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MANIFIESTAN CUESTIONAMIENTOS AL DICTAMEN FISCAL. Sr. Juez: Diego Pirota y Eduardo Durañona, abogados defensores del Lic.

Amado Boudou, con domicilio constituido en la calle Paraguay 610, piso 24°, de esta ciudad, en la causa n°1302/12, en trámite ante este Juzgado Federal, al Señor Juez como corresponde decimos: I. OBJETO. Que, sin perjuicio de la absoluta voluntad, ya manifestada por nuestro asistido, en el sentido de cumplir con la obligación de todo ciudadano de estar a disposición de la justicia y aclarar todas las dudas que se susciten en el marco de esta investigación, nos vemos en la necesidad de elevar la crítica sobre aspectos que entendemos colocan al Lic. Amado Boudou en estado de indefensión dentro del proceso. Ello, en función de las decisiones que tomaron los Magistrados intervinientes durante los últimos meses, pero sobre todo merced al dictamen presentado en el día de ayer, por parte del representante del Ministerio Público Fiscal de Instrucción. II. FUNDAMENTOS. 1. En primer lugar, advertimos que el dictamen del Sr. Fiscal –si bien se muestra en un principio como garante del debido proceso-, ha resultado contradictorio con el fin propuesto al inicio y, por el contrario, encuentra serias inconsistencias con la opinión del representante del mismo Ministerio Público Fiscal ante la Cámara de Casación Penal, así como con los dictámenes acompañados en el mismo proceso. En este sentido, propondremos como esquema de análisis que se contrasten los dictámenes del Fiscal de Casación con los del Fiscal de Instrucción y que a la vez, de forma independiente, se verifiquen las referencias a los propios dictámenes y antecedentes que se han agregado en esta causa por el Fiscal Di Lello. Así, debe resaltarse que el dictamen que se critica se inició con unas breves consideraciones previas, en relación a la necesidad de dilucidar el caso dentro de un plazo razonable en función del cargo de Vicepresidente que ejerce nuestro asistido y a la vez, se advirtió que se

encontraría comprometido el mandato constitucional reconocido por el pueblo de la Nación. Además, reconoció de forma expresa la experiencia del Magistrado como Fiscal Nacional Electoral, en la dinámica del sistema republicano democrático que con todo orgullo cívico los argentinos defendemos en los últimos 30 años. No obstante ello, no podemos soslayar que la introducción del dictamen no encuentra cohesión y lógica con el contenido del resto de la presentación, sobre todo, si se advierten las contradicciones recientemente señaladas. 2. Con el objetivo de esquematizar esta presentación y facilitar la comprensión de la crítica que formulamos, nos referiremos en primer término a la contradicción que resulta más grave y por lo menos, en el rol procesal del Lic. Boudou, genera mayor desconcierto. a. Bajo el título “Consideraciones previas”, el Sr. Fiscal reconoció los principios que regulan la actividad de su Magistratura desde un aspecto general (es decir, el marco legal de su función de Fiscal), así como el aspecto particular o específico del caso. En otras palabras, el ejercicio del rol de representante del Ministerio Público en este expediente a la luz del principio de unidad de actuación, luego de que el Fiscal ante la Cámara de Casación haya emitido opinión en relación a la defensa de fondo que esta defensa técnica ha plateado oportunamente. Es justamente en el ámbito legal, que la Ley Nº 24.946 (Orgánica del Ministerio Público) establece el orden del ejercicio de la función como órgano independiente para “promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad y de los intereses generales de la sociedad” (art. 1º). La norma expresamente reconoce que “el principio de unidad de actuación debe entenderse sin perjuicio de la autonomía que corresponda como consecuencia de la especificidad de las funciones de los fiscales, defensores y tutores o curadores públicos, en razón de los diversos intereses que deben atender como tales” y resalta que el Ministerio Público “posee una organización jerárquica la cual exige que cada miembro del Ministerio Público controle el desempeño de los inferiores y de quienes lo asistan” (también del art. 1º de la Ley Nº 24.946).

