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Thomas Kempis

´ DE CRISTO DE LA IMITACION O MENOSPRECIO DEL MUNDO

Franciscus fecit

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Esta edici´ on es la transcripci´ on manual de la edici´ on de 1817 cuya portada hemos incluido. El texto puede encontrarse en Googlebooks, donde tambi´ en se hallar´ an otras ediciones m´ as antiguas, en particular de la del P. Eusebio Nieremberg. Hemos acometido esta transcripci´ on para hacer el texto m´ as asequible y f´ acil de leer, transmitir y, sobre todo, imprimir. Hemos respetado la puntuaci´ on, aunque ahora pudiese parecer excesiva. Hemos modernizado la graf´ ıa de algunas palabras (p. ej. dejar en lugar de dexar). Hemos introducido algunas notas a pie de p´ agina para aclarar expresiones o palabras que al lector corriente pudiesen contrariar y tambi´ en hemos actualizado la acentuaci´ on, para facilitar la lectura.

no una de estas tres cosas. con las cuales se har´ a una tan fuerte atadura de ella con Dios. mas todas juntas. Mas ru´ egote. y no como quiera. Una es la palabra de Dios: otra es la continua oraci´ on: otra es el recibir muchas veces el precioso Cuerpo de Nuestro Se˜ nor Jesucristo. ¿qu´ e te parece. que notablemente aprovechan al ´ anima que desea salvarse. amado lector. mas muy apuradamente. y por eso fue tan pr´ ospera en Dios: y as´ ı lo ser´ a en todo tiempo cualquiera ´ anima que estas tres cosas usare. pues cada una de por s´ ı es tan alta y tan preciosa. y ver´ as en t´ ı mismo cu´ an de verdad ha obrado Dios en t´ ı. que sepas mirar y estimar este presente libro. porque aunque muchos libros hay que nos ense˜ nan a . ni mundo sepan. ni puedan romperla. cuando ha hablado o inducido a cualquier cosas de estas: y as´ ı es verdad. Estas tres cosas leemos haber sido muy usadas en el principio de la iglesia cristiana. por amor de Dios. mediante estas palabras.4 Pr´ ologo de Fray Luis de Granada Tres cosas hay. en cu´ anta estima debemos tener lo que nos acarrea todas estas tres cosas? Mucho ha hecho un predicador o un libro. que ni demonio. ni carne. Y d´ ıgolo as´ ı. Y si es raz´ on que sea muy estimado aquello que nos ayuda a alcanzar una sola cosa de estas tres.

De manera. de Pedro a Pedro. madre de toda maldad y de todo trabajo. lleno de voluntad propia. cuando dec´ ıa : mayor es tu hecho que tu fama. Si eres descontentadizo y congojoso. para que el que camina no caiga en barrancos. obra en ´ el lo que ha menester. aqu´ ı te ense˜ nar´ a a poner todas tus cosas en Dios. mas mucha diferencia va. toca. ca´ ıdas. O si est´ as alegre demasiadamente. Si demasiadamente desconf´ ıas. y de libro a libro. si fueres soberbio. que es no poner diligencia en las cosas que conviene. que muchas veces dir´ as: este cap´ ıtulo que ahora abr´ ı. que a quien de buena gana la recibe. y ver´ as la gran eficacia de aquestas palabras. y tan rica y harta en las sentencias. de corto. como dicen. Y dir´ as con el rey David 1: as´ ı como lo o´ ımos. ni cosa liviana el saberse aparejar para bien recibir el Cuerpo de Cristo. y tienes las alas del coraz´ on. y comer´ as un man´ a que te sepa muy bien a todo lo que hubieres gana. como Or´ ıgenes dice. orar y comulgar. como muchas 1 2 Sal 47 3 Reg 10 . que si te llegar a este libro con alguna atenci´ on y gana de aprovechar. como el otro hac´ ıa: lo cual significaba. Ni es arte peque˜ na el saber hablar con Dios en la oraci´ on. Y si has sido descuidado. hallar´ as palabras que te humillen. Pues ten una cosa por averiguada. y vivir en un santo descuido debajo de la confianza de aquel Se˜ nor que todo lo provee. as´ ı lo vimos. tan pobre en pompa de palabras. que cierto yo tengo muy cre´ ıdo que t´ u me reprehendas despu´ es de le´ ıdo. Y todo esto hallar´ as tan abundosamente en esta mesa.5 obrar. Cierto no es peque˜ na obra saber encaminar en el camino de Dios. gusta. por no haber sabido alabar este libro como merece ser alabado. como dicen. Aqu´ ı. aqu´ ı hallar´ as aguijones con que eches de t´ ı aquel falso sosiego. y a´ un con la reina 2 de Sab´ a. al prop´ osito de lo que yo hab´ ıa menester ha hablado. y caes en otro extremo. Prueba. la virtud que tiene la palabra de Dios. aqu´ ı hallar´ as mucho esfuerzo. hallar´ as remedio para tu necesidad.

una confianza para morir. sino que ver´ as y sentir´ as aqu´ ı la grandeza de Dios. ni tan conforme al lat´ ın como fuera raz´ on. Y goza a tu placer y con buena voluntad de esta d´ adiva que el Se˜ nor por su infinita bondad quiso darte. viendo t´ u mismo en t´ ı la misma verdad y provecho. fui movido con zelo de esta perla preciosa. Y aun porque lo traigas siempre contigo do quiera que fueres. ir´ as consolado de aqu´ ı. porque nunca envejece. estaba tan turbia y casi llena de cieno. si leerlo quisieres. que nunca se agota. se imprimi´ o peque˜ no. y quit´ e lo que en el libro hasta aqu´ ı usado no hab´ ıa estado conforme al lat´ ın. cuan limpio y claro yo supe. como las m´ as veces acaece. Quit´ e lo sup´ erfluo. cotej´ andola con el lat´ ın. a˜ nad´ ı lo falto. en el cual el primer autor la escribi´ o. y por eso tan poco gozada.6 veces suele acaecer. Y as´ ı con la gracia del Se˜ nor trabaj´ e para presentarte este espejo en que t´ u te mires. para que as´ ı como no es pesado en lo de dentro. y tengas un compa˜ nero fiel. ¿Qu´ e te dir´ e. por no estar el romance tan claro y tan propio. y en que veas qui´ en es el Se˜ nor. y nunca de t´ ı le apartes. no lo sea en lo de fuera. creyendo muy cierto que no me tachar´ as de vano alabador. para que en ninguna cosa tropieces. una regla para vivir. Declar´ e lo obscuro. que tal poder di´ o a los hombres que tales palabras hablasen. que mediante unas pocas palabras da a entender como es todo en todas las cosas? Todo lo cual remito a t´ ı mismo. como lo ves. Y por . uno que te diga de t´ ı lo que t´ u mismo no alcanzas. y siempre en unas mismas palabras entender´ as cosas nuevas. que tan obscurecida estaba. un maestro en tus dudas. y ver´ as alg´ un rastro del Esp´ ıritu del Se˜ nor. de sacarla de nuevo. y con la cual yo te quise servir en aclar´ artelo m´ as que antes estaba. lee aqu´ ı. y si triste. que agua tan clara echa de s´ ı para hacer tanto fruto. Y despu´ es de le´ ıdo t´ ornalo a leer. un consuelo en tus trabajos. el m´ as llano que yo pude. Recibe pues este amigo. Y porque tal fuente como ´ esta. y de darte este camino. en que andes. un arte para orar al Se˜ nor. y templar´ as tu alegr´ ıa.

mas s´ ı Fr. es bien que sepas que quien hizo este libro no es Gerson. Y aunque no hemos de mirar tanto el autor que habla. Agust´ ın. . como hasta aqu´ ı se intitulaba. Tom´ as de Kempis. El cual comienza as´ ı en el nombre de Jesucristo nuestro Se˜ nor.7 lo uno y por lo otro da gracias al Se˜ nor. cuanto lo que habla. can´ onigo reglar de S. o a lo menos rec´ ıbelo con el amor que yo te le ofrezco. y s´ abete aprovechar de ello con el aparejo que las mercedes de Dios deben ser recibidas.

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9 Libro primero Contiene avisos provechosos para la vida espiritual .

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11 Cap´ ıtulo I De la imitaci´ on de Cristo y desprecio de toda vanidad. la doctrina del cual excede a la doctrina de todos los santos. ¿qu´ e te aprovechar´ ıa todo sin caridad y gracia de Dios? Vanidad de vanidades y todo vanidad. Acu´ erda- . Mas acaece que muchos aunque a menudo oigan el evangelio. por desprecio del mundo ir a los reinos celestiales. y no apresurarse donde est´ a el gozo perdurable. vanidad es buscar riquezas perecederas. si careces de humildad por donde desagrades a la misma Trinidad? Por cierto las palabras subidas no hacen santo ni justo. Y pues as´ ı es. y alumbrados verdaderamente. y no proveer a lo venidero. Esta es la suma sabidur´ ıa. Mas el que quiere sabia y cumplidamente entender las palabras de Cristo. Si supieses la Biblia a la letra. y los dichos de todos los fil´ osofos. y esperar en ellas. y no curar que sea buena. que saber su declaraci´ on. Estas palabras son de Cristo. sino amar y servir a s´ olo Dios. que imitemos su vida y costumbres. M´ as deseo sentir la contrici´ on. y desear cosa por donde despu´ es te sea necesario ser gravemente castigado. ¿Qu´ e te aprovecha disputar altas cosas de la Trinidad. hallar´ a en ella man´ a escondido. con las cuales somos amonestados. mas la virtuosa vida hace al hombre amable a Dios. Vanidad es amar lo que tan presto pasa. Vanidad es pensar solamente en esta presenta vida. porque no tienen el Esp´ ıritu de Cristo. si queremos ser librados de la ceguedad del coraz´ on. y ensalzarse vanamente. Vanidad es desear larga vida. convi´ enele que procure de conformar con ´ el toda su vida. y el que tuviese esp´ ıritu. Sea pues todo nuestro estudio pensar en la vida de Jesucristo. 1 El que me sigue no anda en tinieblas. Vanidad es seguir el apetito de la carne. mas tendr´ a lumbre de vida. gustan poco de ´ el. Tambi´ en es vanidad desear honra.

considera el curso del cielo. mas teme del conocimiento que de ella te fue dado. y tenidos por tales. desea que no te conozcan. Cuanto m´ as y mejor entiendes. ni la oreja de oir. Las muchas palabras no hartan el ´ anima: m´ as la buena vida le da refrigerio. Si supiese cuanto hay en el mundo y no estuviese en caridad ¿qu´ e me aprovechar´ ıa ante Dios. que saberlas. y que te estimen en nada. ten por cierto que es m´ as lo que ignoras. que dejando de conocerse. mas ¿qu´ e aprovecha la ciencia sin el temor de Dios? Por cierto mejor es el r´ ustico humilde que sirve a Dios. ensucian su conciencia. que me juzgar´ a seg´ un mis obras? No tengas deseo demasiado de saber.12 te continuamente de la escritura que dice: no se harta el ojo de ver. Esta . y trasp´ asalo a lo invisible. Si te parece que sabes mucho. hall´ andose otros muchos m´ as doctos y sabios que t´ u? Si quieres saber y aprender algo provechosamente. ¿Por qu´ e te quieres tener en m´ as que otro. Por eso muchas cosas hay. tanto m´ as gravemente ser´ as juzgado si no vivieres santamente: por eso no te ensalzes por alguna alta ciencia que sepas. porque en ello se halla grande estorbo y enga˜ no. Los letrados huelgan de ser vistos. No quieras saber altivamente. Cap´ ıtulo II C´ omo debe el hombre sentir humildemente de s´ ı mismo. mas confiesa tu ignorancia. y entiendes muy bien. estudia desviar tu coraz´ on de lo visible. que el soberbio fil´ osofo. y la pura conciencia causa gran confianza en Dios. Todo hombre naturalmente desea saber. y pierden la gracia de Dios. El que bien se conoce ti´ enese por vil y no se deleita en loores humanos. porque lo que siguen su sensualidad. Pues as´ ı es. poco o nada aprovecha al ´ anima. y mucho es ignorante el que en otras cosas entiende salvo en las que tocan a la salud.

no vemos. y este es el principio que nos habla: ninguno entiende o juzga sin ´ el rectamente.13 es alt´ ısima y util´ ısima lecci´ on. no por figuras y voces que se pasan. Callen todos los doctores. Aquel a quien todas las cosas le fueren en uno. Gran sabidur´ ıa y perfecci´ on es sentir siempre bien y grandes cosas de otros. De aqueste Verbo salen todas las cosas. y todos predican este uno. mas as´ ı como es. Bienaventurado aquel a quien la verdad por s´ ı misma ense˜ na. y el verdadero conocimiento y desprecio de s´ ı mismo. ¡Oh verdadero Dios. mas t´ u no tengas a alguno por m´ as flaco que a t´ ı. Cap´ ıtulo III De la doctrina de la verdad. Si vieres alguno pecar p´ ublicamente. y teniendo ojos. ¿Qu´ e se nos da de los g´ eneros y especies que platican los l´ ogicos? Aquel a quien habla el Verbo Eterno de muchas opiniones es libre. y muy de gana entendemos en las curiosas y da˜ nosas. pues que del no saberlas 3 no seremos en el d´ ıa del juicio reprehendidos? Gran ignorancia. podr´ a ser firme de coraz´ on. y tenerse y reputarse en nada. o cometer cosas graves. y todas las cosas viere en uno. y conoce poco. y permanecer pac´ ıfico en Dios. y todas las cosas trajere a uno. ¿Qu´ e aprovecha la curiosidad por saber cosas obscuras. Nuestra estimaci´ on y nuestro sentido a menudo nos enga˜ na. no te debes estimar por mejor. porque no sabes cu´ anto podr´ as perseverar en el bien. que dejadas las cosas u ´tiles y necesarias. hazme permanecer uno contigo en caridad perpetua! En´ ojame muchas veces leer y oir muchas cosas: en t´ ı 4 est´ a todo lo que quiero y deseo. Todos somos flacos. no me hablen 3 4 hacerlas en el original Jesucristo .

que las haga de fuera. sencillo y constante no se distrae aunque entienda en mcuhas cosas. y cada d´ ıa hacerse m´ as fuerte. No es de culpar la ciencia u otro cualquier conocimiento de la cosa. que escudri˜ nar la profundidad de la ciencia. Cuanto alguno fuere m´ as unido contigo. porque la tal ciencia en s´ ı considerada buena es. y m´ as sencillo de coraz´ on. y no le inclinan ellas a deseos de viciosa inclinaci´ on. mas qu´ e hicimos. ni habr´ ıa tantas disoluciones en los monasterios! Ciertamente el d´ ıa del juicio no nos preguntar´ an qu´ e le´ ımos. y poco o ning´ un fruto hacen. y toda nuestra especulaci´ on no carece de alguna obscuridad. Mas porque muchos estudian m´ as por saber que por bien vivir. y se esfuerza a estar desocupado en s´ ı de toda curiosidad. En su vida 5 t´ u solo me habla en el original . porque todo lo hace a honra de Dios. y sembrar virtudes. como en mover cuestiones: no se har´ ıan tantos males y esc´ andalos en el pueblo. y por ventura de ellos no se tiene memoria. mas cu´ an honestamente vivimos. ni cuan bien hablamos. El esp´ ıritu puro. D´ ıme: ¿d´ onde est´ an ahora todos aquellos se˜ nores y maestros que t´ u conociste cuando florec´ ıan en los estudios? Ya poseen otros sus rentas. vencer el hombre a s´ ı mismo. y a provechar en mejorarse. por eso yerran muchas veces.14 las ciaturas en tu presencia: t´ u s´ olo h´ ablame 5 . El humilde conocimiento de t´ ı es m´ as cierta senda para Dios. ¡Oh si tanta diligencia pusiesen en extirpar los vicios. aunque sea peque˜ no. ¿Qui´ en m´ as te impide y enoja que la afecci´ on de tu coraz´ on no mortificado? El hombre bueno y devoto primero ordena sus obras dentro de s´ ı. mas ´ el trae a ellas al albedr´ ıo de la derecha raz´ on. Toda perfecci´ on de esta vida tiene anexa a s´ ı cierta imperfecci´ on. tanto m´ as y mayores cosas entender´ a sin trabajo: porque de arriba recibe la lumbre de la inteligencia. y de Dios es ordenada: mas siempre se ha de anteponer la buena conciencia y la vida virtuosa. ¿Qui´ en tiene mayor combate que el que se esfuerza en vencer a s´ ı mismo? Y esto debiera ser nuestro negocio.

y experimentado en muchas cosas. Gran saber es no ser el hombre inconsiderado en lo que ha de hacer. y entonces hubieran bien estudiado y le´ ıdo. Verdaderamente es prudente el que todo lo terreno tiene por esti´ ercol para ganar a Cristo: y verdaderamente es sabio aquel que hace la voluntad de Dios. Toma consejo con hombre sabio de buena conciencia. que el bien. que seguir tu parecer. Cuanto alguno fuere m´ as humilde en s´ ı.15 algo parec´ ıan. Mas los varones perfectos no creen de ligero cualquier cosa que otro les cuenta. mas con prudencia y espacio se deben examinar las cosas seg´ un Dios. ¡ Cu´ antos perecen en este siglo por su vana ciencia. y tiene en nada la cumbre de la honra. que curan tan poco del servicio de Dios! y porque m´ as eligen ser grandes que humildes. ni a cualquier esp´ ıritu. No se debe dar cr´ edito ligeramente a cualquier palabra. . y muy deleznable en palabras. y deja la suya. mas ya no hay de ellos memoria. por eso se hacen vanos en sus pensamientos. ni tampoco porfiado en su propio parecer. tanto ser´ a m´ as sabio y sosegado en todas las cosas. ¡Oh cuan presto pasa la gloria del mundo! Plugiera a Dios que la vida concordara con su ciencia. ni parlar luego a los otros lo que oye o cree. Mucho es de doler que las m´ as veces por nuestra flaqueza antes se cree y se dice el mal del otro. porque saben que la flaqueza humana es presta del mal. y ten por mejor ser ense˜ nado del tal. Cap´ ıtulo IV De la prudencia de las cosas que se han de hacer. La buena vida hace al hombre sabio seg´ un Dios. Verdaderamente es grande el que se tiene por peque˜ no. y m´ as sujeto a Dios. A esta sabidur´ ıa pertenece no creer a cualesquier palabras de hombres.

Cualquier escritura se debe leer con el esp´ ıritu que se hizo: y m´ as debemos en ellas buscar el provecho que la sutileza. el pobre y humilde de esp´ ıritu vive en mucha paz. porque queremos escudri˜ nar lo que llanamente se deb´ ıa pasar. y no te desagraden las doctrinas de los viejos. fiel y sencillamente. Pregunta de buena voluntad. Si quieres aprovechar. lee llanamente con humildad. mas mira qu´ e tal es el dicho. No cures qui´ en lo ha dicho. Los hombres pasan. El que no es perfectamente mortificado en s´ ı. En diversas maneras nos habla Dios. presto es tentado y vencido de cosas 6 Sin distingos de clase o condici´ on . como los profundos. Cuando el hombre desea algo desordenadamente. la verdad del Se˜ nor permanece para siempre. No te cures de mirar si el que escribe es de grande o peque˜ na ciencia. mas conv´ ıdete a leer el amor de la pura verdad. y no la elocuencia. El soberbio y el avariento nunca huelgan. luego pierde el sosiego. y oye callado las palabras de los santos. porque no las dicen sin causa. De tan buena gana debemos leer los libros sencillos y devotos. Cap´ ıtulo VI De los deseos desordenados. En las santas escrituras se debe buscar la verdad.16 Cap´ ıtulo V De la lecci´ on de las santas escrituras. sin aceptar persona 6: nuestra curiosidad nos impide muchas veces entender las escrituras. y nunca desees nombre de letrado.

No te ensoberbezcas de tus obras. y sobre todo se desea dar a s´ ı mismo. ni astucia tuya ni ajena. Cierto no hay paz en el coraz´ on del hombre sensual. aunque sean poderosos. y cuando se abstiene. No te afrentes en servir por amor de Jesucristo. que sabe lo que hay en el hombre. porque no seas quiz´ a tenido ante Dios por peor. y no en seguirlas. Vano es el que pone su esperanza en los hombres o en las criaturas. con dificultad se puede abstener totalmente de los deseos terrenos. y parecer bajo en este siglo. porque no desagrades a Dios. no te glor´ ıes en ellas. por el remordimiento de la conciencia. sino en el que anda en fervor espiritual. porque sigui´ o su apetito. ni en los amigos. Si tienes riquezas. No tomes contentamiento con tu habilidad o ingenio. luego le viene descontentamiento. y abaja los presuntuosos. y as´ ımismo se indigna presto si alguno le contradice: y si alcanza lo que deseaba. ni en el que se ocupa en lo exterior. No conf´ ıes en ciencia. Haz lo que est´ a de tu parte. No confies en t´ ı. sino en Dios. sino m´ as en la gracia de Dios que levanta los humildes. el cual ninguna cosa le aprovech´ o para alcanzar la paz que buscaba. y que a´ un est´ a algo inclinado a lo sensible. porque de otra manera son los 7 del cual es . No te estimes por mejor que otros. muchas veces recibe tristeza. mas en Dios que todo lo da. No te ensalces por la hermosa disposici´ on del cuerpo. que peque˜ na enfermedad la destruye y afea.17 peque˜ nas y viles: el flaco de esp´ ıritu. En resistir pues a las pasiones se halla la verdadera paz del coraz´ on. Cap´ ıtulo VII C´ omo se debe huir la vana esperanza y la soberbia. y Dios favorecer´ a tu buena voluntad. cuyo es 7 todo bien natural que tuvieres.

y no buenas costumbres.18 juicios de Dios que los de los hombres: al cual muchas veces desagrada lo que contenta a los hombres. Acaece que la persona no conocida resplandece por fama. Si tuvieres alg´ un bien. mas no conviene la familiaridad con todos. Desea ser familiar a s´ olo Dios y a sus ´ angeles. y huye de ser conocido de los hombres. porque ven en nosotros desabridas. mas en el coraz´ on del soberbio hay sa˜ na y desd´ en muchas veces. mas encomienda a Dios todas las buenas. Cap´ ıtulo VIII C´ omo se ha de evitar la mucha familiaridad. Justo es tener caridad a todos. Pensamos algunas veces agradar a los otros con nuestra conversaci´ on. y trata con ellos cosas de edificiaci´ on. Con los mancebos y extra˜ nos conversa poco. Con los ricos no seas lisonjero. porque conserves la humildad. ni est´ es de buena gana delante de los grandes. y en su presencia parece obscura. mas es muy peligroso si te antepones a s´ olo uno. Continua paz tiene el humilde. y mas los desagradamos. mas comunica tus cosas con el sabio y temeroso de Dios. No descubras tu coraz´ on a quien quiera. No te da˜ na si te sojuzg´ ares a todos. y con devotos y bien acostumbrados. . mas acomp´ an ˜ate con humildes y con los que son sin doblez. piensa que son mejores los otros. No tengas familiaridad con ninguna mujer.

y ligeramente murmuran. se˜ nal es de soberbia y pertinacia. y no ser suyo propio. si no se sujetan por Dios de todo coraz´ on.19 Cap´ ıtulo IX De la obediencia y sujeci´ on. La estimaci´ on y mudanza del lugar a muchos enga˜ n´ o. Excusa cuanto pudieres el ruido de los hombres. ¿Qui´ en es tan sabio que sepa todas las cosas cumplidamente? Pues no quieras confiar demasiadamente en tu sentido. y nunca tendr´ an libertad de ´ anima. cuando la raz´ on o la causa lo demanda. pues mucho estorba el tratar de las cosas del siglo. que no hallar´ as descanso sino en la humilde sujeci´ on al prelado. Cap´ ıtulo X C´ omo se ha de cercenar la demas´ ıa de las palabras. Verdad es que cada uno se rige de gana por su propio parecer. Mas si Dios est´ a en nosotros. Eusebio Nieremberg: desde este punto al final del cap´ ıtulo y el cap´ ıtulo X completo 8 . m´ as aprovechar´ as de esta manera. mas no 8 querer sentir con los otros. y lo dejas por Dios. Los tales tienen trabajo. Mucho m´ as seguro es estar en sujeci´ on que en mando. y vivir debajo de prelado. Bien puede acaecer que sea bueno el voto de cada uno. Gran cosa es estar en obediencia. Las sustituimos con el texto de la versi´ on del P. y sigues el de otro. aunque se digan con Faltan dos p´ aginas en el original o bien dos p´ aginas fueron omitidas al hacer la copia electr´ onica. y es m´ as inclinada a los que concuerdan con ´ el. mas oye de buena gana el parecer de otros. Si tu parecer es bueno. necesario es que dejemos algunas veces nuestro parecer por el bien de la paz. Porque muchas veces he o´ ıdo ser mas seguro oir y tomar consejo que darlo. Anda por ac´ a y por all´ a. Muchos est´ an en obediencia m´ as por necesidad que por caridad.

especialmente cuando muchos de un mismo esp´ ıritu y coraz´ on se juntan a Dios. que muchas veces vanamente y sin fruto! porque esta exterior consolaci´ on es de gran detrimento a la interior y divina. o sentimos adversas. viendo cu´ an pocas veces volvemos al silencio sin da˜ no de la conciencia? La raz´ on es que por el hablar buscamos ser consolados unos de otros. A la verdad . Si puedes. y deseamos aliviar al coraz´ on fatigado de pensamientos diversos. y de muy buena gana nos detenemos en hablar y pensar de las cosas que amamos. y no haber estado entre los hombres. sean cosas que edifiquen. Mas !’ay dolor. La mala costumbre y la negligencia de aprovechar ayuda mucho a la poca guarda de nuestra lengua. Cap´ ıtulo XI C´ omo se debe adquirir la paz. no quisi´ esemos ocuparnos. ¿Pero que es la causa. ¿Qu´ e fu´ e la causa por qu´ e muchos de los santos fueron tan perfectos y contemplativos? Cierto porque estudiaron en mortificarse del todo a todo deseo terreno. que tan de gana hablamos y platicamos unos con otros. porque tendr´ an mucha paz. y por eso pudieron con lo ´ ıntimo del coraz´ on juntarse a Dios. y conviene hablar. y del zelo de aprovechar.20 buena intenci´ on. pero no poco servir´ a para nuestro espiritual aprovechamiento la devota pl´ atica de cosas espirituales. porque presto somos amancillados y cautivos de la vanidad. Mucha paz tendr´ ıamos si en los dichos y hechos ajenos. y tarde o nunca se recoge? Bienaventurados los sencillos. ¿C´ omo puede estar en paz mucho tiempo el que se entremete en cuidados ajenos. Muchas veces quisiera haber callado. que no nos pertenecen. no se nos pase el tiempo en valde. y ocuparse libremente en s´ ı mismos. y busca ocasiones exteriores. Por esto velemos y oremos.

y tambi´ en pocas veces vencemos un vicio perfectamente. ¿c´ omo vencer´ as las dificultosas? Resiste en los principios a tu inclinaci´ on. y nos volvemos a las consolaciones humanas. Nuestro fervor y aprovechamiento cada d´ ıa debe crecer. mas ahora en mucho se estima perseverar en alguna parte del primer fervor. y cu´ anta alegr´ ıa dar´ ıas a los otros rigi´ endote bien! 9 el hacha . Mas pongamos la segur a la ra´ ız. y de dentro desocupados. Si nos esforz´ asemos en la batalla a estar como fuertes varones. que nos hallamos m´ as faltos despu´ es de muchos a˜ nos. poseamos nuestras ´ animas pac´ ıficas. ni trabajamos de estar por el camino perfecto de los santos. que no somos libres de nuestras inclinaciones y deseos. Si fu´ esemos muertos a nosotros mismos. ni nos avivamos para aprovechar un d´ ıa m´ as que otro: y por eso nos quedamos tibios y fr´ ıos. Grave cosa es dejar la costumbre. muy presto nos caemos. El cual nos procura ocasiones de pelear para que tengamos victoria. ¡Oh si mirases cu´ anta paz a t´ ı. podr´ ıamos despu´ es hacer las cosas con ligereza y gozo. que al empezar. Si al principio hici´ esemos alguna resistencia. y tenemos mucho cuidado de lo que se pasa. presto se acabar´ a nuestra devo9 ci´ on. El mayor impedimento y el todo es. y deja la mala costumbre. entonces podr´ ıamos gustar las cosas divinas. presto ser´ ıamos perfectos. Porque aparejado est´ a a socorrer a los que pelean y esperan en su gracia. Mas si no vences. y experimentar algo de la contemplaci´ on celestial. porque no te lleve poco a poco a mayor dificultad. Si solamente en las observaciones de fuera ponemos el aprovechamiento de la religi´ on. Mas al contrario lo experimentamos. ciertamente ver´ ıamos el favor del Se˜ nor sobre nosotros.21 nosotros ocup´ amonos mucho con nuestras pasiones. porque libres de las pasiones. Si cada a˜ no desarraig´ asemos un vicio. Y tambi´ en cuando alguna adversidad se nos ofrece. pero m´ as grave es ir contra la propia voluntad. las cosas peque˜ nas y livianas.

gime y llora por las miserias que padece. Cierto entonces mejor buscamos a Dios por testigo interior. Por eso deber´ ıa el hombre afirmarse del todo en Dios. y nos defiende de la vangloria. Tentaci´ on es la vida del hombre sobre la tierra. y desea hallar la muerte. y que sientan de nosotros malamente. por ser desatado. y no ponga su esperanza en cosa del mundo. y tengamos buena intenci´ on.22 Cap´ ıtulo XII De la utilidad de las adversidades. y no tendr´ ıa necesidad de buscar otras consolaciones. Esto ayuda a la humildad. aunque hagamos buenas obras. Bueno es que algunas veces nos vengan cosas contrarias. Entonces de verdad se entristece. Cap´ ıtulo XIII C´ omo se ha de resistir a las tentaciones. Cuando en el mundo vivimos no podemos estar sin tribulaciones y tentaciones. porque muchas veces atraen al hombre al coraz´ on. cuando somos de fuera despreciados. Por eso cada uno debe 10 Job 7 . Bueno es que padezcamos a veces contradicciones. seg´ un que est´ a escrito en Job 10. ni cumplida paz. entonces conoce tener de Dios mayor necesidad. o afligido con malos pensamientos. Cuando el hombre bueno es atribulado o tentado. y no nos dan cr´ edito. pues ve claramente que al fin no puede nada bueno. para que se conozca desterrado. Entonces le enoja la larga vida. y estar con Cristo. Entonces conoce bien que no puede haber en el mundo perfecta seguridad.

Todos los santos por muchas tribulaciones y tentaciones pasaron. poco aprovechar´ a. Ninguno hay tan santo ni tan perfecto. antes tornar´ an a ´ el m´ as presto las tentaciones. y que deja su prop´ osito. Poco a poco con paciencia y larga esperanza. mas procura de consolarlo.23 tener cuidado. con el favor divino. que nunca duerme. y la tentaci´ on al justo. porque entonces m´ as f´ acilmente es vencido el enemigo. purgado y ense˜ nado. Y es muchas veces provechoso al hombre ser tentado. y aprovecharon. y desfallecieron. vencer´ as mejor que no con tu propia importunidad y fatiga. Debemos empero velar principalmente al principio de la tentaci´ on. sobreviene otra. porque es humillado. cuando no lo dejamos pasar de la puerta del ´ ani- . y velar en oraci´ on contra sus tentaciones porque no halle el diablo lugar de enga˜ narlo. que nacemos con inclinaci´ on de pecado. y los que no quisieron sufrir bien las tentaciones. es tentado de diversas maneras. fueron habidos por malos. porque como la nave sin gobernalle por ac´ a y por all´ a la baten las ondas. No hay hombre seguro de tentaciones del todo en tanto que vive. y no arranca la ra´ ız. mas la tentaci´ on descubre lo que somos. No hay orden tan santa. como t´ u querr´ ıas ser consolado. ni lugar tan secreto. porque se perdi´ o el primer estado de la inocencia. y una tentaci´ on o tribulaci´ on ida. buscando por rodeos a quien tragar. que no sea algunas veces tentado. Siempre tenemos que sufrir. El principio de toda mala tentaci´ on es no ser constante en el bien comenzado. Toma muchas veces consejo en la tentaci´ on. donde no haya tentaciones y adversidades. as´ ı el hombre descuidado. No se pueden vencer con s´ olo huir. y caen en ellas m´ as gravemente. El que solamente desv´ ıa lo de fuera. mas con paciencia y verdadera humildad somos hechos m´ as fuertes que todos los enemigos. y hallarse ha peor. Muchas veces no sabemos lo que podemos. Muchos quieren huir las tentaciones. y no seas t´ u desabrido con el que es tentado. y no confiar en Dios. El fuego prueba al hierro. porque en nosotros est´ a la causa.

11 1 Cor 10 . que la podamos sufrir. Lo primero que ocurre al ´ anima es s´ olo el pensamiento. otros al fin. Y cuanto uno fuere m´ as perezoso en resistir. otros casi toda su vida padecen. Pues as´ ı es. y se conoce mejor la virtud. El cual sin duda. mas si en el tiempo de la adversidad se sufre con paciencia. que ´ el salvar´ a y engrandecer´ a a los humildes de esp´ ıritu. Por lo cual dijo uno: resiste a los principios: tarde viene el remedio cuando la llaga es muy vieja. y en ellas consiste el mayor merecimiento. tanto cada d´ ıa se hace m´ as flaco. Algunos padecen graves tentaciones al principio de su conversi´ on. Algunos hay que son guardados de grandes tentaciones. y el consentimiento. nos pondr´ a tal remedio. despu´ es la delectaci´ on y el feo movimiento. y no conf´ ıen de s´ ı en cosas grandes. mas antes rogar a Dios con mayor fervor. En las tentaciones y adversidades se ve cu´ anto el hombre ha aprovechado. por no resistirle al principio. y son vencidos muy a menudo de peque˜ nas. luego la importuna imaginaci´ on. pues no son grandes en cosas chicas.24 ma. y el enemigo contra ´ el m´ as fuerte. y todo lo tiene ordenado para salud de los escogidos. que mide el estado y los m´ eritos de todos. esperanza es de gran bien. No es mucho ser el hombre devoto y ferviente cuando no siente pesadumbre. humillemos nuestras ´ animas debajo de la mano de Dios en toda tribulaci´ on y tentaci´ on. seg´ un la sabidur´ ıa y juicio de la divina ordenaci´ on. Algunos son tentados blandamente. porque se humillen. y salgamos de ella con provecho. Por eso no hemos de desesperar cuando somos tentados. que tenga por bien de nos ayudar en toda tribulaci´ on. 11 seg´ un el dicho de San Pablo . y as´ ı se apodera poco a poco el enemigo del todo.

trabaja con fruto. mas juzgando y examin´ andose a s´ ı. En juzgar a otros trabaja el hombre en vano. y que trascendamos toda raz´ on. Si en tu raz´ on e industria te esfuerzas m´ as que en la virtud de la sujeci´ on de Cristo. o trocarse . y peca f´ acilmente. u de fuera ocurre. no tan presto nos turbar´ ıa la contradicci´ on de nuestra sensualidad. Cap´ ıtulo XV De las obras que proceden de la caridad. Muchas veces juzgamos la cosa conforme a nuestro apetito. mas muchas veces tenemos algo de dentro escondido. y gu´ ardate de juzgar las obras ajenas. No se debe hacer alg´ un mal por ninguna cosa del mundo. La vieja costumbre con dificultad se deja. cuya afici´ on nos lleva tras s´ ı. presto se alteran y entristecen. y par´ eceles estar en buena paz cuando se hacen las cosas a su prop´ osito. mas si de otra manera suceden. mas perdemos ligeramente el verdadero juicio por el amor propio. mas por el provecho de quien le hubiere menester. ni por amor de alguno. y pocas veces tendr´ as lumbre. Ninguno tacha de buena gana su propio parecer.25 Cap´ ıtulo XIV C´ omo se debe evitar el juicio temerario. alguna vez se puede dejar la buena obra. inflamados de su amor. porque quiere Dios que nos sujetemos a ´ el perfectamente. Muchos buscan propio inter´ es secretamente en las honras que hacen. y no lo entienden. Si fuese Dios siempre el fin puramente de nuestro deseo. entre los religiosos y devotos. Por la diversidad de los pareceres muchas veces se levantan discordias entre los amigos y vecinos. y yerra muchas veces. tarde. Los ojos pon en t´ ı mismo.

mas m´ udase en mejor. mas en toda cosa desea que sea Dios glorificado. Mucho hace el que mucho ama. Por cierto m´ as mira Dios el coraz´ on que el don. no se enmendare. El que tiene verdadera y perfecta caridad no se busca a s´ ı en cosa alguna. Cap´ ıtulo XVI C´ omo se han de sufrir los defectos ajenos. en el cual finalmente todos los santos descansan con perfecto gozo. del cual como de fuente manan todas las cosas. La obra exterior sin caridad no aprovecha. mas desea sobre todas las cosas gozar de Dios. porque no ama ning´ un bien propio. hasta que Dios lo ordene de otra manera. por poco que sea. y tengas paciencia. porque de esta manera no se pierde la buena obra. y pensar que quiz´ a te es as´ ı mejor. la afecci´ on del provecho. Si alguno amonestado una vez y dos. desechado. mas todo cuanto se hace con caridad. mas encomi´ endalo a Dios. Mas debes rogar a Dios por los tales impedimentos. la propia voluntad. No ha envidia de ninguno. ¡Oh quien tuviese una centella de verdadera caridad! por cierto que sentir´ ıa ser todas las cosas de vanidad llenas.26 por otra mejor. todo es fructuoso. ni se quiere gozar en s´ ı. la esperanza del galard´ on. para que te conozcas. debe sufrir con paciencia. y mucho hace el que hace bien la cosa. A nadie atribuye ning´ un bien. Muchas veces parece caridad lo que es carnalidad. Lo que no puede el hombre enmendar en s´ ı ni en los otros. mas refi´ erelo todo a Dios. no contiendas con ´ el. Porque la inclinaci´ on de la carne. pocas veces nos dejan. y bien hace el que sirve m´ as al com´ un que a su voluntad. que tenga por bien de socorrerte para que lo lleves buenamente. sin la cual no son de estimar en mucho nuestros merecimientos. para que se haga su .

Cap´ ıtulo XVII De la vida de los monasterios. Si todos fuesen perfectos. ¿qu´ e habr´ ıa que sufrir por Dios? Mas as´ ı lo orden´ o Dios. Estudia de sufrir con paciencia cualesquier defectos y flaquezas ajenas.27 voluntad a honra suya en todos sus siervos: el cual sabe sacar de los males bien. Queremos que los otros sean corregidos estrechamente. Queremos que los otros sean apremiados con constituciones. mirando que tienes muchos que te sufran los otros. si quieres tener paz con otros. Despl´ acenos si a los otros es dada larga licencia. No es poco morar en congregaciones sin queja. Si no puedes hacerte a t´ ı cual deseas. y acaba santamente. Por cierto bienaventurado es el que vive all´ ı bien. mejor se muestra en la ocasi´ on de la adversidad. y aprovechar. ninguno sin carga. ninguno es cumplidamente sabio para s´ ı. As´ ı parece claro cu´ an pocas veces estimamos al pr´ ojimo como a nosotros mismos. y en ninguna materia sufrimos que nos sea defendida cosa alguna. porque las ocasiones no hacen al hombre flaco. ninguno es suficiente para s´ ı. y perseverar fielmente hasta la muerte. mas declaran qu´ e tal es. y nosotros no queremos ser corregidos. ¿c´ omo quieres tener al otro a tu sabor? De gana queremos hacer a los otros perfectos. Si quieres estar bien. consolarnos. Porque no hay ninguno sin defecto. para que ayudemos a llevar las cargas unos a otros. instruirnos y amonestarnos. y no queremos que cosa alguna nos sea negada. y juntamente ayudarnos unos a otros. De cu´ anta virtud sea cada uno. Conviene que aprendas a quebrantarte a t´ ı en muchas cosas. y no enmendamos nuestros defectos propios. est´ ımate como desterrado y . Y por tanto conviene llevarnos.

El h´ abito y la corona poco hacen. en los cuales resplandece la verdadera perfecci´ on. y cuasi nada sea lo que hacemos. si no se humilla de todo coraz´ on por Dios. no hallar´ a sino tribulaci´ on y dolor. sirvieron al Se˜ nor en hambre. mas la mudanza de las costumbres. y la entera mortificaci´ on de las pasiones hacen al hombre verdadero religioso. los que en esta vida aborrecieron sus vidas para poseer sus ´ animas en la perdurable vida! ¡Oh cu´ an estrecha y apartada vida hicieron los santos padres en el yermo! ¡cu´ an largas tentaciones padecieron! ¡cu´ an continuamente fueron atormentados del enemigo! ¡cu´ an continuas y fervientes oraciones ofrecieron a su Dios! ¡cu´ an fuertes abstinencias cumplieron. El que busca algo fuera de Dios. y todos los que quisieron seguir las pisadas de Jesucristo. Mira que te llamaron para trabajar y padecer. Mira bien los vivos ejemplos de los satnos padres. y no a regir. Advierte que viniste a servir. en oraciones y santos pensamientos. no para holgar y parlar.28 peregrino sobre la tierra. confesores y v´ ırgenes. y muchos y grandes denuestos. Conviene hacerte loco por Jesucristo. en trabajos. m´ artirres. Por cierto no puede estar mucho en paz el que no procura ser el menor y el m´ as sujeto. en desnudez. y en persecuciones. amigos de Cristo. si quieres seguir la vida perfecta. aqu´ ı no puede alguno estar. en sed. en fr´ ıo. ¡Oh cu´ an muchas y graves tribulaciones padecieron los ap´ ostoles. ¡Ay de nosotros! ¿qu´ e es nuestra vida cotejada con la suya? Los santos. Cap´ ıtulo XVIII De los ejemplos de los santos padres. Pues que asi se prueban los hombres como el oro en el crisol. y ver´ as cu´ an poco. en fatigas. y cu´ an gran zelo tuvieron al espiritual aprovecha- . con vigilias y ayunos.

mas riqu´ ısimos en gracias y virtudes. y ten´ ıan dolor de servir a su cuerpo aun en las cosas necesarias. y de consolaci´ on recreados. ¡Oh tibieza y negligencia de nuestro tiempo. Y por la gran dulzura de la contemplaci´ on se olvidaban de la necesidad del mantenimiento. y por eso cada d´ ıa crec´ ıan en esp´ ıritu. y m´ as nos deben estos mover a bien aprovechar. que la muchedumbre de los tibios a aflojar. las noches ocupaban en la divina oraci´ on. y alcanzaban mucha gracia ante Dios.29 miento! ¡cu´ an fuerte pelea pasaron para vencer los vicios! ¡cu´ an pura y recta intenci´ on tuvieron con Dios! En el d´ ıa trabajaban. y el mundo los despreciaba. mas en los ojos de Dios eran preciosos y escogidos. hollaron el mundo. que tan varonilmente peleando. Todo el tiempo gastaban en el bien. Cierto muy pobres eran de lo temporal. . que tan presto declinamos del fervor primero. viv´ ıan en sencilla obediencia. y que con mucha paciencia puede sufrir lo que vot´ o. Ahora ya se estima en mucho aquel que no quebranta la regla. que fueron verdaderamente varones santos y muy perfectos. andaban en caridad y paciencia. Toda hora les parec´ ıa poco para darse a Dios. y en lo de dentro eran de la gracia divina. Ten´ ıanse por nada cuanto a s´ ı. dignidades. Estaban en verdadera humildad. Fueron puestos por dechado en la Iglesia. honras. ¡Oh cu´ anto fue el fervor de los religiosos al principio de la santa ordenaci´ on! ¡Oh cu´ anta la devoci´ on de la oraci´ on! ¡cu´ anta la envidia de la virtud! ¡cu´ anto florec´ ıa en aquel tiempo la disciplina! ¡cu´ anta reverencia y obediencia hubo al mayor de todas las cosas! A´ un hasta ahora dan testimonio los rastros que quedaron. pues viste tantos ejemplos devotos. Renunciaban riquezas. Ajenos eran al mundo. En lo de fuera necesitados. aunque trabajando no cesaban de la oraci´ on espiritual. y nos enoja el no vivir descansados y flojos! Pluguiese a Dios que no durmiese en t´ ı el aprovechamiento de las virtudes. parientes y amigos: ninguna cosa quer´ ıan en el mundo: apenas tomaban lo necesario a la vida. mas a Dios cercanos y familiares amigos.

y despertarnos a m´ as fervor. ha menester que sea diligente. o negligencia. . Debemos examinar y ordenar todas nuestas cosas exteriores e interiores. Si el que propone firm´ ısimamente falta muchas veces. y decir: Se˜ nor Dios m´ ıo. y que sea tal de dentro cual parece de fuera. porque nos mira nuestro Dios. que a´ un en muchas faltas caeremos ligeramente. mas si por enojo de coraz´ on. La vida del buen religioso debe resplandecer en toda virtud. Si se deja alguna vez el ejercicio acostumbrado por piedad o por el provecho del pr´ ojimo. y dadme gracia ahora. Y debemos andar limpios como ´ angeles en su presencia. y principalmente remediar la que m´ as nos estorba. Porque el hombre propone. a quien debemos suma reverencia. ay´ udame en mi buen prop´ osito en tu santo servicio. Y con raz´ on debe ser mejor de dentro. adonde quiera que estuvi´ esemos. y renovar cada d´ ıa nuestro prop´ osito. pocas veces pasa sin alg´ un da˜ no. Esforc´ emonos cuanto pudi´ eremos. El prop´ osito de los justos m´ as pende de la gracia de Dios. que comience hoy perfectamente. que del saber propio. muy culpable y da˜ noso se sentir´ a despu´ es. y en Dios conf´ ıan en cualquier cosa que comienzan. El que quiere bien aprovechar. ligeramente se cobra. como si hoy fuese el primer d´ ıa de nuestra conversi´ on. ¿qu´ e ser´ a del que tarde o nunca propone? Mas acaece de diversas maneras el dejar nuestro prop´ osito: y dejar de ligero los acostumbrados ejercicios de los buenos. Seg´ un es nuestro prop´ osito.30 Cap´ ıtulo XIX De los ejercicios del buen religioso. que no es nada cuanto hice hasta aqu´ ı. que todo conviene para nuestro provecho. empero alguna cosa determinada debemos proveer. mas Dios dispone. y no es en mano del hombre su camino. as´ ı es nuestro aprovechar.

porque m´ as seguros son para secreto. Los ejercicios particulares no se deben hacer p´ ublicamente. como quien ha de recibir en breve de Dios el premio de sus trabajos. No podemos todos ejercitar una misma cosa. as´ ı placen diversos ejercicios: unos sirven para fiestas. otros para la semana: unos cumplen para el tiempo de la tentaci´ on. e invocar con mayor fervor la intercesi´ on de los santos. Armate como var´ on contra las malicias del diablo. Los ejercicios corporales se deben tomar con discreci´ on. A la ma˜ nana prop´ on. antes cumplido muy bien lo encomendado. creamos que no estamos aparejados. sea siquiera algunas veces. ni dignos de tanta gloria como declarar´ a en nosotros acabado el tiempo. y conversar con los devotos. y llegar a la eterna festividad. o escribe.31 Si no puedes recogerte de continuo. y f´ acilmente refrenar´ as la inclinaci´ on de la carne. a lo menos una en el d´ ıa o la noche. como si a la hora hubi´ esemos de salir de este mundo. y no son igualmente para todos. Mas en las fiestas principales debemos renovar nuestros buenos ejercicios. o piensa. De fiesta en fiesta debemos proponer algo. o reza. otros para el de paz y sosiego: unas cosas nos place pensar cuando estamos tristes. refrena la gula. o haz algo de provecho com´ un. Tambi´ en seg´ un el tiempo. en la palabra y en el pensamiento? porque puede ser que ofen´ dieses en esto a Dios y al pr´ ojimo muchas veces. Mas gu´ ardate no seas m´ as presto para lo particular que para lo com´ un. y lo hallare velando. Nunca est´ es del todo ocioso. y otras cuando alegres en el Se˜ nor. en verdad os digo. Una cosa conviene m´ as a uno que a otro. Por eso debemos aparejarnos con cuidado en todos los tiempos devotos. Lucas: bienaventurado el siervo cuando viniere el Se˜ nor. mas lee. Pues estudiemos para aparejarnos mejor para morir. t´ ornate a t´ ı. como desea tu devoci´ on. a la tarde examina tus obras: ¿que tal has sido este d´ ıa en la obra. pues dice el evangelista S. y guardar toda la observancia m´ as estrechamente. Y si se dilatare. que lo constituir´ a sobre todos sus .

