Métodos para determinar la recarga en acuíferos

María Victoria Vélez Otálvaro
Posgrado en Aprovechamiento de recursos Hidráulicos
Universidad Nacional Medellín
mvvelez!unalmed"edu"co

#ina María Vás$uez Ariza










%&'UM&N( La recarga a un acuífero puede definirse
como el agua que alcanza las reservas subterráneas. Este
concepto es importante para estudios de recursos hídricos y
para estudios de transporte de contaminantes.
La recarga puede determinarse por varios métodos, y
se clasifican en 5 grupos
!. "edidas directas. La recarga se mide directamente
mediante la construcci#n de lisímetros. $n lisímetro es
un bloque de suelo dotado de dispositivos que permiten
medir el flu%o que drena hasta el acuífero.
&. 'alance hídrico. (e determinan los flu%os de entrada y
de salida de un sistema, y la recarga al acuífero
constituye el residuo de la ecuaci#n de balance) hacen
parte de este grupo los balances de humedad del suelo,
de agua en canales, el método de fluctuaciones del
nivel freático, y el que iguala la descarga a la recarga.
*. +razadores. (u principal uso es determinar fuentes de
recarga y zonas de descarga aunque se utilizan para
cuantificar la recarga a través de un balance de masa
del trazador.
,. -pro.imaciones de /arcy. (e encuentran valores de
cabezas hidráulicas a partir de las ecuaciones de flu%o
de 0ichards y 'oussinesq y luego se determina la
velocidad de filtraci#n. (i se asumen condiciones
estables la recarga se determina directamente de la
ecuaci#n de /arcy.
5. Empíricos. 1onsiste en el desarrollo de ecuaciones
empíricas que relacionan la recarga con alguna variable
como la precipitaci#n.
La 2ltima parte trata la recarga en áreas urbanas.

A)'*%A+*( +he aquifer recharge can be defined as the
3ater that reaches the ground3ater reservoirs. +his concept
is important for 3ater resource studies and for polluting
agent transportation studies.
+he recharge can be estimated by various methods,
these are classified in 5 groups
!. /irect measures. +he recharge is measured directly
through the construction of a lysimeter. - lysimeter is
a soil bloc4 3ith devices that enable to measure the
flo3 that drainages all the 3ay to the aquifer.
&. 5ater balance. +he entrance and e.it flo3s of a
system are determined, and the aquifer recharge
constitutes the residue of the balance equation) the soil
moisture balance, the balance of 3ater in channels, the
method of fluctuations of the table level, and the
method that balances the recharge to the discharge are
all part of this group.
*. +racers. +heir main use is to determine recharge
sources and discharge areas even though these are used
to quantify the recharge through a mass balance of the
tracer.
,. /arcy approaches. 6alues of hydraulic heads are
found starting from the 0ichards and 'oussinesq flo3
equations and then the filtration speed is determined. 7f
stable conditions are assumed the recharge is
determined directly by the /arcy equation.
5. Empirics. 7t consists in the development of empiric
equations that relate the recharge 3ith any variable
such as precipitation.
+he last part is about recharge in urban areas.


,MPO%*AN+,A -& #A %&+A%.A


,mportancia del agua su/terránea

El agua subterránea es agua subsuperficial que ocupa
vacíos presentes en formaciones geol#gicas, y constituye
una de las fases o etapas del ciclo del agua. La cantidad de
agua subterránea almacenada en las formaciones geol#gicas
y la facilidad con la cual puede e.traerse depende de dos
factores físicos la porosidad y la permeabilidad.
El agua subterránea es ampliamente utilizada en
regiones áridas y en islas, debido a la escasez de fuentes
superficiales, pero debido al alto costo de los sistemas de
abastecimiento de agua superficial, en los países de clima
h2medo se ha comenzado a implementar también este
recurso.
El agua subterránea es la mayor fuente de agua dulce
disponible, por lo cual más de la mitad de la poblaci#n
mundial la utiliza para su consumo) además posee un gran
n2mero de venta%as, ya que tiene e.celente calidad natural,
pues en general es libre de pat#genos, color y turbiedad, y
puede ser consumida directamente sin tratamiento, o luego
de realizarse un tratamiento sencillo) está ampliamente
distribuida y se pueden desarrollar sistemas de
abastecimiento en lugares muy pr#.imos a los sitios donde
se presenten las necesidades, evitando así la construcci#n
de grandes sistemas de distribuci#n) sus fuentes son
confiables y en general no se afectan ante la presencia de
sequías cortas) y puede incrementarse su desarrollo con el
tiempo, de esta manera se evita la necesidad de almacenar
grandes cantidades de agua.


-efinici0n de recarga

La recarga se puede definir como la entrada de agua dentro
de la zona saturada donde comienza a hacer parte de las
reservas subterráneas, esta entrada puede darse de dos
maneras, por un movimiento descendente del agua debido a
las fuerzas de gravedad y luego de presentarse un
movimiento horizontal del flu%o debido a las diferentes
condiciones hidráulicas de las capas que constituyen el
perfil del suelo 8'ale4, !9::;.
Es importante prestar atenci#n en la estimaci#n de la
recarga de los acuíferos, ya que es necesario determinar la
cantidad de agua que llega a ellos, su calidad, procedencia y
las zonas donde se presenta recarga o descarga del flu%o
subterráneo, por este motivo su cuantificaci#n es un aspecto
incluido dentro de estudios referentes a los recursos de agua
subterránea, al transporte de contaminantes, a la
subsidencia o al dise<o de campos de pozos 87saar y
=asschier, !99>;.


*ipos de recarga

La recarga a un acuífero puede darse naturalmente debido a
la precipitaci#n, a las aguas superficiales, es decir, a través
de ríos y lagos, o por medio de transferencias desde otras
unidades hidrogeol#gicas o acuíferos) pero también puede
darse de manera artificial producto de actividades como la
irrigaci#n, fugas de redes de abastecimiento o por
infiltraciones de embalses y dep#sitos 8'ale4, !9::)
1ustodio, !99?) (immers, !99>) Lerner, !99>) (amper,
!99?;.
Lerner 8!99>; propone una clasificaci#n similar pero
un poco más completa sobre las fuentes de recarga
!. 0ecarga directa o recarga difusa, proveniente del agua
lluvia
&. 0ecarga concentrada o indirecta, producto de cauces
permanentes, estacionales y efímeros
*. @lu%os laterales, procedentes de otros acuíferos
,. 0etorno de riegos, e.cesos de riegos o las pérdidas en
los canales de distribuci#n
5. 0ecarga $rbana, producto de fugas de redes de
abastecimiento y redes de alcantarillado
Lerner 8!99>; y luego (immers 8!99?; definen la
recarga localizada como una categoría intermedia la cual
implica un movimiento horizontal del agua antes de que se
de el proceso de recarga.
Es importante saber que muchas de las técnicas
e.istentes para determinar la recarga no cuantifican el valor
real sino que estiman la recarga potencial, este término fue
introducido por 0ushton en !9:: y se refiere al agua que se
infiltra pero que puede o no alcanzar el nivel freático
8(canlon et al., &>>&) 0ushton, !9::;.


P%O+&'O' ,NVO#U+%A-O' &N #A %&+A%.A


-efinici0n de zonas del perfil

/entro de las zonas h2medas del suelo es posible distinguir
dos la zona saturada y la zona no saturada, ésta 2ltima es
llamada también, zona vadosa o zona de aireaci#n.

@igura !. Aonas del perfil del suelo.

+omado de 6EB-, /. C. 8&>>!;. $niversidad +ecnol#gica
de =anamá. 8En línea;.

La zona saturada está limitada en la parte superior por la
superficie freática 8sometida a la presi#n atmosférica; en la
que el agua llena completamente todos los vacíos e.istentes
entre los materiales del suelo. La zona no saturada, está
situada entre la superficie freática y la superficie del
terreno. En ella a su vez, se distinguen tres subzonas 86ega,
&>>!;
D (ubzona sometida a evaporaci#n comprendida entre la
superficie del terreno y los e.tremos de las raíces de la
vegetaci#n. =uede tener espesor muy peque<o cuando
no hay vegetaci#n, o alcanzar grandes profundidades
cuando la vegetaci#n es abundante.
D (ubzona intermedia sus características son totalmente
similares a la zona anterior y está situada deba%o de
ella.
D (ubzona capilar es la regi#n de transici#n a la zona
saturada y su parte inferior está también saturada.
-lgunos autores como (amper 8!99?; definen la zona
no saturada como una capa de suelo compuesta por dos
subzonas, la primera llamada zona radicular o suelo edáfico
donde se da la infiltraci#n del agua lluvia, la evaporaci#n y
la transpiraci#n) la segunda es lo que se conoce como zona
vadosa, esta secci#n tiene espesor variable y pueden e.istir
en ella acuíferos colgados los cuales pueden ocasionar flu%o
horizontal) el flu%o descendente que sale de ella es igual a la
recarga al acuífero.


Parámetros $ue intervienen en la recarga

=ara tener en cuenta todos los factores que afectan la
recarga y que por lo tanto intervienen en su estimaci#n
0ushton 8!9::; hizo una lista de ellos
1. /e la superficie de la tierra topografía) precipitaci#n,
donde importa la magnitud, intensidad, duraci#n, y
distribuci#n espacial de las lluvias) escorrentía) patr#n de
cosechas y la evapotranspiraci#n real.
2. 7rrigaci#n horario de irrigaci#n) pérdidas que se
presenten en canales y cursos de agua) y cantidad irrigada
necesaria para la preparaci#n de la tierra.
3. 0íos cantidad de ríos y el caudal que fluye por los ríos
que fluyen dentro del área de estudio, los que salen del área
de estudio y los que ganan o pierden agua del acuífero.
4. Aona superior del suelo naturaleza del suelo,
profundidad y propiedades hidráulicas) variaciones de las
características del suelo seg2n la e.tensi#n lateral y la
profundidad) profundidad de la zona de raíces) y capacidad
que tiene el suelo de agrietarse al secarse o de hincharse
luego de humedecerse.
5. Aona no saturada entre el suelo y el acuífero
mecanismos de flu%o a través de la zona no saturada, zonas
con diferentes conductividades hidráulicas, etc;
6. -cuífero características físicas e hidráulicas del
acuífero 8habilidad del acuífero para aceptar el agua,
variaci#n de las condiciones del acuífero con el tiempo, y
tipo de acuífero;.


.&N&%A#,-A-&' -& #A %&+A%.A


1reas de recarga 2 descarga

El conocimiento de las áreas de recarga o descarga en una
cuenca o en un sistema es de gran importancia para realizar
un mane%o sostenible de los sistemas acuífero y para
determinar zonas de dep#sitos radioactivos 8zonas ba%as de
recarga;, zonas de descarga de desechos 8áreas de
descarga;, o para definir zonas vulnerables a la
contaminaci#n 8áreas de recarga en lugares de altitud
elevada; 8(canlon et al. &>>&;

@igura &. (istemas locales y regionales de -gua
subterránea.

