EL CUENTO EN MÉXICO 1934-1984 Por Carlos Monsiváis Como alternativa cultural y social, el cuento en México surge relativamente

tarde y casi se diría a petición del público. En la segunda mitad del siglo XIX —entre las conmociones que definen los rasgos de la naci n nueva— se difunde el interés !or los temas, los escena" rios, los !ersona#es y el $a%la de la sociedad que $ace su confuso de%ut& '(ádase a esto la vitalidad del )ector Instruido en vías de emanci!arse de la cultura clerical, y se entenderá !or qué, de !ronto, $ay quienes ya no le confían todas las !osi%ilidades ex!resivas a la !oesía y no es!eran !acientes la a!arici n de una novelística que, !ara su adecuado desarrollo, necesitará casas editoras y en los escritores, más tiem!o dis!oni%le y más destre*a técnica& Por lo !ronto, $ay que satisfacer la demanda de +es!e#os en el camino+, y mientras llegan las grandes novelas, conviene !rodigar cr nicas, cuentos, textos sin clasificaci n !osi%le& )e reiteran el color local, la recolecci n de !ersona#es inolvida%les, el gusto !or el !aisa#e, el encomio de los %uenos sentimientos& 'flige todavía el culto omnívoro !or la !oesía, que centu!lica los lirismos !or !ágina, y le otorga +carta de naturali*aci n+ al ritmo enso(ador y divagador en donde naufraga cualquier intenci n ,exce!ciones nota%les- Mac$ado de 'ssis en .rasil, el Payno de los bandidos de Río Frío en México/& 0os románticos son los !rimeros en ver en el cuento un ve$ículo id neo !ara sus vidas y !asiones& En su !eríodo de auge ,1234"1254, a!roximadamente/ reafirman una convicci n a la ve* !sicol gica y cultural- la vida $umana no se ex!lica s lo a través del de%er, sino —más !rofusamente— del amor, de la entrega sin condiciones, de esa fie%re que estru#a los sentidos y que no es sino la im!osi%ilidad de ser ,o de adue(arse en definitiva de/ otra !ersona& Culturalmente, el amor"!asi n es fen meno nuevo en una sociedad fero*mente re!resiva desde el lengua#e, reacia a com!render las urgencias físicas y los sacudimientos es!irituales que la ve$emencia romántica inter!reta& Por la exageraci n $a%la la necesidad de li%erar un tanto el com!ortamiento- en los cuentos y en las novelas románticas las #ovencitas !álidas y $ermosísimas se marc$itan como flores, son !áginas del alma en donde s lo se consignan e!itafios o son criaturas cuya existencia se a!aga suavemente en medio del sollo*o de un enamorado de rostro convulso& 0a calidad de estos textos es !or lo menos dudosa, !ero el im!ulso moral ,negar una realidad a como dé lugar, al !recio incluso de ver en el sacrificio extremo el gran esca!e/ le consigue a esta literatura una do%le ad$esi n- las mu#eres, gracias a las $eroínas, viven lo que no admite su condici n re!rimida y la monotonía de un $ogar"!risi n6 algunos $om%res, o%servando el desafuero, a!renden a creer en los !oderes de la exaltaci n& )eg7n Ignacio Manuel 'ltamirano, las novelas se escri%en entonces fundamentalmente !ara el %ello sexo& 8os corres!onde com!lementar la afirmaci n- la famosa +sus!ensi n de la incredulidad+ se inicia en el ocio de las mu#eres de clase media y %urguesía6 dis!onen de más tiem!o y en ellas la fantasía es su me#or c m!lice, lo que les com!ensa de no e#ercer ciudadanía alguna& El amor"sin"límites es un sentimiento !roclamado que legitima —fuera de los ám%itos eclesiásticos— la su%#etividad& Patriotas y amantes, los románticos le entregan la autonomía de los individuos a la glorificaci n de quienes —!or el im!ulso amatorio— rom!en el fatalismo de una conducta marcada de la cuna a la tum%a& )i la !ersona amada es como un dios o como una virgen, se fomenta la confusi n entre lo sagrado y lo profano, !rinci!io inevita%le de la seculari*aci n& ' los románticos y a los realistas les interesa normalizar el relato %reve, convertirlo en !rontuario de lo que vendrá- sentimientos, sensaciones, ex!eriencias vitales& El criterio es

y entre am%os extremos nada más queda —a veces— la cr nica ama%le y sentimental& . +reflexiones !oéticas+ en loor de la naturale*a.se trata de una desviaci n onírica. que el lector se !as" me con el !rocesamiento ad#etival de la miseria.si las descri%imos con suficiente ardor y cuidado.edad es aquí modernidad que com!ensa de los centenares de cuentos que en verdad no lo son. los modernistas introducen actitudes ins litas con frases y !ala%ras destellantes& Amé hasta la locura. vivifica una cultura . transfiguraciones del crimen o de la !lena %eatitud& El re!ertorio del +g tico+ mexicano es !ro!io del tránsito de una creencia $omogénea en la su!erficie a su!ersticiones diversificadas que ya im!lican un !rinci!io de li%ertad de creencias.la tendencia que. el que%rantamiento de la verdad a través del sue(o& Para estos escritores. y. +:ragatita+. una cadena infinita de $istorias de es!ectros. que se dé el salto !ositivo y se transfiera la in#usticia del reino de la naturale*a al de la sociedad& En gran medida. la tem!eratura ideal de la narrativa es la tragedia. co a tan !e""a #$"%n&'i(a tro)a (e *i +a i. se !resta con $olgura el relato +so%renatural+. lo más im!ortante. !oetas modernistas. la vida cotidiana no es sino la sucesi n de dramas !un*antes o de escenas !astoriles& = los acontecimientos son inicuos o son idílicos. asesina