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Cubierfa

de

este

númeroi

La

¡lustre

actriz

Margarita X
protagonista

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de

Cor ona
(Foto Conlraras y VildiAca)

LA CORONA

.

el dia 12 de abril d& 1932.MANUEL AZAÑA líH LA Estrenada en CORONA TTvES DRAMA EN ACTOS Teatro Español. «44 MADRID . de Madrid. por la compañía de Margarita Xirgu el DIBUJO DE AMTONIO MERLO v«í AÑO VI !|j 14 DE MAYO DE 1932 11^ NUM.

.

A I. . febrero igzS. r: c. Madrid.

Alberto Contreras. soldados.REPARTO PERSONAJES lUdVQ Lorenzo Leñador ACTORES Marpari ta Xi rgu.) .°. acompañamiento. Fernando Porredón. Alberto Contreras. Luis Alcaide. indeterminac^os. el Estudiante alias el Ciirita 1. Pedro López Lagar. Pilar Muñoz. Mimí Muñoz. Leñador Leñador Ricardo 2. 2. "Luis Alcaide. Fnrique Alvarez Diosdado. duque de Quer Archibaldo Norman El ayudante Vn paje Una menina El archicanciller El ministro de Policía El gran chamhrlán Miguel Ortín. Alejandro Maximino. Un oficial Vn soldado Aurelio. oficiales. Alfonso ISIuñoz. Vna danta Damas." de Archibaldo Norman se les recomienda que eviten con mucuidado el remedar el habla de los campesinos y el acento extranjero.».» 3. José Cañizares." Fernando Ponedón. La acción en época y país {Á lio los actores df'l < encargados de los papeles de Leñador 1. José Cañizares. respectivamente.« y 3. MíííuoI Pastor Mata.

de jinete varón. a un lado. Por el fondo de la es: cena. Lorenzo.ACTO PRIMERO Un raso en la montaña. en el ángulo opuesto a la hoguera. Lorenzo. con látigo. Hay gente. zamarra y gorra de pelo. estrellado. botas altas. ¿Qué podrán ser? Lorenzo.Z levantarse el telón. Esta es la luz que veíamos desde lejos.) Diana. Diana. Cuento tres bultos. Pausa.4. Cielo claro. Diana. se consume una hoguera. Diana. Diana y Lorenzo permanecen en el foro. : — — — — — — — 607LvS5 . los pies contra el rescoldo de la hoguera. muy derrotado. Pediremos que nos saquen de este laberinto. En el primer término de la escena. tres leñadores duermen en el suelo. ESCENA PRIMERA (. Pastores o leñadores que andan al carbón. Ya lo dije ni rastro de vivienda humana. Diana. Lorenzo. salen DIANA y LORENZO. de campo calzón. Media noche.

o yo muerto. sofocando la voz. No estoy hecho a la obediencia. Diana. No nos han sentido. Diana..) Lorenzo. Diana. Te desconozco. Esperémoslo.Falta saber si son lo que aparentan. Lorenzo. IjOUenzo. estar sombrada de espías.—¿Cuál? Lorenzo. ¡Miedo ¿Quieres que los despierte a latigazos? {Avansa ! y la detiene. sobrevendrá de esta noche. — LoRENz. Lorenzo. grave porque vas envuelta en ella. Que no han ladrado Diana. Dispon tu ánimo para lo irremediable. Si nos han descu- bierto y acechan.. Lorenzo.as cosas. como respondiendo a la excla7naciún de Diana. Volveré a la costumbre de fiar en la apariencia natural de l. mañana. no tenemos escape. para sí.) Si a cada uno le metiese una bala en el oído. Diana. Ahora me asaltan los peligros que no tuviste en cuenta al tomar esta decisión. Pues manda. Después.. {En el centro de la escena. Yo sólo sabía mandar. No añadas a mi quebranto el pesar de haberte buscado la perdición. extiende un brazo y hace un ademán tranquilizando a Diana. al oiservar la acción de Lorenzo. Bah El cuervo no será más negio que las alas.) ¡Bárbaro! ¿Vas a matarlos? Lorenzo. Lorenzo. — — — — — — — los perros. lo que ninguno podremos ya evitar. Dia. como sea. Malo sería que nos hubiesen sentido y lo disimulasen. Lo tengo para la muerte. Me falta resolución. Diana. —Tranquilízate. Lorenzo.. Lorenzo.. Hace falta un corazón recio para desencadenar a cie- — — — — ¡ gas el porvenir.. Pues vamonos Diana. Diana. Me arrepiento de haberte dejado gobernar esta fuga. ¿Tienes miedo? tiOUENzo. —¿Por qué desconfías? —Echo de menos una cosa... Tú me has traído hasta aquí. su alma se conde- — — — ! — WC/NcVJ .) Calma. Lorenzo. (Sin volverse.) Diana. Diana. Contempla un instante a los tres hombres. — ¡ La sierra ha de — — — — — al centro del teatro. — {La sigue I Diana. Estos son gente pacífica que nos salvará del apuro. Decídete. Con mi plan estarías en salvo. Lorenzo.na. Tfcfpués. (Se acerca sin ruido a loH durmientes. Pondré a prueba su disimulo.. Es tarde. para siempre. A un paso empuña la pistola. Me resuelvo a una acción grave. Diada.

" oficio al 1. se han quedado en el carril? los cuatro caballos. Imposible bajar los caballos hasta el cauce. — Algún golpe. . — Dos. — Leñador Lorenzo. Este amigo y yo seguimos subiendo guiados por esa lumbre." —Por este sitio no se pasa la sierra. — Álzate.o. Lorenzo.° ¿Y adonde es el viaje tan fuera de camino? carril lo alto. 1. y hablaremos Leñador (Se pone en pie rápidamente. — Sólo tres Leñador —El zagal y su padre duermen abajo en chozo. una tirantez que pecho y no dtga Loren. Leñador ! I.hay que asustarse." ¡Ya voy! ¡Ya voj' ¿Eli? (Se incorporan sobre¡ ! ! ¡ ! — — — ¡ ! gaita dos.*» el ¡ ! ¡ ! I. la ¿ ? 1.. El zagal está poco bueno. Por aquí no hay alma viviente si algún matutero pasa estos puertos. —¿Y vosotros dormís de cara a sin perros que os guarden de un susto? —El perro está en chozo. 2.so vi.— naría con una traición de menos. 3." Leñador 2. con una bestia que Leñador Lorenzo.° — Queiíamos trasponer la Leñador —¿Pecho arriba? que.° ¿Qué es esto? ¿Qué sucede? Leñador 3. 2.) Profundo sueño. y cortas sueño de unos pobres pistola No mo encañones. No pasa de Dos horas perdimos en registrar buscando Lorenzo.° ^Algo las costillas^ le ti- le el resollar. no." ¡Quién val Leñador 2. subía a Lorenzo. y aquí estamos.a —Hay dos años que se abrió Leñador torrentera.° el 1. las estrellas. Lorenzo. — Seguimos un cortas pa. consejos. Somos de paz. Viajo con este amigo y otros que se han quedado atrás.) — No. No ando en el matute. se inclina. . Arriba te Leñador I. con Lorenzo. la aplica a la sien de uno de los hombres y escucha cómo Eh ¡Buena genrefljíran. — Leñador de carne huida sobre y una agaira rantez. de Blas. si me sois serviciales y no hacéis ascos a la buena paga. 1.— ¿En qué andas para dormir raso? corta para Leñador — Somos leñadores tenemos aquí quemar. — De paz. el vado. ¿por qué nos habría de asustar? Lorenzo.) ¿Qué se ofrece? Lorenzo. que no es menester en mano Lorenzo. Ahora. uno de vosotros nos guiaiá aj otro aire. — sierra." el tí'ne- mos. a mi parecer. — Pido ayuda Leñador —¿Cuántos Lorenzo. . Veamos el despertar.° el carril las la E. (Monta ostensibleiuente la pistola.° .

) No fuera malo que alargases Leñador papados.» Ahora saldrá uno a recoger a los del carril. añade leña y sopla. Leñador 1. No hay mucho en qué elegir. y con uno de nosotros llegan al puei to . 3. ! Lorenzo. Li:x/U)0R 1. Lorenzo.) Lorenzo.Acerodndolo a la mhrc.ado de leña. La Jioguera queda delante de Diana y entre Lorenzo y el Leñador. Los demás tomaremos la mañana y andaremos faldeando hasta caer debajo del puerto. Lorenzo le echa las manos a los hombros. Yo sé el terreno. ¿Te has enterado encargo? Leñador — Pues no me tengo de enterar Hasta mañana." Pues. Allí se juntan todos. — — — — — —— 3. lo deja en el suelo y se va.) Lorenzo. al ver su movimiento. se alza y retrocede.° S.° te al chozo y trajeras algún avío. {Pone la lefia en la lumbre. Lorenzo.) Dime. que te vea bien! (.. qve trae un bra:. Juego rápido. — Di a esos amigos qu eestén tranquilos por nosotros.) Estamos em- fuerte que cala —Un —No perdamos tiempo.." — ¡Yo.«.." (Con sorna. (Al Leñador Tú tienes que andando. Leñador Leñador salir 2. echa lumbre para que este amigo "^f^cobre el movimiento. de madrugada. Otra cosa que estipulen se me hace cosa de locos. — (A Diana. le arranca la montaa y le deslía la bufanda. yo.®) del 3.) Ah ¿No ¡ ! 10 . y un cantero de pan. (Al Leñador 1°) Me resigno a esperar el día.o rocío el pellejo.o.° Leñador (Al segundo.) ¿Esto no hace llama? {Se agacha. (Al Leñador 3. {Diana se coloca detrás de la luvibre que van a reencender. que.. — (Ai segundo.) Tenemos amo nuevo. 1.) 1. (A Diana. ¡Ven acá! ¡Así.° Quedará del guiso de anoche. (Se Lorenzo.. (El Leñador 2.) ¿Qué prefieres? Diana.) Acércate. el resplandor Jiiere de lleno la cara del Leñador. Lorenzo.— LeSador 2. Al levantarse la llama. a tu mandar. Lorenzo.) Y el habla. granujal ¿Quién eres tú? — — ¡ Leñador 1. mostrando Lorenzo.0 — En el el saliendo de la certa.*») Tú. Leñador 1. voluntad es que ballos desandan — o no consejo. (Se precipita sobre el Leñador l. los caballos no aprove- chan para nada.. y por mucha prisa que lo Que se puede hacer con la mejor señor y el seííor pasen aquí la noche los cacnmino." ¡ ! va." —¿Qué dices ahí? Leñador —Que estamos todos brasa. ¡¡Esa cara!!.. ¿Podremos matar el hambre? Leñador 2. y siguen el viaje. consejo Laya en ponerse al otro lado.

.. te No temas ! nada. y sin dinero encima. — Esperarte. — No ganas indulto. Prendieron fuego a la venta.. Sí. y al chico lo alistaron por fuerza en el batallón de guías. — Echarte mano.. la en yo.) baja de rra de pelo y Lorenzo Estudiante... — Prométeme que no me matarás. que no soy parcial de nadie. el de la Venta mojiganga es ésta? {OpHmiéndole del los Hambre? hombros ¡Di. cuartel general.) significa CüRiTA. y soy tu mataré Lorenzo. En las eras del pueblo fusilaban a sesenta prisioneros y estaba tocando la música en la plaza. Después de la batalla del día 14.) ¿ ? ¡Perdóname!.. iini¡lorando. A raí me arrastraron codo con codo hasta el cuartel general.. salvaré.. no arrastres Qué trampa es Curita. —Barato fuerza ahorcan.. Diana sigue la escena con asombro. Curita. Curita.. ¿Qué haces aquí? Curita. Lorenzo... ¿Qué habrías hecho tú? Cerrar el trato y poel . No quieras sabrr lo que vi. —Estás Curita. Al empezar tu retirada vino la tropa. Algunos espanpero se hacían favores y se cobraban las notitos me habéis dado cias falsas como si fueran de ley. me' quitaron la mujer y las hijas. el terror. persona en servicio del Gobierno. —Mientes. Lorenzo. Lorenzo. —A LosENZo. te si el la si tér- y. Pelo a pelo. Lorenzo. podía ir viviendo. — ¡Perro! ¿Qué esta fábula de leñadores? bien. Lorenzo. —Y ¿en caso que viniese? presentar tu honrada muerto o Curita. nerte al aire.—¿Tienes ya aliento? Habla. Te — Temerte Alza. la go- eres.— eios tú el Curita. Lorenzo. ladrón! le ¿Qué hace doblar las rodillas. prefiero engañar al Gobierno. como saben que te conozco. vivo.. (Humillándose. yo soy. Lo que es de balde. Me han ofrecido un tanto yo he ofrecido entregarte. —Me corre un diario de media onza. Has hecho un trato. consternada. Mientras unos y otros estabais Curita. campo y la venta quedaba a trasmano de las dos facciones.. por piedad!. — tú Lorenzo.0 ¡Sí... ? ¡ ¿ ésta esclavo. el al eres. Una . Dispon de mí hasta muerte. me ofrecieron dos talegas si te cazo... se el cuello la — —¿No me has conocido? Mírame (Se quita zamarra. el Curita cae de hinojos. — Gracias. Nadie sabe mi camino. Lorenzo.. — Te esperaba por era caso que venías a estos minos. ¿Me entregarás? Curita. Lorenzo.) Leñauor 1... Curita.. — — — — 11 . {Con Curita. y junta las manos. el trato no me conviene. Lorenzo.

será sospeclioso. Agradece que yo no mato avechuchos.. hasta las carreras de los conejos están vigiladas. Buena la hubieras hecho Lorenzo. CuRiTA.. ¿Soy yo hombre que se deja cazar con red? Verás lo que tardo en haceila pedazos. Se me hace dificultoso. — Puede CcRiTA. Eso te prueba mi lealtad. no lie visto un sacramento. reserva una bala para ti. Y seguiste en tu treta. (Se vuelve de espaldas a Lorenzo. Cuanto más. aunque podías matarme en un pronto.) Si caes en la tentación antes de Corita. En la otra banda han tomado las salidas de los ralles que paran en la frontera. dejaba en la trampa. Cdrit. conciencia cargada Lorenzo. Desgracia sería que dos no llegásemos vivos. Nosotros venimos cuatro. rerte en salvo. — Te lo ¡ ! piendido — — — — — — — — 12 . — — — CüRiTA. Al caer en quien eras me dio un vuelco el corazón. bandido. ¿Entendidos? tierra Lorenzo. No eres lo que fuiste. El aire no mentía eras tú. IxjRENzo. onza que —¿Y tus mujeres? soltarán. Tú y los tuyos os juntáis a mí. que no ha de «entir — Ya que tú y yo ajustemos. En cuanto asome. no pensé en Lorenzo. — Me quitas un peso de encima. Lorenzo. Eso no es más que entusiasmo. ¡ la ! dije lo la sierra. Te conocí en — — — — . pero no lo harás. me arrojo sobre el primer destacamento de los valles. y a viva fuerza seguimos hasta la raya.) ¡Tírame un balazo en la nuca! ¿A que no tiras? Lorenzo. Lorenzo. Has comque valgo para ti. De la media me corre por pasar noches en claio. Tienen muy mal dinero. ¿Me habías reconocido antes que yo a ti? CcRiTA. Si te entrego. Puedes dejarme seco. Dejabas mujer e hijos. Te ojean como a una res se me hace mucho que las patrullas no te hayan alcanzado. cuanto empezüste a ir de un lado para otro y a mandarnos. Al pronto. Lorenzo. y a mí no me engorda qne te afusilen por nada. Tu camino era hacia el mar. — Tendrías CuuiTA. Quería descubrirme a solas. Lorenzo no es tan simple— me — que se entre eu espeso de LonENzo. {Volviéndose a él. Pon que no ha podido hacerse otra cosa. Lorenzo. CuRiTA. Nunca pensé topar contigo.. y antes que amanezca sorprendemos dos o tres puestos. Ya no tengo miedo.\. promt'sa se paga con otra. Me pasma lo que ha» hecho. lo las la ser. CüRiTA. — Te digo mi verdad. barrunto que han de darme alguna sinrazón. Claro. Venimos a buen paso. En esta falda. solo o acompañado {mirando a Diana). Lorenzo. Por malas o por buenas me llevo a la gente. CüRiTA. CcRiTA.

