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Una hermenéutica ecofeminista de Isaías 34,8-17

Maria Soave Buscemi
Resumen
El texto invita a abrazar nuestros miedos de oscuridades, de misterios, de
animales, de sombras y de pelos. Con un recurrido por los juicios por brujería ella
propone una búsueda de la vida enmudecida y uemada, para lue!o, a partir de
una "ermen#utica eco$eminista, buscar los !emidos de las mujeres violentadas en
%saías &',()*+.
Abstract
,"e text invites us to openly $ace our $ears o$ dar-ness, o$ mysteries, o$ animals, o$
s"ado.s and o$ s-ins. /it" a description o$ t"e processes o$ .itc"cra$t s"e
proposes a searc" $or t"e silenced and burned li$e, and t"en startin! $rom an eco)
$eminist "ermeneutics, to see- out t"e !roans o$ t"e abused .omen in %saia" &',()
*+.

1. Una historia de violadas que tenían muchos pelos sa!ían volar"
1.1. Mi vida
0ací y $ui criada en una tierra de sol y mar. 1asta mis tres primeros a2os de edad
mi abuela, mujer de ojos del color de la esmeralda, eternamente vestida de ne!ra,
me envolvi3 en la red dulce de sus palabras, en los cuentos y cantos de "istorias
de diosas, de santos y de mar. Crecí, aprendí a andar y a "ablar al ritmo manso
del mar Mediterr4neo, y al toue $ren#tico de tambores ue, de noc"e, a la luz de
la luna, curaban los cuerpos de mujeres y "ombres del campo, pobre !ente sin
tierra, como mi abuela, !ente ue "abía sido mordida por la tar4ntula, una ara2a
muy venenosa ue anidaba entre las piedras de los campos uemados por el sol
en búsueda de sombra.
Entre las "istorias de santos ue mi abuela me contaba tenía una ue a mí me
!ustaba muc"o5 la "istoria de San 6os# de Copertino.
Copertino es un peue2o pueblo del extremo sur de %talia, bien en la punta del
7salto de la bota8, como decían los anti!uos romanos, en el finis terrae esto es,
donde la tierra tiene su $in y todo es mar, un mar pro$undo y misterioso. Copertino
es un peue2o lu!ar de la tierra uemada por el sol, tierra esta toda abrazada por
un cielo azul, "i!ueras, cactus y olivares.
En Copertino $ue !rande la miseria9 ,odavía "oy el a!ua es un problema. En
tiempos de mi abuela, la tierra y el a!ua pertenecían solo a al!unos 7se2ores8
llamados 7patrones8. Estos "acían trabajar auella tierra dura y llena de piedras
por unas pocas monedas y un c4ntaro de a!ua a millares de cafoni :esto es
7comedores de tierra8;, muy pobres y sin esperanza.
6os# tambi#n era de Copertino, no sabía leer ni escribir, como la !ran parte del
pueblo de auella tierra seca olvidada por <ios, era un pobre cafone, un pobre sin
tierra ue solo podía comer tierra.
6os#, ue uería ser un buen cristiano, $ue a !olpear la puerta del convento de los
$ranciscanos. =a >rden no podía mandar a paseo a auel capaz de tan buenas
intenciones, pero para #l se le reserv3 el lu!ar de los 7"ermanos8, de auellos
"ombres pobres y sin cultura ue irían, tambi#n en el convento, a trabajar el día
entero sudando en la tierra.
6os# era una persona de buen coraz3n, no sabía leer ni escribir, pero conocía el
lamento de su pueblo pobre, del pueblo de Messapia, en !rie!o, de la 7tierra del
medio8, del pueblo de auella parte seca del Mediterr4neo.
?ue así ue <ios, como contaba mi abuela, concedi3 a 6os# un don especial. @l
podría volar. <e esta $orma, muc"as y muc"as veces, los pobres trabajadores sin
tierra, curvados todo el día en la azada, y las mujeres ue reco!ían el tabaco,
intoxicando sus propios pulmones, recibían la visita del santo volador, ue
re$rescaba el cuerpo cansado de auella !ente morena del color de los olivares,
con un poco de a!ua o un "i!o reci#n reco!ido. El pueblo pobre de la tierra volvía
a sonreír cuando en el cielo aparecía el santo volador.
0ací y $ui criada en una tierra de sol y mar. Crecí, aprendí a "ablar y a andar al
ritmo manso del mar Mediterr4neo y al toue $ren#tico de tambores ue curan las
en$ermedades del cuerpo y del alma. =as mujeres de la tierra donde nací nunca se
depilaban. ,ener pelos era se2al de autoridad y de respeto entre las mujeres. Ana
mujer con los sobacos o las piernas peludas se la estimaba con autoridad en los
círculos de los "ombres de auellas tierras de sol y mar.
0o teníamos luz el#ctrica ni a!ua entubada en los tiempos de mi in$ancia en casa
de la abuela. El a!ua era car!ada todos los días, de la $uente en la plaza "asta la
casa con un jarro de cobre sobre la cabeza.
En el tiempo de mi primera menstruaci3n volví para la casa de la abuela, all4
"icieron una $iesta entre las mujeres vecinas. Bo me recuerdo, todavía "oy, de los
abrazos y del sabor de los "i!os secos con almendras.
Mi madre y mi padre, ue ya eran mi!rantes en el norte de Europa cuando yo
nací, me llevaron, con cuatro a2os de edad, a una !ran ciudad del norte de %talia
donde mi padre, artesano tallador de muebles, $ue a trabajar en una $4brica de
productos uímicos.
?ue en la ciudad de Mil4n ue viví "asta venir al Brasil. ?ue all4 ue, en anti!uos
predios de universidades, me ense2aron acerca de <ios, de la teolo!ía y de la
Biblia.
1.2. En memoria de ellas…
En *&CD d.e.c. el inuisidor de la di3cesis de Mil4n, $ray Beltramino de
Cernuscullo, re!istr3, en sus actas ue una mujer campesina llamada Sibilla
con$es3 ue iba peri3dicamente al 7jue!o de <iana8 o 7Se2ora >riente8. E esta
Se2ora se la describía rodeada de animales. Ella ense2aba a las propias
discípulas, la 7virtud de las yerbas8. El $raile dominicano conden3 en *&CD, a Sibilla
a la pena de muerte junto a otra mujer, trabajadora del campo, llamada Fierina. En
el proceso de condena estaba presente el arzobispo de Mil4n, Entonio de Saluzzo.
Ana característica de los relatos de las mujeres era esta5 ellas decían andar, la
noc"e, en el se!uimiento de <iana, montadas en bic"os y recorriendo en vuelo
!randes distancias.
E la memoria de estas dos mujeres campesinas ue vivieron y se las mat3,
acusadas de brujería, "ace m4s de seiscientos a2os atr4s, yo uiero escribir. En
7memoria de ellas8, dos millones de mujeres torturadas, violadas y muertas en
todo el mundo por las $obias mis3!inas y mac"istas, yo uiero intentar, 7limpiar8 y
pre!untar al tiempo y al espacio.
GHu# sería este 7andar de noc"e8I GHu# jue!o es este 7jue!o de <iana8I GHui#n
es 7Se2ora >riente8I y u# si!ni$icaba para nuestras matriarcas y, "oy para
nosotras mujeres, poder y saber volarI Es un viaje en el tiempo y en el espacio,
en la diacronía y en la !eo!ra$ía, el ue uiero "acer pero, sobretodo, un viaje del
deseo y de la memoria, en 7memoria de ellas8, en mi memoria, en nuestra
memoria9
1.3. ¡Sobre mujeres, libres guerreras, señoras de los animales, sabias
peludas ue, a la noc!e…, vuelan"
El *( de marzo de *'&D de nuestra era :d.e.c.;, durante el proceso ue la llevaría
a la "o!uera, 6uana de Erco a$irm3 ue "abía oído "ablar de al!uien ue volaba
con las "adas.
