Cuentos cortos

Ángeles caídos la historia del quinto arcángel y su legión
El Primer carnaval
El Laurel
Y
El anticipo de los Secretos de mi Abuela la curandera
(Una historia de vida)
















Hamproydin: Todos los derechos reservados
Licencia publica de la Unión Europea v1.1
Cinco cuentos cortos en ellos se, pinta con matices de colores
radiantes la vida. El amor que junto con los sueños y esperanza le
hacen frente al oscuro mal.
Al final dos experiencias de vida, que corren el velo de lo real.
Con la colaboraclón de karlna n C y “unny u'Argonnel.







Índice
Ángeles caídos la historia del quinto arcángel y su legión . 1
¿Las matemáticas lo explican todo? .................................. 3
El ángel cautivo .............................................................. 14
Flores naranjas en la mañana ......................................... 17
El Primer carnaval .......................................................... 33
Cuento para niños ........................................................... 33
El Laurel ......................................................................... 38
Contacto cercano primera parte. ...................................... 38
Párrafos del Libro los secretos de mi abuela la curandera 45
Prologo .............................................................................. 45
El viaje ............................................................................... 46
La despedida ...................................................................... 47
Dando un vistazo y no comprendiendo ............................... 47
Se va Ceferino .................................................................... 48























-Cuentos Cortos-
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Ángeles caídos la historia del quinto arcángel y su legión

Los pájaros criaturas privilegiadas, ellos ven cosas y juegan con
los ángeles con los que siempre fueron y con los que de vez en
cuando rescata un alma humana y le permite recuperar a este ser
de luz sus alas.
Esta es una historia que se perdió en el tiempo, algunos la lla-
man apócrifa tal vez lo sea porque no hay pruebas y los que los
vieron ya no están y los que los ven bueno. No importa, yo pre-
gunto, ¿creen en Dios?
Bien ¿cuántos de ustedes han visto a Dios? y no por eso es apó-
crifo. He aquí la historia o parte de ella. Ángeles caídos la historia
del quinto arcángel y su legión. Cuando Lucifer se rebeló con sus
aliados.

Gabriel, Miguel y Rafael con el quinto arcángel pelearon contra
él. Finalmente Lucifer fue desterrado a los abismos del infierno.
Pero algunos ángeles de las otras legiones se quedaron en la tie-
rra y se mezclaron con los hombres y abusaron de su simpleza y
alma pura, otros simplemente se enamoraron.

Sucedió entonces que Dios viendo que los ángeles habían aten-
tado contra la pureza del hombre les quito las alas junto con Luci-
fer, entonces el quinto arcángel pregunto:
-Hamproydin-
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-¿Señor que vas a hacer con mis legionarios ellos no cometie-
ron aberración solo amaron y los amaron?-y suplico su piedad.
Dios dijo:
-¿Los amaron? bien entonces los amaran, pero su nombre solo
lo sabrá y será pronunciado por el alma adecuada y en el momen-
to justo hasta ese momento cuerpos vacíos tendrán que ocupar y
su destino será encarnar una y otra vez. Su letanía será rescatar a
cuanto hombre cruce su camino hasta encontrar el alma a la que
su luz sea visible tenga oculto su nombre y lo sepa pronunciar-
Continuo:
-Más si se dejan vencer su luz se apagara a las tinieblas caerán
y con Lucifer estarán.
Dijo el arcángel:
-Dios te pido entonces que me quites mi nombre, y yo no me
dejare vencer aunque sea en el omega del hombre alguien pro-
nunciara mi nombre y mis alas tendré.
-Así sea -dijo Dios.
Desde entonces, muchos han caído a la tentación ya no mere-
cen llamarse legión.
Sin embargo otros siguen salvando humanos hasta encontrar el
que con su amor, los rescate a ellos, entre ellos está el quinto
arcángel. Dicen que ningún pájaro lo vio volando otra
vez.todavía anda vagando y salvando a algún alma perdida hasta
encontrar al que lo rescate a él.

