Autopsias Rápidas

Jorge Ibargüengoitia Autopsias Rápidas

Nota sobre la selección y la edición Entre el mes de enero de 1969 y hasta el golpe contra Excélsior en junio de 1976, Jorge Ibargüengoitia escribió 615 artículos en la página 7 de ese diario, casi sin fallar y desde donde estuviera: su casa de Coyoacán, Londres o El Cairo. Después del golpe anduvo de viaje con su mujer, la pintora Joy Laville, y cuando regresó a México se unió a la nómina de colaboradores de la revista Vuelta con una columna mensual que se llamaba “En primera persona”. En la revista publicó otros 30 artículos, los últimos de los cuales venían de París, adonde habían regresado los “exiliados”. Decía Ibargüengoitia entonces que él se “pasaba los días en París y las noches en México”. Así pues que, a la hora de preparar los volúmenes, me enfrenté a varios inagotables paquetes que reunían nueve años de trabajo traducidos en más de dos mil cuartillas. Son dos mil cuartillas que trazan un doble mapa: uno, sentimental e irónico, de lo que significa vivir en México (es decir: de lo que significa padecer la ciudad y la provincia, viajarlas, comer, beber, votar, recordar, amar y aborrecer); otro , el que se desprende de mirada singularísima, autónoma y escéptica del hombre que ve al país y que se ve a sí mismo mientras lo hace. Si algunos de los sucesos que, en la década de 1970, incitaron a Ibargüengoitia pueden considerarse caducos, no tardaremos en reconocer la manera de convertirlos en literatura les agrega un valor más que propio. ¿Literatura o periodismo? En este, como en otros casos de valía, la distinción se antoja retórica y timorata. Ya Eliot, en su ensayo sobre Charles Whibley, ha dado cuenta del falso problema alegando que no se puede forzar una diferencia entre periodismo y la literatura obre una única escala de valores literarios: una novela segundona, dice, no es periodismo, pero aún es literatura. “No se puede alegar que el periodista trabaje un material distinto de otros escritores, lo que hay que reconocer es que lo hace por un motivo distinto, quizá, más honorable aún.” El periodismo de calidad es propio de quien está elaborando un estado de ánimo y, con inteligencia y rigor, es capaz de traducirlo en un estilo peculiar de observar y redactar su realidad. Creo que Jorge Ibargüengoitia tuvo esa capacidad y que no se merma su modestia cuando el mismo así lo reconoce en un artículo escrito en junio de 1975: “Cuando Julio Scherer me invitó a escribir en Excélsior, me dijo más o menos: -Quiero que usted escriba una vez a la semana artículos sobre cualquier asunto que le interese. Mientras él hablaba yo pensaba que mi vida períodistica iba a durar aproximadamente un mes. Cuatro artículos, creía yo, bastaban para poner todo lo que yo tenía que decir. Sobre todo, la idea de tener que sentarme a escribir todos los lunes, como gallina que pone un huevo, me aterraba. Entre estos pensamientos y la actualidad hay seis años y medio, más de seiscientos artículos, que reunidos darían un libro de cuatro o cinco tomos que afortunadamente no tengo que volver a leer.

sino por la necesidad de que esa calidad cubriera fielmente los leit-motiv que tanto él como sus lectores reconocen como determinantes de su visión de las cosas. esos “unos cuantos” son muchos más de los que. debo admitir que hay artículos –unos cuantos. le agrega las virtudes prácticas de la maniobrabilidad) cuya responsabilidad es sólo mía o. También fue decisión mía la de no estorbar el acceso a esta cálida y singular estudio preliminar o un prólogo pretencioso (del cual esta inevitable nota podría ser triste ejemplo). En todos sentidos: como una rutina es la más agradable que he tenido en mi vida. a manera de introducción. él hubiera considerado como factor único). de los artículos mismos. de mi fidelidad ibargüengoitiana.¿Estoy satisfecho con mi columna? Francamente sí. después de hacer la consideración consabida de que sólo un genio pude ser genial cada martes y viernes. Es obvio que. probablemente.que me dejan satisfecho y que. Debo decir que los títulos de los volúmenes.” De este acervo que no incluye el material con que Ibargüengoitia colaboró con la Revista Universidad o en La Cultura en México. tienen la calidad que no desmerece al compararlos con otras cosas que he escrito con mucho más cuidado. Yo me he guiado no sólo por la calidad (que. más aún. él hubiera sancionado. quizá. me he visto obligado a seleccionar esos “unos cuantos” de los que el novelista se sentía satisfecho. sólo en un par de ocasiones. para mí. Guillermo Sheridan. Primera Parte Escribir Cansa . ¿Cuántos asalariados pueden decir lo que yo he estado diciendo varios años: `los lunes a las doce y media termina el trabajo de la semana`? En cuanto a lo escrito. de las secciones que los conforman y. por lo general dejo. La edición también exigía un inevitable sometimiento a cuestiones de orden práctico. De ahí que me haya decidido por tres volúmenes organizados de acuerdo con un criterio meramente temático (que si bien tiene la desventaja de quitarle a la secuencia las sorpresas de lo misceláneo. son de mi responsabilidad y que confían subordinarse al espíritu del autor. dentro de las restricciones peculiares del género. esa responsabilidad a la predecible voracidad de los lectores.

en efecto. Ahora bien. me dijo: “¡Es mucho más divertido leer tus crónicas que ir al teatro!” Al principio me dio mucho gusto el comentario. Sucedió que. . Iba yo en un camión de la línea de la colonia del Valle-Coyoacán. el señor tenía razón. papel que no estaba yo dispuesto a aceptar. El primero consistió en que una persona muy conocida. que alguien las leyera. Después de todo. Más bien. Después de un momento de romanticismo típicamente mexicano (en el que exclamé. y atrás de mí venían sentados un hombre y una mujer de los que venden flores en el tianguis de los viernes. estaba yo convirtiéndome en su chivo expiatorio. mentalmente: ¡Hasta las clases más humildes me leen!”. a quien yo considero inteligente. que también me habían leído. sino que había quedado con la impresión de que había vito la obra y no le había gustado. aquel vendedor de flores rascuache que me había leído ni siquiera se había dado cuenta de que me había leído. lo que yo había dicho en un artículo intitulado “Los toros de Muhura”. y todavía más desconcertante. de vez en cuando. Después me puse a pensar que.Para qué sirve la crítica El juego de Juan Pirulero Durante un tiempo. hace años. verbatim. Para mí era mucho más divertido escribir las crónicas que ir a ver las obras. repitiendo. El otro elogio fue indirecto. De vez en cuando encontraba personas que me habían leído y me felicitaban. es decir. también. que había sido publicado la semana anterior. me puse furioso. al pasar el camión cerca del Sala Chopin. sólo que con las deformaciones propias de su poca instrucción y de las tres o cuatro circunvoluciones cerebrales que le faltaban. fue un halago. Con ellas logré lo que nunca pude lograr con mis obras de teatro. los dos elogios mayores que recibí durante esa época fueron muy desconcertantes. el hombre leyó el título de la pieza que estaba en la cartelera. Pero si escribiendo yo les evitaba a muchas personas la molestia de ir al teatro. sin lugar a dudas. Mis crónicas tuvieron éxito modesto. y procedió a explicarle a la mujer por qué la obra en cuestión era muy mala. me encontraba con autores de teatro que me conocían perfectamente y que me negaban el saludo. fui crítico de teatro. lo que significaba.

