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UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ

FACULTAD DE ARQUITECTURA
CERAMICA GRIEGA
HISTORIA DE LA ARQUITECTURA II

Mario Alfonso Pérez 12-12726
Marco Tulio Matías 12-7658

Morris Romario Pinto 13-14118



CERÁMICA GRIEGA
La cerámica griega constituye una fuente inigualable de información de la sociedad. Afortunadamente, los restos
arqueológicos de cerámica son muchísimos, de forma que el arte de los vasos griegos es un medio muy apropiado
para estudiar la evolución de las corrientes artísticas o, incluso, las personalidades de sus creadores. Los fondos que
llenan los museos en la actualidad tienen tres orígenes principales:
-las necrópolis del sur de Italia
-las tumbas etruscas de la Toscana descubiertas en excavaciones del s. XIX
-las excavaciones de la Acrópolis y de Atenas
La presencia de cerámica griega en puntos muy distintos y alejados geográficamente, testimonia el auge de las
relaciones comerciales y económicas entre las regiones a lo largo de los siglos. Contamos con piezas que se
remontan al s. VII a.e., cuando fabricaban ya miles de objetos de arcilla de distintas formas y tamaños, y con usos
muy concretos.
ESTILOS DE CERAMICA POR PERIODOS.
En la Antigua Grecia el torno de alfarero se introdujo, probablemente procedente de Asia, a finales del III
milenio a. C. La cerámica autóctona aparece a principios del II milenio a. C. y durante los siglos siguientes se realizaba
en general en arcilla refinada, decorada simplemente con una pintura mate.
Estilo minoico
Poco después del 2000 a. C. aparece un estilo de cerámica sorprendente que
se distingue por la superficie barnizada en un gris mate de alta calidad. Parece
que la introdujeron los indoeuropeos durante su invasión.
Estilo micénico
Al principio de la época micénica, circa 1600 a. C., la cerámica que aparece está
animada con nuevos motivos de elementos tomados de la naturaleza.
Después del 1400 a. C. esta cerámica micénica fue la predominante. Estaba
influida fuertemente por los estilos de la Creta minoica. Lo más destacado son
las jarras de estilo palacial, jarras de almacenamiento muy elegantes,
decoradas con llamativos motivos florales y marinos.
Estilo submicénico
Después del 1200 a. C. y de la caída de la civilización micénica, se reduce la presencia
de cerámica. Persistió una cerámica hecha con el torno de alfarero que coexistió con
otro tipo de cerámica hecha a mano llamada cerámica bárbara, pero su presencia no
se da en todas las regiones de Grecia.
Estilo protogeométrico
Los vasos del periodo protogeométrico (c. 1050 a. C.-900 a. C.) constituyen el testimonio
artístico esencial del principio de la Edad Oscura. La escultura de grandes proporciones aún
no era conocida, y a la pintura mural le faltaba un elemento fundamental para su desarrollo:
los soportes murales dignos de este nombre. Muchas otras formas artísticas (grabado de
marfil, joyería, trabajo de metales) sufrieron una recesión similar.
En cambio, la producción cerámica no se extinguió, en particular en Atenas. Los vasos eran decorados con motivos
barnizados de color negro brillante, descendiente de la Edad del Bronce. A veces retoman motivos micénicos (líneas
ondulantes trazadas a mano, pero los nuevos motivos (semicírculos, círculos
concéntricos) eran diseñados con sumo cuidado, con compás o con peine. La decoración
era simple y se adaptaba a la forma del vaso subrayando las formas con anchos trazos
horizontales o con bandas negras.
Estilo geométrico
El arte geométrico floreció en los siglos IX y VIII a. C. Se caracteriza por nuevos motivos,
rompiendo con la iconografía minoica y micénica: meandros, triángulos y otras figuras
geométricas (de ahí proviene el nombre del periodo). Están dispuestos en bandas
separadas de las zonas negras por líneas triples. Pasado el tiempo, el equilibrio entre las
bandas decoradas y las bandas sombreadas se rompió en favor de la decoración: los
meandros y otros motivos terminaron por cubrir todo el vaso.
Mientras que en el geométrico antiguo (c. 900 a. C.-850 a. C.) no se encuentran motivos geométricos, en el que se
conoce como estilo de «Dipilón negro», que se caracteriza por un amplio uso de barniz negro, en el geométrico
medio (c. 850-770 a. C.), hace su aparición la decoración figurativa con los primeros frisos de animales idénticos
(caballos, ciervos, cabras, ocas, etc.) que en adelante alternan con la bandas de motivos geométricos.
Paralelamente, la decoración se complica y se vuelve cada vez más abundante: las zonas vacías se rellenan con
rosetas o esvásticas decorativas. Este paso es llamado «horror vacui» y no terminará hasta el final del estilo
geométrico.

