sabe que todo el Errate de aquí y de Cataluña. de quien tuvo esa chabí hace diez y seis años. me dijo la vieja: ¿Estás casado. y estuve una noche entera vagando por montes y selvas horribles.

menos aun para una romí. pero yo soy de otro ckim^ ya lo sabes. pero en los foros baró ^ sería otra cosa: iría vestida de lachipe ^ y sonacai ^. La gitana: No necesita que nadie la mantenga. no faltarán gentes que lo encuentren tal. « . Seda. Sabe hokkawar^ decir hají. 1 La gitana Doncellez. Yo: Soy extranjero en estas tierras. después de ganar mucho dinero podríais volver aquí y vivir como Crallis y todo el Errate de Ckim del Manró^ doblaría ante vosotros la cabeza. debes llevarla allá. * 8 Con las manos. y pocos la igualan en robar a pastesas 2. madre.igS B O R R O vieja: W Porque ya es tiempo de que la chabí pierda su lacha ^ y tenga un ró. ^Qué dices. vas tú. y apenas puedo ganar para mí. ganaría mucho dinero. siempre que quiera puede ganar para ella y su ró. Perdida? * " Grande. Lo mejor que puedes hacer es tomarla por romi^ mi caloró de Londres. mi caloró de Londres. y tú tendrías un buen gra negro para montar. mi caloró de Londres. qué dices de este plan? Yo: Me parece muy acertado. al menos. Oro. Una vez en Madrilati^ adonde. según me han dicho. oh madre de los gitanos. porque en estos foros está nahi ^. no se puede ganar nada.

yo os acom- ^ pañaba. y asnos y muías. yo y mi hija. ^No podéis uniros a la gente negra que vive en los despoblados? Sí que podéis. Agua. pero no quiero morirme en este Chim^ sino allá lejos. En la tierra de los Corahai puedes hokkawar y chore tanto como aquí o en tu tierra. Empiezo a creer que estoy hab ando con un lilipeyídi ^. Tengo setenta años. donde duermen mis La gitana: lo qu=i gunta dos roms. Simple.LA BIBLIA EN ESPAÑA y no 199 me siento inclinado a pasar toda mi vida en este país. los hay. * * ' . la madre de la chabí. Yo: ¿Y qué íbamos a hacer en la tierra de los Corahai} Creo que es un país pobre y salvaje. o no eres Caloró. ^'Es que no hay allí caballos para chore} Sí. y mejores que los de esta tierra. Entonces vuelve a tu tierra. la chabí puede cruzar el paíií ^. Llévate a la chabí a Madrilati a ganar el parne\ y cuando lo hayáis ganado. ¡El Caloró á^ Londres me preíbamos a hacer en la tierra de los Corahai! ¡Aromalil 2. Verdaderamente. ^No puede hacer negocio en Londres con los otros Caloré} por qué no os vais a la tierra de los Corahai? En tal caso. La gitana'. y muy contentos que se pondrían teniendo con ellos unos Errate de España y de Londres. Caloró mío.

. sin que su hija y su nieta hicieran gran caso de ello. los dejaremos. según me dijo. fugas de presidio. robos y una o dos aventuras de envenenamiento. en sus ademanes y modales algo muy singular. no me moví girábanle horriblemente los ojos en las órbitas. y una vez cayó de espaldas. quedábase mirando fijamente al espacio. se callaba de pronto.. ateniéndome al parecer de Antonio. con fuertes convulsiones. Había. tiempo que estuve en de casa de las gitanas.20O B O R R O W y daremos un banquete a todos Busné de Mérida y les echaré drao en la comida y reventarán como perros. En vuelve aquí los cuanto hayan comido. invisible. en lo más animado de su charla. en su primera juventud. El tiempo se me hacía un poco pesado. y extendía las manos como si quisiera rechazar a un ser Durante todo el Mérida. pues mi única diversión era conversar con las mujeres. en más de una ocasión observé que. . a veces. que me aconsejó esa conducta como la más conveniente. para ir a la tierra del Moro. En estas tertulias^ la abuela era la oradora principal. en las que se había visto complicada. y me llenaba de asombro narrándome maravillosas historias de la tierra del moro. mi Caloró de Londres. limitándose a decir que estaba lili y que pronto volvería en su acuerdo. y con Antonio cuando volvía por la noche.

y. El la Callee . . ' No le digas nada. sacó un cigarro de papel. y dijo: Carracho^ ¿quién es este nuevo compañero? En el acto comprendí que el recién llega- — gitano. lo encendió en las ascuas. continuó en voz alta: Es uno de los nuestros que viene con matute de Portugal y a ver a sus hermanos de aquí. después de tirarle un par de chupadas. — — — — — — — . cuando las mujeres y yo estábamos sentados en torno del brasero conversando según costumbre. No tiene tabaco dijo la Callee negra No ha traído más que hierro viejo. Entonces me dará algo de tabaco respondió el individuo Supongo que habrá traído. El indivi- do no era — Carracho^ ^cómo ha venido aquí compañero? — No pénela min chahoró— me le duo repitió: este dijo chi^ negra en voz baja sin un balicho de los ckineles ^. Y. envuelto en una capa mugrienta.LA BIBLIA EN ESPAÑA tres 201 Al anochecer del tercer día. las mujeres no dijeron nada. me miró. . entró en la habitación un tipo de miserable aspecto. volviéndose al preguntante. es un perro alguacil. pero oí a la abuela rezongar como un gato viejo cuando le incomodan. Fué derecho al sitio donde estábamos. mozo mío.

je. tómalo. la vieja le decía: Necesitas tabaco. no podemos darte tabaco. Al decir esto. — — . ja! Callee negra ¡Ja. la verdad. . * 3 Tabaco. que no tienen más plako 2. el hombre pareció muy asustado. en cam- — — — — — . pero. o vais todos a la cárcel. El último regalo fué un pañuelo inservible. y te vas. jo. mirándole fijamente a la cara. hijo. se sacó un cigarro del zapato y se lo ofreció al alguazil. o me dais algo que sea bueno. — í Beng. y pensó en la fuga. — — . el diablo. De pronto.202 B O R R O W único tabaco que hay en casa es este cigarro. jel ¡El Bengui ^ quiere llevarnos al esíari2 refunfuñó la abuela peí! ¡Jo. ¡El Busnó quiere prendernos! dijo la ja. dijo . y lo siento mucho. te lo fumas. las dos más jóvenes le agarraron por las manos. ¡El Chinel quiere prendernos! dijo con fisga la más joven ¡Je. Bengui: Cárcel. y mientras él forcejeaba para soltarse. kijo^ y vienes a casa de los gitanos para asustar a las Callees y al Caloró forastero. el Hace ya tres meses que no me dais nada. por tanto. cigarro — No me voy — éste guardándose — Tenéis que darme algo mejor. jo! Las tres mujeres se levantaron y dieron muy despacio una vuelta en torno del alguacil.

la vieja . a buscar a los demás de \2. y. se lo arrojó a los ojos al alguacil. justicia. pronto cedió de buen grado el campo. Al decir esto. Podenosotras vos para temernos que mos mandarle a la filimicha. Ninguna otra cosa digna de mención me ocurrió en la casa de los gitanos. 203 tenemos polvo abundante a tu servicio.LA BIBLIA EN ESPAÑA bio. naturalmente. la Callee negra mordiéndose Tiene más motipulgar dedo la uña del a él. barihutre. sacando un puñado de una especie de polvo de tabaco. se metió la mano en un bol sillo. Las hijas del baji tienen amigos. pero las hembras jóvenes se arrojaron sobre él como furias. El tipo ese irá. Antonio y yo cabalgamos de nuetrece leguas antes Lo menos recorrimos Mucho. y. pero las dos Callees le sujetaban fuertemente. mi Caloró de Londres. Al día siguiente. — Sí — murmuró — entre los Busné. sobre todo. abundante. y vendrán para meter- nos en el estaripel. pateaba éste y bramaba. mientras la vieja le sacudía con el palo en la cara. — dijo — . consiguió soltarse. y se retiró abandonando el sombrero y la capa. — Este es un _ -^Cal mal asunto — dije yo — . muchos. que la chahi recogió y tiró a la calle detrás de él. muchos. haribú ^. y trató de desenvainar un cuchillo que llevaba en la faja. í . tenemos aquí amigos. Al fin. vo.

Mucho trabajo me había costado durante todo el viaje marchar al mismo compás que la muía de Antonio.f* . según el gitano. El camino atravesaba vastas llanuras. tristemente. según me dijo Antonio. mi caballo era de paso lento.» pregunté — Cuando el sol salió. y no descubrí ni el menor vestigio del genio que. pero un viento muy fuerte se a'zó gemebundo a nuestra espalda. El sitio era muy agreste. con su iglesia antigua y destrozada. porque. dije: .» «A Trujlllo. Casi todo el día estuvo lloviznando. De vez en cuando veíamos alguna triste aldea. Al llegar a un sitio bastante despejado. Al madrugamos mucho. el polvo de los caminos se hizo barro. teníamos que hacer una jornada muy larga. La lluvia cesó. y nuestra marcha fué más penosa. donde crecían arbustos raquíticos. dormitaba en él. llamada. Sierra de San Selvan. entre nubes que amenazaban lluvia. nos hallábamos en las inmediaciones de una cadena de montañas que corría a nuestra izquierda. «¿Adonde vamos hoy. cierta distancia se elevaba ante nosotros una colina de forma cónica.204 B o E R o W de llegar a otro día dijo la venta^ donde dormimos. muy escabrosa. según Antonio. A que parecía ser ni más ni menos que un gi- gantesco rimero de piedras de igual clase que las esparcidas por el yermo. Al atardecer sa- limos a un yermo sembrado de enormes peñas y pedruscos.

se quedó muy atrás. de genio y ligera. que paulatinamente aumentando en rapidez hasta convertirse en un frenético trote largo.LA BIBLIA EN ESPAÑA 205 si este caballo tiene alque me has dicho. en un abrir y cerrar de ojos. pero. Se puso el sol. contra los que nos hubiéramos hecho pedazos los dos si llega a dar un tropezón en su furiosa carrera. por buscarle el — Voy a probar genio. entrando cada vez más en calor. y pasamos por una aldehuela mísera. salió de pronto al galope. iba el caballo. se puso de negó a seguir adelante. que parecía inaccesible. y tale las riendas y tócale con el látigo»— me Así lo hice. y meneaba las manos de un modo maravilloso. Aquel tremendo trote duraba ya una milla. Tiré del freno al caballo. donde aguardé a que el gitano me alcanzara. arreando a la muía. Dejamos a nuestra derecha el cerro. caballo fué salió trote. ¡Vival Corríamos más impetuosos y ciegos que una liebre. animal se detuvo. sus remos recobraron toda su agilidad. «Suélse manos. y. ventre a terre^ y me costó mucho trabajo guiarle en- tre los pedruscos. La muía de Antonio. pero nosotros continuamos . literalmente. Así me llevó hasta el pie del cerro. y en el acto el gritó Antonio y el — al . rápidamente me dejó atrás. la noche nos envolvió en tinieblas. cualidades guna de las —Está bien— contestó Antonio—. cuando el caballo. trató de seguirle por un momento.

planoró ^ 2 le ahorcaron en Trujillo». Posada.206 la B o R R o W marcha casi tres horas más. ya me lo temía yo. *(~\Caratnbal exclamó No están. camarada . No sabes lo que dices replicó el giYo no me atrevo a ir a la mesuna ^ tano ni a entrar en más casa de Trujillo que ésta. seguiremos el viaje. avivando el paso de la muía. y tampoco hubo respuesta. Este es Trujillo dijo Antonio. que me guió por calles y plazas lóbregas. muy — Eso cansado y dormiré bien en será si Trujillo. volvió a llamar. hasta que oímos ladrar perros y percibimos dos o tres luces a lo lejos. ^Qué vamos a hacer ahora?» En eso no hay gran dificultad. seguí los pasos del gitano. el podemos — dijo gitano. cuanto antes mejor. los gatos. Si tus amigos no están. y no le contestaron. vamonos a la posada. pero estaba cerrada con — — y bien atrancada. donde maullaban dijo al fin. «Esta es la casa» apeándose ante una humilde choza . no hay remedio.Llamó. y trató de abrirla. No tardamos en entrar en la ciudad. Planoró. a mi llave — — — — . Pial: 2 Hermamo. — — . que llevaba largo rato sin hablar. entre nosotros. Me alegro mucho contesté Estoy — — — — — . Sin saber adonde íbamos. sacudió la puerta. Bueno. muy triste y oscura. y. Plan.

como me guardé muy bien de disputar con mi guía en tales circunstan cias. No me hizo mucha gracia la resolución del gitano. cada vez más densa. montó muía. Pero. quedamos en profundas tinieblas. cuando Antonio escupió la colilla en un lodazal. algo así como el «Hace una noche poco a propósito para andar por el campo» dije por fin a Antonio «Así es. porque el echado y el agua caía otra desconocidos. tenía yo muy poca gana de marcharme de Trujillo y aventurar- me por sitios lluvia y niebla. y lo que más me apetecía era tumbarme en un abri- gado pesebre y entregarme al sueño arrullado por el agradable rumor de caballos y muías comiéndose el pienso. en silencio. y una vez que me había puesto en sus manos. lo confieso. le seguí sin replicar.LA BIBLIA EN ESPAÑA Echó en la 207 yesca^ encendió un cigarro. pegado a la grupa de su cabalgadura. hermano me contestó Pero prefiero andar por es- — — — . alumbrados tan sólo por el fulgor del cigarro del gitano. . . Algunas veces me paviajero experimentado. callado. no tardando en vernos de nuevo fuera de poblado. Mucho tiempo caminamos de ese modo: el gitano. recía oír gritos lúgubres. con viento se había vez con fuerza. silbido de la lechuza. y anduvimos por calles y calle- juelas tan tristes como las que ya habíamos atravesado. sobre todo. y la lluvia. Estaba. yo. cansadísimo. de noche.

— — . porque de vez en cuando distinguía grandes troncos de árboles. al pronto. (Knapp). estaban dos o tres personas.» Nos apeamos. entrándonos por el bosque.» «Es lo más probable» respondió Antonio «Por aquí no hay queres ^\ se trata. y en pie. «Hermano me dijo mira hacia la izquierda y dime si ves una luz. percibí claramente a cierta distancia entre los árboles un fuerte resplandor. ardía una hoguera. de una hoguera encendida por durotunes ^. Vamos a buscarlos. — — . 2 Pueblos. pero. o sentadas junto a ella. en el lado opuesto al de nuestra llegada.» Hice como me ordenaba. en la que. Antonio detuvo la muía. Otra legua por lo menos llevaríamos andada cuando me pareció que debíamos de estar cerca de un bosque i. como dices tú. adelantándome un poco. tus ojos ven más que los míos. y. guiando con cuidado a las caballerías por como — — . nos ha1 Estaba en Las Gamas. A los cinco minutos llegamos a una plazoleta.2o8 B o R R o W ésta a tos sitios en noches estaripel verme en el de Trujillo». sin duda. porque. entre los árboles y matorrales. 5 Pastores. «Lo que veo no puede ser una luz dije sino la llama de una hoguera. . Súbitamente. nada vi. cerca de Carrascal. es lastimoso andar de noche con lluvia y lodo.

en efecto. la voz de Antonio llamándome.\os que yo buscaba enTrujillo. poco después. señalando con la mano Está preso en una dirección determinada por choring una maílla 1. porque en otro caso no hubiéramos tenido . Aquello era. dejándome allí con el caballo. hermano. Vi también un caballo y dos burros atados a los árboles. aun más negruzca. sentada en las mantas y enjalmas de las muías. un vivac gitano. M. Esme dijo Antonio tos son del Errate.. hermano. «Adelante. pienso los caballos. Al instante oí un ¡hola! y una risotada.. ¡calla [la] boca! Ha sido una suerte que los encontremos aquí. — — dijo — — . y déjate ver» Estás entre amigos. * Maílla. ^y dónde íba- cena nosotros — ni — — . — — — — . Hemos venido a ver qué podemos hacer por él. burra. como de cuarenta años.^Quien vive}-^ 209 y una de ellas gritó: «Yo conozco esa voz» Antonio y. y encontré a dos mozos muy atezados y una mujer. y. avanzó rápidamente hacia la hoguera. Y esos no lo dudes replicó Antonio asuntos no nos importan. Mi ró está preso en un pueblo que hay ahí dijo la mujer. y en cuya casa hubiéramos dormido.LA BIBLIA EN ESPAÑA bían oído acercarnos.» ^Y por qué r2Li6n se han marchado de Trujillo y se han venido al monte a pasar una noche como esta? Por los asuntos de Egipto. Me acerqué a la hoguera. 14 .

pero hicieron cumplido honor a la bota de Antonio. dándonos a entender que habían comido antes que llegásemos. que tuvo la precaución de llenarla antes de salir de Mérida. y los dejamos regalarse hasta que nos pareció que habían saciado el hambre. Antonio y los otros gitanos se quedaron sentados y hablando alrededor de la hoguera.oz\tíq^ garbanzos y otras sustancias. Uno de los muchachos trajo cebada para las caballerías en un talego. que colgamos sucesivamente de la cabeza del caballo y de la muía.210 B O R R O W mos a alojarnos mejor que en el monte. con otras varias. Estaba yo a tales horas completamente rendido de cansancio y de sueño. en él metieron el hocico los pobres animales. y los pies todo lo cerca que pude ponerlos de la lumbre. pero no los entendía bien. y vaciáronlo en una escudilla de Antonio y yo cenamos. y me eché en el suelo. Arrimado a la lumbre borbotaba un puchero^ medio lleno de \. Los otros gitanos se negaron a acompañarnos. Escuché un poco. . me arropé bien. que no se paga nada? Me figuro que no será la primera vez que el Caloré ha dormido al pie de un árbol. Antonio me arrojó una inmensa manta de caballo que llevaba. con la cabeza apoyada en un lío de ropa. debajo del albardón de la muía. madera. y lo que entendía no me importaba.

hermano. pero ello. y no vi a Antonio ni a los otros gitanos. apa- Antonio entre los árboles dando muestras de agitación. Miré en torro. tenía los miembros entumecidos. Esta circunstancia disipó ciertos te- mores que empezaban a surgir en mi ánimo. a la que arrimé el — — .» pude los rescoldos de la hoRecogí como guera. No había terminado. y. amontonando un poco de leña. pero como no asomaban por parte alguna. «Se habrán ido a los asuntos de Egipme dije to y no tardarán en volver. puchero con los restos de la cena de la noche pasada. «¡Monta. Mucho tiempo estuve esperando a que volviesen mis compañeros. un momento después. y la cabeza cubierta de escarcha. pero la muía de Antonio permanecía aún atada al caso de árbol. 211 no hice gran dormirme. durante la noche había cesado de llover. . cuando oí el ruido de un caballo que se acercaba rápidamente. y. y la helada era bastante fuerte.LA BIBLIA EN ESPAÑA La llovizna continuaba. pronto se alzó viva llama. — — . Me costó bastante trabajo ponerme en pie. Se tiró del caballo. montab dijo mostránreció dome chabés el caballo al «Iba con la Callee y los pueblo donde su ró está preso. y al instante se puso a desatar la muía. me senté y me puse a comer. en tardé no y Estaba saliendo el sol cuando me desperté. Las caballerías de estos últimos habían desaparecido. y también el caballo que montaba yo.

*- . — — — — y las bestias. lo mejor es pasar por el pue- — 1 Una autoridad. cuando llevábamos una hora de camino. y segunda. porque el camino atraviesa Jaraicejo. No tenemos más remedio que pasar. monta. hermano. supongo que no pasaremos por él. o en un abrir y cerrar de ojos tendremos aquí a toda la canaille rústica. galopaba intrépidamente a su lado. el gitano dijo: Hermano. y me hubiera echado mano a mí también.» Hice como me ordenaba. con Jas orejas tiesas.212 B O R R O el W ha cogido. por varias razones: primera. pero metí espuelas üígrasti^ le solté las riendas y escapé. (jQué pueblo es aquel que hay allí? pregunté señalando a un cerro. y corrimos por él a toda prisa. el caballo sacó su trote más veloz. al otro lado de Jaraicejo hay un despoblado donde no encontraríatros mos nada. Pues. Cruzamos el valle. Monta. con las caballerías. y. cuando estábamos cerca del pueblo. en seguida salimos al camino del día anterior. pero chinobaró ^ los — — Un sitio Es Jaraicejo dijo Antonio que ha sido siempre malo para la gente Caló. si es malo. y al disponernos a entrar en un valle profundo. subimos el cerro. porque recesitamos comprar provisiones para noso. y la muía.

asaz viejo y ruinoso. Yo iré delante. el . En despoblado te espero. ^Viene usted con él? ¿Tengo yo aspecto de viajar en compañía de gitanos? El nacional me miró de pies a cabeza. bastante. y. y luego me clavó los ojos en el rostro. me han dicho que un gitano acaba de pasar a caballo por el pueblo. hombre — — .-me en tono algo desapacible — ^De dónde viene usted? — Vengo de Badajoz y Trujülo — respon— ^Por qué me pregunta usted? — Soy de guardia nacional — contestó dijo . una capa mugrienta. sigúeme poco a poco. parecía como si le hubiesen pisoteado. y entré en el pueel blo. una vez en Jaraicejo. compras pan y cebada. que.LA BIBLIA EN ESPAÑA 213 blo separados. Sin aguardar mi respuesta arrancó presuroso. apenas tenía más que una calle. por su estado.» Realmente. vino a mí corriendo un hombre con una sucia gorra de cuartel en la cabeza y un fusil en la mano. dí . y no tardé en perderle de vista. Llevaba un sombrero andaluz muy viejo. Seguí mi camino muy despacio. —^Quién es usted?. señor. con una expresión que parecía querer decir: «Sí. y al avanzar por ella. su suerte ha sido que en aquel momento había entrado yo en mi casa. tú no tienes nada que temer. mi atavío no era muy a propósito para disponer a la gente en mi favor. lo la y estoy encargado de vigilar a los forasteros.

pues. Como yo tengo ilimitada confianza en el honor de todos los caballeros. — ¿Tiene usted pasaporte? — me leído preguntó al fin el nacional. y todo lo que de él parecía estaba manchado de barro. sombreado además por una barba de ocho días. me cubría el cuerpo. en cuanto usted examine^ verá que se halla perfectamenle en regla. porque acaso no vuelva a presentársele a usted otra ocasión de verla. ministro de Inglaterra. y. será usted seguramente tan amable que vaya a devolvérmelo. pie a tierra. Eché. y. diciéndole: Señor nacional^ ha de saber usted que yo soy un caballero inglés que viaja por su Recordé haber — Tengo pasaporte. lo . Caballero. beso a usted la mano. Cuando le haya usted revisado. está expedido por el gran Lord Palmerston. y de barro llevaba también salpicado el rostro.214 B o R R o W que acaso había servido a doce generaciones. lo demás de mi atueiido no era de mejor calidad. al pie del pasaporte está su firma manuscrita. quitándome el sombrero. véala y regocíjese. de quien naturalmente habrá usted oído hablar. hice una profunda reverencia al soldado constitucional. que el mejor modo de conquistar la voluntad de un español es tratarle con ceremoniosa cortesía. dejaré el pasaporte en manos de usted mientras voy a comer a la posada. gusto.

señor nacional.LA BIBLIA EN ESPAÑA 215 Le hice una nueva reverencia. cuando llegó el nacional con mi pasaporte en la mano. y me invitó a tomar una copita. Di un pienso al caballo y me proveí de pan y de cebada. al fin. que él me pagó con otra más profunda todavía. y espero que me dará usted ciertas noticias acerca de la guerra. podía acabar la guerra en tres meses. sentándose a nuestro lado. Nacional: ^Qué hace Inglaterra? ^Va. ¿Ha oído usted hablar de la legión inglesa que milord Palmerston ha enviado a España? Pues deje usted el asunto en sus manos. Nacional: ¡Caballero! Le devuelvo a usted el pasaporte. Yo: No se preocupe. La guerra se acabará. Yo: Tendré mucho gusto en dar a un caballero tan cortés y tan honrado como us ted todas las noticias que sepa. y hablando estábamos. Quedó muy contento con el precio que le pagué. acepté. Me alegro mucho de haberle conocido. y no tardará en ver los resultados. mientras miraba tan pronto al pasaporte como a mi persona. sin duda ninguna. . como el gitano me aconsejó. a prestar ayuda a mi país? Si ella quisiera. y. está completamente en regla. me fui a la posada^ guiado por un mendigo que hallé al paso. sentados a la mesa. compré también tres hermosas perdices a un cazador que estaba bebiendo vino en X^l posada.