Este es solo uno entre los innumerables testimonios de demonizaci3n ue dur3
si!los, de estrati$icaciones de creencias ue lle!aron "asta nosotros solo de $orma
extremadamente $ra!mentada a trav#s de textos producidos por canonistas,
inuisidores y jueces.
El $3sil)!uía ue nos permite identi$icar esta estrati$icaci3n, est4 constituido por las
re$erencias a misteriosas $i!uras $emeninas, veneradas, sobretodo por mujeres.
7=as alas son el símbolo de la desmaterializaci3n, de la liberaci3n. En todas las
tradiciones :tambi#n en la Roda de la Medicina de muc"as tradiciones indí!enas
del norte y de centro Em#rica Janotaci3n míaJ;, estas son conuistadas
despu#s de una di$ícil iniciaci3n. =as alas son los atributos de los 4n!eles o de las
divinidades. Foseer alas es poder abandonar la tierra y ascender a los cielos. =as
alas expresan una elevaci3n en direcci3n a lo ue es sublime, a la posibilidad de
trascender la condici3n "umana. Etribuir alas a al!uien es trans$ormarlo8 .
En un periodo anterior, el Cusano :*'D*)*'K';, predicador e inuisidor, bas4ndose
en un proceso por brujería de dos mujeres campesinas de los valles de los Elpes
tiroleses :Brixen;, decía ue era una locura lo ue las dos mujeres viejas "abían
a$irmado durante el procesoL ue apretaron la mano de la Se2ora a la cual "abían
traído o$rendas. =a mano de la Se2ora era muy peluda y, con las manos peludas,
la Se2ora "abía acariciado los rostros de las dos mujeres.
El Cusano, en la predicaci3n, decía ue esta Se2ora era Mrtemis, <iana, !uerrera,
se2ora de los animales y de la noc"e. Mrtemis, se2ora de la suerte, auella, en
cuyos ojos nadie podía mirar, una anti!ua osa.
An texto todavía m4s anti!uo es el texto, incluido "acia el CKD de nuestra era por
Re!inone de Frum, en una colecci3n de instrucciones destinadas a los obispos y a
sus representantes :7<e synodalibus causis et disciplinis ecclesiasticis libri duo8;.
En medio al elenco de creencias y pr4cticas supersticiosas ue se deberían
desenraizar del medio de las parrouias, comparece un peue2o texto derivado,
probablemente, de un capitular $ranco m4s anti!uo5 70o podemos no "ablar sobre
ciertas mujeres des!raciadas se!uidoras de Satan4s :* ,m N,*)*N;. Seducidas por
las $ant4sticas ilusiones de los demonios, dicen ue cabal!an, en la noc"e, con
<iana, diosa de los pa!anos, montadas en ciertos animales y, juntas a una
multitud de mujeres, recorren enormes distancias en el silencio de la noc"e
pro$unda. =as mujeres responden a las 3rdenes de la diosa y son llamadas, en
determinadas noc"es, a servirla8 .
En *'ND, al!unas mujeres, pobres campesinas del valle de ?iemme, otra re!i3n de
los Elpes europeos, mujeres tambi#n acusadas de brujería, "icieron la descripci3n
de la Se2ora. Ella tenía ojos de piedra, como las esmeraldas, piedras m4!icas.
=as dos mujeres no podían ver el per$il de la Se2ora porue esta tenía dos
ornamentos en $orma de círculos alrededor de las orejas.
En la se!unda mitad de *NDD d.e.c., en una serie de procesos por brujería
realizados por el Santo >$icio de Sicilia :extremo sur de Europa;, en contra de
mujeres y de ni2as campesinas de auellas tierras uemadas por el sol caliente
del desierto a$ricano, ue decían encontrarse, a la noc"e, con $i!uras $emeninas,
las 7mujeres de a$uera8 y con ellas volaban.
Estas $i!uras de mujeres ue volaban durante la noc"e no tenían piernas
"umanas, los pies eran patas de animales. =os manuales de los con$esores y de
los inuisidores de esta isla mediterr4nea, "ablaban de 7mujeres de a$uera8 desde
*'ND.
1asta *(ND, apenas menos de doscientos a2os atr4s, tenemos testimonios de la
presencia de la Se2ora en estas tierras del Mediterr4neo. Ella se le apareci3 a una
mujer vieja, campesina del lu!ar de M3dica, en la Sicilia. =a vecina se llamaba
Emanuela Santa#ra, ella vio a la Se2ora en $orma de tres j3venes vestidas de
blanco con turbantes redondos y rojos en la cabeza, las tres j3venes "abían
convidado a la mujer a danzar a ritmo de $iesta.
1.#. $os procesos por brujer%a… en b&sueda de la vida enmudecida '
uemada…
,odos estos testimonios y documentos procesuales, de un lado al otro del
continente europeo y en un lar!o espacio de tiempo :m4s de mil a2os;, "icieron
aparecer trazos de una reli!iosidad de #xtasis, prevalentemente $emenina,
caracterizada por una diosa lunar de muc"os nombres.
Fienso ue es importante a"ondar en el mundo de la "istoria anti!ua a la
búsueda de los muc"os rostros de esta divinidad.
Frobablemente de la !ran obra "ist3rico)etno!r4$ica de Fosidonio de Epamea,
Flutarco extrajo, como advirti3 explícitamente, el capítulo veinte de la 7Oida de
Marcelo8. =os "ec"os narrados en este capítulo, remontan al P*P antes de nuestra
era :a.e.c.;L Fosidonio escribi3 alrededor del (D a.e.c., Flutarco entre el si!lo % y %%
d.e.c.
El capítulo narra ue la ciudad de En!yon :una ciudad de la isla mediterr4nea de
Sicilia, "oy llamada ,roina; era $amosa por las apariciones de ciertas diosas,
llamadas Matronas :Madres;, y a ellas se "abía dedicado un santuario.
En el templo de En!yon :in$orma Flutarco, retomando a Fosidonio;, se
conservaban las armas del "#roe cretense Merione, mítico colonizador de la isla
de Sicilia. <iod3ro de E!yrion precisa en sus escritos, ue los $undadores de
En!yon :cretenses; trajeron el culto de las Madres de la isla de Creta.
7?ue marcante la preponderancia $emenina en la isla de Creta, lo cual impresion3
no solo a los autores anti!uos, sino tambi#n a los "istoriadores modernos. <esde
el tercer milenio a.C., y tambi#n antes, Creta $ue invadida por un pueblo,
probablemente de ori!en anatoliano, ue trajo su civilizaci3n5 la t#cnica del
bronce, una aruitectura avanzada, el culto a la Qrande <iosa. <e esta manera,
desde la Edad de Cobre, las in$luencias del culto $emenino de Esia occidental ya
estaban instauradas en la isla. El inmenso acervo arueol3!ico nos "a le!ado
im4!enes de la vida cotidiana de la mujer cretense en el bronce, may3lica, mar$il y
terracota. =as im4!enes nos las muestran, conduciendo sus carros, cazando,
luc"ando, trabajando la cer4mica, danzando, practicando rituales, en los ue
sobresale justamente la movilidad, la actividad de la mujer, como para contrastar
con la pasividad reconocida y retratada de la mujer ateniense8 .
Cícero a$irma :Oerr., %O,C+, O,*(K; ue En!yon era $amosa por el templo dedicado
a la Qran Madre, Cibeles. 0o existe contradicci3n entre el culto a la Madre y el
culto a las tres Matronas5 existe una oscilaci3n entre el sin!ular y el plural, esta
oscilaci3n aparece en los testimonios arueol3!icos de la isla de Sicilia y en la
cuenca mediterr4nea.
Farece, entonces, posible la conexi3n entre la anti!ua <iosa de la isla de Creta del
%% milenio a.e.c., y las 7Mujeres de $uera8 ue aparecer4n como mujeres
campesinas en las islas mediterr4neas y en los valles de Europa del 0orte en el
CDD "asta *(ND d.e.c.
