PROGRAMACIÓN DE UNA UNIDAD DIDÁCTICA: EL MERCADO

Tipo de unidad didáctica


Explicitación de la situación


Ciclo

Nivel

Lugar de realización

Duración
Rincón, taller, proyecto, centro de interés, actividad
diaria, rutina de contenidos específicos.

Mercado, concretamente los puestos de venta de
frutas y verduras, carne y percado

Parvulario

Clase de tres años

Dentro de la clase.

A lo largo de todo el curso, con variaciones a medida
que va avanzando el curso escolar.


OBJETIVOS DIDÁCTICOS GENERALES
• Que los niños interactúen y se relacionen entre ellos.
• Que hablen y se comuniquen entre ellos.
• Que aprendan a jugar a juego simbólico y enriquezcan su juego representando
roles diferentes, representando situaciones de la vida cotidiana, etc.
• Que identifiquen y diferencien los espacios habituales (calle, mercado, paradas
o puestos de venta) y los objetos que hay utilizando el vocabulario adecuado.
• Que establezcan relaciones, semejanzas y diferencias entre las diferentes
paradas relacionando los productos con cada tienda.
• Que lo pasen bien, jueguen y se adapten a la escuela.

CONTENIDOS
Procedimientos
• Estrategias de relación con los compañeros
• Hábitos de orden.
• Clasificación por el uso, las formas y los colores.
• Utilización del vocabulario adecuado.
• Utilización de formas verbales sociales habituales en estos espacios.
• Motricidad global: ordenar, cortar, pesar, pagar, etc.
• Exploración, manipulación y experimentación con objetos y materiales.
• Representación de roles.
• Simulación de situaciones.
• Control progresivo en las relaciones con las otras personas.
• Comunicación de intereses, preferencias y propuestas.

Hechos y conceptos
• Cantidades, forma, colores.
• Identificación de semejanzas y diferencias entre las tiendas del barrio y las
paradas del mercado.
• Conocimiento de los objetos y los productos que se venden en el mercado y de
su vocabulario.

Actitudes
• Placer por el juego y por la relación con las otras personas.
• Colaboración.
• Respeto por los materiales
• Participación.


Hay que tener en cuenta la interacción entre los alumnos y el tipo de agrupamiento, las
intervenciones y el tipo de interacción con las personas adultas y la organización de
los espacios y los materiales que se proponen.

1. Detectar los intereses de los niños.
Sentados los niños en círculo explicarán qué han traído para almorzar, que han
desayunado, qué tipo de alimentos les gusta comer o qué es lo que menos les gusta.
E favorecerá que expresen sus preferencias que hagan comentarios sobre
experiencias vividas, que expliquen que comen en fiestas de cumpleaños, en Navidad,
etc.

2. Averiguar los conocimientos previos que tienen los niños.
Se hablará del tipo de tiendas donde se compran los alimentos, las tiendas que
conocen alrededor de su casa, las que frecuentan sus padres. Se debe comprobar si
saben dónde se compran los alimentos que comen cada día.

3. Planificar la motivación.
Se realiza una salida al mercado del barrio para observar los puestos que hay. Se hará
un recorrido por las diferentes zonas: frutas y verduras, pescado, carne, etc. Por el
camino se compararán con las tiendas que hay en la calle.
Es una actividad de gran grupo preparada. Las intervenciones de la educadora
servirán para que los niños observen, participen en los comentarios y reflexiones que
se hacen, etc.

4. Recogida de datos y selección y elaboración de los materiales.
Se confecciona una lista de los productos que se han visto en el mercado, se
comparan los que ya hay en el aula y los que podemos traer o buscar.
Intervenciones de la educadora: se muestran diferentes folletos publicitarios que los
niños han traído, se recortan y se clasifican según las diferentes tiendas. Se trata de
una actividad colectiva llevada sobre todo por la educadora y con la participación
guiada de los niños.
Se pueden ir poniendo los objetos poco a poco: frutas, verduras, carne, pescado de
plástico, algunos alimentos naturales, balanza, monedas y billetes de juguetes,
dibujos, fotografías, folletos comerciales, etc.

