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Esteban Echeverria_obras Completas_vol 4

Esteban Echeverria_obras Completas_vol 4

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08/15/2014

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original

-A

OBRAS COMPLETAS
DE

D.

ESTEBAN ECHEVERRÍA

ESCniTORES ARGENTINOS

OBRAS COMPLETAS
DE

D.

ESTEBAN ECHEVERRÍA.
TOMO CUARTO

EserltoN en prosa,

BUENOS AIRES
Imprenta y Librería de Mayo,
Caki.os

calle

de Moreno núm. 241
d
i

Casa valle

—E

t o

i:

18

7 3.

n f Lo
.

n
í

o

C1

Í4;

í7(^

4
ADVERTENCIA DEL EDITOR

El presente

volumen comprende

los escritos

en prosa

mas

estensos del Sr. Echeverría, que aparecieron du-

rante su vida, contraidos á tratar cuestiones de política
social y de educación.
el

Los hemos reproducido según
la

testo

de las ediciones hechas bajo

dirección del

autor, conservando hasta su ortografía, y guardando el

orden de
la

las

fechas en que aparecieron

al

público por

primera vez.
El

volumen siguiente contendrá

los escritos sueltos,

^

un gran parte inéditos, que tocan diversidad de materias, tanto literarias

como
de
la

sociales;

cuyo conjunto for-

ma

el retrato

mas

fiel

fisonomía intelectual y
5.*^

mo-

ral del

autor.
noticia

En

ese

mismo volumen
la

publicare-

mos una

sobre

persona del Sr. Echeverría,
se relacionan
la

acompañada de documentos que
y así

con

ella;

habremos dado término

á

edición presente de

sus obras completas.

DOGMA
retrospectiva

SOCIALISTA

De la asociación de mayo, precedido de una ojeada
sobre el movimiento intelectual

en el plata desde el año 37, por estevan echeVERRÍA.
'

Á

'Avdlaneda, Alvarez^ Acha, Lavalle, Maza, Várela Beron de A strada, y en su nombre á todos los mártires

"

de la Patria

MÁRTIRES sublimes! á vosotros dedico estas páginas
inspiradas por el

amor á la Patria, única ofrenda que puedo
engrandecerlas, santi-

hacerla en el
ficarlas

destierro; quiero
al

estampando

frente de ellas vuestro venerable

nombre.
1.

Publicado por primeía vez en

MorteVideo, imprenta de! Na-

cional, 18-16.

(G;

2. Don Rufino Con motito de la heroica muerte de este migo, que escribe esta nota dio á luz en Montevideo nn opúsculo titulado así; A la memoria de Rufino Várela, muerto por la patria en Ja jornada
í>

el

dol

Qnebrachito — imp. del Nacional, 1841
1

XXVI —57

pág.

8<^

meno;.

(C.)

2

DOGMA SOCIALISTA.
Envidio vuestro deslino.

Yo he gastado

la

vida en
el

los

combates
la

estériles
la

del

alma convulcionada por

dolor,

duda y

decepción;

— vosotros se

la disteis

toda entera á

la Patria.

Conquistasteis la palma del martirio, la corona impe-

recedera muriendo por

ella, y estaréis

ahora gozando

en recompensa de una vida toda de espíritu, y de amor
inefable.

Oh

Avellaneda! primojénito de

la

gloria entre la

genepicota
la

ración de tu tiempo*, tus verdugos

al

clavar en

la

de infamia tu cabeza sublime, no imajinaron que
levantaban
la

mas

alto

que ninguna de

las

que cayeron por
hablaría á las
tradición con-

Patria.

— No

pensaron que desde

allí

generaciones futuras del Plata, porque
tará de padres á hijos

la

que

la

oyeron desfigurada y san-

grienta articular

libertad^ fraternidad, igualdad,

con

voz que horripilaba á los tiranos.

Oh mano

Alvarez!

tíi

eras también

como Avellaneda herellas:

nuestro en creencias, y caiste en Angaco por
la victoria,

— diste tu vida en holocaustro á
después
al

que traicionó
el valiente

héroe de aquella jornada, á Acha,
el

de los valientes,
fué

tipo del soldado Argentino.
los

Pero

mejor que cayeras;

verdugos se hubieran gozado

de tu martirio, y encontrado también
beza de Acha, un clavo y una picota
tu va.

como para

la

cala

infame para

DOGMA SOCIALISTA.
Ytü, Lavalle, soldado
ilustre

O

en Chacabuco, Maipú,

Pichincha, Riobamba, Junin, Ayacucho, Ituzaingó;—
los

Andes que saludaron
hospedaron
la al

tantas veces tu espada vence-

dora,

íin

tus huesos venerandos.
te vio el
el

Te

abandonó

victoria
la

cuando

primero de los
tira-

campeones de

Patria;— te hirió

plomo de sus

nos, y caiste por ella envuelto en tu manto de guerra.

Maza, tu también pertenecías á
su espíritu se había encarnado en
acto.

la

generación nueva;
para traducirse en

— Debiste ser un héroe y
nombre de
sepulcro.
los

el

primer ciudadano
mártir.

de

tu Patria, y solo fuiste su
el

mas noble

Vanamente

tirano puso en tortura tu alma de temple estoico, para

arrancarte el

que conspiraban contigo;

te lo llevaste al

Oh
ser

Várela!

como Avellaneda

y Alvarez, tú

no debiste

soldado.

no hubiera nacido un tirano en tu

Patria, la ciencia y la reflexión habrían absorvído vuestras preciosas vidas.
te hirió

— La traición

del bárbaro

enemigo
el

cobardemente, y tus huesos están todavía en

desierto, pidiendo sepultura y religioso tributo.

Várela, Avellaneda, Alvarez;el

la

espada y

la

pluma,

pensamiento y

la

acción se unían en vosotros para
sois la gloria y el orgullo

enjendrar la vida:

de

la

nueva generación.
Pago-Largo^ y Beron de Astrada;
primera
página

sangrienta déla guerra de la generación Argentina.

4

DOGMA SÜCU LISTA.
Aslratla está escrito en ella con caracteres

Tu nombre
indelebles.

A

tu voz Corrientes se levantó
el

como un

solo

hombre,

para quedar con
tificado

bautismo de sangre de sus hijos sanser el primer pueblo de
la

é indomable, y

Repiíblica.

Desde

el

Paraná

al Plata^

desde

el

Plata á los Andes,

desde los Andes

al

Chaco, corre
le

el

reguero de sangre

de sus valientes; pero
está de
pié

quedan hijos y sangre, y ahí

todavía

mas formidable que nunca desa-

fiando al tirano Argentino.

¿Qué pueblo como Corrientes en
humanidad?

la historia

de

la

un corazón y una cabeza que se producen
los

con nueva vida, como
hacha esterminadora.

miembros de

la

Hidra bajo

el

Obra es esa tuya,Beron:
los destinos de
la

tu

pueblo tiene en su mano

Repiíblica, y los siglos lo aclamarán

Libertador.

Mártires sublimes
gloria

de

la Patria!

vosotros resumis
el triunfo

la

de una década de combates por
de

del

Mayo; vuestros nombres representan los partidos que han dividido y dividen á los Argentinos: desde la esfera de beatitud divina, donde habitáis como hermanos unidos en espíritu y amor eternal, echad
Síobre

Dogma

mirada simpática, y rogad al Padre derrame en sus corazones la fraternidad y la concordia
ellos

una

necesaria para la salvación de

la Patria.

DOGMA SOCIALISTA.

5

OJEADA RETROSPECTIVA
SOBRE EL MOVIMIENTO INTELECTUAL EN EL l»LATA

DESDE EL AÑO 37.

I.

A

unes de Mayo del año de 1837 se propuso
el

el

que

suscribe promover

establecimiento de undi Asociación

de jóvenes, que quisieran consagrarse á trabajar por la
Patria.

La Sociedad Argentina entonces estaba dividida en
dos facciones
^

irreconciliables por sus odios,

como por
<?

sus tendencias, que se hablan largo tiempo despeda-

zado en los campos de

batalla;

la

facción federal venla
.

H

cedora, que se apoyaba en las masas populares y era
espresion genuina de sus instintos semi-bárbaros y

la

facción unitaria, minoría vencida, con buenas tendencias,

pero sin basas locales de cn7eno socialista, y algo

antipática por sus arranques soberbios

de esclusivismo

y supremacía.
1.

Pojíticarnente hablando,

un partido es

el

que representa alguna

idea 6 interés social; una facción, personas; nada

mas

Como

entre

nosotros no se puede exijir tanto, ni ser tan severo en el lenguaje, lla-

mamos

indislintamente partidos

y

facciones á las nuestras.

Entiéndase

también, uua vez por todas, que hablamos de unitarios y federales como partidos políticos. Conocemos entre unos y otros, algunos proscriptos

muy

capaces, estimables y patriotas, cuya amistad nos seria grata.

6

DOG.MA SOCIALISIA.

Había, eiUretanlo,

crecido, sin

mezclarse en

esas
el

guerras fratricidas, ni participar de esos odios, en

seno de esa sociedad una generación nueva, que por su
edad, su educación, suposición debia aspirar y aspiraba
á

ocuparse de

la

cosa pública.

La situación de esa generación nueva en medio de

ambas facciones era

singular.

Los federales
la

ía

mirabm

con desconlianza y ojeriza, porque

hallaban poco disla

puesta á aceptar su librea de vasallaje,
libros y vestir írac^

veian hojear

— traje unitario

ridiculizado y pros-

cripto oíicialmente por su Jefe, en las bacanales

inmun-

das con que solemnizó su elevación

al

mando supremo.
en Montevideo,
creían federali-

Los corifeos del partido

unitario, asilados
la

con lástima y menosprecio, porque

zada, ú ocupada solamente de frivolidades.

Esa generación nueva, empero, que unitarizaban

los

federales, y federalizaban los unitarios, y era rechazada

á

un tiempo

del

gremio de ambas facciones, no podía
la

pertenecerles.

Heredera lejítíma de

religión de la

Patria, buscaba en vano en esas banderas

enemigas

el

símbolo elocuente de esa religión.
tuvo desde
la

Su corazón virginal

cuna presentimientos y vagas revelaciones
inteligencia joven, ávida de saber, ansiaba
la

de

ella.

Su

ver realizadas esas revelaciones para creer en

Patria y

en su grandioso porvenir.

Los unitarios,

sin

embargo, habían dejado

el rastro

DOGMA
fie

SOCIALISTA.

7

una tradición progresista estampado en algunas insuna época, mas

tituciones benéficas, el recuerdo de

fecunda en esperanzas efímeras que en realidades útiles;

sofistas brillantes,
la

habían aparecido en
los vencidos,

el

hori-

zonte de
tos,

Patria, eran
los

los

proscrip-

los

liberales,

que querían,
para
el

en

suma, un

réjimen

constitucional
la

país.

La generación

nueva, educada

mayor parte en escuelas fundadas

por

ellos,

acostumbrada á mirarlos con veneración en

su infancia, debía tenerles simpatía, ó ser
ral

menos fede-

que

unitaria.

Así era; Rosas lo conocía bien, y

procuraba humillarla marcándola
sangre.

con su

estigma de
á

No hay ejemplo .que haya patrocinado
espontáneo
razón y
el

joven

alguno de valor y esperanzas.

Esa simpatía, empero,
corazón,

movimiento
alguna en
la

del

no tenia

raíz

convencimiento.
viril

La situación moral de esa juventud
lo

debía ser por
satis-

mismo desesperante,
el

inaudita.

— Los federales,
al

fechos con

poder,

habían llegado

colmo de sus
fraguando

ambiciones.

Los unitarios en

el destierro,

intrigas oscuras, se alimentaban

con esperanzas de una
aislada, descono-

restauración imposible.

La juventud

cida en su país, débil, sin vínculo alguno

que

la

uniese

y

la

diese fuerza, se consumía en impotentes votos, y
sí, ni

nada podía para
ción.

para

la

Patria.

— Tal era

la situa-

8

DOGMA SOCIALISTA.

II

El

que suscribe, desconociendo

la

juventud de Buenos

Aires por no haber estudiado en sus escuelas, comunicó
el

pensamiento de Asociación que

lo

preocupaba, á sus

jóver.es

amigos D. Juan Bautista Alberdi y D. Juan
lo

María Gutiérrez, quienes

adoptaron

al

punto, y se
y mejor dis-

comprometieron á
puesto de entre

invitar lo

mas notable

ella.

En

efecto, el

23 de Junio de 1837 por

la

noche, se

reunieron en un vasto local, casi espontáneamente, de
treinta á treinta y cinco jóvenes, manifestando en

sus
El

rostros curiosidad inquieta y regocijo entrañable.

que suscribe, después de bosquejar
de
la

la

situación moral
allí

juventud Argentina, representada
la

por sus órtenia de

ganos legítimos, manifestó

necesidad que

asociarse para reconocerse y ser fuerte, fraternizando

en pensamiento

y acción.

Leyó después hs palabras

simbólicas que encabezaban nuestro credo.

Una esplosion

eléctrica de entusiasmo y regocijo saludó aquellas pala-

bras de asociación y fraternidad; parecía que ellas eran
la

revelación elocuente de un pensamiento

común,

y

resumían en un símbolo los deseos y esperanzas de
aquella juventud varonil.

inmediatamente

se trató

de instalarla Asociación.

DOGMA SOCIALISTA.
Por unánime voto cupo
sidirla, y
al

9
el

que suscribe

honor de pre-

nos separamos dándonos un abrazo de frater-

nidad indisoluble.

Ahora, después de tantas decepciones y trabajos, nos

gozamos en recordar aquella noche,

la

mas

bella de

nuestra vida, por que ni antes ni después

hemos sentiEl que

do tan puras y entrañables emociones de Patria.

La noche 8 de Julio volvimos

á

reunimos.

suscribe presentó una fórmula de juramento parecida á
la

de

la

Joven

Italia; fué

aprobada y quedó juramentada
Al otro dia,

é instalada definitivamente la Asociación.

9 de Julio, celebramos en un banquete su instalación, y
la fiesta

de

la

independencia patria.
la

Pero se trataba de ensanchar el círculo de
ción, de ramificaría por la

asocia-

campaña, donde quiera que

hubif-se patriotas; de reunir bajo

una bandera do

frasi

ternidad y de patria, todas las opiniones, de trabajar,
era posible, en la fusión de los partidos, de

promover

la

formación en las provincias de asociaciones motrices

que obrasen de mancomún con
Aires, y de hacer todo esto con

la
el

central
sijilo y la

de Buenos
prudencia

que

exijia la vijilancia

de los esbirros de Rosas y de sus

procónsules del interior.

Considerábamos que
una revolución material,
tria,

el

pais

no estaba maduro para
de darnos Palas

y

que

esta, lejos
(la

nos traerla ó una restauración

peor de todas

10
revoluciones) ó
caudillos.
la

DOGMA SOCIALISTA.
anarquía, ó
el

predominio de nuevos

Creíamos que solo seria
que marcase un progreso en
Patria.

útil

una revolución moral

la

regeneración de nuestra

Creíamos que antes de apelar alas armas para conseguir ese
íin,

era preciso difundir, por

medio de una

propaganda lenta pero incesante,

las creencias fraterniel

zadoras, reanimar en los corazones

sentimiento de

la

Patria amortiguado por el desenfreno de la guerra civil

y por los atentados de

la tiranía,

y que solo de ese

modo

se lograría derribarla sin derramamiento de sangre.

Creíamos indispensable, cuando llamábamos á todos
los patriotas á alistarse bajo

una bandera de fraternidad,

igualdad y libertad para formar un partido nacional, hacerles

comprender que no se trataba de personas, sino

de patria y regeneración por medio Je un dogma que
conciliase todas las opiniones, lodos los intereses, y los

abrazase en su vasta y fraternal unidad.

Contábamos con resortes materiales
establecer nuestra propaganda de un
el ejército

y morales para
eficaz.

modo

En
pa-

de Rosas habia muchos jóvenes

oficiales

triotas,
la

ligados con vínculos de amistad á

miembros de

asociación.

Estábamos seguros que gran número de
y

hacendados ricos

de prestigio en

la

campaña de Bue-

nos Aires abrazarian nuestra causa.

En

las provincias

DOGMA SOCIALISTA.
del interior pululaba
fraternizar

11

una juventud bien dispuesta á con-

con nosotros.

—Todo nos prometía

un

éxito

feliz; y á fé á fé

que

la

revolución del Sud, la de Maza,

los sucesos de las

provincias,

probaron después que

nuestra previsión era fundada, y que existían inmensos

elementos para realizar sin sangre, en momento oportuno^ una revolución radical y regenadora,
tal

cual la

necesitaba

el pais.

Todo eso

se ha perdido; la historia

dirá porqué;

no queremos nosotros decirlo.

La Asociación resolvió, por esto, á petición del que
suscribe,

nombrar una comisión que esplicase
las

del

mo-

do mas sucinto y claro

palabras simbólicas

— La

compusieron D. Juan Bautista Alberdi, D. Juan Maria
Gutiérrez y
el

que suscribe.

Después de conferenciar

los tres, resolvieron los Sres. Gutiérrez y Alberdi encar-

gar

al

que suscribe
la

la

redacción del trabajo, con
estilo,

el fin

que tuviese

uniformidad de

de forma y método

de esposicion requerida en obras de esta clase.

En

el intervalo

se consideró y discutió el reglamento

interno de la Asociación presentado por una comisión

compuesta délos Sres. Tompson y Barros.
El que suscribe tuvo que hacer viaje
al

sud de Buenos

Aires, y presentó á la Asociación por conducto de su

Vice-Presidente una carta y un Programa.
1.

^

No

bastaba
in-

aquí esa curta, cuyo borrador autógrafo nos sirve para

sertarla en oste lugar, publicándole por primera vez;

(G)

d2

DOGMA SOCIALISTA.

reconocer y proclamar ciertos principios; era preciso
aplicarlos ó buscar con
la

luz de su criterio la solución
la

de

las principales

cuestiones prácticas que envolvia

organización futura del pais; sin esto todo nuestro

la-

" Señor

Fice- Presiden te

fie

la

Asociación

de la jóecn generación

Ar

gentina.

"En

víspera de salir

al

campo

á negocios urgentes escribo á vd.
el

estfls

lineas para

comunicarle en embrión

proyecto de una serie de traba-

jos que eu concepto mió debe emprender la Asociación para ponerse

en estado do realizar sus miras y llevar á cabo la noble empresa que con tanto entusiasmo y decisión ha iniciado Tenia ánimo do haberlo presentado en la primera sesión qne hubiésemos tenido, pero difíriéudose estaá causa de no haberse espedido todavía las comisiones que se nombraron, considero oportuno que usted lo haga en caso que se reúnan antes de mi vuelta, para no perder tiempo j que se vean cuanto antes los frutos del trabajo de la Asociación Lo que mas urge, á mi ver 63 el código ó declaración de principios, puesto que él no servirá sino para establecer la propaganda, y atraer sectarios á nuestra doctrina. Apesar de esto la comisión ha hecho 'cnanto ha podido, ocupados como han estado sus miembros de otras indispensables atenciones y espera eu todo el próximo mes presentar la obra que le encomenda-

ron, á la consideración de
te

la

asociación.

Seria entretanto convenien-

que todos nos ocupásemos en preparar los elementos dé la nueva organización social que proyectamos y que ventilásemos aquellas cuestiones positivas que serán en lo porvenir de un interés mas vital para Los principios son estériles sino se plantan en el terreno de la Patria

la realidad, sino se

arraigan en
social.

ella, sino se

infunden, por
es esa.

decirlo asi,

en

las

venas del cuerpo

— Nuestra misión
del poder y
la

Hemos

reco-

nocido ciertos principios; hemos formulado en pocas palabras nuestra
creencia:
falta

arbitrar los medios para hacerlos reconocer por todos,
la

colocarlos triunfantes en

silla

en

la

y cabeza del pueblo.
la

"Por
debe
te

esta

razón pues, opino que
le
el

principal mira de la Asociación

ser,

ampararse de

opinión, ya por medio de

prensa ya de

la

Tribuna asi que cambie
otra vez la cabeza.

orden de cosas actual y que la revolución levanI'ara ponerse en actitud de conseguirlo trabajará

DOGMA SOCIALISTA.
bor era aéieo^ por que
trinas
el la

13

piedra de toque de las doc-

sociales es

la

aplicación práctica.
el

Con ese

fin

que suscribe presentó

programa de

trabajos, ó

mejor, de cuestiones á resolver, que fué aprobado por

con tesón en formarse nn cuerpo sistemado de doctrina poiitica que
abrace principalmente todas
nuestra sociedad.
las

cuestiones ñuta útiles y necesarias á

"La primera
será
la

de

la libertad
si

cuestión qiic debe discutir, deslindar y fijar la Asociación de la prensa, por qnc ella es el gran móvil de to-

da reforma, y
la

no

S3

reglamenta caerá de nuevo en
es
la

los estravfos

que

perdieron.

"La segunda
nircnnscribir'a
?

¿que

soberanía del pueblo, y que límites deben

"La

tercera, cuáles son la esencia

y

las

formas de

la

democracia

re-

presentativa.

"Podrán ventilarse también algunas cuestiones económicas. ;Es un Banco entre nosotros? Qjué es el papel moneda? ¿Cuáles sus efectos y su inñujo como medio circulante, y resorte para dar fomento á la
útil

industria

—Qué es

el créditt)

público?

"¿De qué fuente deben salir las rentas del Estado? Cuál es el sistema de contribuciones mas ejecutable, y cuál seria el que deberíamos adoptar? ¿qué ciase de industria es la mas conformo á nuestra condición?

¿Como podría fomentarse
seguida convendría

la

industria agrícola?

"En
único

locar algunos puntos de administración,

medio que pueden emplear con éxito nuestros gobiernos pa-

ra hacer sentir en nuestro vasto

y despoblado
lo babiían.

territorio la influencia
d*;

nociva ó benéñca de su poder puesto que la acción
la

la

ley es casi nu-

para

la

mayor parte de

los

que

"¿Bajo que plan debería organizarse nuestra campañal ¿Convendría 6 nó establecer municipalidades en ella? Quienes las compondrían? cual Que autoridad debe revestir un Juez de Paz? cuales seria su objeto?

deben ser sus atribuciones?

¿Debe ser solo Juez independiente 6 brazo

activo y maléfico de la autoridad!

"¿Debe haber ó nó entre nosotros un Juez de
di;b,i

Policía?
el

En

caso que

existir, ¿velará

solo sobre la higiene pública,

abasto, el orden

li
la

DOíi.MA SOCIALISTA.

asociación.

Cada miembro cscojió

á su arbitrio

una

ó (los cuestiones, y se conprometió á tratarlas y resolverlas del punto de vista práctico indicado arriba,
la

con
críti-

obligación precisa

ademas de hacer una reseña

interiory demás ramos de policía urbana, ó ejercerá también funciones
judiciales, y seríi chos del pueblo?
satélite del

poder arbitrario ó usurpador de

los dere-

"También

importaria averiguar
si

¿ctuil seria

la mejor planta

para orga

nizar la milicia nacional, y

organizada esta debe existir tropa veterana

en un estado democrático. "Agref^aré
á
los indicados

nigunos asuntos que consirhro de
el

la

ma.

yor
rante

importancia.
la

Desentrañar
el

espíriiu
del

de

la

prensn periódica du-

revolución; según

hilo

través do los sucesos, para poder apreciar
iutelectuiil,
ol

pensamiento revolucionario al el estado de nuestra cultura

mérito instrínseco de los pensadores y escritores que se

pusieron
rr.

al frente

de

conocer

el

influjo

la opinión Bosquejar nuestra historia militar paque hayan tenido, tanto las batallas como el talen,

todo

los generale.s
dtí

en

la

suerte de nuestra patria,

y hacer una

i'usta

apreciación

su importancia histórica.

Estudiar nuestra historia par-

mentales, desdo

lamentaria 6 examinar, analizar y apreciar todas nuestras leyes fundael Estatuto provisorio hasta la constitución del último

congreso, por que en elUs debo necesariamente
el

haberse refundido todo

saber teórico y práctico de nuestros publicistas.

los caracteres di- la verdadera gloria y qué es lo que grande hombre para poner en balanza en ese crisol la reputación de nuestros hombres públicos, y colocarlos en el lugar qne Escribir la biografiu de los que deban merecer honra y respeles toca

"Determinar
el

constituye

to

de

la

posteridad.

aquí bosquejadas las larras á que debe por ahora contraerse la Asociación.— Si so adopta el proyecto se repartirán entre vnrias comi-

"He

siones ó miembros, los cuale* harán
ria

un

trabajo completo sobre la mate-

encomiende y conclnido este lo presentarán para qne se examine y discuta, y sancione por la Asociación Después de ventilado
que 80
les

y adoptado quedará en el archivo ó fondo común de la Asociación, para hacer uso de él cuando lleguen las circunstancias favorables.

DOGMA SOCIALISTA.
ca
pais

15 en
el

de los aiUecedentes históricos que tuviese
el

asunto que

trataba,

de

estraer lo sustancial
las teorías

de ellos, y de fundar sobre esa base
ra ó de

de mejo-

sostitucion convenientes.
se

Así nuestro trabajo
la

eslabonaba á
partida,

la tradición,

tomábamos como punto de
"Ningun socio publicará ningiin

no repudiábak

trabajo perteneciente

la

Asocia-

ción mientras no

lo

determine

la

mayoría

— Cuando

llegue el

tiempo

oportuno se publicará un periódico y servirán para formarlo los mateLoa socios harán uso entonces de sn riales que se vayan archivando derecho de autores y entrarán en el goze esclusivo de la propiedad de

sus obras.

"El punto de partida para
debe
ser nuestras

el

deslinde de cualquiera cuestión política
vigentes,

leyes y estatutos

nuestras costumbres,

nuestro estado social.

después

los

Determinar primero lo que somos y aplicando principios buscar lo que debemos ser, hacia qué punto de-

bemos encaminarnos. Mostrar e-i seguida la práctica de las naciones cultas, cuyo estado social tenga mas analogía con el nuestro, y confrontar

siempre los hechos con

la teoría,

6 las doctrinas de

los publicistas

mas adelantados.

"No
único

salir del

terreno piáctico,

no perderse en

estracciones, clavar el
ei»

ojo de la inteligencia

en

las

entrañas mismas de nuestra sociedad
á la patria

el

modo de

hacer algo

útil

y de atraer prosélitos á nues-

tra cau-sa.

"Afeiiograremos levantar el

monumento de

la gloria

de

la

joven genela lu-

ración Argentina, tener en nuestro poder todos los elementos de

cha y del triunfo cuando llegue nuestro dia, y
ción de la patria,

brille el sol

de la regenera-

"Asi llegaremos á hacer una verdadera fusión de todas
indisolubles, á disponer de los destinos de nuestra patria

las doctrinas

progresivas á uniformar nuestras opiniones, á ligamos por vínculos

y á organizar
liga de los

una alianza formidable que
egoístas, los

arrolle

y oulverice

la

impura

malvados y

los opresores.

(K. E.)

i

DíX.MA SOCIALISTA.
logado de nncslros padres
contrario adoptábamos

iTios

el

ni

antecesores; aniejítima herencia

tes

al

como
la

las tradiciones progresivas^

de

revolución

de Mayo

con

la

mira de perfeccionarlas ó complementarlas.
lo

No

hacíamos

que han hecho
lo

las

facciones personales

entre nosotros;— destruir

obrado por su enemigo,
la

desconocerlo, y aniquilar así

tradición,

y

con

ella

todo jérmen de progreso, toda luz de crilério para discernir

racionalmente

el

caos de nuestra vida social.
prisa, en vísperas de
tínico

Ese programa redactado de
al

irme

campo, que creo

el

primero y

entre nosotros,

contenía, sinembargo, entre otras, las siguientes cuestiones capitales— La cuestión de
la

prensa

— La

cuestión

de

la

soberanía del pueblo, del sufragio y de
representativa - La
del

la

Demo-

cracia

asiento

y distribución

del impuesto

— La

del banco y papel
la

moneda

— La
las

del

crédito

público— La de
la

industria pastoril y agrícola

^La
policía

de

emigración

— La

cuestión
la

de

mula

nicipalidades

y organización de
ejército de
el

campaña
milicia

— La de

— La

del

línea, y

nacional

Además, desentrañar

espíritu de la prensa perió-

dica

revolucionaria— Bosquejar

nuestra historia milicrítico y

tar y parlamentaria

— Hacer un examen
nacionales
y

com-

parativo de todas las constituciones y estatutos, tanto

provinciales
teres de
la

como

— Determinar
qué es
lo

los carac-

verdadera gloria

que coslitu-

DOGMA SOCIALISTA.
ye
al

17
á

grande
el

hombre;
que

— asunto

que diseñó
la

gran-

des

rasgos

suscribe

en

redacción del

dogma.
El

punto de arranque, como
el

deciamos

entonces,

para

deslinde de estas cuestiones debe ser nues-

tras leyes, nuestras costumbres, nuestro estado social;

determina primero
cipios, buscar lo

lo

que somos, y aplicando los prinser,

que debemos

hacia que punto de-

bemos gradualmente encaminarnos. Mostrar en seguida
la

práctica de las naciones cultas cuyo estado so-

cial

sea

mas análago
hechos con

al

nuestro,
teoría

y confrontar siemla

pre los

la

ó

doctrina

de los

publicistas
tico,

mas

adelantados.

No

salir del

terreno prác-

no perderse en abstraciones; tener siempre clavaojo de la inteligencia en las entrañas de nuestra
.

do

el

sociedad.

.

III.

A
que

los veinte dias regresó el

que suscribe

del
la

campo,

y poco después presentó á sus
le

compañeros

redacción

hablan encomendado

.

La aprobaron en todas
leerla

sus partes, y se invirtió

una noche en

ante
al

la

Asociación, entonces algo
cipio.

mas numerosa que
á petición del

prin-

Después de su lectura,

que susel

cribe, se resolvió

considerar y discutir por partes

%
18

DOGMA

SOCIALISTA.
los

Dogma, porque importaba que lodos
diesen su asentimiento
éi

miembros

le

meditado y racional para que
del

no fuese sino

la

espresion formulada

pensa-

miento de todos.
el
te

Y lo

era en efecto: solo se vanagloria
el

que suscribe de haber sido por fortuna
y

intérpre-

órgano
la

de ese
iniciativa

pensamiento, y tomado

opor-

tunamente

de su manifestación solemne.

La redacción da esta obra presentaba en aquella
época dificultades gravísimas.

Como

instrumento de

propanganda, debia ser inteligible

á todos

En

pequeño espacio

abarcar los

fundamentos ó

principios

de todo un sistema social
vida,

La legitimidad de su origen, su condición de
vincularse en su unidad y

en su nacionalidad.

Debia, en suma, ser un credo ^ una bandera,, y un

programa.
Pero reducido á fórmulas precisas y dogmáticas, ó
á ra
la

forma de una declaración de principios ¿no hubiesido
ininteligible
?

ú oscuro

para

la

mayor

parte

de nuestros lectores

Se creyó por

esto, mejor, formular y esplicar racio-

nalmente algunos
que todo
pueblo.
lo

puntos;

— no
el

era para los doctores,

saben; era para

pueblo, para

nuestro

La palabra progreso no
sotros.

se habia esplicado entre
el

noley

Pocos sospechaban que

progreso es

la

DOGMA SOCIALISTA.
de desarrollo y
y
el fin

19

necesario de toda sociedad libre;

que Mayo fué
que
la

de

primera y grandiosa manifestación sociedad argentina queria entrar en las
la

vías del progreso.

Pero,

cada pueblo,

cada sociedad, tiene sus leyes

ó condiciones peculiares de existencia^

que resultan de

sus costumbres, de su historia^ de su estado social, de

sus necesidades físicas, intelectuales y
naturaleza

morales, de la

misma

del suelo

donde

la

providencia quiso

que habitase y viviese perpetuamente.

En que un pueblo camine
de su excistencia, consiste
dero progreso.

al

desarrollo y ejercicio de

su actividad con arreglo á esas condiciones peculiares
el

progreso normal,

el

verda-

En Mayo
pueblo.

el

pueblo Argentino empezó á existir

como

Su condición de ser esperimentó entonces una

transformación repentina.
de la ley
del progreso-^

Como

esclavo, estaba /wera

como

libre,

entró rehabilitado

en

ella.

— Cada hombre, enmancipado del vasallaje, pudo
La
el

ejercer la plenitud del derecho individual y social.

sociedad por

hecho de esa transformación debió em-

pezar y empezó á esperimentar nuevas necesidades, y á
desarrollar su actividad
la ley

libre, á progresar

conforme á

de

la

providencia.
las condiciones

Hacer obrar á un pueblo en contra de
peculiares de su
ser

como pueblo

libre

es mal gastar

20

DOGMA SOCIALISTA.
del

SU actividad, es desviarlo
al retroceso.

progreso,

encaminarlo

En conocer

esas condiciones y utilizarlas consiste

la

ciencia y el tino práctico del verdadero Estadista.

Nosotros creíamos que unitarios y federales desco-

nociendo ó violando
del

las

condiciones peculiares de ser
llegado

pueblo Argentino, hablan
al

con diversos

procederes

mismo

íin

al aniquilamiento de la activi-

dad

nacional:

los

unitarios
el

sacándola
vacio;
los

de

quicio

y

malgastando su energía en
cándola bajo
el

federales sofo-

peso de un

despotismo brutal; y unos y

otros apelando á la guerra.

Creyendo

esto,

comprendiamos que

era nesesario tra-

bajar por reanimar esa actividad y ponerla en la senda
del

verdadero progreso,
si

mediante una organización
la

que,

no imposibilitase

guerra,

la

hiciese al

menos

difícil.

El fundamento,

pues, de nuestra doctrina resultaba
al

de

la

condición peculiar de ser impuesta
la

pueblo Ar-

gentino por

revolución de Mayo;
teoría
social del

el

principio de

unidad

de nuestra
la

pensamiento de

Mayo;

Democracia.
esta

No

era

una invención

(nada

se

inventa en

políticaj.

Era una deducción

lójica del

estudio de lo

pasado y una aplicación

oportuna.

Ese

debió ser y

DOGMA SOCIALISTA.
tué

2i
la

nuestro punto de partida

en

redacción

del

Dogma.
Queriamos entonces como ahora
tradición,
la

Democracia como

como pr¿7icipio

y

como

institución

La Democracia como tradición, es Mayo, progreso
continuo.

La Democracia como principio
igualdad y
la

— la

fraternidad, la

libertad —

La

Democracia
c\

como
la

institución' conservatriz del

principio —

sufragio y
el

representación en
la

el distrito

municipal,
república.

en

departamento, en

provincia, en la

Queríamos, ademas,
tes,
la

como
la
la

instituciones emerjeny

Democracia en
en
la
la

enseñanza,

por medio
la

de
tria

ella

familia

;

Democracia en
en
la

indus-

y

propiedad

raíz;
el

distribución y retri-

bución del trabajo; en
puesto; en
la

asiento y repartición del imla milicia

organización de

nacional; en el

orden gerárquico délas capacidades; en suma, en todo
el

movimiento intelectual, moral y material de

la

socie-

dad Argentina.

Queríamos que
las

la vida

social y civilizada saliese de
el pais,

ciudades capitales, se esparramase por todo
villas,
el

tomase asiento en los lugares y
tos y departamentos
;

en los distri-

descentralizar

poder, arrancar-

22

DOGMA SOCIALISTA.
entregárselo á

selo á los tiranos y usurpadores, para

sulejítimo

dueño—

al

Pueblo.

Queríamos que

el

pueblo no fuese conao había sido

hasta entonces, un instrumento material de lucro y po-

derío para los

caudillos y

mandones, un pretesto, un
los

nombre vano invocado por todos

partidos para co-

honestar y solapar ambiciones personales, sino lo que
debia ser, lo que quiso que fuese
la

revolución de

Mayo

el

principio y

fin

de todo.

Y por pueblo entendela

mos hoy como
blando,
la

entonces, socialmente hablando,
;

uni-

versalidad de los habitantes del pais

políticamente ha-

universalidad de los ciudadanos; porque no
la

todo habitante es ciudadano, y

ciudadanía proviene

de

la

institución democrática.

Queríamos, en suma,

que

la

Democracia Argentina

se desarrollase y marchase gradualmente á la perfec-

ción por una serie de progresos normales,
tituirse

hasta cons-

en

el

tiempo con

el

carácter
la

peculiar de

De-

mocracia Argentina.
taba reconcentrado en

Antes de
el
el

revolución todo esEl pueblo no

poder público.

pensaba

ni

obraba sin

permiso ó beneplácito de sus
de inercia.

mandones:

— de

ahí sus hábitos
el

Después
el

de la revolución

gobierno se estableció bajo

mis-

mo

pié del

colonial; el pueblo soberano

no supo ha-

cer uso de su libertad, dejó
hizo por

hacer

al

poder y nada

para su bien:

esto era natural; los gobier-

DOGMA SOCIALISTA.

23

nos debieron educarlo, estimularlo á obrar sacudiendo
su pereza.

Nosotros queríamos, pues, que
y obrase por
sí,

el

pueblo pensase

que se

acostumbrase poco á poco á

vivir colectivamente, á

tomar parte en los intereses de

su localidad
tajas del

comunes
la

á todos,

que palpase

allí las

ven-

orden, de
fin

paz y del trabajo común; encami-

nado á un

común.

Queríamos formarle en Biparti-

do una Patria en pequeño, para que pudiese

mas

fácilla

mente hacerse idea de
Patria

la

grande

abstracción de

nacional; por eso invocamos

— Democracia.
por otra,

La manía de gobernar por una
rea! y
la

parte, y la indolencia

supuesta incapacidad del pueblo

nos hablan conducido gradualmente á una centralización monstruosa, contraria
tico
al

pensamiento Democrála

de Mayo, que adsorve, y aniquila toda

actividad

nacional

al

despotií^mo de Rosas.

Concebíamos por esto
necesidad

en

la

futura organización, la

de descentralizarlo

todo,

de arrancar

al al

poder sus usurpaciones graduales,

de rehabilitar

pueblo en los derechos que conquistó en Mayo; y de
constituir

con ese

fin

en cada partido un centro de

acción

administrativa y gubernativa, que eslabonán-

dose á los demás, imprimiese vida potente y uniforme
á la

asociación nacional,

gobernada

por

un poder

central.

24

DOGMA SOCIALISTA.
Se vé pues, que caminábamos á
la

unidad, pero

por

diversa senda que los federales y unitarios.

No

á la unidad de forma del unitarismo,
del federalismo,

ni á la despótica

sino á
la

la

unidad intrínseca^ animada,

que proviene de
dades
físicas

concentración y acción de las capacila

y

morales de todo los miembros de

asociación política.

IV.

El

examen

y discusión del

Dogma, nos ocupó

varias

sesiones.
él,

Ninguna modificación sustancial se hizo en
se eliminaron dos ó tres frases.
ella los Sres.

y solo

Lucieron en

Alberdi, Gutiérrez, Te-

jedor, Frias, Peña (Jacinto), Irigoyen,'

López, etc.

Quedó sancionado en todas sus
midad, y se resolvió

partes por unani-

mandarlo imprimir en Montevideo
la

para desparramarlo después por toda

República.

Diremos algo sobre
discusión

los puntos controvertidos

en

la

Opinaron algunos

que nada se hablase de religión,

otros invocaron la filosofía.

Las cuestiones religiosas generalmente interesan

muy

poco á nuestros pensadores,

y

cuando mas

les arran-

can una sonrisa de ironía: error heredndo por algunos
1.

Doctor don Miguel.

DOGMA SOCIALISTA.
de nuestros amigos.
Así se
lia

25

desvirtuado y desnatuá

ralizado en nuestro pais
religioso.

poco

poco

el

sentimiento
la

— No
lo

se ha levantado durante

revolución

una voz que

fomente ó

lo

ilumine.

Así las cos-

tumbres sencillas de nuestros padres se han pervertido;
la

todas las nociones morales se han trastornado en

conciencia popular, y los instintos

mas depravados

del

corazón

humano

se

han convertido en dogma.

Así, en nuestra orgullosa suficiencia,
el

hemos desechado

móvil mas poderoso para moralizar y civilizar nues-

tras masas:
las

no hay freno humano
y

ni divino

que contenga
sino

pasiones desbocadas;

no nos ha quedado

indiferencia estúpida, absurdas y nocivas supersticiones,

y la práctica de un culto estéril, que solo sirve de di-

versión

como un

teatro,

porque no encuentra

en los

corazones descreídos.
¿Creis, vosotros
si el

que habéis estado en

el

poder, que

sentimiento religioso se hubiera debidamente cul-

tivado en
al

nuestro pais, ya que no se daba enseñanza

pueblo, Rosas lo habría

depravado tan fácilmente,

ni

encontrado en

él

instrumentos tan dóciles para ese
el

barbarismo
Argentino?

antropófago que tanto infama

nombre

A vosotros, filósofos,
al

podrá bastaros
si le

la filosofía;

pero

pueblo, á nuestro pueblo,
le dejais?

quitáis la

religión

¿qué

— apetitos animales^ pasiones

sin freno;

26
nada

DOGMA
que
lo

SOCIALISTA.

consuele ni
la

lo

estimule á

obrar bien.
el

¿Qué autoridad tendrá
sello

moral ante sus ojos sin

divino

de

la

sansion religiosa, cuando nada le

habéis enseñado durante la revolución, sino á pisotear
el

derecho^

la

justicia y las
.

leyes?
si

¿No os abisma esta
ella

concideracion?.

.Sin

embargo,

no pesa

en

vuestra juicio echad la vista á la República Argentina,

y veréis doquier escrita con sangre
digo:

la

prueba de loque
allí el

el

degüello y

la

espoliacion forman

dere-

cho común.

La
con

iglesia

Argentina ha estado en incomunicación
el
el

Roma

hasta

año 30.

La revolución
en

la

emancipó

de hecho; pero

clero, alistándose

la

bandera de

Mayo, echó en
prendió que
el

el

olvido sumisión evangélica.

— No comsem-

modo de

servirla eficazmente era
la

brando en

la

conciencia del pueblo

semilla de regene-

ración moral é inteletual

el

Evangelio.
sirvió á los

Verdad

es,

que muchas veces su palabra

intereses de la independencia patria; pero
útil,

pudo ser mas

mas fecunda, evangelizando
el

la

multitud, robuste-

ciendo

sentimiento religioso^ predicando fraternidad,

y santificando con el bautismo de la sanción religiosa,
los

dogmas Democráticos de Mayo.
el

Rara vez en nuestras campañas, donde
y
la

desenfreno
la

inmoralidad no hallaban coto, ni alcanzaba
la

acla

ción de

lev,

ni

de

la

autoridad vacilante, se ovó

DOGMA SOCIALISTA.
VOZ de los evangelizadores.

27

Se mandaban siempre los

mas nulos ó inmorales

á apacentar la grei cristiana en

los desiertos: los doctores se

holgaban en las ciudades.

En

las festividades religiosas se
la

daba todo

al

culto, y

nada á
y

moral evangélica; y ese culto, incomprensible
fé,

mudo

para corazones sin
y

no podia despertar sentila

mientos de piedad

veneración en
la ley

multitud.

Los sacerdotes de

hablan

desertado del

sany la

tuario para adulterar con las pasiones
grei

mundanas,

que

les confió e!

Señor sehabiaestraviado.
la

La

iglesia, sin

embargo, emancipada de hecho por

revolución, pudo constituirse en unidad bajo el patro-

nato de nuestros gobiernos patrios,

y

emprender una

propaginda de civilización y moral por nuestras campañas, en

momentos en que no
ni

era

fácil

pensar en

la

en-

señanza popular,

podian sus habitantes, por no saber
por medio de
la

leer, recibirla sino

palabra viva del sa-

cerdote.

No

lo hizo.

provecho en los debates de

Los sacerdotes hallaron mas agrado y la arena política. La tribude
la

na vio con escándalo á esos tránsfugas
del espíritu santo, debatiendo

cátedra

con calor sin igual cues-

tiones políticas, agravios de partido, pasiones é intereses terrestres; y últimamente los ha visto predicar ven-

ganza y esterminio para congraciarse con
patria

el

tirano de su

28

DOGMA

SOCIALISTA.
vida so-

Esto era natural, por que todo es lójico en
cial.

la

— Eidero renegó su
el

misión Evangélica;

— desapa-

reció

prestigio

que

lo

rodeaba á los ojos del pueblo,
fe

porque «¿cómo tendrán
si él

en

la

palabra del sacerdote,
el

mismo no observa
las

amortiguó en

— conciencias; — decayeron
la ley?»

fervor religioso se

todas

las

creencias fundamentales del orden social;— el desenfre-

no de
mal;
la

las pasiones, la anarquía, fué nuestro estado
el

nor-

despotismo bárbaro nació de

sus entrañas; y
ser,

religión y el sacerdote

han llegado á

por último,

entre sus manos, dóciles y útilísimos instrumentos de
tiranía y retroceso.

Hay algo mas, notable

todavía.

—La

iglesia

que no su-

po en tiempo asegurar su independencia del poder temporal, se áe}ó ^or

ú\úmo embozalar por Roma,
al

y conal

cedió sin oposición alguna

gobierno su

sumisión
en
la

Episcopado,

^

cuyo recuerdo apenas

existia

me-

moria délos Argentinos.
El catolicismo gerárquico volvió á establecerse en
la

República.
1.

mismo individuo que después
que
el fiscal del

El año 31 so reconoció la dignidad de Vicaiio Apostólico en el Justo es decir, fué obispo Diocesano.
estado

Iglesia y del Patronato

D Pedro J. .Agrelo, defendió los fueros de la con una energía y una habilidad que mucho le honran. Pero el clero no alzó la voz hasta el año SJ; y eso en virtud de consulta que hizo el Gobierno individualmente á algunos de sus miembros mas notables como puede verse en el apéndice al Memorial
Ajustado.

(K

A

)

DOGMA SOCIALISTA.
¡Cosa singular!
la

29

La revolución de Mayo, á nombre de

democracia, habia allanado y nivelado todo.

La

iglesia

Argentina debió democratizarse y se
la

de-

mocratizó en efecto por
su voluntad.

fuerza de

las

cosas,

no por

Rosas niveló, por último,
collar él solo; pero antes

á todo el
él

mundo, para des-

que

asentara su nivel de

plomo sobre todas

las cabezas, la iglesia

Argentina,

ba-

jo su patronato entonces

(porque era Gobernador) se
al

hincaba á los pies de Roma, y se sometía

pastor ar-

mado

del báculo de

San Pedro.
de
la

E a rehabilitación muy notable, después
crática.

gerarquía eclesiástica era
revolución

de 30 años de
la

Demoorden
la

Bien

la

comprendo en

unidad y espíritu del

catolicismo; pero también concibo^
político realizable
iglesia Argentina,

como en

el

una organización democrática de
fundada en
la

supremacía legítima de

]os mejores y

mas

capaces, es decir

— en

el

pensamiento

de Mayo;
intereses

— y me abisma
suyos.— Pero
le

la inercia del

clero tratándose de

así, inhábil

para

sí la

propio,

el

clero ha ido cayendo poco á poco^ hasta

degradación

en que hoy

vemos en

la

República.

En

vista

de lo espuesto ¿cómo no hablar de religión
la

en nuestro dogma socialista? ¿No era caer en

aberra-

ción del partido unitario y federal, desconocer ese ele-

mento importantísimo de

sociabilidad

y

de progreso?

30

DOGMA SOCIALISTA.
trabajar por
la

¿No era deber nuestro
cristianismo y del

rehabilitación del

sacerdocio,

cuando procurábamos,
ánimos á
la

por medio de
cordia y

las creencias, atraer los

con-

la libertad?
el

Estas consideraciones esplican
ligión.

capítulo

sobre re-

Pedíamos con arreglo
de octubre de

á la ley de

la

Provincia de 12

1825— la mas
pais
infinitos

amplia libertad religiosa,
la

por que considerábamos que
debia traer
al

emigración estranjera

elementos de progreso de

que carece,
protectoras.

y

que era preciso estimularla por leyes

Rechazábamos para ser
co de
la

lójicos, el

pleonasmo

políti-

religión del Estado,

proclamado en todas nuesy

tras constituciones,

como

inconciliable

contradicto-

rio

con

el principio la

de la libertad religiosa.
la

Queríamos

independencia de

sociedad religiosa
la

y por consiguiente de la iglesia, por que

veíamos

instrumento dócil de barbarie y tirania.

Deseábamos, por último, que

el

clero comprendiese

su w¿s¿o??, se dejase de política, y pusiese

mano

á

la

obra santa de

la

regeneración moral é
el

intelectual

de

nuestras masas populares, predicando

cristianismo.

DOGMA SOCULISTA.

31

V.

Otro punto controvertido con calor en
fué el del sufragio.

la

discusión

Empezaremos por
jio, diferente del

sentar, que

el

derecho de sufraanterior
á toda

derecho

individual

institución, es de oríjen constitucional, y

que

el lejisla-

dor puede, por
darle
la

lo

mismo,

restrinjirlo,

ampliticarlo,

forma conveniente.

La
to

ley de la Provincia de
el

Buenos Aires de 14 de Agos-

de 1821, concedia

derecho de sufragio á «todo
des-

hombre libre,
de
la

natural del pais ó avecindado en él,
si

edad de 20 años, ó antes

fuere emancipado.»
la asociación el

Se pedia por algunos miembros de

sufragio universal, sancionado por nuestras leyes.
citaba en

Se

abono de esa opinión,

la práctica

de los Testa-

dos de

la

Union Norte Americana.
no en todos, sino en algu-

En

los Estados Unidos, y

nos con ciertas restricciones, podia hacerse esa concesión.
ni

Pero ¿cómo parangonar nuestro pueblo con aquel
existia esa institución?
la

con ninguno donde

Sin

em-

bargo, cosa increíble!

nuestra sobrepujaba en libera-

lismo á todas las vijentes en otros paises; y

no comsemejante

prendemos
ley,

la

mente del

lejislador al dictar
el

cuando se ensayaba por primera vez

sistema re-

32

DOGMA

SOCIALISTA.
planta

presentalivo entre nosolros, y se quería echar
(le

la

instituciones sólidas.

Lo diremos francamente.

El vicio radical
el

del

siste-

ma
sal.

unitario, el

que minó por
de

cimiento su edificio so-

cial,

fué esa

ley

elecciones

el

sufragio

univer-

El partido unitario desconoció completamente

el ele-

mento Democrático en nuestro
teorías sociales de la

pais.

— Aferrado

en las

Restauración
él

en Francia, creyó

que podría plantificar en

de

un soplo instituciones

representativas, y que la autoridad del gobierno bastaría para

que

ellas adquiriesen consistencia.
la

Reconociendo en principio
debió,
sin

soberanía del pueblo,

duda, parecerle antilójico^ no concederle
al

amplio derecho de concurrir
(salvo el de la fuerza) en

único acto soberano
el

que un pueblo como

nuestro
á

hace alarde de su

soberanía.
tal

Pero acostumbrado,
vez,

mirarlo en poco, se imajinó

que no haría uso,

ó no abusaría de ese derecho; y teniendo en sus
el

manos

poder, tendría las elecciones y medios abundantes en

lodo caso para someterlo y gobernarlo según sus miras,
sanas sin duda, pero equivocadas.

Se engañó.

La mayoría del pueblo
lo

á

quien se otor-

gaba ese derecho, no sabia
íin

que era sufragio, ni á que

se

encaminaba eso,

ni se le

daban tampoco medios

de adquirir ese conocimiento.

— Sin

embargo,

lo

cita-

DOGMA SOCIALISTA.
ban
los tenientes alcaldes, y concurrian algunos ala

33

meque

sa electoral^ presentando
les

una

lista

de candidatos

daban:

—érala
el
la

del Gobierno.

Por supuesto

Gobierno en sus candidatos tendria en

vista las teorías arriba dichas.

Era obvio que debia ser
inmueble,
la

representada
til, la

propiedad

raiz^ la

mercancabeza

industrial, la intelectual,

que estaba en

la

de los doctores y de los clérigos por privilejio esclusivo

heredado de

la

Colonia;

—y

como en
el

las otras

clases

habia pocos hombres hábiles para
oflcial los habilitaba

caso,

la

sanción

de capacidad para

la representación
el

en virtud de su dinero, como habia habilitado á todo

mundo de
la

aptitud para el

sufragio.

Así

surjieron de

oscuridad una porción de nulidades, verdaderos riservido sino

pios ó escrecencias políticas, que no han

para embarazar ó trastornar
la

el

movimiento regular de

máquina
la

social, y

que se han perpetuado hasta hoy

en

Sala de Representantes.
ficción; la base del

Se vé, pues; todo era una
estaba apoyada sobre ella.

sistema

Una

tercera parte del pueblo
ni para

no votaba, otra no sabia por qué
debe presumirse que
Sala,
lo sabia.

que votaba, otra
la

Otro tanto sucedía en

donde

los clérigos y doctores rejenteaban.

Bajo

bellas formas se solapaba

una mentira, y no sé que sobre

una mentira
ni principio

farsáica

pueda fundarse institución alguna,

de lejitimidad de poder incontrastable.

»

34

DOGMA SOCIALISTA.
Tuvimos razón para
decirlo.

El partido unitario
socialista;

no

tenisi
el

reglas lócalas de criterio

— desconoció
ciudades,
y por

elemento Democrático;

lo

buscó en

las

estaba en las campañas.
lo

No supo

organizarlo,

mismo no supo gobernarlo.

Faltándole esa base,

todo su edificio social

debió desplomarse, y se des-

plomó.
Estableció
el

sufragio

universal

para

gobernar en
arranques
el

forma por

él;

pero, en su suficiencia y en sus

aristocráticos, aparentó ó creyó poder

gobernar por
la

pueblo; y se perdió y perdió

al

pais

con

mayor bue-

na

fé del

mundo.
e\

No

tuvofé en

pueblo,

— en

el

ídolo

que endiosaba y

menospreciaba aun tiempo; y

el

ídolo en venganza delo

jó caer sobre él todo el peso de su omnipotencia, y

aniquiló con su obra.

Su sistema

electoral y representativo fué

una verda-

dera fantasmagoría, que han sombreado con tintas de-

masiado horribles, los desastres que de
y que
sirvió

ella

nacieron,

maravillosamente

a la

inauguración del

Despotismo.

Rosas tuvo mas tino
crátivo, lo esplotó

— Echó mano

del elemento

demopoder

con destreza^ se apoyó en su

para cimentar la tiranía.

Los unitarios pudieron hacer

otro tanto para fundar el imperio de las leyes.

Ser grande en política, no es estará la

altura

de

la

DOGMA
civilización del

SOCIALISTA.
la altura

35
de
las

mundo, sinoá

necesida-

des de su pais.

Pero, volviendo

al

sufragio.

La oposición empezó á
tilas

disputar las elecciones y engrosó sus
sentación;
ral.

en

la

Repre-

no era
el

difícil

con semejante sistema electoallí

Vino

Congreso y

llevó sus candidatos, quiela

nes trabajaron con suceso en
y se sentaron por
fin

obra de su disolución,

triunfantes en la silla del poder.

La

ley de

44 de Agosto había dado de

sus conse-

cuencias

lóji'cas.

Hecha para apoyar un sistema, con-

tribuyó eficazmente á derribarlo.

La oposición federal siguió

la

misma

táctica,

em-

pleando los mismos medios que sus antagonistas vencidos.

Las nulidades que sacó á luz

el

partido unitario,
la

continuaron alternando en las renovaciones de
y algunos clérigos mas,
ble.

Sala,

engrosaron su falanje inmo-

Bipartido federal se encarnó

al fin

en Rosas por
discrepancia

la

muerte de Borrego.

No pudo haber

en

cuanto á los 5w/ra^rt?í íes con respecto á los candidatos
gubernativos.

Entró Balcarce

al

poder con

el

beneplácito de Rosas;


los sufragantes fueron suyos sin oposición.

Se rebe-

Balcarce contra Rosas, ^hubo escisión entre los realgún barullo sin conse-

presentantes y sufragantes y

DOGMA SOCIALISTA

,.,,„tes

vieron con s«sp.c.
los

a

Rosas á

representantes, qae
Resista.

nodereslejislali-vos.

Los su-

:=r;resrrot—senios.^
*^'»'''^'"í::j:íre>;o*,.,,losrepresenuntes
Rosas q«er,a
se la
la

«»«

?

despedazando

di««"'

»"''!"'''''.*

1'

cuerpo deliberante;

y

c^<^^^^r
1

.lAl^deAffOsto— el

1

dio de uu cufraffio universal, sutragio del

.ranlpuraar^elsuicidio

pueblo por

s,™..

-'^'^n::e::;rori^-^ae.or..sns
El s,slema B^P«;^" que Rosas, en Hace „„,, ,ñ„s h.jos. sus ^^^, ^.^_ á padres j publ.ca,J ala vergüenza
castigo, lo

puso

álodo viendo de escarnio ^1"^»"J-

^^j,,, ¿elNa-

Ysinembargo.noharauchoqueel»

DOGMA
cional
1

SOCIALISTA.

37

(cuyas opiniones sobre otros punios respetamos)
los

para calmar

temores que pudieran tener algunos

sobre

el

desquicio, consiguiente á la caida de Rosas,

aseguraba:
del año 21

— que
.

no habia mas que volver
lo

al

programa

—Nos aconsejaba por
pais
si

visto

el retroceso

¡cómo
vida!

si

el

no hubiese vivido 25 años mas!

Y qué
los

iCómo

no existieran hombres que no conocie-

sen

la insuficiencia y

mezquindad de ese programa y

posteriores, tanto en el orden administrativo

como gu-

bernativo, para su organización yréjimen futuro!

La

raiz

de todo sistema democrático es
raiz,

el

sufragio.

Cortad esa

aniquilad

el

sufragio, y

no hay pueblo

ni instituciones populares:

— habrá

cuando mas Oligar-

quía, Aristocracia, Despotismo

monárquico ó Republicahallareis unale-

no.

Desquiciad, parodiad

el sufragio,

jitimidad ambigua y

un poder
el

vacilante,

como en
la
al

el sis"-

tema

unitario.

Ensanchad

sufragio en
al

monarquía
elemento
el

representativa, y daréis

entrada

poder

Democrático.

En

Francia,

después de Julio,

censo

electoral se disminuyó; la
tanto:

monarquía

se democratizó

un

hay un partido que lucha hoy por democratizarla

mas.
1.

-

El Nacional de Montevideo redactado por

D.

J.

Rivero Indar-

te.
2.

(G)
El órgano priacipal de este partido es la "Democracia Pacífica"

periódico redactado por M.
blicista

muy

distinguido.

V. Considerant, discípulo de Furier, y puRecordamos haber leido en el manifiesto ó

38

DOGMA SOCIALISTA.
La monarquía Brasilera es
la

mas democrática de

las
la

que existen.

En

la

democracia Norte Americana, en

Helvética, el sufragio reviste un carácter peculiar, ¿por-

qué en

la

nuestra, sometida á condiciones propias de

existencia,

no sucedería

lo

mismo?
el

Se habia ensanchado entre nosotros
el

sufragio hasta

estremo.

Primero, sin conocer su poder, se mantu-

bo inerte, ó se puso ciegamente en manos délos partidos; después,
se
salió

de madre y todo

lo trastornó.

Era preciso, pues; refrenarlo, ponerle coto por una parte;

hacerlo por otra efectivo, reanimarlo, para dar vida
á la institución popular;

popular

para que

el

pueblo fue-

se por fin pueblo,

como
lo

lo

quiso Mayo.
el

Llegamos, por
esta fórmula

mismo, lójicamente en
el

dogma

á

Todo para

pueblo, y por la razón del

pueblo.

Concebíamos entonces una forma de
sufragio,

institución del

que

sin escluir á

ninguno, utilizase á todos
E\ partido

con arreglo á su capacidad para sufragar.

municipal podia ser centro de acción primitiva del sufragio, y

pasando por dos

ó tres

grados diferentes,

lle-

prefesion de fé política de los editores de ese periódico, publicado
43,

muchas cosas y

casi en los

mismos términos de

sotros eiaño 37 para nuestro pais.

ei año que pedíamos noCoincidencia común; andando por

las

igual camino nos encontramos. Tomamos nota de ella, por lo que nos honra y robustece nuestra doctrina; sintiendo no tener el periódi-

co para copiarlo aquí, y que todos viesen la identidad.

(E. A.)

DOGMA SOCIALISTA.
gar hasta
la

39
la

Representación; ó concediendo á
el

propie-

dad solamente

derecho de sufragio para representan-

tes, el proletario llevarla

temporariamente su voto

á la

urna municipal del

^arí¿oío.

No

es este lugar, ni tiempo oportuno de aventurar na-

da definitivo sobre este punto; no faltará ocasión de ventilarlo

en todas sus faces.
el

^

Basta lo dicho, para que

se

comprenda
el

sentido de nuestra fórmula,y todo lo es-

presado en

Dogma.
la

Sentíamos

necesidad de

fijar

una base, de tener un

punto de arranque que nos llevase por una serie de progresos graduales ala perfección de
crática.
la institución

demo-

Caminábamos
de clases.

á la democracia, es decir, á la igualdad
la

«La igualdad de clases, dijimos, envuelve

libertad individual, la libertad civil y la libertad políti-

ca:— cuando todos
zan de

los

miembros de

la

asociación estén

en posesión plena y absoluta de estas libertades y ejer-

mancomún

la soberanía; la

democracia se habrá

definitivamente constituido sobre la basa incontrastable

de

la

igualdad de clases»

— Caminábamos, pues,

al

su-

fragio universal.

1.

Lo haremos en una
el Plata.

obra que pensamos publicar, titulada
(E. A.)

— La

Democracia en

40

DOGMA SOCIALISTA.
YI.

Sancionado nuestro
sorio,

Dogma con

el

carácter de provi-

como

vínculo de unión y
la

como instrumento de
asociación; no eran

propaganda; hecha

distribución délas cuestiones del
la

programa entre
"li

los

miembros de

va necesarias frecuentes reuniones.

*

Sabíamos que Rosas tenia noticia de
seguían
la pista

ellas, y

que nos

sus esbirros.

Precaucionalmente nos habíamos juntado en barrios
diferentes, entrando y saliendo á intervalos, de dos en

dos, para no escitar sospechas; pero nos habían sin du-

da atisbado. Dudaba

tal

vez Rosas del objeto de nuestras

reuniones, las creyó literarias y nos dejaba hacer. Re-

solvimos no reunimos, sino cuando
ó por solicitud de algún

el

presidente'por

miembro

hiciese convocatoria.

La Francia estaba en entredicho'con Rosas, La mazorca
mostraba
de
la el

cabo de sus puñales en

las galerías

mismas
el

Sala de Representantes, y se oía do quier

mur-

mullo de sus feroces y sarcásticos gruñidos.
azuzado, y estaba rabiosa y hambrienta
carniceros.
vígote,

La habían
de dogos
el

la jauría

La

divisa, el luto
la

por

la

Encarnación,

buscaban con

verga en mano, víctimas ó cier-

vos para estigmatizar. La vida en Rueños Aires se iba

haciendo intolerable.

Algunos miembros de

la

asociación se embarcaron

DOGMA
para Montevideo,
el

SOCIALISTA.
el Sr.

41
Alberdi, trayendo

y

entre ellos

Dogma con

la

mira de hacerlo imprimir y desparra-

marlo.
El que suscribe se retiró á su estancia^ por que creia

que emigrar es inutilizarse para su
de
él la

pais; y solo esperaba
.*.
ít*?

revolución radical y rejeneradora:
y tuviese

Si

Rosas no fuera tan ignorante
el

un ápice de

patriotismo en
sición,

alma,

si

hubiese comprendido su po-

habria en aquella época

dado un punta-pié á

toda esa hedionda

canalla de infames especuladores y

de imbéciles beatos que lo rodea; habria llamado y patrocinado á
la

juventud,
la

y puéstose á trabajar con ella
al

en de

la
la

obra de

organización nacional, ó

menos en

la

Provincia de Buenos Aires, que en concepto nuestro

era sencillísima; por que no es tan difícil
la política

como

se cree

para los jóvenes, sobre todo, intelijentes. ¿No
la

se han visto hábiles para
los pulperos?

nuestra hasta los gauchos y

Hombre afortunado como ninguno^ todo
daba para acometer con éxito esa empresa.

se le brin-

Su popu-

laridad era indisputable; la juventud, la clase pudiente

y hasta sus enemigos

mas acérrimos
la

lo

deseaban, lo es-

peraban, cuando

empuñó
él

suma

del poder; y se habrían

reconciliado con

y

ayudádole, viendo en su

mamo

una bandera de fraternidad, de igualdad y de
Asi Rosas hubiera puesto á su
pais en la

libertad.

senda del

4*2

DOGMA SOCIALISTA.
él y

verdadero progreso: habría sido venerado en
de
él

fuera

como

el

prioier estadista de la

América del Sud;

y habría igualmente paralizado sin sangre ni desastres,

toda
fué

tentativa de

restauración unitaria.

No

lo hizo;
el

un imbécil y un malvado.
la

Ha

preferido ser
el

Mi-

notauro de su país,
dalo del

ignominia de América, y

escán-

mundo.

El Iniciador, en tanto^ en Montevideo, fundado en
Abril de 1838 por los SS. D. Miguel Gané y D. Andrés

Lamas, y sostenido también por plumas jóvenes de Buenos Aires, habia empezado á tocar algunas cues'

tiones de literatura,

nuevas entre nosotros, y

á batir

ciertas preocupaciones clásicas.

Hubo

su alarma reac-

cionaria entre paredes.

Años antes en Buenos

Aires,

la

poesía habia tentado
la

evolucionar por senda no trillada en nuestro pais, y
literatura

también en

la

«Moda» y otros papeles dado

asomos de vida nueva.
Pero
se concibe bien,

que

la

poesía á las
la

letras
la

no

podían en aquella época calmar
tud, ni atraer

ansiedad de

juven-

mucho

la

atención de una sociedad preotodavía por

cupada de intereses tan positivos, trémula

1.

Alverdi.Frias, Tejedor, Gutiérrez, y especialmente este último,
al

contribuyeron á sostener
ficos y
literarios,

"Iniciador", con artículos sociales, filosó-

disfrazando sns verdaderos nombres con iniciales de

significado conocido de ellos y de sus correligionarios únicamente. (G.)

DOGMA

SOCIALISTA.

43

tan hondas, ajitaciones, incierta sobre su porvenir y sa-

cudiéndose palpitante en

las

garras de su tirano.

A
le-

esa causa debe atribuirse la timidez de
es de presumir
tras,

sus ensayos, y

que

los jóvenes

que se ocuparon de

mas

lo hicieron

por despecho y necesidad de ac-

ción mental, que por obedecer á
social.

un impulso propio ó

No

es este el lugar de apreciar la

importancia ni los
Basta á nuestro
li-

progresos de esa evolución literaria.
propósito hacer notar, que
teraria estaba á
la

fermentación política y
la

un tiempo en

cabeza de

la

juventud
seguro
al

Argentina; y que solo Montevideo ofrecia asilo

pensamiento proscripto de Buenos Aires.
Pero
el

Iniciador se avanzó á mas.

Publicó algunos
el

artículos socialistas,

donde

la

juventud reclamaba

puesto que

le

correspondía,

y arrojaba algunas ideas
la

sobre la diferencia del labor intelectual de
anterior, y de la nueva.

generación

La reacción se pronunció mas

claramente contra los innovadores,, .neófitos imberbes

que pretendían asientos de vocales en
política.

el

sinedrio de la

El asunto que ocupaba entonces los ánimos en ambas
orillas del

Plata,

eran las diferencias entre Rosas y los

ajentes Franceses.

El Sr. Alberdi promovió á su llegada á este pueblo,

una Asociación igual á

la

de Buenos Aires, á

la

cual se

44

DOGMA SOCIALÍSTA.

incorporaron los SS. Gané, Mitre, Somellera (D. Andrés)
y

Bcrmudcz.
El Iniciador en su último

número publicó

el

Dogma

de la joven generación y lo reprodujo el Nacional, que

bajo

la

redacción de los SS. Alberdi, Gané y Lamas,
del
la

habia entrado en Noviembre
política, y ventilado

año 38 en

la

palestra

con suceso

cuestión de
el

la

guerra

á Rosas,

que declaró poco después

gobierno Oriental.
«ai cisma)) «á la
la ironía y al

A

la

aparición del

Dogma

se gritó

rebelión))

primero;

después se sacudió á

sarcasmo en

les salones,

donde hicieron fortuna algunas
Ni una

pullas y epítetos lanzados contra la juventud.

palabra de estímulo^

de aprobación por sus nobles es-

fuerzos, salió para ella de entre los

hombres que entonen
el

ces tenían

el

cetro del pensamiento

Plata.

Eran

unos locos, unos románticos;

— estaban los jóvenes deslos creyentes-^

heredados del sentido común, por que se segregaban

espontáneamente de
tenían

la

comunión de

porque
la res-

mas

en su fuerza y su porvenir, que en
cosas pasadas; porque querían
la

tauración de

emanci-

parse del tutelaje tradicional de

Colonia y ejercer su
discusión pública,

derecho de hombres. En cuanto
la

á la

evadieron; no creyeron, sin duda, competentes para

ellaá los innovadores.

Cosa singular!
chazada por
el

— La

juventud en Buenos Aires, re-

despotismo bárbaro, encontraba en

Mon-

DOGMA SOCIALISTA,
levideo (asilo de los proscriptos por Rosas)
inofensiva es cierto,
la

4o
reacción
del

pero no

menos

intratable,

esclusÍTÍsmo sectario.

La Francia declaró bloqueado á Buenos Aires

el

5 de

Mayo de 1838. En

la

República Argentina todos debieron

ser de la opinión del Restaurador; sin

embargo, Rosas

apeló

al

pueblo, y los sufragantes en una serie intermi-

nable de pronunciamientos, con arreglo ala ley del año
2i^ testimoniaron ante el
y

mundo que Rosas
la

tenia razón,

que habia por parte de

Francia injuria y desafuero

contra la soberanía Nacional.

Por supuesto, que

la

ma-

yoría de los sufragantes no sabia en lo que consistía, ni
lo

que importaba esa lesión enorme del fuero nacional.
Casi todos los Argentinos en Montevideo y á su frente

el

partido unitario^ fueron del parecer de Rosas y de los

sufragantes de Rueños Aires; y D. Juan Cruz Várela

formuló su pensamiento
los siguientes versos

común sobre

la

cuestión^ en

muy

aplaudidos entonces, tanto

en Montevideo como en Rueños Aires.
'^'¡Ah! si tu

tirano supiese siquiera

Reprimir

el

vuelo de audacia estranjera
.

Y

vengar insultos que no vengará!
Rio, dice

.

.

.

Y luego hablando de nuestro
'^Y hora estraña flota le

doma,

le

oprime,

Tricolor bandera, flamea sublime,

Y

la azul

y blanca vencida cayó..

!"
.

.

.

46

DOGMA

SOCIALISTA.

El partido unitario quizá no veia, que Rosas era la

encarnacian viva de ese instinto de localidad mezquino

que no mira á

los

que están fuera de sus límites como

hombres, sino como enemigos;

— que

amurallado en su

egoismo, en sus arrebatos brutales, presume bastarse á

mismo;

— que

cierra la puerta á toda

mejora de con-

dición y de progreso por sustraerse á la comunicación

con

demás hombres y pueblos; que si hospeda al estranjero en su casa, es como por favor y reservándose
los

el

derecho de imponerle

las

condiciones que quiera; no

veia,

en suma, que á nombre de ese instinto, Rosas habia

despropiado, y encarcelado á subditos Franceses, pre-

tendiendo ejercer sobre ellos

el

derecho de vida

y

muerte que ejercia sobre sus compatriotas.

No

veia

tampoco que Rosas era

el

representante del
y marla

principio Colonial de aislamiento retrógrado,

chaba á una contrarevolucion, no en beneficio de

España, sioo de su despotismo, rehabilitando las preocupaciones las tendencias, las leyes en que se apoyaba
el

régimen colonial;
estar

ni

que era reaccionar contra Mayo,

con Rosas en una cuestión resuelta 28 años antes
principio revolucionario.

por

el

El partido unitario solo vio en
la

el

bloqueo abuso de

fuerza en pro de la injusticia, y un atentado contra la

independencia Nacional; y su patriotismo esclusivo se

DOGMA

SOCIALISTA.

4/

alarmó y desató en vociferaciones tremendas, como en

Buenos Aires.
Pero los jóvenes redactores del Nacional que profesaban diversas doctrinas; que creian que
el

género hu-

mano

es una sola familia, y que nadie es estranjero en
universal, por que
el
la

la patria

ley cristiana de la fraterla

nidad es

vínculo

común de

familia

humana, cuya

patria es el universo;
los

que hay alianza virtual entre todos

pueblos cristianos tratándose de propagar y defender

los principios civilizadores, y

que los emigrados Argen-

tinos debian considerarse, por lo mismO;, aliados naturales de la Francia ó de cualquier otro pueblo
siera unirse á ellos para combatir al

que qui-

despotismo bár-

baro dominante en su patria; que habia ademas, comu-

nidad de intereses entre

la

Francia y los patriotas Argen-

tinos, representantes lejítimos

de los verdaderos inte-

reses

del pueblo argentino oprimido; que
la

Mayo echó
la

por tierra

barrera que nos separaba de

comunión

de los pueblos cultos, y nos puso en camino de fraternizar con todos; que por último, por parte de la Francia

estaba

el

derecho y

la

justicia; tuvieron

el

coraje de

alzar solos la voz para

abogar por

la

Francia y contra

Rosas.

Se gritó "al escándalo! á
prosiguieren sin arredrarse.

la

traición!"; pero ellos

Debemos

confesarlo.

Las cuestiones internacionales

48

DOGMA SOCIALISTA.

'i

sobre bloqueo, alianza,mediacion, intervención Europea

en nuestros negocios, se ventilaron entonces con una
Jójica

una dignidad, una elevación y novedad de ideas,

desconocida en nuestra prensa periódica, y que no han
igualado, en concepto nuestro^,
tratado esas cuestiones;
los

que después han

—y

esa gloria pertenece esclu-

sivamente á los jóvenes redactores del Nacional.

No
sus

es fácil determinar hasta que punto pudieron influir
el

opiniones sobre

espíritu

dominante en Monte-

video; pero el hecho es que á poco tiempo todos los

emigrados Argentinos adhirieron á
ral Lavalle se
tin

ellas, y

que

el

gene-

embarcó

el

3 de Julio de 1839 para Mar-

Garcia en buques franceses.

VII.

La fuerza de
Asociación.

las cosas invirtió el primitivo plan

de

la

La revolución material contra Rosas estaNuestro pensa-

ba en pié, aliada á un poder estraño.

miento fué llegar á

ella
la

después de una lenta predicación

moral qne produjese
fuerzas por

unión de

las voluntades, y las

medio

del vínculo de
el

un Dogma

socialista.
la

Era preciso modificar

propósito,

y marchar á

par

de los sucesos supervinientes.

Los señores Alberdi y Gané continuaron en
ción de
la

la

redac-

Revista del Plata, y del Porvenir, propagan-

1^ W

DOGMA SOCIALISTA.
\

49

(lo

algunas iloclrinas sociales,

considerando de un pun-

to

de vista nuevo, todas las cuestiones de actualidad que

surjian.

Su labor no fué infecundo.

Hemos

visto hasta

en documentos oficiales de aquella época, manifestacio-

nes clásicas de que ganaban terreno las nuevas doctrinas.
^

Entretanto,

el

Sr.

Quiroga Rosas, miembro de

la

Asociación, se babia retirado á San Juan su pais natal.
Allí, el Sr.
la

D. Domingo Sarmiento que consagraba
la

á

enseñanza de

niñez facultades destinadas á lucir en
la

esfera

mas

alta,
la

con

mira de oponer ese dique á
el Sr.

la

inundación de

barbarie,

D. Benjamín Villafañe

(Tucumano), Rodríguez, Aberastain, Corlines, se adhirieron á nuestro credo, y formaron asociación.

1.

Véanse

el

Manitiesto del General Rivera, fecho en
las

el

Durazno
al

á

2i de B'ebrero de 1839,
Entre-rios y
2.

proclamas del General Lavalle

pisar el

otros. (E.

A)

Acerca del modo cómo se inaugin<^ en Tucuman la Asociación de Mayo, tenemos el testimonio del mismo Sr. Villafañe, consignado en las páginas 23 y 24 do un opúsculo que dio á luz para sus discípulos en Agosto de 1868, eu

Tucuman con

el

titulo

— "Tcoria

de

la

voluntad y á propósito del pueblo argentino."

En

esas páginas se lee lo siguiente:

asociación se inauguró en Buenos Aires y de allí debía estenderse á las otras provincias buscando éntrela juventud ilustrada
proselitismo y cofrades.

"La primera

asociación en

Algunos meses después inauguróse la misma Córdoba y mas tarde on Sun Juan, al frente de la cual figuraban los nombres de Sarmiento, Aberaslain, Quiroga liosas,
Coitine/, Villafifíe.

Este último fué eucarg-ado de fundarla en
-1

Tu

."")()

DOC.MA SOCIALISTA.
\ín

Tuciiman,

])or

conduelo del Sr. Villalañe,

el

l)r.

1).

Marcos Avellaneda, D. Bríjido

Silva, y otrosjó-

vencs hicieron olro tanto.
El Sr.

D.

Vicente F. López, llegado á Córdova en
allí

Marzo
ios

del

año 40, estableció
y

una Asociación bajo
la

mismos reglamentos
compuesta de

Dogma que

de Buenos

Vires,

los jóvenes Dres.

D. Paulino Paz,

D. Enrique Rodriguez,
reira,

D. Abelino y D.
el

Ramón

Fer-

y presidida por

Dr. D.

Francisco

Alvarez,

Juez de Comercio.

Esta asociación se contrajo á prela

parar los elementos de
aquella ciudad,
cual
el

revolución que

estalló

en
la

iO Octubre del mismo año, por

resultó electo

Gobernador de

la

Provincia

el

jo-

ven Dr. Alvarez.

Debemos
ca

decirlo; en todo los puntos de la Repúbli-

donde

se leyó el

Dogma^

se atrajo prosélitos ardien-

tes, y

hasta en Chile obtuvo asentimientos

simpáticos

esa manifestación del pensamiento socialista de

una je-

neracion nueva.

No

se creía, sin

duda ala juventud

Argentina tan preparada y bien dispuesta

¿Qué
cnman.

habia, entre tanto,

de nuevo en ese pensa-

El pensamiento fué comunicado

al

doctor don Marcos Ave-

llaneda, quien lo

entusiasmo j patriotismo que lo eran peculiar«s. Sin embargo, nada pudo hacerse en su sentido por razones que no es del caso indicar. Esperábase á la sazón un movimiento á mano armada en toda la estension del pais. (G.)
el

aceptó con todo

DOGMA SOCIALISTA.
niienlo?

51
la

Lo diremos íVancamenle; había

revelación
el

formulada de lo que deseaban y esperaban para

pais

todos los patriotas sinceros; había los fundamentos de

una doctrina

social

diferente
criterio

de las anteriores,

que

tomando por regla de
dición
tros

única y legitima

la tra-

deMayo^ buscaba con

ella la esplicacion
la

de nues-

fenómenos sociales y
para
la

forma de organización
en suma,
espH-

adecuada
cadas
y

República;

— había,

deíinídas, todas esas cosas,

nuevas entonces

y hoy vulgares, porque andan en boca de todos, co-

mo

tradición

de Mayo,

progreso^

asociación, frater-

nidad, igualdad, libertad, democracia, humanidad, sis-

tema colonial
sin

y

retrógrado, contra-revolución,
la

etc.

que se tenga por los unos

generosidad de recono-

cer su origen primitivo, ni
parle

se

guarde por
palabras.

la

mayor

memoria mas que de

las

Por esa íacilidad con que todo se olvida entre nosotros,
cia

hemos

llegado á dudar alguna vez,
la

sí la

providen-

negó á los hijos del Rio de
lo

Plata disposiciones para

laeducabilidad:

que imposibilitaría

todo progreso

en

el

orden

déla ideas, porque sin

la facultad

de edu-

carse no hay

como progresar en

sentido alguno.

Pero reflexionando y observando bien hemos visto, que
olvidamos tan fácilmente
las

cosas por
rara, vez

la frivolidad

con

que

las

miramos, y por que

nos dejamos ira-

presionar por ellas de

modo que

se graben de

un modo

UNWERSITY OF

'.LU.SOii

5^2

nOr.MA SOCIALISTA.
la

indeleble en
el

memoria.
la

Así se esplica porqué desde

principio

de

revolución andamos

como muías de

atahona, jirandacnun círculo vicioso, y nunca salimos
del atolladero.

No

hay principio, no hay idea, no hay doctrina que

se haya

encarnado como creencia en

la

conciencia po-

pular, después de una predicación de 35 años.

No

liay

cuestión ventilada y resuelta cien veces, que no hayan
vuelto

aponer en problema

y discutir

pésimamente

los

ignorantes y charlatanes soüstas.

No

hay tradición aly lo peor

guna progresiva que no borre un año de tiempo;
de todo es, que no nos quedan
brotas
al

cabo ideas, sino pala-

que repetimos á grito herido para hacer creer

que

las

entendemos.

Asi, salimos en

Mayo

del

réjimen colonial, para volAsí,
gé-

ver á la contra-revolución encarnada en Rosas.

hemos gastado nuestra energía en ensayos de todo
nero, para volver á ensayar

de nuevo

lo

olvidado;

todo nuestro labor intelectual se ha gastado estérilmente,

y no tenemos ni en política, ni en literatura, ni en

ciencia, nada que nos pertenezca.
del cristo en materia alguna,

Así nunca salimos
lo

porque no atesoramos
é intelectual
si

aprendido; y

el

progreso moral

existe,

solo es visible en algunas cabezas^ que á fuerza de estudio y reflexión procuran perfeccionarse, para
el

adquirir

desengaño

amargo de

la

inutilidad de su ciencia.

DOGMA SOCI.UJSIA.
Coulribuyei) á osle mal,
la

53
miesli'o entender,
la

mucho en

talü

de buena

íé

unas veces, otras
y

incuria

de

nuestro

pensadores,

escritores,
las ideas

quienes

debieran

llevar el hilo

tradicional de

progresivas entre

nosotros, y persuadirse que solo por medio de la asociación, del labor inteligente, y déla unidad de las doctri-

nas, lograremos educar, inocular creencias en la con-

ciencia del pueblo.

Otras
nuestra

causas,

además, obstan

y

dañan mucho

educabilidad:

— una, es
rodeos

esa candorosa y íebril

impaciencia con

que nos imaginamos llegar como de
al

un

sallo, y sin trabajo ni

íin

que nos propo-

nemos;
nos

— otra,

la versatilidad

de nuestro carácter, que

lleva

siempre

á

buscar
lo

lo

nuevo

y estaciarnos en su

admiración,, olvidando

conocido.

La Europa,

sin querer,

fomenta

y estravía á
[»ara la

menumodas,
mejora
li-

do esta última disposición, escelente
lidad,

educabiá

cuando
y

es bien

dirijida.
lo

En cuanto
que tienda

comercio^

en general á todo

á la

de nuestro bien estar, nada hay que decir; pero sus
bros, sus teorías especulativas, contribuyen

muchas vey ala con-

ces á que no

tome arraigo

la

buena semilla

tusión de las ideas; porque hacen vacilar ó aniquilan la
le

en verdades

reconocidas,' inoculan
y

la

duda, y
l(»s

man-

tienen en estéril

perpetua

ajitacion

á

espíritus

luquiclos.

o4

DOGMA SOCIALISTA.
Mil.
El General Lavalle, vencedor en
el

Yeruá púsola planel

ta

en Corrientes

Allí el Sr.

Thompson, redactando

Libertador, el Sr. D. Félix Frias sirvien do de Secretario al

General Lavalle, llevaban su conlinjente de acción
Rosas, y
al

á la reacción contra

servicio de las doc-

trinas

que profesaban.
Aires, losSS. Tejedor, Peña (ü. Jacinto)
^

.En Buenos
jaban con
tria, y

Carrasco (D. Benito) Lafucnte
el

(D. Enrique),
la

traba-

infortunado Maza por

libertad de su paal ejército liber-

después de grandes peligros iban

tador de Corrientes á soldados.

empuñar un

fusil

y pelear

como

Alvarez (D. Francisco) después en Córdoba, y Avellaneda, alma de la coalición del Norte, en

Tucuman,

levantaban

la

bandera de Mayo, como

el

símbolo santo

del porvenir de la Patria;

el

primero paramorircomo
al

un héroe en Angaco,

y el

segundo para entregar
la

ver-

dugo su cabeza de mártir en

plaza de

Tucuman.

