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BLEULER – DEMENCIA PRECOZ O EL GRUPO DE LAS ESQUIZOFRENIAS

DESCRIPCIÓN - SÍNTOMAS FUNDAMENTALES
Funciones
simples
alteradas:

TRASTORNOS
DE LA
ASOCIACIÓN














Las asociaciones pierden su continuidad; esta enfermedad parece interrumpir, muy fortuitamente, los hilos asociativos que guían el pensamiento,
aislando alguno, un grupo, o largos segmentos de ellos. El pensamiento se vuelve ilógico y extravagante.
En consecuencia, las asociaciones tienen que efectuarse siguiendo otra línea, de las cuales se conocen: 1) cuando dos ideas que se encuentran
casualmente, se combinan en un pensamiento, cuya forma lógica es determinada por circunstancias incidentales; 2) dos o más ideas son condensadas
en una sola; 3) la tendencia al estereotipo produce la inclinación a aferrarse a una idea a la que el paciente retorna una y otra vez, que comienza con una
marcada escasez de ideas hasta llegar al monoideaísmo; 4) con frecuencia, alguna idea domina la cadena de pensamientos, bajo la forma de obstrucción,
“poniendo nombres”, o ecopraxia.
En cuanto al elemento tiempo en las asociaciones, se conocen dos perturbaciones principales en la esquizofrenia: la prisa en el pensar (flujo de ideas
incrementado patológicamente, muchos enfermos se quejan de que tienen que pensar demasiado, de que las ideas se persiguen en sus cabezas, hablan
de un desbordamiento de los pensamientos, porque no pueden retener nada en sus mentes, de urgencia del pesar, de acumulación de pensamientos,
porque parece ocurrírseles demasiadas cosas a un mismo tiempo.) y la característica obstrucción (la actividad asociativa hace un alto brusco y completo;
al reanudarla, aparecen ideas que tiene escasa o ninguna relación). El pensamiento opera entonces con ideas y conceptos que no tienen relación, o
tienen una relación insuficiente, con la idea principal, volviéndose el pensar, confuso, extravagante, incorrecto, quebrado. Sin embargo, solo en los
estados de estupor encontramos un cese en el pesar. Los mismos pacientes perciben la obstrucción en la secuencia de pensamientos.
En algunos casos, el surgimiento de una idea sin relación alguna con la anterior cadena de pensamientos, o sin ningún estímulo externo, puede
explicarse, y demostrarse los eslabones relacionantes, las influencias que comenzaron a operar en el lugar de las indicaciones lógicas. Las más frecuentes
conexiones se deben a: 1) puede ocurrir que dos ideas que no tienen entre si ninguna relación, pero que preocupan al paciente simultáneamente, se
asocien; 2) las asociaciones por el sonido también son muy frecuentes, donde la identidad o semejanza de un solo sonido basta para fijar la dirección de
la asociación; 3) también se dan asociaciones por simples continuaciones y complementaciones de frases cotidianas, que el esquizofrénico utiliza de
forma inadecuada; 4) las condensaciones, es decir, las contracciones de muchas ideas en una, también son frecuentes; 5) la tendencia estereotipada es
causa ulterior del descarrilamiento del paciente: los pacientes son aprisionados en un círculo de ideas al cual quedan fijados, por determinadas palabras,
estructuras dela oración, o en todo caso, retornan a ellas una y otra vez sin necesidad lógica; las estereotipias pueden fijarse durante largos periodos.
En la pseudo fuga de ideas, el constante retorno a lo que se ha dicho antes es un hecho común. La tendencia a la estereotipia, combinada con la carencia
del propósito en el pensamiento, conduce, por un lado, al “pensamiento adhesivo, pegajoso”, cierto tipo de persistencia; por otro, a un
empobrecimiento general del pensar: los pacientes hablan siempre del mismo tema (monoideísmo) y son incapaces de interesarse en otra cosa.


