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UNIDAD 1 JESUS NOS CONFIA LA VIDA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

CATEQUESIS SOBRE LA CONFIRMACIÓN

TITULO. 1
UNIDAD 1 JESUS NOS CONFIA LA VIDA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

CATEQUESIS SOBRE LA CONFIRMACIÓN.......................................................................................1


JESUS NOS ENCOMIENDA LA VIDA DEL MUNDO.................................................................3
JESÚS NOS INVITA A VIVIR Y CRECER CON ESPERANZA...................................................5
JESUS NOS PROMETE AL ESPÍRITU SANTO, QUE NOS AYUDE A VIVIR NUESTRO
BAUTISMO.......................................................................................................................................6
JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS...............8
EN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, JESÚS NOS MARCA CON EL DON DEL
ESPÍRITU SANTO..........................................................................................................................10
LOS SIGNOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, PRESENCIA DE JESÚS
ENTRE NOSOTROS.......................................................................................................................12

TITULO. 2
UNIDAD 1 JESUS NOS CONFIA LA VIDA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

JESUS NOS ENCOMIENDA LA VIDA DEL MUNDO

Objetivo: Despertar el sentido de gratitud y admiración a Dios por el regalo que nos ha dado de la creación y el
cosmos, para cuidar más y embellecer con responsabilidad esta obra, tomando a Jesús como modelo.
NOTAS PEDAGOGICAS
El catequista asimile el tema de tal manera que sea experiencia vida de Dios, de su obra, en él mismo, la que
comunique en la catequesis. En este ambiente de interioridad vea los números 299 al 314 del Catecismo de la
Iglesia Católica.
VEAMOS
Elaboración de periódicos murales por equipos. Preparar material necesario: fotografías recortadas de revistas
como el mar, la tierra, el espacio o firmamento.
Se utilizarán pliegos grandes de papel manila o revolución, pegamento, tijeras y colores.
Hacer un letrero grande y bien presentado que tenga escrito “Jesús nos encomienda el mundo en que vivimos”.
Presentación:
El mundo en que vivimos tiene grandes secretos y maravillas. En la escuela procuramos descubrir algunas de
estas maravillas, las vemos en la TV, en revistas; están muy cerca de nosotros, en los jardines, parques, etc.,
mirando con atención lo que nos rodea: un mosquito, un caracol, un gusanito, las estrellas en el cielo, la luna, la
salida y puesta del sol, la luz en las hojas de los árboles.
Vamos a poner en periódico mural alguna de estas maravillas.
Cada equipo presentará su periódico mural ante los demás.
Nota: Haremos referencia a los conocimientos adquiridos sobre el mundo y los cambios que para descubrir en
todo esto, ese principio de vida que lo anima todo y al que llamamos con Jesús: Padre, nuestro Dios. Un Dios
que está en el centro y en el “corazón” de la misma evolución y de la historia de los hombres, dando ser,
consistencia y sentido.
PENSEMOS
Todo esto que hemos puesto aquí, no es sino una pequeñísima parte de las maravillas que existen en el
universo.
Nosotros sabemos que toda esta evolución la conduce alguien que nos ama: Dios.
Jesús llama a Dios: Padre, porque es el que da la vida a todo. Él es el que da la vida a todo. Él es el que dirige
la evolución. Él es la fuerza y la inteligencia que permite que se desarrolle la energía.
Dios en su sabiduría infinita, ha creado todo esto para nosotros, porque nos ama intensamente. Como hemos
comentado, ha habido investigaciones y descubrimientos gracias a la inteligencia humana de algunos hombres,
sabemos que esa inteligencia es de Dios, Él se las dio.
Nuestra inteligencia participando de la luz del entendimiento de Dios, puede entender lo que Dios nos dice por
su creación; sí se requiere humildad y respeto ante el creador y su obra (ver Job 42, 3).
La creación participa de la bondad de Dios… “vio Dios que era bueno” (Génesis 1, 4.10.12.18.21.31)… La
creación es querida por Dios como regalo para el hombre, como una herencia que le es destinada y confiada
(ver CIC 299).
Las cuestiones sobre el origen del mundo y del hombre, son objetos de numerosas investigaciones científicas
que han enriquecido magníficamente nuestros conocimientos sobre la edad y las dimensiones del cosmos y la
aparición del hombre.
Estos descubrimientos nos invitan a admirar más la grandeza del Creador y a darle gracias por todas sus obras,
y por la inteligencia y sabiduría que da a los sabios investigadores.
“El me dio el verdadero conocimiento de lo que existe; me hizo conocer la estructura del mundo y las
propiedades de los elementos… porque la sabiduría lo hizo todo, y me lo enseñó” (Sabiduría 7, 17 – 21).

