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Masaje_Deportivo

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MASAJE DEPORTIVO

Introducción
Masaje es un término que se emplea para indicar un grupo de manipulaciones sistemáticas y científicas de los tejidos del cuerpo, que se realiza preferentemente con las manos con el propósito de actuar sobre el sistema nervioso, muscular y sobre la circulación general. Podríamos pensar al masaje deportivo como un conjunto de técnicas que se aplican en la práctica deportiva para perfeccionar las cualidades físicas y preparar al atleta para efectuar los ejercicios, alcanzar y mantener por tiempo más prolongado la forma deportiva, aumentar la capacidad de trabajo ante la competencia y favorecer y acelerar los procesos de recuperación postesfuerzo que producen fatiga. (*7). Las funciones del masaje deportivo no quedan sólo allí en la práctica de optimizar al deportista en torno a la competencia sino que además puede ser usado en forma terapéutica en el intento de curar lesiones del aparato locomotor que surgen en todo atleta de alto rendimiento. También es un importante medio de trabajo que influye directamente sobre el sistema límbico del deportista, pudiendo controlar sobre éste diferentes estados emocionales. “La finalidad principal del masaje deportivo es incrementar la irrigación muscular, conservando al mismo tiempo la pasividad del deportista que se está tratando. Mediante sondas térmicas especiales pudo demostrarse el efecto hiperémico del masaje. Esta mayor irrigación muscular se mantiene, localizada a 24º C de temperatura, hasta una hora después del tratamiento, hallándose el punto óptimo de hiperemia a los 15 o 20 minutos. El efecto hiperémico se produce en primer lugar por el estímulo mecánico de las maniobras y técnicas del masaje. Investigaciones de medicina nuclear demostraron que los masajes producían un mayor estímulo para la irrigación sanguínea que las fricciones y las vibraciones con aparatos”. (*1)

Efectos Fisiológicos del masaje
Efectos reflejos: podemos llamar así a todos los fenómenos que se desencadenan en el sistema nervioso como consecuencia del masaje. Dichas respuestas se manejan en un nivel vegetativo no consciente, regulados por el sistema nervioso autónomo. Estas actividades reflejas están en estrecha relación con los efectos psíquicos que se pueden lograr con un masaje. Hay receptores periféricos en piel que suelen ser estimulados por contacto manual suave y compiten con la sensibilidad dolorosa de la zona, ya que ambas sensaciones transcurren por un mismo cordón medular (termoalgésico), provocando de esta forma un aumento del umbral del dolor (Teoría de la compuerta del dolor; Melzack y Wall, 1965). Por medio de estas maniobras también se induce la liberación de endorfinas que inhiben la

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sustancia P de Lewis en los focos dolorosos, con lo cual se obtiene un efecto sedativo/analgésico. En el caso de un músculo que debemos excitar, procedemos con masajes violentos y rápidos para aumentar la excitabilidad de los nervios motores. También con los músculos fatigados se busca restaurar la vía conductora agotada, pero con maniobras suaves. Efectos mecánicos: son aquellos cambios que suceden en la zona tratada. Son los efectos directos inducidos sobre el tejido mismo. Quizás sea el más importante de mencionar la liberación de histamina. Dicha sustancia deriva del aminoácido histidina y tiene propiedades vasoactivas. La histamina sería almacenada en las células endoteliales de las paredes vasculares, lo cual explica que al friccionar la piel sea liberada por degranulación y se produzca la vasodilatación consecutiva. Tal efecto mejora el metabolismo local del tejido permitiendo el intercambio de nutrientes y sustancias toxicas, necesarios para la recuperación de los trabajos musculares forzosos. También favorece el aumento del flujo de retorno de la circulación sanguínea y linfática.