Estilo orientalizante o Arcaico
A finales del siglo VIII a. C. se desarrolló un estilo denominado orientalizante, resultado de la
renovación de los contactos con Oriente y de la influencia de su arte.
Se caracterizó por una fuerte influencia del arte oriental: Aunque el Oriente era mucho menos
aficionado a la cerámica que Grecia, su pintura y su escultura mostraban una figuración más
fina y más realista. Esta influencia se tradujo en una nueva gama de motivos: esfinges, grifos,
leones, etc., representados de manera más realista que en el pasado. En los frisos, el pintor
recurrió a lotos o palmetas. Las representaciones humanas eran relativamente raras:
consistían en escenas de batallas, de vez en cuando hoplíticas, o también en escenas de
caza. Los trazos geométricos subsistieron en el estilo llamado protocorintio: había
motivos geométricos y el «relleno» del segundo plano se hacía con rosetas y nuevos
motivos decorativos.
Los pintores corintios recurrieron a las figuras negras, principalmente sobre fondo rojo:
utilizaron una suspensión coloidal de color castaño que, con la cocción, tomaba un color
negro brillante, casi metálico. Esta técnica permaneció mucho tiempo misteriosa, a
pesar de los esfuerzos hechos por los ceramistas ingleses del siglo XIX, para descubrir el
secreto. No obstante, adoptaron el principio del dibujo lineal en sustitución de la silueta. A mediados del siglo
VII a. C. apareció el estilo blanco y negro: trazo negro sobre fondo blanco, acompañado de policromía para el color
de los carros o de las vestiduras. La arcilla utilizada en Atenas, mucho más
anaranjada que la de Corinto, se presta menos fácilmente para la
representación de los carros.