Funciones
simples
alteradas:

TRASTORNOS
DE LA
AFECTIVIDAD






La deterioración emocional ocupa en primer cuadro de este cuadro clínico. Una psicosis aguda incurable se convierte en crónica cuando comienzan a
desaparecer las emociones. En los casos más leves, esta indiferencia puede estar ausente o disimulada.
En las últimas etapas, muchos esquizofrénicos dejan de manifestar afecto alguno durante años. Mantienen rostros inexpresivos, cuerpos encorvados, la
imagen de la indiferencia. Permiten que se los vista/desvista como si fueran autómatas, que se los lleve de un sitio a otro sin manifestar signo alguno de
satisfacción o insatisfacción. No parecen reaccionar antes daños que le infligen otros. La indiferencia parece ser el signo exterior de su condición;
indiferencia ante las cosas, amigos, conocidos, vocación, esparcimiento, deberes, con los intereses más vitales. El instinto de conservación esta reducido
a cero a menudo. No se preocupan ni conmueven por nada ni nadie. Se comprobó que hay una indiferencia parcial respecto a intereses que
anteriormente inquietaban al enfermo.
Al comienzo de la enfermedad, se comprueba a menudo una hipersensibilidad, de modo que los pacientes se aíslan de modo conciente y
deliberadamente, para evitar todo lo que pueda suscitarles emociones. Los esquizofrénicos latentes, pueden parecer lábiles en su afectividad, casi
sanguíneos, pero sus emociones carecen de profundidad.
Sin embargo, hay mucho esquizofrénicos que al menos en ciertos aspectos, exhiben vivas emociones. Se observan estados de ánimo básicos
significativos, por lo cual no puede hablarse de una indiferencia omnipresente en estos pacientes. Puede ser euforia, tristeza o ansiedad. En los estados
más agudos puede producirse una rápida alteración de la expresión afectiva, adentro de un breve periodo de tiempo, debido a cualquier asociación
fortuita, accidental, el paciente pasara de un minuto a otro de una agitación colérica intensa a un estado de ánimo erótico, dichoso, para ponerse triste y



Funciones
simples
alteradas:

TRASTORNOS
DE LA
AFECTIVIDAD



lacrimoso. En esos casos, parece transformarse, junto con la emoción, la personalidad entera.
Las emociones anteriores no parecen obrar como lo harían normalmente: repentinamente aparecerá un tono emocional completamente nuevo.
No hay dudas de que la capacidad psíquica de presentar emociones no ha desaparecido en la esquizofrenia; pero el carácter específico de la emoción
que encontramos está determinado por “accidente”. Es en la esfera de la irritabilidad, cólera y furia que encontramos con mayor frecuencia que se
conservan las emociones. Con frecuencia también se encuentra que el único elemento afectivo que se conserva, además de la irritabilidad, es el amor
paternal o maternal. Tales pacientes manifiestas real alegría cuando sus hijos los visitan. Tampoco el sentimiento de simpatía hacia los demás está
siempre extinguido. Pocos pacientes muestran inclinación al humor. Se embotan los sentimientos que regulan el intercambio social entre las personas.
La indiferencia, la tendencia al apartamiento, la inaccesibilidad a las influencias, los caprichos, la irritabilidad, son peculiaridades y características
recurrentes que dotan todos los casos avanzados de una apariencia externa común.
Los impulsos inferiores, y en relación con ellos, el énfasis emotivo en los procesos corporales, parecen sufrir menos que los afectos superiores. Hay
muchos pacientes que parecen impermeables al hambre, la sed, la falta de sueño o los malos tratamientos de todo tipo. Una extrema acumulación de
excremento, o bien posiciones incomodas, no son acompañadas de sentimientos desagradables; ni las estimulaciones acústicas más fuertes y agudas, ni
el efecto de la luz, parece perturbarlos.


