Poemario de Russo Dylan-Galeas

Poemas a Vos
Uno más uno vos
Mi cuerpo extendido a tu piel con sabor a boca, con sabor a miel. Bajo mi peso y mi pecho, estás a latidos. Estás en mi lecho. Tu mirada fija, perdida. Te me venís gata, gata enloquecida. Abiertos los poros, libre el grito. Sudor del pecho, movimiento que repito. Beso. Boca humedecida. Savia caliente. Palabra queda. Escalofrío ardiente. A filos cortantes, te estás moviendo. A goces de lo hirviendo, derritiendo. En esta suma, tenés olor a mar. Sabés a vino en todo el paladar. Gusto a mujer, desnudez de mujer pegada aquí, a este lado del querer.

En mis momentáneos siempres

Corre un caracol al lomo de tal reloj. Forja un minuto, su espacio en una historia Relojeros en cirugía, contemplan a un ojo, el pan de su hambre. Cortina de algún luto, llanto o risa de un poeta. Vida. ... En mí, el tiempo gotea de abajo para arriba, arde el sentir y quema el hacer. Cocino mi día, almuerzo mi gerundio. En vos, camina despacio mi poema. Te recorre. Besa, exprime, siente, se gusta. Te reconoce. Mi decir: Canto, mi escribir: Música. No hay queja en la palabra, no hay gesto en el dolor. Entre los dos, hace muchos barcos ya, que no estamos solos. Marinera de mis momentáneos siempres, hemos aprendido juntos que en una lágrima hay mar. Y qué grato es navegarlo, navegarlo con vos.

Invento en Q mayor y desnuda para piano
Hoy que te encuentro en los libros en el final de los cuentos en el centro de las canciones en las formas de las nubes en el ruido del viento en ventanas abiertas reclinada en lo que moja el río en lo que quema el sol en mi error ortográfico en quien me abre las puertas en lo que queda de una pincelada en la mirada a una falda en la altura de los pechos de una blusa en el espejo de una cajita polvera en la malicia de unos zapatos en el relumbro de mi hoja de afeitar

en las luces de mis ojos cerrados en los garabatos de un niño que dibuja en mis cortinas arañadas en las huellas de una hormiga en la chispa que se separa del fuego en mi izquierda y mi derecha en el calor de mi almohada en el hueco de unos clavos en el ladrar de mi perra en su forma de orinar y pedir un premio en mis propias letras y las ajenas en el aroma si pienso en tu sexo en el pasaje, una partida y el vuelo en mis eternos puntos en lo que detesto en lo que deseo entonces venís te sueño te toco te beso te arranco placer te pido más me entregas más se apaga la luna y se quiebra el invento.

Ocupaciones de un pintor Sin ella
Aparecen las imágenes y se dan a color contra mi barro dando frío lado a lado y me abrazo a mí mismo como abracé lo que he amado. Busco el perfil de lo que incomoda, me siembro espinas en la risa y se eleva al cúbico la raíz circular de mi total, que por todo lo tocable, sos vos misma. Nada se decolora, nada, si guardo en mis habilidades pinceles y acuarelas. Qué importa que sea piedrita en el calzado si logro el desvahar de mi árbol genealógico. No tengo puesto mi mejor costado pero guardo el mejor de los besos.

No tengo madre pidiéndome, azucarada, mi mejor destino, ni padre que me pida, desde su seriedad, que me peine; pero llevo el eco de tus diez uñas marcadas a mi izquierda. Aroma y humedad de trapos dominan en lo que respiro. La chispa de tu mirada se alza en mis rincones y reina en mis soledades. Así como me vengo contando, me repito que llevo pinceles y acuarelas en mis habilidades, que te borro si se me da la gana y que te invento, en mi mejor línea, amándome! Si se me da, también, la gana.

Besos los míos esos a vos
¡Mis besos! Barcos, en mi paladar, perdidos, tripulantes enfurecidos. ¡Mi beso! Solitario gesto, capitán herido, marinero confundido. De solitarios relumbros encendidos, gestos de frutos mordidos. ¡Mis besos! Movimiento sin ser entretenido, fresco deseo detenido. ¡Mi beso! ¡Besos los míos! Esos a vos Gatos de mi boca a tu boca, arañándote palabras y silencios. Contra vos y con desatino se dirigen como magos enloquecidos.