En algunas cosas ni Napoleón ni El Serrador pueden medirse con él. al menor gesto sospechoso pegúele un tiro o atraviésele sin vacilar. no hace mucho. Nacional: He oído decir que es un gran general.2i6 B o R R o W un hombre Nacional: llero Me parece a mí que ese Caha' ser Balmerson debe de muy cabal. más muertes ha hecho que dedos tiene en las manos. Caballero. le proporcio- . y han ocurrido. Los caminos están muy poco seguros. si se le encuentra usted. Confieso que me sorprende ver a un caballero de su país de usted viajar solo y de esa manera la que por estas regiones. Es mucho hombre. Yo: Eso no tiene duda. Caballero^ si usted me lo permite. es un ladrón muy conocido. Veo guerra acabará pronto. Caballero Siento que el gitano ese haya podido pasar. varios accidentes y más de dos muertes en las cercanías. Yo: Tampoco eso tiene duda. ^Vendrá a mandar la legión en persona? Yo: Creo que no. pero ha enviado para mandarla a un amigo suyo que pasa por ser casi tan versado en cosas militares como él. El despoblado tiene malísima fama.^ le agradezco su cortesía y las noticias que me ha dado. Nacional'. Mucho me complace oírlo. Le deseo un viaje feliz. Nacional: Me agrada oírlo. contrabandista y asesino. vaya usted prevenido.

deseo ver de nuevo la firma del Caballero Balmostré la firma. en cuanto me vi en el campo. Otra vez ramos. puse el caballo al trote largo. Al fondo. ^No quiere usted? Entonces. Monté a caballo y guié hacia el despoblado. al principio. como un hombre. que estuvo contemplando con profunda reverencia. había un cerro alto y desnudo. muy despacio. a veces. . sin ni embargo. pensando que acaso había dejado atrás al gitano. cuando empezaba a sentirme muy intranquilo. y vi aparecer en medio de unas matas de retama una cabeza ruda y atetre los chaparros. durante cierto tiem- po. y. nos dimos un abrazo y nos sepale merson. metido ensúbitamente un ¡Hola! muy conocido. Después. oí me zada. El despoblado tenía lo menos tres le solo ser me camino. ¡adiósl Un momento: antes de marcharme. guas. marchando. y unos ojos que me miraban con fijeza. lo atravesé casi todo. serpenteaba entre las espesas retamas y chaparros que cubrían el despoblado^ tan altos. en la dirección que yo llevaba. El angosto y arenoso. encontré a un humano. no le veía por ninguna parte. y. Pero.LA BIBLIA EN ESPAÑA 217 naremos una escolta hasta la bajada del puerto. esperando alcanzar al gitano de un momento a otro. y hasta le hizo un rápido saludo con la gorra. al acercándome ya pie del cerro. anduve con tremendo compás.

^Y qué haces aquí. y hasta que pase no puedo seguir adelante ni retroceder. Como esta era la expresión que invariablemente empleaba para esquivar mis preguntas. El humo podría descubrirnos. ^ Cuchillo. y luego hicimos nosotros una frugal colación de pan y vino. rogó que me apease. Dimos pienso a los animales. ¿"Por qué no guisamos esas perdices? pregunté Aquí hay de sobra con qué encender lumbre. Entregué a Antonio Me pan y la cebada. — . hermano — me dijo — Casi he creído que me habías enga. en- — que el otro le había para que mi chulí ^ y su carió ^ — tre estas matas? — Estoy esperando un emisario que ha de venir de muy lejos. hermaMe interesa estar esno dijo Antonio — — — — . . el al le referí lo suce- — Quisiera tenerle aquí — exclamó oír los epítetos el gita- no prodigado se conociesen mejor. y dido con el nacional. donde estaba la muía atada a una estaquilla. y llevó el caballo detrás de un espesar. 2 Corazón. her- mano. Estoy aquí por los asuntos de Egipto. guardé silencio.2i8 B o R R o W — Mucho has tardado. en este desierto. ñado.

pero ni tus maneras ni tus palabras son las de un Calo ni de un Biisné. en sus reflexiones. Era ya muy entrada la tarde. lanzando una exclamación de contrariedad y de impaciencia. Yo: ^No ca de Dios me oíste hablar en \q^ foros acer^ He venido a tierras de España para explicar la palabra divina a los Cales y a los gentiles. absorto. no puedo adivinar los asuntos que te traen a esta tierra. Yo: Quizás los mismos que te traen a este despoblado. Esas gentes. al cabo. No me entenderías aunque te lo dije- Has de saber. al parecer. Antonio: Hermano. asuntos de Egipto. que muchas gentes de países extranjeros lamentan las tinieblas en que yace España. sin embargo. . Jesús. Antonio'. robos y muertes que la afean. por último.»^ Yo: se. echado detrás de un matorral. Es verdad que hablas la lengua de Egipto.LA BIBLIA EN ESPAÑA 219 condido aquí hasta que llegue el emisario. Antonio: ^Y quién te envía con esa miy Tebleque? sión. se dejó caer al suelo. y las crueldades. levantó la cabeza y me miró a la cara. se levantaba a veces para mirar afanosamente a la colina que teníamos delante. y en él estuvo tendido mucho rato. El gitano. ^son Caloré o Btisné? ^ El Salvador. hermano. Antonio: No tal.

220 B O R R O Yo: iQué W los Btisne son hijos más da? Los Caloré y del mismo Dios. y me dices que por la gloria de Dios y Tebleque. reprendiéndome. que no hay mundo. No hay duda que tendrás muy buenas razones para venir aquí. ni hombres. tenía más de cien años. ni vienen del son del mismo Errate. Los Caloré no se roban ni se matan unos a otros. porque dentro de él está el alma de tu propia hermana!» Yo: ¿Es posible que creas en una doctrina Antonio'. pero mi padre me sujetó la mano. Hablas de robos. pegué a una burra. conocí yo a un Caloré viejo. porque su ley se lo prohibe. ni caballos. los Busné. veces. en otro caso. ni hermano. Mientes. sí. Hace mucho tiempo. hermano. muy viejo. porque. ni son crueles con los animales. ni mujeres. Pero ^adonde vamos a parar por este camino? Te he preguntado por qaé vienes a este país. ¡Disparate! Eso se lo cuentas a los Busné. dijo: «¡No hagas daño a ese animal. y una vez le oí decir que todo lo que creemos ver es mentira. sí. no habrías venido. si no hubiera Busne\ no habría ni robos ni muertes. siendo yo chico. a veces. ni siquiera en A que viven. mismo padre tan bárbara^ Antonio. ni muías. Algunos dicen que eres un espía de . pero es que hay demasiados Busné.'' Antonio'. no. y. Un día. crueldades y muertes. ni olivos. Algunos hay que no creen en nada.

y con paso tan ligero que parecía no tocar el suelo con las patas. si ves a alguien bajar del puerto. que venía retozando. y hubiera concluido por ^ Ingleses. se puso de manos. moviendo el rabo. y di me. . dije al . pero la distancia no nos permitió al principio ver claramente si aquel objeto se movía o no. Tal vez. No tardaron en aparecer a una distancia como de cien varas. En cuanto nos vio. e intentó marcharse por donde había venido. de pelo gris plateado. porque el objeto que observábamos había llegado al pie del cerro y columbramos una persona montada en un animal. cuya especie aun no pudimos reconocer. pero no me importa. hermano. y ambos miramos con atención. pero al sentirse dominado. Levántate. — Entonces es mi emisario — dijo Antonio — no puede ser otro. La mujer y el burro llegaron al llano. dio media vuelta.LA BIBLIA EN ESPAÑA 221 \os Londoné ^. Veo una cosa a lo lejos repliqué como una mancha en la vertiente del cerro. — — — — Es una mujer — yo cabo — montada en un asno rucio. El gitano se puso en pie. Un cuarto de hora después se disiparon nuestras dudas. se paró en seco. y por un rato desaparecieron a nuestra vista entre las leñas y malezas del monte. El burro era un hermoso animal.

detrás de las mismas retamas que ocultaban a las caballerías. a quien yo había visto en Badajoz.» El gitano se quedó consternado. exclamando: ¡Todosl tarle a> uda. el gitano empuñaba un cuchillo desnudo. hija de mi guía. y vociferó: «[TodosU «Sí». respondió ella en voz más alta. con un estremecimiento. repitiendo probablemente las palabras que antes no pude cazar: «A te dos los han cogido. reconocí en el acto las finas y correctas facciones de Antonia. metiéndome entre los matorrales. probablemente. la media hora volví. misma no se apea con ligereza. ycomo yo no tenía ninguna gana de asistir a una conversación que. al volver hacia mí su rostro. y estéban sentados en el suelo. a veces llegaban hasta mí exclamaciones y juramentos. Antonio se echo atrás. A ¡Todos! — Hermano — dijo al fin ya más lejos contigo. Sin dirigiirme la palabra. iba a versar sobre los asuntos de Egipto. me aparté de allí. Estuve solo un buen rato. los gitanos se habían salido del camino. al parecer.222 B O R R O al W si ella tirar suelo a la mujer. el puedo ir asunto que me lie- — no . La mujer traía el cuer- po enteramente envuelto en los amplios vuelos de una capa de hombre. y de vez en cuando clavábalo en la tierra. se acercó a su padre y le dijo en voz baja algo que no pude percibir. Corrí a prescuando. Torvo el semblante.

montado en la burra cerril. Desde ahora viajarás solo y entregado a tu baji. sin duda. Así que. y podrás montarla. Es verdad. hermano. — Confío en — — El gitano pareció reflexionar.LA BIBLIA EN ESPAÑA 223 vaba a Castumba está ya arreglado. necesito el caballo. véndela en lalavera o en Madrid. iba yo por la otra vertiente del puerto. Tu eres Caló^ hermano. porque las bestias extremeñas son muy apreciadas en Castumba. Pindré): pie. las caballerías resabiadas y mal domadas suelen tener muy buenos pies. Menos de una hora después. escribió ¿cómo voy a arreglarme sin caballo? Porque. mi destino mucho tiempo Pero. Onza. contesté Undevel'^ que ha. 1 2 ' Dios. burra está sin domar y resabiada. — Me parece que — Así es. le das a mi hija Antonia un baria^ de oro por la burra^ y si te parece conveniente. Pinró. herma- no — — me dijo — y también la el macho^ pero como no vas a ir en pindré"^^ le compras a Antonia la burra que yo le di cuando la envié a esta expedición. Pindró (pl. y por eso la compré. . tu necesitarás el tuyo.

bía llevado a España. Un viajero nocturno. El arzobispo. sutileza Lobos y pastores. Se aclara el misterio. . Ante mí se extendían inmensas planicies limitadas en la lejanía por montañas gigantescas. y no reconstruido. El sol poniente doraba el paisaje. La hora tenebrosa. La hembras. aunque frío y ventoso. Las montañas. En una hora llegué al río por junto a los restos de un magnífico puente volado en la guerra de la Independencia. El poder del oro. el paso fué un poco difícil por la rapidez de la corriente. Los tesoros ocultos. Abarbanel. engrosada con las últimas lluvias. Muerto por los lobos. de las — — — — — — — — — — BAJABA yo del puerto de Mirabete pensanel do a ratos en propósito que me ha- y admirando otros uno de los más hermosos panoramas del mundo. Llegada a Madrid. brillante. Crucé el Tajo en una barca. El día.CAPÍTULO XI El puerto de Mirabete. y a mis pies serpenteaba entre márgenes escarpadas la vena angosta y profunda del Tajo. era despejado.

en la que se quemaba un tronco de olivo casi entero. me aconsejó que me llevara. y me entretuve en examinar la diversa catadura de los presentes. un par de pastores. Allí me senté.LA BIBLIA EN ESPAÑA Castilla la 225 — ^Estoy ya en Nueva? — prebarquero a otra — La raya está a unas cuantas leguas de aquí — contestó — Usted parece extrangunté ai al llegar la orilla. . consistente en las perdices compradas en Jaraicejo. al despedirse de mí. ^De dónde viene usted? sin aguardar otra respuesta. jero. y poco después de cerrar la noche llegué a una aldea distante unas dos leguas de la orilla del río. que »5 de aquella gente. Me alojé en una venta. de los famosos de Extremadura. — De Inglaterra. la Mientras las amor de lumbre oyendo guisaban estuve al la conversación — Más quisiera ser lobo — dijo uno de los pastores — u otra cosa cualquiera. un soldado licenciado que volvía de la guerra. y un mendigo. Ardía en la cocina una buena fogata. monté en burra y seguí mi camino. con enormes perros. La burra meneó los remos con presteza. . que el gitano. Había un cazador con su escopeta. La ventera era una mujer activa y servicial. que se ocupó en aderezarme la cena. que después de pedir una limosna por las siete llagas de María Santísima^ se sentó con nosotros y la Y se instaló muy a sus anchas.

y al hombre o al perro que y es muy Y prueban una vez. los — otro pastor sabe muy bien lo que hace. usted que es muy poco agradable. les quedan muy pocas ganas de ponerse nuevamente a su alcance. Tiene garras y dientes. a pesar de que los azuzábamos. Bonita vida la nuestra. y a los caballos se les sube de un brinco en las ancas y los desjarreta en seguida.226 B O R R O W pastor. aunque es un animal mucho más fuerte. y cuando los pastores y los perros caen sobre él. muy astuto. ¡Qué miedo siente efecto el — En — dijo — . Estos perros míos se atreverían. siempre en campo entre carrascales^ pasando frío y hambre por una peseta diaria. paga con la cabeza todas sus hazañas. Sabe más que nadie y conoce el punto vulnerable de cada animal. dije yo lo Pero muchas veces pasa muy mal. y en cambio los he visto yo huir del lobo. cómo ataca a los terneros: saltándoles al cuello y desgarrándoles las venas con uñas y dientes. y. raro que se meta lo que es atacarle. Eso ocurre muy pocas veces. uno a uno. pongo por caso. Un lobo se da mejor vida y es más temido que un míel ^ sero pastor. señor El lobo acecha dijo el pastor viajero — — — — — — . crea en un mal paso. además. Vea usted. con un oso. Pero pataca así a un caballo? Me figuro que no. El lobo es muy peligroso. las ocasiones.

Si están. Sin embargo. en el trotón andaluz. de pronto.LA BIBLIA EN ESPAÑA un caballo del lobo! al 227 pasar cerca de la madriguera iba el otro día al despoblado por lo alto del puerto. como todas su compañero las hembras. y se da la señal de que viene el lobo. que le ha costado quinientos duros. Mi amo no podía adivinar el motivo. pero al momento se reúnen y se forman en corro. el caballo se paró y se puso Mi amo y a temblar como una mujer a pique de desmayarse. se asustan y corren un poco. se alzan de manos dispuestas a aplastarlo contra el suelo. — — — . disparó la escopeta y espantó a los lobos. esconden la grupa. chasquear al lobo Las yeguas. poniendo dentro a los potros. esperando darse un banquete de carne de caballo. a ellas o a su cría^ el menor daño. en cuanto intente hacerles. las yeguas son tan listas como éL Todas le hacen cara. y cuando el lobo se pone a dar vueltas trotando y aullando alrededor del corro. las yeguas saben. pero me ha dicho que al caballo aun no se le ha pasado el susto. son muy astutas y maliciosas. Peor que el lobo dijo el soldado es la loba. pero se lleva chasco. cuando replicó llega el caso. hasta que oyó unos gruñia sudar dos entre las matas. Llega el lobo. que salieron huyendo. pongo por caso^ pastando en el campo con sus crías. porque como ha dicho muy bien — — — .

cuando de pronto oídijo mi mos un aullido. como se usa en Galicia.» Así lo hicimos. de pe! o gris. la falda del cerro. y todos los demás lobos pasaron trotando junto a mí. que me rozó con el pelo las piernas. no me hizo caso. Van tras ella. y. deshonesta^ guiando a dentelladas y gruñidos una manada de demonios que la seguían muy pegados a ella.228 el B O R R O W señor pastor^ las hembras tienen más malicia que los machos. parecen embrujados y no tienen más remedio que imitarla. repitiendo todo lo que hace. Es cosa sorprendente ver a una de esas diablas dirigir una manada de machos. «Son los lobos camiEchémonos fuera del compañero no. poco apareció una loba muy grande. ¿Qué creerán ustedes que hizo el maldito animal? En lugar de seguir por el camino. liasta llegar a una expla- nada plantada de vides. y la loba me pasó tan cerca. sin mirar a derecha ni izquierda. no tan en la dirección de los lo- menor daño y sin . sin hacerme el mirarme siquiera. Una vez viajaba yo con un compañero por las montañas de Galicia. que estaba un poco más lejos. a mi parecer. echó hacia donde nosotros estábamos. No puedo decir lo mismo de mi pobre compañero. sin embargo. y remontamos un poco — — . y como ya no había remedio. y siguió adelante. con el rabo enhiesto y los ojos como brasas. Yo estaba el primero. nos estuvimos A quietos y en silencio.

que hiciese menos caso de mí que de mi compañero. y vi que seguían allí los mismos individuos a cuya conversación asistí antes de amodorrarme. bruscamente la loba dio media vuelta y le mordió. me adormilé al amor de la lumbre. ¿Quiénes son esos que han co- — — — gido? ballero — Una — replicó el cuadrilla de malditos gitanos^ cael mendigo. y sólo quede de él la calavera y unos cuantos huesos. y así estuve gran rato. Tengo motivo para agradecer a mi señora la loba. . En un santiamén le devoraron. después. Miré en torno mío.LA BIBLIA EN ESPAÑA 229 bos como yo. dije yo Dispense usted. y hablaba con mucho calor. los lo'^os se fueron como habían venido. devolviéndo- me dado — título que yo cortésmente le había Más de quince días han tenido in. Después de pasar muy cerca de él. pero ahora el orador era el mendigo. en un instante doce lobos se arrojaron sobre él y le despedazaron. hasta que me despertó una voz que decía muy alto: «Los han cogido a todos*. Oyendo esta y otras conversaciones por el estilo. Eran las mismas palabras que tanta confusión produjeron a Antonio el gitano cuando se las oyó a su hija en el despoblado. aullando de un modo horrible. caballero pero no he oído lo que ha dicho usted al principio. Nunca olvidaré lo que ocurrió luego.

y se ha constituido en facción. para no suscitar en la gente con quien trababa.. La jornada siguiente me llevó a una ciudad de cierta importancia. esperan- — — ^ Oropesa. pero. gracias a Dios. matado a muchos señores y han robado y como us ted. ya servida. anota Burke.. Dicen que a esa cuadrilla iban a juntársele muchos de sus hermanos de raza. la sospecha. ¡Gracias a Dios! Todos están presos. como de costumbre. han acabado con ellos antes de que llegaran a ser demasiado temibles. La Calzada de Oropesa. cuyo nombre he olvidado ^. la primera entrando en Castilla la Nueva por aquella parte. según Knapp. sin duda alguna. me dije. juzgué necesario contentarme con un lecho proporcionado a mis medios de locomoción. . Como viajaba en borrico. y lo creo. Parece que la canaille gitana trata de aprovechar los disturbios de estos tiempos. Me levanté antes del alba y continué mi camino. Yo mis mo los he visto llevar a la cárcel de. de que yo fuese hombre más principal de lo que mi atavío y equipaje permitían suponer.230 B o R R o W viajeros festada la raya de Castilla. viéndome demasiado exigente o delicado. y Está aclarado el misterio me puse a despachar la cena. en la misma cua dra que mi caballería. porque todos los gitanos son ladrones. Pasé la noche. echado cerca de ella en el pesebre.

Aquellas de allá lejos son la serranía de Plasencia.LA BIBLIA EN ESPAÑA 231 do llegar con luz del sol a Talayera. La cordillera es muy grande. plantada casi toda de olivares. caballero^ y separa los dos reinos. a través de la vasta y melancólica planicie. . — . por un río de este nombre que en ellas nace. El camino seguía una planicie ininterrumpida. según me dijeron. ¿Qué montañas son esas? pregunté a un barbero-sangrador. las cumbres y vertientes estaban cubiertas de nieve deslumbradora. montado en una burra del mismo pelo que la mía. de la que me separaban. caballero respondió el barbero según los nombres de los lugares inmediatos. A pocas leguas de distancia por la izquierda. del lado de allá está Castilla la Vieja. barrida por el viento que llegaba hasta mí. Corrían hacia el Este. que. a mí me agrada contemplarlas. pues he nacido en ellas. formando una cordillera al parecer interminable. se alzaban las grandes montañas que ya he mencionado. vivo en un pueblo del llano. No hay en toda España cordille- — — — — . en ráfagas cruelmente frías. cosa que no es de extrañar. paralela al camino. y aunque nos mandan muchísimo frío. diez leguas. aunque ahora. por mis pecados. Son magníficas estas montañas. emparejó conmigo a eso del mediodía. las que hay frente a Madrid son las montañas de Guadarrama. y me acompañó durante unas cuantas leguas «Se llaman de diverso modo.

¿sabe usted lo que encontraron. Muchos se han perdido ella y no ha vuelto a saberse nada de su paradero. Pero. que hablaba una lengua ignorada y que acaso vivía allí desde la creación del mundo en con las otras criaturas humanas. y. cuentan que en ciertos sitios hay profundas lagunas habitadas por monstruos.. ¿no ha oído usted hablar nunca del valle de las Batuecas? Se han escrito muchos libros acerca de este valle y de sus habitantes. hace mucho tiempo. Caballero. Muchas cosas singulares se cuentan de esas montañas y de lo que ocultan en sus profundos escondrijos. Es cosa averiguada que. unos cazadores entraron en él casualmente. Entre otras rarezas. allá lejos. caballero. tan estrecho. Este valle per maneció desconocido durante miles de años. que en él sólo se le ve la cara al sol en pleno mediodía. sus misterios. mí me enorguUesin tratarse sin saber A . de la existencia de otros seres y cerca de ellos. tiene sus secretos. y se puede andar por ella días y días sin llegar a término. hay un valle maravilloso. más largas que un pino. en el corazón de la montaña. caballero} Encontraron una pequeña nación o tribu de gente desconocida. y caballos de agua que a veces salen de allí y cometen mil estropicios. porque ha de saber usted que la cordillera es muy anra cha. hacia el Oeste. nadie soñaba su existencia. tales como serpientes corpulentas. al cabo.232 B O R R O W como ésta.

pero resultó escasa defensa contra la inclemente noche. sin hombre independiente. caballero. por lo que veo. vestido también de un modo .» No cesé en todo el día de avivar el paso de la burra. y en la oscuridad era a veces difícil encontrarlo. estaba medio borrado. me abandonaba al instinto de mi cabalgadura. burra excelente. sobre todo por los muchos atajos y veredas que lo cruzaban. — — fin la luna. y mucho mejor que la mía y me iría a recorrer esas montañas hasta descubrir todos sus misterios y haber visto las maravillas que contienen. que aun traía conmigo.LA BIBLIA EN ESPAÑA cen esas montañas. El camino. me arropé lo mejor posible con la capa vieja del gitano. como pude. El bulto continuó sin al- marcha un momento ni mirar. el más alto y corpulento que hasta entonces había yo encontrado en España. si 233 yo fuera mujer y sin hila de usted compraría una como jos. empero. La silueta era de hombre. y sólo me detuve una vez para echarle un pienso. pero. y cuando dudaba de la dirección que debía tomar. aunque el animalito se portó muy bien. Aligeré el paso de la burra^ y no tardé en poal Salió tinguí nerme terar su a su lado. Al ponerse el sol arreció el frío. Seguí adelante. y a su débil luz disde pronto un bulto que se movía a muy corta distancia delante de mí. siempre por terreno llano. llegó la noche y aun faltaban dos leguas hasta Talavera.

naturalmente. pero. — Está — fría la noche— díjele al fin — . muy semejante al de los carreteros ingleses. Colgadas del hombro izquierdo llevaba unas alforjas. que se desbordaba por todos lados. envolvíase el cuerpo en una especie de túnica larga y suelta. en ocasiones. bueno. y fría. de cutí ordinario. . la che está — Yo voy a Talavera — añadí — que usted también. Llevaba un sombrero bajo de copa y ancho de alas. se daba cuenta de mi proximidad. aun siéndolo. lo que permitía ver. salvo cuando alzaba su ancha faz y clavaba sus grandes ojos en la luna. — Allí voy yo. usted también supongo va. espeso y rizado. pero lo más chocante era la tranquilidad con que seguía andando sin ocuparse de mí. el ala de su sombrero era ancha. que ya brillaba con fuerza en el cielo. aunque. Había algo extraño en todo su continente. compuesto de un jubón y unos calzones de pana. el resto de su traje. Como he dicho. La entonación con que pronunció estas . y en la mano derecha una pértiga.234 B O R R O W desusado en el país. abierta por delante. no bastaba para cubrir un inmenso matorral de pelo negro como el carbón. miraba con ñjeza al camino delante de sí. ¿Es no- este el camino de Talavera? Este es el camino de Talavera.

ni puede lo diga usted saberlo. . cía. sin faltas. .^ acento. y. mi compañeusted no sabe nada de mí.^ le pregunté Dicen que están llenos de ladrones.^ pregunté lleno de sorpresa. . de noche. en su línea. — No con tanta seguridad. aunque insólito. de noche. sin embargo.A usted. Hubo una pausa. como el aspecto del hombre que las de- no era exactamente la de una voz española. — Va que habla usted de ^y si su acento quién es usted. — — — extranjero. :Cómo sabe usted que soy inglés. la pronunciación era también correcta. al parecer estaba dispuesto a no buscar ni esquivar la conversación. tan extraña y singular. pero no podía recordar cuándo ni dónde.^ . la manera como había dicho la palabra bufno\ algo parecido había oído yo en otra oca«=ión.' eso me — dije yo — descubriese también — No puede ser — replicó ro — . Me chocó. y el lenguaje.A usted que es un . que desconoce el país? . sobre todo.No le da a usted miedo viajar por es- — tos caminos. El desconocido andaba con paso arrogante y con perfecta indiferencia. No es cosa difícil.Y no le debía dar a usted más miedo viajar por estos caminos. había algo en ellas que a duras penas podía ser extranjero. se lo he conocido en el — — un inglés.LA BIBLIA EN ESPAÑA 235 palabras era.