Clasificación del masaje según la técnica
A continuación haremos una breve descripción de las técnicas que es posible de utilizar y combinar según las necesidades del paciente. La clasificación de los tipos de masaje propuesta por Sandy Fritz (*2) es la siguiente: Effleurage o roce: es la técnica más superficial de las maniobras. Consiste en un ligero contacto de las manos del terapeuta sobre la piel del paciente sin producir desplazamiento de la misma. Insensibiliza poco a poco los planos superficiales y permite la práctica ulterior de las presiones. Fricción: consiste en el desplazamiento de la mano con relativa presión, provocando un desplazamiento del tejido celular subcutáneo sobre los planos subyacentes. La maniobra llega hasta la fascia superficialis. La fricción puede ser superficial o profunda. Petrissage o amasamiento: es la maniobra por excelencia utilizada para trabajar sobre el músculo. Aplicada a regiones provistas de grandes masas musculares. Consiste en tomar la piel, el tejido celular subcutáneo y la masa muscular con las manos, traccionar y exprimir al músculo y luego avanzar. Efectos Fisiológicos: acción tónica sobre la musculatura, expulsa de los intersticios musculares y el tejido celular subcutáneo el líquido de los edemas, los infiltrados y las toxinas. Percusión: es la maniobra más profunda pues llega hasta al periostio. Consiste el golpeteo rítmico de las masas corporales.

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Indicaciones del masaje en el deporte
Cabe mencionar que el masaje deportivo encuadra con las posibilidades de optimizar el rendimiento del deportista y también de utilizarlo como medio de curación en un plan de tratamiento kinésico. De ahí que clasificaremos las indicaciones de estas técnicas en dos grandes grupos: el masaje filáctico y el masaje terapéutico.

. Masaje Filáctico
En la Precompetencia
Es el masaje de precalentamiento que se aplica antes de que el deportista inicie la competencia. La falta de personal y de tiempo, obliga generalmente a su aplicación únicamente a las zonas y grupos musculares particularmente solicitados para cada deporte. Este tipo de calentamiento muscular no debe reemplazar al trabajo físico activo por ningún motivo. Su finalidad es mejorar la irrigación, aumentar el intercambio de gases periféricos, mejorar la elasticidad muscular, el rendimiento y la reacción. Se utiliza además para garantizar el tono muscular óptimo. En los deportistas de cargas rápidas es importante no destonificar demasiado y del mismo modo, la musculatura del deportista hipotónico, debe ser llevada para la competición a un estado de tensión deseada. Para ello es necesaria una gran experiencia práctica del terapeuta. El masaje previo a la competencia previene lesiones musculares al preparar los músculos para coordinar los esfuerzos, aumentar su poder de contractibilidad, respuesta y rendimiento. Las técnicas que se aplican en este período pueden ser generales o analíticas dependiendo la extensión del cuerpo que se trabaje para un determinado fin. General: maniobras de masajes superficiales lentos y sostenidos en todo el organismo. Posteriormente se incrementa el ritmo enérgico y profundo. En kinesiología deportiva raras veces se emplea el masaje de todo el cuerpo, sino que se aplica con preferencia en determinadas zonas. Analítico: sobre músculos que tienen mas protagonismo en la competición y que mas desgaste tienen con el esfuerzo y mayor fatiga. Se inician lentamente y se incrementan en ritmo e intensidad. Con mayor profundidad progresiva logramos tonificar y energizar: golpeteos, amasamientos, estiramientos de fascias, vibraciones y percusiones. Se finaliza con roce o fricción más lentos y sostenidos. Según los estados de ánimo del deportista se puede observar dos tipos de actitudes ante la competencia: La fiebre de arranque se corresponde con lo que algunos autores llaman deportista de tono simpático, los cuales ante situaciones de estrés secretan hormonas como adrenalina y noradrenalina. Es un estado de excitación y nerviosismo en el cual aumenta la frecuencia cardiaca, respiratoria, tensión arterial y la temperatura. A nivel psicológico puede provocar insomnio, irritación, inapetencia y desconfianza. En estos casos la coordinación y el

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movimiento empeoran, por ende disminuye el rendimiento deportivo. Con el deportista en este estado es conveniente hacer fricciones en grandes zonas del cuerpo (espalda, muslo) con un objetivo relajante que dure entre siete y diez minutos. La apatía de arranque se nota en deportistas que tienen una actitud del tipo parasimpática, en donde de forma involuntaria secretan acetilcolina. También se habla de una reacción vagotónica que aparece en situaciones concretas antes de la competencia Los síntomas asociados son debilitamiento, pereza, cansancio, dispersión y somnolencia. A nivel deportivo se manifiesta hipotonía muscular, disminución de la velocidad de reacción produciéndose una parálisis de la capacidad del rendimiento del deportista. El tratamiento consiste en realizarle maniobras de masajes estimulantes de entre diez y quince minutos de duración. Es un masaje tonificante en el grupo muscular que se va a utilizar: amasamientos, estrujamientos, percusiones con alta frecuencia, profundas y enérgicas.

