Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida

FLORIDA CLASE: Historia de la Iglesia Wesleyana (HST101-PST505)

CRÉDITOS: Tres (3) Trimestrales (33 horas) IV TRIMESTRE: 201x-201x CENTRO: MAESTRO: I. Descripción General:

Es un estudio de la historia, y principios denominacionales de la Iglesia Wesleyana. Incluye desde el inicio del metodismo en Inglaterra hasta el desarrollo de nuestra denominación. II. Objetivos:

Se espera que al finalizar el curso cada miembro de la clase haya logrado los siguientes objetivos: A. Ampliar sus conocimientos sobre la historia de la Iglesia Wesleyana. B. Ampliar conocimiento de la doctrina Wesleyana y sus orígenes. C. Valorar la tradición cristiana de la cual somos parte. III. Requisitos:

El desarrollo del curso contará con el trabajo del profesor y los estudiantes en una variedad de experiencias. A. Presentar una (1) reflexión o ensayos escritos. El ejercicio es uno de tipo crítico y original, en el cual se reflexionará sobre algún tema o asunto discutido en clase. De ser posible, deberá relacionarlo con su iglesia local y/o el Distrito Wesleyano de ______. El mínimo requerido es de dos páginas a maquinilla a doble espacio; se entregará en la novena reunión. (50 puntos) B. Contestar cuatro (4) exámenes escritos. (100 puntos) C. Asistencia, participación discusión de la Clase. (50 puntos) IV. Textos: Historia de la Iglesia Wesleyana Haines, McLeister, Nicholson y Thomas La Disciplina de la Iglesia Wesleyana Edición 2008

Clase Fecha 1 2 3

Plan general de temas y lecturas: Tema Introducción, Orientación general, Que Significa ―Wesleyano‖
PARTE I RAICES EN INGLATERRRA

Wesley, Formado y Transformado, La Parroquia extendida de Wesley Pág. 13-29 El Predicador del Amor Perfecto, Pág. -30 El Metodismo Wesleyano en Inglaterra después de Wesley, Pág. -30- 39 La Doctrina de la Perfección Cristiana Pág. 41 Texto, Extracto de ―Una Explicación de la perfección cristiana‖ J. Wesley (material anejado)
PARTE II PRINCIPIOS DEL METODISMO EN AMERICA

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Principios del Metodismo en América La Denominación La Doctrina 5

Pág. 45-60 Texto,

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Parte III Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana en América Período de Dilución Espiritual Pág. 50 Período Inicial del Avivamiento Pág. 52. Periodo de Énfasis Especial Pág.56 Periodo de Polarización Pág. 59 Parte III Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana en AméricaPeríodo de Reforma Socio Políticas Pág. 65 Periodo de Avivamiento de Santidad Pág. 95 Periodo de Desarrollo Institucional Pág. 106 Periodo de Centralización y Madurez Pág.116 Parte IV Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad El Periodo de Formación Pág. 135-150 Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad-Periodo de Unión y Centralización Pág. 153- 170 Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad Periodo de Desarrollo Institucional Pág. 171-186 Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad Jubileo-Celebración de las bodas de Oro Pág. 187-196 Parte V La Historia de la Iglesia Wesleyana El Proceso de Unión Pág. 201 La Iglesia General Pág. 203 Las Publicaciones Pág. 207 Las Instituciones Educacionales Pág. 207 Las Misiones Mundiales Pág. 209 La Extensión y el Evangelismo Pág. 211 La Educación Cristiana Pág. 212 El Crecimiento Pág. 213 Oficiales de la Iglesia Wesleyana Pág. 214
Exámenes

Citas de Juan Wesley

I. ¿Qué significa Wesleyano?
a.

Plan general de temas y lecturas

El nombre "Wesleyano" es en honor de John Wesley, un ministro de la Iglesia de Inglaterra, que se convirtió en la inspiración del movimiento Metodista. Fue su disciplina (o método) de devoción espiritual y trabajo social lo que le ganó a Wesley y algunos de sus amigos el nombre de "Metodistas" en el 1735. El método de Wesley daba cuidado espiritual a miles de convertidos que encontraron a Cristo por su labor. Aunque nunca fue su intención iniciar una nueva denominación Cristiana, sino solamente reformar la Iglesia Anglicana de Inglaterra, fue eso lo que sucedió, cerca al momento de la muerte de Juan, que el Metodismo se formó como una denominación separada de la Iglesia Anglicana, primero en las nuevas colonias de América y luego en Inglaterra. Nacidos y bautizados como infantes en la Iglesia de Inglaterra, Juan y Carlos fueron miembros, y ya en edad adulta, sacerdotes de la Iglesia de Inglaterra hasta la muerte de Carlos el 29 de Marzo de 1788 y la muerte de Juan, tres años más tarde, el 2 de marzo de 1791.

Juan Wesley
(17 de junio de 1703 - † 2 de marzo de 1791),

HISTORIA DE LA IGLESIA WESLEYANA

Este libro es una condensación, adaptación y traducción de An Outline History of the Wesleyan Church Por Lee M. Haines y P. W. Thomas y The History of the Wesleyan Methodist Church of America Por I. F. McLeister y Roy S. Nicholson con el debido permiso, redactado y compilado por Marcia F. de Earl, utilizando traducciones hechas por Norman G. Wilson, Carlos González G, Harris D. Earl y por ella. El texto en español fue revisado por Norva B. de Crosby y Robert Crosby. Derechos reservados © Copyright 1991, The Wesleyan Church

Nos es grato dedicar esta Historia de La Iglesia Wesleyana a los pastores wesleyanos que escriben la historia de hoy y a la juventud wesleyana porque queda para ellos escribir la del mañana.

Página del libro de texto
Dedicatoria.............. Prefacio............... Parte I RAÍCES EN INGLATERRA...... I. A. 1. 2. 3. 4. B. 1. 2. 3. 4. 5. II. A. B. C. La Vida y Obra de Juan Wesley....... Wesley, Formado y Transformado (1703-1739) . El Muchacho (1703-1720)...... El Universitario (1720-1735)..... El Misionero (1735-1738)...... El Convertido (1738-1739) ...... La Parroquia Extendida de Wesley (1739-1791) . El Jinete de Circuito........ El Predicador del Amor Perfecto .... El Controversista contra el Calvinismo . . El Esposo........... El Patriarca Espiritual........ El Metodismo en Inglaterra después de Wesley El Metodismo Wesleyano en Inglaterra .... Otros Cuerpos Metodistas ........ La Doctrina de la Perfección Cristiana .... . . 3 11 13 15 15 15 17 18 20 24 24 30 35 37 38 40 40 41 41

Parte II PRINCIPIOS DEL METODISMO EN AMÉRICA I. El Principio del Metodismo en América (1760-1812) .

45 47 47 49

A. La Denominación.......... B. La Doctrina............

II. Período de Dilución Espiritual (1812-1840). ... III. Período Inicial del Avivamiento de Santidad (1840-1865) A. B. C. D. E. F. IV. V. Los Precursores del Avivamiento ..... Las Reuniones de los Martes para Promover la Santidad...... Avivamiento Fuera del Metodismo..... Resistencia y Cisma......... El Avivamiento de 1858........ Los Efectos de la Guerra Civil...... Período de Énfasis Especial (1865-1885) .... Período de Polarización (1885-1900).....

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A. Divisiones y Decisiones........ B. Continuación del Movimiento...... Diagrama Histórico: El Árbol Familiar de la Iglesia Wesleyana Parte III. LA HISTORIA DE LA IGLESIA METODISTA WESLEYANA DE AMÉRICA (1843-1968) . I. A. B. C. D. E. F. G. H. I. J. K. L. M. II. A. B. C. D. E. F. G. 1. 2. Período de la Reforma Socio-Política (1843-1867) . 63 65 65 70 74 76 81 84 85 85 87 87 90 93 94 95 95 97 99 99 102 103 104 104 105 106 106 107 108 109 109 110 111 112 113 115 116

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El Metodismo y la Esclavitud...... Orange Scott............ Una Nueva Denominación....... La Convención de Útica........ La Administración de la Iglesia...... Reforma Socio-Política........ Las Publicaciones.......... Las Misiones........... Las Instituciones Educacionales...... La Vida y Obra de Adam Crooks..... El Movimiento Unionista........ Las Conferencias Anuales........ La Confraternidad a Nivel Local...... Período del Avivamiento de Santidad (1867-1899). . Reforma Socio-Política........ El Avivamiento de Santidad....... Las Publicaciones.......... Misiones............ Las Instituciones Educacionales...... Principios de la Reestructuración .... Personalidades: D. S. Kinney y Nathan Wardner . D.S. Kinney.......... Nathan Wardner.........

III. Período de Desarrollo Institucional (1899-1935) . A. B. C. D. E. F. G. H. I. J. K. Eber Teter............ Las Conferencias Generales....... Reformas Sociales y Morales....... Las Publicaciones.......... Misiones Nacionales......... Misiones en el Extranjero........ Las Damas y las Misiones........ La Educación Cristiana........ Las Instituciones Educacionales...... La Juventud Wesleyana........ El Metodismo Wesleyano a Nivel Local

. . .

IV. Período de Centralización y Madurez (1935-1968)

.

116

A. B. C. D. E. F. G. H. I. J. K. L. M. N.

Roy S. Nicholson.......... Las Conferencias Generales....... La Reestructuración......... Evangelismo ver sus Legalismo...... Crecimiento............ La Sede ............ La Unión............ Las Publicaciones . . . , ..... . Misiones Nacionales . . . . . ... . Misiones en el Extranjero........ Las Damas y las Misiones........ Las Instituciones Educacionales...... La Juventud Wesleyana........ La Iglesia Local...........

116 119 120 121 123 124 125 127 127 129 131 131 132 133

Parte IV.

LA HISTORIA DE LA IGLESIA PEREGRINA DE SANTIDAD, 1897-1968 137 137 137 139 141 145 149 149 150 150 153 153 154 156 157 158 159 159 161 162 162 163 166 167 167 168 170 171 171 173 175

I. El Período de Formación (1897-1913)..... A. El (Trasfondo) Fondo Histórico.......... B. Martín Wells Knapp......... C. Seth Cook Rees........... D. La "Unión" bajo Knapp y Rees (1897-1905) ……… E. De "Unión" a "Iglesia"......... F. Las Iglesias y los Distritos (1905-1913) ........ G. Las Instituciones Educacionales...... H. Las Revistas............ I. Las Misiones Mundiales........ I Período de Unión y Centralización (1913-1930) ….. A. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. B. 1. 2. 3. C. D. E. F. III. A. B. C. El Crecimiento por medio de Uniones La Iglesia Cristiana de Santidad .... La Misión Pentecostal de Rescate ……… La Misión Peregrina........ Las Obras Misioneras....... Los Hermanos Pentecostales en Cristo La Iglesia Misión del Pueblo..... Los Resultados de las Uniones . . . . . Dificultades en el Crecimiento y la Reestructuración La Asamblea General de 1922 . . . . . Tensiones y Desacuerdos (1922-1930) . . La Asamblea General de 1930..... Los Distritos............ Las Instituciones Educacionales...... Las Revistas............ Las Misiones Mundiales........ Período de Desarrollo Institucional (1930-1946) . La Transición al Nuevo Plan....... Cisma en el Oeste.......... Las Asambleas Generales y las Conferencias . .

D. Las Instituciones Educacionales...... E. Las Publicaciones y las Oficinas Centrales ... F Las Misiones Mundiales........ 1. La Organización......... 2. Los Campos.......... 3. Los Efectos de la Guerra Mundial II sobre las Misiones....... G. Las Misiones Nacionales........ H. Las Escuelas Dominicales........ I. La Iglesia de Santidad de California . .... IV. Período de Fuerza y Maduración (1946-1968) ... A. B. C. D. E. F. G. H. l. J. Jubileo — La Celebración de las Bodas de Oro . Una Era de Construcciones....... Las Conferencias Generales e Internacionales . . Las Instituciones Educacionales...... Las Publicaciones.......... Las Misiones Mundiales........ La Extensión de la Iglesia y las Misiones Nacionales La Educación Cristiana........ El Cisma del Distrito de Nueva York .... La Unión con la Iglesia Metodista Wesleyana .

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Parte V. LA HISTORIA DE LA IGLESIA WESLEYANA, 1968. I. El Proceso de Unión........ 201 201 201 202 203 207 207 209 211 212 213 214

A. Los Documentos Principales....... B. El Comité de la Constitución Política y los Escritores C La Conferencia General de Unión..... II. La Iglesia General........ III. Las Publicaciones........ IV. Las Instituciones Educacionales...... V. Las Misiones Mundiales...... VI. La Extensión y el Evangelismo...... VIL La Educación Cristiana...... VIII. El Crecimiento....... IX. Oficiales de la Iglesia Wesleyana.....

PREFACIO ¿Qué importancia tienen los eventos de la historia? ¿Por qué tenemos que preocuparnos del pasado cuando hay suficientes problemas en el presente? Tales preguntas siempre surgen entre los alumnos de los seminarios e institutos teológicos cuando se dan cuenta de que la historia eclesiástica figura en el plan de estudios. Es cierto que los hechos históricos no tendrían tanta importancia si sólo tuvieran que ver con la dimensión humana. En realidad, (al es la única perspectiva que el "hombre secular y humanista" acostumbra considerar. Sin darnos cuenta, nosotros los cristianos también tenemos la tendencia de adoptar las formas de pensar de las corrientes ideológicas que nos rodean. Tal es el caso cuando nos limitamos a ver sólo la dimensión humana de la historia (agrada. En contraste con tal tendencia, la perspectiva cristiana nos permite ver la dimensión divina, es decir, la mano de Dios en el desarrollo de la historia sagrada. Además, es esta dimensión la que toma el primer plano cuando estudiamos la historia eclesiástica. Esto no quiere decir que debemos echar la culpa a Dios por lanía maldad que hay en el mundo, y a veces, ¡en las iglesias también! Pero tal perspectiva no nos deja olvidar que Dios es soberano y que El está en control. El hecho de que Dios ha logrado alcanzarnos con Su salvación no se debe a nuestra iniciativa y capacidad. Habiéndonos destinado "desde antes de la fundación del mundo", El nos ha rescatado de nuestra "vana manera de vivir" (I Pedro 1:20). En el caso de muchos de nosotros, Dios ha usado la Iglesia Wesleyana como Instrumento para lograr Su propósito. Por supuesto, la Iglesia Wesleyana es sólo una parte del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia verdadera. Para todo miembro de esta familia divina es natural querer conocer, a la vez, la familia inmediata que es la iglesia donde nacimos espiritualmente, y la familia extendida que es la Iglesia Universal. A la medida que los cristianos llegamos a conocer "los pámpanos" que se unen en la "vid verdadera" (Juan 15:1-17), crecemos en nuestro entendimiento de lo que Dios está haciendo en nosotros y en Su pueblo. Tal es el motivo para estudiar la historia sagrada. A pesar de las flaquezas e imperfecciones de las instituciones eclesiásticas, Dios el Soberano ha optado por obrar Su perfecta voluntad en medio de ellas. Al estudiar esta historia, que Él nos transforme por medio de nuestro entendimiento para que comprobemos "cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2). Norman G. Wilson ********************

Con acción de gracias por el pasado y confianza para victoria en el futuro se publica esta Historia de la Iglesia Wesleyana. Dios ha llamado a nuestra iglesia a nacer, ha guiado en su desarrollo, ha bendecido sus labores, y ha abierto delante de ella puertas que ningún hombre puede cerrar. Estas páginas son el resultado de incontables horas de trabajo por los autores y traductores, entre ellos, Paul W. Thomas, antes misionero en las Filipinas, Harris y Marcia Earl, misioneros jubilados de Colombia, y Norman G. Wilson, misionero en el Perú. Confiamos que usted, el lector, sea bendecido y desafiado por lo que lee. Que Dios use la historia del pasado para animarnos a esfuerzos en el presente. Lee M. Haines Cuánto le agradezco a Dios el privilegio de haber tenido una parte en escribir los hechos de Su obra en los lugares donde nuestra Iglesia ha buscado honrar a Dios por los esfuerzos de Sus siervos devotos. Fue para mí un trabajo de amor. Fue un honor hacer lo mejor que pude para registrar las labores de amor — a menudo con gran sacrificio y un despliegue de coraje personal — en el cumplimiento del llamado de Dios. Espero que por su publicación la causa de Cristo sea avanzada. Roy S. Nicholson

LA VIDA Y OBRA DE JUAN WESLEY
El Rvdo. Juan Wesley, fundador del Metodismo, vino al mundo el 17 de junio, 1703, y salió de él el 2 de marzo, 1791, dejando "una buena biblioteca, una toga muy raída de predicador, una reputación duramente criticada, y la Iglesia Metodista".

A. WESLEY, FORMADO Y TRANSFORMADO (1703-1739) Plan general de temas y

lecturas
1. El Muchacho (1703-1720)

Juan Wesley nació el 17 de junio, 1703. Su padre era pastor de la Iglesia Anglicana de Epworth, un pueblito tranquilo unos 170 kms. al norte de Londres. Juan fue el decimoquinto de diecinueve hijos nacidos a los Wesley. Fue el segundo hijo varón, teniendo su hermano mayor Samuel trece años cuando Juan nació. Sólo cinco de sus hermanas mayores habían sobrevivido; Carlos y dos hermanas le siguieron; otro hermanito murió. Juan venía de un linaje larga de ministros. Su bisabuelo Bartolomé Westley (la "t" fue omitida después), ministro puritano, fue forzado a abandonar el pastorado en 1662; luego ganó la vida como médico. Su hijo Juan, abuelo del más famoso Juan, también era ministro no conformista, evangelista cuya insistencia en predicar lo que creía ser la voluntad de Dios le traía encima la mano de la justicia inglesa. Fue encarcelado cuatro veces, y tal vez como resultado, murió a los 34 años, dejando a un hijo Samuel de sólo siete años. Samuel se dirigía hacia el ministerio no conformista hasta cuando en sus estudios se convenció de que la Iglesia de Inglaterra (Anglicana) tenía razón y se convirtió en campeón de ella. Completó sus estudios en la Universidad de Oxford. A través de su vida reflejaba las influencias puritanas y los intereses históricos de la iglesia establecida.

[Hubo un Juan Wesley que vivió dos generaciones antes del reformador Juan Wesley. Este Juan Wesley fue el abuelo de Juan y Carlos. También fue un sacerdote en la Iglesia Anglicana de Inglaterra .El bisabuelo Bartolomé Westley tenía tendencias políticas de izquierda y esto le traería consecuencias muy graves. Después de una dolorosa derrota política, fue expulsado de su parroquia, se convirtió en un proscrito, que vivía de lo poco que ganaba como médico, pero nunca dejaba de predicar cada vez que podía, Lo que provocó que fuera obligado a abandonar el pastorado en 1662 y se convirtiera en ministro puritano. El abuelo Juan Wesley murió a una edad muy joven, tenía solamente 34 años. Pero su influencia fue suficiente para que su hijo, Samuel, también fuese un sacerdote ordenado en la Iglesia de Inglaterra (anglicana) en el año 1689.]

[Samuel, el padre de Juan y Carlos, fue un hombre interesante. Aunque era un sacerdote, se consideraba a sí mismo un poeta. Su primer libro de poemas se llama Larvas (Maggotts.) Podemos encontrar un grabado de él en el prefacio de su libro que lo completo con animalejos en forma de larvas en su frente. Dedico su trabajo a la Reina de Inglaterra y ella le respondió otorgándole un salario anual de doscientas libras y la dudosa distinción de servir una iglesia en el centro Norte de Inglaterra llamada Epworth. Era un área muy remota y fuera del alcance la vida moderna. La gente de esta área era conocida como más bien incivilizada y desdichadamente el Rev. Samuel Wesley no siempre trataba a sus feligreses de una manera civilizada. Muchas veces hacia que sus feligreses hicieran penitencia parándose descalzos en el centro de la Iglesia. Su temperamento se tornaba violento en sus sermones. No hay que sorprenderse que los habitantes de Epworth fueran llevados a expresar sus sentimientos hacia Samuel. Mutilaron su ganado, prendieron fuego a sus campos y de mofaban de sus hijos. Cuando Samuel llegó a tener muchas deudas hicieron que lo encarcelasen en el Castillo de Lincoln. Por tres meses estuvo en prisión, hasta que su Obispo personalmente pagara el dinero para que lo pusiesen en libertad. El Obispo lo alentó a tomar otro pastorado. Pero determinado a tener a su gente bajo su control, Samuel se quedó en Epworth por un total de 39 años.] [El puritanismo, una parte del protestantismo y de los llamados “no conformistas”, tuvo su origen en la edad de la Reforma en Inglaterra durante el reinado de Isabel I. Durante el siglo XVI, un sector importante de la Iglesia de Inglaterra sentía que la ruptura definitiva con la Iglesia Católica Romana no se había terminado de producir, ya que buena parte de la liturgia y las creencias seguían siendo muy similares. Por otro lado, el anglicanismo estaba demasiado próximo al poder real inglés, obediente a sus decisiones y, por tanto, arbitrario según las coyunturas del momento. Cinco mil de esos Cristianos (no conformistas o puritanos) murieron en prisiones Inglesas por profesar su fe. ]

[ El dogma central del puritanismo era la autoridad suprema de Dios sobre los asuntos humanos. Para
algunos, tal autoridad se expresaba hasta el grado de la predestinación enseñada por Juan Calvino, pero no todos compartían esta opinión. Además, los puritanos subrayaban que el individuo debía ser reformado por la gracia de Dios. Cada persona, a la que Dios mostraba misericordia, debía comprender su propia falta de valor y confiar en que el perdón que está en Cristo le había sido dado, por lo que, por gratitud, debía seguir una vida humilde y obediente. Otras notables creencias incluyen:
     

Un énfasis en el estudio privado de la Biblia. Un deseo de que todos alcancen educación e ilustración (especialmente para que todos puedan leer la Biblia por sí mismos). El sacerdocio de todos los creyentes. Simpleza en la adoración, la exclusión de vestimentas, imágenes, velas, etc. La no celebración de festividades tradicionales que ellos consideraban estar en violación de los principios regulares de adoración. Creencia en guardar como obligatorio un día de la semana como está ordenado en los Diez Mandamientos, en el caso de ellos el día de la Resurrección de Jesús, Domingo.]

[El término anglicano, y su derivado anglicanismo, provienen del latín medieval ecclesia anglicana, que
significa iglesia inglesa, se utiliza para describir a las personas, las instituciones y las iglesias, como asimismo a las tradiciones litúrgicas y conceptos teológicos desarrollados tanto por la Iglesia de Inglaterra. La Iglesia Anglicana nació en 1536, cuando Enrique VIII solicitó al Papa Clemente VII que declarara nulo su matrimonio con Catalina de Aragón; al ser rechazado el pedido por el Papa, el monarca decidió emancipar a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica Romana y se autoproclamó Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra. Muchos de los que se opusieron a la política religiosa de Enrique VIII fueron depuestos de sus cargos y algunos torturados y ejecutados, entre los cuales cabe destacar el caso de Tomás Moro. Tras el relativamente breve reinado de Eduardo VI y el período de restauración católica encabezado por la reina María I, la Reforma anglicana se consolidó definitivamente durante el reinado de Isabel. La reforma, en Inglaterra a diferencias de otros países Europeos fue motivada por el interés del rey Enrique VIII de desligar a Inglaterra del Papa, debido a que este no quiso anular su matrimonio]

Cuando Samuel se casó con Susana Annesley en 1689, trajo al hogar a la persona que sería la personalidad dominante allí en la niñez de Juan. Por ser hija del pastor no conformista más renombrado de Londres, Susana fue bien versada en cuestiones teológicas. Ella fue mejor educada que la mayoría de las damas de su día. Era de personalidad fuerte y disciplinaba con mano de hierro a los hijos a la vez que invertía largas horas en su cultura espiritual. Aun dirigía cultos religiosos en su hogar en la ausencia prolongada de su esposo, ministrando a más de doscientas personas a la vez en una época cuando no se creía que una mujer podía hacerlo. Juan nació en un tiempo de extremadamente baja moral en Inglaterra. Los vicios de

moda eran abiertos y notorios. Los líderes eran disolutos, viviendo en adulterio y fornicación abiertos. El teatro era corrompido al extremo, y la literatura popular, pornográfica. La nación se ahogaba en un mar de licores — once millones de galones de ginebra "barata, venenosa, ardiente," fueron consumidos en 1750....l La iglesia estaba en uno de los puntos más bajos. Para enriquecerse, uno buscaba puesto en ella — había salarios de $100,000 anuales; éstos estaban en venta, y las parroquias más importantes se conseguían por palancas.
[Los obispos anglicanos eran miembros del Parlamento y estaban más preocupados por su posición política que por el bienestar de las parroquias.]

La sociedad como un todo fue brutalizada. Adultos y niños también podían ser ahorcados por 160 ofensas diferentes — por robar una moneda o cazar un conejo en los predios de algún noble. Centenares de endeudados yacían en las cárceles. Pestilencia y muerte acosaban

a las gentes. Tres de cada cuatro niños morían antes de cumplir los cinco años. Y entre los que estaban en orfanatos y casas de trabajo, el porcentaje era de 100%, debido a la negligencia de los que los cuidaban.
[En el tiempo de Wesley, la forma de vida de la vasta mayoría de la personas de las clases bajas de Inglaterra poco superaba a la de los animales. Apenas existían, y no más. Estaban desprovistos de educación. En los congestionados tugurios de los centros industriales vivían tan amontonadas como para hacer normal toda clase de anormalidad sexual. Tan extrema era la pobreza que el hurto y el atraco eran las únicas alternativas al morirse de hambre. Poco había del amor el uno para con el otro o de la misericordia. Pero Wesley llevó el evangelio a esta gente al que nunca habría venido a las iglesias en las ciudades o en los pueblos, nunca habría recibido ni el pobre socorro mínimo que los pastores indiferentes ofrecían.]

El siglo dieciocho clamaba por un profeta de Dios. Wesley recibió su educación temprana de su madre, pero a los once años, fue nombrado por el Duque de Buckingham, patrono de su padre, a Charterhouse, una escuela famosa de Londres donde pasó seis años. Por ser pequeño de estatura, Juan fue objeto de abuso y burla de parte de los muchachos mayores, pero amaba la escuela, y años después la visitaba cada vez que pasara por Londres. [La esposa de Samuel, Susana, era una persona muy diferente.
Se casaron en 1688, un año antes que Samuel fuese ordenado. Susana era tan bonita como Samuel era rudo. Mientras que Samuel era conocido por ser poco práctico, los pies de Susana estaban siempre firmes en la tierra. Susana era tanto inteligente como respetada. En el transcurso de veinte años Susana tuvo diecinueve hijos con Samuel, incluyendo a Juan y Carlos; sin embargo diez de los diecinueve hijos murieron antes de cumplir dos años y una hijas nació deforme. Sin embargo Susana escribió en su diario “Todos mis sufrimientos sirven para promover mi bienestar espiritual y eterno. Gloria sea Ti, O Señor.” A Susana no le parecía algo excepcional criar diecinueve hijos, porque ella era una de veinticinco niños. Tanto los padres de Samuel como los de Susana fueron sacerdotes y formaban parte de un grupo de clérigos llamados “puritanos o no conformistas” porque rehusaban obedecer la ley de Inglaterra de 1662 que forzaba a todos los clérigos a seguir estrictamente el Libro de Oración Común.]

Samuel y Susana Wesley

[El Libro de Oración Común es el libro fundacional de oración de la Iglesia de Inglaterra (y de la
Comunión Anglicana). Es uno de los instrumentos de la Reforma en Inglaterra y luego sería revisado y adoptado por los demás países en que se estableciera el Anglicanismo. El Libro de Oración Común reemplazó los varios "usos" o ritos en latín que se estaban llevando a cabo en diferentes partes del país, agrupándolos en un solo volumen en inglés para que de "ahora en adelante se utilizara solo este". Producido por primera vez en 1549, fue drásticamente revisado en 1552 y sutilmente cambiado en 1559 y 1662. Se mantiene, en derecho, como el libro de oración principal de la liturgia de la Iglesia de Inglaterra, aunque, en la práctica, ha sido largamente reemplazado por libros de oraciones más modernos, el más reciente el Common Worship. ] (Wikipedia)

Cuadro representando el rescate de John Wesley de su casa en fuego [El primer evento notable en la vida de Juan Wesley fue el asunto de varias pinturas en los años posteriores. Tenía seis años cuando la casa pastoral de pronto se comenzó a incendiar. Todos se salvaban menos Juan. Las llamas de fuego rodeaban su cuarto impidiendo una salida a las escaleras. Su madre describe este hecho de esta manera: “Mi esposo Samuel, escuchó a Juan llorando en el cuarto de los niños llorando desesperadamente por ayuda. Encontrando que era imposible acercarse a él, Samuel dio por perdido a su hijo. Arrodillándose, encomendó al pequeño Juan a Dios.” La gente que se había reunido alrededor de la casa no estaba de rodillas. Pusieron un hombre sobre sus hombros y rescataron a Juan en materia de segundos antes que el techo se desplomase. Susana dijo refiriéndose a su hijo, “¿No es este un tizón arrancado del fuego?” Es una expresión que Juan nunca olvidó.]

[Los años que siguieron fueron años para educarse tanto para Juan como para Carlos. A la edad de diez años Juan fue enviado a Londres a la escuela de Charterhouse. Era una escuela de niños, donde Juan vivió por seis años, donde luego sería un nadador, un jugador de tenis, y donde recibió el nombre de Jackey. También fue conocido como un erudito. A la edad de 17 años Juan fue a la escuela de la Christ College, Universidad de Oxford. Era una escuela grande, formal, altamente competitiva, pero como luego resultó, de ninguna manera difícil para Juan. Juan Wesley se distinguió en hablar públicamente. Llegó a hacerse conocido por su discernimiento y su saber. Pero como su madre, el se llamaba a sí mismo “una persona de un libro.” Ese libro era la Biblia. Su hermano Carlos fue enviado a la escuela de Westminster en Londres a la edad de ocho años. Su hermano y hermano de Juan, Samuel Jr., quien estaba en sus veintes, era un profesor en esta escuela y pagó por la educación de Carlos.]

RAÍCES EN INGLATERRA
2. El Universitario

Plan general de temas y lecturas

En junio, 1720, cumplidos los 17 años, Juan se matriculó en Christ College, una facultad de la Universidad de Oxford. Fue estudiante regular, no demasiado serio, tal vez académicamente superior a algunos. El año 1725 marcó un punto decisivo en su vida. Se había graduado en 1724, y estaba pensando en serio entrar en el sagrado ministerio y fue ordenado diácono. Este tiempo también marcó el principio de una búsqueda seria de una relación personal con Dios. La lectura de unos libros como Imitación a Cristo por Tomás a Kempis, y otros por [Jeremy] Taylor y Guillermo Law despertó en él el deseo de una vida de acuerdo con la voluntad divina y enteramente entregada a Dios. En 1725 Wesley fue nombrado profesor asociado de la facultad de Lincoln College en Oxford U., puesto que le aseguraba una renta anual mientras que no se casara, aun cuando no siempre estuviera allí. En noviembre, fue asignado como profesor de griego, y luego de filosofía y lógica, puesto que llenaría por nueve años.
[Fue aquí en el Lincoln College que él comenzó a vivir su vida metódicamente. Se levantaba todas las mañanas a las 4 a.m. Estudiaba todo el día, un tema diferente cada día: griego los martes, filosofía los viernes. Guardaba un diario meticuloso de todo lo que hacía.]

En 1728, recibió el grado de Master y fue ordenado al sacerdocio anglicano. Consiguió licencia de Oxford por mucho del período de 1727—1729 y sirvió como curado en la parroquia de su padre en Epworth, ayudándole a escribir un tratado largo y pesado

del libro de Job, persiguiendo sus propios estudios espirituales y por lo temas llevando la vida cómoda de un clérigo joven bien educado. [Samuel había sufrido un derrame y por ello Juan volvió al hogar en Epworth y llegó a ser el asistente de
su padre, llevando a cabo las tareas de rutina en una de las iglesias cercanas en el campo llamada Wroote. Era un lugar muy deprimente, por lo que escribió en su diario” “Predicaba mucho, pero veía poco fruto de mi trabajo.”]

En 1729 fue llamado de nuevo a la universidad donde ganó la reputación de ser buen y fiel profesor — algo raro en ese tiempo. Pero algo había cambiado en Oxford. Un grupo de estudiantes serios, entre ellos su hermano Carlos, había formado un club para estudio y devoción. Cuando Juan regresó a Oxford, su madurez, posición y personalidad pronto le hicieron líder del club, ridiculizado por muchos en la universidad como "comején bíblico", ―club santo", "sacramentistas", "club pío" y por fin "metodistas‖
[Wesley los condujo a reunirse todas las tardes por tres horas, a orar por lo menos una vez cada hora al despertarse, y a ayunar todos los miércoles y los viernes]

Los socios del club buscaban la santidad de corazón y vida por un ascetismo extremista, por ayunos y oración y estudio bíblico, por comulgar todas las semanas, por la asistencia fiel a los cultos de la iglesia, por visitar a los enfermos y encarcelados y por dar limosnas a los pobres.
[Mientras que el Club Santo buscaba determinar su estilo de vida Cristiano encontraron parte de su

respuesta en la prisión de Bocardo. Uno de los miembros del club visitó a unos prisioneros en el mal oliente y viejo edificio. El salió espantado de ver las condiciones de la prisión. Hombres y mujeres eran puestos en las mismas celdas. Aquellos que no podían pagar por sus alimentos estaban hambrientos. Y la comida que estaba disponible era apenas comestible. En tales condiciones deprimentes los Wesley y sus colegas se introdujeron. Llevaron el mensaje de esperanza en un lugar donde no había esperanza Pero aun llevaban más: frazadas además de Biblias, comida además de oraciones. Y así era como les era posible hacerlo, con una cuenta de benevolencia, un registro de quien daba que. Y cada uno de ellos daba muy generosamente. El dinero no solamente iba para los prisioneros pero también para sus familias, para las viudas y para los huérfanos. Una vez terminado el dinero, el Club Santo se reunía en la tarde para una cena de lo más simple: Un pedazo de carne, algo de pan, y agua. Juan escribió acerca de este momento: “Yo me prive de todo lo superfluo, y de mucho de lo que llamamos necesidades”]

Algunos se dejaban crecer el pelo, y fueron criticados por hacerlo, pero no lo hacían para poder ahorrar dinero para darlo a los pobres; así hacía Juan. Cada día de cada semana fue estrictamente regulado, con frecuentes períodos de examen, o privado o por el grupo. Dos miembros del grupo que se asociarían con Juan de por vida merecen una descripción amplia. Carlos Wesley había pasado mucho de su niñez bajo la influencia de su hermano mayor, Samuel, y por él fue enseñado en las actitudes rígidas de la Iglesia Anglicana. Era poeta, aunque no sobresalía como tal hasta después de su conversión a Cristo; fue excéntrico y de voluntad fuerte, como se esperaría de un hermano de Juan. Jorge Whitefield se hizo miembro del club después del regreso de Juan a Oxford. Whitefield nació en 1714 y su padre murió en 1716; así su madre sostenía a la familia, manejando la cantina de su finado esposo. Jorge fue criado trapeando pisos, limpiando piezas y sirviendo a los frecuentadores del bar. Le encantaba imitar a los predicadores, leer oraciones y escribir sermones — para divertirse. Por un tiempo pensaba buscar carrera en el teatro, pero la conciencia le molestaba, y de pronto se dedicó al servicio de Dios.

En abril, 1735, murió el padre de Juan. El había tratado de persuadirle a Juan a dejar la vida académica y seguirle en el pastorado de Epworth pero Juan no quería hacerlo. Más tarde en el mismo año, Juan sí dejó la sala de clase, no para el pastorado sino para ser misionero a los indígenas en la nueva colonia del Coronel James Oglethorpe en Georgia, Norte América. Juan pensaba que para su bienestar espiritual sería mejor ser pastor en Epworth que ser profesor, y que ser misionero en Georgia sería mejor aún. Tal vez así salvaría no tan sólo las almas de los ―salvajes nobles‖ —los indígenas — sino su propia alma también. A pesar de su metódica autonegación y disciplina, la ―cabeza del metodismo‖ vivía en miseria llevando una siempre más frustrante carga de culpa y condenación. Su búsqueda de un Dios personal y una santidad personal entraba en una nueva etapa. Jamás volvió a enseñar en la Universidad de Oxford de manera permanente.

Mientras Carlos empezaba a expresar su teología Cristiana y sus experiencias personales de fe a través de la escritura de los himnos, queda claro que el ministerio en la prisión moldeo algunos de los himnos que escribió. Para Carlos el prisionero condenado llega a ser una metáfora de la condición humana dependiente de la misericordia de Dios para vida o muerte. Las

metáforas de prisión y libertad eran reales en una sociedad en que la población en general era percibida como lánguida de estupor espiritual y en cautiverio del pecado.

3. El Misionero [Alrededor de este tiempo Juan y Carlos se cruzaron con el general James Oglethorpe, un soldado, miembro del parlamento y adinerado el general James Oglethorpe, El general Oglethorpe había establecido una investigación del sistema de prisiones de Inglaterra. Encontró, como bien lo sabía el Club Santo que las condiciones eran inhumanas. Por lo tanto el general dejó en libertad a muchos de los prisioneros. Pero al hacerlo creo otro problema: lo que habría de ser luego el de la gente sin casa, sin dinero, desocupados. En respuesta a esta situación creó una nueva colonia inglesas en América, en un área llamada Georgia y mudo a los ex-prisioneros a esta nueva tierra al otro lado del océano Atlántico. A esa colonia la llamó Savannah. [Era un pueblo designado a verse ordenado. En las afueras, del lado izquierdo habría una casa para un ministro. El general Ogelthorpe quería que John Wesley fuese el ministro de esta nueva colonia. Luego de mucha oración, Juan dijo “sí”. De una manera similar, Carlos accedió a ir a América como misionero y fue asignado a la colonia llamada Frederica.]

Cuando el Coronel James Oglethorpe salió de Inglaterra en el otoño de 1735 llevaba a bordo no sólo a Juan sino también a su hermano Carlos y otro "metodista", Benjamín Ingham, también misionero. El buque llevaba 112 colonos y 19 tripulantes. Entre los colonos iban 26 moravos, refugiados religiosos de Alemania. Urgidos por los depositarios de la colonia, los metodistas aprovecharon una demora de dos meses en el puerto antes de que se emprendiera el viaje, procediendo a reglamentar la vida diaria de cuantos osaban mandar en períodos de estudio y culto divino. El viaje en sí duró casi dos meses, y por lo menos tres tormentas violentas azotaron el barco y a los viajeros. La tercera era la peor y amenazaba destruir el barco y todos los de abordo. Wesley ya se había impresionado profundamente por la manera de ser de los moravos, su íntima relación con Dios, su testimonio de haber sido librados del espíritu de orgullo, enojo y venganza, y ahora les observaba a ver si estaban libres del temor. Estaban en culto religioso cuando una inmensa ola sobrecogió al barco, rompiendo la vela mayor e inundando la cubierta. Los pasajeros ingleses cedieron al pánico y echaron a gritar. Los moravos miraron y continuaron con el salmo

que cantaban. Su confianza alentó a Wesley a animar a su gente. La fe vibrante de los moravos estimuló el apetito espiritual de los Wesley para un conocimiento verdadero de Dios.

Juan había venido a Georgia como misionero a los indígenas, pero al llegar fue encargado del pastorado de la iglesia en Savannah. [Al llegar a Georgia el 6 de febrero de 1736, Juan se encontró con el líder de este grupo Moravo, un
hombre llamado el Rev. Spangenberg. Bajo el gentil aguijoneo de este hombre Juan vino a darse cuenta que le faltaba fe personal, y que su obsesión de estar siempre ocupado podía ser una defensa así como un atributo. Pero Juan no estaba aun preparado para hacer semejantes cambios. Se entrego a sus trabajos junto con hermano Carlos. Hicieron su misión el salvar a los Indios, sin embargo su adhesión estricta al anglicanismo provocó reacciones negativas de los feligreses]

[Los moravos posiblemente hayan tenido el emprendimiento misionero más grande en la historia de la
iglesia. Mucho antes de que el pueblo protestante hubiera captado la visión de enviar obreros hasta lo último de la tierra, este extraordinario grupo de cristianos asumió un compromiso radical con la tarea de extender el reino. Adoptaron metodologías y procedimientos que establecieron patrones para la gran expansión misionera del siglo XIX. Los misioneros moravos eran enviados solamente con el pasaje de ida Una vez que llegaban a su destino, debían procurar su propio sustento. Todos los integrantes de la comunidad morava se incluían en células donde se discipulaban los unos a los otros. La devoción y sencillez de los moravos fueron de las características que más profundamente influyeron a Wesley]

Carlos viajaba con el gobernador. El servicio de Juan a los parroquianos de Savannah implicaba viajar extensamente en condiciones adversas, expuesto a los elementos naturales — buen entrenamiento para la vida que le esperaba en Inglaterra. Su adherencia estricta al anglicanismo rígido evocaba reacciones negativas de los feligreses.

[El trabajo era duro, y las barreras que separaban a los pobladores blancos de la gente indígena de América eran grandes. Había que hacer mucho trabajo con los pobladores en el Nuevo territorio Americano, especialmente con aquéllos que habían dejado la prisión en Inglaterra y que ahora se sentían libres en este nuevo territorio libre de América para que se condujesen como ellos desearan. Solamente en Savannah había cerca de 700 Europeos “trasplantados”, algunos acababan de salir de prisión, viviendo en tierras salvajes y pantanosas. Por supuesto, para Juan y Carlos, la solución de poner el orden tanto a las colonias de Savannah como a Frederica era la de ser metódicos en su ministerio. En Savannah, Juan conducía los servicios de adoración a las 5:00 a.m., 11:00 a.m. y 3:00 p.m., con vigilias de oración intermedias. Y los colonos no podían escoger el servicio al que irían. Si no que Juan requería que asistiesen a todos. Juan sentía como su autoridad el hecho de negar públicamente la comunión a algunas personas que se rehusaban a cooperar. Los resultados esperados eran lentos. De pronto empezaron a sentirse fuera de lugar y como si sus esfuerzos estuviesen dando muy poco frutos]

De acuerdo con las reglas anglicanas, Juan rehusaba bautizar a los niños si no era por inmersión a menos que los padres afirmaran que el infante era demasiado débil. Ambos hermanos se metieron en problemas con el Coronel Oglethorpe y dos damas conspiradoras dispuestas a arruinar su ministerio por difamación de carácter y aun por violencia física. Carlos se disgustó y regresó a Inglaterra en agosto, 1736. Juan siguió como pastor en Savannah, ampliando su ministerio a incluir a Frederica, unas cien millas al sur. Parte de su interés allí se centraba en Sofía Hopkey, una señorita de 18 años con quien trabó amistad y con quien pasaba mucho tiempo, aparentemente en bien de su alma, pero a la vez, enamorándose de ella. El amor era una emoción difícil de controlar para Wesley. Escoltó a la señorita a Savannah, insinuando que tal vez se casara con ella, pero vaciló y la joven se casó con otro. Wesley luego rehusó administrarle la Santa Cena por haberle engañado en cuanto a sus intenciones, y el airado esposo de Sofía le puso demanda de mil libras esterlinas, acusándole a Juan de haber procurado seducirla durante una clase de instrucción religiosa. Las quejas contra la severidad de Wesley combinadas con este pleito resultaron en un juicio de nueve puntos eclesiásticos más uno civil en contra de él. Un tío de Sofía, magistrado de Savannah, puso toda su influencia en contra de Juan pero él mismo fue acusado de fraude y perdió su puesto. Los cargos eclesiásticos en contra de Juan carecían de fundamento porque Wesley estaba técnicamente correcto aunque prácticamente insoportable. El pleito se discutió interminablemente y por fin Wesley, desilusionado con los "salvajes nobles" y los colonos y consigo mismo, salió de Georgia a fines de 1737 y llegó a Inglaterra el primero de febrero, 1738. Se presentó ante la junta de depositarios de la colonia, dándoles su propia evaluación de los asuntos; fue librado de los cargos en su contra y luego entregó su renuncia que fue recibida con gusto. Lo consideraban "una mezcla rara, entusiasta y a la vez hipócrita, del todo rechazado por la mayoría de los colonos, un incendiario del pueblo en contra de la magistratura".2

4. El Convertido (1738-1739)

Wesley regresó de Georgia convencido de que tanto él como su ministerio era un fracaso.

Juan Wesley desembarca en las costas de su nativa Inglaterra, febrero de 1738.

[El primer experimento metodista en las colonias americanas fue sin duda, todo un fiasco. Con o sin
razón, Wesley tomo este fracaso como algo personal, sabía que no tendría un recibimiento jubilosos a su regreso sin embargo fue sorprendido al encontrar una calurosa acogida en la casa de su amigo Carlos Delamotte. Reanudo su lectura, oración y predicación con resultados mayormente negativos.]

Se sentía humillado y fue convencido de la falibilidad de sus opiniones de los demás. Resumió lo que había ganado por su carrera misionera bajo cuatro puntos: 1) había aprendido a leer los idiomas alemán, español e italiano (ya conocía el francés, y por supuesto, el griego y el hebreo, 2) había sido confirmado su creencia de que podría confiar en la dirección divina en toda decisión, pequeña o grande, 3) había sido librado de su temor al mar — temor que le había acosado desde su niñez en las tierras encharcadas de su pueblo, y 4) había conocido a los moravos a quienes consideraba ser cristianos modelos.3 Desde un principio, la mano de Dios había estado sobre la vida de Wesley: a los cinco años, en su rescate del incendio de la casa pastoral al último momento; en la instrucción por

excelencia que recibió en el hogar, en la escuela Charterhouse y en la Universidad de Oxford; el puesto como profesor que le había lucho económicamente independiente; la experiencia humillante en Georgia; y el encuentro con personas que conocían personalmente a Dios. Al llegar a Londres, Wesley encontró alojamiento en el hogar de un clérigo amigo de su hermano mayor Samuel. Su primer domingo en Londres, Juan predicó en la Iglesia de San Juan el Evangelista sobre el texto: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es...,, El sermón le ganó la respuesta que no sería permitido predicar allí una segunda vez — reacción que recibiría vez tras vez en los meses venideros. El martes 7 de febrero, Wesley se encontró con un grupo nuevo de moravos, recién llegados de Alemania. Entre ellos estaba la persona que Juan necesitaba — Pedro Boehler. Boehler tenía apenas 26 años de edad, y había planeado seguir una carrera en medicina, pero había estudiado teología más bien. Camino a Georgia, había llegado a Londres. Pedro Boehler ayudó a Juan a enfocar claramente su problema espiritual hasta que admitiera que no tenía la fe salvadora que le apropiaría personal e inmediatamente lo que abstractamente creía acerca de la "obra propiciatoria de Cristo. Luego Wesley concluyó que no debía seguir predicando lo que él mismo no experimentaba. Boehler le insistía: "Predique la fe hasta tenerla; y luego, porque la tiene, la predicará." Wesley tomo el consejo de Boehler y predicaba la salvación por la fe sola, quedando asombrado por la recepción de tal mensaje de parte de la gente. Aparentemente fue en este tiempo que Wesley adoptó la práctica de orar y predicar extemporáneamente. Persistiendo Boehler en hablarle de la santidad y la felicidad qué provienen de la fe salvadora, Wesley fue impelido a un estudio intensivo de las Escrituras a ver si era así. Forzado a admitir que el Nuevo Testamento revelaba la conversión como una experiencia instantánea, Wesley se defendía en la posibilidad de que tal vez fuera la verdad en tiempos novotestamentarios, pero no en su tiempo. Boehler respondió a esto produciendo testigos vivos de que así era con ellos. Wesley empezó a orar que Dios efectuara su salvación de Inmediato. Cuando partió Boehler de Londres el 4 de mayo, fue obvio que los dos hermanos Wesley estaban acercándose al Reino de Dios. El domingo 21 de mayo, Carlos Wesley, quien sufría un ataque de pleuresía y fue confinado a su dormitorio, encontró la paz que ambos buscaban. Por mucho tiempo había anhelado ser poeta, y el día después de su conversión escribió el primero de unos 6,000 himnos.

[Mientras Carlos yacía postrado en cama en el suburbio de Little Britain, Londres. Un día domingo de Pentecostés, después de leer el comentario de Lutero a los gálatas fue cuando Carlos finalmente comprendió lo que Pedro Boeher les hablaba sobre la fe. El se había resignado a morir, cuando creyó oír la voz de una mujer de apellido Musgrave que le ordenó, “en nombre de Jesús de Nazaret. ¡Levántate y cree y serás curado de todas tus enfermedades! Carlos sintió una palpitación extraña en su corazón y lloró. “ ¡Creo! ¡Creo!”] Charles Wesley: A Reader By Charles Wesley, John R. Tyson La experiencia de Aldersgate

Plan general de temas y lecturas

El miércoles siguiente, el 24 de mayo, 1738, ocurrió un evento de suma importancia para Inglaterra y el mundo cristiano evangélico. A eso de las cinco de la madrugada, Juan Wesley abrió su Nuevo Testamento en II Pedro 1:4: "...nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina‖. Poco después, antes de salir de su cuarto, Juan leyó: "No estás lejos del reino de Dios". Por la tarde fue a la catedral de San Pablo; el himno final clausuraba con las palabras: "Con el Señor hay misericordia y plena redención. Y El redimirá a Israel de todas sus iniquidades". En sus propias palabras: "Por la noche fui no muy a gusto a una reunión de una sociedad religiosa en la calle Aldersgate donde el líder leía el prefacio de Lutero a la epístola a los Romanos. Cerca de las 8:45 de la noche mientras el lector explicaba el cambio que Dios obra por medio de la fe, sentí que mi corazón ardía extrañamente. Sentí que sí estaba creyendo en Cristo y sólo en Cristo para ser salvo, y recibí la seguridad de que Él había quitado mis pecados, aun los míos, y me había salvado de la ley del pecado y de la muerte".4

[“Alrededor de un cuarto para las nueve: Juan escribe en su diario, “mientras que el líder de la reunión describía el cambio que Dios obra en el corazón a través de la fe en Cristo, sentí arder mi corazón. Sentí que confiaba en Cristo. Sentí la seguridad que me había sido dada que El me había perdonados mis pecados, si, aun los míos.” Cuando Juan encontró a su hermano, a y ambos compartieron la alegría de sus experiencias y el ardor en sus corazones, Carlos escribió rápidamente estas palabras sobre ambos despertares “¿Dónde comenzará mi alma atribulada? ¿Como yo aspirare al cielo? Como esclavo redimido del pecado y del muerte, como un tizón arrebatado del fuego externo”.]

[Después de la experiencia de Aldersgate, Juan comenzó a predicar en cuanto podía y en donde podía. Pronto se le conoció por predicar bien – simple, directo – conmovedor. Los sermones que compuso llegaban con tanta emoción y tanta gente respondía con entusiasmo (lo que hoy podríamos llamar con fervor pentecostal o carismático)] [Juan Wesley nunca olvidó esa profunda experiencia personal de Aldersgate y los Metodistas alrededor del mundo aun conmemoran el 24 de mayo como un día importante en la vida de la Iglesia, (día del corazón ardiente) recordando este profundo encuentro espiritual que Juan tuvo con el Cristo viviente, un encuentro de una conversión importante. Este recuerdo nunca abandonó a Juan, y lo liberó para tomar la vida con nuevo vigor, un vigor que habría de durar hasta su muerte.]

De inmediato, Wesley empezó a dar testimonio de su nueva relación — tanto en las reuniones de la pequeña sociedad como en cualquier parte a donde iba en los días siguientes. A veces fue tentado a dudar por los altibajos emocionales pero pudo vencer las dudas con la Biblia. Considerándose deudor a los moravos, a quienes creía ser sociedad cristiana ideal, resolvió visitarles en Alemania. Después de visitar a su madre y predicar su nuevo mensaje en Oxford, embarcó el 12 de junio para Alemania. Visitó a su líder, el Conde Zinzendorf, en Marienborn y luego fue a Herrnhut, hogar de los moravos, donde pasó once días. Complacido por algunas cosas que observaba, sin embargo quedó desilusionado con ellos. Debido a esto y a sus diferencias con ellos sobre la perfección cristiana, dejó de mantener relaciones estrechas con ellos. En su regreso a Inglaterra, Wesley leyó de un gran despertamiento espiritual en Nueva Inglaterra bajo Jonatán Edwards. Juan y Carlos encontraban que los pulpitos de Inglaterra se cerraban contra ellos: el clérigo de la iglesia establecida rehusaba permitir la predicación de sermones sobre la experiencia personal de la gracia salvadora de Dios. Se vieron restringidos a los grupos pequeños de las sociedades religiosas compatibles con ellos. Estas sociedades fueron organizadas primero en Londres en 1678 por unos jóvenes para la oración, la lectura bíblica, el cultivo de la vida espiritual, la comulgación frecuente y para la ayuda a los pobres, los soldados, los marineros y los presos, y para la predicación. Para 1700, había casi 100 sociedades en Londres no más, y otras se organizaban a través de toda Inglaterra y aun en Irlanda. El anciano Samuel Wesley había organizado una en Epworth en 1702. Los Wesley se aprovecharían de este método, convirtiéndolo a propósitos metodistas en los meses venideros.

[Por las conmovedoras respuestas a la predicación de Juan, uno y otros y otro sacerdote le pedían a Juan que no regresase a su Iglesia. Juan Wesley ofrecía un fervor Pentecostal y espiritual que era poco común a la adoración en la Iglesia de Inglaterra. Era evidente que la experiencia de Juan en América entre alguna gente fuera de la ley había transformado algunos de sus hábitos litúrgicos que eran la norma en la Iglesia Anglicana. En América, se había encontrado a veces partiendo del libro de Oración Común Anglicano y orando luego libremente o extemporáneamente. Su ministerio en medio de algunos habitantes poco cultos en América había alterado algo del estilo de su predicación, estilo seguido por todos los sacerdotes en la Iglesia de Inglaterra. En América, Juan se había encontrado muchas veces predicando sin pulpito, al aire libre, y con movimientos de su cuerpo que ayudaban a llamar la atención de sus casi siempre oyentes inquietos. Ahora, de regreso en Inglaterra, la predicación mas vivida de Juan produciría una respuesta también vivida de los que adoraban, lo cual inquietaba a los sacerdotes y líderes de la Iglesia Anglicana.]

En diciembre, 1738, Jorge Whitefíeld regresó de su primera gira evangelística en América para ser ordenado al ministerio sagrado [de la Iglesia Anglicana] y levantar fondos para otro viaje misionero. Antes de haber salido de Inglaterra fue considerado predicador famoso, pero cuando regresó, fue sujeto a mucha crítica.
[George Whitefield (1714 - 1770), ministro de la Iglesia de Inglaterra, fue un dirigente destacado del movimiento metodista. Llegó a ser muy conocido por su entusiasta predicación en las colonias americanas del Imperio Británico, destacándose claramente como el principal dirigente del primer movimiento evangélico en el nuevo mundo, denominado Primer Gran Despertar, una sucesión espontánea de "avivamientos" cristianos protestantes en las colonias angloamericanas. Algunos historiadores le han llegado a denominar "la primera celebridad moderna", por su reconocimiento entre las clases populares. Jorge Whitefíeld Nació el 16 de diciembre de 1714 en Bell Inn (Gloucester), Inglaterra, y murió en Newburyport (Massachusetts), EE.UU. el 30 de septiembre de 1770. George Whitefield fue el hijo de una mujer viuda que administraba una posada en Gloucester. A una edad temprana, descubrió que tenía pasión y talento para la actuación y el teatro, habilidad que desarrollaría posteriormente realizando representaciones teatrales de algunas historias bíblicas durante sus sermones. Se educó en el Crypt School de Gloucester y en el Pembroke College de Oxford. Como Whitefield provenía de una familia muy pobre y carecía de los medios económicos para pagar su

matrícula, entró a Oxford como un "servitor" (la categoría más baja entre los estudiantes de esa casa de estudios), es decir que, a cambio de su matrícula, fue asignado como asistente de un cierto número de estudiantes de más alta categoría social. Sus deberes incluían despertar a estos jóvenes por la mañana, sacar lustre a sus zapatos, cargar sus libros y hasta redactar sus trabajos académicos (courseworks). Sin embargo, Whitefield también tuvo tiempo para formar parte del "Holy Club" de la Universidad de Oxford, junto a los hermanos John Wesley y Charles Wesley. Su genuina piedad cristiana (fruto de una experiencia de "conversión" que lo impulsó no solo a restituir los pequeños robos cometidos durante su adolescencia, sino que también a visitar a enfermos y presos, a disciplinar su vida y a estudiar con devoción las Sagradas Escrituras) llevó al Obispo de Gloucester a ordenarlo al ministerio antes de cumplir la edad canónica.] Wikipedia

[Whitefield era teatral en el pulpito, hacía señas con sus manos, pisaba el piso fuertemente, y gritaba. El también, como Juan, fue prohibido de predicar en las Iglesias Anglicana de Inglaterra. Al intentar llevar un ministerio evangelístico cerca de Bristol, encontró toda puerta cerrada. Así que Whitefield predicaba al aire libre, donde nadie podía impedirle. ¡Predicaba y la gente se agolpaba para escucharlo, tantos como 5,000 y 10,000 gentes! Predicó luego en una cárcel y después a los minas en el campo en Kingswood. Desde luego decidió predicar al aire libre y así lo hizo.]

Al intentar llevar a cabo un ministerio evangelístico cerca de Bristol, encontró toda puerta cerrada. Predicó luego en una cárcel y después a los mineros en el campo en Kingswood. Desde luego decidió predicar al libre y así lo hizo. Sabiendo que pronto saldría para América, Whitefield escribió a Wesley pidiéndole que viniera y siguiera con al ministerio en el área de Bristol. Después de mucha oración, Wesley partió de Londres para Bristol. La nueva criatura en Cristo estaba por iniciar el uso de un nuevo método que le libraría de los púlpitos cerrados en su contra, y le llevaría a una audiencia que jamás le hubiera escuchado en la iglesia establecida.
[Fue aquí en el pueblo del puerto de Bristol que Juan y Carlos comenzaron su nuevo trabajo. Juan comenzó, lo que dijo era casi como un pecado no hacer en un edificio de la iglesia. Predicó al aire libre, en terrenos baldíos, en los pastos de las fábricas, allí donde había gente. Fue a los campos fuera de Londres y la gente se empujaba uno a otro para estar cerca de él y escucharle. El fue a los lugares donde trabajaba la gente, 12 horas al día, 7 Días a la semana; a fábricas de vidrio y minas de carbón. La gente llegaba por miles. Venia gente pobre, simple, gente que se sentía descuidada por la Iglesia Anglicana y

los que la dirigían. Juan fue a los mercados del pueblo. Aun una estadía por la noche en una posada era suficiente para encontrar una congregación. Estas reuniones evangelísticas les llenaba de ira a muchos sacerdotes de las parroquias, porque los Wesley no habían recibido permiso de la Iglesia en Inglaterra para conducir esta predicación.]

