132 FILOSOFÍA ANTIGUA

definición, ya que la definición de la sustancia está implícita necesariamente en la
definición de cualquier otra cosa. Es primera para el conocimiento, porque
creemos que conocemos una cosa, por ejemplo, el hombre o el Fuego, cuando
sabemos qué es, más que cuando conocemos el cuál, el cuánto y el dónde de
ella; e incluso sólo conocemos cada determinación de éstas cuando sabemos qué
son ellas mismas." El qué es la sustancia. El problema del ser se transforma, pues,
en problema de la sustancia y en este ultimo se concreta y determina el objetivo de
la metafísica. "Lo que desde hace tiempo y aún ahora, y siempre, hemos buscado,
lo que siempre será un problema para nosotros: ¿Que es el ser? , significa esto:
¿Qué es la sustancia? " (Met., VII, 1, 1028 b, 2).
73. LA SUSTANCIA
¿Qué es la sustancia? Tal es el tema del principal grupo de investigaciones en la
Metafísica. Aristóteles lo acomete con su característico procedimiento analítico y
dubitativo, pasando revista a todas las soluciones posibles, desarrollando y
discutiendo cada una de ellas y haciendo así brotar un problema de otro. En el
nudo de las investigaciones, que en los varios escritos que componen la
Metafísica se entrelazan al acaso, volviendo a empezar a menudo la discusión o
interrumpiéndola antes de la conclusión, el libro VII nos ofrece el tratado más
maduro y concluyente de este problema fundamental. El último capítulo del libro,
el XVII, presenta a modo de conclusión el verdadero principio lógico y
especulativo del tratado entero. La sustancia se considera en él como el principio
(64?&) y la causa (.&?%.) en consecuencia como lo que explica y justifica el ser
de cada cosa. La sustancia es la causa primera del ser propio de cada realidad
determinada. Es lo que hace de un compuesto algo que no se resuelve en la suma
de sus elementos componentes. Del mismo modo que la sílaba ba no es igual que
a la suma de b y a, sino que posee una naturaleza propia que desaparece en cuanto
se resuelve en las letras que la componen, así cualquier realidad posee una
naturaleza que no resulta de la suma de sus elementos componentes y es
distinta de cada uno y de todos estos elementos. Tal naturaleza es la sustancia de
aquella realidad: el principio constitutivo de su ser. La sustancia es siempre
principio, nunca elemento componente (1041 b, 31). Sólo ella, por tanto, permite
contestar a la pregunta respecto al por qué de una cosa. Si se pregunta, por
ejemplo, por qué de una casa o de un lecho, se pregunta evidentemente la
finalidad para la cual la casa y el lecho se construyeron. Si se pregunta el por qué
del nacer, del perecer o en general del cambio, se pregunta evidentemente la
causa eficiente, el principio del cual el movimiento se origina. Pero finalidad y
causa eficiente no son más que la sustancia misma de la realidad cuyo por qué se
pregunta (1041 a, 29).
Estas observaciones son la clave para entender toda la doctrina aristotélica de la
sustancia y. en consecuencia, para penetrar en el corazón mismo de la metafísica
aristotélica. La expresión que emplea Aristóteles para definir la sustancia es: lo
que el ser era (to ti einai, quod quid erat esse). En esta fórmula, la repetición
del verbo ser expresa que la sustancia es el principio constitutivo del ser como tal; y
el imperfecto (era) indica la persistencia y la