-Cuentos cortos-
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¿Las matemáticas lo explican todo?

Hace unos días Agustina visito el zoológico junto a su pequeña
hija de 7 años, en un momento llegaron al lugar donde tienen a
los pájaros cautivos. A la joven madre no le resultaba agradable la
idea de tener seres vivos en atrapados, pero la pequeña había
insistido. Cuando llego a una de las prisiones (¿concebidas para
proteger?) vio una pareja de pájaros azules; entonces paro la
marcha y se detuvo más tiempo que en el resto de las jaulas, los
observo y dijo:

-Las matemáticas lo explican casi todo, excepto la larga vida de
ese pájaro azul-la nena la miro.
-¿Qué significa eso mamá? -pregunto.
-Nada linda solo una frase que solía decir tu abuela.
-¿Antes de irse al cielo mami?-pregunto la niña.
-Sí, hija antes de irse al cielo.
Agustina siguió recorriendo el zoológico con su hija, pero ver
esos pájaros trajo un torbellino de recuerdos.

Por la noche Agustina, ya en su casa, trataba de encastrar piezas
de rompecabezas en su memoria. A partir de esa frase que su
-Hamproydin-
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madre había repetido. Cuando finalmente se proponía a dormir,
no pudo conciliar el sueño.
Mientras giraba en su cama y destapaba a su esposo, que des-
cansaba a su lado, finalmente recordó la primera vez que había
visto a ese pájaro azul y de un salto se levanto rápido de la cama.

- ¿Estás bien? Pregunto su esposo.
-Sí, no te preocupes dormí-.El hombre sin más volvió a los
dominios de Morfeo.
Agustina se dirigió a la cocina para preparase un café, pero an-
tes paso por el pasillo donde en un placard tenía varias cajas con
fotos viejas. Se preparo un café y mientras empezaba a buscar
fotos encontró la primera de la casa de sus padres, de la habita-
ción de sus padres. Sucedió entonces que el pájaro azul estaba
allí, lo encontró.....siguió su búsqueda, dos, tres, diez, seguían
apareciendo las fotos y el pájaro azul en la ventana del cuar-
to...en las ventanas de la casa en las ramas de los árboles del
patio en los cumpleaños. Recordó que la primera vez que lo vio,
no tendría más de dos años y luego era algo que pasaba desaper-
cibido por años. Hasta que un día teniendo aproximadamente 10
años, había entrado a la habitación de sus padres protestando.

-Mami, ¿por qué tengo que estudiar matemáticas?, no me
gusta -había dicho y su madre respondió.
-Porque las matemáticas lo explican casi todo, excepto la larga
vida de ese pájaro azul.

-Cuentos cortos-
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Habían reído juntas y.....luego empezaron a resolver el proble-
ma matemático juntas, su madre era arquitecta, pero antes de
recibirse había enseñado matemática (como profesora en varios
colegios secundarios). Agustina recordó una mañana de verano
donde por no haber rendido bien los exámenes de matemáticas,
su madre le explicaba y el pájaro azul las acompañaba. La mujer
recordó una conversación con su madre por esos días, le pregun-
to por qué si le gustaba tanto enseñar no lo hacía más; su madre
le había contado que una vez había vuelto a enseñar y luego dijo
nunca más. En ese instante el pájaro azul se poso en la mesa del
patio y pareció mirar a su madre pero solo era su imaginación,
pensó Agustina:

- ¿Mami y si le ponemos nombre? -dijo.
- ¿Qué, a quien? -respondió su madre.
- Al pájaro ma.

La madre la miro seria y dijo:

-De ninguna manera, él es libre- fue la única vez en su exten-
sa vida (en lo que recordaba Agustina) que lo oyó trinar.