B. LA PARROQUIA EXTENDIDA DE WESLEY (1739-1791)

Plan general de temas y

lecturas

1. El Jinete de Circuito

Fue por la tarde del sábado 17 de febrero, 1739, que Jorge Whitefield subió una colina fuera de Kingswood y predicó a unos centenares de mineros. Para marzo su número había ascendido a 20,000. Invitado por Whitefield, Wesley llegó a Bristol el sábado, 31 de marzo. El domingo siguiente Wesley observó a Whitefield en acción, predicando al pueblo al aire libre. El lunes, 2 de abril, después de la partida de Whitefield, Wesley siguió su ejemplo: " A las cuatro de la tarde me sometí a ser más vil, y proclamé en los senderos las buenas nuevas de la salvación, parándome en una colina y hablando a unas 3,000 personas".5 Wesley había encontrado el medio por el cual podría hablar a una Inglaterra necesitada aun cuando los pulpitos le estuviesen cerrados. La expresión de Wesley: "Me sometí a ser más vil" revela dramáticamente la actitud en el siglo dieciocho respecto a la predicación al aire libre. Sería imposible para los del siglo veinte comprender plenamente el sentido de rechazo y aun horror que la gente del tiempo de Wesley sentía al pensar que un clérigo predicara fuera del santuario. A Wesley este sentimiento no parecería extraño, y después de haberlo hecho por 30 años confesó que todavía se estremecía al hacerlo, pero su amor a las almas no le dejaba descansar tranquilo en el ambiente confortable y limpio que tanto preferiría. En los años siguientes, Wesley encontraba su congregación en las calles, las plazas, los mercados, en los predios de los castillos, en las colinas, en los páramos, en cavernas que formaban anfiteatros seminaturales, en praderas, en huertos bajo la sombra de árboles gigantescos, y en todo tipo de edificio que se pueda imaginar. Predicaba desde laderas, rocas, ventanas, balcones, galerías, las escalas de edificios públicos o los cruceros de los mercados, desde sillas, mesas, escritorios y aun desde la tumba de su padre. El tamaño de algunos de los grupos que le escuchaban era casi increíble, y hay que reconocer que no había manera adecuada de contarlos. Concurrencias de 10,000 a 20,000 eran frecuentes, y Wesley calculó que el 21 de setiembre, 1773, había predicado a 32,000 en la caverna Gwennap — un anfiteatro medionatural.6

La predicación de Juan Wesley era muy distinta a la de Jorge Whitefield. Wesley mismo fue pequeño de estatura — unos 5’5‖ (167 cm.) y pesaba unas 119 libras (54 kilos). No era tan dramático como Whitefield, y no tan dado a expresar sus emociones. Muchos de sus sermones eran bien pensadas exposiciones de las Escrituras o de verdades doctrinales profundas que parecerían fuera de lugar en sitios donde los predicaba. Ocasionalmente sus sermones eran menos que excelentes, especialmente cuando trataba de relatar cuentos. Su voz no tenía la

capacidad para todos los efectos tonales de la voz de Whitefield, pero era tan clara como una campana y por prueba actual podía escucharse a los 130 metros 7(425 pies) A menudo le era necesario hablar contra un trasfondo de vientos recios, u olas bravas o lluvias o aun los tonos de harmonios, campanas o voces humanas que trataban de llenar las ondas del y cortar su mensaje — pero casi siempre fue oído. Por más de cincuenta años Wesley predicó a la gente al aire libre. Carlos se unía con Juan en la predicación al aire libre pero aunque era más bien eficaz, nunca alcanzó el éxito de Whitefield o de su hermano. Su ministerio al aire libre continuó sólo unos veinte años, menguando y terminando cuando se casó. Juan consideraba que todo el mundo era su parroquia y lo volvió realidad en las Islas Británicas, por lo menos. Pronto estableció un circuito de tres puntos que delineaba sus giras y labores más frecuentes. La base era la ciudad capital, Londres, donde para 1740 compró la escritura de arrendamiento de una fábrica de fundición, usada anteriormente para fundir cañones pero dañada por una explosión y abandonada hasta cuando Wesley la arrendó. La remodelaron como lugar para reuniones de la sociedad metodista local, y en piezas para el alojamiento de Wesley mismo, una librería para la distribución de literatura cristiana, y establos para los caballos que él usaba. Más tarde en 1777 abrieron la hermosa capilla de de City Road. El punto occidental del triangulo era Bristol, después de Londres el puerto más concurrido; Inglaterra, centro de minas, comercio e industria.
[A fines de sus treinta años, Juan empezó a viajar extensamente a caballo, cruzando así toda Inglaterra. Antes de morir había cabalgado 402,000 kilómetros. Llego al punto de que cuando cabalgaba podía balancear una pequeña carpeta frente a él, leyendo libros y escribiendo sermones mientras viajaba; escribe en muchos lugares en di diario que en algunas ocasiones fue derribado del caballo por ramas que colgaban bajo mientras estaba leyendo o escribiendo. No solamente una vez pero por lo menos dos veces al día predicaba, y algunas veces varias predicaciones en un día.]

En Bristol, la sede era el Cuarto Nuevo en la Feria de los caballos, construido aun antes de la fábrica en Londres. En 1742 Wesley entró a pie a los tugurios del Newcastle-on-Tyne, centro de un complejo industrial que crecía explosivamente, y anunció al gentío atónito que había concurrido: ―Mi nombre es Juan Wesley. A las cinco esta tarde, con la ayuda de Dios, intento predicar aquí otra vez‖8. El año siguiente abrieron la Casa de los Huérfanos, la cual llegó a ser el punto norteño del triángulo.

Circuito de predicación Metodista

Casa de los Huérfanos

Gales

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Operando desde esta base, Juan Wesley viajaba a toda parte de las Islas Británicas, a Gales, Escocia e Irlanda. Viajaba entre 4,000 y 5,000 millas cada año, cubriendo ambas islas cada dos años. Se ha calculado que durante su vida, Wesley viajó más de un cuarto de millón de millas, y eso sin aviones jet, o trenes, buses o automóviles. Su manera usual de viajar fue a caballo, aunque con frecuencia caminaba muchas millas, aun cuando tenía más de ochenta años. Más tarde en su vida, viajaba en su propio carruaje. No solamente podía más que muchos de los jóvenes, sino que a menudo usaba más de un caballo en un día. Cierta vez iba a caballo desde las cinco de la mañana hasta faltando quince para las once de la noche, enfrentando toda clase de dificultad y cubriendo cerca de sesenta y cinco millas en dos caballos diferentes. En un viaje de Londres a Newcastle, él y un compañero recién convertido viajaron por agua y pantano y luego por nieve y hielo, cubriendo 280 millas en seis días en las peores condiciones imaginables. A todos estos esfuerzos hay que sumar el costo del alojamiento incómodo y hasta desagradable que encontraba en muchos paraderos. Wesley no iba de paseo cuando viajaba proclamando la Palabra. Era su costumbre predicar su primer sermón a las cinco de la madrugada, y por lo general lo seguía con otro y hasta con cuatro más en el curso del día, fuera domingo o entre semana. En la semana de abril 20, 1747 predicó quince veces en trece lugares. Durante su ministerio, predicó más de 40,000 veces. Wesley nunca dejó de organizar su vida ―metódicamente‖, término inmortalizado por el apodo dado al Club Santo en Oxford. Creía que ningún hombre necesitaba más de seis horas de sueño y a menudo él dormía menos. Se levantaba a las cuatro de la mañana y se acostaba a las diez de la noche o tan pronto después como fuera posible. Regulaba cada hora del día. Estudiaba y leía incesantemente, a caballo mientras viajaba, dejando al caballo escoger el camino. Su carruaje, usado en años postreros, acomodaba un estudio a ruedas. Sus intereses abarcaban no tan sólo cada fase de la religión sino muchas otras áreas. Escribió un texto para estudio del hebreo e inventó su propio sistema de taquigrafía; luego escribió su propio texto de medicina. Escribió o redactó para la publicación entre 200 y 300 libros. Mantenía una enorme correspondencia con gente de todas las Islas Británicas y aun de América y Europa.

El mensaje que predicaba era esencialmente un llamado Evangelístico Internacional, proclamando el amor de Dios para con el hombre, el odio de Dios para con el pecado, y el poder

de Cristo para salvar, siempre predicaba para una decisión aunque nunca adoptó cierta forma externa para expresar esa decisión; generalmente terminaba con una oración y salía, dejando a la congregación parada donde estaba. A la pregunta: ―¿Cuál es la mejor manera de predicar?‖, su respuesta fue: ―Invitar. 2. Convencer. Ofrecer a Cristo. 4. Edificar y hacer esto en alguna medida en todo sermón‖.9

Wesley se consideraba a sí mismo como hombre de un Libro, y en su predicación siempre miraba la Biblia como la única fuente de la verdad. Su mayor énfasis fue la justificación por la fe, pero señalaba la extrema pecaminosidad del pecado. Las áreas que podrían llamarse su especialidad eran la regeneración, la seguridad en esta vida de la salvación, y la entera santificación o la perfección cristiana. Y no faltaba de sazonar todo ello con recuerdos de la ira venidera. En los primeros años la reacción a su predicación fue marcada por excesos emocionales. Algunos de sus oyentes se convulsionaban con suspiros o sollozos; otros gritaban en agonía del alma, y otros se desmayaban. Grupos enteros caían al suelo mientras les predicaba. Lo sorprendente es que esto no ocurriera bajo la predicación más dinámica de Jorge Whitefield ni la más emocionante de Carlos Wesley. Carlos acortaba tales demostraciones tan pon como se presentaran. Aunque los metodistas por lo general en un pueblo feliz que experimentaba su religión y la expresaba libremente, el emocionalismo más extremo muy pronto desapareció. La histeria en masa podía ser responsable de algunos casos pero otros casos descritos en el Diario de Wesley aparentan ser casos de posesión por demonios. No debe sorprendernos que el avivamiento wesleyano levantara oposición violenta. La predicación al aire libre y el entusiasmo (ahora se llamaría ―fanatismo‖) que lo acompañaron bastarían para que no fuese aceptado socialmente. Había también un ambiente político de temor de una invasión por Francia, y de un levantamiento católico romano. Wesley fue un ―tipo suelto‖ Permanecía dentro de la iglesia establecida pero celebraba culto fuera de las iglesias como lo hacían los disidentes; pero no era ni e uno ni el otro. Insistía en su derecho de ir a la parroquia de otro convertir a los pecadores allí y organizarlos en sociedades metodistas en bien de sus almas. Los obispos y los clérigos los resistían enérgicamente. Los ataques de Wesley en contra del pecado eran una afrenta a los corazones carnales de sus oyentes. El hecho de que él era de la clase alta lo hacía especialmente detestable a los de la clase alta. Respondían con burlas,

propaganda hostil y aun violencia física. Con frecuencia Juan y también Carlos enfrentaban motines, y siempre salían ilesos, manteniendo la calma circunstancias imposibles. Los predicadores laicos wesleyanos laicos tenían tanta facilidad en evitar choques, pero con el tiempo la oposición mermaba. A pesar de la oposición, el hombre común de Inglaterra por la general lo escuchaba de buena gana. Fue de éstos que Wesley edificó la I sociedades metodistas. Uno de los secretos del éxito de Wesley fue su sistema de seguimiento, muchos años antes de que los evangelistas modernos inventaran el término. Wesley no predicaría en un pueblo al cual él o uno de sus asistentes no regresaría — no quería abandonar a sus hijos espirituales al león rugiente que buscaba devorarlos. Se aprovechó del sistema de ―sociedades religiosas‖ que tan bien y tan largo tiempo había servido en Inglaterra, y lo adaptó a su uso. La primera sociedad metodista se soltó de los moravos y se organizó en la Fundición en Londres el 23 de julio, 1740. Estas sociedades no tenían el propósito de ser nuevas iglesias. Fue sobreentendido que los miembros fuesen fieles a los servicios o de iglesia establecida o de las disidentes; las sociedades eran interdenominacionales. El 15 de febrero de 1742, los miembros de Bristol fueron subdivididos en clases de unas doce personas; cada clase bajo un líder quien debía recibir de cada miembro un centavo cada semana para cancelar la deuda que embargaba la nueva capilla. Pronto Wesley vio el valor de estas clases y así éstas llegaron a ser una institución metodista clásica, donde el líder averiguaba semanalmente a cada miembro el estado de su alma. La clase llegó a ser la célula disciplinaria del metodismo y los que persistían en el propósito original de huir de la ira venidera fueron excluidos. También dentro de la sociedad se formaban bandas para una comunión más íntima. Wesley distribuía boletos, renovables cada trimestre, a los que consideraba dignos de ser miembros en plena comunión, recibiendo a otros "a prueba". [Carlos, por otro lado, se enamoró y se casó con Sally Gwynne, una mujer bonita e inteligente, 19 años
más joven que él. Al principio la pareja vivía en Bristol por 22 años donde nacieron ocho niños, pero solamente tres sobrevivieron. Los padres de Sally simpatizaban con el movimiento Metodista y muchas veces abrían sus puertas a predicadores que viajaban. En 1771, Carlos y Sally se mudaron a Londres para ayudar a la carrera musical de sus hijos. Aquí Carlos se quedó por el resto de sus días, supervisando el trabajo Metodista en Londres.]

El metodismo se distinguía no sólo por la predicación sino también por el canto. Juan contribuyó algo a esto, traduciendo algunos himnos antiguos del latín y del alemán. Pero ―el dulce poeta del metodismo‖ era Carlos, quien produjo más de 6,000 himnos en su vida; algunos muy pobres, y otros magníficos que todavía se cantan por el mundo cristiano entero. La expansión rápida de la obra de Wesley y el creciente número de metodistas y de sociedades que atender pronto hacían imposible que él y unos cuantos ministros ordenados hiciesen todo el trabajo. Obreros laicos tenían que ser alistados, inclusive los lideres para las clases, mayordomos para manejar los dineros y las propiedades, profesores para las escuelas y visitadores de los enfermos. Y más allá de éstos, tenía que agregar a los predicadores laicos a la lista. Para 1746 Wesley dividió la obra en circuitos con un predicador itinerante para atender a cada circuito, asistido por ayudantes que permanecían en los lugares; luego nombró a sus principios ayudantes o superintendentes para supervisar a los predicadores. Wesley era exigente y no era persona fácil con la cual trabajar. Gobernaba las sociedades con tal mano de hierro que le tildaron el ―Papa Juan‖ Adoptaba reglas estrictas para los miembros de las sociedades y para los predicadores, controlando hasta su vestir y sus adornos. En las conferencias celebradas, había discusión libre pero fue Wesley quien tomaba las decisiones finales a las que los demás tenían que someterse o salir del servicio metodista Wesley reconocía lo indebido de este proceder pero sentía una comisión divina a conducir así la obra e insistía que después de su muerte podría haber cambios. Su autoridad fue principalmente moral, proveyendo su carácter y su personalidad la base en que descansara. Juan Wesley, el jinete de circuito, predicador y organizador de sociedades religiosas era también hombre que amaba a las personas y trabajaba incansablemente para su bienestar físico, mental y espiritual. Se calcula que durante su vida donó más de 30,000 libras esterlinas para ayudar a los pobres y los necesitados. Estableció clínicas para proveer algo de ayuda médica a un pueblo donde verdaderos médicos eran muy escasos. Estableció un fondo para los obreros y los comerciantes pobres para prevenir la pérdida de sus herramientas y su encarcelamiento por deudas: sus préstamos no cobraban intereses. Ayudó a fundar varias escuelas para los pobres y apoyaba a Roberto Raikes

[Robert Raikes (14 de septiembre de 1736 – 5 de abril de 1811) fue un filántropo y reformista educativo
inglés, principalmente reconocido por su fundación de numerosas escuelas Dominicales. (La Escuela Dominical, Escuela Bíblica Dominical o EBD es una estructura educacional que enseña la Biblia y doctrina en cada iglesia local de las Iglesias Protestantes) Estas escuelas tuvieron más de un millón de alumnos, y actualmente son consideradas como las primeras del sistema educativo estatal de Inglaterra. Robert inició el Movimiento de Escuelas Dominicales. Heredó el negocio de publicación de su padre, convirtiéndose en el propietario del Gloucester Journal en 1757. El movimiento comenzó con una escuela para varones en los suburbios. Raikes había conocido a los presos en una cárcel cercana a su hogar, y había visto que la maldad podía ser prevenida antes que curada. Vio que la educación sería el mejor camino para llegar a ello. El tiempo más propicio era el domingo, ya que los jóvenes trabajaban en fábricas el resto de los días de la semana. Las mejores maestras disponibles eran laicas, pero el libro de texto era la Biblia.]

en la creación de escuelas dominicales que al principio intentaban proveer educación general para los niños pobres. Animaba a los metodistas a votar según sus creencias y procuraba influenciar legislación que reglamentara el trabajo de niños bajo condiciones inhumanas en las fábricas y minas. Empleaba toda la influencia que tenía en poner fin al tráfico de esclavos humanos en el imperio británico y las colonias americanas. Mientras que buscaba redimir a la sociedad primeramente por redimir al hombre como individuo, no creía estar fuera de orden redimir a la vez la sociedad como un todo.

[Durante estos años, Juan continúo predicando y evangelizando en toda Inglaterra. Tanto Juan como Carlos desarrollaron cierto énfasis teológico que sería luego el centro de la teología Metodista. Proveniente de las experiencias de “conversión,” muy similares tanto de Juan como de Carlos,” nació la afirmación del Perdón de Dios, la Justificación de los pecadores por la gracia sola, no por algunas obras uno es capaz de estar en orden para ser salvo. La justificación de Dios es recibida por la fe, esto es, reconociendo y confiando que es solo por la obediencia perfecta de Cristo que somos justificados. Los pecadores son traídos a un lugar de arrepentimiento y fe a través del trabajo “preveniente” de Dios. Es clave en la doctrina de Wesley el concepto de la gracia preveniente o preventiva que opera en la vida de cada ser humano desde mucho antes de que éste reconozca su necesidad de Dios. La palabra “preveniente” literalmente significa “venir delante de,” y la manera como la usaron los Wesley se refiere

al perdón que por gracia y amor de Dios obra en el pecador aun antes que uno se dé cuenta de ello, invitando a una persona a un lugar donde uno es receptor de la obra de salvación de Dios. Es esa gracia preveniente que preserva en el hombre algún vestigio del bien. La gracia preveniente obra para encaminar al hombre hacia la reconciliación con Dios, abriendo puertas y ofreciendo oportunidades que el hombre en su libre albedrío puede aceptar o rechazar. Si responde positivamente a la gracia divina, se acerca más al momento en que puede aceptar de manera consciente la salvación en Jesucristo. Dios continúa ofreciendo la gracia durante toda la vida del creyente, y aunque le ponemos calificativos referentes a la etapa particular—gracia preveniente, gracia salvadora, gracia santificadora, gracia sustentadora, etc. —es la misma gracia Divina.] [Es a través de la obra de Dios, de la gracia preveniente, que los ojos de uno se abren para ver el pecado y por lo que uno percibe la necesidad de ser transformado y llega a relacionarse íntimamente con Aquel que solamente puede transformar la vida humana del pecado a la vida recta. Los ingredientes esenciales de la teología Metodista eran enseñados ampliamente y predicador en toda Inglaterra. En 1763, Wesley hizo un borrador de su Testamento Modelo que estipulaba que los pulpitos de las capillas Metodistas debían ser usados por aquellas personas que predicaban solamente aquellas doctrinas contenidas en sus notas sobre el Nuevo Testamento y los cuatro volúmenes de sus sermones. Si un predicador no lo hacía así, sería reemplazado en el plazo de tres meses.]

2. El Predicador del Amor perfecto

Plan general de temas y lecturas

Junto con el énfasis de Wesley en la justificación por la fe y la posibilidad de la seguridad cristiana gozosa y duradera, su mensaje tenía el distintivo del énfasis en la posibilidad v necesidad de la perfección cristiana. Wesley lo llamó ―el gran depósito‖ que Dios había dado a los metodistas, por cuya propagación los había levantado. El propósito de Wesley como evangelista era ―difundir la santidad bíblica por la tierra‖. La santidad no era tema extraño en el día de Wesley. No tan sólo había en las Escrituras exhortaciones a la santidad de corazón y vida sino también las había por los padres de la iglesia y en los escritos de los santos y místicos a través de la historia eclesiástica. Las influencias católicas y arminianas en la Iglesia Anglicana habían mantenido vivas estas llamadas. Había abundancia de libros y sermones escritos y predicados llamando a la santidad en orminos congeniales con los que Wesley empleaba.

Los libros claves en el despertar de Wesley a sus propias necesidades espirituales en 1725 y 1726, fueron escritos por Jeremy Taylor. T. A Kempis, y Guillermo Law, de hecho lo llamaban a la santidad cristiana. ____________________________________________________________________________ [Jeremy Taylor (15 de agosto de 1613 – 13 de agosto de 1667) fue un clérigo en la Iglesia de Inglaterra, quien alcanzó la fama como autor durante el protectorado de Oliver Cromwell. A veces es conocido como el "Shakespeare de la divinidad" por su estilo poético de expresión y a menudo fue presentado como un modelo de prosa. Es recordado en el calendario de Santos el 13 de agosto. Taylor fue bajo el patrocinio de William Laud, arzobispo de Canterbury. Pasó a ser capellán bajo el rey Carlos I como resultado del patrocinio de Laud. Esto le hizo políticamente sospechosa cuando Laud fue juzgado por traición y ejecutado en 1645 por el Parlamento puritano durante la Guerra Civil inglesa. Después de la victoria parlamentaria sobre el rey, fue brevemente encarcelado varias veces. Finalmente, se le permitió vivir tranquilamente en Gales, donde se convirtió en el capellán privado del Conde de Carbery. En la restauración fue nombrado obispo de Down y Connor en Irlanda. También se convirtió en rector de la Universidad de Dublín. Entre sus escritos esta The Rule and Exercises of Holy Living (La regla y los ejercicios de vida Santa) que son un manual de práctica cristiana, que ha conservado su lugar con devotos lectores. El alcance del trabajo se describe en la página de título. Trata de los medios e instrumentos para obtener cada virtud y los remedios contra todo vicio y consideraciones que sirven para el resistir todo tipo de tentaciones, junto con oraciones que contiene todo el deber de un cristiano.] Wikipedia

[Tomás de Kempis, (Beato de la iglesia católica) O.S.A. (Kempen, 1380-Zwolle, 30 de agosto de1471) fue un monje cristiano renacentista del siglo XV y el autor de la Imitación de Cristo, uno de los más conocidos libros de devoción cristiana redactado a propósito de la formación de los monjes, pero que ha sido valorado por otros seguidores de Cristo por fuera del monaquismo. Si bien su autoría fue ampliamente contestada por autores posteriores, en la actualidad se tiene como histórica su atribución. La Iglesia Católica en especial venera su nombre como "beato" y otros grandes personajes de la espiritualidad cristiana le han dado significativa importancia como Teresita de Lisieux, Bossuet, Juan Bosco, entre otros. La Iglesia anglicana lo considera santo.] HAY QUE RECORDAR EN ESTE PUNTO LA INFLUENCIA DE LAS RAICES ANGLICANAS EN WESLEY

[William Law (1686 – 9 de abril de 1761) fue un predicador inglés, nacido en Kings Cliffe,
Northamptonshire. Fue ordenado en 1711. Residió en Cambridge, donde enseñó. El ascenso al trono de Jorge I le impidió seguir, dado que no prestó el juramento de adhesión al nuevo gobierno y abjuración de los Estuardo. Durante los años siguientes parece que vivió en Londres. En 1727 era tutor de Edward, hijo de Edward Gibbon (1666-1736, un historiador británico, considerado como el primer historiador moderno, y uno de los historiadores más influyentes de todos los tiempos.) en Putney, a quien acompañó como ayo a Cambridge, donde estuvo durante cuatro años. Cuando su pupilo marcó al extranjero, Law continuó en la casa de Gibbon, en Putney, actuando como consejero espiritual no sólo de la familia, sino de toda una serie de amigos que iban por allí, entre los que estaban los dos hermanos John y Charles Wesley, John Byrom el poeta, George Cheyne el médico y Archibald Hutcheson, miembro del Parlamento. En 1740 Law se retiró a Kings Cliffe, que había heredado de su padre, donde vivió con dos damas: la Sra. Hutcheson, la rica viuda de su viejo amigo, quien la recomendó en su lecho de muerte que se dejara guiar por Law espiritualmente, y la Srta. Hester Gibbon, hermana de su último alumno. Los tres vivieron durante 21 años una vida de recogimiento, devoción, estudio y caridad, hasta que Law murió el 9 de abril de 1761. De sus obras como escritor, es conocido sobre todo por A Serious Call to a Devout and Holy Life (1729). En España se ha publicado El espíritu de oración (1998).] Wikipedia

Desde el principio, su peregrinaje espiritual le llevaba hacia la perfección — mucho antes de su conversión evangélica en Aldersgate. El bosquejo de su ideal se veía claramente para enero de 1733 cuando predicó en la Universidad de Oxford, en la Iglesia de Santa María, de la ―Circuncisión del Corazón‖. En su sermón, Wesley describió la norma cristiana como: ...aquella disposición del alma que en las Sagradas Escrituras se llama la santidad y que conlleva implícitamente, el ser limpiado del pecado, ...y como consecuencia, el ser investido de esas virtudes que había también en Cristo Jesús; el ser tan “renovado en el espíritu de nuestra mente” como para ser “perfecto como nuestro Padre en el cielo es perfecto”.10
Aunque parece que Wesley esperaba que su conversión hiciera realidad esta perfección, tal no era el caso. Wesley, no obstante, no abandonó la meta; antes inició una búsqueda sincera por el método propio en el cual empezaba a recolectar y tabular los relatos de la experiencia de otros tan temprano como agosto, 1738 (el año en que se convirtió). Su comprensión de la perfección cristiana sufrió muchos cambios. En 1740, el creía que la perfección cristiana implicaba perfección mental y libertad de la tentación, ideas que más tarde

abandonaría por ser ni escritúrales ni comprobadas por la experiencia. Aún en 1744 expresó dudas acerca de algunos testimonios que había oído sobre la entera santificación. Sus dudas fueron resueltas en 1760 cuando brotó un tremendo avivamiento en Yorkshire — donde se presentaron números sin precedente de profesiones de una segunda crisis espiritual que conducía al amor perfecto. El número de testigos vivos se multiplicaba en los próximos años y de hecho, siguió un movimiento constante de ellos por el resto del ministerio de Wesley, quien ya podía escribir plenamente de lo que comprendía de la perfección cristiana, lo que era y cómo obtenerla. Lo hizo después del aviva miento, en 1766, en su libro La Perfección Cristiana. Después de su cuarta edición en 1777, el libro tomó su f mía final y fue incluido en la Disciplina de 1789 sin más cambios El libro termina con un resumen de once puntos de la enseñanza de Wesley sobre el tema. Al respecto Wesley escribió:

En el año 1764 después de un repaso de todo el tema, escribí el resumen de mis observaciones en cortas proposiciones como siguen:
1.

Existe la perfección cristiana, porque es mencionada vez tras vez en las Escrituras.

No se recibe tan pronto como la justificación, porque los justificados deben seguir adelante a la perfección (Hebreos 6:1).
2.

Se recibe antes de la muerte, porque San Pablo habló de hombres quienes eran perfectos en esta vida (Filipenses 3:15).
3.

4.

No es absoluta. La perfección absoluta pertenece, no a hombres ni a ángeles, sino sólo a

Dios.

5.

No hace al hombre infalible; ninguno es infalible mientras permanezca en este mundo.

¿Es sin pecado No vale la pena discutir sobre un término o palabra. Es “salvación del pecado”.
6.

Es amor perfecto (1 Juan 4:18). Esta es su esencia; sus propiedades o frutos inseparables son: estar siempre gozosos, orar sin cesar, y dar gracias en todo (1 Tesalonicenses 5:16).
7.

Ayuda al crecimiento. El que goza de la perfección cristiana no se encuentra en un estado que no pueda desarrollarse. Por el contrario, puede crecer en gracia más rápidamente que antes. 9. Puede perderse. El que goza de la perfección cristiana puede, sin embargo, errar, y también perderla, de lo cual tenemos unos casos.
8. 10. 11.

Es siempre precedida y seguida por una obra gradual. Algunos preguntan: “¿Es en sí instantánea o no Al examinar esto vayamos punto por

punto.” Ninguno familiarizado con la religión en la vida diaria puede negar que se ha operado un cambio instantáneo en algunos creyentes. Desde aquel cambio, gozan de perfecto amor. Sienten amor y sólo sienten amor; están siempre gozosos, oran sin cesar y dan gracias en todo. Esto es todo lo que quiero decir con perfección cristiana; por lo tanto, éstos dan testimonio de la perfección que yo predico.
-

“Pero en algunos este cambio no fue instantáneo. No se dieron cuenta del instante en que se efectuó.” A menudo es difícil percibir el momento en que un hombre muere, sin embargo hay un instante en que cesa la vida. De la misma manera si cesa el pecado, debe haber un último momento de su existencia, y un primer momento de nuestra liberación del pecado. Alguien dirá, “Pero si tienen este amor ahora, pueden perderlo”. Es posible, pero no están obligados a perderlo. Ya sea que lo pierdan o no, lo tienen en la actualidad; experimentan lo que enseñamos. Son al presente todo amor; gozan, oran y dan gracias sin cesar. “Sin embargo, el pecado sólo está suspendido en ellos; no está destruido.” Llamadlo como os plazca; son todo amor hoy; y no se apuran por el día de mañana. “Pero esta doctrina ha sido muy falseada.” Igualmente la doctrina de la justificación por la fe ha sido desfigurada. Pero esa no es una razón para abandonar esta u otra doctrina bíblica. Uno ha dicho: “Cuando bañáis a vuestro hijo, botad el agua pero no botéis al niño.” “Pero aquellos que piensan que son salvos del pecado dicen que no tienen necesidad de los méritos de Cristo.” Es todo lo contrario. Su lenguaje es: “Cada momento requiero los méritos de tu muerte, Señor.” Nunca antes habían tenido tan profunda e indecible convicción de la necesidad de Cristo en todos sus oficios como la tienen ahora. Por lo tanto, todos nuestros predicadores deben tener como regla el predicar constantemente la perfección cristiana a los creyentes, de manera persuasiva y explícita; y todos los creyentes deben fijarse en ella y buscarla anhelantemente.]

Estos puntos son resumidos en siete por John L. Peters en su libro La Perfección Cristiana y el Metodismo Americano. Lo que sigue se cita de Peters:11

1)

La perfección cristiana es de tal carácter que puede ser experimentada en esta vida. Los tres

puntos de Peters para expresar esto son:

Hay tal cosa como la perfección porque vez tras vez se menciona en las Escrituras. No es tan temprano como la justificación porque las personas justificadas están exhortadas a "ir adelante hacia la perfección". He. 6:1 No es tan demorada como la muerte, porque San Pablo habla de hombres vivientes quienes eran perfectos. Fil. 3:15

2) Puesto que es algo que ocurre en esta vida, la perfección cristiana es necesariamente una perfección limitada. Como Wesley lo expresa en sus puntos 5 y 6: No es perfección absoluta. La perfección absoluta no corresponde ni a los hombres, ni a los ángeles, sino solamente a Dios. No hace al hombre infalible; ninguno es infalible mientras permanece en el cuerpo humano. Wesley creía que había muchos misterios más allá de la comprensión del hombre enteramente santificado. La ignorancia y el errarse, como miles de otras limitaciones, todavía se experimentarían. Del juicio imperfecto necesariamente resultarían palabras y acciones incorrectas y a veces aun afectos impropio-- —errores no solamente de comportamiento sino de actitud. Por más que Wesley avanzaba en su ministerio, más flexible resultaba en cuanto a los detalles. Insistía que la santificación deja al hombre humano — cristiano más bien que estoico. Las transgresiones involuntarias de I Co. 13 son la regla y piden Abogado para con el Padre. Pero no permitía que esto abriera la puerta al antinomianismo. La persona enteramente santificada tiene que ejercerse en hacer buenas obras. 3) La perfección cristiana puede o no ser sin pecado, según la definición del término pecado. Dijo Wesley en su sexto punto: "¿Es la perfección cristiana sin pecado? No vale la pena contender por un término. Es salvación del pecado".

Wesley mismo empleaba el término "perfección" de tres maneras distintas y no siempre tomaba la precaución de distinguir entre ellas. La primera manera era la que llamaba "el pecado propiamente llamado pecado" que consideraba ser la transgresión voluntaria de la ley conocida de Dios. La persona santificada por completo podía vivir por encima de este aspecto de pecado. La segunda era el pecado original, el cual entendía de manera algo diferente que Calvino. La depravación es total en su alcance pero no en el grado. La gracia preveniente de Dios es operante en todo hombre. Por esa gracia preveniente de Dios el hombre caído puede cooperar con la gracia redentora de Dios y ser librado del pecado original. Así el alto concepto de Wesley de la gracia divina hacía posible un síntesis (reconciliación) entre la depravación total y la perfección cristiana — la gracia de Dios lleva al hombre de una depravación extendida a una perfección limitada. Wesley percibía el pecado original no enteramente como una cosa extraña que tenía que ser removida o destruida sino como una enfermedad que afectaba a la persona entera que necesitaba ser sanada. La santificación entera produce una sanidad espiritual que se mantiene momento por momento. El tercer concepto del pecado sostenido por Wesley era del pecado como cualquier violación de la voluntad perfecta de Dios: "toda desviación de la voluntad perfecta de Dios es pecado". De esta clase de pecado, no habrá liberación completa en esta vida. Así para Wesley, la perfección cristiana era sin pecado en lo que concernía la síntoma (la transgresión voluntaria) y la enfermedad (el pecado original) pero no en el sentido de la perfecta conformidad del hombre a la perfecta voluntad de Dios. 4) La perfección cristiana puede perderse pero no necesariamente y sí puede ser

recuperada. Como decía el punto noveno de Wesley "Es capaz de perderse, y de eso tenemos numerosos ejemplos". Lo consideraba una tragedia innecesaria y no una norma anticipada el perderla’

5) La perfección cristiana es a la vez una obra instantánea y gradual...fe y nutrimiento, proceso y crisis.

6) El crecimiento en la gracia de Dios no solo debe sino que tiene que suceder después de la crisis de la entera santificación. En su octavo punto, Wesley dijo: Es mejorable. Lejos de ser un punto indivisible, incapaz de aumentarse, uno que es perfeccionado en el amor puede crecer aun más rápidamente que antes. La entera santificación no coloca al creyente en el estado de 'terminado'".

7)

La esencia de la perfección cristiana es el amor perfecto.

En su séptimo punto, Wesley escribió: Es amor perfecto. (I Juan 4: 18) Esta es su esencia; sus propiedades o frutos inseparables son el regocijarse siempre, el orar sin cesar y el dar gracias en todo. (I Ts. 5: 16-18) Es una perfección de motivo seguida por una siempre mejor calidad de vida y acción. La santificación en el sentido inclusivo es el proceso de vencer los obstáculos al amor a Dios y al prójimo. La santificación es el clímax del proceso que perfecciona el amor, el motivo. De allí en adelante el amor se expresa en maneras siempre mejores. Este es el asunto principal de la religión — otra meta está errada".

Con Wesley la experiencia valía más que el vocabulario. Usaba el término perfección porque la creía ser escritural. Wesley animaba a sus predicadores a tratar de llevar a los hombres a la bendita experiencia de una consagración completa a Dios en vez de forzarlos o empujarlos a entrar por amenazas de infierno y condenación. Wesley creía que la entera santificación traía pureza — no una perfección de autorrealización sino de autorrendición. La madurez estaba más allá de la rendición, resultando de una disciplina consistente y rigurosa de vida edificada sobre la base de la pureza ya obrada en el corazón; y esto dentro del cuidado de la comunidad redimida — otros buscando la misma perfección Wesley vivió hasta ver el principio de los problemas que más tarde serían la plaga del "gran depósito". El gran avivamiento de santidad de 1760-1762 vio el desarrollo de enseñanzas fanáticas en dos predicadores laicos de Wesley — Thomas Maxfield y George Bell — que profesaban tener un discernimiento milagroso de espíritus y profetizaban el fin del mundo para el 28 de febrero, de 1763. Maxfield enseñaba la perfección cristiana y despreciaba la Justificación; enfatizaba demasiado lo emocional y subestimaba la razón; llegó a ser áspero, crítico y exigente en su predicación. Ambos fueron excluidos de las sociedades metodistas, pero ya fue hecho el daño. Wesley enseñaba que aun la entera santificación era lejos de la perfección final. Es muy evidente que él no quería que la verdad de la doctrina se perdiera por las imperfecciones de los que la profesaban — y su propia vida fue la más escudriñada de todas. Cuando alguno le demandó un ejemplo de la perfección cristiana, Wesley respondió: "Si conociera a alguno aquí,

no te lo señalaría, porque no lo pides por amor.... Como Herodes, buscas al niño para matarlo..‖.12

3. Controversista a contra el Calvinismo

Plan general de temas y lecturas

El énfasis de Wesley en la libertad del individuo a responder a gracia de Dios condujo eventualmente a la controversia arminiana - calvinista en las sociedades metodistas que amenazaría despedazar el movimiento. Muchos anglicanos y casi todos los disidentes eran calvinistas, pero el sector alto de la iglesia con que Wesley se identificaba era fuertemente arminiano. La doctrina de la predestinación provocaba la controversia en círculos metodistas tan temprano como 1740. Al principio Juan tomaba la posición de que un metodista podía ser o arminiano o calvinista — y reprimía la controversia entre los dos puntos de vista. Pero más tarde en ese año se sentía forzado a hablar a la cuestión y condenó el calvinismo en términos fortísimos en su sermón "La Gracia Libre". Jorge Whitefield estaba en América en aquel entonces pero pronto oyó de este sermón y con base en su propia posición calvinista reconvino a Wesley por carta. Eventualmente los dos amigos se separaron sobre la cuestión. Los amigos de Whitefíeld le edificaron una capilla cerca de la Fundición de Wesley, y el metodismo arminiano y el metodismo calvinista sonaban sus mensajes contrarios desde pulpitos bien cercanos. Selina, condesa de Huntingdon y viuda rica, convertida al metodismo cerca de 1748, era calvinista, y de naturaleza tan fuerte y dominante que no podía tolerar el liderazgo de Wesley. Así ella proveyó la habilidad organizadora a Whitefield que le hacía falta y empezó a establecer sus propias sociedades y construir sus propias capillas desde 1761.

La controversia llegó al colmo de su intensidad en 1771. El Acta de la Conferencia de aquel año rechazó totalmente el calvinismo en términos extremos, los más fuertes jamás usados por Wesley. Whitefield murió el 20 de septiembre de aquel año, y aunque Wesley predicó su sermón fúnebre, la partida de su querido amigo sencillamente quitó el último obstáculo a una guerra religiosa desenfrenada. Libros, panfletos, himnos y artículos de prensa eran las armas de los antagonistas; hoy nos parecen inflamatorios y ofensivos. La posición de Wesley fue acusado de romanista en versos. Carlos Wesley empleó su talento de poeta por hacer versos para contestar: ¡Oh, Decreto horrible, Digno de donde venía! Perdona la blasfemia infernal De quienes lo cargan al Cordero. La doctrina de la predestinación fue explicada así: El Dios justo los consignaba a la perdición; Y envió al Salvador de la humanidad A condenarlos desde el vientre A condenarlos por faltar

De hacer lo que no podían, Por creer el relato De lo que no era verdad. 14

Juan Wesley fue respaldado en esta larga controversia por Juan Fletcher, nacido en Suiza en 1729, quien había emigrado a Inglaterra y había llegado a ser pastor anglicano en Madeley. Por un tiempo Fletcher fue patrocinado por la Condesa de Huntingdon, sirviendo como presidente de su escuela en Trevecca, [Plymouth, Reino Unido] pero sus fuertes sentimientos arminianos ocasionaron su salida de la escuela y del servicio de la dama. La obra monumental de Fletcher Restricciones al Antinomianismo, de varios tomos, llegó a ser la respuesta clásica al calvinismo. Las ramas calvinistas y arminianas del metodismo se separaron. Las capillas de la Condesa de Huntingdon formaron una conexión de metodistas calvinistas conformes con ella y su doctrina mientras que los ministros anglicanos de persuasión arminiana quedaron en la Iglesia de Inglaterra. [El arminianismo es una doctrina teológica cristiana fundada por Jacobus Arminius en la Holanda de
comienzos del siglo XVII, a partir de la impugnación del dogma calvinista de la doble predestinación. El arminianismo se opone a la postura calvinista, donde esta última enseña que algunos están predestinados para salvación y otros predestinados para perdición. El calvinismo sostiene que: "Ya siendo salvo el individuo, siempre salvo". El arminianismo enseña que la destitución de Dios por causa de la rebelión es posible a pesar de haber sido parte de Su institución. La posición arminianista empieza desde la perdición y separación de Dios, del mismísimo Luzbel (Diablo). Habiendo sido él un querubín, ocupando el más alto rango angelical, puesto sobre los ángeles creados, conociendo a Dios íntimamente, habiendo sido parte de Su reino por milenios, no obstante, decide por su libre albedrío rebelarse contra el Creador. Él junto con los ángeles que le siguieron, fueron destituidos de la gloria de Dios. Adán, habiendo sido creado y criado por Dios mismo hasta cierta edad, cuando él ya pudo valerse por sí solo, junto con Eva su mujer, deciden por esa libertad otorgada comer del fruto prohibido, trayendo sobre sí y sobre la humanidad el pecado y la destitución. El pueblo judío fue liberado de la esclavitud de Egipto, lo cual tipifica ser liberado del pecado. Sin embargo, por sus tendencias pecaminosas no heredaron la tierra prometida. Sólo Caleb y Josué con los suyos y la segunda y tercera generación de judíos entró en ella. El argumento más poderoso del Arminianismo, sin duda alguna, es el siguiente: "Si ya estaban predeterminados para salvación un número predeterminado de seres humanos, la venida de Jesús, el Hijo de Dios, no hubiese sido requerida". El pasado, presente y futuro son simultáneos para Dios. Él en su presciencia ya sabe quiénes lograron entrar en Su presencia, pero nosotros los hombres no. Por lo tanto, no podemos determinar quiénes califican y quiénes no. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno, es hecho esclavo del que lo venció.

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.]]Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. 2 Pedro 2:18-22. ]Wikipedia

[Juan Calvino (10 de julio de 1509 – 27 de mayo de 1564), nacido Jean Cauvin en Noyon (Picardía) a unos 100 km al norte de París, Francia, era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc. Fue excelente en sus estudios y profundamente religioso desde su juventud bautizado con el nombre de Jean Cauvin, latinizado como Calvinus, fue un teólogo francés, considerado uno de los padres de la Reforma Protestante. Más tarde, las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas “calvinismo”. Particularmente los “5 puntos del calvinismo” surgen como contraposición a las doctrinas de Jacobo Arminio. El calvinismo enfatiza en la depravación de la naturaleza moral humana hacia la necesidad de la gracia soberana de Dios en la salvación. La Biblia (Romanos 3:10-12) enseña que las personas son completamente incapaces de seguir a Dios o escapar de la condenación delante de Él y que solamente por intervención divina drástica, en la cual Dios, cambiando la naturaleza misma del creyente (nuevo nacimiento), quitando el corazón de piedra y poniendo uno de carne, pueden las personas ser convertidas de rebelión a obediencia voluntaria. Desde este punto de vista, todas las personas dependen enteramente de la misericordia de Dios, a quien le sería justo el condenarlos a todos por sus pecados, mas ha escogido ser misericordioso con muchos para dar gloria a su propio nombre. Una persona es salvada mientras que otra es condenada, no por causa de la voluntad, fe o alguna otra virtud en la persona, sino por causa de la elección soberana de Dios para tener misericordia de él. Aunque la persona debe actuar para creer y ser salvo, esta obediencia de fe es el regalo de Dios según el calvinismo a esa persona, y por esto Dios completa la salvación de pecadores.] Wikipedia [Wesley, sin dejar de creer en el libre albedrio y la libertad del hombre para escoger, entendió que la voluntad de Dios es la salvación de todos los seres humanos, por lo que aun en los que no conocen a Dios, está actuando lo que llamó “gracia preventiva” o sea la obra del Espíritu Santo en el hombre que aun no ha aceptado a Cristo]

4. El Esposo

Plan general de temas y lecturas

Después de su fracaso con Sofía Hopkey en Georgia. Wesley no mostró interés romántico

por más de una década, era más ascético por naturaleza, y después de su fracaso con Sofía quedó plenamente convencido, como el apóstol Pablo de que el amor y el matrimonio harían difícil que un pudiera servir a Dios de todo corazón. Finalmente en 1748 fue persuadido por algunos hermanos que sería posible casarse y seguir sirviendo a Dios15 La primera oportunidad para probar su nuevo entendimiento la en control en su romance con Gracia Murray. Ella era una viuda de mucho dinero, y había escuchado a Wesley predicar antes de su viaje a Georgia como misionero; fue convertida rotundamente y actualmente servía en la Casa de los Huérfanos en Newcastle. Poco después de haber sido convencido del error de su opinión del matrimonio, Wesley enfermo y fue atendido por la viuda Gracia. Las enfermeras siempre habían captado el afecto de Wesley. Juan le hablaba del matrimonio y la llevaba consigo en algunos viajes a las sociedades. Sin embargo, aplazaba el asunto, dejando a Gracia en la compañía de uno de sus predicadores, Juan Bennet. En noviembre, de 1749, Gracia y Bennet se casaron. Muchos creen que Gracia hubiera sido esposa idónea para Juan, pero no resultó así. La tragedia que Carlos creía haber evitado no era nada en comparación con la tragedia que acaeció después. El sábado, 10 de febrero 1751, cruzando el puente de Londres, Juan cayó, rompiéndose el tobillo. Quedo confinado en cama en el hogar de la señora María, viuda de Vazeille, rico comerciante finado. Estuvo allí una semana entera y el lunes, 17 de febrero, él y la señora viuda se casaron. Al informar del matrimonio, el periódico indicó que la viuda poseía una fortuna de más de diez mil libras. Juan había avisado a Carlos de su intención de casarse pero sin revelar el nombre de su intencionada. Después del matrimonio, estando María presente, Juan procuraba defenderse ante los hermanos por haber contraído matrimonio sin permiso previo, como las reglas demandaban, diciendo que lo había hecho para vencer el prejuicio del mundo acerca de él. María fue chocada, por supuesto. De pronto se daría cuenta de que Juan no tenía en mente cambiar en nada su práctica de visitar constantemente a las sociedades. María no aguantaba tanto viaje y se quedaba en casa sola por semanas y hasta meses enteras. Juan le pidió que atendiera su voluminosa correspondencia que incluía cartas de damas de todas las islas británicas, y ella se puso celosa. Eventualmente sus celos le hicieron tomar la correspondencia y meter pasajes sospechosos en las cartas y luego entregarlas a los editores de periódicos para ser publicadas. Le acusaba del adulterio y aun cometía actos de violencia en contra de su persona. Por fin Wesley se rebeló y

rehusó permitirla interferir con sus ministerios. Ella le abandonó temprano en el año 1771. Juan escribió en su Diario en latín las palabras — ―No la abandoné; no la despaché; no la volveré a llamar‖.16 Ella murió en 1781; Wesley no supo de su muerte hasta unos días después de su entierro. Algunos han opinado que el ministerio de Wesley no habría sido lo que era si se hubiese casado felizmente; pero parece trágico que el perdiera tanto de lo bello de la vida

5. El Patriarca Espiritual

Plan general de temas y lecturas

Los problemas que se levantaban entre Inglaterra y las colonias americanas entre 1760 y 1770 eran de interés más que pasajero para Wesley. Él mismo había estado en América; y los viajes de su amigo Whitefield al nuevo continente y el establecimiento de sociedades metodistas allí durante la década de los 70 mantenían vivo y aun aumentaban ese interés. Al principio se inclinaba a respetar los deseos crecientes de los colonos para la justicia y el autogobierno, pero siempre se oponía a la guerra. Cuando los americanos declararon su independencia de Inglaterra, su simpatía volvió en apoyo a la corona británica. Su trasfondo religioso anglicano iba paralelo con la política tory (conservador) también. Mandó un tratado intitulado Una Advertencia Calma a Nuestros Colonos Americanos, en el que buscaba su regreso a la obediencia a Inglaterra. Una tormenta de controversia se soltó en Inglaterra y sus seguidores en América fueron puestos en una luz poco favorable durante el periodo de duración de la Guerra Revolucionaria. [A Wesley lo unía a América la fundación de sociedades metodistas, y su propia experiencia en América. A pesar de que Wesley respetaba el derecho de los colonos a autogobernarse, se oponía a la guerra por lo que cuando los colonos norteamericanos declararon su independencia, apoyó a la corona británica.]

Wesley procuraba proveer para un sucesor, pero Juan Fletcher, a quien escogió, rehusó y de hecho murió 6 años antes de Wesley. Carlos, su hermano, también murió tres años antes de él. Juan dejó de buscar sucesor y tomó pasos legales para establecer la autoridad legal de una conferencia de cien predicadores -el Centenar Legal — que controlara las propiedades y sirviera como cuerpo que se perpetuara. Luego tomo Wesley un paso más radical. En la Iglesia Anglicana sólo los obispos gozaban del poder de la ordenación de ancianos o ministros al ministerio sagrado, y Wesley no encontraba obispos ni dentro ni fuera de la Iglesia Anglicana que ordenaran sus predicadores. Él estaba convencido de que un presbítero como él también tenía la autoridad de ordenar al ministerio y por fin consintió en poner las manos y ordenar a algunos predicadores para las sociedades metodistas americanas y a la vez poner las manos sobre Francis Asbury y Thomas Coke para consagrarle como superintendente la obra americana. En total, Juan puso las manos sobre veintiocho hombres, consagrándoles al ministerio sagrado. Con esto, la reparación de las sociedades metodistas de la Iglesia de Inglaterra fue asegurada.

[Su madre, Susana, había convencido a Juan de que permitiese que los laicos predicaran, ya que los dones de Dios no estaban limitados sólo a los ministros. Por ejemplo, las primeras capillas metodistas de los Estados Unidos fueron fundadas por tres laicos irlandeses: Barbara Heck, Philip Embury y Robert Strawbridge.] [En Inglaterra, cientos de “asistentes” o predicadores laicos predicaron la santidad bíblica a lo largo de toda la nación. Juan Wesley jamás cesó de predicar. Aun a la edad avanzada de ochenta años, mantuvo su régimen estricto de leer y escribir todos los días, de comer una dieta sana y de levantarse a orar a las 4.00 de la mañana. Todos reconocían que nadie igualaba la amplitud de sus conocimientos cristianos, sus capacidades administrativas y su fervor espiritual.]

Cuando Wesley llego a la vejez, no tan solo era famoso sino bien amado en Inglaterra. Los días de controversia y violencia habían pasado del todo. El movimiento metodista había crecido a casi 200 predicadores y 50,000 miembros en Gran Bretaña y 15,000 en América. Permaneció Wesley activo hasta casi el fin de su vida. En febrero, 1791, siendo ―medio ciego y medio cojo‖, visitaba la sociedad en Londres y personalmente entregaba los boletos trimestrales para las reuniones, hablando con más de 2,000 personas. Terminó su Diario el 24 de febrero, el mismo día que escribió su última carta — carta a William Wilberforce, el gran líder parlamentario, pidiendo la abolición de la esclavitud. Al día siguiente, Wesley cayó enfermo. El primero de marzo se incorporó en cama y cantó un himno, dando instrucciones minuciosas para sus fúnebres y entierro (pidiendo que se buscaran 12 hombres pobres para llevar su féretro al cementerio y que se les pagara a cada uno). Procurando sin éxito hablar por la tarde, exclamó: ―Lo mejor de todo es, Dios está con nosotros‖. La mañana siguiente, 2 de marzo, 1791, Wesley murió.

II. EL METODISMO EN INGLATERRA DESPUES DE WESLEY Plan general temas y lecturas

A. El Metodismo Wesleyano en Inglaterra
El retiro gradual de las sociedades metodistas de la Iglesia Anglicana fue acelerado después de la muerte de Wesley, aun cuando, hasta 1870, algunos wesleyanos iban a la iglesia de la parroquia para recibir el sacramento de la Santa Cena. Se dio el nombre Metodista Wesleyano al grupo principal de las sociedades arminianas incorporadas como el Centenar Legal.17 Tres hombres sobresalían como líderes entre los metodistas wesleyanos. Tomás Coke había sido consagrado por Wesley como superintendente para América junto con Asbury, y luego fue elegido obispo por la Iglesia Metodista Episcopal en los Estados Unidos. En realidad, Coke ocupaba mucho tiempo en la supervisión de la obra wesleyana en Irlanda. Fue ―padre de las misiones wesleyanas‖. En 1814 murió en un viaje a la India y fue enterrado en el mar. Adán Clarke (1760—1832) sirvió como presidente de la Conferencia Metodista (Distrito). Su obra mayor es su comentario en que trabajó cuarenta años, terminándolo seis años antes de su muerte. También produjo un libro sobresaliente de teología. Ricardo Watson (1781—1833) empezó como predicador para los metodistas cuando tenía apenas quince años. Fue miembro del grupo Metodista Wesleyano casi toda su vida, sirviendo como secretario de misiones y por un tiempo como por un tiempo como presidente de la Conferencia. Su mayor obra literaria fue Institutos Teológicos.

B. Otros Cuerpos Metodistas

Plan general de temas y lecturas

Además del grupo Metodista Wesleyano otros grupos de metodistas se formaron en Inglaterra. El ala calvinista se dividió tres sectas. Dos de éstas, la Conexión de la Condesa de Huntingdon y la del Tabernáculo Metodista de Whitefield desparecieron, absorbidas gradualmente por los congregacionalistas. La tercera siguió a los metodistas calvinistas celtas, y se difundió en América por la inmigración, y en la India por las labores misioneras. El Metodismo Wesleyano fue sujeto a las cismas. En 1797 esfuerzos para reformar el gobierno de la iglesia resultaron en ruptura y la formación de una Nueva Conexión Metodista. Con esta fue asociado William Booth, fundador futuro del Ejército de la Salvación. En 1814, otros dos grupos se separaron: los Metodistas Primitivos con Lorenzo Dow en América en 1807, y en 1815 un grupo llamado los Cristianos Bíblicos, organizado por los seguidores de William O’Brien. En 1849 ocurrió el cisma mayor cuando un grupo llamado los Reformadores se vio

forzado a salir; con el tiempo más de 100,000 salieron. Para 1857, ellos y otros que había dejado la iglesia sobre la política de ella, formaron las Iglesias Metodistas Unidas Libres.

C. La Doctrina de la Perfección Cristiana Plan general de temas y lecturas
Es evidente por las varias divisiones, que la vida espiritual del Metodismo Inglés no siempre se mantenía en un nivel alto. Aunque muchos metodistas piadosos testificaron a la experiencia de la perfección cristiana temprano en el siglo diecinueve, y James Caughey, metodista americano y evangelista, hizo una gira evangelística enfatizando la santidad en las Islas Británicas en 1840 con mucho éxito, hubo una declinación espiritual. En 1850, hubo un Gran Despertar en América a través de una reunión de oración de negociantes en Nueva York. El avivamiento pasó a las Islas Británicas. Hubo un despertar espiritual en Ulster en 1859 y en Escocia desde 1859 a 1860. El avivamiento brotó en Inglaterra por el ministerio del Dr. W. C. Palmer y su esposa, evangelistas laicos. Dentro de unos pocos años fueron agregados un millón de nuevos miembros a las iglesias evangélicas de Inglaterra; entre ellos, 100,000 convertidos a las iglesias metodistas. Como resultado del despertamiento, William Booth empezó a predicar la santidad. Una fase posterior de avivamiento ocurrió como resultado de la bendición de Dios en las labores de D. L. Moody y los esposos Pearsall Smith. Una parte de la fuerza del Gran Despertar fue canalizada al movimiento Keswick, movimiento que enfatizaba la vida más profunda y enseñaba no la muerte a la naturaleza carnal sino su sujeción al gobierno del Espíritu Santo. Pero el mensaje original del metodismo fue proclamado también. Dentro del metodismo había hombres como Samuel Chadwick (1860—1932), e instituciones y publicaciones que mantenían vivo el mensaje. Fuera del metodismo había el poderoso Ejército de Salvación que circundaría al mundo; fue fundado por William Booth (1829—1912) quien después de trabajar con varios grupos evangélicos fue a Londres en 1865 a establecer misiones entre las clases bajas organizadas después de 1875 como cuerpo militar cristiano llamado el Ejército de Salvación. Fuera del metodismo había muchos otros grupos cuyo distintivo era la predicación de la santidad.

NOTAS 1) Lee, Umphrey, The Loras Horseman: John Wesley the Man, (New York, Abingdon Press, 1978)

pág. 22-23. 2) 3) 4) 5) 6) Lee, Umphrey, op. cit., pág. 63. Lee, Umphrey, op. cit., pág. 64. Wesley, John, Journal, 24 de mayo, 1738. Wesley, John, op. cit., 2 de abril, 1739. Véase Wood, A. Skevington, The Burning Heart: John Wesley, Evangelist (Grand Rapids, MI,

Eerdmans Publishing Co., 1967), cap. XI, pág. 125-136. 7) 8) Lee, op. cit., pág. 80-82. Wesley, John, Journal, 30 de mayo, 1742.

Wesley, John, "Minutes of Several Conversations", The Works of John Wesley (rep. Grand Rapids, MI, Zondervan Publishing House), 8:317. 10) 11) Wesley, John, Works, 5:203 Peters, John L., Christian Perfection and American Methodism (New York, Abingdon Press, 1956)

pág. 33-66. 12) 13) 14) 15) 16) 17) Peters, John L., op. cit., pág. 204 Citado en Lee, Lord's Horseman, pág. 181 Ibid. Para más detalle, véase Lee, Lord's Horseman, cap. VIII, págs. 122-134. Juan Wesley, Journal, 23 de febrero, 1771. Para más información sobre El Metodismo Inglés después de Wesley, véase Leslie D. Wilcox, Be

Ye Holy: A Study of the Teaching of Scripture Relative to Entire Sanctification with a Sketch of the History and Literature of the Holiness Movement (Cincinnati, The Revivalist Press, 1965) pág. 165-184, 303-312.

Parte II. I.

Plan general de temas y lecturas:
EL PRINCIPIO DEL METODISMO EN AMÉRICA (1760-1812)
A. La Denominación

En 1760, entre los emigrantes de Irlanda a Nueva York vinieron Felipe Embury y su esposa, su prima Bárbara de Heck y otros metodistas. Embury había sido líder de clase metodista pero en el nuevo ambiente más bien se dejó llevar por la corriente sin asumir responsabilidad religiosa. Pasados cinco años, otros metodistas llegaron, entre ellos un hermano de la Sra. Bárbara. Bárbara visitaba con frecuencia a estos familiares y cierto día encontró a los hombres jugando a los naipes. Con sobrada energía ella recogió las cartas y las arrojó al fuego y seriamente les mostró su error y también su deber. De prisa, fue a la casa de Felipe y le dijo que si no predicaba el evangelio, todos irían al infierno y Dios demandaría su sangre a las manos de él. Protestó Embury: “Pero, ¿Cómo? No tengo ni capilla, ni congregación”. La celosa dama replicó "Predique en su casa a su familia y a los que llegaron aquí con usted”. Así el primer culto se celebró en octubre de 1766 con cinco personas escuchando el sermón de Embury. Los asistentes formaron una clase y convinieron en reunirse regularmente para adorar a Dios. Pronto la casa resultó pequeña y se alquiló un desván en la calle William. Se reunió con ellos cierto capitán Webb, predicador Iaico metodista, luciendo uniforme del ejército británico, quien atraía la atención de los neoyorquinos cuando predicaba en pleno uniforme. Debido al crecimiento compraron dos lotes de terreno donde no demoraron mucho en edificar de piedra la Capilla Wesley de la calle Juan — la primera de las construcciones perpetuadas en la histórica Iglesia Metodista Episcopal en John Street en Nueva York - la cual fue dedicada al culto divino el 30 de octubre de 1768. La ciudad de Nueva York tenía en aquel entonces 20,000 habitantes de éstos 1,000 asistieron a la dedicación de la capilla.

Capilla Wesley en 1818

Capilla Wesley en 1818 [En 1817, la capilla Wesley fue derribada y reemplazada por una capilla mayor que fue dedicada en 1818. Más tarde, esta segunda capilla fue arrasada cuando se hicieron planes para ampliar John Street de Broadway en el East River]

Capilla Wesley construida en 1841 [La tercera capilla, más pequeña que la que sustituyó, fue Construida en 1841 y es el edificio actual de la Iglesia Metodista de John Street.] [A pesar del simple diseño arquitectónico del exterior, la iglesia fue designada por la Comisión de preservación de monumentos de Nueva York en 1965 debido a que es patrimonio de la Iglesia Metodista Unida. La capilla fue catalogada en 1973 por el registro nacional de lugares históricos.]