Bermudez
1.

caia en Cayastá, y do quier se pelea contra y
el valor del joven

El patriotismo

Lafuente, son ejemplares. Escrila

biente de Rosas, fué

uno de

los

fundadores de
ir

Asociación

el

año 37.

El año 39 saliadela oficina de Rosas para

al

club revolucionario

Solo

el

dia

que prjndieron
su
ibn la cabeza,
si

á

Maza, desapareció de casa de Rosas.
la

Hizo

en
le

ventajosa posición servicios importantes á los patriotas,

sabiendo

asomaba

mínima sospecha contra

él.

(E. A.)

DOGMA SOCIALISTA.
Rosas,
al

OO

lado do los |u'oscr¡i»tos de lodos los partidos,
la

de los indómilos Correntinos, se ven los jóvenes de

nueva generación, fraternizando con ellos por
á la Patria,

el

amor

madre común de

los Argentinos.
social sin

Haremos notar aquí un fenómeno
en
la

ejemplo

historia de

pueblo alguno.

Rosas por medio de

una bárbara y tenaz persecusion babia aproximado en
el

destierro, y puesto en la necesidad de renconciliarse

álos patriotas de lodos los partidos.

— Un

senlimienlo

común

les hizo olvidar sus opiniones y resentimientos

pasados,
Patria.

— en unos
Pero ese

el

odio á Rosas, en otros

el

amor

á la

vínculo no era sobrado fuerte para
indisoluble voluntades tan discon-

anudar de un
formes;

modo

— no

era una creencia

común capaz de producir
ese sentimien-

común, concentración de poder, y acuerdo simultáPor
el

neo de acción.

menor contraste

to se relajaba, y aflojaba el

vínculo de la unión;

el

amor

propio ofendido, las aspiraciones personales, ladiverjencia
el

de pareceres sobre

la situación,

producían entre ellos
la

desacuerdo, luego
desastres.

la

dislocación, luego

impotencia

y los

Los

patriotas,

ademas contaban con inmensos ele-

mentos de poder, tanto en hombres, como en material de
guerra; pero diseminados ó reunidos en puntos
tantes de la Repiiblica;~y á
la falla

muy

dis-

de acuerdo moral

56

DOGMA SOCIALÍSTA.

cutre ellos, se agiogaba esa desceiilraiizaeioii de luerza
inevitable.

Rosas

al

contrario luchaba y lucha con un poder comel terror, y

pacto, centralizado por
trella

por

la fé

en su

es-

que tienen sus sostenedores.
y los patriólas

La lucha, pues^

ora desigual

fueron vencido.-.
las

Se han querido atribuir los desastres de
bertadoras á
la

armas

li-

incapacidad de sus

gefes.

No niego

habrá influido alguna vez; pero pregunto ¿son acaso mas
hábiles los de Rosas? ¿Pueden sobrepujar en valor ni
pericia sus generales y gefes, á los
las fuerzas libertadoras?

que han capitaneado
visto en Corrientes,

¿No

se

han

en Montevideo, donde quiera que ha habido completo

acuerdo de voluntades^ eclipsarse
y triunfar la bandera de

la estrella

de Rosas,

Mayo?

Los gefes patriotas no podian producir un acuerdo de
acción contrario á
la

naturaleza de las

cosas, que estael

ban por

si

desunidas; y

dudamos que

mismo Napote-

león con los elementos materiales y morales que ha

nido

la

revolución, hubiera podido hacer

mucho mas

que

ellos.

Por

eso

nosotros tenemos

íé

en Corrientes;
y

— ese

pueblo jigante no tiene mas que un corazón
1.

una ca-

Debe agregarse
en
las

á estola iíiferioridad

numérica de

las

fuerzas liber-

ta(!uras

armas de infantería y
el fir.

artilleria,

como

lo

ha hecho notar

antes fine nosotros

Sarmiento en su obra sobre Q,uiroga. (C. A.)

DOGMA SOCIALISTA,

5/

beza, y salvará ala República, sino eslá otra cosa en
los designios de
la

Providencia. Ademas,

el

senlimienlo
el

de

la

Patria, bastante por

para

concentrar
lo es

poder

de un pueblo en
guerra
civil

una guerra nacional, no

en una

de pueblos como los nuestros, separados por
al

inmensos desiertos, acostumbrados
casi
sin

aislamiento,

y

vínculos materiales ni

morales de existencia

común.
La
patria para el correntinoes Corrientes, para el cor-

dobés Córdoba,

para

el

lucumano Tucuman, para
el

el

porteño Buenos Aires, para
nació.

gaucho

el

pago en que
el

La vida é intereses comunes que envuelve
racional de
la

sentimiento

Patria es

una

abstracción
la

incomprensible para ellos, y no pueden ver
la

unidad de

República simbolizada en su nombre.

Existía, pues,

este otro

principio de desacuerdo y relajación en los

elementos revolucionarios.
Solo de dos
la

modos pudo, en concepto

nuestro, surjir
la

unidad omnipotente y salvadora:

— una por

propa-

gación de un

Dogma formulado que

absorviese todas las

opiniones, y satisfaciese todas las necesidades de la nación; pero este medio, que la Asociación quiso emplear,

no era adaptable
arma,
y

ya,

cuando cada hombre empuñaba una
la

preocupaba á todos

acción:

— otro, tomando
los

la iniciativa
jore.^,

en los ejércitos y negocios políticos,

me-

mas

capaces, con acuerdo previo de los interesa-

58
dos.

DOGM.V SOCIALISTA.
Así hubieran surgido
vez

lal

hombres que,

adu[>-

lando un sistema franeamenle revolucionario, y sometiéndolo todo á
la irresistible ley

de

la

necesidad, nos hula

biesen dado

el

triunfo y la salvación de
las

Patria. Así que-

daban satisfechas

ambiciones

individuales, y las

diversas opiniones de los

opositores á Rosas, entraban
la

sucesivamente á ejercer influencia en
guerra y de
la política.

dirección de

la

Pero

el espíritu

de algunos

hombres

influyentes,

preocupado de no sé qué teorias

de centralismo caduco, infatuado de suficiencia, no se

atemperó

á esto; y
el

no poca influencia han tenido sus
mal éxito de
las

aberraciones en
narias.

empresas revolucio-

Las batallas de Famaiilá y
ron
fin

del

Rodeo

del Medio, die-

á esa serie de combates heroicos y de inauditos

desastres, en que agotaron

sus recursos y su indómita

pujanza los ejércitos libertadores.
.

Chile y Bolivia hospedaron á los dispersos.
al

AHÍ

la

juventud Argentina no se dio
y

ocio;— dejó
á

las

armas,
las
la

tomó

la

pluma para combatir

Rosas, y mover
la

simpatías de esos

pueblos en favor de

causa de

libertad y del progreso, empeñada en su Patria en una

lucha de muerte contra

el

principio bárbaro y despótico,

que amenazaba desbordarse como una inundación para
ahogar
cana.
la

simiente

fecunda

de

la

revolución ameri-

noGMA SOCIALISTA.

59

La prensa de Chile se reanimó en sus manos, y empezó y continúa

derramando destellos de

luz

desconoci-

dos sobre indnitas cuestiones sociales y literarias^ con

un vigor de

estilo y

una novedad de concepto, que
el

la

ha hecho notable en
alta idea

exterior, y ha debido dar

una

de

la ilustración

de ese pueblo.
las apóstoles del

Pero

allí

también esperaba á

progre-

so la reacción retrógrada; porque en Chile,

como BueAllí
el

nos Aires, Montevideo y toda

la

América del Sud, tienen

honda

raiz todavía las

preocupaciones coloniales.

también los tildaron de eslranjeros, de románticos, y

sarcasmo irónico les mostró su ponzoñoso diente;

sin

embargo,

ellos, fieles á su misión,

combatieron, como

los soldados

Argentinos en otro tiempo, y han sosteni-

do hasta hoy con lustre y dignidad su bandera progresista.
la

Los hijos no han desgenerado de los padres en

nueva cruzada de emancipación intelectual, allende

los Andes.

Nos

es grato observar que todos los jóvenes que se
la

han distinguido en
to
el

prensa Chilena y Boliviana, escep-

Sr,

Sarmiento que se incorporó después,
la

son
el

miembros de
año 37.

Asociación formada en Buenos Aires,

Mencionaremos:

el Sr.

Frias, Secretario del Sr.

Ge-

neral Lavalle durante toda su campaña, redactó en Su-

cre

el

Fénix Boliviano; pasó después

á

Chile,

donde

tra-

60

DOGMA SOCIALÍSTA.
el

bajó algún tiempo en

Mercurio de Valparaiso,
el

y

publi-

có un interesante folleto, titulado
lico.

Cristianismo Cató-

Hoy Cónsul de

Bolivia en Santiago, ba

dado

á luz
le

una memoria sobre

la

navegación de les rios, que

ba

valido aplausos generales, tanto en Cbile y Bolivia, co-

mo

en

el

Rio de

la Plata.
el

El Sr, Sarmiento á su llegada á Cbile

año 40 en-

pezó á trabajar en

el

Mercurio.
al

Después en Santiago

estableció, asociado
za^

Sr. López,
la

un Liceo de enseñan-

que cayó

al

empuje de

reacción retrógrada.

Fun-

dó en noviembre del 43
le

el
el

Progreso, en cuya redacción
Sr. López, y lo sostuvo hasta

ayudó algún tiempo

Octubre del año 45.

Solo hemos visto de ese periódico
ley

una serie de artículos sobre una
íi

de Nicaragua relativa
el

estranjeros cuyo mérito ha hecho resaltar poco ha,

Correo del Brasil. Dio á luz en aquel tiempo una memoria
sobre
la

Ortografía Castellana, donde espone los funda-

mentos de su reforma ortográfica, adoptada en parte por
la

Universidad de Chile, y bate con una audacia de
la

lójili-

ca irresistible

rancia ilustración

Española, sus

bros,

sus preocupaciones^
el

cuanta mala semilla dejó
Esta memoria
le atra-

plantada en
jo

suelo americano.

una larga polémica reaccionaria, que sostuvo con un

calor y habilidad suma.

Pero los apuntes biográficos de Fr. Aldao,

y la vida

dé Juan Facundo Quiroga, son, en concepto nuestro,

DOGMA SOCIALISTA.
lo

(>1

mas compiolo

y original

que haya salido de

la

pluma

de los jóvenes proscriptos Argentinos,

No dudamos que
el estran-

estas obras serán especialmente estimadas en
jero, por cuanto revelan el
tra sociabilidad,

mecanismo orgánico de nuesclave para la esplicacion de

y

dan

la

imestros fenómenos sociales, tan incomprensibles en

Europa.
El Sr.

Sarmiento descubre ademas,

en

la

vida de

Quiroga, buenas dotes de historiador;— sagacidad para
rastrear los hechos, y percibir su ilación lójica;
tad sintética para abarcarlos,

— facul-

compararlos,

y deducir

sus consecuencias necesarias;

— método

de esposicion

dramático;

estilo

animado, pintoresco, lleno de vigor,

frescura y novedad:

— hay, en suma, en esa obra y
la

la so-

bre Aldao,

señados con las tintas déla inspiriracion poética.
taraos, sin
to

mucha observación, y bellísimos cuadros diNoobra del Sr. Sarmien-

embargo un vacío en
la

sobre Quiroga;
ella

hallamos poco dogmática.

Mucho

hay en

que aprender para los espíritus reflexivos; que
el

pero hubiéramos deseado

el

autor formulase su

pensamiento político para

porvenir, é hiciese á todos

palpables las lecciones que encierra ese bosquejo ani-

mado que nos presenta de nuestra Ademas de
estas, el Sr.

historia.

Sarmiento ha publicado una
y algunos opús-

memoria sobre geogratía Americana,
culos sobre enseñanza primaria,

ramo en que ha llegado

02
á ser

DOGMA SOCIALISTA.
una especialidad, quizá
á fuerza de
sin cotejo

en

la

América

del Sud,

estudio y observación práctica.

Los principales son, un Silabario que trabajó por encargo del Gobierno de Chile para
blica, y
las escuelas

de

la

Repú-

un examen de
escelente,
los

los

métodos de

lectura, trabajo de

análisis

en que después de desmenuzar y
ellos la
Sila-

comparar

métodos conocidos^ funda sobre

teoría de las mejoras

que ha introducido en su

bario.

Merced

á

sus conocimientos profundos y á sus serSr.

vicios en la enseñanza, el

Sarmiento tuvo
la

la

honra

de ser nombrado miembro fundador de
Chile, y director de la Escuela

Universidad de

Normal; y últimamente

fué enviado por el

Gobierno de aquella República en
el

comisión á Europa con
completas sobre
el

objeto de tomar informaciones
la

estado de

enseñanza primaria

allí

y en los Estados Unidos.

Mucho debemos esperar

los

Argentinos del viaje del Sr. Sarmiento.
El Sr. López, redactor ulgun tiempo de
la la

Gacela y de
al Sr.

Revista mensual Je Yalpariso, y asociado
la

Sar-

miento en
ha

del Heraldo

Argentino y del Progreso,
literatura y

publicado

algunos

opúsculos sobre

política.

Solo hemos leido de su pluma un Manual de
toria
(Je

la

his-

Chile, escelente por el estilo, la claridad y
el

el

mé-

todo, cuya adquisición hizo

Gobierno, en virtud de in-

DOGMA SOCIALISTA.
íornic
(le la

68

Uuiversidatl, por

hallarlo

muy adecuado
obra úti-

para las escuelas:
lísima

— un curso

de Bellas
lia

Letras^,

para

la

juventud, que

encontrado merecida

aceptación en Chile, Bolivia y
revela en
el

el

Rio de

la Plata, y

que

Sr.

López facultades

analíticas y sintéticas

poco comunes entre nosotros;

— no conocemos ninguna
la

obra escrita en nuestro idioma sobre
da parangonarse con
ria
la

materia, que pue-

suya:

— y por último, una memoel

leida en

la

Universidad de Chile para obtener

grado de Licenciado, "Sobre

los resultados generales
la

con

que

los |)ucblos

antiguos han contribuidos á

civilización de la

humanidad"

— sagaz y profundo esbotintas vigorosas,

zo de filosofía
á la

histórica,

trazado con

manera de Turgoty de Condorcet.
el

Sabemos, ademas, que
una
historia de

Sr.

López se ocupa de
al-

nuestra

revolución; y á juzgar por
ella

gunos prolegómenos de
Progreso,

que hemos leido en
de

el

podemos
difícil

felicitarle

antemano por tan
el

grande y

empresa.
la

Agregaremos, que

Sr.

López ha merecido

distinción, singular

para

un

estrangero, de ser elegido

miembro de

la

Universidad

de Chile, por muerte del joven Bello.
El Sr. Tejedor, redactor del Progreso desde la separa-

ción del

Sr. Sarmiento, ha publicado

en

él,

según nos

informar.,
sia y
el

unos

treinta y tantos artículos sobre la Igleel

Estado, remarcables por

estilo y el

pensa-

()Í

T)0<;.MA

SOCIALISTA.

niicnlo.

Hicieron

tal

impresión en Chile, que muchas

personas notables promovieron una suscripción para
reimprimirlos, á lo que no accedió
el

autor por motivos

que nos son desconocidos.
El Sr. D. Demetrio Peña, redactor actual del Mercurio,

ha ventilado con lucidez y novedad algunas cuestioel

nes internacionales sobre
viva luz sobre la del El Sr.

matrimonio,

y

echado

comercio trasandino.

Alberdi se dio á conocer
Plata por
la

muy

joven en

el

Rio de

la

publicación en Buenos Aires, de
del derecho.

su Introducción á

la filosofía

En

la

Moda

después, bajo

el

seudónimo

Figarillo,

nos hizo esperar
el

un Larra americano.

Mucho sentimos que
esa
la

Sr. Al-

berdi haya abandonado completamente

forma de
eficaz y
la

manifestación de su pensaniiento,

tal

vez

mas

provechosa en estos piises.
conspicua que tuvo en
la

Ya hemos dicho

parte
la

redacción del Nacional, de

Revista del Plata y del Porvenir^ cuya principal colabo-

ración estuvo á su cargo. Posteriormente trabajó
sario, y escribió en el

el

Cor-

Talismán y otros periódicos

mu-

chos artículos.

Pero

la

forma del periódico no bastaba á

la

espansion
las ta-

de su intelijencia, ni podían tampoco absorverla
reas del foro:
orijinal,
la

— debimos entonces á
el

su pluma, siempre,
al

un cuadro histórico dramático mu}

vivo de

revolución del 25 de Mayo; y

gigante Amapolas,

DOGMA
sátira picante

SOCIALISTA.

'

65

donde pone en ridículo

á los visionarios
el

tímidos, que imajinan colosal y omnipotente

poder de

Rosas.
El Sr. Alberdi

*

reaparece escritor en Chile, bate á

Rosas con
los

la sátira y el raciocinio
la

en brillantes artícu-

que ha reproducido

prensa de Montevideo, aboga
^

en una causa criminal ruidosa

y adquiere fama de ju-

risconsulto; publica su viaje á Italia; y nos da por últi-

mo, un Manual de

la

lejislacion

de

la

prensa en Chile,

trabajo serio de jurista, que ha sido debidamente apre-

ciado en
guido.

el

Comercio

del Plata por otro jurista distin-

Existen, sin embarco,* prevenciones en
Plata contra el Sr. Alberdi.
res ¿quién

el

Rio de

la

Ha cometido,
como
la

dicen, errolos

no ha errado entre nosotros? ¿pueden
él

que
ni

le

acusan parangonarse con

escritores,

mostrar una frente sin mancha cual
talento singular

suya?
el

Con
ardor
la

su

para

la

polémica, en

del ataque y de la
justicia y la verdad,

defensa, cuando creia defender

pudo

estraviarse alguna

vez;

pero
y á

eso
los

mismo prueba lo

sincero de su culto á

la patria,

dogmas quefjuzgaba salvadores para
una facultad

ella.

^

A
1.

¡analítica sin cotejo entre nosotros, el

Véase SU defensa de José Pastor Peña, acusado de homicidio por
de Cifuentes, folleto de 54 páginas.
(E. A.)

la familia

5

66
Sr.

DOGMA SOCÍALISTA.
Alberdi reúne
la

potencia melaCísica que^eneraliza
ramificaciones de una materia:

y abarca las

mas remotas

— solo
ble

le

ha faltado, como á muchos de nuesti'os jóveel

nes proscriptos, para producir obras de larga tarea, reposo de ánimo y los estímulos de
apóstol
del Progreso,
él,
la patria.

Infatiga-

ha combatido siempre en
escritos^

primera línea por

y

no dudamos que sus

cuando cese

la

guerra, y se calmen las pasiones que hoy
literaria á la patria

nos dividen, darán ilustración
los Argentinos.

de

El

Sr. Gutiérrez es

el

primero que haya

llevado

entre nosotros ala

crítica literaria el
lo

buen gusto que
conocimiento

nace del sentimiento de
de las buenas doctrinas.

bello, y del
el

Laureado en

certamen del
el

25 de Mayo
curso
le

del año

42 en Montevideo, todo

con-

proclamó poeta; y como para lejitimar nuela
al

vamente

nobleza de su

prosapia, puso

después su

nombre

pié de bellísimas inspiraciones en el Tirteo,

periódico en verso que redactó
ra Indarte.

asociado

al

Sr.

Rive-

Hoy en

Chile, en los ratos que le dejan desocupados
el

arduas tareas de enseñanza,

Sr.
el

Gutiérrez se ocutítulo

pa de hacer una publicación con
rica Poética,»

de

«Amé-

donde

todos los vates americanos se
la

darán por primera vez

mano, y

fraternizarán por

DOGMA SOCIALISTA.
la inspiración,
la

67
del

y el sentimiento' entrañable

amor

á

patria.

El

Sr.

Domínguez, que obtuvo

el accésit

en

el

cer-

tamen

del

año 42, ha sostenido

después con bellas

composiciones su merecido nombre.
El Sr. Mitre, artillero científico, soldado en Cagan-

cha y en

el

sitio

de Montevideo^ ha adquirido, aun-

que muy
poeta.

joven, títulos bastantes
se distingue

como prosador
las

y

Su Musa
franqueza

de

contemporáneas
y por
la

por

la

varonil

de sus movimientos,

cierto

temple de voz marcial, que nos recuerda

en-

tonación robusta de Calimaco y de Tirteo.

—Se ocupa
Villafañe,

actualmente de trabajos históricos que
duda, nuevos lauros.

le

granjearán, sin

Debemos también hacer mención
Secretario del General Madrid, y
Ferreira;

del Sr.

del

Dr. D. Avelino

profesor el

en

la

Universidad de Sucre, y
Dr,

primero de historia y geografía el segundo de Matemá-

ticas; del

D. Paulino Paz, quien después de ha-

ber sido peligrosamente herido en las provincias del
Norte, ejerce hoy
la

abogacía en Tupiza; y por último,

del Dr. D. Enrique Rodríguez, el abogado de
dito existente

mas cré-

hoy en Copiapó;


ai

jóvenes patriotas Corla

dobeses, promotores con Alvarez de

revolución de

Córdoba

el

año 40.
si

Pero seríamos injustos,

hacer

esta rápida re-

()8

DOGMA SOCIALISTA.
trabajo

seña del

de

la

inteligencia
el

Arjentina

cii

el el

tiempo transcurrido desde
olvido

año 37, echásemos en

algunos

escritores, que

aunque

no profesan

nuestras doctrinas, se han distinguido por su devoción
á la Patria, y

por su perseverancia en

la

lucha contra
la

Rosas.
tión

Son muy conocidos, un

folleto sobre

cues-

Francesa, y algunos artículos de actualidad puel

blicados en
rela.

Nacional, por

el

Dr.

D. Florencio Vá-

En

ellos se nota el

conocimiento minucioso de
el estilo claro, preciso, la

los sucesos

contemporáneos,

dignidad y elevación del pensamiento que

lo

distinguen
del Pla-

como
ta,

escritor.

Posteriormente en
le

el

Comercio

cuya redacción

pertenece esclusivamente, ha tra-

tado con

mucho

seso cuestiones mercantiles, conexas

con
de

la

intervención

Anglo-Francesa, y con

la capital

la

navegación de nuestros rios.

El malogrado D. José Rivera Indarte hizo con constancia indomable cinco años
la

guerra

al

tirano de

su patria.
la el

— Solo
al

la

muerte pudo arrancar de su mano
el

enérjica

pluma con que

Nacional

acusaba ante

Mundo

eslerminador délos Arjentinos.

La Europa
el

lo

oyó aunque tarde, cuando caía exánime bajo

ppso

de las fatigas,
soldado.

como

al

pié de sus banderas el valiente

El Sr. D. Francisco Wright^ en sus Apuntes históricos sobre
e!

sitio

de Montevideo, v en

la

redacción

DOGMA SOCIALISTA.
del Nacional,

69

ha mostrado un
y

conocimiento raro en
consideraciones
al

materias

económicas,
las

presentado

nuevas sobre

ventajas que traeria

comercio y
nues-

á la industria del tros rios, la

país la libre navegación de
y
la

emigración Europea,
estranjero.

mas amplia

protección

al

El Sr. D. José
ción pública

Mármol
poeta.

se atrajo

temprano

la al

aten-

como

Los concurrentes

certa-

men

del año 41
la

saludaron por primera vez, con vivas

aclamaciones
rir

joven

lira,

que ha sabido después hela

con tan hondas y peregrinas vibraciones

noble

cuerda del patriotismo.

Su Musa,

reflexiva y entusiasta,
la

descuella entre las

coetáneas por

originalidad y

el

nervio de

la

cspre-

sion:— Rosas,

la Patria

y

la

Libertad, tienen en su labio

yo no sé qué mágica potencia.

Ha puesto también en escena dos dramas,
y
el

el

Poeta

Cruzado, que obtuvieron

la

sanción del pueblo

En

ellos resalta el estro lírico y la viveza de colorido

que caracterizan

su

pluma.

Tenemos

tan

ventajosa

idea de las facultades poéticas del Sr. Mármol, que

no

dudamos que

su Peregrino sea,

como nos
la

dicen,

una

obra de primer orden, tanto
del labor,

por

pulidez artística

como por

la

intensidad y elevación del pensa-

miento.

Desearíamos verle cuanto antes impreso.

70

DOGMA SOCIALISTA.
VIII.

Se

ve^

pues,

la

juventud Arjeutina en

la

proscrip-

ción, obligada á ganar el pan con el sudor de su rostro,

continuamente sobresaltada por los infortunios de su
patria y

por los suyos propios, hostigada y aun injupreocupaciones locales, y por
el

riada por

principio

retrógrado, sin estímulo alguno, ni esperanza
lardón, ha
trabajado,
sin

de ga-

embargo, cuanto es dable
y servir la causa del

por merecer bien de
progreso.

la patria,

Ninguna desgracia, ningún contratiempo

ha entibiado su devoción, ni quebrantado su constancia;

y

aunque en

distinta

arena,

ha combatido
íusil

sin

cesar

como

los

valientes patriotas con el

y

la

espada.

En Buenos
libertadores,

Aires y en jas campañas de los ejércitos

diezmada por
Corrientes
y

el

plomo

y

el

cuchillo,
al

reaparece

en

Montevideo

peleando

lado de los patriotas que defienden la bandera de
yo; ó predica por la prensa los
la

Macon

dogmas

santificados

sangre de innumerables mártires,
le

alimentando con

su palabra viva la

en los corazones quebrantados por

tan largos y dolorosos infortunios.
Ella desde el año 37 ha sostenido, con

una que otra

escepcion,
el

por

sola, el

movimiento intelectual en

Plata; y

ásu

labor

perseverante se debe en gran

parte la difusión de

ese caudal de nociones políticas,

DOGMA SOCIALISTA.
lilerarias y

71

económicas

ele.

que circula enlre

el

pue-

blo que

leC;,

y que hubiera en otro tiempo sido

el

patri-

monio esclusivo de algunos hombres.
La prensa en sus manos, comparada con la de épocas
anteriores,

ha sufrido una transformación

saludable,

ganado inmensamente en moralidad, en elevación, en
doctrina;— el público, con su ejemplo, se ha acostumbrado á leer artículos bien

pensados

y

bien escritos^ y

su gusto á este respecto se ha refinado tanto, que duda-

mos puedan medrar en

adelante, periodistas que

no

reúnan buen fondo doctrinario, á condiciones peculiares
de
estilo.

Sentimos, sin

embargo, y debemos

decirlo,

que

algunos de nuestros amigos no se hayan penetrado de
la

necesidad

de

salir

de

la

senda trillada por sus

antecesores, de

abandonar de una vez esa incesante

repetición de palabras que dicen mucho y nada, y
el

no son

símbolo de una doctrina social,
libertad, civilización &a.
;

como
de

principios,

garmitias,

conciderar y

resolver todas nuestras cuestiones sociales de

un punto
dogma^
normal

de vista único, á

la

luz del criterio de
al fin

un

solo

y de concentrar su labor

del progreso

de nuestra sociedad, de su existencia.

según ías condiciones peculiares

Hubiéramos deseado se penetrasen de

la

idea de

que nosotros no podremos representar un partido poli-

72
tico

DOGMA SOCIALÍSTA.
con pretensiones
de nacionalidad,
si

no basamos

nuestra
y no
tiene

sintésis social sobre

fundamentos inmutables,

damos pruebas incesantes de

que
y

la

nuestra

un principio de vida mas nacional,

comprende

mejor y de un modo mas completo que
las

las anteriores,

condiciones peculiares de ser, y
del

las

necesidades

vitales

pueblo Argentino.
el

Hubiéramos querido que no olvidasen, que
formulamos un Dogma^ en
el

año 37

cual buscando la "fusión
,"

de todas las doctrinas progresivas en un centro unitario

llegamos á esta unidad generatriz y conservatriz, principio y
fin

de todo:

la

Democracia, hija primojénita de

Mayo, y condición

sitie

qua non

del progreso

normal

de nuestro pais, y que entonces dijimos
"Política filosofía, religión, arte, ciencia, industria;

todo

el

labor inteligente y material deberá encaminarse
el

á fundar

imperio de

la

Democracia.
mira,

Política

que

tenga otra

no

la

queremos.
la

Filosofía

que no coopere á su desarrollo,

desecha-

mos,
Relijion que
la

no

la

sancione y

la

predique, no

es

nuestra.

Arte que no se anime de su espíritu,
espresion de la vida individual y social,

y

no sea

la

será infecundo.

Ciencia que no
Industria

la

ilumine,
á

inoportuna.

que no tienda

emancipar

las

masas y

DOGMA SOCIALISTA.
elevarlas á la igualdad,

73
la

sino á concentrar
"

riqueza

en pocas manos,

la

abominamos.
(si

Para nosotros, pues,

nos es dado citarnos)

'*

no

puede haber, no debe haber sino un móvil y un regulador, un

principio y

Democracia^
ahí estala

en todo y para todo: la fuera deese símbolo santo, no hay salud"
fin,

un

Xm^Q

criterio,

el

principio

úq certidumbre

social para nosotros.^

¿Qué nos importan
la política

las soluciones

de
al

la filosofía y

de

Europea que no tiendan
¿Acaso vivimos en

fin

que nosotros
¿Seria

buscamos?

aquel

mundo?

un buen ministro Guizot sentado en
nos Aires^ ni podría

el fuerte

de Buefacultad

Lerroux con

toda su

metafísica esplicar nuestros

fenómenos sociales?

¿No

es gastar la vida y el vigor de las facultades estérilmente,

empeñarse en seguir

el

vuelo de esas especulaciones

audaces?
utopistas

¿No

seria

absurdo que cada
tuviese

uno

de los
entre

europeos

un

representante

nosotros?

¿Podríamos entendernos
hasta quí?

entonces

mejor

que
el

lo

hemos hecho

¿Se entendían acaso en

Congreso, los unitarios á nombre de los publicistas
la

de

Restauración Francesa, y Dorrego y su séquito á
los

nombre de
embobado
ticas
1.

Estados Unidos,

mientras

el

pueblo

oía

automáticamente
el
el

sus brillantes y sofísla

discusiones, y

tigre de

Pampa cebaba con
(E. A.)

Discurso á Mayo, por

autor de este escrito.

DOGMA SOCIALISTA.
¿Queda algo
úlil

carne sus plebeyos cachorros?
el

para
esas
Si
.

pais, para la

enseñanza del pueblo
raíz

de todas
su
vida?

teorías

que no tienen
y

alj^una
el

en

mañana cayese Rosas

nos llamase

poder,

¿podríael

mos desemvolvernos con
nuestras cosas?

ellas, y ver claro

en

caos de

¿Qué programa de porvernir presenta-

ríamos, que satisficiese las necesidades del pais, sin un

conocimiento
pueblo?

completo

de

su

modo de

ser

como

En cuanto

á ciencias

especulativas,

y exactas, es

indudable que debemos atenernos

al trabajo

europeo,

porque no tenemos tiempo de especular,
materiales de esperiencia y observación de
la

ni

medios

naturaleza;

pero en

política no:

nuestro

mundo de

abservacion

y aplicación está aquí, lo palpamos, lo sentimos palpitar,

podemos

observarlo,
la

estudiar su organismo y sus

condiciones de vida; y

Europa poco puede ayudar-

nos en eso.
Estas consideraciones habrán
el

asaltado

cien

veces

ánimo de nuestros amigos,
el

y nos inclinamos é creer,

que

desacuerdo de tendencias que hemos notado en
la

algunos de sus escritos, proviene de
ta,

posición violen-

escepcional en que

nos hallamos, y de
exijencias

que han

tenido

por

objeto

satisfacer

momentá-

was.

DOGMA
Es un error
imajinarse que
el

SOCIALISTA.

i

O

grave y funesto, en nuestro entender,
partido unitario y el federal
el

no existen

porque

el

primero perdió

poder, y

el

segundo quedó
Esos partidos

absorvido en la personalidad de Rosas.

no han muerto,

ni

morirán jamás; porque representan

dos tendencias, lejítimas, dos maniíestaciones necesarias de
la

vida de nuestro

pais:

—el partido

federal,

el
el

espíritu

de localidad

preocupado y ciego todavía;
\ai

partido unitario

qV centralismo^
los

unidad nacional.

Dado caso que desapareciesen

hombres inOTyentes

de esos partidos, vendrán otros representando las mis-

mas
minar

tendencias, que

trabajarán por hacerlas predo-

como anteriormente, y
al

convulsionarán

al

pais

para llegar uno y otro

resultado que han obtenido.

La
la

lójica

de

nuestra historia, pues, está pidiendo

existencia de

un partido nuevo, cuya misión es

adoptar lo que haya de lejítimo en uno y otro partido,
y consagrarse á encontrar la solución pacífica de todos

nuestros problemas sociales con
tesis alta,

la

clave de

una
la

sín-

mas

nacional y

mas completa que

suya,

que satisfaciendo

todos las necesidades lejítimas, las

abrace y las funda en su unidad.

Ese partido nuevo no pueden representarlo sino

las

jeneraciones nuevas, y en concepto nuestro, nada útil

harán por
fruto,

la

patria,

malgastarán

su

actividad

sin

sino entran con decisión

y perseverancia

en

la

76
Única gloriosa
vía

DOGMA SOCIALISTA.
que
les señala el

rastro

mismo de

los sucesos de nuestra historia.

Siempre nos ha parecido que nuestros problemas
sociales son

de suyo tan sencillos, que

es escusado

ocurrir á la íilosoíia europea para resolverlos; y que
bastarla deducir del conocimiento de las condiciones

de ser de nuestro pais^ unas cuantas bases ó reglas
de criterio para poder marchar desembarazados por la

senda del verdadero progreso.
El

pUblema fundamental

del porvenir de la nación
la

Argentina, fué

puesto por Mayo:

condición para

resolverlo en tiempo, es el

progreso: los medios están
:

en

la

Democracia^ hija primojénita de Mayo
lo

fuera

de ahí, como
fusión,

dijimos antes, no hay sino caos, con-

quimeras.

La formula única, defmitiva, fundamental de nuestra axistencia

como pueblo

libre es:

Mayo^ Progreso,

Democracia.

Los

tres

términos de esta fórmula se enjendran recíel

procamente; se suponen
todo, esplicau
lo

uno

al otro; ellos

contienen

todo:— loque somos^

lo

que hemos sido,

que seremos.
Quitad á Mayo, dejad subsistente
la

contra

—revolu-

ción dominante

hoyen

la

República Argentina, y no ha-

brá pueblo Argentino, ni asociación libre, destinada á

progresar; no habrá Democracia, sino Despotismo.

DOGMA SOCIALISTA.
¿

77
ejercicio
:

Qué

quiere decir Mayo?

—Emancipación,
la

de

la

actividad libre del pueblo Argentino, progreso

¿por qué medio?—por medio de
libertad,

organización de

la
la

la Iraternidad y la igualdad,

por medio de

Democracia.

Resolved

el

problema de organización^ resolvereis

el

problema de Mayo,

Poneos en camino de encontrar esa solución^
réis la

y servi-

causa de

la patria^ la

causa de

Mayo y

del pro-

greso.
ser,

Y

advertid que así

como no hay sino un modo

de

un modo de vida

del pueblo Argentino,

no hay sino

una solución adecuada para todas nuestras cuestiones,
que consiste en hacer que
che
al

ia

Democracia Argentina mar-

desarrollo pacífico y normal de su actividad en toel

do género^ hasta constituirse en
ter peculiar

tiempo con

el

carác-

de Democracia Argentina.
ahí no hay sino incursiones á tientas, tra:

Fuera

die

bajo estéril, dañino
el

repetición fastidiosa de lo hecho en

transcurso de

la

revolución;

— volver á

empezar con

escombros un

edificio

que se ha venido abajo cien veces,

para que vuelva á desplomarse, y sofocar toda vida, toda
actividad, todo progreso bajo sus ruinas.

Apelar á
introducir

la la

autoridad de los pensadores europeos, es
anarquía^
la

confusión,

el

embrollo en
el oficio

la

solución de nuestras cuestiones;

— es hacer

de

abogados

sofistas,

que

á falta

de razones, andan á caza

78
(le

DOGMA SOCIALISTA.
leyes y

comentos para apuntalar su causa

:

— es conque so-

fesar nuestra impotencia para

comprender

lo

mos.

¿No puede

in\ocar cada uno una autoridad dife-

rente y con principios opuestos?

¿No
¿

se ha hecho eso

desde

el

principio de la revolución?

Y

nos hemos en-

tendido, ni nos entendemos en esta nueva torre de Ba-

bel?

¿Se ha llegado

á solución

ninguna

satisfactoria

que se haya convertido en realidad permanente?
sas,

¿Ro-

en su Gaceta, no hace años que presenta atestada
la justificación

de citas de autores clásicos
atentados?

de todos sus

¿No han hecho
Gaceta invoca?

otro tanto sus enemigos, y

fundado

la

legitimidad de su causa en las
la

mismas autoriel

dades que

¿Qué aprende

la

pueblo,

qué

utiliza?

¿Cómo

verá

la luz

verdad en ese laal

berinto de argumentos atííon"zaí/o5, que se lanzan
tro en la palesiHa los escritores de

ros-

uno y otro partido?

Dejémonos, pues, de sofismas, de mentiras, de autoridades que no pueden ser irrecusables por lo

mismo

que ministran armas á opuestos contendores, y sirven
para apoyar á un tiempo
la justicia
el

y

la injusticia:

— apecono-

lemos á

la

razón iluminada con

estudio,

con

el

cimiento de nuestras cosas, de nuestros intereses, de
nuestras necesidades, de nuestra vida social^ y marche-

mos con

la

seguridad de hallar

el

camino franco, y delo

sembarazado de escollos:

— hagamos
mundo.

que hacen

los

políticos prácticos de todo el

DOGMA SOCIALISTA.

79

IX
Vosotros, patriotas Argentinos, que andáis, cuezanos

hace con

la

arma

al

brazo rondando en torno de

la

gua-

rida del Minotauro de vuestro pais

¿por qué peleáis?

por

la Patria

— Bueno,

pero Rosas y sus seides dicen
la Patria.

también que pelean por
el

¿Quién será

el

juez,
si

arbitro entre nosotros?

— No hay

otro sino Dios; y
el

sois vencidos, moriréis
la

peleando ó en
traidores.

destierro con

mancha di rebeldes ó de
Si

no hay juez mas que Dios, donde
el

está la mayoria

debe estar
la

derecho, y

la justicia,

y por consiguiente

fuerza.
el

— Cierto. — Luego los
allí

imparciales que juzguen
:

en

mundo

sobre vuestra contienda, dirán

con Rosas
la justi-

está la mayoria, y
cia y los

deben estar

el

derecho y
-.

verdaderos defensores de

la patjria

por eso es

mas

fuerte.

— La deducción es lógica, y seréis condenadecir

dos á pesar de vuestra justicia.

¿Qué quiere

esto?

— quiere

decir que Rosas y
otra.

los suyos entienden

por patria una cosa y vosotroá

¿Qué

significa, pues, para vosotros la Patria?

¿Es aca-

so el terreno

donde nacisteis?

Pero entre vosotros hay
Entre-Rianos, y

Correntinos, Porteños, Tucumanos,

cada uno peleará por su pedazo de tierra.

Además,

el

hombre no

es una planta, y

donde quiera que encuentra
en todas partes.

aire, respira y vive.

—La

tierra es tierra

80
y

DOGMA SOCIALISTA.
vayáis, hallareis

donde quiera qi^

un pedazo que poel

der cultivar, para alimentaros, y otro para

descanso

de vuestros huesos.
Si
la Patria
si la

no es

la tierra,

¿será acaso

la

familia?

Pero

tenéis

¿no podéis

llevarla á vuestro lado, y Vilo podáis^
tal

vir y sufrir

con ella?

Y

en caso que no

¿no

os queda

el arbitrio

de someteros á Rosas con
al

de sa-

tisfacer el

deseo de vivir en vuestra tierra
la
j-

lado de
la tierra

vuestra familia ?'--Sí.— Luego
ni la familia.
^

Patria

no es

v

¿Que cosa será, pues,

la Patria?

— La

Libertad.

Ah!

bueno; esto es mas claro: vosotros peleáis por gozar
del derecho de vivir en vuestra tierra al lado de vuestra

familia

como

queráis, sin que nadie os incomode, ni os

ultraje, ni os persiga;
la

por trabajar sin traba alguna en

adquisición de vuestro bienestar: peleáis, en suma,
el

porque vuestro yo individual recobre
fico

señorío magní-

que en Mayo

le

regaló la Providencia, y del cual

Rosas os despojó violentamente.
Pero Rosas y
los suyos

también pretenden

lo

mismo,

y vociferan «Patria y Libertad.»

¿Que quiere decir eso?
diverso

que ellos y vosotros entendéis de

modo

la Li-

bertad, y por eso sois enemigos, y
á vivir juntos y gozar

no podéis aveniros

en común de ese derecho.
el

Rosas entiende por Libertad,

predominio esclusivo

de su yo, ó su voluntad, otro tanto hacen sus seides y

DOGMA SOCIALISTA.

81

servidores, otro tanto han liecho en el transcurso de la

revolución, las facciones que
estraviado; por eso
si

la

han ensangrentado y
los suel

vais

donde manda Rosas ó

yos, seréis esclavos ó víctimas,

porque ellos tienen

poder, y vosotros sois débiles.
vosotros á gozar de
la

Luego para que vayáis
que ellos salgan

Patria, es preciso

proscriptos ó mueran; no hay remedio.

La deducción

es lógica: por eso les hacéis la guerra. Cierto.

Luego

no podéis tener Patria ni Libertad,
grande injusticia,
la
la

sin

cometer una

misma de que
si

sois víctimas, y por

que peleáis contra Rosas; y
si

sois

mas

justos que ellos

ó mejor,

sois justos, debéis renunciar á conseguir la

Patria y la Libertad á precio de

tamaña

injusticia.

Lue-

go

la

Libertad por

sola tampoco es la Patria.

Pero supongamos que os sometáis á Rosas, y vayáis á
vuestra tierra á vivir voluntariamente

como

lo

hacen los

que

allí

están; y

que estando

allí,

se^os antoje usar de
lo entendéis^

vuestro derecho de Libertad

como

de cen-

surar de palabra ó por escrito los actos de Rosas y sus
seides,

no poneros su

divisa de sangre, pegar

un bofe-

tón

al

primer inazorquero que os ultraje ú os grite Uniuniros para conspirar
y arrojarlo
del

tarios,

poder.
si

¿Que sucederá? que os matarán ú os encarcelarán,
sois débiles,

ó que habrá lucha, guerra

civil

entre vofaccio-

sotros y los de Rosas,

como ha habido
y que de

entre las

nes durante

la

revolución;

resultas de esa

82

i)0(;ma socialista

guerra, los vencidos serán proscriptos, muertos, ú opri-

midos nuevameule como en
go
la

las

épocas anteriores. Lue-

Libertad, no os dará Patria, sino guerra, ó nueva
la

proscripción: luego

Libertad no es

la Patria.

¿Que

será, pues, la Patria?

Pensadlo bien.

¿Cómo

podrei.> encontrar esa Patria
ella

por qué peleáis; vivir en

pacíficamente, unidos con esos

hombres que aho-

ra os persiguen, gozando todos ampliamente del dere-

cho de Libertad?

Solo de un modo; fraternizando vo-

sotros con ellos, y ellos con vosotros; de lo contrario
la

guerra no acabará sino por

el

exterminio de unos ú

oíros.

¿Y como fraternizareis?

Obligándoos en vuesá

tra conciencia á

no dañaros recíprocamente,

no hacer

sino lo que las leyes

mandan, y ejercer vuestra Liberno vedan.
¿Y qué importa
vuestra propia
contraeríais con

tad fuera de lo que ellas

ese

compromiso que

conciencia? importa un deber una obligación que os imponéis.

Luego

la

fraternidad es el
el

rfeéer:

luego para

gozar en vuestra Patria

derecho de Libertad, estáis

en
las;

el

deber de fraternizar con todos vuestros compatriocivil,

de no, habrá guerra

y no tendréis Patria ni

Libertad.

Y como ninguno es justo sea escluido de ese derecho,
pues

alguno lo fuera se cometería injusticia con
le

él,

ni del

cumplimiento de ese deber, pues se

otorgaría

DOGMA SOCIALISTA.
un privilegio dañoso á
los

83

demás; resulta que cada uno

tendría participación igual de derecho y obligación^ pe-

ro con arreglo á sus facultades^ pues nadie da
lo

mas de

que tiene,

ni participa sino

de aquello que
claro,

está en la

esfera de su poder.

Porque es bien

que

si

no

tuviese cada

uno esa participación igual, habria perjuderecho y privilejiados en
el el deber^

dicados en

el

y log

perjudicados en

derecho, se creerian también exone-

rados del deber; y por desagraviarse y restablecer el
equilibrio, apelarían á
la fuerza,

y habría guerra, y de

resultas de la guerra, oprimidos y opresores, y

no ten-

drían tampoco
Patria.

como

vosotros

ahora,

los oprimidos

Luego
drar

la

Libertad y

la

Fraternidad no pueden enjen-

la Patria,

sino á condición que exista entre todos

vuestros compatriotas la

mas

equitativa igualdad, en la

fruición del derecho, y en la participación y el cumpli-

miento del deber.
la

Luego
el

la

Libertad;

la

Fraternidad y

Igualdad son

como

verbo enjendrador de la Patria.

Tenemos, pues,
jendran
la

los tres términos primitivos
la Patria;
la

que en-

unidad de

y para vosotros es una

cosa clara, viva y palpable,
Peleáis, pues, por
ir

palabra Patria.
al

á vivir en vuestra tieira,

lado

de vuestra familia, goiaLuáó igiialmetite de vuestra L¿bertad, en

común con todos

vuestros

compatriota»

que son vuestros hermanos.

8
Peleáis conlra

DOGMA SOCIALISTA.
Rosas,

porque
la

él

no quiere eso, y

aterrando ó engañando á
triotas^ los arrastra

mayoría de vuestros compaimposible
la

á la

guerra, y hace

fraternidad de iodos.
Peleáis por derribar á Rosas, porque
él

es

el

único

obstátulo que se opone

al

reino de

la

libertad.,

de

la

fraternidad., y de la igualdad

en vuestra Patria.
social.
la justa,

Peleáis, en

suma, por un Dogma

Luego

la

causa que vosotros defendéis^, es

la lejítima, la

verdadera causa de

la

Patria;

y Rosas
Libertad,

que pretende y wcifera defender
solo es
la

la Patria

y

la

un malvado
los

hipócrita,

porque,

oponiéndose á

unión de
la

Argeniiuos,

quiere para

solo y

sus seides

Libertad, con
está

esclusion de
el

los

demás.

Luego de vuestra parle
y de parte de Rosas
la

derecho y
la tiranía.

la justicia,

mentira y

Luego

la

palabra Patria

representa
el

para

vosotros

una idea social., ó mas bien, es

símbolo de uu

Dogma

común

á todos los patriotas Argentinos.

Pero hay mas; no basta que

vosotros profeséis ese

Dogma,

y derraméis vuestra

sangre por
si

él;

debéis

también desear y esperar, que

derribáis á Rosas,

haya ose forme en vuestro país una organización social

que os garanta
para
vosotros,

y

asegure
vuestros

el

predominio de esc Dogma^
y posteridad;

hijos,

porque

DOGMA
sin

SOCIALISTA.

85
caer

eso,
la

volvereis vosotros
civil

ó

vuestros hijos a

en

guerra

que nos ha devorado desde Mayo, y

no habrá Patria.

^
social

La organización medio de
pais
leyes,

¿cómo

se

consigue?

—por

de instituciones. de
hoy?

¿Pero en vuestro

habia

antes

Rosas

instituciones?

— Cierto.
libertad y

¿Porqué no rijen

¿Porqué no
la

os

aseguraron,
la

cuando estaban
la

vijentes,

fraternidad,

igualdad, el predominio, en suma, del Dogfmtt porque

ahora peleáis?

— claro

está;

porque no eran adecuadas porque eran incomple-

para ello, ó por mejor decir,
tas ó

viciosas.

Luego

debéis apetecer instituciones

completas

(no aquellas que traian en

mismas su

principio de muerte)

como condición
en
lo

indispensable

para

la

organización

futuro del

dogma porque

peleáis.

¿Quién hará esas instituciones?

¿Quien

nombrará

los
el

¿Quien compondrá

— Los Representantes. — Pueblo. Pueblo? — vosotros y todos los
representantes?
el

Argentinos que hoy están con Rosas.
blo realizará esas
escojidos,

Luego,
el

el

Pue-

instituciones

por

órgano de sus

ó

mas

bien, las formará una Representación

creada por

el

sufragio del Pueblo

mismo.
la

Luego,

peleáis

también por

rehabilitación del

sufragio libre, y de la representación en vuestra Patria.

r

86

DOGMA SOCIALISTA.
Peleáis por conseguir una

organización social

tal,

que garanta á todos los
instituciones

Argentinos
la libertad^

por medio de
la

convenientes,

fraternidad
la

y

la

igualdad^ y que ponga á vuestra Patria en

sen-

da pacífica del verdadero progreso.
Peleáis, en

suma,

por

la

Democracia

de Mayo, y

vuestra causa,
á los

no solo es
Dios, y

lejítima, sino

también santa
libres

ojos de

de

los

Pueblos

del

mundo.
Vosotros,
pues,
proscriptos

Argentinos,

soldados
vagáis

de la Patria,

que peleáis en Corrientes, que
al

por Bolivia y Chile, que acecháis
rra

tirano en la tie-

misma donde

levanta su brazo exterminador,

— eso
os lo

que no os han

dicho unitarios

ni

federales,

decimos nosotros; ese dogma que no os han enseñado
desde
el

año 37,

lo

que predicamos nosotros.
las esperanzas,
las doctrinas,

Esos son los deseos,

no ya como entonces de una generación entera^ sino
de infinitos proscriptos
os llaman á todos á
la
la

como

vosotros^ que á una voz

fraternidad, á la concordia, á

concentración de voluntades y de
la

acción,

bajo la

bandera del dogma de

Democracia de Mayo; aquella

bandera

inmortal

que hicieron tremolar vencedora
el

nuestros padres desde

Plata

al

Chimborazo, cuando
la

sonó

el

clarín de

emancipación de

España.

DOGxMA SOCIALISTA.

87

A

esa

generación

también

la

engañaron en otro

tiempo los ignorantes y falsos profetas, y gritó aluci-

nada como vosotros Patria y Libertad sin saber
significación de eso;

la

pero aleccionada por

el

estudio,

por

la

esperiencia, por los trabajos, por sus errores y

los ajenos, aprendió á buscar la verdad,
la

desentrañando

razón de las cosas.

A

esa generación debéis oiría,

debéis creerla, porlo lejítimo, tiene la

que no miente, ni ambiciona sino
tradición del pasado, y atesora
el

legado del porvenir

de

la Patria.

>

Esa generación

que sufre como vosotros, que ha
derecho á ser
pero no

peleado y pelea á vuestro lado, tiene
oida; porque busca
la

como
ni

vosotros

la Patria,

mentida
la Patria

de

Rosas,

de

los

tiempos pasados,
la

sino

prometida por Mayo,

Patria sosteni-

da por
la

la

potente y uniforme voluntad del pueblo que
la

creó en Mayo;

Patria grande, magnífica, nacional,
les

que ampare á todos sus hijos, que

asegure

el

mas

amplio y libre ejercicio de sus facultades naturales, y

marche

pacíficamente
al

en

ol

tiempo

"al

desarrollo

normal de su vida, y
nos."

logro

de sus gloriosos desti-

88

DOGMA

SOCIALISTA.

Vamos á concluir

nuestra tarea.

Si

nos hemos inter-

nado en tantos pormenores, ha sido porque importa se
tenga noticia del oríjen y
socialista único'
la

marcha de un movimiento

en nuestro pais, iniciado en una época

de oscurantismo ahsoluto, y que ha pasado casi inapercibido,

merced

á las circunstancias;

— movimiento —

que

no ha dado de
porque
le

hasta ahora resultado alguno práctico,
el

ha faltado

terreno de aplicación,

la Patria;

pero que en

la esfera

de

las ideas,

ha hecho y continúa

haciendo sus evoluciones progresivas, ha tenido sus apóstoles y sus mártires, sembradt)S

buenas semillas, resuelto

cuestiones importantes de actualidad^ producido obras de
mérito, y cooperado activamente en
la

lucha

contra

Rosas;

—movimiento

que, no dudamos,

hallará en el

porvenir

segundadores, porque representa

todas las

aspiraciones lejítimas

de una época.
es tiempo de que
pais

Nos ha parecido, ademas, que ya
cese la influencia y predominio en
el

de las in-

dividualidades y de las facciones descreídas, y
te

puramenes
al

egoístas;

—de

qué

el

Pueblo

comprenda que

preciso exijir, á los

charlatanes y á los aspirantes

poder,

la

exhibición

de

títulos,

no doctorales,

(ellos
el

nada valen en

política) sino

de

capacidad real para

DOGMA SOCIALISTA.
poder; títulos escritos
dirijir,

89

que prueben su idoneidad para

gobernar y administrar, ó cuales son los prin-

cipios de su doctrina social
las

porque solo

la^ doctrinas,
al

buenas doctrinas,
garantías de

no

los

hombres, pueden dar
de
paz, y

pais

orden y
savia

derramar en
pro-

sus

entrañas la

fecunda del verdadero

greso.

Los hombres que no representan un sistema socialista,

aunque tengan ideas parásitas ó fragmentapara
el

rias, y habilidad

espediente de los negocios

comunes, viven
piensan sino en
tan su

como
salir

los calaveras

con

el

dia:

no

de los apuros del momento: gas-

actividad en
al el

menudos

detalles;

jamas echan
el

una mirada
presente ni

porvenir,

porque no

comprenden
lo

pasado; y hacen, en suma,
los

que han

hecho

la

mayor parle de

que han gobernado y teni-

do

iniciativa entre nosotros.

En

otros países para valer

algo en política

como en

todo, se requiere significar algo^ ó ser el representante

de una idea ó doctrina social; entre nosotros es de
otro

modo^ de un modo
todo
el

raro: todo el

que hace zapatos,

es zapatero:
el

que hace
el

escritos, jurisconsulto:
política

que hace versos, poeta:

que hace
el

— estabasta

dista:

—no

importa ni

el

cómo, ni

cuándo:
la

ejercer el oficio, para que nadie

dude de

idoneidad

90
y
suficiencia
tlel

DOGMA SOCIALISTA.
hombre.
Así
se

esplica

cómo

in-

dividuos, cuya vida pública solo es notable por una serie

de necedades y desaciertos políticos, nunca han perdido su reputación de hábiles, y han continuado ocupan-

do eternamente
su obra,

los primeros puestos,

y reproducido

— es
para

decir, los viejos errores
al

que han llevado
le

gradualmente

pais

al

deplorable estado en que

vemos.

Como
real en

nosotros, los

hombres no tienen valor
artífices

política, sino

como

para producir^

ó

realizar ideas sociales,

confesaremos

francamente que

desearíamos ver de una vez destronados á todos esos
favoritos de
la

fortuna;
el

porque no concebimos prosino
á

greso alguno para
ejerzan
la

pais,

condición de que

iniciativa del pensamiento y la acción social

los mejores y

mas
los

entedemos

capaces^ y por

mejores y mas capaces
la

hombres que sean
y de
la

espresion de

la

mas
del

acrisolada virtud,
pais.

mas

alta

inteligencia

Estamos por saber todavía cuáles son
sociales de

las doctrinas

muchos antagonistas de Rosas que han

figu-

rado en primera línea, y bueno seria que para lejilimar
sus pretensiones
á
la

iniciativa política^

nos dijesen

adonde quieren llevarnos, 6 cuál
ijocialista

es

el

pensamiento

que intentan sostiluirála
(jue

tiranía en su Patria,

dado caso

desapareciese.

DOGMA SOCIALISTA.
Error es común y acreditado, que basta
y á buena fé para
el

94
patriotismo
la

desempeñar con

acierto

gestión

de los grande intereses sociales; nosotros creemos lo
contrario,
y

podriamos

citar

en apoyo de

nuestro

parecer nñuchos hechos de
y especialmente del nuestro

la historia

de otros paises

para probar, que

con

la
si

mejor

intención y

el

mas acendrado

patriotismo,

carece de otras condiciones, puede un

hombre coloca-

do

al

frente de los negocios de su pais, hacerlo retro-

ceder de

medio

siglo,

y originar la desgracia

de

muchas generaciones.

Los malvados y los bien inten-

cionados son igualmente perniciosos en política, con
la

diferencia

de que aquellos

suelen hacer
y estos

el

mal y

lavarse las

manos

como

Pilatos,

encojerse

de

hombros, cuando no hay remedio,

esclamando:

¡quién lo hubiera creido!

Hemos dicho la verdad sin embozo. Nos consideramos con derecho á hacerlo como cualquier Argentino, y tenemos muy poderosas razones para ello.
Habiéndonos espontáneamente
hecho cargo de
la

redacción de este trabajo, y aceptado su responsabilidad^ hemos creido deber hablar con nuestra conciencia; de
otro

modo no
el

lo

hubiéramos emprendido.

— Siempre

hemos
he aquí

preferido callar,

á no decir cuanto pensamos:

motivo de nuestro largo silencio, que nos
'

importa poco interpreten como quieran los que gustan meterse en el foro interno.

92

DOGMA SOCIALISTA.
el

Siempre nos ha parecido, y
nos ha afirmado

eátadio de los sucesos

en

este

convencimiento,
en eVlargo

que

las

distintas coaliciones contra Rosas

periodo

de esta guerra, han fracasado en parte por no haberse

dicho

la

verdad oportunamente.
la

Se ha mentido, ó callado
á mentir),

verdad

(lo

que equivale

por no

d;»r

armas

al

enemigo, por aparentar
falta

una unión que no
de vínculos de

existe, ni

ha podido existir, por

creencia

común

entre los hombres de

iniciativaó influyentes;— unión

que han desmentido cien

veces los hechos, y que acaba de marcar.se con rasgos
particulares en Corrientes.
Basta, pues,
cio de sangre.

de miramientos nimios pagados á pre-

Hacemos
la

esta

publicación,

porque

queremos decir

verdad, aunque sea amarga, aunque nos mortifique á

nosotros mismos,
Patria.

con

tal

que refluya en bien de
mal, en política
á

la

La mentira enjendra

como

en todo;
Rosas.

— solo
será
el

puede convenir

los

malvados como
.

La hacemos, porque pensamos que
Institución
cisiva
la

la

cuestión
la

de

primera,

la

mas grande,

de-

para

porvenir de nuestro pais.
las

—No hay
b

que

engañarse sobre esto; todas
subalternas.
Si

demás cuestiones son
incHtní.inn

erramos como antes en

DOGMA
orgánica,

SOCIALISTA.

93

caeremos otra vez en

el

atolladero de anar-

quía y de sangre.

No hay

sino nná Institución conveel

niente, adecuada, normal para el pais, fundada sobre

Dogma
tas

de Mayo:

— en encontrarla está
la

el

problema.

La hacemos, porque nos importa que todos los patrioy nuestro pais conozcan
doctrina porque
'

hemos

combatido y combatiremos.

La hacemos porque^
el destierro,

si

es nuestro destino
al

morir en
sin ser

sepan nuestros hijos

menos, que

unitarios ni federales, ni haber tenido vida política en

nuestro pais, hemos sufrido una proscripción política,
y hecho en ella cuanto de
la

nos ha sido dable por merecer

Patria.

v^^

La hacemos, en suma, porque hallamos por conveniente reconstruir sobre nueva plántala Asociación, y

anudar

el hilo

de sus trabajos comunes interrumpidos,

llamando

á

todos los patriotas Argentinos á fraternizar

en un Dogftna común.

Suponemos que nuestra franqueza
espíritus
tras.

tranquilizará á los

que en

el

pasado nos atribuyeron miras sinies'
'

Debemos una
el

esplicacion á esos señores.

Cuando en

año 37
social,

la

juventud levantó cabeza, y publicó su dogcontra

ma

en momentos en que nadie chistaba

Rosas

ni

en Buenos Aires ni en Montevideo, gritasteis

94
"al cisma, á
la

DOGMA SOCIALISTA.
rebelión;" porque creísteis,
sí sola,

sin duda,

que ella quería trabajar para
tendía á despojaros de
la

no para

la

Patria; y

influencia y consideración á

que sois acreedores: os engañasteis, no nos comprendisteis.

La juventud en nuestro

labio,

eran entonces

como

ahora, las generaciones nuevas que traen incesaná
las

temente
vida
ellas.

entrañas de

la

Patria savia fecunda de

y de

regeneración:— nosotros

trabajamos para

Nosotros^ qbe creíamos vivir en una época de transición y preparación, que absorveria
la

vida de dos ó tres
el

generaciones, que veíamos predominantes

elemento

bárbaro en nuestro país, y preveíamos muchas revueltas
y desastres, antes que llegase
los
el

tiempo del logro de
el

destinos de

la

revolución

de Mayo; queríamos
el

año 37 encarnar

el

Credo por

cual nos

preparábamos
el

á combatir, en una bandera que representase

porve-

nir de la Patria, vinculado en las generaciones jóvenes.

Queríamos hacerles

el

legado

de

nuestro

labor,

de

nuestras creencias y esperanzas.— No queríamos vosotros que quedasen

como

abandonados

al

acaso sus desti-

nos y
tra

los

de

la

Patria, ni trabajar solamente por nues-

glorificación

y provecho

personal,
'

esclamando:

"el que venga atrás que arree."
I.

Dicho singuldv de un
(le

ia

filosoíÍH

Altieri

fraile Valdivieso que enseñabu por el año 36 en San Francisco de Hiionos Aires. Cuando en

DOGMA SOCIAUSTA.
Vosotros creísteis que
al

95
los parti-

emanciparnos de

dos de nuestros pais, queríamos ponernos en lucha con
ellos,

y disputarles
•..,

las
>-

supremacía social:

— os

enga-

ñasteis.

Queríamos solamente, haciendo abstracción de
personas, traer
las

las

cuestiones

políticas al terreno de la

discusión, levantando

una bandera doctrinaria.

Queríamos ecbar en nuestra sociedad dilacerada y fraccionada en bandos enemigos, un principio nuevo de
concordia, de unidad y de regeneración.

Queríamos, en suma, levantar

la

tradición de

Mayo

ala altura de una tradición viva, grandiosa, imperecedera que,
brillase
al

través de los tiempos y de las revoluciones,
la

siempre como

estrella

de

esperanza y de
hoy; y

salvación de la Patria.

—Eso
bi

mismo queremos

por ese ínteres, mas grande que cualquiera otro, vol-

vemos
Ya

á mortificar vuestras nimias susceptibilidades.

veis,

pues, que

ahora como entonces os volvéis
arrojar con
las

á imajinar

que intentamos

un cisma una

nueva tea de discordia entre

pasiones que nos divi-

las

frecuentes conclusiones que daban sus discípulos, los preguntones lo
el

estrechaban mucho, sacudiendo

hábito,

y dando una tremenda
el

pal-

mada en

la

Cátedra esclaniaba:

yo enseño lo que sé:
el

que venga atrás'

que arree:— á loque prorruuipia

auditorio en carcajadas que
'

resona-

ban en

las

bóbcdas del (emplo,

(F..A)

96

DOGMA SOCIALISIÁ-

den, os volvereis á engañar, y á reproducir en vuestros
corrillos las

cómicas escenas del pasada... .^y^.,,:
-

"''

Montevideo, Junto de 1846.

•'

^^:,

^

Al concluirse

la

impresión de este escriio,
del

hemos

leído en los
Plata,

números 234, 35 j 36
porvenir de

Comercio del
la

un

artículo titulado ''Consideraciones sobre
la

situación y el

literatura

Hispano-Ame-

ricana," en
ñol,

el

cual el Sr. Alcalá Galiano, literato espala

asegura que

literatura

Americana

**se

halla

todavía en mantillasí" y esplicando este

fenómeno por

consideraciones qué .no

revelan sino uua

suma

igno-

rancia del verdadero estado social de la América, el Sr.

Galiano lo atribuye á haber los Americanos "renegado^

de sus antecedentes, y olvidado su nacionalidad de raza;"

por lo cual parece buenamente aconsejarles vuelvan á
la tradición colonial,

ó lo que
fin

-«s lo

mismtb se pongan á

remolque de

la

España, á

que su literatura adquiera
-

"un

alto

grado de esplendor."
á pesar de
ellas tiene
la

ír^f-^^l^^I":

Gomo
de que

ventajosa posición de la España,
bellas tradiOiOflesJi|Brari|k§i

maj

y

1.

Las palabras que van entre

comillas*^
-

son textuales d^l señor
;.,;-^}

Galiano

(E.

A

)

DOGMA
literatos

SOCIALISTA.
cueataii con medios

97

de profesíoQ que

abun-

dantes de producción, y con un vasto teatro para la
nifestación del
los escritores

ma-

pensamiento,

— ventajas
la

de que carecen

americanos;— como,

á pesar de todo estoliteraria,
la

nosotros no reconocemos

mayor superioridad

en punto á originalidad, en
América, nos permitirá
el

joven España sobre

Sr. Galianole digamos, que
á

no nos hallamos dispuestos á adoptar su consejo, ni

imitar imitaciones, ni á buscar en España ni en nada
español
el

principio engendrador de nuestra literatura,

que
la

la

España no tiene, ni puede darnos; porque, como

América, "vaga desatentada y sin guia, no acertando

á ser lo

que

fué,

y sin acertar á ser nada diferente."

Tan

cierto es esto, que el

mismo
^

Sr. Galiano nos da
las

vestidas á usanza ó estilo del siglo 16,
escritor francés del siglo 19,

ideas de

un

incurriendo

en

el error
la
la

que censura en los literatos de su pais de fines de
pasada centuria, y no atinando

como

ellos á salir

de

1
I

imitación nacional y estranjera, ni en ideas, ni en estilo

—tan

cierto

es,

que según confesión del mismo Sr.

Galiano, Zorrilla único poeta eminente que menciona,
imita á
está

Hugo y Lope de Vega:— y que
el

la

España de hoy
si

reproduciendo
1.

fenómeno de

la

época llamada,
artículo sobre la

Véase en

la

Revista de

Ambos Mundos, un

lite-

ratura Norte-Americana,

por Filarete Chasles

(E.A.)

98

DOGMA

SOCIALISTA.

bien recordamos, del buen gusto ó del renacimiento de
las letras,

en que habia dos tendencias contrarias igualé

mente imitadoras,
ratura Española.

impotentes para rejenerar

la lite-

Otro tanto sucedería en América,

si

adoptando
la

el

consejo del Sr. Galiano, rehabilitásemos
literaria

tradición

española-.— malgastaríamos

el

trabajo estéril-

mente, echaríamos un nuevo
destructor de
la

germen de desacuerdo,

homojeneidad y harmonía del progreso
literala

americano, para acabar por no entendernos en
tura,

como no nos entenderemos en
el Sr.

política;

porque

cuestión literaria, que

Galiano aisla desconociendo

á su escuela, está intimamente ligada con la cuestión política,

y nos parece absurdo, ser español
política.
la

en literatura

y americano en

Sea cual fuere

opinión del Sr.

Galiano, las únicas

notabilidades verdaderamente progresistas que colum-

bramos nosotros en
pais,
lo

la literatura

contemporánea de su

son Larra y Espronceda; porque ambos aspiraban á
orijinal,

nuevo y
no

en ^pensamiento y en forma.— Zorformas y
las

rilla

lo es; Zorrilla. rehabilitando las
la vieja

preocupaciones de
jénio poético, y

España, suicida su bello in-

reacciona contra el progreso*. Zorrilla

solo es orijinal y verdaderamente español por la exu-

berancia plástica de su poesía.— Se dirá que su obra es

DOGMA SOCIALISTA.
de artista, pero
si

99
la teoría

-bien

concebimos

de Vart

pour Vart en Goethe, Walter Scott, y hasta cierto punto
en Víctor Hugo, viviendo en países sólidamente constituidos;

donde

el injénio

busca

lo

nuevo por

la

esfera

ilimitada de la especulación, nada progresiva nos parece

esa teoría en

un poeta de

la

España revolucionaria, y as-

pirando con frenesí á su rejeneracion.

SielSr. Galiano estuviera bien informado sóbrelas
cosas americanas,

no ignoraría que
clasicismo

el

movimiento de
las

emancipación

del

y

la

propaganda de

doctrinas sociales del progreso, se

empezó en América
Plata por ejemplo,

antes que en España;
ese

y que en

el

movimiento ha estado

casi paralizado

desde

el

año

37 por circunstancias especiales, y por una guerra desastrosa, en

que están precisamente empeñadas
y las ideas progresivas.
faz de ese
lo

las

tra-

diciones coloniales,
visto,

Habría
el
lo

ademas, que una

movimiento, es
ó
lo

completo divorcio de todo

colonial,

qué es

mismo de todo
sobre
1.

lo español,

y

la

fundación de creencias^
la

el

principio

democrático de

revolución ameia

Entendemos por creencias, no como machos
relijiosas,

relijion

única-

mente, sino cierto numero de verdades
políticas,

morales,

filosófica?:,

enlazadas

entre

como

eslabones primitivos de
la

un sistema

y que tengan para la conciencia individual 6 social,
cusa del axioma y del dogma.
libróla palabra creencias.

evidencia inconeste

—En

este sentido

hemos empleado en
(E. A.)

100

DOGMA SOCIALISTA.
para que pueda

ricana; trabajo lento, difícil, necesario

constituirse cada una de las nacionalidades americanas,

trabajo preparatorio

indispensable para que surja una

literatura nacional americana, que

no sea
la

el reflejo

de

la

española,

ni de la francesa

como

española.

Sabria

también, que en América no hay,

ni

puede haber por

ahora literatos de profesión, porque todos los hombres
capaces, á causa del estado de revolución en que se en-

cuentran, absorvidos por

la

acción ó por las necesidades

materiales de una existencia precaria, no pueden consagrarse
á
la

meditación y recojimionto que exije

la

creación literaria, ni hallan

muchas veces medios para

publicar sus obras. Sabría por último, que las doctrinas
filosóficas

que nos da como nuevas su pluma, son ya
nosotros, y están por decirlo así, ameriá creer

viejas entre

canizadas-, lo que nos inclinaría
lejos de

que

la

España,

poder llevarnos á remolque en
literaria,

doctrinas y ea

producción
pacio que
la

marcha por

el

contrario

mas

des-

América.
se oculta á los

Por

lo

demás, no
la

americanos que en

una sociedad como

española, para reconstruirlascreen-

cias y realizar el progreso normal, sea nesesario *'injer-

tarlas nuevas ideas en las ideas antiguas;" y solo podrían

estrañar que
esa ventaja

la

joven España no sepa aprovecharse de
lleva

inmensa de antiguas tradiciones que

DOGMA SOCIALISTA.
á
la

101

América, para reconstruir y enjendrar, antes que
y mejor que
ella,

ella

algo nuevo y original en política,
lo

en arte, en literatura, que se asemeje á
gloria de la vieja España.

que hizo

la

Pero mejor que
la

el Sr.

Galiano

deben saber

los

americanos, que

sociedad española no
á

es la sociedad americana,

sometida

condiciones

di-

ferentes de progreso, y que nada tiene que hacer la tradi-

ción colonial, despótica, en que el pueblo era cero, con
el

principio democrático de la revolución americana, y

que entre aquella tradición y este principio, no hay injerto ni

transacion

posible;— por eso

si

reconocen y

adoptan alguna tradición como lejítima y rejeneradora,
tanto en política

como en

literatura, es la tradición de-

mocrática de su cuna, de su oríjen revolucionario; y no

sabemos que
crático.

la

literatura española tenga nada

de demo-

Ademas,

la

índole objetiva y plástica de
^

la

literatura

y en particular del Arte español,

no

se aviene

con

el

carácter idealista y profundamente subjetivo

y social

que en concepto nuestro, revestirá

el

Arte americano, y

que ha empezado á manisfestar en algunas de sus rejiones, y especialmente
1.

en

el Plata.

El Arte español da

Aunque no ignoramos que
comprende
la poesía, la

la

palabra Arte en su acepción filosó-

fica

música, la pintura, la escultura, la arquitecla

tura etc; la

usamos aqui, significando
las

poesía en

todas sus formas

como

la

primera de

bellas artes por su importancia.

(E.A.)

102
casi todo.á la

DOGMA SOCIALISTA.
forma,
al estilo; el

Arte americano, demo-

crático, sin desconocer la forma, puliéndola con

esmero

deben buscar en

las

profundidades de

la

conciencia y

del corazón el verbo de

una inspiración que armonize

con

la

virgen, grandiosa naturaleza americana.

El único legado que los americanos

aceptan de buen grado de

la

pueden aceptar y España, porque es realpero
lo

mente precioso,

es

el

del

idioma;

aceptan á

condición de mejora, de transformación progresiva, es
decir, de emancipación.

Los escritores americanos tampoco ignoran, como
Sr Galiano, que están viviendo en una época de

el

transi-

ción y preparación, y se contentan con acopiar materiales para el porvenir.

Presienten que

la

época de verdaella

dera

creación no está lejana; pero

saben que

no

asomará sino cuando

se difundan y arraiguen las

nue-

vas creencias sociales que deben servir de fundamento
á las nacionalidades

americanas.
la

Las distintas naciones de

América

del Sud,

cuya

identidad de oríjen, de idioma y de estado social
crático encierra

demo-

muchos jérmenes de unidad
desde
el

de progreso

y de

civilización, están
la

principio de su emancipa-

ción de
difusión,

España ocupadas de ese penoso trabajo de
de ensayo, de especulación preparatoria, pre-

cursor de

la

época de creación fecunda^

orijinal, multi-

DOGMA

SOCIALISTA.
española, y no pocas

103
fati-

forme, en nada parecida á

la

gas y sangre les cuesta desasirse de las ligaduras en que
las dejó la

España para poder marchar desembarazadas

por

la

senda del progreso.
la

\
escuela filosó-

El Sr. Galiano que dice pertenecer á
fica
las

cuyas doctrinas propaga, no debe ignorar que en

épocas de transición,

como

la

en que están

la

España

y

la

América, rara vez aparecen genios creadores en

literatura;

porque

el

genio,

que no es planta parásita
la

ni exótica, solo
la

puede beber

vida y

la

inspiración en

fuente primitiva de las creencias nacionales.

Con
y
el

la clave,

pues, de

las

doctrinas de su escuela
la

conocimiento del estado social de
el

América, se
de su litera-

habria
tura,

Sr.

Galiano esplicado

el atraso

mas fácilmente que haciendo una
las vistas á

aplicación inade-

cuada de

de Ghasles sobre

la literatura

Norte-

Americana
con aquella,

una sociedad que nada tiene de análogo
-é.

El Sr. Galiano tendrá bien presente lo que

era

la

España
que seria

inquisitorial y despótica;
la

pues bien, calcule
espúrea de
la

lo

América colonia,
si

hija

España

y deduzca de ahí
entre
El
la

puede

haber punto de analojía
y Anglo America na.

sociabilidad Hispano
la fé,

Sr. Galiano, bajo

sin duda, de

Mr. Ghasles,

asienta,

que

la literatura

Norte-americana "vegeta en

104

DOGMA

SOCIALISTA.

una decente medianía;" pero
tida á

si

tal

aserción es permi-

un

escritor francés relativamente á la literatura

de su

país,

no nos parece admisible en un

literato espa-

w

ñol, porque, ¿qué

nombres modernos españoles opon-

drá elSr. Galianoá los de Franklin, Jefferson, Gooper,

Washington Irving, celebridades con sanción universal
en Europa y en América?

Verdad es que algunos ramos de

la literatura

no han

medrado en
allí

los

Estados-Unidos; pero eso es porque
el

se halla por

mejor realizar

pensamiento, y llevar

á la mejora del bienestar individual y social la actividad

de

las facultades,

qae en España y otros paises se malespeculaciones literarias; y esa ten^

gastan en estériles

dencia eminentemente democrática, y profundamente
civilizadora

de

la

sociedad

Norte-Americana, que ha

desarrollado en poco

tiempo sus fuerzas de un

modo
la

tan colosal, se manifiesta,

aunque

en pequeño, en

América

del

Sud,
y

por

la

naturaleza

democrática de

sus pueblos;

es otra de las causas

que pndo tener
la

en

vista el

Sr.

Galiano para esplicar

insignificancia

de su

literatura.

Pensamos también que una ojeada retrospectiva
bre su propio país,
esplicacion

so-

habría conducido
la

al

Sr. Galianoá

mas

plausible que

que nos ha presentado.
escritores y pensa-r

¿Puede

el

Sr. Galiano citar

muchos

DOGMA SOCULISTA.
dores eminentes desde
la

105
la

época de oro de

literatura

española que acaban con Calderón, Moreto y Tirso, hasta principio

de nuestro

siglo?

Y

si

en

cerca de dos

centurias ha

asomado apenas uno
en

que otro destello de
de su pais ¿cómo
la li-

vida nueva y orijinal
es

la literatura

queestrañael Sr.

Galiano esté en "m.antilla"

teratura americana, nacida ayer y con veinte años, según

su

cuenta de pacifica independencia?

¿Cómo

quiere
la

que en

América, segregada por un

occeano de

Europa, en esta

América semi-bárbara, porque

así la

dejó España, y continuamente despedazada por convul-

siones intestinas, haya todavía literatura?

¿Que

libro estraordinario ha producido la emigración

española de los años 43
res capacidades de
capitales
talleres
to á
la

y 23, compuesta de
península, y
esos

las

mejolas

diseminada en

Europeas,

en

grandes y estimulantes

de civilización
la

humanitaria?

¿No hemos

vis-

Martínez de

Rosa en medio de ese gran movimienliteraria

to de

emancipación

que ha traído en pos do
la literatura fran-

una transformación completa de
y
el

cesa, cerrando la vista

oído á

la

inmensa agitación

que

lo rodeaba,

ocuparse en parafrasear la poética de

Horacio, de Boileau y otros, y en analizar y desmenuzar con el escalpelo de la

mas

estéril
la

y pobre crítica,
literatura

algunos Idilios y Anacreónticas de

antigua

106
española?

DOGMA SOCIALISTA.

Y por

último, ¿qué escritor español contemel

poráneo ha sido traducido en
quistado
el

estrangero, y ha con-

lauro de

la

celebridad europea?
i

En
hallar

vista

de estos ejemplos de su pais,

qué puede
de
la

inesplicable el Sr. Galiano

en

el atraso

literatura americana, sin necesidad

de ocurrir á doctri-

nas filosóficas y á cotejos inadecuados; ni que estraño
es

tampoco no hayan llegado

á sus

manos muchas obras

muy

notables de escritores americanos...?
la

¿Cual es

escuela literaria española contemporánea?

¿Cuales son sus

doctrinas?

—Las

francesas.

¿Quemas
la

puede hacer

la

pobre América que beber como

Espa-

ña en esa grande piscina de rgeneración humanitaria.
Ínter trabaja

con medios infinitamente inferiores

á los
la

de

la

España por emanciparse intelectualmente de

Europa?

¿Cómo

quiere, pues, el Sr. Galiano que exista
si la

una escuela literaria americana,
aun, ni que vaya
lo
la

España no
buscar en

la tiene,

América

á
el

España

que puede darle flamante
lo

resto de la Europa,

como se

dá á

la

España misma?

Si el crisol

español fuera

como
por

el

crisol francés, si

las ideas francesas al pasar

la intelijencia

española

saliesen

mas depuradas y completas, podrían
buscar
á

los

ameriallí

canos

irlas á

España- pero
el

al

contrario

se

achican, se desvirtúan, porque

español no posee esa

DOGMA SOCIALISTA.
maravillosa facultad de asimilación y
caracteriza
al

107
de perfección que

genio francés.

Sin embargo, la América obligada por su situación á
fraternizar con todos los pueblos, necesitando del auxilio

de todos, simpatiza profundamente con
gresista, y desearia verla

la

España pro-

cuanto antes en estado de po-

der recibir de ella en
cia

el

orden

de las ideas,
el

la

influenel

benefactora que ya recibe por

comercioy por

mutuo cambio de sus productos
Sentimos en verdad que
el

industriales.

Sr.

Várela, cuya capaciel

dad reconocemos como todos, haya dado
cierto

pase y en

modo

autorizado con

la

publicación en su diario

y con su silencio, las erradas opiniones del Sr. Galiano.

Nadie mas idóneo que

él

para refutarlas, porque contraíestudios sobre nuestra revolulas

do

mucho tiempo hace
oponen

á

ción,

debe conocerá fondo
al

causas que se han opuesto

y se

progreso de nuestra literatura.

Recor-

damos con

este motivo que alguien

ha estrañado no

mencionásemos
lo

las tareas históricas del Sr. Várela,

como
La

hemos hecho

con

las

de otros compatriotas.

observación es justa; pero ha sido porque nos propu-

simos hablar solamente de
nado.
-

lo

que hemos

visto y

exami-

Hubiéramos deseado mas ancho espacio que
una
nota para

el

de

entendernos con

el

señor

Galiano, y

108

DOGMA SOCIALISTA.
el

agradecerle sus desvelos por

progreso de
lo

la

literatura

americana; pero nos parece bastante

dicho para que
bien donde

comprenda, que
deben buscar
el

los

americanos saben

muy
lo

principio de vida, tanto de su literatura

como de su
pequeño,

sociabilidad; y este escrito se
al Sr.

probará en

Galiano, y á los que piensen

como

él

en España y en América.

-¿'->'*

DOGMA SOCIALISTA
DE LA ASOClACIOx'í MAYO.
^

Damos
ellas

todas las piezas de este escrito, porque sin

DO

se

comprendería bien su oríjen, ni su primitiva

tendencia.
superfino,
trajo

Hemos

variado su título, suprimido algo

y anotado las citas que recordamos,
el

y no

por olvido

manuscrito de

la

primera edición.

Conocemos toda su imperfección; pero pareciéndonos
que
basta
al

objeto que nos
la tarea

proponemos

al

publicarlo,

escusamos entrar en
lo talvez

de mejorarlo, y desfigurarel

de

modo que

ya no fuese
lo

mismo
con

del
la

año 37:

ademas,

hemos

escrito

anterior

mira de

completarlo.

Conserva, por

lo

mismo,

este escrito su carácter de

provisorio, en iodo aquello que no es fundamental como
principio,

porque en nada ha variado

la

situación de

nuestro pais; y porque progresistas en política
1.

como en
de Monte(G.)

Publicado por primera vez en

el

T.

2°. del "Iniciador"

video á fines del año 1838.

lio

DOGMA SOCIALISTA.
ánimo aferramos en un sistema
la

todo, nunca fué nuestro
esclusivo,
lo

y condenarnos á
á la

inmovilidad, ó lo que es

mismo

muerte,

cuando todo se moviese, y as-

pirase á progresar en rededor nuestro.

Tal es nuestro liberalismo á este

respecto, que

si

mañana cualquiera proclamase una
que
de
la

doctrina social mejor

nuestra, ó que revelase intelijencia

mas completa

la

vida y nesecidades de nuestro pais, no tendríamos
igual

embarazo alguno en adoptarla y preconizarla con

empeño; porque pensamos que tratándose de
debe sacrificarse hasta
el

la

Patria,

amor propio.
que no se nos atribu-

Hacemos
yan
las

esta declaración, para

esclusivas y estrechas miras que caracterizan á

los partidos de nuestro pais, las
la libertad

que nos hemos tomado

de atacar con algún calor, por considerarlas
al

perjudiciales

desarrollo libre de te actividad indivi-

dual y social, porque no somos
sino de doctrinas.

secuaces de

hombres,

Mucho tiempo hace que
busca de una luz de

andamos como todos en
y
mientras no

criterio socialista,

nos hagan otros esa revelación, debe sernos permitido

tomar por guia
tro

la

que hemos columbrado, y decir nuesalta.
el

pensamiento eu voz
los partidos

Todos

desde

principio de la revolución
la

han gritado, y

se

han hecho

guerra á nombre de

la

DOGMA SOCIALISTA.
libertad;

Hl
antagonistas

Rosas,

Oribe, y

muchos de sus

vociferan también libertad; pero ¿qué es la libertad?—
la

libertad soy yo, contestarán.

Cada uno ha llamado

libertad, decía Montesquleu, al gobierno

mas conforme

ásus inclinaciones.
Nosotros decimos desde
el

año 37

Mayo, Progreso,

Democracia, y esplicamos esa
dera

fórmula.
la nuestra,

hay ban-

mas

alta y lejítima,

que

que se levante

y flamee ufana,— la saludaremos y aclamaremos
la

como

bandera rejeneradora de

la Patria.

Pediremos por último, escusa
las

á los

entendidos por
el

repeticiones

que

pueda haber en este y

an-

terior escrito;

no hemos tenido tiempo

de revisarlos

y confrontarlos, ni tampoco voluntad; porque pensamos

que nunca está de mas repetir
tros
.

las

cosas entre nosoAgosto, de 1846.

