TEMA V: DE LA LÓGICA CLÁSICA A LA LÓGICA SIMBÓLICA

La lógica no siempre ha recibido el mismo nombre. Platón hablaba de la “dialéctica”
como la técnica de conocer las relaciones entre las ideas. Platón pensaba que cualquier
contenido de la mente existía tal cual en la realidad, en el mundo de las Ideas separadas,
el cosmos noetós. Contra estas ideas separadas reaccionó ristóteles, quien en su
!ganon o colección de obras lógicas, emplea la palabra “analítica” para re"erirse a la
lógica. Para ristóteles las ideas existen sólo en la mente humana, pero se corresponden
a la realidad# esto tra$o consigo el nacimiento de la lógica. ristóteles distingue, así,
entre la meta"ísica%ciencia de la realidad o del ser & sus principios m's pro"undos( & la
lógica %ciencia de las ideas & procesos de la mente(, que Platón identi"icaba.
Por lógica cl'sica puede entenderse a )eces la lógica simbólica moderna est'ndar, esto
es, c'lculos como los de Principia *athematica & sistemas a"ines, que incluirían la
lógica de enunciados, la lógica de predicados de primer orden %incluida la lógica de
relaciones( & la lógica de predicados de orden superior. +sto se opondría a las lógicas no
cl'sicas, esto es, aquellas que, o bien no comparten alg,n presupuesto "undamental de la
lógica cl'sica, o bien constitu&en desarrollos complementarios de la lógica cl'sica
%como la lógica modal(, o bien constitu&en de alg,n modo concepciones alternati)as a
la lógica cl'sica %como la lógica intuicionista(. Pero puede entenderse también & m's
"recuentemente por “lógica cl'sica( la lógica aristotélica con sus complementos
medie)ales que permaneció con apenas alguna )ariación hasta -rege.
.. La lógica griega
... ristóteles
La opinión de que la lógica comien/a con ristóteles se debe a )arias ra/ones. 0na es
que "ue el primero en "ormali/ar las expresiones, esto es, en emplear )ariables para los
términos, para poder anali/ar me$or las in"erencias entre enunciados. -ue también el
primero en concebir la lógica como el estudio de la in"erencia "ormalmente )'lida, &
quien constru&ó el primer sistema de lógica de términos. Pero, adem's de la lógica
sensu estricto, en las obras de ristóteles aparecen los siguientes temas1 estudios acerca
del uso de los términos en el lengua$e ordinario# estudios sobre el arte de la
argumentación & de la retórica# estudios de metodología de la ciencia, incluida su
concepción del método inducti)o# el estudio de la organi/ación de los sistemas
deducti)os# & "inalmente la teoría del ra/onamiento deducti)o o silogístico.
+n la concepción aristotélica de la lógica ha& una )acilación entre dos ideas. Por un
lado, la lógica es concebida, en tanto que órgano, como prolegómeno de toda
in)estigación cientí"ica, "ilosó"ica o simplemente perteneciente al lengua$e ordinario.
Por eso la lógica no es una parte de la "iloso"ía# es, a lo sumo, el pórtico que permite
pasar a cualquiera de sus partes %la teórica, la pr'ctica & la poética o producti)a(. Por
otro lado, la lógica aparece como el an'lisis de los principios seg,n los cuales se halla
articulada la realidad. sí como el primado de la de"inición & de la dialéctica en Platón
podía ser considerado como la consecuencia del interés de este autor por el “qué” de las
cosas, el primado del ra/onamiento %sobre todo silogístico( en ristóteles podría ser
considerado como la consecuencia del interés de este pensador por el “porqué” de las
cosas. La lógica de ristóteles parece seguir el tratado de una ontología general. +sto se
mani"iesta en una serie de proposiciones que pueden resumirse del siguiente modo1 a( la
lógica es un instrumento para el pensar & supone un pensamiento# b( el pensamiento
supone una realidad pensada, pues el pensar carece de espontaneidad & es sólo relati)o,
c( es necesario, en )ista de ello, desarrollar una teoría del concepto como expresi)o del
ser “constituti)o” de lo real, d( la lógica puede de este modo con)ertirse en ciencia de
los principios de lo que es.
+n *eta"ísica2I, 3 a"irma que la lógica es una técnica indispensable para la
in)estigación, pero a4ade que la consideración de los principios silogísticos corresponde
al "ilóso"o & a quien especula sobre la naturale/a de cualquier sustancia. sí, él mismo
reconduce la lógica a su supuesto indispensable1 la teoría de la sustancia. +sta teoría es
el "undamento de todo conocimiento intelectual. La "orma es a la )e/ la ratio essendi &
ratio cognoscendi del ser1 en tanto que ratio essendi es sustancia, en tanto que ratio
cognoscendi es concepto. La "orma, pues, garanti/a la correspondencia entre el
concepto & la sustancia &, por tanto, la )erdad del conocimiento & la racionalidad del ser.
Por esto ristóteles puede decir que el ser & la )erdad se hallan en relación recíproca1
que, por e$emplo, si el hombre existe, la a"irmación de que el hombre exista es
)erdadera# & recíprocamente, si es )erdadera la a"irmación de que el hombre existe, el
hombre existe. Pero ristóteles a4ade que en esta relación el "undamento es la realidad,
& que la realidad no es tal porque la a"irmación que le concierne sea )erdadera, sino que
la a"irmación es )erdadera porque la realidad es tal como ella la expresa. +n otros
términos, la )erdad del concepto se "unda en la sustancialidad de la"orma & no
)ice)ersa1 la meta"ísica precede & "undamenta la lógica.
Por ello, se puede decir que ristóteles no pretendió "undar la lógica como ciencia
"ormal, en el sentido moderno del término, o sea, de ciencia sin ob$eto o sin contenido,
constituida ,nicamente por proposiciones tautológicas. 5eg,n ristóteles, la lógica tiene
un ob$eto & este ob$eto es la estructura de la ciencia en general que luego es la misma
estructura del ser que es ob$eto de la ciencia. ristóteles a"irma que la lógica debe
anali/ar el lengua$e apo"'ntico o declarati)o, que es el propio de las ciencias teoréticas,
en el cual tienen lugar las determinaciones de )erdadero & "also seg,n que la unión o
separación de los signos %de que consta una proposición( reprodu/ca o no la unión o la
separación de las cosas.
+l lengua$e apo"'ntico no tiene nada de con)encional. 5eg,n ristóteles, las palabras
del lengua$e son con)encionales, tanto es así que de una lengua a otra son distintas. Pero
las palabras se re"ieren a “a"ectos del alma que son los mismos para todos & constitu&en
im'genes de ob$etos que son los mismos para todos”. Por tanto, se puede decir que, para
ristóteles, el lengua$e es con)encional en su diccionario, no en su sintaxis# en
consecuencia, la lógica ha de mirar a esta sintaxis para anali/ar la estructura
"undamental del conocimiento cientí"ico & del ser.
..... Cuanti"icación de los enunciados
ristóteles considera que todos los enunciados %simples( tienen la "orma “5 es P” donde
5 es el su$eto, & P el predicado que se atribu&e a 5. +l predicado P siempre es un
concepto o entidad abstracta, pero el su$eto 5 puede ser tanto un indi)iduo o entidad
concreta como un concepto o entidad abstracta. 5i ocurre lo primero, tenemos un
enunciado singular, mientras que en el segundo caso nos las habemos con un enunciado
conceptual o general.
+n los nalíticos nteriores sólo se consideran los enunciados conceptuales o generales,
que a su )e/ se di)iden en uni)ersales, particulares e inde"inidos.
+l enunciado es una oración que a"irma o niega algo de algo, & es uni)ersal, particular o
inde"inido. Llamo uni)ersal al pertenecer a todo o a ninguno# particular, al pertenecer a
alguno o no a todo# inde"inido, al pertenecer o no pertenecer, sin indicar uni)ersalidad o
particularidad %nalíticos nteriores, I, 67 a .8(
+l enunciado uni)ersal %a"irmati)o( contiene un cuanti"icador uni)ersal, es decir, una
expresión ling9ística como “cada”, “todos”, o “para todo”, & atribu&e el predicado
uni)ersalmente al su$eto, es decir, a"irma que el concepto:predicado es aplicable a todas
las cosas a las que se aplica el concepto su$eto.
+l enunciado particular %a"irmati)o( contiene un cuanti"icador particular, es decir, una
expresión ling9ística como “alg,n” o “ha&” o “para alg,n”, & atribu&e el predicado
particularmente al su$eto, es decir, sólo a"irma que el concepto:predicado es aplicable a
algunas cosas a las que también se aplica el concepto:su$eto.
+l enunciado inde"inido es un enunciado conceptual o general que carece de
cuanti"icadores, por lo que no est' claro si el predicado se atribu&e uni)ersal o
particularmente al su$eto.
0na de las in)enciones m's notables de ristóteles consistió en la introducción de
)ariables o letras esquem'ticas en la lógica. ;o llegó a introducir )ariables para
indi)iduos, pero sí para conceptos o entidades abstractas. 0tili/aba letras ma&,sculas
para re"erirse indistintamente a conceptos cualesquiera.
<i)isión aristotélica de los enunciados simples en ocho tipos, seg,n su cuanti"icación &
su car'cter a"irmati)o o negati)o1
"irmati)o ;egati)o
5 es P 5 no es P
+nunciado 0ni)ersal =odo 5 es P ;ing,n 5 es P
Particular lg,n 5 es P lg,n 5 no es P
Inde"inido 5 es P 5 no es P
+n su exposición de"initi)a, la lógica aristotélica no conoce mas que cuatro tipos de
enunciados %simples(, los tipos que los lógicos medie)ales designaron mediante las
letras a, e, i, o, correspondientes a los enunciados uni)ersales a"irmati)os %a(,
uni)ersales negati)os %e(, particulares a"irmati)os %i( & particulares negati)os %o(.

a"irmati)o
=odo 5 es P
P pertenece a todo 5

0ni)ersal




+ negati)o
;ing,n 5 es P
P no pertenece a ning,n 5






I a"irmati)o
lg,n 5 es P
P pertenece a alg,n 5

Particular




! negati)o
lg,n 5 no es P



P no pertenece a alg,n 5

....6 !posición entre enunciados
ristóteles inició su estudio sistem'tico de las relaciones lógicas entre enunciados con
la consideración de la oposición. La oposición entre enunciados puede ser de dos tipos1
oposición contradictoria & oposición contraria.
La oposición contradictoria o contradicción se da entre dos enunciados de los cuales
uno es la negación del otro. Por el principio del tercio excluso, al menos uno de ellos ha
de ser )erdadero &, por el principio de contradicción, el otro ha de ser "also. La
contradicción se da entre dos enunciados singulares del tipo “s es P” & “s no es P”. Pero
estos enunciados no $uegan ning,n papel en la lógica de ristóteles. La contradicción se
da también > & esto sí $uega un papel importante en su lógica > entre un enunciado
uni)ersal a"irmati)o & el correspondiente enunciado particular negati)o, es decir, entre
dos enunciados de los tipos “todo 5 es P” & “alg,n 5 no es P”. Igualmente se oponen
contradictoriamente un enunciado uni)ersal negati)o & el correspondiente particular
a"irmati)o, es decir, dos enunciados de los tipos “ning,n 5 es P” & “alg,n 5 es P”.
“=odo es ?” es el contradictorio de “alg,n no es ?”
“;ing,n es ?” es el contradictorio de “alg,n es ?”
“lg,n es ?” es el contradictorio de “ning,n es ?”
“lg,n no es ?” es el contradictorio de “todo es ?”
Cada enunciado es equi)alente a la negación de su contradictorio. Por tanto, si negamos
un enunciado, hemos de a"irmar su contradictorio. 5i a"irmamos un enunciado hemos de
negar su contradictorio.
La oposición contraria o contrariedad se da entre dos enunciados que no pueden ser
ambos )erdaderos, sino que al menos uno de ellos ha de ser "also. =ambién los dos
pueden ser "alsos. 5i el uno es )erdadero, el otro es "also. Pero si el uno es "also, el otro
puede ser tanto )erdadero como "also. La contrariedad se da entre un enunciado
uni)ersal a"irmati)o & el correspondiente enunciado uni)ersal negati)o, es decir, entre
dos enunciados de los tipos “todo 5 es P” & “ning,n 5 es P”.
“=odo es ?” es el contrario de “ning,n es ?”
“;ing,n es ?” es el contrario de @todo es ?”
Le&es de la oposición contradictoria1
5i no %todo es ?(, entonces %alg,n no es ?(
5i no %ning,n es ?(, entonces %alg,n es ?(
5i no %alg,n es ?(, entonces %ning,n es ?(
5i no %alg,n no es ?(, entonces %todo es ?(
Le&es de la oposición contraria1
5i %todo es ?(, entonces no %ning,n es ?(
5i %ning,n es ?(, entonces no %todo es ?(.