Durante la competencia
Los masajes suelen hacerse con tres fines: Analgésico, psicológico y táctico Analgésico: ante contusiones, contracturas o calambres en las que surge una zona dolorosa o surge un punto hiperálgico. Un masaje auténticamente eficaz es lento, no muy superficial y realizando presiones sucesivas, si bien los movimientos finales pueden ser mas rápidos y enérgicos (palmoteo, amasamientos). Al tener el deportista que continuar la competencia, no hay tiempo para una actuación de este tipo, salvo en los casos en que se crea necesario que éste abandone el certamen y el tratamiento se realice en el vestuario. Psicológico: se aplica habitualmente en forma de rápidos y enérgicos amasamientos y fricciones combinado con spray frío. No tiene eficacia analgésica, pero el deportista se siente asistido y aliviado psicológicamente. Suele ser de mediano efecto real y pero de mayor efecto psicológico funcionando éste como placebo en gran medida. Táctico: son los casos en que el deportista no sufre ningún tipo de lesión pero busca su objetivo que es que sancionen a un contrario, perder unos minutos de tiempo o descansar sobre el terreno de juego unos momentos. Las contraindicaciones para el masaje en esta etapa serán desgarro, fractura, luxación y esguince. En estos casos el deportista debe abandonar la competencia y seguir el tratamiento en vestuario o centro asistencial.

Descanso de la competencia
Este masaje consiste en el tratamiento de las lesiones surgidas a lo largo de la competencia y en segundo plano, se tratan con las técnicas habituales precompetitivas, los músculos o grupos musculares fatigados, a fin de recuperarlos, mejorando el aporte de oxígeno al músculo y la posibilidad de eliminar los detritos ácidos, de esta forma el músculo recupera su capacidad contractil mas rápidamente y mejora su resistencia. Si el metabolismo aeróbico del músculo fuese incapaz de sostener la exigencia requerida se ingresa en el período perjudicial de acidosis.

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Las hipotonías se tratan con maniobras tonificantes y estimulantes. Se hace amasamiento centrípeto suave, estrujamientos que favorecen el aumento de la circulación y diferentes masajes terapéuticos según la lesión. El tiempo de masaje se limita por la duración de las pausas según el deporte así como del número de deportistas que se va a tratar y la cantidad de personal idóneo que haya disponible.

En la Postcompetencia
Ya finalizada la competencia, en los deportes que realizaron un gran esfuerzo físico, se aplicarán masajes sobre las masas musculares que mayor requerimiento han tenido durante el ejercicio. El masaje de descanso así como de regeneración facilitará la eliminación de detritos (ac. Láctico) y sustancias de desecho provenientes de la glucosa que el músculo utilizó a lo largo de la competencia y relajación de la psique. *2 En los casos que el jugador desarrolle hipertonía muscular consecuente a la actividad física lo más recomendable sería hacer un masaje de tipo relajante. Otra consecuencia del ejercicio puede ser la fatiga, sobre lo cual el objetivo es realizar un masaje que estimule el flujo sanguíneo. Se tratan con más atención los músculos que sufrieron calambres debido a la fatiga muscular a lo largo de la competición. Se tratan además las denominadas “agujetas” que no son otra cosa que dolor y rigidez musculares que aparecen después de un esfuerzo intenso y poco habitual. El drenaje linfático manual es un método muy eficaz para el tratamiento de las agujetas. Es importante realizar los masajes una vez que se han realizado las técnicas hidroterápicas habituales como ducha o baño de relajación, así como la aplicación de crioterapia en las zonas contusionadas. Este masaje requiere la ejecución de maniobras sedantes, lentas pero profundas, rozamientos y amasamientos suaves. Se deben evitar las maniobras estimulantes que provoquen dolor. Detallaremos más adelante en el apartado de lesiones deportivas que se puede trabajar con maniobras de masaje clásicas y otras específicas las zonas contusionadas, dolorosas, leves esguinces y pequeños hematomas en los períodos de postcompetencia.