AMBIVA-
LENCIA






La tendencia de los esquizofrénicos a otorgar a los psiquismos más diversos un índice positivo y otro negativo no siempre es muy explícita; no obstante,
luego de una observación lo suficientemente larga, siempre se la encontrará presente, inclusive en los casos leves. Es una consecuencia tan inmediata de
los trastornos esquizofrénicos de la asociación que su completa ausencia parece ser improbable, por esa razón se la incluye entre los síntomas
fundamentales. El mismo concepto puede estar acompañado simultáneamente por sentimientos agradables y desagradables. La ambivalencia se
observa en la afectividad, en la voluntad y en lo intelectual.
En la ambivalencia de la voluntad: el enfermo quiere y no quiere “hacer algo”; comienza su acción, pero nunca completa el acto, o hace algún
movimiento inútil para interrumpirlo.
Se trata de ambivalencia intelectual cuando en los enfermos encontramos que al expresar un pensamiento, siempre se encuentra a continuación el
pensamiento opuesto (ej. “soy un ser humano como usted, porque no soy un ser humano”). Puede demostrarse fácilmente que los pacientes no notas las
contradicciones cuando toman sus respuestas negativas por positivas. Más a menudo se hace evidente en el lenguaje y comportamiento de los enfermos
que piensan simultáneamente una cosa y su inversa, aunque no siempre aparece con tal claridad.
La ambivalencia manifiesta todas las gradaciones hasta llegar al negativismo.
Perturbación
funciones
compuestas:
PREDILECCIÓN
POR LA
FANTASÍA EN
OPOSICIÓN A
LA REALIDAD;

AUTISMO:
inclinación a
divorciarse de
la realidad


La esquizofrenia se caracteriza por una peculiar alteración de la relación entre la vida interior del paciente y el mundo exterior. La vida interior asume
preponderancia patológica. Los más graves, que no tienen contacto con el mundo exterior, viven en un mundo propio, encerrados en sus anhelos y
deseos, que consideran cumplidos, o se ocupan de las vicisitudes de sus ideas persecutorias, apartándose de todo contacto con el mundo externo. Se
denomina autismo a ese desapego de la realidad, junto con la predominancia relativa y absoluta de la vida interior. En los casos menos graves, la
importancia afectiva y lógica de la realidad esta solo algo deteriorada; son capaces de desenvolverse en el mundo, pero ni la evidencia ni la lógica tienen
influencia alguna sobre sus esperanzas e ideas delirantes. No siempre se percibe el autismo con la primera observación; inicialmente, la conducta no
exhibe nada notable en muchos casos, siendo solo una observación prolongada la que lo compruebe, dando cuanta de como siempre buscan su propia
senda, y cuan poco permiten al medio ambiente influirlos. Algunos pacientes se guardan sus complejos para sí mismos, no dicen ni una sola palabra
acerca de ellos, y no quieren que se los toque. Ya que no reaccionan a las influencias exteriores, parecen estar atontados, aunque ninguna perturbación
inhiba su voluntad o motricidad.
El mundo externo les parece hostil, porque tiene a molestarlos con sus fantasías. La realidad del mundo autista puede parecer más válida que la del
mundo real; entonces los pacientes toman su mundo fantástico por real, y a la realidad como una ilusión, dejando de creer en la evidencia de sus
propios sentidos. Se pueden dar cuenta de que otras personas juzgan las cosas de modo diferente; sabe que él mismo ve en esa forma, pero para él no
es real. La realidad es transformada en una medida considerable por las ilusiones, y en gran parte reemplazada por alucinaciones.


Las funciones complejas que resultan de las operaciones coordinadas de las funciones simples, como la intención, la voluntad, la inteligencia y la acción,
están perturbadas, en la medida en que lo estén las funciones simples de las que dependen.


PERTURBA-
CIÓN
DE LAS
FUNCIONES
COMPUESTAS





Atención: la atención se afecta, junto con la afectividad, por la deterioración; en la medida en que existe interés, la atención parece normal, en cambio,
donde falta la disposición afectiva, también estará ausente el impulso a seguir los procesos externos e internos, a dirigir la marcha de las sensaciones y
los pensamientos: no habrá atención activa.
Voluntad: en tanto resultante de los procesos afectivos y asociativos, es alterada en varios modos, pero sobre todo por la postración emocional. Abulia.
Los pacientes parecer perezosos y negligentes, porque ya no se sienten impulsados a hacer nada, sea por iniciativa propia o por indicación de otros.
Pueden pasar años en cama. En los casos en los que aún quedan anhelos y deseos, no se hará nada para la realización de éstos. También aparece la
Debilidad volitiva: la incapacidad del paciente para resistir a los impulsos que provienen desde su interior o desde el exterior, muchos de los pacientes
llevan a la práctica inmediatamente cualquier deseo/noción que atrae a su fantasía. Lo hacen porque no consideran sus consecuencias, o bien porque no
pueden resistir a sus impulsos. En otros casos puede verse la hiperbulia: hay pacientes que ejecutan con la mayor energía lo que se les ha metido en la
cabeza, sea algo razonable o absurdo, mostrándose implacables, esforzándose al máximo, soportando dolores y penalidades, no permitiendo que nada
los distraiga de su propósito. La mayoría de los pacientes evidencia displicencia, volubilidad y vacilación. En la esfera de la volición, la obstrucción es
particularmente notable: con frecuencia un paciente quiere realmente hacer algo, y no lo puede hacer, porque falla su aparato psicomotriz.