+stas dos le&es son in)'lidas desde el punto de )ista de la lógica actual.
....A. Con)ersión de enunciados
0na de las ra/ones por las que ristóteles prescinde de los enunciados singulares en su
lógica madura estriba en su deseo de poder permutar su$eto & predicado en cualquier
enunciado. hora bien, si el su$eto es un indi)iduo o entidad concreta, es imposible que
haga de predicado &, por tanto, la permutación es imposible. Pero si tanto el su$eto como
el predicado son conceptos o entidades abstractas, entonces la permutación es siempre
posible. Por eso ristóteles limita su consideración a los enunciados conceptuales o
generales.
La con)ersiónde un enunciado consiste en la permutación de su su$eto & su predicado.
+l enunciado conser)a los mismos conceptos, pero el concepto que hacía de predicado
pasa a hacer de su$eto, & a la in)ersa. ;aturalmente, no siempre la )erdad de un
enunciado garanti/a la )erdad del enunciado que resulta de la permutación de sus
conceptos.
Los enunciados uni)ersales negati)os & los particulares a"irmati)os pueden con)ertirse
siempre# los enunciados particulares negati)os no pueden con)ertirse nunca# los
enunciados uni)ersales a"irmati)os pueden con)ertirse sólo a condición de trans"ormar
su cuanti"icación de uni)ersal en particular. ristóteles obtiene las siguientes le&es
lógicas de la con)ersión1
5i %ning,n es ?(, entonces %ning,n ? es (
5i %alg,n es ?(, entonces %alg,n ? es (
5i %todo es ?(, entonces %alg,n ? es (
....7. 5ilogismos & "iguras
ristóteles de"ine el silogismo del siguiente modo1
+l silogismo es un discurso en el cual, puestas ciertas cosas, algo distinto de las cosas
puestas se sigue necesariamente de ellas, como consecuencia su&a, & sin que sea preciso
introducir ning,n otro término para $usti"icar la necesidad de la conclusión %nalíticos
nteriores, I, 67 b .B(
+sta de"inición )ale para cualquier deducción. 5in embargo, ristóteles usa la palabra
“silogismo” para re"erirse no a cualquier deducción, sino a un tipo mu& especial de ella,
la "ormada por tres enunciados %dos premisas & una conclusión(, cada uno de los cuales
es de uno de los cuatro tipos “todo 5 es P”, “ning,n 5 es P”, “alg,n 5 es P”, o “alg,n 5
no es P”, donde 5 & P son términos generales %o conceptos( cualesquiera, & tales que en
los tres enunciados $untos aparecen exactamente tres términos o conceptos, no m's ni
menos.
5eg,n el an'lisis que hace ristóteles, para que las premisas impliquen la conclusión, es
preciso que en ellas apare/can los dos conceptos de la conclusión %a los que llamaremos
extremos(, uno en cada premisa &, adem's, un concepto nue)o, que no aparece en la
conclusión, pero que aparece en ambas premisas %al que llamaremos medio(. CCómo
clasi"icar estas combinacionesD +n primer lugar, en "iguras.
La primera "igura se da cuando el su$eto de la conclusión es su$eto de una premisa, el
predicado de la conclusión es predicado de otra premisa & el concepto medio es
predicado de una premisa & su$eto de otra.
+$emplo1
todo es ?
todo ? es C
::::::::::::::::
todo es C
La "ormulación aristotélica original de la le& de este e$emplo es la siguiente1
5i se predica de todo ? & ? se predica de todo C, entonces necesariamente se
predica de todo C %nalíticos anteriores, I, 68 a A3(
Cuatro son las combinaciones de la primera "igura que ristóteles reconoce
explícitamente como implicaciones, como silogismos, & éstas son sus correspondientes
le&es lógicas1
%...( 5i todo es ? & todo ? es C, entonces todo es C
%..6( 5i todo es ? & ning,n ? es C, entonces ning,n es C
%..A( 5i alg,n es ? & todo ? es C, entonces alg,n es C
%..7( 5i alg,n es ? & ning,n ? es C, entonces alg,n no es C
La segunda "igura se da cuando el su$eto de la conclusión es su$eto de una premisa, el
predicado de la conclusión es su$eto de la otra premisa & el concepto medio es predicado
de ambas premisas. =ambién en esta "igura reconoce ristóteles cuatro combinaciones
como dando lugar a la implicación de la conclusión por las premisas, como silogismos.
%6..( 5i todo es ? & ning,n C es ?, entonces ning,n es C
%6.6( 5i ning,n es ? & todo C es ?, entonces ning,n es C
%6.A( 5i alg,n es ? & ning,n C es ?, entonces alg,n no es C
%6.7( 5i alg,n no es ? & todo C es ?, entonces alg,n no es C
La tercera "igura se da cuando el su$eto de la conclusión es predicado de una premisa, el
predicado de la conclusión es predicado de la otra premisa & el concepto medio es el
su$eto de ambas. +n esta tercera "igura reconoce ristóteles seis combinaciones en las
cuales las premisas implican la conclusión, seis silogismos1
%A..( 5i todo ? es & alg,n ? es C, entonces alg,n a es C
%A.6( 5i todo ? es & alg,n ? no es C, entonces alg,n no es C
%A.A( 5i alg,n ? es & todo ? es C, entonces alg,n es C
%A.7( 5i alg,n ? es & ning,n ? es C, entonces alg,n no es C
%A.E( 5i todo ? es & todo ? es C, entonces alg,n es C
%A.8( 5i todo ? es & ning,n ? es C, entonces alg,n no es C
Llamo silogismo per"ecto al que no necesita nada "uera de lo puesto en las premisas
para hacer e)idente la necesidad de la conclusión. Llamo silogismo imper"ecto al que
Fpara hacer e)idente la necesidad de la conclusiónG necesita de una o )arias cosas que
no aparecen explícitamente en las premisas, aunque se siguen necesariamente de ellas
%nalíticos anteriores, I, 67 b 66(
0n silogismo per"ecto es e)identemente )'lido. 0n silogismo imper"ecto es igualmente
)'lido, pero su )alide/ no es e)idente, sino que ha de ser mostrada con a&uda de un
silogismo per"ecto. ristóteles elige como axiomas de la silogística a los silogismos de
la primera "igura, por ser éstos los ,nicos per"ectos & e)identes.
CPor qué son e)identes los silogismos de la primera "iguraD Porque en esta "igura & sólo
en ella1 .( la primera premisa acaba con el mismo concepto con que empie/a la
segunda, lo que "acilita la intelección# 6( el concepto medio ocupa e"ecti)amente el
puesto medio, lo que e)idencia su papel mediador# A( el primer & ,ltimo conceptos del
antecedente %o unión de las dos premisas( son el primer & ,ltimo conceptos del
consiguiente %o conclusión(. dem's, en el primer silogismo de la primera "igura, que es
el m's e)idente de todos, el concepto su$eto de la conclusión o concepto menor tiene
una extensión menor que el concepto medio, que tiene una extensión intermedia entre
los otros dos &, por tanto, menor que la del concepto predicado de la conclusión o
concepto ma&or.
Los silogismos de las "iguras segunda & tercera son )'lidos, pero su )alide/ no es
e)idente, sino que sólo se patenti/a reduciéndolos a los de la primera "igura.
....7 5ilogismos1 premisas & )alide/
ristóteles parte del principio que “toda doctrina o disciplina deri)a de un conocimiento
preexistente”. Para que el silogismo conclu&a necesariamente, las premisas de donde
deri)a deben también ser necesarias. H para ser tales, han de ser, en sí mismas,
principios )erdaderos, absolutamente primeros e inmediatos# & respecto a la conclusión,
m's cognoscibles, anteriores a la conclusión & causas de ella. “Inmediatos” quiere decir
que son indemostrables, como e)identes por sí mismos, &a que si no "ueran tales, serían
principios de los principios & así sucesi)amente hasta el in"inito. lgunos de estos
principios son comunes a todas las ciencias, otros son principios de cada ciencia. Los
principios, sobre todos los principios propios, seg,n ristóteles, no son sino
de"iniciones & las de"iniciones son posibles sólo de la sustancia o de la esencia
necesaria. La )alide/ de los principios en que se "unda la ciencia, consiste, pues, en ser
ellos expresión de la sustancia, o me$or a,n, del género de sustancias sobre las que )ersa
una ciencia particular# & como la sustancia es causa de todas sus propiedades &
determinaciones como los principios son causa de las conclusiones que el silogismo
deri)a de ellos, todo el conocimiento es conocimiento de causas.
....E La inducción & la deducción
La inducción, seg,n ristóteles, es una deducción que, en lugar de deducir un extremo
de otro mediante el término medio, como hace el silogismo, deduce el término medio de
un extremo, )aliéndose del otro externo. Por e$emplo, después de haber constatado que
el hombre, el caballo & el mulo %primer término( son animales sin bilis %término medio(
& que el hombre, el caballo & el mulo son longe)os %segundo término(, deduce que todos
los animales sin bilis son longe)os# en cu&a conclusión aparece el término medio & un
extremo. +l “ser sin bilis” es, en este caso, el término medio porque es la ra/ón o la
causa por la que el hombre, el caballo & el mulo son longe)os. La inducción es )'lida si
& sólo si se agotan todos los casos posibles. <e ahí que la inducción sea de uso limitado
& no pueda suplantar al silogismo deducti)o, aunque para el hombre es un
procedimiento m's "'cil & claro. Por eso a"irma ristóteles que la inducción puede
usarse, no en la ciencia, sino en la dialéctica & en la oratoria, es decir, como instrumento
de e$ercicio o persuasión.
Los estoicos
*ediante el término lógica los estoicos expresaban la doctrina que tiene por ob$eto los
lógoi, o discursos. Como ciencia de los dicusos continuos, la lógica es retórica# como
ciencia de los discursos di)ididos en preguntas & respuetas, la lógica es dialéctica. La
dialéctica se de"ine como “la ciencia de lo que es )erdadero & de lo que es "also & de lo
que no es ni )erdadero ni "also”. Con la expresión “lo que no es ni )erdadero ni "also”
los estoicos probablemente entendían los so"ismas o las parado$as, sobre cu&a )erdad o
"alsedad no se puede decidir. su )e/, la dialéctica estoica se di)ide en cuatro partes,
seg,n trate de las palabras o de las cosas que signi"ican las palabras1 la que trata de las
palabras es la gram'tica# la que trata de las cosas signi"icadas es la lógica en sentido
propio1 por lo tanto, ésta tiene por ob$eto las representaciones, las proposiciones, los
ra/onamientos & los so"ismas.
Los meg'ricos & los estoicos "ueron los primeros en estudiar la lógica de enunciados,
esto es, las relaciones entre enunciados unidos por partículas como I&J, IoJ, Isi K
entoncesJ, etc. Los meg'rico:estoicos se interesaron por los ra/onamientos que tienen la
"orma de argumento & no de una implicación, esto es, de series de premisas distintas
a"irmadas & una conclusión deri)ada de ellas, en )e/ de enunciados:premisas
condicionales que implican un enunciado:conclusión. Pero lo m's "undamental es que
esta lógica in)estigaba la lógica de las partículas conecti)as entre los enunciados. Los
estoicos establecieron algunas le&es lógicas, como el *odus Ponens %si p entonces q, &
p, por tanto q(, el *odus =ollens %si p entonces q, & no q, por tanto no p( el silogismo
dis&unti)o %p o q, & no p, por tanto q(, etc., aunque ellos los entendieron como reglas de
in"erencia.
..6... +l criterio de )erdad
+l problema "undamental de la lógica estoica es el del criterio de la )erdad. 5eg,n todos
los estoicos, el criterio de la )erdad es la representación cataléptica o conceptual. <os
interpretaciones son posibles del signi"icado de esta expresión. +n primer lugar, la
"antasía puede consistir en la acción del intelecto que se apodera & comprende el ob$eto.
+n segundo lugar, puede ser la representación impresa en el entendimiento por el ob$eto,
esto es, la acción del ob$eto sobre el entendimiento. Para 5exto +mpírico la
representación cataléptica es la que )iene del ob$eto real & es impresa & marcada por él
en con"ormidad consigo mismo, de modo que no podría nacer de un ob$eto di)erso.
Lenón ponía el signi"icado de la representación cataléptica en su capacidad de alcan/ar
& comprender el ob$eto. Ml comparaba la mano abierta & los dedos extendidos a la
representaciónpura & simple# la mano contradía que hace acto de coger, al asentimiento#
la mano cerrada en pu4o, a la comprensión cataléptica. +n "in, las dos manos apretadas
una sobre otra, con gran "uer/a, eran el símbolo de la ciencia, la cual proporciona la
)erdadera & completa posesión del ob$eto.
..6.6 +l asentimiento & la epoché
5i el recibir una representación determinada, por e$emplo, )er el color blanco, no est' en
el poder del que lo recibe, porque depende del ob$eto del cual se origina la sensación, el
asentir a tal representación es, en cambio, un acto libre. +l asentimiento constitu&e el
$uicio# el cual se de"ine precisamente o bien como asentimientoo como discon"ormidad
o como suspensión, esto es, renuncia pro)isional al asentimiento de la representación
recibida o a disentir de la misma. 5eg,n 5exto +mpírico, los estoicos posteriores
pusieron el criterio de la )erdad, no en la simple representación cataléptica, sino en la
representación cataléptica “que no tenga nada contra sí”# porque puede darse el caso de
representaciones catalépticas que no sean dignas de asentimiento por las circunstancias
en que son recibidas. <e esto se deri)a que la representación cataléptica es la que est'
dotada de e)idencia no contradicha, tal que solicite con gran "uer/a al hombre a prestar
su asentimiento, el cual, con todo, es libre. Consecuentemente, de"inían la ciencia como
una representación cataléptica o un h'bito inmutable para aceptar tales representaciones,
acompa4adas de ra/onamiento & a"irmaban que no ha& ciencia sin dialéctica, siendo
propio de la dialéctica presidir los ra/onamientos.
..6.A +l nominalismo estoico
Los conceptos no tienen para los estoicos ninguna realidad ob$eti)a1 lo real es siempre
indi)idual & el uni)ersal subsiste solamente en las anticipaciones o en los conceptos. +l
estoicismo es, pues, un nominalismo. Los conceptos m's generales, las categorías, son
reducidos por los estoicos a cuatro1 .( el sustrato o sustancia# 6( la cualidad# A( el modo
de ser# 7( el modo relati)o. +stas cuatro categorías est'n entre sí en una relación tal que
la siguiente encierra la precedente & la determina. <e hecho, nada puede tener un
car'cter relati)o, si no tiene un modo de ser# no puede tener un modo de ser, si no tiene
una cualidad "undamental que lo di"erencia de los dem's# & no puede tener esta cualidad
si no subsiste por sí, & es sustancia.
+l concepto m's alto & m's amplio es el concepto de ser# por cuanto todo en cierto
modo es, & no ha&, por tanto, un concepto m's extenso que éste. +l concepto m's
determinado, en cambio, es el de especie, que no tiene otra especie deba$o de sí, esto es,
el indi)iduo, por e$emplo, de 5ócrates.
..6.7 La proposición & el ra/onamiento
La parte de la lógica estoica que ha e$ercido ma&or in"luencia en el desarrollo de la
lógica medie)al & moderna es la que concierne a la proposición & al ra/onamiento.
Como "undamento de esta parte de su doctrina, los estoicos pusieron la teoría del
signi"icado.
=res son los elementos que se coligan1 el signi"icado, lo que signi"ica & lo que es. Lo
que signi"ica es la )o/, por e$emplo, “<ios”. +l signi"icado es la cosa se4alada por la
)o/ & a la que nosotros unimos pensando en la cosa correspondiente. Lo que es, es el
su$eto externo, por e$emplo, el mismo <ios %5exto +mpírico, d). *ath., NIII, .6(
<e estos tres elementos conexos, dos son corpóreos, la )o/ & lo que es# uno es
incorpóreo, el signi"icado mismo. +l signi"icado es aquella "unción o representación o
concepto que nos )iene a la mente cuando oímos una palabra & que nos permite re"erir
la palabra a una cosa determinada. +l concepto “animal racional” es el signi"icado que
permite la re"erencia de las palabras al ob$eto existente. +ste concepto sir)e de camino
entre la palabra %& en general, la expresión )erbal( & la cosa real o corpórea, orientada
de esta manera la re"erencia al ob$eto de las expresiones ling9ísticas que de otra manera
serían puros sonidos, incapaces de toda conexión con las cosas. Por lo tanto, la
re"erencia a la cosa es parte integrante del signi"icado o, por lo menos, es un aspecto
íntimamente unido a ella, pues la in"ormación en que consiste el signi"icado no tiene
m's "unción que la de hacer posible & orientar tal re"erencia. +n la lógica medie)al &
moderna, lo que los estoicos llamaban signi"icado ha sido expresado con otros nombres
como connotación, intensión, comprensión, mientras que la re"erencia ha sido llamada
suposición, denotación, extensión, signi"icado.
5eg,n los estoicos, un signi"icado es completo si puede expresarse en una "rase. Por lo
tanto, sólo la proposición es un signi"icado completo.
+l ra/onamiento consiste en una conexión entre proposiciones simples del tipo
siguiente1 “si es de noche, ha& tinieblas# pero es de noche, luego ha& tinieblas”. +ste
tipo de ra/onamiento no tiene nada de com,n con el silogismo aristotélico, pues le
"altan sus caracteres "undamentales1 es inmediato %no tiene término medio( & no es
necesario. La "alta de estos caracteres permite que los estoicos distingan la conclu&encia
de un ra/onamiento de su )erdad. +l ra/onamientos antes expuesto es )erdadero sólo si
es de noche, pero es "also si es de día. 5in embargo, es conclu&ente en todo caso, porque
la conexión de las premisas con la conclusión es correcta. Los tipos "undamentales de
los ra/onamientos conclu&entes los llaman los estoicos apodícticos o ra/onamientos no
demostrati)os. 5on e)identes por sí mismos & son los siguientes1 .O( 5i es de día ha&
lu/. Pero es de día. Luego ha& lu/ % P ?# # ? F*PG(# 6O( 5i es de día ha& lu/. Pero no
ha& lu/. Luego no es de día % P?# Q?# Q F*=G(# AO( 5i no es de día, es de noche. Pero
es de día. Luego no es de noche %Q P?# # Q?(# 7O( ! es de día o es de noche. Pero es
de día. Luego no es de noche % R?# # Q? F5<.G(# EO( ! es de día o es de noche. Pero
no es de noche. Luego es de día % R?# Q?# F5<6G(. +stos esquemas de
ra/onamientos son siempre )'lidos, pero no siempre son )erdaderos, &a que son
)erdaderos solamente cuando la premisa es )erdadera, es decir, corresponde a la
situación de hecho. 5obre ellos se modelan los ra/onamientos demostrati)os, que no
sólo son conclu&entes, sino que adem's mani"iestan algo que antes era “oscuro”1 o sea,
algo que no es inmediatamente mani"iesto a la representación cataléptica que se )e
siempre limitada al aquí& ahora. +l ra/onamiento demostrati)o lo llaman los estoicos un
signo indicati)o por cuanto permite poner en claro que antes era oscuro. +n cambio, son
signos rememorati)os aquellos que, en cuanto se presentan, hacen e)idente el recuerdo
de la cosa que primero ha sido obser)ada en conexión con ellos & ahora no es
mani"iesta.
0no de los temas m's debatidos "ue la lógica de los condicionales. <os "ueron las
interpretaciones principales que se dieron acerca de las condiciones de )erdad de los
condicionales. 5eg,n -ilón de *egara, los enunciados del tipo “si K entonces” sólo son
"alsos cuando el antecedente es )erdadero & el consecuente "also# en todos los dem's
casos es )erdadero. +ste condicional "ue denominado por Sussell implicación material,
& es el usado normalmente en lógica desde -rege.
Por contra, seg,n <iodoro de Cronos, para que un enunciado condicional sea )erdadero
es menester, no meramente que no sea >en ese instante> el antecedente )erdadero & el
consecuente "also, sino que nunca sea el antecedente )erdadero & el consecuente "also.
<e este modo, “si es de día entonces es de noche” es siempre "also, independientemente
de cuando se emita. Como para <iodoro la )erdad del condicional sólo se da si
constitu&e una implicación material siempre )erdadera, podemos llamarlo implicación
material permanente. Tubo incluso quienes pensaban que sólo tiene sentido considerar a
un condicional )erdadero cuando se da alg,n tipo de relación entre el contenido del
antecedente & el del consecuente, de modo que no sea posible que siendo el antecedente
)erdadero el consecuente sea "also. +sto es lo que en este siglo C.I. LeUis ha
denominado implicación estricta. +ste es el tipo de implicación que se da para
ristóteles entre las premisas & la conclusión de un ra/onamiento, de modo que el que
las premisas de un ra/onamiento sean "alsas no basta para $usti"icar la )alide/ del
ra/onamiento, sino que es menester que si las premisas "ueran )erdaderas, la conclusión
necesariamente lo sería. +n suma, sólo en la implicación estricta el consecuente es
deducible del antecedente.
6. <el medie)o al 'lgebra lógica
La lógica medie)al, >entendiendo por tal la que se desarrolla en el occidente cristiano
durante la +dad *edia, del s. 2I al 2N:, es heredera de la lógica griega &, en especial,
de la silogística aristotélica. .;. Prior destaca cuatro aportaciones nue)as &
"undamentales de la +scol'stica1 %.( una teoría general de la re"erencia %suppositio
terminorum(, %6( una teoría general de la implicación %consequentia(, %A( un desarrollo
de la lógica de las modalidades, & %7( el tratamiento de parado$as & problemas lógicos
del lengua$e. +l primer tratado medie)al de lógica es la <ialéctica, de lcuino, obra
escrita en "orma de di'logo para ser utili/ada en el tri)ium, base de la ense4an/a
elemental medie)al, que lcuino restaura a iniciati)a del emperador Carlomagno.
<urante un largo período de tiempo, la lógica queda relegada a estas nociones
elementales de las artes liberales. La aparición de los VdialécticosW del s. 2I & las
primeras discusiones sobre la naturale/a de los uni)ersales renue)an el interés por la
lógica & su relación con la gram'tica. +l primer lógico medie)al importante es Pedro
belardo. 5us obras de ma&or interés son la <ialéctica, en la que reelabora la herencia
lógica de$ada por ?oecio, & 5ic et ;on, en la que introduce uno de los procedimientos
m's característicos del estudio de las cuestiones en la +scol'stica. partir de la segunda
mitad del s. 2II, se conocen &a en occidente el resto de obras lógicas de ristóteles# la
lógica basada en estas nue)as obras se conoció con el nombre de ars no)a, o Vnue)a
lógicaW, la usada &a en las uni)ersidades del s. 2III. La doble dirección en el estudio de
la lógica que existió en éstas >por un lado, el estudio m's "ormal de la lógica
desarrollado con cierta libertad e independencia por las "acultades de artes, basado en
las primeras obras conocidas del !rganon aristotélico, m's nalíticos primeros, =ópicos
& +lencos so"ísticos, & por otra, un estudio de la lógica en consonancia con la meta"ísica
aristotélica & nalíticos segundos, lle)ado a cabo por las "acultades de teología, m's
"ieles al pensamiento aristotélico: dio origen a la lógica antiqua, de las "acultades
teológicas, & a la lógica moderna, de las "acultades de artes. +l autor m's representati)o
de esta lógica moderna es Pedro Tispano# sus obras de lógica, 5ummulae Logicales,
"ueron los manuales usuales durante los siglos 2IN & 2N, con m's de .EX ediciones.
"inales del s. 2III, la lógica moderna se instala en !x"ord, donde consigue sus
momentos m's 'lgidos con Soberto YilUarb&, Zuan <uns +scoto %aunque los tratados
lógicos se atribu&en a un Pseudo:+scoto( &, sobre todo, [uillermo de !ccam. La
doctrina sobre las consecuencias, desarrollada de un modo especial durante esta época,
representa una de las in"luencias de la lógica estoica sobre la medie)al. VConsecuenciaW
es, para los medie)ales, un condicional o un argumento con la partícula VergoW uniendo
enunciados. 5e discute intensamente cu'les son las condiciones de )erdad tanto de los
condicionales como de estos argumentos & se escriben al respecto tratados titulados <e
Consequentiis. =ales tratados, aunque no eran independientes de la lógica aristotélica,
recogen algunas de las le&es "undamentales de la lógica de enunciados. 5e a4ade la
teoría de la suppositio, o de la signi"icación de un mismo término seg,n el lugar que
ocupa en un enunciado. +stas teorías guardan relación con la teoría moderna de la
cuanti"icación.
6.. ?oecio & el “cuadrado lógico de la oposición” de las proposiciones categóricas
+n <e philosophia rationali pule&o se interesa por las relaciones entre las cuatro
proposiciones cl'sicas, que se di)iden en uni)ersales, particulares, singulares e
inde"inidas. 0na proposición es uni)ersal cuando el predicado es atribuido o negado con
respecto a todos los entes abarcados por el su$eto1 “todos los hombres %o1 ning,n
hombre( son "ilóso"os”. =enemos una proposición singular cuando el predicado se
a"irma o se niega de un solo indi)iduo1 “Zuan es "ilóso"o”. 0na proposición particular es
aquella en la que el predicado se atribu&e o se niega sólo de algunos de los entes
abarcados por el su$eto1 “algunos hombres son "ilóso"os”. +n la proposición inde"inida
el predicado se atribu&e o se niega de un su$eto, pero sin precisas a cu'ntos indi)iduos
se hace re"erencia1 “el tren corre”. pule&o, al tratar & anali/ar todas estas
proposiciones, a"irma que es con)eniente presentarlas en quadrata "ormula, & las
dispone de esta manera de con"ormidad con el siguiente cuadro1
+n este cuadro aparecen las contradictorias %alterutrae(, las contrarias %incongruae( & las
subcontrarias %suppares(. -altan las subalternas.