•ervirán de cimbel para llamar a otra parte a las patrullas. CüRiTA. como fue llevamos una orden. Si te empeñas. Te olvidas de . Entregados estáis todos es ga- de pocas palabras no marra una. Que que cargabas dejl^odías más.. Se correrá la voz de que el Estudiante y su escolta ran para allá. Seremos tres. para postres de una cena. {Bajando la voz. Aguarda. Lorenzo. en último resultado. Ahora voy al alcance de aquel hombre. Voy al Dispondré que uno de estos zopencos recoja a tus amigos y los acerque cuanto pueda a lo llano. — — — — — — nancia. entonces y Saben que puesto no . Difícil será pasarlo. Lorenzo.— Oíinabae en la guorra la gente de campo se derretía por ti.. le canto la cartilla y vuelvo. si no se pudiese. CüRiTA. pasan tres. claro. Tiene otra pinta. En pasando la frontera. como si fueses de los nuestros. los dos por nuestro caminito.) ¿Todo ello.. Seguir conmigo. Entregarlos Lorenzo. No soy libre de vender la vida. Ríe doy a tu razón.. Darás miedo el tiempo que tardes en descargar las pistolas. Si no me importara. y sólo de verte. dejando rastro.. . Te hubieras presentado hubieras sido aquí el amo.. Donde pasan dos. nos ponemos en la raya. Pero. Los que se han quedado atrá». pasarán algunas horas antes de saber que no estás entre los presos. Si vuelve antes que yo. que mil de tropa lante de todos. sobraba la conversación. Lorenzo. Lorenzo. : . CuRiTA. Todos no podéis pasar. Que los cojan • que no los cojan.. — — — — — — — — — — — ¡ : IJ . Puedes sorprender un a todos vas a encontrarlos encamados. —Está bien CüRiTA. Si no se pudiese. así te querían. Mientras. pan !. estás perdidoso y pregonado. Lorenzo.. — Mentira — Lo pero ¡ 1 será. CüRiTA. pin. Lorenzo. Hoy ya no pintas nada. Tiene que dar muchas pisadas. Tráeme a esos amigos.. Verás cómo se agolpan a perseguirlos. coirían los soldados que abrasabas un pueblo o fusilabas una guarBíción. Diana. caso. Ese hombre tiene razón. Lorenzo. Por buen componer tendríamos que andar a tiros esta noche y mañana. si alguno se salva. . qué vale? CüRiTA.) Dime ¿Te importa mucho? CuRiTA. con cien hombres. Toman el camino del puerto.. ¿Qué se hace? CüBiTA.. como al mío.. ¿Y el hombre que enviaste al chozo? CüEiTA. Lorenzo. Corita. vete en paz conmigo no cuentes. te levanto la tapa de los sesos. CüRiTA. Lorenzo. embozado en una capa blanca. — El caballero ¡ — I . fío en tu voluntad. Diana. (Desdefioso. Mucho lo ponderas.

y los hijos de sus hijos. ¿Estamos?. barbián! Lorenzo. el sentimiento popular me subirá a la ! — — — — — — gloria. Los que me han conocido victorioso. No hemos acabado. a la miseria... ¿ Cumplirá ? Lorenzo. Tú no me sacas de una borrasca para dejarme en la playa. Diana. ¿No me das otro consuelo? Mi ambición. Diana se sienta. Tratándose de mí.. tus fuerzas. que tú llamas la suerte. LouKNZo. ¿Y él. no se satisfacen con andar en coplas algún día. y a ti aclamada y coronada por mis tropas.) Si el Curita es leal. serán historia. Lorenzo.. Estaremos más allá de estas horas que el temor nos pinta decisivas. y la ignorancia del porvenir inmediato.) — ESCENA SEGUNDA Diana.. Diana. Gracias a ti.. El creerá que nos domina. cantarán el romance de la princesa fugitiva y del caballero que la salvó. El Destino se burla del Curita y de su ajbedrío. Haremos en la historia una triste figura. o quiere largarse. Diana. maula! (Contempla en la dirección que Ucva el Curita.. Vendrá mañana. al destierro. Es probable. Lorenzo. Lorenzo. (Tiende junto a la lumbre las mantas que han dejado los leñadores. Si uno de los dos tiene próxima la muerte.. necesitas para mañana todas — — — — — — — — . 14 — No lo será. Diana. Presiento el fin más negro. Me llevas.. Lorenzo. Cualquiera que sea. Pausa.. en pie. cencia tienes Si es demasiado hablador.. ¡Adiós. Diana. observa a Lorenzo. y en su alma de bárbaro la astucia y el interés fingirán que entran en consejo y le deciden a su obra. Diana. Tu romance es lúgubre. Diana. .mándale esperar. Ojalá fuese ya mañana Lorenzo. Hablaba jugando. guardarán tu memoria los pueblos en que has querido reinar.. Diana. — — — Lorenzo. Lorenzo. Mucho has puesto en las manos de ese tunante. ¡Buen viaje.) No se ofrecen otras más honradas. y sobre todo de ti... La borrasca empieza ahora. {Volvicndo&e. Ahora sobreponte a la angustia de esperar y reposa. se habrá disipado.. de qué depende? No te imagines al Curita dudando entre dos traiciones.. Pende nuestra suerte de un bruto criminal. ¿adonde?. Templaremos el corazón con lo que venga.. lipara dejarlo mudo o cojo. mi juventud. Diana. mi raza. Es puro simulacro.. Ya sólo serAa recuerdo.

Lorenzo.a heroína medrosa Diana. ¡Un son. L'r.. — — — — 18 .. No me entristezcas. Achechan.. y su ejército se calienta en las hogueras encendidas donde ! — — — tú tenías la corte. Y la noche. sobre todo para el espíritu. Viene de la oscuridad un aliento frío. En esta hermosura. — ¡ ! ¡Callal. Diana.. Lorenzo. El vuelo de un pájaro. Estás alucinada. {Incorporándose con terror.. Muchos buenos han perecido aclamando tu nombre. Diana.Tú vivirás. Todo me aflige. escucha mi voz.. Dos han muerto.. qué mortandad! Lorenzo.. Otra jornada. Diana. teatro de mi vergüenza y de nuestra fuga.) Mírame. una neblina. Qué silencio lorenzo. el paso de una bestezuela que va de ^^''oces — — — — — — — — — — cazador. cómo nos es propicio el mundo? Diana. La prueba ha sido dura. iiaciendo la justicia de volverme a tu dulce presencia. ¿Qué será de los pobres ministros? Lorenzo.. Diana.. Al ser de día verás en panorama ese terreno.. Yo no podré dártela.. La mía es sin ventura. Diana. pero no voces humanas. Lorenzo. La noche es clara. ¡Qué desastre! ¡Y. Sólo estoy yo. la fantasía del pueblo nos unirá.) ¡Quién va!. Mira cuántas estrellas. El quebranto físico. Diana.. Diana. Diana.. Cuando yo muera y tú vivas. ¡Estaba tan valiente!. — Lorenzo. El bosque respira. Si creyese en presagios. Diana.. que te defiendo de ti misma. Lorenzo. que es pavorosa. ¡Cómo se entiende!. diría que esta noche serena promete el amor. El cuerpo no es de hierro. Lorenzo.. forman ese coloquio del mundo y la noche.. Lorenzo. (Se sienta a su lado y la estrecha. Diana. Es la bruma del río. ¿Tú no sientes. El campo habla y canta en mis oídos de antiguo ese soy yo..... la incertidumbre. grito!.. siente mis brazos que te amparan. cacería. Más allá acampa el duque Aurelio. mi alma se aquieta. y yo no lo veo.. Algo está presente.. Diana.... Diana. Mira lejos ahora. ¿Cuál será la nuestra? Deseo que haya una sola para los dos. ¡Un murmullol.. Y en cuanto nos hemos parado a(iuí me falta el ánimo. un soplo de viento. y el ensueño que ahora se desvanece vendrá a realizarse en una corona real. queda limpia de horrores y se llena de amor. ¿Tendremos aún que andar — — ¡ — ! — — ¡ mucho ? Lorenzo.. Cuánto hemos subido Lorenzo. muy lejos. Lorenzo..

Ay mi El único poder que mantienes en el país es un viejo coDios rrompido — — ¡ ! ¡ ! ¡ ! habremos equivocado. ] . una Diana. Enti'e nosolios y la revolución. (Con hrío. Los otros ya estarán a las órdenes del duque. el ¿serán fanta. Grande hombre es el duque Aurelio. No retires de mí tus ojos. Alma negra. — — — — — — Diana. Diana. (Sarcástico. Antes de la desbandada. Lorenzo. como la has vertido. Diana. Pon sobre mí tu planta. las ranas parlantes de la capital y los esclavos borrachos que les hacen coro. LouENzo. ¿Pues cómo? Lorenzo. Aurelio. mi amorl Soy menos que un vasallo esclavo tuyo. Aurelio os el mal. — (Rindiéndose. que han sido clementes.) El solo nombre de Aurelio. somos la ley eterna representada en tu raza. Diana. — ! Oh Diana! ¡Mi reina. no la guerra ha concluido. Diana. rebeldes a una ley temporal. LoiíENZo. Menos que nunca. y mi ambición tan baja como la de Aurelio? Tu lealtad sería ceguera. — — — — — fiera? Lorenzo. y el verter sangre á torrentes.. ¿Tú qué eres. Diana. — ha vencido. No lo serían con un criminal. Vencida tu causa. La sangre vertida es poca. como la del Curita. Necesitan un ídolo para hacerle genuüexiones. hecho señor por tu padre.Diana. Diana. Lorenzo. ¿También el duque? Lorenzo. Ya. el I'or Donde aparece. —Nos Lorenzo. y su triunfo pasajero. Lorenzo. paniaguado de tu casa. Lorenzo. Lo mataré con mis manos. Ya nada se le opone. hombría está de sobra y el valor se avergüenza de ser generoso. ya te corrompen.ria. amor de los —¿Nos pueblos. Ahora será único duefío. una crueldad inexpiable. Nosotros. Lorenzo? Mis derechos. se darán por contentos si el duque no los apalea al salir de una orgía. — 16 . entrará en mi pocho la duda Sería mi muerte. por loy divina y por ley del alma.) .) ¡Jamás. Ni en la desgracia has sabido ser piadoso. Diana. Lorenzo? ¿Un monstruo de soberbia. y no me odies. Lo aborrezco. Aurelio es podredumbre y cinismo. y la primera que vierta será la de Aurelio. Diana. al servicio de la deiSIonstruoso niago. Ellos y el duque Aurelio son los Instrumentos de mi derrota. ha vuelto su espada conti-a ti. Yo juro que se ha de verter aún para nivelar estos valles. la soborno. Diana. tuve tiempo de fusilarlos por — — traidores.smas. Es mi enemigo.

Soñaba mandar Ejércitos innumerables Escuadras en los mares! Y también un reino pacífico. ll'jgar hasta ti to tú eres lo que yo amaba. Diana. :Mejor seiía llamarme Qué papi 1 Diana. ¡ Mi dolor más recio. Veo una relación mistenosa del abandono en que estás con el ansia sin objeto de la primera juventud. Este infortunio nunca lo soñé. Yo había cegado este manantial. Déj. que Lorenzo besa con pamcn. Tampoco soñaste a Diana. Los sucesos me han hecho militar. Pídeles ahora cuenta de tus ensueños Diana. Tú me habrías a conseguir otios ensueños. como en la guerra. lo soñaba. diciendo mis quimeras a las peñas y a los árboles. ¡ habría hecho en Palacio un ge- neral montes! Un papel grandioso. Tú sabes que Lorenzo no es un tigre. —Olvida en el cstrajío de la guerra. Diana. Diana. porque sabían que me escapé del spiíiinario para — — alistarme. El corazón me lo dice. Tú lo abres de nuevo y brota el mismo sentimienQuién pudiese. pero mis obras son hijas de la imaginación. y las quimeras felices í^e rompen. Apareces en mi vida y encuentro yo el norte verdadero de mis sueños. ¿Empiezo a valer menos? — — : ¡ I — — II . INIi derrota está sangrando y la soberbia respira por la herida. Todo lo hecho. que estar solo contigo y ser tu guarda amorosa en toda esta noche. Lorenzo. Harías mal.) Confieso que lo s6. Diana. No alcanzaba a tanto la imaginación. A campo raso. ni mis deseos se acaban Lorenzo. Todo eso en la clase de Teología. ¿Me dris tu mano a besar en señal id(í perdón? {Diana le tiende la mano. si el corazón no me ha engañado. Los sohlados me dieron el mote de Estudiante. Diana. ¿Qué soñabas? Lorenzo.! esas palabras. En el campo. Bin cicatrices en el alma. (Sonriendo. Lorenzo. Aparezco yo en tu vida. :Me reduzco a tu obediencia en todo. Diana. ¿Sabes cómo? Tu presencia. que a ti te amedrenta. Lorenzo. compensa mis desdichas y las hace deseables. tus palabras resucitan la ternuia con <iue amé las pvomesas de la vida. ! ¡ ! ¡ — — — — — Lorenzo. Soy hijo de mis obras. tal como fui en el albor de la vida Diana.) — el salvaje. Lorenzo. Lorenzo. mi placer más vivo se quedaron por ciear. ajnidado — — — . ciudades nuevas y monumentos grandes levantados por mí. — Tampoco. y más que haría. Se acabó la guerra. Lorenzo.ime decirte. siento que la libertad personal se ensancha sin límites. He gastado tu buena estrella. ¿Quieres que tu andante caballcio se haga pastor? Me haré pastor.) No todo es tenebroso en mi vida. Híiendo. y la guerra me encumbra cerca de ti. Diana.

me hace dichosa. en mis ojos ya no Lorenzo.v. lejos de irritarme. Te preferí grande y poderoso como ninguno. Lorenzo. Abora me regalas una emoción inesp'^rada al pronto me sorprende. busqué tu mirada había respeto para ti. Que hayas temblado y tiembles junto a mí. una mirada tuya. Preforías mi fiereza de guerrillero. Y antes. destinado. a perecer por manrazón política Perdóname. ¿Desde entonces me quieres? Diana.<:esperada y decreté morir. y te adoro. Lorenzo. Soy más rudo en — — amor que en la guerra. se guardaba para mí. ! Pobre amor. a caballo llegaste tú. Todos me aconsejaban la buida. una inflexión nueva en tu voz no lo sé. a mi parecer. me extasiaba. —Y me decía. Me sorprende que seas candoroso. dato de la hacía temer esta derrota que nos devuelve la libertad. La exaltación por la causa no me dejaban ver que mis proezas tenían otro cebo que el darte la corona. Lorenzo. ¿No soy como creías? DiAN. Lorenzo. Diana. La devoción entraííable quo merece. Diana. me desconcierta. Lorenzo. No sé pintarte. Estabas horrendo. j . Llegaste tú. me envolvió en su fluido celeste tu caricia primera. Las balas me respetaron sin yo.Diana. He descubierto al hombre escondido en el semidiós. Quise bogar en ese azul. estoy viéndote. Yo no un placer comparable al de . Un día los sentimientos se separaron y se hizo la luz. en tanto. donde eras ya rey absoluto. —'La : ternura. y luego va siendo deliciosa el contagio de tu creía en . Di tosquedad. de reina a esclava. ¡ ! — — ¡ I — : rte. la confusión de tu vasallo cuando me pareciste amable y deseable como mujer. si el orgullo me en tanto. Tú sólo creabas creabas acciones magníficas. no puedo decir con qué arrebato. Me puse a amarte con violencia — — : . Te admiro menos. y pasé. temblaba por mi amor. Las gentes medianas que nos han rodeado sentían por ti envidia o terror.«íentirme cautiva de tu genio. y al buscarlo temía. Y yo. y se compuso todo. cora- tjasión. sofocaba un deseo que me pareció sacrilego. Diana. admiración te abrió las puertas de mi alma. Te acaricié y esti-eché sobre mi alma. el pensamiento de que también querrías dominarme a mí. ¿Por qué sería? Una sonrisa. ¿Recuerdas la última vez quo echaste todo el ejército contra las tropas del duque? Nadie sabía si ganábamos o perdíamos. Temblando. al anochecer. — ¡ ! — — : — 18 . Diana. Oh gloria de mi alma Ese azul me recibió amorosamente. como un amor de tragedia. Diana. Pero sólo desde aquella noche.s. pero qué luz sobrehumana en los ojos Eras un semidiós Lorenzo.

. ¿De qué? Lorenzo. todo Diana.) ¿Qué hablas de morir? Lorenzo. nunca más brotarán para mí..— Todavía — no. — — Diana.— Que ha pasado para no volver el instante Segué las flores.. ! el 19 . Ni descubro tu verdadero ser.. — Regalo y sabor de tu boca. y yo en la muerte. instante. A un placer inmortal.. el mundo se llenase de tu Lorenzo. — Lorenzo. Lorenzo. DIANA. {Se incorpora.— Ay. doloro^a que padecía Lorenzo. aliento. Diana... Lorenzo. el los bosques.) ¡No te apartes de mí.. — Dulce. Siempre Siempre es corto.— Un pensamiento sombrío me aparta de y a la vea me retiene en tus brazos. el agua Lorenzo.— Si has de morir pronto y yo contigo. infinito. Diana. — Suave es tu tu Diana.) abraza con él. (Pausa. si el mundo nos mundo? Lorenzo. . — No la habrá para mí.— ¿Cuál? Lorenzo. glorioso. Diana. apuremos tiempo es este amor. Lorenzo. Diana. de aquí a un mundo ha de desper- Diana. Lorenzo.— ¿ Será por lástima? Diana.. — Diana. no Si yo corazón. — Tus me abrasa.) ¡Diana mía! Lorenzo. —Ya no quiero más vida que este sueño.. Diana.— Solos en un — existe. mis sentidos.. Diana— Para Diana. sacrificio. el gloria.— Recuerda que la muerte me acecha. La montaña. Inagotable como el deseo. tu sólo busca Mi amor el — — mundo. — Mi Lorenzo.-. aunque ¡ vivido de incógnito en nadie lo habría descubierto y hubieras fama. Lorenzo. quedan tendidos en el .— (Con arrebato. ti Lorenzo.. — se mueren. Siempre estaremos juntos. — ^Yo te amparo. Pierdo en tus brazos el alma por ti y nazco a vida nueva Diana.— Ya estamos lejos de esa historia. 1 . — — . caricia.— Hoy.— (Se incorpora. que (/S'e despierte nunca de este sueño! suelo. ninguno. ojos. heroína ni héroe. . despierta.. temo que me estés soñando! no DIANA. y las estrellas no estaban en tar.Lorenzo. como Diana. De mi vencimiento.) el ¡Cómo nos es propicio! ¿Solos tú y yo en Nadie más Diana.

