C´ omo podr´ ıamos pensar

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Vannevar Bush Julio de 1945

Resumen Esta versi´ on en espa˜ nol fue publicada en marzo de 2001, en el n´ umero 239 de la Revista de Occidente, dedicado a “El saber en el universo digital” y preparado por Jos´ e Antonio Mill´ an. Se publica ahora, cinco a˜ nos despu´ es, por primera vez en Internet. Viene a cubrir la sorprendente ausencia en la Red de la traducci´ on de un texto cl´ asico, considerado por muchos como un precursor de la idea que, casi medio siglo despu´ es, dio lugar a la Web. Escrito en un momento muy significativo, a finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando la alianza de la ciencia y el horror hab´ ıa alcanzado cotas antes nunca vistas (de la experimentaci´ on m´ edica nazi a la bomba at´ omica), un cient´ ıfico, Vannevar Bush, plantea su misi´ on en un mundo posb´ elico y, entre tantos sue˜ nos posibles, escoge uno: una m´ aquina que ponga cualquier publicaci´ on del mundo encima del escritorio. ¿Cu´ al era la finalidad del sue˜ no de Bush? Sencillamente: la creaci´ on intelectual. Su utop´ ıa contempla, s´ ı, el acceso universal, pero al servicio de algo: el t´ ıtulo de su manifiesto no fue: “C´ omo conseguir´ ıamos llegar a todo” sino “C´ omo podr´ ıamos pensar” (As We May Think ). Pues bien, la World Wide Web ha realizado el sue˜ no de Bush hasta un extremo que ni siquiera ´ el se hab´ ıa atrevido a imaginar.

La presente no ha sido una guerra u ´nica y exclusiva de cient´ ıficos. Ha sido una guerra en la que todos hemos desempe˜ nado nuestro papel. Los cient´ ıficos, dejando a un lado su sempiterna competencia en aras de una causa com´ un, han
* Publicado en julio de 1945 en Atlantic Monthly, precedido de la siguiente nota del editor: ¡¡Como Director de la “Office of Scientific Research and Development” [la Oficina para la Investigaci´ on y el Desarrollo Cient´ ıfico del gobierno de los Estados Unidos], el doctor Vannevar Bush coordin´ o a unos seis mil de los m´ as prominentes cient´ ıficos estadounidenses de la ´ epoca en actividades destinadas a aplicar la ciencia al desarrollo de sistemas de armamentos. En este significativo art´ ıculo Bush presenta a los cient´ ıficos un incentivo una vez que la guerra ha terminado, y les anima a dedicarse a la ingente tarea de hacer m´ as accesible el inmenso y siempre desconcertante almac´ en de conocimiento de la raza humana. Durante a˜ nos, las invenciones de la humanidad han servido para aumentar el poder f´ ısico de las personas y no su poder mental. As´ ı, los martillos hidr´ aulicos multiplican la fuerza de las manos, los microscopios agudizan la mirada y los motores de detecci´ on y destrucci´ on constituyen los nuevos resultados, aunque no los resultados finales, de la ciencia. En este momento, explica Vannevar Bush, tenemos en nuestro poder instrumentos que, desarrollados de manera adecuada, pueden proporcionar al g´ enero humano el acceso y el control sobre el conocimiento que hemos ido heredando a lo largo de toda nuestra historia. El perfeccionamiento de estos instrumentos, de car´ acter pac´ ıfico, deber´ ıa constituir el objetivo primordial de nuestros cient´ ıficos ahora que van dejando atr´ as sus trabajos en el terreno del armamento. De manera similar al que Emerson public´ o en 1837 en The American Scholar, este art´ ıculo del doctor Vannevar Bush constituye una llamada al establecimiento de una nueva relaci´ on entre el ser humano pensante y la suma de nuestro conocimiento.¿¿

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parad´ ojicamente. ahora que la paz se aproxima. ¿Cu´ ales han sido los beneficios que el ser humano ha extra´ ıdo del uso de la ciencia y de los instrumentos que su investigaci´ on ha dado como fruto? En primer lugar. y mucho menos de recordar. La ciencia ha proporcionado al ser humano formas veloces de comunicaci´ on entre personas individuales. Ellos han desempe˜ nado el papel que les correspond´ ıa en la fabricaci´ on de dispositivos destinados a derrotar al enemigo. El investigador se encuentra abrumado por los descubrimientos y conclusiones de miles de compa˜ neros. le ha permitido el almacenamiento de las ideas y le ha otorgado la posibilidad de manipular este archivo y extraer de ´ el ideas. Han sido. en estos momentos en que parece que el final de la guerra se aproxima. como consecuencia. muchos de ellos han podido continuar sus investigaciones en los mismos laboratorios en los que trabajaban en tiempos de paz. todos los cient´ ıficos han conformado un gran equipo pero. Profesionalmente. y no s´ olo de la vida de sus componentes individuales. al menos en parte. de modo que lo han ido liberando progresivamente de la enfermedad y han aumentado su esperanza de vida. Sin embargo. y sus objetivos contin´ uan siendo los mismos que antes de la guerra. nuestros m´ etodos para transmitir y revisar los resultados 2 . sus diferentes conclusiones a medida que van viendo la luz. por el contrario. han trabajado en estrecha colaboraci´ on con f´ ısicos procedentes de pa´ ıses aliados nuestros en el conflicto y han sentido la satisfacci´ on de alcanzar sus metas. Asimismo. en concreto. pues la guerra apenas les ha obligado a abandonar sus caminos habituales. cada vez est´ a m´ as claro que hoy en d´ ıa nos estamos quedando atr´ as debido a nuestra creciente especializaci´ on. los que han debido concebir nuevos m´ etodos para llevar a cabo las inesperadas tareas que les han sido encomendadas.compartido entre ellos muchas cosas y han aprendido muchas otras. le han proporcionado un creciente conocimiento de sus propios procesos biol´ ogicos. 1. su vestido y su vivienda. de modo que el conocimiento evolucione y perdure a lo largo de toda la existencia del g´ enero humano. los f´ ısicos los que se han visto apartados con m´ as violencia de su camino habitual. otorg´ andole la promesa de una mayor salud mental. se enfrentar´ an ahora a un grado de indecisi´ on m´ as bien peque˜ no. hasta el punto de no disponer de tiempo para aprehender. el esfuerzo de construir puentes entre las distintas disciplinas resulta cada vez m´ as superficial. los investigadores m´ edicos. De hecho. podemos preguntarnos: ¿a qu´ e se dedicar´ an los cient´ ıficos a partir de ahora? Los bi´ ologos y. han arrojado luz sobre las interacciones de sus funciones ps´ ıquicas y fisiol´ ogicas. Hay una enorme monta˜ na de investigaciones cient´ ıficas que no para de crecer pero. de modo que el trabajo compartido ha resultado especialmente estimulante para todos. los que han debido abandonar sus investigaciones acad´ emicas para dedicarse a la construcci´ on de artilugios de destrucci´ on. adem´ as de aumentar su seguridad y liberarlo. En definitiva. podemos afirmar tambi´ en que la especializaci´ on resulta cada vez m´ as necesaria para el progreso y. Han mejorado su comida. me pregunto si ser´ an capaces de hallar nuevos objetivos que se encuentren a la altura de su val´ ıa. han aumentado su control sobre el entorno material. de las ataduras de la existencia primitiva. Al mismo tiempo. Sin embargo.