?oecio )uel)e a tomar el cuadrado lógico de pule&o, pero lo completa con la
subalternación. Tabla de proposiciones contradictoriae, contrariae, subcontrariae &
subalternae. Introduce asimismo términos como “su$eto”, “predicado” & “contingente”.
+l cuadrado lógico completado & estructurado por ?oecio se presenta del siguiente
modo1
*'s tarde los medie)ales indicar'n mediante letras las cuatro proposiciones cl'sicas
%)éase Pedro Tispano(. Colocando de manera oportuna las "ormas normales de las
proposiciones categóricas, se obtiene el cl'sico cuadrado de la oposición1
donde & + son una )erdadera & la otra "alsa, no pueden ser ambas )erdaderas, pero
pueden ser ambas "alsas# , ! & +, I siempre son una )erdadera & otra "alsa, & no
pueden ser ambas )erdaderas ni ambas "alsas# I & ! resultan implicadas,
respecti)amente, por & +.
+ste cuadrado no "ue concebido como un $uego elegante, sino que se consideró que las
relaciones lógicas ilustradas mediante el presente diagrama proporcionaban una base
lógica que garanti/aba la )alide/ de ciertas "ormas elementales de ra/onamiento. Mstas
eran las que concernían a las in"erencias inmediatas, esto es, aquellas in"erencias en las
que la conclusión surge inmediatamente de la premisa, sin mediación de una segunda
premisa. sí, un silogismo es una in"erencia mediata, mientras que la in"erencia1 “todos
los hombres son $ustos &, por eso, alg,n hombre es $usto” es inmediata. +l cuadrado
tradicional nos o"rece la base lógica para un n,mero considerable de in"erencias
inmediatas de este tipo, que pueden enumerarse así1
5i es )erdadera1 + es "alsa, I es )erdadera, ! es "alsa
5i + es )erdadera1 es "alsa, I es "alsa, ! es )erdadera
5i I es )erdadera1 + es "alsa, & ! son indeterminadas
5i ! es )erdadera1 es "alsa, + e I son indeterminadas
5i es "alsa1 ! es )erdadera, + e I son indeterminadas
5i + es "alsa1 I es )erdadera, & ! son indeterminadas
5i I es "alsa1 es "alsa, + es )erdadera, ! es )erdadera
5i ! es "alsa1 es )erdadera, + es "alsa, I es )erdadera
!tros tipos de in"erencias son aquellos que se obtienen por con)ersión, por ob)ersión &
por contraposición. La con)ersión se reali/a mediante el intercambio de las respecti)as
proposiciones de los términos del su$eto & del predicado de una proposición. +n este
caso, se trata de la con)ersio simplex & se aplica a + & a I# ! no tiene proposición
con)ersa, & la tiene per accidens1 adem's de cambiar la posición de los términos, es
preciso cambiar también la cantidad de la proposición, de uni)ersal a particular. Por
e$emplo1 la con)ersa de “todos los perros son animales” es “algunos animales no son
perros”. 5e produce ob)ersión cuando el término:su$eto permanece incambiado, &
también permanece incambiada la cantidad de la proposición que se desea ob)ertir, pero
se cambia la cualidad, sustitu&endo el término:predicado por su complemento.
La ob)ersión se aplica a los cuatro tipos de proposiciones categóricas. +stamos ante una
contraposición cuando en una proposición categórica se sustitu&e su término:su$eto por
el complemento de su término predicado &, al mismo tiempo, su término:predicado se
sustitu&e por el complemento de su término:su$eto. La contraposición se aplica a & a
!# I no tiene proposición contrapuesta, & + sólo la tiene per accidens. Pueden resumirse
así estos tipos de in"erencias inmediatas1
C!;N+S5I\;
Con)ertenda
1 =odo 5 es P
+1 ;ing,n 5 es P
I1 lg,n 5 es P
!1 lg,n 5 no es P
Con)ersa
lg,n P es 5 %per accidens(
+1 ;ing,n P es 5
I1 lg,n P es 5
;o existe con)ersa

!?N+S5I\;
!b)ertencia
1 =odo 5 es P
+1 ;ing,n 5 es P
I1 lg,n 5 es P
!1 lg,n 5 no es P
!b)ersa
+1 ;ing,n 5 es no:P
1 =odo 5 es no:P
!1 lg,n 5 no es no:P
I1 lg,n 5 es no:p

C!;=SP!5ICI\;
Premisa
1 =odo 5 es P
+1 ;ing,n 5 es P
I1 lg,n 5 es P
!1 lg,n 5 no es P
Contrapuesta
1 =odo no:P es no:5
!1 lg,n no:P no es no:5 %por limitación(
;o existe contrapuesta
!1 lg,n no:P no es no:5

Para ?oecio las proposiciones hipotéticas son m's generales que las categóricas1 es
posible expresar una proposición categórica a tra)és de una proposición hipotética, pero
no es posible lle)ar a cabo la operación in)ersa. <istingue entre dos tipos de
proposiciones hipotéticas1 el primer tipo se da cuando el consecuente est' )inculado al
antecedente de una manera accidental# en el segundo tipo, el consecuente es una
consecuencia natural del antecedente. Por e$emplo, al decir “si el "uego es c'lido, el
cielo es redondo”, no pretendemos a"irmar que el cielo es redondo porque el "uego sea
c'lido, sino sencillamente que al mismo tiempo que el "uego es c'lido, el cielo es
redondo.
6.6 Pedro Tispano
+n las 5ummulae logicales aparecen por primera )e/ las )ocales, palabras & )ersos
mnemotécnicos que luego se emplearon corrientemente en la ense4an/a de la lógica.
sí, por e$emplo, se indica con la la proposición uni)ersal a"irmati)a, con la + la
uni)ersal negati)a, con la I la particular a"irmati)a & con la ! la particular negati)a, con
arreglo a los siguientes )ersos1
ad"irmat, negat +, sed uni)ersaliter ambae,
I "irmat, negat !, sed particulariter ambae.
]Para indicar las "iguras & los modos del silogismo emplea las palabras mnemónicas
?arbara, Celarent, <arii, -erio, etc., cu&as )ocales indican la cantidad & la cualidad de
las proposiciones que constitu&en las premisas & conclusiones del silogismo.
+n el libro 3 de esta obra inclu&e la lógica terminalista. Las propiedades de los términos
son la suposición, la ampliación, la restricción, la apelación, la distribución. Pero la m's
importante de todas ellas es la suposición. La suposición se distingue de la signi"icación
en que, a di"erencia de ésta, es propia no del término aislado sino del término en cuanto
se repite en las proposiciones & constitu&e su dimensión sem'ntica.
La suposición & la signi"icación di"ieren en que la signi"icación es la imposición de una
)o/ a la cosa signi"icada mientras que la suposición es la acepción del mismo término
&a signi"icante para cualquier otra cosa# por e$emplo, cuando se dice “el hombre corre”
este término “hombre” alude a 5ócrates, a Platón, o cualquier otro. La signi"icación es
antes que la suposición, pero no son idénticas &a que el signi"icar es propio de la )o/ &
el suponer lo es del término &a compuesto de )o/ & signi"icación %5ummulae, 8, XA(.
<istingue entre suposición simple & suposición personal. +xiste suposición simple
cuando el término com,n se emplea para la cosa uni)ersal que el mismo representa,
como cuando se dice “el hombre es una especie”1 en cu&a proposición el término
“hombre” est' en lugar del hombre en general & no por un indi)iduo humano
determinado. +n cambio, ha& suposición personal cuando el término com,n est' en
lugar de los indi)iduos comprendidos por el mismo, como en la proposición “el hombre
corre”, donde el término hombre est' en lugar de los indi)iduos humanos, o sea, en
lugar de 5ócrates, de Platón & de otros.
6.A <e Llull a Leibni/
+n la +dad *edia, el uso de la disputatio como e$ercicio escolar produ$o un desarrollo
del arte de discutir, es decir, de la dialéctica propiamente dicha, & un estudio m's
intenso de la so"ística# de ahí se deri)aron an'lisis m's detallados sobre las relaciones
entre proposiciones & sobre el sentido de los términos. Por eso los lógicos componen
tratados que dan las reglas a seguir en las disputationes, pero cu&o sentido en la historia
de la lógica es sin duda m's importante.
Zunto a los tratados sobre las disputationes, se encuentran los tratados “sobre las
contro)ersias”, que estudian las in"erencias entre proposiciones simples & compuestas &
los sophismata. 0n sophisma no es un so"isma, o por lo menos no lo es necesariamente
%como la "allacia(# es una proposición que contiene alguna di"icultad, debido a una "alta
o a una ambig9edad de construcción, o a cualquier otra ra/ón# esa proposición es
estudiada por sí misma, & en la pr'ctica escolar sir)e de ocasión, en muchos casos, para
que el maestro desarrolle un punto particular de la disciplina que ense4a. Casos
particulares de sophismatason1 los “insolubles”, o proposiciones que, tomadas al pie de
la letra, se contradicen %como “&o digo mentira”(# los “imposibles”, en los que la
contradicción no se sol)enta por una simple distinción lógica, como ocurre en el caso de
los “insolubles”.
dem's de la teoría de las consecuencias, los lógicos se ocuparon también de los
términos & de sus relaciones en la proposición. +numeraron & anali/aron palabras tales
como cada, todo, &, o, no...# su característica com,n es que no signi"ican por sí mismas,
sino que tienen que unirse a términos dotados de una signi"icación propia o
“categorema”# de ahí pro)iene su nombre, que es “sincategoremas”.
!tro concepto importante es el de “suposición”# se llama así a la acepción en que es
tomado un nombre. Por e$emplo, en la "rase “el hombre es animal”, la palabra hombre
“supone por” una especie# en el “hombre corre”, por un indi)iduo# en el “hombre es
sustanti)o”, por una palabra. Con la suposición ha& que relacionar la “copulación”, que
a"ecta del mismo modo al predicado. ^ueda a,n la “ampli"icación”, caso en que un
nombre es empleado para designar no sólo los ob$etos presentes, sino también los
pasados, "uturos & posibles1 esto a"ecta necesariamente al sentido de la proposición en
que se encuentra.
Lo que los lógicos medie)ales pretendían, en realidad, era estudiar el ,nico instrumento
de ra/onamiento de que se disponía1 la lengua latina. Los lógicos constru&eron un
'lgebra del lengua$e & se es"or/aron mucho por disipar sus ambig9edades & extraer las
reglas de su uso exacto.
6.A.. Saimundo Lulio
+ntre estos lógicos medie)ales destaca Samón Llull. Llull piensa que el ser de las
criaturas es como una imitación de <ios, & la naturale/a es como un libro en el que
pueden leerse los designios de la di)inidad. Pero para captar el orden di)ino deben
establecerse unos principios generales. <ichos principios generales >que son los que
estaban en la base de su rs>, eran elementos simples a los que se reducen todas las
proposiciones &, debidamente combinados, debían hacer posible una presentación
unitaria, rigurosa & encadenada de todo el saber.
Llull menciona dieciocho principios generales. <e ellos, nue)e son los atributos di)inos,
que se obtienen a partir de maximi/ar en grado supremo las per"ecciones de los seres
creados1 bondad, eternidad, grande/a, poder, )oluntad, )irtud, sabiduría, )erdad &
gloria. Los otros nue)e se4alan las relaciones entre los seres creados & contingentes1
principio, medio, "in, contrariedad, di"erencia, concordancia, minoría, igualdad &
ma&oría. Cada uno de estos elementos es representado por letras o por otros símbolos, &
los combina entre sí, de manera mó)il, en círculos concéntricos. Los di)ersos
ra/onamientos para sol)entar todos los problemas %tanto de la religión como de las
ciencias( surgían de todas las combinaciones posibles. Llull pro&ectó una especie de
m'quina con ruedas de conceptos, una especie de precursora de las computadoras, capa/
de combinar & clasi"icar todos los conceptos, de manera que se pudiera discutir &
ra/onar sin errores. Securrió a diagramas, tablas, círculos gr'"icos & círculos
concéntricos mó)iles %el m's comple$o de estos instrumentos es denominado "igura
uni)eralis, que posee catorce círculos concéntricos(, dispuestos de modo que, a partir de
los conceptos "undamentales, "uera posible hallar conceptos nue)os así como ra/onar
acerca de ellos sin error. Creía, por tanto, en un "undamento lógico & racional uni)ersal,
a manera de un c'lculo, )'lido para todas las )erdades, incluidas las de la religión.
+sto es posible, pensaba, porque ha& un ,nico "undamento racional, que a"ecta también
a las )erdades de la "e que, de esta manera, pueden demostrarse por deducción lógica.
+n tanto que los principios generales o elementos simples son el "undamento de todo lo
real, para Llull ha& una coincidencia entre lógica & ontología, & el auténtico
conocimiento es una )isión mística en <ios.
