EL INFORME KROLL Y LOS LINGOTES DE ORO DEL BCR

Boletín Interno Nº 2 Ano 2009

E

l 22 de Abril del 2001, el congresista David Waisman entonces presidente de la comisión que investigaba el supuesto enriquecimiento ilegal de Alberto Fujimori - afirmaba ante los medios de comunicación que el ex mandatario se había llevado al Japón lingotes de oro, diamantes y dinero por un estimado de mil millones de dólares, sustraídos del Banco Central de Reserva del Perú (BCR). Esta calumnia - que hasta hoy repiten algunos despistados - fue desmentida pocos días después (el 30 de abril del 2001) por un comunicado a la Opinión Pública del Banco Central de Reserva en el que se rechazaba categóricamente dichas expresiones y señalaba que: “no se ha sustraído lingotes de oro, dinero en efectivo o cualquier otro valor o bien de la institución”. Actualmente, no existe investigación o proceso judicial por la falta de lingotes, diamantes o mil millones de dólares sustraídos del Banco Central de Reserva del Perú (ni siquiera por un nuevo sol) contra Alberto Fujimori. La denuncia de Waissman fue sólo una más de muchas calumnias. Poco después de éste incidente, en Junio del 2002, la llamada “Comisión Townsend” presentó al Congreso de la República los resultados de su investigación - que tomó 18 meses - pero que en concreto no logró encontrar pruebas de que “Fujimori nos había robado”. Ante estos hechos, algo tenían que hacer: “Si los dineros de Fujimori no estaban en Perú, entonces debían estar en el extranjero”. Por ello, en Julio del 2002, el gobierno de Alejandro Toledo - a través de su Ministro de Justicia, Fernando Olivera - procedió a contratar a la empresa Kroll Associates INC, para proseguir con la búsqueda en los llamados "paraísos financieros internacionales". El contrato se firmó por un periodo de 6 meses a cambio de USD 350,000.00 y luego se prorrogó por otros USD 362,000.00 adicionales. El conocido Informe Kroll nos costó USD 712,000.00.

Los resultados de su trabajo fueron presentado en secreto al gobierno de Alejandro Toledo (posiblemente) en Abril del 2003 y permanecieron en secreto hasta setiembre del 2005 cuando una investigación periodística realizada por un diario local reveló su existencia y parte de su contenido. Lo fundamental del referido documento es que contenía una sola y contunden afirmación: "NO SE HAN IDENTIFICADO CUENTAS BANCARIAS A SU NOMBRE NI EN JAPÓN NI EN OTROS PAÍSES COMPRENDIDOS POR LA INVESTIGACIÓN" (Diario La Primera, página 3, edición del 14 Setiembre 2,005). Todas las demás eran especulaciones que limitaban en algunos casos con la calumnia. Ante ésta revelación, un grupo de ex ministros fujimoristas solicitaron al Poder Judicial se haga público el 100% del contenido - en aplicación de la “Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública” y el "Habeas Data" - sin embargo, la petición fue rechazada porque supuestamente en el contrato existía "una cláusula de confidencialidad" y revelarla "afectaría el proceso de investigaciones. Entre Abril del 2003 y Setiembre del 2005, transcurrieron casi dos años y medio, en los cuales ni jueces, ni fiscales ni procuradores presentaron denuncias o solicitaron ampliación de investigaciones contra Fujimori. El propio Presidente de la Corte Suprema de Justicia (entonces, Walter Vasquez Vejarano) solicitó al gobierno “que entregue a las autoridades del Ministerio Público y del Poder Judicial las conclusiones preliminares del informe Kroll” afirmando además que “el Ejecutivo nunca remitió los pormenores de las investigaciones que realizó dicha empresa”. Es decir, durante todo ese tiempo, miembros del Poder Ejecutivo (el gobierno de Toledo) habrían ocultado a jueces y fiscales un documento que costó miles de dólares a los peruanos sobre el grado de responsabilidad de Fujimori. Personalmente, pienso que lo más probable es que Ejecutivo y Judicial se hayan coludido para ocultar los resultados del informe por constituir prueba de la inexistencia de dinero ilegales en alguna cuenta secreta de Alberto Fujimori. Asimismo, es “secreto a voces” que lo que encontró la empresa Kroll fueron indicios que vinculaban a autoridades del entorno del gobierno de Alejandro Toledo con dineros “sospechosos”. Otro aspecto que misteriosamente ha caído en el olvido, es la desaparición de dos de los siete tomos que constituían el informe y que se produjera durante la administración del Ministro de Justicia: Fausto Alvarado del FIM. Para estos casos, las fiscalías y procuradurías han omitido denuncia y callado totalmente. EN CONCLUSION: LUEGO DE MAS DE 6 ANOS DE HABERSE PRESENTADO EL INFORME KROLL, LUEGO DE MAS DE 2 ANOS QUE ALBERTO FUJIMORI SE ENCUENTRA DETENIDO EN EL PERU Y A PESAR DEL INSISTENTE PEDIDO QUE LA INFORMACION SEA PUESTA A CONOCIMIENTO PUBLICO, LAS AUTORIDADES PERUANAS INSISTEN EN MANTENER EN SECRETO SU CONTENIDO. Walter Jibaja Alcalde

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful