You are on page 1of 5

Locura Suicida

¡Qué jaqueca! todas estas noches no he logrado dormir bien. El insomnio es
delirante, no puedo soportarme, quisiera salir de mi cuerpo o arrancarme la
cabeza. Mi doctor dijo que me mudara, probablemente “recuerdos reprimidos” o
“asociaciones inconscientes” y ese tipo de cosas hacen que no pueda dormir
desde que me mudé a esta habitación. ¡Qué tontería! ninguna persona podría
dormir en este lugar. El ruido de los autos, las líneas del tren, los aviones que
despegan. Las pastillas que me recetó ese tipo no los callan, no puede existir un
lugar con un bullicio más irritante.

Todo está en desorden, no tengo fuerzas para acomodar nada, he perdido
muchos kilos esta semana. Mi ropa limpia (así la llamo) está esparcida por toda
la cama… y yo encima de ella, me reconforta su olor, lo puedo sentir
fuertemente, la suavidad, el detergente. Al no dormir puedo fijarme en detalles
obsesionantes, el ardor de mis ojos se vuelve placentero, el cansancio de mis
brazos es relajante, puedo formar figuras con la suciedad en las ventanas, ver
volar a las moscas alrededor de un vaso. Mientras mi cuerpo se deshace
lentamente, mi imaginación se vuelve más poderosa, escucho voces entre los
ruidos del tren, los aullidos del perro me parecen eternos lamentos de algún
alma atrapada en el limbo, o quizás, sea un alma la que asusta al perro y lo
hace aullar por desesperación. Solían contarme ese tipo de historia cuando era
niño, seguro mi abuela disfrutaba asustándome así, vieja podrida. Pero ahora la
entiendo, es agradable asustar a quién puedas asustar, mientras lo puedas
hacer. Ella sigue viva, le enviaré mi novela de terror cuando la termine, tal vez
la asuste, ojalá lo haga.

Sigo pensando mientras contemplo la habitación, podría abandonarme y sentir
como me desvanezco lentamente. El único que notaría mi ausencia sería mi
editor, no entiendo cómo pudo alguien confiar en un tipo como yo, tampoco
entiendo cómo mis últimos libros han tenido tantas ventas, fueron los peores
que he escrito, es frustrante que no valoren la novela en rimas que hice;
demasiado trabajo, me pasé días enteros sin comer escribiéndola y no se

expresan su desolación. no tiene opción. ese lado me duele más. Mi ojo izquierdo está cerrado. no sé como lo logré. trataré de recordar la sensación. no sé guiñar. se siente profundamente abandonado y a la vez terriblemente acompañado por sus creaciones. nadie le cree. Me enferma tener que escribir sobre suspenso. al menos puedo comer bien y tirar los restos por el cuarto. pero es lo que me inspira este lugar. Lucién (así se llama mi protagonista) está huyendo de la dama vampira que imaginó. Pero es muy pequeña para presentarla aún. no es dueño de ellas. Colocaré algún capítulo en el intermedio para engrosarla. terror y muerte. Me siento en el escritorio. pero vende y bastante. sus fantasías de niño. por eso pasé varios días más sin comer por no recibir ni una miserable moneda. el derecho está entreabierto. así puedo ver más moscas jugar alrededor. alguna imaginación sin trascendencia. así pudo . “Locura suicida”. atraerá a algún despistado impresionable. es un buen nombre. no elige qué imaginar. Escribo: Capítulo III (y el anterior III pasó a ser IV) Lucién está atormentado por sus alucinaciones. su lujuria. No sé como finalizarla. El protagonista está siendo perseguido por sus alucinaciones. así la llamaré. el problema del final lo dejaré para después. sus demonios y sus temores lo terminarán asesinando. lo que antes destruía con sólo encender la luz. no tengo cabeza para ello. puedo sentir las venas de mi frente latiendo.vendieron más que 15 ejemplares. tal vez la pueda repetirla cuando esté más lúcido y superar esa torpeza. un suicidio sustentaría el título y un asesinato a manos de una criatura de moda sería comercial. La cabeza me vuelve loco. Debo terminar esta novelita. el vampiro desapareció al amanecer y la serpiente gigante y viscosa encegueció con el reflector. Me levanto. no sé que tan original es la idea de volver real un delirio. De alguna u otra manera eso sigue funcionando.

