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I.

DEFINICIÓN DE ALIENACIÓN
El término alienación se emplea en diversos sentidos que diversas disciplinas,
como la Medicina y Psicología, en la Filosofía, la Sociología y las Ciencias Políticas.
La idea común a los diversos conceptos de alienación hace referencia a
algo «ajeno» a sí mismo que el sujeto ya no controla, un bien que se vende, o
un «yo» que se extraña.

Etimología
Etimológicamente, deriva del latín ălĭēnātĭo, ōnis: alejamiento, privación,
procedente a su vez del adjetivo ălĭēnus: propio de otro, extraño a uno, ajeno.
Definiciones
 Para Tomás de Aquino (c.1224-1274) la alienación es “la posesión del
cuerpo del hombre por el demonio y la libertad es anterior a su alienación
por el demonio posesor.” En la Edad Media el demonio está ligado sólo a la
carne por lo que el fuego libera al espíritu de su cuerpo poseído. Se trataría
de un fenómeno que anula el libre albedrío del individuo.
 Para la medicina, es un «trastorno intelectual, tanto temporal o accidental
como permanente».
 Para la psicología, se trata de un estado mental que se caracteriza «por
una pérdida del sentimiento de la propia identidad».
 Para el psicoanálisis la alienación no presupone necesariamente patología
mental. Puede ocurrir tanto en sujetos aparentemente sanos como en
personas afectadas por una patología mental. La mayoría de los individuos
puede llegar a un estado de alienación mental bajo ciertas condiciones
extremas. A diferencia de la psicosis en la cual el individuo sustituye la
realidad por un delirio, en el estado de alienación el individuo sustituye la
realidad vivida por el discurso de otro.
 Para la sociología, el sociólogo Alain Touraine distingue la alienación
económica de la alienación tecnocrática, de la alienación burocrática y
de la alienación política. Distintos autores hablan de una alienación
subjetiva (estado mental) y de una alienación objetiva (trabajo).
 Para la psicoanalista Piera Aulagnier, la alienación mental es un concepto
que sólo es pensable para un observador externo, en tanto que el sujeto
alienado en su pensamiento desconoce totalmente lo que le sucede. Esta
alteración implica encuentro de dos individuos: uno con deseos de alienar
y otro cuyos pensamientos son alienados o alienables, ambos con deseos
de aniquilar al pensamiento que está presente en uno y otro.
 Para Marcuse la existencia del hombre es a la vez la alienación y el
proceso por el cual el sujeto vuelve a sí comprendiendo y dominando a la
alienación. Marcuse plantea que es posible que la represión y la alienación
se extiendan indefinidamente o que surja un contra-movimiento
internacional que haga explotar esta sociedad. Para Marcuse el hombre
no está sometido a la alienación del trabajo sino a la alienación del
progreso de la técnica. Gracias a la técnica la sociedad tiende cada vez
más a la uniformidad de criterios y a pensamiento únicos totalitarios.
La alienación, también denominada como enajenación, resulta ser aquel
fenómeno a partir del cual se le suprime la personalidad a un individuo, es decir,
se lo despoja de la misma, pasando a controlarle y anularle su libre albedrío para
a partir de ese momento convertirlo en una persona dependiente de los intereses
de quien lo enajena, ya sea otro individuo, una organización, o un gobierno, entre
otras alternativas.
Se puede distinguir entre dos tipos de alienaciones, dependiendo del nivel en
cual se producen: individual o social.
En el caso de la primera se trata de una alienación mental que normalmente se
caracteriza por la anulación de la personalidad individual; persiste una confusión
a la hora de razonar, hay una incoherencia en el pensamiento, aparecen
síntomas alucinatorios. La persona que se encuentra atravesando este estado es
aleccionado, o en su defecto, se auto alecciona a su subconsciente a partir de
un proceso morboso intencionado en el cual llega a creer determinadas
situaciones. Entre los casos más severos de este tipo, se puede desembocar en
una ausencia completa de las relaciones sociales y comportamiento dañino y
muy agresivo, ya sea para consigo mismo y el entorno.
Y por su lado, la alienación de tipo social se encuentra estrechamente vinculada
a la manipulación social, la manipulación política, la opresión y la anulación
cultural. En este caso, el individuo o la comunidad, transforman a punto tal su
conciencia de manera de convertirla en contradictoria con lo que se espera
normalmente de ellos.
En tanto, hay cuatro tipos bien definidos de alienación social:
 Religiosa: persiste una resignación a un dogma determinado que por
supuesto frustrará el desarrollo individual.
 Política: se consiente con el silencio la opresión y dominación de un
gobierno.
 Económica: tanto los medios como los productos que produce el propio
individuo lo dominan.
 Consumista: somos esclavos de lo que nos dice la publicidad, es decir,
compramos únicamente lo que ella nos dice, sin evaluar primero
racionalmente la utilidad o necesidad que tengamos del producto en
cuestión. La felicidad pasa solamente por consumir el producto que la
publicidad nos indica y no por los beneficios que éste nos puede reportar.
Mientras tanto, llamamos alineación a aquel fenómeno a partir del cual se
suprime la personalidad de alguien, o sea, se lo desposee al individuo de su
personalidad, controlando o anulando su libre albedrío, para inmediatamente
después hacerlo dependiente de aquello que le dicta una persona o una
organización, responsable de la alienación. Así, el alineado permanecerá dentro
de sí mismo, sin realizar ningún tipo de acción, especialmente por la
desorientación social que padece.
II. FETICHISMO DE LA MERCANCÍA
El fetichismo de la mercancía es un concepto creado por Karl Marx en su obra El
Capital que designa el fenómeno social/psicológico donde, en una sociedad
productora de mercancías, éstas aparentan tener una voluntad independiente
de sus productores, es decir, fantasmagórica.
El resultado del fetichismo es la apariencia de una relación directa entre las cosas
y no entre las personas, lo cual significa que las cosas (en este caso, las
mercancías) asumirían el papel subjetivo que corresponde a las personas (en este
caso, los productores de mercancías).
Explicación
En una sociedad productora de mercancías y servicios, el intercambio de las
mismas es la única manera en que los diferentes productores aislados se
relacionan entre sí. De esta manera, el valor de las mercancías es determinado
de manera independiente de los productores individuales, y cada productor
debe producir su mercancía en términos de la satisfacción de necesidades
ajenas. De esto resulta que la mercancía misma (o el mercado) parece
determinar la voluntad del productor y no al revés.
Marx afirma que el fetichismo de la mercancía es algo intrínseco a las sociedades
productoras de mercancías, ya que en ellas el proceso de producción se
autonomiza de la voluntad del ser humano.
El carácter misterioso de la forma mercancía estriba, por tanto, pura y
simplemente, en que proyecta ante los hombres el carácter social del trabajo de
éstos como si fuese un carácter material de los propios productos de su trabajo,
un don natural social de estos objetos y como si, por tanto, la relación social que
media entre los productores y el trabajo colectivo de la sociedad fuese una
relación social establecida entre los mismos objetos, al margen de sus productores
Marx también argumenta que la economía política clásica no puede salir del
fetichismo de la mercancía, pues considera a la producción de mercancías
como un hecho natural y no como un modo de producción histórico y, por lo
tanto, transitorio. De este fetichismo que se da prácticamente en la producción y
el intercambio de mercancías viene la sobreestimación teórica del proceso de
intercambio sobre el proceso de producción. De ahí el culto al mercado de parte
de algunos economistas, que consideran a la oferta y la demanda como
determinaciones fundamentales del movimiento de la economía (ley de la oferta
y la demanda).
III. SUPERACIÓN DE LA ALIENACIÓN
La superación de la alienación supone los siguientes cambios estructurales de la
sociedad:
1. La superación de las relaciones de productividad privada capitalista
incompatibles con el carácter social de las fuerzas productivas (la
propiedad privada de los medios de producción).
2. La superación de la división del trabajo, en especial la división entre el
trabajo manual y el espiritual, entre la actividad que planifica y coordina, y
la que ejecuta.
3. La superación de la subsupcion del trabajo bajo la conexión socio-
económica aun no comprendida (el capital, el mercado) y la dominación
de los productores asociados sobre su socialización. Esta organización
sistémica de la producción global presupone una situación plenamente
democrática. Respecto a ello, Marx es un deudor de los desarrollos
concretos.
4. La transformación de la producción desde el pesado trabajo forzado
únicamente por, la necesidad extrema hasta una actividad ejercidad con
placer y ganas. En la Crítica del programa de Gotha Marx dice que el
trabajo es la a primera exigencia de la vida. En los Elementos
fundamentales destaca ante todo el carácter inmediatamente social de la
actividad emancipada, que dejara de ser el ejercicio de una fuerza
natural dirigida. Por ejemplo: toda actividad científica es de carácter social
aun cuando sea ejercida por un productor solitario.
5. La superación de todos los caracteres dominantes de la voluntad de tener,
el desarrollo universal de las capacidades humanas de producción y el
apropiarse lo producido, como lo cual la apropiación emocional y
espiritual no ha de suponer la propiedad privada. Esta universal
apropiación de las riquezas reales producidas por el hombre puede
verificarse igualmente en todos los hombres porque esta apropiación no
impide el respeto al prójimo. Lo que Marx quiere decir se puede ilustrar de
la mejor maneta cuando se piensa en el apropiarse un idioma o una obra
de arte racional.