Estilo de figuras negras
El estilo de figuras negras fue inventado
en Corinto en el siglo VII a. C. Los vasos
áticos de figuras negras se fabricaron
primero bajo la influencia corintia desde
circa 620 a. C., y fue llevado a su apogeo
por los atenienses entre el 570 y el
525 a. C., alcanzando su mayor grado de perfección.
Se caracterizaba no solo por el dibujo de figuras en negro sobre el fondo de
arcilla (más bien roja en el caso de
Atenas), sino también por el uso de
incisiones. Existía así una serie de pseudo-
figuras negras, en las que las bandas claras eran reservadas y no se hacían
incisiones en estas. La Copa del pajarero del Louvre es un ejemplo de ello.
Paralelamente, los vasos decorados evolucionaron. El gran vaso funerario deja
sitio a los vasos de la vida cotidiana, principalmente las ánforas, hidrias, copas y
cráteras. El Pintor de la Gorgona tiene el sobrenombre de Dino, sobre el que
aparece Medusa.
Estilo de figuras rojas:
El estilo de figuras rojas apareció en Atenas hacia 530-520 a. C. Se convirtió rápidamente en la «punta de lanza» de la
producción ática, que le permitió imponerse como la única gran escuela del periodo clásico, consistía en una
inversión de la figura negra: el fondo era pintado de negro y las figuras tenían el color de la arcilla. Los detalles eran
pintados y nunca incisos. Probablemente fue inventado por un pintor concreto,
posiblemente influenciado por un cliente o en realidad por su ceramista. Los
nombres de los ceramistas Nicóstenes, Amasis o Andócides fueron citados.
Fuera quien fuese, el primer pintor en aplicar esta técnica fue Andócides, del
cual se conservan una quincena de cerámicas. A comienzos de este periodo, los
pintores hacían coexistir escenas de figuras negras y de figuras rojas, estilo que
recibe el nombre de cerámica bilingüe.
Además de la simple inversión de los colores, la técnica de la cerámica de figuras
rojas permitía una mejora del dibujo, sobre todo en la representación de los
drapeados, de los cuerpo y de los detalles, cuya precisión suplió la casi completa
desaparición de la policromía, ganando en realismo. Los cuerpos femeninos y
masculinos son más fácilmente distinguibles, la musculatura estaba mejor
definida. En este estilo sobresalió Eufronios, y la representación de los
miembros en tres dimensiones (escorzo, transición de la vista del perfil a la del
rostro, representación en tres cuartos).
Período helenístico
En el periodo helenístico se produce el declive de la pintura de
cerámicas, que fueron decoradas más que pintadas. Los vasos más
comunes son negros y uniformes, con una apariencia brillante como
de barniz, decorado con motivos simples de flores o festones. La
cerámica de figuras rojas se extinguió en Atenas a finales del siglo
IV a. C., y fue remplazado por lo que se
conoce como «cerámica de la ladera occidental», llamada así
debido a los hallazgos en la ladera occidental de la Acrópolis
de Atenas. Este estilo consistía en pintar un fondo de color
tostado y pintura blanca sobre un fondo vidriado negro con
algunos detalles incisos, representaciones de personas
reducidas que con estilo se remplazaban con motivos más
simples como coronas, delfines, rosetas, etc. Variaciones de
este estilo se extendieron por todo el mundo griego con
centros notables en Creta y Apulia, donde las escenas
figurativas eran solicitadas.
En esta época aparece el relieve, indudablemente a imitación de las vasijas hechas con metales preciosos: se
aplicaron coronas en relieve al cuerpo de los vasos .Se han encontrado complejos relieves basados en animales o en
criaturas mitológicas. En resumen, las formas de los vasos se inspiraron en la tradición del metal.

TIPOLOGIA
Como las formas de los vasos son variadísimas, y cada una de ellas se asociaba a una función, las denominaciones
son también muchas no obstante, algunas piezas quedan fuera de esta clasificación por no estar bastante
generalizadas.

Los vasos ofrecen en ocasiones una correlación entre la decoración, la forma y su uso.






TIPOLOGÍA DE VASOS GRIEGOS :
 (1a-b) ánfora
 (2a-d) hidria
 (3) stamnos
 (4) krossos
 (5) ánfora panatenaica
 (6) oinocoé
 (7) pélike
 (8) lékane
 (9) kélébé
 (10) crátera
 (11) karceison
 (12) cántaro
 (13) kylix
 (14) cotylo
 (15) kyathos
 (16) kilox
 (17) ritón
 (18) askos
No todos los vasos eran de la misma calidad, sino que en un mismo taller podían fabricarse recipientes muy
decorados junto a utensilios de cocina o linternas simples.

JARRAS: oinokoe, olpé, kyathos.
ENOCOE (OINOKOÉ). Los enócoes servían para sacar el vino de la crátera. Tenían un asa
alta y redondeada en la parte trasera y con un pico o borde lobulado para verter mejor el
vino; miden entre 15 y 50 cm.

Enócoe ático, figuras negras, c. 525-500 a.e. Odiseo resistiendo el canto de las Sirenas. Altes
Museum, Berlín.
OLPÉ: jarra en forma de pera, de entre 10 y 40 cm. No tiene el borde del oinokoe ni su alta asa. Podía
usarse para agua.

Olpé protocorintio, c. 640-630 a.e. Museo del Louvre.
KYATHOS: de entre 10 y 15 cm, tenía un asa vertical muy por encima del
borde; su cuerpo se apoya en un pie muy corto y con un fondo
redondeado y estrecho. Su función era saacr directamente el vino de la
crátera y verterlo en la copa. Hay muchos decorados con dos ojos.

