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EL DINAMISMO VITAL O ENERGÍA VITAL

AUTOR: DR. JAIME TOVAR LICONA
Médico Otorrinolaringólogo, UNAM
Diplomado en Homeopatía UNAM
Docente de ENMH, del IPN
Diplomado en Formación docente en Educación Superior del IPN
Email: nenis_06@yahoo.com


En cuanto entendamos que es la “Energía Universal”, que es la “Energía
vital”, cuál es su “Mecanismo de acción” en los seres vivos, entonces sabremos
y entenderemos realmente qué es la Homeopatía.

ENERGÍA UNIVERSAL

Desde la más remota antigüedad, hasta nuestros días, el hombre ha
tratado de explicar y manejar la energía universal; con los conocimientos
actuales de la ciencia, existe hoy un futuro abierto para demostrar la esencia de
la energía universal.

Con la teología primero y la metafísica después, el hombre nos habla de
un conocimiento de la energía universal, por una experiencia subjetiva, no
susceptible de demostrar en forma material, pero si con hechos y con
resultados.

El universo se nos aparece como un tejido dinámico con inseparables
formas de energía, que incluye siempre, como parte esencial, al observador.
En este universo, ninguna parte está aislada, no somos una parte del todo,
somos el “todo”.

Cuando hablamos de energía, tenemos que hablar pensando en el
“todo”, ya que todas las partes se interrelacionan de una forma inexorable, y de
su dinamismo depende todo el sistema. En otras palabras, todo lo que nos
concierne, todo lo que nos afecta, todo lo que experimentamos influye sobre el
“todo”, es decir, el universo en el que estamos inmersos. (Ghislaine D. Martel.
Eres Energía Ed. Robinbook.1995)

Todas las experiencias se interrelacionan. Cuando llegamos a ser
conscientes de este proceso de percepción, podemos entonces ser
conscientes de todos los acontecimientos, independientemente de su
secuenciación en el tiempo. Así, podemos volver a ver nuestras acciones
anteriores, al igual que podemos ver los probables sucesos futuros
(premoniciones). Por el contrario, desde que tomamos conciencia de nuestro
“yo”, volvemos a caer inmediatamente en la dualidad que nos separa del todo.

No es fácil experimentar esa noción de la interrelación cuando toda
nuestra vida se basa en la dualidad.

La conciencia holística (del todo) se sitúa en el exterior del tiempo lineal
y del espacio tridimensional y, por ello, no se reconoce fácilmente.
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Entonces, debemos practicar la experiencia holística para poder
reconocerla.

La “Meditación” es una de las formas de trascender los límites de un
pensamiento lineal y experimentar la interrelación entre todas las cosas. (Frijoft
Capra. El Tao de la Física. Ed. Sirio. 1997).

En 1905, “Albert Einstein” publicó su célebre teoría sobre la relatividad,
teoría que convulsionó los principios newtonianos.

Según esta teoría, el espacio no es tridimensional, el tiempo no es una
entidad aislada. Los dos están íntimamente ligados y conforman un continuo
cuatridimensional. Por lo tanto, según Einstein, el tiempo no es lineal, sino
relativo. El tiempo y el espacio no son más que elementos, dos puntos de
referencia que sirven para describir un fenómeno.

Esta teoría del tiempo y del espacio relativo nos abre una ventana hacia
un mundo maravilloso, repleto de infinitas posibilidades. Responde a
numerosas preguntas que hasta ahora no habían tenido respuestas.

Por ejemplo, la capacidad de percibir o de ver un suceso potencial
(premonición), en virtud de la noción del tiempo no lineal.

La Biblia nos ofrece numerosos testimonios de esos fenómenos que
evocan “sueños premonitorios”, visiones. Las impresiones de “lo ya visto”,
también tienen su origen en la noción del tiempo no lineal.

Aun no hemos integrado esa parte de la teoría de la relatividad de
Einstein a nuestras vidas cotidianas. Todavía nos basamos sobre la teoría
mecánica newtoniana para describir nuestras experiencias extrasensoriales.

Una de las principales consecuencias de la teoría de la relatividad de
Einstein es la de admitir que la materia y la energía son intercambiables. La
masa no es más que una forma de energía, mientras que la materia constituye
energía que ha cristalizado al relantizar su movimiento. Nuestros cuerpos son
“energía”.

Cuanto más estudiamos la “materia”, más cuenta nos damos de que no
existe “masa de base” tal como sugiere la teoría newtoniana. De hecho, los
físicos han tenido que abandonar esta teoría al descubrir que la “masa” la
componen tantas partículas de energía que ninguna puede calificarse como
“masa de base”, ya que todas son complementarias e intercambiables. Como
consecuencia, han tenido que llegar a la conclusión de que la “masa o materia”
no existe con total certeza en un lugar determinado, sino que presenta
“tendencia a existir”.

