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Esta es una denominación eminentemente pentecostal en su doctrina y forma de adoración.

La
Iglesia Cuadrangular se llama así porque la doctrina de la Iglesia reconoce 4 aspectos principales
de la Obra y la persona de Jesucristo


Jesucristo, el Salvador
El Primer y más importante aspecto de la doctrina Cuadrangular es que Jesucristo
es el único medio de salvación para la persona. La salvación no es por obras sino
por gracia por medio de la fe, nadie se puede salvar a sí mismo. Efesios 2:8


Jesucristo, Bautiza con el Espíritu Santo
La Salvación, el perdón de los pecados no es el final de todo lo que Jesús puede y
quiere hacer por la persona. Una vez convertidos a El, la persona puede ser llena del
Espíritu Santo y tener la evidencia de ese bautismo a través de la manifestación de los
9 dones mencionados en 1 Corintios 12 de la Biblia.


Jesucristo, el Sanador
En la Cruz del Calvario Jesús llevó nuestros pecados y también nuestros dolores y
enfermedades. Una promesa para nuestros días es que por su llaga somos curados.
Isaías 53 Podemos ser sanados sobrenaturalmente de nuestras enfermedades físicas
por medio del Poder de Dios.


Jesucristo, el Rey que Viene
Jesucristo regresará pronto a reinar. La Biblia le llama Rey de reyes y Señor de señores.
Esta es la maravillosa esperanza que tenemos. Apocalipsis 22

A simple vista todo parece bien, lo que pasa es que la iglesia cuadrangular es una iglesia que
pertenece al pentecostalismo y la mayoría de creencias y prácticas del pentecostalismo no se
ajustan a la palabra de Dios.
La siguiente es una lista de los problemas que pueden presentarse, en mayor o menor grado, en
la vida y doctrina de toda iglesia cristiana de corte evangélico. Cuando los problemas no son
corregidos bíblicamente, perjudican al cristiano de tal modo que su crecimiento espiritual puede
ser comprometido seriamente y en algún caso hasta neutralizado. Esto incide directamente en
la vida del cristiano de tal manera que anula su testimonio, o peor aún, éste puede traer
vergüenza sobre el nombre de Cristo. A causa del gran número de personas que se convierte al
cristianismo diariamente en el mundo hispano, se ha creado un vacío en lo que tiene que ver con
la capacitación de los nuevos cristianos, debido a la escasez de maestros-pastores de sana
doctrina en el campo evangélico. Es necesario, por ende, proveer una guía que alerte a los
nuevos creyentes sobre los peligros que acechan su nueva vida en Cristo.

FUNDADORA: Aimee Semple Mcpherson

Otra muy influyente evangelista y sanadora de fe Pentecostal fue AIMEE SEMPLE MCPHERSON
(1890-1944), fundadora de la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular. El Diccionario de los
Movimientos Carismático y Pentecostal la llama “la más prominente mujer líder que el
Pentecostalismo ha producido hasta la fecha”. Ella se casó tres veces y se divorció dos. Su primer
marido, Robert Semple, murió en China en 1910, donde la joven pareja había ido como
misioneros. En 1911 ella se casó con Harold Stewart McPherson. Él se quejó sobre el histérico
comportamiento de ella y su negligencia hacia él, y en 1921 el matrimonio finalizó en el divorcio
(Eve Simson, The Faith Healer, p. 36). Aimee había dejado a Harold para concurrir a predicar. Es
interesante que la pastora asociada de Aimee, Rheba Crawford, también dejó su marido para
predicar, y el marido de Rheba también se divorció de ella.

En Mayo de 1926, McPherson desapareció y se pensó que se había ahogado mientras nadaba lejos
de la costa de California. Un mes más tarde ella apareció en México, pretendiendo haber sido
raptada, pero la evidencia hizo creer a la mayoría de las personas que ella tuvo un romance con un
antiguo empleado, Kenneth Ormiston, quien entonces estaba casado. Los dos habían sido vistos
juntos al principio del año durante el viaje a Europa de Aimee McPherson. Al mismo tiempo que
Aimee salió para Europa, Ormiston desapareció de su trabajo, y su esposa, Ruth, registró una
denuncia de persona perdida en los cuarteles de policía. Ella dijo a la policía que cierta mujer
prominente fue la responsable de la desaparición de su marido (Lately Thomas, La Evangelista
Desaparecida, p. 29). Ellos fueron vistos juntos también deteniéndose en los mismos hoteles
varias veces en California, luego de su retorno de Europa, antes de su pretendido rapto. Aunque
McPherson pretendió haber deambulado 14 horas a través de aproximadamente 20 millas de
cruel desierto cubierto de mesquites, cactus, y espinos para escapar de sus captores, cuando ella
fue encontrada no mostraba signos de haber andado a través de tan dura experiencia. Sus zapatos
no estaban rasponeados o gastados; había manchas de césped en los empeines (no había césped
en el desierto por el que ella pretendía haber deambulado); no estaba deshidratada o quemada
por el sol; sus labios no estaban resecos, resquebrajados, o hinchados; su lengua no estaba
hinchada; su color era normal; sus vestidos no estaban rotos ni llevaban manchas de barro o
transpiración. El cuello y los puños de su vestido, aunque de color blanco, estaban apenas sucios.
Por ultimo, ella llevaba puesto un reloj que su madre le había dado: ¡un reloj que no habría llevado
con ella a la playa! (Epstein, La Hermana Aimee, p. 299; Thomas,La Evangelista Desaparecida, p.
59, 66, 78). Aimee dijo a los reporteros que sus tobillos fueron lesionados y desgarrados por
cuerdas en su cautividad, pero no había signos de tales lesiones cuando ella fue examinada. Fue
hecha una búsqueda exhaustiva para encontrar la choza de adobe con un piso de madera donde
ella pretendió que había sido mantenida cautiva y que ella describió en detalle a las autoridades,
pero no fue encontrada tal choza en un área de 46 millas cuadradas. Experimentados hombres del
desierto y rastreadores (uno había cabalgado por esa tierra como cowboy por 37 años, otro por
20), que intentaron encontrar a sus atacantes, trazaron sus pasos, y encontraron que ella
aparentemente descendió de un automóvil en una carretera no lejos de donde fue encontrada. El
rastreador principal testificó que examinó cada huella del terreno donde ella había pretendido
haber caminado y que sus rastros no habían sido encontrados en ninguna parte. Sobre la choza él
dijo: “No conozco de ninguna casa de adobe tal como la descripta por Mis McPherson dentro de
unas ciento cincuenta millas de Agua Prieta, y yo conozco cada casa en esta vasta área” (Lately, La
Evangelista Desaparecida, p. 84). Un recibo de una tienda de comestibles firmado por McPherson
fue encontrado en una casa de campo de Carmel, California, donde surgió que Aimee se había
encontrado con Ormiston durante el tiempo que ella pretendió haber estado raptada. Varios
testigos visuales declararon que ellos vieron a los dos juntos en ese período.

El año siguiente luego del episodio, McPherson rechazó los tabúes sociales contra los cuales
predicaban las iglesias creyentes de la Biblia de aquel día. Ella cortó sus cabellos y comenzó a
beber, danzar, y a llevar faldas cortas. En sus primeros años ella había predicado contra tales
cosas. Su director de coro, Gladwyn Nichols, y la totalidad de los 300 miembros del coro
renunciaron a causa de su estilo de vida. Él dijo a la prensa que ellos se retiraban a causa de “la
rendición de Aimee a la mundanalidad: su vestuario de trajes de fantasía y faldas cortas, joyería,
pieles, su nuevo apasionamiento con los cosméticos y cabellos cortos, todo ello específicamente
condenado por las Escrituras” (Robert Bahr, Menos que Todos los Santos, p. 259).

En 1931 la divorciada McPherson se casó con el divorciado David Hutton. Él se divorció de Aimee
en 1934.