La lógica en la que se basaba era, "undamentalmente, la silogística de ristóteles, que
supone unos principios ciertos %que incluso los in"ieles han de aceptar(, & consideraba
que había la posibilidad de encontrar todos los términos medios posibles que unan
cualquier su$eto con el predicado que le con)iene. <e esta manera, se podrían enumerar
todos los predicados posibles de un su$eto & determinar de acuerdo con las reglas
lógicas, cu'les le pertenecían. Pensaba que así incluso se podría demostrar lógicamente
el misterio de la =rinidad. <e esta manera, aunque bas'ndose en la lógica demostrati)a
de ristóteles, Samón Llull la concebía como una lógica capa/ de ser in)enti)a, que no
se limita a resol)er las )erdades conocidas, sino que es capa/ de descubrir las nue)as.
dem's de este c'lculo general, que in"lu&ó decisi)amente en Leibni/ %& que, por
intermedio de éste, se puede considerar un precedente de la lógica moderna(, Llull
de"endió también una meta"ísica e$emplarista & un realismo neoplatónico, mu& in"luido
por el agustinismo que imperaba entre los "ranciscanos a los que Llull estaba próximo.
;o obstante, en Llull se trata de poco m's que de una idea )isionaria. -ue <escartes
quien concibió la idea de un lengua$e general como una suerte de aritmética, como parte
del método de una "iloso"ía )erdadera, si bien se cuidó de tratar él mismo de constituir
tal lengua$e & lo planteó como un pro&ecto para la posteridad.
6.A.6 Leibni/
Para Leibni/ el saber conceptual se reducir' en ,ltimo término a descubrir todas las
combinaciones posibles de los primeros elementos primiti)os & sus conexiones en este
reino de las )erdades esenciales. Ha a sus )einte a4os había escrito sobre un género de
arte combinatoria, que tendría por cometido “hallar una especie de al"abeto de los
conocimientos humanos, que permitiera, mediante la combinación de sus letras & el
an'lisis de las palabras compuestas de aquéllas, descubrir & $u/gar todo lo dem's”.
Leibni/ era un gran admirador de la silogística aristotélica, aunque no creía que todos
los argumentos pudiesen ponerse en "orma de silogismo# por e$emplo, los argumentos
por in)ersión de la relación, como “=ito es m's alto que Ca&o. Por tanto, Ca&o es m's
ba$o que =ito”. 5in embargo, no llegó a crear una lógica de relaciones debido a que
pensaba que éstas podían reducirse a con$unciones o concatenaciones de predicados
mon'dicos. 5ostu)o también que las "iguras de los silogismos no son tres, sino cuatro,
obteniéndose entonces )einticuatro, & no catorce, "ormas de silogismo )'lidos.
+n <e arte combinatoria pensó en la creación de una característica uni)ersalis o
lengua$e simbólico uni)ersal que "uese un instrumento de c'lculo del pensamiento. 5u
ideal era que las disputas & di"erencias de opinión se pudiesen resol)er mediante el
c'lculo. <e acuerdo con eso, los disputantes se sentarían, tomarían sus plumas & dirían1
“Calculemus”. ^uería adem's crear una lógica del descubrimiento o lógica in)enti)a.
Leibni/ ensa&ó )arios c'lculos lógicos1 .( trató de simboli/ar los conceptos mediante
n,meros enteros, “aritmeti/ando” la lógica, 6( utili/ó letras en lugar de n,meros, A(
elaboró un c'lculo de la inclusión, o sea, una lógica intencional, & 7( esbo/ó un c'lculo
con el concepto de sustracción %di"erente del de negación( de las comprensiones de los
términos.
<e acuerdo con su tesis de que el concepto de predicado est' incluido en el concepto de
su$eto, intentó elaborar una lógica en que lo importante "uese la relación conceptual
entre el predicado & el su$eto, independientemente de la existencia o no existencia del
ob$eto designado por el su$eto. V+n las escuelas Fi.e., en la escol'sticaG hablan de otra
manera, no considerando las nociones, sino e$emplos su$etos a nociones uni)ersales...
+n )erdad, pre"erí considerar las nociones uni)ersales o las ideas & sus compuestos,
porque no dependen de la existencia de los indi)iduosW. la lógica basada en esta idea
se le ha llamado lógica intensional.
+n lgunas di"icultades de la lógica, Leibni/ propone dos lecturas de las proposiciones
categóricas. 5on las siguientes1
=odo es ? ? _ no ? es no:ente
lg,n no es ? ? ` no ? es ente
;ing,n es ? ? ` ? ente ? es no ente
lg,n es ? ? _ ? ente ? es ente
+n la )ersión de la segunda columna puede obser)arse que, dada la tesis de la
contención o inclusión del predicado en el su$eto, tanto como el predicado ? est'n
incluidos en el su$eto , es decir, ? a # pero también podemos )er que a ?, & esto
se debe a que para Leibni/ todo enunciado o proposición, tanto de ra/ón como de
hecho, a"irma en el "ondo una identidad %o su negación(. 5i la identidad es una )erdad
de ra/ón, ésta se demuestra en un n,mero "inito de pasos# si es una )erdad de hecho, se
necesita, para su demostración por parte de nosotros %no de <ios(, un “an'lisis in"inito”,
es decir, una aproximación continua e interminable a una identidad que sólo es )ista por
la mente di)ina. La )ersión de la tercera columna muestra que todas las oraciones de
su$eto:predicado, unidas por la cópula %llamadas oraciones de tercer ad&acente( son
equi)alentes a oraciones en que el su$eto es la unión del su$eto & predicado, del cual se
predica la entidad o la no entidad %oraciones de segundo ad&acente(.
6.7 La lógica de Port:So&al
Los lógicos de Port:So&al no conciben la lógica como una ciencia, sino como un arte1 el
arte que ense4a no a combinar palabras & "órmulas, sino a pensar correctamente. sí, la
lógica tiene que con)ertirse en un instrumento adecuado para ser)ir a las dem's
ciencias. Por consiguiente, es in,til perder el tiempo con silogismos elaborados
mediante e$emplos del todo arti"iciosos. 5i la ense4an/a quiere ser no sólo entretenida,
sino también conseguir resultados )aliosos & ,tiles, debe basarse en e$emplos de
ra/onamientos que se utilicen de modo e"ecti)o en los di)ersos 'mbitos del saber, la
literatura & la )ida. dem's, la lógica escol'stica se propone o"recernos las reglas de los
ra/onamientos correctos, & su utilidad consiste sin duda en tales reglas. 5in embargo,
Vno debemos creer siquiera que tal utilidad )a&a mu& le$os, &a que la ma&or parte de los
errores humanos no consiste en )erse enga4ados por consecuencias erróneas, sino en
caer en $uicios "alsos, de los que se extraen consecuencias erróneasW. Los hombres, en
suma, ra/onan en general de un modo correcto, es decir, no se enga4an al extraer
determinadas consecuencias de las premisas# lo que ocurre es que a menudo $u/gan
equi)ocadamente, es decir, no saber establecer las premisas. +n resumen1 no es cuestión
de corrección, sino que es problema de la )erdad, por lo cual el arte de ra/onar %esto es,
deducir consecuencias bas'ndose en premisas( debe estar precedido por el arte de
pensar %el arte que ense4e a establecer premisas )'lidas(.
+l pensamiento asume la "orma de lengua$e, pero el lengua$e no debe enclaustrar o
distorsionar el pensamiento. La "orma ling9ística no debe torcer o )iciar las operaciones
lógicas. H Vla "unción de la lógica, arte de pensar, consiste $ustamente en poner en claro
el auténtico pensamiento que se halla deba$o de las apariencias de la "orma )erbal,
a&ud'ndonos a remontarnos desde la "orma hasta el signi"icado. Mste es el que debe
permitir una interpretación de la "orma & no es la "orma la que impone el signi"icadoW.
La noción de un pensamiento que est' por deba$o de las m's di)ersas "ormas
ling9ísticas condu$o a la concepción de una gram'tica general. La intención especí"ica
de dicha [ram'tica general es el llegar a aquellas estructuras "undamentales que rigen la
mente humana en general, & que puede constatarse en el interior de las di"erencias
existentes entre las lenguas históricas.
6.E Yant1 lógica "ormal & lógica trascendental
Para Yant la intuición & los conceptos constitu&en los elementos de todos nuestros
conocimientos, de manera que ni los conceptos, sin que les corresponda de alg,n modo
una intuición, ni la intuición, sin los conceptos, pueden darnos un conocimiento. *'s
a,n, ninguna de estas dos "acultades debe anteponerse a la otra. 5in sensibilidad no se
nos daría ning,n ob$eto & sin intelecto no podría pensarse ninguno. Los pensamientos
sin contenido est'n )acíos# las intuiciones sin conceptos son ciegas. +l intelecto no
puede intuir nada & los sentimientos nada pueden pensar. +l conocimiento sólo puede
surgir de su unión.
Yant distingue entre la ciencia de las le&es de la sensibilida den general >la estética> &
la ciencia del intelecto en general >la lógica. La lógica se di)ide en a( lógica general &
b( lógica trascendental.
La lógica general prescinde de los contenidos & se limita a estudiar las le&es & los
principios en general del pensamiento, sin los cuales no existiría una utili/ación del
intelecto. +sta es la célebre lógica "ormal descubierta por ristóteles & que, seg,n Yant,
nació casi per"ecta, hasta el punto de que “no tu)o que dar ning,n paso atr's” & se ha
limitado a su"rir correcciones sólo de detalle.
Yant, en la Crítica de la ra/ón pura no le interesa la lógica "ormal, sino la
trascendental, que no prescinde del contenido. CCu'l ser' el contenido que la lógica
trascendental tiene por ob$eto, adem's de las "ormas mismas del pensamientoD Yant
distingue entre conceptos empíricos & conceptos puros# los empíricos son aquellos
conceptos que contienen elementos sensibles# puros, en cambio, son aquellos que no
est'n me/clados con ninguna sensación.
6.8 +l siglo 2I2
+ntre .B6E & .bXX el 'lgebra & la geometría experimentaron grandes cambios, que hacia
.bXX dieron lugar a una nue)a concepción de la "iloso"ía de la matem'tica. 0na
ecuación es un enunciado que establece que dos grupos de n,meros o de signos
representati)os de ellos son iguales. Tasta .B6E el 'lgebra no era sino la teoría de las
ecuaciones. +l "in de la teoría era obtener un conocimiento del modo en que tales
ecuaciones podían ser manipuladas para asignarles )alores numéricos que las hiciesen
)erdaderas, como también obtener un conocimiento de las condiciones que controlan la
existencia entre esos )alores numéricos. Las cuatro operaciones b'sicas se e"ectuaban
siguiendo un criterio m's o menos intuiti)o, seg,n los pasos que parecían m's
“naturales”. Las reglas que las apo&aban continuaban en la oscuridad. ;o se pensaba
que "uese necesario el establecimiento de tales reglas.
Peacocc adelantó la idea de que el 'lgebra es una ciencia deducti)a como la geometría.
<e"endía, primero, que todos los procesos del 'lgebra habr'n de estar basados en un
establecimiento completo del cuerpo de le&es que conciernen a las operaciones
utili/adas en esos procesos, no pudiéndose usar ninguna propiedad de una operación si
no ha sido puesto de mani"iesto que tal propiedad pertenece a esa operación, & no se ha
establecido como una le& )erdadera desde el comien/o o no ha sido obtenida por
deducción a partir de las le&es iniciales. +n segundo lugar, que los signos de las
operaciones no tienen, a e"ectos deducti)os, otros sentidos que aquellos que les han sido
asignados por le&es.
+n el siglo 2I2 también merece un lugar destacado la lógica de 5tuart *ill. Para *ill la
lógica es una elaboración posterior de nuestras intuiciones sensibles. Pero no todo es
percepción inmediata# éstas son ciertas & contra ellas no ha& apelación. 5in embargo, la
ma&or parte de nuestro saber lo obtenemos por deducciones. <espués de las
obser)aciones particulares siempre queremos establecer le&es generales & conceptos. H
estas le&es implican siempre una conexión & dependencia entre un & un ?, C, etc. +n
5&stem o" Logic, Sationati)e and Inducti)e establece las siguientes reglas1
*étodo de concordancia1 si dos o m's casos, en los que tiene lugar un "enómeno, tienen
una ,nica circunstancia com,n, ésta es causa o e"ecto de aquel "enómeno.
*étodo de di"erencia1 si dos casos contienen un "enómeno d siempre que se da la
circunstancia , & no la contienen si "alta, d depende de .
*étodo combinado de concordancia & di"erencia1 si )arios casos, en que est' presente
, contienen un "enómeno d, & otros casos, en que no est' presente , no contiene d,
es condición de d.
*étodo de los residuos1 si d depende de _ ., 6, A, mediante la comprobación de
las dependencias de . & 6, queda también comprobado en qué grado depende d de
A.