Todas las partículas pueden transmutarse (transformarse) en otras
partículas. Pueden ser creadas a partir de la energía y desaparecer en esa
misma energía. Recordemos que la energía está en movimiento perpetuo, así
como en transformación constante.
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Cuando miramos con nuestros ojos y nuestra percepción física los
objetos y los seres que nos rodean, se nos aparecen sólidos y separados los
unos de los otros. Por el contrario, en otro nivel, como acabamos de ver, estos
objetos y seres están compuestos de minúsculas partículas en movimiento
perpetuo y representan de hecho la energía pura.

Lo mismo ocurre con nosotros. Estamos compuestos por energía.
Nuestro cuerpo, que nos parece una masa sólida, no es más que una multitud
de partículas de energía en movimiento perpetuo. Todo es energía.

Cuando observamos nuestro universo con una mirada no lineal, vemos
que todo a nuestro alrededor, incluidos nosotros, es energía y que esa energía
se interrelaciona para formar un todo integral. No somos entidades separadas
las unas de las otras, sino que formamos parte de un todo. (“Eres Energía:
Ghislaine D. Martel. Ed. Robinbook, S.L. 1995).

EL CAMPO ENERGÉTICO UNIVERSAL

1. Una Serie de puntos geométricos muy
organizados.
2. Puntos luminosos aislados y en pulsación.
3. De espirales.
4. De una trama de línea, así como de
chispas.
5. Este campo emite pulsaciones
(vibraciones) que pueden percibirse por el
tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista.

El campo energético universal impregna todo
el espacio, tanto el de los objetos animados
como el de los inanimados y relaciona esos
objetos entre si.

ENERGÍA VITAL

La bioquímica y la fisiología nos enseñan que las
sustancias inorgánicas, así como el aire, el agua
y la luz, no son directamente tomadas a
excepción de los tres últimos, de la esfera
inorgánica, sino indirecta o mediatamente a
través del reino vegetal, o una vez de nuevo
modificados, a través del reino animal; y que a la
fuente ordinaria y normal en la composición y
estructura del organismo vivo, es el alimento y la
bebida y el aire y la luz que tomamos para
proveer a los procesos de crecimiento, nutrición y
reparación.


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Estos procesos dependen de las funciones vitales de respiración,
absorción, circulación, digestión, asimilación, secreción y excreción.

Hahnemann, nos enseña en su Organón del arte de curar lo siguiente:

“En el estado de salud del hombre la fuerza vital, de semejanza
espiritual, la energía (dynamis) que anima el cuerpo material, gobierna con
poder ilimitado y mantiene todas las partes del organismo en admirable y
armoniosa operación vital, tanto con respecto a las sensaciones como a las
funciones, de modo que nuestra mente dotada de razón, puede emplear
libremente este instrumento vivo y sano para alcanzar los altos fines de nuestra
existencia”.

Reconocemos la vida en tres partes: el cuerpo, la mente y el espíritu. Es
una trinidad que está siempre presente en toda vida y, de alguna manera, en
cada parte de nuestro organismo. Estas fuerzas reaccionan en armonía y son
interdependientes. (Organón, Párrafo 43).

La influencia de esta fuerza vital sobre todo el organismo está ajustada
de una manera tan delicada y se encuentra conectada tan íntimamente con
cada parte que los efectos de cualquier perturbación de la fuerza vital se
muestran en órganos al parecer distantes o síntomas inconexos entre si, y
nadie puede predecir cuál será la influencia sobre una parte de la economía.

La aparición de estas perturbaciones refleja la interior agitación y
desorden que ha experimentado la acción armoniosa de la fuerza vital, lo cual
nos hace reconocer que la alteración de cualquier parte constituye la
manifestación de una perturbación interna y no un trastorno local de órganos,
nervios, arterias o incluso de la propia mente, sino que se trata de una
expresión de la perturbación total que se manifiesta quizá ocasionalmente no
relacionadas entre sí; constituye una expresión en la energía vital perturbada y
es una manifestación del hombre como una unidad y no de partes aisladas de
su cuerpo, lo cual nos lleva a considerar a la enfermedad como una expresión
dinámica de perturbación de la armonía y del equilibrio de la energía vital. Este
equilibrio puede estar tan perturbado que aumenta o reduce la vitalidad y eso
eleva o disminuye las reacciones del cuerpo, la mente y el espíritu, pues están
todos unidos bajo el dominio supremo de la energía vital. (Hebert A. Robert,
Los Principios y el arte de curar, 1990).