El ministerio de McPherson estuvo caracterizado por el inescritural fenómeno del matar del
espíritu. Una de sus biografías, Menos que Todos los Santos, por Robert Bahr, contiene una foto de
seguidores de McPherson yaciendo sobre el piso luego de que ella hubo impuesto sus manos
sobre ellos y de que supuestamente fueron “bautizados por el Espíritu Santo”. Hubieron también
casos de “embriaguez espiritual” en sus primeras reuniones (Epstein, La Hermana Aimee, p. 162),
aunque su ministerio posterior no estuvo caracterizado por tales demostraciones.

McPherson enseñaba que la sanidad está garantizada en la expiación. Ella falsamente prometió a
la ansiosa multitud: “Sus cadenas serán destrozadas, sus grilletes aplastados, sus aflicciones
sanadas, si ustedes solamente creen que donde está el espíritu del Señor allí hay libertad”
(Epstein, La Hermana Aimee, p. 221). Es benditamente cierto, desde luego, que el Señor es una
ayuda verdaderamente presente en el tiempo de aflicción y que Él camina con Sus hijos a través
de todas sus pruebas, pero prometer que en esta vida presente todos los problemas serán
removidos y que todas las enfermedades sanadas si uno sólo tiene la fe suficiente es un engaño.
McPherson advirtió que la actitud: “si es su voluntad sanarme, yo también lo querré” no trae
resultados (Epstein, p. 224). En los hechos, McPherson reclamó que la sanidad física es parte del
evangelio. El evangelio “cuadrangular” que ella promovió fue: Jesucristo como Salvador,
Bautizador en el Espíritu Santo, Sanador, y Viniente Rey. Ella pretendió que ella obtuvo este
evangelio a través de una visión en 1922, en la cual Dios le mostró que el Evangelio era para el
cuerpo y el alma y el espíritu. Este era el mismo “evangelio cuadrangular” que estaba siendo
predicado por la Asociación Elim del Evangelio Cuadrangular en Irlanda (McPherson había
trabajado con el fundador de Elim, George Jeffrys), por las Asambleas de Dios en los Estados
Unidos, y otros grupos Pentecostales. El evangelio “completo”, sin embargo, es simplemente la
muerte, sepultura, y resurrección de Jesucristo por nuestros pecados (1 Corintios 15:1-4).

Aimee McPherson prometía que la sanidad física está disponible para aquellos que tienen
completa fe. A pesar de esto, la mayoría de quienes vinieron a sus reuniones en busca de sanidad
se fueron decepcionados. Para ir a la fila de sanidad de McPherson se requería que uno obtuviera
una tarjeta, y estas estaban normalmente limitadas a 75 personas.

El siguiente triste caso de una niña que concurrió a una cruzada de avivamiento de McPherson
ilustra la dificultad de aquellos que fueron embaucados por esta falsa enseñanza:
“Una niña llevaba un par de lentes, uno de los cuales era enteramente negro. Yo entendí que ella
era totalmente ciega de un ojo y casi ciega del otro. Vi sobre el escenario muy de cerca el
procedimiento entero. Mientras se hacía oración por ella, la niña, quien aparentaba ser de unos 11
años de edad, lloraba y sollozaba y se retorcía en su ansia de obtener la ayuda que ella había sido
conducida a esperar. Ella dejó la plataforma y fue hecha una afirmación pública por uno de los
obreros de que ella había sido sanada, y la niña verificó la afirmación por una inclinación de la
cabeza dada en respuesta a la pregunta de los obreros. Una hora después, cuando la reunión
estaba concluida, noté un pequeño grupo de mujeres cerca de la plataforma. Y pensé que vi a la
niña ciega en medio, de modo que pedí a mi esposa para que vaya e investigar y hablarle a ella si
era necesario. Ella encontró la en otro momento “curada” niña con el rostro decaído y sobre el
piso, sollozando, con las esperanzas destrozadas y un corazón roto. Su decepción fue completa, y
así también su desilusión. El mejoramiento de la vista que ella parecía haber tenido en medio de la
excitación sobre la plataforma había desaparecido, y con ella la esperanza de una niña”
(Arno Clemens Gaebelein, La Cuestión de la Sanidad, Nueva York: Publicaciones Nuestra
Esperanza, 1925, p. 93).

Aunque existieron algunas notables curaciones documentadas bajo el ministerio de McPherson,
uno de los biógrafos de McPherson, Daniel Epstein (aunque extremadamente simpatizante hacia
ella), admitió que aquellas sanadas fueron “mayormente enfermedades del sistema inmunológico,
o atribuidas a la histeria”. Él dijo: “La Hermana Aimee no tiene el crédito de haber levantado a
alguien de la muerte, de haber corregido un labio leporino o un paladar partido, o de haber
restaurado un miembro perdido, o un dedo, o un órgano interno” (Epstein, La Hermana Aimee,
New York: Harcourt, Brace Jovanovich, 1993, p. 112).

McPherson predicaba un mensaje inescritural del tipo sólo-positivo que se adelantó al método
Neo Evangelical en muchas décadas. Considere las siguientes descripciones de su mensaje hechas
por su biógrafo:
“Anticipando la ‘teología de creación’ de Matthew Fox en sesenta años, Aimee enfatizaría la gracia
sobre el pecado original, con la carnada del amor ella ‘pescaría ballenas’. Su predicación fue
anecdótica y afectiva, nunca amenazadora”. (Epstein, p. 118).
“Y ella se tomó la oportunidad para condenar el método de Billy Sunday, el abstemio que gritaba a
los pecadores y les amenazaba con la condenación y el fuego del infierno. ‘guiémoles por la
bondad y la simpatía’, aconsejó Aimee” (Epstein, pp. 221, 222).
“Aimee construyó su carrera reemplazando el ‘Evangelio del Temor, Fuego del Infierno, y
Condenación’ con el ‘Evangelio de la Reconciliación y el Amor’” (Epstein, p. 283).
La madre de McPherson, Mildred (Minnie) Kennedy, trabajó como una asociada de negocios en el
exitoso imperio evangelístico de su hija. De hecho, ellas poseían completamente la propiedad del
Templo Angelus en una sociedad igualitaria cincuenta-cincuenta. Ellas frecuentemente terminaban
en terribles peleas. En 1927 Aimee despidió a su madre de las posiciones que por largo tiempo
había tenido en su iglesia cuadrangular. Mildred retornó por un breve tiempo a ayudar durante
una crisis financiera generalizada creada por las no sabias inversiones de Aimee, pero en 1929
Mildred dejó el ministerio de su hija Aimee permanentemente “después de recibir una rotura de
nariz durante un explosiva contienda” (Robert Bahr, Menos que Todos los Santos, p. 296). En 1937
Mildred se alineó con su nieta Roberta, en un altamente publicitado litigio contra el abogado de
Aimee. La enviudada Mildred Kennedy se casó en 1931, pero el matrimonio fue anulado cuando se
conoció que el hombre ya era casado. Más tarde, el mismo año, el hombre obtuvo un rápido
divorcio en Las Vegas [N.T.: de su verdadera esposa], Mildred lo encontró allí y ellos volvieron a
casarse. El extraño casamiento finalizó en menos de un año. Cuando Aimee McPherson murió de
una sobredosis en 1944, ella dejó a su madre diez dólares con la estipulación de que si Mildred
disputaba esto no obtendría nada (Bahr, p. 282).


1. MARCADO ÉNFASIS EN EL DINERO
El evangelio de la prosperidad es la artimaña más común para esquilar la ovejas. Comenzó en
el decenio del ochenta y continúa hoy vigorosamente. La predicación de la doctrina es indicativa
de que el pastor de la iglesia “podría” ser un “lobo” (2 P. 2:3).
La idea de que cuánto más dinero usted dé, más Dios le va a retornar: este es el truco preferido
para vaciar el bolsillo del creyente. Los predicadores distorsionan varios pasajes bíblicos para
justificar la enseñanza y así embaucar a los oyentes. El concepto que proponen es que Dios nos
quiere a todos nadando en la opulencia y viviendo como reyes.
Ofrecimiento de artefactos o fetiches milagrosos por una suma de dinero en calidad de ofrenda.
Ejemplos: la rosa milagrosa, el agua milagrosa del Jordán, el aceite de Nazaret, el pañuelo
sanador, etc.
Mucho antes que se inventara el evangelio de la prosperidad, ya muchos pastores evangélicos se
especializaban en sacarle la “lana” a las “ovejas” con métodos menos obvios. El cuento preferido:
Diezmo obligatorio. La conciencia de los cristianos es acusada con pasajes claves como: Malditos
sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. (Mal. 3:9).
Otra práctica es levantar fondos para diferentes proyectos, obtener compromisos de los
miembros, y desplegar una gráfica en la entrada del templo con los nombres de los donantes y
las cifras aportadas. Levantar la ofrenda hasta en las reuniones de oración es una práctica
común.
El levantamiento de varias colectas durante un mismo culto. Comienzan con la ofrenda regular, al
rato sigue la ofrenda para el programa de radio, luego la ofrenda para comprar el terreno o el
edificio, y no falta la ofrenda de amor para el predicador invitado, si es que lo hay.


2. GUERRA ESPIRITUAL
Tanto en las predicaciones como en la vida práctica de la iglesia se habla y se interactúa con
Satanás más de la cuenta, al punto de que el diablo ocupa un lugar más prominente que Cristo.
¿Cómo enseña el liderazgo que se debe tratar con los ataques de Satanás? ¿Debemos perseguirlo
a Satanás como quien caza a bin Laden, atarlo, darle órdenes, o reprenderlo como con una
fórmula mágica? Esto es incorrecto. Los cristianos simplemente debemos resistir al diablo
(sometiéndonos a Dios) y éste huirá de nosotros (Stg. 4:7; Ef. 6:11s), i.e., vivir un vida de
obediencia a Cristo.
Se le atribuye la responsabilidad a un demonio por todas las obras de la carne y vicios tales
como: idolatría, envidia, fornicación, adulterio, contiendas, pleitos, celos, tabaco, alcohol, drogas,
pornografía, etc. En otras palabras, ven un demonio detrás de cada arbusto. La Biblia enseña,
por el contrario, que todas estas cosas son obras de la carne (Gá. 5:19-21). Además, los
cristianos no pueden ser poseídos por demonios (1 Co. 3:16; 1 Jn. 4:4).
La iglesia enseña la doctrina de las maldiciones generacionales (hereditarias o ancestrales). Los
predicadores que trafican con las maldiciones generacionales, por lo general están involucrados
en la moderna guerra espiritual con la que embaucan a muchos cristianos sin preparación bíblica.
Ellos prometen liberarlo de demonios y romper o cancelar estas maldiciones supuestamente
proferidas sobre sus antepasados que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico.

3. SANIDAD
No solamente existen demonios detrás de cada arbusto, sino también detrás de cada
enfermedad.
Enseñanza típica: El diablo es la causa de toda enfermedad. Que usted esté sano es la voluntad de
Dios siempre.
Estrategia espiritual para sanar: Reprender o atar “espíritus demónicos” del SIDA, cáncer, artritis,
infecciones, hemiplegias, jaquecas, gripe, dolores, etc.
Atar demonios del alcoholismo, drogas y nicotina como si las adicciones a estas cosas fueran
enfermedades.
Aconsejar a los cristianos para que confiesen positivamente su sanidad. Nunca admitir que están
enfermos. No visitar a los médicos.
Si la persona no sana luego de la oración de fe, las razones son:
i. Existe pecado secreto en su vida.
ii. Usted no posee suficiente fe para sanarse.
4. TÉCNICAS ESPECIALES, ENCUENTROS SECRETOS Y MODELOS A SEGUIR

El lector debe tener sumo cuidado con iglesias que practican o promueven:
Sanidad interior — Los proponentes de esta técnica de consejería “cristiana” enseñan
que el cristiano continúa arrastrando traumas y dolores del pasado que deben ser
tratados con una regresión al pasado, hecha en grupo o individualmente bajo la
dirección de un “consejero”. Se estimula al creyente a revivir escenas del pasado en
diferentes situaciones y con personas que de alguna forma les hicieron mal o con las
cuales tuvieron serios conflictos. El creyente es disuadido a sentir el dolor y la agonía
de esos momentos, describirlas públicamente y conectarlas con problemas en su
conducta y carácter en el presente. Esta es una combinación nociva de psicología
freudiana con visualización de origen ocúltico. La idea es que el cristiano debe
“sanar” antes de seguir adelante con su vida cristiana. Esta es una negación del poder
de Cristo y la suficiencia de la Escritura para tratar con la persona convertida. En
muchos casos, los secretos develados en estas reuniones son usados luego por los
líderes para chantajear al cristiano y tener control sobre él.
Maldiciones generacionales — Otro nombre: “Línea de iniquidad.” Ya mencionada
anteriormente, es la enseñanza aberrante de que los problemas en la vida del cristiano -
incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, “mala fortuna”, vicios, fallas en el carácter,
etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones
atrás. Los que creen en esto, por lo general también practican la liberación de demonios o guerra
espiritual.
Visión celular G-12 — Otro nombres: “Gobierno de 12” y “Los encuentros.” Es un método
que pretende dar crecimiento acelerado a las iglesias evangélicas. Carente de base bíblica
legítima, cuando las iglesias lo implementan deben hacerlo como parte del “paquete” completo
de la Misión Carismática Internacional (con sede principal en Colombia), i.e., encuentros de
carácter secreto con regresiones al pasado (hasta el vientre de la madre en muchos casos), traer
a la memoria pecados del pasado públicamente, momentos de meditación, técnicas
psicoterapéuticas (dirigidas por gente sin capacitación en ese campo), el juramento de no revelar
lo visto y hablado en los encuentros, doctrina de la prosperidad, liberación de demonios y otras
doctrinas y prácticas. El espacio no permite refutar estas aberraciones, pero suficiente es decir
que el fruto más notable de esta “visión” que Dios supuestamente le dio al líder del movimiento,
Cesar Castellanos, es la división de muchas iglesias.
Movimiento de iglesias en las casas de Gene Edwards y Frank Viola — Un grupo
aberrante extremista del Movimiento de Iglesias en las Casas. Los líderes arriba mencionados
promueven un desprendimiento total de los sistemas tradicionales, y para ello vilifican las iglesias
evangélicas y toda la tradición que las acompaña por siglos. El autor de este trabajo ha hecho
una investigación profunda de este movimiento controversial y está disponible para consultas en
la dirección electrónica al final del artículo.
5. DESNUTRICIÓN BÍBLICA EN LA IGLESIA

La predicación consiste mayormente de doctrina “chatarra”: confesión positiva, confiéselo y
reclámelo, evangelio de la prosperidad, avivamiento de la risa, sujeción a la autoridad, sanidad
en la expiación, atar y desatar demonios, maldiciones generacionales, etc.
Debido a que el mundo evangélico está plagado de maestros, pastores, y evangelistas que tienen
muy poco entrenamiento teológico, poco conocimiento de la historia de la iglesia, y ninguna
preparación en lógica y apologética, todas estas carencias son transmitidas como consecuencia
natural a la congregación en general.
En los cultos, la música y la alabanza prevalecen sobre la exposición de la Palabra. Ej: los cultos
consisten en una hora o más de alabanza y muy poco tiempo de predicación.
Carencia absoluta de estudios bíblicos libro por libro, capítulo por capítulo, versículo por versículo,
así como estudios sistemáticos de la Escritura.