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bienes.

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Cap´ ıtulo XX Del amor de la soledad y silencio. Busca tiempo convenible para estar contigo, y piensa a menudo en los beneficios de Dios. Deja las cosas curiosas, y lee tales tratados, que te den m´ as compunci´ on que ocupaci´ on. Si te apartares de pl´ aticas sup´ erfluas, y de andar en valde, y de oir nuevas y murmuraciones, hallar´ as tiempo suficiente y aparejado para pensar buenas cosas. Los m´ as principales de los santos cuanto pod´ ıan evitaban las compa˜ n´ ıas de los hombres, y eleg´ ıan de servir a Dios en secreto. Dijo uno: cuantas veces estuve entre los hombre, volv´ ı menor hombre. Lo cual experimentamos por cierto cuando mucho hablamos. M´ as segura cosa es callar siempre, que hablar sin errar. M´ as f´ acil es encerrarse en su casa, que guardarse del todo fuera de ella. Por tanto el que quiere llegar a las cosas interiores espirituales, convi´ enele apartarse con Jesucristo de la gente. Ninguno se muestra seguro en p´ ublico, sino el que se esconde de grado. Ninguno manda seguramente, sino el que aprende a obedecer de buena gana. Ninguno se goza seguramente, sino el que tiene su conciencia limpia. Ninguno habla con seguridad, sino el que calla muy de gana. Mas la seguridad de los santos siempre estuvo llena de temor divino. Ni por eso fueron menos sol´ ıcitos y humildes en s´ ı, aunque resplandec´ ıan en grandes virtudes y gracia. La seguridad de los malos nace de presunci´ on: y al fin se vuelve en enga˜ no de s´ ı mismos. Nunca te tengas por seguro en esta vida triste, aunque parezcas buen religioso o devoto ermita˜ no.
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Lc 12

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Los muchos estimados por buenos muchas veces han ca´ ıdo en graves peligros por su mucha confianza. Por lo cual es util´ ısimo a muchos que no les falten del todo tentaciones, mas que sean muchas veces combatidos, porque no est´ en muy seguros de s´ ı, porque no se levanten con soberbia, ni se derramen demasiadamente en las consolaciones de fuera. ¡Oh quien nunca tomase alegr´ ıa transitoria! ¡Oh quien nunca se ocupase en el mundo, cu´ an buena conciencia guardar´ ıa! ¡Oh quien cortase todo vano cuidado, y pensase solamente las cosas saludables y divinas, y pusiese toda su esperanza en Dios, cu´ an sosegada paz poseer´ ıa! Ninguno es digno de consolaci´ on celestial, sino el que se ejercitare con diligencia en la santa contrici´ on. Si quieres arrepentirte de coraz´ on, entra en tu retraimiento, destierra de t´ ı todo bullicio, seg´ un est´ a escrito: reprehendeos en vuestra c´ amara 13. En el recogimiento hallar´ as lo que pierdes muchas veces por defuera. El rinc´ on usado se hace dulce, y el poco usado causa fastidio. Si al principio de tu conversi´ on guardares bien el recogimiento, serte ha despu´ es dulce amigo y grat´ ısimo consuelo. En el silencia y sosiego se perfecciona el ´ anima devota, y aprende los secretos de las escrituras. All´ ı halla arroyos de l´ agrimas con que se lave todas las noches, para que sea tanto m´ as familiar a su Hacedor, cuanto m´ as se desviare del tumulto del siglo. Pues as´ ı el que se aparta de amigos y conocidos, ser´ a m´ as cerca de Dios y de sus ´ angeles. Mejor es esconderse y cuidar de s´ ı, que con descuido propio hacer milagros. Muy loable es al hombre devoto salir fuera pocas veces, y huir de mostrarse. ¿Para qu´ e quieres ver lo que no te conviene tener? El mundo pasa, los deseos sensuales nos llevan a pasatiempos; mas pasada aquella hora, ¿qu´ e nos queda, sino derramamiento del coraz´ on y pesadumbre de conciencia? La salida alegre muchas veces causa triste y desconsolada vuelta, y la alegre tarde
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hace triste ma˜ nana. Y as´ ı todo otro gozo carnal entra blando; mas al cabo muerde y mata. ¿Qu´ e puedes ver en otro lugar, que aqu´ ı no lo veas? Aqu´ ı ves el cielo y la tierra, y los elementos, de los cuales fueron hechas todas las cosas. ¿Qu´ e puedes ver que permanezca mucho tiempo debajo del sol? ¿Pi´ ensaste hartar? Pues cree que no lo alcanzar´ as. Si todas las cosas vieses ante t´ ı, ¿qu´ e ser´ ıa sino una vista vana? Alza tus ojos a Dios, y ruega por tus pecados y negligencias. Deja lo vano a los vanos, t´ u ten cuidado de lo que manda Dios. Cierra tu puerta sobre t´ ı, y llama a tu amado Jes´ us. Est´ a con ´ el en tu c´ amara, que no hallar´ as en otro lugar tanta paz. Si no salieres, ni oyeres nuevas, mejor perseverar´ as en buena voz. Pues te huelgas en o´ ır novedades, conviene que te venga turbaci´ on del coraz´ on.

Cap´ ıtulo XXI Del remordimiento del coraz´ on. Si quieres aprovechar algo, cons´ ervate en el temor de Dios, y no quieras ser muy libre, mas refrena todos tus sentidos, y no te des a vana alegr´ ıa. Date al remordimiento del coraz´ on, y hallar´ as devoci´ on. La compunci´ on descubre muchos bienes, que la soltura suele perder en breve. Maravilla es que el hombre se pueda alegrar perfectamente en esta vida, considerando su destierro, y pensando los peligros de su ´ anima. Por la liviandad del coraz´ on, y por el descuido de nuestros defectos, no sentimos los dolores de nuestra ´ anima. Mas muchas veces re´ ımos cuando deber´ ıamos llorar. No es buena la alegr´ ıa, ni verdadera libertad, sino en temor de Dios con buena conciencia. Bienaventurado aquel que puede desviarse de todo estorbo, y puede recogerse a la uni´ on de la santa compunci´ on. Bienaventurado el que puede renunciar toda cosa que puede amancillar

que una costumbre vence a otra. Si pusieses tambi´ en ante tu coraz´ on las penas del infierno u del purgatorio. y no temer´ ıas ninguna aspereza. Con´ ocete por indigno de la divina consolaci´ on. Muy u ´til y seguro es muchas veces que el hombre no tenga en esta vida muchas consolaciones. Mas como estas cosas no pasan al coraz´ on. que no tienes el cuidado de mirar por t´ ı. Pelea como var´ on. luego le parece grave y amargo todo el mundo. Ruega pues con humildad al Se˜ nor. Cuando el hombre tiene perfecta contrici´ on. Muchas veces por falta de esp´ ıritu se cansa el cuerpo miserable tan presto. y amon´ estate a t´ ı m´ as especialmente que a todos cuantos quieres bien. Mas una cosa te sea grave. Si de continuo pensases m´ as en tu muerte que en largo vivir. No te ocupes en cosas ajenas. Se˜ nor. por eso nos quedamos muy fr´ ıos y perezosos. mayormente seg´ un la carne. ni desechamos del todo las vanas consolaciones. creo yo que muy de gana sufrir´ ıas cualquier trabajo y dolor. El buen hombre siempre de continuo halla raz´ on para dolerse y llorar. 14 y di con el profeta : H´ artame. materia de entra˜ nable dolor son nuestros pecados. Porque ahora se mire a s´ ı. y muy merecedor de tribulaciones.35 o agravar su conciencia. nuestra es la culpa. ahora piense en su pr´ ojimo. ni te entremetas en las causas de los mayores. que pocas veces podemos contemplar lo celestial. en que estamos tan ca´ ıdos. ellos te dejar´ an hacer tus hechos. que te d´ e esp´ ıritu de contrici´ on. Si no eres favorecido de hombres. y (lo que pero es) a´ un amamos las blanduras. no te entristezcas. del pan de l´ agrimas. como conviene a devoto siervo de Dios. y 14 Sal 79 . no hay duda sino que te enmendar´ ıas con mayor fervor. Mira primero por t´ ı. Si t´ u sabes dejar los hombres. Y cuanto m´ as de verdad se mira. que no buscamos la contrici´ on del coraz´ on. Mas no sentir o gustar las divinas. sabe que ninguno vive sin tribulaci´ on en este siglo. tanto m´ as halla de qu´ e dolerse.

el cual de gana desea ser libre de todo pecado. Dicen muchos flacos: mirad cu´ an buena vida tiene aquel hombre. velar. Cap´ ıtulo XXII Consideraci´ on de la miseria humana. dormir. de mis necesidades. que pueda ser librado de ellas diciendo 15: l´ ıbrame. Por cierto el hombre interior recibe mucha pesadumbre con las necesidades corporales. tanto le ser´ a m´ as amarga la vida. muy incierto. aunque sea rey o Papa. de verdad es grand´ ısima miseria y aflicci´ on al cristiano devoto. ¿Qui´ en es el que est´ a mejor? Ciertamente el que se pone a padecer algo por Dios. trabajar y estar sujeto a toda la necesidad natural. Mas ¡ay de los que no conocen su miseria. y ver´ as que todo lo temporal es casi nada. que harto verdadera miseria es vivir en la tierra. beber. Mas para mientes a los bienes celestiales. No est´ a la felicidad del hombre en tener abundancia de lo temporal. ¿Por qu´ e te turbas si no te sucede lo que deseas? ¿Qui´ en es el que tiene todas las cosas a su voluntad? Por cierto ni yo ni t´ u. Cuanto el hombre quisiere ser m´ as espiritual. y que mucho agrava. porque comer. cu´ an gran se˜ nor. Se˜ nor. cu´ an hermoso. porque siente mejor y m´ as claro los defectos de la corrupci´ on humana. cu´ an poderoso. si no te vuelves a Dios. y mucho m´ as de los que aman esta miseria y corruptible vida! Porque hay algunos 15 Sal 24 . Miserable eres do quiera que fueres y do quiera que te volvieses. No hay hombre en el mundo sin tribulaci´ on. basta una vida mediana. cu´ an rico.36 dame a beber l´ agrimas en medida. reposar. porque no lo podemos poseer sin cuidado y temor. Por eso el profeta ruega devotamente. ni hombre sobre la tierra.

Conviene pases por fuego y por agua. y ma˜ nana te tornas a ellos. no vencer´ as el vicio. si as´ ı queremos ir al reposo como si ya . Si no te haces fuerza. trabajando o mendigando. y la vida trague a la muerte. cuando ya tan temprano estamos tibios? Ay de nosotros. Por eso convi´ enenos tener paciencia. ¿Qu´ e ser´ a de nosotros al fin. y esperar la misericordia de Dios. tiempo de pelear. es tiempo de merecer. Cuando tienes alguna tribulaci´ on. No quieras. hasta que se acabe la maldad. antes que llegues al descanso. Ahora propones de guardarte. que siempre est´ a inclinada a los vicios! Hoy confiesas tus pecados. perder la confianza de aprovehar en las cosas espirituales. F´ acil cosa fuera tener descanso de toda miseria: mas como perdimos la inocencia por el pecado.37 tan abrazados con ella. ¡Oh cu´ anta es la flaqueza humana. y nunca sentir de nosotros cosas grandes. a´ un tiempo y hora tienes: ¿por qu´ e quieres dilatar tu prop´ osito? Lev´ antate en este momento y comienza y di: ahora es tiempo de obrar. y de aqu´ ı a una hora haces como si no propusieras nada. ni de lo que florec´ ıa en este tiempo: toda su esperanza e intenci´ on suspiraba por los bienes eternos. perdi´ ose con ella la verdadera felicidad. Por cierto presto se pierde por descuido lo que con mucho trabajo dificultosamente se gan´ o por gracia. no curar´ ıan del reino de Dios. ni vivir sin enojo y dolor. que no saben sino las cosas carnales! Mas en fin sentir´ an los m´ ıseros cu´ an vil y cu´ an nada era lo que tanto amaron. que tan profundamente se envuelven en la tierra. ¡Oh locos y descre´ ıdos de coraz´ on. porque no fuesen tra´ ıdos a las cosas bajas con el amor de las cosas visibles. En tanto que tratemos este cuerpo no podemos estar sin pecado. si pudiesen vivir aqui siempre. tengan lo necesario. que aunque con mucha dificultad. todo su deseo sub´ ıa a lo que dura para siempre. Con gran raz´ on nos podemos humillar. hermano. tiempo convenible para enmendarme. pues somos tan flacos y tan mudables. Los santos de Dios y amigos de Cristo no curaban de lo que agradaba a la carne.

¡Oh torpeza y dureza del coraz´ on humano. Si es temeroso el morir. piensa que no llegar´ as a la noche. Si hoy no est´ as aparejado. Cap´ ıtulo XXIII Del pensamiento de la muerte. Si tuvieses buena conciencia no temer´ ıas mucho la muerte. mas muchas veces a˜ nade pecados. como no parezca se˜ nal de verdadera santidad en nuestra conversaci´ on. porque muchos mueren s´ ubitamente. Bienaventurado el que tiene siempre la hora de su muerte ante sus ojos. Si viste morir alg´ un hombre.38 tuvi´ esemos paz y seguridad. Muy presto ser´ a contigo este negocio. ¡Oh si hubi´ esemos vivido un d´ ıa bien en este mundo! Muchos cuentan los a˜ nos de su conversi´ on. que nunca la muerte te halle desapercibido. no te oses prometer de ver la ma˜ nana. se va del coraz´ on. puede ser que sea m´ as peligroso vivir mucho. cuando tan poco nos enmendamos? La larga vida no todas veces enmienda lo pasado. Por eso vive siempre aparejado y con tanta vigilancia. Mejor ser´ ıa huir de los pecados que la muerte. piensa que por aquella carrera has de pasar. por eso mira c´ omo vives. y ma˜ nana no parece. y muchas veces es poco el fruto de la enmienda. sin cuidado de lo por venir! Hab´ ıas de ordenarte en todo como si luego hubieses de morir. Hoy es el hombre. ¿c´ omo lo estar´ as ma˜ nana? El d´ ıa de ma˜ nana es incierto: ¿y qu´ e sabes si amanecer´ as ma˜ nana? ¿Qu´ e aprovecha vivir mucho. y de mayor aprovechamiento espiritual. Cuando fuere de ma˜ nana. Y cuando noche. En quit´ andolo de los ojos. porque . Bien ser´ ıa menester que a´ un fu´ esemos instruidos otra vez como ni˜ nos en buenas costumbres. y se apareja cada d´ ıa a morir. que solamente piensa lo presente. si por ventura hubiese alguna esperanza en enmienda.

gran confianza le dar´ an de vivir bienaventuradamente. no s´ e qu´ e podr´ as. de otra manera comenzar´ as a sentir de toda tu vida pasada. si ahora fueses temeroso y sospechoso de la muerte! Trabaja ahora de vivir de tal manera. el ardiente deseo de aprovechar en la virtud. cual desea ser hallado en la muerte! Ciertamente el perfecto desprecio del mundo. Aprende ahora a morir al mundo. que lo gastas desaprovechadamente pudiendo en ´ el ganar c´ omo eternamente vivas! Vendr´ a cuando desear´ as un d´ ıa o una hora para te enmendar. Si t´ u no eres sol´ ıcito para t´ ı ahora. Castiga ahora por penitencia tu cuerpo. de cu´ anto peligro te podr´ ıas librar. para que despu´ es comiences a vivir con Cristo. Mejor es ahora con tiempo hacer alg´ un bien ante t´ ı. la paciencia en toda adversidad por amor de nuestro Se˜ nor Jesucristo. No conf´ ıes en amigos ni en vecinos. la prontitud de la obediencia. que esperar en el cuidado de otros. que en la hora de la muerte puedas antes gozar que temer. tarde son santificados. Cuando viniere aquella hora postrera. ¿qui´ en tendr´ a cuidado de t´ ı despu´ es? Ahora es el tiempo muy precioso: mas ¡ay dolor. ¡Qu´ e bienaventurado y prudente es el que vive de tal manera. ni dilates tu salud a lo por venir. Aprende ahora a despreciar todas las cosas. porque m´ as presto que piensas ser´ as olvidado. de cu´ an grav´ ısimo espanto. Pocos se enmiendan con la enfermedad. el mucho trabajo de la penitencia. el renunciarse a s´ ı mismo. y mucho te doler´ as porque fuiste tan negligente y perezoso. ¡Oh loco! ¿Por qu´ e piensas vivir mucho no teniendo un d´ ıa seguro? ¿Cu´ antos han sido enga˜ nados y sacados del cuerpo cuando no lo pensaban? ¿Cu´ antas veces o´ ıste contar . Muchos bienes podr´ ıas hacer cuando est´ as sano: cuando enfermo. ¡Oh hermano. para que entonces puedas libremente ir a Cristo. y no s´ e si te ser´ a concedida. el amor de la buena vida. porque entonces puedas tener confianza cierta.39 vendr´ a el Hijo de la Virgen en la hora que no se piensa. y tambi´ en los que muchas romer´ ıas andan.

salvo de tu salud y de las cosas de Dios. otro comiendo se qued´ o pasmado. que no sabes cu´ ando morir´ as. Mira el fin de todas tus cosas. al cual no hay cosa encubierta. y de qu´ e manera estar´ as ante aquel Juez riguroso. Ahora que tienes tiempo allega espirituales riquezas inmortales. imitando sus obras. tus gemidos se oyen. y de las penas de los pecados. para que cuando salieres de esta vida. otro en pestilencia. y qui´ en rogar´ a por t´ ı despu´ es de muerto? Ahora. te reciban en las moradas eternas. porque merezca tu esp´ ıritu despu´ es de la muerte pasar al Se˜ nor con mucha honra. otro se ahog´ o. que sabe todas tus maldades? T´ u. cuando no habr´ a quien te defienda.40 que uno muri´ o a espada. ¡Oh pecador miserable! ¿qu´ e responder´ as a Dios. ¿porqu´ e no te provees para el d´ ıa. porque aqu´ ı no tienes ciudad durable. Guarda tu coraz´ on libre y levantado a Dios. Cap´ ıtulo XXIV Del juicio. ni se amansa con dones. tu lloro aceptable. mas cada uno tendr´ a que hacer por s´ ı? Ahora tu trabajo es fructuoso. mas juzgar´ a just´ ısimamente. h´ onralos. Am´ en. haz lo que pudieres. otros a manos de ladrones: y as´ ı la muerte es el fin de todos. otro cay´ o de alto y se quebr´ o la cabeza. All´ ı endereza tus oraciones de continuo con gemidos y l´ agrimas. ni qu´ e te suceder´ a despu´ es de la muerte. ni ruegue por otro. Tr´ atate como hu´ esped y peregrino sobre la tierra. y la vida de los hombres se pasa as´ ı como sombra. que temes a las veces el rostro de un hombre airado. y no cures. Hazte amigo de los santos. Aqu´ ı tiene el hombre . ni recibe excusaciones. y tu dolor es satisfactorio. al cual no va nada en los negocios del mundo. otro a hierro. hermano. y otro jugando le viene su fin? Uno es muerto a fuego. ¿Qui´ en se acordar´ a. ahora.

Cierto. mas aqu´ ı algunas veces cesan los trabajos. Entonces tendr´ a mucha confianza el pobre y bajo. Mejor es ahora purgar los pecados y vicios. porque el d´ ıa del juicio est´ es seguro con los bienaventurados. En la cosa que peca el hombre principalmente. como perros rabiosos. y m´ as f´ acilmente ha misericordia que ira. el cual. y el soberbio estar´ a de todas partes espantado. recibiendo injurias. nosotros nos enga˜ namos por el amor desordenado que tenemos a la carne. y toda maldad atapar´ a su boca.41 paciente grande y saludable purgatorio. y sigues la carne. ser´ a mas gravemente castigado. Entonces estar´ a para juzgar el que as´ ı se sujet´ o humildemente al juicio de los hombres. y consuelan los amigos con refrigerios. y no se tarde en pedir perd´ on de cualquiera. que dejarlos para el purgatorio. y de coraz´ on perdona las ofensas. y procura de hacerse fuerza. se duele m´ as de la malicia del otro que de su injuria. y de sujetar su carne del todo al esp´ ıritu. Entonces estar´ an los justos en gran constancia contra los que los angustiaron y atribularon 16. No hay vicio que no tenga su propio tormento. ruega a Dios por sus contrarios de buena gana. All´ ı m´ as grave ser´ a pasar una hora de pena. All´ ı no hay holganza ni consolaci´ on. que aqu´ ı cien a˜ nos de penitencia amarga. tanto despu´ es m´ as gravemente ser´ as atormentado. Entonces agradar´ a toda tribulaci´ on y angustia sufrida con paciencia. Entonces m´ as se holgar´ a la carne 16 Sap 5 . Pues ahora ten cuidado y dolor de tus pecados. All´ ı los soberbios ser´ an llenos de toda confusi´ on: los avaros ser´ an puestos en miserable necesidad. Entonces ser´ a tenido por sabio el que aprendi´ o aqu´ ı a ser loco y menospreciado por Cristo. sino tus pecados? Cuanto m´ as aqu´ ı te perdonas. All´ ı los perezosos ser´ an pungidos con aguijones ardiendo: los golosos ser´ an atormentados con grav´ ısima hambre y sed: los lujuriosos amadores de deleites ser´ an envestidos en pez y azufre ardiendo: los envidiosos ahullar´ an con dolor. ¿Qu´ e otra cosa tragar´ a aquel fuego.

Si hasta ahora hubieses vivido en delectaciones y en honras. mas cae muy presto en los lazos del diablo. y llorar´ a todo hombre profano. Aprende ahora a padecer lo poco. Mas bueno es que si el amor no nos desv´ ıa de lo malo. Entonces m´ as te gozar´ as de haber guardado el silencio que de haber parlado demasiado. Mas el que pospone el temor de Jesucristo no puede estar mucho tiempo en el bien. Entonces ser´ a m´ as alabada la pobre casilla que el palacio dorado. Entonces m´ as te agradar´ a la vida estrecha y la recia penitencia que toda la delectaci´ on terrena. que si siempre fuera criada en deleites. . Mas quien se deleita en pecar no es maravilla que tema la muerte y el juicio. Entonces se alegrar´ a cualquier devoto. sino amar y servir a Dios. Entonces m´ as te consolar´ as de haber orado devotamente que de haber comido delicadamente.42 afligida. a lo menos el temor del infierno nos refrene. ¿qu´ e har´ as entonces en el infierno? En verdad no puedes tener dos para´ ısos. y aparecer´ a vil el precioso. y te llevase ahora la muerte. ¿qu´ e te aprovechar´ ıa? Pues mira que todo es vanidad. ni el juicio ni el infierno. y despu´ es reinar en el cielo con Cristo. Entonces resplandecer´ a el despreciado vestido. Primero prueba aqu´ ı lo que podr´ as padecer despu´ es. ¿c´ omo podr´ as despu´ es los tormentos eternos? Si ahora una peque˜ na pasi´ on te hace tan impaciente. Entonces m´ as alegrar´ a la pura y buena conciencia que la ense˜ nada filosof´ ıa. Si ahora no puedes sufrir tan poca cosa. Entonces m´ as se estimar´ a el desprecio de las riquezas que el tesoro de todas la Indias. porque el amor perfecto segura entrada tiene a Dios. Entonces m´ as te aprovehcar´ an las obras santas que las hermosas palabras. Entonces m´ as ayudar´ a la constante paciencia que todo el poder del mundo. Entonces m´ as ensalzada ser´ a la simple obediencia que toda sagacidad del siglo. deleitarse en este mundo. porque despu´ es seas libre de lo muy grave. Por cierto los que aman a Dios de todo coraz´ on no temen la muerte ni el tormento.

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Cap´ ıtulo XXV De la fervorosa enmienda de toda nuestra vida. Hermano m´ ıo, vela con diligencia en el servicio de Dios, y piensa muy continuo a qu´ e veniste, y por qu´ e dejaste el mundo: ¿por ventura no despreciaste el mundo para vivir a Dios, y ser hombre espiritual? Corre pues con fervor a la perfecci´ on, que presto recibir´ as el galard´ on de tus trabajos, y no habr´ a de ah´ ı en adelante temor y dolor en tus t´ erminos. Ahora trabajar´ as un poco, y hallar´ as despu´ es gran descanso, y a´ un perpetua gloria. Si permaneces fiel y diligente en el servir, sin duda ser´ a Dios fidel´ ısimo y riqu´ ısimo en pagar. Debes tener buena esperanza que alcanzar´ as victoria; mas no conviene tener seguridad, porque no te aflojes, ni te ensoberbezcas. Como uno estuviese congojado y turbado, y entre la esperanza y temor dudase muchas veces; una vez cargado de angustia arroj´ ose ante un altar, y revolviendo en su pensamiento, dijo: ¡Oh si supiese que hab´ ıa de perseverar! y luego oy´ o de dentro de la divina respuesta, que dijo: ¿qu´ e har´ ıas si eso supieses? Haz ahora lo que entonces har´ ıas, y ser´ as bien seguro. Y en este punto consolado y confortado se ofreci´ o a la divina voluntad, le ces´ o la congoja y turbaci´ on y no quiso m´ as escudri˜ nar curiosamente para saber lo que le hab´ ıa de suceder; mas estudi´ o con mucho cuidado inquirir qu´ e fuese la voluntad de Dios agradable y perfecta, para comenzar y perficionar toda buena obra. El profeta dice 17 : espera en el Se˜ nor, y haz bondad, y mora en la tierra, y ser´ as apacentado en sus riquezas. Una cosa detiene a muchos del fervor de su aprovechamiento; el espanto de la dificultad, o el trabajo de la batalla. Ciertamente aquellos aprovechan en las virtudes principalmente, que ponen
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Sal 36

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todas sus fuerzas para vencer las cosas que m´ as graves y contrarias les son; porque all´ ı aprovecha el hombre m´ as, y alcanza mayor gracia donde m´ as se vence y mortifica en el esp´ ıritu. Mas no tienen todos iguales los contrarios, ni iguales fuerzas para vencer ni mortificarse. Mas el diligente remediador m´ as fuerte ser´ a para la perfecci´ on, aunque tenga muchas pasiones, que el bien acondicionado, si pone poco aliento a las virtudes. Dos cosas ayudan especialmente para mucho enmendarse. La una desviarse con esfuerzo de aquello a que le inclina la naturaleza viciosamente; y la otra trabajar con fervor por la virtud que m´ as le falta. Estudia tambi´ en vencer y evitar lo que m´ as te desagrada en los otros. Mira que te aproveches donde quiera; si vieres u oyeres buenas obras, te avives a imitarlas. Mas gu´ ardate si vieres alguna cosa digna de reprehensi´ on, que no la hagas. Y si alguna vez la hiciste, enmi´ endalo presto. As´ ı como t´ u miras los otros, as´ ı otros te miran a t´ ı. ¡Oh cu´ an alegre y dulce es ver los cristianos devotos y fervientes, bien condicionados y bien criados! ¡cu´ an triste y grave verlos desordenados, y que no hacen aquello a que son llamados! ¡Oh cu´ an da˜ noso es ser negligente en el prop´ osito del llamamiento divino, y ocuparse en lo que no les mandan! Acu´ erdate del prop´ osito que tomaste, y ponte delante de la imagen del Crucifijo; que mucha raz´ on tendr´ as de avergonzarte mirando la vida de Jesucristo, porque no estudiaste de conformarte m´ as a ´ el, aunque haya muchos a˜ nos que est´ as en el camino del Se˜ nor Dios. El cristiano que se ejercita y medita devotamente en la vida y pasi´ on sant´ ısima del Se˜ nor, halla all´ ı todo lo u ´til y necesario para s´ ı cumplidamente, y no hay necesidad que busque algo mejor fuera de Jesucristo. ¡Oh si viniese a nuestro coraz´ on Jesucristo crucificado, cu´ an presto y cu´ an de verdad ser´ ıamos ense˜ nados! El obediente sol´ ıcito todo lo que le mandan acepta y lleva muy bien. El negligente y perezoso tiene tribulaci´ on sobre tribulaci´ on, y de cada parte est´ a angustiado, porque carece de la consolaci´ on

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interior, y no le dejan buscar la exterior. El cristiano que est´ a y vive descuidado, cerca est´ a de caer gravemente. El que busca el vivir m´ as ancho y descuidado, siempre estar´ a en angustia; por que lo uno y lo otro le descontentar´ a. Dime: ¿c´ omo viven tanta multitud de religiosos que est´ an encerrados en la observancia? Salen pocas veces, viven apartados, comen pobremente, visten groseramente, trabajan mucho, hablan poco, velan largo tiempo, madrugan presto, tienen largas horas, leen continuo, y gu´ ardanse en toda honestidad. Mira los de la Cartuja, los del C´ ıster, y los monjes y monjas de todas las religiones, c´ omo se levantan cada noche a maitines. Por eso cosa torpe ser´ ıa que t´ u emperezases en obra tan santa, donde tanta multitud de religiosos comienza a alabar a Dios. ¡Oh si nunca hubi´ esemos de hacer otra cosa sino alabar a Dios con todo el coraz´ on y con la boca! ¡Oh si nunca comi´ esemos ni durmi´ esemos; mas siempre pudi´ esemos tener el ´ anima ocupada en Dios! Mucho m´ as dulce ser´ ıa que servir a las necesidades de la carne. Pluguiese a Dios que no tuvi´ esemos todas estas necesidades, mas solamente las refecciones espirituales, las cuales gustamos muy tarde. Cuando el hombre viene a tiempo que no busca su consolaci´ on en alguna criatura, entonces le comienza a saber bien Dios, y cont´ entase tambi´ en de todo lo que sucede. Entonces ni se alegra en lo mucho, ni se entristece por lo poco; mas p´ onese entera y fielmente en Dios, el cual lo es todo en todas las cosas; al cual ninguna cosa perece ni muere; mas todas las cosas viven, y le sirven sin tardanza. Acu´ erdate siempre del fin, y que el tiempo perdido jam´ as torna. Nunca alcanzar´ as la virtud sin cuidado y diligencia. Si comienzas a ser tibio, comenzar´ a a irte mal; mas si te dieres a la devoci´ on, hallar´ as gran paz, y sentir´ as el trabajo muy ligero por la gracia de Dios y por el amor a la virtud. El hombre que tiene fervor y diligencia a todo ser´ a aparejado. Mayor trabajo es

que andar en todos los trabajos corporales. si gastares bien el d´ ıa. sea de los otros lo que fuere. despierta a t´ ı. . El que no evita los peque˜ nos defectos. Gozarte has siempre en la noche. poco a poco cae en los grandes. Vela sobre t´ ı. no te olvides a t´ ı: tanto aprovechar´ as cuanto m´ as fuerza te hicieres.46 resistir a los vicios y pasiones. amon´ estate a t´ ı.

47 Libro segundo Contiene avisos para el trato interior .

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Pues as´ ı es. que ´ el dice as´ ı: si alguno me ama. porque se mudan muy presto. ni es de tomar mucha pena si alguna vez fuera contrario. lo cual no se da a los malos. Pon en Dios toda tu esperanza. y deja este m´ ısero mundo. Su continua visitaci´ on es con el hombre interior. da lugar a Cristo. Ciertamente el reino de Dios es paz y gozo en el Esp´ ıritu Santo. y morar contigo. y hallar´ a tu ´ anima reposo. y b´ astate. porque los que hoy son contigo. y a todo lo dem´ as cierra la puerta. estar´ as rico. y desfallecen muy ligeramente. Convi´ ertete a Dios de todo coraz´ on. 18 19 Lc 7 Jn 14 . para que quiera venir a t´ ı.49 Cap´ ıtulo I De la conversaci´ on interior. Ea pues. y ver´ as venir a t´ ı el reino de Dios. y vendremos a ´ el y moraremos 19 en ´ el . Si aparejares digna morada. mucha paz y admirable familiaridad. Jesucristo vendr´ a a t´ ı. Si a Cristo tuvieres. de manera que no tengas necesidad de esperar en los hombres. Aprende a menospreciar las cosas exteriores. El ser´ a tu proveedor y fiel procurador en todo. y all´ ı se agrada. ma˜ nana te puede contradecir. y al contrario tambi´ en. ´ anima fiel. mas Jesucristo permanece para siempre. y te mostrar´ a su consolaci´ on. aunque sea provechoso y amado. Dice el Se˜ nor: el reino de Dios dentro de vosotros est´ a 18. Toda su gloria y hermosura es de dentro. Muchas veces se vuelven como el viento. apareja tu coraz´ on a este Esposo. No es de poner mucha confianza en el hombre quebradizo y mortal. y date a las interiores. y tiene agradable consolaci´ on. y est´ a firm´ ısimo hasta el fin. guardar´ a mi palabra. y con ´ el habla dulcemente.

y holgar en ´ el con suavidad. Si una vez entrases perfectamente en lo secreto de Jesucristo nuestro Redentor. ¿y t´ u osas quejarte? Cristo tuvo adversarios. y perezcas. ser´ as extra˜ no y peregrino. y tu oraci´ on sea enderezada a Cristo sin cesar. y no tendr´ as jam´ as reposo hasta que seas unido a Cristo entra˜ nablemente. y entre los denuestos fue de los amigos y conocidos desamparado en la mayor necesidad. pues que Jesucristo fue en el mundo despreciado y denostado por los hombres. y no curar´ as mucho de los desprecios de los hombres. No tienes aqu´ ı ciudad de morada: donde quiera que fueres. ¿c´ omo ser´ as amigo de Cristo? Sufre con Cristo y por Cristo. Gu´ ardate no te juntes con ellas. no como se .50 ´ responder´ y sea en ´ el tu temor y amor. se puede convertir libremente a Dios. descansa en la pasi´ on de Jesucristo. Si no saber especular las cosas profundas y celestiales. levantarse a s´ ı sobre s´ ı en el esp´ ıritu. y libre de las afecciones desordenadas. ¿Qu´ e miras aqu´ ı. y gustases un poco de su encendido amor. Cristo quiso padecer y ser despreciado. y como de paso has de mirar todo lo terreno. Aquel a quien saben todas las cosas a lo que son. no tendr´ ıas mucho cuidado de tu provecho o da˜ no. Todas las cosas pasan. no siendo este lugar de tu reposo? En el celestial ha de ser tu morada. porque no seas preso. En el Soberano sea tu pensamiento. gran consuelo sentir´ as en la tribulaci´ on. y mora muy de gana en sus sant´ ısimas llagas. El amador entra˜ nal y verdadero de Jesucristo. porque el amor de Dios hace al hombre despreciarse a s´ ı mismo. si quieres reinar con Cristo. como mejor sea y convenga. si ninguna adversidad se te ofrece? Si no quieres sufrir algo por Cristo. y lo har´ a bien. antes te holgar´ ıas m´ as de las injurias que te hiciesen. y t´ u con ellas. y f´ acilmente sufrir´ as las palabras de los maldicientes. ¿y t´ u quieres tener a todos por amigos? ¿De d´ onde se coronar´ a tu paciencia. El a por t´ ı. porque si te llegas devotamente a las llagas de Jesucristo.

y los reprendan. El hombre interior presto se corrige. entonces f´ acilmente aplaca y mitiga los otros. No le estorba el trabajo exterior. No hay cosa que tanto ensucie ni embarace el coraz´ on. Algunas veces conviene para nuestra humildad que otros sepan nuestros defectos. .51 dicen o estiman. es verderamente sabio y ense˜ nado m´ as de Dios que de los hombres. ni la ocupaci´ on tomada a tiempos de necesidad. no busca lugares. Si fueses bueno y limpio de coraz´ on. mas ten cuidado que sea Dios contigo en todo lo que haces. Si desprecias las consolaciones de fuera. sin duda ver´ as el favor de Dios. porque nunca se derrama del todo a las cosas exteriores. No tengas en mucho quien es por t´ ı o contra t´ ı. Por eso muchas cosas te turban y descontentan. ni apartado de lo terreno. Al que Dios quiere ayudar no le podr´ a da˜ nar la malicia de alguno. cuanto el amor desordenado en las criaturas. as´ ı se conforma con ellas el que est´ a de dentro bien ordenado. El que sabe andar dentro de s´ ı. ni espera tiempos para darse a ejercicios devotos. A Dios pertenece ayudar y librar de toda confusi´ on. todo te suceder´ ıa en bien y en provecho. podr´ as contemplar las cosas celestiales. y muchas veces gozarte de dentro. ´ El sabe bien el tiempo y la manera de librarte. porque a´ un no est´ as muerto a t´ ı prefectamente. Tanto el hombre se estorba y distrae. y Dios te defender´ a. mas como suceden las cosas. y tener en muy poco las cosas de fuera. Cap´ ıtulo II C´ omo debemos tener paciencia con humildad. Si t´ u sabes callar y sufrir. Cuando el hombre se humilla por sus defectos. cuanto atrae a s´ ı las cosas. Ten buena conciencia. y satisface a los que est´ an airados con ´ el. y por esto te debes ofrecer a ´ el en todo.

El descontento y alterado. El hombre que tiene pasi´ on. y con quien nos contradice. y despu´ es podr´ as apaciguar a los otros. y deja lo que ´ el es obligado. Ten pues primero amor contigo. recibida la injuria y afrenta. y le convida.52 Dios defiende y libra al humilde. y al humilde ama y consuela: al humilde se inclina. que esto a todos aplace naturalmente: cada uno de grado tiene paz. gran virtud y gracia varonil es y muy loable. No es mucho conversar con los buenos y mansos. Al humilde descubre sus secretos. El hombre pac´ ıfico m´ as aprovecha que el letrado. y no en el mundo. y deja de hacer lo que m´ as le conven´ ıa. El buen hombre pac´ ıfico. T´ u sabes excusar y disimular muy bien tus faltas. Dice muchas veces lo que no deber´ ıa. el bien convierte en mal. y le trae dulcemente a s´ ı. Piensa lo que otros deben hacer. porque est´ a en Dios. todas las cosas echa a la mejor parte. M´ as justo ser´ ıa que te acusases a t´ ı. y excusases a tu pr´ oximo. Sufre. ni deja reposar a los otros. Mira cu´ an lejos est´ as de la verdadera y humilde caridad. El que est´ a en buena paz. y no quieres oir las disculpas de los otros. Ponte primero a t´ ı en paz. si no te estimas por el m´ as bajo de todos. El humilde. . y despu´ es podr´ as tener buen zelo con el pr´ ojimo. est´ a en mucha paz. de diversas sospechas es atormentado: ni ´ el huelga. Cap´ ıtulo III Del hombre bueno y pac´ ıfico. y al humilde da grande gracia. que no sabe desde˜ nar ni airarse sino contra s´ ı. perversos y mal acondicionados. si quieres que te sufran. y ama los que concuerdan con ´ el: mas vivir en paz con los duros. de ninguno tiene sospecha. No pienses haber aprovechado algo. y despu´ es de su abatimiento lo levanta a la honra. y muy de ligero cree lo malo.

No hay criatura tan baja ni peque˜ na. Hay otros. As´ ı como el hierro en el fuego pierde el or´ ın. y estudian de poner paz a los otros. Y algunos hay que ni tienen paz consigo. ni la dejan tener a otros: enojosos para otros. luego podr´ ıas ver y sentir bien todas las cosas sin impedimento. Con dos alas se levanta el hombre de lo terreno. La simplicidad pone los ojos en Dios. y heredero del cielo. la mala conciencia lo siente. y mudado en nuevo hombre. Si hay gozo en la tierra. tal juzga lo de fuera. que en no sentir contrariedades. La simplicidad ha de estar en la intenci´ on y la puridad de la afecci´ on. y m´ as para s´ ı. Si no piensas ni buscas sino el buen contentamiento de Dios y el provecho del pr´ oximo. que son: simplicidad y puridad.53 Algunos hay que tienen paz consigo y con otros tambi´ en. as´ ı el hombre que se convierte a Dios enteramente es despojado de la torpeza. Ninguna buena obra te impedir´ a. Y este tal es vencedor de s´ ı mismo. Cuando el . a la hora te ser´ ıa toda criatura espejo de vida y libro de santa doctrina. y se˜ nor del mundo. El que sabe mejor padecer tendr´ a mayor paz. Mas toda nuestra paz en este miserable valle m´ as se conserva en el sufrimiento humilde. Y si en alg´ un lugar hay congoja y tribulaci´ on. Si fuese tu coraz´ on recto. que no represente la bondad de Dios. amigo de Jesucristo. que ni tienen paz consigo. gozar´ as de una interior libertad. Si t´ u fueses bueno y puro de dentro. la puridad le abraza y gusta. Cual es cada uno de dentro. Cap´ ıtulo IV De la pura voluntad y sencilla intenci´ on. El coraz´ on puro penetra el cielo y el infierno. si de dentro fueres libre de todo desordenado deseo. y se hace todo reluciente. el hombre de puro coraz´ on lo posee.

