LA RELIGIÓN DEL ANTICRISTO

www.radiocristiandad.wordpress.com, 2013

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL PADRE JUAN JOSÉ TURCO

Transmitido el 14 Y 15 DE NOVIEMBRE DE 2013 EN LOS ESTUDIOS DE RADIO CRISTIANDAD

Transcrito por WALTER FORAL LIEBSCH

1º CUESTIÓN - La virtud de religión en general (en Santo Tomás). 2º CUESTIÓN - La religión del anticristo
Art. 1: Fuentes en la Sagrada Escritura. Art. 2: Esencia de la religión del Anticristo. Art. 3: Características.

3º CUESTIÓN - Cumplimiento de la religión del Anticristo
Art. 1º: Antecedentes. Art. 2º: Fundación. Art. 3º: Cumplimiento.

I – LA VIRTUD DE RELIGIÓN EN SANTO TOMÁS
LA RELIGIÓN Art. 1º: ¿La religión ordena al hombre solo a Dios?
Lo específico de la religión: Es la virtud que mira con respecto a Dios, en cuanto - principio indeficiente, - fin último al que debe ir tendiendo nuestra elección - quien debemos recuperar creyendo y atestiguando nuestra fe (corpus) Dios tiene una razón de señorío propio y singular: - por ser Él quien hizo todas las cosas - y por tener el principado supremo sobre todo lo creado (ad 3º) “Puesto que a Dios se le debe un honor especial como a primer principio de todas las cosas, se le debe igualmente una forma especial de culto, a la que los griegos, como dice San Agustín en De civ. Dei, llaman eusebeia o theosebeia.” (ad 4º)

Art. 2: ¿La religión es una virtud?
- “a la religión pertenece tributar a uno, es decir a Dios, el culto que le es debido“ (corpus)

Art. 3º: ¿La religión es una sola virtud?
- “Ahora bien: el objeto de la religión es la reverencia al Dios único por una sola razón, a saber: la de ser primer principio de la creación y gobierno de las cosas. De ahí lo que Él mismo nos dice (Mal. 1,6): “Si yo soy vuestro Padre, ¿dónde está el honor que me rendís Pues, de hecho, lo propio del padre es engendrar y gobernar. Cosa manifiesta es que la religión es una sola virtud.” (corpus) - “Las tres divinas Personas son un solo principio de la creación y gobierno de las cosas; y por eso se las sirve con una sola religión. Por otra parte: las diversas razones de los atributos se unifican en la razón de primer principio; porque Dios produce y gobierna todas

las cosas con la sabiduría, voluntad y poder de su bondad. Y por consiguiente la religión es una sola virtud.” (ad 1º)

Art. 4º: ¿La religión es una virtud especial?
“Puesto que la virtud se ordena al bien, donde haya una razón especial de bien, habrá necesariamente una virtud especial. Pero el bien al que se ordena la religión consiste en rendir a Dios el honor debido. Y a una persona se le debe honor por razón de su excelencia: excelencia singular en Dios por su trascendencia infinita sobre todas las creaturas con exceso omnímodo. De ahí el que se le deba especial honor; lo mismo que, de hombre a hombre, a diversas excelencias corresponden en justicia diversos honores: uno a los padres, otro a los reyes y así a los demás. Luego, es evidente que la religión es virtud especial.” (corpus)

Art. 5º: ¿La religión es virtud teologal?
(Puesto que el anterior art. terminaba remarcando que la excelencia de Dios era propio de la religión, entonces parece que tendría que ser virtud teologal, es decir, toca a lo propio de Dios, la infinitud) 1º obj.: Porque según S. Agustín “a Dios se le da culto mediante la fe, esperanza y caridad”, que son virtudes teologales. Ergo dar culto (= acto de la religión) es virtud teologal. 2º obj.: virtud teologal tiene por objeto a Dios. La religión tiene como objeto a Dios. Ergo… 3º obj.: Toda virtud es teologal, intelectual o moral. La religión no es intelectual (contemplación de la verdad), parece que no es moral porque no puede tener exceso; ergo por exclusión, es teologal. Sed contra esto, se la menciona como parte de la justicia.