El metodismo se extendió a otras áreas. El capitán Webb lo llevó a Filadelfia en 1768 y la Iglesia Metodista Episcopal de San Jorge fue construida allí en 1770. En 1776, un ministro ordenado de la iglesia anglicana (uno de los pocos) llamado Robert Strawbridge (quien no

sabía de la existencia de Embury) con el fuego y celo de los celtas en sus venas, llegó al condado de Frederick, Maryland en 1766 y predicó; una sociedad fue organizada y una cabaña de troncos de árboles en que celebrar los cultos fue construida. Strawbridge ordenó y organizó un circuito, entrenando a muchos ayudantes de influencia que se convertirían en los primeros dirigentes del metodismo estadounidense. La obra se difundía en Maryland y en las colonias de Virginia y Delaware. Vino de pronto otro irlandés, Roberto Williams, quien para 1733 fue asociado con Deveraux Jarett, pastor anglicano, en un avivamiento que afectó el área de manera espectacular. Juan Wesley en Inglaterra pronto se dio cuenta de las nuevas colonias metodistas y urgido por ellos, envió a unos predicadores para trabajar en esos extensos campos, entre los cuales vino Francisco Asbury a fines de 1771. La obra prosperó en Virginia donde los metodistas fueron considerados parte de la Iglesia Anglicana. Principiando en Filadelfia en 1773, los predicadores metodistas celebraban una ―conferencia anual‖. Cuando estalló la Guerra Revolucionaria en 1776, había 3,148 metodistas en las colonias, mayormente en el sur. Durante la Revolución Americana de las colonias contra Inglaterra desde 1776 hasta 1784, los metodistas sufrieron sospechas y persecución, especialmente en el norte, pero en el sur la obra creció hasta tener un total de 10,539 miembros. [Durante la Revolución Americana, la mayor parte de los sacerdotes anglicanos escapó de regreso a
Inglaterra, a Nueva York o a Canadá, en esas circunstancias, un grupo de predicadores metodistas locales fue "ordenado" para administrar los sacramentos por los propios dirigentes de las iglesias locales, esto causó una fractura entre lo que sería la facción de Asbury y los predicadores del sur. Asbury trató de solucionar la crisis convenciendo a los predicadores sureños de esperar una resolución de Wesley con respecto a esta crisis sacramental, tal respuesta arribó a los nacientes Estados Unidos de América en 1784.]

Después de la guerra, Wesley entendió que tendría que hacer provisión para un ministerio para los metodistas americanos y en 1784 ordenó al ministerio y envió a Nueva York a Ricardo Whatcoat, Tomás Vasey y el Dr. Tomás Coke. Una carta de Wesley expresó su deseo que Coke y Asbury sirviesen como superintendentes de las Iglesias Metodistas de América. Cuando el Dr. Coke se encontró con Asbury, éste propuso una conferencia para considerar las propuestas de Wesley. Así se
Francisco Asbury (Agosto 20, 1745 – Marzo 31, 1816)

reunieron en Baltimore, Maryland, en 1784.para la famosa

Conferencia Navideña y organizaron la Iglesia Metodista Episcopal. A pesar de las objeciones de Asbury, lo nombraron a él y al Dr. Coke como superintendentes de ella, ordenando a Asbury para el oficio. Mientras vivía Juan Wesley, él fue considerado como el padre espiritual del metodismo americano, pero no estaba presente ni orgánicamente relacionado con la iglesia. El Dr. Coke estuvo ausente la mayor parte del tiempo en obra misionera. Así Asbury llegó a ser el arquitecto del metodismo americano.
Francisco Asbury era hijo de un agricultor inglés, fue convertido en la finca de su padre, mientras oraba. Su testimonio fue: “Creo que el Señor perdonó mis pecados y justificó mi alma”. Asbury empezó su ministerio como predicador itinerante a la edad de veintiún años, y cuando el Espíritu Santo le mostró que América sería su campo de actividad y Wesley le comisionó para ir como misionero a ese país, no vaciló y se embarcó rumbo al nuevo mundo el 4 de setiembre de 1771. Otros misioneros enviados por Wesley precedieron y siguieron a Francisco Asbury, pero hemos optado mencionar su obra como la más fructífera en América. La historia dice: “Él fue severo en negarse a sí mismo, nunca fue tomado por sorpresa, nunca sentía miedo ni se desanimaba. El duro trabajo y las pruebas físicas no le espantaban. Asbury siempre estaba ocupado; era un buen sicólogo y conocía a los hombres rápidamente, y los ganaba fácilmente. Este fue el hombre infatigable quien vino a ser el „Wesley de América’".1 Los años siguientes vieron un crecimiento rápido entre los metodistas. La expansión de la nueva nación al oeste del continente encontró a los metodistas con el mensaje y la organización perfectos para tal área. La llamada más democrática de la teología arminiana y la flexibilidad del “jinete de circuito” cuadraban perfectamente con las condiciones sociales de los pioneros en las fronteras. Para 1792, los metodistas añadieron el oficio de anciano que presidiera (cambiado más tarde a superintendente distrital) y para 1796 tuvieron que dividirse en seis conferencias anuales y hacer provisión para una Conferencia General. Para 1812 la conferencia en el oeste se había dividido en tres y la denominación ya no era una “nueva secta” sino que iba camino al primer lugar en cuanto al número de miembros entre todas las denominaciones.

B. La Doctrina

Plan general de temas y lecturas

La doctrina de la perfección cristiana — la perfección del amor a Dios — caracterizaba el Metodismo Americano desde el principio. Una carta de Wesley en 1774 alentaba a los predicadores a animar a los recién convertidos a buscar la entera santificación. El hombre clave era, por supuesto, Francisco Asbury. Había cumplido apenas los 26 años cuando vino a América, habiendo predicado un promedio de 3 o 4 veces cada semana desde su conversión a los 15 años de edad. Había servido como aprendiz a un herrero por seis años y medio antes de llegar a los 20, y había desarrollado un cuerpo fuerte que invertiría en servicio arduo. Nunca se casó, y el número de sus viajes y la frecuencia de sus predicaciones rivalizaron aun a los de Wesley en Inglaterra. Asbury predicaba el mensaje de la santidad de corazón y vida y exhortaba a los predicadores a hacer lo mismo. Al organizar la Iglesia Metodista Episcopal en la Conferencia Navideña, no pasaron por alto el ―gran depósito‖. Incorporaron en su Disciplina un artículo que decía: ―Fuerte y explícitamente exhorten a todo creyente hacia la perfección‖ y terminó: ―Quien quisiera llevar adelante el cambio gradual en los creyentes debe insistir en la obra instantánea...‖. Para evitar cualquier malentendido, la obra completa de Wesley intitulada La Perfección Cristiana fue incorporada en la Disciplina. Esto no quiere decir que la doctrina de la santidad cristiana ocupaba el lugar primordial en la predicación de la Iglesia Metodista Episcopal en los primeros años. En la brusca frontera del oeste, la llamada principal tenía que ser la de evangelismo, trayendo a los hombres inconversos a la fe salvadora en Cristo — la primera obra de gracia. Y en el este del país, en Nueva Inglaterra con su larga tradición calvinista, la obra mayor de la predicación era la proclamación de la provisión universal de gracia para ―todo aquel que cree‖. ―Arminianismo‖ fue una palabra extraña para los yanquis y la doctrina peculiar de la perfección cristiana tenía que subordinarse hasta establecer unos principios básicos. Pero la perfección cristiana, el amor de Dios perfeccionado en el corazón del creyente entregado por completo a Dios, no fue descuidada ni olvidada. Fue aceptada como parte integral del mensaje metodista y mantenida en lugar prominente en toda la iglesia.

II. PERÍODO DE DILUCIÓN ESPIRITUAL (1812-1840) Plan general de temas y lecturas
En la Conferencia General de 1812 los metodistas votaron a favor de quitar los Tratados Doctrinales, incluso La Perfección Cristiana escrito por Wesley, de su Disciplina. Su omisión no fue con el propósito de pasar por alto la doctrina sino de ahorrar espacio para que la Disciplina fuera de tamaño más conveniente. Planearon imprimir y encuadernar lo demás aparte pero esto no se hizo' hasta 1832 - 20 años después. Durante este período crítico, no tan solo parecía de menos autoridad, sino que era menos asequible que antes. Una o dos generaciones de predicadores metodistas desarrollaron sus puntos de vista doctrinales sin los materiales necesarios para proveer un balance correcto. Pronto se evidenciaba un cambio. Se oían en muchas partes lamentos sobre la falta de la predicación de la entera santificación y la experiencia de ésta. Para 1832, el Mensaje Pastoral a la inferencia General tomó nota de esta negligencia general de la doctrina: ¿Por qué hay tan pocos testigos vivientes de la verdad que “la sangre de Jesucristo limpia de todo pecado”? Entre los metodistas primitivos, el haber alcanzado este plano alto de religión era más bien común; ahora, rara vez se profesa entre nosotros.2 Unos decían que los metodistas querían alcanzar solamente la santidad suficiente para evitar el infierno. Con la industrialización, la prosperidad general a nivel nacional, los metodistas iban subiendo la escalera económica y se interesaban más en la posición social y la comodidad material que en la superación espiritual. Entre 1832 y 1849 poco se decía de la doctrina de la entera santificación en las revistas denominacionales principales. Llegaba la santidad a ser una curiosidad denominacional.

Este período fue marcado por un crecimiento fenomenal en la Iglesia Metodista Episcopal que rápidamente iba hacia el primer jugar en número de miembros entre todas las denominaciones. Era la época de los jinetes fronterizos de circuito, simbolizados por el famoso Pedro Cartwright, y el medio-oeste era tierra fértil para el Metodismo. [ Peter Cartwright (1 de septiembre de 1785 - 25 de septiembre de 1872) fue un político de Illinois y renovador Metodista estadounidense. Nacido en el condado de Amherst, Virginia. A la edad de 16 años se convirtió y se unió a la Iglesias Metodistas Episcopal. Cartwright fue un misionero que ayudó a iniciar el segundo gran despertar y logrando bautizar personalmente doce mil conversos. Se cuenta que en los primeros días de la existencia de esta denominación fue invitado a predicar en una de las iglesias de la

ciudad de Nashville, Estado de Tennessee, Estados Unidos de Norteamérica. Cuando iba a comenzar su sermón, el pastor de esa iglesia le dijo al oído y en voz muy baja: “Acaba de entrar el señor Andrés (Andrew) Jackson: Tenga cuidado de no decir algo que lo ofenda.” (En aquel tiempo el señor Jackson era el Presidente de ese país.) Se dice que el señor Cartwright comenzó su sermón más o menos de esta manera: “Me acaba de decir vuestro pastor que el Presidente señor Andrés Jackson, está en la congregación y que debo tener cuidado con lo que hable yo para no ofenderlo; pero yo digo esto: Si Andrés Jackson no se arrepiente de sus pecados y no cree en el Señor Jesucristo, Dios condenará su alma de la misma manera que condenará la de un negro de Guinea.” Se dice que desde aquel día el señor Jackson fue un buen amigo de aquel evangelista.]

Plan general de temas y lecturas III. EL PERÍODO INICIAL DEL AVIVAMIENTO DE SANTIDAD (1840-1865) Precursores del Avivamiento En la Conferencia General de 1840 hablaron los obispos: No se contenten con la mera niñez en la religión; vayan ―...adelante hacia la perfección‖. La doctrina de la entera santificación constituye un aspecto sobresaliente del Metodismo original. Pero no supongamos que basta tener la doctrina en nuestras normas: esforcémonos para tener la experiencia y el poder de ella en nuestros corazones. Estén asegurados, hermanos, que si nuestra influencia y utilidad como comunidad religiosa dependen de una cosa más que otra, dependen de nuestro llevar a la vida la gran doctrina de la santidad de vida y conversación. Cuando faltemos en hacer esto, perderemos la preeminencia; y la aureola de gloria que rodeaba las cabezas e iluminaba los senderos de nuestros santos padres desvanecerá de sus indignos hijos. Esta vez sus palabras no fueron vanas. De hecho, la base del avivamiento de la doctrina y experiencia de la santificación había sido confirmada durante el período de negligencia. Ministros aislados habían sonado la alarma desde 1822, y había mucha literatura publicada en pro de la santidad. En 1826, Natan Bangs, quien llegaría a ser el padre de la literatura metodista americana y tal vez, después de Asbury, el hombre de más influencia en el primer siglo de la existencia de la iglesia, produjo una serie de artículos diseñados a sugerir un curso de estudio para los predicadores jóvenes. Incluidos en sus recomendaciones figuraban los escritos de Juan Wesley, John Fletcher, Adán Clarke y Ricardo Watson, campeones de la doctrina de santidad.

Las Reuniones de los Martes para Promover la Santidad

Una de las agencias más notables en la promoción del avivamiento incipiente fue una reunión de oración iniciada en 1835 [el libro ―Historia de la Iglesia Wesleyana‖, Pág. 53, tiene un error en la fecha y la pone en 1865], auspiciada por las damas de dos iglesias metodistas de Nueva York. Las que la empezaron eran las hermanas Sara de Lankford y Febe (Phoebe) de Palmer. Las primeras reuniones tuvieron lugar en una u otra de las iglesias, luego en el hogar de Sara y finalmente en el hogar de los Palmer donde seguían por más de sesenta años. Durante los primeros cuatro años las reuniones eran sólo para las damas. En 1839 cierto Sr. T. C. Upton pidió permiso para asistir y de allí en adelante las reuniones fueron abiertas tanto a hombres como a mujeres, no sólo a los metodistas sino a todas las nominaciones. En los años siguientes, obispos y líderes denominacionales, educadores y ministros, laicos de ambos sexos, juntos entraban buscando una segunda crisis espiritual y salían testificando de la realidad de ella. Había no tan sólo metodistas sino: presbiterianos, bautistas, episcopalianos y todo género de cristianos tocados por esta reunión hogareña de oración. W. C. Palmer era médico, y laico en la iglesia, como también la señora Febe y la hermana de ella. Un aspecto del avivamiento a que contribuyeron era el puesto amplio dado a los laicos, un reconocimiento del sacerdocio universal de los creyentes. Febe eventualmente adelantó a su esposo en influencia, aun después de dejar él su práctica de medicina para dedicarse de tiempo completo al evangelismo de santidad. Ella ayudó a marcar el paso en un movimiento de avivamiento que daría prominencia a las mujeres bien antes del clamor del movimiento para la liberación femenil de tal prominencia entre las mujeres . Otras comunidades en América no tardaron mucho en iniciar semejantes reuniones de

oración. Se ha sugerido que en ciertos sentidos estos círculos entretejidos de intensa devoción a los niveles más altos del cristianismo llenaban un vacío dejado por la muerte lenta de las reuniones de clase de los metodistas.

Avivamiento fuera del Metodismo

El avivamiento incipiente en pro de la santidad no se confinó al metodismo; bien temprano se evidenciaba en otros sectores. Carlos G. Finney, el gran evangelista presbiteriano, y Asa Mahan de la Iglesia Congregacional fueron los primeros y tal vez los de más influencia en el

movimiento de santidad fuera del metodismo. El ministerio poderoso de Finney se ejerció principalmente en el nordeste de los Estados Unidos, despertando a muchos a su necesidad de Dios. En 1835, Finney llegó a ser profesor de teología en Oberlin College donde fue convencido por sus estudios que era posible vivir una vida victoriosa sobre el pecado. Junto con Asa Mahan, Finney experimentó una ―segunda crisis‖ espiritual, y en seguida ambos empezaron a proclamar la posibilidad de la perfección cristiana. Ambos escribieron y publicaron libros sobre el tema en 1839 y 1840. Prominentes líderes de la Iglesia Congregacional, la Presbiteriana, holandesa Reformada, Episcopal y Bautista se convirtieron en mensajeros del mensaje de la santidad. Con el progreso del avivamiento, grupos internacionales de oración, asociaciones y convenciones para la promoción del mensaje de santidad brotaron a través de todos los Estados Unidos, extendiéndose al Canadá e Inglaterra.
Resistencia y Cisma

El avivamiento de santidad fue bien recibido por muchos dentro del Metodismo, pero no por todos. Unos consideraban a los que aceptaban el énfasis renovado de la santidad como un partido dentro de la Iglesia Metodista Episcopal. Había discusión y controversia sobre el tema. Durante el período de 1845 a 1860 ocurrieron tres cismas en el Metodismo; uno relacionado estrechamente con la cuestión de la controversia sobre la doctrina de la entera santificación, y otro más indirectamente. El primer cisma fue por los que se retiraron y formaron la Asociación Metodista Wesleyana temprano en 1843; las causas principales eran la denegación de la Iglesia Metodista Episcopal de oponerse a la esclavitud y la manera dictatorial en que los obispos procuraban hacer callar a los que favorecían la abolición de la esclavitud. La convención organizadora para la Conexión Metodista Wesleyana de América se celebró en Utica,

[Orange Scott (1800-1847) escribió en in 1841, "tengo pocas esperanzas que la Iglesia Metodista Episcopal cambie su posición con relación a la esclavitud" y en 1842, "No hay alternativas, hay que aceptar las cosas como están o separarse ".Escogiendo no claudicar, miles de Metodistas se separaron. En 1843, En la convención de Utica fue en New York, y con Orange Scott presidiendo, una federación de iglesias fue formada, llamada la conexión Wesleyana Metodista.]

Nueva York, del 31 de mayo al 8 de junio de 1843. La nueva organización era una ―Conexión‖ de iglesias locales organizada en las conferencias anuales. Evitaba el episcopado, y disponía la igual representación ministerial y laica en todos sus cuerpos gobernantes. Se daba énfasis, fuertemente, en la reforma moral y social, y se prohibía la posesión de esclavos y todo envolvimiento con licores embriagadores.
Los líderes del nuevo grupo, particularmente Orange Scott, estaban de acuerdo con el avivamiento de santidad y en su primera Conferencia General en 1844 adoptaron un artículo de religión sobre la santificación para ser sometido a las conferencias anuales para su voto. Dicho artículo fue incluido en la Disciplina en 1848, haciendo la Asociación (o conexión) Metodista Wesleyana la primera denominación que incorporara semejante artículo de fe. El segundo cisma fue la separación de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur de la iglesia madre por la cuestión de la esclavitud que los sureños defendían. La Conferencia General de 1844 encontró imposible reconciliar las diferencias regionales entre norte y sur sobre la esclavitud y autorizó a los del sur el retiro pacífico de la Iglesia Metodista Episcopal. El primero de mayo de 1844, las conferencias sureñas se reunieron y organizaron la Iglesia Metodista Episcopal del Sur. La cuestión de la santidad del creyente no era problema, y la preocupación de las iglesias del sur con la cuestión de la esclavitud prevenía la difusión de dicha doctrina entre ellos. El tercer cisma ocurrió en la Conferencia Genesee en Nueva York y resultó en la formación de la Iglesia Metodista Libre que se organizó como nueva denominación en agosto, 1860, tomando una posición fuerte en pro de la doctrina de la santidad personal y de oposición a la esclavitud.

El Avivamiento de 1858

En 1858, hubo avivamiento en el Canadá y por los fines del año, indicios de avivamiento en los Estados Unidos; los laicos se reunían semanal y luego diariamente para la oración. Para febrero, 1858, multitudes se congregaban para orar; en la ciudad de Nueva York había 20 reuniones habituales, y de pronto las había en las grandes ciudades de Chicago y Filadelfia. Eran cultos informales; cada asistente estaba en la libertad de dirigir un canto o hacer una oración. Eran interdenominacionales e incluían hasta viejos opositores del ―entusiasmo‖. Los proponedores de la teoría del regreso post-milenial de Cristo consideraban que era el principio de

la conversión de las naciones y del establecimiento del reino de Dios en la tierra. Luego brotó la Guerra Civil (1861—1865) entre el norte y el sur y el movimiento declinó, aunque seguía en otras partes del mundo.

Los Efectos de la Guerra Civil
Las sombras de la guerra opacaban el avivamiento de santidad especialmente en el sur aunque la casa publicadora de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur imprimió en 1857 un libro excelente, Lengua de Fuego, escrito por el inglés William Arthur — uno de los libros más provechosos del período, que evitaba tanto la controversia como el compromiso. Había capellanes en el ejército quienes abogaban por la santidad del creyente y hubo períodos de avivamiento en el norte y el sur durante la guerra, pero la predicación de la doctrina de la entera santificación disminuía notablemente. Las brutalidades de la guerra no son compatibles con la santidad de corazón y vida.

IV. PERÍODO DE ÉNFASIS ESPECIAL 1865 – 1885

Plan general de temas y lecturas

El tiempo después de la Guerra Civil fue un período de dificultad y desafío para el país y para las iglesias: la guerra había dividido la nación. Las brutalidades de la guerra habían dejado su marca en la vida moral y espiritual de la nación. La membresía en las iglesias mermaba. Dentro del Metodismo había negligencia general de las instituciones características: el altar de reconciliación, las reuniones de clase y los campamentos. En las universidades y seminarios, las corrientes de la evolución darwiniana, la alta crítica y el socialismo amenazaban inundar a los estudiantes. En la sociedad como un todo, una nueva ola de industrialización y materialismo se soltó. Las gigantescas corporaciones con la concentración de la riqueza en las manos de unos pocos, y los males de la explotación y extrema pobreza aparecían. En este período resultaron dos movimientos dentro del metodismo: el del evangelio social que trataba de edificar el reino de Dios en la tierra principalmente por esfuerzos humanos, y el que buscaba por medios espirituales salvar al mundo pecador para la vida eterna. Entre éstos hubo clamor para avivamiento. Un indicio de la preocupación en círculos metodistas fue la llamada a una renovación del énfasis en la santidad cristiana que se oyó durante la celebración centenaria del Metodismo Americano en 1866. Más tarde ese mismo año el Dr. J. A. Wood, pastor y autor del libro de mayor venta, “El Amor Perfecto”, [publicado en 1861] sugirió que un campamento enfatizando la doctrina de la entera santificación sería

muy pertinente. Una dama pudiente se ofreció pagar la mitad del costo de tal campamento. Luego Wood presentó la idea a otros ministros metodistas, y en junio de 1867, hubo una reunión para discutir la posibilidad de un campamento específicamente para promover la obra de la entera santificación. Como resultado, el primer campamento se celebró en Nueva Jersey en julio, 1867. Fue del todo un éxito: 10,000 personas de muchas denominaciones asistieron, aunque los metodistas predominaron. Al final del campamento los líderes organizaron la Asociación Nacional de Campamentos para Promover la Santidad, e hicieron planes para otro campamento el año entrante. Fue dicho que la organización nació estando los miembros del comité de rodillas en oración y que la idea vino del Espíritu Santo. Unos 25,000 asistieron al segundo campamento, probablemente la reunión religiosa más nutrida en la historia de los KE.UU. hasta ese tiempo. Para 1870 se celebraron tres campamentos a través del país, y el país entero experimentó los principios de un gran avivamiento de santidad. En 1874, el presidente del país asistió un día. El movimiento se arraigaba y se extendía. Para 1887, la Asociación Nacional informó de 67 campamentos nacionales de costa a costa. Estos estimularon la formación de asociaciones en pro de la santidad, con muchas convenciones, que hacen recordar las sociedades internacionales formadas por Juan Wesley un siglo antes. En estas asociaciones había poca organización o programa — la gente se reunía para adorar a Dios y tener comunión entre sí. Revistas sin número ayudaron a promover la doctrina de la santidad personal.5 Los aspectos interdenominacionales del avivamiento inicial continuaron en la nueva fase después de la Guerra Civil. Hubo informes de avivamiento de santidad entre los cuáqueros, los hermanos unidos, los moravos, menonitas, luteranos y misioneros evangélicos en la China y la India. En la reunión de la Alianza Evangélica Mundial en Nueva york en 1873, el alcance del avivamiento de santidad se evidenciaba en la presentación de dos ponencias sobre la santidad. Hubo efecto internacional del avivamiento de santidad, tal vez por estas ponencias. En Inglaterra había reuniones y convenciones que afectaron prácticamente todo cuerpo eclesiástico y avivaron el wesleyanismo allí. El mensaje fue llevado al continente de Europa, a Francia, Alemania y Suiza, tocando aun el movimiento calvinista Keswick que enfatizaba la “vida espiritual más profunda”. En la Iglesia Metodista Episcopal en este tiempo la doctrina florecía: muchos de los líderes la predicaban. Muchos metodistas devotos esperaban que el movimiento en pro de la santidad defendiera la iglesia del modernismo de los nuevos predicadores, y de la ola de nueva enseñanza de la evolución y la alta crítica, y que uniera de nuevo a los metodistas del sur con

los del norte en el amor perfecto. Todavía otros esperaban que un avivamiento de santidad arrestara el deterioro de los campamentos metodistas en reuniones sociales y artísticas, y que salvara esa institución venerable.6

V. PERÍODO DE POLARIZACIÓN (1885-1900) Divisiones y Decisiones

Plan general de temas y lecturas

Había temores de que la especialización del avivamiento de santidad dividiera aun más el protestantismo, y de veras resultaron varias divisiones; las más numerosas ocurrieron en el Metodismo, pero las hubo también en otras denominaciones bien fundadas. Lo que sí alarmaba a los líderes denominacionales era un movimiento llamado “La Iglesia de Dios” y “La Iglesia del Nuevo Testamento” que pretendía ser la verdadera reformación de la iglesia cristiana y condenaba a las denominaciones y pedía que los que sí querían un verdadero avivamiento de santidad saliesen de las denominaciones para ser parte de la “verdadera iglesia”. En 1880, Daniel Warner fundó la Iglesia de Dios (Anderson, Indiana) que fue seguida por la Iglesia del Nuevo Testamento y por muchas iglesias independientes de santidad, dedicadas a la formación de una iglesia pura, libre del sectarismo. Fuera del Metodismo, los efectos del avivamiento de santidad se sintieron en grado sorprendente. La Sociedad de Amigos (los cuáqueros) adoptó en 1887 un artículo netamente wesleyano sobre la entera santificación. Los presbiterianos Cumberland adoptaron un artículo de fe sobre la entera santificación, reflejo del aviva- miento de santidad. Una nueva denominación que crecería en importancia por su empresa misionera mundial fue la Alianza Misionera y Cristiana, en parte wesleyana y en parte calvinista, que nunca se ha identificado con el movimiento de santidad. Hay que mencionar algunas que empezaron como grupos de santidad que llegaron a ser parte del movimiento carismático que enfatizaba el “hablar en lenguas” y que tomaron para sí el término " pentecostal”. Prácticamente todas estas empezaron en el sudeste de los Estados Unidos.

Continuación del Movimiento

Mientras que había cerca de un millón de personas en la Iglesia Metodista Episcopal que eran proponedores de la doctrina de la entera santificación para los 1890, sólo unos cien mil, tal vez los más vocales, se retiraron para formar parte de las nuevas iglesias de santidad; muchos se quedaron dentro de la iglesia. Para 1900, había compromiso en la Iglesia Metodista Episcopal; compromiso que reconocía el lugar de la doctrina de la entera santificación dentro del Metodismo y a la vez reconocía lugar para variantes de la doctrina en ella. La corriente principal se dedicaba a otros asuntos. La tendencia era de acomodar y tolerar todos los énfasis y puntos de vista dentro de la iglesia. En la Asociación Nacional de Santidad los metodistas siguieron activos. La Asociación promovía los campamentos y la producción de literatura de santidad. Unas organizaciones misioneras interdenominacionales fueron establecidas por proponedores de la doctrina de la santidad, como la Sociedad Misionera Interamericana (OMSI) y el Movimiento Misionera Mundial. Otro aspecto que se desarrolló en la última década del siglo 19 fue la fundación de universidades de santidad: Ausbury College, Taylor University, Malone College, Azusa Pacific y otras. En este periodo también se establecieron escuelas denominacionales donde se ponía énfasis especial en la doctrina de santidad.

NOTAS

1) 2) 3) 4) 5) 6)

Hyde, A. B., History of Methodism, pág. 634. Citado por Peters, Christian Perfection and American Methodism, pág. 99-100. Peters, op.cit., pág.88 Peters, op. cit., pág. 132 Dieter, Harold, The Holiness Revival, pág. 156 y sig. Synan, Vincent, The Holiness Pentecostal Movement in the United States, (Grand Rapids, MI:

Eerdmans Publishing Company, 1971), págs. 40-42.

Plan general de temas y lecturas:
Parte III. LA HISTORIA DE LA IGLESIA METODISTA WESLEYANA DE AMERICA I. EL PERÍODO DE REFORMA SOCIO-POLÍTICA(1843-1867) A. El Metodismo y la Esclavitud
La esclavitud como institución parece haber sido universal, existiendo dondequiera que el hombre haya vivido y peleado con sus semejantes. Aun cuando las naciones europeas civilizadas pusieron fin al tráfico de esclavos “cristianos” cerca del tiempo cuando fue descubierto el hemisferio occidental, las grandes potencias europeas seguían esclavizando a los “paganos” del África y del nuevo mundo. Existía en Inglaterra la esclavitud de africanos y fue propagada en mayor grado en todas sus colonias. La esclavitud de la raza negra empezó en América en 1619 cuando la colonia de Virginia compró un saldo de veinte negros a un capitán de un barco holandés. La esclavitud se extendió a todas las colonias, siendo legalizada en Georgia sólo 25 años antes de 1776 cuando las colonias declararon su independencia de Inglaterra y llegaron a ser los Estados Unidos de América. Para 1787, los estados norteños o habían abolido la esclavitud dentro de sus límites o habían provisto para la emancipación gradual de los esclavos. Algunos de los fundadores de la joven república americana se oponían a la esclavitud... y prevenían cualquier referencia a día en la Constitución, evitando así que fuera una parte íntegra de día. Desde el principio, las iglesias tenían pocos escrúpulos sobre moralidad de la esclavitud, aunque unos — los menonitas, cuáqueros y otros pequeños grupos — se opusieron a ella. En 1787 los cuáqueros la repudiaron, aun a costo de la pérdida de miembros en el sur del país. La segunda iglesia americana de mayor importancia que se oponían - a la esclavitud era la Metodista Episcopal con base en la vigorosa oposición de Juan Wesley. Aunque líderes como Martín latero y otros protestantes afirmaban sanción religiosa y aun bíblica para ella, Wesley la denunciaba en términos claros. Wesley ayudó a dirigir y animar el movimiento que aboliría la esclavitud en Inglaterra. Su última carta, escrita justamente una semana antes de su muerte, fue dirigida a William Wilberforce, el ilustre parlamentario inglés, quien por fin ganaría la batalla contra la esclavitud en Inglaterra, y en ella Wesley dijo del tráfico de esclavos: “A menos que el Poder divino le haya levantado para ser como Atanasio contra todo el mundo, no veo como va a poder resistir en la empresa gloriosa, oponiéndose a esa villanía execrable que es el escándalo de la religión, del país, y de la misma naturaleza humana. A menos que Dios le haya levantado será

vencido por la oposición de hombres y demonios. Pero si Dios está a su favor, ¿quién contra? ¿Pueden todos ellos más que Dios? ¡Oh, no se canse de hacer el bien! ¡Adelante en el nombre de Dios y en el poder de Su fuerza hasta que aun la esclavitud americana (la más vil que el sol jamás ha visto) desaparezca!”1

Los primeros metodistas estaban de acuerdo con la actitud de Wesley. Freeborn Garretson, principal entre los predicadores metodistas americanos nacionales en las colonias, testificó en 1775 que el día después de su conversión a Cristo, Dios le habló sin que nadie más le instruyera, y le dijo que librara a sus esclavos. Asbury y Coke denunciaban fuertemente la esclavitud aunque la vasta mayoría de los metodistas vivían en los estados sureños donde la esclavitud florecía. Si el Metodismo en América hubiera sostenido su actitud inflexible original hacia el mal en general, y la esclavitud de los hombres y el vicio de tomar en particular, no habría habido ocasión para que brotara la rama americana del Metodismo Wesleyano, cuya historia estamos escribiendo. En esta historia de la Iglesia encontramos la necesidad de dedicar mucha atención al aspecto moral de la esclavitud en América, pues ella es parte vital de su historia en sus principios. Confiamos que este relato histórico tenga su valor en desarrollar en nosotros fe y perseverancia para hacer frente a otros problemas que nos queden por delante. Después del año 1800, el Dr. Coke, uno de los superintendentes de la Iglesia Metodista Episcopal, se ausentaba casi del todo del país, ocupándose en la obra misionera, y Francisco Asbury, el otro superintendente, se debilitaba por la edad avanzada y por sus muchas responsabilidades administrativas. Había mucha presión sobre el Metodismo de parte de los estados sureños para que la Iglesia cesara la oposición a la esclavitud de los hombres. En 1824 hubo compromiso. Por un lado, además de la Regla General en contra de la esclavitud, la Disciplina requería que los oficiales y los predicadores itinerantes librasen a sus esclavos, pero por otro lado, había leyes estatales que anulaban las de la iglesia. Luego los predicadores metodistas fueron exhortados a animar a los dueños de esclavos a proveer instrucción religiosa y culto divino para los esclavos; los pastores y los miembros de iglesia de la raza negra debían de gozar de derechos iguales con los blancos donde fuera legal, y los predicadores negros podían servir donde hubiese necesidad. Al principio la esclavitud había sido practicado en casi todas las colonias, pero en las fábricas y el comercio en las colonias norteñas el trabajo de esclavos dejó de ser ventajoso, y cesó allí la esclavitud. Pero en las colonias del sur, donde el cultivo del algodón llegó a ser la

industria principal, el bajo precio a que se compraban los esclavos y su trabajo no remunerado se tradujo en un grande y grave problema económico. La posesión de esclavos implicaba riquezas y lujo y todo aquello que con dinero podía adquirirse. También, la esclavitud vino a ser un problema social. Juan Clark Ridpath dice: “La posesión de esclavos se arraigó en la sociedad sureña. La esclavitud llegó a considerarse como una parte natural, legítima y necesaria de la mejor organización social. Sintiéndose los amos superiores a la clase servil, miraron con odio el sistema en el norte de trabajo voluntario y con trabajadores libres...”2. Y fue un problema moral. Citando a Ridpath una vez más: "la conciencia nacional empezó a funcionar, y se arraigaba más la creencia que la esclavitud era, de hecho, un crimen civil y social, que debía de ser abolida”.3 Un problema que probó el alma del Metodismo en América a principios del siglo diecinueve fue el aspecto moral que comprendía la esclavitud en América. Acerca de este asunto Santiago M. Buckley dice en su “Historia del Metodismo”: Desde su fundación en los Estados Unidos hasta el año I800, el Metodismo testificó contra la esclavitud como un principio moralmente malo. Muchos de sus decretos fueron inflexibles, y todos fueron más allá de la posición tomada por otras iglesias y en avance del sentimiento público; aunque poco después de la organización de la Iglesia Metodista Episcopal, cedió en sus puntos de vista teniendo en cuenta la actitud de los sureños.4

En el año 1833, Inglaterra hizo ley la reforma que abolió la esclavitud de las personas en el país y en sus colonias al aprobar el Acta de Emancipación. Este edicto costó a la Corona veinte millones de libras esterlinas para compensar a los propietarios de esclavos para que los dejara en libertad. Lo que hizo Inglaterra sirvió para estimular el celo y los esfuerzos de los abolicionistas de América. En 1832 y 1833 fueron establecidas las primeras sociedades antiesclavistas. Entre los alistados fueron Wendell Phillips, abogado brillante, y John Greenleaf Whittier, poeta famoso. Estos abolicionistas fueron radicales, no interesados en programas de repatriación de los esclavos al África, ni en la emancipación y admisión gradual a la ciudadanía; demandaban la emancipación inmediata y completa. Sus sociedades se multiplicaron y hubo reacción fuerte y violenta tanto en el sur como en el norte del país. De pronto las iglesias se agitaban por la cuestión. La primera sociedad antiesclavista metodista fue organizada en 1834 con LeRoy Sunderland, futuro metodista wesleyano,

presidiendo, y otras siguieron. Durante ese mismo año los antiesclavistas de Nueva Inglaterra utilizaron la prensa para un ataque vigoroso. Orange Scott, quien sería el fundador de la Iglesia Metodista Wesleyana, escribió una serie de artículos conmovedores para El Heraldo de Sión. Sunderland y otros presentaron una “Apelación” que provocaba una “Contra Apelación” de parte de otros metodistas no abolicionistas. Scott se encargó de enviar El Libertador a todos los ministros de la Conferencia de Nueva Inglaterra por seis meses. Los que abogaban en pro de la esclavitud reaccionaban tanto al abolicionismo religioso como a las otras formas. Cuando llegó a ser económicamente ventajosa, los sureños la defendían como un bien positivo para negro y blanco. La miraban como divinamente instituida, sancionada por las Escrituras. Uno de sus escritores mantenía que la esclavitud era tan antigua como la raza humana y que los judíos la honraban; fue diseñada por el Creador para algo útil: reducía el número de guerras, elevaba a las naciones ignorantes a un nivel de vida más alto de lo que tendrían de otro modo, daba mayor seguridad a las mujeres, y beneficiaba a la raza blanca con un aprecio más alto de la libertad y un sentido de gratitud más profundo por la igualdad entre sí mismos. Otros procuraban mostrar que Dios la había sancionado en el Antiguo Testamento, la había mandado con referencia a los cananeos, y en el Nuevo Testamento, había enseñado la sumisión del esclavo a su amo. No podía la esclavitud llamarse pecado, decían. Como sabemos, no fue por medios pacíficos que se logró que la esclavitud dejara de existir. Tan tremenda era la determinación de los sureños de no concederles libertad a los esclavos, que hubo una guerra civil que costó al Norte 360,000 vidas, y tal vez igual número al Sur. El costo en dinero se ha calculado en ocho billones de dólares.5 Algo del espíritu y celo de los abolicionistas puede observarse en el lenguaje usado por Guillermo Lloyd Garrison de Massachusetts en el primer número de El Libertador, órgano publicitario que Garrison fundó contra la esclavitud, y publicó en Boston desde 1831 hasta 1865. En él, dice: “Seré tan duro como la verdad, y tan inflexible como la justicia. Sobre esto, no deseo ni pensar, ni hablar ni escribir moderadamente.... Hablo en serio, no con enredos. No daré excusas. No retrocederé una sola pulgada. Seré oído.”

John Greenleaf Whittier, poeta cuáquero de Nueva Inglaterra, dedicó fervorosamente sus talentos para escribir en contra de la esclavitud. En una conversación que Whittier sostuvo

con el Rvdo. L. C. Matlack, Whittier habló de una reunión antiesclavista (celebrada en Boston, en la que habló por primera vez el Rvdo. Orange Scott. Whittier dijo: “Nosotros escuchamos con intenso interés el discurso repleto de conmovedora elocuencia de Jorge Thompson. Luego Enrique B. Stanton coronó con éxito uno de sus más grandes esfuerzos. Una gran multitud estuvo como encadenada a sus asientos por varias horas. Eran cerca de las diez de la noche. Hubo una pausa; el auditorio empezó a levantarse y muchos se dirigían a las puertas con el propósito de retirarse, cuando un nuevo orador se levantó. Este era hombre sencillo de apariencia, y parecía como si vacilara en hacer las observaciones que al principio expresaba. Una disposición creciente de escucharle le dio valor, y él se animó más por los aplausos espontáneos. Así estimulado, él despertó un vivo y creciente interés en sus oyentes quienes ahora aceptaban voluntariamente sus convincentes apelaciones, respondiendo a cortos intervalos con atronadores aplausos. Para muchos sus ilustraciones fueron nuevas y llamativas.... Después de averiguar quién era el predicador, escuchamos el nombre de Orange Scott, ahora muy bien conocido como uno de los más capacitados de los que lucharon y abogaron por la libertad de los esclavos".

B. Orange Scott
Tenemos delante de nosotros el nombre del Rvdo. Orange Scott, y abrimos un paréntesis para narrar sucintamente los pormenores de su vida. Scott nació el 13 de febrero, 1800, en Vermont, mayor de una familia de ocho hijos. Su padre trabajaba como jornalero para los agricultores y también leñador. Toda su vida fue pobre y nunca tenía una parcela que pudiera llamar suya. Se trasladaba de un lugar a otro con frecuencia y como consecuencia sus hijos recibieron una educación deficiente, tanto secular como religiosa. Orange y sus hermanos empezaron a trabajar tan pronto como tuvieron la edad suficiente para hacerlo y recibir algún pago. Scott calculaba que sus días de escuela formal, hasta tener 21 años, totalizaban sólo trece meses. Su gran capacidad para ilustrarse por medio de los libros que caían en sus manos, y el anhelo y perseverancia que marcaron su desarrollo como ministro y reformador, traen a la memoria a Abraham Lincoln, quien vivió durante el mismo período crítico de la vida nacional. A la edad de 25 años, mientras trabajaba en el campo y meditaba en el gran porqué de la vida, y en lo incierto de la vida, en Dios, en la eternidad y en sus pecados, Orange sintió poderosamente la gran necesidad de ser salvo. Bajo el poder de este nuevo despertamiento producido por el Espíritu Santo, Orange llegó, como dice él: "a la decidida y determinada resolución de buscar a Dios hasta encontrarle precioso para mi alma". Scott se arrodilló en

seguida y oró por primera vez en su vida, y desde ese día en adelante leía la Biblia y asistía a los servicios de la iglesia, ansioso de encontrar la salvación. Este despertamiento ocurrió en agosto, 1820, y un mes después, Orange fue convertido en un campamento auspiciado por los Metodistas en Barre, Vermont. Él había llegado al campamento un sábado por la mañana, cuando estaban invitando a "personas de veras interesadas a pasar adelante para orar". Aunque apenas había llegado, el pasó adelante con muchos otros. "Fue un tiempo de gran poder", escribió él, "y varios encontraron felicidad en el amor de Dios. Yo, sin embargo, quedé en las tinieblas y la angustia". Él respondió a cada invitación para buscar a Dios, y el domingo por la noche fue poderosamente convertido. Scott se unió con la Iglesia Metodista Episcopal y comenzó a trabajar como ministro itinerante. Su ministerio fue muy fructífero y su ascenso fue rápido. Por los veintiún años que fue miembro de esa iglesia, él sirvió efectivamente como "predicador de circuito", fue anciano gobernante por seis años, y sirvió como delegado elegido a tres de las Conferencias Generales de la iglesia. Su biógrafo declaró que Scott vendió 15,000 dólares en libros de la librería Metodista mientras servía como anciano gobernante.

En el verano de 1833 Scott tuvo conocimiento de la existencia de la Sociedad Abolicionista. Su trabajo en el ministerio eclesiástico, y los deberes de sus puestos oficiales habían absorbido de tal manera su atención que dijo: "Estando completamente dedicado a la salvación de las almas perdidas, omití examinar, fiel y críticamente como debía haberlo hecho, el estado del país en lo concerniente a sus grandes males morales. De veras, apenas sabía que la esclavitud existía".

Habiéndose dado cuenta del problema, Orange Scott, con su dedicación habitual, se puso a estudiar el asunto de la esclavitud durante el año siguiente. Él escribió su primer artículo contra la esclavitud en el año 1834, y pronto se embarcó en una seria discusión a través de la prensa sobre los males de la esclavitud. Además, Scott dictaba conferencias sobre este asunto en otros pueblos. Su biógrafo dice: "[Scott] leyó las reprensiones ardientes de- Juan Wesley.... Escuchó la voz de Francis Asbury... diciendo: Oh, Señor, desarraiga el espíritu infernal de la esclavitud de tu amada Sión ...Él ansiaba que la denominación volviera a los caminos antiguos...".

El Sr. Scott asistió a la Conferencia General de la Iglesia Metodista Episcopal en Cincinnati, Ohio, en el año 1836 como delegado de Nueva Inglaterra. El tema de la esclavitud

fue una cuestión importante que se ventiló en esa Conferencia. Delegados fraternales de la Conferencia Metodista Wesleyana de Inglaterra, estuvieron presentes, y hablaron de la esclavitud y de su deseo que desapareciera de América, como había desaparecido de Inglaterra. Durante la Conferencia, varios memoriales referentes a la esclavitud fueron presentados, y uno en particular que suplicaba la restauración del reglamento original en contra de la esclavitud, fue firmado por más de doscientos ministros. Orange Scott habló repetidas veces en contra de la esclavitud, citando a Wesley, Clarke y otros de los padres de la Iglesia, mostrando que el interés en la liberación de los esclavos no era una idea nueva, y habló también del éxito de Inglaterra en abolir la esclavitud, pero la decisión oficial tomada por la Conferencia fue ésta:

Hemos estado inquietados en algunos sectores de la iglesia por el muy excitante tema del abolicionismo.... Hemos llegado a la solemne convicción que la única manera segura, escritural y prudente que debemos seguir, tanto los ministros como los laicos, es abstenernos totalmente de este agitante tema.

Esta declaración fue aceptada por la Conferencia General y firmada por los cuatro obispos — Roberts, Soule, Hedding y Andrews.

Con esta decisión oficial como guía, los obispos que presidían las conferencias anuales trataron con mano fuerte a los que abogaban por el abolicionismo en la Iglesia. En la Conferencia de Nueva Inglaterra en 1837, el obispo Waugh rehusó recibir una moción que los memoriales sobre la esclavitud fueran referidos a un comité, y al mismo tiempo no admitió apelación alguna sobre sus decisiones.

En el año 1838, las Conferencias de Pittsburgh y Michigan pasaron resoluciones condenando las actividades abolicionistas. Estos incidentes se anotan como ejemplos de la determinación que entonces prevalecía en la iglesia de aplastar el sentimiento en pro de la libertad de los esclavos. Ejemplos similares podrían citarse a granel, tales como la Conferencia de Filadelfia en 1838 que acusó al Sr. Scott de "atacar amargamente a la iglesia y perturbar su paz", y recomendó a todos a "olvidar el tema presentado por Scott".

Debe decirse que la oposición a las normas de gobierno de la Iglesia Metodista Episcopal no fue, al principio, una queja del movimiento pro-abolicionismo dentro de la iglesia,

pero dicha oposición creció con el ejercicio de las medidas opresivas. Se descubrió que los ancianos gobernantes podían excluir cualquier asunto de la agenda de las conferencias trimestrales que no querían escuchar, y de la misma manera, los obispos que presidían las conferencias anuales rehusaban reconocer a las personas que deseaban hacer constar en las actas su oposición a la esclavitud. Con el mismo coraje con que combatía la esclavitud, el Sr. Scott empezó a trabajar por la reforma del gobierno de la iglesia, asunto que se tratará más adelante. Esto lo aprovecharon sus enemigos quienes le acusaron de provocar un cisma en la iglesia. Como resultado, muchos sinceros abolicionistas se intimidaron, y el número que al fin abandonó la Iglesia Metodista Episcopal con el Rvdo. Scott fue muy reducido.

Después de la conferencia celebrada en Cincinnati en 1836, el Sr. Scott fue señalado en los diarios de la Iglesia Metodista Episcopal como culpable de falsedad en un discurso que él sacó por imprenta y distribuyó en dicha conferencia. Pero la Conferencia Anual de Nueva Inglaterra expresó su confianza en él en su primera sesión el 19 de julio del mismo año: "Teniendo en cuenta todos los hechos, el testimonio del hermano Scott se levanta sin mancha y sin cargos en su contra". Sin embargo, el obispo Hedding, quién presidía la Conferencia de Nueva Inglaterra ese año, llamó a cuentas al Sr. Scott por sus actividades en pro de la abolición de la esclavitud, y le informó que no podía seguir como anciano gobernante del Distrito de Providencia como lo había hecho por 2 años, a menos que prometiera abstenerse de escribir y enseñar en cuanto a la abolición de la esclavitud y la liberación de la esclavos. El Sr. Scott cuenta: "Le dije claramente que no podía hacer promesas donde la conciencia estaba interesada; claro está, fui rechazado". Fue asignado como pastor en Lowell, Massachusetts, el año siguiente, y pudo informar de un año fructífero en almas ganadas, con 120 personas recibidas como miembros de la iglesia. La Conferencia General de 1840 se sesionó en Baltimore, Maryland. El Sr. Scott asistió como delegado elegido y presentó más de treinta memoriales en contra de la esclavitud; le tocó aguantar severa crítica. G. F. Pierce de Georgia propuso que el comité recomendara a la Conferencia General la expulsión del Sr. Scott, por ser él miembro indigno. Al presentar el comité su último informe, Scott pidió la palabra. El reportero oficial escribió en el Christian Advócate de Nueva York: "El proceder del orador durante todo el discurso fue desapasionado y reconciliador, y su mensaje libre de epítetos ofensivos e inflamatorios. Fue escuchado con gran respeto y atención por todo el cuerpo eclesiástico y una audiencia muy grande...".

En el invierno de 1840, la salud del Sr. Scott sufrió un serio quebranto y él dejó el pastorado en Lowell, Massachusetts, y se trasladó a Newbury, Vermont, donde se ocupó en labores manuales, ocasionalmente escribiendo para la prensa.

Desde su retiro Scott escribió en febrero, 1841: "Tengo poca esperanza de que la Iglesia jamás sea reformada en lo que concierne la esclavitud", y en junio del año siguiente, escribió: "No hay por lo tanto otra alternativa que someternos a las cosas como son, o retirarnos".

El 8 de noviembre de 1842, el Sr. Scott, y los Rvdos. Jotham Horton y LeRoy Sunderland se retiraron de la Iglesia Metodista Episcopal y publicaron las razones que les llevaron a tomar esa determinación en el primer número de “El Verdadero Wesleyano”, un periódico semanal fundado por los señores Scott y Horton en Boston.

Primer ejemplar de “The True Wesleyan” salió a la luz pública el 7 de enero de 1843

Orange Scott fue el dueño y editor del ―The True Wesleyan‖, (El Verdadero Wesleyano) el primer periódico de la Conexión Wesleyana Metodista. La primera actividad del el movimiento Wesleyano Metodista fue las publicaciones. El primer ejemplar del movimiento Wesleyano Metodista, tuvo fecha del 7 de enero del 1843. Fue

impreso en Lowell, Massachusetts. La casa publicadora pronto se movió a Boston, luego a New York, en 1844, y a Syracuse, New York, en 1852. EL brazo literario de la nueva denominación era dirigido por un comité. Nótese arriba a la izquierda los nombres de Orange Scott y ala derecha los nombres de J. Horton y Luther Lee.

En diciembre del mismo año, los Rvdos. Luther Lee y L. C. Matlack se retiraron también, e inmediatamente se hicieron planes para convocar una convención en Andover, la cual consideraremos en seguida.

Con el transcurso de los años, algunas de las reformas del gobierno de la Iglesia presentadas por el Sr. Scott fueron adoptadas por la Iglesia Metodista Episcopal. Aunque Orange Scott no vivió para ver la abolición de la .esclavitud, ni la liberación de los esclavos, él estaba presente cuando la controversia sobre la esclavitud resurgió y causó la división de la Iglesia Metodista Episcopal en dos ramas, la del Norte, y la del Sur. Allí vio que muchos de los que se le oponían antes, ahora luchaban vigorosamente para los principios que él esbozaba.

C. Una Nueva Denominación

La primera reunión formal para la organización de la Iglesia Metodista Wesleyana fue la histórica Convención de Andover, en Andover, Massachusetts, en los principios del año 1843. El anuncio como salió en ―El Verdadero Wesleyano‖ fue así: Una Convención Wesleyana Antiesclavista se celebrará en la Iglesia Metodista de Andover, en Andover, Massachusetts, el miércoles, primero de febrero, 1843, y comenzará a las diez de la mañana. El objeto principal de la Convención será discutir los principios, aprobar las resoluciones necesarias y hacer los planes para celebrar una gran convención en la primavera. Todos los ministros y laicos quienes sean partidarios de formar una Iglesia Metodista Wesleyana, libre del episcopado y de la esclavitud, están invitados a asistir y hacerse miembros de la Convención. Quienes deseen asistir como simples observadores no serán excluidos. La Convención probablemente se sesionará durante dos días. Esperamos ver a nuestros amigos de toda Nueva Inglaterra, a quienes les sea conveniente asistir.

Esta invitación fue firmada por Horton, Lee, Scott y Sunderland. Las actas de esta reunión revelan los nombres de 9 ministros y 43 laicos en la lista de miembros, todos de los estados de Nueva Inglaterra, o sea del noreste de los EE. UU. Veintiuna resoluciones en contra de la esclavitud y en pro de la organización de una nueva rama del Metodismo fueron aprobadas. Los miembros convinieron en celebrar otra reunión el 31 de mayo del mismo año en Utica, NY, e invitar, de otros estados, a amigos opuestos a la esclavitud. Se eligió un comité de correspondencia para ayudar a las iglesias ya organizadas, y a los ministros que deseaban hacer contratos pastorales. Dicho comité compuesto por los señores Scott, Horton y Lee, con tres miembros adicionales constituyó un comité que debía preparar un nuevo manual de gobierno o Disciplina y publicar el resultado de su deliberación en ―El Verdadero Wesleyano”. Una resolución especial fue dirigida a un grupo compuesto de 20 ministros y 600 miembros laicos en el estado de Michigan, quienes se habían separado de la Iglesia Metodista Episcopal el año anterior y habían organizado una conferencia bajo el nombre de "Metodista Wesleyana", invitándoles a enviar
Artículo en “The True Wesleyan” Reseñando la convención de Utica

delegados a la Convención en Utica para ayudar en la elaboración de la organización general proyectada.

D. La Convención de Utíca

La Convención se reunió en Utica según los planes y sesionó durante 8 días. La lista de miembros muestra la asistencia de 35 ministros y 117 laicos de nueve estados, y de Irlanda. El

Rvdo. Jorge Peglar, pastor de la iglesia Metodista Wesleyana de Utica, que hospedó la conferencia, dice en su autobiografía: "Se hicieron presentes y actuaron en esta conferencia miembros y ministros de las siguientes denominaciones: Metodista Episcopal, Metodista Protestante, Protestante Episcopal, Metodistas Reformados, Metodistas Primitivos, Metodista Congregacional, Bautistas de Libre Albedrío, Congregacional, Cristiana, y quizás, algunas más". Se dio principio a la Conferencia con la lectura de la llamada oficial que declaró que el propósito de la Conferencia era: "Formar una Iglesia Metodista Wesleyana... libre del episcopado y de la esclavitud de los hombres, ceñida a un sistema de trabajo itinerante bajo las limitaciones y restricciones apropiadas, con los reglamentos disciplinarios que sean necesarios a promover y conservar la piedad personal y práctica". La Conferencia empezó un miércoles y el viernes fue apartado para ayuno y oración. Fue reconocido generalmente que era un evento importante, y la lectura de los informes impresiona al lector con la seriedad de estos hombres devotos mientras procedían a organizar una iglesia nueva.

El Rvdo. Orange Scott, quién presidía, fue justamente reconocido como jefe del nuevo movimiento. Scott estaba entonces en pleno vigor de vida, tenía 43 años, un orador, buen escritor, hombre de energía inagotable, eficiente organizador. Su biógrafo L. C. Matlack, dice de su trabajo en esta convención: "Un extraño que hubiera entrado en la Convención en plena sesión, habría sentido primero gran interés en el presidente — por su gallardía, y su aspecto inteligente, que unidos a su prontitud y decisión le capacitaron para desempeñar su puesto elevado. Mientras parecía estar absorto en el asunto bajo discusión y listo para decidir acertadamente sobre cualquier punto de orden, a la vez estaba evidentemente analizando el tema discutida, previendo sus tendencias y resultados probables, y preparando unas cuantas palabras conciliatorias, para evitar ligeras rozaduras de los buenos sentimientos y harmoniosas acciones".8 Otro personaje sobresaliente era el Rvdo. Luther Lee de Andover, Massachusetts. El había servido como editor de una de las revistas de la Iglesia Metodista, fue escolar erudito, polemista afilado, y por muchos años desempeñó puestos importantes en la denominación. Fue autor de varios libros del curso de estudio para pastores. Sus libros sobre la teología natural y sistemática son dignos de mención especial.

La Convención de Andover había elegido un comité que debía elaborar un manual de gobierno, la cual, con algunos cambios aprobados por esta convención, llegó a ser la base de la Disciplina, lo que hoy es el Manual de la Iglesia cuya historia estamos escribiendo. Se ha dicho que nunca ha habido una separación del Metodismo por razones doctrinales, una afirmación que creemos ser substancialmente correcta, y después de un estudio de la Disciplina producida por este comité, observamos que incorpora todo el sistema doctrinal del Metodismo primitivo elaborado por Juan Wesley. Los Principios Elementales y las Reglas Generales eran los mismos que tenemos hoy. Con el correr del tiempo se han agregado un número de Reglas Especiales sobre la membresía en sociedades secretas, el vicio de bebidas alcohólicas, la modesta en la manera de vestirse, y la fabricación, expendio y uso del tabaco. Los Artículos de Fe Religiosa presentan un importante e interesante estudio. Aunque son principalmente los mismos que se adoptaron al organizar la Iglesia, ha habido unas enmiendas y adiciones. En 1844 la primera Conferencia adoptó un artículo sobre la "Santificación", y la presentó a las varias conferencias anuales para su voto. La inclusión de este artículo en la Disciplina que fue impresa después de la segunda Conferencia General en 1848 establece que desde sus principios la Asociación Metodista Wesleyana ha sido una iglesia de santidad. Desde 1844 hasta 1893, sin embargo, había divergencia de opiniones acerca de la terminología de este Artículo de Fe Religiosa y el método de su adopción. En 1879 la Conferencia General agregó un artículo sobre la Regeneración, que apareció en la siguiente edición de la Disciplina, y al mismo tiempo aprobó, para enmendar la ley constitucional, la presentación de tales enmiendas a la Conferencia General, luego a las conferencias anuales y a las iglesias locales para su aprobación antes de poder considerarlas ley de la Iglesia. Como era de esperarse, esto llamó en cuestión la legalidad de los Artículos sobre la Santificación y la Regeneración. El resultado final de esta discusión fue la enmendación de los dos artículos por la Conferencia General de 1891 y su subsecuente aprobación según la ley constitucional, por las conferencias anuales y las iglesias locales, acción que se consumó en 1893 por una mayoría abrumadora. El resultado fue entregado al Comité de Literatura, la cual hacía los negocios de la Iglesia en el Ínterin de las sesiones de la Conferencias Generales. Así el asunto de la constitucionalidad y la redacción precisa de estos Artículos de Fe Religiosa fue definitiva y finalmente establecida.9

Los Artículos de Fe Religiosa referentes a la Segunda Venida de Cristo, la Resurrección de los Muertos, y el Juicio Final fueron añadidos o enmendados después de la organización de la Iglesia.

La Disciplina de la nueva Iglesia difería de la de la Iglesia Metodista Episcopal en su sistema de gobierno, y en su actitud hacia ciertas cuestiones morales, una diferencia concisamente señalada en los escritos del Rvdo. Lucius G. Matlack que citamos a continuación. El escribió: 1 La antigua Disciplina no prohibía el tráfico de bebidas embriagantes y

permitía su uso sin restricciones excepto en el caso de licores destilados, y esos fueron permitidos si el individuo los estimaba necesarios. La nueva Disciplina prohíbe la fabricación, venta y uso de licores embriagantes, y el estimular o ayudar a otros a hacerlo, a menos que fuese para usos mecánicos, químicos o medicinales.

2

La antigua Disciplina no prohibía ni la esclavitud, ni la compra y venta

de esclavos. La nueva prohíbe la compra y venta de hombres, mujeres o niños con la intención de esclavizarles, o retenerlos como esclavos, o alegar que es justo hacerlo. 3 La antigua Disciplina decretaba una Conferencia General / cada cuatro

años integrada solamente por ministros, elegidos por los ministros de las conferencias anuales, según el número de ministros, y con plena autonomía para hacer reglas y normas para la Iglesia, es decir, para los ministros y los laicos. La nueva decreta una Conferencia General una vez cada cuatro años compuesta de igual número de ministros y laicos, elegidos por los ministros y laicos de sendas conferencias anuales, según el número de miembros de las iglesias, permitiéndose dos delegados para cada quinientos miembros.

4.