6. EL ESPÍRITU SANTO

Sobre énfasis en los dones del Espíritu Santo, especialmente en lo relacionado con las lenguas y
el don de profecía.
El problema de las lenguas — La insistencia en algunos círculos de que el don de lenguas es la
evidencia de que el cristiano ha sido elevado a un plano superior de santidad y poder. Existe una
tremenda presión grupal en algunas iglesias para que el cristiano sea inducido a
hablar en lenguas. Como resultado, muchos creyentes procuran fingir el don a los efectos de
integrarse al resto de la iglesia y evitar ser vistos como diferentes o menos espirituales.
Mucho de lo que pasa por lenguas hoy en día es una repetición fingida o un balbuceo
incoherente, producto de trance inducido resultante en la actividad del sistema nervioso
autónomo.
Muchos cristianos inmaduros que tienen el verdadero don de lenguas desarrollan un orgullo que
los hace creer superiores a otros hermanos.
En el tema de las lenguas, la realidad objetiva muestra que en estos tiempos traen más
problemas y conflictos que verdaderas bendiciones.
Advertencia: Algunas sectas que posan como cristianas, enseñan que uno no es salvo si no habla
en lenguas. Para ellos, las lenguas son la prueba de que la persona es salva.
Manifestaciones extrañas–, puede que en la iglesia se den manifestaciones tales como personas
emitiendo sonidos guturales o sonidos semejantes a los que producen los animales, personas
actuando como ebrias (“borrachera del Espíritu”), vómitos, trances, etc. Lamentablemente, todas
estas cosas se le atribuyen a la obra del Espíritu Santo.
El problema de las profecías — (consideradas como la revelación de cosas presentes, pasadas y
futuras, y pecado en las vidas con la finalidad de traer a la persona al arrepentimiento – si bien
profetizar es un don legítimo se presta para abusos):
Muchos pastores abusan embarcando a la iglesia en proyectos costosos o nuevos proyectos bajo
la consigna de “el Señor me dijo”, o “el Señor me dio una visión”. Muchos cristianos usan las
profecías (“el Señor me dijo”) para lograr ascendencia sobre cristianos susceptibles anunciando
hechos futuros que luego no ocurren, e induciéndolos a tomar decisiones equivocadas en sus
vidas, o acusándolos de estar pecando en ciertas áreas.
El abuso de la profecías fomenta en la iglesia un concepto místico y supersticioso de la vida
cristiana.
Misticismo — Esta es otra manifestación o resultado de cuando se sobre enfatiza el Espíritu Santo
sobre la Escritura. Las emociones toman control y no existe un interés en el estudio riguroso de
las Escrituras. Respuesta a esta práctica errónea: Isaías 8:20; Juan 16: 7-15.
Más doctrinas falsas en la comunidad evangélica
Inmunidad a la crítica. “No tocar a los ungidos”; muchos pastores aluden a esta admonición
de Dios para que nadie cuestione sus doctrinas o acciones (1 Cr. 16:22; Sal. 115:15). Lo que no
dicen es que la expresión “ungidos” es primordialmente usada en el Antiguo Testamento para
identificar a los reyes de Israel, no maestros de la Palabra.

Perfeccionismo. La idea de que es posible, para un cristiano, alcanzar la santidad total en esta
vida. Algunas iglesias enseñan que el cristiano puede llegar a no pecar más en esta vida terrenal.
Respuesta a este error: 1 Juan 1:8-10; Santiago 3:2; Romanos 3:23.

7. CONCEPTO ERRÓNEO DEL BAUTISMO
Una verdadera iglesia cristiana siempre enseñará que el creyente debe bautizarse como un acto
de obediencia a Cristo, pero nunca como un acto que es necesario para que la persona sea salva.
La Biblia enseña que el bautismo no salva.
Definición correcta de bautismo: El símbolo de la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo.
La persona que se bautiza está simbólicamente testificando de su fe en Cristo al proclamar que
su antigua vida de pecado está muerta, y ahora ha resucitado a una nueva vida en Cristo (Ro.
6:3-7). El bautismo es la expresión exterior de una realidad interna. Esa realidad es algo que ha
sucedido en el interior de una persona que ha recibido a Cristo como su Salvador. La Escritura le
llama a esto “el lavamiento de la regeneración, la renovación en el Espíritu Santo” (Tit. 3:5), “la
limpieza de todo pecado por la sangre de Jesucristo” (1 Jn. 1:7; Ap.1:15), etc.
La falsa doctrina del bautismo salvífico o regeneracional:
@Causa que la salvación dependa de la existencia de agua.
@Hace que la salvación dependa de la presencia de un predicador especial (sectario).

@Confunde el símbolo con la realidad.
@Equipara fe con obediencia, es decir, serían la misma cosa.

@Está basada en un criterio supersticioso y mágico de lo que es el bautismo.