SUSTANCIA SIMPLE (Kent):

Volviendo a las muy sagaces observaciones de un médico homeópata del siglo
XIX, J.T. Kent El doctor Kent describe muy detalladamente las cualidades de la
fuerza vital, que denomina la “sustancia simple”. Sus juiciosas opiniones son
susceptibles de ser confirmadas una y otra vez por la investigación durante
muchas décadas futuras.

A) La sustancia simple está dotada de inteligencia formadora, es decir,
actúa de una forma inteligente y conforma la economía del todo el reino
animal, vegetal y mineral… La “sustancia simple” otorga a todo su
propio estilo de vida, le ofrece su distinción, le da su identidad, por la
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que se distingue de todas las demás cosas. El cristal de la tierra tiene su
propia asociación, su propia identidad; está dotado de una sustancia
simple que establecerá su identidad frente a todo el reino animal y todo
el reino mineral. Esto se debe a la inteligencia formadora de la sustancia
simple… Las plantas crecen de forma fija. Así sucede con la persona
desde su principio hasta su final; existe un continuo aflujo de su causa a
la persona. Por lo tanto la persona y todas las formas están sujetas a las
leyes del influjo…
B) Estas sustancias están sujetas a cambios; en otras palabras, puede fluir
en orden o en desorden; puede estar enferma o ser normal.
C) Permea toda la sustancia material sin molestar ni sustituirla.
D) Domina y controla el cuerpo que ocupa, mediante ella se mantienen en
orden todas las funciones y la perpetuación de las formas y las
proporciones de todo animal, planta y mineral. Toda operación posible
se debe a la sustancia simple y mediante ella el propio universo en pleno
se mantiene en orden. No sólo opera sobre toda la sustancia material,
sino que es la causa de al cooperación de todas las cosas…
E) La sustancia simple puede existir en forma sencilla, compuesta o
compleja… Al considerar la sustancia simple no podemos pensar en el
tiempo, el lugar o el espacio porque no estamos en el reino de la
matemática, ni en las mediciones restringidas del mundo del espacio y
del tiempo, sino en el reino de la sustancia simple. Pensar en el espacio
y el tiempo es sólo finito. No se puede predicar la cantidad de sustancia
simple, sólo su calidad en grados de finura.
F) La sustancia simple también posee adaptación… No se duda que el
individuo se adapte a su ambiente… El cuerpo muerto no puede hacerlo.
Cuando meditamos sobre ello observamos que la propia sustancia
simple se adapta a su ambiente, y así el cuerpo humano se mantiene en
un estado de orden, en el frío o en el calor, en la sequedad y la
humedad, y bajo todas las circunstancias.
G) Veamos también que esta sustancia vital es, en su estado natural,
constructiva; mantiene el cuerpo en construcción y reconstrucción
continua. Pero cuando lo contrario es cierto, cuando la fuerza vital retira
por cualquier causa del cuerpo, vemos que las fuerzas liberadas en el
cuerpo son destructivas.
(Kent, James Tyler. Filosofía Homeopática. Ed. Albatros. 1993).

PROYECCIÓN HISTÓRICA: KANT Y LA CIENCIA ACTUAL

La ciencia actual, se mantiene según muchos, dentro de los límites
estrechamente subjetivos señalados por la “CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA de
KANT”. Pues algunos científicos, han visto en la TEORÍA DE LA RELATIVIDAD
una confirmación de la subjetividad del “ESPACIO” y del “TIEMPO”, tal como
entiende Kant.

Nada de cuanto vemos, tocamos, sentimos, cae fuera de las
coordenadas “espacio-temporales”, ya que la sensibilidad puede ser INTERNA
o EXTERNA. Por la primera percibimos los hechos psíquicos, los que
acontecen en nuestro “interior”; por la sensibilidad “externa” lo contrario,
captamos los hechos y las cosas externas. Lo externo, según Kant se nos
presenta siempre en el “espacio”, mientras que los hechos “internos” vienen
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envueltos en el “tiempo”. Ejemplo: cuando experimentamos un dolor y
reaccionamos para rechazarlo, comenzamos a cortar el tiempo en dos, en
presente y en futuro. Esta reacción ante el placer y el sufrimiento, cuando
deviene conscientemente, engendra a la vez nociones de espacio y tiempo.