GFero, c3mo era la $isonomía de la <iosa anti!ua de Creta en las Madres de
En!yonI
Se!ún el mito, R"ea se re$u!i3 en la isla de Creta para "uir de Cronos, ue uería
devorar al "ijo de los dos, Reus, reci#n nacido, así como Cronos "abía "ec"o con
sus "ijos anteriores. <os osas, 1eli-e y Synosura, criaron al reci#n nacido
escondi#ndolo en una cueva del monte %da. Reus, en se2al de !ratitud, trans$orm3
las dos osas en dos constelaciones5 la >sa Mayor y la >sa Menor, constelaciones
importantes del "emis$erio 0orte.
El dios)criatura, $r4!il e inde$enso, criado por dos osas, es un personaje di$erente
del 7Se2or del >limpo8, divinidad celestial, ciertamente indoeuropea. =os mitos de
la isla de Creta serían, entonces, una estrati$icaci3n cultural m4s anti!ua.
Huiero pre!untarme si existen li!aciones entre el culto de la Qran Madre, las >sas
y MrtemisTCibeles.
En un c#lebre texto de Erist3$anes :=ysistrata, v.K'*)'+; resulta ue Mrtemis era
venerada en el templo de Brauron por ni2as llamadas 7osas8. Estas usaban
vestidos del color del aza$r4n.
En la costa norte occidental de la isla de Creta, existía una ciudad micena llamada
Synosura, el nombre de una de las osas ue cri3 a Reus. Con el mismo nombre se
desi!naba a la península donde estaba situada la ciudad, la actual E-rotiri. En
esta península puede visitarse, todavía "oy, la 7!ruta de la >sa8 :Er-oudia;,
llamada así por la presencia de una importante estala!mita ue sur!e a
semejanza de un animal. En la !ruta se encontraron $ra!mentos de las im4!enes
de Mrtemis del período cl4sico y "elenístico.
1oy, en la !ruta se venera a la 7Oir!en de la !ruta de la osa8 :Fana!"ia
Er-oudiotissa;. Se!ún una leyenda del lu!ar, 0uestra Se2ora entr3 en la !ruta
para re$rescarse, all4 encontr3 una osa y la petri$ic3. <etr4s de la relectura
cristiana podemos percibir el culto, vivo probablemente ya en el %% milenio a.e.c.,
en la edad min3ica, de una <iosa ue alimenta, con aspecto de osa, una
antepasada de la Madre de En!yon.
En el libro de la %líada, Mrtemis es denominada como 7Se2ora de los animales8
:potnia t"eron, UU%,'+D;L un epíteto ue evoca las representaciones del
Mediterr4neo y del Esia Menor de una <iosa acompa2ada por parejas de animales
:caballos, leones, ciervos, etc;.
Mrtemis, vir!en, la ue alimenta, cazadora, la ue vive entre la ciudad y la selva
oscura, entre lo "umano y lo animal, entre la luz y la sombra. Mrtemis, la ue cuida
de los reci#n nacidos. En el momento del parto las madres le piden ayuda a ellaL
ex)votos de vulvas y senos se encontraron en el templo de Mrtemis)Salliste.
MrtemisT<iana, la <iosa ue aparece en los procesos por brujerías y en las
apariciones de Cusano en *P'N.
An poder parecido juntaba la diosa Qor!o, la diosa Mrtemis y la <iosa m4s anti!ua
de la cual las otras dos provenían. Qor!o petri$icaba a los "umanos con un mirar
tremendo. =eyendas amenazadoras circundaban las estatuas de Mrtemis. Euella
de Fallene, escondida durante un a2o entero, se mostraba al público solo en
al!unos rarísimos días, pero nadie podía $ijarse o mirarla. Se decía ue los ojos de
piedra de la <iosa "acían secar los $rutos en los 4rboles dej4ndolos est#riles para
siempre.
Esta descripci3n tiene muc"a semejanza con la descripci3n de las mujeres
campesinas de los valles de ?iemme, en los Elpes europeos acusadas de brujería
en *'ND de nuestra era.
Estas mismas mujeres decían ue la Se2ora tenía dos adornos, en $orma de
círculo alrededor de las orejas. Edornos estos, ue impedían a las dos mujeres
percibir el per$il de la Se2ora.
Entre la así llamada 7<ama de Elc"e8 y las visiones de las dos mujeres acusadas
de brujería en los valles de los Elpes europeos dos mil a2os despu#s, existen
muc"as semejanzas.
=a arueolo!ía no posee la se!uridad de la !eo!ra$ía ori!inaria del busto de la
<ama de Elc"e, pero existe una cierta se!uridad para la dataci3n "ist3rica5 entre
la mitad del si!lo O y el inicio del si!lo %O a.e.c.
=a identidad de la 7<ama de Elc"e8 :Gdiosa, sacerdotisaI; permanece, todavía
"oy, obscura. Ella lleva dos ruedas, ase!uradas con una cinta, junto a las
t#mporas. =as ruedas en las t#mporas de la 7<ama de Elc"e8 est4n adornadas
con joyas en $orma de !otas, colocadas dentro de las ruedas, de $orma parecida a
los discos temporales de oro de $abricaci3n !rie!o)scita del si!lo %O a.e.c.
En el proceso por brujería de *&CD, auel contra las campesinas Sibilla y Fierina,
del interior de la di3cesis de Mil4n, las dos mujeres testimoniaron ue la Se2ora
>riente "acía resucitar el !anado ue "abía muerto, tocando con una vara los
"uesos, encerrados en el cuero del animal.
Muy !rande es la distribuci3n !eo!r4$ica de los mitos y ritos centrados en torno a
la reco!ida de "uesos de animales muertos con el objetivo de "acerlos revivir.
<esde el 0orte de Europa, "asta el M$rica, entre los cazadores de la re!i3n
sub4rtica de =aponia, "asta los pueblos Einu de las islas norte del 6ap3n. For la
acci3n de una divinidad, a veces masculina y a veces $emenina, a trav#s del uso
de un bast3n, de un martillo :o G7martillo de brujas8I; o de una vara, vuelve la vida
de los animales muertos.
En el desierto existe un lu!ar especial donde el espíritu de las mujeres y el espíritu
de los lobos se encuentran en el tiempo.
=os indí!enas del estado de ,exas, en los EAE y una anti!ua "istoria de los
Eztecas cuentan al respecto, 7<e auella)ue)reco!e)los)"uesos8, de la =oba.
Existe una vieja ue vive en un lu!ar muy escondido en el desierto, un lu!ar ue
todos conocen, pero pocos lo vieron. %!ual ue en las "istorias de Europa >riental,
ella est4 a la espera de todas las personas ue se pierden9
=a vieja mujer es extra2a, muy peluda, !orda, ella trata de evitar cualuier tipo de
compa2ía. Emite sonidos m4s parecidos con auellos de los animales. <icen por
a"í ue la vieja vive en el desierto, en un lu!ar olvidado y abandonado, en el
territorio indí!ena de ,ara"umara.
<icen por a"í ue la vieja mujer cabal!a, r4pidamente, car!ando un $usil de caza.
Ella tiene muc"os nombres entre los indí!enas5 7=a 1uesera, la)Mujer)de los)
"uesos8L 7=a ,rapera, Euella)ue)reco!e8L 7la =oba8.
=a única ocupaci3n de la =oba es reco!er "uesos. <e $orma especial reco!e y
!uarda particularmente los "uesos ue corren el peli!ro de perderse por el mundo.
Su !ruta en el desierto est4 llena de "uesos, de las m4s variadas criaturas del
desierto5 el ciervo, la cobra, el cuervo9 pero dice ue su especialidad son los
lobos.