Kyathos, Altes Museum (Berlín)
PARA ALMACENAR Y TRANSPORTAR: ánfora, hidria, kalpis, peliké, estamnos, lebés gamikós
ÁNFORAS. Con dos asas, a menudo eran de gran tamaño, para transportar grandes
cantidades de líquido o de sólidos (aceite, olivas, condimentos, vino…). Podían tener el
fondo punteagudo, y estar enterradas para contener líquidos, y la mayoría no estaban
decoradas. Un tipo muy utilizado eran los pithoi, que podían contener cereales, salazones,
vino, aceite, …
Las del taller de Nikóstenes eran muy conocidas (ánfora nicosténica). Y las más famosas
las ánforas panatenaicas que contenían el aceite sagrado, y que estaban decoradas con
Atenea por una cara y con un atleta por la otra.
Ánfora esfinges enfrentadas. 530 a.e. Museo del Louvre, París.
El ánfora era una unidad de medida equivalente a 19,65 litros.
HYDRIA. Las hidrias servían para transportar el agua desde la fuente. Tenían forma ovoidal,
con tres asas, y solían estar decoradas con escenas de mujeres. Su tamaño oscila entre los
15 y los 55 cm de alto.

Hidria ática, fig rojas. Escena de reconciliación de Deméter con Metanira. c. 340 a.e.. Altes
Museum, Berlín.
DINOS o LEBÉS: Era un tipo arcaico de recipiente que se construía, a
veces, en bronce; cuenta con un fondo redondeado y un zócalo o pie
muy alto. Se usaba para líquidos y para la mezcla del agua, las especias y
el vino que, enseguida, se servía a los invitados de un banquete.

Dinos del pintor de Gorgona, figuras negras. Origen de Etruria, c. 580
a.e.
LEBÉS GAMICÓS: recipiente alto, de hasta 50 cm de alto, que servía
para transportar agua y que se regalaba a la novia el día de la boda. Es un recipiente grande de
fondo redondo cerrado por una tapa con un tirador en forma de botón, y flanqueado por dos
asas; va colocado sobre un soporte alto de valor ritual, como el lutróforo.
LUTRÓFORO: es un ánfora particular que podía alcanzar los 150 cm. Se usaba para trasladar el
agua purificadora con la que se lavaba la novia antes de la ceremonia de boda. Este baño
nupcial podía añadir hierbas aromáticas al agua. También se usaba en el aseo de los muertos,
colocándolo sobre la tumba con aceites. Según su uso, la decoración era acorde al rito.

Lutróforo hallado en Sounion, c. 420-410 a.e, con escena de boda. A la manera del pintor de
Medias.. Altes Museum, Berlín.
PARA PERFUMES: arýbalo, lecito, lecito
globular, ascos, alabastro.
ARÝBALO: cajita de unos diez cm de alto, para los
ungüentos aromáticos. Puede tener un asa, dos o
ninguna. Su forma es de globo o de pera. Tiene una boca
estrecha, apropiada para verter cantidades pequeñas.
Los hombres lo gastan en la palestra y las mujeres en
casa.
Aríbalo, c. 580 a.e.

Aribalo “janiforme”, cabeza etíope y cabeza de mujer. c. 520-510 a.e. Incrs. “kalos”
Louvre.
LECITO: La fabricación de los lecitos de fondo blanco se limita al siglo V. Es un tipo
de vaso exclusivamente ateniense, que no se exporta, y su destino era su
colocación sobre las tumbas o en su interior, de forma que su decoración es una
escena funeraria, a veces mitológica (Caronte…) Podemos encontrar a un
personaje o dos visitando una tumba o una estela funeraria para honrar al difunto.
Personas y objetos están esbozados con un trazo sobre el fondo blanco y
resaltados con colores azul, verde y violeta, pese a que en los restos que tenemos
los colores están muy difuminados.Lecitos áticos fig.rojas. c.460 aC. Hombre con
bastón y columna dórica; mujer hilando. Museo Arte Cicládico (Atenas)
ASKÓS: Se usaba para pequeñas cantidades de líquido (aceite, vino
Askós ático de doble boca, c. 420-410 a.e. Museo del Louvre.


ALABASTRO: construido a menudo en piedra de alabastro, estaba destinado al baño o a
los ritos.Es una botella de vientre alargado, boca ancha y plana, base redondeada, que
contenía aceites perfumados o esencias. El cuello es muy estrecho, para poder verter el
líquido a goteo, y la boca en forma de disco plano, usado para extender el producto por la piel.
Algunos tienen un agujero que permitía pasar un cordón y colgarlos. Se cerraban con tapones
de cera.