pero los costes de construcci´ on y mantenimiento de un aparato como aquel resultaban enormes por entonces. Es m´ as. Sin embargo. Hace dos siglos. existen signos de un cambio en esta situaci´ on.de las investigaciones tienen varias generaciones de antig¨ uedad y. fotograf´ ıa avanzada que puede registrar lo que se ve e incluso lo que no se ve. La suma de las experiencias del g´ enero humano est´ a creciendo de una manera prodigiosa. un aparato como el que Leibnitz concibi´ o exced´ ıa con mucho el trabajo que tal dispositivo podr´ ıa ahorrar. pues la coyuntura econ´ omica de su ´ epoca se lo imped´ ıa: en efecto. Leibnitz concibi´ o una m´ aquina calculadora que conten´ ıa gran parte de las caracter´ ısticas de los recientes dispositivos basados en teclados. contando incluso con una generosa ayuda econ´ omica para su ´ epoca. Si el tiempo adicional dedicado a escribir obras cient´ ıficas y el dedicado a leer las que han escrito los dem´ as pudiese ser cuantificado. C´ elulas fotoel´ ectricas capaces de ver los objetos en un sentido f´ ısico. combinaciones de rel´ es que pueden llevar a cabo secuencias de movimientos con mayor fiabilidad y miles de veces m´ as r´ apido que cualquier ser humano. La dificultad parece residir no tanto en que cuanto publicamos resulte irrelevante con respecto a la amplitud y variedad de las inquietudes de hoy en d´ ıa. la complejidad y la falta de fiabilidad eran sin´ onimas. en comparaci´ on con los cuales un microsegundo es un largo lapso de tiempo. Su concepci´ on era lo suficientemente s´ olida. Y este tipo de cat´ astrofe contin´ ua repiti´ endose en nuestros d´ ıas y entre nosotros: logros verdaderamente significativos se pierden entre el marem´ agnum de lo carente de inter´ es. Y es que. el trabajo necesario para construir... mediante c´ alculos. qu´ e parte del esfuerzo realizado durante los meses anteriores ya habr´ ıan tenido a su disposici´ on. en la actualidad. por lo que no se podr´ ıa depender en absoluto de ella. las leyes de la gen´ etica que Mendel formulara se perdieron durante toda una generaci´ on debido a que no llegaron a o´ ıdas de aquellos cient´ ıficos capaces de llegar a comprenderlas y difundirlas. incluso restringiendo su elecci´ on a campos muy concretos del conocimiento podr´ ıan llegar a sentirse profundamente desanimados si se les demostrase. la m´ aquina que Leibnitz habr´ ıa construido en aquella ´ epoca habr´ ıa estado expuesta a frecuentes aver´ ıas. han dejado de resultar adecuados a la finalidad que persiguen. tubos de rayos cat´ odicos que vuelven visibles sucesos tan breves que. Disponemos de infinidad de ayudas de tipo mec´ anico por medio de las cuales podemos llevar a cabo una transformaci´ on en los medios de cient´ ıficos de archivo. v´ alvulas capaces de controlar potentes fuerzas por medio del uso de una fuerza menor que la que un mosquito necesita para mover sus alas. puesto que un uso lo suficientemente amplio del papel y el l´ apiz podr´ ıa cumplir la misma misi´ on que su invenci´ on. Todos aquellos que intenten mantenerse al d´ ıa del pensamiento actual por medio de la lectura continua y detallada. aun en el caso de que un fara´ on del antiguo Egipto dispusiese de dise˜ nos 3 . Leibnitz no pudo materializar su idea. en aquella ´ epoca anterior a la de la producci´ on en masa. Sin embargo. sino en que las publicaciones han sobrepasado los l´ ımites de nuestra capacidad actual de hacer uso de la informaci´ on que contienen. un cambio posibilitado por los potentes instrumentos que estamos comenzando a utilizar. la proporci´ on entre ambos resultar´ ıa sorprendente. y los medios que utilizamos para desenvolvernos a trav´ es de la mara˜ na de informaciones hasta llegar a lo que nos interesa en cada momento son exactamente los mismos que se utilizaban en la ´ epoca de aquellos barcos cuya vela de proa era cuadrada. y durante muchas d´ ecadas. en aquella ´ epoca. tampoco pudo llegar a construir su gran m´ aquina aritm´ etica. Sin ir m´ as lejos. Charles Babbage.

El mundo ha entrado en una era de dispositivos complejos pero altamente fiables y econ´ omicos al mismo tiempo. similar a la que posee al menos una de las c´ amaras existentes en la actualidad. Por compleja que sea su concepci´ on. asimismo. resulta altamente fiable. En la actualidad. La c´ amara fotogr´ afica del futuro contendr´ a. sencillamente. el progreso en el campo de la fotograf´ ıa no va a detenerse. se pueden construir m´ aquinas con piezas intercambiables con gran econom´ ıa de esfuerzo. en el sistema telef´ onico de conmutaci´ on autom´ atica que. ha de estar en continua ampliaci´ on. as´ ı como la precisa situaci´ on y alineaci´ on necesarias durante el proceso de su construcci´ on habr´ ıan mantenido ocupado a un maestro artesano de los antiguos gremios durante meses. Las lentes ser´ an de foco universal y funcionar´ an a cualquier distancia a la que se pueda acomodar el ojo humano sin ayuda alguna debido. en definitiva. produce una luz brillante –el tubo o v´ alvula de c´ atodo caliente que se utiliza en los aparatos de radio– se fabrica en la actualidad por cientos de millones de unidades. La c´ amara fotogr´ afica dispondr´ a. lo que es a´ un m´ as importante. encerrada al vac´ ıo en un delgado contenedor de cristal. por medio de la impresi´ on. habr´ ıa debido comprometer en la construcci´ on de las miles de piezas que lo componen todos los recursos de su reino. y el veh´ ıculo se habr´ ıa estropeado en su primer viaje a Giza. En la actualidad. en la c´ amara de cine o en el autom´ ovil. a su corta distancia focal. si se conecta al soporte adecuado ¡funciona!. Esta c´ elula fotoel´ ectrica tendr´ ıa como misi´ on ajustar autom´ aticamente la expo- 4 .expl´ ıcitos y altamente detallados de un autom´ ovil. los existentes se encuentran sumidos en un proceso de modificaci´ on y expansi´ on. Pensemos. una reducci´ on de tama˜ no a una d´ ecima parte con respecto a lo que existe en la actualidad. Proyectemos a continuaci´ on esta tendencia en el futuro. almacenado en alg´ un lugar y. Ciertamente. algo que conlleva. hoy en d´ ıa se fabrica por unos treinta centavos la unidad. ha de poder ser consultado. Para que un archivo resulte u ´til a la ciencia. Su enorme cantidad de piezas. las m´ aquinas actuales funcionan con enorme grado de fiabilidad. hacia un resultado si no inevitable al menos l´ ogico. se distribuye por todo el mundo en paquetes y. de los discos fonogr´ aficos y de los cables magn´ eticos. necesariamente. de una c´ elula fotoel´ ectrica en el saliente de tama˜ no ligeramente mayor que un una nuez al que nos hemos referido m´ as arriba. que contribuir´ an a la expansi´ on de la idea de la minic´ amara. Es ya inminente la aparici´ on de nuevas lentes y de materiales m´ as r´ apidos. si no. Y de ello se ha de derivar. Los contactos el´ ectricos han dejado de cortocircuitarse cuando hemos llegado a comprenderlos por completo. en su parte frontal. en menor grado. Pero tambi´ en nos ayudamos de las pel´ ıculas cinematogr´ aficas. confeccionamos todo tipo de archivos por medio de la escritura y la fotograf´ ıa y. a pesar de sus cientos de miles de contactos. No hay m´ as que pensar en la humilde m´ aquina de escribir. Incluso. sin embargo. alguna consecuencia. Una espira de metal que. en el caso de no aparecer nuevos medios para confeccionar archivos. 2. Tomar´ a fotograf´ ıas de tres mil´ ımetros cuadrados de superficie. que posteriormente deber´ an ser proyectadas o ampliadas. un saliente de un tama˜ no ligeramente mayor al de una nuez. de c´ amaras m´ as autom´ aticas y de pel´ ıculas de grano m´ as fino. y llegase a comprenderlos en su totalidad.

y el dispositivo para operar el disparador y desplazar la pel´ ıcula en el interior de la c´ amara quedar´ ıa correctamente situado de una vez por todas en el momento mismo de introducir la ´ pel´ ıcula. impregnadas con una emulsi´ on diazoica. pues no debemos olvidar que las mejoras en las t´ ecnicas estereosc´ opicas est´ an a la vuelta de la esquina. si el potencial el´ ectrico no se mantiene estable en el tiempo. este tipo de fotograf´ ıa se da en dos formas. la placa fotogr´ afica deb´ ıa estar h´ umeda en el momento de la exposici´ on. En muchas ocasiones resultar´ a de gran utilidad ser capaces de disparar el obturador de la c´ amara y ver la fotograf´ ıa inmediatamente despu´ es. sin duda alguna. el cient´ ıfico del futuro se mover´ ıa libremente por su laboratorio o por el campo objeto de su estudio y. Desde hace ya cincuenta a˜ nos. en color. en el futuro. Cuando un objeto apareciese dentro de sus l´ ımites. se ha utilizado para elaborar archivos o registros: un puntero que se mueva por toda la superficie del papel puede producir trazos en ella y. ¿Seguir´ a existiendo la fotograf´ ıa en seco? En la actualidad. Cuando Brady llev´ o a cabo sus fotograf´ ıas de la Guerra Civil estadounidense. podr´ ıa pulsar el disparador de su minic´ amara para fotografiarlo con un apenas audible “click”. en su parte superior para que no estorbase a la visi´ on. un peque˜ no cuadrado. Esta producir´ a sus resultados. por lo que la imagen es ya visible instantes despu´ es de haber sido operado el disparador de la c´ amara. la l´ ınea va aumentando o disminuyendo de grosor en concordancia con sus variaciones. y es posible que la c´ amara incluso sea estereosc´ opica. de modo que registre las im´ agenes por medio de dos lentes separadas entre s´ ı a una cierta distancia. cada vez que se tropezase con algo interesante de registrar. Sin embargo es posible que. no necesitan ser sometidas al proceso del revelado. este proceso es algo lento. de modo que una ligera presi´ on bastar´ ıa para tomar la fotograf´ ıa. En la actualidad. ¿Suena a fantas´ ıa? Pues lo u ´nico de fant´ astico que en todo ello hay es la idea de poder tomar tantas fotograf´ ıas como pudiera resultar u ´til. La pel´ ıcula fotogr´ afica tendr´ a capacidad para unas cien exposiciones. 5 . As´ ı. A medida que se mueve. no tenga por qu´ e estar h´ umeda en absoluto. Hoy en d´ ıa ha de estar h´ umeda durante su revelado. algunos papeles impregnados con ciertas sustancias qu´ ımicas se vuelven oscuros en los puntos en los que un contacto el´ ectrico los toca. El puntero dibuja sobre la superficie del papel una serie de l´ ıneas con peque˜ nos espacios entre una y otra. Una exposici´ on a un gas am´ onico destruye la emulsi´ on que no ha sido expuesta y permite que la pel´ ıcula reci´ en impresionada pueda observarse a la luz del d´ ıa.sici´ on a una amplia variedad de niveles de iluminaci´ on. pero habr´ a alguien que conseguir´ a acelerarlo en el futuro porque con el grano de la pel´ ıcula no se dan problemas que puedan entretener demasiado a los cient´ ıficos encargados de la investigaci´ on de materiales fotogr´ aficos. Otro proceso de fotograf´ ıa en seco en uso hoy en d´ ıa es tambi´ en lento y m´ as o menos torpe. Existen desde hace ya alg´ un tiempo pel´ ıculas fotogr´ aficas que. Por ello. Este cambio en la apariencia del papel se consigue por la transformaci´ on qu´ ımica que el campo el´ ectrico produce sobre una sustancia a base de iodo contenida en la emulsi´ on. Uno de los cristales de un par de gafas normales y corrientes podr´ ıa tener dibujado. El cable que opera el disparador de la c´ amara podr´ ıa descender a trav´ es de la manga de la persona que la maneja y llegar hasta sus dedos. se encontrar´ ıa perfectamente encuadrado para ser fotografiado. Este esquema de confecci´ on de registros se utiliza en la actualidad para la transmisi´ on de facs´ ımiles. como si fuesen ojos de cristal.