Respuesta:
“Que, como acabamos de explicar (a.2.4), la religión es la virtud que da a Dios el culto debido. Son, según esto, dos cosas las que en la religión se consideran: una, lo que ella da a Dios, o sea, el culto, que es como materia y objeto de la religión; otra, aquello a lo que se da culto, es decir, a Dios. Se le da culto no como si los actos de que nos servimos recayesen directamente sobre El, como en el acto de fe con el que, cuando creemos, establecemos contacto directo con Dios. Por eso es por lo que dijimos (q.2 a.2) que Dios es objeto de la fe

no sólo por creer en El, sino también por creerle a Él. Se le rinde, por tanto, a Dios el culto que se le debe en cuanto que por reverencia a Él se practican ciertos actos con que se le honra, por ejemplo, la ofrenda de sacrificios y otros similares. Resulta evidente, según esto, que la religión no considera a Dios como materia u objeto, sino como fin; y que no es, por consiguiente, virtud teologal, cuyo objeto es el último fin, sino virtud moral, cuyo objeto propio son los medios que a tal fin llevan.” Ad 1º: “siempre la potencia que actúa sobre el fin mueve imperativamente a las potencias o virtudes que ejercen su acción sobre los medios que a él se ordenan. Ahora bien: el acto de las virtudes teologales, fe, esperanza y caridad, recae sobre Dios como objeto propio. Tal es la razón por la que causan, imperándolo, el acto propio de la religión, virtud cuyos actos se ordenan a Dios.” Ad 2º: “la religión ordena al hombre a Dios, considerado no como objeto, sino como fin.” Ad 3º: “la religión, por ser parte de la justicia, no es virtud teologal ni intelectual, sino moral.” El medio que establece es relativo (no absoluto), habida cuenta de la capacidad humana y de la aprobación divina. N.B.: puede haber exceso en el acto de culto, p.ej. en las circunstancias (que no sean la cantidad), p.ej. a quién no se debe, cuándo no se debe o cómo no se debe.

CONCLUSIONES:
1. La religión es una virtud porque tiene como objeto algo bueno: dar a la divinidad lo que le corresponde. 2. “Divinidad”: el Ser Infinito. Para remarcar esto, Santo Tomás va a decir que: Es la virtud que rinde culto a Dios por su trascendencia infinita sobre todas las creaturas con exceso omnímodo. 3. Pero la religión es una virtud que mira a Dios en cuanto a su relación con la creatura, nosotros. Específicamente va a considerar los atributos que manifiesten el dominio supremo: “el objeto de la religión es la reverencia al Dios único por una sola razón, a saber: la de ser primer principio de la creación y gobierno de las cosas.

4. Por otro lado: se concluye también que la religión es parte de la justicia, virtud moral. 5. Por lo tanto, propiamente no es virtud teologal. El objeto sobre el cual recae directamente la acción de esta virtud no es Dios, sino el acto de culto. 6. El culto son los actos por medio de los cuales ejercitan esta virtud. 7. Pero ese mismo acto de culto tiene un fin; que, ahora sí, es la divinidad, Dios. 8. Por eso la religión supone una Fe y sus actos de culto son imperados por esa virtud teologal Fe.

II – LA RELIGION DEL ANTICRISTO
Art. 1º: Fuentes en la Sagrada Escritura:
La cuarta fiera de Daniel VII, 7-8:
“7 Después de esto continué mirando la visión nocturna y vi una cuarta bestia, espantosa y terrible y extraordinariamente fuerte, que tenía grandes dientes de hierro. Devoraba y desmenuzaba, y lo que sobraba lo hollaba con los pies. Era diferente de todas las bestias anteriores y tenía diez cuernos.

8

Estaba yo contemplando los cuernos, cuando divisé otro cuerno pequeño, que despuntaba

entre ellos; y le fueron arrancados tres de los primeros cuernos. Y he aquí que había en este cuerno ojos como ojos de hombre y una boca que profería cosas horribles.”