Casi nadie puede entender que lo que está viendo es. porque los mexicanos nunca han llegado al “digesto”. Interpretación que depende de la inteligencia. son. entregándole. “cuando se hable de Rosemary‟s Baby. Hay. y le toca un mal hotel y se enferma de malaria. me dice: “Lo que pasa es que vimos películas diferentes”. el otro día traté del último escalón en el proceso crítico. y el que cree que vio la obra porque leyó la crítica. porque yo sabía que la siguiente frase de ella iba a ser: “¿Por qué tratas de llevarme la contraria?” La gente se pone frente a una obra de arte. y cree que lo que vio fue la obra de arte. Pero estos tres casos que he presentado forman parte de una minoría selecta: los que están dispuestos a aceptar lo que dicen los críticos. y que los que no están de acuerdo con lo que ella vio son imbéciles o están viendo visiones. por ejemplo. en realidad.Pero el señor que lee la crítica y no se molesta en ver la obra. que es el lector. Allí acabó la conversación. después de todo. Inútilmente. según una amiga mía). grosso modo. estaba la comprobación más elocuente de lo que acababa de decir. de la experiencia. pero no por eso va decirle a otra persona que la pasó muy bien y a la que Roma le pareció maravillosa: “Lo que pasa es que tú no viste Roma”. mejor dicho. Dije que los lectores se pueden clasificar. las especies más agradables del público que tiene el crítico. O la señora que. después de cambiar tres frases sobre Belle de Jour conmigo. Si alguien va a Roma. saquear a los críticos de Nueva York. “Yo no sé nada de pintura. es muy probable que no le guste Roma. diga tal cosa (una cita de Pauline Kael)”. cada semana un “digesto”. Ver obras de arte es como viajar. y siguiendo el procedimiento inverso al que aconsejan las reglas más elementales de la lógica. el caso del gran personaje que quiere pasar por culto (“uno de los políticos más limpios que hay en México”. pero sé lo que me gusta”. La gran masa de los mexicanos pertenece a la categoría de lectores reacios. de la instrucción de cada uno. Hay cosas mucho peores. una interpretación de la obra de arte en cuestión. colgada en las paredes. O. que tiene a sueldo a dos “intelectuales” que lo tienen al tanto de lo que pasa en este mundo. porque estábamos en la sala de su casa y. de cualquier arte. Esto es ya saquearlo a uno. me dijo un señor. con fragmentos tales como. y hasta del estado emocional por el que pasa en ese momento. en los que leen . Dichos de los siete sabios Hablando de la crítica.

que goza de gran prestigio. En este artículo voy a referirme a los críticos y sus procedimientos. los que citan críticas para hacer creer que conocen las obras. contundente. por otra parte. como una de las personas más imbéciles que habían visto en su vida. En primer lugar. para los críticos. En primer lugar. o se amarga. Máxime cuando. Sin embargo. la nota del catálogo nunca fue puesta en tela de juicio. por ejemplo. por último. en conciencia. los que leen la crítica y creen que vieron la obra. a oráculo llega. los que creen que todas las opiniones que no coinciden con la suya están equivocadas. Las obras en cuestión costaban entre tres y cinco mil pesos. en una ocasión. la novela tendría mérito de haber sido escrita por un chimpancé. con toda la autoridad y la ambigüedad que han de haber tenido las frases dichas por la sacerdotisa de Delfos. en programas. desgraciadamente. El tercero consiste en el uso de adjetivos que tengan contenido emocional inequívoco. me encontré en un catálogo de exposición una cita de uno de nuestros más connotados críticos de pintura. Y el que nació para oráculo. que decía: “mutatis mutandis. no es el caso…” . hay que admitir que así como no es fácil inflar un perro (esto. y menos todavía. que está obligado. Por ejemplo: “El ballet que vimos anoche es la representación del sueño de una criada”. y que con el transcurso del tiempo hayan ido forjando una serie de instrumentos. El primero consiste en afirmar que la obra pertenece a una corriente. Filomenta Maturano era considerada. como suele ocurrir. Porque las opiniones favorables que emite aparecen. Sin embargo. o su va a andarse por las ramas. menos los que las leen con atención. Y aparecen tal cual. que consiste en creer que lo que dijo es verdad. es una víctima de un fenómeno fatal. Ahora bien. Afortunadamente. hay que tener en cuenta que todo crítico. en catálogos de exposiciones. el intimismo. pagar por él de tres a cinco mil pesos. El segundo consiste en señalar un paralelo con un autor que tenga un nombre sonoro. los que creen que eso es una virtud. por el simple hecho de haber escrito una crónica y verla después en letra molde. colgarlo en la pared. o cree que sus opiniones son irrefutables y se siente oráculo. separadas del contexto que podría haberlas hecho risibles. A nadie se le hubiera ocurrido preguntarle cuál era su concepto del universo. Por ejemplo. como. o del Mensajero del Corazón de María. sea crítico del New York Times. las obras presentadas en la exposición son la representación plástica del concepto que del Universo tiene la gran pintora Filomena Maturano”. que generalmente se usan combinados. tampoco es fácil decir por qué una obra es buena y por qué otra es mala. de vez en cuando. como Rauschenberg. etc. por lo que su autor se sintió más oracular que nunca. porque los pocos que las leen. de uso común. se le cita como oráculo. Nunca usar palabra como “exquisito” que pueden ser interpretadas de muchas maneras. por la mayoría de los que la frecuentaban. es una cita cervantina). que les permite enfrentarse a la tarea. Para alabar una obra hay tres procedimientos. Muy bien. a llegar a cualquier extremo para defender lo que dijo. y. Hundir una obra es mucho más sencillo que alabarla. de preferencia desconocida. y.críticas para no tener que ver las obras. ¿qué puede pasarle al señor que está dispuesto a defender sus opiniones a capa y espada y al que nadie le tira un lazo? Muy sencillo. menos. y casi ninguno el que habiendo leído con atención y teniendo capacidad suficiente. por ejemplo: soberbio. como. el crítico que tiene que decidir si va a hablar bien de una obra. A esto se debe que los críticos no vayan a la palestra desarmados. se toma el trabajo de coger hoja de papel. en las solapas de los libros. meterla en máquina y escribir una refutación. Basta con inventar una frase letal. si va a hablar mal de ella. O bien: “Si el autor de esta novela fuera chimpancé. la mayoría de las crónicas pasan inadvertidas. aunque parezca una vulgaridad. elocuente.

por comprometido. que es una ridiculez. y evitarse la molestia de cantar. para escribir como si estuviera uno platicando. En el trasfondo de esta idea. de nuestros amigos. Es decir. si alguien no crea nuevas formas es por una de dos razones. son los italianos para venirme a mí con consejos de cómo hacer espagueti? A mí me perdonan. Todas las críticas. Me parece mucho más sabía la actitud de quien. en una palabra. o porque no le conviene. el autor de estas líneas está usando el noi majestaticus. Así nunca se ha hecho la literatura”. . que se sentó junto a mí en una fiesta. de la sociedad en que vivimos. buscando nuevos caminos. Para esto más vale cerrar la boca. y en cuarto. de nuestros enemigos. La crítica constructiva puede ser muy notable como virtud. la de que la crítica debe ser constructiva. precisamente. cuando un escritor le pregunta qué le pareció su último libro. que el criticado está dispuesto a seguir consejos y que un juicio externo. “Cuida más tus obras –me dijo-. se elimina uno como crítico y después emite un juicio. Defensa de la crítica destructiva Una de las ideas comúnmente aceptadas es que la crítica debe ser “constructiva”. al leer el artículo. como huelga decir que estos tres conceptos son falsos en la mayoría de los casos. es más acertado que el del interesado. en tercero. También es crítica constructiva la que me hizo un colega. lo más probable es que el pintor aludido. por favor.Para andarse por las ramas. Ésta consiste en decir: -No es que yo me considere capacitado para criticarte. pero tu libro anterior me parece mucho mejor. No me preguntó lo que opinaba yo de lo que él escribe (no opino nada. del régimen. Voy a poner tres ejemplos. que me parece perniciosa. por imparcial. crear nuevas formas es algo completamente abstracto y. imposible. Un señor recibe un artículo en que dice: “Quisiéramos ver a este excelso pintor creando nuevas formas. porque no puede. Otro ejemplo. del mundo que nos rodea. pero no sirve para nada. es el de un señor que me ve cocinando espagueti y me dice: “Aconsejan los italianos echarle un chorrito de aceite cuando está hirviendo”. la prosa. hasta lo que decimos. desde los juicios que los críticos emiten en los periódicos. en segundo lugar. contesta: “Muy vigoroso”. en la intimidad. quisiéramos verlo lanzarse”. se inventó. en rigor. agregando la palabra “quizá”. por consiguiente. Ahora bien. Cada cual hace lo que puede y todos quedan muy contentos. porque nunca he logrado pasar del segundo renglón) y. También existe la crítica ambigua. escribes como si estuvieras platicando. tenemos el derecho a sospechar de la utilidad de la crítica constructiva. etcétera. no se enteró del respeto que me merecía su opinión. más modesto. ni me creyó cuando le dije que para eso. también quisiera ver al autor lanzarse: de un balcón. ¿Por qué? En primer lugar. se usan los mimos procedimientos que para alabar la obra. ¿Y quiénes. se encuentran tres conceptos fundamentales: que criticar es hacer una obra de caridad. Esta clase de crítica tiene muchas manifestaciones.