PARA UNGüENTOS Y JOYAS: exaleiptron y pyxis
EXALEIPTRÓN: cajita usada por las mujeres para los ungüentos aromáticos, con patas que le
dan aspecto de trípode.

Exaleiptron beocio del s. VI a.e.
PYXIS: Cajas destinadas a joyas o productos de cosmética, medicinales, aceites…
Primero fueron de madera. Pueden ser pequeñas, de 7 cm de alto o más grandes,
hasta 20 cm. Están muy decoradas, con escenas de vida cotidiana habitualmente.
Pixis,s. V a.e.,estilo de marfil. British Museum.

PARA MEZCLAR Y ENFRIAR EL VINO: crátera, psykter, stamnos…
CRÁTERAS Las cráteras pueden ser
-enformadecáliz:(como un cáliz sin cuello, y dos asas pegadas a la base),
Crátera caliciforme, c. 360 a.e. Heracles en el Jardín de las Hespérides.

-decolumnas (asas hechas de un elemento vertical)
Crátera de columnas, de figuras rojas. Origen corintio.


-decampana (parece una campana al revés)

Crátera atribuida al pintor de Aquiles, c.460-450 a.e. Metropolitan Museum of Art.

-devolutas
Crátera ática de volutas, figuras rojas. s. IV a.e.

Se usaban para mezclar el agua y el vino, generalmente una parte de vino por tres de
agua. Se sacaba el vino con un cazo llamado arytaina y se rellenaban los recipientes
más pequeños. Podía tener distintas medidas

PSYKTER: vaso que se llenaba de vino y se ponía, a su vez, dentro de una crátera de agua
fría o de nieve, para que el vino se enfriara.

Psykter de los delfines, figuras rojsa, c. 560 a.e.


ESTAMNOS (stamnos): es una variante de la crátera, más cerrada, que puede tener
tapa, y mide entre 20 y 60 cm de altura. Solo existe de figuras rojas (aparece en el s. VI
a.e.) y se usa exclusivamente para vino.

Stamnos ático de figuras rojas, c. 440-430 a.e.

PARA USO RITUAL: ritón, kernos, lutróforo…
RITÓN: vasija de entre 15 y 25 cm de largo, con forma de cuerno para beber, en forma
de cabeza animal o humana. Algunas tienen un pie.

Rhyton, skyfos y stamnos (480-460 ae) British Museum.


KERNOS: recipiente abierto para el culto.

Kernos de ofrendas votivas, chipriota. s.III a.C. Museo de Arte cicládico (atenas).
COPAS PARA BEBER: Muchas de las copas que tenemos estaban destinadas al banquete o simposio; en su
decoración vemos invitados recostados sobre triclinios y conversando, tocando la flauta o la lira, cortejando a
cortesanas (las únicas mujeres que podían acudir a un simposio, pese a que hay investigaciones que apuntan a la
existencia de simposios femeninos). Algunas copas presentan a un invitado que hace girar en su índice una copa
porque juega al cótabo. Otras escenas representan a los invitados acudiendo al banquete, a Dioniso, rodeado de
sátiros y ménades. Otro tipo de copas muestran escenas de palestra, a las que los convidados del banquete se
habían dedicado por la mañana.
ESQUIFO (o kotyle): taza griega de beber con dos asas horizontales muy próximas al
borde superior,sin pie, con una altura de 5 a 15 cm. Se usaba para beber y para hacer
libaciones.

CÁNTARO: copa sobrepasada por dos enormes asas laterales. Tienen frecuentemente un
pie que eleva el cuerpo central. Muy relacionada con Dioniso y muy decorada.

Cántaro janiforme de figuras negras, de Jonia, c.540 a.e.

KYLIX o COPA: es uno de los recipientes más comunes, con una
superficie muy ancha (20 cm) y poco profunda, sobre un pie de
una altura baja y dos asas horizontales. La decoración es
extremadamente rica, por dentro y por fuera.