Muy presto sentimos y agravamos lo que de otros sufrimos. no tendr´ a que juzgar gravemente de otro. . si te guardas libre de todo cuidado temporal: y muy falto ser´ as. si no callares las cosas ajenas. sino Dios o cosa que sea puramente por Dios. porque muchas veces nos falta la gracia y la discreci´ on. No debemos confiar de nosotros grandes cosas. y toma muy de gana la consolaci´ on exterior. y especialmente mirares a t´ ı mismo. y presto la perdemos por negligencia.54 hombre comienza a enfriarse. conviene que todo lo pospongas. y lo excusamos peor. mas no miramos cu´ anto enojamos a los otros. Y a veces nos mueve pasi´ on. ¿Ad´ onde est´ as cuando no est´ as contigo? Despu´ es de haber discurrido por todas las cosas. El que bien y derechamente pondera sus obras. Poca lumbre hay en nosotros. No te sea cosa alguna alta ni grande. El que tiene verdadero cuidado de s´ ı. y tragamos las graves nuestras. Reprendemos en los otros las cosas peque˜ nas. El hombre recogido antepone el cuidado de su ´ anima a todos los cuidados. Nunca ser´ as recogido y espiritual. y tengas a t´ ı s´ olo ante tus ojos. y pensamos que es zelo. Muchas veces hacemos mal. poco te mover´ a lo que sientes de fuera. ¿qu´ e has ganado si de t´ ı te olvidastes? Si has de tener paz y uni´ on verdadera. y muchas veces no sentimos cu´ an ciegos estamos de dentro. Cap´ ıtulo V De la propia consideraci´ on. poco habla de otro. estima por ligeras las cosas que primero ten´ ıa por muy graves. acepta ni agradable. Mas cuando se comienza a vencer varonilmente y andar en la carrera de Dios. Por cierto mucho aprovechar´ as. teme el peque˜ no trabajo. Si del todo te ocupares en Dios y en t´ ı. si alguna cosa temporal estimares en mucho.

porque s´ ubitamente se levantar´ a la ira de Dios. y no la desprecia de coraz´ on. y se tornar´ an en nada sus obras. Porque gloriarse de esta manera es gloriarse en la cruz de Jesucristo. Los malos nunca tienen alegr´ ıa verdadera. que todo lo hinche. S´ olo el eterno e inmenso. si tu coraz´ on no te reprehende. y su gozo es de verdad. Breve es la gloria que se da y recibe de los hombres. y en Dios. la alegr´ ıa de los justos es Dios y por Dios. La gloria del mundo siempre va acompa˜ nada de tristeza. y muy alegre est´ a en las adversidades. No te alegres sino cuando hicieres alg´ un bien. Si tienes buena conciencia. Gran reposo de coraz´ on tiene el que no se cura de las alabanzas ni de los denuestos. Cap´ ıtulo VI De la alegr´ ıa de la buena conciencia. No eres m´ as santo si te alabaren. La mala conciencia siempre est´ a temerosa e inquieta. La gloria del bueno es el testimonio de la buena conciencia. El que desea la verdadera y eterna gloria no cuida de lo temporal. y perecer´ an sus pensamientos. eso 20 Isa 48 . Glor´ ıarse en la tribulaci´ on no es dificultoso al que ama. siempre tendr´ as alegr´ ıa. Lo que eres. Y si dijeron: en paz estamos: no vendr´ a mal sobre nosotros. se˜ nal es que no ama del todo la celestial. La buena conciencia muchas cosas puede sufrir. ni m´ as vil si te despreciaren. ni paz interior: porque dice el Se˜ nor: 20 no tienen paz los malos . La limpia conciencia f´ acilmente se sosiega. es gozo del ´ anima y alegr´ ıa del coraz´ on. ¿qui´ en osar´ a enojarnos? no los creas. y el que busca la temporal. Suavemente holgar´ as.55 Estima por cosa vana cualquier consolaci´ on que te viniere de alguna criatura. El ´ anima que ama a Dios desprecia todas las cosas sin ´ el.

y como Rey sentarse en su propia silla. que no quiere consigo admitir otra cosa: s´ olo ´ el quiere tener tu coraz´ on. se˜ nal es de humildad: no querer consolaci´ on de criatura alguna. El hombre ve lo de fuera. Andar de dentro con Dios. De los hombres has de ser desamparado alguna vez. El amor de la criatura es enga˜ noso y mudable. 21 22 1 Re 16 1 Cor 10 . y despreciar a s´ ı mismo por Jes´ us. Conviene dejar un amor por otro. Aqu´ el ama y ten por amigo. viviendo y muriendo. que aunque todos te desamparen. que quieras o no. no tendr´ as cuidado de lo que fuera hablan de t´ ı. y Dios pesa las intenciones.56 eres. Dice el glorioso ap´ ostol 22 : no el que se loa a s´ ı mismo es aprobado. El que se llega a la criatura caer´ a con lo caedizo. ni te dejar´ a perecer en el fin. ´ el no te desemparar´ a. el que abraza a Jes´ us. y encomi´ endate a su fidelidad. El que no busca de los hombres prueba de su bondad. y tenerse en poco. Si miras lo que eres dentro de t´ ı. Cap´ ıtulo VII Del amor que debemos tener a Cristo sobre todas las cosas. claro muestra que se encomienda del todo a Dios. porque Jes´ us quiere ser amado sobre todas las cosas. y no embarazarse de fuera en alguna afecci´ on. ni puedes ser dicho mayor de lo que Dios sabe que eres. se˜ nal es de gran puridad y de confianza cordial. Hacer siempre bien. estado es de var´ on espiritual. El hombre considera las obras. Dios el coraz´ on 21. el amor de Jes´ us es fiel y durable. que ´ el s´ olo te puede ayudar cuando todos faltaren. Tu amado es de tal condici´ on. mas el que Dios alaba. Bienaventurado el que conoce qu´ e es amar a Jesucristo. Tente fuertemente con Jes´ us. afirmase ha en ´ el.

Cuanto pusieres en los hombres fuera de Jes´ us. hallar´ as de verdad a Jes´ us. Y el que pierde a Jes´ us. Cuando Jes´ us no habla dentro. cuando la dijo Marta: el Maestro est´ a aqu´ ı y te llama? ¡Oh bienaventurada hora cuando el Se˜ nor Jes´ us llama de las l´ agrimas al gozo espiritual! ¡Cu´ an seco y duro eres sin Jes´ us. 23 tanto perder´ as . Si t´ u buscas descanso y ganancia en los hombres. y toda su gloria caer´ a como flor de heno. que todo el mundo y sus enemigos le pueden da˜ nar. muy vil es la consolaci´ on. mas si en todo buscas a Jes´ us. No conf´ ıes ni estribes sobre la ca˜ na vac´ ıa. El que halla a Jes´ us halla un tesoro bueno. Paup´ errimo es el que vive sin Jes´ us. Y si te buscas a t´ ı mismo. todo es duro. mas ser´ a para tu mal. Si Jes´ us estuviere contigo. ¿Por ventura la Magdalena no se levant´ o luego del lugar donde llor´ o. tambi´ en te hallar´ as. Estar con Jes´ us es dulce para´ ıso. Cuando Jes´ us est´ a presente todo es bueno. pierde muy mucho. que toda carne es heno.57 Si te supieses bien desocupar de toda criatura. y cu´ an necio y vano si codicias algo fuera de Jes´ us! Dime: ¿no es ´ este peor da˜ no que si todo el mundo perdieses? ¿Qu´ e puede dar el mundo sin Jes´ us? Estar sin Jes´ us es grave infierno. y m´ as que todo el mundo. y riqu´ ısimo el que 23 Isa 49 . Cap´ ıtulo VIII De la familiar amistad de Jes´ us. muchas veces sentir´ as da˜ no. Si mirares solamente a la apariencia de fuera de los hombres. Jes´ us morar´ ıa de gana contigo. ning´ un enemigo te podr´ a empecer. no hay cosa dif´ ıcil: mas cuando est´ a ausente. Por cierto m´ as se da˜ na el hombre a s´ ı mismo si no busca a Jes´ us. y de verdad bueno sobre todo bien. presto ser´ as enga˜ nado. gran consolaci´ on se siente. mas s´ ı Jes´ us habla una sola palabra.

y cuando se va. S´ e libre y puro de dentro. si te abates a las cosas exteriores. si quieres reposar. Ni quieras que alguno se ocupe contigo de su coraz´ on. S´ e devoto y sosegado. porque ´ el s´ olo se halla bueno y fidel´ ısimo. Nunca codicies ser loado ni amado singularmente. y casi dejado a que lo azoten. S´ olo Jes´ us se debe amar singular´ ısimamente. que no tiene igual. Por ´ el y en ´ el debes amar los amigos y los enemigos. si no fueres prevenido y tra´ ıdo de su gracia. y pasada la tempestad viene . Si destierras de t´ ı a Jes´ us y lo pierdes. que ofendido a Jes´ us. m´ as que todos los amigos. sufrir con igual ´ animo todo lo que viniere a gloria de Jesucristo. y tener tu coraz´ on puro a Jes´ us. luego se hace poderoso para toda cosa. ni t´ u te ocupes en amor de alguno. sin ocupaci´ on de criatura alguna. Pues sobre todos tus amigos sea Jes´ us amado singular´ ısimamente. Pues locamente lo haces. Ciertamente cuando viene la graciosa visitaci´ on de Dios al hombre.58 est´ a bien con Jes´ us. y ser´ a contigo Jes´ us. y admirable prudencia saber tener a Jes´ us. Muy gran arte es saber conversar con Jes´ us. Presto puedes echar de t´ ıa Jes´ us. Verdaderamente no llegar´ as a esto. mas sea Jes´ us en t´ ı y en todo hombre bueno. si en otro alguno conf´ ıas y te alegras. S´ e humilde y pac´ ıfico. y despu´ es de la noche vuelve el d´ ıa. Conviene ser desnudo. En estos tiempos no debes desmayar ni desesperar. para que dejadas y echadas fuera todas las cosas. a qui´ en buscar´ as por amigo? Sin amigo no puedes vivir mucho: y si no fuere Jes´ us tu especial´ ısimo amigo. porque eso a s´ olo Dios pertenece. y perder su gracia. mas estar constante a la voluntad de Dios. y rogarle por todos para que le conozcan y le amen. estar´ as muy triste y desconsolado. Ama a todos por amor de Jes´ us. queda pobre y enfermo. porque despu´ es del invierno viene el verano. Menos mal es tener todo el mundo contrario. ¿ad´ onde ir´ as. seas unido con ´ el s´ olo. y permanecer´ a contigo Jes´ us. y a Jes´ us por s´ ı mismo. y ver cu´ an suave es el Se˜ nor.

Mas el verdadero amador de Cristo. Cuando el hombre se est´ a en s´ ı mismo. no se . y en ninguna cosa buscarse a s´ ı mismo. No es grave cosa despreciar la humana consolaci´ on cuando tenemos la divina. al cual ´ el mucho amaba. hermano. As´ ı t´ u. y con dificultad se desnuda el hombre de s´ ı mismo. Muy suavemente camina aqu´ el a quien lleva la gracia de Dios: ¿y qu´ e maravilla si no siente carga el que es llevado del Omnipotente y guiado por el soberano guiador? Muy de gana tomamos alg´ un pasatiempo. ¿Qu´ e maravilla si est´ as alegre y devoto cuando viene la gracia de Dios? Esa honra todos la desean. de ligero se desliza en las consolaciones humanas. ser privado y carecer de consuelo divino y humano. y no te parezca grave cuando te dejare tu amigo: sabe que es necesario que nos apartemos al fin unos de otros. y querer sufrir destierro de coraz´ on de gana por la honra de Cristo. y poner en Dios cumplidamente su deseo. Y as´ ı con el amor de Dios venci´ o el amor del hombre. antes que se sepa vencer del todo. El m´ artir santo Laurencio venci´ o el mundo con Sixto su sacerdote.59 gran serenidad. y estudioso imitador de sus virtudes. porque despreci´ o todo lo que en el mundo parec´ ıa deleitable. y troc´ o el placer humano por el buen contentamiento divino. y de verdad grande. Cap´ ıtulo IX C´ omo conviene carecer de toda consolaci´ on. aprende a dejar alg´ un pariente o amigo por amor de Dios. y sufri´ o por amor de Cristo con paciencia que le fuese quitado el sacerdote del sumo Dios. ni mirar a su propio merecimiento. De continuo y mucho conviene que pelee el hombre consigo mismo. Gran cosa es.

mas hum´ ıllate por el don recibido. Y si as´ ı se hizo con los grandes santos. a˜ nade lo que experiment´ o en s´ ı. por eso dice el bienaventurado Job 25: vis´ ıtaslo en la ma˜ nana. Y ausente la gracia. Por eso dec´ ıa uno cuando ten´ ıa presente la gracia 24: yo dije en mi abundancia: no ser´ e movido ya para siempre. sino ruega a Dios con mayor instancia. Mas ¿en qu´ e? Responde.60 arroja a las tales consolaciones ni busca dulzuras sensibles. y entiende que es don de Dios. y dice: volv´ ısteme mi llanto en gozo. no desesperes luego. Mas por cierto entre estas cosas no desespera. y a veces en fervor de devoci´ on. diciendo: volviste de m´ ı tu rostro. As´ ı pues. y confirma ser o´ ıdo diciendo: oy´ ome el Se˜ nor. y cerc´ asteme en alegr´ ıa. y soy hecho conturbado. y al fin ´ el alcanza el fruto de su oraci´ on. Esto no es cosa nueva ni ajena de los que han experimentado el camino de Dios. Si te fuere quitada la consolaci´ on. seg´ un la divina voluntad. No te ensalces ni alegres demasiadamente. cuando Dios te diere la consolaci´ on espiritual. y s´ e m´ as avisado y temeroso en todas tus obras. o en qui´ en debo confiar sino solamente en 24 25 Sal 26 Job 7 . porque el esp´ ıritu se viene y se va. y sufre por Cristo muy duros trabajos. y hubo misericordia de m´ ı: el Se˜ nor es hecho mi ayudador. y s´ ubitamente lo pruebas. y dice: a t´ ı Se˜ nor. mas antes procura fuertes ejercicios. Pues ¿sobre qu´ e puedo esperar. porque en los grandes santos y antiguos profetas acaeci´ o muchas veces esta manera de mudanzas. rec´ ıbela con hacimiento de gracias. llamar´ e y a mi Dios rogar´ e. porque pasarse ha aquella hora. y vendr´ a la tentaci´ on. mas espera con humildad y paciencia la visitaci´ on celestial: porque poderoso es Dios para tornarte muy mayor gracia y consolaci´ on. y no merecimiento tuyo. no debemos nosotros pobres y enfermos desesperar si algunas veces estamos fr´ ıos.

y en la esperanza de la gracia celestial? Ciertamente aunque est´ e cercado de hombres buenos. y diminuci´ on del fervor: ning´ un santo fue tan altamente arrebatado y alumbrado. El diablo no duerme. para que el hombre sea m´ as fuerte para sufrir las adversidades.61 la gran misericordia de Dios. porque no se ensoberbezca del bien. Cierto suele ser la tentaci´ on precedente se˜ nal que vendr´ a la consolaci´ on. que antes o despu´ es no haya sido tentado. como dice la escritura: al que venciere dar´ e a comer del ´ arbol de la vida 26. y dej´ andome a m´ ı mismo. y de religiosos devotos. ni es a´ un la carne muerta. ponerme en la voluntad de Dios. y dejado en la propia pobreza. Entonces no hay mejor remedio que la paciencia. y de amigos fieles. y aunque tenga libros santos. porque a los probados en tentaci´ on es prometida la consolaci´ on celestial. que nunca descansan. a llevar cruz m´ as que a tener 26 Ap 2 . a la diestra y a la siniestra est´ an los enemigos. si naciste para trabajo? Ponte a paciencia m´ as que a consolaci´ on. y tratados devotos. todo aprovecha poco. Por cierto no es digno de la alta contemplaci´ on de Dios el que no es ejercitado en alguna tribulaci´ on por ese mismo Dios. Cap´ ıtulo X Del agradecimiento por la gracia de Dios. ¿Para qu´ e buscas descanso. por eso no ceses de aparejarte a la batalla. Dase tambi´ en la divina consolaci´ on. y tiene poco sabor cuando soy desamparado del favor de Dios. y cantos e himnos suaves. Y tambi´ en se sigue la tentaci´ on. Nunca hall´ e religioso que alguna vez no sintiese apartamiento de la consolaci´ on divina.

ni deseo contemplaci´ on que me lleve en soberbia. Y los . y me disponga m´ as a renunciarme a m´ ı. Mucho contraria es a la soberana visitaci´ on la falsa libertad del ´ anima. son peque˜ nos cerca de s´ ı. Mas no puede ninguno usar de continuo de estas consolaciones divinas. y es quitado al soberbio lo que se suele dar al humilde. y no lo atribuimos todo a la fuente original. mas los espirituales s´ olos son alegres y honestos. De grado acepto yo la gracia que me haga m´ as humilde y temeroso. porque somos ingratos al Hacedor. ni todo deseo puro. porque el tiempo de la tentaci´ on muy pocas veces cesa. Bien hace Dios dando la gracia de la consolaci´ on. engendrados de las virtudes. Siempre se debe gracia al que dignamente es agradecido. y cuanto m´ as gloriosos. como quiere y a su voluntad. no osar´ a atribuirse a s´ ı bien alguno. Cierto no hay hombre en el mundo que no tomase muy de gana la consolaci´ on y alegr´ ıa espiritual. y a t´ ı s´ olo atribuye la culpa. y darte han lo alto. porque no est´ a lo muy alto sin lo hondo. ni todo lo dulce bueno. e infundidos de Dios en los corazones limpios.62 alegr´ ıa. Por cierto no es santo todo lo alto. porque las consolaciones espirituales exceden a todos los placeres del mundo y a los deleites de la carne. Son llenos de verdad y de gloria celestial. El ense˜ nado con el don de la gracia. ni todo lo que amamos agradable a Dios. si siempre la pudiese tener. tanto en s´ ı m´ as humildes. mas el hombre hace mal no atribuyendo todo a Dios. Y por eso no abundan en nosotros los dones de la gracia. esto es. los cuales son torpes y vanos. Da a Dios lo que es de Dios. No quiero consolaci´ on que me quite la compunci´ on y conocimiento de m´ ı mismo. haci´ endole gracias. y conoce serte debida por la culpa dignamente la pena. y no son codiciosos de gloria vana. Ponte siempre en lo m´ as bajo. y avisado con el azote de haberla perdido. atribuye a t´ ı lo que es tuyo. Los grandes santos cerca de Dios. y la gran confianza de s´ ı. mas antes confesar´ a ser pobre y desnudo. da gracias a Dios por la gracia.

mas buscan la gloria que de s´ olo Dios viene. mas si Jes´ us se escondiese y les dejase un poco. y siempre tienen esto por fin. Muchos siguen a Jes´ us hasta el partir del pan. Y los que atribuyen a Dios todo cuanto bien reciben. y ser´ as digno de recibir mayores cosas. Tiene muchos que desean su consolaci´ on. Por cierto no es poco lo que el soberano Dios da. Muchos honran sus milagros. s´ e agradecido en lo poco. Muchos aman a Jes´ us cuando no hay adversidades. prudente y humilde. muchos le alaban y bendicen en el tiempo que reciben de ´ el consolaciones. y codician que sea Dios glorificado sobre todos en s´ ı mismo y en todos los santos. y lo m´ as despreciado por singular don: porque si se mira a la dignidad del dador. que siempre es para nuestra salud todo lo que permite que nos venga. agrad´ ezcale la gracia que le ha dado.63 que est´ an fundados y confirmados en Dios en ninguna manera pueden ser soberbios. Pues hermano. Jesucristo tiene ahora muchos amadores de su reino celestial. mas pocos quieren sufrir algo por ´ el. ning´ un don parecer´ a peque˜ no. Cap´ ıtulo XI Cu´ an pocos son los que aman la cruz de Cristo. y sufra con paciencia cuando le fuere quitada. mas pocos siguen el vituperio de la cruz. y muy pocos que quieran la tribulaci´ on: muchos compa˜ neros para la mesa. no buscan ser loados unos de otros. . luego se quejar´ ıan o desesperar´ ıan. mas muy poquitos que lleven su cruz. Ten en muy mucho lo poco. se lo debemos agradecer. mas pocos a beber del c´ aliz de la pasi´ on. Y aunque d´ e penas y azotes. Haga oraci´ on continua para que le sea tornada. porque no la pierda. y pocos para la abstinencia: todos quieren gozar con Cristo. El que desea guardar la gracia de Dios. y sea cauto.

Y as´ ı podr´ as ser pobre y desnudo de esp´ ıritu. que no le quede nada de amor propio. ¡Oh cu´ anto puede el amor verdadero de Jes´ us. piense haber hecho nada. Ciertamente m´ as se aman a s´ ı mismos que a Cristo los que de continuo piensan en sus ganacias y provechos. a´ un est´ a lejos. desnudo de toda criatura? De muy lejos y muy preciado es su valor. ni m´ as libre. a´ un le falta mucho. Y si nunca les quisiese dar consolaci´ on. que quiera servir a Dios de valde? Pocas veces se halla alguno tan espiritual. y salga de s´ ı del todo y muy del todo. que dejadas todas las cosas deje a s´ ı mismo. y no tenga en mucho tener de qu´ e le puedan estimar por grande: mas ll´ amese en verdad siervo 27 sin provecho. a´ un es poco. Aunque tenga toda la ciencia. siervos somos sin provecho. y decir con 28 el Profeta : uno s´ olo y pobre soy. ¿Qui´ en hallar´ a el verdadero pobre de esp´ ıritu. que est´ e desnudo de todas las cosas. Si hiciere gran penitencia. Y si tuviere gran afecci´ on y muy ferviente devoci´ on. a´ un decid. Y cuando conociere que ha hecho todo lo que debe hacer. y es una cosa que ha mucho menester. y ponerse en el m´ as bajo lugar. y le har´ ıan gracias. bend´ ıcenlo en la tribulaci´ on y angustia tan bien como en la consolaci´ on. ¿D´ onde se hallar´ a uno que sea tal. ni m´ as poderoso que aqu´ el que sabe dejarse a s´ ıya toda cosa. sin mezcla de amor propio! Muy claro est´ a que se pueden llamar mercenarios los que siempre buscan consolaciones. como dice la verdad : cu´ ando hubi´ eredes hecho todo lo que os he mandado.64 Mas los que aman a Jes´ us por el mismo Jes´ us. y no por su propia consolaci´ on. Si el hombre diere su hacienda toda. a´ un no es nada. 27 28 Lc 17 Sal 24 . siempre lo alabar´ ıan y bendecir´ ıan. No hay alguno m´ as rico.

Toma pues la cruz. Disp´ on y ordena todas las cosas seg´ un tu parecer y querer. no temer´ an entonces o´ ır la palabra de la eterna damnaci´ on. al fuego eterno. e ir´ as a la vida eterna. En la cruz est´ a el gozo del esp´ ıritu.65 Cap´ ıtulo XII Del camino real de la santa cruz. Pues si es as´ ı. todo est´ a en morir en ella. Esta palabra parece dura a muchos que dice 29: ni´ egate a t´ ı mismo. y llev´ o su cruz. En la cruz est´ a la suma virtud. sino en la cruz. y sigue a Jesucristo. y toma tu cruz. serlo has de la gloria. Y no hay otro camino para la vida y para la verdad y entra˜ nable paz. se llegar´ an a ´ el con gran confianza. En la cruz est´ a la infusi´ on de la suavidad soberana. y si fueres compa˜ nero de la pena. por la cual van al reino? En la cruz est´ a la salud y la vida. que se conformaron en la vida con Jesucristo crucificado. Porque si murieres juntamente con ´ el. que no hallar´ as sino que has de padecer algo por fuerza o de 29 Mt 16 . En la cruz est´ a la confusi´ on de los enemigos. sino el camino de la santa cruz y continua mortificaci´ on. Entonces todos los siervos de la cruz. y muri´ o en la cruz por t´ ı. ¿por qu´ e temes tomar la cruz. ni la esperanza de la vida eterna. ni m´ as seguro en lo bajo. Por cierto los que ahora oyen y siguen de buena voluntad la palabra de la cruz. Mas muy m´ as duro ser´ a o´ ır aquella postrera palabra: apartaos de m´ ı. En la cruz est´ a la fotaleza del coraz´ on. No est´ a la salud del ´ anima. En la cruz est´ a la perfecci´ on de la santidad. porque t´ u tambi´ en la lleves. ´ el vino primero. vivir´ as con ´ el. y desees morir en ella. Mira que todo est´ a en la cruz. y sigue a Jes´ us. malditos. que no hallar´ as m´ as alto camino en lo alto. Ve donde quisieres. La se˜ nal de la cruz estar´ a en el cielo cuando nuestro Se˜ nor vendr´ a a juzgar.

porque toda esta vida mortal est´ a se˜ nalada de cruces.66 grado. y resucitase de los muertos. sin duda hallar´ as otra. tanto m´ as 30 Lc 24 . a veces te perseguir´ a el pr´ oximo. si buscas otra cosa sino sufrir tribulaciones. y todav´ ıa conviene que lo sufras. vu´ elvete abajo. y no ser´ as aliviado ni refrigerado con ning´ un remedio ni consuelo: mas conviene que sufras hasta cuando Dios quisiere. Porque quiere Dios que aprendas a sufrir la tribulaci´ on sin consuelo. o tribulaci´ on en el esp´ ıritu: a veces te dejar´ a Dios. y siempre hallar´ as a t´ ı mismo. y lo que peor es. Si desechas una cruz. si quieres tener paz interior. Vu´ elvete arriba. Si de buena voluntad llevas la cruz. aunque aqu´ ı no lo sea. ¿Piensas t´ u escapar de lo que ninguno de los mortales pudo? ¿Qui´ en de los santos fue en este mundo sin cruz? Nuestro Se˜ nor Jesucristo por cierto en cuanto vivi´ o no estuvo una hora sin dolor 30 de pasi´ on . muchas veces te descontentar´ as de t´ ı mismo. No puedes huir donde quiera que fueres. de dentro y de fuera. yerras. que en todo hallar´ as cruz: y es muy necesario que en todo lugar tengas paciencia. que te sujetes del todo a ´ el. y h´ aceste m´ as pesado. y te espera en cualquier lugar. adonde ser´ a el fin del padecer. o sentir´ as dolor en el cuerpo. y merecer perpetua corona. as´ ı siempre hallar´ as la cruz. As´ ı que la cruz siempre est´ a aparejada. como aqu´ el a qui´ en acaece sufrir cosas semejantes. porque por m´ as que huyas llevas a t´ ı contigo. Pues ¿c´ omo buscas t´ u otro camino sino este camino real de la santa cruz? ¿Toda la vida de Cristo fue cruz y martirio y t´ u buscas para t´ ı holganza y gozo? Yerras. y cuanto m´ as altamente alguno aprovechare en el esp´ ıritu. y as´ ı entrase en su gloria. Ninguno siente as´ ı de coraz´ on la pasi´ on de Cristo. ella te llevar´ a y guiar´ a al fin deseado. y te hagas m´ as humilde con la tribulaci´ on. Si contra tu voluntad la llevas. c´ argaste. y puede ser que m´ as grave. Porque conven´ ıa que Cristo padeciese.

y desear ser despreciado. que tanto puede y hace en la carne flaca. que no quiere estar sin dolor y tribulaci´ on. huir las honras. y har´ a que te obedezca el mundo y la carne. y as´ ı ser´ a contigo jes´ us donde quiera que fueses. porque siente el gran fruto que le crece por llevar su cruz. despreciarse a s´ ı mismo. y castigar el cuerpo y ponerlo en la servidumbre. y haga su divina majestad lo . lo acometa y ame con fervor de esp´ ıritu. porque la pena de su destierro crece m´ as por el amor. y se˜ nalado de la cruz de Jesucristo.67 graves cruces hallar´ a muchas veces. amar la cruz. y no temer´ as al diablo si fuerees armado de fe. que lo que naturalmente siempre aborrece y huye. Porque cuanto m´ as se sujeta a la cruz de su voluntad. Mas este tal as´ ı afligido de tantas maneras no est´ a sin el remedio de la consolaci´ on. ´ el te dar´ a fortaleza del cielo. cuanto m´ as y m´ as graves cosas pudiere sufrir por ´ el. y sufrir toda cosa con da˜ no. Apar´ ejate pues como bueno y fiel siervo de Cristo a llevar con esfuerzo la cruz de tu Se˜ nor crucificado por tu amor. no podr´ as por t´ ı cosa alguna de estas. Esto no es virtud humana. tanto m´ as se esfuerza el esp´ ıritu por la interior consolaci´ on. Encomienda a Dios las consolaciones. sufrir de grado las injurias. As´ ı te conviene. No es seg´ un la humanidad llevar la cruz. y no hay otro remedio para escapar del dolor y la tribulaci´ on de los males. Y algunas veces tanto es confortado del efecto de la tribulaci´ on y adversidad por el amor de la conformidad de la cruz de Cristo. y cuanto m´ as se quebranta la carne por la tribulaci´ on. Y si miras a t´ ı. Apar´ ejate a sufrir muchas adversidades y diversos da˜ nos en esta miserable vida. porque se tiene por m´ as acepto a Dios. sino gracia de Jesucristo. tanto m´ as la carga de la tribulaci´ on se convierte en confianza de la divina consolaci´ on. sino sufrir. y de verdad que halles a Jes´ us donde quiera que te escondieres. mas si conf´ ıas en Dios. Bebe con deseo el c´ aliz del Se˜ nor si quieres ser su amigo y haber parte con ´ el. y no desear cosa de prosperidad en este mundo.

Y t´ u disp´ on tu voluntad a sufrir las tribulaciones. Si te dispones a hacer lo que debes. y tendr´ as paz. tanto m´ as comienza a vivir a Dios. Pablo 31: yo le mostrar´ e cu´ antas cosas le convendr´ an padecer por mi nombre. y cuanto m´ as muere cada uno a s´ ı mismo. hablando del mismo S. 31 He 9 . a sufrir y morir. que se revelar´ a y descubrir´ a en nosotros.68 que m´ as le agradare. conviene a saber. si no se abaja a sufrir adversidades por Jesucristo. aunque t´ u solo pudieses sufrirlas todas. pues hay muchos que sufren m´ as graves cosas por el mundo. que padecer de muy buena voluntad por Jesucristo. Cuando el padecer te parece grave. no estar´ as ya por eso seguro de no sufrir alguna contradicci´ on. y no hay cosa para t´ ı en este mundo m´ as saludable. Y si te diesen a escoger. si quieres amar a Jes´ us y servirle para siempre. piensa que te va bien. porque no son condignas las pasiones de este tiempo para merecer la gloria venidera. Ninguno es suficiente a comprehender cosas celestiales. Sabe de cierto que conviene morir viviendo. No hay cosa a Dios m´ as acepta. cree que te va mal. Y aunque fueses arrebatado y llevado hasta el tercero cielo con S. porque hallaste para´ ıso en la tierra. a la hora te hallar´ as mejor. y donde quiera que fueres te seguir´ a el rastro de la tribulaci´ on. que ser recreado de consolaciones. aunque pocos quieren padecer. Pablo. que nuestro Se˜ nor dijo. Pues luego el padecer te queda. Pluguiese a Dios que fueses digno de padecer algo por el nombre de Jesucristo: ¡cu´ an grande gloria te quedar´ ıa! ¡cu´ anta alegr´ ıa dar´ ıas a los santos de Dios! ¡cu´ anta edificaci´ on ser´ ıa para el pr´ oximo! Ciertamente. Con raz´ on deber´ ıas sufrir algo de grado por Cristo. y procuras de huirlo. Cuando llegares a esto. m´ as deber´ ıas desear padecer cosas adversas por jesucristo. muchos loan la paciencia. y estimarlas por grandes consolaciones. que la tribulaci´ on te sea dulce por amor de Jesucristo.

Porque si alguna cosa fuera mejor y m´ as u ´til para la salud de los hombres. 32 33 Mt 16 He 14 . ni la perfecci´ on de nuestro estado en muchas consolaciones y suavidades. Que cierto no est´ a nuestro merecimiento. y tome su cruz. mas en sufrir grandes pesadumbres y tribulaciones. y s´ ıgame. As´ ı que le´ ıdas y bien escudri˜ nadas todas las cosas. ni´ eguese a s´ ı mismo. que lleven la cruz. por cierto Cristo lo hubiera ense˜ nado por palabra y ejemplo. mas ´ el manifiestamente amonesta a sus disc´ ıpulos y a todos los que le desean seguir. sea esta la postrera conclusi´ on. que por muchas tribulaciones 33 nos conviene entrar en el reino de Dios.69 porque en esto parecer´ ıas m´ as a Jesucristo. y dice 32: si alguno quisiere venir en pos de m´ ı. y ser´ ıas m´ as conforme a sus santos. que sufrir adversidades.

70 .

71 Libro tercero Trata de la consolaci´ on interior .

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y cierra las puertas de tu sensualidad porque puedas o´ ır lo que el Se˜ nor Dios tuyo habla en t´ ı. Bienaventurados los que se alegran de entregarse a Dios. P. y busca las eternas. ¿Qu´ e es todo lo temporal sino enga˜ noso? ¿Qu´ e te ayudar´ an todas las criaturas. tu paz y tu vida: cons´ ervate cerca de m´ ı. mira muy bien esto. y de su boca recibe palabra de consolaci´ on. Bienaventurados los o´ ıdos que no escuchan 34 la voz que oyen de fuera. d´ ebeste dar a tu Criador apacible y fiel. sino la verdad que habla y ense˜ na adentro. Deja las cosas transitorias. Oir´ e lo que hable el Se˜ nor Dios en m´ ı. Bienaventurados los o´ ıdos que perciben lo sutil de las inspiraciones divinas. si fueres desamparado del Criador? Por eso dejadas todas las cosas. Estas primeras l´ ıneas faltan en la edici´ on que estamos transcribiendo. ¡Oh ´ anima m´ ıa.73 Cap´ ıtulo I De la habla interior de Cristo al ´ anima fiel. y estudian con ejercicios continuos de aparejarse cada d´ ıa m´ as y m´ as a recibir los secretos celestiales. y hallar´ as paz. que habla en ella. y se desembarazan de todo impedimento del mundo. T´ u amado dice 35 : yo soy tu salud. En su lugar las hemos tomado de la edici´ on del R. Eusebio Nieremberg 35 Sal 34 34 . y no cuidan de las murmuraciones mundanas. Bienaventurada el ´ anima que oye al Se˜ nor. Bienaventurados los ojos que est´ an cerrados a las cosas exteriores. y muy atentos a las interiores. porque puedas alcanzar la verdadera bienaventuranza. Bienaventurados los que penetran las cosas interiores.

Se˜ nor. que tu siervo oye. Se˜ nor. Habla pues t´ u. Se˜ nor Dios m´ ıo. mas t´ u. Yo soy tu siervo 37: dame entendimiento para que sepa tus verdades. no entienden el coraz´ on. Se˜ nor. Ellos llaman con palabras.74 Cap´ ıtulo II C´ omo la verdad habla dentro del alma sin ruido de palabras. lumbre de todos los profetas. De fuera riegan. y quede sin fruto. Corra tu habla as´ ı como roc´ ıo. Se˜ nor 36. pues que ciertamente 36 37 1 Re 3 Sal 118 38 ´ Ex 20 39 1 Re 3 . porque no muera. mas con el profeta Samuel con humilde deseo te suplico 39: habla. Dicen misterios. cre´ ıda. que t´ u s´ olo sin ellos me puedes ense˜ nar perfectamente. Pronuncian mandamientos. mas t´ u ayudas a cumplirlos. Se˜ nor. Muy hermosamente dicen. De fuera obran solamente. mas t´ u abres el sentido. que tu siervo oye. Se˜ nor. y no guardada. eterna Sabidur´ ıa. mas callado t´ u. ellos sin t´ ı ninguna cosa aprovechan: pueden pronunciar palabras. mas t´ u das el entendimiento al o´ ıdo. Yo. y no fuere encendido de dentro. Inclina mi coraz´ on a las palabras de tu boca. Habla. Ense˜ nan letras. porque quiz´ as moriremos. no te ruego as´ ı. mas h´ ablame t´ u. Muestran el camino. mas t´ u das esfuerzo para andarlo. Pues no me hable Mois´ es. No me hable Mois´ es ni ninguno de los profetas. conocida. y o´ ırte hemos: no nos hable el Se˜ nor. mas t´ u declaras el entendimiento de los secretos. mas t´ u instruyes y alumbras los corazones. Dec´ ıan 38 en el tiempo pasado los hijos de Israel a Mois´ es : h´ ablanos t´ u. si fuere amonestado y solamente oyere de fuera. plegue a t´ ı que no me sea condenaci´ on la palabra o´ ıda. y no obrada. mas no dan esp´ ıritu. que tu siervo oye. mas t´ u das la fertilidad. y no amada.

40 recibirse con humildad y con gran deseo. hijo m´ ıo. Mas ¡ay dolor! que emperezan de fatigarse un poquito por el bien que no se muda. Se˜ nor. yo prometo cosas grandes y eternas. el que t´ u ense˜ nares. Mis palabras son esp´ ıritu y vida. Porque por un peque˜ no beneficio van los hombres muy largo camino. H´ ablame de cualquier manera para consolaci´ on de mi ´ anima. Muchos de mejor grado oyen al mundo que a m´ ı. y para perpetua gloria y honra tuya. y no sea desamparado en la tierra. El mundo promete cosas temporales y peque˜ nas. y por cualquiera miseria no temen fatigarse de noche y de d´ ıa. y mostrares tu ley. y antes siguen al apetito de su carne que mi voluntad. y decir : bienaventurado es. mis palabras. y por la vida eterna con dificultad alzan el pie del suelo. y s´ ırvenle con gran deseo. y c´ omo muchos no las estiman como deben. Y si quieres saber la causa. Sid´ on. y por una blanca pleitean a las veces torpemente. dice el mar. ¿Qui´ en me sirve a m´ ı en todo con tanto cuidado como al mundo y a sus se˜ nores? Ten verg¨ uenza. y entorp´ ecense los corazones de los mortales. oye. No se deben traer al sabor del paladar. porque lo guardes de los d´ ıas malos. 40 Sal 93 . Oye.75 tienes palabras de vida eterna. Cap´ ıtulo III Las palabras de Dios se deben o´ ır con humildad. Dice el Se˜ nor: yo ense˜ n´ e a los profetas desde el principio. y no se pueden pensar por humano seso. y para enmienda de mi vida. que exceden toda la ciencia de los fil´ osofos y letrados. y no ceso de hablar a todos hasta ahora. mas d´ ebense o´ ır con silencio. mas muchos son muy duros y muy sordos a mi voz. palabras suav´ ısimas. Buscan los hombres viles ganancias.

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por el galard´ on que no tiene estima, y por la soberana honra y gloria sin fin. Ten pues verg¨ uenza, siervo perezoso y lleno de quejas, que aquellos se hallen m´ as aparejados para la perdici´ on, que t´ u para la vida eterna. Y al´ egranse m´ as para la vanidad, que t´ u para la verdad: y algunas veces les miente su esperanza; mas mi promesa a ninguno enga˜ na, ni deja vac´ ıo al que conf´ ıa en m´ ı: yo dar´ e lo que tengo pormetido: y cumplir´ e lo que he dicho si fuere alguno fiel, y perseverar´ e en mi amor hasta el fin. Yo soy galardonador de todos los buenos, y fuerte examinador de todos los devotos. Escribe t´ u mis palabras en tu coraz´ on, y tr´ atalas con mucha diligencia, que en el tiempo de la tentaci´ on las habr´ as bien menester. Lo que no entiendes cuando lo lees, conocerlo has en el d´ ıa de la visitaci´ on. En dos maneras suelo visitar mis escogidos, que son tentaci´ on y consolaci´ on; y dos lecciones les leo cada d´ ıa: una reprehendiendo sus vicios, otra amonest´ andolos al crecimiento de las virtudes. El que entiende mis palabras, y las desprecia, tiene quien lo juzgue en el postrero d´ ıa.

Cap´ ıtulo IV Oraci´ on para pedir la gracia de la devoci´ on. Se˜ nor m´ ıo, t´ u eres todo mi bien. ¿Qui´ en soy yo para que te ose hablar? Yo soy un pobr´ ısimo siervo tuyo, un gusanillo desechado, muy mas pobre y m´ as digno de ser despreciado que s´ e, ni oso decir. Mas acu´ erdate, Se˜ nor, que soy nada, nada tengo, nada valgo. T´ u solo eres bueno, justo y santo: t´ u lo puedes todo, t´ u lo das todo, t´ u lo cumples todo; s´ olo el pecado dejas vac´ ıo. Acu´ erdate, Se˜ nor, de tus misericordias, e hince mi coraz´ on de tu gracia, pues no quieres que est´ en tus obras vac´ ıas. ¿C´ omo me podr´ e sufrir en esta m´ ısera vida, si no me esfuerza tu gracia?

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No me vuelvas el rostro, no dilates tu visitaci´ on, no desv´ ıes tu consolaci´ on, porque no sea mi ´ anima como la tierra sin agua. Se˜ nor, ens´ en ˜ame a hacer tu voluntad: ens´ en ˜ame a conversar ante t´ ı digna y humildemente; que t´ u eres mi sabidur´ ıa, que en verdad me conoces, y conociste antes que el mundo se hiciese, y yo en el mundo naciese.

Cap´ ıtulo V Debemos conversar delante de Dios con verdad y humildad. Hijo, anda delante de m´ ı en verdad, y b´ uscame siempre con sencillo coraz´ on. El que anda delante de m´ ı en verdad, ser´ a defendido de malos encuentros y la verdad le librar´ a de los enga˜ nadores y de las murmuraciones de los malos. Si la verdad te librare, ser´ as verdaderamente libre, y no curar´ as de las palabras vanas de los hombres. Se˜ nor, verdad es as´ ı como dices; y as´ ı te suplico que lo hagan conmigo. Tu verdad me ense˜ ne, y ella me guarde, y me traiga hasta el fin saludable: la verdad me libre de toda mala afecci´ on y desordenado amor; y as´ ı andar´ e contigo en gran libertad de coraz´ on. Yo te dir´ e, dice Dios, las cosas rectas y agradables a mi, piensa tus pecados con gran descontento y tristeza, y nunca te estimes ser algo por tus buenas obras, que en verdad pecador eres, y obligado a muchas pasiones. De t´ ı siempre vas a la nada, y luego caes, y eres vencido; presto te turbas y deshaces; no tienes cosa de que te puedas alabar, y tienes muchas de que te puedas tener por vil, porque m´ as flaco eres de lo que puedes pensar. Por eso no te parezca grande cosa alguna de cuantas haces, ni la tengas por preciosa ni maravillosa, ni la estimes por digna de reputaci´ on, ni por alta. No hay cosa verdaderamente de loar y desear, sino

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lo que es eterno. Agr´ adete sobre toda cosa la eterna verdad, y desagr´ adete sobre todo la tu gran vileza. No temas ni huyas cosa alguna tanto como tus pecados, los cuales te deben m´ as desplacer que todos los males del mundo. Algunos no andan delante de m´ ı llanamente; mas con una curiosa vanagloria quieren saber mis secretos y entender cosas alt´ ısimas, no curando de s´ ı mismos ni de su salud. Estos tales muchas veces caen en grandes tentaciones y pecados por su soberbia y curiosidad con la mi voluntad. Teme mis juicios, y esp´ antate de la ira del Omnipotente, y no quieras disputar las obras del muy alto; mas esucdri˜ na tus 41 pecados y maldades, en cuantas cosas pecaste, y cuantas buenas obras dejaste de hacer por tu negligencia. Algunos tienen su devoci´ on solamente en sus libros, otros en se˜ nales y figuras exteriores. Otros me traen en la boca, mas muy pocos en el coraz´ on. Hay otros que alumbrados en el entendimiento, y purgados en el afecto, suspiran siempre por las cosas eternas: oyen con pena las terrenas, y con dolor sirven a las necesidades de la naturaleza; y estos sienten lo que habla en ellos el esp´ ıritu de verdad. Porque los ense˜ na a despreciar lo terrestre, y amar lo celestial; aborrecer el mundo y desear el cielo de d´ ıa y de noche.

Cap´ ıtulo VI Del maravilloso efecto del divino amor. Bend´ ıgote Padre celestial, Padre de mi Se˜ nor Jesucristo, que tuviste por bien acordarte de m´ ı, pobre. ¡Oh Padre de misericordias, y Dios de toda consolaci´ on! Gracias te doy, que a m´ ı indigno de todo consuelo, algunas veces recreas con ello. Bend´ ıgote siempre, y glorif´ ıcote con tu unig´ enito Hijo, y con el Esp´ ıritu Santo
Desde este punto, al faltar algunas p´ aginas, intercalamos unos p´ arrafos de la versi´ on del R. P. Eusebio Nieremberg
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por esto tengo necesidad de ser fortalecido y consolado de t´ ı. El amor nunca sabe modo. amador Santo m´ ıo! cuando t´ u vinieres a mi coraz´ on. Porque el amor naci´ o de Dios. ni m´ as fuerte. toda cosa da por el todo. hace dulce y sabrosa toda cosa amarga. y constante para sufrir. El olo hace ligero todo lo pesado. y no quiere ser detenido de cosas bajas. hierve sobre toda manera. El amor quiere estar arriba. ni m´ as alegre. Y muchas cosas 42 Aqu´ ı reanudamos la transcripci´ on de la traducci´ on de Fray Luis de Granada . o caiga por alg´ un da˜ no o p´ erdida. No hay cosa m´ as dulce que el amor. ni mejor en el cielo ni en la tierra. es libre. del cual mana y procede todo bien. sino en este mismo Dios. No se queja lo manden lo imposible. y no puede holgar sobre todo lo criado. ni m´ as ancha. El amor no siente carga. Mas porque soy a´ un flaco en el amor. ¡Oh Se˜ nor Dios m´ ıo. ´ s´ Gran cosa es el amor. instr´ uyeme con santas doctrinas. y firme para perserverar. ni estima los trabajos: m´ as desea que puede. para todo es bueno. porque huelga en un sumo bien sobre todas las cosas. Por eso vis´ ıtame. y tiene todas las cosas en todas. e imperfecto en la virtud. Se˜ nor. L´ ıbrame de mis malas pasiones. corre. No mira a los dones. m´ as veces. sea h´ abil para amarte. El nobil´ ısimo amor de Jes´ us nos compele a hacer grandes cosas y siempre mueve a desear cosas perfectas. gran bien para toda cosa. por los siglos de los siglos. y sana mi coraz´ on 42 de mis aficiones desordenadas y vicios: porque sano y bien purgado. y lleva con igualdad todo lo desigual. se alegrar´ an todas mis entra˜ nas. T´ u eres mi gloria y mi alegr´ ıa: t´ u eres mi esperanza y el refugio m´ ıo en el d´ ıa de mi tribulaci´ on. El que ama vuela. porque no se impida su interior vista. no es detenido. Lleva la carga sin carga. al´ egrase. ni se embarace en ocupaciones de provecho temporal. pero vu´ elvese al dador de ellos. ni m´ as cumplida. El amor quiere ser libre y ajeno de toda afecci´ on mundana. porque cree que todo lo puede en Dios: en conclusi´ on.79 consolador.