Straubinger pone como nota allí:
7

La cuarta bestia no tiene nombre como las anteriores. Es tan diferente de ellas que Daniel apenas halla palabras para describirla. [dice entonces que le parece poco probable la aplicación al imperio de Alejandro Magno] “Nos parece poco probable esta opinión, no solo por las coincidencias históricas, que en ninguna de las dos interpretaciones alcanzan la seguridad para imponerse, sino por la autoridad de San Juan, que en los caps. 13 y 17 del Apocalipsis atribuye a la bestia que sube del mar (v. 3) las características antes señaladas (v. 6 y nota), y sobre todo las de esta cuarta bestia de Daniel (diez cuernos, una boca que blasfema, guerra contra los “santos”, poder de

tres años y medio), refiriéndose seguramente no al reino greco-sirio, sino a un reino futuro , y en el cual se comtempla escencialmente el aspecto religioso.
8

“En este pequeño cuerno los Padres –entre otros San Ireneo, Teodoreto, San Jerónimo, Lactancio- y los comentadores modernos –Maldonado, Cornelio A Lapide, Calmet- y muchos exégetas contemporáneos, sean católicos, sean protestantes, han visto con razón la figura del Anticristo. Véase los vers. 24b-25″ (Fillion)

Daniel XI, 36-37: “El rey obrará conforme a su voluntad, y se exaltará a sí mismo, se
alzará por encima de todo dios, y hablará palabras arrogantes contra el Dios de los dioses, y prosperará hasta que se haya colmado la ira (…) No respetará al Dios de sus padres, ni tampoco a la (divinidad) predilecta de las mujeres, ni hará caso de ningún dios, puesto que se ensalzará por encima de todo“.

S. Mt. VII, 21-:
“Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos cantidad de prodigios? Entonces les declararé: “Jamás os conocí. ¡Alejaos de Mí, obradores de iniquidad!”

S. Mt. XXIV, 3-4. 11-16. 23-28:
“Después, habiendo ido a sentarse en el Monte de los Olivos, se acercaron a Él sus discípulos en particular, y le dijeron: “Dinos cuándo sucederá estoy, y cuál será la señal de tu advenimiento y de la consumación del siglo.” Jesús respondió diciendo: “Cuidaos que nadie os engañe. Porque muchos vendrán bajo mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y a muchos engañarán.

(…)
Surgirán numerosos falsos profetas, que arrastrarán a muchos al error; y por efecto de los excesos de la iniquidad, la caridad de los más se enfriará. Mas el que perseverare hasta el fin, ése será salvo. Y esta Buena Nueva del Reino será proclamada en el mundo entero, en testimonio a todos los pueblos. Entonces vendrá el fin.Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, instalada en el lugar santo –el que lee, entiéndalo-, entonces los que estén en Judea, huyan a las montañas (etc.), (…) Si entonces os dicen: “Ved, el Cristo está aquí o allá”, no lo creáis. Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y prodigios, hasta el punto de desviar, si fuera posible, aún a los elegidos. ¡Mirad que os lo he predicho! Por tanto, si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “está en las bodegas”, no lo creáis. Porque, así como el relámpago sale del Oriente y brilla hasta el Poniente, así será la Parusía del Hijo del Hombre. Allí donde esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas.”

Cf. también S. Mc. XIII y S. Lc. XXI, 5-36. II Tesal. II, 1-12:
“1 Pero, con respecto a la Parusía de nuestro Señor Jesucristo y nuestra común unión a Él, os rogamos, hermanos, 2que no os apartéis con ligereza del buen sentir y no os dejéis perturbar, ni por espíritu, ni por palabra, ni por pretendida carta nuestra en el sentido de que el día del Señor ya llega. 3Nadie os engañe en manera alguna, porque primero debe venir la apostasía y hacerse manifiesto el hijo de perdición; 4el adversario, el que se ensalza sobre todo lo que se llama Dios o sagrado, hasta sentarse él mismo en el templo de Dios, ostentándose como si fuera Dios. 5 -¿No os acordáis que estando yo todavía con vosotros os decía estas cosas?- 6Y ahora ya sabéis qué es lo que (le) detiene para que su manifestación sea a su debido tiempo. 7El misterio de la iniquidad ya está obrando ciertamente, sólo (hay) el que ahora detiene hasta que aparezca de en medio. 8 Y entonces se hará manifiesto el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y destruirá con la manifestación de su Parusía; 9(aquél inicuo) cuya aparición es obra de Satanás con todo poder y señales y prodigios de mentira, 10y con toda seducción de iniquidad para los que han de perderse en retribución de no haber aceptado para su salvación el amor de la verdad. 11Y por esto Dios les envía poderes de engaño, a fin de que crean la mentira, 12para que sean juzgados todos aquellos incrédulos a la verdad, los cuales se complacen en la injustica”.