Carne, piel y humedad, a nada de eso le acierto no doy con tu movimiento, la brújula que tira para tus lados está loca, y el astrolabio: encaprichado. Besos crucificados a la orilla de un solo olvido; no se acercan, no juegan y no cantan, caminan como gatos de silencios arañados. Desatinos dirigidos a carne, piel y humedad. Mago sin astrolabio, enloquecido desacierto, loca crucifixión de olvidos en una sola orilla. Brújula que no se acerca, no juega y no canta. ¡Besos, los míos! Insolentes gatos enloquecidos apretados contra mi boca esperando por la tuya.

Me caza la poesia y no estoy para poeta
Aúlla el minuto y vela el reloj. Olvidar es mi esccalera al recuerdo. Noviembre en calendario y yo sin amor. Al final de apurados intentos un surco en luna es lo que me queda cuando miro a mi derecha y nada de vos. El parque central tiene colores, risas en bocas carreritas de zapatos tiernos y otros coquetos. Mi pecho no es parque ni es central colores coquetos, risa tierna, zapatos... decoran heridas, cortan decoro mas adentro de mi camisa de hoy. Un lago hace olas al borde de un pato, de gala y para poetas está la tarde; humos de condimentos, pimentos y otros relajos, menjurges para la gula. y yo para ningún lado cuando de tus trapos y telas

ni aroma ni formas de caer. La noche se viene arrimando y en la calle de fiestas las copas esperan su vino, el trago atarantador calentará gargantas, insolentará ganas para deseos Y yo, aunque me meta en la jodarria, sé que el frío me sacará un conejo de cristal, líquido y salado cuando mire a donde solías estar vos.

Cueva
Pozo de humedad, fondo de miel, laguito quieto de la profundidad, Meta de los deseos, ternura de fuego, oscuridad de pétalo, claridad del temblor, furia de piel, huequito donde se entra como hombre, y se siente como Dios: el triunfo de dos.

De pie en mi pradera sin esperando
Busco, en el fondo de mi centavo el precio de lo que he perdido. Gasto en recuerdo dulce: lo vivido. ¿Soñé o pensé? ¿cómo saberlo? si aún no sé si he despertado, nacido o llorado. Al que nombró estrella a la estrella lo reto, le obligo y le reclamo que ponga, en mi voz, el sonido exacto. Sonido de cristal en pecho sería, si logro, en mi aguja minutera, mencionarte. Este recuerdo se niega, a clara memoria, ir al funeral de tu olvido.

El duende del dulce palpitar
Canta espanta encanta. Riega niega ciega. Asoma toma doma. Enamora llora adora Anida vida olvida. Inventa revienta asienta. Lleva subleva eleva. Deja queja enreja. Viene tiene retiene. Amor dolor amor. Dolor amor dolor.

Crascolopeus lejos
Como instrumento dormido de notas

se ha cerrado la boca de sus besos. Colores melancólicos y de lata gotean en su risa lejana.

Filosoñando
Estoy en fuegos, cuando dormido, te me aparecés; ya que caminando, nada de vos. ¡Jodida la mía, estar despierto! Sobre imagen espejos y temblores Líquido vidrio tu espejo donde la curva y la cadera confirman que es bella; la línea, el quiebre y la forma. Agua que se detiene en brillo para atrapar el admirable molde que mis manos persiguen para el roce y lo que quema. Imagen de luz inquieta donde el centro y el borde del femenino fondo te confirma mi deseo. Vos en el espejo, vos en la imagen, figura que estimula un incendio de cuerpos. Quedate en el brillo, no salgas a mi calle, que si por aquí pasas relámpagos te prometo. Imagen, calle y espejo, vos en tus pasos, gacela: desordenas en temblores mi carne y mis huesos.

Ella no existe y anda despeinada
Dieron las once. Hice funcionar el lado derecho de la nada, le arranqué un recuerdo al futuro. Pensé: “suponiendo que no existe y que anda despeinada, moviendo