JESÚS NOS ENCOMIENDA LA VIDA DEL MUNDO


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UNIDAD 1 JESUS NOS CONFIA LA VIDA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

La fe viene a confirmar y esclarecer la razón para la justa inteligencia de esta verdad: “Por la fe, sabemos que el
universo fue formado por la palabra de Dios, de manera que lo que se ve resultase de lo que no aparece.
(Hebreos 11,3)” (CIC 286).
La verdad en la creación es muy importante para la vida humana que Dios quiso en su ternura, revelar al
Pueblo.
Esta verdad de la creación se expresa con mucho vigor en el mensaje que nos dan los profetas (ver Isaías 44,
24; CIC 288).
ACTUEMOS
Hacer pequeños grupos para reflexionar:
¿Qué voy a hacer ahora que ya soy más consciente de este regalo que Dios nuestro Padre nos dio de la
creación, del cosmos?
¿En qué forma voy a cuidar y embellecer más lo que Dios nuestro Padre ha creado para mí?
De lo que tú sabes de Jesús, ¿Qué hizo Él para cuidar y embellecer lo creado?
¿Cómo voy a hacer para que mi familia, mis amigos y compañeros de grupo conozcan, amen, agradezcan y
cuiden esta obra maravillosa?
CELEBREMOS
Teniendo los periódicos murales que ellos elaboraron, se reúnen en torno a ellos en círculo.
El catequista motiva al grupo para que en la fe y en la gratitud se realice esta celebración.
Contemplar por un momento los periódicos murales.
Lectura: 2 Macabeos 7, 28.
Comentario a la lectura y a lo que se vio en el tema.
Se termina con un canto alusivo a la creación.

JESÚS NOS ENCOMIENDA LA VIDA DEL MUNDO


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UNIDAD 1 JESUS NOS CONFIA LA VIDA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

JESÚS NOS INVITA A VIVIR Y CRECER CON ESPERANZA


OBJETIVO
Experimentar que la vida humana es un don maravilloso que Dios nos dio, y que debemos vivirla con esperanza
y esfuerzo constante.
NOTAS PEDAGÓGICAS
Los catequistas han de hacer suyos estos temas, de manera que su misma vida vivida en la fe y esperanza, sea
la mejor forma de transmisión del mensaje a los adolescentes y a la comunidad.
Se empleará el juego indispensable para la formación del adolescente. Las leyes que tiene el juego, cuya
observación se exige, va formando una personalidad fuerte, lo hace capaz de superar los obstáculos de
temperamento, permitiéndole desarrollar su creatividad. Es importante dar lo máximo en el juego.

JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTES 5


UNIDAD 2 JESUS NOS REGALA SU ESPÍRITU PARA QUE TENGAMOS VIDA ENABUNDANCIA
ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

