7 razones por las que el profesor de lengua extranjera y el profesor de música deberían trabajar colaborativamente

Las canciones aumentan la exposición a la nueva lengua. Y la nueva lengua motiva a conocer nuevas músicas. Ambos enseñan a cuidar el mismo instrumento: las cuerdas vocales

.

Duración, tono, intensidad, ritmo, intención… son vocabulario compartido. Quien comprende lo que canta u oye disfrutará de verdad. A menudo lo mejor aprendido es lo que se aprendió cantando. Ambos sensibilizan y entrenan a la escucha atenta y la autoescucha. Luchan contra el valor de la inmediatez: aprender una lengua o a tocar un instrumento requiere esfuerzo y perseverancia. Una lengua tiene una cultura detrás que debe conocerse, por ejemplo en sus géneros musicales. Un género musical tiene una cultura detrás que merece ser conocida, por ejemplo en su lengua.

Marcela Spezzapria Créditos de la imagen, aquí.