Diana.. — Yo estoy a tu brazos. — Déjame ¡ ! ¡ la ¡ ! la le tigue. y un valor como nunca lo he tenido. Habíame.. Perdón. vez. Ven. Diana... Ya no eres aquel misterio terrible.... Lorenzo. Lorenzo. que la estrecha. Diana... — El día que empieza Lorenzo. — — — ! Diana. Escucha.. Y tú deseabas una eternidad conmigo Lorenzo. Diana.. —¿Y eso es malo? Lorenzo.. ¡ ! voz. Conmiseración.. Lorenzo perma- — — — — — ¡ — — nece clavado en LiORENzo. Yo siento orgullo de ti. 7 siento por los dos. — Mira en horizonte una raya blanquecina.) Lorenzo. Lorenzo. sí. miran un instante. Encuentro el paraíso. — ¡Cómo que no!. — Graznan unos pajarracos. El frío.. — Locuras Lorenzo. Lorenzo.) Nada se Llaman. ¿El qué? Lorenzo. — {Escuchando. — Mejor.. ¿De qué sirve ya el valor? Diana. los ella» se es el libertad... — Las cornejas. La deseo. se ¡Lorenzo! ^li amor!. Cae Diana en los lyrazos j ée Lorenzo.. Diana. {Lorenzo se vuelve. Sí. Diana. Dame Lorenzo.) Diana. Diana. ¿Has oído?.. — Lorenzo. Otra parece. Lorenzo.. {Pausa. — ¿Qué tristeza es la tuya? ¿Lloras? escena. Curita. donde nada esperanza Devuélveme Oh Diana. Lorenzo!..... Para acabar nuestro viaje y quedar en salvo. — Una Diana.. Lorenzo.! Lorenzo. Diana. Diana. — Quisiera llevarte más allá del tiempo.. Tuelve en ti! ¿Qué te estremece? Lorenzo.. — Empieza con mal agüero.) el el resisto la lado.. Diana.. Es alba. Diana {Se levanta y cruza Lorenzo. — ¿Y ahora?. El hombre que esperamos poco tardará. {Quiere llevarlo hacia la lurntre. oye.) Nada. — Un graznar siniestro: entre ^alarido y risotada. Diana concluye. Porque no la tengo. — ¡Lorenzo! ¡ Diana se detiene. Deliras. — Me horroiizas. gloria mía. ¡Lorenzo. — No angustia de este amanecer. Diana.. mi corazón desfallece... Me acobarda el ser feliz. — Mi placer ha nacido en estas sombras y con muere. de nuestra Diana. el . Lorenzo... a Diana. — Dicen.. Diana. — Será el suelo.

. Lorenzo.. —No me escondo más..) ¡Qué! ¿Nos res y nos — — — — — ¡ ! ¡ ¡ ! 31 . Diana. Suéltame. Ay..) Tu ¡ Lorenzo. — No.) Ea Ricardo. ¿Qué dice? Lorenzo. Diana Diana. — ¿De quién? Ricardo. — ¿Qué desdicha ésta? Ricardo.) Socorro.) Uno viene por lo laso. Eh ¡Eh!.. Prueba a Lorenzo.. el salvarte.. — Muerto.. — Escápate. Ayúdame. Diana. (Se abraza con Lorenzo.. ! — ¡ — ! es descubierto.. hombre. (Dentro..) ¿Tú?. lejos. Diana. Diana.. (/S'e va al forg y otea el campo. Diana... Lorenzo. Deja... ¿Herido?.. — ¿Y Antonio? Ricardo.. los ti. espera con ansiedad.— — — ! ! Lorenzo. Lorenzo.. — ¿Para que me sigan rastro y me maten como una alimaña Los espero cara a cara Vivo no han de cogerme.. — Yo puedo quedarme con Me daré a conocer detendrá.. sola en escena. — — ¡ I Vo::. Diana.... — — Diana estuvo sentada....... Ay de mí Lorenzo..) Voz.. — ¡Huye.. —Vete por monte.. ¡EU!.. (Dentro.) Diana. a mí!.... con cuidado... (Entra Lorenzo con RICARDO. nos han Tres hombíc*.. (A Ricardo.. Cómo ¿ Será posible ? Diana. (Dentro. — Todo Lorenzo. Dios ¡ Sabe dónde estamos. ¡Ayt Voz. el 1 ? ¡ vida me pertenece. y mi nombre Lorenzo.. Son nuestros amigos. Horror Ricardo... sin soltar a Lorenzo. Lorenzo. Aguarda. Ricardo. — ¿Qué dices? Diana. Lorenzo!. Suena otra vez.. Mátame antes si tú quieres morir Ricardo. — ¡Huir! ¿Y adonde? acabó Diana... ¡Aquí estoy!. ¡Voy por él! (Se va Lorenzo... por amor de mí... Lorenzooo !. Diana.. Lorenzo..) (Dentro.. Diana aun han de verse conmigo.) A mí. muy claro. que apenas puede tenerse.. Es verdad. Alienta. — Lorenzo.. yo te llevo... Rey mío. Veamos qué tienes. perdidos. Lorenzo. ¡ se I . nos han Lorenzo... este infeliz. asaltado..... ¡Aquí estoy!.. — Descubiertos. huye. No tieue por qué dar voces. señora! ¡Huye. (Lo úe^a dond* ¡ — más cerca. — No me separo de Diana. Diaria..

en el otro extremo. confuso. e inician la marcha. — Faccioso Lorenzo.) FIN DEL ACTO PPtlMERO 22 . un OFICIAL y el LEÑADOR 3. sujeta por los trazos. a Diana y Oficial. ¡ la real se dirige la Señora: tendré el honor de escoltarla hasta el cuartel general.) ¿Quién vive? : — — Lorenzo Estudiante? Oficial.. él es mi único reino.! oyes ? No te mueras todavía. Duda.. Otros se acercan a Ricardo. Otros cargan con Ricardo. este re- al ¡ las ! ¡ ! ¡ ! la legl. eres* el tú. Hemos dado la vida por ti. (Por todos los términos de la escena irrumpen los soldados. señor.. Voces.) ¿Son éstos? Oficial.) Luego. ¡Lorenzo mío! Piensa en mí! En tu amor No te resistas. — ¡Soldados! ¡Presentadle armas! ¡Es tima! princesa de Lys Diana. Ricardo en el suelo y dos o tres soldados que le registran. i i I — — — — Lorenzo Lorenzo. con mi cuerpo.. reina ÍLorenzo. Diana. Leñador 3." Los soldados registran y desarman a Lorenzo. — (Estrechándolo ¡ ¡ ¡ el Estudiante con pasión.) ¡Ahí están! Lorenzo. —¿Y ahora mismo Puedo Oficial. Mírame en sus brazos le adoro... — ¿Una mujer? (Riendo.° Los soldados se arrojan soire Diana y Lorenzo.) Diana. al fondo. en dos escuadras. (Dentro. los separan y los sujetan. Quedan así: junto a la hoguera. ¿H^ibéis Oficial.. ¡ ! ¡ fusilarte ! tú. con fusiles.) Viajas en buena compañía. a Lorenzo. —Eso harás hombre. Lorenzo. (Mientras cae el telón. él Oficifil y el Leñador 3. — (Desconcertado.) ¿Tú quién eres? Lorenzo.. los soldados se alinean junto a Diana y junto a Lorenzo... —^Amárreme corto a gistrado otro? (Los soldados van a registrar a Diana.. Es mi bora. ^Aparta.. lo primero es la vida. Voces.. — Quietas manos Es una mujer Un Soldado.. — Diana. ¡Anda! ¡Publícalo donde vayas a dar con tu alma! Ricardo. soy suya. Yo te defiendo.) ! ! !. tamliién sujeto. En el centro. sargento.) (Al Leñador. rodeada de tropa. Mujer..° Sí... — Soy mira. (Dentro. — (A Lorenzo. — Mi teniente Oficial.

Norman. Norman. en primer término. Ninguno. Norman.. Lo restante de la escena muestra el campamento del ejército. rolliso. juegan y beben. (Que ha entrado en la tienda. Be pie. Ayudante. Tenga usted la amabilidad de recordar al duque esta cita. rasurado. No hay orden de introducir a usted.ACTO SEGUNDO lo más de la escena la tienda del duque Aurelio. — — — — — — — — . lee un libro. abierta en pabellón de frente a la sala. NORMAN Norman. Ayudante. Perderemos el tiempo. tres oficiales. en torno a una mesa. en segundo término. peliblanco. (Le da una tarjeta. Me han señalado esta hora para la entrevista.) Gracias. Fuera. Onupa ESCENA PRIMERA AURELIO sexagenario. ¿Habrá inconveniente para hacerle llegar mi tarjeta? Ayudante.) (Ll duque rulticundo — — .. comunicación con otras piezas.) Mi general. tendido junto a una mesita con botellas y vasos. Se ha encerrado a trabajar. Horizonte remoto. Ayudante. dentro de la tienda. Será un olvido. ARCHIBALDO y el AYUDANTE. Al fondo de la tienda.

E. Usted me excusará si no le detengo muclio.) Un ¡ — — — momento. en la tienda. Aurelio.ien le i ¡ el tina sonrisa. — (Agradeciendo con La verdad es que con ha llegado usted a mi fuese por adNorman. que pase. Aurelio. Aurelio. — I^spero lucirme todavía. r.. toda esta parte dol campamento le o. y soldados poseen una fuerza par confianza en su general. Aurelio. Y aun(iue mirar estas tropas.. No quisiera distraerle de r^. nada se resolvería. Dispóngalo todo para que se lo lleven del cauípamouto en cuanto yo lo ordene..! Aurelio. Lo de menos sería distraeime yo gusto de la distracción. antes que anochezca. el Ayudante hahla con los oficiales que estaban en la mesa.) Norman. al duque.. Norman.. Le han notificado la sentencia.. — ¿Tiene usted buena impresión? Norman. lo ¿O prefiere usted un alcohol inglés? italiano. (Llena dos copas.) Aurelio..) ¿Y aquella fiera? Ayudante. ^¿Algo más? Aurelio. — Tor Aurelio. (IJl Ayudante se vuelve. leyendo.) hecho. Aurelio. Aurelio. — Un prestigio bien ganado. (El Ayudante sale de la tienda e indica a Norman que puedo — — — — — — — — enrrar. La ejecución ha de ser hoj mismo.ve giitar.) —Adoro Por brinda vna. Aurelio.) tierra retraso.«eñor (alargándole la tarjeta) dice que licne concedida audiencia. .. toma con negligencia la tarjeta. — Tengo popularidad. (FA Ayudante saluda y va hacia la puerta. que afecta seguir (Fuera de la tienda. Cuando le da el arrebato. Lo pide a voces. (Deja el libro. Aurelio. Aurelio.se hombre. ¿Qué lia dicho? Ayudante. Dol todo.is graves asuntos.. (Sin levantar la vista.. . Agradezco infinito su hospitalidad. virle. La campaña ha sido prodiNorman. (Va a ser- — — — — — .. sólo el la Oficiales sin : cierta giosa. Siéntese. Norman. Tengo aquí un vino de Italia muy potable. señor Norman! ¿Ha descansado? Norman.) — (Entrando ¿General?. ¿I'ersiste en verme? Ayudante. Lo pensaré. que entre.) Ah Sí. Tero con distraernos usted y yo... y por remate. Ayudante. esa captura. ¡Adelante. — Inmejorable. Lo tínico que dice desde el primer día. y se va con ««o de ellos. — su buena estancia! glorioso caudillo! Norman.Este . viaje valdría pena.) ¿Qué hay? Ayudantk.

la revolución. por arrai- gados que estén. — Golpe soberbio y a su general Arelio. Entre una verdad inventada y una verdad revelada. pero no un fundo. Ahora los necios obedecerán. me atengo a la revelación. por lo menos. ¡ ! ¡ la i reina. Sólo queda una. general. vez. y los pensamientos fracasan. misma son Aurelio.io.) Conviene . Así refieren el caso.) ¿Quién le ha contado esa novela? Norman. Usted sabe que en la política y en la guerra. consiste en calcular la necedad ajena. — Esperaba un gran soldado. (Riendo más. — La guerra y Norman. — Por una Norman. La verdad es otra. No hubo más. ¿Suele usted ser tan profundo como todo eso? Norman. Norman. Yo he administrado siempre una guerra a mi país cuando no he podido hacer la política de otra manera. Sí cuando reflexiono antes de hablar. — Aurelio. la manera contraria. y sabiendo que entre nosotros nada grave había de ocurrirle. La guerra es un suceso normal en la política. la la política prudencia político pro- la cosa. al menos en mi vida. increíble. — — — ensaye Aurelio. Prender juntos a reina fugitiva NüHMAN. — Estoy muy resabiado. ser arbitro es menester que haya. Aurelio. vino ella misma a ponerse bajo mi custodia. Ansio saberla. vestida de hombre. Norman. los cálculos más sutiles. — (Sonriendo. Norman. cuanAuitKi. a . a quien mi ejército y yo serviremos. — ¿No han cíipturado a Diana. dominar los hábitos. Halló tomados los pasos del río temerosa de un desmán.valor —La captura Militarmente estaba deshecho.) ¡Qué fantasía! ¡Leyenda del facineroso y la princesa perdida en la selva oscura! (Serio. Aurelio. do huía do noche por la sierra con el Estudiante? AunELio. nuestros pensamientos más claros.) Me apesta el color local. — No hemos prendido a ninguna Norman. (Con una risotada. cuando no se acomodan a lo imprevisto. Aurelio. aunque no sea habitual. — ¿Tampoco preveía usted? Norman. Cuando envolvimos el grueso do la facción. dos facciones. dependen de la colaboración dG(l prójimo. — — — — . Aurelio. como quien ya es arbitro en las discordias del país. del político. El prójimo es necio.— Estudiante sólo tione. —En todas sus palabras. admiro una Aurelio. — Para los discretos. Mi prudencia. Diana probó a fugarse. otros le dan nombre más feo.

Norman.. será gran favor. fusi- lado. ¿Pues qué más quieren? Aurelio. Si —No se — descubro su Aurelio. {Confidencial. —Lo envío Antes de anochecer será Norman.. : . los lentos militares del Estudiante. No ignoro que hace dos días pasó por el campamento una comisión de la capital.) Desconfían de mí. Norman. AüUHLio. ¡ ! los prisioneros. : . — General de un que usted ha vencido en rra Aurelio. Si no es un secreto. — El Estudiante. — Norman. Norman. La ejecución del Estudiante da algún respiro. Aurelio. Norman. no quiero ponerla en libertad. — — — . ¿No se ofrece una salida imprevista que acabe con la revolución. que nos lo preste. y lo formule y si no lo descubre. con las pretensiones de Diana. Norman. Se contentarían con poner a buen recaudo una prenda de tanto valor. no debo parecería una traición no puedo guardarla aquí raucho tiempo en una situación falsa que me cümpromete inútilmente. —Este un Norman. —¿Lo ha enviado usted a capital? Aurelio. so nos abre perspectivas inesperadas sobre la Historia y alumcamino de nuest. es facineroso. — Usted — — — — Norman.) Creí que no fusilaban a Aurelio. la guerra ha ido más allá de los fines do la política.. Norman. Meditaré. Así verán que no gasto contemplaciones.a misión. —¿La hay? Aurelio.ii el auiento que me taita sobre el caso.. Les doy otra que no vale menos. y que a usted le ponen el lugar correspondiente a su gloria? . quisiera saber más del porvenir de Diana. Temo que si la entregase harían con ella alguna parodia sangrienta. Aurelio. —No sería halagüeño para mi vanidad rebajar Sí. Como usted me regale el pensa. — 2« . ¿Voy a dejar de aplicársela porque la ley me sea útil. la al infierno. que suele estar confuso. '(Rienóo. pensamiento.) Vea usted un hombre apurado por una señora. Que les entregue a Diana. Pero se cias atroces. — Señor Norman ofrece. En este caso. ha deshonrado con violen- La ley que ha puesto precio a su cabeza no es obra mía. ¿Por qué diablos ha caído viva en mis manos esa mujer ? Dejarla a merced del Gobierno. — Ah (Grave. Norman. ¿me lo negará usted? a los hombres de acción nos gusta que un hombre de ingenio descubra nuestro pensamiento.pueae eiaeauzar la revolución y servirse de ella en lugar de servirla.1 Aurelio. ejército gueta- regular.