En el entrenamiento
Este tipo de masaje se amolda al entrenamiento y este a la práctica deportiva que se debe realizar después. Será más o menos intenso según el deporte que se practique y el estado físico del deportista. Si se dispone de personal suficiente y preparado lo ideal es realizarlo tantas veces como se entrene, lo cuál constituye una dificultad para su aplicación en los deportes grupales. Se utilizará con el fin de lograr una preparación correcta de la musculatura y en general del organismo adaptándolos progresivamente al esfuerzo. Para este masaje se utilizarán maniobras profundas tales como amasamiento y fricciones. A lo largo de estas sesiones no debe descuidarse el tratamiento de atrofias musculares, cicatrices adheridas y dolorosas y contusiones.

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Durante el entrenamiento el deportista no se haya sometido a las presiones psíquicas de la competencia por lo tanto se podría comprobar y observar el efecto directo que causa el masaje en la actividad deportiva.

. Masaje Terapéutico
No es una técnica exclusiva, sino que es un medio más para la rehabilitación. Se hace en el centro de rehabilitación, no en el vestuario. El masaje ejerce una acción refleja y humoral y a veces no es necesario trabajar la parte del cuerpo lesionada, es suficiente hacer el masaje en una zona próxima para lograr el efecto deseado. Esto permite empezar antes el tratamiento con masajes, en los casos de distintas lesiones y conseguir la acción deseada en un plazo de tiempo más breve. La eficacia del masaje terapéutico depende de cómo se distribuye el tiempo de la sesión, dedicada a una u otra técnica según la lesión. Aquí nombraremos dos técnicas muy utilizadas en el tratamiento de las lesiones más comunes.

Drenaje Linfático Manual
En deportología el signo más importante que nos lleva a la aplicación del DLM es la inflamación porque la misma indica el comienzo de los procesos de reparación, pero de persistir en el tiempo será un obstáculo para la absoluta recuperación del deportista. El drenaje beneficia los procesos curativos y terapéuticos en la mayor parte de traumatismos, sean: • esguinces. • derrame articular, • contusiones, • post. operatorios, • hematomas, • contracturas, etc. • desgarros, La función del drenaje es la de evacuar, absorber y devolver al torrente circulatorio aquellas partículas proteicas plasmáticas que continuamente abandonan los capilares sanguíneos. Todo el excedente del espacio intersticial de líquido va a ser tomado por el sistema linfático que actúa como una válvula de seguridad para el organismo. Su rol es el de complementar el circuito venoso que equilibra el movimiento arterial de los líquidos vasculares, mientras que el Sistema Linfático es un ordenador del intersticio. Se trabaja con una maniobra descripta por Vodder que consta de tres partes sucesivas denominadas bombeo (suaves presiones sobre las cadenas ganglionares), llamada (en sentido proximal – distal) y reabsorción (sentido distal – proximal). Su frecuencia de ejecución es lenta, de alrededor de 12 movimientos por minuto para respetar los tiempos fisiológicos de la motilidad de los linfangiones. La presión ejercida por la mano del terapeuta no debe generar hiperemia ya que se estaría trabajando sobre tejidos más profundos. El bombeo es la única maniobra que nos permite simular a la linfa y ordenar el trabajo linfático. Junto con el gesto manual vamos a trabajar la parte respiratoria y la musculoesquelética. El sistema linfático trabaja con un ordenamiento neurovegetativo, y