=a =oba se arrastra, "uele, rastrea las monta2as y el lec"o seco de los ríos,
buscando "uesos de lobo y, cuando el último "ueso se pone en su lu!ar, la =oba
entonces se sienta cerca del $ue!o y piensa u# canto cantar. Cuando est4
se!ura, se mantiene de pie cerca del esueleto de la criatura, levanta sobre ella
los brazos y comienza a cantar. Entonces las costillas y los "uesos de las piernas
de la criatura muerta comienzan a recubrirse de carne y las criaturas se cubren de
pelo. =a loba canta y casi todas las criaturas vuelven a vivir. =a loba canta y los
lobos comienzan a respirar. =a loba canta tan pro$undo ue el desierto se eriza9
el lobo abre los ojos y comienza a correr, r4pido, "asta ue un rayo de luna toca al
lobo ue se trans$orma en una mujer ue corre libre "acia el "orizonte.
<icen por a"í ue va!amos en el desierto y est4 cerca la "ora de ponerse el sol, si
nos sentimos un poco perdidas o cansadas, entonces tenemos suerte, porue
puede ser ue la =oba pueda mostrarnos al!una cosa, al!una cosa del alma.
VHue la =oba, la 7Madre)de los)<ías8, Coatliue, 7Euella)ue)Sabe8, nos pueda
mostrar al!una cosa del alma, para ue podamos correr, libres de todas las
violencias, en una Oida plenaW
#. $a narraci%n& de mu'eres, demonias reinas"
Existe un estereotipo de mujer malvada y bruja en la cultura occidental. Existe un
modelo casi aruetipo de la mujer ue se volvi3 demonia, de la mujer
terriblemente seductora, "abitante de los desiertos y de las tinieblas. En los
estereotipos esta mujer no trae sabiduría y no ilumina el alma, ella destruye a los
ni2os y "ombres. En nuestras culturas esta mujer es =ilit".
=ilit" es la demonia m4s importante de las leyendas judías. 1ist3ricamente ella es
m4s anti!ua ue el mismo judaísmo, sus raíces est4n, probablemente, en el
mundo de la anti!ua Sumeria. En los mundos anti!uos, =ilit" aparece en amuletos
m4!icos. Est4 presente una vez m4s en el texto de la Biblia y en al!unos textos,
no completos, de los rollos del Mar Muerto, claramente como re$erencia al texto
bíblico de %saías.
=a palabra 7=ilit"8 se encuentra en la Biblia una sola vez, en %saías &',*'. Muc"as
veces la palabra desaparece de las traducciones y, por lo tanto, de las
interpretaciones. V=ilit", una mujer tan maldecida ue se vuelve al!o ue no puede
ser escrito ni pronunciadoW
El Diccionario de la Biblia "abla así de 7=ilit"85 7$i!ura demoníaca $emenina,
correspondiente al lilXtu babil3nico :soplo, viento;, demonio de las tempestades.
=ilit" "abita en el desierto y en las ruinas abandonadas :%s &',*';. For desarrollo
popular el nombre viene de layil :noc"e;, por eso, =ilit" se interpreta como el
$antasma nocturno8 .
Sraelin! cree "aber encontrado una representaci3n de =ilit" :E Aniue Babylonian
Relie$, BASOR K+, *C&+, p.*K)*(;. Q.R.<river a$irma ue =ilit" sería una mujer ave
:=ilit", PEQ C*, *CNC, p.NN)N(;. Existe un alto relieve sumerio o asirio de terracota
ue representa a una mujer con los pies de p4jaro, acompa2ado por parejas de
animales del desierto. El!unos estudiosos de arueolo!ía creen ue pueda ser
=ilit" esta mujer representada en terracota. En el alto)relieve la mujer tiene alas, y
trae la cabeza una mitra característica de los retratos de las divinidades. =a mujer
est4 en posici3n de juicio, a trav#s de las manos, pero no est4 claro lo ue est4
juz!ando. El objeto en la mano derec"a est4 roto, por eso no podemos decir con
se!uridad ue los objetos en las manos sean i!uales.
El objeto de la mano izuierda podría ser un 7an-"8, evocando im4!enes de las
diosas de Cana4n, de Enat o de una serpiente de las im4!enes de las diosas de
Creta.
Este alto)relieve se distin!ue de muc"as otras im4!enes de diosas por el cuerpo
de la mujer)p4jaro y por las parejas de animales ue la acompa2an5 los leones y
las lec"uzas.
=os leones, normalmente acompa2aban las im4!enes de %nanna. Fuede ser ue
los animales no sean dos leones, sino dos !atos del campo. =as lec"uzas, a los
pies del ave, pueden ser un $uerte indicio de ue se trate de =ilit" :%s &',*';.
Edem4s de eso, Srammer, en su traducci3n del pr3lo!o de la epopeya de
Qil!ames", escribe ue una demonia, =ilit", construye su morada en el tronco de
un 4rbol. Este 4rbol tiene una lec"uza en las ramas, y una serpiente "abita en las
raíces. Es el 4rbol plantado por la <iosa %nanna. Sramer tradujo5 7-i)si-il)lil)la)-e8
como 7lilit"8 :Sramer &(5*)P;.
En una traducci3n de /ol-stein :*C(&L p.(;, este texto del pr3lo!o se tradujo así5
7una serpiente "izo su nido en las raíces del 4rbol ave de Enzu coloc3 a sus
j3venes en las ramas del 4rbolTla servidora de las tinieblas =ilit" "izo su morada
en el tronco8.
En el pr3lo!o de la epopeya de Qil!ames" el "#roe combate contra la serpiente,
contra el ave y la vence "aciendo tambi#n "uir a =ilit" del tronco del 4rbol rumbo a
la oscuridad de la monta2a.
En el judaísmo de la Edad Media encontramos a =ilit" con muc"a $recuencia. Est4
presente en las tijeras m4!icas pro$il4cticas. En este contexto est4 asociada
claramente con el parto, por ejemplo, como posible amenaza.
En el ,almud, =ilit" est4 unida al mundo de los demonios. El Rabbi Meir :b.Erubin
*(b; a$irma ue5 7Ed4n, el primer "ombre, siendo muy piadoso y pensando ue se
le culparía por "aber inducido a la muerte para entrar en el mundo, ayun3 sentado
durante *&D a2os y se apart3 de su mujer por *&D a2os. B su !enerar "ijos
diab3licos $ue la consecuencia de sus sue2os mojados8 :Geyaculaci3n nocturnaI
Gmasturbaci3nI;.
El b.0idda P'b dice ue =ilit" es una demonia de apariencia "umana, pero posee
alas y puede volar.
En el ,ar!um S"eni, del si!lo %%% 3 O%% de nuestra era, una par4$rasis aramea de la
"istoria de Ester cuenta de la reina de Sab4. En una traducci3n aramea del libro
de 6ob la Reina de Sab4 es tambi#n 7Smara!d8, usa las piedras del Sumo
Sacerdote, ella posee la ma!ia. En una versi3n 4rabe :*DND;, Salom3n invita a su
palacio a los reyes de >riente y ordena a los animales y a los demonios danzar
para #l. Est4 ausente la abubilla, ave de !ran visi3n nocturna como la lec"uza, ue
perdi3 la "ora en el país de los aromas, !obernado por una mujer, la Reina de
Sab4. =a abubilla traer4, m4s adelante, la invitaci3n de Salom3n para la Reina.
Salom3n recibe a la Reina en una sala con el piso de cristal ue, se!ún la versi3n
4rabe, en!a2a a la Reina. Ella, pensando ue el piso $uese de a!ua, levanta los
vestidos, mostrando las piernas peludas.
Salom3n se da cuenta ue los miembros de Bilis :nombre 4rabe de la Reina; no
son 7per$ectos8, sino ue est4n cubiertos de pelos. El rey se enoja, porue los
pelos eran característica exclusiva de la per$ecta nobleza ue pertenecía a los
"ombres.