. —^Aceptar escrúpulos. que forman la comisión un representante de la minoría monárquica parlamentaria. ¿Qué le han contado? Norman. — — fantasía. — Sepámosla. — me hiciere un geanealogista encontraría que ! sin sin se lustre. A por radical que soa. a usted la corona. Es un rasgo típico de su país. sino usted. Norman. envuelve en sarcasmos su obra personal. me imagino que. — — Soy muy tentado de la el risa. deseosos de restaurar el orden. ¿Percibe usted la diferencia ? Norman. pero no es delegable la facultad de perpetuar la dinastía. —Porque no han ^Lo a(iuí lo visto. (Ríe. IT . de su país de usted.) ¡Un rey linaje! Me cantarían canNorman. curtidor. Si yo sus bi-snietcs se envanecerían de ser mis descendientes. Desgraciadamente. Pues. — Ahí —No ignoro . desciende de Eneas o de Escipión. Usted.Aurelio. Aurelio. Aurelio. — (Burlando. la corrup- ción moral de mi país salta a los ojos. Había usted prometido adivinar mi pensamiento. Ninguna constitudículo ajeno antes que cebarme en propio.. — Norman. Aurelio. el obispo de Volúbilis. en nombre de una opinión muy esparcida. Aurelio. el presidente de las fuereas vivas... su propia grandeza.— Pocos habrán fundado con tanto Aurelio. ato cabos y construyo una Norman.séjeme. esos señores. Norman. Acon. Es verosímil que lo está usted madurando. el delegado del partido agrario. No importan abuelos ni nietos.) Le nombro mi secretario de Estado. ¿qué debería hacer? — ciones. Es el único donde aun se encuentran caracteres ención. hiciese rey a otro.. a costa üe lo que usted ya supone. Si así fuese. No hay más.. No caigo en el lazo. Norman.. Aurelio. Aurelio.. ¡Cuánta generosidad! ¡Ofrecerme una corona de la que yo sólo puedo disponer Prosiga. mismo dicen Aurelio. Nada. — — — — — Norman. Pero yo sospecho. por no manifestar su íntimo ser.. despoja al que reina de esa prerrogativa. el mi abuelo. Norman. Aurelio. ¿Lo conoce usted bien? Norman. Puedo sancionar la constitución hecha por un parlamento. y contando con que este ejército es muy devoto de su geneíal. ha de ser más fácil dar una constitución que arraigarse en el trono. Aurelio. — — — teros y una originalidad poderosa. le ofrecer. Si rey. y prefiero agotar el ri- mi edad.

Vea pero es usted el resultado no es fastuoso ni será eterno (SVünsícton. — Cuál ejecución Estudiante. si su pueblo .. — — — : . ¡Oh. ¡Ahí ¿Es usted curioso? ¡ — ¡ ! . A los hombres. Una Norman.. (Levantándose. ¡ ! i se hubiera defendido — defiende usted de mí de usted como Aurelio. Este juego. ni espero verlo resucitado en el reino de Dios. una dama y iin OFICIAL de escolta en el término de Juera de la tienda. incomparable. — Un favor quisiera Aurelio. al mismo tiempo que se repone de la emoción del fusilamiento. que hojea el libro que dejó Aurelio. no! ¿Qué me importa a mí eso? Yo no he visto al hombre en el I'araíso.! ! Aurelio.. Aurelio.. —Bueno.) Para que diga usted que ¡Adiós! (Cuando Norman va a entra Oficial. — ¿Yo me defiendo de usted? Norman. mientras Aurelio y Norman. retirarse. De ese modo he tratado yo a mi pueblo. El Oficial haJjla con los que estahan en la mesa. el se queda aparte junto a la mesa donde ! el general dejó lihro.ve se pedirle. — Le deberé a usted un triunfo profesional Aurelio. Usted piensa mal de su país. Uno de ellos entra en la tienda. — Licencia para Aurelio. hay que.) ¡Con cuánto placer! Norman. . Aurelio. el me defiendo. a su corazón.. Buenos estarían los resultados. Norman. Daré orden..) general.) Aurelio. a Norman. — Mi Con permiso. visita. sin esperar a que los profetas mejoren la condición humaría. porque en 61 ea donde ha apiendido a conocer a los hombrcK. —Hoy saldrá usted de dudas. que se han levantado y saludan. (Riendo. (Nortnan El Oficial habla al oído de Aurelio.) ¡Hasta la vistal.. ¿ ? asistir la del ESCENA SEGUNDA (Entran DIANA. ¡ se la (O. a su espíritu.) ¿Quiehonra de compatir mi mesa esta noche? re usted dispensa! me ha levantado también. exprimirlos para ver qué dan de sí cuando uno es artisrta o simplemente curioso para que den do sí la mejor cosecha cuando uno es hombre de acción.. — — Norman.. es decir. dicen :) Gracias otra vez.. Oficial.) Es usted de un pesimismo nivelador. Diana y la dama se quedan aparte. general. ce instruirá usted.) Qué digol Usted viene aplicándome el mismo trato en esta conversación. — No he logrado penetrar sus intenciones. Cenará usted en buena compañía. Norman. — (Hiendo.. AüR'OLio. en la tienda. Pero hombre Sin avisarme (Se vuelve a A^orman..

. echa vna mirada por la tienda y sale. como de costumbre. Me habla más a Norman. la dama y el Oficial de escolta. Diana. afectando solicitud. Aurelio. ción. Sí quedan : sensibles a otras co. ¿Qué crimen preparas? — — — — — — — — — — — — — — — vidiarle? terror que has Diana. Aurelio. (Entran en la tienda Diana. El duque se reajusta el uniforme. Le enridias su perdido. duda. Aurelio. Matas a Lorenzo Diana. fibra Ha Le toca Aurelio. No entiendo. La ley de tu venganza y de tu envidia. — Te vengas juventud. su Te estorba y Aurelio. detiene el paso.! —De profesión. Diana. Aurelio. sale de la tienda. La ley me lo impone.) Solos.. — sensible. Qué crimon preparas Diana. Diana. Aurelio.sas que a tu piedad si de mujer. Pausa. es urgente que hablemos. — El juego era a muerte o a morir. — No me comprometerá mucho saber que tres mosqueteros". Señora. Si llamases a las cosas por su nombre.. ¿Qué puedo en¡ ! del pasado. Exijo que respetes su vida quieres infamarme. en el alojamiento. lee usted "Ix)8 la imagina- (Al Oficial. El Oficial ESCENA TERCERA Aurelio. — no . — ¿Ha dado usted con algún secreto giave? Norman.) el Acompañe a este caballero. tomándole por un irazo.) (Norman. a distancia de Diana.. Retira a esa gente. al encuentro de Diana. Aurelio. —En tu corazón no queda una ! ¡ ¡ Aurelio. (La dama y el Oficial pasan al departamento más interior. le jeres. con Oficial. valor. Aurelio. Le tesa la mano. Al ver a las dos muapremia. lo asesinas. Diana. — Piefiero eso a Plutarco. (Con una indicación a la dama y al Oficial. Nada tengo que vengar en Lorenzo. Yo no imploro piedad. Diana. Aurelio. vida.) Diana. Te suplico que favorezcas mi tienda. te entendería. Se marchan por el foro.) Aquí pueden esperar. Duque. Aurelio. Aurelio. Me disponía a visitarte. Asuntos graves. Diana. afecta gravedad y repeto. Reverencia.

¿Sería más te ti? i Aurelio. siquiera sea callando. Diana. y quisiesen despedazarme. ¿Cuidas tú de mi dignidad? — ¿Qué debe a —La advertencia de moderar una protección tan apasionada. Diana. ¡Casi lo he entregado yo! ¿Quieres que su sangre caiga sobre mí. que consienta. hasta arpón de la guerra se clava donde te duele. Ilusiones. Diana. Lorenzo no es un soldado oscuro. tú no tienes poder alguno para torcer su suerte. Diana. Lorenzo era nuestro sin remedio. te obligaré. Aurelio. Me arrastraré a pedir clemencia a tu Gobierno. o ese mérito extraordinario que le das? Lorenzo prometía en sus proclamas despedazarme atado a la cola de cuato caballos.. Diana.. Aurelio. guardarla. pagarás la pena de tu so- — berbia. bilidad. Aquello era la guerra. Lo matarás Aurelio. Gracias. que mo ha librado de caer tan bajo en tu estimación. ¿verías en mi verdugo la venganza. Habrá bárbaro Si fueses la reina. en ca-stigo de lo que él llama mis peí jurios. Diana Veo que nunca has La guerra te la vida. que el ahora pides clemencia? ¿Ignoras que miles de corazones padecen por culpa tuya una herida atroz? Ofréceles tu dolor y pídeles perdón. El fallo es inapelable. Me mandas un odio que Hii corazón de viejo puede resistir sin quebrantarse. Por mí está en tus manos. No. Si pierde la vida por ti. yo me ofrezco. y una vez preso. Diana. Aurelio. en una muerte inicua por premio de su lealtad? Aurelio. Aurelio. — Me apasiono por salvar una vida generosa. Diana. ¿Ahora gimes. Me aborreces un poco. Moriré con él. {Con curiosidad. Diana. qué te apasiona? ¿La injusticia que voy a cometer con Lorenzo. y yo prisionero de Lorenzo. Aurelio. Aurelio. Si queréis una víctima. Y gracias también a la fortuna. Diana. Yo sé que guardarás tu dignidad pero si no quieres — — — — — — — — ¡ ! . . Caso imposible. la envidia? ¿Me habrías librado de su garra? Diana. ¿A ti. Odios más te¡ I — — — — — — — — 30 . Y éste es el fruto. Llóralo en silencio. medido tu responsa:i ha parecido un torneo caballeresco. Diana. Sería más conforme al carácter de Lorenzo. I —Un dolor tan fuerte me quitará — Ay.) ¿Infamarte? Diana. 1 digno abandonarla? Aurelio.— AuEELio. Aurelio. Te habría dejado la vida por desprecio.

Podemos aplazar la conversación. me ti. y tuvo la geneíoeidad de ponerme en situación de hacer carrera. Debes a mi casa cuanto eres.. — ¿Qué vas a ser? Aurelio. ¿Qué esperas de mí? Aurelio. — Estás borracho. Que seas razonable. (Diana llora.—— nibles se han estrellado en mi pecho. (Afectuoso. (Sofocando el llanto. Diana. Diana. se deja caer en un asiento. Quizás conserva alguien en mi casa la generosidad de — — — — — — — — — — — mi padre. no sólo por tu rango porque eres mujer y estás afligida. Vas a verlo. Yo tengo las pasiones de mi edad. ¡ ! . ámala y llora. Sería descortés regatear la deuda... — Rey. — Ah Ese es otro cantar. . sollozando. cu nuestro Diana. Aurelio. Te escucho.) ¡Aurelio!.. desprecias. Me subiré yo. Diana. Ni yo ni nadie. — ¿Eh? Aurelio. (Diana. — — — — — — Diana. Mi posi- que los buscabas ma- DIANA.) El deber es penoso. Aurelio. — ¿Más aún? Aurelio.) ¿Qué dicos? Yo no teujío para ti sentimiento malo.) ¡No te prives del placer de humillarme AüKELio. ¿Conservas memoria de mi padre? Aurelio. La venero. Diana. ni caigo en la grosería de recordarte tu infortunio. Aurelio. mi poder. país. Aurelio. ¿Llamo a tus gentes?. ahora intentas el soborno. Diana. Diana procura rehacerse.. Diana. Diana. No A... (Con una risita. Te respeto. Nada puedes ofrecerme que me tiente. ¿Cuál crees que me domina? ¿La ambición de mando.) Aurelio. —Aquí. Diana. —El último peldaño. los honores? Tü no puedes subirme más alto. . no son despreciables para '3. Diana. (Titutea. (Pausa. (Pausa.. padeCíTás mt nos. — ¿Dónde? Aurelio. ¿Qué haría yo? Aurelio. —Voy a Diana. ¿ Nada ? Aurelio. {Con ahatimicnto. Descubrió en mí un hombre útil.) Abrázate con tu tristeza.) ! : Diana.) Diana.) Has traa ver. El te sacó del montón. t-er rey. Te engañas... Aurelio. Me dejo tado de imponerte corrómpeme.

AuRKLio. rey! ¡Su Majestad Aurelio Primero!.. Bah Aurelio. — Como esta es has de Hoy Diana. — (Riendo.) Cuenta con una pen- — — — — : : ¡ ! sión secreta..) en este delirio de hombre razonable y admira los cálculos de mi prudencia! ¡Mírame ya con el perfil de la Historial ¡Contémplame en medallas. Daré una amnistía para que vivas en mi capital. palacios de maravilla. Alégrate también. — No. ¿Te ríes? ¡Y yo que retrasaba la noticia por no dis- — — — — — ejército? DiAN. — Sancho Panza.. De un rey magnánimo como yo. ¡ ! : si lla!. luz.. a mi najestad popular le conviene aliarse con la majestad histórica.. Aurelio Primero. — Entraré con cien mil hombres que están a mi mandar. Me ungirán con el óleo sagrado...) ¡Ahí ! el le corona la ciño.... acentuando el sarcasmo. taría.. Diana. Diana.. parecerá bien una mil veces yo me Diana. Diana.. Acepto sin escriipulos. Pe- — — ¡ ! diré tu mano y... Diana. Sigúeme Aurelio.. ¡Canalla! ¡Te quedaba eso por deshonrar Aurelio. entrarás sobre un jumento en BaraAurelio.) Seré un rey de leyenda. nada temas. (TVonsicíón a un tono hajo y confidencial. Qué bufonada Diana... (Con exaltación. bosques encantados zás una princesa muy brava no desdeñe compartir el tálamo del cipes. ¿Es en serio? Aurelio. paz con gustarte! es I ¡Cana¡Ja! ¡Ja! ¡Tú. — Plarto de revolución. con risa forzada.. — (Descomponiéndose. ¿Has cesado de reír? Yo.. los a las artes.. Sanaré las llagas de los pobres con la imposición de manos. y tendré potestad de hacer milagros. Aurelio. — ¡Si mny cómico!. Qué oprobio Aurelio. no. lo ver. como el santo gótico fundador de tu dinastía. Jugarás a las cartas con los Doce Pares. ¡ — Diana. Aurelio. Su Majestad !. Rey de la baraja eso serás.. . — ¿]Me pedirán cuenta tus abuelos? Diana. bien. llaves. —¿Tendrás ama de majestad? prínAurelio. Aurelio. amistad con los poetas que me hagan QuiA-ersos bonitos. en arcos triunfales. ¿Y tú? Aurelio. — ¿Y Aurelio. protección ! ¡ rey! Diana.. en estatuas El pueblo reinará conmigo seré ídolo del pueblo. Hoy lo lias de ver. Los deleírados de los partidos monárquicos han venido a ofrecerme la corona.\.

No me has entendido. Aurelio. si Lorenzo es. Lorenzo era tu defensor.. Diana. gi-ave. he procurado desfigurar el caso y embarullar a los curiosos para que no averigüen lo que pasó. —Quizás peligro.. ces. No. honores y mando no sería. —No importa. ¿quién te valdría? Diana. ¿La quieres aún? (Insinuante. Mirando por tu reputación.. no lo echastes de ver. Tú querías ganarme repetiré la palabra corromperme. —Mi pr>rsona nunca ha estado en . Quería hacerte notar que apenas eres dueña de tu persona. Si fuese un animal turbulento como el Estudiante. —No hagamos equívocos. Aurelio. Insultas a una niujor. ¿Con qué? Diana.) ¡Miserable!. Diana. — Escaparte con Lorenzo fué una imprudencia y una Diana. — Reflexiona. Por todos los medios soy incorruptible. Diana. y yo respondo con una promesa do boda.) ¡No eres capaz de enamorarte de mi genio! (Ríe. Diana. — Aurelio. ¿Desoyes la razón de Estado? Diana. (Ríe. ! pifia. Esperaba que mis súplicas pudiesen algo contigo. está en calma. — El más Diana. Acaso soy tu esclava. .. ^Asco sí me das pero no miedo.—¿Era un peligro para mí? Aurelio. La Historia me dará ese sobrenombre.. De ¿quién te defendía? Diana. te de ellos tan.. ¡Tu vista me manchal ¡Qué vergüenza! Aurelio. — 5 . como has visto. Tú no suplicabas. No queda ningún sentimiento mío que no hayas ul¡ — — — ! — trajado. Cállate Aurelio. : — — . porque mi corazón. (Levantándose furiosa. —Me importaría que no hubieses salido de alguno graciosamente como de este encuentro. — Aurelio Aurelio.) No tienes más que tu persona. Las súplicas pueden ablandar pero no corrompen. peligro. ¡ un caballero andante.—No corres (Se has Diana. Diana. Aurelio. — — — — ¡ ! — — — En otros más Aurelio. sienta. Diana. Querías la salvación de Lorenzo a cambio de un premio. Aurelio. No pasó nada. Con riquezas.33 .) serios te visto. Aurelio. Aurelio. como di- riesgo. él.Bellaco Diana. Haya paz. Te repugna un marido viejo. —Lorenzo habría dado cien vidas por sacarme de un Aurelio. ya viejo.) Pero tú ofrecías un sacrificio para solvar al Estudiante.

— Bah Sentencias de Diana.. Diana. la ocasión propicia eso habría sido un lance grosero... Lo de menos era la noche. la fascinación del héroe.. nada diría si fueses mujer particular. mudada en ternura por su vencimiento. (Con misterio. No juzgo lo que pasa en tu alma. toma las manos de Diana y las palpa cariñosamente. si.. — (Confidencial. Diana. Mucho peor alma. ? Aurelio. —No he cometido ninguna ligereza ni voy a ser reina. deber consiste en hacerte ver lo que en ella pasa. la ambición sin límites de Lorenzo. cuál sería tu situación con Lorenzc» •i fueses reina. Donde llega tu voz ios sentimientos nobles se contaminan.. po- mi argumento y la ligereza que has cometido. . Aurelio.) Si aquella noche.. Aurelio. ¿Yo soy podredumbre? tú para juzgar mis inclinaciones? No siento curiosidad.. espoleado por la muerte. Quizás te engañes. que le iba a los alcances. hubieses dt — — reinar —¿Vuelves a tu bufonada? — No. No quisiera ver mal empleados tus sentimientos pero aunque los empleases mal.) Imagínate. ¿Qué curiosidad indecente te mueve a profanar mi recato de mujer? ¿Y quién eres es — Aurelio. Diana. el corazón debe ser Aurelio. indigno de ti. Pero había. ¿Por qué había de querer lastimarte? Tengo para ti un sentimiento paternal.. Escúchame bien y acabarás de comprender. Diana Me dijo Aurelio es el mal. ¿cuál sería tu situación si. ¿Y yo he querido sobornarte? Es llevar agua a la mar.. en piedad por tanto sacrificio y de otra.. ¿Es algún forajido? es un hombre con prestigio sobre tu Aurelio.. Lo de pedir tu mano fué una lémica.) ¿No fué así? ¿No te habló de amor? Diana. — Entonces. . la arrogancia. Corríamos a nuestra salvación. Diana.. la de tu captura. Aurelio es podredumbre.. Tú misma no has de contarlo. ¿qué he de comprender? Aurelio. diversión.... El peligro común os envolvía en sus alas y 08 acercaba el uno al otro.. Diana. Sí... para pesar Diana. Corrías a perderte. lo que no ocurrió.) Sí. hubiese ocurrido.. La desgracia me ha devuelto la libertad. Considera que. Yo lo estás viendo. — Mi esclavo de la política. (Se levanta. : — — — — — . {Se sienta a su lado. Aurelio. vamos a suponerlo. por tus destinos futuros.. la soledad en la sierra. Dana. créeme.. Aurelio. — Tu alma un cenagal... La corrupción mana de tus labios. — — : ¡ ! fanático.. de una parto. baja la voz.