+omada de Enutsson 8!9::; y propuesta inicialmente por
+#th 8!9F&; y Bustafsson 8!9F:;.
Las áreas de recarga o descarga se pueden determinar
mediante la utilizaci#n de trazadores o a través del trazado
de redes de flu%o. +#th 8!9F*; 8En @reeze y 1herry, !9?9;
afirma que en la mayoría de redes de flu%o, es posible
distinguir los sistemas locales, los intermedios y los
sistemas regionales de flu%o de agua subterránea. El agua
en un sistema de flu%o local fluye hacia áreas de descarga
cercanas. El agua en un sistema de flu%o regional via%a
mayores distancias y a menudo descarga en ríos principales,
grandes lagos o en el océano. $n sistema de flu%o
intermedio es caracterizado por uno o más crestas y valles
localizados entre su recarga y el área de descarga, pero, a
diferencia del sistema de flu%o regional no ocupa al mismo
tiempo los lugares más altos de la topografía y los más
ba%os de la cuenca. Los sistemas de flu%o regional
corresponden a la parte más alta de la organizaci#n
%erárquica) todos los otros sistemas de flu%o están
contenidos dentro de los sistemas regionales 8(ophocleous,
&>>>;.
=ara @reeze y 1herry 8!9?9; la 2nica ley inmutable es
que las tierras altas son áreas de recarga y las tierras ba%as
son áreas de descarga. (in embargo (canlon et al. 8&>>&;
e.presa que esto es cierto en regiones h2medas, pero que en
valles aluviales áridos la recarga ocurre usualmente en
topografías ba%as como canales o arroyos efímeros.


Varia/ilidad espacial 2 temporal de la recarga

La recarga de agua a un acuífero depende de gran cantidad
de variables, las cuales en muchas ocasiones no se
determinan de manera e.acta y sencilla y aquellas que
pueden medirse de manera directa, corresponden a datos
puntuales que luego deben e.tenderse a grandes áreas.
0elacionar valores de la recarga sobre un territorio e.tenso
con una o pocas observaciones sobre áreas reducidas o
puntuales, o relacionar la distribuci#n temporal de la
recarga con observaciones en determinados momentos o en
intervalos de tiempo limitados son algunas de las
dificultades que aun no se han superado 81ustodio et al.,
&>>>;. -demás, debido a que la recarga es un proceso
no lineal, no es posible usar valores promedios de
cada factor para obtener un valor de recarga promedio.
8Lerner, !99>;

Variabilidad espacial. Las propiedades del suelo y del
acuífero incluyendo el proceso de recarga varían de un
lugar a otro lateral y verticalmente 8'ale4, !9::;. La
variabilidad espacial de las propiedades de los acuíferos y
acuitardos es siempre muy elevada, a2n aquellos que se
consideran más homogéneos, 81ustodio, !99?;.
"uchos métodos utilizan la regionalizaci#n de
parámetros para evitar tomar en cuenta esta variabilidad) en
la mayoría de los casos las fronteras son trazadas
abruptamente y las características de la regi#n en estudio
son determinadas mediante el promedio de datos o la
generalizaci#n de medidas puntuales tomadas en la zona
limitada por las fronteras 8'ale4, !9::;.
$n método alternativo para resolver en alguna medida
el problema de la variabilidad espacial es el uso de
variables regionalizadas pero debe tenerse mucho cuidado
de no aplicarse cuando los sitios se encuentran separados
por largas distancias.

Variabilidad temporal. 'ale4 8!9::; define cuatro tipos de
recarga seg2n el tiempo
0ecarga a corto plazo. Gcurre ocasionalmente luego
de una fuerte lluvia, se da principalmente en regiones donde
no hay estaciones h2medas y secas muy marcadas.
0ecarga estacional. Gcurre regularmente, por e%emplo
durante el período h2medo en regiones h2medas y secas.
0ecarga perenne. Gcurre en ciertos lugares del tr#pico
h2medo donde el flu%o de agua descendente es casi
permanente y puede ocurrir una recarga continua.
0ecarga hist#rica. Este tipo de recarga se present#
hace mucho tiempo y contribuy# a la formaci#n de los
presentes recursos de agua subterránea, está estrechamente
relacionada con lo que se conoce como tiempo de
residencia, definido como el tiempo que permanece un
volumen determinado de agua en las reservas subterráneas
desde que se convirti# en recarga hasta que vuelve a hacer
parte del ciclo hidrol#gico activo.


Procedimiento general para estimar la recarga

=ara estimar la recarga es indispensable realizar un estudio
previo de la zona, teniendo presente los datos que se
encuentran disponibles para ser usados en las estimaciones
con el fin de escoger el método más apropiado.
Lerner 8!99>; plantea un procedimiento general para
determinar la recarga el cual consiste en una serie de
preguntas, (amper 8!99?; retoma esto mismo con la
diferencia de que sintetiza los cuestionamientos * y ,
!. 1uanta recarga puede aceptar el acuíferoH
&. 1uanta agua puede transmitir la zona no saturadaH
*. Iue otro destino hay para la recarga potencial y cuan
le%os estáH
,. 1uanto potencial de recarga hayH
5. 1uanta es la recarga realH
F. 1omo se puede comparar con otra estimaci#nH
(iempre que sea posible se debe utilizar más de un
método.
1ustodio 8!99?; propone una serie de pasos para
estimar la recarga, presentándolos de una manera
simplificada
Evaluaci#n es la obtenci#n de valores medios. En
general para esta evaluaci#n se utilizan f#rmulas y modelos
que generan grandes incertidumbres.
Gbservaci#n y medida la observaci#n de la recarga
requiere tiempo, el cual debe ser suficiente para caracterizar
las diferentes variables hidrol#gicas, la medici#n incluye
tomar medidas de variables relacionadas con la recarga.
1alibraci#n con este procedimiento se a%ustan las
observaciones disponibles con los parámetros de los
métodos de evaluaci#n. .
6alidaci#n la validaci#n indica que en las
circunstancias observadas el método produce errores
razonables.
(eg2n Lerner 8!99>;, todo método de cálculo de la
recarga debe tener en cuenta un balance hídrico,
identificaci#n de los mecanismos y procesos de la recarga,
errores de estimaci#n inherentes al método, que sea fácil de
usar y que permita la e.trapolaci#n.


&rrores al estimar la recarga

Lerner 8!99>; y luego (immers 8!99?; identifican cuatro
8,; tipos de error
!. "odelo 1onceptual incorrecto es el error más com2n
y más serio que se puede cometer, se presenta cuando
no se comprendi# por completo el proceso de recarga o
cuando se realizan demasiadas simplificaciones en las
hip#tesis del estudio.
&. Co tomar en cuenta la 6ariabilidad espacial y temporal
*. Error de medici#n depende del equipo usado y de las
habilidades de quien está encargado de tomarlas. Es el
tipo de error que generalmente se considera.
,. Error de cálculo puede evitarse si se verifican
cuidadosamente las unidades y la e.actitud del
programa que se está utilizando.


+omparaci0n entre regiones h3medas 2 áridas

%egiones h3medas %egiones áridas
La tasa de recarga es limitada
por la habilidad del acuífero
para almacenar agua
La tasa de recarga es limitada
por la disponibilidad de agua
en la superficie
La recarga por precipitaci#n
es dominante
La recarga localizada es
dominante
El proceso de recarga es más
o menos continuo
El proceso de recarga es
intermitente
La recarga se da en las partes
altas del terreno
La recarga se localiza en las
partes ba%as del terreno
El movimiento dominante es
el descendente y produce
El movimiento dominante es
el ascendente dándose un

li.iviaci#n y desgaste de rocas enriquecimiento de sales
Los cuerpos superficiales de
agua constituyen áreas de
descarga
Los cuerpos superficiales de
agua constituyen áreas de
recarga
Los niveles freáticos
permanecen cerca de la
superficie, por lo tanto la zona
no saturada es de poco
espesor
Los niveles freáticos son
profundos, por lo tanto la
zona no saturada es de gran
espesor


+lasificaci0n de los métodos para estimar la recarga

-lgunos autores 8(canlon et al. &>>&; consideran apropiado
realizar una clasificaci#n seg2n la procedencia de los datos
que utiliza cada técnica incluyendo una clasificaci#n
secundaria donde los métodos se subdividen en técnicas
físicas, técnicas de trazadores y modelos numéricos) así, el
primer grupo incluye los métodos que toman datos del agua
ubicada en la superficie, el segundo grupo está constituido
por las técnicas que utilizan los datos de la zona no saturada
y finalmente el tercer grupo re2ne los métodos que utilizan
los datos de la zona saturada.
Gtros autores como Lerner 8!99>; y (amper 8!99?;,
utilizan otra clasificaci#n para los diferentes métodos de
estimaci#n de la recarga subterránea, y será la adoptada en
este artículo
!. "edidas directas.
&. 'alance de -gua.
*. +écnicas de /arcy.
,. +écnicas de +razadores.
5. "étodos Empíricos.


M&-,-A' -,%&+*A'


-escripci0n del método

Las medidas directas tienen la venta%a de un balance de
masa implícito 8Lerner et al., !99>;, sin embargo, los
métodos de medici#n directa son costosos y proporcionan
2nicamente medidas puntuales. (olamente la recarga
producida por la precipitaci#n y aquella que se da por las
pérdidas de canales son medidas directamente con alguna
frecuencia.
El 2nico método que se puede aplicar en la práctica de
medidas directas del flu%o de recarga es el lisímetro 8Lerner
et al., !99>;, en el cual los diferentes componentes del
balance de agua se miden con e.actitud.
Los lisímetros son tanques o bloques instrumentados
llenos de suelo alterado o inalterado, con o sin vegetaci#n
donde el flu%o que circula a través de él puede ser medido)
el bloque de suelo es aislado hidrol#gicamente del suelo
que lo rodea, pero es una muestra representativa porque
tiene la misma vegetaci#n y está e.puesto al mismo clima.

@igura *. Esquema de 'alance hídrico en el suelo.


El balance de agua que realiza un lisímetro se basa en
la medida del volumen de todos los componentes del
mismo y puede representarse mediante la siguiente
e.presi#n
7 J = K E+ J E( J 0 ± ∆( 8!;
E+ K evapotranspiraci#n
= K precipitaci#n
7 K aporte debido al riego
0 K recarga
E( K escorrentía superficial
∆( K cambio en el almacenamiento
/onde todos los componentes pueden ser medidos
e.cepto la E+.


Venta4as 2 desventa4as de los lisímetros

El costo de la construcci#n de un lisímetro es alto y
solamente dan medidas puntuales de la recarga, además,
por necesitarse un monitoreo en un intervalo grande de
tiempo los costos aumentan más. =or lo tanto su uso solo
se %ustifica donde las condiciones permitan e.tender la
medida a toda el área de captaci#n.
El solo hecho de construir un lisímetro altera el suelo,
y se necesita humedad y tiempo para retornar a las
condiciones naturales.
El uso de lisímetros como herramienta preventiva es
com2n en los traba%os de protecci#n de los recursos de agua
subterránea. Es más fácil y menos costoso usar un lisímetro
para detectar los contaminantes potenciales antes de que
ellos alcancen los recursos que se desean proteger.
Los lisímetros tienen la capacidad de superar el
problema del flu%o ba%o, y si la profundidad es suficiente,
las variaciones de a<o a a<o, pero los problemas de la
variabilidad lateral, el costo y las modificaciones del
régimen de humedad del suelo permanecen sin resolver
8-llison, !9::;.
El intervalo de tiempo en el cual un lisímetro puede
arro%ar resultados confiables va desde instantáneo hasta
estacional o anual, si se busca estimar la recarga a un
acuífero en un instante determinado este método es
perfectamente aplicable, si por el contrario se busca
estimar la recarga en un evento o en un período
estacional o anual este método puede utilizarse pero
mediante la integraci#n de resultados de escalas menores
8(amper @.L, !99?;.


Medidores de infiltraci0n

Los medidores de infiltraci#n han sido desarrollados para
medir recarga en canales de riego y ríos. Este método
consiste en una Mcampana de filtraci#nN o cilindro el cual es
introducido dentro del sedimento en la base de un canal)
%unto al cilindro está un tanque de agua, la tasa a la cual el
agua dentro del cilindro se infiltra es determinada por
cambios en el volumen del tanque 8Lerner et al., !99>;.
El cilindro es insertado mientras la manguera se de%a
abierta para permitir que escape el aire y el e.ceso de agua.
La bolsa plástica permanece su%eta a la manguera y flota
%usto ba%o la superficie.