Le vi plantado ante mí. bañado por la luz de la luna. Entonces contemplé de lleno su rostro y toda su persona. y tomando nuevamente las riendas de la burra^ la detuvo. en — — . «Pepita dijo mi compañero a una linda muchacha que salió a nuestro enun brasero y un cuarto cuentro sonriendo cocina. de pronto. Al cabo me dijo: «¿Es usted uno de los nuestros?» flexiva. dos idiomas. {Por ejemplo} dijo el desconocido. . se volvió. usted habla Por ejemplo repliqué — — El — — — . Usted tiene dos nombres continué uno. aun se me aparecen a veces en sueños sus formas hercúleas y sus facciones desmesuradas. Ambos son buenos. Anduvo otros cuantos pasos en la misma actitud que antes. mirándome a la cara con sus profundos y tranquilos ojos.236 B O R R O W amigo mío. Fuimos a una casona lóbrega. Entramos en la uno de cuyos extremos ardía una buena lumbre. pero el del hogar es el que usted más quiere de los dos. — — — Era ya muy entrada la noche cuando lle- gamos a Talavera. yo estoy enterado de muchas más cosas de las que usted se figura. y otro. para el interior de su casa. para la calle. sedijo gún me mi compañero. la posada principal de la ciudad. hombre anduvo un poco en actitud re- y luego dijo en voz baja: Bueno.

Después de una cena que. Veinticinco años han pasado sin ver ningún inglés. nos sentamos junto al brasero y comenzamos a hablar. (Nota de Burke.) . encargado de instruir a los reclutas. fué excelentísima. y cuáles son sus medios de subsistencia? Vivo sin dificultad alguna. ^ Borrow Este es un nombre puesto a capricho por a su interlocutor. quiso llevarme consigo. a pesar de ello. Abarbanel la ^: Cuando estalló la guerra de vino Independencia. le he conocido a usted en plena oscuridad. Juntos estuvimos casi un año. por encargo de mi compañero. Vo: Claro está que usted ha hablado con otros ingleses. como creo que vivieron mis antepasados. y cuando. Yo: ¿Y qué género de vida hace usted. con permiso de mi padre. súbitamente. se alojó en casa de mi padre y me cobró gran afecto. le mandaron volver a su país. pero mi padre no lo consintió en modo alguno. y le acompañé por ambas Castillas como camarada y criado a la vez. porque en otro caso no me hubiera reconocido por el tono de la voz.» Pronto estuvo dispuesta Ja habitación. y Abarbanel'. Este caballero es un amigo mío y cenaremos juntos. Al marcharse me fui con él. siendo yo un muchacho. en la que había dos alcobas con sendas camas.LA BIBLIA EN ESPAÑA 237 \ reservado. al lugar en que yo vivía con mi familia un oficial inglés.

Yo: Dice usted que es rico. plata y piedras preciosas. cuya ruta he seguido. pero a fin de no llamar la atención. y he ganado más que muchos otros entregados por completo al comercio y que se matan a tra- como misma bajar. seguí el oficio de mi padre. que era longanicero. La mayor parte está escondido debajo de tierra. porque con ambas estoy casado. pero a una le llamo amiga por guardar las apariencias. Tengo mujer y una amiga^ o. W con toda certeza. una suerte extraordinaria. Yo\ ^Tiene usted hijos? ^Está usted casado? Abarbanel: Soy casado. los bienes. pero sin gran empeño por falta de estímulo. A veces he tratado también en lana. hubiera podido vivir sin trabajar. ^jEn qué consisten sus riquezas? Abarbanel: En oro. y no tengo gana de ofender los prejuicios de la gente que me rodea. era yo hijo único. tomé posesión de la herencia. Tengo monedas de oro y plata anteriores al tiempo de Fernando el Maldito y Jezabel. A su muerte. pues he heredado todo lo que mis abuelos atesoraron. Con todo. muchos. más bien. en ocasiones. la verdad es que ni siquiera he visto la décima parte de ello. quiero vivir tranquilo. mi padre. pero sin hijos.238 B O R R O vivió. dos mujeres. también tengo sumas importantes dadas a . he tenido buena suerte.

pero en ciertas ocasiones. y nos hacemos pasar por pobres. Me gusta viajar. el otro es viejo. Me gusta ir a Toledo y pensar allí en los tiempos que fueron. y después de soltar los perros fieros en el corral. sin embargo. donde a veces traAbarbanel: fico como longanicero.LA BIBLIA EN ESPAÑA 239 préstamo. y pronto se marchará a casarse lejos de aquí. aunque sin alejarme mucho de mi casa. Yo: ¿Y adonde se dirige usted ahora? Toledo. en nuestras fiestas. Desde que me separé del inglés no he vuelto a salir de Castilla la Nueva. aunque va- yamos siempre groseramente nuestras comidas vestidos y muy ordinario sean de modestas. y hacemos las abluciones en salvillas de plata modeladas y repujadas antes del descubrimiento de América. una vez cerradas y atrancadas las puertas. acabaría por establecerme en esa ciudad. incluso por miserables. ^hay en su casa alguna otra persona de su gremio? Abarbanel: Mis dos criados son también de los nuestros. uno es joven. comemos en vajillas como ya las quisiera para sí la Reina de España. si no hubiera en ella tantos malditos que me Yo: Además de A miran con malos ojos. y viene por este mismo camino detrás de mí con un carro y una muía. usted y de sus mujeres. Vivimos muy apartados. Yo: ^Le conocen a usted por lo que real- .

lo que yo soy.240 B o R R o W mente es? ^Le molestan las autoridades? Abarbaneh La gente sospecha. Puedo decir que hay en ella una sagacidad parecida a la de la serpiente. con respecto a los enemigos. en conjunto. la nuestra disfrutó siempre de relativa tranquilidad. que mi familia ha sabido conducirse siempre por modo maravilloso. en consideración a unos cuantos duros que reparto de vez en cuando entre ellos. es la verdad que nunca nos han hecho daño impunemente. pero aunque otras familias lo pasaron muy mal. de modo que hasta cierto punto los tengo en mi poder. Con las autoridades estoy en muy buenas relaciones. alguaciles y corchetes. me miran por encima del hombro. no se mezclan en mis asuntos.peñan puestos elevados tienen dinero mío prestado. las cosas no pueden ir mejor. Cier to que antiguamente no ocurría así. yo no sé por qué sería. pero como se limitan a eso. Es verdad que algunas veces. sin embargo. está siempre dispuesta a favorecerme. Siempre hemos tenido amigos. pero como en casi todo me acomodo a sus costumbres. como diciendo: «^jA qué vienes aquí?» Algunas veces se santiguan al pasar a mi lado. de modo que. cuando entro en la iglesia a oír misa. y la gente menuda. porque es regla de mi casa no olvidar las injurias y no escatimar esfuer- La verdad es . Muchos de los que desem. no me preocupo gran cosa de ellos. naturalmente.

mi abuelo era un varón justo. no. sólo para tener el gusto de besar la mano a mi — — . sobre todo en nuestro mismo pueblo. y logré que le encarcelaran acusado de blasfemia. y oí contar a mi padre que una noche un arzobispo fué secretamente a nuestra casa. Poco después de la muerte de mi padre. Dijo que había intentado inú16 . Yo: (iCómo es posible eso? ¿Qué veneración puedesentir un arzobispo por uno como usted o como su abuelo? Abarbanel: Más de lo que usted se figura. hasta que se volvió loco y murió. Hay. ciertas familias virtuosas que gozan de mucha consideración: la mía es una de ellas la principal.LA BIBLIA EN ESPAÑA zos ni gastos para arruinar 241 al y destruir que nos perjudica. y él no podía olvidar lo que aprendió a reverenciar en la infancia. y en la cárcel estuvo mucho tiempo. o por lo menos lo había sido su padre. uno muy exaltado trató de jugarme una mala pasada. sin embargo. Vo: (¡Se meten con usted los curas? Abarbanel: Los curas me dejan en paz. pero yo me las arreglé para pagarle en la misma moneda. El arzobispo era de los nuestros. Yo\ ^Tienen ustedes en España alguna persona que haga cabeza. puedo decir Especialmente. abuelo. investida de la suprema autoridad? Abarbanel: Tanto como eso.

con quien permaneció toda una noche. se cumplen las el ceremonias preparatorias. Por esto fué a ver a mi abuelo. Hay muchos como yo en y no de rango Algunos de los más sabios clérigos famosos de España han sido de y los nuestros. y cuando. Hay una fiesta especial en el año. en la cual. y que desde la niñez los terrores conturbaban su ánimo. y preferimos vivir en los pueblos. sólo vamos a ellas para nuestros negocios. que el siempre sobre él. ^Tiene usted algún motivo para suponer que entre el clero católico hay muchos de los vuestros? Abarbaneh No inferior tan sólo. el clero. Yo: ¿-Son ustedes muchos en las ciudades importantes? De ningún modo. donde murió poco después. en pocas provincias de España contaremos más de veinte familias. hoy en día. y luego se volvió a su diócesis. Cierto que no somos mucha gente. cuatro dignatarios eclesiásticos vienen sin falta a visitarme. hasta llegar al punto de no poder sufrirse a sí mismo. lo sé. NinAbaj'banel: las vimos en . o al menos de nuestra sangre. Yo: Me sorprende lo que usted dice.olvidarlo.242 B O R R O W ruáis se cernía tilmente . se sientan en suelo y blasfeman. lo supongo. piensan como yo. tomadas las necesarias precauciones. rara vez viciudades grandes. y muchos de ellos. en gran opinión de santo.

Continuamos hablando casi toda la noche. la mañana siguiente me dispuse a partir. pero mi compañero me aconsejó que me quedase allí todo el día. lo hacen por conveniencia más que por necesidad. a — . como hermanos. se adiestran en tráficos diferentes. Cuando llegó la diligencia me metí en ella. la ha visto y me dice que puede sernos útil. No es raro tampoco que el tiempo que se sirve sea el del noviazgo. 345 Los que sirven. Vayase en ella.LA BIBLIA EN ESPAÑA guno de los nuestros es pobre. Pasaremos el día juntos. . y los criados se casan a veces con las hijas de sus amos. Yo le compraré a usted la burra. que ya ha venido. y luego nos iremos cada uno por nuestro lado. Esta noche pasará por aquí la diligencia de Extremadura a Madrid. y en la mañana del segundo día llegué a Madrid. «Y si quiere usted hacerme caso— añadió no debe usted ir más lejos de ese modo. es el modo más rápido y seguro de viajar. Mi criado. porque sirviendo unos en casa de otros.» Así lo hicimos.

punto céntrico de Madrid. — Las clases bajas. Madrid en los comienzos de febrero de 1837. de los vagos de la capital. en todas las épocas del año. Zarza salía a la Puerta del Sol el callejón del Cofre. — — — — El gitano. í Iba desde la calle la de Preciados a desde de la . donde desembocan cuatro o cinco de las vías principales. y sitio de reunión. era bastante singular. Las clases — — altas. La casa en que me alojé. — La patrona. Sangre moza. Ocupaba yo la parte delantera del UEGué a la del Arenal. Deberes de un Nacional. 3 de la calle de la Zarza \ calle oscura y sucia. no obstante hallarse pegada a la Puerta del Sol. El embajador británico. pobres o ricos. — Las corridas de toros.CAPÍTULO XII Mi alojamiento en Madrid. La ejecución. —La población de Madrid. Mendizábal. listuve breves días en undi posada. Baltasar. y me mudé a la habitación que alquilé en el núm. Desaparecieron al ensanchar la Puerta del Sol. o de Cofreros.

y a una palabra suya toman las armas y acu- — oficial del ejército. ten'a muy pocos muebles: unas cuantas sillas.LA BIBLIA EN ESPAÑA 245 primer piso. Uno es padre de este niño» me contestó señalando a un muchacho de unos doce años. La sala. a pesar de su tamaño. en Castilla la Vieja. mis habitaciones consistían en una sala inmensa con un cuarto pequeño al lado. guarda cama. gracias a las corrientes que se colaban por tres grandes ventanas y por diversas puertas.» Como el principal motivo de mi visita a . «^Tiene usted alguna otra familia además de estas hijas?» le pregunté — — — — «Dos hijos. natural de Valladolid. La señora de la casa. Al presente. que brincaba por el aposento. y es muy amigo de toreros y de gentes peores aún. Era muy fría y aireada. una mesa y un sofá componían todo su ornamento. para dormir. «el otro es el nacional más famoso de Madrid. acompañada por sus dos hijos. me condujo a mi aposento. Tiene gran influencia con los otros na« clónales por el liberalismo de sus opiniones. y den furiosos a la Puerta del Sol. con cara de travieso pero listo.» La patrona era una mujer de desmesurada gordura. Es sastre de oficio y se llama Baltasar. hace una vida muy desarreglada. «^Ha visto usted nunca me preguntó un cuarto tan hermoso como éste? ^Verdad que es digno de un príncipe? El invierno pasado vivió aquí el gran general Espartero.

y resolví acudir a él. cibió Me re- con mucha bondad.«46 la capital B O R R O W difundirlo de España era el deseo de obtener permiso del Gobierno para imprimir en castellano el Nuevo Testamento y comencé. Por entonces era primer ministro en España Mendizábal. pues. confiando en la protección del Omnipotente. no tendría que temer molestia alguna por otro lado. con la libertad aneja a mi condición de subdito británico. a dar los pasos que me parecieron ne- por el país. y no llevaba cartas de presentación para ninguna persona influyente que pudiera valerme en mi empresa. que si lograba por cualquier medio poner de mi parte a hombre tan poderoso. si bien abrigaba esperanzas de buen éxito. y tuvimos una conversación agradable acerca de varios temas antes de abordar el que a mí me preocupaba hondamente. embajador de Inglaterra en Madrid. y. y se le tenía por hombre de poder casi ilimitado^ en cuyas manos estaban los destinos del país. sin pérdida de tiempo. Antes de dar ese paso. Era yo completamente desconocido en Madrid. Díjome que si yo de- . esas esperanzas sufrían pasajeros desmayos y las oscurecían con frecuencia las nubes del desaliento. me pareció prudente avistarme con Mister Villiers. pedirle consejo en el asunto. Consideré. cesarios. de suerte que.

Casi tres horas estuve tiritando de frío en una antecámara. a pesar de todo. Al cabo se presentó el secretario particular. pero al 247 él se tiempo me advirtió con franqueza que no esperaba de ella ningún resultado bueno. Díjele que yo era un inglés. temprano. Resolví. se dirigió a mí. en una de cuyas alas estaba el despacho del primer ministro. interrogándome acerca de mi calidad y mis pretensiones. pero su . con varias personas más que. — — . yo se la entregaré personalmente a vista mosa En oyendo me dijo excelencia» esto. ofrecía a procurármela. estaba cubierto de nieve. y era lo más probable que en lugar de favorecerlo. le alargué la carta y desapareció. porque le constaba la violenta predisposición de Mendizábal contra la Sociedad Bíblica Bri- mismo tánica y Extranjera. portador de una carta del ministro británico. hacer la prueba. El frío era cruel. Una mañana. contrariase cualquier intento de )a Sociedad para introducir el Evangelio en España. sobre el que hay una her- desde la explanada del Palacio. y después de hacer diversas preguntas a los otros. el Guadarrama. «Si usted no se opone. Entraron antes que yo varias personas. acudí a Palacio. como yo. y antes de se- pararme del embajador obtuve una carta de presentación para Mendizábal. aguardaban audiencia del poderoso.LA BIBLIA EN ESPAÑA seaba una entrevista con Mendizábal.

como ya me habían advertido. «He visto un mirar muy parecido a ese entre los Su secretario. que.. examinándolos con intensa atención. que mido descalzo seis pies y dos pulgadas.. ardiente enemigo de la Sociedad . Vestía una lujosa bata de mañana. tenía el pelo muy canoso. Nuestra entrevista duró casi una hora. y calzaba chinelas de tafilete. Mendizábal alzó súbitamente sus ojos penetrantes y clavó en mí una mirada escrutadora. era. cia hombre de buena presenexpresión inteligente. nariz aguileña y dientes de espléndida blancura. aunque apenas frisaba en los cincuenta años. Después de hacerme esperar en pie un cuarto de hora. Era un hombre corpulento. y me introdujeron el despacho de Mendizábal. y tuve tiempo suficiente para contemplarlo. con una cadena de oro alrededor del cuello. poco común. El ministro estaba detrás de una mesa cubierta de papeles. Beni-Israel — dije entre mí. la conversación fué de singular interés. atlético. No se enteró de mi presencia. permanecía en pie junto a la mesa. según de y supe después. de tez sonrosada. en efecto. con papeles en las manos. al fin. se había conquistado un nombre en la literatura española y en la inglesa. un poco más alto que yo.248 B O R R O el VV me llegó en turno. facciones finas y correctas. Mendizábal.

como si todavía no me odiase bastante.. como esperaba. sobre todo. no se harta de importunarme con esas cosas una bandada de ingleses. sino cañones y pólvora para acabar con los fac- me ciosos. estaba también muy lejos de ser un amigo de la religión cristiana. de allí a unos meses el país ció estaba más tranquilo. que ofrede la permitirme imprimir las Escrituras si. Cuando ya me marchaba.LA BIBLIA EN ESPAÑA Bíblica. mi buen señor. para indisponerme aun más con el clero. 249 que hablaba con odio y desprecio. que se llaman a sí mismos cristianos evangélicos.'' Lo que aquí necesitamos. con quien me fuese fácil contar. y tuve tanta fortuna. se le recibirá con los brazos abiertos. Desde que estoy en el gobierno. y ahora viene usted y casi me convence. no son Biblias. habrá usted de permitirnos . ¿Qué singular desvarío les impulsa a ustedes a ir por mares y tierras con la Biblia en la mano. dinero para pagar a las tropas. Sin desanimarme por eso. Todavía la semana pasada. un individuo jorobado se abrió paso hasta mi despacho. me dijo: «No de ese género que me hacen. Siempre que venga usted con esas tres cosas. y dijo que Cristo estaba para llegar de un momento a otro. es esta la primera petición donde yo trataba asuntos importantes. si no. le insté mucho en favor del asunto que allí me llevaba. desparramados hace poco por España.. y.

o más bien desvestido. pero con cierta expresión de fanfarronería. el rostro amarillento y enfermizo. Ahora. me ha pedido que le presente. mi parecer. Aquí le tiene usted. como ve usted.» Una mañana. porque tiene mucha afición a los ingleses por sus ideas liberales. el na- cional. Ya se levanta de la cama. aquí está me dijo: ^Don saber mi hijo Baltasarito. Podría tener hasta cinco pies y una pulgada de altura. por mucho honor que nos dispense con ellas. Vuelva cuando quiera. y al que teníamos un inglés en casa. Iba vestido. y era más bien corpulento para su talla. estoy muy ocupado. hacía muy bien en Ha marle Baltasarito. Mendizábal: Esperaba la respuesta. porque he vivido trece años en Inglaterra y conozco algo la fraseología de sus buenos correligionarios. eran vivos y brillantes. déjeme. entró la patrona en mi aposento y jforge. Me A .250 B o R R o W prescindir de sus visitas. porque jamás el antiguo y sonoro nombre de Baltasar se habría dado a sujeto tan exiguo.3qué le parece? guardé de decir a su madre mi opinión. pero no antes de tres meses. malamente. Yo: Los disturbios de este infortunado país no acabarán hasta que el Evangelio circule libremente. muy oscuros. . los ojos pardos. se lo ruego. mientras me desayunaba con los pies encima del brasero.

claro está. Pero. Estamos de seruna vez cada quince días. nos enorgulleceremos sirviéndole a usted de padrinos^ si tiene entre manos algún lance de honor. Yo: ^Son muy duras las obligaciones de un nacional? Baltasar: Nada de eso. viejo y muy holgado. la fortuna me favorece al proporcionar- me uno que es miembio de tan poderoso cuerpo. tranjero. en Madrid no hay ninguno más conocido que Baltasar. tiene usted gran in- — — . como expuedo tener necesidad de un ami- go.LA BIBLIA EN ESPAÑA 251 con una gorra de cuartel y un capote de reglamento. señor nacional — le dije en cuanto su madre se retiró. tengo bastante mano con los otros nacionales. y luego suele haber alguna revista de poca duravicio . sobre todo porque. según me ha dicho su señora madre. ^por qué no se hace usted de los nuestros? Le recibiríamos a usted con mucho gusto en el cuerpo. que hacía las veces de bata. como los demás nacionales. Yo. ni más temido por los carlistas. Baltasar: Sí. Celebro mucho conocerle. fluencia con los nacionales. ^Dice usted que puede hacerle falta un amigo? Pues ya sabe que dispone de mí para cuanto se le ofrezca. y así que Baltasar se hubo sentado y encendido. Tanto yo. un cigarro de papel en el brasero Me alegro mucho de haberle conocido.

don !}orge. la mayor parte de los carlistas madrileños ca paces de llevar las armas. Sólo a un nacional se le permitiría hacer tales cosas. caemos sobre él. Por ejemplo: Más apalear a cuantos les parecían sospechosos. privilegios grandes. La vida que llevan es poco envidiable. y cuando tropezaalguien que nos desagrada. se fueron hace tiempo a la facción. porque cuando están de guardia. y ción. le dejamos. y a cuchilladas o bayonetazos. por lo común. por eso hay en nuestras filas algunos de esos godos. buenos tan sólo para reunirse en algún café apartado y pro- . Yo: ^Hay muchos carlistas en Madrid? Baltasar: Entre la gente joven. y a casi todos los conocemos. Los que quedan son casi todos viejos o curas.252 B O R R O W Las obligaciones son ligeras y los yo he visto a tres compañeros míos pasearse un domingo por el Prado. y con frecuencia los damos de palos. que no nos parecen muy de fiar. aún. nos burlamos de ellos. sin embargo. en el suelo revolcándose en su sangre. Son pocos. armados de estacas. de noche por mos con Yo: Supongo que todos los nacionales serán de opinión liberal. tenemos la costumbre de rondar las calles. La ley obliga a todos los hombres de cierta edad a servir en el ejército o a alistarse en la guardia nacional. Baltasar: ¡Así debiera serl Pero hay algunos. no.

como yo y mis amigos. Cuando estoy de guardia. ¡Que hablen. No \i2Ly función de toros. don Jorge} ¡Qué quiere usted. Sevilla. Montes. Esto es gitano. En el invierno no se dan corridas de toros. don Jorge^ . bailando. que hace usted una vida muy desor- denada. don Jorge. intrépidos y firmes. sino de las manos de los nacionales. don Jorge. con pena. y si viera usted qué función se arma! Mandamos por vino. Baltasar: ¡Cómol ^Se lo ha dicho a usted. mientras Baltasarito toca la guitarra y canta canciones de Germania. en que no esté Baltasar con su amiga. don Jorge. y muchos lo son de raza. Poquito Pan son amigo míos. todos hablan gitano. Jorge. y los nacionales se pasan la noche bebiendo y gre Baltasar. Los nacionales me llaman el ale- y mi popularidad se funda en la jovialidad de mi carácter y en mis ideas liberales. Yo: Por su señora madre he sabido. y la sangre joven hierve en las venas. que hablen! Los destinos de España no dependen de los deseos de ojalateras y pasteleros. Me lo han enseñado los toreros de Andalucía. don Jorge\ Soy joven.LA BIBLIA EN ESPAÑA do7t 253 yectar fantásticos complots. Una romí le penó sin pachí a su chindomar. llevo siempre la guitarra. etc.

supongo que la confesión de su delito. con un palo detrás. sin silla ni estribos. como en Francia. montado en un asno. le que llevaría a usted a una. el delincuente se había reconci- liado con la iglesia. confesado sus culpas y . o de guillotinarlos. Vestía una túnica de color amarillo azufre. mañana hay una ejecución. y a una señal dada. cantando letanías. otros dos caminaban a cada lado. en el que había escrito algo. Sostenía entre las manos un pergamino. que no se me olvidará en mucho tiempo. culpables de haber escalado de noche la casa de un anciano y asesinádole cruelmente para robarle. Mucho tiempo llevábamos ya esperando entre la multitud. suerte. de modo que las piernas casi le arrastraban por el suelo. alto y puntiagudo. dos hermanos.254 B O R R O si W por una/unción de la horca^ e iremos a verla. Los reos eran dos jóvenes. en la rapada cabeza. Fuimos a ver la ejecución. con un gorro encarnado. como en Inglaterra. los sientan en una especie de banco. en las que percibí palabras de paz y tranquilidad no. se aprieta con el tornillo hasta que el paciente expira. En España estrangulan a los reos de muerte contra un poste de madera en lugar de colgarlos. con el collar se le abarca el cuello al reo. cuando apareció el primer reo. al que se fija un coliar de hierro^ provisto de un tornillo. Para ello. celestiales. Dos curas llevaban al borrico por el ramal. don Jorge.

como si quisiera perseguir a su alma en su marcha hacia la eternidad y consolarla en el camino. y subió sin ayuda al cadalso. pasmoso ejemplo del sistema papista imperante.i et misericordia et ranquillitas. que involuntariamente exclamé: ¡Misericordia! Y lo mismo allí hicieron otros mu- en Dios ni en Cristo. el ejecutor. Yo mismo me excité tanto. /¿2. El efecto era tremendo. según lo tuviese a bien. y casi instantáneamente aquel desdichado murió. de prodigiosa fuerza. colocado detrás de él. el cura comenzó a gritar. y de nuevo clamó. en voz cada vez más recia. con promesa de ser admitido en el cielo. con poder suficiente para abrir y cerrar las puertas del cielo o del infierno. Sin mostrar el más leve temor. y el reo repetía las palabras. que en tal momento parecía el más importante de todos los seres vivos. cuyo principal designio fué siempre mantener el ánimo del pueblo todo lo apartado de Dios que po- chos. todos los pensamientos se concentraban en el cura. De pronto. puso la boca junto al oído del reo. dio vueltas al tornillo. y gritando continuó. Nadie pensaba . Uno de los curas comenzó entonces a decir el Credo en voz alta. tiempo que el tornillo giraba. el reo se apeó. Luego se inclinó. donde le sentaron en el banquillo y le echaron al cuello el corbatín fatal. hasta hacer A retemblar los altos muros de Madrid.LA BIBLIA EN ESPAÑA recibido la 255 absolución.