Extremaré las cosas para que veas si tengo razón. Había que separar tu causa de la Buya.. Fuiste perjuro a mi padre. —Yo — no sé qué pensar de ti. ni verdad jurada. — Escogerías a otro a mismo. Los años y los muchos azares me han hecho filósofo he aprendido que — — .. gran Puedo Diana. el caso ya no sería el mismo. Dejemos a un lado e. oh juro no es más que un dicterio político. Yo no Le dicho aún quo hayas de serlo. ¡Oye con calmal Es muy popular entre la gente baja. y de rechazo a tu causa. Aurelio. ¿Fe? Ningima. lución . Nunca la has tenido más cerca. Yo no pido que me tengas fe. Lo que llamas tu derecho sólo ha servido para encumbrar al Estudiante. como si ya estuviese queriéndolo. y al día siguiente. ¿No ha de parrcerles mejor una reina graciosa? Diana. tria. como dijéramos. : ti aunque pueda sostenerlas.pueblo que no conyiene estirar los pies fuera de la manta. si yo quisiese. La verdad y la fe no son de nuestro reino.. Si subieses al trono elevada por nosotros. ¿qué fe mereces? Aurelio. la revolución y sus hombres me llamarían a su vez perjuro. Diana. Se contentaban conmigo. Más claro acepto posiciones que puedo dominar con holgura no las quiero si me dominan. Barrunto en tus planes no sé qué combinación turbia que me deshonre. Lorenzo es tu mayor enemigo. me como quien me Insi- Aurelio. escoger. Diana. — — Soy. ¿Eso podría hacerse? Aurelio.. derrotas. — He aprendido de gente de mi ¡ Aurelio. Cuando yo me pusG frente a ti me llamabais perjuro el pueblo me aclamó salvador de la pa- — ¡ I. sino Lorenzo y cuanto él representa. núas que puedes regalarme la corona. — — — ! Aurelio. Diana. ¿Cómo? Aurelio.. ¡ ! . Eres el caudillo de la revodice. pero el resto de la nación lo detesta. Triunfar en la guerra no hubiera sido triunfar tú. Lo quieres . Diana. si el elector de esta corona. Oh. 8S . Si para ti no hay razón. sino que veas y entiendas. que soy un soldadote.. Los señorones que han venido de la capital y los generales con mando esperan mi decisión. que representamos la conciliación y la paz. Diana.. Tratemos. la : . que va de unos labios a otros^ según de donde sopla el viento. ni sinrazón. Si te diese la corona pensarías que era devolverte lo tuyo . PerAurelio. y para muchos un émulo.sa palabrota.. ¿Qué no harás con- — — — migo? Diana Procura enfriar los vocablo». puedo suponer que lo serías.

. Diana. Para ti misma no seas orgullosa jugarse tu felicidad deja al corazón decirte sus deseos. uno (Los dos oficiales que la obra. reina. me entregues de limosna lo que mo pertenece? Aurelio.) estaban fuera de la tienda se precipitan.. ¿De suerte que mis derechos. — ¡ ! — — — — — — — 80 . Se interroga y se ifesponde. .... no te mientas. yo sola. husas Lorenzo no verá la luz de mañana. en el mismo lugar. Hay posiciones y caracteres que no se sostendrían en la consideración ajena sin la defensa del orgullo. Es un diálogo .. Si aceptas tomaré la responsabilidad de aconsejarte.. No te mientas.. Es verdad.. Pero en el secreto es un enemigo.) Diana. le hesa la mano. como no sea que haya querido darte un pretexto para aceptar. Diana! (Se inclina.) ¿De pronto?.. un enemigo cosdel alma no admitas al orgullo estarías sorda y ciega. (Confusa.. (Abatiéndose. autor de mi ruina.. ¿Qué dices? Diana.... Ese" viejo carcamal presume de hábil y creerá haberte decidido con la amenaza..) Manos a Hola. como primera gracia de tu reinado. ¡Anda! Confiésalo.) De buena gana me volvería atrás.. Ni siquiera disimulas que aceptando me rebajaría.. (Abatida. (Se sienta y escribe. Sigues la línea normal de tu vida. ¿Has resuelto ya? Diana.) Gracias. No siempre el orgullo es una pasión útil pero podemos hacer que lo sea... (Con acento imperioso. Es verdad que salvo a Lorenzo. Uno entra en la tienda. No es rebajarse ni ensalzarse. He de pensarlo. sino para conducirse en la \i(j:i. Aurelio... el sacrificio de mis parciales sólo servirían para que tú.) ¡Oh... Si he descubierto mi juego es para terminarlo ahora mismo.) ¡Sí! Aurelio. El orgullo es una pasión pública. — Diana. Di ANO.... Aurelio! Aurelio.) Va usted a llevar una orden. ¿Sí o no? Diana.. (Se yefgue con resolución. divaga.. de gran aparato.. : — — — diga una bajeza. El duque me apremiaba. Forma parte de mi ser. Aurelio... Aurelio. ¿Por qué habré dicho que sí? Yo no quería. porque j'a lo eres. Esa es la voz del orgullo. (Mtiif apurada. el indulto de Lorenzo si re- — — — — — — — .también es verdad que no he aceptado por salvarlo.l'i inteligencia no sirve para encontrar la verdad. él otro no pasa del umbral. mujer. .en su conciencia que debe representarse marcando la duda y los reproches.. Al tdso. Al decir que sí no tenías presente la muerte de Lorenzo. aunque . ¡Gracias.

¿Es malo?. (El oficial saluda y se va. No puedes apreciar el sacrificio que me impones. Diana.) Es probable que el salto le produzca un ligero vértigo. después? Aurelio.. La noche de tu captura un hombre.) {Recobrándose de su divagación. {Riendo. Lorenzo. Te impongo que lo veas delante de mí... ¡ segura ! Si yo renunciaba a todo por Lorenzo. agonizaba a tus pies. te maldijo. Yo hablé con aquel hombre. Para Lorenzo el tiempo se ha parado en el punto de su captura.) Entregue usted este pliego al general jefe de Estado Mayor y añádale de palabra que en cuanto estén ciiculadas las órdenes se me presente aquí con las comisiones. un oficial de Lorenzo. Aurelio.. Es preciso que Lorenzo. ¿A mí? ¿Por qué? Aurelio. Desvarios del fanatismo.. {El oficial saluda y ae va) Yaya usted (dirigitndose al otro oficial.. . lo que tú le dijiste.. se ponga donde estamos... Tú eras a sus ojos la Causa. Diana...— Ahora no pusdes descargar en otro — . ¿l'or lo deseabasl 61 . Diana. ahora que voy a tenerlo todo y además a ti?. Es inexcusable. Lorenzo! Tus brazos me devolverán la paz !. ¿No sería mejor que lo supiese todo. lo es. . ¿Lo recuerdas? Diana. ¿por quó este sinsabor.. Ahí ti«'nes una verdad que dejará de serlo. ¡Si —Tanto por como por mí estoy feo?.. antes de morir. Aurelio. Dentro de un instante. Diana. Sí. Aurelio. ¡Oh. esta amargura. renzo va a venir? ¡ ! ¡ — — Aurelio..) ¿LoDiana.. Aquel hombre. con sobresalto. No quiero verlo ahora. De ningún modo. El pedía verme ahora la conversación podrá ser más agradable... Es que estoy tan lejos de ti ¡Mía es la coi-ona.) a decir al coronel ayudante que traiga aquí a Lorenzo antes de ponerlo en capilla.. ¿era verdad? Diana. a sabiendas de que es uh saciificio. Aurelio.. Lo era.. lo que han bocho. Para nosotros. el Ideal tu misma persona debía de parecerle un ser casi divino. Lo que él me contó. Por eso mismo afronto la situación. ¿Es — qué no estás contenta?. Aurelio. para ti sobre todo. ¿A sabiendas? Aurelio. el tiempo ha corrido mucho. En servicio tuyo encontraba la muerte y en su agonía tú te descubriste mujer y le dijiste palabras que eran en desprecio de su ingenua lealtad y un insulto a su sacrificio.. Es menester que Lorenzo lo haya soñado... — — S7 . pero tú solo eres mi rey!. (Al oficial. — — — — — — — — — — — — — . de un salto.... Diana.

Pauna. {Que ha entrado. en el fondo. La realidad será para ti menos y menos feliz de lo que supones. tu enemigo Calla. Lorenzo y los solda- Juera. {Diana le co7iticHe afectando frialdad.) ¿Tú estás ahí? ¡Huye. {E>)i la parte opuesta a la entrada de Lorenzo.) Lorenzo. No hay que soñar.) Repórtate.) Diana. se . verdugo? {Entrando. te prohibo que vuelvas a hablarme de esa noche- — Aurelio. rerdugo Que no oiga yo tu voz Diana.) está.) ¿Dónde ¡ Aurelio. y le tiende una mano.) ¡ — ! — Ayudante. con el ayudante y dos soldados. Apenas te ven mis ojos hay luz en mi alma. triste ¡ Aurelio.. sal. no más odio. que sale de la estás. {Mostrando a Diana. y cambiando el tono se dirige a ella apasionadamente. ¿Por qué no me miras? Dime que aun vivimos nuestro suefío. Diana. y el tiempo que me separa de la muerte será para — — raí eterno. tengo yo más prisa que Ah ¿Esta es su tienda? ¡Duque Aurelio.. Diana no se atreve a mirarlo.) ¡Sil ¡Vamosl Vamos. Lorenzo. fuera de la tienda. a Diana. ^Verás cómo es imposible hablar de otra cosa. Lorenzo. entre los dos.. furioso. ¿Qué suavidad viene de ti? La furia se amansa.! ! ! Diana.. {Irguiéndose.) ¡Diana! ¡Reina mía! ¿Por qué prodigio alcanzo a verte aún?. que pasa nadie. ¿Lo dispones tú? — — ESCENA IV Lorenzo. — (Que ha entrado Aquí quedan dor Aurelio. venturoso. No estamos solos. Lorenzo se arrodilla y la tesa. Puesto que tú no tienes la ingenua lealtad de aquel infeliz. Lorenzo!— (AZ defenderte duque. {En la tienda.) ¡Cobarde! ¡Has traído una mujer para SS . solo. Te hemos llamado p»ra hacer ! — — — la paz... mi amor. — Que entre Lorenzo. — {Fuera de a Lorenzo. ¡Diana! ¿Tú aquí? {Se repone de la sorpresa. ! en la tienda.) tienda.. la justicia antes de morir? dante. con un ademán le hace pasar. Ya siento en ella el milagro de tu presencia.. y sabes que soy mujer. Ahí tienes Pschist Aurelio. Aurelio los ohserva.. los rencores que me ennegrecen la sangre ee han disipado.) ¿No permites que cumpla una ¡Duque Aurelio! ISIucbo tardas! {El ayutienda. Diana.

— (Á Lorenzo. — ¿Tú me salvas? AuREiiíO. Como quiera que sea. tan feliz como en tus brazos. querrá ser mí. {Lentamente. Aurelio! I Pero mientras Oi^. — fuese posible hablar contigo razanoblemente. por ves a quién has hecho dueño do tu no. — ¡ Pero si nadie quiere ya matarte ¡ Ah. mátame ahora Aurelio. soy loco. No hables más de muerte. Diana. Diana. (Burlón. Compadói . algo es mi vida.) Aurelio. Por lo menos. {Le echa los trazos. Diana.: el ?. me estorba en la vida.:o ¿ lonlego de él.ai de los dos buscas con LouE.io. Aurelio se vale de mi odio para separarme de ti.. . de tu dulzura.^ {Sin oírla.) . tarte. pero esta gloria no podrás quitármela. — — — ¡ ! tarme. lo que has revelado aquí mismo. (Á Lorenzo. Dame de tu generosidad. Crees Diana. Tu amor ya lo tengo aliente.<=o que la muerte? Ah ¿Tú sabes?.s riguro..) vÍTirás. Ad! ¡ — 1 . — ¡Qué niñería ¿Piensas Diana. la te lo Lo:.víO.) La vanidad..a no soy lo primero en tu alma? Lorenzo. Si tu amor me sostiene volveré a ti y aceptaré la muerte en paz. así Mi amor no puede Lorenzo? ¿A .) Ya persona.íe liombrc poco que íure. Diana ! DiANX.¡Es mi triunfo! magnífico señor Has sabido humillarme a los ojos del mundo. — Tranquil Cualquiera que sea mi opinión sobre valor del regalo.. ¿Y tú (A Lorenzo.9 .. — — {Desdeñoso. ¿Verdad que se : engafia. Soy torpe. su- plicarte en vano.. {Al duque. ci. — ¡Eso. Diana. Aurelio. arnos. tú que Aurelio. sí.) LoRENJ». airable galán..) Veo más claro por qué quieres ma- — — . No podrá sepr. — más ímpetu a Diana o a mí ? Perdóname.) me rebajas de ese modo? . viejo envidioso. Diana. Me habría sido doloroso morir Te he vencido donde nunca podrás ser sin arrojártela a la cara. saLoREiwo. Sabe que nada te ha rehusado la mujer que te adora. {Con desdén. LoRE»ao. Lorenzo. duque Aurelio. ti í::ate. narcótico del miedo. Sácame del cc/azón la espina del odio. competidor. Diana. Si ¿Quieres oírme? Nadie piensa ya en ma- brías ya que van a indultarte. ¡Así me quieres Aüri:l.. v verás cómo 9é perdonar y olvidar. sabiendo que eres mío..) Aunque I ! que estoy a merced de tu cófuese. y tú lo sabes! ¡Anda. Diana es quien hace? s/^. .lera ? —— Aurelio.) AcRKLio.Mne. — De no acepto yo vida.

Te ciega la soberbia.. para para ¿No conoces? Lorenzo. sordamente..). — renzo. ¿Tampoco lo quieres así? Lorenzo. — También ha corrompido.. Aurelio. —Mi esperanzas Lorenzo.) . Tu alma generosa padece porque no eres tú quien me lleva al triunfo.) . reina. No más exterminio^ Aurelio no hables de traición.. Habría que exter- — . —Es ¿Cómo?. — ¿Llamas vergüenza a conseguir pacíficamente guerra? has perseguido en vano con acaben mis trabajos? contenta que Diana. Nada te ordeno. — (A Diana.) ¡ Oh. aunque pudiera te suplico que aceptes esta Diana. yo no. ¿ Dispones ? Diana. el pueblo. Yo hablaré. LoTodos seréis mis amigos.. La presencia de Diana daba coseparado de Diana o enfrente de lor a tu causa y la ennoblecía ella.¡Proclamar!. Diana.) Basta. lo te ¡ ! lo la te se el sacrificio leales. Tú eres el emblema de nuestro ideal . la te indultará. Quiero saberlo. .. acaricia la ca'bc:::ía. ¿estaría mal? ¿Qué puedes recibir no es tu propia vida? (Según está Lorenzo de hinojos.— Lorenzo Lorenzo. tú no eres más que barbarie.¿Por proclama. Bien avenidos estáis ¿ Lo mismo es para ti Lorenzo Lorenzo..- —Y si te diré?. Díselo tú.... Así tomo yo tus insultos. ) No. — Profanas . ¿Pero. las discordias.. Lorenzo se EAondrá mejor conmigo.. me obligarás a imponerte re.. Lorenzo. que Aurelio? Ese es tu campeón (Por Aurelio.. Diana. Si soy su campeón. Lorenzo. Diana! iQuO Diana. de suplicarle? ya de mí Liana le aun eso.) Di. si trai- ción. — ¿Y yo he de someterme a esa vergüenza? ¡Jamás! que Aurelio. lías sido capaz.Diana. quién?. Pues bien no suplico.... Lorenzo. (Se arrodilla ante Diana y — — le toma las manos.. — Esta misma por su propia voluntad. la paz. ¿te negarías a recibirla? — — — — Aurelio. fiera.. dispongo. minarte. Lorenzo. Aurelio. Realizamos Aurelio. (Afectuosa. Tu exaltación no me enoja. ejército la las del país. Diana después que proclamemos. reinará. ¿Qué sería enojarme con Lorenzo? Me conmueve..) ¿Y tú consientes? Diana.. — Es mejor. Diana Concluyen Aurelio..speto.. — ¿Xo Nos haces de tus Lorenzo. mis valedores. Tu causa se queda con nosotros. el que mereces. lo nosotros. te pasas al enemigo renegamos de ti y te desconocemos. . Aurelio. tarde. — (Aturdido. (Humillándose.. Diana.. — j 1 — — . puro estrago. — (Tras un estupor. Lorenzo. Aurelio.