Así para completar el análisis de los elementos normativos que regulan las funciones del Ministerio Público se debería señalar, en lo que a este planteo importa, que corresponde al Ministerio Público “g) Velar por la observancia de la Constitución Nacional y las leyes de la República; h) Velar por el efectivo cumplimiento del debido proceso legal”. Es decir, este es el estándar que todo dictamen Fiscal debería superar para fundamentar la legitimidad y validez de la actuación del Ministerio Público y justamente lo que se plantea en esta presentación, es que se verifique si el dictamen presentado en el día de ayer cumple con ese requisito. Lo que más llama la atención es que para justificar las medidas propuestas, el señor Fiscal ha utilizado como directriz las palabras del dictamen del Fiscal de Casación respecto del cual formula citas textuales en algunos extractos, pero desde nuestra perspectiva esos fragmentos fueron utilizados para justificar un dictamen absolutamente contradictorio con el del Fiscal de Casación. En esta inteligencia, el Sr. Fiscal transcribe a su colega de instancia superior cuando dice “Entiendo entonces que debe realizarse de manera inmediata la valoración conjunta de todas las pruebas producidas, y con el fin puesto en una pronta elucidación del caso, determinar cuáles restan producirse” y con ello parece adelantar que realizará un análisis completo de todo el cuadro probatorio que se sustanció a lo largo de estos dos años de instrucción y al cual se hizo referencia en el planteo de falta de acción incoado por esta parte, para en todo caso, si quedase alguna duda, señalar concretamente qué medidas se deberían realizar y el por qué de la necesidad -a esta altura- de prolongar una opinión que de respuesta al planteo de esta defensa para justificar la producción de alguna otra medida de prueba. Pero el dictamen criticado no incluye la valoración conjunta a la que apuntó el Fiscal ante la Casación, ni para afirmar la postura de la defensa ni indica el porqué no comparte la valoración propuesta. b. Al momento de cotejar la hipótesis investigada y los tipos penales que motivaron la acción penal, se advierte otra contradicción con el análisis técnico jurídico que el representante del Ministerio Público Fiscal ante la Casación formuló en estas actuaciones y –según el dictamen

del Fiscal Di Lello- conformaría el criterio a seguir en el proceso, aunque de la lectura del escrito presentado ayer, se advierte que la interpretación del alcance de los tipos penales en función de los hechos investigados es parcial y contradictoria. 3. En función de lo expuesto, cabe analizar cuales fueron las hipótesis consideradas por el único titular de la acción penal desde el inicio de esta causa. A fs. 24/26 obra el requerimiento fiscal de instrucción, en el que se establecieron tres hipótesis delictivas, descriptas por el Sr. Fiscal de la siguiente manera: a. “(…) la primera, tiene que ver con un supuesto de negociaciones incompatibles en el que se vería involucrado el actual Vicepresidente de la República, por la compra de la empresa Ciccone Calcográfica por parte de una firma que estaría vinculada a él, ya que estaría presidida por un amigo suyo, Alejandro Vandenbroele…”; “Según surge de la información publicada, en el año 2010 se había logrado desplazar a la firma Boldt, que hasta entonces se estaba encargando de la continuidad de la explotación Ciccone, en ese momento en medio de un proceso concursal. En su lugar, la empresa quebrada habría sido ´rescatada´ por una firma llamada ´The Old Fund´ de cuyos capitales no se conocería el origen y que estaría presidida por un amigo personal de Boudou, Alejandro Vandenbroele. Asimismo, la gestión habría estado en manos de otra persona allegada al Vicepresidente, de nombre José María Núñez Carmona”. “Finalmente, la firma Ciccone, cuya quiebra había sido requerida por la AFIP, pasó a manos de ´The Old Fund S.A´ con anuencia de la propia AFIP, que le habría otorgado un muy beneficioso plan de pagos para afrontar su deuda”. b. “la segunda hipótesis delictiva estaría estrechamente vinculada con lo anterior, ya que se pone en duda el origen lícito de los fondos invertidos en la compra de Ciccone. Según se asegura, la firma ´London Suplly SA´ habría depositado 1,8 millones de pesos para la

concreción del rescate de Ciccone, en nombre de ´The Old Fund SA´. Por su parte, ésta última no contaría con un capital suficiente, a la fecha de los hechos, que justificara la compra de dicha imprenta…”. c. “Por último, se hace alusión a la posible inconsistencia entre el nivel de vida que lleva el Vicepresidente Amado Boudou y su patrimonio, de acuerdo a lo declarado en sus respectivas declaraciones juradas”. En base a las hipótesis transcriptas, el Sr. Fiscal interviniente impulsó la acción penal en orden a los supuestos delictivos previstos en los arts. 265 y 278 del Cód. Penal (éste último según la ley vigente al momento de los hechos). Por otra parte, a fs. 1745/1747 el Sr. Fiscal amplió el requerimiento de instrucción. En aquella oportunidad, el Dr. Di Lello reprodujo la denuncia realizada por Alejandro Sánchez Kalbermaten, y requirió la instrucción respecto de los señores Ricardo Echegaray, Alejandro Vandenbroele y Rafael Resnick Brenner. En la descripción de los hechos, se refirió de la siguiente manera: En primer lugar, citó textualmente al denunciante en cuanto dijo que “…existió un primer pedido de moratoria por la ex Ciccone Calcográfica, fue el más polémico de todos y aunque al final esa solicitud fue rechazada, demostró la disposición que había en el gobierno por privilegiar a la empresa con beneficios especiales”. Luego, continuó el Sr. Fiscal aludiendo a la mencionada denuncia, destacando que en ella se refirió que “…el Dr. Ricardo Echegaray habría buscado otorgarle a la empresa una ´quita explosiva´ que poco después con la publicación intentó eludir con un aparente agregado a mano en el expediente para atenuar el beneficio”, y que “…el plan era de 20 cuotas anuales, sin intereses y solo por el capital adeudado”, “es decir que sobre una deuda total de más de 247 millones, sólo se devolvería 62,7 millones. Es decir, el 25,3% del total…”. A su vez, se dijo que “Con la solicitud de la empresa se habría dado inició al expediente administrativo N 1-157899-2010, en el