I Tim. IV, 1-3:
“Sin embargo, el Espíritu dice claramente que en posteriores tiempos habrá quienes apostatarán de la fe, prestando oídos a espíritus de engaño y a doctrinas de demonios, (enseñadas) por hipócritas impostores que, marcados a fuego en su propia conciencia, prohíben el casarse y el uso de manjares que Dios hizo para que con acción de gracias los tomen los que creen y han llegado al conocimiento de la verdad.”

II Tim. III, 1-9:
“Has de saber que en los últimos días sobrevendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos y del dinero, jactanciosos, soberbios, maldicientes, desobedientes a sus padres, ingratos, impíos, inhumanos, desleales, calumniadores, incontinentes, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traidores, temerarios, hinchados, amadores de los placeres más que de Dios. Tendrán ciertamente apariencia de piedad, mas negando lo que es su fuerza. A ésos apártalos de ti. (…)

Así como Jannes y Jambres resistieron a Moisés, de igual modo resisten éstos a la verdad; hombres de entendimiento corrompido, réprobos en la fe. Pero no adelantarán nada, porque su insensatez se hará notoria a todos como se hizo la de aquellos.“

I Jn. II, 18-23:
“Hijitos, es hora final y, según habéis oído que viene el Anticristo, así ahora muchos se han hecho anticristos, por donde conocemos que es la última hora. De entre nosotros han salido, mas no eran de los nuestros, pues si de los nuestros fueran, habrían permanecido con nosotros. Pero es para que se vea claro que no todos son de los nuestros. Mas vosotros tenéis la unción del Santo y sabéis todo. No os escribo porque ignoréis la verdad, sino porque la conocéis y porque de la verdad no procede ninguna mentira. ¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo que niega al Padre y al Hijo. Quienquiera niega al Hijo, tampoco tiene al Padre; quien confiesa al Hijo, tiene también al Padre.“

I Jn. IV, 2-3:
“Conoced el Espíritu de Dios en esto: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; ytodo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios, sino que es el espíritu del Anticristo. Habéis oído que viene ese espíritu, y ahora está ya en el mundo.”

(por contraposición) Apok. XII, 17 (hablando de la persecución del dragón contra la
mujer): “Y se enfureció el dragón contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto del linaje de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.”

(por contraposición) Apok. XIV, 12 (anunciando la condena de los que hubieran
adorado a la bestia): “En esto está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús“.

Apok. XIII, 4-10 (hablando de la Bestia del mar):
“4Y adoraron al dragón, porque él había dado autoridad a la bestia; y adoraron a la bestia, diciendo: “¿Quién como la bestia? Y ¿quién puede hacerle guerra?” 5Y se le dio una boca que profería altanerías yblasfemias; y le fue dada autoridad para hacer su obra durante cuarenta y dos meses. 6Abrió, pues, su boca para blasfemar contra Dios, blasfemar de su Nombre, de su morada y de los que habitan en el cielo.
7

Le fue permitido también hacer guerra a los santos y vencerlos; y le fue dada autoridad sobre toda tribu y pueblo y lengua y nación. 8Y lo adorarán (al dragón)

todos los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero inmolado. 9Si alguno tiene oído, oiga: 10si alguno ha de ir al cautiverio, irá al cautiverio; si alguno ha de morir a espada, a espada morirá. En esto está la paciencia y la fe de los santos.”