A LA JUVENTUD ARGENTINA Y A TODOS LOS DIGNOS
HIJOS DE LA PATRIA.

i— Los
quía.

Tiranos han sembrado

la zízaña,

y erijido
la

SU trono de

iniquidad sobre los escombros de

anar-

2— No

hay para nosotros

ley, ni derechos, ni patria,

ni libertad.

ll^

DOGMA SOCIALISTA.
proscriptos
la tierra

3— Errantes y
Israel

andamos como

la

prole de

en busca de
la

prometida,

4

— He aquí

herencia que nos ha cabido en suerte

—oscuridad,

humillación,

servidumbre'.— tal
la

es
el

el

patrimonio que nos ha legado
de
la

revolución, y

fruto

sangre y de los

sacrificios

de nuestro heroicos

padres.

5— Raza de maldición,
de
la

parecemos destinados por una
de los crímenes y errores
el ser.

ley injusta á sufrir el castigo

generación que nos dio

6—
mos

Nuestro suplicio es

el suplicio

de Tántalo: desea-

y no

podemos

satisfacer,

ambicionamos y no podeuna quime-

mos
ra,

realizar: nuestro

amor

á la libertad es

nuestros votos por

la patria, ineficaces.

7

— Estamos
lo

en

la la

edad y nos sentimos con fuerza
toga viril, y
la

bastante para vestir
te

estupidez triunfan-

nos

veda: queremos hablar para quejarnos, y se nos

pone mordaza.
9

— Infantes,

al

estruendo del canon vimos en sueno

una

patria, y despertando adultos

encontramos en lugar

sembrado de cadáveres y ruinas, y flameando sobre ellas un pendón ensangrentado y frasuyo, un desierto
'

tricida.

'

9— Allí
mudo
y

bajo su

sombra

está sentado
si

el

Despotismo,

en perpetua adoración de

mismo, y enrede-

DOGMA SOCIALISTA.
dor suyo chilla y clamorea
la

113

ciega

muchedumbre co-

mo en

torno

al ídolo

de Baal los
patria,

israelistas ilusos.^

10— "Hé

aquí

mi

esclama; hé aquí

el

Dios

tutelar de los Argentinos;

llegaos y adoradle;

proster-

naos humildes

al

pié de su excelso trono, y os colmará de
la

bendiciones; adoradle ó seréis malditos;
la

venganza y

ignominia caerán sobre vosotros."

H— Asi

hablan á sus hermanos; "creed, ó seréis

esterminados."— EÍ egoísmo «n^arnado es su Dios, y le
han formado
altar

de sus corazones inmundos.
vosotros
el

12— Miserables de
las bestias

que mas estúpidos que
ídolo monstruoso.

os prosternáis ante

13— Miserables
14— Miserables
los tíranos.
:

de aquellos que vacilan

cuando

la

tiraniá se ceba en las entrañas de la patria.

de los que, riendo de sus clamores,
á la

van á ofrecerlos en holocausto
.

inicua ambición de
^
.

15— Para

elloi es íá ignominia, para eliolTa esclavi-

tud, para ellos el oprobio y el inexorable

anatema de

las

16— Y
héroes de

qué, ¿iremos nosotros? irán los hijos de los

Mayo y

Julio? irá la generación de los gigan-

tes * unirse al

coro de los idólatras perjuros,
el

que no

tienen

mas Dios que

egoísmo, mas patria que sus
la

mezquinas ambiciones, mas idea de
bre que de
la

digaidaddel hom^

dignidad de los brutos?

114

üOGMA SOCIALISTA.
dirían allá en
sus.

47— iQué
18

tumbas ignoradas

los

ilustres mártires

de

la

independencia americana
de ellos:
oíd el clamor de su

— Oid,

oid

el grito

sangre inmaculada.

19— «Nuestra
jaros en herencia

misión fué daros independencia y de-

una

patria.»

^

'

*
.
:

20— «Qué
en almoneda;

habéis hecho de
la

ella?— La habéis puesto
á

habéis,

como

una ramera, vendido y

prostituido á los tiranos;- la habéis escarnecido á los
ojos
la

del

mundo;— la

habéis puesto

como

algo

vil

en

lengua de los maldicientes: y ahora -qm veis ajado su
la
-

decoro, marchito su frescor y lozanía,

desecháis y
^
''^

la

repudiáis

como

á

una prostituta.»
alzaos
patriólas
la

fH

21- «Alzaos,

argentinos,

jóvenes

hijos de los padres de

patria,

acudid; que nuestras
-v,.,av,.

esperanzas no queden burladas.»

22

— «¿Dejareis

también en herencia

á vuestros hijos
,

oprobio y servidumbre?

v
el

.

y.

23 —«Romped

esas cadenas que os oprimen;

unios

con vínculo indisoluble, y abrid
corazones
á la patria

santuario de vuestros
_

que se acoge

á vosotros.»

^

24-^»Fraternizady obrad; no
vuestros padres.

caigáis

en

el

error de

Nosotros nos perdimos, porque grita-

mos

libertad,

libertad, y

no fuimos hermanos:

la

de'

sunión inutilizó todos nuestros sacrificios.»

DOGMA SOCIALISTA.

H5

25— «Los egoístas
el fruto

ambiciosos

la

atizaron para recojer

de nuestro sudor, y

la patria
'

agoniza en

sus

impuras manos.

26— «Los
absoluto,

esclavos, ó los
patria;

hombres sometidos
porque
la patria

al

poder

no tienen

no se vin-

cula en la tierra natal, sino en el libre ejercicio y pleno

goce de los derechos de ciudadano.»

27— «Vosotros
ne patria:

no tenéis

patria; solo el

ciudadano

tie-

la ley se la da,

y

la

tiranía se la quita.

Una

turba de esclavos vendió

la vuestra,

pero no ha podido

vender vuestros nobles corazones.»

28— Alzaos,

dignos hijos de los padres de
la

la patria,

y

marchad unidos hacia
los gloriosos destinos

conquista de
la

la

libertad, y de

de

Nación Argentina»»
la

29— «En
30

la

unión está
el

fuerza; el

reino

dividido

perecerá, dijo

Salvador del mundo.»

—Asociarse,
undiaá

mancomunar

su inteligencia y sus
el

brazos para
llegar

resistir á la opresión, es

único medio de

constituir la patria »

31

— «unios
os

y marchad: vuestra misión es grande y
la

tan grande

como

nuestra
el

. >^

32— «No
oprimidos.

arredre

temor,

ni os

amilanen

ios

peligros: acordaos

que vuestros hermanos también están
la

Vuestra libertad y
Del coraje es

suya no

la

recobrareis
del patrio-

sino con sangre.

el triunfo;

H()
tismo,
el

DOGMA SOCIALISTA.
galardón; de
la

prudencia,
la

el

acierto. »

33— «Acordaos
del

que

la

virtud es
es

acción, y que todo

pensamiento que no se

realiza,

una quimera indigna

hombre-»
porque
el

34— «Estad siempre preparados,
la

tiempo de
la

cruzada de emancipación

se acerca.

El reino de

verdad no vendrá sino con guerra.»

35— «La
con
la

que os espera será cruda; pero triunfareis

ayuda de Dios y de vuestra constancia y for-

taleza.»

36— ((Caed
La
libertad,

mil veces;
el

pero levantaos otras tantas.
fábula,

como

gigante déla

recobra en

cada caida nuevo espíritu y pujanza:— las tempestades
la

agrandegi y

el

martirio

la

diviniza.»

-

-

3-7— «La que vosotros conquistéis será

la

libertad de

medio

mundo:— trabajando

por
la

la

emancipación

de

vuestra patria, trabajáis por

emancipación del genio

americano.»

38— «La
padres

iniciativa os pertenece,

como tocó á

vuestros

la i-nicialiva

de

la

Independencia Americana.»
á Occidente, del

39
trión

— «No,
al

cuando de Oriente

Septen-

.Mediodía, todos los pueblos del universo se

mue-

ven y caminan como impelidos por una fuerza oculta
hacia
la

conquista de su engrandecimiento y bienestar,

permanezcáis estacionarios.»

DOGMA

SOCIALISTA.

H7
tienda que vuesella se

40— «No
tros

os echéis á dormir bajo

la

padres levantaron; porque en

alberga

la

tristeza, y la

tiranía acecha vuestro reposo.»
él. si

41

— «El mundo marcha:^— marchad con
la

queréis

elevaros á

dignidad de hombres libres.»

42— «Pero

acordaos

que para
el

triunfar,

necesitáis

uniros; y que solo con

concurso armónico de todas

vuestras fuerzas, lograreis desempeñar vuestra misión,

y encaminar vuestra patria

al

rango de Nación libre,

independiente y poderosa.»

lié aquí el
la

mandato do Dios, hé aquí
el

el

clamor de
la

patria,

hé aquí

sagrado juramento de

Joven

Generación.
Al que adultere con Al
la

corrupción,— anatema.
venda
á

que

incensé

la

tiranía, ó se

su oro,

anatema.
Al que traicione
los

principios de

la

libertad,

del

honor y
Al

del patriotismo,— anatema.
al

cobarde,

egoísta,
el

al

perjuro,— anatema.

Al que vacile en

día grande de

bs

hijos de la patria*,

anatema.
Al que mire atrás y sonría cuando suénela trompeta

de

la

regeneración de

la

patria,— anatema.

M8
Hé aqui
el

DOGM\ SOCIALISTA.
voto de
la

nueva generación, y délas
-^

generaciones que vendrán.

Gloria á los que no se desalientan en los conflictos, y

tienen
victoria.

confianza

en su fortaleza-.— de

ellos

será

la

Gloria á los que

no desesperan, tienen

fe

en

el

por-

venir y en
el

el

progreso déla humanidad:

—de

ellos será

galardón.
Gloria álos

que

trabajen tenaznaente

por hacerse

dignos hijos déla patria:— de ellos serán las bendiciones

de

la

posteridad.

Gloria á los que no transijen con ninguna especie de
tiranía, y sienten
latir

en su pecho

un corazón puro,

libre y arrogante.

Gloria á
lar
las

la

Juventud Argentina que ambiciona

emu-

virtudes, y realizar el gran pensamiento de los

heroicos

padres

de

la

patria:

gloria por

siempre y

prosperidad
.

Buenos

Aires,

A^rosto de

¡837.

PALABRAS SIMBÓLICAS.
1

Asociación
tad
el

—2

Progreso
y

—3

Fraternidad
de y

— 4 Igualdad—
sacrificio,

5 Liber-

— 6 Dios, centro

periferia

mieslra creencia religiosa:
el

cristianismo su ley

de nuestra conducta social

— 7 El honor — S Adopción

móvil y norma

de todas las glorias legi-

timas, tanto individuales xomo colectivas de la revolución; menosprecio de toda reputación usurpada c ilegitima

— 9 Continuación
Mayo

de las tradiciones progresivas de la revolución de

— 10 In-

dependencia de las tradiciones retrógradas que nos subordinan al antiguo régimen 11 Emancipación del espíritu americana-^\2

Organización de la patria sobre la basx democrática

nidad de principios

— 14

— 13 Confrater-

Fusión de todas

las doctrinas progresivas

en un centro unitario
ligarnos á las
(/(,s

— 15 Abnegación

de las simpatías que puedan

grandes facciones que se han disputado el pode-

río durante la revolución,

§1.
i.

ASOCIACIÓN.
las
la

La sociedad es un hecho estampado en
la

páginns de

historia, y lacoíidicion necesaria
al

que

Providencia

impuso

hombre para

el
al

libre ej(3rcic¡o y pleno desar-

rollo de sus facultades,

darle por patrimonio el Uni-

120

DOGMA SOCIALISTA.
es el vasto teatro en

verso.— Ella

donde su poder se

di-

lata, su inteligencia se nutre, y sucesivamente aparecen

los partos

de su incansable actividad.

Sin asociación no hay progreso, ó

m^s bien

ella es la

condición
greso.

forzosa de

toda civilización y de todo pro-

Trabajar para que se difunda y esparza entre todas
las clases el espíritu

de asociación, será poner las ma-

nos en
nuestra

la

grande obra del progreso y civilización de

patria.
existir

No puede
iguales.

verdadera

asociación sino entre

La

desigualdad
la

engendra odios y pasiones
y relajan
los vínculos

que ahogan
sociales.

confraternidad

Para estender

la

órbita

de

la

asociación, y

al

mismo

tiempo robustecerla y estrecharla,

es preciso nivelar las-

individualidades sociales, ó poner su conato en que se
realice la igualdad.

Para que
sus fines, es

la

asociación corresponda

ampliamente á

necesario
se

organizaría y constituirla de '¿
ni

modo que no
entre

choquen

dañen mutuamente

los in-

tereses sociales y los intereses individuales, ó

combinar
el

estos dos elementos-.— el

elemento social y

individual, la patria y la independencia del ciudadano.

En

la

alianza y

armonía de estos dos principios estriba
la

todo

el

problema de

ciencia social.

DOGMA SOCIALISTA.
El derecho
del

121
asociación

hombre y

el

derecho de

la

son igualmente lejítimos.

La

política

debe encaminar sus esfuerzos

á

asegurar

por medio déla asociación á cada ciudadano su libertad
y su individualidad.

La sociedad debe poner á cubierto
individual de todos sus

la

independencia
las in-

miembros, como todas

dividualidades están obligadas á concurrir con sus fuerzas al

hiende

la patria. al

La sociedad no debe absorver
el sacrificio

ciudadano, ó exigirle
El interés

absoluto de su «
el

individualidad.

social

tampoco permite

predominio esclusivo délos
la

intereses individuales, porque entonces

sociedad se

disolveria,no estando sus

miembros

ligados entre

por

vinculo alguno común.

La 'voluntad de un pueblo ó de una mayoría no puede
establecer

un derecho atentatorio
la tierra

del derecho individual

porque no hay sobre

autoridad alguna absoluta,

porque ninguna es órgano

infalible do la justicia

supre-

ma, y porque mas arriba de. las leyes humanas estala
ley de la conciencia y de la razón.

Ninguna autoridad lejítima impera sino en nombre
del derecho,

de

la

justicia y de la verdad.

A

la

voluntad

nacional, verdadera conciencia pública, toca interpretar
y decidir

soberanamente sobre

lo justo, lo

verdadero y

1:22

DOGM.V SOCIALISTA.
el

lo

obligatorio-.— hé aqui
allá

dominio de

la

ley

positiva.
alta, exis-

Pero mas
ten los

de esa

ley, y

en otra esfera mas
la

derechos del hombre, que, siendo
social, se

basa y la
á

condición esencial del orden
ella

sobreponen

y

la

dominan.
tiene

Ninguna mayoría, ningún partido ó asamblea,
derecho para establecer una ley que ataque
naturales y los principios conservadores de
la

las leyes

sociedad,
la

y que ponga
seguridad,
la

á

merced

del capricho de

un hombre

libertad y la vida de todos.

El pueblo que comete este atentado es insensato, ó
al

menos

estúpido;

porque usa de un derecho que no

le

pertenece, porque vende lo que no es suyo,
los

la liber-

tad de

demás; por que se vende

á sí

mismo no

pudíendo

hacerlo, y se constituye esclavo, siendo libre

por la ley de Dios y de su naturaleza.

La voluntad de un pueblo jamás podrá sancionar

co-

mo

justo, lo

que es esencialmente injusto.
la violación

Alegar razones de estado para cohonestar
de estos derechos, es introducir
sujetar de hecho á los
la

el

maquiavelismo, y

hombres

al

desastroso imperio de

fuerza

y de

la

arbitrariedad.

La salud del pueblo no estriba en otra cosa, sino en
el

religioso é inviolable respeto de los derechos de todos

y cada uno do los

miembros que

lo

componen.

'

DOGMA SOCIALISTA.
»

i

23

Para ejercer derechos sobre sus miembros,

la

sociedad

debe á todos justicia,

protección

igual,

y leyes que

aseguren su persona, sus bienes y su liberdad.

EUase

obliga á ponerlos á cubierto de toda injusticia ó violencia:

atener

á raya,

para que no se dañen, sus pasiones
sin

recíprocas: á proporcionarles medios de trabajar

estorbo alguno, en su propio bien estar, sin perjuicio
del de los

otros: á poner á cada

uno bajo

la

salvaguarlo

dia de todos, para

que pueda gozar pacificamente de

que posee ó ha adquirido con su trabajo, su industria ó
sus talentos.
x

La potestad

social

que no hace esto; que en vez de
la

fraternizar, divide;

que siembra

desconfianza y

el

en-

cono; que atiza

el

espíritu de partido y las venganzas;
la

que foméntala

perfidia, el espionaje y
la

delación,

y

tiendeá convertir
res,

sociedad en un enjambre de delato-

de verdugos y de víctimas; es una postestad inicua,

inmoral y abominable.

La institución
saria, sino

del

Gobierno no es

útil,

moral y nece-

en cuanto propende á asegurar á cada ciuda-

dano sus imprescriptibles derechos, y principalmente
su libertad.

La

perfección de

la

asociación está en razón de

la li-

bertad de

todos y do cada uno.

Para conseguirla es

preciso predicar fraternidad, desprendimiento, sacrifi-

121
cío

DOGMA SOCIALISTA.
mutuo entre
los

miembros de una misma
las

familia.

Es necesario trabajar para que todas

fuerzas indivi-

duales, lejos de aislarse y reconcentrarse en su egoísmo

concurran simultánea y colectivamente á un
al

fin

único:

progreso y engrandecimiento de
El predominio de
la

la

nación.

individualidad nos ha perdido.
la

Las pasiones egoístas han sembrado

anarquía en

el

suelo déla libertad, y esterilizado sus frutos:

—de aquí

resulta el relajamiento de los vínculos sociales:— que el

egoísmo
tra

está

entrañando en todos

los

corazones y mues-

en todas partes, su aspecto
los

deforme y ominoso:
al

que

corazones no palpitan

son

de

las

mismas
las

palabras, y ala vista de los
intelijencias
la

mismos símbolos:— que

no están unidas poruña creencia común en
la

patria,

en

igualdad,

en

la

fraternidad

y

la li-

bertad.

¿Cómo reanimar

esta sociedad
el

en disolución?

¿Cómo hacer predominar
corazón humano, y salvar

elemento sociable del
y la civilización?—El

la patria

remedio solo existe en

el

espíritu

de

asociación.

A sociacion,

progreso, libertad, igualdad, fraternidad,
la

términos correlatiros de

gran síntesis social y huma-

nitaria:— símbolos divinos del venturoso porvenir de los

pueblos y de

la

humanidad.
por medio de

La libertad no puede realizarse sino

DOGM\
la

SOCIALISTA.

123

igualdad; y

la

igualdad, sin

el

auxilio de la asociación

ó del concurso de todas las fuerzas individuales encami-

aun objeto único, indefinido, — el 'progreso conlinuo;— fórmula fundamental de la filosofía del décimonadas

noveno

siglo.

Aquella organización social será
ofrezca mayores garantías
la

mas

perfecta, que
la

al

desarrollo de
al

igualdad y
libre y

libertad, y dé

mayor ensanche

ejercicio

armónico de

las facultades

humanas:

— aquel gobierno

será mejor, que

tengamas analogía con nuestras cossocial.

tumbres y nuestra condición
El
la

camino para

llegar

á la libertad

es la igualdad;

igualdad y la libertad son
la

los principios

engendra-

doresde

Democracia.
es

La Democracia
nos
tros.

por consiguiente

el

régimen que
entre

conviene,

y el

único

realizable

noso-

Preparar

los

elementos para organizar y constituir

la

democracia que existe en germen en nuestra sociedad*.

— héaquí también nuestra misión.
La
asociación de
la

Joven Generación
el

Argentina,

representa en su organización provisoria
la

porvenir de

nación Argentina-.—su misión es esencialmente orElla procurará

gánica.
trina;

derramar su espíritu y su docde sus tendencias progresi-

— estender

el círculo

12G
vas;

DOGMA SOCIALISTA.

— atraer

los

ánimos

á la

grande asociación nacional
la patria

uniformando las opiniones, y concentrándolas en
y en
los principios

de

la

igualdad, de la libertad y de la

fraternidad de todos los hombres.
Ella

trabajará

en conciliar y
el

poner en armonía
la

el

ciudadano y

la patria,

individuo y
la

asociación: y en
la

preparar los elementos de
nalidad Argentina

organización de

nacio-

sobre

el

principio democrático.

Ella en su institución definitiva, procurará
las

hermanar
patria y

dos

ideas

fundamentales
el

de

la

épeca-.

humanidad, y hacer que
la

movimiento progresivo de
el

nación marche

conforme con

movimiento progre-

sivo de la grande asociación humanitaria.

2.

PROGRESO.
como un hombre
^

«

La humanidad

es

que

vive

siempre, y progresa constantemente.»

Ella con

un

pié asentado en el présenle y otro estendido hacia el por-

venir,

marcha

sin fatigarse,

como impelida por

el

soplo

1

-

Pascal.

DOGMA SOCIALISTA.

127

de Dios, en basca del Edén prometido á sus esperanzas.
Cielo,
tierra,

animalidad,

humanidad,

el

universo

entero, tiene una vida que se desarrolla y se manifiesta

en

el

tiempo por una serie do generaciones continuas:

esta ley de desarrollo se llama la ley del progreso.

Así

como

el

hombre,

los seres orgánicos, y

la

natu-

raleza;

lo? pueblos

también están en posesión de una

vida propia, cuyo desenvolvimiento continuo constituye

su progreso; porque creado, que

la

vida no es otra cosa en todo

lo

el ejercicio

incesante de

la

actividad.

Todas

las

asociaciones
el

humanas

existen por el pro-

greso y para

progreso, y

la civilización

misma no

es

otra cosa que el testimonio indeleble del progreso hu-

manitario.

Todos

ios

conatos del hombre

y

de

la

sociedad se

encaminan

á procurarse el bienestar

que apetecen.
en relación, y nace

El bienestar de

un pueblo

está

de su progreso.
«Vivir conforme á Solo por
la

ley de

su ser, es

el

bienestar.

medio

del ejercicio libre y
los

armónico de todas
los

sus facultades,^

pueden

hombres y

pueblos alcan^

zar la aplicación

mas

estensa de esta ley.»

Un pueblo que no
no obedece
].

trabaja por mejorar de condición,

á la ley

de su ser.

Joven Europa.

128

I)0(.M\

SOCIAUSTA.
es el progreso.

La revolución para nosotros
rica,

La Amé-

creyendo que podía mejorar de condición se emanla

cipó de

España: desde entonces entró en

las vias del

progreso.

^í^<^*
la

Progresar es civilizarse, ó encaminar
das sus fuerzas
al

acción de to-

logro de su bienestar, ó en otros tér-

minos

á la realización de la h'y de
el

su

ser.

La Europa es

centro de

la

civilización de

los siglos

y del progreso humanitario.

La América debe por consiguiente estudiar

el

movi-

miento progresivo déla inteligencia europea; pero sin
sujetarse ciegamente á sus
influencias.

El libre exá-

men> y

la

elección tocan de derecho y son el criterio de
Ella debe apropiarse

una razón ilustrada.
pueda contribuir

todo loque

á la satisfacción

de sus necesidades-,

debe, para conocerse y alumbrarse en su carrera, ca-

minar con

la

antorcha del espíritu humano.
tiene su vida y su inteligencia propia.
ella,

Cada Pueblo

"Del desarrollo y egercicio de
pecial; la cual
la

nace su misión es-

concurre

al lleno

de

la

misión general de
la

humanidad. Esta misión constituye
es sagrada."
esclaviza
'

nacionalidad.

La nacionalidad

Un pueblo que

su

inteligencia

á

la

in-

teligencia de otro pueblo, es estúpido y sacrilego.
1-

Joven Europa.

DOGMA SOCIALISTA.

129
no tiene

Un pueblo que

se estaciona y no progresa,

misión alguna, ni llegará jamás á constituir su nacionalidad.
*

*

Guando

la

inteligencia americana se haya puesto al
brillará el
.

nivel de la inteligencia europea»

sol

de su

ci»mpleta emancipación.

r

§

m.

:

.

3.

FRATERNIDAD

— 4.

IGUALDAD— 5. LIBERTAD.
'-

-,.

-.,

¿i.

'.
.

\/-'

«La fraternidad humana es
lla

el

amor mutuo, ó aquehombre
á hacer
^

disposición generosa que inclina al

á los otros lo

que quisiera que se hiciese con
,

él.»

Cristo la divinizó con su sangre
tificaron

y

los profetas la san-

con

el martirio.

Pero

el

hombre entonces

era débil, porque vrvia para
ó la concordia de la

y solo consigo.

La humanidad

familia

humana^ concurriendo

á idéntico fin,

no existia.

Los tiranos y egoístas fácilmente ofuscaron con sü
soplo mortífero la luz divina de
la

palabra del Redentor
al

y pusieron, para reinar,
al

en lucha
la

padre con

el hijo,

hermano con
1.

el

hermano,

familia con la familia.

Joven Europa.

130
Ciego
el

DOGMA SOCIALISTA,
hombre y amurallado en su yo creyó
justo
los

sacrificará sus pasiones el bienestar de los

demás, y

pueblos y los hombres se hicieron guerra y se despeda-

zaron entre
(fPor la

como

fieras.
la

ley

de Dios y de

humanidad todos
es

los

hombres son hermanos.
atentado á
la

Todo acto de egoísmo

un

fraternidad
la

humana.»

^

El egoísmo es
siente

muerte del alma.

El egoísta no

amor, ni caridad, ni simpatía por sus hermanos.
la satisfacción

Todos sus actos se encaminan á

de su yo;

todos sus pensamientos y acciones giran en torno de su
yo; y el deber, el

honor

y- la justicia

son palabras hue-

cas y sin sentido para su espíritu depravado.

£1 egoísmo se diviniza y hace de su corazón
del universo.

el

centro
ti-

El egoísmo encarnado son todos los

ranos.

Es del deber de todo hombre qué conoce su misión,
luchar cuerpo á cuerpo con
él

hasta aniquilarlo.

La fraternidad

es la cadena de oro

que debe

ligar to-

dos los corazones puros y verdaderamente patriotas:
sin esto no

hay fuerza, ni unión, ni

patria.

Todo
culo, es

acto, toda palabra que tienda á relajar este vín-

un atentado contraía

patria y la

humanidad.

Echemos un
1.

velo de olvido sobre los errores de nues^
.

Joven Europa.

DOGMA
tros pasados; el

SOCIALISTA.
es falible.

131

hombre

Pongamos en baque hubiéramos helo

lanza justa sus obras, y

veamos

lo

cho en circuüstantias idénticas.

Lo que somos y

que

seremos en

el

porvenir, á ellos se lo debemos.

Abra-

mos

el

santuario de nuestros corazones á los que mereella.

cieron bien de la patria y se sacrificaron por

Los egoistas y malvados tendrán su merecido;
cio de la posteridad los espera.

el jui-

La
-

divisa
'fr

de
"

la

nueva

generación, es fraternidad.

^

46'"

"~-

*:

^'M^'
'

-

'

-'
..

""

;
i;
-

-

^*?,
-

.£'

^^

«Por

la ley

de Dios y de
iguales.»
^

la

humanidad^ todos
-*•

los

hombres son
Para que

la

igualdad se realice, es preciso que los

hombres
mutuas.

se penetren

%^

"
:

de sus derechos y obligaciones ^ ^ : '

La Igualdad consiste en que esos derechos y dBberes
sean igualmente admitidos y declarados por todos, en-

que nadie pueda substraerse á
los formula,

la

acción de la ley que

en que cada hombre participe igualmente

del goce proporciónala su inteligencia y trabajo.

Todo

privilegio es

un atentado á

la igualdad.

No hay
tiene

igualdad, donde la clase rica se sobrepone, y
otras.

mas fueros que las
Jóveii Europa.

1.

432

DOGMA
cierta clase
el influjo

SOCIALISTA.

Doade Donde
acción de

monopoliza los destinos públicos.
el

y

poder paraliza para los unos
la

la

la ley,

y para los otros

robustece.

Donde
Donde
tidas, y

solo los partidos, no la nación, son soberanos.
las

contribuciones no están igualmente repar-

en proporción á los bienes é industria de cada

uno.

Donde
penosas,

laclase pobre sufre sola las cargas sociales

mas

como
el

la milicia etc.

Donde

último satélite del poder puede impunemen-

te violar la seguridad

y la libertad del ciudadano.
al

Donde

las

recompensas y empleos no se dan

mérito

probado por hechos.

Donde cada empleado
debe inclinar
la

es

un mandarín, ante quien

cabeza

el

ciudadano.

Donde Donde

los

empleados son agentes serviles del poder,
la

no asalariados y dependientes de
los partidos

nación.

otorgan á su antojo títulos y re.
' .

compensas.

Donde no tiene merecimientos
dad, sino
la

el
la

talento y la probi-

estupidez rastrera y
la

adulación.

Es también atentatorio á
otorgado á corporación

igualdad, todo privilegio
militar ó religiosa, aca-

civil,

demia ó universidad; toda ley escepcionaly de circunstancias.

La sociedad ó

el

poder que

la

representa, debe á to-

DOGMA

SOCIALISTA.

133

dos sus miembros igual protecciou, seguridad, libertad:
si

áunos

se la otorga

otros nó,

hay desigualdad y

tiranía.

La potestad
fines, si

social

no

és moral

ni corresponde á
los
la

sus

no proteje á los débiles, á los pobres y á
si

meso-

nesterosos, es decir,

no emplea los medios que
la

ciedad ha puesto en su mano, para realizar

igualdad.
el

La igualdad
tar

está en relación con las luces
^'
'
'

y

bienes-

délos ciudadanos.

masas sobre sus verdaderos derechos y obligaciones, educarlas con el fin de hacerlas capaces
Ilustrar las

de egercer

la

ciudadanía y de infundirlas
protejerlas

la

dignidad de

hombres

libres,

y estimularlas para que
subministrarlas los

trabajen y sean industriosas,
dios de adquirir
el

me-

bienestar é independencia:— hé aquí
la

modo

de elevarlas á

igualdad
existir

La única gerarquía que debe

en una sociedad
la

democrática, es aquella que trae su origen de
raleza,

natu-

y es invariable y necesaria como
título, si

ella.

El dinero jamás podrá ser un

no

está en

ma-

nos puras, benéficas y virtuosas.

Una alma estúpida

y villana, un corazón depravada y egoísta, podrán ser
favorecidos de la fortuna; pero ni su oro, ni los inciensos del vulgo vil, les

infundirán nunca

lo

que

la

na-

turaleza

les

negó,

— capacidad y virtudes republicanas.
el

Dios, inteligencia suprema, quiso que para tener

134

DOGMA SOCIALISTA.
el

hombre
demás
La

señorio de

la

creación y sobreponerse á las

criaturas, descollase en razón é inteligencia.
la

inteligencia,

virtud, la

capacidad,

el

mérito

probado:
tural

— hé aquí

las
-

únicas gerarquías de origen na-

y divino.

La sociedad no reconoce sino
por obras.
Ella pregunta al

el

mérito atestiguado

general lleno de títulos
patria

y medallas ¿qué yictoria

útil á la

habéis gana-

do?— Al mandatario y
dado
á las

al

acaudalado ¿qué alivio habéis

miserias y necesidades del pueblo?— Al par-

ticular ¿por

qué obras habéis merecido respeto y conla

sideración de vuestros conciudadanos y de

humani-

dad?— Y
béis

á todos

en suma ¿en qué circunstancias os ha-

mostrado capaces, virtuosos y patriotas?
á estas

Aquel que nada tiene que responder
tas,

pregun-

y manifiesta,

sin

embargo pretenciones, y ambiinsensato que
-^

ciona supremacía, es un
lástima ó menosprecio.

solo

merece

El problema de
este

la

igualdad social, está entrañado en

principio— <rA cada hombre

según su capacidad á

cada

hombre según

sus obras.»

'

«Por

la ley

de Dios y de

la

humanidad todos

los

hom-

bres son libres.»
1.

Saint Simón.

DOGMA SOCIALISTA.
«La libertades
ra
el

135

derecho que cada hombre tiene pael

emplear sin traba alguna sus facultades en

con-

seguimiento de su bienestar, y para elegir los medios

que puedaq servirle á este objeto.»
El libre ejercicio de
las

facultades individuales,
los

no

debe causar estorsion ni violencia á

derechos de
te sea

otro.— No hagas

á otro lo

que no quieras

hecho:

—la

libertad

humana no tiene
donde
el

otros limites.

No liay

libertad,

hombre no puede cambiar

de lugar á su antojo.

Donde no tees permitido disponer
industria y de su 4rabajo.

del fruto

de su

Donde

tiene

que hacer

al

poder

el

sacrificio

de

su

*l¡empo y de sus bienes.
.

~

Donde puede

ser vejado é insultado por los sicarios

deun poder
Donde

arbitrario.

^
previo ni

sin haber violado la ley, sin juicio

forma de proceso alguno, puede ser encarcelado ó privado del uso de sus facultades
físicas

ó intelectuales.

Donde

se le coarta el derecho de publicar de palabra

ó por escrito sus opiniones.

Donde se

le

impone una

religión y

un

culto distinto

del que su conciencia juzga verdadero.

Donde

se le puede arbitrariamente turbar en sus ho-

1

.

Joven Europa.

i

36

DOGMA SOCIALISTA.
y desterrarle

gares, arrancarle del seno de su familia,
fuera de su patria.

Donde su seguridad, su vida y sus merced del capricho de un mandatario.
Donde
absoluta,
se
le

bienes, están
-.

á

obliga á

tomar

las

armas

sin

necesidad

y
se

sin
le

que

el interés

general lo exija.
el ejer-

Donde
cicio de

ponen trabas y condiciones en
la

una industria cualquiera, como

imprenta &a.

IV.

6.

Dios, CENTRO Y PERIFERIA DE NUESTRA CREENCIA RELIGIOSA; EL CRISTIANISMO SU LEY.

La

religión natural es aquel instinto

imperioso que
su Creador.
'

lleva al

hombre

á tributar

homenaje

á

Las relaciones del hombre con Dios son como
hijo
la

las

de

á padre,

de una naturaleza moral.

Siendo Dios

fuente pura de nuestra vida y facultades, de nuestras

esperanzas y alegrías, nosotros en cambio de estos bie1.

En

varios párrafos y en este especialmente, hay algunas opiniosujeridas por la

nes

críticas,

situación

escepcional en que

se hallaba

nuestro nais, cuya tendencia no se ocultará á
Plata. Sin

los lectores del

Rio de

la

embargo, hacemos

la

prevención, porque consideradas en
(E. A.)

abstracto esas opinioneá^
los lectores estraños á

pueden parecer erróneas ó contradictorias á

nuestras cosas.

DOGMA SOCIALISTA.
nes
le

137

presentamos

la

única ofrenda que pudiera apete-

cer, el tributo de nuestro corazón.

^
al

Pero

la

religión natural

no ha bastado

hombre,

porque careciendo de certidumbre, de vida y de sanción,

no

satisfacía las

neceddades de su conciencia; y ha sido

necesario que las religiones positivas que apoyan su ^autoridad sobre hechos históricos, viniesen á proclamar
las
el

leyes

que deben regir esas relaciones íntimas entre

hombre y su Creador.
La mejor de
las religiones positivas es el

cristianislos

mo, porque no
instintos

es otra cosa que
la

la

revelación de
fe
la

morales de

humanidad.
de Dios, porque es
la

El
ral

Evangelio es
la

la ley

ley

mo-

de

conciencia y de
trajo

razón

El

cristianismo

al

mundo
redimió.

la

fraternidad, la
al

igualdad y

la libertad,

y rehabilitando
lo

género hu-

mano en
El

sus derechos,

El cristianismo

es esencialmente civilizador

y progresivo.
las tinieblas,

mundo

estaba
lo

sumergido en

y

el

verbo de Cristo

iluminó, y del caos brotó un

mundo.

La humanidad era un cadáver, y recibió con su soplo
la

vida y

la

resurrección.
es
la

El Evangelio

la

ley de

amor,

y como dice

el la

Apóstol Santiago,
libertad.

ley

perfecta, que es la ley de
la

El cristianismo debe ser

religión de las

democracias.

138

DOGMA SOCIALISTA.
lo

Examinadlo todo y escoged
y
así

bueno, dice el Evangelio;
la

ha proclamado

la

independencia de
la

razón y de
consiste

la libertad

de conciencia;— porque
el

libertad

principalmente en
ción.

derecho de examen y de elec-

Toda religión presupone un culto.
parte visible ó
la

El culto es

la

manifestación exterior de

la religión,

como
La
cia

la

palabra es

un elemento necesario

del pen-

samiento.
religión es

un pacto
forma

tácito entre Dios y la concien-

humana;

ella

el

vínculo espiritural que une
El

á la criatura con su Hacedor.

hombre deberá por

consiguiente encaminar su pensamiento á Dios del

modo

que

lo juzgue

mas conveniente.

Dios es

el

único juez

de los actos de su
terrestre debe

conciencia, y

ninguna autoridad

usurpar esa prerogaliva divina, ni po-

drá hacerlo aunque quiera,
libre.

porque

la

conciencia es

Reprimida

la

libertad de
si

conciencia, la voz y las

manos ejercerán
prácticas
tra de
si

se

quiere
el

automáticamente,

las

de un culto; pero

corazón renegará deninviolable

mismo, y guardará en su santuario
-

la libertad.

Si la libertad de conciencia es

un derecho

del indivi-

duo,

la libertad

de cultos es un derecho de las comuni-

dades religiosas.

DOGMA SOCIALISTA.
Reconocida
torio
la libertad

139

de conciencia, sería contradicla libertad

no reconocer también
la

de cultos,

la

cual

no es otra cosa que

aplicación inmediata de aquella.

La profesión de
libres,

las creencias

y los cultos solo serán

cuando no se ponga obstáculoalguno ala predi-

cación de la doctrina de las primeras, ni á la práctica

de los segundos, y cuando los individuos de cualquier

comunión

religiosa sean iguales

en derechos

civiles

y

políticos á los

demás ciudadanos.
religiosa es independiente de
la

La sociedad
dad
civil:

socie-

aquella encamina sus esperanzas á otro

munla

do, ésta las concentra

en
de

la la
la

tierra; la

misión de

primera es espiritual,
tiranos

la

segunda temporal.

Los

han fraguado

de

religión cadenas para el
la

hombre, y de aquí ha nacido
y
el altar.

impura

liga del

poder

No incumbe
interponiéndose

al

gobierno

reglamentar
la

las creencias,

entre

Dios y

conciencia

humana,

sino escudar los

principios conservadores de la sociela

dad y tener bajo su salvaguardia

moral

social.

Si alguna religión ó culto tendiese

pública ó direcá herir la

tamente, por

actos ó

por

escritos^

moral

social y alterar el

orden, será del

deber del gobierno

obrar activamente para reprimir sus desafueros.

La jurisdicción del gobierno en cuanto álos cultos,

140

DOGMA SOCIALISTA.
q-ue
la

deberá ceñirse á velar para
ni

no se dañen entre

si,

siembren
El Estado,

el

desordenen

sociedad.

como cuerpo

político,,

no puede tener una
*

religión,

porque no siendo persona individual, carece

de conciencia propia.
El

dogma de

la

religión

dominante es ademas injusto

y atentatorio á

la

igualdad, porque pronuncia escomu-

nion social contra los que no profesan su creencia, y los
priva

de sus derechos naturales, sin eximirlos de las
..

cargas sociales.

v^^^

''-

Estado.

-

El principio déla libertad de conciencias jamás podrá
concillarse con el

dogma de

la religión del

Reconocida

la

libertad de conciencia, ninguna religión
el

debe declararse dominante, ni patrocinarse por

Es-

tado: todas igualmente deberán ser respetadas y protegidas, mientras su
al

moral sea pura, y su culto no atente

orden

social.

La palabra
cultos

tolerancia,
la

en

materia de religión y de

no anuncia sino
contra

ausencia de libertad, y envuellos derechos de la

ve una injuria

humanidad.

Se tolera

lo inhibido,

ó lo malo; un derecho se reconoce
espíritu

y se proclama.
libre; la

El

humano

es

una esencia

libertades

un elemento
Dios.

indestructible de su

naturaleza, y

un don de

El Sacerdote es ministro del

culto: el sacerdocio es

un cargo público.

La misión del Sacerdote esmorali-

DOGMA SOCIALÍSTA.

141

zar; predicar fraternidad, caridad, es decirla de ley paz

y de amor


^

la ley

de Dios.

El sacerdote que atiza pasiones y provoca venganzas desde la cátedra del Espíritu-Santo, es
lego.
.

impío y sacri'

.

Amad
amad

á vuestro prójimos

como

á vosotros

mismos:
la

á vuestros

enemigos,
í^-

dice Cristo:— he aquí
^
.

palabra del sacerdote.

'^

El sacerdote debe predicar tolerancia, no persecución
contra
la

indiferencia ó la

impiedad.

La fuerza hace
el

hipócritas,

no creyentes, y enciende

fanatismo y

la

guerra.

ff¿Gómo tendrán

en

la

palabra del

sacerdote

si él

mismo no observa
hay verdad en

la ley?

El que dice que conoce á

Dios y no guarda sus mandamientos es mentiroso, y no
él»

«
ci6ga,

«Nosotros no exigimos obediencia
Pablo,

dice

San

nosotros enseñamos, probamos, persuadimos*

Fides suadenda non imperanda, repite San Bernardo.»

La misión

del sacerdote es esclusivámente espiritual,
las

porque mezclándose á
danos,

pasiones é intereses
la

munsu

compromete

y

mancha

santidad de

ministerio,

y se acarrea menosprecio y odio en lugar

de

amor y veneración.
Los vicarios y ministros de Cristo
no deben ejercer

1.

San Juan Ep. IX.

— cap.

2.

142

ÜOGMA SOCIALISTA.
ni revestir autoridad alguna

empleo

temporal:— iíegfha dicho su divino

num meum non est
maestro, y
de su Iglesia.
así les

de

Jioc

mundo,

les

ha señalado los límites del gobierno

Los

eclesiásticos,

como miembros

del Estado, es-

tán bajo su jurisdicción, y no pueden formar

un cuer-

po privilegiado y distinto en

la

sociedad.

€omo

los

demás ciudadanos estarán
y obligaciones,
á las
á las

sujetos á las

mismas cargas

mismas

leyes civiles y penales, y

mismas autoridades.
solo
'

Todos
la

los

hombres son
engendran su-

iguales;

el

mérito y

virtud

premacía.

§V.

7.

EL HONOR Y EL SACHIFICIO, MÓVIL Y NORMA DE NUESTRA

CONDUCTA SOCIAL.

.

.

La moral regla

los actos

del

hombre

privado:

el

honor, los del hombre público.

La moral pertenece
dual, y es
1.

al

fuero de la conciencia indivila

la

norma de

conducta del hombre con

No hemos
por

cuestión religiosa: nos
ciales

podido ni querido tocar todos los puntos que abraza la hemos contentado con señalar aquellos mas esen-

ahora y

que

comporta

el

estado

de nuestra sociedad.
(E. A)

DOGMA SOCULISTA.
relación así
tra

J43
El honor ensocial,

mismo, yásus semejantes.
la

en

el

fuero de

conciencia del

hombre

y

es la

norma de

sus acciones con relación ala sociedad.
estre

Existe

cierto desacuerdo

algunos preceptos

evangélicos
dades.
'

y la

organización
;

actual
-,
la

de las

socie-

^

-

Hay

ciertas

acciones que

moral aprueba en

el

hombre privado y reprueba en
por
lo

el

hombre

público.

Es

mismo

necesario adoptar la palabra honor, la
aplica al

cual vulgarmente se

hombre

público que se
ella desig-

conduce con honradez y probidad, puesto que
na
la

moralidad en
la

los actos.

El honor y

moral son dos términos idénticos que

conducen á idéntico resultado.

La moral
privado:
el

será el

dogma

del cristiano y del

hombre

honor,

el

dogma

del ciudadano y del

hom-

bre público. El hombre de honor no traiciona los principios.

El hombre de honor es veraz, no

falta á

su palabra,

].

El cristianismo enseña abnegación de

las

cosas mundanas, despren-

dimiento de los intereses terrestres, absorsion del hombre en Diod ó en
la

idea esclusiva de

la

salvación de sa alma; doctrinas enteramente

opuestas á los deberes del hombre social y del ciudada];io. £1 cristianismo predica la humildad y dice; si te hieren en una megilla, presenta
la

otra á la

mano de
social.

tu adversaiio;

—humildad

que no

tolera el iionor
est

del

hombre mundo, etc.

El cristianismo dice: regnum

meum non

de hoc

(E. A.^

4

44

DOGMA SOCIALISTA.
juramento; ama
lo

no

viola la religión del

verdadero y

lo ju^to; es caritativo y benéfico.

El hombre de honor no prevarica, tiene rectitud y
probidad, no vende sus favores cuando se halla elevado

en dignidad.
El

hombre de honor

es

buen amigo, no traiciona
bajo su

al

enemigo que viene

á ponerse

salvaguardia; el

hombre de honor
ciudadano.

es virtuoso,
,

buen patriota y buen

<

,

,

W;^^k^^la tiranía

-

El hombre de honor detesta

por que tiene

en

los

principios, y no es egoísta: la tiranía es el

egoísmo encarnado.
El
la

hombre de honor

se sacrifica, si es necesario, por

justicia y la libertad.

No hay honor
gar
al sacrificio

ni

virtud sin sacrificio; ni habrá lula inacción.
lo

permaneciendo qn
el

El que no Obra cuando
el título

honor

llama, no merece

de

hombre.
obra cuando
la

^
patria está

^

El que no

en peligro, no

merece ser hombre

ni ciudadano.

La virtud de
sacrificio.

las virtudes es la

acción encaminada

al

El sacrificio es aquella disposición generosa del áni-

mo, que
des,

lleva al

hombre

á

consagrar su vida y facultalas

ahogando

á

menudo

sugestiones de su interés

personal y de su egoísmo, á

la

defensa de una

causa

DOGMA SOCULISTA.
que considera
justa;
al

145

logro de un bien

común

á su

patria y a sus semejantes; á cumplir con

sus deberes de

hombre

y de ciudadano siempre y á pesar de todo; y á
si

derramar su sangre
alta

es necesario para

desempeñar tan
.
^

y noble misión.
tiene

'^

Todo hombre, pues,
es obligatoria.
.

una misión
"'"W

.

Toda misión
"^^

Solo es digno de alabanza

el

que conociendo su misión,
la patria,

está
la

siempre dispuesto á sacrificarse por
la libertad,
la

y por

causa santa de

igualdad y

la
^

frater^

nidad,
Solo es

"i.;^^
acreedor á gloria,
la

el

que trabaja por

el

progreso y bienestar de
Solo se

humanidad.
el

grangea respeto y consideraciones,

que

cifra su valer

en su capacidad y virtudes

«Sabéis que aquellos que se creen
tes, se

mandar

á las

gen-

enseñorean de

ellas^

y los principes de ellas tie-

nen potestad sobre

ellas.

«Mas no
ser el

es asi entre vosotros, antes el

que quisiere

mayor
el

será vuestro criado.
el

\^¡v^

«Y

que quisiere ser

primero entre vosotros será

siervo de todos.

«Porque

el hijo del

hombre no vino para

ser servido

sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.'»

1.

S.Math. Cap. X.v.

42, 45.

10

146

DOGMA SOCIALISTA.
es la nuestra,

La doctrina de Cristo

porque es

la

doc-

trina de salud y redención El que quiera sobreponerse, se sacrificará por los

demás.

-

>

El que quiera ver ensalzado su nombre, buscará por

pedestal

el

corazón de sus conciudadanos.
la

El que ambicione gloria,

fabricará con

la

acción

intensa de su inteligencia y sus brazos.

La libertad no

se adquiere sino á precio de sangre.
el

aLa libertad es con
el

pan que

los pueblos

deben

ganar

sudor de su rostro.»
sí,

El egoísmo labra para
El sacrificio es
el

el sacrificio

para los demás.
las

decreto de muerte de
la

pasiones
la

egoístas.— Ellas

han traído

guerra, los desastres y

tiranía al suelo de la patria.

Solo sacrificándonos logra-

remos redimirla, emular
ron
ser, y

las virtudes

de

los
'

que

la

die-

conquistar nobles lauros.

:-?^.'};^'t

8.

ADOPCIÓN

DE TODAS

LAS

GLORIAS

LEGITIMAS

TANTO

INDIVIDUALES

COMO

COLECTIVAS

DE

LA

REVOCION;

MENOSPRECIO DE TODA REPUTACIÓN USURPADA É ILEGÍTIMA.

Sentados y reconocidos los antecedentes principios, solo serán para nosotros glorias legítimas, aquellas que
1.

La-Mennais.

(E. A.)

DOGMA
hayan sido adquiridas por

SOCIALISTA.

147

la

senda del honor; aquellas
injusticia;

que no estén manchadas de iniquidad ó
llas

aque-

obtenidas á fuerza de heroísmo, constancia y sacri-

ficios; aquellas

que hayan dejado, sea en
el

los

campos de

batalla, sea

en

gabinete,

la

prensa ó

la

tribuna, ras-

tros indelebles de su existencia:

aquellas, en

suma, que

pueda sancionar

el

incorruptible juicio de

la filosofía.

Hay grande diferencia entre gloria y reputación.
que quiere reputación,
en un
título,
la

El

consigue.

Ella se encuentra

en un grado, en un empleo, en un poco

de oro, en un vaivén del acaso, en aventuras personales,

en

la

lengua de los anjigos y de
el

la lisonja rastrera.

La reputaciones

humo que ambicionan
menudo
un
dia

las

almas

mezquinas y losljombres descorazonados.
Pero
la

reputación va á parar á

á

un mismo

féretro con el que la poseyó, y en

se convierte
la

en humo, polvo y nada.
sobre la lápida que
la

En vano

grabará

vanidad

cubre un nombre.

Ese nombre
es

nadie lo conoce, es
algo que

un enigma que nadie entiende,

fué y dejó de ser,

como

cualquier animal ó
lo vació

planta; sin

que se sepa para qué

Dios en
la

el

molde

del

hombre, y estampó en su frente
la

dignidad

de la razón y

inteligencia.

La gloria es

distinta.

La

gloria es

como

planta pe-

renne, cuyo verdor nunca
raices tan profundas,

amarillea.
al

La gloria echa
la tierra,

que llegan

corazón de

148
y se levanta
á las

DOGMA

SOCIALISTA.

nubes incontrastable como

el

cedro del

Líbano.

La gloria prende y se arraiga en todos
la

los corazones:

gloria es

el

himno perpetuo de alabanza que consala

gra un pueblo ó
á
la

humanidad reconocida

al

ingenio,

virtud y

al

heroísmo.

La
con

gloria es la riqueza del

grande hombre adquirida

el

sudor de su rostro.
es aquel que,

Grande hombre

conociendo

las necesi-

dades de su tiempo, de su siglo, de su pais, y confiando

en su

fortaleza, se adelanta á satisfacerlas; y á fuerza de
la

tesón y sacrificios, se labra con

espada ó

la

pluma,

el

pensamiento ó

la

acción, un trono en el corazón de sus
la

conciudadanos ó de

humanidad.

Grande hombre,

es aquel cuya vida es

una

serie de

hechos y triunfos, de ilusiones y desengaños, de agonías y deleites inefables, por alcanzar el alto bien pro-

metido

á sus esperanzas.

Grande hombre, es aquel cuya personalidad,
vasta, tan intensa y activa, que abraza

es tan

en su esfera tosí

das las personalidades humanas, y encierra en

mis-

mo, en su corazón y
Grande hombre,
entre la

cabeza, todos los

gérmenes

inteli-

gentes y afectivos déla humanidad.
es aquel

que

el

dedo de Dios señala

muchedumbre
la

para levantarse y descollar sobre

todos por

omnipotencia de su genio.

DOGMA
El grande

SOCIALISTA.

149

hombre puede

ser guerrero, estadista, lecientífico.

gislador, filósofo, poeta,

hombre

Solo

el

genio es supremo después de Dios.
yi el

La suapoteosis

premacía del genio constituye su gloría,
déla razón.
El genio es
la

razón por escelencía
es

Toda otra supremacía no
ignorancia sin seso.
nio se sienta

mas que vanidad
la

pueril,
el

Pero desde

altura

donde
ínfiípa

ge-

como

sobera.no, hasta la

mas

grada

de

la

sociedad, hay mil escalones donde pueden colocar-

se otras tantas glorias

también legítimas, pero mas hu-

mildes: hay mil lugares para el

hombre de mérito; mil
senda del ho-

lauros que puede ambicionar la capacidad, la virtud y
el

heroísmo, con

tal

que marchen por

la

nor, y lleven siempre al frente de sus pretencíones, el
título legítimo

que

las

sanciona.
es aquella
la

^

Ambición legítima

que se ajusta á

la ley,

y

marcha

á sus fines

por

senda que
el

ella traza.

Toda
in-

otra ambición,

no es mas que

frenesí de las

mas

nobles pasiones, cubierto con la máscara del verdadero
mérito.
El que se siente capaz de hacer una cosa, de llevará

cabo una grande empresa, de ocupar un puesto elevado,

debe ambicionat?lo; pero sin hollar
ni

la

ley ni la justicia,

emplear

los

medios reservados á

la

incapacidad y

la

malicia.

La astucia es un instinto animal que poseen en

alto

i

50
los

DOGMA SOCIALISTA.
hombres que carecen de
sin

grado
cual

inteligencia, y
á

el

emplean

rubor para llegar

sus depravados

fines.

La virtud y
la

la

capacidad marchan á cara descubierta:
la

hiprocresia y la estupidez se

cubren.

No hay
nes.

gloria indtvidual legítima, sin eítas condicioeste crisol

En

pondremos

la

reputación de nues-

tras notabilidades revolucionarias,

en esta balanza
y con

las

pesaremos; con esta

medida mediremos,

ella

queremos ser medidos.

Hemos
al

entrado recien en

la

via del progreso:

estamos

principio de un camino que nos

proponemos andar:

no

tenemos

ni

gloria,

ni

dignidad, nada poseemos.
carrera,

Guando hayamos concluido nuestra
prontos á aparecer ante
el

estaremos

tribunal de las generaciones

venideras, y á que se pesen

nuestras obras en
las

la

misma

balanza donde nosotros pesaremos
pasada.

de

la

generación

Contados son, en nuestra opinión,

los

hombres que

han merecido
butado
el

la

reputación y honores que les ha trila

entusiasmo de

opinión y de los partidos.
títulos, y co-

Nos reservamos hacer un inventario de sus
locarlos en su verdadero pedestal.

¿Dónde irán

á

pa-

rar entonces todas esas reputaciones tradicionales? to-

dos esos grandes hombres raquíticos? todos esos pig-

meos que

la

ignorancia y

la

vanidad han hecho colosos?

DOGMA SOCIALISTA.
Difícil es discernir el

151

verdadero mérito de los
lo

hom-

bres públicos^ cuando la opinión general no
na, sino lo

sancio-

proclaman

las

pasiones é intereses de sus

partidarios.

Nosotros que no hemos tenido todavía vida

pública ni pertenecido á ningún partido; que no

hemos

contaminado nuestras almas con
pezas de
la

las iniquidades ni tor-

guerra

civil;

nosotros somos jueces compe-

tentes para conocerlo afondo, y dar á cada cual según sus

obras; y lo

haremos

sin consideraciones ni reticencias.

Todaslasnaciones tienen sus grandes hombres, símbolos permanentes de su gloria.

La

gloria de sus grandes
las naciones,

hombres

es el patrimonio

mas querido de

porque ella representa toda

su ilustración y progreso, toda su riqueza intelectual y
material, toda su civilización y poderío. Feliz
la

nación que cuenta entre sus hijos

muchos
repu-

grandes hombres!— Nosotros tenemos pocos, peto su
gloria constituye el patrimonio de la patria y

no

la

diaremos,

y

t
la filosofía

Laúnica gloria que puede legitimar
soldado, es aquella conquistada en los

en

el

campos de
la

batalla,

luchando por
de su patria.

la

causa de

la

independencia y
-<
.

libertad

Vosotros militares que os envanecéis con llevar en
vuestros
llas,

hombros

insignias, y

en vuestro pecho meda-

miradlas bien no estén salpicadas de sangre fratri-

J52

DOGMA SOCIALISTA.
si así

cida; ruborizaos y arrojadlas,
ria es

fuere; vuestra glo-

entonces hija de maldición.
la

La única gloria que puede legitimar
magistrado,

filosofía

en

el

el legislador, ó el estadista, es

aquella que

se muestra pura, y deja rastros permanentes de sabi-

duría, de razón, é inteligencia.

Vosotros lejisladores, estadistas, majistrados, que os
llenáis

de orgullo por que os sentasteis en
la

la silla del

poder, y

turba repitió vuestro nombre, ved primesi

ro si fuisteis acreedores á aquella dignidad, y

vuestras
la

obras y pensamientos han sido de alguna utilidad á
patria

La única
el

gloria que puede legitimar
el literato

la

filosofía,

en

pensador, en

ó

el escritor,
la

es aquella

que

ilustra y civiliza,,

que estiende

esfera del saber

huma-

no, y que graba en diamante con el buril del genio sus

obras inmortales.

Vosotros

literatos, escritores y

pensadores, que os

vanagloriáis tanto de vuestro saber, y del incienso que

os prodiga

la

ciega

muchedumbre; mostradnos

los títu-

los de vuestras obras, los partos de vuestro

ingenio, el

tesoro de vuestra ciencia, y
trina;

la

sabiduría de vuestra doc-

mostradla pronto, que andamos desvalidos y desfalta

caminados por

de

luz;

sed caritativos por Dios cdn

vuestros hermanos. Miraos bien, no enterréis con vuestro

nombre

y vuestra fama ese tan decantado tesoro.

DOGMA SOCIALISTA.
LdiS

153
aquellas
la

g\onai colectivas de
el

la

revolución, son
la

conquistadas por

heroico esfuerzo de

nación en

guerra déla independencia, y por

los patriotas

de

Mayo

y Julio: todas ellas son santas y legítimas.

La

filosofía solo

puede absolver
la

las

batallas

emancila li-

padoras, por que de
bertad, y de
la

sangre que derraman brota

las ruinas

y cadáveres que siembran, nace

vida y la resurrección de

un pueblo.

La guerra
muerte y

civil y

la

conquista producen solamente la

la tiranía,

y son hijas de abominación.

iQué

lauro aquel teñido en sangre de hermanos, ó enrojecido

con sangre de oprimidosl

Un pueblo que
es

cuenta glorias legítimas en su historia,
tiene porvenir y misión propia.
el

un pueblo grande que

El Pueblo Argentino llevó
cipación política hasta
el

estandarte de la

eman-

Ecuador.

La

iniciativa de la
el

emancipación

social le pertenece.
el

Su Bandera será

símbolo dedos revoluciones;
tro regenerador de 'n'-

Sol de sus armas, el as-

medio mundo.

§ VIL
9.
,

;#

CONTiNLACION DE LAS TRADICIONES PROGHESIVAS DE LA

REVOLUCIÓN DE MAYO.

La revolución Americana, como todas
revoluciones
del

las

grandes

mundo, ocupada esclusivamente en

loi
derribar
cia
el edificio

DOGMA

SOCIALISTA.

gótico labrado en siglos de ignoran-

por

la

tirania y la fuerza,

no tuvo tiempo

ni

reposo

bastante para reedificar otro nuevo; pero proclamó sin

embargo
miento

las

verdades que

el

largo y penoso alumbra-

del espíritu

humano
á

habia producido, para que

sirviesen de

fundamento

la

reorganización de las so-

ciedades modernas.

Los revolucionarios de Mayo sabian que
exigencia de
la

la

primera

América era

la

independencia de hecho
la libertad,

de

la

metrópoli, y que, para fundar

era pre-

ciso

emancipar primero

la patria.

Absortos en este pensamiento, echaron sin embargo

una mirada

al

porvenir, y bosquejaron de paso á las geel

neraciones venideras

plan de

la

obra inmensa de

la

emancipación Argentina.

En

sus decretos y leyes,

improvisadas en medio de
las

los azares de la lucha

y del estrépito de

armas, se

hallan consignados los principios eternos que entran en
el

código de todas

las

naciones libres.

La libertad individual y de expresar y publicar las ideas sin previa censura. Ellas dicen «que el cuerpo
social

debe garantir y afianzar los derechos del hombre,
de los ciudadanos, y proinstrucción: que
la

aliviar la miseria y desgracia

pender

á

su prosperidafl

é

igno-

rancia es causa de esa inmoralidad que apaga todas las

virtudes y produce lodos los crímenes-, que ningún ciu-

DOGMA

SOCIALISTA.

155

(ládano podrá ser penado sin proceso y sentencia legal;

que

las cárceles

son para seguridad, no para castigo de

los reos:
te:

que

el

crímenes

la

infracción de

la

ley vigen-

que todo ciudadano debe sobrellevar cuantos sacri-

ficios

demande

la patria el

en sus necesidades y peligros,
la

sin

que se esceptúe

de

vida; y
al

que por su parte ca-

da ciudadano debe contribuir

sosten y conservación
la

de los derechos de sus conciudadanos y á
pública:

felicidad
ni

que un habitante de Buenos Aires, ni ebrio,
la libertad
el

dormido debe tener inspiraciones contra
su patria: ellas en
fin

de
el

declaran que solo

pueblo es

origen y el creador de todo poder.»
Bello

y magnífico programa!

Pero cuan distantes

estamos de verlo realizadol
tos

Estos principios tan sany

no han pasado de

las leyes,
al

han sido como una

obra abstracta que no está

alcance del entendimiento

común.

A pesar de
cieron^ lo

esto,

los legisladores

de

la

revolución hila

que pudieron.

Conocieron sin duda que

inteligencia del Pueblo no estaba

en sazón para valorar

su importancia: que habia en sus sentimientos, en sus

costumbres,

ensumodo

de ver y sentir, ciertos inslin-

1.

Todas

estas citas

son copiadas textualmente de nuestras estatu-

tos revolucionarios;

nos ha parecido escuíado engrosar su número.
•V

(K. A.)

156

DOGMA SOCIALISTA.
nuevo y que no enten-

tos reaccionarios contra todo lo
día;

pero era necesario obrar, y obraron.
el

Necesitaban del pueblo para despejar de enemigos

campo donde debia germinar
y
lo

la

semilla de
"*

la

libertad,

declararon soberano sin límites.
fué estravio de

No

ignorancia,

sino necesidad de los

tiempos.

Era preciso atraer
la

á la

nueva causa á

los
el

votos y los brazos de

muchedumbre, ofreciéndole

cebo de una soberanía omnipotente.
cer conocer
al

Era preciso ha-

esclavo que tenia derechos iguales á los

de su señor, y que

aquellos que lo habían

oprimido

hasta entonces, no eran

mas que unos

tiranuelos que

podía aniquilar con

el

primer amago de su valor; y en

vez de decir,

la

soberanía reside en la razón del pueblo

dijeron; el pueblo es soberano.

Pero, estando de hecho

el

Pueblo, después de haber
la

pulverizado álos tiranos, en posesión de
era
difícil

soberanía,

ponerle coto.

La soberanía era un derecho

adquirido á costa de su sangre y de su heroísmo.

Los

ambiciosos y malvados, para dominar,

atizaron á

menu-

do sus instintos retrógrados, y
las leyes

lo

arrastraron á hollar
á derribar
el

que como soberano había dictado;

gobiernos constituidos, anarquizar y trastornar
social; y á entregarse

orden

sin freno á los caprichos de su

voluntad, y
racionales.

al

desagravio violento de sus antipatías ir-

DOGMA SOCIALISTA.
El principio de
la

157
las

omnipotencia de

masas debió

producir todos los desastres que ha producido, y acabar por
la

sanción y establecimiento del Despotismo.
fértil

Pero ese principio. ha sido también
resultados.

en

útiles

El Pueblo, antes de

la

revolución, era alla al

go sin nombre ni influencia:

después de

revolución
león de Es-

apareció gigante, y sofocó en sus brazos
paña.

La turba,
la

el

populacTio, antes sumerjido

en

la

nulidad, en

impotencia, se mostró entonces en

la

superficie de la sociedad, no

como espuma
la

vil,

sino co-

mo

una. potestad destinada por

Providencia para

dictar la ley, y sobreponerse á cualquiera otra potestad
terrestre.
.

-

La soberanía pasó de
de los Reyes
al

los

opresores á los oprimidos,

Pueblo, y

naci'>

de repente en

las orillas

del Plata, la Democracia; y la democracia

crecerá: su

porvenic es inmenso.

Ese Pueblo, deslumhrado hasta aquí por
de su omnipotencia, conocerá vuelto en
sí,

la

magestad
le

que no

fué
del

dada por Dios,

sino para ejercerla

en

los límites

derecho como instrumento
ilustrará: los principios

de

bien.

Ese pueblo se

de

la

revolución de Mayo penela

trarán al cabo hasta su corazón, y llegarán á ser

nor-

ma de

sus acciones.

He aquí

una generación

que
ella,

viene en

pos de

la

generación de Mayo; hija de

hereda sus pensamien-

138
tos y tradiciones;

DOGMA SOCIALISTA.
nacida en
la

aurora

de

la

libertad,

busca con ojos inquietos en
patria,
el

el cielo

oscurecido

de

la

astro

hermoso que

resplandeció
'

sobre su

cuna.
Ella viene á continuar
la

^

obra de sus padres, enridel

quecida

con

las

lecciones

estudio y

de

la

ex-

periencia.
Ella conoce todo lo
institucrones,

que hay de incompleto en esas
al

dictadas
la

acaso en los conflictos déla

inesperiencia y de
pletarlas ó

necesidad, y se
el

prepara á

comluz y

perfeccionarlas con

auxilio

d&

la

progreso déla ciencia social.
Ella procurará ponerlas en

armonía con

los adelantos

de

la

razón pública, y se

esforzará para que lleguen

un

dia á ser el credo político de todas las inteligencias,

y á tener viva y

permanente

realidad.

§
10.

VIII.

INDEPENDENCIA DE LAS TRADICIONES RETROGRADAS QUE

NOS SUBORDINAN AL ANTIGUO RÉGIMEN.
Dos ideas aparecen siempre en
luciones:
1.
'

el teatro

de las revo-

la

idea estacionaria que quiere elstatuquo^

No entendemos
civil:

lu

guerra
el

ó

por rcivolucion las asonadas ni turbulencias de desquicio completo de un orden social antiguo, cambio absoluto, tanto en el régimen interior como exterior de
sino
el

una sociedad.

(E. A.j

DOGMA SOCIALISTA.
y se aliene
á las

459
la

tradiciones del pasado, y

idea refor-

madora y progresiva; el régimen antiguo y el espíritu moderno. Cada una de esta dos ideas tiene sus representantes y sectarios,

y de

la

antipatía y lucha de ellos,

nacen

la

guerra y los desastres de una revolución.
la

El triunfo de
idea

revolución,
el

es para nosotros el déla

nueva y progresiva; es

triunfo de

la

causa santa

de

la libertad del

hombre

y de los pueblos.
las

Pero ese

triunfo no ha sido completo, porque
hostilizan

dos ideas se
el

sordamente todavía;

y

porque
al

espíritu

nuevo no ha aniquil-ado
las tinieblas.

completamente

espíritu de

La generación americana

lleva inoculados

en su san-

gre los hábitos y tendencias de otra generación.
su frente se notan,
si

En

no

el

abatimiento

del esclavo, las

cicatrices recientes de la pasada esclavitud.

Su cuerpo
cia

se

ha emanQipado,

pero su

inteligen-

nó.
la

Se diría que
las

América revolucionaria,
España, está
al

libre ya de
la

garras

del

león de

sugeta aun á

fascinación de sus
potencia.

miradas y

prestigio de su

omni-

La

América independiente,
los

sostiene en

signo
la

de

vasallaje,

cabos
y
se

del

ropaje

imperial

de

que
li-

fué su Señora,

adorna

con sus

apelilladas

breas.

ico

DOGMA SOCIALISTA.
Una virgen
llena de

Cosa monstruosal

vida y ro-

bustez, cubierta de andrajosos

harapos:— la democracia,
la

engalanada con los blasones de
polvada cabellera de
la

manarquía y

la

em-

aristocracia-.— un siglo nuevo,
al

embutido en otro viejo-.— un joven, caminando
de
la

paso

decrepitud:

— un cadáver y un
en
los

vivo, cubiertos de

una misma mortaja:— la América revolucionaria, envuelta

todavía

pañales

de

la

que

fué

su

madrastral

Dos legados funestos de

la

España traban principal-

mente
ricana,

el

movimiento progresivo déla revolución amecostumbres y su
legislación.

— sus

Un orden
constituirlo.

político

nuevo, exije nuevos elementos para

Las costumbres de una sociedad fundada
desigualdad de clases, jamás podrán

sobre

la

fraternizar con los

principios de la igualdad democrática.

La España nos

dejó por herencia la rutina, y la rutiel

na no es otra cosa en
del derecho

orden moral, que

la

abnegación

da examen y de elección,
y en
el

es decir, el suici^

dio de la razón:
trillada,

orden

físico, seguir la

via
el

no

innover,

hacer siempre las
la

cosas
y

en
la

mismo molde,
de todas las

ajustarías á

misma medida:

de-

mocracia exije acción, innovación, ejercicio constante
facultades
del

hombre, porque

el

movi-

miento es

la

esencia de su vida.

DOGMA SOCIALISTA.
La España nos imbuía en
go á
la

161
del

el

dogma

respeto cie-

tradición y

á la

autoridad infalible de ciertas docel

trinas; y la
la

filosofía

moderna proclama
la

dogma de
otra au-

independencia de
la

razón, y no reconoce

toridad que

que

ella

sanciona, ni

otro criterio para

decidir sobre principios y doctrinas,
timiento uniforme de
la

que

el

consen-

humanidad.
respeto y deferencia
las

La España nos
á las

recomendaba
las canas,

opiniones de

y

canas podrán ser

indicio de vejez pero

no de inteligencia y de razón.
á ser obedientes y

La España nos enseñaba
ticiosos, y la

superla ley,

democracia nos quiere sumisos á
í^

religiosos y ciudadanos.

La Es\)aña nos educaba para
la patria la

vasallos

y

colonos, y
á

exije

de nosotros una ilustración conforme

dignidad de

hombres

libres.

La España

dividía la sociedad en cuerpos, gerarquias,
al

profesiones y gremios, y ponía

frente de sus leyes,

—clero,
la

nobleza,

estado llano ó
lodas las

turba anónima;
condiciones,
las

y

Democracia,

nivelando

nos

dice— que no hay mas gerarquias que
la

que establece
el

ley

para

el

gobierno de

la

sociedad: que

magis-

trado fuera del lugar donde ejerce sus

funciones, se
el

confunde con
el

los

demás ciudadanos: que
el

sacerdote,
el
la

militar, el

abogado,

comerciante,

el

artesano,

rico y el pobre,

todos son unos: que

el

último
11

de

]62
plebe es

DOGMA SOCIALISTA.

hombre

igual

en

derechos
la el

á

los

demás, y
su naingenio
ínfi-

que

lleva

impresa en su frente
que solo
la

dignidad de
talento

turaleza-,

probidad,
el

y el
la

engendran supremacía: que

que ejerce

mas

ma
que

industria,
el

si

tiene capacidad y virtudes, no es
el

menos

sacerdote,

abogado ú otro que emplea sus

facultades

en cualquiera otra profesión: que no hay

profesiones unas

mas nobles que

las otras,

porque

la

nobleza no consiste en vestir hábito talar, ó en llevar
.

tal

título, sino

en

las acciones; y que.

en suma, en una

sociedad democrática solo son dignos, sabios y virtuosos y acreedores á

consideración, los que propenden
al

con sus fuerzas naturales
patria.

bien y prosperidad de la

Para destruir estos gérmenes nocivos y emanciparnos

completamente de esas tradiciones añejas, nece-

sitamos una reforma radical en nuestras costumbres:
tal

será la obra de de

la

educación y

las leyes.

Una

lejislacion semi-bárbara, dictada
el

en tiempos

te-

nebrosos por

capricho ó

la

voluntad de un hombre,
el

para escudar los intereses y afianzar
ciertas
clases;

predominio de
satisfa-

una legislación hecha,

no para

cer

las

necesidades de nuestra sociedad, sino para rola

bustecer

tiranía

de

la

metrópoli; una
vasallos,
los

legislación

destinada á los

colonos y

no

á

ciudadanos;
diferencias,

una

legislación

que eterniza

pleitos y

DOGMA
causando
abre
la

SOCIALISTA.

163

ruina de
á

los particulares y del Estado;
la

que

ancho campo

mala

fé y

los abusos;

que da

margen

á las cavilaciones

de una jurisprudencia oscuargucia* escolásticas; una
raiz alguna

ra y vacilante,
legislación, en

erizada de

suma, que no tiene
la

en

la

inteligencia de

nación, y que mina por el cimiento
la

los principios de la igualdad y

libertad democrática;

jamás

podrá convenir ala América independiente.
la inteligencia

Nuestra legislación' debe ser parto de
y
.

costumbres de
Educarlo
al

la

Nación.

pueblo, morigerarlo, será el

modo de
á

preparar los elementos de una legislación adecuada
nuestro estado social y á nuestras necesidades.

La obra de

la

legislación es lenta,

porque

las

cos-

tumbres no se modifican de un golpe.
Las leyes influyen sobre

manera en mejora de
son malas,
las

las

costumbres.

Guando

las leyes

costum-

bres se depravan; cuando buenas se mejoran.

Los vicios de un pueblo están
dos

casi

siempre entrañalo ateslas

en

el

fondo de su legislación.

La América

tigua.

Las

costumbres americanas son hijas de

leyes

españolas.

Nuestras leyes positivas deben estar en armonía
los principios de dereclfo natural.

con
lalet

Jus frivatum
así

suh tutela juris puhlici.
1.

'

Porque

como

la

razón

Hacon.

\E. A.)

164
es el es
la

DOGMA SOCIALISTA.
fundamento de todos
regla primitiva
los

derechos,

la

ley

natural
las otras

y

el

origen

de todas

leyes.

Ellas serán peraonales, ó igualmente obligatorias pa-

ra todos.

La fuerza de
sobre todos.

la ley

no consiste sino en que

ella recaiga

Ellas fijarán á

cada ciudadano los

límites de

sus

respectivos derechos y obligaciones, y les enseñarán lo
útil

ó nocivo á su interés particular y
<

al

colectivo

déla

sociedad.
iSi

la

ley debe ser

una para todos, ninguna

clase

ci-

vil, militar,

ó religiosa tendrá leyes especiales, sino que
la ley

estará

sujeta á

común.
estos principios

A

la

realización de

deben encami-

narse las miras de nuestros legisladores.

Un cuerpo completo de
en
vista del
ría el sólido

leyes americanas, elaborado
la

progreso gradual de

Democracia, segrandioso de
la

fundamento

del

edificio

emancipación del espíritu americano.

1.

La asociación de

la

joven generación argtntin» se reservahacer
las leyes españolas,

una

clasificación

completa de todas

vigentes entre
la

nosotros, que están en oposición abierta con los principios de

igualdad
crí-

y

la

libertad democrática, pasándolas
filosófica

por

el crisol
le

de una verdadera

tica

La naturaleza de esta obra no

permite entrar en por (E. A.)

menores

DOGMA SOCIALISTA.

165

IX.

í\.

EMANCIPACIÓN DEL ESPÍRITU AMERICANO.

El gran pensamiento de
lizado.

la

revolución no se ha
libres.

rea-

Somos independientes, pero no
la

Los

brazos de

España ]no nos oprimen; pero sus tradi-

ciones nos

abruman.

De

las

entrañas de

la

anarquía

nació la'contrarevolucion.

La

idea estacionaria,

la

idea española, saliendo de su

tenebrosa guarida, levanta de nuevo triunfante su estólida

cabeza, y lanza anatemas contra

el

espíritu

refor-

mador y progresivo.
Pero su triunfo será efímero.
historia de la

Dios ha querido y

la

humanidad lo
existieron

atestigua,

que

las ideas
la

y los

hechos que

desaparezcan de

escena del

mundo
sado,

y se engolfen por siempre en el
tras

abismo del pa-

como desaparecen una
Dios ha querido que
el siglo
el

otras las generacio-

nes.
al

dia de

hoy no

se

parezca

de ayer; que

de ahora no sea una repetición
fué

monótona
que en
el

del anterior; que lo que

no renazca; y
en
la

mundo moral como en
la

el físico,

vida del

hombre como en
grese,

de los pueblos, todo marche y proincesante y continuo

todo sea actividad

mo-

vimiento.

166

DOGMA SOCIALISTA.
es

La contrarevolucion no

mas que

la

agonía lenta de

un siglo caduco, de

las tradiciones

retrógradas del antiguo

régimen, de unas ideas que tuvieron ya completa vida

en

la

historia.

¿Quién violando

la ley

de Dios,

podrá

reanimar ese espectro que solevanta en sus delirios envuelto ya en
el

sudario de

la

tumba?

¿El esfuerzo

impo-

tente de algunos espíritus obcecados?

Quimera
las

!

La revolución ruge sordamente en
nuestra sociedad.
la

entrañas de
la

Ella espera para

asomar
la

cabeza,
ella

reaparición del astro generador de

pátTia;

afila

en

la

oscuridad sus armas, y aguza sus lenguas de

fuego en
za; ella

las cárceles

donde

la

oprimen y

la

ponen mordaella

enciende todos los corazones patriotas:

ma-

dura en silencio sus planes reformadores, y cobra en el
ocio

mayor

inteligencia y poderío.
grillos.

La revolución marcha, pero con

A
la

la

joven

generación toca despedazarlos, y conquistar
la iniciativa

gloria de

en

la

grande obra de

la

emancipación del

espíritu americano,

que

se

resume en estos dos proy emancipación
so-

blemas:
cial
.

emancipación

política,

El primero

está resuelto,

falta

que resolver

el

se-

gundo.

En

la

emancipación social de

la

patria está vinculada

su libertad.

La emancipación

social

americana solo podrá conse-

DOGMA SOCULISTA.
guirse, repudiándola herencia que nos dejó
la

167

España,
al

y concretando toda
fin

la

acción de nuestras facultades

de constituir

la

sociabilidad

Americana.
los

La sociabilidad de un pueblo se compone de todos
elementos de
la

civilización-.— del

elemento

político,

del filosófico, del religioso, del del industrial.

científico,

del artístico,

La

política

Americana tenderá

á organizar la
la

demo-

cracia, ó en

otros términos la igualdad y
leyes adecuadas,
la

libertad,

asegurando, por medio de
cada uno de
los

á todos

y

miembros de

asociación, el

mas

amplio y

libre egercicio

de sus facultades naturales.
la

Ella reconocerá el principio de

independencia

y so-

beranía de cada pueblo, trazando con letras de oro en
la

empinada

cresta de los

Andes

á la

sombra de todos
la

los estandartes

americanos, este emblema divino;

nacionalidad

es

sagrada.

Ella fijará las reglas
sí,

que de-

ben regir sus relaciones entre
blos del

y con los

demás pue-

mundo.
individuo; y á

La Filosofía reconoce ala razón individual como único juez de todo lo que toca
colectiva,
al

la

razón

ó

al co«5e/i5?¿.s

general,
la

como

al

arbitro sobe-

rano de todo loque atañe á

sociedad.
el

La

Filosofía en la

asociación procurará establecer
individual y de
la

pacto de

alianza de la razón

razón

colectiva, del

ciudadano y déla patria.

168

DOGMA SOCIALISTA.
la fé,

La Filosofía ilumina
bordina también á
la
la

esplica la

religión y la su-

ley del

progreso.
inerte, busca la ley de
la

La

Filosofía

en

naturaleza

su generación; en

la

animalidad,

ley del desarrollo

de
la

la

vida de todos los seres; en

la historia, el hilo
la

de

tradición progresiva de cada pueblo y de
la

humalos

nidad, y por consiguiente
signios de
la

manifestación de
el

de-

Providencia:
el

en

Arte, busca
social,

el

pensa-

miento individual y
confronta
y

pensamiento

los cuales
la

esplica; ó

en términos metafísicos,
la

es-

presion armoniosa de

vida finita

y contingente, y

de

la

vida absoluta, infinita, humanitaria.
la

La Filosofía sujeta á leyes racionales
el

industria, y

trabajo material del

hombre.
la

La Filosofía, en suma, es
La

ciencia de

la

vida

en

1.

Filosofía presiente

ya y anuncia

el

nacimiento de una

reli-

gión racional del porvenir mas amplia que
de base
al

el cristianismo,

que sirva

desenvolvimiento del espíritu humano,

y

á la reorganización

de

las

sociedades europeas, y que satisfaga plenamente las necesidades
la

actuales de
la
tal

humanidad.

¿Quién será

el

revelador de esa religión
el

humanidad misma.
de la doctrina de

Esta idea que constituye

principio
salido

fundamen-

Lerroux y su

e.scuela,

no ha

aun de

la

esfera de la especulación,

y

nos reducimos á anunciarla, no siendo
las

tiempo
Nuestra

todavia de ventilar entre nosotros

cuestiones que envuelve.

en

el

cristianismo es completa: lo adoptamos

ademas

co-

mo

la religión del

pueblo, aun cuando quisieranios

verlo reinar con
(K- A.)

toda su pureza y magostad.

DOGMA

SOCIALISTA.
posibles,

169
desde
el

todas sus manifestaciones

mineral

ala

planta, desde la planta al

insecto infusorio, desde

el insecto al

hombre, desde
el ojo

el

hombre

á Dios.

.

La Filosofía es
interpretando

de

la intelijencia

examinando é
al

las leyes

necesarias que rigen

mun-

do

físico

y moral, ó

al

universo.

La
la

religión es el cimiento moral sobre
del

que descansa
la

sociedad, el bálsamo divino

corazón,
la

fuente

pura de nuestras esperanzas venideras, y
tica

escala mísla

por donde

suben

al

cielo los

pensamientos de

tierra.

La ciencia enseña
á

al

hombre á conocerse
la

á

mismo,

penetrar los misterios de
al

naturaleza,

á levantar

su pensamiento

Creador, y á encontrar los medios

de mejora y perfección individual y social. El Arte abarca en sus divinas
los
lo

inspiraciones todos
la

elementos morales y afectivos de
bueno,
la

humanidad:


lo

lo justo, lo

verdadero, lo bello, lo sublime, lo
la sociedad, lo

divino;
infinito;

individualidad y

finito

y

el

amor,

los

presentimientos,

las

visiones
la

del alma, las intuiciones

mas vagas y misteriosas de

conciencia;

todo lo penetra y abarca con su espíritu
lo

profético; todo

mira

al

través del
el

brillante

prisma
de

de su imaginación, lo anima con
su

soplo de fuego

palabra

generatriz,

lo

embellece

con

los

luci-

dos colores de

su paleta, y lo traduce en

inefables ó

170

DOGMA SOCIALISTA.
El canta
los
el

sublimes armonías.
tad, y solemniza lodos

heroísmo

y

la

liber-

grandes actos, tanto internos
las

como estemos de

la

vida de

naciones.
del

La Industria pone en manos
mentos para domeñar
brarse su bienestar,
creación.
las

hombre
de
la

los instru-

fuerzas

naturaleza, la-

y conquistar

el

señorío

de

la

Política, filosofía, ciencia, religión, arte, industria,

todo deberá encaminarse á

la

democracia, ofrecerle su
á robustecerla y
ci-

apoyo,

y cooperar activamente

mentarla.

En
estos

el

desarrollo natural, armónico
el

y

completo
de

de
la

elementos, está enumerado

problema

emancipación del espíritu americano.

X.

12.

ORííANlZACION DE

LA PATRIA SOBRE LA BASA

DEMOCRÁTICA.

La igualdad y
ó

la

libertad son los dos ejes centrales,

mas

bien, los dos

polos del

mundo déla Democra'

cia.

La Democracia parte de un hecho necesario,
cir,

es de-

la

igualdad de clases, y marcha

con

paso tirme

DOGMA SOCIALISTA.
liácia
la

171

conquista del reino de

la

libertad

mas

ároplia,

— de la libertad individual^
La Democracia no
la

es

civil y política. una forma de gobierno,

sino

esencia

misma de

todos los gobiernos republicanos,

ó

instituidos por todos para el

bien de

la

comunidad,

ó

de

la

Asociación.
es el

La Democracia
sobre
la

régimen de

la libertad,

fundado

igualdad de clases.
las asociaciones políticas

Todas

modernas tienden

á

establecer la igualdad de

clases, y

puede asegurarse,
las

observando

el

movimiento progresivo de
el

naciones

europeas y americanas, «que
dual de
dencia,
la

desenvolvimiento grala

igualdad

de clases, es una ley de
sus

Provies

pues

reviste

principales caracteres;
al

universal, durable, se substrae de dia en dia

poder

humano, y todos
bres
la.»
'

los

acontecimientos y todos los
saberlo á

hom-

conspiran

sin

extenderla y afianzar-

La democracia

es el gobierno de las mayorías,
la

ó

el

consentimiento umíor me áe

razón de lodos, obrany para
decidir soberala

do para

la

creación

de

la ley,

namente sobre todo aquello que interesa á
ción.

asocia-

Ese consentimiento general y uniforme constituye
la

soberanía del pueblo.
]

.