Por otra parte, según Kant, el tiempo es un objeto de estudio, propio de la
MATEMÁTICA, la investigación paralela de Kant, la referente a la sensibilidad y
a la matemática, da lugar a los siguientes resultados:

1.- EL ESPACIO Y EL TIEMPO son “formas” anteriores a la experiencia de la
sensibilidad; el espacio de la sensibilidad externa y el tiempo de la interna. Esto
significa que el espacio y el tiempo son elementos subjetivos que nosotros
ponemos y en los que vienen encuadrados las cosas sensibles. En el exterior,
ni el espacio ni el tiempo existen realmente. Son formas subjetivas y además
son anteriores a la experiencia. No es que la experiencia produzca en nosotros
las ideas de espacio y tiempo; son las formas de espacio y tiempo las que
proceden a toda experiencia y la hacen posible.

2.- Las FORMAS de ESPACIO y TIEMPO son los elementos subjetivos y
anteriores a la experiencia que son capaces de dar a los juicios de la
matemática y la universalidad y necesidad requeridos. De este modo la
matemática es una ciencia válida porque en sus juicios se dan elementos
“formales”, las formas del espacio y tiempo y los elementos “materiales”, es
decir los datos sensibles que aparecen enmarcados en el espacio y en el
tiempo. (M. García Marcos. Historia de la filosofía. Ed. Pearson Educación.
1993).

EL VITALISMO DE HAHNEMANN

Hahnemann era de familia luterana, estaba adherido a la francomasonería
desde su estancia en casa del barón Samuel von Bruckenthal. Un pasaje de la
carta a Hufeland, en 1808, comprueba esto sin equivoco:

“Este método, que la contemplación calmada de la naturaleza y el
desapego a los prejuicios consagrados me han hecho descubrir está en
contradicción directa con todos los dogmas de nuestras escuelas científicas,
como lo fue antes la predicación de Lutero desde lo alto de la cátedra de
Wittenberg, para la jerarquía de la iglesia; la culpa no es mía en verdad, ni de
Lutero”. (Estudios de Medicina Homeopática, la Serie, p-413).

Ignoramos lo profundo de estas convicciones y la influencia de esta
iniciación sobre su pensamiento.
Su comportamiento religioso fue el de un deísta agnóstico. En filosofía
era muy ECLECTICO. Se conoce su gusto por Platón y los antiguos.
Según Richard Haehl, la formación filosófica de los estudiantes
alemanes de su época estaba impregnada de Descartes, Spinoza y Leibnitz.
Debió tener influencia al final de su vida, de Kant y Shelling. En 1809 le escribió
a un aspirante al doctorado: “ Es preciso saber bien lo que los hombres han
dicho antes de nosotros, lo que dicen a nuestro lado”.
Richard Haehl, piensa que Hahnemann conocía por su amigo Hufeland,
quién escribió en 1795 un ensayo sobre la fuerza vital, la corriente vitalista de
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Montpellier, sobre todo de Sauvages, Bordeu y Barthez. En Alemania el jefe de
fila de esta tendencia fue Reil, cuya obra “Disertación sobre la fuerza vital”,
apareció en 1796.
Hahnemann parece que se inspiró sobre todo, en Hipócrates y Barthez;
de este último adoptó el término “dinamismo” para calificar “la energía vital
inmaterial que mantiene a todas las partes del organismo viviente en sus
actividades funcionales y reaccionales en armonía admirable. El espíritu
dotado de razón que habita este organismo puede así libremente servirse de
este instrumento viviente y sano, para alcanzar los fines elevados de su
existencia”. Hahnemann de esta manera se separa, como justamente lo ha
hecho notar el doctor León Simón, del materialismo fisiológico, pero también
del animismo de ilustre médico del siglo XVIII Sthahl, quien hacía derivar todos
los fenómenos del organismo de un solo principio, el alma; según esto, el alma
rige la creación, construye los organismos, repara y regenera todas las partes.
Esta concepción tiene la tendencia de menospreciar el cuerpo material y a
considerar el alma como una entidad distinta, como un ser completo y no
solamente un principio de ser indisociable del principio corporal potencial según
Aristóteles.