=os pelos de las piernas y otros elementos llevaban a de$inir, en la Edad Media, a
la Reina de Sab4 ya no como mujer sabia, sino una terrible demonia de las
tinieblas, con alas y cabellos lar!os, ue mataba a los ni2os y seducía a los
"ombres5 V=ilit"W
Entre los si!los O%%% y U de nuestra era podemos datar el El$abeto de Ben Sira. En
este texto =ilit" es la primera mujer de Ed4n, !enerada al mismo tiempo ue Ed4n
y, como Ed4n, !enerada de la tierra. =ilit" uiere a$irmar su i!ualdad con Ed4n y
se excusa cuando #l le pide a ella 7uedar abajo8. =ilit" se va del Ed#n
pronunciando el nombre de <ios impronunciable.
R4pidamente es substituida por Eva ue ser4 la mujer obediente de Ed4n.
=ilit" es trans$ormada en demonia ue mata a los ni2os ue no est#n prote!idos
con el amuleto ue tiene el nombre de tres 4n!eles5 Senoy, Sansenoy y
Seman!elo$. 0ecesitan de la protecci3n de los 4n!eles sobretodo los ni2os "asta
el día de la circuncisi3n ue les proporcionar4 eterna protecci3n contra la demonia
de la masturbaci3n y de la eyaculaci3n nocturna.
En la literatura cabalística, =ilit" permanece como ami!a de Satan4s, como la
emanaci3n diab3lica $emenina. Ella participa de la tentaci3n de Ed4n y Eva.
=a icono!ra$ía cristiana de la Edad Media represent3 la tentaci3n de Ed4n y Eva,
pintando la serpiente con cabeza y busto de mujer, los "istoriadores de arte la
interpretaron como =ilit". Existen, entonces, relecturas cristianas en las cuales la
identi$icaci3n entre la serpiente y =ilit" es explícita.
=ilit" renaci3 $uertemente en la literatura a partir de la mitad del si!lo U%U de
nuestra era. Representa, normalmente, el lado oscuro $emenino. Carl 6un! la us3
como expresi3n principal del 7alma8 en los "ombres :lo $emenino ue est4
enmudecido dentro;.
En la literatura $eminista se presenta a =ilit" como proto)matriarca del $eminismo,
como auella ue se excusa de participar de los papeles estereotipados por el
patriarcado, como auella ue 7!rita el nombre impronunciable8, como crítica al
monoteísmo.
=ilit", la mujer desobediente a las leyes de los mac"os y se2ores. =ilit", la mujer
peluda ue se arro!a el derec"o de tener derec"os. =ilit", la mujer ue "abita en
un 4rbol ue plant3 una <iosa. =ilit" la desobediente y, por eso, la demonia, la
bruja malvada, la devoradora de ni2os y "ombres, la mujer)animal.
Creo ue la =oba, 7Euella)ue)Sabe8, nos est# mostrando al!unos caminos del
alma, uiero continuar caminando en esta noc"e oscura, en el desierto, en la
búsueda de los animales, de =ilit", de la tierra, de la mujer ue puede correr libre
de todas las violencias en búsueda de la vida en plenitud, placentera, en paz.
(a a !abitar con el diablo
E"í, mi <ios, a"í mi <ios
GHu# "ayI
E"í, mi <ios, a"í mi <ios
GHu# "ayI
El $racaso en casa no uiere trabajar
Si la olla est4 sucia ella no la uiere lavar
Huiere en!ordar comiendo y no uiere cocinar
Si la ropa est4 lavada ella no la uiere planc"ar
Si la basura est4 cercana ella no la uiere apa2ar :reco!er;
B para barrer la c"abola yo ten!o ue pa!ar
Si se acuesta de un lado, no se uiere virar
=a estera en ue ella duerme, no la uiere enrollar
E"ora uiere un cadillac para ir a pasear
Ella uiere verme ue me sienta mal
Oete a vivir con el diablo ue es inmortal
Ella me uiere ver ue me sienta bien mal
VOete a vivir con las siete pieles, ue es inmortalW
() morar com o dia!o
E"i, meu <eus, a"i meu <eus
> ue "4I
E"i, meu <eus, a"i meu <eus
> ue "4I
E ne!a l4 em casa nYo uer trabal"ar
Se a panela t4 suja ela nYo uer lavar
Huer comer en!ordurado e nYo uer cozin"ar
Se a roupa t4 lavada ela nYo uer en!omar
Se o lixo t4 no canto ela nYo uer apan"ar
E pra varrer o barracYo eu ten"o ue pa!ar
Se ela deita de um lado, nYo uer se virar
E esteira ue ela dorme nYo uer enrolar
Huer a!ora um cadillac para ir passear
Ela uer me ver bem mal
O4 morar com o diabo ue # imortal
Ela uer me ver bem mal
O4 morar com sete pele ue # imortalW
:samba brasile2a del comienzo de *CDD, cantado por C4ssia Eller en el C<
7Ecústico8, PDD*;

3. *+%nde est)n las mu'eres, - El prete)to sobre las mujeres ' la tierra
enmudecidas ' canceladas
7G<3nde est4n las mujeres
ue cantaban como los p4jarosI
,uve tantas mujeres
G<3nde est4nI8
:=ola Siepja, una de las últimas mujeres indí!enas de Saru-in-4)0ossa ,erra,
despu#s llamada ,ierra del ?ue!o, en el a2o de su muerte, en *CKK;.
Se!ún el comentario bíblico latinoamericano de %s *)&C, obra de Severino Croatto,
la relaci3n de los tres bloues del libro de %saías :*)&CL 'D)NNL NK)KK; se parece a
un continuum "ermen#utico de Racarías y Miueas.
0o se trataría de una simple recopilaci3n redaccional de tres textos, sería un
trabajo de reelaboraci3n creativa :poi#tica; del mensaje del pro$eta ori!inal.
7Esta constataci3n lleva a una conclusi3n importante5 el "orizonte de lectura del
libro total de %saías, y tambi#n de %s *)&C, es la #poca pos)exílica, en ocasi3n de la
dominaci3n persa, de la luc"a por la sobrevivencia de la comunidad judía, de la
des"onestidad de la clase diri!ente de 6erusal#n98
El marco dram4tico del exilio de Babilonia y el retorno me parece ue pueden ser
el 7tel3n de $ondo8 para podernos adentrar en el texto de %s &',()*+. An texto lleno
de dobles, de cosas no dic"as, de entredic"os. An texto, red de palabras
peli!rosas, malditas, acalladas, censuradas por las traducciones.
%s &',()*+, Gun peue2o texto de palabras malditas y no dic"as, impronunciables,
palabras sobre mujeres9 palabras silenciadas de mujeresI9 Vpalabra9 mujerW
Huiero invitarles a entrar en este texto, dejando de lado, o mejor, abrazando,
nuestros miedos de oscuridades, de desiertos, animales, sombras y misterios. En
la red de estas palabras, ue uiero ex"alar y dejarme envolver, en sus dobleces,
en sus sombras y oscuridades9 en sus desiertos y demonias9 En búsueda de
una palabra de Oida.
Hue la 7Mujer Salvaje8, la vieja =oba peluda, 7Euella ue Sabe8, ue "abita en los
desiertos, pueda conducir mi caminar9
7El exilio de Babilonia si!ni$ic3 un marco decisivo en la "istoria del pueblo de
%srael. =a destrucci3n de 6erusal#n, la destrucci3n de las certezas basadas en la
dinastía davídica, el $in del !lorioso templo salom3nico, el exilio de la corte de
6oauim, el con$inamiento de la #lite judía en las colonias babil3nicas, la
redistribuci3n de las tierras de 6ud4 a los pobres, si!ni$icaron un cambio
!eneralizado en la manera de pensar y de posicionarse $rente a la "istoria y a los
acontecimientos.
1ablar de judaísmo, como de al!o monolítico, ser4 imposible, despu#s del exilio
de Babilonia. =os !rupos se multiplicaron, los pensamientos se di$erenciaron,
entraron en con$licto entre sí las diversas propuestas y teolo!ías anta!3nicas.
En este coro complejo va a emer!er una voz excepcional, casi única, cantando un
solo interesantísimo ue uedar4 como una perla preciosa incrustada en la
memoria del pueblo m4s pobre.