@igura ,. "edidor de filtraci#n de cabeza constante para
lechos de canales.


'olsa de plástico
(uperficie del agua

"edida del volumen de
agua


+ubo de plástico



1ilindro de filtraci#n
7gual presi#n dentro
y fuera del cilindro @ondo del canal



Lerner et al 8!99>;

El volumen de la bolsa es medido luego de que haya
pasado un tiempo y la tasa de infiltraci#n se calcula con la
siguiente e.presi#n
( )
( ) t r (
V V
q
2
2 1
⋅ ⋅ π

=
8&;
donde
q K tasa de infiltraci#n 8LO+;
6! K volumen inicial 8L*;
6& K volumen luego de un tiempo t 8L*;
r K radio interno del cilindro de infiltraci#n
Los medidores de infiltraci#n son livianos y fáciles de
transportar, su costo es relativamente ba%o, son simples de
operar y las mediciones se hacen en corto tiempo.
$n requisito indispensable para el uso de este método
es que la base del canal debe ser suave para poder insertar
el cilindro, sin embargo se pueden encontrar dificultades en
suelos de grava o pedregosos) en suelos arenosos se
presenta un inconveniente ya que los remolinos que se
crean pueden lavar la zona que rodea el cilindro dando así
tasas más altas de infiltraci#n.
El medidor de infiltraci#n no es la me%or opci#n para
estimar pérdidas por infiltraci#n para el canal completo, sin
embargo son e.celentes para la localizaci#n de áreas de alta
infiltraci#n a lo largo de la longitud del canal.


M&*O-O -& )A#AN+& -& A.UA


-efinici0n del Método

=ara hacer el balance hídrico se aplica el principio de la
conservaci#n de masa a una cierta regi#n de volumen
conocido 8volumen de control;, definida por unas
condiciones de frontera, durante un período de tiempo. La
diferencia en las entradas y las salidas debe ser igual al
cambio en el almacenamiento de agua. La mayor parte de
los métodos de balance de agua determinan la recarga a
partir de los demás componentes, este tipo de balances se
puede hacer en la zona superficial, en la Co saturada y en la
saturada 8(amper @.L., !99?;.

@igura 5. /iagrama de balance hídrico.














5ONA 'UP&%6,+,A#
Humedad del suelo
=recipitaci#n
0iego
1audal que sale
Evapotranspiraci#n
5ONA NO 'A*U%A-A
Altura de niveles colgados
0ecarga en
tránsito directa
0ecarga en tránsito
diferida
1audal que sale
0ecarga
8percolaci#n;
1audal que entra









(amper @.L. 8!99?;.

Pay diferentes e.presiones para calcular la recarga a
partir de un balance hídrico seg2n el volumen de control
escogido y seg2n las subdivisiones que se hagan a las
entradas, salidas o cambios en el almacenamiento. La
e.presi#n más sencilla puede ser
S ET Es P R ∆ − − − = 8*;
(iendo 0 K recarga
= K precipitaci#n
Es K escorrentía
E+ K evapotranspiraci#n
∆( K cambio en el almacenamiento
Esta ecuaci#n es válida si se asume que la recarga es
igual al flu%o subterráneo o descarga y si se toma la
precipitaci#n 8=; como 2nica entrada al sistema, luego de
asumir que la divisoria de la cuenca coincide con la
divisoria de aguas subterráneas y por lo tanto no hay
entrada de flu%o desde acuíferos vecinos 8@reeze y 1herry,
!9?9;.


*ipos de /alance

Lerner et al. 8!99>; presenta algunos tipos de balance
hídrico, y más tarde diferentes autores 8(canlon et al, &>>&)
(amper, !99?; hacen referencia a este mismo te.to
'alance de humedad del suelo. En el cual la lluvia y la
evapotranspiraci#n potencial constituyen los datos de
entrada al balance y la evapotranspiraci#n real y la recarga
son los datos de salida. Este método corresponde al
esquema de balance de la @igura 85;.
$n aspecto crítico en el uso de un modelo de balance
es el intervalo de tiempo usado. (i se utilizan largos
intervalos manteniendo los mismos parámetros se pueden
presentar valores de recarga muy ba%os o inclusive nulos.
'alance de ríos y canales de agua. =uede realizarse por
dos métodos
!. "edidas de caudal La manera más sencilla para
estimar las pérdidas por transmisi#n a lo largo de un
canal ya sea natural o de irrigaci#n es mediante un
balance de agua del flu%o. La recarga en un canal se
puede e.presar con la siguiente ecuaci#n
∑ ∑


− − − + − =
t
S
E Q Q Q Q R
sale entra Abajo . A Arriba . A
8,;
donde
I caudal
I
-.-rriba
@lu%o aguas arriba
I
-.-ba%o
@lu%o aguas aba%o
I
entra
@lu%o que llega de los arroyos tributarios, efluentes
urbanos e irrigaci#n
I
sale
@lu%o que sale
E Evaporaci#n de cuerpos superficiales de agua o lechos
de río
∆( cambio en almacenamiento en el canal y en la zona no
saturada
&. Encharcamiento La recarga se estima midiendo la
disminuci#n del nivel del agua luego de haber aislada
una secci#n del canal. 1uando las pérdidas por
evaporaci#n y cualquier precipitaci#n que entra han
sido tenidas en cuenta, la caída neta en el nivel de agua
se atribuye a la infiltraci#n. La tasa de pérdidas por
infiltraci#n por unidad de longitud se calcula con la
siguiente e.presi#n
( )
( ) t 2
W W
) d d ( q
2 1
2 1
+
− =
85;
donde
q K tasa de infiltraci#n por unidad de longitud 8L*O+OL;
d! K profundidad media inicial 8L;
d& K profundidad media después de un tiempo t 8L;
5! K ancho promedio inicial 8L;
5& K ancho promedio para después de un tiempo t 8L;
El uso de este método no es muy conveniente debido a
que el canal debe estar fuera de servicio por varios días y es
más costoso que usar medidores de infiltraci#n.
-umento del Civel @reático El volumen almacenado
producto de un aumento del nivel freático es igual a la
recarga, luego de tener en cuenta otros flu%os de entrada y
salida como pozos de bombeo y flu%o entre acuíferos.
Este método es quizás el más utilizado para estimar la
recarga. Entre sus venta%as, cabe citar su sencillez e
independencia respecto al mecanismo de desplazamiento
del agua en la zona no saturada 8Pealy y 1oo4, &>>&;.
La recarga se calcula utilizando la siguiente e.presi#n
t
h
S
dt
dh
S R
Y Y


= =
8F;
donde
(
Q
K rendimiento específico
h K altura del nivel freático
t K tiempo
La altura del nivel freático se determina mediante la
construcci#n de pozos. El nivel freático medido en un pozo
de observaci#n es representativo de un área de al menos
varios metros cuadrados, por lo que no corresponde a una
medida puntual. (in embargo, el método tiene sus
limitaciones 8Pealy y 1oo4, &>>&;
!. =roporciona me%ores resultados si se aplica para
niveles freáticos superficiales.
&. Los pozos deben localizarse de manera que los niveles
freáticos sean representativos de toda el área de
recarga.
*. El método no se puede tener en cuenta para recarga en
condiciones estables.
,. 7dentificar la causa de las fluctuaciones del nivel
freático es un asunto comple%o así como calcular el
valor del rendimiento específico debido a la
heterogeneidad del acuífero.
/escarga de la cuenca
/escarga promedio K 0ecarga neta promedio J tasa de
e.tracci#n
(i el acuífero no es e.plotado, la tasa de e.tracci#n es
cero, por lo tanto
/escarga promedio K 0ecarga neta promedio
Las posibles rutas de descarga de una cuenca incluyen
manantiales, ríos, lagos y mares, La descarga de
manantiales se puede determinar a partir de aforos aguas
aba%o, haciendo la correcci#n por la pérdidas en el canal) la
descarga por ríos se estima mediante análisis de la
hidr#grafa) y la descarga por lagos y mares se determina a
partir de medidas de conductividad hidráulica y
permeabilidad 8Pealy y 1oo4, &>>&;.
En cuencas donde hay abundancia de corrientes
superficiales de agua, se puede estimar la recarga
subterránea a partir de la separaci#n de la hidr#grafa. El
uso del flu%o base para estimar la recarga se basa en el
balance de agua
subt subt FB subt
entra
subt
sale
S ET Q Q Q R ∆ + + + − = 8?;
donde la recarga se iguala a la descarga 8(canlon et al.
&>>&;.
(in embargo, la descarga del flu%o base no necesariamente
es igual a la recarga, porque e.isten otros factores como el
bombeo, la evapotranspiraci#n y el flu%o hacia acuíferos
profundos, los cuales pueden ser significativos 8(canlon et
al. &>>&;. =or lo tanto, si los cálculos de flu%o base son
usados como indicadores de la recarga promedio, esto
podría introducir un error importante porque el flu%o base
representaría solo una parte peque<a de la descarga total
8(ophocleous, &>>>;.


Venta4as 2 desventa4as

Los métodos de balance ofrecen gran disponibilidad de
datos para su aplicaci#n) son fáciles de aplicar, rápidos y
de ba%o costo) toman en cuenta toda el agua que entra al
sistema y están disponibles para todas las fuentes de
recarga.
La forma más com2n para estimar la recarga es el
método residual. La mayor limitaci#n es que la e.actitud
de la estimaci#n depende de la e.actitud con la cual fueron
medidos los otros componentes 8(canlon et al. &>>&;.
En algunos casos se realizan grandes simplificaciones a
la ecuaci#n de balance con el prop#sito de utilizar menos
variables pero corriendo el riesgo de a<adir mayores
incertidumbres al resultado final 8@reeze y 1herry, !9?9;.
Los balances de agua fueron desarrollados inicialmente
en zonas h2medas, y por lo tanto su validez en zonas áridas
y semiáridas es bastante discutible. (us resultados pueden
llegar a ser mas confiables cuando se realiza el balance en
suelos mas desarrollados, donde se presentan mayores
condiciones de humedad 8(amper, !99?;. En regiones
áridas y semiáridas la aplicaci#n de este método es más
difícil porque la precipitaci#n en general es solo
ligeramente diferente de la evapotranspiraci#n real, errores
peque<os en estos dos componentes causan grandes errores
en la estimaci#n de la recarga 8Pendric4. y 5al4er, !99?;.
Las venta%as asociadas a este método, como el relativo
ba%o costo de inversi#n y mantenimiento, la capacidad de
m2ltiples localizaciones, la facilidad de procesamiento de
los datos y la aceptable precisi#n para numerosas
aplicaciones, hacen que se compensen las limitaciones,
convirtiéndose esta técnica en una de las más aplicadas
fundamentalmente en estudios encaminados a la
determinaci#n de la evapotranspiraci#n 8Patfiel, !99>. En
L#pez, 0. !99?;.