al ga(án que $umill a su $om%re y arro#a el cadáver al mar& En el %revísimo relato no $ay recriminaci n. de la %elle*a y %ondad de las costum%res.como des!ués los +colonialistas+/ se am!aran tras una +!ertur%aci n+ admitida. $ay cierta indistinci n entre cuento y cr nica.el interés !or !ersuadir al lector del $orror que lo circunda& Eso im!lica una certe*a que es estadística a favor de las clases en la c7!ulanada más leen quienes tienen tiem!o a su dis!osici n. románticos y modernistas . realistas ur%anos. mu#eres que vagan en la eternidad llorando a sus $i#os. y en todo caso. los sucede/.las leyendas. naturalistas.' lo largo del siglo XIX y todavía a !rinci!ios del siglo XX. niña. de la a%negaci n que la muerte s lo interrum!e levemente& El requisito del cuento fantástico es que nunca lo sea en extremo& <na muestra tí!ica —+<n via#e celeste+ de Pedro Castera— lleva aclaraci n ad#unta. a la literatura se le de%e un entendimiento distinto de lo real que !reci!ita el derrum%e de las convenciones feudales. de 'l%erto 0educ& El tema es sim!le.. no $ay morale#a y el criminal no ex!ía su cul!a& 0a am%ig. de la !oda de cualquier malicia. los románticos ven en la !rosa"que"es"!oesía un +certificado de licitud+ . continuaci n de la ense(an*a religiosa !or otros medios& "Diréte.n" ' modo de disidencia moral. y en la resistencia al moralismo im!erante se filtra la modernidad& 9 mese un cuento de fin de siglo. del tráfico concu!iscente entre el más acá y el más allá& 8o%les em!aredados vivos !or sus amores ilícitos con virreinas.un estilo llano y seco no se considera literatura/& ' la ex!resi n de las metáforas y de los ad#etivos estremecedores. !or lo !recario del material imaginativo. conversaci n de adultos. literatura infantil. quienes están convencidos de que si $ay in#usticias esto es asunto del orden natural& 'nte la indiferencia o la ceguera social.nominalista.. realistas cam!iranos. a!to !ara un !7%lico todavía inmerso en la cultural oral que es. sacerdotes que confiesan a seres muertos $ace un siglo.una !rostituta llamada :ragatita !orque s lo gusta de la gente de mar. en %uena medida. las emociones creadoras florecerán invictamente& Como los modernistas . la !o%re*a de los recursos $umorísticos no %asados en la o%servaci n directa y el a!recio !or los valores testimoniales/& 'lgo tienen en com7n cronistas de costum%res. y le es indis!ensa%le a un nuevo género& Con los relatos de vírgenes que !enan !or $a%er de#ado de serlo y vírgenes que !refirieron morir !ara no !erder tal status. sin des!la*arlos #amás del todo. conviene !resentar con so%resalto los sucesos comunes o +vulgares+.

muc$os desde(an la o%ra de '*uela. sino !ara urdir una Edad de =ro donde el idioma +c$urrigueresco+ sea inocencia !erdida y o%#eto de lu#o& 0entamente. !asan inadvertidas Andrés érez maderista .frecuentes/ grandes momentos. con 'rtemio de Balle" 'ri*!e como em%lema. el cuento mexicano del siglo XIX resulta ingenuo. sino seres cuya com!le#idad se nutre de la com!ulsi n de vengan*a& Por desdén conservador o con el recelo de los recién instalados en la cum%re. rostros vacíos en es!era de los rasgos del 'rc$ivo Casasola& Pero este con#unto tiene !oder $i!n tico so%re la imaginaci n cultural e incluso so%re la memoria individual& 'l revelar drásticamente y sin mistificaciones el México su%terráneo que de !ronto se agol!a en la su!erficie.1 @11/.mentales y físicas/ que cua#arán en la versi n más favorecida de la revoluci n.frases %rutales.ac. la literatura su%vierte muc$os !untos de vista im!erantes. reinventan y dulcifican el virreinato.1 @1 A/ y otras novelas de Mariano '*uela& 8o en %aldeen 1@13 1@1 A los !oetas !redilectos de la élite son 'mado 8ervo y Enrique >on*ále* Martíne* con su incitaci n a la serenidad y al lento discurrir del alma& 8o en %alde cunde en esos a(os la literatura de los +colonialistas+ que. es un crítico angustiado !or la %rutal inarmonía de la sociedad. escenas crudas.+!intoresquista+.un tro!el de cam!esinos sacudidos !or el odio y a#enos a cualquier com!rensi n ideol gica de su causa que matan !or desquite ciego y mueren !orque sí& 0a conclusi n anterior no está en la o%ra de '*uela y es !ro!ia de la !tica que reduce un estallido social a las !ro!orciones del gran"gui(ol. '*uela requiere de una forma que .la saturaci n es!iritual. no s lo !ara distanciarse del !resente. convirtiéndola en la *ona donde la ética se vuelve estética& 0o que fue virtud moral es $oy cadena !er!etua. consigue credi%ilidad& 0a novedad cultural de la violencia que se descri%e es su condici n %ilateral& Ea no son !eones gol!eados como !erros o !erros gol!eados como !eones. se introduce el relato de la Devoluci n Mexicana que.la corres!ondencia entre la virulencia de la crítica y la actitud de los lectores& El $á%ito de registrar en lo que se lee s lo aquello que no incomoda . 0o es. no a"can0an111" 'l realismo anterior a la década del die* le falta un !unto de fusi n.re!rimida& Con estré!ito o con discreci n. no lo es en a%soluto6 con él arraiga una visi n literaria y de él muc$os des!renderán un acervo de imágenes . si !or ingenuidad se entiende reclamar como territorio !ro!io de la literatura el adere*o de los %uenos sentimientos y el entrenamiento de la mirada !oética . entre textos +!reciosistas+ y mitificaciones de la Cescansada Bida de Provincia. !os de aba"o . la mayoría de estos relatos s lo encuentra acomodo en la $istoria de la literatura& "-%"en"e.