el criticado es siempre víctima). que yo percibía con mucha claridad cuando era chico. una mujer. De un señor que está muy orgulloso con su pinacoteca: “Esos cuadros valen millones. Esto es de mal gusto. pero el que critica se libera de muchos complejos y se coloca sobre terreno más firme. que me parecía una niña estúpida. al ser interrogado un escultor conocido sobre lo que opinaba sobre la obra de una escultora conocida. Se emite en ausencia de la víctima. Ella lo terminaba de esta manera: -¡Son para comerte mejor! “Y diciendo esto. Hay que procurar no hacer alusión a los defectos físicos de las personas ni a sus hábitos íntimos. ya se la iba a comer. cuando. ¿Cómo va a aparecer uno de ellos en el momento culminante para salvar a Caperucita? Esto. Por las razones expuestas. De una habilísima periodista: “Es una mujer que navega con bandera de taruga… y es taruga”.Otro ejemplo de ambigüedad lo tuvimos hace poco. En estos casos. cruel. Del crítico que nos ignoró en la reseña anual. Colorín colorado…” ¿Cómo que llegó el cazador y lo mató? Si no había cazadores en ese cuento. En el fondo de mi alma yo quería que el lobo se comiera a Caperucita. no sólo se divierten. diremos: “Las influencias literarias más notables de su obra son Paulo VI y los Niños Héroes”. La crítica destructiva debe ser mordaz. el lobo saltó de la cama. cuando llego el cazador y lo mató. Apuntes para una teoría literaria Cuentos Edificantes Los cuentos llamados infantiles siempre me han parecido detestables. cerrar la boca. es lo que se llama “plumero” en jerga guionística. . Cuando era chico. que estaba encargada de entretenerme. expresó: -No puedo decir lo que pienso porque con ella me ligan lazos de amistad muy estrechos. yo estoy a favor de la crítica destructiva. De un arquitecto que nos cae mal podemos decir: “Si el Conde Drácula estuviera en México y trabajara en el Banco Septentrional. si se hace con suficiente ingenio. porque puede tener la seguridad de que no está haciéndole un favor a nadie. con el tiempo los pintores se verán obligados a recomprarlos para destruirlos”. se abalanzó sobre Caperucita y. también. certera y llena de imaginación. La crítica destructiva no beneficia al criticado (ninguna critica lo beneficia. sino que comprenden que más vale no meterse a las patadas con semejante lengua viperina. y los que escuchan. para evitar inhibiciones y que alguien se sienta obligado a dar la cara y provocar un pleito desagradable. viviría en una casa construida por él”. que pasaba la mitad del cuento haciendo monerías y después era incapaz de reconocer a su abuela. Un elemento que aparece al final y arregla todo. me contaba con bastante frecuencia el de Caperucita. generalmente de manera insatisfactoria. la conversación se mejora. Además.

otra es la de que los médicos suelen equivocarse y lo que se debió recetar en este caso es una simple dieta. Corrían como liebres y se escondían en las rendijas. mi tío hacía una pausa. No faltaba alguien que preguntara qué pasó con doña Chonita. el cuento se presta a varias interpretaciones. -¿Cómo se siente. sino la abuela y las fresas. según se trate de darle al cuento un carácter ejemplar. conviene advertir. en el que de antemano sabemos que un lobo. El doctor la auscultó. dando vueltas alrededor de ella. y mucho más inteligente. Esto ya es demasiado. instructivo o simplemente recreativo). Pero retirémonos un poco y tratemos de ver el cuento en conjunto y en perspectiva. . la relación exacta entre los animalitos y la gordura y las intenciones del doctor y los objetivos que pretendía alcanzar al recetar la ipecacuana son dos misterios inescrutables. no sólo Caperucita. Entonces el contestaba: -Falleció aquella misma noche. la vida misma. pero de todas maneras infestaron el barrio. con los que miraban para todos lados. paró el tránsito. que recuerdo con mucha vividez. no tiene la menor probabilidad de vencer a Caperucita. en tiempos de lluvias. Esa noche. la familia decidió llamar al doctor. Este cuento. Por fin. Él lo contaba como caso real. El doctor recetó un cocimiento de ipecacuana y pronosticó: -Ya verán como con esto se alivia. el desenlace es inesperado. que vivía en la casa aquella que ves allá (dar la composición del lugar es muy importante) era una mujer gorda. más feroz. Para sentarse necesitaba dos camas. En el cuento que contaba mi tío no hay héroe y todo está lleno de errores y horrores como. Pero los resultados fueron inesperados. y cuando llegó a la calle. apretujándose contra las paredes. pues bien. Uno. Los vestidos le quedaron chicos y hubo que quitar las cortinas de la sala para hacerle una bata. le abría la panza y de allí salían. El día en que quisieron sacarla de paseo hubo que tirar un muro.Había otro final todavía pero. la relación de causa y efecto está clara y. dulces de almendra. Por está razón. me lo contó mi tío Pepe Padilla hace treinta y seis años. trató de matarlos. Tiene virtudes. Era así: Doña Chonita N.. aparecen algunos de ellos. En este punto. que consistía en dejar que el lobo se comiera a Caperucita. Se mandó hacer la receta y se empezó a darle cucharadas. con escobas. tierra. porque estaba harta de su gordura. que acostumbraba comer cantidades fenomenales de… (aquí se puede comer cualquier cosa. doña Chonita? -Muy fatigada. chilaquiles. Sin embargo. el cazador mataba al lobo. En cambio. El tema es original. doctor. No ocurre como en el de Caperucita. con cuatro manitas y unos ojitos negros. sanas y salvas. les aseguro. otra es la que los excesos en el comer y beber producen plagas que infestan las regiones. después. es de origen guanajuatense. Una de ellas es la de que la aplicación de los conocimientos científicos suele producir resultados inesperados. que ella tomaba con mucha resignación. el desenlace es claro efecto de la medicina que se le administró. a pesar de ser más fuerte. por otra parte. Pero analicémoslo: todo hace suponer que la causa de la gordura de doña Chonita hayan sido las cantidades fenomenales de lo que ella se comía. la enferma sintió náuseas y empezó a arrojar animalitos color rosa. para dar la impresión que la narración había terminado. sin embargo. La familia. Hasta la fecha. es un cuento inolvidable. comía cantidades fenomenales de… y empezó a crecer y a crecer. lo cual es un recurso eficaz en el arte de contar cuentos. Los cuentos que me gustaban eran muy diferentes.