M&*O-O -& *%A5A-O%&'


Los trazadores son sustancias que se encuentran en el agua
y se pueden detectar por medios visuales o analíticos
8Lopez 0, !99?; y sirven para definir caminos
preferenciales de flu%o 8Pendric4. y 5alter, !99?;,
identificar mecanismos responsables de generaci#n de flu%o,
identificar fuentes de solutos y sistemas de contaminaci#n,
calcular el ciclo biol#gico de nutrientes dentro de un
ecosistema, determinar fuentes de recarga etc. 8Eendall y
1ald3ell, !99:;. Los trazadores pueden utilizarse para
determinar las fuentes que originan la recarga, donde hacen
el papel de se<alizadores, o para determinar la cantidad de
flu%o que alcanza las reservas subterráneas. La técnica de
se<alizadores consiste en inyectar un trazador y luego
rastrearlo en un área determinada 8Lerner et al., !99>;.
El principio general del método de trazadores es el
balance de masa del trazador, en el cual se asume que el
agua y el trazador son transportados a la misma tasa.
r +r K p +p J fd 8:;
r K tasa de recarga promedio
+r K concentraci#n promedio del trazador en la recarga
p K precipitaci#n promedio
+p K concentraci#n promedio del trazador en la
precipitaci#n
fd K masa del trazador en la zona vadosa
=ara que se presente el caso ideal, la concentraci#n del
trazador debería incrementar con la profundidad hasta que
se alcance una concentraci#n estable. Esto indica que no se
puede presentar evaporaci#n ba%o esta profundidad y que la
ecuaci#n 8:; puede ser aplicada.

*ipos de trazadores

Los trazadores pueden ser a<adidos deliberadamente o
pueden estar presentes en el ambiente, bien como
resultado de la actividad humana o como consecuencia de
procesos e.clusivamente naturales, los primeros se conocen
como trazadores artificiales o aplicados y los 2ltimos como
trazadores ambientales. Los is#topos son los trazadores
ambientales más utilizados y pueden dar buena cuenta de
los procesos hidrol#gicos que se desarrollan en una cuenca.
-lgunos autores 8Pendric4. y 3alter, !99?; definen un
tercer tipo de trazador y lo denominan hist#rico, el cual es
depositado en altas concentraciones en la superficie del
suelo por alg2n evento hist#rico. El principio de los
trazadores hist#ricos es el mismo que el de los trazadores
artificiales, e.cepto que fueron depositados por alg2n
evento hist#rico) estos eventos pueden ser desde un cambio
en la práctica de la agricultura, hasta la contaminaci#n de
las fábricas, incluyendo los derrames de contaminante
8Cativ et al. !995. En (canlon et al., &>>&; o las pruebas
nucleares en la atm#sfera. $n importante subcon%unto de
los trazadores hist#ricos son los que entraron a la atm#sfera
como resultado de las pruebas nucleares durante los a<os
!95>sD!9F>s y son usados para estimar tasas de recarga
durante los 2ltimos 5> a<os 8(canlon et al., &>>&;.
En la mayoría de los casos el trazador se utiliza para
seguir el movimiento del agua, por lo cual debe moverse
con el agua y ser soluble, no debe ser reactivo y no se debe
transformar durante el transporte, por supuesto necesita ser
medible y e.traído fácilmente del suelo. =ara trazadores
artificiales hay restricciones adicionales ba%os niveles
naturales del trazador en el ambiente, ba%a to.icidad y ba%a
radioactividad. =ara trazadores ambientales es deseable
tener grandes variaciones naturales de las concentraciones
del trazador en el paisa%e, estas restricciones usualmente
indican que solo aniones o moléculas de agua
isot#picamente rotuladas se pueden usar.


Principales trazadores

,s0topos" (on átomos del mismo elemento que tienen
diferente n2mero de neutrones lo que significa que tienen
diferente masa.
Los is#topos pueden ser ambientales o artificiales. Los
ambientales se subdividen en estables y radioactivos) los
radioactivos o inestables son los que presentan cambios en
el n2mero de protones y neutrones que producen una
transformaci#n del n2cleo del elemento) este proceso se
conoce como decaimiento radiactivo, los n2cleos se
desintegran espontáneamente en el tiempo para formar
otros is#topos) los estables son aquellos cuya relaci#n entre
el n2mero de neutrones y protones no cambia, son n2cleos
que no se transforman en otros is#topos en escalas de
tiempo geol#gicas, pero ellos mismos pueden ser
producidos por el decaimiento radioactivo de otros
is#topos. Los is#topos más importantes desde el punto de
vista hidrol#gico son los siguientes
D 7s#topos del Pidr#geno
!
P 8estable;,
&
P 8deuterio,
estable; y
*
P 8tritio, inestable;
D 7s#topos del G.ígeno
!F
G 8estable;,
!?
G 8inestable; y
!:
G
8estable;
D 7s#topos del carbono
!&
1 8estable;,
!*
1 8estable; y
!,
1
8inestable;
Los is#topos del agua permiten tener informaci#n
sobre la renovaci#n de las aguas en los acuíferos 8recarga;,
identificaci#n de las aguas antiguas 8origen y edad del
agua;, intercone.iones hidráulicas entre varios acuíferos,
mezcla de agua de origen diferente, interacciones rocasD
1G
&
, hidrodinámica de los acuíferos 8flu%o y edad;,
intrusi#n de aguas marinas en acuíferos costeros,
vulnerabilidad de los acuíferos a la contaminaci#n 8origen y
circulaci#n de los contaminantes;, identificaci#n de las
agua termoDminerales, etc.
Los is#topos de un cierto elemento poseen ligeras
diferencias en sus propiedades físicas y en mucho menor
medida en sus propiedades químicas. /ebido a la diferencia
de masas sufren un proceso denominado MfraccionamientoN,
definido como el fen#meno en el que la composici#n
isot#pica de un elemento cambia por la transici#n desde un
estado físico o una composici#n química a otro. (e
distinguen * procesos de MfraccionamientoN de is#topos
dependientes de la masa termodinámico, cinético y
fraccionamiento de transporte durante procesos de difusi#n.
1omo un resultado de los procesos de
MfraccionamientoN, agua y soluto desarrollan a menudo una
composici#n isot#pica 8relaci#n de is#topos pesados
respecto a is#topos livianos; 2nica que puede ser indicativo
de la fuente o del proceso que los form#. Los principales
is#topos utilizados en la estimaci#n de la recarga son
• GR7BECGD!: Q /E$+E07G. El G.igeno 8
!:
G; y
el /euterio 8
&
P; han sido particularmente valiosos para
determinar procesos y el origen del agua subterránea debido
a que sus contenidos se consideran conservativos una vez
que el agua ha entrado en el acuífero. (in embargo, poseen
dificultades en cuantificar las estimaciones de recarga
porque estos is#topos no son conservativos en la zona no
saturada y están su%etos a fraccionarse y a la evaporaci#n
8/e 6ries y (immers, &>>&;. La relaci#n del contenido
δ
!:
G y δ/ de la precipitaci#n en muchísimos sitios del
planeta se grafic# y se obtuvo la siguiente relaci#n
10 O 8 D
18
+ δ = δ 89;
La recta definida por la e.presi#n anterior se llama
Línea mete#rica mundial 8Blobal "eteroric 5ater Line;
8B"5L o "5L; o línea de 1raig. (e asume que el agua
que cae en la línea ha sido originada en la atm#sfera, y las
desviaciones que se presenten pueden ser ocasionadas por
la interacci#n aguaDroca, las reacciones P
&
(, la evaporaci#n
de cuerpos de agua y la condensaci#n.
• +07+7G. El tritio ambiental o natural es aquel que
se infiltr# en el suelo como consecuencia de las pruebas
termonucleares llevadas a cabo en la atm#sfera durante las
décadas de !95> y !9F>, las cuales motivaron un
incremento en la concentraci#n de tritio en la lluvia. El
contenido de tritio en el agua precipitada está condicionado
por la latitud, pro.imidad al mar y distancia a fuentes
artificiales o zonas de ensayos termonucleares. Estos
factores, %unto a su desintegraci#n radioactiva, permiten
utilizarlo como indicador de la presencia de aguas
recientes en los acuíferos y determinar, ba%o ciertas
condiciones, zonas de recarga aparente.
E.isten * técnicas para estimar las tasas de recarga a
partir de los perfiles de tritio en la zona no saturada 8-llison
,!9::;
!. - partir de la posici#n del pico de la precipitaci#n
radioactiva
&. - partir de la forma del pico de tritio en el suelo
*. - partir de la cantidad total de +ritio almacenado en el
perfil
+ambién se puede utilizar como trazador artificial, sin
embargo, su concentraci#n se puede ver afectada por la
absorci#n de las plantas y la evaporaci#n, además requiere
un equipo de medici#n relativamente costoso y su uso
puede ser prohibido por las leyes de protecci#n
ambientales) su uso como trazador artificial no se
recomienda debido a la radioactividad involucrada y a la
dificultad en su aplicaci#n 8Pendric4. y 5al4er, !99?;.
• 1LG0$0G. Es el trazador ambiental más
importante que se ha usado para estimar tasas de recarga
subterránea ba%o un amplio rango de condiciones
climáticas, geol#gicas y de suelo 8Pendric4. y 5al4er,
!99?;. +iene la venta%a de que no es volátil, por lo que no
se producen pérdidas debido a la evaporaci#n.
La recarga se puede determinar mediante un balance de
masa de cloruro 81"'; donde la masa que entra al sistema
8=;, multiplicada por la concentraci#n de cloruro en la
precipitaci#n 81
=
;, es igual a la masa que sale del sistema
8drena%e, /; multiplicado por la concentraci#n de cloruro en
el agua drenada en la zona no saturada 81
C(
;, siempre y
cuando se asuma que la escorrentía superficial es cero
NS
P
NS P
C
PC
D DC PC = =
8!>;
El drena%e es inversamente proporcional a la
concentraci#n de cloruro en la zona no saturada, por lo
tanto el flu%o má.imo de agua drenada que se puede estimar
depende de las incertidumbres presentes en las medidas de
las ba%as concentraciones de cloruro y de la posible
contribuci#n de cloruro proveniente de otras fuentes.
+eniendo en consideraci#n lo anterior, el má.imo drena%e
que puede determinarse es *>>mmOa<o 8(canlon et al.
&>>&;.
1loruroD*F (e produce de manera natural y también
por pruebas nucleares. (u vida media, es decir, el tiempo
que tarda un is#topo en perder la mitad de su actividad
radiactiva original, es de apro.imadamente *.!>
5
a<os lo
que lo hace atractivo para estudiar los sistemas subterráneos
que presentan ba%as tasas de recarga, sin embargo la
concentraci#n pico de
*F
1l no es un método apropiado para
áreas de ba%a recarga, porque en estas regiones el pico del
trazador a2n no ha atravesado la zona de raíces ya que este
se introdu%o a la atm#sfera en la década de los 5>s con las
pruebas nucleares 8-llison, !9::;.
• 1arbonoD!,D!*. El método isot#pico tradicional
utilizado para determinar el tiempo de tránsito de las aguas
subterráneas se basa en la determinaci#n de la actividad del
carbonoD!,. /icho is#topo tiene una vida media de 5?*>
a<os. Los contenidos de 1D!, se e.presan como porcenta%e
8pmc, partes de carbono moderno; los valores superiores a
!>>pmc corresponden a la presencia en las aguas
subterráneas de carbono inyectado en la atm#sfera durante
la época de ensayos termonucleares 8!95>D!9?>;.
El segundo is#topo de carbono utilizado habitualmente
en estudios hidrogeol#gicos es el carbonoD!*. Este is#topo
es estable y los contenidos de !*1 se utilizan en los
modelos que corrigen la actividad inicial del !,1 y también
como indicador de diversas fuentes de carbono en las aguas
subterráneas.
• Gtros is#topos. E.isten otros is#topos además de
los ya presentados. =ara la dataci#n de las aguas recientes
se utiliza
*
PeO
*
P, 1lorofluorcarbonados 81@1s; o
Pe.afluoruro de -zufre 8(@F;. =ara dataci#n de agua de
más de ,>>>> a<os, se pueden utilizar
:!
Er,
,
Pe y
,>
-rO
*F
-r.
=ara los estudios de contaminaci#n del agua se utilizan de
is#topos como
!5
C y
!:
G de los nitratos, y
*,
( y
!:
G de los
sulfatos. El boroD!! %uega un papel potencial importante en
los estudios de contaminaci#n, especialmente en casos de
intrusi#n de agua salada en un acuífero de agua dulce.
:?
(rO
:F
(r se utiliza regularmente para definici#n del origen
de salinizaci#n, movimiento de aguas subterráneas e
interacciones con las rocas.
Nitrato" =uede usarse para obtener informaci#n de la
tasa de movimiento de agua en la zona no saturada. En
áreas agrícolas sus concentraciones han aumentado desde
!95> por efecto del uso de los fertilizantes nitrogenados,
especialmente en áreas de cultivo de mane%o intensivo. El
Citrato se ha sugerido como trazador para estimar la
recarga debido a su solubilidad y movilidad y porque su
concentraci#n se afecta por cambios mayores en el uso de
la tierra 8Edmunds, et al. !9::;. La mayor dificultad que se
presenta es que durante su transporte el nitrato se puede
reducir a amoníaco o puede ser absorbido por las plantas
dentro de la zona de raíces y ser removido del sistema del
suelo, condiciones que hacen difícil totalizar la cantidad de
trazador 8Pendric4. y 5al4er, !99?;.
)romuro" Este trazador es usado ampliamente porque
su concentraci#n antecedente es despreciable en la mayoría
de los ambientes, es muy m#vil y su comportamiento es
muy similar al de los nitratos y los cloruros y es
relativamente econ#mico y fácil de detectar. El bromuro se
aplica usualmente en la superficie del suelo y se mide su
distribuci#n en el perfil del suelo luego de que el agua que
llega a través de la precipitaci#n o la irrigaci#n se infiltra.
+ambién se ha utilizado para inferir las tasas de recarga
producidas por e.ceso de irrigaci#n 80ice et al., !9:F;
#a *emperatura" La temperatura puede usarse como
trazador con el fin de determinar cuándo el agua fluye por
corrientes efímeras 8en especial en zonas áridas; y para
estimar la infiltraci#n proveniente de cuerpos de agua
superficiales. El procedimiento consiste en monitorear la
temperatura a varias profundidades, dependiendo de las
escalas de tiempo y el tipo de sedimento 8(canlon et al.
&>>&;. La temperatura medida se combina con un c#digo
de flu%o saturado no isotérmico, cuyo prop#sito es estimar
la conductividad hidráulica de los sedimentos y luego
mediante modelamiento inverso se determina la
recarga. (in embargo la aplicaci#n de los métodos
térmicos se limita a acuíferos con gran recarga 81ustodio,
!99?;.
+olorantes" /e todos los tipos de trazadores
e.istentes quizás los más simples sean los colorantes, que
se aplican como solutos al agua de infiltraci#n detectándose
visualmente. Los distintos tipos de colorantes que se han
utilizado, interaccionan con el suelo, lo que supone un
inconveniente del método. =or otra parte, muchos
colorantes orgánicos también están su%etos a degradaciones
químicas y biol#gicas, retardándose así su transporte. El
proceso de detecci#n del colorante es destructivo, por lo
que resulta más laborioso y difícil cuanto mayor sea la
profundidad del suelo a estudiar 8L#pez 0, !99?;. $na
alternativa de uso de trazadores #pticos es la utilizaci#n de
sustancias que sean detectables por medios analíticos.