El amor es presto y limpio. piadoso. y pasa seguramente 43. tr. 26 in Jn . reposado y guardado en todos sus sentidos. espantado no se espanta. y no me ame a m´ ı sino por t´ ı. los que de verdad te aman. desfallece y cae. amor m´ ıo. no es digno de ser llamado amador. El que no est´ a aparejado a sufrir toda cosa. t´ u todo m´ ıo. Gran clamor es en las orejas de Dios el encendido y abrasado afecto del ´ anima que dice: Dios m´ ıo. alegre. El amor es sujeto y obediente a los prelados. y ame a todos en t´ ı. y cu´ an suave es el amar. amado m´ ıo. saliendo de m´ ı por ´ el con gran fervor y admiraci´ on. a lo alto. a´ un en el tiempo de la sequedad. humilde. mas como viva llama y ardiente hacha sube arriba. El amor es muy mirado. delectable. prudente. conoce lo que habla esta voz.80 cumple y pone por obra. recto. angustiado no se angustia. ni entiende en cosas vanas. en las cuales el que no ama. a Dios devoto y agradecido. porque aprenda a gustar con la boca del coraz´ on tus secretos. cante yo cantar de amor! S´ ıgate yo. 43 Aug. y no apartarse de ´ el por cosa contraria que le acaezca. Conviene al que ama abrazar de muy buena voluntad toda cosa dura y amarga por el amado. casto. conf´ ıa siempre en ´ el con viva esperanza. medido. y durmiendo no se duerme. varonil. y a s´ ı mismo vil y despreciado. y derretirse y andar en el amor. Sea yo preso del amor. y desfallezca ´ mi ´ anima en tu loor alegr´ andome de tu amor. fatigado no se cansa. Ens´ anchame en el amor. fiel. Amete yo m´ as que a m´ ı. cuando no gusta de Dios: porque no vive ninguno en amor sin dolor. luego cae del amor. y nunca se busca a s´ ı mismo: porque en busc´ andose alguno a s´ ı mismo. firme. ¡Oh Se˜ nor. sufrido. Si alguno ama. como manda la ley del amor que sale resplandeciente de t´ ı. El amor siempre vela. y no liviano ni regalado. y estar a la voluntad del amado. y yo todo tuyo. espera largo tiempo.

No es enga˜ noso cuando s´ ubitamente eres arrebatado alguna vez a lo alto. y lugo te tornas a las vanidades acostumbradas del coraz´ on. porque va y viene: mas pelear contra los malos movimientos del ´ anima. la piadosa memoria de mi pasi´ on. porque m´ as lo sufres contra tu voluntad. Todas las d´ adivas pone debajo del amado. no por eso es ya todo perdido. El constante amador est´ a fuerte en las tentaciones y tribulaciones. m´ as mira la voluntad que la merced. guarda firme tu prop´ osito con recta intenci´ on a Dios. obra es de la presente gracia. tanto es mayor m´ erito. Como yo le agrado en las prosperidades. y no cree las astucias enga˜ nosas del enemigo. Pero si algunas veces no gustas tan bien de m´ ı o de mis santos como deseas. sobre lo cual no debes mucho estribar. Hijo. que las haces de grado. la u ´til contrici´ on de los pecados. Se˜ nor? porque por una contradicci´ on peque˜ na faltas en lo comenzado. y buscas la consolaci´ on con mucha ansia. El discreto enamorado no considera tanto el don. El amador noble no huelga en el don. mas en m´ ı sobre todo don. Y cuanto m´ as te desplacen y las contradices. como es honrar a los santos. Aquel buen afecto dulce que recibes algunas veces. y no perdici´ on. Pues luego que te conturben las imaginaciones diversas de cualquier materia que te vengan. ¿Por qu´ e. la guarda del propio coraz´ on. se˜ nal es de insigne virtud y de gran merecimiento. y desechar las persuasiones del enemigo. S´ abete que el enemigo antiguo del todo se esfuerza por impedir tu buen deseo y vaciarlo de todo devoto ejercicio. y un sorbito de licor de la patria celestial. as´ ı no le descontento en las adversidades. Tambi´ en te pone muchos . cuanto el amor del que lo da. no eres a´ un fuerte y prudente amador.81 Cap´ ıtulo VII De la prueba del verdadero amador. el firme prop´ osito de aprovechar en la virtud.

cobra mayores fuerzas que las primeras. Pelea como buen caballero. El Se˜ nor es mi lumbre y mi salud. ¿a qui´ en temer´ e? El Se˜ nor es defensor de mi vida: ¿de qui´ en habr´ e miedo? Aunque se pongan contra m´ ı huestes no temer´ a mi coraz´ on. para desviarte de la oraci´ on y de la sagrada lecci´ on. y dile: vete de aqu´ ı. aunque m´ as me importunes . y si pudiese ´ el har´ ıa que no comulgases. m´ as u ´til y m´ as seguro te es esconder la gracia de la devoci´ on que no ensalzarte con ella. Cap´ ıtulo VIII C´ omo se ha de encubrir la gracia debajo de la humildad. Hijo. No es bien arrimarse demasiadamente a esta afecci´ on. M´ as quiero morir y sufrir cualquier pena. confiado de mayor favor m´ ıo. enmudece: no te oir´ e m´ as. t´ u me traes tales cosas a las orejas. Y cuando te trajere al pensamiento malas cosas y sucias. y si alguna vez cayeres por flaqueza. esp´ ıritu sucio. Y gu´ ardate mucho del vano contentamiento de la soberbia. ten verg¨ uenza. ni hagas caso de ´ el aunque muchas veces te arme lazos. muy sucio eres. mas despreciarte y tenerla como dada a persona indigna. y caen algunas veces en ceguedad casi incurable. malvado enga˜ nador. y t´ u ser´ as confuso. 44 Calla. ni estimarte ni hablar mucho de ella. El Se˜ nor es mi ayuda y mi Redentor. Desagr´ adale mucho la humilde confesi´ on. No le creas. Ap´ artate de m´ ı. que consentir a t´ ı. Jes´ us estar´ a conmigo como fuerte Capit´ an. desventurado. Por eso muchos son enga˜ nados. que no tendr´ as parte en m´ ı. S´ eate aviso para perpetua humildad la ca´ ıda de los soberbios que locamente presumen de s´ ı.82 pensamientos malos por enojarte y espantarte. porque se 44 Sal 26 . atrib´ uyelo a ´ el.

Mejor te es a t´ ı tener poco. Mejor es saber poco con humildad y poco entender. serles ha la salida peligrosa. En tal manera que nunca entonces tengas pereza en el estudio de la oraci´ on. y sin experiencia en el camino del Se˜ nor. porque humillados y empobrecidos aprendan a no volar en sus alas. mas a Dios pertenece el dar y consolar cuando quiere. mas esperar debajo de mis plumas. y quedaron menguados y viles los que pusieron en el cielo su nido. y a quien quiere.83 puede mudar presto en contrario. del todo te descuides. Y si quieren seguir m´ as su parcer que creer los ejercitados. y no m´ as. ni dejes caer del todo las buenas obras que sueles hacer: mas como mejor pudieres haz de buena voluntad lo que es en t´ ı. Piensa cuando est´ as en devoci´ on cu´ an miserable y cu´ an menguado sueles ser sin ella. si no quieren retraerse de su propio parecer. presto perdieron la gracia. no mirando la medida de su peque˜ nez. Porque no est´ a siempre en la mano del 45 hombre su camino . olvi45 Jer 10 . siguiendo m´ as el deseo de su coraz´ on que el juicio de la raz´ on: porque se atrevieron a mayores cosas que Dios quer´ ıa. Los que son nuevos. ni por la sequedad o angustia que sientes. tarde sufren con humildad ser corregidos de otros. mas en sufrir con paciencia y humildad cuando te fuere quitada. Porque hay muchos que en el punto que las cosas no les suceden a su placer. porque presumieron de hacer m´ as de lo que pudieren. que mucho de donde te puedas ensoberbecer. Los que se tienen por sabios. como a ´ el le agrada. No est´ a la perfecci´ on de la vida espiritual s´ olo en tener gracia de consolaci´ on. y cuanto quiere. No hace discretamente el que se da todo a la alegr´ ıa. que grandes tesoros de ciencia con vano contentamiento. Algunos indiscretos se destruyeron por la gracia de la devoci´ on. luego se hacen impacientes o perezosos. si no son regidos por consejos de discretos. f´ acilmente ser´ an ega˜ nados y destruidos.

o porque est´ e subido en dignidad. y reglar y moderar bien tu esp´ ıritu. la cual yo te quit´ e de industria a tiempo para seguridad y gloria m´ ıa. piensa que otra vez puede volver. Buen consejo es que pienses cuando est´ as en devoci´ on de esp´ ıritu. P. y verdaderamente se despreciase. Eusebio Nieremberg . El que demasiadamente se asegura en el tiempo de la paz. y me volviere nada. lo que puede venir apart´ andose aquella luz.84 dando su pasada pobreza y el casto temor m´ ıo. Porque los merecimientos del hombre no se han de estimar por tener muchas visiones o consolaciones. no caer´ ıas tan presto en los peligros y ofensas. Mas si me envileciere. y no puedo contradecir. muy ca´ ıdo y medroso se hallar´ a en el tiempo del combate. o porque el hombre sea entendido en la escritura. y si se reputare por nada. y mis maldades hacen de esto verdadero testimonio. siendo como soy polvo y ceniza? Si m´ as de esto me reputares. y holgare de ser abatido m´ as que honrado de otros. que si tuvieses a tu voluntad cosas pr´ osperas. y si pura y enteramente buscare siempre la honra de Dios. Cap´ ıtulo IX De la vil estimaci´ on de s´ ı mismo ante los ojos de Dios. tu est´ as contra m´ ı. y menos confiado piensa y siente de m´ ı de lo que conviene. Y cuando se te aparte. No lo hace como var´ on virtuoso el que anda desesperado en el tiempo de cualquiera adversidad o tribulaci´ on. mas si fuere fundado en verdadera humildad. Si pudieses ser siempre humilde y peque˜ no en tus ojos. M´ as aprovecha muchas veces la tal prueba. y dejare toda propia 46 46 Las siguientes l´ ıneas est´ an tomadas de la versi´ on del R. ¿Hablar´ e yo a mi Se˜ nor. el cual siempre teme perder la gracia recibida. y lleno de caridad.

siendo as´ ı que yo. que aunque soy indigno 47 de todo bien. Porque yo me perd´ ı am´ andome. y estar´ e lleno de nuevo gozo. todo soy nada. que t´ u eres nuestra salud. libr´ andome (para decir verdad) de innumerables males. tu nobil´ ısima e infinita bondad nunca cesa de hacer bien a´ un a los desagradecidos y muy desviados de t´ ı. virtud y fortaleza. hall´ e a m´ ı. Y es cosa maravillosa por cierto. Porque t´ u. con este prop´ osito se purificar´ a tu deseo. All´ ı me mostrar´ as qu´ e soy. y toda estimaci´ on se hundir´ a en el valle de mi poquedad. y me tornare polvo (como lo soy) me ser´ a tu gracia favorable. pero busc´ andote a t´ ı s´ olo y am´ andote puramente. Si deseas de verdad ser bienaventurado. y tu luz se acercar´ a a mi coraz´ on. Dios m´ ıo. guard´ andome tambi´ en de peligros. Esto Se˜ nor hace tu amor. y abrazado de t´ ı con tanta benignidad. y todo flaqueza. y m´ as de lo que me atrevo a esperar o pedir. y me socorre en tanta multitud de necesidades. y a t´ ı: y por el amor me reduje m´ as profundamente a mi nada. si soy dejado a mis fuerzas. qu´ e fui y de donde vine: porque soy nada. Convi´ ertenos a t´ ı para que seamos agradecidos. como tan de repente soy levantado sobre m´ ı. que sin m´ eritos m´ ıos me previene. siempre voy a lo bajo. seg´ un mi propia pesadumbre. oh dulc´ ısimo se˜ nor. que se abate muchas veces a t´ ı mismo y a las criaturas.85 estimaci´ on. humildes y devotos. Bendito seas. luego ser´ e fortificado. Cap´ ıtulo X Todas las cosas se deben referir a Dios como u ´ltimo fin. haces conmigo mucho m´ as de lo que merezco. yo debo ser tu supremo y u ´ltimo fin. Hijo. pero si t´ u me mirares. porque si en 47 Retornamos a nuestro texto . y no lo conoc´ ı.

y quiero que se me vuelva todo: y con gran apremio requiero que me hagan gracias por ello. o deleitarse en alg´ un bien particular. y ensancha todas las fuerzas del ´ anima. el pobre y el rico. ni atribuyas a alg´ un hombre la virtud. Ciertamente la divina caridad vence todas las cosas. y los que se quisieren glorificar fuera de m´ ı. Por eso no te apropies a t´ ı alguna cosa de bien. Esta es la verdad con que se destruye la vanagloria. el cual es de loar sobre todas las cosas. es muy dulce cosa servir a Dios. y los que me sirven de buena voluntad recibir´ an gracia por gracia. Y si la gracia celestial entrare y la verdadera caridad. el peque˜ no y el grande. y no callar´ e: mas dir´ e en las orejas de mi Dios y mi Se˜ nor y mi Rey. y debe ser bendito en todas. y te secas. no ser´ an confirmados en el verdadero gozo. Cap´ ıtulo XI En despreciando el mundo. luego faltas a t´ ı. Pues atribuye toda cosa principalmente a m´ ı.86 algo te buscas. de m´ ı s´ olo tendr´ as esperanza. en m´ ı s´ olo te gozar´ as. ni se ensanchar´ a su coraz´ on. no habr´ a envidia ni quebranto de coraz´ on. Otra vez ahora hablo yo. como a su propio principio. mas refi´ erelo todo a m´ ı. porque ninguno es bueno sino s´ olo Dios. Pues as´ ı considera cada cosa como venida del soberano bien: y por eso todas las cosas se deben reducir a m´ ı. mas ser´ an angustiados e impedidos de muchas maneras. como de fuente viva. que est´ a en el cielo 48: 48 Sal 30 . ni te ocupar´ a el propio amor. Yo lo d´ ı todo. que soy el que doy todas las cosas. De m´ ı sacan agua. Se˜ nor. que sin m´ ı no tiene el hombre cosa alguna. Si tienes seso.

y juntarlo con tus amados siervos: Se˜ nor. por tantos millares de bienes? ¡Oh si pudiese yo servirte todos los d´ ıas de mi vida! ¡Oh si pudiese solamente siquiera un solo d´ ıa hacerte alg´ un digno servicio! Verdaderamente t´ u s´ olo eres digno de todo servicio. Se˜ nor. tuyas son. la cual das a todos los que te aman.87 ¡Oh Se˜ nor. todas las cosas que tengo. me tornaste a t´ ı. Y esto poco es. Mas a todas estas cosas excede. Verdaderamente eres mi Se˜ nor. y con que te sirvo. Claro est´ a que el cielo y la tierra que criaste para el servicio del hombre est´ an aparejados. cu´ an grande es la multitud de tu dulzura. que tuviste por bien acordarte de m´ ı? A´ un despu´ es que yo me perd´ ı y perec´ ı. y le prometiste de darte a t´ ı mismo. y ¿qu´ e maravilla que yo te sirva. Se˜ nor. para que te sirviere. que escondiste para los que te temen! ¿Pues qu´ e ser´ a a los que te aman? ¿qu´ e ser´ a a los que te sirven de todo coraz´ on? Verdaderamente muy inefable es la dulcedumbre de tu suav´ ısima contemplaci´ on. que t´ u. y de toda honra y alabanza eterna. ¿Qu´ e te dar´ e yo por esta gracia? ¿por qu´ e no se da a todos. tuviste por bien de servirle. que tengas t´ u por bien de recibir por siervo un tan pobre e indigno. que como no fuese. ¡Oh fuente de amor perpetua! ¿qu´ e dir´ e de t´ ı? ¿c´ omo puedo olvidarme de t´ ı. y mand´ asteme que te amase. que soy obligado a servirte con todas mis fuerzas. y . me sirves m´ as a m´ ı que yo a t´ ı. hiciste conmigo tu siervo misericordia allende de toda esperanza. a quien toda criatura debe servir? No me deber´ ıa parecer mucho servirte yo. ¿Qu´ e te dar´ e yo. y yo pobre siervo tuyo. me hiciste. Se˜ nor. y hacen cada d´ ıa todo lo que les mandaste. Mas en verdad t´ u. y como anduviese errado lejos de t´ ı. y sobre todo merecimiento me diste tu gracia y tu amistas. En esto has mostrado singularmente la dulzura de tu caridad. y tomen vida recogida? ¡Oh Se˜ nor!. que dejadas todas las cosas. renuncien al mundo. pues aun los ´ angeles criaste y ordenaste en servicio del hombre. mas antes esto me debe parecer muy maravilloso.

y lo que me falta. porque puede ser que te arrepientas. Se˜ nor. espantable a los demonios. y hallar´ an suav´ ısima consolaci´ on del Esp´ ıritu Santo los que por amor tuyo desecharen todo deleite carnal. con el cual se merece el sumo bien. Grande honra y gloria es servirte. apacible a Dios. mas si algo tienes escondido de lo propio que t´ u buscas. ¡Oh agradable y muy alegre la serivdumbre de dios. mas s´ e afectuoso amador de mi voluntad. y despreciar todas las cosas por t´ ı. Gu´ ardate pues no conf´ ıes mucho en el deseo que tuviste sin consultarlo conmigo. que a´ un no has bien aprendido. ru´ egote. mas considera si te mueves m´ as por mi honra o por tu provecho. y se adquiere el gozo que dura para siempre sin fin! Cap´ ıtulo XII Los deseos del coraz´ on se deben examinar y moderar Hijo. bien te contentar´ as de cualquier manera que yo lo ordenase.88 nunca me debo cansar de loarte. ¿qu´ e son esas cosas? Que pongas tu deseo del todo seg´ un mi voluntad. Si yo soy la causa. y te esfuerzan mucho. y a todos los fieles cat´ olicos muy fructuoso y loable! ¡Oh servicio digno de ser abrazado y siempre deseado. Por cierto grande gracia tendr´ an loque de voluntad se sujetaren a tu santo servicio. as´ ı lo deseo. a´ un te conviene aprender muchas cosas. y por ´ el desechan todo cuidado mundano. As´ ı lo quiero. lo cumplas. que hace al hombre igual a los ´ angeles. y te . y no te enamores de t´ ı mismo. mira que esto es lo que mucho impide y agrava. Alcanzar´ an gran libertad de coraz´ on los que toman estrecho camino por tu nombre. con la cual se tornar´ e el hombre verdaderamente libre y santo! ¡Oh sagrado estado el servicio del religioso. y seguidor de ella. Los deseos te mueven muchas veces. Se˜ nor.

Conviene algunas veces usar de freno aun en los buenos ejercicios y deseos. porque no causes esc´ andalo a otros con tu indiscrecci´ on. Porque en cualquier manera que ordenare mi paz. y no murmurar contra cosa alguna desabrida. no puede estar mi vida sin guerra y dolor. que a prima faz parece contraria. ¿c´ omo podr´ as sufrir despu´ es el fuego del purgatorio? De dos trabajos siempre se debe escoger el menor. y holgarse con lo sencillo. y caigas luego. mas cuando fueres ejercitado y probado en diversas tribulaciones.89 descontente lo que primero te agradaba. y sepa contentarse con lo poco. Por cierto no se debe seguir luego cualquier deseo que parece bueno. o por la contradicci´ on de los otros te turbes. y como cosa mejor lo encubr´ ıas. Por eso porque puedas escapar de los tormentos eternos. porque muchas adversidades acaecen en esta vida. Tambi´ en a veces conviene usar de fuerza y de contradecir animosamente al apetito sensitivo y no cuidar de lo que la carne quiere o no quiere. estudia de sufrir por m´ ı los males presentes. par´ eceme que la paciencia me es muy necesaria. piensa que has hallado el camino de la paz. seg´ un oigo. y no quiero yo que busques tal paz que carezca de tentaciones. aunque le pese. Cap´ ıtulo XIII Declara qu´ e cosa sea paciencia. ¿Piensas t´ u que poco o nada . y la lucha contra los apetitos sensuales Se˜ nor Dios m´ ıo. ni menos huir del golpe de toda afecci´ on. mas trabajar que est´ e sujeta al esp´ ıritu. Si dices que no puedes llevar tantos trabajos. y no sienta contrariedades. As´ ı es. Y tanto debe ser castigada y enfrenada hasta que est´ e aparejada a todo. hijo. porque no caigas por demas´ ıa en distraimiento del alma.

mas vencerla has con otra mejor. Por eso mira t´ u no vayas tras tus desordenados deseos. Mas podr´ as decir. Y si de verdad quieres haber placer. y a´ un en tanto que viven. tanto hallar´ as en m´ ı m´ as suaves y mucho m´ as poderosas consolaciones: mas mira que no las alcanzar´ as sin que tengas alguna tristeza y trabajo. no huelgan en ellos el temor. o cu´ an falsos. mas refrenarse ha con el fervor del esp´ ıritu. dime: ¿cu´ anto les durar´ a? Mira que los muy abundantes en el siglo. sino como animales inmundos. y ser consolado en m´ ı abundant´ ısimamente.90 sufren los hombres del mundo? A´ un en los muy delicados no cabe esto. ¡Oh cu´ an breves. mas con la oraci´ on huir´ a. como humo desfallecer´ an. que de la misma cosa que se recibe el deleite. de all´ ı las m´ as veces reciben la pena del dolor. La costumbre te har´ a contradicci´ on. que tienen muchos deleites. Del´ eitate en el Se˜ nor. y as´ ı serte ha dada copiosa consolaci´ on. puesto que sea as´ ı que tengan cuanto quisieren. y cuanto m´ as te desviares del consuelo. porque as´ ı como desordenadamente buscan y siguen los deleites. . y darte ha lo que pidieres en tu coraz´ on. por un poco de deleite corruptible se dejan caer en la muerte del ´ anima. mas ap´ artate de tu voluntad. as´ ı los cumplen con amarga confusi´ on. congoja y amargura. o cu´ an desordenados y torpes son todos! Mas como beodos y ciegos no lo entienden los tales. y siguen sus apetitos. La serpiente antigua te instigar´ ay desabrir´ a. y en cortar de t´ ı todo deleite de ac´ a abajo. y con el trabajo provechoso le cerrar´ as la puerta. y con eso sienten poco sus tribulaciones. Juntamente se hace con ellos. y no habr´ a memoria de los gozos pasados. tu bendici´ on ser´ a en el desprecio de toda cosa. La carne murmurar´ a.

el que procura de quitarse de la obediencia. se˜ nal es que su carne no le obedece a ´ el perfectamente.91 Cap´ ıtulo XIV De la obediencia del s´ ubdito humilde a ejemplo de Cristo Hijo. si quieres vencer la carne y la sangre. y te dieses continuo a la verdadera humildad y sujeci´ on. que tantas veces a Dios ofendiste y tantas mereciste el infierno? Mas te perdon´ e. aprende a obedecer! Aprende. tierra y lodo. mas que muchas veces echa coces y gru˜ ne. polvo y nada. porque tu ´ anima fue preciosa en mi acatamiento: porque conocieses mi amor. a humillarte y encorvarte a los pies de todos. Muy presto se vence el enemigo de fuera. ´ el mismo se quita la gracia. si no est´ as bien concorde con el esp´ ıritu. me sujet´ e al hombre por t´ ı? H´ ıceme el m´ as humilde y m´ as bajo de todos porque vencieses tu soberbia con mi humildad. Muy necesario es que t´ u tengas el verdadero desprecio de t´ ı mismo. cuando el hombre interior est´ a entero. que cri´ e todas las cosas de nada. que t´ u mismo a t´ ı. Mas porque a´ un te amas desordenadamente. te sujetes al hombre por mi amor. El que no se sujeta de grado al superior. y ponerte a toda sujeci´ on. y fueses siempre agradecido a mis beneficios. si deseas tener tu carne sujeta. ¡Oh polvo. Ponte tan sujeto y peque˜ no. y no sufras que viva en t´ ı la hinchada soberbia. que todos te huellen como al lodo de las plazas. No hay enemigo m´ as enojoso ni peor. Dime: ¿qu´ e gran cosa es que t´ u. cuando yo Omnipotente y Altl´ ısimo. El que quiere tener cosas propias pierde las comunes. temes sujetarte del todo a la voluntad de otros. y sufrieres . Enci´ endete contra t´ ı mismo. ¿qu´ e puedes contradecir a quien te maltrata. Aprende pues a sujetarte presto a tu prelado. Oh hombre vac´ ıo ¿de qu´ e tienes quejas? Oh pecador torpe. Aprende a quebrantar tus quereres.

y menos que nada! ¡Oh carga inmensa! ¡Oh pi´ elago. No basta discreci´ on si t´ u dejas de gobernar. No hay fortaleza que ayude si t´ u dejas de conservar. t´ u manifiestas tus juicios contra m´ ı. mas visitados por t´ ı. y considero que los cielos no son limpios en tu presencia. porque no nos elevemos en la prosperidad Se˜ nor. mas por t´ ı somos encendidos. vivimos.92 con paciencia tu propio menosprecio. y yo polvo ¿qu´ e presumo? Aquellos cuyas obras parec´ ıan muy loables cayeron a lo bajo. que no hay santidad si t´ u apartas tu mano. ¿qu´ e ser´ a de m´ ı? Cayeron las estrellas del cielo. y cu´ an profundamente me debo someter debajo de tus profundos juicios. donde no hallo cosa en m´ ı sino ser nada en todo! Pues ¿d´ onde est´ a el escondrijo de la gloria? ¿d´ onde est´ a la confianza de la virtud concebida? . donde no me hallo ser otra cosa sino nada. Cap´ ıtulo XV C´ omo se han de considerar los secretos juicios de Dios. y perecemos. Esp´ antase mucho mi alma. y no los perdonaste. ¡Oh cu´ an bajamente debo sentir de m´ ı! ¡en cu´ an poco me debo tener. que no se puede nadar. Ninguna propia guarda aprovecha si t´ u no velas sobre nosotros. luego nos sumimos. No hay castidad segura si t´ u no la defiendes. estoy at´ onito. y hieres mis huesos con temor y temblor. porque en dej´ andonos. Si en los ´ angeles hallaste maldad. Mudables somos. y los que com´ ıan pan de ´ angeles v´ ı deleitarse con el manjar de los puercos. aunque parezca que tengo alg´ un bien! ¡Oh Se˜ nor. y somos levantados. ¡Oh Se˜ nor!. mas por t´ ı somos firmes: enfri´ amonos.

d´ ı as´ ı en cualquier cosa que quisieres: Se˜ nor. y cuando quisieres. y decir: ¡Oh Se˜ nor. desv´ ıa de m´ ı este deseo. ¿Qu´ e es toda carne en tu presencia? ¿o quiz´ a gloriarse ha el barro contra quien lo form´ o? ¿C´ omo se puede engre´ ır con vanos loores el coraz´ on que est´ a verdaderamente sujeto a Dios? No enloquecer´ a todo el mundo al que tiene la verdad sujeto. y con el sonido de las palabras fallecer´ an 50. Hijo. Dificultoso es juzgar si te incita buen esp´ ıritu o malo. Haz conmigo como sabes. Muchos son enga˜ nados al fin.93 Absorbida est´ a toda vanagloria en la profundidad de tus jui49 cios . Porque todos los que hablan son nada. h´ agase esto en tu nombre. mas la verdad del Se˜ nor permanecer´ a para siempre. y dadme lo que quisieres y cuanto quisieres. si te agradare. Y por eso con verdadero temor y humildad del coraz´ on debes desear y pedir cualquier cosa que al pensamiento ocurre para desearla. ni se mover´ a por mucho que lo loen el que tiene puesta toda su esperanza en Dios. aunque parezca justo y bueno al hombre. y si conoces que no es provechoso a mi ´ anima. Que no todo deseo procede del Esp´ ıritu Santo. Cap´ ıtulo XVI C´ omo debes decir en todas las cosas que deseares. Se˜ nor. h´ agase esto as´ ı. para que use de ello a honra tuya. Se˜ nor. t´ u sabes lo mejor: haz esto o aquello como m´ as te agradare. si vieres que me conviene. si es honra tuya. ot´ orgame esto. para que sea mayor honra 49 50 Isa 29 Sal 111 . y especialmente con entera renunciaci´ on cometerlo todo a m´ ı. que parec´ ıa en el principio ser movidos e inducidos por buen esp´ ıritu. o si te mueve tu propia voluntad.

t´ u s´ olo eres felicidad. T´ u eres la verdadera paz del coraz´ on. Cap´ ıtulo XVII Oraci´ on para pedir el cumplimiento de la voluntad de Dios. Dame gracia con que desee y quiera siempre lo que es m´ as agradable a tu Majestad: tu voluntad sea la m´ ıa. vivir para m´ ı. S´ eame. no la espero aqu´ ı. dormir´ ey holgar´ e. mas en la otra vida. que muera a todo lo que es en el mundo. yo estoy en tu mano: vu´ elveme y revu´ elveme a la redonda: ves aqu´ ı tu siervo aparejado para todo. y se conforme muy bien con ella. Se˜ nor. No deseo Se˜ nor. mas plegue a tu misericordia que viva dignamente para t´ ı. benign´ ısimo Jes´ us. Que aunque s´ olo tuviese los placeres del mundo. Ot´ orgame. Se˜ nor. y pudiese usar de todos los deleites. Se˜ nor. Dame que sobre todo lo deseado huelgue en t´ ı. Cap´ ıtulo XVIII En s´ olo Dios se debe buscar el verdadero consuelo. salvo lo que t´ u quieres o no quieres. Dame. que ame por t´ ı ser despreciado y olvidado en este mundo. cierto es 51 Sal 4 . y no pueda querer ni no querer. y persevere conmigo hasta el fin. tu gracia que est´ e conmigo.94 tuya. un querer y no querer contigo. Y dame. Fuera de t´ ı toda cosa es dura y sin sosiego 51 . y se pacifique mi coraz´ on en t´ ı. y mi voluntad siga siempre la tuya. Cualquier cosa que puedo desear o pensar para mi placer. que es en t´ ı un sumo y eterno bien. Ponme donde quisieres. En esta paz.

porque no eres criada para ella. consiste tu bienaventuranza y tu felicidad: no como la que se muestra y es loada de los locos amadores del mundo. consolador suyo. ´ anima m´ ıa. El hombre devoto en todo lugar lleva consigo a Jes´ us. y eterna abundancia de todo bien en el cielo. Se˜ nor. Se˜ nor. ni me amenazar´ as para siempre. Hijo. s´ eame tu voluntad y tu justa prueba en lugar de muy grande consuelo: que no estar´ as siempre airado. No puedes ser harta de cosa temporal. por consolaci´ on querer de grado carecer de todo humano consuelo.95 que no podr´ ıan durar mucho: as´ ı que. Las temorales sean para usar. . Si codicias muy desordenadamente las cosas presentes. Cap´ ıtulo XIX Todo nuestro cuidado se ha de poner en s´ olo Dios. d´ ejame hacer contigo lo que quiero. mas como la esperan los buenos fieles de Cristo. perder´ as las eternas. Espera un poco. cuya conversaci´ on es en el cielo. y las celestiales para desear. en todo lugar y tiempo. t´ u no podr´ as ser consolada cumplidamente sino en Dios. mas en Dios. ´ anima m´ ıa. Vano es y breve todo placer humano: el bienaventurado placer es el que se siente de dentro de la verdad. y recibe los humildes. que yo s´ e lo que te conviene. y si me faltare tu consolaci´ on. sientes como el humano afecto te ense˜ na. y tenga yo. Aunque tengas todos los bienes criados no puedes ser bienaventurado. T´ u piensas como hombre. y algunas veces la gustan los espirituales y limpios de coraz´ on. espera la promesa divina. y d´ ıcele: ay´ udame. que es consolador de los pobres. que cri´ o todas las cosas.

Sin diferencia quiero recibir de tu mano lo bueno y lo malo. as´ ı debes estar si quieres andar conmigo. y si quieres que est´ e en luz. de todo pecado. no me da˜ nar´ a cualquier tribulaci´ on que venga sobre m´ ı. Se˜ nor. lo alegre y lo triste. Si quieres que est´ e en tinieblas. Hijo. Desde la hora de mi nacimiento hasta la muerte en la cruz no me faltaron dolores que sufrir. tambi´ en seas por todo bendito para siempre. Gu´ ardame. sufr´ ı mansamente denuestos y afrentas. que no puede ser sino bueno lo que t´ u hicieres de m´ ı. Muy a peligro vive el que no pone todo su cuidado en t´ ı. Hijo. y haz de m´ ı lo que quisieres. Cap´ ıtulo XX Debemos llevar con igualdad las miserias temporales a ejemplo de Cristo. est´ e mi voluntad firme y recta en t´ ı. porque t´ u aprendieses la paciencia.96 Se˜ nor. Se˜ nor. y si me quieres atribular. yo tuve muy gran falta de las cosas temporales. tambi´ en seas bendito. y tan de gana debes querer ser pobre mendigo. y darte gracias por todo lo que me acaeciere. ni me quites del libro de la vida. y por los milagros blasfemias. verdad es lo que dices: mayor es el cuidado que t´ u tienes de m´ ı. mas por la caridad que me tra´ ıa. y no temer´ e la muerte ni el infierno. Tan pronto debes estar para padecer como para gozar. Se˜ nor. por los beneficios recibi´ ı desagradecimientos. lo dulce y lo amargo. como abundante y rico. y tom´ e tus miserias. bendito sea tu nombre. bendito seas t´ u. y sufrieses sin indignaci´ on las miserias temporales. muy de gana padecer´ e por t´ ı todo lo que quisieres que venga sobre m´ ı. yo baj´ e del cielo por tu salud. no por necesidad. Si me quieres consolar. y por la . que cuanto yo puedo tener de m´ ı. Con que no me apartes de t´ ı para siempre. o´ ı muchas veces grandes quejas de m´ ı.

y el pago de tu muerte sagrada. P. Se˜ nor. es nuestra carrera. en comparaci´ on de los 52 Volvemos a recurrir a la versi´ on de R. ¡Oh cu´ antas gracias debo dar a tu sacrat´ ısima Majestad. Poco es lo que padeces. y c´ omo se prueba el verdadero paciente Hijo. pobrecillo pecador. que eres nuestra corona. Si t´ u no fueras delante ense˜ nando. dulce Jes´ us. por la santa paciencia vamos a t´ ı. entonces no pod´ ıan entrar al reino celestial hasta que llegase tu pasi´ on. ay. ya por tu gracia es muy meritoria. y mas tolerable y clara para los flacos. A´ un no has resistido hasta derramar sangre. y se hab´ ıan de salvar. y el camino era muy obscuro. y a´ un los que eran justos. cuando tan poquitos ten´ ıan cuidado de buscar el reino de los cielos. cuando estaba cerrada la puerta del cielo. por tu ejemplo y de tus santos. Aunque la vida presente es cargada. ¿qui´ en procur´ ara seguirte? ¡Ay. Eusebio Nieremberg . seg´ un tu voluntad sufra por mi salud la carga de mi corruptibilidad hasta cuando t´ u quisieres.97 doctrina reprehensi´ on. justo es que yo. que has tenido por bien de mostrarme a m´ ı y a todos los fieles la carrera recta y buena para tu eterno reino! Tu vida. si t´ u fuiste tan paciente en tu vida. principalmente cumpliendo la voluntad del Padre. cu´ antos quedar´ ıan atr´ as si no mirasen tus ilustr´ ısimos ejemplos! Y si dando tantas maravillas de tus se˜ nales y doctrinas estamos a´ un tibios ¿qu´ e har´ ıamos si no tuvi´ esemos tanta claridad para seguirte? Cap´ ıtulo XXI De la tolerancia de las injurias. y a´ un mucho mas consolatoria que fue el tiempo pasado en la vieja ley. ¿qu´ e es lo que dices? Cesa de quejarte. 52 considerando mi pasi´ on y la de los Santos.

sin pelear no podr´ as venir a la corona de la paciencia. Pero el verdadero paciente no mira qui´ en le persigue. Sin trabajo no se puede alcanzar la holganza.98 que padecieron tanto. Importa traer a tu memoria las cosas muy graves de otros. Pero sean grandes o peque˜ nos. ¡Oh Se˜ nor. todo lo que pareciere que debo sufrir. Si no quieres padecer. procura llevarlos todos con paciencia y paz. mira no lo cause tu impaciencia. o si es hombre bueno y santo. y todas cuantas veces sucede cualquier adversidad. sin pelear no se puede haber la victoria. que no considera la virtud de la paciencia. mas de otro sufrir´ ıa de grado. y lo estima por mucha ganancia: porque no hay cosa delante de Dios. antes se ocupa en hacer caso de las personas y de las injurias que le hacen. No es verdadero paciente el que s´ olo sufre lo que quiere. por peque˜ na que sea. y de quien ´ el quisiere. ni es raz´ on que yo sufra tales cosas: porque me injuri´ o gravemente y me levanta cosas que nunca pens´ e. todo lo recibe de buena gana. tan fuertemente tentados. para que f´ acilmente sufras tus peque˜ nos trabajos. que pase sin galard´ on. padecida por su amor. pelea varonilmente. y sufre con paciencia. Y no digas: no puedo sufrir esto de aquel hombre. o perverso e indigno. Mas sin diferencia de personas. como de la mano de Dios. tanto m´ as cuerdamente haces. Cuanto m´ as te dispones para padecer. Y si no te parecen peque˜ nos. mas si deseas ser coronado. y m´ as mereces: y lo llevar´ as tambi´ en m´ as ligeramente teniendo el ´ animo prevenido y aparejado. 53 Pues apar´ ejate a la batalla si quieres tener victoria. si es prelado o igual suyo. Indiscreto es tal pensamiento. tan gravemente atribulados. o inferior. y luego 53 Retomamos la traducci´ on de Fray Luis de Granada . hazme posible por tu gracia lo que me parece imposible por naturaleza! T´ u sabes cu´ an poco puedo yo padecer. cualquier da˜ no. quien la ha de galardonar. rehusa ser coronado. ni mira. probados y ejercitados de tan diversos modos.

Confieso yo. de manera que ni el hombre viejo. Ten misericordia de m´ ı. y l´ ıbrame del lodo. Esto es lo que de continuo me rechaza y pone en confusi´ on delante de t´ ı. Muy vil cosa es a las veces de donde me viene grave tentaci´ on. porque no sea atollado. . Esfu´ erzame con fortaleza celestial. y muy suave y deleitable cualquier tribulaci´ on. ni la miserable carne. cuando no me cato. Y de aqu´ ı conozco yo mi flaqueza. fort´ ısimo Dios de Israel. mi bajeza manifiesta a t´ ı por cada parte. Se˜ nor. y cuando me pienso alg´ un tanto seguro. zelador de las ´ animas fieles. Pluguiese ya a t´ ı. m´ as f´ acilmente vienen sobre m´ ı que van. y quede vencido del todo. me hallo algunas veces de un soplico casi vencido. y puesto que no me llevan del todo al consentimiento. contra m´ ı mi injusticia. Cap´ ıtulo XXII De la confesi´ on de nuestra flaqueza. Mira pues. Se˜ nor. de mirar el trabajo y dolor de tu siervo. en´ ojame por cierto. contra la cual conviene pelear en tanto que vivimos. que tan flaco y deleznable soy para resistir las pasiones. y estoy muy descontento de vivir cada d´ ıa en esta contienda. por tu nombre muy amable. mas en viniendo una peque˜ na tentaci´ on siento grande angustia. y de las miserias de esta vida. Se˜ nor. pueda ense˜ norearme. y des´ eela yo. porque el padecer y ser atormentado por t´ ı es gran salud para mi ´ anima.99 soy derribado con peque˜ na contradicci´ on. Muchas veces propongo de pelear varonilmente. S´ eame. y estar con ´ el en todo y por todo donde quiera que fuere. Peque˜ na cosa me derriba y entristece. a´ un no bien sujeta al esp´ ıritu. y confesarte he mi flaqueza. que las abominables tentaciones e imaginaciones que me persiguen. y agr´ avame mucho su persecuci´ on.

y otras a aborrecerlo. mas no se deja de ligero. viene otra. y la soberbia y fausto de la vida. ¿C´ omo puede ser amada vida llena de tantas amarguras. sobre todas las cosas t´ u huelga siempre en Dios. el deseo de los ojos. Cap´ ıtulo XXIII S´ olo se ha de descansar en Dios sobre todas las cosas ´ Anima m´ ıa. y estudia de servir a Dios en santa disciplina y recogimiento. sabe que est´ a prometida la divinal dulzura a quien en verdad se renunciare.100 ¡Ay qu´ e tal es esta vida. sujeta a tantos casos y miserias? ¿C´ omo se puede llamar vida la que engendra tantas muertes y pestilencias? Y con todo esto vemos que es amada. holgarme en t´ ı sobre todas las cosas criadas. y ve cu´ an gravemente yerra el mundo. Mas las penas y miserias que se siguen de estas cosas causan odio y enojo con el mismo mundo. sobre toda ciencia y . y tiene por deleite estar envuelta en espinas. donde nunca faltan tribulaciones y miserias! todas las cosas est´ an llenas de lazos y de enemigos. Mas quien perfectamente desprecia al mundo. y muchos la quieren para gozarse en ella. en parti´ endose una tribulaci´ on. mas unas cosas nos inclinan y traen a amarlo. cuando los apetitos sensuales se˜ norean. sobre toda gloria y honra. Ot´ orgame t´ u. y a´ un antes que se acabe el combate de una sobrevienen otras muchas no pensadas. dulc´ ısimo y amant´ ısimo Jes´ us. sobre toda paciencia y dignidad. porque a´ un no ha visto ni gustado la suavidad interior de Dios. que ´ el es la eterna holganza de los santos. A amarlo incl´ ınanos el deseo de la carne. y sobre toda salud y hermosura. Mas ay que vence la mala delectaci´ on al ´ anima que est´ a dada al mundo. Esto hace. que es enga˜ noso y vano. ni el sabor de la virtud. Muchas veces es reprehendido el mundo.

y ver cu´ an suave eres. me entristecen y anublan. amant´ ısimo Jes´ us. Por eso poco es. En t´ ı est´ a todo bien perfectamente. Porque t´ u. sobre todo merecimiento y deseo. junto estuvo y estar´ a. sobre todos los dones que puedes dar y enviar. amador pur´ ısimo. y muy lleno y muy placentero. porque no tenga libre entrada a t´ ı. trascendiendo todos los dones. Dios m´ ıo. distraen. sobre toda alegr´ ıa y gozo. adem´ as de mi susiro. sobre toda fama y loor. los cuales me turban a menudo. eres bueno sobre todo. sobre toda suavidad y consolaci´ on. no te viendo. y muy amoroso. Se˜ nor Dios m´ ıo! ¡Cu´ ando me recoger´ e del todo en t´ ı. y en manera no manifiesta a todos! Ahora muchas veces doy gemidos. qui´ en me dar´ a plumas de verdadera libertad para volar y holgar en t´ ı! ¡Oh cu´ ando me ser´ a otorgado ocuparme en t´ ı cumplidamente. consolaci´ on del ´ anima que va peregrinando. los cuales gozan sin impedimento los esp´ ıritus bienaventurados. ni poseyendo cumplidamente. y sobre todo lo que t´ u. sobre todas las riquezas y artes. t´ u s´ olo alt´ ısimo. sobre toda esperanza y promesa. Se˜ nor de todas las criaturas. Mu´ evate. t´ u s´ olo muy suficiente. y en fin sobre todos los ´ angeles y arc´ angeles. t´ u s´ olo potent´ ısimo. halagan y embarazan. Porque no puede mi coraz´ on holgar y contentarse verdaderamente si no descansa en t´ ı. t´ u s´ olo nobil´ ısimo y muy glorioso sobre todas las cosas. y sufro mi miseria con dolor. que no sienta a m´ ı por tu amor. sobre la corte del cielo. ¡Oh Esposo m´ ıo. o prometes de t´ ı mismo. porque me acaecen muchos males en este miserable valle. mas a t´ ı s´ olo sienta sobre toda manera y sentido. ante t´ ı est´ a mi boca sin voz. ¡Oh Jes´ us. no eres. Se˜ nor. Hasta cu´ ando tarde de venir mi . y muchas veces me impiden. resplandor de la eterna gloria. y no satisface cualquier cosa que me das o revelas. y mi callar te habla. sobre el gozo y dulzura que el ´ anima puede recibir. y sobre todo lo visible e invisible. la gran destrucci´ on que hay en la tierra. t´ u s´ olo hermos´ ısimo. Se˜ nor. y no goce de tus alegres brazos. y todo lo criado.101 sutileza.

que sin t´ ı ning´ un d´ ıa ni hora tendr´ e descanso. ni cesar´ e de rogarte hasta que a tu gracia vuelva. mi ´ anima. mi coraz´ on en tu ley. Miserable soy. que t´ u eres mi alegr´ ıa. y con gran reverencia y entera consideraci´ on acordarme he de tus beneficios . acord´ andose de su ropia maldad y vileza? No hay cosa semejante a t´ ı en todas las maravillas del cielo y de la tierra. tus juicios rectos. Sapiencia del Padre. Dios m´ ıo. y libre a m´ ı miserable de tanta angustia. Seg´ un la multitud de tu misericordia. Cap´ ıtulo XXIV De la memoria de los innumerables beneficios de Dios Obre. que hiciste con tu siervo esta bondad. que humillarse muy de veras. y casi encarcelado y preso en grillos hasta que t´ u. ot´ orgame entender tu voluntad. y juntamente toda cosa criada. Se˜ nor. y la contrici´ on de tu coraz´ on me han inclinado a tra´ ıdo a t´ ı. yo te llam´ e y dese´ e gozarte. y sin t´ ı vac´ ıa est´ a mi mesa. Se˜ nor. Se˜ nor. me recrees y pongas en libertad. esperanza m´ ıa. tu providencia rige todas las cosas. y h´ agame alegre. y me muestres tu amigable rostro. Y respond´ ı: Se˜ nor. sino t´ u. ¿qu´ e mejor cosa puede hacer tu siervo delante de t´ ı. salud eterna. y por eso honra y gloria sea a t´ ı. ni me agradar´ a. pues me llamaste: tus l´ agrimas y el deseo de tu ´ anima y tu humildad. Se˜ nor. Busquen otros lo que quisieren en lugar de t´ ı. Bendito seas. y t´ u hables de dentro y me digas: yo soy: vesme aqu´ ı. ens´ en ˜ame a andar en tus mandamientos. a t´ ı te alabe y bendiga mi boca. tus obras son muy buenas.102 Se˜ nor! Venga a este su siervo pobrecillo. que a m´ ı ninguna otra cosa me agrada. No callar´ e. aparejado estoy a dejar toda cosa por t´ ı: mas t´ u primero me desertaste para que te buscase. Ven. Env´ ıe su mano. Se˜ nor.

de quien recibimos todos los bienes. Y el que se estima por m´ as vil que todos. no se debe entristecer. Yo menos soy que todos los bienes que me has hecho. y sin t´ ı no se puede alcanzar cosa alguna. y por qu´ e tiene uno menos. que t´ u. Porque aqu´ el de verdad es mayor y mejor. y es muy agradecido y humilde. desfallece mi esp´ ıritu por su grandeza. y cuantas cosas poseemos de fuera o de dentro. Y el que recibi´ o menos. que tan copiosamente y tan de grado repartes tus dones. bienhechor piadoso y bueno. Puesto que uno reciba m´ as que otro. que menos se atribuye a s´ ı. ni abatimiento. Se˜ nor. bajos y despreciados del mundo. y as´ ı lo confieso. Mas yo s´ e. y loar en gran manera tu bondad. sin aceptar personas. Todas las cosas proceden de t´ ı. escogiste para familiares y servidores los pobres. ni desde˜ nar al menor. est´ a m´ as aparejado a recibir mayores dones. porque pueda de aqu´ ı adelante humildemente hacerte gracias. son beneficios tuyos. por gran beneficio tengo no tener muchas cosas de las cuales se me siga (en lo de fuera) loor y honra ante los hombres. Testigos son de esto tus mismos . Dios m´ ıo. ni enloquecerse. antes debe mirarte a t´ ı. mas consolaci´ on y muy grande alegr´ ıa. Todo lo que tenemos en el alma y en el cuerpo. ni airarse. y por eso en todo debes ser loado. todo es tuyo. natural o sobrenatural.103 generales y especiales. no conviene a nosotros discernirlo. que no puedo pagarte los debidos loores y gracias que debo por las mercedes que en el m´ as peque˜ no punto me haces. y se tiene por m´ as indigno. y alaban a t´ ı. y cuando miro tu nobleza. considerando. no s´ olo no recibir´ a agravio ni tristeza. sino a t´ ı que sabes determinadamente los merecimientos de cada uno. ni tener envidia del que m´ as tiene. Por eso. El que m´ as recibe no puede gloriarse de su merecimiento. y otro m´ as. T´ u sabes lo que conviene darse a cada uno. As´ ı que cualquiera que considerare la pobreza y vileza de su persona.