Tocqiievillc-

(E. A.)

172

DOGMA SOCIALISTA.
del
la

La Soberanía
que
pertenece á

Pueblo es ilimitada en
la

todo

lo

sociedad,— en

política,

en

la fi-

losofía,

en

la

religión; pero el pueblo
al

no es soberano
de

de

lo

que toca

individuo,

—de su

conciencia,

su

propiedad, de su vida y su libertad.

La asociacion'se ha establecido para
dos; ella es el fondo
dividuales, ó el

el

bien de to-

común de

todos los intereses inla

símbolo animado de
'

fuerza é inteli-

gencia de cada uno.
El fin de
la

asociación es

organizar

la

democracia,

y asegurar á todos y cada uno de los
ciados,

miembros asosus dere-

chos naturales^ —
facultades.

lamas amplia y
el

libre

fruición de
libre

mas amplio y

ejercicio de sus

Luego
violar

el

pueblo soberano ó

la

mayoría
coartar el
el

no puede
ejercicio
el

esos derechos individuales,

de esas facultades, que son á un tiempo
vínculo, la condición y
el

origen,

fin

de

la

Asociación.
pacto
está roto,

Desde
la

el

momento que

las viola, el

asociación se disuelve, y cada uno será dueño abso-

luto de su voluntad y sus acciones, y de cifrar su dere-

cho en su fortaleza.
Resulta de aquí, que
el

límite de

la

razón colectiva

es el derecho; y el límite de la razón individual, la 50-

beranía de la razón del pueblo.
El derecho del

hombre

es anterior

al

derecho de

la

DOGMA
asociación.

SOCIALISTA.
la ley

173
la

El individuo por

de Dios y de
vida, de

hu-

manidad

es

dueño exclusivo de su

su propie-

dad, de su conciencia y su libertad: su vida es un don

de

Dios; su propiedad,

el

sudor de su rostro; su conel

ciencia, el ojo de su

alma y

juez íntimo de sus actos;

su libertad,

la

condición necesaria
le

para

el

desarrollo

de las facultades que Dios

dio con el fin de que vi-

viese feliz, la esencia misnía de su vida, puesto que la
vida sin libertad es muerte.

El derecho

de

la
la

asociación está por consiguiente
órbita de los derechos individua.;

circunscripto en
les.

El
cial

soberano,

el

pueblo,
el

la

mayoría, dictan

la ley sola

y positiva con

objeto de afianzar

y sancionar

ley primitiva, la ley natural del
Ihjos

individuo.

Así es que,

de abnegar

el

hombre

al

entrar en sociedad una
al

parte de su libertad y sus

derechos, se ha reunido
la

contrario á los demás, y formado
fin

asociación, con el

de asegurarlos y extenderlosley positiva del soberano se ajusta á la ley na-

Si la
tural,

su derecho es legítimo y todos deben prestarle

obediencia, so pena de ser castigados
si

como

infractores;

la viola, es ilegítima

y tiránica, y nadie está obliga-

do á obedecerla.
El derecho de resistencia del individuo contra
la

las

decisiones tiránicas del pueblo soberano ó de

mayoría,

174
es por
(le

DOGMA SOCIALISTA.
consiguiente legítimo,
la

como

lo

es

el

derecho

repeler
al

fuerza con

la

fuerza, y de matar al ladrón

ó

asesino,

que

atiente á nuestra propiedad ó nuestra
las

vida, puesto

que nace de

condiciones mismas del

pacto social.

La soberanía
pecta
al

del pueblo es ilimitada

en cuanto res-

derecho del hombre-.

— Primer principio.
en cuanto tiene
"

La soberanía
por norma
la

del pueblo.es absoluta

razón:

— Segundo principio.
es ciega,
la

^.,

La razón colectiva solo es soberana, no
colectiva.
nal:
la

la

.voluntad

La voluntad,

caprichosa, irracio-

voluntad quiere;

razón examina, pesa y se
'

decide.

r-;

De aquí
residir en

resulta que

la

soberanía del pueblo solo puede

h
la

razón del pueblo, y qae solo es llamada á
parte sensata y racional de
la

ejercerla
social.

comunidad

La parte ignorante queda bajo
dia de
la

la

tutela y salvaguar-

ley

dictada por el consentimiento uniforme
-

del pueblo racional.

La democracia, pues, no
to
la

es

el

despotismo absoluel

de

las

masas, ni de

las

mayorías; es

régimen de

razón.

La soberanía

es el acto
libre.

mas grande y solemne de

la

razón de un pueblo
este

¿Cómo podrán

concurrir á

acto los que no conocen su importancia?

¿Los qué

DOGMA SOCIALISTA.
por su
del
falta

175
el

de luces son incapaces de discernir
de negocios públicos?

bien

mal en materia

¿Los qué,

como

ignorantes que son de lo que podría cenvenir, no

tienen opinión propia, y están por consiguiente espuestos á ceder á las sugestiones de los

mal intencionados?
podrían compromede
la

¿Los qué por su voto imprudente
ter la libejtad de
la

patria y la existencia
el ciego,

socie-

dad?

¿Cómo

podrá, digo, ver

caminar
á

el tulli-

do, articular el

mudo,

es decir concurrir
ni

los

actos

soberanos
cia?

el

que

no tiene capacidad
.Si

independen-

otra condición del ejercicio áe
dustria.
oficio

la

soberanía es
el

la

in-

El

holgazán,

el

vagabundo,

que no tiene

tampoco puede hacer parte

del soberano; porque,
la

no estando ligado por interés alguno á
rá fácilmente su voto por oro ó

sociedad, da-

amenazas.
la

Aquel cuyo
otro, y

bienestar

depende de

voluntad de
po-

no goza de independencia personal, menos
la
la

drá entrar al goce de
sacrificará su interesa

soberanía;

porque difícilmente

independencia de su razón.

El tutelage del ignorante, del bagabundo, del que no goza de independencia personal, es por consiguiente necesario.

La

ley

no

les

veda ejercer por

derechos so-

beranos, sino mientras permanezcan en minoridad: no
los despoja
ra poseerlos,

de

ellos, sino les
la

impone una condición pa-

condición de emanciparse.

176
Pero el pueblo,

DOGMA SOCIALISTA.
las

masas, no tienen siempre en

sus

manos

los

medios de conseguir su emancipación.
el

La

sociedad ó

gobierno que

la

representa debe ponerlo

á su alcance.

El
les

fomentará

la industria,

destruirá las leyes fiscala

que traban

su desarrollo, no

sobrecargará de

impuestos, y dejará que ejerza libre y severamente su
actividad.

El esparcirá

la

luz por todos los ámbitos de

la

socie-

dad, y tenderá su
validos.

mano

benéfica á los
la

pobres

y

des-

El procurará elevar á
las

clase

proletaria al

nivel

de

otras clases,
fin

emancipando

primero

su

cuerpo, con el

de emancipar despaes su razón.
las

Para emancipar

masas ignorantes y abrirles

el

ca-

mino de

la

soberanía, es preciso educarlas.

Las masas

no tienen sino instintos: son mas sensibles que racionales; quieren el bien y

no saben donde
.

se halla;

de-

sean
tad.

ser
.

libres,
"

y no conocen

la

senda de
"^

la liber-

La educación de

las

masas debe ser sistemada.

La
los

religión, moralizándolas, fecundará en su corazón

gérmenes délas buenas costumbres.
elemental
las

La instrucción

pondrá en estado de

adquirir mayores luces, y de llegar

un dia

á

penetrarse

DOGMA
(le

SOCIALISTA.
les

177
la

los

derechos y deberes que
^

impone

ciuda-

danía.

Las masas ignorantes, sin embargo, aunque privadas

temporariamente

del
la

ejercicio

de los derechos
están

déla soberanía ó de

libertad política,

en

pleno goce de su libertad individual: dos los miembros de
rales
la la

como

los de to-

asociación, sus derechos natulibertad civil

son inviolables:
la

también como

á

todos las escuda:

misma
el

ley civil, penal y constitu-

cional, dictadas por

soberano, proteje su vida, su
libertad;
las las

propiedad,
juicio

su conciencia y su
las

llama á
absuelve.

cuando delinquen,

condena ó

Ellas no

pueden

asistir

á la

confección de

la

ley

que

formula

los

derechos y deberes de los miembros aso-

ciados, mientras

permanezcan en
las

tutela y minoridad;

pero esa misma ley
las tiene

da medios de emanciparse y

entretanto

bajo su protección y salvaguar-

dia.

La democracia camina
diciones, á
la

al

nivelamiento de las con-

igualdad de clases.
clases

La igualdad de

envuelve— la
la

libertad
política.

indivi-

dual, la libertad civil y

libertad

Guando

todos
1.

los

miembros de

la

asociación estén en posesión

La asociación presentará en tiempo oportuno un plan comde instrucción popular, y propondrá

pleto

medios

adecuados para

ponerlo en planta.

flS

DOGMA SOCIALISTA.

plena y absoluta de estas libertades, y ejerzan de
coríiun la soberanía;

man-

la

democracia se habrá
la

difiniti-

vamente constituido sobre
la

basa

incontrastable de

igualdad de clases:— Tercer principio.

Hemos desentrañado
trazado los liioites de

el espíritu

de

la

democracia, y
pueblo.

la

soberanía del
el

Pase-

mos

á

indigar

cómo obra

soberano, ó en otros térvisible,

minos,

qué forma aparente,

imprime
la

á

sus

decisiones:
cia.

cómo organiza

el

gobierno de

democra-

El soberano para

la

confección de

la

ley delega

sus

poderes, reservándosela sanción de ella. El delegado representa los intereses y
la

razón del so-

berano.
El
legislador ejerce

*^

una soberanía limitada y temporazón.

raria; su

norma

es la

El legislador dicta

la

ley orgánica, y

formula en
las

ella

los derechos y deberes del ciudadano y

condiciones

del pacto de asociación.

Divide

la

potestad social en tres grandes poderes, á

qvienes traza sus limites
constituyen
CFática.
la

y

atribuciones, los cuales
la

unidad simbólica de

soberanía demo-

El legislativo representa
dicial

la

razón

del pueblo, el

ju-

su justicia,

el

ejecutivo su acción ó voluntad: el
el

primero labra

la ley,

segundóla

aplica, el tercero la

DOGMA SOCIALISTA.
ejecuta:

179
impuestos y es

aquel vota las erogaciones é

órgano inmediato de los deseos y necesidades del pueblo;
este es

órgano de

la justicia social,

manifestada en las

le-

yes:

el

último, administrador y gestor infalible de los
:

intereses sociales.

Estos tres poderes son
pero, lejos de aislarse y

á

la

verdad

independientes;
la

condenarse á

inmovilidad,

oponiéndose resistencias, mutuas, para mantener cierto

quimérico equilibrio; se
fin

encaminarán armónicos,

por distintas vias, á un

único


la

el

progreso social.

Su fuerza será
das,

la

resultante de las tres fuerzas reuni-

sus voluntades sé reunirán
la

en una voluntad; y

asi

como
la

razón,

el

sentimiento y

voluntad constituyon
tres

unidad moral del individuo,

los

poderes forel

marán la unidad generatriz déla democracia, ó
legítimo de
la

órgano

soberanía, destinado á fallar sin apelación
las

sobre todas
ciación.

cuestiones que

interesen á la

Aso-

Las condiciones del pacto están escritas;
angular del edificio social, puesta;
el
la

la

piedra

gobierno organiley

zado y animado por
El legislador
si ella

el espíritu

de

fundamental.
la

la

presenta

al pueblo*, el

pueblo

aprueba,

es el símbolo vivo de su razón.
del legislador constituyente
está
la

La obra

concluida.

Si la ley orgánica
blica

no es

la

espresion de

razón púsi

proclamada por sus legítimos

representantes;

180
estos

DOGMA SOCIALISTA.
no han hablado en
si

esa ley de los intereses y opinio-

nes de sas poderdantes;

no han procurado interpretar su
si

pensamiento; ó en otros términos,

los legisladores,

desconociendo su misión y

las

exigencias vitales

del

pueblo que representan, se han puesto como miserables
pJagiariosá copiar de aquí y de
tituciones de otros paises, en
allí

artículos de cons-

lugar de hacer una que

tenga raices vivas en
será un monstruo

la

conciencia popular,
sin

^su

obra

abortado, un cuerpo

vida,

una

ley efímera y sin acción,
el criterio

que jamás podrá sancionar

público.

El legislador habrá

traicionado
será

la

confianza

de su

poderdante,

el legislador

un imbécil.

Si al contrarióla obra del legistador satisface plena-

mente

la

razón pública, su obra es grande,
la

su crea-

eion sublime y semejante á

de Dios.

Entonces ni

el

pueblo, ni

el legislador, ni

ninguna
ese
la

potestad social, podrá llevar su
santuario,
ley

mano
ley

sacrilega á

donde

está

trazada
-la

con letras divinas
de
las

suprema é

inviolable;
Iva

leyes,

que

todos y cada uno

reconocido, proclamado y jurado

ante

Dios y los hombres respetar.
así,

La soberanía, por decirlo
esa ley:
blo;
allí
allí

se ha

encarnado en

está

la

razón y
la

el

consentimiento del puela libertad;
allí

está el

orden,

justicia y

está la salvaguardia de la

democracia.

DOGMA SOCIALISTA.
Podrá esta
ley ser revisada,

\Si
el

mejorada con
la

tiempo
|)or

y ajustada á los

progresos de

razón pública,
el

una asamblea elegida ad hoc por

Soberano; pero

entre tanto no llega esa época que ella

misma

señala;
to-

su

poder es omnipotente;

su voluntad

domina

das las voluntades; su razoh se sobrepone á todas las

razones.

.

,

r

=,,

^

Ninguna mayoría, ningún partido, ninguna asamblea
podrá atentar
tiránica.

á

ella,

so pena de ser

usurpadora y

Esa ley sirve de piedra de toque á todas
leyes; su luz las ilumina, y

las otras

todos los

pensamientos

y acciones del cuerpo social y de los poderes constituidos, nacen
Ella

de

ella

y vienen á converger á su centro.

es la

fuerza motriz que da impulso, y en torno

de

la

cual gravitan,

como

los astros

en torno del
el

sol,

todas las fuerzas parciales que
la

componen

mundo

de

Democracia.
Constituida así
la

democracia,

la

soberanía del pueblo,
á

parte de ese

punto, y empieza
ilimitada;

ejercer

su acción
la

incesante
órbita

é

pero girando siempre en
le

que

la ley

orgánica

traza; su

derecho no vá

mas

allá.

Ella por

medio de sus representantes, hace y deslleva

hace leyes, innova cada dia,
todas
parles,
é

su

actividad por

imprime un

movimiento incesan-

182
te,

DOGMA
una
transformación

SOCIALISTA.

progresiva

á

la

máquina

social.

Cada acto de su voluntad

es

una nueva creación;

cada decisión de su razón, un progreso.
Política,

religión, filosofía, arte, industria; todo lo
lo

examina,
y
lo

elabora,

lo

'sujeta

k su voto
la

supremo

sanciona:— la voz del pueblo es
lo

voz de Dios.
pueblo no tiene

De

dicho deduciremos, que
moralidad; que
si

si el

luces ni
titución

los

gérmenes de una consasi,

no están,

por decirlo

diseminados en
sus recuer-

sus costumbres, en sus sentimientos, en
dos,

en sus

tradiciones,

la

obra de orgauizarlo es

irrealizable;

que

el

legislador

no es llamado
el

á

crear

una

ley orgánica,

ó aclimatar en

suyo

la

de otros

países,. sino á

conocer los instintos,

necesidades, in-

tereses, todo lo

que forma

la

vida

intelectual,

moral

y

física

del pueblo que representa,

y á proclamarlos

y formularlos en una ley; y que solo pueden y de-

ben ser legisladores aquellos que reúnan
capacidad

á la

mas

alta

y

acrisolada virtud,

el

conocimiento mas
la

completo del espíritu y exigencias de

nación.

De aquí nace también, que

si el

legislador tiene con-

ciencia de su deber, antes do indagar cual

forma gusi el

bernativa seria preferible, debe averiguar
se halla

pueblo

&n estado de

rejirse

por una constitución; y
la

dado este

caso, ofrecerle, no

mejor y mas perfecta

DOGMA SOCIALISTA.
en
teoría, sino aquella

183
á

que se adapte

su

condición.
las

He dado á

los

Atenienses, decía

Solón, no

mejo-

res leyes, sino lasque se hallan en estado de recibir.

De
está

aquí se infiere, que cuando

la

razón pública no

sazonada,

el

legislador

constituyente no tiene
llevar

misión alguna^ y
su dignidad, ni de

no pudiendo
la

conciencia de

importancia
él

del papel

que

re-

presenta, figura en una farsa que
de, y dicta

mismo no

entien-

ó copia leyes con

el

mismo desembarazo

con que haria escritos en su bufete, ó reglaria Jas cuentas

de su negocio.
aquí,
al

De

en

suma,

deduciremos

la

necesidad
la

de

preparar

legislador, antes de

encomendarle

obra

de una constitución.
El legislador

no podrá estar preparado

si

el

pue-

blo no

lo

está.
el

¿Cómo
lo

logrará

el

legislador obrar
¿si

e\ bien, si
las ventajas
la

pueblo
la

desconoce?

no aprecia

de

libertad? ¿si

preñere la inercia á
innovaciones? lo que

actividad? sus kábkos, á las
lo

conoce y palpa, á

que no conoce y mira remoto?
lo

Es indispensable por
pueblo y
al

mismo

para preparar
la

al

legislador, elaborar primero

materia de

la ley, es decir, difundir las ideas

que deberán encaren
las leyes,
al

narse en

los

legisladores

y

realizarse

hacerlas circular, vulgarizarlas, incorporarlas
ritu

espí-

público.

184

DOGMA SOCIALISTA.
ilustrar
la

Es preciso, en una palabra,

razón del

pueblo y del legislador sobre las cuestiones políticas,
antes de entrar á constituir la nación,
?

Solo con esta

condición lograremos lo que deseael

mos

todos ahincadamente^ que aparezca ó una

legislador

futuro,

representación

nacional

capaz
sufre
el

de
la

comprender
sociedad,

y

remediar

los

males

que

de satisfacer sus votos, y de echar
social
"

fun-

damento de un orden
nente.

incontrastable y
'

permaV
:

''

'"''

^'

*

Mientras

el espíritu

público no haya

adquirido

la

madurez

necesaria,
la

las constituciones

no harán

mas

que dar pábulo á

anarquía, y fomentar en los ániley,

mos

el

menosprecio de toda

de toda justicia y de

los principios

mas

sagrados.
el

Siendo

la

democracia
la

gobierno del pueblo por

mismo, exige

acción constante de todas

las faculta-

des del hombre, y no podrá cimentarse sino
auxilio de las luces y moralidad.
Ella, partiendo del principio

con

el

déla igualdad de clases,
las ideas,

procura que se

arraigue

en

costumbres

y

sentimientos del pueblo, y elabora sus leyes é instituciones de

modo que

tiendan á estender y afianzar su pre-

dominio.

A llenar

las

miras de

la

democracia,

deben dirigirse

DOGMA SOCIALISTA.

185

lodos los esfuerzos de nuestros gobiernos y de nuestros
legisladores.

La Asociación de
cree, que
la

la

jdven

generación

Argentina

democracia existe en germen en nuestra

sociedad; su misión es predicarla, difundir su espíritu,

y consagrar

la

acción de sus facultades á fin de que

un

dia llegue á constituirse

en

la

República.
le

Ella

no ignora -cuántos obstáculos

opondrán, cier-

tos resabios aristocráticos, ciertas tradiciones retrógra-

das, las leyes,
Ella sabe es de

la falta

de luces y de moralidad.

que

la

obra de organizar ja democracia no
las constituciones

un

dia;

que

no se improvisan;
el

que

la libertad

no se funda sino sobre

cimiento de

las

luces y las costumbres; que una sociedad no se

ilustra

y moraliza de un golpe; que
aspira á ser libre,
ro, teniendo fé

la

razón de un pueblo que

no
el

se sazona sino

con

el

tiempo: pe-

en

porvenir, y creyendo que las altas
el

miras déla revolución no fueron solamente derribar

orden social antiguo, sino también reedificar otro nuevo, trabajará con todo el lleno de sus facultades
á fin

de que

las

generaciones venideras, recogiendo

el fruto

de su labor, tengan en sus

manos mayores elementos
constituir
la la

que nosotros para organizar y
Argentina sobre
la

sociedad

la

basa incontrastable de

igualdad y

libertad democrática.

180

DOGMA SOCIALISTA.

XI.

13. CONFRATERNIDAP DE PRINCIPIOS.

Uno de

los

muchos

obstáculos que boydia se oponen

y por largo tiempo se opondrán ala reorganización de
nuestra sociedad, es

h

anarquía que reina en todos ios
la falta

corazones é inteligencias;

de creencias comunes,
infundir
irresistible

capaces de formar, robustecer é

prepotencia

al espíritu

público.
el

No

existe ningún funla

damento sólido sobre

cual

pueda apoyarse

razón

de cada uno, ninguna norma, ninguna doctrina, ningún
principio de vida que atraiga, reúna y

anime

los

miemal-

bros divididos del cuerpo

social.

— No
en

hay bálsamo

guno que calme
dio á
la

los

corazones lacerados, ningún

reme-

inquietud y

desazón de los ánimos, ninguna
de
la

luz que guie á los hijos

patria
el

el

abismo espan^
las

toso donde los

ha sumergido

desenfreno de

pa-

siones y los atentados de

la tiranía.

Cada uno, amurallado en su egoísmo, ve pasar con
estúpida sonrisa el carro
triunfante
del

Despotismo
por sobre
la

por sobre

las glorias

y trofeos de

la patria,

sangre y cadáveres de sus hermanos, por sobre las leyes y derechos de
los
la

nación.

— Cada uno oye en silencio
en signo de

gritos y aclamaciones de la turba que,

DOGMA SOCIALISTA.
vasallaje,

187
si|

marcha en pos de sus

huellas, celebrando

omnipotencia y sus hazañas.

¿Qué origen dará ese marasmo del
á

espíritu

público?
esplicar

esa atrofia de tanto noble corazón?

¿Cómo

ese
las

fenómeno moraj que
grandes

se reproduce siempre

en todas

crisis sociales,
la

después de

los

desastres,

convulsiones y delirios de

guerra civil?— Es que toda
la

grande escitacion enerva; que tras
viene
el

fiebre y el
el

delirio,

abatimiento y

el

colapsus; y que,~ en

frenesí
los

de las pasiones políticas, pierden los pueblos

como

hombres, aquella primitiva

virilidad de

sus potencias,

aquella virginidad de su corazón, aquel

fuego y energía
los

de su

robusta adolescencia.
á entibiar las

—Es que

desengaños
ese

han venido

esperanzas; que

intenso
la

afanar, y esa lucha prolongada
tad,

para cimentar

liber-

han sido

estériles

é ineficaces; que los principios
la

y las doctrinas

no han producido fruto alguno; y que

de todos los hombres, de todos los patriotas, ha veel

nido a guarecer su impotencia en

abrigo desierto del
la

esceptisismo y de

la

duda, después de haber visto á
el

anarquía y

al

despotismo disputarse encarnizados

te-

soro recogido por su constancia y su heroísmo.

Felizmente no están sujetos
aniquilamiento
las
fatal

los

pueblos á esa ley
la

de

que estingue poco á poco

vida y

esperanzas del hombre.

El individuo desaparece,

pero quedan sus obras.

Cada generación que nace de

188
las

DOGMA SOCIALISTA.

,

entrañas del na ser, trae nueva sangre, infunde nueal

va vida

cuerpo social.

Se

diria

que

la

carne del

hombre
dad.

es de la tierra, pero su espíritu de la
el

humani-

Cada generación hereda

espíritu vital de la

generación que devoró

k
la

tumba.

Con cada genera-

ción retoñece el árbol de

esperanza del porvenir pro-

gresivo de los pueblos y de la humanidad.

Esa facultad de comunicación perpetua entre hombre y

hombre

entre generación y generación; esa en-

carnación continua del espíritu de una generación en
otra, es lo

que constituye

la

vida y la esencia de las so-

ciedades.

No son

ellas

simplemente una aglomera-

ción de hombres, sino que forman un cuerpo

homogéde
la

neo y animado de una vida peculiar, que resulta
relación

mutua de los hombres entre

sí,

y de unas gene-

raciones con otras.

La generación nueva no

está enervada:

ella

empieza

á vivir, y trae en su seno toda la energía,

deseos y esel

peranzas de un joven adolescente; pero sufre
dolor que todos, y
se halla envuelta en la
lleva
el

mismo
at-

misma
anarquía,

mósfera tenebrosa;

en su corazón

la

y

en su inteligencia

caos y lucha de contrarios ele*

mentos.
¿Y qué otra cosa podría heredar?
rasca, creciendo en las tempestades,

Nacida en
y no

la

bor-

divisando

en

el

mar de

tinieblas

que

la

circundaba, una antorcha

«
que
la

DOGMA SOCIALISTA.
al

189

*

encaminase

puerto de consuelo y salvación,

su espirita debió sufrir agitaciones intensas, y buscar

donde
vidad.

lo hallase, el

alimento

necesario

á

su

acti-

La Patria no

existia, ni la libertad

tampoco.

¿Qué

es la vida sin patria ni libertad?
tóle

debió decirse.— Falá su fé,

un móvil

á sus acciones,

un símbolo

un

blanco á sus esperanzas, un apoyo á su inteligencia; y
vacilaron, se chocaron y corrieron en dirección opuesta

sus pensamientos
la

por

el

campo

ilimitado de
la

la es-

;

peculacion y

duda, déla incertidumbre y

verdad."

Para salir de este caos^ necesitamos una luz que nos
guie,

una creencia

que nos anime, una religión que

nos consuele, una basa moral, un criterium común de
certidumbre que sirva de fundamento
las inteligencias,
al

labor de todas
patria

y á la reorganización de la

y de

.lasociedal.

Esa

piedra

fundamental, ese punto de arranque y

reunión, son los principios.
Política, ciencia, religión,
arte, industria, todo existe

en germen en nuestra sociedad; pero
los

como en
Hay,

el

caos
se

primitivos elementos de

la

creación.

si

quiere, en ellas

muchas

ideas;

pero no un sistema de

doctrinas políticas, filosóficas, artística,

no una verda-

dera ciencia; porque

la

ciencia no consiste en almace-

nar muchas ideas, sino en que estas sean sanas y siste-

i

90

DOGMA

SOCIALÍSTA.

madas, y constituyan, por decirlo
so para
el

asi,

un dogma

religio-

que

las profesa.

Nuestra cultura intelectual exije por

lo

mismo un

de-

senvolvimiento armónico, una marcha uniforme, una
elaboración
principios
peculiar, que tienda
á la

difusión

de los

sanos, á

la

uniformidad de las creencias, á

disiparla anarquia

délos espíritus, á vulgarizar y polas

ner en circulación

doctrinas progresivas, acalmar

tantas angustias y agitaciones, y á satisfacer las nece-

sidades

mas

vitales

de nuestra sociedad
la
la

La confraternidad de principios producirá
y
fraternidad

unión
familia

de todos

los

miembros de
sus

Argentina,
objeto
Patria.

y
la

concentrará
libertad

anhelos

en

el

solo

de

y

engrandecimiento

de

la

§.

XII.

14. FUSIÓN

DE TODAS LAS DOCTRINAS PROGRESIVAS EN
UN CENTRO UNITARIO.

No pretendemos
lo,

transar con

lo

bueno y
de
la

lo

ma-

ó

hacer

una

amalgama
filosofía

impura
no es

elementos
de
la

heterogéneos.
tencia.

Nuestra

impo-

Queremos

si

formular un sistema de creencias co-

DOGMA muñes y de

SOCIAI^STA.

\9l

principios luminosos, que

nos sirvan de

guia en la carrera que

emprendemos.
por

Nuestra
finido.

filosofía

lleva

áhisa—progreso

inde-

Los símbolos de nuestra
dad, libertad^ asociación.

fe,

son

fraternidad^ igual-

Caminamos
ciación de
á la igualdad

á la

Democracia.

— Organizar

la

aso-

modo que por una
y
la libertad,

serie
la

de progresos llegue

ó á

democracia:

— hé aquí
la

nuestra idea fundamental.

Nuestro punto de arranque y reunión sera
mocracia.

de-

^
industria;

Política, filosofía, religión, arte, ciencia,

todo

el

labor inteligente y material deberá encaminarse
la

á fundar el imperio de
Política

democracia.
la

que tenga otra mira, no que no coopere
á

queremos.
la

Filosofía

su desarrollo,

dese-

chamos.
Religión que no
la
la
.

sancione y

la

predique, no es

nuestra.

Arte que no se anime de so espíritu, y ño sea
espresion de
la

la

vida del individuo y
.,

de

la

sociedad,

será infecundo.

Ciencia q'ue

no

la

ilumine, inoportuna.
las

Industria que

no tienda á emancipar

masas, y

192
elevarlas á
la

DOGMA SOCIALISTA.
igualdad, sino A concentrar la riqueza en
la

pocas mano?;

abominamos.
la la

Para conseguir

realización completa de la igual-

dad de

clases,

y

emancipaciou de

las

masas,

es

necesario-.— «que todas las instituoiones sociales se dirijan al fin de la
la clase

mejora intelectual,

física

y moral de

mas numerosa y mas pobre.»
sociedad,

c(La

ó

el

poder que

la

representa, debe á
el

todos sus miembros instrucción, y tiene á su cargo

progreso de
El bre
la

la

razón pública.»

^

,'.
la

fin

de la política es organizar

asociación so-

basa democrática.
fin,

Para alcanzar ese

elaborar primero

la

materia

de la ley ó en ^tros términos,, preparar al pueblo
al legislador, antes de formar el congreso futuro

y

que

debe constituir

la

democracia.
la

El derecho del hombre es anterior ni de
ción.

asocia-

El derecho del

hombre

es tan legítimo

como

el

dere-

cho de

la

asociación.
la patria

Alianza y armonía del ciudadano y
dividuo y de
la

del in-

sociedad.
la

La

soberanía solo reside en

razón

colectiva

del

Pueblo.

El sufragio universal es absurdo.

1.

Convención Francesa.

(E- A.)

DOGMA SOCIALISTA. No
es nuestra fórmula de los
el

193

ultra-demócratas franel

ceses,— todo para
guiente,
blo.

Pueblo y por

Pueblo; sino
la

la si-

— todo para

el

Pueblo^ y por

razón del Pue-

E\ gobierno representativo QS
rio del progreso, de la

e\

instrumento necesa-

forma perpectible, pero indes-^

tructible de

la

Democracia.

Queremos
fía,

una

política,

una

religión,

una

filoso-

una

ciencia,

un

arte,
á

una industria que coocuridéntica

ran

simultáneamente

solución

moral:^

que proclamen y difundan verdades enlazadas entre
sí,

las cuales se

dirijan á establecer la
la

armonía de
de

los

corazones é inteligencias, ó
de
la

unión estrecha

todos los miembros

familia argentina.

La democracia

es la

unidad central que
la

nosotros

buscamos por medio de
nas progresivas: —ella

fusión

de todas las doctri-

será el foco hacia

donde

con-

vergerán todas nuestras tareas y pensamientos.
Solo serán progresivas
llas

para nosotros, todas aqueel

doctrinas que,

teniendo en vista
al

porvenir,

prola

curen dar impulso

desenvolvimiento gradual de
la

igualdad de clases, y que estén siempre á
dia de
la

vanguar-

marcha ascendente
luces á
la

del espíritu

humano.
pero

Pediremos

inteligencia

Europea,

con ciertas condiciones.
El

mundo

de nuestra vida intelectual será

á

la

vez

13

194

DOGMA SOCIALISTA.
tendremos
las

nacional y humanitario:

siempre un ojo
el

clavado en
las

el

progreso de

naciones, y

otro en

entrañas de nuestra sociedad.
aco-

Nuestro labor será doble— estudiar y aplicar,
piar semilla y sembrarla:
.la

conocer

las

necesidades de
al

nación, y contribuir con nuestras fuerzas

desar-

rollo

normal

de su vida, y

al

logro de sus gloriosos

destinos.

Todo

lo

que indique adelanto, todo lo que haya
las facciones

le-

gitimo en los intereses y doctrinas de
la

de

revolución, lo adoptaremos.

Las glorias de

la

nación y de nuestras notabilidades
tocan por herencia, pues forman

revolucionarias nos
la

espléndida

corona

de nuestra

Patria-.—no seremos

ingratos ni traidores.

No

pretendemos emanciparnos
la

de
al

las

tradiciones

progresivas de

revolución,
la

somos

contrario

sus

continuadores, porque tales
bido en herencia.

misión que nos ha caser dignos hijos de nues-

Queremos

tros heroicos padres.

El pensamiento de

Mayo

es el nuestro:

ambicionael

mos
éxito

verlo realizado completamente, sea cual fuere

de nuestros
el

esfuerzos

y

esperanzas,

sea

cual

fuere

destino que nos aguarde.

En vano

la tiranía,

la fuerza

bruta y las preocupaciones nos harán guerra
será ca-

y nos opondrán obstáculos invencibles; nada

bOGMA SOCIALISTA.
paz de desalentarnos:
table.
la fé

495

que nos anima es incontrasgrito de
el

Dios,

la patria, el

nuestra conciencia

y de nuestra razón nos imponen
nuestras fuerzas, y derramar,
tra sangre por la santa
si

deber de consagrar

fuere necesario, nues-

causa

de

la

igualdad y de

la

libertad democrática, y por la

emancipación completa

de

la

tierra

en que nacimos.

Vamos
cio de
ellas

á sacrificar la vida

que nos queda en benefiSi

las

generaciones venideras.
si

triunfamos,

bendecirán nuestros nombres:

perecemos antes

de tiempo, darán una lágrima á nuestras malogradas

pero nobles intenciones, y
iniciamos,
tria
si

continuarán
la

la

obra que
la

escuchan como nosotros
la ley
el

voz de

pa-

y obedecen

de

la

Providencia.

Trabajar por

progreso y emancipación completa de

nuestra patria, será poner las

manos en

la

grande y

magnífica obra de

la

revolución, y emular las virtudes

délos que

la

concibieron.

196

üOGiMA SOCIALISTA.

XUl.
45.

ABNEGACIÓN DE LAS SlMPATl^íS QUE

PUEDAN

LIGAR-

NOS A LAS DOS GRANDES FACCIONES QUE SE HAN DISPU-

TADO EL PODERÍO DURANTE LA REVOLUCIÓN

^

El Último resultado

de

la

fusión

doctrinaria,

for-

mulada en

el

precedente párrafo, es una fusión polí-

tica y social.

Armonía en
en
el

los intereses,

armonía en

las opiniones,

las

localidades,

en

los

hombres, en
política.

el

presente, en

pasado de nuestra vida Para
ello

una general amnistía para todos

los estravios

precedentes; una ley de olvido conteniendo todos los
1" Esta palabra simbólica etñ, la

décima en su orden primitivo de

colocación; pero habiéndose suspendido su esplicacion en
res el

Buenos Aiverificarla

año 37 por motivos especiales,
salió

se halló

por conveniente

en Montevideo, y
ción se hace

colocada
la

al fin

del

dogma.
la

Como en su
el

redac-

referencia á

que antecede,

hemos dejado

así tras-

puesta, suponiendo notarán íacilmente los lectores, que
terior debe ser el último,

párrafo anEl Sr.

por que resume

toda

la

doctrina.

Alberdi redactor de

ella, la

publicó con la nota siguiente:
la

"Se ha creido después de terminada

impresión de esta creencia,

nodeber

diferir el desarrollo

de esta palabra simbólica.
lo

Se ha tenido
que ha sido meunidad de es-

que cambiar de pluma para redactar con prontitud

ditado con calma: de aqui, en este párrafo, la falta de
tilo.

DOGMA SOCIALISTA.
momentos, tpdos
los sucesos, todos los

197
caracteres his-

tóricos de la revolución americana.

La revolución de Mayo,

se dividió al

nacer,

y ha

continuado dividida hasta los actuales dias: armada de
sus dos manos,

como

la

revolución
la

francesa, con
la

la
li-

una de

ellas

ha llevado adelante
la

conquista de

bertad, en tanto que con

otra,

no ha cesado de

des-

pedazar su propio

seno",

doble lucha

de anarquía y

de independencia, de gloria y de mengua, que ha he-

cho ala vez

feliz

y desgraciado

el pais,

que ha ilustra-

do y empañado nuestra revolución, nuestros hombres
y nuestras cosas.

La anarquía

del presente,

es hija de

la

anarquía del
antipatías

pasado: tenemos odios que no son nuestros,

que nosotros hemos heredado.

Conviene interrumpir

esa sucesión funesta, que hará eterna nuestra anarquía.

Que un

triple

cordón sanitario
al

sea

levantado
los

entre

ambas generaciones,
han dividido
los

través de

rencores

que

tiempos que nos han visto crecer.
la

Es

menester llevar
el

paz á

la

historia,

para radicaría en
el

presente, que es hijo del pasado,' y
hijo del presente.

porvenir, que

es

Facción

Morenista. facción Saavedrista,. facción Ri-

vadavista, facción Rosista, son para nosotros voces sin
inteligencia;

no conocemos partidos personales: no nos

adherimos

á los

hombres: somos sQcuaces de principios.

^"l

198

DOGMA SOCIALISTA.
al

No conocemos hombre malo
de progreso y libertad.

frente de los principios
la

Para nosotros
la

revolución es

unaé

indivisible.
la

Los que

han ayudado, son dignos
Ol-

de gloria: los que

han empañado, de desprecio.
las faltas

vidamos no obstante
sar

de los unos para no pen-

mas que en

la

gloria de los otros.

Todos nuestros hombres, todos nuestros momentos,
todos nuestros sucesos presentan dos faces: una de gloria, otra

de palidez.

La juventud se ha colocado cara

á cara con la gloria de sus padres, y ha dejado sus fla-

quezas en

la

noche
alerta

del olvido

Vivamos

con

los juicios

de nuestros padres
divididos, y
visto

acerca de nuestros padres.
ei

Han estado
se

en

calor de

la

pelea

mas de una vez

han

con los
despre-

ojos del odio, se
cio.

han pintado con

los colores del

A

dar ascenso á sus palabras, todos ellos han sido

un puñado de bribones.
ellos

A

creer en lo que vemos,
telos

han sido una generación de gigantes; pues que
salido de sus

nemos un mundo

manos.

Ahí están

hechos, ahí están los resultados, ahí está
sobre estos fundamentos incorruptibles
nizada toda reputación, todo
co.
título,

la historia:

debe ser orga-

todo juicio históri-

No tenemos que invocar testimonios sospechosos,

tradiciones apasionadas y parciales.

Somos

la

poste-

ridad de nuestros padres; á nosotros compete

el juicio

de su vida.

Nosotros

le

pronunciaremos en

vi^ta

del

DOGMA
proceso veraz de
la

SOCIALISTA.

199
Ca-

historia y de los

monumentos.

da vez, pues, que uno de nuestros padres levante su voz

para

murmurar de

los

de su época, implorémosle

el si-

lencio.

Ellos no son jueces competentes los

unos de

los otros.

Cada

libro, cada

memoria, cada pajina
los

salida

de su
la

pluma, refiriéndose á

hombres y

los

hechos de

re-

volución americana, deben ser leídos por nosotros con

lamas escrupulosa circunspección,
ponernos á pagar alguna vez
toda una existencia con
titud y del olvido.
la

si

no queremos es-

los sinsabores gloriosos de
la

moneda amarga de

ingra-

Todos
tidos

los periodos, todos los
el

hombres, todos
la

los

par-

comprendidos en

espacio de

revolución,

han

hecho bienes y males
no.

á

la

causa del progreso america-

Escusamos, sin legitimar todos estos males; reco-

nocemos y adoptamos todos estos bienes.— Ningún periodo, ningún hombre, ningún partido tendrá que acusarnos de haberle desheredado del justo tributo de nuestro reconocimiento.

,Todos los argentinos

son unos en nuestro corazón,

sean cuales fueren su nacimiento, su color, su condición
su escarapela, su edad, su profesión, sudase.
tros

NosoPatria^
sola

no conocemos mas que una sola facción,
solo color, el

la

mas que un

de Mayo, mas que una

época, los treinta años de Revolución Republicana. Des-

200
de
la

DOGMA SOCIALISTA.
altura de estos

supremos dat05, nosotros no sabecelestes^

mos qué son
cianos^ año

unitarios y federales^ colorados y

'plebeyos y decentes^ viejos y jóvenes^ porteños y provin-

iO y año 20, año 24 y

año 30: divisiones
el

mezquinas que vemos desaparecer como

humo, dela

lante de las tres grandes unidades del pueblo, de

ban-

dera, y de

la

historia

de
el

los

argentinos.

No tenemos

mas

regla para liquidar
los

valor de los tiempos, de los
la

hombres y de

hechos, que

magnitud de

los

moes-

numentos que nos han dejado.
to

Es nuestra regla en

como en

todo: á cada época, á cada

hombre,

á

cada

suceso, según su capacidad; á cada

capacidad, según

sus obras.

Hemos
época de

visto
la

luchar

dos

principios,

en

toda

la

revolución, y permanecer hasta hoy inde-

cisa la victoria.

Esto nos ha hecho creer que sus fuer-

zas son

iguales, y

que su presencia

simultánea en

la

organización argentina, es de una necesidad y correlación inevitables.

Hemos

inventariado

el

caudal res-

pectivo de poder de
rativo, y

ambos

principios unitario y fede-

hemos obtenido

estos resultados*-

ANTECEDENTES UNITARIOS.
Coloniales.

La unidad
diciaria.

política.

La unidad

civil.

La unidad ju

La uíiidad territorial.

La unidad financiera.

DOGMA
La unidad

SOCIALISTA.

201
religiosa.

administrativa.

La unidad

La

unidad de idioma.

La unidad de

oríjen.

La unidad

de costumbres.
Revolucionarios.

La
canos.

unidad

de

creencias

y

principios

Bepubli-

La unidad de formas representativas. La unidad de
pación.
sacrificios

en

la

guerra de emanci-

La unidad de conducta y de acción en dicha empresa.

Los distintos pactos de unidad
gresos,

interrumpidos;
generales

con-

presidencias,

directorios

que con

intermitencias

mas

ó

menos

largas se

han dejado ver

durante

la

revolución.

La unidad La unidad
unidad
terior.

diplomática,

externa ó

internacional.

de glorias.

La unidad

de bandera.'
reputación

La
ex-

de

armas.

La unidad

de

La unidad

tacita, instintiva,

que se revela cada vez

que se dice sin pensarlo:
torio

República Argentina, terriargentina,

argentino,

nación argentina, patria

pueblo argentino, familia argentina, y no Santiagueña
y no Gordovesa, y no Porteña.

La palabra misma ar-

gentino es un antecedente unitario.

202

DOGMA SOCIALISTA.
ANTECEDENTES FEDERATIVOS.

Las diversidades,

las rivalidades provinciales,
la

sem-

bradas sistemáticamente por

tiranía colonial, y re-

novadas por

la

demagogia republicana.

Los largos interregnos de aislamiento y de absoluta independencia provincial durante
la

revolución.

Las especialidades provinciales, provenientes del suelo

y del clima, de que se siguen otras en

el carácter,
la

en

los hábitos,
tria

en

el

acento, en los productos de

indus-

y del suelo.
las

Las distancias enormes y costosas que
de otras.

separa unas

La
nizar

falta

de caminos, de canales; de medios de orgatrasporte.

un sistema regular de comunicación y

Las largas tradiciones municipales. Las habitudes ya adquiridas de legislaciones y gobiernos provinciales.

La posesión actual délos gobiernos
nos de
las

locales en las

ma-

provincias.
la

La soberania-parcial que
buyó
á

revolución de Mayo atri-

cada una de las provincias, y que hasta hoy les

ha sido contestada.

La imposibilidad de reducir
biernos
al

las

provincias y sus go-

despojo espontáneo de un depósito, que, con-

servado un dia, no se abandona
propia dirección,

nunca,— el poder de

la

la

libertad.

DOGMA SOCIALISTA.
Las susceptibilidades,
provincial.
los subsidios

203
del

amor propio

Los zelos eternos por
pital.

las ventajas de la provincia ca-

De donde nosotros hemos debido concluir
dad de una
total

la

necesi-

abnegación, no personal, sino política,
las

de toda simpatía que pudiera ligarnos á

tendencias

esclusivas de cualquiera de los dos principios que, lejos

de pedir

la

guerra, buscan ya, fatigados de lucha, una

fusión armónica, sobre la cual descansen inalterables
las libertades

de cada provincia, y

las

prerogativas de

toda la nación: solución inevitable y única que resulta

toda de

la

aplicación á los dos grandes términos del prola

blema argentino,

Nación y

la

Provincia; de

la

fórmula

llamada hoy á presidir

la política

moderna, que consiste

como
de
la

lo

hemos dicho en

otra parte, en la armonización

individualidad con la generalidad, ó en otros térla

minos, de

libertad con la asociación.

Esta solución, no solo es una
situación

demanda

visible de la

normal de

las cosas argentinas, sino

también
la situa-

una necesidad

política

y parlamentaria, vista

ción de los espíritus; por que de ningún

modo mejor que

en

la

armonía de

los

dos principios rivales, podrían en-

contrar

una

paz lejítima y gloriosa los hombres que
los

han estado divididos en
deral.

dos partidos Unitario y Fe-

204
La forma
crito,

DOGMA SOCIALISTA.
de periódico que se dio á
la la

primera edición de este
se difundiera

es-

no era

mas conveniente para que

con

facilidad

y eficacia; y este es uno de los motivos que nos han impulsado á reim.
primirlo en forma de libro.

Tenemos mucha

en

las ¡deas,

pero tam-

bién creemos que su triunfo depende á

menudo de

los

medios que se

emplean para propagarlas.
nosotros tan eficaz

La

prensa periódica no nos parece entre
por-

como en

otros paises pura la difusión de ideas,

que no puede ser analítica y esplicativa, y supone en
na instrucción previa sobre
riódico se hojea
las cuestiones

los lectores algu-

que

ventila;

y porque un pe-

un momento por curiosidad

6 pasatiempo,

y luego
país.

se

arroja: la prensa periódica

poca utilidad ha producido en nuestro

La

prensa doctrinaria,
la

la

prensa de verdadera educación popular de-

be tomar
la

forma de

libro

para tener acceso en todo hogar, para atraer

atención á cada instante y ser realmente propagadora.

—Asi

quisié.

ramos que en vez de muchos periódicos, se escribieran muchos Manuales

de Enseñanza sobre aquellos ramos del saber

humano, cuyo

cono-

cimiento importa popularizar entre nosotros.
lar,

Una

Enciclopedia popula

elaborada en mira del desenvolvimiento gradual y armónico de
el

Democracia en

Plata, llenarla perfectamente

las

condiciones que

nosotros concebimos para la prensa progresista del porvenir en nuestro
pais.

Si quiere Dios que alguna vez volvamos á poner

el

pié

en

la

tierra natal,

no echaremos en olvido

este pensamiento:

hoy carecemos

absolutamente de medios para ponerlo en planta.
[ífota de Echeverría)

MAYO Y LA ENSEÑANZA POPULAR EN EL PLATA.

DISCIRSO POR DON ESTEVAN ECHEVERRÍA.

'

Ideado para una festividad del 25 con motivo de una
obra de enseñanza, cuando se oian silbar
los apóstatas reaccionarios
las balas

de

de Mayo y

las

de sus indó-

mitos defensores

— este

discurso no podia ser una di-

sertación literaria, agena del dia, del auditorio y las

circunstancias.

Era preciso desentrañar
plicarlo y buscar

el

pensamiento de Mayo, es-

en

la

fuente primitiva de nuestra his-

toria revolucionaria, el principio

de moralidad que

le-

jitimase y justificase
ra civil

la

lucha actual y nuestra larga guerla coli-

— principio
la

de moralidad que resulta de
la

sión necesaria entre
crática y
1.

idea de

Mayo progresiva y demo-

idea colonial retrógrada y contrarevolucio-

Publicado por primera vez en Montevideo

—Impreut^ del Na-

cional.

206
naria \

DOGMA SOCIALISTA.
Esta investigación debía forzosamente llevarla

nos á reconocer que

enseñanza popular metódica y
era la condición in-

fundada sobre
dispensable, y

el la

dogma de Mayo

garantía única de sólida paz, de pro-

greso y libertad para los pueblos del Plata.— Esto hici-

mos.

Las alusiones de actualidad fluían del asunto
se esplican de suyo.

mismo y

Otra míranos propusimos.— El culto consagrado an-

teriormente á Mayo habla sido, mas material que
ral,

mo-

y nos pareció que era tiempo de ensayar una refor-

ma

en

el

modo
alta

de solemnizarlo hoy que tenemos reve-

lación

mas

y racional de su pensamiento.— No nos

fué dado realizarla.

Habiendo después cedido este discurso para que se
insertase
al

frente de

la

colección de cantos á Mayo, cu-

yo producto se destinaba á los Inválidos, renunciamos
al

derecho de darle publicidad por otra

vía.'

Hoy que
publicarlo,

el

«Progreso de Chile» se ha adelantado á
lisonjeras, he-

honrándonos con palabras
nuestro entender,
la

mos

realizado, á

idea que lo ori-

ginó y pagado nuestra deuda de compromiso público;

que una época de regeneración parece aproximarse para
1.
ría,

Nadie podrá legítimamente disputárnosla prioridad de esta teocriterio histórico

único fundamento racional de
la

para nosotros.

mucho gusto

hemos
el

visto reproducida

en

los interesantísimos

Con "Apun-

tes" que publica

Nacional: obra tan bien pensada

como

escrita.

DOGMA SOCIALISTA.
los pueblos del

207

Plata;

— consideramos oportuno propala

garlo á fin de llamar des hacia
la

atención de nuestras capacida-

cuestión capital que en concepto nuettro se

inscribirá en su

programa*— la enseñanza

popular.
6, 1845.

Jnnio

Montevideo,

Mayo

27 de 1844.

Cumpliendo con V. E. tengo
discurso que debí pronunciar
tro, si
la

el

honor de enviarle
el

el

noche del 23 en

Tea-

por motivos que hallé racionales, no se hubiese

dispuesto de otro modo.

Concebido rápidamente, con una mira especial y se-

gún

las

formas libres de

la palabra, solo

me he

ceñido á

enunciar algunas ideas, cuyo amplio desarrollo precisa-

ba un
rito

libro.

No busque por consiguiente V. E. méen
él,

literario

sino el buen
la

deseo de dedicar un

momento al

servicio de

causa del Pueblo.

Confesaré á V. E. que hubiera deseado levantar mi
débil voz, para hacer sentir al auditorio la

inmensa imsolemnidad

portancia del pensamiento culminante de

la

del 25, y que mil voces elocuentes se hubiesen unido á
la

mia

á fin

de esclarecerlo y consagrarlo á

Mayo como

su ofrenda

mas

digna; porque en Ja educación del pue-

208
ble, á

DOGMA SOCIALISTA.
mi
ver, están entrañadas todas las esperanzas de
.,
..

esa inmortal revolución.

^-

^.,;.,

..

Ese pensamiento
Dios que
el

lo

debe su patria á V. E.

¡Quiera
al
la

sol del

venidero Mayo lo vea realizado
E,
al

menos en

parte, y que V.

saludarlo, pruebe

noble satisfacción de haber iniciado una obra santa.

De V. E. aífmo. servidor Q. B.

S.

M.

Esteban Echeverría.

Exmo.

Sr. Ministro de Hacienda del Estado Oriental,

Don Andrés Lamas.

Señores:

Emigrado en

este país,

desnudo

del

prestigio

y au-

toridad, que suele dar á los

hombres su posición cons-

picua en

la

sociedad,
el

me

veo sin embargo precisado á

espresar á S. E.

Señor Ministro mi sincera gratitud

por

la

distinción con que ha querido honrarme, encola

mendándome
primaria para
distinción;

redacción de una obra sobre enseñanza

la

República.

Pero mal aprecia ria esa
si al

me

consideraría indigno de ella^

hacer-

me
tase

cargo de trabajo de tanta importancia,

no manifesél,

sucintamente una opinión racional sobre
el

y

al

mismo tiempo desentrañase

sentido y las profundas

EDICACIOX.

200

miras que envuelve.— Y para esto, señores, presumo

me

otorgareis toda vuestra indulgencia.

.,;

S. E. el
iniciar

Señor Ministro se propone, en mi concepto,
la

en su pais

realización de

un pensamiento

grande y verdaderamente patriótico, del único que podria darnos en el porvenir
la la

solución completa del pro-

blema de

Mayo— es

decir,

regeneración social de los
^

pueblos del Plata.

Esa revolución gloriosa, Señores, tuvo en

vista

indudel
la

dablemente dos fines— 1."

la

emancipación

política

dominio de España, triuufo que logró completo en
guerra de
la

independencia— 2.»

fundar

la

sociedad

emancipada sobre un principio distinto del regulador
colonial.
V
.
.

.

Antes de Mayo

el

pueblo era vasallo, después de Mayo

fué soberano, y nació en las orillas del Plata la
cracia.

Demoal

El principio de

la

Democracia, venciendo

nuevo móvil y regulador social.— Pero ese principio ó nueva fuerza
colonial, entró desde entonces á ser el

motriz, para obrar de un

modo

eficaz y regular, debió
la

haberse de ante

mano

incorporado, en
la inteligencia

educación, en

nuestras costumbres, en

de todos, y esto

no sucedió por que era imposible, por que un pueblo
no
se

transforma de un soplo, no cambia de hábitos, de
de ver y de sentir, sino después de una larga y la14

modo

boriosa ednracion.

2Í0
Cierto es que
el

EDUCACIÓN.
principio

de

la

Democracia, inau-

gurado en Mjyo, apareció desde luego consignado en
algunas de
las

instituciones revolucionarias,

pero

esas

instituciones no fueron comprendidas ni se arraigaron,

y por consiguiente poca ó ninguna influencia tuvieron
para rej^enerar moralmente
la

sociedad, y prepararla al
^

régimen democrático.
Bien
lo

.

sabéis,

señores:

el
la

régimen democrático se
fraternidad,
la

propone organizar y asegunir
y
la libertad
la

igualdad

de todos y cada uno de los miembros y
la

de

asociación política,
á

revolución de

Mayo,

hecha
otro

nombre de
Pero
la

la

Democracia, no pudo proponerse
civil

fln.

guerra

pronto rompió entre no-

sotros los vínculos ÚQ fraternidad, y entronizando hoy

un partido, mañana otro, perseguidor

el

del primero, tur-

equilibrio de la igualdad y
la

hubo

tiranía y desigualsociales;

dad en

participación délas cargas y goces

libertad d(ísenfrenada
los

para los unos, y esclavitud para

otros,

cien veces

mas

insufrible

y

iDdiosa

que

el

vasallaje colonia!.

La Democracia
se

lejos de lograr su

objeto se cstravió,
llegó á

reveló contra

misma, y hasta
á

suicidarse

traspasando su soberanía

un hombre.
casi

La guerra

civil sin

embargo, estado
desde Mayo,
la

normal de
civil

los puüblos del Plata
(pie lanío y

guerra

por

la

ron tanta ignorancia y sin razón nos acri-

EDICACIOX.

211

mrna
la

la

Europa, que no tiene memoria para recordar
larga y desastrosa

macho mas

de

la

infancia de su

sociabilidad; la guerra civil, digo, tuvo entre nosotros,
si

no un oríjen tan alto y noble,

al

menos

tan legítimo

y necesario

como

la

revolución de Mayo; y asi
la

como
co-

Mayo

nació de las madrastras entrañas de

tiranía cola

lonial, la

guerra

civil,

fué el monstrooso fruto de
el

lisión ó

choque entre

principio de

Mayo

y

el

prin-

cipio colonial, vencido pero

no aniquilado.

Éntrelos hombres de entonces, educados todos bajo
elréjimen colonial,
debió necesariamente haber
la

mu-

chos que simpatizasen de corazón con

revokicion.de

Mayo, que

la

comprendiesen y

le

presta.<en el

apoyo de
viril

su inteligencia ó su

brazo.— Esa generación

en-

tonces, siguió su bandera, y fué mártir ó vencedora por
'ella.

Debieron del mismo modo existir hombres que
rasen con ojeriza,

la

mi-

como una

verdadera rebelión y una

calamidad para

el país,

y otros también que quisieran

esplolarla en provecho suyo.

Estos hombres fácilmente

se unieron, se entendieron, se afiliaron
tico bajo la

en partido

polí-

enseña de diversos caudillos, y de ahi prola

vino forzosamente

lucha entre

el

principio de

Mayo

progresivo y dcmocríitico representado por los primeros, y el

principio colonial retrógrado y contrarevolu-

cionario, representado por los segundos.

2lá

EDICACIOX.

La coexistencia pues y

la

lucha de esos parlidos fué

indispensable, 16jica, y tenia raices profundas en nuestra sociedad.
..

.^

^

»

¿Qué quería uno y otro de esos partidos?— El predominio
social, el poder.

No

habia palestra legal donde
la

disputárselo racionalmente,

porque

revolución no

pudo fundar institución alguna, y debieron arrancárselo á

lanzadas.— Asi, recíprocamente vencidos ó ven-

cedores, reclutando cada dia nuevosy
tidarios

mas robustos parla

han sostenido esa sangrienta lucha y
la

sosr

tendrán en adelante; porque
la

historia que

no es mas que

manifestación exterior de

la

vida de un pueblo, tiene

también su
saria.

lójica inflexible, su ley providencial

y nece-

Los que niegan ó desconocen esa ley son
tatan, los
los
la

los
la

que apos-

que se fatigan pronto y pierden

esperanza,
cuchillo de
al

que se resignan

á entregar su cabeza al

tiranía, y quisieran

comprásemos

la

paz aun

precio

del

deshonor y

la

infamia; pero los que están penetra-

dos de su existenria, jamás se desalientan, ni transijen,
y combaten ó mueren guardando su
fé viva

en

el

triunfo

completo de

la

revolución de Mayo.
el

Eu vano hoy
grie

partido retrógrado y contrarevolu-

cionario, que se vendió villanamente á

un amo, se en-

cou

el

poder, y sueña conservarlo
á sus conlinrios.

como herencia
vano
á falta

suya aniquilando

— En

de

EDUCACIÓN.
creencias y Je un principio de vida racional, tiae
el

'213
ter-

ror en su pendón intruso de esclavitud y de esterminio:

mañana,

sí,

no está

lejos el dia

en que caiga sobre

él»

justiciero el brazo pujante de la Democracia.

Nonos imaginemos
Ro¿as, aniquilaremos
es imposible.
cial á ese

sin

embargo que aniquilando

á

al

principio que sostiene, no, eso
el

Se arraivcará

poder y

la

iniciativa sola

partido infame que ha traicionado

patria, re-

negando de Mayo; pero existirán muchos hombres de
ese partido, aparecerán otros educados en su escuela,

preocupados, apegados á

las

viejas .tradiciones:

habrá

siempre ignorantes qne renieguen por impotencia ó envidia del progreso y la civilización, y especuladores egoístas

que sepan esplotarlos; y todos estos unidos trabael

jarán nuevamente por rehabilitar y sostener
pio retrógrado.
:
.
T

princi::-

j

,

,

.

Ki.H- ;,

..

Pero es mas que probable que
tidos, después de
la

la

colisión de los par-

caida dé Rosas, será en el terreno

de

la

legalidad, y que cansados de tan larga y desastrosa

contienda, no buscarán las llanuras y

cuchillas para

ventilar con la lanza su derecho del predominio social.

Y esto

es lo

que todos debemos apetecer; por esto pela

lean los patriotas que sostienen

bandera de Mayo, por

que desaparezca
de
la

la tiranía, el

caudillaje y el

predominio
li-

fuerza bruta; por que reine la ley, el orden, la
al fin

bertad; y se abra

la

arena de

la

discusión, donde

'il'l

KDIC ACIÓN.
Incluir [lacilicamenlo

puedan

Ludas las opiaiünes logila

liinas y cünquislar

con

las

armas do
so

razón,

el

poder

y

la iniciativa social, las
'
-

que

muestran mejores y mas
-

capaces.

-

^

Mayo, Sres., es
social.

el

símbolo vivo de nuestra religión
decir fraternidad, igualdad, liber-

Mayo quiere

tad, palabras

que recíprocamerfle seesplican y compleque se

tan; tt'rminos idénticos de la trinidad misteriosa

funde y se encarna en

la

Democracia.
de

¿Pero porqué

la

Democracia, hija primogénita

Mayo, después de

treinta y cuatro

años de revolución,

no ha logrado convertirse en
ladora
institución, y peleamos
la tierra

incontrastable y regu-

aun para asegurar su

imperio?— Porque

donde Mayo desparramó su
no
lo

principio estaba inculta; porque el pueblo

com-

prendía, y no supo apreciar los derechos y obligaciones

de su nuevo rango social; y porque nuestros gobiernos,

por caüías que no es de ahora examinar, descuidaron iniciarlo

en ese conocimiento, proporcionándole
-^
'

la

edu-

cación necesaria.

Desconociendo

el

pueblo su

deber,

fácilmente lo

estraviaron, y lo hicieron servir de instrumento á las

ambiciones egoístas, ó á los intereses de
y así tiranizado y sacrificado siempre,

los partidos;

ninguna ventaja

material ni moral reportó de

la

revolución de Mayo, y

EDLCACION.
solo nprcftilió en
la

21ü
anarquia vicios y
li-

escuela do

la

berlinage desenfrenado.
Ai^í

entre las

filas

de los

diversos bandos

se

le

oyó
así

mil veces gritar alucinado:

aViva

la Liberladl»

y

ahora

mismo

allí

en

el

Cerrito,

cuando derrama su
«Libertadl» y llama
la

sangre por

un

tirano,

vocifera

esclavos á los que defienden su causa,

causa de
.

la

Democracia.

.^>

.^i..

...

.

-a:^

,

;

;^.vi :rp

.

.tr:;'-:'?^

;

¿Atribuiremos semejante aberración moral
sidad"?

á perver-^

No, señores; un pueblo jamás es perverso-,
lo

los

perversos y malvados son tos que
su Ignorancia.'
'

engañan y
;

esplotar^

""'

-.
la

Ademas,

las

grandes solemnidades de
el

Patria que

debieron ser para

pueblo una escuela de enseñanza,

tuvieron en los pasados tiempos
material, ó permítaseme
la

mas bien

visos de culto

espresion, de idolatría paga-

na.— El
pero

pueblo es verdad veneraba en ellas á Mayo;

]\Iayo era

un símbolo mudo para

él,

que no com-

prendía ni hallaba luz para

comprender.— Saludaba su
las

Sol con Víctores entusiastas, y cantaba en
plazas,

calles

y

una canción cuyo mérito no quiero poner en du-

da, pero cuyos acent&s lo estimulaban solo á guerrear,

como
libre.

si la
•;,:_;

guerra fuese
,

el

elemento de vida do un pueblo
-^
:

:

^..^/

:,^,;

...

No

se cuidaba de esplicar al
el

pueblo

en esas ruidosas

solemnidades,

pcnsamicnlo sinlélico de

Mayo,

la

:2|(')

EUICACION.

idea polilica y social que represen laba.— Se le mostra-

ba

el

símbolo rodeado de prestigiosa pompa, sin duda

para
culto
ser,

que se

divirtiese

en
si

mirarlo, ó

le

diese

un

maquinal,

como
'
'

en ese culto

no

debiera

semejante
"

á todo§, la

espresion viva de iina creen*
'

cia sociül.

.

-

-

¿Se creia acaso, que con músicas, fuegos y luminarias
se solemnizan

dignamente los grandes recuerdos y

tra-

diciones de

la

vida de un pueblo libre?-— Asi hacen los

gobiernos tiránicos. —Acordaos del 'panem ñrcenses de
los

Romanos en tiempo

del

Imperio;

,

de

las

fieslas

tas de inauguración de la tiranía

de Rosas, y de

horribles

bacanales^ de que

ha

sido testigo Buenos

Aires.

-

-^'-í'^^- -^^

-

:

^'

y

^
el

Pero en
vil

las

Democracias, donde

pueblo es

el

móuna

y

fin

de todo,

donde
sobre

está destinado á ejercer
la

a£cion

incesante

vida
el

social,

las

festivida-

des nacionales deben ser
¡concurran los ciudadanos

grandioso templo

donde

á nutrirse y fortificarse en

sus creencias, á reanimarse en sus nobles sentimientos,

y á beber aquel serio y varonil entusiasmo que acrisola ^' *4V; i f « y purifica el patriotismo. ¿Queréis un ejemplo reciente? Se erije en los Esta^^
.
:

dos Unidos un
elocuente

monumento
lo

nacional.

El pueUlo

api-

ñado en derredor,
$e

contempla

estático.— Una voz

levanta de

improviso, para interpretar

EDUCACIÓN.

1\1
la

aquel símbolo, y

la

muchedumbre
devoción!
'

cscuclla sobreco-

gida
la

de

patriótica

¡Culto

magnifico

de

gloria!

iLeccion sublime

para un

pueblo demó-

crata!!
'-'Del

mismo modo,

señores, hubiera sido de desear que
la patria,

en

las festividades

de

en

la

plaza pública de

nuestras

ciudades y
cucañas,

villas,

se

hubiesen

erigido en
el

vez de

tribunas,

de^de las cuales oyese

ptiebló surgir palabras vivas
los

que reanimasen los víncuel

de fraternidad, y
el

le
la

iesplicasen

pensamiento de
el

Mayo y
^
'

dogma de

democracia por
;%

cual

derramó
.,

su sangre heroicamente.

J

,

,

y

> :

^¡;

¿Creis ^caso que después de una educación semejan-

te,

prolongada por muchos años, nuestra guerra
la

civil

hubiera sido tan larga, ni
posible?

bárbara tiranía de Rosas
.,

Pienso que no.
el

~

Pero

pueblo era ignorante
el

al

emanciparse,

así

continuó en

transcurso de

la revolución por la cual

se sacrificó sin recoger fruto alguno.

Vino,. después
tirano,

de muchos que supo

tiranuelos,

qn aslutoy ambicioso
y
helo
allí

engañarlo

y aterrarlo;
láligp

á ese
él

pueblo sufriendo su

infamé, peleando por
al

con igual coraje y decisión
].

que
el

mostró en sosten
lUüuuiueulo Uc Bunker

DisiiurcK)

del

Se

.

VVebBU;r, ante

Hill.

218
do
la

EDLCACION.

bandera do Mayo, y trabajando, sin saberlo, por
el

derribar

principio

mismo que

lo
al-

sacó de

la

condi-

ción de vasallo, para levantarlo

rango de pueblo

soberano.

-

vi':
ál

Y, cuenta, que para ser lógico no hay que acusar
pueblo, sino
sotros
á
los

gobiernos

'

obligados,
pais,
á

entre no-

mas que en cualquier

otro

tomar

la

iniciativa de
á

todas las reformas y mejoras sociales, y
e}

segundar activamente

movimiento epnaneipadordQ

El pueblo no

es

criminal.— Se estriólo porque era
lo

ignorante,
la

y era ignorante porque no
social
.

educaron para
la

nueva vida

inaugurada

en

Mayo,— para
;.;•.

Democracia.

'

La base

del

edificio era

de arena, y se

desplomó,

liemos vuelto, después de largos
al

años de revolución,
vasallage colonial

punto de partida.

Salimos del

para entrar en
suceder.

la tiranía
.

compatricia.— Y esto debió
-.
.-J-.:-

-.

-

-

Nuestra revolución,
fatal

á
la

causa
época,

del

encadenamiento

de los sucesos de

empezó por donde

debia acabar, y ha m'archado en sentido inverto de las

revoluciones de otros paises.
1.

Ved
los

si

no.en losEstadosEs.

Por Gobierno ciitonJcuios

Poderes iulcuidoicíí doi
' '

tajo,

EDUCACIÓN.

'"210

Unido?.— Al

closploffiarse el

poder colonial,
y
bella,

la

Demointe-

cracia aparece organizada,

radiante de

ligencia y juventud,

brota
la

de

la

cabeza del pueblo,
Júpiter.

como Minerva de
Francia.— Después
ral,

frente

de

Ved en

de un

siglo de

preparación

mo-

revienta
.-

gigantesca,
,.,,,.

jrrcsistiblo. la
,
.

revolución
-

material.-.

-^vv,^,..
ni

No hay que
por mas

afligirse

desesperar,

sin

embargo,
nosotros?

que nos

cueste.

¿Oué

valemos
la

¿Qué son una, dos generaciones en

vida de

un

pué*"^

blo? Nuestra vida civil es nuestra guerra social, ó

mas

bien ella puede considerarse
vulsivo parto de los

como

el

doloroso y con-

elementos de nuestra regenera^^->
.

ción moral.

,

-,

Porque

si

la

guerra

civil

en

las

sociedades viejas ha

solido ser síntoma de disolución, en las nuevas gene-

ralmente marca esas épocas borrascosas, en que lu-

chan por tomar cuerpo y relieve

el

carácter y

la

fiso-

rígida escuela se nutren y se

nomía de un pueblo; y puede decirse que solo en su forman las grandes y ro^
.
.

bustas nacionalidades.

.

.

,-.

Aquí, señores»
vivo.

en

vuestra pais tenéis

el

ejemplo

¿Cuándo antes de ahora pareció mas compacta,
verdaderamente
grandfi
la

enérgica y
Oriental?

nacionalidad

En

este sentido, creo

que hemos andado mas

\

¿20

CDLCACIOX.

camino, estamos mas aJelanlaJus quo muchos do nuesros liermanos
dtjl

continente.

.:

.,-*

.

........

Tenemos, es verdad, que emprender un trabajo de
reconstrucción;

pero sabemos qye para que este sea
para que se afirme sobre cimientos
la

sólido y duradero,

de granito, es preciso empezar por
pueblo.

educación del

La obra será
currir á ella

lenta y exigirá constancia;

deberán con-

muchos

operarios, participantes de gloria

bien pequeña, y tendrá por lo

mismo poco

aliciente

paralas ambiciones egoístas; pero espero en Dios que

no faltarán corazones nobles, capacidades
contenten con
el

altas

que se

óbolo

del pueblo,

con

su humilde
"

pero sincera gratitud.

Las generaciones jóvenes especialmente son

las

que
de

deben dar cumplimiento

á

ese

laborioso

legado

nuestros heroicos padres, y ellas no dudo se

dedica-

rán con ahinco á esa tarea de sacrificio,

si

quieren que

sus hijos los bendigan y repitan alguna vez: —cumplie-

ron dignamente con su deber;
'

^'^
:

*

'•

•'

Penetrado de estas verdades y en

vista délas
el

amar-

gas lecciones de nuestra historia, "S.E.

Sr. Ministro,

con esa previsiou

alta

óe\

talento

y del patriotismo,

ha concebido, sin duda, el enseñanza primaria que ha darme.

proyecto
tenido á

de

la

obra

do

bien encomen-

edicaí:io\.

221

El ha conocido

muy

bien, qnela educación del pue-

blo es indispensable para encontrar la
nita del
social

segunda incógla

problema de
pars;

Mayo,— es

decir

regeneración

de su

y que es imposible fundar institución
la

aigüna democrática, salvarnos de

guerra

civil,

de

las

reacciones retrógradas y del predominio

del sable, sin

incorporar de antemano en nuestra sociedad
dio de la educación
el

por mela
..

elemento trinarlo de

demo.
.

cracia. •-•^^;^#h¿.^i^¿^.

..';.-.:-

^vv

:-,.

;

--.í¿

:.i^r..

,,_

Sabe ademas que

las

generaciones viriles actualmente
á la

m) podrán participar de esa enseñanza destinada
niñez

las

generaciones que nazcan,
el

y que nosotros

no recogeremos

fruto de ella.

Pero perj^uádido que
la-

vivimos en una época de transición, de preparación

boriosa y de sacrificio, quiere consagrarse, con toda la

resignación de un filósofo, con toda

la

abnegación de un

verdadero

patriota, á esa obia lenta
'

pero segura de re-

C0níilrucc.ion social,

.

Tiempo

es ya

de pensarlo seriamente.
feliz,

JVo

hay salud,

no hay porvenir
países
sin esta
la

ni

progreso sólido para estos

condición,— la educación del pueblo,

encarainadaá
el

Democracia,—-que debe ser

la

bandera,
inteli-

símbolo,

la

religión social de los

hombres de

gencia de ambas orillas del Plata.

La enseñanza primaria en general

es preparación in-

222
dispcnsiiblc du

EDICAOION.
loda cullura intcloctunl y moral; pero
las

sistemada, arreglada á
porta
la

necesidades

del

pais,

im-

iniciativa de

una lenta transformación
ahora,
la

social;
la

importa, lo que no se ha hecho hasta
culación gradual del elemento trinomio

ino-

Democráicia

en

las

entrañas

mismas de nuestra

sociedad, y por consi-

guiente una verdadera revolución moral, que dará rebultados amplios en
el

porvenir.
el

Y

es eo este sentido

que califiqué de grande
Ministro.

pensamiento de S. E. €l Sr.
'

-ni

.-^..:. v-^

::

,

.

^mm^^M^-^^

'

r

Ya

veis,

señores, que no se trata de

un catecismo
en

común,
la

de

una
E.

tarea

vulgar de

pedagogos,

cual yo

ni.S.

nos hallamos dispuestos á en-

trar.

Plantificada, pues, en

la

República

la

enseñanza

pri-

maria, sobre

el

principio de vida de nuestra sociabililas

dad,— la Democracia,
monte como

demás

partes

de

la

pública

instrucción deberán brotar y desarrollarse
las

armóoica-

ramas de un tronco robusto, asimilánal

dose su substancia, transmitiéndola

cuerpo social y
instituciones.
[lública

refundiéndose paulatinamente en sus

De aquí

resultará

un

si.>tema
las

homojeneo de

enseñanza, acomodado á
y á
la

exigencias vitales del pais,
'-

constitución que

lo rign.

óllay señores contrasentido

mas absurdo, error mas

pernicioso, en

el Cí-tado

embrionario de sociabilidad en

EOrCAClON.

^2^

qae vivimos, que esa multilnd de métodos de enseñanza^ esa diversidad de doctrinas

que se inoculan en

las

cabezas jóvonés, en esas escuelas dirijidas

amenudo por

ignorantes ó charlatanes pedagogos, que ningún conoci-

miento tienen de nuestro modo de ser
¿Y no debemos deplorar
que confiamos
el
la

social?

-

:

culpable indiferencia con
la

porvenir de

patria, vinculado

en

esas. generaciones tiernas, la

dicha y bienestar de los hi-

jos, á losazares de

una educación tan viciosa?

La enseñanza libre, buena quizá en Europa ó en países donde las creencias y tradiciones seculares arraigán-

dose en

la

sociedad, mantienen su equilibrio moral;
libre,

la

enseñanza

fomentada muchas veces por

la

incuria

de nuestros gobiernos, no puede sino echar incesante-

mente

entre nosotros, nuevos gérmenes de discordia y
parte la

confusión, y á ella debemos atribuir en gran

anarquía moral y

física

que nos ha devorado, y esteri-

lizado treinta y cuatro años de revolución

Creo por
de buena

lo

mismo que

si

queremos, como no dudo,

fé la

felicidad de nuestro pais^ necesitamos

mar-

char todos en un sentido y con una mira; y para nosotros

no puede haber, no debe haber sino üa móvil y un
fin
-

regulador, un principio y un

en todo y para todo:
de hecho

la

Democracia.

'-'-

El Estado Orientd que ha conquistado

la

iniciativa de la UcVülucion del Plata, y di.'fiendo con tnn-

22
la

i

EorcACiON.
indo pendencia, puede vanagloriarse
el

heroicidad

sii

ademas de haber ¡naugorado por
señor Minislro, en
el disr

órgana^fe^S^ E.
la Íe8tiv4iiaifl4e

el

mismo de

Ma^
sti

yo, y á vista de los mengui<los siet ví>sí

que cwnbaten
vinculado

bandera, un peBsamietito en el

(aial

está
íJí?<

gran porvenir, y

el tfkjujíft^emple^p
-

UMjeiitiioíi
.-.

Americana.
Si
lizn,

--'-í*

t-----r^:

'J

-m^' r^..

m^.^^^-

como debemos
si
la

esperaiio, ese

eduGacion democrática en todos 'i|^^

se plaí^tifica en la Uepública, la historia

imparcm/ no

dudo grabará algún
patabnist

día,

sobre su blasón de gloria estas

La-República Oriental, después de haber salla

vado su in^pendencia y

civilización del Plata, supo

echar los fundamentos de su regeneración social? '^?-H

Temo
mas para
lar,

haber

abu^ó de

la

benevolencia del dlsüoguir

do auditorio.

Le pediré sto embargo

m masmnlo
k unidad
el

eonstítuiriue érgano de

mi s^timkBto popu-

positivo de

que es una gran verdad y quiíá el ünico resultado la larga guerra contra Rosas; y es que la

fuerza de ese tirano e.triba principalmente en

de su poder, y que
nuestro ha sido
lo

lo

que ha hecho d^il, ineficaz

la falta

de acuerdo y oon^eatracfoaf de
la

que resulta, que solo

unión íntima,

la

fraternidad

sincera de todos los patriotas podrá darnos la victoria

y

la

pacificación del Plata.

.

.

,v

.

^^

..i

¿V(jUL\(M4 vant), señores,

Argoiktinos

y Oriénlalcs

EDUCACIÓN.

22")

mezclaron como hermanos su sangre en cien batallas
y
la

mezclan diarmmeQte para defender

el principio

de

Mayo?
to?

Y

se puede

asi

no mas romper ese vincolo san-

¿Podremos renegar de esa fraternidad sublimé' de
comunes?
Imposible¿fc,v,í
.

glorias é infortunios

,.

.

Los que quieren dÍTÍdimos quieren UranÍ2af&a&^ por
que de
la

división naca

la

locha y de
-

la

lucha el ^predemir
•. .t

nio |Jí.ti||mia del masfoerte.

i^i
la

ju^^é^;^^ diga&
que un rio
nQS«
las

qttB

la

revolacbs Ar^Btiaa y

Oriental- son distintas,

y tienen in^^^ses; opo^ios por-

sepanu se engañan ó prele&dea enga^sruna,. soltdaria&;
las

Ambas re^lucjoaes son
.-.=,

ambas
la

son hermanas gemelas nacidas de
volucion de Mayo.
;

entraáas4b

rer

;r; -;

^*

¿Qué importa sea diferente
si el

el

campo desús banderas,

pensamiento que

una y otra simbolkan e&kfóoiico,

indivisible; si pelean

como pelearoa ^úte por la cai^a

de

Mayaque

es la del pueblo, y contra e^prJQcipio
los tiranos! .^

r^ér

gradoy ais secuaces

\^

idea

de Mayo, pues,

se sobrepone á

tódo.doimna

todo eQ lamida de ambos pueblos desde que empezó su
historia

común

el

veinte y cinco de May»; y aute esa
las

grande y salvadora idea deben postrarse todas
biciones mezquinas, todas
Si no mirad bien.
ilüi

am-

las

preocupaciones locales.

El principio retrógrado, venceallí

en Buenos Aires, os ha invadido, y

lo tenéis
jf»

22()

EDICACIOX.
Ceiiito encarnado en un
Oiiental, con
la

en

el

dife-

rencia que ese
y
lo trae á

hombre

es siervo de

un amo,

es traidor,

su patria en ja punta de bayonetas Argentinas.
la

Y

para percibir mejor

unidad íntima de entrambas
y veréis que en los campos
la últi-

revoluciones, echad
orientales, acá

la vista

en Montevideo, luchan quizá por
á

ma vez, cuerpo
la

cuerpo uno y otro principio; y queda-

do que por un revés de fortuna inesperado, sucumbiese
independencia oriental, caerian
con
ella

vuestras
y prinla

instituciones, todas las esperanzas, los

dogmas

cipios democráticos, inaugurados en el Plata por

re-

volución de Mayo; pero caerian

sí,

en

tal

caso, sobre los

cadáveres de

orientales

y argentinos, y sobre los de

vuestros generosos hermanos, los hombres libres de Italia,

Francia y España.
el

La Democracia, señores, es

ángel de fraternidad que

ha reunido todos esos hombres de climas diferentes. ¿Sabéis que bandera lleva en su diestra?

La bandera de
''
'-

Mayo.

-

'"'

"

*''^"^

Marchemos, pues, todos unidos como hermanos

á la

sombrado

ese símbolo santo, que es el galardón de espe-

ranza y de salud, y que ahora

como en

lo

pasado, onla

deando sobre nuestras cabezas, nos abra
victoria.

el

camino de
*

A nombre de la
tres mártires de
la

patria Argentina, á

nombie de los

ilusla

revolución de Mayo, yo proclamo

EDICACION,
fraternidad
Orientales
indisoluble de

227
patriotas,

todos los

tanto

como Argentinos, de

todos los

hombres que

defendieron, defienden ahora y sostendrán en adelante
el

principio de Mayo, que no es otra cosa que la

Demola

cracia.

¿Aceptareis

mi

voto, señores?

Me

parece que es

mejor,

la

mas digna ofrenda que podemos hacera Mayo.
:.-'

'

..

-4.

.

?£-; -

:f:ip''-

-*?

'S</í--.

;

-

-•

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"

?'

-^*"í''^.:.í

'

'>v"=

j-.y,

.;,-•

":i

CAUTAS
,

x\

DON PEDRO DE ANGELIS
/

'

v

,

EDITOR DEL >RCHIVO AMERICANO

if> J

r

Por

el el

autor del

Dogma

Socialista, y de la Ojeada sobre
el

Movimiento intelectual en

Plata desde

el

año

37.' Montevideo—i847

CARTA PRIMERA.

'

'
'

AI

Editor del

A rcMvo A mericano.

Señor Editor:
cien á mis
á

Por una casuaUdad ha llegado reel

manos

número 32 de su Archivo, fecho
él

28 de Enero, y he leído en
Socialista etc.

un

articulo

sobre

el

Dogma
lección

que publiqué en Setiembre del

año pasado, en el cual tiene V. á bien
de todas esas preciosidades
al

enviarme una coque regala, años

hace,

profusamente
sorprende
el

mondo
En

la

Prensa Mazorquera,

No me

regalo; es lo único
esto,

que V. y sus
todo, el

toescritores pueden dar.

como en

1.

Pnblicadns por primera voz on Montcvuleo. impronta del IP de

Jtilio— uño de 1847.

CARTAS Á ANGÜLIS.

2^9

proceder del heroico fundador del Sistema Americano,
es lógico; á
los.

que no están con

él

y

tiene á la

mano,

los degüella; á los

que se han puesto fu€ra

del alcance

de su cuchillo, los calumnia y los difama por boca de
sus lacayos: no se puede negar que V. desempeña per-

fectamente

el oficio,

y

*

-

k'>:

-—

;

Pero V., señor Editor, debe ser grande
grandes de
la

entre los

Mazorca, y

sobre

todo,

hombre mas
gran

ducho en

la

esgrima periodística que nin^guno de sus

cofrades; V. ha descubierto

medio

de servir

la

causa del Sistema

A mericano hiriendo á sus enemigos
V.
les inocula el

como

la

serpiente de trisulco dardo;
tres

veneno con
á la faz

lenguas; V.

los asesina*

moralmente

de medio

mundo

civilizado,

calumniándolos y
vulgares; V.

difamándolos en los tres

idiomas mas

en su viperina rabia, mutila y desfigura en tres idio-

mas

la

historia del pueblo

que

lo

hospeda y enriquece,
la

lo tizna

con su sucia pluma y encasquetándole

cora-

za de escarnio lo pone todo

inmundo, sangriento y desSe
la

figurado en
vé, pues,

la

picota

de afrenta de las naciones.
sin igual entre

que Vv debe ser hombre

constelación literaria de la

mazorca.
si

Conocidas sus
objeto;

sanas intenciones,
falta

falta

saber

logrará su

saber
si

si

leerán por esos
él

mundos su
lo

papel difa-

mador y

no harán con

que

hacia el Héroe

del Desierto con las

misivas de su querida Encarna-

á'.jO

CAUTAS

A

ANGLLIS.
ligre entre
^
..

cion,

cuando

vivia

como

el

los

pajonales
:

de

la

pampa.
lo

^

.i

^

.