ACTIVIDAD
Y
COMPORTA-
MIENTO


La conducta se caracteriza por la falta de interés, de iniciativa y de una meta definida, por la adaptación inadecuada al medio ambiente, y por repentinas
fantasías y peculiaridades. Los casos leves latentes: se los considera normales, lo notable en ellos es la sensibilidad, son capaces de trabajar dentro como
fuera del hospital, con gran diligencia, o de una manera más caprichosa e irregular. A menudo hacen las cosas bien, cuando se trata de tareas
claramente definidas. Propensos a cambiar de trabajo/ocupación con frecuencia, a abandonarlo sin esperar siquiera que le paguen. A veces algunos
pacientes se apartan más y más de lo normal en su comportamiento, volviéndose progresivamente extravagantes.
Los casos más avanzados muestran el hábito de coleccionar toda clase de objetos, útiles e inútiles, con los cuales llenan sus habitaciones hasta que casi
no pueden moverse. Esta manía de coleccionar se termina volviendo absurda.
BLEULER – DEMENCIA PRECOZ O EL GRUPO DE LAS ESQUIZOFRENIAS
DESCRIPCIÓN - SÍNTOMAS NEGATIVOS
FUNCIONES
SIMPLES
INTACTAS
La memoria, la conciencia y la movilidad no están afectadas directamente.

LA
PERSONA
Orientación auto-psíquica normal: los pacientes saben quiénes son, en la medida que las ideas delirantes no falsifiquen su personalidad. El ego nunca
está totalmente intacto.
BLEULER – DEMENCIA PRECOZ O EL GRUPO DE LAS ESQUIZOFRENIAS
DESCRIPCIÓN - SÍNTOMAS ACCESORIOS
No sucede con frecuencia que los síntomas fundamentales se manifiesten tan marcadamente como para ocasionar la internación del enfermo; son fundamentalmente
los síntomas accesorios los que hacen imposible la permanencia de los enfermos en su hogar, ocasionándola, o los que ponen en evidencia una psicosis.
Estos síntomas accesorios pueden presentarse durante todo el curso de la enfermedad, o solamente en periodos enteramente arbitrarios, proporcionando el sello
exterior del cuadro patológico.


ALUCINA-
CIONES
E
ILUSIONES




Una característica de las alucinaciones es su preferencia por la esfera de lo auditivo, y por la de las sensaciones corporales. Casi todos los enfermos
hospitalizados escuchan voces, ocasional o continuamente. Casi con la misma frecuencia se presentan las ideas delirantes y alucinaciones relacionadas
con órganos del cuerpo. Las alucinaciones táctiles son raras, aunque algunos pacientes pueden quejarse de sentir animalitos sobre su piel. En tercer lugar
de importancia, las alucinaciones del olfato y del gusto. Por último, las alucinaciones visuales no son frecuentes en los pacientes lúcidos, pero aparecen en
los estados de obnubilación y excitación alucinatoria aguda. En lo que refiere al gusto, es difícil de estimar si se trata de alucinaciones o ilusiones, puesto
que aparecen cuando están comiendo.
El contenido de las alucinaciones puede ser provisto por cualquiera de las cosas que percibe la persona normal, y a esto se le suma todas las sensaciones
que es capaz de inventar la mente enferma. Sin embargo, la mayoría se limita a una selección muy reducida. Lo habitual es que las voces amenacen,
insulten, critiquen, tratándose de frases breves o palabras bruscas; día y noche surgen de todas partes, son a menudo contradictorias, pueden oponerse al
paciente y luego contradecirse, asumiendo los papeles de afirmación y negación diferentes voces. De este modo es que los enfermos expresan siempre los