*étodo de las )ariaciones concomitantes1 si un "enómeno d cambia siempre que
cambia otro %"enómeno 0(, de modo que todo aumento o disminución de 0 )a
acompa4adio de un aumento o disminución de d, d depende de 0.
E.. ?oole
Probablemente puede considerarse +l an'lisis matem'tico de la lógica de ?oole como el
nacimiento de la lógica matem'tica. ?oole esta in"luido, adem's de por las ideas de la
lógica cl'sica, por las de Tamilton & <e *organ, relati)as a la teoría que se basaba en el
cambio de las cuatro "ormas de enunciado categórico %, I, + & !( en un n,mero ma&or
en las cuales se toma en consideración la cuanti"icación del predicado. Por e$emplo,
Tamilton ad)irtió dos tipos de enunciados uni)ersales1 “=odo 5 es todo P” & “=odo 5 es
alg,n P”. 5i se tiene en cuenta también la cuanti"icación de predicados, entonces todo
enunciado de la "orma su$eto:predicado puede trans"ormarse en una ecuación o en la
enunciación de que esa ecuación es "alsa, aproximando de este modo la lógica al
'lgebra.
+n la teoría de Tamilton & <e *organ, 5 & P se con)ierten en signos de las cosas
mismas que poseen las cualidades %& no como signos de cualidades, tal como ocurría en
ristóteles(. +ste es el cambio de “todo 5 es P” a “todos los 5 son P” %p.e., de “toda
ho$a es )erde” a “todas las ho$as son )erdes”(. +ste cambio de un en"oque intensional
%en términos de cualidades de las cosas( por uno extensional %en términos de clases de
ob$etos( permitió una estricta matemati/ación de la lógica, & así un a)ance m's r'pido,
pues los conceptos extensionales siempre poseen unos criterios de aplicación m's
claros.
+l nombre que se emplea en lógica & matem'ticas para designar un grupo "ormado por
todas las cosas que poseen una cierta propiedad es el de clase o con$unto, & de las cosas
que poseen esa propiedad se dice que son elementos de la clase o del con$unto. Las
ideas de clase & elemento son b'sicas en la matem'tica actual. +l resultado de la teoría
de Tamilton & <e *organ "ue posibilitar una concepción de la lógica como un 'lgebra
de clases. H ?oole "ue el primero en tener claramente esta concepción.
?oole da cuenta de la antigua lógica como un 'lgebra, mostrando cómo los enunciados
, I, + & ! pueden traducirse en "orma de ecuaciones simples# cómo las consecuencias
necesarias de cualquiera de estos enunciados pueden obtenerse algebraicamente
partiendo de su ecuación correspondiente# cómo la )alide/ de un silogismo puede
comprobarse con)irtiendo el grupo de enunciados que lo integran en un sistema de
ecuaciones simples & )iendo si la ecuación correspondiente a la conclusión puede ser
obtenida algebraicamente a partir de las ecuaciones correspondientes a las premisas# &
cómo si se dan ciertos enunciados como premisas de un silogismo, pero sin especi"icar
conclusión alguna, es posible obtener algebraicamente de ellos una conclusión necesaria
partiendo de sus correspondientes ecuaciones.
Pero ?oole expuso, adem's, una teoría de la lógica de enunciados considerada como un
'lgebra. Como su teoría de la lógica de enunciados "ue, en cuanto a la "orma, la misma
que la del 'lgebra de clases, "ue el primero en o"recer una teoría uni"icada de la lógica.
<e este modo, el 'lgebra de ?oole es como una teoría con dos interpretaciones. sí, en
'lgebra de clases “.” signi"ica “todo”, esto es, la clase de todos los elementos posibles,
“X” es “nada”, o sea, la clase que no tiene por elemento nada que sea elemento de
“todo”, “x e &” es la clase cu&os elementos son las cosas de “todo” que son elementos
de x o & de &, pero no de ambos# “x % &” es la clase de elementos comunes a x e &. Pero
esas cuatro "órmulas signi"ican respecti)amente en lógica de enunciados1 “lo
)erdadero”, “lo "also”, que x es )erdadero o & es )erdadero, pero no ambos, &
"inalmente que x es )erdadero e & es )erdadero. =raducido a notación actual tendríamos,
por e$emplo, expresiones de la lógica de enunciados como “p P q”, “p R q” o “p f q”
que tienen sus equi)alentes en 'lgebra de clases1 “ ]a ?”, “ g ?” o “ h ?”
respecti)amente, & las le&es del 'lgebra tienen su equi)alente en le&es de la lógica de
enunciados.
8. La lógica simbólica
8.. [ottlob -rege
+l ob$eti)o de -rege es "undamentar la aritmética & aclarar de una )e/ para siempre la
naturale/a de los n,meros naturales. =al ob$eti)o se condensa en lo que se conoce como
programa logicista en la "undamentación de la matem'tica1 reducir la aritmética a
lógica, es decir, deri)ar los conceptos de la aritmética de conceptos lógicos & deducir los
principios aritméticos de los principios lógicos.
dmitido por todos los matem'ticos, a partir de .B36, que todos los conceptos de la
matem'tica pueden reducirse a los de la aritmética & los de ésta a los n,meros naturales,
-rege adopta sobre sí la tarea de deri)ar estos ,ltimos por medios estrictamente lógicos.
Con ello lograría establecer que toda la matem'tica es reducible a la lógica. Para esta
labor tiene que cumplir dos ob$eti)os1 %.( precisar qué entiende por lógica & enumerar
los conceptos lógicos con los que poder de"inir los aritméticos# %6( demostrar que los
teoremas aritméticos son deri)ables de los principios lógicos mediante el ,nico proceso
)'lido, la deducción. +sto ,ltimo obliga a especi"icar cu'les son los primeros principios
lógicos & cu'les son las reglas de in"erencia. H en )ista de estos ob$eti)os, -rege dar' un
primer paso1 construir una lógica que le sea )'lida para su ob$eti)o, una lógica del
pensamiento puro, ale$ada de la in"luencia de la gram'tica & del lengua$e usual, para lo
que debe crear un simbolismo adecuado. +sta tarea ser' acometida en la Conceptogra"ía
& en las le&es "ísicas de la aritmética.
+n la Conceptogra"ía se4ala que existen dos tipos de $uicios, los analíticos & los
sintéticos. -rege estima que los aritméticos son $uicios analíticos, contra el sentir
cantiano, pero entiende por $uicio analítico aquel que puede deri)arse, en "orma
estrictamente lógica, de las de"iniciones. ;o se tiene en cuenta, aquí, el contenido de
dicho $uicio, sino su deri)abilidad. +xplica, a continuación que la etapa inicial de su
traba$o se centra en reducir el concepto de orden en una sucesión al de consecuencia
lógica, para proceder desde allí al concepto de n,mero. Para reali/ar esta tarea
encuentra el lengua$e ordinario inadecuado. gregar' que una de las tareas de la
"iloso"ía debe consistir en liberar el espíritu humano de los errores que, en cuanto al
concepto, presenta el lengua$e ordinario. +n particular, debe eliminarse la con"usa
terminología entre “su$eto” & “predicado” en bene"icio de “argumento” & “"unción”.
Para conseguir estos "ines, dedica su atención a construir un lengua$e de "órmulas, a
seme$an/a del aritmético, pero que permita un an'lisis lógico del ra/onamiento
matem'tico, del pensamiento puro.
+stos dos ob$eti)os le lle)an a di)idir la Conceptogra"ía en dos partes1 en la primera
dar' una descripción sem'ntica de los símbolos que emplea# en la segunda, reali/ar' una
representación sistem'tica, deducti)a, de algunos $uicios del pensamiento puro. +n otras
palabras, expone, en la primera parte, por )e/ primera, lo que ho& se conoce como
lógica de primer orden >que inclu&e la lógica proposicional>. +n el segundo apartado,
aplicar' su Conceptogra"ía para de"inir, por los medios estrictamente lógicos, la noción
de “sucesión”, & la de orden lineal o cadena, así como mostrar que el principio de
inducción completa puede describirse por medio de su Conceptogra"ía.
La Conceptogra"ía no es una mera b,squeda de un simbolismo m's o menos arbitrario &
que re"le$e el lengua$e ordinario# su ob$eti)o es conseguir un c'lculo lógico al estilo de
lo preconi/ado por Leibni/ pero que, adem's, re"le$e el pensamiento puro# pues, para
-rege, el signo es inseparable del contenido que representa. 5eg,n -rege, lo primero es
el concepto# lo segundo, el signo con el cual se representa el concepto. +l hombre no
crea los conceptos, los aprehende# el hombre no crea sistemas matem'ticos, sino que
éstos preexisten conceptualmente al mismo# los contenidos conceptuales puros son
independientes de que el hombre los perciba, imagine o piense. +n lógica, en
matem'ticas, lo que importa es el pensamiento puro, no la génesis del mismo. +sta
con)icción lle)a a -rege a oponerse a los métodos de ?oole, porque ?oole parte en su
labor de la construcción de un c'lculo "ormal que permite ulteriores interpretaciones
distintas# para -rege ello equi)ale a partir del signo material para alcan/ar el concepto.
H -rege insiste en que tales c'lculos, por su punto de partida, se mostrar'n impotentes
para la expresión de los conceptos & relaciones estrictamente lógicos.
Para -rege, lo primero es el contenido conceptual o de $uicio# lo segundo, el signo con
que pueden representarse tales contenidos o pensamientos. H un contenido que no hace
re"erencia, en momento alguno, a los aspectos psicológicos. 0na proposición lógica no
es m's que un signo compuesto con arreglo a una regla determinada# signo que posee un
“sentido” que se mantendr' en cualquier lengua a la que se tradu/ca la proposición
anterior. H es este “sentido” el que -rege denomina pensamiento, independiente, por
tanto, de la representación sensorial del mismo, de la acti)idad psicológica o espiritual
m's o menos sub$eti)a.
La Conceptogra"ía pretende ser una conceptogra"ía que permita la traducción a signos
que re"le$en las relaciones entre los conceptos simboli/ados mediante un mane$o por
reglas estrictamente especi"icadas. V+n realidad, &o no he querido hacer un simple
calculos ratiocinator sino una lingua charaterica FsicG en el sentido de Leibni/W. H ello
hasta el extremo de que si se partiera de un c'lculo al estilo del 'lgebra lógica se est'
condenando a mantenerse en una especie de 'lgebra abstracta, )acía, mientras que
puede concebirse una lingua characterica que no aboque en un c'lculo por el mero
c'lculo. +l c'lculo no debe considerarse como otra cosa que como un complemento de
dicha lingua.
-rente a los "ormalistas, que llegan a identi"icar numeral & n,mero, -rege distingue tres
planos1 expresión, contenido $udicati)o de esa expresión & aserción o $uicio del
contenido o pensamiento. Lo ,nico que importa en la Conceptogra"ía es el contenido
$udicati)o. “Los griegos )encieron a los persas en Platea” & “los persas "ueron )encidos
por los griegos en Platea” son dos expresiones di"erentes, pero presentan el mismo
pensamiento, el mismo contenido. Contenido que puede ser con)ertido en aserción,
aunque sea independiente de tal aserción e incluso puedan existir contenidos que
care/can de la expresión asociada correspondiente. +llo conduce a recha/ar la distinción
entre su$eto & predicado, )'lida "undamentalmente para la expresión gramatical & no
para el contenido $udicati)o ni para el conceptual. La ,nica di"erencia que importa entre
contenidos $udicati)os es la que existe entre uni)ersales & particulares, porque dicha
distinción lo es en cuanto a contenido conceptual & no sólo en cuanto a expresiones. <e
este modo quedan "uera de la lógica las )ie$as distinciones entre $uicios categóricos,
hipotéticos, dis&unti)os... Igualmente, conduce a admitir que la negación se aplica a
contenidos de $uicios & no a la sola expresión de los mismos, contenidos a los que har'n
re"erencia, por modo exclusi)o, las restantes constantes lógicas que explicitar' -rege.
<esde este en"oque que di"erencia radicalmente lógica de gram'tica & de teoría del
conocimiento, -rege se )e obligado a recha/ar la posibilidad de distinciones modales
como tema propio de la lógica. sí, “es posible que la =ierra choque alg,n día con otro
cuerpo celeste” es una expresión en la cual quien la a"irma no conoce las le&es de las
cuales pueda seguirse la negación# en otras palabras, una distinción modal de
posiiblidades o de necesidad se re"iere m's al "undamento cognosciti)o que se tiene en
el momento de enunciarla, que al contenido del $uicio. <esde esta posición se in)alida
cualquier construcción lógico:modal.
*'s arriba se ha dicho que -rege sustitu&e los conceptos de su$eto & predicado por los
de argumento & "unción. CCómo se hace estoD 5ea una expresión como “La )aca come
hierba”. 5i en lugar de “La )aca” ponemos “la o)e$a”, la expresión seguir' siendo
)'lida. 5e puede reempla/ar el término “)aca” por otros términos o, generali/ando, por
un lugar )acío1 “% ( come hierba”, & ello de manera tal que, al cubrir ese espacio )acío
por un término con)eniente se tenga la expresión completa que podr' o no ser $udicable.