Es el !rito de los excluidos, de las mayores víctimas del cautiverio de Babilonia, el
!rito de las mujeres ue $ueron capaces de recrear un nuevo mito, de pensar en
una nueva l3!ica capaz de desarrollar la esperanza, las razones de vivir, capaz de
dar una nueva dimensi3n a las relaciones sociales, capaz de !arantizar la vida,
muc"a vida8.
Recrear un nuevo mito, pensar una nueva l3!ica9 un nuevo y anti!uo mito, una
l3!ica vieja y nueva9 nosotras mujeres, sobrevivientes de todas las violencias, de
todos los patriarcados y exilios "umanos, podemos "acer eso9 Vnosotras ue
tenemos alas y sabemos volarW
4. .l te/to" los te/tos
El capítulo &' del libro de %saías comienza con una importante convocatoria para
oír, para prestar atenci3n. Claro, es un texto, este, para ue lo oi!amos y, sobre
todo, para ue no lo olvidemos. Es un texto dram4tico, una $orma de anuncio
tr4!ico, para "acer ue los cuerpos de uienes oyen se ericen de miedo y se
sientan mojados de muc"a san!re de matanzas anunciadas.
Sí, B1/1 est4 $urioso, est4 airado con todas las naciones :%s &',PZ;. Farece ue
no solo las naciones est#n destinadas a la matanza total, sino tambi#n a otra
realidad ue posee la misma raíz de la palabra5 la tierra. Farece ue la tierra,
naciones y pueblos est4n amenazados por la ira de B1/1. Son muc"os los
muertos anunciados en $orma ret3rica ue, para uien oye, se vuelve realidad.
Muc"os muertos, tantos muertos ue las $osas van a ser comunes. Muc"os
muertos, muc"a san!re derramada, ue "asta las monta2as van a uedar
ane!adas :%s &',&;. Es el caos, como si nunca "ubiera "abido una creaci3n5 el
cielo se enrolla como un per!amino y todas las estrellas caen. Es nuevamente la
oscuridad :%s &',';.
,odo esto sucede porue la espada, el "ierro de B1/1, ued3 embria!ada por
tanta san!re. Esta espada de <ios, de "ierro est4 direccionada contra Edom :%s
&',N)K;.
,oda la tierra est4 enc"arcada de san!re, "ay san!re por todas partes, san!re
ue viene de la matanza de "ombres y !anado, el !anado m4s importante :%s
&',+;.
7v.( Fues ese es un día de ven!anza para Bav#, es un día de desuite en $avor de
Si3n.
v.C Sus arroyos se trans$ormar4n en brea, el polvo de su tierra en azu$re y su
suelo uedar4 como brea "irviendo.
v.*D Fasaran días y noc"es y el suelo no se en$ría ueda soltando su "umareda
para siempre de !eneraci3n en !eneraci3n, ueda en el abandono, y en tiempos
venideros nadie m4s pasa por a"í.
v.** Sus "erederos ser4n el bú"o y el moc"ueloL el cuervo y la lec"uza "acen a"í
su morada. Bav# extender4 a"í la plomada del caos y el nivel de la con$usi3n.
v.*P 0o "abr4 nobles para proclamar un rey, sus je$es desaparecer4n.
v.*& Crecer4n espinos en sus palacios y en sus $ortalezas "ierbas da2inas y
orti!asL ser4 morada del lobo, escondrijo de los pic"ones del avestruz.
v.*' E"í se van a encontrar el !ato del monte y la "iena, el cabrito salvaje llamar4
a sus compa2erosL a"í =ilit va a descansar, encontrando un lu!ar de reposo.
v.*N E"í va a anidar la cobra, ue botar4, c"ocar4 sus "uevos y reco!er4 su
nidada a la sombraL a"í se reunir4n las aves de rapi2a, cada cual con su
compa2era.
O.*K %nvesti!uen el libro de Bav# y lean5 no $altar4 nin!uno de ellos, nin!uno
estar4 sin su compa2ero, porue así lo orden3 la boca de Bav# y su soplo los
reuni3.
v.*+ ?ue el mismo uien sac3 la suerte, $ue el propio <ios uien tom3 la cuerda
para medir las monedas de cada uno. Ellos ser4n los propietarios para siempre,
de !eneraci3n en !eneraci3n, ellos van a morar a"í8 .
=a sentencia de destrucci3n del Se2or de espadas y de ven!anza parece
completa. En el ima!inario de uien escuc"a este anuncio tr4!ico no sobra nin!ún
espacio a no ser para el terror y para el miedo de la oscuridad.
GSer4 ue este texto solo "abla de miedo y de terrorI %ntentaremos otra
traducci3n, con nuestro cuerpo lun4tico de mujeres9
v.( Fues este es un día de ven!anza para B1/1, un a2o de aciertos para la
disputa de Si3n.
v.C B los arroyos de ella se trans$ormar4n en brea, en azu$re, y los pozos de ella
en brea, y ser4 la tierra de ella azu$re "irviendo.
v.*D <urante la noc"e y durante el día no se apa!ar4, para siempre subir4 la
"umareda desde ellaL de !eneraci3n en !eneraci3n ser4 desierta, para la duraci3n
de las duraciones, no tiene uien est# pasando en ella.
v.** B la "eredar4n el pelicano y el moc"ueloL el cuervo y la lec"uza morar4n en
ella. @l extender4 sobre ella el desierto del to"u y las piedras del bú"o.
v.*P =os nombres de ella Jy no :tiene; el reinoJ proclamar4n, y todos los je$es,
nobles, ministros, $uncionarios reales, príncipes, ser4n nada.
v.*& B subir4n en sus palacios espinos, orti!as y "ierbas da2inas en sus
$ortalezas, y ser4 morada de la "iena y de la "ierba para las "ijas del avestruz.
v.*' B all4 se encontrar4n los !atos del monte y las "ienas, el cabrito llamar4 a
sus compa2eros. Ell4 descansa =ilit y encuentra en ella lu!ar de reposo.
v.*N Ell4 anida la cobra, ella saltar4 y c"ocar4 a su sombra. Ell4 se reunir4n las
aves de rapi2a. %ssa", las mujeres cercanas a ella :cada una con su vecina;.
v.*K %nvesti!uen el libro de B1/1 y lean5 nin!una de auí $alta, %ssa", la mujer y
la ue est4 pr3xima a ella :cada una a su vecina;, no procurar4 porue la entrada,
#l orden3 y el espíritu de @l lo mand3.
v.*+ B @l tom3 para ellas la suerte, y la mano de #l tom3 la cuerda para ellos, para
siempre ellos la "eredar4n, de !eneraci3n en !eneraci3n morar4n en ella.
0. .l desierto" las compa1eras" de vuelta a la casa" *na
!ermen+utica eco,eminista de -sa%as 3#,./10
7Huerido <ios,
Hueridas estrellas,
Hueridos 4rboles,
Huerido cielo,
Hueridos pueblos,
Hueridas todas las cosas,
Huerido <ios.
E!radecimiento por "aber traído a mi "ermana 0ettie y a nuestros "ijos de re!reso
a la casa8.
:Elice /al-er 7Color de Fúrpura8;.
En el v. **b del capítulo &' de %saías est4 escrito5 7@l extender4 sobre ella el
desierto de tohu8 . El t#rmino nos recuerda el texto de Qn *,P ue trae a la
memoria del anti!uo mito mesopot4mico 7=a tierra estaba sin $orma y vacía8.
