EL SHOW DE TRUMAN .

y

PLATÓN

La película cuenta la historia de Truman, un hombre que cree vivir una vida normal cuando en realidad es una especie de “conejillo de indias” para un programa de televisión con mucha audiencia. El programa consiste en la grabación de la vida de éste desde antes de nacer y retransmitiendo por la televisión para todo el público cada minuto de su vida sin interrupción alguna. Desde el principio de la historia de su vida todo es una falsa, puesto que sus amigos, su mujer, sus compañeros de trabajo, etc. eran todos actores. Truman, era el prototipo casi perfecto de un hombre, siempre feliz, con la sonrisa en la boca y saludando a la gente. Por lo que él, era el protagonista de la “serie de TV de su vida” sin saberlo. Desde pequeño, él intentaba cruzar barreras más allá del plató, pero sus padres y los demás actores se lo impedían ocultándole la verdad, haciéndole ver que no había más mundo, solamente su pueblecito que era el escenario del programa. Cuando él cree que le va bien en su vida, conoce a una mujer de la que se enamora de un flechazo y a la que más adelante conoce. Ella es una actriz contratada a corto plazo para el programa, pero ella no está de acuerdo con la forma en la que se está tratando a Truman en dicho programa. Cree que es una injusticia el hecho de que estén jugando con la vida de un ser humano al que han engañado desde un principio y el cual no ha tenido elección. Por ello, cuando tiene ocasión, intenta sacar a Truman de la mentira y el engaño en el que está metido diciéndole que toda su vida es una farsa y que en realidad, ésta es un programa de televisión. Truman, movido por lo que ella le ha dicho, intenta salir de su pueblo para ver si es verdad lo que le había dicho, que existía un mundo verdadero más allá del pueblo y en el que se reencontraría con ella. En esta huída, en la que encontró todo tipo de dificultades, encontró al fin los límites de su propio mundo (el plató de televisión) y llegado a ese punto, se enfrentó con un diálogo con el director del programa. En éste diálogo, el director le propone dos caminos: o seguir su vida falsamente siguiendo dentro del programa, o bien salir del mismo para enfrentarse a la vida real. Finalmente, Truman decide dar el paso y comenzar una vida verdadera, una vida la que él “escriba su propio guión”. Como podemos ver, existe un paralelismo claro entre esta historia y la filosofía de Platón. Tienen en común que plantean, tanto Platón como la película, que existen dos mundos, dos realidades distintas: una verdadera y una falsa. En “El show de Truman” la realidad verdadera sería el mundo real, en el que vivimos todos los seres humanos, y la realidad falsa sería el programa de televisión en el que se retransmite la vida de Truman. En el resumen de la película hemos visto como la historia que se nos narra es la de la búsqueda de esa realidad verdadera por parte de Truman, que lo que acaba deseando por encima de todo es acabar con esa farsa en la que vive desde que nació. Para Platón, existen dos mundos: el Mundo Inteligible (el mundo verdadero) y el Mundo Sensible (mundo aparente). En el Mundo Inteligible se encuentran las Ideas verdaderas y en el Mundo Sensible los objetos físicos. En el Mundo Sensible es donde

se desarrolla la existencia humana (nuestra existencia), pero, al ser éste un mundo aparente, necesitaremos ir más allá de sus límites para encontrar la verdad. Como vemos, en cierta forma, Platón nos propone en su filosofía hacer el mismo viaje que Truman: abandonar una vida falsa para encontrar una vida verdadera. Para entender esto, podemos recurrir a una historia contada por el propio Platón: “El mito de la caverna”. En éste mito se nos narra que el hombre vive encadenado en el interior de una caverna en la que solo vemos sombras de los objetos verdaderos (la caverna es una metáfora del Mundo Sensible, aparente) y de la cual debemos salir para contemplar dichos objetos (el exterior de la caverna sería la metáfora del Mundo Inteligible, verdadero). Poniéndolo en relación con la película, las cadenas de Truman lo mantendrían preso en el programa de televisión, haciéndole ver que éste era el mundo real (siendo el falso), pero el verdadero mundo real no lo vería hasta el final de la película, cuando atraviesa la puerta que le lleva fuera del escenario. También podemos ver en el mito de Platón que, cuando el hombre sale de la caverna al mundo real, a este le duele porque está acostumbrado a vivir en el interior, en la oscuridad, y por ello le cuesta mucho acostumbrarse a la cegadora luz del exterior y ver la verdad, las cosas como realmente son y no como las ha conocido hasta el momento. En la película podemos ver lo mismo con Truman, cuando al final de la película quiere salir de ese mundo irreal y le cuesta trabajo salir de él, e intentan ahogarle en el mar causándole una tormenta brutal, pero él es fuerte y sale hacia delante logrando al final su objetivo, llegar al mundo verdadero, el mundo real que está más allá del plató de televisión en el que ha vivido desde niño. De alguna manera, lo que vemos es que en ambos relatos, “El show de Truman” y “El mito de la caverna” de Platón, queda destacada la importancia de “ir siempre a por la verdad”, tratar de alcanzarla aunque esta nos cause daño por no estar acostumbrados a “mirarla directamente”. Porque el mundo verdadero (tanto en “El show de Truman” como en “El mito de la caverna”) está lejos del mundo en el que habitamos y, para poder entrar en él, debemos dejar atrás todo aquello que hemos conocido, dejar atrás toda la farsa que supone esta existencia en el mundo aparente y elevarnos hasta la verdadera realidad. La moraleja en ambas historias viene a ser que la verdad, por dolorosa que sea, siempre es preferible al engaño, a la mentira, a la falsedad. FÁTIMA FALCÓN DOMÉNECH. alumna de 2ºbach. ccss y hu.

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