Que los caminos de la vida se abran a tu encuentro. Que el sol de cada atardecer brille templado sobre tu rostro.

Que la lluvia de tus recuerdos inunde dulcemente los verdes campos de tu alma. Que el viento de tus ilusiones sea brisa suave en el viaje de tu vida. Que hasta el día que volvamos a encontrarnos, Dios nos tenga unidos en el recuerdo, y en su Paz en la palma de su mano.