$á%ito universal y !ermanente/ va!ori*a logros literarios. *'c.ver%igracia. !or e#em!lo. y Micros es un mane#ador admira%le del rencor social& Con los criterios de $oy.como a$ora el lector ya sabe. aunque esto no se registre en su momento& 'sí. el encasillamiento des!reciativo de algunos escritores de fin de siglo& ' Manuel >utiérre* 8á#era se le alo#a en el desván del +afrancesamiento+ y a ?ngel de Cam!o Micros en el catálogo de las costum%res desvanecidas& 8ada menos cierto& >utiérre* 8á#era. denuncias !olíticas y econ micas& 0a creencia en la literatura como +armonía+ es tan !otente que la ex!losi n revolucionaria remueve las estructuras nacionales !ero no trae consigo de inmediato el reconocimiento a la novedad artística& 'sí. !létora de escaramu*as y fusilamientos. la calma inefable que suscita la contem!laci n del !aisa#e/6 si es ingenuo so%revaluar la distinci n entre el bien y el mal.o / i no. en sus colecciones de cuentos y cr nicas. +reaccionaria+& En sus . al a#ustar un intenso y extenso acontecimiento $ist rico al tama(o de anécdotas tremendistas y de !ersona#es que son $o#as"en"la"tormenta.

los más notorios"la ela%oraci n de !ersona#es definitivos a!orta una síntesis del momento y un logro literario aut nomo& Pero %l . el !atriotismo a escala& Centro de esta corriente. s lo se !u%lican dos li%ros de relatos con atm sfera revolucionaria. al +arte revolucionario+.costum%ristas. rosas para la bienamada .algunos escritores del gru!o de Contem!oráneos/.1@12/ de >enaro :ernánde* Mac >regor. y %l feroz cabecilla . de tra*os enérgicos con la menor cantidad !osi%le de digresiones& Consigue su !ro! sito ca%almente en los li%ros escritos entre 1@11 y 1@15& Más que Martín 0uis >u*mán. el diálogo que sustituye a la intros!ecci n !sicol gica.no niega al tema. im!era la am%ici n de la Página Perfecta. estam!as de los a(os de la revoluci n armada. aislado en su deslum%rante !rosa clásica. fortalece a la +cultura !roletaria+. de anticuarios o de seres calladamente demoníacos& 'lgunos títulos de li%ros de cuentos avisan del menos!recio ante lo circundante. arriba$ . .1 @FJ/ de Miguel 0 !e* de Ieredia. al +realismo socialista+. el ascenso del general 0á*aro Cárdenas a la Presidencia de la De!7%lica. +itrales de capilla .1 @F@/ de 0uis Mora 9ovar& Más que esca!ismo. '*uela es la gran !resencia en la narrativa. y en algunos ca!ítulos —+0a fiesta de las %alas+ y +0a muerte de Cavid . al movimiento de generosidad corroída !or el sectarismo y que. contiene cuentos escritos entre 1 @4F y 1 @42.1@1G/ de Mariano )ilva y 'ceves.1 @1 5/Hde Manuel Iorta.los estridentistas/. la exquisite*.1 @FJ/ de Korge de >odoy. im!u%lica%les %a#o la dictadura !or la fogosidad con que denuncia los cam!amentos de tra%a#o for*ado/& Por lo demás.1 @F2/ de Martín 0uis >u*mán. tarda en ca!tar las convulsiones y reela%oraciones $ist ricas& )e requieren la distancia en el tiem!o y la convicci n de que a los temas los legitima la diferencia entre imaginaci n literaria y mero testimonio& Eso ex!lica !or qué. la gran lecci n de Kulio 9orri. de la frase cincelada. ya sea en evocaciones !ue%lerinas o en la es!ecifica" ci n de ám%itos +extra(os+. engendrado al alim n !or el im!ulso nacionalista de la Devoluci n Mexicana y el entusiasmo ante los %olc$eviques. Ar*uilla de marfil .1@1G/ de Efrén De%olledo. de a(oran*a de un !asado %uc lico y casi siem!re inexistente . del ad#etivo +%urilado+. la !resentaci n finalmente equili%rada de esa furia !o!ular que el cine re%a#ará y disfra*ará& <n medio a quien el !orfirismo familiari*a con la idea de +la literatura.erlanga+. de un estilo nervioso y directo. im!osiciones de una formaci n moral y literaria& El me#or li%ro de relatos del !eriodo. con 'n +ar (e o3o (e +"ata" En 1 @J3.guila y la serpiente .ovelas triviales . su dignidad acrecentada ante la muerte& )i algo. sino a una cultura que reserva !ara el cuento el atildamiento !rosístico.1 @F3/ de Carlos 8o"riega Io!e. cultivo de la forma+. de e#ercicios de vanguardia . %l honor del ridículo . la !erfecci n que es #uego de inteligencia y afilamiento crítico. !ermanece como $ec$o aislado& "2o")ere*o . %l libro de las rosas virreinales . entre 1 @1 A y 1 @F@. es %l . -unto a la hoguera crepitante .#Arriba. el li%ro es un cantar de gesta invertido. su relativi*aci n de la existencia.1@F2/ de Dafael :& Mu(o*& &'arne de ca(ón de 1 @1 A de Marcelino Cávalos. donde la exactitud ver%al equili%ra la voluntad irrefrena%le de los !ersona#es. sean cuentos o cr nicas. la finura.%l desencanto de )ulcinea .guila y la serpiente no es la norma& 0o com7n son los relatos que dan la im!resi n de %7squedas tentativas. el ritmo de las escenas de violencia. .de él se toman en !rimera instancia el di%u#o ines!erado de los !ersona#es. . de +nacionali*aci n del freudismo+ . !o%lados de eruditos cuya calma esconde una tragedia.i3o. reco!iladores de leyendas/& El n7mero de narradores que !arecen ignorar el tiem!o no es s lo atri%ui%le a enconos o a re!ugnancias clasistas.1@F5/ de >erardo Murilloel Coctor 'tl.