JESUS NOS PROMETE AL ESPÍRITU SANTO, QUE NOS AYUDE A VIVIR


NUESTRO BAUTISMO
OBJETIVO
Reconocer cómo el Espíritu Santo acompañó toda la vida de Jesús, y después de prometernos que también
nosotros recibiríamos este mismo Espíritu, es ahora quien se encarga de ayudarnos a vivir nuestro Bautismo,
para que seamos testigos de que somos cristianos.
NOTAS PEDAGÓGICAS
– El adolescente piensa más en su cuerpo que en su espíritu. Hay que insistir que nuestra vida no sólo es
el cuerpo, sino que también tenemos un espíritu, como lo es Dios.
– A través de ejemplos (los sentimientos, los pensamientos y la voluntad nos comprueban que tenemos
espíritu), que el adolescente descubra la importancia de su espíritu, a través del cual se expresa el
Espíritu Santo. Si el adolescente no valora su espíritu, no tomará en serio la presencia del Santo
Espíritu en su vida.
VEAMOS
Todos recordamos alguna promesa que nuestros padres u otras personas mayores nos hicieron cuando
éramos niños (en este momento, catequista y catequizandos, pueden compartir alguna experiencia).
Nosotros les creíamos que la iban a cumplir, porque eran nuestros padres y les teníamos confianza de que
nos cumplirían. Les creímos porque sabíamos que nos querían. Estábamos seguros de que sus promesas
no eran falsas. Confiamos en que tenían la capacidad de hacerlo.
Podemos recordar también alguna ocasión en la que desgraciadamente nos prometieron algo y no nos
cumplieron (de nueva cuenta, catequista y catequizandos pueden compartir en este momento alguna
experiencia negativa).
PENSEMOS
Jesucristo, cuando pasó por este mundo, también nos hizo una promesa a todos los que creyéramos en él,
que recibiríamos al Espíritu Santo (ver Juan 14, 16-17.26; 15, 26-27; 16,7-8.12-25).
Hizo esta promesa basado en dos cosas: 1°. Que este Espíritu Santo lo había acompañado a lo largo de
toda su vida, desde el momento de su concepción en el seno de la Virgen María (porque ella quedó
embarazada de Jesús gracias al Espíritu Santo), hasta el momento de su resurrección y ascensión al cielo,
ya que fue este Espíritu el que lo resucitó. Dice San Gregorio Nacianceno que el Espíritu condujo a Jesús a
Galilea para realizar milagros y lo acompaña, y después de subir al cielo, toma el lugar de Jesús (Discursos
XXXI, 29).
Antes de que naciera Jesús, el pueblo e Israel no conoció suficientemente al Espíritu Santo, aunque esto no
quiere decir que no existía. Al contrario, sabemos que era él quien inspiraba a los profetas, por ejemplo,
para que hablaran en nombre de Dios. Pero es ahora cuando se nos da a conocer (ver CIC 686).
La primera manifestación del Espíritu de Dios la encontramos en el Bautismo de Jesús, donde se apareció
en forma de paloma (ver Lucas 3, 21-22). Toda la actividad de Jesucristo es guiada por la fuerza del
Espíritu Santo. Jesús ya tenía un plan específico qué cumplir, por obediencia a su Padre, que lo podemos
llamar PLAN DE SALVACIÓN. Forma parte de este plan de salvación, el que nos haya prometido al Espíritu
Santo (ver Juan 15, 26) para continuar en el mundo la obra que él ha comenzado.
Ahora bien, ¿cuándo recibimos nosotros al Espíritu Santo? En nuestro Bautismo, de manera semejante al
bautismo de Jesús, cuando se dio a conocer visiblemente el mismo Espíritu (ver CIC 683). Es ahí donde
renacimos del agua y del espíritu para poder entrar en el Reino de Dios (ver Juan 3, 5). Y a partir de ese
momento, también podemos decir que vive en nosotros el Espíritu Santo. Es más, somos llamados
“templos del Espíritu Santo”, para subrayar la presencia de la tercera Persona de la Santísima Trinidad en
nuestra vida.
Así como con Jesús, que toda su actividad fue guiada por la fuerza del Santo Espíritu, así nosotros, que
recibimos el Bautismo, somos acompañados en nuestra vida por este Espíritu.