no. Quitadme la vida. (Sarcústico. Yo soy tu prisionero y reo — de muerte. Diana. Prisionero lo serás mío hasta dentro de poco. ¡Lorenzo. Diana. Haz como lo tengas pensado cházalo. (Yendo hacia la puerta. Así pienso declararlo. No desperdicies la ocasión de librarte de mí. ¿lo dudas? Te aguarda en .1a vida un porvenir grandioso. para vivir queriéndote. Lorenzo. Lorenzo.) Menos mal si este salvaje — — no nos agua la fiesta. Sin ti y sin tus leales. Yo te sanaré. Déjame. Seííora.) ¡Qué mayor crueldad podéis cometer conmigo Yo te adoro. Aurelio. manda que me encarcelen. algún respeto a mi propia vida.— (Doíoíif/o. no en lo que soy. Lorenzo indultado por Diana Diana. estoy pronto. no son incompatibles. Encarcelar. Los que han de proclamar a Diana ya llegan a mi entra en nuestro plan o retienda. salvar la vida a Lorenzo ha sido el modo más rápido de llegar a la ¡ — — — — — — ! ¡ corona. Qué escarnio Diana. Diana. Diana.! paz por lo que he sido para ti. Si hubiese que optar entre la corona y tu vida elegiría tu vida. ¿Vas a pedirme también ese sacrificio? Aurelio. ¿Quieres dejarlo todo en mis manos? Respeto ahora tu dolor. Acabemos. porque he de cumplirlo. dispon que lo acompañen a su alojamiento. Aurelio. peio no me croas ingrata. Lorenzo. Lorenzo. Lo tiene. Aurelio.— ¿Gracias a ti? Pues yo te digo que una vez he jurado ante Diana matarte con mis manos. Aurelio. . no. El caso es sin remedio. Deliras. nada de esto sería posible. Renuevo el juramento. Lorenzo.) ¡Todo lo contrario! Gracias a mí. Ya ves que lo dejo en lo que fui. como lo habías soñado. No te he llamado para que apruebes un convenio. Reo. si todavía soy algo en tu corazón. Lo- — — renzo el Estudiante ha muerto. A eso me atengo. pe»o no quieras que mi amor asesine a mi conciencia. Por fortuna. Lorenzo. ¿Queda algo de mí? Un despojo. 41 . No quiero el indulto. como quieras. Si me rindiese no podría mirar atrás sin horror de mí ! mismo. Puedes quedar libre desde ahora o seguir — : preso hasta que se decida tu destino. Y en el triunfo de hoy te corresponde la mayor parte.

sí! ¡Pronto! Aurelio. Viva la reina! Todos. Norman en primer término. juramos defenderla y defenderte hasta verter la última gota de nuestra sangre... ¡¡Viva!! Aurelio. La bandera es ésta.) Gracias.ESCENA V (Durante la última parte de la escena anterior han ido situánácse delante de la tienda de Axirelio grupos de militares y algunos ¡paisanos.. ! 42 .. con su séquito. do la cual tenemos delante y acatamos el último y más gracioso vastago. han devuelto al país la tranquilidad que todos ansiábamos.) Aurelio..) ¡Camaradas! Las grandes victorias conseguidas por vuestro valor. Atirelio hace salir del interior de la tienda al oficial y a la dama que acompañalan a Diana al comienzo del acto. y los que esperaban entran con prisa. (Devuelve al duque la bandera. (Abre la tienda. Mi convicción personal.. (Muy turbada. — — — ¡ . tomando la bandera. haré entrar a todos. entre ellos NORMAN. (Toma una bandera de manos de nn oficial y la despliega. Diana queda al fondo de la tienda. es blanca. aceptaré (estrecha la bandera contra el pecho) mi corazón es de la patria. Todos se alinean a ambos lados de Diana.. señora. y los fastos de este ejército se grabarán con letras de oro en el libro de la patria. señores. reverencias.sde hoy representa la alianza de tu casa con las conquistas del puf^blo. a igual distancia de todos los fanatismos y de todas las exageraciones. agradezco. la de mis compañeros de armas y la de estos dignos representantes de la opinión sensata del país.. Con lo hecho habéis ganado gloria inmortal. (Entrega la bandera a un oficial. llama al ayudante y entra con él en la tienda.) Aurelio. — Salgar.) ¡Oh. Al salir. Diana.) Yo. el duque los calma con •un ademán. Pero nuestra obra quedaría incompleta si no la afianzásemos estableciendo la paz sobie bases duraderas.. y se va con el ayudante. que «< la lleva. Lorenzo hace reverencia a (Mostrando Diana el paso al interior de la Diana. (A Diana. conozco otra.. Señora (a Diana).) Tu conducta es admiiable. tienda. es que la paz sólo puede consolidarse euarbolando una bandera que concUie las tradiciones más gloriosas con las modernas ideas que nosotros hemos defendido y defendemos. (Ccn quehranto..) Es el emblema de una historia ilustre y de una dinastía muchas veces secular.) — — — . Si me das tu venia. Saludos militares. con flores de lirio. si te dignas entregarnos esta bandera. Yo no r. Que icen la bandera sobre mi pribellón para que todo el ejército la vea. por aquí. que de.

(Dentro.) Aurelio. luego los demás. (Al ayudante. Loieníc. besan la mano a Diana. Duque de Quer. Uno. Dentro.! Diana. serás desde hoy príncipe de la Concordia. IjC ceremonia se va haciendo con mucha rigidez y solemnidad mientras cae el telón. siempre lejos.) Aurelio. Nadie aprecia como nosotros los talentos y las virtudes de Lorenzo. Y de mujeres. Combatiéndolo. Lo recibimos fraternalmente. Aurelio. Termite que besemos tu mano. Viva la reina Otros. (Murmullos de aprobación. Y para que empiece a ser verdad la concordia. Ya el ejército te aclama.. hemos aprendido a admirarlo. aclamaciones. (Primero el duque. salvas.) Es muy grande el duque. como buen compañero de armas. para honrar a todo este ejército on la persona de su caudillo. ¡Qué conductor de hombres! Ayudante. será admitido en el ejército con los grados y honores que yo le había dado. Viva el príncipe de la Concordia Norman. Diana. Beso tus plantas. y bastante lejos. suenan músicas. el que hasta ajer fué vuestro enemigo y mi general más glorioso. continúan las a^clamaciones y — — — — — — — — — ¡ ¡ ! ¡ ¡ I ! las salvas. que es mayor mérito.) FIN DEL ACTO SEGUNDO «3 .

.

Ahora he de cobrarte la promesa. í'AJB. Menina. No me doj' cuenta. MINISTRO DE POILCIA. terraza practicable. — — — — — — — — — . parte del palacio. La risa es loca. Los ojos me calumnian. ESCENA PRIMERA (Un el PAJE y una MENINA. Menina. En primer término. A un lado del foro. Con la risa. junto al ARCHIGANCILLER y el GRAN CHAMBELÁN.) Paje. Me lo prometen aún. de pie. un jardín bajo en segundo término. Anochece. Retoza en tus labios un deseo que me llama.ACTO TERCERO Parque del palacio de Diana. Paje. En primer término. ¿He prometido algo? Paje. Paje. Con los ojos. Menina. Menina. en la terraza. sentadas.

Es Lo más que podemos esperar uno Paje. Ministro de Policía. solo — — Menina. —Así me gusta. y descubro que las hace sin saberlo Menina. — Soy puro Paje. hombres y mujeres tampoco resistirían al deseo de agradarse. —Acércate.. crianza. —A más alcanza pensamiento. que al borde de un beso ya uo te ríes. y despertarlo a Menina. Déjalos para noche cerrada. — ¡ Ay Archicanciller. Desde cincuenta años antes de la revolución frecuento esta casa. ! — la buena En otro tiempo no se veían aquí ciertas cosas. —¿Tu corazón aletea entre dos luces? —Mi corazón duerme sueño de inocentes. Paje. Lo gracioso y Menina — Lejano todo. Menina.\ubelan. — Será una magia de este anochecer. entiendo Toda tú serás de aroma respiraré una Menina. la ¡ ! regalillo los labios. no es Paje. de otro. Presumo que en la corte antigua.. sancionados por la religión y sujetos a la etiqueta. gracias duque. Ministro de Policía. — — al Archicanciller. Paje. Paje. Menina. Quiero tus pasiones de mujer. Tan serio. besos. — —Lo ¡ entiendes mal no le hagas caso. nube y ensueño. — Psch Un de tu boca. Nunca se consintió en ella otros amores que los legales. sino en . Ministro de Policía. Yo tuve el mi- — — 4« . ¿es muy atrevido? Paje. — Venturosa noche. No acepto el reproche. . Aunque no lo parezca No consiste en la edad. Se croen solos en el — — ! mundo. el color? Menina. —Besarme en ¿es para cosa de nada? Paje. que ha llenado con tránsfugas de la demagogia la corte de Diana. Ni aquí estamos libres de relajación. Chambelán. — ¿Yo soy Paje. — La primera me pertenece. Miren aquellos dos. —No hora de pensamientos malos. —Y pájaro. flor? lo amal)le. ti el placer. serio blas. Yo adoro a una niña que al parecer conocía . Menina. Ch. — No. — ¿Por qué te enciendes y de pronto pierdes Menina. y me pagas promesa..) Archicanciller. — Me gustará sorprenderlo en su escondite. tiem{La lesa. — Eso que me has dicho. el los el es la si lo bien. Paje. Menina. — ¿Qué he prometido? Paje. flor. las se- ñales del amor.Menina. si la flor. Todos hemos sido jóvenes. ¿Me quieres por niña? ¡Qué fastidio! Paje. hielo.

Per. que pnra sor¡ — — ! ¡ ! — — — — 47 . si so apasiona por cosas fútiles. sin más golosina lo recuerdo muy bien que tomarse después de cenar unos bizcochos mojados en vino de España. Un varón prudente y justo. Chambelán. Á Mareo Aurelio lo engañaba su mujer. Chaíibelan. Es un principio fecundo como el que mas. a saberlo. El duque lo prueba. en los ultrajes a la moral. me sostiene en el carjjo . en la de la edad. fuga soy un técnico. no lo hubiese — — — — consentido. ¿Y ese afán malsano de agradar al vulgo? — — — — — Archicanciller. Sigo los principios del : duque Aurelio. Un Marco Aurelio. Archicanciller. y hoy el que todos acatamos. Aplico mi tecnicismo a sostener el orden que impera. Chambelán. El ejemplo no es bueno. Pero él no lo supo. ¿Frivola? Yo la creo apasionada. — siempre ARcniCAXciLLER. El señor archicanciller piensa. rougamos que tiene el principio do no profesar ninguno.. Ministro de Policía. Si el augusto padre de Diana levantara la Archicanciller. mi poro no soy tránsseñor y mi dueño. con la piedad de San Luis. Archicanciller. populacho! ¡Quién sabe lo que ¡ Abrir puede Ministro de Policía. Era parco en la mesa. ]\íiNisTRO DE Policía. Es igual. hombre neutral. que. Archicanciller. cabeza !. Chambelán. Mantuve el orden de la revolución. Vendrá un populacho selecto. Ningún invitado paga menos de cincuenta escudos anuales — de contribución directa.nisterio de Policía durante la revolución. sobre todo. Se comprende el tono que ha dado a — la corte. — Nuuca había oído decir que el duque fuese hombre de principios. Es una criatura frivola. CiiAMBEL. se rodee de gente placentera. Ministro de Policía.sonas solventes.. Tan respetuoso con las loye. flor Yo encuentro natural que Diana.^. Yo no lo alcancé. — La reales al I los jardines ocurrir fiesta de esta noche es un síntoma. es decir. Chambelán. Arcuicancilleií. Y qué rigor en las costumbres En veinticuatro años de viudez no se le conoció el menor pasati'^mpo. ¿Fué tan severo como — — ¡ — dice la fama? Archicanciller. Ministro de Policía. Ministro de Policía. Archicanciller. El flamante príncipe de la Concordia será un advenedizo.AK. y el duque de Quer. Ah Claro.

¡ ? chambelán! I Es una señora res- Chambelán. ¿Con mucha gente? Menina. ¡Oh I. De eso trata q1 duque. Nunca he visto la cara de la desdicha. de gran tmiforme. Menina. Xo lo dudo Pero. Amale. Le dirás aparte estas palabras el Desdichado quiere hablarte a solas.. ¿se lo llevarás? Menina. Dime. Menina. Lorenzo. pero ¿ las usa Archicanciller. Lorenzo.. ¿No se me conoce? Menina. ¿Eres su amante? Ay. Lorenzo. Menina. Basta Es terreno vedado.) Lorenzo. Como yo.. — — — se casa? — ¡ ! ESCENA las II (El crepúsculo ha ido apagándose. Es una broma que traemos.. Chambelán.. podrá tenerlas to- — — ¡ ! das . Lorenzo. Lorenzo... — ¡Prudencia. Lorenzo.. Menina. niña. ¿El Desdichado? Lorenzo. no Paje. Señor. sí. petable. Lorenzo. solamente porque ti tabaco en polvo era entonces género de contrabando. Lo creo. {Al paje. Volando como un pájaro. pero su corazón es tan joven que no me lo agradece. Algunas damas. que Jid. {Ríe. ¿tu señora está en el parque? Menina. Eres graciosa. y no agra: ¡ ! — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — ¡ ! 48 . Hum Virtudes. porque lo dicen todos. Una vez sola. Median influencias perniciosas.) Lorenzo.. niña. virtudes.) ¿Se lo has dicho tú? Paje. entrado. en la terraza se deitacoyi siluetas del PAJE. Archicanciller. Qué broma fúnebre Lorenzo.ber polvo de tabaco se escondía de nosotros. y me ha creído. Espero serlo tanto. Yo la adoro.. que sólo de esperar lo soy un jioco. señor? Lorenzo. Ministro de Policía. de la MEXINA y de LORENZO. ¿Agradecer? Mal camino. Menina. Chambelán. Si te doy un encai*go. ¿por qué no Ministro de Policía. ¿Tú faiismo eres el Desdichado. Feliz tú. Diana emulará las virtudes de su ilustre padre y nos dará un gran reinado.

¿Me conocéis? ¿Y quién no? :Menina. la ¡ III cubierto! — {Bajando voz. aquel mote. Ministro de Policía. — — — — ¡ ! de esta noche. Niños. ¿Quién estaba allí? Paje. Pues. de no le admires. — Ya no Desdichado. y no las destroces. Sobre todo. no estéis más conmigo. — Se llama soy contigo. ¿Qué decía? guapos. Goza tus horas segundo por segundo. Menina. — — —Os tratáis muy con gente de viso. el ogi'o de Lo- quería que alguien fuese dichoso. La tristeza es conI tagiosa.) a que ESCENA Paje. No pienses ya en mañana. {El paje y la renzo los tu embajada se contagie de nuestra menina descienden al primer término. Menina. — ¡Los los tórtolos! Un momento. {Van a pasar por delante de le el lo tú. — — Menina. — un corazón a otro.. —Vamos — alegría.dezcas nada puramente a ni le admires. — ¿Espero bien? ministros. — Quisiera traerte un Lorenzo. esperas. Paje. — — — Menina. Lorenzo. En una noche gané yo el paraíso y lo perdí para* siempre. Paje. \ Lorenzo. quiere. ¡Qué amargura Lorenzo. — Mi corazón reposa me mensaje que te hiciese olvidar^ patía. Lorenzo. a condición de morir en seguida.) Menina. ciegas. Sí basta. Vosotros seréis testigos de por última vez en vuestra simque Lorenzo. /Lorenzo. Menina. ¿No te enternece el consejo de tan gran señor? Lorenzo. — Porque Paje. Menina. — Secreto a voces.) Qué secreto tan grande hemos desMenina. Sólo se ama Paje. — Pues yo no en vez de recordar. míralo como obra tuya. Si mañana podemos decirte que lo somos. ¿Os doy miedo? Miedo Tus ralabias son benignas como el genio Paje. Basta para ser feliz haber tenido una vez el paraíso.. A — Decía que somos 48 . señor. — Calla. Paje. renzo. Lomira alejarse y se oculta luego. Paje. Paje. Ministro de Policía.

Usted sabe el partido que los libelistas de oposición pretenden sacar de una leyenda necia. y nunca a solas. Ministro de Policía. La verdad es I. El duque no ha venido. Ya van encendiendo los jardines. {Se pasea. Son tan viejos.) ESCENA IV Chambelán. pero aun es temprano. {Levantándose. ¿Cómo se entiende que Lorenzo ronde por ahí? Ministro de Policía. {Con misterio. ¿Le agrada? Archicanciller. La explicación más llana es que viene a la fiesta y se ha quedado en el parque haciendo tiempo. ((S'e marchan de — — . hasta las pisadas de Lorenzo. ministro. ¿Es decente que unos jovenzuelos anden solos y a oscuras por estos sitios? Paje. — — Consejo Privado le importa hasta las pi- ¿me Ministro entiende?. de Policía. . Archicanciller. Ministro de Policía. Archicanciller.(Orenzo no ve a Diana más que en palacio. como Diana. Ministro de Policía. — — Archicanciller. Déjalos Paje..) — Archicanciller. — — — — que puede matai-uos. Chambelán. ^Ile dicho el más respetuoso.) Dígame. Los libelistas son dóciles.Chambelak. riendo. Sé únicamente lo que me mandan saber. Quiero de! — — — — — cir que 6t) que se dejan llevar de ilusiones con facilidad. Podría ser un misterio que yo no he — — el penetrado. Se burlan de nosotros. Archicanciller. —En —Al puesto de usted es obligatorio pene- trar los secretos que pueden importar al Gobierno. Protesto respetuosamente. Chambelán. No me gusta ofuscar con mi sabiduría a mis superiores. es burla cruel. Archicanciller. Ya conocemos su his- Ministro de Policía. Ministro de Policía.. ministro. Es el subdito más fiel y respetuoso de nuestra reina. señor no es culpa nuestra si estos sitios se quedan a oscuras al ponerse el sol.) La humedad rae cala los huesos. Perdón. —No ¡ es eso. Mucho. Insolente Menina. ¿Y la explicación menos llana? Ministro de Policía. toria. que aborrecen el amor. — — — ¡ ¡ ! prisa. Ah Ministro de Policía. sadas. ^Tenernos aquí expuestos al relente. Chambelán.

