La Eterna Confusión entre Modernización y Modernidad

:
El Caso Particular de las BRICs
Por Alejandra Uribe Fernández
El debate en medio del cual se ven inmersos los intelectuales y académicos de la actualidad
sobre la modernidad y todos los temas relacionados a ella se agudiza cuando estos se prestan
para explicar el desarrollo mismo que han demostrado multitudes de naciones en el último
siglo. La costumbre de utilizar las palabras „modernidad‟ y „modernización‟ como términos de
significado equivalente es tan errónea como generalizada, y en el mundo actual, tan
preocupado por nunca detenerse en miras al futuro grandioso alojado en el imaginario
colectivo, la modernidad y la modernización (o ambas, por defecto) se han convertido en un
tema que representa a la misma humanidad y a sus intereses.
El hombre actual identifica la modernización con la industrialización, la urbanización y, en
segunda instancia, con la extensión de la cobertura de la educación
1
. Sin embargo, cuando la
era moderna y el mismo modernismo equivalen a estas mismas características, se presenta una
deformación de la noción de modernidad. Basta con traer a colación el hecho de que una de las
particularidades más sobresalientes del modernismo es la existencia, casi que por omisión, del
autoconocimiento del mismo individuo o un animoso sentido de la consciencia de uno mismo
en medio del entorno. Para tener la competencia de asignar una sociedad, estado, territorio o
comunidad como „moderno‟ es indispensable que el ser genere relaciones simbióticas entre sí
mismo, sus características únicas y el medio en el que convive; condición que choca
espectacularmente con la certeza de que la aplicación exponencial de la modernización en
determinado espacio social fomenta la separación del individuo de su comunidad
2
. La
modernización, por lo tanto, eleva el estatus del individuo y lo dispone en el pedestal de la
máxima institución humana sobre cualquier otra, aislándolo y glorificándolo, acciones que lo
perjudican a la larga.
En consecuencia, no es innecesario afirmar que modernización no equivale a modernidad. Los
casos son abundantes y aplicar la confusión entre „modernidad‟ y „modernización‟ en el
“mundo” real no es una tarea engorrosa. En la economía mundial actual, sale a flote un grupo
de naciones en proceso de rápido desarrollo, denominadas como BRIC o las BRICs, acrónimo
que agrupa a Brasil, Rusia, India y China. En este texto, sin embargo, se excluirá a la nación
europea por tratarse de un estado con una organización social un tanto más estable que sus
tres compañeras. Efectivamente, la historia de la conformación social de Brasil, India y China
ha sido atropellada. Brasil, con un pasado de colonización y emigración constante, fue sección
esencial del Reino Portugués entre los siglos XIV y XIX; ahora, es reconocido como el país
más extenso, populoso y desarrollado de América Latina y la séptima economía más grande del
mundo. India y China son dos de las civilizaciones más antiguas y fastuosas de la orbe, han

1
Kendall, Diana. Sociology In Our Times, 2007
2
Modernization, Encyclopædia Britannica, 2011,
[http://www.britannica.com/EBchecked/topic/387301/modernization]
mantenido relaciones estratégicas entre sí durante milenios, convirtiéndose en una de las
uniones internacionales más importantes del mundo, tanto social como económica y
políticamente.
Las teorías de modernización han sido utilizadas por las naciones deseosas de crecer
rápidamente y que iniciaron su proceso de desarrollo más tarde que el resto de estados que hoy
son reconocidos como economías del primer mundo. Para Brasil, India y China ha sido un
proceso fructífero: las tres fueron declaradas como parte de las diez economías más fuertes del
mundo por el Fondo Monetario Internacional, China en segundo lugar; Brasil, como ya fue
constatado, en la séptima plaza e India, en el décimo puesto
3
. Conjuntamente, de acuerdo a la
multinacional de inversiones Goldman Sachs, China, India y Brasil formarán parte de las
cuatro economías más grandes de la Tierra, únicamente acompañadas por Estados Unidos
4
.
Es fútil negar la fuerza económica (y posiblemente política) que estas tres naciones han
adquirido en un tiempo tan relativamente corto y con antecedentes tan diferentes a los de
países históricamente poderosos como Reino Unido, Alemania y Francia. Sin embargo, no
todo es color de rosa en las dinámicas internas y externas de Brasil, India y China y es justo
aquí donde los límites entre modernidad y modernización son más visibles en este caso
particular.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento económico comenzó a ser ligado
íntimamente con la inequidad social; tanto, que se llegó a afirmar que “la inequidad tiene un
efecto positivo en el desarrollo económico”
5
. En las naciones en proceso de industrialización
se crean „burbujas de desarrollo‟, situación en la que las grandes urbes presentan un impulso
desenfrenado al mismo tiempo que las áreas rurales se mantienen estáticas, propiciando la
aparición de la inequidad cuando el capital es reservado para las metrópolis y sus intereses
exclusivos. Mientras que las políticas gubernamentales en Brasil ayudaron a que la inequidad
cayera tempestivamente a partir de 1993, en China y en India ha aumentado visiblemente. En
China, la seguridad social es provista sólo a través de las compañías estables, excluyendo a
quienes no tienen un empleo o hacen parte de la informalidad.
En India, las intervenciones del gobierno son reconocidas como “extraordinariamente
perversas”
6
. Cuando las partes más acaudaladas tienen más posibilidades de acceder a los
beneficios públicos, las secciones más pobres son ignoradas. Igualmente, la corrupción en
India ha alcanzado un punto tan alto que durante los últimos meses han surgido movimientos
populares dedicados exclusivamente a la erradicación de esta problemática. En un estudio de
2005, Transparencia Internacional encontró que alrededor del 45% de los habitantes de India
tenían experiencia de primera mano de haber pagado o sobornado para acceder a cargos