JESUS NOS REGALA SU ESPÍRITU PARA QUE TENGAMOS VIDA ENABUNDANCIA 6


UNIDAD 2 JESUS NOS REGALA SU ESPÍRITU PARA QUE TENGAMOS VIDA ENABUNDANCIA
ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA
Pero se necesita nuestra colaboración. De otra forma, el Espíritu del Señor no puede hacer nada en
nosotros, aunque nos hayan bautizado. Por lo tanto, debemos dejarnos acompañar por el Espíritu Santo en
nuestra vida. Sólo así podremos vivir nuestro Bautismo, es decir, dar testimonio de que somos cristianos,
actuar como cristianos, no como si no hubiéramos sido bautizados.
Necesitamos la presencia del Santo Espíritu en nuestra vida para ser testigos de nuestras creencias
cristianas católicas, y no sólo para eso, sino para poder decir: Jesús es Señor (ver (1 Corintios 12, 3) y para
conocerlo (ver CIC 687).
Cada vez que nosotros nos comportamos como hijos de Dios, es una manifestación del Espíritu Santo que
habita en nosotros, pero también damos testimonio de que existe este Espíritu. Aunque no lo vemos,
debemos dejar que se manifieste a través de nuestras acciones. Es la mejor forma de cumplir con nuestro
compromiso de bautizados.
ACTUEMOS
Hemos dicho que Dios tenía un plan de salvación para todos los hombres; este plan lo llevó a cabo
Jesucristo, y ahora el Espíritu Santo que habita en los cristianos quiere llevar adelante este mismo plan
salvífico.
Ahora bien, nosotros que nos estamos preparando para recibir el sacramento de la Confirmación, qué mejor
compromiso que conocer este plan de salvación de Dios que está escrito desde el Antiguo Testamento.
Nuestro primer compromiso puede ser el leer la Sagrada Escritura.
El segundo compromiso está relacionado con el anterior: tener también nosotros un plan de vida que
manifieste la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida. Cada acción que yo haga y que sirva para el
provecho personal legítimo o de los demás, es una expresión visible del Espíritu del Señor en nuestra vida y
de que soy un bautizado responsable. Es así como se mejora la sociedad y al mismo tiempo construyo el
Reino de Dios aquí en la tierra.
CELEBREMOS
Vamos a hacer la siguiente oración:
Hermanos y hermanas, la espera de la venida del Espíritu Santo el
día de nuestra Confirmación nos debe abrir el corazón y la mente
para recibir sus dones. Presentemos al Padre nuestra súplica.
R/ Manda tu Espíritu a renovar la tierra.
Para que la comunidad que formamos se renueve, convencidos
los que la formamos de que hay que ser fieles a Dios, oremos: R/
Para que los que sufren en su cuerpo o en su espíritu lleguen, con
nuestra ayuda, a experimentar el apoyo del Espíritu Santo
Consolador, oremos: R/
Para que cuantos buscan la verdad reciban del Espíritu Santo la
alegría de encontrarla en Cristo Jesús, oremos: R/
Para que aprendamos a hacer oración y a practicarla, para que
podamos ser colmados de la fuerza que viene de lo alto, oremos:
R/
Con tu fidelidad, oh Padre, nunca decepcionas a quien te suplica
con amor: haznos siempre atentos a las palabras de tu Hijo, para
que sepamos gustar siempre en nuestras vidas la presencia del
Espíritu Santo. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

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UNIDAD 2 JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS
ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS


Objetivo:
Reflexionar en el cumplimiento de la promesa hecha por Jesús de que sus
discípulos recibirían al Espíritu Santo, para que nosotros, con la misma certeza,
también seamos capaces, sin miedo, de dar testimonio de que somos cristianos.
NOTAS PEDAGÓCICAS:
Es necesario comenzar recordando lo visto en el tema anterior. En esta ocasión se
reflexionará sobre el cumplimiento de la promesa hecha a Jesús.
VEAMOS
Es sabido que toda empresa seria desarrolla lo que se llama Plan Estratégico, en
donde se contienen no sólo conceptos, sino sobre todo, líneas de acción claras y definidas de por dónde debe
encausarse el trabajo de dicha empresa. Se consigna por escrito cada una de las estrategias que se deben
seguir para alcanzar los objetivos que se tienen propuestos. Este Plan Estratégico exige que se vayan
evaluando las acciones para comprobar si se están cumpliendo las metas trazadas. Sin este Plan, las empresas
no pueden ser tan productivas como deberían.
Por otra parte, también los atletas, si quieren obtener algún triunfo, deben trazar un plan de entrenamiento. No
pueden lanzarse a una competencia sin haber entrenado, y sin han trabajado bajo un plan, hay muchas
posibilidades de éxito.
Podemos señalar aquí ejemplos de empresas o atletas que, gracias a su plan, han logrado éxito, o por el
contrario, cómo han fracasado empresas o atletas por no tener un plan de trabajo.
PENSEMOS
Dios no hizo nada a la ligera y sin pensar. Dios también hizo un plan para el hombre, con la intención de que
fuera un plan de salvación para la humanidad. Estableció una estrategia que comenzó en el Antiguo
Testamento, tuvo su culminación con la encarnación de Jesucristo, el Hijo de Dios, y es continuada por el
Espíritu Santo a partir de Pentecostés. De esta forma se le llama al día y al acontecimiento en el que el Espíritu
del Señor descendió sobre los discípulos que se encontraban escondidos por miedo a los judíos. De esta forma
se cumplía la promesa que había hecho Jesús (ver Juan 14, 16- 17.26; 15, 26-27; 16, 7-8.12-25).
Ese día se dio a conocer plenamente la Santísima Trinidad. Además, desde ese día, comprendieron los
discípulos y los que los escucharon después, que el Reino anunciado por Jesús estaba abierto para todos los
que creyeran en él y en la presencia del Espíritu Santo en la historia. (ver CIC 731).
Ese día también, comenzaba a existir oficialmente la Iglesia a la que pertenecemos. Ella existe gracias a la
fundación de Jesús y a que la sostiene el Espíritu Santo, lo cual es garantía de que formamos parte de la Iglesia
verdadera. Al mismo tiempo, la Iglesia se convierte en el lugar donde podemos conocer al Espíritu Santo de
diferentes formas:
En la Sagrada Escritura que el mismo Espíritu ha inspirado;
En la Tradición, que a lo largo de los años y desde su fundación, se ha manifestado a través de los que
llamamos Padres de la Iglesia. Estos fueron testigos de que el Espíritu Santo estaba con ellos;
En las enseñanzas de la Iglesia, que son también inspiradas por el Espíritu de Dios;
En la celebraciones litúrgicas, a través de sus palabras y sus símbolos, en donde el Espíritu nos une a Cristo.
En la oración en la cual en Santo Espíritu intercede por nosotros;
En las actividades de apostolado y de misiones;
En el ejemplo y testimonio de los santos, donde el Espíritu manifiesta su santidad y continúa la obra de la
salvación (ver CIC 688).
No podemos, pues, desligar al Espíritu Santo de la Iglesia ni tampoco decir que existe la Iglesia sin necesidad
de este Espíritu (ver CIC 737-738). El Espíritu Santo podría seguir existiendo sin la Iglesia, pero Jesús quiso
que fuera la Iglesia el lugar donde conociéramos al Santo Espíritu y que Este se manifestara a través de la

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UNIDAD 2 JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS
ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA
Iglesia, de cada uno de sus miembros, entre los cuales nos contamos nosotros, los que nos preparamos para
recibir el sacramento de la Confirmación.
A partir del cumplimiento de la promesa de la llegada del Espíritu Santo, él forma “la unidad de los hijos de Dios
dispersos” (ver Juan 11, 52). Los cristianos que nos encontramos descarriados somos motivados, sin saber
cómo, por el Espíritu del Señor para que volvamos al redil, que es la Iglesia (ver CIC 706).
Si nos queremos considerar como hijos de Dios, necesitamos la presencia del Espíritu en nuestras vidas, sobre
todo para dar fruto, ¿cuál fruto? El fruto que el mundo necesita y que espera que nosotros se lo demos gracias
al Espíritu Santo, y que podemos expresarlo como caridad, paz, alegría, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,
mansedumbre, templanza (ver Gálatas 5, 22-23; CIC 736). (Algunos de los conceptos anteriores necesitan
explicación sobre en qué consisten, acompañados de ejemplos que puedan ilustrar mejor lo que se quiere
decir).
ACTUEMOS
Aunque sabemos que el Espíritu Santo da muchos dones al que lo recibe, sin embargo, se pueden quedar
inútiles si la persona que los recibe no pone nada de su parte por llevar a la vida esos dones.
Al estarnos preparando para recibir el sacramento de la Confirmación, podemos revisar los dones que aparecen
en la Carta de San Pablo a los Gálatas, que ya mencionábamos (caridad, paz, alegría, paciencia, afabilidad,
bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza), y ver en cuál estamos fallando más, o cual nos gustaría practicar
más, para que a partir de la elección de un solo fruto del Espíritu, nosotros escojamos una actividad concreta
que me lleve a vivir bien ese don en mi vida. Si lo que me falta, por ejemplo, es paciencia, puedo escoger ésta
como compromiso para vivirla, señalando cosas concretas de cómo la voy a practicar. Pero puede ser el fruto
que cada quien escoja.
CELEBREMOS
Vamos a hacer la siguiente oración:
Hermanos y hermanas, el Espíritu Santo, que será derramado en nuestros corazones, nos llama a ser testigos
suyos, creíbles en obras y palabras de que somos hijos de Dios. Oremos con confianza diciendo:
R/ Danos, Padre, tu Espíritu Santo
Por nuestra Iglesia, a fin de que, en la obediencia al Espíritu Santo, crezca en la adhesión a Cristo, el Señor,
renovando su impulso misionero, oremos: R/
Por todos los gobernantes, para que, con rectitud de conciencia y de conducta, estén abiertos a las
inspiraciones del Espíritu y promuevan el bien común, oremos: R/
Por los que sufren, a fin de que, aliviados por el consuelo del Espíritu Santo, conozcan las riquezas de la cruz
de Cristo y encuentren la alegría de ofrecer la vida en unión con él, oremos: R/
Por nosotros y por todos los que creen en Cristo, para que nos dejemos guiar interiormente por el Espíritu
Santo, podamos llamarnos y ser de verdad cristianos, oremos: R/
Oh Dios, nuestro Padre, acoge la súplica de esta familia tuya: haz que, colmada del consuelo del Espíritu Santo,
camine gozosa en la fe y en la esperanza por los caminos de la caridad evangélica. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