La antigua Disciplina decretaba que los obispos, quienes eran elegidos

por vida, fueran presidentes ex-oficio de la Conferencia General. La nueva provee que un presidente sea elegido en la conferencia por balota y que en la votación final sobre cualquier asunto, si la cuarta parte de los delegados así lo requiere, los ministros y los laicos deben votar por separado, y solamente una mayoría de votos de ambos grupos constituirá un voto; así el voto decisivo nunca quedará en las manos del presidente.

5.

La antigua Disciplina decretaba que la Conferencia Anual fuese

conformada exclusivamente por ministros, sobre los cuales el obispo presidía, con poder para resolver toda cuestión de ley, sin derecho de apelación por la conferencia. El obispo tenía, además, control absoluto sobre las iglesias y ministros de la asociación; aquéllas tenían que recibir a los ministros que él enviaba y éstos tenían que aceptar tales asignaciones, como el obispo estimaba mejor. La nueva decreta que la conferencia anual sea compuesta de un número igual de ministros y laicos, quienes elegirán su propio presidente y apelarán sus decisiones como estimen conveniente. La Conferencia Anual nombrará un comité de asignaciones de seis ministros y seis laicos, bajo las siguientes directivas constitucionales, en cuanto a sus deberes: Asignar a los predicadores, confirmando en cuanto sea posible todos los arreglos hechos entre predicadores e iglesias locales; con tal que ningún predicador permanezca en la misma parroquia o circuito por más de tres años consecutivos; ni que regrese a la parroquia o circuito sino después de tres años de haber salido de ella... y que ningún predicador sea asignado a una iglesia o circuito contra la voluntad expresa de dicha entidad. El comité recibirá las sugerencias de los predicadores y los laicos, y después de postular las asignaciones y leerlas en una sesión temprana en la conferencia, los predicadores y laicos tendrán el derecho de apelar el informe del comité de asignaciones.

Con la adopción de la nueva Disciplina, el sistema de gobierno fue discutido. "Eduardo Smith... deseaba que el gobierno del nuevo cuerpo eclesiástico fuera lo más fuerte posible, mientras los amigos íntimos de Orange Scott, junto con ese gran hombre, estaban a favor de una forma modificada de gobierno episcopal". Scott había dado mucha consideración a la forma de gobierno y al nombre de la nueva organización. Él deseaba tener superintendentes generales, elegidos por la Conferencia General por períodos de cuatro años, sujetos a reelección, cuyo trabajo sería la coordinación de la obra. Fue partidario al principio de los "derechos del laico" como reconocidos por la constitución. Otros querían más bien un sistema estrictamente congregacional, siendo cada iglesia local autónoma. La forma de gobierno adoptada finalmente se consideraba como republicano en sus principios, y en armonía con el amor americano a la libertad y con las Sagradas Escrituras. El nombre aceptado para la nueva denominación fue "La Asociación Metodista Wesleyana de América". (Desde 1891 hasta 1947 la denominación fue oficialmente llamada "La Asociación (o Iglesia) Metodista Wesleyana de América", y comúnmente se llamaba "La Iglesia Metodista Wesleyana". Durante el cuadrienio de 1943 a 1947, todas las Conferencias Anuales menos una aprobaron presentar una petición a la Conferencia General para cambiar el nombre a La Iglesia Metodista Wesleyana de América. Esto se hizo por el voto de esa Conferencia y los Artículos de Incorporación fueron debidamente enmendados.) Importante como pudo haber sido la política de reforma y del sistema de gobierno, la cuestión de la doctrina bíblica correcta y de la espiritualidad es el problema vital de la religión. Sin vacilación, la Convención de Utica adoptó todo el sistema doctrinal del Metodismo y apartó un día para ayuno y oración, pidiendo la bendición de Dios para la tarea que tenía por delante. Luego se publicó una "Carta Pastoral" en la cual hizo un resumen completo de la obra ya hecha y descrita en la Disciplina y encomendada a la Asociación, encareciendo gran paciencia frente a la oposición anticipada, concluyendo con la siguiente exhortación:

Pero sobre todo, hermanos, os exhortamos a hacer de la santidad vuestra lema. Es la santidad de corazón y vida lo que os armara contra todo ataque, que os dará fuerza moral para oponerse al mal y la corrupción del mundo, contra los cuales hemos levantado un estandarte. Es la santidad lo que asegurará el éxito de nuestra empresa, que nos coronará con una vida útil,

una muerte triunfante, y con la plenitud, poder y gloria de la vida eterna en el mundo de los espíritus redimidos. Concluimos con la oración apostólica: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará" (1 Ts. 5:23-24).

Por la información suministrada por los miembros de la conferencia, y por la correspondencia, consta que había cerca de seis mil personas listas para adherirse a la nueva organización. Los fundadores de la Asociación Metodista Wesleyana comprendían que "la multiplicación de denominaciones religiosas no es deseable en sí"; y ellos no habrían organizado otra si no hubiesen sentido, después de un debido estudio, que fue justificable. Ellos eran hombres de convicciones positivas, y creían que continuar como miembros de una iglesia que aprobaba la esclavitud era hacer violencia a sus conciencias. Eran, además, suficientemente realistas para darse cuenta que la mera separación del grupo no era suficiente para cumplir su objetivo: la abolición de la esclavitud. Luther Lee resumió las razones para la organización de la nueva denominación, así: (1) "Ellos eran metodistas en teología, y tan profundamente convencidos de sus puntos de vista teológicas que sería imposible acomodarse a la teología de las iglesias calvinistas"; (2) "No podrían haberse puesto de acuerdo en asistir todos a la misma iglesia, y así se habrían esparcido, unos en una, otros en otra.... Si los secesionistas no se habían organizado en una denominación, se habrían esparcido, ...y su poder de hacer bien se habría perdido". (3) "En aquel tiempo, no había otra iglesia, libre del gran pecado de la esclavitud, a la cual podían unirse. La Iglesia Metodista Protestante tenía en común con la Iglesia puntos de vista teológicos, pero también
tenía la misma tolerancia a la esclavitud como la Iglesia Metodista Episcopal".11

E. La Administración de la Iglesia

Durante el período de 1843 a 1867 en que la Asociación Metodista Wesleyana siguió como iglesia cuyo énfasis mayor era la reforma socio-política, se celebraron siete Conferencias Generales. Los oficiales no tenían poderes ni responsabilidades después de terminarse la sesión en que servían. La nueva iglesia no se gozó por mucho tiempo del ministerio de su fundador principal, Orange Scott.

El Rvdo. Scott había regresado a Nueva York y por semanas había trabajado hasta la medianoche, tratando los negocios que habían acumulado durante su ausencia, dedicándose además a la elaboración de proyectos para el desarrollo de la Iglesia que amaba más que su propia vida. En una carta a un amigo, escrita el 24 de enero, 1846, Scott relató lo duro que había trabajado, que no estaba bien de salud y que esperaba en dos o tres días regresar a su hogar en Newbury, Vermont. "El caso es, voy a Newbury a mejorarme o morir". Una tuberculosis pulmonar, con sus ataques recurrentes de fiebre y escalofrío fue la enfermedad que destruiría su salud, pero su robusta constitución resistió durante 18 meses después de haber regresado él a su hogar "para mejorarse o morir".

Con su esposa y sus siete hijos, Scott se trasladó de Vermont a Newark, Nueva Jersey, donde compró una pequeña finca, pensando que podría atender su trabajo en la oficina en Nueva York y regresar a casa por las noches. Scott murió el 31 de julio, 1847, con las palabras de despedida: "Sí, todo es paz", como respuesta a una pregunta de su esposa. El día antes de su muerte, él había dicho a su pastor: "Hermano Hoes, me gustaría que usted velara conmigo mañana por la noche; pues, moriré entonces".

Después de unas exequias apropiadas, este consagrado, útil y gran siervo del Señor fue sepultado en Springfield, Massachusetts. ―The National Era‖, periódico de Washington, D.C., dijo en un elogio del Rvdo. Scott: "Dotado de una personalidad dominante, una apariencia alegre, radiante de benevolencia e inteligencia, una voz robusta y bien timbrada, una figura fornida y una constitución fuerte, poseyendo un heroísmo moral, una capacidad para cumplir sus propósitos, y una determinación de espíritu rara vez encontrada, él, bajo un proceso de autocultura junto con la bendición divina, hizo mucho en bien de sus prójimos y para la gloria de Dios".12 Las siete Conferencias Generales celebradas entre 1843 y 1867 hicieron solo unos pocos cambios importantes para la nueva iglesia. En 1844 fue agregada a la Disciplina la declaración que la nueva iglesia no toleraría que sus ministros o miembros se hiciesen miembros de sociedades secretas, comprometiéndose por juramentos. Hubo controversia sobre esta declaración porque no fue sometida a las conferencias anuales para ser ratificada. En 1860,

semejante declaración que nombraba específicamente las sociedades secretas de Masones Libres y Odd Fellowship fue adoptada y debidamente ratificada por las conferencias anuales. También fue adoptado un nuevo Artículo de Religión sobre la santificación, que fue ratificada con modificaciones y publicada en la Disciplina en 1848, siendo así el primer artículo adoptado por cualquier denominación: La santificación es esa renovación, por medio del Espíritu Santo, de nuestra naturaleza caída, que se recibe por la fe en Jesucristo, cuya sangre expiatoria nos limpia de todo pecado; y así, no sólo somos libres de la culpa del pecado, sino también somos lavados de su contaminación, salvados de su poder, y capacitados por medio de la gracia para amar a Dios con todo nuestro corazón y a andar en Sus mandamientos sin culpa.

En el cuadrienio de 1860-1864, se arregló una nueva sección sobre matrimonio y divorcio de tal forma que su aprobación establecería un nuevo requisito para ser miembro de la Iglesia; se ordenó enviarla a las conferencias anuales para su aprobación. (La sección es prácticamente igual a la que aparece en La Disciplina de 1947 con la adición en 1939 de estas palabras a la segunda respuesta del párrafo 423: "Cuando el violador de esta ley es un ministro, él entregará inmediatamente sus credenciales al presidente de la conferencia anual".) En 1860, se adoptó una resolución fuerte en contra del uso del tabaco. El tabaco fue calificado como nocivo y venenoso narcótico, y tanto a los ministros como a los laicos se les solicitó encarecidamente abstenerse de su uso. En 1864, por una resolución presentada por un ministro de la Conferencia de Rochester, se hizo un esfuerzo a fin de que la Conferencia General desaprobara la licencia y ordenación de mujeres como ministros. No fue aprobada la resolución, y la cuestión quedó al juicio de las conferencias anuales. En 1867, la membresía en una conferencia trimestral se definió así: "Habrá una conferencia trimestral en cada parroquia pastoral compuesta de todos los ancianos, licenciados, exhortadores, secretarios, mayordomos, dirigentes, depositarios y superintendentes de escuela dominical, siempre que los superintendentes y depositarios sean miembros de una iglesia de la parroquia". Se exceptuaron las parroquias formadas de una sola iglesia que tenían mensualmente una reunión de iglesia.

En 1867, la Conferencia General expresó el apoyo denominacional al dar el sufragio a los negros recién liberados, también su aprobación robusta del sufragio para las mujeres.

F. Reforma Socio-Política

Es evidente por la agitación antiesclavista que la produjo y por la legislación aprobada por las Conferencias Generales que el énfasis principal de la Asociación Metodista Wesleyana era la reforma social y política. Mientras las iglesias locales y los circuitos procuraban proveer para la adoración, el evangelismo y la educación cristiana, el énfasis era la reforma socio-política. El periódico denominacional y los libros y panfletos que salían de las imprentas wesleyanas eran polémicos en extremo, atacando la esclavitud, las bebidas alcohólicas, las sociedades secretas, el tabaco y toda forma de pecado que tuviera consecuencias sociales. Los primeros wesleyanos no eran extraños a la desobediencia civil. Desde el principio ayudaban a los esclavos a escapar de los estados sureños y huir a donde encontraran libertad en el Canadá. Llegaron a ser los ingenieros y conductores del famoso Ferrocarril Subterráneo que transportaba a miles de esclavos de una estación a otra, frustrando tanto a los dueños de esclavos como a la policía.

[Laura Smith Haviland, una mujer pequeña hizo que los ideales de los metodistas wesleyanos del siglo XIX cobrarán vida, nació de padres cuáqueros en Canadá el 20 de diciembre de 1808. Cuando ella tenía siete años, la familia se mudó a Nueva York. La que educación Laura recibió provenía de su madre y una señora vecina, pero la niña se convirtió en un lector insaciable. Una noche oscura su padre la encontró absorbida en un libro que describía los horrores de la trata de esclavos. El la consoló, diciéndole que había sido proscrita. A principios de los años 1830, ella ayudo a organizar la primera sociedad antiesclavista en Michigan. Luego ella y su esposo Carlos establecieron la primera estación del “Ferrocarril Subterráneo” que ayudando a los esclavos a huir de la esclavitud, hacia la libertad en Canadá] Lee Haines, Historiador de la Iglesia The Wesleyana

También los wesleyanos eran activistas políticos que usaban su voto para elegir oficiales opuestos a la esclavitud y al alcohol, usando el boicoteo para expresar su desaprobación del uso del trabajo de esclavos. Radicales en muchos aspectos, pedían reforma laboral y progreso en extender los derechos civiles a las mujeres. El poder de la página impresa fue reconocido por los abolicionistas hacía mucho, y los primeros wesleyanos lo utilizaban. En 1844 compraron de Orange Scott El Verdadero Wesleyano y lo traspasaron de Boston a Nueva York, donde se publicó de 1843 hasta 1852, cambiando su nombre a El Wesleyano desde 1853 a 1860 y luego intitulándolo El Wesleyano Americano en 1861. Ordenaron la publicación de un periódico juvenil también. Los únicos oficiales elegidos por las Conferencias Generales para servicio permanente eran el editor y el publicador, llamado el agente. Había períodos cuando un solo hombre llenaba

ambos puestos. Era una responsabilidad agobiadora pero la iglesia nueva tenía recursos limitados. Para supervisar las publicaciones, la Conferencia General estableció un Comité de Literatura que eventualmente se volvió en junta de administración aunque no recibió ese nombre hasta después de cien años. Desde el principio, gran número de libros salía de las imprentas wesleyanas. Además de la Disciplina y los himnarios, había muchos libros sobre la esclavitud, varios libros de teología, obras devocionales y religiosas. Para 1856, Luther Lee había terminado su Teología Sistemática que pasó por 12 ediciones y gozó de amplio uso. En 1856, su Manual Wesleyano, la primera historia de la denominación, fue publicado. También en junio, 1863, la denominación adelantó la ola de publicaciones de santidad que siguió con el primer número de una revista de santidad, El Camino de la Santidad. H. Las Misiones Aunque se hablaba mucho en este período (1843 -1867) de las misiones y la responsabilidad de la iglesia a éstas, la actividad misionera fue limitada principalmente a la obra entre los esclavos liberados en el Canadá y en los estados sureños. Esta última tarea era difícil, hasta peligrosa. Una copia de un discurso por el Rvdo. E. Smith, primer presidente de la Conferencia de Allegheny, intitulado "El Amor No Hace Mal al Prójimo", cayó en manos de cierto cuáquero que hizo imprimir 2000 copias, muchas de las cuales se distribuyeron entre los cuáqueros del Carolina del Norte. Un pastor metodista denunció el discurso pero sus feligreses lo leyeron con mucho interés y como resultado, más de 40 de ellos se retiraron de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, y escribieron al editor wesleyano pidiendo una Disciplina, y de la Conferencia de Allegheny, un pastor. Un pastor joven de 23 años, Adam Crooks, les fue enviado, llegando al condado Guilford en Carolina del Norte el 23 de octubre, 1847. Durante ese invierno, fue construida una capilla de troncos de árboles. Al fin del año, Crooks informó de ocho iglesias y 144 miembros. El Rvdo. Jarvis C. Bacon vino a acompañarle en ese año, y en 1849 vino el Rvdo. Jesse McBride. La oposición a los tres se intensificó; todos tres por fin fueron arrestados y encarcelados. En 1851, Crooks, el único todavía en el sur, fue arrastrado de su pulpito por un motín y encarcelado de nuevo. Más tarde él regresó al norte.

En 1857, el Rvdo. Daniel Worth, quien presidió la segunda Conferencia General, gigante de 62 años de edad y unos 185cm. de altura y 125 k. de peso, fue de Indiana a Carolina del Norte de donde era oriundo, para predicar allí el mensaje wesleyano otra vez. Era hombre de gran dignidad, respetado aun por sus enemigos. Worth organizó un circuito que comprendía 5 condados, con 20 puntos de predicación, viajando él 400 km. cada mes. Para la Navidad de 1859, fue encarcelado; sus pies se congelaron por el frío de la cárcel y su salud fue afectada permanentemente. Durante su juicio, el tribunal fue sacudido por un relámpago, causando consternación, pero Worth clamó: "Sigan con el juicio; oirán el estruendo de los cañones antes de ver el término de este asunto". Fue convicto de circular literatura antiesclavista pero apeló la decisión. Mientras esperaba un nuevo juicio, fue de lugar en lugar predicando y levantando fondos para reembolsar sus fiadores. Cuando habló desde el pulpito de Henry Ward Beecher en Nueva York, ese eminente clérigo lo introdujo como "uno, los cordones de cuyos zapatos no soy digno de desatar". Fue liberado por fin de los cargos en su contra, y regresó al norte. Aunque se retiraron los misioneros del sur al norte, algunos de los metodistas wesleyanos sobrevivieron la Guerra Civil y contribuyeron al éxito eventual del wesleyanismo en Carolina del Norte a fines del siglo 19. Una empresa misionera duradera de esta época fue la obra entre los indígenas Onondaga en su reserva en Nueva York, empezada en 1858. Siempre el ministerio de la misión se ha adaptado a ellos, usando su dialecto indígena. En 1862 una sociedad misionera metodista wesleyana fue incorporada bajo las leyes de Nueva York; con tiempo fue la base para la actividad misionera wesleyana nacional y foránea. I. Las Instituciones Educacionales Los fundadores de la Asociación Metodista Wesleyana eran hombres de erudición: algunos por educación académica formal; otros, como Orange Scott, por la autodisciplina. Desde un principio había interés fuerte en el establecimiento de instituciones educacionales. De hecho, la primera Conferencia General pidió el establecimiento de un seminario o escuela secundaria para ambos sexos, en cada distrito, además de una universidad central. Tal vez por esta meta grandiosa, se iniciaron muchas instituciones pequeñas y débiles que no sobrevivieron este primer período de la historia de la iglesia.

Es digno de mencionar una de estas, Wheaton College, conceptuada por el Distrito de Illinois en 1848, que inició servicio en 1852 como institución wesleyana. Presiones financieras obligaron a los wesleyanos a compartir su control con los congregacionalistas, y en 1860, a entregárselo. Todavía existe y sirve Wheaton College, escuela cristiana por excelencia. Otra de mucha promesa, Adrián College, que todavía existe como escuela de los Metodistas Unidos, fue entregada a la Iglesia Metodista Protestante durante el Movimiento Unionista al término de la Guerra Civil.

J. Vida y Obra de Adam Crooks
Al considerar la historia de la Iglesia Metodista Wesleyana en este período, es evidente que Adam Crooks fue el líder sobresaliente en la denominación, y por eso, se da más amplia información sobre su carrera. Adam Crooks nació en 1824, cuarto hijo de trece; su madre era una cristiana muy piadosa; su padre, hombre recto, pero sólo nominalmente religioso. A la temprana edad de catorce años, Adam fue despertado a la gran necesidad de ser salvo, y por eso oraba hasta veinte veces cada día. Cierto día, al romperse el alba, cuando regresaba del campo después de un tiempo de oración secreta, se sentía liberado de sus pecados, y entró en una firme y victoriosa experiencia cristiana. A la edad de dieciséis años, después de haber leído la biografía de William Carvosso, buscaba con "ansiedad incesante" la experiencia de la entera santificación, la cual experimentó, como su conversión, estando a solas con Dios. Adam se hizo miembro de la Iglesia Metodista Protestante de la cual sus padres eran miembros, pero cuando se enteró de que dicha iglesia no se levantara en contra de los males de la esclavitud, ella dejó de ser un dulce hogar para él. Tan pronto como una iglesia Metodista Wesleyana fuese organizada en su aldea, Adam se hizo miembro de ella y fue elegido director de clase. En 1845 Adam se unió con la Conferencia (o sea, Distrito) de Allegheny y aceptó asignación como pastor asistente en el circuito de Erie. Un pastor con quien había trabajado dijo en su memoria: "Moralmente tenía Adam la inocencia de un corderito, y el coraje de un león". En 1847, en una sesión anual de la Conferencia de Allegheny, se leyó una carta solicitando predicador para un grupo de cuarenta personas cristianas que vivían en Carolina del

Norte. Después de un tiempo de oración silenciosa, Adam Crooks se ofreció para la tarea. Dice un historiador: "El hermano Crooks se levantó - sus mejillas tan pálidas como la cera - y dijo; 'Yo iré, sostenido por vuestras oraciones’‖. Cuando Adam Crooks se ofreció voluntariamente para predicar el evangelio de la "regla de oro" en ese lugar donde "la esclavitud regía con vara de hierro y cuchillo de acero", no comprendía, de manera alguna, la amarga persecución que tendría que soportar de parte de los predicadores, políticos y prensa pública de la región. Pero él fue "en el nombre del Señor" y en beneficio de los sufridos esclavos. Él y sus compañeros fueron tan odiados como si se tratara de necios malvados, acechados en el camino como fieras peligrosas. Se fraguaron contra ellos planes inhumanos para atrapar y destruirles, pero el Señor los libró de todas las trampas. Cuando se convencieron que continuar allí predicando el evangelio de libertad para todo hombre tendría como consecuencia derramamiento de sangre y dañaría la causa del Evangelio, se retiraron del campo, pero su interés nunca menguó. Sus labores encendieron una lámpara cuyos rayos todavía alumbran con bendición esa región. Adam trabajó cuatro años completos en ese campo sureño, regresando ocasionalmente al norte en la época de la conferencia anual. El lector entenderá que Carolina y Virginia, donde se abrió un circuito el segundo año, no fueron lugares fáciles donde predicar las doctrinas antiesclavistas. Sin embargo, gran éxito siguió sus labores. Al revisar la obra, cuando volvió de visita después de un lapso de veintidós años, Adam escribió acerca de la oposición que por fin le había sacado: "Por amenazas y ataques y una recompensa ofrecida para nuestro arresto, nos hicieron la guerra desde mayo hasta agosto, cuando con profunda tristeza regresamos a nuestros hogares y amigos, dejando seis centros wesleyanos de predicación y unos quinientos miembros". Hizo mención también de las labores heroicas de tres obreros: "Todos los tres han muerto; muertos sin duda como consecuencia de los trabajos arduos y las penalidades experimentadas en el sur". Al regresar al norte, Crooks se entregó incansablemente a la obra de su conferencia, trabajando con mucho éxito en varias parroquias. En 1853, se casó con Elizabeth Willits, una profesora con quien convivió felizmente hasta su muerte. En la Conferencia General de 1864, Adam fue elegido editor para la Asociación, continuando en este oficio hasta su muerte en 1874. En su primer editorial, él dijo: "El objetivo

primordial del Wesleyano Americano debe ser el éxito de la empresa cristiana -la difusión de la santidad bíblica sobre estas tierras - expresada en piedad y pureza, fe verdadera, experiencia genuina y una práctica correspondiente. 'Santidad a Jehová' debe irradiar de cada edición. Las grandes dificultades que surgían por la propuesta de la unión de la Asociación Metodista Wesleyana con la Iglesia Metodista Protestante, hicieron la responsabilidad de editor de la Asociación una tarea sumamente difícil, pero Adam Crooks la desempeñó muy bien. "Nuestra lema debe ser:", escribió él, "la unión a costo de lo recto, nunca; pero, en pos de lo recto, siempre y por todas partes". En medio de las perplejidades sobre la discutida unión, Crooks pasó una noche entera en el bosque orando. Al entrar el alba, sentía una gran bendición de Dios y la seguridad de que su decisión de conservar la denominación Metodista Wesleyana llevaba la bendición de Dios. "Sigue adelante; no te dejaré ni te abandonaré", fue la palabra de Dios para él. Dice su biógrafo: "...desde aquel tiempo, no importara la oposición, o lo grande de los obstáculos, él sentía calma y la seguridad de que Dios estaba con nosotros".

K. El Movimiento Unionista En la época de 1864-1867 la Iglesia pasó por una experiencia de tan serias consecuencias que debe recibir atención especial. Se refiere a la proposición de lanzar una nueva denominación, uniendo la Asociación Metodista Wesleyana con la Iglesia Metodista Protestante, llamándola simplemente la Iglesia Metodista. Los fundadores de la Asociación Metodista Wesleyana sabían muy bien que en el año 1830 un grupo separado del Metodismo por estar opuesto a los principios de la jerarquía eclesiástica en su gobierno se había organizado bajo el nombre de Iglesia Metodista Protestante. También sabían que dicho grupo fue tan opuesto a los sentimientos de los abolicionistas como la Iglesia Metodista Episcopal, y por eso las primeras proposiciones de unión fallaron en su propósito. El Sr. Jennings dice: "La semejanza de las dos Iglesias en cuanto a unos puntos esenciales en su forma de gobierno les dio suficiente fundamento común para cierta clase de comunión...". Antes de la Guerra Civil, hubo una división de las iglesias del norte y del sur en la Iglesia Metodista Protestante sobre el asunto de la esclavitud. Dos delegados fraternales del ramo

norteño aparecieron en la Conferencia General de la Asociación Metodista Wesleyana en 1864, con una proposición para la unión de las iglesias y el control común de la universidad de Adrián. La Conferencia General respondió que no había autorizado a ninguno a hablar en su nombre sobre tal proposición. Sin embargo, había cierto grupo de unos veinte hombres, autonombrados, que durante tres años urgía que se tomara tal decisión, independiente del deseo expreso de la Conferencia General. En 1865, algunos convocaron una convención de metodistas no episcopales en la cual se adoptó un documento favorable a la unión, y convocaron otra convención para mayo de 1866 para definir la base de unión y cómo llevarla a la realidad. Pero antes de la segunda convención, había mucha oposición de parte de la Asociación Metodista Wesleyana en cuanto a la unión proyectada, como indica el anuncio de otra convención a favor de la unidad denominacional: "Se afirma en la convocación [a una segunda convención] que se contempla la unión entre ciertas organizaciones eclesiásticas de las cuales la Asociación Metodista Wesleyana es una; y parece haber la posibilidad y quizás la probabilidad que tal unión se consumará a costo de algunos de los principios fundamentales de la Asociación". La lista de miembros de la convención unionista se constató de 141 metodistas protestantes, 38 metodistas wesleyanos y 5 delegados independientes, aun cuando la fuerza numérica de la Iglesia Metodista Protestante se estimaba en 35,000 miembros, y la Metodista Wesleyana en 15,000. Se aprecia en seguida que la fuerza de la votación en la convención de mayo, 1866, estaba a favor de la Iglesia Metodista Protestante en proporción de casi cuatro a uno, y la capacitó para fijar un programa de unión que pasaba por alto las sinceras convicciones de los metodistas wesleyanos en tales cuestiones como los males inherentes en las sociedades secretas, el uso y venta de licores, y cualquier otro asunto de moral público en que la Iglesia se sintiera obligada a declarar su posición. Fue evidente a los hombres de visión que la Asociación Metodista Wesleyana no debía formar parte de tal unión, pero había otros quienes estuvieron firmes en su determinación de consumar la unión aun al sacrificio de principios morales. La primera conferencia anual de la Asociación Metodista Wesleyana que se reunió después de este evento fue la Conferencia de Ohio Central. El Sr. Jennings relata: "Un comité de cinco miembros sobre la unión fue nombrado, y podía apreciarse la diversidad de sentimientos en el hecho de que este comité de cinco presentara tres informes. El primero favoreció la

concurrencia de la Conferencia con la obra de la convención en pro de la unión. El segundo favoreció el establecimiento de iglesias congregacionales, y el tercero favorecía la continuación de la Asociación Metodista Wesleyana. El voto sobre la primera proposición fue cinco en pro y quince en contra. Después de más discusión una substitución fue propuesta para la tercera resolución, así: 'Resuelto, Que después de una libre y plena discusión sobre la cuestión de unión con otros cuerpos cristianos, consideremos que es nuestro deber adherirnos fielmente a nuestra organización actual; pero si algunos eventos ocurren en el orden de la divina Providencia para rendir un cambio deseable, recomendamos a nuestros ministros e iglesias considerar el gobierno congregacional para su futura acción'. Esta resolución fue aprobada por un voto de quince en pro y cinco en contra. "La acción de esta conferencia dio aviso de una vez a todas las personas interesadas que los metodistas wesleyanos no irían en un cuerpo a la nueva organización. Una disminución de miembros siguió esta acción, pero las iglesias que se retiraron fueron en su mayoría a otras denominaciones y no a la nueva organización. El fundamento para la acción de esta conferencia era que sus miembros no podían unirse a una organización que sería dominada por la influencia de sociedades secretas y otras fuerzas antireformistas". Puesto que es el privilegio de cualquier persona retirarse de una iglesia y unirse a otra o permanecer desligada de una iglesia, no es nuestro propósito difamar el buen nombre de ninguno por esta razón. Sin embargo, las actividades de estos hermanos tratando de destruir la iglesia que habían ayudado a establecer vino a ser un doloroso asunto para la denominación. Unos enviaron un artículo al editor alabando la Iglesia Metodista Episcopal y reclamando que él lo publicara en El Wesleyano Americano. Con coraje y generosidad Adam Crooks lo publicó y respondió: "No tenemos nada que temer. Si la Asociación Metodista Wesleyana no está edificada en Cristo como su seguro y firme fundamento, y si tal cosa como ésta puede derribarla, que lo haga. Y si algunos que habían pensado seguir a Cristo con nosotros ahora deciden irse, decimos, 'Id en paz/ Pero si... poderes terrenales piensan que pueden destruir el hogar de edificación celestial que ocupamos en el Espíritu, que reconozcan su debilidad al tratar de hacerlo. Nosotros concedemos a todo hombre el derecho de permanecer en el hogar religioso que mejor le sirva". Fue bien conocido que la Iglesia Metodista Episcopal no daba testimonio en contra de las sociedades secretas, ni permitiría que fuese una cuestión moral en esa Iglesia; tampoco era

asunto moral en la propuesta Iglesia Metodista. Adam Crooks terminó su respuesta diciendo: "El orgullo y el prestigio denominacionales poco nos importan. No lo que los hombres quieren y admiran, sino lo que agrada a Dios es la gran cuestión. La Asociación Metodista Wesleyana quedando intacta, ampliando sus fronteras, bendecida con la conversión de miles de personas, organizando nuevas iglesias, construyendo edificios para la adoración y casas pastorales como nunca antes, y en un corto tiempo donando más de $15,000 dólares para una nueva Casa de Publicaciones en esta ciudad — esto indica la manera como los metodistas wesleyanos solucionan sus problemas". Uno de los reveses más dolorosos que la denominación sufrió en conexión con este asunto fue la pérdida de la Universidad de Adrián, la cual fue llevada por la nueva organización. El movimiento unionista con sus pérdidas dejó una marca permanente en la mentalidad de la Iglesia Metodista Wesleyana. Dos efectos son dignos de mencionar:

1. 2.

Desde este tiempo, existía un temor de los intentos de unión. Había una determinación fuerte de relacionar las escuelas tan estrechamente con la

denominación como para evitar pérdidas futuras. L. Las Conferencias Anuales Durante este período (1843-1867), la organización a todo nivel en la iglesia, menos la del circuito y la iglesia local, estaba muy descentralizada. Aunque la conferencia anual (distrito) elegía un presidente y un secretario, como hacía la Conferencia General, estos oficiales no tenían poder interino — sólo servían mientras la conferencia sesionara. Los únicos oficiales permanentes eran el "evangelista del distrito" y el "misionero distrital". Aquél fue elegido para presidir las reuniones trimestrales en los circuitos, predicar y administrar la Santa Cena. Su sostén consistía de ofrendas recibidas en las reuniones trimestrales. El "misionero distrital" tenía la responsabilidad del desarrollo de "misiones" — obras nuevas — a nuevos circuitos, haciendo nuevos contactos y ensanchando las fronteras de la conferencia. Las conferencias anuales, como las Conferencias Generales, se celebraban en alguna iglesia local que las invitara. Eran tiempos de hermandad en una atmósfera de campamento, y el estímulo de contactos sociales no muy comunes, y bien preciados en la situación rural y hasta fronteriza de la nueva iglesia. El hospedaje de los visitantes fue asunto de la comunidad — los

vecinos y amigos cooperaban en ello. En la frontera, las cabañas y casas sencillas eran estrechas, pero no era molesto a los huéspedes dormir en el suelo. Los anfitriones proveían los alimentos y las mesas bien abundantes daban ocasión a ricos y alentadores contactos sociales. La gente no cabía en las pequeñas iglesias, y especialmente los domingos, iba a otras iglesias cuyos pastores tal vez estaban en otro punto del circuito predicando. Los negocios trimestrales se manejaban por comités nombrados para cada aspecto de la obra de la iglesia. Estos traían informes largos en que daban rienda suelta a sus habilidades oratorias y al calor de sus sentimientos acerca de las cuestiones que trataban. M. La Confraternidad a Nivel Local Al nivel local, los metodistas wesleyanos fueron organizados en circuitos. En las ciudades más grandes de los estados del este, unas cuantas congregaciones tenían pastor propio, pero en su mayoría, los pastores fueron asignados a circuitos, o sea a áreas geográficas. Los primeros metodistas wesleyanos no tenían edificios propios para los cultos; se congregaban en hogares, escuelas, iglesias abandonadas o comunales. El pastor era responsable de todos los wesleyanos en su territorio, que podía abarcar un condado entero, o aun varios. Tal vez sus fieles se encontrarían bien regados, con pocos viviendo donde formarían congregaciones. El establecía una serie de "citas" para cubrir el circuito en 2 a 4 semanas, "citando" el tiempo y lugar para la próxima reunión para encontrarse con la gente de nuevo. Estas "citas" podían desarrollarse y llegar a ser una congregación; y si seguía creciendo, una capilla de troncos, o ladrillo podía erigirse, pero muchos circuitos duraban por décadas sin edificio alguno para la iglesia, y otros tenían apenas una o dos iglesias. Cada tres meses, todos los miembros del circuito se reunían para una conferencia trimestral con sus intereses especiales. Otras reuniones consistían mayormente en el canto, no acompañado, lectura bíblica, oración, testimonio y predicación. En el invierno, había reuniones prolongadas, de 8 a 10 días; y en el verano, se celebraba en cada circuito por lo menos un campamento en una arboleda, propiedad de algún miembro. Con el desarrollo de las congregaciones dentro del circuito, cuando ya tenían edificios, un líder de clase, o predicador no asignado, o predicador local, dirigía los cultos en la ausencia del pastor del circuito.

II. PERÍODO DEL AVIVAMIENTO DE SANTIDAD (1867-1899) A. Reforma Socio-Política

Plan general de temas y lecturas

Aunque este segundo período traía un cambio del énfasis de la reforma socio-política, había una continuación de éste. Reconociendo que la abolición de la esclavitud ya era un hecho, los wesleyanos clamaban para la terminación de toda forma de discriminación contra los negros. Se mostraba agudo interés en la reconstrucción del sur después de la Guerra Civil. Con la expansión lenta del wesleyanismo al sur donde la integración racial probó ser prácticamente imposible, los pocos predicadores wesleyanos de color fueron forzados a admitir que ni la autoridad del presidente de la conferencia anual les aseguraba audiencia con una congregación blanca. Con el paso del tiempo menos y menos se decía de reforma socio-política y había un interés creciente en el avivamiento de la santidad que vertía el celo reformista de cuestiones sociales a personales. Un énfasis fortalecido durante el primer periodo que siguió en el segundo era la oposición a todas las sociedades secretas. Desde 1875, la Conferencia General nombró al Rvdo. D. P. Rathbun como conferenciante, y él visitaba las conferencias anuales dictando conferencias que ilustraban a las congregaciones sobre los males de las sociedades secretas, revelando sus secretos más íntimos, aunque sufría ataques violentos por motines. La causa de la temperancia prosperaba en círculos wesleyanos tomando el tono del apoyo político para la prohibición de la manufactura, venta y uso de las bebidas alcohólicas. Una de las razones por el apoyo al movimiento que extendiera el voto a las mujeres era que así habría más votantes en contra del tráfico de licores. En 1887, fueron adoptadas resoluciones apoyando tanto al Partido Prohibicionista como la militante Liga Femenil Cristiana Pro-Temperancia. La siguiente sección sobre el uso del tabaco se adoptó también: "A juicio de la Asociación Metodista Wesleyana, el uso del tabaco es un gran mal y es impropio de un cristiano, y un gasto inútil de los dineros del Señor, y una contaminación del cuerpo, que debe ser templo del Espíritu Santo. Por tanto rogamos a nuestros miembros, por amor a Jesucristo, que sean limpios de su uso en todas sus formas". Luego en 1887, una posición avanzada se tomó en contra del uso del tabaco al aprobar la siguiente restricción: "Nosotros no recibiremos como licenciados, o ministros, ni ordenaremos ni licenciaremos como predicadores, o exhortadores, a personas que usan el tabaco".

Varias reformas menores se renovaron o se agregaron en este período. Los metodistas wesleyanos apoyaron la llamada Enmienda Cristiana a la Constitución Nacional que proponía reconocer que Dios es soberano y que Jesucristo es rey, que daría una orientación cristiana a la nación y establecería el derecho y deber de la enseñanza bíblica en las escuelas públicas. (No fue adoptada por la nación.) La guerra fue denunciada, y una manera de vida sobria y frugal fue recomendada a los wesleyanos. Había oposición wesleyana al divorcio y al aborto. La cuestión respecto a la licenciatura y ordenación de las mujeres fue presentada de nuevo, y se acordó que sería la política de la Asociación concederles licencia de predicador, pero no ordenarlas como ancianas. En 1891, la cuestión sobre la ordenación de mujeres fue presentada y sin mucha discusión la regla que prohibía su ordenación fue anulada pero no fue posible lograr una ley que favorecía tal ordenación Así que el tema se dejó sin legislación, y las conferencias que querían ordenar mujeres lo hicieron, ya que no era prohibido.
B. El Avivamiento de Santidad

Plan general de temas y lecturas

Cuestiones de reforma tal vez no hubiesen podido asegurar la existencia de la Iglesia Metodista Wesleyana, pero la denominación llegó a ser campeona de una causa nueva. El concepto de la santidad cristiana fue respaldado por la nueva denominación, la primera en incorporar un Artículo de Fe Religiosa sobre la santificación del creyente en su constitución, y dicha doctrina fue enfatizada por el fundador Orange Scott y su sucesor, Adam Crooks, pero la doctrina había sido puesta a un lado, tanto por wesleyanos como por otros cuerpos metodistas. Estaban todos demasiado ocupados llevando la guerra contra la esclavitud para enfatizar debidamente la santificación. Un avivamiento en pro de la santidad brotó en América poco después del establecimiento de la Iglesia Metodista Wesleyana. Esta primera etapa del avivamiento impactó particularmente a los wesleyanos en Illinois, Michigan y Nueva York. Durante la Guerra Civil el movimiento declinó, pero en 1867, con fundación de la Asociación Nacional Santidad cogió de nuevo ímpetu. Tan temprano como 1863 los metodistas wesleyanos empezaron a publicar, en adición al órgano oficial, una revista denominacional llamada ―El Camino de la Santidad.” Después de

1867, se notaba una familiaridad con la jerga del movimiento nacional. En las reuniones ministeriales se presentaban conferencias y sermones sobre "El Bautismo del Espíritu Santo" y "La Santificación". Hubo informes de campamentos, convenciones y reuniones especiales wesleyanos a través del país. Muchos evangelistas de santidad viajaban por las conferencias anuales, los circuitos y las iglesias locales predicando el mensaje glorioso. Uno de los más efectivos era la Sra. Mary de Depew, hermana del Rvdo. D. S. Kinney, agente publicador desde 1875 hasta a 1890. La predicación de ella era fue poderosa, convincente y benéfica. Pastores, líderes por años en las conferencias anuales, buscaron la plenitud del Espíritu Santo en poder santificador bajo su ministerio. Su colaboradora, Clara T. Williams, autora del famoso himno "Satisfecho Estoy" (Himnos de Alabanza Evangélica, Casa Bautista, 1978, p7 321), dijo de ella: ―El avivamiento de santidad en la Asociación Metodista Wesleyana ha sido en gran parte directa e indirectamente el resultado de sus labores". Puede ser que la influencia y ministerio de ella se reflejen en la decisión en 1891 de revocar el estatuto de 1879, que prohibía la ordenación de las mujeres. El Camino de la Santidad dejó de publicarse después de unos años, pero otra revista, El Estandarte Bíblico, fue encomendada a la denominación y publicada hasta 1879 cuando fue incluida en El Metodista Wesleyano. La Conferencia General de 1879 adoptó una resolución especial sobre el tema de la santidad cristiana:

Por cuanto: Nosotros como Metodistas Wesleyanos somos histórica y tradicionalmente, y por precepto devocional, encomendados a la obra y experiencia de la santidad, que abarca la justificación y regeneración, y subsecuente a éstas, la santificación; y

Por cuanto: Ha habido por unos años entre nuestra comunidad de creyentes un creciente deseo de buscar y obtener la entera santificación, y muchos la han recibido como una experiencia, por tanto;

Resuelta: Que nuestra posición original es una fuente de alegría, y nos regocijamos que la obra de la entera santificación ha recibido nuevo ímpetu en el este y el oeste dentro de la Asociación Metodista Wesleyana de América;

Resuelta: Que nosotros como Conferencia General encarguemos sobre nuestros ministros el deber de presentar fielmente la gran doctrina de la entera santificación, y fervientemente deseemos que todos nuestros fieles reciban esta bendición, y así estén más plenamente preparados para el crecimiento, la madurez, y el cielo.

En 1887 la Conferencia General adoptó nuevos Artículos de Religión sobre la Regeneración y la Entera Santificación que colocaron la denominación en el centro del movimiento de santidad. Éstos fueron modificados en 1891 y ratificados por las conferencias anuales y las iglesia locales para 1893, el quincuagésimo aniversario de la denominación. El énfasis sobre la reforma socio-política había sido convertido o espiritualizado. La Asociación Metodista Wesleyana ahora fue tan entusiasta en la promoción de la santidad como antes había sido en la abolición de la esclavitud. Una nueva causa había sido esposada y el futuro de la nueva denominación en pro de la santidad fue asegurado.

C. Las Publicaciones

Para los primeros siete años de este período Adam Crooks ocupaba los puestos de editor y publicador denominacional. Esta carga agobiadora le llevó a una muerte prematura en 1874 De allí en adelante la Iglesia prudentemente dejó de pretender que un líder llevara esa responsabilidad doble.

El periódico denominacional se llamaba El Wesleyano Americano hasta 1884 cuando recibió el nombre El Metodista Wesleyano. La revista juvenil El Instructor Wesleyano tenía que suspenderse en 1865 por el alto costo de materiales por la inflación ocasionada por la Guerra Civil. Sustituyeron otro, El Manantial, publicado en Boston, pero en 1868 lanzaron un nuevo periódico, La Bandera de los Niños. En 1881 añadieron otra revista mensual, Palabras Buenas, y en 1890, dos más. En 1891, una serie de manuales para las escuelas dominicales, El Iconoclasta, salió de las imprentas wesleyanas bajo la supervisión de Editor General quien servía a la vez como Editor para la Escuela Dominical. El nombre de la revista fue sugerido por Jeremías 23:29: "No es mi palabra ...como martillo...?"

Hogar permanente fue provisto para las imprentas denominacionales durante este período. Antes de su muerte, Adam Crooks había empezado a levantar fondos para una casa publicadora, y en 1874 compró lotes en Syracuse, Nueva York. Para 1883, cuando fue celebrada una Conferencia General en Syracuse, un edificio de piedra de cuatro pisos y sótano fue casi terminado. Éste sirvió como casa publicadora y también como sede denominacional hasta 1957, cuando fue destruido por un incendio.

Construido en Syracuse en 1882, este edificio sirvió a la denominación hasta que fue destruida por un fuego en 1957.

Además de la literatura periódica publicada por la Asociación Metodista Wesleyana de Publicaciones, libros fueron publicados de tiempo en tiempo. Entre éstos había una segunda historia denominacional, El Manual Wesleyano, por Joel Martín, y un nuevo himnario con notas en 1896.

D. Misiones

La obra misionera wesleyana se intensificó considerablemente en este segundo período, tanto obra nacional como foránea, debido sin duda a la transición denominacional de cuerpo reformador a cuerpo evangelístico bajo el impacto del avivamiento de santidad. En los EE. UU., se experimentó considerable extensión geográfica aunque la membresía fue afectada por el éxodo de unos reformadores, de unos inconformes con la línea dura en contra de las sociedades secretas, y los que se oponían al énfasis en pro de la santidad. La expansión geográfica resultó de (1) una penetración en los estados sureños por obreros wesleyanos inmediatamente después de la Guerra Civil para organizar iglesias entre los esclavos liberados y las personas que tuviesen suficiente valor para reunirse con los odiados wesleyanos, (2) Inmigración hacia el oeste, (3) los principios de obra de extensión más organizada bajo la inspiración del Espíritu Santo.

La Conferencia de Indiana jugó un papel importante en el esfuerzo en el sur después de la guerra. Muchos de sus ministros y miembros procedían de Carolina del Norte; tenían familiares allí y deseos de extender la iglesia hacia ellos. En 1866, la conferencia nombró como misionero a Carolina del Norte al Rvdo. Elmsley Brookshire. nativo de allí. De camino a su asignación, él se detuvo en Tennessee donde trabajaba el Sr. R. M. Thompson entre los esclavos liberados y los blancos. Para 1867 la Misión Tennessee Occidental informó de 425 miembros que podían incluirse en la estadística de la Conferencia de Indiana. La misión fue luego ampliada y provisión hecha para la ordenación de ministros allí. Una escuela de guerra abandonada fue comprada y abierta como lugar de educación de esclavos liberados. Bajo la supervisión de la Conferencia de Indiana la obra creció hasta tener 18 puntos de predicación y 654 miembros. Se practicaba la integración de razas ----- cosa no muy aceptable a mucha de la gente allí, y aunque fue organizada en 1871 como la Conferencia de Tennessee, nunca fue funcional y por fin lo que permanecía se formó en una conferencia de gente de color, la Conferencia de Tennessee Occidental.

Por fin, en noviembre de 1870, Brookshire llegó a Carolina del Norte y el año entrante pidió ayuda en reabrir la obra allí. A pesar de la severa persecución y aun el martirio de unos durante la Guerra Civil, algunos de los convertidos bajo Crooks y Worth estaban allí todavía. La Conferencia de Indiana ahora envió otros obreros a Carolina de Norte, entre ellos David C. Linville. Bajo su liderazgo, la obra creció hasta tener, para 1879, 25 puntos de predicación, 20 iglesias organizadas y 700 miembros. El 4 de julio, 1879, la Conferencia de Carolina del Norte fue organizada con Linville como presidente. Esta conferencia también procuró seguir como iglesia integrada pero más tarde abandonó el esfuerzo y creció hasta hacerse rival de la Conferencia de Indiana en número y fuerza. Como resultado del avivamiento de santidad y del interés creciente en la evangelización del mundo, la denominación agregó un tercer líder general durante este período: un Superintendente General (más tarde, Secretario) de Misiones quien supervisaría la obra nacional y extranjera. El primero que fue elegido a este puesto murió antes de asumir las responsabilidades y en su lugar fue nombrado el Rvdo. W. H. Kennedy. Al final de este período la distribución geográfica de la iglesia había cambiado significativamente. En 1867, [libro da la fecha como 1967, pág. 101] los wesleyanos se encontraban

al este del río Misisipí (que corre por el centro del país). Para 1899 se extendía de costa a costa y del Canadá al Golfo de México, aunque había poca obra en los sectores occidentales y sureños. El crecimiento de la obra misionera en el extranjero fue de muchas maneras más dramático que la expansión nacional. En 1883, la Conferencia General autorizó la recolección de fondos misioneros que serían guardados hasta emprender obra. En 1885, el Rvdo. A. W. Hall fue nombrado Agente Misionero y autorizado a abrir obra en África. En la Conferencia General en l887 el Rvdo. J. Agustus Colé, cristiano nacional de Sierra Leona, de la iglesia de San Juan en Freetown, quien quería afiliarse con los wesleyanos, hizo una fuerte suplica por misioneros para su país. La Conferencia General ordenó a Colé como anciano wesleyano, le empleó para visitar las iglesias y levantar fondos, y comisionó al Agente Hall a acompañar al primer grupo misionero a África y abrir un centro allí. Temprano en el año 1889, el Rvdo. Hall fue a África, y en diciembre el primer grupo de misioneros embarcaron para ese país. En el grupo iban los esposos Johnson y su hijo infantil, y la Srta. Alice Harris, doctora de medicina. La obra en la ciudad capital, Freetown, no resultó satisfactoria y los misioneros fueron al interior, estableciendo el primer centro misionero en Kunso a finales de 1891. En los años siguientes, muchos misioneros fueron enviados a Sierra Leona, a un alto costo en vidas humanas. En la Conferencia General en 1895, el Rvdo. Johnston estuvo presente, habiendo regresado de África, habiendo dejado a su hijo, Irwin, un bebé, en el cementerio en Kunso, Sierra Leona, el primero de nueve del grupo misionero que morirían en ese campo. El cuarto día de la conferencia el misionero sufrió una recurrencia de una fiebre africana y murió. Su cuerpo fue llevado en procesión solemne a la estación del ferrocarril, de donde fue llevado a Misuri, acompañado por el delegado de Iowa, a su contristada señora, a quien había traído de África quebrantada de salud. Después de su muerte se encontró entre sus papeles lo siguiente: "Siendo el Señor mi ayudador, en este día yo consagro al Señor y pongo sobre su altar, para que nunca más sean míos, sino como el Señor lo disponga, a mi esposa, mi hogar, mi hijo, mi posición, mis escritos, mi iglesia, mis amigos, mi reputación, mis parientes, mis proyectos, mi vida, mis convicciones, mis opiniones políticas, mis ideas de reforma, mi salud, mi mente, mi cuerpo, mi orgullo, mis ambiciones, mi todo. Señor, tómame, y límpiame y hazme totalmente tuyo por medio de la sangre de Jesucristo". Eventualmente nueve misioneros y niños fueron enterrados en Kunso, y otros, como Johnston, regresaron a los EE. UU. y murieron poco después.

E. Las Instituciones Educacionales

Aunque los metodistas wesleyanos procedían con más cautela a establecer instituciones educacionales después de haber perdido, Adrián College, siempre había algo de "tantear y errar" hasta establecer la primera institución permanente. Wasiojo Institute en Minnesota y un seminario teológico en asociación con Wheaton College en Illinois eran intentos que funcionaron unos años y luego fueron abandonados. Dos escuelas para los esclavos liberados funcionaron por un tiempo en el sur. La primera institución que ha funcionado con permanencia fue el Seminario de Houghton, Nueva York, establecido en 1883, que abrió sus puertas para clases en 1884. Al principio las clases eran a nivel de escuela secundaria pero en pocos años agregaron una facultad de teología para la preparación de obreros cristianos. En 1899, los depositarios aprobaron agregar un departamento a nivel universitario pero la autorización del estado de Nueva York para otorgar grados académicos no se consiguió hasta 1923. En 1881, fue incorporado en el estado de Nueva York la Sociedad Wesleyana Educacional con el propósito de controlar las propiedades y gobernar toda institución educacional wesleyana. En 1899, la Conferencia General aprobó elevar el requisito para el curso de estudio ministerial a ocho años de escuela primaria.
F. Principios de la Reestructuración

Como resultado del avivamiento de santidad, la Asociación Metodista Wesleyana pasó por una metamorfosis estructural. Su organización floja no servía para dirigir a sus ministros y miembros en su empeño de difundir por todas partes el mensaje de la santidad escritural. Una organización más compacta y efectiva tenía que desarrollarse. En 1875, el presidente y el secretario de la Conferencia General fueron autorizados a continuar en sus puestos después de ser levantada la sesión de la Conferencia General, hasta que sus sucesores fuesen asignados, no para trabajar a tiempo completo, sino para atender cualquier asunto que necesitan atención oficial. Los grandes cambios fueron iniciados en 1891. Con la adición de un Secretario General de Misiones, ya descrita, había tres oficiales generales que fueron incluidos como miembros ex-

oficio del Comité de Literatura integrado por el Editor y el Publicador. Se hizo también el esfuerzo de elegir seis otros ministros ordenados y seis laicos para asegurar representación regional de la iglesia entera. El Comité de Literatura fue constituido Junta de Fideicomisarios de todas las sociedades y corporaciones legales de la Asociación, y para todo propósito práctico, éste llegó a ser la Junta de Administración de la iglesia. Estos pasos indicaron un reconocimiento del carácter denominacional de la iglesia. No sólo la iglesia general sino también las conferencias anuales (o distritos) empezaron una reestructuración, siendo la Conferencia de Indiana el líder en estos cambios. Ésta se incorporó legalmente con una junta de depositarios que administraría todas las propiedades; se hizo provisión para un superintendente a tiempo completo viajara predicando e ilustrando todas las iglesias locales, con pleno poder entre las sesiones anuales de remover o asignar pastores, disciplinar iglesias y/o suspender su derecho de voz en los negocios de los circuitos. Su salario fue distribuido entre los circuitos con el requerimiento que se pagara trimestralmente. El Rvdo. Eber Teter fue el primer ocupante del nuevo oficio; él probó ser hombre que estamparía sus ideas y métodos en toda la denominación. La Conferencia de Indiana siguió marcando el paso para las demás, estableciendo su propio centro de campamentos y conferencias en Fairmount, el primero establecido en la denominación. Otras conferencias pronto siguieron su ejemplo. Aun hubo cambios en las iglesias locales. Ya los circuitos tenían congregaciones bien definidas y la iglesia se extendía a los centros de población en los pueblos y las ciudades, donde desarrollaron parroquias en vez de circuitos, tendiendo hacia un ministerio urbano y no casi del todo rural, como antes.

G. PERSONALIDADES 1. D. S. Kinney

Tal vez valga el espacio para incluir algo sobre el finado Rvdo. D. S. Kinney, muerto a la edad de 58 años en enero 1890 quien entró al ministerio a una temprana edad y sirvió como pastor de varias iglesias y luego fue llamado a suceder a Adam Crooks como Agente Publicador de la Iglesia. Fue ardiente y sincero proponente de la doctrina de la entera santificación. Un periódico

cuenta de él: "...siendo todavía menor de veinte años, tomó parte activa en ayudar a los esclavos fugitivos a llegar a los ferrocarriles subterráneos... a través de muchas aventuras osadas". Bajo su supervisión y debido en gran parte a sus esfuerzos la casa publicadora en Syracuse se edificó... y cuando fue terminado, quedó libre de deudas e hipoteca. Su administración fue marcada por completa honradez. Él Rvdo. W. J. Houghton escribió de él: "Sólo tenemos que abrir los ojos para ver los monumentos erigidos principalmente por sus manos: la casa publicadora y el Seminario de Houghton (hoy la Universidad de Houghton) Aunque nunca dio un dólar de los fondos que manejaba para plantar el seminario, indirectamente había solicitado y entregado miles de dólares al seminario, y realmente, bajo Dios fue él quien levantó ese faro que es el seminario".

De sus viajes juntos, visitando 17 conferencias anuales, Kinney, como agente denominacional, y Houghton, a favor del seminario, Houghton escribió: "Después de pasar el día entero en los negocios de la conferencia, Kinney pasaba la noche atendiendo a la correspondencia. Le decía que debía descansar o moriría, y él contestaba: 'Hermano Houghton, ¿qué haré? Este trabajo me corresponde; ningún otro lo puede hacer'. Luego de trabajar así día y noche en una conferencia, cogía el tren para ir a otra. En vez de usar el coche dormitorio, como los aristócratas, Kinney usaba como almohada el hierro del brazo de la banca, o el apoyo de la ventana, para ahorrar los fondos denominacionales. A menudo mencionaba las luchas de los pioneros en las fronteras, y los pobres hermanos en las iglesias, para quienes estaba dispuesto a negarse a sí mismo". Kinney murió como había vivido — con confianza en Dios y con gozo. Momentos antes de su deceso, se le iluminó la cara la expresión de reconocimiento momentáneo e inteligente de visiones no percibidas por sus acompañantes, y él gritó: " ¡Arriba! ¡Arriba! ¡Ven, mi Dios ven!"

2. Nathan Wardner Nathan Wardner nació en 1833, uno de doce hijos. En ilustración de la generosidad de sus padres, el biógrafo dice que ellos cuidaron de doce huérfanos, además de sus propios hijos.

Nathan se convirtió en su juventud y a la edad de dieciocho años fue licenciado para predicar en la Iglesia Metodista Wesleyana. Sirvió como capellán durante la Guerra Civil y fue renombrado por su coraje. Tal coraje sostuvo su alma en el servicio mayor de Dios. En su liderazgo contra los males del tráfico de licores y las, sociedades secretas organizadas, enfrentó motines y oposición amarga con denodado espíritu. En una sesión de la conferencia anual en 1869, él busco y recibió por la fe", la experiencia de la entera santificación, experiencia que mantuvo como pastor, evangelista y editor de la denominación. En 1875 fue elegido presidente de la Conferencia General y siguió en ese oficio hasta su muerte, período que comprendía seis conferencias generales. Fue editor de la Asociación por diez años. Se dijo de él: "Fue teólogo capaz, correcto en la exégesis, ortodoxo en doctrina, y hábil en el debate. Podía leer en seis idiomas, discutir con propiedad cualquier tema en cualquier momento, y fue considerado maestro de la situación desde el punto de vista literario bajo cualquier circunstancia".

Plan general de temas y lecturas:
III. PERÍODO DE DESARROLLO INSTITUCIONAL (1899-1935) A. Eber Teter

La Conferencia General de 1899 fue significativa en que marcó el cumplimiento de varios pasos en la reestructuración de la iglesia general para proveer una organización verdaderamente denominacional. Pero era tal vez aun más significativa por la elección de Eber Teter como presidente de la Conferencia General, elevando así a un puesto de mucha importancia a éste quien influiría grandemente a la iglesia en todo el tercer período de su existencia. Eber Teter, hijo, nació cerca de Boxley, Indiana en 1846, hijo de un metodista devoto quien fue instrumental en la organización de una iglesia metodista wesleyana en Boxley en 1844. Su hogar sirvió como una estación del ferrocarril subterráneo. Eber hijo se convirtió a Cristo a los diez años de edad Aunque todavía no había cumplido los veinte al final de la Guerra Civil, había luchado en esa guerra como soldado en el ejército de la Unión. Después de la Guerra Civil, él respondió al llamado a predicar y estudió en las universidades de Wheaton y Adrián. En 1870, llegó a ser pastor ayudante del circuito en Westfield, Indiana, y fue ordenado a fines de ese año. Fue elegido a servir en varios comités de

su conferencia anual y sirvió como delegado distrital a la Conferencia General a los 25 años de edad. Por seis años Eber sirvió como pastor en la nueva conferencia en Tennessee. Vaciló entre el llamado al ministerio y una carrera de negociante desde 1876 a 1887, dedicando sólo año y medio de ese período al ministerio de pastor. Más luego, reconoció su fracaso y lo confesó, buscando perdón de Dios y dedicándose de nuevo a Su obra. En 1887 Eber Teter sirvió como presidente de un comité nombrado por la Conferencia de Indiana para planear el trabajo del superintendente distrital de la manera más eficiente posible. No sólo fue adoptado el plan que propuso, sino que él mismo fue elegido a servir como presidente superintendente a tiempo completo, puesto que ocuparía hasta 1901, guiando a su conferencia al primer puesto en la denominación. El crecimiento fue nada menos que espectacular, con la organización de 69 iglesias, un promedio de 5 cada año. En los catorce años de su presidencia, las iglesias incrementaron de 17 a 36, las congregaciones de 67 a 95, la_ membresía aumentó en 33%, la asistencia en las escuelas dominicales, 66%, y el total contribuido casi se triplicó. En 1899, Teter fue elegido como Presidente de la Conferencia General — y ocupó ese oficio hasta 1927 — más tiempo que cualquier otro. No era un puesto de tiempo completo pero en 1901 el Comité de Literatura (Junta de Administración) lo eligió como Secretario General de Misiones para suceder a Kennedy. Así Teter aplicó sus talentos administrativos y evangelísticos en un área ampliada, dirigiendo las empresas misioneras nacionales y extranjeras de 1901 hasta 1919. El número de iglesias se multiplicó durante esos años, nuevas conferencia anuales fueron organizadas, nuevos campos misioneros añadidos y la Universidad Wesleyana Central en Carolina del Sur fue establecida, en gran parte debido al interés y apoyo de Teter. Cuando en 1919 se vio forzado, por razones de salud, a renunciar como Secretario de Misiones, fue saludado por la Conferencia General como "El Gran Anciano de la Iglesia". Y en 1927, cuando por fin no podía presidir la Conferencia General, fue elegido, por voto unánime, Presidente Emérito de la Conferencia General. Volvió a su hogar en Indiana donde murió en 1928.