Sea

que fuere, señor Editor, debo agradecerle

el

recuerdo que

envía por su Archivo; porque apesar

de que

me

injuria,

me

parece que en

el

fondo ha queri-

do favorecerme.
el

Cofrade mió de pluma, ha tenido V.
el

buen deseo do que mi nombre vu^le por
alas de la triple bocina
él

mundo

en

de sm Archivo, y recoja de.

paso en
la

uu poco

del polvo de ilustración

que levanta
raí,

fama del suyo: y confieso que ese, para
celebridad, es
stí

hammayor

briento por demás de
t|ue pudiera

el

servicio

hacerme

decidor de clwstes,

Ademas, bromista y como dicen que es V., presumo
pluma.

haya querido embromar conmigo, y
butín

como

estoy

de

humor, me han dado ganas de divertirme con V.

Vaya, pues, preparando su cuero para recibir mi marca indeleble con toda
la

resignación y humildad de un

buen

cristiano.

Bien sé yo
el

que

le

hará poca mella,

porque ya tiene
parece
le

alma y

el

cuero de elefante; pero
la

me

dejará

comezón aunque sea en

epidermis.

Hay

á

mas una consideración poderosísima que me
á

mueve

ocuparme de V.

La cuestión personal que V.
políticos,
á

promueva contra mí y mis amigos una cuestión de patria; V. defiende
ma, nosotros
y
la

envuelve

Rosas y su sisteel
la

lo

atacamos y abop;amos por

progreso

democráci;»; es p^eci!^u pues arrancar

máscara

al

CAIMAS A AXGELIS.
paladín dü Uusas parn que toda
el

¿31
lo

mundo
.

conozca y

el

merecido timbre á sus escritos.
logre también

Tal vez de ese
fin

modo
de

granjearme su benevolencia; á
Restaurador no estoy, como V.

qufi

persuada

al

lo

imaginaba, tan distante de «conversión y de arrepentimiento;» '*y que
al

contrario, sus palabras
tal

me

han

movido yedifixjadoá
cuente pronto en
el

punto que

es muy

posible

me

número de

sus lacayos.

Quiero

ademas tener
el

la

honra de entretenerme un ralo con
la

mas profundo, conspicuo y erudito campeón de
el Plata

Lileraliira Mazorquera;

con el Néstor de esa peregrina
bajóla

y pasmosa literatura que ha surgido en
influencia regeneratriz

del genio enciclopédico del hév
-

roe del Desierto,

í^ ^

<

-..

H-¿^^^.í

Chanza
que
lid.

por chanza,

pues,

señor

Editor.

Ya

me

ha buscado, voy á retribuirle su comedida
la

remembranza con toda
Ya dicho que su

urbanidad de que soy capaz.
sobre
el
él,

artículo

Dogma

Sí>ctalisía

no admite discusión; porque todo
citas truncas de

fuera de algunas

mi obra y de
tonta y

infinitas mentiras, es

una

broma grosera,

declamatoria; brom^i de truan

ó de compadtilo mazaxquero, ñadí

mas.
la

Sabido es

que esos señores, cuando chancean en
la

pulpería ó en

carpeta se espetan primero
1.

un

ajo,

después un vaso
¡aii

Todas

las

palabras y frases cutre
[\^.

cDiiiillaíi

del Editor del

Aicliivo Auicricauu.

A.)

2oi2

CARTAS Á ANiíELIS.

lio caí)a,

y por último un chirló
lo

al

rostro,

üd

.

,

señor

Editor, hace

mismo; en lugar de caña
apunta á

arroja tinta,

en vez de

tajo al rostro, lo

h

frase ó á la

honra

de su contrario.
dicicndole^ á
el

Yo procuraré embromar con Ud.
y sin hacerle falcas itoputaoiones
lid.

mi modo, verdades conocidas por todos en

Rio de

la Plata,

ni
el

calumniarlo
lector,

como

acostumbra.

Pero,

como

debe tener

curiosidad
le

d#^ saber quiénes
ceínozca á üd.

son

los bromi¿tas,

es preciso
paí,


el

mi.
Plata;

En

cuanto á

soy

bastante

conocido

en

en cuanto | Ud. voy á copkr
(Jtíl

su retrato (se

entiende moral)

célebre poeta in^fe

Tomas iWoore.
^-^/í

Me

parece lesera

mas

grato verse retratado por la plu-

ma

de tan ilustre ingenio.

.:>.:.iíes^;*i^.

Cuenta, pues, Moore en su poema titulado— ¿«//rt

Rookhy que entre
criticón

el séqufto

de esta princesa

iba— «el
al

y

fastidioso Fadladeen,

gran Nazir ó Chambe-

lán

dtíl

harem, quien llevado en su palanquín en pos

de

la

princesa, no se reputaba el

personaje aieoos im-

portante de todo

aquel lucido

concurso.

En

efecto,
el

Fadladeen era entendido en todas materias,
perfil

— desde

de

los

párpados de una Circasiana, liasta las

mas
de

profundas cuestiones científicas y literarias:

desde la

mezcla de aquella conserva que se
rosa, hasta la composición de
inílujo tenia su

hace de hojas

un poema
el

épico: y tanto

diclamen sobre

gusto vario do aquel

CAUTAS Á ANGELIS.
lieinpü, (juo

23o
le

todas los cooincrQs y poetas de Delhi

miraban coa

mido respeto.

Su conducta
renglón

política

y

sus opiniones $e fundaba IV
«Si el principe á

en^te

de Sadí-^
ase-

mediodía d^ére que es dé iroche,
las estrellas.»*-'Y

guradle que ya veis la luna y

su celo

por

la

religión, de

la

que era Auruflgzebe protector
lo

munífico, se pareci.a bastante en
platero que se

desinteresado

al

del

enamoró de

los

oioi de diamante del

idolo.de Yaghernaut.

—»

«^.^íé;

;3^ *^-;¿§-é!^'5^^

En

efecto, señor Editor,

Ud. no es

^nNazir,

por

que en Buenos Aires no hay harem, sino Maxorea; pero

ea ambip, Ud.ocupa^l puesto de Archivef© mayor y üd es de periodista &a gefe ilel Gran Sultán Rosas,
.

ducho como Fadladeen en toda cosa^ en cuanto
nejo y opiniones politicas ¿igue
la

á

ma-

máxima de
la

Sadi, y

su celo por el ^¿s/cjwa Americano y

Fetlcmcion,

puntos capitales de
roso ó quizá

la

religi^iviazorquera, están fervo-

mas

xjue el de Fadladeen.

-^ñí-P,^
Sr, EdüíM', á

Pregufttarán
ocup^Mi'

cómo ha

llagado
la

Ud.^

poa&to

tan alto en

gerarquia mazorquera-.
->--í*-»rVr-^:.j¿>"í*'"-''-

veamos.,

-,.-ri^¿íg^?í^^:^í-•--;aíts#íí *'«.'

*^'V

\

^JUd. vino

á Buüüos Aires de Europa con

la

reputa-

ción que hallaron por bien hacerle los que se interesa-

ban en que

les sirviese á
difícil

sus miras.

Como hombre
lu

de cstmnjis^ no era

que aquel candoroso pue-

blo lo creyese un puzo de cieivcia,

mácsimc cuaudu

Í3V

CAUTAS \ ANGKLIS.

j)alrocinaban los liombros
país.

entonces

influyentes

en

el

Se decía también que UJ.
la

liabia
la

sido colaboraBiografié Uni-

dor de

Revista Enciclopédica y de

versal en Paris; y los
tal
al

que no sabían

lo

que era

ü

1.

ni

la

Revista ni Biografía, abrían tamaña b0v:a de

pasmo

ver

cara á cara nada
revistas
la

menos que
biografías.

á todo

un señor

Redactor de

y

Ignoraban esas

buenas gentes, que

Biografía Universal era

en aquel

tiempo

la

piscina literaria de todos los tinterillos

hamchar-

brientos,

ó que aspiraban

á hacer figura; y

que

los

latanes obtenían

fácilmente el título honorario de re^
insignifi-

dadores de

la

Revista Enciclopédica (papel
tal

cante entonces) con

de saborear

el

gustazo de verse
la

en

la lista

de colaboradores activos inscripta en

cará-

tula del

periódico.
la

Ignoraban también qrte üd. solo
tal

había escrito en

Revista

(porque no era capaz de

mas) un articulo de estudiante insípido sobre costumbres Napolitanas; y on
Slígliani y Salvador
la

Biografía Universal, las

dt;

Rosa,— li abajos qu€ hízoímprimir

á

jwrte

como una gran cosa y tuvo cuidado de desparramar en Buenos Aires como muestra de su gran talento,
a

incluyendo una litografía de su carota abigarrada, pai
(|ue todos

quedasen estupefactos

al

ver

la

eslampa de

tan ilustre biógrafo.
cibir
faltó

La gente bonaza

no dejó de re-

con beneplácito esos regalos de su pluma; pero no
quien se riera á carcajadas de su charlatanismo

fatuo y de sus pretensiones literarias.

CAUTAS
Bajo tan bellos auspicios

Á

AXGKLl?.

¿'i'i

empezó

l\l.

á escribir en

la

Crónica para ese que no quiere que yo califique de
tido político y

'par-

que persisto en llamarlo

tal,

por razones
ai

que diré después.
gusto de los que

— Es probable que
lo
.

üd. escribiera

patrocinaba n, por que
Seria
al

medró

se-

gún dicenen honra y prove^cho embargo, saber qué enseñó üd.
Aires,

curioso,

sin

pueblo de Buenos
política y literaiia

qué eosa nueva en doctrina
de Europa y del arsenal de

le trajo

la

Revista Encido-

pédica.

Pero

lo

mas curioso
la

del caso es

que era tant^

su reputación y tan grande

necesidad qtie los

hom-

bres de entonces tenian de su pluma, que no sabiendo

Ud.

el

castellano,
la

escribía

en francos v un traduclor
eJ diario,

vertía á

Española sus artículos para

y esa

traducción era recibida

como pan bendito por
Y

el

buen

pueblo y aplau lida por sus Mecenas.

otra singulari-

dad que caracteriza en cierto
cijará

modo

la

época y se rego-

Ud. en saber, es que todavía hay hombres de
allá,

aquel tiempo acá y
tazo, dolado de

que

lo

creouá <Jd. un

talenini-

una agudeza y chispa de injenio
la

mitable.— Tal
enjendra

es

influencia do las preocupaciones

que
el

el espíritu

de partido, que aun mortifica

amor propio de algunos hombres de entonces confesar
que patrocinaron
á

un charlatán, quien tuvo

al

menos
Se

habilidad bastante para aluclnarlois y engañarlos.
vé, pues

que Vd. era hombi'c de

la talla

de l'adkuk'cii

236
por
los
el

CAUTAS Á AXGEMS.

años 26 y 27, y que su dictámon en toJa cosa,
arte culinario hasta el arte poética,

desdo

desde

la

ciencia de

Newton y Laplace

hasta

la tie

Smith, Mon-

tesquieu y Bentham, se parecía ala decisión de
culo.

un Orá-

El diablo

es

que hoydia, de todas esas reve4aá

cianesde su injanio, traducidas de mal francés
castellano, nadie se acuerda; y
el

peor

que solo ha quedado para

pais la

mengua de haber

sufrido que

un Fad ladeen

charlatán viniese á aleccionarlo,

y á ensuciar con sus
la

venales é insípidas producciones,

prensa libre de los

Morenos,

los GastolUs y los

Monteagudos, ^^s*^^^'^ ^•

El partido unitario, de quien era

Vd. excrecencia

exótica, cayó, y Yd. tuvo á bien envainar su plumav-sa-

candola de cuando en cuando para dar un picotazo á
los federales

ó escribir algún versacho en los papelu-

chos de

la

época, porque también la da de poeta

como
nuevo
címí el

Fadladeen.
al

Parece que algún tiempo se mantuvo Vd.
los

pcdro,

buscando entre

federales algún

Mecenas que inflando
soplido de su favor,

las velas
le

de su barquilla

permitiera emprender nueva

marcha viento en popa.
que nunca carecen de
sitas;

No

le faltó á

Vd. arrimo, por
pírra-

él las

plantas rastreras y
la

pero no apeteciendo Borrego

pluma quehaliia

ensalzado á sus enemigos políticos, hubo Vd. de contentarse con que le admitiera en el Fuerte

como

corte-

sano suyo y

lo

favoreciera en su nuevo oficio de Pe-

CAUTAS Á AAGELIS.

237

düqogo de niñas.
al

Descenso horrible solo comparable

de Satauás!

i

Desplomarse desde

la

altara de

Re-

dactor de revistas y biografías, y caer entre los bancos

de una escuela!

¡Pobres candidas palomas{
la

iGon qué

horror veríais á cada instante
ese nueyo Bardolph,

carota amoratada de
faz

tocayo de aquel cuya

roja

como

la flor

de ceibo, no podía ver Falstaff sét ima^

jinarse

tm

fuego infernal!

iCon qué horror mifariais

áese nuevo Lucifer caido, pobres candidas palomasi

€ayó

al

im Darrego, y

escribió Yd. en la í^aceta
asi

por oro de Lavalh en favor de Lavalle; pefo

que

vio bamboteáf su poder enrpezó'á darle por bajo en esa

m'ismz {jücela cuya redafCcion

le

pagaba, después de po-

nerse bien con los federales de afuera.

Trionfarou
las leyes
el

al

cabo los federales, f

el

Restaurador de

entró

poco después
trono de
la

al

gobierno.

Pero Rosas,

santo paItí

federaciotíi

como buen americano,

tenia h
rio

Vd.

ojeriza

por unitario, y no se porqué mas, y

aceptó las ofertas de su pluma.

Yd. que no -es hombre

capaz de ponerse colorado por nada, pues tiene yaso*

bradamente cárdeno
hincapié, y
se- dijo

el

rostro,

no

se desalentó, hizo

en sus aden tros—p^rro porfiado sa^

ca bocado^-LQ decian unitario y le dábanla espalda, y

Vd; se sonreía cea sorna
1.

como Sancho.

Estaba Vd.

Y

nover seo ihy

f'ice

but y think npoii hoíl-fire. S'iak^poarc Kin<r

Ilciirv

4;'^

:2o8

MARTAS

Á

ANfiEi.IS.

poluto: era preciso

panificarse de
la

la

mácula

unitaria

con

el

bautismo de sangre de

Santa Federación; era

preciso pasar por un Jargo noviciado y hacer suspruebas-.-^no

hubo por

esto cabida para Vd. por entonces.
el

Sin embargo, redactó Vd.
Liiccw, era

Lucero. ¡Oh

I

el

Liiccro^e\

un astro que se perdia de

vista iqué profun-

didad de vistas nuevas en política, en literatura, en todol Sobre todo i.qué ocurrencia

tan

feliz

la

de acor-

darse Vd. que era biógrafo por vocación, y regalamos

en

el

Lucero y en

folleto la biografía

de López y Rosas,

campeones

ilustres

de

la

Federación!

Aseguro

á Vd.,

señor. Editor, que yo pobre estudiante recien llegado

de Europa, rae quedé pasmado, pasmado y todavía lo estoy;

y que

una parte de mí pasmo
le

ló trasladé á

una

sátira

que probablemente
su recreo*— con
las

enviaré

con estas cartas
de López y Rosas
'^'*'^*

para

biografías

empezó Vd. su
Parece que
la

federal

noviciado;

-^T-?^

administración Balcarce no quiso tra-

tos con la fé púnica de usted, señor Editor, y que cuando

andaba

el

run run de Restauración por

las

pulperías,

mataderos y quintas de Buenos Aires,
que tuvo
la

tíbted

en despi-

diabólica ocurrencia de publicar el Restauel retrato

ra(hr,má^ menos que con

de Rosas
la

al

frente.

La oportunidad era escelente y usted no
Dicen que hasta
do obra,
salió

desperdició.

de poncho á

la

calle para

probar

€omo

lo

e¿taba probando por escrito, su adhe-

CAUTAS Á AXr.ELT?.

239
Federación.

t^ion

y

devoción

al

hóroe de
al

la

Santa

Pero Rosas no subió

potro del tiro, y tuvo usted
entró, usted

que esperar.
con
lizar
la

Entre tanto,

en arreglos mira de
de
utilos

administración Viamont,

con

la

su

pluma

en

obsequio de
su pluma
la

k

patria

Argentinos.

Como

era una

gran

pluma,

era tan

grande como

pluma de Fadladeen,

no

dejaron de aceptarla.
nwria.sqhre
Iq.

Dio üd. entonces á luz uaaJíe-

hacienda pública.

¿Quién puede enton-

ces dudar era Ud.

un Fadladeen enciclopédico? Es muy

probable que
lanto.su

los

economistas europeos hayan utilizado
Aires.

Memoria como los almaceneros de liuenos
la

Sin embargo, como

hizo

üd por enea rgooficial debiela

ron pagársela bien, tan bien comolo exigia

grandeza

que del

sacrificio Ud.

acababa de hacer por la patria, fisca-

Hzandü.las cuentas del Restaurador cuando su

campaña al

Desier/o— Este compromiso era grave, gravísimo para
quien meses antes habia colocado
al

frente de

un periódicuentas

co

el

retrato de ese

mismo Restaurador
para

cuy2iS

fiscalizaba.— Es entendido que el material todo de su

Mede

moria se

lo

dieron

listo

la

imprenta
la

las oficinas

hacienda; por que üd. sabia tanto de

hacienda de

Buenos-Aires, como yo d§

de Pekin; y que Há.áe puro especulador y charlatán cargó con la responsabilidad de su publicación para ante el /Jes/awraííor:— diablura que
la

le

hubiera costado carísima,

si

todos los que

le

han he-

cho servir de instrumento

á

sus miras, no le mirasen

áil)

CARTAS
la

Á

AXÍÍI'LIS.

.

«

como

mas inmunda y despreciable escoria de hombre.
al fin

Viamont, Maza pasaron, y
tó el potro, calzándose

el

Restaurador monDictadura.

por espuelas

la

Era

natural

estuviese

enojado con Vd»; pero,

cortesano

diestro en zalamerias y genuflexiones, no se dio Vd.

por entendido; procuró hacerle olvidar sus
infidelidadas

recientes
'

mentando sus antiguos

servicios y sus bíoel

grafias de sus héroes federales.

Bascó nuevamente

arrimo de un Mecenas y no tardó

m encontrarlo, por
Un
lacayo

que

loa pilloi;

en una mirada

se entienden.

favorito del. Restaurador
vatio,

iatercedió por Vd. aunque 0R$^íí¿?í

no se hallaba dispuesto á aceptarlo ni para su

limpia-boías .

Además;

las

cuG^tiones que se proponía

.

resolver en la nueva
con
el cuchillo

Era de

regeneración que inauguraba

m

una mano y

^

rebenque en la oirá, no

eran de esas que acostumbraba su pluma de Yd. resolver

con sofismas, mentiras y fra&es huecas: eran

de

propaganda exlermjnadora y bárbara.

Pero ese mismo

lacayo, protector suyo, obtuvo de regalo de su munífico

amo, por im^portantisimos servicios
tado, y

la

Imprenta del Es-

Uamóá Vd,, señor

Editor, para administrarla ha-

ciéndole según dicen un buen partido.

Tuvo Yd. enel

tonces una imprenta que hacer sudar bajo

doble peso

de su erudición vasU y de sa profundo injénio.

Es

muy

estraño que esos federales tan inflanjados de ameri-

canimio no hallasen en aquella época un hijo del país

CARTAS Á AXfiELl?.
intcligenle, capaz, á quien favorecer

2W
con esa imprentaes de creer,

pero

si

liabia,

eomo no dudo, mucho»,
-Restaurador.

que

ningírno se encontrase- dispaest<)á vender su
sjr

pluma y

conciencia

al

Era preciso hallar para

esto

un

lazza/ti)ni

Fadladeen, una aliña de barro y un

corazón hediondo de lepra, uñ sofista audaz y un charlatán necio,

un espHcaladorviandaüte
la tierra;
sifi

sin vinculo alguno

de afección ó simpatía por

y ahí estaba

Vd.,
lo

señor Editor.
bian hallado

Y
Itís

lo

hallaron

buscarlo,

como
29-,

ha^

unitarios en los- años
la

26 y

losfeéé^

jpés éñ
ral

el

30 y 34,
y*

admihistracioÉ» híbrida
los

tfól

Oenedef
¿

Viamont,

m

suma, todos

que necesitaban

una pluma venal y descreída.
riasla

'í^^^í^*^ ^

-^ ?v

^-^e»

entonces, señor Editor, Vd.

había vivido del
le

fondo de reputación política y literaria qué
síis

hicieron

primeros, patronos los unitarios, por

hallai'le

ápro-;

pósito para sus miras; y ese fondo era inagotable, por

que en país áíguno es mas cierto

qtie

én

el

nuestro'
/atwa,
ij

aquel refrán de nuestros beatos abuelos,
échate

cm

á dormir;

\)or

que

á

Vd. se

la

había dado ün partí-

tido, y los partidos

y

las facciones

siempre han dado

tulos de capacidad

entre nosotros; y por que ühá vez
la

proclamada por ese órgano

reputación de un

hombre

nadie se atreve á dudar de ella ni á examinarla á todaá
luces,

aún cuando
la

la

imbecilidad ó

el

charlatanismo se
Iíí

solapen bajo

espléndida máscara

(jue

pusieron las
it;

2 40

CARTAS Á ANGELIS.

facciones.

PtTü Rosas no se hallaba dispuesto á resPara
él

petar esa tradición del pasado.

no habia repu^
la

tacion válida sin el bautismo de sangre de

federación,

como no son para

la Iglesia cristianos

sino herejes los
él

que disienten en punto alguno de sus dogmas: para

no eran capaces sino

los

federales netos,

es

decir— los

adictos á su persona: para él

valia tanto, ó quizá mas,

Cuitiño y Salomón

como

el

Doctor mas reputado. Asi es
los

que para burlarse de Vd. y de todos que habian ido coronando
de
la

Doctores ilustres

las facciones

en

el

transcurso

revolución, sacó délos mataderos, de las cárceles,
las estancias,

de las pulperías, de

de

lo

rezagado de las

facciones, de todos los rincones

mas hediondos y oscu-

ros de

la,

sociedad, los Sueños. /edera/es;— los hizo legis-

ladoras, generales, ministros, jueces, empleados, degolladores, lacayos, etc. etc., y de todas esas notabilidadis

de nuevo cuño formó esa magnífica gerarquia social maz-

ot^uera sin igual en
hazañas.

la tierra

por su ilustración y sus

¿Porqué Vd. señor Editor, hombre de reputaella?

ción tan grande, quedó escluido de
dispuesto á pasar por las
la VL'la)

¿No

le

veian

mas duras pruebas
al

(hasta la de
Si!....

en muestra de adhesión
Restaurador habia

Restaurador?

Pero

el

dicho— «El que no

está

con-

migo, es mí enemigo»
jarse

—y

noqueria, probablemente, de

embaucar nuevamente

por

las

mielosas

pala-

bras y fingidas protestas

de un

traidor cuya

pluma

CAUTAS Á ANGELIS.
le

^'Ü
puesto

ora

inútil.

Asi

es

que
la

ni

el

de

lacayo

pudo Yd. obtener en
quera; y

nueva
el

gerarquia

raazor-

quedó arrinconado en

Archivo de

Do-

cumentos y curiosidades históricas que había ido reuniendo en su imprenta con
la

paciencia y

la

diligencia do

una Viscacha.
del pasado, Vd.,

Allí,

avista de esas venerables reliquias

señor Editor, archivo ambulante, dicen

que tuvo revelaciones inauditas, y que el resultado de ellas fué descubrir el modo de sacar provecho de la muUiliKl
de papeles viejos que tenia en su archivo y de los tipos de
su imprenta.

Entonces anunció Vé. su famosa CoieeHistóricos con Preámbulos, Anota-,
alto

don de Decumentos
dones
etc.

Los que tenian
le

concepto de su capaci-

dad, los que
el

hablan visto con dolor malgastar desde
las

año 20 su inmenso talento en

efímeras hojas de

la

prensa periódica, esclamaron;— ya lo verán lo que es
ese napolitano, ya tiene

cancha para su ingenio; nada'

menos que
ges,

historiador; allá lo veredes quien es

Agrá-

como

decia D. Quijote.

Los jóvenes, sobretodo,
la

señor Editor, esos pobres estudiantes de
de Buenos-Aires que Vd.
tes
tilda

Universidad

de holgazanes é ignoran-

y que empezaban á dudar de su capacidad, á pesar de lo que oian, porque hablan buscado en vano en sus
periódicos,
si

no

la

luz áe] criterio socialista, al

menos

al-

guna enseñanza
los

útil;

esos jóvenes, digo,

al

anuncio de
les iba

Documentos abrieron tamaña boca, creyendo

2't8

CARTAS Á ANGELIS.

á

caer

el

maná

apetecido,

la

espléndida luz que disipara

las tinieblas

de tu ignorancia.

Pero ¡cuál fué su asom-

bro,
allí

al

hojear con avidez los Documentos!...
eii

No

habla

luz alguna, sino fárrago, fárrago

infolios.

Al se-

gundo tomo

falló el aliento á los suscriptores
la

y empeza-

ron á murmurar por

propina;

al

tercero, gritaron
la lista.

estafa y se hicieron borrar
¿cjué.

muchos de

Pero

es

estafa?

entendámonos

— dar

gato por liebre

bueno! quiere decir, señor Editor, que, ó carecia Vd. de
criterio histórico para apreciar el valor délos

Documen-

tos

que publicó, ó procuró solo hacer plata saliendo de
tenia en

cuanlomamotreto

susestantes.— Si
si lo

lo

primero,

hubo ignorancia solamente en Vd.;
ignorancia y estafa.
.;
,

segundo, hubo

.,,

^

:r:^-p-^:.s,-^iu,y'^y^,,-^,\i--<

Pero

los

«ignorántoneaestudiántes^de

la

Universidad,

ávidos de instrucción, buscaron sobre todo en las anotaciones, proemios etc, escritos de su pluma, señor Editor, la luz

histórica, la

eliispa de esa intelijencia

prole

funda, tan nutrida de erudición y de ciencia que

su-

poñian; y

al

ver aquel fárrago de vulgaridades vaciadas

en su

estilo pesado,

campanudo,

sin color ni sabor al-

guno; aquella

crítica

pedante y hueca, pensaron que en

su cabeza no había un ápice de criterio histórico, y que ó Vd., en aquella
les

como en

sus anteriores producciones,

habia escamotado su propia capacidad, ó no era

mas
reV;

que un ignorante y presuntuoso charlatán:

— Vd.

CARTAS A ANGELIS.
solverá
le,

2i9
Yo, por mi par-

la

disyuntiva, señor Editor.

haciéndole mas justicia,

me

inclino á creer'qaeVd.

no quiso en esa obra hacer alarde de toda su erudición y grandes talentos para escribir la historia, y que los reservó para
e\

Archivo Americano ó algunas f»tras obras pos-

tumas: espero que no

me

hará quedar mal.
la

^^^'í^'^ '^^'^'^^'-

Recuerdo que meses después de

publicación de los

Documentos

leí

en

el

A íheneum,
los

periódico Rlerario dé

Londres, un artículo en que

Redactores eran del
estudiantes dé

mismo

parecer que los suscri plores y
el

Buenos-Ayres sobre
la

mérito de su obra j y clasificándoy hecha sin criterio alguna, es-

de Colección

indigf.sía

peraban que Vd. señor Angelís, volviese por su honor,
publicando los estudios que prometía sobre los idiomas
aborigeiies, sobre la gramática gíi^aram y sobre la geografía y la historia de éstas regiones*

-

*'
.

Pero, sin duda, entre

las revelacíoties

que

Vt}.

ttívO

cuando ideaba
la

á solas la publicación
la

de los Documentos,
Dedicatoria
al

mas peregrina,

mas

feliz,

fué— su

Restaurador.

Gracias á ella,

gracias á la munificencia
las le-

de ese protector acérrimo de las ciencias y de
tras,

jMido

Vd.

llegar al sexto
el

tomo de su importante

publícrn^B y redondear

negocio con buen resultado;
le

porque los suscriptores necios

hablan completamente
al

desamparado en

el

camino.
el

Gracias también

favo-

ritismo de su consocio,

antedicho lacayo del Reslau-

2.jO

cahtas á angelis.

railor, se

movió

esto á

favorecor

la

empresa.

Pero,

Ijablando de veras, señor Editor, ¿ao liubiera sido
útil al

mas

pais,

que Vd. guardase archivados todos esos
á él

Documentos hasta que volviendo

alguno de esos

«ignorantones estudiantes,» que hoy andan proscriptos,
los clasifícase

y examinase á
ilustrase

la

luz de alta y filosófica

críUca,

los

con anotaciones coiiC4enzudas y
rega;lase

mejuf

escritas

que

las suyas, y los

impresos

& su patria y á la ciencia histórica?

¿No habría conser-

vado

Vil. intacta

su reputación literaria, sin esponerla

á prueba tan dificit

y tan superior
la

á sus fuerzas?

,.

Por ese tiempo,

palabra Romántico, recien llegada
circular en

de España, epapezó á
cierto sello de ridículo

Buenos-Aires con

que

le

habían impreso los reac-

cionarios á

la

literatura nueva

que invadía
la

la

Península.
la eslra-

Para

ellos, lo

romántico era

exageración ó

vagancia en
los

todo— eij

los trages,

en

los escritos, y

en
la

modales.

La palabra era peregrina, exelenie, y
los reaccionarios

adoptaronal punto
Aires

tanto, en Buenos-

como en Montevideo,
á los hábitos

para tildar algunos eslu-

lüanles y algunas damas que se hacían notables por al-

go que chocaba

de los reaccionarios;— pro-

nunciada por semejantes labios, debió fácilmente hacer
fortuna.

Dicen que á Vd.,

señor Editor, no se
de
ella

le

caía de la boca, y
ática y

que

solía salir

saturada de sal
ilu-

con toda o^a singular espresion do su rostro

CAUTAS A ANO E LIS.

áol

minado de

tiiitas

carmesíes como

el

de B;írdolph.

Enla

tretanto, ni Vd., ni los reaccionarios, gabian

que
que

pa-

labra romántico habia nacido en

Alertíanía;

allí la

popularizáronlos hermanos Schelegel,

como

signifi-

cando aquella literatura que surgió espontáneamente en

Europa antes y después del Renacimiento;
llidaron romántica,

h

«ual ape-

no solo por

los

ti isftectos

romances

en que vació sus primeras inspiraeíones, sino también por diferenciai-se radicalmente, ó en fondo y forma, de
la literatura

Griega y Latina, y de todas las que proce-

dieron de su imitación; que
sobre
la

Madama StaeU en- su obra
allí

Alemania,

la

derramó en Francia, y que

pos-

leriormentesirvió de bandera de emancipación del C^^asiüismo
fe

yde símbolo de una completa transformación
'

tltí

Literatura y del Arte*

Pero, algunos jóvenes Argense reian de la

tinos, que sabían todo esto,

ignorancia

de los^burlones reaccionarios y de los que aplaudían sus
irónicas pulgas; se reian sobre todo de Vd. señor Editor,
el

más

iluslrtí

y testar^idode los Clañeones déeníonees.
la Cróniea,

~

Ya en tiempo de
1.

Vd: y su

Go-redactor

Todo

esto lo ha esplicado perfectamente

en su Curso de Bellas
políticas
^ ;

letras nuestro

amigo y

c'»rreligioñarió

en doctrinas

y

literarias

D. Viéenite F.-Lopez;
2.

Ji'..- -";<:^v/y':-ú-""'°f^?''-'

?

^-v

^i~--i-r

Debe confesar

el

autor de estas cartas que. representando solo
la

en aquel tiempo en su país
todos los clásicos, incluso
el

literatura uneva, era

muy

e'ogiado por

Kdilor del Archivo; y que se les oía decir

sictáulord:j tos "Consuelos" es Kortiántico, noisotrür: AanVbieu

somos.

TÓ'¿

CAIMAS

Á

A.NCKLIS.

Mura

liabian acreditado en Buenos-Aires las virulentas

h¡l)érboles de J,

M.Chenier contra Chateaubriand; y

Vd. s^ñor Editor, hablaba de élcon el mismo sarcástico
desprecio con que hoy habla de los «delirios de Saint-

Simon, Fourrier yConfeiderant.»
gusano acostumbrado
querer escupir
al

Dios miol un pobre

á. revolcarse
¡

en

la

podredumbrCi

Sol!

Yd. hablando de esos escritores
,

como pudiera hacerlo de
des de
la

Parra, Guili.ño y

damas cofra^
primeros

Mazorca

1

¿No sabe Vd, que
el

los tres

son celebridades reconocidas por

mundo

civilizado y

que

se.

han puesto fuera

del aJioance de toda critica y

sobremodo de ladeVd. Sr.Bditor?

¿Quién es Vd., para

llamarlos delirantes? ¿que se propone coa'semejantes
blasfemias contra
cia.p|ier¡l
el

genio, que no revelan sino- la ?iuda-

de

la

estupidez charla tana?-

¿No se parecen á
vPero lah! no

los ladridos del

perro contra
,

La

luna?

me

acorflaba;

Vd. pertenece 4 esa cQusteiacion gerárquica
,

mazorqutra,
los soles del

ante cuyos respla ndarcs^ pal idecen todos

mundo:

aquellos ilustres genios no hablaron

jamás de Rosas y de su federajCion, y son, por consiguiente, unos brutos deliranteSi

Y,

á fé,

que no me
A delirar
le

honra Vd. poco, señor editor, poniéndome
en semejante compañia; por eso,
dije creia
al

principiar esta,
el
;=

que ypesar de injuriarme, en
.

fondo habia
.i.

(|uerido favorecerme.

:^-,

Pero

lo (juo

mas me atumbia,

lo ijuc lo piula.

como

el

CAUIWS k ANfiKLIS.

:2-jlÍ

masciiiicn y descarado charlatán que jamás haya llevado

pluma,

es aquella pincelada

de su articulo sobre

el

Dog-

ma
ttlo

Socialista en que asegura

que— jSí me

fuera posible

«salir del

paroxismo revolucionario, comprendería todo

^que habia de ridículo

€n querer convertir

á los

Ar-

f'genláftos eí>

una sociedad áQ Sümim&mam¡&\ en someter

«una República fundada «n los principios generales dé
«la organización
«dfi

moderna de

los Estados, á los delirios

Feurnier y de €onsiderant;» y en seguida declara
al

que--rc<m€ entrego
«-nos,

racionalismo de los Falansteria-

y busco en

las

producciones mas desatinadas de
P, Enfantin
las

«los colaboradores del

bases

de una

«nueva organización

política.»

¡Dónde, en qué {)ágína
las

de mi libro Ua podido hallar Vd. rastro de

doctrinas

de Fouaier, Saiut-Simoa, Gonsiderant y Enfantin? ¿por

qué no

me

la cita? ;^

í^h-^
él

ví.*-^.^.>'

¿v

-

i

ív-'/ía^üv

¿May algo mas enlodo

que una fórmula económi-

ca de Saiot-Simon adoptada generalmente eu Europa,
y aplicada por mí á toda
dediKie
á
la

sociabilidad?

¿Y

tJe

aquí

Yd. queyo soy Falansteriano y Sansimoniano

un tiempo?

¿Qué puede haber mas

ridiculo y estra-

vagante que semejante deducción de su caletre?
otra cosa revela sino
la

¿Qué
la

mas completa ignorancia de
el

doctrina de esos filósofos,
rado, y
la falta

^íiarlatanismo

mas desca-

absoluta de sentido crítico en Vd. para

cumprendor

la

doctrina de mi libro,

ai

lo

que (jueria-

á5Í

CAUTAS A ANGI'LIS.
para nuestro pais, en cuanto
á

mos
el

organización, tanto

año 37 como ahora?
su impotencia
para

Entretanto, Vd. señor Editor,

en

producir nada noble,

útil

ú

original, echa á rodar entre el pueblo las palabras

Sanpa-

simoniano y Faíanstenano, que aprendió de memorra
y cuyo sentido no comprende, como
lo hizo

con

la

labra romántico, para reaccionar contra las ideas

nue-

vas y de progreso, que han tenido

la

gloria

de procla-

mar

los hijos

de ese pais, que no es

el

suyo, y qiw debe

envanecerse de no deber, en materia de ideas, nada,

absolutamente nada, á un advenedizo tan sin
charlatán

pudor y
.-

como Vd.

Y^-^'í

=

.;

^

•.

ríí,< ;a

,

Pero, dejándole ladrar contra Saint-Simon, Fourrier
jr

Considerant,

le

seguiremos en su carrera
el

literaria.

Wuclios debieron ser sus pecados para que

Restaura-

dor
su

le

dejase olvidado por

muchas años en

el rificon
,

de

A rchivo de antiguallas buscando, como
Verdad
es,

la polilla

patato

para su inteligencia.

que

él

habia resucito

confiar los destinos del pais y de su dictad tra solaraentc

ñlcHchilloy

hs bayonetas, j no
la

necesitaba por lo
el

mismo
cues-

del poder de

prensa.
la

Pero

año 40 cambió de pala

recer.
tión
el

Complicada

cuestión Argentina con

Francesa, consideróútilá su causa desmentir en
le dirijian los patriotas

estranjero las acusaciones que
á

de Montevideo, y empezó
Vd.

hablarla Gaceta,

No

si

enviaria á e.e periódico sus lucubraciones históri-

CAUTAS

Á

ANf.ELlS.

25ü
Pero

cas y saüsfaria un tanto su angurria do escribir.

debe suponerse que
ción de gloria, ni

el

anónimo no cuadrarla
estrechas columnas de
lo cual

á su
la

ambi-

las

Gacela á

su vasta erudición, por

algunos años después,
el

empezó Yd.

á publicar

con su nombre

Archivo

Amede
las

ricano en tres idiomas.
bía necesitar

Ademas,

el

Restaurador de-

un abogado de
lo

tres lenguas
la

déla

talla

Fadladeen para que
Naciones civilizadas.

defendiese ante

barra de

Ob,
rais lo

lectores que no Uabets visto e\ Archivo^ si supie-

que es el Archivo os quedaríais maravíiladosl
el

El

Archivo es un archivo de precío^idades„;es
las maravillas iraagiíiado por Cervantes

relaUo de

en uno de sus
el

entremeses; es
to receptáculo

la

obra maestra de Fadladeen: es
la

vas-

donde ha depositado toda
filosóficas, históricas,
|-)olílÍGas

serie. <i^ sus

lucubraciones

artísticas,

econó-

micas y especialmente

ese sabio

napolitano.

Es ademas^ una biograf a continua,
taurador, de ese

inagota^xle, del Res-

hombre prodigioso que hace mas en
que
lo

un

dia por su tierra natal
siglo;

que

liará la

muerte en

medio

de ese héroe sin segundo, para cuya vida

no bastaría un Plutarco y apenas basta un Fadladeen.
Yeriais, lectores, en cada Frase, ó

un héroe del. Desierto,
las

ó un Padre deja Patria ó un Restaurador de

Leyes, ó

un Héroe de

la

Confederación, ó un Brigadier General
lodo; veríais

D. Juan Manuel de Rosas que lo resume

¿.j(j

CAUTAS A ANGKLIS.

en cada periodo cien salvajes unílarios, enemigos Je Dios
y de los hombres, doscientos federales y otras tantas
federaciones, embutidas en cuatrocientos sistemas
ricanos.
Veríais,

ame-

en seguida,

mentiras colosales, ca-

lumnias, difainaciones. falsificaciones históricas en cada
renglón; y veríais sobretodo, lectores, una exuberancia,

un torbellino de palabras que atolondra, y una variedad
de ideas, de doctrina, y hasta de sentido

común que

pnsma: y

al

oír y ver todo esto, creeríais estar viendo

un

Aí^/í/yero delirante lanzar,

como un energúmeno,
archivados.
del

vociferaciones huecas envueltas en manojos de papel

desde lo alto de
veríais,

la

torre

donde
el

los tiene

Y
que

por último, en

número 32

tomo

4.°
á

tengo on mano, donde hace un saludo tan urbano

Dogma

Socialista,
los

un larguísimo
el cual,

artículo

titulado

Na-

vegación de

Ríos, en

entre citas de capítulos

y de párrafos enteros de autores conocidos y por conocer, ha intercalado el señor Editor unas cuantas frases

de su caletre profundamente decisivas,
toJo ei

pafra

probar á

mundo que

la

navegación de

los

Ríos Argenti-

nos pertenece esclusivamente á Rosas ab inilio, por que
la

obtuvo por herencia directa de nuestro padre Adán;
así

y que lodo aquel que

no

lo

entienda y reconozca, es
la

un
cia

salvaje unitario,

enemigo bárbaro de

IndependenDicen que

Argentina y de toda nuestra América.
61

en

echó

el

resto de su erudición el señor Editor, que

CARTAS
escribirlo sudaba

Á

A^GELIS.

2iU
el

al

la

gota

gorda, y que

Restaurafuelle
le

dor, con

maligna

sonrisa, soplándole

con un
y

en

las

narices
la

y ambos

ojos, le infundia aliento

re-

frescaba

mollera.

Conoceríais viendo esto, lectores,

ese nuevo método de escribir artículos de periódico (in-

ventado por

el

señor Editor é imitado por

la

prensa

ma-

zorquera) en forma de alegatos de bien probado, atestados de citas que se truncan y

acomodan

al

caso, y

que nadie se toma

el

trabajo de confrontar y rectificar,,

porque nada mas prueban en último resultado, sino
que
el

autor citado pensó de

tal

ó cual modo, y que el

aitieulísta erudito tiene libros

en sus estantes*.— mótpdo,

sin embargo, exelente para atosigar y dar sueño á los
lectores y soliviar pesos al

Restaurador, que es
.

el
;.,

único
,.

suscriptor y pagador del Arc/¿¿i'o americano.

-^v,-;^

Y

todo esto, lectores, lo veríais en tres idiomas: pri-

mero, en castellano soporífico; segundo, en francés que,
horripila á los franceses; y
tercero, en
inglés

que da

spleen á los ingleses; por que la Cabeza del Archivero

mayor de Buenos Aires
Restaurador ha soplado

es
la

una nueva Babel donde

el

confusión de las lenguas; y
fin

con tan buen suceso, que ha logrado .por
ni escriba

no hable
ni

eu ninguna de

ellas ni

medio bien

absolu-

tamente mal, y que para americanizarlo mas, le ha hecho hasta olvidar su lengua materna. Os aseguro, lecr
toros,

ser

rsto cieito,

porque habiéndole escrito un

2:)8

CARTAS Á ANfiELfS.
italiano,

paisano suyo nna caria en

contestó

el

señor

Editor en español, disculpándose de no
natal

hacerlo en su

idioma por haberlo olvidado;

á lo

que replicó

el

compatriota, que los buenos italianos, los que guarda-

ban vivo

el

recuerdo y

el culto

de

la Patria,

jamás

olvi-

daban su idioma.
Pero
lo

^-^
lector,


y no compren*
el

que mas os asombrarla,
al

deriaisal ver

Archivero Americano, es, \.^ Que

Restaurador Rosas, ese campeón del americanismo hava confiado
el la

defensa dé su causa á un abogado

tal

como

napolitano Fadladeen,quien lejos de mejorarla

la

em-

peora con su declamación vacía y sus. rausulmánicas
lisonjas;

2.°

Que

ese
los

mismo Restaurador no haya enestudiantes de Rueños Aires una
argentina,
la

contrado entre

pluma mas
que,
si

hábil,

mas digna y sobre todo
al

no en tres idiomas genízaros,
patria, charlase

menos en

hermosa lengua
Americano.
3.°

en pro de su Sistema
el

Que no

se
la

avergüence

Restaurador

y lodos esos federales, de

mengua que

cae sobre su

causa y sobre su pais, consintiendo que un estranjero
charlatán difame á sus compatriotas, deslustre las glorias

nacionales y reciba profusamente desús
esas difamaciones.

manos

el

pago de

Y que por

último, el Reslaurad"r,

hombre de

tan

honda penetración y de americanismo
haya
dejado embaucar por
los
él

lan refinado, se

hasta el

punto do nombrarle guardador de

Archivos de su

CARTAS Á ANGELIS.
Rí'ino y redactor en gofe del

230
maravillas
le

retablo de las

—el Archivo Americano, cuya

edición

completa

compra y paga en buena moneda de papel. Presumo, lectores, que si vierais el Archivo no atinaríais como yo
con
la

esplicacion de tan estraordinario fenómeno.
á

Tenemos ya
rador, gran

Fadladeen en

la

privanza del Restausus Estados

Nazir— ó Archivero Mayor de
la

y oráculo de

prensa mazorquera.

Después de mu-

chas vicisitudes y trabajos han llegado por fin á colmo las

ambiciones de e^te hombre grande.— Ya
tores, ya os lo

le

conocéis lecbien, ese

he pintado

tal

cual

es;— Pues

cuya vida es una serie de desl^altades, de bajezas y de
traiciones,

es

el

hombre que

se atreve á llamar irai-

dcres á los patriotas argentinos que han

combatido y
el

combaten por

h

libertad

de su patria; ese

que no
que con

se cansa de difamarlos y calumniarlos; ese el

lengua impía insulta las cenizas délos mártires del Dog-

ma

de Mayo y de
el

los

héroes de

la

Independencia Arhistoria y arroja

gentina; ese

que

fíjlsifica

nuestra

inmundo barro sobre sus mas
Ese es
el

bellas páginas.

napolitano degradado que osa apellidar Con-

doítieriá Garibaldi

yá Anzaní;
causa de

y caíia//a rendida á esos

generosos italianos que ban derramado su sangre

en

Montevideo por
y conquistado
la

la

la libertad

y del
los

progreso,

palma del heroísmo en

campos de

San Antonio.

2{)(>

CARTAS
la estéril,

Á

ANf.KLlS.

Esa es

venal y descrcida

pluma que

tilda

do

«estudiantes

de Dereciio presumidos y holgazanes» á
el

aquella selecta juventud Argentina que en

año 37 se

asoció

para

trabajar

por

la

regeneración de su Patria,
de sus libertadores contra
la

peleó en seguida en las

filas

sus bárbaros tiranos, y después en

pros'cripcix)n,

ha

procurado dar lustre
Esa,
el la

literario

al

nombre Argentino.

que en su impotente y enviditDso despacho niega

mérito délos jóvenes escritores Argentinos, y marca
el

con

sarcástico apodo de delirantes á Chateaubriand,
la qu-e

Saint-Simon, Fourrier y Considerant.— Esa,

en-

diosa á Rosas y echa constantemente incienst) á los pies

de sus seidcsy lacayos:— esa,

la

que aboga por

el

Des-

potismo bárbaro y
la

el

esterminio de
las

los patriólas:

^esa,

que hace escarnio de

mas sanias doctrinas para

justificar las iniquidades y

matanzas del Esterminador

argentino:— esa, en
ciía,

fin la

pluma estrangera que man-

años hace,

la

prensa de nuestro pais con sus infa-

mes

y estúpidas producciones.
á ese

Preguntad

advenedizo Fadiadeen ¿qué doctrina
útil,

social, fi'cunda

y

ha propagado en

el

Plata;

qué

pensamiento noble ó grande ha concebido su mente; qué producción nueva y original, por
estilo,
la

concepción ó

el

nos ha regalado en veinte años de residencia en

Buenos Aires y con una imprenta y medios abundantes
á su (li.-posi.ion?

Pregunfndlo ¿quién ha hrrido de ver-

CAHtAS

A

ANGELIS.

26
de presun-

ligó y de esterilidad SU cabeza y llenádola

ción fátua?^El

mismo

coiiteslará con cínica

sonrisa—
dis-

yo no tengo masque mi pluma, y estoy siempre
puesto atenderla á
ese
la

mas

alta postura.
la

Así comprende

hombre

la

misión de

prensa y

la

moralidad

del
el

escritor público; ese es el móvil de todos sus actos y

principio de todas sus doctrinas.

Así se
el

ha mancha-

do con toda clase de infamias, y como
volcándose en
ciará todo eí
la

escarabajo, re-

inmundicia, procura frenético ensupara gozarse en Verlo contaminado

mundo

con su lepra,

:-í
regalo

p
mas
al

r^.

^

Esa deyección inmunda de su corrupción intelectual
y moral, es
el

funesto que podia hacernos
la

la

Europa.

Entregados
el

desenfreno de

guerra

civil,

dominados por

caudillaje bárbaro, la aparición

en

nuestras playas de un

hombre que

hiciese

de

la

prensa

un

vehícülf) de

mentira y difamación, una tribuna de

inmoralidad, de tiranía y de retroceso, debia contribuir

poderosamente
á estirpar
la

á trastornar todas las nociones

morales,
la

semilla de toda buena doctrina, á fomentar

anarquía de los espíritus;, á relajar y viciar los vínculos
de nuestra sociabilidad, y á engendrar por último,
al

lado de Rosas, esos dos monstruos periodísticos titulados

Gaceta Mercantil y Archivo Jimericano:— y ese
es

hombre

don Pedro de Angelis; esa ha sido su misión y esa sedel Rio de la Plata.
17

rá la envidiable gloria que lleve

202

CAUTAS Á ANGKLIS.

Tantas injurias, tanta mengua, calumnias y difamaciones tan repetidas, propaladas contra nuestro
sus
pais y

mas

ilustres ciudadanos por la boca de ese estrange-

ro mercenario, nos han hecho salvar los

límites de la

moderación y hablar un lenguage que no acostumbramos, para estigmatizarlo y sentarlo sin máscara en
picota de afrenta que
la

merecen sus infamias.
el

Estamos
urbanidad

ademas, persuadidos que

raciocinio y la

no son armas

útiles para lidiar
las leyes

con hombres que se han

puesto fuera de
la

déla moral, déla justicia y de
los

civilización, y

que vengado nuestro pais de

que

se

ceban en ultrajarlo y envilecerlo
el

á los ojos del

mun-

do, nos dirá con

Dante,

Che

hel

honor s'acquisla in far vendetta.
las posteriores,

Concluida, esta, sin embargo, y
á

voy

tomar una ablución

á

la

turca para purificarme, y á

rogar por segunda vez á Alah

me

guarde de

la

tentación

de volver á tocar animales inmundos.
P. D.

En

otra carta

me

ocuparé, señor

Editor, de
el

ventilar algunos puntos de su artículo sobre
Socialista; porque estoy

Dogma
el

empeñado en hacerle entender,

que

el

año 37 cuando trazábamos, como usted dice,
la

programado
porqué

regeneración política déla Nación Arusted
lo

gentina, sabíamos mejor que
lo

que hacíamos y

hacíamos.

CARTAS Á ANGELIS.

263

CARTA SEGUNDA
Iiitlependencia Argentina
sista

— Federación

ó

localismo

— Federación

— Unidad

ó centralismo,
la

según nuestra

historia, hasta el

Roaño

— Crítica de Constitucjon de este año— Partido unitario en el 21 — Su doctrina y programa gubernativo — Congreso del año —Crítica de su Constitución —Facción unitaria 1.° de Diciembre de 1826 — Nuestro pensamiento político el año 37 y nresente — Retrospecto — Sistema municipal — Algunas observaciones
19

año

•26

el

al

mas sobre

el artículo del

Archivo Americano.

/

Voy

á hablar seriamente

con Vd., señor Editor,

á pe-

sar de que

sus

pretensiones políticas y literarias

me

hacen

á cada instante recordar á

Fadladeen

el

gran Na-

zir del Príncipe

Aurunzebé, y su carota

abigarrada á

Bardolph, aquel personaje del Enrique 4° de

Shaks-

peare á quien su compañero de taberna Falstaff, llamaba

El

caballero déla lám.'para ardiente;

'

y

me

tienta la risa

sin poderlo remediar.

— Sin

embargo, procuraré contey magisla Plata,
al

nerla y revestir,
terio usado por
al

si

no aquel tono de autoridad
el

Vd. desde que vive en

Rio de

menos

la

respetuosa gravedad de un discípulo

ha-

blar con su maestro envejecido en las bibliotecas y los

archivos.

Por supuesto que no pretendo refutar su irrefutable
artículo
es

sobre

el

Dogma
de

Socialista,

por que todo

él

una
1.

pepitoria

vociferaciones

y mentiras, si-

Thou

arttho knight oftho burning lamp.

264

CARTAS A ANGELIS.
se lo
dije

no entretenerme con Vd. como
terior.

en mi an-

Empieza Vd. por llamar

á

«juicio»

cual otro Rada-

mante

la

obra que debiera

criticar,

y

le

estampa ex-

abrupto

la calificación

de «Libelo»;— estose parece bárla

baramente
ticos

á

lo

que hacia
la

Inquisición con los herélos

y á

lo

que hace
le

Mazorca con

que no son

de su cofradia. aparece juez:

— Yo creia periodista — se conoce que por
la

crítico, y se

me

allá el

furor de enjuiel

ciar ha invadido hasta

prensa.

Todo

mundo

sabe

empero, que Libelo se llama un

escrito calumnioso

y

difamador; y los que hayan leido ó lean mi obra verán

que toda

ella es doctrinaria.

Pero Vd.
las

se

guarda bien

de refutar ni tocar punto alguno de
contiene,

doctrinas que

ó por que no ha encontrado armas para ello

en su caletre ni en su archivo de erudición, ó por que

conviene á los intereses de su
pueblo prevenciones
contra
el

amo
libro,

sublevar entre

el

para que

no

lo

busquen
lo

ni lo lean:

esto prueba la

buena

con que

ha examinado y juzgado.

Estraño es que en segui-

da declare Vd.
«
((

«que con aquella presunción que cael

racteriza á los genios díscolos, he trazado

programa

de

la

regeneración política de

la

Nación Argentina, á
le

«

quieíi

supongo fuera

del

camino que
de su

demarcaron

« los

heroicos

fundadores
el

Independencia.»

Acabáramos; luego

Dogma

Socialista

no es

ni

pue-

CARTAS Á ANGELIS.

265

de ser un
lojismo
al

libelo.

¿Cómo

se le ha escapado este antiSi alguu

empezar, señor Juez Radamanto?

escrito debe calificarse

de Libelo, es

el artículo él es

de Vd.
sarta

sobre

el

Dogma

Socialista, por

que todo

una

de calumnias y mentiras,- pOr que no contiene

cita

de

mi obra que Vd. no trunque para acomodada
ladar y

á su pa-

hacerme cargos; por que desfigura completarelativo
á la

mente

lo

Asociación, y por que eso que

llama antilogismos de mi obra, son frases que, puestas

en su lugar, nada tienen de antilójico, como podrá
la lea.

reconocerlo quien

Entra Vd. después en materia, y lo hace de un
curioso:

modo

—supone que

yo estoy descontento
para conservar
la

de todo

cuanto se ha hecho
Argentina.

Independencia

Pero señor Editor, Vd. chochea— ¿cuán-

do, en qué parte de
cia?

mi obra hablo yo de Independentoda su erudición
histórica?

A

eso se reduce

Está Vd. por saber que no hay cuestión de independencia Argentina desde

que concluyó

la

que teniamos con

España?

La cuestión de Mayo fué de Independencia y
la

de organización; pero

primera

quedó
el

zanjada

de

hecho en Salta
si

el

año 43, en Montevideo
la

año 14, ó

Vd. quiere en Ayacucho:

2^ que es de la de que
está

trata

mi obra esclusívamente,

por resolverse tola

davía; á no ser que

Vd. pretenda

haya resuelto

el

Restaurador por

medio del rebenque y del

cuchillo.

26()

CARTAS
llegado á

A

ANGELIS.

No ha

mi

noticia

que después de
la

la

España,

nación alguna haya puesto en problema
cia

IndependenJefe

Argentina.

Cierto

es que la

Mazorca y su
esto,

cacarean

muchos años hace sobre

y que se han

constituido campeones de no sé qué fantasma de Inde-

pendencia que nadie ataca, y de no sé que intereses

Americanos

que

nadie percibe.

Pero,

esas,

señor

Editor, son paparruchas buenas para alucinar y enga-

ñar á los bobos, y estraño
ración un

mucho

las

tome en conside-

hombre tan

serio

y concienzudo

como Vd.
el

¿Acaso

la

Francia bloqueando á Buenos Aires

año

37 para recabar de su Gobierno reparación de agravios
por violación de
ditos,
la

ley pública

con respecto á sus sub-

atacaba

la

independencia nacional?

¿No

habia

agotado todos los espedientes pacíficos para llegar á ese
fin?

Hay otro medio reconocido entre

las

naciones ci-

vilizadas para revindicar el
á las
al

buen derecho, que apelar
ellas

armas después de negociar, y compeler con
¿Qué otra cosa hizo
logró
ó
la

agresor injusto?

Francia? No

las

depuso luego que

sus pretenciones por el

tratrado

Mackau?
Si
lo

Tenia
lo

no
¿por

buen
qué

derecho
cediendo
el

la

Francia?
la

no

tenia

á

fuerza,

reconoció
Si
lo

Rosas

y firmó
á

tratado

de

Mackau?

tenia,

apelando

los

cañones

para revindicarlo, después de negociar inútilmente, no
atacaba
la

independencia nacional: luego mentia

liosas.

CAUTAS Á ANGELIS.

207

mentia Vd. y toda
tonces,

la

gente mazorquera vociferando enal

como ahora, ataques

fuero nacional.

A

no

ser que Vds. pretendan que en esa,

como en

todas las
in-

guerras entre

el

fuerte y el débil por

colicion de

tereses ó violación de

derechos, siempre

ha estado

comprometido en

la

farte débil el principio de la in-

dependencia nacional; pero semejante peregrina ocurrencia solo puede caber en
tor,
la

cabeza de Yd. señor Edila

en

la

de Anchorena, y en
lo

del Jefe de la Mazorca.
el

Hoy

vociferan Vds.

mismo que

año 38 contra los

Poderes Interventores, por que después de haber re-

clamado inútilmente
con respecto
al

el

cumplimiento de
la

los tratados

Estado Oriental, usan de

fuerza para

compeler á Rosas á entrar en razón;

pero

no

hay

hombre sensato en

este,

como en

el

otro hemisferio,

que no perciba que todo ese cacareo de independencia
nacional, no es, ahora

como

entonces,

mas que uno

de los muchos resortes empleados por Rosas para alu4^
cinar á la multitud, y sostenerse á todo

trance y por

medio de
dura.

la

guerra en

la silla

de su usurpada Dictaá

Si alguien
la

compromete y juega

un

tiro

de
y

dados

independencia nacional,

es ese testarudo

bárbaro caudillo, que atacando todos los derechos, vio-

lando todos los pactos, provoca incesantemente agresiones estrañas, llama
la

guerra estranjera á su pais, y lo

somete á todas

las

eventualidades que puedan surjir de

2G8
esa guerra.
fatigados de

CARTAS Á ANfiELIS.

Supongamos que
la

los

Poderes interventores

terquedad de Rosas, se declaren belije-

rantes, y que

en uso de su derecho

de tales

ocupan
Paraná;

uno ó mas puntos

del litoral del Plata ó del

que Rosas se obstina; que de resultas de su obstinación,
esos Poderes envian al Plata espediciones costosísimas,
las

que se establecen y fortifican en
hostilizarlo

los

puntos ocupa-

dos, para
á
el

con mayor ventaja; que Rosas

pesar de esto se aférra mas en su obstinación;

que

tiempo corre, y que por último

el

estranjero halla
título los ter-

por conveniente conservar, á cualquier
ritorios

donde

se

ha

establecido, á costa

de

mucha
Yo
pre-

sangre y de inmensos sacrificios pecuniarios.

gunto ¿deberá echarse

la

culpa de ese conflicto de la

independencia nacional á Rosas ó á los Poderes inter-

ventores?— A Rosas dirá todo
sostenedores.

el

mundo, y

á sus inicuos

iO pretendéis vosotros Mazorqueros que por que se
os pide cuenta de
el

una iniquidad que cometáis contra

estrangero, por que se os exije que no los degolléis

ni despropiéis,

como acostumbráis hacerlo con vuestros
contra vuestra
in-

compatriotas, se comete desafuero

dependencia?
Rosas, para
el

Bueno; ya os entiendo.

Queréis para

usurpador del Poder nacional, con resde
degollarlos y

j)ecto al estrangero, ía libertad salvage

CARTAS Á ANGELIS.
robarlos, de que vosotros

2G9
respecto
á
los

gozáis con

compatriotas que no son de vuestra

pandilla: queréis

imponer

á

las

naciones

estrañas, á título de sistema

americano, como leyes inviolables, todos los caprichos,
todas
las

estravagancias,

todas las barbaridades que
ilustre Gefe;

puedan ocurrirse á vuestro

queréis oblileyes

garlas á que las respeten y veneren

como

emana-

das de

la justicia

divina, so pena de que si así no lo ha-

cen, serán tratados
tra

como atentadores

salvages de vuesel

independencia nacional: queréis, en suma, para
la

individuo federal ó rosin,

independencia del

Pampa
la

en sus aduares; para

la

nación ó su gefe Rosas,

in-

dependencia del Cacique de una poderosa tribu: vuestro

pensamiento es bien claró.

Idos, pues, brutos á habi-

tar entre los salvages del desierto;

vosotros sois indigcivilizada,

nos

de vivir

en una sociedad

y apenas

sois capaces
tais

de acaudillar una tribu de pampas.
profanando,

—Esel

oprimiendo,

barbarizando

vuestra

tierra; la estáis convirtiendo

en una toldería donde no
fuerza,

se

reconoce mas ley que

la

mas razón que
la

instinto ó el capricho bruto,

mas pena que
á

confisal

cación

ó

el

degüello.

— Vais

acabar por
las

borrar

pueblo Argentino del catálogo de
das, y

naciones civiliza-

cuando

lo

hayáis conseguido podréis vanagloria-

ros de gozar la independencia que apetecéis y de haber

consolidado vuestro Sistema

Americano.

270

CARTAS Á ANGIÍLIS.
es

Pero replicareis vosotros,
atacar
al

abusar de

la

fuerza

débil y compelerlo á hacer lo

que no quiere.

— Cierto,
lo

cuando

el

débil

respeta el derecho y quiere

moral y

lo justo;

pero cuando mata, desapropia,
le antoja,

escarcela, nada

masque por que se
permanezca
tigre despedazar

¿queréis

que

el

fiierte

impasible,
á

mirando
la

con

ojo indiferente al
es su

víctima que

hermano?

¿Queréis que se deje insultar y abofeal

tear por complacer
tral

debilt

Admirable

lógica

la

vues-

Ni qué tenéis vosotros
la

tampoco que argumentar

contra

fuerza.
la

¿Vuestro poder acaso se funda en otra
Vuestras iniquidades monstruo-

cosa que en
sas,

fuerzal

vuestras victorias ¿tienen otra causa, otro orijen
el

que

mas desenfrenado abuso de
encarceláis,

la

fuerza brutal

¿No matáis,
vuestros

robáis

diez
los

años

hace

á

enemigos?

¿no

degolláis

prisioneros y

rendidos? ¿no perseguís

como

á fieras á todos los

que

no

llevan vuestra librea de sangre ó se someten á vues-

tro salvaje capricho?

¿Tendríais,

pues, derecho para

quejaros,

si la

fuerza intelijente y civilizadora viniese

á arrancar

de vuestras sangrientas
la

manos

los instru-

mentos de

barbarie y de

la iortural

¿De

cuando

acá los bandidos se quejaron con justicia,
les

por que no

permitiesen continuar á mansalva sus depredaciones

y asesinatos?

Ocupa Vd.

en seguida, sefior

Editor, una tercera

CARTAS Á ANGELIS.
parte de su artículo

271
la

en charlar sobre
de
la

dedicatoria de

mi

libro á los Mártires
ellos

Patria, y se enoja por
los

que no halla entre
titula

nombrado alguno de
la

que

«beneméritos hijos de

Patria,

columnas del

orden, defensores de las leyes, protectores de los de-

rechos del pueblo;»
«historia
los

anunciándome por último, que

la

Argentina ha rejistrado en

su martirolojío

nombres esclarecidos

—de

Dorrego, Quiroga, LaDebiera Vd. estrañar,
al

torre, Villafañe, Heredia etc.»

según esto, no dedicase mi obra
tir

Restaurador, már-

vivo de

la

Independencia Argentina.
es aquel

Pero señor

Editor,
fica

entendámonos-.— már¿¿r
lo

que se sacri-

por una buena causa, ó
social;

que es

lo

mismo, por

una idea ó interés

y para mí no son mártires
sacrificado
y

sino aquellos que se

han

por

la

causa de

Mayo, que

es la

de

la -Patria

déla civilización:
la

—veo
los

que Vd. no

lo entiende así.

Las horcas de

India y

de España han testimoniado

mas de una vez que

Tugos y

los Gitanos tienen
la

también sus mártires; y nada
dela

estraño es que

Federación mazorquera que Ud.

fiende, los cuente á millares.

Pero señor Editor,

Federación Rosina no es
anteriores; y es
injuriar
al

la

Federación del año 26 y
la

atrozmente
de
la

memoria de
La-

Dorrego

afiliarlo

martirolojío

Mazorca.

torre, Villafañe, Heredia
llejos

no eran mas que unos caudiá

de Provincia: en cuanto

Quiroga,

la

enérjica

272

CARTAS A ANGELIS.
del Sr. Sarmiento ha pintado ya con
la

pluma

caracteres

indelebles

fisonomía histórica de ese caudillo, y des-

cubierto

el

rastro de sangre de sus asesinos.
á

Para es-

plicarme mas á fondo en cuanto

Borrego y Federación

necesito entrar en algunos pormenores.

Habrá Yd. notado, señor Editor, que en
retrospectiva reconozco la

la

Ojeada
la

lejitimidad histórica de
()\go

Unidad y de

la

Federación, y

que esos partidos repredos

sentan dos tendencias

lejitimas,

manifestaciones

necesarias de la vida de nuestro pais; el partido Federal


el

el espíritu

de

localidad preocupado y ciego todavía;

partido Unitario^

el

centralismo, la unidad nacio-

nal.

Para mí, pues,

la

Federación Argentina, estando

á los resultados históricos,

no se ha formulado hasta
Antes del año
local manifestó

ahora ni en institución ni en doctfiua.
26,

en

distintas épocas,

el

espíritu

pretensiones exajeradas, equivocadas y aun contradictorias,

según

el

interés y

las

preocupaciones de los

caudillos ó gobernadores que se constituían órganos de
él;

pero todas esas

pretensiones

siempre revistieron
á
la

un carácter anárquico y desorganizador, tendente
disolución del vínculo nacional.
1.

El espíritu local cre-

Nótese que

espíritu de localidad 6 local, localismo, Federaliscartas;

mo, tienen igual sentido en estas
opuesto significan una misma
centralistas 6 ccntralizadores

y que también en sentido

cosa

unidad y centralismo, unitarios,

CARTAS A ANGELIS.

273

yó ganar atrincherándose en
tarse á
tes

su egoísmo, y aun bas-

propio para

la

vida social.

Sus representan-

hasta entonces, tanto en

Buenos Aires como en
la

Santa-Fé, Corrientes, Entre-Rios j
tuvieron solamente
facción.
el

Banda Oriental,
de una

carácter
el

de caudillos

Esa facción apareció
el

año 26, capitaneada
por López, Quiroga,

por Borrego en
y Bustos en
las

Congreso, y

Provincias.

Era natural que Borrego,

y sus amigos representasen de
el

un modo mas

intelijente

Localismo ó Federalismo; porque siempre hay lóy progreso en
la

jica

manifestación de las opiniones ó
el

intereses radicados en

espíritu de
á

una localidad ó
batirse

de un pueblo; y por que, obligados
partido capaz,
capite

con

un

doctrinario, que traía su constitución in

como

Sieyes, era preciso que dejasen á
facciosas

un lado

las vociferaciones

y

se

armasen de razón
ellos

para

el

combate.
pais,

Pero desgraciadamente para

y

para

el

su posición fué casi s'iemj^re 7iegat¿va, y

declamatoria, nunca se atrincheraron en una doctrina
ni supieron levantarse á
la

altura de

gefes de

un par-

tido político, y fueron fácilmente batidos en el

campo

de

la

discusión.

El bello ideal de
la

organizadora fede-

rativa, era

para Borrego
la

Constitución Norte-Amerila

cana; y Moreno,
sición en
el

cabeza mas doctrinaria de

opo-

Congreso, nunca dejaba de invocarla: pero
la

en boca de ambos,

federación Norte-Americana era

274

(.ARTAS Á

AN(ÍEL1S.

una arma de reacción y de combate, mas bien que una

norma de organización; supuesto que olvidaban ó desconocian que
el

el

principio de vida de esa

federación, es

poder municipal.

No

habia para esos hombres, en-

tretanto, federación posible fuera del tipo

Norte-Ame-

ricano; y jamás
científica,

manifestaron

una

concepción clara,
social federativo,

no digo de lodo un sistema

por que eso seria pedir mucho, pero ni aun del
de satisfacer
las

modo

exigencias lejítimas del espíritu local,

y de conciliarias y armonizarlas

con

el
'-

grande y pri-

mordial interés de

la

nacionalidad.
el

Los Federales, pues, en

Congreso no salieron

del

rango ínfimo de facción, y fuera de su recinto, apelando á
las

armas,

no desmintieron sus antecedentes

anárquicos y desorganizadores-, merced á sus embates

cayó

la

Presidencia y se
se
la

disolvió
del

el

Congreso.
lo

Los

federales

ampararon

Poder;

lenian ya ese

poder en

mano

para realizar sus grandes y patrió-

ticas miras.

¿Qué hizo entretanto Dorrego para consque en su boca, como una máquina

tituir esa federación

de reacción, habia contribuido maravillosamente á disolverlo todo?

¿Qué hizo para perfeccionar
para
la

las insti-

tuciones

de su provincia,
la

reformar

la

ley

de

elecciones,
establecer

de enseñanza,

de milicia, etc.
y echar

para

el

sistema municipal
de una

en

Buenos
la

Aires

la

planta

organización

federativa de

CARTAS Á ANGELIS.
Provincia, que sirviendo de
litase

i27o

norma

á las

demás,
la

faci-

después

la

organización federativa de

Repú-

blica?

Nada, absolutamente nada.

Dorrego por con-

siguiente, señor Editor,

no se sacrificó á idea ó interés
la

alguno

social,

no fué «mártir de

patria:»

üorrego

era caudillo de una facción,
facción vencedora,
la

y murió

víctima de otra

como

lo

demostraré adelante.
era
la

Pero

federación Dorreguista no
á

federación Rosista.

Dorrego

mas de

caudillo federal, puede considerarse

como

la

mas completa y
del pais,

enérjica espresion del sentido
las

común
sibles

alarmado en vista de

incompren-

y bruscas innovaciones del

partido unitario; y

es indudable

que en ese terreno era fuerte, y desembien su papel de tribuno de
lo
la

peñaba

muy

multitud.
significaba

La federación, por
algo,

mismo, en su boca

era el eco de

un

instinto de reacción popular y

una bocina de
sas

alzamiento.
es

La

federación

que Roque han

vocifera,

todo
los

lo

contrario

de

lo

pretendido

todos

caudillos

desde

Artigas hasta

Dorrego.

Rosas
rias,

el

año 30 gobernó con facultades estraordina-

y no sé que ellas signifiquen federación.
el

Rosas

año 35 empuñó

la

suma

del poder público^

y proclamó
ta

como

principio de su política personal esestá

máxima:— «el que no
ella,

conmigo

es

mi enemigo.»

Consecuente con

empezó

á tratar

como

Parias á

270
lodos los que no
perst)na,
lo

(ARTAS Á ANGELIS.

manifestasen

aflhesion

franca á

su

despojó de toda

clase de derechos, y acabó

por encarcelarlos, desapropiarlos, degollarlos ú obligarlos
á espatriarse:

y yo pregunto

si

esto se

llama fe-

deración.

Rosas ha fusilado gobernadores;

quita y

pone

los

que

le

placen, y ha llevado su sistema de

sangre y su
República,

dominación

hasta

el

último rincón de

la

aniquilando todo espíritu de localidad, todo germen de
vida social en las Provincias; y yo pregunto
si

esto es

federación

Me

dirá V., señor Editor,

que
la

la

federación que V.
los

invoca y Rosas defiende, es
versos
pactos de
las

que resulta de
litorales

di-

Provincias

y

otras.

Debo estrañar muchísimo que un hombre tan sabio en
política y tan versado

en

la

historia llame federación

á esas alianzas transitorias

fuerza para

la

defensa común, y delegan
la

que solo estipulan unión de al gobierno de
en
el este-

Buenos-Aires
rior;
el

facultad de representarlas

pero que nada determinan, nada estatuyen sobre
lo

régimen interior, sobre
la

que constituye intrínseca-

mente y regula

vida nacional.

Verdad es que antiligas entre

guamente tomaron ese nombre algunas

Es-

tados independientes, y aun sometidos á diverso régimen

gubernativo; pero en nuestra época, señor Editor, una

Federación, es algo mas que una agregación ó justaposi-

CARTAS Á ANGELIS.
cion de partes, algo

277
ofensiva y delo

masque una alianza

fensiva;— es una verdadera Asociación de iguales,
que equivale
á

decir— comunidad de

intereses, de insti-

tuciones y principios políticos, comunidad de tendencias
y de miras, comunidad de trabajo entre los

miembros

tendente

al

bien-estar

común, comunidad en suma de
Rosas
ni

vida social.

Y

esta federación,

remotamente

la concibe; ni es

capaz de realizarla; ni Vd. tampoco, Sr.

Editor, la comprende, supuesto que se despepita en ala-

banzas

á la federación Rosista,
el

y supuesto asegura que

yo pretendía

año 37 «someter una República fundada

en

la

organización moderna de los Estados á los delirios

de Fourrier y de Considerant.»

En verdad, señor

Editor, que debe Vd. ser

un admi-

rable conocedor de nuestra historia y un profundo politico,

cuando ha descubierto organización en
el

la

Dictadura

de Rosas

año 37, ó eo eso que

él titula

Confederación
la

Argentina; y organización nada menos que idéntica á

moderna de

los Estados.
al

Para desvanecer completa-

mente mis dudas
Estados; por que
los de la

respecto debió Vd. mencionar qué

muy

bien pudieran ser los del Asia 6
ir á

Luna, y no parece propio
remotas.

buscar modelos
la

á tierras tan

Ateniéndame
el

á

historia,

yo

creia, señor Editor,

que todo

trabajo de los Estadistas

de mi

pais, todas las tentativas ó

ensayos de nuestras

Asambleas y Congresos, habian tenido porabjetoprinciV

18

278

CARTAS Á ANGELIS.

pal realizar esa deseada organización; y tenia por

muy

cierto que á pesar de su patriotismo y sus luces habían

fracasado en su ardua empresa.

Debo suponer que desel

pués del último Congreso haya aparecido en mi pais

Genio predestinado para resolver

el

gran problema de
la

organización; y que ese genio se haya puesto á

obra

con tanto recato y

sigilo,

y

la

haya consumado con tan

imponderable misterio, que nadie ha podido trascender
ni el

rumor de su estupenda creación-.— y
el

ese genio

no puede ser otro que Ud. ó

Restaurador Rosas, ó

mas bien ambos encarnados en uno.
que üd. nada nos revela
al

Presumo

yó, por

respecto, que la concepción

primitiva, del pensamiento organizador la haya parido

Rosas, y que üd. habrá desempeñado

el

importantísimo
la

papel de desbastarlo, pulimentarlo y darle

forma conpuesto

veniente:— lo que quiere decir
el

—que Rosas habrá
Me

mármol en

bruto, y üd. con su injenio y su arte habrá

convertido ese
creer (y Ud.

mármol en

bellísima estatua .
la

es duro

me

sacará de

duda) oo haya concurrido

también Anchorena

á esa obra

magna de Organización

—así por

la

encarnación ó efusión de tres espíritus ó ínresultaría la Trinidad creadora y conserva-

teüjencias,

dora de

la

República Argentina.
la

Dando, pues, por realizada

supuesta organización,

tendrá Vd. á bien, señor Editor, resolverme una duda
¿es

federal ó unitaria?

Se

asemeja

al

centralismo

CARTAS Á ANGELIS.
francés ó
al

279
¿Es

federalismo Suiso ó Norte-Americano?

Democrática, Aristocrática ó Monárquica?
se esplique üd. al respecto, por que

Baeno será

muchos piensan
el

tiene de Federativa el

nombre, de Unitaria
de Aristocrática
la

fondo, de

Democrática

lo aparente,
la

Mazorca, de

Monárquica

Dictadura, y de insólito y bárbaro entra-

ñas y esterioridades;— yque, en suma, es una organización

«m
el

generis,

que á mi se

me

ha antojado bautizar

con

nombre de Federación Rosina ó Mazorquera, porla

que Rosas
gobierno.

ha inventado y
^

la

Mazorca es su medio de
.

^.n

Sin embargo, Rosas,

mas por

instinto

que por cálculo

de política, ha sido audaz y perseverante continuador de
la

obrada centralización

del poder social iniciada

en Ma-

yo, y acometida con tan
el

mal éxito en diversas épocas por

partido unitario.

Los unitarios quisieron someter á
el espíritu local

una Constitución central
y
él,

ó provincial,

ciego y preocupado, se desbocó vociferando despo-

tismo: Rosas ha conseguido dominarlo, lo ha compri-

mido hasta
pública.

sofocarlo, y

manda de hecho en

toda

la

Re-

Empero, su obra será efímera como la

del par-

tido unitario:

subsistirá tal vez mientras él viva; pero
el

es

mas que probable que

Gobierno de Buenos-Aires

ni otro alguno heredará su Prepotencia.

Suponiendo

realizable el pensamiento de reconstrucción del Virrei-

nato, que

algunos suponen á Rosas, no tardaría en ve-

280

CARTAS A ANGELIS.

nirse abajo ese edificio jigante, luego que desapareciese
el

terror que su
la

nombre

inspira y en

asomar
la

la

anar-

quíay

disolución.
el

Y ¿por qué?— Por que
Poder Social,

obra de

crear y centralizar

es trabajo de

muchas

generaciones, y el resultado normal de otra obra anterior, lenta, difícil, de Asociación ó de fusión de todos los

intereses, de todas las opiniones, de todas las creencias

predominantes en
ción:

el

espíritu de

un pueblo ó de una na-

ahí está para atestiguarlo la historia de todas las

Repúblicas y monarquías del

mundo

.

Esa obra debe ser

mas

difícil

páralos pueblos americanos, que pasaron del
vasallaje,
al ejercicio

mas abyecto y oscuro

de

la

mas

desenfienada libertad; que no han tenido educación moral

y política,

ni

tiempo bastante para ilustrarse, sociaQuerer,

lizarse y

acostumbrarse á vivir en comunidad.

por

lo

mismo,

centralizar el poder social y organizarlo
la

por medio de una Constitución ó de

Dictadura,
la

me

parece soberanamente absurdo; y ese es quizá
é

grande
civil.

importantísima lección de 36 años de guerra
la

Ahí está
la

República Argentina, Méjico,
del Sud,

el

Perú y toda

América

probando mi

aserto.

Ya veVd.,

señor Editor, que en punto á opiniones políticas disto

mucho de Vd. y de su consocio
Pero
ya

Rosas; y que no soy ni

federal Dorreguista, ni federal Rosista, ni unitario.

hemos

hablado

lo bastante

de

Federación,
el

señor Editor; hablemos ahora de sus protectores

año

CARTAS Á ANGELIS.
26, de aquellos unitarios
á

281

quienes V. niega hoy, por

adular á Rosas,

la

calificación

de partido

político, y

que yo tengo

muy buenas
tal.

razones

para considerarlo
el

como

el

único que haya aparecido en mi pais con

ca-

rácter y la fisonomía de

Sabido es que

la

revolución se dividió

al

nacer, y

que

el espíritu local
la

levantó luego cabeza para

murmuel

rar contra

Junta Gubernativa de 9 miembros. creada

en Buenos Aires.
timiento del peligro,

En
la

los

primeros tiempos,

sen-

misma efervecencía

y entusiaslas

mo

producidos

por esa reacción violenta de todas
el

opiniones y de todos los intereses contra
colonial, distrajeron los

despotismo
las pasio-

ánimos y aquietaron

nes anárquicas.

La

Junta se hizo obedecer y llevó
el

sus armas vencedoras hasta

confin del Virreynato.
el

No

tardaron, empero, en entrar en colisión
el

Centra-

lismo y

Localismo,
causa de
la

y en

sublevar este conflictos

nocivos ala

revolución.

Algunos diputa-

dos de provincia convocados para un Congreso exijieron
el

año il participación en
la

el

Gobierno, y lograron

al

fin incorporarse á

Junta.

La unidad y nervio

del

Gobierno, repartido entre tantos, se relajó y se sintie-

ron sacudimientos

anárquicos.

La nueva Junta Gu-

bernativa decretó, la formación de

una Junta en cada

provincia compuesta de 4 individuos y presidida por el
Intendente,

en

quienes residiera, in solidum toda la

282

CARTAS Á ANGELIS.

autoridad gubernativa y administrativa de la provincia;

y

la

de Juntas subalternas de tres miembros en las ciu-

dades ó villas que tuvieran ó debieran tener diputado
en
la

Junta central de Buenos Aires.
por entonces.
Hiciéronse

El

localismo
los

triunfó

luego sentir

peligros é

inconvenientes de esa desmembración del

poder cuaudo mas importaba centralizarlo para repeler
al

enemigo común, y sobrevino

la

reacción contra la

Junta, representante del localismo.
ces el Gobierno ejecutivo
á

Se confirió entontriunvirato, el cual
él.

un

promulgó un Estatuto para gobernar por

Este

triunvirato esperimentó algunos cambios en el personal

hasta el año 14, en que el gobierno

pasó á manos de
Estado.

un

solo individuo con el título de Director del

En

esa época el Poder nacional lo

reasumen un Director
el

y una asamblea constituyente, y

poder provincial uu

Intendente nombrado por el Director, y el Cabildo de
elección popular.
El año 15 tenemos un Director y una Junta de Ob-

servación

la

cual

promulga un Estatuto provisional.
que serán nombrados por elecciones

En

él

se estatuye

populares

i^ el Director del Estado-- 2'' Los diputados

representantes de las provincias al Congreso.
Cabildos.

— 4°

Los Gobernadores de

—3^ Los Provincia. —5° Los
el

individuos de la Junta de Observación.

Los tenientes

gobernadores serán nombrados por

Director á pro-

CABTAS Á ANGELIS.

283
su
residencia;
los

puesta en

terna del

Cabildo
los

de

Subdelegados de partido por

Gobernadores de Pro-

vincia á propuesta en terna del Cabildo.
tuto también se declara;
elección de Director

En

ese Esta-

en
el

lo

sucesivo se practicará la

según

reglamento particular que
consentimiento de las pro-

deberá formarse sobre
vincias y la
todos.

el libre

mas

exacta conformidad á los derechos de
el

Se ve que

localismo vuelve á triunfar, y se

constituye en cierto

modo como

lo

puede y concibe.
esa
tentativa

Sin embargo, es preciso confesar que
es la única notable y racional
el

trascurso de la

revolución. —

que haya producido en
^Se

encuentra en
lo

el

Es-

tatuto de la Junta

de observación algo de
á

mas sabio

y mejor combinado en punto

organización que se
él se

baya concebido desde

Mayo.— En

deslinda perfec-

tamente

la

ciudadanía activa y pasiva; se formulan

los íJeberes del

hombre y

del cuerpo social; se estable-

ce

la

elección á doble grado para diputados al Congreso

y Capitulares; se ordena la formación de Municipalidades en
las

ciudades y villas subalternas, y
la

la

com-

posición y organización de

Milicia nacional.

Mas

tarde, el

año 16, tenemos un Directorio y un
el

Congreso Constituyente, quien promulga

año 17 un

Reglamento provisorio para
ción del Estado.

la dirección

y administralo
el

En

este
á

Reglamento se refunde

dispuesto en

cuanto

imprenta y garantias por

284
Estatuto del año

CARTAS Á ANGELIS.
11, y lo

mas importante

y

mejor

concebido que antes apunté del Estatuto del año i5;

perose arranca
í°

al

localismo lo esencial, se ordena.

Que interno

se sanciónela Constitución, el
el

Congreso

nombrara privativamente

Director

del Estado.

2° Que las elecciones de gobernadores intendentes, tenientes gobernadores y subdelegados de partido se

harán

á arbitrio del Supremo Director de
nas
los

las listas de perso-

elejibles de

dentro ó fuera de la provincia que todos
el

Cabildos en
remitirán.

primer mes de su
el

elección

formarán

y
al

le

Se vé que

Centralismo se sobrepone
y

Localismo; pero no tarda este en asomar cabeza,
el

antes de promulgar

Congreso

el
la

año 19

la

Constianarqui-

tución definitiva, ya estaba toda

República

zada.

El Centralismo sin embargo, aparece constituiella,

do por
'

concediendo

cuanto

le

parece dable

al

espíritu local.