5. Planificar las actividades que se han de llevar a cabo.

5.1. Actividad de presentación
Explicar a los niños que queremos hacer un rincón. Explicar por qué queremos
hacerlo, qué esperamos que aprendan, que hagan, que aporten en este rincón (que
jueguen, que hablen, que imiten a sus padres, las personas adultas, etc).
Intervenciones e la educadora: explicar, hablar, hacer que entiendan, ir comprobando
la comprensión, preguntando, etc. en relación a lo que se va diciendo.
Explicar que queremos que los padres también colaboren y que sepan qué queremos
hacer: se dará a los niños una hoja con el dibujo de un mercado. Con sus familias
harán una lista o unos dibujos con las cosas que compran o que comen.
Actividades colectivas de gran grupo de puesta en común. Intervenciones de guiar,
moderar, recoger las aportaciones, potenciar la participación de todos.

5.2. Previsión de lo que harán
En gran grupo se hablará de los diferentes rincones que hay (identificación progresiva
de los diferentes rincones); se recuerdan las normas de juego (no se pueden sacar los
objetos por toda la clase, re deben guardar en el mismo rincón, se deben recoger
cuando se acaba, etc). Se favorece que expresen preferencias, que hagan
comentarios sobre el rincón, que expliquen lo que quieren hacer (“¿quién quiere hacer
de vendedor, quién quiere comprar?”). Se aportan ideas para jugar. Se habla de los
materiales que se han puesto a su disposición y sobre las posibilidades que tienen de
utilizarlos, si los conocen o no, se incluyen también los materiales que han aportado
los niños.

6. Realización de juego como proyecto de grupo
6.1. Juego libre de simulación de situaciones de la vida cotidiana. Situaciones:
Saludos entre vendedores y compradores.
Puesta en escena de venta, turnos para comprar, demanda de alimentos, compra,
peso, preparación de envoltorios, pago, etc.

6.2. Actividades de experimentación, manipulación, exploración de materiales
diversos y alimentos
Traer alimentos (frutas, galletas, zumos, etc.) para poderlos pesar, pasar de un
recipiente a otro, cortar, contar, repartir, etc.
Anticipar y prever qué pasará si…
Establecer clasificaciones y relaciones causa-efecto (“Si lleno demasiado la bolsa…
Comparar cantidades, colores formas, medidas, olores, sabores, texturas, etc.
Llenar, vaciar, comparar, repartir, poner dentro, cortar, etc.

6.3. Representación y comunicación oral de lo que se ha hecho con una puesta
en común
Se deben prever qué días, después de jugar, ponemos a los niños en círculo y se
habla de lo que han hecho (con quien han jugado, con qué, qué objetos o juguetes han
cogido, qué han hecho los otros niños, etc) Se trata fundamentalmente de que los
niños aprendan a reflexionar y recuerden lo que han hecho. Es preciso decirles antes
de que comiencen el juego que después se hará esta puesta en común para que
puedan preverlo y tenerlo presente ya que eso les ayuda a estructurarse y a anticipar
las situaciones de clase.
Hay que ir haciendo hablar a diferentes niños cada día para evitar que siempre hablen
los mismos y no se puede forzar a los que en esta situación colectiva no tienen ganas
de hablar.
Se realizará una representación gráfica de alguna cosa que se haya hecho: libre o
preparada, según la actividad o el material que se haya ofrecido.

7. Evaluación de la actividad
Para observar al alumnado podemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
1. Interacción entre los niños: tipos de interacción que establecen, quién toma la
iniciativa, qué tipo de lenguaje utilizan: verbal, gestual.
2. Interacción que realizan con los objetos: acciones que hacen, tipos de juegos,
manipulaciones, exploración, construcciones, juego simbólico, juego de imitación, etc.
3. Interacción que se establece con la educadora: quién toma la iniciativa, tipos de
interacción que se establece, tipos de intervenciones y de demandas de los niños
hacia la educadora y de la educadora hacia los niños.
4. Verbalizaciones: producciones orales que observamos, vocabulario, utilización y
funciones del lenguaje (para pedir, para controlar a los otros, para provocar la
interacción, para protestar, para defender los propios objetos, etc), tipos de frases que
hacen y estructuración de las mismas.

Valoración de la actividad: a partir de la observación podemos valorar a los niños y
sus comportamientos, la organización que hacemos del espacio, los materiales que
hemos propuesto y la influencia que tienen en la situación que se crea. De esta
manera podemos ir planteando modificaciones y cambios para mejorar o modificar la
situación propuesta.

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