B. Las Conferencias Generales
En adición a la Conferencia General de 1899, que marcó el principio de este tercer período, otras nueve Conferencias Generales fueron celebradas hasta 1935.

Quedó mucho por hacer en la reestructuración de la iglesia. En 1903, se pidió al Presidente que viajara y supervisara la obra a través de la denominación — cambio drástico y benéfico, pero ya que era, al mismo tiempo, Secretario de Misiones, estos nuevos deberes se perdieron entre los otros trabajos y al oficio de Presidente no podía dedicarse por tiempo completo. En 1907, una junta judicial fue establecida con provisión para una junta general revisora. En 1903, los deberes del Comité de Literatura fueron ampliados a incluir servicio a la Conferencia General como comité de revisión de la Disciplina, y en 1919, como comité de nominaciones de los oficiales denominacionales de tiempo completo, con elección por la Conferencia General. En 1919, fue acordado que las decisiones tomadas por el Presidente de la Conferencia General sobre la interpretación de la Disciplina permanecieran como ley a menos que fuesen abrogadas por la Junta de Revisión y la Conferencia General. El número de oficiales de tiempo completo fue aumentado a cinco con la adición del Secretario General y Editor de Escuela Dominical, y la división en 1923 de los deberes del Secretario de Misiones en nacionales y foráneas. En 1931, los oficiales generales llegaron a ser miembros ex-oficio de la Conferencia General con cinco delegados laicos elegidos para mantener la paridad. Instituyeron cambios en el área de las finanzas y la mayordomía: del Plan del Dólar a Fondos Generales en 1907, con fondos apartes para misiones y educación y las conferencias anuales. Para 1911, un sistema de cuotas por miembro fue aprobado oficialmente. En 1919 se celebró la Campaña Nacional de Avance con la meta de levantar un millón de dólares, que por la recesión económica no fue realizada. En 1915, la Conferencia General había declarado: "Es el juicio de la Asociación Metodista Wesleyana que la ley del diezmo es escritural y que Dios requiere que todo Su pueblo Le pague la décima parte de sus entradas‖. Conferencia General aprobó el "Plan del Alfolí". En 1935, el Plan del Alfolí fue adoptado por la denominación con estructura adecuada para su plena aplicación, que resultó en un inmediato aumento financiero.

C. Reformas Sociales y Morales
Muchos de los énfasis fueron continuados y aun intensificados en este tercer período. En la Conferencia General de 1903, se hizo provisión para iglesias segregadas para grupos raciales minoritarios, haciendo así legal lo que venía haciendo, acomodándose a lo práctico.

D. Las Publicaciones En los primeros años de este período la Asociación Wesleyana de Publicaciones enfrentó tiempos difíciles. El agente o publicador servía a la vez como tesorero general de la Iglesia y como agente para otras corporaciones denominacionales, además de soportar las presiones generadas por dificultades financieras que resultaron en una hipoteca de de $10,000. Para 1915 ésta se había pagado; fue "quemada" en la Conferencia General ese año. El número de periódicos publicados aumentó. Entre los nuevos libros publicados figuraban varias historias de la denominación y un nuevo himnario publicado en conjunto con la Iglesia Metodista Libre.

E. Misiones Nacionales Hubo expansión dramática de la obra nacional en este período. Ésta fue la causa y a la vez el resultado de la división del anterior oficio de Misiones Generales en Misiones Nacionales y Misiones Extranjeros. La obra relacionada con grupos con necesidades especiales fue la que experimentaba el mayor desarrollo. Típico del movimiento de avivamiento, había envolvimiento considerable en el mantenimiento de las misiones urbanas y de rescate en los primeros años del período. Muchas de éstas fueron administradas por las conferencias anuales o por iglesias locales, aunque unas recibieron ayuda del Departamento de Misiones Nacionales. Bethshan Home, hospital de maternidad y hogar para madres no casadas, mantenida por la Conferencia de Allegheny, fue tal vez la obra sobresaliente de éstas. La última en cerrarse fue una misión metropolitana en Kansas City, Misuri, operada por la Conferencia de Kansas. Desde el principio de la denominación, varios proyectos en bien de los negros americanos fueron sostenidos. La escuela más permanente para ellos fue la de Brent, Alabama. Con el mejoramiento de las escuelas estatales para gente de color, la propiedad fue vendida a los oficiales públicos para la expansión del sistema escolar de la cuidad. Otras formas de trabajo continuaron hasta 1935, con sostenimiento económico para obreros de color, pero principalmente por falta de tales obreros, cesaron. Los metodistas wesleyanos lanzaron varios proyectos misioneros entre los montañeses, siendo el primero la obra en las montañas Blue Ridge en Carolina del Norte, seguido por otros en Kentucky y en las Montañas Ozark en Tennessee. Estas áreas comprendían poblaciones económicamente limitadas, incapaces de sostener el programa normal de una iglesia local, y los ministerios convencionales de adoración, evangelismo y educación cristiana provistos por la Misión fueron ampliados muchas veces con esfuerzos para proveer educación secular y programas para mejorar la vida en general. En 1924 se inició obra entre los hispanoamericanos del sur de California con sede en Carlsbad, obra que ha seguido en otros períodos. Temprano en el siglo 20, cierta señorita fundó en Macon, Georgia, un hogar para niños desamparados, conocido como el Orfanato Hefsi-bá, operándolo por la fe casi 25 años. Sabiendo que su liderazgo terminaría, lo ofreció a su denominación pero la oferta fue rechazada. Luego lo ofreció a las 5 conferencias anuales (distritos) sureñas de la Iglesia Metodista Wesleyana y lo

aceptaron. Fue operado por ellos como proyecto especial desde 1922 hasta 1930 cuando buscaron la ayuda del Departamento General de Misiones Nacionales. En 1930 el título pasó a la denominación y de allí en adelante fue una institución denominacional. En este período, se registró el mayor crecimiento nacional hasta entonces en la historia de la denominación. Durante el período de 1899 a 1935, la membresía total de la iglesia, incluyendo los miembros en el extranjero, creció un 60% a 27,811, y el número de los matriculados en la escuela dominical se multiplicó 3.5 veces, hasta 61,348. F. Misiones en el Extranjero La obra en Sierra Leona, África, continuó en desarrollo en este período. Desde el principio los misioneros wesleyanos, en adición al ministerio básico de evangelismo y cultura espiritual, han operado escuelas y ministrado a las necesidades físicas de los nacionales. Un complejo de capilla, escuela y residencia misionera fue construido de bloque de cemento en Kunso en 1901, pero tuvo que abandonarse en los intereses de la salud física de los misioneros. En 1920 en Kamabai construyeron un hospital. Para 1935 había 385 miembros, 415 miembros preparatorios, y 2,255 miembros de escuela dominical en Sierra Leona. Un segundo campo fue abierto en la India; un fondo para este propósito fue empezado por la sociedad misionera femenil de la Conferencia de Allegheny en 1908. En 1910, una propiedad a unas cien millas al norte de Bombay fue ofrecida a los metodistas wesleyanos por unos misioneros independientes. Arreglos satisfactorios fueron hechos y en diciembre, 1910, la familia Ashton y la Srta. Stella Wood embarcaron para la India.' La obra misionera en la India siempre ha sido difícil, y los nuevos misioneros lo encontraron así. Hubo progreso en este tiempo y
en unos años, Grace Wood, la hermana de Stella, y la familia Banker también fueron a la India a trabajar con la misión.

G. Las Damas y las Misiones El siglo 19 fue un tiempo de desarrollo rápido en la obra organizada de las damas en la Iglesia Metodista Wesleyana en los listados Unidos. Varias denominaciones formaron sociedades femeniles de socorro, de misiones o auxiliares, y la Iglesia Metodista Wesleyana no

ignoró esta tendencia. La Sociedad Femenil Misionera Wesleyana tuvo su principio entre las mismas damas. Durante la década de los 1880, las primeras sociedades locales se organizaron. Para 1890, ya existían sociedades a nivel distrital en siete conferencias anuales y hubo interés en una organización a nivel denominacional. Una constitución con estatutos fue formulada y en la Conferencia General de 1903, Eber Teter presidió la reunión organizadora a nivel general de la Sociedad Misionera Wesleyana Femenil Nacional y Foránea. En esa fecha había unas 71 sociedades locales con l,232 miembros. La SMWFNF registró crecimiento notable en los años siguientes no tan sólo en sociedades, miembros y contribuciones, sino en ciertos aspectos de la vida de la iglesia local. En 1907 le fue encomendada la responsabilidad de otro auxiliar de la iglesia — los Obreritos Misioneros, que alistaba a los niños a estudiar y apoyarlas misiones con cuotas semanales de un centavo/miembro. La idea para tal organización fue sugerida al misionero George Clarke mientras viajaba por tren en visitación a las iglesias al ver a un muchacho inquieto comprando dulces con los centavitos que los pasajeros le regalaban. Al fin de su primer año, los Obreritos Misioneros tenían 1,000 miembros y habían recogido $600 dólares para misiones. Para 1917 se había organizado otra rama para los jóvenes que promocionaba convenciones juveniles misioneras para inspirarles a envolverse en la obra misionera. En 1919, las damas lanzaron la primera revista misionera para la Iglesia Metodista Wesleyana, La Misionera Wesleyana. También en ese año, las sociedades femeniles se agruparon en áreas regionales para una más eficiente organización y promoción, con convenciones misioneras a muchos niveles. Más y más llegó a ser el medio más eficaz para inspirar la iglesia local en lo que concernía a las misiones, y el canal por el cual más ofrendas misioneras fueron dadas.

H. La Educación Cristiana

Por mucho tiempo, la importancia de la escuela dominical había sido reconocida por la Iglesia Metodista Wesleyana. Aun en los días pioneros, los varios comités distritales hablaban de la escuela dominical como "el semillero de la iglesia", pero su organización y administración fue

dejada a las iglesias locales; la denominación sí producía las hojitas y eventualmente los cuadernos trimestrales de lecciones. Una política para tratar los problemas de educación se fue formando lentamente por la Iglesia, y se votó que: "La Junta de Administración de la Sociedad de Educación se hará cargo de todas las escuelas bajo el control de la Asociación, y no será legal que ninguno organice o establezca una escuela en cualquier lugar para ser financiado por la Iglesia Metodista Wesleyana si primero no tiene la autorización de dicha Sociedad". La Universidad de Miltonvale, en Miltonvale, Kansas, fue establecida durante el cuadrienio. La escuela se abrió con una matrícula de 60 estudiantes de ocho estados, y antes de terminar el año lectivo, tenía 144 alumnos. Había un sentimiento creciente en la Asociación que la obra del Departamento General de Escuela Dominical no podía ser atendida eficientemente por el mismo oficial que tenía que ocupar el puesto de Editor de la Asociación, y se eligió en esta conferencia un secretario de tiempo completo para la Escuela Dominical en la persona del Rvdo. I. M. McLeister. Durante los 8 años que llenó este puesto el Rvdo. McLeister, se registró progreso significativo en todas las dependencias de la Escuela Dominical. El cambio a tiempo completo probó ser provechoso para el programa de extensión y evangelismo entre los niños y los jóvenes. La futura organización de la Sociedad Juvenil Wesleyana se debe en gran parte al saber y celo del Rvdo. McLeister. Desde 1919 hasta 1943, McLeister sirvió la Iglesia General en puestos oficiales, preparando, a la vez, la historia más completa [―comprensiva”, según el libro del inglés ―comprehensive‖] de la iglesia Metodista Wesleyana jamás escrita. A su retiro del trabajo denominacional él y su señora, también ordenada al sagrado ministerio, fueron los pioneros en establecer y pastorear la Iglesia Lyncourt en Syracuse, NY. I. Las Instituciones Educacionales La Universidad Wesleyana de Houghton, la primera de las instituciones educacionales perdurables, alcanzó la autorización estatal para otorgar grados académicos en 1923 cuando por fin tenía recursos equivalentes a una dote de $500,000 dólares. El plantel original con un edificio sustancial de ladrillos para el seminario y una residencia para el presidente fue situado precariamente en una colina de barro y arena movediza. Se consiguió un nuevo y hermoso local de 12 hectáreas cerca del pueblo de Houghton en un altiplano que miraba hacia el río Genesee, y allí los edificios permanentes fueron construidos. El edificio del seminario original fue tumbado y

los ladrillos fueron usados para construir un gimnasio. Desde 1908 a 1937, con el Dr. J. S. Luckey como presidente, la institución creció de 202 estudiantes con 12 a nivel universitario a 460, de los cuales 394 eran universitarios. La segunda institución universitaria que ha perdurado fue establecida poco después del principio de este período en Central, Carolina del Sur, y abierta en 1906. Fue en parte un proyecto del Departamento de Misiones bajo Eber Teter, quien jugó el papel principal en la creación de la nueva institución que fue suficientemente construida para iniciar clases en octubre 1906, con 19 estudiantes, y un total de 53 matriculados para el fin del año escolar. Dormitorios fueron construidos el año siguiente y en 1917, un edificio administrativo fue erigido. En 1908, el Rvdo. Silas Bond, aliviado de sus responsabilidades en el seminario de Houghton, y elegido a servir como Secretario General de Educación, de inmediato fue al oeste, visitando las conferencias anuales allí con el interés de establecer una escuela en esa vasta y poca "wesleyanizada" área. Los ciudadanos de Miltonvale, Kansas, ofrecieron 20 hectáreas de terreno para un plantel y levantaron $12,000 dólares para empezar una escuela. Bond renunció su puesto denominacional y fue elegido presidente de la futura Universidad Wesleyana de Miltonvale. La escuela fue abierta en 1909 con 144 matriculados, incluyendo los de primaria y secundaria, antes del fin de año. En 1915, las sociedades femeniles del oeste auspiciaron la construcción de un dormitorio a costo de $10,000 dólares. La cuarta y última de las instituciones educacionales permanentes de la Iglesia Metodista Wesleyana tiene historia casi tan larga como la de Houghton. En 1887, la Conferencia de Indiana, en el mismo año que creó el oficio de superintendente a tiempo completo y eligió a Eber Teter para desempeñarlo, autorizó al comité de ordenación a tener institutos ministeriales en varias iglesias de la conferencia. Hubo unos dos institutos de 3 a 5 días, en 1888, con clases y exámenes. En 1906 el instituto se alargó a 30 días, y fue celebrado en mayo en los predios del campamento distrital en Fairmount, Indiana. Ese otoño, el programa dio a luz la Escuela Bíblica de Fairmount que abrió con l4 estudiantes y creció a 25 en 6 meses. Para 1911 había 70 estudiantes y 15 graduados. La escuela bíblica fue operada casi del todo por la Conferencia de Indiana. Para 1917, Se hablaba de una universidad en Indiana, el corazón geográfico de la Iglesia Metodista Wesleyana. Una campaña en 1918 levantó promesas de dote de $100,000 dólares, y en 1919, la Conferencia General autorizó la compra de dos edificios y un terreno ocupado anteriormente por otra universidad. La escuela wesleyana aquí funcionó como escuela bíblica

hasta 1920 cuando empezó a funcionar como universidad. Situada en una pequeña ciudad, atraía a muchos y a fines de primer año como universidad había 280 matriculados en 3 departamentos: 110 en la universidad, 55 en la academia, 45 en teología, 78 en la facultad de música. A la vez, surgían problemas: sostener un programa académico de 4 años era muy otra cosa que sostener un pequeño instituto bíblico. Experimentaba una crisis financiera intensificada por controversias y problemas de personal. En 1931, llegó el Dr. William F. McConn, cuya tarea fue facilitada por el empleo de John D. Williams, negociante exitoso, como tesorero laico. Sin tales manos fuertes, la universidad joven probablemente no habría sobrevivido los años de la "gran recesión" económica que afectaba el país. El desarrollo de estas universidades en cada área geográfica hacía necesarios ajustes en el programa denominacional. En 1923, la Conferencia General dividió la denominación en 4 áreas de apoyo universitario, cada universidad recibiendo el apoyo de su área. Cada universidad fue incorporada por separado, con la Junta General de Administración como junta de depositarios, y con una junta regional que la manejara y la administrara. La Conferencia General de 1923 adoptó una declaración significativa sobre la educación: Teniendo presente que la mayor parte de las desviaciones grandes de la sencillez del evangelio y de las doctrinas fundamentales de la fe en las varias iglesias han nacido en las escuelas, creemos que es nuestro deber insistir que nuestras escuelas existan para formar obreros bien preparados para el ministerio en nuestras filas. La educación secular no debe ser el primer objetivo de las escuelas de la Iglesia, sino secundario. A ninguna escuela bajo el patrocinio y sostén de la Iglesia le será permitido poner en tela de duda, mucho menos negar, la posición de la Iglesia sobre cualquier punto de doctrina o normas. El deber de la Iglesia es declarar la doctrina, y el deber de la escuela es enseñar lo que la Iglesia declara. Para asegurar esto, el control y la supervisión general de todas las instituciones educacionales de la Iglesia quedarán sobre la Junta General de la Iglesia para que formule y efectué un proceder uniforme en la enseñanza y promulgación de los ideales y doctrinas de la Iglesia.

J. La Juventud Wesleyana

La iglesia fue lenta en la organización de la obra entre los jóvenes. La Conferencia General de 1899 había autorizado reuniones juveniles a nivel local bajo la supervisión del pastor. En1923, la Conferencia General autorizó la formación de una Sociedad Wesleyana Juvenil y en 1927 la formación de sociedades distritales. En 1931, se celebró una convención juvenil durante la Conferencia General aunque sin delegados oficiales; y en esa misma sesión de la Conferencia General se elaboraron planes para conferencias juveniles anuales y generales que en 1935 se ampliaron a incluir conferencias regionales correspondientes a las áreas de las universidades.

K. El Metodismo Wesleyano a Nivel Local La reestructuración de las conferencias anuales en cuerpos bien organizados continuaba en este período con la opción de tener un superintendente a tiempo completo contemplado por la Conferencia General. Muchos distritos siguieron el ejemplo de las Conferencias de Allegheny e Indiana en el desarrollo de campamentos distritales. A nivel local el movimiento hacia la urbanización aceleraba como también la transición de circuitos a congregaciones. La arquitectura de las iglesias cambiaba: de pequeñas estructuras de madera a edificios más grandes, algunas bien imponentes de piedra o ladrillo con facilidades para clases de escuela dominical, etc. Las iglesias locales funcionaban más y más como iglesias en vez de ser sociedades para promover reformas socio-políticas o aun el avivamiento interdenominacional. Plan general de temas y lecturas
IV. PERÍODO DE CENTRALIZACIÓN Y MADUREZ A. Roy S. Nicholson (1935-1968)

Como el tercer período fue dominado por la persona y ministerio del Rvdo. Eber Teter, así el cuarto y final período fue dominado por la persona y ministerio del Rvdo. Roy S. Nicholson, D.D. Roy S. Nicholson nació en Carolina del Sur en julio, 1903, hijo mayor de Samuel y Beula Nicholson; llegaron otros cuatro hijos. Los Nicholson asistían a cultos "unidos" — donde los bautistas y metodistas se tornaban. Más tarde llegaron los metodistas wesleyanos y tomaban turno también. Los Obreritos Misioneros de los últimos captaron el interés de Roy y se hizo miembro Desde su niñez Roy fue convencido que Dios quería que predicara el evangelio, y

después de escuchar hablar uno de los primeros misioneros a Sierra Leona, sentía que tal vez Dios le llamaba a ese país. La familia Nicholson recibió un toque divino en una serie de cultos de avivamiento, pero Roy vacilaba acerca de su llamado al ministerio hasta cuando cumplía los catorce años, cuando en otro tiempo de cultos especiales sus dudas se resolvieron y se entregó a cumplir con el llamamiento al ministerio. Su entrada como estudiante en la Universidad Wesleyana Central en Carolina del Sur, fue demorada por una epidemia de influenza durante la primera Guerra Mundial, pero cuando la escuela abrió sus puertas para clases el 11 de noviembre, 1918, el quinceañero Roy S. Nicholson llegó al plantel con menos de tres dólares. Trabajó duramente amasando panes, lavando loza, trapeando pisos operando maquinaria anticuada que bombeaba agua para la escuela, limpiando manantiales y los tanques de reserva de agua, tratando de prender fuegos con combustibles deficientes. Después de dos años dedicados al arduo trabajo y al estudio, Roy se desanimó y se alistó en las fuerzas navales del país por dos años. Dos veces durante ese tiempo estuvo en peligro de perder la vida, pero al fin este Jonás regresó, al fin de su servicio militar, a la Universidad Wesleyana Central y terminó su carrera universitaria. A los 21 años, se casó con Ethel Macy quien también quería servir como misionera en África. Querían más educación pero la salud de Roy no lo permitía en ese entonces; la salud de ambos obstaculizó una carrera misionera. Roy trabajó como profesor y luego pastor por unos diez años, sirviendo como secretario de su conferencia anual y escribiendo una Historia del Metodismo Wesleyano en el Sur. En 1934, él fue escogido por la Junta General de Administración para llenar un vacante como Secretario de la Juventud Wesleyana. Así inició, o más bien continuo, una preparación singular para el servicio que prestaría a la denominación. En 1935, la Conferencia General le eligió como Secretario General y Editor para la Escuela Dominical. En 1939, lo pasó al oficio de Secretario General de Misiones Nacionales. En 1943, fue elegido editor de El Metodista Wesleyano. En 1944 la Universidad de Houghton le otorgó el grado honorífico de Doctor de Divinidades. Luego, en 1947, fue elegido como el primer y único presidente de la Conferencia General en cual capacidad sirvió hasta 1957. Revisó dos veces en este período, en 1951 y 1955, La Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana escrita por I. F. McLeister. [Identificado erróneamente en el libro de
texto, pág. 118 como I. R. McLeister] Cuando rehusó reelección, la Conferencia General le confirió

el título de presidente emérito. Regresó a la Universidad Wesleyana Central a dirigir el progreso de la educación ministerial hasta 1968 cuando se jubiló en Florida donde mantenía un ministerio

pleno — escribiendo, dictando conferencias y sirviendo como pastor de la Iglesia Wesleyana en Brooksville. En 1968, él sirvió como uno de los convocadores de la Conferencia General de Unión con los Peregrinos que dio a luz la Iglesia Wesleyana. En 1972, el Dr. Nicholson fue elegido Superintendente General Emérito por la Conferencia General de la nueva iglesia. Su liderazgo sobresaliente en este período final de la historia de la Iglesia Metodista Wesleyana y aun en la nueva denominación se evidencia de muchas maneras. El período empezó con su paso de servicio de tiempo parcial en la obra juvenil a tiempo completo en el Departamento de la Escuela Dominical, antes de haber cumplido los 32 años. En 1943, el Dr. Nicholson predicó el Sermón Centenario de la Conferencia General: El Metodismo Wesleyano Frente al Futuro., Entre 1943 y 1947, fue él quien sirvió como el ―Comité de Coordinación" que proponía cambios estructurales que permitirían que la denominación enfrentara los desafíos actuales. En un editorial en El Metodista Wesleyano, justamente antes de la Conferencia General, dijo: ...Tenemos que decidir cuál es más importante: nuestro mensaje o nuestros métodos; nuestros principios o nuestros prejuicios; nuestros deseos personales o las necesidades urgentes de nuestro tiempo; nuestra comodidad o la gloria de nuestro Dios; los valores morales y el avivamiento o el debate sobre la política eclesiástica....13

La Conferencia General aprobó, por gran mayoría, sus propuestas como presidente de la Conferencia General, para efectuar los cambios. En los años siguientes él encabezó las fuerzas que favorecían la unión con otras iglesias de santidad, y él ayudó a dirigir la iglesia hacia el evangelismo y no hacia el legalismo. Después de su retiro del servicio activo, el Dr. Nicholson regresó a servir en la Junta de Administración desde 1963 hasta 1968. En este tiempo, él fue el autor de la mayoría de los cambios disciplinarios aprobados por la Conferencia General de 1966 y sirvió como miembro de la Comisión sobre la Unión con la Iglesia Peregrina de Santidad y como miembro del Comité Conjunto de Política que preparó el nuevo Manual de Gobierno para la nueva denominación y planeó la Conferencia General de Unión. Sumando a estos logros sus labores inmensurables en escribir, hablar en convenciones, campamentos y reuniones especiales de avivamiento, en aconsejar a los lideres denominacionales y a pastores laicos y a los que buscaban a Dios, y su servicio amplio a la Asociación Nacional de Santidad y a todo el

movimiento de santidad tendremos que decir, sin argumento, que él fue el metodista wesleyano de mayor influencia.

B. Conferencias Generales Las Conferencias Generales desde 1939 hasta 1968 trataron tres áreas importantes que resultaron en cambios en los Artículos de Religión. En 1939, la Conferencia General recomendó la inclusión de un nuevo artículo sobre la Segunda Venida de Cristo que enfatizara que es personal, inminente y necesaria al cumplimiento de las profecías concernientes a Su triunfo; y una enmienda a los artículos sobre la resurrección de los muertos cambiando "resurrección general" a "una resurrección de los justos y otra de los injustos", y "El Juicio General a ―El Juicio de la Raza Humana". El punto de vista era premilenario, pero agregó una nota aclarando que el punto de vista tomado, o premilenario o postmilenario, no afectaría ni la membresía ni la comunión. Otra enmienda en 1951 trataba "La Suficiencia y Plena Autoridad de las Sagradas Escrituras para la Salvación", declarando los libros canónicos ser "la inspirada e infaliblemente escrita Palabra de Dios, completamente libre de error en su manuscrito original y superior a toda autoridad humana". Hubo otra enmienda tocante a la naturaleza de la iglesia, aclarando la relación entre la iglesia universal, denominacional, y la congregación local. En 1955, la Conferencia General renovó, en teoría por lo menos, un énfasis familiar cuando condenó la discriminación por linaje, o raza, denunciándola con base en principios democráticos y evangélicos, y prometió respaldar todo esfuerzo constructivo en la promoción de la comprensión racial y la consecución del trato justo para cada individuo no obstante su color o raza. Una experiencia traumática ocurrió en la Conferencia General de 1955 justamente antes del servicio de instalación de los oficiales elegidos: el Dr. Oliver Wilson, anteriormente Editor denominacional, había sido elegido como uno de los tres Superintendentes Generales, y con su esposa, subía al tabernáculo del campamento distrital en una colina arriba del plantel de la U. de Houghton — pero, diciendo a su esposa que siguiera, él se sentó en una banca a descansar; ella siguió, y él murió allí de un ataque cardiaco antes de la apertura del culto. El Dr. Wilson fue un líder bien amado: por muchos años había dirigido el progreso de la educación ministerial en la Universidad la Iglesia Metodista Wesleyana de Mitlonvale, moldeando toda una generación de líderes y pastores. Fue en demanda como conferenciante. En un ambiente sombrío, la Conferencia General eligió a otro a llenar el vacante.

C. La Reestructuración Los mayores cambios en la estructura de la denominación ocurrieron en la Conferencia General de 1947 cuando la Conferencia General designó al Presidente como el coordinador oficial de la iglesia por tiempo completo; cambió el nombre del Comité de Literatura a la Junta de Administración y aumentó sus miembros a 21; cambió el nombre oficial de la denominación a La Iglesia Metodista Wesleyana; revisó la constitución de la Sociedad Wesleyana Juvenil y unió a ésta los Obreritos Misioneros mayores; autorizó una Conferenciare Líderes; y designó al Presidente de la Conferencia General como el Comité de los Capellanes. La reestructuración seguía. Para 1959, la iglesia fue afiliada con la nuevamente organizada Asociación Nacional de Evangélicos. En 1959, el oficio del presidente de la Conferencia General fue reemplazado por tres superintendentes generales. La Disciplina fue reorganizada en 1963. En 1966, varias enmiendas dieron autoridad a la Junta de Administración a tratar con las conferencias rebeldes. La centralización se había realizado, de veras. D. Evangelismo versus Legalismo Una dicotomía creciente se manifestaba en la Iglesia Metodista Wesleyana en este período, diferencia honda de opinión en cuanto a la conducta cristiana personal y su control por la denominación. La iglesia como un todo fue históricamente entregada a la rígida disciplina de la vida total en el servicio de Dios, pero había dos aplicaciones de esta regla general: la una, rígida; la otra, más Flexible — tal vez reflejando dos corrientes en el mismo movimiento de avivamiento: la una, más tolerante, más abierta a la interpretación privada; la otra, más conservadora, más dada a dictar detalles y demandar conformidad. Estas diferencias se evidenciaban mayormente con referencia al vestir, al adorno de la persona con joyas, a las formas de diversión y recreo, la estimación apropiada del Día del Señor, y los problemas del divorcio y nuevo matrimonio. Las diferencias se agravaron por la revolución moral que seguía la primera Guerra Mundial con la quiebra completa de las costumbres viejas. Después de la Gran Recesión del decenio de los '30, las diferencias se agravaron por la afluencia que resultó por la economía robusta del tiempo de la Guerra Mundial II, y por el contacto de algunos metodistas wesleyanos con grupos religiosos menos rígidos. También aumentaba el deseo de evangelizar tanto al nivel distrital como general. Algunos que trabajaban en el evangelismo en las ciudades deseaban no pedir nada no esencial a los convertidos para que barreras artificiales no les

impidieran la entrada al Reino de Dios y a la iglesia. Por otro lado, los inclinados a ser rígidos insistían que no había manera de asegurar la conversión verdadera, la profundidad de la vida espiritual y el rápido crecimiento espiritual, a menos que todo detalle de la vida fuera examinado y llevado en conformidad con una regla. En cierto sentido llegó a ser un conflicto entre el evangelismo y el legalismo. La diferencia fue más bien de énfasis, porque el wesleyano más flexible todavía demandaba una vida transformada como prueba de conversión, y el más rígido todavía tenía una pasión para el evangelismo que a veces apenaba a su hermano — por el celo con que se dedicaba a ello. En 1943 y 1949, en conexión con la reestructuración de la iglesia, se manifestaba este énfasis en el evangelismo y la agresividad en cumplir con la misión de la iglesia. El ala más rígida se alarmaba por la centralización de autoridad y lo manifestaba, protestando, y a la vez luchaba en contra de la unión con otras denominaciones. La controversia alcanzó proporciones serias en la Conferencia General de 1955. Había tres puntos inquietantes: (1) sobre la propuesta unión con la Iglesia Metodista Libre; (2) sobre una resolución hecha por el presidente de la Conferencia General declarando inconstitucional una regla hecha por la Conferencia de Ohio que negara membresía a la persona que se adornaba de oro, incluso el adorno de un anillo de bodas; y (3) sobre intentos por ciertos campos misioneros de establecer programas indígenas. El voto sobre las dos primeras cuestiones (1) no aprobó la unión con la Iglesia Metodista Libre y (2) cambió las palabras prohibiendo "adornos de oro y ropa costosa" a la admonición de "llevar ropa que modesta y apropiadamente cubre la persona". Para 1959 había otra controversia sobre la anulación por el Presidente de la Conferencia General de una resolución por la Conferencia de Tennessee condenando el uso de la televisión, declarando que ningún ministro o delegado a favor de ella, o que tuviera un televisor podía ser elegido a servir en la iglesia, y pidiendo que las iglesias locales observaran dicha norma. Desde 1963, cuando intentos de elegir líderes muy conservadores fallaron, unas conferencias pasaron los años restantes del cuadrienio en rebeldía abierta. La Conferencia de Allegheny enmendó su carta de incorporación con el estado de Pensilvania quitando cualquier referencia a la denominación y negando el derecho de ésta a las propiedades de la conferencia. Ciertos de sus ministros apelaron la acción de la conferencia y la Conferencia General la declaró incon-

stitucional, declaración que fue pasada por alto: Allegheny siguió un rumbo independiente, como hacía también la Conferencia de Tennessee. En la Conferencia General en 1966, debido a las cargas en su contra, los delegados de Allegheny y Tennessee (éste ni envió delegados) no podían sentarse hasta no resolverse las cargas. Un comité de quince, ninguno de los cuales era miembro de la Junta General de Administración, trató las cargas y recomendó que las dos conferencias fueran puestas en disciplina, sin voto, y bajo la dirección de la Junta General, y que los miembros locales de la Conferencia de Tennessee fuesen reorganizados. Dichas recomendaciones fueron aprobadas por voto abrumador.

En los meses subsecuentes, ocurrieron varios cismas, el más serio siendo el de la Conferencia de Allegheny, segunda en tamaño y tercera en número de miembros de todas; casi todas las 100 iglesias y los 3,600 miembros se apartaron y formaron otra denominación. La iglesia en Tennessee se reorganizó, perdiendo unas iglesias, y la pequeña denominación que resultó fue fracturada pronto por otros cismas. Un mes después de la Conferencia General de 1966, once iglesias de la Conferencia de Ohio se retiraron para formar la Conexión Wesleyana de Iglesias; más luego se unieron con 22 iglesias de la Conferencia de Alabama para formar los Metodistas Bíblicos. En todos estos cismas, eventualmente los cismáticos reconocieron los derechos de la Conferencia General y pagaron una suma mínima para las propiedades.

E. Crecimiento

Da alivio volver de la tragedia de la división y el cisma al triunfo del progreso y la expansión. Este período (1935-1968), uno de los más turbulentos en la historia de la Iglesia Metodista Wesleyana, también fue testigo de su mayor crecimiento. En el primer cuadrienio de este período (1935-1939), las contribuciones financieras aumentaron en un 37% como resultado de la adopción y sistematización del Plan del Alfolí — y esto en medio de la recesión económica más grande que el mundo jamás ha visto. Durante el período de 1935 a 1968, no obstante las pérdidas significantes al fin, se realizaron las siguientes ganancias:

(1) el número de iglesias había aumentado de 745 a 1022 en América, más 223 iglesias organizadas y 209 otras congregaciones en el extranjero, a un total de 1454 — casi duplicado. (2) la membresía total había aumentado de 27,811 a 48,046 más 17,513 en el exterior, a un total de 65,559 — más que duplicado. (3) los matriculados en la escuela dominical subieron de 61,348 a 109,294 en Norte América, más 23,989 en el extranjero, a un total de 133,283 — más del doble. (4) el valor de la propiedad había subido de $2,016.949 a $50,619,566 — 25 veces más, con datos de los EE.UU., solamente. (5) el total contribuido por todo propósito había aumentado de $2,322,831 en cuatro años, a $25,880,434 en dos años — casi 25 veces más, con datos sólo de Norte América.

Durante este período los metodistas wesleyanos habían alcanzado colocarse primero, segundo o tercero entre todas las denominaciones en contribuciones por persona.

F. La Sede Tan temprano como 1903, hubo discusión y deseo de trasladar la Casa Publicadora, donde tenía sede la Iglesia Metodista Wesleyana, más al oeste a un local más central. En 1947, hubo más discusión, y la Conferencia General encargó a la Junta de Administración un estudio del asunto. Trajeron informe en 1951 y fueron autorizados a cambiar de local a su discreción, pero la propuesta unión con la Iglesia Metodista Libre paró el asunto por un tiempo. En 1955, con dicha unión negada, la Junta fue autorizada a nombrar una comisión que siguiera con la cuestión. El comité pedía de las conferencias anuales sugerencias y aun ofertas de propiedades; recibió unas y las consideraba seriamente. En noviembre de 1955, la Conferencia de Indiana ofreció un sitio en Marión, Indiana, pero el comité escogió otro de 74 hectáreas que la Conferencia de Indiana pudo asegurar con el pago de $35,000 del costo total de $74,000. La Junta de Administración aprobó este traslado en 1956; una campaña de "Participación Personal" fue lanzada y para enero, 1959, había levantado más de $435,000 dólares. El edificio ya estaba en construcción con fecha de agosto, 1959, para su ocupación. En enero, 1957, la Casa Publicadora en Syracuse se quemó — con pérdidas pesadas y serias. Muchas de las oficinas departamentales ya se habían trasladado a sitios más cercanos a la

propuesta sede en Marión. Así el traslado se adelantó: para mediados de 1957, la Casa Publicadora fue ubicada en un local provisional en Marión. En el otoño de 1960, la nueva planta fue terminada, ocupada, e inaugurada con la ceremonia apropiada. Esperaba otra tragedia. El Domingo de Ramos, 11 de abril, 1965, tornados devastadores arrasaron el este de Indiana con uno de los despliegues de poder más destructivos jamás visto en el medio oeste, y un tornado entró en Marión siguiendo las líneas de alta tensión al sur de la sede y dio contra el hermoso edificio de acero y vidrio con la plena fuerza de vientos estimados a 960 km. por hora. El edificio quedó fuera de servicio por meses: en unas partes la destrucción fue total, aunque hubo poco daño estructural. El techo, las ventanas y los entrepaños de acero fueron arruinados - y los daños y pérdidas al interior fueron abrumadores. Por ser domingo, no hubo pérdida de vida humana. Una vez más, los metodistas wesleyanos enfrentaron la tarea y dentro del año, reconstruyeron la sede. G. La Unión A pesar de los temores de los wesleyanos como resultado del fracaso conocido como el Movimiento Unionista en el siglo 19, hubo varios intentos hacia la unión durante el siglo 20. El primer intento en serio fue en la Conferencia General de 1903 cuando el delegado fraternal de la Iglesia Metodista Libre levantó la cuestión de la posibilidad de unión entre los dos cuerpos. El asunto fue tratado por comités de ambas iglesias en 1908 y 1909, pero debido a la muerte de unos y la enfermedad de otros de ellos, las negociaciones no pasaron del punto de identificar los posibles obstáculos. En 1923, la Conferencia General levantó la cuestión de una posible unión con la Iglesia Peregrina de Santidad y los Hermanos Menonitas en Cristo, pero nada resultó de esta sugerencia. En la década de los 1930, hubo discusiones más serias con los peregrinos pero nada se concretó. En 1943, otra vez el delegado de la Iglesia Metodista Libre propuso unión, y se nombró un comité de exploración, instruido a tratar la unión con los peregrinos de santidad también. Para 1947 votaron a continuar dicha comisión sobre la unión, pidiendo informe de un plan definitivo para 1951 — pero sin compromiso. Luego pidieron que se preparara y sometiera una Disciplina completa para el estudio de la Junta de Administración. Hecho esto para 1959, la comisión recomendó que el trabajo siguiera, que los grupos interesados estudiaran la Disciplina y que

tomaran una decisión en 1959, pero sus recomendaciones no fueron aprobadas: hubo todavía miedo del episcopado y de la posibilidad de obispos en la nueva iglesia. También en la Conferencia General de 1955, la Junta de Administración fue autorizada a nombrar un comité que investigara la unión con la Iglesia Peregrina de Santidad y seguir con las negociaciones con la Iglesia Metodista Libre en respuesta al interés mostrado por el delegado de la Iglesia Peregrina. El nuevo comité encontró que la Iglesia Metodista Libre no quería seguir las discusiones, y se volvió a la Iglesia Peregrina. Esta vez hubo otro proceder: el comité trajo informe que presentaba los problemas, proponía principios para la resolución de éstos, proponiendo a la vez que la Conferencia General aprobara la unión y después autorizara la finalización de los detalles. El voto fue 108 a favor y 55 opuestos, faltando así un voto para los dos tercios de mayoría necesarios. Hasta este punto, las uniones mayores fallaron, pero uniones menores no eran tan difíciles. 1948 — unión con la Asociación Misionera Hefzi-bá 1959 — unión con las Bandas Misioneras del Mundo 1966 — unión con la Alianza de Iglesias Bautistas Reformadas del Canadá

Después de la Conferencia General de 1959, algunas conferencias pidieron permiso para tomar un voto no oficial sobre la unión con los peregrinos. Dicho permiso fue concedido y los resultados mostraron un fuerte interés en la unión. En 1962, los peregrinos renovaron su voto favorable. Así en 1963 las negociaciones fueron autorizadas de nuevo. El voto fue 124 a favor, 32 en contra — ¡el péndulo se movía! Para 1966 el Comité Conjunto sobre la Unión había completado La Base para la Unión y La Constitución. La Junta de Administración adelantó la Conferencia General un año para corresponder a la de la Iglesia Peregrina. El voto fue 135 a favor y 33 opuestos. Esta acción fue ratificada por las conferencias anuales y las iglesias locales por el mismo porcentaje. Los peregrinos votaron a favor. H. Las Publicaciones Entre los hombres que sirvieron la iglesia en publicaciones durante los últimos 33 años de la existencia de la denominación estaba el Dr. F. R. Eddy, cuyo largo servicio (1939-1959) culminó una vida de 55 años de servicio como pastor, y oficial distrital y denominacional. El

restauró la agotada casa publicadora a un puesto de fuerza durante los últimos años de la recesión económica, y la llevó hasta la etapa de mayor prosperidad después de la 11 Guerra Mundial. Una adición importante a los periódicos denominacionales fue la publicación en 1936 de la revista trimestral El Jornal de la Sociedad Juvenil Wesleyana. Para octubre, 1936, salía mensualmente. En 1944, cambió de nombre a Juventud Wesleyana. La historia de la denominación fue revisada dos veces. En 1951 se publicó Himnos de la Fe Viviente en cooperación con los metodistas libres. Los problemas más serios fueron el incendio en 1957 y el tornado en 1965; ambos terriblemente destructivos y costosos. Por el incendio la iglesia se vio forzada a hacer imprimir su literatura comercialmente. Que la casa publicadora sobreviviera y recobrara su prosperidad se debía en gran parte a los esfuerzos del Dr. Eddy y sus ayudantes. Aunque fue avanzado en años, Eddy se dio sin reserva al trabajo y con la ayuda de Dios, alcanzó las metas. Después del tornado, los esfuerzos heroicos fueron repetidos por el Dr. Kiersted; la Casa Wesleyana de Publicaciones era un negocio próspero que la Iglesia Metodista Wesleyana trajo a la unión de iglesias.

I. Misiones Nacionales
En 1959, el nombre del Departamento de Misiones Nacionales fue cambiado a Departamento de Extensión y Evangelismo. Durante el cuadrienio de 1935-1939 éste desarrolló el Plan del Llamado Postal — cada miembro de dicho plan respondía cinco veces cada año a un llamado por tarjeta postal con un dólar, o más, para la construcción de nuevas iglesias o casas pastorales. En éste cooperó la denominación entera y resultó en muchos millares de dólares para la extensión de la iglesia. Un programa radial, La Hora Wesleyana, fue transmitido por dos años, pero tenía que suspenderse por un déficit considerable. Con la unión en 1948 de unas iglesias y ministros antes afiliados con la Asociación Misionera de Fe Hefsi-bá de Iowa, se asumió la responsabilidad de la Escuela Brainerd de Entrenamiento de los Indígenas en Dakota del Sur, fundada en 1943 por John Kerns. Con los años, la escuela creció en influencia y servicio y con la misión a los de la reserva Onondaga en Nueva York proveyó la base para Misiones Wesleyanos a los Indígenas. El ministerio creció rápidamente, principalmente bajo la dirección del Rvdo. Neal Phipps, a incluir misiones e

iglesias en muchas reservas indígenas a través del país, con la concentración mayor en Dakota del Sur. El Rvdo. Phipps inició un programa radial, Tiempo de Decisión, eminentemente exitoso, transmitido por muchas emisoras a través del país. Para 1950, la Junta de Administración había adoptado una constitución para la Liga Misionera de Caballeros Wesleyanos, organización que con el tiempo fue llamado, más bien, Caballeros Wesleyanos. Un programa de evangelismo judío fue iniciado en la Conferencia General de 1935 por el ministerio de Natan Scharff, judío convertido, miembro de una iglesia wesleyana en Ohio, quien fue nombrado director del programa que por un tiempo iba muy bien. Su énfasis era el sostén de misioneros judíos en Israel y de jóvenes judíos cristianos en las universidades wesleyanas, y el ministerio del Scharff en el extranjero, y el desafiar a las iglesias en cuanto a su responsabilidad en evangelizar a los judíos. La pérdida de obreros y otras complicaciones llevaron al cese esta obra entre 1963 y 1966. Tan temprano como 1867 hubo un esfuerzo de establecer una asociación wesleyana para auspiciar la edificación de iglesias, pero no se realizó hasta este último período de la historia de la iglesia. Durante el cuadrienio 1951-1955, poco antes de la muerte repentina del Secretario de Misiones Nacionales, el Rvdo. J. R. Swauger, se lanzó el Fondo Rotatorio para la Edificación de Iglesias, un fondo estrictamente limitado a hacer préstamos para la construcción de iglesias y casas pastorales, con prioridad para obras pioneras. El nombre fue cambiado más luego a Fundación Wesleyana de Inversiones. La meta inicial fue establecer una base de $100,000, que para el año 1968 había alcanzado la suma de $1,727,134. Este probó ser uno de los programas más beneficiosos establecidos por la iglesia. En la reorganización del departamento en 1959, la obra misionera montañesa, y la mejicana en California, fueron encomendadas a los distritos respectivos. El Orfanato Hefzi-bá fue transferido al control denominacional directo, y provisto de su propia junta de administración; fue reedificado y modernizado como hogar para niños, tanto los de hogares divididos, como los huérfanos. El Departamento de Extensión y Evangelismo trabajaba principalmente en la extensión de la iglesia y el desarrollo de nuevas conferencias anuales.

J. Misiones en el Extranjero La obra de misiones foráneas se desarrolló dramáticamente en este período. La obra en Sierra Leona era la más antigua, la más fuerte y madura. Había una fuerte tendencia hacia el desarrollo del liderato nacional. En la India occidental, la obra tendía a menguar por el creciente nacionalismo que seguía a la independencia del país de Inglaterra, y por la negación de visas misioneras. Un hospital fue construido pero vendido porque ningún médico misionero podía conseguir visa. La obra en el Japón fue seriamente afectada por condiciones políticas mucho antes de estallarse la Guerra Mundial II. Para 1940, la obra fue entregada a los japoneses wesleyanos y los misioneros fueron retirados. (Muchos cristianos pasaron la guerra encarcelados.) En 1947 los misioneros regresaron y otros fueron con ellos. Para 1950 la obra prosperaba de nuevo. La petición de establecer una conferencia nacional fue negada; esto resultó ser providencial porque una iglesia indígena de santidad emergía en el Japón bajo el Dr. David Tsutada. Fue uno de los cuerpos evangélicos de más crecimiento en el Japón, conocido como la Misión General Emanuel, que auspiciaba la Universidad Emanuel de Entrenamiento Bíblico. La obra wesleyana y la obra del Dr. Tsutada se unieron en la Federación Emanuel—Wesleyana, y la obra misionera fue llevada a cabo por ésta. Tenía la meta de establecer iglesias en cada prefectura de la nación, y se acercaba a esa meta en 1968 cuando se formó la nueva denominación wesleyana. La Sociedad Femenil Misionera generó gran interés por una misión sudamericana en la Conferencia General de 1939. Para 1941 misioneros wesleyanos empezaron a trabajar en Colombia. Colombia probó ser uno de los campos más difíciles por la persecución de la Iglesia Católica Romana de misioneros protestantes y sus conversos. Un énfasis exitoso de la obra fue el establecimiento de la Tipografía Unión que ha servido como casa publicadora para los wesleyanos y muchos otros grupos evangélicos del mundo de habla hispana. Después de la Guerra Mundial II, los metodistas wesleyanos intentaron abrir obra en la China, enviando misioneros en 1946 y 1947. La toma de la China por los comunistas en 1949 forzó la salida de los misioneros y la transferencia de responsabilidad a la naciente comunidad wesleyana en la China.

La Srta. Grace Wood, misionera en la India, dedicó un tiempo de licencia en 1946—1949 en Australia donde ayudó a establecer una conferencia anual metodista wesleyana que fue organizada en 1947. El Colegio Bíblico de Melbourne se fundó poco después. Por la unión con la Asociación Misionero de Fe Hefzi-bá, la Iglesia Metodista Wesleyana recibió una obra misionera en el Haití, obra que creció rápidamente. Un campo misionero en Puerto Rico fue abierto en 1952 por el Rvdo. Roberto Crosby y su señora, antes misioneros en Colombia. Un aspecto principal de esta obra fue el establecimiento y desarrollo de la Academia Wesleyana que ministra a una extensa comunidad allí. En marzo, 1954, se inició obra en Taiwán en cooperación con misioneros de los Amigos (cuáqueros). En enero, 1955, obra hispana en California auspiciada por la Conferencia Anual de California y el Departamento de Misiones entre los de habla hispana se extendió a México. En 1957 y 1958, dos enfermeras wesleyanas fueron enviadas a trabajar en una misión médica cooperativa en Nepal, uno de los países más cerrados a misiones cristianas en el mundo. En marzo, 1957, obra wesleyana fue empezada en Honduras. En 1958, por la unión de las Bandas Misioneras del Mundo con la Iglesia Metodista Wesleyana, una obra misionera fuerte fue añadida a la larga lista de obras misioneras wesleyanas. En el mismo tiempo y por la misma unión, un campo en la India central llegó a ser parte de la obra metodista wesleyana. En 1961, la Conferencia de Australia abrió campo misionero en Nueva Guinea, una de las áreas más primitivas del mundo de hoy. La unión con los Bautistas Reformados del Canadá trajo una obra fuerte en Rhodesia y Sud África. Además de éstas, una obra independiente, incorporada como Misiones Filipinas, fue auspiciada por la Conferencia de Dakota. K. Las Damas y las Misiones El nombre de la Sociedad Wesleyana Femenil Misionera Nacional y Foránea fue cambiado en 1947 a Sociedad Femenil Misionera Wesleyana; su presidenta fue hecha miembro

ex-oficio de la Junta de Administración y su corporación fue puesta bajo el control de dicha junta. En 1966, un cambio requería que la presidenta de la SWFM y la editora de El Misionero Wesleyano fueran nombradas por la sociedad y elegidas por la Conferencia General. Los ministerios de la SWFM aumentaron y al final de este período más de medio millón de dólares fueron canalizados anualmente por ésta y los Obreritos Misioneros.

L. Las Instituciones Educacionales La Universidad de Houghton alcanzó plena acreditación en 1935. En 1937, murió su presidente de muchos años, el Dr. J. S. Luckey. Para sucederle, la junta eligió al Dr. S. W. Paine, en aquel entonces el más joven presidente universitario en los EE. UU. El Dr. Paine presidió hasta 1972, y la escuela experimentó un tremendo incremento, el cuerpo estudiantil subiendo de 400 a 1200. Paine fue renombrado en el mundo evangélico como laico cristiano, sirviendo como presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos. También se desarrolló en Houghton una academia de educación secundaria. En Central, Carolina del Sur, la Universidad Wesleyana Central se benefició de la obra de J. F. Childs, estudiante/profesor quien sirvió como tesorero de 1927 hasta 1933 y como presidente de 1933 a 1935. Después de él, las figuras dominantes fueron el Dr. R. C. Mullinax, presidente de 1948 a 1968, y el Dr. R. S. Nicholson, quien encabezó el departamento de teología desde 1959. Era ésta época de construcción para Central y vio el principio de esfuerzos para conseguir la acreditación académica. La Universidad de Miltonvale en Kansas sobrevivió la Gran Recesión por las labores abnegadas del Presidente Floyd Hester, 1931—1946. Esta institución fue impedida por tener pocos constituyentes esparcidos sobre un territorio inmenso. Lo que les faltaba en número se recompensaba en lealtad. La escuela iba creciendo en un lindo plantel en los llanos de Kansas. Que la Universidad Wesleyana de Marión sobreviviera se debió al liderazgo del Presidente William F. McConn y su tesorero J. D. Williams y su hermano Horacio; los hermanos Williams, negociantes cristianos, invirtieron muchos dólares en la institución. Las matrículas rebajaron durante la Guerra Mundial II pero terminada ésa, los salones y salas de clase rebosaron de estudiantes. Un pequeño gimnasio fue edificado en los 1920 por los esfuerzos de los mismos estudiantes, pero no hubo más construcción hasta después de la Guerra Mundial II y aún más en los 1960 cuando se dedicaron en serio al ensanchamiento del plantel. La Universidad Wesleyana de Marión ha tenido la reputación de ser primera en la denominación en la preparación de obreros para la Iglesia Metodista Wesleyana. A la Universidad Wesleyana de Marión le fue otorgada plena acreditación en 1966. En la Conferencia General de 1951 se tomaron pasos para proveer para la educación ministerial a nivel avanzado. El Seminario de Asbury en Kentucky fue aprobado y un programa limitado de ayuda a estudiantes ministeriales wesleyanos fue iniciado. Éste llegó a ser la

Fundación Wesleyana del Seminario; un modesto pero adecuado edifico fue erigido para ella en los 1960. Con la unión con los Bautistas Reformados en 1966, otra institución educacional fue agregada a la Iglesia Metodista Wesleyana — El Instituto Bíblico Bethel, fundado en 1945 en New Brunswick, Canadá, de valor especial en el entrenamiento de obreros cristianos canadienses.

La Juventud Wesleyana
La historia de la obra wesleyana entre la juventud proveería material para una historia por separado, aun en este cuarto período (1935—1968). De muchas maneras el liderato y organización proveyeron la chispa del avivamiento en la denominación y ayudaron a cambiar su énfasis del legalismo al evangelismo. El Departamento de Juventud Wesleyana fue una fuente inagotable de materiales, ideas y proyectos que corría hacia las iglesias y los hogares de la denominación. Había lecciones o programas para las reuniones semanales. En 1945 se inició una Semana Juvenil que involucraba a los jóvenes en una semana de actividad y servicio. Los meses de vacaciones del estudio vieron el desarrollo de campamentos juveniles a través de la iglesia en que millares de jóvenes fueron ganados para Cristo o establecidos en una relación real con Él, y centenares recibieron un llamado al servicio a tiempo completo. En los 1940 y 1950 hubo un énfasis en misiones y evangelismo con cruzadas al extranjero y proyectos pioneros en la extensión de la iglesia nacional. La juventud de la iglesia pulsaba con una pasión para el evangelismo y su celo contagiaba a la iglesia entera.

N. La Iglesia Local Como se ha indicado, las conferencias anuales (los distritos) cambiaron de todo su relación a la iglesia general en este período, de una asociación floja a ser unidades geográficas y administrativas. Los representantes denominacionales ya servían en las conferencias anuales, ofreciéndoles su consejo y liderazgo.

Los circuitos se acabaron: las congregaciones individuales predominaban. Hubo campaña concertada de ubicarse en las ciudades y los suburbios que sin duda contribuía al énfasis en el evangelismo en vez del legalismo. Algunas iglesias crecieron hasta ser bien grandes. Uno de los modales más antiguos de la iglesia se alteró: el voto anual sobre el pastor fue modificado en 1959 para proveer para un llamado de dos años, después de haber servido como pastor por un año.

NOTAS

1)

Wesley, John, Works of John Wesley, Zondervan Publishing House, GrandRapids, MI, Vol. 13,

pág. 153. 2) 3) 4) 5) 6) 7) 8) 9) 10) 11) 12) 13) Ridpath, John Clark, History of the United States, pág. 376. Ibid. Buckley, James M., History ofMethodism, Vol. II, pág. 1. Forman, Advanced American History (1924), págs. 407,409. Matlack, L. C, Life of Orange Scott, pág. 110 Peglar, George, Life and Times of Rev. G. Peglar, pág. 407 Matlack, L. C, Life of Orange Scott, pág. 210 Nicholson, R. S., Wesleyan Methodism in the South, pág. 14 Jennings, A. T., American Wesleyan Methodism, pág. 181 Lee, Luther, Wesleyan Manual, pág. 113-115 Matlack, L. C, The Life Orange Scott, pág. 294. "All Eyes Are Upon Us'\ The Wesleyan Methodist, June 18, 1947, pág. 1.

Plan general de temas y lecturas
Parte IV. HISTORIA DE LA IGLESIA PEREGRINA DE SANTIDAD I. EL PERÍODO DE FORMACIÓN (1897-1913) A. El Trasfondo Histórico

La Iglesia Peregrina de Santidad era, antes de todo un movimiento; en segundo lugar, una organización. Como movimiento era parte del avivamiento de santidad que se describió en la Parte II, el mismo movimiento que radicalmente alteró la Iglesia Metodista Wesleyana. Era un movimiento creado por la predicación de la santidad de corazón y vida. Como se expresó en la Constitución original de 1897, la santidad se alcanza por "la regeneración bíblica de pecadores y el bautismo con el Espíritu Santo y fuego para los creyentes".1 El mensaje vino no sólo en palabra sino en poder, y alrededor de este mensaje se arracimó una rica herencia de valores espirituales que satisfacían las necesidades de los que buscaban la realidad espiritual. Como organización, se puede trazar el principio de la Iglesia Peregrina de Santidad a la fundación de la Unión Internacional de Santidad y Liga de Oración en septiembre, 1897, en Cincinnati, Ohio. Se estaban formando tales uniones y asociaciones mientras que el movimiento de santidad comenzaba a cristalizarse en organizaciones sencillas. Otros tres grupos que se unieron a fin de cuentas con la Iglesia Peregrina de Santidad existían antes de la fundación de la Unión, pero en este relato comenzaremos con la Unión como la fuente original de la organización principal y seguiremos las corrientes de los demás afluentes en el momento cuando se unan con el caudal principal. Se puede comprender mejor la historia de la Unión al considerar la vida de los dos fundadores principales. Eran evangelistas de santidad; el uno, Martín Wells Knapp, metodista (1853-1901), y el otro, Seth Cook Rees, cuáquero (1854-1933).

