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Viruela

Viruela.
La viruela es una enfermedad infecciosa grave,
contagiosa, causada por el Variola virus, que
en algunos casos puede causar la muerte. No
hay tratamiento especial para la viruela y la
única forma de prevención es la vacunación. El
nombre viruela proviene de la palabra latina que
significa “manchado” y se refiere a los
abultamientos que aparecen en la cara y en el
cuerpo de una persona infectada. Según la
OMS la viruela es la única enfermedad que está
totalmente erradicada de todo el planeta.
Historia.
La viruela es causada por el virus variola que
surgió en poblaciones humanas miles de años
atrás. Posiblemente su origen sea de hace
aproximadamente unos 3.000 años; algunos lo
sitúan en la India, otros en Egipto. Durante
varios siglos, sucesivas epidemias devastaron a
la población. Era una enfermedad tan letal que
en algunas culturas antiguas estaba prohibido
dar nombre a los niños hasta que contraían la
enfermedad y sobrevivían a ella. Su tasa de
mortalidad llegó a ser hasta de un 30% de los
pacientes infectados.
Excepto por las reservas en algunos
laboratorios, el virus variola está eliminado.
Dichas muestras se mantienen en estado
criogénico en Rusia y Estados Unidos. Grupos
de biólogos han insistido con eliminar ese par
de muestras previniendo que por un accidente
no deseado alguna de ellas salga del estado de
congelación en que se encuentran, pero esto no
se ha llevado a cabo debido a que el virus como
tal, nunca fue entendido por completo, muy poco
se supo la forma en que mutaba, solo se logró
dar con la vacuna pero su elaboración se hizo
de manera empírica, sin conocer con detalle su
estructura o forma de infección. Por esta razón
se decidió conservar estas dos únicas muestras.
Vacunacion.
Lady Montagu (1689-1762) jugó un papel notable en la historia de la
ciencia. En un viaje a Turquía observó cómo las circasianas que se
pinchaban con agujas impregnadas en pus de viruela de las vacas no
contraían nunca la enfermedad. Entonces inoculó a sus hijos y, a su
regreso a Inglaterra, repitió y divulgó los procedimientos entre otras
personas, siendo éste uno de los mayores aportes a la introducción de la
inoculación en Occidente.
El éxito obtenido no fue suficiente para evitarle la oposición de la Iglesia y
de la clase médica que siguió desconfiando del método, hasta que el
científico Edward Jenner (1749-1823), casi noventa años más tarde,
desarrollara finalmente la vacuna.
En 1796 Edward Jenner inició lo que posteriormente daría lugar a la
vacuna: un ensayo con muestras de pústula de la mano de una granjera
infectada por el virus de la viruela a través de una vaca, y lo inoculó a un
niño de 8 años. Tras un período de 7 días el muchacho presentó malestar.
Pocos días después, Jenner volvió a realizar varios pinchazos superficiales
de la temida viruela, que el muchacho no llegó a desarrollar.
Tipos de viruela.
Las formas clínicas de la viruela son dos: viruela mayor
es la forma grave y más común de la viruela, que
ocasiona una erupción más extendida y fiebre más alta.
Hay cuatro tipos de viruela mayor: la común (es la más
frecuente y se observa en 90% o más de los casos); la
modificada (leve, y se observa en personas que se
habían vacunado); la lisa; y, por último, la hemorrágica
(éstos dos últimos tipos son raros y muy graves).
Históricamente, la viruela mayor ha tenido una tasa
general de mortalidad de aproximadamente 30%; sin
embargo, la viruela lisa y la hemorrágica suelen ser
mortales. La viruela menor es un tipo menos común de
la viruela y una enfermedad mucho menos grave, cuyas
tasas de mortalidad han sido históricamente de 1% o
menores.
Transmisión
Para que la viruela se contagie de una persona a otra, hará falta
que estén en contacto directo y prolongado, cara a cara. La viruela
también puede transmitirse por medio del contacto directo con
fluidos corporales infectados o con objetos contaminados, tales
como sábanas, fundas o ropa. Rara vez la viruela se ha propagado
por el virus transportado por el aire en sitios cerrados como
edificios, autobuses y trenes. Los seres humanos son los únicos
portadores naturales del virus de la viruela. No se conocen casos
de viruela transmitidos por insectos o animales.
Una persona con viruela a veces es contagiosa cuando empieza la
fiebre (fase pródromo), pero alcanza su máxima capacidad para
contagiar cuando empieza a salir la erupción. Por lo general, en
esta etapa la persona infectada está muy enferma y no puede
desplazarse en su comunidad. La persona infectada es contagiosa
hasta que se le haya caído la última costra de viruela.