Para acabar con la masacre del

cuerpo
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Félix Guattari
Cualesquiera que sean las pseudotolerancias de que haga alarde, el orden
capitalista bajo todas sus formas (familia, escuela, fábricas, ejército,
cdigos, discursos!" contin#a sometiendo toda la $ida deseante, sexual %
afecti$a a la dictadura de su organi&acin totalitaria fundada sobre la
explotacin, la propiedad, el poder masculino, la ganancia, el rendimiento!
'in descansar, contin#a su sucia tarea de castracin, aplastamiento, tortura
% cuadriculado del cuerpo para inscribir sus le%es en nuestras carnes, para
cla$ar en el inconsciente sus aparatos de reproduccin de la escla$itud(
) base de retenciones, estasis, lesiones o neurosis, el *stado capitalista
impone sus normas, +ja sus modelos, imprime sus rasgos, distribu%e sus
roles, difunde sus programas! ,ediante todas las $-as de acceso que tiene
nuestro organismo, sumerge dentro de lo más profundo de nuestras
$-sceras sus ra-ces mortales, con+sca nuestros rganos, des$-a nuestras
funciones $itales, mutila nuestros goces, somete todas las producciones
vividas al control de su administracin patibularia( .ace de cada indi$iduo
un lisiado, cortado de su propio cuerpo, ajeno % extra/o a sus deseos(
Con a%uda de una gran cantidad de terror social que es $i$ido como
culpabilidad indi$idual, las fuer&as de ocupacin capitalista, con su sistema
cada $e& más re+nado de agresin, est-mulo % chantaje, se ensa/an en
reprimir, excluir % neutrali&ar todas las prácticas deseantes que no tengan
por efecto reproducir las formas de la dominacin(
*s as- que se prolonga inde+nidamente el reino milenario del goce
desdichado, del sacri+cio, de la resignacin, del masoquismo instituido, de
la muerte0 el reino de la castracin que produce al 1sujeto2
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culpable,
neurtico, laborioso, sumiso, explotable(
*ste a/ejo mundo, que por todas partes apesta a cadá$er, a nosotros nos
horrori&a % hemos decidido tomar la lucha re$olucionaria contra la opresin
capitalista all- donde está lo más profundamente arraigada0 en lo $i$o de
nuestro C4*5P6(
*s el espacio de este cuerpo con todo lo que produce de deseos lo que
nosotros queremos liberar de la in7uencia 1extranjera2( *s en este lugar que
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*scrito publicado originalmente de manera annima en la re$ista francesa
Recherches n8 13, 19:;, edicin consagrada a una 1gran enciclopedia de las
homosexualidades2 titulada 1<res mil millones de per$ersos2, en la que participaron
Gilles =eleu&e, ,ichel Foucault, >ean Genet, Gu% .ocquenghem, =aniel Guérin,
>ean?Paul 'artre, entre otros( *l gobierno francés decomis % destru% los
ejemplares de la re$ista % tom cargos contra Félix Guattari, director de la
publicacin, acusándolo de 1afrontar a la decencia p#blica2( @N. del T(A @Fuente0
http0BBCCC(mxfractal(orgB5e$istaFractalD9FelixGuattari(htmA
3
Sujet signi+ca en francés tanto 1s#bdito2 como 1sujeto2( @N. del T(A
nosotros queremos 1trabajar2 por la liberacin del espacio social( *ntre
ambos no existe ninguna frontera( %o me oprimo porque %o es el producto
de un sistema de opresin extendido a lo largo de todas las formas de lo
$i$ido(
Ea 1consciencia re$olucionaria2 es una misti+cacin siempre que no pase
por el 1cuerpo re$olucionario2, el cuerpo productor de su propia liberacin(
'on las mujeres en rebelin contra el poder masculino Fimplantado desde
hace siglos en sus propios cuerposF, los homosexuales en rebelin contra
la normalidad terrorista, los 1j$enes2 en rebelin contra la autoridad