Seth C. Rees

y Martin Wells Knapp

B. Martín Wells Knapp

[Martin Wells Knapp nació en una cabaña de troncos en Michigan meridional, el 27 de marzo de 1853. Sus padres fueron Jared, un líder Metodista valiente y Octavia (Wells), una cristiana callada pero consistente. Con cincuenta dólares recibidos de la venta de un ternero, Martin se matriculó en a los 17 años en un Colegio Metodista en Albion, Michigan. Su padre estaba frecuentemente enfermo, por lo que Martin hacia el trabajo agrícola en el verano, estudiando griego y el latín en la noche y asistiendo a clases en Albion durante el invierno. En Albion conoció a su primera esposa, Lucy J. Glenn. Todavía él no era cristiano, y cuando ella comenzó a relacionarse con él, su primera reacción fue acabar con todo el asunto. Pero ella fue guiada por el Espíritu Santo y comenzó a orar por él. Martin se convirtió a los 19 por medio de oraciones de Lucy y ejemplo de su madre. Pronto recibió su llamado a predicar. Cuando tenía 23, Lucy y él se casaron.] Lee Haines, Historiador de la Iglesia Wesleyana Sus contemporáneos describían a Martín Wells Knapp como "una especie espiritual de Napoleón" — pequeño pero poderoso. Había semejanza entra él y Juan Wesley en cuanto a su estatura" medía 1.62 metros y pesaba 54 kilogramos. No tenía nada de dones naturales como gran orador público, más bien tenía que superar las reacciones iniciales negativas. Era delicado de salud desde una temprana edad, a causa de insolación, según decían. A pesar de todo ello, era "un pequeño paquete de nervios, cerebro y corazón, completamente vivo y encendido para Dios y la santidad". Knapp era un pastor joven metodista en Michigan cuando fue guiado a la entera santificación en noviembre de 1882. Las influencias importantes que le guiaron a esta

experiencia incluían la literatura de santidad y el ministerio del Rvdo. William Taylor. el obispo misionero sobresaliente del metodismo. Había cuatro resultados de su experiencia que tenían significado para la futura Iglesia Peregrina de Santidad: su carga por el avivamiento de la iglesia, su interés en la publicación de literatura de santidad, su deseo de formar asociaciones de santidad (daba testimonio de un llamado divino a la obra del evangelismo para avivamientos y de una experiencia personal de sanidad divina que estaba estrechamente vinculada a su experiencia de santificación) y su celo para misiones mundiales. Se presentó al Obispo Taylor como candidato para servicio misionero, pero fue descalificado por causa de su salud delicada. Con la aprobación de su conferencia anual, Knapp salió del pastorado para entregarse a las campañas de avivamiento, esforzándose para la salvación de miembros no convertidos de las iglesias, la santificación de los creyentes, y el despertamiento de las iglesias al poder y la bendición pentecostal. En 1887, vendió en subasta algunos de sus artefactos personales para financiar la publicación de su primer libro, Cristo Entronizado Adentro. El libro fue todo un éxito, y se vendieron con rapidez 21,000 ejemplares. Siguieron otras obras tales como Saliendo de Egipto y Entrando a Canaán y Tornados de Avivamiento. Como resultado de las cartas de aprecio de sus lectores, estableció en 1888 una revista de santidad llamada El Avivador. Al principio salía mensualmente, y de igual forma como la publicación de sus libros, era un paso de fe emprenderlo sin dotación financiera ni apoyo denominacional. A la muerte de Knapp en 1901, se había convertido en periódico semanal con una distribución de 25,000 ejemplares. En 1892, Knapp se trasladó a Cincinnati, Ohio, convencido de que tal sitio se prestaría como buena sede de publicaciones, y que era un campo muy necesitado del evangelio. En los años que siguieron, su casa se convirtió en centro de reuniones de oración para la santidad y de promoción de convenciones de santidad.
C. Seth Cook Rees

[Seth C. Rees nació en Westfield, Indiana, 06 de agosto de 1854. Sus padres, Zacarías y Luzena Rees, eran cuáqueros fieles de Carolina del Norte que se habían trasladado al desierto de Hoosier y construido una cabaña. La Academia de amigos en Westfield le proveyó a Seth lo que iba a recibir de educación formal. En marzo de 1873, Seth se convirtió. Durante una prolongada reunión, acudió a un servicio del lunes por la mañana y confesó su necesidad. Justo después de su decimonoveno cumpleaños, asistió a la reunión trimestral cuáquera en Westfield. Bajo la incitación del Espíritu, Seth había acumuló basura e hizo un montón desde donde predicó su primer sermón.

Antes de su conversión, Seth había visitado a un tío a 75 millas de su hogar. Una muchacha que estaba allí, Hulda Johnson, vio venir a Seth y declaró que era su futuro marido. Ella estaba apartada (de Dios), pero después de la conversión de Seth volvió a asistir a los servicios y se reconcilio. Comenzó correspondiente con ella, visitándolo sólo una vez antes de su compromiso. Se casaron en Diciembre de1876.] Lee Haines, Historiador de la Iglesia Wesleyana

Seth C. Rees nació en 1854, un año después de Knapp, y le sobrevivió treinta y dos años. Nacido de padres cuáqueros, Rees creció en Westfield, Indiana. En 1873, nació de nuevo, y pronto entró al ministerio sagrado. Él dijo que la convicción que sentía para la entera santificación era más intensa que la convicción que le condujo a la conversión. Desde el comienzo, Rees tenía un tremendo interés en el evangelismo mundial. Por dos años durante la década de los 1880, sirvió como misionero entre los indígenas Modoc, Cherokee y Peoría en Oklahoma. Era gran admirador de A. B. Simpson, fundador de la Alianza Cristiana y Misionera. Rees sirvió en 1888 como presidente del subsidiario de la Alianza Michigan cuando pastoreaba en Raisin Valley, Michigan. Más tarde, en Nueva Inglaterra, predicó por Simpson en Oíd Orchard, Maine, donde se fundó la Alianza. Fue allí donde tuvo contacto con líderes misioneros de todo el mundo, y así se intensificó y enriqueció su preocupación por todo el mundo. Como presbiteriano santificado, Simpson se inclinaba más a la tradición de Keswick pero ambos hombres se interesaban mucho en la evangelización mundial; ambos daban énfasis a la segunda venida premilenaria de Cristo a la sanidad divina; y ambos eran predicadores de una vida cristiana más profunda Rees estaba presto a actuar con base en lo que consideraba ser la voluntad divina. Esa característica le metió en dificultades con sus hermanos cuáqueros ortodoxos sobre la cuestión de las "ordenanzas", porque después de ser persuadido él a hacerse bautizar por inmersión, muchos se ofendieron, y a pesar de la obvia bendición de Dios en su ministerio, le cerraron las puertas. Uno de los resultados fue que Rees fue guiado a ampliar su campo de ministerio. Físicamente, Rees presentaba un aspecto de gran contraste con Knapp; le describían como "una figura imponente con un mensaje imponente".3 Era predicador tan potente que le apodaban de "Temblador de Tierra". (Nota del traductor: este apodo tiene doble sentido — la palabra cuáquero viene de una palabra que puede significar temblador (Querer) en inglés.)

Mucho del tiempo, Rees sirvió como evangelista, pero desde 1894 a 1896, sirvió como pastor de una iglesia independiente, la Iglesia Emanuel, en Providence, Rhode Island. Durante su pastorado, se convirtieron por lo menos mil personas. Además de los cultos en la iglesia, la congregación se encargaba de dos misiones. Rees dividió a los miembros de la iglesia en seis "escuadrones": el Escuadrón de los Barrios Pobres, el Escuadrón de la Marina, él de las Cárceles, de las Misiones Urbanas, de los Hospitales y de los Cultos al Aire Libre. Tremendas multitudes asistían a los cultos y había conversiones todas las semanas. Uno de sus informes fue como sigue: ¡Qué año más glorioso! Se han convertido gloriosamente centenares de borrachos, jugadores de azar, rameras, y pecadores comunes, así también mecánicos, banqueros, comerciantes y miembros de iglesias....Muchos borrachos han sido salvados, no sólo del ron, del libertinaje y del tabaco; sino que sus cuerpos hinchados e enfermos han sido sanados, sus rostros curados de las manchas del ron, y sus vidas, arruinadas y destrozadas, hechas enteramente de nuevo.4 A pesar de tales victorias, Rees estaba convencido de que Dios le decía que no estaba difundiendo el mensaje con suficiente rapidez, y por eso, volvió a la obra de evangelista. En 1896 se puso en contacto por primera vez con Knapp en Cincinnati De inmediato, los dos hombres sentían una afinidad mutua, y colaboraron estrechamente desde aquel entonces en su tarea común. No hay duda de que por la influencia de Knapp, por lo menos en parte, Rees publicó en 1897 su primer libro, La Iglesia Pentecostal Ideal. La relación de los dos se limitó al periodo de cinco años entre 1896 y 1901, acortada por la muerte de Knapp, pero fue muy importante para la futura Iglesia Peregrina de Santidad. Los dos eran muy diferentes en cuanto a sus trasfondos históricos y sus personalidades, pero tenían mucho en común en cuanto a su propósito espiritual y pasión para las almas. Ambos insistían en dar honor al Espíritu Santo como el "Ejecutor de la Deidad", ambos se caracterizaban por un sentido de misión que abarcaba al mundo entero, ambos consideraban que la oración era el arma principal en la guerra santa, ambos habían sido guiados, por sus convicciones, a desvincularse de las organizaciones denominacionales y, en 1897, estaban obrando de manera independiente.

D. La ―Unión‖ bajo Knapp y Rees (1897-1905) Plan general de temas y lecturas

A partir de 1893, después de trasladarse a Cincinnati, Knapp promovió la formación de varias asociaciones de santidad y de ligas de oración y avivamiento. La cuarta de éstas tiene significado para este relato. En septiembre de 1897 en la casa de Knapp se fundó la Unión Internacional de Santidad y Liga de Oración. Casi treinta años más tarde, Rees describió el evento como un pequeño asunto con un nombre grande", y otro informe indica que no había más de una docena de personas en asistencia. Adoptaron una constitución que llenó cuatro páginas de un folleto de tamaño de un tratado, eligieron oficiales e hicieron provisión para la organización de uniones a nivel estatal, de condado y local. Los oficiales incluyeron: Presidente — Seth C Rees Vicepresidente — Martín Wells Knapp Secretario — W. N Hirst Secretario de Correspondencia — Byron Rees Tesorero - C. W Ruth La Unión se distinguía por cuatro características. Primero, su propósito principal fue la promoción del evangelismo mundial en pro de la santidad. La Constitución declaró los siguientes objetivos:

OBJETIVO

Artículo II. El objetivo de esta Unión es: Primero. Glorificar a Dios nuestro Padre, exaltar a Jesucristo nuestro Salvador, y dar honor al Espíritu Santo nuestro Santificador. Segundo. Dar énfasis a la importancia de la regeneración bíblica para todos los pecadores y del bautismo con el Espíritu Santo y fuego para todos los creyentes. Tercero. Llevar a cabo la gran comisión de nuestra Cabeza, quien ascendió al cielo, por la proclamación del evangelio de la santidad en los barrios pobres, en las selvas, y en todo el mundo.6 Segundo, la Unión fue una confraternidad interdenominacional; no se la consideraba como una iglesia o denominación, ni los principios de tal. Se describía a sí misma como "una unión fraternal ... con la intención de promover una espiritualidad profunda entre todos los creyentes".7

Más que otra cosa, estaba sin carácter denominacional. La organización tenía las marcas de simplicidad y de la falta de restricciones. El único requisito para tener membresía era un corazón puro o el deseo ardiente de experimentar la santificación que traería como resultado un corazón puro. Se daba la bienvenida a los que cumplían con este requisito y firmaban el siguiente voto: Creo que el bautismo con el Espíritu Santo es subsecuente a la regeneración, que es para todo creyente, que es una experiencia instantánea, recibida por fe, que purifica el corazón del creyente de todo pecado y le inviste de poder para el cumplimiento con éxito en todo al cual es llamado.8 Además de ello, debe haber "libertad de conciencia en todo asunto que no sea pecaminoso".9 La tercera característica fue que se consideraba a la Unión como extremista en ciertos sentidos, en particular en cuanto al énfasis en la sanidad divina y en su convicción acerca de la Segunda Venida premilenaria de Cristo. Estas doctrinas no eran populares en el movimiento de santidad en esos días. Tan recientemente como el año 1887, la Asociación Nacional de Santidad había excluido de membresía a todo aquel que hiciera de la sanidad o del premilenialismo su "afición".

La cuarta característica es que era una unión agresiva. Se difundía la obra por medio de reuniones campestres, campañas de avivamiento, publicaciones y la obra misionera nacional y en el extranjero. En los años que siguieron, había sesiones anuales ordinarias de la Unión bajo la presidencia de Rees, pero no quedan datos estadísticos. En 1898, el grupo, moviéndose con base en el ministerio de Knapp, estableció el Campamento del Parque de la Salvación que se celebraba en los predios de la Feria del Condado de Hamilton, cerca de Cincinnati. Más tarde se trasladó al plantel de la Escuela Bíblica de Dios, caracterizándose desde el principio por cultos misioneros, invitaciones a buscar públicamente a Dios en el altar, y por una metodología libre del sectarismo. En 1900, la Escuela Bíblica de Dios inició clases en una casa llamada El Monte de Bendiciones bajo el liderazgo de Knapp. Su propósito principal era la evangelización mundial por medio de un cuerpo de ministros entrenados en la doctrina de la santidad. La dedicación a la responsabilidad mundial fue expresada por el nombre original que fue la Escuela Bíblica de Dios y Casa para el Entrenamiento de Misioneros. Durante el primer año los alumnos cabían fácil-

mente en la capilla que medía seis por nueve metros. En el principio había solo una casa hecha de ladrillos. M. G. Standley, uno de los primeros alumnos, escribió acerca de sus impresiones: Es cierto que parecía totalmente irracional subir a este monte y ocupar un cuartito del piso más alto de la casa, que se parecía a un viejo barco con dos portillas, que se calentaba con una pequeña estufa. No había sistemas de calefacción a vapor en aquel entonces... Eramos tres jóvenes en aquel cuarto; sin embargo, estaba convencido de que era la voluntad de Dios y que éste era justamente el lugar donde Dios quería que estuviera.10

Muchos de los primeros ministros y misioneros de la Iglesia Peregrina se prepararon en la Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati. Era el centro principal de la obra misionera peregrina hasta 1922. Durante los primeros años de la Unión, el evangelismo era el enfoque principal y había un mínimo de quehaceres aparte de ello, pero paulatinamente los éxitos del evangelismo exigían una organización y administración más adecuadas. Las reuniones anuales en su esencia consistían en convenciones de santidad con breves sesiones de negocios intercaladas entre los cultos devocionales y evangelísticos. En la reunión anual de 1900, la asamblea hizo el primero de varios cambios de nombre, modificando el nombre a la Unión Internacional Apostólica de Santidad, borrando "y Liga de Oración" y agregando la palabra "Apostólica" para dar expresión a su objeto de promover la recuperación de los principios y las prácticas apostólicos. Además en 1900, se enmendó la Constitución para proveer para la organización de iglesias locales donde fuera necesario, y para dar oportunidad a que algunas iglesias independientes de santidad se uniesen a la Unión. En diciembre de 1901, Knapp murió de fiebre tifoidea a la edad de cuarenta y ocho años. Hay bastante paralelismo con el caso de Orange Scott, fundador de la Iglesia Metodista Wesleyana, ambos muriéndose aproximadamente a la misma edad y en casi la misma etapa del desarrollo de la organización de su iglesia —~pero con una diferencia significativa: ¡Knapp murió sin darse cuenta de que había fundado una nueva denominación! "Knapp dejo a su muerte un proyecto vigoroso y victorioso. El Instituto Bíblico estaba en su segundo año con 100 alumnos; El Avivador se publicaba semanalmente y había 25,000 suscriptores. La obra publicadora estaba extendiéndose grandemente. Se había construido un tabernáculo en el Monte

de Bendiciones para acomodar al gentío que concurría al Campamento del Parque de la Salvación. La obra misionera en el extranjero apenas se iniciaba; sólo había un hombre en el campo misionero sostenido por El Avivador, pero había otros alistándose, y el último acto oficial de Knapp fue el de confirmar la asignación de dos misioneras a África. Después de la muerte de Knapp, las presiones inherentes al concepto de una "unión" voluntaria de iglesias y la organización necesaria al desarrollo de las congregaciones que la constituían comenzaron a aumentarse. En 1901 la Unión se vio forzada a incorporarse (que implicaba la elaboración de un Manual con base en la Constitución), para que sus ministros recibiesen reconocimiento ministerial. Una confusión administrativa surgió después de la muerte prematura de Knapp. Por un lado había la escuela bíblica, la revista El Avivador y la creciente obra publicadora, las cuales formaban un canal administrativo; y al otro lado había la Unión Internacional Apostólica de Santidad que existía aparte, sin relación oficial con aquéllas. Con la muerte de Knapp, aquéllas pasaron al control de una junta autónoma y perpetua de fideicomisarios, compuesta de tres mujeres, siendo una de ellas la Sra. Vda. de Knapp, de tal manera que emergió una especie de liderato matriarcal. El Avivador se prestaba como instrumento útil para levantar fondos para la obra misionera peregrina aún hasta 1930, pero estos fondos fueron administrados por los tres fideicomisarios y resultó mucha confusión y hasta conflicto porque algunos de los misioneros y los campos eran autónomos. Se enviaba mucho dinero a los misioneros sin una evaluación de la capacidad administrativa de los recipientes y sin rendición de cuentas en cuanto a su uso. Rees, cabeza de la Unión y uno de los "nuevos profesores" de la escuela bíblica, decía que los fondos debían usarse exclusivamente para la obra en el extranjero, pero los fideicomisarios querían sostener con ellos también la obra misionera nacional. Tal vez en parte como resultado de esta confusión de los canales administrativos, Rees renunció como líder de la Unión en 1905. A fin de cuentas, la corte civil ordenó que se ampliara la junta de fideicomisarios.
E. De "Unión" a "Iglesia" (1905 - 1913)

Para el año 1905, el cuerpo gubernamental de la Unión Internacional Apostólica de Santidad fue llamada la Asamblea General, aparentemente nombrándose así desde 1902. Continuaron reuniéndose anualmente hasta 1907 cuando comenzaron a reunirse cada dos años hasta 1926, y después, cada cuatro años, como hacía la Conferencia General de la Iglesia

Metodista Wesleyana; en 1942, se cambió de nombre a Conferencia General, y en 1966, a Conferencia Internacional. Cuando se convocó la Asamblea General en 1905, el movimiento estaba en un punto decisivo de su historia. Cuando la Asamblea General eligió al Concilio General que para este tiempo era el cuerpo gobernante interino, encontraron que no había ninguno de los fundadores entre los elegidos. Se cambió el nombre a la Unión de Iglesias Internacionales Apostólicas de Santidad, una alusión a lo que sucedía casi inconscientemente y que dentro de poco se manifestaría abiertamente — la Unión cogía rumbo inexorable para convertirse en una denominación. Ampliaron el Manual incluyendo los nombres y direcciones de 148 ministros ordenados y misioneros, y de 31 diaconisas ordenadas. Ampliaron considerablemente el Objetivo, siendo el tercero de una serie de seis objetivos quizás la adición más significativa: "Formar uniones e iglesias locales como el Señor dé oportunidad". El Objetivo Seis reforzaba esta nueva dirección al decir: Conservar la obra en pro de la santidad por la formación de Iglesias y Uniones y por colaborar en asignarles pastores o líderes bautizados por el Espíritu, quienes alimentarán la manada de Dios, y así prevenir que nuestros convertidos estén arrojados a "clubes sociales", fríos y muertos, donde serán esquilados en vez de ser alimentados.11 Aun la estructura revisada reflejaba la transición. Desde aquel entonces la Asamblea General estaría compuesta de los miembros del Concilio General, los superintendentes estatales o distritales, el pastor y un delegado laico de cada iglesia o unión local, y todos los ministros, evangelistas, misioneros y diaconisas ordenados y licenciados conforme a las normas establecidas. El Concilio General consistiría en el Superintendente General, el Superintendente Ayudante General, el Secretario, el Tesorero y tres miembros consultivos o vocales. El Concilio General determinaría el lugar de las reuniones de la Asamblea General. Todo cambio o adición al Manual debía tener la ratificación en primer lugar del Concilio General y después la aprobación por voto de las dos terceras partes de la Asamblea General. Como evidencia adicional del rumbo de Unión a Iglesia, la Asamblea General, en 1906, bajo el título "La Recepción de Miembros", adoptó un pacto eclesiástico que sería requisito para ser recibido como miembro.

Toda persona que dé evidencia satisfactoria de la regeneración, habiendo dejado y renunciado al mundo, la carne y el diablo y viviendo una vida cristiana consistente, y que desea ser reconocida como miembro de esta iglesia, tiene que ser aceptada en primer lugar por la Junta Consultiva; y después, en presencia de la iglesia, tiene que responder afirmativamente a lo siguiente: Preguntas Muy amado, como ha pedido que se le admita como miembro de esta iglesia, es propio que confíese su fe y declare su propósito en la presencia de Dios y estos testigos. ¿Ha dejado y renunciado al diablo con todas sus obras? ¿La vanagloria y pompa del mundo con todo deseo codicioso del mismo, y los deseos carnales y ha rehusado ser guiado por ellos? ¿Ha recibido el testimonio del Espíritu de Dios de su regeneración? ¿Cree en la doctrina de la entera santificación como una segunda obra definitiva e instantánea de gracia, subsecuente a la regeneración, y que es el privilegio y deber de cada creyente buscar y encontrar la experiencia tan pronto que reciba la luz referente a ella? ¿Está dispuesto que toda su fe y práctica sean gobernadas por la Palabra de Dios y el Espíritu Santo? ¿Contribuirá de sus bienes para el sostén de la causa del Señor tal como le enseña la Palabra de Dios?

Pacto Habiendo sido guiado a arrepentirse delante de Dios y a tener fe en el Señor Jesucristo nuestro Salvador, nosotros ahora, en la presencia de Dios, los ángeles y esta asamblea, hacemos con mucha solemnidad y gozo un pacto mutuo como miembros de un mismo cuerpo en Cristo. Prometemos, con la ayuda del Espíritu Santo, huir de las sendas del pecado, y caminar en la "justicia y la verdadera santidad" todos los días de nuestra vida. Nos empeñamos en no dejar de reunimos, como algunos tienen por costumbre, sino, exhortándonos diariamente, y tanto más, ya que aquel día se acerca, a esforzarnos juntamente para el avance de Su reino, y para la

edificación mutua de los santos en santidad, conocimiento y consuelo; a contribuir libre y gozosamente al sostén del ministerio y los gastos de la iglesia, al alivio de los pobres y a la extensión del Evangelio por todas las naciones de la tierra. También nos empeñamos en mantener tiempos devocionales familiares y personales; traer a nuestros hijos en una temprana edad al conocimiento de la salvación en Cristo; y, en el mundo, ser justos en nuestros tratos, confiables en nuestros compromisos, y ejemplares en nuestra conducta. Abstenernos de contraer deudas sin el debido cuidado de absolverlas; evitar los chismes, las calumnias, la maledicencia y toda conversación infructífera y frívola. Abstenernos de la venta y el uso de los licores que embriagan y de toda clase de tabaco; evitar todo lugar de diversiones mundanales, tales como los bailes, los cines, los teatros, las carreras de caballos, los partidos de béisbol, y los lugares donde se entregan a especulaciones financieras. Además, nos comprometemos a andar juntos en el amor cristiano y con vigilancia, dando y recibiendo admonición con mansedumbre y cariño. Acordarnos el uno del otro en oración, ayudar el uno al otro en enfermedad o angustia, cultivar la compasión cristiana en los sentimientos y la cortesía en hablar, y ser atentos a todas las reglas de nuestro Salvador. ¿Acepta con alegría las condiciones de este pacto? Hermanos, estas personas, habiendo respondido de una manera satisfactoria a estas preguntas y este pacto, tienen el derecho de ser admitidos como miembros de esta iglesia. Por lo tanto, nosotros les estrechamos la mano derecha de confraternidad, comprometiéndonos a hacer todo lo posible para que les sea fácil hacer lo correcto, y difícil hacer lo incorrecto. Aunque una buena parte del Manual experimentó muchos cambios, esta parte quedó prácticamente igual hasta la unión con los metodistas wesleyanos en 1968. Para reemplazar a Rees en el liderato, con el título de Superintendente General, la Asamblea General de 1905 eligió a George B. Kulp. Kulp había nacido en 1845, de padres que eran metodistas desde hacía mucho tiempo, y él, siendo aún adolescente, había entrado en el ejército de la Unión (durante la guerra civil), cumpliendo su tiempo de servicio cuando tenía 20 años. Kulp se casó en marzo del año 1869, y en la misma noche de su boda, él y su señora asistieron a una reunión religiosa y se convirtieron a Cristo. Él entró al ministerio

metodista y sirvió en varios estados del país. Más tarde, regresó a Battle Creek, Michigan, donde organizó y pastoreó una iglesia independiente, llamada la Iglesia Emanuel de Santidad. Era bien

conocido, y tenía éxito como evangelista de campamentos y avivamientos. Dio comienzo a su carrera de autor después de ser elegido Superintendente General, escribiendo Una Voz de la Eternidad y Las Rodillas Callosas en 1909, y Verdades Que Transfiguran en 1927. Entre 1905 y 1913 la idea de Unión despareció gradualmente bajo la presión de las necesidades congregacionales. Los campos misioneros pedían una mejor administración para efectuar la conservación de los resultados, la mayordomía en las finanzas, y la integridad de la obra. Hasta aquel entonces no se manifestaban intenciones de establecer una oficina central, y los asuntos referentes a las misiones en particular todavía estaban estrechamente entretejidos con la Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati, y las entidades relacionadas con ella. Una estructura denominacional estaba todavía en el lejano futuro. El Superintendente General Kulp sirvió sin apoyo financiero establecido hasta 1915, pastoreando en Michigan hasta 1914, pagando sus gastos administrativos de las ofrendas de las campañas de avivamiento. La novena Asamblea General, que se llevó a cabo en 1913, dio la respuesta final al largo debate sobre si debía quedarse en las denominaciones antiguas o fundar una nueva denominación de carácter distintivo como iglesia de santidad. Se nombró un comité de cinco miembros sobre "unión". Ellos recomendaron anular por completo la Unión y tomar como nombre nuevo la Iglesia Internacional Apostólica de Santidad. Fueron invitados todos los que habían sido miembros sólo de la Unión a unirse con la nueva denominación como miembros de iglesias. Desde aquel entonces se esforzarían agresivamente a edificar una denominación fuerte. El informe del comité fue adoptado unánimemente. Además, la Asamblea General puso en ejecución legislación reglamentaria concerniente a los ministros, las diaconisas y los misioneros al extranjero. Se aprobó un programa de estudio de cuatro años para ministros y de tres años para diaconisas, lo cual se incluyó en el Manual.
F. Las Iglesias y los Distritos

Las iglesias y los distritos de lo que eventualmente se iba a convertir en la Iglesia Peregrina de Santidad se levantaron espontáneamente por toda la nación. Estaban dispersos y los datos que existen son bastante incompletos. El primer indicio de la magnitud del movimiento se manifestó en 1906 cuando la Oficina del Censo de los Estados Unidos de América indicó que la Unión de Iglesias Apostólicas de Santidad tenía 74 iglesias y 2,744 miembros.

G. Las Instituciones Educacionales

Si bien la Escuela Bíblica de Dios nunca estaba relacionada en el sentido orgánico con la Iglesia Peregrina de Santidad ni con ninguno de sus predecesores, el hecho de que el personal involucrado en una buena parte de estas actividades era el mismo o entrelazado, significaba que la escuela servía a la emergente denominación a pesar de que había distintas juntas de gobierno. Claro está, era la institución educacional más antigua relacionada con el movimiento, desde el año 1900. Otras que eventualmente se relacionaron más estrechamente con la denominación incluían la Escuela Bíblica y Literaria de Greensboro, Carolina del Norte, iniciada en 1903, y el Seminario Bíblico de Santidad en Owosso, Michigan, que se abrió en 1909. La institución en Greensboro prosperó tanto que en 1905 fueron construidos un centro administrativo y varias otras estructuras más pequeñas. El seminario en Owosso fue presentado, en su literatura, como un esfuerzo independiente y no denominacional.
H. Las Revistas

Como en el campo de la educación, así también en el de las publicaciones; las entidades independientes fundadas por Knapp produjeron una situación singular para la iglesia emergente. Si bien El Avivador nunca fue el órgano oficial de la Unión ni de la denominación que emergió de ella, sirvió ese propósito por muchos años.
I. Las Misiones Mundiales

Al ponerse en marcha el movimiento, pronto se observó que los misioneros que ya estaban en el extranjero leían El Avivador, y en seguida pedían por escrito que obreros especiales les visitaran para llevar a cabo convenciones de santidad. Así fue que los directores de la Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati y de la Unión de Santidad primero se interesaron en un ministerio de evangelismo misionero de santidad. Hubo un diluvio de mensajes misioneros impresos en El Avivador y en otras publicaciones. El énfasis tenía cinco enfoques: (1) el evangelismo mundial es el objetivo principal de la iglesia; (2) la verdadera santidad se manifiesta por un espíritu misionero — Seth Rees decía que las personas que alegaban vivir en santidad pero que no tenían mucho interés en las misiones mundiales debían buscar el bautismo con el Espíritu Santo, lo que

rectificaría tal condición; (3) el bautismo con el Espíritu Santo es la clave para el evangelismo mundial; (4) el propósito esencial de las misiones es la predicación del evangelio — no se debe considerar que la educación ni la asistencia médica ni cualquier otro tipo de ministerio sea mayor aunque aquéllos también son buenos y legítimos; (5) una iglesia de santidad que no se interese por la misiones pronto morirá. El 5 de enero de 1899, El Avivador anunció el establecimiento del "Fondo Ir o Enviar", al cual Knapp y Rees fueron los primeros en contribuir $100 dólares cada uno. Se notaba el entusiasmo de Knapp por medio de sus palabras: ¡Es una época de oportunidad gloriosa! Alrededor del mundo hay misioneros bíblicos, cristianos verdaderos, esperando que algún mensajero del Señor, lleno del poder divino, les haga la pregunta: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?"

Todas las líneas están puestas.... Sólo se necesita un manipulador de los botones eléctricos, que sea instrumento del Espíritu Santo, para cerrar los circuitos y hacer volar el paganismo, las antiguas supersticiones, la ignorancia, la barbaridad y el pecado.13

Dos años más tarde, el 2 de enero de 1901, Charles Stalker, evangelista cuáquero, y Byron Rees, hijo de Seth Rees, salieron de Nueva York para un ministerio a los misioneros en todas partes del mundo. Rees se quedó atrás poco después de llegar ellos a Londres, pero Stalker siguió y ministró en la India, la China y el Japón, regresando a San Francisco casi un año después, con un informe repleto de victorias. En la China, a pesar de los peligros de la Insurrección Boxer, mil misioneros se habían reunido para un culto. El propósito de tal excursión no fue levantar nuevas obras misioneras para auspiciar o dirigir, sino ministrar a las necesidades espirituales de todo el cuerpo de Cristo. Además del énfasis en el evangelismo misionero de santidad, se desarrollaba a la vez una pasión para misiones de santidad. Con todo, los primeros misioneros de santidad no fueron enviados; se fueron por cuenta propia, confiando que Dios les sostendría. Stalker informó que

había algunos que ya estaban en el extranjero y que pertenecían a los "independientes" (muy aceptados entre muchos grupos en aquel entonces), y declaró que en esos lugares el fuego estaba mermando. Este "principio de fe" tenía como base Mateo 20:4, "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo". Knapp había obrado en esta base desde cuando salió del pastorado, y era una práctica común entre otros pastores, evangelistas y maestros en aquel entonces. Entre los primeros misioneros que salieron a trabajar con los peregrinos, había metodistas, cuáqueros, salvacionistas, metodistas wesleyanos, metodistas libres, presbiterianos y gente independiente de persuasión arminiana. Su dependencia de Dios producía a la vez un espíritu vigoroso de individualismo. Cualquier interferencia con la dirección personal e individual del Espíritu Santo se consideraba como papismo. Este individualismo llegó a ser una característica casi indeleble del movimiento, que no daba evidencia de viabilidad con el paso del tiempo, siendo así obstáculo a una organización sana. En verdad, el primero de los misioneros llegó al campo antes de salir Rees y Stalker. Era William Hirst, primer secretario de la Unión, sostenido por el "Fondo pro-Misiones en África", fomentado por la revista El Avivador. Salió el 10 de octubre, 1900, y desembarcó en la Ciudad de El Cabo, África del Sur, dando inicio así a la obra misionera peregrina más antigua fundada por misioneros de América. El mundo oriental no quedó atrás por mucho tiempo. Charles y Lettie Cowman llegaron a Cincinnati en 1900, justamente en el tiempo de la abertura de la Escuela Bíblica de Dios. Iban camino del Japón para servir como maestros de escuela secundaria bajo los metodistas, pero en la Escuela Bíblica de Dios experimentaron una crisis espiritual, y resolvieron coger el camino de la fe, y concentrar sus esfuerzos en el evangelismo y en la preparación de obreros. La primera ofrenda que recibieron para su sostenimiento fue de veinticinco centavos, pero pronto llegó un cheque por $300 dólares. En Chicago; los hermanos Rees, Knapp y Stalker pusieron sus manos sobre los Cowman y los ordenaron al ministerio. La pareja salió rumbo al Japón el primero de febrero, 1901. Un año después, A. E. Kilbourne pasó por Cincinnati en camino a unirse con los Cowman en Tokio, donde, juntos, fundaron la Sociedad Misionera Oriental con el propósito fundamental de proclamar la santidad bíblica. La Sociedad Misionera Oriental siguió el modelo de la Unión, y fue el brazo misionero al mundo oriental de la Unión por muchos años, aunque nunca hubo nexos de organización.

Dos mujeres salieron para la Ciudad de El Cabo, África del Sur, en febrero, 1902, para trabajar con la familia Hirst. El mismo día la familia Moulton salió rumbo a St. Kitts y Saba en las Indias Occidentales, como misioneros de la Asociación de Campamentos de Portsmouth, fundada y dirigida por Seth Rees, y trabajaron con la Misión Cristiana, una asociación interdenominacional de Nueva Inglaterra. El vínculo común entre todos estos grupos nada tenía que ver con organizaciones ni administraciones, sino con lo espiritual; sus relaciones como organizaciones estaban en segundo plano. En 1903, la familia Monroe salió para Cantón, China. Allí fundaron la Misión de la Santidad a la China del Sur, pero más tarde se unieron con la Sociedad Misionera Oriental. También en 1903, la familia Gray fue a la India, y se unieron allí con Gorman Tufts, miembro de la Unión. En 1900, el Fondo para Aliviar El Hambre en Toda la India había ayudado a abrir campo misionero allí. La debilidad de la estructura administrativa de esta misión se manifestó cuando la familia Gray quedó desamparada por la incapacidad del superintendente de dicha misión como administrador de fondos. No pudiendo conseguir recompensa por los daños ni enmienda en lo que concernía las líneas de autoridad, (cambió, a fin de cuentas, a las misiones metodistas en la India e invirtió su vida allí en servicio loable. Así las debilidades administrativas echaron a pique el primer intento en la India. En septiembre de 1902, el Avivador publicó las fotografías de tres "Escuelas Bíblicas de Dios" en el extranjero: en Cuidad de I -11 Cabo, África del Sur, bajo William Hirst; en el Japón, bajo los Cowman; y en la India, bajo Gorman Tufts.

Plan general de temas y lecturas:
II.

EL PERÍODO DE UNIÓN Y CENTRALIZACIÓN (1913 - 1930)

A. El Crecimiento por medio de Uniones
La característica más obvia del segundo período de la historia de la Iglesia Peregrina de Santidad, especialmente durante la década de los 1920, fue la unión de varios grupos regionales de santidad con el movimiento principal nacional e internacional.

Entre los años 1919 a 1925, cinco grupos eclesiásticos de santidad, dos sociedades misioneras y una iglesia de principios nacionales en Barbuda fueron todos recibidos al redil peregrino. Todos tenían el mismo fondo espiritual de avivamiento de santidad, la mayor parte se originó antes o cerca de 1900, y todos se habían extendido por medio de campañas de avivamiento o campamentos. Por lo general, los grupos de santidad comenzaron, a la vez, a ver la necesidad de una organización más amplia y fuerte para poder mantener una administración central, sostener escuelas, financiar publicaciones y enviar a misioneros. Como veremos más luego, la necesidad de la reestructuración de la Iglesia Peregrina, cerca del fin de este período, fue en gran parte un resultado de la compleja situación creada por esta rápida sucesión de uniones eclesiásticas. Sin embargo, hay que recordar que el crecimiento continuo de la iglesia se debía más al evangelismo que a las uniones.
1. La Iglesia Cristiana de Santidad

La primera de estas uniones fue con la Iglesia Cristiana de Santidad, grupo que se había originado en Filadelfia, Pensilvania, en 1882, por reuniones dirigidas por tres hombres y dos damas, al aire libre y en salones. Los cultos teman como propósito la conversión de personas que no asistían a las iglesias. Muchos se convirtieron a Cristo, y como estos recién convertidos no pertenecían a ninguna iglesia, y porque muchas iglesias no ofrecían oportunidades para el crecimiento espiritual de ellos, pronto se formaron "clases" o "sociedades" para ellos. La obra se extendió en el estado de Pensilvania, y en el verano de 1899, durante un campamento en Linwood, Pensilvania, se llevó a cabo una "Conferencia" en un domicilio particular. El grupo, que llevaba el nombre Asociación Celestial de Reclutamiento en ese entonces, eligió a un

anciano que la presidiera, aprobó un ministerio itinerante, y asignó pastores a los grupos que la componían. En 1894, durante la conferencia anual, el pastor de la iglesia de Filadelfia rehusó someterse a los acuerdos de la conferencia; su iglesia local se retiró y se hizo dueño de la carta constitucional y del nombre, Asociación Celestial de Reclutamiento. En seguida, la conferencia adoptó como nombre nuevo la Asociación Cristiana de Santidad, y eligió al Rvdo. C. W. Ruth como anciano presidente. En 1906, la conferencia se acordó en organizar una segunda conferencia anual y establecer una conferencia general. En consecuencia, el anciano que presidía, Jonás Trumbauer, dirigió la sesión de organización de la nueva conferencia de Indiana, en Tipton, Indiana. Se celebró la primera Conferencia General el siguiente mes de marzo en Reading, Pensilvania, donde se adoptó el nombre, la Iglesia Cristiana de Santidad. A fin de cuentas, la conferencia original de Pensilvania y la nueva conferencia de Indiana se separaron. En 1908, quince congregaciones que incluían la mayor parte del grupo de Pensilvania, con el Rvdo. C. W. Ruth, se unieron con la Iglesia del Nazareno. Así que la historia que nos interesa es la del grupo de la Conferencia de Indiana. Originalmente, se publicaba en Pensilvania un periódico denominacional llamado La Corona de la Gloria, que después fue publicado en Indiana. En 1906, se dejó de publicar, y se dio inicio a uno nuevo, llamado Una Voz de Canaán. La Conferencia de Indiana se extendió a otros estados, se organizaron varios distritos, y por fin fueron organizadas otras dos conferencias: Kansas — Oklahoma en 1914, e Illinois — Misuri en 1915. Además, se reorganizó la Conferencia de Pensilvania en 1916. En 1905, el Rvdo. Charles C. Brown y su señora tomaron la delantera en la fundación de la Escuela Bíblica de Santidad y la Casa de Fe para el Entrenamiento de Misioneros en St. Louis, Misuri. En 1907, se estableció el Orfanato de Santidad de Betel en el mismo pueblo. Para 1910 se había construido un edificio de cemento de tres pisos en la propiedad de la escuela bíblica para dar cabida a la casa publicadora. En 1908 se estableció la Casa Cristiana de Rescate y de Entrenamiento de Misioneros en St. Louis, Misuri, y en 1911, en la misma ciudad, el Hogar Iva May para Infantes. En 1911, la Conferencia de Indiana compró terreno campestre en Frankfort, Indiana. En 1919, las conferencias del oeste que pertenecían a la Iglesia Cristiana de Santidad se unieron con la Iglesia Internacional Apostólica de Santidad, bajo el nuevo nombre de la Iglesia Internacional de Santidad. La Conferencia de Pensilvania no participó en dicha unión, y todavía

continúa como una pequeña denominación, conocida en la actualidad como la Iglesia Cristiana Evangélica. El Rvdo. C. C. Brown, superintendente de la primera, llegó a ser superintendente general de la nueva denominación. Brown había nacido en Indiana en 1868, se convirtió durante una campaña evangelística metodista, y fue enteramente santificado bajo el ministerio de un cuáquero. En 1891, comenzó su ministerio como predicador en una iglesia rural, y en 1894, fue ordenado al santo ministerio por C. W. Ruth. Por unos años, había servido como líder en la iglesia del este. La escena en la hora de esta unión era típica de lo que ocurría en otras asambleas generales: Mientras se leía el Acta de Unión, los oficiales Woods, Cox y Stanley cortejaron a los miembros de la Conferencia General de la Iglesia Cristiana de Santidad (que se unía con la que se llamaría más tarde la Peregrina) al salón de la Asamblea cantando el himno "Bendito el Vínculo que Nos Une", y en medio de aclamaciones y vítores y lágrimas fueron dados puestos en la Asamblea.14

Por la unión, se agregaron al total original de 8,000 miembros del cuerpo principal unos 2,167 miembros adicionales de la Iglesia Cristiana de Santidad, la mayoría de los cuales (1,485) eran de Indiana. Subsecuente a la unión, las escuelas en Carlinville y St. Luis fueron clausuradas. Una obra misionera en Guatemala fundada en 1912 y renovada en 1917 fue incluida en esta unión; la Iglesia Cristiana de Santidad ya estaba contribuyendo al sostenimiento de misioneros de la Iglesia Internacional de Santidad.

2. La Misión Pentecostal de Rescate El segundo grupo que se hizo parte del movimiento durante este período fue la Misión Pentecostal de Rescate, con centro principal en Binghamton, N. Y. Había comenzado justamente antes del siglo veinte bajo el liderazgo de John Scobie desde el Canadá. Una propiedad fue comprada en Binghamton en 1903, y el Rvdo. Preston Kennedy fue elegido superintendente. En 1905 se llevó a cabo un campamento en un suburbio de Binghamton, y dentro de poco se abrieron otras "sucursales" en Troy, Albany y Schenectady, Nueva York. En 1906, la Misión comenzó a publicar Noticias desde el Hogar. En 1917, el Rvdo. A. H. Wilson sucedió a Kennedy

como superintendente, sirviendo así hasta la unión de la Misión con la Iglesia Internacional de Santidad, unión propuesta por el superintendente Wilson en 1921. La unión se hizo vigente en 1922 cuando el Superintendente General Ayudante W. R. Cox leyó el pacto del Manual y los recibió como miembros de la Iglesia Internacional de Santidad. La sucursal de Allentown fue recibida en el Distrito de Pensilvania y las demás sucursales se convirtieron en el Distrito de Nueva York. Cuando se efectuó la unión, la Misión Pentecostal de Rescate tenía 15 iglesias y misiones y un total de 400 miembros, y estaba sosteniendo a tres familias y una señorita en la obra misionera en África del Sur, las Indias Occidentales y Skagway, Alaska. 3. La Iglesia Peregrina El tercer grupo que se unió con el movimiento principal, uno de los más jóvenes y pequeños de todos, fue la Iglesia Peregrina, que daría su nombre a la denominación por muchos años (nota editorial: desde 1922 hasta su unión con la Metodista Wesleyana en 1968). Fue organizada en mayo, 1927, bajo el nombre "Iglesia Peregrina Pentecostés"; después, la palabra "Pentecostés" se quitó, y quedó la Iglesia Peregrina. El fundador y líder fue el Rvdo. Seth C. Rees, quien había ayudado en Cincinnati en 1897, ruando se inició el movimiento principal de la Unión. Después de haber dejado su cargo de líder en la Unión en 1905, Rees se había ocupado en la obra de evangelismo y de rescate. Luego, en 1912, recibió y aceptó el llamamiento para pastorear la recién organizada Iglesia Universitaria del Nazareno en Pasadena, California, donde se amistó con el Dr. H. Orton Wiley, presidente de la Universidad Nazarena en aquella ciudad. Un tremendo despertamiento espiritual ocurrió bajo el ministerio de Rees, y se difundió entre los alumnos y la comunidad. El superintendente distrital no estaba de acuerdo con ciertos aspectos del avivamiento, y se presentó un domingo por la mañana, sin preaviso, y anunció la exclusión de Rees y de la congregación de la Iglesia del Nazareno. Como resultado, Rees y su congregación organizaron su propia obra en Pasadena y establecieron un nuevo lugar de adoración bajo el nombre Peregrino. Otras congregaciones se afiliaron con ellos; así estaba en desarrollo una nueva denominación. Publicaron un periódico llamado El Peregrino, con Seth Rees como editor, y Paul S. Rees, su hijo, como editor asociado. En octubre, el grupo abrió la Universidad Bíblica Peregrina en Pasadena. En 1922, la nueva denominación aceptó la invitación a enviar delegados a la Asamblea General de la Iglesia Internacional de Santidad, y allí se unió

con ésta. Parece extraño, pero sin mucha discusión o planificación, la palabra Peregrina fue incorporada en el nombre del cuerpo eclesiástico a que se unía, de modo que ahora y hasta 1968, el movimiento llevaría el nombre, Iglesia Peregrina de Santidad. Cuando se unieron, el grupo de California tenía 457 miembros, 325 de ellos de la congregación de Pasadena, y los demás de otros grupos en Kansas y Texas. La Iglesia Peregrina había auspiciado en 1920 lo que se iba a convertir en una de las obras misioneras más exitosas de la obra Peregrina de Santidad al enviar a Francisco y Nettie Soltero a México. En 1922, el grupo estaba enviando aproximadamente $350 dólares cada mes a los Soltero y sus ayudantes. La sola congregación de Pasadena tenía en su lista de miembros a veintidós misioneros al extranjero, y estaba enviando al extranjero más dinero de lo que gastaba en la iglesia local.

4. Las Obras Misioneras
En 1923 y 1924 se agregaron dos sociedades misioneras y una iglesia nacional a la familia internacional del creciente proyecto peregrino. La primera de éstas fue la Sociedad Mundial Misionera, fundada en 1921 por H. J. Olsen, con sede en Baltimore, Maryland, sosteniendo a 18 misioneros que trabajaban con los indígenas San Blas en Panamá, en África con la Iglesia Peregrina, en las Islas Indias Occidentales, en México y Alaska, que se unió con la Iglesia Peregrina en 1923. La segunda que se unió, una obra nacional en Barbuda en las Indias Occidentales Británicas, llamada la Misión de Emanuel, fue establecida en 1890 por un wesleyano inglés y en 1923 tenía diez centros misioneros dirigidos por J. A. Humphrey, nacional de las Indias Occidentales, quien les guió a la unión con la Iglesia Peregrina de Santidad. La otra sociedad misionera que se unió con los peregrinos en aquel entonces se llamaba la Sociedad Bíblica Misionera Nacional y Foránea, fundada en 1890 por gente de persuasión wesleyana (en pro de la santidad) en Massachusetts. En 1924, había obra en las cuatro islas de San Tomás y Sta. Cruz en las Islas Vírgenes Americanas, y en St. Kitts y Monserrat en las Islas Indias Occidentales Británicas. El número de contribuyentes en Nueva Inglaterra había menguado, y las dificultades financieras resultantes la obligaron a negociar para la unión. El interés misionero de la Escuela Bíblica de Dios en Cincinnati facilitó su unión con los peregrinos en 1924.

5. Los Hermanos Pentecostales en Cristo
Uno de los grupos más pequeños que se unieron con el movimiento principal trazaba su linaje espiritual a los Hermanos del Río y a un grupo sucesor de ellos, los Hermanos en Cristo. Los que se unieron con la Iglesia Peregrina en 1924 bajo el superintendente Joel Harmon se encontraban en Ohio, y eran conocidos como los Hermanos Pentecostales en Cristo; parece que habían participado en el avivamiento de santidad, de donde la palabra "Pentecostales" en su nombre. No existen datos del total de miembros, pero había cinco o seis congregaciones de ellos, doce ministros ordenados y un ministro licenciado quienes se unieron con la Iglesia Peregrina de Santidad. También trajeron a la unión un campamento, propiedad bien desarrollada, en Springfield, Ohio.

6. La Iglesia Misión del Pueblo
La última unión de este período tenía que ver con la Iglesia Misión del Pueblo, originada en Colorado alrededor de 1900 por el ministerio del Rvdo. William H. Lee, hijo de misioneros metodistas a los indígenas Flathead, en el noroeste del país. Su padre Daniel Lee y su tío Jasón habían viajado a caballo a establecerse como misioneros metodistas a los indígenas Flathead en Oregón en 1834, y cinco años más tarde, la que sería madre de William había viajado en barco dando la vuelta a la América del Sur por el Cabo de Hornos para servir como maestra misionera en Oregón. Misionero y maestra se casaron, siendo William el menor de ocho hijos nacidos a este matrimonio. William pasó sus años de adulto joven en la frontera de Kansas y Oklahoma, donde fue elegido alguacil. Se convirtió a Cristo en un salón del Ejército de Salvación, fue santificado seis meses más tarde en el estudio de un ministro metodista y pronto empezó a trabajar con el Ejército de Salvación. Más luego, viajaba con su esposa como evangelista de santidad; por un tiempo dirigían una misión de rescate en Washington. En 1900, estando él en Colorado Springs, Colorado, fue invitado a predicar en una misión recién empezada allí. Dentro de poco le invitaron a ser el superintendente de la obra. La misión prosperó y abrió otras obras en pueblos y ciudades cercanos y en algunos estados vecinos. En 1902, se incorporó como la Iglesia Misión del Pueblo, con el lema, "Una Obra para los Abandonados, los que están fuera de la iglesia, y los que están sin Cristo". Estableció, en Colorado Springs, el Campamento de Santidad de Pike's Peak, y luego en 1904 abrió una casa

para muchachas y mujeres en Pueblo, Colorado, y también una casa espaciosa para los hombres trabajadores en Denver, en conjunto con una misión que prestaba servicio permanente. En 1905, se inició una escuela bíblica de entrenamiento, que en 1910 fue incorporada como la Universidad Occidental de Santidad y la Escuela Bíblica Preparatoria. William Lee murió en 1919, un tiempo crítico. La Guerra Mundial II apenas se terminaba, y era difícil conseguir fondos. En conformidad con la tendencia entre tales comunidades, ésta había menospreciado los aspectos denominacionales de la obra, dando poca prioridad a la recepción de miembros en la iglesia. Como resultado, había pocos miembros y la estructura organizacional estaba débil. Afortunadamente, la pequeña denominación tema el hombre apropiado a quien encargar la pesada tarea del liderazgo. Era el Rvdo. Paul W. Thomas, nacido a obreros del Ejército de Salvación en California en 1894. Se había convertido bajo el ministerio de la Iglesia Misión del Pueblo en 1912, y fue santificado un año más tarde. En seguida había entrado al ministerio de evangelismo de santidad, sirviendo a William Lee como secretario personal por algún tiempo. Aunque tenía sólo veinticinco años, Thomas fue elegido superintendente. Dentro de poco, la obra comenzó de nuevo a tener éxito. Abrieron de nuevo la escuela, publicaron un periódico denominacional, y hubo aumento de miembros. Descubrieron nuevas oportunidades y la perspectiva estaba más despejada. Para aquel entonces la Iglesia Peregrina de Santidad estaba prosperando en Kansas, y tenía unas iglesias en Colorado. Las relaciones entre los grupos eran buenas y a menudo hubo intercambio de obreros. Los peregrinos tenían un programa misionero que la Iglesia Misión del Pueblo podría apoyar, y los peregrinos necesitaban una escuela en la zona donde la Iglesia Misión del Pueblo ya tema una. Así, en 1925, se llevó a cabo una conferencia distrital peregrina en Colorado Springs con la Iglesia Misión del Pueblo, y los dos cuerpos se unieron.

7. Los Resultados de las Uniones
Un resultado muy obvio de esta serie de uniones fue el aumento numérico y financiero de la fuerza de la iglesia. El total de miembros casi se duplicó entre los años 1919 y 1926. Al comienzo la Iglesia internacional Apostólica de Santidad tenía 8,000 miembros; en 1926, la Iglesia Peregrina de Santidad tenía 15,000. Por la unión, se había aumentado por unos 3,200; el resto fue ganado por el evangelismo. De hecho, el total de participantes de todos los grupos fue

mucho mayor que los datos indican, porque todos los grupos habían dado poca prioridad a la idea de registrar miembros. Otra contribución importante fue el incremento de líderes. Muchos de los que ingresaron con los grupos que se unieron llegaron a ser líderes de la iglesia a nivel distrital y general. Uno de ellos, Paul W. Thomas, probablemente tendría que ser reconocido como el más sobresaliente de todos: sirvió la iglesia de una manera única, ayudando en la preservación y el desarrollo de ella como denominación, y ocupando una gran variedad de cargos durante casi cuatro décadas. Un tercer resultado de las uniones fue la nacionalización de la denominación. Aún en 1919, el grupo principal era en gran parte regional, concentrado en la zona entre Michigan y Carolina del Norte, con los Distritos de Michigan, Indiana, Ohio, Kentucky, Pensilvania, Maryland, Virginia Occidental, y el del Sur (Virginia y Carolina del Norte). Había una presencia simbólica en Kansas, Nebraska e Idaho. Seis años más tarde, la iglesia que ya se llamaba Iglesia Peregrina de Santidad tenía distritos desde la costa oriental hasta la occidental, con la adición de un distrito en Nueva York, con un gran aumento en Indiana, dándole primer lugar en total de miembros, y con una extensión hacia el oeste en Illinois, Misuri, Oklahoma, Texas, Colorado, Arizona y California. Un cuarto resultado fue la expansión de la obra foránea. Cada uno de los grupos estaba apoyando obra misionera en el extranjero. El conjunto de proyectos incluía obra en Guatemala, Alaska, México, la India, Guayana Británica, Venezuela, Panamá, y tres distritos en la Unión de África del Sur. Había a la vez en el Japón, Corea, y la China, veintiséis misioneros trabajando con otras sociedades misioneras, que eran miembros de la nueva denominación, a quienes se incluían con los demás como "nuestros misioneros.‖ Una tercera parte del dinero que pasaba por los fondos misioneros denominacionales, aun hasta 1919, era para las sociedades en el oriente que no tenían relación estructural con la iglesia. El quinto resultado puede parecer menos importante, aunque llegó a tener un significado importante con el paso de los años; la denominación ya tenía un nuevo nombre: la Iglesia Peregrina de Santidad.

B. Dificultades en el Crecimiento y la Reestructuración
Simultáneamente con las uniones, se podía observar en la nueva iglesia los primeros pasos de "intentar y errar" en establecer una oficina central funcional y la organización general

de la iglesia. La organización central de estilo suelto sin estructura e "invisible" que había caracterizado los primeros años no resultaba eficaz para la denominación en su desarrollo. No pocas de las primeras obras, tanto nacionales como foráneas, simplemente se evaporaron por falta de una buena política, una supervisión adecuada, y un apoyo financiero suficiente. Las uniones habían surgido en algunos casos del deseó de los grupos más pequeños de suplir estas faltas, pero en realidad las acentuaron en el cuerpo grande.

1. La Asamblea General de 1922
Se convocó una Asamblea General extraordinaria en Cincinnati en octubre, 1922. Fue de veras decisiva. Sus propósitos incluían la revisión del Manual, unos cambios de organización, la elección de oficiales y la financiación de la iglesia, sus instituciones y su ministerio. Como ya vimos, resultó ser la oportunidad para la unificación de la Iglesia Peregrina de California con el cuerpo más grande y la selección del nuevo nombre, la Iglesia Peregrina de Santidad. La Asamblea General aprobó tener dos Superintendentes Generales: uno, el Rvdo. Winfred R. Cox de Carolina del Norte, para la obra nacional, y otro, Ralph G. Finch de Kentucky, para las misiones en el extranjero. Recibirían salarios de $2500 y además, sus gastos de viaje; coleccionarían los fondos para el superintendente de la obra nacional por cuotas de veinticinco centavos por miembro, y los para el superintendente de la obra foránea de las ofrendas para misiones. La Asamblea General también estableció una Junta de Misiones Nacionales de cinco miembros, y una Junta de Misiones en el extranjero de nueve miembros.

2. Tensiones y Desacuerdos (1922—1930)
Estos intentos de corregir las debilidades administrativas de la iglesia no eran bien eficaces. Las dificultades se intensificaron a causa de las diferencias entre los dos superintendentes que habían escogido. Cox...era líder veterano de la iglesia y hombre de perspicacia administrativa, y Finch... era predicador de éxito y sobresaliente en el sentido devocional..., pero no le gustaban los detalles de la administración. En aquel entonces se propuso establecer la oficina central en conexión con la Universidad de Santidad de Kingswood, una escuela bajo el control de la iglesia en Kingswood, Kentucky. Allí Finch había establecido la oficina para la obra misionera en el extranjero. El orfanato de

Carlinville, Illinois, había sido trasladado allí. C. J. Taylor, presidente de la universidad y a la vez editor del periódico denominacional, también vivía allí. Pero las juntas se reunían sólo cuando querían hacerlo. Kingswood era un pueblito tranquilo con poco que ofrecer para las oficinas centrales, y pronto desapareció el interés de establecer la sede allí, y se acabó todo menos la congregación local. Las finanzas continuaron dando problemas: el plan de 1922 hizo más complicado este asunto en vez de resolverlo. Como los salarios de los dos superintendentes venían de distintas fuentes, se pagaba el salario de Cox con dificultad, mientras siempre había dinero de las ofrendas pro-misiones para el salario y los gastos de Finch. La obra en el extranjero prosperó. Finch encontró que había cuarenta y un misioneros y sesenta y siete obreros nacionales que dependían de su oficina por su sostén, requiriendo $3000 dólares cada mes. Era necesario un reajuste de la política financiera, y parece que algo efectivo se hizo. El superintendente nacional Cox no siguió el patrón de su predecesor Kulp cuando dejó de depender del centro no denominacional de Cincinnati como fuente de los fondos misioneros y para otros propósitos. Él guió a la iglesia en la dirección de una mejor organización y la lealtad denominacional. En 1926, la Asamblea General rechazó el propósito de Cox para que se estableciera una junta unida para gobernar la iglesia en el ínterin de las asambleas generales, pero sí eligió a tres superintendentes generales, encargando de nuevo a Finch con la supervisión de la obra en el extranjero, y junto con Cox, a Seth Rees para supervisar la obra nacional. A la vez en esta asamblea, se aceptó la Asociación de Beneficios Ministeriales como un proyecto denominacional, previamente fundado y administrado por el Distrito de Indiana. Ya en 1930, era bien evidente que tenía que haber una reestructuración de la iglesia y del sistema de colección y manejo de finanzas. El problema tenía tres aspectos: la falta de coordinación entre la obra en el extranjero y la iglesia americana, la falta de un plan financiero práctico para los intereses de la iglesia general, y la falta de una sede central. Ahora había tres superintendentes generales, uno para la obra foránea y dos para la obra nacional, todos sujetos a la Asamblea General pero no responsables entre sí mismos, y todos tres eran miembros del Concilio General, de la Junta General de Misiones en el Extranjero, y de la Junta General de Misiones Nacionales. Ahora había nueve juntas generales contando las tres ya nombradas: la Junta General de Publicaciones, la Junta General de Educación, la Junta General de

Fideicomisarios, la Junta General de la Casa Beula, la Junta General de Directores para el Orfanato de Betel y la Universidad de Kingswood. Había además el Comité de la Política Constitucional de la Iglesia. Existían cinco oficinas centrales distintas para la iglesia. La oficina central para las misiones en el extranjero bajo el Superintendente General Finch estaba todavía en Kingswood, Kentucky, aunque se había trasladado la oficina de publicaciones a Cincinnati, Ohio. El Superintendente General Cox funcionaba desde su centro en Greensboro, Carolina del Norte, y el Superintendente General Rees funcionaba desde su casa en Pasadena, California. La sede legal todavía estaba en Battle Creek, Michigan, donde Kulp había vivido y trabajado. El problema financiero venía en parte de la herencia de los principios del movimiento cuando todas las entradas eran de carácter voluntario. Había fracasado el plan de cuotas de veinticinco centavos por miembro de 1922, y ahora en la práctica se financiaba todo por medio de campañas no coordinadas. Durante el cuadrienio de 1926-1930, la tesorería de misiones en el extranjero recibió $207,626 mientras todos los demás intereses de la iglesia general recibieron menos de la cuarta parte de ese total: $8,337 en la tesorería general, $17,827 en la de misiones nacionales, y $22,353 para el proyecto de las publicaciones. Junto con los factores administrativos y económicos había algunos factores espirituales y psicológicos de raíces profundas. Había un regionalismo que surgió de la manera en que la iglesia se había originado — de pequeños grupos que operaban sobre bases regionales. También había un fuerte espíritu de individualismo que dependía del concepto del individuo acerca del liderazgo del espíritu Santo. Al buscar una relación personal con Dios, muchos habían tenido que pasar por alto el liderazgo denominacional de las iglesias a que anteriormente pertenecían. Ahora persistía la misma tendencia de ejercer independencia en el nuevo movimiento, e interpretar cualquier intervención como "papismo". No había suficiente énfasis en el aspecto colectivo del liderazgo del Espíritu al cuerpo en conjunto. Había, como resultado, una falta de lealtad y de respeto para la autoridad. A la vez, había una falta de aprecio para la organización en sí. Las desilusiones anteriores con las estructuras denominacionales y con las relaciones formales como miembros de iglesias habían resultado en la desestimación de estos elementos de la vida espiritual — muchos se hacían presentes para gozar de las bendiciones de las reuniones de campamento; pero no se encontraban cuando había cargas que llevar.