emociones y acomodando sala, comedor y dormitorio” cuando ya eran las once y cinco la nada se hizo algo, sentí escalofríos de saber que estaba ahí a mi lado; en fantasma, en brisa y con un beso en la boca. No, no era un beso en la boca; eso era lo que yo quería que se le dibujara en los labios, ella lo que tenía era una palabra... Dios qué palabra!!! De repente tuve deseos de salir a esconderme al jardín, pensé en los colores de la primavera, en el inicio de los amores, en pantalones cortos y días de escuelas. Resultó inútil el deseo, mi sombra estaba pálida, me imaginé decirle “ Somos iguales y estamos pálidos” no hubo respuesta, tampoco la esperaba. Cómo es posible que no exista? Que no toque mi puerta? Que no doble ropas? Que no cante algo que me inquiete? y que esté ahi, frente a todo esto que me tiembla? Cómo llamarla? Tendrá, aún, aquel nombre con que pensé llamarla cuando era mía? Acaso fue mía? El dejo es extremo y estoy solo e imprevisto de sorpresas. A pesar de que aún toca el piano, es evidente que ya no es el mismo recuerdo con que la inventaba para acomodarle mi forma de tocar. Viva inquietud!! La sensación está a leguas de lo que me transporta a la felicidad. Ella, arisca y maliciosa no existe y se llama Verónica. Nada es imprevisto, son series de acontecimientos para una novela, Exceptúo la inquietud y la verguenza de lo que ahora experimento. Creo que me miento, no es que la inventé, ella existe y no tiene nombre, camina despeinada, descalza, cumple con una lista de compras y se detiene en las esquinas a esperar, como yo, que merme el tráfico. II Nueva York es un hombre alto y esbelto que se realza con ropas de colores muy a su talle. Tiene porte de grandeza. Ella más altiva, ríe mientras el viento la despeina. III Nos tomamos una cerveza y salimos a la

calle, caminamos de la mano, nos miramos a los ojos. Dije “Tigre” ella contestó, “Colores de Blake” . Las once en punto era una hora lejos y la noche nos tocaba.

Otros Garabatos
Desfilan mis cosas y Joda
Así caminan mis cosas. Hablo de mis objetos, no de mis pendejadas; marchan como hormigas en abastecimiento urgente y emociones tercas o luciérnagas de mi oscuridad. Sé que mis cosas, las azules, verdes, ocres, caobas, canelas y almendras tienen alma y tienen nombre no el de escritorio, cuchara, librera, bote de perfume o afeitadora, sino, ese que al decirlo, hace que recordés mirada, mujer, amor, noche y cama. Ante mis cosas se engarabatan zumos de naranja, hojas de limón aceitunas, pacunes, guayabas, degenerados espectro de escarabajo, nailon de tus piernas, zapatos de tacón y desmadres de temblores. Mis cosas huelen a vos. a tus gustos, a tus gavetas; de ahí, que yo ande, con el genio de cuatro abuelas y me encabrone hasta con mi propia sombra. A mis cosas, las estoy odiando con molidos vidrios, ácidos amoníacos, esencia de donato, clavos de crucifixión, aliento mañanero, tos de fumador, sorpresa mal entendida, ardor, herida y yactura, pero, me atrapo a ellas

como al mejor de los tesoros, por que en ellas, estás vos y de ahí no te saco, porque si te saco... me quedaría sin torturas.

Nuncamente ni demente putamente
Me abaten, hasta la rabia, los ojalases, los quizases y ésos endemoniados talveces. Trampas en lo sublunar, haciendos, subyaciendos, vinagres, cicutas, mi refresco de limón, etiquetas paras idiotas; otra vez, mi refresco de limón, cerrojos de elegantes cuellos yacentes y subhaciendos... ... Y yo solo queriendo a muchos quereres, desembotellarte los besos, acomodarte bajo mi peso, y entre las dos pieles (aclaro: tu piel y mi piel) inventarte un mar que, mientras acostados, nos balancee ola a ola. Y como... ¨noooooooo, eso noooooo¨ entonces, se mucho-dividen, se multi-multiplican, los comegenes, las ratas, los murciélagos, los jamases, las anguilas, los nuncamente, los maracocundriacos, los notequiero, los tetaludros, los nadaconmigo, los itangüenos, los itanmalos. Hasta el siglo de los siglos

por los siglos, nuncamente ni demente, putamente; tu flor mi flor nuestra flor.

Meditamundando en las aladas alas del amor volando
Se camina pativanbolo, meditamundando, destresolo, descalzo y contracejando; se intentaanima uno solo con impulcelo para cabizlevantando mientras la bella mujerfrutamanzana tiene lentosando el palpitarazon, la boca encendillena y prendibrillando con besos de seis lados dados hasta el fondo del pechodentro. Dulcezucarado recuerdo que se queda pajarodetenido, peznadando en lo amando, centrodentro de lo no lagrimado, vividoheridos espectrando en las aladas alas de un escaraicepto que esta mas alla que aqui y que allí, pero en completo caso, entreteagenciandome con su paso.