Apok. XIII, 11-18 (la Bestia de la tierra):
“11Y vi otra bestia que subía de (bajo) la tierra. Tenía dos cuernos como un cordero, pero hablaba como dragón.
12

Y la autoridad de la primera bestia la ejercía toda en presencia de ella. E hizo que la tierra y sus moradoresadorasen a la bestia primera, que había sido sanada de su golpe mortal.
13

Obró también grandes prodigios, hasta hacer descender fuego del cielo a la tierra a la vista de los hombres. 14Y embaucó a los habitantes de la tierra con los prodigios que le fue dado hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra que debían erigir una estatua a la bestia que recibió el golpe de espada y revivió. 15Y le fue concedido animar la estatua de la bestia de modo que la estatua de la bestia también hablase e hiciese quietar la vida a cuantos no adorasen la estatua de la bestia.
16

E hizo poner a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos una marca impresa en la mano derecha o en la frente, 17a fin de que nadie pudiese comprar ni vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre.
18

Aquí la sabiduría: quien tiene entendimiento calcule la cifra de la bestia. Porque es cifra de hombre: su cifra es seiscientos sesenta y seis.”

La gran Ramera: la religión idolátrica impuesta al modo de imperio mundial. Ya no solo
“ciudad” o civitas, sino sociedad o imperio religioso. Prefigurada en la Babilonia del A.T., acerca de la cual cita el Padre Van Rixtel:

Jeremías 51, 13:
“Tú que habitas al borde de muchas aguas, rica en tesoros, tu fin ha venido: el término de tus rapiñas.”

Jeremías 51, 7:
“Babilonia era una copa de oro en la mano de Jehová; ella embriagaba toda la tierra; las

naciones han bebido de su vino, por lo cual las naciones están en delirio“. Nota: 1. Babilonia, fundada por nieto de Cam, fue el primero que estableció poderío sobre la tierra. 2. Babel era “confusión”. 3. Algunos ponen a Babilonia como el lugar donde luego se originó la cábala judía. 4. Resumen: figura del reino del demonio opuesto a Dios.

Apok. XVII: “1Y vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas y habló conmigo
diciendo: “Ven acá; te mostraré el juicio de la ramera grande, la que está sentada sobre muchas aguas; con la que han fornicado los reyes de la tierra, embriagándose los moradores de la tierra con el vino de su prostitución”.
3

Y me llevó a un desierto en espíritu; y vi a una mujer sentada sobre una bestia purpúrea, repleta de nombres de blasfemias, que tenía siete cabezas y diez cuernos. La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y cubierta de oro y piedras preciosas y perlas, y llevaba en su mano [por una parte] un cáliz de oro lleno de abominaciones y [por otra] las inmundicias de su fornicación. Escrito sobre su frente tenía un nombre, un misterio: “Babilonia la grande, la madre de los fornicarios y de las abominaciones de la tierra“. Y vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los testigos de Jesús; y al verla me sorprendí con sumo estupor.
7

Mas el ángel me dijo: “¿Por qué te has sombrado? Yo te diré el misterio de la mujer y de la

bestia que la lleva, la que tiene las siete cabezas y los diez cuernos.
8

La bestia que has visto era y ahora no es; está para subir del abismo y va a su perdición.

Y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la creación del mundo, se llenarán de admiración cuando vean que la bestia, que era y ahora no es, reaparecerá.
9

Esto es para la mente que tiene sabiduría: las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales la mujer tiene sede. Son también siete reyes: los cinco cayeron, el uno es, el otro aún

no ha venido; y cuando venga, poco ha de durar.
11

Y la bestia que era y no es, es él, el octavo, y es de los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que viste son diez reyes que aún no han recibido reino, mas con la bestia recibirán potestad como reyes por espacio de una hora. Éstos tienen un solo propósito: dar su poder y autoridad a la bestia. Estos guerrearán con el cordero, y el cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes; y [vencerán] también a los suyos, los llamados y escogidos y fieles”.
15

Díjome aún: “Las aguas que viste, sobre las cuales tiene su sede la ramera, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste, así como la bestia, aborrecerán ellos mismos a la ramera, la dejarán desolada y desnuda, comerán sus carnes y las abrasarán en fuego.
17

Porque Dios ha puesto en sus corazones hacer lo que a Él le plugo: ejecutar un solo designio: dar la autoridad de ellos a la bestia, hasta que las palabras de Dios se hayan cumplido.
18

Y la mujer que has visto es aquella ciudad, la grande, la que tiene imperio sobre los reyes de la tierra”.