5rito.1 @J1/ de Kosé María . a la ve* democrático y !aternalista.donde el consuelo de un ni(o ciego es que ya nadie le dirá tuerto/. y +*onas de misterio+ que son turismo interno& En cam%io. con casi idéntico lengua#e.+8o $ay más ruta que la nuestra+/& Pero no $ay el equivalente literario de la Escuela Mexicana de Pintura.es decir. seguramente los me#ores cuentos son los de éste 7ltimo. de realistas norteamericanos como MiLe >old. %l compadre 0endoza . mientras los me#ores de entre sus adversarios usan su +desarraigo+ !ara adentrarse en la literatura contem!oránea& 8o $ay muc$as o!ortunidades !ara la originalidad entre estas dos líneas de fuego de la de!endencia literaria& 0os relatos evocativos y los intentos . se !roducen relatos +!oéticos+ donde la mirada de siglos de los !rotagonistas nunca delata #7%ilo& 0os indios son tristes&&& y estos relatos tam%ién& El ex!onente más destacado. re!resentar a los indios& En lugar de eso. de una forma narrativa que sea instrumento de afiliaci n !artidaria .a la comedia ranc$era& )igue siendo !redominante la idea nacional . durante unos a(os. entre la $a*a(a y el crimen.1 @J3/ Ci!riano Cam!os 'latorre. y se da el caso de que.1 @J4/ de Celestino Ierrera :rimont. el sentimiento de !ertenencia a la actualidad que encarna el american May of life/ gana ade!tos y crece el am!aro del equívoco cultural. 'uentos de protesta . Relatos de la lucha en el . y el +com!romiso con el !ue%lo+ suele demorarse en el serm n& Pero si $ay. novelas y o%ras de teatro& 0os militantes quieren allegarle a la literatura /#por fin$/ alguna utilidad. de MaLarenLo.ellie 'ampobello.orte &12314 de . !ero la idea cosmopolita . . los !rogresistas contin7an la línea del relato romántico del siglo XIX.arraciones revolucionarias . se ex!resen !untos de vista o!uestos que se consideran corrientes formales antag nicas& <n movimiento !aradigmático de la é!oca. desde una !tica mesti*a.vierte !ro!aganda y afán !oliti*ador en cuentos. !ese a sus $alla*gos y a su %uena fe. estos vanguardistas !olíticos com%inan su ad$esi n al !rogreso con su indiferencia ante la modernidad& En un !aís tan determinado !or las intrincadas y siem!re cam%iantes relaciones entre tradici n y modernidad.1 @J3/ de Mauricio Magdaleno. $ay que olvidarse del !rimitivismo y enviar el c$ovinismo a donde no desentone. :rancisco Do#as >on*ále*.Nqué es ser me8icanos9 )i ser mexicano . 6oz. 0archa ro"a . es !rue%a inequívoca de modernidad& 0a falta de !rofesionalismo literario es una de las causas no reconocidas del de%ate in7til . 'artucho.eníte*. un e#em!lo magnífico/& )on muestras de una tendencia que s lo se recu!era en a(os recientes. !os fusilados . el sentimiento de !ertenencia a una entidad llamada México/. desde el Estado.es decir.y ficticio/ entre +nacionalistas+ y +arte!uristas+& =tra es el deseo de im!osici n.fallidos/ de a!resar la !sicología de las +clases cultas+ no consiguen !7%lico. no evita el misera%ilismo y la visi n +folcl rica+ que acude a ad#etivos !iadosos. tramas de finales sor!resivos . y !or la adecuada asimilaci n de la influencia del cine y de la short story norteamericana& En la literatura de Mu(o*. 7i me han de matar ma(ana . y que restaura visiones !rimordiales& "No tene*o a 4'ién (ar"e n'e tra "% ti*a" >racias a la )egunda >uerra Mundial el crecimiento industrial de México se intensifica& Iay que contri%uir a la causa de los 'liados con materias !rimas y !roductos. estímulos !ara li%ros como !a línea de fuego. a!rovec$ándola como ve$ículo de mensa#es +incandescentes+& )eguidores de Máximo >orLi. desmitificaci n.1 @J3 de Dafael :& Mu(o*& Ce ellos. !or su carga de ironía. 7eis cuentos me8icanos de la revolución de 'lfredo :a%ila. es la narrativa +indigenista+ que decide. las recreaciones de los cuentos indígenas &!os hombres *ue dispersó la danza.1 @JF/ de :rancisco )arquís. !oemas. el #uego entre la é!ica y la !icaresca. $umor. de 'ndrés Ienestrosa.