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observamos que cuando trabajamos con DLM, el ritmo de trabajo hace una relajación y una descompresión de este sistema. Por esa razón el trabajo modifica la irritabilidad o la excitabilidad neurovegetativa. El sistema linfático, depende de la contracción del músculo, de la libertad músculo esquelética y respiratoria, y dentro de la respiración se prioriza el tiempo de la exhalación e incluso inducimos a veces al paciente que trabaje con apnea exalatoria, con el tiempo la diferencia de presión hace que se facilite la reabsorción y el ordenamiento de los líquidos hacia los ganglios. Los objetivos del drenaje linfático manual son: • • • • Controlar la inflamación Disminuir el dolor Disminuir el edema Reducir el espasmo muscular. • • Permitir la movilización precoz, al haber menor cantidad de líquido en las articulaciones. Disminuir la tensión tisular

Para acompañar la recuperación de los tejidos se aconseja en las primeras horas de la lesión realizar, según la autora Warszawski (*4), el tratamiento con DLM y Bandage y/o vendajes funcionales que permitirá una mejor respuesta ante la inflamación. Según el objetivo planteado, el drenaje se puede complementar con crioterapia, compresión, elevación de la zona lesionada y hasta restricción de la movilidad.

Cyriax: masaje transverso profundo
El masaje de Cyriax es una técnica manual que se aplica en el lugar preciso de la lesión de forma transversa a las estructuras afectadas y que va dirigido a músculos, ligamentos, tendones y fascias, por lo que se la considera profunda. Al ser localizada, la movilización de tejidos queda limitada a una pequeña zona sobre la que produce efectos mecánicos locales previniendo la formación de cicatrices adherentes. La formación del tejido cicatrizal depende de factores mecánicos, especialmente del movimiento, y la producción de colágeno bien orientada da mayor posibilidad de resistencia al estrés mecánico. Por lo tanto si se aplican movimientos fisiológicos en la zona lesionada durante el proceso cicatrizal se logra una cicatriz organizada más móvil y más resistente, por tener las fibras dispuestas en posición correcta. Provocando esto, se inhibe la formación de adherencias. En los casos de lesiones antiguas se utiliza esta técnica para romper las adherencias y las fibrosis logrando por los mismos efectos mecánicos el desbridamiento de una cicatrización desorganizada. La aplicación de Cyriax provoca hiperemia local, con el consiguiente aumento de la temperatura y de la cantidad de sangre circulante lo que ayuda a disolver la sustancia P de Lewis, que es un péptido nociceptivo. Al eliminar dicho péptido, disminuye el dolor. El tendón tiene que tener un nivel de estiramiento importante debido a que si no hay la suficiente tensión, al desplazar al tendón transversalmente, se desplazaría también el

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punto de la lesión y no sería efectivo el masaje. Cuando se trabaja en músculo también se lo tiene que colocar en una tensión importante. Es una técnica dolorosa y desagradable para el paciente. Los movimientos que se realizan son cortos y precisos. La piel y el dedo se mueven juntos: no es fricción destinada a la piel ni TCS. Por lo tanto no tiene sentido usar cremas ni geles que favorezcan el deslizamiento de la mano. Según la necesidad se aplica de 3 a 5 veces por semana entre 3´ y 20´ por sesión. Se indica para aumentar el umbral doloroso (analgesia), para evitar la formación de cicatrices desorganizadas y romper adherencias. No es recomendable utilizar esta técnica en la primera sesión ya que es muy dolorosa. Contraindicaciones: • • • • Heridas abiertas, cicatrices en formación, infecciones. Fisuras, roturas musculares, ligamentosas y tendinosas. Calcificación de músculos, ligamentos o tendones. Bursitis. Artritis, miositis o neuritis.

Masaje en cicatrices
Si la cicatriz esta adherida a planos profundos, se puede tomar la misma realizando pinzamientos suaves transversales a la cicatriz a fin de despegarla de los planos subyacentes. Se pueden hacer fricciones transversales que no sería Ciriax ya que en este último, la intensidad es más importante. Otro tipo de fricciones son las circulares y las longitudinales. Se puede implementar la técnica del masaje en Z, se realiza haciendo presa en la cercanía de la cicatriz, con los dedos medios de ambas manos hasta pinzarla y conseguir que forme una especie de Z. La retracción provocada por la cicatriz, genera una depresión del tejido, para evitar esto se hacen fricciones laterales elevando el tejido logrando así liberararlo. Cuando el tejido está muy adherido en la profundidad esta maniobra genera mucho dolor.