Conviene explorar — — si consentiría en alejarlo —Hágamelo usted bueno.. Cierto. Esa es la palabra justa: el duque les cae en gracia. chambelán: ¿Diaua le habla de Lorenzo? Chambelán. por milagro de correr Archicanciller. a pesar de su despego de la vida? ¡Misterio! Pero todo el que le habla advierte que le habría causado un placer mayor no hablándole. — ¡Hay bruto semejantel. condenado a muerte. Usted. podrá — — I — . avezado al espíritu del siglo. Es una política tortuosa que me produce angastia y — a veces despecho. una de- una simpatía.. aunque no lo confieren. ¿Y no es prodigioso que los antiguos revolucionarios. nada pretende.. La soberbia de Lorenzo raya en heroísmo. la defección. casi —El que sienten por duque satisface en alguna cosa a los él. —No favorece usted con su amistad. que su conducta molesta a los ambiciosos de cualquier bando. didefección ¡oh gámoslo así. Se encumbra tanto. merced a la defección del duque. o tuviese mujer. — Yo había pensado proponerlo para un mando colonias.Archicanciller. Archicanciller. Chambelán. en Ministro de Tolicia. y mujer casquivana. Archicanciller. — ¡ ! — explicarme el conti asentido. o tramposo. Jamás. despojados de todo merced a. Se arma de razón contra todos. El duque.. que yo aplaudo y justifico. ¿Qué le sostiene. El pobre Lorenzo acapara el odio. por su parte. Archicanciller. Archicanciller. Dígame. Nada tiene. Ministro de Policía. bilidad. — El señor se suerte de aquellos ministros de Diana que fusiló Lorenzo. — No aceptaría. Si Lorenzo fuese borracho. —Menos mal. rechaza lo que le ofrecen. Ministro de Policía. y aunque hubiese sido cien veces más cruel y preten. Es obra de dos caracteres. Archicanciller. libró la las no querrá exasperar a las oposiciones poniendo en candelero a un hombre que aborrecen... pero que a ellos debe de le tengan todavía algún respeto y les parecerles un crimen haya caído en gracia? Ministro de Policía. i^IiNisTRO DE Policía. y nadie descubre la sinrazón de Lorenzo. providencial. irresistible. Si les arrojasen Bien lo veía el duque cuando lo tuvo qué festín su cabeza. le de la corte. El duque gasta demasiados miramientos con la oposición. Chambelán. la gente se creería menos despreciada se desquitaría de la superioridad del personaje con las flaquezas risibles de] hombre. — 61 . extremistas.

diese dominarnos a todos, se lo consentirían, con tal que él hubiese consentido en rebajarse de antemano en el aprecio público. Chambelán. Mal librado sale el duque de la comparación.

Ministro de Policía.
ser

—No.
es

El duque es mi

jefe,

su

discípulo

;

pero

inimitable.

para que aceptase lo que más quería. sabido equivocarse un poco y a tiempo, y excusarse de su error. Permite que otros se envanezcan a su lado, creyéndose sus iguales, que ya es vanidad !, y nadie, por turbia que tenga la conciencia, se sonroja de aparecer ante el duque, como si en él encontrasen un padre benigno o un camarada. ¿No se merece la popularidad? Archicanciller. El proceder de Lorenzo podría explicarse por una pasión secreta, descomunal, que le absorbiese la vida. Ministro de Policía. Así vienen a decirlo los libelos. A la impopularidad de Lorenzo no le falta más que aparecer favorecido desde lo alto por un amor clandestino. Ah ¿Esos papeles podrían ser una obra Archicanciller. pensada para... redondear el carácter de Lorenzo, y no una ruindad de calumniadores de oficio? Ministro de Policía. (Con desenvoltura.) De proponerme perderlo, acaso se me hubiera ocurrido lanzar esos mismos libelos. Archicanciller. ¿Sería usted capaz de infamar a Diana? Ministro de Policía. ¿Infamarla? Jamás. ¿Lo está ahora? No. Pues los libelos no dejan de existir. Lo de menos es el origen. Para Diana, todo el daño consistiría, y ya consiste, en que los más aviesos digan que... ha ido demasiado aprisa. Pero en las conciencias ingenuas su reputación permanecía intacta.
¡

Ha Ha

sido

y yo quisiera menester rogarle


!

¡

Archicanciller. {Con agitación.) La misericordia que dilata mis días sobre la tierra me ha preservado de una conciencia de malhechor. El mal y el bien, yo sé que existen, porque han combatido siempre en mi alma. Dolorido estoy de su combate, si merezco piedad, y la espero, es a causa de este dolor. {Al ministro.) Hombre, yo he obrado el mal, y tú no sabes lo que es eso Eres de la casta que convierte el crimen en deporte. No haya piedad para ti! Chambelán. ¿Serán éstos los principios del duque de Quer? Ministro de Policía. No mezcle al duque en la conversación. Chambelán. Va a mezclarse por fuerza. Estoy viéndole llegar. Ah ¿Ya viene? {Se vuelve hacia el Ministro de Policía. término opuesto al que ocupaban los interloctitores, mira por ¡donde se adelanta el duque y sale con premura a su encuentro.) Pobre Arcnicanciller. Dejemos esta ca^ia y a estas gentes,
i I ¡

— —

— —

¡

!

i

Diana Chaubelan.

—(Lorenzo

es

menos odioso y más

valiente.

ESCENA V
(Vuelve
helán
le

el ministro con el hacen reverencia.)

DUQUE;

el archicanoiller

y

el

cham-

nidad.)

Aurelio. (Con displicencia, apenas disimulada por Señores ilustres, no creía encontrarlos aquí.

la

urta-

Chambelán. Diana se retrasa. Archicanciller. Ahora es mejor que se retrase. Ciertas palabras del ministro de Policía me han hecho presentir una monstruosidad. Exijo una explicación. Aurelio. Xo será nada. Al ministro le gusta jugar al coco.

(Al mitiistro,

llán?

(Le

tira

con familiaridad desdeñosa.) ¿Qué has dicho, peride una oreja.) ¿Qué has dicho para alarmar a

estos señores.

Ministro de Policía.
jardín.

— (Bajo,
le

al

duque.)

Lorenzo está en

el

— (Lo Aurelio. —
Aurelio.

Ministro de Policía.
(Alto,

Ministro de

—No perdemos de ¿Qué a caso? Policía. — Por tiempo,
todos.)

mismo.)

Eso te concierne.
es el

vista.

divertir

el

se

me ha

ocu-

rrido una explicación humorística del asunto de los libelos, y estos señores lo han tomado al pie de la letra.
bierto

Archicanciller. No admito evasivas. El señor nos ha descucon medias palabras, como explorándonos, una maquinación en que se atropella el nombre de Diana. ¿Usted lo autoriza? Ministro de Policía. Se empeñan en que yo mismo he lan-

zado los

libelos.

Si así

Archicanciller. ¿Yo qué sé hasta dónde llega su perfidia? Aurelio. (Sonriendo.) Pero lo sé yo; y no es infinita, créame u.-íted. Mis servicios a lo que Diana representa, y a su miáma persona, me autorizan para decir, y no admito réplica, que nadie la piarda mejor que yo. Desgraciadamente, y sin necesidad de una maquinación como ésa, Diana y Lorenzo, Lorenzo y Diana, me

fuera,

¿habría venido a contárselo?

quitan

el

sueño.

¿Luego hay un asunto de les dos? Aurelio. Más que un asunto un conflicto. Archicanciller. ¿En qué consiste? Aurelio. La ocasión no es para tratar negocios de Bstado. Muy pronto he de convocar a todos ustedes para que me a.sist&n

Chambelán.

— —

:

con

íiis

luces y su experiencia.

A Hciii canciller.

—No

sé qué pensar.

B8

AuBELio.

— Se
Si

cansaría en vano.

Ustedes ignoran la verdad de

una chispa de la verdad ba brillado ante sus ojos, no habrán querido verla. Diana y Lorenzo, por influjo de la suerlo sucedido.

están en conflicto. Yo tuve, tiempo atrás, libertad bastante te, para que el conflicto no naciese pude fusilar a Loienzo, pude no dar la corona a Diana. Ya pasó, y ninguno tenemos la misma libertad. Henos aquí prisioneros de nuestras propias acciones. ¿Por dónde salimos de esta cárcel? Habrá que discurrirlo. Chambelán. Discurriremos. No ha de sernos tan difícil. Archicanciller. Conocido el caso, se hallará alguna solución. Aurelio. ¿Alguna? No me basta. Hemos amontonado tantas locuras, que una solución cualquiera podría ser una locura más. Es preciso hallar la solución, la única apropiada. ¿Cuál es? liO
:

ignoro todavía.

Quizás venga de perlas aqr.ello de "el tiempo y para otros dos". Aurelio. No habría conflicto si pudiera estar como en suspenso y dilatarse por todo el tiempo de nuestra vida. La entraña de la dificultad consiste en la urgencia de lo que hemos de hacer, en un tiempo limitado, gracias a las circunstancias en que nosotros mismos nos hemos puesto. Y'"o estoy habituado a proceder pero, en esta ocasión, mi espíritu se angustia. con desembarazo Vean ustedes cómo lo íntimo del ser de cada hombre, incluso de un hombre como yo, es un drama, por la sola necesidad de soportar el peso de las propias acciones y de acudir al remedio con otras, mientras nos dura la existencia. Morir, que es acabárseme el tiempo, no resuelve mis conflictos si soy j'o el que muere. Mi muerte destruye el supuesto, suprime el cerco donde el conflicto se produce, pero no lo resuelve. Ahora, si es otro el que muere... Archicanciller. Una dificultad con solución posibla no pasa de ser un acertijo para la inteligencia que pretende resolverlo. Caso tremendo es el que no admite solución por achaque de nuestra pobre naturaleza humana. Ministro de Policía. Esa sí que es una evasiva peligrosa, anarquizante. La naturaleza humana Eso es muy vago. No tiene cabeza con que responder. Chambelán. Silencio. Viene gente. Aurelio. Será Diana. Vamos a conar alegremente. Mañana nos traerá su afán.
yo,

Chambelán.

;

¡

!

64

) A buena hora nos despacha Chambelán. ¿Lo sabías? Menina. Paje.) ESCENA Paje. — Déjame ahora buscar al Desdichado. mundo quedarían envenenados de su tristeza. VII el Menina. (La menina y el paje suben a la tenaza del segundo término. . — Te pongo a prueba.AiXA. ARcniCANCiLLER. Las copas de los árboles oro. Se habrá cansado de esperar.) No veo al Desdichado.-:erte. Parecía tan triste. Ministro.)' 65 . 'TcNiNA. Suben ráfagas al cielo. — Iluminan por nosotros.t. (En la terraza. AJE. el — Qué de luces se encienden en jardín — anegan en resplandores de — palacio es de fuego. amor y nas?ca Paje. ii Qué haccmos ? (Los cuatro personajes se ise — — ¡ ! — agrupan y hablan bajo. Así merece más. encuentro Paje. el PAJE y la MENINA. venia de ustedes. acomel la al si la páñenos hasta palacio. con Aurelio. — Tal vez mates Menina. —Todo Paje. Menina. que todos los amores del rAJE. — Yo. opto por la retirada. ¿No vale más lo que espera? Quizás no. Paje. puesto que hay esa orden. — ¿Qué motivo habremos dado? oscuridad. — Que asustas de andar sola conmigo en se te la (Entra LORENZO.) Menina. i:nina. — El vendrá nos espera.) i' La señora les da licencia para que no la esperen más adelanten a ir a palacio. AJE. melancolía. CIIA^^5ELAN. — — — — — — JIenina. (Se marchan los cuatro. — Vamos. ¿Padecer es un mérito? Si me haces padecer no podré qi.ESCENA VI (Entran .

en el punto de alcanzar lo que más quería. — Quizá me ha valido tu ¿Cómo llamas? Menina.. un ser nuevo. Tanto me daría que Diana viniese como que no. Espérala Lorenzo. es nada. llega al sienta. — Graciosa. que he padecido. feliz. Es que soy como fui. Ya es nuestra Menina. seííor. concibo un desquite que valga por quien yo soy. 1 otro.— Tú me llamaste graciosa. . Sobre todo. te adiós.ESCENA Lorenzo. — ¿Eso ha dicho? Paje. hijo de aquella noche. la marea baja tanto. {Se marchan ESCENA IX Lorenzo...) ¡Qué personaje extraño es el amo^l Llevo en el alma. que pone al desnudo la roca de mi antiguo corazón. al tér- lo del si serlo tú. tv-^rnura ni tristeza. Paje.. Lorenzo.... sin más alma que un eu6ff .) no empiezas a Menina. ilENiNA. bien me acuerdo. como de bulto. me falta el pllacer. alegría. sobre esperanzas que no dejan sino el recuerdo de haberse mueito en flor el fantasma que adoro en los coloquios de mi ternui*a me desconoce y se va aborrecido estoy de mí y de todos.. —No tardarás en Lorenzo. donde . — Ven.) la si lo riosidad.— ¿Curiosidad por mujer? Yo tengo que contarte ahí. La certidumbre de verla en mis brazos concluye mi tormento lo concluye de tal modo. y el amor no me concede una alegría comparable a mi tortura?. mi fervor desaparece.) que nadie las ha dicho aún. — . {Solo.. verla. Esta calma ¿es mi pasión? ¿No es más que esto el amor? ¿O soy un monstruo.. : no hallo deseos. Con eso me quedo. tampoco alogría ni placer. las imágenes del deseo lloro sobre recuerdos hechos pavesas.. Sé {Desciende primer mino. ¿Nunca la quise? ¿No la deseo tanto como el deseo me finge? ¿O será que los males y los bienes no me pasan de la imaginación? No. VIII —Niños. — ¿Y escuchásemos que dicen? ¡Tengo una cuPaje. abrazados.o. — No seré todo {Loprimer término y se renzo noche. ¿qué me traéis? —Lo que deseas. y ahora. cosas tan nuevas. Diana hablará contigo un momenío. y soy además otio Lorcnr'.

No.. y sólo con dudarlo a mi vida le ría faltaba su objeto único..) la decir. No es de ti. Todavía de paisano te pareces a ti mismo. Diana..) Me das miedo..) ESCENA X Diana. Lorenzo! Déjame reír. {Como recordando. {Breve pausa. qué empieza una conversación.. {Que entra examinando el lugar... No encuentro decir. ¿por quién?. decirte?. las alas con que yo subía pronto a perderla.) Así no frialdad. ¿Qué pensaba? Alguna cosa triste.. {Riéndose. — ¿Qué iba a vergüenza. Pero así te desfiguras..) ¡Qué lúgubre está el Ah Gustos del Desdichado.) se {Co7i tú. Lorenzo. ¿Eso querías decir llamándote el Desdichado? Lorenzo. pero no ! : — — 67 . — {Titubeando. {Pausa.. Sepamos para qué... Quisiera saber al menos dónde concluye mi ser verdadero. — ? ¡ : ! ! el uniforme.. ¿Y ahora te pierdo. {Breve pausa. — ¡Es que estamos tan distantes!..... Siento como Lorenzo.) ¡Dianal {Recobrándose.....) Acabas de llegar. n-.. Vaya.. Te agradezco que al fin consientas en usarlo..) ¡Qué locura! ¡He pensado que no te queMenos aún lo he dudado. y tanta gala.. te llevas mis ansias. — {Desconcertado. que es adorarte y padecer por ti. ¡Ay..) Es el tuyo... Ya vuelve a mi alma aquella tristeza..) Diana. no sabe .. Para eso no te he suplicado que vengas.. Diana. {Sombrío.) ¿Eres tú? ¡Cómo! ¿Eres tú? (Riéndose. Diana.alma nueva. Uno de los dos me arranca la vida. ¿por qué.) {Retrocede. Estoy suefío feliz. adonde nunca pensé subir?. desconcertado. (Lorenzo. sí! {Con efusión y calor. {Amoscado. {Co7i burla.. que Lorenzo mantiene entre las suyas. dónde comienza su ilusión.) ¡Oh.) Empiézala Diana. No.) ¿Te sor- — — — — — — Habla. las ¡Dame una manol primeras palabras. mirándose prende?. Diana. ¿Qué le vamos a hacer? Lorenzo.) {So^recoyido.) Lorenzo.. — No me acuerdo. primera es Diana. Pero se me hace tan extraño verte con ese uniforme... Diana...i locura. {Ve a Lorenzo.. Lorenzo. Lorenzo..) Cuando llegaste estaba pensando en ti...... — sitio! i impresión. —Te aseguro que no me he reído de Lorenzo.. va hacia ella. pues no te sienta.. Soy desdichado si me falta tu presencia. gracias.. pero.. {Queriendo recobrarse..) ¡En ese tono me hablas! Diana.) Así. graciasl {Quiere tomarle las manos. ¡Oh.) {Diana le da una mano. ti. — — Qué novedad Con esa ropa Lorenzo..