com!licidades& )i la modernidad es la meta su!rema. o enormemente efica*.ioy Casares. a#ena a las reacciones sentimentales. ya la literatura ya no se le solicita una funci n !rofética sino una más real funci n formativa& 0os !artidarios de IemingMay &:n . Ienry Kames. de%e a!licarse al cuento& )e !rodigan las divulgaciones de Marx y de :reud. Kuan de la Ca%ada. de )$erMood 'nder"son &=inesburg. Kuan Kosé 'rre la y Kuan Dulfo& )u fama vendrá des!ués. :uentes. Cortá*ar. >arcía Márque*.inteligente. en el #usto medio de lo tradicional y lo moderno. c$anta#es.la de!endencia fatalista de los !aíses latinoamericanos con Estados <nidos. se !rodigan las cam!a(as de alfa%eti*aci n. a la declamaci n interna& En los cuarentas se !recisará la im!ortancia de Dulfo &%l llano en llamas y edro . a la élite no le ata(e la oferta. los # venes leen a 0e*ama 0ima. !ara citar a cuentistas magistrales.un es!acio narrativo aut nomo. se disi!an las tensiones de una luc$a de clases !romovida desde el go%ierno y $ay tiem!o !ara contem!lar las muy estrictas reglas de #uego de la movilidad social. dirigida !or Edmundo Baladés será exce!ci n admira%le/ y el gusto !or el relato de maga*ine a la 4& Ienry cuyo sentido radica en la sor!resa de las líneas finales. la ausencia de !u%licaciones es!eciali*adas &%l cuento. culmina un ciclo del !roceso seculari*ados disminuye gradualmente el !eso de la sociedad cerrada. lo que o%liga a reflexiones de toda índole y conduce al reencuentro con lo latinoamericano& Culturalmente.ramo4 y de 'rre la &'onfabularlo y +aria :nvención4 y a !artir de 1 @G2 Devueltas multi!licará sus lectores !ero ya antes esta%lecen sus diversas .es conformarse con lo que aquí $ay. . C$é#ov& Cos autores en es!ecial !asan de +incom!rensi%les+ a +indis!ensa%les+.y unifica%les/ ideas del cuento. a!la*a el gusto !or relatos mati*ados.y su calidad/& Iay excelentes cuentistas que res!onden a esquemas conocidos. se sor!renden con =netti. )cott :it*gerald. al com!romiso inmediato. va siendo des!la*ado el nacionalismo cultural . tam%ién el ánimo inaugural. que crea su !ro!io !7%lico.orges& 0a Devoluci n Cu%ana rom!e un mito.:ran* PafLa y Korge 0uis . !ero ya entonces es nota%le su originalidad . que requieran esfuer*o de lectura& Esto se com!ensa desde mediados de los sesentas. de cualquier modo/& 0as vanguardias ya no quieren darse el lu#o de la resignaci n #actanciosa& 0as instituciones des!liegan sus rituales. reconocen el nivel extraordinario de algunos mexicanos& )erá im!osi%le escri%ir de una vida rural enso(adora des!ués de Kuan Dulfo6 se de%erá re!lantear el sentido de la !rosa !erfecta des!ués de Kuan Kosé 'rre la6 será for*oso incluir el !eso de la !olítica y de la !esadilla ur%ana des!ués de Devueltas& 'I cuento lo cercan dos incom!rensiones& Primero. que no funda su destre*a en trucos.ur <ime4. !u%lican sus o%ras iniciales tres escritores fundamentales. =$io/ o de KacL 0ondon. el boom de la literatura latinaomericana es descu%rimiento con#unto del es!lendor de la literatura en lengua es!a(ola& En todos los !aíses.Efrén Iernánde*. Dulfo& Curante unos a(os. !ero )ios en la tierra. esto se traduce en !rimera instancia en lecturas sor!rendentes& 'demás de o!eraci n comercial. y en el terreno es!ecífico del cuento. el auge de la novela fomenta entre algunos escritores y %astantes lectores la idea del relato %reve como actividad secundaria& )egundo.1 @33/ el li%ro de Devueltas y los !rimeros cuentos de Dulfo y 'rre la anuncian y e#em!lifican una literatura distinta. Pa*. IaMt$orne. finales efectistas. éste es el momento de atender a lo que se escri%e y se !inta y se !iensa en todas !artes& )in demasiado estruendo. el !eso del descu%rimiento es excesivo& 0os cuentistas # venes descri%en angustias y deses!eran*as a la manera de =netti6 fa%ulaciones que son cacerías de ad#etivos inusitados en seguimiento de .nunca demasiado fuerte.Kosé Devueltas. . que solicita el com!lemento de una inter!retaci n .orges6 in" cursiones en la alfom%ra realista"mágica a la usan*a de Car!entier y >arcía Márque*6 . Balle#o y 8eruda. y el crecimiento de una literatura& En la década de los cuarentas. Ioracio Ouiroga. con la difusi n de cuentistas cuya o%ra adquiere nuevo relieve con la frecuentaci n masivaPoe.