Nada más cierto que para algunos mortales las matemáticas ex-
plican todo. Algunos sostienen que es un lenguaje universal, in-
cluso capaz de conectar dimensiones o mundos paralelos. Mun-
dos infinitos, de realidades alternas, otros dicen que las ecuacio-
nes matemáticas son el fruto prohibido del conocimiento que
menciona la Biblia. Casi todas las civilizaciones basaron gran parte
de su grandeza en la matemática. Pudiera ser que esto respon-
-Hamproydin-
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diera las dudas y preguntas de Agustina quien sabe, ella no era
amiga de los números ella era abogada.
Agustina finalmente cayo vencida por el cansancio sobre la me-
sa llena de fotos. Esa noche tuvo un su sueño largo y profundo,
donde se traslado años atrás como una observadora que no in-
terviene en la historia estuvo en tres lugares en su sueño. Prime-
ro en una escuela de San Isidro donde una coqueta mujer, delga-
da de no más de un metro y medio, cabello castaño piel blanca y
ojos grandes entraba a un salón de clases. Segundo en la plaza
del congreso donde esa mujer con unos años más (10 más o me-
nos) hablaba y caminaba hacia la confitería El Molino con un jo-
ven de traje, cabello crespo, castaño y ojos grandes y que en su
amplia sonrisa mostraba un diastema (algo particular) Agustina
los observaba pero no podía escuchar nada. Por último se en-
contró en el cuarto de su madre, en la casa de San Vicente, en-
tonces la vio sentada en la cama...era de noche solo velas alum-
braban la penumbra, lágrimas caían en el rostro de la madre.
Agustina quería abrazarla en el sueño, pero no podía. Siguió mi-
rando la escena, vio que su madre se levantaba y acariciándose el
vientre tomaba un vaso con agua
El sueño continuo, como en un remolino de nubes la noche se
transformó en día y los muebles cambiaron de lugar. Entonces su
madre le habló.

-Hola hija, ven no tengas miedo-se abrazaron en el sueño
como lo hubieran hecho en la realidad.
-Hola mami-Agustina se sentó en la cama y la madre le dijo
voy a contarte una historia.
-Cuentos cortos-
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El sueño a partir de allí siguió con el relato de la madre, quien
tenía a su hija recostada en su pecho.
-El pájaro azul te trajo hasta acá-dijo la madre a Agustina.

Entonces comenzó su historia:
Yo casi terminaba la carrera me faltaban pocas materias cuando
tu abuelo murió, entonces era muy difícil para mí seguir estu-
diando pero como yo adoraba las matemáticas sabía mucho al
respecto tu abuela que había sido maestra me contacto con gen-
te de varios colegios y empecé a dar clases. En un colegio secun-
dario de San Isidro tuve un año muy particular los alumnos eran
varones, sobre todo en una de las divisiones de los alumnos eran
terribles.
Frecuentemente me reunía con los padres (algunos padres en
particular eran más irritantes que los hijos). A pesar de todo eran
chicos divertidos, a veces me hacían reír mucho. Finalmente co-
mo me era difícil cumplir con los horarios opte por dejar ese co-
legio
Diez años más tarde, tu abuela ya no estaba, me encontraba
caminando en la plaza del congreso y un nene le pregunto a su
madre como pudieron construir eso y yo de entrometida contes-
te:
-Las matemáticas lo explican todo.
Entonces escuche a alguien:
-¡Profesora Sandoval! Es increíble esta igual-yo mire al joven
hombre a quien no reconocía.
-¿Usted de que comisión es? Disculpe pero no lo recuerdo-el
me miro con una sonrisa amplia y lo reconocí.
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-¿Terral Ocampo! ¿Es usted? El alumno de mis pesadillas.
El no dejaba de sonreír.
-Pesadillas Catalina ¿Tanto así?
- ¿Recuerda mi nombre de pila?
-Por supuesto; ¿está mal?-me dijo irreverente como siempre
y agrego:
- ¿Vos no recordas mi nombre?
-Por supuesto, Agustín Terral Ocampo, el terror del cuarto B.
-Terror, pesadilla ¿eso recordas de mi?
Nos reímos juntos y después de un rato decidimos ir a la confi-
tería "El Molino". Me contó que se había recibido de abogado y
que trabajaba con su padre, yo le conté que me recibí de arqui-
tecta que trabajaba en un museo y daba clases en la facultad.
Hablamos durante horas en algún momento parecía que estaba
en un estrado:
- ¿Tenes hijos, estas casada, de novia?
-No, no, no. Agustín -esbozo un suspiro tan profundo que nos
miraron.
-uffffffff que suerte! -creo que yo me puse bordo de la ver-
güenza, pero él era así y eso me parecía divertido. En realidad mi
novio se había exiliado.