el potencial el´ ectrico del puntero va variando en concordancia con las variaciones de la corriente que. No hay m´ as que pensar que. en la actualidad. La velocidad es necesaria en el caso de la televisi´ on. El esquema b´ asico de reducir el tama˜ no de un archivo. Ser´ ıa necesario que la pel´ ıcula tratada fuese m´ as r´ apida en su acci´ on que los ejemplos presentes. La combinaci´ on de proyecci´ on ´ optica y reducci´ on fotogr´ afica est´ a produciendo ya algunos resultados en el terreno de los microfilms para fines educativos. Siguiendo este esquema. ha ido convirtiendo en impulsos el´ ectricos las lecturas de una c´ elula fotoel´ ectrica dedicada a explorar el documento original. La otra diferencia se reduce al uso de una pantalla que brilla moment´ aneamente cuando los electrones la alcanzan. Este aparato se podr´ ıa considerar. si se desea. En cada instante del proceso. los equipos de televisi´ on transmiten diecis´ eis im´ agenes por segundo de una calidad razonable. el registro de la imagen se lleva a cabo por medio de un rayo de electrones en movimiento en lugar de por medio de un puntero. en lugar de al de un papel tratado o de una pel´ ıcula fotogr´ afica cuya superficie queda alterada de manera permanente. una c´ elula fotoel´ ectrica podr´ ıa observar. una escena real an´ alogamente a como lo hace una c´ amara fotogr´ afica. obtendr´ ıamos como resultado una c´ amara r´ apida para fotograf´ ıa en seco. S´ olo alguien muy osado podr´ ıa predecir que este proceso continuar´ a siendo torpe. Esta dificultad podr´ ıa superarse permitiendo al haz de electrones actuar en uno solo de los compartimentos de una partici´ on y situando a presi´ on la pel´ ıcula en el otro. y sus potencialidades 6 . va recibiendo del emisor que. El proceso es lento y la imagen pobre en detalles. lento y pobre en detalles en el futuro. cuando el documento original se haya explorado en toda su extensi´ on. La objeci´ on m´ as seria. como una c´ amara fotogr´ afica con la caracter´ ıstica a˜ nadida. siempre y cuando esta partici´ on permitiese que los electrones se moviesen perpendicularmente a su superficie y les impidiese esparcirse hacia los lados. sin embargo. Al igual que la fotograf´ ıa seca. contiene posibilidades demasiado amplias como para ser ignoradas. pero es posible que llegue a serlo. l´ ınea a l´ ınea. es que este esquema conllevar´ ıa el tener que colocar la pel´ ıcula en una c´ amara de vac´ ıo. pero constituye otra forma de fotograf´ ıa en seco en la que la fotograf´ ıa est´ a lista en el instante mismo de ser tomada. a su vez. Aunque es cierto que de una manera algo tosca. Y este proceso s´ olo se diferencia del que acabo de describir en dos puntos fundamentales: en primer lugar. se habr´ a creado en un lugar remoto una copia id´ entica a ´ el. Si se utilizase una pel´ ıcula fotogr´ afica tratada en lugar de una pantalla brillante y se permitiese al aparato que he descrito m´ as arriba transmitir una imagen aislada en lugar de una sucesi´ on de im´ agenes. en realidad. a trav´ es de los cables telef´ onicos. la microfotograf´ ıa a´ un tiene un largo camino que recorrer. Por tanto. puesto que el haz de electrones se comporta con normalidad u ´nicamente en un entorno enrarecido. la oscuridad de la l´ ınea dibujada en el papel del aparato receptor es id´ entica a la del punto de la imagen que la c´ elula fotoel´ ectrica est´ a leyendo en el documento del emisor. tales particiones se podr´ ıan construir en la actualidad y es muy poco probable que limiten el desarrollo general de la t´ ecnica. para examinarlo posteriormente mediante proyecci´ on en lugar de a simple vista. por la sencilla raz´ on de que un rayo de electrones se puede desplazar por la imagen a una velocidad mucho mayor que un puntero. puesto que su finalidad es transmitir im´ agenes en movimiento y no est´ aticas. de poder tomar fotograf´ ıas a una gran distancia.

Incluso bajo tales condiciones. en una prensa rotativa y a gran escala cuesta una peque˜ na fracci´ on de un centavo de d´ olar. ¿Cu´ anto costar´ ıa imprimir un mill´ on de copias? Si tenemos en cuenta que imprimir una sola p´ agina de un diario. La compresi´ on. y que todo el material contenido en la Enciclopedia Brit´ anica podr´ ıa entrar en una hoja de unos veintiuno por veintisiete cent´ ımetros. El material para el microfilmado de la Enciclopedia Brit´ anica costar´ ıa unos cinco centavos de d´ olar y podr´ ıa ser enviado por correo por otro centavo. seguido de un intrincado proceso de composici´ on tipogr´ afica. y este aspecto de la cuesti´ on lo tratar´ e m´ as adelante. se dar´ ıa un factor de reducci´ on de diez mil a uno entre el volumen del archivo ordinario en forma de libro y su r´ eplica en microfilm. microfilmado. Hoy en d´ ıa. la mera compresi´ on no resultar´ ıa suficiente. podr´ ıa acarrearse en una furgoneta. no necesitamos u ´nicamente confeccionar y almacenar un archivo. ¿Y la preparaci´ on de la copia original? Esta pregunta nos conduce hasta el siguiente aspecto de nuestra cuesti´ on. si as´ ı lo desea. impresi´ on y distribuci´ on. Respecto al primer estadio del procedimiento. Posteriormente. Y todos estos factores est´ an mejorando con gran rapidez. Pensemos en la posibilidad de alcanzar un factor lineal de uno a cien en el futuro e imaginemos tambi´ en una pel´ ıcula fotogr´ afica del espesor del papel. resulta de gran importancia cuando abordamos la cuesti´ on de los costes. se mostraba una m´ aquina denomina- 7 . en el interior de una caja de cerillas. pero se encuentran presentes todos los elementos para. para introducir un registro en el archivo utilizamos el m´ etodo de ejercer presi´ on con un l´ apiz o el de pulsar las teclas de una m´ aquina de escribir. Los l´ ımites vienen impuestos por el grano de la pel´ ıcula. conseguir que sus palabras habladas den como resultado directo un archivo mecanografiado. libros. peri´ odicos. folletos publicitarios y correspondencia equivalente a mil millones de libros. y una biblioteca de un mill´ on de vol´ umenes podr´ ıa caber en una esquina de nuestra mesa de escritorio. pues. con el microfilm se pueden emplear reducciones de factor lineal de uno a veinte sin que ello afecte a la claridad de la visi´ on cuando en material se amplia de nuevo para examinarlo.son altamente sugerentes. Toda la Enciclopedia Brit´ anica cabr´ ıa. la raza humana ha producido un archivo total. se da un proceso de compilaci´ on y correcci´ on. dejando los costes de material aparte. Incluso la m´ as moderna gran biblioteca no se consulta de manera general: s´ olo unos pocos se aventuran en peque˜ nas porciones de ella. aunque tambi´ en se podr´ ıa usar otra m´ as fina. la excelencia en la calidad del sistema ´ optico y la eficiencia de las fuentes de luz utilizadas. En una reciente Exposici´ on Universal. sin embargo. 3. con las t´ ecnicas de reproducci´ on fotogr´ afica del futuro los duplicados en grandes cantidades podr´ ıan tener un coste aproximado de un centavo de d´ olar por unidad. En la actualidad. desde la invenci´ on de los tipos de imprenta m´ oviles. En la actualidad lo puede hacer de manera indirecta. en forma de revistas. podemos preguntarnos “¿dejar´ a el autor del futuro de escribir a mano o a m´ aquina para hablar directamente con el archivo?”. octavillas. Todo lo que necesita es utilizar los mecanismos ya existentes y alterar su lenguaje. hablando a una esten´ ografa o a un cilindro de cera o cer´ amica. Por supuesto. todo esa ingente cantidad de material. Si. sino tambi´ en ser capaces de consultarlo.