En
el

el

manifiesto con

que encabeza
el

la

Constitución,

Congreso dice-.— Por desgracia

Es-

tatuto provisional que rejia el

Estado lisonjeando dema-

siado las aspiraciones de unos pueblos sin esperiencia,
aflojó

algún tanto

los

vínculos sociales.

— El

Soberano
(el

Congreso creyó de su

deber la

formación de otro

Reglamento provisorio) que provisoriamente
"vacio de la Constitución.
,^_^

llenase el

,

Esa Constitución del

año 19 es curiosísima
Si bien recuerdo,

como
el

monumento

histórico.

Daunou,

CARTAS Á ANGELIS.
sabio autor de las Garantías individuales, la elojió

283
co-

mo

obra de arte; por que ¿qué sabia

el

buen francés
el

de nuestras cosas?

En

ella se

dice-.

formarán

Se-

nado,

los

Senadores de provincia'^ cuyo número será
tres

igual al de las Provincias;

Senadores militares,

cuya graduación no baje de Coronel mayor; un Obispo

y y

tres eclesiásticos;
el

un Senador por cada Universidad,

Director

del Estado^ concluido el tiempo de su

Gobierno.^

La elección de Senadores de Provincia

se hace

nombrando cada municipalidad un capitular y un propietario que tenga

un fondo

de dO mil pesos al menos
al Congre-

para
so.

electores,'

quienes presentarán su terna
el ¡jen

Los que

Obispos
le

su Senador; y

el

Clero

los

tres
las

corresponden.
dice
la

En cuanto

al

gobierno de
y presumo

Provincias nada

Constitución,

deja vijente lo que estatuye al respecto el Reglamoito

Provisorio.

Tenemos, pues, un Senado completamente
crático:

aristo-

la

reacción del Centralismo contra
límites.

la

Demo-

cracia y el localismo pasa de
se habia desbocado, y el

La Democracia

Congreso pretende enfrenarla
pero
en un país nuevo
la
la

pop medio de

la Aristocracia;

después de nueve años de revolución democrática,
aristocracia

no se funda

sino sobre
la

la

riqueza y

ilustración

y por medio de

fuerza-.— la autoridad

286

CARTAS Á ANGELIS.
Si no habia fuerza

moral de un Congreso no basta
ni eficacia

.

de voluntad ¿á qué provocar reacciones y

trastornos con semejante constitución?
bierais sido vosotros, Congresales del
rais tenido

Benditos husi

año i9,

hubie-

poder y habilidad bastante para fundar una

aristocracia en la República

Argentina:— ese fuera un

réjimen de transición escelente para educar á nuestro
pueblo y ponerlo en
la

senda del. progreso
'-

y
'*

la

de-

mocracia.
El localismo antes de promulgarse
se
la

Constitución,
al ni-

conmueve como
lo

dije

anteriormente; semejante
le

ño que no sabe

que quiere ni

conviene, se deja

arrastrar por sus instintos y apela á las

armas vocife-

rando por todas

pdívtes,

federación; la anarquia y la di-

solución revientan en

la capital

misma

asiento del
la

Con-

greso y

del Directorio.

Los esfuerzos y
las

sabiduría

de los centralistas, los celos y
federalistas, solo

preocupaciones de los

han podido engendrar un monstruo,
la

una hidra de
Ese ha sido

infinitas cabezas

anarquia del año 20.
para
la

el fruto

de

las diversas tentativas

or-

ganización del poder nacional,
constituirlo, se ha

lejos

de organizarlo y

acostumbrado á

los pueblos á

no res-

petar, ni obedecer autoridad alguna; se les

ha hecho

menos aptos para

el

gobierno de

réjimen de leyes, y se

mismos y para un ha preparado el campo á los

CARTAS Á ANGELIS.
Caudillos: no tardarán en aparecer;

287

no tardará en en-

gendrarlos

la

guerra civil.
lo entien-

Cada provincia se gobierna como quiere y
de;

no hay autoridad central.

Los Gobernadores
el

ejer-

cen poco después en cada una de ellas

poder de los

Intendentes y de los Cabildos y desaparece esta venerable

y protectora institución del antiguo réjimen,

la*

única que habia quedado en pié transformada ya con
todo
el

prestigio y autoridad de la tradición y de la cos-

tumbre.

¿Quién pudo ya escudar á

los pueblos,

pro-

mover

sus intereses y contener la audacia semi-bárbara

de los caudillos?

¿Que institución nueva podia crearse
Ninguna: esta te-

capaz de reemplazar á los Cabildos?

nia la sanción del tiempo, estaba radicada en la

costumCon-

bre, y de ahi procelia toda su fuerza y vitalidad.

cibo perfectamente la importancia y utilidad de los Cabildos ó cualquiera otra institución municipal en
tras provincias; pero

nuesgotira-

no hallo indispensables

á los

bernadores, ni los considero útiles
nizar
al

mas que para

pueblo y hacerse caudillos.

La Provincia de Buenos Aires, después de largas convulsiones, logra establecer á fines del año

20 una admi-

nistración compuesta en parte de los

mismos hombres

de tendencias centralizadoras que habian puesto ante-

riormente

mano

á la

obra de

la

organización nacional
la

Vd., señor Editor, que

ha impreso

Recopilación de

288
leyes

CARTAS Á ANGELIS.

y Decretas promulgados en Buenos Aires desde
á

el

año iO, no puede ignorar que
cha prov¡nc^a
el
las instituciones

esos
la

hombres debe

di-

que

han gobernado hasta
las

año 35; y habrá notado también que

de ese pe-

riodo ocupan dos
lo

terceras partes de su recopilación;
él

que prueba que se legisló mas en

que en todos

los

anteriores.

En

los

preámbulos y considerandos de
la Sala,

esas leyes y decretos y en las discusiones de

Vd. debe haber

visto

que esos hombres, que después

se llamaron unitarios, tenian

una doctrina

social,

que

fueron paulatinamente realizando en Institución; y que
esa doctrina era
la

misma que habian profesado en
el

la

tribuna ó

el

gabinete en

trascurso de
el

la

revolución,

robustecida y complementada por
periencia de
calificación

estudio, y la esles niega, pues, la

muchos años.

¿Por qué

de partido político? ¿por qué es tan ingra-

to con sus antiguos
sas, sosteniendo

Mecenas?

¿Acaso por adular á Ro-

que no ha habido en mi pais mas parel

tido político

que

Federal?

Pero ya

le

he probado

que

los

federales nunca han salido del ínfimo papel de

facciosos, ni concebido, ni profesado, ni realizado

pen-

samiento alguno socialista.

¿Será por qué Vd. ^ pesar

de su talento y su erudición histórica, no percibe cuál
era esa doctrina social?— Bueno; voy á darle
el

resu-

men,

sin

pormenores ágenos de
el

este escrito.

El partido Unitario, quería

sistema Representativo

CARTAS Á ANGELIS.

289

realizado por medio del sufragio universal y una Sala; y
lo

quería tan deveras que
la

él lo

inauguró por primera

vez en

Provincia de Buenos Aires.
la

Queria

libertad

individual, ó lo que

en aquella
la

época se llamaba lasgarantias individuales,
de enseñanza,


la

libertad

la

libertad de imprenta,

de comercatólico

cio,— la de

cultos; pero la religión y el culto
el

con todo su esplendor, para
Queria,

Estado.
las

reformar

los

abusos y estirpar de raiz

tradiciones coloniales.

Queria,
sional,

la

enseñanza primaria, secundaria y profelo

y fundó todo
la

existente al
lo

repecto hasta la
destruyó.

época en que

dictadura de Rosas

Queria, recompensar los talentos y las virtudes, y
estimularlos por medio de
la

sanción pública.
la

Queria,

el

establecimiento del crédito, y
la

consoli-^

dación y amortización de

deuda pública.

Queria, regularizar la administración, y dar asiento
al

impuesto y

la

renta.
la

Queria, en suma,
zación para

libertad, el progreso y la civili-

su pais; y lo

queria con buena
si

fé,

pa-

triotismo y desinterés; y parte,
lo

no todo

lo

que queria,
Si

realizó en Institución

con firmeza y habilidad.

algo puede reprochársele, es cierta rijidez é inflecsibili-

dad de carácter para llevar á cabo sus miras, antiparlamentaria, anti-política; en que dejaba traslucir su or-

290

CARTAS Á ANíJELIS.
su-

gullo aristocrático y sus pretensiones de infalible
ficiencia;

pero es preciso confesar que casi todo

lo

que

hizo en hacienda y administración es aám\rnh\e.

Ahora

bien, ¿en que erró el partido Unitario?

—Veamuni-

mos, señor Editor.—

En que
cipal.

dejó embrionario y sin base sólida su sistema
la

Representativo, no estableciendo

representación

En que

dio

el sufrajio

y

la

lanza

al

proletario, y puso
la

así los destinos del

país á

merced de

muchedumbre.
la

En que no dióá

los

mismos ciudadanos

custodia de

sus derechos, fundando el Poder municipal y pretendió

asegurarlos por medio de una ley de garantías.

En que no supo combinar
libertad de comercio para

el

sistema restrictivo con

la

fomentar algunas industrias

nacionales; y en que sacrificó á una teoría de A.

Smith

que recien ha triunfado en Inglaterra en

la

cuestión de

los cereales y de los azúcares, intereses locales de cuantía,

dando ansa álos celos y animadversión de
,

las

Pro-

vincias contra Buenos-Aires.

-

::i^^;r.

En no

constituir el Clero, y rejimentarlo para

una

propaganda de moral y de civilización por
campañas; en dar todo
al culto,

nuestras
la relijion

y no hacer de

un instrumento de enseñanza y de perfección

social.
lo lujo-

En atenderen

la

educación de

las

niñas

masa

so y brillante que á lo útil; en fomentar demasiado los

CARTAS Á ANGEIJS.

291

estudios profesionales (médicos y abogados) descuidan-

do otros ramos de instrucción útilísimos.

En
social,

violar la ley del tiempo

en materia de progreso

fundando establecimientos y proyectando mejo-

ras irrealizables, que el

buen sentido del

país

no com-

prendía y rechazaba.

En no
de plaza, de todas

contraerse especialmente á fomentar y mejorar
el

todas las industrias locales, y en estimular
la

comercio

menos productiva,

la

mas desmoralizadora

las industrias;

y

la

que en países de escasa

población y producción solo
fraude y
la estafa. el

toma incremento por

el

En promover

establecimiento de un

Banco de

descuentos, so pretesto de

aumentar

el

medio circulante
la

y los capitales; institución útilísima en países donde
estensíon y
la

vitalidad del jiro y la fecundidad de la

producción son tan grandes que andan siempre como á
caza del numerario y de capital para alimentarse; pero

prematura en

el

nuestro, donde siendo lento

el jiro

y el
si-

consumo y

la

producción mezquina, no podía servir
el

no para fomentar
cio aventuradas,

agio y las especulaciones de comerlas

y producir por último

quiebras,

fraudes y miserias que produjo en Buenos-Aires.

En no haber
en préstamo á

exijído

como

condición del estableci-

miento del Banco que una parte de su capital se diese
los agricultores y

1

pequeños

capitalistas,

292

CARTAS Á ANGELIS.
industria y el trabajo en
facti-

para que fuese á alimentar

la

nuestros campos, en vez de imprimir una actividad
cia, al

desmoralizador tráfico de plaza-.— el mismo Go-

bierno pudo garantir esos préstamos.
El no haber fundado un sistema de renta, que pusiese
á cubierto el erario

de

las

penurias resultantes de una

guerra exterior ó de un bloqueo.

En suprimir
nicipal, para

los Cabildos y

no establecer

la

represen-

tación municipal en el

departamento y en
al

el distrito

mu-

que sirviese

pueblo de escuela política;
el

para hacer palpable á cada individuo

beneficio de su

concurso, para
ese

el

fomento de interés común, y crear de
la

modo en

cada sección de

campaña elementos de
el

orden y de progreso; para realizar con mas facilidad
censo y
el
el

asiento de

la

recaudación del impuesto; para
la

arreglo y la organización de

milicia de cada deparla

lamento; para fundáf lá^g^fófiñanza primaria en

cam-

paña y compeler

á los

padres
la

é enviar

á ellas á sus hijos;

para contrabalancear
otros, y evitar de ese

fuerza de unos Partidos con
el

modo

alzamiento én maza de

la

campaña, y

el

predominio

de los caudillos sobre el paisa-

naje; para fomentarla industria agrícola y el pastoreo de

ganados menores; para

promover, en suma, mejoras
gradualmente
al

locales de todo jénero que preparasen
país para

una organización

estable.
á la

Erró principalmente en no atender

organización

CARTAS Á ANfiELlS.

293
la

de

la

campaña, fuente de

la

riqueza de

Provincia de
la

Buenos-Aires, y donde sin embargo vejetaba

mayoría

de esa población pobre, desamparada, ignorante, oprimi-

da y semi-bárbara, á quien dio

el

sufragio y la lanza

para que entronizase caudillos y tiranos.

Erró en

fin,

porque atrincherándose en su máxima

favorita de las vias legales, se ató las

manos para go-

bernar y reprimir á

los facciosos

que aniquilaron su
batir á esagente en

obra:— la
paises

legalidad

no

es

arma para

como

los nuestros.

Ahora

bien, señor Editor, ¿por qué era

mala

la

doc-

trina social del partido Unitario,

y erróneo

¿incom-

pleta

por

consiguiente
'

su

programa

gubernativo?

Veamos:

Porque desconocía
volucion y no se

la

tradición democrática de la re^

radicaba en nuestra historia y ea

nuestro estado social.

Porque no tenia base

fija

de criterio y andaba vaciy todas las teorías so-

lante entre todos los sistemas
ciales.
"^^

Porque se atenía
especulativas

á

las

soluciones

mas

altas

y

de

la

ciencia

europea, y

sacrificaba á

veces
social.

á

un

principio abstracto

un grande

interés

Porque

la

cuestión
las

capital de la enseñanza,

piedra

de toque de

doctrinas sociales fecundas y verdade19

294

CARTAS Á ANfiELrS.
vista del

ramente progresivas, no supo resolverla en
porvenir y de
la

educación sistemada de
el fin la

las

genera-

ciones venideras con

de

la

Democracia; porque
enseñanza, y
le

profesaba en principio

libertad de

eran por lo
trinas;

mismo

indiferentes los métodos y las docá la

porque no llevó

escuela primaria

la

ense-

ñanza moral y
políticos

relijiosa sistemada,

y

la

de los dogmas

de

la

revolución; porque en la instrucción
las

secundaria y superior todos los sistemas y todas

doc-

trinas hallaban cabida, y era sensualista con Condillac

y Tracy, y

utilitaria

con Bentham.
el

Porque no concebia todo
á

sistema social con arreglo

ley del progreso, única, invariable,
la

normal, promulley del desarrollo
ni

gada por

revolución de
la

Mayo

la

democrático de

sociedad Argentina;

elaboraba

sus leyes ó instituciones

con ese

fio;

porque vaciló,

según los tiempos, entre
democráticas.

tendencias aristocráticas y

Porque
en cuanto
ralidad;

ignoraba en
á

qué punto estaba
costumbres,
sus

la

sociedad

cultura,

industria,

mosupo

y

desconociendo
ella,

aptitudes,

no

qué hacer de
narla.

ni hacia

que rumbo debia encami-

Porque carecia en suma, de reglas
socialista.

locales de criterio

¿Qué

tal,

señor Editor?

¿Eran ó no

los

Unitarios un.

CARTAS Á ANGEHS.
partido político?

295

Me parece que ahora no podrá V.
Lo estreno
es

negarles ese título.
sa

que V. y

la

pren*

mazorquera, que no se cansan de lanzar imprope-

rios y vociferaciones contra los unitarios,

que

los inju

rían y calumnian

atrozmente, no hayan tenido sagael

cidad para percibir ni habilidad para combatir

fondo

de su sistema político y los vicios de sus instituciones.

Eso
útil
fícil

era

mas digno, mas

noble, y sobre

todo

mas

al pais;

pero evadiendo semejante tarea, algo di-

por cierto, Vds. han puesto en claro su impotenfalta absoluta

cia

y su

de doctrinas que oponer á

las

de sus enemigos.

Debe Vd. notar también que
tarios,
lo

si

yo

critico á los uni-

hago fundándome en

la

historia

y

el

racio-

cinio; y
la

que de igual modo examinando en

la

Ojeada
de

ley de sufrajio del año 21,

demostré que
falsa,

la base

su sistema representativo era su principio de muerte.

y traia

en

misma

Lo que entonces

dije, y lo

que ahora acabo de esponer, evidencia que
rios

los unita-

no comprendían

el

sistema social de un
Ellos

punto de
lo

vista nacional

ó arjentino.

buscaron

ideal

que habían visto en Europa ó en libros europeos, no
lo ideal

resultante del
la

desenvolvimiento armónico y

normal de

actividad Arjentina.
los

Y

advierta V., se-

ñor Editor, que no
casen lo
ideal,

motejo

ni

censuro por que bus-

sino porque no

tomaron

el

camino

296

CARTAS Á ANGELIS.

recto para encontrarlo.
la

Esa aspiración incesante hacia
la

perfección,

es lo

que constituye esencialmente

vida délas sociedades humanas: cuando ella no existe,

cuando gobiernos como
las

el

de Rosas,

sofocando todas
al

nobles y grandes aspiraciones, analizan

hombre;

cuando predominan tendencias egoístas y materiales,
la

sociedad, viviendo de

la -vida

de

la

carne esclusiva-

mente, también se embrutece y se animaliza, y queda
en cierto

modo

paralizado su movimiento de progreso

y de aspiración éla perfectibilidad.

Y
él

sabe V., señor Editor, ¿por qué critiqué entonces y
á los unitarios?

ahora

Porque en mi

pais

y fuera de

hay muchos hombres patriotas que están creyendo

todavía, que la edad de oro de la República Argentina

y especialmente de Buenos Aires

está en el pasado, no

en

el

porvenir; y que no habrá, caido Rosas,
la

mas que

reconstruir
tituciones,

sociedad con los viejos escombros ó instodo

porque ya está

hecho.— Gomo
ella tiende á

esta

preocupación es nocivísima, como
sejarnos que no

acon-

examinemos, que no estudiemos, que
á los

nos echemos á dormir y nos atengamos
dbl pasado;
historia,

hombres
la

como
si

ese pasado es ya del

dominio de

y es preciso encontrarle esplicacion y pedirle

enseñanza,

queremos saber dónde estamos y adonde
el

vamos; como por otra parte yo creo que
sitará,

pais nece-

no de una reconstrucción, sino de una rejene-

CARTAS Á ANGELIS.

297
ha
parecido aliora

radon,

me

pareció entonces y
la

me

conveniente demostrar, que
pais

edad de oro de nuestro
el porvenir;

no está en

el

pasado sino en

y que

la

cuestión para los

hombres de

la época',

no es buscar

lo

que na
de
lo

sido, sino lo

que será por medio del conocimiento

que ha sido.

No

se

han comprendido
ni

así

mis

miras ni por Vd., señor Editor,

por algunos de sus

enemigos
que

políticos.

Se ha creído ó aparentado creer
el

me

movía una ojeriza personal contra
el

partido

Unitario,
sas,

deseo talvez de

congraciarme con RoiMiserias, siemtáctica
al-

ó alguna presuntuosa ambición.
..

pre miserias!.

.Cuándo abandonarán esa
¡Cuándo
podrá

gunos

hombres....!

un ciudadano

entre nosotros manifestar en voz alta su pensamiento
y encontrar en

vez de
'

rivales,
-

nobles
:
.--

y

generosos

émulos.

1

El partido unitario, necesitando
realizar sus ideas,

tfeatro

mas vasto para

promovió

la

formación de un Conpropósito

greso Nacional.

Abandonó su primer

de

organizar la Provincia de Buenos Aires y dejó su obra

embrionaria para emprender otra mas
gravísimo!

difícil.

—Error

Era volver á

las andadas;

era

acometer

antes de tiempo una empresa en que había fracasado dos
veces; era
tituir el

empezar

la

obra por

el

pináculo, querer consla

poder nacional antes de organizar
los

sociedad ó

encarnar en su espíritu todos

gérmenes de una or-

298
gailizacion

CAUTAS Á ANGELIS.
nacional.
la

No

importa;

el

partido uaitario

emprendió

obra con decisión y perseverancia.
la

Es indudable que

constitución dul año 26 está

mas

artísticamente elaborada que las anteriores; y no dudo

que

si

los

pueblos pudieran moverse á vista de una obra

bella del arte

humano,
al

los

nuestros debieron quedar

maravillados

aspecto de la Constitución del año 26,

y postrarse de hinojos en muestra de respeto y veneración.

Aunque mas completa,

sin

embargo, en abstracto,

como obra

práctica y vista por el lado del estilo y la re-

dacción, esa Constitución es, á mi ver, inferior al Estatuto del

año 15,

al

Reglamento del año 17 y

á la

Cons-

titución del

año 19.

— Deja

traslucir

demasiado tipos
plebeya oriji-

franceses, y carece de cierta enérjica y

nalidad que caracteriza los primeros ensayos de los centralizadores.

Mas democrática que
el

la del

año 19 en

punto

á

Senado, reconstruye
el

poder municipal en

pequeña escala, con

nombre

francés, algo impropio,
el

dd Consejos de administración, y lo forma por
fragio

su-

directo y popular,
la

poniendo

los

Gobernadores
la

de Provincia bajo

dependencia del Presidente de

República, quien los nombra á
los

propuesta en terna de

Consejos de Administración establecidos en cada
.i.

Provincia.

-i^-.

: :,

i

Pero una singularidad que distingue
del

á la

Constitución

año 26 de

las anteriores, é

imprime

á toda ella

una

CARTAS Á ANGELIS.

299
forma de
anterior-

fisoDomia propia, es
gobierno.

el

artículo 7» sobre la

Esa cuestión se habia ventilado
y, salvo

mente en nuestras Asambleas,
observación,
la

en

la

Junta de
pero

ganaron siempre

los centralistas;

no se

les

habia ocurrido hasta entonces proponerla á las.
la

Provincias y formularla en
siguiente:

Constitución del

modo
gobier-

La Nación Argentina adopta para su

no

la

forma representativa republicana, consolidada en

unidad de réjimen.

—Esto

era cortar

el

nudo gordiano y

arrojar el guante á los federales.— No concibo

como

el

Congreso cometió error tan grave. ¿Qué
cuestión previa de forma cuando se
trata

significa

una

de ja vida

misma de

la

nación?

Entre tanto, esa cuestión se hizo
el

capital, la cuestión

de vida ó muerte en

Congreso y

fuera del Congreso, sirvió de lábaro á los facciosos; y

poruña
cendió

palabra, nada

mas que por una

palabra, se en-

la

guerra

civil.

Hay aberraciones inconcebibles

en

el

espíritu de los partidos políticos.

;No

se

puede
for-

constituir

un gobierno

sin declarar de
las

antemano su

ma?

La fórmula en todas
la

cosas producidas por el
el

hombre,
bais
la

determina

la

concepción,

hecho. —¿Trata-

en

el

Congreso de formas ó de concepciones de
¿Podéis trazarme
la

inteligencia?

línea de

demar-

cación entre un réjimen unitario y uno federativo?—

¿Hay mas diferencia entre uno y otro que
nos concentración del Poder nacional?

la

mas ó mesi

Y

esto es

300

CARTAS Á ANGELIS.

cierto ¿no podéis concebir y realizar

combinaciones di-

versas de

uno y

otro réjimen, sin

que podáis señalar-

me

Constitución alguna absolutamente Unitaria ni Fe-

derativa?

En

vuestra Constitución

misma ¿no hay com-

binación de uno y otro réjimen?

Norte-América se go-

bierna por un réjimen federativo y se llaman Estados

Unidos; luego hay también unidad en
gobierno.
á suscitar

el

fondo de su

¿A que venis, pues, hombres preocupados,

como

cuestión previa y resolverla en vuestro

sentido la cuestión que había servido anteriormente de

toque de alarma, de anarquía y disolución?— ¿A qué venis

con una cuestión inútil de palabras á arrojar una nueva tea
de discordia entre
les
las

pasiones inflamadas?

Los federa-

debieron regocijarse al oíros; pusisteis en su

mano

la

trompeta de reacción formidable.

Todo

el testo

de vuestro artículo

me

parece un pleo-

nasmo absurdo.— Forma Republicana
nifica

decís,

¿Qué

sig-

Republicano? Lacedemonia era una República con

dos Reyes: Atenas una República democrática:

Roma
oli-

una República

aristocrática: Venecia
la

una República

gárquica: y los Estados Unidos y

Suiza apenas se acuer-

dan de apellidarse Repúblicas.

¿A qué un nombre tan

vago^ significando cosas contradictorios, y que no deter-

mina la eseucia
1.

del gobierno?

'

No se comprende tampoco
lo

Segun

el

derecho público antiguo, República era

opuesto

CARTAS Á ANGELIS.

.

301

qué

fin lleva ni lo

que quiere decir forma consolidada

en unidad de réjimem parece haberse querido sepultar
entre ripios el espantajo unitario.
Buscasteis
la

forma en vez de buscar
bien
si

el

fondo.

Os

comprenderia

muy
la

hubieseis

suscitado

como

cuestión previa

siguiente*.— Será ó no gobernada la

Nación Argentina por un réjimen Democrático, Aristocrático ó Monárquico;

porque resuelta esta cuestión,

sabríamos

si

el

principio de su gobierno era la sobera-

nía del pueblo realizada

por medio del Sufragio
la

y

la

Representación como en los Estados Unidos, ó

sobe-

ranía de una Aristocracia, ó de un cuerpo privilegiado

como en Venecia, ola soberanía conjunta de un Monarca,

de una Aristocracia y un cuerpo electoral, como en

Inglaterra y Francia.
la

Todo

esto prueba

que erais de

familia de los constituyentes ápr¿or¿, y que esta-

bais

empeñados en amoldar auna forma

abstracta la

Nación Argentina

— es

decir, el cuerpo social

menos ho-

mogéneo, menos maleable y peor dispuesto para semejante operación mecánica.
Moüai'qiíía eá cuanto áí principio, no & la forma, del gobierno. Nosotros á imitación de otros pueblos hemos adoptado la palabra y nng hemos hecho Republicanos en la forma. Asi la constitución del año

á

26 dice,— forma republicana, y Roséis, el Dictador mas anti-republicano que se conozca, siempre invoca sus principios republicanos, que nadie vio jamas. Este abuso de las palabras es una de las causas que

mas han contribuido rica del Sud
.

al

trastorno y confusión de las ideas en la

Ame-

302

CARTAS Á ANGELIS.
esta constitución, ya el

Pero antes de concluida
lismo en
el

Loca-

las

Provincias habia alzado bandera facciosa con
federación; se
les

nombre de

presentó
.

al

cabo, y

la

mayoría de
de
la

ellas se

negó á aceptarla

El

Presidente

República, no pudiendo gobernar, renunció el poEl par-

der, y poco después se disolvió el Congreso.
tido unitario

pudo y debió hacer uso déla fuerza para
la

aniquilar k los facciosos; el uso de

fuerza era santo,
la justicia

era lejítimo para escudar

el

derecho,

y

el

or-

den público
lo hizo,
el

primera obligación de todo gobierno:— no
Sacrificó

y

la

historia lo acriminará por esto.

porvenir, los intereses del pais y los suyos propios á

su

máxima

favorita de las vias legales,
político,

—sapientísima
la

en boca de un partido

pero absurda en

de

un gobierno como aquel:— la
no una arma
útil

legalidad es

un principio,
Sin

para batir á facciosos.

em-

bargo, es preciso confesar ^jue el partido unitario fué
hasta entonces consecuente con sus principios, y
los

sostuvo hasta

el

heroísmo.

Generalmente hablando,
acepta el martirio.

un partido

político triunfa ó

partido unitario resignando el poder, sin haber
tido, aceptó el martirio;
ticia lo

combala

por eso,

si la

moral y

jusla

aplauden,

la política lo

silba y lo

condenará

historia.

No

tardó en arrepentirse de su resignación,

y

empezó

á atacar por la prensa á sus enemigos.
la

Poco
al

después, despechado y exacervado^en

lucha, apeló

OARTAS Á ANGELES.

303

motín y se convirtió en facción.
tarde,

Conoció recien, algo
las vias legales,

no era buena su doctrina de

y re-

negó de todo principio y de toda doctrina.
tonces fué débil, impotente sin conocer
la

Desde encansa, y

em-

pezaron sus derrotas;— no combatía en su cancha y
con sus armas faToritas.
Tenia, ademas, todos los há-

bitos, todas las preocupaciones de
rio; era

un partido doctrina-

valiente y temerario á veces, pero demasiado

caballerezco, escojitaba los medios para herir al

paso

que su enemigo no desechaba ninguno y con su plebeya
y semi-bárbara audacia arremetía por todo y lo hollaba

todo.

La lucha pues era desigual y

se prolongaba.

El par-

tido unitario se sobrecojió de terror ante la

inmensidad

del sacrificio

que era preciso

exijir á la patria para sali-

varla, y se dejó

tomar en
el
él
le

la

trampa abandonando

las

armas antes de concluir
trer error.
la

combate-.— este fué su posllevó

— En pago de

impresa en

la

espalda
la

marca de faccioso que

estampó su enemigo;
victoria y

que

solo

pudo borrar con una

una restauración.

—Pero

desgraciadamente, para conseguirla era nece-

sario que olvidase lo

que habia sido, que transformán-

dose se hiciese plebeyo y revolucionario:- no lo pudo.

No

era ni un partido, ni una facción; era algo de sexo

híbrido y de carácter ambiguo, que llevaba en

mispa-

mo

el

principio de

la

impotencia y de

la

derrota;

al

304

CARTAS Á ANGELIS.
el

SO que su enemigo vencedor, convirtiendo en sistema
terror,

y no desechando medio alguno de triunfo por

bárbaro que fuese, centralizó una masa de resistencia
formidable.
Asi
el

partido unitario en todas las

em-

presas que dirijió ó encabezó contra Rosas, fué cayendo

de derrota en derrota hasta quedar completamente aniquilado.

.

'

•'

.

'
í

^

Estamos, pues, conformes, señor Editor, en que. Lavalle fué el

año 29

el

Gefe de

la facción

que

fusiló

á

Dorrego,

caudillo

de otra facción.

No

me compete
la

examinar

ni justificar

ese acto; lo hará
los

historia, lo

harán sus amigos políticos,
los sucesos de la

que tomaron parte en

época y aceptaron su responsabilidad.
el

Pero

diré— que

General Lavalle empuñando'el año
ilustrar

391a espada que supo

en Chacabuco, Maypú,
el

Pichincha, Ituzaingó, para luchar contra

despotismo

bárbaro y defender

el

principio de

la

libertad y del pro-

greso, representado por la Bandera de Mayo, borro de
sus espaldas
esa
la

mancha de

faccioso;
el

y

al

caer

al

pié de

misma bandera, herido por

plomo de

los tiranos

Comprenderá ahora el señor Editor, por que dije en la Ojeada, año 37 la sociedad argentina estaba dividida en dos facciones irreconciliables por sus odios como por sus tendencias, que se habían largo tiempo despedazado en los campos de bataHa: comprenderá también, porque los unitarios eran antes del año «i9 un partido político, y los federales en todas épocas una facción desorganizadora á que siempre se adhirieron ios hombres mas nulos y retrógrados de mi pais.
1.

que

el

CARTAS Á ANGELIS.

305
palma del marti^
Otro tanto

de su patria, conquistó noblemente

la

no

y rehabilitó su

nombre en

la

histgria.

digo del general

Achacuyo martirio hicieron mas grande,
Por eso, señor
historia de nuestro pais, los
á las facciones ni á

mas solemne,

sus bárbaros verdugos.
la

Editor, los que conocemos

que no vendemos nuestra pluma ni
los tiranos y

podemos hablar con imparcialidad sobre

nuestros hombres y nuestras cosas, colocamos á Lavalle

y kchdi entre \os mártires de la patria.

i

.,

Justo es también reconocer, que D. Bernardino Rivadavia, el

promotor

ilustre

de

las

reformas y fundador
la

de

las instituciones

de Buenos Aires durante

adminis-

tración Rodriguez,

hombre muy superior

á todos los de

su partido
cia rara

como organizador, dotado de una
movimiento de

inteligen-

y de una integridad y firmeza de carácter estoiel

cas,

desaprobó

1.°

de Diciembre del

año 28, y embarcándose inmediatamente para Europa
rechazó toda responsabilidad de participación en

éU—

ha muerto, sin embargo, proscripto, pobre y calumniado

por Rosas y por usted señor trompeta de
mazorquera.

la

prensa

Por

lo

espuesto verá Vd., señor Editor,

si

teníamos
la li-

razones
brea de

muy
la

poderosas para no ac eptar

el

año 37

federación Rosina, ni adherirnos á una facproscripta y sin porvenir,

ción vencida,

que se habia

suicidado

como partido

político; y calculará

también

si

306
podría serQOS

CARTAS Á ANr.ELlS.

muy

mortificante entonces

la

ojeriza de

los primeros, niel menosprecio

de

los

segundos— ¿Qué

nos ofrecían
llaje.

los federales?

— Una

infame librea de vasa-

¿Qué nos daban

los unitarios?

—Impotencia y
la

la

responsabilidad de actos en que no habíamos tomado
parte alguna y reprobábamos en conciencia.

Teníamos,
patria,

entretanto,

un deber que cumplir para con
único camino que nos quedaba,
el

y

tomamos

el

el

que nos

aconsejaba
diñcil.

honor y

el

patriotismo en situación tan
útil

Bien sé yo que hubiera sido mas
la

especular

como Vd. con

pluma, y hacerse federal de librea;

pero no nos hallábamos dispuestos á seguirle en esa carrera de infamias que

ha recorrido con tan buen éxito

para su bolsa y para su fama.

Concibiendo realizable en

lo futuro

una rejeneracion
rea-

de nuestra patria, nos propusimos entonces, no
lizarla

por nosotros solos como Vd.

lo

supone, sino llevar

nuestra porción de labor á esa obra lenta que exijíria
el

concurso de todos
la

los patriotas.

Viendo

la

anarquía

mocal,

divagación de los espíritus en cuanto á doctri-

nas
la

políticas, la falta

de unidad de creencias, ó mas bien

carencia absolta de ellas, echamos

mano

de los prinli-

cipios generales

que tienen

la

sanción de los pueblos
la

bres, de las tradiciones de la revolución, y de

ense-

ñanza que

ella

misma nos había

legado; y procuramos

formular un

Dogma

Socialista,

que,

radicándose en

CARTAS Á ANGELIS.
nuestra historia y en
la

307
en
la

ciencia, nos iluminase

nueva carrera que emprendíamos.

Para esto, busca-

mos en
de

la

vida de nuestro pais

la

manifestación histórica

la ley

del progreso humanitario columbrada por Leib-

nitz y formulada por Vico en el siglo \7,

demostrada
el

históricamente por Herder, Turgoty Gondorceten

i8,

y desentrañada y descubierta no ha

mucho porLerroux,

en

el

desarrollo y manifestación de la vida continua de
la

todos los seres de

creación visible y de las sociedala

des humanas;

— de esa ley por

cual todas las socieda-

des están destinadas á desarrollarse y perfeccionarse en
el

tiempo, según ciertas y determinadas condiciones;—

y en esa investigación debimos encontrar y encontra-

mos

la

revolución de Mayo, primera página de
*

la

histo-

ria de

nuestro pais.
la

Ahora bien:

revolución de

Mayo nos ha dejado por

todo resultado, por toda tradición y por todo

Dogma—

la Soberanía del Pueblo, es decir la Democracia.

— ¿Bajo
En
la

qué condiciones, pues, se desarrollará
en nuestro
pais,

la

Democracia

ó

realizará su ley de progreso?
la

salucionde esta cuestión, estando á

historia, habian

errado á mi entender, todos los hombres y todos los
partidos durante
la

revolución.
la

El centralismo, preo-

cupado esclusiva mente de

constitución y centraliza-

ción del Poder Social, descuidó en primer lugar educar
al

pueblo, hacerlo apto para

el

gobierno de

mismo;

308

CARTAS Á ANGELIS.
el

ea segundo lugar, no supo hallar
y aquietar
al

medio de satisfacer

Localismo^ que, oponiéndole resistencias,

deshacia siempre su obra.

Se olvidó de esta máxima

de

la

sabiduría de los siglos:

Que no

se

hacen constilas

tuciones

para

los

pueblos, sino se

forman pueblos para
el

constituciones.

Vacilando ademas, entre
el

réjimen

mo-

nárquico, el aristocrático y
constituir ninguno-.
cial

democrático,

no pudo

faltóle la fé

en un solo dogma so-

y

la

fuerza de voluntad que ella inspira para lograr

su objeto.

Despechado en su impotencia,
la
el

hubiera

querido renegar del dogma de

revolución, de ese
triunfo en la guerra

dogma salvador que
de
la

le

habia dado

indHpendencia; pero ese
si

dogma
al

estaba ya encar-

nado,

no como creencia racional,

menos como senla

timiento en el corazón de las masas, y puesto en

ne-

cesidad de lisonjear ese sentimiento, nunca tuvo volun-

tad ni concibió
la

el

medio de fundar sobre aquel dogma
la

organización de

República.
el

¿Qué ha pretendido en efecto

centralismo en sus

diversas tentativas de constitución?— Reconstruir sobre

nueva planta
ridad,

la

asociación Argentina; crear una autola

un poder nacional que
le

representase,
bien, ¿á

la

gober-

nase y

diese

leyes.— Ahora
la

nombre de qué
¿Cuál fué su
triunfo?

dogma

se

hizo

revolucion.de Mayo?

principio de lejitimidad, de fuerza y de

—La

Soberanía del Pueblo, es decir

la

Democracia.

La cues-

CARTAS Á ANGELIS.
tion, poes, capital,

30í>

previa, en punto á organización, era
á

y es hallar

un modo de Institución que hiciese poco
sobiedad Argentina para
el

poco apta

la

réjimen demoni

crático, y la llevase, sin

sacudimientos

guerra, á

la

perfección de la institución democrática.
ción debia ser para

Esa institu-

llenar su fin, educatriz

como una
autori-

escuela, conservadora y protectora

camo una

y eminentemente democrática y popularen su formación. Es obvio que para tener estas condicio-

dad

social,

nes, esa Institución no podia ser central ni
la

comprender

nación en masa; porque

el territorio

Argentino se diy

vide en provincias separadas por vastos desiertos,
estas

en ciudades y

villas,

etc.:-^es también claro que

solo podia ser Local, y que

mayor

seria su fuerza, mas^
el

grande y palpable su utilidad, cuanto mayor fuera

número de
diese.

localidades en que se ramificase y se estén¿cuál es la Institución única que

Ahora bien,
en
Va

en

la

historia y

práctica de las sociedades

moder-

nas Hena de un

modo mas completo

estas condiciones?

— La Institución municipal.
pues, debió ser
el principio, la
la

La institución municipal^,
base sine qua non de la

organización de

sociedad Argentina; y esto lo desco-

nocieron los Centralistas.

^
el

Preguntaremos ahora ¿qué queria
Concurrir como parte á
la

localismo?—la

formación de

autoridad

central; pero no reconocer dependencia

ni subordinado

310

CARTAS Á ANGELIS.

cion á esa autoridad, y negarle obediencia cuando cuadrase
á su

ínteres ó á su cnpricho.
sí,

Quería aislarse^

gobernarse por

segregarse de

la

gran familia toda
el

vez que pudiera convenirle.— Se vé que
individual, egoísta era su móvil.

instinto ciego,

¿Cómo

podían, pues;
ni avenirse á

conciliarse voluntades tan disconfornaes,

entrar en conciliación y vivir en paz las pretensiones de
los centralistas
el

y de los federalistas, ó

el

Centralismo y

Localismo?
ei

Debieron hacerse y se hicieron guerra

desde

principio de la revolución, hasta quedar

uno y

otro completamente aniquilados bajo el yago de fierro
del Despotismo y del Caudillaje.

Resulta evidente, pues, que
vió ó no acertó con el

el

Centralismo se estraá su ape-

medio único de arribar

tecida organización, y qi:e el Localismo/guiado por instintos vagos,

ha obrado

casi

siempre en

la

República

como

principio disolvente y desorganizador; nunca

ha

sabido comprender bien sus intereses lejítimos, hacerlos valer

y ponerlos

al

amparo de

la

única institución
la
.

que podía eficazmente protejerlos y promoverlos Institución Municipal. _
'
'

„^

Para esclarecer mejor este

pumo, hagamos un Remas que una agrega-

trospecto: El Víreynato no era

ción de provincias ó de localidades dispuesta en miras
d(j

mejor administración y recaudación de rentas; no
el

era una Asociación, que solo existe entre iguales, para

CAKTAS Á ANGELIS.

311
El
la

amparo y fomento de

intereses

comunes.

único

vínculo que ligaba á las partes consistia en
casi toda
la ejercían

autoridad

española.— Los Intendentes y
en
las

los Cabildos

provincias, y

como no
la

habia guerras
vida social se

ni

complicación de interesen, casi toda
las

concentraba en
cierto

localidades, ó
sola

cada
sola.

una

vivia

en

modo

por
la

y para

si

La mayoría,

en tanto, de

población erraba por las campañas sin
sociabili--

haber cultivado jamás sentimiento alguno de

dad y dominada únicamente par
individnal.

el

de

la

independencia

No

habia en

el

pais Aristocracia heredi-

taria ni radicada

en

la

propiedad, y reinaban en cada

hombre no solo
dependencia y de
á las

los instintos sino los hábitos
la

déla in-

igualdad.

La revolución, apelando
individual y la

armas para revindicar

la libertad
el

independencia social, robusteció

primer sentimiento,

predominante en
dor en
la

el

individuo, y el
la

segundo domina-

Localidad ó

Provincia, y de este

modo

fo-

mentó y

lejitimó sus posteriores estravios.
la

¿Con qué
la

derecho, desde entonces,
creada por
ella

revolución ó

autoridad
si

exijiria del

individuo (obediencia,
el

le

habia reconocido de antemano
cer sino á la autoridad

derecho de no obede-

consentida por él?^-¿Con qué
el

derecho pretendia mezclarse en
vincias ni gobernarlas,
si

réjimen de

las

pro-

eran independientes y dueñas
dijo
el

de

mismas? Esto precisamente

Paraguay; esto

312
vociferaba

CAHTAS Á AXr.ELIS.
Artigas con
el

nombre de Federación;
el

esto

murmurábanlas Provincias desde
les sirvió

principio, y esto

de pretesto

para no reconocer pacto alguno

de Asociación Nacional.

Tenemos, pues, por una
rico

parte este

resultado histó-

— ningún
la

vínculo de sociabilidad nacional legado
la

por

Colonia; ninguno enjendrado por
otra
parte,

revolución.

Tenemos, por

dos hechos idestructibles,
la

predominantes, normales, radicados en
y he
la
la

costumbre

tradición

el

de

la

independencia individual y el
tér-

independencia provincial ó local, ó en otros
el

minos,

individualismo y

el

localismo.

Tenemos,

ademas, ignorancia supina, pobreza suma, hábitos de
inercia y desenfreno de todas las pasiones brutales.

¿Que

hacer?

¿Se puede acaso con semejantes elementos so-

cializar pueblo alguno por

medio de una Constitución

ó de

la

Dictadura 6ár6ara?— ¿Late por ventura sentiel

miento alguno de Nacionalidad en

corazón de ese

ji-

gante de 14 cabezas llamado República Argentina? Pensadlo
bien,

vosotros

racionalistas

impotentes

que
á

eréis saberlo y poderlo todo, y habéis erijido

un trono

vuestra razón obsecada, desde

el

cual pretendéis reinar

sobre los

demás.— Pensadlo
el

bien, y arrojad una mirada
si

escrutadora sobre

pasado,

queréis comprender lo

que demanda
Quizá en
el

el

porvenir.
fácil el

año IGhubier^i sido

establecimiento

CARTAS Á ANGELIS.

313
el

deunaMonarquia;quizáenel año 19 pudo cortarse en
vuelo á
la

Democracia, fundando una Aristocracia de

la ri-

queza y la ilustración. Yo por mi parte
rido de buen grado á cualquiera de

me

hubiera adhe-

ambos sis temas; porque
el

no hay para mi alguno absolutamente malo, sino
potismo, y porque no soy teorista en política.

des-

Pero

hoy que
za,

las

masas tienen completa revelación de su fuerellas

que Rosas á nombre de

ha nivelado todo y rea-

lizado la

mas absoluta

igualdad, pensar en otra cosa que

en

la

Democracia, es una quimera, un absurdo'- buscar
social fuera de la Democracia,

reglas de criterio
estéril y ridicula

una

parodia de

la

política
la

del pasado:

trabajar por el desarrollo normal de

institución de-

mocrática, en todas sus aplicaciones tanto individuales

como

sociales, es el único
la

modo

de hacer algo digno,

noble y grande para

patria.
la

Esta, señor Editor, es
el

doctrina que profeso desde
criterio

año 37; ahí está para mí esa luz de

socialista

que Vd. no percibe porque es miope de inteligencia, y no

comprende doctrina alguna fuera de
de Vd. entretenerse en descubrir

la
si

dictadura.

Puealgo

hay en
si

ella

de los «delirios de Fourrir y Gonsiderant; ó

he bus-

cado en

las

producciones mas desatinadas de los colalas

boradores del P. Enfiantin
nización política.»

bases de una nueva orga-

Ahora bien,

si

en vista de

lo

espuesto

me

preguntasen

31

i

CARTAS Á ANC.ELIS.
pais

^¿quiere Vd. para su

uq Congreso y unaConstitu-

cion?-^contestaria, no; ¿y que quiere
plicaría, aceptar los
ia

Vd.?— Quiero,

re-

hechos consumados, existentes en
la

República Argentina, los que nos ha legado

his-

toria y la tradición

revolucionaria.— Quiero ante todo,

reconocer

el

hecho dominador, indestructible, radicala

do en nuestra sociedad, anterior á

revolución de Mala

yo y robustecido y legitimado por ella— de
cia del espíritu

existen-

de localidad; y que todos los patriotas se apliquen á encontrar el medio de hacerle olvidar sus
resabios y preocupaciones disolventes, de iluminarlo

para

la

vida social.
la

¿Cómo se conseguirá

ese fin?

Por

medio de
distrito y

organización del 'poder municipal en cada
la

en toda

provincia, en cada provincia y en

toda

la

República.

Quiero que

á ese

núcleo primitivo
;)aír¿a, se incor-

de asociación municipal, á esa pequeña

poren todas esas individualidades nómadas que vagan
por nuestros campos; que dejen
la

lanza, abran allí su

corazón á los efectos simpáticos y sociales y se despojen poco á poco de su selvática rudeza.
nicipal será
la

El distrito

mu-

escuela donde el pueblo aprenda á cono-

cer sus intereses y sus derechos, donde adquiera eos-,

tumbres cívicas y

sociales,

donde

se

eduque paulatinaó
la

mente para
bajo
el

el

gobierno de

mismo

democracia,

oju vijilante de los patriotas ilustrados:

—en

él se
la li-

derramarán losjérmenes del orden, de

la paz, de

CAHTAS Á ANGELIS.

315

bertad, del trabajo corauQ encaminado al bien-estar co-

mún;

se cimentará la educación de la niñez, se difun-

dirá el espíritu de asociación, se desarrollarán los senti-

mientos de patria, y se echarán

los únicos indestructi-

bles fundamentos de la organización futura de la
blica

Repú-

¿Cuándo, preguntareis, tendrá

la

Sociedad Ar-

gentina una Constitución?— al cabo de 25, de

50 años

de vida municipal, cuando toda ella

la

pida á gritos, y

pueda
la

salir

de su cabeza

como

la

estatua bellísima de

mano

del escultor.

Quiero, ademas, para realizar esa organización
nicipal la convocatoria de

mu-

una Convención ad hoc, que
el

reasuma toda

la

autoridad y

poder de

la

República;
necesarias

que fórmelas leyes y dicte
para plantificarla; que
vijile

las disposiciones

su ejecución y observancia,
la

que remueva
en esas leyes
la

los
lo

estorbos que
la

traben, que reforme

que

práctica

revele irrealizable; y que

autoridad social se delegue jerárquicamente en cada

provincia á las municipalidades establecidas.

— Quiero
la la

que todos

los

patriotas presten su

cooperación franca,

activa á las

disposiciones de esa Convención; que
el

prensa discuta, popularice

sistema municipal, que

religión por el órgano de sus Sacerdotes lo predique, lo

haga conocer

al

pueblo y

lo

santifique con su sanción.

Quiero, en suma, que en los focos municipales se concentre toda la vida intelectual,

moral g material de

la

31(5

CAUTAS Á ANGELIS.

Sociedad Argentina.— iEa<> acaso tan complicada, tan activa la existencia social de nuestras provincias,

que no

basle ¿satisfacerla el poder municipal, y que sean necesarios Gobernadores, Ministros y Generales para gober-

narlas y administrarlas de

un«aodo conveniente?

¿Pue-

de hacerse efectiva, realizarse en Institución, enfrenarse y gobernarse, por otros

medios que
'

los

que ofrece

el

sistema municipal, esa Democracia
sa,

ciega y presuntuo-

dominante ya en nuestros hábitos y basta en núes1.

La Democracia de que

se habla aquí

— es

el

sentimiento de la

igualdad y la libertad.
to
sita el

Observador ninguno negará que eae sentimien-

en nuestra sociedad, y que solo necebuena dirección para que no se estravie.— Este sentimiento tinne ya carácter de un hecho indestructible que es preciso aceptar como ley
está profiiijdaniente radicado

irrevocable y
pais.

como condición
dije

necesaria de progreso

para nuestro
tradi-

"Queremos,
ción,

por esto en

la

Ojeada,

la

Democracia como

como principio y como "La Democracia como

institución.

tradición

— es
la

es

decir, la soberanía

del Pueblo desarrollando

Mayo, progreso continno; en el tiempo su actifaternidad, la igualdad

vidad de un

modo normal. "La Democracia como

principio, es

y la
y
la

libertad;

— es

decir, el seutimietno de

que hablé anteriormente, conoleyes,

ciéndose á

mismo, sometiéndose á

tomando

el

carácter

evidencia de un

Dogma

racional y regulando todos los actos del ciu-

dadano.

"La Democracia
el

como

Institución conservatriz del principio, es

sufragio

y
la

la

representación en el distrito municipal, en el departa-

mento, en

Provincia, en la República.
-la

Es claro que

Democracia como principio y como
el

institución,

forma
dio de

los
la

dos problemas á resolver en

porvenir; el primero por mela

njzíiGion

enseñanza y la propaganda; municipal y representativa.

el

segundo por medio de

orga-

CARTAS Á ANGELIS.
tras preocupaciones?

317

Desearía, por último, que á todo
la

aquel que gritase unidad ó Federación, ó promoviese
cuestión de las formas gubernativas, lo acojiese
la

zum-

ba y los silbidos de todo de hablar sobre
las leyes
la

el

mundo.

No

es este lugar

duración de esa Convención, y sobre

que debiera ademas dictar, tendentes á orga-

nización y asociación nacional.
te

He querido solamenla

marcar de un modo mas claro que en

Ojeada

el

punto cardinal de organización democrática para mi
pais,

y hacer ver

cómo concibo

realizable su rejenera-

cion en lo futuro.

^
el

'

:

Penetrado de que todo

porvenir de mi patria y los

destinos de la revolución de
la

Mayo

están entrañados

en

Democracia; de que no hay otro camino que seguir en
de que toda doctrina que no tienda
la

política;

al

desen-

volvimiento de

Democracia en

el

Plata es infecunda

y retrógrada;—-y concibiendo desde luego realizable un

desarrollo armónico y completo en el porvenir de todo

un sistema
toda
la

social democrático, hice
el

en

la

Ojeada^ con

buena féy

ardor de que soy capaz, un llama-

miento ala razón de los patriotas ilustrados, y los interpelé á abandonar de
vieja, estéril é

una vez

el carril

trillado de la

impotente política del pasado, á alistar-

se en la bandera democrática de-

Mayo y

á considerar y

resolver nuestros problemas sociales en mira del desen-

volvimiento normal de

la

democrcáia.

Deba confesar

318
que
casi

CARTAS Á ANGELIS.
todos

han correspondido

á

mi llamamiento

sincero, y que solo Yd. y algunos espíritus preocupa-

dos

le

han negado su simpatía.

— No

lo

estraño, señor
la

Editor: para Vd. todo el problema

de

sociabilidad

Argentina consiste en

la

dictadura; para alguno de esos

espíritus preocupados, todo él está refundido en las Ins-

tituciones del pasado y en las cabezas que las concibieron,tico,

para otros lo está en no sé qué racionalismo ecléc-

nuevo en su género, infatuado de

suficiencia, in-

tolerante, que nada tiene en

y mendiga cuanto tiene,

y que

á

cada paso no hace sino revelar su impotencia y

debilidad.

Esos espíritus con menos vanidad, con un

poco mas de elevación de sentimientos y de miras, exa-

minarían con
consideración

imparcialidad, pensarían, tomarían en
las

opiniones

concienzudas de los que

usan

la

libertad de pensar en política de diverso

modo

que

ellos,

y acabarían

por

convencerse,

que se van

quedando solos con sus opiniones, aun cuando pretendan poseer
la

clavícula de

Salomón.
que para Vd. y esos

Advierto ahora, señor Editor,

caballeros que piensan basta para ser doctrinario en política

pronunciar

la fraseolojia

de

la

ciencia ó adherirse

alas opiniones de algún autor europeo
debía ser
del
fácil

de monta, no

comprender

la

orijinalidad é importancia
el

pensamiento dominante en
la

Dogma

Socialista y

en

Ojeada.

Era preciso supiesen que en nuestra

CARTAS Á ANGEHS.

310

época Dü tiene
cial, la

la

autoridad y

el

valor de Doctrina Sola

que no se radica á un tiempo en
del pais

ciencia y en

la historia

donde

se

propaga.
la

Pero persua-

dido yo de esto, y en vista de
nuestra prensa,

infecunda chachara de
el

me

esforcé en sentar sobre

funda-

mento

histórico, indestructible, de la tradición de

Ma-

yo, los rudimentos de una doctrina social científica y

Argentina. Esta tentativa tenia doble objeto:
tar la política entre nosotros á la altura

1.° levan-

de una verdadela

ra ciencia, tanto en la teoría

como en

práctica— 2.
la

concluir de una vez con las divagaciones estériles de
vieja política de

imitación y de

plagios

que tanto ha

contribuido á anarquizar y estraviar á los espíritus entre nosotros.

Esplicado
la

'el

pensamiento de Mayo, ó
la

mas bien

hallada

clave histórica de

doctrina, no

me

fué difícil abarcar de

un punto de

vista

único toda

la

sociabilidad Argentina, y

ponerme en estado de resolver'

por medio de

ella

todas nuestras cuestiones sociales de

un

modo
do de

satisfactorio y
la

con una sola tendencia:

— partiencuestión

tradición revolucionaria de nuestro pais, difícil-

mente podía estraviarrae.
de

Así lo hice en

la

enseñanza
este y

primaria y

otras varias que he tocado

en

anteriores escritos.

Tal vez

me

haya equi-

vocado; pero

me quedará

al

menos

la

satisfacción de

haber sido entre nosotros
tiva semejante, y

el

primero en hacer tenta-

en provocar investigaciones serias so-

320

CARTAS Á ANGELIS.
filosofía

bre este punto capital de
es haya escapado á
la

política.

Sensible

penetración de esos espírUus preo-

cupados que mencioné anteriormente, esa tentativa de

un compatriota:

— quizá su

racionalismo hubiera disila

pado mis errores, y héchonos
trina social

revelación de una doccientífica,

mas profunda, mas

mas nacional

que

la

que podamos concebir.

Yo quisiera entretanto
al

preguntarles

— ¿qué
le

han

enseñado

pueblo sobre

el

pasado, qué luz

dan sobre

lo presente,

qué

le

guardan

para

lo futuro?

A

pesar de esto; sea cual fuere la

láctica

que em-

pleen para desconsiderar nuestros escritos esos pregoneros de
la política

caduca y sin porvenir del pasado; ora

pretendan reprobarlos con su silencio, ó herirnos con
su ironía entre
paredes,

me

asiste el
á

convencimiento

que

los irán

adoptando poco

poco, y que los inteli-

gentes hallarán en cada producción de su pluma rastros
del espíritu, de la tendencia y hasta del lenguaje de las

doctrinas que predicamos desde

el

año 37.

Francamente, á quien no pienso ver convertido nunca á las doctrinas democráticas, es á Vd., señor Editor;

porque es demasiado
infamia.

viejo y tiene

ya

el

seso saturado de
fácil

Sin embargo espero

le

será

compren-

der ahora, por qué no soy unitario ni federal; y que así

como

para Rosas,

la

federación y
la

la

luz del criterio so-

cialista está

en

el

cuchillo y

dictadura, y para

vd. en

CARTAS Á ANGELIS.
la

321
el distrito

propina del Dictador; para mí está en

muluz

nici'pal el

germen de

la

organización de mi pais y

la

del criterio socialista.

Cómo

podríamos, pues, entenconcibiese lo que

dernos?

Cómo

era posible

qneVd.

significaba tener reglaslocales de criterio socialista^

¿Qué

sabe vd. tampoco de filosofía política, ni de nuestra historia, ni de nuestro estado social?

Un

parodista

ciflico

de Voltaire y de
la

Bentham— ¿Cómo
un pueblo donde
Para Vd.
la

podrá comprender
vejeta y se arrastra

sociabilidad de

como
fin

planta parásita?

sociedad no tiene un
se halla dotada
la el

de progreso y de perfectibilidad, ni

de facultades para realizar ese
es

fin; para Vd.

sociedad
proble-

una máquina de resortes materiales, y todo

ma

de su vida y de su destino consiste en hacerla anAsí es que Vd.
al

dar de cualquier modo.

jamás ha con-

sagrado su inteligencia y su pluma

servicio de idea ó
infa-

doctrina alguna progresiva, sino á especulaciones

mes y

á

preconizar

la

habilidad de motores

de máqui-

nas sociales

como

^osbs.

Concluiré esta carta, ya demasiado larga tocando por

encima algunos chistes y linduras mas de
sobre
el

su artículo

Dogma

Socialista.

Truncando algunas de mis

frases y desfigurando cuanto digo, se ha entretenido vd.

en hacer una burlesca parodia de

la

Asociación con el

ánimo

sin

duda de divertir

á sus lectores;
lejos

pero

le

ha sali-

do tan insípiday tonta, que,

de causar risa, dá lásti-

322
ma.

CARTAS Á ANGELIS.

Se vé por ella,*que ha llegado vd.

á ese

punto de

degradación mental llamado chochera ó imbecilidad, y

que cuando quiere decir agudezas se
se

le

cae la baba y

•*?«'

mancha con

ella:

— no

deja de ser estraño en

hom-

bre tan chistoso

y decidor

como Vd.

Hace Vd. sin
el

embargo, una confesión rara; reconoce que

«club de

estudiantes de derecho, inquietos, presumidos, olgaza-

nesy muy aficionados ala
do en Buenos Aires
el

literatura romántica»,

formaal

año 37, dio no poco que hacer

Restaurador en Córdoba, enTucuman, Corrientes, Buenos Aires, Montevideo, Chile y Solivia;
decir
lo

que equivale

á

— que ha servido dignamente
la Ojeada'-.

á su Patria:

gracias,

señor editor; no esperábamos de Vd. semejante elogio.

Citando esta frase de
tario

—que

el

partido uni-

no tenia reglas

locales de

criterio socialista

y era

algo antipático por sus arranques soberbios de esclusivismo

y supremacia,

— agrega Vd.

«Suponemos que loquequiere

decir es que los salvajes unitarios, á quienes impropia-

mente
llosos,

califica

de partido político, son egoístas y orgu-

— en

lo

que estamos conformes.— Pero
criterio socialista,

lo

que no

podemos entender es aquel
ce ser esplicado por ser
la

que mere-

ano de los rasgos principales de
estos

fisonomía política de

demagogos.»
el

Pero, se-

ñor Editor, yo no hablo
pulperos, sino
pio, estilo
el

comoVd.

lenguaje de los
estilo

de

la

ciencia; tengo

ademas

pro-

que rae ha volido roputa'jion algo sólida en-

CARTAS k
tre
el

ANGELIS.

323
rebajaría á

mis compatriotas

¡figúrese
á

si

me
la

tomar

suyo por modelo, ni
para

entrar en

tarea de enseñarle

nuestro idioma

que

pueda comprenderme!
escribe, es

Lo

que

haria, escribiendo

como Vd.

no mor-

tificar

jamás

al

público con producciones

de mi pluma.

ho^Q

criterio socta/is/a

queda esplicado anteriormente,

y para mejor comprenderlo puede vd. internarse mas á
fondo en
la filosofía política

de

la

mazorca, donde hade todo

llará el cuchillo

y

la

dictadura, clavQg maestras

criterio socialista.
lista

«En cuanto

á ser el criterio socia-

uno de

los rasgos principales

de

la

fisonomía política
el

de estos demagogos» puede Vd tomarse

trabajo

de

desembrollar un poco esa trilingüe algarabía. Digo yo en
ligiosa:
lítico
la

Ojeada, hablando sobre
lójicos el

la

cuestión re-

rechazábamos fara ser
religión del

fleonasmo po-

de la

Estado froclamado por todas

nuestras Constituciones, como inconciliable y contradictorio con el principio de
la libertad religiosa
si
.

YVd.esla

ciama con aire de
Inglaterra

triunfo — «cómo

la

Francia y
sin

no tuviesen una religión propia, y
la

com-

prender que sin esto

tolerancia de los cultos que es

una virtud, dejeneraria en politeísmo que es un vicio»
¡Gracias, señor Editor, por
la

estupenda revelación! ¡Con

que

la

Francia y

la

Inglaterra tienen una religión propial
lo

En verdad que yo

ignoraba.
tal

¡Con que es

preciso

que toda Constitución diga,

religión es la del Estado

324

CARTAS Á ANC.ELIS.

para que se entienda que ese Estado tiene una religión
propia,

como

la

Francia y

la

Inglaterra!

En verdad

que no
cia la

lo sabia.

iQué piscina dé erudición y de cienparece estar oyendo un estudiante de

de Vdl

Me

segunda.

Yo

creia con todo el

mundo que
enseña que

el

politeísmo era de
cristianas

origen pagano; vd.

me
la

las sectas

son politeístas ó adoran diversidad de dioses, y que don-

de quiera que reina

«virtud de

la

tolerancia de

los

cultos,» sin la cortapisa de la religión del Estado, el «vicio del politeísmo» invade y

contamina todo.

Según Vd.

en los Estados-Unidos, donde no hay religión del Esta-

do sino libertad

religiosa, el

politeísmo debe ser algo

mas que pagano y

se topará

en cada hogar y en cada
iSoberbío des-

esquina con algún ídolo monstruoso.

cubrimiento histórico
teísmo y
el

el

de Vd., señor Editorl

— El poli.

cristianismo es todo uno. ¡Qué hombrel

.

.

¡Qué cholla mazorqueral

Me

refiero á los lectores,

en cuanto

á los

que Vd.

lla-

ma

«antilogismos» del

Dogma

Socialista.

Era preciso
de

que Vd. concluyese dando esa brillaate muestra
su impotencia para refutarlo, y de que no es

mas que
propa-

un zurcidor de

frases huecas y

campanudas, un

lador de vaciedades, y un verdadero trasunto del Fádia-

CARTAS Á ANGELIS.
(leen

325

de Moore.

Basta por hoy señor

Editor;^mañana

me

propongo concluir con Vd.
Montevideo, Marzo 1847.

NoTA-^La transformación

radical apuntada en la pála

gina 287, que esperimentaron los cabildos después de
revolución, consistia en
la

elección.
el

Antes de Mayo,

fuera de algunas varas perpetuas,

mismo

Cabildo

elegia reemplazantes en la renovación anual
lares; lo que,

de capitu-

perpetuando

el

cargo concejil en algunos
la

individuos españoles, viciaba
cerla oligárquica.

Institución y tendia á ha-

En Octubre
los capitulares

del

año 40

la

Junta, á

nombre

del

Pue-

blo y en representación

de su soberanía, destituyó á
las
el

que habian firmado
ultrajes (dice

actas de

Mayo—
el

«por los repetidos

en

manifiesto) que

han inferido k

los

derechos del pueblo, y por exijirlo
eligió

orden público», y

un cabildo revolucionario.
el

En Agosto

del

año 12,

Triunvirato decretó

la

aboli-

ción de los oficios de consejo perpetuos, restituyéndolos
á su primitivo estado

de electivos.

Posteriormente

la

elección de capitulares se hizo por sufragio popular indirecto

como

lo

determina

el

Estatuto de

la

Junta de

observación.

La concicion requerida por

la

índole de este escrito,
21

326

CARTAS Á ANGELIS.

me

ceñirme § ha obligado á desechar pormenores y á

resultados histócaracterizar y apreciar brevemente los que los pocos versados en nuestra historicos.
ria

Espero

me

una dispensarán esta que puede ser para ellos
tal

falta,

pero

vez una recomendación para mi trabajo.

[E.A.)

MANUAL DE ENSEÑANZA MORAL,
PARA LAS ESCUELAS PRIMARIAS DEL ESTADO ORIENTAL

POR

DON ESTEVAN ECHEVERRÍA.

'

En un

pueblo que sale déla esclavitud y

la

molicie no puede consolidarse la Libertad, sino

cuando una generación ha sido educada por medio de una enseñanza adecuada á sus nuevas necesidades, que corrija los hábitos y destruya las opiniones del despotismo, y consagre las costumbres y creencias liberales.

Sin que haya unidad en la instrucción, no puede existir unanimidad en la opinión pública (Ensay el Estado se divide en fracciones yo sobre la instrucción pública.)
J?.

Constant-

Advertencia Preliminar.
Antes de poner

-

mano

5 esta obrita,
la

reflexionando en

vista del estado actiial

de

enseñanza primaria, nos

pareció que para plantificarla sólidamente, y levantarla
á
la

altura de las necesidades morales del pais, dos tra1.

Publicado por

la

primera vez en Montevideo.— Imprenta de

la

Caridad— Año de 1846.
r

I

328

MANUAL DK ENSEÑANZA.

bajos fundamentales eran indispensables-.

— uno

sobre

métodos, y otro sobre enseñanza moral, completamente
descuidada entre nosotros, y primera sin duda en importancia;
la

porque
al

el

objeto de la educación es encaminar

niñez

ejercicio de todas las virtudes sociales.

El trabajo

sobre

métodos se reduce, en concepto
los

nuestro, á hacer

un estudio comparativo de

que se

practican en Europa y en los Estados Unidos, yescojer
el

mas adecuado

y ventajoso; pues el problema sobre
el

métodos, es encontrar
el

que con mas rapidez produzca

resultado que se busca, _la instrucción del niño.

Una larga esperiencia, por ejemplo, ha revelado que
el

método mutuo, excelente para enseñar

á leer,' escribir
la insla

y contar, tiene inconvenientes gravísimos para

trucción mas

alta,

y especialmente para

la

moral, á

que solo

satisface eficazmente el

método simultáneo.
es

La cuestión
capital.

del

método en materia de enseñanza

Un método

vicioso, hace

perder

el

tiempo

al

niño,

orijina gastos inútiles á sus padres, lo atrasa en su edu-

cación, lo fatiga, y dándole ideas falsas ó incompletas,

puede decidir de su suerte y su porvenir.

Y como
el

el

método

es
al

una regla segura para

llegar por

camino mas corto

conocimiento délas cosas, puede
el

decirse con fundamento que

método es

la

eiencia.

Háganse muchos libros de enseñanza, sanos en doc-

MANUAL DE ENSEÑANZA.
trina
si

329

se quiere, pero

cuyo método de esposicioQ sea
de instruir
al

vicioso, y se verá

que

lejos

niño, no ha-

rán sino llenar su cabeza de errores y confusión.
El trabajo sobre enseñanza moral, es
el

que hemos

procurado desempeñar.

^
la tarea,

Hubiéramos podido, para allanar
go délo escrito sobre
la

copiar al-

materia en otros paises, ó com-

paginar un librito de cuentos y máximas morales, parecido á alguno de los
sotros.

muchos que

circulan entre no-

Nos hubiera sido también mas

fácil escribir

una obra
creido

sentimental y de agradable lectura; pero

hemos

que la educación del sentimiento del niño es del resorte de
las

madres, y cuadra mejor á

la

mujer, en cuyo espírifacul-

tu

predomina comí^móvil principal esa preciosa
la

tad; —'que es

educación racional, aun que mas laboriosa,

mas

varonil,

mas propia para robustecer en

la

con-

ciencia del niño las nociones del deber,

para acostum-

brarlo á

la

reflexión, para cimentar las creencias, y por

último para formar ciudadanos útiles en una democracia.

Hemos pensado, que
la

tratándose de lo que importa á

vida

misma de

la Patria,

como

es

la

educación de

las

generaciones en quienes está vinculado todo su porvenir de felicidad, era preciso

no contentarse con hacer
á

una obra

amena, sinn pedir consejo

la

reflexión, y

330

MANUAL DE ENSEÑANZA,

deducir del conocimiento de nuestro

modo

de ser social

una doctrina adecuada.
Esta obrita por lo mismo, auu que en pequeñas proporciones, forma

un cuerpo de

doctrina, y no es otra

cosa que la esposicion lójica de los deberes principales
del

hombre y

del ciudadano,

considerados de un punto

de vista tilosóficoy cristiano.

Aun cuando
rá pronto,

el

pensamiento general de

ella

lo

enun-

ciamos en Mayo, en un Discurso cuya publicación se ha'

debemos

al

Superior Gobierno y

al

público

algunas esplicaciones que

mas

lo

transparenten; y ese

es el objeto de esta advertencia.

En
ó
la

la

Introducción sentamos

la

base déla doctrina, y

reconocemos que todos
lo

los deberes
la

nacen de

la ley

moral

que es

lo

mismo— de

Relígjpn, porque sin ella,
ni

moral no tiene fuerza obligatoria,

autoridad

ni

sanción.

En

el

Capítulo primero, después de los deberes para

consigo,
trabajo.

damos algunas nociones económicas sobre

el

Nos ha parecido oportuno tocar de paso este punto, por
que
el

gran resorte para destruir hábitos y preocupaciocontrarias.

nes nocivas, es despertar tendencias

La

educación popular no tiene otro fin;—modificando por
Lo

] .

insertarnos al fin

c}e

esta obrítu.

MANUAL DE ENSEÑANZA.

331

medio de

ellas las

tendencias dominantes en una época,

se inicia la transformación gradual de

un pueblo.

La erección por ejemplo de
nos Aires, y
la

la

Universidad de Bueel

importancia que

Gobierno de

en-

tonces dio á los estudios profecionales, despertó una

tendencia casi esclusiva por las únicas carreras científicas

que podrían medrar en

el

pais.

Si esta ten-

dencia

predominase muchos años,

tendríamos

una

inundación

de médicos y abogados que no estaría en
países espe-

equilibrio con las necesidades que estos

rimentan de hombres de esa
escedente de
ellos,

profesión:— habría un
hallando

que

no

cómo

lucrar
á
la

en su ejercicio, serán
sociedad.

inútiles,

y aun perniciosos
?
:

Se formaría, ademas, insensiblemente una especie de
aristocracia,
el

no de capacidades, sino de

títulos;

porque
del

pueblo imbuido en una

preocupación absurda

antiguo réjimen, solo acostumbra considerar
tos á los doctores; y

como doc-

resultarían males que no es difícil

calcular de

antemano.
á esas

Sí solo se dedicasen

profesiones los jóvenes
ellas

de vocación pronunciada por

¿no nos veríamos

libres de esas mediocridades inútiles al lustre y

ade-

lantamiento de

la

ciencia?
la

Otro tanto puede decirse de

carrera de las armas,

fomentada por

el

estado de guerra permanente

en que

332

MANUAL DE LNbEÑANZA.

vivimos, y que arranca sin cesar tantos brazos útiles á
la

producción.

Ahora bien, para neutralizar
vas, es necesario dignificar
á los ojos
las

esas tendencias

noci-

profesiones industriales
al

de

la

niñez,

estimularla

trabajo, y enca-

minarla

por otro sendero.

Otra consideración nos ha movido á tocar este punto.

Hay

sin

duda ciertas leyes generales que presiden
á la

en todo clima

manifestación

de los fenómenos
la

económicos, leyes que estudia y revela
pea; pero también es
cierto,

ciencia euro-

que en
la

cada pais

debe

haberlas peculiares, y

análogas con
locales,

materia y los
trabajo para ser
á

medios de producción

y que

el

fecundo, exije una dirección que tienda

harmonizarse

con esas leyes.

Ahí

esta

el

secreto de

la

preponderancia y de
el

la

riqueza de las grandes naciones industriales, y

gran

problema económico que necesitamos resolver, para
dar á nuestra jembrionaria industria un rápido acrecentamiento.
El segundo y tercer capítulo están consagrados á los

deberes para con

el

prójimo y para con
estendernos

la

familia.
esta

No hemos querido
mera
que hay

mucho en

pri-

parte, relativa á la

moral propiamente dicha, por
sobre
ella,

muy buenos
el

libros
el

y por

que

pensamos que

hogar es

verdadero santuario de

MANUAL DE ENSEÑANZA.
la

333

moral, y que los padres son los sacerdotes destinados
la

por
y
el

Providencia á enseñarla por medio de

la

palabra

ejemplo.
el

El Capítulo cuarto, sin duda

mas importante,

trata

de lo que llamamos

el

Culto de la Patria, porque ená la

tendemos que
debe tomar
el

el

amor

patria

para ser fecundo,

carácter de una religión nacional.

Como
lo

antes de

Mayo no teniamos

Patria, para saber

que es

la patria,

era preciso retroceder ala tradición

de Mayo, y tomarla

como punto de
y renegó de
al

partida.
el hilo

La revolución de Mayo, ademas, rompió
las viejas tradiciones,
las

de

creencias que

servían de cimiento
cesario por lo

orden social antiguo:

era nela

mismo
_

interrogar sobre las suyas á
_
.

tradición de Mayo.

La guerra

civil,

entre tanto, habia
la

casi

borrado con

sangre, esa tradición de
sas después
siderarla, y

memoria

del pueblo:

— Ro-

negó su lejitimidad, y trabajó por desconescarnecerla sabiendo que minaba por el

cimiento su tiranía.

— Era fuerza pues, esplicar esa trarevolución de

dición y rehabilitarla en su carácter de tradición lejítima

y regeneradora.

Porque,

si

ese carácter no tuviese, la

Mayo no
por

seria sino

una rebelión, lejitimada cuando mas
civil,

el triunfo,

y nuestra guerra

(resultado nece-

sario de esa revolución) una guerra bárbara y sin prin-

33

MANUAL DE ENSEÑANZA.

cipio alguno de moralidad,
sí las tribus

como

la

que se hacen entre

de

la

Pampa.
hay creencias, y sin creen-

Y como
cias

sin tradición no

no hay basa de

criterio moral, ni político, ni

orden
la tra-

social

posible;— resulta que debemos buscar en

dición de

Mayo

los principios

ongendradores de nuestro

credo social.

Reconocida y rehabilitada
daba por deducir
el

la

tradición de Mayo, queella.

pensamiento entrañado en

Ese

peutaraiento debia tener

doble fin;— uno

de

emancipación y otro de organización;

pero

el

primero

no era sino un medio para conseguir
¿qué
valía la

el

segundo; porque
la

emancipación déla metrópoli, sin

gran-

de idea de una regeneración social?
El primer
fin, claro
la

y palpable á todos, se manifestó
dio

por

el

hecho de

guerra, que

por resultado

la

Independencia,— el segundo se mostró
esplicito,

de

un modo
la

porque nuestra revolución, preocupada de

acción emancipadora, no tuvo tiempo de traducir

en

fórmulas vivas su pensamiento orgánico y constitutivo.

Se

redujo

á

ensayos mas ó menos felices,
la

pero de

efímera vida; porque no existia radicada en
cia popular creencia alguna conservadora

concienles infun-

que

diera vida permanente, y porque es imposible constituir
(i

friori

una sociedad recien emancipada;
el

Era preciso, pues, desentrañar

pensamiento orgá-

MANUAL DE ENSEÑANZA.
nico

335
revolución de

contenido

implícitamente en

la

Mayo, y esa investigación analítica nos conduce natural-

mente

á la

Democracia
es el símbolo de

i

La Democracia para nosotros,
y de nuestro credo social.
Esplicar
el

Mayo
v

símbolo de Mayo será, por

lo

mismo, para

nosotros hallar la luz del conocimiento, la
terio,

norma de

m-

y

la

via del

progreso—serk por último,

rehabili-

tar las creencias

engendradoras y conservadoras de nues-

tro orden social.

Este trabajo, que habíamos ensayado antes que nadie

en

el Plata el

año 37, (con buen suceso

al

parecer, por

que hemos

visto adoptadas

generalmente nuestras de-

ducciones) creemos haberlo completado en esta pequeña
obrita

Volveremos sin embargo, sobre

el

mismo

tópico, cada

vez que se nos presente oportunidad, porque estamos persuadidos que
el vicio

que ha esterilizado

los trabajos

de

la inteligencia

entre nosotros, ha sido por una parte
la
la

la falta

de acuerdo y de unidad, y por otra
las

facilidad

con que acojemos

teorías

mas

altas

de

ciencia
el la^

europea, sin pensar que nonos pertenecen, y que

bor lójico y normal de

la

inteligencia en Europa, es

muy

diferente del nuestro, de organización y emancipación

progresiva.

No parece que nos hallásemos empeñados todos en

336

MANUAL DE ENSEÑANZA.
social, sino
si

una obra de reconstrucción
solo se

que cada uno,

ocupase

en labrar para

su pequeño
-

mundo

ideal ó su glorificación,

Solo encontraremos
na, (condición sine
el

el

método y

la

unidad de doctrien

qua non

del progreso americano)

estudio y conocimiento profundo de nuestra vida so-

cial.— Necesitamos para descubrir esa incógnita «marchar todos en un sentido y con una mira; y para nosotros no puede haber, no debe haber sino un móvil y un
regulador,
la

un

principio y un fin en todo y para todo;

Democracia» —-Fuera de ese símbolo santo no hay

salud.

Harto se ha divagado en treinta y cuatro años de revolución.
Si la esperiencia

délo pasado no sirve para
¿qué herencia

iluminarnos ¿qué habremos aprendido^

dejaremos á nuestros hijos?--los mismos males y errores, la

misma anárquica confusión que hemosx heredado
'
.

nosotros.

se estravien

Es necesario por
ni

lo

mismo, para que no
las tinieblas,
el

divaguen como

nosotros en

empujar

las

generaciones que nacen por

sendero luminoso de

Mayo: es indispensable, para que puedan marchar con
paso firme y resuelto á
tinos de la
la

conquista delosgrandes des-

revolución, enseñarles— de

dónde vienen,

dónde están, y hacia que punto deben encaminarse.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
El punto de

337

partida

serk la tradición de Mayo, el

puntodemíVa— la Democracia.
Penetrados de esta idea, entramos á esplicar
lo

que

nos pareció bien llamar Trinidad democrática, porque
esa palabra espresa admirablemente
el

la

unión íntima, y
términos cons-

engendramiento recíproco de
democracia.

los tres

titutivos de la

No
rizar

se oculta á los inteligentes, cuánto
el

importa vulgasobre
los

conocimiento
el

de

los

principios

cuales debió fundarse

nuevo orden

social inaugurado

en Mayo.
Si la

educación del pueblo hubiera empezado enton-

ces, si se hubiese

enseñado desde aquella época en
la

las

Escuelas, lo que es
nidad;
las

Libertad, la Igualdad y la Frater-

generaciones educadas en esas doctrinas,
la virilidad

que han llegado después á
fluido

¿no habrían in-

poderosamente en

el

triunfo del orden y de las

leyes, y paralizado la acción de los anarquistas

y de los

tiranos? ¿Nos hallaríamos en el estado en que nos halla-

mos, después de 34 años de revolución? ¿Y existiendo
la

misma

causa que ha orijinado

nuestras calamidades
el

(la

ignorancia del. pueblo)
ellas, ni

puede calcularse

término

de

consolidarse jamas institución alguna?
la

¿Cómo
la

podrá combinarse

soberanía del pueblo, es decir,
el

acción incesante del pueblo en

gobierno,

el

orden

y

338
el

MANUAL DE ENSEÑANZA.
la

progreso social, con

absoluta ignorancia del pueblo

([ue ejerce esa soberanía?

¿Hará jamás buen uso no sabe
lo

de

la

potestad soberana, quien

que es patria, libertad, igualdad^ fraternique no

dad

ni derecho de sufragio y representación; el

tiene en

suma noción alguna de

los

deberes del hombre

y del ciudadano?

La soberanía de un pueblo semejante ¿no

es

aun tiem-

po un contrasentido ridículo, un horrible sarcasmo, y

una burla de

los principios

mas sagrados?
el

¿Hay otra garantía de orden y estabilidad para

por-

venir, otro remedio para el mal que nos devora,
la

que

inoculación gradual de los principios de nuestro credo

social

en

las

cabezas tiernas de

las

generaciones

que

aparecen?

Los que dicen que han trabajado y trabajan por
tria, los

la

pa-

que se añijen y desesperan, no viendo térmi-

mino
char
la

á sus males,

¿cómo

es que no

han pensado en he-

mano

del único recurso
la

que podría remediarlos,

educación de

niñez encaminada ala democracia?

Cuestiones son estas que antes de ahora debieron ventilarse; cuestiones

por

las

que corre sangre

á

rios

34

años hace, y cuya horrible solución presenciamos diariamente.

Después de resumir
en
el

los

deberes

para con

la

patria,

corolario sobre

la

moralidad política

que cierra

MANUAL DE ENSEÑANZA.
este capítulo^

339

trazamos algunas reglas de criterio y de
la

aplicación de

doctrina,
la

para que de
la

el

niño estudie con

aprovechamiento
nada mas
inútil

historia

revolución; porque
ella

que

la historia, si

no se busca en

en-

señanza y moralidad.

En
logar

el

Capítulo quinto hablamos sucintamente de los
la

deberes para con
la

humanidad, y acabamos por
el

epi-

doctrina en

Capítulo
:

sobre
./ ;=
,

la

perfección

moral.
Se concibe fácilmente

la dificultad

de concretarse en
la

materia tan vasta, de embutir en pequeñas frases
idea lo
la

mas descarnada
del niño,

posible, para hacerla accesible á

memoria
la

y de reducir á su mas simple es-

presion
estilo

doctrina, renunciando á los ornamentos de
tal

y de forma qne pudieran embellecerla, pero
oscurecerían
al

vez

la

Se notará también que

ñn de algunos

capítulos, hela

mos procurado

reducir á fórmulas axiomáticas

doc-

trina demostrada, y que

no tocamos sino
la

lo

que permi-

ten las proporciones de
resorte, refiriéndonos
la

obra y consideramos de su
superior,
el

ámenudoála enseñanza

que suponemos no será en todas sus partes, sino

desenvolvimiento amplio y armónico déla primaria.

Esas

partes

que deberán

completar

la

instrucción
fi-

moral son-

la filosofía

y- la fisiología, pues no hay

losofía completa sin e\

conocimiento del hombre

físico*-

340
la

MANUAL DE ENSEÑANZA.
política,
la

economía

que puede considerarse como

lina

ramificación de
pea, sino
la

anterior; pero no la
el

economía euro-

nuestra:— y

derecho público Oriental cu-

yos principios generales hemos procurado sentar lóiicamente.

Creemos, sin embargo de

la

estrechez á que herhos

debido ceñirnos, haber resumido en pocas
puesto
al

páginas y
ver-

alcance de todos, las
la religión,

mas

altas y positivas

dades de

de

la filosofía

y de

la

política,— es

decir, aquellas verdades

que mas

importa difundir y
el

popularizar entre nosotros, porque son

principio de

vida de nuestras instituciones democráticas y de nuestra sociabilidad.
.

,

.

H
ciencia

-

Porque entendemos que
lativa y abstracta, poca ó

la

puramente especuinfun-'

ninguna vitalidad puede

dir á nuestro

organismo

social; y para nosotros es es-

peculativa, ^toda idea exótica é inaplicable, toda doctrina que

no pueda reducirse

á la práctica,

y que no

nazca del conocimiento vivo de nuestras necesidades
sociales.