Se puede finalizar la técnica realizando maniobras de estiramiento longitudinal de la cicatriz combinada con los estiramientos en zig-zag. Una cicatriz adherida en principio no generaría ningún inconveniente a nivel funcional, sí lo produce a nivel estético.

Lesiones mas frecuentes en el deporte

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Esguince
Es una lesión por distensión de partes blandas, específicamente capsuloligamentarias que se producen por la separación transitoria e incompleta de los extremos articulares. Según la clasificación expuesta por Prentice (*5) los esguinces tienen tres grados en orden creciente de gravedad: Primer grado: hay extensión o desgarro de las fibras ligamentosas con poca o nula inestabilidad de la articulación. Presenta dolor leve, pequeña inflamación y rigidez de la articulación. Segundo grado: hay cierto desgarro, separación de las fibras ligamentosas y moderada inestabilidad articular. El dolor varía entre moderado e intenso. Hay inflamación y rigidez articular. Tercer grado: hay ruptura total del ligamento con importante inestabilidad de la articulación. Dolor intenso inicial seguido por dolor leve o nulo por la ruptura total de las fibras nerviosas. La inflamación es muy importante y la articulación queda rígida por unas horas luego de la lesión. En la lesión aguda se produce un efecto de extravasación sanguínea hacia los tejidos, en los cuales se acumulan las proteínas aumentando la presión oncótica intersticial, con lo que se genera un edema. Como expusimos anteriormente el sistema linfático será el medio de vehiculización de los excedentes que se hallan presentes en el edema. Parte del tratamiento que se hace para reabsorber el mismo es para incorporar las macroproteínas dentro de los capilares linfáticos, mediante un Drenaje Linfático Manual. Si se hace el clásico masaje circular de distal a proximal, se exprime el segmento por un mecanismo compresivo de la región edematizada y se logra ingresar el líquido intersticial hacia los capilares linfáticos, pero no se logran cambios de la presión oncótica ya que no se induce la incorporación de las proteínas dentro del capilar. Por lo tanto la técnica adecuada para el uso en edemas es el Drenaje Linfático Manual. Según los distintos criterios algunos opinan que conviene utilizar el drenaje linfático a la semana. Otros dicen que a las 48 hs se puede trabajar en la parte proximal del miembro para ir vaciando la cadena ganglionar. Si están vacíos los ganglios proximales, la linfa se vehiculiza. También hay quienes afirman que ni bien se produce la lesión, ya se puede realizar el drenaje linfático, lo importante es no tener dolor. Si un paciente tiene dolor, NO se le puede hacer masaje linfático.

Desgarro
Nos basamos en la clasificación que propone la cátedra de Kinesilogía Deportiva de la U.B.A. a cargo del Lic. Jorge Mastrangelo (en el 1° cuatrimestre del año 2008) que los divide según los tejidos que se hayan afectados en el foco de la lesión. El desgarro puede ser: Fibrilar: algunas fibras musculares se encuentran estiradas o incluso rotas, la fascia se encuentra indemne. Es menor a 1cm. El movimiento activo produce dolor pero habitualmente se puede realizar toda la amplitud del mismo.

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Fasicular: algunos músculos o fibras tendinosas se han roto. Es mayor a 1cm. La fascia se ha roto y aparece hemorragia interfasicular. La contracción activa es extremadamente dolorosa. Total: hay brecha muscular con rotura completa de fibras musculares. Existe dificultad para realizar el movimiento o dificultad para lograrlo. El dolor es intenso al principio pero disminuye rápidamente por la ruptura de fibras nerviosas. Cuando la aplicación de masaje esta destinada a músculos el mismo debe estar en estado de relajación, fláccido. En los desgarros, se puede hacer masaje digital, de periférico a central para tratar de evitar las adherencias y que la cicatriz sea blanda y maleable. Es necesario conocer los períodos de curación del tejido muscular para saber en que momento de la evolución se puede comenzar a trabajar con masoterapia. Durante la etapa aguda está contraindicado hacer masajes, porque todavía no se ha formado la cicatriz y se se puede aumentar el tamaño del desgarro. Con la consolidación de la cicatriz comienza el período subagudo de la lesión, a partir del 6° día en los desgarros fibrilares y del 10° día en los fasiculares. Durante esta etapa la cicatriz está todavía blanda y frágil, por lo tanto es maleable y se puede influir sobre su organización fibrilar con suaves técnicas de masaje. Cuando se sabe que en el desgarro se ha formado un buen tejido de granulación, se puede realizar algún tipo de masaje longitudinal o transversal profundo (*6) para evitar una cicatriz dura, fibrosa o adherida.