Añoranza miedo y redobles
Dónde estan los laberínticos escalones que me treparon, niño, al planeta y a mis pasos. Acaso son estos mismos que hoy estoy bajando entre concretos, decoraciones y ruidos. De aquí a lo que viene hay dos edades: una de miedos, dudas y pálidas intenciones, la otra: de ropas, lejanas fechas, relojes lentos, de un nombre y de las ganas de tener su forma. Estoy agradecido a la palabra, al número, a la mujer que fue lámpara y me puso sombras;

porque por ella supe de la luz y de lo oscuro, de piel, movimiento, roces y delirios. Si acaso son los mismos recovecos de gradas, las mismas dos edades, la misma lámpara; me desarmo de lo pálido, la duda y de relojes lentos para bajar con redobles de lo que fui subiendo.

Días de piedra
Una piedra busca su fémur; piensa en un palpitar lejano, recoge su deseada espina dorsal, la pone en su dureza y no se puede mover. Espera que un niño pase, la recoja y la tire, desde su alegría de lanzar piedras, hasta un rincón que tenga agua, sol y palmeras.

La vida no tomada
A mi vida la envuelvo de mis ropas telas con nobleza. Hoja de Adán, la mezclo con huesos y carne, receta vital, le doy su dosis de placer y de dolor, auto receta vital. La meto dentro de mis zapatos, filosofía popular del adónde vamos. La he sacado de paseo y la he encerrado Viva la libertad de ser mi esclavo. Le doy la hora , casi siempre tarde en todo, la he metido entre multitudes y soledades, Animal social por matemática social, le he apretado su cueva de ruidos y ha callado el derecho a mi derecho. La arrimé a otras vidas con las que compartióhasta el: “paremos de jodernos” y “calabaza a tu casa, vos en tu orilla yo

en la mía” me llena de aire necesario y de grandeza, me obliga que hable de su estuche como elegante, por ella me he abotonado hasta el cuello o me he desabotonado frente a algunas ganas, me he peinado y dejado despeinar, arreglo, desarreglo, malo, bueno, risa, llanto, niega, afirma, enferma, cura, izquierda, derecha había padre, ya no hay padre, recuerda una mascota, una madre, me sienta a escribir, me levanta a leerme en voz alta. Espejo añejo. freud en viñeta, imita, limita, vomita, uta,puta, chuta, son las dos y cinco tenía que haber estado cinco para las dos. uta,puta, chuta, paralelismo, egoísmo, istmo un dibujo de mapa lejos, patriotismo, orfandad estoy en lo mismo lo mismo sin lo mismo con lo mismo con sinlomismo. Mi vida anda en su cartera la foto de la caja griega siete velos, millón de desvelos, sueño repetido, dibujo de mapa lejos, no metido acometido afligido. Normales y pendejos, desfile acomodado, como ustedes, voy lentoapresurado con mi vida a su mandado.

Algo tiene que haber en esto
Con un poco de sol y escenario podría ver, desde una risa dibujada, que afuera de mi piel y de mis huesos

andan todos entre cantos de pájaro y claxon jugando a caminar, caminando a los asuntos. Mientras, sin saberlo, desbaratan el mar donde lo mío juega a navegar y lo de ellos a escapar. Cardo en lluvia de vinagres... la puta casualidad; el domingo deja de ser cueva de felicidad y el calendario se hace ventana y cadena. El paisaje de mi calle: cuatro autos, un perro coqueteándole a unos ladridos lejanos, un hombre de negocios altivo, por su corbata, y con ganas de engordar su cartera; una mujer que va por el pan de sus hijos pasa lenta dejando en mi mente un ¿qué será?... una pelota va rodando a vientos y cuatro gritos la van siguiendo, algún pantalón corto meterá el gol. "Tené cuidado un camión con ron puede pasar." Otras cosas están pasando más allá; la sirena, el banco y el ladrón; un reportero, su libreta de notas, ¡corre! ¡corre! que al día siguiente me quiero enterar. ¡Joda! no he pagado la mensualidad del periódico. Una falda de muchacha, a la altura del sexo, tiene infierno y las manos de un futuro no dejan de tocar. Los negocios y los semáforos están en guerra, un doctor tiene la receta contra el derrame cerebral y el hombre ya lo sabe y no deja de acelerar... El borde de mis gradas, donde me he puesto a dibujar, tiene un hilo de hormigas, trabajadoras las llaman, mientras a toda maniobra asesinan una flor. Un juez y una corte, madera y carpintero, carcelero y candado, manifestación por la libertad; son las cuatro y al día siguiente otras cuatro y otras cuatro y otras cuatro...

Dejo lo de afuera, entro a mi sala y... ¡Joda! me topo con que adentro, entre los cuadros y el sofá, también son las cuatro y al día siguiente otras cuatro y otras cuatro y otras cuatro...