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UNIDAD 2 EN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, JESÚS NOS MARCA CON EL DON DEL
ESPÍRITU SANTO ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

EN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, JESÚS NOS MARCA CON EL


DON DEL ESPÍRITU SANTO
Objetivo
Hacer consciente al adolescente del Don del Espíritu Santo que se recibe en la Confirmación, como ayuda para
alcanzar su realización personal y cristiana.
NOTAS PEDAGÓGICAS
Las personas que experimentan un cambio en sí mismas (físico, social, psicológico) son por ello, inseguras.
Surgen las preguntas: ¿Quién soy? ¿Qué debo hacer? Anhelan encontrar los elementos necesarios para
descubrir su identidad e intentan dirigir su vida, buscan su sentido e “inventan” su realización concreta.
Conseguir los siguientes materiales: Una cruz grande, una gran figura de un pez en papel, un sello (comercial o
de otro tipo), cartulinas, colores y cinta adhesiva.
VEAMOS
Siempre es conveniente que las personas se sientan acogidas, aceptadas. Que encuentren un ambiente
agradable y un clima de confianza.
Preguntar en qué consiste “HERRAR” al ganado (R.- Marcarlo con un hierro candente).
Preguntar si saben para qué se hace (R.- Como señal de pertenencia)
En la antigüedad las personas en el judaísmo podían ofrecerse en esclavitud a otro judío. Había una ley al
respecto. Escuchamos: (El esclavo. Deuteronomio 15, 12-18) Las arracadas en el hombre y la mujer tienen su
origen en esta ley.
Algunos jóvenes se perforan las orejas. ¿Con qué finalidad? ¿Qué puede significar para ellos la arracada?
Los tatuajes se empezaron a utilizar para señalar a los condenados, a los malditos. Según el lugar del tatuaje,
era la parte del cuerpo con que había cometido un crimen.
Algunos jóvenes se hacen tatuajes en el cuerpo. ¿Con qué finalidad? ¿Qué puede significar para ellos la marca
tatuada?
En la antigüedad las familias de origen noble tenían escudos de armas. Con ellos se distinguían sus casas,
propiedades y castillos. Aún existen muchas familias con sus apellidos representados en escudos de armas.
Las empresas comerciales, los departamentos de gobierno, las escuelas, tienen un “emblema” que los
identifica. Siempre usan el sello en los documentos oficiales. ¿Con qué finalidad?
PENSEMOS
Al ser humano no le puede bastar la simple vida biológica, porque ésta no puede responder a su búsqueda de
amor y libertad. Dios, que es el origen de esta aspiración del hombre, le comunica su Espíritu, para que con Él,
con su inspiración y ayuda, el hombre pueda realizarse.
A.- LA PROMESA DEL ESPÍRITU SANTO:
Desde el Antiguo Testamento Dios prometió la efusión del Espíritu Santo (leer Isaías 11,2; 42, 1; 44,3; o
Ezequiel 11, 19).
Cristo posee la plenitud del Espíritu Santo (fue concebido por El; actúa bajo su inspiración; es glorificado por El)
y lo da generosamente.
En repetidas ocasiones Cristo prometió la efusión del Espíritu Santo. En la “Hora” de Jesús, el momento
supremo establecido para la salvación del mundo, muriendo transmitió el Espíritu (Juan 19,30). Esta promesa la
cumplió, como ya vimos, en Pentecostés.
B.- EL DON DEL ESPÍRITU SANTO:
Aquél Espíritu que Cristo había recibido del Padre, lo da ahora a los creyentes, para hacerlos hombres nuevos,
capaces de llevar la misma vida que Él y tener los mismos sentimientos que Él.

JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS 10


UNIDAD 2 EN EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, JESÚS NOS MARCA CON EL DON DEL
ESPÍRITU SANTO ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA
Cristo comunica el Espíritu Santo a través de los sacramentos, especialmente en el Bautismo y la Confirmación.
En el Bautismo recibimos el Espíritu Santo; la Confirmación perfecciona la gracia bautismal. Por ella los
cristianos participamos más plenamente del Espíritu Santo que Cristo posee.
C.- SIGNOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN.
Imposición de manos: ésta, realizada por el obispo, es el signo del don del Espíritu Santo.
Unción con el Crisma acompañada de la frase: “recibe por esta señal el Don del Espíritu Santo”.
Por medio de esta unción, el confirmado recibe la “marca”, el “sello” del Espíritu Santo, la cual es una marca
imborrable. Este sello marca la pertenencia total a Cristo, es estar a su servicio para siempre, pero indica
también la protección divina.
Pero la acción del Espíritu en la vida del cristiano no es automática. Es esencial la voluntad del hombre
(aceptación y respuesta) para que el Espíritu pueda actuar en él. Hay que “dejarse guiar por el Espíritu”, así el
creyente llega a ser, en el Espíritu, otro Cristo, el hombre más plenamente realizado.
ACTUEMOS
Reflexión personal: ¿Qué significa para ti estar marcado por el Espíritu Santo? (Escribir la Respuesta):
_________________________________________________________________________________________
Trabajo por pequeños grupos: Inventar y dibujar un “emblema” (marca) que los identifique como confirmados y
pertenecientes a Cristo. (Motivación: Los primeros cristianos, durante la persecución, se identificaban con el
dibujo de un pez).
Ya reunidos, se lee Gálatas 5, 19-25. Después se les pregunta:
¿Cuáles son las obras de la carne, que describe San Pablo?
_________________________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________________________

¿Puedes señalar otras?


_________________________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________________________
Meditar en silencio cuál (es) obra(s) de la carne más e esclaviza y te dificulta llegar a ser mejor.
Motivar al adolescente a que asuma un compromiso concreto (aunque no lo externe).
CELEBREMOS
Mientras escuchamos “Espíritu Santo” (u otro canto al Espíritu Santo), se colocan la cruz y el pez de papel, al
centro del grupo.
Cada equipo pega el símbolo que dibujó.
Lectura de Romanos 8, 26-27
Preces espontáneas.
Oración: “Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles…”

JESUS NOS CUMPLE LA PROMESA DEL ESPÍRITU DIVINO EN PENTECOSTÉS 11


UNIDAD 2 LOS SIGNOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, PRESENCIA DE JESUS ENTRE
NOSOTROS ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA

LOS SIGNOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, PRESENCIA DE


JESÚS ENTRE NOSOTROS.
Objetivo:
Descubrir la riqueza del Sacramento de la Confirmación a través de los signos de su celebración para reconocer
en ellos la presencia y acción santificadora del Espíritu Santo en nuestras vidas.
NOTAS PEDAGÓGICAS
El mundo de las personas es un mundo lleno de signos. Está acostumbrado a leer e interpretar los signos de la
vida cotidiana. A su vez, se expresa a través de signos.
El catequista aprovechará dicha situación y la enfocará con claridad y creatividad para darle a conocer y
entender los signos de la celebración del sacramento de la Confirmación.
Es preciso traer para la sesión de hoy un Cristo, una Biblia, un cirio y los diferentes tipos de aceites perfumados
que encontremos (ungüentos, aceites de oliva, aceites medicinales, etc.), así como pedirle a cada muchacho
que traiga una pequeña vela.
VEAMOS
El catequista pide a los catequizandos que paseen por el salón y en silencio observen las diferentes señales.
Luego facilita el diálogo a partir de las siguientes preguntas:
¿Qué nos dicen estos signos o señales cuando los encontramos en la vida?

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