descubre uno que todo es relativo. Los veía en las noches. con letras de oro y tenga hojas inmaculadas. que nadie después puede adivinar a quién corresponden. hace mucho tiempo. compra una grabadora. Cuando fui a Europa por primera vez. en cierto sentido. como arte. Hasta hace pocos años. de llegar a los cincuenta años. A pocos se les ocurre escribir un diario a máquina. dirá que no lo fue. o partidario de Ezequiel Padilla. A este respecto yo dije una de mis pocas frases profundas de esa época: “Si no puede uno recordar algo sin ayuda de un acordeón.Escribir Diarios Las personas que un buen día han tomado la decisión firme de escribir su diario a partir de esa fecha. una libreta de tres cincuenta para escribir su diario de viaje. justificar errores: gente. Podemos imaginar al nuevo diarista con una pluma en la mano. el que escribe memorias está atenido a la suya propia. o bien. Pero afortunadamente con el paso del tiempo cambia uno mucho. el arte de escribir diarios era algo que no entraba. El que escribe diarios en serio es un señor que ha emprendido una tarea que va a terminar el día que se caiga muerto o se quedé gagá. está escribiendo un . De lo anterior se deduce la importancia que tiene que ver el diario cómo género literario. con la esperanza. o bien va dar junto a la mesa de teléfono u se llena de números de siete cifras. la mayoría de mis compañeros –jóvenes de dieciséis o diecisiete años.se presta tanto para poner en relieve estos aspectos de la existencia como el diario. Descubre uno también que no es igual todos los días y que los acontecimientos cambian de significado según la perspectiva. o cuando menos explicará que las circunstancias lo obligaron a serlo. Si es mujer puede escribir: “se acuerda todavía del vestido que estrené hace veinticinco años”. o de mediocres que tuvieron la fortuna de convivir con algún figurón. que diga “diario” en la pasta. como Goethe o Luis XIV. El que escribe memorias está en condiciones de corregir opiniones. leer los apuntes y reconstruir in mente aquel precioso viaje de juventud. Compré una libreta pequeña. probablemente. apuntando con muchos trabajos: “fuimos al Museo Británico y. mirando volar una mosca. a comer a „Woolworth‟ ”. es señal de que más vale olvidarlo”. toma una decisión importante. Ningún género –excepto la novela en casos excepcionales. pero en blanco. Lo primero que hace quien ha decidido escribir un diario es ir a una tienda de regalos y comprar un libro forrado de marroquí. Descubre uno. Por otra parte. Las memorias son. que precisamente ese paso del tiempo es en sí un espectáculo fascinante. por ejemplo que fue almazanista de hueso colorado. en mis territorios. tiene un amago de embolia. las antítesis de los diarios.compraron. en fin. El que escribe diarios no tiene ninguna de esas ventajas. que es una de las partes de la mente más tramposas. abrir la libreta otra vez. Por otra parte. sentado frente a la mesa y el libro abierto. se cuentan por millones. De repente le viene la inspiración y escribe: “cenamos en „Prendes‟”. que tiré a la basura al regresar a México. Generalmente al cabo de treinta apuntes el libro forrado de marroquí se queda en un cajón. Me imaginaba que era oficio de mujeres empeñadas en apuntar todo lo que no sucedió. después. Esto suele ocurrir cuando la persona en cuestión tiene un cambio de fortuna. o “se habló mal del gobierno”. perpetuamente cerrado. si es hombre de empresa. antes de salir de México y por recomendación de sus respectivas madres. por ejemplo. en donde hacía cuentas. etc. o la abandona la cónyuge.

en muchos casos. . se sienta frente a una máquina. con el que no se tienen compromisos. era una verdad del tamaño de una casa. de preferencia una persona inteligente. Cómo enseñar literatura En la racha de conferencias por las que estoy pasando. toma lo que ha escrito. corta lo que es repetitivo. enfrentarme. bajo el encabezado de la fecha del día anterior. revisa los papeles. Es un libro dirigido a un publico desconocido. en un momento de imbecilidad piadosa. la semana pasada. contraproducentes. El que escribe diarios es un señor que se levanta todos los días. biografías. Aunque nunca me he distinguido por lo intenso ni lo acertado de mis premoniciones. agrega en cursiva párrafos explicativos y forma así un libro que va a permitir a un lector enterarse de qué fue lo que hizo. ni fascinar. mientras yo quedé convencido de que lo que acababa de decir un poco a la ligera. me tocó. es el que llevó minuciosamente el padre de un amigo mío durante muchos años. El caso es que aquella tarde les dije a los asistentes a mi conferencia que la carrera que estaban estudiando y a la profesión a la que pensaban dedicar el resto de sus vidas deberían desaparecer por inútiles o. me apoyé más de la cuenta en mi experiencia personal. Ejemplos de diarios notables que he leído últimamente y que recomiendo. de una era futura. sintió o creyó un hombre desconocido que ha muerto. aburrido o imbécil. Como tema central la plática era “la enseñanza de la literatura vista por un escritor”. con unos doscientos futuros maestros de literatura. Durante el día escribe otras cosas: novelas. Cuando termina. Lo más recomendable es que no vuelva a leerlo. se me ocurrió presentar y sostener la tesis de que las materias de la literatura deben desaparecer de los programas de enseñanza en todos los niveles. y escribe. la familia. lo que se le ocurra. ni a retocarlo. ni divertir. quemó el manuscrito. Otro diario. de los seminarios muy avanzados para especialistas. y de que dentro de los límites de la probabilidad entraba la de ser acusado de oscurantista. ensayos. artículos periodísticos. en el salón de actos de una escuela normal superior. A la muerte del autor. por definición. pensó. llega el compilador. El día de su muerte. pero hay que tener en cuenta que… O bien: hay cierto casos en los que… Al cabo de una hora y media de plática y debate los estudiantes se fueron a sus casas a seguirse preparando para dar clases de literatura. me atrevo a agregar ahora. aquel día tenía yo la impresión de que al presentar mi tesis iba a provocar una reacción vigorosa. por no estar muy seguro de mis argumentos. que abre el archivero. Todas las intervenciones de los futuros maestros comenzaban irremisiblemente con la cláusula: -Yo estoy de acuerdo con usted. en un renglón o diez páginas.libro póstumo. lo guarda cuidadosamente en un archivero y lo olvida. son los de Gide y los todavía mejores de Harold Nicolson. Excepto. No fue así. que no he leído pero que de todas maneras me parece interesante. al que no hay que halagar. cartas. Al principio.