patolgica de los adultos, quienes han comen&ado a abrir colecti$amente el
espacio del cuerpo a la sub$ersin, % el espacio de la sub$ersin a las
exigencias inmediatas del cuerpo(
'on ellas % son ellos quienes han comen&ado a desa+ar el modo de
produccin de los deseos, las relaciones entre el goce % el poder, el cuerpo %
el sujeto, tal como funcionan en todas las esferas de la sociedad capitalista,
al igual que en los grupos militantes(
'on ellas % son ellos quienes han hecho quebrar de+niti$amente la $ieja
separacin que separa 1la pol-tica2 de la realidad $i$ida, para el máximo
bene+cio tanto de los administradores de la sociedad burguesa como de
aquellos que pretenden representar a las masas % hablar en su nombre(
'on ellas % son ellos quienes han abierto los caminos de la gran suble$acin
de la $ida contra las instancias mortales que no cesan de insinuarse en
nuestro organismo, para someter cada $e& más sutilmente la produccin de
nuestras energ-as, de nuestros deseos % de nuestra realidad a los
imperati$os del orden establecido(
*s as- que resulta tra&ada una nue$a l-nea de ruptura, una nue$a l-nea de
enfrentamiento más radical % de+niti$a, a partir de la cual se redistribu%en
necesariamente las fuer&as re$olucionarias(
Ga no podemos soportar que se nos robe nuestra boca, nuestro ano, nuestro
sexo, nuestros ner$ios, nuestros intestinos, nuestras arterias! para hacer
de ellos las pie&as % los engranajes de la sucia mecánica de produccin del
capital, la explotacin % la familia(
Ga no podemos permitir que se hagan de nuestras mucosas, nuestra piel %
todas nuestras super+cies sensibles, unas &onas ocupadas, controladas,
reglamentadas % prohibidas(
Ga no podemos soportar que nuestro sistema ner$ioso sir$a de retransmisor
al sistema de explotacin capitalista, estatal % patriarcal, ni que nuestro
cerebro funcione como una máquina de suplicios programada por el poder
que nos cerca(
Ga no podemos sufrir el soltarnos, retener nuestras cogidas, nuestra mierda,
nuestra sali$a, nuestras energ-as, todo esto conforme a las prescripciones
de la le% % sus peque/as transgresiones controladas0 nosotros queremos
hacer $olar en peda&os al cuerpo fr-gido, encarcelado % morti+cado que el
capitalismo no cesa de querer construir con los desechos de nuestro cuerpo
$i$iente(
*ste deseo de liberacin fundamental, que permite introducirnos a una
práctica re$olucionaria, llama a que salgamos de los l-mites de nuestra
1persona2, a que trastornemos en nosotros mismos al 1sujeto2 % a que
salgamos de la sedentariedad, del 1estado ci$il2, para atra$esar los
espacios del cuerpo sin fronteras % $i$ir as- en la mo$ilidad deseante más
allá de la sexualidad, más allá de la normalidad, de sus territorios, de sus
agendas(
*s en este sentido que algunos de nosotros hemos sentido la necesidad $ital
de liberarnos en común de la in7uencia que las fuer&as de aplastamiento %
de captacin del deseo han ejercido % ejercen sobre cada uno de nosotros
en particular(
<odo aquello que hemos $i$ido sobre el modo de la $ida personal, -ntima, lo
hemos tratado de abordar, explorar % $i$ir colecti$amente( Hosotros
queremos derrumbar el muro de concreto que separa, en interés de la
organi&acin social dominante, el ser del parecer, lo dicho de lo no?dicho, lo
pri$ado de lo social(
.emos comen&ado a descubrir juntos toda la mecánica de nuestras
atracciones, de nuestras repulsiones, de nuestras resistencias, de nuestros
orgasmos, a lle$ar al conocimiento com#n el uni$erso de nuestras
representaciones, de nuestros fetiches, de nuestras obsesiones, de nuestras
fobias( 1Eo inconfesable2 ha de$enido, para nosotros, materia de re7exin,