3
World Economic Outlook Base, International Monetary Fund, 2010
[http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2011/01/weodata/index.aspx]
4
Goldman Sachs‟ BRICs And Beyond, 2007
5
Kaldor, Nicolas, Alternative Theories of Distribution, 1955
6
Fighting poverty in emerging markets - The gloves go on - Lessons from Brazil, China and India, The Economist, 2009,
[http://www.economist.com/node/14979330]
públicos con facilidad
7
. El hecho de que la campaña social promovida por Mahatma Gandhi
en el siglo anterior esté a punto de repetirse (esta vez, en manos del activista Anna Hazare) no
es accidental.
Por otro lado, las cifras correspondientes a Brasil, India y China en el reporte de Desarrollo
Humano
8
, presentados por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas distan
considerablemente de las excelentes calificaciones que estas naciones recibieron en
dimensiones económicas. En un rango entre 1 y 0, Brasil apenas logra alcanzar una puntuación
de 0,699; China obtiene un índice de 0,663 e India recibe un 0,519, lo que la ubica a pocas
décimas de la categoría de “Países con Bajo Desarrollo Humano”
9
.
El caso de China es particular: a pesar de tratarse de un estado relativamente secularizado, el
Partido Comunista de China (al mando desde 1921) ha impuesto la censura general más amplia
y reconocida del planeta, cubriendo variedad de temáticas y la mayoría de medios de
comunicación, nacionales o extranjeros.
Si hemos de acoplarnos al concepto de modernidad como la tendencia de una sociedad a una
cultura intelectual, a la secularización y a un intercambio constante de información, también
deberíamos excluir a Brasil, India y China del grupo de naciones modernas,
independientemente de su estado de modernización económica. Sin alcanzar el modernismo,
no se puede hablar de una etapa de posmodernidad en estos países u otros con similares
características, menos cuando el concepto de „posmodernidad‟ parece abstracto y un poco
utópico en el curso actual de las cosas.
La modernidad no es alcanzada por lograr la sede de los Juegos Olímpicos de Verano o de un
Mundial de Fútbol; tampoco se logra con el reconocimiento de ser la nación líder en la
producción de autos eléctricos. La modernidad es una cuestión intrínsecamente humana y nada
tiene que ver con los productos culturales, sociales, políticos y económicos que la civilización
llegue a producir. Tal vez cuando la tasa de corrupción en India disminuya, los derechos
humanos comiencen a formar una parte esencial de la agenda nacional china o la inequidad
(abanderada por las pintorescas „favelas‟) pase a ser un mal recuerdo en las populosas urbes
brasileñas… Tal vez en ese punto pueda comenzarse a hablar de un proceso que tiene como
principal fin la modernidad.

7
India Corruption Study to Improve Governance, Transparency International India, 2005,
[http://www.iri.org.in/related_readings/India%20Corruption%20Study%202005.pdf]
8
En el reporte de Desarrollo Humano se presenta el índice de Desarrollo Humano de cada nación del mundo.
Este índice es designado como una medida de la expectativa de vida, alfabetización, educación y estándares de
vida. El índice presta especial énfasis en el bienestar de la infancia.
9
Human Development Report 2010 —20th Anniversary Edition - The Real Wealth of Nations: Pathways to Human
Development, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), 2010,
[http://hdr.undp.org/en/reports/global/hdr2010/]