ni saber de qué trata ni siquiera quién fue su autor. de C. y hablar de ella durante diez minutos. ¿No es práctico? Otro sistema de enseñanza estaba cristalizado de manera admirable en un libro llamado “el Basave”. . Uno de ellos se lo oí exponer a Díaz Plaja. pero con referencias a otras literaturas que son. como si fuera la única en el mundo.Las clases de literatura son malas. aprendimos seis o siete fechas por semana y cuando nos tocaba el turno recitábamos a Chicharrín como pericos. consiste en enseñar literatura de un país. con sólo saber en qué época le toco vivir. y llega ininterrumpidamente hasta nuestros días. sin necesidad de leer lo que escribió. cuya lectura debe ser fomentada. murió fusilado a los 23 años. Como ejemplo hablé de tres sistemas. sin la necesidad de leerla. con su fecha de nacimiento y de defunción y los nombres de los lugares en que ocurrieron estos sucesos. En este librito aparecían desde el Arcipreste de Hita hasta García Lorca. con sólo saber la fecha en que fue escrita. en la escuela. de lo contrario leerá libros que no tienen ningún mérito o bien se dedicará a ver la televisión. Con esa regla tan sencilla. Fénix de los Ingenios. por supuesto. otra lista de los apodos que recibió el estudiado sin darse cuenta –Manco de Lepanto. una lista de las obras más notables que escribieron. generalmente tomado de don Marcelino o de don Ramón. en la inteligencia de que a una época clásica sigue irremediablemente una romántica y así alternadamente. que fue el texto que usó mi querido maestro Chicarrín para enseñarme literatura española en tercero de secundaria. desconocidas. algo que requiere disciplina y fuerza de voluntad. dicha lectura es algo laborioso y bastante aburrido. que en cualquier época predomina en la literatura uno de dos temperamentos: romántico o clásico. Creen también que la persona indicada para hacer este pilotaje es el maestro. puesto que en nuestra sociedad la mayoría de los familiares de los alumnos son analfabetos. muy socorrido e igualmente funesto. Por último. – y por último un juicio pontificial. Pero al mismo tiempo. Otro sistema. El Balzac mexicano. porque muchos maestros usan procedimientos que en vez de servir de acercamiento entre alumno y libro producen el resultado contrario. Por ejemplo: “ ¿qué valen las treinta y tantas obras de Shakespeare comparadas con las dos mil y tantas que escribió nuestro Fénix?” Durante un año. Musa de Tecolutla. como la mayoría de las cosas buenas y saludables. En afirmar. Asimismo se puede juzgar a un autor. les digan a los niños: “tales y tales libros son buenos” y los obliguen a leerlos a fuerza. me di cuenta de que muchos de ellos creen que al alumno hay que conducirlo con mano firme hacia la buena literatura. De este concepto se adivina otro que le sirve de base y que es el siguiente: las obras literarias son algo bueno y saludable. por ejemplo mexicana. al alumno le basta aprender las características de los temperamentos y la progresión de las épocas para poder juzgar cualquier obra. funcionales o reales. por ejemplo. Consiste en afirmar que la literatura universal comienza en el siglo V a. después. A continuación se una lista de las características de cada uno de estos temperamentos. etc. dije. Cuando leer es un placer Durante el debate que tuve con algunos maestros de literatura la semana pasada. se divide la historia universal de la literatura en épocas y se le atribuye a cada una de ellas un temperamento dominante. Por eso es indispensable que los maestros.

Pero este pensamiento. Por otra parte hay que tener en cuenta que los beneficios que produce la lectura de obras literarias. Es ahijada mía. Para ellos los libros son un modo de vida y. Una de las preguntas era “¿qué prefiere. Y si no le apetece a uno ningún libro. se acercó a mí una joven a quien reconocí inmediatamente. Establecen una relación entre alumno y libro que es por definición equivocada. Pero allí tenemos las escuelas. Según ella esta era razón suficiente para impartir clases de literatura. inaplicables. Una maestra me decía de una encuesta en la que ella participó investigando a cien adolescentes de distintas capas sociales. hasta la fecha es la que leo con mayor esfuerzo. El bebé a . la única razón lícita para leer obras literarias es el goce que producen. es una aberración. que es uno de los libros más divertidos que conozco! Más divertido probablemente que El Nilo Blanco. La lectura es un acto libre. por consiguiente. Otro de los defectos terribles que tienen que tienen las clases de literatura es el patrioterismo lingüístico. Todos los libros “consagrados” tuvieron un momento o muchos en que resultaron fascinantes para muchas personas. En lo moral. tan natural en un asalariado. que las clases de literatura son ineficaces y contraproducentes porque los sistemas de enseñanza que se aplican son defectuosos. ¡La Regenta. es mucho más efectivo que los maestros prohíban la lectura de libros buenos y los hagan circular subrepticiamente. De esta relación nació la idea de que los libros “buenos” son pesadísimos. sin tener en cuenta que estos cien niños examinados pertenecen a una sociedad en la que se dan clases de literatura. Yo creo que si de lo que se trata es de fomentar la lectura. son muy tenues. O bien. tan áridos como la mayoría de los trabajos. los maestros leyendo para dar clases y los alumnos leyendo para pasar el curso. pero sí muchos de ellos. me sumergía morbosamente en la lectura del El Nilo Blanco.No digo que todos los maestros de literatura piensen de esta manera. leer o ver la televisión?” No hubo un solo interrogado que contestara que prefería leer. Es perfectamente natural que piensen que leer es bueno pero pesado. Novelistas y Asesinos Hace un par de meses.son contraproducentes por obligatorias. y no se ha perdido gran cosa. Es muy comprensible. Ningún libro a llegado a ser famoso por aburrido. que tuve malos maestros. al levantarme de la silla en que acababa de dar una conferencia. para que los alumnos los lean debajo de las papeleras durante la clase de matemáticas. Debe uno leer el libro que le apetezca a la hora que le convenga. Ahora bien. no lee. Nunca he oído a nadie decir: “Me salvé porque apliqué las enseñanzas contenidas en Fortunata y Jacinta”. sino como la única. muy dudosos. cuando tuve que leer La Regenta para explicarla en clase. A mí. Yo lo que quiero decir en esto artículos es que considero que las clases de literatura –todas. y en cuanto al conocimiento que dan de la vida. Yo recuerdo que. en la secundaria me presentaron la literatura española no sólo como la más grande de todas. Gracias a esta enseñanza. Por consiguiente. Al leer esto habrá quien esté pensando que yo soy llevado de la mala.

quien hace años sostuve sobre la pila del bautismo se ha convertido en una muchacha bastante guapa con los párpados pintados. y los hay de gran variedad. Los gobernantes mexicanos asesinados en el poder son tantos como los gobernantes norteamericanos asesinados en el poder. No somos los campeones mundiales en ese orden. sino de que aquellos tipos. Digo mala ocurrencia porque evidentemente. escrito por el licenciado Santamaría. en La tragedia de Huitzilac y mi escapatoria célebre. Pueden tener. puesto que si escribieron en el libro fue. como Ciencias Políticas. La muerte de Serrano está mucho mejor tratada.y los asesinatos de personajes políticos cometidos por motivos pasionales – aunque por el momento no recuerdo ningún ejemplo de personaje político mexicano que haya muerto víctima de un autoviudazo. Pueden ser razonamientos tan elementales como el de “quítate tú para que me ponga yo”. en nuestro país los “presidenciables” asesinados forman una legión. como en el caso de Toral. Si los autores no aceptan las entrevistas quedan como díscolos. de las preguntas que me hicieron. ni nada. motivos políticos. que en la renombrada Sombra del Caudillo. ni el más socorrido. por ejemplo. . visos religiosos. tuvieran interés en oírme. a mi modo de ver. que es probablemente el más importante que se ha cometido en el país? En cambio. les dijo a los jóvenes: “Lean los libros… entrevisten a los autores…” Esto es poner a otros a que saquen las castañas del fuego. al encargar el trabajo. ni el más olvidado. digamos. para no tener que explicar personalmente lo que piensan de determinados asuntos. los motivos políticos no tienen que ser necesariamente ideológicos. En Macbeth solo hay más crímenes políticos que en toda la literatura mexicana. “¿Cuál es la incidencia del crimen político en la novela mexicana?” Ésta fue. si las aceptan quedan como redundantes. Por otra parte. nos gana con mucho. he decidido que está de más hacer aquí unas reflexiones sobre estos temas aparentemente olvidados. De esta manera quedan eliminados todos los fusilamientos –muchos de los cuales podrían parecer criminales. ¿Qué novela mexicana hay. La novela mexicana no es ni siquiera el género literario en que se ha tratado mejor los crímenes políticos ocurridos en nuestro país. a veces. no de que alguien quisiera saber mis opiniones sobre un asunto que desconozco. entre otras cosas. Todo parece indicar que un maestro tuvo la ocurrencia de encargarle a su grupo un trabajo de investigación sobre el crimen político en la novela mexicana. una de las más pedantes. ¿Cómo anda nuestra historia de crímenes políticos? Abundan. ¿Cómo contestar? El crimen político como tema novelístico en México no es. existen varios ensayos y hasta un libro de memorias sobre el asunto. pero si nos comparamos con Inglaterra en la Edad Media. escrito por el jefe de policía de aquella época. Me sentí bastante halagado. No me imaginé que el interés y el gusto de aquellos estudiantes no tuviera nada que ver en el asunto. para ser. No me dijo “querido padrino”. por ejemplo. con la Grecia antigua o con la Rusia de entreguerras. sobre el asesinato de Trotsky. Claro. siendo jóvenes. nos quedamos chiquitos. Shakespeare. ¿Qué es el crimen político? Aquí viene dar una definición arbitraria: crimen político es el asesinato de una figura política por motivos políticos. Pero no hay que exagerar. por ejemplo) u quieren que les des una plática sobre el crimen político. al fin y al cabo. otro libro de memorias. Por otra parte. ni saben lo que es el crimen político –ni quién soy yo-. sino: -Vengo de parte de un grupo de muchachos que están estudiando (aquí entra el nombre de una materia que nunca estudié. como noto que la mayoría de mis entrevistantes no han leído novelas. muy interesante.