(y en Apok. XVIII se narra la caída de Babilonia)

Art. 2º: Esencia de la religión del Anticristo.
1. La religión es para rendir culto a la divinidad. 2. Está revelado que el Anticristo hará actos de culto a sí mismo: * “se alzará por encima de todo dios” (Daniel XI) * “la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, instalada en el lugar santo” (S. Mt. XXIV). * “el adversario, el que se ensalza sobre todo lo que se llama Dios o sagrado, hasta sentarse él mismo en el templo de Dios, ostentándose como si fuera Dios.” (II Tesal. II)

3. Es propiamente un acto de culto. Por lo tanto, es la muestra propia de una religión, distinta de otra. Que implica una fe en una divinidad. 4. Siendo él un hombre, esa religión se mostrará externamente como el culto al hombre. Lo que de hecho fomentará el Pseudoprofeta: “E hizo que la tierra y sus moradores adorasen a la bestia primera” (Apok. XIII) 5. Pero no olvidemos que la religión considera a la divinidad, en cuanto creador y gobernador. a) Para remarcar que es creador: el Padre Lacunza se pregunta con qué fin el Anticristo va a simular su resurrección y concluye que es para engañar a los judíos presentándose como el Mesías. Ciertamente ese portento va a engañar de un modo particular a los judíos. Pero pienso que ese portento lo hará con un fin más general: mostrar que es dios creador. Para hacer creer que es el origen de todo, necesita un acto que indique que tiene poder sobre el origen de las cosas; en particular, el origen de las personas. Uno de esos actos es dar la vida, la vida humana. Por eso al simular una resurrección mostraría que en él hay un poder divino en general: “[La Bestia de la tierra] hizo que la tierra y sus moradores adorasen a la bestia primera, que había sido sanada de su golpe mortal. (…)Y embaucó a los habitantes de la tierra con los prodigios que le fue dado hacer en presencia de la bestia, diciendo a los moradores de la tierra que debían erigir una estatua a la bestia que recibió el golpe de espada y revivió.” (Apok. XIII) Es por eso que podrá usarlo con todos, sean de origen judío o de origen gentil, que vayan a esperar al Gran Salvador de la humanidad. b) Para mostrar el aspecto de gobernador de todo: para eso impondrá su dominio sobre toda la tierra: la Babilonia del Apokalipsis, el imperio de la sociedad religiosa (falsa) mundial. 6. Hay más que el culto al hombre: entramos en el corazón del misterio de la abominación.

a) Si fuese solo eso, siempre queda la imagen externa del ser humano, que se ve y se sabe creatura. Si se quiere mostrar una divinidad, siempre será necesario que sea dirigido a un ser superior al hombre.

Es por eso que en lo externo podrá aparecer como la adoración al Gran Plebeyo; pero en ese hombre se adorará al demonio. Ver Apok. XIII:
“4

Y adoraron al dragón, porque él había dado autoridad a la bestia; y adoraron a la bestia, diciendo: “¿Quién como la bestia? Y ¿quién puede hacerle guerra?” “8Y lo adorarán (al dragón) todos los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero inmolado.” b) Se comprueba también por el origen: el que está detrás de todo esto es el demonio, quien busca completar su gran soberbia: “todo esto te daré, si postrado me adorares”. Entonces: vemos que la “Bestia del mar” es una invención del infierno: * 8Y entonces se hará manifiesto el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y destruirá con la manifestación de su Parusía; 9(aquél inicuo) cuya aparición es obra de Satanás con todo poder y señales y prodigios de mentira (II Tesal. II) * La bestia que has visto era y ahora no es; está para subir del abismo y va a su perdición. (Apok. XVII)

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