Parte inferior del kylix
Kylix de Etruria (440-430 aC), con Teseo. British Museo.
Aparte de lo que se pueden llamar vasos o vasijas, existe otra catalogación de
objetos de cerámica entre los que destacamos, por la particular belleza de su
decoración,
LOS EPINETROS, que se colocaban a veces en las tumbas de muchachas que
morían solteras.

Epinetro de figuras rojas, original de Eretria, atribuida al pintor de Eretria. c. 425 a.e.
ASTRÁGALOS, un recipiente con forma de taba de la que toma su nombre y
que se pudo haber utilizado para almacenar las tabas ovejas que fueron
utilizados como piezas de juego o los dados.

Astragalos ático, 470-450 a.e.

EL TALLER DE CERÁMICA
Un taller de alfarero contaba con unas pocas tiendas y pórticos alrededor de un patio. En ese patio había dos o tres
cisternas, que se usaban para purificar y tratar la arcilla, y el horno. Podían ser talleres aislados o formar barrios,
como el Cerámico de Atenas, junto a la puerta del Dypilon.
LA COCCIÓN
A partir de arcilla y agua, se elaboraba una pasta fácil de modelar que se podía cocer en un horno. Era una arcilla rica
en óxido de hierro, extraída en bloques de la cantera y transportada así a los talleres, donde era dejada unas
semanas en agua, en las cisternas, para desmineralizarla y eliminar los restos que pudieran causar grietas durante la
cocción. Luego se mezclaba la pasta para eliminar las burbujas de aire y, ya flexible, se colaba sobre un disco duro
veces con la ayuda de un esclavo que mueve el torno.


Una vez fabricados, los vasos se metían en el horno, y la cocción era en tres etapas. La primera a 800º
aproximadamente, permite la oxidación del vaso y la arcilla se hace roja.

En la segunda, en la que el alfarero cierra un poco la chimenea de aireación, se añade madera verde y hojas al fuego
para aumentar el humo y se lleva la temperatura a 950º, y el óxido férrico se hace negro; entonces de destapa de
nuevo la chimenea y el aire entra de nuevo en el horno, provocando un enfriamiento que entraña una oxidación, de
forma que en aquellas zonas donde el vaso no está cubierto de barniz negro, la tierra se vuelve a colorear de rojo.

La arcilla cocida correctamente se convierte en un material tan duro como el vidrio que permite el transporte o el
almacenamiento de agua, aceite, vino… Los vasos pequeños podían fabricarse con un solo cuerpo, añadiendo las
asas y el pie, pero las piezas más grandes se hacían de tres o cuatro partes individuales que eran soldadas después
con una arcilla especial más diluida llamada barbotina.
El vaso ya formado se ponía a secar a la sombra y se pulía la superficie cerámica, antes de que se encargara de él el
pintor.
En el Pireo había un depósito de muestras de vasos bajo un pórtico donde los fabricantes exponían su producción y
los comerciantes podían pasar sus pedidos. Algunos comerciantes ejercían de mediadores entre los fabricantes y los
clientes lejanos de Egipto, Etruria, Chipre…


LOS ARTISTAS
Los artistas firman sus obras y en algunos casos se pintan a sí mismos trabajando (autorretratos), con la ayuda de
Atenea Ergané. En algunas obras, firman el ceramista y el pintor, como en el vaso François: el pintor Clitias y el
alfarero Ergótimos:

Vaso François, crátera c.570 a.e. (Florencia)
Tenemos datos de unos 1400 pintores de los talleres áticos, y de entre ellos,
sabemos el origen de unos 110. No debe extrañarnos la cantidad porque ya en
el s. VI a. e.,
El más antiguo pintor documentado es SOPHILOS sobre un vaso que muestra
las bodas de Tetis y Peleo, fechado hacia el 580-570 a.e.
Llega Dionisio, con una rama de vid cargada de uvas, y los nombres de los
invitados están escritos claramente al lado. Entre las columnas de la casa,
Sophilos ha firmado:

Detalle del vaso de figuras negras. (British Museum)
Algunos de los pintores más conocidos son:
CLITIAS: s. VI a.e.
PINTOR C: así llamado por su estilo de inspiración corintia, como se
muestra en este objeto en la forma miniaturizada del hoplita en el lado
inferior:
Exaleiptron ático de figuras negras, con el nacimiento de Atenea, c.570-
560 a.e., atribuido al pintor C. Museo del Louvre.