H lo ser' cuando el término sea con)eniente, en cu&o caso dicho término poseer' la
propiedad indicada por la otra parte de la expresión# en nuestro e$emplo, “)aca” poseer'
la propiedad de comer hierba. =odos aquellos términos que permitan cubrir el espacio
)acío constituir'n los argumentos, mientras que la propiedad que los mismos poseen, la
de “comer hierba”, constitu&e la "unción para tales argumentos. 5i ahora se toma la
expresión “Zorge ama a Luisa”, en lugar de “Zorge” & “Luisa” pueden colocarse otros
términos por argumentos, por lo que la expresión general tendría dos espacios )acíos
“% ( ama a % (” & la "unción “ama a” ser' una "unción de dos argumentos. +l proceso
puede continuar generali/'ndose para obtener "unciones pluriargumentales.
Los espacios )acíos se representar'n por letras entre paréntesis, como indeterminadas,
mientras que la propia "unción se representar', igualmente, por una letra.
Sepresentación que -rege hace por “-%(” para la "unción de un argumento & “-%,?(”
para la "unción de dos argumentos. 5i al reempla/ar “con)enientemente” la letra entre
paréntesis resulta que el contenido obtenido es capa/ de ser con)ertido en $uicio, en
aserción, entonces es que el argumento satis"ace la "unción, es decir, posee la propiedad
determinada por la misma.
+s el an'lisis de una proposición en letra "uncional & argumento el que permite superar
a -rege la distinción entre su$eto & predicado. n'lisis por el cual puede establecerse
uno de los logros m's de"initi)os de la lógica matem'tica1 la teoría de la cuanti"icación.
5iguiendo con la "unción, puede ocurrir que todo término que se reemplace en el
argumento de una "unción posea esta propiedad, con lo que estamos ante un
cuanti"icador uni)ersal. La negación del cuanti"icador uni)ersal nos permite hacer
aserciones existenciales.
La introducción de los cuanti"icadores uni)ersal & existencial le lle)a a introducir las
nociones de )ariable libre & )ariable ligada. +l cuanti"icador uni)ersal debe estar
sometido a que cualquier sustitución que pueda hacerse en una "unción tiene que dar un
contenido que pueda con)ertirse en $uicio1 V5i una combinación de signos que siguen a
un tra/o de contenido puede con)ertirse en $uicio, entonces esa posibilidad permanece
inalterada por una sustituciónW %par'gra"o ..(. La )ariable que acompa4a al
cuanti"icador aparece como una )ariable ligada &, por ello, es di"erente a una )ariable
libre.
8.6 [iuseppe Peano
l principio, la lógica matem'tica se redu$o a la teoría de clases. *cColl "ue el primero
en sostener que la teoría de enunciados era m's importante. 5eg,n su punto de )ista, el
"in de la lógica es sólo la teoría de enunciados & su principal partícula conecti)a es
alguna especie de implicación. La idea de que la raí/ de la lógica matem'tica es la teoría
de enunciados & no la teoría de clases & de que la implicación es su relación principal,
cobró "uer/a en seguida entre los precursores de la lógica, como -rege o Pierce. mbos
se interesaron por la lógica de enunciados como una rama del 'lgebra de clases, & la
implicación $ugó un papel esencial en sus sistemas. ;o obstante, antes de Peano nadie
usó la lógica de enunciados para clari"icar los argumentos de la matem'tica ordinaria,
)iendo así en la lógica un instrumento para aclarar & dar rigor al ra/onamiento
matem'tico. ;adie antes de Peano puso de relie)e que la implicación es la relación
"undamental en matem'ticas, por ser implicaciones casi todos los enunciados
)erdaderos en cualquier sistema matem'tico. sí, con Peano, se constató la posibilidad,
gracias a la lógica, de poner todos los enunciados de la matem'tica >& no sólo la
aritmética, como creía -rege> en "orma de un lengua$e arti"icial de signos, & construir
las demostraciones de todos los teoremas matem'ticos mediante cambios & sustituciones
de tales signos partiendo de axiomas & de"iniciones.
Para poner las demostraciones de las matem'ticas de "orma rigurosamente ra/onada,
Peano emprendió la tarea de descubrir todas las ideas & le&es de la lógica que se usan en
matem'ticas & de in)entar un con$unto de signos para la notación de esas ideas & la clara
enunciación de esas le&es. +ntre sus descubrimientos e in)enciones destacan1 a( la
de"inición de una clase por medio e un enunciado de la "orma1 “la clase de los x tales
que P%x(” %que simboli/ó como “x i px”(# b( la idea de que los enunciados con )ariables
libres di"ieren de un modo importante de los bi)alentes# c( el uso de puntos en lugar de
los signos %, (, F, G, para agrupar comple$os de signos# d( el uso de signos di"erentes a los
matem'ticos para las operaciones & relaciones lógicas cuando puede haber peligro de
lectura errónea# e( la distinción clara de la relación de ser elemento de una clase
respecto de la de ser parte de una clase# siendo denotada la primera por i & la segunda
por a# "( la idea de “el tal & tal” %tan usada luego por Sussell( que resulta necesaria para
el tratamiento de propiedades de las que tenemos que decir que las posee sólo un
indi)iduo# g( la notación del cuanti"icador uni)ersal escribiendo las )ariables en la parte
in"erior derecha del conector de enunciados# h( la notación del cuanti"icador existencial
mediante j.
Pero, el logro m's importante de Peano "ue la "ormali/ación de la aritmética.
8.6.. La "ormali/ación de la aritmética
Cuando contamos pasamos de una cosa a la siguiente, & cuando numeramos lo que
estemos contando, pasamos de un n,mero al siguiente %al que podemos llamar su
sucesor(# asimismo empe/amos siempre a contar en alg,n punto, de modo que al
numerar ha& siempre un primer n,mero que posee la singulari/adora propiedad de no
ser sucesor de ning,n otro# por lo regular suponemos también que al contar no nos
quedaremos sin n,meros, de suerte que, por grande que sea el grupo de cosas que
contemos, podremos continuar contando inde"inidamente# es decir, suponemos que no
ha& un ,ltimo n,mero# "inalmente, cuando ordenamos cosas cont'ndolas queremos
lograr la unicidad de tal orden, & para ello no contamos dos )eces la misma cosa ni
asignamos el mismo n,mero a dos cosas distintas, requisito que podemos "ormular
diciendo que no ha& dos n,meros %distintos( que tengan el mismo sucesor. Podemos
reunir en una cómoda lista estas tan conocidas propiedades de la operación de contar del
siguiente modo1
n es un n,mero
el sucesor de un n,mero es un n,mero
no ha& dos n,meros que tengan el mismo sucesor
n no es el sucesor de ning,n n,mero
todos los n,meros %naturales( tienen cierta propiedad, & sucede que
el primer n,mero la tiene, &
si un n,mero cualquiera la tiene, su sucesor asimismo la tiene
+ste ,ltimo axioma se re"iere a la llamada inducción matem'tica, & enuncia la "uerte
intuición aritmética que nos lle)a a concluir, a partir de uno o dos casos, que algo lo
cumplen todos los n,meros.
Podemos caracteri/ar la relación “sucesor de” por sus propiedades "ormales#
supongamos, en e"ecto, que tomamos dos n,meros ordinales tales que & sea el sucesor
de x# es e)idente, entonces, que “si %x5&, no &5x(”, por lo cual consideraremos que la
relación sucesor de es asimétrica# pero adem's es intransiti)a, &a que “si /5& e &5/, no
/5x”.
Los elementos del sistema "ormal de Peano son1
términos primiti)os no de"inidos %“X”, “n,mero” & “sucesor”(#
los axiomas I a IN, en los que aparecen dichos términos primiti)os# estos axiomas son
las "órmulas o enunciados primiti)os de la teoría, de los que se deri)an, por
demostración, todos los dem's#
reglas de "ormación & trans"ormación1 son las reglas de construcción de "órmulas bien
"ormadas %o enunciados admisibles( de la teoría, & las reglas de in"erencia, que permiten
“pasar” de un enunciado a otro#
de"iniciones que introducen términos de"inidos )aliéndose de los no de"inidos, & que,
por consiguiente, cabe eliminar e"ectuando la reducción a estos ,ltimos %pero las
deducciones "acilitan los métodos de in"erencia(#
teoremas demostrables apo&'ndose en I( a IN(.
Para nuestros "ines adoptaremos la siguiente "orma de los axiomas, empleando X,
n,mero & sucesor %para abre)iar, utili/aremos la notación 5x en lugar de sucesor de x,
siendo x una )ariable que pueda representar cualquier n,mero(1
X es un n,mero#
si x es un n,mero, 5x ser' un n,mero
no ha& dos n,meros que tengan el mismo sucesor
X no es el sucesor de ning,n n,mero
todos los n,meros tienen la propiedad P si
P%X(, &
si para cualquier x, P%x(, P%5x(.
<e"iniciones para suma & multiplicación1
<.. dición %“e”(1
x e X _ x
x e 5& _ 5%x e &(
<6. *ultiplicación “k”1
x k X _ X
x k 5& _ %x k &( e x
Como e$emplo de la utilidad de esta "ormali/ación, )eamos la demostración de que A e
. _ 7
XJ es un n,mero %por los axiomas I & II(
XJ _ . %por de"inición(
%XJ(J es un n,mero %en )irtud de . & el axioma II(
%XJ(J _ .J _ 6 %por sustitución & de"inición(
6J es un n,mero %en )irtud de A, de una sustitución & el axioma II(
6J _ A %por de"inición(
AJ es un n,mero %en )irtud de E, de una sustitución & el axioma II(
AJ _ 7 %por de"inición(
%A e .( _ %A e XJ( %por sustitución & adición(
%A e .( _ %A e XJ( %por de"inición de adición %parte 6((
%A e X( _ A %por de"inición de adición %parte .((
%A e X(J _ AJ _ 7 %por sustitución & en )irtud de .. & B(
%A e .( _ 7 %por sustitución & en )irtud de b & .6(
+n este sistema "ormal, las expresiones “A”, “7”, “.” & “e” no signi"ican m's que lo que
expresan sus de"iniciones a base de los términos primiti)os, &, si atendemos sólo a los
"ines sint'cticos, exactamente lo mismo podríamos haber escrito en su lugar, “”, “?”,
“C” & “l”, de igual manera que hubiera sido posible escribir “m”, “re"un"a” &
“expeditor” en lugar de los términos primiti)os que hemos utili/ado, “X”, “n,mero” &
“sucesor”. Los n,meros ordinales pro&ectados por los axiomas de Peano representan
relaciones de orden o sucesión, tales como “primero”, “segundo”, etc.
5i decimos de las cosas susceptibles de ser contadas que son miembros de con$untos o
clases de cosas, nos acercamos m's a las intuiciones que tenemos acerca de ellas. 5i
adoptamos esta manera de expresarnos, lo que querremos decir al pronunciar uno ser'
esa propiedad com,n compartida por todos los miembros de cierta clase, & cabr'
sostener que cuanto sea uno constituir' una clase de un solo miembro, en )irtud de su
singular identidad como esa cosa. hora bien, puede decirse que todas las cosas del
uni)erso son idénticas a sí mismas, pero en la medida en que son discriminablemente
,nicas cada una de ellas tiene su propia identidad, o con$unto ,nico de propiedades que
la hagan ser esa cosa, & no otra# & seme$antes clases de un solo miembro, o clases
unitarias, comparten, a su )e/, una propiedad1 la de tener un solo miembro. <e ahí que
podamos de"inir el n,mero cardinal uno como la clase de todas las clases con un solo
miembro, o sea, la clase de las clases unitarias# an'logamente, se de"ine el cardinal dos
como la clase de todas las clases dotadas de dos miembros, & el n,mero cardinal cero
como la clase de todas las clases carentes de miembros, o clase )acía.
Por consiguiente, podemos “entender” o “constituir” los n,meros de tal modo que
lleguemos a interpretar los n,meros naturales a base de la cardinalidad, esto es, en el
sentido de la numerosidad de los miembros de cada clase de clases igualmente dotadas
de ellos, una )e/ generados los cardinales correspondientes a cada término sucesi)o de
la serie de los n,meros naturales, X, ., 6, A, K
5i partimos de “X”, adopt'ndolo como primer n,mero, & lo entendemos como la clase
)acía, podemos “generar” el segundo, o sea, “.”, como la clase cu&o ,nico miembro sea
la clase )acía# luego, la clase que contenga como ,nico miembro la clase unitaria cu&o
solo miembro es la clase )acía ser' 6, & así sucesi)amente.