ALUCINA-
CIONES
E
ILUSIONES











mismos deseos, temores y esperanzas. A veces, las voces pueden prohibir al enfermo hacer algo que estaba pensando hacer, siendo voces alucinatorias
que critican correctamente al sujeto, a sus pensamientos delirantes y a sus impulsos patológicos, “voces de la conciencia”. Las percepciones también
pueden transformarse en voces sin que el paciente se dé cuenta de ello. A veces se limitan a nombrar lo que el paciente hace y piensa. Muchas veces los
pensamientos se hacen audibles, se denomina “doble pensamiento”, puesto que los enfermos escuchan sus propios pensamientos; puede aparecer
cuando leen o escriben. Las voces pueden darle información respecto de ellos mismos. La propia confusión del paciente se expresa a menudo a través de
las voces. Las voces pueden localizarse cerca, lejos, o desde dentro del propio cuerpo o en la ropa. Aunque por lo general, se escuchan voces o frases
aisladas que no tiene sentido.
Intensidad: casi cualquier cosa puede ser percibida alucinatoriamente, y la intensidad puede variar desde el más leve murmullo a la voz atronadora más
espantosa; la intensidad no tiene necesariamente relación con la atención obsesiva que prestan los pacientes a las alucinaciones. En todo caso, la
intensidad, la atención obsesiva, la claridad y la proyección al exterior se caracterizan por aumentar o decrecer conforma a las oscilaciones de la
enfermedad.
Claridad: a veces las percepciones son de una claridad y viveza imponentes; también puede ocurrir que sean confusas, nebulosas, formas vagas, que el
enfermo designara más o menos inconcientemente, como figuras específicas.
Proyección: muchas alucinaciones son proyectadas al exterior como las percepciones reales, y no se las puede distinguir subjetivamente de ellas. Por otra
parte, algunos pacientes distinguen entre lo que ven y escuchan, y lo que “se les impone”. Aunque algunos les atribuyen realidad, con frecuencia, al
contenido de las alucinaciones.
En su mayoría, el valor de realidad de las alucinaciones es tan grande como el de las percepciones reales o aun mayor; cada vez que entran en conflicto,
son habitualmente las alucinaciones las que ganan.
Las conductas hacia las alucinaciones exhiben la mayor variabilidad: algunos reaccionan como si fueran reales, otros no se interesan por ellas, otros luchan
contra el contenido de éstas, o contra las irrupciones dentro de su personalidad.
IDEAS
DELIRANTES








Las ideas delirantes relativas a los órganos del habla son las más comunes: los pacientes creen que están hablando mientras que en realidad no lo hacen.
Lo cual se puede relacionar con las alucinaciones auditivas.
En las ideas delirantes puede encontrarse expresado todo lo que desean y temen. El delirio de persecución es el que se encuentra con mayor frecuencia.
También es muy común la idea delirante de ser envenenado. El delirio de grandeza es muy poco afectado por los hechos, por la posibilidad o
concebibilidad del cumplimiento de los deseos humanos. Se combina habitualmente con el delirio de persecución. Las aspiraciones eróticas se expresan
en innumerables ideas delirantes de ser amados o violados. Los delirios eróticos consisten en su mayoría en una mezcla de ideas grandiosas y de
persecución. Otra forma de idea delirante erótica expresada negativamente es la de los celos. Las ideas hipocondriacas son de una importancia mucho
mayor en estos enfermos: en muchos casos dominan el cuadro clínico.
La duración de las ideas delirantes: en tanto nociones morbosas, pueden durar unos pocos segundos; en tanto fijas, pueden durar toda la vida. Muchas
ideas delirantes retroceden a segundo plano al perder su valencia emocional por haber sido monótonamente repetidas, dejando, gradualmente, de influir
sobre la conducta del enfermo. También retroceden cuando el paciente pierde interés en ellas, aunque en situaciones especiales, pueden retornar a la
conciencia, mediante una asociación apropiada. Es muy dudoso que puedan corregirse alguna vez las ideas delirantes.