You are on page 1of 7

TEMPERATURA DEL SUELO. Geól. Graciela L. Argüello. INTRODUCCIÓN.

La temperatura del suelo, su valor en un momento dado, y la forma en que varía en tiempo y espacio, constituyen factores de primordial importancia para determinar las velocidades y direcciones de los procesos físicos del suelo, y del intercambio de masa y energía con la atmósfera, incluyendo este último punto a la aireación y la evaporación. Según se reconoce universalmente, las actividades químicas y biológicas son una expresión de la energía. Por esta razón puede decirse que la principal función de la temperatura en la formación de un suelo es la de servir como catalizadora de la mayoría de las reacciones. Según an t!"off, la velocidad de una reacción química se duplica o se triplica con cada aumento de #$% &. en la temperatura. Pero tambi'n muc(os cambios físicos, como la acción del (ielo y el des(ielo sobre los suelos, son en última instancia resultados de los propios cambios de temperatura, en cuyo caso 'sta de)a de ser un mero catalizador para constituirse en un agente activo. *nciden sobre la temperatura de los suelos por lo menos tres factores, que se intentar+ resumir ordenadamente, a- balance resultante entre la absorción y la p'rdida de calor en el suelo. b- calor específico del suelo. c- energía requerida para la vaporización. ABSORCIÓN Y PÉRDIDA DE CALOR DEL SUELO. RADIACIÓN NETA. La temperatura del suelo procede de la energía radiante del sol, cuyo monto, si bien est+ su)eto a variaciones, se mueve siempre dentro de un estrec(o entorno, razón por la cual recibe el nombre de .constante solar.. Se define como tal, a la cantidad de calorías que recibe y absorbe durante un minuto una superficie oscura de # cm/ situada en el límite superior de la atmósfera, cuando los rayos solares inciden verticalmente. 0sta constante se mide en langleys, siendo un langley igual a # cal gramo1 cm/. La constante solar adquiere entonces un valor de /,# langleys aproximadamente. 2+s de 334 de esta energía est+ contenida en longitudes de onda de entre $,5 y 6 7m es decir radiaciones de onda corta. 8a en #39:, ;eiger realizó estimaciones acerca de los diferentes destinos posibles para la radiación solar. <ic(as estimaciones se presentan en la figura #.

ig!ra ". <el total de radiación disponible, (ay un /=4 que es devuelta por reflexión en las nubes> un #94 que es absorbida en la atmósfera, un #34 que alcanza directamente la superficie de la tierra> y un 5?4 que sufre radiación difusa. <e este ultimo valor, un ##4 es devuelto al espacio exterior, y el /94 restante se suma al #3 4 que ya se (abía se@alado como ingreso directo a la superficie terrestre, constituyendo el 6:4 que efectivamente se aporta al suelo. Según se (abr+ observado, la p'rdida total para el balance de la Aierra comprende el /=4 que se refle)a en las nubes, y el ##4 de radiación difusa. 0sta suma constituye el albedo. 8a se se@aló que tambi'n la atmósfera absorbe una porción, quedando al fin un 6:4 disponible. Bo obstante, tampoco toda esa energía permanece en el suelo, sino que es tambi'n invertida en diferentes procesos. Si se considera ese 6:4 como un nuevo total C#$$4-> (ay un #94 que es refle)ado en el suelo, y un #?4 que sale como radiación de onda larga> de esta manera, resulta un 9?4 de radiación neta, que en parte provoca el calentamiento del suelo y del aire inmediatamente en contacto con 'l Ccalor sensible-> y en parte produce la evaporación Ccalor latente de evaporación-.