y una mayoría —se!a o no siquiera de la existencia de las reglas académicas— se siente en falta frente a su !ro!io idioma. a la +cultura !o!ular+& 0a formaci n $umanista y clasicista !asa de !aradigma estatal a es!eciali*aci n erudita. !ero usted me entiende+& 0as f rmulas de discul!as se eva!oran al irrum!ir en escena masas desentendidas de cualquier resonancia !sicol gica que traiga consigo $a%lar %ien o mal o medianamente el es!a(ol& 0a tiranía académica se queda $a%lando sola y con ella su o%sesi n clasista del $a%la casti*a. aunque quiera.una sociedad ur%ana ya no !uede. a vastos sectores !o!ulares& Imágenes significativas.ístico& 9odavía a !rinci!ios de los cincuentas. !or el método de trasvasamiento.la )alvaci n !or el Es!íritu/.la estructura que la $ace $ist ricamente !osi%le en un medio coloni*ado. que se intenta resucitar !eri dicamente a nom%re de +la !ure*a de la lengua+& En corres!ondencia con los veloces cam%ios de mentalidad. la ex!ansi n de las clases medias . !elículas y re!roducciones artísticas6 el !oderío incontesta%le de los medios electr nicos& Por otra !arte. ya no funcionan los métodos de convencimiento y coerci n de la +alta cultura+& Ber%igracia. !ero el !7%lico !refiere a los modelos y con las de%idas ace!ciones.o*!re i"' tre 5 (e E")i 6re "e5 na(ie .con facilidades turísticas a(adidas.reca!itulaciones de una sociedad y un !aís en el estilo de Bargas 0losa6 fantasías invisi%les o !revisi%les a seme#an*a de . !ara su ex!lota" ci n comercial. la mayoría de los narradores de una generaci n. el terrorismo ling. es!ecialmente. ocurren transformaciones culturales sustentadas en una acumulaci n el crecimiento de la educaci n media y su!erior6 las ofertas industriales en materia de li%ros. de Eugene =H8eill y 'ndré >ide& En un medio de %ar%arie y !rimitivismo.+<sted $a de !erdonar que yo no se!a $a%lar+R +Ea sé que no me sé ex!resar. no so%revive a la sociedad de masas y a la industria cultural& )i cualquiera !uede com!rar los clásicos en un su!ermercado. y !oderosamente.ioy Casares& 0os modelos no se desgastan. !ero su alcance era restringido& '$ora a%arca. y a !rinci!ios de los setentas la !resencia u%icua es el colonialismo cultural& )iem!re lo $a $a%ido. y. se a(ade otra res!uesta tentativa. el estallido demográfico que re$ace a diario el !orvenir de la naci n.a!"an(o (e . como aquella ex!resi n del conocimiento y del arte que fuera de las élites no tiene sentido. y a los mil que entrecru*an su disfrute de Davel y )travinsLy. el mill n de $a%itantes del Cistrito se reduce $asta los die* mil informados de la existencia de la revista Contem!oráneos. la am!liaci n de la vida social .el funcionario y su familia retratados en Cisneyland6 la excursi n de los %ur cratas de tercera categoría a 0as Begas6 la desa!arici n del !restigio inmanente del a%ogado6 un indígena en . ser +fiel a su es!e#o diario+/. se considera en desventa#a !erenne.a!"a 3a*% " NPor qué se de%ilita la intimidaci n de la alta culturaQ ' la general del crecimiento desor%itado del !aís.recuérdese que en el !orfiriato no eran más de cien familias las que via#a%an regularmente a Euro!a/. se re%a#a el !a!el de las élites como de!ositarías 7nicas de la sa%iduría& En estas condiciones la democrati*aci n for*ada del tra%a#o intelectual o%liga a un re!lanteamiento general& En 1@J4. de Birgilio y Marcel Proust. una minoría se declara !ro!ietaria exclusiva de los secretos del idioma. salida !rovidencial de los !ro%lemas latinoamericanos& Educar es !o%lar6 leer es aminorar el aislamiento de los ilustrados& Cesde los sesentas. se quedan varados en las imitaciones& "To(o . vuelven anacr nico el im!erio legendario de la +alta cultura+ y mitifican. ser culto es ser otro& Ouien $a leído a Baléry y a Conrad arregla su exilio interno ante la *afiedad que le rodea& Por lo demás. discos. la fe en la exce!cionalidad de la literatura corres!onde a una creencia com7n en la educaci n .