Nos atreveríamos

á asegurar,

que

si

una ó mas geneal

raciones se educasen en esa doctrina, y

salir de la

escuela bien penetradas de ella, completasen su instruc-

ción con

el

estudio de la filosofía,

la fisiología, la

eco-

nomía

política,

considerada de un punto de vista

local,

y nuestro derecho

público;— tendríamos fácilmente una

MANUAL DE ENSEÑANZA.
mayoría de hombres que á
entrar
al

341

los veinte años, es decir al

ejercicio de la ciudadanía,

sabrían no solo de-

fender sus derechos, sino también cumplir con sus deberes, y entonces iah de los anarquistas y de los tira-

nosl

Entonces

sí,

y solo entonces

h política,

que es

la

ciencia del bienestar de los pueblos^ no seria

como

hasta

aquí una especie de ciencia oculta, cuyos misterios solo
están al alcance de los doctores; sino seria
el

patrimo-

nio lejítimo del pueblo, porque es Ja ciencia de su bienestar.

Entonces

la

patria seria feliz, y sobre los

hom-

bros del pueblo mismo, afirmaría pacíficamente su imperio íacíemocfáaíí de ifayo.

Por
culada

la

esposision de

la

obra, se verá que ha sido cal-

como

para enseñarse oral y simultáneamente; y
si es

que

la

voz^viva del maestro debe,
ideas por

posible, materia-

lizar las

medio de imágenes y ejemplos, y
necesarias á fin de que los

hacer todas

las esplicaciones

niños comprendan bien

doctrina,^~trabajo en que no

hemos podido
salir fuera
la

entrar, porque nos hubiera obligado á
el hilo

de límites, y á cortar á cada paso
lójica

de

demostración
Si á esto se

con perjuicio de su claridad.
el

agrega que

niño escriba

el

dictada del

maestro,

la

idea entrará en su inteligencia por doble
la vista

sentido,— por

y el oído, y se grabará
es

mas

fácil-

mente en su memoria. Esta
tajas

una de

las

grandes ven-

de

la

enseñanza oral y simultánea.
22

342

MANUAL DE ENSEÑANZA.
el

Y como creemos que
facultades
tes

sentido moral es uoa de

las

mas

tardías del
lo

hombre, y que
lo

el

niño ande
lo in-

de distinguir

bueno de

malo,

lo justo

justo, ha podido adquirir facilmeate otra clase de nocio-

nes positivas;— nos ha parecido que
tódica de esta obra, para ser

la

enseñanza me-

mas

eficaz,

debe hacerse

en

el

último año de escuela, solo á los niños que hayan
la

antes completado
ella

instrucción escolar, ejercitado con

su inteligencia, y llegado á una edad conveniente

para oiría con aprovechamiento.

Y

no dudamos que

si

desde que empienzan los niños
la

á deletrear, se ha puesto

obra en sus manos, se

les

ha

hecho leer diariamente, se les han dado á copiar sus
capítulos en planas de escritura,— la sabrán de

memoria

cuando llegue

la

época de aprenderla racionalmente, y

se obtendrán mejores resultados.

Concluido

el

año de enseñanza moral, saldrán de
ideas frescas, y bien
la

la

escuela con las

preparados para

aprovecharse de

enseñanza superior, que como he-

mos dicho

antes,
la

presumimos no será sino

el

amplio

desarrollo de

primaria.
la

Pero ¿qué vale

doctrina,

si

no hay maestros que

la

comprendan y sepan enseñarla?
Esta cuestión revela
la

imposibilidad de realizar rela

forma ninguna radical en

enseñanza, sin establecer

MANUAL DÉ ENSEÑANZA.
de antemano
undi escuela

343
la

normal, destmaclaá

instruc-

ción y formación de maestros.

Tan convencidos estamos de
y uniformar
ía

la

urgencia de sistemar

.

educación entre nosotros, tan penetra-

dos de que todos los hombres de luces que quieran sin-

ceramente

el

bien de

la

patria y la regeneración de los

pueblos del Plata, deben consagrarse con abnegación y
constancia á esa tarea, que apesar de lo ageno que seria
á nuestros hábitos y ocupaciones,

no tendríamos inconsi

veniente en dedicar uno, ó dos años
á
la

necesario fuese,
el

instrucción de

maestros ó monitores en

ramo

moral y algún otro.

Estamos seguros que nuestro ejemplo

hallaria imi-

tadores, y que asi se lograria formar con facilidad

un

plantel permanente de instructores hábiles, que propa-

garían gradualmente
bitos de la

la

instrucción por todos los

ám-

República, y reabilitarian y dignificarian en
la

pocos años

profesión con sus talentos y. virtudes.

Manifestaremos que hay á mas de este un libro por
hacer, para completar
libro necesario,
la

enseñanza moral primaria;
si

indispensable

se quiere iniciar

una

transformación saludable en las costumbres, libro que

eduque en

el

hogar

el

sentimiento desde que asoma, que
la

alimente sin cesar en él

santa devoción á los deberes
las

de

la

ley moral,

que destruya

preocupaciones noci-

344

MANUAL DE ENSEÑANZA.

vas, y levante los instintos vagos á la altura de creencias

racionales: este libro, es el libro de la familia.

¿Qué importa que
nas doctrinas,
si al

el

niño aprenda en

la

escuela bue-

volver á su casa no oye del labio del
la

padre, y especialmente del de

madre, palabra alguna
las

qUe

las

fecunde^ ó
el

si

vé ejemplos que

contraríen?
las

¿No es en

hogar donde su tierno corazón recibe
las

impresiones mas eficaces, y

ideas que lo

dominan

en su vida, y deciden de su porvenir de hombre?
Tocqueville, atribuye la prosperidad de la Union

Ame-

ricana y

la

fuerza de sus instituciones ala superioridad

de sus mujeres.

—¿Porqué
las

las nuestras, tan inteligentes

como

bellas,
la

no podrían igualarlas, é
reforma de
la

influir

poderosael

mente en

costumbres nacionales y

bienestar de

patria?
la civilización,

Axioma, es tan antiguo como

que no
las las

hay instituciones sólidas sino aquellas que nacen de
creencias y costumbres de

un pueblo.— Sabemos qne

nuestras no tienen arraigo en la conciencia popular, y

que son por
bre
la

lo

mismo una obra efímera
Pero

y sin acción so-

vida social.

estamos interesados en conde orden ¿lograremos

servarlas tales

como elemento

adquieran nunca solidez y fuerza viva, sino llevamos á

un tiempo

á la escuela y al hogar, la

enseñanza moral
las

que debe iniciar esa transformación regeneradora de
creencias y de las costumbres nacionales?

MANUAL DE ENSEÑANZA.

345

Formad buenas madres

para tener buenos hijos: forsi

mad buenos ciudadanos
aquí todo
el

queréis tener

patria:

—he

problema de

la

educación.

Si el Superior

Gobierno resuelve adoptar esta obrita

para

la

enseñanza pública, nos proponemos completarla

con una segunda parte que contendrá:— lo sustancial de
la

doctrina reducido á

máximas en verso que podrán
la

mas fácilmente grabarse en
gunos himnos de canto:

memoria

del niño, y al-

— un vocabulario

esplicativo de

algunas voces técnicas, nuevas en nuestro idioma vulgar,

que hemos empleado intencionalmente como medio

efi-

casísimo para difundir y vulgarizar nuevas ideas; por-

que cada palabra nueva que
es

se

echa á

la

circulación,

un símbolo de muchas
á

ideas, oscuro al principio,
á la curiosjdad

pero que poco
teligencia;

poco se revela

de

la in-

— y por último, una

critica

de todos los libros
las

de enseñanza moral que circulan en

escuelas y an-

dan en manos de

los niños, sin

que muchos de sus pa-

dres sepan valorar su mérito ni utilidad.
Montevideo, Octubre de 1844.

340

MANUAL DE ENSEÑANZA.

IMTRODUCGION
I.

Dios.

La

religión

de vuestros

padres que es

la vues.tra

os enseña, que hay
del universo á quien

un Dios creador y conservador
debéis ante

todo

amor y venevida

ración.

Porque ese Dios es
gozáis.

el

dispensador de

la

que

Porque ese Dios es

el

que recompensa

las

buenas

obras y castiga las malas.

Porque ese

Dios vé y escudriña

todos

vuestros

pensamientos y pesa en equitativa balanza todos vuestros
actos.

Ese Dios

lo estáis

viendo en todas partes;
la tierra,

lo paipais

á cada paso, en el Cielo, en
el

en

la

hormiga, en

hombre, en todas

las

obras suyas que son otros tantos

testimonios de su omnipotencia.

U.

Las leyes de dios.
Si
el

universo es

la

obra de Dios, todos

los seres

del universo deben estar

sometidos á ciertas y deter-

minadas

leyes;

porque

el

orden y armonía del uni-

verso no puede existir, ni concebirse sio leyes reguladoras.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
Esas leyes necesarias, son
las

347

condiciones forzosas

que Dios ha señalado
ejercicio de su vida.

á los seres para la

conservación y

Así, pues, cada ser tiene su ley ó condición de vida.

El mineral,

la

planta, el animal, el

hombre, tienen cada
de esas leyes parti-

uno su

ley particular, y el conjunto

culares forma las leyes del universo.

Cada ser en

el

ejercicio de su vida está sometido á dos

clases de leyes:

— unas que llamaremos de conservación
las

y otras

dtí

relación.

Las leyes de conservación son
nutrición y ejercicio del
ser.

destinadas á

la

organismo animado de cada

Las leyes de relación son

los

modos de
demás

influencia y

comunicación de cada ser con
verso y con EHos.

los

seres del uni-

De

la

observancia de su ley peculiar de conservación
la

por cada ser, resulta

plenitud de su vida física

De

la

obediencia y sumisión de cada ser a su ley de

relación, resulta la plenitud de su vida

moral y

el

orden

y

la

armonía en

la

vida del universo.

De suerte que las leyes de Dios son las leyes del orden; que cada ser en
el

universo

como

ájente de la ley
el

de Dios, está destinado
y
á

á realizar
el

en su esfera

orden

concurrir por su parte á

mantenimiento del orden

universal.

^^S
El
bien.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
orden en
,

las

sociedades no es otra cosa que
^

el

Y

así

como
la

el

orden en

el

universo proviene del equiel

librio

y

atracción de las fuerzas;

orden en

las so-

ciedades nace:

x

;

De
De

la

unioQ de los intereses^
concordia de
la

la

las

voluntades^-

Y

de

acción multiforme de las fuerzas y de las in-

teligencias

con un

fin:


la

O en
dad,
la

otros términos, de la organización de

fraterni-

igualdad y

la libertad.

De donde debemos deducir que todo
turbar
las leyes del

lo

que tienda

á

orden es malo y una violación de
lo

las leyes

de Dios; y todo

que tienda á realizarlo, buede Dios.

no y conforme

á las leyes

Así, pues, todos los seres son ajentes activos del or-

den; pero

el

hombre,

libre,

dotado de intelijencia y vo-

luntad, solo es ájente activo

y responsable; porque puede
las leyes

voluntariamente turbar

el

orden, violar
el

de Dios

desconocerlas y producir

mal.
la

Y

de

la

moralidad del hombre, resulta
la

responsa-

bidad de sus actos ante Dios, y de
el

responsabilidad
el

deber que cada hombre tiene de adquirir
las leyes
la

conoci-

miento de
dición de

que Dios

le

ha impuesto como con-

vida, para no infrinjirlas y realizar el orden

ó

el

bien.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
III.

349

La ley moral ó

divina.

El hombre, pues, está destioado á realizar el orden ó
el

bien por

medio de

la
la

práctica
religión

de

la

ley

moral,

que no es otra cosa que

misma que

profesáis

como

cristianos:

— y en eso consiste su mas
lo

alta

y noble

misión.

Cada hombre por

mismo

tiene la misión obligatoria
la

y providencial de consagrarse ante todo á
cia

observan-

de

la ley

moral ó divina.
está obligado á trabajar para

Cada hombre ademas
que
los

demás hombres
la

la

observen y concurran simul-

táneamente á

realización progresiva en el tiempo, del

orden ó

el

bien.
la

La

ley

moral ó divina, por consiguiente, es
los seres inteligentes y libres; y

ley

que gobierna

con arre-

glo á ella se califica en sus actos el bien y el mal, el vicio

y

la

virtud.

; resulta que cumplir con
la

¿^

De donde

ley es hueno^

y digno de aprobación; violarla malo y digno de reprobación; y
libre

que en
la

la

conciencia del ájente

mismo

y

racional,

infracción

de esa ley obligatoria

produce remordimiento, y su observancia deleite y satisfacción.

á

una para todos y todos impone deberes recíprocamente iguales, ella
la

Y como

ley

moral ó divina

es

350

MANUAL DE ENSEÑANZA.
el

puede considerarse como

vínculo simpático de

la

humanidad.

Ahora bien, para manifestar vuestro amor y conocimiento á Dios, debéis ajustar siempre vuestros pensamientos y acciones
á
los preceptos

de su

ley, y

tomarla

como

reguladora de vuestra vida.

Para observarla fielmente, necesitáis estudiarla y conocerla en sus aplicaciones no solo individuales sino

también sociales.

'

=r

^

Poneros en

la

via

de ese conocimiento, es precila

samente
libro.

el

objeto

principal de

enseñanza de este
'

La
I*"

ley

moral impone

al

hombre deberes especiales—

Para consigo.
el

2° Para con

prójimo.

30 Para con su familia.
40 Para con la Patria.
5"
^

Para con
á

la

humanidad.

Voy

daros una sucinta esplicacion de ellos.

CAPÍTULO

I.'»

Deberes para consigo.
Vuestra vida es un don de Dios.
Si

Dios os ha otorgado

la

vida,

ha debido ser con

un

fin.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
Ese
fin

351
seáis
felices,

no puede ser otro que

el

que

buenos

hijos,

buenos padres, buenos
la

ciudadanos;

y

concurráis por vuestra parte á
ó
el

realización del orden

bien.

Si Dios os

ha señalado ese

fin,

ha debido también

daros los medios para encontrarlo, y esos medios son
vuestras facultades.

Tenéis facultades
tades unidas y en
vidual.

físicas

y

morales,

y
la

esas faculvida indi-

ejercicio

constituyen

Y advertid
que
mientras
la

que os digo intencionalmente
por

la vida,
al

por

la facultad

sola no

equivale sino

poder,

vida

implica

la facultad

en acción; pues

nuestras facultades ó

modos de

vida

no son otra cosa

que actividad incesante. Las facultades
rales
físicas

residen en

el

cuerpo, las
el

mo-

en

el

alma:

—ó

mas bien

el

alma y
las

cuerpo

son los dos principios de acción de

facultades

hu-

manas.

De donde
vuestro

resulta que para poder llenar
la tierra

noblemente

destino en

y satisfacer los designios
la

de

la

providencia, debéis ante todo atender á
,

con-

1

Para símplifícar, hemos adoptado esta antigua clasificación, su-

puesto que no se trata aqui de enseñar fílosoña.
seca, el

La naturaleza

íntrin-

modo cómo

ejercen su acción estos dos principios, es un
El punto de vista frenológico, nos
el

misterio insondable para el hombre.

parece á este respecto

mas luminoso.

352

MANUAL DE ENSEÑANZA.
la

servacion de vuestro cuerpo y á

perfección de vuestra

alma.

Del cuerpo.

,

El cuerpo se conserva por medio de
la

la

templanza y de

sobriedad.

Evitando todo

lo

que pueda dañar

la salud

y turbar
la
.

la

regularidad de las funciones orgánicas,
los exesos

como

gula ó
i

en

la

comida y

la

bebida

No tomando en materia de alimento
rio á la nutrición.
;

sino lo necesa..
.

i

.;

No abusando Y

de los placeres sensuales y moderándo-

se en la satisfacción

d&

los apetitos

de

la

carne.

por último ejercitando los miembros de

modo que

el ejercicio

no produzca

fatiga ni postración.
al

El ejercicio da robustez y agilidad
lla

cuerpo, desarroellas rasgos
í

y embellece sus formas, y estampa en

de energía y varonil fortaleza.

Un cuerpo
puesto para

robusto y

ajil

sobrelleva sin dolor las fa-

tigas y la rijidez de las estaciones, y está
el

siempre dis'

trabajo y

la

acción.

>

-

;

?

Pero

el

cuerpo ademas tiene órganos ó sentidos desy que son
el

tinados á recibir las impresiones objetivas,

otros tantos vehículos de comunicación entre
el

alma y

mundo

externo.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
Ahora bien, esos sentidos
por medio del ejercicio.
El oído se hace
lejanos, y gozarse

353

se

educan y perfeccionan

hábil

á distinguir los sonidos
belleza

mas

en

la

del ritmo musical y

poético.

La

vista se adiestra á percibir
el espacio.

las

formas y colores,

y á medir

El olfato, á distinguir los olores.

El gusto, á paladear los sabores.
El tacto,
al

manejo de

los útiles de labor y á todos los

actos mecánicos á que puede aplicarse.

En suma,
siva.

los sentidos

para

obrar

como

faculta-

des activas, requieren ejercicio y

educación

progre-,

u
ir

Debéis, pues,

evitar todo lo que altere las funcio-

nes orgánicas del cuerpo y pueda dañar vuestra salud;

y hacer todo lo que tienda á robustecerlo
.

y con-

servarlo.

Debéis preservar vuestro cuerpo de
vicio;

las

impurezas del

porque

el

cuerpo es
el

el

santuario del alma, y el

alma

la centella divina,

móvil espiritual y siempre

activo de

las facultades

humanas.

'irii

MANUAL DE ENSEÑANZA.
II-

Del alma.
El alma,

como

os he dicho antes, es

el

principio de la

vida inteleclual y moral.

Ahora bien,

el

alma se perfecciona por medio de
^

la

educación y del estudio incesante.
Vinisteis al

.

?

mundo

sin idea ni conocimiento alguno.

Poco

á

poco habéis ido adquiriendo nociones prácticas,
cosa; y toda

hoy de una, mañana de otra
hasta aquí ha sido

vuestra vida

un aprendizaje costoso.
regular ha

Vuestra
zado.

educación sistemada y

empe-

Tenéis en primer lugar que
gencia.

nutrir

vuestra

inteli-

Con
padres
ción
al

ese fin

se

os

manda

á la escuela, y vuestros

y

maestros os recomiendan

tanto

la aplica-

estudio; porque sin ella

no podréis ilustraros,
la

ni abriros paso á

ninguna posición distinguida en

so-

ciedad.

Pero no debéis limitaros
que
leáis

á

aprender de memoria lo

ú os enseñen.
para adquirir instrucción
sólida,
así, á

Necesitáis

elabo-

rar lo aprendido,

asimilarlo, por decirlo

vues-

tro entendimiento con el trabajo de vuestra propia refleccion.

Debéis también en

vuestros estudios tener siempre

MANUAL HE ENSEÑANZA.
en mira
lo práctico

355
á fin

y aplicable

á

vuestro país,

de

que puedan serviros como instrumento de lucro y de
bienestar.

Pero
ción,
cio

si

el

estudio encamina
el

el

alma

á

su perfecel ejerci-

hay pasiones en

hombre que turban
lo desvian

armónico de sus facultades y

del

buen

sendero.
III.

De las pasiones.
La pasión es un deseo irreflexivo y ardiente que
incesantemente
el

ajita

ánimo, ofusca

la

razón, y es capaz no

solo de estraviarnos, sino también de hacernos faltar á

todos los deberes.

Hay pasiones nocivas principalmente
la

al

prójimo y

sociedad; y pasiones solo
,

nocivas a nosotros mis'

mos.
Las
son:

pasiones

nocivas

al

prójimo y

á

la

sociedad

La Soberbia que infunde
rado de

al

hombre un amor exajesobreponerse á
los

mismo y

lo instiga á

de-

mas, aunque sea sacrificándolos.

La Avaricia que
á

lo

mueve

á

atesorar á toda costa, y
solo sirve para

gozarse en

la

posesión de

un oro que

nutrir su egoísmo.

La Lujuria que
bertinaje.

lo

estimula al deleite carnal y

al li-

33G
La
Ira

MANUAL DE ENSEÑANZA.
que
lo lleva á
la

injuria,

k la

venganza y

al

crimen.

La Envidia que
á

lo arrastra á codiciar el bien ajeno, y

mirar con ojeriza y encono toda clase de superioridad
los otros.

en

Las pasiones nocivas á nosotros mismos y que mas

propiamente se llaman apetitos son:

La Gula que
deleite; y la

halla en

comer y beber su soberano
demás.
al

Desidia ó pereza que lo encuentra en de-

jarse estar y

no servirse á

ni a los

Estas pasiones no solo acarrean

daño
la

alma, sino

también

al

cuerpo,

porque atacan

salud,'

y pueden

considerarse

como verdaderas
habituales en
el vicio

dolencias del alma.
el

Cuando son
en
vicios;

hombre

se convierten

porque

es el hábito de las acciones

'malas ó nocivas á nuestros semejantes y á nosotros mis-

mos.
Debéis por lo

mismo acostumbraros desde
cuando
las

niños a

reprimirlas y calmarlas

sintáis

nacer en
.,

vuestro corazón.
Sin duda apetecer
lo
el

>

v

gozo, buscar el deleite no es

ma-

en

si,

cuando de

la satisfacción

de esos deseos no re-

sulta

daño

á nadie, ni á nosotros
la

mismos.

Cuando deseamos
nuestras
facultades

posesión de una cosa qu-e está en
ella

conseguir, y gozamos de

con

templanza y moderación.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
Sin duda
la

357
mortificación y
la

virtud no consiste en
la

la

aniquilamiento de los apetitos de

carne, ni en

com-

presión violenta de los deseos puros y las pasiones nobles de nuestra naturaleza.

Porque

si

Dios nos ha dado esos deseos y pasiones y

hallamos en su satisfacción deleites tan esquisitos, no

puede ser malo á sus ojos

lo

que nos produce bien, lo
el

que nos hace mas apetecible
que
la

don de

la existencia, lo

embellece y ensancha, y nos mueve por lo mis-

mo

á

bendecir y venerar su bondad.
la

Pero IMos nos ha otorgado también
nocer
ral la
el

razón para co-

mal que

orijinan, nos ha trazado en su ley
si

mo-

senda del bien; y seriamos insensatos,

pudiendo

no procurásemos refrenar esos apetitos y pasiones desordenadas cada vez que se sublevan en nosoescojer,

tros para descaminarnos y perdernos.

El

modo mas

eficaz

de conseguirlo es educando vues-

tros instintos morales, porque el

hombre no

trae al na-

cer sino instintos para lo bueno; y necesita educar esos
instintos,
ejercitarlos á fin de

que

se conviertan

en

creencias reguladoras de su vida.

El objeto principal de este libro és iniciaros en esa

educación moral, la que completareis, cuando bien penetrados en su doctrina, os halléis en estado de pasaral
estudio de
cias
la

Filosofía Moral, sin
el

duda una de

las cien-

mas importantes para

hombre.

358

MANUAL DE ENSEÑANZA.
ramificación

Gomo
trabajo.

de

los

deberes para consigo,

voy á daros algunas

nociones

económicas sobre

el

IV.

Del TRABAJO.
El trabajo tiene por objeto
la

producción.

Hay dos

clases de producción, fruto del
intelectual; las cuales

trabajo,—

una material y otra
los dos

corresponden á

modos de

trabajo ó de acción de las facultades

humanas.
El trabajo material del
tria, al

homhvQ

se aplica á la indus-

comercio, á
la

las artes

mecánicas, y en general á

transformar
la vida.

materia bruta y aplicarla á los usos de

Pero
de
el

el

trabajo

material mismo, requiere
ó exije
al

el auxilio

la inteligencia,

menos,

si

es mecánico,

conocimiento racional del instrumento del labor y del
de

modo
mente

emplearlo; y

si

es

mercantil ó industrial,

el

seguracálculo y la combinación para que dé rápida y
el

mayor

resultado productivo.
la

El trabajo intelectual se consagra á
ciencias y las letras, y á las cosas de la

cultura de las

vida en las que

inteligencia y de la raes indispensable la acción de la

zón.

Uno

y otro

trabajo son igualmente lejitimos y nece-

MANUAL DE ENSEÑANZA.
sarios,

359

porque ambos tiendea
la

al

bienestar y conserva-

ción del individuo y

sociedad.
el trabajo

Generalmente hablando,
con sus productos
las

material satisface

necesidades físicas del hombre,
vestido y los regalos del cuer-

como son

el

alimento,

el

po; y el trabajo intelectual, las necesidades morales,

como son
ritu, etc.

la

educación,

la

ciencia, los goces del espí-

El trabajo se resuelve en producción, y

la

producción
Asi

en riqueza por medio dejas permutas ó cambios.
el

zapatero cambia su obra por plata,

el

mercader sus
el

géneros, el

abogado sus escritos, y cada cual
la

producto

de su labor por moneda ó cosa que

valga.
ni la sociedad sin

No hay
trabajo; ó

vida, pues, para el

hombre

mas bien

el

trabajo es la condición primera
el

para

la

conservación y

bienestar de la vida indivi-

dual y social.

Debéis por esto considerar

el

trabajo

no solamente

como una

necesidad, sino

como una

virtud.
el

Nadie debe permanecer ocioso; porque
se sirve asi,

ocioso ni

m

á los

demás.
el

El que no trabaja es pobre, y

pobre tiene que estar
la

sometido de espíritu y de cuerpo á
El que no trabaja se dá
es
al

voluntad de otro.
la

vicio;

porque

ociosidad

madre de todos

los vicios.
el

El trabajo produce oro;

oro enriquece y pone

al

360

MANUAL DE ENSEÑANZA.
estado no solo de satisfacer sus necesidades
el

hombre en

y gustos, sino de hacer bien y ejercer la caridad con
prójimo.

En suma,
asegura
la

el

trabajo es por

solo una

riqueza que

independencia personal del hombre.
trabajo se adquiere y se aglomera la propie-

Con
dad, y

el la

propiedad asegura

la

subsistencia, el bienestar

del individuo, de sus hijos y el porvenir prospero de la
familia.

Y como
danos,
la

ía

sociedad se

compone de
el

familias y

hom-

bres, resulta que enriqueciendo por

trabajo los ciudala

sociedad también enriquece y prospera; y

patria se hace gradualmente rica y poderosa, y con su

poder y riqueza halla

los

medios de hacerse respetar de
li-

los otros pueblos y de asegurar su independencia y

bertad, del
trabajando.

mismo

n odo que

la

asegura

el

individuo

Porque estad
zoso, sin

ciertos que

un pueblo indolente y pere-

industria ni ingenio para la producción, será

pobre; y un pueblo pobre jamás llegará á ser ilustrado,

poderoso y grande.
¿Cuáles son los pueblos
los

mas poderosos

de

la

tierra?—

mas

inteligentes y ricos; porque solo sobre la basa

de
las

la inteligencia

y de

la

riqueza se fundan sólidamente

grandes nacionalidades.

Ahora bien entre
,

las diversas industrias á

que se apli-

MANUAL DE ENSEÑANZA.
ca el trabajo en los países
cion,

361
-

muy
falta

adelantados en civiliza

muchas hay que no pueden

ejercerse ventajosa-

mente en vuestro pais, por

de insli*umentos de pro-

ducción, de capitales ó de brazos.

Pero hay otras sumamente productivas para

el

hom-

bre inteligente y laborioso, en cuyo amplio y progresivo

fomento está vinculado
vuestra patria.
Tal es por ejemplo

el

poder y

la

riqueza futura de

la cria

de ganados y

la

elaboración

délas pieles y sustancias que ellos producen.
Tal es
la

agricultura que está por nacer en vuestros

vastos y fecundos campos, y que será con el tiempo

una

fuente inagotable de riqueza.
Tal es el tráfico de permuta con el estranjero, que
consiste

facilitarnos
el

en cambio de

los

nuestros,

productos que en

pais no pueden elaborarse todavia,

y que son indispensables ó útilísimos á nuestro bienestar.

Para que ese
y

tráfico,

llamado comercio, se ensanche
el pais

active, es necesario
si

que

produzca mucho, por

que

no produce no tendrá medios para comprar ó adestranjeros.
'

quirir los productos

Es preciso, ademas, que haya paz, y que
cante
estranjero

el

trafi¿|y,

encuentre

en

el

pais

protección

garantías bastantes que lo estimulen á concurrir á nuestro

mercado

á

verificar sus cambios.

362

MANUAL DE ENSEÑANZA.

Esas permutas ó cambios se realizan por medio de
la

moneda oro

ó plata, signo representativo del valor de

los productos,

reconocido

por todas las naciones, y

el

cual todas

emplean en sus transaciones mercantiles.

Ese signo tiene también un valor intrínseco, que reen sulta de la calidad del metal y del espendio invertido
su estraccion de
la

mina y en su elaboración:— motivo
vale

por
y
la

el cual la

moneda de oro
la

mas que

la

de plata,

de plata mas que
el arte

de cobre.

Ahora bien;

de promover la riqueza y engranacti-

decimiento de un pueblo, no consiste en desviar su

vidad de las ricas fuentes de producción locales, para
hacerla que se

consuma estérilmente en especulaciones

industriales de lucro dudoso, sino en encaminarla y con-

centrarla en su esplotacion.

Conviene por

lo

mismo

tengáis siempre en mira pa-

ra que lo practiquéis ó influyáis en que se practique,

que

lo

que importa por ahora
el

al la

engrandecimiento

de

vuestra patria es
las

ensanche y

perfección gradual de

industrias locales y esclusivamente nuestras; y que

es preciso

fomentar y estimular su esplotacion y

me-

jora por

medio de leyes protectoras y de un asiduo é

inteligente trabajo.

Debéis, pues, trabajar para atender ala subsistencia

MANUAL DE ENSEÑANZA.

363

de vuestros ancianos padres, y retribuirles en parte su

amor y

sus cuidados.

Debéis trabajar para proporcionar bienestar á vuestra
familia.

Debéis trabajar para vivir de vuestro trabajo, no
ser onerosos á

nadie y adquirir

independencia

per-

sonal.

Debéis trabajar,
neficiar y socorrer

si

es posible, para enriqueceros,
á los desvalidos,

be-

con vuestro oro

que

son vuestros hermanos, y fomentar obras de beneficencia pública.

Dpbeis, sea cual fuere

el

lugar que os toque en la je-

rarquía social, trabajar para adquirir noblemente lo necesario á vuestra vida, y concurrir por vuestra parte al

fomento déla vida

social.
el

No

olvidéis

nunca que

hombre ha nacido para
una educación labo-

el trabajo,

que toda su vida es

riosa, y

que solo trabajando sin cesar lograreis peré

feccionaros moral

intelectualmente, ser ciudadanos
la

útiles y conquistar un rango distinguido en

jerar-

quía social.

Acordaos también que vuestra patria para ser grande y
feliz,

necesita

por ahora mas de instrucción que

de ciencia, mas de escuelas primarias que de universidades,

mas de hombres instruidos que de doctores,

364

MANUAL DE ENSEÑANZA.
laboriosos ciudadanos (|ue de
mili-

mas de honrados y
tares "y letrados.

V.

Perseverancia, valor y honor.
Sabéis ya que el trabajo
se convierte en producción,

y la producción en riqueza por medio de las permutas ó

cambios.

Pero advertiréis que

el

trabajo para ser

lucrativo

y

fecundo, debe ser perseverante.

La perseverancia
temente do
le al

es

una virtud que estimula incesancon un
fin.

hombre

á trabajar

Ella á

menu-

hace realizar obras que parecen prodijiosas á los

ojos del

hombre

indolente.

Si á la perseverancia

han debido muchos
lo

hombres
decir-

su prosperidad, riqueza y gloria,
se de los pueblos.

mismo puede
de

Los progresos de
tria;

la ciencia, del arte,

la

indusel

la civilización,

en suma, que no es mas que

trabajo aglomerado

de las jeneraciones

humanas— es
humanidad

hija del labor continuo y perseverante de la

y

las

naciones que han trabajado y trabajan perseve-

rantes son las que

mas rápidamente progresan y con-

quistan los bienes de

k

civilización.

La prosperidad de algunos hombres, su buen éxito

en

las

empresas

difíciles,

que

oiréis

á

menudo

MANUAL DE ENSEÑANZA.
«k

365

atribuir

á la fortuna,

es
la

debido generalmente á la
capacidad y de
la

acción
rancia.

combinada de

perseve-

La fortuna

es

una divinidad

fantástica

en

la

que solo

confían los de ánimo tloju é indolente.
Así, pues, si no perseveráis en
deréis.
Si
el

estudio,

no apren-

no perseveráis en

el

aprendizaje del oficio ó prolleguéis á ser

fesión que elijáis,

cuando

hombres, seréis
aventa-

incapaces, y otros

mas

hábiles que vosotros os

jarán y lucrarán
Si"

mas

fácilmente.
el trabajo,

no perseveráis en

no lucrareis.
todo cuanto

El varón fuerte es perseverante en

em-

prende ó concibe, porque

la

perseverancia supone for^

taleza de espíritu y eficacia de voluntad.

El

que

no persevera
y
la

no
es

consigue

y

se

mani-

fiesta débil,

debilidad

un

vicio

indigno del

hombre.
Debéis, por lo mismo, perseverar en todo cuanto

em-

prendáis; no amilanaros ni entibiaros por contratiempo
ni desgracia

alguna,

y persuadiros que perseverando

triunfareis y cantareis victoria.

No hay obstáculo que no
venza, contraste á

allane,

dificultad

que no
fuerza
per-

que no

se

sobreponga

la

de voluntad y la continuidad de acción del
severante.

hombre

366

MANUAL DE ENSEÑANZA.
fortaleza de espíritu, la

Si la perseverancia revela

fortaleza de espíritu es indicio de valor.

El valor y

la

perseverancia son virtudes jemelas.
el

El camino de la vida es tan trabajoso, que
á cada paso

hombre

desmayaría
si

y se dejaría estar sobrecojido

por

el

temor,

no tuviese valor de ánimo bastante para

seguir adelante.

Se necesita valor para sobrellevar
peradas.

las desgracias ines-

Para realizar los empeños.
Para
fíciles.

salir

airoso y triunfante de las posiciones di-

Para no acobardarse ante los peligros.
Para conservar
peto á los
la

dignidad personal, é imponer res-

demás hombres.

Para ser patriota y cumplir con los deberes de buen
ciudadano.

Para defender
el

la vida,

y guardar ileso y sin

mancha

honor.

Por eso
el

el

hombre de honor siempre
el valor á

es valiente, y
el

verdadero valor,

prueba, tiene por móvil

pundonor.
Así
el

honor y

el valor

son virtudes que recíproca-

mente

se enjendran,

actos de abnegay producen esos

ción heroica, de inmolación sublime que ennoblecen y

divinizan

al

hombre.

MANUAL DE ENSEÑANZA.
El valor llevado hasta
el

367

sacrificio, es la virtud de los

héroes.

El honor es una virtud que escita siempre
al

al

hombre
á

cumplimiento de

sus deberes;

que

lo

mueve

obrar

con arreglo ásus creencias, y á
y aun su vida, antes que
su pundonor.

sacrificar

sus intereses

sufrir injuria ó

menoscabo en

Pero

si el

honor para

el
la

individuo es una regla de

moralidad, con respecto á
putación y buen

sociedad consiste en la re-

nombre de que goza por su honradez,
prendas personales
ser

su probidad, sus talentos y virtudes.

Y como
la

esas

le

han granjeado

estimación pública, debe

muy

zeloso en no per-

derla, y trabajar

mas y mas por merecerla, conservando
no
propiedad

inmaculado su honor.

Porque

el

honor,

solo
el

es

la

mas
de

sagrada del individuo, sino

patrimonio mas pinlos bienes

güe y duradero de su
fortuna se pierden,

familia; pues si
al

queda

menos

inalterable el

buen

nombre.
Asi el

hombre de honor no calumnia,

ni

ultraja

el

honor de nadie, para no dar derecho á que hagan otro
tanto con el suyo.

El

hombre de honor no

sufre injuria

que pueda me-

noscabarlo, y busca el desagravio de su honra.

368

MANUAL DE ENSEÑANZA.

El hombre de

honor no cede

á

la

amenaza ó

la

violencia injusta, ni transije jamás á

costa de su des-

honra.
El

hombre de honor no

traiciona

los principios ó

creencias reguladoras de su vida.

no

El hombre de honor es veraz, no falta á su palabra, 7 viola la relijion del juramento, ama lo verdadero

lo justo.

El hombre de honor no prevarica, tiene rectitud y
probidad, no vende sus favores cuando se halla elevado

en dignidad.
El

hombre de honor

es

buen amigo, no delata

al

enemigo que viene á ponerse bajo su salvaguardia. El hombre de honor detesta la tiranía, por que tiene

en

los principios y

no

es

egoísta.— La tiranía es

el

egoísmo encarnado.
El hombre de honor se sacrifica
la justicia y la libertad. si es

necesario por

El

hombre de honor, en suma,
buen ciudadano.

es

virtuoso,

buen

patriota y

CAPÍTULO

2°.

Deberes para con el prójimo

.

Todos vuestros deberes para con

el

prójimo

se re-

sumen en

este

precepto evangélico*.— «Ama

á tu pró-

jimo como á

mismo».

MANUAL DE ENSEÑANZA.
El amor es
el

369

víoculo simpático que hace de todas las

criaturas racionales
lestial es Dios.

una sola familia, cuyo padre ce-

Y como
y
lo

cada uno para

áí

no apetece sino
que estando
al

el

bien
la

busca
de Dios
al

con

ahinco,

resulta

por

ley

obligados á

amar

prójimo, con igual

amor
te

que
el

nos

amamos, debemos
sino

no

solamenpartícipe
lo

desearle

bien,

también hacerle

del

que gozamos, ó ponerle en camino para que

goce

Y del
¿Si

deber del amor nace

el

deber de caridad.

no tuvieseis pan que comer, ni vestido con que

cubrir vuestras carnes, no gustariais hallar quien os

alimentase y cubriese vuestra desnudez?
iSi

alguna

vez

os

hallaseis

desvalidos

y desam-

parados, no

gustariais

encontrar

amparo y protecno gustariais que

ción?
;Si estuvieseis

enfermos ó

afligidos,

os asistiesen y os consolasen?

Pues bien, eso que desearíais para vosotros en
caso, debéis hacerlo por los que lo necesiten.

tal

Y

del deber del

amor nace

el

deber de misericordia.

iSi os

hubiesen injuriado ó dañado sin motivo en un
el

arranque de pasión, no apeteceríais que, reparasen

daño y que os pidiesen perdón?

370

MANUAL DE ENSEÑANZA.

¿Si necesitaseis consejo en

un

conflicto,

no

lo oiriais

gustosos de otro labio?
¿Si erraseis

en un negocio de interés para vosotros,

no agradeceriais una oportuna advertencia?
¿Si ignoraseis

una cosa, no os convendría que os

la

enseñasen?

¿No os gustaría sufriesen

los otros

con paciencia

vuestras flaquezas y debilidades?

Pues bien, eso que apeteceríais para vosotros, debéis
otorgarlo á los demás.

Y
en
la

del deber del

amor nace

el

deber de justicia.
la

¿Podría seros grato que alguno os dañase en
hacienda, en
la

vida,

honra, ú os arrebatase nada de lo

que legítimamente os pertenezca?
¿Os complacería que alguno os calumniase ó difamase

para manchar vuestro nombre; ó testimoniase en falso
contra vosotros, para perderos en
la

opinión?

Pues bien, esto que no podría gustaros que os hiciesen, tampoco debéis hacerlo á los demás.

Y del

deber del amor nace por último

el

deber de res-

petar cada

uno

la libertad del otro»
la

para poder gozar del

derecho de que respeten

suya, y el deber de

humani-

dad; puntos que os esplicaré adelante.

Así
cual

pilps, el

amor

es

como tronco siempre vivo
los afectos

del

brotan por
lo

todos
lo

simpáticos,— lo
cuya
savia ali-

bueno,

caritativo,

justo;— y

MANUAL DE ENSEÑANZA.
menta
sin

371
la

cesar
el sol

la

vida

moral de
el

humanidad.
físico, el

Y asi como
amores
den ó
el

anima y fecunda
el

mundo

principio engendrador y conservador del or-

el bien,

en

mundo moral.

CAPÍTULO

III.

DEBERES PARA CON LA FAMILIA .
Así

como

el

amor aproxima

á los seres
el

racionales y

produce el bien, el
la

amor

es

como

verbo que engendra

unión

física

y moral del hombre y la muger, llamada
la

matrimonio, destinado á perpetuar Y de esa unión nacen vastagos.

especie.

Y Y

esos vastagos crecen y se ramifican por el amor.
asi

se forma ese cuerpo colectivo llamado familia,

que vive en común, está ligado por intereses comunes,
trabaja, sufre y goza

en coman, y cuya vida se eslabona

de una generación en otra. El padre es
corazón.
la

cabeza de

ese cuerpo;

la

madre

el

Vosotros todos sois hijos ó vastagos de una familia;

tenéis

padres.

Pero

si

vuestros padres
estáis

se ligan

á

vosotros

por

el

amor; vosotros

unidos á

ellos

por

el

doble vínculo del

amor y

del reconoci-

miento;—
Porque después de Dios
les debéis la

vida;—-

372

MANUAL DE ENSEÑANZA.
se

Porque os alimentan, os educan y
vuestro bien;

desvelan por

Porque todo su afán es complaceros y haceros
lices;

fe-

Porque son
vuestra niñez.

los

verdaderos ángeles guardianes de

Y como

el

amor y

el

reconocimiento se resuelven en
y

veneración, resulta que debéis honrar
vuestros padres.

venerar

á

De
«

ahí
á

el

precepto

de

la

ley

moral

ó

divina-.

Honra

tu padre
la

y á tu
tierra,

madre para que
que
el

seas

de
te

larga vida sobre

Señor tu Dios

dará. »
Así, el

que no honra á sus projenitores será maldito

ante Dios.

Pero hay mas; vosotros como niños no sabéis

lo

que

os conviene, ni discernir lo bueno de lo malo; y

como

vuestros padres no apetecen sino vuestro bien y tienen
suficiente conocimiento y esperiencia

para poneros en

camino de encontrarlo,

necesitáis,

á fin

de no desca-

minaros, oir su consejo y su palabra de amor; necesitáis

obedecerlos.
esa obediencia y sumisión á vuestros padres

Y como
es

necesaria á

vuestra

inesperiencia
la

y

debilidad,

vosotros por vuestro propio bien se

dais voluntaria-

mente, como ofrenda sencilla de reconocimiento y amor.

MANUAL DE ENSEÑANZA.

373

Pur qué ¡qué consejo ó amonestacioQ nociva podréis
oir del labio del padre

que os engendró!
el

¡Qué palabra que no os haga bien podrá articular
labio de la

mujer en cuyo pezón mamasteis

la

sustancia

de Vidal

¿Qué otro interés que
Ninguno; solo satisfacer

el

vuestro puede

moverlos?—

los

ahíncos de su amor.
si estáis

¿Qué pueden esperar de vosotros,

en

la

im-

potencia de valeros á vosotros mismos?

Os aman, porque

sois

pedazos de sus entrañas, sois

hechuras de su amor, y en vosotros miran su imagen.

Os crian y os educan, porque se gozan en

la

espe-

ranza de que reproduciréis y perpetuareis su nombre y
sus virtudes.

Vuestro anhelo, pues, debe cifrarse
ladas tan puras y lejítimas esperanzas.

ےn

no dejar bur-

La obediencia, ademas, y sumisión
jenitores contribuye á

á vuestros
la

pro-

mantener

el

orden y

paz del
to-

hogar; porque cumpliendo cada uno con su deber, dos en
él

serán igualmente
la

felices.

^

Y como

familia es

un cuerpo, cuyo

principio de

bienestar proviene del amor; para que aquel no se altere

y sufra menoscabo, y
el hijo á los

asi

como aman

los padres al hijo,

padres, deben amarse recíprocamente los

hermanos,—
Tratarse

como iguales,—
"24

374

MANUAL DE ENSEÑANZA.

Participar igualmente del bien

común,

De
De

los las

juegos y alegrías,—

bendiciones paternales.
si

Porque

alguno se sobrepone ó son desavenidos, no
ni fraternidad,
la

puede haber paz
bación en
la

y entra luego la

tur-

existencia de
la

familia.
el

Y turbada
pero en
sonrisa.
el

paz,

asoma

descontento y
la

el

ceño ás-

hogar, y se esconde

benévola y simpática

Así, pues, debéis á vuestros padres amor, veneración

y obediencia; porque después de Dios son vuestra providencia en
la

tierra;

Porque

se desvelan por vosotros, piensan

por vosotros

y trabajan para vosotros;

Y porque todo su anhelo

es dejaros en herencia el

fundamento de vuestro futuro bienestar.

Y

cada uno de vosotros,
los

así

como

á los

projeoitores

debe amor á

dos; porque del

hermanos y parientet» y hasta á los criaamor recíproco de todos los miembros

de

la

familia procede la concordia y el bienestar físico y
la

moral de

familia.

..

y

:

:

Cada uno de vosotros debe participar de
alegrías de la familia, porque á cada

las

penas y

uno

le

toca su parte

de pena y satisfacción.

Cada uno debe ser guardador y promovedor de

los

Manual de
intereses de
la

eissf.ñanza.

375
si

familia;

porque siendo comunes,

se

malgastan ó desperdician, recae sofere cada uno su parte
de pérdida y privación.

Cada uno debe llevar su porción de labor ó su cm-

^wmo

al

fondo común de

la familia,

destinado á satisfa-

cer las necesidades de todos,

como

cada hormiga lleva

su migaja de provisión

al

granero común, donde todas

se alimentarán en el invierno.

Cada uno debe ser guardián del buen nombre y del

honor de

la familia;
si

porque

el

honor es su patrimonio
ella lo

común, y

alguno de los miembros de

perdiese,

perdería la familia una parte de su patrimonio.

Y como

el

buen nombre y

el

honor de una familia se

funda en su moralidad y buenas costumbres, resulta que
cada uno de vosotros está obligado, por medio de su

devoción á

la ley

moral, á fomentar en

el

seno de
«

la

familia el fuego santo de las buenas costumbres; deesas

costumbres de honradez, de probidad, de economía, de
aplicación al trabajo, y de observancia
fiel

de los debeel

res déla ley moral y de la relijion, que son

cimiento

mas

sólido del orden

*

social

37G

MANUAL DK ENSEÑANZA.

CAPÍTULO

IV.

Deberes para con la patria.

CULTO DE LA PATRIA.

Voy ahora
La Patria
ciudadano.
'

á esplicaros vuestra

reüjion social.
relijion

es el símbolo inmortal de la

del

Vosotros no sois ciudadanos todavía; pero

llegareis
á

á serlo, y

conviene os preparéis de antemano

desem-

peñar dignamente ese rango; por que ser buen ciudadano, es
la

mas
el

alta

y

noble

prerogativa

que puede

ambicionar
.

hombre.

La Patria

es la

madre común de todos
vuestros.

los

indi-

viduos ó

compatriotas
la

— Su

nombre veneintereses
sola vida

rando simboliza

unión de todos

los

en

un

solo interés, de todas las vidas en

una

im-

perecedera.

La Patria no
y

es

solamente

el

suelo donde nacisteis

esperanzas,

donde tien»n arraigo todos vuestros recuerdos y el cielo que os cobija, el aire que respique os alimenta y alimentó
á vuestros

ráis, la tierra

padres, y en cuyo seno descransan los huesos de vuestros antepasados; sino
la

sociedad

misma
fin,

viviendo de

una vida común, trabajando con un

y marchando á

MANUAL DE ENSEÑANZA.

377"

realizar'en el tiempo la misión que la Providencia le

ha

señalado.

El fin del trabajo de

la

sociedad no es otro que prola intelijencia

mover por medio de

la

unión de

y

la

fuer-

za de todos, el bienestar individual y el progreso social;

ó en otros términos,

realizar el orden ó
la

el
la

bien por

medio de
y

la

organización de

fraternidad,

igualdad

h

libertad.
este fin se

.-

^
cuyo

Con

han creado instituciones y

leyes,

espíritu conoceréis después, y cuyoorijen

remonta al no

muy

lejano y glorioso de vuestra Patria, en el dia
-^

25 de
--

Mayo de 1810.
Antes de ese
llos

dia, vuestros padres
-;;

no eran sino vasai

de un Rey de España.

Sin ese dia, vosotros hubierais nacido también vasallos,

é hijos de padres sometidos á una condición verel

gonzosa y humillante para

hombre.

Sin ese dia, no tendríais Patria llena de juventud y
porvenir.
Sin ese dia, no seriáis arbitros de
pais.
la

suerte de vuestro

':

.

—Os impondrían

leyes á su antojo, y os

mandarían

gobernantes nacidos en España

—No gozaríais nunca fueros de ciudadanos.— —No podríais ambicionar las honras que concede
Patria á los buenos ciudadanos.

la

378
,

MANUAL DE ENSEÑANZA.
OS educaríais

—No
—No

como ahora

os

educáis;

seriáis

ignorantes.
tendríais;

como

tenéis,

medios suficientes para

adquirir bienestar, ni para dar lustre á vuestro nombre,
ni gloria á vuestra Patria.
i

—No
la

podríais envaneceros con

el título

de hombres

libres, ni trabajar

en común con vuestros
la

hermanos en

organización de

fraternidad, la igualdad y la liber-

taden vuestra Patria.
Borrad de
la

pajina de la historia de vuestro pais ese

dia, y vuestra patria

no existe; y vosotros, vuestras

fa-

milias, vuestros conciudadanos,

no seréis sino un puealguna en
la

blo sin
del

nombre,

ni

influencia

los

destinos
desti-

mundo; una miserable Colonia de

España

nada á vejetar eternamente en un rincón oscuro del
Universo.

Pero

los

héroes de Mayo alzaron

la

bandera de eman-

cipación de la España;

y Orientales y Argentinos se
de
ella;

unieron como hermanos en torno

y de esa

unión regeneradora nació
vuestro y
el

la Patria;

y su destino y el

de las generaciones futuras del Plata cam'

biaron completamente.

-

;;

«

Vuestro primer deber,

pues, es trabajar incesante-

mente por
tria,

la

prosperidad y engrandecimiento de esa Pa-

patrimonio santo, adquirido á fuerza de sangre y
por vuestros heroicos padres.

sacrificios

MANUAL DE ENSEÑANZA.
Pero mal
Mayo, y
nífica
lo campliriais si

379

no tributaseis veneración á
al

á

los

hombres que
la

transmitiros esa
la

mag-

herencia de

Patria,

os sacaron de

condi-

ción de vasallos para levantaros á la dignidad de

homsea

bres libres.

A
táis

fin,

pues, de que ese culto que debéis á
útil

Mayo

verdaderamente fecundo y
conocer
lo

á vuestra Patria, necesi-

que Mayo

significa;

ó en otros términos,
la re-

cuál fué el

pensamiento dominador entrañado en
5^
?,

volución d& Mayo.

"-,--.
-;

v

.

-11.
MAYO Y LA INDEPENDENCIA.
la

.*.

El primer objeto de

revolución de Mayo, fué
la

la

emancipación del dominio de

España.

Para esto era preciso armar soldados, y arrojar á
fuerza de armas de vuestro pais á los

mandones y
-

sier-

vos del Rey de España.'

-^
la

De aqui provino

la

guerra de
la

Independencia.

En

la

guerra de

Independencia, los Españoles
la

vencidos, fueron lanzados del territorio de

Patria.

Los muros de Montevideo,
otros

las

Piedras,

el

Gerrito, y

campos

Orientales,

presenciaron

su derrota; y

esos nombres de lugares pequeños, que
la victoria,

inmortalizó

son como lenguas vivas, que atestiguarán en

los siglos,

que

los Orientales

fueron

dignos de

tener

una Patria.

380

MANUAL DE ENSEÑANZA.
padres
el

Pero vuestros
ó desconocieron

vencedores
la
-

se

estraviaron

pensamiento de

revolución

de

Mayo.

Después de hacerla independiente, no supieron asegurar
la libertad

déla Patria, y malgastaron su energía

en guerras fratricidas.
Viéndolos
la

estenuados
el

de

fatiga,

é
los

impotentes por
asechaba invaalgunos

discordia,

estraógero

que

dió el territorio de la

Patria,

y después de
las

combates, fhimearon
Portugal.
-^

en

Montevideo

quinas

de

Sucumbió

la

Independencia de

la

Patria

que habia

costado tanta sangre y sacrificios, y volvieron los Orientales á ser

vasallos de

un Rey europeo.

La Patria Oriental después, como una joya preciosa
pasó en herencia de
la
la

corona de un Rey de Portugal á
Brasil;

diadema de un Emperador del
á

y otra bandelos

ra estraña vino
sitios

mostrar sus insolentes colores en
los

donde supo ostentar

suyos

la

patricia

inde-

pendiente y vencedora.

Pero vuestro hermano
heroico del
Oriental, y

el

pueblo Argentino, campeón
vio oprimido al pueblo
lidian-

dogma de Mayo,

ambos unidos nuevamente arrojaron
opresor déla Patria.

do, al estrangero

El 25- de Agosto de 1825 un Congreso de Diputados

proclamó ante

el

mundo

«al

pueblo Oriental

Indepen-

MANUAL DE ENSEÑANZA.

381

diente de todo poder estrangero» y por sostener ese

juramento santo, hoy, á vuestra vista luchan heroica-

mente vuestros padres, contra todo

el

poder del tirano

de Buenos Aires, que algunos espurios Orientales trajeron para asesinar
Patria.
la

Independencia y

la libertad

de

la

Y ese

estruendo de cañones que ois á cada hora, esas
el

alarmas repentinas que azoran en

hogar

á

vuestras

madres, esa sangre que corre cada
causto á
la

dia,

dada en holo-

Patria por los buenos Orientales, es

un ejem-

plo vivo, que os enseña que

debéis estar siempre dis-

puestos á sacrificaros por
libres,

ella;

y que para ser ciudadanos
su Inde-

necesitáis ser

centinelas vijilantes de

pendencia.

Por que
bertad,

la

Independencia de un pueblo es su Lila

y

la

Libertad es

condición necesaria para

que un pueblo
""

pueda disponer de

propio,

y ejer-

cer derechos soberanos, á par de los otros pueblos del

mundo.

'^

'

--'•--•=
'

•..

'

:mí^--

^^^

r-

Pero debéis desde ahora, penetraros de esta verdad;

— que

la

Independencia de
la

la

Patria, no consiste

únicamente en

emancipación material del domiel

nio estranjero, ó en

derecho que ejerzan sus hijos

de gobernarse por

sí,

y disponer de sus destinos libre'^'

mente.

— No.

La emancipación material de un pueblo, equivale

á

382

MANUAL DE ENSEÑANZA.
que se liberta por
sí,

la libertad del esclavo,

ó por la

benevolencia del

amo

á

quien ha obedecido.
si

El esclavo, por este hecho, queda dueño de

y del

uso libre de sus facultades, del mismo
blo que se emancipa de su metrópoli.

modo que un puesi

Pero

si

ese pueblo es indolente y perezoso,

no tra-

baja para enriquecerse

y

civilizarse, estará

siempre so-

metido á

la

dependencia indirecta de otros mas civilizapoderosos que
él;

dos y mas
si

y aunque libre de cuerpo,

se quiere,

no

lo será

de espíritu, por no haber sabi-

do hacer uso de su libertad.
Debéis, por lo mismo, estar persuadidos que vuestra
Patria no será realmente

Independiente, sino cuando

tenga instituciones democráticas
gadas,

profundamente arrai-

cuando sea ilustrada y poderosa, y emancimoral
y
físicamente de los otros pueblos del orgullosa-.— yo
riqueza, y

pada

mundo,

pueda decir

también

tengo

artes, ciencias,
social,
la

industria,
sí sola,

una organización
los

capaz por

de

resistir á

embates de
potencia

anarquía, y á los desafueros de cualquiera

estraña.

Vosotros,
Patria por
la

pues,

estáis

obligados

á

encaminar

la

senda de su completa emancipación.

A
A

trabajar para instruiros, y para que se propague la
^--'^^
-

instrucción entre vuestros compatriotas.

dar ejemplos de moralidad y de aplicación

al

traba-

MANUAL HE ENSEÑANZA.
jo,

383
la

que fecunda y ensancha
._-

la

producción y
-

riqueza

social.

^

1,

_.,

'

.

A

poneros

siempre de parte del orden y

de las
las

leyes, á fin

de que se arraiguen y

completen

na-

cientes

é

imperfectas

instituciones

democráticas de
..

vuestro pais.

Y

á

trabajar con tesón por que se realice el penla

samiento de
asegurar
la

revolución de Mayo, que es lo que debe
lo futuro
la

en

completa emancipación de
la

Patria, y hacer
;.

grande y poderosa
-.-*;„"'III.

nacionalidad

OrientaL'.-,

-^m--^-?^íSí^'
-^

MAYO Y LA DEMOCRACIA.
Habéis visto ya que
el

primer objeto de
la

la

revolución

de Mayo, fué emancipar

Patria de la Metrópoli: por
libre y

que era preciso que fuese
(¡ue

dueña de

sí,

para

pudiese darse leyes

adecuadas á su nuevo

modo

de ser político, y marchar sin traba alguna, hacia la
realización de los grandes destinos que la Providencia le

señalaba*

,

"

la

Ahora bien,
Mayo,
fué

el

segundo objeto de
la

revolución de
el

fundar

Democracia sobre
la

principio

eterno y providencial de

soberanía del

pueblo,

á

nombre
de Mayo.

del cual se levantó la bandera

revolucionaria

384

MANUAL DE ENSEÑANZA.
se

Antes de Mayo, no

conocia

en

estas rejiones

mas soberano que
suyo

el

Rey de España, ó un delegado
quien resvestia
del

llamado

Gobernador ó Virey,
la

poder pleno y ejercía

autoridad á
,

España.

nombre m.

Rey de
íí

^i

El pueblo no tenia poder, ni influencia alguna.
Vasallo sumiso, sin voluntad propia, estaba condena-

do

á

obedecer ciegamente á

la

autoridad

y las"1ey«s

que

le

imponían

sin su

conocimiento ni aprobación.
existia,

La

Patria, pues,

no

por que no había pueblo

ni instituciones populares:

no había sino opresores y

oprimidos.

Pero
al

la

revolución de Mayo arrancando

la

soberanía

Rey de España,
el

se la dio al Pueblo, su lejítimo duela

ño, y

pueblo unido fué soberano, y nació
la Patria

Patria;

por que
los

nace de
el fin

la

unión voluntaria de todos

ciudadanos con

de fundarla asociación política.

Cada hombre

libre fué

ciudadano y miembro áe\ pue-

blo soberano, y de la universalidad de los ciudadanos se

compuso

el pueblo.
\ai

_

Ahora bien,
dad; y así
la

sobar ai da es lo

mismo quelaaw/onla autori-

soberanía del pueblo, equivale á

dad del pueblo.
Así pues, antes de
sallos,

Mayo no había en
un

el

Plata sino va-

y una autoridad soberana procedente del Rey de

España:

—después de Mayo, hubo

pw^^ftío

compuesto

MANUAL DE ENSEÑANZA.

385

de ciudadanos iguales en derechos, quien reasumió le-

jitimamente la soberanía y la autoridad.

Pero
la

el

pueblo, en las democracias, no ejerce por

autoridad, sino delega su ejercicio en eso que vuestras

insliluciones llaman Poder Ejecutivo, Lejislativo
dicial.
el

y Ju-

El

modo cómo
del

pueblo delega

la

autoridad, es por
el

medio

sufragio;— de ahí en cada ciudadano

dere-

cho de elección.
El

modo cómo
la

el

pueblo ejerce

la

autoridad, es por

medio de
no
el

representación;

— de
al

ahí en cada ciudada-

derecho de representar
resulta,

pueblo.

De donde

que cada ciudadano, como miembro

del pueblo, goza,

no solo del derecho áe sufragio ó elec-

ción, sino también del de representación.

Es decir^ que cada ciudadano puede

elejir

y ser elejido

representante, majistrado, juez, &a, según sus méritos

y capacidad; pero con arreglo á
la

las leyes

que determinan

idoneidad para

el

ejercicio de esos

derechos,— por

que,

como

lo

aprenderéis en adelante, son de orijen

constitucional.

Por medio, pues, de

la

elección y la representación se
la

forman
ridad á

los

poderes gubernativos, que ejercen
del pueblo;

auto-

nombre

y ese

modo de formación
pueblo
sobe-

es lo que se llama «Sistema Representativo»

Pero

la

revolución de Ma^p,

al

dar

al

la

386

MANLAL DE ENSEÑANZA.

rania, debió hacerlo coa

ua

fin;

y ese fin,

como

os he

dicho antes, fué fundar y organizar la libertad, la igualdad,
la

fraternidad de todos los ciudadanos, ó en otros
-^

términos— la Democracia.
La bandera de Mayo, pues, no
brados á oírlo repetir,
la

*

->

,f

c

es

como estáis acostumla Libertad, sino
«,

la

bandera de

bandera de

la

Democracia.
es sino

..^los
la

La Libertad, no
seguir
el fin

uno de

medios para con-

de

la

organización de
la

Democracia.
los

Y

sin duda,

que

mayor parte de
provienen

estravíos de

nuestra revolución,

de haberse

tomado y
fin

buscado

la

libertad,

no como medio, sino como

único

de

la

asociación política.

¿Y qué hemos encontrado

después de tan largo y convulsivo tesón?

—Desenfreno,
«vj

anarquía, y por último tiranías de todo género,

Esto debió suceder.
te individual,

La

libertad,

como
el

es

puramenlas

fomenta á menudo en

hombre

pasí

siones egoístas, y le sujiere una idea exagerada de

propio.— Ella entonces, fácilmente
freno y á
la

lo arrastra al

desen-

violación de la libertad

de los otros; y de

esas injurias recíprocas al derecho ó á la libertad individual, resulta la lucha anárquica y fratricida

de

los

ciu-

dadanos.

La

libertad sola, divide, no aproxima; y el orden y
la

la

unión nacen de

fraternidad.
los ele-

Desentrañemos, pues, ^ara conocerlos bien,

MANUAL DE ENSEÑANZA.

387

menlos primitivos de

la

trinidad democrática, y busla

quemos en
ción de

ellos el

pensamiento orgánico de

Revolu-

Mayo
IV.

Trinidad Democrática.

LIBERTAD

Habréis oído muchas veces, amiguitos mios,

gritar

en

las calles

y plazas, iviva

la

Libertad! y

tal

vez,

mes-

ciado vuestra voz inocente con esas vociferaciones tu-

multosas del entusiasmo ciego ó de

la

pasión.
la

Es preciso entendáis, que entre esos pregoneros de
libertad,

muy

pocos hay que sepan

lo

que

ella significa.

Unos

se imajinan,

que

la libertad consiste

en hacerlo

que se quiera, en satisfacer su deseo ó su capricho, aun que sea con detrimento ó violación del derecho de demás.
los

Que

ella autoriza á injuriar á otro
el

de palabra ó por es-

crito;— á perturbar
contra
la

orden público, alzando bandera
la ley.

autoridad establecida por

Asi, todos los partidos han pretendido reciprocamente

defender
el pais,

la libertad,

yá nombre de

ella se

ha tirani-

zado

y se han cometido atentados de todo género.

388

MANUAL DE ENSEÑANZA.

Pues bien, todo eso no es libertad, sino libertinaje,
anarquía, crimen, inmoralidad.

La libertad es

el

derecho que cada hombre tiene para
el i'onsegui-

emplear sin traba alguna, sus facultades en

jniento de su bienestar, y para buscar los medios que

puedan servirle á
Si cada

este objeto.

hombre

tiene ese derecho, para exijir

que na-

die lo ataque y todos lo respeten, debe respetarlo en los
otros;
si

nó, comete injusticia: y de aquí nace el deber
la

de respetar cada uno

libertad de los

demás.
derecho impo-

La
ne un

libertad al
í/e¿>er

mismo tiempo que dá un
justicia.
,

de rigorosa

El límite, por consiguiente, de
es el

la

libertad individual

derecho de otro; y loque otorga ó veda, se resu-

me

en esta

máxima;— no

hagas á otro lo que no quieras

te sea hecho.

En

este sentido cada

hombre
la

es libre en el ejercicio

de su industria:— de ahí

libertad industrial.
el

Cada hombre es
ahí
el

libre

en

uso de su propiedad:— de

derecho de propiedad.
es libre de asociarse
fin;

Cada hombre
bajar en
ciación.

con otros para trael

común con un

—de ahí

derecho de aso-

Cada hombre es

libre en la manife:^tacioü de sus
la

pen-

samientos:— de ahí
Cada hombre

libertad de pensar y de imprenta.
la

es libre en

profesión del culto y de

la

MANUAL DE ENSEÑANZA.
relijion

389

que considere verdadera:

—de
.-,

ahí la libertad de

conciencia, y de cultos.

Cada hombre es dueño de su vida y sus acciones.

Pero ningún hombre tiene libertad para usurpar
propiedad agena*.

la

Para ejercer

el

monopolio de una industria particular:
á

Para difamar ó injuriar
escrito-.—

nadie, de

palabra ó por

Para turbar
Pero,
si

el

orden público, y predicar inmoralidad.
individual, en las relaciones de
límite el

la

libertad

hombre

á

hombre, tiene por

derecho de otro;
la

la libertad individual,

con respecto á

sociedad, tam-

bién está sujeta, en su ejercicio, á trabas y modificacio-

nes necesarias, que tienden á prevenir ó refrenar su
abuso; porque
la

sociedad tiene derechos no
el

menos

sa-

grados y lejjtimos que

ciudadano.

Esos derechos
ejercicio de
estéis
la

sociales,

que limitan y moralizan

el

libertad individual los conoceréis
la

cuando

mas adelantados en

enseñanza.

Libertad Política.

Después de
política.

la

libertad

individual,

viene

la libertad

La

libertad política consiste en el derecho de siifrajio

y de representación.

En este

sentido, cada

ciudadano tiene

el

derecho de
26

390

MANUAL DE ENSEÑANZA.

concurrir con su voto en las elecciones populares, con
arreglo á
la

ley orgánica establecida.
elejido, represen-

Cada ciudadano tiene derecho á ser
tante,

majistrado, juez &.,
la ley

si

está habilitado

con

las

condiciones que

señala
ser privado de esas

Y ningún ciudadano puede
rogativas sin justa causa.
Si lo es,

pre-

hay violación de

la

libertad política, y

por

consiguiente injusticia.

La

libertad política, ademas^ á diferencia de la indi-

vidual que es anterior á toda ley positiva, proviene de
la ley

constitucional, y se

mueve en

los límites

que

ella

le traza.

Por

lo

mismo, según
el

la

constitución de vuestro pais,

para ejercer

derecho de elección y de representación,

es preciso ser ciudadano.

Para ser ciudadano:
4.*»

Tener veinte años.

2.0 Saber leer y escribir.

Así pues, el derecho precioso de inlluír de un

modo

directo y activo en los negocios de vuestro pais, de to-

mar

parle en

la

vida política,

y conquistar
los

el

poder ó

la iniciativa

social, solo

pueden ejercerlo
el fin

que como

vosotros, procuren instruirse con

de ser ciudada-

nos

útiles.

Estáis por lo

mismo, obligados

á trabajar

para que se

MAM'AL
propague
la

1»E

ENSE>"ANZA.

391
si

instrucción, y que no haya,

es posible,
al

uno de vuestros compatriotas, que no aprenda
nos
á leer

me-

y escribir; á

fin

de que todos puedan, en lo
el

futuro, ejercer igualmente

derecho santo de elección

y representación, y de que vaya gradualmente realizán-

dose

la

igualdad.

Igualdad.

La igualdad consiste en que

la ley

sea

una para todos

los ciudadanos, y á todos los obligue igualmente.

En que no haya
menoscabar
la

privilejio

para ninguno, que pueda

libertad de los

demás.

En que

cada ciudadano participe igualmente de las

cargas y ventajas sociales y del goce proporcional á su
intelijencia y trabajo.

Todo

privilejio es

una

injusticia

que hiere

la

igualdad

de los demás.
Asi pues, cada hombre es igual á otro hombre en
ejercicio de su libertad.
el

Cada hombre

es igual á otro

hombre

ante

la

ley.
el

Cada ciudadano es igual á otro ciudadano en
cicio

ejer-

de

la

libertad política.

Todos

los

ciudadanos tienen, cuando

la

patria está en

peligro, obligación igual de concurrir

á

su defensa y

salvación.

392
Todos
lüs

MANUAL DK ENSEÑANZA.
ciudadanos, en proporción
á

su industria

y capital, deben igualmente concurrir con su peculio
al

sosten del Estado

;

porque

el

Estado es

la

cabeza vi-

sible

de

la

Patria.
inteli-

Pero no todos los ciudadanos son iguales en
Jencia y virtudes
;

no todos

tienen

igual

capacidad
las fa-

para

el

trabajo

;

y de esta desigualdad forzosa de
la

cultades naturales, nace

superioridad lejítima de los

unos sobre

los otros, y el

orden y

la

subordinación je-

rárquica de las capacidades humanas.

Este principio lo tenéis consignado en

la

Constitución
igua;

de vuestro
«

pais.
la

Ella dice ••— » Los

hombres son

les

ante

ley, sea

preceptiva, penal ó tuitiva
distinción entre ellos que
»

no
de

«

reconociéndose

otra

la

« los

talentos ó las virtudes.

Hay ademas, desigualdades que provienen
y
la

del oríjen

educación del hombre.
vuestro pais, por ejemplo,
el

En
como

habitante de
ni
la

la

cam-

paña no posee medios de instrucción
el

de adquisición

de

las

ciudades

;

y en general,

masa del pueuna

blo ha estado y está condenada por su ignorancia, á

inferioridad de condición indignado su rango soberano.

Porque nuestros Gobiernos no atendieron
cionarle la instrucción, á que tenia derecho

á
al

proporigual de

todos los ciudadanos.

Porque

los

hombres de

luces nunca pensaron, que

el

MANUAL DE ENSEÑANZA.

393
la

modo mas
causa de
la

eficaz

de servir

le

causa de Mayo, que es
la

Democracia, es trabajar por
la

difusión y

ensanche de

instrucción popular.
el

Tenéis vosotros, por lo mismo,

deber de consagra-

ros con tesón á esa tarea, tarea ardua, pero gloriosa que os legaron vuestros padres; á fin de que vaya por

me-

dio de

la

instrucción del pueblo, ensanchando su impe-

rio la igualdad.

Habrá, sin embargo, siempre en

la

sociedad, capaci-

dades altas y capacidades inferiores, hombres solamente

dispuestos para

el trabajo

material, y

hombres de

in-

telijencia superior,
el

que sepan conquistar lejítimamente
la

poder, y nn puesto elevado en

jerarquía social.

Pero la superioridad lejítima de esos hombres nada
tiene de humillante para los

demás

;

por que se funda

en

el

aprecio público, que no esotra cosa que
á los talentos
al

un

tri-

buto de admiración y respeto

superiores

ó de gratitud álos grandes'servicios
Observad, araiguitos raios
Universo, y
el
:

pais.
el

todo es jerárquico en

orden y

la

armonía provienen
las fuerzas

del enlace
las inteli-

y

la

subordinación necesaria de

y

jencias.

Primero: Dios,
de todas
las cosas,

intelijencia

suprema, principio y

fin

y fuente inagotable de vida y

movi-

miento incesante.

394

MANUAL DE ENSEÍÍANZA.
el

En
En

sistema planetario, los astros subalternos jiranlos astros reguladores.
las

do en torno de
la

materia bruta,
las

grandes masas atrayendo y

sobreponiéndose á

mas pequeñas.
León y otros imponiendo su su-

En

los animales, el

premacía

réjia á las especies inferiores.
las criaturas racionales, el

Y

últimamente, entre
el

hom-

bre y solamente

hombre, comprendiéndolo todo,
ó de su fuerza

sometiendo
todas las

á la ley de su intelijencía

cosas creadas, y descollando,

como Rey, en

medio
Del

del Universo.

mismo modo,

pues, en las sociedades humanas.
el

Dios ha querido, que

hombre formado
al

á

imagen y

semejanza suya, se subordine
capacidad
;

hombre superior en
le-

y que
al

la

supremacía social pertenezca
la

jitimamente

jenio y á

virtud, atributos sublimes
al

de su omnipotencia, que divinizan
Así pues,
la

hombre.

igualdad democrática no quiere nivelalos

miento absoluto de
igualdad seria
sidera que
el

hombres, por que
la

la

absoluta

el

desorden y

anarquía

;

y porque con-

orden jerárquico de las capacidades, es
conservación
equilibrio y

una

ley providencial, tan necesaria á la

del orden y progreso social,
al

'como

lo es al

movimiento,

la

subordinación

de

las

fuerzas en el

universo.
Debéis, por lo mismo, respeto
y

subordinación á

la

MANUAL DE ENSE^ANÍA.
virtud y á
la

395
preca-

capacidad

;

pero

al

mismo tiempo
el

veos

mucho

para no engañaros sobre
pais.

mérito respec-

tivo de los

hombres de vuestro
la

Muchas veces
el

audacia y
la

el

crimen suben

alto,

y

charlatanismo y

incapacidad se sobreponen.

No

os sometáis ni venareis «sos ídolos vanos.

No hay supremacía
de
las virtudes.

lejítima, sino la

de los talentos y

Y entre
ración,
«

los.capaces y dignos, daréis solamente veneá cada

hombre según su capacidad, y á cada
»

capacidad según sus obras.

FRATERNIDAD
Habéis ya visto, que
la

libertad y

la

igualdad son dos

términos idénticos
se esplican, se

;

y que uno y otro recíprocamente
el

completan, y se resumen en

derecho

individual.

Los hombres para ser

libres,

necesitan ser iguales
;

y viceversa, para ser iguales necesitan ser libres
otros términos,
el

ó en

derecho de libertad es á todos co:

mún, y
Pero
gurar
el
al

todos deben ejercerlo y gozarlo igualmente
la justicia.

y

en esto está
el

derecho individual, que tiene por objeto aseel

hombre

ejercicio libre de sus facultades, y

bienestar y

conservación individual, no basta para

396

MANUAL DK LNSEÑANZA.
la

iofuadir vida moral y colectiva á

sociedad

;

porque

no impone sino un deber, en cierto modo, negativo, ó de rigorosa justicia es decir, el dober de no dañar á
;

otro en el ejercicio de su libertad.

La

ley de Dios, entre tanto, nos

manda hacer

á

nues-

tros semejantes lo que quisiéramos hiciesen con nosotros, por que son nuestros

hermanos; y amarlos

co-

mo á nosotros mismos. Y de ese amor recíproco,
dad entre
los hijos de
altos y positivos

de ese vinculó de hermanpatria,

una misma

nacen

los

mas

derechos del hombre y del ciudadano,
el

que todos

se

resumen en

principio santo de

la

fra-

ternidad cristiana

Y

observad bien, que este último término de
sí,

la trini-

dad democrática, contiene en

y esplica los otros dos,
;

ó por mejor decir los enjendra

y que sin

él, la

igual-

dad y

la

libertad serian quiméricas, y no podrían rea-

lizarse.

Por que cada hombre

libre, para respetar el

derecho

de otro y considerarlo su igual, necesita

Fraternizar con

él

por medio del vínculo moral

del

amor.
el

2" Hacer

sacrificio
la

de su orgullo,

de

sus

pa-

siones egoístas, y de
le

superioridad que pueda darsocial
;

su rango

ó su

posición

por que

si así

no

MANUAL
fuese,

m

ENSEÑANZA.
débil, ó lo
trataría

397
co-

ó lo oprimiría

como

mo

inferior.

Así, pues, para ser libres é iguales, los

hombres ne-

cesitan

amarse y considerarse como hermanos.
fraternidad
fué
el

La
cion

principio

de

rejenerael

moral y de
las

redención,
entrañas de
la la

inoculado
la

por

cris-

tianismo en
<i

humanidad; por que
y

el

Evanjelio es

ley

de

amor,

como

dice

el

Apóstol Santiago,
bertad.»

ley perfecta, que es la ley

de

la li-

Pero

si la

relijíon

impone

ese deber de

fraternidad
fuere el
país

á todos los

hombres en

jeneral, sea cual

donde hubieren nacido; de un modo mas imperativo
debe imponer á
los hijos

de una misma patria
sí,

la

obli-

gación de fraternizar entre

de amarse y de

trabajar

unidos por

la felicidad

común.
los

Porque del amor mutuo de
neficios que se

ciudadanos, de los beel

hagan recíprocamente, resultará
y de
la la

bien-

estar de cada uno,
la

unión y
Patria.

bienestar de todos

prosperidad de

madre

Y de Y

la

unión y fraternidad; nacerá
el

la

paz y

la

con-

cordia, y el orden y

progreso
civil

social.

desaparecerá

la

guerra

y

la tiranía,

y estende-

rá y cimentará pacíficamente su imperio la

Democracia

de Mayo.

398
Debéis, por lo

MANUAL DE ENSEÑANZA.

mismo, no solamente amor á vuestros amparo y protección
ince-

compatriotas,
sante.

sino también

Debéis socorro

al

desvalido, y protección al oprimido.

Debéis

al

desgraciado, aunque sea criminal, palabras

de consuelo y medios de salvación
Debéis, en jeneral, á todos vuestros conciudadanos

todo

el

bien posible.

Debéis tomar

como

vuestra, y rechazar

la

injuria

que

se haga á vuestro

hermano

Debéis reprimir,

como

si

se os hiciera, la injusticia

que recaiga sobre cualquier compatricio vuestro.

No debéis dar cabida en vuestro corazón
ni á pasión alguna egoísta.

á la avaricia

El egoísmo es

la

idolatría

de

propio.
á
sí,

El

egoísmo
sí,

no

se

ama

slnó
sí,

no

piensa
los

sino en

no trabaja sino para

con daño de

demás.
La fraternidad es
volas simpatías.
el

amor que une y comunica bené-

El egoísmo sofoca y mata los afectos simpáticos y
fraternales.

El

hombre

egoísta

está siempre

dispuesto á sa-

crificar á

su ambición,
bienestar,
el

ó

á

sus pasiones

desenfre-

nadas,

el

honor y

aun

la

vida

de

los

demás

MANUAL DE ENSEÑANZA.
El

399
ni

hombre

egoísta

no siente amor, ni caridad,

simpatía por sus hermanos.

Para

el

hombre

egoísta

no hay

patria;

porque no

amándose sino
sacrificio

á sí propio,
ella.

mal puede amarla, ni hacer

alguno por

Estáis, pues, en el deber de echar infamia y

menos-

precio

al

rostro del depravado egoísmo.

El egoísmo encarnado son todos los tiranos.

No

olvidéis

jamas que todo acto de egoísmo es un
de
la

a.tentado contra la ley divina

fraternidad de los

hombres;— y que todo
y
la

acto y toda palabra que tienda á

relajar ese vínculo santo, es

un atentado contraía Patria

humanidad.
V.
'
'

RESUMEN.
Sabéis ya
lo

que es

la

Patria, lo que importa la
la

Independencia^

Mayo

y

Democracia-,

resumamos
la

ahora los deberes principales que os impone
del ciudadano.

relijion

Gomo

ciudadanos,

debéis
los

ante todo observar
la

fiel-

mente y practicar

preceptos de

ley

moral ó

divina, que es el vínculo santo y el fundamento de la

sociedad.

Como

ciudadanos,

debéis á
vuestra

la

Patria

vuestro

co-

razón, vuestro brazo,

hacienda,

vuestra vi-

400
da,

MANUAL DE ENSEÑANZA.
cuanto tengáis y podáis,
asi

que

ella os

lo

de-

mande.

Como

ciudadanos, debéis culto y veneración á Mayo;
la

porque en Mayo nació

Patria, y

Mayo

es el dia

mas

grande de

la Patria.

Como
de
la

ciudadanos, debéis

ser

centinelas vijilantes

Independencia y Libertad

de

la

Patria;

porque

sin ellas dejaríais de tener Patria y de ser ciudadanos
libres.

Gomo
la

ciudadanos, debéis

siempre seguir y defender
la

bandera de Mayo, que es
la

bandera de

la Patria

y

de

Democracia.
ciudadanos, debéis trabajar incesantemente por
y
la

Como

el triunfo

la

organización gradual de

la

libertad,

la

igualdad y

fraternidad Democrática.
debéis

Como
ni

ciudadanos,

no consentir
destruyen

privilejios
la

esenciones

individuales que

igual-

dad,

y esforzaros

para que vuestros hermanos

ad-

porque la igualdad y propiedad; de los ciudaestá en relación con las luces y bienestar
quieran instrucción
danos.

Como

ciudadanos, debéis no transijir

nunca con

la

arbitrariedad y la tiranía, y atacarla por todos los
dios legales.

mede
in

Como
los

ciudadanos,

debéis
si

custodiar la libertad

demás, por que

la

de un

compatricio

es

MANUAL
juriada

.DE

ENSEÑANZA.
en
peligro
la

40i
vuestra
fá-

impunemente,
arbitrariedad
si

está

pues

la

no

la

reprimen se desboca

cilmente.

Como
á las
tal

ciudadanos, debéis acatamiento y obediencia
las

leyes y á

autoridades establecidas por

ellas,

con

que no

las violen.
la

Como

ciudadanos, debéis, reprimir
al

anarquía, y
la

contribuir siempre

mantenimiento del orden y

paz,

condición indispensable del progreso social.
VI.

Corolario.

MORALIDAD POLÍTICA.

Como
libre,

habéis nacido para ser ciudadanos de una patria
al

conviene que

entrar

en

la

vida
juicio

pública,

tengáis una regla

segura
los

para formar

exacto

sobre
pais;

las

cosas

y

hombres públicos

de vuestro

á fin que no os engañéis acerca de su capacidad,

su patriotismo y sus virtudes,

y podáis

valorar

sus

hechos.

Esa regla

la

encontrareis en

la

doctrina

que os he

espuesto anteriormente.
Sabéis por ella que para servir eficazmente á
tria,

la

pa-

para

ser

verdaderos patriotas, debéis consagrar
la

vuestra devoción y vuestra acción incesante á
sa

defensu

de

la

causa de Mayo; porque en

la

realización de

402
pensamiento

MANUAL DE ENSEÑANZA.
está vinculado el
la

progreso y

la

completa

emancipación de
Si

patria.

como hombres

públicos, pues, ó

como ciudadanos
la

desertáis de la bandera de
Si

Mayo, traicionareis

patria.

como hombres

públicos, ó

como ciudadanos

os

adherís á alguna facción ó partido retrógrado y reaccionario de Mayo, traicionareis
Si
la patria.

como hombres

públicos,
la

ó

como ciudadanos no

abogáis ni trabajáis por
nareis la patria.

democracia de Mayo, traicio-

Sino acudis cuando peligra
bertad de
la

la

Independencia y

la

li-

patria, traicionareis la patria.

Si sacrificáis sus intereses, ó su honor,
á vuestra

ó su libertad
la patria.

ambición egoísta, traicionareis
la

Y

traicionando

patria,

sus intereses, su causa, ó

por egoísmo, ó por ambición, por indiferencia ó por

ignorancia;— no habrá moralidad

política

en vuestros

actos, y seréis infames y perjuros, y responsables ante

Dios y

la

patria.
política,
á la

Lji moralidad

por consiguiente, es

la fideli-

dad del ciudadano
ella consiste el

causa santa de la patria, y en

verdadero patriotismo.

Y

esa regla de moralidad que estáis obligados á obserla patria,
al

var siempre para con
debéis tener presente

es precisamente la que
juicio sobre los

formar

hombres

públicos de vuestro país.

MANUAL

1)E

ENSEÑANZA.
el

403
el

Porque antes como ahora, en
porvenir, no hay ni habrá en las

pasado como en

contiendas civiles de

vuestro pais sino dos causas*.

La causa de

la patria la

que es

la

de Mayo, única santa

y legítima, por

que'están los patriotas y buenos ciu-

dadanos:

Y

la

causa enemiga déla patria, que es
el

la

qu« sos-

tienen desde

principio de

la

revolución, los

hombres

egoístas, retrógrados y contra-revolucionarios.

Ahara

bien;

no habrá moralidad en

el

hombre

públi-

co, si ha traicionado la causa de la patria, ó sacrificado

sus intereses á sus pasiones egoistas.

No habrá
tarse en
la

moralidad,

si

desertare su bandera para

alis-

de sus enemigos.
si

No habrá moralidad,
en
las filas

ha servido indistintamente

de todos los partidos.

No habrá

moralidad,

si

ha abusado del poder para

ti-

ranizar y concusionar.

No habrá moralidad,
glorificación y

si

solo se ha preocupado

de su

provecho personal.
si

No habrá moralidad,

en vez de dar

justicia á todos,

ha vendido sus favores ó prodigádolos
lacayos.

á sus favoritos

y

No habrá moralidad,

si

sentado en

la silla

gubernati-

va, ó por ignorancia ó por malicia ó por pereza,

no ha

cumplido con

el

mas sagrado

de los deberes de su car-

404
go;

MANUAL DE ENSEÑANZA.
es

—que

promover activamente
el

el

bien de

la patria,

vinculado en

triunfo

y progreso gradual del pensa-

miento orgánico de Mayo, en todas sus aplicaciones, tanto individuales

como

sociales.
la

Desde
lítica,

la

altura de esta doctrina* sobre
la

moralidad po-

cuando examinéis y estudiéis
vuestro pais, debéis

historia revolu-

cionaria de

aplicaros á discernir y

juzgar los actos de los hombres que han flgurado ó figu-

raren en

la

escena política; para saber quiénes defen-

diendo

la

buena causa cumplieron dignamente con su

deber, y glorificar los hechos qne consumaron.