¡Pero la poblaciónl. ninguna me ha interesado tanto como la villa de Madrid. estos últimos de origen español. París y Edimburgo. pero. fué enteramente igual.256 B O R R O W día. con toda seguridad. aunque no aguas más frescas.. y que aun hablan entre sí el castellano antiguo. polacos. que forman. dicho sea de paso. He visitado casi todas las capitales impor- mundo. guante- — . judíos. persas. No hablo de sus calles ni edificios. subió al patíbulo a los pocos minutos de haber expirado su hermano. Pero la población de Madrid. y Shiraz puede alabarse de poseer fuentes más lujosas. y en concentrar en el clero sus esperanzas y temores. Londres. Petersburgo tiene en calles más hermosas.. La ejecución del segundo reo. se agolpan doscientos mil seres humanos. principalmente sastres. donde a la sazón me hallaba. sin otra excepción que un puñado de extranjeros. en conjunto. en su totalidad. plazas más bellas. de sus plazas ni de sus fuentes. armeformarla veinte naciones nios. la masa viviente más extraordinaria del mundo entero. Cercados por un muro de tierra que apenas mide legua y media a la redonda. edificios más suntuosos. La población de Constantinopla es harto singular. aunque algo de esto hay Madrid digno de nota. pero han contribuido a griegos. y no se oltantes del vide nunca que esta masa es estrictamente española.

toreros de Andalucía. embozados en burdas mantas. formada por muy varios elementos. criados montañeses. en espera de parroquianos! (Salud. caleseros de Valencia. vosotros. os sentáis por centenares al lado de las fuentes. sino una población inculta. subís hasta los últimos pisos de las casas más altasl (Salud. sobre las cubas vacías. castellanos. como en la Habana. es española aunque buena parte de ella no haya nacido en la capital. domos y y Guipúzcoa. imploráis la caridad indistintamente a las puertas de los palacios o de las cárceles! (Salud. recostados perezosamente en vuestros carruajes. picáis tabaco para liar un cigarro de papel. que. sorprendente. los veinte «7 secretarios de Vizcaya . I como en . en fin. con un aire que parece decir: «Este país será nuestro en cuanto queramos apoderarnos de él». o tambaleándoos bajo su peso. tenderos de Cataluña! ¡Salud.LÁ BIBLIA EN ESPAÑA ros neta. reposteros de Galicia. y que lo seguirá siendo mientras la ciudad exista. extremeños y aragoneses. hombres y mujeres que. con vuestro grosero vestido de muletón y vuestras monteras de piel. 257 y perruquiers franceses. Salud aguadores de Asturias que. como en San Petersburgo. una vez llenas. pero española. mendigos de la Mancha. de cualquier oficio que seáis! Y. mayorfactorías inglesas. ni Lisboa. ni multitudes de yanquis insolentes callejeando. Aquí no hay colonias de alemanes. .

saludl a los caballea las clases más elevadas ^las pasaré en silencio? ros. a las señoras En verdad tengo poco que decir de ellos. En muchas capitales. y no creo que hayan mejorado desde que el inmortal francés los reellos. hez Y — — . cuanto menos se diga en cada uno de los puntos aludidos. Tal ocurre en Viena. y más especialmente en Londres. fuerza y valentía? ¿Quién monta mejores caballos? ¿Quién goza de posición más sólida? ¿Quién más amable que su esposa. será meles jor. siguen la inveterada práctica de vilipendiar a las clases altas y de exaltar a su costa al populacho. su hermana o su hija? Pero tratándose de la aristocracia española. Yo no soy de los que. Sin embargo. vayan donde vayan. y lo que vi de sus costumbres no era muy a propósito para sublimarcapital. sus rasgos son poco seductores. así de las señoras como de los caballeros. la parte más notable e interesante de la población es precisamente la aristocracia. que con vuestras terribles navajas causasteis tal estrago en las huestes de Murat el día Dos de Mayo. sé muy poco acerca de conñeso. quizás tengan sus admiradores. hijos genuinos de la de la villa. a los que cedo la tarea de escribir su panegírico. Apenas los traté. Le Sage los describió tales como eran hace casi dos siglos. jQuién puede rivalizar con el aristócrata inglés en prestancia. en mi imaginación. lo .258 B O R R O W mil manólos de Madrid.

LA BIBLIA EN ESPAÑA trató. pero nunca por los soldados viejos de Aragón y de Asturias. al mando de su zar. Mucho tiempo ha sido moda hablar del fanatismo de los españoles y de su mezquino recelo de los extranjeros. clases necesidad. Le faltan. Un español de la clase baja. pero de toda España. con bajas. pero es verdad. me parece mucho más interesante que un aristócrata. la gran masa de los españoles no tiene la culpa de ello. Es ignorante. a arrostrar cantando una muerte cierta. es cierto. la amabilidad y la generosidad del mujik ruso. respecto de las clases altas. le anima. pues. principalmente. un hombre extraordinario. invariablemente he encontrado en las clases más bajas y peor educadas. He oído calumniar a WeUington en el mismo soberbio teatro de sus triunfos. por supuesto. pero. en cambio. capaz de dar su único rouble antes que el forastero pase Hablaré. En el carácter español hay menos abnegación y más dureza. cosa singular. que le ayudaron . 259 más gusto de las no sólo de Madrid. Esto es verdad hasta cierto punto. que le hace invulnerable al miedo y le impulsa. mayor generosidad de sentimientos que en las altas. Es un ser poco común. un sentimiento de altiva independencia que roba la admiración. Si el valor o el talento de los extranjeros nunca han alcanzado en España el premio merecido. sea manólo^ labriego o arriero. tampoco tiene su tranquilo valor.

pero yo no tengo el honor de conocerle. no un picador de la plaza de Madrid.26o a B o R R o W vencer a los franceses en Salamanca y en He oído criticar el modo de montar de un jockey inglés. el — Gracias. entré en un tabernucho a refrigerarme. y ya iba a pagar y a marcharme. y. usted es el amigo de Baltasarito. — — . estuve un par de horas callejeando. encarándose conmigo. a mi saludo contestaron quitándose los sombreros con mucha ceremonia y abriéndome calle hasta el mostrador. y. cuando un individuo de horrible catadura. el torero! Yo le conozco a usted mucho. ¡Soy ^No me conoce?— replicó el tal Sevilla. Parece que me conoce usted. vestido con un coleto de ante fuerte. dijo con voz de trueno: nían lo menos vara y media de — ¡Otra copita! } Vamos ^ inglesito^ otra co- pital mi buen señor. poco después de mi llegada a Madrid. todos con cara de bandidos. es usted muy amable. . cuyas alas telos Pirineos. y tocado con un sombrero claro. al sentirme cansado. pero el crítico era el necio heredero de los Medinaceli. A circunferencia. por un barrio famoso a causa de los robos y muertes que en él se cometían. en viaje de exploración. Vacié un vaso di^ val de peñas. propósito de picadores: un día. Había muchos parroquianos. se abrió paso entre la gente. zajones y botas de montar que le pasaban de las rodillas.

No hay en España quien le iguale. se adelantó. Ven acá. o libra corta. pero vivaracho. inglesito gritó Sevilla con voz tonante respóndele al monró 2 en gitano cerrado. . dijo con voz sonora. ^Decís que no es posible? Pues yo os digo que sí. enclenque. Vamos. era guapo. según costumbre de la gente rufianesca en toda España: — Caballeros valientes: Este caballero es amigo de un amigo mío. Balseiro. Iba en mangas de camisa y llevaba una montera. Volviéndose entonces a la compañía. pero con cara de demonio. Un hombre pequeño. . ven acá y habla con su merced en gitano cerrado. — — — — — — — . tú. arrastrando la última sílaba de cada palabra. í Doce onzas de cárcel. aunque no sabes palabra. ración de la de Borrow.) Amigo. y si sabía lo que era una gitana ^. Habló unas pocas palabras en la corrompida jerga gitana de las cárceles. que te has pasado la vida en presidio y te estás alabando siempre de hablar el gitano cerrado. No lo creemos replicaron varias voces graves No es posible. Es mucho hombre.LA BIBLIA EN ESPAÑA nacional. 2 — (Nota pan. 261 que es amigo mío y muy buena persona. preguntándome si había estado alguna vez en el calabozo. Aunque es inglesito^ habla gitano cerrado.

sólo él sabe montar con las acciones efecto.. Y se golpeaba una y otra vez el pecho con la mano. no hay quien le iguale. después de mí. Sevilla. es muy huQn jinete. ^No te decía yo exclamó el picador que no sabes ni palabra del gitano cerrado? Pero el inglesito sí lo sabe. Además. Animo. Creo que es gitano cerrado musitó Balseiro o si no. Inglesito^ bolsillo. — — — — . porque lo era en y de los que han dejado nombre duradero en la historia de la picardía madrileña. será inglés.!> llal . otra copa. dispon de mi todo cuanto tengo está a tu servicio..262 B O R R O W Contesté al ladrón. yo lo pago todo. si ne- cesitas dinero. porque no entiendo ni una palabra. yo. mientras repetía: <¡Yo. le contesté con alguna extensión en el dialecto de los gitanos extremeños. y no creas que es poco: acabo de ganar cuatro mil chulés a la lotería. Sevi¡Yo. y yo entiendo todo lo que dice. — de los estribos muy cortas. inglés. vaya^ no hay nadie como él para el gitano cerrado.

los dos personajes se . y le tuvieron preso hasta que esta ciudad inexpugnable tuvo por conveniente rendirse.CAPÍTULO XIII Quesada y Galiano. — — El Tesoro. de quien hasta entonces se llamaron amigos. Testarudez aragonesa. dándome esperanzas de no oponerse personalmente a la publicación del Nuevo 1 estamento. y miembros importantes de aquellas Cortes que. DisoIntrigas de la Corte.— Los tres bandidos. Benedicto Mol. El secretario. lución de las Cortes. gaditanos como Mendizábal. pero antes de que transcurrieran los tres meses cayó en desgracia. huyendo de la invasión de Angulema. MENDizÁBAL me Para derribarlo se urdió una intriga. El concilio de Trento. Ambos habían sido liberales egregios. dirigida por Istúriz y Alcalá Galiano. se llevaron a Fernando desde Madrid a Cádiz. y dejó de ser primer ministro. El asturiano. — — — había dicho que volviera a verle pasados tres meses. — — — El hombre de Lucerna.

donde considerable número de años. demandas pecuniarias aunque se decía que la mayor las parte del dinero enviado para pagar a las tropas no se empleaba en eso. En consecuencia.264 B O R R O W pasaron refugiaron en Inglaterra. Pero no voy a escribir una historia de los sucesos políticos que presencié entonces. que entonces mandaba el ejército y estaba descontento de Mendizábal. hallábanse Istúriz y Galiano sumamente pobres. tiempo a que me refiero. y considerándose. enemiga personal del ministro. a quien habían apoyado hasta allí. deseosa de un poder algo mayor que el que los liberales parecían dispuestos a concederle. y levantar bandera propia. sin que del apoyo a Mendizábal pudiesen esperar mejoras inmediatas. además. Los moderados contaban con el apoyo de la reina regente Cristina. sino en fondos públicos franceses. a nombre y para uso y provecho del nombrado Córdova. y. Veíanse también apoyados por Córdova. además. formaron en las Cortes una oposición contra Mendizábal. los miembros de esa oposición tomaron el nombre de moderados para distinguirse de Mendizábal y sus secuaces. tan buenos y capaces como él para gobernar a España en las circunstancias dadas. resolvieron separarse del partido de su amigo. ultraliberales. porque el ministro no servía con suPor el ficiente presteza del general. .

con mucho. aunque contaba en las Cortes con inmensa mayoría. y por el general. buscaron el concurso de un hombre llamado Quesada. ya repuesto del contratiempo que le causó la muerte de Zumalacárregui y en considerable auge sus armas. en el que Galiano fué ministro de Marina. que no aceptaba ninguna de las medidas propuestas][por el ministro. y temerosos de los nacionales. Hombre de muchas letras. dimitió. le era favorable. El más inteligente de los nuevos ministros era. cuyas hazañas en ambas vertientes del Pirineo son harto conocidas para que necesite recordarlas. y aunque la opinión del país. que permanecía inactivo y se negaba a atacar al enemigo. a quien me presentaron poco después de mi llegada a Madrid. al menos en su parte liberal. abandonando por el momento el campo a sus adversarios. conocía a fondo tro . impopulares en IVIadrid. viéndose contrariado en todos sus proyectos por la Go- bernadora. pero gran guerrero. pero. Estos eran los jefes del gobierno moderado'. hombre asaz estúpido. Se constituyó un gabinete presidido por Istúriz. Quesada fué nombrado capitán general de Madrid. Galiano. que en cierta época de su vida mandó una legión llamada Ejército de la Fe. aborrecedor de la milicia nacional y que a nada temía. y un cierto duque de Rivas minisde lo Interior.LA BIBLIA EN ESPAÑA 265 baste decir que Mendizábal.

es decir. lo que Quesada fuera de ellas. el hombre de combate. enemigo encarnizado de cuantos se atravesaban en el camino de su prosperidad.266 las B O R R O de su país. a enviarnos a ese burro de la Bolsa de Londres para que sea nuestro ministro. pero que pocos de los extranjeros desterrados en Inglaterra son capaces de desempeñar. 3u dominio del inglés. principalmente. Calígula hizo cónsul a su caballo. W Orador ante todo. escribiendo artículos para los periódicos y revistas. acaso lo fué por fácil. habiéndose ganado la vida durante su estancia en Inglaterra. y siempre hablaba de él con infinito desprecio.. ya que España no tiene ninguna.» . Odiaba a Mendizábal con rencor no disimulado. y liano creo que esto es lo que ha inducido a lord.. idioma que hablaba escribía tan bien como el suyo propio. «Temo que me cueste bastante trabajo arrancar a Mendizábal el permiso de y imprimir el Nuevo Testamento» le dije un «Mendizábal es un asno — replicó Gadía — — . Difícil sería decir por qué le hicieron ministro de Marina. ocupación muy honrosa. era para elegante labra el partido moderado^ dentro de las Cortes. que me ayudó con todo su poder en el asunto . — que me llevaba a España. de pae impetuoso. Poco después de . Galiano era hombre muy pequeño e irritable.^r.^^ Sería mucha ingratitud de mi parte no confesar aquí cuánto debo a Galiano.

pero Quesada estará a la puerta para arrojarlos a la calle si oponen alguna resistencia. — recibió con suma afabiliy enterado de mi pretensión. > Después de un debate de una hora. de unos treinta años.LÁ BIBLIA EN ESPAÑA formarse el 267 ministerio moderado fui a ver- le. e¿ hará por usted el gusto. conceder o negar el permiso para imprimir el libro. Dicen que esos canallas se negarán a marcharse. a cuyo departamento incumbía. y le dije que «entonces o nunca era la ocasión de hacer un esfuerzo en favor mío». según me dijo. respondió. «Lo haré porque siempre habla con aspereza. El duque era un hombre joven y apuesto. tación literaria. y acaso vea una Junción. vea a mi secretario. sin nuevas dilaciones. Me — . dad. Nos han derrotado en las Cortes. andaluz por su cuña. Había publicado varias obras tragedias. estamos ahora muy ocupados. y esta tarde intentaremos disolverlas. . Vaya usted por allí. me dio una carta para su colega el duque de Rivas. haciéndome una cortesía seductora y con un gesto genuinamente andaluz: «Vea a mi secretario. como sus dos colegas ya nombrados. me respondió con tono áspero. según creo gozaba de cierta repuy — — . Galiano. fueron disueltas las Cortes sin necesidad de recurrir a la ayuda del temible Quesada. lo mispero mo a los amigos que a los enemigos tenga usted paciencia unos cuantos días.

— — — . Si puede usted demostrarme que su excelencia se interesa por el asunto. y este es uno de ellos pero. — continuó Oliban — «Sí. tades. yo no pondré dificul.» excelencia no puede darle a usted dijo el secretario aragonés so — — .» «¿Y le ha hablado usted de esto Fui a ver a su excelencia?» «En efecto. ni afable. ni de elegantes maneras.» El ministro británico hizo cuanto yo poy mucho más de lo que me atrevía a esperar. «¿Desea usted un permiso para imprimir el Nuevo Testamento?» «Sí. — . W un aragonés llamado Oliban. que no era guapo. Tuvo una entrevista con el duque de Rivas.» «¿Cuántos años hace de eso?» pregunté yo. señor. su el permiel Concilio de Trento ordenó que en ningún país cristiano pueda imprimirse parte alguna de la Escritura sin las notas de la iglesia. dígarespondió el aragonés me. «Entonces. el duque fué todo sonrisas y cordía desear. «No sé cuántos años hace repuso Oliban pero tal es el decreto del Concilio.» «¿De veras? Oliban entonces.» «Supongo sin que intenta usted imprimirlo notas». — — — — — . . y tiene mucho dijo interés por este asunto. y hablaron detenidamente de mi asunto. el caso varía. sí.268 B O R R O al secretario. quién es usted? ¿Le conoce el embajador de su país?» «¡Oh!.» «¿Es que en España rigen ahora los decretos del Concilio de Trento?» inquirí «Rigen en algunos puntos.

y.•* De nuevo me precipité al secretario. pareció re- un momento. escrito el ministro británico. Escribió. me escribió y dirigió otra carta en la que me dispensaba el honor de decirme que me tenía eñ gran aprecio. que me recibió con frialdad glacial. y para remate de todo. evidentemente. De pronto. como poseído de súbito entusiasmo. sonrió con la mayor dulzura. — Es un hombre singular ese Oliban — dije . y le entregué la carta. y que su mayor placer sería que yo obtuviese el permiso tan buscado. él hará por usted el gusto . Le referí las palabras de su jefe. extendió los brazos de un modo casi teatral. leyó la carta. al 269 además. y le entregué la carta que me había duque y me la dio. y me dijo que. se cuenta flexionar uno. Me preguntó después mi nombre.LA BIBLIA EN ESPAÑA tesía. alzó la cabeza. exclamando: ^Al secretario. Yo estaba en mis glorias. dijo: «Entre los decretos del Concilio de Trento. su excelencia se «había» tomado interés en el asunto. y poniéndose la pluma detrás de la oreja. El secretario la leyó con atención. una carta particular encargándome que yo mismo se la entregase la primera vez que fuese a verle. se sentó como si fuese a escribir el permiso. Fui a ver al duque... tomando una hoja de papel.» — |0h Dios mío! —exclamé. estuvo diez veces más bondadoso y afable aún que antes. y luego. el secretario se detuvo.

como buen aragonés. quédese aquí con él. procuraremos no desagradar a Oliban. antigua casa de la Inquisición. iremos a verle. cuesta mucho trabajo arrancársela. y habla- ron detenidamente. ¡AdiósU En diciendo esto. sacó una caja de ciga- . No obstante. y no dudo que le haremos entrar en razón. Sin embargo. es antiguo amigo mío. y. y hará cuanto sea necesario en favor de usted. dejándome con Oliban. pero en voz muy baja. Galiano llevó al hueco de una ventana. Galiano se me acercó y dijo: «Hay alguna dificultad para resolver el asunto de usted. es. instalado en un edificio magnífico. Al cabo. pero. un — narse me está haciendo pasar. además. no pude oír palabra. pero ya sabe Oliban que es usted amigo mío. se marchó. es de los nuestros y nos ha prestado buenos servicios. y dice que eso le basta. si se le mete una idea en la cabeza. y como la habitación era inmensa. El secretario comenzó acto seguido a escribir no sé qué cosa. se lo Nos avistamos con Oliban. y desde allí fuimos al Ministerio de lo interior. . al terminar. Es asunto arreglado.270 B o R R o día a Galiano lo W no puede usted imagino se cansa hablarme de del Concilio de Trento. — Al día siguiente fui a buscar a Galiano al Ministerio de Marina o Almirantazgo (^cómo se debe decir?). hombre inteligente. En el Trento quisiera yo verle metido hasta la cintura por decir tales tonterías.

ejercería una influencia muy beneficiosa en el espíritu del pueblo. visto que le han mantenido siempre cuidadosamente apartado del Evangelio. su afortunada patria de usted.» ella» Y — pensé yo. ^Cómo va a conocerla. no conoce la religión a fondo ni en su pureza. Para mí es indudable que una edición como la que usted intenta imprimir... — «Ahora es «Pero. Considero un oprobio para España que no circule ninguna edición del — Evangelio. por el nivel elevado de su civilización y la prosperidad sin rival de que al presente goza.. y aun de verle trabajar en ese asunto. al menos en condiciones tales que puedan adquirirla los más ricos y los más pobres. porque no fumo. una vez más comenzó a ha- . pero. y apoyando los pies en la mesa me dirigió en francés el siguiente discurso: Me alegro mucho de ver a usted en esta capital. en efecto.LA BIBLIA EN ESPAÑA rros. 271 encendió uno.. que aumentan el volumen del libro hasta hacerlo inmanejable. entre nosotros. tarea La regeneración moral de España depende de la libre circulación de en que sólo Inglaterra. La razón me obliga. puede empeñarse. ra existir como si la donde la luz civilización pudieevangélica se apaga? la Escritura. que. después de ofrecerme otro que rehusé. una edición descargada de notas de invención humana. a reconocer todo esto.

ga arenga no eran sino mera — y la enojosa y lar^cómo lo llamaré? OXuapia. blarme del fastidioso concilio de Trento. delicioso. empezado por Carlos III y no concluido hasta el día. Aún no habían llegado los calores estivales. mirando los bancos de peces dorados y plateados que emergían al sol en la superficie de las aguas verdosas. frontera precisamente al puente de tablas que cruzacasilla . la oferta del cigarro. no el trinar de los pájaros es España la tierra de esos cantores alados sino la charla de un naranjero. Allí iba yo a perder horas y horas. y el tiempo era. al pie de la colina en que un canal corre durante unas cuantas leguas paralelo al Manzanares. están plantadas de hermosos árboles y constituyen el paseo más ameno de las inmediaciones de la capital. además de naranjas. se alza Madrid. en verdad. aunque no las cumbres. Andaba ya por entonces muy entrada la primavera.272 B O R R O W pareció. una de registro abandonada. del que le separan fértiles y amenas praderas. los árboles del Prado lucían ya su verde pompa. me que lo de escribir en un pa- pel. pues. Las márgenes del Canal. vendía agua junto a — — . del Guadarrama estaban desde tiempo atrás limpias de nieve. las vertientes. o escuchanporque no do. y toda la campiña de los alrededores de Madrid mostrábase alegre y risueña. que. Hacia el Oeste..

y no tardó en sentir gran amistad por mí ni en contarme su historia. tenía muchas y exactas noticias de infinito número de personas. allí había instalado su tenducho naranjero por parecerle la posición favorable para su comercio. Era asturiano. que muchas veces lo he visto amontonado en la orilla del mar. El asturiano era un individuo muy zumbón. y mi único como ca me deseo es que. en Madrid. me entierren allí. como de cincuenta años. y en conclusión opino que sólo hay dos sitios donde se puede vivir: Málaga y Madrid. brillaban al sol los blancos muros del Santo. ninguna cosa notable había en ella. como a una legua de distancia.> Al decir esto. y nunacuesto sin cenar. y aunque apenas sabía leer ni escribir. corre el dinero. está la corte. Yo le compraba muchas naranjas. señalaba al otro lado del Manzanares. «He corrido toda España— me dijo—. en el declive de una suave colina. cuando muera. y de unos cinco pies de alto. el suceso más importante era una aventura que le ocurrió en la sierra de Granada. En Málaga va todo muy barato.LA BIBLIA EN ESPAÑA ba el 273 el canal. y poca gente pasaba iS Campo . donde cayó en poder de unos gitanos que le dejaron en cueros y luego le despidieron dándole de palos. y hay tal abundancia de pescado. donde. Lo único que me importa es vender naranjas. nada ignorante de las cosas del mundo.