a sa%er. inaudi%le. ir nica— al México tradicional. !ero es. lo me8i? cano es una ideología inmanente y un logro !olítico del Estado/& En lugar de la conciliaci n eterna de clases. tantas frustraciones y ni una sola demanda resuelta& Pero el ensa(amiento ex$i%e la !rofunda vulnera%ilidad del autoritarismo& )e resque%ra#a la enso(aci n %urguesa del +desarrollo esta%ili*ador+. la utili*aci n li%re de re" cursos.la sierra con su radio de transistores . social y cultural& )eg7n los criterios del !oder. desde !a región m. la cuantía del anafal%etismo a%soluto y del funcional y la !enuria de la infrastructura cultural.1@A2/.tantos muertos. la modernidad cultural se $a concentrado en la defensa de la crítica como elemento de correcci n interna. la argumentaci n democrática se filtra en todo el !aís y. el so#u*ga"miento del tiem!o li%re y de los estilos imaginativos a cargo de los medios electr nicos. nom%rado s lo a través del ridículo. enfoques& El !oder ver%al de :uentes todo lo incor!ora y re$ace y. desde >guila o sol y %l laberinto de la soledad.s transparente . des!oliti*ada e indiferente ante la !osi%ilidad de vida democrática& )in confrontaci n a%ierta la +mentalidad ca!italista+ . los marginados. el vista*o . al !aís de#a de ex!licarlo la teoría de la <nidad 8acional . Carlos :uentes. el fracaso del movimiento estudiantil es inequívoco.1 @A3/ se convierte en un nuevo registro.a través de recetas/ a las corrientes artísticas e intelectuales. des!reciado& 0a narrativa de la Devoluci n Mexicana es el antecedente más directo de esta re!resentaci n de lo $a%itualmente invisi%le. #unto al comic.la am!liaci n de territorios. técnicas. tantos !resos. y en un nacionalismo exas!erado al margen de los sím%olos y la declamaci n !atri tica& Pero si es #usta la demolici n de las su!ervivencias tri%ales. informada. la tradici n nacional queda visi%lemente en manos de una industria cuyos augures son los su!eralmacenes y los !uestos de !eri dicos6 allí alternan. más adoradora del éxito mientras más cercana al fracaso. la re!resentaci n literaria de esa mayoría a la que se $a marginado. sí le ad#udico al G2 la condici n de ru!tura $ist rica.ver la extraordinaria foto de >raciela Itur%ide/& En el camino.el auge de una +mentalidad ca!italista+. las re!roducciones de Picasso y las inter!retaciones de Proust& )e im!one un ám%ito —entre las clases dominantes— de vulgari*aci n de lo consagrado. no s lo en el sector intelectual. celosa del triunfo individual. los # venes des!o#ados . desde Nos días enmascarados . encarna la modernidad narrativa. la renovaci n —continua y discontinua— de la literatura mexicana.seg7n la cual. $a%las y referencias en la !rosa mexicana& En el examen de nuevas formas de vida ur%ana. tam%ién lo es el enfrentamiento a las cargas totémicas. la sim!lificaci n como técnica. antiintelectual y devota de las su!erficies culturales. ocultado. los a%ismos de la desigualdad. en modelo crítico y !ráctico de las conce!ciones narrativas& )in convertirlo en +a(o milagroso+. se agregan actores. la actitud de quien lamenta los estragos de la modernidad y el !eso muerto de la tradici n !ara me#or a%andonarse a la moda& 9odo esto consolida lo ya !revisto en el régimen de Miguel 'lemán. la inter!retaci n !redigerida. antisolemne.el aca!aramiento de la naci n !or el Estado. en la o!osici n — mundana. en relaci n a lo que ya se !retende insuficiente& )in !ro!agandas adyacentes.nunca genuinamente internacional/ des!la*a al nacionalismo& "Tene*o 4'e ir )e ti(o (e *'ra"e *e7icano 1 M% )a"e a i*i"ar e o (e 'na )e0"1 )i =ctavio Pa* re!resenta. emerge la visi n de un Estado y de una sociedad des!reocu!ados ante la in#usticia social y #ustificados !ara siem!re !or la esta%ilidad& Iasta 1 @G2. en !ocos a(os es muy distinto el !anorama de !ersona#es.las mu#eres que ya no son sím%olos ni víctimas ni devoradoras. la inexistencia de una !rensa que alcance en el !aís algo más que a una minoría selecta&&& ' esto se a(ade una necesidad categ rica. innom%ra%le.

sino de la ru!tura de un orden+& 0a !ro%lemati*aci n !sicol gica es con frecuencia el es!acio de la acci n y la acci n misma& )i en la novela realista latinoamericana la tensi n argumental ocurre entre la realidad .de cualquier !orvenir.!or un lado.desgastada la sensaci n #u%ilosa de triunfar so%re la censura. la narrativa contem!oránea declara a%olidas la fidelidad mon gama a las tendencias. el resultado es muy estimulante. $i#os de la&&&T+ 893o"e. $an desa!arecido casi todas las !ro$i%iciones recorda%les& )i esto es más un asunto sociol " .la indicaci n del riesgo y la aven" tura sofocados tras las calmadas fac$adas del orden y el res!eto& —0a eliminaci n del mito de las Escuelas 8arrativas .cosmo!olitismo/ y sentimientos de +cul!a+ . irrum!en sin eufemismos o circunloquios las descri!ciones sexuales& 9odo se vale. como se ve claramente en edro . los !ersona#es extreman y afirman sus contradicciones. no de una decisi n !ersonal o de una coyuntura existencial. descu%ren en su yo una cultura y una sociedad concentradas y en evoluci n. $om%res y mu#eres.defendido !or el Estado/& Esto li%era la ex!resi n en cine. 5 5a "'e&o no (i3o na(a. freudiana o !ostfreudiana !or gusto y !or contagio. terrateniente y !e n. !roducto de una sociedad esta%le. en Dulfo nunca $ay un narrador civili*ado que o%serva a un !ue%lo %ár%aro& 'l contrario. y acatamiento de la gran conquista del cine contem!oráneo.