8.A Sussell & los Principia *athematica
La obra Principia *athematica de Sussell & dhitehead es a la lógica moderna lo que el
!rganon de ristóteles para la lógica cl'sica. +s la síntesis & culminación de todos los
desarrollos de la segunda mitad del siglo 2I2. La primera parte, titulada Lógica
matem'tica, desarrolla la teoría de los $untores o conecti)as %lógica de enunciados(, la
teoría de cuantores o enunciados con )ariables de indi)iduo %lógica de predicados
mon'dicos(, & la teoría de clases & relaciones %lógica de predicados poli'dicos( como un
'lgebra. La segunda parte, titulada Prolegómenos a la aritmética cardinal, se ocupa de
las ideas necesarias para de"inir “n,mero cardinal” & para poder construir una aritmética
de los n,meros cardinales con los pilares de la lógica. Los )ol,menes 6 & A estudian en
detalle las aritméticas de los n,meros cardinales & ordinales, bas'ndolas enteramente en
la lógica.
8.A.. La teoría de los tipos
+n los Principios de la matem'tica Sussell había sostenido que toda la matem'tica es
reducible a la lógica. Pero no se o"recía un desarrollo detallado ni de las de"iniciones ni
de las demostraciones lógicas en términos de las cuales "undamentar las matem'ticas.
+sta es la tarea principal de los Principia.
+l ob$eto primario de los Principia "ue mostrar que toda la matem'tica pura se sigue de
premisas puramente lógicas, & que emplea solamente conceptos de"inibles por medio de
términos lógicos# ahora bien, aquí apareció una di"icultad, conocida con el nombre de
parado$a de Sussell %la parado$a de la clase de todas las clases que no son miembros de
sí mismas(. La solución de este problema llegó cuando Sussell se dio cuenta de que la
di"icultad residía m's en la lógica que en las matem'ticas & que, por tanto, era la lógica
lo que había que modi"icar. CCómo sal)ar tal di"icultadD
+l ra/onamiento de Sussell es el siguiente1 supongamos que tenemos n ob$etos ante
nosotros, & que queremos saber de cu'ntos modos existen de elegir ninguno, algunos
todos los n ob$etos. +l n,mero de modo es 6n# es decir, una clase de n términos tiene 6n
subclases. hora bien, Cantor había demostrado que 6n es ma&or que n. plicando esto
a todas las cosas del uni)erso, se llega a la conclusión de que existen m's clases de
cosas que cosas# de donde, las clases no son “cosas”, las clases son meramente
con)eniencias del discurso.
<icho en otras palabras1 dada cualquier "unción proposicional, "x, existe cierto rango de
)alores de x para los cuales esta "unción es “signi"icati)a”. 5i a est' en el rango, "a es
una proposición )erdadera o "alsa. dem's de sustituir la )ariable x por una constante,
pueden hacerse otras dos cosas con una "unción proposicional1 una es a"irmar que
siempre es )erdadera# la otra, decir que algunas )eces es )erdadera. Ta&, pues, tres
cosas que pueden hacerse con una "unción proposicional1 la primera es sustituir la
)ariable por una constante# la segunda es a"irmar todos los )alores de la "unción, & la
tercera es a"irmar algunos )alores o al menos uno de los )alores. La "unción
proposicional en sí misma no es m's que una expresión. ;o a"irma ni niega nada. 0na
clase, del mismo modo, es tan sólo una expresión.
Por otro lado, cuando a"irmo todos los )alores de una "unción "x, los )alores que x
puede tomar deben ser de"inidos, si lo que esto& a"irmando ha de ser de"inido. +s decir,
ha de haber un determinado total de posibles )alores de x. 5i ahora creo nue)os )alores,
de"inidos en términos de ese total, dicho total aparece por ello aumentado &, en
consecuencia, los nue)os )alores que a él se re"ieren se re"erir'n a ese total aumentado.
=endremos, por tanto, que distinguir entre proposiciones que se re"ieren a un
determinado total de proposiciones, & proposiciones que no lo hacen. Las que se
re"ieren a una totalidad de proposiciones nunca pueden ser miembros de tal totalidad.
Podemos de"inir como proposiciones de primer orden las que no se re"ieren a una
totalidad de proposiciones# proposiciones de segundo orden, a las que se re"ieren a
totalidades de proposiciones de primer orden, & así ad in"initum. *ediante esta teoría,
conocida como teoría de los tipos, logramos sal)ar la parado$a del mentiroso.
?'sicamente la teoría consiste en negar la posibilidad de la autorre"erencia# es decir, no
debemos nunca hablar de las proposiciones de un lengua$e L en ese mismo lengua$e L,
sino que debemos utili/ar un lengua$e L e ..
8.A.6 La teoría de las descripciones
La teoría de las descripciones est' considerada como la aportación m's importante de
Sussell a la lógica. +l punto central de esta teoría es que una "rase puede contribuir al
signi"icado de una oración sin tener signi"icado en absoluto aisladamente.
Para explicarla utili/aremos el e$emplo de Sussell. C+xpresa el enunciado “5cott es el
autor de da)erle&” una identidad o una tautologíaD. La respuesta de Sussell es que este
enunciado es claramente una identidad, porque cuando Zorge IN preguntó quién era el
autor de da)erle&, quería saber si 5cott era el autor de da)erle&, pero no quería saber si
5cott era 5cott.
+sto parece e)idente# Cdónde est', pues, el problemaD ntes de Sussell los lógicos
solían pensar que si dos "rases denotan el mismo ob$eto, una proposición que contenga a
una de ellas puede ser reempla/ada siempre por una proposición que contenga a la otra,
sin de$ar de ser )erdadera, si era cierta, o "alsa, si era "alsa. hora bien, argumenta
Sussell, si esto "uese cierto la proposición )erdadera “Zorge IN quiso saber si 5cott era
el autor de da)erle&” se con)ierte %sustitu&endo Iel autor de da)erle&J por 5cott( en la
proposición "alsa “Zorge IN quiso saber si 5cott era 5cott”. +sto demuestra, seg,n
Sussell, que es necesario distinguir entre un nombre & una descripción. 5cott es un
nombre, “el autor de da)erle&” es una descripción.
!tra di"erencia entre nombre & descripción consiste en que, un nombre no puede
aparecer signi"icati)amente en una proposición a menos que ha&a algo que denomine,
mientras que una descripción no est' su$eta a esta limitación. +l no hacer esta distinción
nos lle)a a de"ender la existencia de ob$etos inexistentes, como en la "amosa
argumentación de *einong sobre la monta4a de oro. *einong decía1 si decís que la
monta4a de oro no existe, es ob)io que ha& algo que est'is diciendo que no existe, es
decir, la monta4a de oro# por tanto, la monta4a de oro debe subsistir en alg,n oscuro
mundo platónico del ser, porque, de otro modo, )uestra a"irmación de que la monta4a de
oro no existe no tendría signi"icado.
+l punto esencial de la teoría de las descripciones es que, aunque la “monta4a de oro”
pueda ser gramaticalmente el su$eto de una proposición con signi"icado, tal proposición,
cuando se anali/a correctamente, de$a de tener tal su$eto. La proposición “la monta4a de
oro no existe” se con)ierte en Vla "unción proposicional Ix es de oro & una monta4aJ es
"alsa para todos los )alores de xW. +l enunciado V5cott es el autor de da)erle&” se
con)ierte en “para todos los )alores de x, Ix escribió da)erle&J es equi)alente a Ix es
5cottJW. quí, la "rase “el autor de da)erle&” &a no aparece.
La teoría de las descripciones, adem's, arro$a lu/ sobre el signi"icado de “existencia”.
“+l autor de da)erle& existe” quiere decir Vha& un )alor de c para el cual es cierta la
"unción proposicional1 Ix escribió da)erle&J es siempre equi)alente a Ix es cJW. La
existencia, en este sentido, puede a"irmarse solamente de una descripción, &, cuando se
anali/a, se descubre que es un caso de "unción proposicional que es )erdadera por lo
menos para un )alor de la )ariable. Podemos decir “el autor de da)erle& existe” &
podemos decir “5cott es el autor de da)erle&”, pero “5cott existe” no es
gramaticalmente correcto. +n el me$or de los casos, puede interpretarse su signi"icado
como “la persona llamada I5cottJ existe”, pero %la persona llamada I5cottJ% es una
descripción, no un nombre. Cuando quiera que un nombre se emplea correctamente
como tal nombre, no es correcto gramaticalmente decir “que existe”.
8.A.A Los Principia *athematica
+n esta obra aparece la primera axiomati/ación de la lógica. Como es sabido, la lógica
puede concebirse o bien como un sistema de reglas de deducción natural %reglas de
in"erencia( destinadas a su aplicación a los ra/onamientos del lengua$e ordinario, o bien
como un c'lculo. +n este ,ltimo caso se trata de un algoritmo bien de"inido, que no se
re"iere a nada & en cuanto tal carece de signi"icado %excepto el puramente sint'ctico(
con )istas al estudio de sus propiedades metalógicas %como la consistencia, la
completud o la decidibilidad(. +n un c'lculo han de presentarse sólo los elementos
imprescindibles >todos ellos per"ectamente determinados> & en términos de éstos se
ir'n constru&endo los dem's. +sto es, un con$unto de símbolos primiti)os con los cuales
se construir'n los símbolos deri)ados, unas reglas de "ormación de expresiones bien
"ormadas o "órmulas, & alguna regla de trans"ormación de expresiones. 5i a ello le
a4adimos un n,mero de axiomas, esto es, de "órmulas tomadas como )erdaderas por
de"inición dentro del sistema, el c'lculo se con)ierte en un sistema "ormal, & entonces se
dice que el c'lculo est' axiomati/ado.
+n Principia *athematica aparecen como símbolos primiti)os
las )ariables proposicionales %p, q, r, s, etc.(
las conecti)as1 Q, R
los di)ersos signos de puntuación %%(,no, FG, etc.(
Como símbolos de"inidos aparecen1
fF%2 f H _de" Q%Q2 R QH(G
P F2 P H _de" Q2 R H
V F2 V H _de" nQ%Q2 R H( R Q%QH f 2(oG
5e emplean, adem's, cuatro reglas de "ormación1
una )ariable proposicional sola es una "órmula bien "ormada del c'lculo
si 2 es una "b", entonces Q2 también lo es
5i 2 e H son "b"s, 2 % H también lo es
+stas son todas las reglas de "ormación el c'lculo %esta ,ltima regla tiene un car'cter
metaling9ístico respecto de las anteriores >& metaling9ístico respecto al c'lculo(> & se
establece para de$ar sentado que todas las reglas est'n explicitadas(
parecen, también, dos reglas de trans"ormación1
<ada una tesis del c'lculo en la que apare/can )ariables de enunciado, el resultado de
sustituir una, algunas o todas esas )ariables por "b"s del c'lculo ser' también una tesis
del c'lculo# con tal de que cada )ariable sea sustituida siempre que aparece, & siempre
por el mismo sustituto %regla de sustitución(
5i 2 es una tesis del sistema, & los es también 2 % H, entonces H es una tesis del sistema
%regla de separación o modus ponens(
dem's, Sussell & dhitehead "ormularon los siguientes seis axiomas1
lo que esté implicado por una premisa )erdadero es )erdadero
p R p P p
q P %p R q(
%p R q( P %q R p(
Fp R %q R r(G P Fq R %p R r(G
%q P r( P F%p R q( P %p R r(G
dem's de estas proposiciones primiti)as, "ormulan el “axioma de identi"icación de
)ariables reales”. Cuando tenemos ase)eradas por separado dos "unciones de x
di"erentes, en donde x es indeterminado, "recuentemente es importante saber si podemos
identi"icar la x de una aserción con la x de la otra. +ste ser' el caso si ambas aserciones
presentan x como el argumento de alguna "unción, es decir, si " x es un componente de
ambas aserciones o, con m's generalidad, si " %x, &, /, K( es un constitu&ente en una
aserción, & "%x, u, ), K( es un constitu&ente de la otra.
Con estos elementos pueden comen/ar a deducirse todos los teoremas de la lógica
elemental de enunciados. +n realidad, como se demostró m's tarde, incluso puede
construirse un sistema entero de lógica de enunciados con menos elementos. Por
e$emplo, puede usarse una sola conecti)a para de"inir todas las dem's1 la barra de
5he""er %p p q que se lee “no con$untamente p & q” o “p & q son incompatibles”(.
Con los Principia *athematica queda de"initi)amente establecida la lógica moderna
como un sistema "ormal axiom'tico, plenamente simboli/ado, en el que se uni"ican & se
establecen claramente las relaciones entre la lógica de enunciados & la de predicados,
los di)ersos tipos de predicados de primer orden, & los predicados de orden superior %la
cuanti"icación de las )ariables de predicado(.
+l ,nico borrón que se le puede achacar a este sistema son los resultados de [qdel de
.bA., sobre la incompletud de los sistemas "ormales. hora bien, este no es un borrón
de los Principia solamente, sino de cualquier sistema "ormal que podamos in)entar &
que, en de"initi)a, lo que )iene a demostrar es que no podemos demostrar que las
matem'ticas no son contradictorias.
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