de difusin % de explosiones pol-ticas, en el sentido en que la pol-tica
mani+esta, dentro del campo social, las aspiraciones irreductibles de 1lo
$i$iente2(
.emos decidido romper el insoportable secreto que el poder hace caer
sobre todo cuanto toca al funcionamiento real de las prácticas sensuales,
sexuales % afecti$as, as- como lo hace caer sobre el funcionamiento real de
toda práctica social que produce o reproduce las formas de la opresin(
Destruir la sexualidad
)l explorar en com#n nuestras historias indi$iduales, hemos podido $alorar
hasta qué punto toda nuestra $ida deseante estaba dominada por las le%es
fundamentales de la sociedad estatal, burguesa, capitalista de tradicin
judeocristiana, %, en realidad, subordinada a sus reglas de e+ciencia, de
plus$al-a % de reproduccin( )l confrontar nuestras experiencias singulares,
sin importar qué tan 1libres2 ha%an podido parecernos, nos hemos
percatado de que no dejábamos de conformarnos a los estereotipos de la
sexualidad o+cial, la cual reglamenta todas las formas de lo $i$ido %
extiende su administracin desde las camas matrimoniales hasta las
habitaciones de burdeles, pasando por los ba/os p#blicos, las pistas de
baile, las fábricas, los confesionarios, las sex shop, las prisiones, los
colegios, los autobuses, las casas de org-as, etc! etc!
Para nosotros, esta sexualidad o+cial, esta sexualidad a secas, no conlle$a a
un problema en torno a si queremos acondicionarla, como quien
acondiciona sus condiciones de detencin( 'e trata de destruirla, de
suprimirla, porque no es otra cosa que una máquina para castrar % recastrar
inde+nidamente, una máquina para reproducir en todo ser, en todo tiempo,
en todo lugar, las bases del orden escla$ista( Ea 1sexualidad2 es una
monstruosidad, as- sea en sus formas restricti$as o en sus formas llamadas
1permisi$as2, % está claro que el proceso de 1liberali&acin2 de las
costumbres % de 1eroti&acin2 promocional de la realidad social organi&ada
% controlada por los administradores del capitalismo 1a$an&ado2, no tienen
otro objeti$o que hacer más e+ca& la funcin reproductora de la libido
o+cial( Eejos de reducir la miseria sexual, estos trá+cos no hacen más que
alargar el campo de las frustraciones % de la 1carencia2, la cual permite la
transformacin del deseo en necesidad compulsi$a de consumir a la $e& que
asegura la 1produccin de la demanda2, motor de la expresin capitalista(
=e la 1inmaculada concepcin2 a la puta publicitaria, del deber con%ugal a
la promiscuidad $oluntarista de las org-as burguesas, no existe ninguna
ruptura( *s la misma censura lo que está obrando( *s la misma masacre del
cuerpo deseante lo que se perpet#a( 'imple cambio de estrategia(
Eo que nosotros queremos, lo que nosotros deseamos, es re$entar la
pantalla de la sexualidad % sus representaciones para conocer la realidad de
nuestro cuerpo, de nuestro cuerpo $i$iente(
Eliminar el adiestramiento
) este cuerpo $i$iente lo queremos liberar, descuadricular, desbloquear,
descongestionar, para que se libere en s- mismo todas las energ-as, todos
los deseos % todas las intensidades aplastadas por el sistema social de
inscripcin % de adiestramiento(
Iueremos recuperar el pleno ejercicio de cada una de nuestras funciones
$itales con su potencial integral de placer(
Iueremos recuperar las facultades que son $erdaderamente elementales
como el placer de respirar, literalmente as+xiado por las fuer&as de opresin
% de contaminacinJ el placer de comer % de digerir, perturbado por el ritmo
del rendimiento % el repugnante alimento producido % preparado seg#n los
criterios de la rentabilidad mercantilJ el placer de cagar % el goce del culo