Existen posibilidades para ue una interpretaci3n se dirija "acia el sentido de la
destrucci3n y de la nada, pero tambi#n existe, entre las dobles y las sombras,
entre el !emido de las mujeres violadas y silenciadas en todos los exilios y la tierra
empapada de san!re de las muc"as opresiones de los reyes, la posibilidad de una
salida para una nueva creaci3n. Euel !rito de las mujeres excluidas y violadas
por el exilio y por los proyectos pos)exílicos, ue intentan susurrar un nuevo mito,
un mito, como dice la raíz anti!ua sanscrita de esta palabra, un deseo, de un
mundo de vida sin exclusiones9 7Sobre ella est4 el desierto vacío89 todo se
puede reinventar, Ves el espacio de la mitopoi#tica de los pobres y de las mujeresW
En el v.** la 7y la "eredar4n el pelicano y el moc"uelo, el cuervo :GabubillaI; y el
cuervo8. Estos animales se los considera impuros, animales ue no pueden servir
para la alimentaci3n :<t *',*+L =v **,*(;.
En las culturas pr3ximas de %srael, estos mismos animales se los considera
portadores de visi3n y sabiduría. En la cultura 4rabe, por ejemplo, y en las
interpretaciones del Coram, la abubilla era el animal sa!rado del pro$eta Maoma.
Estos animales pertenecieron a la diacronía "ist3rica como animales de sabiduría,
vida y visi3n. En !eo!ra$ías di$erentes de la !eo!ra$ía de la Media =una ?#rtil,
como por ejemplo en las tierras planas de los pueblos indí!enas norte)americanos
:=a-ota, <a-ota y 0a-ota, comúnmente llamados Sioux;, estos son los animales
de la sabiduría de Roda de Medicina.
En el v. *P est4 presente un !ran anuncio, un !ran 7evan!elio8 de paz. 7,odos los
je$es, nombres, $uncionarios reales, príncipes, ser4n efesh V0E<EW Ell4, en auel
desierto, Vno "abr4 reinoW 1ay un per$ume sabroso de recreaci3n en estas
palabras, un per$ume de desierto sin reyes, templos, leyes y violencia. An espacio
común, una ekumene, un 7di4lo!o de casa común8, una eco)lo!ía9
Farece ue el posible objetivo amedrentador y rea$irmativo de un <ios ven!ativo
ue tiene nombre, de ret3rica textual, va perdiendo su $uerza. En el lu!ar de
7destrucci3n8 no va a "abitar el rey9 Vsimp4tico lu!ar este de 7destrucci3n8W
En el v.*& est4 escrito5 7subir4n en los palacios de ellas ESF%0ES98 =a palabra
7espinas8 podría tambi#n servir para 7>==E8. Me !ustaría ju!ar con estas
palabras. Consi!o ver auí la 7olla de carne8 de Ex *K,&. =a 7olla de carne8 del
tiempo de la esclavitud en E!ipto va a cambiar 7espinas8 en esta tierra de
7destrucci3n8 Vdonde los reyes no son nadaW 0o solo las 7ollas de carne8 Vsino
tambi#n las ollas para los sacri$icios van a cambiar en espinosW 0o m4s reyes,
se2ores, palacios y sacri$icios en esta tierra de 7destrucci3n8, donde viven el
pelicano, el moc"uelo, la abubilla y el cuervo. An espacio de habitat ecol3!ico
recreado sin nin!una $orma de violencia.
En el v.*'Z 7se encuentran los !atos del monte, las "ienas, el mac"o cabrío ue
llamar4 a sus compa2eros8. =a palabra 7sair8 podría ser 7mac"o cabrío8. Esta
palabra, tambi#n traducida con 7s4tiro8, se encuentra en %s P&,P* y en este
versículo. Me parece muy interesante la posibilidad de traducir con 7mac"o
cabrío8, animal ue, en esta tierra del desierto y destrucci3n, sin reyes, se2ores y
palacios, Vno muere en sacri$iciosW ,ierra ben)dita esta tierra mal)dita, Vtierra sin
ollas y cabritos para los sacri$iciosW :Qn &+,&*L =v ',P&)P'L =v C,&;.
El cabrito es peludo como Esaú9 Es a trav#s de su 7estar moment4neamente
peludo8 ue 6acob consi!ue la primo!enitura9 :Qn P+,P&;. El mac"o cabrío :sair;,
como Esaú, ue se encuentra en el Seir, lu!ar al mar!en del desierto :Qn *',K;.
Me parece interesante este jue!o de palabras entre 7sair8 y 7Seir8, entre mac"o
cabrío y desierto. 76acob envi3 por delante unos mensajeros a su "ermano Esaú,
en el país de Seir, en el campo de Edom8. :Qn &P,';.
7Entonces Esaú se estableci3 en la re!i3n monta2osa de Seir. Esaú es Edom8 :Qn
&K,(;.
Esaú es Edom. Contra Edom va la !rande maldici3n de este <ios ue tiene por
nombre B1/1. GHui#n sería, entonces, EsaúI GHu# proyecto est4 por detr4s de
Esaú ue es EdomI Me parecía importante, en el $uturo, pro$undizar estas
pre!untas9 conse!uir las voces de estos !rupos9
En el v.*'b5 7all4 descansa =ilit" y encuentra su lu!ar de reposo8 v.*N 7Ell4 se
anidar4 la cobra, ella saltar4 y c"ocar4 en su sombra. Ell4 se reunir4n las aves de
rapi2a. %ssa", la Mujer y su pr3xima8 v.*KZ, 7%nvesti!uen el libro de B1/1 y lean5
una de auí no $alta, %ssa", la Mujer y su pr3xima8.
Me pre!unto por u# al!unas traducciones de este texto de %saías omiten el
nombre de =ilit" y me pre!unto por u# todas las traducciones ue yo encontr#
omiten el nombre de %ssa". El lu!ar descrito, a partir del v.*D, es un lu!ar de
aco!ida de todos los animales cansados de tanta exclusi3n y de tanta matanza.
Es un lu!ar donde no "abr4 m4s espacio para la opresi3n y la violencia. 1asta
a"ora no "ay presencia "umana en este espacio5 todos los posibles "umanos5
ej#rcitos, reyes, je$es9 se destruyeron9 se destruy3 una parte masculina ue
solo producía una tierra empapada de san!re, uien sabe, "asta el dios de esta
!ente violenta estar4 desapareciendo en cuanto la narraci3n es recontada y el
mito recreado9
El lu!ar descrito a partir del v.** es un lu!ar de paz. Ba no existen palacios ue
abri!an solo al!unas personas pertenecientes a las #lites. E"ora existe sombra y
aco!ida. 0o m4s palacios, sino !rutas en auel desierto9 las mismas !rutas ue,
días despu#s, aco!er4n al Emanuel, el dios)ni2o ue viene a ju!ar con los sue2os
de la "umanidad diciendo no a todos los tipos de sacri$icios. =as mismas !rutas
ue "ablaron de Fedro, no una piedra, sino 7Kefa8, una !ruta, un lu!ar siempre
aco!edor9 En estas sombras "abr4 reposo, y uien sabe, Faz.
Me parece ue uno de los caminos de paz sea el camino del encuentro, por parte
de toda la "umanidad violada y, sobretodo por parte de las mujeres, de esta %ssa")
=ilit" enmudecida y olvidada por la 7"istoria8 o$icial de al!unos "ombres violentos
ue inventaron dioses masacradores. 0ecesitamos volver para la casa de %ssa")
=ilit" y acostarnos en esta sombra y reposar. Fara "acer esto necesitamos vencer
el miedo de la ret3rica de los textos ue siempre se los de$ini3 como sa!rados.
7Elo"im crea a Ed4n a su ima!en, la ima!en de Elo"im lo crea, mac"o y "embra
los crea8 :Qn P,C;. El t#rmino "ebreo zakor, 7mac"o8 es tambi#n el verbo
7recordar8. Este verbo est4 $undamentalmente en el aspecto de la masculinidad5
auella o auel ue recuerda el 7otro lado de sí8 llamado 7$emenino8, naqoh Este
t#rmino si!ni$ica 7a!ujero8 o el verbo 7penetrar8 no extra2o a la idea de nombrar,
porue en el $ondo de este "ueco)$#mina est4 el 0>MBRE, la raíz 7B> S>B8,
$undadora del ser.
