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Texto: Reflexiones acerca de la biologización de lo cultural

Autor: Cátedra de Antropología.

La dimensión biológica se constituye en explicación, no solo en el campo de la naciente


antropología, sino en general en todo el pensamiento social y político de la época. Si
estamos de acuerdo en que los conceptos y teorías de cualquier disciplina son
“construcciones sociales”, es decir, productos de un contexto sociohistórico
determinado y en el cual cobran sentido, podemos rastrear como las categorías básicas
del evolucionismo, por ejemplo la selección natural y la supervivencia del más apto, se
fueron conformando, desde fines del siglo XVIII, como consecuencia del interés de los
científicos sociales por el progreso. Esa idea de progreso estaba apoyada en la razón
humana propia del iluminismo francés, escuela filosófica que posibilitó la revolución
francesa de 1789 y las posteriores revoluciones burguesas que se dieron en Europa y
América. Se trató de neutralizar las ideas igualitarias. De esta forma la biologización de
la teoría socio-cultural surgió para neutralizar las ideas igualitarias, ya que las mismas
ponían en riesgo las jerarquías sociales, ya que cualquier ciudadano, esforzándose,
podía llegar a alcanzar los privilegios de las clases más altas. Es por eso que la
biologización contribuye a construir una diferencia que no pueda ser transpuesta o
modificada.
En el siglo XIX se le dio gran importancia a los procesos biológicos. Los gobernantes
implementaron políticas directamente vinculadas al control de las condiciones de vida
de sus poblaciones. Era un período donde, por el capitalismo industrial, les interesaba
controlar las condiciones de salud de las poblaciones obreras para obtener su mayor
rendimiento laboral, es decir, mantener la salubridad de la fuerza de trabajo al menor
costo posible se convirtió en un asunto de estado.
El postulado de igualdad entre los hombres y de los derechos de los ciudadanos a la
vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son declarados por Thomas Jefferson en la
declaración de la independencia de los EE.UU. A mediados del siglo XIX no había una
verdad más evidente que la de que todos los hombres habían sido creados desiguales.

Hacia un positivismo reduccionista: salubridad y cuerpo, explicaciones desde el


higienismo y la somatología

Durante la época de la ilustración se estaba constituyendo una visión sobre la salud que
ponía el acento en la higiene y las distintas formas de intervención del gobierno para
controlar los peligros sanitarios que acechaban a las poblaciones urbanas. Esto se daba
por el propio proceso de expansión, que provocaba hacinamiento por una desordenada
urbanización.
Higienismo: Comienza a implementarse en el siglo XIX a través de estrategias urbanas:
 Tapar lodazales
 Alejar industrias
 Alejar cementerios, mataderos y hospitales.

Con los avances de los avances de las ciencias de la vida, emergían debates sobre
conceptos como:
- Evolución
- Monogenismo: teoría que sostenía el origen único de la humanidad.
- Poligenismo: teoría que sostenía la diversidad de origen del genero humano.
- Unidad o diversidad psíquica del hombre
- Selección natural y monogenismo
- Selección natural y eugenesia: aplicación del estudio de la herencia al
perfeccionamiento de la raza humana. Aunque la idea de eugenesia, es un
concepto que ya circulaba desde la época de Platón, adquirió gran importancia
en la segunda mitad del siglo XIX. Francis Galton propuso una mejora de la
especie humana evitando las enfermedades degenerativas de la sociedad,
identificando como fuente de su propagación a la ignorancia y a la pobreza

La antropología tuvo un papel fundamental en la consolidación de la teoría higienista.