0l precedente es un cuadro globalizador, pero debe ser tenido en cuenta que los montos mencionados tendr+n una cierta variabilidad que depende en gran medida de los siguientes factores, #D Latitud, 0l +ngulo de incidencia de los rayos solares en la superficie terrestre influye considerablemente sobre la cantidad de calor recibido por unidad de +rea. &uanto m+s oblicuo es el +ngulo de incidencia, mayor es la superficie sobre la cual el calor se dispersa. Por otra parte, es tambi'n mayor el espesor de la atmósfera que los rayos solares atraviesan, aumentando así la energía que se absorbe en el camino. Aambi'n el valor del albedo es menor en las menores latitudes. /D 0xposición, 0l +ngulo de incidencia de los rayos solares, varía igualmente en una pendiente según cu+l sea su orientación. Para una latitud dada, en el (emisferio sur, la ladera que mira (acia el norte recibe m+s radiación que la que mira al sur. 0ste principio, obviamente se invierte en el (emisferio norte. &onviene advertir que este efecto se acentúa en las latitudes medias, ya que en los trópicos el efecto se minimiza por la gran elevación del sol sobre el (orizonte> y en las altas latitudes, se enmascara por la gran cantidad de radiación saliente. Esimismo, la mayor o menor exposición a los vientos dominantes afecta a la conductividad t'rmica, de tal manera que en última instancia, la temperatura del suelo en cuestión varía. 5D Pendiente, Fn efecto seme)ante al ya descrito para la latitud, se produce con respecto al grado de inclinación de la pendiente. &uanto mayor es 'sta, mayor es la superficie sobre la cual el calor se distribuye. 6D &ontenido de (umedad del suelo, afectando esencialmente al calor específico, que se tratar+ en el apartado siguiente. :D egetación, influye en el balance t'rmico, fundamentalmente en función de los siguientes efectos, a- modificación del albedo> b- disminución de la profundidad en que penetra la radiación solar a trav's de la cubierta vegetal, lo cual impide un excesivo calentamiento en el verano, y en las (oras diurnas> caumento del calor latente de evaporación> y d- menor p'rdida de calor por la acción aislante de la cubierta. 0sto impide el excesivo enfriamiento en invierno y durante la noc(e. 9D &olor del suelo, por un lado, el color determina en cierta medida el porcenta)e de albedo> y por otro, los suelos oscuros est+n normalmente relacionados con mayores contenidos de materia org+nica, y de (umedad, dos factores que implican una mayor absorción del calor. CALOR ESPEC# ICO. Se entiende como calor específico de una sustancia la cantidad de calor que se requiere para elevar en un grado centígrado, la unidad de masa de la sustancia en cuestión.

Se mide en calorías, y su valor es # para el agua. 0l valor para los suelos secos, si bien se encuentra influenciado por diferentes factores, es relativamente poco variable, y se encuentra en el entorno de $,/$ cal. Se (a (ec(o mención al suelo seco, porque es precisamente la (umedad, el factor que mayor incidencia tiene sobre el calor específico de los suelos, el cual tiende a aumentar con el contenido de agua. Gtros factores que afectan al calor específico son la textura, el contenido de materia org+nica, y el tipo de minerales presentes. 0l calor específico de un suelo, multiplicado por su masa constituye lo que se conoce como .capacidad t'rmica., y representa la cantidad de calor presente en el suelo. CALOR DE $APORI%ACIÓN. La porción mayor de la radiación neta recibida por los suelos, según ya se mencionó, se invierte en la evapotranspiración, proceso que consume :=$ cal por cada gramo de agua que pasa del estado líquido al de vapor. 0sta energía es perdida por el suelo y ganada por la atmósfera, la cual la devuelve a su vez, cuando condensa el vapor de agua en forma de rocío. 0n definitiva, la ba)a temperatura de un suelo (úmedo se debe tanto al alto calor específico del agua presente, como a la p'rdida de calor en la evaporación. MO$IMIENTO DEL CALOR. 0l calor se moviliza en el suelo, o entra y sale de 'l por una comple)a interacción de procesos que incluyen fenómenos como la conducción, convección, radiación, y transferencia de calor latente. La co&'!cció& o co&'!cció& (olec!lar es debida a que las mol'culas al recibir calor aumentan su energía cin'tica o de agitación, colisionando con las restantes, a las que transfieren parte de su energía sin que (aya mezcla. &omo resultado, la fase sólida de un medio aumenta su temperatura. 0s un mecanismo lento, pero que adquiere gran importancia en los suelos secos o (elados. La co&)ecció& *+r(ica es la propagación de calor de un lugar a otro por movimiento real de una sustancia calentada. El absorber calor los cuerpos se expanden, con lo que disminuye su densidad, y tienden a ascender. 0sto genera un ciclo de circulación material, que transfiere r+pidamente el calor. La ra'iació& es una transferencia de calor a trav's del espacio, por medio de ondas electromagn'ticas transmitidas por cualquier cuerpo cuya temperatura sea superior a los $% &. 0strictamente, la radiación es una transferencia de energía sin calentamiento del medio a trav's del cual pasa. 0n efecto, el calentamiento ocurre cuando se interponen cuerpos que transforman esa energía