cual, el Administrador de Ingresos Públicos podría disponer quitas sobre las deudas de la empresa, apoyándose en las facultades que le otorga el art. 32 de la ley 11.683, incluyendo también un dictamen del jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner, que habría considerado razonable el otorgamiento del plan en las condiciones solicitadas por el contribuyente, destacándose también que en el trámite se habría involucrado al entonces Ministro de Economía Amado Boudou, al remitírselo en consulta con la advertencia de que sería determinante su opinión”. Y continuó citando el relato del denunciante: “…con el apoyo de Amado Boudou, a la empresa ya presidida por Alejandro Vandenbroele, la AFIP, completó el trámite con un segundo pronunciamiento del jefe de asesores que en un segundo dictamen dispuso que resultaba “razonable en función de las competencias de esta instancia el otorgamiento del plan en las condiciones solicitadas por el contribuyente. Es decir, con una quita del 75% aunque estaba taxativamente prohibido por la ley 11.683… El 18 de noviembre de 2010, dio su visto bueno al plan para beneficiar a la ex Ciccone con una moratoria de 20 cuotas anuales con una quita del 75%, tal como lo había pedido la empresa”. Como se observa hasta aquí, la imputación impulsada por el Sr. Representante del Ministerio Público Fiscal, se compone por dos supuestas maniobras delictivas: i. La influencia, o negociaciones incompatibles con el cargo, a fin de favorecer a la empresa Ciccone Calcográfica S.A. (actualmente, Compañía de Valores Sudamericana) en el trámite para el levantamiento de la quiebra que pesaba sobre ésta. ii. El origen ilícito del dinero aportado para el levantamiento de la quiebra de Ciccone Calcográfica S.A. Cabe aclarar que sobre las dudas en la composición del patrimonio del Lic. Boudou, si bien parece hacerse referencia a ello en el primero de los requerimientos fiscales, lo cierto es –tal como es conocido- tramita el proceso penal nro. 1999/2012, en el que se investiga su patrimonio de manera específica.

3. Por ello sorprende que el análisis de los hechos que realizó el Sr. Fiscal -en el dictamen que critico- haya alcanzado sólo a uno de los tipos penales por los que se instó la instrucción, concretamente el previsto en el art. 265 del Código Penal de la Nación (CP) de negociaciones incompatibles y no abarcó el de Lavado de Activos (art. 278 CP, según redacción dada por la ley 25.246, vigente en 2010). Es decir, el Sr. Fiscal omitió uno de los tipos penales y el que si fue analizado, lo hizo con un alcance e interpretación distinto a la opinión del Magistrado de Casación. Diríamos que desde la perspectiva del derecho de defensa, el análisis vinculado al art. 265 del CP, el Fiscal de Instrucción amplió el ius puniendi, porque está pretendiendo aplicar una interpretación más abarcativa de casos típicos, a punto de alterar las reglas de la autoría penal. Esta situación, la de omitir el análisis de la hipótesis delictiva a la luz del tipo penal de lavado de activos, resulta autocontradictoria con las propias afirmaciones del señor Fiscal cuando promovió la recepción de más declaraciones testimoniales en relación al dinero invertido en el levantamiento de la quiebra. En este sentido, el Sr. Fiscal aclaró que “Dichas declaraciones se solicitan en razón a que esta parte considera necesario ahondar respecto al origen de los fondos que permitieron a la empresas The Old Fund S.A. (en adelante TOF) aportar dinero suficiente para lograr el levantamiento de la quiebra de Ciccone Calcográfica S.A. y su posterior acogimiento a un plan de facilidades de pago a fin de cancelar la deuda que tuviera esta con la Administración Federal de Ingresos Públicos […] todo ello con la finalidad de ahondar sobre el origen del dinero cuestionado. Para luego intentar justificar que “todas las diligencias efectuadas en esta causa se orientan a esclarecer la actividad que habrían desarrollado Alejandro Paul Vandenbroele y Sergio Gustavo Martínez, quienes en su carácter de miembros del directorio de la firma TOF SA, habrían adquirido la empresa Ciccone Calcográfica SA (luego Compañía de Valores Sudamericana) declarada en quiebra, con fondos cuyo origen fueron puestos en duda y que a la postre aún son materia de investigación”.