Vaya su merced con Dios.. es un sitio peligroso. Pues. no tiene educación ni guarda la etiqueta. No la salude usted. amigo.. como creo que va muy a menudo. según les parece. como digo. hermano. le aconsejo a usted. Esos tres individuos que han bebido agua son tres bandidos. vaya. y pasaron cogidos del brazo por el puente de madera. que se apearon de un coche. pero su mujer. ¡Buenos días. como si yo no fuese asturiano y noble. una vez la saludé y no me hizo caso alguno. es la de peor genio de Madrid. Los trato con amabilidad y me pagan o no. de mejor sangre que ella. y. He tenido ya algún disgusto por causa suya: figúrese usted que hará cosa de un año robaron a un señor un poco más abajo del segundo puente. señor don Francisco! (Qué tal? Hace un tiempo hermoso.274 B O R R O W él no conociese nombres. hermana de nuestra Cristina. tres verdaderos hijos del presidio. el carácter y la historia. robaron y junto a su puesto de quien los — — . sabe decir carrajo tan bien y con tan excelente entonación como el carretero de la Mancha de peor temple.. El es una buena persona. «Esos dos son gente muy principal decía señalando a un caballero y una dama magníficamente ataviados. seguidos de dos sirvienson el Infante Francisco Paulo y tes su mujer la Napolitana. no se puede uno poner a malas con ellos. .. dicho sea de paso. que no vaya por allí.

¿cómo está usted?» <i . Necesitaba que alguien los identificara. Este hombre fué de la guardia walona. escribano^ se puso pronto sobre la pista. pero un hermano suyo. furioso. dije al escribano que no me era posible afirmar que hubiese visto a tales hombres anteriormente. que no me importaba. {Buenos días. espero que algún día la veré ahorcar. y quiso la casualidad que el día del robo estuviesen en mi puesto bebiendo agua.. Vaya^ no era cosa de exponerme a la venganza de los tres presos y a la de sus amigos. Su padre los quiere más que a todas sus riquezas. {Agua frescal Estos dos jóvenes son los hijos de Gabiria.. como ustedes ven: la verdadera sangre del dragón. Demasiado bien los conocí. son guapos chicos y me compran mucha fruta. señor don Benito Mol. pero yo le dije que hiciera su gusto. El escribano. y los prendió a todos. intendente de la reina. me amenazó con el calabozo. En cuanto el escribano lo supo me llamó a la cárcel para carearme con ellos. señoritosl Naranjas de Murcia. pero como he aprendido en mis viajes a cerrar los ojos o a abrirlos según convenga.. el hombre más rico de Madrid. Aquella vieja que está tirada debajo de un árbol es la tía Lucila'. ha hecho varias muertes.. como acaban de hacer ahora. y como me debe dinero.LA BIBLIA EN ESPAÑA 275 maltrataron a un señor. vivo demasiado cerca de la Plaza de la Cebada para eso. se- gún dicen.

de tint Tocábase con un sombrero inmenso pero tan maltratado. tenía los ojos grandes azules. y siempre había en ellos. donde olvidé el españc sin aprender el catalán. Pre guntéle quien era. Era un ancia no corpulento. siguiente coloquio: de Lucerna.276 B O R R O W El personaje últimamente nombrado. . coi chaqueta y pantalón de paño vasto. ab sorvió en el acto mi atención. — Soy — — — — . ¿Le gustaba a usted servir al rey d España? . como si esperase recibir noticias im portantes. suizo. y pasó entre los dos t rojizo. Habla usted bastante mal el español ^Cuánto tiempo lleva usted aqu dije yo Cuarenta y cinco años repuso Bene pero cuando licenciaron la guardi dicto me fui a Menorca. Iba modestamente vestido. cuando lo ra. y luego exhibió dos pasti lias de jabón de olor que trató de vender nos. me llamó Ben( dicto Mol. ahora soy jabonero. una expresión de ansie dad. . que el borde de la alas tenía tantos dentellones como una sie rra. y fui soldado en la guardia walc na. clavaba en alguien. para servirle. hizo me una cortesía. de más que mediana estatu con el cabello blanco y las faccione algo encendidas. Contestó al saludo del naranjero. hablaba una jerga áspera y destem piada que quería ser español. — — . pero que s< parecía más al valenciano o al catalán.

Hubiera abandonado el servicio de España. pero me casé con una mujer de Menorca. como abandoné el del Papa. Ni un heller. siendo muy joven. no conozco ocupación más honrosa — — — y útil. ni un heller. Quizás sea usted de buena familia y piense vivir de sus rentas. na y — Por es volver pronto a Lucerduque. emcapital en — — — — bargaron su cadáver para pagar sus deudas. amigo mío. Hará usted muy bien. Pero. dedicarse a la fabricación de jabones en Lucerna. estas pastillas de jabón son todo lo que poseo.. y mis hijos se fueron cada uno por su lado y no sé qué ha sido de dejarlo hace cuarenta años. a quien serví antes de venir a este país. Mi intención vivir allí a lo lo visto. le hablaré a usted en mi lengua natal. que no me hubiera alegrado pagaban mal y nos trataban peor. de quien tuve dos hijos. nos ellos. Entonces dije yo se propone usted. Ni un cuarta ni un ctiart. antes de salir de Menorca mi mujer murió.. usted es alemán. ha reunido usted un buen España dije yo. sin duda. mirando a su sombrero y a lo demás de su atavío. — No tengo la menor intención de dedi- carme a eso en Lucerna — replicó Benedic- . Mi padre era el verdugo de Lucerna. esto fué lo que me retuvo tanto tiempo por allá. si no me equivoco. cuando se murió.LA BIBLIA EN ESPAÑA 277 — No tanto.

W to como veo que es usted alemán. piden limosna por las calles. Pero yo iré en un coche tirado por seis muías. como del de sastre. en consideración a los servicios prestados al Papa y al Rey de Es- — paña. como no crea usted que los habitantes de Lucerna le mantendrán con esplendor a expensas del tesoro público. Lieber Herr — — dijo Benedicto — los ha- de Lucerna no gustan de mantener a sus expensas a los soldados del Papa ni a los del rey de España. Muchos de la antigua guardia que han vuelto allá. ya no quedan en las catedrales españolas más tesoros bitantes — — — . Según me dicen. . le diré a usted en confianza — Y que apenas si conozco el oficio. In kurzem^ tan mal enterado estoy del oficio de' jabonero. las dos pastillas de jabón que llevo en el bolsillo no las he fabricado yo. Supongo que no se propondrá usted robar la iglesia dije yo pero si lo hace. un gran Schatz^ que hay en la iglesia de Santiago de Compostela. con un tesoro. y ya me han despedido de varias fábricas por mi impericia. creo que sufrirá usted un desengaño. Pues no comprendo por qué espera usted vivir hecho un Herzog en su país.278 B O R R O . Mendizábal y los liberales le han ganado a usted por la mano. HB' ber Herr^ y me agrada su aspecto y su modo de expresarse. albeitar o zapatero que también he desempeñado.

caí en manos de una vascongada que me persuadió a que viviese con ella. ya muertos. Mi buen Herr alemán dijo Benedicno se trata del Schatz de a iglesia. to sino de otro. Consistía en moidores de oro y en un paquete de diamantes del Brasil. Pero antes de exhalar el último suspiro me mandó llamar. salí de Menorca decidido a ir a Santiago.LA BIBLIA EN ESPAÑA 279 que unos pocos ornamentos mezquinos y unos cuantos utensilios de plata. estaba . Es muy fácil de encontrar. pues el moribundo me hizo una descripción tan minuciosa del escondite. una vez en Compostela. Le escuché con avidez. vino uno de mis compañeros de la guardia walona. que había ido con los franceses a co. entre otros soldados enviados por enfermos a Madrid. y en su lecho de muerte me dijo que él. muy enfermo y no tardó en morir. Pronto hará treinta años que. pero siempre ha venido algo imprevisto a estorbármelo. había enterrado en cierta iglesia de Compostela un gran botín traído de Portugal. cuya existencia sólo yo conoz- — — — . encerrado todo ello en una olla de cobre. en el Schatz. y así lo he hecho duPortugal. muy gruesos. y puedo decir que desde aquel momento no he dejado de pensar. pero al llegar a Madrid. sin dificultad alguna pondría la mano en él. con otros dos soldados. Cuando mi mujer murió. que. muchas veces he estado ya a punto de emprender el viaje. ni de día ni de noche.

28o

B o R R o

W

ránte varios años. Es una Hax i muy grande, y dice que si la abandono, me echará un sortilegio del que no me libraré nunca. Dem
Gottsev Dank^ ahora está en el hospital, para morirse de un día a otro. Tal es mi historia, lieber Herr. He referido con todo cuidado la anterior conversación, porque en el curso de este relato haré frecuente mención del suizo; sus aventuras subsiguientes fueron de lo más extraordinario, y la última de todas causó gran sensación en España.

í

Bruja.

En

alemán, Hexe. (Nota de Borrow.)

CAPÍTULO XIV
Estado de España.

— Istúriz. — Revolución de La — — — Quesada. — La escena — Fuga de los mode-

Granja. La revuelta. Síntomas alcirmantes. Los corresponsales de periódicos. Arrojo de
rados.

— El café.

final.

las COSES no iban bien para moderados\ impopulares en Madrid, lo eran aún más en las otras ciudades importantes de España; en la mayor parte de ellas se constituyeron juntas administrativas locales que se declararon independientes de la reina y de sus ministros y rehusaron pagar las contribuciones, no tardando en verse el Gobierno muy apurado de dinero. No se pagaba al ejército y la guerra languidecía, quiero decir por parte de los cristinos^ porque los carlistas la proseguían con mucho vigor; sus guerrillas^ en partidas, recorrían el país en todas direcciones, mientras una

ENTRETANTO,
los

fuerza importante, al

mando

del

famoso Gó-

mez, daba la vuelta a España entera. Para remate de todo, se esperaba una insurrec-

282

B O R R O

W

ción en Madrid de un día para otro, y, por precaución, fueron desarmados los nacionales, medida que aumentó enormemente su odio al Gobierno moderado^ y, sobre todo, a Quesada, a quien se atribuyó esa iniciativa. Con respecto a mis asuntos, no desperdiciaba yo ocasión de adelantar mis pretensiones; pero el secretario aragonés seguía machacando en el Concilio de Trento, y

consiguió frustrar todos mis esfuerzos. Por las muestras, había contagiado a su jefe sus ideas personales sobre el asunto, porque el

verme en sus audiencias, no me hacía más caso que dedicarme una mirada desdeñosa; y en cierta ocasión, como me
duque,
al

adelantase hacia él para hablarle, se escapó por la puerta más próxima. No le volví a ver desde entonces; me disgustó su modo de tratarme, y me abstuve de hacer nuevas visitas a la Casa de la Inquisición. El pobre Galiano continuaba dándome pruebas de su inquebrantable amistad; pero me confesó francamente que no había ya esperanza de conseguir nada en las altas esferas. «El duopina que no puede acceme dijo que derse a su petición; el otro día suscité el asunto en Consejo, y sacó a relucir los decretos de Trento, y habló de usted como de un individuo enfadoso e importuno; le respondí yo con cierta acritud y hubo entre nosotros su poquito de función^ de lo que entre paréntesis se rió mucho Istúriz.

Y

LA BIBLIA EN ESPAÑA

283

— continuó —

,

^qué necesidad tiene usted

de un permiso en regla que, al parecer, nadie puede otorgar? Lo mejor que puede usted hacer, dadas las circunstancias, es imprimir la obra, en la inteligencia de que nadie le molestará a usted cuando intente repartirla. Le aconsejo a usted encarecidamente que hable con Istúriz acerca del asunto. Yo le prepararé, y respondo de que le recibirá
cortésmente.

Pocos días después, en efecto, tuve una entrevista con Istúriz en su despacho de Palacio; para ser breve, sólo diré que le hallé muy bien dispuesto en favor de mis planes. «He vivido mucho tiempo en Inglaterra la Biblia es allí libre, y no veo radijo zón para que no lo sea en España. No quiero aventurarme a decir que Inglaterra debe su prosperidad al conocimiento que, más o menos, todos sus hijos tienen de la Sagrada Escritura; pero estoy cierto de una cosa, y es que la Biblia no ha causado daño en aquel país, ni creo que pueda producirlo en España. No deje usted, pues, de imprimirla, y difúndala por España todo lo posible.» Me retiré muy satisfecho de la entrevista; si no un permiso escrito de imprimir el libro sagrado, había obtenido algo que, en cuales-

;

quiera circunstancias, consideraba yo casi equivalente: el tácito convenio de que mis empeños bíblicos serían tolerados en España; abrigaba la firme esperanza de que, cual-

284

B O R R O

W

quiera que fuese la suerte del Ministerio, ningún otro, y menos uno liberal, se atrevería a ponerme obstáculos, sobre todo porque el embajador inglés era amigo mío y conocía todos los pasos dados per mí en el
asunto.

con mi enimpresionaron como trevista con Istúriz me muy dignas de nota. Primero, la extremada facilidad con que obtuve audiencia del primer ministro de España. El portero me hizo pasar de buenas a primeras, sin necesidad de anunciarme y sin hacerme esperar. Segundo, la soledad reinante en aquel lu-

Dos o

tres cosas relacionadas

gar, tan distinta del bullicio, ruido

y

acti-

vidad observados por mí mientras aguardaba a ser recibido por Mendizábal. Ya no había allí afanosos pretendientes en espera de una entrevista con el grande hombre; si se exceptúa a Istúriz y al empleado, a nadie vi. Pero lo que me produjo impresión más profunda fué la actitud del ministro, quien, cuando yo entré, estaba sentado en un sofá con los brazos cruzados y los ojos clavados en el suelo. Era extremada la depresión del tono de su voz, melancólico el aire de sus morenas facciones, y, en general, tenía todo el aspecto de una persona que, para librarse de las miserias de esta vida, medita el acto

de suma desesperanza: el suicidio. Pocos días bastaron para demostrar que, en efecto, a Istúriz le sobraban motivos para

LA BIBLIA EN ESPAÑA
entristecerse:
estalló la

285

menos de una semana después llamada revolución de La Granja. La Granja es un sitio real enclavado en los pinares de la vertiente Norte del Guadarrama, a unas doce leguas de Madrid. La reina gobernadora Cristina se había ido a La Granja, por apartarse del descontento de la capital y gozar del aire campestre y de las delicias de aquel famoso retiro, monumento del gusto y de la magniñcencia del primer Borbón que ocupó el trono de España. Pero no la dejaron tranquila mucho tiempo; sus mismos guardias estaban descontentos, inclinándose a los principios de la Constitución de 1823 (sic), y no a los del gobierno monárquico absoluto, que los moderados intentaban resucitar en España. Una madrugada, un grupo de soldados de la guardia, capitaneados por cierto sargento García, entraron en las habitaciones de la reina y le pidieron
que suscribiese aquella Constitución y jurase solemnemente mantenerla. Cristina, mujer

de mucho temple, rehusó complacerlos y los mandó marcliarse. Siguió una escena violenta y tumultuosa; pero como la reina se mantenía firme, lleváronla los soldados a uno de los patios del palacio, donde estaba Muñoz, su amante, atado y con los ojos vendados. «Jura la Constitución, bribona>, vociferaba el atezado sargento. «Jamás», excla-

animosa hija de los Borbones de Ñapóles. «Entonces morirá tu cortejo -f^ replila

286

B O R R O
el

W

sargento. «Adelante, muchachos; preparad las armas, y metedle cuatro balas en la cabeza a ese individuo.» Sin tardanza pu-

sieron a i\Iuñoz junto al muro, le obligaron a arrodillarse, alzaron los soldados los fusiles, y un momento después hubieran enviado al infeliz a la eternidad, si la reina, olvidándose de todo, menos de los sentimientos de su corazón de mujer, no se hubiera adelantado dando un chillido y gritando: cjAlto,
altoi Firmaré...

Puerta del Sol a eso del mediodía. allí a tales horas gran gentío, de ordinario, compuesto inmóvil pacífico e de desocupados que fuman tranquilamente, o escuchan o comentan las noticias casi siempre insípidas de la capital; pero el día de que hablo la multitud no estaba tranquila. La gente vociferaba y gesticulaba, y muchos corrían gritando: / Viva la Constitución!; grito que se hubiera pagado con la vida algunos días antes, porque la ciudad había estado unas cuantas semanas sometida a los veces oíanse esrigores de la ley marcial. tas palabras: «-¡La Granja! ¡La Granja!^. seguidas siempre del grito de: «/ Viva la Constitución!-^ Frente a la Casa de Postas estaban formados en línea hasta doce dragones a caballo, algunos de los cuales arrojaban continuamente sus gorras al aire, sumándose a las aclamaciones generales, anila

Al yo en

día siguiente de este suceso entraba

Siempre hay

A

de uniforme. que blandía la espada y gritaba con júbilo: «¡Viva la reina constitucional! ¡Viva la Constitución!» La multitud engrosaba por momentos. y. gracias al valor de mi amigo García. se perdió entre la vi avanzar un pequeño pelotón de soldados por la calle Mayor o calle principal que corre desde la Puerta del Sol en dirección a Palacio. joven y guapo. esos picaros se sostienen todavía apoya. don yorge^ verá usted entonces lo que es bueno. ya viejo. — — . varios nacionales. pero sin armas. don Jorge. vestido como la primera vez que le vi: con un gran capote de regimiento. Pero no hay que temer. vengo prevenido. y en un poco de infantería que les sigue fiel. y con la cabeza un movimiento significativo. De pronto. descubrí entre los grupos a Baltasar.. porque. que es un toro bravo.. podían ser Un multitud. don Jorge dijo el soldadito y sastre aun no. — — dos en Quesada. pendiente de una correa. «(jQué ha sido del Gobierno moderado} le pregunté ^Han destituido y reemplazado ya a los ministros?» «Aun no. haciendo un guiño con los ojos.» Al decir esto entreabrió el capote y me dejó ver un retaco que llevaba oculto. se las habían quitado. la reina es nuestra. y si el toro bravo se presenta aquí. instante después . y la gorra de cuartel. como ya he dicho. aparecieron.LA BIBLIA EN ESPAÑA mados por oficial 287 el ejemplo de su comandante. johí.

fruncidas las cejas y apretados los dientes. porque muchos de ellos llevaban traje de faena y gorra de cuartel. Yo . hasta llegar frente al pelotón de caballería.? ^Por qué.. tan? siles.. marchando lentamente.. que. coloradote y placentero como de buen inglés. todo lo más respondían con alguna ojeada hostil. y a su cabeza marchaba un oficial con la espada desnuda. y marcharon. empezarán a hacer fuego sin mirar dónde dan.288 B O R R O W unos veinte hombres. donde hicieron alto y formaron las filas. estando detrás de los infantes. a juzgar por sus gritos. y le da usted a tiempo un buen consejo? D. del Morning que acababa de reunirse conmigo Y tenga usted por seguro que si se lo mandan. En seguida la gente les quitaría los fu- no soy liberal. ni el oficial ni los soldados hacían el menor caso de los gritos de la multitud. que evidentemente son del bando contrario. Conforme avanzaban. agolpándose en torno suyo. pero ya que usted lo es. volvió hacia mí su ancho semblante. Pero ^en qué están pensando esos dragones.. Estos hombres no traen buenas inten- — D. ^cómo no se acerca al inexperto joven que manda los caballos. y dirigiéndome una mirada maliciosa. no les dan una carga y los desbara- ciones — dije a mi amigo Chronicle^ — . Debían de haberlos reunido con gran precipitación. no cesaba de vociferar: «¡Viva la Constitución!»..

me agarró del «Salgamos de esta baraúnda. su experiencia del mundo. y desde donde yo pueda describir lo que suceda en la plaza. energía y valor que a veces han de desplegar en sus tareas informativas. adquirida por una temprana iniciación en el bullicioso teatro de la vida. son en verdad notables.» En el último piso de una casa bastante grande.LA BIBLIA EN ESPAÑA que parecía lector crea significar . y el repórter requirió cuaderno y lápiz. subimos al instante. dispuesto a tomar notas de los sucesos que ya se cernían sobre la plaza. ¡Qué hombres tan extraordinarios son por lo general los corresponsales de los periódicos inglesesl De seguro que si hay alguna clase de hombres que mere'^ca llamarse cosmopolita. atrancamos la puerta. porque creo como usted que va a pasar algo grave. es ésta. La actividad. los usos y se acomoda a voluntad a de todas las clases sociales. ¿89 (lo que el amable más del caso). frente por frente a la de Correos. habíapapeles en señal de que se alquilaban habitaciones. y a su conocimiento de las letras clásicas. 19 . formada por gente que ejerce su profesión en cualquier país brazo y y a ver dijo: indistintamente. ycontratamos con la inquilina del éiage el uso de la habitación de la calle por aquel día. a cuya fluidez de estilo como escritores sólo supera su facilidad de palabra en la conversación. si se encuentra una ventana donde instalarnos..

percibí estas palabras «¡Quesada! jQuesadal» Los soldados de Infantería permanecieron en calma e inmóviles.ago b O R R O París. sin embargo. mientras la metralla llovía por todas partes y los desesperados coraceros estrellaban sus fogosos caballos contra unos parapetos tan débiles en apariencia. apagábase el griterío de la multitud. como si un temor pánico se apoderase de ella. Allí permanecían. . una o dos veces. pero * Los de la Revolución de julio de 1830. En España. desemboca aquella vía en la Puerta del Sol\ a medida que el ruido se acercaba. varios de ellos acompañan a ¡as guen illas de los cristinos o de los carlistas en algunas de sus expediciones más arriesgadas. En durante los tres días los vi mez- clados con la canaille y los gamins detrás de las barricadas. cuando oímos de pronto el ruido de los cascos de unos caballos que bajaban corriendo por la calle de Carretas. por cuya izquierda. W ^. a las inclemencias del invierno y a los rigores del sol estival. La casa en que estábamos se hallaba. Apenas llevábamos cinco minutos en la ventana. exponiéndose al peligro de las tin balas enemigas. como ya he dicho. enfrente de la de Correos. tomando notas en un cuaderno con tanta tranquilidad como si estuvieran haciendo información en un mi- de Covent Garden o de Finsbury Square. mirando desde el Norte.

sembrar el terror en otros tantos miles. el populacho estaba completamente atemorizado. y el joven oficial que los mandaba. mos raron confusión y miedo a la vez. que recordaba a un toro manchego lanzándose al redondel al ver de súbito abierta la puerta del toril. cambiando unos con otros palabras precipitadas. cuando menos. otros tantos dragones. bayo claro. porque los dragones hicieron alto en cuanto entraron en la Puerta del Sol. la De a corta distancia. Seguíanle muy de cerca dos oficiales a pronto. dores rodaron por el suelo á los pies de los caballos de Quesada y de sus dos amigos. Casi en menos tiempo que se emplea en contarlo. Era un hermoso espectáculo ver a tres hombres. montado en un pura sangre inglés. gente que estaba hacia la desembocadura de la calle de Carretas. con tal ímpetu.LA BIBLIA £N ESPAÑA tgi los de caballería. y. Vi a Quesada meterse a caballo por entre la densa multitud y luego desembarazarse de ella por modo magistral. a fuerza de valor y de maestría en la equitación. dejando un vasto espacio libre. y retrocedía. en el que al instante se precipitó Quesada a galope tendido. Le vi también lanzarse de golpe contra dos naciona- . retrocedió en desorden. unos cuantos alborotacaballo. retirándose por la calle del Comercio y la calle de Alcalá. espada en mano y con uniforme de general.

hecho esto. y estuvo paseándose arriba y abajo delante . obedeciendo tal vez sus órdenes. desapareció favorecido por la confusión que se movió. y una bala estuvo a punto de enviar a Quesada al otro mundo: tan cerca le pasó que le sombrero. que se fueron cabizbajos. y el tirador. una gorra de cuartel muy conocida. preci- samente debajo de mí.292 B O R R O W les la que intentaban escaparse. sonó luego una detonación aguda. y el oficial evidentemente se sometió. El general gritaba |Viva la reina absoluta! cuando. Quesada se apeó. se dirigió al joven cficial que mandaba rozó el el sitio y que tan activo se había mostrado dando gritos en favor de la Constitución. pues. y empujarlos en otra dirección. como perros azotados por su amo. díjole unas pocas palabras con gesto la caballería amenazador. acaso porque no tenían por dónde escapar. envolverlos. separarlos de multitud. quienquiera que íuese. y dejando a los dos nacionales. resignó el mando del pelotón y se fué muy abatido. luego la gente echó a correr. golpeándolos despreciativamente con el sable de plano. en medio de unos grupos que aún no habían cedido el campo. Quesada mostró inmenso desprecio ante el peligro que acababa de correr. Echó en torno suyo una mirada fiera y rápida. Percibí fugazmente. hacia de donde partió el tiro. vi brillar por un instante el cañón de un trabuco.