la grabadora podr´ ıa registrar tambi´ en sus comentarios para a˜ nadirlos al archivo del proyecto. posteriormente. reescrita en un lenguaje ordinario. por lo general. Este podr´ ıa constituir. Si se habla a trav´ es del micr´ ofono. para que exista un v´ ınculo entre ellos. el de extracci´ on de material del archivo existente y el de inserci´ on final del nuevo material en el cuerpo general del archivo com´ un. en ciertos acontecimientos p´ ublicos durante los cuales una se˜ norita pulsa l´ anguidamente unas teclas mirando hacia la sala o hacia alguno de los oradores con un aire inquietante. puede mantenerse conectado a su grabadora por medio de ondas de radio. Nuestros lenguajes actuales no est´ an especialmente adaptados a este tipo de mecanizaci´ on. junto con todas las fotograf´ ıas tomadas a lo largo del estudio. Sin embargo. es cierto. puesto que en su forma original no resulta inteligible a los no iniciados. Sumar una columna de cifras constituye un proceso ligado al pensamiento repetitivo. Esta larga tira de informaci´ on ha de ser. que se denomina Vocoder. Podemos crearnos ya una imagen mental del investigador del futuro trabajando en su laboratorio. y ´ este emit´ ıa palabras audibles y reconocibles. podr´ ıa ser miniaturizado para poder ser examinado posteriormente mediante proyeccci´ on. La mecanizaci´ on podr´ ıa. y podr´ an existir en el futuro. durante las investigaciones cient´ ıficas. en especial en el terreno de los estudios cient´ ıficos. Es cierto que la m´ aquina est´ a controlada. han de ocurrir muchas cosas aparte de los procesos de recolecci´ on de datos y observaciones. todo lo que se supone que el orador ha dicho durante su intervenci´ on. pues las teclas se limitaban a combinar vibraciones de origen el´ ectrico. el pensamiento creativo y el pensamiento repetitivo son muy diferentes. no existe ning´ un substituto mec´ anico para el pensamiento maduro. forzar su creaci´ on. Si el cient´ ıfico lleva a cabo un trabajo de campo. En ning´ un punto del proceso entraban en funci´ on las cuerdas vocales humanas. del taqu´ ıgrafo surge una larga tira de material que refleja.da Voder. en la que el altavoz se sustituye por un micr´ ofono que captura el sonido. Con todo ello. y para ´ este u ´ltimo s´ ı existen. Si combinamos los dos anteriores elementos. pero incluso ´ este es prescindible. al llegar la tarde y revisar sus notas. va tomando fotograf´ ıas y realizando comentarios. El otro elemento ser´ ıa el taqu´ ıgrafo. por un teclado. En los Laboratorios Bell existe una m´ aquina opuesta o sim´ etrica al Voder. en ocasiones. Nada le ata a un punto concreto del espacio y sus manos est´ an libres de modo que. potentes ayudas mec´ anicas. ese en cierto modo desconcertante aparato que podemos encontrar. pues se han construido ya 8 . a medida que se mueve por su terreno de trabajo y lleva a cabo sus observaciones. Ciertamente. se puede observar c´ omo se mueven las correspondientes teclas. obtendremos como resultado una m´ aquina capaz de escribir a medida que se habla. que pasaban posteriormente por un altavoz. uno de los elementos del sistema que estamos describiendo a lo largo de este escrito. con lo cual la jerga cient´ ıfica se convertir´ ıa en algo a´ un menos inteligible para el profano en la materia. Una se˜ norita pulsaba las teclas del aparato. y ya hace mucho tiempo que ha sido encomendado a las m´ aquinas. sin embargo. pues. y resulta necesario un cierto tipo de pensamiento para leer las cifras y pulsar las correspondientes teclas. haciendo que sea el Vocoder el que opere el taqu´ ıgrafo. Este archivo. en un lenguaje fon´ etico simplificado. Resulta extra˜ no que los inventores de lenguajes universales no hayan concebido la idea de crear un lenguaje que se adapte mejor a la transmisi´ on y la grabaci´ on de nuestras intervenciones habladas. Mientras. La hora queda autom´ aticamente grabada en ambos tipos de registro.

la computaci´ on aritm´ etica conlleva otras operaciones. simplemente mediante la disposici´ on de un conjunto de puntos en una tarjeta. en las que se controla manualmente la introducci´ on de datos y autom´ aticamente su funcionamiento. en la actualidad. hemos de afirmar que ambos se encuentran. Si las registr´ asemos de manera posicional. por lo general. la acci´ on de circuitos el´ ectricos que clasifican las variaciones el´ ectricas resultantes. si tenemos en cuenta la necesidad de llevar a cabo procesos de computaci´ on muy complejos. Adem´ as. mediante c´ elulas fotoel´ ectricas. series de cifras impresas. teniendo en cuenta el tipo de operaci´ on a realizar. a´ un. hasta el punto de que algunos tipos de negocio a duras penas podr´ ıan funcionar en ausencia de tales m´ aquinas. seleccionar´ an los datos y los manipular´ an seg´ un las instrucciones que se les inserten. y producir´ a cada pocos minutos varias hojas de resultados impresos. muy extendido en el ´ ambito del comercio. de dos tipos: m´ aquinas de teclado para contabilidad y similares. en forma puramente embrionaria.m´ aquinas capaces de leer. De hecho. los mecanismos autom´ aticos de lectura resultar´ ıan comparativamente m´ as sencillos. y la acci´ on de circuitos de rel´ es que interpretan el resultado para que la acci´ on de los solenoides presione la tecla correspondiente a la cantidad le´ ıda. como la substracci´ on. Las m´ aquinas aritm´ eticas avanzadas del futuro ser´ an de naturaleza el´ ectrica y funcionar´ an a una velocidad unas 100 veces superior a las actuales. para recuperarlos con el fin de manipularlos y para presentar los resultados finales en forma impresa. y m´ aquinas basadas en tarjetas perforadas en las que las distintas operaciones son encomendadas a una serie de m´ aquinas diferentes entre las cuales se intercambian f´ ısicamente las tarjetas. hoy en d´ ıa. podr´ ıamos utilizar las m´ aquinas a base de tarjetas perforadas que Hollerith cre´ o para que le ayudasen en el recuento del censo de los Estados Unidos y cuyo uso se encuentra. si los puntos fuesen agujeros. los propios f´ ısicos construyeron aparatos de v´ alvulas termoi´ onicas capaces de contar los impulsos el´ ectricos a una velocidad de 100. Siempre habr´ a abundancia de cosas que calcular en los asuntos detallados de millones de personas dedicadas a tareas complicadas. Todas estas complicaciones resultan necesarias debido a la torpe forma en que hemos aprendido a escribir las cifras. Sin embargo. El recuento el´ ectrico r´ apido apareci´ o muy poco despu´ es de que los cient´ ıficos comenzasen a considerar deseable el recuento de rayos c´ osmicos. La suma es tan s´ olo un tipo de operaci´ on. Tales m´ aquinas tendr´ an un enorme apetito: una sola de ellas se alimentar´ a de las instrucciones que le haga llegar una sala entera llena de se˜ noritas armadas de teclados individuales. llevar´ an a cabo complejos c´ alculos aritm´ eticos a una velocidades mucho mayores y registrar´ an los resultados de manera que resulten f´ acilmente accesibles para la distribuci´ on o para una ulterior manipulaci´ on. ser´ an mucho m´ as vers´ atiles que las m´ aquinas comerciales de hoy en d´ ıa. Las m´ aquinas que cumplen tal finalidad son. Ambos tipos resultan de gran utilidad pero.000 impulsos por segundo. En estas m´ aquinas se combina la acci´ on de las c´ elulas fotoel´ ectricas que exploran el texto impreso. Para este prop´ osito. de modo que podr´ an adaptarse para abordar una amplia variedad de operaciones. 9 . Estar´ an controladas por tarjetas o pel´ ıculas con emulsi´ on fotosensible. adem´ as de ciertos m´ etodos para almacenar temporalmente los resultados. la multiplicaci´ on y la divisi´ on. o quiz´ a a´ un mayor.