Uso de trazadores para estimar la recarga

La mayoría de las técnicas de trazadores están basadas en
suposiciones simples, mientras más complicadas sean las
suposiciones de un modelo más ine.acto puede llegar a ser.
Pendric4. y 5al4er 8!99?; tratan brevemente las
suposiciones más comunes
!. Efecto de la e.clusi#n de ani#n Los aniones y otros
solutos no se mueven a través del suelo en un camino
completamente similar al que se mueve el agua debido
a la interacci#n entre la carga de los iones y la que hay
en la superficie de los minerales arcillosos 8y materia
orgánica; los cuales constituyen la parte superior del
suelo. El volumen e.cluido depende del contenido del
agua y de la concentraci#n de la soluci#n en el suelo.
&. Efecto de la vegetaci#n en el trazador -lgunos
modelos de movimiento asumen que las raíces de las
plantas no toman ninguna fracci#n del trazador durante
la captaci#n, sin embargo, hay amplia evidencia de que
las raíces de las plantas captan una porci#n
significativa de los solutos del suelo, incluyendo los
aniones com2nmente usados como trazadores.
*. Efecto de los macroporos Los caminos preferenciales
de flu%o generalmente surgen de macroporos y de la
inclusi#n de material más permeable dentro de la
matriz del suelo. El problema se origina al interpretar
los perfiles de trazadores afectados por caminos
preferenciales de flu%o ya que dichas vías pueden
ocasionar que agua y soluto se desvíen de la matriz del
suelo con muy poca o nula interacci#n entre ellos, por
lo que el perfil del trazador no daría informaci#n del
movimiento del agua en el suelo.
,. Efecto del movimiento lateral del agua La escorrentía
superficial y el flu%o saturado horizontal debido a
acuíferos colgados pueden ocasionar que una porci#n
significativa del flu%o del trazador nunca entre a la zona
profunda del perfil.


*écnicas para estimar la recarga en canales mediante el
uso de trazadores

Las técnicas de trazadores tienen algunas aplicaciones para
el análisis de pérdidas por filtraci#n en los lechos de los
ríos, estos métodos fueron mencionados por Lerner et al.
8!99>;
!. =enetraci#n en el lecho
&. =unto de diluci#n
*. +écnica de los dos pozos
=enetraci#n en el lecho @ue desarrollada originalmente
utilizando sal como trazador, se esparcen los cristales en el
lecho y luego se inserta una sonda de conductividad
eléctrica en el sedimento del canal. Las medidas de la
profundidad, a la cual se presenta el pico de la
conductividad, denotan la distancia transcurrida por el agua
infiltrada durante el período comprendido entre la inyecci#n
y el muestreo, a partir de la cual se puede calcular la tasa de
infiltraci#n
t
p d
q

=
8!!;
donde
q tasa de infiltraci#n
p porosidad
d profundidad del pico de la conductividad hidráulica en
el tiempo t
t tiempo comprendido entre la inyecci#n y la toma de las
medidas de profundidad y conductividad hidráulica.
=unto de diluci#n # método de un pozo Este método
permite calcular la velocidad de filtraci#n a cierta distancia
del canal, mediante la adici#n de una concentraci#n
conocida de un trazador a un barreno dentro del estrato
adyacente, y luego el monitoreo de la tasa de diluci#n de
este trazador 8Palevy et al., !9F?. En Lerner et al., !99>;.
La concentraci#n se estima indirectamente a través de
mediciones de conductividad en el agua.
La velocidad de filtraci#n puede ser calculada a partir
de la siguiente e.presi#n
( ) at 2
c
c
ln r
v
t
0
1
f
(
(
¸
(

¸

|
|
¹
|

\
|
π
=
8!&;
donde
v
f
K velocidad de filtraci#n
r
!
K radio interno de la re%illa del pozo
c
>
K concentraci#n original del trazador
c
t
K concentraci#n del trazador luego de un tiempo t
a K factor de correcci#n que permite la distorsi#n
hidrodinámica
Los trazadores radiactivos son muy convenientes
porque se pueden medir fácilmente a muy ba%as
concentraciones, evitando las variaciones en la densidad del
agua cuando se inyectan grandes cantidades de trazador
8Lerner et al., !99>;.
La tasa de pérdidas por filtraci#n por unidad de
longitud del canal es dada por la siguiente e.presi#n

=
i i f
d v 2 q 8!*;
donde
q K tasa de filtraci#n por unidad de longitud del canal
v
f i
K velocidad de filtraci#n en el punto de medida i
d
i
K longitud del barreno sobre la cual vf i aplica
El multiplicador & es necesario si el e.perimento se
lleva a cabo a un solo lado del canal. (in embargo, es
aconse%able realizar esta prueba en ambos lados del canal.
"étodo de dos pozos 1onsiste en introducir un
trazador dentro del barreno de inyecci#n y monitorear su
llegada en otro barreno ubicado aguas aba%o en la direcci#n
del gradiente. La curva de penetraci#n 8concentraci#n de
trazador contra tiempo; se grafica, y se usa el tiempo de
tránsito promedio para calcular la velocidad de filtraci#n
8Lerner et al., !99>;
p
t
L
v
m
f
=
8!,;
donde
v
f
K velocidad de filtraci#n
L K separaci#n entre barrenos
t
m
K tiempo de tránsito promedio
p K porosidad
La velocidad de filtraci#n puede ser luego usada para
calcular el flu%o de filtraci#n utilizando la ecuaci#n 8!*;.


Venta4as 2 desventa4as

(eg2n Pendric4. y 5al4er 8!99?; los métodos de
trazadores tiene grandes venta%as, principalmente porque su
movimiento es gobernado por el flu%o de agua promedio
que conduce la recarga en el suelo, no son necesarias visitas
al campo frecuentes, es posible estimar flu%os más peque<os
que con los otros métodos, y además, en muchas ocasiones
el método de trazadores es la 2nica alternativa posible de
utilizar.
$no de los principales aspectos positivos del uso de
trazadores ambientales es que representan, al menos en una
primera apro.imaci#n, una entrada uniforme al sistema
zona no saturadaDacuífero. (in embargo, el principal
inconveniente de los is#topos es que solo pueden ofrecer
una medida indirecta de la recarga, lo cual puede ocasionar
sobreestimaci#n o subestimaci#n. Co obstante, la
utilizaci#n de m2ltiples trazadores puede ayudar a superar
esta desventa%a 8-llison et al., !99,. En L#pez 0, !99?;.
El uso de varios trazadores ofrece probablemente la me%or
alternativa para llegar a resultados fiables en estudios
locales, en regiones áridas o semiáridas, que requieren
informaci#n MpuntualN, sin embargo, muchos estudios
indican que este enfoque no es cierto ya que el flu%o
preferente contribuye en algunos casos al 9>S de la recarga
estimada total, por lo tanto, los resultados obtenidos con
trazadores deben ser interpretados con precauci#n en áreas
con flu%o multimodal en la zona no saturada 8/e 6ries y
(immers, &>>&;.