Eran un conjunto de libros estupendamente empastados y. O mejor todavía. En parte porque las eses parecían efes y en parte porque lo que estaba escrito era aburrido como para tumbarme en una silla. muy famosa y que tenía una sección de libros raro. Decidí venderlos. fijaron el precio. Me llevé los libros a mi casa y allí se quedaron. nadie pensaba abrirlos. una de sus obras maestras en el relato directo –es decir. dijeron que sí.. más importantes y más abundantes que nuestras novelas sobre el tema. “ELEFANTES. bien conservados y con pocas huellas de polilla. que nuestros crímenes políticos son mucho mejores. para ser de principios del siglo XVIII. Niégalo Aristóteles… Los chinos dicen que la tienen en diferentes partes del cuerpo… Precauciones que toma el elefante para no caer por segunda vez al hoyo… Sobre el elefante blanco. Allí están todavía.de la muerte de Carranza en Muertes históricas… En resumen. Al hablar con los dueños de la biblioteca. Sienten las afrentas y otras raras operaciones suyas. Hállanse allí huesos de elefantes… ¿De dónde los llevaron allí?. Las obras de Feijoo y una oración que se llama “El Aposentillo”. las obras completas del padre Feijoo. que era muy elegante. nadie los había abierto nunca. Es posible que el mamotreto sea una joya aunque no del orden que su autor ha de haber querido fuera. Se vieron elefantes funánbulos en Roma. Hubo antiguamente elefantes en Siberia. en lo que alcanzaba la memoria familiar. cuando yo trataba de buscar la “Tabla de los Temperamentos” que creía haber visto en uno de los tomos –y que no pude encontrar.. Tienen junturas en las piernas y ¿cómo se atrapan?. no novelado. .. Abramos el “Índice general” en la E. Era la segunda edición de Feijoo.. O más que leerlas imaginárselas. Durante veinte años el Feijoo estuvo destinado a detener puertas y nivelar mesas. hasta que el domingo.El mismo Martín Luis Guzmán ha logrado. Ahora empiezo a sospechar que cuando compré la colección tenía razón. para leerse en Viernes Santo. Los llevé a una librería que estaba entonces en la avenida Juárez. Tuve la sensación de que lo que tenía entre mis manos era una joya bibliográfica. no le sostengo lo que ofrecí”. Memorias de Bibliómano Hace unos veinte años encontré. son mis únicas joyas bibliográficas. comprendí que la buena conservación de los libros se debía en parte a que. de escribirlas. lo pagué y salí de allí convencido de que había hecho una buena inversión y de que lo que llevaba entre las manos era una mina de deleites intelectuales. Singular agradecimiento del elefante… ¿Si tienen hiel?. el dueño de la librería me ofreció una cantidad que era exactamente la mitad de lo que yo había pagado y la tercera parte de lo que costaban los mismos libros en la serie de “Clásicos Castellanos” ¡en rústica! Al oír la propuesta me puse morado. en lo que se refiere a crímenes políticos como tema literario. El dueño de la librería me dijo: “Si saca usted los libros del establecimiento. Dígame alguien que no le dan ganas de leer todas estas noticias sobre el elefante. Cuando los puse sobre el mostrador. que a mi me pareció ridículo. Les pregunté que si estaban interesados en vendérmelos. Los libros eran ilegibles... Su adoración en Oriente… Hay otros muchos vivientes que carecen de hiel”. Me equivocaba.me puse a hojear el índice. en el rincón de una biblioteca de unos amigos. Es más.

Todas las noches llega a su departamento y lee un capítulo. encuentra un nombre de mujer. en vez de enterarme de una historia imaginaria. sino “Sha”. que cada quien escribe este monosílabo como le da gana. Para averiguarlo. en las novelas rusas. aparece en las dos formas: Cha y Sha son el soberano de Persia. Matriona Timofyevna. En el Pequeño Larousse Ilustrado (español). pero insufrible… Su elogio”. “MUJER. fecunda y casta. Todo va viento en popa cuando de repente. tiene várices en las narices y un hijo imbécil. M. sin pecar.. por ejemplo. tener que comerme toda Rusia. que es un diccionario lleno de defectos pero más sensato que el de la Academia.Otras entradas: “HIEL. abrir la puerta de la habitación donde está el cadáver. en la página 1019. y “cha” es “cada uno de los tres componentes del cha cha cha” -. Las novelas rusas siempre me han producido entre admiración y terror. No es animal imperfecto… Se hacen canas y calvas como las viejas… Se martirizan y a nadie obsequian… Predicar a la mala es perder el tiempo… Daño espirituales que causan con vestirse a la moda… Da al demonio el tiempo que gasta en componerse… Perjuicio que causa el descubrir los pechos… ¿En qué países las queman vivas por capricho?. noble. Las empiezo a leer con mucha desconfianza. Como el de. es un marido engañado y dice “¡Cáspita!” Pues bien. Un lector me habla por teléfono para decirme que no se escribe “Cha”. el protagonista está leyendo La guerra y la paz. temiendo meterme en un compromiso demasiado serio. como lo hice en mi artículo del viernes 30. LECTURAS PELIGROSA. si aparece en una novela rusa. Por ejemplo.. Repudió a Papira. Al comienzo de una novela de Budd Schulberg. sino que es una deficiencia que comparto con el protagonista de la novela de Budd Schulberg y personas tan ilustres como E. Un personaje plano es el que aparece rara vez y sólo para facilitar la acción. el autor se siente en la obligación de informarnos que se llama Petrion Trimafovich. que no sabe a quien corresponde. personajes planos existen en las novelas de todas las nacionalidades excepto la rusa. Por ejemplo. . Es decir. Forster. dice Forster. Al final de la novela. En el Diccionario de la Academia no aparece ninguna de las dos formas –de “sexualidad” brinca a “sí”.a la ausencia. decide comenzar otra vez desde el principio. Un mayordomo. Mira ELEFANTE” “EMILIO (Paulo). encuentra el nombre de Matriona Timofyevna y descubre con horror que ya se le olvidó de quién se trata. que no tiene nada que hacer en la novela más que anunciar que la cena está servida. Según parece. Se distingue por una frase y un solo rasgo característico.” NOTA. esta dificultad de leer novelas rusas no la tengo solamente yo. Contesto lo siguiente. de personajes planos. el personaje abre el libro en la página 1019. quien en su libro Aspectos de la novela la atribuye –esta dificultad.