Tampoco se limita a llevar a cabo transformaciones de ecuaciones utilizando el c´ alculo infinitesimal. De hecho. una persona que posee un juicio intuitivo con respecto a la elecci´ on de los procesos de manipulaci´ on a emplear. a´ un est´ an por llegar m´ aquinas que permitan a los cient´ ıficos manejar cuestio10 . Sin embargo. Todo lo dem´ as. que el ´ abaco. muy a menudo no se le da muy bien–. existen m´ aquinas capaces de resolver ecuaciones diferenciales. si deseamos que el cerebro sea libre para abordar tareas mucho m´ as importantes que la mera transformaci´ on repetitiva y detallada de los datos seg´ un reglas preestablecidas. con sus cuentas incrustadas en hilos paralelos. como el sintetizador arm´ onico que predice las mareas. no se ha trabajado tanto en este terreno como podr´ ıa haberse hecho debido. S´ olo entonces ser´ an efectivas las matem´ aticas en la aplicaci´ on del creciente conocimiento de la f´ ısica at´ omica a la soluci´ on de problemas procedentes de los terrenos de la qu´ ımica. Con las m´ aquinas para el an´ alisis avanzado no ha ocurrido algo similar. los procesos repetitivos de pensamiento no se encuentran confinados a cuestiones meramente aritm´ eticas o estad´ ısticas. Pero ni siquiera estas nuevas m´ aquinas conducir´ an al cient´ ıfico al punto al que necesita llegar. y existir´ a el mismo trecho entre ´ estas y las m´ aquinas aritm´ eticas del futuro. hasta el punto de que se sigue utilizando en la actualidad. sin ir m´ as lejos.4. pues. fundamentalmente. el aspecto creativo del pensamiento entra en juego u ´nicamente en la selecci´ on de los datos y del proceso a emplear. y fue una herramienta muy u ´til. el matem´ atico deber´ ıa poder delegar en sus m´ aquinas aritm´ eticas con la misma confianza con que utiliza el motor de encendido de su autom´ ovil. de ser encomendada a una m´ aquina. Si el razonamiento cient´ ıfico se redujese a los procesos l´ ogicos de la aritm´ etica. al comienzo. m´ as all´ a de los l´ ımites de la aritm´ etica. permiti´ o a los ´ arabes formular la numeraci´ on posicional y el concepto de cero muchos siglos antes que al resto del mundo. y la manipulaci´ on posterior es de naturaleza repetitiva y susceptible. ser´ an poco numerosas y estar´ an en manos de los cient´ ıficos. Tambi´ en hay numerosas m´ aquinas especiales. se deber´ a asegurar la descarga sobre las m´ aquinas del laborioso trabajo que la compleja manipulaci´ on matem´ atica detallada de los datos requiere. Para ellas nunca ha existido un amplio mercado puesto que los usuarios de m´ etodos de manipulaci´ on de datos constituyen tan s´ olo una peque˜ na fracci´ on de la poblaci´ on. la metalurgia o la biolog´ ıa. a consideraciones econ´ omicas. una persona entrenada en el uso de la de la l´ ogica simb´ olica a un nivel muy elevado y. cada vez que combinamos y registramos hechos seg´ un ciertos procesos l´ ogicos establecidos. en especial. no llegar´ ıamos muy lejos en nuestro conocimiento del mundo f´ ısico. Es como si se intentara explicar el juego del p´ oker utilizando solamente las matem´ aticas de la probabilidad. Es necesario tener en cuenta. Ciertamente. Por esta raz´ on. Sin embargo. fundamentalmente. as´ ı como ecuaciones funcionales e integrales. Un matem´ atico no es tan s´ olo una persona capaz de manipular cifras –de hecho. En el futuro habr´ a muchas otras m´ as que. Las necesidades de las empresas y el amplio mercado que las esperaba asegur´ o el advenimiento de m´ aquinas aritm´ eticas fabricadas en masa en cuanto los m´ etodos de producci´ on resultaron lo suficientemente avanzados para ello. Sin embargo. El matem´ atico es. Hay un largo camino entre el ´ abaco y la moderna m´ aquina calculadora con teclado.

Por tanto. ni siquiera los modelos de l´ ıneas m´ as modernas. con s´ olo introducir en el dispositivo un conjunto de premisas y accionar una manivela. a la mera extracci´ on de datos para la investigaci´ on cient´ ıfica. Podemos tomar en consideraci´ on millones de pensamientos de gran valor y la suma de la experiencia sobre la que se 11 .nes matem´ aticas avanzadas. El cient´ ıfico. no es la u ´nica persona que manipula datos y examina el mundo que le rodea utilizando procesos l´ ogicos. resulta posible construir una m´ aquina capaz de manipular premisas seg´ un una l´ ogica formal mediante el uso. Y lo mismo ocurre con la manipulaci´ on de las ideas y su introducci´ on en un archivo. una m´ aquina de l´ ogica no tendr´ a el mismo aspecto que tienen las cajas registradoras en la actualidad. pues somos capaces de continuar ampliando la extensi´ on del archivo sin apenas ser capaces de consultarlo. por lo general. a la reducci´ on de las transformaciones matem´ aticas a procesos maquinales. de reorganizar la relaci´ on expresada por una ecuaci´ on seg´ un una l´ ogica estricta y bastante avanzada. Todas ellas estar´ an de acuerdo con la ley l´ ogica. probablemente posicional. En este aspecto. algo verdaderamente extra˜ no en un campo por lo general mucho m´ as l´ ogico. aquellas capaces de resolver ecuaciones. La l´ ogica se puede convertir en algo enormemente dificultoso. deber´ ıa preceder. La l´ ogica formal sol´ ıa ser un buen instrumento en manos del profesor que intentaba educar las almas de sus alumnos. de una forma muy similar a aquella en la que un l´ ıder sindical brit´ anico puede ser elevado a la categor´ ıa de caballero. podemos afirmar que las cosas han ido empeorando con el tiempo. por tanto. aunque s´ ı es cierto que en ocasiones preserva esta apariencia acogiendo bajo este t´ ermino a cualquiera que pueda ser considerado como una persona l´ ogica. y no se dar´ ıan m´ as errores de los que se podr´ ıan dar en una m´ aquina calculadora de teclado convencional. la aplicaci´ on de la l´ ogica a los asuntos cotidianos va m´ as all´ a de la estricta l´ ogica de las matem´ aticas. aparentemente. Sin embargo. En el futuro podr´ ıamos extraer argumentaciones de una m´ aquina con la misma facilidad con la que hoy en d´ ıa introducimos las ventas en una caja registradora. sino que est´ a m´ as bien en relaci´ on con todo el proceso por medio del cual el ser humano aprovecha su herencia de conocimientos adquiridos. Algunas de tales m´ aquinas ser´ an lo suficientemente extra˜ nas como para conformar al m´ as fastidioso conocedor de los actuales artefactos de nuestra civilizaci´ on. En la actualidad. Las m´ aquinas para el an´ alisis de alto nivel han sido. pero ya han comenzado a aparecer ideas para la creaci´ on de m´ aquinas capaces de transformar ecuaciones y capaces. La consulta de un archivo de tal envergadura no se limita. 5. por lo que podr´ ıa resultar u ´til aumentar el nivel de seguridad en su uso. y sobre ella es sobre la que nos detendremos seguidamente. El progreso se ve inhibido por la excesivamente tosca manera en que las matem´ aticas expresan tales relaciones. ´ este puede extraer una conclusi´ on tras otra. puesto que emplean un simbolismo que surgi´ o como de la nada y que resulta muy poco coherente. Efectivamente. La acci´ on de mayor importancia es la selecci´ on. En todos aquellos momentos en que se utilicen procesos l´ ogicos de pensamiento –es decir. no obstante. ciertamente. Un nuevo simbolismo. siempre que los pensamientos discurran por una senda aceptada– existe una oportunidad para la m´ aquina. de circuitos de rel´ es. sencillamente.