AP%O7,MA+,ON&' -& -A%+8


6undamentos del método

La estimaci#n de la recarga con la técnica de /arcy
consiste en encontrar valores de cabezas hidráulicas a partir
de las ecuaciones de 0ichards, en la zona no saturada, y
'oussinesq, en la zona saturada, contando con datos de
conductividad hidráulica, coeficiente de almacenamiento y
contenido de humedad, y mediante el uso de técnicas
analíticas o modelos numéricos, seg2n la simplicidad de las
condiciones de campo o la cantidad de simplificaciones
asumidas.
1on las cabezas hidráulicas se determina la velocidad
de filtraci#n o el flu%o de agua, teniendo este valor se halla
el caudal y con este 2ltimo se realiza un balance de masa
donde se conoce el volumen de agua que entra y sale del
sistema y se estima el volumen de agua que queda
almacenado en él, el cual equivale a la recarga.
La ley de /arcy relaciona la velocidad de filtraci#n 8q;
con la conductividad hidráulica 84; y el gradiente hidráulico
( )
z
h
i


=
.
z
h
k i k q


− = ⋅ − =
8!5;
(iendo z la altura sobre el nivel de referencia
=ara obtener las ecuaciones de flu%o en la zona no
saturada y en la zona saturada es necesario combinar la
ecuaci#n de /arcy con la ecuaci#n de continuidad
- Para la zona no saturada
w
R
z
q
t



− =

θ ∂
8!F;
/onde
t ∂
θ ∂
K variaci#n de la humedad con el tiempo
z
q


K variaci#n de q con la distancia recorrida
0
3
K e.tracci#n de agua por las raíces 8este término algunas
veces no es tenido en cuenta;
1ombinando las ecuaciones 8!5; y 8!F; se obtiene la
siguiente e.presi#n
w
R
z
h
) ( k
z t



θ


=

θ ∂
8!?;
La cual se aplica para flu%o vertical 8porque solo
involucra una direcci#n; en la zona no saturada y se conoce
como la ecuaci#n de 0ichards 8!9*!;.
- Para la zona saturada:
"asa que entra K q ⋅ ρ , siendo ρ la densidad del
fluido, en este caso el agua
"asa que sale K
|
¹
|

\
|


ρ ∂
+ ⋅ ρ z
z
q
q
8!:;
=or lo tanto
|
¹
|

\
|

ρ ∂
− |
¹
|

\
|


ρ − =
z
q
z
q
masa de Diferencia
8!9;
utilizando la ley de /arcy se tiene
|
¹
|

\
|




− =


z
h
z
k
z
q

8&>;
y combinando las ecuaciones 8!9; y 8&>; se
obtiene la ecuaci#n de 'oussinesq o ecuaci#n de flu%o
en la zona saturada
|
|
¹
|

\
|




+ |
¹
|

\
|




=


∇ = |
¹
|

\
|




=


y
h
T
y z
h
T
z t
h
S s direccione dos En
h k
z
h
z
k
t
h
T
S
dirección una En
2
8&!;
Esta e.presi#n involucra la transmisividad 8+; y el
coeficiente de almacenamiento 8(;.
La ecuaci#n de 0ichards busca obtener una estimaci#n
de la recarga potencial, mientras que la ecuaci#n de
'oussinesq busca obtener una estimaci#n de la recarga real.
Las e.presiones anteriores se pueden resolver
analíticamente o por métodos numéricos. 1uando las
suposiciones usadas para derivar una soluci#n analítica se
consideran muy simplistas e inapropiadas se puede
seleccionar un modelo numérico.


Modelos numéricos

Los modelos numéricos permiten evaluar en detalle los
efectos de las propiedades hidráulicas en la zona vadosa en
la recarga subterránea 8Pendric4. y 5al4er, !99?;.
Pendric4. y 5al4er 8!99?; clasifican los modelos
disponibles para estimar la recarga en tres grupos, de los
cuales & corresponden a apro.imaciones de /arcy, y el
tercero se conoce como modelo numérico de tanque y se
fundamenta en el balance hídrico.
Modelos numéricos en la zona vadosa. (e
desarrollaron para simular el flu%o de agua y el transporte
de solutos a través de la zona vadosa hasta el acuífero.
Están basados en la partici#n del perfil del suelo en un
n2mero de capas homogéneas, cada una con características
y propiedades hidráulicas propias) así, la ecuaci#n de flu%o
se resuelve numéricamente para cada capa tomando en
cuenta el régimen de flu%o de las capas que están por
encima y por deba%o y las condiciones de frontera en el
fondo y en la parte superior del perfil del suelo.
La mayoría de estos modelos numéricos resuelven la
ecuaci#n de flu%o de agua para medios porosos, sin
embargo, algunas versiones recientes tienen subDrutinas que
permiten tomar en cuenta los efectos de flu%o por
macroporos yOo humedad variable.
Modelos de flujo de agua subterránea. 1onsiste en
dar valores de recarga en un modelo de agua subterránea
hasta que este predice correctamente los cambios de nivel
observados debido a la descarga natural y al bombeo de
pozos 8(tephens, !99F; 8En Pendric4. y 5al4er, !99?;.
La recarga estimada con este tipo de modelo presenta
errores debido a que siempre hay incertidumbre asociada
con la conductividad hidráulica, el espesor y el área de
e.tensi#n del acuífero, así como con las medidas de las
cabezas hidráulicas. (in embargo, este método puede dar
un valor espacialmente integrado de la recarga sobre un
acuífero y no depende de la variaci#n espacial de las
observaciones puntuales como le sucede a los flu%os de
recarga en la zona vadosa.
En general, las principales limitaciones que posee un
modelo numérico no son las debidas a los dispositivos de
cálculo, sino a la formulaci#n de los modelos conceptuales
del proceso, a la obtenci#n de valores representativos de las
magnitudes que intervienen en el modelo, y a la definici#n
de las condiciones iniciales y de contorno 8(canlon et al.
&>>&;.


%e$uerimientos de informaci0n

5ona no saturada" =ara resolver la ecuaci#n de 0ichards
se requiere la curva de retenci#n de agua en el suelo θ8h; y
la curva de conductividad hidráulica no saturada E8h;.
=ara determinar las propiedades hidráulicas de manera
directa muchos procedimientos ofrecen datos de retenci#n
de agua y conductividad hidráulica no saturada en forma
tabular. /ebido a que estas tablas son ineficientes y
ofrecen poca e.actitud a menudo se usan funciones
algebraicas 8Pendric4. y 5al4er, !99?;. @recuentemente
se utilizan dos con%untos de formas de funciones analíticas
las de 'roo4s y 1orey 8!9FF; y 6an Benuchten 8!9:>;.
En el caso de la soluci#n de modelos numéricos en la
zona vadosa, para simular regímenes de recarga se deben
imponer en el modelo, aparte de las propiedades
hidráulicas, condiciones de frontera, condiciones iniciales y
las propiedades de la vegetaci#n 8Pendric4. y 5al4er,
!99?;. =ara algunos modelos numéricos la condición de
frontera superior solo se puede especificar como una
constante, flu%o variable linealmente con el tiempo o cabeza
de presi#n en la superficie del suelo. Estos modelos no son
apropiados para estudios de recarga porque no es posible
saber como es e.actamente la condici#n de frontera en la
superficie del suelo antes de que se lleve a acabo la
simulaci#n. En la frontera inferior e.isten tres tipos de
condiciones que pueden ocurrir presi#n constante del agua
del suelo) flu%o constante en el perfil del suelo ba%o la
condici#n de frontera inferior y flu%o en funci#n de la
profundidad del nivel freático. La Condición inicial para
un modelo numérico comprende el contenido de agua en el
suelo o la distribuci#n de presi#n con la profundidad al
comienzo de la simulaci#n) pueden estimarse o medirse a
partir de muestreo gravimétrico, sonda de neutr#n,
tensi#metros, termocuplas u otros sensores 8Pendric4. y
5al4er, !99?;. La propiedad de la vegetación más
importante es la relaci#n entre la condici#n de humedad del
suelo y el agua que es tomada por las raíces.
(in embargo, seg2n las condiciones es posible asumir
algunas suposiciones, por este motivo Lerner et al. 8!99>;
presenta tres casos posibles que determinan la informaci#n
requerida y su utilizaci#n
!. 1uando no hay entrada al perfil del suelo desde la
superficie.
&. 1uando hay entrada, pero es insuficiente para saturar el
suelo.
*. 1uando hay suficiente entrada para saturar el perfil.
No entrada. 1uando no hay entrada de
precipitaci#n al perfil del suelo, el contenido de
humedad y la presi#n cerca de la superficie ba%an
rápidamente debido a la evaporaci#n. (e desarrolla
entonces un plano donde el gradiente hidráulico vertical es
cero el cual separa el movimiento ascendente del agua
8evapotranspiraci#n; y el descendente 8drena%e;. Este plano
se conoce como =lano de @lu%o Culo 8A@=;. Este método
fue descrito por primera vez por 0ichards et al. 8!95F; y ha
sido usado en varios estudios 80eferencias de estudios En
(canlon et al., &>>&;. 1onsiste en localizar un plano de
gradiente hidráulico nulo en el perfil del suelo, de modo
que la recarga en un intervalo de tiempo se obtiene
mediante la suma de las variaciones del contenido de agua
en el suelo por deba%o de dicho plano.
/esafortunadamente, el método no funciona durante los
períodos prolongados de lluvias donde se presentan
persistentemente valores altos de infiltraci#n, y el gradiente
hidráulico se hace positivo en el sentido descendente a lo
largo de todo el perfil del suelo 8L#pez 0, !99?;, además
esta técnica es costosa y requiere de gran cantidad de
instrumentos y datos, traba%a me%or en regiones donde
e.isten grandes fluctuaciones en el contenido de agua y
donde el C@ es siempre más profundo que el plano de flu%o
nulo 8(canlon et al. &>>&;. (in embargo, en los casos
donde ha sido posible identificar el plano esta técnica ha
proporcionado buenas estimaciones de la recarga.
ntrada insuficiente para saturar el suelo. Las
medidas de campo solo se pueden hacer con suficiente
e.actitud en casos donde se pueden asumir condiciones
estables. En la zona cercana a la superficie o en la zona
radicular no se pueden asumir, sin embargo, una zona no
saturada de gran espesor tiende a amortiguar los pulsos
estacionales de la recarga y por lo tanto se puede apro.imar
a condici#n estable. En estos casos generalmente se asume
que la presi#n es constante con la profundidad, por lo tanto
el gradiente hidráulico es !. -sí
θ
= k r 8&&;
donde
r K tasa de recarga 8LO+;
4
θ
K conductividad hidráulica no saturada 8LO+;
r y 4
θ
deben ser las mismas a cualquier profundidad,
esto implica que las capas que tienen diferente
conductividad saturada estarán a diferente saturaci#n para
que su conductividad no saturada pueda asumirse igual.
ntrada suficiente para saturar el perfil. (i la tasa
de infiltraci#n es lo suficientemente alta, el suelo podría
llegar a estar saturado, por lo tanto, el agua se movería de
manera descendente 2nicamente debido a las fuerzas
gravitacionales, y el gradiente hidráulico será igual a !,
siempre y cuando el encharcamiento en la superficie sea
leve para que la presi#n no se eleve significativamente
sobre la atmosférica. En estas circunstancias la tasa de
recarga se puede asumir igual a la conductividad hidráulica
saturada ( )
sat
k r = . -unque este método es aparentemente
simple no puede usarse con frecuencia, e.cepto cuando se
hacen aplicaciones continuas de agua, como en los campos
de irrigaci#n o en los lechos de los ríos.
Los modelos numéricos que buscan solucionar la
ecuaci#n de 0ichards intentan representar el flu%o de agua,
sin embargo, a menudo se tienen en cuenta muchas
suposiciones con el fin de reducir el traba%o computacional.
"uchos modelos numéricos asumen un valor 2nico de
porosidad media sin tomar en cuenta la variaci#n espacial
de las propiedades. En la práctica el suelo puede tener
doble porosidad, con caminos preferenciales de flu%o
durante períodos de alta saturaci#n, que es cuando se
presenta la recarga.
La mínima tasa de recarga que se puede estimar
utilizando un modelo numérico que solucione la ecuaci#n
de 0ichards depende de la e.actitud de la medida de la
conductividad hidráulica y el gradiente hidráulico si este
2ltimo no es igual a uno 8!;.
Los modelos basados en la ecuaci#n de 0ichards se
puede usar para un amplio rango de escalas de tiempo. Es
posible aplicar este método por todo un a<o, mientras que el
método de plano de flu%o nulo 8A@=; puede ser aplicado
solo en ciertas épocas del a<o 8(canlon et al. &>>&;.
En caso de no utilizar modelos numéricos que
solucionen la ecuaci#n de 0ichards, el flu%o se puede
determinar mediante medidas separadas del gradiente
hidráulico y de la conductividad hidráulica subsaturada,
además se puede asumir que la tasa de flu%o o la velocidad
de filtraci#n medida por deba%o de la zona radicular es
representativa de la recarga 8L#pez 0, !99?;, es decir,
q R − = 8&*;
La comple%idad de los modelos numéricos para la zona
no saturada radica en la obtenci#n del valor de la
conductividad hidráulica, que le%os de ser una constante,
varía no s#lo con la te.tura y estructura del suelo, sino
también con el contenido de humedad y, por otra parte, está
sometida a histéresis. En la zona no saturada, dentro del
rango de variaci#n de la humedad del suelo, la
conductividad hidráulica puede variar alrededor de seis o
más #rdenes de magnitud 8L#pez 0, !99?;.
5ona saturada" La ley de /arcy es usada para estimar
el flu%o a través de una secci#n transversal de un acuífero
confinado o no confinado, asumiendo flu%o estable y la
ine.istencia de e.tracci#n de agua. =ara aplicar este
método es indispensable tener en cuenta que la secci#n
transversal escogida debe estar alineada con una línea
equipotencial 8(canlon et al. &>>&;.
El hecho de tomar medidas ba%o el nivel freático evita
la dificultad de determinar las relaciones entre
conductividad hidráulica, presi#n y humedad, sin embargo,
introduce la posibilidad de flu%o tanto en el plano horizontal
como en el plano vertical, aunque hay situaciones en las
cuales el flu%o ba%o el nivel freático puede considerarse
predominantemente vertical 8Lerner et al., !99>;.
Qa que el flu%o puede variar con el tiempo, es necesario
tener mediciones continuas de las cabezas hidráulicas. -
pesar de que los flu%os calculados no son iguales a la
recarga en cualquier instante, debido a los efectos de
almacenamiento como los aumentos y caídas del nivel
freático, la suma de los flu%os sobre un a<o o más dará una
buena estimaci#n de la recarga total 8Lerner et al., !99>;.