sistemáticamente masacrado por el adiestramiento intrusi$o de los
esf-nteres, mediante el cual la autoridad capitalista inscribe incluso en la
carne sus principios fundamentales (relaciones de explotacin, neurosis de
acumulacin, m-stica de la propiedad % de la limpie&a, etc("J el placer de
masturbarse alegremente sin $ergKen&a % sin angustia, ni por carencia o
compensacin, sino por el placer de masturbarseJ el placer de $ibrar, de
murmurar, de hablar, de caminar, de mo$erse, de expresarse, de delirar, de
cantar, de jugar con el cuerpo de todas las maneras posibles( Iueremos
recuperar el placer de producir el placer % de crear, despiadadamente
mermado por los aparatos educati$os encargados de fabricar trabajadores
(consumidores obedientes"(
Liberar las energías
Iueremos abrir nuestro cuerpo al cuerpo del otro % de los otros, dejar pasar
las $ibraciones, circular las energ-as % combinarse los deseos para que
todos % cada uno puedan dar libre curso a todas sus fantas-as % a todos sus
éxtasis, para que puedan $i$irse al +n sin culpabilidad, sin inhibicin, todas
las prácticas $oluptuosas indi$iduales, duales o plurales que tenemos
imperiosamente necesidad de $i$ir para que nuestra realidad cotidiana no
sea esta lenta agon-a que la ci$ili&acin capitalista % burocrática impone
como modelo de existencia a aquellos que ella enrola( Iueremos extirpar de
nuestro ser el tumor maligno de la culpabilidad, ra-& milenaria de todas las
opresiones(
Conocemos, e$identemente, los formidables obstáculos que tendremos que
$encer para que nuestras aspiraciones no sean #nicamente el sue/o de una
peque/a minor-a de marginados( Conocemos en particular que la liberacin
del cuerpo, de las relaciones sensuales, sexuales, afecti$as % extáticas, está
indisolublemente ligada a la liberacin de las mujeres % a la desaparicin de
todas las formas de categor-as sexuales( Ea re$olucin del deseo pasa por la
destruccin del poder masculino % de todos los modelos de comportamiento
% de emparejamiento que aquél imponga, as- como pasa por la destruccin
de todas las formas de la opresin % de normalidad(
Iueremos acabar con los roles % las identidades distribuidos por el Falo(
Iueremos acabar con toda forma de asignacin a una residencia sexual(
Iueremos que %a no ha%a entre nosotros hombres % mujeres, homosexuales
% heterosexuales, poseedores % pose-dos, ma%ores % menores, amos %
escla$os, sino humanos transexuados, autnomos, m$iles % m#ltiplesJ
seres con diferencias $ariables, capaces de intercambiar sus deseos, sus
goces, sus éxtasis % sus ternuras, sin tener que hacer funcionar alg#n
sistema de plus$al-a, alg#n sistema de poder, si no es a modo de juego(
Partiendo del cuerpo, del cuerpo re$olucionario como espacio productor de
intensidades sub$ersi$as % como lugar donde se ejercen al +nal de cuentas
todas las crueldades de la opresin, conectando la práctica pol-tica a la
realidad de este cuerpo % sus funcionamientos, buscando colecti$amente
todas las $-as de su liberacin, producimos %a una nue$a realidad social en
la que el máximum de éxtasis se combina con el máximum de consciencia(
Lsta es la #nica $-a que puede darnos los medios para luchar directamente
contra la in7uencia del *stado capitalista all- donde se ejerce directamente(
Lste es el #nico paso que puede hacernos realmente fuertes contra un
sistema de dominacin que no cesa de desarrollar su poder, de debilitar, de
fragilizar, a cada indi$iduo para constre/irlo a suscribir sus axiomas( Para
adherirlo al orden de los perros(
<raduccin del francés0 )lan *sbri Cru&

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