Existe una forma de selecci´ on que puede quedar mejor ilustrada por el ejemplo del sistema telef´ onico de conmutaci´ on autom´ atica. si el erudito. aunque nadie querr´ ıa gastar la cantidad de dinero que esta sustituci´ on de conmutadores requerir´ ıa. recibir una lista de todos los empleados que. no obstante. no puede acceder m´ as que a uno de ellos por semana. Tomemos. su propia tarjeta identificativa y la tarjeta identificativa del art´ ıculo objeto de la venta. todo ello encerrado en los muros de piedra de las formas arquitect´ onicas aceptables pero. por ejemplo. se han llevado a cabo avances a este respecto. actualmente. y se podr´ a obtener una copia impresa de duplicados de los elementos seleccionados. es de unos pocos cientos por minuto. el inventario ha de ser revisado. Incluso tales dispositivos resultan demasiado lentos a la hora de hacer coincidir unas huellas dactilares concretas con una sola de las contenidas en un archivo de cinco millones de ellas. Con el uso de microfilms y c´ elulas fotoel´ ectricas. se podr´ ıan sustituir los conmutadores mec´ anicos por conmutadores basados en v´ alvulas termoi´ onicas. Este proceso. tras un breve periodo de tiempo. el vendedor debe anotarse la venta. el caso prosaico de unos grandes almacenes. Y sin duda. los elementos de una amplia colecci´ on y escogiendo aquellos que cumplen ciertas caracter´ ısticas especificadas de antemano. en un sentido estricto y en otras ´ areas. el personal administrativo de una empresa puede colocar en el interior de una m´ aquina de selecci´ on varios miles de tarjetas perforadas que contienen los datos de los empleados. Cuando uno marca un n´ umero telef´ onico. sino que presta atenci´ on u ´nicamente a la subclase definida por la primera cifra del n´ umero marcado para. lo m´ as importante de todo. Cada vez que se realiza una compra. la m´ aquina selecciona uno de entre un mill´ on de posibles n´ umeros de destino. las cuentas generales del establecimiento han de reflejar la operaci´ on y. centrarse en la subclase definida por el segundo d´ ıgito. establecer un c´ odigo seg´ un una convenci´ on acordada y. se ha llegado a desarrollar un dispositivo centralizado por medio del cual se puede llevar a cabo gran parte de estas tareas. viven en Trenton y hablan espa˜ nol. Si esto fuese as´ ı. en su sentido m´ as amplio. y que funciona del siguiente modo: el vendedor coloca en una lugar adecuado del sistema la tarjeta identificativa del cliente. posteriormente. As´ ı. tras met´ odicas b´ usquedas. todas ellas tarjetas convenientemente perforadas. As´ ı. Este proceso dura unos pocos segundos. Los dispositivos de selecci´ on de este tipo ver´ an aumentada su velocidad de revisi´ on de datos que. la idea es aplicable a cualquier otro terreno. La selecci´ on. Hasta la fecha. de modo que el proceso de selecci´ on podr´ ıa llevarse a cabo en tan s´ olo una cent´ esima de segundo. aunque podr´ ıa ser acelerado si hubiese razones econ´ omicas que as´ ı lo aconsejasen. tiene lugar una serie de contactos el´ ectricos a trav´ es de los agujeros de las tarjetas que indican a la m´ aquina central el tipo de operaciones que ha de realizar. es una selecci´ on simple: se desarrolla examinando uno a uno. Pero no lo hace considerando todas y cada una de las posibles combinaciones. Cuando acciona una palanca. es como un hacha en manos de un ebanista. Pero es posible que existan diez mil clientes con cuenta abierta en los grandes 12 . se ha de cobrar su importe al cliente. tras lo cual se imprime un recibo que el vendedor habr´ a de entregar al cliente. y as´ ı sucesivamente hasta conectar con el terminal marcado. por ejemplo. y sucesivamente. es m´ as que probable que sus s´ ıntesis no puedan estar a la altura de las exigencias de su ´ epoca. esta velocidad llegar´ a alcanzar las mil comprobaciones por segundo. se debe desencadenar una serie de procesos. Sin embargo.basan.

Utilizando la fotograf´ ıa.almacenes por lo que. Lo que s´ ı me gustar´ ıa dejar claro es que se pueden crear combinaciones entre unos elementos y otros. se puede imaginar la posibilidad de que las tarjetas estuviesen cubiertas de pel´ ıcula fotogr´ afica seca. el registro de los nuevos datos sobre la superficie de ´ esta podr´ ıa llevarse a cabo por medio de puntos magn´ eticos dispersos en la l´ amina met´ alica. es necesario que alguien de la oficina central seleccione la tarjeta perforada apropiada y la introduzca en el lugar adecuado. con la posibilidad de a˜ nadirle anotaciones. por ejemplo. se podr´ ıa hablar ante un micr´ ofono –de la manera que he descrito m´ as arriba cuando explicaba la m´ aquina de escribir controlada por la voz– para activar la selecci´ on a una velocidad imposible de alcanzar por archivero alguno. Mediante el uso de v´ alvulas. Este m´ etodo tiene como ventajas la simplicidad y la facilidad de borrado. a su lugar de procedencia. va m´ as all´ a de un retraso en la adopci´ on de mecanismos por parte de las bibliotecas. situase la tarjeta apropiada en el lugar adecuado y la devolviera. en nuestras bibliotecas. Cuando se almacenan datos de cualquier clase. La posibilidad de ser capaces de seleccionar una tarjeta de entre un mill´ on y situarla frente al operador en tan s´ olo un segundo o dos. La informaci´ on se encuentra en 13 . Si se desease. por medio de procesos ya utilizados en el terreno de las transmisiones televisivas. Por ello. Estos podr´ ıan inscribirse en una notaci´ on posicional a base de puntos. Las tarjetas podr´ ıan estar miniaturizadas y ocupar muy poco espacio. en lugar de por medio de puntos que han de ser observados ´ opticamente. Podr´ ıa resultar de utilidad. y se podr´ ıa construir una m´ aquina que. se hace en orden alfab´ etico o num´ erico. de modo que la m´ aquina pudiese a˜ nadir a ´ este el precio del art´ ıculo reci´ en comprado. tras la venta. del tipo que he descrito m´ as arriba. Tambi´ en se podr´ ıa tomar en consideraci´ on esta forma de selecci´ on r´ apida y la proyecci´ on a distancia para otros fines. comunes hoy en d´ ıa. sin embargo. se podr´ ıa conseguir proyectar una ampliaci´ on del resultado a distancia. a final de mes. en un instante o dos. Nuestra ineptitud a la hora de acceder al archivo est´ a provocada por la artificialidad de los sistemas de indizaci´ on. aunque no ser´ ıa necesario que recorriesen largas distancias. resulta muy sugerente. no obstante. Tambi´ en deber´ ıan poder trasladarse a gran velocidad. Ah´ ı es donde entrar´ ıa en juego un sistema de selecci´ on r´ apida que. Y a´ un surge otra dificultad: alguien debe leer el total que aparece en la tarjeta. 6. leyese las tarjetas e imprimiese una factura a nombre de cada uno de los clientes. El verdadero n´ ucleo de la cuesti´ on de la selecci´ on. siguiendo el esquema que Poulsen utiliz´ o para registrar el habla en un alambre magn´ etico. y la informaci´ on se puede localizar (si ello resulta posible) sigui´ endole la pista a trav´ es de clases y subclases. Pero esa es harina de otro costal. u ´nicamente aquella que separa su lugar de almacenamiento del lugar en que pueden ser le´ ıdas por la c´ elula fotoel´ ectrica y modificadas por el dispositivo de registro de datos. se necesitar´ ıa muy poco tiempo –tan s´ olo uno o dos segundos– para poner en uso cada tarjeta concreta. o de la falta de desarrollo de dispositivos para su utilizaci´ on. Por ejemplo. para que todo el proceso pueda tener lugar. de modo que los totales podr´ ıan ser le´ ıdos por una c´ elula fotoel´ ectrica y actualizados mediante un haz de electrones. que evitan el uso de piezas mec´ anicas durante el proceso de conmutaci´ on.

pero s´ ı debe ser capaz de aprender de ´ el e. mejorarlo en algunos detalles menores. puesto que los archivos confeccionados por el ser humano tienen un car´ acter relativamente permanente. incluso.]. En uno de sus extremos se encuentra almacenado el material de consulta. pues la selecci´ on por asociaci´ on. pues proviene de la fusi´ on de las palabras memory extender (o “extensor de la memoria”) [N. la primera idea que se puede extraer de esta analog´ ıa est´ a relacionada con la selecci´ on. Un memex es un aparato en el que una persona almacena todos sus libros. Tambi´ en dispone de un teclado y de un conjunto de botones y palancas. Cuando un elemento se encuentra a su alcance. Y una vez que se encuentra uno de los elementos. necesitar´ ıa cientos de a˜ nos para rellenar por completo la zona destinada al almacenaje. La cuesti´ on del volumen de ´ este queda solucionada por el uso de un tipo de microfilm similar al actual pero sobre el que se han introducido ciertas mejoras. de manera decisiva. salta instant´ aneamente al siguiente que viene sugerido por la asociaci´ on de pensamientos seg´ un una intrincada red de senderos de informaci´ on que portan las c´ elulas del cerebro. es transitoria. 14 . en cuanto a la permanencia y claridad de los elementos resucitados de su almacenamiento. la velocidad de la acci´ on. El memex consiste en un escritorio que. tambi´ en tiene otras caracter´ ısticas. su aspecto se asemeja al de cualquier otra mesa de despacho. los senderos de informaci´ on que no se transitan habitualmente tienden a disolverse: los elementos no son completamente permanentes. sin embargo. As´ ı que el usuario dispone de total libertad para derrochar espacio e introducir en el memex todo el material que desee. puede ser mecanizada. se debe emerger del sistema y tomar una nueva ruta. a menos que se utilicen duplicados de ella. y que est´ a mecanizado de modo que puede consultarse con una gran velocidad y flexibilidad. Por lo dem´ as. En su plano superior hay varias pantallas transl´ ucidas inclinadas –visores– sobre las cuales se puede proyectar el material para ser consultado. Incluso si el usuario fuese capaz de introducir en ´ el 5. no podemos esperar que ´ esta iguale a la velocidad y la flexibilidad con la que la mente sigue un sendero asociativo. El ser humano no puede albergar la esperanza de replicar este proceso mental de manera artificial. y por establecer uno al azar. si bien puede ser manejado a distancia. el resto se dedica al mecanismo. La memoria. unas reglas que resultan inc´ omodas y engorrosas. en definitiva. del E. por lo que u ´nicamente una peque˜ na parte del memex se utiliza como almac´ en de material. Como necesita un nombre.000 hojas de material al d´ ıa. archivos y comunicaciones. Ciertamente.un u ´nico sitio. podr´ ıamos denominarlo “memex”1 . constituye un suplemento ampliado e´ ıntimo de su memoria. La mente humana no funciona de esa manera. y no por indexaci´ on. 1 El t´ ermino memex no est´ a elegido de una manera tan arbitraria como parece. pero s´ ı podr´ ıa batir ´ esta. En realidad. constituye primariamente el lugar de trabajo de la persona que accede a´ el. La mente opera por medio de la asociaci´ on. Y. lo intrincado de los senderos y el nivel de detalle de las im´ agenes mentales nos maravillan mucho m´ as reverencialmente que cualquier otra cosa de la naturaleza. y se debe disponer de ciertas reglas para localizarla. Tomemos en consideraci´ on un aparato futuro de uso individual que es una especie de archivo privado mecanizado y biblioteca. Por supuesto. No obstante.