%ecarga por ríos

(i se utilizan modelos numéricos, la recarga producida por
los ríos puede asumirse como la recarga producto de una
condici#n de frontera de cabeza constante la cual representa
una fuente inagotable de agua. El sistema de agua
subterránea puede abastecerse del agua de la frontera o
puede descargar agua dentro de la frontera.
=ara estimar esta recarga es necesario tener
informaci#n de la conductividad hidráulica de los
sedimentos que forman el lecho del río 84;, la longitud 8L; y
el ancho del canal y el espesor de los sedimentos del lecho
8"; con el fin de determinar la conductancia.
M
W L k
C
rio
⋅ ⋅
=
8&,;
+eniendo la conductancia se calcula la tasa de goteo
entre el río y el acuífero.
Gtra forma diferente al uso de modelos numéricos para
estimar la recarga producida por los ríos es el uso de
ecuaciones de infiltraci#n y redes de flu%o, esta técnica
asume que no hay caminos de flu%o preferencial y que no
hay flu%o lateral) sin embargo aunque es posible construir
una red de flu%o para representar el sistema esta solo es fácil
de dibu%ar para flu%os en condiciones estables.

Venta4as 2 desventa4as

-unque el principio físico e.presado en la ecuaci#n de
/arcy es simple, su implementaci#n para estimar la recarga
real es difícil debido a errores inherentes a la mayoría de los
métodos para determinar las propiedades hidráulicas,
8especialmente en suelos secos; y a su variabilidad espacial.
El principal problema con la soluci#n dada por la
apro.imaci#n de la ley de /arcy para movimiento de agua
en la zona vadosa es que esta técnica requiere el
conocimiento de las curvas de retenci#n de agua en el suelo
y las curvas de conductividad hidráulica. La determinaci#n
directa de estos parámetros es difícil, sin embargo, se han
desarrollado métodos indirectos para estimarlos a partir de
datos medibles, y estos métodos a menudo dan informaci#n
suficientemente e.acta para muchos usos prácticos sin
incrementar los costos 8/e 6ries y (immers, &>>&;.
El método que busca solucionar la ecuaci#n de
'oussinesq puede aplicarse para grandes regiones 8desde !
hasta T!> >>> 4m
&
;, mientras que los modelos basados en la
ecuaci#n de 0ichards son frecuentemente restringidos para
evaluar peque<as áreas 8U!>> m
&
; o para calcular el flu%o en
zonas donde la subsuperficie es poco profunda 8U!5m;.


M&*O-O' &MP9%,+O'

-efinici0n del método

Las técnicas empíricas correlacionan la recarga con otras
variables hidrol#gicas que se pueden medir como
precipitaci#n, temperatura, elevaci#n, flu%o en canales, etc.
Esta relaci#n se usa para e.trapolar los registros de recarga
en el tiempo y transponer los estimativos a otras áreas de
recarga de características similares.
El método más simple para estimar la recarga es el uso
de relaciones empíricas entre la recarga y la precipitaci#n
P f R ⋅ = #
( )
2 1
k P k R − =
8&5;
donde f, 4
!
y 4
&
son constantes empíricas que varían
probablemente con el terreno y el clima y corresponden a
una zona particular.
Estas e.presiones tienen alg2n valor para los
investigadores siempre y cuando las constantes se hayan
obtenido luego de un estudio cuidadoso, sin embargo,
después de tener la correlaci#n se utilizan como modelos de
Mca%as negrasN, haciendo estimaciones de la recarga sin
considerar la hidrogeología de la zona y sin tener en cuenta
la confiabilidad de los resultados 8Lerner et al., !99>;. Este
tipo de métodos tiene un grado de validez bastante limitado,
ya que e.presiones para una cuenca se pueden aplicar a otra
solo si hay una gran similitud entre ellas 8(amper @.L.,
!99?;.
$n problema que se presenta con el uso de este método
es el efecto de los niveles de agua subterránea en la recarga,
ya que niveles altos o colgados reducirán la tasa de recarga.
La profundidad del agua subterránea es el factor más difícil
de correlacionar entre diferentes áreas, y por lo tanto los
métodos empíricos traba%an me%or cuando el nivel freático
es profundo y no ocurren McolgamientosN del nivel. Gtro
problema adicional se presenta cuando hay e.plotaci#n de
los recursos subterráneos ya que la recarga puede variar
pero los métodos empíricos no pueden estimar este cambio
debido a que ellos no cuentan con modelos del proceso
8Lerner et al., !99>;.
Este método ha sido criticado repetidamente en la
literatura 8e.g. Lerner, et al. !99>) -llison, et al. !99,;
afirmando que la recarga no puede ser estimada a partir de
la precipitaci#n solamente, ya que esta se afecta por un gran
n2mero de factores. =or e%emplo, 'ee4ma, et al. 8En
Pendric4. y 5al4er, !99?; reportan en su estudio como la
precipitaci#n de a<os anteriores afecta la tasa de recarga
anual en su área de investigaci#n, ya que a pesar que en
!9:, y !9:: la precipitaci#n fue casi la misma, *,? y
*&:mm respectivamente, las tasas de recarga fueron, !>, y
5,mm respectivamente.
(in embargo una f#rmula empírica puede ser el método
más 2til en estudios de reconocimiento, cuando se pueden
aceptar altos márgenes de error) para regiones
sube.plotadas) para e.trapolar a un período de tiempo
futuro dentro de la misma área de recarga donde se deriv#
la f#rmula) o para revisar o corregir los resultados de las
estimaciones proporcionadas por un modelo numérico a
medida que este se construye.


&stimaci0n de la recarga a través del caudal del río

Este método consiste en relacionar la recarga con la tasa de
flu%o del río. =ara desarrollar correlaciones es
indispensable contar con estimaciones precisas de la
recarga, para lo cual es fundamental instalar redes que
permitan colectar los datos necesarios, sin embargo, tal
como lo plantea Lerner et al. 8!99>; si ya se tienen
instalados los instrumentos de medici#n, Vno es me%or
continuar usándolas que utilizarlas para derivar una
relaci#nH.
Pay muchas f#rmulas empíricas usadas para estimar
las pérdidas en canales pero pocas son dise<adas para
estimar la recarga real. Las f#rmulas están usualmente
basadas en observaciones prolongadas de los canales dentro
de una regi#n, y en general no son válidas para canales en
otras regiones con diferentes condiciones de campo.
En general, las f#rmulas empíricas relacionan pérdidas
por filtraci#n con uno o más de los siguientes factores
8Lerner et al., !99>;
!. El tipo y la condici#n del suelo
&. La profundidad o flu%o de agua en el canal
*. El perímetro mo%ado
Los siguientes parámetros pueden también tener un
profundo efecto en las pérdidas por filtraci#n pero son
raramente considerados en f#rmulas empíricas
!. =rofundidad del nivel freático regional
&. Estratificaci#n dentro del suelo
*. +aponamiento de la base del canal con sedimentos
finos
,. variaci#n entre las condiciones de la zona saturada y la
zona no saturada

&:presiones empíricas 2 casos de estudio

-lgunas e.presiones empíricas basadas en correlaciones
entre recarga y precipitaci#n son 8presentadas en Lerner et
al., !99>;
• "ander y (hiftan 8!9:!; dan una f#rmula para estimar
la recarga en clima mediterráneo
( ) mm/año 650 p 450 360 p 9 . 0 r < < − = 8&F;
r K recarga 8mmOa<o;
p K precipitaci#n 8mmOa<o;
• 1heeturvedi 8(inha y (harma, !9::; propone una
f#rmula un poco más comple%a para estimar la recarga
en 7ndia que no preserva la dimensionalidad
4 . 0
15
4 . 25
p
8 . 50 r |
¹
|

\
|
− =
año / mm 380 p > 8&?;
r K recarga 8mmOa<o;
p K precipitaci#n 8mmOa<o;
• +urc 8!95,; propuso una e.presi#n en la que incluye,
aparte de la precipitaci#n, la temperatura media anual
|
|
¹
|

\
|
|
|
¹
|

\
|
+ − =
− 5 . 0
2
2
L
p
9 . 0 1 p r
8&:;
2
T 05 . 0 T 25 300 L + + =
r K tasa de recarga promedio anual 8mmOa<o;
p K precipitaci#n anual 8mmOa<o;
+ K temperatura media anual 8W1;
-sí mismo, e.isten varias e.presiones para estimar la
recarga proveniente de ríos y canales
• @#rmula de 5alter 8En Eruseman, !99?; el prop#sito
de 5alter 8!99>; era desarrollar un procedimiento
simplificado aplicado a una regi#n semiárida en el
suroeste de -rabia (audita y comparar los datos
derivados con los obtenidos en Estados $nidos.
A 1
V 0500 . 0 V = 8&9;
6
!
K pérdidas por transmisi#n 8acreDpie;
6
-
K volumen del flu%o 8acreDpie;
• @#rmula de -bdulrazza4 y "orelD(ytou. 8En
Eruseman, !99?; argumentaron que la infiltraci#n por
unidad de longitud de un río, &q
o
, puede ser obtenida a
partir de la ecuaci#n de Breen y -mpt
( )
(
¸
(

¸
+
=
D
D H
KW q
o
8*>;
5 K ancho medio del lecho del río
E K 8apro.imadamente; la conductividad hidráulica
saturada 8vertical;
/ K profundidad del perfil del suelo entre el punto
inicial del nivel freático y el fondo del lecho del valle
P K profundidad del agua sobre el lecho del 3adi
Lerner et al. 8!99>; menciona tres de de las seis
e.presiones presentadas por Eraatz 8!9??; utilizadas en
varias partes del mundo para estimar la recarga producida
por canales o ríos
• 1omisi#n 7nternacional en 7rrigaci#n y /rena%e 8!9F:;,
derivada a partir de observaciones de varios canales en
=un%ab, 7ndia
( K c a d 8*!;
( K pérdidas totales por filtraci#n 8m
*
Os;
c K una constante que puede variar entre !.! y !.? para
los canales observados
a K área del perímetro mo%ado 84m
&
;
d K profundidad de agua en el canal 8m;
• Gffengenden 8@-GO$CE(1G, !9F?;
( )
1 m
Q 100
L A
S



=
8*&;
( pérdidas totales por filtraci#n 8m
*
Os;
I descarga 8m
*
Os;
L longitud del canal 84m;
-,m constantes empíricas dependientes de la
permeabilidad del suelo, que varían entre >.? y *.,) y
>.* y >.5 respectivamente a medida que aumenta la
permeabilidad.
• /epartamento de irrigaci#n de Egipto 8/oorenbos,
!9F*;
2 1
R L P b S ⋅ ⋅ ⋅ = 8**;
( K pérdidas totales por filtraci#n 8m
*
Os;
L K longitud del canal 84m;
= K perímetro mo%ado 8m;
0 K profundidad hidráulica media 8m;
b K coeficiente del suelo, varía desde >.>>!5 para
arcillas hasta >.>>* para arenas
Es importante resaltar que aunque muchas de las
f#rmulas empíricas parecen ser promisorias no se ha
demostrado que puedan aplicarse para una regi#n de gran
e.tensi#n 80eferencias sobre diversos estudios en 'radbury
et al., &>>>;.