de hacedor sea el ñor de la herradura». Petulengro y Petalengro (en gitano inglés) forjador de herraduras. tribu de los gitanos ingleses. gitano. y porque ya no debía ver el ocaso de otro sol. y también su día postrero. Aquél fué el día glorioso de la vida de Quesada. No se recuerda acción de conquistador o de héroe alguno que pueda compararse con esta escena ñnal de la vida de Quesada. porque nunca se había producido en forma tan brillante. o forja«Los de secretas denominaciones las una de dores». (Nota de Borrow). Tanta produjo el valor del «toro bravo». y le deseé admiración me buena fortuna Esto no quiere decir que yo pertenezca a ningún partido o sistema político. contuvo la revolución en Madrid un día entero. Su irrupción en la Puerta del Sol fué de un arrojo tan tremendo y oportuno que no tiene par. que durante su acometida grité muchas veces: *¡Viva Quesada!». y restituyó las turbas hostiles y alborotadas de una gran ciudad al orden y a la quietud perfectos.LA BIBLIA EN ESPAÑA de la 293 Casa de Postas. con un aire que parecía retar a toda la humanidad. Palabra compuesta del griego moderno ícáta«óíXov y del sánscrito kara\ signiíica literalmente es ellas. jNol ¡No! He vivido tanto tiempo con Romany Chals^ y Petulengres'^ que no puedo í Romano Chai. por sólo su impetuosidad y su desesperado valor ha detenido una revolución en plena marcha? Quesada lo hizo. » . (Glosario de Burke). Digo ésto. ^Quién.

a Gibraltar. Pero los moderados no tuvieron confianza. a . se alistan sin falta en las filas del vencedor. lo repito. mi interés por Quesada nació al contemplar la firmeza de su corazón y su maestría de jinete. Pero no tuvo tanta suerte como los otros: reconocido en una aldea. la revuelta parecía efectivamente dominada en la capital. que huyó vestido de paisano. augurando el triunfo a los dos. Pero. el pelotón de infantes vivaqueó en la Puerta del Sol.a94 B O R R O W tener más política que la política de los gitanos. porque se sabía que varios regimientos leales se acercaban a Madrid. y cuando la pelea concluye y la batalla está ganada. el duque de Rivas. y bien sabido es que al llegar las elecciones. los hijos de Roma se declaran por los dos bandos opuestos. Els lo más probable que si los jefes del partido moderado llegan a tener confianza en sí mismos por cuarenta y ocho horas más. La tranquilidad quedó restablecida en Madrid para el resto del día. No se oyeron más gritos de viva la Constitución. su causa hubiera triunfado y los soldados revolucionarios de La Granja se hubieran dado por contentos devolviendo a la reina su libertad y aceptando una avenencia. El pánico de los colegas contagió al mismo Quesada. a Francia. aquella misma noche sus corazones desfallecieron y huyeron en varias direcciones: Istúriz y Galiano. mientras el resultado es dudoso.

y pisaban recio a compás. los otros a caballo. «Vienen los naciona- un paisano a Ouesáda. los unos a pie. iban de dos en dos. Dieron la vuelta al espacioso local. los nacionales se sentaron en torno. se puso en la marcha les» ces — — dijo al instante. En el acto se envió a la capital noticia de la captura. colocándolo sobre una mesa.LA BIBLIA EN ESPAÍÍA tres leguas 295 de Madrid. tró en el café un grupo de ellos. Hubo un momento * Era el Café Nuevo (Knapp). de Madrid. cogidos del brazo. Hay en la calle de Alcalá. algunos en carruajes. que Ta los trae ra ra ra ra. cuando sonaron en la calle ruidos y clamores estruendosos. y una copiosa turba de nacionales. y luego se preparó para la muerte. . Pidieron después un gran cuenco de café. y. que volvían los pocos minutos ende su expedición. En la tarde de aquel mismo día estaba yo sentado en el café consumiendo una taza del obscuro brebaje. «Entonrespondió — estoy perdido». un perro. fué preso por unos amigos de Constitución. Son los huesos de Quesada. causábanlos los nacionales. cantando a coro con fuertes voces la siguiente bárbara copla: A ¿Qué es lo que abaja por aquel cerro? Ta ra ra ra ra. un café famoso * capaz para varios cientos de personas.

les.296 B O R R O silencio. He visto más de undi función de toros. pero ninguna me ha causado tanto placer como ésta. con los que revolvían el contenido del cuenco. don Jorge} ¡Ja. juventud es la edad de las diversiones. «¡Tazas. sino una canción liberal patriótica: el es ingles ^ Bueno. Hoy es un día afurtunado para España y para los valientes nacionales de Madrid. . Hágame el favor de beber. ja. • Amigo. don Jorge. y la cabeza. ¿Qué copla? ¿Una copla en gitano} — ¡Eh! — . W de interrumpido por una voz te- nante: €¡El pañuelo!:^ Sacaron un pañuelo azul. a usted. como usted ve. viniendo hacia mí con una taza de café hágame usted el obsequio de beber por este suceso glorioso. Una noche ¿Mueve usted jal la sinava en tucue ^ Soy joven. ahora voy a ir en una carrera a mi casa a buscar mi pajandi para divertir a los compañeros tocando y cantar una copla. estando contigo. ¡Hasta después don Jorgel 1 Una noche. . tazasl» — gritaron los naciona- Don Jorge gritó Baltasarito. Ayer el toro hizo de las suyas. pero hoy los toreros han podido más. que eso. en el que llevaban algo envuelto. bueno. en obsequio y vionró 2. no cantaré himno de Riego. y aparecieron una mano ensan- grentada y tres o cuatro dedos seccionados. lo desataron.

— Itálica. El barón Taylor. primeros días de noviembre ^ surqué de nuevo el mar con rumbo a España. el tiempo era precioso y ansiaba yo encontrarme de nuevo en el campo de acción. Había vuelto a Inglaterra poco después^ de los sucesos referidos en el capítulo anterior. El barco iba atestado de pasajeros. ' . La calle y el de- — — — — — — — — — sierto. Me embarqué en el Támesis. SeviEl anfiteatro. El encuentro. con objeto de consultar a mis amigos y trazar el plan de mi campaña bíblica en España. El Nuevo Testamento. Llegada a Cádiz.. Los presos. lla. Resolvimos imprimir en Madrid el Nuevo Testamento lo antes posible. y se convino que yo me encargaría de la tarea un tanto ardua de distribuirlo.. Breve fué mi estancia en Inglaterra. pobres tísicos en su mayoría o gente valetudinaria que 1836. El cabo de Finisterre. La travesía los En hasta Falmouth fué muy desagradable.CAPITULO XV El vapor. La tormenta. a bordo del vapor M.

hice el viaje echado en el suelo de una de las cámaras. Había mar gruesa. Si yo hubiera sabido todo esto al ver que el barco se acercaba cada vez más a la costa. Estuvimos en Falmouth veinticuatro horas. el viento era fuerte y contrario. El lunes 7 zarpamos con rumbo al golfo de Vizcaya. hasta colocarse a unos cientos de varas de distancia de ella. haciendo carbón y reparando la máquina. Debo hacer notar aquí que este viaje primero que el capitán hacía a bordo de nuestro barco y que conocía muy poco o nada la costa a que nos dirigíamos. fundándose en que el barco no podía aguantar la mar y en las frecuentes averías de la máquina. en la ma- ñana del cuarto día teníamos a la vista las rocas de la costa Norte del cabo de Finisterre. era el . porque su predecesor renunció el mando. porque los demás estaban tomados desde antes de llegar yo a bordo. Los camarotes eran muy pequeños y faltos de ventilación. sin embargo. sobre todo de vapor. para evitar la asñxia que me amenazaba en cuanto entraba en él. el mío era de los peores. Le buscaron a última hora. apresuradamente. No dejé. mi alarma hubiese sido mucho mayor de lo que fué. que tenía desperfectos importantes.w^ huía de las B o R R o frías celliscas W invernales de Inglaterra a las costas soleadas de Portugal y Madeira. Nanea me ha cabido en suerte viajar en un barco más incómodo.

había visto el cuidado con que los capitanes se mantenían lejos de la costa. escarpada y sombría montaña de granito. alzando nubes de espuma y de agua pulverizada a la altura de una catedral. El viento soplaba con fuerza hacia la costa. Fuimos costeando lentamente.LA BIBLIA EN ESPAÑA como agp €on todo. iluminado por las frecuentes A . de sentir profunda sorpresa. teníamos cerca por la proa el cabo de Finisterre. el viento se convirtió en huracán. que a la luz de los relámpagos surgía a sotavento. cuya ceñuda cima pueden ver desde muy lejos cuantos atraviesan el Océano. y la única luz que alumbraba nuestro camino era la de las rojas culebrinas expelidas a intervalos de su seno por las nubes gruesas y negras que rodaban a poca altura sobre nuestras cabezas. eso de las ocho de la noche. Hacíamos los mayores esfuerzos para doblar el cabo. si puede llamarse así a los abruptos y escarpados precipicios en que rompía la marejada con fragor de trueno. y aunque las máquinas trabajaban con toda su fuerza avanzábamos poco o nada. y doblamos varios elevados promontorios. apilados algunos por la mano de la naturaleza en formas muy fantásticas. La corriente en aquellos parajes era terrible. pues las dos veces que había cruzado por allí en barco de vapor. el trueno retumbó pavorosamente. no pude adivinar la razón de aproximarnos tanto á una zona peligrosísima. Al anochecer.

por desgracia. la máquina se rompió con un gran crujido. y hacia ella nos impelía la rugiente tempestad. señor me responCon esta mar los botes zozobrarán en dió un minuto. El capitán justo es reconocerlo desplegó la mayor frialdad e intrepidez. yo seguí en mi puesto. puede ser imaginada. y las palas de que pendía nuestra existencia dejaron de funcionar. Me hallaba yo en tales instantes cerca del timón y pregunté al timonel si había alguna esperanza de salvar el barco. pero no descrita. donde el buque de guerra más fuerte del mundo se haría pedazos instantáneamente. tanto él como la tripulación hicieron todo lo imaginable por arreglar la máquina. «La situación es apurada. Ninguno de nosotros verá el día de mañana. ordenó luego cerrar las escotillas y que no se permitiese a nadie permanecer sobre cubierta. no — — — — . . de súbito. teníamos la costa a sotavento. o al menos nuestras vidas. No intentaré pintar la escena de horror y confusión que se produjo.» De igual modo. el capitán informó a los demás pasajeros del peligro que corríamos y les dijo que se preparasen. Pero nada aprovechaba. y cuando vieron la inutilidad de sus esfuerzos izaron las velas y realizaron todas las maniobras posibles para salvar el barco de una destrucción inminente.3» B O R R O W exhalaciones que vibraban en torno de su cima. cuando. antes de una hora el barco chocará contra el Finisterre.

» Al día siguiente estuvimos a punto de naufragar. Estábamos ya cerca de las rocas. en medio de tal desquiciamiento. Por la tarde. no destinado para navegar a la vela. casi ahogado por el agua de las inmensas olas que rompían contra el barco por barlovento y lo anegaban. Los relámpagos nos envolvían con sus resplandores.LA BIBLIA EN ESPAÑA ÍOI obstante. Los marineros más viejos de a bordo reconocieron que nunca se habían librado de la muerte por modo tan providencial. cuando. santificado sea tu nombre. y una de ellas me tiró al suelo y aplastó un pie al desdichado timonel. a Lisboa. Las bía bombas funcionaron sin cesar. Las pipas de agua potable se soltaron de sus amarras. pero se logró sofocarlo. porque con la gran marejada nuestro barco. cuyo puesto ocupó en el acto el capitán. y el día 1 3 llegamos donde en pocos días se terminaron las reparaciones necesarias. el vendaval saltó súbitamente de cuadrante y nos apartó de la horrible costa aún más de prisa que nos ha- empujado hacia ella. los truenos retumbaban con el fragor de un millón de cañones. Desde el fondo de mi corazón dije: «Padre nuestro. cuando los elementos entraron en hórrida convulsión. la máquina de vapor quedó parcialmente arreglada. el Océano parecía vomitar sus heces más profundas. . trabajaba mucho y hacía agua. También tu- vimos fuego a bordo.

Los ánimos de las gentes estaban tan preocupados con la política. su celo y apiicación eran. los carlistas habían saqueado a Córdoba. caería probablemente en ma« nos de los facciosos en Sevilla. las perturbaciones sufridas por el país en los seis últimos meses bebían estorbado sus esfuerzos. y ocupádola tres días. Las noticias de este país. en España. Las hordas de Gómez devastaban Andalucía. con plena conñanza * Era un comerciante. En ambos. en verdad. Me dijeron que si persistía en entrar en España por donde me había propuesto. en ambos ha triunfado el último. que no les quedaba apenas tiempo para pensar en su salvación.302 B o E R o W Lisboa encontré a mi excelente ami1 bueno y sano. Por desgracia. que yo estaba a punto de visitar de paso para Madrid. la corte y el partido democrático han luchado por la supremacía. Durante mi ausencia había trabajado lo posible para fomentar la venta del libro sagrado en portugués. represen- tante de la Sociedad Bíblica (Knapp). Quesada. y la del país vecino. No me arredré. John Wilby. abandonándola después. y dos personas de viso han caído víctimas del furor popular: Freiré. que recibí en Lisboa. en Portugal. eran pésimas. . admirables. La historia política de Portugal presenta en estos últimos tiempos un sorprendente paralelo con En go W. a pesar de todo.

Reinaba en la ciudad gran confusión. En uno de ellos. famosa por su excelente táble d'hóte^ estaba llena de huéspedes.en hasta Madrid. Reparadas las averías del barco. en la calle de San Francisco y de la Nevería. el ruido de las conversaciones era en todos ensordecedor. Entré en varios cafés. el orador a quien yo escuchaba. me pidió mi opinión por ser extranjero y. Me vestí y salí a dar una vuelta por la ciudad. subimos de nuevo a bordo. recién llegado. y en dos días llegamos sin novedad a Cádiz. Contesté que no podía aventurarme a adivinar los planes de aquellos Gobiernos en tales circunstancias. Decíase que por los alrededores campaban numerosas partidas carlistas. Como no tenía ganas el LA BIBLIA EN ESPAÑA que el Señor me abriría camino 305 tema era la situación del * Se alojó en la Posada Francesa. seis oradores nada menos hablaban al mismo tiempo. al parecer. en mi opinión. Me alojé en el hotel Francés. pero que. no sería malo que los españoles se esforzasen algo más por su parte y llamasen menos a Júpiter en su ayuda. país y las probabilidades de una intervención franco-inglesa. Era de temer un ataque y acababa de proclamarse en la ciudad el estado de sitio. . en la calle de fa Niveña^ ^ y me dieron para dormir una especie de desván o guardilla^ pues la casa. De pronto. hoy Hotel de París (Knapp).

pero a todos los encontré muy ignorantes. me embarqué para Sevilla en el vaporcito español Betis. probablemente. respondió que el papel y la impresión eran magníficos. No proseguí mis averiguaciones en otras librerías. Entré en conversación con varios individuos. muy temprano. pero que era un libro nada buscado y muy poco conocido. y sus ideas religiosas no eran nada satisfactorias. en su opinión. A . un libro de tal especie tendría venta en Cádiz.304 B O R K O W política me fui en seguida del en busca de los barrios donde vive principalmente la clase baja. los más profesaban un indiferentismo completo. Mostré un ejemplar de una edición londinense del Nuevo Testamento en español. las seis leguas de recorrido llegamos a la punta Noreste de la de hablar de café. y la densa niebla que envolvía el paisaje me impidió observar aquellos contornos. e hice algunas preguntas acerca de la demanda de libros de literatura. y no hubiera podido servir ningún pedido. aunque me lo hubiesen hecho. Además. ningún librero me daría buenos informes de una publicación en que no estaba interesado. Fui después a una librería. ninguno sabía leer ni escribir. pensando que. dijéronme que era muy escasa. La mañina era húmeda. yo sólo tenía dos o tres ejemplares del Nuevo Testamento. y pregunté al librero si. El día 24.

vándalos y árabes. jas. raso. tomamos varios pasajeros y continuamos el viaje. que tal es la traducción de Wady al Kebir^ nombre dado por los moros al antiguo Betis. Pero es in posible viajar por este río sin recordar que por él navegaron romanos. a eso de las nueve de una hermosa noche de Sevilla encierra luna. el país adyacente. está situada en la quivir. y orilla oriental del Guadalla unas diez y ocho leguas de des- . La anchura media del cauce es de 150 a 200 varas. sólo a gran distancia se columbra la cadena azul de unas sierras altas. cantados en poesías inmortales. muy parecida por el color a la de un cenagal. De pronto la niebla y el sol de España fulguró raanimándolo todo. a noventa mil habitantes. El Guadalquivir no ofrece nada de gran interés a los ojos del viajero: las márgenes son base deshizo. próxima a la desembo* dura del Guadalquivir. Fuí repitiendo versos latinos y fragmentos de romances viejos españoles hasta que llegamos a Sevilla. y en especial a mí. 305 de Cádiz y pasamos junto a Sanlúciudad antigua.LA BIBLIA EN ESPAÑA bahía car. sin árboles. Entramos en «El gran río». El agua es turbia y fangosa. que yacía sobre cubi rta en lánguido y melancólico estupor. y que ha presenciado sucesos de universal resonancia. Anclamos durante unos minutos en Bonanza. pueblecito situado en la terminación del primer brazo del río. diante.

. de suerte que puede subirse por ella a caballo. la catedral de Sevilla es ahora más rica en pinturas de primer orden que nunca lo fué. aunque dista más de veinte leguas. porque han llevado a ella muchos lienzos de los conventos suprimidos. o palacio de los reyes moros.506 B O R K O W embocadura. por Fernando VIL Desde lo alto de la torre se descubre una vista muy extensa. la cercan elevadas murallas moriscas bien conservadas. se calcula su altura en unos ciento quince metros. que probablemente desafia- rán aún por muchos siglos las injurias del tiecnpo. En las capillas dedicadas a diferentes santos están algunos de los cuadros más espléndidos que el arte español ha producido. no por escalera. y tan sólidamen- te construidas. La catedral. Todo especial el que visite Sevilla debe dedicar espléndido atención al Alcázar. y formó parte de la gran mezquita de Sevilla. pertenece a la época de los moros. La rampa es muy poco empinada. pasa por ser el más hermoso de su género en España. y se sube hasta el remate. proeza cumplida. y en días claros se columbra la Sierra de Ronda. sino por una rampa abovedada a manera de plano inclinado. Los edificios más notables son la catedral y el Alcázar. La torre de la catedral. según dicen. especialmente de Capuchinos y San Francisco. insigne monumento gótico. llameada La Giralda.

Una hermosa mañana me encaminé allá.LA BIBLIA EN ESPAÑA ejemplar de el jo. especialmente llamado de Embajadores. enclavado entre las suaves laderas de una especie de hondonada. Este palacio fue la residencia favorita de Pedro el Cruel. se ven las ruinas de la antigua Itálica. la arquitectura mora. quien lo restauró con cuidado sin alterar su carácter ni disposición moriscos. importante arrabal que se comunica con Sevilla por un puente de barcas. la reliquia más importante dd Itálica. con mucho. No tardé en llegar a los que en otro tiempo fueron los baños. porque a causa de las violentas inundaciones a que está sujeto el río no hay puente permanente sobre el Guadalquivir. Probablemente permanece en un estado poco distinto del que tenía a la muerte de aquel rey. En el arrabal vive la hez de la población. En la orilla derecha del río se halla Triana. El anfiteatro es. superior en todos aspectos al del mismo nombre de la Alhambra de Granada. y abundan los gitanos. y andando un poco más al anfiteatro. y después de subir a la colina dirigí mis pasos hacia el Norte. a los pies y en la ladera de una colina que hay más arriba. de quien el barrio de Triana deriva su nombre. Como a legua y media hacia el Noroeste se encuentra el pueblo de Santiponce. Contiene muchos salones magníficos. cuna de Silio Itálico y de Trajano. es de for* .

se abrieron trincheras. Vense por todas partes templaban antaño la arena donde los gladiadores clamaban y los leones y leopardos rugían. por diversas puertas. Gómez había mostrado ser un hombre . debajo de la gradería. se levantaron reductos. desde la que millares de seres humanos con- Este y al Oeste. los hombres y las fieras se lanzaban al combate. todo alrededor. donde lanzó un grito ronco. abriéndome paso a través de las hierbas y arbustos silvestres para llegar a Jas cavernas. al acercarme. cuyos silbidos oí. dejé las ruinas. como de cólera. Gómez no había atacado aún a Sevilla. La ciudad estaba sobre las armas. pero estoy convencido de que la ciudad no hubiera resistido seis horas un ataque vigoroso. por haberle interrumpido el festín de carroña. Satisfecha mi curiosidad. y volviendo por otro camino llegué a un sitio donde yacía un caballo muerto medio devorado. alzó pausadamente el vuelo y fué a posarse en la puerta oriental del anfiteatro. que. hay una excavación abovedada desde la que. sobre él se posaba un buitre enorme de ojos brillantes. cuando yo llegué decíase que andaba por los alrededores de Ronda. tapiáronse varias puertas. albergue ahora de víboras y otros reptiles. W ma al y tiene sendas puertas de entrada restos de la gradería de piedra gastada por el tiempo.308 B O B R O oval. Muchas horas pasé en sitio tan singular.

en dos cuales encontré ejemplares del Nuevo . La más Prensa de Sevilla publicaba continuamente noticias absurdas de victorias ganadas contra Gómez. y que mil doscientos prisioneros estaban en camino de Sevilla.LA BIBLIA EN ESPAÑA de lo 309 extraordinario. merodeadores que. de los que parecía reírse. Yo vi a los prisioneros: en lugar de mil doscientos desesperados. Eran. después de derrotar a López pudo haber marchado sobre Madrid y proclamar allí a don Carlos. pero siempre había chasqueado a sus enemigos. vi pasar una veintena de miserables. y que su muerte era una fantasía. harapientos. con su pequeño ejército de aragoneses y vascos dio. Luego se supo que no se había dado batalla alguna contra Gómez. no pudiendo seguir al ejército. se habían dejado coger desperdigados por montes y llanos. entre otras cosas se dijo ejército había sido exterminado. la vuelta a España. Muchas veces se vio rodeado por fuerzas triples en número que las suyas y en lugares donde se tenía por imposible que pud ese escapar. Había en las Sevilla varias librerías. después del saqueo de Córdoba pudo haberse apoderado de de Sevilla. en las últimos cuatro meses. evidentemente. que su muerto el mismo Gómez. muchos de ellos mozalbetes de catorce a diez y seis años. aspeados. El gran defecto de Gómez era no saber aprovecharse de las circuntancias.

dos individuos. En mis paseos por la ciudad y sus cercanías me acompañaba generalmente un genovés de edad provecta que desempeñaba en la Posada del Turco. cuando al pasar junto al portal de una casona lóbrega. y aunque parte de ellos me los confiscaron los empleados de la Aduana. sí. traídos de Gibraltar dos años antes. el mismo a quien vi por vez . y cuatro en la otra. «¿Qué es gañan es lo que veo? Si mis ojos no me en- él. pero a la cara. una gloriosa y radiante mañana del in- — — . vierno andaluz. «Conozco el comercio de libros contiEn otros tiempos tuve en Sevilla una nuó pequeña librería. algo así como las funciones de valet de place. habiéndose vendido en ese lapso de tiempo seis ejemplares en una de las librerías. díjome que en Andalucía podría colocarse buen número de ejemplares. cerca de la puerta de Jerez. francés mirándome y en un purísimo y armonioso exclamó: uno de ellos. y me dirigía a la posada. vestidos con zamarras^ salieron de la casa a la calle. donde yo vivía. En un viaje que hice a Gibraltar adquirí varios ejemplares de la Escritura. pude vender los otros a buen precio y me quedó una ganancia considerable. Al saber que yo me proponía imprimir en Madrid el Nuevo Testamento.3IO B O R R O W Testamento en español. ya iban a cruzarse conmigo.» Volvía yo de cierta excursión por el campo. retrocedió vivamente.