lo leí por primera vez en 1949 y nunca se me ha olvidado. no encuentra el calendario y dice “Akaki”. cómo la he torturado. Como hay más conciertos para violín y orquesta. y en tan mal momento! Je suis un ingrat! -Sé que todo ha terminado.e quede la cabeza llena de recuerdos indelebles y completamente inútiles. Pero antes de que nazca Akaki.Akaki Akakiyevich Bashmashkin. dice la mitad de las cosas en francés: -¡Ah. Otros fragmentos de información inútil que se me quedaron grabados indeleblemente son. empecé a leer Agosto de 1914. y del riesgo que corro de leerlas y de que . Pero este incidente. Encontré el primer problema en la primera página. algún metal. ¡La que me espera! HOMENAJE A JAMES BOND En mi juventud culterana siempre me asombraba lo mal que todos tocaban los metales den la Orquesta Sinfónica de México que dirigía Chávez. el parto es difícil. Desgraciadamente. ¡Claro que no! ¡A quién se le ocurre! Uno de los personajes es el general Blagovenshchenski. por ejemplo. Descollaba por su grandeza sobre la insignificante creación humana. el padre está muy nervioso y cuando el sacerdote le pregunta con qué nombre bautiza al niño. que para trombón y orquesta. con los resultados antes anotados. para salir al paso. nunca lograrían formar una cordillera tan fantástica como el Cáucaso. En la quinta de Chaikovsky – que no faltaba en ninguna temporada. que Verkovensky.concertistas. en cambio. hay más niños que estudian violín que los que estudian trombón. el protagonista de Los endemoniados. Es una descripción del Cáucaso.hay un solo de no sé qué. c’est terrible.y a la casi inexistencia de gente que se dedique . el niño está en peligro de muerte. el protagonista de El abrigo. que salía tan mal que costaba trabajo aguantar las carcajadas. su padre –también Akakicomprende que aborrece el nombre y decide romper la costumbre familiar bautizando a su hijo de otra manera. Los violines. que no tiene nada que ver con el cuento propiamente dicho y que nomás sirve para explicar por qué un personaje se llama como se llama. de Solyemitzin. que la madre de Raskólnikov –Rodion Romanovichse llamaba Pulkeria Alexandrovna. A una tendencia equivalente atribuyo yo la abundancia en México de escritores serios –aunque muchos sean muy malos. Yo siempre he atribuido este fenómeno a que en México todos queremos ser –o cuando menos queremos tener esperanzas de llegar a ser. eran mucho mejores. Pues a pesar del miedo que me dan las novelas rusas. es el primogénito de una familia en la que durante muchas generaciones los primogénitos se han llamado Akaki. Esto a la larga produce una escasez de trombonistas y obliga al director a echar mano del primero que se presenta. que aunque todos los hombres que han vivido en todos los milenios que han transcurrido abrieran los brazos cuan largos son y juntaran todo lo que han creado y pensaran crear en grandes montones. se veía tan elemental comparado con lo hecho por la mano del hombre.

que a ninguna tiene que decirle que no. James Bond es el mejor tirador del Servicio Secreto. nos pasa a todos. o por la que está en el rincón. lleva un cuchillo en la suela del zapato. En cinco minutos Bond va a acabar con el cuadro.se le rinden. Bondo es un jugador de golf de primer orden.a escribir subgéneros subliterarios. es un señor que siempre sabe lo que quiere. Por si fuera poco. pero hay un titubeo. Error craso. un mecanismo. Libros que son pasatiempos. El novelista serio está presentando una imagen del mundo como él lo ve. que va preparando. juega bridge estupendamente. etcétera. sabe hacer trampas como nadie. le cambia el mazo de la baraja. A cierta hora dice. “se me antoja un schnapps”. tiene un cuerpo magnífico. Por ejemplo. A Hugo Drax. o pretender ser. de tal manera que Drax cree que tiene un juegazo y en realidad está condenado a perder hasta la risa –quince mil libras esterlinas-. van a desviar un disparo del Cabo Cañaveral. ¡Se acaba el Servicio Secreto! Sin embargo. Yo lo que digo es. ¿por qué los mexicanos no hacemos algo así? ¿Por qué no escribimos libros que glorifiquen nuestro servicio secreto? LOS PROBLEMAS DEL INTELECTUAL Otra generación Perdida . mientras que el escritor de thrillers está construyendo algo que parece vida.-. lo contratan como buzo profesional y no hace el ridículo. Sólo un hombre así puede enfrentarse a archicriminales y vencerlos después de muchas peripecias. a Goldfinger. y siempre tiene con qué pagarlo. se viste como nadie –nunca le pasa que llegó con su traje de cuadros y todos estaban en camiseta-. y cae en manos del criminal. por la mesa que está en el pasillo. Bond se mete en la guarida –un lugar inexpugnable. Hugo Drax lo amarra en la rampa de un proyectil intercontinental momentos antes del lanzamiento. que está a punto de matarlo –Goldfinger quiere rebanarlo en dos con una sierra eléctrica. que sólo afectan una parte de nuestra mente cuando los leemos. que no nos van a revelar ningún secreto de la existencia. de vez en cuando. cuando tiene que perseguir a Blofeld. bebe como una cuba y nunca se emborracha. Pero no sólo eso. mientras que la segunda es. cuando tiene que escapara de la guardia de Blofeld en Suiza. novela de espionaje. y sabe que es. un organismo viviente. siempre sabe donde conseguirlo. Imaginemos a James Bond entrando en un restaurante y no hallando por cuál decidirse. o cuando menos de emoción-. lo hace en trineo deportivo. etc. le cambia la pelota. que es lesbiana. cuando en realidad es una serie de situaciones interesantes que ocurren a un personaje imaginario que es todo lo que la mayoría de la gente quisiera ser y no es. como son la novela policiaca y el thriller –es decir. todas las mujeres con que se topa –excepto Tilly Masterson. y más tarde. lo hace esquiando como un campeón. es muy guapo. o de persecución. el criminal quiere presumir y le cuenta a Bond sus planes –dentro de cinco minutos se van a robar el tesoro de Estados Unidos. etc. que es tramposo. La diferencia entre una novela normal y una novela de espionaje es que la primera es.. pero que la dejan completamente satisfecha. James Bond llega a Munich y sabe dónde se puede comer el mejor liverwürst de la ciudad. y son tan guapas –no sale una fea en toda la obra de Ian Flemming-. van a aniquiliar Londres.-. Es decir. que ha estado desplumando incautos en uno de los clubes más elegantes de Inglaterra.