Este tal entra en los t´ erminos de la paz y reposo. porque cuantas veces me . como tu santa voluntad. y abrazaban con grande afecto lo que el mundo aborrece. los cuales estableciste pr´ ıncipes sobre toda la tierra. Se˜ nor. y tan de grado ser despreciado. que se gozaban en sufrir injurias por tu nombre. Hijo. que huelgo de o´ ırlo. sin malicia ni enga˜ no. y fueron tan humildes y sencillos. y el buen contento de tu eterna disposici´ on: lo cual le debe tanto consolar. como si fuese el m´ as honrado del mundo. Que si pudiese por m´ ı ser fielmente guardado. o que puede recibir. Cap´ ıtulo XXV Cuatro cosas que causan gran paz. porque tu voluntad y el amor de tu honra debe sobrepujar a todas las cosas. y estar sujeto a todos: desea de continuo que se cumpla en t´ ı enteramente la voluntad de Dios. Por eso ninguna cosa debe tanto alegrar al que ama y reconoce tus beneficios. trabaja de hacer antes la voluntad de otro que la tuya: escoge siemre tener menos que m´ as: busca siempre el lugar m´ as bajo. Y as´ ı tan pac´ ıfico. haz lo que dices. Se˜ nor. y tan contento debe estar en el m´ as bajo lugar como en el m´ as alto. este tu breve serm´ on mucha perfecci´ on contiene en s´ ı: peque˜ no es en la pl´ atica. Hijo. que con todos los beneficios recibidos. como desear´ ıa otro ser el mayor. mas lleno de sentencia y abundante en fruto. Y m´ as se debe consolar y contentar con esto.104 ap´ ostoles. que quiera tan de grado ser el menor de todos. no deber´ ıa hacer en m´ ı tan presto la turbaci´ on. Mas conversaron en el mundo tan sin queja. ahora te ense˜ nar´ e el camino de la paz y de la verdera libertad.

Pelea fuertemente por m´ ı. y hacer lo que cumple a mi salud. Mas t´ u. no te alejes de m´ ı: Dios mio. ¿C´ omo pasar´ e sin lesi´ on? ¿C´ omo los destruir´ e? Yo ir´ e (dice Dios) delante de t´ ı. y saca de mi coraz´ on toda tiniebla. que puedes todas las cosas. Se˜ nor.105 siento desasosegado y pesado. Esta es mi esperanza y singular consolaci´ on confiar de t´ ı. la abundancia . con claridad de tu eterna lumbre. Cap´ ıtulo XXVI Oraci´ on para los malos pensamientos. abrir´ e la puerta de la c´ arcel. y huyan de tu presencia todos los malos pensamientos. y quebrante las tentaciones que me hacen fuerza. como lo dices. que se han levantado contra m´ ı vanos pensamientos y grandes temores. para que se haga paz en tu virtud. y llamarte de todas mis entra˜ nas. que afligen mi ´ anima. Cap´ ıtulo XXVII Oraci´ on para alumbrar el entendimiento. y siempre deseas el provecho del ´ anima. buen Jes´ us. acrecienta en m´ ı mayor gracia. Hazlo as´ ı. y revelarte he los secretos de las cosas escondidas. hallo haberme apartado de esta doctrina. y humillar´ e los soberbios de la tierra. que son los deseos halag¨ ue˜ nos. Al´ umbrame. Refrena las muchas vagueaciones. y esperar en paciencia tu consolaci´ on. Se˜ nor. para que pueda cumplir la palabra. y vence las malas bestias. mira en mi favor. Se˜ nor.

que sobre ´ el vendr´ a lo que dijere o hiciere. vac´ ıa. y t´ u cons´ ervate en buena paz. Derrama de arriba tu gracia. y riega mi coraz´ on. ¿Qu´ e te va a t´ ı que aqu´ el sea as´ ı o as´ ı? ¿o que el otro hable o viva a su placer? No conviene a t´ ı responder por otros: por t´ ı s´ olo has de dar raz´ on. ¿Qu´ e te va a t´ ı de esto u de lo otro? S´ ıgueme t´ u a m´ ı. Cap´ ıtulo XXVIII C´ omo se debe evitar la curiosidad de saber vidas ajenas. y de qu´ e manera est´ a cada uno. No tengas cuidado de la sombra de gran nombre.106 de tu loor suene en tu santo palacio (que es la limpia conciencia). porque ninguna cosa criada basta para consolar y sosegar cumplidamente mi apetito. Deja al bullicio moverse cuanto quisiere. me descontente todo lo terreno. porque t´ u s´ olo bastas al que te ama. Manda a los vientos y a la tempestad. Hijo. que no me puede enga˜ nar. y ser´ a gran bonanza. porque gustada la suavidad de la felicidad eterna. porque soy tierra vana. y veo cuanto se hace. Por eso a m´ ı se deben encomendar todas las cosas. y qu´ e piensa. Levanta el ´ anima cargada del peso de los pecados. ni de ser conocido. Arreb´ atame y l´ ıbrame de toda pasadera consolaci´ on de las criaturas. y d´ ı al mar que se sosiegue. que juzgue sobre m´ ı. min´ ıstrame aguas de devoci´ on para regar la haz de la tierra. hasta que t´ u me alumbres. pues ¿por qu´ e te entremetes? Mira que yo conozco a todos. y al cierzo que no sople. Env´ ıa tu luz y tu verdad. y ocupa todo mi deseo en cosas celestiales. y sin t´ ı todas las cosas son desgraciadas. ni de . J´ untame a t´ ı con un nudo de puro amor inseparable. porque produzca fruto bueno y perfecto. no quieras ser curioso. y a qu´ e fin va su intenci´ on. qu´ e quiere. ni tener vanos cuidados.

yo dije 54: la paz os dejo. ¿qu´ e har´ e? Mira en todas las cosas lo que haces. ni sufrir alguna fatiga de coraz´ on o de cuerpo.107 la familiaridad de muchos. Cap´ ıtulo XXIX En qu´ e consiste la paz firme del coraz´ on. De los hechos o dichos ajenos no juzgues presentuosamente. y no os la doy como el mundo la da. mas no tienen todos cuidado de las cosas que pertenecen a la verdadera paz. Nunca sentir alguna tribulaci´ on. y no codicies ni busques cosa fuera de m´ ı. porque esto causa grandes distracciones y tinieblas en el coraz´ on. Hijo m´ ıo. no es de esta tierra. ni del amor particular de los hombres. ni te entremetas en lo que no te han encomendado: y de esta manera podr´ a ser que poco o tarde te turbes. Muy de grado te hablar´ ıa mi palabra. y te revelar´ ıa mis secretos. y me abrieses la puerta de tu coraz´ on. Ni ya todo es bueno. Pues. Todos desean la paz. y endereza tu intenci´ on a agradarme a m´ ı s´ olo. Se˜ nor. Por eso no estimes haber hallado verdaderamente paz. sino el estado de la eterna holganza. mi paz os doy. Ni te estimes por muy singular y muy amado. y que dices. y humillarte en todas las cosas. y el verdadero aprovechamiento. ni est´ a la perfecci´ on en que todo te suceda seg´ un tu querer. si t´ u aguardases con diligencia mi venida. si tuvieres gran consolaci´ on y gran dulzura: porque 54 Jn 14 . Mira que est´ es sobre aviso. Mi paz con los humildes y mansos de coraz´ on est´ a. Tu paz ser´ a en mucha paciencia: si me oyeres y siguieres. y vela en oraci´ on. si no tienes alg´ un adversario. podr´ as usar de mucha paz. si no sintieres alguna pesadumbre.

seg´ un la posibilidad de esta peregrinaci´ on. mas si me tuvieres por justo y santo en todo lo que yo ordenare. esta obra es de var´ on perfecto. y entre muchos cuidados pasar casi sin cuidado: no a manera de torpe. Pues. Y si llegares a menospreciarte del todo. y mi ´ anima ocupada. mas con una excelencia de libre voluntad. y no te justificares diciendo que no deber´ ıas pasar tales ni tantas cosas. ¿en qu´ e Se˜ nor? En ofrecerte de todo tu coraz´ on a la divina voluntad. y con deleite no sea detenido. no buscando tu inter´ es en lo poco ni en lo mucho. porque no me envuelvas demasiadamente en las necesidades del cuerpo. y como la humilde oraci´ on es de mayor m´ erito que la lecci´ on. Ru´ egote.108 en estas cosas no se conoce el verdadero amador de la virtud: que no est´ a en todo esto la perfecci´ on del hombre. mas . o con el trabajo quebrantada. De manera que en cualquier cosa con rostro igual des gracias a la suma bondad. Se˜ nor. aparejes tu coraz´ on para sufrir mayores cosas. pi´ ısimo Dios m´ ıo. sabe que te gozar´ as con abundancia de paz. sin llegarse con desordenada afecci´ on a criatura alguna. y tendr´ as esperanza muy cierta que ver´ as mi rostro otra vez con mucha alegr´ ıa. Cap´ ıtulo XXX De la excelencia del a ´nima libre. pes´ andolo todo con un mismo peso. entonces cree que andas en el camino de la verdadera paz. Si fueres tan fuerte y sufrido en la esperanza. en lo temporal ni en lo eterno. que me guardes de los cuidados de esta vida. No digo tan solamente de las cosas que la vanidad mundana con tanta afecci´ on desea. nunca aflojar la intenci´ on de las cosas celestiales. que quitada la consolaci´ on interior.

Se˜ nor. convi´ enete darlo todo por el todo. ¡Oh Dios m´ ıo. Cap´ ıtulo XXXI El amor propio nos estorba mucho el bien eterno. no me venza la carne y la sange. t´ orname en amargura toda consolaci´ on sensual que me aparta del amor de la eternidad. Mira que el amor propio m´ as te da˜ na que todo el mundo. no me derribe el diablo con su astucia. dulzura inefable!. el comer. y detienen para que no pueda entrar en libertad el esp´ ıritu cuantas veces quisiere. mas buscar lo sup´ erfluo y lo que m´ as me deleita. Hijo. y por el amor sensual infunde en mi ´ anima el amor de tu santo nombre. ¡Oh cu´ an grave y pesado es al esp´ ıritu que ama. Se˜ nor. paciencia para sufrir. el vestir y todo lo dem´ as que pertenece a la sustentaci´ on del cuerpo! Ot´ orgame. la ley santa lo 55 defiende : porque de otra manera la carne se levantar´ ıa contra el es´ ıritu. Dame fortaleza para resistir. ru´ egote.109 tambi´ en de aquestas miserias que penosamente agravan el ´ anima de tu siervo con la com´ un maldici´ on de la muerte. y me trae a s´ ı malamente con sola muestra de un bien resente delectable. cuanto Un evidente error: el original latino dice ”Requirere autem suerflua et quae magis delectant lex sancta prohibet” 55 . No es cosa l´ ıcita dejarlo todo (porque se ha de sustentar la humana naturaleza). que me rija y ense˜ ne tu mano a tener el medio entre estas cosas. y constancia para perseverar. no me enga˜ ne el mundo y su brev´ ısima gloria. y no ser nada tuyo. usar de todo lo necesario muy templadamente: no me ocupe en ello con sobrado deseo. ¡Oh Dios m´ ıo!. el beber. Dame por todas las consolaciones del mundo la suav´ ısima unci´ on de tu Esp´ ıritu.

Si tu amor fuese puro. mas tambi´ en del deseo de la honra y vanagloria: todo lo cual pasa con el mundo. .110 ´ el es amor y afecci´ on. ni durar´ a mucho la paz buscada por afuera. aprovecha. hallar´ as lo que hayas. con todo lo que puedes tener o desear. No entiendas esto solamente de la renta y de las riquezas. mas que mire todas las cosas como transitorias. nunca tendr´ as reposo. No codicies lo que no te conviene tener. ni quieras tener cosa que te pueda impedir y quitar la libertad interior. estar´ a libre de toda cosa. si falta el esp´ ıritu del fervor. Poco hace el lugar. Conf´ ırmame. y desocupa mi coraz´ on de toda in´ util solicitud. mas la que es despreciada y cortada del coraz´ on de ra´ ız. ni ser´ as libre de cuidado: porque en toda cosa hay falta. por la gracia del Esp´ ıritu Santo: dame esfuerzo para que sea fortalecido en el hombre interior. Se˜ nor Dios. porque no sea tra´ ıdo de variables deseos por cualquier cosa vil o preciosa. Cap´ ıtulo XXXII Oraci´ on para pedir la limpieza de coraz´ on. y no sentir´ as da˜ no alguno. y a m´ ı mismo que paso con ellas: que no hay cosa que permanezca debajo del sol. sencillo y bien ordenado. y m´ as adelante. tanto se apegan las cosas m´ as o menos. bien te puedes mudar. Maravilla es que no te encomienda a m´ ı de lo profundo de tu coraz´ on. ¿Por qu´ e te consumes con vana tristeza? ¿Por qu´ e fatigas con sup´ erfluos cuidados? Est´ a a mi placer y voluntad. Quiero decir. Y as´ ı no cualquier cosa alcanzada o multiplicada de fuera. y en cada lugar habr´ a quien te enoje. mas no mejorar: porque venida la ocasi´ on. la sabidur´ ıa celestial y la prudencia. si falta del verdadero fundamento la virtud del coraz´ on. que si no estuvieres en m´ ı. Si andas a escoger a tu apetito.

no pesar´ as mucho las palabras que vuelan. Ot´ orgame. Del desordenado amor y vano temor nace todo desasosiego de coraz´ on y toda turbaci´ on de sentidos. No sea tu paz en la boca de los hombres. no ser´ as por eso otro del que eres. Si andas dentro de t´ ı. y sufrir con paciencia al adversario: porque muy gran sabidur´ ıa es no moverse con cada viento de palabras. Gran discreci´ on es callar en tal tiempo. T´ u debes pensar de t´ ı peque˜ nas cosas. ¿Ad´ onde est´ a la verdadera paz y verdadera gloria? En m´ ı s´ olo. ni teme desagradarlos. que malamente halaga: que as´ ı se anda seguramente el camino comenzado. ot´ orgame la sabidur´ ıa celestial. que si echaren las cosas a bien o a mal. . seg´ un la orden de tu sabidur´ ıa. Cap´ ıtulo XXXIII Contra las lenguas de los maldicientes. y entender todo lo que criaste como es. prudencia para desviarme del lisonjero. para que aprenda a buscarte y hallarte sobre todas las cosas. no te enojes si algunos tuvieren mala opini´ on y cr´ edito de t´ ı. ¡Oh cu´ an sabio es el que as´ ı lo piensa! Se˜ nor. y convertirse a m´ ı el coraz´ on. por cierto: y el que no codicia contentar a los hombres. ni dar la oreja a la sirena.111 antes todo es vanidad y aflicci´ on de esp´ ıritu. gustarte y amarte sobre todo. Hijo. y te dijeren lo que no querr´ ıas o´ ır. gozar´ a de mucha paz. Se˜ nor. y tenerte por el m´ as flaco de todos. y no turbarse por el juicio humano.

Y ahora entre tantas angustias ¿qu´ e dir´ e. sea tu nombre para siempre bendito. Se˜ nor. que yo pobre. . ¿qu´ e puedo hacer? ¿Ad´ onde ir´ e sin t´ ı? Dame paciencia. y me la conviertas en bien. salvo.112 Cap´ ıtulo XXXIV Oraci´ on para rogar a Dios y bendecirle en el tiempo de la tribulaci´ on. Poderosa es tu mano. y haya bonanza. mas soy muy atormentado de la presente tentaci´ on. Se˜ nor. Pl´ egate. Se˜ nor. y ojal´ a con paciencia. que quisiste que viniese sobre m´ ı esta tentaci´ on y tribulaci´ on: yo no puedo huirla. as´ ı como otras muchas veces lo has hecho conmigo. y no le va bien a mi coraz´ on. hasta que pase la tempestad. y amansar su furor. porque del todo no caiga. que esta mudanza de la diestra del muy alto es. ahora estoy atribulado. misericordia m´ ıa. y ay´ udame. y cuanto a m´ ı es m´ as dificultoso. para que me favorezcas. Dios m´ ıo. Dios m´ ıo. de librarme. que sea hecha tu voluntad? Yo bien he merecido ser atribulado y angustiado: convi´ eneme sufrirlo. tambi´ en esta vez. mas tengo necesidad de recurrir a t´ ı. Se˜ nor. potent´ ısima para quitar de m´ ı esta tentaci´ on. y no temer´ e por m´ as atribulado que sea. Oh Padre muy amado ¿qu´ e dir´ e? Preso estoy de grandes angustias: s´ alvame en esta hora. Mas yo soy venido en este trance para que seas t´ u glorificado cuando yo fuere muy humillado y librado por t´ ı. Se˜ nor. tanto es a t´ ı m´ as f´ acil.

que pueda acaecer o no. ni remedio durable. y vano temor te espanta. Mira que ´ el no cuida que sea verdadero o falso aquello con que burla o enga˜ na. Esp´ erame. y fuera de m´ ı no hay consejo que valga ni aproveche. y de la gran confianza de cobrar la gracia. o con temor de lo por venir. sino para tener tristeza sobre tristeza 56 ? B´ astale al d´ ıa su trabajo. Mas cosa humana es ser burlado con tales imaginaciones. esfu´ erzate con la luz de las misericordias m´ ıas: que cerca estoy para reparar toda cosa perdida. que cuando t´ u piensas estar 56 Mt 6 . que esfuerzo en el d´ ıa de la tribulaci´ on: vente a m´ ı cuando no te hallares bien. ¿Por ventura hay cosa dif´ ıcil para m´ ı? ¿O ser´ e como el que dice y no hace? ¿Ad´ onde est´ a mi fe? Est´ a firme. y que antes que me ruegues con atenci´ on buscas muchas recreaciones y consolaciones en lo exterior. ni tema. espera que yo vendr´ e y te curar´ e. Lo que m´ as impide la consolaci´ on celestial. Mas cobrado ya aliento despu´ es de la tempestad. o si derribar´ a con amor de lo presente. ¿Qu´ e aprovecha tener cuidado de lo que est´ a por venir. Vana cosa es y sin provecho entristecerte o alegrarte de lo que quiz´ a nunca acaecer´ a. y perservera. Y de aqu´ ı viene que todo aprovecha poco. Pues no se turbe tu coraz´ on. y ten mucha confianza en mi misericordia. Hijo.113 Cap´ ıtulo XXXV C´ omo se ha de pedir el favor divino. es que muy tarde te vuelves a la oraci´ on. yo soy el Se˜ nor. que el consuelo en su tiempo te vendr´ a. y tambi´ en es se˜ nal de poco ´ animo dejarse burlar tan ligeramente del enemigo. hasta que conozcas que yo soy el que libro a los que esperan en m´ ı. s´ e constante y esforzado. mas abundante y colmadamente. no s´ olo cumplida. La tentaci´ on te atormenta. Cree en m´ ı.

aunque te env´ ıe a tiempos alguna tribulaci´ on. ni congojarte con cualquiera contrariedad que te venga. y tener por principal alegr´ ıa. sino a desprecios: no a holgar. que m´ ıa es cualquiera d´ adiva buena. No te tengas por desamparado del todo. que afli57 gi´ endote con dolores. que si todo sucediese a vuestro favor. y todo perfecto don. ni embarazarte. Cuando te lo diere. En verdad justo soy. 57 Jn 15 . Yo conozco los pensamiento escondidos. Y cuando t´ u piensas que es todo perdido. y hacer gran fruto en paciencia. no te dejo pasar sin castigo . m´ ıo es. As´ ı como me am´ o el Padre. Lo que yo te d´ ı te lo puedo quitar. Si te enviare alguna tribulaci´ on o angustia. como que no hubiese esperanza de remedio. No debes juzgar como sientes al presente. no tomo lo tuyo. No es todo perdido cuando alguna cosa te acaece en contrario. sino a trabajar. Y sin duda m´ as convenible es as´ ı a t´ ı y a todos mis siervos. mas a grandes peleas: no a honras.114 m´ as lejos de m´ ı estoy yo muchas veces m´ as cerca de t´ ı. yo os amo. no te indignes. Hijo m´ ıo. entonces muchas veces est´ a cercana la ganancia del mercader. mas gozarte m´ as y agradecerlo. dije a mis amados disc´ ıpulos. y mucho conviene para tu salud que algunas veces te deje desabrido. y pensases complacerte a t´ ı mismo en lo que no eres. Si algo sabes. que os ejercit´ eis en adversidades. y cuando te lo quitare. que de esta manera se pasa al reino del cielo. que luego te puedo enviar favor. porque podr´ ıa ser que alguna vez te ensoberbecieses en lo que bien te sucediese. acu´ erdate de estas palabras. y mudar cualquiera angustia en gozo. y mucho de loar en hacerlo as´ ı contigo. y torn´ artelo cuando quisiere. y miras de verdad nunca te debes entristecer tan de ca´ ıda por las adversidades. ni se caiga tu coraz´ on. los cuales ciertamente no envi´ e a gozos temporales.

Para esto es menester singular´ ısima gracia que levante el ´ anima. Criador de todo. Muy m´ as noble es la doctrina que mana de arriba de la influencia divina. y terreno el que estima alguna cosa por grande. si tengo de llegar adonde ninguna criatura me pueda impedir. Se˜ nor Dios m´ ıo. que no tienes semejanza alguna con las criaturas. Y el que no se desocupare de lo criado. Aquel por cierto deseaba volar. Muchos se hallan que desean la contemplaci´ on. y de poca estima es cuanto tiene. poco es cuanto sabe. y libre de todo lo criado. y desamparar del todo a s´ ı mismo. no lo podr´ a libremente entender en lo divino. mas no etudian de ejercitar las cosas que para ella se requieren. y estar en lo m´ as alto del entendimiento para ver a t´ ı. que decia 58: ¿qui´ en me dar´ a plumas como de paloma.115 Cap´ ıtulo XXXVI Se debe despreciar toda criatura para hallar al Criador. Y por eso se hallan pocos contemplativios. no puedo volar libremente a t´ ı. y tener 58 Sal 54 . porque en tanto que alguna cosa me detiene. nada es. porque poquitos saben desasirse del todo de las criaturas. Hay tambi´ en otro grand´ ısimo impedimento. y es estar los hombres muy puestos en las se˜ nales y en cosas sensibles. Y lo que Dios no es. menester he a´ un mayor gracia. inmenso y eterno bien. Por cierto gran diferencia hay entre la sabidur´ ıa del hombre devoto espiritual y la ciencia del estudioso letrado. y volar´ e y holgar´ e? ¿Qu´ e cosa hay m´ as sosegada que el ojo simple? ¿Y qu´ e cosa hay en el mundo m´ as libre que el que no desea nada? Por eso conviene trascender todo lo criado. y por nada se debe contar. sino s´ olo el u ´nico. Mucho tiempo ser´ a peque˜ no. y si no fuere el hombre levantado en esp´ ıritu. y todo unido a Dios. y la suba s´ ı misma. que la que se alcanza con trabajo por ingenio humano.

La naturaleza muchas veces se enga˜ na. y desviarse de toda codicia. Miramos cu´ anto hace cada uno. cu´ an paciente y manso. o buen oficial: mas cu´ an pobre sea de esp´ ıritu. Del puro coraz´ on procede el fruto de la buena vida. necesario es que la obra exterior. Hijo. la gracia pone su esperanza en Dios para que no sea enga˜ nada.116 muy poco cuidado de la mortificaci´ on de s´ ı mismos. por eso se sigui´ o el gran diluvio. o buen escribano. Con gran diligencia se pesquisa si alguno es valiente. poco se platica. si no te niegas a t´ ı mismo del todo. cu´ an devoto y recogido. son codiciosos. mas no pensamos curiosamente de cu´ anta virtud procede. no puedes poseer libertad perfecta. ni lloramos cu´ an sucias son nuestras cosas 59. hermoso. mas el que tiene la gracia. dispuesto. ociosos y vagabundos. nos salimos fuera. Porque como nuestro afecto interior est´ e corrupto. ni qu´ e esp´ ıritu nos lleva. y muy tarde nos recogemos a pensar nuestras cosas interiores. tambi´ en se corrompa. ni qu´ e esperamos los que somos llamados espirituales. No s´ e qu´ e es. que es se˜ nal de la privaci´ on de la virtud interior. rico. ¡Ay dolor! que al momento que nos habemos un poquito recogido. convi´ ertese a lo interior. La naturaliza mira las cosas exteriores del hombre. o buen cantor. y no pensamos nuestras obras con estrecha examinaci´ on: no miramos ad´ onde se hunden nuestras afecciones. buscan 59 Gen 6 . Todos los que son amadores de s´ ı mismos est´ an en prisiones. Cap´ ıtulo XXXVII C´ omo debe el hombre negarse a s´ ı mismo. Toda carne habia corrompido su carrera. y con dificultad. que tanto trabajo y cuidado ponemos por las cosas transitorias y viles.

y estuvieses puramente a mi voluntad! Entonces me agradar´ ıas mucho. ni quiere ser engrandecida en la tierra! la cual est´ a en la boca de muchos. Yo te dije que se deben comprar las cosas m´ as viles con las preciosas y altas. mas en la vida andan muy apartados de ella. y ella es por cierto una perla precios´ ısima escondida a muchos. y cuando lo cumplieres. que huella todo lo bajo. que si no las renuncias enteramente. Hijo. no alcanzar´ as lo que pides. D´ ejalo todo y hallarlo has todo. Trata esto en tu pensamiento. y el tuyo propio. . ni juego de ni˜ nos: par´ eceme que en esta suma se encierra toda la perfecci´ on cristiana. que no sabe grandezas de s´ ı. Toma esta breve y perfect´ ısima palabra. peque˜ na y casi olvidada parecer´ a la verdadera sabidur´ ıa. ¡Oh si hubieses llegado a tanto que no fueses amador de t´ ı mismo. Al parecer humano ¡cu´ an vil. y el humano contentamiento. entender´ as toda cosa. no debes volver atr´ as. o a lo menos a suspirar por ella con vivo deseo. Yo te aconsejo que compres de mi oro acendrado para que seas rico: que es la sabidur´ ıa celestial. antes debes provocarte y animarte a seguirla. Desprecia la sabidur´ ıa terrena. Se˜ nor. y pasar´ ıas tu vida en gozo y paz. porque todo lo que no procede de Dios perecer´ a.117 continuo las cosas delicadas y no las que son de nuestro Se˜ nor Jesucristo. no es esto obra de un d´ ıa. A´ un tienes muchas cosillas que debes dejar. Componen e inventan lo que no ha de permanecer. ni caerte luego en oyendo la carrera de la perfecci´ on. Deja la codicia y hallar´ as el reposo.

ahora pesado. ya perezoso. que en todo busque a Dios puramente. Hijo. y no al mundo. mas toda su intenci´ on pone en la perfecci´ on del debido y perfecto fin. es Dios muy sabroso en todo y sobre todo. mas por ver a L´ azaro. Cap´ ıtulo XXXIX Que al que ama. no s´ olo por Jes´ us. ahora ligero: mas sobre estas mudanzas est´ a el sabio bien ense˜ nado en el esp´ ıritu. y en qu´ e debemos tener toda la intenci´ on. ya estudioso. mirando de presto lo deleitable que se ofrece. y tarde se halla alguno tan libre. ni a lo que en ´ el est´ a! Al que entiende basta lo dicho. D´ ebese limpiar el ojo de la intenci´ on para que sea sencillo y recto. y ahora te hallar´ as alegre. ahora sosegado. ahora triste. tanto ir´ a m´ as constante entre la diversidad de las tempestades. ahora indevoto. y no mira lo que siente. Y en tanto que vivieres. y enderezarlo a mi fin sin avieso. ahora devoto. Oh mi Dios y todas las cosas. enderezando a m´ ı sin cesar el ojo de su sencilla intenci´ on. Porque as´ ı podr´ a´ el mismo quedar sin lesi´ on en tantos varios casos. ni de qu´ e parte sople el viento de la mudanza. Y cuanto m´ as puro fuere el ojo de la intenci´ on. ahora turbado.118 Cap´ ıtulo XXXVIII De la mudanza del coraz´ on. Mas en muchas cosas se obscurece el ojo de la intenci´ on. y . sujeto est´ as a mudanzas aunque no quieras. no quieras creer a tu deseo. ¿y qu´ e cosa hay que m´ as deba querer? ? ‘y qu´ e mayor bienaventuranza puedo yo desear? ¡Oh sabrosa y dulc´ ısima palabra para el que ama a Dios. que lo que ahora deseas presto se te mudar´ a. As´ ı vinieron los de Jerusal´ en a Betania a Mar´ ıa y a Marta.

¡Oh cu´ ando vendr´ a esta bendita y deseada hora. no es del todo muerto. sea guisada con tu sabidur´ ıa. Ciertamente estando t´ u. que cosa le podr´ a agradar? Mas ay. M´ as es de mirar que es diferente en gran manera el sabor del Criador y el de la criatura. ¿A quien t´ u sabes bien.119 repetirlo muchas veces es cosa de grande alegr´ ıa a el que ama. el de la eternidad. para que se junte a t´ ı con alegres arrebatamientos. Y si ha de agradar. lev´ antate. alegra. sea glorificada tu . el de la luz increada. presente. Se˜ nor. que trasciendes toda luz criada. y loarte sobre todas las cosas. Mas ¡ay dolor! que vive a´ un el viejo hombre en mi: no es del todo crucificado. y de la carne al esp´ ıritu. No puede cosa alguna deleitar mucho tiempo sin t´ ı. destruye las gentes que buscan guerras. Mas los que te siguen con desprecio del mundo. y me seas todas las cosas en todas las cosas! En tanto que esto no se me diere. todo es alegr´ ıa y placer. y en todas las cosas. y das paz y alegr´ ıa de fiesta. Porque en lo uno hay vanidad. porque pasan de la vanidad a la verdad. ¡Oh luz perpetua. T´ u haces el coraz´ on reposado. qu´ e (no) le sabr´ a bien? ¿Y a quien t´ u no eres sabroso. que muestres tus maravillas. Se˜ nor. y mueve guerras interiores. T´ u haces sentir bien de toda cosa. y ausente todo flojo. estos son verdaderos sabios. clarifica y vivifica mi esp´ ıritu con todas sus potencias. no hay cumplido gozo. amansas el movimiento de sus ondas. para que t´ u me hartes con tu presencia. no consiente estar en reposo del reino del ´ anima. y ay´ udame. y los carnales tambi´ en. y del tiempo. que los sabios del mundo faltan en tu sabidur´ ıa. a´ un codicia contra el esp´ ıritu. quebr´ antalas con tu virtud. y cuanto hallan en las criaturas todo lo refieren a loor de su Criador. conviene que tu gracia sea presente. mortificando su carne. y de la luz criada. env´ ıa de tu altura resplandor que penetre todo lo secreto de mi coraz´ on! Limpia. Ru´ egote. Mas t´ u que se˜ noreas el poder´ ıo del mar. A estos tales eres t´ u sabroso y dulce. y en lo otro muerte.

mas en m´ ı s´ olo. porque no tenga otra esperanza ni otro refugio sino en t´ ı. no en los hombres. no hay seguridad en esta vida: en tanto que vivieres tienes necesidad de armas espirituales. no estar´ as mucho tiempo sin herida. mas ten mucha paciencia. dolencias. reprehensiones. tentaciones. Busca la verdadera paz. no podr´ as pasar esta recia batalla.120 diestra. Si buscas holganza en esta vida. Hijo. porque al vencedor se da el man´ a. congojas. necesidades. mas tuvieron diversas tentaciones y molestias. y fabrican la corona en el cielo. Estas cosas aprovechan para la virtud. Dios m´ ıo. ¿Piensas t´ u tener siempre consolaciones espirituales a contentamiento y a sabor de tu paladar? Mis santos no las tuvieron. y graves desconsuelos. por todas partes te combaten: por eso si no traes bien el escudo de la paciencia. murmuraciones. e infinita gloria por la confusi´ on que presto se pasa. Conviene pues romper varonilmente toda cosa. con pura voluntad de sufrir por m´ ı todo cuanto viniere. Dem´ as de esto. ¿c´ omo hallar´ as la eterna? No procures mucho descanso. correcciones y menosprecios. y pelear con mucho esfuerzo contra todo lo que viniere. vejaciones. Entre enemigos andas. y al perezoso mucha miseria. como son trabajos y dolores. si no pones tu coraz´ on fijo en m´ ı. y confiaron m´ as . confusiones. ni llegar a la victoria de los bienaventurados. Cap´ ıtulo XL En esta vida no hay seguridad de carecer de tentaciones. mas sufri´ eronse en todas con paciencia. Por amor de Dios debes aceptar de grado todas las cosas adversas. injurias. ni en las otras criaturas. Yo dar´ e eterno galard´ on por breve trabajo. humillaciones. y prueban el nuevo caballero de Cristo.

que yo ser´ e contigo en toda tribulaci´ on. y en ´ el era. y trabaja varonilmente: esfu´ erzate. y con la paciencia y humildad se defendi´ o de las malas lenguaas. porque no se escandalizasen algunos flaquitos de verlo callar. y no es grave al coraz´ on humilde. ¿Qui´ en eres t´ u para que temas al hombre mortal. Aunque S. Cap´ ıtulo XLI Contra los varios juicios de los hombres. ¿Quieres t´ u hallar luego lo que muchos despu´ es de muchas l´ agrimas y trabajos con dificultad alcanzaron? Espera en el Se˜ nor. y no te espantar´ as de los hombres. y las dicen como les vienen a la boca. ¿Qu´ e te puede hacer el hombre con palabras o injurias? . que sabe todas las cosas. porque sab´ ıan que son equivalentes todas las penas de este tiempo para merecer la gloria venidera. que hoy es. Pablo trabaj´ o de contentar a todos en el Se˜ nor. Hijo. ni huyas. Cuanto pudo. y por eso se les debe dar poco cr´ edito. mas no se pudo escapar que no le juzgasen y despreciasen. y te lo pagar´ e muy cumplidamente. y se hizo todo conforme a todos. y no desconf´ ıes. Por eso todo lo encomend´ o a Dios. que conf´ ıa m´ as en Dios. Mas pon tu cuerpo y tu ´ anima por mi gloria constantemente. que en s´ ı mismo. hizo. y tambi´ en satisfacer a todos no es posible. pon tu coraz´ on firmemente en Dios. Los m´ as hablan demasiadamente. Bueno y rebueno es padecer en tal manera. Harto hizo por la salud y edificaci´ on de los otros. mas tambi´ en no tuvo en nada ser juzgado del mundo. y no temas el juicio humano cuando la conciencia no te acusa. y ma˜ nana no parece? Teme a Dios. Mas tambi´ en respondi´ o alugnas veces. y de los que piensan maldades y mentiras.121 en m´ ı que en s´ ı.

tanto m´ as me agradar´ as. si no se renuncian del todo. y siempre ganar´ as. ni estar´ an en la uni´ on con que se goza de m´ ı. mas m´ ırame a m´ ı en el cielo. y en cada hora. Tambi´ en algunos al principio lo ofrecen todo. No quieras escoger. Cap´ ıtulo XLII De la total renunciaci´ on de s´ ı mismo para alcanzar la libertad de coraz´ on. . que puedo librar de toda verg¨ uenza y confusi´ on. y mucho m´ as ganar´ as. sin tornarte a t´ ı. no te enojes por eso. ¿cu´ antas veces me negar´ e? ¿y en qu´ e cosas me dejar´ e? Siempre. te ser´ a acrecentada mayor gracia. y dar a cada uno seg´ un sus obras. Y si te parece que al presente sufres confusi´ on o verg¨ uenza sin merecerlo. mas con alguna condici´ on. Estos nunca llegar´ an a a la verdadera libertad. Hijo. m´ as que a t´ ı. T´ u pon a Dios ante tus ojos. De todo te quiero hallar desnudo: porque de otra manera ¿c´ omo podr´ as ser m´ ıo y yo tuyo. Algunos se renuncian. Se˜ nor. ni a la gracia de mi dulce familiaridad. y no contiendas con palabras quejosas. y hallarme has a m´ ı. ni tener propia cosa alguna. sin el cual ni est´ an. d´ ejate a t´ ı. y por eso no aprovechan en la virtud. y cuanto m´ as pura y cumplidamente. y as´ ı en lo poco como en lo mucho ninguna cosa saco. y por eso trabajan en proveerse. tanto mejor te ir´ a. t´ ornanse a sus propiedades.122 A s´ ı se da˜ na. haci´ endo sacrificios de s´ ı mismos muy continuamente. Muchas veces te dije. que no conf´ ıan en m´ ı del todo. si no te despojas de toda voluntad de dentro y de fuera? Cuanto m´ as presto hicieres esto. ni disminuyas la corona por impaciencia. mas despu´ es combatidos de alguna tentaci´ on. porque neg´ andote de verdad. y cualquiera que sea no podr´ a huir el juicio de Dios. y ahora te lo torno a decir: d´ ejate a t´ ı.

y del recurso a Dios en los peligros. que te puedas despojar de todo propio amor. oir´ as algunas veces la respuesta divina. y ser´ as libre en el coraz´ on. mas s´ ırvense de ellas como yo lo orden´ e por mi sabidur´ ıa. los cuales tienen debajo de s´ ı las cosas presentes. y el amor desordenado morir´ a. Dalo todo por el todo. y desnudo seguir al desnudo Jes´ us. libre y se˜ nor de t´ ı mismo. Hijo. Cap´ ıtulo XLIII Del buen recogimiento de las cosas exteriores. y vendr´ as instruido de muchas cosas presentes y por venir. para esto. que miran lo transitorio con el ojo izquierdo. Est´ a y sosiega puramente. Si en cualquier cosa que te acaeciere est´ as firme. a los cuales no atraen las cosas temporales para que est´ en asidos a ellas. porque seas se˜ nor de tus obras y regidor. y poseerme has. ni miras con el ojo sensual lo que oyes y ves. y sin dudar en m´ ı. trabaja en desear esto. y no te hallar´ an las tinieblas. y que tengas todas las cosas debajo de t´ ı. Siempre tuvo Mois´ es recurso al . mas que verdaderamente pases en la suerte y libertad de los hijos de Dios. morir a t´ ı mismo. mas luego en cualquier cosa entras a lo interior como Mois´ es en el tabern´ aculo.123 ren´ unciate y gozar´ as de una grande paz interior. agoniza por esto. que no puse cosa en lo criado sin orden. vivir a m´ ı eternamente y as´ ı huir´ an todas las falsas e inicuas imaginaciones. y no seas t´ u sujeto a ninguna cosa. y contemplan las eternas. y con el derecho lo celestial. con diligencia debes mirar que en cualquiera lugar y en toda ocupaci´ on exterior est´ es muy dentro de t´ ı. y los sup´ erfluos cuidados y tambi´ en se apartar´ a el temor demasiado. a pedir consejo al Se˜ nor. no siervo ni comprado. No busques nada. Esfu´ erzate. y no juzgas de ella seg´ un la apariencia exterior.

Mas el enemigo antiguo. espera mi ordenaci´ on. mas me ofreciese sin tardanza a tu voluntad. mas creyeron de presto a las blandas palabras. porque no caig´ ais en tentaci´ on. y fueron con falsa piedad enga˜ nados. El verdadero aprovechar. y adversario de todos los buenos. tiene otro parecer: porque las aficiones no duran mucho cerca de una misma cosa. y yo los dispondr´ e bien en su tiempo. Eusebio Nieremberg . por librar de los peligros y maldades a los hombres. Se˜ nor. P. negado a s´ ı. Cap´ ıtulo XLIV No sea el hombre importuno en los negocios. As´ ı debes t´ u huir y entrarte en el secreto de tu coraz´ on. que interpolamos del texto del R. es negarse a s´ ı mismo: y el hombre. Hijo. no cesa de tentar: mas de d´ ıa y de noche pone iguales asechanzas para prender. mas de una nos llevan a otra. con lazos de enga˜ no a alg´ un descuidado. 60 61 Jos 9 Falta una p´ agina. es muy libre y est´ a seguro.124 tabern´ aculo para determinar lo que no sab´ ıa. Pluguiese a t´ ı que no me ocupase de los sucesos que me pueden venir. y tom´ o el remedio de la oraci´ on. Pues no es poco dejarse tambi´ en a s´ ı en lo poco. Hijo. Por eso velad y orad. muy de grado te ofrezco todas las cosas 61 . porque poco puede aprovechar mi cuidado. muchas veces negocia el hombre lo que desea: mas cuando ya lo alcanza. porque no consultaron primeramente con el Se˜ nor. dice el Se˜ nor. encomi´ endame siempre tus negocios. y all´ ı pedir con atenci´ on el socorro divino en todo tiempo y para toda cosa. Por eso se lee que Josu´ e 60 y los hijos de Israel fueron enga˜ nados de los gabaonitas. si pudiere. y sentir´ as gran provecho.

Se˜ nor. Que si yo supiese desechar toda consolaci´ on humana. ahora sea por alcanzar devoci´ on. justo y santo. hombre mudable y enfermo. una cosa puedo yo pensar y decir con verdad: nada soy. o por la necesidad que tengo de buscarte (porque no hay hombre que me consuele). y permaneces para siempre. pero luego me va mejor. eres uno mismo. ninguna cosa tengo buena de m´ ı. porque t´ u s´ olo. Se˜ nor. Y si no soy ayudado de t´ ı. Todas las cosas haces muy bien y justamente. no soy durable siempre en un estado. si no hicieres lo que pido? Por cierto. sin humano favor me puedes ayudar y confirmarme tanto. y gozarme del don de la nueva consolaci´ on. y voy siempre a nada. ¿qu´ e es el hombre para que te acuerdes de ´ el? ¿o el hijo del hombre para que le visites? ¿Qu´ e ha merecido el hombre para que le dieses tu gracia? Se˜ nor. que no se mude m´ as mi rostro en cosas diversas. con raz´ on podr´ ıa yo esperar en tu gracia. ¿De d´ onde pues me puedo gloriar? ¿o por qu´ e codicio ser estimado? Por ventura de la nada. todo me hago torpe y disoluto 62 . Mas yo.125 Cap´ ıtulo XLV No tiene el hombre ning´ un bien de s´ ı. Siempre eres bueno. Yo vanidad soy. 62 Fin de la interpolaci´ on . e informado interiormente. que soy m´ as inclinado a caer que a aprovechar. y las ordenas con tu sabidur´ ıa. Se˜ nor. ¿de qu´ e me puedo quejar si me desamparas? ¿o c´ omo justamente podr´ e contender contigo. Muchas gracias sean a t´ ı. M´ as t´ u. mas en t´ ı s´ olo se convierta y descanse mi coraz´ on. cuando te plugiere y extendieres tu mano ayudadora. de quien viene todo todas las veces que me sucede bien. y nada tengo delante de t´ ı. y esto es van´ ısimo. mas en todo estoy falto. Se˜ nor. porque siete tiempos se mudan sobre m´ ı. no puedo nada. ni tiene de qu´ e se alabar.

nunca me ha sido hecha injuria por criatura alguna. en ceguedad estamos. y t´ u ser despreciado y abatido. porque nos aparta de la verdadera gloria. Dios m´ ıo. y no el m´ ıo. En t´ ı me glorificar´ e y ensalzar´ e todos los d´ ıas: de mi parte no hay de qu´ e. porque en contentarse el hombre a s´ ı. ¡Oh verdad m´ ıa misericordia m´ ıa. ni deleitarse en criatura alguna sino por t´ ı.126 Por cierto la vangloria es una mala pestilencia y grand´ ısima vanidad. y nos despoja de la gracia. descontenta a t´ ı. comparada a tu eterna gloria. no te pese si vieres honrar y ensalzar a otros. por eso no tengo de qu´ e me quejar justamente de t´ ı. y la vanidad muy presto nos enga˜ na. Busquen los hombres (como dijo Cristo 63) la honra de entre s´ ı mismos. Levanta tu coraz´ on a m´ ı en el cielo. y no la m´ ıa. y no me sea a m´ ı atribuida cosa alguna de los loores de los hombres. Cap´ ıtulo XLVI Del desprecio de toda honra temporal. Magnificada sea tu obra. y cuando desea los humanos loores. sino en mis flaquezas. a t´ ı s´ olo sea alabanza. Verdadera gloria y santa alegr´ ıa es gloriarse el hombre en t´ ı. Trinidad bienaventurada. y toda la alteza del mundo. y no en s´ ı: y gozarse en tu nombre. Sea alabado tu nombre. y alegr´ ıa de mi coraz´ on. es privado de las virtudes. Se˜ nor. es vanidad y locura. virtud. T´ u eres mi gloria. y no en su propia virtud. Mas porque yo muchas veces pequ´ e gravemente contra t´ ı. Hijo. con raz´ on se arman contra m´ ı todas las criaturas. Alabado sea tu santo nombre. yo buscar´ e la gloria que es de s´ olo Dios: que toda la gloria humana. y toda la honra temporal. Justamente me viene la confusi´ on y el 63 Jn 8 . Si bien me miro. y no te entristecer´ a el desprecio humano. honra y gloria para siempre jam´ as! Am´ en.