. venga usted conmigo y le enseñaré un cuadro de Murillo que. y mucho tiempo después bajo los muros de ladrillo de Novogorod. Pero ¿qué le trae a usted por Andalucía? Aquí es donde menos podía yo esperar encontrarle a usted. me colmó más adelante de infinitas atenciones y obsequios en mis diversos viajes a Sevilla permítame usted que le presente a mi amigo — : — . Querido señor W. y que no concibo placer más elevado que el de contemplar con arrobamiento un hermoso cuadro. mi respetable amigo? ¿No es España la tierra del arte? Y dentro de España. si no me Yo. engaño.. Y¿por qué razón. El barón Taylor. y más tarde en. Mi querido y respetable amigo: ¿dónde tuve yo la fortuna de ver úitimamen* te su inolvidable y singular fisonomía?» Fué en el Sur de Irlanda. un caballero inglés que.. puesto que usted tiene también un alma noble y sensible capaz de apreciar lo bello.LA BIBLIA EN ESPAÑA 311 primera en Bayona. como toda su familia. luego junto al Bosforo. dijo volviéndose a su compañero. Pero antes permítame usted que le presente a un compatriota suyo.. ¿no es Andalucía la región donde el arte ha producido sus monumentos más bellos e inspirados? Ya me conoce usted lo bastante para saber que mi pasión son las artes. Venga usted conmigo. en. Allí le presenté a usted al brujo que domaba potros con sólo murmularles unas palabras al oído...

hijo .3t2 B o R R o W más querido y respetado. En 1874 el gobierno español indujo a John Wetherell a establecer en Sevilla una manufactura de curtidos finos. por nadie siento yo consideración ni estima sus relevantes prendas persomás altas. concediéndole para su instalación el convento de Jesuítas y una extensión de terreno. ^ el martillo el como y las tenazas. y que. pero ninguna tan interesante como la del barón Taylor. Wetherell murió arruinado. Sus hábitos y modales son de la más exquisita elegancia y fina cortesía. (Knapp). le aseguró además ciertos privilegios y contratas para el ejército. * rell. Wetherell llevó a Sevilla máquinas y obreros ingleses. y hierra un mejor herrero de la Alpu- curso de mis viajes he adquirido muchas amistades y relaciones. nales y a sus cultivados talentos. pero la empresa se hundió porque el gobierno no pagó las contratas y retiró la protección ofrecida. maneja caballo jarra. hombre que conoce las costumbres de los gitanos mejor que el Chef des Bohémiens á Triana^ consumado caballista. reúne un corazón de tan rara bondad que continuamente le induce a buscar las ocasiones de hacer bien a sus semejantes y de contribuir a su felicidad. acaso no existe quien conozca mejor que él la vida y el mundo en sus múltiples aspectos. lo digo en honor suyo. pero su condición es tan flexible que el En A El amigo del barón Taylor era John Wethede un famoso curtidor de pieles de igual nombre.

y ^iquién puede. con positivo fundamento. le ha mandado con misiones importantes y delicadas a diferentes países. según se dice. de las que es liberal protector. sus ojos grandes y expresivos. se ha contentado hasta ahora. y es cosa notable que siempre estamos encontrándonos en los lugares más . su rostro inteligente y de líneas tan características. se sosurra que es un retoño de sangre real. quizás sabiamente. en efecto. El barón Taylor ha visitado la mayor parte del globo. pertenece. y en todas ha visto sus esfuerzos coronados por el buen éxito más completo. dedicándose por modo principal al estudio de las artes y de la literatura. por lo que es acogido dondequiera con predilección. sin convencerse de que no es un hombre vulgar ni de vulgar linaje? Aunque por su talento y elocuencia hubiera podido alcanzar rápidamente una elevada posición en el Estado. contemplar por un momento su graciosa figura. la ilustre casa a que. con una relativa obscuridad. quién es el barón Taylor.LA BIBLIA EN ESPAÑA se 513 acomoda de buen grado a todo genero de compañía. Hay un misterio en su vida que aumenta en no pequeño grado la impresión que sus méritos personales producen en todas partes. Con todo. Cuando yo le encontré en Sevilla estaba coleccionando obras maestras de pintura española para adornar los salones de las Tullerías. Nadie puede decir.

sea en la desierto. sea en un salón bri- llante o entre las haimas de los beduinos. exclama. sea en Novogorod o en Stambul. alzando los brazos: «/O «>// ¡Otra vez tengo la fortuna de ver a mi querido y respetabilísimo amigo Borrow!» .314 B O R R O W imprevistos cal'e o y en Dondequiera que en el circunstancias singulares. me encuentra.

— El idioma. los días soleados y radiantes.— consejo.CAPÍTULO XVI Silida para Córdoba. No tuve.— Carmona. he ya quien vés viejo. El Gómez.— Las colonias alemanas. po que no circulaba la diligencia.— posadero carlisEl recibimiento nocturno. el tiempo era desbien pejado. Pasamos por Alcalá. La primera noche dormimos en Carmona. Aunque estábamos en pleno invierno. si por las noches se dejaba sentir el frío. Tomé dos en alquiler y para que hablado. de volviera se me acompañase hasta Córdoba y después con las cabalgaduras. famosa por las ruinas de un inmenso castillo moro. ciudad pequeña.— Buen Las dos opiniones. cabapues. debido al turbulento estado de la provincia. más remedio que hacer el viaje a ajusté al genollo. unos quince días en SeHacía ya algún tiemvilla salí para Córdoba. que desde lo alto de una colina rocosa domina un río pintoresco. a monsiete leguas de Sevilla. Muy de mañana Después de estar . otra ciudad mora.— El genovés viejo.— ta.— Un caballo haragán.

forma taño risueño jardín.316 BOBEO W tamos de nuevo y partimos. sita en la cima de un alto cerro. Desde aquí hasta Sierra Morena. con torres cuadradas a muy cortos intervalos. las ciudades y pueblos son escasos. mirando a una extensa vega^ inculta leguas y leguas. En la época de los moros esta ciudad era considerada como la llave de Sevilla. donde hay una edificio eso de mediodía llegamos a un sitio llaventa y un de aspecto desolado con cierta apa- . en que a la parte del gran despoblado de Andalucía. muy apartados unos de otros. donde sólo se crían jaras y carrasco. transformado en lo que ahora es desde que por la expulsión de los moros de España fué sangrada esta tierra de la mayor parte de su población. y aun algunos de ellos datan sólo de mediados del pasado siglo. an- poco después. A mado Moncloa. y no se sometió a las armas cristianas sin sufrir un largo y desesperado asedio. y de tan sólida estructura que parecen desafiar las injurias del tiempo y de hombres. Por aquella parte se levantan unas sombrías murallas. Acaso no haya en toda España un monumento de los antiguos moros tan hermoso como el lado oriental de esta ciudad de Carmona. la los toma de Sevilla siguió vega. que separa la Mancha y Andalucía. muy altas. La sazón entrábamos. cuando un ministro español intentó poblar este desierto con hijos de un país extranjero.

sin duda alguna de prodigiosa fuerza. Entramos en la veuta^ atamos los caballos al pesebre. — — . una palmera solitaria yergue su cabeza por encima del muro exterior. lo que más me chocó en la ventera fué el color de sa pelo. Es verdad que soy española. «. «Esta gente es muy mala me dijo el viejo genovés en italiano como la casa.LA BIBLIA EN ESPAÑA 317 rienda de chateau. era un patán de corta estatura. y en sus ojos brillaba un fuego maligno. muy recio. tenía correctas facciones. puesto que mis abuelos vinieron de Alemania. Miré con atención a los venteros: eran jóvenes. el marido representaba veinticinco años. si es verdad todo lo que se cuenta». tan diferentes del pelo negro y atezado rostro que en general distinguen a los naturales de la provincia. nido de ladrones. castaño claro. y después de mandar que los echaran un pienso fuimos a sentarnos a la lumbre. La ventera. Su mujer se le asemejaba un poco. pues en España he nacido. El ventero y su mujer vinieron también a sentarse a nuestro lado. pero de expresión sombría. No se equivocaría mucho su merced. — — . blanca y sonrosada. pero su semblante era más abierto y parecía de mejor humor. así .Es usted andaluza? pregunté a la ventera Casi estoy por decir que me parece usted alemana». pero también es verdad que soy de sangre alemana. y su tez. algunas muertes se han cometido en ella.

fué venir sus abuelos de usted a este país? La ^No ha oído nunca su merlas colonias alemanas? Hay ced hablar de bastantes por estas partes. ^Hablan todavía los colonos el idioYo. que está de aquí dos leguas de allá venimos mi marido y yo. de este caballero. y algunas. y prometiendo a cada labrador que quisiera venir a labrarlas una casa y una yunta de bueyes. según he oído decir. ^Cuantas habrá? Yo. debido a los muchos ladrones. La ventera. a unas diez leguas de distan cia. Varias. están en el riñon de la sierra. esas son las dos únicas que yo he visto. con lo necesario para vivir un año. un señor muy poderoso envió mensajeros a Alemania para decir a la gente de allá que estas buenas estaban sin cultivo por de brazos. ¿Y cómo ventera. y era muy peligroso viajar por él. La siguien te es Carlota. ma de sus antepasados? tierras tan falta . Hará cien años. que aun llevan el nombre de Colonias Alemanas. mi señor y ma- Yo.3i8 B O R R O la W como rido. Unas por este lado de Córdoba y otras al otro. En tiempos antiguos el país estaba casi desierto. pero hay otras más lejos. De resultas de esta invitación muchas familias pobres de Alemania vinieron a establecerse en ciertos pueblos y ciudades prevenidos para el caí o. La más próxi ma es Luisiana.

La ventera me echó una rápida mirada. en una lengua que me dijeron era el alemán. . ESPAÑA 319 ventera. nacidos en aquella tierra. ya hace años que se ha muerto. Por cierto he oído decir que venían de unas partes de Alemania donde la religión se practica mucho más que en la misma España. La religión son los colonos? Son cristianos. miró después a su marido y sonrió. como los es- antes lo fueron sus padres. Yo ^De qué vertiera. como sus legítimos descendientes claro está que los robos serán aquí desconocidos. Verdad que algunos. recuerdo haberla oído hablar con un viajero. se puso en pie y. muy saben unas pocas palabras de alemán aprendidas de sus padres. murmurando: ¡Distaratel ¡conversación!^ se marchó. honrado de la tierra. tero. arrojó la punta del cigarro a la lumbre. Los alemanes son el pueblo más Yo. y como ustedes son pañoles. el ven- que hasta entonces había estado fumando sin proferir palabra.LA BIBLIA EN La viejos. compatriota suyo. se entendían. pero la última persona de la colonia capaz de entender una conversación en alemán fué la tía de mi madre. aunque con semblante singularmente adusto y descontento. porque vino aquí de muy joven. o más bien andaluz. Siendo yo una chica. pero la vieja confesaba que se le habían olvidado muchas palabras. Sólo hablamos español.

llegamos a la Cuesta del Espinaly a unas dos leguas de Córboba. el ca Dallo de mi los tres días A guía era insensible al látigo y a la espuela. Pero casi todo tiene remedio en este mundo. sus costumbres no son ni pizca mejores que las de los andaluces.320 B o R R o W ido usted a poner el dedo en la llaga. Como aquellos contornos estaban. até las rien- . y acaso sean algo peores. infestados de bandidos. y el del genovés resolvió aprovecharse de la timidez y debilidad del pobre viejo. ya cerca de anochecer. y acabó por confesar que hacía treinta años no montaba a caballo. hicimos lo posible por llegar a la población antes de cerrar la noche. empero. Yo «Ha — — . según me dijo el guía. pero lo que es ahora. signare dijo el geno vés cuando ya habíaSi fueran genmos dejado atrás Moncloa te honrada no podrían tener esa venta. La ruindad de los caballos nos había retrasado considerablemente durante el viaje. si es de salir de Sevilla. que hay entre ellos alguna diferencia». Cansado de andar a paso de tortuga. además. No lo conseguimos. Los caballos conocen en seguida las facultades de quien los monta. desde donde pudimos columbrar los muros de la ciudad. sobre todo. no sé cómo serían los colonos cuando llegaron aquí. y antes de recorrer la mitad de la distancia nos envolvieron densas tinieblas. bañados por los últimos rayos del sol poniente. el genovés no era jinete.

continué dando espolazos y palos con infatigable energía y tan buen éxito que en menos de media hora vimos unas luces muy cerca de nosotros. y al instante llegamos a un río. «No haré tal de dentro hasta no saber quiénes son ustedes». ¡yesús^ María! Ni la — — . sin hacerle caso. «^Son ustedes viajeros? ^Por qué no lo han dicho antes? No estoy aquí de portero para dejar a los viajeros en la calle. cruzamos un puente. pero yo. y el otro no tuvo a más remedio que aligerar los remos. Al cabo alguien nos preguntó desde dentro lo que queríamos. que me suplicaba una y otra vez que hiciese alto y le permitiera apearse. de cuyas ventanas. «Somos viajeros de Sevilla». Por dos veces intentó arrojarse al suelo. el silencio de la muerte parecía envolver no sólo la casa. «Abra usted la puerta y lo replicó el verá». sin escatimar espolazos ni palos le obligué salir al trote o cosa así.LA BIBLIA EN ESPAÑA y 321 das del caballo remolón a la grupa del mío. encontrándonos a la puerta de Córdoba sin habernos roto la nuca ni haberse perniquebrado los caballos. posada era un vasto edificio. las calles estaban oscuras y casi desiertas. bien defendidas con rejas^ no se escapaba el menor rayo de luz. Largo rato gol- peamos puerta sin obtener contestación. sino la calle entera. Atravesamos toda la ciudad para llegar a la posada. con gran espanto de su anciano jinete. entonces comenzamos a llamar a voces. h^. respondí.

tan recia como él. . rayana.» Iba yo a preguntar la razón de esta enemiga. y próximamente de su misma edad. caballero. que están reñidos con el amo. la escalera de piedra que conducía al interior de la casa. «¿Por le qué toma usted tantas precauciones? pregunté ¿'Teme usted que los carlistas hay tantos en — — . dándonos entrada a un espacioso patio. lado. de atezado rostro.322 B O R R O la W casa que no podamos admitir alguno más. ros de esta ciudad. y le asesinarían con toda su familia si se les presentase ocasión. con una luz en la mano. «///(9/í2/ A — exclamó — iba a pensar — dijo jEs usted? ¡Quién volviéndose a la mujer .» Abrió la puerta. y sean bienvenidos usted y su compañía. y exclamó: «^Quién ha venido?» Luego adelan ó la lámpara hasta que la luz me dió de lleno en el rostro. quien tememos es a ciertos picaalguno. Entre. en seguida afianzó nuevamente la puerta con cerrojos y trancas. le seguían. Dos o tres mujeres también con luces. cuando un hombre corpulento bajó corriendo. hagan una visita?» «Los carlistas no nos Ya dan miedo respondió el portero han estado aquí y no nos han hecho daño le — — . Detúvose en el último escalón. al parecer. en los cincuenta que en el preciso momento de suspirar por un huésped se detendría a nuestras puertas un inglés porque a un inglés le re- que estaba a su — .

sin embargo. Desde que empezaron estos desórdenes. porque en cuanto la canaille de Córdoba me ve doblar — — — — . y hace mucho tiempo que me habría marchado si no fuese porque he nacido aquí y porque no sé adonde ir. me da miedo salir a Ja calle. No había yo concluido de cenar mientras él y toda su familia.LA BIBLIA EN ESPAÑA la 323 conozco yo a una milla de distancia. hasta en obscuridad. cosa que no es de esperar. y si llegan más viajeros. llevo en este maldito pueblo Cristina una vida de perro. porque desde hace más de un mes no ha venido ninguno. y no estoy por el rey Carlos ni por la chica Isabel. pues me había preguntado mi nombre con el fin de darme el tratamiento debido yo no soy de un partido determinado. don Jorge dijo. Juanito gritó al portero noche no abras la puerta a nadie más sea quien sea. diles que está aquí el hijo de Be lington dispuesto a caer sobre ellos espada en mano si no se retiran. «Yo no soy de un partido determinado. observaban mis movimientos. alrededor de la mesita a que me senté. les dices que no hay cuartos porque los ocupa todos un caballero inglés y su esta — acompañamiento.» Descubrí sin tardanza que mi amigo el posadero era un insigne carlista. Si los nacionales vienen a al borotar. sobre todo la manera de usar el cuchillo y el tenedor y de llevarme los manjares a la boca cuando se puso a hablarme de política.

de manera que. y no vive con nosotros.324 B O R R O W una esquina. porque es valiente y buen . mi segundo hijo se alistara con Gómez y los realistas cuando entraron en Córdoba. está casado. empiezan a gritar: «¡A ése. si no me pongo en salvo metiéndome en casa. ¿Podía yo evitarlo? Tampoco tengo yo la culpa de que la y cuando se refugió en las filas realistas.De dónde sacan que mi familia y yo somos carlistas? Cierto le. que gracias a mí ese mozo que está presente no se marchó con su hermano. sino — — cien varas más abajo en esta calle. como es su obügación. Antes de marcharse tendrá que escudriñar la calle para ver si hay moros en la costa. pues bien: ha estado a punto de perecer en el camino. y entonces irse volando a su casa. señalando a un jove usted ahí ven moreno que estaba detrás de mi silla. Ese mozo que continuó. y esto. empleado en servirme es mi cuarto hijo. aunque tenía muy buenas ^aias de hacerlo. empresa difícil con mis diez y pico arrobas. lo reconocerá usted don Jorge^ no es ni agradable ni decente. que mi hijo mayor era frai- supresión de los conventos y en ellas ha estado peleando más de tres años. jDíos le proteja! Pero yo no le mandé alistarse. puedo perder la vida en la calle. Le hemos llamado de prisa y corriendo para servir a su merced. ¡Carlistas! . Tan lejos estoy de ser carlista. y corren detrás de mí vociferando y me amenazan con piedras y palos. al carlista!».

claro es. porque ha de saberse. que no gusta de la vida militar. hasta que tú hermano venga a ocupar tu puesto y no se nos coma el pan un extraño. ¡Entonces había que ver a esos perros de nacionales correr por las calles para ponerse en salvo! jl-Iabía que verlo. 325 Quédate en casa— le dije que ¿cómo me voy a arreglar si os — . y para vergüenza mía lo digo. por- vais to- dos? ¿Quién va a servir a los huésoedes. de modo que. muy en contra de la inclinación personal del pobre muchacho. y he llegado a aconsejarle que se haga una mutilación para que le libren en seguida. hijo mío. mi hijo tercero. todo lo sucedido. Como ya le he dicho a usted. Así que le dije a éste: quédate en casa. don Jorge. si Dios quiere enviarnos alguno? Quédate por lo menos hasta que tu hermano. don Jorge! ¡Los que me . pero confieso que nunca en mi vida he sentido placer mayor que cuando se ncs entraron por las puertas. vuelva. que además podría venderme y hacerme traición.» ¿Cómo se portaron Gómez y sus partidas cuando estuvieron en Córdoba? Porque usted habrá visto. años llevo solicitando su licencia. don Jorge. don Jorge.LA BIBLIA EN ESPAÑA cristiano. como usted ve. — — ¡Admirablemente bien! Lo que yo qui- siera es que aun estuviesen aquí. que yo tencro un hijo sargento en el ejército cristino. yo no soy de ningún partido. y aun me llaman carlista. mi hijo se quedó en casa a petición mía.

general. Ha de saber usted. Cabrera es menudo de cuerpo. se alojaron en esta casa. debemos ahorrar sangre siempre que sea posible. mi hijo. Que les disparen unes cuantos tiros de fusil.a orden. Cabrera y el Serrador.3t6 B O R R O W encontraban a la vuelta de una esquina se olvidaban de gritar: ¡Hola^ carlista^ y de sus amenazas de apalearme. y ocurrió que. que tenían fortificada.» Así fué. carlista! Para guardarse de ellos. en efecto. se les permitió volver a sus casas Pero en cuanto se fueron los carlistas. todos esos individuos volvieron a ser tan valientes como antes.» Pero Gómez dijo: «No. Algunos saltaron las murallas y huyeron no se sabe adonde. entró Cabrera hecho una íuna. don Jorge^ porque a las pocas descargas su corazón desfalleció y se rindieren a discreción. «Esa canaille — dijo al entrar — de la casa de la Inquisición no quiere rendirse. me gritan: ¡Hola. escalo la casa con mi gente y paso a cuchillo a los que están dentro. ahora que ya ha terminado de servir a su merced. estando yo de conversación con Gómez en este mismo cuarto donde estamos ahora. y de nuevo. tendrá que ir desde aquí a . y se encerraron en ella. y eso bastará. des pues de cesarmarks. pero tan vivo y valiente como un gato montes. en cuanto me ven doblar una esquina. si me da usted . otros se refugiaron en la casa de la Inquisición. don Jorge^ que todos los jefes carlistas: Gómez.

.^ ¡Toma! resp ndió ti posidero a Cór- — — — . del dolor de oídos.LA BIBLIA EN ESPAÑA SU casa volando ñaladas. doit Jorge. vienen a mi casa tan poces parroquianos. a dido feroz y es un bando ero. especie alto. pues aunque se intitula reatétrico. ^Es que vienen doba muchos compatr otas mios. dígame: ^qué clase de hombre — Es de estatura regular. debido a él.parroquianos. realistas. no sea que caigan en su poder. En otro tiempo vena muchas veces a mi casa. ni más ni menos. grave y somes? brío. El más notable de todos por su aspec- de gigante. ahora es capitán de los ladrones de la Mancha. y mento que era inglés. no sea que se los encuentre la calle y le cosan a pu- — Usted que ha visto a Gómez. quien conocí de postillón. El que menos me gusta es Palillos. Yo le od o. lo — Cuando mismo me da! llegué conoció usted al mo- son mis mejore. he tenido en casa ingleses de todas categorías. banto es el Serrador. desde el hijo de Be lington hasta un médico joven que curó a esta chica hija mía. Los viajeros temen ahora atravesar la Mancha. > 327 como una en perdiz. don yorge^ sean los cristinos o los lista. tan que cuando entraba por la puerta del po tal siempre daba con la cabeza en el dintel. ¡Así le ahorquen. Es una deshonra para la causa que se permita a tales hombres mezcla se con la gente honrada.

pero pobrísimo. los dos ingleses le sostenían por devoción a la causa realista. Fueron unos don yorge. j Vaya. —¿Por qué tanta — — — gasto. Hace cosa de una hora bajé a desayunarme. E en Belem desembarcou. siguiente mañana. y yo pagaré el . De la casa nada tengo que decir rede quien me quejo es de plicó el genovés sus dueños. ¿Qué le ocurre a la casa. días magníficos. Descanse usted hoy. gué gente! ¡Qué magníficos el y cómo desparramaban Venía con ellos un portugués muy noble. entre paréntesis. y me encontré en la cocina al — — — — — . según me dijeron. cuando estaba vistiéndome. adiós. Ahora mismo me vuelvo vengo a decirle a Sevilla con los caballos. no puedo quedarme en esta casa. respondí Meprisa. un miguelista.328 B O R R O W ¿Cómo no he de reconocer a un inglés? Con Gómez vinieron dos que servían como voluntaiños. pero me voy inmediatamente. Gracias.^ usted aquí hasta quedase que se jor sería mañana. usted y los caballos necesitan reposo. signare. El portugués estaba siempre cantando: caballos montaban. . el rey chegou. el viejo genovés entró en mi cuarla to: Y A Signore — me dijo — . orol El rey chegou.^ pregunté. se me ha olvidado preguntar de qué partido es su merced.

añadiendo algunas expresiones irrespetuosas eso. pensaron en su propia seguridad más que en pagarme a pesar los cafés y los licores. y fué causa de mi ruina. Al principio me dijo que no estaba con ninguno de los dos bandos. y nunca vacilo en proclamarlo así. el posadero empezó a hablar de política.LA BIBLIA EN ESPAÑA 329 posadero y a toda su familia. cosa bastante natural. se enteró de mis opiniones. Bueno: me senté y pedí un chocolate. . tuve yo un café en Sevilla. pues como admirador de sus opiniones. al tiempo de ser derrocada la Constitución y restaurado el despotismo ya les había fiado cuanto tenía. Es posible que muchos de ellos me hubiesen pagado. que me trajeron. de — — . los liberales se dieron a la fuga. porque no creo que abrigasen malas intenciones contra mí. me echó unas miradas de bestia salvaje. y. me miró como una fiera y «Salga usted de mi casa exclamó no quiero espías en ella». abrí a mis parroquianos el crédito que se les antojó. en cuanto se enteró de que yo soy del bando contrario. pero. Ha de saber usted. que. al que concurrían los liberales más notorios. signore. antes de tomármelo. pero llegó la persecución. En cuanto el posadero. porque. pero es tan furibundo carlista como el mismo Carlos V. como ya he dicho a su merced. y. lo mismo en café que en licores. en tiempos de lá anterior Constitución. de esta suerte. soy partidario de sus ideas.

Perdí la calma al oírle y le devolví el cumplido diciendo que Carlos es un pillo y la princesa de Beira otra que tal. de la política de la gente a o bajo cuyo techo duermo. Mire. (jracias a este sistema me he librado más de una vez de reposar en almohadas sangrientas o de que me sazonasen el vino con sublimado.33© B O R R O W para la joven reina Isabel y para Cristina. Se me olvidaba decir que el bribón del posadero asegura que usted le ha confesado ser de su misma opinión. misma opinión cuya mesa me siento . si cabe. a pesar de ser napolitana. por lo menos. perro negro! ¡En mi casa no vuelves a catar cosa ninguna! ¡Colgado como un cerdo te vea yo!» Comprenderá su merced que no puedo estar aquí más tiempo. me arrebató la jicara y. más furibunda carlista aún que su marido. o. pero. Me dispuse a ingerir el chocolate. que casi dio con ella en el techo. se abalanzó a mí. buen hombre — — respondí— : yo soy. jamás dio^o cosa alguna que pueda inducirles a sospechar lo contrario. a quien considero compatriota mía. exclamó: «¡Fuera de aquí. la posadera. tirándola por el aire. antes de llevármelo a los labios. invariablemente. pues en otro caso no le hubiera hospedado a usted.

sin plazas ni edificios murallas moriscas. sin embargo. pobre. La ciudad está rodeada de altas juelas. Fué . dondequiera lamosa. El Santo Oficio. La Catedral. a diferencia de Sevilla y de la mayoría de las ciudades de España. El breviario romano. Propuesta del posa- — — — — — — — — dero. llena de angostas calle- públicos dignos de atención. salvo y excepto su Catedral. si bien poco profundo en estos lugares y lleno de bancos de arena. Los palomares profanados. como ya he dicho. El palomar. Los moros de Berbería.CAPÍTULO XVII Córdoba. que. Judaismo. por el otro se alzan las escarpadas vertientes de Sierra Morena. Los ingleses. carece de arrabales. es acaso el templo más extraordinario del mundo. su emplazamiento es. ciudad triste. bello y pintoresco.— Un cura viejo. plantadas de olivares hasta la cima. sucia y Poco hay que decir de Córdoba. Corre por un lado el Guadalquivr. único edificio notable de Córdoba. no deja de ser un río deleitoso. que pueden tener hasta tres cuartos de legua de desarrollo.