3. La Asamblea General de 1930
Algo de mucho significado en la historia de La Iglesia Peregrina de Santidad ocurrió en la Asamblea General en Frankfort, Indiana, en 1930. Se habían recibido resoluciones de varios distritos que pedían una reestructuración denominacional que unificara y clarificara los canales administrativos. La Asamblea pidió del Comité de Política Constitucional un nuevo plan, y dio la tarea a un subcomité formado por el Rvdo. Walter L. Surbrook, evangelista y anteriormente instructor de la Universidad de Santidad de Kingswood, y el Rvdo. Paul W. Thomas, quien servía como presidente de la Escuela Bíblica de Entrenamiento de Colorado Springs. El plan que ofrecieron resultó del trabajo asiduo de los dos de noche en la máquina portátil de Thomas en un cuarto de dormitorio. A pesar de varios cambios en los años que siguieron, era esencialmente el plan que sirvió a la iglesia hasta 1968. El aspecto principal del nuevo plan fue la unificación de la iglesia bajo una Junta General que tendría jurisdicción sobre todos los oficiales generales y todos los intereses de la iglesia a nivel nacional e internacional. La Junta General reemplazaría las nueve juntas generales anteriores que habían operado independientemente la una de la otra. Se compondría de seis oficiales generales además de cuatro representantes de cada una de las cinco zonas en que la iglesia estaría dividida. La Junta General estaría subdividida en cuatro "comités departamentales" que incluirían las Misiones en el Extranjero, la Extensión de la Iglesia y las Misiones Nacionales, las Publicaciones, y las Instituciones Educacionales y Benévolas. Cada uno incluiría un miembro de cada uno de las cinco zonas, y cada uno elegiría su presidente quien se llamaría Secretario Ejecutivo. La Junta General debería reunirse por lo menos una vez cada año. En lugar de los tres Superintendentes Generales anteriores, habría un Superintendente General con dos ayudantes, que servirían sólo cuando se les pedía. Habría además un Tesorero General para administrar todos los fondos de la iglesia. Habría una oficina general, ubicada en Indianápolis, Indiana. Debería de haber también un presupuesto general unificado que proveería para todas las finanzas, incluso las de las misiones en el extranjero, y las misiones nacionales, los gastos administrativos generales, las publicaciones, etc.; el presupuesto debería basarse en las donaciones voluntarias de los varios distritos, los cuales deberían a la vez asignar a las iglesias locales las respectivas cantidades de una manera voluntaria, debería de haber flexibilidad en la administración, y no debería proveer para fondos designados ni especificados — y en este aspecto resultó demasiado inflexible; debería de haber un Comité de Finanzas compuesto de los

cuatro secretarios ejecutivos quienes recomendarían a la Junta General la aprobación de un presupuesto. El nuevo plan fue aprobado sin demora. Los oficiales elegidos para ponerlo en efecto incluyeron a: Superintendente General — Seth C. Rees Primer Ayudante al Superintendente General — G. Arnold Hodgin Segundo Ayudante al Superintendente General — Walter L. Surbrook Secretario General — Paul W. Thomas Tesorero General — Harry Hays Editor - W. C. Stone El segundo período había pasado más allá de la serie de uniones a un punto decisivo con la reestructuración de la iglesia general con una administración unificada. El tercer período principiaría con los intentos de hacer funcionar eficientemente la nueva maquinaria.

C. Los Distritos
La mayor parte del desarrollo de los distritos se ha considerado con la historia de las uniones, pero otro distrito se desarrolló aparte de ellas. La obra inicial en la provincia de Ontario, en el Canadá, había menguado y varias iglesias pequeñas habían desaparecido por falta de un liderazgo pastoral adecuado. Durante la década de los 1920, bajo el liderazgo de H. B. Jackson, hubo un avivamiento, se establecieron nuevos puntos de predicación, se abrió en Protón una nueva escuela bíblica, se inició un campamento, y luego se organizó oficialmente un distrito.

D. Las Instituciones Educacionales
Cerca del comienzo del segundo período, en 1914, los miembros y amigos de la zona Pensilvania-Nueva Jersey añadieron a la creciente cantidad de escuelas regionales el Instituto de Betel en Milton, Pensilvania, una escuela bíblica que ofrecía cursos bíblicos. Después, el Distrito de Pensilvania consiguió un terreno de 3.2 hectáreas cerca de Allentown, para establecer una escuela bíblica. Se dio un breve cursillo de verano allí en 1921, y en 1922 la Escuela de Beulah Park, con S. S. Nelson como presidente, ofreció su primer año completo. Cuando se unieron la Iglesia Internacional Apostólica de Santidad y la Iglesia Cristiana de Santidad en 1919, ésta había vendido su escuela en Carlinville, Illinois, pero la nueva iglesia

hizo planes para una escuela de la iglesia general y decidió asumir control de una escuela en Kingswood, Kentucky, que había sido fundado por J. W. Hughes, quien a la vez fundó la Universidad de Asbury. La designaron como escuela de la iglesia general e intitularon su propiedad a la denominación, llamándola la Universidad de Santidad de Kingswood, pero las deficiencias financieras producidas por la recesión resultaron en la clausura de la escuela en 1933 cuando se perdió la propiedad por juicio hipotecario. Otras uniones añadieron la escuela de Pasadena, California, en 1922 y la de Colorado Springs, Colorado, en 1925. En 1924, la Asamblea General designó la escuela en California y otra, establecida mucho antes en Greensboro, Carolina del Norte, como escuelas de la iglesia general. Otra vez, poco se había cambiado en lo práctico en cuanto a la participación y el apoyo regional de los miembros y amigos. Los títulos de propiedad quedaron como estaban, probablemente por la razón práctica de que la denominación no podía asumir las hipotecas que gravaban las escuelas. En 1925 el Distrito de Indiana tomó pasos para establecer una escuela en Frankfort, Indiana. En 1926 llamaron al Rvdo. C. G. Taylor para dirigir el proyecto, y se ocuparon durante ese año en terminar los edificios que más tarde serían la capilla, el edifico de música y de escuela secundaria, y el dormitorio de hombres. La escuela se abrió en el otoño de 1927 con 120 estudiantes procedentes de 15 estados; el estado de Indiana la estatuyó con la autoridad de otorgar grados académicos.

E. Las Revistas
En esos primeros años, no había una publicación denominacional única y centralizada. A la multitud de periódicos regionales ya publicados, se agregó por lo menos uno más durante este segundo período — El Evangelista Apostólico, publicado en primer instancia en Cambridge, Maryland en 1915, con William H. Vickers como editor. Además de todos estos, por lo menos cuatro de los grupos que se unieron con la iglesia principal en el transcurso de este segundo período estaban publicando sus propios periódicos. La centralización de las publicaciones denominacionales comenzó en una Asamblea General extraordinaria convocada en Huntingdon, Virginia Occidental, en 1920, con el propósito de tratar las problemas de las publicaciones. No había claridad en cuanto al dominio de El Apologista Internacional de Santidad, la revista que más se acercaba a ser órgano

denominacional oficial, ya que tanto el Distrito del Sur como la Iglesia General la consideraba como suya. La Asamblea General tomó acción definitiva, reglamentando la elección de una Junta General de Publicaciones de siete miembros y asignando a ésta la supervisión de la corporación legal; la Casa de Publicaciones Internacionales de Santidad; la colección de fondos para ella; el establecimiento de una casa central de publicaciones que serviría como repositorio para el periódico denominacional, la literatura de la iglesia y la escuela dominical, Biblias, libros y folletos; y la elección del editor y del administrador de negocios. A. W. Ewing informó que el Distrito de Indiana estaba alistando un edificio en Frankfort, Indiana, para la Casa de Publicaciones, y la Asamblea General votó por unanimidad ubicarla allí. Sin embargo, nunca fue trasladada a Frankfort, sino que quedó por un tiempo en Carolina del Norte y luego fue trasladada a Kingswood, Kentucky. Como resultado de esta Asamblea General extraordinaria, la denominación se quedó con un periódico denominacional, reconocido como tal. En 1922, la Asamblea General cambió el nombre del periódico denominacional de El Apologista Internacional de Santidad a El Apologista Peregrina de Santidad, y autorizó a la Junta de Publicaciones a procurar conseguir la consolidación de todos los periódicos regionales en uno. Esto se realizó en los años posteriores. En 1924, se trasladaron las oficinas centrales y los intereses de publicaciones en particular, de Kingswood, Kentucky, a Cincinnati, Ohio, donde fueron ubicados en un local que la Primera Iglesia Peregrina de Santidad proveyó, en la esquina de las calles Decimoquinta y Elm. Esta misma Asamblea eligió como editor a W. C. Stone, quien había sido ordenado al ministerio por Seth Rees en 1903.

F. Las Misiones Mundiales
Se ha relatado mucho acerca del desarrollo de las misiones mundiales con la historia de la serie de uniones. Aquí se relata el desarrollo que no era resultado de éstas. En 1922, se había dado inicio a un segundo esfuerzo en patrocinar las misiones en la India. A. E. Rassman, E. A. Meeks y la Srta. Edit Stems eran los misioneros pioneros, trabajando en Benares y Janpur. Esta obra prosperó más que la primera, aunque era un campo difícil. Dieron prioridad al evangelismo, y operaron a la vez una clínica y una escuela. En 1942, se entregó la obra a la Sociedad Misionera Oriental.

El relato principal misionero del segundo período trata del imponente inicio de la obra en México. El fundador de esta obra fue Francisco H. Soltero, nacido en Chihuahua, México, en 1892, pero traído a los Estados Unidos a la edad de doce años y criado a la madurez allí. Después de su conversión asistió la Universidad de Santidad de Kansas, donde en 1918 se casó con Nettie Winans, de la facultad. Trabajaron entre la gente de habla hispana en Nuevo México por un tiempo, y luego recibieron el llamamiento de Dios a México. Seth C. Rees se dio cuenta que la mano de Dios estaba sobre los Soltero, y con el apoyo de la Iglesia Peregrina en California los Soltero llegaron a San Luis Potosí, México, en 1920 para iniciar la obra. Se realizó la primera obra en un salón alquilado en San Luis, y se dio prioridad a un ministerio en las cárceles donde el primer predicador fue convertido y las primeras clases para obreros cristianos se enseñaron. Pronto llegó una invitación para que enviaran a un misionero a un remoto pueblo en la sierra, y cuando Soltero respondió afirmativamente, los indígenas se presentaron dentro de poco para llevarlo de vuelta consigo. En enero, 1922, Soltero y un colega de la misión hicieron un viaje de tres días a caballo y encontraron gente abierta y deseosa del evangelio. A pesar de intensa oposición y violencia, un gran avivamiento estalló, primero entre los indígenas Otomíes y luego entre el grupo más numeroso de los aztecas. Pueblos enteros fueron transformados. En 1926 el gobierno mexicano hizo un esfuerzo determinado de poner en vigencia una ley de hacía mucho tiempo que tenía el intento de restringir el poder de la Iglesia Católica Romana, pero a la vez estorbó la obra de otros grupos. Excluyó a todos los sacerdotes y ministros menos los que habían nacido en el país, clausuró todos los salones alquilados, obligó a que todas las propiedades fueran escrituradas al gobierno, y prohibió las reuniones al aire libre. Empero, Soltero era mexicano nacido en el país y podía continuar con su obra. Sería difícil estimar demasiado la importancia de esta circunstancia providencial. convención y conferencia en Valles el 10 al 15 de marzo, 1925. Se llevó a cabo la primera

Algunos de los delegados

caminaron ciento diecinueve kilómetros para asistir; no obstante, hubo una buena asistencia y un ambiente victorioso.

Plan general de temas y lecturas
III.

PERÍODO DE DESARROLLO INSTITUCIONAL (1930 -1946) A. La Transición al Nuevo Plan
Si bien la Asamblea General había dado una solución legislativa a los problemas

administrativos y financieros que la iglesia enfrentaba, resultó difícil y aun doloroso ponerla en práctica. Por el lado positivo había el carisma de uno de los Superintendentes Generales, Seth C. Rees. Aunque tenía sesenta y seis años, hizo sonar el llamamiento a un avance agresivo: "No queremos frenos de doble tracción ni ningún otro tipo de frenos. Queremos traspaladores de carbón. Tenemos que salir de la misma rutina y alejarnos de ella, fuera de los rodados y los surcos hechos desde hace mucho tiempo".15 La iglesia se animó tras su amado y estimado líder. Por el lado negativo había muchos problemas. Antes de la Asamblea General se había atrasado dos meses el apoyo financiero para las misiones en el exterior. Los efectos de la depresión económica nacional, junto con la decisión extremista de suspender todos los fondos especificados en el nuevo presupuesto, disminuyeron las contribuciones hasta el punto de desaparecer. El Editor W. C. Stone se vio forzado a emitir llamadas desesperadas para evitar el desplome del programa misionero y proteger a los misioneros del desastre personal. Eventualmente tuvieron que abandonar el aspecto del nuevo plan que prohibía los fondos especificados. Un sitio para las oficinas centrales también presentaba problemas. Tanto Kingswood como Frankfort proporcionaron propiedades junto con sus invitaciones para la ubicación de las oficinas centrales. Sin embargo, Indianápolis fue escogida, y no había propiedad lista para acomodar las oficinas. No había dinero en la tesorería denominacional, y la peor depresión económica en la historia azotaba la nación. Nuevamente intervino el Editor Stone y encontró una casa en la Cl. Norte Capital #839 que se alquiló por $35 mensuales, y se trasladaron las oficinas a aquel lugar desde Cincinnati en octubre de 1930. El nuevo tesorero no duró mucho; dentro de poco renunció su cargo. La Sra. Edna Neff ofreció sus servicios en forma transitoria para ayudar con la contabilidad. Luego surgió confusión acerca de la autoridad de los "secretarios ejecutivos" de los comités departamentales. Unos opinaban que el título indicaba que tenían una autoridad completa, pero otros no entendían así. Se solucionó el asunto en una reunión extraordinaria de la Junta General el 25 de noviembre

de 1930, al aprobar un plan ilustrado de responsabilidades preparado por el Secretario General Paul Thomas. En realidad hacía falta un hombre que podría hacer funcionar el nuevo plan. Seth Rees comenzaba a sufrir limitaciones físicas por causa de su edad, y su verdadero interés principal era el evangelismo, y no la administración. El editor también sufría de impedimentos físicos. Como se mencionó, el tesorero había renunciado. Stone hizo una llamada de urgencia al Secretario General P. W. Thomas, pidiéndole que viniera para ayudar. Thomas vino de Colorado a Indianápolis tarde en el año 1930, con la intención de asistir en forma transitoria a la iglesia general, pero allí se quedó sirviéndola, hasta cuando se jubiló en 1968. Charles L. Slater, quien había tenido éxito en levantar fondos para las misiones, fue escogido como "Secretario General de la Obra", y le dieron la tarea de hacer promoción a favor del nuevo plan financiero para persuadir a los distritos a apoyarlo. Citaron a E. V. Halt, evangelista activo de Terre Haute, Indiana, a Indianápolis por sus capacidades de contador. Con el tiempo Halt salió elegido al cargo de Tesorero General, en 1933, y como Paul Thomas, continuó en varios cargos hasta jubilarse en 1966. El equipo de Thomas y Halt tomó los pasos necesarios para establecer una administración eficaz. Trasladaron las oficinas a una casa más amplia en la Calle North Delaware #1609. En ese lugar la librería y la oficina de El Apologista ocuparon piezas que anteriormente habían servido a una dama pudiente como cocina y despensa. El contador hacía uso de la sala, y el secretario, del comedor. Tanto la familia del Secretario General Thomas como la del Tesorero General Halt vivían en la casa, y había un dormitorio para huéspedes reservado para el Superintendente General. El desván del tercer piso sirvió como dormitorio para los miembros de la Junta General, y una sala grande de juegos servía para las reuniones de la Junta. Thomas ayudó en muchas maneras. Sirvió como Tesorero General (1931-33) y ayudó al Superintendente General de las Misiones en el Extranjero (1930-34) cuando escribió la política de la Junta General para las misiones (1930-31) y visitó a África en 1934. El Rvdo. Seth Rees mantuvo un horario pesado durante los primeros años del cuadrienio, a pesar de su edad. Viajó por todo el continente participando en convenciones, conferencias y campamentos. En uno de sus últimos viajes visitó al Caribe y a la América del Sur, de donde regresó lleno de elogios por los peregrinos de la Indias Occidentales. Pasó sus meses finales en retiro forzado, con dolores y debilidades considerables, y murió el 22 de mayo, 1933. Walter L.

Surbrook le sucedió, habiendo servido como Primer Ayudante al Superintendente General cuando Hodgin renunció.

B. Cisma en el Oeste
Durante el segundo cuadrienio del tercer período hubo un cisma que gravemente afectó uno de los distritos. El punto céntrico del cisma se basaba en la personalidad y el ministerio de uno que antes era Superintendente General, el Rvdo. R. G. Finch. El había dirigido la obra misionera foránea desde 1922 a 1930, y era altamente estimado como evangelista y líder espiritual. En la Asamblea General de 1926, ejerció una influencia dominante, pero los factores de la aparente competencia entre la obra misionera nacional y la obra en el extranjero, su énfasis legalista, y los conflictos personales con unos de los demás líderes, en conjunto disminuyeron paulatinamente esa influencia. En 1930, cuando hubo cambio de estructura en la iglesia, Finch quedó afuera, con la excepción de un oficio especial que llevaba el título de evangelista general que se creó para él. Comenzó a servir en esa capacidad con tranquilidad, pero dentro de poco estaba dirigiendo "conferencias de oración" a las cuales invitaba a los ministros a asistir, pasando por alto la autoridad distrital y general. Hacía en dichas conferencias un fuerte énfasis sobre la necesidad de la iglesia morirse y volver a sus principios pentecostales que puso la base para un eventual cisma. Finch fue conocido por la gente del Distrito de Rocky Mountain, siendo el centro de la obra Colorado Springs, y con el tiempo fue llamado a ser pastor de la iglesia en Colorado Springs. En ese lugar, su personalidad y sus métodos causaron inquietudes y reacciones. La sucesión de Walter L. Surbrook a la superintendencia general cuando murió Seth Rees dio impulso a una acción más definitiva. Finch y sus asociados buscaron consejo legal para poder posesionarse de la propiedad de la universidad bíblica en Colorado Springs, pero la Junta General y el Consejo Ejecutivo se enteraron de los planes, sacaron al superintendente distrital que favorecía a Finch y a Finch mismo de la junta de directores de la escuela cambiando así el balance de poder en esa junta, y salvaron la propiedad. En seguida, Finch se retiró de la Iglesia Peregrina para fundar la Iglesia Misionera de Emanuel; abrió una iglesia y una escuela en Colorado Springs, y llevó consigo a mucha de la gente local además de algunos alumnos y miembros de la facultad de la universidad. Varias iglesias del distrito quedaron decimadas por el trastorno, pero la obra peregrina perduró;

encontraron nuevos miembros para la facultad, y nuevos alumnos; algunos de los ministros y laicos regresaron, y a fin de cuentas, quedaron pocos rastros del disturbio. C. Las Asambleas Generales y las Conferencias El tercer período de la historia Peregrina de Santidad fue uno de crecimiento y expansión. La Asamblea General de 1938 escuchó informes que indicaron un incremento de 11% en el total de miembros nacionales, 38% en las inscripciones de la escuela dominical, y 50% en el promedio de asistencia a la escuela dominical. Datos de todo el período indican los siguientes incrementos: 1930 Distritos Iglesias Miembros 17 488 17,400 1946 24 811 27,418

Aun al final del período, la mayor parte de los miembros se encontraba al oeste del Río Misisipí, siendo Indiana, Michigan, Ohio, Pensilvania-Nueva Jersey y el del Sur los distritos de mayor fuerza. Con el tiempo, fueron subdivididos estos distritos, principiando con el nuevo Distrito de Pittsburgh, Pensilvania en 1939. Se considerará mucho de la actividad de las Asambleas y Conferencias Generales (el término Conferencias fue adoptado en 1942 y empleado en pleno en 1946) con la historia de los relatos departamentales, pero un asunto de controversia que iguala un problema similar en la Iglesia Metodista Wesleyana y en casi la misma época tenía que ver con el uso del anillo de boda. Un memorial presentado a la Asamblea General en 1938 propuso la enmendación del pacto de membresía para que se prohibiera el uso del anillo de boda de parte de los miembros de la iglesia. Siguió un debate caluroso, pero devolvieron todo el asunto a la mesa. No fue la primera vez que semejante debate ocurriera, ni la última; sin embargo, los proponedores de la prohibición del anillo de boda nunca pudieron ganar el apoyo necesario para hacerlo un criterio de membresía. La Asamblea General de 1942 intentó armar maquinaria para el nombramiento de capellanes de la Iglesia Peregrina para las fuerzas armadas, pero el proceso no se perfeccionó hasta más tarde por medio de la Asociación Nacional de Evangélicos.

En esta asamblea, ordenaron la incorporación de la Iglesia Peregrina de Santidad en Indiana donde ya tenía su sede. También adoptaron un plan más adecuado para proveer pensiones para los ministros: fue basado en el pago de un porcentaje del salario de los ministros participantes y la metódica remesa de éstos de parte de las iglesias o agencias que los empleaban. Fue incorporado en 1947 como el Plan Peregrino de Pensión y resultó ser una operación muy sólida y beneficiosa. La Conferencia General de 1946 presenció la finalización de una de las fases más antiguas del servicio social de parte de la iglesia — las casas de rescate para muchachas y mujeres. La última que se operaba se clausuró mayormente a causa del incremento de reglamentos estatales y nacionales que estorbaban los aspectos espirituales de la obra.

D. Las Instituciones Educacionales
Este período (1930—1946) fue uno de los más difíciles de todos para las escuelas de la Iglesia Peregrina de Santidad. En 1930 había un total de ocho escuelas, cuatro bajo la iglesia general, y cuatro distritales. Aun en tiempos normales éstas resultaban demasiadas para que diecisiete mil miembros las apoyaran de manera adecuada. Ya la Gran Depresión económica comenzaba a hacer sentir sus efectos. La Escuela Bíblica y Literaria de Greenwood en Kentucky se vio forzada a cerrarse en 1931, y la Universidad Peregrina y Seminario Teológico de Frankfort, Indiana, fue obligado a suspender sus operaciones en 1932. Todas las escuelas sintieron la presión, y para 1933, la escuela bíblica en Greensboro, Carolina del Norte y la academia en Shacklefords, Virginia, fueron clausuradas. Por un breve período a partir de 1937, el Departamento de Misiones Nacionales hizo funcionar una escuela en el Distrito de IdahoWashington, pero pronto se cerró por falta de interés y apoyo. Las otras dos escuelas del oeste mantuvieron sólo una existencia marginal por la escasez de sostenedores al oeste del Misisipí, y eventualmente la de Pasadena, California, se cerró y sólo se abrió de nuevo cuando fue unida con una de otra denominación. La escuela en Allentown, Pensilvania, mejoró poco a poco su situación, alcanzando en 1931-32 el número máximo de matrículas hasta aquel entonces. El presidente H. D. Dieter llevó a cabo una cruzada financiera en los distritos del este, obtuvo una nueva carta constitucional e incorporó la escuela con base en el apoyo de los distritos de la zona asignada a ella y así estableció una de las primeras afinidades zonales de éxito. Con el tiempo, otras partes de la iglesia siguieron este ejemplo.

Hubo mejoramiento durante los últimos años del período. En 1939, se abrió nuevamente la escuela en Frankfort, y en la primavera de 1940, Owosso en Michigan dio informe de 139 alumnos matriculados de quince denominaciones y de catorce estados. El cuerpo estudiantil en Allentown crecía por primera vez en la década, y comenzaron a ver nuevos edificios en el plantel de la universidad. Para el año 1940 se había comprado una propiedad en Kernersville, Carolina del Norte, para una nueva escuela y se hicieron planes para abrirla en 1946; el Superintendente General Surbrook se retiró de los cargos del liderazgo denominacional para asumir la presidencia de ella. En 1931, la Junta General aprobó una Política con Referencia a las Instituciones Educacionales, y ésta con las enmiendas posteriores ayudó a la iglesia a establecer su rumbo en esta área difícil. Dicha Política hacía provisiones para la cooperación entre escuelas e iglesias, exponía las normas morales y espirituales para las escuelas, designaba áreas geográficas de apoyo financiero y estudiantil a las instituciones, y regulaba la incorporación legal de las entidades y su supervisión de parte de la iglesia general por medio de informes y asesores. Fue revisada en 1937 ésta política, con enmiendas que hacían provisión para una universidad denominacional central, y la división de la iglesia en cuatro zonas, cada una de las cuales se limitaría a operar sólo una escuela, y el requerimiento que cada zona escolar proveyera para cuatro años de bachillerato, dos años de estudio teológico básico y tres avanzado, y un curso universitario de dos años.

E. Las Publicaciones y las Oficinas Centrales
Durante este período, hubo una transición en el liderazgo editorial y por primera vez se estableció el nuevo oficio de Publicador General. W. C. Stone quien había servido como editor desde 1924 y había ayudado a conseguir a hombres claves que habían llevado la iglesia por la transición a una existencia viable como denominación, ya necesitaba ayuda en su debilidad física. Fue nombrado Paul W. Thomas como Editor Ayudante desde 1931 a 1933, y después, Henry J. Olsen como Editor Asociado dándole a Stone una licencia de seis meses, pero él nunca pudo volver a sus deberes, y Olsen llegó a ser Editor General en 1934, puesto que ocuparía hasta 1946. El otro oficio relacionado con las publicaciones se desenvolvió como una doble responsabilidad para E.V. Halt quien había servido como Tesorero General por la mayor parte de

este período y aún más allá. Al principio le nombraron como Administrador de la Casa de Publicaciones Peregrinas, luego como Agente de Publicaciones desde 1946 a 1966. La Iglesia Peregrina, en contraste con la Metodista Wesleyana, no tenía su propia prensa por muchos años, sino que contrataba con otras empresas esos trabajos. En 1930, la producción de El Apologista Peregrino de Santidad y el manejo de una creciente cantidad de literatura para la escuela dominical eran las responsabilidades principales en cuanto a las publicaciones. De manera típica entre las denominaciones más pequeñas, la publicación del órgano oficial resultó ser una empresa con más daños que lucros financieros. Continuamente había déficit, y Halt hizo frente a este problema por medio de un negocio lucrativo de librería que a la vez ampliaba su servicio por medio de pedidos y ventas por correo, cuyas ganancias subvencionaban la publicación del periódico de la iglesia. A través de los años se había aumentado la presión a que los oficiales de la iglesia proveyeran literatura propia para la escuela dominical, en vez de simplemente vender la que producían otros grupos. En 1934, aprobaron tal resolución y la refirieron a la Junta General para ponerla en efecto. La Junta aprobó la producción de una sería de revistas trimestrales para adultos, maestros e intermedios, y hojas semanales de lecciones. Del año 1934 a 1946 las ventas de literatura para la escuela dominical por cuadrienio incrementaron de $54,364 a $158,349, y el total de ventas de la Casa de Publicaciones incrementó de $78,355 a $313,756. El desarrollo creciente de la iglesia con las divisiones en departamentos, que requerían que se nombrara nuevos oficiales generales, y la cantidad creciente de negocios manejada por la Casa de Publicaciones obligaban a los oficiales de la iglesia a buscar algo más allá de oficinas centrales de tipo residencial. En enero, 1945, la Junta General aprobó la compra de un edificio de seis pisos en Indianápolis. Estaba en venta por $70,000, aunque el costo de su construcción fue evaluado en $387,000, habiendo sido perdido por juicio hipotecario y descuidado en cuanto a mantenimiento y reparaciones. Fijaron una meta de $150,000 para comprar el edificio, renovar y hermosearlo, y comprar equipo de imprenta para la Casa de Publicaciones. Ésta contribuyó $60,000 al fondo, y se recibieron $41,000 adicionales por ofrendas de toda la denominación. En julio, 1945, las oficinas fueron trasladadas al nuevo edificio y ubicadas en los pisos superiores donde también había apartamentos para arrendar; el depósito de libros fue ubicado en el primer piso, y el nuevo equipo de imprenta, en el sótano.

F. Las Misiones Mundiales
1. LA ORGANIZACIÓN

La historia de la empresa de las misiones en el extranjero de la Iglesia Peregrina de Santidad en el período entre 1930 y 1946 se desarrolló bajo el liderazgo de un hombre que resultó ser la persona clave en varios aspectos importantes en la iglesia — Paul W. Thomas. Se había juntado la obra de misiones foráneas con la de misiones nacionales bajo la responsabilidad de un solo Superintendente General Seth C. Rees, pero como se ha indicado anteriormente, Rees se envejecía y de todos modos no fue inclinado hacia los deberes de administración. Así fue, que después de ser llamado a Indianápolis para ayudar en forma "temporal", Thomas comenzó a rescatar la obra de las misiones en el extranjero de las calamidades de la Gran Depresión y a corregir las debilidades administrativas que veía. Antes de la Asamblea General de 1934, Thomas visitó a África y en el mismo año, la Asamblea General creó un nuevo oficio, el de Secretario General de las Misiones en el Extranjero, y eligió a Thomas para ocuparlo, trabajo que desempeñó hasta 1946. En 1930, la depresión económica fue el problema inmediato que tenían que enfrentar. Como resultado tanto de la depresión como del nuevo plan financiero, los ingresos para misiones extranjeras bajaron desde más de $50,000 cada año a $12,000. Con la necesidad cada mes de $4000 para el sostén de misioneros y obreros nacionales, es obvio que estaban en serio aprieto. Por supuesto se tuvo que postergar el pago de salarios en total, y los obreros milagrosamente subsistieron. En vista de la crisis, algunos misioneros fueron guiados a dar más responsabilidad a las iglesias nacionales, y otros misioneros que carecían de suficiente compromiso para la obra se cayeron al través del tamiz. La primera de las "políticas" aprobadas por la Junta General salió en noviembre, 1930, bajo el título La Política ...con Referencia a las Misiones en el Extranjero y estableció como meta principal de las misiones el desarrollo de la iglesia nacional; la nacionalización de la iglesia llegaría más tarde a ser el lema de las empresas misioneras de muchas denominaciones y misiones independientes, pero tal concepto en aquel entonces era nuevo y revolucionario. Los peregrinos pusieron en la lista cinco factores de su programa: la evangelización, el establecimiento de iglesias nacionales en cada campo misionero, el empleo de ministros nacionales preparados, el establecimiento de escuelas para la preparación de ministros nacionales, y la orientación de todas las iglesias hacia el autogobierno y el auto-sostenimiento

tan pronto como fuera factible y posible. La política también hacía provisión para la unificación de misioneros y nacionales bajo un superintendente de campo en cada obra, y más tarde agregó la provisión de un concilio de campo para colaborar con él. Además proveyó unos principios fijos de administración referente a la selección de candidatos, los acuerdos con los misioneros y el reglamento de asuntos financieros. Había impedimentos para efectuar la Política, entre los cuales había la necesidad de entresacar a misioneros y centros misioneros, eliminar los esfuerzos de unos misioneros de levantar fondos particulares, y de inculcar el concepto de nacionalización. Los esfuerzos resultaron exitosos. La obra en México era nacional en gran parte desde el principio con la excepción de alguna dependencia de las iglesias norteamericanas en cuanto a finanzas. El proceso de nacionalización resultó en la organización de distritos con conferencias y concejos distritales, y para 1936 había cinco distritos bien organizados en la zona del Caribe: las Islas Norteñas, Barbuda, Jamaica y Demarara. [Una región de Guyana, en América del sur] En África del Sur, no se llevó a cabo esta fase en forma adecuada sino hasta después de la Guerra Mundial II. Tres cosas que contribuyeron al éxito de las misiones en el extranjero en este período eran la publicación departamental de un boletín de oración y alabanza, las ofrendas de Acción de Gracias, y las sociedades misioneras norteamericanas. El boletín se mandaba a los que tenían "cajas de regalos" para la colección metódica de ofrendas para la misiones. Para abril de 1939 había siete mil de estas cajas en uso de parte de casi doscientos cincuenta grupos. La Ofrenda de Acción de Gracias de Noviembre se convirtió en evento anual de la vida peregrina y derramó miles de dólares a la obra. En 1941, el boletín se cambió en periódico para las misiones en el extranjero, siendo la primera publicación del Departamento de Misiones en el Extranjero. Las sociedades misioneras comenzaban a desarrollarse entre las iglesias locales. En 1942, la Asamblea General autorizó una constitución y un reglamento para éstas. En contraste con las de la Metodista Wesleyana, recibían como miembros tanto a los hombres como a las damas. Sirvieron como parte del Departamento de Misiones y no como una sociedad auxiliar de carácter mayormente autónoma. Para el año 1938, el éxito de la nueva metodología era evidente — se estaba llevando a cabo más obra con menos dinero y menos misioneros del país madre. El promedio de asistencia en los campos misioneros había duplicado de 18,729 a 37,092, aunque el número de misioneros

había rebajado de 57 a 40. El éxito del programa de nacionalización se evidenció en que las ofrendas de las iglesias nacionales habían aumentado más de siete veces.

2. LOS CAMPOS Los acontecimientos más notables en los campos misioneros durante este segundo período tenían que ver con la extensión del evangelio a nuevas zonas. Significativamente, cada campo que experimentó desarrollo marcado fue visitado por Paul. W. Thomas en los años 1934 y 1935: sin duda estos contactos tenían efectos beneficiosos tanto en los campos como en el liderazgo de este hombre quien llegó a ser Secretario de Misiones en este tiempo. El primer misionero peregrino que viajó desde África del Sur a Rhodesia del Norte (ahora Zimbabwe) fue Ray Miller, en 1942. Él con otros estableció una obra temporal allí en ese año. Una enfermedad abrevió la estancia de los Miller, y los demás misioneros peregrinos se juntaron a una misión de los Hermanos en Cristo, atraídos por el lamento inolvidable de una anciana de los Batonga: "Estamos perdidos y no podemos encontrar el camino a Dios". Era el año 1933 cuando Alfredo Reynolds y su familia llegaron a Rhodesia, y los otros misioneros peregrinos pudieron reunirse con su propio grupo denominacional. En el verano de 1934, Reynolds y el entonces Superintendente General Paul Thomas hicieron una gira de visitación a los Batonga, caminando 320 kilómetros por el valle del río Zambezi, río arriba. Celebraban cultos religiosos en el camino, por la mayor parte los primeros jamás celebrados en la zona; obtuvieron permiso del gobierno y pronto establecieron un centro misionero y una clínica. Después de la muerte prematura de Reynolds en 1937, a la edad de treinta y cuatro años, los R. E. Strickland fueron los líderes del campo que se convertiría en el más grande de la iglesia en términos de personal misionero y obra institucional. Los misioneros de la zona del Caribe habían extendido la obra peregrina a la costa nordeste de Sudamérica, a la Guiana Británica, conocida más tarde como Guayana. El país estaba cubierto de una selva muy maciza, con casi toda la población concentrada en la costa y sólo unos 20,000 del pueblo amerindio en el interior. Se estableció la obra peregrina en la ciudad capital de Georgetown y allí Paul Thomas llegó de visita oficial. Allí se desarrolló una de las congregaciones peregrinas más numerosas del mundo, con unos ochocientos en asistencia en los cultos principales en 1936. Para aquel entonces, en cuanto a personal, había veinte obreros nacionales entrenados por los misioneros. En la década de los '30, se vio la conversión milagrosa

de un importante líder nacional y la expansión de la obra al interior. El líder era James Watson, cuyos padres le habían traído desde Barbuda. Sirvió por un tiempo como acólito católico romano, y más tarde trabajó en la selva en el interior del país, donde providencialmente se le salvó la vida en varias ocasiones. Fue guiado a Cristo por una visión singular.
En mi visión, me veía leyendo oraciones de un libro de oración. De repente vi una mano, mano penetrada por un clavo, y parte de un brazo. De inmediato reconocí la mano del Salvador. Esta mano cogió mi libro de oración y lo tiró al suelo. Me dio un librito de pasta roja en el cual aparecían en letras de oro estas palabras — La Iglesia Peregrina de Santidad. Nunca había oído de la Iglesia Peregrina de Santidad, ni sabía si existía. Me desperté de la visión con la mente inquieta. Me pregunté, "¿Por qué me habrá venido esta visión? Qué significa?" Tenemos un dicho nacional: "Si le viene un sueño o una visión, pídale a la primera persona con la que se encuentre que le dé la interpretación, y le dirá el significado verdadero". Resolví preguntar a la primera persona con quien me encontrara a qué iglesia asistía.16

El primer hombre con quien James Watson se encontró después de su sueño fue un indio oriental que era miembro de la Iglesia Peregrina de Santidad. Watson se convirtió y luego ayudó a mostrar el camino a la extensión de la obra en el interior. Conocía la zona y tenía una carga especial por estos pueblos. Dos años después de viajar Watson y un misionero por estas regiones, se habían establecido unos dieciséis puntos de predicación con la completa subvención financiera de parte de la congregación de Georgetown para su propio proyecto misionero nacional. Aún después, la obra siguió creciendo. La obra próspera peregrina en las Filipinas se desarrolló con base en las migraciones de los filipinos a California para trabajar, y allí, en Alta Loma en particular, bajo el liderazgo pastoral de los Garnett Palmer, escucharon la predicación de la santidad bíblica por los peregrinos. Celebraban reuniones en la iglesia y a la vez en los campos de trabajo con los filipinos. Muchos se convirtieron y para el año 1932 unos habían regresado a las Filipinas, llevando consigo su amado evangelio. Dentro de poco llegaron cartas a las oficinas centrales peregrinas pidiendo ayuda para dar cuerpo a una nueva obra peregrina de santidad en las Filipinas y establecer una escuela bíblica para la preparación de obreros cristianos. En enero de 1934 el grupo de California mandó de vuelta a C. T. Bayalog a las Filipinas para ayudar en el desarrollo de la nueva iglesia. En diciembre del mismo año, Paul Thomas, Secretario General de las Misiones en el Extranjero, llegó al campo. Su visita ayudó a proveer orientación para la obra

espontánea, y le volvió a casa con el propósito de facilitar el desarrollo de este campo. En 1937, se mandó a la familia R. K. Storey para ofrecer el primer liderazgo misionero, y para 1939 se había dado inicio a una escuela bíblica. Uno de los relatos más emocionantes de obra misionera estaba en desarrollo.

3. LOS EFECTOS DE LA GUERRA MUNDIAL II SOBRE LAS MISIONES

La erupción de la Guerra Mundial II trajo serios problemas a la obra misionera en el extranjero, incluso en cuanto al sostenimiento de los misioneros en los campos. La caída de las Filipinas a los japoneses trajo consigo incertidumbre que duró por toda la guerra acerca de la situación de los Storey. Los Storey evitaron la captura por un tiempo, pero fueron capturados cierta mañana al visitar la tumba de su querida hija Lola Mae de doce años, quien había muerto de una fiebre — por tomar agua cruda de un arroyo de la sierra. Los Storey fueron llevados a un campo de concentración. Una de las primeras iniciativas para hacer frente al desafío de la guerra fue el establecimiento de un fondo de emergencia para la evacuación de los misioneros o el sostenimiento de ellos si se cortaran los servicios bancarios en los Estados Unidos. La meta fijada en diciembre, 1941, superaba los $10,000; sin embargo se había recibido más de $12,000 para el mes de mayo, 1942. Las licencias para descanso de misioneros resultaban imposibles, como también las visitas de supervisión por los líderes de la iglesia. El racionamiento de víveres y la inflación perjudicaban en gran manera a los misioneros completamente aislados de la patria. En mayo de 1942 fue establecida La Confraternidad Cristiana de los Militares, un ministerio a los militares, que fue administrado como parte del Departamento de Misiones en el Extranjero. Cerca del fin de la guerra, el 3 de febrero, 1945, los tanques del General Mac Arthur tumbaron las murallas de un campamento de concentración en las Filipinas y libertaron a los Storey, entre otros. ¡Qué gozo! Sin embargo, la sorpresa mayor vino al final de la Guerra, cuando tomaron inventario y descubrieron que las misiones en el extranjero, a pesar de las dificultades ¡habían hecho un tremendo avance! Aun en las Filipinas había dos nuevas iglesias. Los ingresos para las misiones en el exterior habían aumentado más de 300% en cuatro años. Habían entrado en nuevos campos: en la Isla de los Pinos, una dependencia de Cuba; en Puerto Rico, en Surinam, en la provincia de Puebla en México; y habían establecido otro centro en Rhodesia del Norte. En

1945 y 1946 fueron a los campos la mayor parte de los treinta y siete misioneros enviados durante la guerra, de los cuales veinticinco salían por primera vez.

G. Las Misiones Nacionales
En 1931, la Junta General de la Iglesia Peregrina de Santidad aprobó su primera Política con referencia a las Misiones Nacionales, tomando en cuenta que era una responsabilidad de la iglesia general llevar a cabo campañas planificadas en áreas que no correspondían a los distritos. Para hacerlo, empleó por tiempo completo a uno que se dedicó a esa fase de la obra. Tres hombres, L. S. Sharp, L. L. Waddell y luego R. W. Wolfe se ocuparon en esto sucesivamente durante el cuadrienio, y para la Asamblea General en 1934, Wolfe pudo dar informe del nuevo Distrito de Tennessee-Alabama, con 20 iglesias, 225 miembros y 30 ministros. Habían trabajado también en campañas para la extensión de la iglesia en Nebraska, Texas, Oklahoma, Iowa e Illinois. En los años después de 1934, el trabajo se hizo más complejo con el desarrollo de varios distritos misioneros y el empleo de varios obreros de tiempo completo. Hubo avances en Texas, Oklahoma, Arkansas, Louisiana, en el Canadá, y en Florida. En 1937, la junta revisó su Política con la finalidad de fomentar un avance más agresivo y una supervisión más directa. En la primavera de 1937, se recibió a través de toda la denominación una ofrenda de la Pascua de Resurrección para las Misiones Nacionales, algo que se convertiría en costumbre anual de los peregrinos. En 1938, se constituyó el oficio de Secretario General de las Misiones Nacionales, escogiendo a R. W. Wolfe para llenar ese puesto. Bajo su supervisión la obra avanzó con éxito. En octubre de 1940, se declaró como distrito misionero nacional a Carolina del Sur, y para el año 1941, la Junta General recibió informe de que había nueve distritos misioneros nacionales: lowaMisuri-Arkansas con 20 iglesias y 775 miembros; Texas-Oklahoma, 10 iglesias, 295 miembros; Oregón, 2 iglesias y 3 misiones, 85 miembros; Louisiana-Misisipí, 4 iglesias, 85 miembros; Idaho-Washington, 12 iglesias, 295 miembros; Ontario, Canadá, 5 iglesias, 118 miembros; Tennessee-Alabama, 13 iglesias, 253 miembros; Illinois, 21 iglesias, 608 miembros. A la vez, en 1940 se había iniciado obra en Washington, D.C. La obra misionera nacional se extendió también a unos grupos de las minorías étnicasculturales con trabajo entre los indígenas Navajo de Nuevo México y los Ojibway del Canadá. Nada permanente resultó de la obra entre los indígenas. En la primavera de 1943, Wolfe dio

informe de principios entre la gente negra de Misisipí, pero la muerte de dos líderes de éstos resultó en la decadencia de esta obra, frustrando lo que parecía prometer gran éxito.

H. Las Escuelas Dominicales
En 1940, la Junta General autorizó al Comité de Misiones Nacionales a nombrar a un ministro que serviría como Secretario de las Escuelas Dominicales por un año para promover los intereses de éstas a nivel general, pero no fue hasta 1942 que se nombró un comité de tres para estudiar las necesidades de las escuelas dominicales y traer informe a la Conferencia General de 1946. En este comité sirvieron Paul F. Elliott, hijo, H. J. Olsen y Helen Francis. Esta acción trajo al primer plano al hombre que tendría mucho éxito en la promoción de la escuela dominical — Paul F. Elliott, hijo. Él y los demás miembros del comité propusieron la observación del Día de Recogimiento el 11 de octubre, 1942 que fue todo un éxito en cuanto a la asistencia; la ofrenda proveyó más de $2000 para la promoción general de la escuela dominical. Bajo la dirección del comité, se elaboró un catecismo en 1945. La Conferencia General de 1946 formó un nuevo oficio a nivel general, Secretario General de las Escuelas Dominicales, y eligió a Elliott al cargo, puesto que ocuparía hasta 1960. Autorizó, además, el establecimiento de una Junta de la Escuela Dominical y un secretario en cada distrito.

I. La Iglesia de Santidad de California
En 1946, el último ano del tercer período (1930-1946) de la existencia de la Iglesia Peregrina de Santidad, la Iglesia de Santidad de California, una de las más antiguas de las afluentes, se unió con ella. En la primavera de 1880 tres evangelistas de santidad dieron inicio a una obra en el sur de California. Celebraban cultos al aire libre y en edificios de iglesias de otras denominaciones, en salones, escuelas y hogares. En 1896 se incorporó. La iglesia creció a pesar de su falta de hacer énfasis en la recepción formal de miembros. A través de los años, hasta 1931, publicaron un periódico, establecieron campamentos y una escuela bíblica, y empezaron obra misionera en el Perú, Sudamérica y en Palestina. En la ocasión de la unión, había diecisiete iglesias organizadas en California con unos 300 miembros, más una iglesia en Kentucky y una en Oregón. Había también once obreros

nacionales de tiempo completo en el Perú, 11 iglesias organizadas, 17 puntos de predicación adicionales, y una escuela bíblica de entrenamiento con veinte alumnos.

Plan general de temas y lecturas:
IV. PERÍODO DE FUERZA Y MADUREZ (1946 -1968) A. Jubileo — La Celebración de las Bodas de Oro

Se inició el último período de la historia de la Iglesia Peregrina de Santidad con la celebración en 1947 del Jubileo para festejar los primeros cincuenta años de la existencia de la denominación. En junio de 1947, los peregrinos contaban con 811 iglesias en los Estados Unidos y el Canadá, con 24 distritos con obra en 34 de los estados; había 28 centros de obra peregrina en el extranjero. Había 27,418 miembros de iglesia en el territorio nacional y 9,018 en el extranjero, por un total de 36,436. La iglesia contaba con 1,253 ministros ordenados, 567 ministros licenciados, y 416 diaconisas. I a propiedad raíz de la iglesia se valorizaba en $4,268,199. Había 38,000 INSCRITOS en la escuela dominical y 1,000 matriculados en las seis escuelas y universidades peregrinas. Las donaciones para los gastos de las iglesias eran aproximadamente $2,240,000 anuales, y la contribución promedio de $79.39 por miembro ubicaba a los peregrinos en primer lugar, o bien cerca de ello, en todo el país.

B. Una Era de Construcciones
El período después de la segunda Guerra Mundial fue de veras una época de construcciones de casas e impresas industriales, y para los peregrinos, de iglesias y casas pastorales. Edificios viejos fueron demolidos y reconstruidos, y otros fueron ensanchados para acomodar las congregaciones crecientes. El avalúo de $4,000,000 se indicó para 1946, pero para 1954, la cifra era $11,029,187 y para 1958, $19,114,512.

C. Las Conferencias Generales e Internacionales
Este período se caracterizó por el cambio del término Asambleas Generales a Conferencias Generales, autorizado en 1942 y efectuado por completo a partir de 1946. Por el impacto del rápido crecimiento de las iglesias en el extranjero, la Conferencia General de 1962 acordó cambiar de nombre a Conferencia Internacional, lo que se hizo en 1966, y en la breve sesión final de 1968. El período comenzó con un cambio extenso de personal entre los líderes denominacionales y la creación de los nuevos oficios de Secretario General de las Escuelas

Dominicales y Agente de Publicaciones. Se combinaron los oficios de Secretario General y Tesorero General a partir de 1954. Un gran cambio sucedió en 1958 cuando se anularon los oficios de Primer y Segundo Asistente al Superintendente y eligieron a tres Superintendentes Generales. Esto ocurrió sólo un año antes de semejante acción en la Iglesia Metodista Wesleyana. El asunto del uso del anillo de bodas agitó de nuevo la Conferencia General de 1950. Un memorial, que debía incluirse en la sección de Reglas Especiales en el Manual, que se oponía al uso de cualquier anillo, fue aprobado por un voto de 285 a favor con 17 en contra. Durante el debate se preguntó si el asunto sería una condición de membresía, y el presidente opinaba que no: se consideró que las Reglas Especiales consistían en consejos en vez de ser obligatorias. En 1954, la Conferencia General aprobó una resolución que negaba a cualquier distrito o iglesia local el derecho de imponer reglas contrarias al Manual, y después pidió que cualquier distrito que tuviera tales reglas en su Acta, las borrara. En 1954, ocurrió otra unión cuando la Asociación del Tabernáculo del Evangelio de la Trinidad de Evansville, Indiana, se unió con la Iglesia Peregrina de Santidad, haciéndose parte del Distrito de Indiana. Había varias pequeñas congregaciones afiliadas de manera informal con la congregación de Evansville, siendo cada una autónoma, y cada una se unió por su propia cuenta con la Iglesia Peregrina de Santidad en esta ocasión.

D. Las Instituciones Educacionales Uno de los asuntos de mayor preocupación para la Iglesia Peregrina de Santidad durante este período fue el de las instituciones educacionales. El deseo de progresar en esta área llegó a tal punto que para el cuadrienio de 1954-1958 la Conferencia General eligió a un Secretario de Educación de tiempo parcial. En 1946, el Superintendente General Walter L. Surbrook declinó posible reelección para ser presidente de la nueva universidad en Kernersville, Carolina del Norte. La nueva escuela se abrió en el otoño de 1946, y sirvió con algo de éxito a la iglesia hasta 1968, el tiempo de la unión con la Metodista Wesleyana. La denominación, bajo mandato de la Conferencia General en 1951, dio atención a la creación de una universidad de estudios superiores en las artes liberales. Hasta aquel entonces, las escuelas de la iglesia eran en su mayor parte, academias, universidades de estudios básicos de

dos años, y escuelas bíblicas. Para el año 1951 la Junta General había acordado establecer la universidad de artes liberales en relación con la escuela existente en Owosso, Michigan, pero las negociaciones necesarias no se finalizaron hasta 1957. En mayo de 1959, eligieron a Paul F. Elliott como presidente suplente de la universidad que antes se llamaba Universidad de Owosso, cargo que desempeño hasta su elección como Superintendente General en 1966 Elliott hizo un noble esfuerzo para establecer la nueva institución sobre un fundamento sólido. Se realizó un aumento considerable del cuerpo estudiantil y el ensanchamiento del plantel y sus ambientes, aunque no había podido lograr un éxito completo aun en el tiempo de la unión con la Iglesia Metodista Wesleyana en 1968. Otro cambio significativo ocurrió con referencia a las escuelas occidentales. En 1958, la Universidad Bíblica de Colorado Springs, Colorado, se trasladó a Bartlesville, Oklahoma. Luego acordó unirse con ésta la Universidad Peregrina Occidental en Pasadena, California, unión que se efectuó en 1960. En ese año, la nueva institución, la Universidad Peregrina Central, dio inicio a su carrera de servicio. A pesar del esparcimiento de los distritos occidentales que la apoyaran, la nueva escuela prosperó. En 1960 se lanzó un programa de progreso para la Universidad Peregrina Oriental en Allentown, Pensilvania, y hubo mejoría de plantel, pero las visiones de mayor apoyo financiero y de un alto nivel de éxito no se realizaron. La Universidad Peregrina de Frankfort, Indiana, continuó su servicio a la denominación, y por la generosidad de los que la apoyaban fielmente, pudo mejorar significativamente el plantel. En un asunto estrechamente relacionado con las instituciones educacionales, la Conferencia General de 1958 estableció en la sede denominacional una Agencia de Cursos de Estudios Ministeriales para supervisar los estudios por correspondencia de los obreros ministeriales que no se matricularan en las instituciones formales, ayudando así a elevar las normas y la eficacia de este tipo de preparación.

E. Las Publicaciones
La Conferencia General de 1946 eligió por primera vez un Agente de Publicaciones, oficio que fue el resultado final del desempeño de E. V. Halt de sus responsabilidades administrativas, puesto que él ocuparía hasta 1966, cuando su hijo fue elegido como Publicador.

La Conferencia Internacional de 1966 cambió los títulos de los dos oficios que tenían que ver con las publicaciones a Editor General y Publicador General. El Dr. Paul Thomas había ayudado a traer orden a la entera estructura denominacional como Secretario General de 1930 a 1934, y luego había servido de 1934 a 1946 en guiar al Departamento de Misiones en el Extranjero a poner en efecto un programa de nacionalización. Ahora él daría cuatro cuadrienios (16 años) más de servicio como editor del periódico de la iglesia y la literatura de la escuela dominical, culminando su carrera de servicio denominacional con un cuadrienio como Superintendente General (1962-1966). Durante su prolongado período como Editor General, inició la pesada tarea de desarrollar los archivos históricos de la iglesia. En los dos años inmediatamente después de jubilarse en 1966, se concentró en esto y en la terminación de un manuscrito histórico, Los Días de Nuestro Peregrinaje, que traza la historia de la Iglesia Peregrina hasta la unión de 1968 con la Iglesia Metodista Wesleyana. Un aspecto del servicio de la Casa Peregrina de Publicaciones de bastante frustración durante este último período fue la prohibición por el Ministerio de Trabajo de los Estados Unidos de América de la donación de trabajo adicional voluntario de parte de los obreros. Cabe destacar que uno de los logros principales durante este último período fue una división más adecuada de grados en la literatura para la escuela dominical. Hubo también una colaboración estrecha con la Iglesia Metodista Wesleyana en la producción de tal literatura, y del mismo modo, con otros grupos de santidad como los metodistas libres y los nazarenos, bajo el rótulo de Publicaciones Aldersgate.

F. Las Misiones Mundiales En 1962, se cambió el título del Departamento de Misiones en el Extranjero por el de Departamento de Misiones Mundiales. El puesto de Secretario General de Misiones Mundiales fue llenado por Richard G. Flexon desde 1948 a 1958, y por Ermal Wilson desde 1958 a 1968. El Rvdo. Flexon había servido por muchos años en el campo evangelístico, y había tenido mucho éxito en levantar fondos pro-misiones, y como animador de los esfuerzos misioneros. El Rvdo. Wilson había servido como misionero en África del Sur hasta ser elegido como ayudante al Dr. Flexon, a quien sucedió en el Departamento de Misiones. En África del Sur, abrieron una obra entre los de procedencia europea en los primeros años de este período. En 1958, se comenzó obra en el Brasil, Sudamérica. Intentaron establecerla como

una extensión de la obra en Guayana, pero esto resultó difícil a causa de las fronteras políticas y las restricciones. Un desarrollo verdadero empezó en el Brasil con la llegada de los Downey y los Phillippe. También en México y en el Caribe hubo desarrollo sobresaliente en este período. Se grabó uno de los relatos más emocionantes en las Filipinas, mayormente bajo el liderazgo de Paul William Thomas, hijo del líder prominente de la iglesia Paul Westphal Thomas, y Wayne Wright. La nacionalización fue probablemente más completa aquí que en cualquier otro campo, y los nacionales respondieron de todo corazón frente a sus responsabilidades, desarrollando un programa redondo, verdaderamente dinámico. En mayo de 1961 se estableció la Comisión para la Nacionalización de la Iglesia integrada por los Superintendentes Generales, el Secretario de Misiones Mundiales y todos los superintendentes de los campos misioneros para estudiar y hacer recomendaciones para la nacionalización de los campos. Trajeron a los superintendentes de todos los campos a los EE.UU. dos meses antes de la Conferencia General y luego les dieron asientos como delegados oficiales a la Conferencia. Estaban presentes siete de ellos, y el hecho de que más y más se daba cuenta de la iglesia en el extranjero resultó en el cambio del nombre de Conferencia General a Conferencia Internacional. En 1962 ocurrió otra de una larga serie de uniones, ésta con la Misión Evangelística de África. Antes del año 1901, Isaac O. Lehman y una señorita que más tarde sería su esposa viajaron a África comisionados como misioneros; se conocieron allí y se casaron. En 1902, el Señor les guió a los campos de oro recién descubiertos de Johannesburgo, África del Sur. A aquel lugar estaban trayendo hasta 350,000 africanos del interior a los campamentos a trabajar en las minas. Éstos regresaban periódicamente a sus hogares. Los Lehman evangelizaban en los campos con éxito, y los convertidos llevaban el mensaje del evangelio de santidad a otros lugares. Una de las zonas de mayor impacto quedaba a una distancia de centenares de kilómetros, en el África Oriental Portuguesa. Después de la muerte de Isaac Lehman, padre, el liderazgo pasó a su hijo, Orai Lehman. En 1962, Orai guió su obra independiente a unirse con la Iglesia Peregrina de Santidad. Para aquel entonces había centros misioneros organizados en 50 de los 150 campamentos de trabajo, y 84 centros misioneros en el África Oriental Portuguesa. Aproximadamente 2,000 miembros se añadieron a la Iglesia Peregrina, el número más grande de todos los grupos en el extranjero que se unieron con ella.

En el transcurso de los últimos años de la década de los 1950, y en los primeros de los 1960, emigraron un número considerable de peregrinos desde las Indias Occidentales Británicas y la Guayana Británica en Sudamérica a las Islas Británicas (Inglaterra) en busca de mejores condiciones económicas. Fijaron su residencia mayormente en Londres y en las ciudades industriales, pero de pronto se dieron cuenta de que eran huérfanos espirituales, no estando acostumbrados a las iglesias frías y ritualistas que encontraron allí. En 1957 Dennis Sampson, ministro licenciado peregrino de Antigua, Indias Occidentales, fue a Inglaterra para ministrar a su pueblo. Se iniciaron cultos en Birmingham en marzo de 1958, organizando una congregación, y luego, otras. La Junta General envió a William H. Pratt desde Indianápolis, Indiana, a visitar la nueva obra en 1962, y Pratt organizó una conferencia provisional con Sampson como superintendente. En los años siguientes se hicieron otras visitas, incluso de parte de los Superintendentes Generales, y la obra prosperó grandemente. Se mantenía una relación singular, estando directamente bajo los superintendentes generales, y no bajo el Departamento de Misiones Mundiales; sin embargo, era vástago del programa de misiones en el extranjero. Cuando la Conferencia Internacional se reunió en 1966, tenía una cualidad distintiva, con delegados de ocho regiones del extranjero, incluso de las Islas Británicas. Faltaba un delegado del Perú. Los internacionales trajeron un espíritu refrescante que daba a la Conferencia una nueva y radiante perspectiva.

G. La Extensión de la Iglesia y las Misiones Nacionales
En 1950 se agregó al nombre del Departamento de Misiones Nacionales el término Extensión de la Iglesia, ya que el énfasis iba cambiándose más y más a la extensión sistemática de la denominación. Por todo este período se continuaba el agresivo programa de extensión que se había iniciado en el tercer período. Un paso fue el establecimiento de un fondo de préstamos para la construcción de iglesias, fundado bajo un reglamento apropiado, y conocido hasta la unión en 1968 como el Fondo de Préstamos para la extensión de la Iglesia. Hubo cambio en algunos distritos: unos grandes se dividieron y unos pequeños se unificaron. En 1962 el departamento, por medio de una institución subsidiaria conocida como la Corporación Peregrina de Hogares para envejecientes, abrió un asilo para ancianos en Pineville, Luisiana y otra en 1963, en Bossier City. Fueron casas bien construidas y atractivas y dentro de poco dieron prueba de su valor financiero. A mediados de la década de los 1960, el departamento

involucró una parte de sus fondos en una inversión especulativa de bienes inmuebles que la Junta General puso en tela de juicio y como resultado, hubo cambio del liderato departamental.