aquellos labios a punto de partirse en una sonrisa. mi convencimiento de que la reforma educativa no existe. legumbres. Sábado: Despierto sintiéndome muy mal. dos huevos y pan. Durante el desayuno abro el periódico y leo: “Una concentración de gases en el alcantarillado hizo explosión”. Somos una generación perdida. Aunque de sobremesa dijera: “Ustedes. entre otros conceptos interesantísimos. -¿Y la de ajo? -Es una sopa con ajo. Al terminar voy a tomar la copa a casa de los organizadores. Después del incidente entro en un restaurante alemán. Por la tarde doy otra conferencia en la que expreso. Pienso en mi generación. Desgraciadamente no se trata de una fábrica que explotó a diez kilómetros sino de unas atarjeas que están explotando a una cuadra. Una señora se quedó dormida. Todo el vecindario hace lo mismo. legumbres. El organizador del evento me presentó como uno de los grandes humoristas de nuestro tiempo. jamón. Miro durante un momento aquellas caras llenas de simpatía. de acuerdo. Toklas. No se sabe quién puso los gases en el colector. ¿Y los de la posterior? Que todavía no se pierden. Luego se oye otra. Atribuyo mi malestar a la sopa tártara. creyendo que por el hecho de ser mexicanos teníamos a nuestra espalda un gran acervo y al frente un gran futuro. Su intervención terminó: -…queda con ustedes Jorge Ibagüengoitia. mirábamos a la vida sonrientes. son una generación perdida”. Después pasé a referirme a la generación perdida. creyendo que durante una hora iba a salir de mi boca una cadena de jeux d’espirit. Cuando subí al estrado me di cuenta de que el público que estaba en la sala había llegado allí convencido de que iba a pasar un rato divertidísimo. jamón. y hasta cinco. Pero si nosotros somos perdidos. todos ustedes. Se oye una detonación y la casa se estremece.habríamos quedado convencidos de que había un país formidable. Tiene uno que ir uno a cenar en un restaurante alemán y comer sopa tártara. Viernes: Al Despertar me doy cuenta de que lo que dije anoche durante la conferencia no es rigurosamente exacto. Salimos a la calle con la esperanza de ver fuego en la lejanía. -Si México hubiera terminado en 1950 –empiezo diciendo. -Éramos jóvenes. ¿qué puede decirse de los de la generación anterior? Que ni cuenta se dieron de que estaban perdidos. En la hora que siguió describí cómo así estábamos cuando un abismo se abrió a nuestros pies y nos tragó. . dos huevos.Jueves: Tuve que dar una charla en una ciudad del interior. y pan. Me siento. Abro la boca y empiezo a hacer una de las exposiciones más fúnebres que he oído. Nada. no tuvo ni siquiera el paliativo de una Gertrude Stein que lo invitara a uno a casa a comerse las obras completas de Alice B. Un señor de playera se levantó de su asiento y se fue. -Es una sopa con pollo. La explosión fue provocada porque al contratista que hizo las tapas de las atarjeas se le olvidó ponerles respiraderos. -¿En qué consiste la sopa tártara? –le preguntó al mesero. La mía. Los que en esa época éramos jóvenes. pollo. además de ser perdida.

Durante el viaje de regreso. Letrillas y Letrones”.A ver si es triste: ser una generación perdida y además correr el riesgo de que exploten las alcantarillas. y más me extraña que se sienta aludido. sino que estaba destinada a seguir siendo de las mejores del mundo. con libros bajo el brazo. a escribir otros libros en los que iba a quedar muy bien claro qué era el ser del mexicano. Para eso sirven las famas. -¿Ya sabes lo que pasó? –me dijo.Se murió “el Tamal”. los rasgos de dos de nuestros escritores más notables. al ojear el número 8 de la revista Plural en la sección de “Letras. en vez de a convertirse en funcionarios.1 Otro momento irreverente ocurrió el día que falleció el mayor dragón de nuestra literatura. creíamos también que todos los que estábamos metidos en este oficio acabaríamos escribiendo libros famosos. deformados por el odio y la asfixia. mirando hacia un punto situado a poca distancia del suelo. Al acercarme descubro. pienso en lo que dije en la conferencia: Éramos jóvenes y creíamos que las películas del Indio Fernández eran “la expresión auténtica del alma y del paisaje mexicanos”. invadió nuestras revistas literarias y acaparó nuestras editoriales. se despabila de vez en cuando para comentar el mordisco que un poeta le da en la oreja a un diplomático sudamericano. un adulterio escandaloso o una acusación de plagio. Creíamos también que el teatro experimental iba a producir primero actores que momias. que los jóvenes filósofos que platicaban caminando entre los naranjos de Mascarones. ni me importa. Empieza así: “Hay momentos (y por desgracia no son raros) en que se hace bastante difícil sentir algún orgullo por el calificativo „intelectual‟”. Los parroquianos están de pie. pero confieso que verlos así fue muy divertido. iban. dos figuras que se revuelcan tratando de estrangularse mutuamente. Un personaje mítico que durante muchos años dominó nuestras letras. ¿Será cierto lo que he dicho? ¿De veras creeríamos en eso? SEDUCIDOS. Esa mañana salí a caminar a comprar algo para desayunar y encontré a otro escritor que vivía también en Coyoacán. Esto era bastante bueno. creíamos que la pintura mexicana no sólo había llegado a ser una de las mejores del mundo. que por lo general vive aburridísima. que José Limón había inventado la danza moderna. Esto ocurrió hace muchos años. No sé lo que motivó el pleito. LLAMADOS Y QUEMADOS Uno de los recuerdos que conservo con mayor satisfacción consiste en lo siguiente: entro en un café del centro de la ciudad y noto que algo irregular está ocurriendo. No conozco 1 Me parece perfecto para un cortometraje en el Madoka . Nuestra aristocracia de espíritu. en un pleito en el que intervienen unos anteojos y un tomo de las Obras completa de Dostoievski en edición de Aguilar. pero todavía mejor fue cuando reconocí en aquellos rostros colorados y resoplantes.por recibir el calificativo de intelectual. Por todo esto me extraña un comentario que encontré el otro día. entre las patas de las sillas. Me extraña que alguien se sienta orgulloso –aunque sea nomás a ratos.

le dio a Echeverría el espaldarazo. al leer esta noticia. y lo suficientemente prestigioso como para que sus actitudes y opiniones afecten las relaciones entre los gobernantes y gobernados. pero él se dio a sí mismo una puñalada. de México y de todas partes.en un país como México. yo usaría la palabra intelectual sólo para hacer una descripción global de todos los que se dedican a ciertas disciplinas y tomaría precauciones para distinguir la palabra “intelectual” de la palabra “inteligente”. que no sea completamente imbécil. Dicho de una manera rudimentaria: “Todo lo que haga el presidente está bien hecho. El arpa destemplada . sino un gobernante. lo bastante homogéneo para que sea posible establecer reglas relativamente sencillas sobre las cuáles deben ser las relaciones entre sus miembros y el Estado. Si estuviera en mi mano. no por dicho pleito. están en condiciones de ejercer sobre él una influencia benéfica y colaborar de esta manera en el mejoramiento del país. Según entiendo el razonamiento. que me tiene sin cuidado. como los dos “intelectuales” que estaban revolcándose en el piso. y suscribir y sancionar no una medida determinada. sino porque de lo que dice el artículo se desprende que los intelectuales constituyen un grupo social suficientemente compacto como para que se perjudique porque dos de sus miembros acudan a tribunales a presentar demandas mutuas por difamación. Cuando Benítez dijo que para los intelectuales de izquierda no había más alternativa que entre Echeverría y el fascismo. imaginar alternativas que no existen. por consiguiente. con sólo escucharlos. no hay camino más largo ni lleno de obstáculos que el del intelecto. Pero los intelectuales. los seduce y los hace desvariar. Si quiere uno afectar el destino de México es más fácil meterse a diputado o a burócrata que a escritor. Pero abre uno el periódico y encuentra nuevas acepciones. el poder. El comentario en cuestión se refiere a la polémica que huno entre Fernando Benítez y Juan Miguel de la Mora. declaran algunos de ellos. Me siento tan identificado con los que han logrado trepar en el candelero y ponerse al habla con el presidente. “tienen la tendencia a creer en el poder cuando éste les presta atención”. que a la pregunta de: “¿Usted qué es?” conteste: “Intelectual”. muy cierto. Al llegar a este punto. no me siento incluido. Los intelectuales mexicanos. Yo. han sido por fin escuchados por el presidente de la República y. francamente. ni siquiera un régimen. ¿Por qué? Porque nos escucha a mí y a mis amigos”. Si se trata de llegar a tener una cierta medida de poder –público. conviene hacer la siguiente reflexión.a nadie. o con “el Tamal”. Por otra parte. y lo saco a colación. nos dice el autor del comentario citado. ¿será cierto que el gobierno está “escuchando” a los intelectuales? A mi más bien me parece que está desprestigiando a algunos de ellos.