El discurso antropológico sostenido por los médicos hace referencia a las diferencias
biológicas y morales. Se definieron los males y peligros y para prevenirlos se
prescribían formas de comportamientos respecto de la alimentación, la vivienda, la
bebida, la sexualidad, la maternidad y la higiene personal entre otras cosas. Algunas
medidas:
• Desinfección de lugares públicos
• Fumigación de casas
• Normatización de la prostitución
• Tratamiento de enfermedades venéreas.
• Surgimiento de la asistencia pública

Conceptos centrales del higienismo:


1. Intervención
2. Prevención
3. Estadística: actúa en un doble sentido. Describe el estado
sanitario, y a su vez, da cuenta de los grupos que son preligrosos.
Esta distinción de los grupos considerados de riesgo o “peligrosos” no deja de llevar
implicado un tinte de valores y demuestra como las sociedades informan y socializan a
sus miembros en ciertos arquetipos ideales del cuerpo, del bienestar físico y mental, de
patrones de conducta higiénica y no higiénica y de estigmas asociados a ciertas
enfermedades.
En el siglo XIX salud era sinónimo de progreso y enfermedad de atraso. Con el
concepto de enfermedad se asociaba a la clase pobre, por ende se asociaba, también con
inmoralidad.
La búsqueda ilustrada del progreso pide a la ciencia de manera de eliminar esa miseria
material y moral, es decir, se pide a las ciencias biomédicas que expliquen e intervengan
sobre realidades complejas, que incluyen variables socio-culturales que son dejadas de
lado como factores explicativos; así se va consolidando una progresiva “biologización
de lo cultural”.
La antropología se constituye desde el origen en el “otro cultural”, en quienes se plasma
la exclusión de todo lo que no es “blanco-occidental y cristiano” o no coincide con los
parámetros de normalidad de la sociedad industrial.
Somatología: nace encuadrada en el positivismo poniendo en práctica el método
científico mediante de la medición y la clasificación de las distintas partes del cuerpo
humano. Surge orientada a construir una taxonomía exhaustiva de la cual, el concepto
de tipos raciales ha sido su producción más difundida.

La instrumentación de lo biológico como fundamentación del racismo

Las caracterizaciones que sistematizan a la discriminación racial la ligan a la


organización social del capitalismo expansionista. En el siglo XIX los países europeos
debían acompañar a las sociedades primitivas para llegar a la cúspide del progreso
representado por las sociedades metropolitanas.
La primera expansión colonialista fundamentaba su accionar en razones de orden
religioso, ya que de esta forma se podía superar la separación entre superiores e
inferiores. Frente al deber moral de acompañar a los pueblos primitivos en su camino
hacia el progreso, las potencias adoptaron diferentes formas. En general todas tendieron
al control directo de las colonias a través de la presencia europea. Inglaterra adoptó de
una separación socio-cultural y el distanciamiento, ya que lo consideraba como
ventajoso para la cultura nativa y para la colonizadora. La relación estaba basada en el
distanciamiento de las culturas. La expansión colonial británica tiene como
superestructura ideológica la concepción de la raza anglosajona como superior a todas
las razas existentes y con más razón a las colonizadas.
Idea de raza: Fue adoptada por intelectuales y políticos de diversas tendencias como
instrumento claves para entender el desarrollo de sus sociedades. Los grupos más
progresistas compartían la idea de preservar científicamente la pureza racial.
Explicaciones biologicistas en el campo de la criminología: De la mano de Cesare
Lombroso con su “teoría del criminal nato”. En esta se explican características sociales
y morales a partir de los rasgos somáticos y fisonómicos como las formas de las orejas,
la proporción cefálica, etc. Lombroso asociaba los rasgos físicos de los italianos del sur
a su carácter más pendenciero y violento.

La biologización de algunos fenómenos complejos sigue vigente, tanto en el sentido


común como en el marco de algunas orientaciones teóricas que se pueden caracterizar
como reduccionistas y que intentan acotar la interpretación de conductas o prácticas
humanas.
El entorno humano se puede entender como una construcción social en dos niveles de
análisis:
1) Las condiciones sociales de existencia de una población condicionan o
determinan las características biológicas de las mismas.
2) El entorno biológico y ambiental humano es una construcción social porque la
forma en que es conceptualizado y entendido depende de los conceptos
construidos para tal fin en el marco de cada una de las culturas.