%&+A%.A U%)ANA

Esta parte del artículo fue tomada principalmente de Lerner
8&>>&; y se complement# con lo e.puesto por otros autores.
-ntes se creía que las ciudades reducían la cantidad de
recarga debido a las superficies impermeables, sin embargo,
hoy en día los hidroge#logos aceptan que la infraestructura
para el abastecimiento de agua y el drena%e de aguas lluvias
genera grandes cantidades de recarga debido a las fugas,
presentándose tasas de recarga en áreas urbanas iguales o
mayores que en las áreas rurales equivalentes.
La recarga urbana es variable en el tiempo, y responde
a cambios en el uso del suelo, en la infraestructura de la
zona subsuperficial y a los cambios climáticos. La
urbanizaci#n puede alterar radicalmente y por completo el
balance hídrico en un área, debido a que en la mayoría de
las grandes áreas urbanas el agua es importada,
incrementando todos los ítems del balance. (e puede
desarrollar un microclima, particularmente en zonas
h2medas, presentándose cambios en temperatura, humedad
y velocidad del viento, lo cual puede llevar a cambios en la
precipitaci#n y en la evapotranspiraci#n 8Pall, !9:,) En
Lerner, &>>&;.
El aumento de áreas impermeables cambia la
hidrología superficial y subterránea La infiltraci#n y la
recarga directa decrecen y la escorrentía superficial
incrementa, sin embargo, gran parte de esta puede llegar a
convertirse en recarga indirecta cuando logra alcanzar el
cauce de un río.


6uentes de recarga

Las fuentes y vías de recarga en zonas urbanas son más
numerosas y comple%as que en medios rurales. Los
edificios, carreteras y otras infraestructuras superficiales se
combinan con las obras antr#picas de drena%e para
modificar las vías de infiltraci#n.
-unque una parte de la recarga directa se pierde, puede
haber contribuciones adicionales a partir de los sistemas de
drena%e de aguas pluviales, ya que se importa grandes
vol2menes de agua a la mayoría de las ciudades para su
abastecimiento, se distribuye luego por medio de tuberías
subterráneas, y es recogida de nuevo en alcantarillas o fosas
sépticas) todos estos sistemas de redes presentan fugas que
alimentan las reservas subterráneas. -dicionalmente se
presenta recarga directa de parques y %ardines y recarga
localizada a lo largo de los lados de calles y vías donde no
e.iste un drena%e de aguas lluvias. Esta situaci#n es com2n
en zonas áridas y semiáridas y en ciudades urbanizadas
rápidamente.
La urbanizaci#n introduce nuevas fuentes de recarga
goteo de tanques sépticos y de alcantarillas, goteo de
acueducto, sobre irrigaci#n de %ardines, recarga proveniente
de efluentes, de escorrentía de tormenta, etc.
(i en una ciudad no hay alcantarillas para eliminar el
agua residual, la ruta de recarga más importante es la
infiltraci#n del agua de tanques sépticos, letrinas y
sumideros. En casos donde las alcantarillas son usadas para
remover efluentes, gran parte del agua importada es reD
e.portada y por lo tanto no hay oportunidad para que se
convierta en recarga. En ciudades con alcantarillado las
fugas de las redes de acueducto son más significativas que
las fugas de redes de alcantarillado. (on comunes tasas de
goteo de &>D&5S e inclusive se han registrado tasas
superiores al 5>S .
En áreas h2medas la recarga proveniente de fugas de
redes de servicio puede balancear las pérdidas de recarga
por precipitaci#n causadas por el aumento de áreas
impermeables, y en general los efectos causados por la
urbanizaci#n serán peque<os. (in embargo en áreas áridas
y semiáridas la recarga por goteo será siempre
significativamente mayor que la recarga por precipitaci#n.


+omo identificar fuentes de recarga

-ntes de cuantificar la recarga urbana, los hidroge#logos
deben identificar si están presentes las diferentes fuentes.
Esto se puede realizar a escala local, para un estudio de
contaminaci#n, o a escala de una gran ciudad, para un
estudio de recursos hídricos. - escala local, el proceso
involucra identificar ca<erías y alcantarillas, drenes de
aguas lluvias, sumideros, tanques sépticos, áreas de
irrigaci#n y superficies impermeables, y luego encontrar
todos los puntos de recarga asociados con ellos. Lo
comple%o del ambiente urbano es que necesita una gran
cantidad de datos para identificar cada posible fuente de
recarga) sin embargo, en algunas ciudades, las autoridades
municipales han desarrollado un sistema de informaci#n
geográfica 8(7B; que muestra toda la infraestructura de
agua. 1uando se estudia la recarga urbana a escala
regional este tipo de problemas no se presenta ya que el
interés no está en identificar los puntos individuales de la
recarga, pues el ob%etivo es mostrar que e.isten suficientes
fuentes individuales para producir un impacto en la recarga
urbana total. La utilizaci#n de balances hídricos y la
aplicaci#n de trazadores son probablemente los 2nicos
métodos viables a esta escala.
En general las fuentes de recarga en zonas urbanas se
pueden identificar mediante tres métodos piezometría,
trazadores químicos y balances de agua, pero los tres
presentan problemas.
Piezometría. El flu%o constante a través de fugas de
ca<erías mantiene constante el nivel freático, sin embargo,
las fuentes de recarga intermitentes, así como los sistemas
de infiltraci#n de tormentas, se ven refle%adas en los niveles
piezométricos.
Señalizadores químicos. La concentraci#n de varios
solutos en el agua, o la relaci#n entre la concentraci#n de
solutos, define el Msigno químicoN del agua) estas se<ales
son usadas para identificar los orígenes del agua, y pueden
utilizarse también como marcadores para identificar fuentes
de recarga urbana. $n Mmarcador idealN, seg2n 'arrett et
al. 8!999;, debe ser un soluto que pueda ser analizado
fácilmente, que sea 2nico para una fuente y para una ruta de
flu%o, que su concentraci#n permanezca constante en
la fuente y que sea no reactivo.
alance !ídrico. Esta técnica es poco confiable
cuando la recarga es una peque<a proporci#n del balance
hídrico, cuando los datos tienen alta incertidumbre, o
cuando e.isten destinos alternativos para el agua.


+uantificar la recarga ur/ana

Los métodos usuales de estimaci#n de recarga se pueden
utilizar también en áreas urbanas, sin embargo, la
comple%idad de las ciudades y la falta de datos genera
grandes incertidumbres.
En la mayoría de los casos la estimaci#n de la recarga
urbana se realiza por zonas, las cuales son escogidas de
manera que el uso de la tierra, el tipo de suelo y la
infraestructura hídrica sean uniformes para cada zona. La
recarga puede cuantificarse por dos métodos generales
alance "ídrico. =ermite determinar de manera
independiente la recarga proveniente de cada fuente.
! Precipitación
! "cueducto # aguas residuales
! $o%re irrigación.
El uso de esta técnica permite estimar cada
componente de la recarga de manera independiente, sin
embargo, la comple%idad de los procesos en áreas urbanas y
la escasez de datos hace difícil determinar de manera
confiable todos los componentes de la recarga.
#écnicas "olísticas. $na técnica alternativa es usar
métodos que estimen la recarga total y olvidarse de las
subdivisiones, esto se conoce como enfoques holísticos. -
pesar de que esta técnica tiene sus propias incertidumbres,
el hecho de usar menor cantidad de datos que los métodos
por componentes hace que el error final sea similar en
ambos casos. /entro de este grupo de métodos se incluyen
los modelos numéricos, los balances de masa de solutos, la
piezometría y las f#rmulas empíricas. /e estas cuatro
técnicas el uso de piez#metros es el menos indicado debido
a que solo se puede aplicar cuando la recarga no es
continua.


+ON+#U',ON&'

- pesar de las venta%as mencionadas sobre las aguas
subterráneas este recurso no ha sido ob%eto de grandes
estudios. La documentaci#n e informaci#n encontrada se
enfoca principalmente en regiones áridas y semiáridas, por
lo tanto, se cuenta con muy poca informaci#n sobre
aplicaciones prácticas en regiones tropicales. (in embargo
muchas de las técnicas para estimar la recarga proporcionan
me%ores resultados para este tipo de clima debido a que los
flu%os son mayores y por lo tanto la incertidumbre propia de
los instrumentos de medici#n no es tan significativa como
puede serlo en regiones áridas.
La principal recomendaci#n que se puede sugerir para
estimar la recarga, así como lo hacen la mayoría de los
autores, es el uso de dos o más técnicas que permitan
comparar resultados) tomando una de ellas como método
principal y las restantes como técnicas au.iliares, teniendo
en cuenta que todas sean aptas para aplicarse en la regi#n
de interés, y poniendo especial cuidado en la elaboraci#n
del modelo conceptual y en las hip#tesis o simplificaciones
asumidas. (i la determinaci#n de la recarga se busca para
un estudio de recursos hídricos, debe evitarse el uso de
técnicas que arro%en valores puntuales, a no ser que los
datos proporcionados por ellas se utilicen para calibraci#n o
validaci#n de otros métodos. En caso de que sean las
2nicas técnicas disponibles se debe tratar de tomar el mayor
n2mero de registros posible con el fin de evitar utilizar un
2nico dato como valor promedio pues los errores que esto
implica, debido a la alta variabilidad espacial y temporal de
la recarga, son muy grandes.
+eniendo presente las venta%as y desventa%as de cada
método, considero apropiado sugerir un grupo de técnicas
que pueden ser utilizadas en regiones h2medas. El grupo
está compuesto por un modelo de balance hídrico, una o
varias e.presiones empíricas y si es posible datos arro%ados
por lisímetros) donde la técnica principal es el modelo de
parámetros 8balance; y las dos restantes pueden utilizarse
como estimaciones iniciales o técnicas de calibraci#n.
-unque en la actualidad la recarga no es ob%eto de
grandes investigaciones en regiones tropicales las
autoridades comienzan a descubrir la importancia de los
recursos subterráneos y poco a poco se desarrollarán nuevas
técnicas, y modelos enfocados a regiones h2medas que
estén basados en modelos conceptuales reales y en
suposiciones propias de este tipo de clima, apoyados por
sistemas de teledetecci#n, por sistemas de informaci#n
geográfica y ayudados por los nuevos equipos que hacen
más fácil y rápido el calculo computacional de modelos que
involucran gran cantidad de variables.


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