seg´ un nuestra voluntad. memor´ andums y todo tipo de material informativo. proyectada en uno de sus visores. cuando as´ ı lo desea. el libro se le presentar´ a de cien en cien p´ aginas. p´ agina a p´ agina y con la velocidad suficiente para que pueda identificarlas f´ acilmente. y se utiliz´ o para enviar mensajes manuscritos a puntos distantes. la simple pulsaci´ on de una tecla lo trae ante su vista. la manipulaci´ on de una de las palancas hace que sea fotografiada en la secci´ on vac´ ıa de microfilm m´ as pr´ oxima. e incluso puede hacerlo por medio de un sistema de estiletes de manera similar al teleaut´ ografo 2 que se puede ver en las salas de espera de las estaciones de ferrocarril. im´ agenes. teniendo en cuenta que se trata de una proyecci´ on en el futuro de los mecanismos y artilugios varios de que disponemos hoy en d´ ıa. si el usuario desea consultar un libro en concreto. Se puede. es decir. cuya idea b´ asica consiste en posibilitar que cada uno de los elementos pueda seleccionar o llamar. como si tuviera la p´ agina f´ ısica ante s´ ı. pues ante ´ el aparece todo el contenido del libro. el usuario puede dejar fijo un libro en uno de los visores mientras consulta otros en los dem´ as. llamado y consultado con una facilidad much´ ısimo mayor que si se hubiese de coger de una estanter´ ıa. s´ olo que las p´ aginas pasan en sentido contrario. Accionar la misma palanca hacia la izquierda tiene exactamente el mismo efecto. Tambi´ en puede a˜ nadir comentarios o notas al margen. representa un paso inmediato hacia la indizaci´ on o archivado de tipo asociativo. a otro elemento de una manera inmediata y autom´ atica. el proceso de enlazar dos elementos distintos entre s´ ı es lo que le otorga su verdadera importancia. Esta constituye la caracter´ ıstica esencial del memex. Un bot´ on especial le transfiere hasta la primera p´ agina del ´ ındice. compone su c´ odigo con el teclado y la cubierta del libro aparece inmediatamente ante su vista. por supuesto. Los c´ odigos utilizados con m´ as frecuencia son de car´ acter mnem´ onico. Si empuja la palanca a´ un m´ as hacia la derecha. Todo lo que acabo de describir es bastante convencional.La mayor parte de los contenidos del memex se adquieren en forma de microfilm listo para ser almacenado en su interior.]. puesto que el aparato dispone de varios visores. por consiguiente. hacia atr´ as. el memex dispone de palancas suplementarias. se puede introducir en ´ el correspondencia comercial u otra informaci´ on de manera directa. Efectivamente. Adem´ as. 2 El teleaut´ ografo fue el predecesor del moderno fax. utilizando las propiedades de uno de los posibles tipos de fotograf´ ıa en seco. consultar el archivo mediante el esquema habitual de indizado. Cuando el usuario acciona una de ellas hacia la derecha. por medio de la t´ ecnica de la fotograf´ ıa seca. Libros de todo tipo. Del mismo modo. fotograf´ ıas. 7. y se present´ o al p´ ublico en la Feria Mundial de Chicago de 1893 [ N. No obstante. si la empuja todav´ ıa m´ as hacia la derecha. Cuando cada una de ellas se encuentra situada en el lugar apropiado. puede recorrer con la vista el libro que est´ a utilizando. Cualquier libro de su biblioteca puede ser. examina el libro de diez en diez p´ aginas y. Se invent´ o en una fecha tan temprana como 1888. 15 . Adem´ as de la que acabamos de ver. en el plano superior del aparato hay una superficie transparente sobre la que se pueden colocar notas confeccionadas a mano. As´ ı. del E. publicaciones peri´ odicas y diarios se pueden ir introduciendo cuando se desee. de modo que el usuario apenas ha de consultar su libro de c´ odigos pero.

al usuario le parece lo suficientemente evidente que las propiedades el´ asticas de los materiales disponibles en la ´ epoca de las Cruzadas guardaban una gran relaci´ on con las propiedades de los arcos. a lo largo de su investigaci´ on. con pulsar tan solo una tecla hace que los dos elementos queden enlazados de manera permanente. consulta una enciclopedia en la que encuentra un interesante aunque algo breve art´ ıculo que decide mantener proyectado en uno de sus visores mientras. partiendo de fuentes muy separadas entre s´ ı.Cuando el usuario est´ a construyendo una pista o sendero de informaci´ on. construyendo un sendero de informaci´ on compuesto por muchos elementos singulares. enlaz´ andolo con alguno de los elementos concretos del sendero. a ese respecto. con s´ olo pulsar un bot´ on situado bajo el correspondiente espacio del c´ odigo. Ocasionalmente. al parecer. al mismo tiempo. As´ ı. utilizando unas palancas similares a las que se usan para pasar las p´ aginas de un libro. Fuera de la vista del usuario. consulta un libro de historia y encuentra un elemento de su inter´ es que decide enlazar con el art´ ıculo de la enciclopedia. r´ apida o lentamente seg´ un lo desee. inserta los nombres correspondientes en su libro de c´ odigos y los llama mediante el teclado. tras lo cual aparecen delante de su vista. en cada uno de los elementos. y un puntero indica uno de ellos en cada uno de los elementos. pueden consultarse unos tras otros. cuando numerosos elementos han sido enlazados entre s´ ı para conformar un sendero de informaci´ on. Y prosigue. pongamos por caso. Llegado a ese punto de la conversaci´ on. a˜ nade m´ as notas propias para terminar de crear un sendero de informaci´ on que enlaza elementos de su inter´ es en el laberinto de la enorme cantidad de material que tiene a su disposici´ on. Almacenados en su memex tiene. Y todav´ ıa es algo m´ as que eso. de esta manera. De hecho. Varios a˜ nos despu´ es de concluida su investigaci´ on. en una charla entre amigos. En cada uno de los espacios del c´ odigo aparece la palabra del c´ odigo. a m´ as de un sendero de informaci´ on. pues cada uno de los elementos puede pertenecer. inserta un comentario de su propia cosecha y decide entre enlazarlo de manera directa al sendero principal que est´ a creando o de manera indirecta. a su vez. el arco de los turcos. afirma. y encuadernados para conformar un nuevo libro. Ello es exactamente igual que si los distintos elementos f´ ısicos hubiesen sido reunidos. salen a colaci´ on las extra˜ nas formas en las que los seres humanos se resisten a las innovaciones. ha construido un sendero de 16 . en concreto. por lo que. el propietario del memex le manifiesta a su amigo que. El usuario. proyectados en dos visores adyacentes. est´ a interesado en el origen y las propiedades del arco y las flechas y que. est´ a estudiando las razones por las que. pero tambi´ en en el espacio del c´ odigo. puede llamar al otro instant´ aneamente. Posteriormente. a su disposici´ on. incluso a aquellas de vital inter´ es. docenas de libros y art´ ıculos que podr´ ıan resultarle u ´tiles para llevar a cabo su estudio. se inserta un conjunto de puntos que pueden ser le´ ıdos por una c´ elula fotoel´ ectrica y. crea una rama o sendero lateral o cruzado que transcurrir´ a a trav´ es de libros de texto sobre la elasticidad de los materiales y tablas de constantes f´ ısicas. para comenzar. m´ as corto que el de los ingleses. cada vez que el usuario tenga ante su vista uno de los elementos. tales puntos indican el n´ umero de ´ ındice del otro. los dos elementos que desea enlazar. Si. Los senderos de informaci´ on creados con el memex no se disuelven. Debajo de cada uno de ellos existe un cierto n´ umero de espacios vac´ ıos. estudi´ o tiempo atr´ as el ejemplo concreto de la negativa de los europeos a adoptar el arco corto de los turcos. El propietario del memex. se mostr´ o superior durante las escaramuzas b´ elicas de la ´ epoca de las Cruzadas. De ah´ ı en adelante.