Sobre la emoción de ser un gato
“Además estaba mohino y melancólico el mal ferido don Quijote, vendado el rostro y señalado, no por la mano de Dios, sino por las uñas de un gato, desdichas añejas a la andante caballería” Miguel de Cervantes Necia palabra, que prometió, con grito de acero, que tendría que morir a las cuatro de mis cuarenta y dos. ¡Vamos corazón, vamos! que hay un funeral de serpiente que encarga flores, lágrima y color. El diablo anda en mis zapatos, va de fiesta y va patojeando ¡el muy infeliz! Al compás de campanas y campanulas de donatos, alcoholes y trementinas celebramos tener fe aunque se tenga la mano vacía o el alma congelada. No es pecado estar herido ni se muere, uno, de tener cuchillo. Soy culpable con satisfacción, no de los deseos ni lo logrado, sino, de haber estrujado algunos trapos interiores. Con un cuento de hadas me sano las cortadas y con un cognac altero mis venas, me digo -Emocionado te ves, cipote, tenés pantalones y no hay necesidad de costurerasDivertite ojal, gozá del botón tu camisa está planchada y va de parranda a una mirada que nos arrima a desnudez y sudores.

Qué importa las cuatro de mis cuarenta y dos la promesa o el acero. ¡No es hora de morir! Las agujas, corresponden, que es necesario caminar. Con un sólo cerrojo, cierro cualquier intento, de doctrinas, documentos o promesas. Hoy estoy contento de ser un gato de tener uñas, perfil, luna, y, sobre todo, de... ...¡poderme apezuñar!

Ángel de lucifer Viaje a uno mismo
De repente es tarde, mi luna ha despertado. Ventanas con oscuridad, puertas mudas de llaves, maletas obligadas al viaje que de pronto se creen, algo así, como equipaje. Planchado está mi rostro, de corbata el espíritu, y bien presentada el alma. Llevo un Dostoyevski, Stendhal y un Flaubert. Créaseme, voy preparado, entre otras cosas llevo, dos kilos de comida en lata, sal, pimienta y un plato, también un puñado de luces y sombras delebles e indelebles que heredé de mi veladora. Camisa para el pecho pantalones para el carácter, pasos lentos con zapatos, también... muy también, me he armado el cinto, con veinte años de experiencia para cómo portarme mal. Eso por si me den ganas de secuestrar una perrita que se ha metido, a saltos, en mis formas del amar.

¡Ay de mis Lazarillos de Tormes! anóteme señor juez en los archivos de lo criminal. Bueno, ya es hora en mis agujas... ...voy de mi pecho a mi carne y que mis nubes me aparten de cualquier aguacero personal.

Para lo que se acomoda cuando se está mirando
Tanto color y yo mirando hay veces que es necesario estar sordo, calvo, ciego, sin paladar, sin uñas, sin sentir, mudo. Sin poeta, otra vez ciego, sin pantalones, sin camisa, sin pasados ni futuros. Hay veces que es necesario estar parado en la misma esquina de un tren sin pasajeros y sin boletos de voy para algún lado.

Il suicida sostituto
Storia assurda... ...Mi sustituto suicida vive sufriendo de un gran moralismo, claro espejismo. Me señala luciferes, me aprieta alfileres, me muestra el infierno, me tira al invierno, me aparta del cielo, me cubre de hielo. A mi sustituto no le discuto; si muerde mi fruto, apendejado disfruto,

lo dejo que hable, que afile su sable, corte mi herida y se quite la vida di morte mentale nono fatale de repente corro, fortísimo corro detrás de un espejo, su brillo y reflejo.

oscurifer
Deleble, indeleble qué importa el viento si de tu boca me llega un soplo y sigo luz y sigo sombra.

Cuentito
Mareada de reflejar reflejos, la hormiga de pequeños ocres trepó por su instinto de brillos y sacó de su mirada de tristes infinitos un hilito de agotadas fuerzas. Lo amarró a un chorrito de plata que caía de un plomizo grifón; una vez hecho el nudito ciego, se hizo una corbatita de salir a entierros y partió a su funeral vestida de soledad.

Sombra o ego
Desempeñando el raro papel de seguirme con el absoluto atributo del empeño, sos la mancha quieta y en movimiento que me acompaña por la gracia de la luz. Seria como estatua, seria como muerto, sin las poses de líneas tristes o alegres Nada te abruma, no el reproche, no el regaño. Serpiente callada que se arrastra por mi suelo

Pequeñas maneras

No solo locos se enamoran de lo normal, yo tampoco.

Contra mis pequeñas maneras
Todo rayo tiene su Benjamín Franklin. Un rayo no es un gato diluido en luz, yo también

Russo Dylan Galeas ::

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