La noción de NATURA, es el centro del pensamiento hipocrático. Según
Bourgey, el término se puede interpretar de dos maneras: como sinónimo de
forma de ser de una cosa, o bien como constitución propia del individuo. El
concepto filosófico de NATURA significando el conjunto de seres vivos, no se
encuentra en los escritos hipocráticos, sino de una manera excepcional. En una
conferencia del congreso Neo Hipocrático de Madrid en 1965 este autor insistió
sobre estas distinciones importantísimas:
HABLAR DE NATURA MEDICATRIX EN SINGULAR ES UN
CONTRASENTIDO. HIPÓCRATES ESCRIBIÓ: “LAS NATURAS SON LOS
MÉDICOS DE LAS ENFERMEDADES”, “EL ENFERMO DEBE OPONERSE A
LA ENFERMEDAD CON LA AYUDA DEL MÉDICO”. ES DECIR EN EL
HOMBRE ENFERMO EL PRIMER MÉDICO ES SU CONSTITUCIÓN PROPIA.
EL ORGANISMO VIVIENTE DE CADA PERSONA TIENE UN DINAMISMO
QUE SIEMPRE TRATA DE OPONERSE AL PROGRESO DEL MAL. Y NO SE
TRATA DE LA NATURALEZA UNIVERSAL, SINO DE SU ORGANISMO
PROPIO CON SUS POSIBILIDADES VITALES. EL MÉDICO DEBE
CONOCER LA PSICOLOGÍA DE SU ENFERMO PARA PODERLO
ESTIMULAR CONVENIENTEMENTE.

Dentro del verdadero espíritu hipocrático, Hahnemann de inmediato habla
contra la actitud perezosa de los que consideran la “Natura Medicatrix” como
una fuerza poderosa e infalible, cuando expresa en el prefacio del Organón
(4ª. Edición):

“Las doctrinas que han dominado hasta ahora en medicina, han visto los
esfuerzos espontáneos de la Naturaleza en las enfermedades, como un
modelo a seguir de una manera exacta. Si ella fuera efectivamente, la voz
infinitamente sabia del Todo Poderoso motor del universo, deberíamos sin
titubeos seguir su guía infalible. Pero esta naturaleza que se presenta como
modelo tan perfecto, no es más que la fuerza vital del organismo, sin razón e
incapaz de reflexión, y que se relaciona con las leyes orgánicas de nuestro
cuerpo. El creador le ha dado por única distinción la de regular la actividad del
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organismo con cierta perfección, tanto tiempo como dura el estado de salud;
pero ella NO HA SIDO HECHA PARA ENCONTRAR LOS MEDIOS MAS
PROPIOS AL REESTABLECIMIENTO DEL ORDEN Y LA ARMONÍA CUANDO
LA SALUD SE HA PERDIDO. Cuando influencias exteriores atentan contra su
salud, una tendencia instintiva y automática los lleva a actos revolucionarios,
por los cuales ella cree evadir el peligro, pero esos actos constituyen por si
mismos una enfermedad: es otro mal aumentado al que existía… Si los
hombres no habían observado estos esfuerzos imperfectos y muchas veces
infructuosos, no podían ayudar a esas fuerzas ciegas que eligen malos medios
de procurarse la curación; y no podrán emprender la creación de un arte de
curar”.

La observación de que la acción instintiva de la fuerza vital es a menudo
ciega, no pasó desapercibida para Hahnemann. Admitía que era suficiente para
restablecer la salud en algunas enfermedades de poca gravedad. ¿Qué
pensaba exactamente de esta fuerza vital? Su criterio muy pragmático de una
acción médica positiva y su desdén de la metafísica lo condujeron a un criterio
bastante agnóstico. Veamos lo que dice:
Párrafo 15.- El desacuerdo, invisible para nosotros, de la fuerza vital…
no es sino una misma cosa con el conjunto de síntomas que produce en el
organismo, lo cual sorprende nuestros sentidos y que representa la
enfermedad. El organismo es el instrumento material de la vida; pero no se
podría concebir independiente de la fuerza vital que lo gobierna de manera
instintiva, pero también esta fuerza, no puede ser concebida como
independiente del organismo. Los dos son un todo, aunque nuestra mente
parta en dos este todo, pero únicamente para entenderlo mejor. En el párrafo
número 16, también habla sobre el tema.

El párrafo numero 15 del Organón, insiste en la unidad profunda del cuerpo
humano. Se distingue, por consiguiente, de los médicos alquimistas y
espagiristas como Paracelso y Van Helmont. En realidad, consciente de la
existencia de una idea directriz, de una cierta finalidad orgánica, así como del
carácter holístico de la enfermedad, lo que confunde en sus escritos es el
vocabulario filosófico de su época.

En los países anglosajones, existe la máscara del Ocultismo
Swedenborgiano, establecida por el ilustre James T. Kent, discípulo de
Swedenborg; en Alemania la máscara es antroposófica, de los seguidores de
Rudolf Steiner…

En verdad, cuando un médico empieza a conocer la homeopatía (sin
tener ni el tiempo ni las obras necesarias para valorar toda la obra de
Hahnemann y de sus primeros discípulos) tiene la impresión de penetrar en un
santuario iniciático, cuando busca datos sobre la homeopatía.

Esta impresión ocultista, se explica por el divorcio entre el vitalismo de
Hahnemann y el ambiente materialista ateo del cientificismo.