Tendinopatías
La clasificación de las patologías tendinosas que aparece en el libro de Prentice (*5) es la siguiente: Tendinitis: es una respuesta inflamatoria dentro de un tendón propiamente dicho. La sensación dolorosa aumenta con el tacto, con la entrada en calor y con el enfriamiento posterior a la actividad física. Durante el ejercicio el dolor desaparece. La tendinosis es menos dolorosa y no se incrementa la sensación con la palpación. Es el estadio posterior a la tendinitis que se da por un crecimiento desordenado de las fibras. Se puede realizar masaje digital profundo con el objetivo de reordenar estas fibras. Debe realizarse longitudinalmente, pero tomando el tendón en forma transversal. La entesitis es la lesión inflamatoria y/o degenerativa de la unión osteotendinosa. En estos casos el masaje de Ciriax es muy útil y se realiza enérgicamente. Esto provoca dolor por lo que es bueno entonces hacer amasamiento y relajación postcyriax. Provocamos así un efecto analgésico óptimo. Para aplicar Cyriax sobre tendones hay que diferenciar si este posee vaina o no. En casos de paratendones se busca el efecto analgésico y el desbridamiento de las cicatrices intratendinosas. Se realiza con el tendón sometido a una tensión media. Los tendones que poseen vaina frecuentemente desarrollan tenosinovitis. Entonces el objetivo en este caso es desbridar las adherencias formadas entre la vaina y el tendón haciendo la técnica con una tensión máxima del tejido.

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Contusiones
El mecanismo que la produce es el golpe de un objeto externo en el cual los tejidos blandos quedan comprimidos contra el hueso que hay debajo de ellos. Los capilares se rompen y producen hemorragia hacia los tejidos. Si el músculo es lesionado el dolor puede aparecer con el movimiento activo. “Si hay hematoma, se trata secundariamente con masaje a distancia al foco hemorrágico, nunca se manipula directamente sobre la zona. Las maniobras se efectuarán sin llegar a la zona del hematoma. Se realizan maniobras de roce superficial de la región periférica, fricción rotatoria y deslizamientos profundos, luego amasamientos y finalmente se aplica masaje centrípeto en el miembro para evitar el éxtasis vascular surgido tras la contusión. A medida que cede el dolor, se puede ir accediendo al foco hemorrágico (a los 4-6 días) hasta poder movilizar globalmente el hematoma y músculos de la zona con el fin de favorecer su reabsorción y evitar adherencias.” (*3).

Contractura
Estado de contracción continúo de un grupo de fibras musculares que genera dolor de tipo opresivo, difuso pero que no invalida al deportista. Se da en músculos largos. Ante una contractura se le puede realizar un masaje relajante, suave lento y profundo para favorecer el retorno circulatorio y para tratar de disminuir el tono. También se puede realizar masaje digital profundo. Este genera mucho dolor, por eso es importante tener un diagnostico correcto, porque si el diagnóstico es equivocado podemos estar escondiendo con una contractura, un desgarro profundo. Con la posibilidad de aumentar el desgarro. Una contractura muscular deportiva bien tratada cede en 24-48 hs.