Estos dos polos, el masculino y el $emenino, $orman los dos lados del 4rbol del
conocimiento ue, en el s#ptimo día del Q#nesis, <ios planta junto con la
1umanidad en medio de su 7"uerta cultivada como un jardín de placer8, junto con
el 4rbol de la vida :Qn P,C;.
=os dos lados del 4rbol del conocimiento se llamaron el 7bien y el mal8, en las
cate!orías relativas al mundo del exilio, ue condicionan demasiado nuestro mirar.
=le!3 el tiempo para tener el coraje de 7llamar el >riente8 de nuestro ser, el idioma
ue anuncia el orden ontol3!ico de las cosas. =a palabra ue traducimos con
7bien8 :tob en "ebreo; es auella ue cali$ica 7luz8, en el primer día del Q#nesis, y
a su opuesto :ra!a, en "ebreo; no es el 7mal8, sino lo ue participa de la
destrucci3n :[ereb es el atardecer;.
7=o)ue)est4)todavía)para)ser)cumplido8 correspondería al polo ra\, nuestros
cielos interiores, ue se presentan como una matriz de a!ua !r4vida de divinidadL
es la !ran posibilidad, el inmenso poder de ener!ía !uardado en la oscuridad.
Cuando la oscuridad, la !ran posibilidad, encuentra el nombre :sem, en "ebreo;, la
posibilidad, la ener!ía !uardada, se "ace 7"acer8. En este 7"acer8 de la
7posibilidad nombrada8, los cielos se "acen tierra, lo "úmedo se trans$orma en
seco, la oscuridad en luz, lo $emenino construye lo masculino. Ed4n, la
1umanidad, construye lo masculino buceando en la "umedad de las a!uas
oscuras, de las a!uas de las lunas, abrazando su $emenino. 7B> S>B en)
posibilidad)de)SER8 ser4 7B> S>B8, $ruto del 4rbol del conocimiento, cumplimiento
total, ima!en de la <ivinidad. V=a 1umanidad ser4 su 0ombreW :P&)P';.
Fero la 1umanidad creada en el sexto día del Q#nesis, es incapaz de descubrir en
sí misma este 7otro lado8 $emenino de ra\, porue est4 muy mezclado. Solo en el
s#ptimo día acontece una di$erenciaci3n. <ios dice5 7<ividido de sí mismo, Ed4n
no se puede completar, "aremos una ayuda :su cara)a)cara ue pueda
comunicarse con #l;8 :Qn P,*(9 versículo traducido !eneralmente por 7no es
bueno ue el "ombre est# solo98;.
Entonces Ed4n abraza sus ener!ías animales, pero, en este primer trabajo, Ed4n
no lle!a "asta su totalidad. <ios "ace caer a Ed4n en un sue2o y Ed4n se duerme.
=as palabras 7caer9 sue2o y adormece8 pueden ser los t#rminos ue traducen el
descenso, el sumer!irse en las pro$undidas, en el m4s 7anti!uo8 Ed4n, en su
>riente. <ios muestra a Edam la totalidad de su 7otro lado8 :en "ebreo sel"a;, el
lado 7sombra8 :en "ebreo sel;.
Ed4n tiene la visi3n de su polo $emenino, sus 7cielos8, sus oscuridades, la !ran
posibilidad de su cumplimiento. E esta visi3n se la llama Adamah, por ser la madre
de las pro$undidades de la cual Ed4n renacer4, cuanto m4s la 1umanidad
7trabajar48 la Edama" y "ar4 en ella obra masculina. En ella, en la Edama", en la
tierra, Ed4n se vuelve contacto con su 0ombre, con el núcleo de su ser, su
ener!ía, el Oerbo ue es posibilidad y ue, con su espíritu, se llama 7carne8 :en
"ebreo basar;. <ios, entonces sella la carne en las pro$undidades. VCER0E,
ori!en y vocaci3n divinaW 7Ella es "ueso de mis "uesos y carne de mi carne8. El
comienzo de este camino Ed4n sabe ue es dos, y ue los dos son uno, esto es
ue conocen el camino y ya no est4n m4s con$undidos :Qn P,PN;.
Me parece ue existe en este momento de elaboraci3n mitol3!ica un momento de
crisis, de corte. Existe un relato de un mito m4s anti!uo ue es tejido con un relato
m4s reciente, muy probablemente de la #poca mon4ruica salom3nica.
Ed4n a"ora, or!ullosamente, piensa ue est4 totalmente completo, ya no est4 m4s
en la búsueda de lo masculino, sino en la a$irmaci3n arro!ante del mac"ismo.
Ed4n ya no tiene m4s respeto y amor por %ssa"TEdama". Ed4n est4 perdido,
perdi3 el camino, no sabe m4s la importancia de saber nombrar ue es dos. E"ora
%ssa" es sustituida por Eva.
<esconocida y olvidada uedar4 %ssa" en la memoria de la tradici3n "ebrea como
7auella ue $ue8 :en un tiempo pasado; la 7primera mujer de Ed4n8, conocida con
el nombre de =ilit", es decir 7la oscuridad8.
Existe una $orma de ma!ia aluimista para volver a la plenitud de Ed4n, de la
"umanidad en su Edama". Comer4s el pan con el sudor de tus narices, "asta ue
no volver4s rumbo a Edama", porue de ella $uiste sacado, porue es polvo y al
polvo tienes ue volver8 :Q#n &,*C;.
El 7polvo8 :en "ebreo #afar;, del cual se puede decir ue es la $ecundidad :en
"ebreo far; en su 7$uente8 :letra #a$in;, es la promesa del $uturo.
Esto si!ni$ica ue, a cada instante, Ed4n puede volver rumbo a su %ssa"TEdama"
interior, buceando en sus oscuridades, y encontrando las normas ontol3!icas en la
$ecundidad entre!ada al polvo por las ener!ías :animales; ue constituyen a
Edama". ,ambi#n Ed4n puede permanecer polarizado sobre un mundo a #l
externo ue lo lleva a la esclavitud y a todos los tipos de violencia sobre la ,ierra y
sobre las Mujeres. Me parece ue estas son las dos propuestas contenidas en el
capítulo &' del libro del pro$eta %saías. For un lado la propuesta de una 1umanidad
ue se re"úsa a encontrar su =ilit"T%ssa", su lado oscuro, su lado de Ener!ía
posible y, por eso, se polariza en posiciones dualistas y violentas :%s &',*)*D;. Me
parece tambi#n posible la propuesta de una 1umanidad ue sabe ue es dos. Ana
1umanidad ue abraza sus Ener!ías animales en una relaci3n ecol3!ica creada y
re)creada. Ana 1umanidad ue siempre sabe ue no es completa, ue sabe "acer
parte de una red de relaciones donde no existen reyes, se2ores, templos, palacios
y sacri$icios9 Ana 1umanidad ue no tiene miedo de volar, en la noc"e, en la
oscuridad de su desierto interior, de su >riente, Vpara encontrar OidaW :%s &',**)
*+;. Cuando la 1umanidadTEd4n contempla este cielo oscuro interior percibe en #l
muc"as estrellas. Son estrellas ue "ablan del ori!en de la 1umanidad en tiempos
de cuentos, mitos y ritos9 una de esas estrellas nos "abla de =ilit", podemos
mirar "acia ella o continuar i!nor4ndola, =ilit" continuar4 brillando tímidamente,
como lo "ace la vida de las mujeres, ni2os y pobres en la oscuridad de la
1umanidad.

Conclusi3n
7Huerida Edama",
Hueridas estrellas,
Hueridos 4rboles,
Huerido cielo,
Hueridos animales,
Hueridos pueblos,
Huerida 1umanidad,
Hueridas todas las cosas,
Huerida Edama"TMadre ,ierra.
E!radecida por "aber traído a %ssa" y =ilit", mis vecinas y compa2eras, de vuelta
a casa.
E!radecida por "aberme traído de vuelta a casa. E!radecida por "abernos traído
de vuelta a casa. Em#n.
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