Al contrario, es un error grave presentar la Homeopatía dentro del
contexto histórico ocultista. Hahnemann es un innovador que rompió con todos
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los sistemas de deducciones “a priori”. EL HA HECHO BASAR TODO SU
METODO SOBRE LA OBSERVACION Y LA EXPERIMENTACIÓN.

Hahnemann era vitalista ciertamente, pero al contrario de lo que opina
Allendy, él no manifestó ninguna filiación entre sus ideas y las de sectas
teosóficas más o menos originadas en Paracelso.

Evidentemente, Hahnemann tenía en poca estima las teorías de los
médicos ocultistas. Desconocer SU PENSAMIENTO es hacer de ellos sus
precursores.
El mismo gustosamente señala los autores que antes de él, hablaron de
la ley de los semejantes, y aún los que obtuvieron curaciones con el empleo de
la similitud sin haber tenido una clara conciencia de ello. En su introducción al
ORGANON, cita en griego el enunciado de la ley de analogía contenida en el
libro “Lugares del hombre” de la Colección Hipocrática. Cita la curación hecha
por Hipócrates de un caso de Cólera con el Veratrum Album (Heléboro Blanco).
Cita al danés Stahl. Recuerda que Haller antes que él, aconsejó experimentar
los remedios en el hombre para deducir de ahí, cuáles enfermedades eran
capaces de curar. Cita aún, a alquimistas como Arnaud de Villenueve respecto
a la acción de Spongia sobre el Bocio. Menciona a Ettmuller en relación a la no
coexistencia de dos enfermedades infecciosas semejantes en un enfermo. Este
médico fue discípulo directo de Paracelso. No es posible que Hahnemann haya
ignorado la obra de Paracelso. En su inmensa erudición (leía Griego y Latín, y
hablaba varias lenguas), cita varios CIENTOS de médicos desde Hipócrates:
440 exactamente, en la introducción del ORGANON, con sus indicaciones
bibliográficas precisas respecto a sus trabajos. JAMAS HABLA DE
PARACELSO.
No es extremo pensar que fuera esto voluntariamente, ya que no tenía o no
sentía absolutamente filiación alguna con este ocultista.

Ahora bien, conocemos perfectamente lo que Hahnemann pensaba de
esta doctrina de los signos: (de Paracelso)

“No recordaré aquí la locura de esos antiguos médicos que basaban las
virtudes curativas de las drogas medicinales en su forma y color, es decir sobre
la doctrina de los signos; que creían que el orchis curaba la debilidad sexual
porque sus raíces poseen dos bulbos groseramente semejantes a los
testículos; la calabaza sería útil en la ictericia porque es amarilla; las flores del
Hypéricum Per. Eficaces en las heridas porque producen un jugo rojo, etc…
Yo hago a un lado todas esas simplezas aunque se encuentren aún en
materias médicas recientes”. (S. Hahnemann: ORGANON, 4ª. Edición, p.349.)

¿QUEDA ESTO CLARO? Este texto tiene tanta más importancia, ya que
se encuentra en un estudio sobre las fuentes de la Materia Médica, incluido en
un apéndice del Organón. TODO HOMEOPATA DEBERIA CONOCERLO. Son
menos importantes los párrafos de “Estudios de Medicina Homeopática” en los
que Hahnemann, sin citar a Paracelso, opina certeramente sobre el tema.
Allendy nos presenta a Paracelso “como el hombre de una doctrina, de un
movimiento, de una secta que pertenecía a una organización ocultista
pre-Rosacrucista, destinada a un desarrollo notable en el siglo siguiente. Pero,
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si este punto es discutible, si es evidente que las corrientes de ideas adoptadas
por los Rosacruces lo tienen como maestro y autoridad…”

La máscara del ocultismo paracelsiano es la más extendida en Francia.
Vino de Alemania por Suiza a principios de este siglo. En Alemania, en el siglo
XIX, sedujo no obstante la llamada de alerta del doctor Hahnemann a médicos
de valor; Rademacher, Grauvogl y Schlegel (1852-1934) de quien A. Nebel, de
Lausana, fue amigo y discípulo.

En Alemania, la confusión ha sido exagerada por un grupo influyente de
médicos antroposóficos, discípulos de Rudolf Steiner; han unido en una extraña
amalgama las ideas de Paracelso, Hahnemann y Steiner. Es imposible que un
espíritu prudente no distinga el rigor experimental hahnemanniano con los
iluminismos de Paracelso o de Streiner. Pertenece a los verdaderos
homeópatas de Alemania destruir esta falsedad.
Después de exponer los peligros de la máscara del ocultismo
Paracelsiano, es inevitable señalar la máscara de ocultismo Swedenborgiano
que contiene la obra –por lo demás notable- del gran homeópata americano
Kent. Este autor justamente apreciado por su Materia Médica y su magistral
repertorio, sufrió la influencia de Swedenborg.