-No te duermas hija, ahora si te dormís te vas a despertar.
Dijo Catalina.
-No, mami seguí
Con el tiempo nos seguimos encontrando, compartíamos cafés
debates en fin...... Eran tiempos violentos, difíciles tus tíos se
habían exiliado y cuando tuve la confianza se lo conté poco a
-Cuentos cortos-
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poco más confianza. Una tarde de otoño frío me fue a buscar a la
facultad. Asombrada le pregunte que hacia allí y él con su desfa-
chatez de costumbre me dijo:

-Las matemáticas explican todo, excepto que hoy te venga a
buscar.
Lo mire y un impulso me llevo a sus abrazarlo él me abrazo fuer-
te. La respiración agitada y el palpitar de nuestros corazones solo
fueron interrumpidos por una llovizna. Nos separamos, pero en
ese instante algo comenzó. Una mañana de domingo se presento
en la casa de Palermo, toco el timbre cuando le abrí no podía
creer lo que veía.

-Hola Catalina, ¿puedo pasar? -le dije que sí sin dudarlo.
-¿Paso algo te puedo ayudar?-el me tomo la mano me miro y
dijo:
-Sí, quiero que vos y tus matemáticas me expliquen por qué te
amo desde ese día que te vi por primera vez... hace más de diez
años".

No supe que decir (porque por horrible que suene la verdad es
que lo que me motivo a dejar el colegio fue la atracción poderosa
que sentía por él). De un tirón me acercó a él, quien ya no era un
nene, y me beso como nadie nunca jamás. Los dos pasamos todo
el día junto. A la mañana siguiente despertamos abrazados, en-
tonces le pregunte:

-¿Por qué decís que las matemáticas explican todo? -él se rió
me beso y dijo:
-Hamproydin-
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-Boba! es tu muletilla, profesora Sandoval ¿no la reconoces?
- ¿Mi muletilla??? Yo no tengo muletillas Terral Ocampo.
Ambos nos fundimos en un abrazo fuerte e intenso y comenzó
otra batalla de pasión y amor donde los dos nos considerábamos
triunfadores. Durante mucho tiempo continuamos así, Agustín
pasaba días y noches enteras en casa. Solo éramos él y yo, pero él
tenía un compromiso social y político profundo algo que yo en-
tendía y compartía (al principio me había sorprendido) porque él
era de una familia "patricia"...pero él tenía algo tan noble tan
profundamente libre.
Los meses pasaron una noche dijo:
-Te amo, pase lo que pase...no lo olvides, desde ese primer día
que te vi, desde esa primera vez que escuche tu voz, desde que
sentí tu perfume, te voy a cuidar siempre.
Le dije:

-No me asustes!! Terral Ocampo te lo prohíbo"
Me tapó la boca con un beso profundo. A la mañana siguiente,
nos despedimos y le dije que vuelva rápido porque tenía algo
importante que decirle. No volvió, ni ese día ni el otro. Llame a la
empresa Terral Ocampo y dijeron que había salido de viaje, no lo
creí. A la semana siguiente fui al colegio de Agustín y como tenía
contactos allí obtuve la dirección, me presente como un cliente
de Agustín:
-El Doctor no está, viajo -dijo la mucama.

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