En cambio. una soarisa. te aborrecería. Diana. que me de-bes tu vida de hombre. Esto es ser desdichado que mi amor te llame a gritos y no los oigas. pero no lleves a mal un egoísmo que te hace dichoso. La recuerdo Lorenzo. Lorenzo. Quizá soy egoísta. Lo mismo que tú. gloria de mi alma Vuelvo a la vida que me diste aquella noche. lo que ^grio de mi antiguo ser se me ha quitado. Lorenzo. Lorenzo. Tenerme apartado de tL Diana. pensaba yo. Lorenzo. Lo seré si acaba este martirio. Diana. Si mi amor me gusta del tuyo es el arrebato. ¿por qué me quisiste también antes que el amor me transformase? — — Diana.spero y lo Diana. Oh. El duque me tiene poco menos que secuestrada. salvaje mío. Raro será el día que no nos hayamos visto. iMUndo.mi amor. {Rie7tdo. — — — — — — — — ¡ ! ensueño. Diana.— Sle revelaste un vivir tan suave. Vida miserable es enloquecer por ti y que me olvides.) Mi ogro. que es no tenerme amor. Beber tu pasión es mi regalo. es peor Tu frial- que la muerte. Lorenzo loco. ¿Con placer? Diana. Lorenzo. Puedo dad DO me mata. Como dos extraños. No podré quererte huraño ni receloso. te —Así — — quiero. Lorenzo. lo generoso de tu alma. pero no sin el mío. Amo la vida de otra manera. Lorenzo. tú me ponías unos ojos f átale». te presta sus alas. Diana. ¿Por qué no? Lorenzo. Diana. amada mía. 'Por eso me has negado una palabra. Todo tú estabas en aquel héroe. vivir sin tu amor. ¿Recuerdas nuestra noche en la sierra? Diana.— Te habrían fusilado en el acto. Estoy orgullosa de que por mí no lo seas. Mi corazón desesperaba de ser feliz y ya no desespera. Yo no sabía que en una mujer hubiese tanta dulzura. sería menor desdicha he visto que es morir. Lorenzo.) ¡ — — — — — — — — — Muestro Diana. anuda en mis brazos el hilo de aquel : . ¿Soy para ti el de siempre? Diana. quiere devorarme. Yo no te olvido. Ya ves. ¿Te avergüenzas de mis resabios de fiera? Diana. ¿ Cuál ? Lorenzo. ese es mi mérito. De buena gana habría publicado delante de todos secreto. aunque sélo . No amarte yo. Lorenzo niño. Diana. No hay transformación que valga. haKta una mirada. Yo lo hice brotar . que lo ú. Si me quieres así. — Lorenzo. Desesperado. como el caudal debajo de la peña.

: — i 1 — — querido. ¿qué quieres? No adivino tus pretensiones. El duque me ha dicho que andamos en ! : papeles. 9 . Diana. — ¿Separarse? Basta no deshonrar con corona que Lorenzo.. — No respetaré Diana. y malditos te lo llevo. ! un escándalo la la dieron. Di que no me prefieres volveré a mis montañas. no te merezco. Lucido porvenir Vamos. llevándote lejos. ¿cómo olvidar que me elevaste hasta ti? Comparo tu generosidad con la reserva de hoy. Todo puede couciliarse.fuese por sacarme del apuro En serio. Pero. has de elegir entre la corona y yo. Lorenzo.. ¿Te pesa? (Colérica. Déjame salvar las conveniencias. sueñas borrascas y desventuras. Diana. (Riendo. ducta. como si recordaras una obligación? ¿No tienes más delicadeza? Pudiera arrepentirme de todo. recordar lo que hice. Diana. muy lejos. Yo no soy un caballerete ambicioso que intrigue con los placeres furtivos de una gran dama ni hombre de mundo. Empiezo a temerlo. Eso no va conmigo. Una vez tuviste el arranque de confesar a un extrafio nuestro amor. y me veo perdido. hacer de mí un capítulo de las memoNo sirvo para eso..) De nada me pesa por mí. y serás en este palacio mi duende ¡ — — — importen. Diana. que es el peor modo de no ser hombre. Estaba loca.) natural tormentoso. Lorenzo. respetables. Lorenzo bas de cuidar un poco de mi reputación. —Ya ves que tu buen nombre no depende de tu con- Diana. — Maldita sea corona. ¿No sabes ser dichoso? Lorenzo. Lorenzo. dispuesto por su egoísmo a Lorenzo. Diana. Lorenzo. ¿Qué es esto de Diana. Pero. y cuando todo está en calma. Ya es tiempo de alegría y de gozar juntos del triunfo que habíamos soñado. por ti.. Lorenzo.. ¿Y tú quieres amarrarme a tu soberbia. Lorenzo.. resucitaré la guerra y vendré a sacarte de esta corrupción. Lorenzo: tienes un Diana. poner en tu vanidad un adorno de lujo? ¿Quieres?. Soy un miserable. Ha cambiado la situación. Tú tienes en mi corazón el puesto que mereces. aunque a — — — — — — ti la los viles que te Si tu posición me y maldito yo que lo he consentido estorba. —¿Pretendes rias secretas de la corte? — — . ¿Y lo pasado? Lorenzo. no que nos separe.. adonde no reines más que en mí.

Diana. que será maldito mientras viva su me- — — — — — ¡ I moria. Si erc:.-Mi angustia no se refiere al mañana. — Creo se y conociese. — Regalarme con tu persona. Diana. habiéndome entrégalo a en tu grandeza. Diana. 69 . Diana. Lorenzo. Si no lo creyeti. ¿Qué ignoro yo de ti? Lorenzo. Yo soy más. Diana.—Déjame entender que no has conocido mi ni lo aprecias. te diré que cuando no me : tifique. renuncia al propio ser. piadosa y sabes oír la voz del remordimiento. Si descubro que mi pasado es una abominación. El sacrificio. Lorenzo. —Estoy pronta a padecer mil veces ocasión Lorenzo. Que te he sacrificado mi conciencia. ¿A qué probarnos en el si no es necesario? El amor no me atormenta.stencia. Diana te será indiferente cuando tu pasión se hastíe. dolor Lorenzo. tu vida nada tendría que ver conmigo. ¿De qué modo? Lorenzo. Dime si tu pasión se iguala con la mía. Diana. y que este amor no me salva. Tú solo te maldices. Diana. Y la paz eterna. Después.. — sacrificio morirá. ¿No rae tienes por tuya? vida. Ahora. despreciable. muerte en —El amor sacrificio ti. soy alguien. que no admite enmienda. Hoy somos dichosos. si si la llaga. y sabré que no eres digna de este amor. ¡qué sé yo! Pasión. el Lorenzo. No. Mi angustia viene del pasado. por adorable y divino sea regalo. no es para Diana. ¿Lo sabes? Diana. yo seria la ruin y la — — — Lorenzo.transigir con la ruindad. el sacrificio. pasión.— Y mi nombre. Diana. — La ocasión nunca llega para que no tiene voluntad de Hay que a su encuentro. el pensamiento de perderme te parece mortal. me verías arrostrarqi!< es don absoluto. que sí lo soy. ¿Qué puede probártelo? Lorenzo. ¿para qué he nacido? Este amor es mucho más que la realidad presente de raí vida es la justificación de mi exi.—Es placentero porque ignoras el estrago que has hecho en mi alma. conozco tu valor. Diana. Mejor dicho.. Tú lo vuelves triste.. Diana. y eso es todo. — fortuna nos fuese contraria. es placentero. Lorenzo Lorenzo. me jus- disculpa.— Sea o no digna de tu amor. salir Si la lo todo por tu amor. me quieres. y yo con Mi nasión ella.

. ¡Ay! No la duda.. acepté con orgullo el morir. la conllanza en el deber. (Trisie. Diana. La habrá perdido por otra causa. La paz y el olvido te calmarán. Traición tuya.Diana. Diana. Tuestes a tu . ¡Mi vida es un puro crimen!. El sar'gento echó a rodar por el suelo una naranja. traición de Aurelio. que resistía mil pruebas corno esa sin estremecerme. Yo era un hombre tal. Diana. que la duda no entraría jamás en mi alma. Es odioso que reniegues de ti.. miseria de todos. a ver si la alcanzas !". Hoy sería mi espíritu una tiniebla absoluta si tú no lo alumbrases... Lorenzo. tú alcanzaste por la corrupción el triunfo aparente de tu egoísmo. ¿Qué más puedo ser? LoRENLO. Y las balas cortaron el paso de la criatura. Un día te juré. Lorenzo..í:ma me has descubierta! ¿Qué seré yo ahora para los soldados que lloraban al verter sangre por mi orden? Diana..) Qué lejos estás de lo que yo necesito que seas pura mí Diana. El horror es de mi conciencia. Lo sacaron del pueblo. ¡Es preferible no saber!. Cuando Aurelio nos prendió y decretó mi muerte.servicio. que — — \ — — — — : — — — — — . "¡Anda. y sólo queda el espanto. no por mi amor. pensando en una causa superior a nuestra vida mortal. Pero no admito que manches nuestro amor con tantos horrores.. Que el recuerdo de la guerra te amargiro. Entre ellos se contaba un niño de diez años. me han llevado a cometer acciones horrendas. Lorenzo. El precio y el cebo de la traición fué dejarme la vida.. Ni siquiera se acordarán de lo que hicieron. Algo tan grande como la capacidad de mi espíritu. Los soldados del pelotón lloraban. Mi conciencia estaba en su entereza. Yo di una orden que se tomasen represalias en el pueblo donde aquel verdugo tenía familia y se fusilase a sus parientes más próximos. quo no tiene límites. la negación la ha saqueado. ¡Un crimen inútil para servir a un engaño que tú mi.. Y aunque ya tenía tu amor. dijo. mi rectitud.) Me dices las cosas triviales que escribirán los periódicos adictos cuando hagan mi necrología. me abrazaba con la muerte por dar mi vida en testimonio de mi conducta. ¡Ay! En un solo día. fuentes de mi energía y de mi valor. Para el mal. siendo como eres un ejemplo de nobleza que hasta tus enemigos admiran. que corría detrás de la naranja. es digno de ti. Lorenzo. que por ti ha perdido la paz. Día a día me he preguntado: ¿Para qué todo aquello?.. ¿Sabes lo que hacíamos unos y otros por ti o contra ti? Escucha. Un subordinado de Aurelio fusiló a los padres de un subalterno mío. (Sarcástico.. Yo tomo sobre mí la mayor parte de culpa. Yo las cometía serf'namento. Allí estaban mi fe. ¿lo recuerdas?.

Lorenzo. lo el 1 Eres mujer y me perteneces. Diana. ¿Soy yo algún figurín de corte? Necesito la posesión absoluta...) Eso te probará la inmensidad de mis ansias. Lorenzo. Gracias a no haberte matado.Diana. y yo me vendí a tu amor. puedo yo ser feliz.. ser el uno del otro siempre y para siempre que nada exista para ti fuera de Lorenzo. — — — ¡ ... ¿Yo soy un loco? ¿No valgo más?. creyendo que aún podría gustar las dulzuras del mundo. Vete Lorenzo... — — — . Por tu amor no me maté el mismo día que me indultabas.hasta ahora ha sido dichoso.. — Se acabó Diana. (Exaltándose. y tu amor propio? Diana. que hubiera encontrado en la muerte. ¡Sefíoral ¿Qué sucede? Diana. mi amor fué como tabla de salaceptaría. Si 3^0 te digo abandónalo todo arroja esa diadema.. Lorenzo...) ¡¡Diana.) Pues te equivocas. {Retrocede y da un grito.. — Yo mandar... ¡Llevadme!. Lorenzo. Tú no ahogas mi aliento con un desprecio. \acion. Revuelto con tanta fealdad. Contestaré recomendándote a mis médicos. bo lo Por suerte.) Dices verdad. Perdóname. ningún sacrificio te he pedido. una verdad cruel....) Ah ¿Qué dices? ¿Qué pretendes ? Digo que soy tu dueño Lorenzo. lo reconozco. Diana.. Me cuesta la paz. — — — ¡ ! — ¡ ! ¡ ! manos — mando. No cierres los ojos a la verdad. He puesto demasiado en el juego para irme con las : .. Diana. Qué grosería bestial Lorenzo. Te su]»lico. {Volviendo en su. ¿qué contestarás? Diana.. No quiero tenerlo. la fuerza con que el amor me ata a la vida. no!!. — — — G2 . Algunos se han imaginado venderse al diablo. {Iracundo. Pero eso no fué sacrificio al contrario. que ya no representa lo que debió representar vamos a esconder nuestra vida donde nadie sepa mi nombre. Humillarme... ¿Cómo? Lorenzo. — ¡A nadie ¡Te odio! vacías. me amenaza. ¿Y a un hombre que sólo se disculpa de vivir porque te adora le ofreces ser en secreto su concubina? Diana.. (Muí/ abatido.} Una Dama. Lorenzo. ESCENA XI {Entran corriendo dos DAMAS del acompafiamicnto de Diana. Diana... ¿Negarás a mi suplicio el consuelo de que humilles tu vanidad . acuerdo. Está loco. — — ..

Ministro de policía. {A Lorenzo. Reina de un truhán. Tú me has vuelto a la razón. Lorenzo. {Retrocede hacia Diana. Nada puedes ya conmigo. {Interponiéndose. — Aparta ! Vamos de aquí. me perdonas. ¿A ti? Ven a tomarla. Malditos seáis tú y los que te amparan. Cada palabra de este hombre es una in- — — — — juria. Lorenzo. ¡Miserable!. {Desenvaina.) Señora. arrójalo de aquí. Aurelio. bandido.) ¿Qué intentas? Lorenzo. Lorenzo. {Alto. {Bajo... Aurelio. {Sarcástico. Respeta a la reina. Aurelio. — ¡ Diana. Aurelio. o llamo a mis lacayos? ¡ — — — ESCENA {Entran XII AURELIO y el MINISTRO DE POLICÍA.) ¿Amenazas? Diana. {A Diana. Aurelio.) Rinde tu espada.) Aurelio. Aparta. Aurelio... ¡Es mi querida Diana.. Obedece. mujer. a Diana. ¡Diana. ¿Sabes quién es?..) Aurelio.. Estabais en acecho.. Lorenzo. Lorenzo. perdóname que interrumpa tus.OUENZO. Buscas tu muerte.Diana.) Necesita un crimen más. ¿Quieres irte ya. ¡Qué significal. I. compasión. Lorenzo. pasatiempos.. Ministro de policía.) ¿Sou los lacayos? Aurelio. se precipita» ««6r# Socorro Diana. Lo será para ti. ¡ ¡ — — — — — — — — — ¡ ! ¡ I ¡ ¡ .. No quiero verte más. al Ministro... Te has puesto fuera de la ley.) ¿Lo estás viendo? Atención a lo que se hace. Aparta. {fie va — — — — — — — — — — — — — I — el MiJiistro. ¡Líbrame de él. Ya ué quién soyl ¡Defiéndete de Lorenzo el Estudiante {Entran dos homlres... ¿Qué me importa tu muerte o tu vida? Por todo lo que hemos sidol. ¿Reina?. Lorenzo. Se Defiéndete. Tigre Diana.) ¿Merezco esta humillación? Diana. no me dejejs ! Si n© Diana.. Lorenzo.. Lorenzo. Ministro de policía.. ÍLo pondré donde no lo vea más. Aurelio acabó el hechizo. me mataré..) Ya lo oyes. Diana. Diana. {Al Ministro.. Aurelio! Aurelio. {Fríamente..) Aurelio. Es hora de estar en palacio.

) ¡¡Lorenzo. repórtate. Asesinos! !.) Lorenzo...) Todo ha salido bien. Ministro de policía. lo apuñalan por la espalda y huyen.. — — — — — — — ¡ ¡ — I ¡ ! TELÓN FIN DEL DRAMA 64 . ¡i Asesinos Diana. ¡Ay! (Cae muerto. Diana. al ver su ac- ción. grita. Señora.. Muerto (Llora. (Precipitándose sobre el cuerpo de Lorenzo.) Diana.) ¡Lorenzo!.. (Entrando.". Aurelio.lorenzo. Castigar a un enemigo público. (Con estupor. Diana. Lorenzo mío!! ¿Qué habéis hecho? Ministro de policía.. Diana.

La tra- gedia de Maricnu. EDITORIAL ESTAMPA MADRID Paseo de San Vicenfe.° - La chica del gafo. es ser el El señor primo.>^s»^^^^<s»vr#^s#^#^^'7 TEATRO ESCOGIDO DE CARLOS ARNICHES VOLÚMENES PUBLICADOS: Tomo 1 .Es mi nombre.° - Para \\ es el mundo. Los jornal. Prólogo de Alíonso Hernández Cafa. La señorifa milagros del de Trevelez. El amigo Melquiades.° . Tomo 3. Los estrellas. o qué malo bueno. Adrián. número 18 . Prólogo de Ramón Pérez de Ayala. Prólogo de José Carner. Tomo 2.

íSiS' .La NOVELA me]or obra de „.„ll«i'»»""' .V?¿. A.i.>y5^.)..— MADRID .i„„í Precio: 3 pesefas IVADENEYRA (s.