LA ENERGÍA VITAL Y LA CIENCIA ACTUAL:

Con los conocimientos que nos aportan la FISICA CUANTICA y la BIOFISICA,
que nos revelan el sorprendente nuevo aspecto de la electrodinámica cuántica,
que se origina de la combinación de dos conceptos, el de CAMPO
ELECTROMAGNETICO y el de los FOTONES, como manifestaciones
particulares de las ondas electromagnéticas, que es la incorporación tanto de la
Teoría CUANTICA como de la Teoría de la RELATIVIDAD.
La física moderna entonces, nos demuestra que los objetos materiales y
los seres vivos, no son entidades distintas, sino inseparablemente ligadas a su
ambiente, que sus propiedades solo se pueden comprender mediante su
interacción con el resto del universo.
Para demostrar este hecho, de que en los SERES VIVOS y en particular
en el SER HUMANO, la ENERGIA VITAL es un fenómeno explicable y
observable por medio de la BIOFISICA, que se denomina
BIOLUMINISCENCIA, estudiada ampliamente por la MEDICINA ENERGÉTICA
a la cual acudimos para explicar que la Dinamis vital o Energía vital, es un
fenómeno que aborda la ciencia y que deja de lado a las especulaciones
filosóficas.


BIOLUMINISCENCIA

Las células de plantas o animales colocados en la oscuridad emiten
Radiación electromagnética (EMR) de ultra baja intensidad, como lo haría
cualquier cuerpo no viviente a temperaturas ordinarias. El ruso Alexander
Gurvich, descubrió la luminiscencia biológica, desde 1922. Observando que el
crecimiento de las raíces de las plantas emiten radiación ultra violeta.

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El también Ruso Georges Lakhovsky (1870-1942), Ingeniero trabajando
en Francia propuso la idea de que todas las células vivientes actúan como
trasmisoras; de radiación electromagnética, debido a que los organelos de las
células, tales como las mitocondrias, tienen las características de circuitos
eléctricos armónicos oscilantes.

Según Lakhovsky la SALUD CELULAR podría definirse como una
resonancia armónica entre los organelos.

El estado de ENFERMEDAD lo entendió como un “desequilibrio”
ocurrido ya sea por la alteración de las propiedades eléctricas de la célula o
estando sometida a radiación excesiva de una fuente externa.

Lakhovsky argumentó y demostró fotográficamente que las emisiones de
radiaciones ultravioletas mas importantes fueron en los cromosomas.
Hoy los CENTROS DE INVESTIGACIÓN DE BIOLUMINISCENCIA, se
localizan en Alemania en el INSTITUTO DE BIOFOTONES su director es Fritz
Popp, también en Rusia y en China, existen otros centros de investigación.

Popp cree que la Bioluminiscencia es un mecanismo de control el cual
coordina, la actividad fisiológica dentro de las células y entre células
adyacentes y tejidos.
Así la interconexión de organismos macroscópicos no solo está
establecida por sus SISTEMAS NERVIOSO Y CIRCULATORIO sino también
por sus campos internos de RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA.

En esté modelo de BIOLUMINISCENCIA, las “moléculas biológicas” la
totalidad de las estructuras de la “membrana” y los “organelos”, son
TRANSMISORES y ABSORBEDORES DE RADIACIÓN.

Las frecuencias de radiación electromagnética especificada pueden
activar o inactivar la conformación de las enzimas embebidas en la membrana
y así regular la actividad metabólica.

En el modelo de Bioluminiscencia de la “regulación celular”, la integridad
estructural de la célula es de suma importancia.

Las membranas y los microtúbulos se entienden como formas de
monitoreo de canales de señales de luz a través de las células y como forma
de orientar a los emisores o receptores.

Mucha de la luz que escapa de las células es probablemente un
“FOTÓN” causada por la alineación incorrecta de transmisores y receptores.

Los microtúbulos celulares actúan como guías de onda, que son canales
a través de los cuales las radiaciones de la luz pueden estar dirigidas de los
organelos de una célula a otra.

En resumen: la Hipótesis de la BIOLUMINISCENCIA propone que la fisiología
total de la célula depende de un continuo intercambio de baja energía de
radiación electromagnética entre todas las partes de la célula.
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BIOLUMINISCENCIA:

a) CÉLULA SANA con radiación coherente en un circuito cerrado “Escapan
pocos fotones”

b) Con veneno, la acción de un organelo es perjudicial lo cual reduce el
flujo de radiación alrededor del circuito.

c) Cerca de la muerte, la integridad de la célula es destruida.
Los organelos se desajustan y emiten radiación.