Contraindicaciones del masaje deportivo
Es de suma importancia para el terapeuta que integra un plantel saber que en la práctica deportiva la aplicación de masajes tiene ciertas restricciones absolutas. Estas son aquellas que presentan solución de continuidad en los tejidos y procesos de extravasación sanguínea. Podemos mencionar: • • • • • • Hernia-desgarro-rotura muscular Rotura de vainas y tendones Rotura de ligamento reciente Heridas abiertas Hematomas recientes y hemorragias recientes Reacción articular postraumática con o sin sinovitis

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Conclusión
Durante la producción de este trabajo hemos observado la metodología exhaustiva que detallan los autores a la hora de atender un deportista. De suma importancia para el terapeuta es tener presente los motivos que debe considerar a la hora de elegir la aplicación del masaje deportivo. Toda la bibliografía consultada para esta monografía coincide que las indicaciones para ello son dos grandes géneros, preventivos y terapéuticos, a partir de los que se debe seleccionar minuciosamente cuales serían las técnicas más adecuadas para cada tratamiento. Queda explícitamente dicho que los terapeutas que se dedican al cuidado del deportista necesitan tener el enfoque específico del masaje deportivo (entre otras cosas), para poder ayudarlo al mismo a permanecer activo y en pleno rendimiento, así como para actuar adecuadamente en los procesos de rehabilitación de aquel que permanece lesionado. También es de común acuerdo (y para nada de menor importancia) que posee ciertas contraindicaciones en las que la abstención del masaje debe ser absoluta. La falta de conocimiento de ello puede implicar una problemática mayor ante la situación de un estado lesional en el deportista. Es sumamente necesario poder entender al masaje deportivo como un medio que se ocupa de las técnicas y rutinas básicas de la preparación y recuperación psicofísica del deportista y que se hace cargo también de las lesiones especificas que guardan relación con la biomecánica de los diversos deportes. El conocimiento de las bases científicas de cada uno de los masajes y la experiencia en la práctica deportiva podrán incrementar la capacidad del terapeuta especializado en el área. Ver al masaje de otra forma será cometer el error de aplicar valiosas técnicas sin criterio. Los deportistas de alto rendimiento en su afán de superarse llegan a límites extremos; por tanto, tienen necesidades especiales que han de ser tenidas en cuenta cuando hay que prevenir lesiones y conseguir un óptimo rendimiento físico. De todas formas, en la práctica se debe evaluar la posibilidad real de cubrir dichas necesidades. La mayoría de los planteles deportivos grupales afrontan la dificultad de no contar con la suficiente cantidad de recursos humanos, ni de tiempo, para cubrir las necesidades de todo el equipo. Ante tales eventualidades el terapeuta debe idear e implementar el plan de trabajo que crea más conveniente para poder satisfacer la demanda de la mayoría y la de los casos individuales. Muchas veces se reemplaza el masaje para lograr el mismo objetivo que se obtiene con métodos alternativos activos que involucran a la mayoría del grupo. Si se tratase de deportes en los que la competencia es individual sería más viable llevar a cabo un programa de masajes sin la necesidad de buscar opciones alternativas.

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BIBLIOGRAFIA
* 1. Fisioterapia y rehabilitación en el deporte Thomas Einsingbach 2da ed. Ediciones Scriba-Barcelona. * 2. Fundamentos del masaje terapéutico Sandy Frytz, editorial Mosbi. 2005. * 3. El masaje en medicina deportiva Vazquez Gallego-Ibañez * 4. Drenaje Linfático Gisela Warszawski. Editorial Corpus. * 5. Técnicas de rehabilitación en la medicina deportiva Prentice 1ra ed. Editorial Paidotribo * 6. Masaje Transverso Profundo Gallego y Crespo. Editorial Mandala. 2° edición. * 7. Masaje Deportivo Makarov – Vasilivea – Birinkov. Editorial pueblo y educación. 1987, La Habana, Cuba. La rehabilitación en el deporte Becker-Schewe-Heipertz. 1ra ed. Año 2005 Editorial Paidotribo Las lesiones deportivas Pfeiffer-Mangus 2da ed. Año 2007 Editorial Paidotribo El masaje deportivo. Deporte y entrenamiento. Anatolik-Andrewicz-Biriukov 2da ed. Editorial Paidotribo Medicina Física y rehabilitación Krusen 4ta ed. Editorial Panamericana. El masaje terapéutico y deportivo Vazquez Gallego 4ta ed. Editorial Mandala

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