electromagn'tica en calor. 0l suelo se calienta así, aprovec(ando la energía radiante presente en la atmósfera. La *ra&,-ere&cia 'e calor la*e&*e tiene lugar durante la evaporación y condensación del agua del modo ya descrito. CONDUCTI$IDAD Y DI USI$IDAD TÉRMICAS. La conductividad t'rmica es la cantidad de calor que fluye a trav's de la unidad de volumen en la unidad de tiempo y ba)o una diferencia unitaria de temperatura. 0s, entonces la capacidad del suelo para transferir el calor desde los puntos de mayor temperatura a los de menor. <epende de la composición de las tres fases del suelo> de la forma y el tama@o de los granos, y de su organización> del grado de contacto en la interfase> y del contenido de agua. La difusividad t'rmica es la velocidad con la que se calienta un cuerpo ba)o un gradiente dado de temperatura. 0s una medida inversamente proporcional a la conductividad. E ECTOS DEL CALOR EN EL SUELO. Los principales efectos del calor en relación con los suelos se visualizan según ya se di)o, en lo que ata@e a la aceleración de los procesos químicos y biológicos, la acción mec+nica de la meteorización, y por sobre todo respecto a la vegetación. Hsta se ve afectada en los tiempos de germinación y floración, en la velocidad de crecimiento, en la respiración, y en la disponibilidad de agua, la cual es mayor en suelos c+lidos que en suelos fríos. Aambi'n la actividad microbiana se ve afectada, y consecuentemente la velocidad de la degradación de materia org+nica, y de los procesos nitrificantes. MEDICIÓN DE LA TEMPERATURA. La temperatura del suelo es función del tiempo y del punto considerado, y los sensores que se utilizan pueden ser muy diferentes según la posición en que (an de emplazarse, el lapso de control requerido y el grado de precisión. Los termómetros actualmente en uso se dividen en dos grandes tipos, de contacto y de no contacto. 0stos últimos pueden ser pirómetros ópticos o radiómetros de intensidad total. 0ntre los primeros y m+s convencionales, existen los de alco(ol o mercurio, los de termocupla, el'ctricos o electrónicos, etc. Iespecto a su emplazamiento, suele recomendarse que se controlen las interfases en donde los efectos de la temperatura son mayores, es decir, a- en la superficie de rocas en proceso de descomposición.

b- en la superficie donde (ay restos vegetales en descomposición. c- dentro de la capa de suelo en contacto con las raíces. RÉGIMEN TÉRMICO. E los fines de la taxonomía, se (a introducido el concepto de r'gimen t'rmico de los suelos, según par+metros convencionalmente establecidos que se incluyen en la tabla de la Jigura /. MODI ICACIÓN DEL RÉGIMEN TÉRMICO. &on el ob)eto de obtener me)ores condiciones para las plantas, pueden introducirse medidas tendientes a modificar el r'gimen t'rmico de los suelos. Para ello puede recurrirse a cubiertas, o a pr+cticas de mane)o. Las cubiertas pueden ser de pl+stico negro si se desea disminuir la temperatura, o por el contrario, de pl+stico transparente si se desea crear un efecto invernadero. La pa)a picada tiene un alto albedo, con lo cual (ace descender la temperatura del suelo. Aambi'n pueden utilizarse variedades de arena, con diferentes albedos para cada caso. Las t'cnicas de cultivo incluyen el laboreo que aumenta la porosidad y por ende la capacidad aislante> el riego, el drena)e, el control de las malas (ierbas, etc.

ig!ra .. BIBLIOGRA #A. EPFBA0S <0L &FISG *BA0BS* G SGKI0 PIGP*0<E<0S JLS*&ES <0 LGS SF0LGS. *BSA*AFAG E;FSALB &G<EMM* Boviembre y <iciembre de #3?5.

KE 0I,L.<.> ;EI<B0I,N.".> ;EI<B0I,N.I.#3?5. .Jísica de suelos. FA0"E. 2'xico. KF&O2EB,".G.> KIE<8,B.&.#3?$. .Baturaleza y propiedades de los suelos. 2ontaner y Simon, Karcelona. "EI<8,J. #3?$. .Suelos tropicales.."errero "ermanos. 2'xico. "*LL0L,<. .*ntroduction to Soil P(ysics. #3=$. Ecademic Press *nc. PGLEBSO*,P. #3?6. .;eografía Jísica ;eneral. 0F<0KE. PGIAE &ESEB0LLES, P.> LGP0MDE&0 0<G I0;F0I*B,2.> IGQF0IG <0 LEKFIF,&. #336. .0dafología para la agricultura y el ambiente . 0diciones 2undiD Prensa. 2adrid. IFSS0LL,P> IFSS0LL,N. #39=. .Las condiciones del suelo y el crecimiento de las plantas.. Eguilar. A"G2PSGB ,L.2.>AIG0",J.I. #3==. .Los suelos y su fertilidad. 0ditorial Ievert'. NGG<*B; IGK*BSGB,;. #39? .Los suelos. Su origen, constitución y clasificación. *ntroducción a la edafología. 0diciones Gmega.