Aprende a vencer todo por el Criador. . que huelgue muy de gana ser despreciado y desamparado. porque la gracia del Esp´ ıritu Santo siempre busca el coraz´ on humilde.127 desprecio: y a t´ ı. Y si no me aparejo a tanto. da˜ na. no puedo ser pac´ ıfico y confirmado en lo interior. y tenido por nada. Si te supieses perfectamente apocar y vaciar de todo amor criado. Tanto se acerca el hombre a Dios. si se ama o se mira desordenadamente. y estorba de gozar el sumo bien. y por conversar con ´ el. ni alumbrado espiritualmente. que siempre vive y permanece. Y tanto m´ as alto sube a Dios. impide la venida de la gracia de Dios en s´ ı. Tan muerto debes ser a las afecciones de los amigos. movible estar´ as y sin sosiego. El que se atribuye a s´ ı algo de bien. y se tiene por m´ as vil. ni durar´ a la amistad. ni es verdadero el amor que yo no junto. y por m´ ı se debe amar cualquiera que en esta vida te parece bueno. Mas si corres a la verdad. yo entonces manar´ ıa en t´ ı abundantes gracias. cuanto m´ as bajo desciende en s´ ı. y entonces podr´ as llegar al conocimiento divino. no te entristecer´ as por el amigo. la honra y la gloria. si pones tu paz con alguno por tu parecer. ni unido a t´ ı perfectamente. Hijo. Cap´ ıtulo XLVII No se debe poner la paz en los hombres. Cualquier cosa. Mas cuando t´ u miras a las criaturas se aparta de t´ ı la vista del Criador. cuanto se desv´ ıa de todo placer humano. y mucho m´ as. En m´ ı ha de estar el amor del amigo. que deseases (por lo que a t´ ı toca) estar solo del todo. si se fuere o se muriere. Sin mi no vale nada. por peque˜ na que sea. Se˜ nor. la alabanza.

porque m´ as te aprovechar´ a que saber muchas cuestiones dificultosas. Yo soy el que ense˜ no al hombre la ciencia. para que entienda m´ as razones de la verdad eterna que si hubiese estudiado quince a˜ nos. y callar´ an los argumentos de las lenguas. provocan a contrici´ on. que ser´ a examinar las conciencias todas. y poner toda esperanza en m´ ı. y aborrecer lo presente. y aprovecha en el esp´ ıritu. ¡Ay de aquellos que quieren aprender de los hombres curiosidades y muy poco curan del camino de servir a Dios! Tiempo vendr´ a. sin combate de argumentos. sufrir los estorbos.128 Cap´ ıtulo XLVIII Contra las ciencias vanas. y doy m´ as claro entendimiento a los peque˜ nos que ning´ un hombre puede ense˜ nar. Mira mis palabras. mas estudia en mortificar los vicios. Yo ense˜ no sin ruido de palabras. que encienden los corazones y alumbran las ´ animas. huir las honras. cuando parecer´ a al Maestro de los maestros. y traen muchas consolaciones. Yo soy el que ense˜ no a despreciar lo terreno. Al que yo hablo. Se˜ nor de todos los ´ angeles. a o´ ır las lecciones de todos. cuando hubieres acabado de leer y saber muchas cosas. 64 65 1 Cor 10 Sof 1 . y escudri˜ nar a Jerusal´ en con candelas 65. y fuera de m´ ı no codiciar nada. no te muevan los hermosos y sutiles dichos de los hombres. y amarme a m´ ı sobre todas las cosas con fervor. Nunca leas cosa para mostrarte m´ as letrado. sin fausto de honra. luego es sabio. y buscar y saber lo eterno. a un principio te conviene venir. Cristo. Hijo. Yo soy el que levanto en un punto el humilde entendimiento. sin confusi´ on de pareceres. y ser´ an descubiertos los secretos de las tinieblas. porque no est´ a el reino de Dios 64 en palabras sino en virtud.

conocedor de pensamientos. y si presto no vuelve en s´ ı. A unos hablo cosas comunes.129 Porque uno am´ andome entra˜ nablemente. ligeramente te dar´ as por vencido. A unos me muestro dulcemente con se˜ nales y figuras. y lo que es muy necesario se pasa con descuido. y pensar lo que cumple para tu paz. en muchas cosas te conviene ser ignorante. o con dificultad vuelve a la memoria! Lo que poco o nada vale. que lloramos el da˜ no temporal y por una peque˜ na ganacia trabajamos y corremos. a quien todo el mundo es crucificado. Si est´ as bien con Dios. que entender en porf´ ıas. a algunos revelo misterios con mucha lumbre. mas no ense˜ nan igualmente a todos. Reparto a cada uno seg´ un juzgo ser digno. Porque yo soy interior doctor de la verdad. a qu´ e somos venidos. y estimarte como muerto sobre la tierra. y dejar a cada uno su parecer. a otros especiales. M´ as u ´til es apartar los ojos de lo que no te agrada. . Y m´ as aprovech´ o con dejar todas las cosas que con estudiar sutilezas. Porque todo hombre se va a lo exterior. Hijo. y movedor de las obras. y hablaba maravillas. y miras su juicio. Cap´ ıtulo XLIX No se deben buscar las cosas exteriores. escudri˜ nador de corazones. Una cosa dicen los libros. y el da˜ no espiritual pasa en olvido y tarde. de grado se est´ a envuelto en ello. es muy mirado. aprendi´ o cosas divinas. ¡Oh Se˜ nor. A muchas cosas te conviene hacer sordo.

porque no desamparas t´ u. o consolado. Raro es el fiel amigo que persevera en todos los trabajos de su amigo. miserable de m´ ı. 66 ay´ udame en la tribulaci´ on. hasta la fin al que en t´ ı espera. que alguna vez no caiga en alguna duda o enga˜ no? Mas el que conf´ ıa en t´ ı.130 Cap´ ıtulo L No se debe creer a todos. Bendito seas. Se˜ nor. t´ u s´ olo eres fidel´ ısimo en todo. ni me mover´ ıan las palabras injuriosas. T´ u. aunque por muchos seamos estimados. Flacos somos y mudables. no resbala as´ ı tan de presto. ¿Qu´ e hombre hay que se guarde tan segura y discretamente en todo. que no puedes 66 Sal 107 . porque vana es la salud del hombre. Y si cayere en alguna tribulaci´ on de cualquier manera que fuere en ella enlazado. sino herir gravemente? ¿Pues por qu´ e. y llamados ´ angeles. y te busca de coraz´ on sencillo. hombres somos. no me congojar´ ıa tan presto el temor humano. presto ser´ a librado por t´ ı. Se˜ nor Dios. ¿a qui´ en creer´ e sino a t´ ı? Verdad eres. Se˜ nor. ¿Qui´ en puede proveer en todo? ¿Qui´ en basta para guardarse de los males venideros? Si lo muy mirado con tiempo lastima muchas veces. y hombres flacos y quebradizos. ¡Oh cu´ an bien supo el ´ anima santa que dijo: mi ´ anima est´ a firmada y fundada en Cristo! Y si yo estuviese as´ ı. presto somos enga˜ nados y mudados. y fuera de t´ ı no hay otro tal. en todas las cosas que nos acaecen. ¿qu´ e har´ a lo no prove´ ıdo. ¿Cu´ antas veces no hall´ e fidelidad donde pens´ e que la hab´ ıa? ¿Cu´ antas veces tambi´ en la hall´ e donde menos lo pens´ e? Por eso vana es la esperanza de los hombres: mas la salud de los justos est´ a en Dios. Se˜ nor. Se˜ nor. y como f´ acilmente se resbala en las palabras. no mir´ e y me prove´ ı? ¿Por qu´ e cre´ ı de ligero a hombres? En fin. Se˜ nor.

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enga˜ nar, ni ser enga˜ nado; mas el hombre todo es mentiroso de s´ ı, y enfermo y mudable, caedizo, especialmente en palabras: en tanto que con muy grand´ ısima dificultad se debe creer ni tener por verdad lo que parece verdadero seg´ un lo exterior. Con cu´ anta prudencia nos avisaste 67 que nos guard´ asemos de los hombres, y que son enemigos del hombre los propios de su casa. Ni es de creer luego si alguno dijere, ves aqu´ ı, ves all´ ı. Mi da˜ no me hizo avisado: quiera Dios que sea para m´ as guardarme, y no me quede necio todav´ ıa. D´ ıceme uno: mira que seas avisado, cata que te aviso, gu´ ardame secreto en esto que te digo. Y mientras yo callo, y creo que est´ a secreto, el mismo que me lo encomend´ o no pudo callar, mas descubriose a s´ ı y a m´ ı, y fuese. Defi´ endeme, Se˜ nor, de aquellas ficciones y de hombres tan indiscretos, que nunca caiga en sus manos, ni yo cometa tales cosas. Pon en mi boca palabra verdadera y firme; y desv´ ıa lejos de m´ ı la lengua cautelosa. De lo que no quiero sufrir me debo mucho guardar. ¡Oh cu´ an buena cosa, y cu´ an pac´ ıfica es callar de otros, y no creer ligeramente todas las cosas, ni hablarlas de ligero despu´ es: descubrirse a pocos, y buscar siempre a t´ ı, Se˜ nor, que miras el coraz´ on: y no moverse por cada viento de palabras, mas desear que todas las cosas interiores y exteriores se acaben y perfeccionen seg´ un el buen contentamiento de tu voluntad! ¡Oh cu´ an seguro es para conservar la gracia huir la vana apariencia, no codiciar las cosas de fuera, que causan admiraci´ on; mas seguir con toda diligencia las cosas que causan enmienda y fervor de vida! ¡A cu´ antos ha da˜ nado la virtud mostrada antes de tiempo; y cu´ an sana fue la gracia, guardada con el callar en esta vida quebradiza 68, que toda se dice tentaci´ on y malicia!

Cap´ ıtulo LI
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Mt 10 Job 7

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De la confianza que se debe tener en Dios cuando nos dicen injurias. Hijo, est´ a firme y espera en m´ ı. ¿Qu´ e cosa son palabras sino palabras? Por el aire vuelan, no hieren al que est´ a firme. Si eres culpado, determina de enmendarte de buena gana. Si no hallas en t´ ı culpa, ten por bien de sufrirlas por Dios. Y muy poco es que sufras siquiera palabras algunas veces; pues a´ un no puedes sufrir graves azotes. ¿Y por qu´ e tan peuq˜ nas cosas te pasan el coraz´ on, sino porque a´ un eres carnal, y miras mucho m´ as a los hombres de lo que conviene? Que porque temes ser despreciado, por eso no quieres ser reprendido de tus faltas, y buscas sombrecillas de excusaciones. Mas mira mejor, y conocer´ as que a´ un vive en t´ ı el amor del mundo, y el vano amor de agradar a los hombres. Porque en huir de ser avergonzado y apocado por tus defectos, se muestra muy claro que no eres verdadero humilde, ni eres del todo muerto al mundo, ni el mundo a t´ ı. Mas oye mis palabras, y no cuidar´ as de cuantas dijeren los hombres. D´ ı: si se dijese contra t´ ı todo cuanto maliciosamente se puede fingir ¿qu te da˜ nar´ ıa? Si del todo lo dejases pasar, y no lo estimares en una paja, ¿podr´ ıate por ventura arrancar un cabello? El que no est´ a dentro en su coraz´ on, ni me tiene a m´ ı ante sus ojos, presto se mueve por una palabra ´ aspera. Mas el que conf´ ıa en m´ ı, y no en su propio parecer, vivir´ a sin temer a los hombres. Yo soy el Juez, y conozco los secretos todos: yo s´ e c´ omo se pasan las cosas, y conozco muy bien al que hace la injuria, y tambi´ en al que la sufre. De m´ ı sali´ o esta palabra, permiti´ endolo yo acaeci´ o esto; porque se descubran los pensamientos e imaginaciones de muchos corazones. Yo juzgo al culpado e inocente: mas quise probar primero al uno y al otro con juicio secreto. El testimonio de los hombres muchas veces enga˜ na; mas mi

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juicio es verdadero, siempre est´ a firme. Aunque muchas veces est´ a escondido, y de pocos conocido, pero nunca yerra ni puede errar, aunque a los ojos de los necios no parezca recto. A m´ ı pues has de recurrir en cualquier juicio, y no estribes en el propio saber. Por cierto el justo no ser´ a conturbado por cosa que el Se˜ nor Dios ordene sobre ´ el. Y si alg´ un juicio fuere dicho contra ´ el injustamente, no cuidar´ a mucho de ello; ni se ensalzar´ a vanamente si otros tornaren por ´ el con raz´ on: porque piensa que yo soy escudri˜ nador de los corazones, y que no juzgo seg´ un la haz y parecer humano. Que muchas veces se halla en mis ojos culpable el que por juicio humano parece de loar. Se˜ nor Dios, justo Juez, constante y paciente, que conoces la flaqueza y poquedad de los hombres, s´ e t´ u mi fortaleza y mi firmeza y confianza; que no me basta mi conciencia. T´ u sabes lo que yo no s´ e, y por eso me debo humillar en cualquier reprehensi´ on, y llevarla con mansedumbre. Perd´ oname, Se˜ nor piadoso, todas las veces que no lo hice as´ ı; y dame gracia de mayor sufrimiento para otra vez. Mejor es a m´ ı tu misericordia copiosa para alcanzar perd´ on, que mi pensada justicia para defender lo secreto de mi conciencia. Por eso ya no me puedo tener por justo 69: porque quitada tu misericordia, no ser´ a justificado en tu acatamiento todo hombre que vive.

Cap´ ıtulo LII Todas las cosas graves deben sufrir por la vida eterna. Hijo, no te quebranten los trabajos que has tomado por m´ ı, no te derriben del todo las tribulaciones; mas mi promesa te esfuerce y consuele en todo lo que viniere. Yo basto para galardonarte
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Sal 142

vendr´ a la bendita alegr´ ıa. Vendr´ a una hora cuando cesar´ a todo trabajo y ruido. mas te gozar´ ıas de ser atribulado por m´ ı. y la compa˜ n´ ıa dulce y hermosa. ahora se gozan y son consolados y seguros. ¡Oh si gustases aquestas cosas y las rumiases profundamente en tu coraz´ on!: no osar´ ıas quejarte ni por pensamiento. Espera un poquito. como haces. Poco y breve es lo que pasa con el tiempo. holganza segura. y 70 71 Rom 7. calla. que se ha dilatado 71 mi destierro ! Porque la muerte ser´ a destruida. los cuales tuvieron grandes y continuos combates en este siglo. no habr´ a congoja. ¿No te parece que son de sufrir todas las cosas por la vida eterna? No es de peque˜ na estima ganar o perder el reino de Dios: levanta pues tu rostro en el cielo. ni ser´ as agravado siempre de dolores. que la vida eterna digna es de esta y de otras mayores peleas. paz firme. y ver´ as cu´ an presto se pasan los males. y para siempre duradera. y te holgar´ ıas de ser tenido por nada entre los hombres. Vendr´ a la paz en el d´ ıa que el Se˜ nor sabe. ¡Oh si tuvieses las perdurables coronas de los santos en el cielo. Y no codiciar´ ıas los alegres d´ ıas de aquesta triste y tan amarga vida. mira que yo y todos mis santos. antes que no mandar a uno. claridad infinita. No dir´ as entonces: ¿qui´ en me librar´ a del 70 cuerpo de este muerte ? Ni dir´ as: ¡ay de m´ ı. y la salud vendr´ a sin defecto. No trabajar´ as aqu´ ı mucho tiempo. Escribe. Por cierto no ser´ a d´ ıa o noche como las de este tiempo. y de cu´ anta gloria gozan ahora los que eran en este mundo despreciados y tenidos por indignos de vivir!: por cierto luego te humillar´ ıas y te bajar´ ıas hasta la tierra.134 sobre toda medida. y desear´ ıas ser sujeto a todos. y trabaja fielmente en mi vi˜ na. canta. suspira. lee. ¿Qui´ en me librar´ a de este cuerpo mortal? Sal 119 . y huelgan en paz. Esfu´ erzate pues. sufre con buen coraz´ on lo adverso. que yo ser´ e tu galard´ on. y hasta los abismos de ella. mas luz perpetua. ora.

Se˜ nor. Cap´ ıtulo LIII Del d´ ıa de la eternidad. confundido con errores. desterrados gimen de ver cu´ an amargo y enojoso sea este de ac´ a. que no lo obscurece noche. mas a los que en esta peregrinaci´ on est´ an. sino de lejos como en espejo. guardada de toda parte? ¿Cu´ ando ser´ a paz firme y paz sin turbaci´ on? Oh buen Jes´ us. cu´ ando contemplar´ e tu gloria? ¿Cu´ ando me ser´ as todo en todas las cosas? ¿Cu´ ando estar´ e contigo en tu reino. de t´ ı s´ olo? ¿Cu´ ando me alegrar´ e cumplidamente en t´ ı? ¿Cu´ ando estar´ e sin impedimento en la verdadera libertad.135 permanecer´ an conmigo sin fin en el reino de mi Padre. mas los hijos de Eva. y se acabasen los tiempos! Luce por cierto a los santos una perpetua claridad. el cual has aparejado eternalmente a tus escogidos? . enflaquecido con muchos deleites. y para siempre seguro. llenos de dolores y trabajos. Los ciudadanos del cielo saben cu´ an alegre sea aquel d´ ıa. sin ninguna pesadumbre del alma y cuerpo? ¿Cu´ ando tendr´ e firme paz de dentro y de fuera. mas siempre reluce la suma verdad! ¡Oh d´ ıa alegre. ¡Oh bienaventurada morada de la ciudad soberana! ¡Oh d´ ıa ilustr´ ısimo de la eternidad. Oh. envuelto en vanidades. agravado de tentaciones. ¿cu´ ando estar´ e para verte. y es angustiado de muchos temores. y atormentado de pobreza. quebrantado con muchos trabajos. ¿cu´ ando se acabar´ an estos trabajos? ¿Cu´ ando ser´ e librado de la miserable servidumbre de los vicios? ¿Cu´ ando me acordar´ e. Los d´ ıas de este tiempo. pocos y malos. donde se ensucia el hombre con muchos pecados y se enreda con muchas pasiones. no as´ ı. y de las angustias de esta vida. sin mudanza en contrario! ¡Oh si ya amaneciese este d´ ıa. y distra´ ıdo con muchos cuidados.

y mitiga mi dolor. y destr´ uyelas. mas no puedo comprehenderte. y a m´ ı mismo me soy enojoso. y la carne lo de abajo. donde hay continua guerra y graves desastres. al´ egrome con sus prosperidades. cuando el esp´ ıritu busca lo de arriba. verdad eterna. no te alejes de m´ ı. ¡Oh Se˜ nor.136 Dej´ adome has pobre y desterrado en la tierra de los enemigos. mi destierro. miserable. ni te desv´ ıes con ira de tu siervo. Recoge todos mis sentidos a t´ ı. y huya de tu presencia toda torpeza. que no me mueva vanidad alguna. y qu´ e padezco. o por costumbre me aplace. eso me ofrece luego. Con el pensamiento me quiero levantar sobre todas las cosas. dijiste 72: donde est´ a tu tesoro. Se˜ nor. porque a t´ ı suspira todo mi deseo: todo el placer del mundo me parece pesada carga. Env´ ıa tus saetas. Consuela. y ot´ orgame desechar y menospreciar de presto las imaginaciones de los vicios. Verdaderamente confiese mi m´ ısera costumbre. Hazme olvidar todas las cosas del mundo. Deseo gozarte ´ ıntimamente. Venga tu santidad. cuando pensando en la oraci´ on cosas celestiales. Lo que naturalmente deleita. y donde va mi pensamiento a menudo. Y si amo el mundo. y las pasiones no mortificadas. Deseo afijarme a las cosas celestiales. peleo conmigo. all´ ı est´ a tu coraz´ on. mas agr´ avanme las temporales. all´ ı estoy. que eres verdad. pienso en sus cosas. Porque muchas veces no estoy all´ ı donde tengo el cuerpo. As´ ı yo. Al´ umbrame y resplandezca tu rel´ ampago. y entrist´ ezcome de sus 72 Lc 21 . Por lo cual t´ u. Perd´ oname por tu sant´ ısima misericordia todas cuantas veces pienso alguna otra cosa fuera de t´ ı. Soc´ orreme. Donde est´ a mi pensamiento. mas soy forzado de sujetarme a la carne contra mi voluntad. Si amo el cielo de grado. se me ofrece un tropel de cosas carnales! Dios m´ ıo. que muchas veces estoy en la oraci´ on fuera de lo que debo. mas adonde mis pensamientos me llevan. y cont´ urbense todas las fantas´ ıas del enemigo. es se˜ nal que all´ ı est´ a todo mi amor.

muy muchas veces imagino sus cosas. mas no son libres del amor de la propia afecci´ on. y sea digno de estar entre los coros ang´ elicos. Da muchas gracias a la soberana bondad. visit´ andote con clemencia. Bienaventurado aquel que por tu amor da licencia a todo lo criado que se aparte de su memoria. porque esclarecida su conciencia. mas por s´ olo el querer de la soberana gracia y del respeto divino. para que no caigas en tierra por tu propia pesadumbre. y deseas salir de la c´ arcel del cuerpo. muchas veces arde el fuego. huelgo en pensar en cosas espirituales. echadas dentro y fuera de s´ ı todas las cosas terrenas. para que aproveches en virtudes y en mayor humildad. te ofrezca oraci´ on pura y limpia. para poder contemplar mi claridad sin sombra de mudanzas. Y si amo el esp´ ıritu. y por eso no hacen tan puramente por la honra de Dios lo que con . Y de todas las cosas que amo. Porque esto no lo recibes por tu diligencia y esfuerzo. mas no sube la llama sin humo. y recibe con todo amor esta santa inspiraci´ on. movi´ endote con ardor.137 adversidades. y hace fuerza a su natural. Hijo. que lo hace tan bien contigo. ensancha tu coraz´ on. y cu´ antos bienes est´ an prometidos a los que pelean bien. Cap´ ıtulo LIV Del deseo de la vida eterna. y te aperejes a los combates que te han de venir. y trabajes de llegarte a m´ ı con todo coraz´ on. Hijo. levant´ andote con poderosa mano. y las imaginaciones traigo conmigo a mi casa. y servirme con abrasada voluntad. hablo de grado. cuando sientes en t´ ı un deseo vivo de la eterna beatitud. y crucifica los apetitos carnales con el fervor del esp´ ıritu. y oigo hablar. as´ ı los deseos de algunos se encienden a las cosas celestiales. Si amo la carne.

no osas resistir a la voluntad de tu superior. y no tu querer. y ser mudado en otro hombre. Que si derechamente juzgas. es probado el fiel siervo del Se˜ nor. y seguir mi ordenaci´ on. Mas a´ un no es venida esta hora. mas ser´ a gran cosa si lo sufrieres callando. el cual mostraste con tanta importunidad: por cierto no es puro ni perfecto lo que va inficionado y manchado del propio inter´ es. Por eso esfu´ erzate mucho. Y porque t´ u siendo mandado. no se har´ a. Apenas se hallar´ a cosa en que m´ as te convenga morir a t´ ı mismo. y la casa celestial llena de gozo.138 muy gran deseo me piden. y otras semejantes. Otros ser´ an muy grandes en la boca de los hombres. Por eso se entristecer´ a la naturaleza. Algunas veces ser´ as consolado. lo que a t´ ı te contenta. Lo que dicen los otros ser´ a o´ ıdo. De esta manera en estas cosas. Convi´ enete hacer muchas veces lo que no quieres. A los otros se encargar´ an los negocios. lo que dices t´ u ser´ a contado por nada. como es en ver y en sufrir lo contrario a tu voluntad. as´ ı en hacer. y bien he o´ ıdo tus largos gemidos. mas no puede ser ahora. Pedir´ an los otros. Pide no lo que es para t´ ı delectable y provechoso. debes anteponer mi ordenaci´ on a tu deseo y a cualquier cosa deseada. tiempo de trabajo y de examinaci´ on. t´ u ser´ as tenido por in´ util. por eso te parece cosa . Tal suele ser algunas veces tu deseo. Lo que agrada a los otros. y no alcanzar´ as. para ver c´ omo sabe negarse y quebrantarse en todo. Yo soy: esp´ erame hasta que venga el reino de Dios. como padecer las adversidades contra la naturaleza. Convi´ enete que te vistas del hombre nuevo. ya querr´ ıas t´ u estar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios: ya te deleita la casa eterna. mas no te ser´ a dada cumplida hartura. principalmente cuando parece sin raz´ on y de poco provecho lo que te mandan hacer. de t´ ı no se har´ a cuenta. ir´ a delante. a´ un es tiempo de guerra. Yo conozco tu deseo. Deseas ser lleno del sumo bien. y recibir´ an. mas lo que es para m´ ı aceptable y honroso. y dejar lo que quieres. t´ u pedir´ as. Primero has de ser probado en la tierra y ejercitado en muchas cosas.

y dejar tu propio parecer. mas t´ u. y la humilde sujeci´ on ser´ a gloriosamente coronada. y no codiciar´ as cosa extra˜ na ni particular. y palio de loor por la tristeza. y aquel en lo otro. All´ ı parecer´ a el fruto de la obediencia. y el muy grande galard´ on. ninguno se quejar´ a de t´ ı. mas toda cosa deseada tendr´ as presente juntamente. y sea alabado mil millares de veces. y por el m´ as bajo lugar la silla del reino perpetuo. hijo.139 dura andar a la voluntad de otro. mas una fuerte consolaci´ on de tu paciencia. Porque por esta poca voluntad que ahora dejas de grado. que por vida o por muerte sea Dios siempre glorificado en t´ ı. y estudies de cumplirlo con pura voluntad. alegrarse ha el trabajo de la penitencia. y cuanto pudieres desear. o qui´ en lo mand´ o: mas ten grand´ ısimo cuidado. Busque cada uno lo que quisiere. y colmarlo has hasta encima. Mas piensa. ni en esto ni en aquello. Ahora pues. Una cosa debes desear. ninguno te impedir´ a ni contradir´ a. que todo tengas por bueno. poseer´ as para siempre tu voluntad en el cielo. el fin cercano. o igual o menor el que algo te pidiere o mandare. All´ ı ninguno te resistir´ a. . All´ ı ser´ a tu voluntad una con la m´ ıa para siempre. All´ ı tendr´ as en tu poder todo el bien. el fruto de estos trabajos. ahora sea prelado. y en la voluntad y honra de Dios. All´ ı hallar´ as todo lo que quisieres. sin miedo de perderlo. incl´ ınate humildemente debajo la mano de todos. y hartar´ as todo tu afecto. All´ ı te dar´ e yo gloria por la injuria que sufriste. sino g´ ozate de t´ ı mismo. y no cuides de mirar qui´ en lo dijo. y no te ser´ an graves. Cap´ ıtulo LV C´ omo se debe ofrecer en las manos de Dios el hombre desconsolado. y glor´ ıese ´ este en esto.

digno de ser loado para siempre. digno de ser siempre honrado. cuando resplandec´ ıa tu candela sobre su cabeza. Pobre soy y lleno de trabajos desde mi 73 mocedad . T´ u. y derramas en m´ ı tu santo gozo. venida es la hora en que tu siervo sea probado. ¿Qu´ e tiene tu siervo sino lo que ha recibido de t´ ı sin merecerlo? Tuyo es todo lo que me has dado. digno de ser amado. y lo que haces es bueno. y no en s´ ı. por las pasiones que se levantan. no podr´ a correr la carrera de tus mandamientos. as´ ı lo ordenaste y quisiste. justo es que tu siervo padezca algo por t´ ı en esta hora. Se˜ nor. Deseo el gozo de la paz. Mas si te apartares.140 Se˜ nor Dios. sea despreciado y humillado un poco. en que padezca algo y sea atribulado en este mundo por tu amor. Al´ egrese tu siervo en t´ ı. Padre just´ ısimo. porque resucite contigo en la alba de nueva luz. que son apacentados por t´ ı en la lumbre de la consolaci´ on. venida es la hora que t´ u sab´ ıas eternalmente que hab´ ıa de venir. Padre. Padre. como muchas veces lo haces. pido la paz de tus hijos. eres mi gozo y mi honra. sea quebrantado con pasiones y enfermedades. y sea clarificado en los cielos. porque t´ u s´ olo eres alegr´ ıa verdadera. Cuantas veces permites que se haga. Padre santo. y era defendido de las tentaciones que ven´ ıan debajo la sombra de tus alas. porque no le va como los d´ ıas pasados. Por cierto gran merced es esta que haces a tu amigo. Padre sant´ ısimo. mas antes hincar´ a las rodillas para herir sus pechos. mi ´ anima se entristece algunas veces hasta llorar. ser´ a el ´ anima de tu siervo en cumplida alegr´ ıa. Que as´ ı como t´ u quieres ha sido hecho. y de cualquier manera que 73 Sal 87 . y lo que mandaste se ha hecho. y otras veces se turba consigo. y desechado ante los hombres. mas viva siempre interiormente delante de ti. y muy devota en loarte. ahora y para siempre seas bendito. Si me das paz. ni en otro alguno. en la cual tu siervo est´ e un poco abatido en lo de fuera. esperanza m´ ıa y corona m´ ıa. y hecho por m´ ı.

para que enderece mi torcido querer a tu voluntad. y amar lo que se debe amar. y loar lo que a t´ ı s´ olo es agradable. Sea tu correcci´ on sobre m´ ı. y tu castigo me ense˜ nar´ a. M´ edico celestial de las ´ animas 75. Antes que se haga. y a m´ ı te encomiendo. y aborrecer lo que a tus ojos es feo. y estimar lo que te parece precioso. T´ u sabes todas las cosas. como lo sueles hacer. Dios m´ ıo. Se˜ nor. mas aflig´ ısteme con azotes de amor. No hay quien me consuele debajo del cielo sino t´ u. a ninguno mejor. Se˜ nor. ni sin causa 74. no se hace cosa en la tierra sin tu consejo y providencia. que no en lo por venir. Haz conmigo tu deseado contentamiento. que afliges al justo con el malo. No me dejes juzgar seg´ un la vista de los ojos. Hiere mis espaldas y mi cuello. ot´ orgame saber lo que debo saber. que me has abatido. Hazme piadoso y humilde disc´ ıpulo. para que las rijas: mejor es aqu´ ı ser corregido. hiri´ endome con dolores y angustias de dentro y de fuera. yo me inclino a la vara de tu correcci´ on. Gracias te hago. T´ u. vesme aqu´ ı en tus manos. Provechoso es para m´ ı. ni sentenciar seg´ un 74 75 Sal 118 Tob 13. que hieres y sanas. y no se te esconde nada en la humana conciencia.141 se hiciere. porque as´ ı busqu´ e a t´ ı para consolarme. sabes lo venidero. y sacas y libras de ellos. y no a los hombres. Se˜ nor. que no dejaste sin castigo mis males. sabes lo que me conviene. y destierre de mi coraz´ on toda soberbia y presunci´ on. Todas mis cosas. Se˜ nor. ni m´ as claramente conocida que a t´ ı. Padre m´ ıo muy amado. porque aprenda tus justificaciones. y cu´ anto aprovecha la tribulaci´ on para limpiar el or´ ın de los vicios. y pones en graves tormentos. bueno es para m´ ı. y no deseches mi vida pecadora. que la confusi´ on ha cubierto mi rostro. para que ande a todo tu querer. Sal 17 . Tambi´ en aprend´ ı en esto a temblar de tu espantoso juicio. mas no sin igualdad y justicia. y no hay necesidad que alguno te avise en las cosas que se hacen en la tierra.

esperando mi venida con firme confianza. Hijo. y pesadumbre de coraz´ on. y que te recrees en buenos actos. Porque cuanto cada uno es en los ojos de Dios. Por eso conviene gemir muchas veces estando en la carne. por el peso de la carne. para que ensanchando tu coraz´ on. y har´ e que goces de gran reposo interior. que desciendas algunas veces a cosas bajas. Necesario es. Porque no puedes ocuparte perfectamente de los estudios espirituales y en la divina contemplaci´ on. aunque te pese. corras la carrera de mis manda- . Cuando as´ ı te hallares pesado. y el enfermo al enfermo. Cap´ ıtulo LVI Debemos ocuparnos en cosas bajas cuando cesan las altas. y seas librado de toda congoja. como dice el humilde San Francisco. y no m´ as. ni en el m´ as alto grado de la contemplaci´ on. por la corrupci´ on del pecado original. En tanto que traes el cuerpo mortal. y tambi´ en a llevar la carga de esta vida.142 el o´ ıdo de los ignorantes: mas dame gracia que pueda discernir entre lo visible y lo espiritual con verdadero juicio. Muchas veces se enga˜ nan los sentidos en juzgar. el vano al vano. Yo te har´ e olvidar los enojos. conviene que tomes obras exteriores. ¿Qu´ e mejor´ ıa tiene el hombre porque otro lo alabe? El falso enga˜ na al falso. no puedes estar continuo en el ferviente deseo de las virtudes. el ciego al ciego. Y m´ as verdaderamente lo echa en verg¨ uenza cuando vanamente lo alaba. tanto es. Y sufre con paciencia el destierro y la sequedad del esp´ ıritu. enojo sentir´ as. y los mundanos en amar solamente lo visible. cuando lo ensalza. y sobre todo buscar siempre la volunad de tu buen contentamiento. Yo extender´ e ante t´ ı los prados de las escrituras. hasta que otra vez yo te visite.

por mostrar las riquezas de tu bondad en los vasos de tu misericordia. Por eso no soy digno sino de ser azotado y castigado. As´ ı que bien mirado. reprender´ e mis pecados contra m´ ı por la verdad. Que puesto que yo pudiese derramar tantas l´ agrimas como el mar. piadoso y misericordioso Dios. no lo puedo negar yo: si dijese otra cosa. porque yo te ofend´ ı gravemente muchas veces. porque f´ acilmente merezca alcanzar tu gran misericordia. ¿qu´ e he yo merecido por mis pecados. tienes por bien de consolar tu siervo sobre toda manera humana. Esto es verdad.143 mientos. t´ u estar´ ıas contra m´ ı. Mas t´ u. y ni habr´ ıa quien me defendiese. Se˜ nor. no soy digno de tu consolaci´ on. Oh Se˜ nor. tus consolaciones no son como las humanas. y digas 76: no son iguales las pasiones de este tiempo. y pequ´ e mucho. en comparaci´ on de la gloria que nos est´ a manifestada. por peque˜ no que sea. sino el infierno? Yo conozco en verdad. 76 Rom 8 . Por cierto. pues lo es de tormentos. a´ un sobre todo merecimiento. y muy perezoso a enmendarme. Y aunque yo oiga esto con tristeza. Se˜ nor. Cap´ ıtulo LVII No se estime el hombre por digno de consuelo. que soy digno de todo escarnio. y en muchas maneras. no soy digno de bien alguno. que no quieres que tus obras perezcan. mas haber sido siempre inclinado a vicios. ¿qu´ e he hecho para que t´ u me dieses alguna consolaci´ on? Yo no me acuerdo haber hecho alg´ un bien. y que no merezco morar entre tus devotos. ni de alguna visitaci´ on espiritual. y por eso justamente lo haces cuando me dejas pobre y desconsolado. Se˜ nor. no ser´ ıa a´ un digno de tu consolaci´ on.

para que te d´ e compunci´ on de coraz´ on y pureza de conciencia.144 ¿Qu´ e dir´ e yo. y ora devotamente a Dios. All´ ı est´ a el lugar del refugio para el que huye de la cara del enemigo: all´ ı se enmienda y se limpia lo que en otro lugar ha sido contrahecho y ensuciado. preciosa es mi gracia. no sufre mezcla de cosas extra˜ nas ni de consolaciones terrenas. si deseas recibir en tu ´ anima su influencia. y se defiende el hombre de la ira venidera. y se reconcilia la conciencia turbada. porque no podr´ as vacar ni gustar de m´ ı. quisiste que se derramase sobre tus sagrados pies. Cap´ ıtulo LVIII La gracia no se mezcla con los que saben las cosas terrenas. y se repara la gracia perdida. deja las pl´ aticas. ¿Qu´ e es lo que pides principalmente al culpado y miserable pecador. Busca lugar secreto. Hijo. cubierta de obscuridad de muerte. Se˜ nor. El vacar a Dios antepone a todas las cosas exteriores. y juntamente deleitarte en lo 77 Job 20 . Este es el ung¨ uento agradable. Se˜ nor. pequ´ e. y se juntan en santa paz Dios y el ´ anima que a ´ el se convierte. que t´ u. D´ ejame un poquito llorar mi dolor antes que vaya a la tierra tenebrosa. estima todo el mundo en nada. sino que se convierta y se humille por sus pecados? De la verdadera contrici´ on y humildad de coraz´ on nace la esperanza del perd´ on. hu´ elgate de morar contigo. que huele m´ as suave en tu presencia que el incienso. lleno de toda confusi´ on? No tengo boca para hablar sino sola esta palabra: pequ´ e. Mucho conviene desviar todos los impedimentos de la gracia. tened 77 misericordia de m´ ı . el humilde arrepentimiento de los pecados es a t´ ı sacrificio muy acepto. pecador. porque nunca desechaste el coraz´ on humillado. Se˜ nor.

y la raz´ on a m´ ı en todas las cosas. Si deseas subir a esta cumbre. y porque no salen del propio amor. y se guarde de todos. Si te vences a t´ ı perfectamente. Mas si quiere ser verdadero espiritual. Mas el que desea andar conmigo libre. y no se pueden levantar sobre s´ ı en esp´ ıritu. La perfecta victoria es vencerse a s´ ı mismo. Por eso conviene desviarte de conocidos y de amigos. si siente que no le traba cosa alguna de este mundo! Mas el ´ anima flaca no entiende a´ un qu´ e cosa sea tener el coraz´ on apartado de toda cosa.145 transitorio. As´ ı lo ruega el 78 ap´ ostol S. conviene que mortifique todas sus desordenadas afecciones. Pedro . aqu´ el es verdadero vencedor de s´ ı mismo y se˜ nor del mundo. por eso est´ an envueltos en s´ ı. conviene que renuncie los de lejos y los de cerca. todo lo dem´ as sojuzgar´ as f´ acilmente. luego hay gran paz y sosiego. porque arranques y destruyas la secreta y desordenada inclinaci´ on que tienes a t´ ı mismo y a todo bien propio y corporal. Mas porque pocos trabajan de morir perfectamente a s´ ı mismos. De este amor desordenado que se tiene el hombre a s´ ı mismo depende casi todo lo que se ha de vencer. el cual vencido y se˜ noreado. ni el hombre animal conoce la libertad del hombre interior. y m´ as de s´ ı mismo. ¡Oh cu´ anta confianza tendr´ a el que est´ a a la muerte. y poner la segur a la ra´ ız. y que no se pegue a criatura alguna con amor de concupiscencia. y tener el ´ anima privada de todo placer temporal. 78 1 Pe 2 . conviene comenzar varonilmente. que todos los fieles cristianos se abstengan en este mundo como peregrinos. El que tiene obediente la sensualidad a la raz´ on.