H. La Educación Cristiana
El Departamento de la Escuela Dominical fue establecido al comienzo de este periodo. Se amplió progresivamente el espectro de sus intereses para incluir toda la educación cristiana menos la educación institucional y se vio el efecto cuando la Conferencia General de 1958 agregó al nombre del departamento y de su oficial las palabras "y de la Juventud". Tres oficiales sirvieron durante este período: Paul F. Elliott, hijo, J. D. Abbott y O. D. Emery. Por varios años J. D. Abbott había servido la iglesia, cumpliendo siete años como Superintendente del Distrito Oriental. Posteriormente ocupó varios oficios generales, incluso el de superintendente general. El Rvdo. O. D. Emery, el más joven de los oficiales generales en la ocasión de su elección, había servido por un tiempo considerable en la obra de la extensión de la iglesia, primero como pastor y luego como superintendente distrital. Además de añadir la supervisión y promoción de la Sociedad Peregrina de la Juventud, se autorizó al departamento en 1962 a dar principio al programa de la Cruzada Infantil Cristiana (CIC) que ya estaba funcionando entre los metodistas libres y los metodistas wesleyanos. En 1966 pusieron los cimientos para los Escuadrones JAS — Juventud Alistada, Sirviendo (que en el inglés es YES, o SI en español), para alistar a los jóvenes de por lo menos 16 años para el servicio cristiano a corto plazo, que incluía unas cruzadas evangelísticas en los campos misioneros foráneos y nacionales. Se agregaron también otros programas — las Escuelas Bíblicas Vacacionales y la Preparación Evangélica Peregrina para el Liderazgo (PEPL).

I. El Cisma del Distrito de Nueva York
Así como entre los metodistas wesleyanos se aumentaban indicios de una polarización entre los de tendencias legalistas con relación a varios aspectos de la vida cristiana y los que tendían a aceptar unas diferencias individuales, también durante los años 1950 a 1960 se aumentaban entre los peregrinos dichos indicios. Las diferencias se agudizaron en el Distrito de Nueva York, y la controversia se centraba en tres asuntos: el uso del anillo de bodas, el casarse de nuevo de personas divorciadas, y la televisión.

En la conferencia distrital de Nueva York en 1962, el comité de resoluciones permanentes propuso que el distrito afirmara su derecho de establecer sus propias reglas de membresía y así se hizo. El Superintendente General que presidia la sesión desechó la resolución por estar fuera de orden, pero su decisión fue apelada y volteada. Siguieron numerosas consultas entre los líderes denominacionales y distritales. Por fin, cuando la Junta General preguntó al superintendente distrital si él podría servir bajo el Manual, él contestó negativamente. El Concejo Ejecutivo le sacó del oficio el 13 de febrero de 1963, y de inmediato, la parte disidente del distrito volvió a sesionar lo que llamaban una "conferencia distrital" y formaron una nueva organización bajo el nombre, "La Iglesia Peregrina de Santidad de Nueva York, Incorporada". Algunas treinta iglesias estaban involucradas, y éstas quedaron con las propiedades, tomaron posesión de los tres terrenos de campamentos distritales y comenzaron a publicar su propio periódico. Se llevó el asunto a las cortes civiles, pero no se logró la decisión final hasta después de la unión con la Iglesia Metodista Wesleyana en 1968, y por fin se llegó a un acuerdo amistoso en 1976 cuando el grupo disidente dejó de reclamar autonomía, pidió permiso para retirarse y pagó una cantidad simbólica por las propiedades que ocupaba.

J. La Unión con la Iglesia Metodista Wesleyana
El unirse con otra iglesia no era problema para los peregrinos tal como lo era para los metodistas wesleyanos. Se habían unido muchos pequeños grupos eclesiásticos con el afluente principal en el transcurso de los setenta y un años de la existencia de la denominación. Así, la unión de dos cuerpos más o menos parejos no evocaba malos recuerdos del pasado. Se había discutido con los metodistas wesleyanos acerca de la unión temprano en los años 1920. Parece que las discusiones formales empezaron cuando el Dr. F. R. Eddy, Presidente de la Conferencia General Metodista Wesleyana y Agente de Publicaciones, se reunió con los miembros de la Junta General Peregrina y los superintendentes distritales en Indianápolis el 11 de mayo, 1944. Hubo otra reunión en octubre del mismo año, pero no siguieron adelante con el asunto en aquel entonces. Negociaron más en serio en los últimos años de la década de los 1950, y en 1958, la Conferencia General Peregrina de Santidad aprobó la unión por un voto positivo de más de la mayoría necesaria de las dos terceras partes. Pero en 1959, la Conferencia General Metodista Wesleyana, por un solo voto, no logró el voto mayoritario necesario.

En 1962 la Conferencia General Peregrina autorizó la renovación de negociaciones y la Conferencia General Metodista Wesleyana de 1963 hizo lo mismo. En la primera reunión de la Comisión Unida sobre la Unión el 6 de marzo, 1964, cinco cuestiones de interés se identificaron: el nombre, el proceso de legislación constitucional, las prerrogativas de la superintendencia, el efecto de la unión sobre la organización de distritos o de conferencias, y la coordinación de escuelas. Formaron comités para tratar cada asunto. Para 1966, la Comisión había desarrollado una Base para la Unión y una Constitución, y había hecho preparativos para sesionar Conferencias Generales en ambas denominaciones un año antes de la fecha programada para la unión; los peregrinos en Indiana y los metodistas wesleyanos en Nueva York. Éstos votaron primero, y esta vez el voto superaba la mayoría necesaria; comunicaron el resultado por teléfono a los peregrinos, quienes en seguida dieron un voto afirmativo por la diferencia de 229 a 73. Restaba que los metodistas wesleyanos lo ratificaran a nivel distrital y local, lo que hicieron posteriormente, pero éste fue el voto decisivo para los peregrinos, de acuerdo con su ley eclesiástica. El 25 de junio, 1968, se reunió la última Conferencia Internacional de la Iglesia Peregrina de Santidad, en Indiana, para recibir los informes y pasar la antorcha del evangelismo de santidad a la nueva y más grande iglesia.

NOTAS

1) 2) 3) 4) 5) 6) 7) 8) 9) 10) 11) 12) 13) 14)

Constitution and Bylaws of the International Holiness Union and Prayer League Hills, A. M., A ñero ofFaith and Prayer, pág. 159 Rees, Paul S., Seth Cook Rees, the Warrior Saint, pág. 45 Rees, Paul S., op. cit., pág. 37 Minutes of the General Assembly of the Pilgrim Holiness ChurcK Sept 8-14,1926, pág. 36 Constitution Constitution, Article I Constitution, Article V Constitution, Article I Standley, M. G., My Life as I Have Lived It For Christ and Others, pág. 50 Manual ofthe Apostolic Holiness Union (1905), pág. 2-3 Manual of the Apostolic Holiness Union and Churches (1906), pág. 17-19 Knapp, M. W., Shall We Send Them?, en el Revivalist, Jan. 5, 1899, pág. 9 Minutes of the General Assembly of the Internmonal Holiness ChurcK November 18-24,1919,

pág. 12 15) 16) Minutes of the General Assembly of the Pilgrim Holiness ChurcK 1930, pág. 44 Unto the Uttermost, J. Maxey Walton, pág. 29-30

Plan general de temas y lecturas:

Parte V. HISTORIA DE LA IGLESIA WESLEYANA I. EL PROCESO DE UNION A. Los Documentos Principales
La Comisión Unida sobre La Unión, que dio informe a las Conferencias Generales de la Iglesia Peregrina de Santidad y la Iglesia Metodista Wesleyana de 1966, había trabajado diligente mente para producir los documentos básicos que se someterían a votación de parte de las Conferencias Generales, y posteriormente de parte de las conferencias anuales y las iglesias locales de la Iglesia Metodista Wesleyana. Estos documentos básicos eran conocidos como la Base para la Unión y La Constitución. La Base para la Unión trataba la recepción mutua de miembros, el contenido del futuro Manual, la representación pareja de miembros ministeriales y laicos en las conferencias, los oficios generales, el comité de los preparativos y la política para la Conferencia General de Unión, las fronteras de las conferencias anuales y los distritos y nuevos alindamientos, y el problema de las escuelas y sus sostenedores. La Constitución estaba basada en la distinción metodista wesleyana entre la ley constitucional y la ley estatuaria, y siguió el modelo de la Constitución Metodista Wesleyana con muchos ajustes para acomodar términos y costumbres de los dos grupos. La Constitución abarcaba la doctrina, las normas de conducta, y los principios de la política. Así, cuando el voto para la Unión fue tomado, ya había acuerdo en cuanto al esquema — a grandes rasgos — de lo que sucedería después. Sólo restaba insertar los detalles.

B. El Comité de la Constitución Política y los Escritores
La Base para la Unión había designado a la Junta General de La Iglesia Peregrina de Santidad y la Junta de Administración de La Iglesia Metodista Wesleyana como el Comité de los Preparativos y de la Política para la Conferencia General de Unión. Había 26 miembros de la Junta Metodista Wesleyana y 24 de la Junta Peregrina de Santidad. Se compartió la presidencia entre los seis Superintendentes Generales y se eligieron secretarios especiales. Las reuniones comenzaron el 11 de mayo, 1967, en Marión, Indiana, y las subsecuentes alternaron entre Marión e Indianápolis.

En la primera reunión decidieron emplear a dos escritores para preparar el nuevo Manual bajo la dirección del Comité Unido de la Política Constitucional. Se dejó la selección de los dos escritores a los Superintendentes Generales, quienes escogieron a Paul William Thomas y Lee M. Haines. En la segunda reunión del Comité Unido nombraron doce miembros al Comité Ejecutivo de la Política, seis de cada denominación — tres Superintendentes Generales y tres oficiales generales adicionales. De allí en adelante, procedieron con base en las recomendaciones de los escritores al Comité Ejecutivo, después al Comité Unido en pleno y eventualmente a la Conferencia General: desde 2 personas a 12, a 50, a 640. Además del Manual, tuvieron que dar atención a muchos otros asuntos: el lugar, la fecha y la organización de la Conferencia General de Unión, la unificación de las dos plantas publicadoras, y la aprobación de un nuevo plan de pensiones. Se acordó celebrar las sesiones finales el día anterior a la convocación de la Conferencia General de Unión. Como había considerable desigualdad en números de delegados a las dos Conferencias Generales, tendrían que elegirse delegados adicionales de la Iglesia Metodista Wesleyana para la Conferencia General de Unión, mientras solamente algunos de los delegados de los peregrinos de santidad a su última Conferencia General podrían servir para la de Unión. La Conferencia General de Unión constaría de 320 delegados, la mitad, ministros ordenados y la mitad laicos, de cada uno de los dos cuerpos que se unían.

C. La Conferencia General de Unión
Se llevaron a cabo las sesiones finales de las sendas Conferencias Generales en Anderson, Indiana, el 25 de junio, 1968. Se convocó la Conferencia General de Unión el 26 de junio y continuó en sesión hasta el primero de julio. Se celebró en Anderson, Indiana, en el tabernáculo de la Iglesia De Dios (Anderson) en los predios de la Universidad de Anderson. Los co-convocadores hasta la elección de los Superintendentes Generales eran los Presidentes Emérito de las dos iglesias que se unían, el Dr. Walter L. Surbrook, peregrino, y el Dr. Roy S. Nicholson, metodista wesleyano. Se dio apertura a la Conferencia General de Unión con una ceremonia impresionante. Por supuesto, el asunto principal de los negocios fue la aprobación del Manual Se presentaron una por una sus doce partes para el debate y las enmiendas individuales, seguidas por la resolución que se aprobara el documento en su totalidad. Hecho esto, y

conformándose al nuevo libro de ley, los oficiales fueron elegidos. Se había decidido anteriormente elegir a cuatro superintendentes generales, dos de cada uno de los cuerpos anteriores, buscar informalmente la paridad en la elección de los demás oficiales, y recomendar la paridad en la elección de los vocales de la Junta General de Administración. El Comité Unido de la Política sirvió como el Comité de Nominaciones. Además, se aprobó un plan financiero de la iglesia general, que consistía en el Fondo Unido de Mayordomía — Fondo General que pedía de cada iglesia local el 4.5% de los ingresos del año anterior, y un Fondo Unido de Mayordomía — Fondo para las Instituciones Educacionales, que pedía el 2.2% de los ingresos del año anterior. También la Conferencia General aprobó un nuevo Plan Wesleyano de Pensiones, según el cual todos los ministros estarían obligados a participar, y la iglesia o entidad que empleaba al ministro tendría la responsabilidad de pagar el porcentaje apropiado que le fuera asignado. Estaba incluido en el Manual el bosquejo de la futura Confraternidad Wesleyana Mundial cuyo desarrollo demandaría mucho tiempo en el cuadrienio venidero; también se aprobó una resolución especial que pedía que se llevara a cabo un programa de evangelismo y una Conferencia sobre el Evangelismo que a su vez darían fruto en el primer cuadrienio de la vida de la nueva iglesia.
II. LA IGLESIA GENERAL

Plan general de temas y lecturas:

Durante el primer cuadrienio de la existencia de la nueva denominación, los oficiales invirtieron mucho tiempo y energía en la realización de la unión. Una de las primeras decisiones fue la de seleccionar las oficinas centrales anteriores de los metodistas wesleyanos en Marión, Indiana como la sede de la nueva iglesia. En Indianapolis, la librería continuaría ocupando espacio en el primer piso del edificio de los peregrinos, y lo demás se daría en arriendo. Para 1972, la zona que rodeaba el Edificio Peregrino estaba experimentando un cambio radical. Se trasladó la librería a un local alquilado y se vendió el edificio por $220,000. La nueva sede en Marión necesitaba ampliarse; se invirtieron unos $312,000 para su ampliación, renovación y mejoramiento. Los sitios de las conferencias generales de la nueva iglesia estaban más diversificados que los de los cuerpos precedentes por un buen tiempo. La segunda Conferencia General se

reunió en Lago Junaluska, Carolina del Norte en 1972, la tercera en Wichita, Kansas en 1976, la cuarta se sesionó en Indianapolis, Indiana en 1980, y la quinta en Columbus, Ohio en 1984. La Conferencia General de 1972 tomó acción que, con la ratificación por los distritos, resultó en la división de la Constitución en dos partes: (1) Los Esenciales de la Iglesia Wesleyana que tienen vigencia mundial — en todas las conferencias, y (2) la Constitución de la Conferencia General de Norte América, Los factores involucrados en esta distinción, y las consecuencias de amplio impacto se examinan en relación con "Las Misiones Mundiales" más adelante. La Conferencia General de Unión había pedido un estudio acerca de la unión con la Iglesia Metodista Libre de Norte América. En consecuencia, la Junta General de Administración nombró un comité que junto con los representantes metodistas libres, formó el Comité de Exploración acerca de la Unión, cuya sigla en inglés era COME — o VENID en español. Se dio informe a la Conferencia General de 1972, y se siguió el estudio con la posibilidad de un voto sobre la cuestión antes de 1976 y con una posible unión en 1978 a más tardar. Con todo, la Conferencia General concurría con la Junta General de Administración en su inquietud referente a la declaración doctrinal sobre las Escrituras Sagradas, y referente al control de las universidades de la iglesia. La Conferencia General dio instrucción al Comité Wesleyano a no aceptar ninguna posición que variara de la declaración del Manual sobre las Escrituras o de las recomendaciones anteriores hechas durante las investigaciones sobre la unión entre los metodistas wesleyanos y los metodistas libres durante los 1950. Temprano en el año 1974, el Comité de Exploración había cumplido el anteproyecto de una constitución para la unión, pero en junio de ese año, la Conferencia General Metodista Libre se acordó postergar acción definitiva sobre dicha unión hasta que la Conferencia General Wesleyana de 1976 se reuniera y aceptara la declaración sobre las Escrituras. Después de esto, surgió una actitud notable de indiferencia en ambas denominaciones sobre la cuestión de la unión: en ambas, había un desgano de comprometerse a los pesados meses y aun años necesarios para hacer funcionar la propuesta unión, y la creciente convicción de que el deseo para la unión no era suficientemente fuerte como para justificar el esfuerzo. Como resultado, la Junta General Wesleyana de Administración recomendó y la Conferencia General de 1976 acordó que se archivara el documento de unión hasta alguna ocasión en el futuro cuando el interés justificara que se considerara de nuevo. La Conferencia General sí acordó buscar por varios medios la cooperación interdenominacional

para promover toda forma de participación cooperativa posible, no sólo con los metodistas libres, sino con otros grupos de santidad. Durante el cuadrienio de 1972 a 1976, se pidió una opinión de parte de los Superintendentes Generales acerca de la participación de wesleyanos en el movimiento neopentecostal, no referente al hablar en "lenguas" en los cultos públicos, porque el Manual habla de ello, sino en forma más específica sobre lo que se llamaba un "lenguaje estático de oración". La opinión de los Superintendentes Generales que tal cosa no era aceptable dentro de la Iglesia Wesleyana recibió el apoyo de la Conferencia General de 1976 por un voto abrumador. Durante el cuadrienio de 1976 a 1980, la Junta General de Administración hizo estudios de amplio alcance por medio de una comisión sobre la organización y la eficiencia, y los comités de estudio de los requisitos para membresía y revisión del Manual. Estos estudios resultaron en una gran cantidad de enmiendas al Manual en 1980. Las enmiendas de mayor importancia eran la redacción al inglés contemporáneo de los Artículos de Fe Religiosa, y la reorganización de las Reglas Generales bajo el título Deberes de los Miembros con citas bíblicas apropiadas y/o explicaciones para cada uno; estos cambios fueron aprobados por la Conferencia General y después por las conferencias distritales por voto casi unánime. La Conferencia General de 1980 también hizo conocer su posición frente a ciertas cuestiones sociales contemporáneas. La Conferencia General de 1984 aprobó dos nuevos Artículos de Fe Religiosa sobre El Matrimonio y la Familia, y El Arrepentimiento y la Fe. El anterior integraba parte de un grupo de recomendaciones que la Conferencia General había aprobado sobre el matrimonio, el divorcio, y el casarse de nuevo. En conjunto las recomendaciones se basaban en un estudio minucioso de los pasajes bíblicos pertinentes, llevado a cabo bajo encargo especial y publicado bajo el título El Matrimonio — la Perspectiva Bíblica. A la vez que la Iglesia mantenía en alta estima el propósito de Dios para el matrimonio, también procuraba ejercer un ministerio de redención en un mundo donde abundan evidencias de los fracasos del hombre. La Conferencia General de 1984 a la vez separó los Principios Esenciales del Manual, y los incorporó en la Carta Constitucional de la Confraternidad Wesleyana Mundial como una declaración histórica de fe. En cuanto a la estructura, la Constitución Norteamericana volvió a la forma que tenía antes de 1972, pero los Artículos de Fe Religiosa y Deberes de los Miembros debían de estar en armonía con los Principios Esenciales aun cuando no estuviesen idénticos palabra por palabra.

La Conferencia General de 1972 eligió al Dr. Roy S. Nicholson y al Dr. Walter L. Surbrook como Superintendentes Generales Eméritos y les otorgó el derecho ex-oficio de votar en las Conferencias Generales. La Conferencia General de 1984 eligió a otros tres Superintendentes Generales Emérito: Melvin H. Snyder (ya fallecido), Bernard H. Phaup, y Virgil A. Mitchell. En 1972, se separó el oficio de Secretario-Tesorero, dejando a la Junta General el empleo de un tesorero. Varios ajustes se hicieron en el plan financiero de la iglesia general, fijando en 1980 la asignación al Fondo Unido de Mayordomía-Fondo General del 3% de los ingresos de las iglesias el año anterior, y al Fondo General—Fondo para las Instituciones Educacionales, el 2% de éstos. El Fondo Wesleyano de Pensiones, aprobado en 1968, administra todos los planes anteriores desde una oficina central. Desde 1970 a diciembre de 1980, el Dr. John E. Storey sirvió como secretario ejecutivo del FWP. Bajo su administración, se recobró el fondo anterior metodista wesleyano de un gran déficit a un financiamiento completo en que el total de haberes de todos los planes superaba $13 millones en 1980. El servicio del Dr. Storey se concluyó prematuramente el 8 de diciembre, 1980, cuando se estrelló su avioneta personal; con él perecieron dos pastores wesleyanos del distrito de Carolina del Norte. Para 1984, los haberes del plan estaban en casi $23 millones.

III. LAS PUBLICACIONES

Plan general de temas y lecturas:

En julio de 1968, se unieron los periódicos, The Wesleyan Methodist (El Metodista Wesleyano) y The Pilgrim Holiness Advócate (El Apologista Peregrino de Santidad) para formar The Wesleyan Advócate (El Apologista Wesleyano). En los meses subsecuentes, se unificaron las operaciones de publicaciones en Marión, Indiana, junto a las demás funciones de la sede. En 1972, se separó el oficio del Publicador General de los que la Conferencia General elige, y éste se convirtió en empleado de la Junta General de Administración. Simultáneamente con la reunión de la Conferencia General de 1976, la Casa Wesleyana de Publicación presentó tres libros de gran interés que había publicado. Uno es el nuevo himnario, Himnos de Fe y Vida, publicado en conjunto con los Metodistas Libres después de muchos años de estudio y planificación. Los dos restantes formaban parte del proyecto de un juego de tres conocido como La Serie de la Historia Wesleyana. Uno es la cuarta edición revisada de la

Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana por I. F. McLeister y R. S. Nicholson, ahora intitulado Conciencia y Compromiso: la Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana. El otro es la historia de la Iglesia Peregrina de Santidad por Paul Westphal Thomas y su hijo, Paul William Thomas, bajo el título Los Días de Nuestro Peregrinaje: la Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad. Melvin Dieter y Lee M. Haines habían editado ambos libros de historia para la publicación.

IV. LAS INSTITUCIONES EDUCACIONALES

Plan general de temas y lecturas:

La Iglesia Wesleyana estableció un nuevo departamento general - el de las Instituciones Educacionales y lo encargó con las responsabilidades de la coordinación entre la iglesia general y sus universidades, academias, y seminarios aprobados, y con la dirección de todo tipo de educación ministerial, incluso la administración de los cursos por correspondencia para la ordenación al ministerio. La Conferencia General de 1980 añadió a las responsabilidades anteriores lo referente a los capellanes militares, y la educación ministerial después de la ordenación, cambiando el nombre del departamento al Departamento General de Educación y Ministerio. Durante el primer cuadrienio (1968-1972), el logro principal del departamento fue el ajuste de las fronteras de las zonas universitarias y la unificación de unas escuelas. En la Zona del Noreste, en el tiempo de la unión, había tres universidades y una academia, y han continuado hasta la actualidad: en Houghton, Nueva York están la Universidad de Houghton y la Academia de Houghton; en Allentown, Pensilvania, la Universidad Wesleyana Unida; en Brunswick, Nova Scotia, en el Canadá, la Universidad Bíblica Bethany. En la Zona del Sur, había dos universidades en 1968: la Universidad Wesleyana Central en Central, Carolina del Norte, que funciona aún; y la Universidad Peregrina del Sur, en Kernersville, Carolina del Sur, que en 1972 se unió con la Universidad Wesleyana Unida en Pensilvania. Su plantel en Carolina del Sur proveyó facilidades para la Academia Wesleyana de Kernersville. En la Zona del Norte Central había tres universidades en 1968, pero al fin del cuadrienio ocurrió la unión de la Universidad de Owosso, en Michigan, con la de Marión, Indiana; y la unión de la Universidad Wesleyana de Frankfort, Indiana con la de Allentown, Pensilvania. Así ésta llegó a ser la única universidad bíblica wesleyana en los Estados Unidos, y servía para tres zonas. La Zona del Oeste tema dos universidades en la época de la unión; sin embargo, para el fin del cuadrienio, la Universidad

Wesleyana de Miltonvale, Kansas, fue unida con la Universidad Central Peregrina en Bartlesville, Oklahoma, con un nuevo nombre, la Universidad Wesleyana de Bartlesville. De esta forma, la iglesia entró a su segundo cuadrienio con cuatro universidades de artes liberales, dos universidades bíblicas y dos academias. En el otoño de 1980, la Junta General de Administración aprobó el plan por el cual, en 1981, la denominación dejaría de administrar la Academia Wesleyana de Kernersville, y la corporación de la Primera Iglesia Wesleyana en High Point, Carolina del Norte, se encargaría de ella, después de una recompensa apropiada. En 1984, la Academia de Houghton, en Nueva York, llegó a ser subsidiaria de la Universidad de Houghton. Además de las universidades, la nueva iglesia mantenía la Fundación Wesleyana de Seminarios con relación al Seminario Teológico de Asbury en Wilmore, Kentucky. Este programa se amplió: trasladaron la administración de la Fundación a la sede denominacional en Indiana y desarrollaron unas relaciones adicionales con el Seminario Teológico Nazareno en Kansas City, Misuri; el Seminario Evangélico Occidental en Portland, Oregón; el Seminario Bíblico de Wesley en Jackson, Misisipí; y la Escuela Evangélica de Teología en Myerstown, Pensilvania.
V. LAS MISIONES MUNDIALES

Plan general de temas y lecturas:

Los departamentos de misiones mundiales de las dos denominaciones que se unieron cubrían entre sí tal vez más extensas y ciertamente más esparcidas operaciones que los otros departamentos generales. Sin embargo, la integración de los aspectos prácticos ocurrió principalmente en la base en el país matriz, con poca necesidad de integrar obra misionera en los campos misioneros en el extranjero. En la promoción de misiones mundiales, el Departamento aprovechó los mejores medios desarrollados por los dos grupos. Continuaron la Ofrenda de Acción de Gracias (de autonegación) de noviembre para levantar fondos para la obra misionera. Incorporaron la revista misionera que la Sociedad Misionera Femenil había publicado anteriormente en la nueva revista departamental, el Mundo Wesleyano. La tendencia mayor en el extranjero era la apropiación del liderazgo por los nacionales, con los mismos campos misioneros convirtiéndose en bases para enviar misioneros a otros campos. La Conferencia General de Unión había aprobado un plan que hizo provisión para el desarrollo de las iglesias a Conferencias Generales a nivel nacional o regional, al madurar y

cumplir con los requisitos establecidos. Así, la Junta General de Administración nombró el Comité de Planificación para la Organización Mundial, cuyos miembros se reunieron con los superintendentes nacionales y los coordinadores misioneros desde los varios puntos del mundo del 6 al 9 de junio, 1972, en Marión, Indiana, antes de la Segunda Conferencia General. Esta conferencia aprobó un extenso informe a la Conferencia General, que señalaba cuales partes de la Constitución regirían en todas las Conferencias Generales de la Iglesia Wesleyana; éstas incluían el nombre, las doctrinas y las reglas de conducta, más unos nuevos artículos organizacionales, como los Principios Esenciales de la Iglesia Wesleyana. El plan también proveyó para una Junta Internacional de Revisión que ayudaría a mantener fidelidad a los Principios Esenciales, y para una Confraternidad Wesleyana Mundial, para establecer sobre la base del consorcio y la colaboración una estructura por la cual la familia wesleyana podría trabajar en confraternidad y evangelismo. La Conferencia General de 1972 aprobó el plan en su totalidad. Durante el cuadrienio siguiente se formaron dos conferencias generales provisionales que estaban a un solo paso de la categoría de establecida. El 3 de abril se organizó la Conferencia General Provisional del Caribe y se eligió al Dr. Wingrove A. Taylor como Superintendente General. En abril, 1975, se organizó la Conferencia General Provisional de las Filipinas, con el Rvdo. Saturnino García como Superintendente General. En otros campos, la tendencia era hacia un crecimiento significativo. La obra en el Perú sufrió pérdidas como las que había sufrido el Distrito de Nueva York, debido al retiro de más de 50 iglesias, pero las demás iglesias se animaron y el crecimiento continuó. Se abrieron tres campos nuevos: Indonesia en 1975, Liberia en 1978 y Corea del Sur en 1981. El concepto de una sociedad auxiliar misionera se promovía en la iglesia unida, basado en el plan anterior wesleyano de orientación femenil, aunque algo modificado para asemejarse más a la estructura denominacional peregrina. La Sociedad Misionera Wesleyana Femenil celebró su primera Convención General en Louisville, Kentucky, cuatro meses después de la Conferencia General de Unión. Se han celebrado convenciones generales cada cuadrienio hasta 1985, cuando se cambió de nombre a Damas Wesleyanas Internacionales y se amplió el propósito para poner más énfasis en los ministerios a las damas, además de los ministerios tradicionales.

VI. LA EXTENSIÓN Y EL EVANGELISMO

Plan general de temas y lecturas:

El Departamento General de Extensión y Evangelismo de la Iglesia Wesleyana también edificó sobre los éxitos de sus predecesores. La Ofrenda de la Pascua de Resurrección para la Extensión de la Iglesia fue continuada. El departamento dirigió conferencias cuadrienales a nivel denominacional sobre el evangelismo, en diferentes ciudades del país. En la convención de Cincinnati, Ohio, se determinó emplear un Director Ejecutivo de Evangelismo a tiempo completo, y el Rvdo. Joe C. Sawyer fue el primer director nombrado. Se continuó y se amplió la obra de los Ministerios Wesleyanos entre los Indígenas. Hubo un crecimiento rápido en el ministerio a varios grupos étnicos en las más grandes zonas metropolitanas, que incluían a muchos que no hablaban inglés. Esto se realizó principalmente por medio de los distritos involucrados. El Fondo Wesleyano de Inversiones (FWI) continuó en la Iglesia Wesleyana como brazo de este departamento hasta 1976 cuando fue separado de él, y unido con la Corporación Peregrina de Casas Señoriales, con el Rvdo. John Dunn como Secretario Ejecutivo del FWI. El total de haberes del FWI había subido a casi $9 millones para 1980. Durante los años 1976-1980, el fondo proveyó personal y programas para la denominación para animar a los wesleyanos a invertir fondos para su jubilación y ayudarles en el manejo de bienes muebles. En 1980, se formó aparte del FWI, una Oficina para el Manejo de Bienes Muebles. (Dicha oficina ayuda al pueblo wesleyano a poner sus bienes al servicio de Dios y la iglesia.) El Departamento de Extensión y Evangelismo inició un nuevo programa radial, La Hora Wesleyana, en 1975. El ministerio se extendió rápidamente a unos cien radiotransmisores, alcanzando muchas áreas en el exterior, y a la vez en el continente norteamericano. El Rvdo. Norman Wilson [No he podido corroborar esto,] todavía sirve como director. Este departamento ha colaborado estrechamente con los distritos, particularmente ayudando a los distritos pioneros a progresar hacia la categoría de distrito provisional y luego, distrito establecido. Uno de los factores críticos de la vida distrital después de la unión, en el cual el departamento no se involucró, fue la modificación de las fronteras distritales. En verdad, ésta procedió con más rapidez que se había esperado. Para el fin del primer cuadrienio, todos los distritos, menos cinco, habían finalizado las modificaciones de fronteras con la reducción resultante de 59 a 40 distritos establecidos, más unos distritos pioneros en Texas y la obra de las

Capillas Wesleyanas de los Indígenas. En 1975, se terminaron las modificaciones de fronteras distritales, y se puso en efecto un acuerdo entre los distritos de Carolina del Norte. El Distrito Pionero de Alaska fue añadido en 1976, Texas subió a la categoría de distrito provisional el mismo año, los Distritos de la Capital y del Nordeste fueron cambiados a distritos establecidos en 1980 y a la vez fue reconocido el nuevo Distrito de Nevada-Utah. Fue cambiado el nombre del Distrito del Medio Golfo al Distrito Delta y fue elevado a distrito establecido en 1984, cuando también se autorizó un nuevo Distrito Pionero del Canadá Occidental. Así, en 1984, la Iglesia Wesleyana se componía de un total de 41 distritos establecidos y 4 distritos pioneros, además del Distrito de las Islas Británicas que figura con los de Norte América.

VII. LA EDUCACIÓN CRISTIANA

Plan general de temas y lecturas:

La nueva Iglesia Wesleyana optó por dos departamentos en el campo de la educación cristiana: un Departamento General de Educación Cristiana y un Departamento General de la Juventud. En 1976, debido a la proliferación de ministerios mucho más allá del énfasis singular en las escuelas dominicales, se cambió al nombre de ése al Departamento General de Educación de la Iglesia Local. El número de los ministerios asignados a este departamento había aumentado grandemente aun antes de 1968, y siguió el aumento en la nueva iglesia. En el período de 1974 a 1976, se llevaron a cabo Conferencias de Crecimiento de la Iglesia en varios distritos para servir a toda la iglesia, con la cooperación de otros departamentos de la iglesia general. También el departamento se encargó del movimiento que brotó entre las iglesias locales de establecer nidos infantiles diurnos y escuelas diurnas. Se desarrolló la Confraternidad para los Mejores Años para los wesleyanos de mayor edad. En 1978 se celebró en la Tierra Santa la Primera Conferencia Wesleyana de Jerusalén. El Departamento de la Juventud amplió grandemente los programas de los Escuadrones JAS (Jóvenes en Año de Servicio) y los Escuadrones de VIDA. Las actividades más espectaculares han sido, tal vez, las convenciones juveniles zonales y generales, en las cuales se han reunido miles de jóvenes wesleyanos para la inspiración y el desafío de entregarse al servicio de Cristo. La primera Convención General se reunió en Dayton, Ohio con 1,400 asistentes. La segunda se celebró en San Luis, Misuri en 1974, y todos se maravillaron cuando asistieron 4,300 jóvenes. La tercera y la cuarta, ambas llamadas Convención Internacional de Jóvenes Wesleyanos — se

reunieron en Urbana, Illinois; en 1978, hubo asistencia de aproximadamente 7,500 y en 1982, de más de 8,000. La Conferencia General de 1984 acordó hacer una revisión radical de la Constitución de la Juventud Wesleyana, para acomodarla más adecuadamente a la organización de adolescentes en que se había evolucionado, y establecer una organización distinta de Jóvenes Adultos Internacionales con constitución propia.

VIII. EL CRECIMIENTO

Plan general de temas y lecturas:

El período después de la unión fue de crecimiento rápido para la Iglesia Wesleyana. Los datos de los informes a la Conferencia General de 1984 demostraron que el incremento neto del total de miembros a nivel mundial durante los dieciséis años era 57,578, aproximadamente el mismo total de miembros de cada una de las dos iglesias antes de unirse. La tasa del crecimiento estaba acelerando: para el cuadrienio de 1980-1984 fue de 3.25% al año. En los Estados Unidos, el Canadá y las Islas Británicas, el total de miembros en plena comunión había aumentado en 46%; el total de toda clase de miembros (en plena comunión, en preparación, juveniles, etc.), en 36.2%; y los ingresos, en 220%. El promedio de miembros de las iglesias locales había aumentado desde 41 hasta 62.1. Se había registrado una ligera reducción en el promedio de asistencia a la escuela dominical. Para la iglesia mundial, el total de los alistados en las escuelas dominicales fue 295,698, más 5,467 de la Misión General Emanuel del Japón, y el total de miembros fue 172,188 más 11,261 en el Japón. De los EE. UU., el Canadá y las Islas Británicas, el total de miembros fue 113,054 y la asistencia los domingos por la mañana fue 142,025.

Las palabras con que el Dr. Roy S. Nicholson concluye la Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana son apropiadas también para la Iglesia de hoy: "El futuro es tan brillante como las promesas de Dios". El ayer pasó. El mañana no ha llegado aún. Éste es nuestro día. Tenemos que ser realistas en nuestra evaluación y trato de las necesidades de este día. No debe haber disminución ninguna de normas doctrinales y morales; han sido probadas a través de los años. Dios las ha vindicado en cada enfrenta-miento. Hay mucho para inspirar como también para animar. Es imposible ser neutral o estático.

Nuestra Iglesia tiene que avanzar agresivamente para la gloria de Dios. ... Sea la oración de cada Wesleyano: "Dirígenos, Señor". Recordemos las palabras del Señor Jesucristo: "...edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella".
IX. OFICIALES DE LA IGLESIA WESLEYANA Plan general de temas y lecturas: [La siguiente información es enteramente del libro, no ha sido revisada y no está al día] Los que han servido desde 1968 son: Superintendentes Generales: B.H.Phaup (1968-1973) Melvin H. Snyder (1968-1980) V. A. Mitchell (1968-1984) J.D. Abbott (1968- ) Roben W. Mclntyre (1973- ) O. Dale Emery (1988- ) EarleL.Wilson(1984- ) Secretario-Tesorero General D. Wayne Brown (1968-1972) Secretario General D. Wayne Brown (1972-1982) Ronald W. Brannon (1982Tesorero General Willard G. Smith (1972-1978) Robert A. Kayton (1978-1979) Charles E.Lewis (1979- ) Editor General Robert W. Mclntyre (1968-1973) George E. Failing (1973-1984) Wayne E.Caldwell (1984- ) Publicador General Raymond V. Halt (1968-1978) Richard J. Halt (1978- ) Secretario General de Educación y el Ministerio Leo M. Haines (1980- ) Secretario General de las Instituciones Educacionales Melvin E. Dieter (1968-1975) Leo G. Cox (1975-80)

Secretario General de las Misiones Mundiales Ermal L. Wilson (1968-1972) Robert N. Lytle (1972-1984) Wayne W.Wright (1984- ) Secretario General de Educación de la Iglesia Local O. Dale Emery (1972-1976) David L.Keith (1980- ) Secretario General de las Escuelas Dominicales Paul L. Kindschi (1968-1972) O. Dale Emery (1972-1976) Secretario General de la Juventud O. Dale Emery (1968-1970) Robert Zuhl (1970-1972) David L.Keith (1972-1980) KeithW.Drury(1980- )

Plan general de temas y lecturas:

Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida
Clase: Historia de la Iglesia Wesleyana Fecha: Examen I Historia de la Iglesia Wesleyana –Sus Raíces Juan Wesley e Inglaterra (5 puntos cada pregunta) Nombre:

1. ¿Quiénes eran los Puritanos?

2. ¿Cuál era el énfasis de la predicación de los Puritanos?

3. ¿Quiénes en la familia de Wesley eran ministros no conformistas? Abuelo y bisabuelo, pág. 15

4. Explique el estado de la iglesia en Inglaterra en la época de Wesley.

Pág. 16

5. ¿A qué evento, se refirió Juan más tarde cuando habló de sí mismo como, "un tizón arrebatado del incendio?" (Zac.3:2)

6. ¿A cuál escuela en Londres asistió Juan?

Pág. 16

7. ¿Cuáles eran dos de los libros leídos por Wesley que motivaron en él un intenso deseo por una vida completamente entregada a Dios? Pág. 17

8. ¿Qué era "el Club" de la universidad de Oxford del cual Juan era un miembro y líder? Pág. 17

9. Aunque su experiencia como misionero en Georgia fue un fracaso en la mayor parte, Dios usó estos eventos para la conversión de Juan Wesley. ¿Qué hombre y grupo de cristianos fueron muy instrumentales en su conversión? Pág. 19

10. ¿Qué paso en la vida de Wesley en la noche del 24 de mayo, 1738 en la Calle Aldersgate? Pág. 22

11. ¿Por qué comenzó a predicar Wesley al aire libre por toda Inglaterra? Pág. 23

12. ¿Qué era "la Sociedad Metodista" o "reunión de clase" liderada por Wesley y en qué manera fue responsable del gran éxito de su obra? Pág. 17

13. Además de la predicación de la justificación por fe y la certeza constante de salvación, su objetivo como evangelista era "extender santidad escritural por la tierra." Declare en breve 7 puntos de su enseñanza sobre "perfección cristiana" Pág. 32,33,34 1. Se puede experimentar en esta vida 2. Es una perfección limitada, dado que somos humanos 3. Puede ser con o sin pecado (transgresión voluntaria, pecado original, violación de la voluntad de Dios) 4. Se puede recuperar si se pierde 5. Es gradual e instantánea 6. Crecimiento en la gracia de Dios 7. La esencia de la perfección cristiana es el amor perfecto

14. ¿Cuál era la controversia dentro el metodismo que causó una división entre los dos amigos íntimos, Juan Wesley y Jorge Whitefield? Pág. 35

15. ¿En su opinión, cuál era el punto débil en la consideración de Wesley en relación al matrimonio? Pág. 37 .

16. Era la intención de Wesley que sus sociedades Metodistas fueron movimientos de reforma dentro de la Iglesia Anglicana, ¿Cuál fue el detonante de la separación del Metodismo de la Iglesia Anglicana? Pág. 39

17. ¿A quién escribió Wesley su última carta?

Pág. 40

18. ¿Cuál era la motivación de la carta? Pedir libertad de escavos

19. ¿Quiénes eran los tres líderes destacados del Metodismo en Inglaterra después de la muerte de Wesley? Pág. 40

20. ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Juan Wesley antes de morir? Pág. 40 ―Lo mejor de todo Dios está con nosotros‖

Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida
Clase: Historia de la Iglesia Wesleyana Fecha: Examen II Principios del Metodismo e Iglesia Metodista Wesleyana de América (5 puntos cada pregunta) 1. ¿Quién era el verdadero líder del Metodismo Americano que ayudó a organizar la Iglesia Metodista Episcopal en 1784? Pág. 48 Nombre: _____

2. ¿Por qué llegaron desinteresarse muchos Metodistas Americanos en la experiencia y vida de santidad durante el período 1812-1840? Pág. 50, 51

3. ¿Quiénes comenzaron la ―reunión de oración el martes" y qué parte jugó en el fomento de la santidad? Pág. 53

4. Muchos líderes (pastores y evangelistas) fuera del Metodismo llegaron a experimentar "una segunda conversión" y después la proclamaban usando términos diferentes a los Metodistas. ¿Cuáles dos líderes de la Iglesia Presbiteriana y Congregacional estaban entre aquellos? Pág. 54

5. ¿Cuál publicación por 1861, había hecho mucho en el fomento de la doctrina y experiencia de la santificación entera? Pág. 57

6. En el período del 1845-60, 3 (tres) cismas mayores ocurrieron en el Metodismo Americano, De la razón o el tema principal de cada uno de las cismas. Pág. 55

7. ¿Dónde y cuándo se celebró la primera reunión religiosa al aire libre para la promoción de santidad? (Rev. J.A. Wood, de la I. M. Episcopal en Pensilvania, autor de "Amor Perfecto" 1860) fue el que originalmente tuvo la idea. Pág. 57

8. Entre 1865 y 1885, el avivamiento continuo de forma interdenominacional y mundial. Menciones al menos tres grupos entre los cuales de evidenció esto. Cuáqueros, Hermanos Unidos, Moravos, Menonitas, Luteranos

Los avivamientos bajo los Smiths y más tarde bajo Moody y Sankey dirigían del establecimiento de las grandes convenciones Keswickes, levantadas para el fomento de la santidad. 9. En los años 1885 - 1900, ¿Cuál era el temor que se tenía al avivamiento de santidad? Pág. 58

10. ¿Qué dos movimientos pretendían ser verdadera reforma de la iglesia cristiana y porque se preocupaban los lideres denominacionales? ―La Iglesias de Dios y La Iglesia del Nuevo Testamento‖ Pág. 58

11. ¿Por qué el desechar la esclavitud era un problema para los sureños? Pág. 67

12 ¿Qué persona prominente en la historia de la Iglesia Wesleyana dijo antes los intentos de unión de la Iglesia Metodista Protestante y la Iglesia Metodista Wesleyana: "El orgullo y el prestigio denominacionales poco nos importan. No lo que los hombres quieren y admiran, sino lo que agrada a Dios es la gran cuestión….‖? Pág. 93 Adam Crook

13. ¿Quien fue elegido presidente emérito de la Conferencia General de 1927 y también fue reconocido como ―El Gran Anciano de la Iglesia‖? Ocupo diferentes cargos y bajos su plan se logro un gran crecimiento de Iglesias. Pág. 107 Eber Teter

14. ¿Qué plan que se adoptó por la iglesia en 1935 produjo un tremendo aumento de ingresos? El Plan del Alfolí Pág. 123

15. ¿Cuál fue la importante publicación que realizó la Sociedad Misionera Extranjera Wesleyana Femenil y Foránea organizada en la conferencia de 1903? Pág. 112 La primera revista misionera para la Iglesia Metodista Wesleyana, La Misionera Wesleyana 16. Se ha dicho que Roy S. Nicholson dominó la historia de la Iglesia Wesleyana en el período de 1935-68. Mencione tres de sus logros que demuestran su influencia y liderazgo en la iglesia. Pág. 116119. Fue secretario de la Juventud Wesleyana Fue el primer Superintendente General de tiempo completo de la Iglesia Metodista Wesleyana. Escribió ―Historia del metodismo en el Sur‖ Fue editor del ―Metodista Wesleyano‖ Revisó ―La Historia de la Iglesia Metodista Wesleyana‖ escrita por I. McLeister. Sirvió como miembro de la Conferencia General de 1966 y sirvió como miembro de la comisión sobre la Unión con la Iglesia Peregrina de Santidad. Ayudó a dirigir la Iglesia al evangelismo y no al legalismo

17. ¿Qué dos (entre varios) grandes cambios resultaron de la Conferencia General de 1947? Pág. 120 Se designó al presidente como el coordinador oficial del la Iglesia Se cambió el nombre oficial de la denominación a La Iglesia metodista Wesleyana

18. En pocas palabras, ¿qué causó el cisma de la denominación de la segunda más grande conferencia (Allegheny) en 1966? Legalismo vs Evangelización Diferencia de opinión en cuanto a la conducta cristiana personal y su control por la denominación. La iglesia como un todo fue históricamente entregada a la rígida disciplina de la vida total en el servicio de Dios, pero había dos aplicaciones de esta regla general: la una, rígida; la otra, más Flexible — tal vez reflejando dos corrientes en el mismo movimiento de avivamiento: la una, más tolerante, más abierta a la interpretación privada; la otra, más conservadora, más dada a dictar detalles y demandar conformidad. Estas diferencias se evidenciaban mayormente con referencia al vestir, al adorno de la persona con joyas, a las formas de diversión y recreo, la estimación apropiada del Día del Señor, y los problemas del divorcio y nuevo matrimonio.

19. ¿Qué tragedia sufrió la nueva sede de la iglesia en Marión, Indiana en 1965? Pág. 124

20. ¿En cuál conferencia se autorizó nombrar un comité que investigase la fusión con la Iglesia Peregrina de Santidad, y en cuál conferencia fue realizada esta fusión? Pág. 126

Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida
Clase: Historia de la Iglesia Wesleyana Fecha: Examen III Nombre:

A. La Historia de la Iglesia Peregrina de Santidad

(5 Puntos cada pregunta)

1. ¿En qué sentido se puede decir que la Iglesia Peregrina de Santidad era primeramente un movimiento y luego una organización? Era un movimiento por que pertenecía al movimiento de santidad, el mismo que tanto influyó en la Iglesia Metodista Wesleyana y al que pertenecían un sinnúmero de grupos o movimientos independientes de iglesias o denominaciones y que hacia énfasis en la predicación de la santidad de corazón y vida.

2. ¿Quiénes eran los dos fundadores principales de esta iglesia y cuáles fueron sus áreas fuertes en su ministerio?

3. ¿Cuál fue la fecha y el nombre del comienzo de esta iglesia como una organización? Septiembre 1897, Cincinnati, Ohio

4. En el período 1900-1922, ¿dónde estaba situada el centro de adiestramiento para los pastores y misioneros? (¿y el nombre del colegio?)

5. ¿Cuál publicación (revista) era un instrumento efectivo en la extensión de la obra en los días primitivos?

6. ¿Qué dijo Seth Rees que demuestra la convicción que sentía para la entera santificación? Dijo que la convicción que sentía para la entera santificación era más intensa que la convicción que le condujo a la conversión (Pág. 139)

7. Los años de 1913-30 fue un período de fusión o unión para la iglesia. Nombre cinco (5) de los grupos que se unieron con la iglesia durante este período. Iglesia Cristiana de Santidad La Misión Pentecostal de Rescate Sociedad Mundial Misionera Sociedad Bíblica Misionera Nacional y Foránea Los Hermanos Pentecostales La Iglesia Misión del Pueblo Pág. 154 Pág. 156 Pág. 158 Pág. 158 Pág. 159 Pág. 159

8. ¿Quién y cómo comenzó la obra misionera de la Iglesia Peregrina en México? (De un historia breve)

Francisco H Soltero, nacido en Chiguagua, México en 1892. Trabajo con la gente Hispana en Nuevo México y recibieron llamado de Dios para ir a México, llegaron a San Luis Potosí, México en 1920. Empezaron un ministerio en las cárceles. Fue a regiones de indígenas y hubo un gran avivamiento entre los Indígenas Otomíes y luego los Aztecas.

9. ¿Quién, a pesar de su edad, con su exhortación dio animo durante la Asamblea General en 1930 para un lograr sobreponerse a los problemas financieros y administrativos y dar un nuevo comienzo en la Iglesia Peregrina? Pág. 171

10. ¿Quién era el hombre que verdaderamente puso en práctica los cambios necesitados en la administración de la iglesia? (El sirvió en la sede de 1930-hasta 1968) Paul W. Thomas

11. Dada la crisis económica, mencione tres cosas que ayudaron mucho en el éxito de la obra de misiones extranjeras en el período de 1930-46 (Pag.180) 1. 2. 3. 4. Establecer como meta el desarrollo de las iglesias nacionales en cada campo misionero. Empleo de ministro nacionales Establecimiento de escuelas para la preparación de ministros locales Orientación de todas la iglesias hacia el autogobierno y el auto sostenimiento tan pronto fuera posible 5. Provisión para la unificación de de misioneros y nacionales bajo un superintendente de campo en cada obra.

12. ¿Qué otro grupo o iglesia se unió con la Iglesia Peregrina en 1946? La Iglesia de Santidad de California

Pag.186

13. ¿Qué nueva institución (universidad) fue creado en 1958 por la fusión de dos colegios Peregrinos? Pág. 190 Universidad Peregrina de Central fue el resultado de la unión de la Universidad Bíblica de Colorado Springs, Colorado y la Universidad Peregrina Occidental, de Pasadena, California.

14. ¿Cuáles tres asuntos causaron un cisma y el retiro de 30 Iglesias en Conferencia de Nueva York en 1963? Pág. 195

15. ¿Por qué era el proceso de fusión más fácil para los Peregrinos que para los Metodistas Wesleyanos? Pág. 196 Porque a la Iglesia Peregrina de Santidad ya se habían unidos muchos grupos eclesiásticos a través de sus historia

B. La Iglesia Wesleyana 1968-______)_ (5 puntos cada pregunta) 1. En el proceso de unión de la Iglesia Peregrina de Santidad y La Iglesia Metodista Wesleyana, La Base para la Unión había designado a la Junta General de La Iglesia Peregrina de Santidad y la Junta de Administración de La Iglesia Metodista Wesleyana como el Comité de los Preparativos y de la Política para la Conferencia General de Unión. Había 26 miembros de la Junta Metodista Wesleyana y 24 de la Junta Peregrina de Santidad. Se compartió la presidencia entre los seis Superintendentes Generales y se eligieron secretarios especiales. ¿Dónde dieron inicio estas reuniones? Pág. 201 Las reuniones comenzaron el 11 de mayo, 1967, en Marión, Indiana, y las subsecuentes

2. ¿Cuáles tres cosas importantes fueron adoptadas en la Conferencia de la Fusión en junio de 1968? Pág. 202 Aprobación del Manual de Gobierno Aprobación de un plan financiero Aprobación Plan Wesleyano de Pensiones

3. Después de los primeros cuatro años, la nueva Iglesia Wesleyana había hecho cambios en sus instituciones educacionales. ¿En qué consistieron estos cambios? Pag.208 Fusiones y ajustes de los limites de los varios colegios, consolidando facilidades de la Iglesia Metodista Wesleyana con facilidades de la Iglesia Peregrina de Santidad. 4. ¿Con qué otra iglesia hubo discusiones de fusión, en los años 1972—76? La Iglesia Metodista Libre

5. ¿Cómo se llamo la nueva publicación que en julio de 1968, unió la publicación de ―The Wesleyan Methodist‖ (―El Metodista Wesleyano”) y ―The Pilgrim Holiness Advocate‖ (―El Apologista Peregrino de Santidad”)? ―The Wesleyan Advocate‖ (―El Apologista Wesleyano‖)

Ministerios Hispanos del Distrito de la Florida
Clase: Historia de la Iglesia Wesleyana Fecha: Examen Final Parte I Escoja una respuesta para cada pregunta. (4 puntos por cada respuesta) 1. Hay tres autores que impulsaron a Juan Wesley a buscar vivir en acuerdo con la voluntad de Dios. ¿Cual autor no pertenece a este grupo? a) Tomas A Kempis c) Jeremy Taylor b) Henri Nouwen d) William (Guillermo) Law Nombre:

2. Wesley se enamoró con esta señorita durante su tiempo en la colonia americana. a) Grace Murray b) Sophia Lloren c) Mary Vazeille d) Sophia Hopkey

3. ¿Quién eran algunos de los miembros en el "Club Santo"? a) b) c) d) Juan Fletcher, Juan Wesley, Carlos Wesley Pedro Boehler, Juan Wesley, Jorge Whitefield Jorge Whitefield, Juan Wesley, Carlos Wesley Felipe Embury, Juan Wesley, Pedro Boehler

4. ¿Quién se considera el fundador principal de la iglesia Metodista Wesleyana? Sirvió como el primer presidente de la conferencia en Utica, N.Y a) Rev. Luther Lee c) Rev. Jotham Horton b) Rev. L.C. Matlock d) Rev. Orange Scott

5. ¿Martin Wells Knapp y Seth Cook Rees eran los fundadores de que movimiento? a) Bandas de Santidad b) Iglesia Cristiana de Santidad

c) Unión Internacional de Santidad y Liga de Oración

Parte II (Escoger y contestar 2 Preguntas) Preguntas de ensayo. 10 puntos por cada pregunta.
6. ¿Que hizo Peter Boehler por Juan Wesley? ¿Dónde estaba Juan Wesley espiritualmente? Pag.21 Lo motivo a predicar aunque sintiese que no tuviera fe hasta que la tuviera, y le dijo que después seguiría predicando por tenerla. Juan Wesley había regresado de la colonia de Georgia y estaba espiritualmente deprimido.

7.

Diga siete puntos de la "Perfección Cristiana" según Juan Wesley. Pág. 32, 33,34 1. Se puede experimentar en esta vida 2. Es una perfección limitada, dado que somos humanos 3. Puede ser con o sin pecado (transgresión voluntaria, pecado original, violación de la voluntad de Dios) 4. Se puede recuperar si se pierde 5. Es gradual e instantánea 6. Crecimiento en la gracia de Dios 7. La esencia de la perfección cristiana es el amor perfecto

8.

Describe el sistema de seguimiento de Juan Wesley. ¿Por qué fue tan efectivo? Pág. 28-29

Wesley no predicaba en un sitio en el cual él o uno de sus asistentes no regresaría Organizaba en cada sitio una sociedad. Las sociedades estaban compuestas de creyentes que se apoyaban mutuamente como un cuerpo. Luego las sociedades se dividieron en clases de doce personas con un líder, teniendo cada case un líder. El líder estaba encargado de velar por el bienestar espiritual de los demás.

9. ¿Por qué podemos decir que la vida de Juan Wesley demuestra ejemplo de un evangelio completo? Estuvo envuelto en todas las facetas de la vida, física y espiritualmente. Su fe en Dios lo dirigió a desarrollar un interés y preocupación por todas las personas sin importar su procedencia, estrato social, etc. Además, escribió libros sobre variedad de temas

II. Pareo. (5 Puntos por cada una)

Escriba la letra de la respuesta correcta, al lado del número que le corresponde. C_ 1. Pastor Spangenber __F_2. Nicolás Conde de Zinzendorf D 3. Rev. Seth Rees G 4. Rev. Francisco Asbury H 5. Laura Smith Haviland B 6. Rev. Orange Scott d. Uno de los fundadores de la Iglesia Peregrina de Santidad. e. Líder clave en el último período de la Iglesia Metodista Wesleyana. f. Líder de los cristianos moravos en Alemania. g. "Padre" del metodismo Americano; se le conoció como el "Wesley de América", h. Cuáquera activista a favor de la abolición de la esclavitud en E.U. Ayudó a esclavos a escapar a la libertad.
A. Ministro de la Iglesia Anglicana; Amigo de los Wesley y parte del club santo. B. Fundador de la Conexión (Iglesia) Metodista Wesleyana. c. Líder moravo en la colonia de Georgia.

A 7. Rev. Jorge Whitefield E 8. Rev. Roy S. Nicholson

III. Seleccione la mejor respuesta y marque la letra que le corresponde. (2 puntos cada respuesta) 1. Los cristianos moravos se caracterizaron por su: a. liturgia elaborada y ordenada b. celo misionero, devoción, sencillez, aceptación de la voluntad Divina y acreencia en la fe salvadora c. Activismo social 2. Los grupos "no conformistas" en Inglaterra eran: a. grupos heréticos b. hermanos anglicanos que no se sujetaban a las autoridades de la Iglesia Anglicana c. grupos que estaban inconformes con la reforma religiosa hecha por la Iglesia Anglicana d. grupos en contra del gobierno civil de Inglaterra

3. ¿Cuál Fue el origen de las Sociedades religiosas y que hacían? a. Eran familiares auspiciados por la Iglesia Anglicana b. que fomentaban las discusiones religiosas, políticas y filosóficas c. que intentaban retornar la Iglesia de Inglaterra al Catolicismo d. Universitarios diferentes trasfondos, que se reunían semanalmente para orar, leer la Biblia, etc.

4. La controversia entre Juan Wesley y Jorge Whitefield se debió a: a. los estilos de predicación b. lucha por el liderato del movimiento metodista c. diferencias teológicas sobre la predestinación y el libre albedrío (Calvinismo- Armenianismo) d. estilos en el culto

5. La Iglesia Metodista Episcopal surge en: a. Inglaterra, luego de la muerte de Juan Wesley b. Gales, bajo el liderato de Jorge Whitefield c. América, bajo el liderato de Thomas Coke y Francisco Asbury d. las colonias británicas, bajo el liderato de Juan Wesley 6. La Iglesia Metodista Wesleyana surge por: a. diferencias teológicas con la Iglesia Metodista Episcopal b. diferencias en prácticas litúrgicas c. la participación de las mujeres y los laicos d. oposición a la esclavitud y al sistema de gobierno episcopal

7. El primer presidente de la Conferencia de la Iglesia Metodista Wesleyana fue: a. Rev. Francisco Asbury b. Rev. Eber Teter c. Rev. Orange Scott d. Rev. Roy Nicholson

8. Los dos personas más importantes el nacimiento de la Iglesia Peregrina de Santidad fueron: a. Seth Cook Rees y Orange Scott b. Martin Wells Knapp y Byron Rees c. Martin Wells Knapp y Seth Cook Rees d. Paul W Thomas y Byron Rees

9. La Iglesia Wesleyana surge del la unión de la Iglesia Metodista Wesleyana con: a. Unión de Iglesias de Santidad b. Iglesia Metodista Episcopal c. Iglesia Peregrina de Santidad d. Iglesia Asambleas de Dios

10. ¿Con qué otra iglesia hubo discusiones de fusión, en los años 1972—76? a. La Iglesia Metodista Libre b. La Iglesia Bautista del Sur c. La Iglesia Episcopal

Citas de Wesley

Plan general de temas y lecturas:

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"Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas. " "Oh Señor, regenera a tus hijos, empezando por mí." "Haz todo el bien que puedas por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas en todos los lugares que puedas, en cualquier tiempo que puedas, a toda la gente que puedas, y tanto como tú puedas."

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"Oh Señor, que no vivamos para ser inútiles." "La pasión y el prejuicio gobiernan el mundo, pero bajo el nombre de la razón." "Denme cien hombres que no temen más que al pecado y no deseen más que a Dios y cambiaré el mundo".