El especialista en marcas y patentes tendr´ a a su disposici´ on toda la informaci´ on relativa a millones de patentes. con senderos de informaci´ on que siguen las analog´ ıas entre distintos compuestos. se va parando en los elementos m´ as interesantes de su investigaci´ on o llevando a cabo excursiones por senderos que se bifurcan del principal. que contendr´ an en su seno numerosos senderos de informaci´ on preestablecidos. La pulsaci´ on de una simple tecla sit´ ua ante su vista el libro de c´ odigos. acceder´ a a los senderos que cre´ o en ocasiones en las que hab´ ıa estudiado casos similares. en su propio laboratorio. senderos contempor´ aneos que le conducen a trav´ es de toda la civilizaci´ on existente en una ´ epoca determinada. 8. As´ ı. tendr´ a a su disposici´ on. y que constituir´ an el andamiaje fundamental de los conocimientos de los disc´ ıpulos. sorprendido y desorientado por la reacci´ on de un paciente. Para los disc´ ıpulos de cualquier maestro. a su vez. Todo ello constituye un sendero de informaci´ on muy adecuado a la conversaci´ on que estaban manteniendo y que despierta el inter´ es del otro contertulio. en cualquier momento. El historiador. Ciertamente. la ciencia puede poner en pr´ actica las formas en las que el ser humano produce. El m´ edico. al soltarla. y recorrer´ a r´ apidamente el archivo de los historiales cl´ ınicos de sus pacientes. as´ ı como las referencias cruzadas a cl´ asicos de la anatom´ ıa y la histolog´ ıa. es decir. tal y como hemos hecho aqu´ ı. las dificultades t´ ecnicas de todo tipo que nuestra descrip- 17 . sino tambi´ en los senderos de informaci´ on que fue estableciendo a lo largo de su vida. fotograf´ ıa todo el sendero de informaci´ on y se lo pasa a su amigo para que ´ este. En el futuro aparecer´ an formas totalmente nuevas de enciclopedias. Si bien es cierto que hemos pasado por alto. la de los trazadores de senderos. Aparecer´ a una nueva profesi´ on. y puede seguir.informaci´ on acerca de ese preciso tema. que tiene frente a s´ ı la vasta historia de un pueblo. el abogado tendr´ a a su alcance las opiniones y sentencias de toda su carrera. De este modo. Accionando una palanca. deliberadamente. habernos ce˜ nido a los elementos que ya conocemos en la actualidad y que est´ an presentando un r´ apido desarrollo. y senderos cruzados que recorren sus comportamientos f´ ısicos y qu´ ımicos. El qu´ ımico que intenta la s´ ıntesis de un compuesto org´ anico. en el seno de la cual habr´ a creado los senderos que resulten del inter´ es de sus clientes. as´ ı como las de la carrera de amigos y autoridades en la materia. por lo que el propietario del memex activa el modo de reproducci´ on. todo el cuerpo de literatura relacionada con la qu´ ımica. almacena y consulta el archivo de todo nuestra g´ enero. y la pulsaci´ on de varias teclas m´ as sit´ ua en los visores de su memex el primero de los elementos de su sendero de informaci´ on. se mueve por el sendero seg´ un su voluntad y. y que podr´ an ser introducidas en el memex para ser ampliadas por el usuario. podr´ ıa haber resultado m´ as llamativo haber se˜ nalado los instrumentos del futuro de una manera m´ as espectacular en lugar de. lo introduzca en su propio memex y lo enlace con el sendero de informaci´ on principal de ´ este. la herencia de ´ este pasar´ a a ser no s´ olo sus contribuciones al archivo mundial. establecer´ a paralelismos por medio de un sendero de informaci´ on que contiene paradas u ´nicamente en los elementos m´ as sobresalientes. aquellas personas que encuentran placer en la tarea de establecer senderos de informaci´ on u ´tiles que transcurran a trav´ es de la inmensa masa del archivo com´ un de la Humanidad.

representaciones gr´ aficas de tinta sobre papel que guardan cierta relaci´ on con los fen´ omenos el´ ectricos que tienen lugar en el interior del mism´ ısimo cerebro. excepto cuando indican grandes disfunciones en los mecanismos del cerebro. es decir. Este proceso constituye una analog´ ´ ıa exacta de las vibraciones el´ ectricas que tienen lugar en el cable de un equipo de televisi´ on: captan la imagen por medio de c´ elulas fotoel´ ectricas y la transportan hasta la antena del emisor. no lo es menos que hemos ignorado los medios. pero ¿qui´ en se atrever´ ıa a establecer l´ ımites respecto al punto al que esta t´ ecnica podr´ ıa llegar? En el mundo exterior. cuando el ojo ve. Ciertamente. pueden llegar a o´ ır. ya fuese en la forma original en que la informaci´ on llega hasta el cerebro o en la maravillosamente metamorfoseada forma en que ´ estas llegan a la mano? Mediante la conducci´ on por los huesos somos ya capaces de introducir sonidos en las conducciones nerviosas de las personas sordas que. resultar´ ıa u ´til mencionar tan s´ olo una de las posibilidades que se nos presentan. ¿no ser´ ıa posible que lleg´ asemos a aprender a introducirlos sin el engorro de transformar. en primer lugar. Con la intenci´ on tanto de que la imagen que he descrito no resulte un lugar com´ un como de ce˜ nirme a los patrones de la ´ epoca actual. el del o´ ıdo o el del habla cuando escuchamos o hablamos. De la misma manera. Todos nuestros pasos destinados a la creaci´ on o absorci´ on de material relacionado con el archivo mundial tiene lugar a trav´ es de alguno de nuestros sentidos –el del tacto cuando operamos sobre las teclas. a´ un desconocidos. Con ello no intento profetizar sino u ´nicamente insinuar. ¿nos veremos siempre obligados a pasar por el estadio de los movimientos mec´ anicos cuando deseemos pasar de un fen´ omeno el´ ectrico a otro? Este es un pensamiento muy 18 . de ese modo. todas las formas de inteligencia. posteriormente. con el fin de que los dedos pulsen la tecla adecuada. pues una profec´ ıa basada en una ampliaci´ on de lo conocido posee sustancia. tales representaciones gr´ aficas nos resultan ininteligibles. toda la informaci´ on se transmite al cerebro por medio de vibraciones el´ ectricas que tienen lugar en el canal del nervio optico. no necesitar´ ıamos tocarlo para captar las im´ agenes por medio de la inducci´ on el´ ectrica y poder reproducir la escena que est´ a siendo emitida a trav´ es de ´ el. ¿no podr´ ıan ser interceptadas dichas corrientes el´ ectricas. de una manera an´ aloga a como se pincha una comunicaci´ on telef´ onica para escuchar su contenido. mientras que una basada en lo desconocido no constituye m´ as que una apuesta de car´ acter doble. ¿ser´ ıa posible que se pudiera establecer una ruta m´ as directa? Sabemos que. Ahora bien. que se encarga de transmitirlas a la audiencia. somos capaces de crear electroencefalogramas. Los impulsos que viajan a trav´ es del brazo de una mecan´ ografa transportan hasta sus dedos la informaci´ on que llega hasta sus ojos u o´ ıdos. han de ser convertidas de nuevo en vibraciones el´ ectricas? Mediante un par de electrodos situados sobre el cr´ aneo de una persona. Tambi´ en sabemos que. o el de la vista cuando leemos–. que podr´ ıan acelerar el progreso t´ ecnico de una manera al menos tan violenta como lo hizo la aparici´ on de la v´ alvula termoi´ onica. En el interior del ser humano individual se da el mismo proceso. las vibraciones el´ ectricas en vibraciones mec´ anicas que. han sido reducidas a corrientes variables que recorren un circuito el´ ectrico para ser transmitidas a puntos lejanos. ya est´ en relacionadas con la vista o con el o´ ıdo. Por consiguiente. Por ello. si tuvi´ esemos la oportunidad de acercar a ese cable los instrumentos apropiados.ci´ on contiene.

aunque sin renunciar a la seguridad de poder encontrarlas en el momento en que le pudiesen resultar u ´tiles. Sus excursiones conceptuales podr´ ıan resultar m´ as placenteras si pudiese recuperar el privilegio de olvidar las m´ ultiples cosas que no necesita tener a mano inmediatamente.] 19 . Por ello. pero interrumpir repentinamente este proceso. constituir´ ıa un paso especialmente desafortunado en la aplicaci´ on de la ciencia a los deseos y necesidades del ser humano. El ser humano ha erigido una civilizaci´ on tan compleja que le resulta absolutamente necesario mecanizar por completo sus archivos si desea llevar toda su experiencia a su conclusi´ on l´ ogica en lugar quedarse bloqueado por sobrecargar su limitada memoria. tambi´ en le puede conceder la capacidad de abarcar el vasto archivo que se ha ido creando durante toda su historia y aumentar su sabidur´ ıa mediante el contacto con todas la experiencias de la raza humana. Presumiblemente. del E. Es posible que perezca en un conflicto antes de aprender a utilizar tan vasto archivo para su propio bien. Tambi´ en han puesto a su alcance la posibilidad de empujar masas de personas unas contra otras portando crueles armas de destrucci´ on. Las aplicaciones de la ciencia han permitido al ser humano construir hogares bien equipados. el esp´ ıritu humano se elevar´ ıa enormemente si fu´ esemos capaces de consultar nuestro oscuro pasado y de analizar con m´ as completitud y objetividad los problemas presentes. [N. Traducci´ on: Ernesto Arbeloa 3 3 Agradezco a Javier Candeira su ayuda para la revisi´ on de la traducci´ on. o perder la esperanza en sus resultados. y le est´ an ense˜ nando a vivir saludablemente en ellos.sugerente pero apenas garantiza una predicci´ on que mantenga el contacto con la realidad y la inmediatez.