La naturaleza trabaja de continuo por su inter´ es. desea ser vencida. no busca enga˜ nos. huelga de estar debajo de correcci´ on y disciplina. mas servir y estar debajo de la mano de Dios. Hijo. mas la gracia conversa y anda sin doblez. ni sojuzgada. y por Dios est´ a aparejada a obedecer con toda humildad a cualquiera humana criatura. Todos desean el bien. no codicia se˜ norear a alguno. la gracia estudia en la propia mortificacion. y no el suyo. quiere ser sujeta.146 Cap´ ıtulo LIX De los movimientos de la naturaleza y de la gracia. la gracia fidel´ ısimamente atribuye a s´ olo Dios la honra y gloria. La naturaleza es astuta. y trae a muchos enlazados y enga˜ nados. y resiste a la sensualidad. que muy contraria y sutilmente se mueven: en tanto que con dificultad se conocen sino por varones espirituales. La naturaleza teme la confusi´ on y el desprecio. mas la gracia al´ egrase en sufrir injurias por el nombre de Jes´ us. La naturaleza muy de gana recibe la honra y la reverencia. y aborrece las viles y groseras. La naturaleza no quiere morir de gana. y en dichos y hechos buscan alg´ un bien. La naturaleza ama el ocio y la holganza corporal. ni quiere ser apremiada ni vencida. no quiere usar de su propia libertad. mas hace todas las cosas puramente por Dios. y tiene el ojo a la ganancia que le puede venir. mas la gracia no puede estar ociosa: antes abraza de buena voluntad el trabajo. desv´ ıase de todo color de mal. y siempre se pone a s´ ı por principal fin. y la gracia considera el provecho de muchos. en el cual descansa como en su fin. mas la gracia deleitase con cosas llanas . mira con vigilancia los movimientos de la naturaleza y de la gracia. La naturaleza quiere tener cosas curiosas y hermosas. y por eso muchos se enga˜ nan socolor del bien.

renuncia las criaturas. evita la singularidad. mas la gracia es piadosa y com´ un 79 para todos. y cont´ entase con lo poco . tiene mayor compasi´ on del inocente que del poderoso. y a´ ırase de cualquier palabra injuriosa. y entrist´ ecese del da˜ no. La naturaleza de gana toma cualquier placer exterior en que deleita sus sentidos. o favor. La naturaleza se alegra de muchos amigos y parientes. y no con el mentiroso. La naturaleza incl´ ınanos a las criaturas. y aborrece los deseos de la carne. ni quiere otro premio sino a s´ olo Dios. que sean 79 He 20 . y ama las cosas particulares. ni se aceda con duras palabras. al´ egrase con el verdadero. a la propia carne. huye el mundo. y de mejor gana toma que da. o m´ as. porque puso su tesoro y gozo en el cielo. sigue el apetito de los poderosos. ni se turba cuando lo pierde. La naturaleza mira lo temporal. mas espera alcanzar otro tanto. a la vanidad y a distraimientos.147 y bajas. regocija a sus iguales. si no hay en ello mayor virtud. m´ as favorece al pobre que al rico. amonesta siempre a los buenos. mas la gracia ll´ evanos a Dios y a las virtudes. y tiene por mayor felicidad dar que recibir. o mejor. mas la gracia mira las cosas eternas. La naturaleza cuanto hace es por su propio inter´ es y ganacia. y no se ensalza por los muchos amigos. la gracia a´ un a los enemigos ama. y deleitarse en un sumo bien sobre todo lo visible. ni estima el lugar ni el linaje de donde viene. y no puede hacer cosa de valde. lisonjea los ricos. mas la gracia ninguna cosa temporal busca. donde ninguna cosa perece. y g´ ozase de las ganancias terrenas. glor´ ıase del noble lugar y del gran linaje. y refrena los pasos vanos. ni rehusa de vestir ropas viejas. o loor. y no est´ a arrimada a lo temporal. y de lo temporal no quiere m´ as que cuanto basta para conseguir lo eterno. no desecha las ´ asperas. y averg¨ u´ enzase de parecer en p´ ublico. La naturaleza es codiciosa. y codicia que sean sus cosas y sus d´ adivas muy estimadas. mas la gracia en s´ olo Dios se quiere consolar.

y el loor y honra de Dios. As´ ı que cuanto m´ as la naturaleza es apremiada y vencida. No quiere que ´ el ni sus cosas sean pregonadas. mas desea que Dios sea glorificado en sus dones. mas la gracia no cuida de entender cosas nuevas y delgadas. y de carnales los hace espirituales. con nuevas visitaciones. tanto es de mayor gracia infundida. mas en todo sentido y entendimiento se sujeta a la sabidur´ ıa eterna y al divino ex´ amen. La naturaleza todas las cosas retorno a s´ ı. como no haya cosa nueva ni durable sobre la tierra. no contiende. y experimentar muchas cosas con los sentidos. y busca c´ omo saque de toda cosa y de toda ciencia provechoso fruto. y esconder humildemente las cosas maravillosas y dignas de loor. porque esto todo nace de la vieja corrupci´ on. y que por las virtudes imiten al Hijo de Dios. de donde orginalmente mana.148 mejores. y quiere mostrarse de fuera. ni prefiere su raz´ on a las otras. La naturaleza luego se queja del trabajo y de la mengua. ning´ un bien atribuye a s´ ı. Aquesta gracia es una lumbre sobrenatural. desea ser conocida. que levanta los hombres de lo terreno a amar lo celestial. ni presume vanamente. mas la gracia sufre con buen rostro la pobreza. . y hacer cosas de donde proceda loor y fama. As´ ı que ense˜ na a recoger los sentidos. y una prenda de la salud eterna. y por s´ ı pelea y porf´ ıa. y evitar la vana pompa y contentamiento. que los da a todos de pur´ ısimo amor. y propiamente una se˜ nal de los escogidos. y un singular´ ısimo don de nuestro Se˜ nor Dios. La naturaleza desea saber y o´ ır nuevos secretos. y cada d´ ıa es reformado el hombre interior seg´ un la imagen de Dios. la gracia todo lo refiere a Dios.

inclinada siempre a lo malo desde su mocedad. que yo seg´ un el hombre interior 80 me deleito en tu ley. la cual me mostraste ser tan preciosa y muy necesaria a la salud. porque yo pueda vencer mi da˜ nada naturaleza. y muy grande gracia para vencer la naturaleza. pues obedezco mas a 80 Rom 7 . que contradice a la ley de mi alma. y me lleva cautivo a consentir en muchas cosas a la sensualidad. que fue criada por t´ ı buena y derecha. ya se cuenta por vicio y enfermedad de la naturaleza corrupta. y de la eficacia de la gracia divina. y juzgo que todo mal y pecado se debe huir. De aqu´ ı viene. Se˜ nor Dios m´ ıo. porque despues de la ca´ ıda de Ad´ an qued´ o corrupta por el pecado. Esta es la raz´ on natural. y conoce la diferencia de lo verdadero y de lo falso. porque el mismo movimiento suyo. la trae a lo malo y a las cosas exteriores. ot´ orgame esta gracia. Menester es tu gracia. y no puedo resistir a sus pasiones. De esta manera que la misma naturaleza. derramada con amor ardent´ ısimo. que le qued´ o. Yo siento en mi carne la ley del pecado. cercada de grande obscuridad. ni tiene sanas sus afecciones. mas con la carne sirvo a la ley del pecado. que me lleva a los pecados y a la perdici´ on. que tiene todav´ ıa un juicio libre del bien y del mal. que me cri´ asteis a tu imagen y semejanza. aunque no tiene fuerza para cumplir todo lo que le parece bueno. Y una poquita fuerza que le ha quedado es como una centellita escondida en la ceniza. y as´ ı desciende en todos los hombres la pena de esta mancilla. justo y santo. si no est´ a presente en mi coraz´ on tu sant´ ısima gracia. Dios m´ ıo. sabiendo que tu mandamiento es bueno. ni usa de la cumplida luz de la verdad.149 Cap´ ıtulo LX De la corrupci´ on de la naturaleza.

ni la elocuencia. mas como falta la gracia para ayudar a mi flaqueza. De aqu´ ı es que tengo un buen querer. ni hay cosa en los hombres que valga algo ante t´ ı. con la cual se˜ nalados. no valen nada los dones naturales. porque no desmaye mi ´ anima de cansancio y sequedad de coraz´ on. De aqui procede que propongo muchas veces hacer muchos bienes. sin tu gracia. Se˜ nor. con poca contradicci´ on torno atr´ as y desfallezco. mas en t´ ı todo lo puedo. Si fuere tentado y atormnetado de tribulaciones. ni la hermosura. y veo claramente c´ omo la deba seguir. no temer´ e los males estando tu gracia conmigo. son dignos de la vida eterna. Porque los dones espirituales comunes son a buenos y malos. aunque me falte todo lo que la naturaleza desea. que haces al pobre de esp´ ıritu rico en virtudes. Ella es mi fortaleza. ella es mi consejo y mi favor: mucho m´ as poderosa es que todos los 81 Flp 4 . Supl´ ıcote. ni la operacion de milagros. mas no hallo poder para le cumplir. que halle gracia en tus ojos: que de verdad me basta tu gracia. ¡Oh gracia verdaderamente celestial! Sin t´ ı ningunos son los merecimientos propios. por sutil que sea. ¡Oh beat´ ısima gracia. ni el ingenio. mas la gracia y amor es propio don de los escogidos. no me levanto a cosas m´ as perfectas. Tanto es alt´ ısima esta gracia. mas agravado del peso de mi propia corrupci´ on. que ni el don de la profec´ ıa. ni ning´ un saber. De aqu´ ı tambi´ en viene que conozco la senda de la perfecci´ on. y desciende a m´ ı. ni la esperanza. y cu´ an necesaria me es tu gracia para comenzar el bien. Se˜ nor m´ ıo. ni las otras virtudes son a t´ ı aceptas sin caridad y gracia. y al rico en lo temporal tornas humilde de coraz´ on! Ven. ni el esfuerzo. ¡Oh Se˜ nor. ni las riquezas. confortado 81 con ella . ni las artes. es estimado en algo sin ella. e h´ ıncheme de tu consolacion.150 la sensualidad que a la raz´ on. y para crecer en ´ el y para perfeccionarlo! Porque sin ella ninguna cosa puedo hacer. A´ un m´ as digo. que ni la fe.

y ense˜ na la disciplina. y vida que no puede ser acabada. y sin vida no hay quien pueda vivir. y alcanzar´ as la bienaventuranza 83 . verdad suma. Yo quiero que aprendas la perfecta negaci´ on de t´ ı mismo en mi voluntad sin queja ni contradicci´ on. sin verdad no hay por donde acertar. alumbra el coraz´ on. Hijo. muy m´ as sabia que cuantos saben. sino un madero seco y un tronco sin provecho. y destierra la tristeza. si quieres poseer la vida eterna desprecia 82 83 Jn 6 Mt 6 84 Ibid. y seguir a Cristo por la cruz. Yo soy camino muy derecho. vida bienaventurada. Yo soy carrera que no puede ser cegada. y aumenta la devoci´ on y produce dulces l´ agrimas. tanto puedes pasarte a m´ ı.151 enemigos. se gana la paz interior. Si quieres ser perfecto. Cap´ ıtulo LXI Que debemos negarnos. Oh Se˜ nor. la verdad a quien debes creer. quita el temor. Yo soy la carrera que debes seguir. Sin camino no hay por donde andar. maestra es de la verdad. cuanto puedes salir de t´ ı. As´ ı como perdiendo la codicia de lo exterior. Qu´ e soy yo sin ella. verdad y vida. y verdad que no puede ser enga˜ nada. por Jesucristo tu Hijo. y la vida que debes esperar. Si permanecieres en mi carrera conocer´ as la verdad. Am´ en. . as´ ı la negaci´ on y desprecio interior causa la uni´ on y amistad de Dios. y la verdad te librar´ a. vida verdadera. h´ agame continuamente muy diligente en buenas obras. S´ ıgueme 82 : yo soy carrera. vida increada. consuela en los trabajos. y acomp´ an ˜eme. vende cuanto tienes 84: si quieres ser mi disc´ ıpulo ni´ egate a t´ ı mismo. prev´ engame tu gracia siempre.

No demos tal afrenta a nuestra honra. La vida del buen cristiano cruz es. y le har´ e asentar conmigo en el reino de mi Padre. Se˜ nor m´ ıo Jesucristo. as´ ı como t´ u me la pusiste. no conviene tornar atr´ as. que no es mejor el siervo que el Se˜ nor 85. porque tu carrera es estrecha y despreciada en el mundo. y los guarda. y has le´ ıdo tanto. y yo la llevar´ e hasta la muerte. Se˜ nor. que huyamos de la cruz. que s´ olo los siervos de la cruz hallan la carrera de la bienaventuranza y de la verdadera luz. mas es gu´ ıa para la gloria. Pues. Ejerc´ ıtese tu siervo en imitar tu vida. si lo hicieres ser´ as bienaventurado. que en ella est´ a mi salud y la santidad verdadera. pues sabes esto. De tu mano recib´ ı la cruz. Mirad que nuestro rey va delante de nosotros. hermanos m´ ıos.152 ´ esta presente. y que pelear´ a por nosotros: sig´ amosle con esfuerzo. El que tiene mis mandamientos 86 . Hijo. ese me ama. por ´ el perseveremos en ella. ni el disc´ ıpulo que el Maestro. Jes´ us. vamos juntos. si quieres ser ensalzado en el cielo hum´ ıllate en el mundo. Y si quieres reinar conmigo lleva la cruz conmigo. que Jes´ us ser´ a con todos nosotros: por ´ el tomamos la cruz. y yo le amar´ e y me manifestar´ ea´ el. que es nuestro Capit´ an y Adalid. y no nos espantemos: estemos aparejados a morir con ´ animo en la batalla. Cualquiera cosa que fuera de ella oigo o leo no me harta ni recrea del todo. as´ ı como lo dijiste y prometiste. as´ ı me da tu gracia para que yo lo merezca. 85 86 Jn 13 Jn 14 . pues ya es comenzada. ser´ a nuestro ayudador. Ea. ot´ orgame que desprecie yo el mundo contigo.

Sosiega tu ´ anima. Hijo. no es ya por eso todo perdido. y no ´ angel. que la mucha consolaci´ on y devoci´ on en lo pr´ ospero. ni nuevo. m´ as me agrada la paciencia y humildad en lo adverso. y sientes alguna indignaci´ on. o gravemente tentado. ¿Por qu´ e te entristece una peque˜ na cosa hecha o dicha contra t´ ı. porque no es lo primero. y perc´ ıbete para trances mayores. Vivo yo. pues le falt´ o al ´ angel en el cielo. dice el Se˜ nor. S´ ufrela a lo menos con paciencia. si no puedes con alegr´ ıa. y el dolor interior se volver´ a en dulzor. refr´ enate. Hombre eres. presto se amansar´ a el ´ ımpetu que en tu coraz´ on se levant´ o. Harto esforzado te muestras cuando ninguna cosa contraria te viene. Y aunque te veas muchas veces atribulado.153 Cap´ ıtulo LXII No debe acobardarse el que cae en algunas flaquezas. Mira tu flaqueza. mas cuando viene a tu puerta alguna s´ ubita tribulaci´ on. tornando la gracia. si mucho vivieres. pues la ves por experiencia a´ un en muy livianos acaecimientos. luego te falta consejo y esfuerzo. a lo menos no te derribe ni embarace mucho tiempo. si conf´ ıas en m´ ı. carne. y no Dios. y me llamas con devoci´ on. ¿c´ omo puedes t´ u estar siempre en un mismo estado de virtud. que aunque m´ as fuera no deb´ ıas enojarte? D´ ejalo ahora pasar. y al primer hombre en el para´ ıso? Yo soy el que levanto con entera salud a los llorosos. y traigo a . y aconsejas muy bien. mas s´ abete que se hace por tu salud cuando ´ estas u otras cosas semejantes acaecen. y consuelas y esfuerzas a otros. Y si oyes algo contra raz´ on. y si te tocare la tribulaci´ on. Ponme a m´ ı en tu coraz´ on como mejor supieres. ni ser´ a lo postrero. aparejado para ayudarte y para consolarte mucho m´ as de lo acostumbrado. y no dejes salir de tu boca alguna palabra desordenada que escandalice a alg´ un flaco.

y justo tu juicio. y cr´ ıan soberbia y vanagloria. en tanto que quiere uno preferir locamente un santo a otro. bendita sea tu palabra. ¿qu´ e se me da ver por d´ onde pas´ e o qu´ e padec´ ı? Dadme. Se˜ nor. gu´ ardate de disputar de altas cosas y de los secretos juicios de Dios: ¿por qu´ e uno es tan desamparado y otro tiene tanta gracia. dice Dios. Hijo. sin provecho. o algunos hombres curiosos te preguntaren. de donde nacen envidias y discordias.154 mi divinidad los que conocen su enfermedad. no examinados. Estas cosas siempre causan contiendas y disensiones. y gu´ ıame por recto camino a tu reino. Se˜ nor. por qu´ e est´ a uno afligido y otro tan altamente ensalzado? Estas cosas exceden toda humana capacidad. porque no se comprehenden con humano entendimiento. buen fin y dulce partida de este mundo. dulc´ ısima para mi boca m´ as que la miel y el panal. Mis juicios temidos han de ser. Se˜ nor. responde aquello del profeta 87 : justo eres. ¿Qu´ e har´ ıa yo en todas mis angustias. Y aquello que dice 88: los juicios del Se˜ nor verdaderos son y justificados en s´ ı mismos. y otro 87 88 Sal 118 Sal 18 . Por eso cuando el enemigo te trajere esto tal al pensamiento. si t´ u no me consolares con tus santas palabras? llegando yo al puerto de la salvaci´ on. Dios m´ ıo. acu´ erdate de m´ ı. cu´ al sea m´ as santo o mayor en mi reino. Tampoco te pongas a disputar de los merecimientos de los santos. Cap´ ıtulo LXIII No se deben escudri˜ nar las cosas altas y los juicios ocultos de Dios. que no basta raz´ on alguna para investigar el juicio divino.

sacados de su propio amor. y yo s´ e los m´ eritos de cada uno: yo les previne con bendiciones de mi dulzura. ni que a todos sus merecimientos. mayormente los que saben po89 Sab 6 . porque llenos de la eterna verdad arden en fuego de caridad. la cual m´ as consiste en verdadera humildad que en la propia estima. Que yo no soy Dios de discordia. no honra al grande. no disputen del estado de los santos. yo conoc´ ı mis amados antes de los siglos. sino de paz. yo coron´ e su paciencia. a m´ ı apoca y a todos los otros de mi reino. antes desagradan mucho a los santos. Yo los escog´ ı del mundo. No hay cosa que los pueda apartar ni bajar. Ciertamente querer saber e inquirir tales cosas. y les he dado la gloria. pasan del todo en mi amor. que no se puede apagar. Quitan y ponen a su parecer. Yo soy el que hice a todos los santos. Todos son una cosa por el n ˜udo de la caridad. sin preceder alg´ un merecimiento suyo. y debo ser loado por cada uno de cuantos he magnificado y predestinado. no como agrada a la eterna verdad. porque levantados sobre s´ ı. Yo soy de loar en todos mis santos. todos de un querer. yo conozco el primero y el u ´ltimo. y no ellos a m´ ı: yo los llam´ e por gracia. y todos se aman en uno: y lo que m´ as es. todos de un voto. y en ´ el huelgan con mucho gozo. Algunos con zelo de amor d´ anse a unos santos m´ as que a otros. ning´ un fruto trae.155 quiere aventajar a otro. yo les envi´ e consolaciones magn´ ıficas: yo soy el que les d´ ı mi perseverancia. Callen pues los hombres carnales. y traje por misericordia: yo los llev´ e por diversas tentaciones. yo los abrazo a todos con amor inestimable. pues no saben amar sino sus particulares bienes. yo soy de bendecir sobre todas las cosas. Por eso quien despreciare a uno de mis peque˜ nuelos. yo les d´ ı la gracia. porque yo hice al chico y al grande 89: y el que quisiere apocar a alguno de los santos. Muchos hay llenos de ignorancia. y esto m´ as va por afecto humano que divino. que m´ as me aman a m´ ı que a s´ ı.

Mejor es rogar a los santos con devotas oraciones. e incl´ ınanse m´ as a unos santos que a otros. Todos los santos. pues que ninguna cosa buena se atribuyen a s´ ı mismos. y cu´ an lejos est´ a de la perfecci´ on de los santos. por lo que les ense˜ na Dios.156 co de esp´ ıritu. que ninguna parte de gloria les falta. y adoraron al que vive sin fin. Ya que uno supiese cu´ al es m´ as santo que otro en el reino del cielo. Ellos est´ an bien y muy contentos. que con una vana pesquisa escudri˜ nar sus secretos. y la poquedad de sus virtudes. ni les puede faltar cosa alguna de bienaventuranza. y lo que saben los varones espirituales. No se glor´ ıan de sus propios merecimientos. y con humildes l´ agrimas invocar su favor. cuanto m´ as altos est´ an en la gloria. as´ ı imaginan las celestiales. mas trabaja que puedas ser siquiera el menor en mi reino. Mas hay grand´ ısima diferencia entre lo que piensan los hombres imperfectos. y m´ as cercanos a m´ ı. de tratar curiosamente de las cosas que exceden tu saber. Tambi´ en hay muchos que los lleva el afecto natural y la amistad humana. y muy m´ as amados de m´ ı. y tan llenos est´ an de amor divino y de abundancia de gozo. ¿qu´ e le aprovechar´ ıa si no se humillase ante m´ ı por este conocimiento. Muchos preguntan qui´ en es el menor en el reino de los cielos. hijo. si los hombres se quisiesen sosegar y refrenar sus vanas lenguas. que no saben si ser´ an dignos de ser contados con los menores. Gran cosa es ser en el cielo siquiera el menor. y se postraron de rostro ante el Cordero. y se levantase a loar m´ as puramente mi nombre? Mucho m´ as agradable es a Dios el que piensa la gravedad de sus propios pecados. Porque yo les d´ ı todo cuanto tienen por mi infinita caridad. tanto m´ as humildes son en s´ ı mismos. Pues gu´ ardate. sino todo a m´ ı. que tarde saben amar a alguno con perfecto amor espiritual. que el que disputa cu´ al es el menor o mayor santo. Por lo cual se dice que dejaban sus coronas ante Dios. y as´ ı como sienten de las cosas bajas. donde .

porque la puerta baja del reino celestial no les dejar´ a entrar. y alegr´ aos. humildes. Se˜ nor. que tienen aqu´ ı sus consolaciones 91 . sino t´ u. porque todos se llamar´ an hijos de Dios. aquel es el mayor en el reino del cielo. Cap´ ıtulo LXIV Toda la esperanza y confianza se debe poner en s´ olo Dios. y lo ser´ an. Por cierto yo no puedo confiar en alguno que me ayude en las necesidades que se me ofrecen. 90 91 Mt 18 Lc 6 . Se˜ nor. y por eso es necesario dar gemidos y voces en pos de t´ ı con viva oraci´ on. no entrar´ eis en el reino de los cielos. Goz´ aos. Ay de los ricos. estando t´ u presente? M´ as quiero ser pobre por t´ ı. cuya misericordia no tiene cuento? ¿Ad´ onde me fue bien sin t´ ı? ¿o cu´ ando me puede ir mal. que cuando entraren los pobres en el reino. oyeron estas palabras: si no os convirti´ eredes. pobres. que preguntando los disc´ ıpulos qui´ en fuese el mayor en el reino de los cielos. Por eso cualquiera que se humillare como un peque˜ nito. Ay de aquellos que desde˜ nan de humillarse de su voluntad con los peque˜ nitos. El menor ser´ a grande entre mil. Por mejor tengo peregrinar contigo en la tierra. Donde t´ u. y el peque˜ nito en gente muy poderoso. es muerte e infierno. Dios m´ ıo. sino en t´ ı s´ olo. est´ as. ¿qu´ e confianza tengo yo en esta vida. que poseer sin t´ ı el cielo. Dios y Se˜ nor m´ ıo. quedar´ an ellos fuera llorando. A t´ ı deseo. En el evangelio 90 se dice.157 todos son grandes. que vuestro es el reino de Dios si and´ ais ciertamente en verdad. o cu´ al es mi mayor placer de cuantos hay debajo del cielo. y donde no. y os torn´ aredes peque˜ nitos como ni˜ nos. que rico sin t´ ı. all´ ı es el cielo.

y silla de tu eterna gloria. desterrado tan lejos en la regi´ on de la sombra de la muerte. Defiende y conserva el ´ anima de este peque˜ nuelo siervo entre tantos peligros de esta miserable vida. mas todo lo ordenas para mi provecho: que sueles en mil maneras probar tus escogidos. abismo de palabras. y todas las cosas me conviertes en bien. Se˜ nor. como si me colmases de consolaciones celestiales. Padre de misericordias. s´ olo mi salud y mi aprovechamiento. seg´ un la grandeza de tu bondad. pongo toda mi tribulaci´ on y angustia. y esfuerzas y consuelas. y no haya cosa en este templo de tu dignidad. gu´ ıala por la carrera de la paz . A t´ ı Se˜ nor. Porque no me aprovechar´ an ciertamente los muchos amigos. y muy fiel en todas las cosas. Dios m´ ıo. es grand´ ısima consolaci´ on para tus siervos. y esperar en t´ ı sobre todo. M´ ırame. si t´ u mismo no est´ as presente y me ayudas. Aunque algunas veces me dejes en diverss tentaciones y adversidades. Y tanto debes ser loado y amado cuando me pruebas. t´ u mi consolador. ni alguna cosa preciosa librar. Se˜ nor. y santifica mi ´ anima con bendici´ on celestial. levanto mis ojos. lo veo flaco y movible. pongo yo toda mi esperanza y refugio. En t´ ı pues. ni alg´ un secreto lugar defender.158 T´ u eres mi esperanza. y en t´ ı. porque todo lo que miro fuera de t´ ı. Porque todo lo que parece algo para ganar la paz y bienaventuranza. para que sea morada santa tuya. ni los libros de los letrados me podr´ an consolar. en t´ ı conf´ ıo. ni da en verdad bienaventuranza alguna: y as´ ı t´ u eres fin de todos los bienes. que ofenda los ojos de tu Majestad. Bendice. y acompa˜ n´ andola tu gracia. y oye la oraci´ on de este pobre siervo tuyo. Se˜ nor. Todos los de ac´ a buscan sus intereses. Se˜ nor y Dios m´ ıo. y desenga˜ nas y guardas. ni los consejeros discretos me dar´ an respuesta provechosa. t´ u mi confianza. alteza de la vida. t´ u Se˜ nor. es nada si t´ u est´ as ausente. ni podr´ an ayudar los defensores valientes. y seg´ un la multitud de tus misericordias.

. Am´ en.159 a la patria de la perpetua claridad.

160 .

161 Libro cuarto Del Sant´ ısimo Sacramento del altar .

162 .

para que sean m´ as estrechamente engeridas en mi coraz´ on. fielmente y muy de grado las debo yo todas recibir. aunque no fueron pronunciadas en un tiempo. esp´ ıritu y vida son. ´ estas son tus palabras. Y pues son palabras tuyas. Tomad y comed 94 : ese es mi cuerpo. Cristo. Venid a m´ ı todos los que trabaj´ ais 92 y est´ ais cargados. Tuyas son. Despi´ ertanme palabras de tanta piedad. en m´ ı est´ a. 92 93 Mt 11 Jn 6 94 1 Cor 11 95 Jn 7 . Las palabras que yo os he dicho. La dulzura de tus palabras me convida. El pan que yo os dar´ e es mi carne 93 por la vida del mundo. y yo os recrear´ e. El que come mi carne. mas la multitud de mis vicios me desv´ ıa. y m´ ıas son tambi´ en. Cap´ ıtulo I Con cu´ anta reverencia se ha de recibir a Jesucristo.163 Amonestaci´ on devota a la sagrada Comuni´ on LA VOZ DE CRISTO. dice el Se˜ nor. ni escritas en un mismo lugar. t´ u las dijiste. que ser´ a entregado por vosotros 95. Haced esto en memoria de m´ ı. llenas de dulzura y de amor. y bebe mi sangre. verdad eterna. Muy de grado las recibo de tu boca. pues las dijiste por mi salud. y mi mala conciencia me retrae de recibir tan altos misterios. y yo en ´ el. mas por otra parte mis pecados me espantan.

y yo criatura podrida. trabaj´ o cien a˜ nos en fabricar un arca para guarecerse con pocos: ¿pues c´ omo podr´ e yo en una hora aparejarme para recibir con reverencia al que fabric´ o el mundo? Mois´ es. el m´ as pobre de los hombres. en siete a˜ nos edific´ o en loor de tu nombre un magn´ ıfico templo. T´ u. tu gran siervo y tu amigo especial. y la guarneci´ o de oro muy puro. y asent´ o con mucha solemnidad el arca del testamento con trompas y regocijos en el lugar que estaba aparejado. hizo el arca de madera incorruptible. ¡Oh dulce y amigable palabra en la oreja del pecador. y t´ u dices: venid a m´ ı todos. Se˜ nor. y yo os recrear´ e. Se˜ nor. mi dios. y cu´ anto estudiaron aquellos por agradecerte! Y ¡ay de m´ ı! ¡cu´ an poquito es lo que yo hago. Se˜ nor. si deseo alcanzar vida y gloria. Se˜ nor Dios m´ ıo. ¡Oh Dios m´ ıo. que fue el m´ as sabio de los reyes de Israel. var´ on justo. Veo que No´ e. que no conozco en m´ ı cosa buena? ¿De qu´ e puedo presumir? ¿C´ omo te introducir´ e en mi casa. ¿c´ omo te meter´ e en mi casa. qui´ en osar´ ıa llegarse a t´ ı. Los santos y justos temen. que alguna vez fuese media. cu´ an poco tiempo . Se˜ nor que presuma llegar a t´ ı? Veo. ¿Qu´ e quiere decir esta tan piadosa misericordia y este tan amigable convite? ¿C´ omo osar´ e ir. y que reciba el manjar de la inmortalidad. ¿osar´ e recibir tan familiarmente a t´ ı. no dijeses esto. dices: venid a m´ ı todos los que trabaj´ ais y est´ ais cargados. y celebr´ o ocho d´ ıas la fiesta de su dedicaci´ on.164 M´ andasme que me llegue a t´ ı con buena confianza. que dificultosamente gasto con devoci´ on una hora? Y a´ un pluguiese a t´ ı. que t´ u. viendo que tantas veces ofend´ ı tu benign´ ısima cara? Los ´ angeles y arc´ angeles tiemblan. y t´ u dices: venid a m´ ı todos. si quisiere tener parte contigo. que en los cielos de los cielos no cabes. para poner en ella las tablas de la ley. hacedor de la ley y dador de la vida? Salom´ on. Si t´ u. y yo miserable. convidas al pobre y al mendigo a la comuni´ on de tu sacrat´ ısimo cuerpo! ¿Mas qui´ en soy yo. y ofreci´ o mil sacrificios pac´ ıficos. ¿qui´ en osar´ ıa creerlo? Y si t´ u no lo mandases.

pues los antiguos santos patriarcas y profetas. y orden´ o que se cantasen. y a´ un no te miro con devoci´ on? . y predicarle cada d´ ıa en consonancia y variedad de voces. Criador de todas las cosas.165 gasto en aparejarme para la comuni´ on! Pocas veces estoy del todo recogido. ¿y est´ as t´ u aqu´ ı presente delante de m´ ı en el altar. y marav´ ıllanse de oir sus milagros. y muy menos de toda distracci´ on limpio. y compuso salmos. Dios m´ ıo. hizo ´ organos de diversas maneras. ¿cu´ anta reverencia y devoci´ on debo yo tener y todo el pueblo cristiano en presencia del Sacramento de la comuni´ on del excelent´ ısimo cuerpo de Jesucristo? Muchos corren a diversos lugares por visitar reliquias y santos. mas al Se˜ nor de los ´ angeles. Y a´ un m´ as. Pues si tanta era entonces la devoci´ on y tanta la memoria del divino loor delante del arca del testamento. y entre los sacrificios de la vieja ley. y acord´ andose de los beneficios otorgados a los padres en el tiempo pasado. ¿por qu´ e yo no me enciendo m´ as en tu venerable presencia? ¿Por qu´ e no me aparejo con m´ as fervor para te recibir en el Sacramento. ni me hab´ ıa de ocupar criatura alguna. Santo de los santos. y ense˜ n´ o al pueblo de Israel a loar a Dios de todo coraz´ on y bendecirle. y a´ un ´ el mismo con alegr´ ıa los cant´ o muchas veces en su arpa inspirado de la gracia del Esp´ ıritu Santo. que figuraban los venideros. Y pues as´ ı es. que hay grand´ ısima diferencia entre la arca del testamento con sus reliquias. miran los grandes edificios de los templos. y todo su precios´ ısimo y pur´ ısimo cuerpo con sus inefables virtudes. y los reyes y los pr´ ıncipes con todo el pueblo mostraron tanta devoci´ on al culto divino? El devot´ ısimo rey David bail´ o con todas sus fuerzas ante la arca de Dios. Se˜ nor de los ´ angeles. y el verdadero sacrificio de tu cuerpo. porque no voy a recibir en mi aposento a alg´ un ´ angel. Por cierto en la presencia saludable de tu deidad no me deber´ ıa ocurrir pensamiento alguno sup´ erfluo. besan los sagrados huesos guardados en oro y seda. que es el cumplimiento de todos los sacrificios.

As´ ı que mucho es de llorar el descuido que muchos tienen en este tan salut´ ıfero . y se torna la hermosura afeada por el pecado. Por eso es muy mucho de llorar nuestra tibieza y negligencia. y de ello traen muy poco fruto de enmienda. y eterno gozo de los santos. que del cumplimiento de la devoci´ on. que toda su vida ordenan para se enmendar. Dios Hombre Jesucristo. Porque ´ el es nuestra santificaci´ on y redenci´ on: ´ el es la consolaci´ on de los que caminan. a los cuales te ofreces en este Sacramento para que te reciban! Esto en verdad excede todo entendimiento. cu´ an maravillosamente lo haces con nosotros! ¡cu´ an suave y graciosamente lo ordenas con tus escogidos. Y a esto no nos trae alguna liviandad u otra curiosidad. y se repara en el ´ anima la virtud perdida. Mas aqu´ ı en el Sacramento del altar. es ocasi´ on de ir a visitar cosas semejantes. mas la firme fe. enteramente est´ as t´ u presente. ¡Oh admirable gracia. escondida en este Sacramento. en el cual Sacramento se recibe copioso fruto de eterna salud todas las veces que te recibi´ eremos digna y devotamente. Y los mismos verdaderos fieles tuyos. esperanza devota. Y tanta es algunas veces esta gracia. la cual conocen solamente los fieles cristianos. en el cual consiste toda la esperanza y el m´ erito de los que se han de salvar. la novedad de las cosas que van a ver. de este Sacramento dign´ ısimo reciben continuamente grand´ ısima gracia. Esto especialmente atrae los corazones devotos. mayormente cuando con liviandad andan de ac´ a para all´ a sin contrici´ on verdadera. Criador del mundo. devoci´ on y amor de virtud. ¡Oh Dios invisible. mas a´ un el cuerpo flaco siente haber recibido fuerzas mayores.166 Muchas veces la curiosidad de los hombres. y enciende los afectos. no s´ olo el ´ anima. y pura caridad. y los infieles y los que en pecado est´ an no la pueden gustar! En este Sacramento se da gracia especial. que no vamos con vivo fervor a recibir a Cristo. Se˜ nor m´ ıo. ni sensualidad.

y ofr´ ecese Cristo en muchos lugares. Yo confieso. confiado en tu bondad y en tu gran misericordia. que tuviste por bien de recrear a nosotros pobres y desterrados con tu precioso cuerpo y sangre. y sabes que ning´ un bien hay en ´ el porque merezca que t´ u le hagas tan grand´ ısima merced. que alegra el cielo. oh buen Jes´ us. hambriento y sediento a la fuente de la vida. siervo al Se˜ nor. cuanto la sagrada comuni´ on es m´ as libremente extendida por el mundo. desconsolado a mi piadoso consolador. Se˜ nor. y conserva el universo mundo. y tambi´ en convidarnos con palabras de tu propia boca a recibir tus divinos misterios. diciendo: venid a m´ ı todos los que trabaj´ ais y est´ ais cargados. pobre al Rey del cielo. para que tanto se muestre mayor la gracia y amor de Dios al hombre. y reconozco . Cap´ ıtulo II C´ omo se da al hombre en el Sacramento la gran bondad y caridad de Dios. mi vileza. vengo enfermo al Salvador. que yo os recrear´ e. Mas ¿de d´ onde a m´ ı tanto bien. ¡Oh ceguedad y dureza del coraz´ on humano. criatura al Criador. y se consagrase por un s´ olo sacerdote en el mundo.167 Sacramento. que t´ u vengas a m´ ı? ¿Qui´ en soy yo para que te me des a t´ ı mismo? ¿C´ omo osa el pecador parecer ante t´ ı? ¿y c´ omo t´ u tienes por bien de venir al pecador? T´ u conoces a tu siervo. Pastor eterno. Mas ahora hay muchos sacerdotes. maravilla ser´ ıa con cu´ anta afici´ on ir´ ıan los hombres a aquel lugar a ver aquel sacerdote de Dios para o´ ırle celebrar los divinos misterios. Se˜ nor. Gracias te hagan a t´ ı. que tan poco mira a tan inefable don: antes de la mucha frecuentaci´ on ha venido a mirar menos en ´ el! Por cierto si este Sant´ ısimo Sacramento se celebrase en un s´ olo lugar.

y quieres estar conmigo. mas porque tu bondad me sea m´ as manifiesta. que desciende del cielo. que no lo impida mi maldad. y das vida al mundo. y para siempre te ensalzar´ e. tambi´ en me agrada a m´ ı que t´ u lo hayas tenido por bien. cuando me quiero llegar a t´ ı. y la humildad sea loada m´ as cumplidamente. cuando a t´ ı mismo te diste en manjar! !’ Oh cu´ an admirable es tu obra. y me quieres dar a comer el manjar celestial. el pan de los ´ angeles. He aqu´ ı. es la causa porque tal amor nos tienes. pan vivo. Por cierto por t´ ı mismo haces todo esto. no por mis merecimientos. que no es otra cosa por cierto sino t´ u mismo. Se˜ nor. gracias te hago por tu excelent´ ısima caridad. Se˜ nor. y ensalzar tu infinita bondad sobre m´ ı? Al´ abote. cu´ anta reverencia y gracias con perpetua alabanza te son debidas por la comuni´ on de tu sacrat´ ısimo cuerpo. Se˜ nor. y as´ ı lo mandaste hacer.168 tu bondad. Despr´ eciome y suj´ etome a t´ ı en el abismo de mi vileza. y porque tan gran benignidad nos muestras. y deseo recibirte con devoci´ on? ¿Qu´ e cosa mejor y m´ as saludable pensar´ e sino humillarme del todo ante t´ ı. ¡Cu´ an grandes gracias y loores se te deben por tales mercedes! ¡Oh cu´ an saludable fue tu consejo cuando ordenaste este alt´ ısimo Sacramento! ¡Cu´ an suave y cu´ an alegre convite. de d´ onde procede este amor. Se˜ nor! !’cu´ an grande tu virtud! ¡cu´ an inefable tu verdad! Por cierto t´ u dijiste. Se˜ nor. Se˜ nor. Pl´ egate. y se declara que lo tienes por bien. pues no te puedo honrar debidamente. y yo el m´ as vil de los pecadores. loo tu piedad. y fue hecho todo el mundo. Esta bondad tuya. Y pues as´ ı te place. que t´ u vienes a m´ ı. Se˜ nor. ¡Oh dulc´ ısimo y benign´ ısimo Jes´ us. y as´ ı esto es hecho. . ¿y te inclinas a m´ ı. cuya dignidad ninguno se halla que la pueda explicar! Mas querr´ ıa saber ¿qu´ e pensar´ e en esta comuni´ on. T´ u eres el Santo de los santos. t´ u me convidas a tu mesa. que no soy digno de alzar los ojos a t´ ı? Veo. Dios m´ ıo. y me sea comunicada mayor caridad.

porque la caridad de Cristo nunca se apoca. verdadero Dios y Hombre. Al´ egrate. T´ u. que no tienes necesidad de alguno. Vesme aqu´ ı. principalmente para honra tuya. Se˜ nor. que t´ u. Se˜ nor. y sea alegre en tu santo convite. ´ anima m´ ıa. o aquel que puesto en la cruz padeci´ oy muri´ o por la salud de los hombres. y pensar con atenta consideraci´ on este gran misterio de salud. y recibes el cuerpo de Cristo. Se˜ nor Dios m´ ıo. y recibirlos para mi perpetua salud. porque me vaya bien en este don tuyo. y memoria continua de tu pasi´ on. los cuales ordenaste y estableciste. Dios m´ ıo. que t´ u. como si fuese el mismo d´ ıa en que Cristo descendi´ o. vengo a t´ ı. y da gracias a Dios por tan noble don y tan singular refrigerio como te fue dejado en este valle de l´ agrimas. y digna de creer. eres contenido enteramente debajo de aquella peque˜ na especie de pan y vino. y que vence todo humano entendimiento es. y te haces particionero de todos los merecimientos de Jesucristo. Por este tu sacramento conserva mi coraz´ on sin m´ acula. y la grandeza de su misericordia nunca se gasta.169 porque t´ u mismo lo mandaste. tantas representas la obra de tu redenci´ on. . quisiste morar entre nosotros. y sin detrimento eres comido por el que te recibe. y se hizo hombre en el vientre de la Virgen. Porque cuantas veces te acuerdas de este misterio. Cap´ ıtulo III Que es cosa provechosa comulgar muchas veces. porque pueda muchas veces con limpia y alegre conciencia celebrar tus misterios. tan nuevo y alegre cuando celebras u oyes misa. y as´ ı te debe parecer tan grande. Se˜ nor de todos. Maravillosa cosa. Por eso te debes disponer siempre a esto con nueva devoci´ on de ´ anima.

mi honra y mi gloria . porque sin t´ ı ninguna consolaci´ on satisface. mi esperanza 96 y fortaleza. porque no desmaye en el camino. Los sentidos del hombre inclinados son al mal desde su mocedad. y tantas veces peco. y quien te comiere dignamente participante y heredero ser´ a de la eterna gloria. Se˜ nor Jes´ us. que por muchas oraciones y confesiones. por eso me conviene llegarme muchas veces a t´ ı. Haz pues ahora conmigo de esta manera. si fuese privado de este celestial manjar.170 aparejaste con dulzura para el pobre. y basta. Porque t´ u. pues te quedaste en el Sacramento para consolaci´ on de los fieles. y tan presto me hago torpe. he yo levantado mi ´ anima. Date. y si no socorre la medicina divina. porque absteni´ endome de comulgar mucho tiempo. Se˜ nor. porque no desmayen en el camino. podr´ ıa ser que cayese de ´ el mi santo prop´ osito 98 . En t´ ı est´ a todo lo que puedo y debo desear: t´ u eres mi salud y redenci´ ın. hoy el ´ anima de tu siervo. predicando en los pueblos y curando diversas enfermedades. Se˜ nor. me limpie y encienda. T´ u eres suave hartura del ´ anima. As´ ı que la santa comuni´ on retrae del mal y conforta en lo 96 97 Mt 15 Mt 15 98 Gen 8 . me renueve. que a t´ ı. Se˜ nor. Mi ´ anima desea recibir tu sagrado cuerpo. Ahora te deseo yo recibir con devoci´ on y reverencia. de manera que merezca yo como Zaqueo ser bendito de t´ ı y contado entre los hijos de Abraham. y mi coraz´ on desea ser unido contigo. deseo. meterte en mi casa. y sin tu visitaci´ on no puedo vivir. benign´ ısimo Jes´ us. dijiste 97: no quiero consentir que se vayan ayunos. y por la sacrat´ ısima comuni´ on. y desmayo. a m´ ı. luego al punto cae el hombre en lo peor. y recibirte para remedio de mi salud. Pues alegra. sin t´ ı no puedo ser. que tanto trabajo. Necesario es a m´ ı por cierto.

y si no buscase remedio tan grande? Y aunque no estoy aparejado para celebrar cada d´ ıa. Y si comulgando y celebrando soy tan negligente y tibio.171 bueno. oh bendita ´ anima. y desp´ ojame de la pesadumbre del cuerpo. la cual est´ a escondida en este Sacramento . Criador y vida de todos los esp´ ıritus. ¡Oh maravillosa voluntad de tu piedad para con nosotros que t´ u. y hartar su hambre con toda tu divinidad y humanidad! ¡Oh dichoso esp´ ıritu. y hacerme he participante de tanta gracia. porque todo lo que tienen de loar y de mirar. porque merezca llegar digna y devotamente a tu magn´ ıfico Sacramento. m´ as de amar que todo lo que se puede amar ni desear! ¡oh muy dulce amado m´ ıo! callen en tu presencia el cielo. cuya sabidur´ ıa no tiene cuento. y vis´ ıtame en tu salud. que acord´ andose muchas veces de su Dios. Se˜ nor Dios m´ ıo. yo trabajar´ e de recibir los misterios divinos en los tiempos convenibles. Se˜ nor Dios. Cap´ ıtulo IV C´ omo se conceden muchos bienes a los que devotamente comulgan. de la bondad de tu franqueza es. ¿qu´ e har´ ıa si no tomase tal medicina. que merece recibir con devoci´ on a t´ ı. tienes por bien de venir a una pobrecilla ´ anima. y nunca llegar´ an a tu hermosura. la tierra y todo su arreo. Se˜ nor Dios suyo. para que guste en tu esp´ ıritu suavidad. porque es una principal´ ısima consolaci´ on del ´ anima fiel en el tiempo de esta peregrinaci´ on. anticipa a tu siervo con bendiciones de tu dulzura. y ser lleno de gozo espiritual en tu recibimiento! ¡Oh cu´ an gran Se˜ nor recibe! ¡Oh cu´ an amado hu´ esped aposenta! ¡cu´ an alegre compa˜ nero acoge! ¡cu´ an fiel amigo acepta! ¡cu´ an hermoso y noble esposo abraza. Despierta mi coraz´ on en t´ ı. reciba devotamente a su amado.

porque conozcan . as´ ı como en fuente. recibidor de mi ´ anima. Salvador m´ ıo. Y pues quieres. ¿qu´ e puedo escudri˜ nar y entender de tan alt´ ısimo Sacramento? Se˜ nor. la virtud comenzada crece. y demando me sea dada una muy especial´ ısima gracia para que todo me derrita en t´ ı y rebose de amor. porque esto. que a´ un a sutileza ang´ elica exceden. De verdad. y por tu mandado vengo a t´ ı con esperanza y reverencia. Se˜ nor. dulc´ ısimo y suav´ ısimo Se˜ nor. porque los que antes de la comuni´ on se hab´ ıan sentido congojosos y sin devoci´ on. y de lo profundo de su propio desprecio los levantas a la esperanza de tu defensi´ on. muchos bienes has dado. No hay por cierto. y medicina de toda enfermedad espiritual. Alumbra tambi´ en mis ojos para que pueda mirar tan alto misterio. y esfu´ erzame para creerlo con firm´ ısima fe. Por cierto este alt´ ısmo y dign´ ısimo Sacramento es la salud del ´ anima y del cuerpo. reparador de la humana enfermedad. se hallan muy mejorados.172 muy cumplidamente. Y esto. obra tuya es. esfu´ erzase la esperanza. con ´ el se curan mis vicios. y que me junte a t´ ı en caridad. y que no cure m´ as de otra alguna consolaci´ on. en simplicidad de coraz´ on. refr´ enanse mis pasiones. es sagrada ordenaci´ on tuya. y creo verdaderamente que est´ as presente aqu´ ı en este santo Sacramento Dios y Hombre. dase mayor gracia. conf´ ırmase la fe. Que t´ u les infundes gran consuelo y fortaleza contra diversas tribulaciones. suplico a tu clemencia. que yo te reciba. despu´ es recreados con manjar y beber celestial. y con una nueva gracia los recreas y alumbras de dentro. haces as´ ı con tus escogidos. Pues yo. las tentaciones se vencen y disminuyen. y dador de toda consolaci´ on. enci´ endese la caridad y exti´ endese. ni se puede hallar alguno suficiente por s´ ı para entender cosas tan altas. y no humano poder. Se˜ nor. en buena y firme fe. y siempre das en este dulc´ ısmo Sacramento a los que aman cuando te reciben. pecador indigno. tierra y ceniza. y no invenci´ on de hombres. Dios m´ ıo.

y manifiestamente experimenten que no tienen nada de s´ ı. mediante la humilde comuni´ on de este Sacramento que da vida. para que a lo menos reciba de all´ ı alguna gotilla para refrigerar mi sed. y estoy atormentado con sudor de mi rostro y con dolor de coraz´ on: cargado estoy de pecados y combatido de tentaciones. duros e indevotos. Por tanto. pues tuviste por bien de 99 llamar a todos. trabajo. ni puedo abrasarme como los serafines. diciendo : venid a m´ ı todos los que trabaj´ ais y est´ ais cargados. 99 Mt 11 . Se˜ nor. fuente eres siempre llena y muy abundosa. Todo lo que me falta. no hay quien me libre y salve sino t´ u. si no me es l´ ıcito sacar del hinchimiento de la fuente. Rec´ ıbeme para honra y gloria de tu santo nombre.173 verdaderamente. y sientan la bondad y gracia que de t´ ı alcanzan: porque de s´ ı mismos merecen ser fr´ ıos. Se˜ nor. que crezca al afecto de mi devoci´ on con la continuaci´ on de este misterio. s´ uplelo t´ u benigna y graciosamente por m´ ı. Se˜ nor. trabajar´ e a lo menos de darme a la oraci´ on. alcanzan ser fervientes. y nunca desfallece. y yo os recrear´ e. pondr´ e siquiera mi boca al agujero de alg´ un ca˜ nito celestial. Yo. Y si no puedo del todo ser celestial. A t´ ı me encomiendo y todas mis cosas. buen Jes´ us. mas de t´ ı. no hay quien me valga. Salvador sant´ ısimo. Se˜ nor. para que me guardes y lleves a la vida eterna. Se˜ nor Dios Salvador m´ ıo. ¿Qui´ en llega con humildad a la fuente de la suavidad que no traiga algo de suavidad? ¿O qui´ en est´ a cerca de alg´ un gran fuego que no reciba alg´ un calor? Y t´ u. envuelto y agravado de muchas malas pasiones. ni beber hasta hartarme. Se˜ nor Dios Salvador m´ ıo. fuego que continuo arde. porque no me seque del todo. alegres y devotos. t´ u. que me aparejaste tu cuerpo y sangre en manjar y en beber: y ot´ orgame. y aparejar´ e mi coraz´ on a lo menos para buscar siquiera una peque˜ na centella del divino encendimiento.

mira c´ omo eres ordenado y consagrado para celebrar. Mira ahora que muy fielmente y con devoci´ on ofrezcas a Dios el sacrificio en su tiempo. y ha de dar a los otros ejemplo de buena vida: su conversaci´ on no ha de ser con los comunes ejercicios de los hombres. y coma el pan de los ´ angeles. El sacerdote vestido de las sagradas vestiduras tiene lugar de Cristo para rogar humilde . que a tu propio sentido o alguna se˜ nal visible. que s´ olo los sacerdotes ordenados en la Iglesia derechamente tienen poder de celebrar y consagrar el cuerpo de Jesucristo: y el sacerdote es ministro de Dios. qu´ e oficio te han encomendado por mano del obispo. no ser´ ıas digno de recibir. al cual est´ a sujeta cualquier cosa que quiere. Aunque tuvieses la pureza de los ´ angeles y la santidad de S. y usa de palabras de Dios. porque no cabe en humano merecimiento que el hombre consagre y trate el Sacramento de Cristo. El sacerdote debe ser adornado de todas virtudes. mas con mayor y m´ as estrecha caridad est´ as atado. Mira pues. ni tratar este Sant´ ısimo Sacramento. y le obedece a todo lo que mandare. mas con los ´ angeles en el cielo y con los perfectos en la tierra. Mira que no has aliviado tu carga. Y por eso con temor y gran reverencia debe el hombre llegar a este Sacramento.174 Cap´ ıtulo V De la dignidad del Sacramento y del estado sacerdotal. y a mayor perfecci´ on est´ as obligado. Y as´ ı m´ as debes creer a Dios Todopoderoso en este excelent´ ısimo Sacramento. Juan Bautista. por el mandamiento y ordenaci´ on de Dios. a los cuales es dado lo que no es concedido a los ´ angeles. sacerdote. mas Dios es all´ ı el principal autor y obrador invisible. y te conserves sin reprehensi´ on. Grande es este misterio y grande la dignidad de los sacerdotes.

consejero m´ ıo en las necesidades? Gu´ ıame por tu carrera derecha. La cruz lleva delante. porque si no me llego huyo la vida. y no cese de orar ni de ofrecerle el santo sacrificio hasta que merezca alcanzar gracia y misericordia. . y h´ allome confuso. Por cierto util´ ısimo es saber de qu´ e manera deba yo aparejar mi coraz´ on con reverencia y devoci´ on a t´ ı. Dios m´ ıo. Ante s´ ı en la casulla trae la cruz. cuando yo pienso tu dignidad y mi vileza. porque mire con cuidado las pisadas de Cristo. Cuando el sacerdote celebra honra a Dios y alegra a los ´ angeles. tengo gran temblor. Se˜ nor. y da reposo a los difuntos. Se˜ nor. y estudie de seguirle con fervor. edifica a la Iglesia y ayuda a los vivos. y ens´ en ˜ame alg´ un ejercicio convenible a la sagrada comuni´ on. y detr´ as la lleva. Detr´ as tambi´ en est´ a se˜ nalado de la cruz. ´ tiene la se˜ El nal de la cruz de Cristo ante s´ ı y tras de s´ ı. o para celebrar tan grande y divino sacrificio. porque sufra con paciencia por amor de Dios cualquiera adversidad o da˜ no que otros le hicieren. Cap´ ıtulo VI Preg´ untase qu´ e se debe hacer antes de la comuni´ on. para que de continuo tenga memoria de su pasi´ on. si indignamente me atrevo. caigo en ofensa.175 y devotamente a Dios por s´ ı y por todo el pueblo. y sepa que es medianero entre Dios y el pecador. porque llore sus pecados. y h´ acese particionero de todos los bienes. ¿Pues qu´ e har´ e. ayudador m´ ıo. porque llore por compasi´ on por los ajenos. para recibir saludablemente tu Sacramento.

importuno en las obras. Sobre todas cosas es necesario que el sacerdote de Dios llegue a celebrar. tan dormil´ on para las sagradas vigi- . gime y llora. indiscreto en hablar. de manera que no te quede cosa grave o te remuerda e impida de llegar libremente al Sacramento. tan ligero a la risa y a la desorden. con entera fe. mal sufrido en callar. tard´ ıo para trabajar. tan duro para llorar y arrepentirte. tan codicioso de tener muchas cosas. du´ elete y gime m´ as particularmente de todo tu coraz´ on. y con piadosa intenci´ on de la honra de Dios. tan encogido en dar. despierto para consejuelas. tan revuelto en vanas fantas´ ıas. tan mal guardado en los sentidos exteriores. tan vivo en las pasiones. Examina tu conciencia con diligencia. que a´ un eres tan vano y tan carnal y mundano. tan aparejado a flojedades y regalos de la carne. Y por los pecados y delitos que cada d´ ıa cometes. tan desordenado en el comer. tan remiso en abrazar las cosas bajas y despreciadas. tan inclinado a las cosas exteriores. presto para holgar. y al fervor. y seg´ un tu poder desc´ ubrela y acl´ arala con verdadera contrici´ on y humilde confesi´ on de tus pecados. tratar y recibir este Sacramento con grande humildad de coraz´ on y con devota reverencia. tan sordo a las palabras de nuestro Se˜ nor Dios. Ten aborrecimiento muy grande de todos tus pecados generalmente. y negligente a las interiores. y del prop´ osito de la enmienda. y avariento en tener. tan lleno de movimientos de concupiscencias. descompuesto en las costumbres. tan curioso a o´ ır nuevas y a ver cosas hermosas. y du´ elete con entera voluntad. tan perezoso al rigor. Y si hay disposici´ on confiesa a Dios todas tus miserias en lo secreto de tu coraz´ on.176 Cap´ ıtulo VII Del examen de la propia conciencia.