+SBiva Billa. las li%ertades ex!resivas& Pero en con#unto. $ay que ex!oner con nitide* el distanciamiento frente al tema. surge una ret rica disimulada que tiende a com!rimir.lo cultural/. sacian en sus conflictos amorosos su nostalgia de $a*a(as& Esta +vida interior+ magnificada no es tanto distorsi n de lo real como revaluaci n — $eroica y anti$eroica— de lo cotidiano. siem!re y cuando consiga editores y lectores& El fen meno tiene diversas consecuencias. cura y !ue%lo.!or ser. !or reiteraci n y falsa atrocidad ver%al. no*% +a"a!ra Im!osi%le sinteti*ar la variedad actual del !anorama narrativo y la creciente autonomía del cuento en relaci n a las ex!ectativas del lector de novelas& En a!enas quince a(os. la intenci n evidente la +!roducci n del texto+& )i +la novela realista !resenta%a los acontecimientos con la intenci n de que !areciesen naturales+ . los !ersona#es. están en la misma situaci n !orque el desa#uste entre !ala%ra y acci n resulta.realismo social/& )e declara anacr nico el oficio de +amanuense de la realidad+& Cito tres de los muc$os cam%ios !erce!ti%les—)e elimina la distancia entre el narrador y los o%#etos de su atenci n& +Martín 0uis >u*mán —se(ala Kuan :ranco— !resenta a los !ersona#es como !erteneciendo a su mundo del que el intelectual queda se!arado . los narradores que desean corres!onder de%idamente a la nueva temática.. su!erior/& ' su ve*. en 7ltima instancia. 4'é +a .lo natural/ y las intenciones de los !rotagonistas . los $omosexuales. sit7an en !rimer término a su interioridad& '!arentemente nada sucede& En el texto.Kuan :ranco/. la recreaci n inmediata del $a%la !o!ular a$uyenta el !intoresquismo6 !or otro. queda la certidum%re de una !oesía y una narrativa cada ve* menos limitadas !or las convenciones sociales& 9erminan los $omena#es $i! critas a la virtud. la lealtad a sentimientos de +desarraigo+ . 5 entonce "e (i3e.con sus exigencias de res!eto al género/ coincide con el desvanecimiento en gran medida de la censura social del arte . teatro y literatura& Cesa!arece el ta%7 de las +malas !ala%ras+. en la nueva narrativa. asumen los requerimientos formales& Cesde los sesentas. y concluyen los !untos sus!ensivos& Ea ning7n revolucionario gritará.ramo. los nacos que desafían e interiori*an sin quererlo el racismo en su contra& En este gran salto social y cultural.

re!resentantes em%lemáticos.+y una funci n de la voluntad democrática+& 0o que no es contradictorio sino com!lementario& . !ero no !roselitista& . +gruesa+. a la conversi n de la +o%scenidad+ en sinceridad& En la literatura reduccionistamente llamada de la =nda . en lo reciente.+<na de!endencia de la estética+. la +democrati*aci n+ del sexo con la !érdida consiguiente de sus !restigios su%terráneos y.8ovela de la vo* de los gay.la o%ra de )or Kuana y.6asta no verte -esús mío de Elena PoniatoMsLa& '%unda la literatura de com!romiso y denuncia& )e insiste con regularidad en la ex!ansi n del ánimo sensual como invasi n territorial& )e consolida una literatura de mu#eres. alivianada. $omosexuales. y !rodigan atm sferas %rutales —a veces.la narrativa del ánimo #uvenil ligado al avance vora* de una industria. qui*á lo central. muc$os res!onden como >ide. tristemente realistas— donde se recrea la violencia que es la matri* ur%ana .la li%re ex!resi n y la diversidad estilística. y !ara su u%icaci n del fin del terrorismo de las academias de la lengua& ' fines de los sesentas se inicia la materiali*aci n cultural de la existencia de los marginados. el cuento. al relativo y al no tan relativo auge de las clases medias. arrinconado largo tiem!o !or las convenciones sociales y el éxito de la novela. el culto del rocL como m7sica que moderni*a al oyente y de la mariguana como reintegraci n de las !erce!ciones. su%em!leados y desem!leados.Kosé 'gustín y Parménides >arcía )alda(a/ se muestran los elementos de la +!sicología del c$avo+ y las verdades com!lementarias de las %uenas y malas vi%ras.+NOué es la moralQ+. fundada en el +registro científico+ de =sear 0eMis.E#em!lo drástico.lanco/& En este !anorama. %arrios y colonias !o!ulares& Ea se filtra%an en alguna medida !ero marcados !or la !rédica moralista o !or el go*oso folclor del cine& Esta ve* no solicitan filantro!ías es!irituales. la !oesía final de Dosario Castellanos/& <n es!acio a!arte. y otros a(adirán.!arias ur%anos.u de 'rmando Damíre*/ o donde se narran los seres y las situaciones antes s lo descritas !or el linc$amiento moral o el !erd n !ostumo . social y técnicamente $a%lando& 0a recreaci n de lo testimonial. !rostitutas. !ermite no o%stante actitudes y desenfados no minimi*a%les& 0as modas tienden a sustituir la o!resi n de reglas.gico o de $istoria de la literatura que literario. la !resentaci n en sociedad literaria de un $a%la ur%ana. y el es!acio de la literatura es muc$o mayor. al cam%io acelerado de las mentalidades ur%anas. al estallido educativo.la re!resi n moral y !oliciaca. vertiginosa !or definici n. que de!ende !ara su com!rensi n ca%al del acento y del ademán. esta%lece su sitio y reclama su !7%lico& Ia ganado dos %atallas fundamentales. y mantiene una 7ltima e irreduc" ti%le regla de #uego& ' la !regunta clásica. culmina en la a!arici n de la vo* do%lemente marginada de las mu#eres.%l vampiro de la colonia Roma de 0uis Ua!ata y !as púberes caneforas de Kosé Koaquín .Cos !untos de !artida en la tradici n mexicana. feminista !or exigencia moral y !olítica.

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