AMASIS: activo entre 560 y 515 a.e., alfarero y pintor de vasos de gran
refinamiento. Trabaja a mitología y la vida cotidiana. Muestra
sensibilidad al movimiento y detalles pintorescos

Recepción de Heracles en Olimpia, ánfora de figuras negras, pintor
Amasis, s. VI a.e.. Museo del Louvre.







EXEQUIAS: pintor de figuras negras y alfarero entre el 550 y el 520 a.e.

Ánfora de figuras negras del pintor Exequias,c. 550-540 a.e. Museo del Louvre.
NIKÓSTENO: activo entre 545 y 510 a.e., era propietario de un taller donde él mismo trabajaba con muchos pintores
distintos.
ANDÓCIDES marca la transición entre figuras negras y figuras rojas; pintura escenas mitologicas.

Ánfora ática figuras rojas, c. 530-525 a.e., con escena de palestra, firmada por alfarero Andódices. Altes Museum
(Berlín)
EL PINTOR DE BERLIN: activo entre 500 y 470 a.e., es el nombre convencional otorgado a un pintor de vasos del
cual, una de las obras más hermosas se encuentra en el museo de Berlín. Se le atribuyen unos 300 vasos conocidos.

EPICTETO: pinta platos y copas, sobretodo con efebos y escenas de la vida cotidiana. Resuelve el problema de la
inserción del personaje en el interior de una copa rodeándola con un círculo, ya esté de pie o en movimiento.

Atleta vencedor,plato ático de figuras rojas, c. 520-510 a.e., Museo del Louvre.
EUFRONIO: pinta figuras rojas en el último cuarto del s. VI a.e. y el primero del V.

ESMICRO: pinta vasos áticos en torno al año 500 a.e., seguramente en el taller de Eufronio. Innova al emplear una
figura única en un espacio desprovisto de decoración.

MACRON: activo entre el 500 y el 470 a.e.; representa danzas de ménades con cabelleras al aire que expresan el
movimiento con una extrema elegancia.

DURIS: contemporáneo de Macrón, resalta el encanto de la adolescencia. Domina el dibujo sobre superficies
curvadas. Conservamos unos 40 vasos con su firma, pero le han sido atribuidos aproximadamente otros 200.

Copa ática de figuras rojas, c.480-470 a.e. Mujeres cardando lana. Pintor de
Duris. Altes Museum, Berlín.
EL PINTOR DE CLEÓFRADES: de identidad desconocida, toma el nombre del
alfarero que firmó una de sus obras. Se le atribuyen más de 100 vasijas.

EL PINTOR DE BRYGOS: activo hacia 480 a.e. colaboró con el también llamado alfarero de Brygos. Era muy
conocido por sus copas (kilyxes)

Simposio. Vaso de figuras rojas atribuído a Brygos, c. 490-480 a.e.
ESCENAS:
EL BASTÓN
Es un signo de autoridad que permite reconocer al ciudadano ateniense. Tiene
forma de “rho”, y es muy larga.
Ánfora de figuras rojas.
LA PALESTRA: el espacio de los efebos en la palestra se remarca con la
presencia del neceser de toilette: una esponja, un aríbalo (vaso de perfume) y el
estrígio, colgados de la pared. En el ejemplo siguiente, se aprecia también la
caña de ciudadano y el par de sandalias colgadas.

Tondo de copa, de figuras rojas. Museo del Louvre
EL ESPEJO: indica la mujer virtuosa, la esposa. Suele aparecer aseándose, en cuyo
caso se señala una columna como símbolo del hogar, un trozo de lecho, etc.

Tondo de copa ática de figuras rojas, Pintor
Onésimo. Museo del Louvre.
LA FLOR
Las flores son uno de los signos iconográficos que
contribuyen a dotar de significado el conjunto de la
representación. Hay una gran variedad de
representaciones, tanto de hombres como de mujeres, que tienen, huelen u ofrecen
una flor. Esto implica que la flor tiene un simbolismo variable que depende del
contexto. Al igual que en la literatura griega, la flor se carga de significado.