Popp estableció que las moléculas de DNA son los absorbedores y emisores
de radiación más importantes en la célula.

EL CAMPO DE BIOFOTONES:

La alta coherencia de las bioluminiscencias sugiere que es un
subproducto de lo que el llama “CAMPO DEL BIOFOTON”.

Este campo abarca a todos los organismos y ayuda a lograr un orden
dinámico supramolecular de cosas vivientes. EL CAMPO DE BIOFOTONES
está comprendido como una correlación energética de estructura biofísica.

Un enlace de unión, se establece entre los dos componentes de los
organismos vivientes (estructura molecular y de campo) por la absorción y
emisión de fotones en las frecuencias de resonancia.

Los “Campos de Biofotones”, consisten de numerosas radiaciones
coherentes que pasan de molécula a molécula, organelo a organelo y célula a
célula.
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FOTOGRAFÍA KIRLIAN
(Scheilia Ostrander, Manual de Experimentos Parapsíquicos. 1980.)

Mientas el doctor Burr realizaba su trabajo sobre los campos
bioeléctricos, un matrimonio de científicos rusos, Semyon y Valentina Kirlian,
estaba desarrollando otra técnica. El campo electrodinámico que permea y
circunda a todos los objetos, vivos o no, se podría visualizar fotográficamente
exponiendo la película al objeto en el centro de un campo electromagnético de
gran intensidad. Este método, conocido por lo demás como <<fotografía de
Kirlian>> o <<fotografía de alto voltaje>>, probablemente ha conseguido, más
que ninguna otra observación, generar una increíble cantidad de investigación
sobre el campo bioelectromagnético en todo el mundo, y especialmente en
Estados Unidos.

















El kiliograma de una hoja sana
(izquierda) muestra una corona
brillante y simétrica. Más notable
es la foto de encima también
Kirlian, que se dice demostrativa
del fenómeno conocido como
efecto de la “hoja fantasma”. La
punta de la hoja de hiedra, que
aparece algo más débil que el resto,
se había cortado antes de obtener la
fotografía.
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CONCLUSIÓN

Desde la más remota antigüedad, el hombre ha tratado de explicar y
sobre todo comprender la esencia de la ENERGÍA VITAL, con una serie de
especulaciones filosóficas y teológicas, así como metafísicas, por consiguiente
Hahnemann en su basta erudición y su gran acervo de conocimientos de su
época y a su clara y brillante inteligencia así como en su método en Medicina,
aborda el concepto de “Energía Vital”, pero sin dejarse influenciar por
corrientes ocultistas o teosóficas como las originadas en Paracelso, es así que
en el párrafo 15 del Organón expresa claramente su criterio del concepto de
ENERGÍA VITAL en el que dice:
“El organismo es el instrumento material de la vida; pero no se podría concebir
independiente de la “fuerza vital” que lo gobierna de manera instintiva, pero
también esta fuerza, no puede ser concebida como independiente del
organismo. Los dos son un TODO, aunque nuestra mente parta en dos este
TODO, pero únicamente para entenderlo mejor”.

Esta expresión coincide con el concepto HOLISTICO del UNIVERSO y
con la CONCIENCIA HOLISTICA del hombre con la materia y de acuerdo
también con Kant en el que la conciencia holística del todo se sitúa en el
exterior del tiempo lineal y del espacio tridimensional, así como con la Teoría
de Relatividad de Einstein, según esta teoría, el espacio no es tridimensional, el
tiempo no es una entidad aislada; los dos están íntimamente ligados y
conforman un continuo cuatridimensional; y esta teoría del tiempo y del espacio
relativo, responde a numerosas preguntas que hasta ahora no habían tenido
respuestas, entre ellas es la de admitir que la materia y la energía son
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intercambiables. La masa no es más que una forma de energía y por
consiguiente nuestros cuerpos son energía.

Es así que gracias a la CIENCIA ACTUAL podemos demostrar que la
ENERGÍA VITAL, está conformada por campos electromagnéticos y por
partículas llamadas FOTONES, que son manifestaciones particulares de las
ondas electromagnéticas y por medio de la investigación de la
BIOLUMINISCENCIA, que es el campo de Biofotones en los seres vivos,
podemos visualizar el campo electromagnético, fotografiándolo, con la llamada
fotografía de alto voltaje o FOTOGRAFÍA KIRLIAN como lo ilustramos en este
trabajo.


BIBLIOGRAFÍA

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