Cap´ ıtulo VIII Del ofrecimiento de Cristo en la cruz. muy presto distra´ ıdo. dice el Se˜ nor 100. que no hay ofrenda m´ as digna ni mayor sacrificio para quitar los pecados. muy presto para juzgar. As´ ı como yo me ofrec´ ı a m´ ı mismo por tus pecados a Dios Padre de mi voluntad. que es encomend´ andome a m´ ı tu cuerpo y tu ´ anima fielmente. y se arrepintiere verdaderamente. desnudo 100 Ez 33 . muy alegre en lo pr´ ospero y muy ca´ ıdo en lo adverso. porque no me acordar´ e m´ as de sus pecados. porque merezcas dignamente llegar a ofrecer el sacrificio. mas todos le ser´ an perdonados.177 lias. sin atenci´ on y negligente en decir las horas. prop´ on firm´ ısimamente de enmendar tu vida y mejorarla de continuo. Si el hombre hiciere lo que es en su mano. muy presto conmovido a ira. muy apresurado por acabarlas. que en la misa y en la comuni´ on ofrecerse a s´ ı mismo pura y enteramente en el sacrifico del Cuerpo de Cristo. cuantas veces viniere a m´ ı por perd´ on y gracia. como sacrificio perpetuo. que no quiero la muerte del pecador. Y despu´ es con total renunciaci´ on y entera voluntad ofrecerte a t´ ı mismo en honra de mi nombre en el altar de tu coraz´ on. proponiendo de continuo grandes cosas. vivo yo. mas que se convierta y viva. figuroso a reprender. muy tibio en celebrar. Confesados y llorados estos y otros defectos tuyos con dolor y descontento de tu propia flaqueza. extendidas las manos en la cruz. seco y sin l´ agrimas en comulgar. muy presuroso. recibir saludablemente el Sacramento de mi cuerpo. y de la propia renunciaci´ on. aparejado para dar enojos. muy tarde o nunca bien recogido. y nunca poni´ endolas en efecto.

178 el cuerpo. y tambi´ en d´ ı todo mi cuerpo y sangre en manjar por ser todo tuyo. Por eso ante todas tus obras haz ofrecimiento voluntario de t´ ı mismo en mis manos. ofrecer a t´ ı mismo de toda voluntad a m´ ı en sarificio puro y santo cada d´ ıa en la misa con todas tus fuerzas y deseos. As´ ı como no te bastar´ an a t´ ı todas las cosas sin m´ ı. ¿Qu´ e otra cosa m´ as quiero de t´ ı. y quedar tuyo para siempre: Se˜ nor. y yo deseo ofrecerme a t´ ı de mi voluntad. y ser´ a muy acepto tu sacrificio. sino que estudies de renunciarte del todo en m´ ı? Cualquier cosa que me das. y no te ofreces muy de gana a mi voluntad. no me curo de ello. y rogarle por todos. Por eso si t´ u deseas ser mi disc´ ıpulo. Ya ves como yo me ofrec´ ı todo al Padre por t´ ı. Por eso hay tan pocos alumbrados y libres de dentro. ni ser´ a entre nosotros entera uni´ on. que no puede ser mi disc´ ıpulo el que no renunciare todas las cosas. no es cumplida ofrenda. porque no quiero tu don. as´ ı debes t´ u cuanto m´ as entra˜ nablemente puedes. porque no saben del todo negarse a s´ ı mismos 101. en tanto que no me quedaba cosa que todo no pasase en sacrificio para aplacar al Padre. sin t´ ı. as´ ı no puede agradar a m´ ı cuanto me ofreces sin t´ ı. con sencillo coraz´ on me ofrezco yo a t´ ı por siervo 101 Luc 14 . si quieres alcanzar libertad y gracia. y que t´ u quedases enteramente m´ ıo: mas si te est´ as en t´ ı mismo. tuyo es todo lo que est´ a en el cielo y en la tierra. ofr´ ecete a t´ ı mismo con todos tus deseos. Cap´ ıtulo IX Que debemos ofrecernos a Dios con todas nuestras cosas. Esta es mi firme sentencia. sino a t´ ı. Ofr´ ecete a m´ ı. Se˜ nor. y date todo por m´ ı.

que amansa tu ira. Y ru´ egote. Todos mis pecados me descontentan mucho. y de todos mis conocidos. y levant´ andome por tu bondad al beso santo de la paz. Oh Dios m´ ıo. Se˜ nor. los enciendas todos juntamente. Se˜ nor. y no seg´ un mi malicia. aunque son muy pocos e imperfectos. Tambi´ en te ofrezco. que est´ an presentes invisiblemente. aparejado estoy a hacer penitencia y satisfacci´ on con todo mi poder. y de todos los que desearon y pidieron que yo orase o dijese misa por ellos y por todos los suyos. Rec´ ıbeme con este santo sacrificio de tu precios´ ısimo cuerpo. perdona mis pecados por tu santo nombre: salva mi ´ anima. todos mis bienes. hermanos. ofr´ ezcote todos mis pecados y delitos. y cuanto yo viviere me pesar´ a mucho. lleves a muy bienaventurado y loable fin. yo me renuncio en tus manos: haz conmigo tu bondad. que redimiste por tu preciosa sangre. y no quiero mas cometerlos: p´ esame de ellos. vivos o difuntos. Y tambi´ en te ofrezco todos los santos deseos de los devotos. hombrecillo in´ util y perezoso. perdon´ andome plenamente. Se˜ nor. que te ofrezco hoy en presencia de los ´ angeles. porque todos sientan el gran favor de . y limpies mi conciencia de todo pecado.179 perpetuo en servicio y sacrificio de perpetuo loor. sino confesarlos humildemente. y traigas siempre a perfecci´ on. y aceptos. yo me pongo en tu misericordia. y los hagas agradables a t´ ı. o me restituyas la gracia que yo perd´ ı pecando. y los quemes con el fuego de tu caridad. y a m´ ı. y quites todas las mancillas de mis pecados. llorando y rogando a tu misericordia sin cesar? Ru´ egote que me oigas con misericordia aqu´ ı donde estoy delante de t´ ı. ¿Qu´ e puedo yo hacer por mis pecados. Se˜ nor. amigos y parientes. Se˜ nor. para que t´ u. cuantos yo comet´ ı delante de t´ ı y de tus ´ angeles desde el d´ ıa que comenc´ e a pecar hasta hoy: todos los pongo sobre tu altar. y de todos cuantos han hecho bien a m´ ı y a otros por tu amor. que sea para salud m´ ıa y de todo el pueblo. todas las necesidades de mis padres. para que t´ u los enmiendes y santifiques. Ves aqu´ ı.

habed misericordia y piedad de los que te la demandan. y te den por todo alt´ ısimas gracias y crecidos loores. especialmente por los que en algo me han da˜ nado. El enemigo sabiendo el grand´ ısimo fruto y remedio que est´ a en la sagrada comuni´ on. seg´ un que . ira y contienda. y de tu consolaci´ on y defensi´ on. porque puedas ser curado de tus pasiones y vicios. Porque t´ u. Muy a menudo debes recurrir a la fuente de la gracia y de la divina misericordia. por ignorancia o a sabiendas. todo deseo de venganza. enojado. de toda tribulaci´ on y mal. afrent´ e y escandalic´ e. Aparta. porque luego que algunos se disponen a la sagrada comuni´ on padecen peores tentaciones de satan´ as que antes. as´ ı por obra como de palabra. y librados de todo peligro. Cap´ ıtulo X No se debe dejar ligeramente la sagrada comuni´ on.180 tu gracia. de nuestros corazones toda sospecha. Se˜ nor. que seamos dignos de gozar tu gracia. y toda cosa que pueda estorbar la caridad y disminuir el amor del pr´ ojimo. y por todos los que yo alguna vez enoj´ e. Se˜ nor. nos perdones a todos juntamente nuestros pecados y las ofensas que hacemos unos a otros. y turb´ e y agravi´ e. Se˜ nor. porque el esp´ ıritu maligno. sean muy alegres. y merezcas ser hecho m´ as fuerte y m´ as despierto contra todas las tentaciones y enga˜ nos del diablo. y haz que seamos tales. trabaja por todas las v´ ıas que ´ el puede estorbarla a los fieles y devotos cristianos. Tambi´ en te ofrezco estas oraciones y sacrificios agradables. afrentado o vituperado. y a la fuente de la bondad y de toda la limpieza. y que aprovechemos para la vida eterna. Da tu gracia a los necesitados.

Antes da˜ na mucho dilatar la comuni´ on largo tiempo. mas confi´ esate luego. Por eso haz en esto lo que aconsejan los sabios. Mas no debemos cuidar de sus astucias y fantas´ ıas. ¡Ay dolor! que algunos tibios y desordenados dilatan muy de grado 102 Job 2 . escupe presto la ponzo˜ na. y la gran confianza de confesarse. y destruyen la devoci´ on del ´ anima. que no hace al caso estar largo tiempo con cuidado envuelto en tribulaciones. porque es causa de estarse el hombre ocupado en grave torpeza. por m´ as torpes y espantosas que sean. mas quebrarlas todas en su cabeza. y hallarte has mejor que si mucho tiempo lo dilatares. ¿Qu´ e aprovecha dilatar mucho la confesi´ on o la sagrada comuni´ on? L´ ımpiate en el principio. y por los estorbos cotidianos apartarte de las cosas divinas. y estar´ as m´ as inh´ abil. p´ ıdele perd´ on con humildad. y no se debe dejar la sagrada comuni´ on por todas las malicias y turbaciones que levantare. porque as´ ı disminuya su afecto. y si t´ u has ofendido a alguno. o para hacerlos muy temerosos y dudosos. y perdona de buena voluntad las ofensas que te han hecho. y deja la ansia y escr´ upulo. y as´ ı te estorbar´ as mucho tiempo. ma˜ nana te puede acaecer otra mayor. o dejen del todo la comuni´ on. No dejes la sagrada comuni´ on por alguna peque˜ nuela tribulaci´ on o pesadumbre. Muchas veces tambi´ en estorba para alcanzar devoci´ on la demasiada ansia de tenerla. o acos´ andolos les quite la confianza. y as´ ı Dios te perdonar´ a de buena gana. y burlar de ´ el. Por eso lo m´ as presto que pudieres sacude la pereza y pesadumbre. viene entre los hijos de Dios para turbarlos con su acostumbrada malicia.181 se escribe en Job 102. para que de esta manera. porque estas cosas impiden la gracia de Dios. o lleguen a ella tibios y sin fervor. toma de presto el remedio. Si hoy lo dejas por alguna ocasi´ on. y procurar de despreciar al desventurado.

deseoso de hacerlo as´ ı que le conviniese. y as´ ı no carecer´ a del fruto del Sacramento. o cuando le fuere la costumbre.182 la confesi´ on. ni acelerado en celebrar. cuantas se acuerda devotamente del misterio de la encarnaci´ on de nuestro Se˜ nor Jesucristo y de su precios´ ısima pasi´ on. tenga siempre buena voluntad. Porque todo hombre devoto puede comulgar cada d´ ıa y cada hora espiritualmente. y conf´ ormate con los de tu conversaci´ on. y devota intenci´ on de comulgar. de loar es por la reverencia. muchas veces se hallar´ a mal aparejado. m´ as sigue la v´ ıa com´ un seg´ un la ´ orden de los mayores. no los enojes. y hacer lo que en s´ ı es. Mas el que no se apareja en otro tiempo. sino para la fiesta. Mas cuando fuere leg´ ıtimamente impedido. nuestro Se˜ nor ayudar´ a a su deseo por la buena voluntad. No seas muy prolijo. por no ser obligados a guardarse con mayor cuidado. mas guarda una buena manera. . debe despertarse. mas si poco a poco le entrare la tibieza. oh cu´ an poco amor divino tienen los que tan f´ acilmente dejan la sagrada comuni´ on! ¡Cu´ an bienaventurado es y cu´ an agradable a Dios el que vive tan bien. Y m´ as se debe mover a ello por loor y honra de Dios. mas en ciertos d´ ıas. y no fuese notado! Si alguno se abstiene algunas veces por humildad o por alguna cosa leg´ ıtima. ¡Oh cu´ an poca caridad. que cada d´ ıa est´ a aparejado a comulgar. y con tanta puridad guarda su conciencia. y desean alargar la sagrada comuni´ on. oh cu´ an flaca devoci´ on. Porque tantas veces comulga secretamente. Bienaventurado el que se ofrece a Dios en entero sacrificio cuantas veces celebra o comulga. y se enciende en su divino amor. que por buscar su propia consolaci´ on. y es recreado invisiblemente. y m´ as debes mirar el aprovechamiento de los otros que tu propia devoci´ on y deseo. en el tiempo ordenado debe recibir el Sacramento del cuerpo de nuestro Redentor Jesucristo con amorosa reverencia. la cual ´ el mira especialmente.

Ya tengo y adoro verdaderamente aqu´ ı a quien adoran los ´ angeles en el cielo. ¡Oh dulc´ ısimo Jes´ us. gustan al Verbo Divino encarnado. ni todo el mundo podr´ ıa sufrir el resplandor de la gloria de tu Majestad. pues gozan sin fin en la presencia divina. Convi´ eneme aqu´ ı contentarme con la lumbre de la fe verdadera. porque no podr´ ıan mis ojos sufrir de mirarte en tu propia y divina claridad. que est´ an en la eterna bienaventuranza y en la gloria celestial. Cuando viniere lo que es perfecto cesar´ a el uso de los sacramentos.183 Cap´ ıtulo XI El cuerpo de Jesucristo y la Sagrada Escritura son muy necesarios al ´ anima fiel. contemplando cara a cara su gloria. mas ahora en fe. en el cual no se da a comer otra cosa sino a t´ ı. Y as´ ı en esconderte en el Sacramento. y andar en ella hasta que amanezca el d´ ıa de la claridad eterna. transformados de claridad en claridad en el abismo de la Deidad. que eres u ´nico. Se˜ nor. todo mi coraz´ on se deb´ ıa encender y llorar de gozo: porque en este Sacramento yo te tengo presente verdaderamente. cu´ anta es la dulzura del ´ anima devota. y ellos en clara vista sin velo. s´ olo amado suyo. y permanece para siempre. como la piadosa Magdalena! ¿Mas d´ onde est´ a ahora esta devoci´ on? ¿ad´ onde est´ a el copioso derramamiento de l´ agrimas santas? Por cierto. que fue en el principio. que come contigo en tu convite. y se vayan las sombras de las figuras. . aunque cubierto debajo de otra especie. muy deseado sobre todos los deseos de su coraz´ on! ¡Cu´ anto dulce ser´ ıa a m´ ı en tu presencia con todas mis entra˜ nas derramar l´ agrimas. y regar con ellas tus sagrados pies. Porque los santos y bienaventurados y perfectos. en presencia de tus santos ´ angeles. has tenido respeto a la mi gran flaqueza. no han menester medicina de sacramentos.

cualquier placer. y adonde llegaron fielmente por tu gracia. En tanto andar´ e en fe. y sujetarme a t´ ı en todos mis deseos. a quien deseo contemplar eternalmente. lo que esperaron. Tambi´ en tengo santos libros. Por eso convi´ eneme tener mucha paciencia. donde est´ a el Santo de los santos. que contiene la sagrada doctrina. confortado con los ejemplos de los satnos. se me torna en grave enojo. no estimo en nada cuanto en el mundo veo y oigo. ni criatura alguna dar descanso. tengo yo confianza de llegar. y nos lleva firmemente hasta el secreto del velo. Porque tus santos. As´ ı pues me diste como a enfermo tu sagrado cuerpo para recreaci´ on del ´ anima y del cuerpo. por la mesa de la santa doctrina que nos administraste por tus santos siervos los profetas y ap´ ostoles. y sobre todo el cuerpo sant´ ısimo tuyo por singular remedio y refugio. que es el cuerpo precios´ ısimo de Cristo: la otra es de la ley divina. donde est´ a el pan santo. Gracias . creo yo. que ahora gozan contigo en tu reino. T´ u.184 Acord´ andome de estas maravillas. y tu Sacramento es pan de vida. detenido en la c´ arcel de este cuerpo. Y conozco que tengo grand´ ısima necesidad en esta vida de dos cosas. Tambi´ en ´ estas se pueden decir dos mesas puestas en el sagrario de la santa iglesia de una parte y de otra. sin las cuales no las podr´ ıa sufrir. eres testigo que cosa alguna no me puede consolar. Se˜ nor Jes´ us. y pusiste para guiar mis pasos una candela. Sin estas dos cosas yo no podr´ ıa vivir bien. que es tu palabra. sino t´ u. Dios m´ ıo. porque la palabra de tu boca luz es del ´ anima. y por los otros doctores. espero. y ense˜ na la recta fe. La una mesa es el santo altar. luz de la eterna luz. Lo que ellos creyeron. que son para consolaci´ on y espejo de la vida. aunque sea espiritual. que son: mantenimiento y lumbre. Gracias te hago. Porque en tanto que no veo claramente a mi Se˜ nor Dios en su gloria. Dios m´ ıo. Mas esto no se puede hacer en tanto que dura la carne mortal. cuando en este mundo viv´ ıan esperaban en fe y grande paciencia la venida de tu gloria.

Criador y Redentro de los hombre. cu´ an pura la boca. pues miran el cuerpo de Cristo. y tenerlo en sus manos. aunque con mayor suavidad. ¡Oh cu´ an grande y venerable es el oficio de los sacerdotes. . que yo. porque podamos de aqu´ ı adelante servirte con mayor fervor en esp´ ıritu de humildad y prop´ osito de buena voluntad. y comen con nosotros los santos ´ angeles. y bendecirlo con sus labios. que para declarar a todo el mundo tu claridad. pues tan continuamente recibe el Sacramento de Cristo. pues suelen tocar al Criador del cielo y de la tierra. y mostrarlo a otros! ¡Oh cu´ an limpias deben estar aquellas manos. ot´ organos llorar dignamente los males que habemos hecho. Las manos han de ser puras y lavantadas al cielo por oraci´ on. Oh Dios todopoderoso.185 te hago. para que los que recibimos el oficio sacerdotal. cu´ an sin mancilla el coraz´ on del sacerdote. ay´ udenos tu gracia. sino tu sant´ ısimo cuerpo y sangre. y recibirlo ocn su propia boca. Y si no nos podemos conservar en tanta inocencia de vida como debemos. en el cual est´ an todos los deleites del para´ ıso. donde tantas veces entre el Hacedor de la pureza! De la boca del sacerdote no debe salir palabra que no sea santa y honesta. A los sacerdotes especialmente se dice en la ley: sed santos. Sus ojos han de ser simples y castos. Santo soy. podamos digna y devotamente servirte con buena conciencia en toda pureza. aparejaste tu gran cena. vuestro Se˜ nor y vuestro Dios. a los cuales es otorgado consagrar el Se˜ nor de la Majestad con palabras santas. embriag´ andolos con el c´ aliz de la salud. cu´ an santo el cuerpo. para alegrar a todos los fieles con el sagrado convite. en la cual diste a comer no el cordero figurativo.

Haz lo que es en t´ ı. No vienes t´ u a santificarme a m´ ı. te sientes muy seco. Yo soy amador de pureza.186 Cap´ ıtulo XII D´ ebese aparejar con grand´ ısima diligencia el que ha de recibir a Cristo. y con mucha diligencia. y limpia la morada de tu coraz´ on. aunque un a˜ no entero te aparejes. Mas s´ abete que no puedes cumplir este aparejo con el m´ erito de tus obras. sino humill´ andose agradecerlo. llama y no ceses hasta que merezcas recibir una migaja. limpia de t´ ı la vieja levadura. contin´ ua la oraci´ on. Cuando yo te doy gracia de devoci´ on. T´ u me has menester a m´ ı. Asi´ entate como p´ ajaro solitario en el tejado. y all´ ı es el lugar de mi descanso. desecha de t´ ı todo el mundo y todo el ruido de los vicios. ni por necesidad. no porque eres digno. Yo soy el que te llam´ e. y dador de toda santidad. como si un pobre fuese llamado a la mesa de un rico. Cualquier persona que ama a otra apareja buen lugar y muy aderezado para recibirlo. da gracias a Dios. y me quede contigo. que no yo a t´ ı. da gemidos. no por manera de costumbre. mas con temor y reverencia y amor recibie el cuerpo del Se˜ nor Dios tuyo. que tiene por bien de venir a t´ ı. y piensa tus pecados en amargura de tu ´ anima. yo busco el coraz´ on puro. y har´ e contigo la pascua con mis disc´ ıpulos. ven y rec´ ıbeme. mas porque hubo misericordia de t´ ı. bien aderezado. y el que mand´ e que se hiciese as´ ı: yo suplir´ e lo que te falta. mas yo . y no tratases otra cosa en tu ´ anima. Si quieres que venga a t´ ı. y no tuviese otra cosa para pagar el beneficio. Y si no tienes devoci´ on. o una gota de saludable gracia. Porque en esto se conoce el amor del que hospeda al amado. mas por sola mi piedad y gracia se te permite llegar a mi mesa. Apar´ ejame un palacio grande.

pues tienes al que todo el mundo no te puede quitar. apareja continuamente con toda diligencia tu coraz´ on. No desprecies esta gracia. Que de aqu´ ı viene hacerse el hombre muy indispuesto. y conversar un fiel amigo con otro? Esto os ruego. de manera que ya no vivas m´ as en t´ ı. y all´ ı goza de tu Dios. y que ya ninguno me desprecie. en t´ ı. y rec´ ogete a alg´ un lugar secreto. y yo a t´ ı. sino en m´ ı. Y tambi´ en conviene que te aparejes a la devoci´ on y sosiego.187 a santificarte y mejorarte. ¿qui´ en me dar´ a que te halle s´ olo. que sea unido todo a t´ ı. porque la buena guarda despu´ es es muy mejor aparejo para alcanzar otra vez mayor gracia. y aparta ya mi coraz´ on de todo lo criado. y que t´ u seas en m´ ı. y te goce como mi ´ anima desea. por desordenarse y derramarse luego en los placeres exteriores. sin ning´ un cuidado. Se˜ nor. y que . Cap´ ıtulo XIII C´ omo el ´ anima devota con todo su coraz´ on debe desear la uni´ on de Cristo en el Sacramento. y te abra todo mi coraz´ on. Ni se debe tener menor guarda despu´ es. para que recibas nueva gracia. que el devoto aparejo primero. ¡Oh Se˜ nor Dios m´ ıo! ¿cu´ ando estar´ e todo unido contigo y absorto en t´ ı. no s´ olo antes de la comuni´ on. Yo soy a quien del todo te debes dar. ni criatura alguna me mueva. mas t´ u s´ olo me hables. T´ u vienes para que seas por m´ ı santificado y unido conmigo. y recibe dentro de t´ ı tu amado. y que por la sagrada comuni´ on y por la frrecuencia del celebrar aprenda m´ as a gustar cosas celestiales y eternas. y de nuevo te enciendas para mejor perfecci´ on. y yo. como suele hablar el amado a su amado. y del todo olvidado de m´ ı. Gu´ ardate de hablar mucho. Se˜ nor. y esto deseo. mas que te conserves y guardes en ella despu´ es de recibido el Sant´ ısimo Sacramento.

de mantener tus hijos del pan suav´ ısimo que desciende del cielo. oh amor sin medida. como t´ u. a la cual entra Dios a apacentar de su gloriosa carne? ¡Oh inexplicable gracia. yo quiero estar contigo. para mostrar tu dulzura. para que se junte a ´ el entra˜ nablemente. fuera de t´ ı todo es trabajo y dolor y miseria infinita. con el cual desea morar mi ´ anima todos los d´ ıas de su vida. cu´ an suave es tu esp´ ıritu. que tienes por bien. Verdaderamente t´ u eres Dios escondido. Dios nuestro. Verdaderamente t´ u eres muy pac´ ıfico: en t´ ı est´ a la suma paz y la verdadera holganza. a los cuales te das. Esto es todo mi deseo. que tenga sus dioses tan cerca de s´ ı. ¿Qu´ e gente hay alguna nobil´ ısima. Verdaderamente no hay otra naci´ on tan grande. escogido en muchos millares. como es el pueblo cristiano? ¿o qu´ e criatura hay debajo del cielo tan amada. Oh Se˜ nor. y tu consejo no es con los malos. que mi coraz´ on est´ e unido contigo. como el ´ anima devota. que yo de buena voluntad quiero estar contigo. est´ as cerca de tus fieles. Entonces me dir´ a´ el: si t´ u quieres estar conmigo. Entonces se alegrar´ an todas mis entra˜ nas cuando mi ´ anima fuere unida perfectamente a Dios. para que te coman y gocen con gozo continuo. y para que levanten su coraz´ on en el cielo. oh maravillosa bondad. mas con los humildes y sencillos es tu habla.188 as´ ı estemos juntos en uno? Verdaderamente t´ u eres mi amado. Y yo le responder´ e: Se˜ nor. dado singularmente al hombre! ¿Qu´ e dar´ e yo al Se˜ nor por esta gracia y caridad tan grande? No hay cosa que m´ as agradable le pueda yo dar que es mi coraz´ on todo entero. ten por bien de quedarte conmigo. .

ni soy llevado ni aficionado del vivo amor. suspiraban con todas sus entra˜ nas a t´ ı. sino recibiendo tu cuerpo con toda alegr´ ıa y deseo espiritual. los cuales del gran deseo de la comuni´ on y del amor que sent´ ıan en el coraz´ on. quedo muy confuso y avergonzado en m´ ı. Otorga a este tu pobre mendigo. cu´ an grande es la multitud de tu dulzura. como fueron muchos devotos. fuente viva. que tienes escondida para los que te temen! Cuando me acuerdo de algunos devotos de tu Sacramento. ¡Oh Se˜ nor 103. y la caridad ya encendida perfectamente con la experiencia del man´ a celestial nunca desmaye ni cese. no pudieron detener las l´ agrimas. no pudiendo templar ni hartar su hambre de otra manera. porque mi fe se haga m´ as fuerte. ¡Oh cu´ an lejos est´ a de m´ ı muchas veces tal afecci´ on y devoci´ on. sentir en la sagrada comuni´ on una poca de afecci´ on entra˜ nable de tu amor.189 Cap´ ıtulo XIV Del encendido deseo de algunos devotos a la sagrada comuni´ on del cuerpo de Cristo. que llegan a ´ el con gran devoci´ on y afecto. siquiera alguna vez. dulce y benigno. 103 Sal 30 . y la esperanza de tu bondad crezca. pues su coraz´ on arde en ellos tan vivamente porque Jes´ us anda con ellos. Dios m´ ıo. no del cuerpo. buen Jes´ us. Se˜ nor y Dios m´ ıo. ¡Oh verdadera y ardiente fe la de aquestos! la cual es manifiesta prueba de tu sagrada presencia. y me hallo tan seco y sin dulzura de coraz´ on. y tan grande amor y fervor! S´ eme piadoso. Porque estos verdaderamente conocen a su Se˜ nor en el partir del pan. y que no estoy enteramente encendido ante t´ ı. mas con la boca del coraz´ on. que llego tan fr´ ıo y tan tibio a tu altar y a la mesa de la sagrada comuni´ on.

Convi´ enete buscar con diligencia la gracia de la devoci´ on. Cap´ ıtulo XV La gracia de la devoci´ on con la humildad y propia renunciaci´ on se alcanza. Y cuando no te es otorgada. Se˜ nor. ni te entristezcas demasiadamente. Tambi´ en da algunas veces en fin de la oraci´ on lo que al principio dilat´ o de dar. guardarla humildemente.190 Por cierto. poderosa es tu misericordia para concederme esta gracia tan deseada. Se˜ nor. lo que tanto bien . y la esconde (si poco se debe decir. Y aunque yo no estoy con tan encendido deseo como tus especiales devotos. y me cuentes en su santa compa˜ n´ ıa. especialmente cuando poca o ninguna devoci´ on sientes de dentro. cuando t´ u. mas no te caigas del todo. recibirla con alegr´ ıa. o te fuere quitada secretamente. echa la culpa a t´ ı y a tus pecados. Dios da muchas veces en un momento lo que neg´ o en largo tiempo. y encomendar a Dios el tiempo y la manera de la soberana visitaci´ on hasta que venga. Algunas veces peque˜ na cosa es la que impide la gracia. pedirla sin cesar. rogando a tu Majestad me hagas particionero de todos tus fervientes amadores. obrar diligentemente con ella. y visitarme muy piadosamente en esp´ ıritu de abrasado amor. Si la gracia de continuo nos fuese dada y otorgada siempre a nuestro querer. esperarla con paciencia y buena confianza. no dejo yo mediante tu gracia de desear tener aquellos sus grandes y encendidos deseos. D´ ebeste humillar. y no mucho. Por eso en buena esperanza y humilde paciencia se debe esperar la gracia de la devoci´ on. no la podr´ ıa bien sufrir el hombre flaco. tuvieres por bien de hacerme esta merced.

y ´ no ha recibido su ´ anima en vano. tendr´ as lo que pediste. porque no habr´ a cosa que tan bien te sepa. sea poco o sea mucho. y ensancharse ha su coraz´ on en s´ ı mismo. A t´ ı vengo por remedio. en cu´ antos males y vicios estoy ca´ ıdo. y pedirle su gracia. y m´ as copiosamente entra. y la necesidad que padezco. y m´ as alto levanta el coraz´ on ya libre. mas del todo te pusieres en ´ el. hallarte has unido y sosegado. y´ el se puso del todo en su mano para siempre. porque nuestro Se˜ nor da su bendici´ on donde halla vasos vac´ ıos. y maravillarse ha. Oh dulc´ ısimo y muy amado Se˜ nor. estar´ a muy dispuesto y digno de recibir la divina gracia y el don de la devoci´ on. Este cuando recibe la sagrada comuni´ on merece la singular gracia de la divina uni´ on. porque la mano del Se˜ nor es con ´ el. Luego que te dieres a Dios en todo tu coraz´ on. t´ u sabes mi enfermedad. y no buscares esto ni aquello por tu querer. turbado y ensuciado. tentado. Y cuanto m´ as perfectamente alguno renunciare las cosas bajas. . y se despojare de todo amor o desamor desordenado de cualquiera cosa criada. a quien yo deseo ahora recibir devotamente. Entonces ver´ a y abundar´ a. mas a la gloria y honra de Dios. Mas si perfectamente vencieres lo que estorba. y fuere muerto a s´ ı mismo por el propio desprecio. Cap´ ıtulo XVI C´ omo se han de manifestar a Cristo nuestras necesidades.191 estorba). como el buen contentamiento de la divina bondad. tanto m´ as presto viene la gracia. Pues cualquiera que levantare su intenci´ on a Dios con sencillo coraz´ on. porque no mira a su propia devoci´ on y consolaci´ on. De esta manera ser´ a bendito el hombre que busca a Dios en todo su coraz´ on. cu´ antas veces soy agravado.

amor que limpia los corazones y alumbra los entendimientos! Cap´ ıtulo XVII Del abrasado amor y del grande afecto de recibir a Cristo. partirme de t´ ı ayuno y seco. cu´ an pobre soy en virtudes. mas obra conmigo piadosamente. mi dulzura y todo mi bien. T´ u s´ olo. pues t´ u eres fuego que siempre arde y nunca cesa. y que s´ olo me puedes consolar. T´ u sabes mejor que ninguno lo que me falta. pidiendo gracia y misericordia. Se˜ nor. Se˜ nor. todo lo criado en menosprecio y olvido. mi amor. hablo. a quien son manifiestos todos los secretos de mi coraz´ on. para que sea hecho un esp´ ıritu contigo por la gracia de la uni´ on interior y por derretimiento de tu abrasado amor! No me consientas. alumbra mi ceguedad con la claridad de tu presencia: vu´ elveme todo lo terreno en amargura. y perfectamente ayudar. Se˜ nor. Harta. que t´ u s´ olo eres mi manjar. ¡Qu´ e maravillosamente con tus santos. Veisme aqu´ ı delante de t´ ı pobre y desnudo. todo lo contrario y pesado en paciencia. y me abrasases y mudases en t´ ı. Levanta. como lo has hecho muchas veces maravillosamente con tus santos. desde ahora me seas dulce para siempre. a este tu hambriento mendigo: enciende mi fragilidad con el fuego de tu amor. mi coraz´ on a t´ ı en el cielo. y no me dejes vaguear por la tierra. Qu´ e maravilla si todo yo estuviese hecho fuego por t´ ı. que sabes todas las cosas. Oraci´ on para antes de recibirle . Se˜ nor.192 a t´ ı demando consolaci´ on y alivio. ¡Oh si me encendiese del todo en tu presencia. Se˜ nor. mi gozo. y desfalleciese en m´ ı. A t´ ı.

bienaventuranza que nunca se acaba. y despu´ es mir´ andote cuando andabas entre los hombres. reverencia. con tal agradecimiento. Pues as´ ı. yo te doy y ofrezco a t´ ı los excesivos gozos de 104 105 Lc 1 Jn 3 . al´ egrase con gozo por la voz del Esposo. esperanza y puridad te deseo recibir hoy como te recibi´ o y dese´ o tu sant´ ısima Madre la gloriosa Virgen Mar´ ıa. como si todos aquellos inflamados deseos yo s´ olo tuviese. Se˜ nor Dios. Oh Dios m´ ıo. Se˜ nor. Criador m´ ıo. yo deseo ser inflamado de grandes y sagrados deseos. y a´ un cuanto puede el ´ anima piadosa concebir y desear. con tal fe. Y aunque yo sea indigno de tener todos aquellos sentimientos devotos. mas ofr´ ezcote yo todo el amor de mi coraz´ on muy graciosamente. loor y honor. Redentor m´ ıo. como muchos santos y devotas personas te desearon en la comuni´ on. con suma devoci´ on. Se˜ nor. que te agradaron muy mucho en la santidad de su vida. estando a´ un en las entra˜ nas de su madre. con mucha humildad y devoci´ on dec´ ıa 105: el amigo del Esposo que est´ a con ´ el y le oye. con tal afecto. excelent´ ısimo entre todos los santos. con todo mi afecto te deseo yo recibir. todo mi bien. con humilde devoci´ on res104 pondi´ o : he aqu´ ı la sierva del Se˜ nor. dignidad y amor. con abrasado amor. todo te lo doy y ofrezco con humild´ ısima reverencia y con entra˜ nable fervor.193 Oh Se˜ nor. No deseo guardar cosa para m´ ı. Juan Bautista. sino sacrificarme a m´ ı y a todas mis cosas a t´ ı de muy buen coraz´ on y voluntad. cuando al ´ angel que la dijo el misterio de la Encarnaci´ on. y tuvieron devoci´ on ardent´ ısima. h´ agase en m´ ı seg´ un tu palabra. Y como el bendito mesajero tuyo. y presentarme a t´ ı de todo coraz´ on. yo te deseo recibir con muy mayor deseo y muy m´ as digna reverencia que ninguno de los santos jam´ as tuvo ni pudo sentir. amor eterno. en tu presencia lleno de alegr´ ıa se goz´ o con gozo del Esp´ ıritu Santo. Por eso.

sino humilde imitador de Cristo. hallar gracia y misericordia cerca de t´ ı todos los que devotamente celebran tu Sant´ ısimo Sacramento. para que seas por todos dignamente loado.194 todos los devotos corazones. y fueren maravillosamente consolados y recreados. y te deseo ofrecer cada d´ ıa y cada momento. y con entera fe lo reciben: y cuando hubieren gozado de la devoci´ on y uni´ on deseada. recibe mis votos y deseos de darte infinito loor y cumplida bendici´ on: los cuales just´ ısimamente te son debidos seg´ un la multitud de tu inefable grandeza. y se partieren de la mesa celestial. si no quieres ser sumido en el abismo de las dudas. todos los pueblos y las generaciones y lenguas. los excesos mentales. y magnifiquen tu dulc´ ısimo y santo nombre con grande alegr´ ıa e inflamada devoci´ on. Cap´ ıtulo XVIII No sea el hombre curioso escudri˜ nador del Sacramento. las viv´ ısimas afecciones. humillando su sentido a la sagrada fe. Se˜ nor Dios m´ ıo. 25 . y par siempre glorificado. pobre pecador. Merezcan. que te alaben y te den gracias juntamente conmigo. y que se pueden celebrar por toda criatura en el cielo y en la tierra. Esto te ofrezco hoy. Al´ abente. Se˜ nor. las soberanas iluminaciones. El 106 que es escudri˜ nador de la Majes106 Prov. y convido y ruego con todo mi afecto a todos los esp´ ıritus celestiales y a todos tus fieles. yo les ruego que se acuerden de m´ ı. por m´ ı y por todos mis encomendados. las celestiales visiones. Mira que te guardes mucho escudri˜ nar in´ util y curiosamente este profund´ ısimo Sacramento. con todas las virtudes y loores celebradas. Se˜ nor.

ni profundidad de los misterios de Dios. y se descubre a los humildes. y no ir delante de ella. ni quebrarla. Dios no te enga˜ na. y esconde la gracia a los curiosos y soberbios. La raz´ on humana flaca es. mas la fe verdadera no puede ser enga˜ nada. El que se cree a s´ ı mismo. ni alcanza tu rudo entendimiento e ingenio las cosas que est´ an debajo de t´ ı. que est´ a siempre aparejada a ser ense˜ nada. no alteza de entendimiento. porque el demonio no tienta a los infieles y pecadores. Algunos son gravemente tentados de la fe del Sacramento. obran secretamente en este . Cree a las palabras de Dios. No cuides ni disputes con tus pensamientos. Pues anda con sencilla y cierta fe. y llega al Sant´ ısimo Sacramento con humilde reverencia. mas tienta y atormenta en diversas maneras a los fieles y devotos. seg´ un te fuere u ´til y necesario. Toda raz´ on natural debe seguir la fe. y humilla tu seso a la fe. Muchas veces aprovecha al siervo de Dios que sufra estas cosas. Porque la fe y el amor aqu´ ı muestran mucho su excelencia. Si no entiendes. y darte ha lumbre de ciencia. abre el sentido a los puros pensamientos. M´ as puede obrar Dios que el hombre entender. y estudia de andar por las sanas sentencias de los padres. y enga˜ narse puede. ¿c´ omo quieres entender lo que est´ a sobre t´ ı? Suj´ etate a Dios. Dios con los sencillos anda. ni respondas a las dudas que el diablo te pone. y esto no se ha de imputar a ellos sino al enemigo. y da entendimiento a los peque˜ nos. Pero permitida es la piadosa y humilde pesquisa de la verdad. demasiadamente es enga˜ nado. porque ya los posee seguramente. encomi´ endalo seguramente a Dios Todopoderoso. Fe te demandan y buena vida. Bienaventurada la simpleza que deja las cuestiones dificultosas. Muchos perdieron la devoci´ on queriendo escudri˜ nar cosas altas. cree a sus santos y a sus profetas. y lo que no puedes entender. y huir´ a de t´ ı el enemigo.195 tad ser´ a ofuscado y confundido en la gloria. dime. y va por el camino llano y firme de los mandamientos de Dios.

A gloria de Jesucristo nuestro Se˜ nor hace fin el presente tratado intitulado Contemptus mundi. del orden de Santo Domingo. no se dir´ ıan ser maravillosas ni inefables. Y si tales fuesen las obras de Dios.196 sant´ ısimo y excelent´ ısimo Sacramento. y de potencia infinita hace grandes cosas. que f´ acilmente por humana raz´ on se pudiesen entender.P. .M. Con estas palabras concluye su traducci´ on V. que no se pueden escudri˜ nar en el cielo ni en la tierra. Dios eterno e inmenso. y no hay que pesquisar de sus maravillosas obras. Fray Luis de Granada. ahora nuevamente traducido en romance por muy mejor y apacible estilo que sol´ ıa estar.