IV. DEFINICION PEDAGOGICA DE ALENACION
La alienación es vista generalmente como parte de las calamidades creadas
por el sistema. Es el sistema, siguiendo el pensamiento marxista, quien ha
hecho que el mundo, la naturaleza, las cosas, los demás, uno mismo, se haya
vuelto ajeno al hombre. Este no se experimenta a sí mismo como sujeto de sus
propios actos, sino que se experimenta a sí mismo en las cosas que ha creado,
como objeto de su trabajo. El hombre se "relaciona con el producto de su
trabajo como un objeto extraño a él, enajenado" (Marx). La alienación no es
opresión, es dolencia. Su esencia es una forma de inhumanismo; para el ser
humano fue y es una enfermedad.
En una parte de este trabajo acudiremos a una definición operacional de
alienación para el estudio científico de la misma. Este tipo de definición tiene
un serio inconveniente, lo cual hay que tener en cuenta a la hora de interpretar
los resultados, y es que la alienación es un todo, cuya concepción resiste mal
el fraccionamiento experimental (componentes operacionales). Además de
que los cuestionarios se dirigen a la conciencia, por lo que la dimensión
inconsciente de la alienación (la falsa conciencia) se escapa por definición.
Si bien el concepto de alienación en su origen tuvo una relación inmediata con
el mundo del trabajo, últimamente se la ha relacionado con todo tipo de
organización e institución humana. En el trabajo presente haré una exposición
de la alienación en el sistema educativo y de la alienación estudiantil.