Para bendecir y venerar su memoria, señalándolos

como dechado de verdadero
néis imitar.

patriotismo, que os propo'
.

Y

para lanzar reprobación é ignominia contra esas

reputaciones intrusas y sin moralidad política, que in-

dignamente usurpan
triotas.

el

panteón de gloria de

los pa-

Desde

la

altura de esta doctrina,

al

buscar enseñan-

za en los hechos de la revolución, conoceréis fácilmente,

que no hay moralidad

política

ni patriotismo verda-

dero en los actos de los hombres que no han comprendi-

do

el

pensamiento de Mayo, ni trabajado activamente

por

él.

Desde

la altura

de esta doctrina, debéis en

lo

porve-

nir aplicaros á discernir bien, entre los partidos políticos

MAJNUAL ÜL KNSBÑANZA.

403
social,

que puedan disputarse

la

supremacia
la

de

qué

lado estala buena causa de

patria, para adheriros de
la

corazón y fraternizar con los hombres que
sea por
batalla;
la

defiendan,

prensa^ en

la

tribuna ó en los campos

de

porque

los partidos

son

muy

diestros para en-

gañar, y solapar sus miras.
Así, sobre esa regla invariable de moralidad política,

se irá poco á poco

formando eso que en otros países

se llama opinión pública, y que en los nuestros no existe, ni

puede

existir,

por

falta

de principios de criterio

moral.

Y esa
Y
en
la

opii\ion pública generalizándose, se convertiría

en opinión nacional.
opinión nacional, omnipotente

como debe

serlo

democracias y profundamente moralizada, castigará al egoísmo y á la indignidad, con su reprobación
las
la

infamante; premiará dignamente

virtud y

el

patrio-

tismo, y hará á todos igualmente justicia.

CAPÍTULO

5.«

DEBERES PARA CON LA HUMANIDAD.
El conjunto de familias
vive de una vida

formando una sociedad que
á le-

común, sometida voluntariamente

yes peculiares, es lo que se llama un pueblo ó una nación.

El conjunto de pueblos ó naciones que pueblan la tierra, es lo

que constituye

la

Humanidad.

40(5

MAM AL
el

DE ENSEÑANZA.

La humanidad es
tial

género hunaano, cuyo padre

celes-

es Dios.
este sentido,

En

todos los hombres, ó mas bien

to-

das las criaturas racionales, son hermanas en Dios.
Jesucristo, revelador de
la

ley divina

de fraternidad
la

de los hombres, proclamó
familia

la

identidad y
se

unidad déla

humana, cuyos vínculos
siglo, y

han ido estrechan-

do de siglo en

cuyo progreso incesante está
la fraternidad.

entrañado en ese santo principio de

Antes de Cristo, cada pueblo de

origen distinto era

enemigo
los

irreconciliable y tenaz del pueblo limítrofe-, y

pueblos estaban divididos en castas de amos y sier-

vos, de opresores y oprimidos.

No habia
los

libertad niigualdad;

porque no

existía entre

hombres vinculo alguno de
el

fraternidad.

Pero

verho de Cristo pronunció fraternidad;
el

y esa

palabra fué
del género
«

verdadero

fiat

de

la

regeneración moral

humano.
al

Ama
á

á Dios sobre todas las cosas y

prójimo co-

mo
toda
bres.

mismo

»^ dijo

el

Salvador del iMundo; y en ese
al prójimo,
las

precepto divino
la

del

amor

está refundida

ley
.

moral que gobierna

inteligencias li-

Debéis, pues,
relijion
el

amxtr

al

prójimo de cualquier país ó
el

que fuere; porque
el

Judio es vuestro hermano,

Mahometano,

Protestante, que caliíican de hereje

MANUAL ÜE ENSEÑANZA.
algunos sacerdotes
fanáticos que

407
la

no comprenden

doctrina de Cristo, todos son ignalmente vuestros her-

manos.
Si debéis

.

->

.v;---

:,•

,5;.%.-^

.^^^i-^.

.,^

^

-^

'-

.-

amor

al

prójimo,

le

debéis también bene-

volencia, socorro y caridad; porque el
solo puede desearle el bien, y el

que ama

á otro

amor

se manifiesta

por

actos

de beneficencia y generosidad.

Hijitos mios,
la

decia San Juan, no

amemos

de palabra ni con

lengua,
^^í^

sino con óbrasy en verdad.

:»^^

v-

^

.

v

Pero

á

mas de

ese deber de amarse y beneficiarse rela

ciprocamente que
bres,

religión
alto

impone

á

todos los

hom-

hay un deber mas

porque es mas general,
la

y porque su observancia refluye en bien de

humani-

dad entera;--y es

el

que obliga

á todo

hombre como
la

miembro de

la

gran familia humana, á trabajar por

realización del orden ó el bien, y por el triunfo y pro-

greso gradual de los principios civilizadores, patrimonio

humanitario.

Así, pues,

donde quiera que os
la

lleve la suerte,

debéis

predicar y practicar
del orden y el bien.

ley

moral ó divina engendradora
v

«^ Ví ^^^^

^
demo-

Donde quiera que os
toles

lleve la

suerte, debéis ser apósla

de

la

libertad,

la

igualdad y

fraternidad

crática.

Donde quiera que haya

tiranía y

opresión, debéis

408

MANL'AL DE ENSEÑANZA.
los oprimidos, y
la

poneros siempre de parte de
si

derramar

es necesario vuestra sangre por
la

libertad, la igual-

dad y

fraternidad -—causa santa y

común

del género

humano.

CAPÍTULO

VI.

DE LA PERFECCIÓN MORAL.
Habréis notado ya, que todos los deberes nacen de

una

sola raiz--la ley
sí,

moral ó divina; que todos
la

ellos se

eslabonan entre

y partiendo de

obligación indivila

dual, se ramifican
patria,

en

el

prójimo, en
la

familia,

en

la

y por último en
al

humanidad, para conducir

gradualmente

hombre

á la perfección moral.

La perfección moral

es la
la

virtud.

La virtud consiste en
práctica
fiel

devoción incesante, en
la ley

la

de los deberes que os impone

moral

ó divina.

Porque para ser hombre de bien, no basta

cierto nú-

mero de acciones buenas.
Para
el

ser

virtuoso,

no basta
las

abstenerse de obrar

mal, es preciso

buscar

ocasiones

de hacer

el

bien.

No importa tener sentimientos de benevolencia,
necesario
manifestarlos,

es
el

ejerciendo

la

caridad con

prójimo.

solo concebir el orden,

No importa
por
si,

sino realizarlo
realicen.

y trabajar para

que

los

demás

lo

MAMIAL

ÜS,

JiNSEÑAiNZA.

409

No importa amar
ella

la patria, sino,

pudiendo, hacer por

toda clase de sacrificios.
virtud sin

^
ni

No hay

abnegación ni sacrificio;
sacrificio

habrá
la

lugar á la prueba y al
inacción.

permaneciendo en

La virtud de
constantemente

las
al

virtudes, es
bien.

la

acción encaminada
^

La acciones
das para
la

el crisol

de prueba de ías almas templa'

virtud.

.-

i-^

El sacrificio es aquella disposición generosa del áni-

mo

que lleva

al

hombre
las

á consagrar su vida y facultainterés personal

des, sofocando

sujestiones de su
la

y de su egoísmo, á
ra

defensa de una causa que conside-

justaAl logro do un bien

común

á su patria ó á

sus se-

mejantes—

A
Y

cumplir con sus deberes de hombre y de ciudada-

no, siempre y á pesar de
á derramar,
alta y
si

todo—
desem-

es necesario, su sangre para

peñar tan

noble misión.
tiene

Todo hombre, pues,
Toda misión

una misión.

es obligatoria
el

Solo es digno de alabanza,
sión, está siempre
y por la

que penetrado de su mi-

dispuesto á sacrificarse por la patria,
la libertad, la

cau^a santa de

igualdad y

la fra-

ternidad de todos los hombres.

410

MANUAL DE ENSEÑANZA.
el

Solo es acreedor á gloria,
nestar y progreso de
la

que trabaja por

el bie-

patria y la

humanidad.
el

Solo merece
virtud.

respeto y veneración,
í'

injenio y la

«Sabéis que aquellos que se creen
tes, se

mandar
r^

á las gentie-

enseñorean de

ellas,

y los príncipes de ellas
.

nen potestad sobre
«Mas DO es

ellas.»

t'

: -

i^^?^

asi entre vosotros, antes el

que quisiere

ser el mayor, será vuestro criado.»

«Y

el

que quisiere ser
.

el

primero entre vosotros, será

siervo de todos

«Porque
do, sino

el hijo del

hombre no vino para

ser servi-

para servir

y dar su vida en rescate por

muchos.»
La doctrina de Cristo será
doctrina de salud y redencion^^
la

vuestra, porque es la

El que quiera sobreponerse, se sacrificará por los

demás.
El que ambicione gloria, la fabricará con
intensa de su inteligencia ó sus brazos.
la

acción

El egoísmo

labra para

sí, el
.

sacrificio
*

para

los de-

mas.

^
el

El sacrificio es
egoístas.

decreto de muerte de las pasiones

MANUAL DE ENSEÑANZA,
Debéis, pues, no solo practicar
la

414
sino tra-

virtud,
la

bajar incesantemente para llegar á
ral.

perfección

mo-

Porque

la virtud es la

ofrenda mas grata de
á

amor

y

reconocimiento que podéis hacer
lestial.

vuestro Padre

Ce-

Porque
aproxima
ria y

la

perfección moral diviniza

al

hombre

y lo

á

Dios, fuente viva de todo bien, de toda glo-

de toda perfección.

MAYO
T LA

ENSEÑANZA POPULAR EN EL PLATA.

Discurso para la festividad del

25

de

Mayo

de 1844,

en

Montevideo.

Señores:

Emigrado en

este pais,

desnudo del prestigio y auto-

ridad que suele dar á los

hombres su posición conspi-

cua en

la

sociedad;
el

me

veo sin embargo precisado á es-

presar á S. E.
la

Señor Ministro mi sincera gratitud por

distinción con que ha querido
la

honrarme, encomen-

dándome

redacción de una
la

obra sobre enseñanza

primaria para
distinción,

República.

Pero mal apreciada esa
ella, si al

me

consideraría indigno de

hacer-

me

manifescargo de trabajo de tanta importancia, no

tase sucintamente

una opinión racional sobre
el

él,

y

al

mismo tiempo

desentrañase

sentido y las profundas

miras que envuelve.

Y

para esto,

señores, presumo

rae otorgareis toda vuestra indulgencia.
S. E. el

Señor Ministro se propone, en mi concepto,

ENSEÑANZA POPULAR.
iniciar en su pais la realización de

,

413

un pensamiento gran-

de y verdaderamente patriótico, del único que podrá

darnos en

el

porvenir
la

la

solución completa del problema

de

Mayo— es decir,

regeneración social de los Pueblos

del Plata.

Esa revolución gloriosa, señores, tuvo en
dablemente dos fines— 1.0
la

vista indu-

emancipación política del
la

dominio de España, triunfo que logró completo en
guerra de
la independencia— 2.»

fundar

la

sociedad

emancipada sobre un principio distinto del regulador
colonial.

Antes de Mayo

el

pueblo era vasallo, después de Mayo

fué soberano, y nació en las orillas del Plata la
cracia.

Demoal

El principio de

la

democracia, venciendo
el

co-

lonial, entró

desde entonces á ser

nuevo móvil y re-

gulador social.
triz para

Pero ese principio ó nueva fuerza mo-

obrar de un

modo

eficaz

y regular, debió hala

berse de antemano incorporado en
nuestras costumbres, en

educación, en

la inteligencia

de todos; y esto

no sucedió por que era imposible, por que un pueblo no se transforma de un soplo, no cambia de hábitos, de

modo de

ver y sentir sino después de una larga y labo-

riosa educación.

Cierto es que el principio de

la

democracia, inaugu-

rado en Mayo, apareció desde luego consignado en algunas de las instituciones revolucionarias; pero esas ins-

414
tiluciones

.

ENSEÑANZA POPULAR.
ni se arraigaron,

no fueron comprendidas

y

por consiguiente, poca ó ninguna influencia tuvieron
para regenerar moralmente
la

sociedad, y prepararla

al

régimen democrático.
Bien lo sabéis, señores;
el

régimen democrático se
la

propone organizar y asegurar
y
la libertad

fraternidad, la igualdad
la

de todos y cada uno de los miembros de
la

asociación política; y

revolución de Mayo, hecha á
fin.

nombre de
Pero
la

la

democracia, no pudo proponerse otro
civil

guerra

pronto rompió entre nosotros los

vínculos de fraternidad, y entronizando hoy

un

partido,

mañana otro perseguidor
de
la

del primero, turbó el equilibrio

igualdad, y

hubo

tiranía y desigualdad

en

la

par-

ticipación de las cargas y goces sociales;— libertad de-

senfrenada para los unos, y
cien veces
nial.

esclavitud para los otros,

mas

insufrible y odiosa
.

que

el vasallaje
.

colo-

.

-

-

^

-

La Democracia,
se rebeló contra si

lejos de lograr su objeto, se estravió,

misma, y hasta
á

llegó

á suicidarse

i

traspasando su soberanía

un hombre.
casi

La guerra

civil sin

embargo, estado
desde Mayo,
la

normal de
civil

los pueblos del Plata

guerra

por

la

que tanto y con tanta ignorancia y sin razón nos acrimina
la

Europa, que no tiene memoria para recordar
larga y desastrosa de
la infancia

la

mucho mas

de su sociasi

bilidad; la guerra civil, digo, tuvo entre nosotros,

no

ENSEÑANZA POPULAR.

415

un

oríjen tan alto y noble, al

menos

tan legítimo y ne-

cesario

como

la

revolución de Mayo; y asi

como Mayo
la

nació de las madastras entrañas de la tiranía colonial,

guerra

civil

fué el monstruoso fruto de
el

la

colisión

ó

choque entre

principio de

Mayo y
'

el

principio colo-

nial vencido pero

no aniquilado.

^

Entre

los

hombres de entonces, educados todos bajo el

régimen colonial, debió necesariamente haber muchos
que simpatizasen de corazón con
la

revolución de Mayo,
el

que

la

comprendiesen y

le

prestasen

apoyo de^u inteviril

ligencia ó su

brazo'.— Esa generación,

entonces,

siguió su bandera y fué mártir ó vencedora por ella.

Debieron del mismo

mirasen con ojeriza,

modo existir hombres que la como una verdadera rebelión y
y otros también que quisie-

una calamidad para

el pais,

ran esplotarlaen provecho suyo.

—Estos hombres

fácil-

mente se unieron,
político bajo la

se entendieron, se afiliaron en partido

enseña de diversos caudillos; y de ahí
la

provino forzosamente

lucha entre el principio de Malos pri-

yo progresivo y democrático, representado por
meros, y
el principio colonial

retrógrado y contrarevoí

lucionario, representado por los segundos,

/

La coexistencia, pues, y

la

lucha

xle

esos partidos fué

indispensable, lójíca, y tenia raíces profundas en nuestra

sociedad.

¿Qué quería uno

y otro de esos partidos?— el

predo-

410
minio

ENSEÑANZA POPULAR.
social, el poder.

No

habia palestra legal donde

disputárselo racionalmente, porque la revolución no pu-

do fundar institución alguna, y debieron arrancárselo á
lanzadas.

—Así recíprocamente vencidos ó vencedores,
mas robustos
la

reclutando cada dia nuevos y

partidarios,

han sostenido esa sangrienta lucha, y
adelante; porque
la

sostendrán en
la

historia,

que no es mas que

mani-

festación exterior de la vida de

un pueblo,

tiene también

su lójica inflexible, su ley providencial y necesarirj

Los que niegan ó desconocen esa

ley,

son

los
la
al

que
espe-

apostatan, los que se fatigan pronto y pierden
ranza, los que se resignan á entregar su cabeza
llo

cuchial

de

la tiranía

y quisieran comprásemos
la

la

paz aun

precio del deshonor y

infamia; pero los que están pe-

netrados de su existencia, jamás se desalientan ni transijen,

y combaten ó mueren guardando su fé viva en

el

triunfo completo de la revolución de

Mayo.

En vano hoy
con
el

el partido

retrógrado y contrarevolucio-

nario, que se vendió villanamente á

un amo,

se engríe

poder, y sueña conservarlo

como herencia

suya,

aniquilando á sus contrarios.
cias y

En vano

á falta de creenel

de un principio de vida racional, trae

terror en

su pendón intruso de esclavitud y de esterminio;

—maél

ñana,

sí,

no está

lejos el

dia

en que caiga sobré
Democracia.

justiciero el brazo pujante de la

No

nos imaginemos sin embargo que aniquilando á

ENSEÑANZA POPULAR.
Rosas, aniquilaremos
es imposible.
cial á
al

417

principio que sostiene: no, eso
el

Se arrancará

poder y

la iniciativa

so-

ese partido infame que ha traicionado

la patria,

renegando de Mayo; pero existirán

uuchos hombres de

ese partido, aparecerán otros, educados en su escuela,

preocupados, apegados

á

las

viejas tradiciones:

habrá

siempre ignorantes que renieguen por impotencia ó envidia
del-

progreso y

la

civilización,

y

especuladoces

egoistas que sepan esplotarlos; y todos estos unidos tra-

bajarán nuevamente por rehabilitar y sostener
cipio retrógrado.

"

el

prin-

Pero es mas que probable que

la colisión

de los parti-

dos, después déla caida de Rosas,, seráen el terreno de
la

legalidad,

y que, cansado^ de tan larga y desastrosa
las

contienda,

no buscarán
la

llanuras y cuchillas
al

para

ventilar con

lanza su derecho

predominio

social.

Y

esto es lo

que todos debemos apetecer; por esto pela

lean los patriotas que sostienen

bandera de Mayo^
y
el

por que desaparezca

la tiranía, el caudillaje
al fin la

predola

minio de

la

fuerza bruta; y se abra

arena de

discusión, donde

puedan luchar pacificamente todas

las

opiniones legítimas, y conquistar con las armas de

la ra-

zón

el

poder y

la iniciativa

social, las

que se muestran

mejores y mas capaces.

Mayo, Sres. es
cial.

el

símbolo vivo de nuestra religión so-

Mayo quiere

decir fraternidad, igualdad, libertad,

448

ENSEÑANZA POPULAH.

palabras que reciprocamente se esplican y completan;

términos idénticos de
y se encarna en
la

la

trinidad misteriosa que se funde

Democracia.
Democracia,
hija

¿Pero porqué

la

primogénita de Ma-

yo, después de treinta y cuatro años de revolución, no

ha logrado convertirse en incontrastable y reguladora
institución, y

peleamos aun para asegurar su imperio?

—Porque

la tierra

donde Mayo desparramó su principio
el

estaba inculta, por que

puebla no

lo

comprendía y no

supo apreciar
rango
social;

los

derechos y obligaciones de su nuevo

y porque nuestros gobiernos, por causas

que no es de ahora examinar, descuidaron iniciarlo en
ese conocimiento proporcionándole
saria.
.-.:..•- ^.^•.?í;>
el la

educación nece.,:;^

-.-,;";•

>V-'

Desconociendo

pueblo su deber, fácilmente

lo cs-

traviaron y lo hicieron servir de instrumento á

las

am-

biciones egoístas, ó á los intereses de los partidos; y asi

tiranizado y sacrificado siempre, ninguna ventaja material

ni

moral reportó de
la

la

revolución de Mayo, y solo

aprendió en

escuela de

la

anarquía vicios y libertinaje

desenfrenado.

.

.^^^

Así entre

las fílas

de los
*'

di'irersos

- f-. v^íh^í^-^ « bandos se le oyó mil
así

veces gritar alucinado,

Ftwa la Lib&rMd;" y

ahora

mismo allí en
un

el

Cerrito, cuando derj'aiQa su sangre por

tirano, vocifera

«Lihertad» y llama esclavos á los
la

que defienden su causa,

causa de

la

Democracia.

ENSEÑANZA POPULA».

41 í)

¿Atribuiremos semejaüle aberración moral á perversidad?

—No, señores;
las

un pueblo jamás

es perverso: los

perversos y malvados son los que lo engañan y esplotan

su ignorancia.

Ademas,

grandes solemnidades de
el

Iq

Patria,

que

debieron ser para

pueblo una escuela de enseñanza,

tuvieron en los pasados tiempos
material, ó permítaseme
la

mas bien

visos de culto

espresion, de idolatría paga-

na.— El pueblo
ro

es verdad veneraba en ellas á
él,

Mayo: pe-

Mayo era un símbolo mudo para

que no comprensu Sol

día, ni hallaba luz para

comprender.— Saludaba
las calles

con Víctores entusiastas, y cantaba en

y plazas,

una canción, cuyo mérito no quiero poner en duda, pero
cuyos acentos
guerra fuese
el

lo

estimulaban solo á guerrear,

como
libre.

si la

elemento de vida de un pueblo

No

se cuidaba de esplicar al pueblo
el

en esas ruidosas
la

solemnidades,

pensamiento sintético de Mayo,

idea
el

política y social

que representaba.— Se

le

mostraba

símbolo rodeado de prestigiosa pompa, sin duda para

que se
nal,

divirtiese
si

en mirarlo, ó

le

diese

un

culto

maqui-

como

en ese culto no debiera ser,

semejante á

todos, la

espresion viva de una creencia social.

¿Se creia acaso, que con música, fuegos y luminarias
se solemnizan dignamente los grandes recuerdos, y tra-

diciones de

la

vida de

un pueblo

libre?

— Así

hacen

los

gobiernos tiránicos.

—Acordaos

del

panem

eí circenses

de

420
los

ENSEÑANZA POPLLAH.
Raraanos en tiempo del imperio; de
la

las fiestas

de

inauguración de

tiranía de Rosas, y de las horribles

bacanales de que ha sido testigo Buenos Aires.

Pero en
y
fin

las

Democracias, donde

el

pueblo es

el

móvil

de todo, donde está destinado á ejercer una acción
la

incesante sobre
les

vida social, las festividades naciona-

deben ser

el

grandioso templo, donde concurran los

ciudadanos á nutrirse y fortificarse en sus creencias, á

reanimarse en sus nobles sentimientos, y á beber aquel
serio y varonil entusiasmo que acrisola y justifica el pa'

triotismo.

¿Queréis un ejemplo reciente?

Se

crije

en

los Esta-

dos Unidos un

monumento
lo

nacional:

— El

pueblo apiña-

do en derredor,

contempla

estático.

— Una
de

voz elo-

cuente se levanta de improviso para interpretar aquel

símbolo, y

la

muchedumbre
^
i

la

escucha sobrecogida de
la

patriótica devocionl

Culto magnífico

glorial

¡Lección sublime para

un pueblo demócratall

Del

mismo modo,
de

señores, hubiera sido de desear que
la patria,

en

las festividades

en

la

plaza pública de

nuestras ciudades y

villas, se

hubiesen erigido en vez de
el

cucañas, tribunas desde las cuales oyese
gir palabras vivas

pueblo sur-

que reanimasen
el

los vínculos de fray el

ternidad, y le esplií asen
1.

pensamiento de Mayo
el

Discurso del Sr. Webster, ante

monumento de Bunker -

Hill.

ENSEÑANZA

i'OI'ULAH.

421

dogma

(le

la

democracia por

el cual

derramó su sangre

heroicamente*
¿Creéis acaso que después de una educación semejante,

prolongada por muchos años, nuestra guerra
la

civil

hubiera sido tan larga, ni
posible?

bárbara tiranía de Rosas

— Pienso que no.
pueblo era ignorante
la

Pero

el

al

emanciparse,* así con-

tinuó en el transcurso de

revolución, por la cual se

sacrificó sin recoger fruto alguno.

Vino, después de

muchos

tiranuelos,

un astuto y ambicioso tirano que suallí

po engañarlo y aterrarlo; y helo

á ese pueblo sufrienél la

do su

látigo infame,

peleando por

con igual coraje y
bandera de Mayo,
piincipío mismo

decisional que mostró en sosten de

y trabajando, sin saberlo, por derribar
q-ae lo
al

el

sacó de

la

condición de vasallo^ para levantarlo
. >

rango de pueblo soberano.

Y
tros

cuenta que para

ser lógico
'

no hay que acusar
entre

al

pueblo, sino á los gobiernos

obligados

noso-

mas que en cualquier

otro pais, á tomar

la iniciati-

va de todas las reformas y mejoras sociales, y á segun-

dar activamente el movimiento emancipador de Mayo.
El pueblo no es criminal. -^Se estravió porque era

ignorante; y era ignorante, porque no lo educaron para
la

nueva vida social inaugurada en

Mayo,— para

la

De-

mocracia.
1.

l'or

Gobierno entendemos
28

los

Poderes iniciadores del Est&do.
(E.

A.)

422 La base

ENSEÍSANZA POPlLAn.
del edificio era de arena, y se

desplomó. Heal

mos

vuelto,

después de largos años de revolución,

punto de partida.
entrar en
la tiranía

Salimos del vasallage colonial para

compatricia.— Y esto debió suceder.
fatal

Nuestra revolución, á causa del encadenamiento

dé los sucesos de
bar, y ha

la

época,

empezó pOr donde debia

aca-

marchado en sentido inverso de

las revolucio-

nes de otros paises.
Al desplomarse
el

Ved

si

no en

los Estados
la

Unidos

poder colonial,

Democracia aparece

organizada; y bella, radiante de inteligencia y juventud,
brota de
la

cabeza del pueblo

como Minerva de

la

frente

de Júpiter.

Ved en Francia— Después de un

siglo de
la

preparación moral, revienta gigantesca, irresistible
revolución material.

No hay que
mas que nos

afligirse ni desesperar, sin

embargo, por

cueste.

¿Qué valemos nosotros?
la

¿Qué

son una, dos generaciones en
Nuestra guerra
bien
ella
civil

vida de'un

pueblo? ó mas

es nuestra guerra social^
el

puede considerarse como

doloroso y con-

vulsivo parto de los elementos de nuestfa regeneración

moral.

-

-•

;;

Porque

si

la

guerra

civil

en

las

sociedades viejas, ha

solido ser síntoma de disolución, en las nuevas general-

mente marca esas épocas borrascosas, en que luchan,
por tomar cuerpo y relieve,
el

carácter y la fisonomía

de un pueblo; y puede decir¿e que solo en su lígida es-

ENSEÑANZA
cuela se nutren y se
cionalidades.

POl'l

ALK.

An

forman

las

grandes y robustas na-

Aqui, señores, en vuestro pais tenéis

el

ejemplo vivo.

¿Cuándo, antes de ahora apareció mas compacta, enérgica y

verdaderamente grande
creo que

la

nacionalidad Oriental?

En

este sentido,

hemos andado mas camino,

estamos mas adelantados que muchos de nuestros her-

manos

del continente»

.

"^z

^

Tenemos, es verdad, que emprender un trabajo de reconstrucción; pero sabemos que para que este sea sólido

y duradero, para que se afirme sobre cimientos de granito, es preciso

empezar por

la

educación del pueblo.

La obra será
currir á ella

lenta y exigirá constancia,-

deberán con-

muchos operarios
lo

participantes de gloria
aliciente para
fal-

bien pequeña, y tendrá por
las

mismo poco

ambiciones egoístas; pero espero en Dios que no

tarán corazones nobles, capacidades altas que se contenten con el óbolo del pueblo, con su humilde pero sincera gratitud.

Las generaciones jóvenes especialmente son

las

que

deben dar cumplimiento

á ese laborioso

legado de nues-

tros heroicos padres, y ellas,

no dudo, se dedicarán con
quieren que sus hijos

ahinco á esa tarea de
los

sacrificio, si

bendigan y repitan alg'ma \ez:r-cumplieron digna'

viente con su deber.

Penetrado de estas verdades,

v

en

vjsla de las

amar-

i^li

ENSEÑANZA POPILAR.
el Sr. ^Jíni^lro,

gas lecciones de nuestra historia, S. E.

con esa previsión

alta del talento
el

y del patriotismo, ha
la

concebido, sin duda,
za primaria

proyecto de

obra de enseñan-

que ha tenido á bien encomendarme.

El ha conocido

muy

bien, que la educación del pue-

blo es indispensable para encontrar la segunda incógnita del
cial

problema de Mayo,— es decir,

la

regeneración so-

de su pais, y que es imposible fundar institución alla

guna democrática, salvarnos de

guerra

civil,

de

las

reacciones retrógradas, y del predominio del sable, sin

incorporar de antemano en nuestra sociedad por medio
de
cia.
la

educación

el

elemento írinario de

la

democra-

Sabe ademas que
te

las

generaciones viriles actualmená la

no podrán participar de esa enseñanza destinada
las

niñez y á

generaciones que nazcan, y que nosotros
el

no recogeremos

fruto de ella.

Pero persuadido que

vivimos en una época de transición, de preparación laboriosa y de sacrificio, quiere consagrarse con toda
la

re-

signación de un filósofo, con toda

la

abnegación de un

verdadero patriota, á esa obra lenta pero segura de reconstrucción social.

Tiempo
lud, no

es ya de

pensarlo seriamente.
feliz ni

No hay

sa-

hay porvenir

progreso sólido para estos

paises sin esta

condición,— la educación del pueblo enla

caminada ala Democracia;— qutí debe ser

bandera,

el

ENSEÑANZA
símbolo,
la

I'OPl

LAR.

i'25

religión social de los

hombres de

inleligencia

de ambas

orillas del Plata.

La enseñanza primaria en general,

es preparación

indispensable de toda cultura intelectual y moral; pero

sistemada, arreglada á las necesidades del pais, importa
la iniciativa

de una lenta transformación social; imporse ha

ta,

loque no

hecho hasta ahora^
la

la

inoculación
las en-

gradual del elemento trino de
trañas

Democracia en

mismas de nuestra sociedad, y por consiguiente
el porvenir*,
el

una verdadera revolución moral, que dará resultados
amplios en
de grande
y es en este sentido que califiqué
S. E. el

pensamiento de

Señor Ministro

Ya

veis, señores^

que no se

trata de

un catecismo cola

mún,
ni

pi

de una tarea vulgar de pedagogos, en

cual

yo

S. E. nos hallamos dispuestos á entrar.
Plantificada, pues,

en

la

República

la

enseñanza pri-

maria sobre

el

principio de' vida de nuestra sociabilidad,
la

—la democracia,— las demás partes de
como

pública ins-

trucción deberán brotar y desarrollarse armónicamente
las

ramas de un tronco robusto, asimilándose su
al

substancia, trasmitiéndola

cuerpo social, y refundién-

dose paulatinamente en sus instituciones.— De aquí resultará

un sistema homojéneo de pública enseñanza,
á las exigencias vitales del pais, y á la cons-

acomodado

titución que lo rige.
¿llav señores conlrasenlido

mas

absiy^lo, error

mas

í :2(j

i: rs

>

i;

Ñanza

pu

i

i

la n

pernicioso en

el

estado embrionario de sociabilidad en

que vivimos, que esa multitud de métodos de enseñanza,
esa diversidad de doctrinas que se inoculan en las cabezas jóvenes,

en esas escuelas dirigidas á menudo por

ignorantes ó charlatanes pedagogos que ningún conoci-

miento tienen de nuestro modo de ser sodalt ¿Y no debemos deplorar
que confiamos
el
la

culpable indiferencia con
la patria,

porvenir de
tiernas,
la

vinculado en

esas generaciones

dicha y bienestar de los

hijos á los azares de

una educación tan viciosa?

La enseñanza
ses

libre,

buena quizá en Europa ó en

paí-

donde
la

las

creencias y tradiciones seculares arraigán-

dose en

sociedad, mantienen su equilibrio moral;--la
libre,

enseñanza

fomentada muchas veces por

la

incuria

do nuestros gobiernos, no puede sino echar incesante-

mente entre nosotros nuevos gérmenes de discordia y confusión, y á ella debemos atribuir en gran parte la
anarquía moral y
física

que nos ha devorado y

esteriliza-

do treinta y cuatro años de revolución.

Creo por

lo

mismo que

si

queremos, como no dudo, de

buena

fé la felicidad

de nuestro país, necesitamos mar-

char todos en un sentido y con una mira; y para nosotros

no puede haber, no debe haber sino un móvil y un regulador, un principio y un fin en lodo y para todo-.— la

Democracia.
El Estado Oiiontal, que

ha conquistado de hecho

la

ENSKÑANZA POPLLAR.
iniciativa
ta

427

de

la

RevolucioQ del Plata, y deíiende con tanindependencia,

heroicidad su

puede vanagloriarse
S. E. el Sr.

ademas de haber inaugurado por el órgano de
Ministro, en eldia
vista

mismo de

la

festividad de

Mayo, y á

de

los

menguados

siervos que
el

combaten su ban-

dera,

un pensamiento en
el triunfo

cual está vinculado el gran
la

porvenir y
cana.
Si,

completo de

revolución Ameri-

como debemos
en

esperarlo, ese pensamiento se rea-

liza; si la

educación democrática en todos sus ramos se
la

plantifica

República;

la historia

imparcial, no dudo,

grabará algún dia sobre su blasón de gloria estas palabras:

La

Repitblica Oriental, después de haber salvado

su independencia y la civilización del Plata, supo echar
los

fundamentos de su regeneración

social.

Temo haber abusado
do auditorio.

de

la

benevolencia del distingui-

Le pediré

sin

embargo un momento mas

para constituirme órgano de un sentimiento popular,
que es una gran verdad, y quizá
el

único resultado posi-

tivo de la larga guerra contra Rosas;

—y

es que, la fuerza
la

de ese tirano estriba principalmente en
poder, y que
lo

unidad de su
al

que ha hecho

débil, ineficaz

nuestro,

ha sido
resulta,

la

falta

de acuerdo y concentración; de lo que
la

que solo

unión íntima,

la

fraternidad sincera
la

de lodos

los patriotas,

podrá darnos

vicloiia y la pa-

cilicacion del Plata.

428

KMSEÑANZA POI>LLAH.

¿Y qué, en vano Argentinos y Orientales mezclaron

como hermanos
puede

su sangre en cien batallas^ y
el

la

mezclan

diariamente por defender
así

principio de Mayo?

¿Y se
¿Podre-

no mas romper ese vínculo santo?

mos renegar de esa fraternidad sublime fortunios comunes?— Imposible.
Los que quieren dividirnos,
porque de
la

de glorias é in-

quieren

tiranizarnos;
la

división nace la
la

lucha, y de
fuerte.

lucha

el

predominio y

tiranía del
la

mas

Los que digan que
tal

revolución Argentina y

la

Orien-

son distintas y tienen intereses opuestos porque un
se engañan ó pretenden engañarnos.

rio las separa,

Ambas

revoluciones son

una,

solidarias;

ambas son
la

hermanas gemelas nacidas de
ción de Mayo.

las

entrañas de

revolu-

¿Qué importa sea diferente
si el

el

campo de

sus banderas,
es idéntico,
'

pensamiento que una y otra simbolizan
si

indivisible;

pelean

como pelearon unidas por

la

cau-

sa de

Mayo que

es la del pueblo, y

contra el principio

retrógrado y sus secuaces los tiranos?

La idea de Mayo, pues,
todo en
historia
^

se sobrepone á todo,

domina

la

vida de arabos pueblos desde que
el

empezó su
esa

común

veinte y cinco de

Mayo;— y ame
las

grande y salvadora idea, deben postrarse todas
biciones mezquinas, todas las preocupaciones
Sino, mirad bien;
el

am-

locales.

principio retrógrado, vencedor en

ENSEÑANZA POPLLAI»

.

i29
el

Buenos Aires, os ha invadido, y
rito

allí lo
la

tenéis en

Cer-

encarnado en un Oriental, con
es siervo de

diferencia que ese

hombre

un amo,

es traidor y lo trae á su

patria en la punta de bayonetas Argentinas.

Y

para percibir mejor

la

unidad íntima de entrambas
y veréis que en los

revoluciones, echad

la vista

campos

orientales, acá en Montevideo, luchan quizá por la últi-

ma

vez cuerpo á cuerpo uno y otro principio; y que

da--

do que por un revés de fortuna inesperado sucumbiese
independencia oriental, caerían con
tuciones todas las esperanzas, los
ella y

la

vue?tras instiprincipios

dogmas y
por
la

democráticos inaugurados en
de Mayo; pero caerían,
sí,

el Plata
tal

revolución

en

caso, sobre los cadáve-

veres de orientales y argentinos, y sobre los de vuestros

generosos hermanos, los hombres libres de
cia

Italia,

Fran-

y España.
es el ángel de fraternidad

La Democracia, señores,

que ha reunido todos esos hombres de climas diferentes..
¿Sabéis qué bandera lleva en su diestra?

—La bandera de
á
la

Mayo,

.

Marchemos, pues, todos unidos como hermanos

sombra de

ese símbolo santo, que es el galardón de esel

peranza y de salud, y que ahora como en

pasado, on-

deando sobre nuestras cabezas nos abra
victoria.

el

camino de

la

A nombre

de

la i)alria

Argentina,

á

nombre de

los

i30

EINSKÑA.NZA PüPlLAR

ilustres mártires de la revolucioa
la

de Mayo, yo proclamo

fraternidad indisoluble de todos los patriotas, tanto

Orientales

como Argentinos, de

todos los hombres que

defendieron, defienden ahora y sostendrán en adelante
el

principio de Mayo, que no
.

es:

otra

cosa que la

Demo-

cracia

¿Aceptareis

mi

voto, señores?

Me

parece que es
á

la

mejor,

la

mas digna ofrenda que podemos hacer

Mayo.

REVOLUCIÓN DE FEBRERO EN FRANCIA.

Acaba de realizarse ea Francia una revolución
ejemplo en
la

sin

historia y de inconmensurable medida.
al

En

tres dias

ha caido

empuje de un pronunciamiento
al

1.

Este escrito fué dirijido
siguientes palabras:

editor del Consercador de Montevideo,

con

las

"Me

haria Vd.

un

servicio insertando

en

su Diario la adjunta parte de un trabajo algo extenso que concluyo y cuya publicación no hallo como poder verificar por ahora.

"Me
llada la

determino á hacerlo de esa parte, porque contiene desarro-

idea fundamental de todo el escrito, y porque corriendo el tiempo perdería el interés de oportunidad." Su servidor affm.

Estetan Echeverría.
Julio
2'¿

de 181N,

(<i

)

Á'fi'i

IIEVOLICIO^ DE FEBUKHO
bajo sus

nacional

la

dinaslia de Julio, y

escombros

se

han sepultado para siempre

los últimos vestigios del ré-

jimen monárquico feudal guillotinado en 93.

El

dies-

tro fundador de esa Dinastía ha visto desaparecer

como

por encanto
pié sobre el

la

obra de 18 años de afanes, y ponerse de

primer trono del mundo qut imajinó dejar
á

en patrimonio
jestad
del

su familia, una nueva majestad,
la

la

MaLos

pueblo para proclamar

República.
la

soldados han fraternizado con ese pueblo;

sangre ape-

nas ha corrido y
fácilmente
el

el

Rey de

las Barricadas,

que olvidó tan
al

origen de su realeza, ha huido

estranjero

sin llevaren pos de sí sentimiento alguno de
ni de simpatía de la Francia,

admiración

¿Qué

significa todo esto?

¿Qué sentido tiene? ¿Es

acaso un acontecimiento efímero producido por causas
transitorias^ ó

una de esas revoluciones
la

fásticas

que

ini-

cianuna nueva Era en
la

vida de la

humanidad? ¿Porqué

Europa

se

conmueve como herida de un sacudimiento
articulado por
la

eléctrico al oir el grito de la República
la

gigantesca voz del pueblo francés? ¿Porqué

Amése

riga puesta de pié sobre sus

nevados Andes escucha co-

mo

atónita y regocijada el
allá

tremendo murmullo que
si

levantabas

de los mares, como

medio mundo

es-

tuviese en horas de

un prodigioso labor de alumbra-

miento y de regeneración? iCuestion inmensa que no
nos loca resolver! ¡Cuestión preñada de arcanos que
la

REVOLicioN
filosofía

di:

febhrro
la

433

europea iluminada por

Providencia, estu-

diará y

comprenderá en todo su lleno y profundidad! En cuanto á nosotros, Americanos, no podemos ni
ese grande

queremos considerar

acontecimiento, sino

de un punto de vista americano, es decir, con relación
á
la

influencia

mas ó menos remota que inevitablemente
la

ejercerá sobre
rica del

sociabilidad y los deslinos de la

Amé-

Sud.
estado actual de los pueblos cristianos es impopolítica

En
sible

el

que una revolución

ó social sucedida en

el

seno de cualquiera grande sociedad europea, no afecte ó

conmueva mas 6 menos

el

pensamiento individual y

la

sociabilidad de los otros pueblos;

mácsime
el

si

esa revolu-

ción
la

la verifica el

pueblo iniciador por

pensamiento y
legíti-

acción, el pueblo que

hace dos siglos marcha

mamente como

rey

al

frente del progreso humanitario,

porque tiene cabeza y corazón; inteligencia para conse-*
biry sentido práctico para realizar
ción
lo ideal

de

la

concep-

humana.
lejana
la

.

Por

que esté

la

América, por ignorante y atra-

sada que
los

supongan, por mas vallas que interpongan
la

gobiernos retrógrados que
la

despotizan para trala

bar su comunicación con
drá sustraerse á
la

Europa,

América no po-

invasión de las ideas que han enjenla

drado

la

República en Francia ni á

acción de los acon-

tecimientos que nacerán de su seno.

43

HEVOLICION DE FEBREKO
El pueblo, las masas americanas, permanecerán por

lo pronto insensibles á ese gigantesco,

pero lejano ru-

mor

de emancipación que levantan los pueblos euro-

peos; pero algunos americanas estudiosos y pensadores

que conocen

la

Europa, comprenderán

el oríjen

de ese
tarde

movimiento,
ó

lo

seguirán en su desarrollo, y
las ideas

mas

mas temprano
la

de

la

Francia republicana, sal-

drán de
})ara
la

cabeza de esos hombres bastante poderosos
el

conmover

corazón de

las

masas y convulsionar
la

sociedad Americana.

Asi ha sucedido desde que
el

América tremoló su banderado independencia:

para-

lelismo histórico de los grandes acontecimientos acaecidos en Francia, resalta en las diversas faces de
la

re-

volución Americana.
to

Este es

el

destino del pensamien-

humano, -^encarnarse de hombre en. hombre, de

pueblo en pueblo, de generación en generación, para

después

manifestarse animado

y de bulto
la

en

la

vida

práctica y social.— Asi se

ha civilizado

humanidad:

en esa
de
la

comunión y encarnación continua y sucesiva
concepciones
del espíritu

las

humano,

consiste
ella

vida una y

perpetua del género humano, y de

nace su progreso y su perfectibilidad indefinida.

Sea cual fuere pues,

la

situación social de los diverel

sos Estados Sud- Americanos, y
tjue los
la

réjimen ó despotismo
sentirán

gobierna;

mas

tarde ó

mas temprano

repercusión del movimiento de renovación iniciado

REVOLICION DE FEBRERO
por
la

4li5

Francia en Europa.

Sucederá
la

lo

que en tiempo

(le la

dominación española, en qu3
así,

América cerrada,
la

por decirlo

herméticamente, y segregada de

co-

munión

del

género humano, pudo, sin embargo, colum-

brar un rayo de luz del pensamiento europeo, y nutrir

su sangre y su cabeza con

el aire vital

de

la

revolución

de Francia y de los Estados Unidos.
Si
las

ideas

de

la

Francia
el

Republicana

en

su

viaje

de circunvalación por

mundo, han de
importa que

tocar

necesariajmente en América y han de ejercer en ella su

acción nociva ó benéfica,
rica las conozca

mucho

la

Améen

y

las pese

en su criterio, que

las estu-

die en su origen y consecuáncias, y que
lo
la

las distinga

que valen con relación

al

movimiento
lo

progresivo de

sociedad francesa y europea, y en

que puedan in-

fluir

sobre

el

progreso de su revolución y de su sociabila

lidad; por

que es indudable que

sociedad americana de progreso dis-

está

sujeta á condiciones de

vida y

tintas de la sociedad francesa y europea.

La América puede
publicana.

utilizar

mucho d^

la

Francia re^

La cuestión que

esta ha resuelto, los inte-

reses y los derechos que propala, los destinos que

am-

biciona, son solidarios de todos los pueblos; pop .eso la
entusiasta

unánime aclamación

del

mundo

ha saludado

su bandera

como

la

bandera del género humano.

Pero

la

América debe también recordar que mas de

•Í3()

REVOLI'CIÜN DE FEBKKIIO
ciego espíritu de

una vez

el

imitación y veneración
la

<Je

las cosas europeas, ó el

fanatismo de

exajeracion, ha

estraviado en los conflitos á los legisladores y estadistas

americanos, y

ha contribuido á aferrarlos en doctrial

nas ó sistemas contrarios

orden normal ya

las necesi-

dades de estos pueblos.

Este error de esos hombres

revestidos con el prestigio del poder y de la capacidad,

fecundo en reacciones y trastornos, ha contribuido á desacreditar en el
sanas, las

ánimo de
útiles y
el

los pueblos, las doctrinas

mas

mas

liberales instituciones;
las

porque
formas

reproducido con

deslumbrador aparato de

seductoras, les ha dejado

mas de un desengaño amargo

y

muy

poco ó nada para su mejora de condición.

Con la mejor buena
der introducir en
la

han creido esos estadistas po-

práctica social ideas ó instituciones

nacidas en Europa en fuerza de necesidades legítimas y

para mantener en equilibrio normal un orden de cosas
existente.

La historia de mas de un Estado amerivía de etisayos

cano nos prueba, que por esa

intempes-

tivos ydesgracití^losno se ha conseguido sino comvulsio-

nar

la

sociedad y provocar reacciones retrógradas.
la

Esos estadistas han desconocido
del espacio

ley del

tiempo y

en materia de progreso
el

social;

no han com-

prendido que

progreso para ser estable y fecundo,
á

debe ser normal, ó arreglado

una

ley de

eslabonamiento
el

y de desarrollo sucesivo; y que esa ley es

resultado

IIEVOLUCION DE FEBRERO.

437
la

de

la

tradición de la historia y de la edueacion de

so-

ciedad.

Han olvidado que
la

la

América de ayer no pue-^
envejecida-,

de maroter de par con
querido ver que no todo

Europa

no han

lo europSiO;

aunque bueno, puede

adoptarse ni realizarse en sociedades siu educación
ral ni política, siu

mo-

costumbres ni tradiciones.

*?:

^

El peligro, pues, existe ahora

como ha

existido antelas

riormente de que
cias

el espirita

de imitación ó

tenden-

ultra-reformistas se apoderen del espíritu de los
iniciadores en
las

hombres
de quicio
Lft

América y contribuyan
v^^>#á^«ft='¥fev.-i

á sacar
-

sociedades.

y^^:

:--.

América sabe ya por esperiencia, harto dolorosa,
la

que nada hay tan nocivo ala causa de

libertad y del^

progreso, nada tan fecundo en calamidades,

como esas

tentativas de reforma abortadas, esos ensayos prematu-

ros de iustituciones estrañas en sociedades que no están

dispuestas ui educadas para comprenderlas y recibirlas.

Hallamos por esto conveniente,
travíos del pasado
ficiente^

á fin

de que los es•

no

se reproduzcan, dar una idea su
la

pero esacta en su sintético conjunto de

re-

volución de Febrero en Francia; y marcar

hasta qué
la

punto ese movimiento se eslabona con
revolución de
las ideas

la

marcha de

y de

la sociabilidad

en América.

Este será

el

objeto del presente esi^rito.
verificar el

Nos concreta^
la

remos para

paralelismo histórico, á
el

repú^

blica Argentina;

porque

procesode

la

revolución ame29

Í38
ricana y
la

REVOLtCION DE FEBRERO.
situacioD social de las diferentes Estados, es

idéntico, y, porque en nuestro pais

en diversas épocas

se

han manifestado de un modo mas sistemático y com-

pleto que en otro alguno de América, las doctrinas políticas y

sociales

que

han

predominado sucesivamente
de 1789.
.

en Francia desde

la revolución

>.r

>

Creemos hacer en esto un
nuestro pais, sino también á

servicio no solameiite á
los

Estados americanos,

cuya vida
al

social, de idéntico origen, parece

encaminarse

través de las

mismas

vicisitudes, á
-^-^

un destino común
^
.

de progreso y de perfectibilidad.

Ed

cuanto á nuestra regla de apreciación de

las co-

sas europeas, y al

modo y

condiciones con que deben
las ideas

adoptarse á nuestro entender,

ó instituciones

europeas en América, nos ceñiremos á reproducir algo
escrito en el

año 37.

^

-

--

-

-

'

«f

«m

«Pediremos luces ala inteligencia Europea, pero con
ciertas condiciones.»
;~

%

".

^

.-ií*,.,t,.

.

-^
la

«El

mundo
el

de nuestra vida intelectual será á

vez

nacional

y humanitario.

Tendremos siempre
las

un. ojo

clavado en

progreso de

naciones y
-^..

el

otro en las

y^
y

entrañas de nuestra sociedad. ^íi>*a^v.^

«Nuestro labor será doble: acopiar semilla y sembrarla;

conocer

las

necesidades de la nación y concurrir con
al

nuestras fuerzas

desarrollo

normal de su vida y
.;

al lo-

gro de sus gloriosos destinos.^

UEVOLUCION DE FEBRERO.

439

«Solo serán progresivas para nosotros todas aquellas
doctrinas que teniendo en
vista el porvenir
la

procuren
igualdad

dar impulso

al

desenvolvimiento gradual de

de clases ó

á la

Democracia.»

,

II.

J;

SENTIDO FILOSÓFICO

DE LA REVOLUCIÓN DE FEBRERO EN FRANCIA.
El género humano pasa por todas faces de una educación sucesiva.
Ltssing.

laS"

Videtur
nire posse.

homo ad perfectionem
Leibnitz.

ve-

La humanidad
,:

es

como un hom-

bre que vive siempre y aprende continuamente. Pascal.

La revolución de Francia tiene necesariamente un
sentido filosófico.
Ella debe ser la manifestación
la

viva

de un pensamiento sintético inoculado por

filosofía

en

el

seno de

la

sociedad francesa y elaborado paulatinalas

mente por ella; porque en
peas no puede

grandes sociedades eurorevolución
al

concebirse ni realizarse

440
giina social, sin

REVOLUCIÓN DE FEBRERO. que
la

razón
ella,

humana prepare de
y sin que exista

ante-

mano
la

los

elementos de
la

madura en

cabeza de los que

inician una idea generatriz y doel

minadora que regule y moralice
deesa revolución.

empuje y desarrollo

Ese pensamiento regulador y engendrador, comprende todo:— ideas particulares y generales, intereses
efí-

meros y permanentes, relaciones individuales, sociales é internacionales, instituciones de todo género; en una
palabra todos los elementos de
civilización de
la

sociabilidad y de la

un pueblo; y comprendiéndolo todo, pro-

cura encaminarlo en vista de una trasformacion adecua-

da á
de

las

necesidades morales, intelectuales y materiales

la

sociedad.

Ese pensamiento no es un pensamiento abstracto, parto solitario de
la

razón sino una concepción racional
la

deducida del conocimiento de

historia, y del

orga-

nismo animado déla sociedad, y elevado ala categoría
de
la

ley de

engendramiento sucesivo de
la

los

fenóme-

nos sociales que constituyen

vida de una nación.
la filosofía,

Ese pensamiento
que solo
las leyes

lo

elabora y revela
la historia

por

ella

estudiando

puede desentrañar

generales del desenvolvimiento progresivo de

la civilización

humanitaria, y porque solo
lo

ella,

leyendo
fu-

en

lo

pasado y en

presente, puede profetizar lo

turo.

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
Pero
sita
la filosofía

441

de

la

época no es una planta parátiene raices en la

que se nutra por

sí sola;

de épocas

pasadas.
la del

La

filosofía del siglo

XIX
.

es hija lejítima de

XVIII y anteriores.

Pedro Leroux, en su famoso escrito sobre
continuidad que une
el siglo

la
'

%

de

XVIII al XVII,

y en su

magnífica y profunda obra, titulada— La

humanidad,

su principio y su porvenir,

^

ha demostrado de un mo-

do evidente, que
el siglo

la

Francia después de haber tomado en

XVII

la

iniciativa en sicología

por Descartes y

de haber producido á sus dos continuadores Malebranche y Arnauld dejó á
la

Inglaterra y á la

Alemania

la

elaboración del pensamiento cartesiano, es decir
tudio en abstracto del
del espíritu
del

el es-

Yo ó de

la

naturaleza intrínseca
la la

humano, para concentrarse en
del

solución

problema

hombre en concreto ó de
la

humani-

dad y echar

los

fundamentos de
al

doctrina de la perel el

fectibilidad que ha de salvar

mundo; que
y que en

siglo

XVIII principia y concluye con

ella

confin

de ambos siglos esta doctrina vino á colocarse para dar

hombres una nueva revelación de su existencia y de sus destinos, infundirles un sentimiento mas vivo de
á los

su fuerza y abrir

la el

era notable del siglo XIX.

En
1.

efecto,

si

racionalismo, considerándolo
de!añol833.

como
'

Inserto en la "Revista Enciclopédica"

-^

2.

Publicada en 1840.

i42

REVOLUCIÓN DE FEBRERO,
virtual

una potencia

y solidaria, debia concluir que

el

hombre

es

sensación sentimiento y conocimiento invi-

siblemente unidos, porque de estos tres
fiesta la trinidad
al

modos

se

mani-

de su alma; era preciso que estudiando
natural de vida
la filosofía

hombre en su estado
el

de relación con

sus semejantes y
solución,

universo,
la

preparase otra
diese

que unida á

solución sicológica nos

una definición completa
nes.

del

hombre en
la

todas sus relacioal fin

Esta tentativa

la

hizo

Francia

del siglo

XVllI,
la

proclamando por boca de Turgot y Condorcet
la

doctrina de

perfectibilidad, presentida anteriormen-

te

por Pascal, Perrault, Fontenelle y otros.
Casi
á

un tiempo con
Italia,

la

Francia, Bacon en Inglaterra,

Vico en

Leibnitz,

Lessing Kant, Fichte y otros
á la elaboración

en Alemania, contribuían
trina; hasta

de

esta doc-

que

al fin

San Simón en nuestro tiempo,
la serie

recojiendo

el

legado de

no interrumpida de

inila-»

ciadores franceses, lo trasmitia enriqueciendo con su

bor

á las generaciones nuevas,

esclamando con acento

profético: «La edad de oro que

una ciega tradición code noso-

«locó hasta ahora en el pasado está delante
«tros.

El porvenir se muestra á los ojos de los pueblos

«no como un escollo sino como un puerto.

Marche-

amos como un

solo

hombre, según

la bella

espresion de

«un poeta antiguo, inscribiendo sobre nuestra pacifica

«bandera— fi'/Paraúo

terrestre está delante de nosotros.»

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
Después de
la

443
la perfectibi-

muerte de este apóstol de
año 25,
la

lidad acaecida en el

escuela San-simoniana
la verifi-

emprendió inmensos trabajos para encontrar
cación histórica y científica de
la

doctrina del maestro,
la

y empezó su propaganda metódica por
revolucion de Julio debida en ^parte á

prensa.

La-

ella, fué

de he-

cho

la

manifestación

mas solemne de que

la

Francia no

había olvidado su misión de iniciativa del progreso en
el

mundo, y de que adoptaba
la

las

opiniones dogmáticas

de

escuela
-

San-simoniana como
.

su lejitima he-^
v.

rencia.

Libre
á la

la

prensa entonces, abierto un campo ilustrado

actividad y á las aspiraciones ideales del espíritu
la

humano,

escuela San-simoniana que profetizaba
el

la

edad de oro en

porvenir, y en posesión de una solu-

ción sintética de todos los problemas sociales, aspiraba á

una reorganización de
cetro de
la filosófia,

la

sociedad francesa,

empuñó

el

dejando

muy

atrás y pronto olvidala

da á

la

escuela Ecléctica, que desconociendo
la filosofía

tradición

progresiva de

francesa, habia por impotencia
la

y egoísmo transigido con
la

Restauración, legitimando

Carta otorgada en virtud del derecho divino, amalgaesplicado lo pasado y lo presente por no se qué

mado y

ley de fatalismo histórico, y reconocido

como bueno y
una existencia
la

lejítímo todo lo que estaba en posesión de

forzada y transitoria.

La Revista Enciclopédica y

444

UEVOLUCION DE FEBRERO.
tri-

Independiente fueron por algunos años, su ruidosa

buna de propaganda dogmática.
Pero organizada en verdadera asociación y considerándose,

como dijimos

antes, en posesión de

una

síntesis
pros-»

social, la escuela

San-simoniana tentó realizar su

pecio ideal de Sociedad,- atrayéndose para esto prosélitos

por medio de una activa y elocuente predicación

pública.

Llamada por esto ante

la

barra de

un tribunal,

procesada y condenada por ojeriza del poder, hubo de
dispersarse ya herida de

disentimientos profundos so-

bre puntos capitales de doctrina., ó para revestir una
actitud militante engrosando algunos clubs republicanos

ó para derramar en

la

sociedad

el

germen de todas
la

las

doctrinas de porvenir que hoy proclama
blicana.

Francia repu'

Pedro Leroux,
do á Rainaud,

el

gran metafísico de

la

Escuela asociay á

cabeza realmente
la

enciclopédica,

otros adeptos de
cias

doctrina, distinguidos en las cien-

y en

las letras,
la

emprendieron entonces

la

publi-

cación de

Enciclopedia del siglo XIX.
.y

Esta obra profunda
á pesar del

notable bajo todos respectos,

inmenso caudal de monografías y tratados

especiales sobre los diversos

ramos

del saber

humadoc-

no que posee nuestra época;

esta obra

destinada esla

pecialmente á una esposicion sistemática de
trina y del progreso

de

la

perfectibilidad,

resume y

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

445
el

examina de un punto de

vista

nuevo todo

labor inte-

lectual de la Francia hasta el presente.
el

Idéntica solo en

nombre
la

á la

Enciclopedia

metódica del siglo pa-

sado,
ta

continúa sin embargo, ó

mas bien
el

se sien-

sobre

su

base
la

para

complementar
francesa

magnífico

monumento que
á la

intelijencia

ha regalado Pero
al

humanidad, en poco mas de medio

siglo.

paso que esta, esencialmente crítica y tecnológica, prepara con

una mano

el
al

campo para
método

la

reconstrucción de la

ciencia

conforme

analítico y experimental de
la

Descartes y de Bacon, y con

otra echa el corrosivo y

destructor veneno en las entrañas de una sociedad cor-

rompida, y de un orden social decrépito é impotente
para
el

bien:— aquella en

vista del

aniquilamiento de

las creencias, de la relajación
ciales,

de todos los vínculos sofacticia

de

la

exhumación y rehabilitación
se contrae á

de to-

do

lo pasado,

una obra de organización y
la

de reconstrucción fundada en

tradición progresiva

de

la filosofía

y de

la

revolución francesa de 4789.

La

del siglo XVIII tuvo

por misión

principal

destruir,

aniquilar por su base el edificio secular de todos los

despotismos— el
el

privilegio teocrático el aristocrático y
las sagradas
las

monárquico; desenmascarar todas
de todas
las

impos-

turas; descubrir el orijen

usurpaciones y

calamidades sociales; atacar
rores lejitimados por
el

preocupaciones, los erla

tiempo y por

costumbre; rea-

446
bilitar al

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

hombre y

á

la la

humanidad en sus derechos y
emancipación de
la

proclamar por último

razón y

el

dogma de

la

perfectibilidad

humana.

La

del siglo

XIX

hija de la del

XVIII y en posesión de sus conquistas en
el

mira de una Era en
tica

porvenir palingenésica, dogmá-

en

el

fondo, reúne los primitivos materiales para
social

una reorganización
dades déla época y
condiciones de
ria
la

que se atempere

á las las

necesileyes y

realice

harmónicamente

vida

humana

descubiertos en

la

histo-

por

la Filosofía.

Después de estos trabajos, Leroux director y colaborador principal de
la

Enciclopedia del siglo
el

XIX

á quien

puede considerarse como
minante de
bre
la

órgano mas

fiel

y mas cul-

la filosofía actual

en Francia, en su libro so-

Humanidad

se contrajo á la demostración histó-

rica y metafísica de la ley del progreso ó del

desarrollo

continuo y sucesivo de

la

vida humanitaria.
lo prin-

En
cipal,

esta obra

que hemos tomado por guia en

Leroux presenta como resultados sustanciales del
la filosofía

trabajo de

en los dos últimos siglos con relaal

ción

al

hítmbre individual y
el

hombre

colectivo ó en su
las

vida de comunión con
guientes defíniciones.
1.^

género humano,

dos

si-

El

hombre

es sensación

sentimiento y conoci-

miento invisiblemente unidos.

2^

El

hombre no

es solamente

un animal

sociable

REVOLUCIÓN DE FEBUERO.

447
socie-

como

lo definían los

antiguos; el

hombre vive en

dad y no vive sino en sociedad; esla sociedad ademas
es perfectible y el

hombre

se perfecciona en esa socie-

dad perfeccionada.

üé
la

aquí, esclama, el gran descubrimiento
la filosofía.

moderno y
sociable, si

suprema verdad de

Ahora
por
la

bien:

si el

hombre

es

un animal

voluntad del Creador está destinado á vivir en
si

incesante comunicación con sus semejantes,

eso es

no solamente una necesidad, sino también una ley de su
ser,

hay necesariamente un modo natural y normal de
del

comunión y asociación
los

hombre con

el

hombre, ó de

hombres entre

sí.

Si el

hombre

es perfectible y la sociedad perfectible,

hay igualmente un modo natural y normal de promover
y realizar esa perfección individual y social; hay una ley

de solidaridad y participación mutua que debe presidir
al

trabajo

común

social, y

determinar su objeto.

Por último,

si la

sociedad es perfectible, hay entre toobligación recíproca de conal

das las sociedades

humanas

currir cada una por su parte

progreso y perfectibiliellas solidaridad
el fin
:

dad común; hay por consiguiente entre
de destino y comunión necesaria
lizarlo.
^

con
;

de rea-

-

.

.

^

.

Pero hay mas:
vivir

el

destino del

hombre no

es solamente

en comunicación permanente con sus semejantes

448

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
el

sino también con

universo y con Dios; porque

el

hom-

bre, sicológicamente hablando

como

dijimos antes,

es—

sensación,

sentimiento

y

conocimiento:— sensación,

para ponerse en relación con todo lo que no es él,—

sentimiento para realizar su comunión necesaria con
las

criaturas afectivas

como

él

y gozarse y sufrir con
si,

ellas,— conocimiento, para conocerse á
las leyes

comprender

de

la

naturaleza y de

la

humanidad y propen;

der á observarlas y realizarlas.

Esa comunicación necesaria del hombre con sus semejantes con
sino de un
del
el

universo y con Dios, sin
latente, es el

la cual

no vive

modo

derecho imprescriptible
la

hombre: su reconocimiento constituye
r^-

libertad

humana.

De

esta triple

manifestación de

la

virtualidad
la

del

Yo humano,
ó
el E'5/ado,
^

resulta

h propiedad,

la

familia,

patria
la

manifestaciones también necesarias de
del
el

comunión
so.

hombre con
hombre no
lo

sus semejantes y el univervive por

— Porque

solo, ni

para

solo, sino

también por

que no es
^

él,

y para lo que no

es él.

:

Así para que
1.

el

hombre

exista realmente es preciso

mismo que comunicación 6 participación recíproque cada uno tiene en sí. También signifíca la identificación y unión procedente de esa comunión. La vida, dice Leroux, es una comunión— comunión con Dios, coComunión,
\o

ca de

la virtualidad

munión con nuestros semejantes, comunión con

el

universo.

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
que se sienta
existir en su

449

semejante ó en cierto número

de seres que lo rodean, de

modo que su Yo

se encarne

en esos seres y se

le

aparezcan por decirlo

así objetiva-

mente en cada

instante de su vida;

— es

necesario que

su personalidad se
tria,

identifique en la familia, en la pa-

en

la

propiedad, y se manifieste de bulto en ellas
su existencia misma.

como una emanación de
que
el

Así es

hombre

es

inconcebible sin familia, sin patria,

sin propiedad.

Pero
ver
al

la

familia, la patria, la propiedad,

pueden absor-

hombre, tiranizarlo, coartando ó violando su dela

recho á

comunión con sus semejantes, con
la tiranía

el

universo
la escla-

y con Dios.— De ahí

por una parte, y
el

vitud por otra; de ahí

el

mal para

esclavo y

el

crimen

del tirano; de ahí la guerra entre el opresor y el opri-

mido.

^
El

Esto ha sucedido en los pasados tiempos.
bre ha sido sucesivamente esclavo, ora de

hom-

la familia

ora déla patria, ora de la propiedad, y no ha llegado

todavía á posesionarse de

la

plenitud de su derecho de

hombre.
¿Por qué ha sucedido esto? Porque se ha desconocido
ó violado
sus
la

ley divina
el

de

la

comunión

del

hombre con
hecho caúa

semejantes y

universo y de
la

la

solidaridad de

todos los hombres; porque

familia se ha

para oprimir

al

hombre,

la

Patria se ha hecho cosía

450
para oprimir
al

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

hombre,

la

Propiedad se ha hecho casia

para oprimir también; ó lo que es lo mismo, porque una

porción de hombres se han creido privilegiados y de raza
destinados á sobreponerse á los demás desconociendo y

usurpando su inviolable derecho.

Pero se acerca
del

la

Era de

la

completa emancipación

hombre.

En

la

mayor
la

parte de las sociedades cris-

tianas el despotismo de

familia casta va desapareciendo;
la

en algunas

el

despotismo de

patria ó del Estado-casta,

existe organizado y en otras pierde terreno, diaá dia;

pero

el

despotismo de

la

propiedad-casta,

domina jene-

ralmente en Europa.
bre por
el

De
del

ahí la explotación del

homel

hombre; ó
'

pobre por
la

el rico;

de ahí

proletarismo,

forma postrera de

esclavitud del

homel

bre por

la

propiedad.

No

es ya

como en

las

sociedades antiguas esclavo

hombre de
patria-casta;

espíritu y de

cuerpo, de
la

la

familia y déla

no es ya como en

edad media, y todavía
el propietario,
le

en Rusia, siervo del terrazgo; pero

el

poseedor de los instrumentos de producción

impone

una especie de servidumbre onerosa por
nización del trabajo.
1.

la
.

mala orga.

^

Proletarismo denominación que comprende todas

las ciases tra-

bíijadoras

y

asalariadas.

Proletario el que

no tiene propiedad alguna
la

y vive del salario que le dan por su trabajo. 2. La cuestión de la organización del trabajo es sin duda
difícil

mas

que ha puesto á

la

orden

del

dia

la

Francia Republicana, y

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
El proletario trabaja dia y noche para
al

451
enriquecer

propietario ocioso; cambia el sudor de su rostro por

el

sustento para

él

y su familia.

La retribución de su

trabajo no es equitativa; apenas le basta para alimentarse;

no puede aglomerar fondo alguno de ahorros para
hijos, curarse

educar á sus

en

las

enfermedades, pro-

veer á las necesidades imprevistas y prepararse una

cómoda -vejez:

el proletario

no puede, en una palabra,

ser nunca propietario, ni salir de su miserable condición,
ni habilitarse para ejercer

derecho alguno

social.

El poseedor de los instrumentos de producción lo esplota, pues, lo hace servirá su

provecho como un anicuando no
lo

mal de carga por un mísero
ja de sus talleres

salario,

arro-

ya enfermo ó impotente para

el tra-

bajo.

Y

¡cuántos en
la

momentos de

crisis industrial

ó

comercial ó por

invención de una máquina,

no ha-

llando empleo á sus brazos, se ven impelidos á la meii-

dicidad y

muchas veces

al

crimen, ó inscriben deses-

perados en su bandera
ble divisa de los obreros

de emancipación esta terride León

— «Yivir
.

trabajando ó

morir combatiendol

»

'

puede considerarse insoluble por ahora. Sin embargo, no se hará poco en estudiarla y ventilarla empeñosamente; el porvenir la resolverá. Asi ha sucedido con todas las grandes cuestiones sociales: al proponerse han parecido quiméricas ó insolubles; y cuando en el transcurso de' tiempo se han dilucidado la razón humana ha concluido por odoptarias como verdades inconcusas y por convertirlas en institución social.
1.

Insurrección de los Mutuelistas ó trabajadores de

León en

1834'

452

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

El proletario, entre tanto, es hombre

como

los

demás

hombres, y en virtud de
leza,

la

ley de Dios y de su naturala

en virtud de su derecho inviolable á
el

comunión
al

con sus semejantes y
de todos á
los

universo, tiene derecho igual
la familia,

goces de

de

la patria

y de la

propiedad; tiene sobre todo derecho á vivir y alimentarse

con su trabajo.

Vosotros ricos,

dominadores que
disponéis de

organizáis la sociedad á vuestro

modo y

todo

el

poder de

ella

para oprimir á vuestros hermanos;
le

vosotros, que creyéndoos privilegiados de raza,

ne-

gáis ó violáis su inviolable derecho á la participación de

esos goces^ cometéis

un atentado contra

la ley divina

de

la

unidad y de

la

solidaridad de todos los hombres.

Esta, que desgraciadamente es

mas

ó

menos

la

condi-

ción del proletarismo en todos los paises cristianos de

Europa y América,
revela de

si

se

eceptuan los Estados Unidos,
vicio radical

un modo palpable un

en

la

orga-

nización de las sociedades actuales que afecta ó aniquila
el

derecho del hombre con relación especialmente á
la patria;

la

propiedad y á
principio

revela sobre todo

la falta

de un

supremo de simpatía y moralidad que sirva
la

de regulador en
bajo, ó

distribución y retribución del tra-

en

la

participación recíproca de los goces de la

propiedad y de la patria.

Ese principio no es otro que
y de
la

la ley

divina de la unidad

comunión de todos

los

hombres, mal compren-

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
dida hasta ahora.

453Í

Por esta causa
Por eso
la
la

el

mal ha reinado y

reina sobre la tierra.

familia, la patria y la
el

propiedad han enjendrado

esclavitud y
lejos

mal para

la

mayor

parte del género

humano,

áe contribuir

al

bien y perfecion común.

Pero
riendo
el

la

humanidad para emanciparse

del

mal adqui-

el

conocimiento de esa ley divina que ha puesto
la

bien de todos y de cada uno en
los

unidad y en

la

co-

munión de todos

hombres, ha necesitado tiempo;

ha sido necesario que pasase por todas las pruebas, que
esperimentase todas
las

formas de
fi^jrro

la esclavitud,

que

gi-

miese bajo

el

yugo de

de todas las tiranías, para

que tuviese revelación clara del principio divino de su
emancipación y entrase purificada, en
la

plenitud del

derecho, á realizar sus grandes destinos.

La

historia

no

es otra cosa

que esa educación sucesiva del género
'^

humano.
La
filosofía

áéi siglo

XIX
la

estudiándola y comprenlas

diéndola,

ha abierto á

humanidad

puertas del

paraiso de

la perfectibilidad.
la

Dios acaba de inaugurar

en

el

mundo

Era de su completa emancipación por

boca del primer pueblo del

mundo.
la socie-

Cuando

ese principio regenerador sea generalmente

comprendido y convenientemente organizado,

dad que hasta ahora ha sido una aglomeración de seres

humanos

dividida en Castas, perpetuamente

hostiles,
30

454
de

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
y siervos, de opresores y oprimidos, se con-

amos

vertirá en

una verdadera asociación de iguales en derela

chos y obligaciones, en

cual todos, bajo

el

imperio

déla ley divina de

la

.comunión de

las criaturas soli-

darias, vivirán y trabajarán por el bien y la perfección

recíproca y común.
las

Cesará entonces

la

guerra entre
sola fa-

naciones.

El género

humano formará una
misma

milia unida por el vínculo de esa

ley, y se rea-

lizará la Santa Alianza de los pueblos, profetizada
la

por

revolución francesa en 92 para concluir con todas las
las Uranias.
-

servidumbres y con todas
Para que
el

mal y

la

guerra cesen, para que

el

despo-

tismo desaparezca, para que no haya esclavos de nin-

gún género, para que

el

hombre recobre

su dignidad y

sus derechos, es necesario, dice Leroux, á
filosofía francesa:

nombre de

la

Que

la familia

sea tal que el

hombre pueda desarrosin ser oprimido.

llarse y perfeccionarse

en su seno

Que

la

patria ó la sociedad sea tal

que

el

hombre pue-

da desarrollarse y perfeccionarse en su seno sin ser opri-

mido.

Qué

la

propiedad sea

tal

ó esté de

tal

modo

organi-

zada que

el

hombre pueda

desarrollarse y perfeccionarse
sin ser oprimido.

en ellay por medio de
ílé

ella

aquí

el

programa

del porvenir.

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

455

Ahora

bien,

resumamos.
la

El hombre es perfectible,

sociedad perfectible, el

género humano perfectible.

En

virtud de

la ley

de Dios y de su ser,

el

hombre

tiene derecho inviolable á la

comunión con sus seme-

jantes con el universo y con Dios.

En

el ejercicio

de

ese derecho consiste su libertad:— coartarlo ó violarlo
es

crimen y

tiranía.

El hombre no puede vivir de un

modo normal, de-

sarrollarse ni perfeccionarse sino estando en la plenitud

de ese derecho.

La Jamilia,

la Patria, la

Propiedad, manifestaciones

necesarias de la virtualidad del

hombre con

relación á sus

semejantes y

al

universo, deben organizarse de

modo

que

el

hombre pueda

desarrollarse y perfeccionarse

libremente en su seno;
el

—de modo que perfeccionándose
que comprende
la

hombre,

la

sociedad,

familia, la

patria y la propiedad, se desarrolle igualmente y se per-

feccione.
Si
los

hay comunión necesaria entre todos

los

hombres

hombres son entre

solidarios, es

decir—hay entre

ellos

un principio supremo de obligación y de responmutua.
la

sabilidad

Este principio no es otro que la ley

moral ó

ley del deber, procedente de la necesidad y

naturaleza
Si

misma

del

hombre.
los

hay comunión necesaria entre todos

pueblos

456

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
igualmente

Ó sociedades de hombres, todos ellos son
solidarios.

La solidaridad mutua de
'

los

hombres y de

los
la

pueblos
caridad

no es otra cosa que

el

precepto evangélico de
la filosofía

comprendido y

aplicado por

de un

modo

mas amplio y completo, como la ley de las criaturas solidarias entre sí, como la ley de la identidad y por
consiguiente de identificación del Yo y del no Yo, del

hombre y de su semejante.
La caridad
que suicidaba
gregaba de
la

del Cristianismo
al

no era organizable, por

Yo ó

á la libertad del

hombre, y

lo se-

comunión necesaria con su semejante, hasí

ciéndolo renegar de

y de todo lo terrestre para absoral

verlo en Dios; porque con relación
cía á
ril.

próximo

se

redu-

un sentimiento de piedad y de conmiseración estéLas criaturas humanas nada eran ni debían ser
el cristiano sino

para

relativamente á Dios, único centro
la

de aspiración de su alma, y

caridad no reconoce en-

tre ellos vínculo alguno necesario

en esta vida terrestre.

La solidaridad mutua

solo es organizable.
los

La

solidaridad

mutua de todos
la

hombres, moral y
el

socialmente hablando, es

Fraternidad ó

amor muvínculo

tuo que aproxima y reúne por medio de un
"Solidaridad," lo

ticipación

mismo que obligación, responsabilidad y paró participes, y responsables mutua De abí "Solidarios" con arreglo á un principio de obligación necesaria.
I.

REVOLUCIÓN DE FEBUERO.

457

simpático y necesario^ en ana comunión, en una obli-

gación solidaria, en una aspiración indefinida á todas las
criaturas racionales.

En
la

la

Fraternidad, por consiguiente se refunde toda
lo

ley

moral ó del deber en

que se refiere á
sí,

las

re-

laciones de los

hombres entre

de

la

sociedad, y de

unos pueblos con otros.

De aquí
por
la

el

principio de la Fraternidad

*

proclamado
ella

Francia republicana y aplicado por
la la

por

la

primera vez á

sociabilidad;
síntesis del
la

principio destinado á
individual y so-

complementar
cial

hombre

y á enjendrar

trinidad democrática de la Liberel cual

tad, la Igualdad y la
la libertad

Fraternidad;— principio sin

y

la

igualdad son quiméricas ó desorganizado-

ras:— trinidad regeneradora que á imitación déla Francia

pondrán por divisa en su bandera todos

los

pueblos

libres del

mundo.

principio filosófico de la Fraternidad, sin esplicarlo

Once años hace que nosotros proclamamos en Buenos Aires el como lo hicimos posteriormente. Entonces como ahora creíamos que la Libertad y la
1.

Igualdad no eran organizóles de un modo normal 7 estable en nuestro pais, sino por medio de ese principio de moralidad y de unidad, ó
sin que su espíritu animase todas las instituciones sociales.

Hoy que

la

Francia Bepublicana ha inscripto en su bandera

la trinidad

democrática
ej

que nosotros entonces invocamos, y que está en via de organizar

principio de la Fraternidad, tenemos motivos para creer que no Íba-

mos descaminados.

458
Todos
nos.
los

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.

hombres pues son

libres^ iguales

y herma-

Libres para ponerse en comunión
tes y el universo

con sus semejan-

y realizar en

ella

y por medio de^ ella

su desarrollo y perfección individual.
Iguales en derechos y obligaciones, ó solidarios en la
fruición del

bien y de la perfección social, pero con

arreglo á

la

medida de sus fuerzas y actividad.
trabajar en unión por el progreso y
«

Hermanos para

la perfectibilidad indefinida del

hombre, de

la

sociedad

y del género humano.
Para los inválidos, para
los

huérfanos, para los igla

norantes, para los propietarios, para todos sus hijos,

sociedad ó

el

Estado tiene estrañas simpatías, tiene alma
reconoce^ moralmente, solidaria

generosa, porque se

del destino de todos ellos, porque profesa el principio

moral de

la

solidaridad de todos sus miembros.
la

El Estado, cabeza visible de

sociedad, ejerce las

funciones de verdadera providencia social;

ampara á

todos sus miembros; canoce las necesidades de todos y

procura satisfacerlas sin distinción alguna; proporciona
educación á todos con un
fin

de mejora y'de perfección

y marcha

al

.

frente del progreso social llevando escrito

en su

pacífica bandera: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
los

Todos

pueblos son libres, iguales y hermanos.

Libres para ponerse en comunión unos con otros y

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
el

459

universo, y para realizar por medio de ella su per-

fección.

Iguales en derechos y obligaciones, pero con arreglo
á la

medida de sus fuerzas y actividad.
trabajar en

Hermanos para
la

común por

el

progreso y

perfección indefinida del género
El género

humano.
que bajo
el ojo

humano

es

una

sola familia

vigilante de la Providencia

marcha por una
el
-

serie de pro-

gresos continuos á realizar en
nocidos.
;

tiempo destinos descor-

:

V

:

"

Hay, por
raleza
blos,

la

voluntad del creador, por la ley de

la natu-

humana comunión

necesaria entre todos los pue.

y todos

ellos son entre sí solidarios.
los

Cuando todos
la

pueblos reconozcan
del

la ley

divina de

unidad y de

la

comunión

género humano y se con-

sideren solidarios de un destino de perfección
el

común,

principio moral de

la

Fraternidad los

iluminará y
la

gobernará en sus relaciones recíprocas cesando

guerra

que

lo

ha despedazado hasta ahora; y en, virtud de ese

principio que los hace recíprocamente solidarios y res-

ponsables, que concreta

el el

bien de todos en

el

de cada

uno, y

el

de cada uno en

de todos, los pueblos fuertes

y mas adelantados ampararán á los débiles y atrasados,
salvarán á los oprimidos, y respetando el derecho y la
justicia, ejercerán
la

en

el

mundo

la

iniciativa lejítiraa de

propaganda del progreso y de

la

libertad.

Esta es la

460
grande,

REVOLUCIÓN DE FEBREllO.
la benéfica,

misión que Dios

les

impuso cuando

los hizo grandes.

De

ahí

un nuevo^principio,

el

principio de
la

la

Frater-

nidad de todos pueblos proclamado por

Francia Re-

publicana en 92 y en 48; principio organizable ahora,

pero no entonces por
destinado á cambiar
las

el

estado del

mundo; principio

bases del Derecho internacional,
sí,

á trasformar las relaciones de los pueblos entre

y á

unir pacíficamente sus esfuerzos y esperanzas en una
santa y sublime aspiración de progreso y de perfectibilidad.
•'

>:-

-^-í-

--

-.;-^-

K<:»^----.'

.:^^Mtó.

,

^

Es para realizar en
dora esperanza de
la

el

tiempo esa magnífica y consolala

humanidad que

Francia se ha
el

puesto de pié, en Febrero y ha proclamado ante

mun-

do

la

República.

Y
la

la

humanidad

se

ha estremecido de
si

júbilo al oir

voz de la Francia, como

Dios
'

le

anunciase por su

boca una nueva Era palingenésica
veló
el

parecida á la que re-

cristiaiismo ahora 18 siglos.
el
la

La Francia es
la Filosofía

pueblo revelador que á nombre de

y de

humanidad y bajo

la inspiración di-

vina, se levanta el primero victorioso en la

lucha,

des-

pués de haber santificado con su sangre los dogmas del

nuevo cristianismo.
1.

,\
lo

Era palingenésica,

mismo que Era de regeneración

REVOLUCIÓN DE FEBRERO.
Dios dio á
la

461

Francia

la inteligencia

de todo para dela

sempeñar tan
en
la

alta

y noble misión; Dios

hizo fuerte

especulación

como en

la

acción; Dios puso en su

mano

el cetro rey, el cetro del pensamiento, y en sus la

entrañas un corazón simpático y generoso para con

humanidad; por esto su palabra viva enjendra

el

bien,
los

por eso saludando con un abrazo paternal á todos
pueblos del mundo, los convida á
la la

santa

comunión de
la

Libertad,

de

la

Igualdad y de la Fraternidad— á
al

comunión que ha de redimir y regenerar

género hu-

mano— á
el

la

comunión que

presintió
el

el

cristianismo en

pasado y realizará la Filosofía en

porvenir.
la filosofía

En

esta parte
asi

hemos hablado el lenguaje de
la

porque

lo

requiere

materia.

Cada ciencia tiene

su idioma propio, y las letras del país ganan aclimatando
el

de

la filosofía.

El resto de nuestro trabajo que comprende el^sentido
histórico, el sentido folitico

y social de

la

revolución de

Febrero y por último, paralelismo histórico entre la Francia y la República Argentina, será mas al alcance
de todos, y procuraremos vulgarizar en
él esta

teoría fi-

losófica que nos hemos adelantado á publicar, porque

la

clavo esplicativa del pensamiento sintético y de

la

divisa simbólica de la revolución de Febrero.

FIN

DEL TOMO CUARTO.

|

ÍNDICE DEL TOMO

IV.

Páginas.

Advertencia

Dogma

Socialista de la asociación de

Mayo, precedido de
movimiento inte1

una ojeada retrospectiva sobre
lectual en el Plata

el

desde

el

año 1837
el Plata

Mayo y
Cartas

la

enseñanza popular en

205

áD. Pedro de
el el

Angelis, editor del Archivo Ameri-

cano, por

autor del

Dogma

Socialista,

y de

la

Ojea-

da sobre
el

movimiento

intelectual

en

el

Piala desde

año 37.

Montevideo, 1847.

Tarta primera. 229

»

«

ÍNDICE DEL TOMO
^

IV.
Páginas.

Carta segunda— Independencia argenlina— Federación
ó localismo

— Federación
año 1821

resista

— Unidad
el

ó centra-

lismo según nuestra historia hasta
Crítica
tario

año 1819
uni-

de

la constitución
el

de este año

— Partido

en

— Su

doctrina y programa gu-

bernativo

Congreso del año 1826

Crítica de su

constitución

— Facción

unitaria

— r de Diciembre
el

de
el

1828

Nuestro pensamiento político

año 37 y

presente

— Retrospecto — Sistema
,

municipal

—Algu263 327

nas observaciones sobre
ricano

el articulo del

Archivo Ame-

Manual de enseñanza moral, para
Discurso para
la

las escuelas

primarias.

festividad

del

25 de Mayo de 1844 en

Montevideo
Revolución de Febrero en Francia

412
431

'»^H«-

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