De este modo se propusieron más medidas de prueba, desoyendo un dato que no requiere mayor análisis y que coincide con lo dictaminado por el Fiscal de Casación, para este tipo penal “el objeto de la pesquisa debe ser dinero u otra clase de bienes provenientes de un delito. En este caso no se ha dado una explicación semejante que autorice a pensar que este tipo penal podría estar involucrado y que en él estuviera involucrado el aquí peticionante”. No existe ni una sola prueba que permita aseverar, siquiera sospechar, que el dinero que fue aportado por los accionistas de Ciccone Calcográfica S.A. haya sido proveniente de un delito, pero el Sr. Fiscal optó por soslayar este irrefutable dato y en cambio promovió más medidas de prueba bajo la sospecha del origen de los fondos. Aunque no aclaro motivos del tipo penal para justificar la continuidad de la instrucción. La omisión de analizar el tipo penal apuntado genera un estado de incertidumbre que lejos de favorecer a dar una respuesta al planteo de fondo, estira aún más la indefinición. Por lo que claramente se contradice con la conclusión del Fiscal de Casación cuando postuló que “se despeje la situación de incertidumbre en que se encuentra el proceso respecto del peticionante, tanto en relación con los hechos como sobre su subsunción en alguna figura penal”. 5. Las autocontradicciones del Sr. Fiscal están vinculadas con la decisión del Sr. Juez del 29/11/2013 de desviar el rumbo de la investigación para admitir como testigos a algunas personas que hasta ese momento ostentaban el rol de imputados en la causa. En este sentido, el señor Fiscal Di Lello ha venido manifestando de forma inequívoca su postura acerca del verdadero rol de los señores Guillermo Reinwick, Nicolás Ciccone y Ricardo Etchegaray, no sólo en los hechos, sino en relación a esa calidad de imputados que revestían en esta investigación. Estas manifestaciones quedaron plasmadas en la presentación del 5 de diciembre de 2013 y en el acta de la recepción de la declaración del Sr. Nicolás Ciccone, en ambas oportunidades el Sr. Fiscal sostuvo la imposibilidad de recibir la declaración del Sr. Ciccone como testigo

cuando existía una concreta imputación, por lo que se debían preservar los derechos del declarante a efectos de evitar planteos nulificantes. Este criterio del Sr. Fiscal también sostenido al pedir la declaración indagatoria del Sr. Ciccone y sus yernos – entre ellos el también testigo Reinwick- parecería ser la antesala para invalidar de hecho o no considerar los contenidos de las interesadas manifestaciones de los miembros de la familia Ciccone, en aquellas particulares testimoniales; sin embargo, el señor Fiscal utilizó esos dichos para sostener “que, paralelamente a las vicisitudes del expediente concursal, se realizaban diferentes reuniones entre Héctor Ciccone, Guillermo Reinwick, Pablo Amato, José María Nuñez Carmona, Alejandro Vandenbroele y Amado Boudou, en las que se resolvía la forma en que los capitales privados interesados se quedarían con una de las únicas empresas dedicadas a la fabricación de billetes del país (conf. declaraciones prestadas por Reinwick a fs. 4644 y Nicolás Ciccone).” Las afirmaciones apuntadas deberían haber sido descartadas de acuerdo al criterio que había sostenido el propio Sr. Fiscal pero fueron nuevamente utilizadas para intentar comprobar un hecho inexistente y respecto del cual no obra ninguna prueba, la supuesta vinculación o amistad del Lic. Boudou con el co-imputado Vandenbroele. Así el dictamen concluyó que “las declaraciones testimoniales antes señaladas dan cuenta claramente del vínculo entre los imputados, por lo tanto resulta un indicio más, que aporta un sentido real a la dirección de conducta adoptada por el entonces Ministro de Economía”. Es decir que la hipótesis que sostiene el señor Fiscal se construyó sobre la base de prueba que él mismo tildó de inadmisible. Este es un fundamento más, que demuestra que el dictamen Fiscal se opone al criterio del Ministerio Público emitido por el Fiscal de Casación, por lo que se viola el principio de unidad de actuación y se estira de forma indefinida la respuesta al análisis integral de las constancias de la causa para dar una respuesta al planteo de la defensa, a pesar de la gravedad que implica la indefinición del caso.

6. No obstante lo apuntado hasta aquí, lo que se solicita sea considerado por el Sr. Juez, el Lic. Amado Boudou se presenta ante estos estrados en persona, y se pone a disposición de la instrucción a fin de evacuar cualquier duda que pueda persistir sobre su persona y su eventual participación en los hechos investigados, para enfrentar las preguntas que se consideren necesarias y así poner fin a su estado de incertidumbre. III. PETITORIO. Por todo lo expuesto, solicitamos al Señor Juez tenga presente las manifestaciones aquí vertidas, y actúe conforme a derecho.