Tal vez esa sea la clave. parece llena de hematomas. eso es espantoso. no tiene brillo alguno. Si no consigue dormir. Lucién reacciona y trata de correr. ese perro no deja de ladrar. camino hacia la puerta de la habitación. Está viendo a una señora delgada. le sorprende lo negro que es. fría. parece de bala. Pero empieza a recordar las historias que le narraban. no tiene pies. trata de esquivarla y la atraviesa. esta noche probablemente una criatura espantosa obtendrá vida desde sus delirios.matarla. toda criatura oscura tiene que sucumbir ante algún foco que se encienda. Las uñas largas y sucias con algunos restos de pintura. Tendré que ir yo mismo. trata de dormir. ¿Es un fantasma real o uno producido por su alucinación? ¡Joder!. las almas que atormentaban a los canes de su abuela. Se va a su habitación. Pero no puede. Tiene un pequeño agujero en el abdomen. Me levanto. hacia atrás no puede. desea que sean sus sueños los que se hagan realidad. gastado y sucio está flotando en el aire. parece la vista de un profundo abismo. ya hizo bastante con inspirarme para este capítulo. ruega que sea esa su imaginación y sólo necesitará un poco de veneno y carne para liberarse. La piel entre celeste y morada. Estoy demasiado débil como para ir a callarlo. Queda sorprendido. fija en la de Lucién. mi vecino nunca está en su habitación. sin emociones. La mirada es lo más impactante. parece que se ha corrido por sus lágrimas. está apunto de tocarlo. el vestido negro. El cabello largo le llega hasta la cintura. el rostro pálido y lleno de maquillaje. Un perro ladra con insistencia. . Quisiera ser Lucién y alucinar a un chupacabras que se lo coma. como todas las noches desde que aparecieron de sus extraños poderes. jamás había visto algo tan oscuro. antes solía tener algunos buenos. si pude pararme hace rato para escribir tonterías podré hacerlo para silenciar a ese animal. los ojos amarillos y los iris escalofriantemente acuosos y celestes. el perro está en la azotea. los brazos huesudos y el cuello arrugado. Los labios resecos y morados. sólo viene a darle de comer al perro. él no puede escapar de ella. Se acerca hacia él que está paralizado y sudando.

su mirada está ligeramente desviada hacia atrás de mí. sobre mi hombro. volteo y lo veo. Al momento de agacharme me doy cuenta que ladra hacia atrás de mí. Está allí en la calle. qué estará pasando. me acerco al perro. Eso hace que el cuerpo se me escarapele. yo estoy paralizado y muy frío. El animal está ladrando cada vez más fuerte. mis sandalias producen un ruido insoportable y los escalones me parecen infinitos. El perro se aleja. El perrito retrocede. miro hacia . pero sigo sin mirar hacia atrás. trato de gritarle. viéndolo. ¡Demonios! Estoy cayendo de espaldas hacia la calle. es ridículo que un animal me haga sentir eso. Yo no puedo más que mover las piernas para seguirlo. Me acerco más a él y el frío parece seguirme. atrás de mí. La imagen del fantasma que veía Lucién se me hace muy viva en estos momentos. De repente siento que algo gélido recorre mi cuerpo. está a punto de caer. ¡Cállate!. No quiero voltear. sé que no me mira a mí. no quisiera estar viendo lo que él ve. la conciencia me abandona por ratos. no sobrevivirá. La pequeñez de la desviación de su mirada es espantosa. Me parece que el animal está llorando. ¿qué este es frío inmenso que me abraza. mientras yo inclinado en el borde de la azotea. no lo puedo comprender. el perro se desespera aún más. su expresión realmente me aterra. El perro está en la azotea. eso parece no funcionar. el perro ladra con más insistencia.Abro la puerta sólo lo suficiente para poder escabullir mi demacrado cuerpo hacia el pasadizo. deja de ladrar y empieza a aullar mientras se recuesta. el edificio tiene 6 pisos. Me acerco a él para acariciarlo. esto es demasiado para mí. no quiero voltear por nada del mundo. No lo soporta más. Pero escucho ladridos. las ganas de salvarlo son mi excusa perfecta para armarme de valor y moverme. es un hincón tan fuerte que hace que retroceda un poco. se coloca al borde de la azotea. trato de tocarlo y me duele el lado izquierdo de la cabeza. Yo lo sigo tratando de cogerlo pero no puedo alcanzarlo. muerto. Tengo demasiado sueño. Subo las escaleras. yo lo sigo. me asusto y pierdo el equilibrio. voltea y se lanza. me ladra con furia. será ella o seré yo que estoy casi muerto? Al moverme siento que el frío me acompaña. Al fin está frente a mí el perro y sigue ladrándome tan insistentemente que me siento odiado y rechazado. no puede ser.

miro hacia arriba y hay una mujer mirándome o quizás un perro. ya no importa qué sea… .ella y ya no hay ningún perro muerto.

Related Interests