33* B O R R O W saben. la mayor parte de ellas. la transformaron parcialmente. todavía el edificio es magnífico y grandioso. señales verdaderas e inconfundibles de un alma noble. pequeñas y finas. sostenido por infinidad de redondas columnas de mármol. y aunque la mezcla de la pesada arquitectura gótica con el aéreo y delicado estilo de los árabes produce un efecto algo raro. como. Tal como hoy está el templo. quisieron transformar la mezquita en catedral. El entusiasmo desinteresado y la admiración por sente. sin embargo. parece pertenecer en parte a Mahoma. cuanto es grande y bueno. levantando una cúpula y despejando en el interior un cierto espacio para hacer el coro. muchas de las cuales subsisten aún. fueron quitadas cuando los cristianos. erigida sitante. y muy adecuado para suscitar el respeto y la veneración en el ánimo del vi- en su origen. y en parte al Nazareno. Los moros de Berbería parecen cuidarse muy poco de las hazañas de sus antepasados: sólo piensan en las cosas del día pre- y únicamente hasta donde esas cosas les conciernen de un modo personal. como todos quita. en efecto. Era de planta cuadrangular y de teche bajo. después de expulsar a los muslimes. una mezen los días más brillantes de la dominación árabe en España. y ofrecen al primer golpe de vista la apariencia de un bosque de mármol. son .

Es seguro que espontáneamente no se me hubiese ocurrido ir.LA BIBLIA EN ESPAÑA Asombra 333 sentimientos que en absoluto desconocen.» El hombre que me hablaba así compone versos y no es en modo alguno un poeta despreciable.*** pregunté. aun cuando la mayor parte de estos hombres estén lejos de ser unos ignorantes y hayan oído y leído lo que ocurría en España en los antiguos tiempos. «^'No lloró usted al pale pregunté sar por aquellos patios. Otra vez. dátiles y sedas de Fez y Marruecos. porque la subida es penosa. dirigiéndose a la puerta situada en el lado frontero.?» «No respondió ^Por qué había de llorar?» «¿Y por qué fué usted a ver la Alhambra. eso es lo que más les interesa. la indiferencia con que cruzan ante los restos de la antigua grandeza mora en España. babuchas. «Fui a verla porque estando en Granada para asuntos míos un compatriota de usted me rogó que le acompañase a la Alhambra y le tradujese unas inscripciones. estando yo en la catedral de Córdoba. Ni se exaltan ante las pruebas de lo que en otro tiempo fueron los moros. ni la conciencia de su situación actual les entristece. . entraron tres moros y la atravesaron pausadamente. — — — . Todo su interés por aquel — — . Una vez hablaba yo en Madrid con un moro bastante amigo mío acerca de su visita a la Alhambra de Granada. Vienen a Andalucía a vender perfumes. al acordarse de los Abencerrajes.

Varias veces subí a Sierra Morena. hube de prestar oídos a vastos planes carlistas. Burkt. que habían estado en la Meca y en la gran ciudad de la Niron gricia ^. En poco tiempo escudriñé todos los rincones y escondrijos de aquella antigua ciudad y adqu rí algunas amistades entre la gente del pueblo. sin embargo. diciendo uno de ellos: ^. aquel buen mozo de quien ya he hablado. a Khartum. aquellos hombres eran kajis y talibs^ hombres asimismo de grandes riquezas. al lie gar a la puerta. Me detuve en Córdoba mucho más de lo primeramente calculado. se volvieron de cara y salie- andando hacia atrás.) . convencidos de que yo participaba de sus opiniones. cosas de los moros). capital de. en cambio. que es mi modo de proceder habitual cuando llego a una población desconocida. acompañado por el hijo del posadero. verdaderas traiciones contra * del Sudán. me trataban con extremada cortesía.Huáje del Mselmeen^ huáje del Mselmeen» (Cosas de los moros.— fA^íJ/a Alude. Los posaderos.334 B O R R O W lugar se tradujo en dos o tres ojeadas ligeras a las columnas. probablemente. y la única muestra de respeto que dieron por el templo donde en su tiempo se prosternaba Abderrahman el Grande fué que. porque no cesaba de recibir noticias acerca de la inseguridad del camino de Madrid. que habían leído y viajado. cierto que.

pero desamuebladas en su mayoría. ¿"No se podría hacer — — — terra. y luego exclamó: Carracho^ Don Jorgito^ sí se hiciera ese matrimonio.) . el rey y yo tendríamos motivo para tirar el sombrero al aire. como el que por modo admirable se describe en la leyenda maravillosa de Udolfo ^.LA BIBLIA EN ESPAÑA los 33S poderes constituidos en España. Durante uno o dos días creí que era yo el único huésped en la casa. glaterra y que no vengan más ingleses a vi- un casorio? El rey entraría en seguida en Madrid. Mi cuarto estaba al final de un corredor inmensamente largo. Radcliffe (1 764-1823). por Mrs. con infinidad de habi- taciones grandes y chicas. —('A^í7/a de Burke. ^Por qué no se hacen las bodas del hijo de don Carlos con la heredera de Inglaterra? De esa manera respondí vendrían seguramente muchos ingleses a España. La casa o posada en que yo vivía era su- — mamente espaciosa. Pero una mañana ^ Tht mystery of üdolpho. y no sería la primera vez que el hijo de un Carlos se casa con una princesa de Inglasitarnos. son ro mis mejores parroquianos. El huésped meditó un momento. Es una lástima que no haya más unión entre España e In- — — — . Don Jorgito díjome un día el posadeyo quiero mucho a los ingleses. pero todo lo llevé con paciencia.

y llevaba un amplio sobretodo encima de un chaleco adornado con varias filas de botoncitos de nácar. y. Don Jorge de mi alma pues. que leía con atención en un pequeño y abultado volumen. Ha de saber usted. junto a una ventana. Sus vestidos eran de grosera te'a azul. Bueno. a petición de los soldados. al encontrarle poco después ^Es otro huésped de la casa? puedo decir que sea precisamente repliun huésped. tenía calados los espejuelos.336 vi B O R R O W sentado en el corredor. — — — —No .) . Intervino su reverencia y obtuvo gracia para su colega. y los realistas le echaron mano. El otro cura era un liberal violento. Aunque le veía sentado. a condición de que gritase / Viva Ca?'Ios Quintal^ y así lo hizo para salvar la vida. — ^ — 1 Puente. jOuién es ese hombre.— CiV!?/a de Burke. Don Jorge^ que éste es uno de dos curas que hano le bía en un pueblo bastante grande jos de aquí. me di cuenta de que su estatura rayaba en lo gigantesco. Al entrar en el pueblo las tropas de Gómez. con un libro en la mano. no me có da nada a ganar. aunque para en mi casa.^ pregunté al posadero. su reverencia salió a su encuentro revestido. disponiéndose a ahorcarlo. a un anciano de singular aspecto. un fiegro rematado. proclamó a Carlos Quinto en la plaza del mercado.

un poco de leche y pan. Después de cambiar breves palabras. es un santo. que se reduce a unos pocos huevos. vino a Córdoba y delató a su reverencia. y le saludé. Me devolvió el saludo con mucha cortesía y cerró el libro. puede usted entenderlo. y en mi casa está. y saldría fiador suyo aunque fuese veinte veces más avaro de lo que parece. En cuanto a su dinero. . tiene buenas pese tas. porque no crito está es- en inglés. siempre está leyendo y rezando. se la traen a diario del pueblo. como si quisiera trabar conversación. aunque no pueda llamarle mi huésped. aunque.LA BIBLIA EN ESPAÑA 337 pues en cuanto los realistas se fueron. del partido de los buenos. Prendieron a su reverencia. al pasar otra vez por el corredor. pues no gano nada con él: toda su comida. según dicen. no sé de qué color es. poniendo que no se marcharía de aquí y se presentaría cuando le llamaran a responder de los cargos aportados contra él. vi al viejo sentado en el mismo sitio. Don Jorge — dijo viejo — No el . además. — No podrá usted sacar mucho provecho de este libro. tomé el libro para examinarlo. Con todo. Al siguiente día. a pesar de deberle la vida. colocándolo en sus rodillas. el cura negro montó en una muía. Por eso le tengo en mi casa. trajéronle a Córdoba. y seguramente le habrían metido en la cárcel común por carlista si yo no hubiera salido fiador suyo. y es.

Esta fué la primera conversación que tuvimos su reverencia y yo. respecto a poder entenderlo o no. formado en mi casa una pequeña Don Jorge^ con todos los escritos Padres que me ha sido dable encon- su lectura me sirve de entretenimiento y de consuelo. ¿Cuántos años tiene vuestra reveren- — cia? — Ochenta. A diferencia de nuestro amigo el posadero. En cambio. de los trar. Don Jorge. No tardó en sentir notable inclinación por mí. ^Pero entienden los ingleses el latín? exclamó ¡Vaya! ¿Quién iiubiera pensado que los luteranos pudiesen entender la len. le gustaba mucho platicar acerca de asuntos eclesiásticos y de los escritos de los Padres. conociendo yo. cosa que no dejó de sorprenderme. y me hacía el favor de acompañarme no pocos ratos. gua de la Iglesia? / Vaya! Cuanto más vive uno. si continúa usted por estas partes. ^qué dificultad puede haber en una cosa tan sencilla? Este es el breviario romano escrito en latín. ochenta años largos. Don Jorge^ espero que. como conocía. —He librería. la resuelta y peligrosa parte que había tomado en la última irrupción carlista en las cercanías. — — — — — . más aprende. y le .338 B O R R O W Ni en español repliqué Pero. el cura no gustaba de hablar de política. irá a visitarme. —pregunté. Cuando pasen estos tristes días.

Respecto de las almas de mis feligreses. naturalmente. donde crío muchas palomas. . Las cosas espiriplicó . .LA BIBLIA EN ESPAÑA 339 enseñaré mi modesta colección de los Padres. Hablaba sin metáfora. Don Jorge^ tendría que hacer alto en una venta donde las probaría seguramente. y por esta razón me incorporé a la Santa Casa de Córdoba. inculcándoles el temor de Dios y la obediencia a la ley revelada. al mar — Supongo que hablarme de su palo* — repuse — alude usted a su parroquia. no pretendo significar sino que yo proveo de pichones el mercado de Córdoba. creo que cumplo con mi deber en cuanto está de mi parte. porque en mi jurisdicción no consiento más palomares que el mío. en la que he servido durante muchos años. y también un palomar. y a veces el de Sevilla. ocupación que. Don Jorge re- y que por usted el — mi interlocutor Al decir que crío muchas palomas. le produce a usted muchos solaces y consuelos espirituales. — ¿Vuestra reverencia ha sido inquisidor? —exclamé un poco asombrado. Si fuera usted a mi pueblo. mis aves son muy apreciadas. la cría de las palomas representa cuidado que toma por las almas de sus feligreses. que me producen no pequeño solaz y algún provecho. — — tuales me deleitan sobremanera. y creo que no hay en todo el reino otras más gordas ni mejor cebadas.

y me confirmo en esta idea. he penetrado su verdadera condición. aunque crea conveniente hacerse pasar por inglés y luterano. parece que hace usted propaganda entre ellos. contestó: He blar el castellano. .34© B O R R O W — Desde los trece años hasta que se suprimió el Santo Oficio en estos desventurados reinos. volviendo a cosas más importantes. y menos el latín. Me sorprende y me alegra el saberlo repuse yo Nada taa placentero para mí como hablar con un sacerdote que perteneció antaño a la Santa Casa de Córdoba. Creo que usted es de los nuestros: un sacerdote misionero. Don Jorge. y a lo de ser inglés. desconfíe de la fe de Egipto. Es usted un santo varón y muy instruido. digo que ninguno de esa nación puede ha- — Ya mirándome comprendo fijamente. Ningún luterano se tomaría por las cosas de la Iglesia el interés que usted demuestra. Pero. No lo intento siquiera repliqué sobre todo en lo tocante al dinero. No le aconsejaría yo a usted que se fiara de ellos. Pero viva usted prevenido. adivinado hace rato que usted es de los nuestros. dígame: ^de qué delitos conocía la Santa Casa de Córdoba? — — — . son malos penitentes y me gustan poco. porque le veo a usted en frecuente conversación con los gitanos. El viejo. Don Jorge. sobre todo. — — . le a usted.

LÁ BIBLIA KN ESPAÑA Supongo que sabrá usted los asuntos 341 cuáles eran función del Santo Oficio. fuese real o irreal. El último caso que recuerdo ocun^onja rrió en un convento de Sevilla. a ustedes mucho que hacer el judaismo en estas partes? jOhl Lo que más trabajo daba a la Sanbrota Casa era. o al menos tenía. de hombros—. y en el proceso. en efecto. Don Jorge. y como era necesario tenía el castigar para demostrar poder que de hacerlo. judaismo y ciertos descarríos car- propios de la — ^Qué opinión tiene usted de brujería? ^Existe en realidad ese delito? —¡Qué sé yo!— dijo viejo encogiéndose la el nales. bastante bien probados los hechos. ¿qué importaba si el castigo se imponía por brujería o por otro delito? ¿Ocurrieron en su tiempo de usted muchos casos de brujería? Uno o dos. formalidad. La Iglesia tiene. Se tomó declaración a toda con instruido testigos. no necesito decirle que los de los delitos en que entendíamos eran brujería. Pero de lo que sí estoy cierto es de que la monja fué — castigada. el poder de castigar por algo. por tanto. quedaron. Don Jorge. el judaismo. eran poco frecuentes. a mi entender. Cierta por la volando salir tenía la costumbre de ventana al jardín y de revolotear en él sobre varios los naranjos. sus —¿Les daba — .

Crea usted. Don Jorge. — Siempre he dividido judaismo en dos el clases: negro y blanco. donde había — . lo más singular es que hasta en el clero descubríamos continuamente casos de judaismo de ambas especies que.342 B O R R O W tes y ramificaciones son numerosos. Comprendo fácilmente dije yo que muchos sacerdotes acepten los principios — — — de la Reforma. Recuerdo que una vez estábamos registrando la casa de un eclesiástico acusado de judiísmo negro. después de buscar mucho. que en el clero hay abundancia de judaismo. aunque ya antes de ahora me han ase- gurado que el hecho es cierto. pero es casi inconcebible que dentro del clero haya judíos que sigan en secreto los ritos y prácticas de la ley antigua. lo mismo del negro que del blanco. encontramos debajo del piso una caja de madera. no sólo por aquí. teníamos que castigar. — ¿Hay más de una especie de judaismo? — pregunté. y. y en ella un pequeño relicario de plata. sino en toda España. como luteranismo. y que no pocos se hayan dejado extraviar por las engañosas luces de la filosofía moderna. por obligación. en el judaismo blanco entra todo género de herejía. francmasonería y otros por el estilo. por judaismo negro entiendo la observancia de la ley de Moisés con preferencia a los preceptos de la Iglesia.

encogiéndose de hombros aun más que diré a usted que. escritos en caracteres hebreos. sobre una rigurosa vigilancia. tan lindos. diciendo que no había más que un Dios. los clérigos ejercíamos no muchos. Y. se vanaglorió de ella. conociendo las muchas flaquezas de la naturaleza humana. Don Jorgito mío^ eso es cosa de la Iglesia y forma parte importante de su sistema. blanco y carmín. salvo en los casos en que la gloria de la Iglesia y la lealtad a María San- — — Entre muchos . éramos tolerantes en estas materias. le bien mirado. sobre todo. no necesitará preguntar por qué se adora a María Santísima. ¿Por qué no? Cualquiera que vaya a visitar mi iglesia. y la contemple tal como en ella está. tan bonita^ tan guapita^ tan bien vestida y gentil. Pero.LA BIBLIA EN ESPAÑA 343 guardados tres libros forrados de negra piel de cerdo. Rara vez castigábamos. al ser interrogado. los abrimos. y resultaron libros devotos judíos. ^Y tuvo usted que entender en casos de delitos carnales? los seglares. antes bien. con aquellos colores. me parece justa y natural. ^qué opina usted de esa adoración a María Santísima? el —Y — ^Qué opino yo? ¡Qué sé yo!— dijo viejo. vez primera — Pero la . y atacando el culto a María Santísima como una idolatría grosera. aquí entre nosotros. no negó su culpa el reo. antiquísimos. en general.

aunque seguían diciéndome que los caminos estaban muy inseguros. Ahora me habrá usted entendido. don Jorge^ a ciertos actos de perversión practicados por algunos clérigos en apartados y lejanos palomares^ en — — olivares y huertos. por San Pablo en su primera carta al Papa Sixto. tDon Jorgito respondió creo que puedo darle a usted un buen consejo. no Me refiero. con el posadero respecto del mejor modo de hacer el viaje. según me dice. Vuestra reverencia me perdonará. Usted tiene ganas de marcharse. cosa que podía no ocurrir nunca. — Aludo a res.344 B O R R O W el tísima hacían absolutamente inexcusable castigo. . actos condenados. resolví continuar mi viaje a Madrid. Creo que le he entendido a usted repliqué. — ^Cuáles eran esos casos? — pregunté. pues. don Jorge^ porque es usted hombre versado en cosas de iglesia. si no recuerdo mal. pero acabo de entender. Me pareció inútil quedarme allí más tiempo en espera de que se restableciera la normalidad. y yo no acostumbro a retener a mis huéspedes más tiem- — — — — . la profanación de los palomadon Jorge^ y a la introducción en ellos de carne de contrabando para fines que no eran ni apropiados ni decentes. Consulté. Después de permanecer unos cuantos días más en Córdoba.

si los roban y desvali- y si los ladrones se quedan con los caballos de mi cuñado. por lo que le pagará usted cuarenta duros.LÁ BIBLIA EN E8PÁÍÍÁ 345 po del que buenamente quieren estar en mi casa. es un hombre muy formal. en cuanto lleguen a Madrid. y ha viajado también mucho. don Jorge. don Jorge. don Jorge. Para facilitarle a usted el viaje. y cuando se le ofrece los da en alquiler. porque. tales como Palillos y su gente. hará usted una obligación. Este es mi plan. comprometiéndose. los cristinos y los negros. es un poco contrabandista. y no dudo que su merced lo apruebe. Pero. porque está trazado para favorecerle. tengo un plan en la cabeza. don Jorge. y mi cuñado en persona le acompañará para servirle y darle conversación. Mi cuñado tiene dos caballos. a hacerle bueno. antes de que me preguntase. usted pue- de alquilarlos. y con frecuencia trae de contrabando diamantes y piedras preciosas de Portugal a España. eso se queda para los moros. todo lo que por seguirle a usted haya perdido. proceder de otro modo sería impropio de un posadero cristiano. y ya. y no con miras de lucro para mí ni los míos. pertenece al partido de los buenos. para colocarlas en Cor- . jan a ustedes. entre nosotros. En mi cuñado tendrá usted un gran compañero de viaje. como en el camino hay muchos ladrones y malos sujetos. don Jorge. y esto es lo importante. había resuelto proponérselo a usted.

y en seguida iré a buscar a mi cuñado para decirle que se disponga a salir con su merced pasado mañana. Ahora venga esa mano para cerrar el trato.346 B O H R O W doba o en Madrid. . Conoce todos los atajos^ don Jorge^ y le respetan mucho en las ventas y posadas del camino.

y . por la cortedad del cuello y por la manera de llevar siempre la cabeza junto al suelo.jaca^ de la renombrada casta cordobesa. destinado a llevar- me pa.CAPITULO XVIII Salida de Córdoba. y con una larga cola negra que le arrastraba por el suelo. sobre todo por la curvatura del lomo. Por muchos rasgos se parecía sumamente a un cerdo. El otro caballo. era el animal de color bayo claro. MTi'i. pero elegantes. judaica. Su piel más parecía cubierta de ásperas cerdas que de pelo. era de muy diferente estam- que no predisponía en favor suyo. a Madrid. su perpetuo husmear y su rabo eran también enteramente los de un cerdo. muchos cerdos de Westfalia he visto tan altos como él. de remos fuertes. Salí de Córdoba una radiante mañana en compañía del contrabandista^ que iba montado en un hermoso caballo de media alzada. y en cuanto al tamaño. No me agradaba mucho la idea de exhibirme a lomos de tan singularísimo cuadrúpedo. — Treta — Llegada a Madrid. lucero. — El contrabandista.

ni con mucho. al parecer. me — . muy bien imitada. El hombre interpretó mis miradas. alegación que me pareció harto bien fundada para oponerle reparo alguno.34» B O R B O W puse a mirar fijamente al excelente animal en que mi guía había tenido por conveniente instalarse. Descubrí la estafa cuando había cruzado ya la frontera. después de comer bien y beber en proporción a mis expensas. un compañero de camino tan agradable como las manifestaciones del posadero de Córdoba me habían hecho suponer. cabalgaba taciturno y en silencio. y apenas respondía a mis preguntas más que con monosílabos. y las cambió con mucha destreza. consentía en mostrarse a veces más sociable y comunicativo. no pude dar con el bandido. porque no soy yo tan novato que no sepa conocer las piedras buenas. Resultó que el contrabandista no era. pero que no valía cuatro duros. a quien conocía yo desde mucho tiempo atrás. por las noches. comprada por mí. empero. y substituyéndola con otra. Durante el día. Lo hizo con una habilidad extraordinaria. y aunque volví allá a escape. el judío tenía dos. y me dio a entender que por lie var el equipaje le correspondía el mejor caballo. «Me he quitado del contrabando me dijo en una de estas ocasiones a causa de una estafa que me hicieron en Lisboa: un judío. me encajó por bueno un brillante falso. guardándose la buena.

el día antes de nuestra llegada muerdidos habían cometido una espantosa botín reales. al decírmebien conocí que mentía. porque retozaba la risa en los ojos. o maltratajarían desnudos en el monte o nos la Provirían de cualquier otro modo. yo caer en manos de Palillos y Orejita. aunque a silbiratos llegaban hasta nosotros voces y temía donde^ dos. pero A paredencia intervino en favor nuestro. que aun en tiempos normales tiene muy mala fama por los robos que continuamenque en te se perpetran en sus escondrijos.LA BIBLIA EN ESPAÑA 349 tal había uno de sus rabinos me dijo que el pero muerto y que acababan de enterrarle. que nos robarían. cían. Dejando los varios incidentes de este de Jaén. y Andújar y No samos por hnda llegamos a La Carolina. pequeña pero habiciudad en las faldas de Sierra Morena. nos dequizás que pues. un hormiguero de bandidos. A nadie vimos en el desfiladero. Desde entonces renuncié al contrabando. la época de que voy hablando Creíamos. La . lo cierto es que nadie nos molestó. y desegún era. te y robado hasta cuarenta mil que probablemente los satisfacía por algún tiempo.)» lo le intentaré describir minuciosamente viaje. mos en el desfiladero de Despeñaperros. paa nuestra derecha las montañas tercer día al Bailen. colonos los de tada por los descendientes dos leguas de este lugar entraalemanes. Al los bancer. Entramos en la Mancha.

y me seguiría por el mundo entero. y pensé que podría utilizarla en mis excursiones futuras. El contrabandista quedó tan contento del la Al precio que trato le pagué por el caballo. salvo nosotros. asegurándome que si yo consentía en ello. al cabo de los cuales se volvió a Córdoba montado en el grotesco animal que me había traído a mí todo el viaje. El tiempo había sido hasta entonces deHcioso. porque en el camino aprecié sus facultades. y tuve fortuna de encontrarlo todo tranquilo y en orden. y fui a casa de un inglés. que de muy buena gana se hubiera quedado a servirme como criado. súbitamente. pero el frío a poco nos mata. donde ingerí casi un cuartillo de aguardiente: no me hizo más efecto que si fuese agua tibia. ya tarde. Los ladrones se estuvieron encerrados en sus cuevas y chozas. aun- .350 B O R R O W Providencia me protegió de nuevo. siguiente día llegamos a Madrid. \dijaca se la compré yo. dejaría a su mujer y a sus hijos. se aventuraba a salir. Atravesamos llanuras cubiertas de nieve. tan riguroso que era casi irresistible. el Señor sopló un viento helado. El contrabandista estuvo conmigo dos días más. y pasamos por ciudades y pueblos que parecían desiertos. No quise acceder a su petición. y del que en general había recibido de mí mientras me acompañó. Ningún ser humano. Llegamos a Aranjuez el día de Navidad. y así me lo pidió.

a poca suerte que tenga.» Se encaminándose a la puerta con intención de ir a la cuadra. Vael si hay que herrar el caballo. cayó muerto al suelo. volver a Córdoba. Su muerte ocurrió de singular manera: un día tomó el hombre la bolsa de su dine- y después de contarlo le dijo a su mu«Con el viaje del inglés y la venta de \dijaca he hecho noventa y cinco duros. jer. donde.LA BIBLIA EN ESPAÑA 35i que necesitaba un criado. Así son las cosas de este mundo. Mañana voy a Lisboa a comprar diamantes. FIN DEL TOMO PRIMERO . murió repentinamente a la semana de haber llegado. pero antes de trasponer el dintel. arriesgándolos en me contrabando. según supe más tarde.» mos a ver levantó. Bien dice el sabio: «Nadie está seguro del mañana. puedo doblarlos ro. pues. le hice.

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